La ciudad nunca dormía.
Las luces de los autos pintaban destellos en el asfalto mojado, y el sonido de la lluvia fina acompa?aba el murmullo de Buenos Aires. Lucas caminaba por una calle vacía, con las manos en los bolsillos de su campera,. La capucha apenas le cubria el cabello negro, que lo llevaba rapado por los costados y algo desordenado en la parte superior.
No tenía prisa, la escuela había sido un fastidio, como siempre, y solo quería llegar a su casa para jugar videojuegos.
Pero entonces, el aire cambió.
Un escalofrío subió por su espalda de golpe. No hacía mucho frío, pero su cuerpo reaccionó como si la temperatura hubiera bajado de repente.
Algo lo observaba.
Se detuvo y miró a su alrededor. La avenida estaba vacía para esa hora de la noche, salvo por el resplandor de un semáforo lejano. Pero sentía que había alguien ahí.
Un bajo gru?ido emergió del callejón.
Lucas tragó saliva y retrocedió. de entre las sombras, una figura se movió. Primero vio los ojos: dos esferas brillantes y rojas, ardientes como el fuego. Luego, la silueta: alta, retorcida, deforme. Gracias a la luz de la luna llena, Lucas vio como la piel negra de la figura parecía moverse como si estuviera viva.
El miedo lo paralizó.
La criatura avanzó con lentitud, arrastrando las garras por el suelo.
Lucas quiso correr, pero el cuerpo no le respondía. En su interior gritaba que se moviera, que huyera de ahí, pero sus piernas estaban clavadas al piso por el miedo.
La criatura rugió y saltó hacia él.
Lucas solo alcanzó a alzar un brazo en un inutil gesto de defensa antes de que un garra oscura se dirigiera directo a su pecho.
Sin embargo, el golpe nunca llegó.
De repente, una explosion de luz azul iluminó la avenida.
La criatura salió despedida contra una pared con un estruendo. Lucas jadeo, todavía aturdido, mientras intentaba entender qué fue lo que sucedió.
—Tienes suerte de que haya llegado a tiempo, Lucas Gonzales.
Stolen content warning: this content belongs on Royal Road. Report any occurrences.
Una voz relajada sonó desde su espalda.
Lucas se dio vuelta y lo vio.
Un hombre de cabello rubio, con los costados rapados, vestido con un abrigo negro largo,caminaba hacia el con las manos en los bolsillos. Sus ojos celestes brillaban con intensidad, pero su expresión era despreocupada, como si todo esto fuera parte de su rutina.
—?Q-que…?—Lucas apenas pudo balbucear—?Cómo me conoces?
—Te explicaré después.
La criatura gru?ó desde los escombros. Su piel chisporroteaba un líquido morado en donde la energía lo había golpeado, pero aún se movía.
El hombre suspiró.
—Típico. Nunca mueren con el primer golpe.
Alzó la mano, una esfera de luz azul crepitó en su palma, iluminando su rostro con un resplandor eléctrico.
Lucas apenas podía procesar lo que veía.
—Energía Positiva, Azul.
El hombre ni siquiera se inmutó. Con un solo movimiento, lanzó la esfera contra la criatura. Un destello azul lo cubrió todo. Fue tan intenso que Lucas tuvo que cubrirse los ojos. Cuando la luz se disipó, lo que quedaba de la criatura era polvo.
—Te has salvado por poco—Dijo el hombre.
Lucas no entendía lo que vio.
—?Quién eres? ?Qué… Qué fue eso?—Tartamudeo, aun sin poder creer lo que pasó.
El hombre sonrió de manera tranquila, como si estuviera acostumbrado a ver esos tipos de reacciones.
—Soy Thiago. Y lo que acabas de ver no es algo que ocurriría normalmente. Este tipo de ataques y esas criaturas no deberían pasar por aquí.
—?Eso… era real? ?Era un… monstruo?—Preguntó Lucas, que apenas podía articular las palabras.
—Si, algo asi, aunque solo es el comienzo—Thiago lo mira fijamente—Pero no te preocupes, no estás solo en esto.
Lucas no podía creer que estuviera hablando con alguien que parecía tan calmado después de matar a una criatura como esa.
—?Que quieres decir con “No estás solo”?—Preguntó Lucas—?Que… qué está pasando aquí?
Thiago hizo una pausa antes de responder.
—El mundo no es lo que parece. Y tú… tú eres parte de algo mucho más grande de lo que imaginas. No has llegado aquí por casualidad, y esa criatura no atacó sin razón alguna.
Lucas frunció el ce?o, sintiendo como el miedo y la confusión comenzaban a mezclarse con una creciente curiosidad.
—?Y por qué me estás ayudando? ?Qué sabes de mí?—Pregunto, aun con su voz temblorosa.
Thiago lo miró un momento, como si decidiera si debía seguir explicando. Finalmente dijo:
—No te lo puedo explicar todo en este momento. Pero ven conmigo. En un lugar como este ya no es seguro estar solo. Y si realmente te interesa entender lo que está sucediendo, acompá?ame al Templo Mahara, entrenaremos ahí.
Lucas se quedó pensando, <<?Templo Mahara? ?Entrenar?>>
—?Para qué necesito entrenar?—Preguntó Lucas extra?ado.
Thiago sonríe, le da la espalda a Lucas y abre un portal al Templo Mahara.
—Ven a averiguarlo—Le dijo Thiago, en un modo desafiante.
Lucas, aun con dudas, decide cruzar el portal con miedo.
<<Veremos de que eres capaz, Lucas>> Pensó Thiago antes de cruzar el portal detrás de Lucas.