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Arco 1, Cap铆tulo 7: Un Rayo De Libertad

    Todos los ángeles estaban a la espera de las instrucciones de la Subcomandante Pinkeiru tras anunciar que tendrán una misión para esta noche, Yuki no sabía nada sobre qué tipo de misiones harían ni mucho menos lo que le esperaba.


    De repente, una pizarra sale del suelo detrás del podio donde la Subcomandante estaba parada, utilizando uno de sus cristales arrancado de sus alas, le da una forma larga como si de un fierro o un lápiz se tratase, con el que empieza a dibujar y escribir los detalles sobre la misión.


    "La ciudad de Zhalos fue arrebatada por el enemigo hace una semana, se nos encargó esta misión a nuestra brigada porque somos los más cercanos y capacitados para esto. Habíamos dado por muertos a los ángeles que vivían o pasaban por esa ciudad, pero en la tarde de hoy recibimos informes de avistamientos dónde afirman estar vivos y aprisionados." Pinkeiru comienza a caminar de un lado al otro.


    "Nuestro objetivo es rescatar a los ángeles esclavizados y recuperar la ciudad. Así que primero tendremos que localizar donde tienen escondidos a los nuestros y alejarlos lo más posible para poder combatir sin tener que preocuparnos de ellos, por eso elegiré a los 20 más agiles y sigilosos para que busquen en la ciudad sin ser detectados. En cuanto los encuentren utilizaran unas bengalas que les daremos para saber su ubicación e inmediatamente un grupo distraerá al enemigo para alejarlos de ese lugar, mientras que otro grupo ira a proteger a los prisioneros para que salgan seguros de ahí. Una vez a salvo podemos atacar con todo y recuperar el territorio. ??Entendido?!" Pregunta con fuerza tras detenerse bruscamente.


    Todos los ángeles saludan en formación y responden con un fuerte. "?Entendido Subcomandante!"


    "Ahora elegiré a los 20 soldados capacitados para esta misión." Pinkeiru levanta su mano y apunta hacia los ángeles que pueden cumplir con la misión basado en la información que ella tiene sobre ellos, entre ellos apunta a Yukiharu con una sonrisa.


    Yuki trataba de contener sus sentimientos, pero se notaba en su semblante que tenía una mezcla entre preocupación, nervios y miedo, todo un cóctel de emociones que deleitaba en ese momento, después de todo era su primera misión y la Subcomandante tenía altas expectativas sobre ella.


    "Esos serán todos, partiremos ahora mismo, cuando estemos en las afueras de la ciudad nos reuniremos para repasar el plan y mostrarles los planos de la ciudad. Pero antes recordemos las reglas de la brigada." Con su mano empieza a levantar sus dedos numerando las reglas.


    "Regla número uno: Nunca romperán las reglas. Regla número dos: Nunca desobedecerán una orden. Regla número tres: No mueran, es una orden. ?Dispérsense!"


    Todos los ángeles se dispersaron inmediatamente para buscar su equipamiento de combate, iban corriendo con rapidez y eficiencia, algunos se ayudaban mutuamente a prepararse ya que no tenían tiempo que perder. Yuki se quedó en el mismo lugar esperando a que Pinkeiru bajara para que le respondiera una duda que tenía.


    "?Por qué me elegiste a mí?" Le preguntó mientras Pinkeiru se acercaba a ella.


    "Eres rápida y tienes buenos sentidos, eres perfecta para la misión." Le responde mientras la mira con una sonrisa.


    Yuki se motiva por la confianza en sus habilidades que la Subcomandante le tenía, así que asiente con la cabeza en agradecimiento y se dirige rápidamente a agarrar una de las bengalas que estaban siendo repartidas por Kyon y Lore para los 20 ángeles seleccionados por Pinkeiru.


    Tras esto Yuki sale del edificio y espera a los demás, en un minuto, todos estaban afuera y habían formado una fila. Esta vez Yuki se encontraba en la fila de la derecha, siendo la última en su línea. Habrán alrededor de 100 ángeles reunidos en formación. La Subcomandante estando al frente de todos se gira para dar unas últimas palabras antes de partir.


    "La misión es de urgencia, caminando nos tardaríamos mucho en llegar así que utilizaremos una poción de teletransporte que hicieron Kyon y Lore, nos llevara a una hora de camino de Zhalos. Nadie se mueva." Tras decir esto Pinkeiru lanza la poción hacia el cielo y utilizando sus alas, lanza un cristal hacia la poción rompiéndola y haciendo que el líquido en su interior caiga encima de todos.


    Kyon y Lore, quienes se encontraban en las puertas de los cuarteles se despiden agitando enérgicamente sus manos.


    "?Buena suerte a todos!" Dijo Kyon mientras que Lore grita "?No nos den más trabajo rompiendo nuestras creaciones, malditos!" Kyon la mira de reojo mientras se ríe nerviosamente.


    Tras un intenso brillo que duró un abrir y cerrar de ojos, todos desaparecen como por arte de magia.


    En un instante todos estaban en un bosque cerca de la ciudad, ahora lo único que debían hacer era caminar. Todos caminan en silencio para no formar ningún escándalo, con la Subcomandante al frente guiando al equipo.


    Tras unos treinta minutos de caminar, Yuki mira a su derecha y nota una peque?a ara?ita que movía su pata delantera, parecía estar llamándola, diciéndole "Sígueme." Yuki mira hacia al frente y luego hacia la ara?a mientras pensaba que debería hacer. Después de pensarlo un poco decidió irse con la ara?ita ya que sabe que con su velocidad podría alcanzarlos a todos en un momento. Así que va y se adentra en el bosque con ella.


    Ambas caminan por un rato, la ara?ita estaba caminando por una tela que se dirigía hacia un lugar que aún no se veía por la densidad del bosque. Pero no transcurre mucho tiempo hasta que ambas llegan a una cueva que estaba cubierta de telas de ara?a, parecía ser el nido de esa peque?ita.


    "?Esta es tu casa? ?Para qué querías que viniera?" Pregunta Yuki confundida ya que la ara?ita no le decía el por qué quería que la siguiera.


    La ara?ita usando sus patitas le vuelve a hacer se?a para que la siga y se adentra en la misteriosa cueva. Yuki lentamente comenzó a caminar hacia adentro de la cueva, levantando su mano hacia adelante cuando de repente es agarrada y se asusta.


    "?Qué haces, Yukiharu?, ?Por qué te desviaste de la formación? No vuelvas a hacer eso sin mi autorización." Quien la detuvo fue Pinkeiru que la había visto cuando se separó del resto y la siguió para ver que sucedía.


    "Perdón Pinkeiru, había una ara?ita que me estaba llamando y quería que la siguiera hasta acá, tengo una fuerte conexión con las criaturas místicas así que quería ver si necesitaba algún tipo de ayuda." Dijo con una voz de arrepentimiento mientras sus orejas se caían.


    Pinkeiru respira profundo y le dice. "Vamos, no podemos desviarnos ahora." Le suelta la mano y se gira dándole la espalda a Yuki mientras mira de reojo a la cueva. "Voy a hacer la vista gorda esta vez, pero no te consentiré más." A lo que Yuki le responde en silencio mientras le asiente con la cabeza.


    Ambas corren rápidamente e interceptan al resto del grupo en apenas unos segundos. Mientras tanto en la cueva, la ara?ita siguió adentrándose dentro de ella y en cuanto mira hacia detrás no ve a Yuki por ningún lado, entonces empezó a mover las telas que se encontraban conectadas por toda la tierra, enviaba se?ales hacia lo que parecía ser el otro lado del mundo, quería enviar un mensaje a algo o alguien. No pasa mucho tiempo para quien tenía que recibir el mensaje lo recibiera.


    "Una presa no cayó en las redes... Así que hay alguien que puede entender a mis peque?as... Había alguien más... Están cerca de Zhalos... Entendido." Dijo una voz femenina, misteriosa y siniestra la cual inmediatamente se levanta de lo que parecía ser un trono hecho de huesos de varias criaturas, entre ellos huesos de varios ángeles. Luego levanta su mano hacia el frente y les dice a unas ara?as gigantes que se encontraban en la sala. "Envíen a los exterminadores a Zhalos, creo que van a intentar recuperar el territorio que les quitamos."


    Todos siguen su camino hasta llegar a un acantilado donde se podía ver sin mucho problema la ciudad. Pinkeiru utilizando sus alas, crea un cristal que sale de la tierra parecido a la pizarra que había en el cuartel con el cual les muestra el mapa y la estructura externa e interna de la ciudad a los veinte ángeles seleccionados mientras que el resto esperaban instrucciones agachados atrás de ellos.


    "Estos son los posibles lugares donde pueden tenerlos aprisionados, recuerden utilizar las bengalas que tomaron de los cuarteles una vez los encuentren, la mitad del resto de nosotros esperaremos aquí mientras que la otra mitad estarán en el otro lado de la ciudad para la distracción. Tenemos que ser cuidadosos en todo momento para que no nos encuentren antes de rescatarlos." Yuki sin decir nada, con un intenso brillo en sus ojos revelando el color dorado característico de estos que eran opacados por la oscuridad de la noche, se levanta y se dirige hacia el mapa mientras apuntaba a uno de los edificios. "Están aquí."


    Todos se quedan sorprendidos y empiezan a murmurar preguntándose si lo que dice es verdad. "?Como lo sabes?" Pregunta Pinkeiru con un tono serio, a lo que Yuki le responde mientras la mira a los ojos. "Puedo sentir la luz que hay adentro de todos los ángeles, están aquí, estoy segura."


    Pinkeiru suspira y le responde. "Debiste haber dicho eso antes." Se gira mientras mira a los demás. "Bien, cambio de planes, Yukiharu se infiltrará en la ciudad sola, de esa manera hay menos probabilidad que nos encuentren. Además, si atacamos ahora sabiendo su ubicación es muy posible que maten a los prisioneros inmediatamente así que necesitamos asegurar su seguridad primero. El resto seguirá acorde al plan. No quiero escuchar queja alguna."


    Tras decir esto se gira en dirección a Yuki y le da instrucciones de cómo utilizar la bengala. Una vez Pinkeiru termina de explicarle, Yuki simplemente le responde. "No la necesito, puedo lanzar un rayo de luz hacia el cielo, creo que es mejor que eso para avisarles."


    "Quédatela, tienes máximo una hora para encontrarlos y liberarlos, tardarse más que eso haría más probable que nos encuentren. Si eres descubierta ataca a discreción y utiliza la bengala, así sabremos si fuiste descubierta." Yuki guarda la bengala y se dirige al borde del acantilado.


    "Recuerda las reglas, buena suerte soldado." Pinkeiru se despide de ella mientras Yuki salta del acantilado y se escabulle sigilosamente entre los árboles de abajo.


    Una vez posicionada entre las copas de los árboles, Yuki determinada a cumplir con su misión empieza a analizar todo en su interior.


    "Muy bien, toda la misión depende de mí, Pinkeiru confía en que soy capaz de lograrlo. Ya estoy en los bordes de la ciudad, según el mapa y mi habilidad ese debería ser el lugar donde están, por lo que siento están bajo tierra así que tendré que entrar primero en el edificio. Hay guardias por doquier, debo ser cuidadosa, si me concentro puedo minimizar el sonido de mis pasos, eso junto con mis sentidos amplificados podré entrar sin problemas. Subiré por el edificio que hay al frente y saltaré por los tejados para luego entrar por el techo del edificio donde están, para mi suerte es de noche, eso hará que sea más difícil ser vista."


    Tras unos movimientos veloces y precisos, Yuki llega hasta el techo del edificio donde se encontraban los prisioneros. "Llegué, hay una ventana por aquí y no escucho ni huelo a nadie adentro así que debería ser seguro entrar..." Pensaba mientras coordinaba sus pasos para entrar.


    "El lugar adentro debe estar repleto de guardias." Intuía mientras trataba de verificar todo con sus sentidos, una vez confirmado procedió a entrar por una ventana.


    "Estoy dentro, voy a concentrarme para escuchar atentamente todos los movimientos y me apoyaré en mi olfato. Mmmm bien, ya los tengo ubicados. Correré en silencio por este pasillo, tengo que bajar hasta llegar al fondo de esto. Se acercan dos guardias, sus pasos suenan pesados y metálicos así que deben llevar armadura, tengo que esconderme."


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    Yuki se escondió utilizando la arquitectura del lugar en un hueco detrás de una estatua que había en la pared, haciendo que no fuera vista por los guardias.


    "Eso estuvo cerca, por el sonido de sus pasos al venir debieron subir por unas escaleras, también escuche el eco que hacían así que esa escalera debe conectar a los pisos de abajo, bajaré por allí. Ya estoy aquí, siento a los prisioneros en esta dirección." Empezó a correr en silencio evitando algunos guardias que patrullaban por su camino prediciendo su trayectoria, cuanto más cerca estaba de los prisioneros más peligroso se volvía puesto que había más guardias concentrados.


    De repente unos guardias cambian su trayectoria y se dirigieron hacia donde se encontraba Yuki, para su mala fortuna no había donde esconderse esta vez, el pasillo estaba completamente vacío, salvo una puerta que daba hacia una habitación que se encontraba al lado de ella. "Cambiaron de dirección, se dirigen hacia acá, tengo que entrar en esta habitación, no siento a nadie adentro así que voy que entrar." Fue lo que pensó e inmediatamente antes de que los guardias se dieran vuelta por la esquina, ella entró y evitó ser descubierta, una vez adentro procedió a cerrar la puerta.


    Estaba concentrada detrás de la puerta escuchando los pasos de los guardias mientras lentamente caminaban por el pasillo donde la habitación se encontraba, su corazón cada vez latía más fuerte en medio de ese caos emocional que tenía dentro por poder ser descubierta.


    De repente, sus pasos se detuvieron justo delante de la habitación y la tensión empezó a subir mientras que Yuki solo podía pensar en que podía hacer. "?Qué hago? Son solo dos, puedo dejarlos fuera de combate, pero la conmoción puede que alerten a los demás." Yuki escucha atentamente como el sonido de la mano de uno de los guardias en armadura se levanta y se dirige hacia la puerta. "Ahí viene!"


    "Aaa~, ya llevaba rato con ganas de estirarme. ?Crees que vayan a decirnos algo por ir a comer en vez de patrullar por el pasillo que nos asignaron?" Le preguntó uno de los guardias al otro.


    "No creo, llevamos una semana aquí y no ha pasado nada, de todas formas, no podemos vigilar con el estómago vacío." Le respondió mientras se reía y seguían caminando. Ambos se van alejando de la habitación y doblan por una de las esquinas.


    Yuki aliviada toma un suspiro mientras cierra los ojos y se relaja. "Eso estuvo cerca." Dijo en voz baja, pero en cuanto abre los ojos había algo delante de ella que no había notado por estar concentrada en los guardias.


    "??Eh~!? ?Una ni?a? ?Qué hace aquí? ?Como no la pude sentir? ?Me concentré mucho en los guardias? Que debo hacer ahora, no voy a lastimar a una ni?a." Yuki estaba inundada en preguntas e indecisiones de su mente, cuando de repente el silencio que había entre las dos fue roto por la ni?a quien la miraba fijamente.


    "No tienes marcas en la cara... WAOW~ ??Eres un ángel verdad!? ?Qué bonita eres!" Dijo la peque?a ni?a mientras sus ojos brillaban en emoción. "??Esas orejas de gato que tienes en la cabeza son reales!?" La ni?a era una demonio, se notaba por las marcas que llevaba en su rostro. "Yo soy Lilith, tengo 9 a?os, ?Cómo te llamas?" Pregunta en inocencia y alegría.


    Yuki estaba en shock ya que no esperaba que esto pasase, pero decide seguir la corriente a ver dónde le lleva. Ella se agacha para estar a su altura y le responde con una sonrisa, sea un demonio o no sigue siendo una ni?a. "Me llamo Yukiharu, tengo 20 a?os, y sí, soy un ángel y mis orejas son reales."


    "?Yukiharu, es un placer conocerte! ?Tienes la misma edad que Nero!" Dijo mientras le hacía reverencia en se?al de educación y respeto. "Cuando vine aquí me dijeron que iba a poder ver a muchos ángeles, pero después me dijeron que no podía porque no tengo permitido ir allá abajo, aunque me alegro de que seas la primera que veo en persona." Dijo mientras la miraba de arriba abajo. "?Puedo ver tus alas?"


    Yuki le sonríe, se levanta y abre sus alas. Con una nube que cubría el cielo siendo despejada, la luz de la luna entraba por las ventanas iluminando la oscura habitación donde se encontraban. Sus alas, blancas y hermosas se veían majestuosas haciendo que Lilith se emocione aún más y con un brillo en sus ojos solo puede decir. "Que lindas." Ella estaba anonadada ante tal hermosa imagen.


    Yuki vuelve a esconder las alas y se agacha delante de la ni?a mientras le acaricia la cabeza. "Escucha Lilith, vine a rescatar a mis compa?eros ángeles que fueron capturados cuando tomaron esta ciudad, no quiero que estes envuelta en todo esto, tengo 30 minutos aproximadamente para liberarlos y después de eso este lugar no será seguro. Tienes que irte de aquí."


    Lilith toma la mano de Yuki la cual la acariciaba con ambas manos y le responde con una sonrisa. "No te preocupes Yukiharu, Rich me protegerá, él es muy fuerte, estaré bien."


    Yuki intuye que es tal Rich es quien está bajo su cuidado y con algo de alivio le dice. "Me alegro de que pueda protegerte, pero necesito irme ya, se me acaba el tiempo y ellos me necesitan." Después de esto se levanta y se dirige a la puerta, pero antes de llegar Lilith la detiene.


    "Espera, conozco un pasadizo secreto que lleva a donde están todos, acabo de venir de allí, pero todos están encerrados y no pude ver a ninguno desde allí." Dijo mientras se dirigía hacia uno de los muebles de la habitación y lo empuja para revelar un peque?o túnel que había.


    Ahí fue cuando Yuki se da cuenta que la razón por la cual no pudo detectar a Lilith fue porque ella entró por ese túnel en la habitación cuando estaba concentrada en los guardias, por eso no había sentido a nadie adentro, aunque tras clarificar esta duda otra nueva le surge. "?Por qué me ayudas?" A lo que Lilith le responde. "Eres mi primera amiga ángel, y los amigos se ayudan entre sí."


    Yuki tras escuchar lo que dijo, se alegra y alivia mientras piensa. "Así que tenía razón, los ángeles y los demonios pueden ser amigos, nosotras dos somos la prueba de ello."


    Ambas bajan por el túnel que lleva hacia la habitación donde se encontraban todos los prisioneros. Podían ver todo el lugar desde arriba, estaba lleno de guardias y mientras pensaba de qué manera podría entrar y liberarlos de las rejas donde estaban encerrados, de repente, ve que todos los guardias empiezan a irse por la puerta tras ser llamados por alguien. En cuanto todos se van, Yuki aprovecha la oportunidad y rompe la rejilla por donde veían para luego lanzarse por ahí abriendo sus alas en medio del aire y cargando a Lilith para bajarla al suelo.


    "Tengo que ser rápida, no sé cuánto se demoren en volver, Lilith, siempre estaré agradecida contigo, pero tienes que irte ahora." Dijo mientras la agarraba con ambas manos sobre sus hombros.


    De repente Yuki siente un escalofrío al mismo tiempo que se pregunta a sí misma. "?Qué es ese olor?" Sus instintos le dicen que se de la vuelta y en cuanto lo hace, lo único que logra ver es una espada a punto de cortarle la cabeza, pero el ataque se detiene en cuanto Lilith se interpuso rápidamente entre Yuki y la espada.


    "Rich, ella no me quiere hacer da?o, ?es mi amiga!" Dijo Lilith disgustada a manera de rega?o hacia él, Yuki estaba en shock y confundida, no lo vio venir, no pudo escucharlo ni olerlo, es como si hubiera salido de la nada. En cuanto salió del transe miró hacia la persona que estaba frente a Lilith, era un caballero, se notaba por la armadura que portaba de colores negro y morado, dijo que se llamaba Rich así que debe ser quien cuida de ella.


    El caballero guarda su espada y le estira la mano a Lilith, la peque?a se gira y le da un fuerte abrazo a Yuki para despedirse. "Fue un gusto conocerte Yukiharu, ojalá rescates a todos y nos volvamos a encontrar." Yuki acepta su abrazo y le responde. "Si, nos volveremos a encontrar, hasta entonces sigue siendo una buena y linda ni?a, tienes un cuidador muy fuerte así que estarás bien." Tras esto Lilith toma la mano del caballero y ambos se van caminando juntos hacia la salida del lugar mientras Yuki observaba como Lilith le hablaba con una sonrisa a Rich, caminando hasta desaparecer del lugar.


    "Bien, no hay tiempo que perder." Tras decir esto, haciendo la menor cantidad de ruido posible empieza a liberar uno por uno a los ángeles prisioneros del lugar mientras que les decía a todos que guardaran silencio. En cuanto libera al tercero de los ángeles siente un escalofrío detrás de ella. De la nada un látigo tan afilado como cualquier espada va en su dirección desde su espalda, el cual escucha y esquiva rápidamente.


    "Vaya vaya ?Quién diría que me encontraría un ratoncito en mi hora de vigilar la celda? Insolente ángel, ?por qué crees que se fueron todos los guardias?" Era un demonio, uno con una marca en el rostro que parecía el de una serpiente, con unos cortes en su boca que se extendían hasta las orejas pareciendo que tuviera una gran y malvada sonrisa, el látigo de repente se encogió y endureció convirtiéndose en una espada.


    Yuki se levanta y crea dos espadas de luz mientras adopta una posición defensiva. "No tenemos por qué pelear, déjame liberar a los ángeles y devuélvannos la ciudad, nadie tiene por qué salir herido."


    El demonio que estaba frente a ella solo pudo reírse tras escuchar tal ridiculez. "?Qué? ?Eres una pacifista? ?Si es así no te muevas y muere!" Tras decir eso, ese demonio se lanza a toda velocidad hacia Yuki mientras que carga el ataque con su espada, en cuanto está en rango de alcance, su espada se vuelve como un látigo y la ataca por el costado. Yuki detiene el látigo con una de las espada, pero el látigo la envuelve, y con un ágil movimiento logra arrebatar de sus manos dicha espada, lanzándola por los aires y forzando así a Yuki a valerse con una sola arma.


    Después carga rápidamente su látigo e intenta atacar una vez más de manera directa. Yuki al ver esto, rápidamente abre sus alas y se impulsa hacia arriba para esquivar el ataque de frente. El demonio no tuvo tiempo para frenar así que se estrella contra la celda que se encontraba detrás de Yuki, rompiendo las rejas del impacto e inmediatamente se gira y un poco de sangre cae por su cabeza. "Ustedes los ángeles son unos cobardes huyendo siempre con sus alas, ?PERO ESO NO SIRVE DE NADA CONMIGO!" Dijo furioso mientras el prisionero que se encontraba en la celda estaba aterrorizado.


    Utilizando su extensible látigo espada, lo lanza contra Yuki para tratar de engancharla del pie, pero ella logra esquivar varios intentos hasta que por un descuido lo logra y la jala hasta el piso, haciéndole un corte en el tobillo. "Vaya, no te corté el pie, eres más dura de lo que aparentas."


    Tras decir esto, empieza a atacarla con el látigo, pero antes de que el primer golpe impacte, Yuki estira su mano y crea una cúpula de luz protegiéndola del ataque mientras se levanta. El demonio sigue atacando a discreción mientras le decía. "?Vez? Si eres una cobarde, alguien como tú no es digna de enfrentarse a mí, ?El Castigador De La Niebla, Jafaar!" Sus ataques no tenían efecto en la cúpula de luz que protegía a Yuki, así que optó por otra estrategia. "Bien, si no quieres salir de allí entonces mira como masacro a todos tus compa?eros, Jajajaj" Dijo consumido por la cólera.


    Ahí fue donde uno de los ataques es dirigido hacia los ángeles que había liberado, Yuki rápidamente sale de su cúpula defensiva y a toda velocidad va e intercepta el ataque desviando su trayectoria hacia la pared. Pero en cuanto se gira, Jafaar estaba frente a ella con un cuchillo en su otra mano. "?Te tengo!" Dijo con un rostro retorcido. Pero justo debajo de él, una peque?a luz roba su atención, de la cual sale Kiran fiero para morder en el brazo que portaba el cuchillo.


    "??Pero que!? ?De dónde salió esta alima?a?" Entre su confusión se detiene, retracta su látigo y apu?ala a Kiran para después tirarlo hacia un lado, pero el ataque no pareció tener efecto en él y se estabiliza en el aire. Yuki le sonríe a Kiran mientras que le dice "Buen chico, gracias. Encárgate de liberar a los demás, yo me encargaré de él."


    Tras decir esto, Yuki con un rostro enojado, crea otra espada de luz, pero esta vez toma una postura ofensiva con ambas espadas. "Atacar a un inocente... eres de lo peor." De repente aprieta con firmeza sus espadas. "Ya conozco tus trucos, esta vez no caeré tan fácil." Dijo llena de determinación y en ese instante, sus pupilas se volvieron agudas y afiladas, impulsándose y acortando la distancia entre ambos en un parpadeo.


    Jafaar queda sorprendido mientras se echa para atrás. "Eres rápida, estabas ocultando tu verdadera fuerza." A gran velocidad, sus ataques empezaban a chocar los unos con los otros, atacando y defendiendo a la vez. Con cada ataque que chocaba, el siguiente se volvía más rápido y más fuerte, hasta que ambos lograron cortes en el otro y sus choques empezaban a destruir los alrededores.


    Yuki se desconcentra por un segundo ya que nota que la destrucción que estaban ocasionando a su alrededor iba a lastimar a los prisioneros. Jafaar aprovechando su despiste, patea a Yuki lanzándola hacia atrás y haciendo que suelte la espada de su mano izquierda. Yuki planta los pies en el suelo y usa su mano izquierda para frenar mientras a la vez crea diez espadas de luz que flotaban detrás de ella. "Tengo que acabar con esto rápido, estamos haciendo demasiada conmoción, puedo escuchar a los guardias dirigiéndose hacia acá."


    Tras esto Yuki se impulsa atacando con todas las espadas de luz a la vez, esto hizo que Jafaar tomara la defensiva, pero fue inútil, al instante fue abrumado por la cantidad de ataques que recibía llenándolo de cortes. Yuki utilizando el mango de la espada que sujetaba en su mano derecha le golpea en el abdomen haciendo Jafaar suelte todo el aire para luego patearlo empujándolo hacia atrás creando distancia entre los dos. Las espadas flotantes lo siguieron y de repente Yuki bajó su mano izquierda con fuerza hacia el suelo destruyendo un poco de este mismo y haciendo que las espadas de luz lo inmovilizaran como si estuviera siendo aprisionado en ellas.


    Jafaar tose para recuperar su aliento y en frustración grita "?SUéLTAME COBARDE!"


    Yuki mira a su alrededor y ve que Kiran logró liberar a todos los prisioneros. "Creo que ya es hora." De repente las espadas que rodeaban a Jafaar empezaron a brillar, "Espera... ?Qué haces?" Dijo en preocupación viendo como brillaban.


    Mientras todo esto ocurría, el viento soplaba levantando el rosado cabello de la ángel que se encontraba en el borde del acantilado mientras miraba la ciudad. "Ya casi ha pasado una hora... si no recibimos el aviso tendremos que entrar a la fuerza arriesgando la vida de los prisioneros." Dijo Pinkeiru preocupada, pero su preocupación no dura mucho ya que como Subcomandante a veces tiene que tomar decisiones arriesgadas. "Todas las tropas están en su lugar, solo espero que lo consiga a tiempo."


    "Subcomandante, ?Mire!" Dijo el ángel que estaba encima del árbol al lado de Pinkeiru.


    De repente una luz enorme empezó a brotar del edificio donde estaban los prisioneros, disparándose como un rayo iluminando todo el cielo haciendo que la noche desapareciera completamente por un momento dado a su intenso brillo.


    "Realmente eres impresionante, sabía que hice lo correcto al reclutarte y confiar en ti." Dijo mientras el rayo de luz proveniente de Yuki se veía reflejado en sus ojos. Rápidamente se lanza del acantilado mientras en el aire abre sus cristalinas alas y grita.


    "?A todas las unidades, a la carga!"


    Fin del capítulo.
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