Capítulo 507
Luis se fue después de har, bajós escaleras hacia entrada y mó al encargado del
estacionamiento para que trajera su moto.
Mientras esperaba, volvió vista hacia el letrero en que se escribía Grupo Nube Celeste y recordó el
día en el avión cuando Cira rompió bandeja. De hecho, había notado de inmediato que faltaba un
trozo de poa, pero…
Entrecerró los ojos, y sus rasgos ya superiores parecían más apuestos bajo el sol.
En ese momento, varios aparcacoches trajeron su motocicleta pesada con esfuerzo. Al ver eso, Luis
resopló con disgusto, se acercó, se puso el casco, se subió a moto con una zancada y giró el
acelerador, saliendo a toda velocidad.
Con llegada de marzo, primavera trajo consigo días másrgos.
Esa tarde, Morgan cruzó el umbral de su hogar justo cuando el sol se despedía en el horizonte.
Mientras tanto, Cira estaba sentada a mesaiendo. Había cuatro tos en total, y e casi había
terminado.
Morgan echó un vistazo yentó: -Parece que tienes buen apetito. Pensé que estarías en huelga de
hambre.
Cira replicó sin expresión: -Consideré usa para obligarte a permitir que vaya a ver a mi mamá. Pero
después de pensarlo detenidamente, no me atrevi a sobrestimar mi influencia. en ti. ?Y si no cedes
ante mi chantaje? ?No sería inútil torturarme a mí misma?
En ese instante, una sirvienta le trajo una toa caliente a Morgan para que se limpiaras manos. él
la aceptó y se mofó: -Es bueno que conozcas situación,
Cira dejó los cubiertos y lo miró directamente, con calma diciendo: -Morgan, tenemos que
har.
Morgan recorrió el desorden en el suelo con mirada, luego se giró a sirvienta, quien recibió
se?al yenzó al instante a limpiar. Pasó por encima de los objetos en el suelo y se dirigió al salón.–
Ven, vamos a har aquí.
Cira frunció losbios, se levantó de si y se acercó, yendo al grano: -Sé que aún no han
encontrado el libro de cuentas. Puedo ayudarlos a buscarlo.
Morgan quitó un zapato que había sido arrojado al sofá, se sentó y preguntó pausadamente:
+15 BóNUS
-?Puedes encontrarlo?
-Soy hija de Julián y vivi con él durante más de veinte a?os, seguro que sé más sobre sus hábitos que
ustedes, los forasteros. Naturalmente, tengo más posibilidades de encontrarlo que ustedes.
Morgan levantó cabeza y miró.
Cira le sostuvo mirada y prosiguió: -También prometo que no apré los casos de Hugo y del Grupo
OmniMar ante los tribunales. Después de todo, les daré el libro de cuentas, así que incluso si quisiera
hacerlo, no habría evidencia. Además, ?quién en su sano juicio investigaría as cuatro grandes
corporaciones por una simple cha mía? Soyo una hormiga ante un elefante en esta bata
contra ustedes. Sólo quiero a mi mamá. Si me permites lleva lejos de aquí, estaremos a mano,
?sí?
Lo que sucedería después se resolvería más tarde; lo más importante para Cira de momento era
recuperar a su madre des manos de Morgan.
La expresión de Morgan no cambió en absoluto. Pero e no es tu madre biológica Cuando Teodosio
te usó para saldar deudas, e no se opuso, y tampoco te contactó voluntariamente en esos tres a?os.
?Por qué te importa tanto?
Diciendo eso, su mirada profunda se posó en el rostro de Cira y preguntó: -?Aún recuerdas cuando
dijiste que yo era tu único pariente?
Cira guardó silencio por un momento y luego respondió: -Tu madre también te dejó cuando eras
peque?o, ?y a ti por qué te importa tanto e? Incluso no puedes perdonar a tu padre después de
todos estos a?os porque una vez traicionó.
Esa afirmación tocó un tema delicado para Morgan, cuya expresión facial se tomó fría en un
instante.
-Sí, Carlos era un idiota, pero sin causa que construyó, dudo que pudieras convertirte en el exitoso
se?or Vega que eres hoy. Tú no entiendes lo que es gratitud, pero yo sé que mis padres me criaron
con esfuerzo, así que debo retribuirle a e.
Morgan se rio sarcásticamente yentó: -Casi olvido lo elocuente que es se?orita López.
Cira no quería desviarse del tema y le preguntó nuevamente: -Entonces, ?aceptas mi oferta?
Morgan giraba el anillo en su dedo anr mientras decía en voz baja: -Acércate un poco más y te lo
diré.
Cira vaciló y, finalmente, dio un peque?o paso adnte cuando, de repente, Morgan agarró
su mu?eca y tiró hacia él con fuerza.
Aunque estaba preparada para cualquier posible movimiento de él, subestimó su fuerza y antes de
que pudiera reionar, él había arrastrado al sofá. Con una s mano, sostuvo fácilmente ambas
mu?ecas de e y inmovilizó bajo su cuerpo.
Cira luchaba denodadamente, gritando: ?Sueltame, Morgan!
Los sirvientes se retiraron discretamente, y en breve, sólo quedaron ellos dos en s de
N?vel/Dr(a)ma.Org - Content owner.
estar en desorden.
Morgan miró con los ojos entrecerrados, donde se contenía una leve pero apenas perceptible furia.
-Te lo dije, mi n es casarme contigo y tener hijos. La oferta que mencionaste no me convence. Si
quieres salvar a tu mamá, deberías cambiar tu ficha, ?no crees?