a luz del atardecer se filtraba entre los árboles, pintando el sendero de Hollow Creek con tonos dorados y cálidos. Liora caminaba al lado de Lucian, su sonrisa iluminando el momento, mientras él parecía atrapado en sus pensamientos. Cada paso que daba junto a ella era una batalla interna entre el deber que le imponía su oscuro linaje y el amor que, silencioso pero intenso, crecía en su interior.
Lucian apretó los pu?os con fuerza mientras sus pensamientos lo abrumaban.
Lucian (pensando): ?Qué haré? ?Debo cumplir con mi misión y destruirla, o protegerla, incluso a costa de todo? Ella... Ella es mi debilidad y lo que necesitoal mismo tiempo.
Miró a Liora, notando cómo la luz acariciaba su rostro. Su cabello dorado brillaba como si fuese parte del mismo sol. Por un momento, un pensamiento fugaz cruzó su mente.
Lucian (pensando): Es tan hermosa como este atardecer... quizás más
La voz de Liora lo sacó bruscamente de su enso?ación.
Liora (mirando al cielo): "?No te parece que todo se siente más tranquilo estos días? Como si el mundo estuviera tomándose un respiro."
Lucian forzó una sonrisa, tratando de disipar sus preocupaciones.
Lucian (sonriendo débilmente): "Tal vez es porque tú estás aquí. Tienes una forma de ver las cosas que hace que todo parezca más... sencillo."
Liora rió suavemente, dejando entrever una burla juguetona.
Liora: "?Eso fue un cumplido? Vaya, Lucian, creo que me estoy acostumbrando a verte más amable."
Lucian (arqueando una ceja): "No te acostumbres demasiado. Es un evento raro."
El sonido de risas llenó el ambiente mientras llegaban a un peque?o puesto de dulces al borde del camino. Liora compró una bolsa de caramelos y, con una sonrisa traviesa, le ofreció uno a Lucian.
Liora (bromeando): "Toma, para que endulces tu mal humor."
Lucian aceptó el caramelo, esbozando una sonrisa.
Lucian: "Gracias. Aunque creo que necesitaría todo el paquete para eso."
Sin embargo, mientras caminaban, la sombra del deber volvía a nublar la mente de Lucian. Miró de reojo a Liora, quien parecía absorta en sus pensamientos, y una punzada de culpa atravesó su pecho.
Lucian (pensando): Mi peque?a luz, ?cómo podré protegerte de lo que viene?
A la distancia, Zane los observaba en silencio. Sus ojos dorados brillaban con una mezcla de curiosidad y recelo.
Zane (pensando): Luciferis, ?por qué la cuidas si sabes que su destino está sellado? Su pureza es innegable, pero no cambia lo inevitable.
Decidió acercarse, su andar despreocupado y su sonrisa habitual en el rostro.
Zane (con tono casual): "Hola, chicos."
Liora le devolvió el saludo con una sonrisa cálida, pero Lucian frunció el ce?o al verlo.
Zane (mirando a Lucian, confundido): "?Estás bien, Lucian? Pareces distraído."
Antes de que Lucian pudiera responder, Liora intervino con tono despreocupado.
Liora (bromeando): "Tranquilo, siempre ha sido así desde que lo conocí."
Lucian apretó la mandíbula, pero decidió mantenerse callado. Zane, sin embargo, no pudo evitar notar la tensión en el aire. Mientras hablaban, la mirada de Liora se posó en Zane, recordando la salida que habían tenido juntos días atrás. Sus mejillas se ti?eron de un leve rubor al pensar en sus palabras.
Liora (pensando): ?Por qué dijo que había algo en mí que lo hacía quedarse? Todo esto es tan confuso... Mi vida entera es un torbellino de preguntas sin respuesta.
Zane notó el rubor de Liora y esbozó una sonrisa burlona.The story has been stolen; if detected on Amazon, report the violation.
Zane (coqueto): "?Con que admirando mi belleza? No te culpo, suele pasar."
Se pasó una mano por el cabello con un gesto exagerado, terminando con una pose desenfadada.
Liora (sonrojada, nerviosa): "?Qué? ?No! Para nada."
Liora (pensando): ?Qué descuidada! Ahora parecerá que... No, no puede ser.
Lucian notó la interacción y su ce?o se frunció aún más. Antes de que Zane pudiera seguir con su broma, Lucian tomó a Liora de la mu?eca, con firmeza pero sin lastimarla.
Lucian (con tono autoritario): "Vámonos."
Zane comenzó a reír suavemente mientras los seguía.
Zane (burlón): "Vamos, Lucian, solo estaba jugando."
Lucian se detuvo en seco y giró para encarar a Zane. Su rostro estaba lleno de una furia contenida.
Lucian (con tono amenazante): "Aléjate de ella. No quiero verte cerca."
Liora, desconcertada por su reacción, se colocó entre ambos, intentando calmar la situación.
Liora (mirándolo con preocupación): "Tranquilo, Lucian. Estoy bien."
Lucian miró los ojos de Liora y, al ver la calma en ellos, sintió que la tensión en su cuerpo disminuía un poco. Zane, sin embargo, no retrocedió.
Zane (serio): "?Por qué tanta hostilidad, Lucian? No he hecho nada."
Para aliviar el ambiente, Liora tuvo una idea repentina.
Liora (sonriendo nerviosa): "Tengo una idea. ?Por qué no hacemos una tarde de cocina? Mi mamá siempre dice que cocinar juntos ayuda a restablecer amistades."
Ambos la miraron con escepticismo.
Zane (sonriendo divertido): "Acepto. Será interesante ver si Lucian sabe hacer algo más que gru?ir."
Lucian (competitivo, con una sonrisa desafiante): "Te mostraré que puedo ganarte en todo, incluso en la cocina."
Zane rió mientras Lucian comenzaba a caminar hacia adelante, con Liora entre ellos. Aunque la tensión aún flotaba en el aire, la chispa de competencia había comenzado a aliviar el ambiente.
La mesa de la cocina estaba llena de ingredientes: harina, azúcar, huevos, mantequilla, colorantes, y una variedad de decoraciones para cupcakes. Los tres estaban listos, cada uno con un delantal y un pa?uelo atado en la cabeza, listos para competir en la creación del cupcake más delicioso. Una atmósfera de entusiasmo y competitividad llenaba la cocina.
Lucian (con determinación): "Que esto empiece."
Zane (arqueando una ceja, confiado): "Adelante."
Con la receta en mano, comenzaron. Lo primero fue precalentar el horno y colocar los capacillos en un molde para cupcakes. La sincronización era clave, pero Lucian parecía más enfocado en superar a Zane que en la receta misma.
Lucian empezó a mezclar la mantequilla y el azúcar con tal rapidez que salpicó un poco del azúcar sobre la mesa. Notó que Zane ya estaba rompiendo los huevos y se sintió presionado, como si estuvieran en una carrera.
Lucian (frunciendo el ce?o): "No estás siguiendo el paso a paso de la receta."
Zane (despreocupado, con una media sonrisa): "Podrás cuestionar mis métodos, pero no mis resultados."
Zane trabajaba con una calma calculada, a?adiendo los ingredientes con movimientos precisos. Tomó el globo y empezó a batir la mezcla, asegurándose de que quedara perfectamente homogénea. A su lado, Liora ya estaba avanzando, sus manos trabajando con destreza mientras vertía la mezcla en los capacillos con una cuchara medidora.
Liora (sonriendo): "Más acción y menos charla, caballeros."
Ambos se detuvieron un momento, sorprendidos por la rapidez con la que Liora trabajaba. Su sonrisa despreocupada parecía iluminada por la luz que entraba por la ventana. Zane, que siempre había mantenido una actitud relajada, sintió algo diferente al observarla. Era esa mezcla de gracia y determinación lo que empezaba a confundirlo.
Zane (pensando): "?Por qué me importa tanto cómo luce mientras cocina? Esto no es normal."
Lucian, notando cómo Zane miraba a Liora, decidió aumentar su ritmo. Mezcló los ingredientes con tanta fuerza que algunos trozos de mantequilla volaron fuera del recipiente.
Lucian (competitivo): "Me importa poco lo que haga. Estos cupcakes van a ser los mejores."
Liora, que ya había terminado de llenar sus capacillos, se giró hacia ellos mientras limpiaba un poco de harina de su nariz.
Liora (riendo suavemente): "Tal vez deberías concentrarte en tu receta en lugar de en Zane, Lucian."
Zane no pudo evitar reír ante el comentario, pero su sonrisa se desvaneció rápidamente al notar que la dinámica entre ellos dos era más cercana de lo que le gustaría admitir.
Zane (con un toque de celos, mirando a Lucian): "Claro, Lucian. Concéntrate. No querrás que tu mezcla termine en desastre... otra vez."
Los tres finalmente metieron sus cupcakes al horno. El calor de la competencia no disminuyó ni un poco mientras esperaban. Zane usó ese momento para acercarse un poco más a Liora, quien estaba organizando los utensilios usados.
Zane (en un tono suave): "Tienes talento para esto. Se nota que lo disfrutas."
Liora (mirándolo con sorpresa): "Gracias. Me gusta cocinar. Me recuerda todos los momentos que he cocinado con mi madre."
Zane notó el cambio en su expresión, más suave, más vulnerable. Sintió una punzada de emoción que no había experimentado en mucho tiempo.
Zane (pensando): "No es solo su talento. Es ella. Hay algo en su forma de ser que... no puedo ignorar."
Cuando el horno sonó, los tres se apresuraron a sacar sus cupcakes. Cada uno comenzó a decorarlos, y la competitividad volvió a encenderse. Lucian, aunque algo torpe, logró cubrir los suyos con una capa de crema de mantequilla. Zane optó por un dise?o minimalista pero elegante, mientras que Liora a?adió peque?os corazones de azúcar que le daban un toque encantador.
Lucian (cruzándose de brazos al ver los cupcakes de Liora): "Creo que ya sé quién va a ganar... y no soy yo."
Zane (con una sonrisa leve, mirando los cupcakes de Liora): "Definitivamente no eres tú, Lucian."
Liora (riendo): "Vamos, chicos, no importa quién gane. ?Lo importante es que lo hicimos juntos!"
Lucian y Zane se miraron por un momento, reconociendo la verdad en sus palabras, aunque ninguno lo admitiría en voz alta. Sin embargo, en el fondo, ambos sabían que la competencia no era solo sobre cupcakes. Era sobre algo mucho más importante: ella.