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Arco 1, Cap铆tulo 8: Blanco En Un Mar Rojo

    Mientras que el rayo de luz destruía el edificio, Yuki creó unos pilares de luz que harían de soporte para que la estructura del lugar no los sepultase vivos. Los prisioneros estaban aterrorizados mientras que Yuki solo podía aguantar hasta que el edificio cesara de colapsar.


    Pasan solo unos pocos segundos y todo se calma... el rayo de luz desaparece y los escombros se esparcen por la sala dejando a la vista un agujero en el techo donde podrían salir a la superficie. Yuki hace desaparecer la cúpula y los pilares que los protegía ya que no había más nada que pudiera caerles encima. En cuanto todo el polvo provocado por el derrumbe desaparece, pudo notar a Jafaar en el suelo calcinado por el ataque, cerró los ojos para concentrarse y utilizando sus sentidos, trata de escuchar con atención los latidos de su corazón... a pesar de todo lo que hizo y de su forma de ser, le preocupaba su vida.


    Ella logró capturar todo tipo de sonidos cuando se concentró, pudo escuchar a los guardias que se dirigían en su dirección a salvo, la batalla que acababa de empezar arriba de ellos, los ángeles que se acercaban a su dirección, pero, no lograba escuchar su corazón, hasta que de repente capta un leve *Tub Tum*.


    "Está vivo, menos mal." Dijo tras suspirar profundamente. "Estoy segura de que la Subcomandante me diría que lo rematara, pero yo no soy la Subcomandante."


    Yuki escucha a los ángeles prisioneros detrás de ella preocupados, murmurando sobre todo lo que estaba ocurriendo, algunos estaban alegres, otros tenían miedo, pero ninguno podía entender con certeza lo que estaba ocurriendo, para ellos todo sucedió demasiado rápido.


    Tras contemplar la situación, Yuki se giró y con una expresión llena de confianza y conforte les dice. "No se preocupen, van a estar bien, subamos por estas escaleras hacia su libertad y seguridad." Mientras que les decía eso, ella creaba unas escaleras de luz que forjaban un camino hacia el agujero que había tras el rayo. Todos los prisioneros comenzaron a calmarse y a caminar por las escaleras que había creado Yuki.


    Al llegar arriba, el grupo asignado para para cuidar a los prisioneros estaban esperándolos, uno de ellos da un paso adelante para hablar con Yuki.


    "Yukiharu, tienes órdenes directas de la Subcomandante de unirte inmediatamente al combate, nosotros llevaremos a los prisioneros a un lugar seguro." Tras decir esto, Yuki asiente con la cabeza y corre hacia donde se estaba liberando el combate principal.


    Corrió por unos segundos, saltando por varios obstáculos que decoraban la ciudad, y tras meterse por un callejón y salir de él, la imagen que tenía en frente la detuvo inmediatamente. Su mirada reflejaba fuego... destrucción... una lluvia de sangre y hierro... una escena que había sido grabada en sus tan puros y dorados ojos estaba siendo revivida frente a ella.


    Estaba en shock, su cuerpo empezó a temblar de miedo, recordando la tragedia que había sucedido hace diez a?os que la marcó por el resto de su vida, le horrorizaba la idea de que la historia se repitiese, con el peso de sus emociones dejó caer su existencia sobre sus pies, mientras sus ojos se humedecían por ver a sus compa?eros y enemigos librando una mortal batalla... gritando... derramando sangre... sufriendo...


    Fue entonces cuando un soldado enemigo aprovechándose de su situación, le salta por el costado y la ataca blandiendo una hacha gigante. Yuki pasmada no mueve ni un pelo, no reacciona, su mente está en otro lugar y, en cuanto el hacha estaba a solo unos centímetros de ella, un cristal de color rosa turquesa gigante lo atraviesa, destrozando así no solo el arma, también partiendo por la mitad a aquel demonio.


    Entre el humo proveniente del fuego que había sido provocado por la batalla, sale Pinkeiru quien se encamina hacia Yuki mientras lanzaba cristales desde sus alas por todos lados, acabando con varios enemigos en el proceso.


    Tras colocarse frente a Yuki, le da una cachetada con la fuerza suficiente como para tumbarla al suelo, sacando a Yukiharu de su transe.


    Yuki sostenía su mejilla, estaba confundida, no sabía que fue lo que la golpeó, pero tuvo una sensación similar a la de un deja vu. Ahí fue cuando Pinkeiru con enojo en su voz le grita.


    "?Despierta soldado! ?Este es el mundo de la guerra! ?Dijiste que lo recorrerías cuantas veces fuese necesario! ?Levántate y sigue por el camino que escogiste, no es momento para echarse para atrás!" Tras decir esto, Pinkeiru toma a Yuki por su bufanda y la levanta del suelo mientras pone su cara frente a la de ella. "Ahora eres una unidad militar para acabar con esta guerra. ?Dónde está tu determinación? ?Dónde está ese brillo que tenías en tus ojos? ?Esa confianza? Espabila o morirás antes de cumplir tu objetivo." En cuanto termina de hablar, un enemigo intentó atacar a Pinkeiru por la espalda, a lo que ella se da cuenta y utilizando sus alas las entierra en el suelo y con esto unos cristales salen debajo del enemigo, atravesándolo por todos lados haciendo que muera en el aire.


    Yukiharu en ese momento ve una luz en Pinkeiru, una que hace que recuerde algo que le había dicho su abuelo antes de morir. "Se la luz de aquellos que están en la oscuridad." Ella veía sus palabras reflejadas en la situación en la que estaban, siendo Pinkeiru la luz que le estaba guiando en su momento de oscuridad. Tras darse cuenta de esto, ella crea una daga de luz y se la clava en la palma de su mano para despertar de la ilusión en la que estaba atrapada.


    Pinkeiru se sorprende, ya que no esperaba que Yuki hiciera eso, y mientras la observaba, ella retrae sus alas del suelo para regresarlas a su forma normal.


    "Perdone las molestias Subcomandante, estoy despierta ahora." Tras decir esto, se seca las lágrimas que habían caído de sus ojos y llena de determinación le dice. "Pelearé, pero no mataré a nadie... voy a dejarlos fuera de combate y de esta manera podemos interrogarlos o convencerlos de no pelear más, no todos tienen que morir."


    Pinkeiru ve la sangre que cae de la palma de su mano mientras respira profundo y le dice. "En serio te pareces más a ella de lo que pensaba, temeraria hasta el final, bien... pero si te vez envuelta en una situación donde vas a morir, mata sin pensártelo dos veces." Tras decir esto Pinkeiru se da la vuelta y piensa. "En serio tengo que dejar de consentirla."


    Yuki desaparece la daga que había creado y en su lugar aparece unos guantes de luz con apariencia metálica y unas botas del mismo estilo. "Esto bastará." Dijo mientras las miraba y apretaba sus pu?os, inmediatamente abre sus alas y se lanza al campo de combate pasando a toda velocidad por el lado de Pinkeiru, dejándola atrás y haciendo que el viento mueva con fuerza su cabello.


    Pinkeiru levanta sus brazos para estirarse mientras que dice. "Veamos quien me satisface más~." A medida que baja sus brazos, sus alas se separan en dos haciendo que la mitad superior se pongan encima de sus brazos con los cristales apuntando hacia afuera mientras que la parte inferior de sus alas se alargaban hacia abajo para proporcionarle estabilidad.


    De repente, tres soldados le atacan rápidamente desde varias direcciones, cada uno llevaba una espada y un escudo. A la vez los tres gritan. "?Te tenemos!" Mientras dirigen sus espadas hacia ella y cubren sus cuerpos con sus escudos. Pinkeiru utilizando sus alas superiores que ahora sirven como armas, da un rápido giro de 360 grados atravesando sus espadas y escudos, cortando a los tres a la mitad haciendo que su sangre la cubriera por completo.


    "Atacar a una damisela desprevenida está mal, espero que hayan aprendido la lección." Les dijo con una sonrisa y un rostro ensangrentado. Después de esto corrió a toda velocidad, matando a todo aquel que se metiera en su camino.


    Mientras que Pinkeiru va dejando un mar de sangre por donde avanza, Yuki por otro lado estaba golpeando con fuerza suficiente para noquearlos, pero no para matarlos, dejándolos a todos en el suelo.


    Durante su entrenamiento, Yuki también entrenó en el combate cuerpo a cuerpo sin armas por si alguna tuviera que pelear sin ellas o dejar a alguien fuera de combate.


    Debido a la velocidad en que ambas corrían, para los soldados normales e incluso algunos con poderes era complicado seguirles el rastro, solo podían ver una luz blanca y otra rosada acabando con todo lo que se encontraba en su camino, la balanza empezaba a inclinarse a su favor, habían acabado con bastantes enemigos sin haber perdido a un solo miembro de la brigada.


    Yuki de repente deja de correr y se detiene en seco, Pinkeiru nota esto y se detiene junto con ella. "?Que ocurre, Yuki-linda?" Dijo llena de sangre con un rostro de confusión.


    "Uno... dos... tres..." Dijo Yuki mientras nuevamente se veía miedo en su rostro. "A-Alguien peligroso se unió a la batalla y está matando a los nuestros, puedo sentir como mueren, fueron pulverizados, machacados."


    Pinkeiru se acerca a Yuki y le pregunta "?Dónde está?"


    De repente Yuki se lanza encima de Pinkeiru empujándola y evitando que una bola con pinchos encadenada la golpease, inmediatamente, la bola regresó de donde vino para atacarlas una segunda vez, a lo que Yuki rápidamente la patea hacia atrás con fuerza enviándola devuelta a donde salió.


    "Esta aquí." Dijo mientras miraba en la dirección de donde provino el ataque. Entre la oscuridad de la noche y el humo provocado por el fuego, se revela la figura de quien había asesinado a sus compa?eros y los atacó desprevenidos.


    Era un demonio, las marcas en su rostro lo delataba, dichas marcas representaban fortaleza física, aunque no solo sus marcas lo mostraban, su cuerpo era enorme, parecido al de un oso en tama?o con un cabello maltratado y rugoso, sus músculos eran grandes y fuertes, se podía ver como se tensaban al cargar ese mazo que parecía pesar más que cualquier martillo gigante u hacha, por la manera en que vestía y la presencia que emitía, sin duda alguna era un enemigo que temer.


    "Jeh~, tienes buenos reflejos, será entretenido aplastarte." Dijo aquel demonio mientras caminaba lentamente y hacia girar su mazo, parecía estar cargándolo para un siguiente ataque. "Quien diría que me encontraría a la Rosa Sangrienta en un pulguero como este."


    Pinkeiru se levanta y le dice a Yuki con un tono serio. "Gracias por la ayuda, este grandulón parece ser duro... trabajemos juntas para acabarlo." Yuki se levanta del suelo y ambas toman una posición de combate, espalda contra espalda. "Tomaré la delantera, ?sígueme el ritmo Yukiharu!"


    Pinkeiru se lanzó de cabeza contra el demonio que tenían al frente a lo que el demonio responde lanzando su mazo directamente contra ella. En cuanto el mazo estaba a punto de golpear a Pinkeiru en el rostro, Yuki desde arriba patea la bola hacia abajo enterrándola en el suelo. Pinkeiru viendo la oportunidad utiliza a Yuki de plataforma para saltar encima de ella y desde arriba lanza los cristales que tenía en sus brazos para atacarlo. "Lo tenemos." Fue lo que pensó, pero antes de que los cristales hicieran contacto, el demonio jala el mazo que estaba siendo sujetado por las piernas de Yuki, haciendo que ella se caiga, y con él pudo frustrar el ataque de Pinkeiru. "?Creyeron que iba a ser así de fácil? No me hagan reír." Dijo en un tono burlón y prepotente.


    Pinkeiru aun en el aire hace que sus alas vuelvan a la normalidad para volar hacia atrás y reagruparse con Yuki a lo que preocupada le dice. "Necesitamos un plan, ?se te ocurre algo?" Yukiharu rápidamente le responde. "Tenemos que atacar a la vez, por muy duro que sea será abrumado por la cantidad de ataques que recibirá." Pinkeiru le sonríe y se prepara para salir disparada hacia adelante. "Ve al frente, yo te cubro."


    En ese instante los ojos de Yuki se vuelven brillantes mientras que sus pupilas se vuelven agudas y afiladas. El demonio nota un cambio en el aire que la rodeaba y en un parpadeo, ella ya estaba en frente de él lanzando un pu?etazo, dejando atrás un rastro de polvo en el camino que recorrió para llegar allí, el demonio recibió una barricada de ataques de Yuki, pero estos no lograron ni que se moviera un poco, mientras ella estaba centrada en atacar, el demonio estaba ya listo para atacar nuevamente y sin dudarlo carga su mazo para atacar a Yuki directamente a su cabeza, pero este ataque fue interceptado por Pinkeiru quien creó muchos cristales para atrapar el mazo del e inutilizando su ataque mientras que ella corría hacia su costado.


    El tiempo se mueve lento, el enemigo mira a ambas y con un colosal pisotón crea una presión catastrófica, la cual fue capaz de destrozar todo a su alrededor, provocando que ambas salieran volando.


    Yuki se estabiliza en el aire y cambia la forma de sus guantes a la de dos espadas de luz, e inmediatamente vuelve a acortar la distancia entre ambos, pero esta vez inhabilita su mazo clavando una espada en las cadenas que lo sujetaba, mientras que la otra espada es dirigida hacia su hombro derecho. "él es derecho así que si logro acabar con su hombro no podrá utilizar más ese problemático mazo." Fue lo que pensó.


    En cuanto estaba a punto de impactar el ataque, algo enreda a la espada y se la arrebata de las manos a Yuki, esto la toma desprevenida así que para no arriesgarse se retira hacia atrás para volver al lado de Pinkeiru.


    Lo que le arrebató la espada a Yuki fue algo que ya había visto con anterioridad, de repente sale alguien de uno de los callejones que había entre los edificios destruidos.


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    "Debiste haberme matado, blanquita..." Dijo con una sonrisa maléfica, una sonrisa conocida.


    "Jafaar..." Respondió Yuki con un tono de preocupación.


    Jafaar había recuperado la consciencia y se unió al combate. "Parece que tienes problemas con estas mujeres, Bermont." Dijo indiferente.


    "Mira quien lo dice, luces lamentable, Castigador." Le dice en un tono burlesco mientras que Jafaar se acercaba a él con la espada de Yuki y la suya en sus manos.


    Yuki hace un ligero movimiento con la cabeza haciendo desaparecer la espada que portaba Jafaar para traerla nuevamente a sus manos.


    "No hacía falta desaparecerla, no iba a utilizar un arma tan anticuada de todas maneras, no la necesito." De repente deja de caminar y se posiciona al lado de Bermont. "Encárgate de la Rosa Sangrienta, yo me ocupare de la maldita orejas de bestia, esto es personal..." De inmediato se lanzó rápidamente hacia Yuki, era más rápido que antes y utilizando su látigo retractado teniendo forma de espada ahora, le lanza un ataque el cual Yuki detiene con su espada y ambos se van hacia atrás separándose de Pinkeiru quien no pudo hacer nada al respecto.


    "Supongo que me toca a mi lidiar con el grandulón, tengo que ir en serio esta vez o estaré en graves problemas." Dijo Pinkeiru quien hace más grandes sus alas, mientras que sus brazos de cubren nuevamente con cristales puntiagudos que le brindaban ventaja defensiva y ofensiva.


    Bermont rompe la espada de luz que retenía a su mazo y comienza a caminar lentamente. "Me da gusto que entiendas tu situación, aunque sería mejor si entendieras tu posición como el insignificante ser inferior que eres, ángel." Con cada paso que daba al suelo lo destruía, vuelve a cargar su mazo para luego lanzarlo contra Pinkeiru, ella salta para esquivarlo mientras que en el aire piensa. "Es muy fuerte pero no es rápido ni ágil, tengo que usar eso a mí favor."


    Pinkeiru lanza cristales afilados con sus alas como proyectiles en su dirección mientras vuela hacia arriba para luego descender a por él. Bermont retracta su mazo y lo lanza contra Pinkeiru hacia su costado izquierdo, ignorando los cristales que lograron impactar contra él, los cuales parecieran no haber tenido penetrado mucho su cuerpo.


    Pinkeiru se defiende con sus alas y brazos, logrando frenar el ataque del mazo, aunque el mazo le destruye en pedazos el costado izquierdo de sus alas, los cristales en sus brazos y le fractura los huesos del antebrazo, pero ella aprovecha que detuvo el mazo y aun adolorida por el golpe toma el arma por la cadena y lo utiliza de impulso para acortar la distancia entre los dos. En cuanto está a su rango de alcance Pinkeiru pone su mano en el hombro de Bermont, pero inmediatamente recibe un pu?etazo por el costado derecho el cual hace que salga volando y le rompa su ala derecha.


    "Insolente, creíste que podrías detener dos ataques directos y salirte con la tuya." Dijo mientras caminaba lentamente hacia ella, de repente empieza a escupir sangre lo cual lo confunde. "?Que significa esto?"


    Pinkeiru se levanta aun estando destrozada mientras vuelve a restablecer los cristales de sus alas y le sonríe. "Se llama hemoptisis aguda, despídete de tus pulmones."


    Bermont sigue caminando aun soltando sangre por la boca lo cual preocupa a Pinkeiru, "Maldición, es resistente a las enfermedades, debí haber reabsorbido la lepra que utilicé en aquel ángel que se burló de Yuki-linda." Pensó frustrada, aunque inmediatamente se relaja y se levanta. Respirando profundamente piensa, "Ah~, al menos puedo respirar bien ahora, estas heridas no me van a detener."


    Mientras que esto ocurría, Yuki y Jafaar intercambiaban veloces golpes mientras se movían por toda la ciudad, "??Qué pasa blanquita!? ??Dónde está tu fuerza ahora!?" De repente Yuki desvía su espada con la mano y lo patea estrellándolo contra uno de los edificios que tenían al lado, pero Jafaar sale rápidamente de él y extiende su espada para atacar a Yuki.


    Ella agarra el látigo con su mano y con fuerza lanza a Jafaar hacia el cielo recibiendo muchos cortes en su brazo en el proceso. Después Yuki abre sus alas y vuela rápidamente hacia Jafaar para darle una patada la cual Jafaar logra defender con ambos brazos, pero es empujado a gran velocidad lo que hace que se estrelle contra el suelo en medio del combate entre Pinkeiru y Bermont.


    "Así que tu objetivo era volver aquí." Dijo Jafaar mientras se levantaba adolorido, pero de repente nota a Pinkeiru en su costado atacándolo con sus alas. Jafaar logra defenderse con su látigo y trata de ganar distancia, pero su intento fue inútil.


    "Piérdete rosita, mi problema no es contigo." Le dijo mientras frenaba sus ataques, a lo que Pinkeiru le responde. "Ahora lo es, sonrisitas." Inmediatamente aumentó la intensidad de los ataques con sus alas, mientras crea cristales que salen del suelo los cuales hacían que Jafaar retrocediera llevándose unos cortes profundos.


    Mientras que ellos estaban atacándose, Yuki vuelve a crear sus guantes de luz y baja a toda velocidad dirigiendo su ataque hacia Bermont, el cual carga su mazo para lanzarlo una vez más directamente contra Yuki, ella inmediatamente da una vuelta en el aire y utilizando la inercia carga una patada con la cual golpea el mazo y hace que se estrelle rápidamente contra el suelo. Dando una vuelta más, Yuki procede a cargar con su pu?o el cual es recibido por un pu?o de Bermont haciendo que el impacto destruya los alrededores, tras eso Yuki pone los pies sobre el suelo mientras que Bermont le dice. "Este golpe fue un poco mejor que los anteriores, pero sigue sin ser suficiente." Sacudiéndose un par de escombros que cayeron sobre él.


    Yuki sonríe confiada y le responde, "Tienes razón, no es suficiente, pero es un progreso, logré moverte con ese ataque." Bermont mira hacia el suelo y ve el rastro del empuje que provocó el impacto de sus pu?os. Durante cada choque que tuvieron con él no habían logrado hacer que se moviera ni siquiera un poco, el hecho de que consiguiera un avance motiva a Yuki a seguir luchando, levanta sus brazos, comienza a hacer peque?os saltos para ponerse en una posición ofensiva y con un brillo que parecía fuego en sus ojos dice. "Veo el camino a la victoria, ?Vamos!"


    Una vez más, en un parpadeo ella está frente a él, pero esta vez crea una garra gigante de luz la cual sujeta las cadenas del mazo impidiéndole a Bermont usarlo y tras dar una vuelta rápida carga una patada la cual le golpea en el costado del rostro haciendo que lo empuje, moviéndolo hasta el edificio destruido que tenían al lado, haciendo que soltara su mazo de una vez por todas.


    Yuki rápidamente se estabiliza y en cuanto pone sus pies en la tierra vuelve a salir disparada hacia él para golpearlo en el abdomen y pecho con sus pu?os, haciendo que escupa aún más sangre. Bermont le lanza un pu?etazo por el costado a Yuki el cual ella crea una mano gigante de luz para frenar el golpe, utilizando el despiste que le provoca a Bermont ver la mano de luz saliendo de la nada, ella le golpea en la quijada haciendo que pierda un poco la estabilidad, a lo que Yuki aprovecha y patea nuevamente, haciendo que salga disparado hacia atrás.


    Pinkeiru y Jafaar seguían intercambiando golpes y ambos notan que Bermont salió volando y se estrella contra uno de los edificios, Jafaar tras ver esto utiliza su espada-látigo para engancharlo en el techo de uno de los edificios y salir de ahí para reagruparse con Bermont.


    "?Como es posible que la blanquita haya podido contigo?, Eres más fuerte que esto." Le pregunta Jafaar a Bermont el cual estaba tirado en el suelo.


    "La de rosa le hizo algo a mis pulmones, me cuesta respirar, y la de blanco golpea con fuerza, tenemos que acabar con esto pronto." Dice mientras se levanta, pero mantiene su mano izquierda detrás de su cuerpo, como si escondiera algo.


    Pinkeiru estaba llena de cortes por su batalla contra Jafaar y mientras la sangre caía por su cuerpo ella le pregunta preocupada. "Yukiharu, ?cuantos de los nuestros han muerto?" A lo que Yuki le responde. "Nueve, y tenemos a varios heridos de gravedad."


    "Tsch, no podemos demorarnos más." Yuki tras escuchar eso se prepara para atacar una vez más. "?Entendido!"


    Vuelve rápidamente a atacar a Bermont a una velocidad que ni Jafaar pudo ver venir, pero en cuanto Yuki estaba a punto de golpear a Bermont, él mueve su brazo izquierdo revelando lo que ocultaba haciendo que Yuki se detuviera inmediatamente antes de golpearlo, al ver de qué se trataba quedó en shock, Bermont estaba sujetando a un ni?o por el brazo utilizándolo de escudo para detener el ataque de Yuki.


    El ni?o era un demonio, estaba aterrorizado y llorando, se había escondido detrás de una mesa para que no fuera envuelto en la batalla, aunque el destino tenía otros planes para él.


    "Por favor, baja al ni?o, es inocente." Le dijo Yuki mientras que se movía lentamente hacia atrás y levantaba las manos.


    Bermont confiado le dice. "Retiren a todas sus unidades ahora mismo de la ciudad o el ni?o muere." Tras decir esto, él se fija y ve a Pinkeiru en el fondo moviéndose de manera sospechosa lo cual hace que Bermont le exprima el brazo al ni?o reventándoselo y arrancándoselo.


    En ese instante, muchos sentimientos se presentaron en la mente de Yuki, entre estos sentimientos había uno que sobresalía sobre los demás, uno oscuro que le decía, "Imperdonable."


    Jafaar intentó aprovechar la situación y atacar a Yuki, pero fue repelido por ella empujándolo hacia Bermont haciendo que el ni?o caiga al suelo. Después de esto Yuki con unos ojos que daba miedo, los atacó a ambos a discreción, sus guantes lentamente se tornaron en garras con las cuales seguía atacando, adentrándose aún más en el edificio, el atacar de manera tan salvaje hizo que le diera una oportunidad a Jafaar de atravesarla con su espada, pero ese ataque es detenido por un cristal de Pinkeiru quien sujeta a Yuki y la retira para tomar distancia.


    "Cálmate soldado, el ni?o está bien, mira." Yuki mira hacia atrás y ve al ni?o aun entre lágrimas, pero con su brazo entero, como si no hubiera pasado nada, lo cual la confunde y le pregunta a Pinkeiru. "?Como?"


    "Curarle un brazo a un ni?o no es mucho problema para mí, luego te explico, pero ahora no es momento de dejarse llevar por tus emociones, tus ataques descontrolados sirvieron de algo, pero necesitamos acabar con ellos para ayudar a los demás." Después de decir eso, ella suelta a Yuki ya que se calmó al ver que el ni?o se encuentra bien y ella le responde. "Tengo una idea para acabar con todo, pero tienes que encargarte de estos dos." Pinkeiru los mira a ambos mientras que se levantan y le pregunta a Yuki. "?Qué piensas hacer?"


    "No hay tiempo, confía en mí." Dijo mientras corría para salir de allí. Pinkeiru toma una posición defensiva y piensa "Mas te vale que funcione lo que sea que vayas a hacer Yuki-linda." En cuanto Yuki se aleja carga al ni?o con ella y le grita a Pinkeiru. "?Regla número tres, Subcomandante!"


    El escuchar esto provoca una reacción en Pinkeiru que le llena de sentimientos tanto de orgullo como de molestia. "Regla número tres me dice. ?Se pueden creer lo irrespetuosa que es!" Tras decir esto entierra sus cristalinas alas en el suelo y hace que unos cristales salgan de detrás de ellos obligándolos a ambos a ir en su camino. "?Venid a por mí si podéis malditos demonios!"


    Yuki vuela y se dirige hasta donde siente la luz de los demás prisioneros mientras que con una sonrisa dice en sí misma, "A veces hay que dar un paso hacia atrás para dar dos hacia adelante, aprendí esto de ti, abuelito."


    Llega con los demás prisioneros y deja al ni?o, entre ellos mientras que todos lo miraban con odio y resentimiento, pero Yuki salta rápidamente y les dice. "Es un ni?o inocente, él es solo una víctima que se vio envuelto en esto, como ustedes, no pueden culparlo sobre lo que les sucedió, cuídenlo y denle amor, el pobre ha pasado un momento muy feo." Los demás ángeles entendieron la verdad que había en sus palabras y aceptaron cuidar del ni?o hasta que todo termine. Yuki les sonríe a todos en agradecimiento e inmediatamente se da la vuelta y vuela a toda velocidad hacia el cielo en medio de la ciudad mientras pensaba. "No me queda mucha energía así que tengo que apostarlo todo a esto."


    En cuanto llega arriba, su cuerpo comenzó a brillar, tanto que parecía que el sol había bajado hasta la tierra, esa luz fue recorriendo su cuerpo, pasando por sus alas dándole una nueva forma, la de unas gloriosas y gigantescas alas de luz nunca antes vistas. "Necesito concentrarme, visión, olfato, oído, tengo que usar todos mis sentidos para encontrar a todos los enemigos..." fue lo que pensó mientras visualizaba a cada uno de los demonios que se encontraban en la ciudad.


    "?Los tengo!" Tras decir esto, las plumas de sus alas gigantes de luz salen disparadas por toda la ciudad, dirigiéndose hacia todos los enemigos que sintió, estas plumas caen rodeando a cada uno encerrándolos e inmovilizándolos completamente. Todos estaban sorprendidos de lo que estaba ocurriendo, todo apuntaba a que su victoria no estaba muy lejos.


    Mientras tanto Pinkeiru se choca fuertemente con un muro, estaba destrozada, con sangre por todo el cuerpo, sofocada y con algunos huesos rotos, pero su espíritu de pelea seguía intacto... aún estaba dispuesta a pelear, levantándose de nuevo mientras Bermont y Jafaar caminaban hacia ella. "Te tenemos rosadita, la blanquita te abandonó, vaya compa?erismo tienen ustedes los ángeles." Pinkeiru se ríe mientras les dice a ambos. "No me hagan reír, que sabrán de compa?erismo ustedes, prefieren lastimar a un ni?o inocente de los suyos antes que perder, me parecen patéticos."


    Este comentario molesta a Jafaar mientras mira hacia arriba viendo lo que estaba haciendo Yuki y dice. "Oye Bermont, acabemos con esto rápido." Inmediatamente después de decir esto, Bermont escupe sangre y cae desplomado al suelo sin decir una sola palabra. "Oye, Bermont, ?qué ocurre?" Dijo con un tono de confusión mientras lo miraba.


    De repente Pinkeiru con un rostro enojado lo ataca utilizando sus afiladas alas, Jafaar por el estado en que se encontraba no pudo reaccionar a tiempo, haciendo que Pinkeiru le cortara la mu?eca con la que blandía la espada e hizo que dijera en su mente. "?Maldición, me distraje!" El golpe hizo que Jafaar cayera a sus espaldas, dándole la oportunidad a Pinkeiru de utilizar sus alas para aprisionarlo e inmovilizarlo, su cuerpo no gozaba de fuerza suficiente para romperlos así que solo puedo quedarse ahí. "Luego me encargare de ti... ahora..."


    Pinkeiru rompe los cristales que hacen de alas conectados a su espalda y lentamente comenzó a caminar dirigiéndose hacia Bermont quien estaba tirado en el suelo y con una sonrisa escalofriante le dice... "Hey... no mueras aun, tienes que pagar por lo que le hiciste a ese ni?o." Tras decir esto, le pone la mano en su hombro y de repente Bermont despierta sintiendo un dolor agonizante en todo su cuerpo, haciendo que grite de dolor. "Tus pulmones dejaron de funcionar... ?Y aun tienes energía para gritar? ?Eres un cerdo sorprendente!" Exclamó Pinkeiru, su rostro mostraba placer y satisfacción, un lado sádico que solo sale a relucir en contadas ocasiones.


    "Eres una desgraciada... tu alma está tan sucia como la de nosotros... actuando como una liebre frente a tu compa?era... seguro ni sabe cómo eres enrealidad... maldita víbora..." Murmuró Bermont quien comenzaba a cerrar sus ojos lentamente.


    "Aww~, pobre no puede hablar casi, repítelo de nuevo que no escuche bien. ?Sí?" Le respondió Pinkeiru quien seguía reventando sus extremidades, haciendo que cada hueso crujiera como en una orquesta de dolor. "Fue un buen sonido... muéstrame más de esa linda sinfonía ?Sí?" Tras decir esto Pinkeiru siguió torturándolo, cortándolo con el filo de sus alas cristalinas, aunque... ya no hubo reacción alguna, aun así, Pinkeiru siguió cortándolo, siguió atacándolo, aplastando sus órganos, sus extremidades mientras que con un una sonrisa decía "Aun no estoy satisfecha, ?canta más para mí!"


    Yuki baja hacia donde estaba Pinkeiru mientras que hacía desaparecer sus gigantescas alas, solo podía observar la brutalidad frente a ella, sorprendida y entristecida de cierta manera. De repente Pinkeiru le lanza una patada hacia el rostro de Bermont el cual Yuki detiene con su pie. "Es suficiente Subcomandante... está muerto... murió poco después del primer grito... se acabó... ganamos."


    "Tsch..." le respondió Pinkeiru mientras dejaba el cuerpo masacrado de Bermont tirado como un desperdicio cualquiera, fue cuestión de un segundo para que su horrible rostro volviera a ser el de siempre, esto último deja pensativa a Yuki mientras que Pinkeiru pone su mano encima de su hombro y mientras mira a su alrededor le dice. "Bien hecho Yuki-linda, tu idea funcionó, en cuanto volvamos a los cuarteles celebraremos nuestra victoria contigo como la estrella de la misión."


    Ese rostro ensangrentado, su cuerpo reducido a más nada que huesos rotos y heridas por todos lados, ?cómo podía seguir caminando en ese estado? Esa actitud en combate, esa sed de sangre que disfruta del sufrimiento ajeno... Pinkeiru avanzaba alegremente hacia el resto, mientras que Yuki de fondo comenzaba a preguntarse, "Recuerdo haber escuchado lo que dijeron estos demonios, Rosa Sangrienta... ?Como habrás terminado así?"


    Fin del capítulo.
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