《Reconquistando a Mi Encantadora Secretaria》
CapÃtulo 1
Cap¨ªtulo 1
Capitulo 1
Despu¨¦s de someterse a operacion de legrado, llevaron fuera del quir¨¦fano. Sin embargo, Cira Lopez todavia no lograba
entender porpleto todo lo que habia experimentado. gCuando se habia quedado embarazada? ~Y de repente sufrid un
aborto idental?
La enfermera llev6 al pabellon y le pregunt¨¦:
¡ªCama 1703, paciente Cira Lopez. ¡é Tienes algun familiar contigo?
Cira simplemente fij¨¦ mirada en el techo de color nco palido y se sumi¨¦ en sus pensamientos, sin escuchar pregunta de
la enfermera.
La enfermera repitio:
¡ªCira Lopez, gdonde estan tus familiares?
Otra enfermera, que estaba ajustando un suero, intervino:
¡ªMe encargar¨¦ del registro. Cuando llego¨¦ ambncia, e me entrego sus documentos de identidad y tambi¨¦n su tarjeta
bancaria, diciendo que podemos encargarnos del registro y los pagos directamente. Parece que no tiene...
Cira sigui¨¦s pbras de enfermera:
¡ªNo tengo familiares.
El olor a desinfectante llenaba el aire. Se acurruc¨¦ lentamente, experimentando una profunda tristeza por haber perdido a su
propio beb¨¦. Tom¨¦ una respiracion profunda y, al exhr,sgrimas incontrblesenzaron a brotar de sus ojos.Ccontent ? exclusive by N?/vel(D)ra/ma.Org.
Si, ya no tenia a su beb¨¦.
La operacidn de legrado habia debilitado mucho. Pas6 tres dias s en el hospital.
En el cuarto dia, Morgan Vega finalmente mo:
¡ªSefiorita secretaria, despu¨¦s de tantos dias de ausencia injusta, gya has tenido suficiente tiempo libre? Si es asi, ven al
Pcio del Oeste.
A trav¨¦s de linea de mada, se escuchaban voces brindando y una voz dulce e inmadura de una mujer. Cira queria decirle
que estaba en el hospital. Sin embargo, antes de que pudiera har, Morgan repitid:
¡ªSefiorita Cira Lopez.
E sabia que se estaba enfadando, asi que trag6s pbras que ya estaban en su garganta. Rapidamente tom6 un taxi y se
dirigid al exclusivo club indicado, sin siquiera tener tiempo de realizar los tramites de salida del hospital. Incluso se termin¨¦ de
maauir en el taxi.
Cuando baj¨¦ del taxi, se aplicdpizbial mientras caminaba hacia el interior del club. Le preguntd a un camarero que
recibid:
¡ª D¨¦onde esta el sefior Vega de Nube Celeste?
El camarero levant6 mirada y se sorprendi¨¦ por belleza de mujer. Permanecid inmovil durante tres segundos antes de
responder apresuradamente:
¡ªEsta en el Sal¨¦n A001, Ia llevar¨¦ alli.
Cira asintio ligeramente y lo sigui¨¦ hacia el mencionado sal¨¦n. Golped puerta dos veceso sefial de cortesia y luego
empyj¨¦ puerta.
Apenas entr¨¦, percibi¨¦ un fuerte olor a alcohol que le provoc¨¦ nauseas en el est¨¦mago. Antes de poder ver ramente a todas
las personas en el salon, escuch¨¦ voz fria y perezosa de un hombre:
¡ªNuestra sefiorita secretaria, Cira Lopez, finalmente ha llegado. E se encargara de beber con ustedes y luego dejaremos
pasar as chicas reci¨¦n graduadas.
Uno de los clientes rio a carcajadas y dijo:
¡ªSefiorita Cira, eres realmente muy obediente. El sefior Vega te pidid que vinieras y aqui estas directamente. Sin embargo,
parece que tu jefe no es justo. No quiere emborrachar a sus nuevas chicas, asi que te m6 para que vinieras a beber.
Con solo una mirada, Cira entendid lo que habia sucedido aqui. Sus ojos se posaron en chica que se sentaba a izquierda
de Morgan. Aunque Cira no conocia, chica sabia qui¨¦n era e. Dijo desconcertada:
¡ªCira, lo siento...
Antes de que pudiera terminars pbras, Morgan interrumpid, diciendo:
¡ªNo necesitas disculparte. Si no fuera por su injustificada ausencia, deberias haber sido e quien asistiera a cena.
Todos podian percibir injusta atenci¨¦n en su tono. Pero, siendo una persona fria e indiferente, nunca habia defendido a nadie.
Cira observ¨¦ a chica. Tenia alrededor de veintid¨¦s afios, el cabello recogido en una coleta. Vestia un vestidorgo y en este
lugar Ileno de ruido y caos, parecia un pobre conejito perdido en guarida de lobos. Su expresion inocente podia despertar
muchapasi¨¦n en gente.
Cira apretd un poco losbios y se acerc¨¦ con una sonrisa, diciendo:
¡ªSefior Hernandez, spor qu¨¦ estas bebiendo de nuevo? Ten cuidado con salud de tu higado...
Como secretaria principal del Grupo Nube Celeste, Cira era una persona sociable. Con unas pocas pbras, logr¨¦ cambiar
facilmente situaci¨¦n embarazosa. Aunque todavia necesitaba tomar algunas copas de vino tinto para aliviar el ambiente,
situaci¨¦n ya era mucho mejor que antes.
Sin embargo, Morgan no habia dicho ni una pbra para defende.
Entre el bullicio, Cira escuch¨¦ voz viril del hombre, diciendo suavemente:
¡ª Estas cansada? Te llevar¨¦ a casa primero.
Cira nunca habia escuchado que ¨¦l haba en este tono suave durante estos tres afios que e habia trabajado por ¨¦l...
CapÃtulo 2
Cap¨ªtulo 2
Capitulo 2
Despu¨¦s de terminar todass actividades, Cira se despidi¨¦ de todos los clientes y los pari¨¦ hasta sus autos. Finalmente,
ya no podia aguantar mas. Se apoy¨¦ en un poste de luz en calle, sintiendoo todo su cuerpo sudaba frio, sin saber
exactamente qu¨¦ organo le provocaba esos dolores punzantes.
El color de supizbial se habia corrido, dejando susbios palidos.
El chofer de Morgan se dio cuenta de su estado anormal y, al conocer a rcion entre los dos, le dijo preocupado:
¡ªSefiorita Cira, gcreo que necesitas subir al auto primero?
Cira asintio ligeramente y se dirigi¨¦ a f trasera. Dos minutos despu¨¦s, puerta se abri¨¦ de nuevo. Eran Morgan y chica,
parados juntos al vehiculo. Parecia que querian subir al auto, pero no esperaban encontrarse con Cira.
Morgan frunci6 el cefio, culpand por ocupar un lugar. La chica abrio puerta del asiento del copiloto de inmediato y dijo en
voz baja:
¡ªSefior Vega, me sentar¨¦ en el asiento del copiloto.
Morgan cerr¨¦ puerta de golpe y orden6 al chofer:
¡ªPrimero lleva a Ke Molina a casa.
Cira cerr¨¦ los ojos, sinti¨¦ndose d¨¦bil y agotada. Beber alcohol tan poco tiempo despu¨¦s de un aborto le afect¨¦ mucho...
El auto lleg¨¦ a un antiguoplejo residencial. Cira estaba medio adormda cuando Morgan de repente empujo su mano
bruscamente. Dijo:N?velDrama.Org (C) content.
¡ªEl callejon esta muy oscuro y no es seguro. pafia a Ke hasta puerta de su casa.
Ke tenia un par de ojos grandes y ros. Incluso bajo tenue luz en el coche, un destello briba en sus pups. Rechazo
con cortesia:
¡ªNo hace falta, sefior. Cira ya esta muy cansada, puedo subir yo s. Paso por este callej¨¦n todos los dias, es una corta
distancia.
Dicho esto, abri¨¦ puerta y salid. A trav¨¦s de ventana, se despidid de Morgan con una sonrisa dulce, diciendo:
¡ªSefior Vega, gracias. Recuerde llevar a Cira de vuelta a casa. Buenas noches.
El cefio fruncido de Morgan se rj¨¦ un poco, y respondio asintiendo con cabeza:
¡ªDe acuerdo. Buenas noches.
Cira solo guard6 silencio.
El chofer tampoco llev¨¦ a su casa. Como un subordinado confiable de Morgan, entendio lo que Morgan queria decir con solo
una mirada. Condujo directamente hacia zona residencial Costa Be, donde Morgan vivia.
Los dos entraron juntos por puerta. Antes de que pudiera encender luz, Cira fue presionada contra puerta por el pecho
del hombre. El encontr¨¦ susbios suaves en oscuridad y una mano se desliz¨¦ debajo de su falda.
Cira se asustd un poco y agarr¨¦ su mano de inmediato. Explicd girando cabeza hacia otrodo:
¡ªEspera... Hoy estoy en mi periodo.
Morgan mostro una expresion de odio y frustracion. Dijo friamente:
¡ªToma un taxi y vete.
Al termin6s pbras, se dirigi¨¦ aledor.
Cira encendio luz y vioo sacaba una bote de agua de nevera. Levants barbi y bebi¨¦, mostrando atractiva
manzana de Adan de un hombrepletamente maduro.
Morgan era el Unico heredero de famosa familia Vega en ciudad de Las Costas. Tenia una apariencia perfectamente
destacada, pero ahora habia una parte evidente en sus pantalones, que no concordaba con su imagen impecable.
En realidad, solo en momentos de necesidad fisica, ¨¦l llevaria a vi en Costa Be. Era un acuerdo tacito desde que ¨¦l
¡°rescat¨¦¡± de ahi hace tres afios.
Cira no se fue directamente, sino que se acerc¨¦ a ¨¦l mientras decia:
¡ªSi tienes una necesidad tan urgente, gpor qu¨¦ no llevaste a Ke aqui? Tienes inter¨¦s por e, no es asi?
Morgan no Io nego y mostr¨¦ una leve sonrisa. Pregunto:
¡ªgTe diste cuenta de eso?
Era algo tan obvio... Tambi¨¦n pregunto:
¡ª Donde conociste? ,Y qui¨¦n es e?
Al mencionar a Ke, incluso el tono de Morgan se suaviz6, diciendo:
¡ªLa encontr¨¦ en Universidad de Las Costas hace dos dias. Es una estudiante de arte que no sabe mucho. Le di un puesto
como mi asistente.
Cira no pudo evitar soltar una risa fria. Hace dos dias... Cuando e estaba en el hospital por el aborto, ¨¦l encontr¨¦ a una joven
amante que todavia era estudiante universitaria...
E extendio un dedo, deslizandolo desde su hombro, su pecho y luego el abdomen, mientras mostraba una mirada ambigua.
Dijo:
¡ªQu¨¦ bien, una estudiante universitaria limpia y senci.
¡ªPrefiero que mantenga en su estado natural ¡ªrespondi¨¦ Morgan, mientras su pulgar acariciaba losbios de Cira, continud
hando con su voz ronca ¡ª. Ademas, no todos podran adquirirs habilidades que tu tienes despu¨¦s de ¡°ensefianza y
practica¡±. Si estas en tu periodo, coop¨¦rame con otro lugar...
Es facil de ensefiar, gverdad?
CapÃtulo 3
Cap¨ªtulo 3
Capitulo 3Published by N?v''elD/rama.Org.
Ambos fueron al bafio. La regadera estaba encendida,o una lluvia cayendo.
Cuando Morgan atrapo bajo el agua, Cira se atragantd identalmente. De repente, record6 su primer encuentro hace tres
afios.
Tambi¨¦n fue en un dia lluvioso.
En aquel entonces, su familia tenia una pequefia tienda deestibles. No eran ricos, pero tampoco pasaban necesidades. Los
cinco miembros de familia llevaban una vida tranqu.
Sin embargo, su padre cay6 en una trampa tendida por otros y acumul¨¦ una enorme deuda de un millon de dres. Tuvieron
que vender tienda, casa y todo lo que tenian, pero atin les faltaban trescientos mil.
Sin opciones, persona que los habia engafiado les exigid que pagaran deuda vendiendo a Cira.
Sus padres no lo rechazaron...
En una noche lluviosa, e escapo a toda prisa. Las motocicletas rugian detras de e,o bestias jugando con una presa
d¨¦bil. Perdi¨¦ sus zapatos, su cabello estaba desordenado y frente a e solo habia una oscuridad infinita sin rastro de luz.
Cayo al suelo y varias motocicletas rodearon. Cuando penso que su vida llegaria a su fin, un automdvil se detuvo frente a
e.
Mir¨¦ hacia arriba y vio que puerta del automovil se abria. Un par de zapatos de cuero brintes pisaron un charco, los
pantalones del hombre estaban limpios y nchados. Sostenia un gran paraguas negro y parecia serio y distinguido. La
protegi¨¦ bajo su paraguas y dijo:
¡ªE es mi persona, no permitir¨¦ questimen.
El primer encuentro fue tan impactante que Cira solia repasarlo y embellecerlo una y otra vez en sus suefios, hasta que se
grabo en su memoria y no pudo olvidarlo.
Media hora despu¨¦s, Cira sali¨¦ del bafio con ropa mojada. Tomo un caramelo y lo chupo¨¦ mientras buscaba ropa limpia para
cambiarse, mientras Morgan todavia estaba en ducha.
Vacil¨¦ en contarle a Morgan sobre su embarazo y luego el aborto. Despu¨¦s de reflexionar durante tres minutos, decidi¨¦ negarlo.
Cuando ¨¦l salv¨¦ hace tres afios, le habia dicho que no le causara problemas. E era smente su herramienta, en cama,
en vida y tambi¨¦n en el trabajo. Debia ser consciente ramente de su funcion.
Ademas, ahora ¨¦l estaba interesado en otra mujer y no le importaria lo que e dijera.
Al dia siguiente, Cira fue a trabajaro de costumbre.
En oficina del secretario del presidente, habia tres secretarias que se encargaban de diferentes tareas.
En realidad, no habia estado en ausencia, ya que habia enviado una solicitud de permiso al departamento de personal cuando
la llevaron en ambncia.
Sin embargo, Morgan ni siquiera se habia molestado en preguntar sobre situaci¨¦n y asumi6 que fue una ausencia.
Aunque habia estado de permiso durante tantos dias, habia manejado los documentos urgentes mientras estaba en el hospital.
Sin embargo, alin quedaban algunos pendientes. Estuvo ocupada toda mariana y ni siquiera tuvo tiempo para almorzar.
s dos de tarde, el gerente del departamento financiero fue a busca y le informo que habia un error en un documento, un
error decimal.
Cira frunci¨¦ el cefio, tom¨¦ el documento y lo ley6 rapidamente. Respondio:
¡ªYo no hice este documento.
¡ªFue hecho por nueva asistente, Ke ¡ªdijo el gerente.
Cira se detuvo un momento y le dijo al gerente:
¡ªTengo cierta rci¨¦n con el sefior P¨¦rez. Me encargar¨¦ de solucionar este problema.
El gerente pregunto en voz baja:
¡ªIncluso si puedes solucionarlo, alguien debe asumir responsabilidad de un error tan grave.
Cira no mostr¨¦ ninguna expresion y simplemente respondio:
¡ªQuia un error, sera responsable.
Segutns normas de empresa, si seete un error grave en menos de un mes desde contrataci¨¦n, se puede ser
despedido de inmediato.
Pronto, el departamento de recursos humanos notificd a Ke.
En medio de su ajetreo, Cira ech¨¦ un vistazo rapido y vio a Ke empacando sus cosas, pero de manera descuidada y lenta.
La oficina de secretaria siempre estaba muy ocupada todos los dias, y nadie tenia tiempo para prestar atencion a una asistente
inutil.
Ke sali¨¦ de oficina llevando una caja y se encontr¨¦ con Morgan. Diez minutos despu¨¦s, Cira recibid una mada del
despacho del CEO, pidi¨¦ndole que entrara.
Cuando entro a oficina con documentos en sus manos, vio a Ke parada a undo.
Y Morgan estaba sentado en su si de escritorio, jugueteando con un boligrafo entre sus manos. Con una mirada fria y
prante, dijo:
¡ªExplicame.
CapÃtulo 4
Cap¨ªtulo 4
Capitulo 4
Cira respondio con una pregunta:Ccontent ? exclusive by N?/vel(D)ra/ma.Org.
¡ª<¡éQu¨¦ explicaciones quiere?
Morgan pregunto:
¡ª¡éPor qu¨¦ despediste?
Cira respondio directamente:
¡ªE fue responsable de hacer el contrato con Warner yetio un error al escribir el punto decimal. Afortunadamente, el
cliente decidi¨¦ no profundizar el problema. Seguins regciones de empresa, si un empleado nuevoete un error grave
que perjudica los intereses de empresa, sera despedido y empresa se reserva el derecho de rendicion de cuentas.
Al escuchar esto, Ke se puso palida y nerviosa. Tartamudeo:
¡ªYo... fue mi culpa, lo siento...
Morgan mir¨¦ con intencion de tranquiliza y luego le dijo a Cira:
¡ªD¨¦jame el documento.
Cira coloc¨¦ el documento sobre mesa.
Morgan lo reviso rapidamente y lo arroj¨¦ de vuelta a mesa:
¡ªSi no estuvieras ausente en esta fecha, tarea no habria caido en manos de una nueva empleada.
Cira sintid que era absurdo:
¡ª Estas insinuando que debo asumir responsabilidad?
¡ªTu eres jefa y supervisora de oficina de secretarias. Si los subordinadoseten errores, ~no debes asumir
responsabilidad?
Morgan mostro ramente su favoritismo hacia Ke. Cira se contuvo y dijo:
¡ªPrimero, cuando e ingres6 apafiia, ya estaba de permiso. Incluso si no sabiao hacerlo, podria haberle
preguntado a alguien mas o simplemente dejarlo. Pero e se ofreci¨¦ voluntariamente a hacerlo, por lo que debe asumir
responsabilidad de sus errores. Ademas, todos los que pueden ingresar a oficina de secretarias son los mejores en su campo
0 tienen un historialboral destacado. Una estudiante de arte no tienes calificaciones para estar aqui.
Morgan pregunto:
¡ª¨¦Y si quiero que se queda de todas maneras?
Cira insistio:
¡ªLa oficina de secretarias ya esta llena de personal, no necesitamos una asistente adi
favor, reasignale otro puesto.
Morgan mir¨¦ y vio terquedad en losbios de Cira. Era muy simr a chica que vio hace tres afios. Sonrid con desprecio
y dijo:
¡ªEntonces, d¨¦jale tu puesto.
Cira se qued6 at¨¦nita:
¡ª<¡é Qu¨¦?
Cuando reion6, Cira sintid una profunda frustracion. En realidad, e sabia que, si despedia a Ke, Morgan no estaria
contento. Pero no esperaba que se enojara tanto. Parece que subestim6 el inter¨¦s de Morgan en Ke y, sobreestimo su propia
importancia para Morgan.
Ke tambi¨¦n se acerc¨¦ e intento:
¡ªSefior, yo...
Morgan levant¨¦ mano para interrumpi y le arroj6 un documento a Cira:
Ve a supervisar el nuevo proyecto en ciudad de Feudad. No necesitas volver a sede central hasta que termine.
ional. Si insiste en mantene, por
Cira sali¨¦ de oficina del CEO. Cuando regres a oficina de secretarias, empez6 a empacar sus cosas. Las otras dos
secretarias se sorprendieron y preguntaron:
¡ª A donde vas, Cira?
Cira respondio indiferente:
¡ªMorgan me pidi¨¦ que supervisara el nuevo proyecto en Feudad.
jFue un trado!
Las dos secretarias estaban muy sorprendidas. Nunca antes habia habido un precedente de una secretaria del CEO siendo
designada a supervisar un nuevo proyecto. Ademas,s condiciones en sucursal no podianpararse cons de sede
central. gPodria Cira regresar despu¨¦s de irse...?
Ke entr¨¦ con cosas ens manos ys puso en el escritorio de Cira. Dijo tartamudeando:
¡ªCira, puedo ayudarte...
Cira mir¨¦ y respondio:
¡ª Morgan dijo que este seria tu lugar?
¡ªDijo que, si me siento aqui, 6! puede estar al tanto de todo
Cira reveld una sonrisa burlona. Era verdad. Esta posicion estaba justo enfrente de oficina del CEO, si puerta estaba
abierta, podia ver a Morgan trabajando.
En el pasado, e solia observa secretamente desde esta posici¨¦n. Sin embargo, ahora Morgan queria aprovechar de
ventaja para observa a Ke... Era porque temia que ocurriera algoo lo de hoy?
Cira suspir6, sintiendoo sensaci¨¦n de dolor por el aborto invadia nuevamente.
Ke ayud6 a meter agenda en caja de carton y dijo suavemente:
¡ªVoy a esforzarme mucho en estudiar y trabajar bien, no volver¨¦ aeter errores. Cira, no te preocupes.
Cira no tenia por qu¨¦ preocuparse. Cuando uno tenia un nuevo amor, gpor qu¨¦ le importaria el antiguo? Ademas, ni siquiera era
su ¡°antiguo amor¡±. Era smente una herramienta con que Morgan ya estaba harto.
CapÃtulo 5
Cap¨ªtulo 5
Capitulo 5
Cira regres6 al apartamento que habia alqudo para recoger sus cosas.
¡ªCira, ghas vuelto? Si no hubieras vuelto hoy, habria ido de hospital en hospital mariana buscandote hasta encontrarte.N?velDrama.Org (C) content.
¡ªNo te preocupes, ya estoy bien.
La que haba erapafiera de piso de Cira, tambi¨¦n supafiera de universidad. Habian vivido juntas durante mas de
seis afios y se habian Illevado muy bien.
Durante todos esos dias en el hospital, solo e se habia preocupado sinceramente por e. Sin embargo, Cira no le habia
dicho verdad, solo le habia dicho que estaba enferma y no le habia permitido visita.
ra se pusos zapatis y entro en habitaci¨¦n de Cira, donde vio dondo ropa en el suelo. Exmo:
¡ª Vas a salir de nuevo? ,Reci¨¦n te has recuperado de enfermedad y ya tienes que irte de viaje? Ese desgraciado de
Morgan, spor qu¨¦ no piensa en ti?
ra sabia sobre rci¨¦n de Cira con Morgan y siempre lo habia despreciado.
Cira no sabia cuanto tiempo estaria fuera, asi que le dijo verdad:
¡ªMe han enviado a ciudad de Feudad para supervisar un proyecto. ra, renovar¨¦ el alquiler por otro trimestre. Si despu¨¦s
de tres meses todavia no he vuelto y necesitas buscar a alguien mas parapartir el apartamento, avisame y vendr¨¦ a
recoger mis cosas.
ra se sorprendio:
¡ª¡éPor qu¨¦ tan repentino?
Cira respondio:
¡ªSon simplemente cambios en el trabajo. Es muyutn.
Pero ra entendi¨¦ que, en circunstancias normales, esto seria algoun, pero considerando rcion entre Cira y Morgan,
la situacion no seria tan senci. ra pregunto:
¡ª¨¦Has discutido con Morgan?
Cira no tenia muchas ganas de har al respecto, se levant6 para recoger sus cosas y identalmente se le cay6 un papel del
bolsillo, que ra recogi¨¦ rapidamente antes que e y lo abrid. Era un informe de un examen de un procedimiento de aborto.
ra levant6 cabeza atonita y mir¨¦ a Cira, luego mir¨¦ fecha, jeran los dias en los que e no habia vuelto a casa! Entendid
lo sucedido de inmediato y exmo:
¡ª4Fuiste al hospital para hacerte un aborto? 4 Tu beb¨¦ es de Morgan? ¡éEl te pidio que te sometieras a cirugia y ahora quiere
deshacerse de ti? jMaldito, qui¨¦n se cree que es para tratarte asi! jMaldito hijo de puta! ;Voy a buscarlo ahora mismo y hacerle
rendir cuentas!
Aunque el nombre de ra sonabao el de una chica dulce, en realidad tenia un caracter muy fuerte y definitivamente tenia
el coraje de ir a buscar a Morgan.
Cira detuvo rapidamente:
¡ªjra! jEl no sabe sobre esto! Fue un idente, tuve un aborto involuntario.
ra frunci¨¦ el cefio:
¡ª¨¦No se lo has dicho?
Cira apretd losbios y respondid:
¡ªNo es necesario.
¡ªPero, gcual es tu real pensamiento sobre esto?
Cira tom6 el informe y lo rompi¨¦ en pedazos, arrojandolo a papelera, mientras decia:
¡ªNo tengo ningtin pensamiento especial. Simplemente creo que no es necesario.
ra no podia entenderlo, tampoco podia aceptar esta injusticia. Cira fue al bafio, mientras tanto ra recogi¨¦ rapidamente los
pedazos de papel de papelera, guardandolos por si acaso.
Esa misma noche, Cira vold a ciudad de Feudad. Durante el siguiente mes, aparte de informar sobre el progreso del proyecto
a sede central, no tuvo ningun contacto con Morgan.
Las dos secretarias de Morgan tenian una buena rci6n con e, por lo que a veces le contaban sobres situaciones de
sede central entres chas.
Por ejemplo, Morgan se preocupaba mucho por Ke. No solo ensefiaba el trabajo paso a paso, sino que tambi¨¦n cuidaba
mucho en vida. Una vez, cuando estaba lloviendo intensamente y Ke estaba trabajando hasta tarde, Morgan ya se habia
ido, pero regres6 especialmente para pajia a casa. Esto incluso provoco rumores en empresa, diciendo que Ke era
la amante de Morgan.
Cuando Morgan se enter¨¦ de este rumor, despidi¨¦ a persona que inicialmente lo habia difundido de inmediato. Sin embargo,
esta ion provoc¨¦ otro rumor en sede central, que decia que Morgan tenia una preferencia especial por Ke, y casi todo
el mundo ya lo sabia.
Cira record6 vagamente que cuandoenz¨¦ a trabajar con Morgan, ¨¦l tambi¨¦n le ensefiaba el trabajo paso a paso. En ese
momento, tambi¨¦n habia rumores simres en empresa. Pero, ante estos rumores, Morgan le devolvi¨¦ pregunta:
¡ª Acaso no eres mi amante?
Durante todos estos afios, Cira habia ganado su propio lugar en el grupo debido a su habilidad profesional, y finalmente
dejando atras estos rumores. Pensaba que Morgan era una persona indiferente, pero resultaba que ¨¦l tambi¨¦n sabiao
cuidar de los demas.
Sin embargo, e no era esa persona.
Cira inconscientemente acarici¨¦ su vientre. Ya habia pasado mas de un mes desde el aborto, pero aparte de e misma, nadie
sabia lo que habia perdido.
Dos meses despu¨¦s, el proyecto Ileg¨¦ a su etapa final. Suspafieras en oficina le revron que Morgan pasaria por
ciudad de Feudad y visitaria sucursal. Dijeron que deberia aprovechar oportunidad para regresar a sede central.
CapÃtulo 6
Cap¨ªtulo 6
Capitulo 6
Su colega estaba realmente preocupada por Cira, diciendo:
¡ªCira, has pensado en esto? Tu contratoboral esta a punto de vencer en un mes. Si no regresas, es posible que Morgan no
decida renovarlo y que se cancele automaticamente. Ademas, incluso si ya no quieres renovar el contrato, tendrias que regresar
a sede central para finalizarlo. Eso seria mas beneficioso para ti.
Aunque Cira no lo habia considerado, tambi¨¦n sentia que deberia regresar para ver situaci¨¦n en persona.
El dia en que Morgan visito sucursal, Cira se arregl6 especialmente y se puso un vestido nco, esperando en puerta de
empresa. Diez minutos despu¨¦s, tres autos se acercaron desde lejos y se detuvieron frente a los escalones.
Cuando se abri¨¦ puerta del auto, Morgan fue el primero en bajar. Antes de que Cira pudiera mostrar su sonrisa, vio que otra
persona tambi¨¦n salia del otrodo del auto. Era Ke. Era cierto que Morgan siempre llevaba consigo.
Se detuvo un poco, pero todavia se acerc¨¦ y lo salud¨¦ respetuosamente:
¡ªSefior Vega.
Morgan le echo un vistazo sin decir nada. Subi¨¦ rapidamente los escalones con grandes zancadas y entr¨¦ a empresa junto
con el gerente de sucursal.
Cira observ6 su figura mientras se alejaba. Siempre le gustaba vestir trajes negros a medida que realzaban su figura, resaltando
sus anchos hombros y piernasrgas. Era extremadamente guapo.
Ke se acerc¨¦ corriendo a Cira y saludo suavemente:
¡ªHace mucho tiempo, Cira.
Mientras haba, parpadeo con sus ojos con una expresion adorable e inocente.
Cira asintio ligeramente con cabeza para responderia. E era principal responsable del proyecto, por lo que fue tambi¨¦n
presentadora de reuni¨¦n con el presidente. Con clientes extranjeros presentes, Cira hablo en ingl¨¦s durante toda reunion,
con fluidez y confianza. De vez en cuando, incluso contaba algunos chistes inofensivos que hacian sonreir a todos.
El discurso duro cuarenta minutos y nadie lo encontr¨¦ aburrido. Despu¨¦s de que termin6, recibid un auso de toda s.
Morgan tambi¨¦n audi6, pero no mostr¨¦ ninguna emoci¨¦n en su rostro. Cira no sabia si realmente pensaba que habia hecho
un buen trabajo o simplemente estaba siendo cort¨¦s.
E sonri¨¦ ligeramente, se inclind con elegancia y baj¨¦ del podio.
Morgan estaba sentado en el asiento principal de mesa de conferencias. Mientras pasaba junto a ¨¦l, Cira fingi¨¦ tropezar
identalmente con esquina de mesa y se agacho ligeramente exmando:
¡ªjAh!
E tenia el pelo castafio oscuro y olia a azahar, que acariciaba mano del hombre en mesa. Cuando levanto cabeza, sus
ojos se encontraron directamente con los ojos de Morgan. Eran profundos y oscuros, con una atrion irresistible.
Cira apretd losbios, se enderez¨¦ y continu¨¦ caminando. Su asiento estaba en el quinto lugar, y tenia que pasar por Ke.
Ke tenia cabeza baja tomando notas, su cabello cubria su perfil y no se podia ver su expresion.
Despu¨¦s de reunion, Morgan fue el primero en abandonar s de conferencias, y los demas tambi¨¦n salieron uno tras otro.
Solo Cira recogi¨¦ sus cosas tranqumente sin nada de prisa. No fue hasta que s de conferencias estuvo vacia que e
sali¨¦ con los documentos.
En ese momento, entro una persona por puerta.
El hombre media unos 1,90 metros de altura. Con solo se par¨¦ en puerta y le bloqueo todo el camino. Cira mostr¨¦ una
expresion rjada y lo mir¨¦ con una sonrisa, preguntando:
¡ª¡éSefior Vega? 4 Por qu¨¦ has vuelto? Has olvidado algo?
¡ªEs verdad que he olvidado algo...
Morgan agarr¨¦ su mano y rapidamente levantd, luego coloc¨¦ sobre mesa. Se posiciono entre sus piernas, apoyando sus
manos en el borde de mesa, sosteni¨¦nd firmemente en sus brazos.
Estaban muy cerca, tan cerca que el ambiente se volvia ambiguo. Los sutiles aromas que emanaban de ambos se
entrzaban, revndo afioranza de un reencuentro despu¨¦s de tanto tiempo.
¡ª<¡éQu¨¦ estas armando en los dos meses en viaje? El arte de seducir a los hombres, tal vez? ¡ªpregunt¨¦ Morgan con una voz
profunda y seductora.Published by N?v''elD/rama.Org.
Cira agarr6 su corbata y susurr¨¦ suavemente:
¡ªSefior Vega, si quiere reprocharme algo, no tengo excusas.
Morgan baj¨¦ mirada y di
¡ªCuando estabamos en puerta, no llevabas perfume. Pero, cuandoenz6 reunion, ya lo tenias.
Cira sonri
¡ªMorgan, has estado prestando mucha atenci6n, gverdad?
Morgan beso directamente susbios, impidi¨¦ndole har.
CapÃtulo 7
Cap¨ªtulo 7
Capitulo 7
La puerta de s de reuniones estuvo bloqueada durante casi una hora. Despu¨¦s de terminar todo, Cira tomo algunas
toallitas de alcohol y limpi¨¦ mesa de reunion. Una vez que termin6, se dio vuelta y vio a Morgan, quien habia recuperado
su apariencia elegante y distanteo siempre. Lo observ¨¦ detenidamente y not6 algunas arrugas en su camisa, lo que
indicaba que ¨¦l habia perdido el control.
Cira recogi¨¦ corbata y se acerc¨¦ para ayudarlo a pon¨¦rs. Morgan estaba acostumbrado a que e cuidara de ¨¦l. Levanto
ligeramente barbi, mostrando su fuerte nuez del cuello, mientras los dedos de Cira ataban habilmente corbata. E le
susurr¨¦ suavemente:
¡ªQuiero volver a sede central.
Morgan entrecerr¨¦ los ojos al notar obediencia en los ojos de mujer. Respondi¨¦ con indiferencia:
¡ªDesde el principio te dije que cuando terminara el proyecto podrias regresar. Ahora que el proyecto esta terminado, si quieres
hacerlo, nadie te lo impedira.
Por lo tanto, cuando Morgan termin6 su visita, Cira se reuni¨¦ con el equipo para regresar a ciudad de Sher¨¦n.
Al ve, Ke le pregunt6 a Morgan con una expresi6n ingenua:
¡ªJefe, ,puede Cira regresar con nosotros?
Morgan asinti¨¦ mientras revisaba unos documentos. Ke de inmediato sonri¨¦ radiante y exmo:
¡ªjGenial! Cira, te he extrafiado tanto en los ultimos dos meses.
Cira mir¨¦ a chica.
Tenia un maquije cons mejis sonrojadas de tono naranja. Con sus ojos redondos, lucia un ambiente juvenil y
encantadora. Cira elogi¨¦:
¡ªTienes un buen madquije.
Un buen maauije inocente que a todos los hombres les gustaria. Al escucharlo,s pestafias de Ke parpadearon y e
sonri¨¦ ligeramente.
Cuando el avi6n aterrizo, ya era noche. El chofer los recogi¨¦ y Morgan le pidid:
¡ªLleva a Ke a casa primero.
Con solo esas pbras, el conductor supo a donde dirigirse.
Cira observ6 distraidamente ciudad en que no habia estado durante dos meses. Cuando el auto se detuvo, se dio cuenta
de que Ke ya no vivia en el antiguoplejo residencial. Habian Ilegado a uno mucho mas lujoso en el centro de ciudad,
muy cerca de empresa.
Ke sali¨¦ del auto y agit¨¦ mano despidi¨¦ndose:
¡ªJefe, Cira, ha sido un trabajo duro estos dias. Que se descanse bien, nos vemos en oficina mafiana.
Morgan asinti¨¦ con cabeza y observo alejarse.
El chofer volvio a arrancar el auto, mientras que Cira preguntaba:
¡ªgLepraste una casa aqui?
Morgan volvi6 a revisar los documentos. Habia estado ocupado revisando papeles durante todo el camino. Respondio
descuidadamente:
¡ªEs otra propiedad mia. El distrito donde vivia no era seguro. No queria que se sintiera inc¨¦moda, asi que dije que era un
apartamento alqudo. No lo digas.
De repente,o si se le ocurriera algo divertido y solt6 una risa:
¡ªY esta tontita incluso me paga trescientos dres de alquiler cada mes.Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org.
Cira dijo:
¡ª En este distrito del centro de ciudad, el alquiler tal vez supere los mil dres. Por lo general, todo el mundo deberia saber
que el alquiler no es solo trescientos dres.
Morgan levant¨¦ vista y pregunto:
¡ª¨¦Y qu¨¦?
E queria decir que Ke solo estaba intentando aparentar independencia a proposito. Sin embargo, a este hombre le
encantaba verlo y decidi¨¦ no decir nada. Reveld¨¦ una sonrisa amarga y respondi¨¦:
¡ªNada. Eres muy amable con e.
Cuando llegaron a vi en Costa Be, al salir del bafio, Morgan presion¨¦ inmediatamente contra cama. Hoy, en s
de reuniones, ¨¦l no estabapletamente satisfecho. Cira sabia que esta noche seria di
Pero su actitud feroz hizo dudar de que este hombre no hubiera satisfecho sus necesidades durante estos dos meses... No
pudo evitar preguntar:
¡ª¨¦No has hecho con e? Estas muy interesado en e, gno es asi?
¡ªEs una chica muy inocente, que no entiende nada ¡ªrespondi¨¦ Morgan con una respiracion pesada.
Cira no le crey¨¦:
¡ª£¤4...Crees que una persona adulta en sus veintitantos afios no entenderia nada de este tipo de cosas?
¡ªE tiene una buena educacion, es tradicional y no le gusta tener rciones antes del matrimonio.
CapÃtulo 8
Cap¨ªtulo 8
Capitulo 8
En ese momento, Cira perdi¨¦ porpleto todo el inter¨¦s que tenia por los asuntos en cama. A partir de entonces, no
importaba lo que hiciera Morgan nio se esforzara, su cuerpo ya no sentia nada de emocion.
?Buenos modales, tradiciones, no le gusta elportamiento antes del matrimonio... {Qu¨¦ significa eso? gIncluso se va a
casar con Ke??, pens6 e.
Cira regres6 a trabajar en sede central, siguiendo sero secretaria de Morgan. Pero, ahora habia sido degradada de
secretaria principal a una secretariaun. Su escritorio ahora pertenecia a Ke, y su actual posicion solo podia ser de
Ke de antes. Estaba una esquina junto a puerta, desordenada. E regreso de repente y el departamento administrativo no
habia tenido el tiempo para arre con anticipacion.
En realidad, situaci¨¦n estaba un poco vergonzosa. Cira decidid no molestar a los demas y organiza e misma.
Al llegar a oficina, Ke se acerco de inmediato y se disculpo:
¡ªCira, lo siento, queria venir temprano a recogers cosas, pero hubo mucho trafico en el camino
mismo!
Cira sostenia un trapo y quitaba el polvo, mientras respondia:
¡ªLos suministros de oficina son propiedad de empresa, no son mios. Entonces, no tienes que ¡°devolv¨¦rmelo¡±. Si el jefe
quiere que te sientes alli, qu¨¦date alli.
Ke mordio ligeramente subio y dijo con expresion de culpa:
¡ªEntonces... Te ayudo.
Cira no le hizo caso, pero Ke se ofreci¨¦ a llevars cosas innecesarias al almac¨¦n. Cuando regres6, fue al bafio paravarse
las manos. Antes de entrar, escuch¨¦ conversaci¨¦n de dospafieras mientras se maquiban:
¡ª Sabias que Cira ha regresado a sede central?
iVoy a devolv¨¦rtelo ahora
¡ªSi, escuch¨¦ que regreso con Morgan desde Feudad ayer. Debe venir a trabajar hoy.
¡ªLo he dicho, Morgan todavia no puede dejar ir a Cira.
Al escuchar estas pbras, Ke se detuvo.
¡ªDesde el aspecto de habilidades, Cira es realmentepetente. Hasta otros aspectos... Morgan ha tenido a Ke, ,no es
asi?
Una des chicas se apresur6 a impedi:
¡ªjShh! ¡é Olvidaste por qu¨¦ persona del departamento de marketing fue despedida? zY todavia te atreves a decir eso?
Pero otra chica no le dio importancia y respondio:
¡ªAdqui solo estamos nosotras dos. Si no le dices a los demas, g.qui¨¦n lo sabra?
Creyendo que sus pbras tenian razon, por lo que tambi¨¦n expres6 su opinion:
¡ªYo tambi¨¦n creo que a Morgan le gusta mas Cira.
¡ªPor puesto, despu¨¦s de todo, Cira ha estado a sudo durante mas de tres afios y han pasado muchas cosas juntos.
Despu¨¦s de terminar el maquije,s dos salieron del bafio y se encontraron con Ke, lo ques sobresalt¨¦ bastante.
Kes saludo naturalmente,o si acabara de llegar y no hubiera escuchado lo que dijeron:
¡ªBuenos dias.
Las dos sonrieron avergonzadas:
¡ª Buenos dias.
Luego se apresuraron a irse.
Al mediodia, Cira tenia que pafiar a Morgan a visitar a un cliente, y Ke tambi¨¦n irfa juntos. Se decia que sin importar
qu¨¦ cliente visitaran, Morgan llevaria a Ke para que ganara experiencia, intentando a entrenao su secretaria principal.
Cira caminaba aldo de Morgan, mientras le iba explicando los detalles del encuentro. Ke no tenia experiencia en estos
asuntos, asi que decidi¨¦ adntarse y abrirles puerta del coche. Antes de que pudiera abri, hizo un pequefio ruido de dolor,
que atrajo mirada de Morgan.
¡ª Qu¨¦ te pasa? ¡ªpregunt¨¦ Morgan.
¡ªNada ¡ªrespondi¨¦ Ka, abriendo puerta con dos manos,o si se hubierastimado.
Morgan frunci¨¦ el cefio levemente y se preocup¨¦:
¡ª ¡êQu¨¦ te paso en mano?
Ke se frot¨¦ el codo y respondio:
¡ªNo es nada grave, tal vez me torci al levantar cosas pesadas.
Morgan se sintid descontento:
¡ª<¡é Qu¨¦ cosas pesadas levantaste?
Ke contest6 en voz baja:
¡ªEl escritorio de Cira estaba desordenada, por lo que ayud¨¦ a llevars cosas al almac¨¦n y me torci el brazo. Crej que no
era nada, pero ahora me duele al move.
¡ªEres tan delgada, gpor qu¨¦ hiciste estas cosas? No te esfuerces tanto en estas minucias, hay personas que se encargan de
haces ¡ªdijo Morgan mientras dirigi¨¦ una mirada a Cira, diciendo ¡ª. Ve a reunirte con el cliente primero, yo llevar¨¦ al
hospital.
Ke rapidamente nego con cabeza y rechazo:
¡ªNo, no es necesario, de verdad. Jefe, despu¨¦s de reunion, puedoprar algo para aliviar el dolor en farmacia.
Cira se qued6 a undo y dijo friamente:
¡ªEl cliente ha venido desde el extranjero, jefe. No seria apropiado que no estuvieras presente.
Morgan reconsider6 su decision y ordend:
¡ªVe a farmacia ypra medicamentos para Ke. Nosotros iremos a reunion primero.
Ke dijo:
¡ªGracias, Cira.Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org.
Los dos subieron al coche y se alejaron directamente frente a Cira.
CapÃtulo 9
Cap¨ªtulo 9
Capitulo 9
Cira suspir6 profundamente y cruz6 calle hacia farmacia paraprar los medicamentos que necesitaba. Mientras pagaba,
recibi¨¦ una mada de madre de Morgan:
¡ª Como has estado ultimamente, Cira? gPor qu¨¦ no has venido a visitarnos en casa?
Cira sonri¨¦ y respondio:
¡ªTia, estoy bien. He estado ocupada con el trabajo ultimamente, pero ahora que he terminado, ir¨¦ a visitarlos a ti y a tio este
fin de semana, ¡éde acuerdo?
¡ªSi has terminado todo, no esperes hasta el fin de semana. Ven esta noche con Morgan y cenaremos juntos en casa. Cocinar¨¦
algunos tos que les gustan, ,.qu¨¦ te parece?
Cira dijo:
¡ªEsta bien, se lo dir¨¦ al sefior Vega.
La sefiora dijo en un tono de queja:
¡ªNo seas tan formal. Han estado juntos durante tantos afios, incluso estabamos hando de su matrimonio hace unos meses.
Cira se qued6 estupefacta y casi se cayd des escaleras frente a farmacia.
¨¦---Su matrimonio?
No esperaba que sefiora mencionara ese tema de repente.
En realidad, sefiora era madre biol¨¦gica de Morgan, sino su madrastra.
Cira sabia un poco sobre situaci¨¦n de familia Vega, que guardaba secretos ocultos. Debido a un asunto, Morgan habia
mantenido una rcion superficial con su familia y rara vez seunicaban. Si pareja Vega queria saber algo sobre Morgan,
solian preguntarle a Cira. Despu¨¦s des frecuentesunicaciones, Cira podia sentir que ambos querian mantener una
buena rcion con e.
Pensaba que era simplemente una apreciacion de su capacidadboral. Nunca imagin¨¦ que estaba rcionado con el
matrimonio... Se sintid un poco inquieta y ansiosa, por lo que se apresur¨¦ a decir:
¡ªTia, todavia tengo que reunirme con un cliente. Esta noche los visitar¨¦ con Morgan.
Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Cira se qued6 parada durante mucho tiempo antes de tomar un taxi hacia su lugar de reunion
con el cliente.
Lo que e no sabia era que, un autom¨¦vil habia estado observando todo el tiempo. El hombre en el auto incluso le tom¨¦ una
foto con camara que llevaba consigo.
La cena se llev¨¦ a cabo en el hotel mas famoso de ciudad de Sheron. Cira paso discretamente los medicamentos debajo de
la mesa a Ke y se sent¨¦ junto a Morgan.
Cuando este cliente tuvo su primera cooperaci¨¦n con el Grupo Nube Celeste, fue Cira quien lo atendio. Al ve, el sefior le
estrecho mano a Cira y dijo en ingl¨¦s:
¡ªSefiorita Lopez, hace mucho que no te veo. {Por qu¨¦ llegaste tarde? Te estuve buscando y pens¨¦ que habias renunciado del
grupo.
Cira tambi¨¦n respondio en ingl¨¦s:
¡ªHa pasado mucho tiempo, sefior Smith. Me di cuenta en puerta de que el regalo que nuestro jefe le prepar¨¦ se qued¨¦ en el
coche, por lo que fui a buscarlo.
Mientras haba, le entrego el regalo con ambas manos. Al verlo, el cliente exmo:
¡ªjQu¨¦ guay! Conozco esto, es un alebrije, un regalo tradicional de tu pais. Lo he visto en linea y me interesa mucho vero
se producen.
Morgan dijo:
¡ªEso es facil, sefior. Si le interesa, puedo llevarlo a verlo mafiana.
El cliente respondi6 con incredulidad:
¡ª ¡éMafiana?
Cira explicd:
¡ªEl jefe acaba de invertir en una fabrica dedicada a fabricacion de alebrijeso modelos o regalos. Si le interesa, puede
visita mariana.
El cliente asintio con entusiasmo y elogi¨¦ a Cira:
¡ªMorgan, tienes mucha suerte de tener a alguieno eo secretaria.
Morgan echo un vistazo a Cira. Era verdad, esta mujer siempre demostraba su habilidad en cualquier situaci¨¦n. Sin embargo,
nadie podria imaginar que hace tres afios era una simple campesina que apenas haba ingl¨¦s.
Despu¨¦s de terminar cena y despedir al cliente, Cira se dirigid al bafio. Cuando regresd, escuch¨¦ sollozos provenientes de
puerta de s privada:
¡ªYo... soy realmente inutil, no s¨¦ hacer nada nio ayudarte. Oj pudiera ser tan habilo Cira....Ccontent ? exclusive by N?/vel(D)ra/ma.Org.
Morgan se rid:
¡ª¡éPor qu¨¦ teparas con e?
¡ªPorque, a todos les gusta mucho Cira, no solo lospafieros de trabajo, sino tambi¨¦n los clientes... Tambi¨¦n quiero poder
ayudarte, jefe...
¡ªEl simple hecho de que est¨¦s a mido ya es de gran ayuda. Puedes hacerme feliz, eso tambi¨¦n es un talento.
Al escucharlo, Ke dej¨¦ de llorar y sonri¨¦. Pero, Cira se quedo sin pbras... Se detuvo por un momento en puerta y
decidi¨¦ tomar un taxi de regreso a oficina.
Casi una hora despu¨¦s, Morgan y Ke regresaron. Ke tenia una alegria evidente en su rostro. Al ver a Cira, se sorprendi¨¦
un momento y luego di
¡ªCira, gya volviste s?
Era evidente que ni siquiera se habian dado cuenta de que habian ido juntos a ver al cliente.
CapÃtulo 10
Cap¨ªtulo 10
Capitulo 10
Al final del dia, Cira entr¨¦ a oficina. Mientras colocaba los documentos, le dijo a Morgan:
¡ªLa sefiora Vega me m¨¦ al mediodia y nos invit¨¦ a cenar esta noche. Morgan, hace medio afio que no has vuelto a casa.
Morgan frunci¨¦ el cefio con impaciencia:
¡ªHas frecuentemente con mi familia?
¡ªNo ¡ªrespondi¨¦ Cira¡ª, por lo general es sefiora quien me ma.
Morgan mir6 su reloj y lenz6s ves del auto, mientras daba instriones:
¡ªTu manejas. Le pedir¨¦ al chofer que lleve a Ke a casa.
Cira lo sigui¨¦, observando su figura mientras tenia una pregunta en punta de lengua. Abrio boca, pero no pudo articr
ninguna pbra. Tenia miedo de escuchar respuesta, respuesta que ya presentia.
En mesa de cena en casa de los Morgan, sefiora Morgan no paraba de servirida a Cira, preguntando en un tono
preocupado:
¡ª Por qu¨¦ has adelgazado tanto? , Estas enferma?
Morgan habia sido una persona fria y reservada, y en su hogar era alin mas asi. Ademas de saludar a sus padres cuando entr¨¦
en casa, no dijo ni una pbra mas, solo observabao mujer socializar con sus padres.
Cira se toc¨¦ ligeramente el rostro y respondi¨¦ sonriendo:
¡ªNo, estoy bien. Tal vez el tono depizbial que us¨¦ hoy no me caja bien. Lo tir¨¦ cuando llegu¨¦ a casa.
Todo el mundo sabia que secretaria del presidente del Grupo Nube Celeste era una mujer habil en el trato cons personas.
Con una simple frase, sefiora ya sonri¨¦ alegremente.
De repente, Morgan record6s pbras de Ke. Era verdad que a todos les agradaba Cira, no soloo colega 0 cliente,
sino tambi¨¦n a los miembros mayores de familia.
Durante estos tres afios, e le habia ayudado mucho en su trabajo y tambi¨¦n en su vida. Se ocupaba de todo, sin importar si
estaba dentro o fuera de su rango de trabajo. Por eso, sus padres y amigos asumian que e se convertiria en su esposa, e
incluso mencionaron su matrimonio en mas de una ocasi¨¦n.
Morgan sonri¨¦ con desd¨¦n. Como era de esperar, su madrastra mencion6 el asunto nuevamente.
Despu¨¦s de pasar toda tarde pensando en este tema, Cira atin no sabiao responder y mird a Morgan desconcertada.
Morgan tom6 su vaso de agua y dio un sorbo. Su voz erao el agua, sin emociones ni calidez:
¡ªNunca me casar¨¦ con e.
Cira estaba a punto de servirse una costi cuando escuchds pbras. Con un sonido suave, costi cay6 en su to,
pero fue tan ligero que solo reson¨¦ en su corazon,os grietas de una trafia en un vidrio. Por un momento, pareci¨¦ que
su corazon dejo detir.
El sefior Morgan, Carlos Vega, dijo con voz profunda:
¡ªSji no te casas con Cira, con qui¨¦n te casaras? ¡éCon secretaria de empresa? No pienses que no s¨¦s cosas ridics
que has hecho en empresa.
¡ªSefior... ¡ªintent6 Cira a suavizar el repentino conflicto.
En el pasado, cuando ambos tenian conflictos, siempre era e quien mediaba entre ellos.
Sin embargo, esta vez,o si hubiera tocado un punto sensible, lo contradijo:
¡ªPadre, te estas entrometiendo demasiado en mis asuntos. Si hamos de cosas ridics, tl tambi¨¦n hiciste muchas cuando
eras joven, gno es asi, sefiora Vega?
El rostro de sefiora se tenso un poco debido a vergiienza, mientras Carlos golpeaba mesa y se levantaba furioso:
¡ªjMaldici6n!
Morgan tom6 una servilleta y se levanto diciendo:
¡ªHe terminado deer, me voy primero.
El rostro de Carlos se puso palido de ira, y sefiora rapidamente le sirvid un vaso de agua:
¡ªTranquilizate, no te enfades tanto, carifio. Tienes presi6n arterial alta.
Cira, de manera involuntaria, defendio de Morgan:
¡ªHoy Morgan tuvo algunos problemas con un cliente, por eso no esta de buen humor.
Carlos dijo con un rostro sombrio:
¡ªConozco su temperamento desagradable, no necesitas defender de ¨¦l.Ccontent ? exclusive by N?/vel(D)ra/ma.Org.
La sefiora intento persuadirlo:
¡ªMorgan ya es el CEO de una empresa tan grande. Con tu tono de regafiar a un nifio, es natural que no esta de buen humor.
D¨¦jalo.
Luego reconfort¨¦ a Cira, diciendo:
¡ªtLamento haberte puesto en una situaci¨¦n incdmoda, Cira. Ve rapido a alcanzar a Morgan. Hay varios autos en el patio, elige
uno.
En realidad, Cira no queria ir.
Desde hoy, 0, mejor dicho, desde el aborto, cada vez que veia a Morgan, sentia una sensacion de agotamiento. No queria
enfrentarse a ¨¦l... Antes, podia aguantarlo todo solo con pensar en el primer encuentro entre ellos.
Pero al ver mirada de pareja, no podia negarse. Solo pudo asentir con cabeza, sac¨¦s ves del mayordomo a
alcanzarlo.
En una distancia corta, vio el auto de Morgan. Se par¨¦ en un camino pequenio, y ¨¦l estaba fumando junto al coche.
CapÃtulo 11
Cap¨ªtulo 11
Capitulo 11
La tenue luz de far apenas iluminaba el rostro frio del hombre. Sin mirar a Cira, su cigarrillo se encendia y apagaba
intermitentemente entre sus dedos.
Cira suspiro y observ el entorno. Vio una tienda abiertas 24 horas
y se dirigi¨¦ alli paraprar un onigiri calentado.
-No hasido mucho esta noche. Come algo, de lo contrario, te dolera el est6mago le dijo a Morgan.
Morgan echo un vistazo y acept¨¦ el onigiri.
Cira le susurr¨¦:
-Incluso si no estas de acuerdo con lo que dijo el sefior, no deberias haberle respondido de esa manera. El afio pasado incluso
fue hospitalizado debido a hipertensi¨¦n.
De repente, Morgan rio friamente y tird el onigiri al suelo. Agarr¨¦ mano de Cira, abri¨¦ puerta del coche y empuj¨¦ hacia el
asiento de f trasera. Sus movimientos fueron naturales. Antes de que Cira pudiera reionar, sus piernas se habian
separado.
E se estremecio y empuj¨¦ a Morgan, mientras exmaba:
-jMorgan!
Aunque estaban en un camino pequefio, todavia habia peatones. No podia aceptar que hiciera algo asi en este lugar.
-jNo! Morgan, jno aqui!
Morgan control¨¦s manos de Cira sobre su cabeza, pero su expresi¨¦n no mostraba ninguna emoci6n de deseo. Dijo con voz
fria:
-zY tambi¨¦n aprendiste a negarte? Con tu mejor caracter, deberias
lU
ic parao o mundo, ciuuu:
Cira estaba atrapada en el estrecho asiento trasero, presencia del hombre invadia todo su cuerpo. Despu¨¦s de vacr unos
segundos, decidi¨¦ hacer pregunta:Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org.
-4Como es posible que yo sea agradable para todo el mundo...? Al menos, no para ti, gverdad? Morgan, ga ti realmente te
gusta Ke? 4 Tus sentimientos hacia e son de amor o simplemente un inter¨¦s temporal? :
Crey6 que Morgan solo estaba interesado en Ke, o mejor dicho, tenia ganas de tener rciones sexuales con e. Sin
embargo, ayer, en conversacion, ¨¦l le habia dicho que ¡°a e no le gustans rciones antes del matrimonio¡±...
Parecia que habia interpretado mal situaci¨¦n una vez mas.
Debido al ultimo error, habia sido desterrada durante dos meses. Sin embargo, esta vez, si volvia a equivocarse, tenia
sensacion de que rcion entre e y Morgan estaba llegando a su fin.
En realidad, no tenia por qu¨¦ hacer pregunta. Podria haber actuadoo si no hubiera pasado nada y todos podrian haber
seguido. adnte en paz.
Desde que ¨¦l salvo hace tres afios, e se enamor¨¦
irremediablemente de ¨¦l. Siempre crey6 que si pudiera quedarse a sudo, incluso si solo podia ser una herramienta sin
dignidad, eso no le importaria. Despu¨¦s de todo, si no fuera por ¨¦l, habria sufrido un destino atin peor en manos de esas
personas maliciosas.
Sin embargo, result6 que no era asi, porque gente siempre es codiciosa. Una vez que obtienen algo, quieren mas. Desde el
momento en que se enamor¨¦ de ¨¦l, habia estado buscando codiciosamente mas, pero desafortunadamente, nunca lo obtuvo.
Y ahora, veia c¨¦mo todas esas cosas que no podia tener: ternura,
ermuumeme, ai pun jacmime a
chica... Se habia contenido durante mucho tiempo, pero finalmente no pudo evitar hacer pregunta.
~Realmente Morgan se enamor¨¦ de Ke? Era un amor que los llevaria al matrimonio?
Morgan no respondi¨¦, mirando a Cira en oscuridad. Pero, su
silencio ya representaba su actitud.
Cira solt¨¦ una risa burlona y dijo:
-Si quieres casarte con e, gpor qu¨¦ todavia quieres tener una rcio¨¦n conmigo? Eres tan infiel, gno es asi?
-Solo quiero usar a una herramienta para satisfacer mis necesidades bioldgicas. Ni siquiera es un problema de fidelidad.
Al terminar sus pbras, recibi¨¦ una bofetada rapida en cara. Aunque no habia sido un golpe fuerte, Cira nunca se habia
imaginado haciendo algo asi.
Ambos se miraron a corta distancia. Era primera vez que Morgan recibia un golpe, y ademas, habia sido por parte de mujer
a que menospreciaba. La frialdad se apoder¨¦ de todo su cuerpo.
Cira podia reirse de si mismao una herramienta, pero cuando esa pbra sali¨¦ de boca de Morgan, le produjo una
sensaci¨¦npletamente diferente. E lo habia golpeado, pero no se arrepentia en absoluto. Incluso podia sentir c6mo
temban sus manos debido a ira.
Morgan mir¨¦ friamente y pudo vergrimas en sus ojos. De repente, una sensaci6n de irritacion lo invadi¨¦. Ajust¨¦
bruscamente. su ropa y baj¨¦ del coche, mientras le ordenaba a Cira con mal humor:
-Baja del auto.
Cira apretd losbios, arregl6 su ropa y salid del coche. Antes de que
rapidamente.
Cira observ¨¦o el coche se alejaba y sintid una creciente
sensaci¨¦n de agotamiento. Parecia que ya no podia soportarlo mas.
Yo si fuera obra del destino, algo aceler¨¦ su proceso de alejarse. Al dia siguiente, una oportunidad sorprendente llegd
rapidamente.
GET IT NOW
04
CapÃtulo 12
Cap¨ªtulo 12
Capitulo 12
Al dia siguiente, Cira, Morgan y Ke pafiaron al sefior Smith a fabrica de Alebrije.
El Grupo Nube Celeste se dedicaba principalmente a inversion y es una des mayores empresas de industria en el pais.
Tenia proyectos tanto en el paiso en el extranjero con una influencia enorme. Al mismo tiempo, tambi¨¦n participaba en
algunos proyectos respaldados por el gobierno,o esta fabrica de Alebrije.
Cira ya habia dejado dedo sus emociones inapropiadas de noche anterior y se pard junto a Morgano una secretaria
ejecutiva estandar. Haba cuando era necesario y se mantenia en silencio cuando no lo era.Published by N?v''elD/rama.Org.
Dentro del gran taller, habia varias lineas de prodi¨¦n de Alebrije. El director de fabrica los present¨¦ mientras el sefior
Smith elogiaba
constantemente.
El viejo director se sentia muy orgulloso de toda fabrica y dijo:
-Estas lineas de prodion solo producen los Alebrijes en tamarios normales. Estamos fabricando el Alebrije mas grande del
mundo, que mide mas de treinta metros. Cuando est¨¦ terminado, jneamos solicitar el record de Guinness para difundir mejor
la cultural tradicional!
El sefior Smith se quedo muy sorprendido y exm¨¦:
-jQu¨¦ guay! Treinta metros, jseria tan altoo un edificio! | Definitivamente sera un espectaculo impresionante! ;Puedo tener
el honor de verlo?
El viejo director sonrio y dijo:
-Por supuesto. De hecho, esta justo encima de nuestras cabezas,
mira...
Todos estaban contemndo obra, pero Cira sinti¨¦o si alguien estuviera ¡°apuntando¡± con algo.
El viejo director explicd:
-Es demasiado grande y ocupa demasiado espacio, asi que tuvimos.
que colgarlo para ahorrar espacio. Actualmente solo hemospletado estructura basica y todavia queda mucho trabajo por
hacer. El siguiente paso es terminar el cuerpopleto.
Todos estaban contemndo obra, pero Cira sinti¨¦o si hubiera alguien estaba ¡°apuntando¡± con algo.
4
Mir¨¦ a su alrededor y vio a un hombre alto con sombrero y mascari en un rinc¨¦n distante, sosteniendo una camara con
teleobjetivo y apuntando en su diri¨¦n. No pudo evitar fruncir el cefio y pregunto:
-Director, gqui¨¦n es esa persona?
El viejo director ech¨¦ un vistazo y respondio:
-Dice que es un blogger, viene a tomar fotos ys publica en line Se enterd de que somos una fabrica de Alebrije y estamos
construyendo un Alebrije gigante, solicit¨¦ a tomar fotos. Creo qu tambi¨¦n puede funcionaro una publicidad, por lo que
permiti su solicitud.
Con esa intenci6n, el lugar donde el hombre estaba tambi¨¦n se
explicaba, ya que todos los visitantes ahora estaban debajo de este gigante Alebrije. Quizas habia pensado demasiado.
Cira apart¨¦ mirada y luego Morgan le extendi¨¦ mano, pero e no respondi¨¦ de inmediato porque no sabia qu¨¦ queria
hacer ¨¦l.
La mano de Morgan se quedo en su lugar durante mas de veinte
segundos que havie is th120 000. Li munci
y Cira finalmente entendio que ¨¦l queria que le diera una toallita himeda para limpiarses manos.
Era un hombre obsesionado con limpieza y siempre se limpiabas manos despu¨¦s de tocar cosas.
En el pasado, Cira habria prestado atenci¨¦n a cada uno de sus movimientos y habria recordado todos sus habitos. Por lo tanto,
e podria entender cualquier mirada 0 gesto suyo de inmediato.
Pero, hoy Cira no le prestaba tanta atenci¨¦n a Morgan. Sac¨¦ una toallita hmeda de su bolso y se ofreci, mientras se
sorprendia un poco por su ignorancia. Solo no pensaba en ¨¦lo solia hacerlo...
Sin embargo, debido a su falta de atenci¨¦n, Morgan mir¨¦ con mas inter¨¦s.
Anoche, el golpe en su rostro no fue fuerte y no dej¨¦ ninguna marca en su apuesto rostro,o si nada hubiera pasado. Ke
tambi¨¦n estaba presente hoy y notd mirada de Morgan posada en Cira,s pbras des dospafieras de trabajo
surgieron en su mente.
De repente, mo:
-jCira!
Cira se volvi¨¦ y vio de reojo al hombre le tomaba fotos en su diri¨¦n. Pero, esta vez estaba segura de que no era una ilusion,
este hombre estaba tomando fotos de e.
E queria acercarse y preguntarle por qu¨¦ estaba fotografiando pero los clientes estaban presentes y no queria causar
problemas. De todos modos, visita terminaria pronto y tendria suficiente tiempo para encontrarlo.
Cira mir¨¦ a Ke y le pregunto:
-4Qu¨¦ pasa?
Ke le pregunt6 susurrando:
-,Este proyecto es un beneficioso?
-Lapresa no intenta ganar dinero en este proyecto -respondio Cira.
-4Para ganar fama y reputaci¨¦n? Ya entiendo -dijo Ke con una sonrisa dulce.
Cira levant6 mirada y not¨¦ un numero 4 en pared, luego alcanz6 a Morgan.
Despu¨¦s de que todos terminaron visita, Morgan estaba a punto de invitar a los clientes a almorzar juntos. Justo en ese
momento, alguien en el segundo piso grit¨¦ repentinamente:
-jPeligro! jAl¨¦jense rapidamente!
Cuando escucharon el sonido, todos miraron hacia arriba y se dieron cuenta de que el gigante Alebrije se inclinaba lentamente.
Estabal sostenido en el aire por varias cuerdas, pero en ese momentos cuerdas se rompieron y jeste cayo directamente!
Todos se quedaron at¨¦nitos. En un abrir y cerrar de ojos, instintivamente, Cira intento a tirar a Morgan. Sin embargo, no log
En el momento en que el Alebrije cayd,s personas escaparon er panico. Cira, debido a su intento de salvar a Morgan, no tuvo
suficiente tiempo para evitar el impacto porpleto. Su pierna result6 herida por una pieza del Alebrije roto. Solto un grito de
dolor:
-jAh!
Era un dolor intenso. Sin embargo, su pierna no era el lugar mas doloroso.
Cuando levant¨¦ mirada y vio a Morgan, se dio cuenta de que
Morgan, a quien habia intentado salvar, estaba protegiendo a Ke
su propia copaidu.
~Resultaba que su amor por Ke era tan profundo?
Cira echo un vistazo a su pierna herida y no pudo evitar soltar una risa ir¨¦nica. Finalmente, entendid que todos los esfuerzos
que habia hecho durante los ultimos tres afios habian sido en vano...
CapÃtulo 13
Cap¨ªtulo 13
Capitulo 13
El idente fue tan inesperado que caus6 un gran caos en el lugar. Los no heridos se apresuraron a mover los pedazos y llevar
alos
heridos al hospital.
Afortunadamente, el Alebrije todavia estaba ipleto y no pesaba mucho. Despu¨¦s de una radiografia, se confirm¨¦ que
pierna no estaba fracturada. Si el Alebrije hubiera estadopleto, habria pesado varias tondas y su pierna habria quedado
completamente destrozada.
Sin embargo, el problema era que Smith se desmay6 debido al impacto, por lo que tenian que encontrar una explicacion
razonable.
Mientras tradaban a los heridos al hospital, el director de fabrica investigd rapidamente los detalles del asunto. Result¨¦ que
uno de los cables se solt6, lo que provoc¨¦ p¨¦rdida de equilibrio que ocasion6 el idente.
Entonces, ,por qu¨¦ se solt6 ese cable?
En el pabellon, el director dijo con inquietud:
-El cable que se soltd era el numero 4, pero no tenemos camar vigncia en fabrica, por lo que no podemos saber por qu¨¦ se
solt6. Seguin el recuerdo de todos, solo una persona estuvo en posici¨¦n en aquel entonces, y esa persona es..
El director vacil¨¦ y echo un vistazo a alguien en particr.
Cira, sentada en cama, habl6 de repente:
-Fui yo.
Morgan se volvi¨¦ y mird¨¦ a Cira. Debido al idente, el cabello de Cira
estaba desordenado y su ropa estaba sucia. Su pierna delgada
175
u
reniuuuu voi yuvu yiucju, 10 que iu riadia tudi miscrudie.
De repente, Morgan record6 noche anterior, cuando e lo mir¨¦ con los ojos enrojecidos, tambi¨¦n se veia inocente y
miserable. Pregunto friamente:
-¡éPor qu¨¦?
Cira respondi¨¦ francamente:
-Ke me pregunto si inversion en esta fabrica seria rentable, asi que me detuve para responderle.
El director estaba atin mas desesperado al escucharlo:
-La fabrica no se enfoca en el objetivo de ganar dinero. La madera de cedro que usamos para fabricar este Alebrije gigante es
Unica adecuada despu¨¦s de cinco afios de busqueda en todo el pais... Sin esa madera adecuada, no podriamospletarlo de
ninguna manera... Ahora todo esta destrozado, no sabemos si se puede reparar... Las p¨¦rdidas seran enormes...
Morgan pregunto con indiferencias:
-4Tocaste el cable?
Cira respondio rapidamente y con firmeza:
-No..
Pero despu¨¦s des pbras de Cira, Ke dijo en voz baja:
Parece que si...
Cira y Morgan le dirigierons miradas al mismo tiempo.
Ke fue menos herida en el idente, solo tenia palma de mano raspada por el suelo. A pesar de eso, Morgan todavia
mo a una enfermera para que le curara herida.
En ese momento, e estaba sentada en el borde de cama,
UL
unpur un gran JU
Cira no pudo evitar enderezarse y pregunto con incredulidad:
-4Qu¨¦ quieres decir?
Ke se asustd por su pregunta. Mordiendo elbio, respondid:
-Cira... Cira, simplemente record¨¦ que parecia que tiraste del cable...
-Sigue-orden¨¦ Morgan.
-4Quizas fue en ese momento cuando identalmente aflojaste el cable? Jefe, lo siento, no sabia que mover un poco el cable
tendria consecuencias tan graves. Si lo hubiera sabido, habria detenido a Cira de inmediato... -dijo Ke sollozando.
Cira mir¨¦ con incredulidad.
Sabia que Morgan sentia afecto por e, por lo que no le preocuparon sus pequefios trucos y manipciones que habia
efectuado. Comprendia que su justicia nunca seria mas importante que los sentimientos de parcialidad de Morgan hacia Ke.
Sin embargo, no, esperaba que Ke de repente dijera algo asi... Su rostro se volvi¨¦
frio de inmediato: =
-Repitemelo, gqu¨¦ dijiste que he tocado?
Ke se escondi¨¦ detras de Morgan y mostraba una apariencia inocente y desvalido. Morgan mir¨¦ a Cira friamente y dijo:
-Le estoy peguntando a Ke.
Significaba que e debia carse.
Al principio, Cira solo pensaba que los trucos de Ke eran tan ridiculos y no tenian crediblidad. Sin embargo,s pbras de
Morgan hicieron que su frustracion, resentimiento e ira alcanzaran su punto limite.
Exm6 con indignaci¨¦n:N?velDrama.Org (C) content.
-,Entonces, crees todo lo que e dice?
Morgan le devolvid pregunta:
-~No ha dicho verdad?
Ke tartamudeo temerosa:
-Jefe, de verdad no he mentido. Podemos revisars grabaciones de seguridad, todo lo que dije es verdad...
Cira se enfurecis al instante:
-~No escuchaste lo que dijo el director? jNo hay camaras de seguridad en fabrica!
jEstaba todavia actuando inocente!
Morgan interrumpio gritando:
-jBasta!
En ese momento, Cira se qued6 paralizada. Sinti¨¦o su cuerpo se volvia rigido,o si se hubiera congdo, sin poder
moverse.
Si bien el caracter de Morgan no era tan amable, nunca se habia enfadado con e en los tres afios que habian pasado juntos.
Hoy era primera vez. Y ¨¦l le orden que se cara...
Los ojos de Ke se Ilenaron degrimas y su voz se volvid mas baja
-Jefe, de verdad no he mentido...
Morgan se dirigid a Ke suavemente:
-Te creo.
Sin embargo,s dos pbras simples arruinar toda defensa de
Morgan incluso se le dirigid:
-Has estado distraida todo el dia, gestas segura de que no te has
movido?
Cira, frustrada, se recost6 en cama. Este hombre, ahora parecia un desconocido para e....
Habia estado a sudo durante tres afios, siendo su secretaria principal, no habiaetido ni un solo error en el trabajo ni en
vida. Por qu¨¦ ¨¦l pensaria que eeteria un error tan insignificante? ;Solo porque Ke habia acusado? a
Cira pronunci¨¦ cada pbra con determinacion:
Si he movido algo y he causado algun problema, lo admitir¨¦...
<>
Antes de que pudiera terminar ultima frase, Morgan interrumpio:
-Entonces, gpor qu¨¦ niegas? Ke dice que vio tus iones, gacaso crees que e te esta difamando?
Qu¨¦ pbras mas ridics... Cira no pudo evitar soltar una risa fria.
Por supuesto que lo haria.
Sin embargo, en ese momento, a que Cira odiaba mas no era K¨¦, quien difamaba, sino a Morgan.
~Morgano consideraba todos sus esfuerzos durante estos tres afios? ,Solo consideraba que era una persona asi?
GET IT NOW
CapÃtulo 14
Cap¨ªtulo 14
Capitulo 14
La enfermera limpid herida de Ke con desinfectante, lo cual le produjo una picazon y provoc¨¦ que soltara un suave grito. Al
escucharlo, Morgan se acerc¨¦ rapidamente y le preguntd preocupado:
-4Como estas?
-No te preocupes, solo es una herida leve -respondi¨¦ Ke mientras se preocupd ¡ª. Morgan, gcdmo esta tu hombro? Deja que
el m¨¦dico te revise lo antes posible.
El hombro de Morgan habia sido golpeado por un pedazo roto mientras protegia. Pero, Morgan no prest¨¦ mucha atenci¨¦n en
su herida, solo respondi¨¦:
-No hace falta.
Sin embargo, al ver palma herida de Ke, le dio algunas instriones con preocupaci¨¦n:
-Antes de que herida se cure, no mojes. Si se infecta, podria empeorar situaci¨¦n. Ordenar¨¦ que alguien te cuide mas
tarde,
Puedo cuidar de mi misma, Morgan. No necesitas tratarme una nifia -respondi¨¦ Ke.
Cira solo los observaba friamente. Los sentimientos de cansanc decepci¨¦n en estos tiempos se habian acumdoo un
mar frustraci6n,s s habian inundado porpleto...
Qu¨¦ vida tan aburrida...
Cira intent6 apoyar su pierna herida en el suelo. Sin embargo, al ponerse de pie, sintid un dolor punzante que se extendia
desde el pie hasta lo mas profundo de su corazon.
Estaba casi incapacitada, y Morgan nunca se habia preocupado por e, pero Ke, con solo una pequefia herida en palma,
recibia miles de atenciones. Al pensarlo, Cira solt6 una risa fria.
Ya no queria seguir aguantando eso, jseria mejor terminar rcion!
Le pregunt6 a Ke:
-Ke Molina, gestas segura de que no cambiaras tus pbras?
-Cira, siempre te he gustado mucho. Aunque tambi¨¦n quiero ayudarte... El idente de hoy es demasiado grave... No suelo
mentir ... -respondid.
Aparentemente, esta significaba que todo lo que habia dicho antes era cierto y ahora no podia inventar una mentira para
ayuda. Cira entendi¨¦ muy bien sus trucos, lo que necesitaba era una respuesta concreta, por lo que siguid preguntando:
-4Estas segura de que me viste mover los cables con tus propios ojos?
Morgan interrumpid impaciente:
-,Cuantas veces vas a hacer misma pregunta?
Ke lo reconfort¨¦:
-Morgan, no te enfades. Cira solo esta confirmandolo conmigo. ambas tenemos responsabilidad en este asunto. TU tienes de
haber movido el cable, y yo tengo de no haberte advertido. Cuand el cliente despierte, nos disculparemos juntas, ¡éde
acuerdo?
Morgan frunci¨¦ el cefio y dijo:
-No tienes responsabilidad en este idente.
Cira ignor¨¦ lo que Morgan habia dicho, lo que necesitaba era precisamente respuesta afirmativa de Ke.
N?velDrama.Org (C) content.
-Si encuentro pruebas que demuestren que has mentido, Ke, go te disculparas conmigo? -pregunto Cira.
Ke no entendi¨¦ qu¨¦ queria decir, pero Cira continud hando:
-4 Qu¨¦ tal si apostamos una bofetada?
Despu¨¦s de todo, fue e quien habia provocado el tema cons mentiras.
Morgan realmente se enfad6 y reproch¨¦:
-jBasta! jTodo ya esta en un lio!
Cira solo v¨¦ mirada en Ke y dijo friamente:
-,No te atreves a apostar? Estabas muy segura, 4no es asi? O sea, ¡é quieres admitir que has mentido?
Ke parpadeo un poco desconcertada. En el pabell¨¦n estaban
presentes el director de fabrica, lospafieros de empresa, asio los m¨¦dicos y enfermeros. Ahora todos dirigieron su
mirada hacia e.
Con unas pbras simples, Cira habia convertido en el centro de atenci¨¦n. Si realmente no se atrevia a apostar,
credibilidad de sus pbras se veria seriamente afectada. En ese momento, no podia echarse atras, de lo contrario, incluso
Morganenzaria a dudar de
e.
En cuanto as pruebas, el director de fabrica habia afirmado que no habia camaras de vigncia en el taller. Como era
posible. entonces que Cira tuviera pruebas? Debia estar amenazand... ; Seguro que asi era!
Despu¨¦s de todo, ambas sabian muy bien que Cira no habia tocado el cable. Cira pensd que, con esas amenazas, Ke se
sentiria culpable. y no se atreveria a hacer apuesta. De esta manera, Cira ganaria
Datuna, i imamente tema na oportunada de mimpiai su
aprovecha. Mir¨¦ fijamente a Cira nuevamente y le respondio pbra por pbra:
-Me hago responsable de cada pbra que he dicho y me atrevo a hacer apuesta. Sin embargo, Cira, gcuanto tiempo
necesitas para llevar a cabo investigaci¨¦n? Doctor, gnuestro cliente ya ha despertado?
El m¨¦dico, que habia estado observando el espectaculo desde undo, asintid rapidamente con cabeza y respondio:
-Si.
Ke fingid estar preocupada y dijo:
-Morgan necesita dar una explicacion al cliente lo antes posible, por lo que no tiene tanto tiempo para tu investigacion.
Creia que Cira intentaba ganar mas tiempo y esperar hasta que Morgan no estuviera tan enojado, de esa manera podria evitar
ser castigada. {No permitiria que eso sucediera!
CapÃtulo 15
Cap¨ªtulo 15
Capitulo 15
Sorprendentemente, Cira respndi
-Solo necesito diez minutos.
Ke qued6 at¨¦nita, mientras que Morgan frunci¨¦ el cefio.
Soportando el dolor en pierna herida, Cira se apoyo en el borde de cama y se dirigi¨¦ al director de fabrica y pregunt¨¦:
-Sefior, necesito har contigo a solos.
El director respondi¨¦ rapidamente:
Dime.
Cira susurr¨¦:
-Por favor, ma al blogger que estaba tomando fotos en fabrica. Lo vi ayudando a llevar a los heridos al hospital, asi que
probablemente todavia est¨¦ en s de emergencias.
El director se sorprendi6 un poco y tambi¨¦n respondid en voz baja:
-Esta bien, ir¨¦ a buscarlo de inmediato.
Nadie mas escucho su conversacion, mientras Morgan miraba a Ciral friamente. Ke se quedo un poco inquieta, porque no
sabia si Ciral realmente tenia pruebas.
Poco despu¨¦s, el director regresd con una bolsa negra, despertando curiosidad de todos. Le dijo a Cira:
-Ese chico escucho que te buscaba y me pidi¨¦ que te entregara esto. No pudo venir personalmente.
Cira tom6 bolsa y abri¨¦. Encontro una camara, que era exactamente que estaba buscando. ¡éEse joven extrario habia
annago no que pensava: cro, univia ona ne tema tempo para pensar en ¨¦l y empezo a revisars fotos directamente.
Sus sospechas en fabrica resultaron ser ciertas. El hombre realmente habia estado fotografiando. La mayoria des fotos
m¨¦s recientes en camara eran de e.
Ke no pudo evitar preguntar:
-4Qu¨¦ hay en esa camara?
El director explicd:
-Hoy un chico vino a fabrica a tomar fotos para hacer blog y esta es su camara. No tengo idea de por qu¨¦ sefiorita
quiere. 4 Quizas hay fotos utiles?
Ke se tenso un poco y apretd los purios con fuerza. Cira continuo revisando y encontr¨¦ un video. Despu¨¦s de ver unos
segundos, reveld una sonrisa fria. Paus6 el video y lo mostr¨¦ a Ke:
-Dijiste que me viste soltar el cable. Entonces, gpuedes explicarme qu¨¦ es esto?
El video captur¨¦ perfectamente el momento en que e haba co Ke frente al cable numero 4, jy durante todo el tiempo,
Cira ni siquiera levant¨¦s manos!
Todos los presentes se acercaron para ver el video. Eran un video en alta definici¨¦n, registrando todo de manera directa y sin
posibilidad de falsificacion.
Entonces,s pbras de Ke... Todos miraron a Ke, incluido Morgan.
Ke habia tenido un mal presentimiento, jy ahora se habia
convertido en verdad! Su rostro se puso palido e intento explicar:
-Yo...
Con camara en mano, Cira se acerc¨¦ lentamente a Ke mientras preguntaba:
-4Qu¨¦ quieres decir?
Ke retrocedi¨¦ instintivamente mientras Cira se aproximaba:
-Yo no...
-,No pensaste que realmente encontraria pruebas? 4O no pensaste que nos encontraria tan rapido? -interrog6 Cira.
Ke mordio subio con indignaci¨¦n. ;g Como era posible que habia tanta coincidencia?! Si no fuera esa persona, jCira no
tendria oportunidad.
-Estas pensando que, si no fuera aparici¨¦n de esa persona, no tendria oportunidad de justificarme?
Ke se asust6 mucho, por qu¨¦ Cira sabia todo lo que pensaba!?
jPorque e era secretaria principal mas habil del Grupo Nube Celeste! Mientras e ya era capaz de negociar con astutos
comerciantes en el mundoercial, Ke alin estaba en escu, estudiando sus liones.
E no queria prestar atenci6n a sus trucos, pero eso no significaba que no pudiera contraatacar. Ha visto innumerables veces
este tipo de trucos simples y estUpidos.
-Incluso si no pueda obtener ese video, puedo denunciarte enisaria. Con solo revisarlo, policia se dara cuenta de que
no hay mis hues en el cable.
Ke se quedo sin pbras.Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org.
-4 Quieres usar esos trucos estupidos para tenderme una trampa? 4 Por qu¨¦ crees que tendras ¨¦xito? gPor qu¨¦ alguien te
respalda? ¡é Piensas que esta vez tambi¨¦n me quedar¨¦ cada y aceptar¨¦ todo el
Comitato a umu v
Ke no sabiao responde. Desconcertada, busc¨¦ ayuda del hombre instintivamente:
-Morgan...
Sin embargo, justo cuando gir¨¦ cabeza hacia Morgan, Cira le propindo una fuerte bofetada.¡±
jPa!
Fue una bofetada sin piedad. Sin tener el tiempo para reionar, Ke cayo en cama dejando a todos asombrados.
Morgan agarr¨¦ con firmeza mufieca de Cira y exmo en un tono.
amenazante:
-jCira Lopez!
GET IT NOW
CapÃtulo 16
Cap¨ªtulo 16
Capitulo 16
Hasta ese momento, Cira mir¨¦ fijamente a Morgan y dijo:
-Esta bofetada es el resultado de nuestra apuesta. Todos los presentes, incluy¨¦ndote a ti, sefior Vega, son testigos de este
acuerdo. Solo estoy cumpliendo con lo que acordamos, gme equivoqu¨¦ en algo?
La chica parecia un pequefio erizo con una actitud defensiva, adoptando una postura muy diferente a suportamiento
habitual. Solia ser una chica seria, discreta e incluso humilde... Sin embargo, ahora le resultabapletamente desconocida.
E me difam6 e incluso me incrimino. Tal vez fue e quien tird el cable, jpero ahora me echa culpa a mi! Si no fuera por
evidencia, con sus pbras y tu proti6n parcial, hoy me habria convertido en una pecadora sin razon. gPor qu¨¦ tengo que
soportarlo todo? Si he sido victima de una injusticia, por qu¨¦ no puedo remar justicia para mi misma? ¡ª respondi6 Cira
lentamente y ramente, mientras miraba fijamente a los ojos de Morgan.
-Ademas, si el cliente resulta
cuentas, galin esperan que yo vemente herido y quiere rendir
pida disculpas, pague
compensaciones o incluso asuma responsabilidad legal? Solo le di una bofetada, que ya es mi mayor acto de clemencia.
Morgan nunca habia visto a Cira tan decidida. En su memoria, e siempre mostraba obediencia, sin muchos deseos para si
misma.
Ke lloraba tristemente en cama. Al escuchar esto, se levant6 desesperadamente mientras gritaba
-jSi! Admito que te difam¨¦. jMerezco esa bofetada! Pero, jsolo queria aprovechar de oportunidad y no toqu¨¦ el cable! Con tus
pbras, i tu tambi¨¦n me has difamado!
Cira mir6, no esperaba que e tuviera capacidad de contradecir en tales circunstancias. No era de extrafiar que pudiera
ganarse el corazon de Morgan.
Ke lloraba congrimas en los ojos y le dijo Morgan:
-Solo estaba, estaba celosa de que estuvieras cerca de Morgan... Y, dije esas cosas impulsivamente... S¨¦ que me equivoqu¨¦e.
No deberia haber sido tan manipdora... Crefa que, si Cira no fuera una
persona tan perfecta, a ti no te gustaria tanto y tal vez te fijarias en mi... S¨¦ que este pensamiento es despreciable porque yo
soy tercera persona en rcion....
-No, no lo eres -interrumpi¨¦ Morgan.
Al ver escena, Cira incluso perdi¨¦ el inter¨¦s de soltar una risa fria. Morgan no solo acept¨¦ porpleto explicacion de
Ke, sino que todavia amaba y se preocupaba por e...
EI dijo que e no era tercera persona? Por supuesto que no, tercera persona deberia ser no amada y deberia marse
Ciral Lopez...
la
Morgan mir¨¦ a Cira y tenia unos sentimientosplicados. Al final, solo dijo:
-Terminemos el asunto aqui. Ya es suficiente.
Cira uso toda su fuerza para liberar mufieca de su mano,o si estuviera liberandose des restriones que ¨¦l le habia
impuesto durante los ultimos tres afios.
Todo eso no solo era suficiente para e, de hecho, ya estaba harta de una vida asi.
Cira levant6 cabeza, respir¨¦ profundamente y dijo:
-Sefior Vega, mi contrato de trabajo con el Grupo Nube Celeste solo
recursos humanos y tambi¨¦n a su diri¨¦n de correo electr¨¦nico. Despu¨¦s de un mes, cuando el contrato expire, dejar¨¦ esta
empresa.Published by N?v''elD/rama.Org.
Si, esa era su decision. Una decision sorprendente que nadie esperaba, incluso Ke dejo de llorar al escucha.
E era victima y no deberia ser e quien saliera de empresa.
-Mi lesion es una lesionboral. Har¨¦ que el hospital emita un certificado y lo enviar¨¦ al departamento de recursos humanos.
para solicitar un permiso y tambi¨¦n unapensacion por identeboral. Este mes, ya no puedo ir a trabajar.
La deslealtad, parcialidad, ignorancia, el desprecio, sospecha y desconfianza... Cira ya no queria soportar todo eso,
tampoco tenia ninguna razon por cual tuviera que aguantar mas. Por lo tanto, aunque solo quedaba un mes, jya no queria
volver a verlo ni una vez mas! *
CapÃtulo 17
Cap¨ªtulo 17
Capitulo 17
-iVaya...! |Que se jodan para siempre esos estUpidos idiotas y su rcion con esos perros!
Ese mismo dia, Cira llev¨¦ todas sus cosas de oficina a su casa.
Con los ruidos causados, ra se enter¨¦ de su renuncia. Bajo su
insistencia, Cira finalmente le contd todos los detalles de lo ocurrido.
ra estaba tan enfadada que no pudo contener el impulso de insultar a despreciable pareja de Morgan y Ke. Para
calmarse un poco, fue a tomar una bote de cerveza fria de nevera y se bebi¨¦ de un solo trago.
Volvi¨¦ cabeza y pregunto a Cira:
-zY renunciaste directamente?
Cira estaba aplicando el medicamento a su pierna herida y respondi6 tranqumente:
-~No has estado deseando que me aleje de Morgan desde hace mucho tiempo? Ahora que renuncie, ¡éte parece que fue una
decision demasiado impulsiva?
-jPor supuesto que no! jEstoy tan feliz de que hayas dejado ese camino! Pero siento que esos dos desgraciados se han salido
con suya facil -insult6 ra mientras preguntaba con cierta molestia -. Entonces, 4cdmo reion¨¦ ese maldito Morgan?
Despu¨¦s de anunciar que renunciaba, simplemente me fui sin mirar su rei¨¦n-respondi¨¦ Cira.
ra intent¨¦ preguntar:
-4Este no te siguid?
Cira mene¨¦ cabeza.
Sin embargo, en aquel entonces, debido a su pierna herida, se movia lentamente. Despu¨¦s de llegar con dificultad a puerta
del hospital y prepararse para tomar un taxi, vio a Ke sentada en el asiento del copiloto del coche de Morgan. Luego, el
coche pas6 directamente por dnte de e.
ra semento:
-Realmente deseaba que te alejaras de ¨¦l. Ahora que lo has hecho, pero ¨¦l no te ha retenido... Me siento tan insatisfecha por el
resultado.Published by N?v''elD/rama.Org.
Cira sonri¨¦ ligeramente, entendiendo c¨¦mo se sentia. Parecia ser una mez de indignacion y injusticia. E habia estado con
¨¦l durante tres afios y habia sufrido tanto, pero cuando decidid irse, ¨¦l se mostrd indiferente. Naturalmente, sentia una
sensacion de impotencia y descontento. E queria verlo arrepentirse, sentir pena por haber perdido a e, o hacer todo lo
posible para retene,o un perro humilde.
Tal vez mayoria de gente lo haria. Sin embargo, Morgan no eral un hombretn. Tenia tanta suerte: tenia una buena
familia, buen aspecto,s buenas habilidades, etc. No le faltaban perso Utiles a su alrededor, y mucho menos personas que lo
adban y
adoraban.
Por lo tanto, e, simplemente no significaba nada para ¨¦l.
Pensando en eso, Cira consol¨¦ a ra en cambio:
-Piensa en eldo positivo, no solo renunci¨¦, sino que tambi¨¦n tengo un mes de srio sin tener que trabajar. Es genial, no?
ra se emocion¨¦ al escucharlo:
-jro! ; Tambi¨¦n puedes obtener unapensacion por idente
laboral!
014
Cira no pudo evitar reir:
-Suenao si me hubiera herido a propdsito. Ademas,
compensacion por identeboral sera pagada por seguridad social, el grupo solo me pagard el srio normal.
-Esos detalles no importan. De todos modos, jhoy has ganado una gran bata de contraataque! Descansa bien para
recuperarte este mes, y luego podras encontrar otro trabajo nuevo.
Al principio, ra queria decir que encontrara una empresa mucho mejor que el Grupo Nube Celeste, pero luego pensdo que
eso seria un poco dificil. Despu¨¦s de todo, esta ya era una des mayores empresas de industria y gozaba de una buena
reputacion. Seria dificil encontrar una empresa simr en poco tiempo.
Cira asintio y di
-En realidad, cuando estaba en sucursal de ciudad de Feudad, habia varias empresas que querian emplearme.
ra se sorprendi6 un poco y pregunt¨¦:
-jExacto! Como una persona tan habilo tu, jdefinitivamente hay muchas empresas que quieren contratarte! Entonces, ;qu¨¦
tipo de trabajo te gustaria probar?
-Actualmente hay varias empresas de diferentes campos. Quiero decidir despu¨¦s de obtener mas informaci¨¦n.
ra se emocion¨¦ de nuevo y apoyo idea de Cira:
-jEso suena genial! jlncluso no te costara nada buscar un nuevo trabajo! jEso definitivamente los enfadara mucho!
En realidad, c¨¦mo se sentiria Morgan ya no le importaba a Cira. Desde primera aparicion de Ke, e habia tenido idea
de irse. Despu¨¦s de regresar de Feudad, logr6 confirmar su decision.
CapÃtulo 18
Cap¨ªtulo 18
Capitulo 18
La noticia se difundio rapidamente y renuncia de Cira ya no era un secreto en industria.
Durante el fin de semana, Morgan y algunos amigos fueron a un
prado a montar a caballo para rjarse. Durante ese tiempo, haban de este tema.
Rodrigo Valbuena preguntd¨¦ inocentemente:
-4Es cierto que Morgan acepto solicitud de renuncia de Cira?
-Definitivamente es cierto. Mi gerente de recursos humanos habl6 con e, pero no estoy seguro si fue por razones de
nificaci¨¦n profesional o porque conozco a Morgan. En cualquier caso, e rechaz6 mi oferta -respondi¨¦ Enrique Torres,
mientras miraba a Morgan con cierta reprobaci¨¦n,o si estuviera quejandose de que le habia impedido contratar a una
persona habil.
Morgan, vestido con un elegante traje de equitaci¨¦n negro, estaba montando un caballo nco. Era atractivo y distante, pero
mas casual enparacion con los momentos en que vestia trajes.
Sus amigos estaban hando de Cira, pero ¨¦l mostraba una expresiono si e fuera una desconocida para ¨¦l.
Pensandolo bien, Morgan siempre habia sido asi. Aunque Cira habia sido Unica mujer a sudo durante todos estos afios,
nunca habia mostrado emociones especiales hacia e.
Entre los amigos, habjan discutido en privado rcidn de Morgan con Cira. Aparentemente, Morgan no consideraba su
prometida, pero tampoco habia admitido que e era su novia. No parecia ser su amante, ya que nunca gastaba grandes
sumas de dinero en e. En este circulo, eraun patrocinar a modelos o influencers con
174
16 Toyuruvu un DVIJU UG
disefiador. Por ejemplo, el bolso de Hormas que Ke llevaba era exactamente un regalo de Morgan.
Al final, Enrique, quien habia crecido junto a Morgan, expreso una definicidn mas precisa: una herramienta para resolver
problemas bioldgicos.
Morgan era un hombre normal con necesidades fisicas, por lo que necesitaba una mujer. No le gustaba perder tiempo en
rciones sentimentales, y Cira era mujer que estaba disponible. En otras pbras, cuando Cira estaba pasando por
momentos dificiles en esta rcion, en realidad era smente una persona de poca importancia para Morgan.
En cuanto a Ke, ni Cira ni los amigos de este circulo entendian por qu¨¦ era tan especial. Se habia revdo verdad del
idente de aquel dia, pero Ke todavia pudo quedarse a sudo sin problemas. Su parcialidad hacia Ke era algo fuera de
lapresi¨¦n de todos.
Ramon Castro sonri¨¦ y dijo:
-Definitivamente no es por eso. Cira tambi¨¦n esta al tanto de mi rcidn con Morgan, pero cuando mi gerente de recursos hum
la contacto, e no se nego e incluso haron durante toda t
Rodrigo exm6 de inmediato:Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org.
-Entonces tambi¨¦n le pedir¨¦ a mi gerente de recursos humanos que
la contacte. ;,Tambi¨¦n quiero una secretariao Cira!
Ramon mir¨¦ a Morgan y dijo lentamente:
-Ya han llegado tarde.
Enrique arqueo ligeramentes cejas y pregunto:
-4Qu¨¦ quieres decir? La has contratado?
Ramon le pregunto:
-gSabes qui¨¦n es Alvaro Gomez?
Rodrigo respondio:
-4El heredero del Grupo de Alimentaci¨¦n Dorada?
-Exacto. Ayer los vi cenando juntos,
Rodrigo no pudo evitar exmar:
-Cira es realmente muy popr...
Ramon agrego:
Es mas que eso. La pierna de Cira estaba herida y Alvaro ayud6 a subir y bajar del auto y e no lo rechazo. Parecian
bastante
cercanos. Anoche, Alvaro incluso public¨¦ un twit diciendo que iba a
ganar tanto en el amoro en su carrera.
Rodrigo y Enrique se miraron, luego echaron un vistazo a Morgan y guardaron silencio.
El prado era amplio. Despu¨¦s de correr libremente durante tres vueltas, ya era casi al mediodia. Decidieron regresar, mient ue
Morgan parecia poco entusiasmado. Ramon tir¨¦ des rienc quedarse a sudo mientras lo maba:
-Morgan.
Morgan lo mir¨¦. Ramon era un joven caballero con un aire gentil. familia se habia dedicado durante muchos afios al negocio de
lo jades y era conocidao ¡°el lider de industria del jade¡±.
Debido a algunos identes ens minas extranjeras, familia Castro habia enfrentado problemas de capital hace unos afios.
Durante esa dificil situacion, fue el Grupo Nube Celeste quien les brind¨¦ ayuda. Desde entonces, Ramon y Morgan se
convirtieron en
Ramon le pregunto:
-Cira ha trabajado tres afios para ti y nunca haetido errores,
tambi¨¦n ha sido leal contigo. De verdad vas a despedi? Para ser honesto, creo que seria unastima.
CapÃtulo 19
Cap¨ªtulo 19
Capitulo 19
Morgan respondi¨¦ con indiferencia:
-No solo te parecementable, sino que tambi¨¦n sientes que he decepcionado, , verdad? Creias que vamos a casarnos en el
futuro, ¡é
verdad?
Ademas de sus padres, Ramon tambi¨¦n le pregunt6 cuando iba a
casarse con Cira.
Ram6n dijo con insinuacion:
-Cira es una mujer excepcional en todos los aspectos. Si dejas ir, los pretendientes definitivamente no podran resistir
tentacion. Me preocupa que te arrepientas en el futuro mientras otros ya hayan disfrutado.
Morgan respondio friamente:
-No lo hara.
-~Significas que no se ira con alguien mas? Por qu¨¦ tienes tanta
confianza?
Morgan mir¨¦ y respondi¨¦ apaticamente:
-Si te interesa, tambi¨¦n puedes intentarlo.
Eres un aut¨¦ntico desgraciado -maldijo Ramon.
Pero, era verdad que Cira habia sido tan obediente ante Morgan en todos los aspectos. En los tres afios pasados, en sus ojos y
en su corazon, solo existia Morgan. Incluso cuando no estaban trabajando, e siempre estaba a sudo, sin tener ningun
tiempo para si misma,o si Morgan fuera su mundo entero. Precisamente por eso, Morgan estaba tan seguro de que e no
saldria de sudo para
Probablemente, en su opinion,s iones que Cira estabal
causando eran simplemente por presencia de Ke, por los celos de una mujer. Eran smente unos trucos des chicas
para obtener
mas atencidn.
En realidad, tambi¨¦n era posible que esa fuera exactamente
verdad. Despu¨¦s de todo, el amor de Cira por Morgan ya se veia muy
ra.
Independientemente de lo que Morgan pensara, era cierto que
muchas personas querian contratar a una secretariao Cira. Cuando estaban a salir, Rodrigo le pidi¨¦ el numero de Ciraa
Ramon
en privado.
Rodrigo era un mujeriego al que le gustaban todass mujeres
hermosas. Habia estado interesado en Cira durante mucho tiempo.
Debido a su rci¨¦n con Morga, no se atrevi¨¦ a persegui. Ahora que los dos habian terminado, ya no podia esperar mas para
intentar
seduci.
A¨¦l no le importaba que e hubiera sido mujer de su amigo. Despu¨¦s de todo, no considerao su novia de verdad.
Solo queria tener unos juegos interesantes con e.
Aunque Ram¨¦n no le dio el numero, lo obtuvo por otros medios y mo directamente. Cira respondi¨¦ mada con una voz
suave:
-,H?
Al escuchar voz, Rodrigo sintid que se derritid por dentro y exm¨¦:All rights ? N?velDrama.Org.
-jCira!
Cira fruncio ligeramente el cefio:
-4Qui¨¦n es usted?
-;Soy Rodrigo Valbuena! 4Me recuerdas?
Cira penso por un momento y lo record¨¦ que era un amigo de Morgan, por lo que respondi¨¦ apretando losbios:
-Sefior Valbuena, buenos dias.
Rodrigo propuso directamente:
-~Escuch¨¦ que estas buscando un nuevo trabajo? Ahora necesito una secretaria. Si vienes a trabajar conmigo, jte pagar¨¦ el
doble!
-~A qu¨¦ campo se dedica? -pregunt6 Cira.
-Pronto tomar¨¦ el control de empresa de mi padre. Puf, es dificil explicarlo por el tel¨¦fono. ; Qu¨¦ te parece si cenamos junto
esta noche? -invit¨¦ Rodrigo.
Cira no queria aceptar oferta, por lo que encontr¨¦ una excusa:
-Muchas gracias por su aprecio, pero ahora estoy ocupada.
-,Donde estas? Despu¨¦s de que termines tus asuntos, te voy recoger y luego vamos a cenar. Aunque est¨¦s ocupada, tambi¨¦n
tienes queer.
Rodrigo era una persona que no sabia interpretars sefiales. implicitas. Si deseaba algo, estaba decidido a conseguirlo. Cira
no queria ofenderlo, por lo que respondid:
-Estoy cerca del edificio Boer.
-jVoy para a ahora mismo! -exm6 Rodrigo.
Cira habia ido al Hospital Central, que se ubicaba junto al Edificio Boer, para una consulta de seguimiento. No pas6 mucho.
tiempo. antes de que Rodrigo llegara en un mativo coche lujoso.
El abrio el techo del auto, agarr¨¦ el vnte con una mano y se quit¨¦s gafas de sol con otra, mientras silbaba hacia Cira con
un aire
de joven inviguzul
uctanun uunn.
Se dirigieron a un restaurante deida europea. El camarero les entregd los ments y Rodrigo le paso uno a Cira, diciendo:
-Elige lo que quieras.
Cira no lo rechaz6 y tom¨¦ el ment, preguntando:
-Sefior Valbuena, gtienes alguna preferencia alimentaria?
-No, elige lo que quieras.
Los ojos de Rodrigo briban de deseo. Todavia record6 primeral vez cuando vio a Cira, se sorprendi6 tanto por su belleza.
No solo tenia un rostro hermoso, sino que tambi¨¦n tenia una figura delgada y un pecho relleno, irradiando una belleza natural.
Pero, en aquel dia, habia aparecido junto con Morgan, por lo que no se atrevi6 ni siquiera a char con e. Solo podia
observa durante
toda noche.
Ahora, finalmente tenia oportunidad y jestaba muy decidido a conquista!
Despu¨¦s de que Cira termindo su pedido, Rodrigo propuso apresuradamente:
-Cira, qu¨¦date conmigo, jte dar¨¦ todo el dinero que quieras!
Cira se qued6 at¨¦nita por un rato, luego su rostro se enfrio de inmediato. Justo cuando estaba a punto de preguntar sobre su
intencion, una pareja joven se par¨¦ frente a su mesa.
El hombre saludo:
-Sefiorita Lopez, jqu¨¦ casualidad!
Cira levant6 cabeza y se puso de pie, saludando:
-Sefior Gomez, qu¨¦ casualidad.
Era Alvaro Gomez. Rodrigo no se levant¨¦, apoyandose en el respaldo de si perezosamente, dijo en un tono ir¨¦nico:
-jUy! Asi que es el sefior Gomez. gEstan teniendo una cita?
Alvaro percibi¨¦ provocaci¨¦n de Rodrigo. Como personas del mismo tipo, sabia muy bien lo que Rodrigo estaba pensando.
Podia notar que Rodrigo tambi¨¦n tenia deseos simres hacia Cira, por lo que tenia que responder con una r¨¦plica sarcastica.
-Solo es mipafiera de trabajo. Sefior Valbuena, aunque tu tienes muchas novias, yo no.
Rodrigo golped mesa y se levanto bruscamente.
GET IT NOW
CapÃtulo 20
Cap¨ªtulo 20
Capitulo 20
Cira intento a aliviar un poco el ambiente y respondio:
-4El sefior Gomez tambi¨¦n viene aqui para cenar? La sopa de champiriones de este restaurante esta riquisima, puede proba.
En cuanto a lo que me dijiste el otro dia, todavia lo estoy considerando. Te contactar¨¦ cuando haya tomado una decisi¨¦n.
Alvaro todavia tenia respeto a Cira, pro lo que solo ech¨¦ un vistazo a Rodrigo y luego respondi¨¦:
-De acuerdo, definitivamente probar¨¦. Estar¨¦ esperando tu
respuesta.
Dicho esto, se dirigi¨¦ a otra mesa con supafiera.
Cira mir¨¦ a Rodrigo, que rapidamente dijo:
-Cira, pero, tienes que considerar mi invitacion. Estoy tambi¨¦n
sincero. a
-~Sincero? -pregunt¨¦ Cira confundida.
-jSincero en querer contratarteo mi secretaria! No s¨¦ mucho y no puedo manejar bien los asuntos de empresa de mi
padre. Te necesito mas que a nadie -explicd Rodrigo sinceramente y afiadi¨¦ ¡ª No te preocupes, soy el tipo de jefe que solo
gasta dinero y no presiona a nadie. No tienes que preocuparte de que yo te diera opiniones inexpertas. En mi empresa, estaras
pro encimas de todos los demas excepto a mi.
Al principio, Cira se sinti¨¦ un poco enojada por forma en que
haba, pero ahora, al darse cuenta de que esa era su personalidad, encontro algo divertido en su caracter y respondi¨¦ que
tambi¨¦n lo
consideraria seriamente.
Con sus pbras, Rodrigo ya estaba tan alegre que queria tomarse una foto con Cira. Despu¨¦s, tambi¨¦n public¨¦ un twit cons
mismas. pbras que Alvaro habia publicado...
Cira habia obtenido el numero de tel¨¦fono de Rodrigo ese dia, asi que naturalmente no tenia su cuenta de Twitter, ni siquiera
sabia que habia publicado un tal mensaje con sentido ambiguo.
Ramon vio publicacion y se mostr¨¦ a Morgan, que estaba frente a ¨¦l. Morgan no mostro ninguna expresion especial.
Despu¨¦s de cena, Rodrigo se ofrecio a llevar a Cira a casa. Aunque e se nego, ¨¦l insistio mucho y corri¨¦ al estacionamiento
para traer su coche. Sin otra opcion, Cira tuvo que esperarlo en puerta del
restaurante.
Sin embargo, unos diez minutos despu¨¦s, Rodrigo todavia no salid. Justo cuando estaba a punto de marlo, vio que un coche
de policia se dirigia al estacionamiento. Fruncio el cefio y se apresur¨¦ hacia
misma diri6n.
Pronto, vio a Rodrigo y Alvaro con rostros magudos, quien fueron llevados por policia con cargos de agresion.
Cira se qued6 sin pbras...
Al ve, Rodrigo grit6 en voz alta de inmediato:
-jCira! jma a Morgan para que venga a sacarme!
La policia lo reprendio:
-jCate yp¨¦rtate!
Cira no sabia qu¨¦ decir...
Alvaro tambi¨¦n grito emocionado:
-Sefiorita Lopez, jtienes que venir a sacarme! jNo puedes dejar que
Cira se sentia imponente...
En realidad, realmente no queria hacer caso de todo eso, pero no podia permitirselo. No queria cargar con etiqueta de ser
causante de problemas amorosos.
Era bastante obvio que estos dos hombres estaban peleando por e. Despu¨¦s de todo, ya habia un ambiente tenso en el
restaurante. Si esta situacion llegaba a oidos de sus padres, sin duda alguna, tomarian medidas drasticas para deshacerse de
e. Por ejemplo, expulsa de ciudad para evitar futuros problemas...
Durante los tres afios que habia pasado con Morgan, habia presenciado tantos casos que, los adinerados y poderosos podia
hacer todo lo que quisieran. Por lo tanto, antes de que situacin se saliera de control, e tenia que encontrar una solucion.
Finalmente, decidid mar a Ramon.
Tenia los contactos de todos los amigos cercanos de Morgan. Despu¨¦s de todo, solia encargarse tambi¨¦n de su vida diaria.
Decidio mar a Ramon porque era persona mas recta y justo entre ello Esto se podia ver en el hecho de que tenia una novia
con que llevaba saliendo desde secundaria y atin seguian juntos.
Sin embargo, no se esperaba que, ademas de Ramon, Morgan tambi¨¦n viniera aisaria. Cuando los vio a ambos bajando
del auto juntos frente aisaria, sus pasos se detuvieron brevemente. Originalmente, iba a acercarse y saludar a Ramon.
No sabia de donde venian, estaban vestidos de manera bastante informal. La mirada que Morgan le dirigi¨¦ era tranquo
antes. E no podia distinguir su verdadera emocion. En realidad, Ciral tambi¨¦n habia perdido el inter¨¦s de encontrar qu¨¦ este
hombre estaba pensando. Por lo tanto, solo salud6¨¦ a Ramon:
-Sefior Castro.
Ramon se acerco y detuvo:
-Sefiorita Lopez, tu pierna esta herida. No necesitas entrar, puedo
encargarme yo.Published by N?v''elD/rama.Org.
Frente a oficina, an habia una docena de escalones. Era verdad que le resultaba dificil subir. Por lo que respondi¨¦ con
agradecimiento en un tono vte:
-El que pele con el serior Valbuena es Alvaro Castro. Puedo pagar
la fianza del sefior Castro.
Saco su tarjeta bancaria y agrego:
-Si necesitan fianza, contrasefia es seis ochos.
Ramon levanto ligeramente el cefio y le devolvi¨¦ tarjeta, mientras
decia:
-Yo me encargar¨¦ de todo.
Dicho esto, subi¨¦ los escalones.
Morgan no estaba a punto de entrar. De repente, dijo friamente:
-maste a Ramon para que recoja a Rodrigo, y luego quieres pagar fianza de Alvaro Castro. Realmente no ofendes a nadie.
No es de extrafiar que haya provocado una situaci6n en que dos hombres pelean por ti.
CapÃtulo 21
Cap¨ªtulo 21
Capitulo 21
Si e respondia a pregunta, caeria en el ciclo interminable de preguntas y respuestas. Ademas, no era necesario
responde. Por lo tanto, Cira cambid de tema:
-Ya que Ramon esta aqui, los problemas se resolveran pronto. Asi que me voy primero -dijo Cira con una actitud fria,o si
fueran desconocidos.
Morgan mir¨¦ friamente mientras e daba dos pasos hacial
adnte. Finalmente hablo:
-Ha pasado una semana desde el incidente, gatin no te has calmado?
Cira se detuvo por un momento, entendio que ¨¦l pensaba que e solo estaba desahogando sus emociones en el hospital. Y
ahora
deberia haberse calmado.
De hecho, al reflexionar sobre su decision, tambi¨¦n sinti¨¦ que su rei¨¦n habia sido demasiado intensa en ese momento.
Habia dejado salir todass quejas acumdas con ¨¦l de una s vez. Tal vez 6! pensaba que e era solo una payasa que
habia perdido
razon.
Cira no tenia nada mas que decir. E ya habia renunciado y no tenia ninguna rcion con Morgan. Por lo tanto, ya no
necesitaba
preocuparse por sus emocioneso antes.
Sin voltearse, Cira se fue directamente.
Morgan observ¨¦ mientras se alejaba cojeando, pero su rostro parecia atin mas frio.
Poco despu¨¦s, Ramon sali¨¦ deisaria con Rodrigo y Alvaro. Mientras caminaban, Ramon los reprendi¨¦:
-Ya no son nifios pequefios. 4 Todavia terminan enisaria por peleas? Creo que ambos necesitan una lion de sus
padres.
Alvaro suplic:
-Ramon, muchas gracias por le favor, pero, te ruego que no dejes que mi padre se entere de este asunto. De lo contrario, me
castigara
severamente.
-Si quieres que no le diga a tu padre, puedo aceptar tu petici¨¦n. Sin embargo, por favor, piensen mas antes de hacer algo asi en
el futuro. Somos amigos y hemos crecido juntos desde nifios. gPor qu¨¦ tienen que resolver los problemas a trav¨¦s de peleas?
Ramon provenia de una buena familia, tenia una buena personalidad y habilidades destacadas, por lo que era persona mas
adecuada para darles esta li¨¦n de esa manera.
-Entendido, entendido -respondio Alvaro mientras miraba a su alrededor. No vio a Cira, pero no se atrevi a preguntar,
confundido, se fue directamente.
Rodrigo baj¨¦ corriendos escaleras y le pregunt¨¦ directamente a
Morgan:
-Ramon, ¡éCira se fue? Todavia quiero agradecerle cara a cara. fuera por e, jmi padre me cortaria fuente de dinero!
Morgan no le respondi¨¦, y este tampoco se sintid inc¨¦modo, solo siguid hando:
-Maldicion, es primera vez en mi vida que entro en unaisaria. ; Qui¨¦n m¨¦ a policia? j{Qu¨¦ m suerte!
Al terminar de har, de repente propuso con entusiasmo:
-4Qu¨¦ les parece si vamos al bar de Luis Rivera a rjarnos un
poco? ; Tengo que deshacerme de m suerte!
Al escucharlo, Ramon le dio una palmada en nuca de cabeza y reprocho:
-jAcabas de salir deisaria y ya quieres ir al bar! jRegresa a casa y reflexiona!
Rodrigo siempre escuchaba obedientemente a Ramon, asi que se fue avergonzado. Ramon se acerco a Morgan y le pregunto:
-,Le pediste a Cira que regrese a trabajar en empresa?
Morgan se dirigi¨¦ al auto y respondio:
-Aun no se ha recuperadopletamente de su lesi6n en pierna. D¨¦j descansar unos dias mas.
Ramon entendi6 ramente el significado de sus pbras. No le importaba herida de pierna de Cira, simplemente creia
que Cira se volveria a sudo despu¨¦s de recuperarse. Morgan solia tratar a Cira de esta manera, Ram¨¦n tampoco sabiao
describirlo.
Rodrigo no era una persona decente, por lo que su proceso de autocritica solo duraba tres dias. Tres dias despu¨¦s, por
noche, los convoc¨¦ a todos en el Pcio del Oeste con excusa de ¡°celebrar y rjarse¡±. En realidad, solo queria reunir a
todos a divertirse.
Cuando disfrutaba des actividades, incluso mo a Cira.
-Cira, estamos en el Pcio del Oeste. | Ven aqui tambi¨¦n! Estamos celebrando mi liberaci¨¦n de estacion de policia ese dia.
Si no fuera por ti, no habria salido. Eres mi h¨¦roe, jesta reunion no puede prescindir de ti!
Cira ya sabia qui¨¦n estaria en fiesta con solo pensarlo. Morgan podria no estar alli, pero los demas de sus amigos que
conocia definitivamente estarian presentes. E ya no queria involucrarse mas en ese circulo que no le pertenecia, asi que
decidi¨¦ rechazar invitacion:
-Sefior Valbuena,mento no poder ir. Tengo invitados en casa y tengo que atenderlo. Ademas, aquel dia solo hizo una mada
al sefior Castro. Si quieres agradecer a alguien, agrad¨¦celo.
-Pero, espera -dijo Rodrigo mientras se dirigia a fuera de habitacion, tapandose un ojdo y continud. zRealmente estas en
casa? ¡éPor qu¨¦ me suena familiar musica de fondo?
Cira no queria explicarle, por lo que dijo:
-Sefior, si no tienes nada urgente, cuelgo mada primero.
-jEspera, espera!
Mientras haba, Rodrigo habia llegado a puerta del Pcio del Oeste. Mir¨¦ a su alrededor, y luego vio una figura familiar en
la acera. Un brillo de sorpresa apareci¨¦ en sus ojos y se acerc¨¦ rapidamente mientras agarraba su brazo.
-jCira!
All rights ? N?velDrama.Org.
CapÃtulo 22
Cap¨ªtulo 22
Capitulo 22
En el momento en que fue agarrada, Cira Cira se sobresalt6 y gird rapidamente cabeza, encontrandose con los brintes ojos
de Rodrigo.
-jYa lo sabia! jLa musica de tu tel¨¦fono es igual a de aqui, seguro que me estas engafiando! -exm6 Rodrigo.
Cira se qued6 sin pbras...
ra estaba ocupada atendiendo a un cliente en este lugar. Le habia enviado un mensaje pidi¨¦ndole a recoge porque estaba
un poco borracha. Por lo general, ra no solia pedirle ayuda, asi que Cira se
acudi¨¦ al club de inmediato.
Sin embargo, ra no le habia contado el numero de habitacion y Cira no sabia donde se encontraba. Mientras esperaba su
respuesta, recibid mada de Rodrigo. Al principio, e no queria explicar demasiado, por lo que simplemente encontr¨¦ una
excusa. No obstante, no esperaba que viniera a busca...
Cira apretd ligeramente losbios y le dijo verdad:
-Sefior Valbuena, estoy esperando a una amiga.
Sin embargo, despu¨¦s de previa mentira, Rodrigo ya no crey¨¦ y arrastro hacia el salon privado. Aunque Cira se resistid,
no pudo
liberarse.
-Ven, hoy es una reunion de conocidos, no tienes porqu¨¦ ser tan timida. Y, ademas, jMorgan tambi¨¦n esta aqui!
Cira solo pudo suspirar por sencillez de Rodrigo. Si fuera cualquier otra persona que supiera rci¨¦n entre ellos, no haria
algo tan ridiculo... Y mucho menos, Morgan habia traido a Ke esa noche.Published by N?v''elD/rama.Org.
Ke llevaba un vestido nco, sentada aldo de Morgan, tranqu y obediente. No encajaba en el ambiente bullicioso y
promiscuo del lugar, lo que hacia que dependiera atin mas de Morgan. Cira y Ke intercambiaron una mirada, y Ke apretd
la mano de Morgan con
atin mas fuerza.
En realidad, Cira ya estaba dispuesta a dejar toda rci¨¦n. Sin embargo, los sentimientos no erano los textos en un
documento. en el ordenador que se podian borrar de inmediato. Necesitaban un proceso. Por lo tanto, al ver escena
inesperada, record primera vez que habia venido a conocer a los amigos de Morgan.
En aquel entonces, habia estado a sudo durante tres meses y su amor estaba en una etapa muy apasionada hacia Morgan.
Cuando ¨¦l llev¨¦ a este club, persona que abri¨¦ puerta tambi¨¦n fue Rodrigo. Todavia recordaba que, cuando Rodrigo
vio, exmo
at¨¦nito:
-jVaya! {Morgan trajo a su novia!
Cira se qued6 un poco desconcertada, mientras Morgan habia entrado sin espera. En esos pocos segundos, sinti¨¦ una gran
alegria. Creia que Morgan realmente queria presenta a sus amig e inclui en su circulo.
Sin embargo, despu¨¦s de que se sent en el sofa, Morgan respondi perezosamente:
-No es mi novia.
Al mismo tiempo, sefial¨¦ el asiento a sudo y le dijo a Cira:
-Si¨¦ntate aqui.
La alegria de Cira desapareci¨¦ rapidamente,o una rafaga de nieve golpeando su rostro y enfriand porpleto.
Rodrigo dijo con pena:
-Vale, era una sorpresa.
reia que
Los amigos en s privada tambi¨¦n dejaron de prestarle atencidn, y Cira se sintio muy avergonzada en ese momento. Si
Morgan negaba que eran novios, pero ellos tenian unportamiento intimo ... Entonces, Cira no tenia nada de diferencia con
las chicas que los rodeaban, sirvi¨¦ndoles alcohol y frutas..
Hoy, ¨¦l habia traido a Ke, a Cira le intrigo sabero Morgan les presencid a e. Pero, curiosidad desapareci¨¦
rapidamente, porque e se preocupaba mucho por ra. Le dijo a Rodrigo:
-Sefior Valbuena, es verdad que estoy esperando a mi amiga. Todavia no he encontrado y me tengo que ir.
Rodrigo se sinti¨¦ un poco descontento porque Cira lo habia rechazado varias veces. Con su estatus, no habia muchas personas
que se atrevieran a rechazarlo.
Tom6 un vaso de alcohol y dijo:
-Entonces, antes de irte, toma una copa. Hoy es un gran dia para mi,
dames felicitaciones.
Los demas echaron un vistazo a Morgan, pero parecia querer pres atenci6n a situacion avergonzada de Cira. Sin embargo,
habia algunas personas que querian causar problemas:
-Una copa no es suficiente. Para expresar nuestra sincera felicitaci¨¦n, todos hemos bebido al menos tres copas.
Se sirvieron tres copas de alcoholes diferentes y propusieron con un tono provocador:
-Ya que ya estas aqui, tienes que bebes. Excepto a Ke, que no bebe, todos hemos bebido.
Al escuchar el tono natural al mar a Ke, Cira supo que no era
pinneru vee you
emente, auran146 100 uvo
meses en los que estuvo asignada a Feudad, Morgan habia traido a Ke as fiestas con sus amigos en mas de una ocasion.
Rodrigo ya estaba bastante borracho y emocionado. Al escuchars adciones de sus amigos, estabapletamente
desinhibido. Exm¨¦:
-jExacto! Excepto a Ke, que esta muy bien protegida por Morgan, todos los demas han bebido. Morgan, Cira tiene que beber
las copas, gverdad?
Morgan encendio un cigarrillo y asintio friamente, mientras ordenaba:
-B¨¦bs.
CapÃtulo 23
Cap¨ªtulo 23
Capitulo 23
Cira levant¨¦s copas y bebids tres rapidamente. Cuando termin6, volteds copas boca abajo ys mostr6 a todos los
presentes. Sonrid y respondid:
-He terminado todo. Espero que todos se diviertan ahora y en el futuro. Tengo asuntos urgentes que atender y no puedo
quedarme
mas. Lo siento.
Dicho esto, Cira se volted y se march¨¦ directamente, sin prestar atencion a mirada profunda de Morgan.
Todas sus iones fueron tan rapidas que nadie tuvo tiempo de reionar ni detene. Despu¨¦s de que se fue, alguien
murmur¨¦ en
voz baja:
-Qu¨¦ aburrida...
Pero, eso era exactamente lo que Cira queria.
Ya se habia metido en ese dilema. Si no bebia, no podria salir de habitacion privada. Solo tres copas, bebes resolveria el
proy evitaria perder mas tiempo, gpor qu¨¦ no?
Si resistia, era cierto que podria mostrar su orgullo, pero no res el problema, solo haria que el juego de estos jovenes fuera mas
divertido.
Cira no queria pensar en el significado detras de orden de que Morgan le pidiera que bebiera. Despu¨¦s de que e se fue,
Morgan apag6 el cigarrillo y su mirada recorri¨¦ as personas que le estaban
sirviendo el alcohol.
-~ Qu¨¦ pasa, Morgan?
Ramon le dijo:
164
-Ha bebido diferentes tipos de alcohol y sera mas facil emborracha. Morgan, quieres echar un vistazo? Aqui no es
completamente seguro.
Ke agarr¨¦ el brazo de Morgan con mas fuerza y forzo una sonrisa:
-Cira tiene buena tolerancia al alcohol, no se emborrachara. Pero parece que esta buscando a alguien con mucha prisa.
Morgan, ve al echar un vistazo, a ver si puedes ayudar en algo.
Sin embargo, Morgan le devolvi¨¦ otra pregunta:
-4Estas cansada? {Quieres que te pafie a casa?
Ke se apoyo d¨¦ocilmente en su hombro y respondio:
No estoy cansada. Me quedar¨¦ aqui contigo.
En ese momento, Rodrigo estaba un poco mas sobrio. Crey¨¦ ques pbras de Ramon tenian razon, por lo que decidi¨¦
alcanza debido a preocupaci¨¦n.
Cira todavia no habia recibido el mensaje de ra, asi que decidid ma, pero nadie contesto...
El pasillo estaba oscuro y habia todo tipo de olores mezdos: el olor a alcohol, humo y perfume, todo junto, formaron una
mez especialmente desagradable.
Despu¨¦s de beber esas copas tan rapido, ahora se sentia incdmoda en el est¨¦mago debido al olor. Ademas, estaba muy
preocupada, asi que no pudo evitar inclinarse y vomitar un par de veces.
En ese momento, puerta de aldo se abrio y salieron varias personas. Cira choco con ellos sin querer y se tropez¨¦ un poco.
El hombre que sostuvo cuando e choc¨¦ con ¨¦l, e rapidamente retir¨¦ su mano y dijo:
-Disculpe. No fue intencional.
24
Hubo unos segundos de silencio antes de que ¨¦l respondiera con una voz ra y atractiva:
-No pasa nada.
Cuando queria levantar cabeza para mirarlo, su tel¨¦fono sono y se escucharon los gritos de ra:
-Cira, jestoy en el tercer piso...!
No pudo escuchar ramentes pbras siguientes, jpero se dio cuenta de que habia varias voces masculinas en el fondo!
Cira rapidamente gird cabeza y corri¨¦ hacia arriba.Content provided by N?velDrama.Org.
Mientras que el hombre con el que habia chocado sigui6 su figura con mirada, mostrando una leve emoci6n implicita en su
expresion. Pero pronto, dos personas pasaron rapidos frente a ¨¦l y una de es hizo que entrecerrara los ojos ligeramente.
-jra! En qu¨¦ habitacion estas?
ra no respondi, y Cira tuvo un mal presentimiento... Sin otra opci¨¦n, Cira empez6 a busca una habitacion tras otra.
Finalmente, al abrir una s privada, vio a ra siendo sujetada por dos hombres en una si, mientras le forzaban a beber
alcohol.
La expresion de ra mostraba gran dolor y molestia. Cira corri¨¦ hacia ellos y apart6 a los dos hombres que maldijeron en voz
alta:
-{gQui¨¦n diablos eres?!
Cira protegia a ra. Su mirada recorri¨¦ a todos los presentes y dijo
con calma:
-Sus iones no son apropiados, gverdad? gIncluso obligan a una
chica a beber?
Despu¨¦s de trabajar en el Grupo Nube Celestre durante estos tres afios, Cira habia obtenido una buena capacidad de entender
la
sel,u-VIVII, N-N ¡ª -N THU FPHE ea; CCC HEISTG ISHIGS lo que propuso:
uuv yuru. | Lit
-El alcohol realmente puede ayudar a activar el ambiente.
Mientras haba, tom6 copa de ra y sigui¨¦ diciendo:
-Sin embargo, el exceso es perjudicial para salud. Sefiores, por parte de ra, les brindar¨¦ una copa y dejaremos que
fiesta llegue a su fin, gqu¨¦ les parece?
Los hombres rieron con poca amabilidad:
-zY tu qui¨¦n eres? 4 Qu¨¦ tanto respeto mereces para que te hagamos
caso?
CapÃtulo 24
Cap¨ªtulo 24
Capitulo 24
-Es cierto que no tengo autoridad para hacerlo. Pero creo que razon tambi¨¦n es bastante simple y ustedes pueden
entende. Si dospafiias entran en negociaciones de cboraci¨¦n, seguramente se debe a que hay beneficios mutuos. Si
la situaci¨¦n se vuelve demasiado inc¨¦moda, cboraci¨¦n se rompera. Por supuesto,pafiia de ra sufrira p¨¦rdidas,
pero tampoco les resultaria beneficioso a ustedes, g verdad?
Efectivamente, Cira habia dicho verdad. La cooperacion se basabal en el inter¨¦s mutuo, pero los hombres siempre tenian
m costumbre de aprovechar oportunidad para molestar as jovenes o sacar provecho de alguna manera. Incluso si no
podian satisfacer sus deseos maliciosos, ambas partes no llegarian al punto de romper cooperaci¨¦n.
Uno de los hombres que estaba cerca mir¨¦ a Cira y dijo de repente:
-Creo que te he visto antes, eres... secretaria del sefior Vega, ¡é
verdad?
La otra persona cambi¨¦ su expresi¨¦n ligeramente:
-4Sefior Vega?
-Del Grupo Nube Celeste.
De repente, todass miradas que se dirigieron a Cira se suavizaron y se volvieron mas amables. El hombre que queria
molestar a ra ya no tenia intencion de hacerlo, pero tampoco queria dejas ir tan
facilmente.
Ya que Cira habia propuesto un brindis, queria que lo llevara a cabo,
diciendo:
-Esta bien, si quieres llevart, bebe una copa con cada uno de los presentes en habitaci¨¦n. Cuando termine, pueden irse.
En s privada habia ocho personas, por lo que tendria que beber ocho copas.
ra se levant6 tambaleandose con el rostro palido y dijo:
-Bueno. Me lo encargo yo.
Cira detuvo y levantd copa:
-Si terminos ocho copas, cboracion entre ustedes estara seda, ,qu¨¦ les parece?!
-jro!
Dicho esto, Cira levant¨¦ copa yenzo a brindar con cada persona en habitaci¨¦n. Terminaba copa de un solo trago
cada vez. ra estaba muy preocupada por e, pero si no lo hacia, not podrian salir de habitacion. Asi sons res del
mundo.
Cuando lleg6 al quinto hombre, Cira ya estaba tambaleandose. Aunque normalmente aguantaba bien el alcohol, habia bebido
tres. copas en habitacion de Rodrigo. Ahora ya no estaba en buen
estado.
Apoyandose en mesa, lleg6 al sexto hombre y forz6 una sonrisa:
-Sefior, que tengan una cboraci¨¦n agradable y prospera.
Despu¨¦s de beber esa copa, se inclin¨¦ y tosi¨¦ varias veces.
Rodrigo, que estaba fuera de habitacion, suspird:
-Morgan, spor qu¨¦ Cira es tan terca? Despu¨¦s de estas ocho copas,
definitivamente estara borracha.
Morgan respondio con frialdad:
-E se lo busco.
Cuando el hombre reconoci¨¦, e podria admitirlo y decir que estaban en otra s privada. Esas personas no se atreverian a
retenes si se enteraran de eso. Sin embargo, e prefirid beber en lugar de aprovechar su posicion, y tendria que asumir
tambi¨¦ns consecuencias.
En ese momento, Rodrigo sinti¨¦ que Morgan era realmente un
hombre despiadado. Pero, si era tan cruel, gpor qu¨¦ habia venido con
¨¦l?
Dentro de habitaci¨¦n, el hombre dijo en tono desafiante:
-Aun quedan dos copas.
Cuando Cira tom6 s¨¦ptima copa, apenas habia tocado susbios, yaenzo a toser violentamente. Rodrigo queria decir
algo sarcastico, pero de repente una gran fuerza lo empujo dentro de habitaci¨¦n. No pudo evitar maldecir:
-jAy, caramba!
La aparicion repentina de Rodrigo sorprendi¨¦ a todos los presentes en s privada. Alguien lo reconoci¨¦ y exmo:
-4Sefior Valbuena?
Cira not6 una figura familiar pasar por puerta.
Despu¨¦s de estabilizarse, Rodrigo pens¨¦ por un momento y se acerc¨¦, arrebatando copa des manos de Cira, mientras
decia:
-Ya es suficiente. Son todos hombres y estan intimidando a dos j¨¦venes sefioritas? E ha bebido tanto. Si atin quieren beber
mas, i vayan a nuestra s y beban alli!
Rodrigo era bastante famoso en el circulo, ademas, tenia muy buena rci¨¦n con Ramon y Morgan. Ahora que defendia a Cira,
nadie se
Rodrigo agarr¨¦ mano de Cira y queria lleva fuera de habitacion, pero Cira todavia tenia cboraci¨¦n en mente.
Pregunt¨¦:
-Y el contrato?
-jFirma de inmediato!
Content provided by N?velDrama.Org.
CapÃtulo 25
Cap¨ªtulo 25
Capitulo 25
Despu¨¦s de firmar el contrato, Cira salid de habitaci¨¦n con el contrato mientras sostenia a ra, que era apenas capaz de
caminar.
Rodrigo mir¨¦ a su alrededor sin encontrar a Morgan. Confundido, se volvi¨¦ hacia atras y pregunto a Cira:
-gEstas bien? gY tu amiga?
-Estoy bien. Muchas gracias, sefior Valbuena -agradeci6 Ciral
sinceramente.
Aunque pudiera insistir en tomars ultimas dos copas,
definitivamente se sentiria mal al bebes.Content provided by N?velDrama.Org.
Rodrigo se sinti¨¦ un poco timido cuando percibi¨¦ mirada sincera
de Cira. Sonri¨¦ mostrando sus dientes y respondio:
-No hay de qu¨¦. Solo que no olvides de considerar seriamente trabajar conmigo.
Cira prometi¨¦ que lo habia.
Despu¨¦s de rechazar amablemente oferta de Rodrigo de ques llevara a casa, Cira se fue primero sosteniendo a ra.
Rodrigo experimento una sensaci¨¦n de satisfidn despu¨¦s de ayudar a los demas y regres6 a s privada con alegria.
Cuando vio a Morgan sentado alli, se quej¨¦:
-Morgan, por qu¨¦ me empujaste?
Morgan le ech¨¦ una mirada indiferente y Rodrigo todavia mantenia su
sonrisa tonta:
-No importa, de todos modos, me converti en un h¨¦roe que salv¨¦ a
uuvajur
uu
conmigo.
Ramon mir¨¦ a Morgan y entendi¨¦ lo que habia sucedido.
En ese momento, un camarero se acerc¨¦ a Morgan y le informo:
-Sefior Vega, su chofer ha traido el auto a puerta.
Cira y ra salieron del Pcio del Oeste apoyandose mutuamente y se pararon en calle para esperar al taxi reservado en
linea. Finalmente, ra no pudo contenerse y llor6:
-Lo siento, Cira, te he causado problemas...
-Es verdad que me has causado problemas. Por lo tanto, cuando obtengas tuisi6n de este contrato, tendras que invitarme
auna
buenaida -respondi6 Cira sonriendo.
Por supuesto, Josie acept¨¦ de inmediato. Ambas habian bebido bastante y se sentian mal, asi que estaban ansiosas por
regresar a casa y descansar. Con el rostro palida, ra le pregunto a Cira:
-Querida, ,cual es el numero de ca del coche que reservamos?
Cira mir¨¦ su tel¨¦fono y respondi¨¦:
¡ªLas Ultimas cifras son 429.
Despu¨¦s de decir eso, se detuvo repentinamente. Esas cifras...
Al escucharlo, ra se sorprendi6 un poco y exmo:
-jEsta alli!
Pero el sistema mostraba que todavia estaban a dos kildmetros de distanci
abriendo puerta trasera de un coche lujoso.
... Cira levant¨¦ cabeza confundida y vio a ra
Se asust6 un poco y corri¨¦ a impedi:
-jEsto no es!
Pero era demasiado tarde, ya habian encontrado a una mujer sentada en el asiento trasero del auto. Era precisamente Ke...
Este auto era
el de Morgan...
Cuando Cira vios ultimas cifras de matric, se dio cuenta de que erans mismas ques del auto de Morgan, solo
diferian ens primeras letras. En tan pocos segundos, caus6 un malentendido.
-4Qu¨¦ estan haciendo? -pregunt¨¦ Morgan, acercandose desde
detras.
Cira rapidamente sostuvo a ra y respondi¨¦ avergonzada:
-Lo siento, nos confundimos de coche.
Morgan baj¨¦ mirada para mira E no llevaba maquije hoy, y debido al efecto del alcohol, sus mejis estaban
sonrojadas a trav¨¦s de su piel nca y suave.
Ke de repente dijo:
-No tuve oportunidad de har con Cira en el salon privado. Ya que ustedes tambi¨¦n se van, Morgan, podriamos llevas a
casa.
Cira le echo una mirada a Ke y no pens6 que fuera bienintencionada, podia percibir que e estaba demostrando su posici¨¦n
Unica al atreverse a hacerle demandas a Morgan.
Cira respondio indiferente:
-No es necesario, nuestro taxi ya esta llegando.
ra, con vista borrachosa por el alcohol, reconoci¨¦d a Morgan y sabia que Ke era persona que habia tramado algo en
contra de Cira. Ya estaba molesta con ellos, pero, despu¨¦s de beber, se volvid
U JU mighty no viaru. UC CIILO GIT GE
coch¨¦ directamente mientras decia:
-Entonces, gracias.
Cira rapidamente detuvo:
-ra, nuestro coche esta a punto de llegar.
Pero ra sujeto y oblig6 a subir al coche:
-jVen! No podemos despreciar amabilidad de Morgan y Ke.
Mientras discutian, Morgan ya estaba impaciente:
-Si van a subir, suban; si van a bajar, bajen. No desperdicien mi tiempo.
En el instante en que Cira dud6, ra arrastr6 a fuerza al interior del coche. ra sonri¨¦ ir¨¦nicamente y dijo:
-jGracias, Morgan! Vamonos.
GET IT NOW
CapÃtulo 26
Cap¨ªtulo 26
Capitulo 26
Las tres chicas se sentaron en f ttasera, Morgan ocupaba el asiento del copiloto.
Sin otras opciones, Cira cancel¨¦ el taxi reservado.
Aunque Ke era quien habia propuesto a llevas a casa, ahora que se sentaron en el mismo coche, se sentia muy
inc¨¦moda.
Al principio, solo queria presumir de su estatus y estaba segura de que Cira no se subiria al coche. Sin embargo, se equivocd
en ese calculo.
Pero al pensar que Morgan acepto ques dos subieron al coche debido a su petici¨¦n, se sintid un poco orgullosa.
El chofer arranc¨¦ el auto.
Ke volvi¨¦ a recordar amistad que habia durado varios afios entre Cira y Morgan, no pudo evitar echar un vistazo al espejo
retrovisor. Vio que Morgan, en el asiento del copiloto, descansando con los ojos cerrados sin prestar atenci¨¦n a nadie. Se alivid
mucho al darse cuenta de eso.
El silencio ocup6 todo el espacio en el auto y nadie haba, hasta que ra no pudo contenerse mas.
E odiaba a Morgan, pero en su opinion, Ke era tercera persona en esta rcion entre Cira y Morgan, por lo que e era
la mas odiosa. E tenia que hacerle saber qui¨¦n era ¡°legitima¡± en esta rcion.N?velDrama.Org (C) content.
En ese momento, not¨¦ un adorno tejido colgando del espejo retrovisor y dijo:
-Cira, ese adorno me parece familiar, lo hiciste tu misma, , verdad?
Era verdad, pero no iba a admitirlo ahora:
-Lopr¨¦.
ra desenmascar¨¦:
-No, lo hiciste tu. Recuerdo que, durante esos dias, siempre te vi viendo videos tutoriales. Todavia estoy curiosa donde lo
habias colocado, y resulta que esta en
este coche.
Morgan frunci¨¦ el cefio. Abrid los ojos y ech¨¦ un vistazo al adorno.
ra no estaba a punto de terminar. Dio unas palmaditas en el cojin del asiento y dijo:
10
+15 BONOS
-Y tambi¨¦n los cojines para el coche, recuerdo que tambi¨¦n lopraste tu, ¡é verdad? Incluso me preguntaste qu¨¦ color era el
mas bonito.
Ke se sinti¨¦ un poco inc¨¦moda. El coche siempre era consideradoo el segundo hogar, sin embargo, todass
decoraciones en este auto fueron arreda por Cira. Tenia una sensaci6n de que, Cira habia creado el segundo hogar¡± de
Morgan... Esa intimidad le resultaba muy desagradable.
Eso era precisamente lo que ra queria ver. Cira tambi¨¦n entendio lo que ra estaba pensando. Sin pbras, le echo un
vistazo, pero no respondio.
En realidad, e no podia responder. Sentada en el coche con aire acondicionado, sentia un sudor frio corriendo por todo su
cuerpo. Aunque su pierna lesionada se habia recuperado bastante, debido al cansancio de hoy, ahora volvi¨¦ a doler mucho. Al
mismo tiempo, tambi¨¦n le dolia el estomago, por lo que toda persona estaba muy inc¨¦moda.
Justo en ese momento, Ke se dio cuenta de que el auto estaba dirigi¨¦ndose en diri¨¦n a su casa. Dijo de inmediato:
-Morgan, primero llevemos a es a su casa, gpodemos?
E temia que, si e se bajaba primero del auto, algo podria suceder cuando Cira y Morga se quedaban solos. Aunque todavia
estaban el chofer y ra, eso no seria tan posible. Pero, si podia llevar a Cira a casa primero junto con Morga, pareceria mas
una duefia amable.
El coche habia llegado a puerta del vecindario donde vivia Cira. Al escuchar lo que dijo Ke, el chofer mird a Morgan y vio
que asintid ligeramente con cabeza, y el auto gir¨¦ nuevamente a alejarse.
Cira, sentada en el asiento trasero, observaba con asombro. Era raro ver a Morgan tan obediente as pbras de una
persona. En realidad, podia percibir inquietud de Ke e incluso queria reirse de su estupidez.
O tal vez,s mujeres enamoradas siempre se preocupaban demasiado. Si e conociera a Morgan por mas tiempo, sabria que
¨¦l era sumiso con e en casi todos los aspectos.
Cira frunci¨¦ el cefio, su est¨¦mago se revolvia y ya no podia soportarlo mas. Dio unas palmaditas en el asiento del chofer y dijo:
-Por favor, det¨¦ngase a undo.
El chofer pregunto a Morgan de nuevo con mirada, pero Morgan no lo respondio. Cira urgi¨¦ entre dientes:
20
+15 BONOS
-;Det¨¦ngase rapido... me voy a vomitar!
Morgan dijos primeras pbras despu¨¦s de que
-Qu¨¦ mujer dificil.
subi¨¦ al cocha:
El chofer se detuvo a undo de calle. Cira sali¨¦ corriendo de inmediato, agachandose junto a un basurero y vomitando
directamente.
Despu¨¦s de vomitar, se sintio mucho mas aliviada.
Alguien le entrego una bote de agua mineral, e penso que era ra y extendi¨¦ mano para recibi. Sin embargo,
identalmente agarr¨¦ mano de persona y se dio cuenta de que era una mano grande y dura. No era de ra...
E se volvid para mirar, era Morgan. Se sorprendi¨¦ un poco y despu¨¦s de unos. segundos, tom6 el agua y se enjuago boca.
Morgan sinti¨¦ mano sudorosa de e cuando e lo agarro. Bajo luz de far, vio que camisa de chica y estaba
mojada por el sudor en espalda. El agarr¨¦ su brazo y se dio cuenta de que su brazo tambi¨¦n estaba muy frio.
Preguntd en voz profunda:
-Ya que no te sientes bien, por qu¨¦ no nos dijiste?
Tanto Keo ra en el auto presenciaron esta escena. El rostro de Ke se ensombreci6 mientras el de ra estaba
llena de satisfi¨¦n. Exm¨¦:
Morgan siempre es tan atento con Cira...
CapÃtulo 27
Cap¨ªtulo 27
Capitulo 27
El chofer conocia los habitos de Morgan, asi que cerr¨¦s ventanas del coche para ques dos en el coche no escucharan su
conversaci6n.
Cira retir¨¦ su mano y dijo en un tono distante:
-No quiero ser una molestia, sefior Vega.
Morgan tambi¨¦n respondio con indiferencia:
-~Acaso alguna vez te he considerado una molestia en el pasado?
Cira no creia haberle causado problemas, pero en ese momento no tenia fuerzas para discutir con
-En resumen, considerando nuestra rcion actual, eso no seria apropiado.
Morgan se burl¨¦ ligeramente:
-4 Qu¨¦ tipo de rci¨¦n tenemos?
Cira se sentia realmente exhausta en ese momento. Ke no queria que se encontrara con Morgan, y e tampoco queria
encontrarse con ¨¦l. El simple hecho de estar en el mismo espacio que ¨¦l asfixiaba. Dijo:
-En serio me siento mareada. No quiero seguir en el coche. Ya estoy cerca de casa, puedo volver caminando. Si es conveniente
para ustedes, por favor, dejen a ra en puerta del vecindario.
Morgan no sabiao consr as personas, tampoco tenia mucha paciencia. Solo pregunto friamente:
-4Subes al coche o no?
Realmente no quiero tomar el coche.
Morgan solo hizo una pregunta y volvi¨¦ al coche de inmediato, dando instriones directamente al conductor para que
condujera.
ra se quedo at¨¦nita y exm¨¦:
-jCira todavia no ha subido al coche!
-E quiere volver caminando-dijo Morgan.
-zY de verdad dejaras caminar s? -interrog6 ra.
Morgan levant6 mirada y mir¨¦ a trav¨¦s del retrovisor hacia f trasera. ra
mordi¨¦ subio y a
mordi¨¦ subio y abri¨¦ puerta del coche, diciendo:
+15 BONOS
-jTambi¨¦n me bajo del coche!
Apenas se habia estabilizado, el coche arranco de repente. ra era tan enfadada que no pudo contenerse insultar a Morgan
con pbras sucias, mientras Cira no dijo nada.
E ya no podia distinguir cual parte de su cuerpo le dolia tanto, era el estomago o el abdomen. No podia soportar mas y se
agacho lentamente.
-jCira!
ra se acerco para apoyaria. Al ver su rostropletamente palido, supo que situacion no era buena. Queria detener un
taxi para lleva al hospital, pero a esa hora no habia taxis en calle. Abrid aplicacion para intentar reservar un coche, pero
no habia ningun lugar destacado cerca de alli y no podia confirmar ubicacion. Estaba muy preocupada y no sabia qu¨¦ hacer.Content provided by N?velDrama.Org.
En ese momento, el coche que se habia alejado retrocedi¨¦ y se detuvo frente a es.
ra ya no se preocupaba por lo fuerte que habia insultado a Morgan y grit6 con gran preocupaci¨¦n:
-jMorgan! jMorgan! jAyuda a Cira, por favor! jNo esta bien!
Morgan baj¨¦ rapidamente del auto y levant6 a Cira del suelo, colocand en el asiento trasero. ra tambi¨¦n se subi¨¦ al
asiento del copiloto, urgid:
-jRapido, rapido, vamos al hospital!
El vehiculo se puso en marcha rapidamente. Cira temba y sudaba por todo el cuerpo, su conciencia estaba borrosa y se
apoyaba d¨¦bilmente en el hombro de Morgan, agarrando el cuello de su camisa.
Ke ya no sabia qu¨¦ expresion deberia poner en su rostro y dijo a regafiadientes:
Cira ha bebido demasiado... Por qu¨¦ no se preocupa por su salud?
Morgan baj¨¦ cabeza y mird. Not¨¦ que tenia algo pegajoso ens manos,o si se hubiera manchado cuando levant¨¦ a
Cira. Fruncio el cefio y encendi¨¦ luz. jResult6 que lo que tenia ens manos era sangre!
Morgan se quedo atdnito. ra tambi¨¦n reiono lo mismo y exm¨¦:
-jCira! gHas tenido un aborto?
Morgan se estremeci¨¦ y mir¨¦ a Cira de inmediato. E ya estaba desmayada.
El chofer entendio situaci¨¦n urgente y aument¨¦ velocidad al maximo
+15 BONOS
Morgan baj¨¦ del auto con Cira en brazos, entr¨¦ en el hospital caminando de forma estable y rapida.
Se dirigieron a s de emergencias, donde una enfermera rapidamente trajo una cami movil para que Morgan pusiera a
Cira, mientras preguntaba:
-,Cual es el estado de paciente?
Ha bebido mucho alcohol y tiene una lesion en pierna -respondi¨¦ Morgan.
La enfermera hizo una anotacion y siguid preguntando:
-,Algo mas?
-Y... debe haber tenido un aborto...
Morgan recordo. Debi¨¦ haber sucedido cuando estaban en s de reuniones de sucursal de Feudad. Fue un impulso
repentino, por lo que no usaron proti¨¦n. Penso que Cira tomaria medicina mas tarde. Despu¨¦s de todo, en el pasado,
cuando a veces ¨¦l no queria usar protion, Cira siempre recordaba tomars pildoras anticonceptivas.
CapÃtulo 28
Cap¨ªtulo 28
Capitulo 28
Cuando Cira desperts, el cielo ya estaba despejado. Tenia una fuerte resaca que llev¨¦ a gemir de dolor. En ese momento,
escucho una voz fria y distante a sudo:
-El agua esta en mesita de noche a tu izquierda.
~Esa voz... era de Morgan?
Cira abri¨¦ los ojos de inmediato y vio a Morgan sentado en una si junto a cama, cons piernas cruzadas, observand.
-Sefior Vega, gpor qu¨¦ esta aqui? -pregunto Cira.
Luego se dio cuenta de que estaba en un hospital, con una via intravenosa en mano. Desconcertada, pregunt
-4Qu¨¦ me ha pasado?
Morgan respondio tranquilo:
-,No recuerdas nada de anoche?
Recuerdo que bebi demasiado y que estaba borracha.
Era verdad que su cabeza le dolia y su estmago se sentia revuelto. Se sentia ioda, pero pens6 que estaria bien despu¨¦s
de dormir en casa. gPor qu¨¦ habia acabado en el hospital?
Se sentia inquieta y pregunto:
-~.Qu¨¦ mas me pas6?
Morgan dijo con una expresion implicita:Published by N?v''elD/rama.Org.
-Has tenido un aborto.
Cira se qued6 estupefacto y luego sinti¨¦o su coraz¨¦n se contrajo
fuertemente. Ya tenia el rostro palido, pero ahora habia perdido atin mas color. Su mente estaba en nco porpleto.
Aborto...
Lo habia pasado una vez hace dos meses... Queria que ya era experiencia mas miserable en su vida. Por qu¨¦ tenia que
sufrirlo segunda vez...?
Debido a esas pbras, Cira se sintid muy mal,o si fuera una hoja ligera que un viento podria lleva.
Morgan, sin saber lo fragil que e se sentia, cambid de posici¨¦n y finalmente
+15 BONOS
-Te estaba asustando. Solo fue tu menstruaci¨¦n.
Cira se qued6 sin pbras y pregunto aturdida:
-4Qu¨¦ dices?
Morgan le explic¨¦ con rara paciencia:
-El m¨¦dico dijo que tienes dismenorrea y anemia, y que el alcohol empeora los sintomas. Tu amiga me dijos tonterias ys
utilic¨¦ para asustarte. gEntiendes ya?
Entonces, gel intenso dolor que habia sentido anoche era solo dismenorrea?
Cira recupero su respiraci¨¦n normal lentamente.
Desde que habia tenido el aborto, habia pasado dos meses sin menstruar. Habia buscado en el inte y entendia que podia
ser un desorden causado por el aborto. Por lo tanto, no prest6 mucha atenci¨¦n en este problema. Pero no
esperaba que menstruacion llegara anoche y tanto dolor.
causar
En ese momento, estaba demasiado borrachao para darse cuenta. Pero, por suerte, no era otro aborto...
Morgan mir¨¦ su expresion y pregunto:
-gTe sientes aliviada?
Cira levant6 mirada y respondio con otra pregunta:
-Yusted, sefior Vega, 4cdmo te sentiste cuando pensaste que habia tenido un aborto?
Morgan se quedo en silencio. Cira solt6 una risa fria, sabiendo que ¨¦l deberia no tener inter¨¦s en responder su pregunta. Pero,
era cierto que se sinti¨¦ aliviada una vez mas de que ¨¦l no supiera sobre el aborto anterior. Afortunadamente, pudo evitar su
mirada fria e indiferente cuando aguantaba el dolor de perder a su beb¨¦.
-Despu¨¦s de que termine infusi¨¦n, podr¨¦ irme del hospital. Si esta ocupado, puede irse primero -dijo Cira con cortesia y
distancia.
En realidad, Morgan ya estaba a punto de salir. Se levanto y se dirigid a puerta del pabellon. Sin saber por qu¨¦, se detuvo y
se dio media vuelta, preguntando:
-Si realmente estuvieras embarazada, ¡é.qu¨¦ harias?
Cira no creia que fuera una pregunta con sentido para e. Si estuviera embarazada de su hijo, no tendria el derecho de tomar
la decision. Y era muy
+15 BONOS
Cira se sintid un poco triste y respondi¨¦ con una sonrisa decepcionada:
-Tal vez me someter¨¦ a cirugia.
Morgan respondi6 en un tono burl¨¦n:
-Eres lista.
Dicho esto, se marcho.
Cira se recosto en el cabecero de cama, sintiendo un dolor agudo y punzante en el pecho que incluso le dificult¨¦
respiracion.
Morgan sali¨¦ del hospital con el cefio fruncido. El chofer trajo el coche a puerta del hospital para recogerlo. Baj¨¦ del vehiculo,
rodeo hasta el asiento trasero y abri¨¦ puerta para Morgan. Cuando bajo mirada, not¨¦ unas manchas de sangre en el
asiento.
El chofer se disculp6 rapidamente:
-Disculpe, sefior. Olvid¨¦ revisar el asiento y no me di cuenta de que se ensuci
despu¨¦s de llevarlo a casa!
. | Voy a enviar el cojin para que lo limpien
Ese cojin eraprado por Cira. Cuando ra lo mencion¨¦ anoche, se habia enfadado bastante. Respondid friamente:
-Pero, 4c¨¦mo me siento ahora?
Casi todos los que lo conocia bien sabian que era un meticuloso con limpieza.
-4Qu¨¦ le parece si se sienta en el asiento de copiloto por ahora? -propuso el
chofer.
-~Necesitas que te ensefieo tirars cosas sucias?
El chofer se detuvo un poco y luego procedi¨¦ de inmediato. Cinco minutos. despu¨¦s, el autom¨¦vil se alejo y una seriepleta
de utensilios de automovil fue arrojada junto al contenedor de basura mas cercano.
CapÃtulo 29
Cap¨ªtulo 29
Capitulo 29
Despu¨¦s de que le quitaran aguja, Cira tomo su tel¨¦fono y respondi¨¦ al mensaje de preocupacion de ra.
ra habia ido a trabajar. No era tan facil pedir un dia libre. Cira le respondi¨¦ que ya estaba bien y se preparaba para irse a
casa. Pero, en realidad, todavia queria dormir un poco mas, ya que enfermera no estaba apurando, cerr¨¦ los ojos sentada
en si.
Despertd¨¦ al mediodia y recibid una mada:
-,H?
La persona al otrodo estaba un poco insatisfecha:
-jCira, soy yo! ¡éPor qu¨¦ cada vez que te mo, no sabes qui¨¦n soy? ¡éNo tienes mi numero guardado?
-gEl sefior Valbuena?
-Si.
Cira respondio:
-Lo siento, atin no he tenido tiempo de agregarlo a mis contactos..
-Vale, no importa. Solo recu¨¦rdalo para proxima vez -dijo Rodrigo
emocionado y siguid¨¦ hando. Por cierto, mi cuenta de WhatsApp usa el
mismo numero de tel¨¦fono, puedes agregarme directamente. Asi que podemos chatear cuando estemos aburridos.
-De acuerdo. Y, gen qu¨¦ puedo ayudar?
¡ªNo, no es nada importante. Solo quiero preguntar si todavia te sientes mal despu¨¦s de borrachera de anoche.
-Estoy bien, gracias por preocupacion.
-Bueno, ¡équ¨¦ tal sie nos juntos al mediodia? Voy a recogerte ahora mismo.
Debido a su ayuda de noche anterior, Cira no pudo rechazarlo, por lo que acept¨¦:
-Te invito, gde acuerdo?
-Perfecto.
Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Cira salid del hospital sin ira casa. Fue a un centro
+15 BONOS
el bafio publico. Con su hermosa apariencia y su piel tierna, solo necesitaba un poco depizbial para resaltar en multitud.
Sin embargo, nunca esper6 que, cuando almorzaron en el restaurante, se encontrara con Ke y Morgan de nuevo...
Morgan se habia cambiado de ropa, seguia llevando un traje elegante y parecia haber ido a oficina despu¨¦s de dejar el
hospital. Ahora estaba teniendo un almuerzo privado con Ke.
Cira y Rodrigo estaban en una mesa en esquina, por lo que e queria fingir no los habia visto. Sin embargo, Rodrigo ya
estaba saludandolos:
-jH, Morgan!
Los ojos de Morgan recorrieron as dos personas y su expresi6n se volvi6 fria. Se acerco directamente a ellos mientras que
Rodrigo dijo sonriendo:N?velDrama.Org (C) content.
-Morgan, gtambi¨¦n vienes aqui para almorzar? Qu¨¦ casualidad. ; Qu¨¦ te parece sipartimos una mesa?
Morgan acept¨¦ y se sento frente a Cira. Sin otra opcidn, Cira tuvo que saludarlo, diciendo:
-Sefior Vega.
Morgan respondio friamente:
-Al salir del hospital, ya vienes a cita. Sefiorita Cira, tiene una vida muy ocupada.
Cira simplemente respondio:
-Perdon, no entiendo lo que esta diciendo.
Ke se sento aldo de Cira y mir¨¦ hacia Morgan y e, luego dijo sonriendo
suavemente:
-Cuando vi publicaci¨¦n que hizo el sefior Valbuena, crei que me equivoqu¨¦. Pero resulta que era cierto/
Cira sinti¨¦ que publicaci¨¦n que se referia debia estar rcionado con e, pero no sabia de qu¨¦ se trataba.
Rodrigo respondi6 directamente:
-jro! Cufiada, jno soy una persona casual en los problemas emocionales!
Ke se qued6 sorprendida por un momento, parecia sorprendida de que ¨¦l
+15 BONOS
suavemente a Cira:
-Cira de verdad te envidio. El senior Valbuena te trata con tanto carifio.
Morgan le paso el ment mientras decia:
-,Todavia envidias de los demas?
El rostro de Ke se puso rojo y respondio:
-ro que no. S¨¦ lo bien que me tratas. Solo me alegra que Cira tambi¨¦n haya encontrado a su sefior especial.
Cira bajo mirada sin mirar a nadie y dijo tranqumente:
Secretaria sefiorita Ke, si no puede distinguir entres bromas ys pbras serias, podria causar problemas en el trabajo.
Rodrigo y yo somos solo amigos normales.
Ke no sabiao responderle, pero Morgan se adnto y dijo: 1
-Si e cause problemas, yo proteger¨¦. Eso no tiene nada que ver contigo, sefiorita Lopez. Ya que neas renunciar del
grupo, no te metas mas en los asuntos del trabajo.
Por supuesto que Morgan protegeria, de lo contrario, Rodrigo no maria a Ke tan naturalmenteo su ¡°cufiada*.
Anoche, Ke estaba curiosa poro Morgan presentaria a Cira a sus amigos, y ahora lo sabia. Probablemente les habia
dicho que e era su novia.
CapÃtulo 30
Cap¨ªtulo 30
Capitulo 30
Despu¨¦s de una inc¨¦moda cena sin decir una pbra, Cira decidid mantenerse alejada de Rodrigo para evitar encontrarse con
Morgan con tanta frecuencia. Incluso Rodrigo propuso lleva a casa, pero Cira no se nego.
En el coche, Cira afiadid a Rodrigo en WhatsApp. Como no requeria verificacion, lo agreg¨¦ directamente. Cuando abri6 Twitter,
finalmente encontr¨¦ publicacidn que Ke habia mencionado. jRodrigo incluso habiapartido una foto de ellos y habia
afiadido estos textos!
No era de extrafiar que se hubieran malinterpretado....
Cuando llegaron al frente delplejo residencial, Cira pregunto:
Sefior Valbuena, gpodrias borrar publicacion?
Rodrigo no entendi¨¦:
-¡éPor qu¨¦?
-Podria causar malentendidos.
-4De verdad? Pens¨¦ que era genial.
Cira mostr¨¦ amabilidad, pero insistio:
-Por favor, borr.
Aregafiadientes, Rodrigo saco su tel¨¦fono y acept¨¦;
-Esta bien, borrar¨¦. Har¨¦ lo que dices.
Cira agradeci
-Gracias.
Al borrar publicacion y dejar su tel¨¦fono, Rodrigo propuso emocionado:
-Entonces, gnos encontramos para cenar mafiana por noche?
Cira se solt6 el cintur¨¦n de seguridad mientras decia seriamente:
-Sefior, despu¨¦s de pensarlo detenidamente, creo que el trabajo que me ofreciste no es adecuado para mi.
Rodrigo se puso ansioso de inmediato:
-~Por qu¨¦? jMe parece perfecto! Ademas, anoche me prometiste que lo considerarias, gpor qu¨¦ has cambiado de opinion hoy?
+15 BONOS
-No estoy cambiando de opini¨¦n sin motivo, realmente lo he pensado mucho y no es adecuado. Espero que encuentres a
alguien mas adecuado para el trabajo lo antes posible. Muchas gracias por su consideracion.
Dicho esto, Cira sali¨¦ del auto.
Rodrigo ramente estaba molesto y se march¨¦ directamente.
En realidad, Cira nunca habia considerado oferta de Rodrigo. Solo edi¨¦ a cenar con ¨¦l antes porque no queria ofender a
alguien con poder e influencia. Anoche, cuando Rodrigo ayud6, en cierto momento vacild, pero al ver su publicaci¨¦n, todas
sus dudas desaparecieron porpleto.
Si realmente trabajara para Rodrigo, probablemente enfrentaria muchos problemas innecesarios. Despu¨¦s de todos, e solo
queria tener un trabajo estable y tranquilo despu¨¦s de alejarse de Morgan.
Despu¨¦s de llevar a Ke enpafiia, Morgan sali¨¦ con otra secretaria para reunirse con un cliente. El cliente era
importante y requeria un toque muy profesional, por lo que no era apropiado que Ke lo pafiara.
vantes d
Esta vez, Ramon era tambi¨¦n uno de los socios cboradores, queenzara reunion, recibid una mada de Rodrigo
invitandolo a beber.
Ram¨¦n rechaz6 directamente:N?velDrama.Org (C) content.
-Estoy ocupado. Ademas, spor qu¨¦ quieres beber a esta hora? ,Has vuelto loco. otra vez?
Rodrigo se qued6 enfadado:
-4Por qu¨¦ todos estan ocupados? jHe buscado a varias personas!
La reunion atin no habiaenzado, por lo que Ramon tenia tiempo para preguntar con curiosidad:
-4Qu¨¦ te paso?
-jMe ha rechazado! jCira me ha rechazado!
-La decision de rechaza es bastante razonable, ,no crees? ,Por qu¨¦ te sorprendes? Basta, tengo cosas que hacer, asi que
cuelgo. Adi¨¦s.
Despu¨¦s de guardar el movil, Ramon entr¨¦ en s de reuniones. Morgan le pregunto:
-~A qu¨¦ te refieres con ¡°rechazo¡°?
+15 BONOS
-Rodrigo dijo que Cira lo rechazo y no va a trabajar con ¨¦l.
Morgan solt6 una risa burlona y abrid un documento. Ramon entendio el significado de su risa. Despu¨¦s de todo, Morgan
siempre habia estado seguro de que Cira no renunciaria en serio. En su opinion, e s queria mar su atencion. Y ahora, no
pudo continuar con farsa, asi que Cira rechaz6 a Rodrigo.
Cira penso que habia dejados cosas bastante ras, y Rodrigo se fue enfadado, ramente habia entendido lo que e
queria decir.
Sin embargo, no pasaron muchos dias y Rodrigo volvi¨¦ a contacta y invito a su fiesta de cumpleafios al dia siguiente. Cira
rechazo sin dudar en nada:
-Sefior, lo siento mucho. Como sabe, mi pierna ain no se ha recuperado porpleto y no puedo caminar mucho. 4 Qu¨¦ te
parece si me d¨¦ una diridn y te enviar¨¦ un regalo de cumpleafios?
-No necesitas hacer nada. Estar¨¦ a tudo durante todo el evento, ser¨¦o tu asistente personal. Si necesitas algo, solo
tienes que decirmelo, estar¨¦ a tu servicio.
Eso seria atin peor, otras personas malinterpretarian an mas su rcion... E realmente no entendia por qu¨¦ Rodrigo estaba
tan empefiado en e. Antes, ni siquiera tenian contacto.!
Rodrigo agrego:
-Aque noche te ayud¨¦ y solo recibi un ¡°gracias¡± y unaida. ~Crees que eso es suficiente para devolverme el favor? Si
vienes a mi fiesta, jlo dejar¨¦ pasar!
Esa era precisamente razon por que Cira no queria deberle loa favores a los demas. Siempre necesitaba pagar mucho
para devolverlos. Suspir¨¦ en silencio y respondi¨¦:
-4Como sera fiesta? Una reunion de amigos o algo mas?
-Por supuesto que no. Sera una fiesta bastante grande en mi casa y vendran muchos clientes... Vale, no te ocultar¨¦
verdadera intenci¨¦n. Es que no tengo mucha confianza, por lo que quiero que me ayude...
CapÃtulo 31
Cap¨ªtulo 31
Capitulo 31
Rodrigo habia entrado a trabajar en empresa de su familia y ahora era conocidoo el joven director. Por eso, su padre
queria aprovechar esta fiesta de cumpleafios para presentarlo oficialmente a sus socioserciales.
Si solo necesitaba una pafiante, Rodrigo podria tener docenas, pero esta vez era diferente. Sus novias, ya fueran modelos
jOvenes o celebridades de inte, no tenian experiencia en el mundo empresarial. Y ¨¦| no queria hacer el ridiculo en su
primera aparicion. Por eso, insistid en llevar a Cira.
¨¦Qui¨¦n no sabia que Cira era secretaria principal del Grupo Nube Celeste? 4 Qui¨¦n podria superar su profesionalismo?
Cira, despu¨¦s de considerarlo un momento y sin otra opcidn, solo pudo decir: Sefior Valbuena,o usted dice, ir¨¦ a su fiesta
de cumpleafios y le ayudar¨¦ a superar este obstaculo. Despu¨¦s de eso, estaremos a mano.
-jExacto!
Rodrigo, incapaz de guardar el secreto,parti¨¦ noticia con sus amigos en el bar tan prontoo Cira acepto.
-jLa sefiorita Lopez ha aceptado!
Ramon se sorprendi¨¦ un poco: 4Pero no te habia rechazado ya?
-Las mujeres, sabes, juegan al rechazo inicial. jEso yo lo entiendo mejor que nadie! Mafiana por mafiana mandar¨¦ a alguien
a entregarle un vestido a sefiorita Lopez, para que venga hermosa y sin preocupaciones a mi cumpleafios.
Ram6n lo mir y dijo: Te lo estas tomando muy en serio.
-jPor supuesto! -Rodrigo mir¨¦ hacia Morgan en una esquina. Morgan, por qu¨¦ estas tan cado?
Morgan levant¨¦ los parpados, con un rostro hermoso y agudo, pero sin un apice de calidez en sus ojos, bebiendo
silenciosamente su copa.
Enrique le dijo a Rodrigo que no lo molestara: Lo maron a cenar a su casa esta noche, ¡é0 por qu¨¦ crees que vino?
Incluso el distraido Rodrigo entendio.
Cada vez que Morgan regresaba a casa y se enfrentaba a su padre y madrastra, estaba de mal humor ocho de cada diez
veces. Venia a beber porque estaba de mal
+15 BONOS
La rci¨¦n de Morgan con su familia siempre habia sido tensa. Solo mejoraba un poco cuando Cira mediaba. Esta vez, sin
Cira, se podia imaginaro habia sido cena.
Morgan solo vino a tomar una copa y tenia mas asuntos pendientes, asi que no se qued6 mucho tiempo. Al levantarse, tocd el
hombro de Enrique, salud¨¦ a Ramon con manoo despedida y se fue.
Ramon agit6 su copa de vino: -Escuch¨¦ que su familia quiere que se case pronto y tenga un hijo.
Enrique se rid: -; Tu padre piensa que,o no le gusta su hijo, mejor pone sus esperanzas en su nieto
Ramon se encogi¨¦ de hombros. No sabia qu¨¦ pensaba el padre de Morgan, pero estaba seguro de que Morgan no aceptaria.
Rodrigo, por otrodo, dijo: -; Casarse? Si fuera yo, jme encantaria!
mafiana siguiente, Cira recibid el vestido que Rodrigo le habia enviado.
Era un vestidorgo de tirantes, de color purpura oscuro con escote profundo y espalda descubierta, muy sensual, y no el estilo
que Cira solia llevar.
ele
Cira tenia un rostro hermoso y seductor, pero su personalidad no era mativa, y su vestimenta diaria era mas convencional.
Aun asi, se lo puso.
Como pafiante, no queria ir en contra de los deseos de los demas. Si el vestido que e eligiera nobinaba con el
suyo, podria ser un desaire.
Rodrigo era el protagonista de noche y estaba muy ocupado. Por eso, cuando dijo que iria a recoge, Cira rechaz6 oferta,
diciendo que podia ir por su cuenta. Rodrigo no insistid.
Cira se cambi¨¦ el vestido y se maquill¨¦, poni¨¦ndose un abrigo sobre el vestido y tomando un taxi a casa de Valbuena.
Al bajar del taxi, se quito el abrigo y lo dejo en el guardarropa para recogerlo mas tarde.
Sac¨¦ su tel¨¦fono movil para enviarle un mensaje a Rodrigo, dici¨¦ndole que estaba en entrada. Rodrigo le pidid que esperara
un momento, que saldria a recibi.
Cira esper6 primero.
+15 BONOS
Mientras esperaba, paso un coche. Cira estaba en su camino, asi que se movid a undo, pero ventani del coche se baj¨¦,
revndo el rostro inocente de Ke.
-Hermana Cira, nos encontramos otra vez.
E habia venido con Morgan esa noche.
Morgan, sentado a sudo, mir6¨¦ hacia afuera con indiferencia, escaneando el cuerpo de Cira y deteni¨¦ndose en su escote
ligeramente expuesto.
Una expanse de piel ncao el jade, una curva que invitaba a imaginacion.
Como Rodrigo habia dicho, Cira tenia un cuerpo envidiable: pecho, cintura, piernasrgas y delgadas, parada alli bribao
si fuera luminosa.All rights ? N?velDrama.Org.
Una verdadera belleza entre los mortales.
El color de los ojos de Morgan se oscurecid.
Despu¨¦s de seguirlo durante tres afios, Cira conocia bien esa mirada en ciertos momentos.
Ahora, ¨¦l descaba.
CapÃtulo 32
Cap¨ªtulo 32
Capitulo 32
Cira disimdamente se apartd, alejandose de mirada de ¨¦l.
Justo cuando Rodrigo sali¨¦ a recibi, Cira se fue con ¨¦l.
La espalda de e estaba expuesta, revndo su piel, delicadeza de su cintura y su andar elegante, atrayendo
silenciosamentes miradas.
Ke no pudo evitar notar mirada de Morgan y bajo vista hacia si misma.
E tambi¨¦n era delgada, pero de una manera que carecia de atractivo, lo que amablemente se podria describiro juvenil.
El vestido que Morgan le habia regdo era de un estilo juvenil de una marca de alta costura, con hombros descubiertos y
decorado con diamantes y flores, tambi¨¦n tenia un aire et¨¦reo.
Al principio le parecid hermosa, pero cuandoparo con Cira, le vino a mente pbra sosa.
Especialmente al ver el destello de deseo en los ojos de Morgan, un deseo de un hombre hacia una mujer, no pudo evitar
apretar susbios.Content provided by N?velDrama.Org.
E dijo en voz baja: Ese dia, hermana Cira dijo que e y el joven Su solo eran amigos, , pero su vestido no es de pareja
con el de ¨¦l?
-Probablemente -respondi¨¦ Morgan indiferente.
Ke dijo suavemente: -Hermana Cira, te ves muy hermosa.
Morgan mir¨¦, entendiendo los pensamientos de joven, y dijo casualmente: -Es demasiado vulgar, para una chica, pureza
es mejor.
Ke sonri¨¦ agradecida, mostrandose inocente y simple.
E sabia que Morgan valoraba su pureza.
Lo que Morgan maba vulgar, en los ojos de otros era extremadamente atractivo.
Cuando Cira apareci¨¦ en ¨¦l salon, captur¨¦ atenci¨¦n de todos los invitados, sin
exagerar.
Rodrigo, vi¨¦nd ser el objeto de envidia y admiraci¨¦n de otros hombres, se sintid orgulloso y le dijo directamente a Cira: -Cira,
jrealmente eres mujer mas hermosa que he visto!
Cira sonrid: -No me elogie demasiado, Rodrigo.
15 BONOS
-Lo digo en serio, mira, desde que entraste, todass miradas estan sobre ti dijo Rodrigo, pensando que e carecia de
confianza, quizas porque Morgan habia dejado por Ke, y continud hando sin parar.
¡ªNo te sientas menos hermosa solo porque Morgan termin6 contigo y ahora esta con Ke, cada uno tiene sus gustos... ch,
espera, los gustos de Morgan siempre han sido consistentes, siempre le han gustados chicas delicadas y dependientes, que
no saben hacer nada, puras e ingenuas, jaja, bastante tipico de un hombre, gno?
Cira se detuvo un momento, recordando su tiempo con Morgan.
En aquel entonces, ¨¦l solia lleva a todo tipo de reuniones y eventos, tanto publicoso privados.
No recordaba desde cuando, peros ocasiones en que llevaba se habian vuelto cada vez menos frecuentes, hasta que
eventualmente dej¨¦ de lleva port
completo.
Hasta los ultimos meses, no lo trajo en absoluto, y luego, Luego, Ke apareci¨¦ a sudo.
Entonces, dejo porque ya no era pura, delicada, dependiente?
Cira forz6 una sonrisa, no se sentia triste ni dolida, solo le parecia ridiculo.
No era que le faltara confianza, simplemente no le importaba tanto su aparienciao Rodrigo creia, por lo que reion¨¦ con
indiferencia ante admiraci¨¦n de
los demas.
E cambio el tema sin hacer ruido: -Rodrigo, gpor qu¨¦ no vamos a brindar con los invitados?
-ro, ro, ti sabes mas de estas cosas, yo no tengo idea, necesito que me ensefies hoy.
Cira, naturalmente experta en estos asuntos, le aconsejaba a Rodrigo sobre qu¨¦ hacer y decir, manejando todo el evento con
una etiqueta impecable. Al haber trabajado en el Grupo Nub¨¦ Celeste durante tres afios y conocer a muchas personas, tambi¨¦n
pudo presentar a Rodrigo a varios contactos.
Los padres de Rodrigo, observando desde lejos, asintieron satisfechos.
Los clientes estaban confundidos, 4c¨¦mo Cira habia terminado aldo de Rodrigo?
secretaria Lopez se cambio a trabajar para familia Valbuena?
Cira respondio con propiedad: -No, soy amiga de Rodrigo, vine a celebrar su
+15 BONOS
-Ya veo.
Rodrigo, mirando a Cira, se sintld ain mas atraido por e, preocupado de que tuviera hambre, llev¨¦ aer, bloqueandos
bebidas de otros para que no bebiera demasiado, preocupado de que se sintiera mal.
Hacia mucho tiempo que nadie bloqueaba bebidas por e.
Cira no pudo evitar sourefr: -Gracias, Rodrigo.
Amitad del banquete, Cira quiso ir al bafio, y Rodrigo amablemente guid, diciendo que esperaria por e para regresar
juntos.
Sin embargo, cuando Cira salid, Rodrigo ya no estaba alli.
Cira penso que Rodrigo no era el tipo de persona que diria que esperaria y luego dejaria ntada, asi que mientras
caminaba, miraba a su alrededor.
jDe repente!
Alguien agarr¨¦ su brazo y, antes de que pudiera reionar, fue arrastrada a un pequefio y oscuro cuarto de almacenamiento.
Su corazon salt6 y, jpor instinto, quiso gritar!
CapÃtulo 33
Cap¨ªtulo 33
Capitulo 33
Al siguiente segundo, el hombre con un aura dominante se presiono contra e.
-~A qui¨¦n buscabas? ,A Rodrigo? No sabia que tu rci¨¦n con ¨¦l era tan buena. ¡é Cuanto tiempo has estado en contacto con
mis espaldas? gEh?
-g..-Sefior Vega? -Cira estaba atin conmocionada.
Los ojos de Morgan en oscuridad eran sombrios: -Si.
Cira se rj¨¦ ligeramente, pero pronto se tenso de nuevo, resistiendo: -Sefior Vega, su¨¦ltame.
-gTe interesa Rodrigo? -Morgan conocia demasiado bien; al ve sonreirle a Rodrigo, sabia que no era totalmente indiferente
hacia ¨¦l.
Cira ignor¨¦ sus pbras y lucho en silencio. E solo pensaba que Rodrigo tenia una inocencia encantadora.
Morgan, con tono burl¨¦n, arrastr¨¦ a ventana del cuarto de almacenamiento y abrid una rendija: Mira por ti misma.
Cira mir¨¦ instintivamente hacia afuera.
Vio a Rodrigo en el jardin trasero, presionando a una mujer contras rocas, mientras e gemia con pasion.
En el breve tiempo que e fue al bario, ¨¦l ya estaba con otra mujer.
glnocencia encantadora? Una ilusion. Esta era verdadera cara de un joven de alta sociedad.
Cira se sintid asqueada, apartando mirada y finalmente encontrando oportunidad de empujar al hombre.
-Usted piensa demasiado. No tengo inter¨¦s en Rodrigo, solo vine porque ¨¦l me ayud6 una vez. Lo que ¨¦l haga no tiene nada
que ver conmigo.
Despu¨¦s de har, dio un paso para salir, pero antes de que pudiera tocar manija de puerta, el hombre presiono contra
la pared.
Cira realmente estaba enojada, pero antes de que pudiera reprenderlo, losbios de Morgan se apoderaron ferozmente de los
suyos.
Era agresivo, sin contenerse, su mano se deslizaba desde su omdto hasta curva de su cintura, su piel bajo el tacto era
fresca, casio gtina.
Cira se qued6 atonita, jluego furiosa!
Pg
+15 BONOS
Intento empujar su pecho, pero ¨¦l era inamovibleo una montafia. Cambi¨¦ de empujar a arafiar, rascando su piel a trav¨¦s de
la camisa y en parte trasera de su cuello.
-Morgan
Morgan levant¨¦ el dodillo de su vestido, y Cira, encontrando fuerzas de alguna parte, finalmente lo empujo.
-j;Su¨¦ltame!All rights ? N?velDrama.Org.
Morgan retrocedi¨¦ dos pasos, chocando con un armario detras de ¨¦l, provocando un sonido sutil.
Justo en ese momento, alguien paso por fuera, escuchando el ruido y se acerco curiosamente: -;Hay alguien ahi dentro?
La ira de Cira se transform¨¦ instantaneamente en nerviosismo. Si alguien veia con Morgan en el cuarto de almacenamiento,
no podia imaginar los rumores que surgirian. No queria que, incluso despu¨¦s de haber dejado el Grupo Nube Celeste,
circran escandalos sobre e y el presidente.
Se qued6pletamente inm¨¦vil, incluso conteniendo respiracion.
En el estrecho espacio, reinaba un silencio absoluto.
Morgan se toc¨¦ el cuello, pensando si esta mujer habiaido el corazon de un oso y vesic de un leopardo para
atreverse a arafarlo.
La persona fuera intento girar manija de puerta, pero estaba cerrada por dentro y, al no escuchar mas ruidos, murmur¨¦ algo
yse alejo.
Cuando se fueron, el cuerpo tenso de Cira finalmenteenz6 a rjarse.
Tras este incidente, Morgan tambi¨¦n perdi el inter¨¦s, arrendose su traje.
Cira tom6 una profunda respiracion para calmarse y luego hablo: -, Qu¨¦ esta haciendo, sefior Vega? Pens¨¦ que no le gustaban
las mujeres de mi tipo. g~Cdmo puede ser impulsivo con alguien que no le gusta? ¡éNo es eso una falta de estilo? Como si un
animal solo pensara con parte baja del cuerpo.
-4Me estas insultando?
Solo le recuerdo al sefior Vega que tenga en cuenta su posici¨¦n.
Morgan se limpio elpizbial de su boca y dijo lentamente: -Yo decido qu¨¦ tipo me gusta, secretaria Lopez, no trates de
entenderme demasiado.
-Bien, entonces le pido al sefior Vega que se controle. No permita que vuelva a
la policia despu¨¦s de decir esto, Cira abrid rapidamente puerta y sall¨¦. No fue al salon de banquetes, sino que regres al
bafio.
15 BONOS
Sev6 losbios con agua, frotandolos con fuerza para eliminar cualquier rastro- del hombre, y, incapaz de contener su ira,
finalmente maldijo en voz baja.
-jBastardo!
Cira suspir6, arrendose el vestido que se habia desordenado un poco, abri¨¦ su bolso para retocarse elpizbial. Y despu¨¦s
de unos minutos para calmarse, regres6 al salon de banquetes cuando parecia estarpletamente bien.
En ese momento, Rodrigo atin no habia regresado al salon, y tampoco se sabia donde estaba Morgan.
Cira mir¨¦ alrededor, pero al no encontrarlos, decidid no preocuparse mas y se dirigid a una esquina tranqu, pensando en
decirle a Rodrigo que se iria tan prontoo apareciera.
Sin embargo, antes de que Rodrigo llegara, escuch¨¦ identalmente a dos invitados hando mientras pasaban por sudo.
Es raro ver a Carlos con un semnte tan sombrio, no tengo idea de qu¨¦ Morgan podria haber dicho....
Cira se sorprendio y pregunto instintivamente: -; Qu¨¦ le pasa a Carlos?
+15 BONOS
CapÃtulo 34
Cap¨ªtulo 34
Capitulo 34
El invitado se detuvo, reconociendo a Cir
: jAh, secretaria Lopez! , Todavia no lo sabes? jHace un momento, el presidente y el
sefior Vega casi empiezan una pelea publica!
Cira se qued6 at¨¦nita. gCdmo era posible? Morgan era una persona tan calmada, ¡é c¨¦mo podria pelear con su padre en publico
durante una fiesta ajena?
-gEn serio?
Otro invitado intervino rapidamente: No, no, ¨¦l esta exagerando. En realidad, solo estaba molesto, no hubo pelea.
-Ahi, en ese
lugar, el presidente estaba hando con una secretaria. Mientras haban, llego el sefior Vega, protegi¨¦ a secretaria detras
de ¨¦l y le respondi¨¦ algo al presidente, cuyo rostro se oscureci¨¦ en el acto..
-Por suerte, el viejo sefior Valbuena intervino a tiempo, Ilevando conversaci¨¦n a otro lugar. No sabemos qu¨¦ paso despu¨¦s.
Cira frunci¨¦ ligeramente el cefio.
El invitado sondeo: ¡ªSecretaria Lopez, usted es persona mas cercana al sefior Vega, cu¨¦ntenos, esa secretaria... ges en
realidad su novia? 4Es por eso que se enfrent¨¦ a su padre, porque Carlos no acepta?
Probablemente era asi.
De lo contrario, gpor qu¨¦ mas Morgan mostraria tal actitud hacia su padre? La Ultima vez que fue a cenar a casa de los Vega, el
tono del padre de Morgan ya indicaba que no le gustaba Ke.
Cira forz¨¦ una sonrisa.
El invitado dijo: -Secretaria Lopez, deberia ir a ver qu¨¦ esta pasando arriba. El presidente Carlos parece realmente enojado esta
vez.
Cira dudo.
Aunque no queria involucrarse mas con Morgan, los padres de Morgan siempre habian sido buenos con e. El afio pasado,
durantes vacaciones en Fiji, incluso le enviaron una caja de cangrejos grandes y le daban regalos para el Afio Nuevo. Sus
propios padres nunca se habian preocupado tanto por e.
Ademas, el padre de Morgan tenia hipertension...
Por conciencia, finalmente subi¨¦s escaleras.
+15 BONOS
Intent6 empujar su pecho, pero ¨¦l era Inamovibleo una montaria, Cambid de empujar a arafiar, rascando su piel a trav¨¦s de
la camisa y en parte trasera de su cuello.
Morgan...
Morgan levant¨¦ el dodillo de su vestido, y Cira, encontrando fuerzas de alguna parte, finalmente lo empujo.
-Su¨¦tamel
Morgan retrocedi¨¦ dos pasos, chocando con un armario detras de ¨¦l, provocando. un sonido sutil.
Justo en ese momento, alguien paso por fuera, escuchando el ruido y se acerco curiosamente: {Hay alguien alii dentro?
La ira de Cira se transform¨¦ instantaneamente en nerviosismo. Si alguien v con Morgan en el cuarto de almacenamiento,
no podia imaginar los rumores que surgirfan. No queria que, incluso despu¨¦s de haber dejado el Grupo Nube Celeste,
circran escandalos sobre e y el presidente.
Se qued6pletamente inm¨¦vil, incluso conteniendo respiracion.
En el estrecho espacio, reinaba un silencio absoluto.
Morgan se toc¨¦ el cuello, pensando si esta mujer habiaido el corazon de un oso y vesic de un leopardo para
atreverse a arafarlo.
La persona fuera intento girar manija de puerta, pero estaba cerrada por dentro y, al no escuchar mas ruidos, murmur¨¦ algo
y se alejo.
Cuando se fueron, el cuerpo tenso de Cira finalmenteenz6 a rjarse.
Tras este incidente, Morgan tambi¨¦n perdi¨¦ el inter¨¦s, arrendose su traje.
Cira tom6 una profunda respiracion para calmarse y luego hablo: -; Qu¨¦ esta haciendo, sefior Vega? Pens¨¦ que no le gustaban
las mujeres de mi tipo. g~C¨¦mo puede ser impulsivo con alguien que no le gusta? ¡éNo es eso una falta de estilo? Como si un
animal solo pensara con parte baja del cuerpo.
-4Me estas insultando?
-Solo le recuerdo al sefior Vega que tenga en cuenta su posici¨¦n.
Morgan se limpio elpizbial de su boca y dijo lentamente: -Yo decido qu¨¦ tipo me gusta, secretaria Lopez, no trates de
entenderme demasiado.
-Bien, entonces le pido al sefior Vega que se controle. No permita que vuelva a
*IS MAYA
Al llegar, descubrid que Morgan, Ka, Rodrigo y los padres de Rodrigo estaban alli, y nadie parecia de buen humor.
Cira no estaba segura de cual era el tema de conversaci¨¦n en ese momento ni de situacion, y estaba pensando en si de
preguntar o no.
Pero en el siguiente momento, vio a Morgan arrastrar a Ke hacia si con una risa fria.
Su tono era frio pero resonante: -Si quieren que me case, esta bien, pero novia sera e. Si ustedes aceptan, podemos
celebrar boda de inmediato, y tendran un nieto antes de fin de afio.
jEsta deracion sorprendio a todos los presentes!
Cira sinti¨¦ un zumbido en sus olidos, muy molesto,
Carlos golpeo su taza de t¨¦ en mesa con ira:-;Desvergonzado! jNo te atrevas!
-~No es eso lo que insinda indirectamente, queriendo que me case pronto y produzca un heredero para familia Vega y el
Grupo Nube Celeste? Aqui esta mi elion, gno esta satisfecho?
Carlos grito: -10ulero que te cases, pero no con esas mujeres de dudosa reputaci¨¦n! No te obligo a rcionarte con damas de
alta sociedad, pero si te casas, jdebe ser con Cira!
Cira, que apenas estaba recuperandose del shock, se sobresalt6 de nuevo con esas pbras.
Morgan le ech¨¦ un vistazo, sin emoci¨¦n ni vion: -, E? No me interesa.
Cira no mostr¨¦ ninguna emoci¨¦n.
Esas pbras no le gustaron a Rodrigo: -Hermano, no estoy de acuerdo con eso. jCira es estupenda! Si tu no valoras, jyo si!
Se volted de inmediato. -Papa, mama, 4no querian que encontrara una nuera capaz? La he encontrado, es Cira!
Cira estaba genuinamente atonita: -; Qu¨¦?!
Rodrigo abrazo por los hombros:-Miren, incluso el tio Carlos le gusta Cira. Definitivamente e es Indicada. ; Qu¨¦ tal si hoy
celebramos una dobleContent provided by N?velDrama.Org.
felicidad?
-jMorgan se casa con Ke, y yo con
CapÃtulo 35
Cap¨ªtulo 35
Capitulo 35
En ese momento, todass miradas se centraron en Cira, a quien Rodrigo habia destacado.
De pie en su elegante vestidorgo de color purpura oscuro, Cira parecia una estatua exquisita con una expresion algo vacia.
Los padres de Rodrigo estaban realmente satisfechos con Cira, especialmente despu¨¦s de vero manejabas
interiones sociales y los negocios con Rodrigo esa noche.
Eran conscientes de que Rodrigo no estaba hecho para los negocios, por lo que encontrar una esposa con habilidades en ese
ambito siempre habia sido su
principal requisito para una nuera.
Habian escuchado que el origen de Cira no era distinguido, pero eso no les
importaba. Pensaban que seria mas facil manejar a alguien de origen humilde, en lugar de preocuparse por que e pudiera
usar empresa para beneficiar a su familia de origen.
Con este pensamiento, madre de Rodrigo se acerc¨¦ y tom mano de Cira con una sonrisa amable: -Si, si, tambi¨¦n creo
que Cira es una buena elion.
Cira retir¨¦ su mano rapidamente.
La madre de Rodrigo se sorprendio.
Cira apretd losbios, diciendo con calma: Sefiora Valbuena, no se confunda, Rodrigo solo estaba bromeando. Somos solo
amigosunes, nada que ver con matrimonio 0promiso.
Rodrigo se impaciento: -jCira!
Cira fue directa: -Realmente lo siento, Rodrigo, pero solo te considero un amigotn, nada mas.
-4 Qu¨¦ importa si antes no habia sentimientos? ; Qu¨¦ tal siienzas a tenerlos ahora? -Rodrigo se mostr¨¦ obstinado. jNo me
importa! jTe quiero a ti! ;Debes casarte conmigo! jHoy es mi cumpleafios, yo decido!
Cira respondi¨¦ seriamente: -,No es eso una especie de coerci¨¦n, Rodrigo?
Rodrigo protesto: -|Entonces sera coercion!
El padre de Rodrigo penso mas profundamente.
Cira era ramente alguien a quien familia Vega valoraba. Incluso si Morgan
5 BOURA
de rci¨¦n privilegiada con familia Vega,o una concubina o amante. No era raro ver poligamia en familias ricaso
familia Torres, donde esposas y concubinas convivian.
No podianpetir con familia Vega por una mujer.Published by N?v''elD/rama.Org.
Ast que con un tono neutral, dijo: Rodrigo, basta, deja de hacer tonterias. Si sefiorita Lopez no te quiere, no puedes forza.
Carlos mir¨¦ a Morgan y resoplo: -No tienes buen gusto, pero hay quienes si lo
Henen.
Morgan permaneci¨¦ inexpresivo, con su perfil tenso y frio.
Carlos sopes6 situacion, enderezo su taza de t¨¦ volcada y de repente dijo: Cira, si te casas con familia Valbuena, jte dar¨¦
una dote!
Cira protest¨¦ rapidamente:
Presidente Vega!
La madre de Rodrigo intervino:-;Ah! Rodrigo puede ser un poco infantil y directo, pero se ve que es de buen corazon, gno es
asi? Ademas, es un hombre apuesto y nuestra familia tiene un buen nombre en ciudad de Sherdn. Un matrimonio con
nosotros no seria un mal trato para ti, gverdad, sefiorita Lopez?
jPor supuesto que no! Cira replic¨¦: -Sefiora Valbuena, realmente no....
-jCiral-Carlos interrumpl6,enzando a empareja con Rodrigo. Rodrigo tambi¨¦n es alguien a quien he visto crecer, y seria
una buena eli6n.
La madre de Rodrigo agrego: -Ademas, el amor puede cultivarse. {Qu¨¦ tal si primero seprometen? Despu¨¦s de
comprometerse, pueden desarror sus sentimientos y luego celebrar boda,
Rodrigo se emociond
sorpresa para todos!
-jPerfecto! Ya que hay tanta gente aqui esta noche, anunciemos elpromiso ahora mismo. jSera una
Nadle pregunto si Cira estaba de acuerdo, o mas bien, a nadie parecia importarle su opini¨¦n. Continuaron hando uno tras
otro, sin darle oportunidad de Interrumpir, jy Rodrigo arrastr6 para anunciar noticia!
Cira tropezo al ser arrastrada.
Cuando Rodrigo y su madre estaban emocionados, e no pens6 mucho al respecto; simplemente/rechazaria idea. Pero
cuando Carlos tambi¨¦n se involucr6, sinti¨¦ un panico abrumador, o si su persona y destino estuvieran fuera de su control!
Crefa que con una s pbra de ellos, su nombre podria aparecer en un
CapÃtulo 36
Cap¨ªtulo 36
Capitulo 36
Rodrigo sali¨¦ por puerta con el pie dntero, y su pie trasero estaba frente a los invitados en el salon de banquetes de
nta baja, arrastrando algunas
pbras en ingl¨¦s que no sabia mucho.
-jLadies and gentlemen! jTengo un anuncio muy importante que hacer! ; Escuchen bien! Cira y yo...
Cira, con una fuerza que no sabia de donde provenia, se agarr¨¦ del marco de puerta, resistiendo ser arrastrada por ¨¦l, jy con
la otra mano lo empuj¨¦ con fuerza!
Sorprendido, Rodrigo cay6 sentado en el pasillo afuera, casi de cabeza, provocando un alboroto entre los invitados abajo,
quienes se pusieron de puntis para ver qu¨¦ estaba pasando.
Cira retrocedi¨¦ rapidamente dos pasos, sin salir de habitacion, evitando ser vista por los invitados.
Se calm6 por un momento y luego dijo rapidamente y con voz baja: j|Las bromas de Rodrigo deben tener un limite!
-Ni siquiera somos tan cercanos, har de matrimonio es atin mas ridiculo. No quiero casarme contigo, no tengo ningun inter¨¦s
en ti. Sino entiendes esto, puedo salir y decirlo de nuevo frente a todos.
Esta actitud realmente avergonzo a familia Valbuena.
Rodrigo se levanto¨¦ del suelo y trat6 de agarra: -TU
Cira retrocedi¨¦ rapidamente para evitarlo, sdlo medio paso atras, su hombro golped a persona detras de e,
inconscientemente gird cabeza.
Morgan se puso dnte de Rodrigo, diciendo: -~No es suficiente vergtienza hasta ahora?
Carlos se burld: -;No es que Cira no te gustaba? Entonces, gqu¨¦ te importa con qui¨¦n se case?
Rodrigo murmur¨¦: -jExacto! Morgan, dijiste que te casarias con Ke, entonces d¨¦jame a Cira. Uno para cada uno, qu¨¦ justo.
Uno para cada uno. Cita trag6 saliva, ioda, y pregunto: -; Qu¨¦ me consideras tu? Una col en el mercado?
Eh tu... Rodrigo iba a discutir, pero Morgan interrumpid friamente: Sigue
? FIK BONOS
Rodrigo no se dio por vencido, y Morgan mir¨¦ por encima del hombro a Cira y luego a su padre, diciendo: Aunque no me guste
como mi esposa, e sigue stendomia. En su vida, para casarse o cualquier otra cosa, necesitara mi aprobacion.
Mas que el miedo a ser contrda en su matrimonio,s pbras de Morgan,o uma prisi¨¦n, amenazando con encerra
indefinidamente, realmente. aterrorizaron a Cira.
E frumels losbios:
Si no recuerdo mal, firm¨¦ un contrato de trabajo de tres afios con el Grupo Nube Celeste, no me vendi a ti, sefior Vega. No te
confundas.
No podia quedarse mas tiempo.
Cira mantuvo su dignidad hasta el final: Rodrigo, muchas gracias por
Invitarme a tu flesta de cumpleafios. No tuve tiempo de desearte feliz cumpleafios.
Rodrigo sourl¨¦ torcidamente: -Entonces t...
Cira dej¨¦s cosas atin mas ras: -Antes de venir, ya habiamos acordado que despu¨¦s de esta flesta estariamos a mano. Lo
que significa que ya no tendr¨¦ mas tratos contigo. Me voy ahora. Lo slento.
Dicho esto, paso por detras de Morgan, esquivando mano de Rodrigo, y bajo rapidamentes escaleras con cabeza gacha.
Ignorandos miradas curiosas y inquisitivas de los invitados, paso directamente por s de banquetes, sall¨¦ de mansi¨¦n
de Valbuena y se puso su abrigo.
Justo habia un taxi dejando a un pasajero aldo del camino, e se apresur¨¦ a entrar en el asiento trasero y dio el nombre de
un parque.
El taxi se alej¨¦ rapidamente, dejando mansion muy atras.
Solo entonces, Cira solt¨¦ el allento que habia estado conteniendo por tanto. tempo, que cast le costo vida.
Cerr¨¦ los ojos, tratando de calmarse, ys pbras de Morgan volvieron a su
mente.
Aunque ya estaba cansada y decepcionada de ¨¦l, sin esperanzas, ese momento. todavia le doll¨¦ el coraz¨¦n.Published by N?v''elD/rama.Org.
De repente entendio por qu¨¦ Morgan habfa actuado asi en el trastero... Quizas porque hacia mucho que no vivia una vida
normal?
CapÃtulo 37
Cap¨ªtulo 37
Capitulo 37
Morgan realmente no era una persona que jugara con los sentimientos de otros; al menos durante los tres afios que e estuvo
a sudo, ¨¦l solo tenia ojos para e.
Ahora, ¨¦l respeta tradicion de Ke de no tener rciones sexuales antes del matrimonio, por lo que su Unica opci¨¦n para
satisfacer sus necesidades era e, una herramienta.
E recordaba cuando ¨¦l elogiaba tradicidn de Ke, enfatizando que provenia de una familia con buena educaci6n.
Asi es, en su mente, e no era una chica de buena familia; de lo contrario, no habria estado con ¨¦l! durante tres afios sin un
compromiso formal, para luego ser descartadao un trapo.
Afortunadamente, e lo dej¨¦ primero, sin interferir en su matrimonio y formacion de una familia.
Formar una familia...
Cira, sin poder evitarlo, tocd su vientre. El dolor en su coraz¨¦n se extendid hasta sus ojos, ysgrimasenzaron a caer.
E probo el sabor amargo de esa realidad.
Morgan llev¨¦ a Ke de vuelta a suplejo residencial, yo siempre, le advirti
temprano.
: Ten cuidado en el camino, ve a dormir
Ke, obediente, asintid lentamente, se desabrocho el cintur¨¦n de seguridad, abri¨¦ puerta del coche y sac¨¦ un pie. Se mordi¨¦
elbio inferior, mirandolo con incertidumbre.
-Sefior Vega, una des fars delplejo esta rota y esta muy oscuro. Tengo un poco de miedo, ,podrias pafiarme
adentro?
Morgan, distraido, pregunto: -;Solo quieres que te parie?
Las mejis de Ke se sonrojaron: -Es muy tarde, sefior Vega, y debes estar cansado de conducir. , Qu¨¦ tal si... esta noche...
E insinuaba algo mas.
Morgan mir¨¦: No dijiste que tu madre te ensefid a no ser demasiado intima con los hombres tan facilmente?
+15 BONOS
Ke, con voz baja, respondio: -Pero, ?no dijiste que te casarias conmigo? Entonces no seria algo casual.
Morgan simplemente observaba, dejand con una sensaci¨¦n de inseguridad. E habia insinuado anteriormente que no era
facil, para construir una imagen de si misma. Pensaba que a los hombres les atrae lo inalcanzable.
Pero esa noche, sentia que si no hacia algo mas, perderia a este hombre... a pesar de que ¨¦l acababa de anunciar
publicamente su intencidn de casarse con e.
-Sefior Vega, yo...
Morgan, indiferente, dijo: -Entra. Si esta oscuro, usa una linterna. Mafiana mandar¨¦ a alguien a arrer luz.
Ke baj¨¦ cabeza y murmur un si, sin atreverse a decir mas.
Salio del coche y cerr¨¦ puerta.
Morgan no se fue de inmediato, baj¨¦ ventani del coche, encendi¨¦ un cigarrillo, dio unas cdas, pero atin se sentia
insatisfecho... decidi¨¦ ir a tomar un par de copas.
Ramon estaba de viaje de negocios, por lo que no habia ido a fiesta de
cumpleafios de Rodrigo esa noche. m6 a Enrique.
Enrique simplemente no le gustaba ese tipo de ambiente y por eso no habia ido.
-4Vienes a tomar algo?
. Esta bien, vayamos a Pcio del Oeste.
-Esta bien.
Pcio del Oeste su lugar habitual de reunion, tambi¨¦n propiedad de su grupo de amigos.
Enrique lleg6 primero, pidi¨¦ algunas chicas para pafiarlos con bebida. Cuando Morgan lleg6, se sentd directamente en
un sofa individual, conocedor de sus res. Las chicas no se atrevieron a acercarse a molestarlo, solo se limitaron a servirle
bebida.
Enrique,iendo uvas,ent¨¦: -Luis tambi¨¦n deberia estar de regreso pronto, no? Ha estado fuera por mas de un mes.
Morgan respondio con indiferencia: ¡ª Pronto.
Enrique sonrid: -Ya me enter¨¦ de lo del cumpleafios. 4 Qui¨¦n te tiene molesto ahora? ,Tu padre? ,Rodrigo? 40 secretaria
Lopez?
+15 BONOS
Morgan lo mir¨¦: -~Rodrigo te lo dij
-ro, dijo que le quitaste a su mujer, y llor¨¦ durante media hora.
Morgan sonri¨¦ con desd¨¦n: -¡é Qui¨¦n le quito a qui¨¦n? Si ¨¦l se atreve a poner sus ojos en Cira, ya es bastante que no lo haya
castigado, considerando que nos
conocemos.
Enrique asintid, sonriendo, entendiendo situaci¨¦n. Encendio un cigarrillo, y una des chicas se acerc¨¦ con un encendedor
para ayudarlo.Content provided by N?velDrama.Org.
-Dale uno a nuestro sefior Vega tambi¨¦n, para que se calme. No vale pena enojarse con Rodrigo, es un tonto. Si no fuera asi,
sus padres no estarian tan ansiosos por encontrarle esposa.
La chica cogid pitillera y, con cuidado, se acerco a Morgan con un cigarrillo.
Enrique dijo: Simplemente no esperaba que tu padre apreciara tanto a Lopez, hasta el punto de ofrecer una dote... Morgan,
realmente no necesitas enfrentarte directamente con ¨¦l. Ya que le agrada, simplemente casate con e, despu¨¦s de todo, no te
impide seguir con Ke. Aprende de mi padre, una esposa y una concubina, manejandos rciones perfectamente bien.
Morgan frunci¨¦ el cefio, apart¨¦ mano de chica y dijo con impaciencia: Sucia. Largate.
La chica, asustada, palideci¨¦ y dej¨¦ caer el cigarrillo, alejandose rapidamente.
Enrique, pensativo, agrego: -Pero si no estas dispuesto a que Ke sea concubina, tendras que negociar con tu padre. Dile
que estas dispuesto a cumplir con sus deseos y tener un hijo con Lopez, pero a cambio, Ke debe ser aceptada en familia.
415 BONOS
CapÃtulo 38
Cap¨ªtulo 38
Capitulo 38
Morgan finalmente no dijo si aceptaria o no sugerencia de Enrique. Continuaron bebiendo hasta madrugada antes de
dispersarse.
Enrique decidi¨¦ dormir directamente en Pcio del Oeste. Morgan, que le pare sucio, pidi¨¦ a los sirvientes que lo llevaran de
regreso a Costa Be en su coche.
En ese momento, ¨¦l ya estaba bastante ebrio, caminando con inestabilidad. Un sirviente lo ayud6 cuidadosamente a subirs
escaleras y Morgan se dirigid al sofa, recostandose a medias y sosteniendo su sien dolorida,
El sirviente, preocupado por lo que podria pasarle a Morgan despu¨¦s de irse y temiendo no poder explicar su responsabilidad,
dudo y pregunto.
-Sefior, gnecesita que me a su nifiera para que lo cuide? ¡éO donde esta su medicina para resaca? ,Puedo ir a busca
para usted?
Morgan, molesto por insistencia, frunci¨¦ el cefio y le entreg6 su tel¨¦fono: ma a Cira Lopez, que venga aqui.
El sirviente, tomando coraje, busc¨¦ en sus contactos y encontr¨¦ a Cira Lopez, mando al numero.
Nadie contest¨¦ primera mada. Ya eran casis dos de madrugada y probablemente e estaba dormida.
El sirviente intento de nuevo. Justo cuando el tono de mada estaba a punto de terminar, finalmente fue contestado.
La voz de mujer al otrodo sonaba confusa, ramente habia sido despertada. de su suefio.
-4Qui¨¦n es? -pregunto mujer con voz somnolienta.
El sirviente respondi¨¦ rapidamente: -H, ,es Cira Lopez? El serior Vega ha bebido demasiado y ahora esta en Costa Be. El
quiere que venga.
Hubo un momento de silencio, Cira mir¨¦ panta del tel¨¦fono.
Era Morgan.
Habia contestado mada por costumbre, sin ver qui¨¦n era.
E se quedo en silencio, sin hacer ruido durante un minuto.
El sirviente intento nuevamente: -Sefiorita Lopez, ~me escucha?
En el siguiente segundo, mada se cort¨¦.
+15 BONOS
El sirviente se qued6 at¨¦nito y volvid a mar, pero esta vez el sistema indicd que otra parte estaba ocupada...
Mir¨¦ a Morgan con iodidad, trag6 saliva y tartamudeo: -Sefior Vega, sefiorita Lopez... parece que no quiere venir.
Morgan levant¨¦ lentamente los parpados, sus ojos eran frios y peligrosos,o los de una bestia.
El sirviente, sintiendo un escalofrio, estaba a punto de explicar cuando Morgan, con una voz baja e impaciente, dijo: -Vete.
El sirviente se apresuro a salir.
Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Cira no podia dormir, sinti¨¦ndose frustrada y sofocada.
Despu¨¦s de todo lo que habia pasado, ¡écdmo podia ¨¦l todavia tener el descaro de ordenarle que lo cuidara?
~Por costumbre?
En el pasado, cuando ¨¦l bebia demasiado o tenia algtin problema de salud, e siempre encontraba una solucion, incluso si
estaba en otra ciudad por trabajo, y regresaba a verlo tan prontoo terminaba subor.
Ahora, al recordar, se daba cuenta de lo ciega que habia estado.
Era ridiculo y barato.
mafiana siguiente, Ciraenzo a buscar un nuevo trabajo.
E ya habia estado considerando algunas opciones, pero esta vez decidid empezar de nuevo, priorizando trabajos en otras
ciudades.All rights ? N?velDrama.Org.
Nunca habia pensado en dejar ciudad de Sher6n, porque era de alli. Excepto durante sus afios universitarios, habia pasado
toda su vida trabajando y viviendo alli. Es dificil dejar atras el lugar donde uno crecid.
Ademas, ciudad de Sheron era una des principales metropolis del mundo. La gente luchaba por entrar, no tenia sentido
degradarse a si misma solo porque terminaba un trabajo y una rcion que no era realmente un romance.
Peros pbras de Morgan en casa de los Valbuena noche anterior hicieron pensar que seria mejor alejarse.
Alejarse de Morgan, lo mas posible.
+15 BONOS
No era que no hubierapafiias adecuadas en otras ciudades interesadas en e; varias le habian ofrecido oportunidades.
Cira lo pens6 y finalmente decidi¨¦ centrarse en dos que eran simres.
-Por cierto, Cira, sabes lo que paso?
Unos dias despu¨¦s, en una tarde, Cira estaba maquindose, preparandose para ver a RRHH para entender mas a fondo,
cuando ra de repente se acerco a su tocador y pregunt6 con misterio.
Cira, despreocupada, respondi6: -;Saber qu¨¦?
-Que Carlos ha despedido a Ke.
Cira tembl6 ligeramente al aplicar el delineador de ojos.
-4 Qu¨¦?
CapÃtulo 39
Cap¨ªtulo 39
Capitulo 39
Despu¨¦s de noche del banquete de cumpleafios, Rodrigo intent¨¦ varias veces invitar a Cira a cenar o encontrarse con e,
pero e nunca acepto.
Despu¨¦s de varios intentos, Rodrigo entendi¨¦ que e habia tomado una decision firme. Al final,o un joven privilegiado
acostumbrado a ser addo, se canso de insistir sin recibir respuesta y dej¨¦ de busca.
Ese dia, Cira fue al supermercado y se encontrd¨¦ con ¨¦l pafiado de una pequefia celebridad de inte. Al ve, ¨¦l actud
como si no hubiera visto, abrazando a joven y subiendo al coche. Asi, su rcion con ¨¦l se cort¨¦ definitivamente.
Sin Rodrigo insistiendo en involucra, Cira estaba realmente muy alejada de su circulo, y naturalmente no sabria nada sobre
los movimientos dentro de ese circulo.
ra, sentada en su tocador,ento chismosamente: -Una colega de mi oficina, que frecuenta esas reuniones, dijo que
escuch¨¦ a un joven rico har sobreo el presidente Carlos no le gustaba Ke y secretamente envid lejos. sin decirle a
Morgan a donde habia mandado. Ultimamente, Morgan ha estado muy deprimido.
Cira no tenia idea de esto.
Despu¨¦s de un rato, solo dijo: -~En serio?
No le sorprendi¨¦ del todo.
Carlos atin no se habia retiradopletamente y mantenia su propia influencia. El dia que Morgan hablo de casarse con Ke,
desafid los limites de su padre, quien intervino para separarlos.
Y hay mas. Imagina que Morgan ha contratado una nueva secretaria, tambi¨¦n una estudiante universitaria y barina de ballet.
Los dos son inseparables, justoo ¨¦l era con Ke -continud ra.
-Creo que lo hace solo para molestar a Carlos, algo asio si tu puedes mandar a Ke lejos, yo puedo encontrar otra igual,
hay muchas estudiantes universitarias.All rights ? N?velDrama.Org.
Cira permaneci¨¦ en silencio durante unos segundos antes de decir: -Lo que ¨¦l haga no tiene nada que ver con nosotras.
E borr6 el delineador de ojos que se habia corrido y lo volvio a aplicar,
11
+15 BONOS
probablemente no vuelva a casa para cenar esta noche.
ra le hizo un gesto de OK:
Que tengas ¨¦xito!
Cira sonrid, se cambi¨¦ de zapatos y salid.
E tenia una reuni¨¦n con el departamento de recursos humanos de una des dos empresas, para discutir los detalles del
srio ys condiciones.
Haron desde el t¨¦ de tarde hasta hora de cena. Fue una conversacion. muy agradable, y naturalmente, el
representante de empresa invit¨¦ a cenar. Asi, se tradaron a un restaurante.
Apenas se sentaron en una mesa elegante junto a ventana y antes de ordenar, vieron al gerente del restaurante con dos
meseros bajando rapidamente del segundo piso, con una sonrisa en el rostro, ramente esperando a un cliente muy
importante.
Cira mir¨¦ hacia afuera y vio a Morgan,
Obviamente estaba alli para unaida de negocios, pafiado por un grupo de siete u ocho personas, todos
elegantemente vestidos, guiados por el gerente hacia un sal¨¦n privado en el piso superior.
Cira tambi¨¦n not¨¦ a una mujer desconocida, o mas bien una chica, junto a Morgan.
Era Joven, alrededor de veintidds o veintitr¨¦s afios,
vestida con un traje profesional que revba su juventud, pero era alta y delgada, con un aspecto puro e inocente.
E seguia de cerca a Morgan, con una expresi6n de desconcierto y dependencial
en su rostro,
Probablemente era secretaria barina de ballet de que ra habia hado.
Morgan y su grupo no se percataron de su mesa y subieron directamente. Ciral tambi¨¦n desvid mirada.
El representante de recursos humanosent: -Ah, es el sefior Vega... Hando de eso, sefiorita Lopez, no es cierto que
su contrato con Nube Celeste todavia tiene una semana para finalizar oficialmente?
-SI.
El representante bajo voz: -Voy a har directamente, no se ofenda, sefiorita Lopez.
20
+15 BONOS
-4Qu¨¦ pasa?
¡ªAunque estin en el mundoboral buscar otro trabajo mientras atin estas empleado, en realidad, si se mira de cerca, esto
podria ser legalmente. problematico, ya que todavia estas bajo contrato con tu empleador actual.
Cira frunci¨¦ el cefio.
Actualmente, usted sigue siendo empleada del Grupo Nube Celeste. Si not maneja bien esta situacion, podria enfrentar
problemas legales... Lo que quiero decir es que realmente esperamos trabajar con usted, asi que solo queria advertirle para
evitar cualquier incidente inesperado en su Ultima semana.
+15 BONOS
CapÃtulo 40
Cap¨ªtulo 40
Capitulo 40
La advertencia del representante no era tina amenaza, sino una realidad.
Habia un caso reciente ens noticias donde un lider de proyecto de una gran empresa fue demandado por su empleador
anterior por negligencia y causar grandes p¨¦rdidas apaiji, justo en el momento en que su contrato estaba por expirar y
estaba en contacto con otra empresa.
El resultado fue que el antiguo empleador lo demand6¨¦ en corte, acusandolo de negligencia, ini¨¦n, no cumplir con sus
deberes y causar grandes p¨¦rdidas a
empresa.
Esto fue simplemente una excusa para imponer un cargo, una i¨¦n deliberada por parte del antiguo empleador. El caso se
arrastro durante dos afios y, aunque el tribunal finalmente no encontr¨¦ culpable al empleado, el tiempo y energia que gast6
en el caso, asio difamaci¨¦n de su reputacion, lo dejaron incapaz de seguir trabajando en industria.
Cira apretd losbios: -Entiendo lo que dice.
Despu¨¦s de cenar, se separaron.Published by N?v''elD/rama.Org.
Cira fue al bafio del restaurante y, mientras estaba en el cubiculo, escuch¨¦ identalmente a dos camareras hando.
-,Notaste a mujer con el sefior Vega? Me parece que tiene segundas intenciones.
-Si, tambi¨¦n lo not¨¦. Parece ser secretaria del sefior Vega. No solo no le impide beber, sino que le sigue sirviendo vino,o
si quisiera asegurarse de que se emborrache.
Las camarerasentaron sarcasticamente: -Por supuesto, tiene que emborracharlo para subir a su cama. Las chicas de hoy
en dia son muy astutas...
-jShh! Vamos, todavia tenemos que ir por mas vino.
Despu¨¦s de que se fueron, Cira sali¨¦ del cubiculo y sev¨¦s manos.
Recordandos pbras del representante de recursos humanos, dud¨¦ un
momento pero decidi¨¦ seguir as camareras hasta el salon privado donde estaba Morgan.
La puerta del salon no estaba cerrada y Cira, fingiendo pasar por alli, echo un
vistazo.
+15 BONOS
La joven secretaria estaba sentada junto a Morgan, quien parecia algo ebrio, apoyando su cabeza en su mano y con una
sonrisa poco habitual en su rostro.
Apenas dejaba su copa, secretaria le servia mas vino.
Normalmente, Morgan no bebia tanto en el trabajo, pero ese dia, quizas por su estado de animo, no rechazaba ninguna copa
que le ofrecian.
Cuando el cliente sac¨¦ un contrato para que lo firmara, secretaria incluso le ayud6 a agarrar el boligrafo.
Cira se sorprendio.
~Estaban conspirando contra Morgan?
Afortunadamente, al siguiente momento, ¨¦l puso el boligrafo a undo.
Y dijo con calma: -Ya he dejado rass condiciones, sefior Chaves. Si atin no lo ha decidido, tsmese su tiempo para pensar.
Aliviada, Cira se alej¨¦ del salon.
Bajos escaleras yenz6 a pasear casualmente afuera. Poco despu¨¦s, los clientes salieron del restaurante y se fueron en
sus coches.
Morgan, ayudado por su secretaria, sali¨¦ al final, caminando con firmeza pero con los ojos levemente enrojecidos,
No tenia cara roja usualmente. Pero cuando se ponia de cara, estaba muy
borracho.
La secretaria lo ayud6 a subir al coche y luego se sent¨¦ tambi¨¦n.
Cira, en teoria, deberia haberse ido en ese momento, pero preocupada por ion de secretaria de ayudar a Morgan a
firmar el contrato, se sintid inquieta.
Si realmente lo estaban manipndo y luego revisabans camaras de seguridad del restaurante, descubriendo que e
tambi¨¦n estaba alli y habia visto todo sin intervenir, gpodrian acusa falsamente de algo?
Cira hizo una pausa.
En este momento, de repente se dio cuenta de que no confiaba plenamente en Morgan.
Habia vistoo manejaba a sus rivales durante los tres afios que trabaj¨¦ con ¨¦l y subconscientemente creia que ¨¦l no dudaria
en actuar sin piedad si e lo provocaba.
Durante esos tres afios, Morgan no mostr¨¦ afecto hacia e; y e tampoco
LUL
+15 BONOS
E tambi¨¦n se guardaba contra ¨¦l.
Cira respir¨¦ hondo, sintiendo que su coraz6n, higado, bazo y pulmones estaban. frios.
Al final, todavia se subi al taxi y le dijo al conductor: -Sefior, siga el auto de adnte.
El taxista, pensando que entendia situaci¨¦n,ents: ; Qu¨¦, tu esposo te esta engafiando?
Sorprendida, Cira respondi¨¦: -No.
-,Entonces tu novio esta siendo infiel?
-Tampoco...
El taxista, algo desconfiado, pregunto: -,Entonces por qu¨¦ sigues a esas personas? ¡éNo seras una acosadora?
Cira, tras una pausa, simplemente dijo: El es mi jefe.
El taxista, conduciendo, dijo: -Ah, ya veo. Parece un gran jefe, un personaje importante. Ustedes,s chicas jovenes, no pueden
competir con ¨¦l. Podria ser el novio de muchas chicas, no te lo tomes tan en serio.
Cira, resignada, le pidi¨¦: -Por favor, conc¨¦ntrese en carretera.
-Tranqu. Conozco bien esta ruta. Si siguen adnte y giran, llegaran a un hotel. jProbablemente van alli!
CapÃtulo 41
Cap¨ªtulo 41
Capitulo 41
El conductor habia acertado.
El coche de Morgan finalmente detuvo frente al hotel.
No tenia sentido que Morgan no regresara a casa y en cambio se hospedara en un hotel estando tan cerca de Costa Be en el
centro de ciudad. Por lo tanto, solo. habia una explicacion: esa secretaria habia aprovechado que estaba borracho para tomar
la decision por ¨¦l.
Cira pag6 el taxi y bajo, observando desde una distanciao secretaria ayudaba a Morgan a salir del coche y entrar al
hotel.
E no estaba segura de si secretaria buscaba aprovechar situaci¨¦n para ascender 0 tenia otros motivos, pero decidi¨¦
seguirlos.
Pretendiendo ser una hu¨¦sped del hotel que iba en misma dirion, siguid a los dos hasta puerta de habitacion.
Morgan, quien habia estado sentado en el coche y bajo los efectos del alcohol, estaba ahorapletamente borracho,
tambaleandose y apoyandose casi enteramente en secretaria.
Era un hombre alto y corpulento, y para secretaria ya era bastante dificil solo sostenerlo mientras caminaban, por lo que no
logro cerrar bien puerta de habitacion, dandole solo un empujon.
Cira puso su pie para impedir que puerta se cerrara del todo, y secretaria no se percato.
E entrd sigilosamente a habitaci¨¦n, quedandose detras de entrada sin ser descubierta.
La secretaria coloc¨¦ a Morgan en cama y exm6 con voz melosa: -Sefior Vega, eres muy pesado, casi no puedo respirar.
Morgan, severamente afectado por el alcohol y molesto por luz brinte, coloc¨¦ su brazo sobre sus ojos, sin decir una
pbra, ramente inc¨¦modo.
La secretaria dijo: -; Te sientes inc¨¦modo? ¡é Sera el traje que es muy ajustado? Permiteme ayudarte a quitartelo.
Pero en vez de ayudarle a ¨¦l,enz6 quitandose su propio abrigo y
desabotonando su camisa, revndo un interior negro, y luego se arrodill¨¦ en cama para desabrochar corbata de Morgan.
+15 BONOS
De repente, Cira habl¨¦: Si lo que buscas es subir a su cama y luego acusarlo de forzarte estando borracho para que se haga
responsable de ti por mariana, mi opini¨¦n es que es una idea muy tonta.
La secretaria se sobresalto y gird rapidamente hacia e: -TU...
Si intentas manipr a alguieno Morgan, te aseguro que perderas mas de lo que puedas ganar, si no me crees, intenta y
veras continu¨¦ Cira.
La secretaria, con una mirada confusa, pregunto: -, Quien eres?
-Cira Lopez.
Aunque secretaria no conocia, habia escuchado su nombre: -Tu eres, jefa de secretarias anterior.
Cira respondio tranqumente: -Te sugiero que te vayas ahora mismo. Morgan no tolera ninguna impureza en su entorno.
Con el corazon ya inquieto por haber sido descubierta, secretaria recogi¨¦ rapidamente su abrigo y se marcho
apresuradamente.All rights ? N?velDrama.Org.
Cira escuchoo se cerraba puerta y luego mii
a ama de ves de su casa.
6 hacia Morgan, que no se movia en cama. Saco su tel¨¦fono para mar
E queria que ama de ves cuidara de ¨¦l. Dejar a una persona profundamente ebria dormir s era peligroso, podria
vomitar y ahogarse en su suefio, y e tambi¨¦n seria responsable. Mientras esperaba que mada se conectara, Cira
extendi¨¦ su mano para encendermpara de mesita de noche.
jPero apenas habia extendido mano cuando alguien agarr¨¦ fuertemente!
jSe sorprendi
jLa fuerza del hombre era enorme, arrastr6 hacia cama!
Cira se sintio mareada por un momento, y en el siguiente, se encontr¨¦ acostada sobre suave cama, abriendo los ojos de par
en par.
El hombre que habia estado tan borracho que parecia inconsciente, ahora estaba sobre e, Morgan sujet¨¦ su barbi con una
voz ronca: Secretaria Lopez, ya que me conoces tan bien, gqu¨¦ crees que quiero hacer ahora?
-...Sefior Vega, estas borracho -respondi¨¦ Cira con calma.
La respiracion de Morgan era caliente: -; Borracho? ,Acaso sabes tu mejor que yo si lo estoy o no?
-,Entonces no estas borracho? -Cira rapidamente entendio. -;Permitiste que
+15 BONOS
Qu¨¦ ridiculo.
-Entonces he arruinado tus nes.
-Si, y ahora que has echado, debespensarme -Morgan se inclin¨¦ para besa.
+15 BONOS
Capitulo 42
CapÃtulo 42
Cap¨ªtulo 42
Capitulo 42
Cira rapidamente gird cabeza para evitarlo, pero Morgan insistid, persigui¨¦nd con una determinaci¨¦n imcable.
E metio mano en su bolso y agarr¨¦ algo.
Al siguiente segundo, jszzz!
jUna nube nca y extremadamente irritante estall¨¦ frente a Morgan!
El cerr¨¦ los ojos instantaneamente, retrocediendo rapidamente y alejandose de Cira.
Tosiendo violentamente debido al dolor en sus ojos y quemazon en su garganta.
-jCof! jCof, cof! jLou... cof, cof! jCira!
E tampoco estaba mucho mejor.
Estaba demasiado cerca cuando us¨¦ el aerosol de defensa personal, afectandose tambi¨¦n a si misma, pero afortunadamente
habia cerrado los ojos y retenido respiraci¨¦n en ese instante, evitando inhr demasiado gas.
Tambi¨¦n tosiendo, se levant¨¦ rapidamente de cama y corri¨¦ al bafio para enjuagarse boca y los ojos con agua.
Eso era spray antiagresion.
Eso habia sido un spray de defensa personal que Cira siempre llevaba consigo por seguridad. Nunca imagino que primera
vez que lo usaria seria contra Morgan.
No habia inhdo mucho, asi que despu¨¦s de un rato se sintid mejor.
Morgan no tuvo tanta suerte, tosiendo sin parar. Cira sali¨¦ del bafio y lo encontr¨¦ sentado en alfombra al pie de cama,
rodeado de botes de agua mineral.
El intentaba aliviar quemazon de su garganta bebiendo agua.
sup
Al escuchar que e salia del bafio, Morgan gird cabeza para mira, sus ojos estaban rojos e inyectados de sangre, pero
incluso asi, no podian ocultar su furia.
Como si quisiera morderle el cuello y arrancarselo.
Cira dud¨¦ un momento, luego dijo: -Ya que el sefior Vega no esta borracho, cualquier cosa que necesite, puede arre ¨¦l
mismo. Me voy.
Se agach¨¦ para recoger su bolso con intenci¨¦n de irse.Published by N?v''elD/rama.Org.
Morgan, con una voz fria y prante, dijo: -Si te atreves a salir de esta habitaci¨¦n hoy, te enviar¨¦ a carcel p unos dias.
Cira apretd los pufios, respir¨¦ hondo y se volvi¨¦ a mirarlo.
+15 BONOS
-Ya le dije antes a usted, ya no tenemos ese tipo de rcion. Por favor, tenga un poco de respeto. Esta noche no estaba
borracho, tenia control sobre su cuerpo y sus iones. Fue usted quien intentd agredirme primero. Yo solo me estaba
defendiendo.
Ahi estaba de nuevo.
Esa actitud desagradable de precision y calma fria.
Morgan orden¨¦ con voz airada: -;Ven aqui!
Cira no se movid, y Morgan, irritado por e, no pudo evitarenzar a toser de nuevo, tosiendo durante un buen rato, mientras
decia entre toses: jTos, tos! ; Ven a ver mis ojos! jTos, tos! ;Ya no puedo ver!
Cira dud6 por un momento y luego se acerc¨¦ con incertidumbre.
Morgan habia intentadovarse los ojos con agua mineral, y aunque camisa alrededor de su cuello estaba himeda, el nco
de sus ojos seguia siendo un rojo sangre.
E realmente no sentia mucha culpa, ya que el spray de defensa personal no contenia sustancias nocivas y generalmente se
resolvia con unvado de agua en media hora.
-Sefior Vega,ve sus ojos otra vez con agua -dijo Cira, ofreci¨¦ndole una bote.
Morgan empuj¨¦, con mano en el pecho mientras tos se volvia mas intensal y dolorosa, hasta que finalmenteenz6 a
vomitar.
Preocupada de que el spray de defensa personal pudiera reionar mal con el alcohol en su sistema, Cira lo llev6 al hospital
de emergencia en taxi esa misma noche.
El diagn¨¦stico fue que Morgan era al¨¦rgico al chile, y el ingrediente principal del spray era precisamente extracto de chile. Ahora
tenia una reion al¨¦rgica con hinchazon en garganta.
Cira preguntd al m¨¦dico: Es grave?
El m¨¦dico asintio:
Bastante, vamos a iniciar un tratamiento intravenoso y ver
si mejora para mafiana.
+15 BONOS
Morgan yacia en cama del hospital, mirando friamente a Cira. Ya podia ver de
nuevo.
Solo que ahora su garganta estaba tan hinchada que no podia har.
CapÃtulo 43
Cap¨ªtulo 43
Capitulo 43
Cira se acerc¨¦ a su cama y dijo: -Si el sefior Vega necesita que alguien se quede a vigr el goteo del suero, me quedar¨¦.
Morgan tecled algo en su tel¨¦fono y le mostr¨¦ panta: -Sientes culpa?
Al final, pasar una noche con ¨¦l no haria perder nada, considerandoloo un pago por esa vez que ¨¦l cuid6 en el hospital
toda una noche cuando e tuvo un desmayo debido a su dolor menstrual.
Contarce
Cira arrastr¨¦ una si para -Ya es tarde, sefior Vega, deberias.
descansar.
La garganta de Morgan le dolia terriblemente, ni siquiera podia tragar saliva sin sentir molestias, gcdmo iba a poder dormir?
Tecleo otra vez: -4Estabas negociando con gente de Capital de los Chipanas esta noche?
¡éLa habia visto en el restaurante? Cira sintid un vuelco en el coraz6n.
Morgan se recost6 hacia atras en cama.
Ya era de madrugada y el hospital estaba en silencio. Habian llegado de urgencia y no habian tenido tiempo de arrer una
habitacion privada, asi que estaban en una sun. Para no molestar a los otros pacientes,s luces principales estaban
apagadas, dejando solo una tenue luz en el techo.
Su rostro quedaba oculto en penumbra, mirand con una mirada fria y silenciosa.
-,Estas pensando en dejar ciudad de Sher6¨¦n?
Cira se qued6 sin pbras.
Aunque los mensajes no tenian tono ni emoci¨¦n, parecia escuchar fria voz magn¨¦tica de Morgan, haciendo que se le erizara
la piel.
Con una inquietud creciente y tratando de mantener calma, respondi¨¦: -Era un amigo.-
Morgan solt6 una risa burlona.
Sus dedos delgados y huesudos tecleaban rapidamente: -Una pierna herida que te impide ir a trabajar, pero puedes ir a
estaci6n de policia, a clubs, a fiestas, a ver amigos. La secretaria Lopez sabe estar enferma con mucha precision.
+15 BONOS
Cira parpadeo ligeramente, sin decir nada.
Morgan mir¨¦ una ultima vez antes de poner el tel¨¦fono a undo y acostarse. Cerr¨¦ los ojos, pero su expresion mostraba
iodidad por el dolor de garganta. Cira bajo el brillo de su panta y busco informacion legal en linea, rjandose un poco
despu¨¦s de tener una idea mas ra de situacion.
E en realidad estaba algo incierta sobre actitud de Morgan.
Desde que habia propuesto su renuncia, ¨¦l no habia aceptado ni rechazado. Aunque legalmente, un empleado podia renunciar
notificando con treinta dias de anticipaci¨¦n, y su contrato con el Grupo Nube Celeste tambi¨¦n estaba por expirar
en un mes.
No habia razon para que no pudiera irse.
Pero afirmaci¨¦n de Morgan de que e necesitaba su aprobaci¨¦n para cualquier evento importante en su vida le habia dejado
una sombra de duda. Solo quedaba una semana, no podia permitirse ningun error.
Cira guard6 su tel¨¦fono, se recost¨¦ en si, y mird fijamente el goteo del suero, perdiendo mirada en el vacio.
mafiana siguiente, garganta de Morgan habia mejorado lo suficienteo para ser dado de alta.
Cira lo llev¨¦ de vuelta a Costa Be. Morgan fue directamente al bafio; despu¨¦s de pasar una noche en el hospital, estaba
desesperado por ducharse.
Cira organiz6s medicinas prescritas por el m¨¦dico en mesa y luego se fue.
Tom¨¦ un taxi de vuelta a su apartamento y antes de llegar, recibid una mada de Morgan.
-, Donde estas? -su voz sonaba ronca y baja, pero podia har.
-Estoy de camino a casa.
Morgan dijo: Te di permiso para irte?
Cira respondio distante: Los medicamentos estan en mesa de centro, sificados. Puede seguirs instriones ens cajas
para tomarlos.
Morgan solt6 un resoplido y colgo.Published by N?v''elD/rama.Org.
Pero cinco minutos despu¨¦s, el departamento legal del Grupo Nube Celeste mo
a Cira.
+15 BONOS
Le preguntaron con hesitacion si su lesion en plerna realmente atin no estaba curada. Si era asi, necesitaba presentar un
informe m¨¦dico reciente para probarlo, de lo contrario, podrian acusa de fingir una enfermedad para obtener un beneficio
econ¨¦mico.
Dado su alto srio, simr una enfermedad podria considerarse un fraude. Despu¨¦s de colgar con el departamento legal, Cira
mo a Morgan: -¡é Qu¨¦ intentas hacer, sefior Vega?
77
+15 BONOS
CapÃtulo 44
Cap¨ªtulo 44
Capitulo 44
Morgan ya se habia bafiado, estaba de pie frente al espejo de cuerpo entero visti¨¦ndose, abotonando su camisa
meticulosamente.
Habia dejado su tel¨¦fono descuidadamente sobre el mueble, sin har. Cira solo podia escuchar el suave roce de t rigida
de camisa, un sutil susurro.
Eso era lo malo de estar tan familiarizada con ¨¦l.
Incluso sin ver, solo con escuchar podia imaginar escena correspondiente en
Si mente.
El preferia vestir de negro, una camisa negra y pantalones negros que resaltaban su esbelta figura y enfatizaban su aura
imponente.
Despu¨¦s de abotonar camisa, levantaria su barbi para ajustarse el cuello, su linea de mandib tan definidao el cuello
de camisa, y su corbata siempre atada con un perfecto mudo Windsor, acorde con su estatuso heredero de familia
Vega.
El ain escogeria un reloj de caja de relojes... jNo!
Cira cerr¨¦ los ojos, frunciendo el cefio inc¨¦modamente.
El ocupaba demasiado de sus recuerdos, irrumpiendo inesperadamente en sus pensamientos.
Tom6 aire profundamente y volvi¨¦ a har: -Sefior Morgan.
Morgan abri6 el armario y escogi¨¦ al azar un traje de f colgada: -Regresa a Costa Be, ve al garaje y toma un coche,
vamos a ver a un cliente.
Coloc¨¦ percha de vuelta y se puso el abrigo, agarrando su movil y bajandos escaleras mientras se ajustaba los pufios.
-Secretaria Lopez, ultima semana, mantente firme en tu puesto.
Los ojos de Cira parpadearon, ultima semana significaba que despu¨¦s podria irse?
E quiso confirmar: -¡éQuiere decir, sefior Morgan, que despu¨¦s de una semana podr¨¦ renunciar formalmente?
Morgan contests: -Quince minutos, espero verte.
Por mucho que fuese, Morgan no era de los que se retractaban de sus pbras.
Cira se tranquiliz6. Una semana era solo una semana, mientras no surgieran
+15 BONOS
Morgan solt6 una risa irdnica: -;Asi que estas ansiosa por irte? Pens¨¦ que, dada situacion de tu madre, estarias deseando
mantener un trabajo estable y bien remunerado.
Cira se qued6 perpleja.
situaci¨¦n de su madre? ; Qu¨¦ estaba pasando con su madre?
Desde hace tres afios, cuando sus padres intentaron usa para saldar deudas, e habia cortado todo contacto con su familia.
Hace unos meses, por curiosidad, intent¨¦ mar a casa solo para encontrar que todos los numeros estaban desconectados o
que habian bloqueado. No tenia verdadero inter¨¦s en reconectar, asi que no insistid.
Que Morgan sacara aion su familia de repente desconcertaba y ponia nerviosa.
Cira le pidid al conductor: -Disculpe, por favor regrese a Costa Be.
Morgan tenia un garaje privado con varios coches de lujo para su uso
conveniente, cons ves guardadas en una caja fuerte. Cira ingreso el cddigo, tom¨¦s ves y condujo un Bentley
Continental.
Cuando llego a puerta, Morgan salia, subiendo al auto.
Cira lo mir¨¦ a trav¨¦s del retrovisor: -;Sefior Vega, atin tiene contacto con mi familia?
-Durante horas de trabajo, no hablemos de asuntos personales, secretaria Lopez. ; Qu¨¦ pasa con tu ¨¦tica profesional? -Morgan
lenz6 unos papeles.
Cira se convenci¨¦ a si misma, repitiendo que solo quedaba una semana, solo un poco mas de paciencia.
Abri¨¦ los papeles y rapidamente entendi¨¦ situacion.
El cliente de noche anterior, Chavez, dirigia una empresa no muy grande pero. poseia canales exclusivos necesarios para el
Grupo Nube Celeste. Estaba pidiendo demasiado a cambio, sabiendo que era el Unico proveedor.
Morgan, naturalmente, no podia dejar que nadie se ocupara de eso, y los dos.dos se congron alli, ni arriba ni abajo.
Ya que era trabajo, Cira volvi¨¦ a su eficiencia habitual y pregunto: -;Cual es el precio minimo que esta usted dispuesto a
aceptar?All content is property ? N?velDrama.Org.
Morgan, con los dedos en frente, masajeaba suavemente, todavia afectado por
JANA WAMu que u
-Esa secretaria no esta mal, tra a nuestrodo, y entonces podremos
negociar este trato.
CapÃtulo 45
Cap¨ªtulo 45
Capitulo 45
+15 BONOS
El queria decir con eso...Published by N?v''elD/rama.Org.
Cira sostenia firmemente el vnte y echo un rapido vistazo al espejo retrovisor:
-Esa secretaria, ,realmente pertenece al sefior Chavez?
Morgan no durmi6 bien anoche, se sentia iodo y con los parpados incdmodo y con los parpados ligeramente cerrados.
Siendo de parpado Unico, su apariencia era de alguien indiferente y frio.
-El m¨¦todo de insertar un espia no es muy sofisticado, pero usar a una be dama no esta mal.
Efectivamente no estaba mal, eligieron a alguienpletamente de su agrado.
Cira supuso que el otrodo debi¨¦ haber sabido sobre los problemas que Morgan tenia con su padre debido a Ke, y asi
selionaron a secretarial especificamente para ¨¦l.
La secretaria tenia un aire a Ke, y Morgan no solo se fij¨¦ en e, sino que tambi¨¦n estaba dispuesto a beneficia por su
causa.
Qu¨¦ enamorado.
Cira torci¨¦ una sonrisa,o jefa tenia una peticion, simplemente seguiria.
Respondi¨¦ con decoro: -Har¨¦ mi mejor esfuerzo.
Morgan levant¨¦ vista y escaneo brevemente, luego cerr¨¦pletamente los ojos, sin decir mas..
Al llegar al lugar de cita, otra secretaria junto con el equipo ya estaba esperando en entrada, y en el equipo estaba
secretaria en cuestion.
La secretaria parecia aterrorizada, bajando cabeza sin atreverse a har, probablemente sabiendo que habia sido
descubierta.
Ens negociaciones, es importante ir directo al grano. Cira deliberadamente ralentizo su paso, caminando aldo de
secretaria en parte trasera del grupo.
No rode6 el tema y pregunto directamente: -; Qu¨¦ condiciones te ofreci¨¦ el sefior Chavez?
La secretaria mir¨¦ desordenadamente y rapidamente bajo cabeza, sin atreverse a har.
Cira dijo: Eres una persona enviada por el sefior Chavez a nuestro sefior Vega,
+15 BONOS
cualquier precio que tu jefe te haya ofrecido, nosotros lo duplicaremos, siempre y cuando est¨¦s dispuesta a cambiarte a nuestro
lado.
La secretaria mir¨¦ incr¨¦d, gel sefior Vega interesado en e?
Como podria ser.....
Aunque solo habia estado unos dias junto a Morgan, habia intentado de todo y aquel hombre no se movia. De lo contrario, no
habria recurrido a tactica de emborracharlo y subirse a su cama.
Pero ahora, Cira decia que Morgan estaba interesado en e... sera que ¨¦l muestra inter¨¦s de una forma diferente a los
demas?
En t¨¦rminos de estatus, por supuesto que Chavez no separaba con Morgan, y mucho menos ahora que ¨¦l estaba
interesado en e. Estar a sudo seguramente traeria mas beneficios que estar con Chavez.
Aun si no consiguiera nada, con solo pasar una noche con Morgan ya seria una ganancia, penso.
La noche anterior, al sostenerlo, sintid de cerca su cuerpo, esa sensacidn Unica de fuerza masculina, dificil de describir.
Imaginaba que si algo pasara, seria una experiencia intensa.
Aunque joven, secretaria tenia ambiciones grandes, con sus mejis sonrojadas y sin casi vacr, reveld el precio que le
habia ofrecido Chavez.
Cira asintid conprension y rapidamente llego a un acuerdo con e, luego regres6 aldo de Morgan.
El enfoque de conversaci¨¦n de hoy seguia siendo en los t¨¦rminos del contrato. Tras un intercambio de pbras, ninguna de
las partes logro llegar a un acuerdo que satisficiera a ambos.
Cira le hizo una sefial a secretaria.
Esta,prendiendo sefial, se sento aldo de Chavez y le sirvid t¨¦: -Sefior Chavez, los negocios prosperan con buena
voluntad y ganar¡ªganar es el
verdadero triunfo. Este contrato ha sido discutido durante dias, gno esta usted ansioso?
Chavez, tranquilo, respondid: -No tengo prisa, podemos tomar nuestro tiempo, puedo paniar al sefior Vega hasta el final.
Morgan tom6 un sorbo de t¨¦, sin har.
La secretaria sonrid: -Aunque usted no tenga prisa, su cadena de capital debe
LUD
+15 BONOS
Al oir esto, el rostro de Chavez cambid: -;Qu¨¦ dices! jEstas hando sin sentido!
-Si es sin sentido o no, usted lo sabe muy bien, sefior Chavez. Pero nuestro sefior Vega no es alguien paciente. Si sigue
retrasandose, podria cambiar de socioercial, tal vez, buscar a su hermano...
Chavez se levant¨¦ abruptamente, abofeteando a secretaria en el rostro:-i Puta! jTe atreves a traicionarme!
CapÃtulo 46
Cap¨ªtulo 46
Capitulo 46
Cira se levant¨¦ de un salto, protegiendo a joven secretaria detras de si.
-,Acaso el sefior Chavez no sabe que agredir a alguien tambi¨¦n es un delito? Deberia sentirse afortunado de que e cayo
hacia nosotros, de lo contrario, enfrentar cargos por espionaje industrial tambi¨¦n seria un delito. gDe qu¨¦ sirve ganar tanto
dinero, sefior Chavez, si no se puede gastar en carcel?
Chavez se quedo sin pbras.
Al final, el sefior Chavez, mordi¨¦ndose los dientes, firm¨¦ el contrato. Antes de irse, dej¨¦ caer una amenaza a joven secretaria:
-Ya veras ramente guardando rencor contra e.
La secretaria, cubri¨¦ndose cara, llorique¨¦ frente a Morgan: -Sefior Vega...
Su contribuci¨¦n fue decisiva en esta victoria, sin mencionar el golpe que recibid En cierto modo, ese golpe fue por Morgan.
Cira sintid que Morgan queria realmente cons en ese momento, asi que indic¨¦ a los demas que salieran del privado para
darles espacio.
Todos esperaban fuera del restaurante, y una colega secretaria le hizo un gesto a Cira con los ojos, preguntandole si joven
secretaria tenia ese tipo de rcion con el jefe.
Cira simplemente hizo un gesto de silencio.
La colega sacudi¨¦ cabeza, sin entendero el sefior Vega podia tener ese gusto.
-Cira, gentonces no vas a renunciar?
-Una vez que presentas renuncia, debes irte. Quedarse es un tabu en el trabajo, te hara nco de represalias del jefe -Cira lo
dijo en parte en broma, en parte en serio. Terminar¨¦ de entregar mi trabajo y me ir¨¦ proxima semana.
Pensaron que tardaria al menos media hora o cuarenta minutos, pero sorprendentemente, en solo cinco minutos, Morgan y
joven secretaria salieron.All rights ? N?velDrama.Org.
Parecia que no paso nada... Cira discretamente se dirigi¨¦ a abrir puerta del auto.
Morgan, con una expresion fria, lenzo una mirada al pasar: -Buenas tacticas. Al parecer, estaba felicitand por haber
convencido exitosamente a secretaria.
Cira no respondid.
+15 BONOS
Morgan se subid al asiento trasero y secretaria tambi¨¦n entro sin reparos, mandolo tiernamente una vez mas:
Cira cerr¨¦ puerta del auto y se dirigi¨¦ a otro vehiculo.
La secretaria parecia mas astuta que Ke, quien era inocente, pero primera parecia inocente, sin embargo, era bastante
astuta en realidad.
De vuelta en empresa, Cira fue mada al despacho de Morgan.
-¡éAlguna instri¨¦n, sefior Vega?
Morgan, con una mirada tenue, preguntd: -Cu¨¦ntame tu opinion sobre esa secretaria.
Cira, sin saber qu¨¦ queria escuchar exactamente, respondio con distancia: Lo siento, sefior Vega, pero acabo de regresar al
trabajo despu¨¦s de una licencia. m¨¦dica, no estoy muy al tanto del rendimiento de nueva secretaria.
E enfatiz6 el rendimientoboral.
Otros asuntos, ¨¦l probablemente los conocia mejor que e, no necesitaba susentarios.
Morgan rid con sarcasmo, reclinandose en su si: -Entonces, gcrees que deberia mantene?
-Es una decision que debe tomar usted...
Morgan, con tono frio, insistid: -Contesta adecuadamente.
Cira se detuvo un momento y luego dijo: -No seria apropiado.
Morgan se rj¨¦ un poco, con una sonrisa ambigua: -~Oh?
-E no es tan simple. No debe haber estado con el sefior Chavez por mucho tiempo, pero sabia tantos secretos de ¨¦l. Chavez
puede ser descuidado, pero el hecho de que e sepa tanto tambi¨¦n indica que es capaz. Mantene a sudo. podria ser
riesgoso; e podria espiarlo tambi¨¦n.
-Lo que le ofreci no era mucho. Cualquiera con intenciones hacia el Grupo Nube Celeste o hacia usted podria ofrecerle mejores
condiciones. Si hoy traicion6 al sefior Chavez por beneficios, mafiana podria traicionarlo a usted por lo mismo.
-Los traidores son los menos confiables.
Despu¨¦s de escuchar su extensa exposici¨¦n, Morgan habl¨¦ lentamente: -No pens¨¦ que secretaria Lopez fuera des que se
deshacen de alguien despu¨¦s de haberlo utilizado.
Cira cap
me ha ensefiado el sefior Vega.
La mirada de Morgan se volvi6 fria.
Cira prefiri¨¦ ignorarlo.
En su posicion, una des funciones de una secretaria era estar atenta a los detalles secundarios. Si ¨¦! queria escuchar
opiniones, e le proporcionaria un andlisis profesional de los pros y contras.
~ Qu¨¦ mas podria desagradarle?
Cira pensd un momento y luego agreg¨¦: -Si usted solo esta interesado en su parecido con Ke y no quiere despedi, seria
mejor contratar a alguien nuevo con un aire simr pero con un trasfondo mas limpio, mas seguro de usar.
Morgan mir¨¦ fijamente durante varios segundos y de repente dijo: -Tienes razon, secretaria Lopez. Dado que entiendes tan
bien mis preferencias, el reclutamiento de nueva secretaria te lo dejo a ti.
Cira: -~ Qu¨¦?
CapÃtulo 47
Cap¨ªtulo 47
Capitulo 47All rights ? N?velDrama.Org.
Un momento despu¨¦s, Cira cerr¨¦ puerta del despacho del presidente y sali.
Los otros dos colegas notaron su expresi6n extrafia y preguntaron: -Cira, qu¨¦ pasa? ,El sefior Vega te regafio?
-No.
~Entonces por qu¨¦ esa cara?
Cira murmur¨¦: -Estaba pensando, con temporada de graduaciones aqui, ¡é donde voy a encontrar estudiantes universitarios?
No era que los estudiantes fueran dificiles de encontrar, pero lo que Morgan queria no era una estudiante cualquiera, sino
alguien con una inocencia y dependencia juveniles.
Y dispuesta a desarror una rcion con ¨¦l. No era algo que se pudiera resolver con un simple anuncio de trabajo.
Cira sintid que esta tarea era un verdadero desafio. Tras pensarlo en su escritorio, decidio visitar Universidad de Sheron.
Casualmente, era el dia de puertas abiertas de universidad. Solo necesitaba registrar su identificacion para entrar.
Camin6 entre los edificios de as, sinti¨¦ndose un poco ajena,o si su propia ¨¦poca universitaria hubiera pasado hace
muchos afios... aunque en realidad solo tenia veinticinco afios.
Era solo que habia pasado por tanto en los ultimos tres afios, habia gastado tanta energia y emociones, que apenas tenia
tiempo para recordar el pasado. Ahora, de repente, esos dias le parecian muy lejanos.
Se detuvo bajo un arbol de osmanto, levantando cabeza mientras el sol se filtraba a trav¨¦s des ramas y proyectaba
sombras en su rostro. Cira cerr¨¦ los ojos, sumergi¨¦ndose en el sonido del viento entres hojas, tan absorta estaba que no notd
a alguien tomando fotos de e desde un lugar oculto...
-jEh, chica guapa! jMu¨¦vete! -gritd alguien.
Cira abri¨¦ los ojos justo a tiempo para ver una pelota de baloncesto vndo hacia e.
Sonrid, retrocedi¨¦ Un paso y, con un angulo preciso, pated pelotao si fuera un bal¨¦n de futbol.
-E SONOS
Un grupo de chicos que jugaban en el campo se acercaron; uno atrap¨¦ pelota, y otro se dirigid hacia e.
El joven que se acerc¨¦ estaba asombrado por su bellezay, algo avergonzado, se rasco cabeza: -¡éEstas bien? Fue un
idente, casi te golpeamos. Lo siento.
Esta bien, al final no me golped
-4Eres de otra escu, viniste a visitar?
-Si
-¡é Tienes hermanos o hermanas considerando venir a estudiar aqui? 4 Quieres que te haga de guia?
Cira lo consider¨¦ por un momento, justo cuando iba a aceptar, una voz masculina interrumpio: -Javier.
El joven se gird y su actitud cambi¨¦ al instante: -j;Profesor Sanchez!¡ª
-El profesor Lewis te esta buscando, no vas a ver qu¨¦ quiere? -dijo el hombre
con tono amable.
El profesor Lewis debia ser el mentor directo del joven, quien no se atrevid a demorar y se fue corriendo. Despu¨¦s de unos
pasos, mird¨¦ hacia Cira con una expresion de disculpa.
Cira asintidprensivamente: -Ve, estar¨¦ bien explorando por mi cuenta.
-,Nos agregamos en Whatsapp? Si tienes alguna pregunta, puedes
preguntarme-dijo el joven y sac¨¦ su tel¨¦fono. Pero Cira rechazo amablemente: -No traje mi tel¨¦fono.
El joven se fue algo decepcionado.
Pero entonces, el profesor Sanchez se acerc¨¦ naturalmente a Cira: -Si necesitas un guia, creo que un profesor conocera
universidad mejor que un estudiante.¡é,
Te llevo?
Cira, que habia perdido inter¨¦s en el paseo, declind cort¨¦smente: No quisiera molestarle, ya me voy.
Despu¨¦s de decir eso, asintid y se dio vuelta para irse.
Pero el profesor Sanchez dijo desde detras de e con una sonrisa: -¡éPor qu¨¦ sefiorita Lopez siempre rechaza a gente
desde tan lejos?
E se gird sorprendida: -~Me conoces? m
-Creo que usted tambi¨¦n deberia recordarme -el profesor Sanchez sonrid.¡ªLe
Cira se qued6 pensativa y rapidamente record6 el incidente.
CapÃtulo 48
Cap¨ªtulo 48
Capitulo 48
En reunion anual del Grupo Nube Celeste del afio pasado, e se gird identalmente y choco con un caballero. Aunque
reiono rapidamente, logr¨¦ mojar manga del hombre. El, de buen temperamento, no le reproch¨¦ su
torpeza.
E insistid en pagarle camisa, pero ¨¦l se nego repetidamente. Finalmente acepto despu¨¦s de su persistencia.
Como ¨¦l acept¨¦ el dinero, Cira consider¨¦ el asunto resuelto y no lo record¨¦ hasta que ¨¦l lo menciono.
Entonces, Cira observ6 detenidamente al profesor Sanchez.
El era joven y apuesto, con una piel palida pero no enfermiza.
Llevaba gafas de montura dorada, debajo des cuales habia unas cejasrgas y oscuras, y unos ojos brintes que
recordaban sensacion refrescante y reconfortante de tocar el agua del rio.
Su nariz era alta, susbios de un color ro, y su mandib bien definida, dando una impresi¨¦n general de ser inofensivo.
Cira tambi¨¦n not6 algo brindo en sus orejas y, al mirar mas de cerca, se dio cuenta de que era cadena des gafas.
Las cadenas de gafas le parecian seductoras, civilizadas y atractivas.
Penso que descripci¨¦n mas adecuada para ¨¦l seria un elegante desastre.
Cira era observadora, pero solo lo mir¨¦ unos segundos antes de extender su mano: -H, profesor Sanchez.
El no respondi¨¦ al saludo, elevando una ceja: -mandome profesor Sanchezo mis estudiantes, pero en realidad no me
conoces, 4 verdad? Permiteme presentarme formalmente: soy de ciudad de Xoan, familia Sanchez, cuarta generacion,
Marcelo Sanchez. Es un cer conoce, sefiorita Lopez.
Cira, sorprendida, no esperaba que fuera de familia Sanchez.
Una familia de renombre en ciudad de Xoan,parable a familia Vega en ciudad de Sher6n.
E respondio respetuosamente: -No tenia idea de que el joven maestro de familia Sanchez fuera profesor universitario. Mis
disculpas.
Marcelo finalmente estrecho su mano, con una voz calida: -Esa es ventaja de
+15 BONOS
hacer lo que queramos.
-Si ser profesor universitario significa ser los menos talentosos, entonces supongo que no hay verdaderos profesionales en este
mundoento Cira, encontrandolo demasiado modesto.
Marcelo sonri¨¦ y invitd de nuevo: -Entonces, sefiorita Lopez, gseguro que no quiere que le haga de guia turistico?
Cira, siendo franca, dijo: -Realmente no tengo ningun asunto aqui, solo estabal pasando y decidi entrar a mirar. Ya termin¨¦ de
pasear.
Marcelo levanto una ceja y mir¨¦ su reloj: -Es mediodia. Dicen que mejor forma de conocer una universidad es visitando su
comedor. Permitame invita a almorzar, sefiorita Lopez. Despu¨¦s de todo, encontrarnos ha sido un encuentro. fortuito.
E, sinti¨¦ndose algo obligada por su sincera invitaci¨¦n y considerando que ¨¦l era profesor y no gastaria mucho en eledor,
acepto.
-De acuerdo.
En eledor de Universidad de Sher6n,ida se servia en pequefios tos y cuencos que uno mismo recogia, para
luego pagar con una tarjeta en una bnza inteligente.
Cira eligid un to de carne, uno de verduras y una sopa, observando que Marcelo gastd poco mas de diecisiete, lo que hizo
sentir menos culpable.
Despu¨¦s de todo, un joven ricoo ¨¦l podia permitirse ese gasto.
-Nuestro pescado al vinagre es bastante bueno aqui. Deberia probarlo.
Marcelo puso un to de trozos de pescado al vinagre dnte de Cira, a lo que e agradeci¨¦ cort¨¦smente.
Cira habia pensado que,o un caballero educado de una familia distinguida, ¨¦l mantendria ciertas formalidades en mesa,
como el refran de no har mientras see. Para su sorpresa, ¨¦l inicid una conversacion con e.
-4Es usted de ciudad de Sheron, sefiorita Lopez? ~ Donde estudi6?
Despu¨¦s de tragar su bocado, e respondid: Soy de aqui, pero estudi¨¦ en ciudad de Celesol.
-Yo tambi¨¦n he ensefiado en Universidad de Celesol. Sus magnolias son hermosas, especialmente durante temporada de
floracion. Todo el campus se llena de un aroma fresco y agradable.
+15 BONOS
Cira asintio: -Si, cuando me gradu¨¦, coincidi¨¦ con floraci¨¦n des magnolias. Sentio si estuvieran despidi¨¦ndonos a
nosotros, los estudiantes de ese afio. Por eso me gustan tantos magnolias ahora.Published by N?v''elD/rama.Org.
-En nuestra universidad tenemos osmanthus.
-Tambi¨¦n me gusta el osmanthus.
De manera casual, Marcelo saco su tel¨¦fono: -Entonces, agregu¨¦monos en Whatsapp. Cuando florezcan, te lo har¨¦ saber para
que vengas a ves.
Cira, sin pensarlo mucho, saco su tel¨¦fono y le mostr6 el cddigo QR para que lo escaneara. Despu¨¦s de escanear, ¨¦! solto una
risita, dejand confundida y
curiosa.
30
+15 BONOS
CapÃtulo 49
Cap¨ªtulo 49
Capitulo 49
Marcelo probablemente era de piel palida y fria, ademas de tener un rostro hermoso. Cuando sonreia con los ojos, se parecia a
aquel estudiante modelo que sobresalia en todass areas y que siempre respondia pacientemente as preguntas de sus
compafieros.
Seguramente Marcelo era asi en sus afios de estudiante, por eso ahora era profesor.
-,Mi nombre en Whatsapp le parece gracioso al profesor Sanchez?
Pero el nombre de Whatsapp de Cira era bastante normal: Re. Era un prefijoun en ingl¨¦s que significa de nuevo o repetir,
lo cambi¨¦ despu¨¦s de separarse de Morgan, simbolizando un nuevoienzo.Content provided by N?velDrama.Org.
Marcelo, con el pufio cerrado cerca de su boca, tosid suavemente y nego con cabeza: -No es eso, solo record¨¦ que alguien
dijo que no traia su m¨¦vil y no podia afiadir Whatsapp.
Cira se sintid indefensa:
~No entiende que dije eso principalmente para rechazar amablemente al joven?
Marcelo dijo: mas a esa persona joven, pero no eres mucho mayor que ¨¦l.
-Tres afios ya es una generacion de diferencia Cira respondi¨¦ casualmente, y Marcelo alz6 una ceja: Eso no es bueno,
entonces tenemos varias generaciones de diferencia.
Cira se rid involuntariamente.
Despu¨¦s deer, Marcelo invit¨¦ naturalmente a dar un paseo para digerir, y Cira no tenia razon para rechazarlo.
Mientras caminaban, Marcelo bajo vista hacias piernas de Cira:
lastimado recientemente, sefiorita Lopez?
-4Se ha
Cira sorprendida: Se nota?
Marcelo: Mi hermano ¨¦s m¨¦dico tradicional, aprendi un poco de ¨¦l, tengo algo de entendimiento, tu manera de caminar no es
muy natural.
-Si, hace medio mes mestim¨¦ con algo pesado, aunque no afect¨¦ los huesos, tom¨¦ mas de una semana recuperarme para
poder caminar, ahora ya no duele, pero atin siento algo extrario.
-Soy medio profesional, gle importa si le echo un vistazo?
1.3
+15 BONOS
-,No sera demasiada molestia para usted?
-Por supuesto que no, ya seao m¨¦dico oo profesor, nuestra vocaci¨¦n es ayudar a otros -Marcelo le indicd que se
sentara al borde de un macetero y Cira se sentd,
Se arrodillo frente a e, sacando un par de guantes desechables del bolsillo y poni¨¦ndoselos: -Algunas personas no estan
acostumbradas al contacto de otros. Para evitar disputas m¨¦dico-paciente, he adquirido el habito de usar guantes. Sefiorita
Lopez, tenga paciencia conmigo.
Cira parpade6, luego de darse cuenta de lo que decia, sinti¨¦ que sus pbras eran muy empaticas.
No solo evitaba que gente pensara que tenia una mania por limpieza o que despreciaba sus piernas, sino que tambi¨¦n
disolvia naturalmente iodidad que podria sentir una mujer al ser tocada ens piernas por un hombre.
Lo mas importante era que asumia toda responsabilidad, sin hacer que otra persona se sintiera inc¨¦moda.
No por nada era profesor.
Examin6o sus pantorris y dijo: -No esta dafiada de raiz, principalmente necesita tiempo para recuperarse, le ensefiar¨¦o
masajear, si lo hace en casa regrmente, se recuperara mas rapido.
Cira asintio: -Gracias, profesor Sanchez.
Marcelo le ensefid tica mientras masajeaba, separados por una capa de guantes, ninguno de los dos sentia realmente
piel del otro.
Cira no pudo evitar mirarlo un par de veces mas.
Marcelo se levanto: -Camina un poco, a ver si te sientes mejor.
Cira camin6 un poco y efectivamente se sintio mucho mejor, elogiando: ¡ª Profesor Sanchez, si no sigue ensefiando, podria ser
un m¨¦dico tradicional.
famoso.
Marcelo sonri¨¦: -Gracias por nificar mi carrera, tambi¨¦n se lo dir¨¦ a mihermano, es un elogio a sus ensefianzas.
-4El profesor Sanchez esta con su novia? un colega paso por alli, y Marcelo se quitd los guantes, empujando sus lentes: No
bromeen, e es mi paciente.
-,Paciente? gEstas promocionando tu tica de masaje otra vez? -el colega se rid y le dijo a Cira. -;De qu¨¦ se eres? No te
dejes engafiar por cara del
+15 BONOS
Marcelo: -Vete.
El colega se alej¨¦ con un gesto de mano y Cira dijo: -Realmente ha sido util, si el profesor Sanchez realmente vendiera
cursos, tambi¨¦n yopraria.
Marcelo levanto una ceja: -Qu¨¦stima, perdi una oportunidad de negocio.
sy
En ese momento, una chica corri¨¦ por detras y abrazo directamente cintura de Marcelo: jTe atrap¨¦!
CapÃtulo 50
Cap¨ªtulo 50
Capitulo 50
Cira se sorprendio ligeramente.
Marcelo tomo mano de chica y atrajo hacia ¨¦l, diciendo amablemente: No hagas escandalo, gno ves que tengo un amigo
aqui? No hagas que nos miren
raro.
La chica frunci¨¦ el cefio y se quej¨¦: -j Te estuve buscando durante mucho tiempo!
Viendo el nivel de cercania entre ellos, parecia que no eran solo amigos, sino... ¡é novia?
Justo cuando Cira estaba pensando esto en su corazon, Marcelo dijo: -Hablemos de lo nuestro mas tarde, no seas descort¨¦s,
primero saluda a sefiorita Lopez. Sefiorita Lopez, e es mi quinta hermana menor, Emilia Sanchez.
Resulta que era su hermana.
Cira mir¨¦ hacia chica, quien tambi¨¦n mir, ambas se sorprendieron al verse, y Emilia Sanchez sefiald diciendo: -jEres tu!
Cira reconocia.
Esta joven habia estado enamorada de Morgan antes, persigui¨¦ndolo ardientemente, enviandole flores y caf¨¦, incluso
esperandolo en su empresa. En ese momento, Morgan acababa de empezar algo con Cira y no estaba interesado en
desarror otra rcion, asi que rechazo directamente.
Coincidentemente, hubo un proyecto importante en el extranjero y Morgan llev6 a trabajar al extranjero durante mas de un
mes. Cuando volvieron un mes despu¨¦s, joven no apareci¨¦ de nuevo.
Y su intersi6n fue que, el dia que Morgan rechaz6, e llor¨¦ amargamente y se mojo bajo lluvia. Cira llevd aprar
ropa nueva y envio de regreso a
escu.
Pero ahora.
Eso ya no era tan importante.
Lo importante era que esta joven tenia ese aspecto algo vivaz,pletamente al gusto de Morgan.
y
main puro, darte de car
Mas coincidencialmente, durante conversaci¨¦n que siguieron, Cira se enterd de que joven se habia graduado y estaba
buscando trabajo, inicialmente queria ser asistente de su hermano, pero Marcelo se nego.
103
+15 BONOS
¡ªNo sera demasiada molestia para usted?
-Por supuesto que no, ya seao m¨¦dico 0o profesor, nuestra vocacion. es ayudar a otros -Marcelo le indicd que se
sentara al borde de un macetero y Cira se sentd.
Se arrodilld frente a e, sacando un par de guantes desechables del bolsillo y poni¨¦ndoselos: ¡ªAlgunas personas no estan
acostumbradas al contacto de otros. Para evitar disputas m¨¦dico-paciente, he adquirido el habito de usar guantes. Sefiorita
Lopez, tenga paciencia conmigo.
Cira parpade6, luego de darse cuenta de lo que decia, sintid que sus pbras eran muy empaticas.
No solo evitaba que gente pensara que tenia una mania por limpieza o que despreciaba sus piernas, sino que tambi¨¦n
disolvia naturalmente iodidad. que podria sentir una mujer al ser tocada ens piernas por un hombre.
Lo mas importante era que asumia toda responsabilidad, sin hacer que otra persona se sintiera inc¨¦moda.
No por nada era profesor.
Examin6o sus pantorris y dijo: -No esta dafiada de raiz, principalmente necesita tiempo para recuperarse, le ensefiar¨¦o
masajear, si lo hace en casa regrmente, se recuperara mas rapido.
Cira asintio: Gracias, profesor Sanchez.
Marcelo le ensefid tica mientras masajeaba, separados por una capa de guantes, ninguno de los dos sentia realmente
piel del otro.
Cira no pudo evitar mirarlo un par de veces mas.
Marcelo se levanto: -Camina un poco, a ver si te sientes mejor.
Cira camin6 un poco y efectivamente se sintid mucho mejor, elogiando: Profesor Sanchez, si no sigue ensefiando, podria ser un
m¨¦dico tradicional famoso.
Marcelo sonri¨¦: Gracias por nificar mi carrera, tambi¨¦n se lo dir¨¦ a mihermano, es un elogio a sus ensefianzas.
-4El profesor Sanchez esta con su novia? -un colega paso por alli, y Marcelo se quit¨¦ los guantes, empujando sus lentes: -No
bromeen, e es mi paciente.
-,Paciente? gEstas promocionando tu tica de masaje otra vez? -el colega se rid y le dijo a Cira. -;De qu¨¦ se eres? No te
dejes engafiar por cara del
Cira lo pens6 un momento y luego pregunto: -Sefiorita Sanchez, ste interesaria conocer otro trabajo?
Con el curriculum de sefiorita Sanchez en mano, Cira se preparo para regresar a empresa.
El auto de Marcelo se detuvo a sudo: -Sefiorita Lopez, d¨¦jame llevarte.
-No es necesario, puedo tomar un taxi, es muy conveniente.
Marcelo pareci¨¦ darse cuenta de lo que e estaba considerando, y a trav¨¦s de sus lentes dijo: -Sefiorita Lopez, me ayudaste a
presentar un trabajo a mi hermana, por razones emocionales y racionales, deberia agradecerte. Ademas, tambi¨¦n voy al
restaurante cerca del Grupo Nube Celeste paraprar algo deer para mi glotona hermana, en realidad es en mi camino,
no te preocupes.
Con eso dicho, Cira no pudo rechazar mas, agradecid y subi6 al auto, bando casualmente: -Es muy bueno con su hermana,
ese lugar suele tener f.
E tambi¨¦n queria probar qu¨¦ tan deliciosos eran, pero siempre desistia debido arga f.
-En casa, e es mas pequefia, todos sus hermanos consienten, y yo. tambi¨¦n estoy acostumbrado.
Llegaron justo a tiempo, tienda no tenia mucha f y una nueva tanda acababa de salir del horno, el aroma era perceptible
incluso al otrodo de calle.
Marcelo desabrocho su cintur¨¦n de seguridad:
Lopez.
Espera un momento, sefiorita
Cira mir¨¦ alrededor y di Bajar¨¦ aqui, despu¨¦s de quepres empanadis, puede simplemente dar vuelta.
Marcelo mird, sus ojos calidos: -Espera por mi.
Esos ojos, si bien no eran especialmente hermosos, tenian una misteriosa fuerza magn¨¦tica que hacia que gente quisiera
seguirlo, Cira dud¨¦ un momento y luego dijo: -Esta bien.All rights ? N?velDrama.Org.
Marcelo sonri¨¦ y baj¨¦ del auto.
Cira, apoyando su cabeza con una mano, hojeaba el curriculum de Emilia. No tuvo que esperar mucho, puerta del auto se
abrio de nuevo y Marcelo subi¨¦ con dos bolsas.
Le paso una caja a e: Este lugar, se dice que para asegurar el sabor, no ofrece
aprarle cada dos por tres. Prueba y dime, sefiorita Lopez, si realmente es fan bueno, o si esa nifia simplemente me esta
torturando.
Cira se qued6 sin pbras.
No solo esos ojos tenian el poder d
CapÃtulo 51
Cap¨ªtulo 51
Capitulo 51
Marcelo condujo un trecho para lleva al Grupo Nube Celeste. Cira, sosteniendo una bolsa de empanadis, se bajo del coche
y se inclin¨¦ para despedirse con
mano.
Por otrodo, Ramon, que habia ido al Grupo Nube Celeste para buscar a Morgan, justo vio esta escena. Levant¨¦ una ceja y
entr¨¦ primero en empresa.
Buscar a Morgan era algotn para ¨¦l, asi que subi¨¦ directamente sin avisar.
Toc¨¦ puerta.
Morgan: Adnte.
Ramon abrio puerta y entrd.
Morgan levant¨¦ vista y lo mir¨¦: -Si¨¦ntate -seguia revisando un documento.
Ramon, sin cortesias, uso cafetera de Morgan para prepararse un caf¨¦. Tras. dar un sorbo,ent¨¦ casualmente: -La
secretaria Lopez esta en auge. Se fue Rodrigo y llegd Marcelo. Desde cuando tienen rci¨¦n? Acabo de ver que Marcelo
dejd aqui abajo.
Morgan levant6 cabeza, frunciendo levementes cejas.
Ramon, con un tono significativo:
ser del
gusto de Marcelo.
Pero, en efecto, secretaria Lopez pareceAll content is property ? N?velDrama.Org.
Marcelo, con su apariencia de caballero educado, en realidad tenia un gusto bastante bajo, preferia cinturas delgadas. La figura
de Cira encajaba perfectamente.
Morgan tambi¨¦n tom6 un sorbo de caf¨¦, que ya estaba frio, y su expresion se enfrid con ¨¦l.
Ram¨¦on continuo lentamente: -Ya te dije que muchos desean a secretarial Lopez, pero no me creiste.
Justo en ese momento, Cira toc¨¦ puerta de oficina del presidente.
Morgan, sin mostrar emoci6n, dijo: -Adnte y Cira entr¨¦ y, al ver a Ramon, lo salud6 cort¨¦smente: -Sefior Castro.
Ramon asintio.
Cira se acerc¨¦ a Morgan: Sefior Vega, he encontrado a una candidata que cumple con sus requisitos. Por favor, revise su
curriculum.
+15 BONOS
Pero Morgan miraba a e.
Cira, siempre vestida de manera profesional con camisa nca y falda corta, camisa metida dentro de falda, marcando su
delgada y firme cintura.
La camisa, tan formal y a vez informal, resaltaba y restringia, no era de extrafiar que mara atencion de Marcelo.
Morgan se afloj¨¦ corbata, presintiendo una tormenta.
Cira, confundida: -¡éSefior Vega?
Morgan, con voz fria: -Lo que te encargu¨¦ esta mariana, y ya tienes una candidata esta tarde, secretaria Lopez, qu¨¦ eficiencia.
Cira, manteniendopostura: -Es mi deber.
Morgan hoje6 el curriculum y al ver a Emilia Sanchez, sus parpados se levantaron: -,E es tu eli¨¦n?
Como Ramon no era un extrafio, Cira habl6 con franqueza.
-E cumple con sus requisitos, tiene un aspecto inocente, le gusta depender de otros, y lo mas importante, es de una familia a
su altura. Si usted decide avanzar en rcion, creo que el presidente Carlos Vega no se opondra. Seria beneficioso para
ambos.
Le pidi¨¦ que le encontrara una secretaria, y e incluso consider¨¦ su futuro matrimonial.
Morgan cerro el curriculum, con una emocion indescifrable.
Cira, insegura: -¡éNo esta satisfecho? Si no lo esta, puedo seguir buscando.
-4Como no estaria satisfecho con alguien elegido por secretaria Lopez? E sera dijo Morgan y dejo el curriculum a undo.
Cira realmente no esperaba que ¨¦l aceptara tan facilmente, pero era mejor, asi no tendria que seguir buscando. Este tipo de
tarea, parecida a hacer de celestina, le hacia sentirse un poco culpable,o si estuviera ayudando a malgastar a una buena
chica, aunque Emilia estaba muy encantada.
Cira asintid: -Bien, ir¨¦ a informar a sefiorita Sanchez.
Luego sali¨¦ y cerr¨¦ puerta.
Ramon echo un vistazo afuera: -~La secretaria Lopez decidi6 volver a trabajar?
-Por supuesto.
+15 BONOS
E nunca penso en dejarlo de verdad, solo estaba haciendo un berrinche. Ahoral que Ke no estaba y ¨¦l le habia dado
oportunidad, naturalmente regresaria. Ramon mir¨¦ el curriculum: -zY esto qu¨¦ significa?
-Si e se toma molestia de traerme una mujer, gcdmo voy a rechaza?
Ramon se rid: Eso suena a capricho.
Morgan no mostr¨¦ ninguna emoci¨¦n.
Ram6on observ¨¦ foto en el curriculum v,o buen amigo, advirtid: familia Sanchez, si te involucras con e, tendras que
casarte.
Es de
1
CapÃtulo 52
Cap¨ªtulo 52
Capitulo 52
Las mujeres eran solo un tema casual para ellos, algo para char en su tiempo. libre, solo para distraerse. Su enfoque
principal seguia siendo el trabajo.
Ram¨¦on dej¨¦ su caf¨¦ y rapidamenteenzo a har sobre el asunto por el cual habia venido a verlo. Los dos haron todo el
resto de tarde.
Cuando lleg6 hora de salir del trabajo, estaban listos para ir a cenar. Apenas. salieron de oficina, vieron a joven
secretaria arrojar medio vaso de agua sobre Cira.
Fue tan repentino que Cira no tuvo tiempo de esquivarlo. El agua cayo en su rostro y luego se desliz6 por su delicada y
pequefia barbi, cayendo gota a gota sobre su ropa.
La joven secretaria dej¨¦ caer el vaso, se cubrid boca y sali¨¦ corriendo, aparentemente llorando.
Cira no dijo nada.
Con una expresion indiferente, no mir¨¦ a los demas en oficina y tomo algunas. toas de papel para secarse el rostro.
Ya que Morgan tenia una candidata adecuada para secretaria, esta joven secretaria obviamente no podia quedarse mas
tiempo, asi que Cira pidi¨¦ al departamento de personal que le dijera que no necesitaba venir al dia siguiente.
La joven secretaria rapidamente se dio cuenta de que habia sido engafiada por ellos, o mas bien, por Cira.
Habiendo ofendido a Chavez y ahora expulsada por ellos, furiosa y avergonzada, se acerco y le arroj6 medio vaso de agua fria
a Cira.Published by N?v''elD/rama.Org.
Pero mas que enojada, Cira se sentia molesta.
Muy molesta.
Si no fuera porque Morgan presiono con asuntos legales, e todavia estaria de vacaciones, sin necesidad de volver para
lidiar con este desastre. Tenia que elegir bellezas para ¨¦l y tambi¨¦n tratar con estas chicas no deseadas.
Cira respird hondo, se levanto y penso en ir al vestuario para cambiar su camisa.
Pero cuando se dio vuelta, vio a Morgan y Ramon parados alli, el primero mirand sin expresion.
Cira se detuvo y luego inform¨¦: -Sefior Vega, ya he manejado lo de secretaria.
12
C +15 BONDS Morgan critic¨¦ sin piedad: -Lo hiciste muy mal. Si solo tienes esa capacidad, no eres apta para ser secretaria
principal.
Cira: -Lo siento, sefior Vega, proxima vez lo har¨¦ mejor.
Al fin y al cabo, era solo ultima semana, ya no le importaba tanto.
La mirada fria de Morgan recorri¨¦ su cuerpo, deteni¨¦ndose en el cuello de su camisa semi-transparente, y de repente dijo: -
Vamos a cenar, ven con nosotros.
-Bien, me cambiar¨¦¡ªdijo e. Su aspecto actual no era adecuado para ver a gente.
Morgan sonri¨¦ con sarcasmo: -No es necesario, ve asi.
Cira se sorprendio. Asi?
Morgan se acerc¨¦ a e, con un tono de voz bajo y malicioso: -Despu¨¦s de una experiencia, sabras lo vergonzoso que es
manejar mals cosas.
Cira entendi¨¦ que ¨¦l estaba intentando humi a propdsito.
Cira llevaba una camisa de gasa, un material bastante fino. Habia puesto un pequefio top debajo, pero despu¨¦s de mojarse,
camisa era casi transparente y el top era apenas visible.
Aunque no llegaba al punto de ser desnuda, ya era suficiente para atraer miradas.
Cira levant6 vista hacia ¨¦l: -;Esta seguro, sefior Vega?
La mirada de Morgan era fria: gQu¨¦ opinas?
Cira respir¨¦ profundamente y acepto el desafio: -Esta bien.
Asi que, desde el ascensor hasta salir de empresa, en ese corto camino de cien metros, Cira atrajo innumerables miradas.
Cira era hermosa y tenia un aire algo frio. Ahora, con el cabello ligeramente desordenado, maquije imperfecto y ropa medio
mojada, parecia haber sido maltratada.
Y esa belleza desordenada podia generar fantasias poco limpias en mente des personas.
Especialmente en los hombres, cuyas miradas hacia Cira erano si quisieran forse con e en el acto.
CapÃtulo 53
Cap¨ªtulo 53
Capitulo 53
De repente, Morgan se detuvo, con una expresion g¨¦lida, desabrocho su chaqueta de traje y se quit6,nzandos a Cira: -
Ve yprate algo de ropa para cambiarte.
Cira no atrapo y chaqueta cay6 al suelo.
El rostro de Morgan se ensombreci¨¦ atin mas: -4 Estas jugando conmigo?
Ramon no pudo evitar frotarse nariz, pensando para si mismo.
Cira, con calma: -Tengo ropa de repuesto en s de descanso. Si no fuera por el sefior Vega, no tendria que gastar dinero en
otra camisa.
-~Ni siquiera tienes para una camisa? ¡ª Morgan saco una tarjeta de su cartera y tird hacia e, cayendo tambi¨¦n al suelo.
Parecian estar en un punto muerto.
Finalmente, fue Ramon quien no pudo soportarlo mas, recogi¨¦ chaqueta del suelo, sacudi¨¦ el polvo, guardd tarjeta en su
bolsillo y cubrid a Cira con chaqueta: -Eh, hay un centroercial al frente, seguramente venden ropa para mujeres.
Secretaria Lou, ve a elegir algo para cambiar. Hace frio, lo importante es que no te enfermes.
-La tarjeta puedes usar libremente,pra lo que necesites... Nosotros iremos primero a el restaurante Pinos y Grus.
Cuando termines deprar, ven directamente, te esperaremos para empezar aer.
Morgannzo una mirada hda a Cira y se fue.
Ramon sacudio cabeza y lo siguid.
Cira, sin aguantar ni un segundo, se quit¨¦ chaqueta de los hombros, agarr¨¦ con fuerza en su mano, casi resisti¨¦ndose a
tira a basura.
jEste hombre!
Se contuvo durante tres minutospletos antes de poder contrr su enojo. Luego, Cira se dio vuelta y se dirigid al centro
comercial.
Por otrodo, Ramon no pudo evitar decir: -; Por qu¨¦ molestas sin raz¨¦n?
E era su mujer y otros deseaban, no estaba haci¨¦ndose dafio a si mismo?
Morgan simplemente sentia que e no le agradaba en nada.
Ramon, con voz de alguien que ha pasado por eso, dijo:
Llegara tu momento
1.3
+15 BONOS
Cira entr¨¦ en el centroercial, no busc¨¦ marcas, solo entr¨¦ a primera tienda y le dijo su ta a vendedora: -Por favor,
traigame una camisa, gracias.
vendedora le mostr¨¦ varias camisas de diferentes estilos. Cira echo un vistazo y eligid una, entr¨¦ al probador, se quit¨¦ camisa
mojada y sinti¨¦o si algos estuviera asfixiando, una sensaci¨¦n muy ioda.
Sentia que si seguia junto a Morgan, algun dia perderia el control y terminaria en un desastre junto con ¨¦l.
Cira se cambi¨¦ de ropa, sali¨¦ del probador, le entreg6 camisa mojada a vendedora para que empacara, luego pag¨¦ con
la tarjeta y dejo un 200% de propina.
La vendedora, encantada, despidi¨¦ cort¨¦smente: -jEsperamos ve nuevamente!
Al salir del centroercial, Cira m6¨¦ a Morgan:-Sefior Vega, he caminado demasiado hoy, me duelens piernas, me voy a
casa.
Morgan: Devu¨¦lveme chaqueta. Hay un recibo en el bolsillo. Si se pierde o se filtra, erespletamente responsable.
ramente no iba a deja ir y cort¨¦ cualquier posibilidad de que enviara a alguien a devolverle chaqueta.
Cira, repitiendo mentalmente pbra paciencia cincuenta veces, se dirigi¨¦ al
restaurante.
Al llegar, descubri¨¦ que habia una chica mas en su mesa.
Era Emilia.
Emilia, al ve, exm6 emocionada:
jCira, me contrataron! jGracias! Si no
fuera por ti, no podria haber trabajado cerca de Morgan.
Cira habia estado ocupada con otro trabajo esa tarde y atin no habia tenido tiempo de informarle a Emilia que habia sido
contratada.Published by N?v''elD/rama.Org.
Era decir, fue Morgan quien personalmente le dijo que estaba contratada.
~Estaba tan satisfecho con Emilia?
Morgan se habia quitado chaqueta de traje, quedando solo en camisa. La corbata, no se sabia cuando, habia guardado, y
tenia desabrochado un bot¨¦n del cuello, luciendo mas casual de lo habitual. Al notar que Cira lo miraba, levanto
+15 BONOS
Sus ojos eran profundos, pero siempre daban una impresion de frialdad y desapego, y en ese momento no era diferente.
Cira se sento en silencio, sin preguntar c¨¦mo Emilia habia terminado alli.
De todos modos, solo habia dos posibilidades: o Morgan habia invitado o se habian encontrado por casualidad.
No importaba, no tenia nada que ver con e.
Cirai6 en silencio, mientras que Emilia era todo lo contrario.
Era muy vivaz, una vivacidad inocente y romantica, acosando a Morgan con preguntas. No entendia nada de negocios y
dependiapletamente de ¨¦l.
Ya Morgan le gustaba esa dependencia, asi que respondia a cada una de sus preguntas.
Cira mir¨¦ hacia ellos otra vez mientras tomaba agua. Emilia, proveniente de una familia distinguida, tenia un aire de princesa, y
aldo de Morgan, parecian muy bien emparejados en todos los aspectos.
Y Morgan, evidentemente, estaba mas interesado en Emilia.
Despu¨¦s de todo, joven secretaria solo fingia ser pura, pero Emilia
CapÃtulo 54
Cap¨ªtulo 54
Capitulo 54
Estaida no necesitaba su intervencion, asi que Cira se concentr¨¦ ener.
Mientras Emilia acosaba a Morgan con preguntas, Cira termino un tazon de sopa de pollo con bamboo, dos cangrejos, tres
camarones fritos en aceite, algunos filetes de foie gras, pescado y verduras nqueadas, entre otros...
Ramon pens¨¦ para si que esta chica realmente tenia buen apetito.
Morgan tambi¨¦n observaba, asombrado de veer tanto por primera vez. Pareciao si no hubieraido en dias,
tan absorta estaba en suida, sin mirar a nadie mas.
De repente, ¨¦l pregunto: -z Ya terminaste?
Levantando vista, Cira lo vio mirand, ramente dirigi¨¦ndole pbra, y tras tomar un sorbo de t¨¦ de lima, respondio: -
~Alguna instri¨¦n, sefior Vega?
-Envia a sefiorita Sanchez a casa -dijo Morgan.
Cira no tenia coche,o iba a envia?
Pero tampoco queria contradecirlo, vi¨¦ndoloo una oportunidad para irse: Esta bien.
Emilia, dispuesta a irse con e, se levantd y tom¨¦ su bolso: -Entonces, hermano Morgan, nos vemos mafiana en empresa.
Morgan asinti¨¦ con cabeza.
La chica, cogiendo del brazo a Cira, m6¨¦ dulcemente: iHermana Cira!
Vi¨¦nds salir juntas del restaurante, Ramon realmente se impresiono por Morgan. Aunque solo se habian encontrado con
Emilia por casualidad, o se le ocurri¨¦ dejar que secretaria Lopez enviara a su inter¨¦s romantico a casa?
Dijo: Si envias con Cira, ,no terminara encontrandose con Marcelo de nuevo?
Morgan frunci¨¦ el cefio.
Cira y Emilia esperaban un taxi en calle. Emilia, con una personalidad muy femenina y aunque no eran tan cercanas, se
aferraba carifiosamente a su brazo, apoyando casi mitad de su cuerpo en su hombro, y murmuraba ensofiada: ; Realmente
es tan guapo!
¡ªNunca he visto a un hombre mas guapo en mis cuatro afios de universidad, jes incluso mas guapo ques celebridades
actuales! Y tiene un tipo de encanto, ¡é
+15 BONOS
afios!
Cira entendia, se sentia igual cuando empezo a gustarle Morgan.
Con amor correspondido de ambosdos, no deberia ser asunto de e, peroo habia llevado a chica a Morgan, si e
sufria por amor, tambi¨¦n seria culpa de Cira. Asi que con caut le recordo.
-Eres tan bonita, y tu hermano tambi¨¦n es guapo, seguro que tus otros hermanos tambi¨¦n lo son, y Ramon, todos tienen buena
apariencia. Asi que se puede ver que no faltan hombres guapos en este mundo. El sefior Vega tampoco es tan guapoo
para ser asombroso. Quizas solo no puedes olvidarlo porque te rechazo.
-No es lo mismo -retorci¨¦ Emilia con una sonrisa. -El hermano Morgan tiene ese aire de...o si no le gustara nadie, esa
calidad de hombre malo.
El realmente no le gustaba nadie, excepto Ke.
-Pero cuanto mas es asi, mas ganas tengo de conquistarlo, jseguro puedo hacer que caiga a mis pies bajo mi falda de
colegi!
Las mujeres enamoradas parecen creer que son excepcidn que hara volver al vagabundo o romper el voto del asceta.
Cira suspir¨¦: -Realmente no es tan buenoo piensas.
-,Hay algo que te haya desagradado? -una voz masculina calmada sono de repente detras de es.
Cira se gird instintivamente, estaban paradas en un lugar oscuro entre dos fars, luz de los coches pasando ilumino por un
momento cara agraciada de Morgan antes de oscurecerse nuevamente,o una pe que bri y se apaga en un instante.
-Dilo, qu¨¦ problema hay?
Cira se qued¨¦ en silencio unos segundos, luego respondi¨¦ cort¨¦smente:
Cuando escriba mi carta de renuncia, me asegurar¨¦ de incluir una nota para mis supervisores y colegas.
Este tipo de mensaje suele ser una cortesia deseando a todos bienestar y felicidad en el trabajo, pero insinuacion de Cira
parecia ser que aprovechariaAll rights ? N?velDrama.Org.
oportunidad paranzar un ataque verbal.
Morgan dio un paso adnte.
Emilia corrid hacia ¨¦l: -Hermano Morgan, no seas duro con Cira, solo esta
+15 BONOS
LULI
puuu pulyu-
son asi, siempre encuentran fas en el novio de otra, pensando que no esta a su altura.
-Yo te llevar¨¦ a casa.
Morgan retird su mirada de Cira y le dijo a Emili
10
CapÃtulo 55
Cap¨ªtulo 55
Capitulo 55
+15 BONOS
Emilia estaba extremadamente feliz: -;De verdad? jQu¨¦ bien! -saltaba de Entonces, hermana Cira, no ir¨¦ contigo, nos vemos
mariana en
alegria.
empresa.
Cira asintio levemente.
Morgan se fue directamente.
Cira se qued6 mirando carretera, esperando un coche de alquiler por inte, pensando con indiferencia, gcuando e y
Emilia se habian convertido en intimas. hermanas y mejores amigas? ~Y Emilia y Morgan ya eran novios?
Resulta que alcanzar el puesto de novia de Morgan no era tan dificil.
Ke podia, Emilia tambi¨¦n.
Al final, Unica que habia estado con ¨¦l tres afios sin reconocimiento alguno era e.
Qu¨¦ ir¨¦nico.
Pero lo que Cira no esperaba era que Morgan tuviera tan grandes apetitos.
Al dia siguiente, cuando lleg6 a empresa, no solo vio a Emilia en secretaria, sino tambi¨¦n a joven secretaria.
La joven secretaria se acerc¨¦ a e con aire triunfal: -El sefior Vega me pidi¨¦ que regresara, dijo que he contribuido a
empresa y no me despedira, que algunas personas no deberian tomar decisiones por su cuenta.
Cira mantuvopostura, pero frunci¨¦ el cefio en su interior.
E habia dejado muy rass rciones de poder el dia anterior, y Morgan estuvo de acuerdo, por eso le habia pedido que
trajera de vuelta a Emilia. Entonces, gpor qu¨¦ querria mantener a joven secretaria?
Lo mas grave era que, ademas del triunfo, habia rencor en los ojos de joven secretaria.
Resulta que e habia desarrodo odio hacia Cira por habe despedido el dia anterior.
Cuando Cira fue a entregar unos documentos a oficina de Morgan, tambi¨¦n le preguntd: Sefior Vega, 4no dijo ayer que no
mantendria a joven secretaria? Morgan respondio: -¡éNo le dijiste que yo estaba muy interesado en e? Dado
Cira: Dije eso porque antes, en el coche, usted me dijo que si traia, podria ceder ante Chavez. ,No es eso mostrar inter¨¦s en
e?
Al final, media taza de agua que le arrojaron ayer, asio el rencor actual de joven secretaria, no deberian estar dirigidos
hacia e, sino hacia Morgan.
El era el verdadero manipdor y traidor.
Morgan volvi¨¦ su mirada al documento y dijo con indiferencia: Si no hay nada mas, puedes irte.
Cira no disfrutaba des luchas de oficina.
Antes, en secretaria solo estaban e y otras dos secretarias, con funciones. ras y cooperaci¨¦n mutua, sin que nadie
obstaculizara as demas, y el ambiente de trabajo era muy armonioso.
Luego lleg¨¦ Ke, que no sabia hacer nada y solo causaba problemas. Ahora era alin peor, habia dos Ke.
Durante toda mafiana, Cira se sintido una nifiera, con Emilia pidi¨¦ndole que revisara por qu¨¦ su raton siempre daba
saltos o por qu¨¦ su tedo no podia hacer Ctrl+c, interrumpi¨¦nd constantemente en su trabajo.
Cira finalmente dijo: Al menos usted se gradud de universidad, sefiorita
Sanchez.
Lo hice, pero estudi¨¦ musica sica, no informatica -dijo Emilia con losbios fruncidos, luciendostimada.
Cira: No es cuesti¨¦n de qu¨¦ estudiaste, sino que, habiendo llegado
universidad, significa que tu coeficiente intelectual al menos es normal. Por lo tanto, cuando encuentres algo que no entiendas,
puedes buscarlo en inte.
Emilia asintio: -Pens¨¦ que seria mas rapido preguntarte.
-Pero yo tambi¨¦n tengo trabajo y estoy muy ocupada.
-Esta bien, entonces buscar¨¦ a alguien mas.
Cira ignoro.
Para su sorpresa, media hora despu¨¦s, un hombre de mediana edad vestido de traje apareci¨¦ en secretaria.
El hombre traia consigo muchos pasteles y t¨¦ de leche, y Emilia los invit¨¦ a todos
diciendo que no tenian hambre...
-Entonces los dejar¨¦ aqui, tomen lo que quieran, no sean timidos.
Luego le pidi¨¦ al hombre de mediana edad que se sentara a sudo. Al principio solo le preguntabao hacer esto o aquello,
pero luego termin6 dejando que ¨¦l hiciera todo el trabajo mientras e veia series en su tel¨¦fono.
Una colega secretaria no pudo resistirse a preguntar: -Sefiorita Sanchez, gqui¨¦n es ¨¦l?
Emilia respondio: -Es nuestro mayordomo, lo traje para ayudarme en el trabajo. Se gradud de Universidad de Oxford, es muy
competente.
Definitivamente era una princesita disfrazada experimentando vida....
Cira se froto el puente de nariz. Las personas que Morgan queria mantener no eran asunto suyo.Content provided by N?velDrama.Org.
Justo cuando estaba a punto de volver al trabajo, un ruido sordo se escucho. Un archivo fue arrojado en su escritorio,
derramando su taza t¨¦rmica al suelo.
CapÃtulo 56
Cap¨ªtulo 56
Capitulo 56
+15 BONOS
Cira levant6 cabeza y vio a joven secretaria, quien con una sonrisa sarcastica Secretaria Lopez, por favor, maneje esto
rapidamente, lo necesitaremos
dijo: pronto.
Cira revis6 el documento, era el contrato de Chavez. Lo cerr¨¦ y di
la Ultima reunion.
-Usted esta a cargo de esta cooperacion, solo particip¨¦ en
La joven secretaria, con los brazos cruzados, replic¨¦: -Pero el sefior Vega dijo queo jefa de secretarias, todos los
documentos pasan por ti.
-Entonces que el sefior Vega me lo diga personalmente. Si necesitan que me encargue de este documento, lo har¨¦¡ªcontesto
Cira, devolvi¨¦ndole el archivo y identalmente tirando su vaso de agua sobre el escritorio.
La joven secretaria se enfureci
: {Tul
Cira simplemente respondio con una mirada igual de fria.
Emilia parpadeo y se acerc¨¦ para recoger el termo de Cira que habia caido al suelo, colocandolo de vuelta en esquina de su
escritorio, y luego empuj¨¦ a secretaria joven fuera de oficina.
-Oye, hermana, soy nueva aqui y no s¨¦ donde esta el bafio, 4me llevas?
Dijo Emilia, aunque ya habia ido antes, solo queria separas para evitar mas conflictos.
Las otras dos secretarias tambi¨¦n aconsejaron a Cira: Esa es persona que el sefior Vega quiere, no te rebajes a su nivel.
Principalmente temian que el enojo del sefior Vega resultara en el trado de
Cira.
Y,o esperaban.
No pas6 mucho tiempo antes de que vieran a joven secretaria, con los ojos rojos, entrar en oficina de Morgan, ramente
para quejarse.
En menos de diez minutos, Cira recibid una mada interna pidi¨¦ndole que entrara a oficina.
Este escenario le resultaba familiar.
La Ultima vez que fue transferida fue el mismo procedimiento.
Sus colegas secretarias miraron preocupadas, pero Cira estaba tranqu. Tras
13
+15 BONOS
-Sefior Vega.
Morgan, poni¨¦ndose su chaqueta sin mira, ordend: -Toma los documentos. de mesa, avisa al chofer que nos recogera en
cinco minutos en entrada principal.
Cira estaba confundida: -;Para qu¨¦?
-Para trabajar fuera, por supuesto -dijo Morgan mirand. -~Acaso secretaria Lopez no ha vuelto atin de sus vacaciones?
Cira se sorprendid, luego mir¨¦ a joven secretaria.Content provided by N?velDrama.Org.
La secretaria joven miraba con resentimiento y enojo.
Era obvio que habia ido a quejarse con Morgan, pero al parecer, ¨¦l no habia tomado ninguna medida contra e.
Al final, todos sabian que solo alguieno Ke, quien no era verdadera Ke, podia recibir el favoritismo de Morgan.
-Esta bien, me preparar¨¦.
Dijo Cira, aleanzando manija de puerta, pero Morgan agrego: -Lleva a Quintina Flores y Emilia contigo para que aprendan.
Quintina Flores era joven secretaria.
Llevas con e... Cira sintid que tarea se volvia masplicada.
Al salir de oficina,unic¨¦ a Emilias instriones de salir a inspionar.
Emilia se emociond mucho, rapidamente saco su kit de maquije para retocarse, y le pidid a su mayordomo que empacara sus
cosas. A cualquiera que viera, le pareceria que se preparaba para un viaje de grupo.
Emilia incluso pregunto a Cira: -; Qu¨¦ mas debo llevar? Hermana Cira, no tengo experiencia.
Cira masajeo su nariz: -Hmm... solo lleva un cuaderno y un boligrafo, y si no te molesta, tambi¨¦n un ordenador.
-Mejor no, el ordenador es muy pesado -decidi¨¦ Emilia, optando por llevar solo una pequefia bolsa con supizbial.
La inversion de el Grupo Nube Celeste en el gran supermercado traeria un grupo de marcas de lujo extranjeras, no era facil
cerrar el trato. Como Morgan no tenia mucho que hacer esa mafiana, decidieron ir a ver c¨¦mo iba disposici¨¦n de los
+15 BONOS
Emilia, sin embargo, lo tom¨¦o una excursion depras, sin disimulo alguno, se colg¨¦ del brazo de Morgan, mirando aqui
y a. Morgan no rechaz6 y pareci¨¦ bastante indulgente, tanto que el gerente de tienda asumi¨¦ que Emilia era su novia y
duefia del lugar.
Quintina, joven secretaria, no queria quedarse atras y tambi¨¦n se aferro a Morgan.
Asi se form6 unaitiva: dos mujeres y un hombre.
Cira, en silencio, seguia detras de ellos.
CapÃtulo 57
Cap¨ªtulo 57
Capitulo 57
Pasando por hderia, Emilia pidio de forma coqueta a Morgan que leprara un cono de hdo. Quintina tambi¨¦n dijo
que tenia sed y queria uno. Morgan asintid despreocupadamente y les dijo que escogieran ellos mismos.
Vio un cono de hdo de galleta crujiente y record¨¦ vagamente que a Cira le gustaba. Tom¨¦ uno, pero al girarse vio a Cira
abriendo su termo para beber agua.
Cira no era que no le gustara el hdo, sino que ultima vez tuvo un dolor menstrual terrible y penso que podria ser una lesion
por un aborto espontaneo. Decidi¨¦ cuidarse, noer nada frio y solo beber t¨¦ de datiles rojos.All content is property ? N?velDrama.Org.
Morgan, sin expresi¨¦n, devolvi¨¦ el cono al refrigerador.
Emilia solt¨¦ un jAy! cuando el hdo se derritid y ensucid sus dedos. Se limpid con una servilleta, pero atin se sentia ioda
por lo pegajoso: -¡é Hay un bafio aqui?
-Si, si, esta por a, solo gira esquina¡ªindic¨¦ el gerente del centro
comercial. Emilia tir¨¦ su cono: -Hermano Morgan, voy avarmes manos, esp¨¦rame.
Morgan estaba hando con gente de marca, no estaba ro si escuch6, pero asintid de todos modos.
Emilia se fue s.
Cira paseaba por otros lugares y casualmente escuch¨¦ a dos vendedoras de cosm¨¦ticos chando.
-4Sabias? {Un exhibicionista ha estado rondando cerca del centroercial! Lo vi de lejos anoche cuando salia del trabajo,
ime asust6 mucho!
-Si, s¨¦. Alguien mo a policia, pero no lo encontraron. No sabemos donde se esconde... espero que no est¨¦ en nuestro
centroercial...
Cira se sobresalt6 y mir¨¦ a su alrededor. Morgan atin haba con gente de marca, Quintinaia su cono, y Emilia aun
no habia regresado.
Mir¨¦ su reloj, habian pasado diez minutos y tenia un mal presentimiento. Se dirigi¨¦ rapidamente al bafio.
Al llegar, escuch¨¦ el grito agudo de Emilia: -iAhhhh!
Cira corri¨¦ hacia alli y vio a Emilia aterrorizada, con un hombre desnudo detras
El hombre, ramente desequilibrado, seguia riendo.
Emilia estaba tan asustada que, al resbrse en los azulejos, cay¨¦ al suelo. El exhibicionista senzo sobre e y Emilia grito: -
jAhhh!
i
Cira arranco un extintor de pared y lo golped en cabeza al exhibicionista, que cay6 al suelo. E tom¨¦ a Emilia:
jCorre!
jLevantate!
Ambas corrieron fren¨¦ticamente.
El alboroto atrajo atencion de otras personas en el centroercial y los guardias de seguridad se apresuraron al lugar. Cira
vio a Morgan entre multitud.
En ese instante, sin tiempo para pensar, corri¨¦ instintivamente hacia ¨¦l. Morgan, al ve, tambi¨¦n corri¨¦ hacia e.
Cualquier chica en esa situaci6n estaria aterrada.
Cira de repente sintio un fuerte deseo de estar a sudo y corri¨¦ hacia ¨¦l con todas sus fuerzas.
Apocos pasos de llegar, sus ojos se llenaron degrimas y grit6: -Morgan...
Emilia, un paso por dnte, solt6 su mano y senz6 a los brazos de Morgan, abrazandolo fuertemente y llorando: -Hermano
Morgan, fue tan aterrador, realmente aterrador, me asust¨¦ tanto, llorando...
Cira se detuvo en seco.
Morgan le dio palmaditas en espalda a Emilia, consnd en voz baja: esta, ya atraparon a esa persona.
-Ya
Entonces, ese sentimiento de panico desapareci¨¦ rapidamente del coraz¨¦n de Cira, quien se serend, volviendo a calma. La
humedad en sus ojos tambi¨¦n se seco.
Como una superficie del mar por que no ha pasado el viento, sin una s ondcion.
Se habia hecho ilusiones...
Morgan no corria hacia e, sino hacia Emilia.
CapÃtulo 58
Cap¨ªtulo 58
Capitulo 58
El exhibicionista fue capturado por seguridad y entregado a estacion de policia para su procesamiento.
Emilia estaba muy asustada, llorando desconsdamente. Se sentia sucia y queria cambiarse de ropa y bafiarse, ademas, no
queria soltar a Morgan, insistiendo en que ¨¦l pafiara.
Por lo tanto, inspi¨¦n de ese dia se suspendi¨¦ abruptamente. Encontraron un hotel cercano, reservaron una habitacion
para que e pudiera limpiarse.Content provided by N?velDrama.Org.
Morgan envio a alguien aprar ropa para Emilia.
Entre sollozos, Emilia dijo: No quiero a nadie mas, quiero que hermana Cirapre para mi. No confio en el gusto de los
demas, jno quiero ponerme ropa fea! Morgan mir¨¦ hacia Cira, quien entendid indirecta: -Yo ir¨¦ aprar.
Morgan recorri¨¦ su rostro con mirada varias veces antes de deci
luego puedes pedir el reembolso en empresa.
: -Hay una tienda de ropa frente al hotel. Compra primero,
Cira asintio y dio un par de pasos, pero luego escuch¨¦ al hombre decir con indiferencia: Si necesitas cambiar tambi¨¦n, puedes
comprar.
Cira instintivamente volted, pero al ver a Emilia aferrandose a ropa de Morgan, llorando y diciendo que el exhibicionista olia
muy mal y que alin recordaba ese olor, que le daba nauseas: -Hermano Morgan, qu¨¦date cerca de mi, tu olor es agradable....
Cira baj¨¦ mirada y sali¨¦ de habitacion.
Fang Qian siguid, sonriendo con ironia: -Nifia pequefia, pero con grandes. maquinaciones.
Cira no tenia inter¨¦s en har con e. Presiono el boton del ascensor sin cambiar su expresion, ys puertas se abrieron.
Quintina se interpuso en entrada:
¨¦No ves que esta fingiendo inocencia y debilidad? Mandandote aprar ropa, primero te molesta, y luego te aleja. 4 Qu¨¦
crees que pasara en habitaci¨¦n cuando ni tu ni yo estemos?
Imitando voz de Emilia, dijo: - Hermano Morgan, tengo miedo, no me atrevo a estar s, ,podrias ayudarme a bafiarme...?
Cira mir¨¦: Si usted tiene inter¨¦s en imitaciones, podria intentar perseguir un
117
no necesitas actuar dnte de mi.
Justo cuandos puertas del ascensor estaban a punto de cerrarse automaticamente, Cira presiono el bot¨¦n nuevamente y
paso por dnte de Quintina.
Quintina, enfurecida, exm6: -iCira!
Cira presion6 el bot¨¦n del primer piso y, mientrass puertas se cerraban lentamente, dijo con calma: -E no te ha hecho nada,
no hay necesidad de malinterpreta maliciosamente detras de su espalda. gPor qu¨¦s mujeres deben hacerse dafio entre si?
Si quierespetir por atencidn, actua frente a Morgan, no necesitas hacerlo para mi. ; Quieres usar mi mano para
deshacerte de Emilia? Puedes tener tus m¨¦todos, pero yo tampoco soy tonta.
Con ultima pbra,s puertas del ascensor se cerraron yenzo a bajar. Cira cerr¨¦ los ojos y exhal¨¦ profundamente.
Solopr6 ropa para Emilia; despu¨¦s de todo, e no habia sido tocada por el exhibicionista y no necesitaba cambiar
innecesariamente su ropa.
Cira no regres inmediatamente al hotel. Como dijo Quintina, podria haber algo entre Morgan y Emilia, y no era apropiado
interrumpirlos... Si realmente sucedia algo, deberia haberprado ropa para Morgan tambi¨¦n.
Reflexionando, Cira eligi¨¦ un conjunto de ropa para Morgan, para evitar tener que ir de nuevo mas tarde.
neaba regresar despu¨¦s de una hora, pero su tel¨¦fono son¨¦ a los treinta minutos.
Era Morgan.
Su voz sonaba molesta: -z Todavia no has terminado deprar?
-Ya termin¨¦, estoy de camino de regreso -respondio Cira y colgd, pensando que Quintina se habia equivocado.
Al volver a habitaci¨¦n, Morgan estaba aldo de ventana panoramica hando por tel¨¦fono. Al escuchar que puerta se
abria, le echo un vistazo y continuo con su mada.
Emilia estaba en el dormitorio. Cira sac¨¦ bolsa de ropa para Morgan y dejo a undo, llevando solo ropa de mujer
habitacion.
Emilia, ya bafiada y envuelta en un albornoz, estaba sentada en cama abrazando sus rodis, con los ojos atin rojos: -
Hermana Cira.
Con vor suave, Cira dijo: No estoy segura de tu ta, quizas no te quede perfecta, pero por favor, Us.
Emilia frunci¨¦ el cefio: -Hermana Cira, ,no tienes miedo? Ahora que lo recuerdo, mi corazonte fuerte.
+15 BONOS
Cira respondio: -Esa persona ya fue capturada, no hay peligro. Si atin tienes miedo, mejor no vayas a trabajar hoy, vete a casa
a descansar.
Emilia asintio y Cira salid cerrando puerta.
Al darse vuelta, vio a Morgan sacando una camisa de hombre y una caja de ropa interior masculina de bolsa.
Levanto mirada, con un tono que parecia burldn, pero sus ojos oscuros estaban frioso el hielo: -; Crees que si hago algo
con e tambi¨¦n necesitar¨¦ cambiarme de ropa? Secretaria Lopez, eres muy considerada.
CapÃtulo 59
Cap¨ªtulo 59
Capitulo 59
Gra se main impzable-Camo Secara Sa ner medal sempre es
Morgan progunni ¡ª que se me desta ente 1200
No me concene in the serior Tess fees Tarr
Morgan mini fiamente por mas segundos, & fergente se acerca
Cira no sabia qu¨¦ queria hacz muv¨¦ que no Stata Juan 1 zemeio inointivamente
Por suerte, en ese momento, Emilia salli ja caminata. Semana organ, Ta me cambi¨¦
Cira dijo rapidamente¡ªDeane levar a Seforia Sander a casa
Emilia neg6 con cabezz¡ªYo temana Cra ya suy her, quer sur
bien trabajando
No hay necesidad de forzarse
-Lo que nos paso juntas, hermana Cira na lori, ya no puedo ser can delicata, quiero aprender de ti, tambi¨¦n se vallen¡ªdio
Em secerat
Morgan no mir¨¦ a nadie y camini hata afera¡ªTaivancs a engresz
En empresa, Cira se dirigia a cocina des sarrerarias, pero Morgan agarr¨¦ del brazo y arraut6 a su cocina dicendo¡ª
Tenigo.
Cira frunci¨¦ el cefio, sabiendo que el contacto fisico entre jefe y subordinato era inapropiado.
E retir¨¦ su mano rapidamenter-St el sefior Vega tiene alguna orden, solo dig.
Morgan dijo friamente -Sobre el asunto del centroercial
Cira inform¨¦: -Ya habl¨¦ con el centroercial Tienen una poena trasera que no esta bien vigda. El exhibicionista
probablemente entr¨¦ por ahi
-Por supuesto, admitieron sus fallos en seguridad y para remediar situacion, reforzaran seguridad, instran mas
camaras y aumentarans patrus para asegurar que no vuelva a ocurrir algo simr.
Les dije que afectada era hija de familia Sanchez de ciudad de Xoan. Quieren disculparse personalmente y ofrecer
unapensacion. Si sefiorita
+15 BONOS
Morgan no preguntaba por eso.
Cuando Emilia estaba llorando en sus brazos, Cira ya habia manejado todo.
Asi acta una jefa de secretarias.
~No tienes miedo? -pregunt¨¦ de repente.
Cira respondio sin cambiar su expresi¨¦n: -A plena luz del dia, con tanta gente alrededor, no tengo miedo.
Morgan, apoyado en el escritorio cons piernas cruzadas y una mirada
profunda, dijo: -;No tienes miedo? ,No corriste hacia mi?
-En ese momento, el sefior Vega era Unica persona conocida que vi, yo usted tambi¨¦n corria hacia nosotros,
naturalmente corri hacia usted¡ªexplicd Cira meticulosamente. -Mi deber era asegurarme de que sefiorita Sanchez estuviera a
salvo a sudo.All content is property ? N?velDrama.Org.
Morgan pens6 haber visto sus ojos rojos, pero solo por un segundo. Cuando quiso mirar mas de cerca, ya habia recuperado su
compostura.
Empezo a dudar si lo habia imaginado.
Sintid que Cira se habia distanciado, aunque e nunca habia sido des que se apegan mucho a los demas, ahora parecia
atin mas distante.
Aflojo su corbata y dijo con un tono atin severo: Nunca dependes de nadie.
-Lo siento si decepciono a usted, pero soy asi y no cambiar¨¦.
Morgan, con una expresion fria, dijo simplemente: -Largate.
Morgan agarrando mano de Cira fue visto por Quintina.
Emilia aun estaba nerviosa: -Hermano Morgan definitivamente castigara al centroercial y al exhibicionista por mi.
Quintina reflexion¨¦ un momento y pregunt¨¦ a Emilia:
4, 1e gusta el sefior Vega?
Emilia se sonrojo y replicd con coqueteria: jNo digas tonterias!
Quintina sonrio: -No hay nada de malo en eso. Hay muchas en empresa que gustan del serior Vega,
Emilia mir¨¦ fijamente: -, Y tu tambi¨¦n?
Quintina: -Me gusta, pero s¨¦ que persona que mas le gusta al sefior Vega es
+15 BONOS
-4Hermano Morgan le gusta... hermana Cira? -Emilia frunci¨¦ el cefio. -~Es verdad?
Quintina le paso el brazo por los hombros: -Puedes preguntarle a cualquiera en empresa. Todos saben que secretaria
Lopez no es solo una secretaria para el sefior Vega.
Emilia no lo crei
Todos han sin saber. La hermana Cira sabe que me gusta el hermano Morgan, por eso me acerc¨¦ a ¨¦l.
E es una buena persona.
-Eres muy ingenua -dijo Quintina en voz baja. -Si quieres que el sefior Vega se fije en ti, lo primero que debes hacer es
deshacerte de Cira.
3.3
CapÃtulo 60
Cap¨ªtulo 60
Capitulo 60
Cira se detuvo al escuchar una conversacion al llegar a puerta del cuarto de caf¨¦.
Hizo una pausa.
Emilia respondi¨¦ rapidamente a alguien: -jNo trates de causar discordia!
-Aunque el hermano Morgan y hermana Cira realmente tengan algo,petir¨¦ justamente con e. Si tambi¨¦n te gusta el
hermano Morgan, puedespetir justamente conmigo. Estoy segura de que no soy menos que ninguna de ustedes, jal final,
el hermano Morgan estara conmigo!
Cira se dio vuelta y se fue.
Emilia realmente era una buena chica, pero Quintina, por otrodo, estaba. intentando causar discordia entre es. Cira pensd
que no deberia tolerarlo y que no seria amable con e si seguiaportandose asi.
Al final del dia, Cira vio a Marcelo en el area de recepcion del primer piso.
Despu¨¦s de pensarlo, fue a saludarlo: -Profesor Sanchez.
Sefiorita L¨¦pez¡ªMarcelo se levant6 del sofa.
Cira adivino: -,Vino a recoger a Emilia? Cuando bajaba, vi hando con sus colegas, deberia estar bajando pronto.
Marcelo asintid y luego agrego: -S¨¦ lo que le sucedi¨¦ hoy en el centroercial. Todavia no he tenido oportunidad de
agradecerle a sefiorita Lopez por intervenir.
No fue nada, apenas levant¨¦ un dedo, y de todos modos, incluso si no hubiera estado alli, sefiorita Sanchez no habria tenido
problemas.
Marcelo mir¨¦ a trav¨¦s de sus lentes, con una mirada tierna: -Pero el hecho es que usted ayudo.
Cira sonri¨¦
Bueno, entonces aceptar¨¦ su agradecimiento.
Marcelo insistid: -Un gracias no es suficiente. Dejeme invita a cenar.
Cira intento rehusarse: -Realmente no es necesario.
Pero Marcelo, en un tono serio pero jugueton, dijo: -No me sentir¨¦ tranquilo si
no invito a cenar.
+15 BONOS
Despu¨¦s de rechazarlo varias veces, Cira finalmente acepto: -Entonces seria un honor para mi.All content is property ? N?velDrama.Org.
No mucho despu¨¦s, Emilia baj¨¦, tambi¨¦n queriendo invitar a Cira a cenar para agradecerle por salva ese dia.
Cira
ya habia aceptado invitaci¨¦n de Marcelo, asi que naturalmente tambi¨¦n acept¨¦ de Emilia.
Pero para su sorpresa, Marcelos llev¨¦ al mismo centroercial donde habia ocurrido el incidente.
Emilia estaba reacia a entrar: -Vamos a otro lugar.
Sin embargo, Marcelo, conocido por su buen temperamento, fue inusualmente firme y no consintid: -Siempre has sido asi
desde pequefia, tu primera rei¨¦n antes dificultades es huir sin considerar enfrentas. Pi¨¦nsalo, ¡é realmente te sirve huir
siempre? {Quieres vivir para siempre bajo esa sombra? Despu¨¦s de mucho esfuerzo, Emilia finalmente entro al centro
comercial.
Con cada paso que daba, Marcelo mostraba una sonrisa de alivio y durante cena, pel¨¦ camarones para eo una forma
de rpensar su valentia.
Emilia se sent6 a sudo, abrazando su brazo y quejandose tiernamente sobre lo sucedido ese dia, en realidad, simplemente
haci¨¦ndose mimada.
Cira observ6 todo esto con una cierta envidia en su coraz¨¦n.
Esa era manera de ser de una chica que habia crecido en un ambiente lleno de amor. E habia dicho que queria aprender a
ser valienteo e, pero realmente no era necesario.
Emilia tenia a alguien que protegia, que estaba dispuesto a consenti y criao a una pequefia princesa mimada,
mientras que Cira nunca habia tenido a nadie que protegiera.
~Dependencia?
~En qui¨¦n podria depender?
No habia nadie detras de e.
Despu¨¦s de cenar, Marcelo llev¨¦ a Cira de vuelta a su apartamento.
Justo cuando llegaban, ra bajaba a tirar basura y vio a Cira despidi¨¦ndose de un apuesto hombre con gafas. Pues ra
se puso muy emocionada.
+15 BONOS
Despu¨¦s de que Marcelo se fue, rapidamente se acerco a preguntar: - Qui¨¦n era ¨¦l?
-Un amigo.
-Nunca te he visto con ese tipo de amigo antes.
Cira sabia lo que e estaba insinuando: -Hoy ayud¨¦ a su hermana, asi que me invit¨¦ a cenar. Su hermana tambi¨¦n estaba
presente.
ra especuld: -Esa supuesta hermana, podria ser solo una excusa para acercarse a ti y bajar tu guardia.
-No te dejes llevar por imaginaci¨¦n.
ra murmur¨¦: -Realmente creo que desde que te alejaste de Morgan, has tenido mas suerte en el amor. Ese hombre solo
trajo m suerte, ite retuvo durante tres afios y ni siquiera te pagd unapensacion por tu juventud perdida!
Lo que mas le molestaba era que durante los ultimos dias todavia tenia que ir a trabajar, maldito capitalista.
Mientras maldecia, raenz6 a preocuparse: -EL... en el futuro... gno intentara impedir que te vayas, verdad?
Caminando de vuelta al apartamento juntas, Cira sintio una sombra de preocupacion, pero luego pens6 y dijo: -
Emocionalmente, no tiene motivo para retenerme; legalmente, no tiene derecho a hacerlo. Definitivamente podr¨¦ irme.
17
CapÃtulo 61
Cap¨ªtulo 61
Capitulo 61
Al dia siguiente, Cira seguia con rutinaboral. Sostenia su taza mientras iba al area de descanso para prepararle a si misma
un t¨¦. Aun no habiaenzado formalmente a trabajar, asi que se apoy6 en el mostrador, sac¨¦ su tel¨¦fono y realizo una
mada.
Desde el dia en que escuch¨¦ a Morgan mencionar a su madre, Cira se sintid inquieta. Despu¨¦s de buscar durante dos dias,
encontr6 el numero de tel¨¦fono de una antigua vecina de casa de su madre y decid
ma.
La mada se conecto: -H, gqui¨¦n es?
Cira le respondi¨¦: -Sefiora Chaves, soy Cira.
-Ah, Cira, gcOmo conseguiste mi numero?
Cira susurr¨¦: -Lo tenia guardado desde antes.
La sefiora Chaves le pregunto: -Entonces, por qu¨¦ me mas?
-,Aun vives cerca de mis padres? ,Ellos,o han estado ultimamente?
Dijo sefiora Chaves: -Me mud¨¦ hace mucho tiempo, ya no vivo alli. Ahora vivo con mi hijo y mi nuera. No tengo mucho
contacto con tus padres, pero ultima vez que los vi estaban bien. No estoy segura deo estan ahora.
Cira se sinti¨¦ un poco decepcionada: -Ya veo.
Cira, si quieres sabero estan, gpor qu¨¦ no los mas
directamente? Me habian dicho que te fuiste a trabajar a otra ciudad, gno has vuelto desde entonces?
Cira solo dijo: -Los m¨¦, pero parece que cambiaron de numero de
aw
pureactanos.
La sefiora Chaves murmur¨¦: -¡éComo es posible que cambien de numero y no se lo digan a su propia hija¡¯
su numero actual y tu misma los mas?
Qu¨¦ tal si te doy
Cira le agradeci¨¦ sinceramente: -Bueno, gracias.
Tom6 nota del numero e Cira hizo mada directamente. Al otrodo, despu¨¦s de dos tonos, pronto escuch¨¦ una voz
femenina familiar: gH?
Instintivamente, colg6 el tel¨¦fono.
era voz de su madre.
Cira apretd losbios, guard6 el tel¨¦fono movil, se volvi¨¦ hacia el armario, sac¨¦ una bolsita de t¨¦ y arroj¨¦ en taza. Presiondo
el boton del dispensador automatico de agua caliente.
El agua caliente golped bolsita de t¨¦, liberando el suave aroma del t¨¦. Sus pensamientos tambalearon.
Hacia tres afios, lo aceptd a Morgan, quien le dio tres millones y con eso pag6s deudas de su familia. Incluso envid un chofer
para lleva de vuelta.
Cuando sus padres vieron, no le preguntaron d¨¦nde habia estado noche anterior o qu¨¦ habia sucedido. En cambio,
culparon por haberse huido.
Dijeron que el cobrador vino a casa noche anterior, causando estragos y rompiendo los muebles. La regafiaron por ser no
considerada, desobediente, sin pensar en familia y por no darse cuenta de lo dificil que lo estaban pasando. Tambi¨¦n dijeron
que estaban tan desesperados que estaban pensando en tirarse por
ventana...All content is property ? N?velDrama.Org.
Cira, insensible a sus acusaciones, coloc¨¦ tarjeta bancaria sobre
-Adentro hay tres millones, Usenlos para pagars deudas.
Su padre se qued6 atdnito, tom¨¦ tarjeta bancaria de inmediato y mir¨¦ sorprendido: -;De donde sacaste tanto dinero?
-No importa de d¨¦nde venga el dinero. En cualquier caso, pueden usarlo para pagars deudas y no tendran que preocuparse
mas.
Su madre agarr¨¦ su mano, preguntand con dolor: -;Has hecho algo malo? gHuh? jDinos, Cira! |g Qu¨¦ has hecho?!
Cira de repente tuvo ganas de reir, y de hecho solto una risa.
-4Algo malo? ;Qu¨¦ cosa m? {Creen que al ponermeo garantia evitaran que caiga en manos de esas personas y que
no me sucedera algo malo?
La madre llor6: -Cira... papa y mama realmente no tienen otra opcion. Si hay alguna salida para nosotros, absolutamente no
permitiremos que te vayas a...
-S¨¦ que ya no tienen a donde ir, pero no soy su Unica opci¨¦n. Todavia tengo una hermana mayor y una hermana menor. Por
supuesto, no deberian sufrir tampoco. Solo no entiendo por qu¨¦ eligieron precisamente a mi.
Nadie tenia culpa, nadie deberia sido elegida, pero e era | fue realmente abandonada, tambi¨¦n menos querida en el cora
de sus padres.
La madre llor¨¦ y nego con cabeza: -No es asi, no es asi...
Cira no queria decir mas: -Tomen el dinero, me voy. En el futuro, no me pondr¨¦ en contacto con ustedes nunca.
Se subid al coche y se fue. Mird por el espejo retrovisor y vio a su madre corriendo detras de e, pero no detuvo el coche ni
mir¨¦ hacia
34
Durante todo el mes siguiente, se sintid mal, muy dolorida. Las rciones de mas de veinte afios no se podian romper tan
facilmente. Al final, cedi¨¦ primero y m6 a casa.
Para su sorpresa, su madre le respondio con indiferencia: -No tienes rcion con familia a partir de ahora. No teuniques
mas y no vuelvas.
CapÃtulo 62
Cap¨ªtulo 62
Capitulo 62
Debido a esa frase, Cira qued6pletamente decepcionada con sus padres. Pasaron tres afios sin que volviera a ponerse en
contacto con ellos, hasta hace unos meses, cuando decidi¨¦ marlos por
capricho, pero mada no se conecto.
En ese momento, incluso se rid entre dientes. En cuanto a ser despiadados, sus padres eran los campeones. Cuando decian
cortar rcion con e, realmente cortaban de manera total.
Ahora, al escuchar voz de su madre y saber que estaba bien, ya no le importaba. Cada uno por sudo.
Tomando su taza de t¨¦, Cira regreso a oficina.
Justo cuando se sentd, Quintina Flores arrojo el informe de ayer en su escritorio, presumiendo de su victoria: -Ya habl¨¦ con el
gerente Vega. jEI gerente Vega te ha designado para encargarte de esto!
Entendido.
Justo Cira no tenia intenciones de quedarse en esa oficina cadtica. Sin decir nada, recogi¨¦ el informe y su bolso, y se fue.
Quintina mir¨¦ mientras se alejaba con una mirada maliciosa.
Cira sali¨¦ depafiia y entr¨¦ en una cafeteria cercana. Pidid caf¨¦ y se sentd a mirar el informe.
Despu¨¦s de aproximadamente media hora, tuvo unaprensi¨¦n general de situacion del proyecto. Ahora, tarea principal
era lograr que el gerente Chaves firmara un acuerdo adicional, ya que se habia olvidado de hacerlo aquel dia.
Esto resultaria ser un poco dificil.
Despu¨¦s de todo, aquel dia el gerente Chaves fue chantajeado para firmar el contrato, soportando repulsion. Si volvia a
buscarlo hoy, lo mas probable era que se encontrara con mas obstaculos.
Cira estaba pensando eno enfrentar este problema cuando su mesa fue golpeada suavemente dos veces.
Siguiendo esos dedos de nudillos prominentes, se encontr¨¦ con sonrisa encantadora de Marcelo.
Hoy llevaba gafas de montura teada, tambi¨¦n con una cadena paras gafas, presentandose de manera refinada y elegante.
Cira se sorprendio un poco. Mientras cerraba el archivo, se enderezo: -Profesor Sanchez, gcdmo es que viene por aqui?
~Viene aprar empanadas para sefiorita Sanchez de nuevo? Por cierto, aquel diapartis empanadas en oficina y
todos dijeron que estaban deliciosas. Gracias, profesor Sanchez.
-Fue mi descuido, nopr¨¦ mas. ¡éSolo una caja no fue suficiente parapartir, verdad?
Cira brome6 a prop¨¦sito: -~ Cdmo puedes decir eso? Parece que estoy pidiendo mas.
Marcelo sonri¨¦ quedamente: -Ha sido unentario desafortunado de mi parte.
Se sentd, -Sobre el incidente de ayer, Emilia todavia esta un poco asustada. No tengo ses esta mafiana, por eso vine a
almorzar con e para tranquiliza. Todavia no ha terminado su trabajo, asi que me quedo aqui esperand.
Cira sinceramenteento: -Ten¨¦is una rci¨¦n muy cercana.
Marcelo nego con cabeza:
Cri¨¦ a Emilia, asi que e depende mucho de mi.
Cira se sentia muy envidiosa. Aunque su rci¨¦n con sus hermanas era normal antes, despu¨¦s de aquel incidente, tampoco se
habian vuelto a poner en contacto en estos ultimos afios.
-4Por qu¨¦ esta sentada aqui, sefiorita Lopez? gEsta esperando a alguien? -pregunt6 Marcelo. Cira le respondi¨¦ brevemente: -
No, iba a visitar a un cliente y estoy revisando algunas cosas aqui.
Viendo que ¨¦l atin no habia pedido caf¨¦, e sugirid amablemente: ¡ª Permitame invitar al profesor Sanchez a tomar un caf¨¦.
Marcelo no rechaz6: -Aqui eres tu anfitriona, yo soy el invitado. Como prefieras.
Cira se dirigi¨¦ a barra de caf¨¦ y le pidi¨¦ uno.
Le gustaba manera en que Marcelo manejabas interiones, no era demasiado formal.
Por ejemplo, cuando identalmente ensuci¨¦ su camisa, ¨¦l acept¨¦ el dinero que e le ofreci¨¦ para limpia. Tambi¨¦n, cuando
lo invit¨¦ aer y tomar el caf¨¦, aceptd toda su invitacion, evitando que e sintiera una deuda constante.
Eran francos,o si se conocieran desde hace afios, a pesar de
haberse conocido recientemente.Content provided by N?velDrama.Org.
Cira regres6 a mesa con el caf¨¦ y not6 que Marcelo estabal hojeando sus documentos. Frunci¨¦ ligeramente el cefio y dej¨¦
taza
de caf¨¦.
-Profesor Sanchez.
Marcelo le devolvi¨¦ el contrato y el caf¨¦ a Cira y le explicd.
naturalmente: -Habia un nifio corriendo y jugando aqui, temia que chocara con mesa, derramando el caf¨¦ y ensuciando tus
documentos. Asi que lo levant¨¦. No fue mi intencion tocar tus cosas.
Cira sonrio: La integridad del Profesor Sanchez, ¡éc¨¦mo puedo no creer en e?
Marcelo levanto taza de caf¨¦: -Sin embargo, realmente ech¨¦ un vistazo. Esta empresa habia cborado con mi hermano
mayor antes. Vi algunos documentos en el estudio de mi hermano mayor. Es una empresa emergente en los ultimos dos afios,
con un gran potencial de desarrollo.
Cira simplemente respondio: -;En serio?-pasando por alto el temaboral sin profundizar en conversacion.
No charon por mucho tiempo, pronto salieron juntos de cafeteria.
Marcelo iba a empresa a recoger a su hermana, mientras que Cira iba a encontrarse con el gerente Chaves, tomando
caminos
separados.
Morgan, que se estaba preparando para salir, vio escena de su separacion.
Vio que despu¨¦s de caminar unos metros, Marcelo se detuvo y mir¨¦ hacia atras a Cira.
La mirada trass lentes era profunda. Morgan tambi¨¦n era un hombre, y por supuesto, podia ver ramente que esa mirada
era ramente de inter¨¦s hacia Cira.
CapÃtulo 63
Cap¨ªtulo 63
Capitulo 63
Morgan siempre carecia de emociones y expresiones. Cuando lleg6 al lugar donde se cit¨¦ con Enrique, lo vio devorando un
bocadillo.
Lo mir¨¦ por un momento y se sento.
Enrique sefial¨¦ los documentos en mesa y dijo vagamente: -Los datos que necesitas estan ahi. Desde anoche hasta ahora no
he
comido nada, estoy muri¨¦ndome de hambre.
-4No hay nadie en casa que te haga deer? ¡éNo dijiste que tu madre te buscaria una esposa? -Morgan tom6 carpeta y
hojed los documentos, haciendo unentario casual.
Enrique se sintid repulsivo al pensar en mujer mayor que se instald en su casao su prometida. Tird el bocadillo de vuelta
a bolsa, tomo una servilleta para limpiarses manos y habl6 con tono desagradable.
-Siguiendos jerarquias familiares, a esa mujer ain tendria que marle tia. jEs cinco afios mayor que yo! Ni siquiera s¨¦o
es por debajo, y mi madre quiere que me case con e. Es solo por herencia que tiene en sus manos. Si me caso con e,
simplemente tendr¨¦ una criada en casa... Pero bueno, dejemos de ha de e.
Levant6 los parpados y pregunto: -;Por qu¨¦ de repente qu informacion sobre estas pequefias empresas? gSupongo q cosas no
seranparables frente al Grupo Nube Celeste?
Lo crucial era que sis quisiera, sus subalternos podrian encargars de eso sin necesidad de que ¨¦l mismo se involucrara. gPor
qu¨¦ tendria que hacerlo personalmente?
Morgan examin¨¦ los documentos con seriedad. Incluso con
proyectos que valian cientos de miles o millones, parecia ser asi de
All content is property ? N?velDrama.Org.
Daju mii supervaroni, co racir you in yonu 10 now.
-Suenao si estuvieras a punto de adquirir una pequefia empresa, 4no es mejor iniciar tuya propia? ~Estas haciendo esto
para alguien mas? -con todo este misterio, Enrique estaba realmente intrigado-. Para qui¨¦n es?
Al pensar en Cira, que estaba a punto de renunciar, sugirid con malicia:
secretaria Lopez para que sea su propia jefa, verdad?
¡®No estaras pensando en regrle una empresa a
Morgan sonrio sin motivo.
No lo neg6, pero tampoco lo confirm6.
Enrique abrio una bote de agua mineral y pregunto: -~No regreso a trabajar? Aun no ha retirado su solicitud de renuncia?
Morgan cerr¨¦ carpeta y se preparo para irse. Antes de que se fuera, solo le dijo: -No ha retirado, pero tampoco se ira.
~Como podria e dejarlo?
¨¦Habia alguien que tratara mejor que ¨¦l?
Incluso sus propios padres rechazaron, pero e le dijo una vez que ¨¦l era unica familia que tenia en este mundo..
Cira lleg6 apafiia del gerente Chaves y,o era de esperar, fue rechazada. No querian ve.
Con insignia del Grupo Nube Celeste y el titulo de secretaria ejecutiva, hacia mucho tiempo que nadie rechazaba.
Pero no importaba, firmaria el gerente Chaves tarde o temprano.
Desperdiciar el tiempo en ¨¦l era mucho mejor que encontrarse con esos dos Ke y Morgan en oficina, asi que simplemente
se qued6
Cuando reci¨¦n ingres¨¦ al Grupo Nube Celeste, era solo una secretaria sin importancia, que, para firmar un contrato, acosaba a
los clientes de manera persistente,parable a un vendedor.
Ahora, e estaba mostrando misma determinaci¨¦n que tenia en ese entonces con el gerente Chaves.
El gerente Chaves y su cliente fueron a cenar juntos, y Cira se sent¨¦ en mesa de atras de ellos. Despu¨¦s de probar un postre
que le pareci¨¦ bueno, mo al camarero para que llevara dos porciones a mesa del gerente Chaves tambi¨¦n.
El cliente le pregunt6 curiosamente: -;Se conocen ustedes?
Cira respondio con naturalidad: -Yo tambi¨¦n he venido a buscar al gerente Chaves para firmar un contrato.
Al ver que el gerente Chaves todavia tenia a alguien esperando, el cliente no se atrevi¨¦ a retenerlo y se despidid despu¨¦s de
cenar.
A pesar de eso, el gerente Chaves no le presto atencion a Cira, regres¨¦ directamente a empresa y le orden¨¦
recepcionista que no le permitiera subir.
Cira se sento naturalmente en el area de recepci¨¦n de s,
trabajando con su tel¨¦fono m¨¦vil. Cuando tenia sed, iba a s de t¨¦ por el agua, y cuando tenia hambre, en s de t¨¦
tambi¨¦n habia galletas para calmar el est¨¦mago.
E no se aprovechaba injustamente de situacion, alrededor des cuatro o cinco de tarde, pidid mas de diez tazas de caf¨¦
paras chicas de recepcion.
Al salir del trabajo por noche, el gerente Chaves ni siquiera mir¨¦ de reojo, sali¨¦ rapidamente, y chica de recepcion, al
verlo, mo en voz baja a Cira: -jOye!
3:4
Cira levant6 cabeza y lo siguid de inmediato, llegando hasta el estacionamiento.
El gerente Chaves, sin poder soporta mas, se volvi6 y dijo: -Me voy a casa, g tambi¨¦n neas venir a casa conmigo?
El mir¨¦ con malicia y dijo: -Una chicao sefiorita Lopez, que quiere venir a casa conmigo, jpor supuesto que le daria
una calida bienvenida!
CapÃtulo 64
Cap¨ªtulo 64
Capitulo 64
Cira mantuvopostura: -He ofdo que acaba de tener un hijo, especialmente adorable. No s¨¦ si tengo el honor de verlo.
-el gerente Chaves ignor6 y se fue en su coche.
Pero no regreso a casa, sino que fue a un hotel para asistir a un
salon de industria que se celebraba alli.
Cira, con el cargo de secretaria principal del Grupo Nube Celeste, naturalmente tambi¨¦n pudo entrar, pero no tenia inter¨¦s en
socializar con los demas. Encontr¨¦ un rinc¨¦n y se sent en silencio.
Cuando el banquete del gerente Chaves termin6, e se acerc¨¦ y le pidid que firmara el acuerdo adicional.
Hmm, no importaria si no lo firmara ahora, e volveria mafiana. Seria mejor que ¨¦l mantuviera ocupada durante cuatro dias,
justo cuando e renunciase.
Cira hojeaba una revista sin prestar atenci¨¦n cuando not¨¦ un
alboroto en distancia.
Se levanto y se acerco para ver qu¨¦ ocurrid, vio que el gerente Chaves estaba discutiendo con una mujer.
La mujer no le importaba el lugar ni ocasion, sefiba al gerente Chaves y lo insultaba en voz alta: jLucas! jEstas vendiendo
las propiedades de empresa! jTe pudras en el infierno!
La voz de mujer era fuerte, y todo el sal¨¦n lo escuch6. Todass
personas presentes se acercaron.
La expresion del gerente Chaves era extremadamente sombria.
Cira le pregunto en voz baja a persona a sudo: -iQui¨¦n es e?
-Es esposa del hermano menor del gerente Chaves, conocida por ser una mujer escandalosa.
Cira record6 rapidamente que ayer, durantes negociaciones del contrato, Quintina menciono al hermano menor del gerente
Chaves. Fue precisamente por mencionar a su hermano menor que el gerente Chaves golpeo.
Probablemente hubiera unapetencia entre los dos hermanos, y actualmente el gerente Chaves tenia ventaja. Por eso
esposa del hermano menor rompid defensa y caus6 ese escandalo en publico.Content provided by N?velDrama.Org.
Y parecia que el gerente Chaves no tenia idea deo manejar a esta mujer.
Cira penso por un momento, saco su tel¨¦fono, apuntd camara hacia el gerente Chaves y mujer, y hablo en voz alta.
-Vengan todos, rapido, miren, esto es nuestro salon de hoy, de muy alto nivel, con un buffet muy lujoso. Tenemos salm¨¦n
ilimitado, caracoles franceses, foie gras, y caviar.
Su tel¨¦fono movil estaba casi en cara de mujer, qu¨¦ mir con caut. -, Qui¨¦n eres? jg Qu¨¦ estas haciendo?!
-4 Yo? Estoy haciendo una transmisi6n en vivo. Esta noche es ta animada, y audiencia en vivo es numerosa. -dijo Cira
sonriendo
El rostro de mujer cambio ligeramente. -3Grabaste todo lo que
sucedi6?
-Por supuesto.
La mujer le orden6: -jBorralo! jBorralo ahora mismo! {Qui¨¦n te dio permiso para grabarme? jEsto es una vicion de mi
derecho de imagen! Puedo demandarte!
-Este es un lugar publico, los organizadores del sal¨¦n no dijeron que
214
filmandoida, no a ti. gQu¨¦ ley estoy vindo? ramente, fuistel tu quien mo atencion con tu voz alta, ga qui¨¦n
culpar? Ademas, esto es una transmision en vivo, cdmo es posible borrarlo?
La mujer no sabia qu¨¦ responder: -jTU!
Cira le hablo en tono tranquilo: -Si temes que gente vea tudo feo, creo que en lugar de perder el tiempo pidi¨¦ndome que
apague transmision, seria mejor que te fueras por tu cuenta.
Dicho esto, volvi¨¦ a levantar el movil. -Miren todos, ,qu¨¦ es esto? Es un filete de ternera alimentado con pasto de Australia...
La mujer pisoteo el suelo y se fue indignada.
Cira cerr¨¦ inmediatamente su tel¨¦fono m¨¦vil.
El gerente Chaves afloj¨¦ corbata, su expresion atin no se habia recuperado. gEstabas transmitiendo en vivo?
-No, solo me estaba tomando fotos a mi misma, era solo para
asusta. -sonri6 Cira.
El gerente Chaves tampoco tenia inter¨¦s en quedarse mas tiempo en el sal¨¦n. No erao si no pudiera escuchar los
comentarios de todos sobre ¨¦l. Salid directamente del salon y se sentd en una si er entrada, abriendo una bote de agua
mineral.
Cira lo sigui¨¦ afuera, sosteniendo un documento en mano.
El gerente Chaves le echo un vistazo y dijo: -No eres tu responsable de ese contrato, gpor qu¨¦ te apuras tanto en asumir esal
responsabilidad?
-Sea de quien sea responsabilidad, en definitiva, esta es tarea que mi jefe me eend6, y debo hacerlo bien.
Cira analizo: -Gerente Chaves, lo hecho, hecho esta. Ademas, al
UVU-s; UIT HsSViva FLIOTHO THEG OCICOLE, NO 1 J perjudicado. Con respecto a este acuerdo adicional, si no lo firmas
hoy, seguir¨¦ insistiendo hasta que decidas firmarlo..
El gerente Chaves hablo con un tono frio,o alguien que necesitaba urgentemente una salida para liberar su frustracion: -No
estoy tratando de hacerte dificils cosas. No puedo soportar el hecho de que Quintina me haya traicionado... Hagamos una
cosa, ahora, tu me traes aqui. Si lo logras, jfirmar¨¦ este acuerdo de
inmediato!
CapÃtulo 65
Cap¨ªtulo 65
Capitulo 65
Cira le pregunt6 sin cambiar su expresi¨¦n: -;Como neas maneja?
El gerente Chaves se rid friamente: -Eso es asunto mio, no te
concierne.
-Si haces algo que perjudique y eso implica un delito, ser¨¦plice. Por supuesto, tambi¨¦n sera mi asunto.
-Esto tambi¨¦n es para ayudarte. Si no me equivoco, originalmente esto era responsabilidad de e, pero debido a que el
gerente Vega favorece, esta de sudo. En cierto sentido, su presencia tambi¨¦n te ha obstaculizado. Si me entregas,
manejar¨¦. Y te desharas de unapetidora, gno es mas facil asi?
Analizo tranqumente el gerente Chaves, con un tono seductor,o si no tuviera ningun mal.
Cira reflexiono y asinti¨¦ en acuerdo: -Esta bien, ademas, tambi¨¦n me
molesta.
El gerente Chaves entrecerr¨¦ los ojos: Lo aceptas?
-Lo acepto. Voy a ma ahora. -dijo Cira sacando su tel¨¦fono Despu¨¦s de marcar, espero unos quince segundos antes de
har.
-Sefiora Flores, el gerente Chaves, tu jefe anterior, me pidio que te engafiara para que vinieras aqui. Quiere mostrarte algo
bueno. Estamos en el hotel Hilton, g quieres venir a verlo ahora?
El gerente Chaves le arrebato el tel¨¦fono de repente y, al mirar panta, se dio cuenta de que jni siquiera habia realizado
mada!
Le devolvi¨¦ el tel¨¦fono bruscamente:
Te atreves a burte de mi?
15
Cira le dijo: Fue el gerente Chaves quien intent¨¦ burse de mi. El gerente Chaves tiene esposa e hijos, valora su vida mas que
nadie. ramente no tiene intenciones maliciosas, por qu¨¦ asustar a gente?
El gerente Chaves simplemente estaba desahogando sus emociones despu¨¦s de ser molestado por su cufiada.
Ahora ques cosas se habian calmado, ya no queriaplicars cosas: -Damelo.
Cira le entreg¨¦ el documento y una pluma, y el gerente Chaves |6 firmo directamente.
Cuando estaba a punto de devolverle el contrato a Cira, de repente record6 algo. Levanto cabeza y mir¨¦: -He ofdo que
secretarial Lopez esta considerando cambiar de trabajo recientemente. , Realmente neas dejar el Grupo Nube Celeste?
Cira le respondi¨¦: -Es simplemente un cambio normal en carrera.
-Pienso que eres bastante interesante. Podrias considerar venir a trabajar conmigo. Aunque mi empresa es pequefia, queda un
gran espacio para el desarrollo.
Se lo sugirid el gerente Chaves mientras saco una tarjeta de su bolsillo y se entreg¨¦ junto con los documentos. -Esta e de
presentacion, tiene mi numero personal. Si estas interes
contactame directamente.
Cira, por cortesia, acepto tarjeta: Gracias, gerente Chaves.
El gerente Chaves dejo el hotel y se fue a casa. Cira tambi¨¦n se preparaba para irse, pero cuando llego al vestibulo del hotel,
vio a Morgan.
Los pasos de Cira se detuvieron abruptamente.
ieta
28)
Morgan mir¨¦ indiferentemente, moviendo losbioso siAll content is property ? N?velDrama.Org.
estuviera diciendo: -Ven.
No podia hacero si no lo hubiera visto, asi que Cira tuvo que acercarse: - Qu¨¦ sucede, gerente Vega?
Morgan llev6 directamente a habitacidn del hotel. Hasta
entonces Cira entendia lo que ¨¦l queria.
Morgan empujo a Cira sobre cama, sujet6 su menton y, sin darle oportunidad de esquivar, bes6 de manera nada
delicada.
! -Cira respiraba agitada, tratando de apartarlo empujando fuertemente su pecho.
E buscaba desesperadamente algo para resistirlo, pero Morgan agarr¨¦ sus manos ys sujeto directamente sobre su cabeza.
~Como iba a darle una segunda oportunidad de usar el spray antiagresion contra ¨¦l?
-Sefior Vega... {Morgan!
Morgan levant¨¦ cabeza, mirand con oscuridad: -~Recuerdas qu¨¦ dia es hoy?
jCira no lo sabia!
Con calma, e apretd los dientes: jSu¨¦ltame, esto es coercidn!
-Justo hace tres afios, tl me aceptaste. -le dijo Morgan.
La mente de Cira zumb6, volvigndose momentaneamente en nco,
con el rostro perdiendo el color.
Luego,o si estuviera aturdida, record6 vagamente,o si fuera hoy...
Efectivamente era hoy.
Asi fueo se origin¨¦ el contratoboral con vencimiento en
cuatro dias.
Tres afios atras, cuatro dias despu¨¦s de acostarse con ¨¦l, ¨¦l le mencion¨¦ de manera casual: -En el futuro, tl me sigues, s¨¦ mi
secretaria.
E le dijo que no lo haria, que su especialidad universitaria no estaba en negocios. Pero ¨¦l estaba de buen humor, -Te lo
ensefiar¨¦.
El cuerpo de Cira tembld involuntariamente,o si volviera a su
primera vez con ¨¦l hace tres afios.
En ese momento, e tambi¨¦n estaba asi, demasiado nerviosa, demasiado asustada, demasiado inexperta. En ese temblor
impotente, se convirtid en su mujer.
El sefior Vega lo recuerda muy bien. -murmuro e en voz baja.
-No es facil olvidarlo, nunca te vi tanmentable, secretaria Lopez. Fui yo quien te recogi¨¦ en ese estado miserable y te llev¨¦ a
casa. dijo Morgan, levantandos piernas de Cira, con una voz escasa y ronca-. Revivir un suefio pasado, gcdmo puede
considerarse
coerci¨¦n?
La noche de hoy no estaba muy agradable desde el principio.
Se escucharon unos truenos sordos afuera, seguidos de una llovizna.
Enredados en una noche de lluvia, parecia que habian regresado
exactamente a hace tres arios.
Las ufias de Cira se varon en los om¨¦tos de Morgan, su aliento entrecortado y su voz un tanto quebrada:
ultima vez!
. {Esta es
Cuatro dias, solo quedaban cuatro dias.
? 25 BONUS
Su contrato estaba a punto de expirar, tres afiospletos, y lo consideraria que le estaba devolviendo los tres millones que ¨¦l
le habia dado en aquel entonces.
CapÃtulo 66
Cap¨ªtulo 66
Capitulo 66
Esta noche, Morgan parecia tener un problema con cintura de Cira, dejand varias marcas de mordiscos y rasgufios.
En un estado de ¨¦xtasis, Cira lo escucho decir en su oido: ¡éC¨¦mo no me di cuenta antes de que eras tan seductora?
Cira penso que se referia al gerente Chaves. La situaci¨¦n era tan absurda que ni siquiera queria responderle. Cerr¨¦ los ojos y
dejo que hiciera lo que quisiera.
Al dia siguiente, Cira fue primera en levantarse.
Morgan habia sido demasiado intenso noche anterior, y al
levantarse, sintid molestias. Se movia con lentitud, y Morgan, que se levantd despu¨¦s, mir¨¦ de manera indiferente antes de
dirigirse al bafio para asearse.
Con movimientos rapidos, Cira se arregl6 y sali¨¦ de habitaci¨¦n. Morgan siguid, y durante todo el camino, no hubo
comunicaci¨¦n
entre ellos. Salieron del hotel en silencio.
El chofer de Morgan lo esperaba en entrada. Subi¨¦ al coche y dijo: -Espera un momento.
A pesar de ver ramente el coche de Morgan, Cira opto por
un taxi.
El conductor de Morgan le echo un vistazo furtivo al hombre en el
asiento trasero.
Morgan le dijo sin expresion: -Vamos.
La mafiana transcurrido de siempre. Cira se ocup6 de
115
tutiay uUl1Jus uutuyu3,
directores en su escritorio.
Le pregunt6 casualmente: -¡éPara qu¨¦ sacas esto?
La colega guardo inmediatamente los documentos y sonrid, dici¨¦ndole: -No es nada... Por cierto, ~qu¨¦ decias sobre esto hace
un momento?Published by N?v''elD/rama.Org.
Cira reflexion¨¦ en su corazon y supuso que los documentos eran algo que Morgan le habia pedido que los sacara, y le instruyo
mantenerlo en secreto, por lo que no pudo explicarselo.
No preguntd mas y, en silencio, asumi¨¦ que no sabia nada al respecto.
De vuelta en su escritorio, Cira de repente sintid ques miradas de los demas hacia e no eran normales.
E no era alguien que se preocupara pors miradas de los demas,
principio no le prest¨¦ atenci¨¦n, hizo lo que tenia que hacer. Sin embargo, a medida ques miradas dirigidas hacia e se
volvieron mas evidentes, empezo a sentirse molesta.
En ese momento, Emilia se acerc¨¦ a sudo y le susurr¨¦: -Cira, dicen
que para conseguir un contrato, te acostaste con un cliente...
Cira fruncio el cefio: -; Qu¨¦ estas diciendo?
-No fui yo quien lo dijo, lo escuch¨¦ por casualidad. No creo ese tipo de persona, asi que te lo estoy contando para que lo
compruebes. Rapido, averigua de donde se origind el rumor.
e seas
Aunque Cira no le prestaba mucha atencidn a lo que los demas pensaban de e, este tipo de rumor, si se difundia,
definitivamente afectaria su futuro, esto era algo que e no podia tolerar.
Utilizo su hora de almuerzo para investigar y pronto descubri¨¦ de donde provenia el rumor.
Era de parte de Quintina.
Otra vez fue e.
Despu¨¦s de que faran los intentos de usar a otros para dafiarle y sembrar discordia, decidi¨¦ difama directamente.
Cira pregunto directamente a sus colegas donde estaba Quintina.
-Esta en s de descanso
En s de descanso, varias personas estaban murmurando en voz baja.
-Aunque posici¨¦n de secretaria Lopez ha disminuido desde que regreso de ciudad de Feudad, no esperaba que pudiera
hacer algo asi...
-Su contrato con el Grupo Nube Celeste esta a punto de vencer. Si no logra destacarse pronto, empresa no lo renovara con
e.
-Pero atin asi, no puedo creer que Cira haya hecho esto. Despu¨¦s de todo, e es secretaria principal...
-Conocer de vista no es conocer de coraz¨¦n. Anoche, e se acost6 con el gerente Chaves. jHay pruebas concluyentes!
La ultima frase fue dicha por Quintina.
Cira sonrid¨¦ sin emoci¨¦n.
Le habia dado a Quintina oportunidad, pero e insistio en
provoca.
Ahora, jle mostraria a Quintinao se hacia cuando realmente queria perjudicar a alguien!
Empyj¨¦ puerta con fuerza, haciendo un sonido fuerte. La gente se volted y Cira pareci¨¦ sorprendida: -¡é, Todo lo que hab¨¦is
dicho
vosotros es cierto?
316
Al ver a persona en el centro de los rumores aparecer de repente,s expresiones de todos se volvieron rigidas, y luego se
volvieron un poco inc¨¦modos: -No hemos dicho nada....
Cira hizo una expresion de incredulidad: -;Hab¨¦is dicho que tuve rciones con el gerente Chaves? Pero no tengo ningun
recuerdo de eso... gAcaso el gerente Chaves me drog6 y me hizo perder conciencia? Ayer bebi agua depafiia del
gerente Chaves, ; seguramente el agua tenia algun problema!
jNo se atreverian a decir ese tipo de cosas!
Los colegas rapidamente negaron con cabeza: -No sabemos nada, jtodo Io dijo Quintina!
Cira mir¨¦ a Quintina: 4 Viste al gerente Chaves hacer algo indebido conmigo? Bueno, cuando veamos a policia mas tarde,
explicaselo ramente. Si puedo obtener justicia o no, dependera
completamente de ti, jsecretaria Flores!
-4Po..policia? ;Qu¨¦ estas diciendo? -Quintina no tenia idea de lo que estaba a punto de hacer.
Cira sac¨¦ su tel¨¦fono y, mientras salia de zona de descanso hacia un lugar con mas gente, marco el 112.
-H, ,policia? Quiero presentar una denuncia. Me han drogado Aunque no tengo ninguna impresion, tengo una testigo aqui.
E dice que tiene pruebas concluyentes para demostrar que he sido victima
de un delito.
-Mi nombre es Cira Lopez, otra persona es Lucas Chaves, y el testigo es Quintina Flores. Estamos actualmente en el piso
diecinueve del Grupo Nube Celeste. Si, tanto testigoo yo estamos aqui, esperando su llegada.
Su voz al har por tel¨¦fono no era baja, y sus colegas lo
uuu.
y por qu¨¦ estaba involucrando a policia.
Morgan y Ramon tambi¨¦n llegaron en ese momento.
La mirada de Morgan se poso en Cira: gQu¨¦ sucede?
Cira le respondio con indiferencia: -Quintina dice que el gerente Chaves me drog6, asi que he mando a policia.
CapÃtulo 67
Cap¨ªtulo 67
Capitulo 67
Morgan frunci¨¦ el cefio al instante: Cuando?
Cira le respondi¨¦ con indiferencia: -E dijo que fue anoche.
Anoche, Cira si que fue ¡°atacada¡¯¡±.
Pero, si fue el gerente Chaves 0 no, nadie lo sabia mejor que Morgan.
El mir¨¦ a Quintina: -; Qu¨¦ viste?
-Yo... yo... jQuintina palidecio al darse cuenta de que Cira no estaba bromeando!
E se puso nerviosa, ¡ªjCira! jz Qu¨¦ tonteria estas diciendo?!
Cira le respondi¨¦: -~Cdmo que estoy yo diciendo tonterias? ¡éNo fuiste tu quien detadamente les cont6¨¦ a nuestros colegas
sobre lo que supuestamente sucedi6 entre el gerente Chaves y yo? Lo expresaste de manera tan vivida y convincente. Aunque
no recuerdo nada, si nuestros colegas te creen, naturalmente, tambi¨¦n lo har¨¦ yo.
jQuintina nunca imagino que Cira manejaria situacion de esta
manera!
Los rumoreso este se propagaban con facilidad, y u se iniciasen, persona involucrada tendria dificultades pa situacion.
Incluso si lo explicara, habria quienes no le creeri
que
E queria difamar reputaci6n de Cira. Incluso habia neadoo enfrentar a Cira si venia a confronta. Sin embargo,
je opt¨¦ por mar a policia directamente!
Esta situaci¨¦n paso de ser autoinculpatoria a requerir que e
demostrara que ocurri¨¦ algo que realmente no sucedid. ¡éComo lo demostraria?
14
jlncluso involucro a policia, esto ya no era un simple chisme!
La mirada actual de Cira era un poco simr a de Morgan, fria e imcable, observandoo e entrara en panico, sin
mostrarpasi6n alguna.
-No solo yo, otros colegas tambi¨¦n lo escucharon. Dices que hay pruebas contundentes, asi que cuando venga policia, debes
entregarless pruebas, incluyendo de donde sac¨¦s drogas el gerente Chaves,os puso en mi agua,o mes dio a
beber, y a cual hotel me Ilevd. Todo debe quedar ro.
jPero Quintina no tenia ninguna evidencia!
Mirando ansiosamente a Morgan, pens que ¨¦l ayudaria.
Morgan, cons manos en espalda, sonrie levemente: -Bien, sacas pruebas primero, d¨¦jame ver.
Cira lo mira de reojo.
El sabia lo que sucedi6 anoche, y sabia muy bien que Quintina estabaContent provided by N?velDrama.Org.
difundiendo rumores.
Pero e ya habia mado a policia. No necesitaba intervenir para hacer justicia. zDe donde sacaba motivaci¨¦n para
har?
Quintina nunca imagino ques cosas se pondrian tan graves, incluso involucrando a Morgan.
j¨¦No era solo un chisme insignificante?!
Viendo que situaci¨¦n se estaba poniendo seria, e realmente. estaba asustada y nerviosa, diciendo: -No, no es asi.
Realmente no s¨¦ nada. No vi nada. Solo escuch¨¦ que fuiste al hotel con el gerente Chaves. No s¨¦ nada mas. jNo digas
tonterias!
Cira le respondi¨¦ con ironia: ;C¨¦mo que estoy yo diciendo tonterias? ;No fue informacion que diste tu? Todos pueden
alconyuuio.
Los colegas asintieron.
Cira ¡°consold¡±: -Secretaria Flores, no tengas miedo. No te abstengas de decir verdad solo porque el gerente Chaves es
nuestro socio. Si lo que dices es verdad, justicia prevalecera.
Morgan asintio: -Si, incluso si tu revci¨¦n arruina cboraci¨¦n y hace que el Grupo Nube Celeste pierda millones de
inversion, no te responsabilizar¨¦.
Con sus pbras sincronizadas, Quintina se sintio sin fuerza y se sento en si.
Arruinar cboraci6n... p¨¦rdida de millones...
Se levanto de inmediato y corrid hacia Cira.
Tienes que mar a policia y decirles queetiste un error. No hubo drogas. No hubo nada. Fue todo un invento mio. Te
odio por engafiarme, asi que invent¨¦ estas mentiras. No es verdad. jYo... yo no puedo pagars p¨¦rdidas de empresa!
jResulto que era todo un rumor!
Los colegas estaban todosentando, realmente no se esperab que e pudiera inventar algo tan vivido, jcasi caian en
trampa!
Ramon apret6 simbdlicamente el pufio, ocultando sonrisa en susbios: -La secretaria Lopez maneja estos rumores de
manera muy
habil.
Incluso podria hacer que otra parte se perjudicase a si misma.
Morgan arque¨¦ una ceja y pregunto: -,Es e muy habil?
Ram¨¦n sonri¨¦
Quizas porque siempre ha sido obediente contigo, piensas que es una nifia inocente.
Quintina, en sus Ultimos esfuerzos, hablo sin pensar: -Yo... tl
anoche realmente fuiste al hotel con el gerente Chaves! jDecir eso tambi¨¦n es una suposici¨¦n razonable! Si no lo era, entonces,
¨¦qu¨¦ hiciste en el hotel anoche? ;Dilo!
Cira ignor¨¦ porpleto.
Morgan tampoco dijo nada.
~Anoche?... Anoche, esa mujer que, frente a los rumores, contraatacaba con calma y precision, estaba debajo de ¨¦l,o una
gatita, pidi¨¦ndole que actuara mas suave, mas lento...
Las manos detras de su espalda se frotaron suavemente.
La policia trajo al gerente Chaves de camino, quien luciapletamente confundido.
Cira continu con misma historia: Quintina afirm¨¦ que Cira tenia una rcion con el gerente Chaves, pero e no lo
recordaba. Dado que Quintina lo afirm6, unica explicaci¨¦n era que e fue drogada por el gerente Chaves. Asi que, le
pidieron a Quintina que presentase pruebas.
El gerente Chaves se enfurecio instantaneamente, listo para abofetear a Quintina nuevamente, pero afortunadamente los
policias
lo detuvieron a tiempo.
Los policias le haron a Quintina con autoridad: -;Qu¨¦ e
pasando aqui? jExplicadlo ramente! Sefiorita, gsabes que
rumores tambi¨¦n conlleva responsabilidad legal?
Quintina, cons emociones descontrdas, enzo a llorar
desconsdamente y se arrodill¨¦ ante Cira!
-jLo siento, lo siento! Todo fue invento mio. jReconozco queeti
un error! jNunca mas lo har¨¦!
CapÃtulo 68
Cap¨ªtulo 68
Capitulo 68
El piso diecinueve estaba particrmente animado hoy, estaba lleno de empleados del Grupo Nube Celeste tanto por dentro
como por
fuera.
La policia revis6s grabaciones de seguridad del hotel, demostrando que anoche el gerente Chaves y Cira asistieron a un
salon de banquetes en el hotel. Ademas, el gerente Chaves se fue temprano, mucho antes de que Cira se marchara. Sus
horarios no coincidian en absoluto, lo que hacia imposible que algo ocurrieraAll content is property ? N?velDrama.Org.
entre ellos.
jEra Quintina quien estaba difundiendo rumores!
Quintina, acorrda, insisti: -jSigue mirando! jCira definitivamente esta ocultando algo! Su casa esta en ciudad de Sher6¨¦n.
No puede simplemente quedarse en el hotel toda noche. jDefinitivamente hay algo escondido! Incluso si no es con el gerente
Chaves, jpodria ser
con otra persona!
En siguiente parte del video, se mostraba a Cira siendo llevada arriba por Morgan.
Cira no mostr¨¦ emoci¨¦n en su rostro: -Solo necesito probar que estas difundiendo rumores. A qu¨¦ hora sali del hotel, n
tuyo.
Quintina aprets los dientes: -jEstas sinti¨¦ndote culpable! jSigu mirandolo! Todos, jvengan a ver lo que esta tramando!
Mientras Cira considerabao manejar situacion, Morgan lo resolvi¨¦ de un solo dicho: -La situacion esta ra. Disu¨¦lvanse.
Con esa orden, multitud que estaba observando no se atrevid a quedarse mas y se dispersaron.
unto
115
Las chas entre los empleados de el Grupo Nube Celeste sobres presuntas rciones indebidas de Cira cambiaron a har
deo Quintina difam6 a Cira, era un giro sorprendente.
Cira, sin embargo, no estaba dispuesto a dejars cosas asi y pregunto a policia: gC¨¦mo procederan a partir de ahora? No
puedo aceptar solo una reprimenda verbal.
La policia titubed: -Normalmente, tratamos de mediar...
Cira lo interrumpio directamente: -No acepto mediacion.
Dijo policia: -En casos graves de difamaci¨¦n y propagaci¨¦n de rumores, se puede imponer una detenci¨¦n de hasta cinco dias.
Quintina palideci¨¦. Justo ahora estaba amenazand a Cira con fuerza, pero ahora apenas podia har entre sollozos: -No,
no, por favor, secretaria Lopez, no me dejes que policia me arreste, no me detengan. Si tengo antecedentes penales, no
podr¨¦ conseguir trabajo, acabo de graduarme, todavia tengo un futuro por dnte. Ten un poco depasion, secretaria
Lopez...
Cira le respondi¨¦ con diversion: -;AUn necesitas buscar trabajo? ¡éNo fue que el sefior Vega te volvi¨¦ a contratar?
Morgan mir¨¦: -El Grupo Nube Celeste tampoco tolera a aquellos que difaman y propagan rumores.
Es decir, esta vez, Morgan no tenia intencion de proteger a
La policia llevo a Quintina de regreso aisaria para continu investigacion.
Quintina estaba desesperada y, mientras arrastraban, se volvid
hacia Cira y le grit6 con desesperacion: -jCira! jArruinaste mi vida! ;
Te odio!
Cira sacudi¨¦ cabeza con una sonrisa ir¨¦nica.
Fue Morgan quien inicialmente estuvo de acuerdo en despedi y luego trajo de vuelta, considerand una heroina.
Ahora, nuevamente era Morgan quien estaba expulsando de empresa. Al final, Unica persona a que odiaba era Cira.
La mirada de Morgan se pos6 en Cira: -¡é Te sientes satisfecha despu¨¦s de todo este alboroto? +
Cira lo mir¨¦ de nuevo: -gAcaso yo queria armar un escandalo? ¡é Deberia seguir soportando el descr¨¦dito cuando se trata de
difamaci¨¦n?
Morgan le respondio: -Nunca te vi tan aguda antes.
~Aguda?
Si e no fuera aguda, gcdmo podria arars cosas?
Incluso si lo explicara personalmente a cada uno, atin habria quienes no le creyeran. En lugar de eso, prefirid convertir el asunto
en algo mas grande, pasar de un simple chisme a una noticia. De esal
manera, podria limpiar su nombre porpleto.
Cira respir¨¦ profundamente antes de har lentamente: -Sefior Vega, no hableso si me conocieras tan bien.
Se dio vuelta y regreso a su escritorio.
Ramon se acerco a Morgan: -,Ha ganado tu respeto?
Morgan retir¨¦ mirada y entr¨¦ a su oficina: -E desahogo su frustracion y arruind una de mis jugadas.
Ramon le pregunto: -,Una jugada?
-Esa Quintina es muy astuta, tiene conexiones por todas partes e incluso esta rcionada con el hermano menor del gerente
Chaves. Queria ver si podia descubrir algo a trav¨¦s de e. Ahora, gracias a
Pero Ramon, al escuchar su tono, sintid que no estaba realmente quejandose. Lenz¨¦ una mirada mas profunda: -Entonces,
¨¦por qu¨¦ respaldaste hace un momento?
Morgan no consideraba que estuviera realmente ayudand a Cira.
Cira lo pafi¨¦ anoche, y ¨¦l no tenia el gusto de ponerse ¡°cuernos¡± a si mismo.
Ramonento casualmente: -Sin embargo, secretaria Lopez ha estado acercandose mucho a Capital de los Chipanas
Uultimamente. gNo sientes que realmente quiere renunciar?
Morgan estaba tomando caf¨¦ y paso descuidadamente sus dedos por su cuello, donde habia una marca roja que le dolia
levemente.
La cual fue causada por el mordisco de Cira noche anterior.
El sonri¨¦ ironicamente: - Qu¨¦ piensas? Por qu¨¦ crees que esta empujando a Quintina fuera?
Ramon, al escuchar su tono, titubed antes de adivinar: -zPor celos?
-Si. Sino, gqu¨¦ mas podia ser?
Pero Ramon atin sentia que no era tan simple...
Morgan le entreg6 una taza de caf¨¦ a Ramon, quien ac diciendo: -D¨¦jalo, no hablemos de eso. Para reunion de familia
Guzman, no puedo asistir porque tengo con Enrique va a ir, seguro que tu tambi¨¦n deberias ir, zno?
Morgan asinti¨¦ con un ¡°Hmm¡±.
Ramon dio un sorbo al caf¨¦ yent¨¦: -No s¨¦ si Gerardo ha regresado. Recuerdo que vosotros dos ibais al mismo colegio. En
ese momento, yo estaba en el colegio aldo y solia escuchar tus nombres con frecuencia. Tambi¨¦n escuch¨¦ que ¨¦l se fue al
extranjero
porque una emoa to perseguiu tovunior y no podia suporomo.
El sonri¨¦ y nego con cabeza, considerandolo simplemente una an¨¦cdota.
Lo que no not¨¦ fue que, despu¨¦s de escuchar ese nombre, en los ojos. de Morgan se reflejo un destello afdo y g¨¦lido..
CapÃtulo 69
Cap¨ªtulo 69
Capitulo 69
Cira regres a su escritorio para trabajar, y los colegas se acercaron a cons o disculparse, diciendo que no deberian haber
creido facilmentes pbras de Quintina.
Cira respondio diciendo que no importaba.
Sin embargo, Emilia, en un giro inusual, no fue a cons. Estaba s en su escritorio, con cabeza baja, sin saber qu¨¦
estaba haciendo, aparentemente descontenta.
Justo ahora, e se apresur6¨¦ a ayudar a Cira a arar los rumores, enviando al mayordomo al hotel para obteners
grabaciones de vigncia. Si, e fue un paso adnte incluso enparacion con policia, obteniendo esa grabaci¨¦n
Pero lo que no esperaba era ver a Morgan en grabaci¨¦n. Ambos entraron juntos al ascensor, subieron, y fueron a una
habitacion de hotel.
Un hombre y una mujer entraron a habitacion del hotel, y aunque Emilia era ingenua, sabia a qu¨¦ podia llevar eso.
E sintio si Cira hubiera traicionado.
Despu¨¦s de todo, fue Cira quien presentd a Morgan, quien hizo de casamentera entre Morgan y e. gComo podia trata
asi?
igEn qu¨¦ se diferenciaba esto de robarle el novio a su mejor amiga?!
Cira en este momento no se dio cuenta del cambio de animo de
Emilia. Vio a Ramon irse y luego se levant6 para entrar en oficina
del CEO.
-Sefior Vega, quiero pedir unos dias de descanso.
Morgan levant¨¦s cejas: -¡éPor qu¨¦?
Cira mantuvo calma: -Lo que ha sucedido hoy me ha causado un gran impacto psicol¨¦gico. Necesito tomarme unos dias
libres para ver a un m¨¦dico.
Por supuesto, Morgan not6 que estaba inventando cosas.
Mientras jugueteaba con un boligrafo en mano, mird por un momento y de repente dijo: -Ir al m¨¦dico por sombras.
psicoldgicas no sirve de nada. Justo he recibido una invitacion para un evento en un crucero, dos noches y tres dias. Ven
conmigo, rja tu mente y te sentiras mejor mas rapido.
Cira, por supuesto, se nego: -Sefior Vega, puede pedirle a sefiorita Sanchez que lo pafie.
Dijo Morgan indiferente: Eres jefa o soy yo el jefe? Quiero que vayas tu conmigo. ¡é Tienes alguna objeci¨¦n?
Cira no lo entendia.
Hacia mucho tiempo que ¨¦l no llevaba a todo tipo de eventos. Por qu¨¦, precisamente en estos ultimos tres dias, cambid de
opinion?
Pero e no tenia margen para rechazar, asi que solo pudo acepta
Al salir de oficina del CEO y vio a Emilia. -Sefiorita Sanchez...
Emilia no le presto atencion y simplemente se fue.
Cira se quedo un poco desconcertada.
Personajeso Morgan, por supuesto, no podian desperdiciar tres dias de tiempo en un simple viaje.
Este crucero tambi¨¦n era un evento empresarial, organizado por los veteranos de industria, bajo el lema de ¡°Fomentar
comunicaci¨¦n
Cuando los directivos llegaban, ademas des actividades programadas, tenian oportunidad de interactuar yerciar
libremente. Se habia establecido un r¨¦cord de ventas de cincuenta mil millones en tres dias, por lo que tambi¨¦n se le maba
¡°Puerto Victoria en el Mar¡±.
Esa tarde, Cira subi¨¦ al crucero con Morgan. Esa noche, habia una subasta ben¨¦ficao preludio para todos.
Cira originalmente llevaba un traje profesional, pero Morgan le pidid que se cambiara, diciendo que esta vez e seria su
pafiante, no su secretaria.
Cira no tuvo mas remedio que cambiar a un elegante vestido nco con tirantes, quebinaba elegancia y sensualidad,
atrayendo atenci¨¦n de muchos invitados. Morgan no dijo nada y simplemente rodeo con el brazo alrededor de cintura.
Dado que era su pafiante, e mantuvo su papel. Mientras Morgan haba con otros directivos, Cira se quedaba a su
lado, con cabeza baja, obediente y en silencio. A menos que alguien mencionara su nombre, e no intervenia, actuando
seriamenteo una decoraci¨¦n.
De repente, Morgan se inclino hacia e y le pregunto: -zTe gu
Cira estaba un poco confundida: -;Eh? Qu¨¦ me gusta?
Morgan sefial¨¦ hacia el escenario con barbi.
Cira lo mir¨¦ y vio que estaban subastando un broche de oro de antigiiedad. Estaba distraida antes, mirando fijamente hacia
esedo, y Morgan penso que le gustaba.
Cira rapidamente respondio: -No, estaba pensando en otra cosa.
Morgan no escuchds explicaciones: -Si te gusta, loprar¨¦ para
#5
-Gerente Vega, en serio, no me gusta.
Sin prestar atenci6n as explicaciones ni as objeciones de Cira, Morgan levant6 directamente tarjeta de subasta.All content is property ? N?velDrama.Org.
Otro director tambi¨¦n habia puesto sus ojos en el mismo broche y estaba participando en subasta. Ambos se negaban a
ceder, elevando el precio a una altura inusual en poco tiempo.
Cira detuvo mano de Morgan: -jSefior Vega, en serio, no me gusta este broche!
-4Crees que no puedo regrte ni siquiera un broche? -le pregunt¨¦ Morgan con indiferencia, mientras Cira apretaba losbios y
murmuraba-. No se trata de si puedes 0 no...
jEs que e nunca quiso ese broche!
Morgan no le hizo caso y estaba decidido a conseguirlo. Compitiendo con el otro director, atrajeron todass miradas del lugar,
generando muchas conversaciones y llevando subasta a un pequefio climax.
Morgan llevaba un trajepletamente negro esta noche, con sutiles rayas teadas, discreto y elegante. A medida que puja
subia, su expresiOn permanecia tranqu y serena.
Ciraenzo aprender gradualmente lo que ¨¦l queria intentar detenerlo. Se dio cuenta de que no estaba pujando
Finalmente, Morgan, con su gran fortuna, se llev¨¦ el broche, paga diez veces el precio inicial.
El personal le entreg6 un formrio para que lo firmara, y Morgan lo firm6 sin pestafiear. Luego, tom6 el broche y lo coloc¨¦ en el
vestido
de Cira.
Sonrio ligeramente: -Esta bien. Mafiana hay un evento, pontelo y
CapÃtulo 70
Cap¨ªtulo 70
Capitulo 70
Cira toc¨¦ el broche en el pecho y asinti¨¦ con losbios apretados.
Mas que un regalo para e, parecia que ¨¦l estaba construyendo rapidamente su propia imagen, haciendo que todos los
directivos en el crucero lo conocieran a ¨¦l mismo y a fuerza del Grupo Nube Celeste.
En resumen, e se convirtio nuevamente en una herramienta para ¨¦l, una ¡°herramienta¡± para destacar su estatus.
Marcelo retir¨¦ mirada y dio un sorbo tranquilo a su c¨¦ctel.
Un amigo a sudo levantos cejas: -¡é Tambi¨¦n te interesa ese broche? Te veias muy concentrada.
Marcelo sonri6: -Si, me interesa.
Respondi¨¦ el amigo: -;De verdad? Entonces, por qu¨¦ no participaste en subasta? Esa persona era Morgan de familia
Vega, verdad? Su familia es realmente impresionante,
especialmente en estos ultimos afios, su crecimiento ha sido excepcional. Pero familia Sanchez en el oeste de ciudad
tambi¨¦n es destacada. Si realmente quieres ese broche, no seria dificilpetir con ¨¦l.
Marcelo sonri¨¦: -No importa, hay tiempo para todo.
El amigo lo mir6, luego dirigid mirada hacia Morgan y Cira,
pensando por un momento,o si hubiera entendido algo: -No estas interesada en el broche, , verdad? Estas interesada en...
laPublished by N?v''elD/rama.Org.
persona que lleva el broche.
Marcelo hablo con elegancia: -No se deben hacerentarios despectivos que difamen a otra persona.
1/4
El amigo nego con cabeza, suspirando profundamente: ¡ªSi realmente te interesara, simplemente mencionandolo en casa, tu
familia inmediatamente organizaria una gran procesi6n para llevart de vueltao esposa. Despu¨¦s de tantos afios, por fin
ha llegado tuya.
Marcelo mantuvo su sonrisa sin decir nada.
Mientras los dos estaban inmersos en conversacion, no se dieron cuenta de que el mantis acechaba a cigarra pero
cndria esperaba detras, f detras de ellos estaba ocupada por Enrique.
Aunque haban en voz baja, ¨¦! escuch¨¦ aproximadamente un sesenta o setenta por ciento. Mird hacia donde estaba Morgan,
quien acababa de levantarse para ir al bafio, y lo siguid.
-Morgan.
Morgan se volvi¨¦ para mirar, y ambos caminaron hacia el bafio juntos.
-,Desde cuando te has peleado con Marcelo? -pregunt¨¦ Enrique.
-; Marcelo? -Morgan dijo. No hemos tenido ninguna pelea.
-Acabo de escucharlo directamente de ¨¦l. Dijo que le gusta secretaria Lopez.
La mirada de Morgan se oscureci¨¦ ligeramente, y con desd¨¦n levanto elbio: -Si tiene el valor, que venga.
Enrique se fue rapido y no escuch¨¦ cuando su amigo le dijo a Marcelo mas tarde: -Pero, te aconsejaria que no te tomes esto en
serio. Este barco, ,quizas no lo hayas visitado antes, pero al menos has ojdo har de ¨¦l, gverdad? Es bastanteun
intercambiar depafiera en privado.
Marcelo frunci¨¦ el cefio.
-Las mujeres que son llevadas a este barco sonpartidas por defecto. Morgan no seria ajeno a esta re. Si esta dispuesto
a llevar a esa mujer aqui, significa que e no es de una buena familia. La puerta de tu familia Sanchez esta por encima de su
alcance.
El amigo hablo con indiferencia:
poco.
Pero aprovecharse de esta re. del juego podria resultar conveniente para divertirse un
La subasta ya habia terminado as diez de noche. Con el barco alejandose del muelle, el viaje se der¨¦ oficialmente
iniciado.
Cira y Morgan fueron llevados a su habitacion por los camareros.
Era una suiteparable a un hotel de cinco estres, con s de estar,edor y solo un dormitorio con una cama doble.
Lo sorprendente fue que, en mesita de noche, se encontraban varias cajas grandes de preservativos,o si fuera una
suposicion predeterminada de que el propietario de habitacion definitivamentes necesitaria ys usaria en abundancia.
Cira no cambio su expresion y dijo: Sefior Vega, puedo dormir en el sofa.
Morgan afloj¨¦ su corbata, desinteresado en su intento de encubrir verdad:
zNo habias dormido conmigo?
Cira contuvo respiracion: -Sefior Vega, te dije que esa noche en el hotel fue ultima vez.
Morgan mir¨¦ con desprecio y sonrid ir¨¦nicamente: -;Confias demasiado en ti misma o es que no confias en mi?
Cira se detuvo por un momento y luego dijo: -No confio en mi misma, temo que pueda hacer algo ofensivo hacia el sefior Vega.
¨¦
Morgan mir¨¦ friamente y, despu¨¦s de unos segundos, le dijo: -Haz lo que quieras.
Entr¨¦ directamente a habitacion y cerr¨¦ puerta con un golpe.
Afortunadamente, habitaci¨¦n tenia dos bafios. Sin necesidad de entrar en el dormitorio principal, e podria usar el otro bario
para ducharse.
Cira se quit¨¦ el broche y acaricis suavemente con yema de los dedos. Era de calidad superior, con cientos de afios de
antigiedad, atin conservaba su belleza. Incluso los profanos sabrian que esto era algo de alta calidad.
Por supuesto, e no lo consider¨¦ realmenteo un regalo de Morgan. Solo lo estaba usando temporalmente, y cuando
bajara del crucero, se lo devolveria.
El sofa tambi¨¦n era bastanteodo. Cira se tumb6 y se cubrid¨¦ con una manta ligera, cerrando los ojos.
Morgan sali¨¦ para ver que ya estaba profundamente dormida, y manta que cubria habia caido al suelo..
CapÃtulo 71
Cap¨ªtulo 71
Capitulo 71
Esta mujer, sin saber a qui¨¦n estaba precaucionando, llevaba un pijama de algod6n con pantalonesrgos y mangasrgas. A
pesar de su falta de habilidad para dormir, los botones frontales se abrieron mientras se revolvia, dejando al descubierto parte
de su vic.
Parecia no entender que cuanto mas se envolviera, mas incitaria a que desgarrasen.
Morgan, no sabia qu¨¦ estaba sopesando, pero en cualquier caso, despu¨¦s de beber agua, regreso a su habitacion.
Durante noche, Cira se despertd una vez por el frio, descubrid que manta habia caido al suelo y, en su lugar, encontr¨¦ una
camisa fina que se puso antes de cubrirse de nuevo con manta.
Apesar de todo, al levantarse al dia siguiente, Cira todavia sentia cabeza pesada.
Pero una vez que termino de asearse, sensaci¨¦n de mareo mejor¨¦ considerablemente.
Salio del bafio y encontr¨¦ a Morgan ya desayunando en eledor.
E le pregunto: -Sefior Vega, hay botiquin en habitaci¨¦n?
Queria tomar algo para el resfriado, solo por si acaso.
-No, pide lo que necesites al camarero. -respondi¨¦ Morgan mientras mirabaAll content is property ? N?velDrama.Org.
-4Te mareas en el barco?
Dado que no habia medicina en habitaci¨¦n, tampoco quiso molestar al camarero, no era gran cosa despu¨¦s de todo.
-No, no es nada.
E se sento tranqumente a desayunar. Morgan tom6 un sorbo de caf¨¦ y mir¨¦ a trav¨¦s de ventana superficie del mar de
color azul intenso. -¡é Trajiste bikini?
Cira levant6 cabeza. No... ,Vamos a nadar? 4No es este el centro del mar? Esta demasiado lejos de ori, gno es
peligroso?
-El centro del mar es mejor, no se puede escapar. -dijo Morgan de manera enigmatica. Cira se sorprendi¨¦ por un momento,
sinti¨¦ndose inexplicablemente inquieta.
+15 BONUS
-Si no tienes bikini, ponte lo que sea, mas tarde e a todos para jugar en motos acuaticas.
Cira apretd losbios. Pero no s¨¦o hacerlo.
-Si no lo sabes, apr¨¦ndelo. -dijo Morgan con ojos oscuros y ros-. No arruines diversion de todos.
Vale.
La intuici¨¦n de Cira siempre fue precisa. Siempre sintid que algo estaba fuera de lugar cuando Morgan llev¨¦ repentinamente a
un banquete. Despu¨¦s de todo, ¨¦l no habia Ilevado a ninguna reunionercial o privada durante casi medio
afio antes de esto.
Anomalia indica intrigas. Cira se puso en guardia.
Finalmente, se puso un traje de bafio negro de proti¨¦n sr e impermeable, y luego se coloc¨¦ una camiseta nca de
manga corta y unos pantalones cortos negros sobre el traje de bafio.
Muy conservadora, muy formal.
Comparado con su ¡°armamentopleto",s otras chicas que jugaban ens motos acuaticas llevaban bikinis. Con viento
fuerte, s grandes y alta velocidad, pieza de t en sus cuerpos casi se vba.
Pero era necesario hacerlo de esta manera para encender esta marada de hormonas.
En cubierta, habia gritos de alegria, ausos, pafiados ocasionalmente por algunas bromas vulgares. Si alguien no lo
supiera, pensaria que este era una exposici¨¦n de vida lujosa en yates.
Morgan vio su atuendo y pareci¨¦ descontento, pero en ese momento estaba hando con algunos ejecutivos y ignor¨¦.
Habia entrenadores aqui. Cira le pidid a uno para que ensefiaseo conducir moto?
Conducir una moto acuatica en el agua erapletamente diferente a hacerlo en tierra firme.
Cira intent6 diversas formas pero no pudo contrr bien el equilibrio. Si no fuera por el entrenador, ya se habria caido al mar.
Normalmente, era muy inteligente, aprendia rapido cualquier cosa, excepto en el Normalmente, era m ambito de deportes,
parecia que le faltaba un instinto deportivo.
20
El entrenador le ensefi¨¦ durante mas de una hora, pero e no lo pudo aprender. Mientras tanto, otras personas, incluso
aquellos que eran tan novatoso e, ya estaban en marcha.
El entrenador le dijo con una sonrisa irdnica: -TU eres mi Waterloo en esta carrera profesional.
Cira:
Morgan originalmente no tenia intenciones de participar en actividad, pero no pudo soportarlo mas y simplemente se acerco,
le dijo al entrenador que se fuese y se sent¨¦ directamente detras de Cira.
-jPero qu¨¦ torpe eres!
Desde que ascendi¨¦ a secretaria principal, nunca nadie se atrevid a decirle a Cira que era torpe. En ese momento no pudo
evitar mirar a Morgan con cierta insatisfion.
Morgan agarr¨¦ sus manos y sostuvo el manir de motocicleta, presiond su pecho contra espalda de Cira. Este gesto
parecia envolve porpleto en sus brazos.
Cira se esquiv¨¦ de manera un tanto inc¨¦moda.
El le susurr¨¦ al oido: -Aprietas piernas, mueve el peso hacia atras, no arranques demasiado rapido, gira el acelerador
lentamente, asi es...
Al siguiente segundo, motocicleta se elevd, creando una espuma de dos metros
de altura en superficie del mar. jLos nervios de Cira se te e dos metros
instantaneamente!
CapÃtulo 72
Cap¨ªtulo 72
Capitulo 72
Morgan tenia mejor habilidad que el entrenador, llevand a toda velocidad por el mar. El agua salpicaba a Cira en cara,
impidi¨¦ndole abrir los ojos. jLa adrenalina se disparaba directamente!
-gTe diviertes?
Viendo lo emocionada que estaba Cira, Morgan bajo cabeza, movid garganta y le dio un mordisco en el cuello.
Instintivamente, Cira encogi¨¦ el cuello. Estaba tan emocionada que su corazontia a toda velocidad, sin tiempo para
preocuparse pors iones de Morgan, ni para responderle.
Pero realmente se estaba divirtiendo.
jMucho!
Incluso descubrid que se estaba enamorando de esta sensaci¨¦n emocionante de separar cuerpo y alma. En ese instante, no
penso en nada mas, desde los dedos de los pies hasta los mechones de cabello, solo sentia una pbra.
jlncreible!
Morgan le pregunt6 perezosamente: - Quieres que avancemos mas rapido?
Los ojos de Cira briron: -; Puede ser mas rapido atin?
Morgan sonri¨¦ maliciosamente, apret¨¦ el acelerador y llevo velocidad a otro nivel, dejando atras a otros motos acuaticas en el
proceso.
El mar se extendia infinitamente, abrazando toda euforia. Cira no pudo contenerse y grit¨¦: -j;Ah!
Morgan solo se rid, mostrando cierta indulgencia en su mirada.
Jugaron durante mas de una hora antes de regresar al barco. Las piernas de Ciral quedaban sin fuerza, apenas podia
mantenerse de pie.
Morgan agarr¨¦ su brazo, sonri¨¦ inexplicablemente y le susurrd: -No te dej¨¦ asi en cama, pero en moto si lo he logrado.
Cira aun tenia un ligero zumbido en los oidos y no pudo escuchar ramente lo que dijo. Asi que lo mito aturdida.
Morgan soltd y e cay6 sentada en cubierta. No le importd y se quedo alli para calmar excitaci¨¦n en su cuerpo.
+15 BONUS
Enrique se acerco y dijo: -Realmente estais locos. Os estabamos observando. desde atras y temiamos que vuestra moto se
volcara.
Morgan no le dio importancia: -A e le gusta, asi que pafio.
Enrique parecia estar insinuando algo: Secretaria Lopez, parece que hoy has hecho que Morgan rompa su abstenci¨¦n de
muchos afios en motocicletas.
Cira se recupero y penso que era solo diversion, ;cdmo podria ser considerado. romper una abstinencia?
Ademas, neaba buscar ses de entrenamiento de eso cuando regresara. Estaba decidida a aprender a manejar motos
acuaticas por si misma.
-Estas empapada y con el viento en cubierta, es facil resfriarse. algunas personas con toas grandes se acercaron y ses
entregaron as chicas.
Cira reconoci¨¦ voz y se volted para ver, result6 que era... Marcelo.
El llego justo a sudo, abri¨¦ una toa grande y arroj¨¦ sobre e, luego se agachd para estar cara a cara con e.
-Qu¨¦ casualidad, sefiorita Lopez, nos encontramos de nuevo.
Cira estaba cubierta por gran toa, parecia un gato empapado mientras lo miraba con los ojos bien abiertos. -Profesor
Sanchez, gtt tambi¨¦n estas aqui?
Marcelo sonri¨¦ levemente. -Vine con mi hermano mayor. Dijo que siempre estoy encerrado en el campuso un raton de
biblioteca y que definitivamente deberia salir a rjarme.
Enrique golpeo el brazo de Morgan para mar su atencion.
Morgan se acerc¨¦, levanto a Cira desde cubierta y habl6 con un tono ni frio ni calido. Ve a cambiarte, hay un almuerzo mas
tarde.
Cira estaba empapada por dentro y por fuera, ya se sentia fria. Como tenia que regresar a cambiarse, asintio.
Se despidi¨¦ cort¨¦smente de Marcelo: -Profesor Sanchez, nos vemos despu¨¦s.
-Si, hasta luego.
Despu¨¦s de que Cira se fue, Marcelo tambi¨¦n se puso de pie y saludd
naturalmente a Morgan. -Sefior Vega.
Morgan le respondio indiferente: -El sefior Sanchez es muy considerado con mi secretaria.
Marcelo, con una actitud refinada, dijo: -La sefiorita Lopez ha presentado a mi hermana menor para trabajar cerca del sefior
Vega. Esto nos ha sido de gran favor a familia Sanchez, asi que naturalmente debemos cuida. Por cierto, aun no he
agradecido al sefior Vega por su atenci¨¦n hacia mi hermana.
Morgan le respondio: No hay nada por lo que agradecer.
Los dos tenian temperamentospletamente diferentes, uno frio y el otro calido, pero no se quedaban atras el uno al otro.
Cira no sabia de confrontacion de los dos. En el camino de regreso
habitacion, se encontrd¨¦ primero con algunos hombres que reso aAll content is property ? N?velDrama.Org.
insinuante, lo cual le result¨¦ inc¨¦moda.
la miraron de manera
Se envolvi¨¦ fuertemente con toa, apresurd¨¦ el paso y escuch¨¦ vagamente lo que decian:-Con esta voy a jugar v
el primero...
Cuando estaba a punto de llegar a su habitaci¨¦n, se encontr¨¦ con dos chicas en bikini.
Cira se aparto naturalmente para dejarles paso.
Pero al pasar junto a es, una des mujeres murmuro en voz baja: ¡ª Zorra descarada.
CapÃtulo 73
Cap¨ªtulo 73
Capitulo 73
Cira se qued6 at¨¦nita, se volvid, peros chicas ya habian girado al final del pasillo y desaparecido.
Nos conocia en absoluto y no habia tenido
in contacto con es. Do
repente, fue insultada... ni siquiera estaba segura de si el insulto era hacia e.
Cira se qued6 parada en el lugar por un momento. Al final, decidid no seguis para evitarplicaciones en un lugar
desconocido.
Continuo caminando de regreso a su habitacion, pero su estado de animo se volvid un poco pesado desde ese momento.
Se tom6 un bafio caliente, se puso ropa limpia y mientras se secaba el cabello, de repente estornud6 varias veces y su cuerpo
no pudo evitar temr de frio.
Desde mafiana habia sentido un poco de frio, pens6 que no era nada, pero parecia que jugar en el agua y exponerse al
viento afectaron.
Cira se toc¨¦ frente. Afortunadamente, no tenia fiebre.
Salio del bafio y vio a Morgan en el sofa de s de estar, ya vestido con un traje.
El hizo un gesto: -Hay agua en mesa, b¨¦belo.
Cira se acerc¨¦ con curiosidad. El agua era de color marron oscuro. Cuando lo olid, result¨¦ ser t¨¦ de jengibre.
Tom¨¦ un sorbo y el calor se extendio por todo su cuerpo desde el est¨¦mago.
Sin poder evitar sonreir, dijo: -Gracias, sefior Vega.
Morgan le pregunto: -;Conoces muy bien a Marcelo?
Cira se detuvo un momento y respondid: -Hemosido juntas dos veces yAll rights ? N?velDrama.Org.
tomado caf¨¦ una vez.
Morgan sonrio y dijo: -Solo eso, gy ya has presentadoo hermana de alguien importante a mi alrededor?
Cira sostenia taza de agua y le pregunto: -,No te acordabas de sefiorita. Sanchez? Anteriormente le gustabas..
-4 Cuando? Morgan realmente no recordaba.
-Hace tres afios, cuando asististeo distinguido exalumno de Universidad a recepci¨¦n de nuevos estudiantes. Durante
tu discurso, e se enamor6 a primera vista y te persiguid durante un tiempo.
Morgan no podia recordarlo: -; Como reion¨¦ en ese momento?
...Parece que no mostraste mucho inter¨¦s.
Morgan cruz¨¦s piernas: -En ese momento, no me interesaba. ¡éC¨¦mo puedes pensar que ahora me interesaria?
Su pregunta implicaba que...
¨¦No le gustaba Emilia?
Cira no estaba segura: -¡éNo sois vosotros dos novios?
Morgan mir¨¦, su tono de repente se volvi¨¦ un poco burlon: -Entonces, ¡é siempre has pensado que e y yo ¨¦ramos novios?
Si es asi, gcOmo terminaste en mi cama esa noche?
Cira se qued6 at¨¦nita de repente.
No se esperaba que ¨¦l dijera algo asi, y de inmediato sintid que sangre le subia a cara, aunque su rostro palideci¨¦ al
instante.
Es cierto que no era una persona particrmente pura y noble, de lo contrario, no se habria rebajado a ser su amante.
Sin embargo, esa noche, ¨¦l fue quien sac¨¦ a relucir su primera vez de tres afios antes, afectando sus emociones y rompiendo
sus defensas emocionales. El se aprovech¨¦ de su vulnerabilidad. ¡éComo podia burse de e ahora?
Cira sintio un escalofrio, apret¨¦ taza en sus manos y temba un poco, incapaz de decir una pbra.
Morgan no esperaba que su rei¨¦n fuera tan intensa y no tenia ganas de segui molestando: No tengo ninguna rci¨¦n con
e, secretaria Lopez, no te imagines demasiado.
No habia rcion, no eran novios.
Cira ya no creia en sus pbras.
ar ¨¦l
Por suerte, pronto estaria lejos de ¨¦l, sin necesidad de ser manipda por
nuevamente.
E se esforz6 por calmarse y luego pens6, no importaba si Marcelo fuera una buena persona 0 no, solo considerando a Emilia,
e era simplemente una joven romantica que no entendia mucho del mundo. Si llevase a este hombre, y resultara herida,
conciencia de Cira no lo permitiria.
-Si el sefior Vega realmente no esta interesado en sefiorita Sanchez, le
+15 BONUS
Pregunt6 Morgan desinteresado: -¡éPor qu¨¦?
-E vino con intencion de desarror una rci¨¦n contigo. Si no tienes esa intencion, rechaza lo antes posible es forma
mas adecuada de manejar situacion. De lo contrario, mientras mas tiempo pase, mas involucrada se sentira, y sera mas
propensa a salirstimada.
Morgan sinti¨¦ que e tenia toda una serie de excusas preparadas.
Primero, elimind a Quintina, y ahora, queria expulsar a Emilia, todo con el objetivo de remarlo para si misma.
~Como no lo habia notado antes? , Esta mujer era tan ambiciosa?
Pero el hecho de que e le importara de esa manera le hizo dudar un poco. ¡é Deberia regrs a otros?
CapÃtulo 74
Cap¨ªtulo 74
Capitulo 74
La mirada de Morgan parecia sugerir algo, pero en este momento, Cira se sentia mareada e incdmoda. Su animo estaba
pesado, y no tenia disposicion de
profundizar en el asunto.
El no queria despedir a Emilia, asi que no tenian mucho que discutir al respecto.
Alo sumo, Cira podia sugerir indirectamente a Marcelo que le recordara a su hermana que no invirtiera demasiado
emocionalmente en Morgan.
Pero Morgan le dijo sin mucho inter¨¦s: -Eres jefa de secretaria, es estan bajo tu mando. Si sientes que no son
apropiadas y quieres que se vayan, simplemente hazlo. No necesitas preguntarme por estas pequefieces.
¨¦Eso significaba que ¨¦l estaba de acuerdo en despedir a Emilia?
Morgan siempre era asi, realmente hacia dificil que gente entender lo que estaba pensando.
Emilia tenia razon, este tipo de hombre era muy tentador, y gente queria vero seria ¨¦l despu¨¦s de entregar su coraz6n.
Pero Cira ya lo habia intentado y fracasadopletamente. Ahora no se atrevia a buscar el amor de Morgan.
Solo esperaba que ¨¦l dejara en paz.
Morgan se levanto y se acerc¨¦ a e. Cira levanto instintivamente cabeza, y ¨¦l aprovech¨¦ para sujetar su barbi.
-En el mundo de los negocios, hay muchas coincidencias entre nosotros y familia Sanchez. Tambi¨¦n haypetencia.
Supongo queo jefa de secretaria, entiendessplejidades de no sembrar conflictos innecesarios, , verdad? Mant¨¦n
tu distancia con Marcelo, gentendido?
Cira se explic¨¦: -El Profesor Sanchez y yo solo somos amigos normales. Nunca discutimos asuntosborales, y ademas, ¨¦l es
un profesor, solo se ocupa de ensefianza. Los asuntos de familia Sanchez no tienen nada que ver con ¨¦l.
Morgan movi6 su barbi y le pregunto: -Fue ¨¦l quien te lo dijo?
-Es mi propia conclusion. Si el sefior Vega esta preocupado de que familia. Sanchez pueda robar secretoserciales del
Grupo Nube Celeste, no deberia haber aceptado inicialmente que Emilia se convirtiera en su secretaria. Los secretarios tienen
eso a documentos confidenciales en mayor medida.
ww
+15 BONUS
Morgan reflexion¨¦: -;Estas celosa de Emilia o estas protegiendo a Marcelo?
Cira se detuvo un momento y dijo: -Ninguna des dos. Solo estoy hando de lo que es correcto.
Morgan sintid molesto y dijo: -En todos modos, mantente alejada de Marcelo. solt¨¦ y le indic¨¦. Cuando est¨¦s lista, vamonos.
Cira apretd losbios y se puso de pie.
Morgan dobl¨¦ el brazo y e se enganch¨¦, juntos se dirigieron aledor.All rights ? N?velDrama.Org.
El almuerzo era bastante informal, simr a un buffet. Sin embargo, Morgan aprovech¨¦ oportunidad para negociar contratos
de suministro anuales con dospafiias.
Efectivamente, en este crucero, ¡°Puerto de Victoria Libre¡°, estaba llena de oportunidades.
Sin embargo, mirada de uno de los clientes hizo que Cira se sintiera inc¨¦moda. Pero Morgan estaba disfrutando de
conversaci6n con ¨¦l, asi que Cira tuvo que excusarse para ir al bafio y alejarse temporalmente de mesa.
que era
Cuando Cira sevabas manos frente alvabo, entrd una joven para retocarse el maquije. Cira levant¨¦ cabeza y, al
mirarse en el espejo, reconoci¨¦ pafiante del cliente. Le dio un saludo cort¨¦s y se prepar6 para regresar a mesa.
Sin embargo, joven habl¨¦ de manera coqueta: -Me han dicho que eres una secretaria, verdad? No es de extrafiar que tu
apariencia sea diferente a nuestra. 4 Qu¨¦ hiciste para enfadar a tu jefe?
Cira fruncio el cefio: gQu¨¦ quieres decir?
La joven mir¨¦ de arriba a abajo yent:
pafiantes.
-~Acaso no lo sabes? En este crucero hay una actividad secreta: intercambiar
-Intercambiar... pariantes?
-4Realmente no lo sabias? joven sonrid, result6 que habia sido engafiada. No se sorprendia de forma Unica en que Cira
actuaba, pensaba que era algun nuevo m¨¦todo para atraer atencion.
Amablemente, le explicd: Todass chicas que vienen aqui lo saben. Solo. somos una ficha para que nuestros jefes realicen
negocios. Estamos preparadas para ser enviadas a los clientes por nuestros propios jefes para obtener mas beneficios. En
realidad, no perdemos nada, y ganamos bastante dinero, asi que
-4Por qu¨¦ crees que los precios negociados a bordo son mas baratos que los negociados en tierra? Es que los jefes son mas
amigables en cama...
La joven termino de retocarse y sali¨¦ con gracia, dejando a Cira s en su lugar, sintiendo un escalofrio que subia desde
nta de sus pies hasta su cabeza.
CapÃtulo 75
Cap¨ªtulo 75
Capitulo 75
Apesar de llevar maquije, el rostro de Cira estaba palido hasta extremos. rmantes.
Asi fue...All content is property ? N?velDrama.Org.
Asi fue.
No era de extrafiar que, despu¨¦s de medio afio, Morgan de repente llevara a participar en el evento. No era de extrafiar que
esos hombres miraran con ojos extrafios, ni ques mujeres insultaran sin motivo aparente. Para los hombres, e era solo
una propiedad en sus bolsillos, mientras que paras mujeres, era unapetencia sorprendentemente habil.
Solo e estabapletamente ajena a todo.
jSolo e estabapletamente a merced de Morgan!
Despu¨¦s de descubrir verdad, primera rei6n de Cira fue querer irse de alli. Pero luego record6 que estaban en el mar,
sin ningun lugar al que pudiera
escapar.
Morgan lo habia dicho antes, ni siquiera se podria escapar.
Habia neado todo esto cuidadosamente. Cira no sabia si sentia miedo o desesperacion, pero sus ojos se volvieron
repentinamente rojos.
Tan prontoosgrimasenzaron a caer,s limpi¨¦ rapidamente.
~Como podia seguir llorando?
No deberia estar llorando por ese hombre. Despu¨¦s de todo, ¨¦l no habia mostrado. piedad nipasi¨¦n desde el primer dia. En
lugar de llorar, lo que deberia hacer ahora era salvarse a si misma.
E no podia alejarse de este barco, con tantos enemigos y tan pocos aliados. No podia resistirse si se decidiese a actuar
realmente. Lo unico que podia hacer era mantenerse despierta, aprovechar todass oportunidades de autoayuda y no permitir
que se convirtiera en un peon utilizado por Morgan para obtener beneficios.
Despu¨¦s de calmarse, regreso aledor.
Morgan seguia sentado en su lugar, mientras que el CEO frente a ¨¦l ya habia sido reemzado por otro.
Su identidad estaba ahi, siempre fue gente que se apresur6 a adrlo.
Capitulo 75
Apesar de llevar maquije, el rostro de Cira estaba palido hasta extremos rmantes.
Asi fue...
Asi fue.
No era de extrafiar que, despu¨¦s de medio afio, Morgan de repente llevara a participar en el evento. No era de extrafiar que
esos hombres miraran con ojos extrafios, ni ques mujeres insultaran sin motivo aparente. Para los hombres, e era solo
una propiedad en sus bolsillos, mientras que paras mujeres, era unapetencia sorprendentemente habil.
Solo e estabapletamente ajena a todo.
jSolo e estabapletamente a merced de Morgan!
Despu¨¦s de descubrir verdad, primera rei6n de Cira fue querer irse de alli. Pero luego record6 que estaban en el mar,
sin ningun lugar al que pudiera
escapar.
Morgan lo habia dicho antes, ni siquiera se podria escapar.
Habia neado todo esto cuidadosamente. Cira no sabia si sentia miedo o desesperacion, pero sus ojos se volvieron
repentinamente rojos.
Tan prontoosgrimasenzaron a caer,s limpi¨¦ rapidamente. gCdmo podia seguir llorando?
No deberia estar llorando por ese hombre. Despu¨¦s de todo, ¨¦! no habia mostrado piedad nipasion desde el primer dia. En
lugar de llorar, lo que deberia hacer ahora era salvarse a si misma.
E no podia alejarse de este barco, con tantos enemigos y tan pocos aliados. No podia resistirse si se decidiese a actuar
realmente. Lo unico que podia hacer era mantenerse despierta, aprovechar todass oportunidades de autoayuda y no permitir
que se convirtiera en un peon utilizado por Morgan para obtener beneficios.
Despu¨¦s de calmarse, regreso aledor.
Morgan seguia sentado en su lugar, mientras que el CEO frente a ¨¦l ya habia sido reemzado por otro.
Su identidad estaba ahi, siempre fue gente que se apresur6 a adrlo.
Cira se acerc¨¦ lentamente y Morgan, con expresion indiferente, escuchaba al CEO har interminablemente sobre su propia
empresa, sin participar mucho en conversacion. Morgan levanto vista cuando Cira regreso.
Has tardado bastante tiempo.
Cira simplemente le respondi¨¦ con un ¡°umm*.
Not¨¦ que este CEO tambi¨¦n habia traido consigo unapafiera, una chica que parecia bastante joven, incluso no estaba
segura de si era mayor de edad.
Si Cira fuera una lirio nco y frio, entonces e seriao una manzani delicada, tan fragilo si cualquiera pudiera
recoge.
El CEO not falta de inter¨¦s de Morgan y decidid tomar medidas mas drasticas: -Gerente Vega, gno tienes ganas de animar
un poco mas atm¨¦sfera?
Morgan ni siquiera levantss cejas, sujet copa de vino y dio un sorbo, preguntandole despreocupadamente: -4 Qu¨¦
sugieres?
El CEO sonri¨¦ maliciosamente: Dejemos que nuestra florecita sirva al gerente Vega durante su siesta. Si descansa bien, estara
en¨¦rgico durante toda tarde. La cena de esta noche es el evento principal, el sefior Vega debe descansar bien para estar en
forma.
Florecita probablemente no sea el nombre de chica, el CEO estaba insinuandole a Morgan que e era virgen.
Los parpados de Cira saltaron intensamente.
No solo le estaba enviando a Morgan una mujer, segtins res del juego, si Morgan aceptara a pafiante del CEO,
tambi¨¦n tendria que entregars.
La mirada de Morgan recorri¨¦ a chica y pregunt6 con indiferencia: Si e va a atenderme durante mi siesta, gqui¨¦n se
encarga de siesta del sefior Rodriguez? No quiero afectar su estado de animo.
Como era de esperar, el sefior Rodriguez, de manera natural, dirigi¨¦ su mirada directa y desvergonzada hacia Cira.
En el fondo de Cira surgid una sensacion intensa de repugnancia.
Junto con sensaci¨¦n de repugnancia, tambi¨¦n se encendio una furia ardiente.
Rapidamente se puso sombrio: -Sefior Rodriguez, parece que hay un malentendido aqui. Soy persona que el sefior Vega
trajo, pero no soy su posesion privada. Incluso si lo fuera, ¨¦l no tiene derecho a decidir mi destino.
Morgan no reiono.
+15 BONUS
El gerente Rodriguez tambi¨¦n se sorprendi
decidida!
, NO esperaba que una mujer que fue llevada al barco se atreviera a ser tan
El dijo maliciosamente: -Gerente Vega, esta pafiante suya no es muy obediente. Las mujereso e sono gatos y
perros, necesitan ser domesticadas. jDe lo contrario, ni siquiera sabria qui¨¦n le esta proporcionandoida!
Cira apret¨¦ fuertemente copa
contenido sobres caras de Morgan y ¨¦l!
Morgan seguia siendo ambiguo: -Ya.
en sus manos, jdeseando arrojar todo el
-Si el sefior Vega no sabe c¨¦mo entrenar animales, puedo encargarme en ello, garantizo que entrenar¨¦ para que sea
obediente y d¨¦cil. Para eso solo
necesitar¨¦ una noche. -el gerente Rodriguez sonrid.
-Mafiana devolver¨¦ al sefior Vega, jle garantizo que sera una experiencia. totalmente nueva para usted!
CapÃtulo 76
Cap¨ªtulo 76
Capitulo 76
La decision de cambiar 0 no estaba en mente de Morgan.
Morgan habl6 en tono tranquilo: -EI sefior Rodriguez tiene mucha experiencia en ello?
-jro! Des mujeres que he entrenado, sin exagerar, atin que no alcanza a cien, jllegaria a ochenta! el gerente Rodriguez
estaba lleno de satisfi¨¦n. Morgan sonrio ir¨¦nicamente: No es de extrafia que hayas traido a alguien tan joven. gQuizas
tambi¨¦n has tenido experiencias con alguien de menos edad?
El gerente Rodriguez solt¨¦ un suspiro y actudo si fuera un tema tabu, pero en realidad no le importaba en absoluto. Se rid
de manerasciva,o si considerara a los legidoreso payasos.
-No deberiamos har de esto en publico, gno lo ha oido? Despu¨¦s de todo, es ilegal, es un crimen, jaja.
Cira no pudo soportarlo mas, se levant¨¦ de repente, pero Morgan detuvo.
jNo dejaba ir!
El gerente Rodriguez acerc¨¦ si hacia diri¨¦n de Morgan, -Sin embargo, si al sefior Vega tambi¨¦n le interesa este
aspecto, puedo proporcionarle algunos
contactos.
Morgan lo mir¨¦ con indiferencia mientras el gerente Rodriguez pensaba que realmente tenia alguna oportunidad. Se acerco un
poco mas, sonriendo para decirle algo, pero nunca se imagin6 que al siguiente segundo, jMorgan le arrojaria directamente
bebida a cara!
~jAh!
Morgan sac¨¦ un pafiuelo de seda y se limpid¨¦s manos, y bajo mirada atonita del gerente Rodriguez, le dijo con calma: La
cboraci¨¦n de que estabamos hando acaba aqui.
El gerente Rodriguez estabapletamente desordenado con vino en cara, -¡é Por...por qu¨¦?
-Si vas a ir a carcel, gpor qu¨¦ seguir cborando contigo? ¡éNo estaria buscando problemas por mi mismo?
El rostro del gerente Rodriguez cambio drasticamente, -glr carcel?
Morgan mir¨¦ a Cira, -Secretaria Lopez, gno escuchaste lo que el gerente.
10. 10.
Cira no dud6 en sacar su tel¨¦fono movil, y el gerente Rodriguez finalmente se dio cuenta de que todo lo presente no era una
broma, jse levant¨¦ de golpe!
Morgan se recost¨¦ en si, incluso sentado, tenia mas presencia que el sefior Rodriguez: Como manejo as mujeres es
asunto mio, ,.qui¨¦n te crees para darme indicaciones? Baudilio Rodriguez, ten mas cuidado proxima vez y no vuelvas a
ofenderme.
Hizo una pausa y luego se burld, -Parece que no habra una proxima vez.
El gerente Rodriguez miraba fijamente a Morgan, con el rostro cambiando de negro a nco repetidamente.
Los guardias de seguridad en el restaurante se acercaron discretamente. Por supuesto, sabian identidad y importancia de
las personas a bordo de este crucero, y debian proteges. Si el sefior Rodriguez mostraba minima tendencia a poner sus
manos sobre Morgan, jlo someterian de inmediato!
El gerente Rodriguez jadeaba, jadmitiendo que simplemente no podia hacerle frente!
Apreto los dientes, se trago su orgullo y se dio vuelta para irse.
Morgan indico al camarero que le sirviera nuevamente.
Sosteniendo copa alta, apoy6 en mesa y le pregunto a Cira, cuya expresion estaba un tanto vacia: He tomando revancha
por ti, no estas satisfecha?
Cira recobr6postura-. Solo porque el gerente Rodriguez no esta a
la altura del estandar del sefior Vega.
Morgan sonri¨¦ levemente, -De hecho, no esta a altura.
Desde el principio, Morgan no tenia buena opinion del gerente Rodriguez, y propuesta de cboraci¨¦n que hizo no le
importaba en absoluto.
En este caso, gcdmo podria Morgan darle su carta de triunfo?
En otras pbras,s cartas en manos del sefior Rodriguez no eran lo suficientemente fuertes, y Morgan no estaba dispuesto a
seguir jugando.
Pero si se tratara de otra persona, de su objetivo, Cira no creia que ¨¦l se desquitara por e.
Cira respir¨¦ profundamente y le pregunt¨¦ directamente: -He escuchado que hay un juego oculto en el crucero donde se
intercambian parejas. ,EI sefior Vega tambi¨¦n participara?
Al escuchar el tono de su pregunta, Morgan le respondio friamente: -;La secretaria Lopez olvidos res de secretaria?
Las res de secretaria establecian que el inter¨¦s de empresa y el presidente estaban por encima de todo, asios
ordenes del presidente que fueran en beneficio de empresa.
Cira apretd los dientes, ya viendo su destino irreversible.
Habia sido una herramienta para ¨¦l durante tres afios, y ahora, al final, tenia que contribuir nuevamente a su imperioercial.
Morgan examin6 con mirada, levant6 su copa de vino tinto y dijo: Arr¨¦te bien para cena, habrian clientes presentes.
Cira realmente queria darle una bofetada....
Se levanto rigidamente y abandon6 el restaurante.
Una vez fuera, sus pasos inconscientemente se aceleraron,o si pudiera escapar.
Pero estaba en un barco en el dentro del mar, 4a donde podria huir?
Avanzando apresuradamente y sin prestar atencion al girar en una esquina, choc¨¦ con alguien que venia desde el otrodo. La
otra persona sostuvo para evitar que cayera.
Cira se disculp¨¦ instintivamente, y otra persona le dijo con amabilidad: -No pasa nada, sefiorita Lopez. gPor qu¨¦ tanta prisa?
¨¦Ha ocurrido algo en particr?
Cira levant6 cabeza y se dio cuenta de que persona a que habia chocado era Marcelo.
En situaciones desesperadas, vulnerabilidad siempre se hace mas evidente. Al ver a un conocido, especialmente a alguien
que siempre habia sido amable con e, su instinto de supervivencia alcanz6 su punto maximo.
jCira apret¨¦ fuertementes manos de Marcelo!Content provided by N?velDrama.Org.
CapÃtulo 77
Cap¨ªtulo 77
Capitulo 77
Marcelo levanto ligeramentes cejas.
Hasta ahora, Cira siempre habia sido una mujer muy sensata.
Incluso aler juntos, tomar caf¨¦ o en cualquier situaci¨¦n, nunca daba lugar a asociaciones ambiguas.
Esta era primera vez que e agarraba su mano de esta manera,o si fuera una persona que se estaba ahogando y se
agarraba desesperadamente a Unica ta de salvacion.
Marcelo mird y not6 un ligero rubor en sus ojos.
Le resultaba dificil no conmoverse. Suspir¨¦ silenciosamente y bajo cabeza para preguntarle con voz suave:
la sefiorita Lopez? ~Ha sucedido algo?
Qu¨¦ le pasa a
Con brisa marina, Cira sentia un dolor en parte posterior de cabeza. Sin rodeos, le preguntd sin ton ni son: -,E| Profesor
Sanchez trajo a una pafiante?
¡ªNo.
-gY tu hermano mayor?
-Si, lo hizo.
-gEs su novia?
Marcelo maniobr¨¦ con prudencia: -De eso no lo s¨¦ muy bien..
Definitivamente no lo era.
Si fuera alguien con un estatuso una novia, su respuesta no seria asi. gAcaso no conocia a su propia cufiada?
Decir que no estaba seguro era, en realidad, una expresi¨¦n sutil de que persona que trajo su hermano mayor era parte del
intercambio.
Despu¨¦s de todo, estaban a bordo de un crucero y todos conocians res del juego.
No todos erano e, quien fue engafiada para participar.
Cira apret¨¦ susbios resecos y mir¨¦ seriamente a Marcelo. Tenia una apariencia encantadora, sin defectos en ningun rasgo
facial, con ojos oscuros y brintes. De repente, hablo.
El Grupo Nube Celeste y el Grupo Sanchez estanpitiendo por el mismo proyecto. Aunque en el ultimo mes no he estado
muy involucrada en los asuntos de empresa, s¨¦ que ese proyecto es muy importante tanto para el Grupo Sanchezo para
el Grupo Nube Celeste.
Marcelo interrumpi
: -Sefiorita Lopez, deberia saber que no participo en los asuntos de empresa.
-Lo s¨¦. Solo quiero que el profesor Sanchez, por amistad quepartimos, le transmita un mensaje a su hermano. Si ¨¦l
puede cambiarme, no hacerme dajfio y permitirme irme con seguridad, puedo serle de ayuda.
~Ayuda?
Marcelo sintido si viera caminar sobre una cuerda floja al borde de un precipicio y no pudo evitar fruncir el cefio: -
gEstas... neando vender al Grupo Nube Celeste? Has considerados consecuencias?
Cira se qued6 at¨¦nita por un momento y murmur¨¦: -Estoy intentando salvarme a mi misma.
Si no podia resistirse as res del juego, entonces tendria que encontrar una manera de asegurarse de estar en una posicion
segura en este juego.
Marcelo era unica persona que conocia en este barco y que tenia capacidad de ayuda.
La mirada profunda detras des gafas de Marcelo le advirtid
autoinfligidas.
Sefiorita Lopez, jugar con fuego solo resultara en quemaduras
Si traicionaba al Grupo Nube Celeste, realmente creia que Morgan dejaria ir impune?
Cira se calm6 por un momento y habl6 con una calma inquebrantable: mejor que ver c¨¦mo el fuego arde directamente sobre
uno mismo.
Eso es
Morgan consideraba una ficha en su juego para obtener beneficios. En otras pbras, si queria liberarse, debia ofrecer
beneficios que captaran atenci¨¦n de Morgan.
Aunque era amiga de Marcelo, solo era una amistadtn. No tenia cara para pedirle que sacrificara grandes beneficios por
e, y mucho menos pedirle a su hermano mayor una ayuda incondicional.
Por lo tanto, solo podia ofrecer condiciones que fueran satisfactorias para el hermano mayor de Marcelo, para luego hacer que
¨¦l ofreciera condiciones que fueran satisfactorias para Morgan. Solo asi podria liberarse.
A pesar de que Cira estaba mareada y su cabeza estaba confusa, sorprendentemente mantenia un pensamiento tan ro.
Suplico: -Profesor Sanchez, ,estaria dispuesto a ayudarme en esto?
-Ya que lo has mencionado, por supuesto que ayudar¨¦. -respondi¨¦ Marcelo, ajustandoses gafas-. Vamos, te llevar¨¦ a ver a mi
hermano mayor, Osiel.
Osiel mostrd gran inter¨¦s en oferta propuesta por Cira, y pasaron toda tarde. discutiendo los detalles.
Despu¨¦s de llegar a un acuerdo, Osiel envi¨¦ a alguien para invitar a Morgan.
Cuando Morgan subi6s escaleras, not6 que mujer que iba dnte de ¨¦l tropez y ayud6 a levantarse de inmediato.
Cuando e levanto cabeza, revel¨¦ un rostro hermoso, agradeci¨¦ndole con dulzura: Gracias, sefior.
La mirada de Morgan se detuvo en su rostro por unos segundos, luego asintid de manera distante y continuo hacia cafeteria
al aire libre en cubierta.
En terraza, solo habia una mesa ocupada por Osiel.All rights ? N?velDrama.Org.
-Sefior Sanchez. -salud6¨¦ Morgan al acercarse.
Osiel se levant6 naturalmente y estrech¨¦ mano de Morgan, Sefior Vega, es un honor que acepte mi invitacion.
Morgan le respondio: -Sefior Sanchez, no me atreveria a no venir cuando es usted quien me invita.
Una vez que se sentaron, Osiel fue directo al grano: -Puedo retirarme del proyecto en zona antigua de ciudad.
Las cejas de Morgan se fruncieron rapidamente, y su tono no revel¨¦ ninguna emoci¨¦n especial: -Sin m¨¦rito no hay rpensa.
Sefior Sanchez, con semejante generosidad, ,cdmo podria yo agradecerle?
Antes de que pudiera continuar, se escucharon tacones altos acercandose rapidamente.
Morgan levant¨¦ indiferentemente mirada.
Vio a mujer hermosa a que habia ayudado ens escaleras. Caminaba con gracia, con una sonrisa encantadora, llegando
detras de Osiel y apoyando sut mano en el respaldo de su si.
Osiel tom6 su caf¨¦ y dijo: Lidia siempre ha admirado al sefior Vega y quiere conocerlo. Hoy me encontr¨¦ casualmente con
sefiorita Lopez, nos llevamos
Las personas educadas han de manera sutil.
Pero el significado era el mismo.
Lo cual era intercambio de parejas.
Cira se escondia en cafeteria, escuchando ramente conversacion exterior.
Tambi¨¦n esperaba respuesta de Morgan.
Esperaba su aprobaci6n, confirmando que realmente estaba utilizandoo moneda de cambio por beneficios.
CapÃtulo 78
Cap¨ªtulo 78
Capitulo 78
El camarero les sirvi¨¦ caf¨¦.
Morgan levant¨¦ mano, tom6 unas pinzas, agarro un terr¨¦n de aztcar y lo arroj¨¦ al caf¨¦. Un sonido sordo reson¨¦ ys
tranqus aguas del caf¨¦ se extendieron en ondas conc¨¦ntricas.
El lo removi¨¦ suavemente con una cuchari de caf¨¦.
La manga de su traje se enroll ligeramente, revndo un reloj con esfera de piedra de pavo real, discreto pero lujoso.
El bajo mirada y no se podia discernir su estado de dnimo: -El proyecto de zona antigua de ciudad es realmente bueno.
No solo nosotros lo hemos notado, sino tambi¨¦n el Capital de los Chipanas esta interesado.
Osiel respondi¨¦ con calma: -Entonces,s concesiones de nosotros permitiran que el Grupo Nube Celeste tenga una mayor
probabilidad de ganar.
Morgan solt6 cuchari de caf¨¦, levanto cabeza y su mirada era serena y tranqu: Gerente Sanchez, ¡équ¨¦ tal si
cambiamos condici¨¦n?
Incluso Osiel se detuvo ligeramente ante esto, y Cira, escondida en cafeteria, tambi¨¦n qued6 at¨¦nita.
~Estaba ¨¦l... rechazando?
~Rechazando intercambia?
Cira apreto losbios.
-Es dificil cumplir con esta condicion, gerente Vega? le pregunt¨¦ Osiel-. Og es que hay otros proyectos que el sefior Vega
desea mas y necesita ayuda de secretaria Lopez?
Morgan no lo respondio:
En cena, gel gerente Sanchez tambi¨¦n asistira, verdad?
-Por supuesto. -esa era parte principal.
Morgan levant¨¦ taza de caf¨¦, dio un sorbo en sefial de cortesia, luego se puso de pie: Despu¨¦s de esta noche, discutiremos
nuevamente sobre este proyecto. Tengo otros asuntos que atender, asi que me retiro.
Osiel no intentd retenerlo y se puso de pie para estrecharle mano nuevamente: -De acuerdo.
+15 BONUS
Cuando Morgan bajos escaleras, su rostro se volvid repentinamente frio. Despu¨¦s de que Morgan se fue, Osiel levanto su
taza de caf¨¦ y, al mismo tiempo, gird cabeza hacia cafeteria donde se encontraba Cira: -Sefiorita Lopez, ya puede salir.
Cira salic
finalmente.
Osiel levant6 ligeramente cabeza: -Deberia haber escuchado toda conversacion, g verdad?
-Si.
-No lo aceptd, pero tampoco lo rechaz6. En cambio, mencion6 cena... Supongo que debe haber proyectos con prioridad mas
alta en su lista. Quiere ver si puede intercambiarte por ese proyecto primero. Si no te aceptan alli, entonces considerara discutir
sobre el proyecto de zona antigua de ciudad conmigo.
Hizo dos preparativos.
-...Umm.
Cira tambi¨¦n sintid que, enparaci¨¦n con Morgan que no queria cambia, era mas probable que quisiera intercambia por
algo mas.
Osiel le dijo: -Si te aceptan primero en ese otro proyecto, entonces no puedo hacer nada al respecto.
Cira se sinti¨¦ pesada en el corazon y se inclind ligeramente: -Aun asi, quiero agradecerlo al Gerente Sanchez por su ayuda.
Osiel neg6 con cabeza: -Estoy ayudando a Marcelo. No me meto mucho en los asuntos de los jovenes, pero esta es
primera vez que viene a buscarme por una mujer.
Cira pudo percibir que ¨¦l estaba ayudando a Marcelo a ganar su afecto.
-El profesor Sanchez es un caballero honorable y no soporta ver a gente sufrir.
-Por supuesto, prometi ayudarte no solo por Marcelo, sino tambi¨¦n porque estoy muy interesado ens condiciones que
sefiorita Lopez discutid conmigo. En resumen, todavia espero que al final, Morgan te entregue a mido.
Despu¨¦s de agradecerlo nuevamente, Cira dejo terraza del caf¨¦.All content is property ? N?velDrama.Org.
Antes de irse, se cruzo con mujer hermosa. Cira le sonri¨¦ primero, y e asintid en respuesta.
+15 BONUS
Cira regreso a su habitaci¨¦n con un peso en el corazon.
En el ultimo mes, fuera del alcance de empresa, no estaba al tanto de los proyectos cruciales de empresa. Y no sabia cual
era el verdadero objetivo de Morgan.
El proyecto de zona antigua de ciudad ya era bastante grande, cons tres principales empresas en el paispeti¨¦ndolo.
La concesi¨¦n del Grupo Sanchez era definitivamente beneficiosa para el Grupo Nube Celeste. gPor qu¨¦ Morgan no acept¨¦ el
intercambio?
Cira sac¨¦ tarjeta de habitacion, pero antes de desliza, puerta se abrid desde adentro.
Cira levant6 cabeza instintivamente y se encontr¨¦ con mirada g¨¦lida de Morgan.
Cira retrocedi¨¦ instintivamente:
Sefior Vega.
Morgan le dijo indiferente: -,No ya volviste a habitaci¨¦n antes?
Cira respondio nerviosa: -Viendo que el tiempo era agradable, decidi dar un paseo.
Morgan le pregunt6 de repente: -;Paseando con Marcelo?
-Cira no podia dejar que ¨¦l supiera que habia hado con Marcelo y Osiel en privado.
De lo contrario, con agudeza de Morgan, seguro que habria deducido de inmediato que e y Osiel habian llegado a alguin
acuerdo, ya que Osiel fue a har con ¨¦l sobre el intercambio de parejas.
Aproximadamente, equivaldria a revr traicisn del Grupo Nube Celeste, ys consecuencias serian inimaginables.
E le respondio con caut: -Fue un encuentro casual. Despu¨¦s de todo, estamos en el mismo barco que es dificil no
encontrarnos. Solo lo salud¨¦ y nada. mas.
De repente, Morgan levant¨¦ barbi de Cira.
Sus dedos presionaron con fuerza losbios de e: -Solo lo saludaste.
atenci6¨¦n?
~Sabes que con solo saludar, ya has mado su
Osiel queria a Cira, seguro que era por Marcelo.
~Esta mujer era una zorra disfrazada? Despu¨¦s de ve solo una vez, los padres de Rodrigo aceptarono nuera, y ahora
Osiel tambi¨¦n acept6o
af sed Adi Ws
persion de aur Hellne
Spiter Vogo
Morgan wilt armato di del magallies, de a e y mito un
GET IT NOW
CapÃtulo 79
Cap¨ªtulo 79
Capitulo 79
Esta cena, mencionada repetidamente, era el evento mas importante de este viaje, donde todos harian su aparicion.
Morgan ya habia preparado varias prendas elegantes para que Ciras elija,
todas colgadas en perchas, con un equipo de maquidores profesionales listo
para actuar.
Cuanto mas arreba, Cira sintid que su corazon se enfria.
Habia una sensaci¨¦n de que al ser adornada, se estaba preparando para ser vendida a un buen precio.
Sin estar de animo, sefial¨¦ al azar una prenda.
Morgan estaba sentado en el sofa leyendo una revista y ech¨¦ un vistazo: nobina con ese broche.
-Esta
Ah, lo record6. Morgan menciono ayer que e deberia ponerse ese broche con un vestido.
Cira se controld y eligid otro vestido de nuevo.
Este vestido era de un verde ro, llegando hasta los tobillos. Vista de frente, era elegante y sereno, pero en parte posterior
habia un area recortada que mostrabas dos omdtas, sin perder natural sensualidad de una mujer.
El estilista le puso el broche en parte frente izquierda del vestido y recogi¨¦ su cabello en undo. Tambi¨¦n maquill¨¦ su rostro
con un aspecto fresco y elegante.
Alelegir el lipstick, el maquidor vacild un poco. En ese momento, una mano se extendi¨¦ desde atras de Cira, tomd¨¦ uno de los
lipsticks.Content provided by N?velDrama.Org.
EI maquidor se retir¨¦ discretamente mientras Cira levantd los ojos y vio a Morgan reflejado en el espejo. El ya se habia
cambiado a un elegante traje negro, con una postura formal y austera.
El sac¨¦ el lipstick, lopar¨¦ junto a susbios, y finalmente eligid un tono can. Luego, con cuidado, ayud6 a aplicarselo.
Cira no se movi, pero ¨¦l sorprendentemente sabia difuminar los bordes de susbios con yema de los dedos, haci¨¦ndolo
parecer menos rigido.
Nunca antes habia ayudado a aplicarse el lipstick, y el numero de veces que vio maquirse era escaso, pero podia
hacerlo con tanta naturalidad y destreza. Seguramente lo habia practicado en otras personas.
Solo podia pensar en una persona a que podria haberlo hecho ¨¦l mismo.
Ke.
Esto tambi¨¦n encajaba perfectamente con tonalidad de su amor puro.
Despu¨¦s de terminar, Cira lo agradeci¨¦ en voz baja y se puso unos pendientes de pes.
Su apariencia ya era un poco fria, pero vestida de esta manerao una dama elegante, se podria decir que estaba
exhibiendo sus virtudes al maximo.
Finalmente, Cira tomo una bufanda tejida y se puso. Morgan se acerco para ayuda a arre, sus manos movid desde su
hombro hasta su barbi, levantand ligeramente y baj¨¦ cabeza para besa.
Cira simplemente apartd¨¦ cabeza.
Morgan le dijo con voz profunda: -Antes nunca solias rechazarme.
Cira baj¨¦ mirada: -El sefior Vega tambi¨¦n sabe que eso era antes.
Antes, ¨¦l tampoco habria entregado a otro hombre.
Morgan mir¨¦ fijamente a los ojos.
Cira ya se habia alejado cuando de repente ¨¦l record6s pbras de Ramon: parecia que realmente iba a renunciar.
Sus ojos ya eran profundos, pero ahora parecian mas oscuros ques turbulentas s del mar afuera.
Cuando Cira y Morgan entraron juntos al salon de banquetes del segundo piso, muchos invitados dirigieron sus miradas hacia
ellos.
Esta de atencion no solo se debia al preciado estatus de Morgan, sino tambi¨¦n
a Cira.
No se sabia qui¨¦n lo propag6, pero en resumen, elportamiento del gerente. Rodriguez al huir por tarde se convirtid, en
boca de estas personas, en el atrevimiento del gerente Rodriguez al intentar acercarse apafiera de Morgan, cual lo
enfurecid y llev¨¦ a expulsarlo del barco.
Asi que Cira se convirtid en culpable de provocar el conflicto.
Incluso escuch¨¦ a alguien murmurar: -Tan misteriosa, no es de extrafiar que Morgan, que no se acercaba as mujeres, pueda
ser seducido por e.
~Donde estaba lo misteriosa en e?
Y, gacaso Morgan no se acercaba as mujeres?
Morgan, al ver su expresion, sonri¨¦ ir¨¦nicamente y tom¨¦ casualmente una copa de c¨¦ctel de mesa, acercandos a los
labios: -g Te sientes agraviada?
No era para tanto, solo por este pequerfio asunto.
Cira tom6 el c¨¦ctel y dio un sorbo ligero, sin atreverse a beber mucho. Queria mantenerse despierta y preparada para cualquier
cosa.
Cuando vio a Enrique acercarse, le pregunt6 casualmente: -zPor qu¨¦ el sefior Castro no vino esta vez?
Morgan levant¨¦ mirada: -¡éLo extrafias?
Las pbras de ¨¦l tomaron por sorpresa, y Cira lo miro de manera inexplicable.
Enrique ya estaba a punto de llegar a donde estaban, pero de repente detuvo sus pasos, levantds cejas y luego se alej¨¦.
Cira estaba atin mas desconcertada:
¨¦Por qu¨¦ se fue el sefior Torres?
Porque mirada que lenz6 a Morgan hace un momento fue demasiado parecida de coqueteria.
Con su elegante atuendo esta noche y expresion llena de encanto, cada gesto suyo estaba lleno de gracia. La forma en que
hizo esa expresion llevo a gente a dejarse llevar por imaginacion. Enrique, siendo inteligente, se retiro
discretamente para no interrumpir su intimidad.
El coraz6n de Morgan tambi¨¦n se sinti ligeramente enternecido..
CapÃtulo 80
Cap¨ªtulo 80
Capitulo 80
En ese momento, el anfitrion se acerc¨¦ para saludar: -jMorgan!
Morgan sonrio y al mismo tiempo susurr6 a Cira: -Cuandoience el baile, ve hacia izquierda, te sujetar¨¦.
¨¦lr hacia izquierda? Cira no lo entendia, pero el hombre de mediana edad ya estaba frente a ellos, ys preguntas que queria
hacer tuvo que tragarss.
-Tio. -asinti¨¦ Morgan.
El hombre, de casi sesenta afios, tenia una apariencia amable y afable: Hando de ti, todos estamos aqui para divertirnos,
amabilidad es ve para hacer negocios. Pero mira lo que has hecho, espantaste a gente directamente.
Aunque sus pbras parecian un reproche, en realidad, su tono era mas bien burlon. Se podia ver que apreciaba mucho a
Morgan.
Morgan tambi¨¦n lo tratd con carifio, algo que Cira nunca lo habia visto antes har asi con ninguna persona, incluido con su
propio padre.
-,Tio, me estas echando culpa? Estaba deshaci¨¦ndome de los problemas en nombre de mi tio, para evitar que esa escoria
manche su barco.¡ªMorgan le respondio.
-jSiempre tienes tu razon! -el sefior Guzman se rid a carcajadas. Pero, Calmente crees que te culparia por un forastero?
Eres casio mi hijo,
naturalmente, jtengo que apoyarte!
Cira reflexion¨¦ en silencio, gcasio su hijo?
~Eso significaba yerno o hijo adoptivo?Content provided by N?velDrama.Org.
Despu¨¦s de tantos afios junto a Morgan, ¡éc¨¦mo no sabia que rci¨¦n entre familia Guzman y ¨¦l era tan cercana?
Morgan pregunto casualmente:
4Regreso Gerardo?
jGerardo!
Cira se sobresalt6 al escuchar ese nombre y, de manera instintiva, mir¨¦ a Morgan.
Morgan mantuvo su expresion imperturbable, concentrado en conversacion con el sefior Guzman, sin dirigirle mirada..
Cira se dio cuenta en ese momento de que esta era fiesta organizada por
Gerardo tiene sus propias ideas. A veces, inclusoo su padre, no estoy al tanto de sus movimientos. Esta vez, lo he mado
de vuelta, pero si ha regresado y subido al barco, no lo s¨¦.
Suspir¨¦ el sefior Guzman. -Cuanto mas se acerca a su madre, mas preocupado estoy. En serio, si un dia llega noticia de su
muerte, ni siquiera me sorprender¨¦.
Morganents con indiferencia: -Cada persona tiene sus propios caminos. Cira apret¨¦ el vaso que tenia en mano.
Gerardo Guzman...
Gerardo Guzman.
Repitid ese nombre en su mente y, por un momento, su mente volvid a antes de que todo sucediera.
En ese momento, su familia no estaba cargada de deudas, atin no se habia encontrado con Morgan en una noche lluviosa, y no
habia experimentado estos tres afios de secretos inconfesables y confusion sin fin.
Era simplemente una joven, que perseguia una y otra vez a Gerardo. preguntandole por qu¨¦ no le gustaba.
¡°iAy!
El sefior Guzman, no sabiendoo, tembld un poco y el vino en el vaso que sostenia se derramo en su mano.
Morgan estaba a punto de mar al camarero para que trajera una toa cuando Cira rapidamente sac¨¦ una servilleta de su
bolso y se ofrecid: -Limpiese.
-La vejez no es util en absoluto. A veces, incluso caminando con cuidado puedes chocar con cosas. Es realmente vergonzoso. -
se burl el sefior Guzman de si mismo, pero con su posici¨¦n, gqui¨¦n se atreveria a decir que era vergonzoso?
Cira habl6 con voz suave: Las personas pueden tropezar, es normal, no es nada importante.
Morgan mir¨¦ de reojo.
-Eh, gracias.
dijo el sefior Guzman al ver a Cira, luego mird a Morgan y sonri¨¦
¡ª. Aun no te he preguntado, shay alguien aqui que te interese?
Morgan no le dio importancia: No,s que son corrientes y mundanas no sonparables con que esta a mido.
+15 BONUS
-jJajaja! De hecho, he notado que hay muchas personas que estan interesadas en que esta a tudo. Aunque apreciaras
mucho, jtendras que deja ir mas tarde! -se rid el sefior Guzman.
: -Esa es re, si decido jugar, debo estar preparado para perder.
El sefior Guzman aun tenia que ir al bafio, asi que no continuaron hando..
Despu¨¦s de que se fue, Cira le pregunto directamente: 4 Qu¨¦ significa dejarme ir?
Morgan le dijo friamente: -¡é Eres tan diligente con el sefior Guzman porque sabes que es el padre de Gerardo?
CapÃtulo 81
Cap¨ªtulo 81
Capitulo 81
¨¦Como?
Cira noprendia en absoluto por qu¨¦ ¨¦l menciono a Gerardo.
Su rci¨¦n con Gerardo fue durante preparatoria, momentos en que ni siquiera conocia a Morgan.
No entiendo de qu¨¦ estas hando.
Morgan replic¨¦ sin expresion: Es mejor que realmente no entiendas.
Cira de verdad no sabia lo que queria decir con esas pbras.
Morgan contemba friamente su mirada escrutadora, y de repente se sintid molesto.
El le solt6 cintura, diciendo que no lo dejara ver por ahora, y se fue por su
cuenta.
Cira lo mir¨¦ aturdida mientras ¨¦l se alejaba, sin entender por qu¨¦ habia perdido los estribos tan repentinamente.
Se encontraba s ahi, rodeada de invitados extrafios, sinti¨¦ndose un poco abrumada.
Afortunadamente, habia asistido a bastantes fiestaso esa, asi que se adapto despu¨¦s de un rato.
Se dirigid a un rincon del salon de fiestas, neando estar s.
Para Cira, no seria algo mal quedarse asi hasta que terminara fiesta.
Despu¨¦s de esa noche, bajaria del crucero y regresaria a casa mafiana, presentaria su renuncia pasado mafiana y todo se
volveria a su normalidad.
Sin embargo, eso ramente no era posible.
En ese momento,s luces de s se apagaron repentinamente. Cira se sorprendi¨¦ y automaticamente busco su celr.
Al siguiente instante, se encendid una luz en el escenario y una mujer usada con un vestido rosado sin tirantes sali¨¦ a luz,
Con un micrdfono en su mano, e dijo calurosamente hacia audiencia: ; Sefioras y sefiores, primero, permitanme en nombre
del Grupo Guzman,
agradecerles enormemente por venir a este magnifico evento en medio de sus ocupadas agendas! ;Despu¨¦s de un afio,
estamos reunidos de nuevo!
+15 BONUS
Apenas termino de har, el salon de fiestas se llend de ausos.
Solo entonces Cira entendia que no habia pasado nada y que se trataba simplemente del procedimiento normal de fiesta, por
lo que audi6¨¦ tambi¨¦n, mientras sus ojos buscaban a Morgan entre oscuridad.
La presentadora prosigui¨¦ sonriendo:
Como cada afio, esta noche
comenzaremos con un baile. Ahora todos por favor, cuibranse los ojos y vayan a pista de baile. Guiados por intuicion o el
destino, busquen a sus parejas. ; Profundicemos nuestro conocimiento mutuo en este baile!
~Cubrirse los ojos?
Mientras Cira se quedaba confundida, los meseros habian bajado del escenario, llevando bandejas que contenia ts negras y
reparti¨¦nds a los invitados por
turnos.
Todos los demas tomarons ts y se cubrieron los ojoso era costumbre.
El mesero lleg¨¦ frente a Cira, quien dud¨¦ un momento, pero finalmente tomd una.
Al parecer, todos tenian que cubrirse los ojos y encontrar una pareja al azar.
¨¦Y luego qu¨¦? ¡éSdlo bar con esa persona?
Debido al juego misterioso de intercambio de parejas femeninas, Cira estaba alerta con cualquier actividad en el crucero y
sentia ques cosas no eran tan simples.
E intento buscar a Morgan nuevamente, pero ahora cons luces apagadas, el salon de fiestas estaba oscuro y solo veia una
multitud en movimiento.
-Sefiora a, por favor, cubrase rapido los ojos -record6 presentadora al notar mirada errante de Cira.
Cira se mordio elbio y, sin mas remedio, se tapo los ojos.Original from N?velDrama.Org.
La presentadora dio una palmada, y enseguida musicaenzo a sonar. -4, Qui¨¦nes serans parejas de cada uno esta
noche? ¡éQui¨¦n tendra el primer baile con ustedes? jAhora cuenta regresiva para encontrar pareja, tres minutos, empiece!
Al instante, se produjo una conmoci¨¦n en s.
Cira fruncid el cefio, intentando esconderse en un rinc¨¦n.
Normalmente, cuando uno tenia los ojos vendados, sus otros sentidos se agudizaban.
+15 BONUS
Con oscuridad total, gird cabeza inconscientemente y se concentr¨¦ en escuchar. Habia un bullicio a su alrededor: risas,
gritos, bromas, mados, de todo.
Se tranquiliz6 y se acerco al rincdn tantoo fuera posible sin ser pida por nadie.
Pero despu¨¦s de unos cinco o seis pasos, alguien choc¨¦ con su hombro, haci¨¦nd dar una vuelta en su lugar, casi cayendo.
La otra persona era una mujer, quien se disculp6 apresuradamente: -Lo siento.
Cira respondio: -Esta bien.
Despu¨¦s de recuperar el equilibrio, trat¨¦ de retroceder nuevamente.
Lo que no sabia era que el choque habia cambiado su diri¨¦n, asi que en lugar de regresar al rinc¨¦n adonde habia ido, se
movia hacia el centro de pista de baile.
Tras caminar un poco, Cira pens6 que ya estaba en esquina y extendi¨¦ mano para tocar pared, jpero al siguiente
segundo, alguien agarr¨¦ su mano!
Esa mano era grande, calida y muy fuerte.
?Es un hombre.>>
Cuando se dio cuenta de eso, Cira se sorprendi¨¦ un momento e intent¨¦ quitarse t de los ojos. Al mismo tiempo, el hombre
le agarr¨¦ mano y llev¨¦ hacia ¨¦l un poco bruscamente.
Mientras e chocaba con el pecho del otro, t se desprendi¨¦ de sus ojos...
CapÃtulo 82
Cap¨ªtulo 82
Capitulo 82
+15 BONUS
Cira se encontraba tan cerca del pecho de esa persona, que parecia poder percibir un aroma tenue, desconocido pero
agradable.
Ese olor recordaba a los cipreses en fs del bosque en mariana, con su frescura himeda y enigmatica, invitando
exploracion.
Cira se qued6 at¨¦nita durante dos segundos, y luego levanto cabeza por instinto, intentando ver el rostro del hombre.
Pero en ese preciso momento, sus ojos fueron cubiertos de nuevo con t negra. Result6 que el hombre recogi¨¦ t que
e habia dejado caer al suelo y volvid a colocar sobre sus ojos.
El campo visual de Cira fue fugaz, y ahora solo alcanzaba a ver barbi del hombre.
Con eso,
conocia.
sdlo pudo reconocer que esa persona no era el Morgan que e mejor
-Disculpe, gcdmo debo dirigirme a usted? -preguntd en voz baja.
El hombre pareci¨¦ detenerse un momento, sin responder. Despu¨¦s de ajustar t negra para e, tom¨¦ su mano.
En ese momento, presentadora anunci6 desde el escenario: -jEI tiempo se acabd! Ahora que todos han encontrado a sus
parejas, ienza oficialmente nuestro baile de esta noche!
Luego, melodia suave de orquestaenzo a sonar, y el hombre abrazo cintura de Cira.
Las mujeres eran muy perceptivas y, en general, podian notar ramente sis estaban ofendiendo. Cira percibi¨¦ que el
hombre no tenia intenciones de aprovecharse de e, asi que no se esforz6 por alejarse y simplemente lo dejo lleva a pista
de baile.
Al no poder ver, erapletamente manipda por el hombre. Retroceder hacia izquierda, avanzar hacia derecha, cruzar
dedo ado, movimientos que eran basicos en el vals, conocidos por aquellos que habian asistido a elegantes banquetes.
Durante el baile, Cira intento varias veces quitarse t que cubria sus ojos, pero el hombre continuaba sosteniendo su mano.
Aunque no era una fuerza excesiva, le impedia liberarse.
+15 BONUS
Mientras mas ¨¦l evitaba que e supiera qui¨¦n era, mas queria descubrirlo. -; Qui¨¦n eres en realidad?
El hombre tomo una de sus manos y condujo hacia afuera. Con una mano libre, Cira intent6 quitarse inmediatamente
venda de los ojos, pero en ese momento ¨¦l atrajo de nuevo, reteniendo su mano.
EI movi6 mano sutilmente y se entrz¨¦ con los dedos de e.
Sus manos se apretaban fuerte, y el corazon de Cira dio un vuelco involuntario al sentir el calor de mano del hombre.
El aroma delicado a cipr¨¦s parecia mas intenso en ese momento.
Cira estaba distraida durante todo el baile, y solo deseaba que terminara rapido para ver qui¨¦n era esa persona.
De verdad le interesaba saber.
El baile dur¨¦ siete minutos. Apenas musica termin6,s luces del salon se encendieron y el hombre soltd su agarre.
Sin dudarlo, Cira se quit¨¦ t negra...
Pero en ese instante, se escuch¨¦ un revuelo repentino muy cerca de e, mientras alguien exmaba: jOh! jEl pastel ha sido
derribado! jAl¨¦jense rapido!
El gigantesco pastel de dos metros de altura,o una montafia, que acababa de salir y se suponia que debia aparecero
un espectaculo deslumbrante tras encenderses luces, por alguna razon, jse derrumbo de repente ante vista de todos!
Los invitados gritaron de asombro y los que estaban cerca del pastel retrocedieron a toda prisa, temiendo ser golpeados.
Amedida que multitud retrocedio,enzaron a chocar unos contra otros. Cira se encontraba tambi¨¦n cerca de tarta;
acababa de recuperar vista y alin no se habia adaptadopletamente a luz cuando fue empujada, tambaleandose hacia
atras,
En medio del caos, trat¨¦ de alcanzar mano de ese hombre, impidiendo que se alejara durante el tumulto.
Pero mientras lograba extender mano, alguien choc¨¦ contra e y cambid su dirion.
En ese momento, otro individuo le piso el pie, haci¨¦nd tambalear y caer al suelo.
Justo antes de caer, parecia haber visto una figura alta y delgada. Al mismo tiempo, alguien levanto y llevo a undo,
apartand de estampida.
Cira agarr¨¦ mano de esa persona de inmediato y se nego a solta. ;, Tenia que saber qui¨¦n era ¨¦l!
Aun no habia recuperado el equilibrio cuando levant¨¦ cabeza apresuradamente, y luego vio a...
jMarcelo!
Qu¨¦ estaba haciendo ¨¦l aqui?
-Sefiorita Lopez, ,te encuentras bien? -pregunt¨¦ Marcelo con preocupaci¨¦n.
Cira lo mir¨¦ atontada.
E tambi¨¦n percibio un ligero aroma en ¨¦l. Queria acercarse y oler
detenidamente para confirmar si era el aroma a cipr¨¦s, pero Marcelo ya habia suelto cort¨¦smente, manteniendo cierta
distancia.
Ante eso, Cira no tuvo razon para acercarse mas.
Estoy bien respondid, apretando losbios. Despu¨¦s de una breve pausa, pregunto sin rodeos: -4Fuiste tt quien bail¨¦ conmigo
hace un momento?Content provided by N?velDrama.Org.
CapÃtulo 83
Cap¨ªtulo 83
Capitulo 83
Marcelo bajo mirada hacia e y, con una expresion de desconcierto, dijo:
apagadas antes y no pude ver. Pero cuando se encendieron, estabas muy cerca de mi, asi que supongo que tal vez si
¨¦, Como? No lo s¨¦ en serio. Las luces estaban
lo fui.
Cira volte para ver a los demas y notd¨¦ que ninguno llevaba los ojos vendados, ni hombres ni mujeres.
Si sus conjeturas eran correctas,s res del juego debian consistir en encontrar a pareja de baile con los ojos cubiertos y
luego quitarse venda.
Sin embargo, ese hombre habia mantenido los ojos cubiertos, dejand en total oscuridad.
El estaba deliberadamente evitando que e lo viera.
Incluso cons luces apagadas, lo que habria dificultado visidn, no queria que e viera nada.
Ese hombre definitivamente no era Marcelo.
Al ve en silencio, Marcelo m6 con perplejidad: ¡ª-Sefiorita Lopez?
Cira volvi¨¦ en si, dejando dedo al otro hombre, y mir¨¦ a Marcelo diciendo: Gracias, sefior Sanchez.
El pastel, que se habia caido al suelo, fue rapidamente limpiado por los camareros, y el tapete se cambi¨¦ por uno nuevo, todo lo
cual sepletd en menos de quince minutos. Habia que decir que familia Guzman era increiblemente organizada y
eficiente.
La suave musica orquestal volvid a sonar, y despu¨¦s de que presentadora subiera al escenario y tranquilizara a todos,
fiesta continud.
Los que deseaban bar continuaron haci¨¦ndolo, mientras que quienes deseaban har tomaron respectivamente una copa de
vino y se sentaron en grupos de tres 0 en parejas en los sofas.
Marcelo mir¨¦ alrededor de Cira y pregunto: -, El sefior Vega no esta aqui?
No s¨¦ a donde se fue¡ª-respondi¨¦ despreocupada; ahora ya no tenia inter¨¦s en buscarlo.
La mirada gentil de Marcelo briba a trav¨¦s de sus lentes mientras sugeria: no te molesta mi intromisi¨¦n, d¨¦jame pafiarte
esta noche. No pasara nada. Si
+15 BONUS
Cira entendio lo que ¨¦l queria decir.
Lo que e temia era lo que Morgan pudiera hacerle esa noche, pero si Marcelo estaba con e, ¨¦! podria protege en caso de
cualquier eventualidad.
Cira se sintid conmovida y dijo con sinceridad: -Gracias.
-Hoy ya recibi demasiados agradecimientos tuyos, asi que ahora los rechazo. Si de verdad quieres agradecerme... -Marcelo
extendi¨¦ su mano, de palma nca y lineas definidas, y continud-ba conmigo.
Cira no tenia razon para negarse.
Por lo tanto, puso su mano en suya, y juntos caminaron abrazados hacia pista de baile.
Cira sonri¨¦ suavemente a Marcelo.Original from N?velDrama.Org.
E ya no queria buscar a Morgan. Cuando antes no entendia nada des res del juego y le preocupaba caer en una
trampa, lo intentaba buscar, pero no estaba alli con e. Ahora, en cambio, con Marcelo a sudo, ya no lo necesitaba.
Ademas, enparaci6n con cualquier trampa de fiesta, ese hombre era fuente de su inquietud.
Estaba tan concentrada en el baile que no se dio cuenta de que, no muy lejos, mirada fria de Morgan se posaba en mano
de Marcelo abrazand.
La verdad era que ¨¦l habia regresado cuando se apagarons luces, pero no encontr¨¦ a Cira. Fue hasta que el salon volvid a
estar iluminado que vio con Marcelo.
Entonces, gel primer baile de Cira fue con Marcelo?
E era bastante audaz.
-Sefior Vega, gpor qu¨¦ sigues mirando a otra persona? ,Acaso no soy lo suficientemente atractiva para ti?. A sudo, estaba
pafiante que ¨¦l habia encontrado al azar cuando apagarons luces, y casualmente, era alguien conocida.
Se maba Lidia Flores, morosa mujer que estaba junto a Osiel.
-No, ro que no. Es un honor bar contigo, sefiorita Flores. gBamos otra vez? -respondi¨¦ Morgan con indiferencia, y sin
mira, llevd directamente a pista de baile.
Mientras Cira baba, alguien de repente golpeo su hombro. Se volted y se encontr¨¦ con los ojos sombrios de Morgan.
+15 BONUS
E dud6 por un momento, decidi¨¦ ignorarlo y siguid bando con Marcelo.
Marcelo tambi¨¦n se fij6 en ¨¦l, y le asintid con naturalidado un saludo.
Morgan curv¨¦ losbios en una sonrisa burlona.
Otra vez, lleg¨¦ el momento de separar apajiera y luego regresar a abraza. Cira giraba su cuerpo hacia fuera, pero de
repente sintid que alguien le agarraba otra mano.
Se sobresalt6 y, al siguiente instante, Morgan arrebat¨¦ de los brazos de Marcelo con una fuerza repentina.
CapÃtulo 84
Cap¨ªtulo 84
Capitulo 84
Como estaban bando normalmente,s manos de Cira y Marcelo no se sujetaban tan fuerte, asi que en cuanto Morgan tird,
se soltaron facilmente. El aprovechd para empujar a Lidia hacia el otro y despu¨¦s envolvid firmemente cintura de Cira.
Cira volvi¨¦ desprevenida frente a Morgan, mirandolo con asombro mientras ¨¦l lucia impasible.
Se sintido si fuera un objeto para ¨¦l, algo desechable cuando no lo queria y arrebatado directamente cuando le apetecia.
No le ofrecia ni rastro de respeto a e.All content is property ? N?velDrama.Org.
Cira reprimio su ira y pregunto: -Sefior Vega, , qu¨¦ estas haciendo?
-4 Qu¨¦? {Me estas culpando por separarte de tu sefior Sanchez? -Morgan solt6 una risa fria y replicd: -,Es que has olvidado de
qui¨¦n eres?
~De qui¨¦n era e?
Asi era, a sus ojos, e no era mas que una herramienta o un objeto, nunca reconocidao una persona independiente.
Siempre debia girar alrededor de ¨¦l y quedarse a su disposici6n, jincluso su vida estaba en su mano!
Cira ya no queria seguir bando con ¨¦l.
Mucho menos queria volver a verlo
Habia estado conteniendo sus emociones todo el dia, pero finalmente, en ese momento, no pudo aguantar mas.
E trat6 de alejarse, pero Morgan agarro firmemente por mano y cintura, asi que solo pudo usar otra mano libre para
empujar su pecho.
El hombre pareciao si no estuviera aplicando mucha fuerza, pero e no podia apartarlo de todos modos.
Con los dientes apretados/ Cira le susurr6: jSefior Vega,portate! ;No fuiste tu quien me dej¨¦ y se fue primero?
Entonces, gpor qu¨¦ estaba culpando ahora?
Morgan respondio: ¡éNo te dije que te fueras hacia izquierda? ;O es que no te dije que te sujetaria?
Cira record6 esas pbras.
Pero en aquel entonces, ¨¦l lo mencion¨¦ tan casualmente y, ademas, fue su primera vez en ese tipo de evento, asi que ,cOmo
iba a saber e que habria una parte en que se cubririan los ojos? gYo se suponia que e interpretaria eso de lo que ¨¦l
haba con esa frase?
-4Es que no lo escuchaste 0 no lo entendiste? -Morgan continuo bundose mientras observaba- Pero esprensible.
Estuviste distraida todo el dia, parecia que estabas neando algo. Entonces, ro que no tenias tiempo para mis pbras.
¡ªNo tienes que acusarme tan pronto. ¡éFue e que estaba neando algo? Suentario erao undr¨¦n gritando que
atrapen aldron.
Morgan se rio y dijo con desprecio. -~Crees que realmente no not¨¦ tus nes?
Al oir eso, Cira abri¨¦ un poco los ojos y frunci¨¦ losbios, empujando con mas fuerza el pecho de Morgan. ¡ª Escucha, piensa lo
que quieras. No quiero seguir bando contigo.
Morgan se detuvo y dijo: -Entonces no bamos mas. Ven arriba conmigo. Te llevar¨¦ a reunirte con el cliente.
Con eso, ¨¦l agarr¨¦ su mano, intentando lleva arriba.
Presa de panico, Cira exmo: -jNo lo har¨¦!
En ese momento, alguien agarr¨¦ su otra mano.
-Sefior Vega.
Marcelo haba en un tono amable y cort¨¦s, pero sus ojos detras de los lentes. tenian un frio inconfundible: -Me parece haber
escuchado a sefiorita Lopez decir que no quiere ir. De todos modos, deberiamos respetar su deseo personal.
La mirada de Morgan se detuvo en mano que sujetaba a Cira por un segundo, y cuando volvi¨¦ a mirar a Marcelo, el enojo
bajo los ojos se hizo mas intenso. -~ Sefior Sanchez, estas intentando arrebatarm?
-4Como puede ser mado arrebatar? E no le pertenece a nadie mas que a e misma. No esta obligada air con nadie, sino
con quien e elija. Sefiorita Lopez, ¡é recuerdas los fuegos artificiales de esta noche que te mencion¨¦? La vista es mejor desde
la cubierta del tercer piso. Podemos ir ahora, o mas tarde no conseguiremos un buen lugar.
Diciendo eso, ¨¦l tir¨¦ hacia sus brazos a Cira, quien le agradeci6 con mirada.
En ese momento, Morgan de repente m6 por su nombre, pbra por pbra:
Ci-ra.
El tono de su voz puso piel de gallina a Cira.
-4 Estas incumpliendo el contrato?
A
pesar de que quedaban solo tres Uultimos dias, el contrato seguia siendo valido. Pero ahora, ge se atrevia a no seguir sus
ordenes e incluso queria irse?
Cira contuvo respiracion, mirandolo fijamente, pero lo Unico que encontr¨¦ en los ojos de Morgan fue imcabilidad.
Obviamente, si e daba un solo paso para ir con Marcelo, tendria que hacerse cargo des consecuencias.
Por un momento, nadie tom6 pbra.
Aunque su confrontacion no era ruidosa, atrajo atenci¨¦n de algunos, que murmuraban sobre lo que sucedia.
En escalera del segundo piso tambi¨¦n se reunieron varias personas.
-4Qu¨¦ esta pasando, Morgan? -pregunto Ricardo en voz alta.
Osiel tambi¨¦n estaba alli, apoyandose en barandi de escalera y frunciendo el cefio mientras decia: -Marcelo.
Marcelo levanto cabeza y le salud6: -Hermano.
Ricardo sonrid¨¦ y dijo: Ah, eres tu, sefior Marcelo.
Osiel, decidido a detener ese inminente conflicto, se apresur¨¦ a decir: -Marcelo, dej¨¦ unos documentos en habitacion.
¨¦Podrias traerlos?
Marcelo asintio.
Al darse vuelta, se guifi¨¦ a Cira, indicandole que fuera con ¨¦l.
No creia que Morgan arrastrara a fuerza dnte de todos los presentes.
Cira tambi¨¦n queria salir de ahi, pero apenas dio un paso cuando se detuvo, sin. atreverse a seguir.
CapÃtulo 85
Cap¨ªtulo 85
Capitulo 85
Despu¨¦s de todo, Cira le temia a Morgan en el fondo.
No se le ocurri¨¦ c¨¦mo ¨¦l usaria el contrato en su contra.
Asi era gente; cuando mas era desconocida una cosa, mas tendia a temer y a sentir inseguridad.
Para su sorpresa, Morgan no dijo nada mas y solt6 directamente su mano, subiendos escaleras a grandes zancadas.
Ni tampoco le pidid que lo siguiera.
Pero su espalda le decia ramente que desafiara a subir.
Cira rapidamente buscaba soluciones mientras su mente trabajaba a toda velocidad. Sin querer, cruz6 miradas con Osiel y lo
vio asentir ligeramente con
cabeza.
Ante eso, e se rpuso y finalmente decidi¨¦ subir.
Por lo menos, con Osiel ahi, ¨¦l asistiria.
En cuanto a Osiel,s condiciones que Cira habia ofrecido, incluso no por el bien de Marcelo, le eran satisfactorias.
Asi que en resumen, ¨¦l ayudaria.
Abajo estaba zona de entretenimiento para los invitadosunes, mientras que el segundo piso era donde se reunian los
mas influyentes del crucero.
Ricardo dio un golpecito en el hombro de Morgan y dijo: -Estan jugando al Fucho. Recuerdo que eras muy bueno en este juego.
Morgan respondio cort¨¦smente:
Es usted demasiado amable.
Ricardo se froto cintura y suspir6. -Toma mi lugar y juega con ellos. Ya estoy viejo, no aguanto el cansancio. Ahora me voy a
echar un rato.
Morgan asinti¨¦ en respuesta.
El entro en habitacion, y Cira lo sigui¨¦ rapidamente.
La s no era particrmente grande, pero estaba bien iluminada; contaba con un sofa, una mesa de caf¨¦ y una mesa de
juego hasta donde el ojo podia ver.
El sofa estaba vacio, pero en mesa de juego estaban sentados dos hombres con trajes, chando. Ninguno de los dos se
veia tan mayor, y tenian una presencia
+15 BONUS
A Cira le parecieron conocidos, pero por el momento no pudo recordar sus nombres.
Osiel habia estado jugando cartas y, al entrar en habitaci¨¦n, se sentd en mesa de juego. Morgan tambi¨¦n ocup¨¦ el lugar
que acababa de dejar Ricardo yenz6 a barajars cartas.Original from N?velDrama.Org.
La mujer mada Lidia apareci¨¦ de repente. Esa noche, llevaba un vestido de escote, con el cuerpo de terciopelo de un color
simr a una rosa marchita y falda de gasa de un nco crema.
Suportamiento era tan eleganteo el de una princesa, pero al siguiente momento, ajusto su vestido y se sentd en
alfombra junto a Osiel.
Se apoy6 en el muslo del hombre, encendi¨¦ un cigarrillo para ¨¦l y ocasionalmente le daba fresas,o un gato persa docil.
Al instante, Cira percibid una ioda sensacion de humildad.
Los otros dos hombres tambi¨¦n tenian una mujer a cada uno a sus pies, haciendo practicamente lo mismo. En resumen, todas
es parecian criadas sirviendo a sus duefios.
Cira se sinti¨¦ rigida, incapaz de saber qu¨¦ hacer. Se quedo alli de pie, sin que nadie le hiciera caso.
Fue hasta que Morgan hubo repartidos cartas que levanto vista hacia e. -; Acaso necesito ensefiarte cual es tu lugar?
Era evidente que queria que e se arrodira sumisamente a sus pies,o lo hacian Lidia ys demas.
Cira no estaba dispuesta a rebajarse de esa manera, asi que no pro¨¦nunci¨¦ nada ni se movid.
Su actitud desafiante mo atenci¨¦n de los otros dos hombres en mesa de juego.
Uno de ellos mir¨¦ de arriba abajo y se rio, preguntando a Morgan: ¡ªSefior Vega, es e ficha que trajiste? Bueno, si tiene
una buena apariencia. Ahora no me extrafia que te hayas atrevido a regatear conmigo.
Morgan guard6 silencio y jug6 una carta.
El hombre saco un cigarrillo de su pitillera, golped boqui contra mesa y le dijo a Cira: -Ven, enci¨¦ndeme el cigarrillo.
+15 BONUS
Cira record6 de repente qui¨¦n era ¨¦l.
Era un magnate inmobiliario.
Al final result6 que Morgan pretendia usao moneda de cambio para obtener terrenos.
Osiel tomo una carta del mazo y echo una ojeada a Cira.
Resulta que mi rival es
el sefior Garcia. La verdad, tambi¨¦n me interesa esta mujer. Creo que puedo ofrecerle al sefior Vega un proyecto igual de bueno
que el tuyo.
Fermin Garcia se rio y replico indiferente: -,Es asi?
Aunque estaban hando, no dejaban de jugar sus cartas. El sonido des cartas. frotandose contra mesa era suave, pero a
Cira le parecia una campana de rma, golpeando uno tras otro los nervios, poni¨¦nd tensa.
De repente, Fermin levantos cejas, pusos cartas en mesa y exmo: Vaya, yo gan¨¦. jlncreible! Parece que esta mujer
me traera buena suerte. Sefior Vega, acepto tu oferta, pero esta noche e es mia.
CapÃtulo 86
Cap¨ªtulo 86
Capitulo 86
Por otrodo...
+15 BONUS
El dolor de espalda que habia mencionado Ricardo fue sdlo una excusa, y verdad era que se habia enterado de cierta noticia.
Al regresar a su habitaci¨¦n, pregunt¨¦ inmediatamente a su secretario: ; Gerardo realmente subi¨¦ al barco?
-Joel dijo que vio a alguien con una figura simr, pero no estaba seguro.
Ricardo se enfad6 tanto que hasta solt6 una risita. Hasta ens fiestas familiares se esconde. 4Es que acaso aqui hay algo que
le impide mostrarse? j;Sin duda su madre lo corrompio!
El
El ordeno directamente: -jEnvia a alguien a buscarlo!
-De acuerdo.
Al pensar en algo, Ricardo detuvo a su secretario y afiadi¨¦: -Espera. Hazlo discretamente, no mes atencion.
En caso de que... Gerardo tuviera sus propios nes, no queria ser una carga para ¨¦l.
El secretario asintio y respondio: -Entendido.
oasi
Despu¨¦s de que este se retirara, Ricardo todavia no se sentia del todo seguro, que se dirigi¨¦ a habitacidn donde estaban
jugando as cartas.
Mientras tanto, en ese cuarto cay6 un breve silencio.
Fermin habia edi¨¦ oferta de Morgan.
Y este ultimo, por su parte, pos su mirada en Cira. A sus espaldas, unampara de pie proyectaba su rostro en sombras, lo
que dificultaba averiguar lo que estaba pensando en ese momento.
Cira sintio que le iba a costar respirar.
Todo estaba en una decision de Morgan.
Si ¨¦l asentia, estaba condenada a sufrir esa noche... jNo!
De ninguna manera podia depositar su confianza en ese hombre, pues hacerlo equivaldria a renunciar a toda esperanza.
Subitamente, Cira mostr¨¦ una sonrisa y dio pasos con sus rigidas piernas hacia ellos. Qu¨¦ pasa? No tengo ni idea de qu¨¦
estan hando, sefiores. Pero tambi¨¦n s¨¦o jugar al Fucho. , Yo podria unirme?
Fermin mir¨¦ con una sonrisa media y pregunto: -;Estas diciendo que quieres participar?
Esa frase ramente se buba de su falta de conocimiento sobre su propia posici¨¦n.
Cira hizoo si no entendiera y respondi¨¦ con naturalidad: ¡ªS¨¦ jugar cartas bastante bien. Creo que estoy calificada para
unirme a ustedeso jugadora. Fermin encendio un cigarrillo, recostado casualmente en el brazo de si, sonrid y a
proposito, pregunto: -Entonces, gqui¨¦n crees que deberia ceder su lugar?
Morgan, el magnate de los negocios de familia Vega en ciudad de Sheron; Osiel, el lider en industria de capital riesgo de
los Sanchez en de Xoan; Fermin, el potentado inmobiliario de familia Garcia en de Bernat; Samuel, el gigante
toldgico de los Nufiez en de Karim.
Y e, siendo sdlo una mujer llevada alli, ga qui¨¦n pensaba que iban a darle su lugar?
La posicion de Morgan estaba justo frente a puerta, y Cira lo podia ver al levantar cabeza. A e le gustaria que se fuera
del juego... jpreferiblemente del barco y directamente a su tumba!
Antes de hoy, ni en sus suefios mas locos habia esperado que Morgan pudiera ser tan despiadado.All rights ? N?velDrama.Org.
Se decia que un diao esposos, cien dias de amor y gratitud durados. Pero ellos, despu¨¦s de tanto tiempo de matrimonio, al
final se convirtieron en
enemigos.
-4Qu¨¦ estas mirando? -pregunt¨¦ Morgan con indiferencia¡ªz Tienes algo que decir?
Secretaria Lopez, ven aqui. Toma mi lugar -dijo Osiel, levantandose y
abotonandose el saco-. Justamente estoy cansado. Lidia, pafiame a tomar una copa.
Lo que mas agradeci¨¦ Cira hoy fue a los dos hermanos de familia Sanchez.
Por su parte, Fermin not¨¦ c¨¦mo Osiel se referia a Cira y alz6 una ceja. -¡é Secretaria? -murmur¨¦ para si mismo y le echo un
vistazo a Morgan, pensando ques cosas empezaban a resultar interesantes. Levanto barbi y dijo: Muy bien, adnte,
secretaria Lopez.
Cira se acerc¨¦ y se sent en mesa de juego.
En silencio, Morgan recogids cartas,s mezclo ys repartid entre todos.
Cira se sento a su derecha y, segtns res del juego, fue primera en tomar
una carta.
Tom6 una del mazo, luego descart¨¦ una des cartas de su mano.
Al principio, nadie estaba jugando en serio, y tampoco le importaba si ganar o no.
Sin embargo, entrada de Cira cambids cosas. Se concentr¨¦ mucho, estudiando cuidadosamentes cartas descartadas y
las de su propia mano.
Un buen oponente siempre despertaba el deseo de ganar en los demas, asi que poco a poco, todos empezaron a ponerse mas
serio. Por un momento, no se escuch¨¦ ninguna pbra en mesa, solo el sonido des cartas siendo mezdas.
Osiel se qued6 parado detras de Cira, sosteniendo su copa de vino.
Morgan jug6 una carta mientras levantaba vista, mirando a Cira a sudo. Se veia muy concentrada, cons pestafias
ligeramente inclinadas hacia abajo.
Fermin tomo una carta, reflexiond un momento y jug¨¦ otra.
Ahora lleg6 el turno de Cira, quien mir¨¦ carta que acababa de ser descartada y rapidamente recogi¨¦, exmando: -jFucho!
Ante eso, Samuel Nufiez no pudo evitar reir. -Fermin, gpor qu¨¦ siempre estas dandoles cartas a secretaria Lopez?
Fermin no respondi¨¦, apoyando punta de lengua contra su meji. Le echo un vistazo a Cira, forz6 una sonrisa y levantd su
barbi. -Sigamos.
Acontinuacion,s cosas continuaron fluyendo sin problemas para Cira. Morgan pregunto sin emocion: -, Estas contando
cartas?
Lo que se maba contar cartas era recordar qu¨¦ cartas habian jugado los demas y, a partir de eso, intentar adivinar qu¨¦ cartas
tenian en mano, y asi lograr
ganar.
Por lo tanto, el Fucho era un juego adecuado para todass edades. Algunos jugaban por diversion, mientras que otros estaban
pensando estrat¨¦gicamente.
Fermin elogi¨¦ con una sonrisa: -Secretaria Lopez, tienes una buena memoria.
Al escuchar eso, los ojos de Cira briron. Habia estado jugando tan intensamente solo para escuchar esas pbras de ¨¦l.
CapÃtulo 87
Cap¨ªtulo 87
Capitulo 87
-Sefior Garcii
, me esta elogiando demasiado. Sdlo tengo mucha practica. En realidad, antes no le sabia tanto al Fucho, pero
como soy secretaria principal del Grupo Nube Celeste, tengo que mantener contactos con los socios y sus sefioras en
nombre de empresa. Y cuando nos juntamos, jugamos cartas, asi que poco a poco le fui agarrando el modo.
Fermin se detuvo brevemente mientras tomaba una carta.
Secretaria principal...
Mantener contactos con los socios y sus sefioras...
Reflexionando en su mente sobre aquello, ¨¦l murmuro: -Ya veo.
Morgan, debido as significativas pbras de Cira, mir¨¦ de reojo y jugd una
carta.
Sin el minimo temor, Cira le devolvio mirada. Sus pbras eran para Fermin, pero tambi¨¦n para ¨¦l.
?Morgan de verdad estaba decidido a usao moneda de cambio?
E ocupaba el cargo de secretaria principal en el Grupo Nube Celeste y tenia eso a una gran cantidad de recursos de
clientes. Si Morgan se atrevia a hacerlo, e podria no tener control sobre lo que revria. Si mencionara sin querers
preferencias o habitos de clientes importantes a Fermin y estos fueran luego atraidos por otros, no seria su responsabilidad.
Ademas, no seria considerado una traici¨¦n a secretoserciales de empresa; simplemente seria cha informal durante un
juego de cartas sobres an¨¦cdotas de los clientes.All content is property ? N?velDrama.Org.
Cira sonrid dulcemente y continud: -La que mas me ha ensefiado es sefiora Aravena, pero mas divertida en los juegos es
la sefiora Reyes. E es
estadounidense y le encanta jugar al Gold Rummy. Es un juego muy interesante. Sefior Garcia, ,usted juega?
Fermin respondi¨¦ pensativo: He oido har de ¨¦l, pero nunca lo he jugado. Sin embargo, suena interesante segtin lo que dices.
~Por qu¨¦ no me ensefias esta noche?
A pesar del asco que sentia, Cira mantuvo su sonrisa en su rostro. ro. Mas tarde le dir¨¦ qu¨¦ es lo que les gusta jugar al
sefior Mufioz y al sefior Mres.
Mientras haban, e volvid a ganar partida. -;Por Dios, Fucho! Sefior
+15 BONUS
Morgan solt6 una risa sarcastica. Habia subestimado a esa mujer.
No esperaba que e se atreviera a amenazarlo.
Cira apretd losbios y pregunto: -;Continuamos?
Morgan arrojo todass cartas sobre mesa y replico friamente: -;Crees que estamos aqui para jugar contigo? ; Qui¨¦n te
crees que eres? -le pidi¨¦ que se retirara de mess
Se acab¨¦ el alcohol. Ve a buscar mas.
Cira baj¨¦ mirada, sin mostrar emocion, y se puso de pie. Por supuesto, sefior Vega.
Cuando se volte, asinti
ligeramente hacia OSiel. -Sefior Sanchez, gracias por permitirme jugar un rato.
Osiel mir¨¦ seriamente y respondi6 con doble sentido: Manejaste bien un juego con ms cartas. No es nada facil.
No hay de qu¨¦.
Cira sali¨¦ rapidamente de habitacion y no fue hasta que se alej¨¦ lo suficiente que finalmente dejo escapar un suspiro de
alivio.
Morgan probablemente no entregaria a Fermin...
Amenos que realmente quisiera apostar si e mantendria boca cerrada y si Fermin podria arrebatarle sus clientes.
Pero definitivamente, ¨¦l no lo haria.
Morgan solo hacia cosas ens que tenia confianza, y ¨¦l siempre estaba seguro. Su vida iba sobre ruedas, era el orgullo de los
cielos. Sdlos personas sin poder ni confianza necesitaban depender de suerte.
Y ¨¦l nunca lo necesitaria.
De repente, a Cira se le ocurrid un pensamiento.
Esperaba que algun dia Morgan se encontrara sin poder ni confianza, incluso sin nada. Y cuando eso sucediera, se aseguraria
de que ¨¦l experimentara esa sensaci¨¦n de caminar al borde del abismo y luchar desesperadamente por salvarse.
Cira bajos escaleras, sin ganas de volver a habitaci¨¦n, y encontro un rincon tranquilo donde sentarse. En realidad, sintio
que sus piernas se debilitaban.
Mientras tanto, en habitacion de arriba, habian dejado de jugar cartas y estaban recostados, en sus sis, chando
rjadamente.
Ferminent6¨¦ despreocupado:
+15 BONUS
buenas, pero a veces pueden serplicadas. Por eso, criar un perro es mejor que criar un gato. Un perro con el tiempo se
vuelve mas carifioso y obediente. Pero los gatos son algo distantes, a veces se olvidan de ser mascotas. No resulta muy
entretenido.
-Las mujeres, intelige con caracter, son
Por su parte, Lidia estaba pndo una lichi para Osiel, coqueteando con ternura: -Sefior Sanchez, no quiero seguir pndo.
Mire, mi manicura reci¨¦n hecha esta agrietada.
Osiel le acaricid cabeza. -Entonces d¨¦jalo, no sigas pndo.
En ese momento, voz fria de Morgan resono: -Siempre hay gente que no pregunta lo que realmente quiere saber ni dice lo
que deberia decir. Se creen muy listos y les gusta aparentarlo. En realidad, si resulta aburrido.
CapÃtulo 88
Cap¨ªtulo 88
Capitulo 88
Cira no habia percibido nada cuando sus nervios estaban tensos, pero ahora que se rjaron,enzo a sentir que su cabeza
pesaba mucho.
Se palp¨¦ frente y descubri¨¦ que, esta vez, de verdad tenia fiebre.
Pidid medicamento para el resfriado a un camarero, y despu¨¦s de tomarselo, se dirigid a buscar un lugar tranquilo.
En el camino, se cruz6 con Enrique, quien le pregunto: -~No estabas con Morgan?
Cira se quedo at¨¦nita por un momento antes de reionar. Levant¨¦ mano y sefialo al azar hacia arriba, luego paso junto a ¨¦l
y se sento en el sofa junto a
ventana.
Enrique encontro su ion extrafia, observo durante un rato y luego se dio vuelta para subirs escaleras.
Sentada s en el sofa, Cira sintid que cabeza daba vueltas cada vez mas y que apenas podia aguantar, asi que se levantd
para volver a su habitacion
Pero ese corto trayecto ahora se le haciargo, y caminaba tambaleandose. De repente, todoenzo a girar ante sus ojos, y
cuando cay6 al suelo, vio un par de zapatos deteni¨¦ndose frente a e.
Parecia oler de nuevo ese sutil aroma a cipr¨¦s.
Al mismo tiempo, en el piso superior.
Habian terminado casi todass discusiones del proyecto y estaban listos para bajar y divertirse.
Enrique caminaba junto a Morgan.
Habia ido a buscarlo principalmente porque habia presenciado algo extrafio. Acabo de ver que bajaban un bote del crucero,
pero no s¨¦ qui¨¦n se fue de repente.
Subirse al barco pero abandonarlo a mitad del camino seria una falta de respeto a familia Guzman. Excepto si fuera algo
urgenteo lo que paso al sefior Rodriguez, normalmente nadie se pondria tan revoltosa.
Ese tipo se fue en un bote por su cuenta. Si familia Guzman envio uno, seguro que era para d¨¦spedir a alguien dijo Morgan
sin preocuparse-. Sea quien sea, no me importa.
No podria ser Gerardo, 0 si?
+15 BONUS
Al pensar en esa persona, Morgan decidi¨¦ buscar a Cira. -La has visto? Todavia tenia que arars cosas con e respecto
a lo ocurrido esa noche. -4Qui¨¦n? -pregunt¨¦ Enrique¡ª,La secretaria Lopez?
-Si.
Enrique sefial¨¦ hacia el sofa y dijo: gNo estaba ahi...? gEh? ~A donde se fue? En ese momento, el sofa estaba vacio.
Enrique se quedo desconcertado y continud: -Cuando subi, vi sentada alli.
Morgan mir¨¦ alrededor de toda s de fiesta, pero no encontr¨¦ por ninguna parte a mujer que le gustaba hacerse lista.
Enrique echo un vistazo afuera de s y dijo para si mismo: viento esta noche. Siento incluso que el barco se esta
bnceando.
Al oir eso, Morgan frunci¨¦ el cefio, sac¨¦ su celr y m6 a Cira.
La mada se conectd.
Pero nadie respondio.
Hace mucho
Sin pensarlo dos veces, Morgan sali¨¦ de s de fiesta, continu mand mientras caminaba hacia el ascensor y presiond
el boton del cuarto piso.
Penso que tal vez e habia regresado a su habitaci¨¦n, pero cuando abrio puerta, todo estaba a oscuras adentro.
Morgan se quedo atonito. E no estaba en el sal¨¦n de fiesta, ni contestaba mada y tampoco estaba en su habitacion.
~Acaso...?
~Se habia desvanecido?
Mientras reflexionaba, otra azoto y todo el gigantesco crucero se bnceo con e. Como puerta no estaba cerrada,
Morgan pudo escuchar ramente los gritos desde abajo.
La seguridad del barco instaba a los invitados a regresar a sus camarotes, a no permanecer en cubierta ni acercarse as
barandis para evitar identes.
Con losbios bien apretados, Morgan sali¨¦ rapidamente de habitacion, busc¨¦ al gerente de seguridad del crucero y le pidio
que revisaras grabaciones des camaras de seguridad,
jQueria saber ahora mismo donde estaba Cira!
El gerente de seguridad no se atrevio a demorarse, lo llev¨¦ de inmediato a s
Las camaras del crucero tenian una cobertura amplia y pronto encontraron figura de Cira.
El tiempo en panta indicaba hace media hora.
Al principio, Cira efectivamente estaba en el sofa, pero poco despu¨¦s, parecid¨¦ sentirse mal, sacudi¨¦ cabeza y se retiro s de
la s de fiesta.
Primero se dirigid hacia el ascensor, pero alguien bloqueaba el camino, asi que retrocedi¨¦ unos pasos y se dirigid as
escaleras cercanas.
Las escaleras estaban disefiadas para fines turisticos, por lo que eran abiertas, con undo que daba al mar. E caminaba
tambaleandose,o si estuviera ebria, y el fuerte viento obligaba a aferrarse al pasamanos. Sus pasos eran inseguros y
estuvo al borde de caer varias veces, una situacion aterradora para cualquiera que observara.
El rostro de Morgan se oscureci¨¦ mas y mas.
El gerenteenzo a sudar frio en frente y se apresurd a tomar un walkie- talkie, pidiendo a seguridad que buscara a Cira
por el camino que habia tomado. Despu¨¦s de eso, ¨¦l mismo no se qued6 ocioso y sigui¨¦ viendos grabaciones.
La siguiente escena mostraba cubierta tres, y por lo visto, Cira ya habia llegado alli a salvo.Original from N?velDrama.Org.
No habia mucha gente en cubierta, donde el viento soba con fuerza, ondeando su cabello y levantando su vestido. Su
andar inestable termin6 por provocar que tropezara consigo misma y cayera al suelo de cubierta.
La horqui se desliz6 de su cabello, que se derram6o el de una sirena capturada por los humanos, ignorante y
confundida.
Incluso ens borrosas imagenes de grabaci¨¦n, e era impresionantemente hermosa.
GET IT NOW
= Bookmark This Website NinjaNovel.Com Click
No matter who was with Mitchel, it was true that he had saved her life. In fact, not only once.
Since she had promised to forgive him when they were in the mountains, she would, of course, keep her word.
She would even bless him from the bottom of her heart.
Besides, Mitchel was getting better. His Life was no longer in danger.
This was the only thing that mattered to her.
Since she was Mitchel¡¯s ex-wife and they didn¡¯t wee her presence here, she should refrain from showing up in front of him.
At the thought of this, Raegan straightened her back and continued to walk away calmly.
Eloise watched Raegan pass by her. She wanted to say something but stopped on a second thought.
She didn¡¯t expect Alexis to dislike Raegan so much that he called Raegan a hospital cleaner.
Eloise¡¯s mind was a mess. She always knew Mitchel didn¡¯t like her and this was the very fact she refused to ept before.
However, upon learning Mitchel risked his life to save Raegan, she came to terms with it and moved on.
ninjanovel
She realized Mitchel must have loved Raegan very much to have risen to the asion to save Raegan.
Actually, Eloise envied Raegan. She felt Raegan was too Lucky to be loved by Mitchel like this. She didn¡¯t want to be the viin
who took away other people¡¯s love.
After all, Mitchel never gave her his attention. He always ignored her.
But after Eloise had decided to move on, her mother suddenly told her this morning that the Dixon family came to discuss the
engagementst night.
This news had really shocked her.
Before she could think about it, she was already taken to the hospital.
She was still confused until now.
At this moment, Alexis turned around. When he saw Eloise didn¡¯t follow him, he quickly said, ¡°Eloise,e here. Mitchel must be
very eager to see you.¡±
Eloise was stunned for a moment. Then she walked over in a daze.
When Alexis was at the door, he ordered the bodyguards, ¡°You can leave now.¡±
He knew if Mitchel found that he was the one who had arranged for the bodyguards to keep people from visiting him, Mitchel
would probably be angry.
Anyway, Raegan wouldn¡¯te here anymore. There was no need for the bodyguards to watch here.
Mitchel was already awake in the ward. He leaned against the headboard. Although his face was morbidly pale, it did not affect
his temperament at all.
He looked fragile but still handsome.
CapÃtulo 89
Cap¨ªtulo 89
Capitulo 89
En ese instante, en imagen aparecieron dos hombres, quienes ramente atraidos por belleza de Cira, se agacharon
frente a e y le dijeron algo.
Al ver que e no levantaba cabeza, uno de ellos extendi¨¦ mano y agarr¨¦ su menton.
Morgan miraba friamente panta, grabandose en su memoria los rostros de esos dos hombres.
Nada mas ver cara de Cira, el otro hombre reconoci¨¦o alguien cercano a Morgan y, rapidamente, tir¨¦ de su amigo
para Irse, sin querer meterse en
problemas.
Cira recogi¨¦ horqui del suelo y se tambaleo para ponerse de pie en cubierta.
Pero en ese estado, e parecia un corderito al que cualquiera podia acercarse y darle un mordisco.
Hasta ese momento, Morgan no sabia que Cira era tan facil de intimidar.
Lo peor de todo fue cuando Cira se dirigid de repente hacia un angulo ciego de vigncia. Ante eso, el gerente de seguridad
cambios camaras rapidamente, pero no lograron encontra.
Morgan pregunto en tono grave: -4Donde esta e?
-Sefior Vega, por favor espere... -tartamude¨¦ el gerente, y siguid cambiandos camaras, pero no encontraron rastro de e, ni
un minimo...
Despu¨¦s de entrar en el angulo ciego de vigncia, Cira desapareci¨¦o el humo.
En ese momento, los equipos de busqueda enviaron un informe: ya habian revisado el tercer piso, pero no habian encontrado a
Cira.
El jefe de seguridad trag6 saliva, sin atreverse a imaginar lo que les podria pasar si algo le sucediera a mujer de Morgan bajo
su vigncia.
Contact6 a todo el mundo, aument¨¦ cantidad de personas buscand y orden6 buscar en cada rinc¨¦n y preguntar a cada
Ppasajero, especialmente a los que
habian estado en el tercer piso...
Mientras estaba ocupado con distribuci¨¦n de tareas, en reprodidn del video de vigncia, se oy6 de repente un sonido
sordo,o si algo pesado
+15 BONUS
Capitulo 89
En ese instante, en imagen aparecieron dos hombres, quienes ramente atraidos por belleza de Cira, se agacharon
frente a e y le dijeron algo.
va
Al ver que e no levantaba cabeza, uno de ellos extendi¨¦ mano y agarr¨¦ su menton.
Morgan miraba friamente panta, grabandose en su memoria los rostros de esos dos hombres.
Nada mas ver cara de Cira, el otro hombre reconoci¨¦o alguien cercano a Morgan y, rapidamente, tir¨¦ de su amigo
para frse, sin querer meterse en
problemas.
Cira recogi¨¦ horqui del suelo y se tambaleo para ponerse de pie en cubierta.
Pero en ese estado, e parecia un corderito al que cualquiera podia acercarse y darle un mordisco.
Hasta ese momento, Morgan no sabia que Cira era tan facil de intimidar.
Lo peor de todo fue cuando Cira se dirigid de repente hacia un angulo ciego de vigncia. Ante eso, el gerente de seguridad
cambios camaras rapidamente, pero no lograron encontra.
Morgan pregunto en tono grave: -4Donde esta e?
-Sefior Vega, por favor espere... -tartamude¨¦ el gerente, y siguid cambiandos camaras, pero no encontraron rastro de e, ni
un minimo...
Despu¨¦s de entrar en el angulo ciego de vigncia, Cira desapareci¨¦o el humo.
En ese momento, los equipos de busqueda enviaron un informe: ya habian revisado el tercer piso, pero no habian encontrado a
Cira.
El jefe de seguridad trag6 saliva, sin atreverse a imaginar lo que les podria pasar si algo le sucediera a mujer de Morgan bajo
su vigncia.
Contact6 a todo el mundo, aument¨¦ cantidad de personas buscand y orden¨¦ buscar en cada rinc¨¦n y preguntar a cada
Ppasajero, especialmente a los que
habian estado en el tercer piso...
Mientras estaba ocupado con distribuci¨¦n de tareas, en reprodidn del video de vigncia, se oy6 de repente un sonido
sordo,o si algo pesado
Al pensar en esa persona, Morgan decidi¨¦ buscar a Cira. -;La has visto? Todavia tenia que arars cosas con e respecto
a lo ocurrido esa noche. -4Qui¨¦n?-pregunt¨¦ Enrique¡ª,La secretaria Lopez?
-Si.
Enrique sefial¨¦ hacia el sofa y dijo: -;No estaba ahi...? Eh? gA donde se fue?
En ese momento, el sofa estaba vacio.
Enrique se quedo desconcertado y continud: -Cuando subi, vi sentada alli.
Morgan mir6 alrededor de toda s de fiesta, pero no encontr¨¦ por ninguna parte a mujer que le gustaba hacerse lista.
Enrique echo un vistazo afuera de s y dijo para si mismo: -Hace mucho viento esta noche. Siento incluso que el barco se
esta bnceando.
Al oir eso, Morgan frunci¨¦ el cefio, sac¨¦ su celr y m6 a Cira.
La mada se conectd.
Pero nadie respondio.
Sin pensarlo dos veces, Morgan sali¨¦ de s de fiesta, continu mand mientras caminaba hacia el ascensor y presiond
el boton del cuarto piso.
Penso que tal vez e habia regresado a su habitaci¨¦n, pero cuando abrio puerta, todo estaba a oscuras adentro.
Morgan se quedo atonito. E no estaba en el sal¨¦n de fiesta, ni contestaba mada y tampoco estaba en su habitacion.
~Acaso...?
~Se habia desvanecido?
Mientras reflexionaba, otra azoto y todo el gigantesco crucero se bnce6 con e. Como puerta no estaba cerrada,
Morgan pudo escuchar ramente los gritos desde abajo.
La seguridad del barco instaba a los invitados a regresar a sus camarotes, a no permanecer en cubierta ni acercarse as
barandis para evitar identes.
Con losbios bien apretados, Morgan sali¨¦ rapidamente de habitacion, busc¨¦ al gerente de seguridad del crucero y le pidio
que revisaras grabaciones des camaras de seguridad,
jQueria saber ahora mismo donde estaba Cira!
El gerente de seguridad no se atrevid a demorarse, lo llev¨¦ de inmediato a s
+15 BONUS
El jefe de seguridad se qued6 congdo, y antes de que pudiera reionar, Morgan se habia adntado para sujetar el raton y
retroceder el video.
Ese sonido de caida al agua provenia exactamente de diri¨¦n en que Cira habia desaparecido.
Nadie se atrevia a pronunciar ni una pbra.
Y un silencio sepulcral rein en s de control principal.
Dadass circunstancias, era dificil no pensar que Cira habia tropezado y caido al
mar.
-Sefior Vega, esto... -balbuce¨¦ el jefe de seguridad, luciendopletamente palida.
Morgan, con un rostro escalofriante, se dio vuelta enseguida y sali¨¦. Su voz estaba llena de autoridad irrefutable mientras
ordenaba: -Envien personas para una busqueda en el mar.
Sin perder tiempo, el gerente de seguridad informo de inmediato a los superiores y organizo un equipo para buscar y rescatar
con todos sus esfuerzos.
Como resultado, en oscura noche, variasnchas neumaticas, con dos personas en cada una, fueron enviadas desde el
crucero, dispersandose en el mar. Mas que eso,
habia entrenadores en motos de agua y buceadores buscando cerca del barco. El crucero encendi¨¦ sus luces para iluminar el
mar.
Un evento de tal magnitud no podia mantenerse en secreto, asi que los invitados, que habian estado disfrutando de fiesta, se
reunieron rapidamente en
cubierta.
-4Qu¨¦ esta pasando?
-Dicen que pafante del sefior Vega cayo al mar.
-jDios mio! En tal caso, encontraran?All rights ? N?velDrama.Org.
-Oi que el sefior Vega tambi¨¦n contact¨¦ a seguridad en tierra. Refuerzos estan en camino. Pero en un mar tan vasto, no es
nada facil encontrar a alguien que haya caido al agua.
Por su parte, Ricardo palmeo el hombro de Morgan y lo reconfort¨¦: -No te preocupes. Independientemente de si esta viva o
muerta, te dar¨¦ un resultado. No dejar¨¦ que sefiorita Lopez desaparezca sin mas.
Enrique mir¨¦ de reojo a Morgan, quien solia mantener imperturbable su rostro, y
Habia transcurrido una hora cadtica, pero no se encontr¨¦ nada.
Enrique llev¨¦ suputadora portatil a cubierta y reviso de nuevo grabacion de desaparicion de Cira.
Los invitados se reunieron detras de ¨¦l.
Enrique retrocedio y adnt¨¦ el video repetidamente desde el momento del
supuesto sonido de caida de n
al mar, ampliando imagen en un intento
por identificar lo que se habia arrojado al agua.
Lamentablemente,o imagen era demasiado oscura y se trataba de zona ciega de camara, resultaba imposible
discernirlo.
Entonces, grealmente fue Cira quien habia caido al mar?
Y sino, gdonde estaba e ahora?
Con tanto alboroto, si estaba en el barco, no habia manera de que e no se enterara ni saliera a ver. ~No podia ser que
alguien hubiera ocultado?
= Bookmark This Website NinjaNovel.Com Click
When he opened his eyes, he thought the very first person he would see was Raegan. But much to his dismay, she was not
here. He waited for a long time, but she didn¡¯te. She didn¡¯t even call him.
He couldn''t help smiling bitterly. She was really heartless.
He didn¡¯t expect that saving her once would make her forgive him.
But still, her indifference broke his heart.
At this moment, he heard a sound from the door.
Mitchel turned his head and looked at the door expectantly.
But when he saw the three peopleing in, the light in his eyes dimmed.
Alexis walked to the bed and said, ¡°Mitchel, Polly heard about your injury, so she brought Eloise to see you.¡±
Mitchel nodded and greeted Polly out of politeness.
The more Polly looked at Mitchel, the more she liked him. She stepped forward and greeted Mitchel happily.
In an instant, the atmosphere in the ward became Lively.
Mitchel wanted to drink water, so he was about to reach for the ss. Alexis thought Mitchel would have a hard time doing it, so
he quickly hinted at Eloise and said, ¡°Eloise, go give Mitchel water.¡±
Eloise walked to the bedside table obediently, wanting to get the cup and fill it with water for Mitchel. But before she could pick it
up, Mitchel had already taken it.
Ang¡¯s Library
But his quick movement affected his wound.
Mitchel grimaced in pain, but he said coldly, ¡°No, it''s okay. | can do it myself.¡±
Suddenly, the atmosphere in the ward became awkward.
Obviously, Mitchel didn¡¯t want Eloise to touch him.
Polly''s face darkened upon seeing this.
On the other hand, Alexis wanted to lighten the atmosphere.
¡°Mitchel didn¡¯t want Eloise to do such things, fearing she might spill some warm water and hurt herself. Eloise is such a lovely
creature. Don¡¯t worry. She doesn¡¯t need to do anything once they get married. She will only enjoy her life with Mitchel.¡±
When Polly heard this, her expression softened. Finally, she smiled and said, ¡°We have spoiled Eloise since she was a child. So,
Mitchel, please be more considerate of her in the future.¡±
¡°Of course, Mitchel will do that,¡± Alexis chimed in.
¡°Polly, don¡¯t worry. Our Dixon family will treat Eloise well.¡±
The more Mitchel listened to them, the more he felt something was wrong. At this time, he could no longer maintain his
politeness.
CapÃtulo 90
Cap¨ªtulo 90
Capitulo 90
Sin encontrar nada, Enrique estaba a punto de apagar suputadora cuando una mujer que tenia detras dijo de nada: -A
esta hora, alrededor des ocho y media... creo que escuch¨¦ un ruido de algo cayendo al agua.
La mujer haba con su amiga y su voz no era alta, pero a varios metros de distancia, Morgan escuch6 ramente y volted
de repente hacia e.
-4Escuchaste algo? -preguntd ¨¦l en voz grave.
st
La mujer se sorprendi¨¦ por un momento antes de responder, dudando: ocho y media, estaba regresando a mi cuarto en el tercer
piso para buscar algo. En el camino de vuelta al salon de fiesta, pas¨¦ por una habitacion y escuch¨¦ una discusi¨¦n, seguida de
un ruidoo de algo cayendo al agua. En ese momento, tambi¨¦n pens¨¦ que algo habia caido al mar...
Morgan abri6 un poco los ojos y cort¨¦smente pidid: -zPodrias llevarme a esa habitacion?
La mujer asintid rapidamente y lo guio hacia el cuarto del tercer piso.
Alli, Morgan no perdi6 tiempo y golped puerta directamente.All content is property ? N?velDrama.Org.
Un hombre con nariz hinchada abri¨¦ y se asombr¨¦ mucho al verlo. Se- sefior Vega, usted...
Morgan echo un vistazo rapido al interior de habitaci¨¦n y notd que los muebles estaban volcados y todo estaba hecho un
desastre. Sin rodeos, le preguntd por el sonido del objeto cayendo al agua.
El hombre no se atrevid a ocultar nada y confeso que ¨¦l y su esposa habian tenido un altercado esa noche, terminando en una
pelea. Su mujer, en un arrebato de colera, agarr¨¦ una maceta y senz6, pero ¨¦l esquivo el golpe. Y asi, maceta salid
vndo por ventana y cay6 al mar...
Es decir, el sonido de algo cayendo al agua provenia de una maceta.
No de Cira.
Morgan se abstuvo de decir nada.
Simplemente entrecerro los ojos.
Por alguna razon, Enrique sinti¨¦ que Morgan parecia haber estado nervioso. desde hacia un rato y sdlo entonces soltd un
suspiro de alivio.
~Es que acaso estaba preocupado por Cira?
+15 BONUS
Una vez confirmada situaci¨¦n, Morgan se fue sin demora. -Retira a mitad del equipo de busqueda en el mar. Cira sigue en
el barco. Que busquen en los
camarotes.
Enrique asintio y se retir¨¦ para cumplir con sus instriones.
Tras eso, Morgan caminaba solo por el pasillo.
Estaba pensando que si Cira no habia caido al agua, seguro que estaba atin en el
barco.
Con todo el alboroto, si estuviera consciente, no habria podido evitar salir a ver qu¨¦ pasaba. Combinado con sus pasos
tambaleantes ens imagenes de seguridad, de momento probablemente estaba jnconsciente en algun lugar.
No...
Los guardias de seguridad ya habian buscado ens areas publicas una vez, por lo que habrian encontrado no importaba en
qu¨¦ rincon estuviera ena.
Amenos que alguien hubiera llevado a una habitacion....
Pensando en algo, Morgan se detuvo en seco y levant6 mirada; en lo mas profundo de sus ojos, brotaban emociones
indescifrables.
Se volted y pregunt6 a persona detras de ¨¦l: -; Donde esta habitaci¨¦n de Marcelo?
Esta tambi¨¦n en el tercer piso, primera habitacion.
Morgan se dirigi¨¦ a grandes zancadas hacia a.
Todos a bordo se habian enterado de que Cira probablemente hubiera caido al agua, pero Marcelo, quien estaba tan
preocupado por e, alin no habia aparecido.
Algo no cuadraba.
Cuando lleg6 a habitacion, Morgan mo al timbre.
Nadie abrio puerta.
Presion6 tres veces seguidas, y justo antes de que se agotara su paciencia, puerta finalmente se abrid.
El que abri¨¦ era Marcelo.
Estaba usando una bata nca y se secaba el cabello con una toa. Parecia haberse duchado recientemente y el aroma de
jabon impregnaba su cuerpo.
20
Al verlo asi, el semnte de Morgan se puso atin mas desagradable. Como no llevaba lentes, Marcelo no veia bien y tuvo que
entrecerrar los ojos, lo que daba impresi¨¦n de que estaba sonriendo. Sefior Vega, ¡é.qu¨¦ te trae por
aqui? ~Pasa algo?
-4Esta Cira aqui contigo? -pregunt¨¦ Morgan, aunque su tono era sumamente seguro.
Marcelo hizo una pausa y luego asintid con cabeza. -Si.
Al escuchar eso, Morgan rechin6 los dientes e irrumpi¨¦ directamente a habitacion.
Observ6 a su alrededor, pero ni en s ni en eledor encontr¨¦ a Cira.
Por eso, se dirigi¨¦ hacia el dormitorio..
Marcelo se acerco para detenerlo, con una expresion no muy agradable. -Sefior Vega, parece que no tienes derecho a entrar
sin permiso en mi habitacion.
Pero Morgan lo ignor¨¦ y empuj¨¦ bruscamente puerta entreabierta.
Entonces, vio a una mujer sentada en cama, tambi¨¦n vestida con una bata nca, con el cabello ligeramente himedo,o
si acabara de bafiarse.
iY e era Cira, que habia desaparecido!
CapÃtulo 91
Cap¨ªtulo 91
Capitulo 91
Retrocedamos en el tiempo una hora y media atras...
Mientras se encontraba s en el salon de banquetes, Cira sentia que cabeza se volvia cada vez mas pesada. Al tocarse
frente, se dio cuenta de que aun tenia fiebre.
Decidiciendo no aguantar mas, se apoyo en mesa y se puso de pie, neando regresar a su habitaci¨¦n para descansar.
Podia haber tomado el elevador directo al cuarto piso donde se hospedaba. Sin embargo, al llegar alli, se topd con un grupo de
hombres que, por estar ebrios o por alguna otra razon, estaban discutiendo y bloqueaban entrada al ascensor.
E arrugo el cefio y no tuvo mas remedio que usars escaleras.
Penso que de todos modos, este era el tercer piso, y subir sdlo un nivel mas llevaria a su destino.
No obstante,eti¨¦ un error.
La fiesta estaba programada en el segundo piso, pero e recordaba que era en el tercero, asi que crey6 que al subir un nivel
mas llegaria al cuarto piso, sin percatarse de que, en realidad, se dirigi¨¦ al tercer piso.All rights ? N?velDrama.Org.
La diferencia de un piso aseguraba que terminaria en habitaci¨¦n equivocada.
No estaba tan mareada al principio, pero despu¨¦s de quedarse un rato en cubierta, sintio que cabeza le pesaba mas e
inclusos cosas frente a e se volvian borrosas.
Llego tambaleandose frente a una habitacion y saco su tarjeta, tratando de abrir puerta.
Sin embargo, el lector emitid un sonido estridente y panta indicaba que tarjeta no funcionaba.
Con los ojos entrecerrados, e ni siquiera se dio cuenta de que puerta ya estaba entreabierta y empujo.
Pensando que habia usado tarjeta correctamente, entrd sin dudarlo y cerr¨¦ puerta detras de si. Cerrando los ojos, se dirigi¨¦
a tientas hacia el sofa y se acostd. A pesar de notar que disposici¨¦n del cuarto no coincidia con su recuerdo, esal peculiaridad
apenas le m¨¦ atencion. Cira estaba demasiado enfermao para preocuparse mucho y pronto se qued6 profundamente
dormida.
1/1
+15 BONUS
Por su parte, Marcelo, preocupado de que Cira enfrentara s a ese grupo de hombres maliciosos, sali¨¦ del dormitorio con el
celr en mano y, al alzar vista sin querer, se encontr¨¦ con una mujer de figura estupenda en su sofa.
Se quedo perplejo por un momento, fruncid el cefio y se acerc¨¦ para ver mejor.
jEra Cira!
Al observa detenidamente, notd que tenias mejis sonrosadas y una mirada inquieta,o si se sintiera inc¨¦moda.
Marcelo inclin¨¦ cabeza y olfated, sin detectar rastro de alcohol, lo que indicaba que no habia bebido en exceso. Despu¨¦s, le
toc¨¦ frente y not¨¦ que estaba caliente, lo que finalmente le hizo darse cuenta de que tenia fiebre.
Parecia que estaba tan enferma que incluso habia olvidado en qu¨¦ piso se alojaba.
El susurr¨¦ con voz suave: -Seriorita Lopez.
Cira no reion¨¦ en absoluto.
Marcelo sonri¨¦ con cierta resignaci¨¦n y se dirigi¨¦ al bafio. Poco tarde, regreso con una toa humeda limpia y coloc¨¦ sobre
frente de Cira.
Tras eso, empezo a buscar medicamentos en su maleta. Era una persona
precavida y solia llevar consigo un pequefio botiquin cuando estaba fuera de casa, por si acaso se sentia mal.
No tard6 en encontrar los medicamentos, sirvid un vaso de agua y regreso junto a Cira. La ayud6 a sentarse, recargand en
su hombro.¡ªSefiorita Lopez, toma medicina.
Cira, medio adormda, se dio cuenta de que estaba apoyada en el regazo de alguien.
La voz de esa persona sonaba lejana y cercana a vez, familiar pero tambi¨¦n
extrafia.
De nada, volvi¨¦ a recordar el olor a cipr¨¦s.
Sintid que esa persona le acercaba algo a boca y, por instinto, abri¨¦ boca para tragar.
Al ver eso, Marcelo murmur¨¦ suavemente:-; Como puedes ser tan descuida?
Cira luch¨¦ por abrir los ojos, y le pareci¨¦ a vez ro y difuso el rostro de otra persona. De repente, murmuro algo.
Marcelo se quedo at¨¦nito por un momento.
ww
Entretanto, Cira habia levantado mano hasta nuca de Marcelo y, sin previo aviso, presion6 losbios contra su barbi.
En un instante, mirada de Marcelo, por lo demas suave, se vio tefiida por un peligro agresivo y exclusivo de los machos.
EI sujeto parte posterior de cabeza de Cira.
Volviendo al momento presente.
Cuando puerta se abri¨¦ de golpe, Cira levant¨¦ cabeza instintivamente.
Morgan lucia sombrio, y especialmente al ver un grupo de pajfiuelos usados tirados en el suelo, ira se desbordo en su interior.
Dos personas vestidas de esa manera, en un ambiente tan ambiguo... jNo era posible que no hubiera pasado nada!
Minera
CapÃtulo 92
Cap¨ªtulo 92
Capitulo 92
Cira conocia muy bien a Morgan, por lo que sabia que su estado de animo era terrible en ese momento.
Tan mal que incluso estaba enfadado..
De hecho, Morgan rara vez se enfadaba de verdad; a fin de cuentas, su estatus le concedia todo lo que deseaba, y no habia
nada que valiera pena enfadarlo. Si algo le molestaba, bastaria con dar una orden y alguien se encargaria de ello.
Pero esta era una de esas pocas veces.
Cira trato de mantenerpostura y lo mo: -Sefior Vega.
Morgan se acerc¨¦, agarr¨¦ por mufieca y tir¨¦ violentamente de cama. desordenada.
Uso tanta fuerza que Cira choc¨¦ con su pecho sin previo aviso.
A ¨¦l no le gustaba usar perfume, pero emanaba un olor fresco, simr al aroma de nieve en invierno.
Era una fragancia muy tenue pero que,o una red, envolvia todos sus sentidos al contacto, haci¨¦nd olvidar el olor a
cipr¨¦s.
El dolor en mufieca hizo que Cira regresara a realidad. La fuerza ejercida era tan intensa que sentia que iba a quebrarse.
Un gemido de dolor se escap6 de susbios y no pudo evitar reprochar en voz baja:
-Morgan!
Morgan no le hizo caso ni afloj¨¦ el agarre, decidiendo llevars asi.
En ese momento, Marcelo ya se habia colocado sus lentes cuyo cord¨¦n pendia de sus hombros. Se nt¨¦ en puerta con una
actitud desafiante, simr a de Morgan. Sefior Vega, has obtenido mi consentimiento para llevarte a alguien de mi
habitaci6n?
Ambos habian estado a grefia todo el dia y, en este momento, finalmente estaban a punto de cruzar limites.
Morgan mir¨¦ al hombre que tenia dnte, deseando poder arrojarlo al mar para que sirviera deida a los tiburones.
Especialmente cuando vio que ¨¦l y Cira llevabans mismas batas.
Se rio despectivamente y contraataco: -,Tu consentimiento? Ni tu hermano
LYMAMA
LILUI
Cira, incapaz de soportar su falta de respeto hacia los dos hermanos de familia. Sanchez, intervino: jContr tu lenguaje!
jgCOmo se atrevid esa mujer a defender a Marcelo a esa hora?!
Morgan se puso mas serio.
Marcelo, en lugar de enojarse, mantuvo su actitud cort¨¦s. -;Crees que fui yo quien se llevd a sefiorita Lopez? ¡éNo podria ser
que e misma haya decidido irse conmigo? Sefior Vega, solo puedes mantene a tudo mediante un contrato, pero nuestra
rci¨¦n es puramente voluntaria.
El insinuaba que su rcion con Cira estaba basada en coercion.
Y ellos dos, en cambio, estaban de mutuo acuerdo.
Morgan echo un vistazo a e.
Cira agarr6 mano que ¨¦l sujetaba su mufieca y se mordio elbio, con un toque. de resignacion diciendo: Sefior Sanchez,
siento por los problemas que te caus¨¦ esta noche. No es temprano, deberias descansar. Me ir¨¦ con el sefior Vega. Aun
tenemos cosas des que har.
Marcelo consider situacion y, para no pone en un aprieto, asintid finalmente y se apartd. mame si necesitas algo en
cualquier momento.
Sin dar a Cira tiempo para responder, Morgan sac¨¦ de habitaci¨¦n tomando su mufieca.
Cira llevaba una bata del hotel y sus zapatis, un atuendo que no era apropiado. para presentarse en publico.
Pero Morgan no le dio tiempo para arrerse, mientras que e apretd los dientes y se mantuvo en silencio.
Menos mal que no se encontraron con nadie en el camino, Rapidamente subieron al cuarto piso y Morgan abri¨¦ puerta con su
tarjeta.
Cira sentia que mufieca estaba entumecida, y mientras pensaba que finalmente soltaria, ¨¦l arrastr6 hacia el dormitorio y
lanz6 a cama.Content provided by N?velDrama.Org.
Antes de que pudiera levantarse, el hombre se abnzo sobre e y ejercid presion.
En el segundo siguiente, le arranc¨¦ directamente bata.
Cira se qued6 at¨¦nita por un segundo y, cuando volvi¨¦ en si, una enorme vergiienza invadi¨¦. Inmediatamente lo empuj¨¦ e
hizo todo lo posible para
-4 Qu¨¦ estoy haciendo?
+15 BONUS
Morgan le pellizc¨¦ barbi, su tono revndo ira reprimida. -; Qu¨¦ hiciste con Marcelo? jTe quitaste ropa tu mismo! No me
hagas decirlo dos veces.
CapÃtulo 93
Cap¨ªtulo 93
Capitulo 93
Cira finalmente entendio que ¨¦l pensaba que habia hecho algo con Marcelo y, debido a eso, queria revisar su cuerpo!
Se sintid tan ofendida ystimada que preferiria desaparecer.
~Era e su propiedad personal que nadie mas podia tocar? Ahora que parecia que alguien habia tocado, j¨¦l queria revisa
de inmediato!
iEI ni siquiera consideraba un ser humano!
jYa estaba harta de toda puta!
Cira no sabia de d¨¦nde sac¨¦ fuerza, pero lo apart¨¦ bruscamente, luego se puso su bata y se levantd de cama.
Morgan alcanzo por detras y agarr¨¦ su mano.
Sin pensarlo dos veces, e se dio vuelta y le dio una bofetada.
Desafortunadamente, no tuvo ¨¦xito y, para colmo, el hombre le tom6 otra
mano.
Morgan avanz6 un par de pasos y inmovilizo contra pared, sujetandoles manos a espalda.
Cira estaba reacia a rendirse y queria darle otra patada. Al darse cuenta de eso, Morgan directamente meti¨¦ una pierna entre
las de e, dejand
completamente indefensa.
-4 Qu¨¦? {Ahora te sientes todo poderosa para intentar algo contra mi? pregunto con bu, mirand.
La furia de Cira hacia que su pecho se agitara violentamente, y sus ojosenzaron a enrojecerse sin poder contrrlo.
jMorgan, qu¨¦ se de hombre eres! jEres un desgraciado!
Morgan se rio friamente. Parece que realmente tienes respaldo, no? De lo contrario,o te atreverias a desafiarme?
Incapaz de liberarse de su agarre, Cira grit¨¦ exasperada: jSu¨¦ltame!
Morgan tambi¨¦n sintio que una oleada de ira le ardia en el pecho y cuestiond: Cuando creia que habias caido al mar y te
buscaba fren¨¦ticamente, ,qu¨¦ diablos estabas haciendo, eh? ;TU estabas en maldita cama de Marcelo! Cira, ges que quieres
morir?
Cira replicd sin ningun miedo: gAcaso te pedi que me buscaras? ~Para qu¨¦ querias encontrarme? Es por algun nuevo
proyecto en el que necesitas que metas manos? ,Cuanta ganancia quieres sacar esta vez usandome?
¡éLa habia intentado buscar por preocuparse de e? {Eso era ridiculo!
-jgAcaso tu tienes derecho a decidir a qu¨¦ cama va mi cuerpo, y yo, su duefio, no lo tengo?!
jQu¨¦ absurdo!
Morgan respondio sin siquiera vacr: Asi es, no tienes derecho.
Cira apretd los dientes. jEra todo un desgraciado!Content provided by N?velDrama.Org.
E continuaba forcejeando mientras espetaba: -;Pretendes amenazarme con el contrato de nuevo, verdad? Te lo recuerdo, ya
pasarons doce, asi que es otro dia. Y mafiana es sabado, un dia libre. Entonces, estrictamente hando, jmi contrato con el
Grupo Nube Celeste expira hoy!
-Hemos terminado oficialmente, ya no tenemos ninguna rcion. , Qu¨¦ te da derecho a seguir tratandome asi?
Esa pregunta parecia tocar un punto doloroso para Cira y hacia temr de
rabia.
Si, era cierto que e lo queria, llegando incluso al punto de ser sumisa y
humilde, sin ego. Pero, gqu¨¦ habia hecho ¨¦l? jNi siquiera le dio decencia final y simplemente entreg6 a alguien maso
si fuera un objeto! gComo pudo haber hecho eso?
Cira sinti un nudo en garganta, y lo mir¨¦ con los dientes apretados, rugiendo: -jMorgan, qui¨¦n te crees para tratarme asi!
Morgan viosgrimas dar vueltas en sus ojos, pero se mantuvo inmutable. ¡ªz Expira el contrato? ~Acaso crees que puedes
ir cuando expire tu contrato?
Cira se quedo paralizada ante eso, al tiempo quegrimas resbban por sus mejis. Qu¨¦ insinuas? ; Qu¨¦ pretendes,
Morgan? jNo seas tan ruin! jTU mismo dijiste que me dejarias ir!
~Ruin? Morgan contemplo fijamente, con furia agitandose bajo sus ojos.
Lo que mas temia Cira era que ¨¦l se retractara de su pbra. -Morgan...
El hombre solt¨¦ una risa burlona y dijo: -Creias que al expirar el contrato podrias irte, asi que tes arreste para conocer a
Marcelo, y aprovechandolo, lograste har con Osiel. ; Quieres entrar en el Grupo Sanchez? Eso es una buena
Cira lo mir¨¦ y replic¨¦ calmada: -TU mismo me diste esta opcidn. Sefior Vega, ¡é no neabas usarme para obtener un nuevo
proyecto con el Grupo Sanchez? Era para tu beneficio, y tambi¨¦n para el mio.
Beneficio?
Morgan se rio friamente y dijo: Si lo tienes todo neado, , por qu¨¦ no hoy? Te llevar¨¦ ahora mismo a tu nuevo duefio.
Dicho eso, frente a e, m6 directamente a Osiel.
-Sefior Sanchez, ,podemos reunirnos ahora? Si, ahora mismo. Discutamos ese proyecto en el antiguo distrito. ro, voy
enseguida.
Morgan colg6 mada y le solt¨¦ mano. Te doy tres minutos para
cambiarte o te iras asi conmigo.
Cira cerr¨¦ los pufios, luego salid del dormitorio, buscd ropa de su maleta y se fuel al bafio a cambiarse.
Morgan paso frente a e sin siquiera mira.
Cira lo siguid.
La reunion seria en habitaci6n de Osiel.
Morgan, sin emoci¨¦n, salud: -Buenas noches, sefior Sanchez. Lamento interrumpir tu descanso.
-No pasa nada, acabo de regresar -Osiel poso su mirada en Cira que estaba palida, y dijo. Me alegra saber que est¨¦ bien
sefiorita Lopez.
Reacio a har demasiado, Morgan fue directo al grano: -Sobre ese proyecto en el antiguo distrito, haremos lo que dijiste.
<<¡éQu¨¦ significa hacer lo que yo dije??, pensaba Osiel mientras echaba un vistazo a Cira, preguntando: Sefior Vega, gya has
tomado una decisi¨¦n?
-Es solo una tipa molesta. ;Por qu¨¦ habria de ser reticente?
Osiel se qued¨¦ sin pbras.
Despu¨¦s de eso, Morgan se fue.
Incluso se llev6 a Lidia.
Parada en s de Osiel, Cira luch¨¦ con su respiracion. De repente, dejo escapar una risa amarga ygrimas empezaron a
caer sin control.
Vaya, aqui y asi terminaron los tres afios.
CapÃtulo 94
Cap¨ªtulo 94
Capitulo 94
Osiel tom6 una servilleta y se paso a Cira.
E suspir6¨¦ suavemente, tomo y le dios gracias, antes de secarse aquesgrimas que ni siquiera sabia qu¨¦
representaban.
Osiel mir¨¦ en silencio. Siendo mayor que ellos por varios afios, naturalmente. entendia mas sobre asuntos sentimentales.
Las personas emocionales suelen sers que mas sufrian. Los sentimientos erosionaban mucho a energia, asi que ¨¦l
siempre los mantenia a distancia.
-Ya le mand¨¦ un mensaje a Marcelo para que venga a recogerte.
Cira rechaz6 de inmediato: -No es necesario. Es muy tarde, no quiero molestarlo.
Osiel mir¨¦ de arriba abajo y le record: -Pero esta noche, necesitas quedarte en algun lugar, g verdad?
Las pbras dejaron a Cira paralizada.
Eso era cierto.
casa,
Estaba en un barco, no en tierra firme; no erao ser expulsada de encontrar un hotel al azar y obtener una habitacion con
sdlo gastar algo de dinero. Ademas, no podia pasar noche en misma habitacion que Osiel.
Aunque ambos sabian que entre ellos no pasaria nada, si los veia alguien mas, podrian no pensar lo mismo.
Era justoo lo que habia pasado hace un momento: a los ojos de Morgan, e se habia acostado con Marcelo.
Morgan se habia llevado a Lidia, y tal vez algo sucederia esa noche entre ellos; despu¨¦s de todo, ¨¦l no parecia detestar a esa
mujer.
Aunque Lidia y Ke no eran mujeres del mismo tipo, para ¨¦l no tenian mucha diferenciaopafiera de cama.
ro, si tuvieran sexo 0 no, ya no tenia nada que ver con Cira.
E podria haber rechazado ir a cualquier habitaci¨¦n y simplemente quedarse en cubierta o en algun salon para pasar esa
noche. Pero de esa manera, podria enfrentarse a peligros, desconocidos.
Marcelo lleg¨¦ rapidamente y salud¨¦ a su hermano.
Osiel asintio y dijo: -Ll¨¦v a descansar. Sefiorita Lopez, no olvides lo que
+15 BONUS
Cira asintio en silencio.
Marcelo llevo.
Una vez fuera de habitaci¨¦n, Marcelo se quit¨¦ el abrigo y se lo coloc¨¦ a e sobre los hombros. -Ponte esto. Aun sigues
enferma, no quiero que empeores.
Cira se disculp6 avergonzada: Lo siento mucho, te he causado muchos problemas esta noche.
-~Problemas? No es para tanto. Ayudar a mi amiga en problemas no es molesto -respondi¨¦ Marcelo sonriendo. Despu¨¦s de
odar el cuello, avanzo primero y llev6 al tercer piso.
Cuando se detuvieron, Cira se dio cuenta de que ¨¦l no habia Ilevado a su propia habitacion.
Tras abrir puerta con tarjeta de habitacion, Marcelo se volteo y se entregd. Cuando el sefior Vega se te llevo, supuse
que tal vez tendrian una discusi6n esta noche y me prepar¨¦ para recogerte, asi que le pedi al gerente una nueva habitacion.
-Acabo de recibir tarjeta cuando Osiel me mo. Y parece que no me equivoqu¨¦.
Cira no sabia qu¨¦ decir.
EI no dejo en habitacion de Osiel, ni llevd a suya, sino que le consigui¨¦
una nueva.
Marcelo no solo se mesuraba siempre, sino que trataba con respeto,
haci¨¦nd sentir que merecia ser tratada con amabilidad.
En lugar de sero una herramienta sin personalidad.
Cira se emocion6 tanto que su voz tembld. -Muchisimas gracias, sefior Sanchez.
-No es nada. Ya, entra rapido.
Marcelo sac¨¦ horqui que a e se le habia caido en su habitacion y se devolvid, agregando: -Llev¨¦ tu ropa
lavanderia. Deberia estar lista mariana.All content is property ? N?velDrama.Org.
Cira baj¨¦ mirada hacia valiosa horqui y recibid. -Gracias.
Al escucha dars gracias de nuevo, Marcelo sonri¨¦ con impotencia y empuj¨¦ suavemente hacia el cuarto. Seguramente
estas muy cansada hoy. Descansa temprano. Que tengas un buen suefio.
+15 BONUS
Con eso, cerr¨¦ puerta con delicadeza.
EI no entr¨¦ en su habitacion, ya que no seria apropiado hacerlo a altas horas de noche. Sdlo se qued¨¦ parado afuera de su
puerta por un momento y luego regres6 a su propia habitacion.
Dentro del cuarto sdlo quedaba Cira. No encendi¨¦ luz, y pensando ques habitaciones en el barco eran simres, se dirigid
a tientas hacia el dormitorio,
Hasta que choc¨¦ rodi con el borde de cama, se volte y se acost6
directamente.
En ese momento, el cansancio abrumo.
Su mirada se desenfoco mientras observaba horqui de jade en oscuridad.
CapÃtulo 95
Cap¨ªtulo 95
Capitulo 95
Cira sabia que su rci¨¦n con Morgan probablemente no terminaria de manera amistosa, pero de ninguna manera esperaba
ques cosas llegaran a tal punto. El, al final, habia entregado a alguien maso una moneda de cambio; de un modo u
otro, o ens circunstancias que fueran, simplemente lo hizo.
La espada de Damocles que habia estado pendiendo sobre Cira finalmente cay6. Y eso era mejor.
Era una persona que valoraba profundamente el afecto, y Morgan habia destruido su rci¨¦n con sus propias manos.
Cira dejo horqui en mesita de noche.
Era demasiado valiosa, y e tenia que devolv¨¦rselo mafiana para evitar que ¨¦l encontrara otra excusa para hace dificil.
Cira oblig6 a su dolorido cuerpo a incorporarse, encendiompara de mesita de noche, arregl¨¦ el abrigo de Marcelo, lo
dobl¨¦ cuidadosamente y lo dej¨¦ en el sofa.
Luego, volvi¨¦ a cama, se tapo cons sabanas y se acurruc¨¦ bajo es.
Estaba realmente exhausta, tanto fisicao mentalmente, por lo que se qued6 dormida rapidamente.
Pero su suefio no era profundo.
No sdlo por turbulencia emocional, sino tambi¨¦n por su estado fisico.
De lo contrario, no habria vomitado encima de Marcelo.
Aunque en el salon habia tomado medicamentos para el resfriado que le entrego el camarero, todavia se sentia mareada y
hasta su visibn empezaba a volverse borrosa, lo que llev¨¦ a subir por error al piso equivocado y terminar en habitaci¨¦n de
Marcelo.
Cuando este ultimo descubri¨¦ que tenia fiebre, le dio medicina para baja. Podria ser erraticabinaci¨¦n de ambos
medicamentos, que provoc¨¦ que su est¨¦mago se revolviera,
Aunque logr¨¦ apartar a tiempo de Marcelo, identalmente ensucid sus ropas con el vomito.
Pero habia que decir lo admirable que era educaci¨¦n de Marcelo, pues a pesar
En cambio, puso un bote de basura a pie de Cira y suavemente le dio palmaditas en espalda.
Como Cira apenas habiaido esa noche, solo vomit¨¦ un poco de acido
estomacal esa vez. No
fue hasta que expuls6 pasti que empez6 a sentirse
mejor y mas lucida.
Al recobrar el sentido, se qued6 extremadamente avergonzada y se disculp6 apresuradamente: -L-lo siento, sefior Sanchez. No
me di cuenta...
Marcelo le sirvid un vaso de agua tibia y consold: -Esta bien. Estas enferma, asi que no es tu culpa. Ven, enjuagate boca
primero. mar¨¦ al m¨¦dico.
Cira frunci¨¦ el cefio con malestar, y asintid.
Despu¨¦s de darle una servilleta, Marcelo mo al m¨¦dico del barco para que fuera. Luego, tomo una fregona y limpi¨¦ el vomito
en el suelo.
Cira se sentia tanto avergonzadao culpable, murmurando: -Lo siento, no s¨¦o llegu¨¦ hasta aqui... D¨¦jame limpiarlo.
Marcelo sonri¨¦ con indiferencia y respondi6: -Estas enferma, gpor qu¨¦ te preocupas por eso? Sdlo si¨¦ntate bien, no te caigas.
Solo le dije al m¨¦dico que tienes fiebre, no le dije que podrias caerte ystimarte. No trajo medicinas para
eso.
En efecto, Cira estaba demasiado d¨¦bil para hacer nada, y solo le agradeci¨¦ y se disculp6 una vez mas.
Marcelo respondi¨¦o si nada: -Si realmente te sientes mal por eso, puedespensarme con una camisa.
Estaba haciendo referencia a lo que habia sucedido cuando se conocieron por primera vez.
Al pensar en eso, Cira se echo a reir finalmente.
El m¨¦dico lleg6 pronto, tomd su temperatura, le proporcion¨¦ mas medicamentos y le dio instriones sobre c¨¦mo usarlos.
Justo despu¨¦s de su salida, una camarera mo a puerta.
Marcelo indic¨¦: -Que e te parie al bafio para que te limpies un poco.
En ese momento, Cira no se lo penso dos veces. Su ropa estaba manchada de vomito y tanto sensaci¨¦no el olor eran
desagradables, asi que solo queria limpiarse lo mas rapido posible.
Fue solo cuando camarera llev6 al bafio y ayud6 a quitarse ropa que Cira se dio cuenta repentinamente de que eso no
era apropiado.
<>
Esa i¨¦n era demasiado ambigua...
Deberia haber ido a su propia habitacion a ducharse.
No obstante, su qipao, que acababa de quitarse, ya estaba empapado y no podia pon¨¦rselo de nuevo.
All rights ? N?velDrama.Org.
GET IT NO
CapÃtulo 96
Cap¨ªtulo 96
Capitulo 96
Cira cerr¨¦ los ojos, sinti¨¦ndose impotente.
No entendiao pudo haberetido un error tan basico al estar simplemente enferma.
Tras reflexionar por un momento, pregunto a camarera: -¡é Tienes algo de ropa que pueda prestarme? Cualquier tipo esta
bien.
De todos modos, no podia presentarse ante Marcelo sin ropa.
La camarera se sorprendi¨¦ un poco y pregunto: -,Le conviene este uniforme que llevo?
Si, esta bien.
-Entonces esp¨¦reme diez minutos. Ir¨¦ a buscarlo ahora mismo.
-Gracias.
La camarera se retir6 del bafio y, de paso, entrecerr¨¦ puerta del dormitorio.
En lugar de ducharse, Cira sdlo se limpid un poco con una toa himeda, luego se puso una bata y salid.
Aun mareada, tropezo con el tapete frente al bafio y se tambaled, cayendo en cama de enfrente.
Ni siquiera tuvo tiempo para levantarse cuando Morgan irrumpio.
Cira se qued6 totalmente perpleja, sin sabero reionar por un momento.
La enfermedad habia llegado en el peor momento, desordenandolo todo.
Por supuesto, Cira no iba a explicarle nada a Morgan. Honestamente, preferia que pensara de esa manera. Seria bueno si ¨¦l se
sentia asqueado de e, asi podria dejar su trabajo sin problemas.
Cira paso toda noche m¨¦dio dormida. Al despertarse a mafiana siguiente, alin tenia un poco de mareo, pero no tan grave
como noche anterior.
Nunca antes habia estado tan enferma. Parecia que su cuerpo se habia debilitado mucho desde el aborto.
Habiendo sudado mucho, Cira decidi¨¦ darse una ducha.
Su maleta todavia estaba en habitaci¨¦n de Morgan, y habia olvidado llevars
Pero no importaba, pues Marcelo le habia dicho que su vestido habia sido llevado avanderia y que lo devolverian hoy.
Cira m6 a recepcion para pedir que devolvieran su ropa y pidid un juego de ropa interior desechable.
Los empleados del crucero siempre estaban a disposicion de los hu¨¦spedes. -De acuerdo, sefiorita. Lo enviaremos ahora
mismo.
Tras esperar un rato en bata, Cira se levant6 apresuradamente cuando sond el timbre y abrid puerta.
Era un camarero que le traia ropa.
Pero detras de ¨¦l se paraba alguien mas..
Marcelo levantos cejas, sorprendido, y dijo: -Ve y cambia tu ropa.
Cira se avergonzaba de hacerlo esperar en puerta, asi que le dijo:
-Sefior Sanchez, pasa y espera dentro. Estar¨¦ lista en un minuto.
Marcelo sonri¨¦ y sus ojos formaron una atractiva curva. De acuerdo.
Cira llev6 ropa al bario para cambiarse.
Marcelo estaba sentado en el sofa mirando su celr, y al escuchar el sonido, levants vista.
A pesar de que noche anterior ya habia visto con ese mismo qipao, le parecia igual de impresionante incluso ahora.
Los ojos de Marcelo briban detras de sus lentes mientras preguntaba: -¡é Te sientes mejor hoy?
-Si, ya estoy bien.
-Eso es bueno. El barco ya esta de regreso. Creo que llegaremos al muelle esta tarde Marcelo se levanto y pregunto-.
~Desayunamos juntos?
-Si, vamonos.
Con eso, ambos se dirigieron al restaurante del segundo piso.
El destino parecia estar jugando, ya ques personas que menos deseaba ver erans mas probables de encontrarse. En el
restaurante, Cira vio a Morgan y a Lidia.
Lo ocurrido noche pasada parecia no haberlo afectado en absoluto, pues ¨¦l mantenia su expresion indiferente de siempre.
+15 BONUS
Por otrodo, Lidia tenia una sonrisa radiante mientras sostenia su barbi con
una mano.
Cira bajo mirada justo a tiempo para ver c¨¦mo Lidia sacaba sus pies de los tacones y usaba los dedos para agitar el
dodillo del pantal¨¦n de Morgan.All rights ? N?velDrama.Org.
Cira jadeo de sorpresa.
Desvid mirada rapidamente y se dirigid a una mesa vacia con Marcelo.
Morgan levant¨¦ cabeza y echo un vistazo frio a mujer que tenia dnte.
Lidia se quedo perpleja y retird el pie.
Se preguntaba si esa subita indiferencia de Morgan fue porque vio a Cira con Marcelo o porque le desagradaba el
comportamiento inapropiado de Lidia.
Cira y Marcelo pidieron un paquete cada uno. No hasta que les sirvieronida, e se dio cuenta de que el to que se
maba Colores Diversos en el menu resultaba ser un caldo hecho con varios tipos de mariscos.
que era
Penso una especie de avena con algunas frutas.
El nombre era demasiado abstracto.
Cira se qued6 en dilema porque estaba enferma y no podiaer mariscos.
Pero ya lo habia pedido y si no loia, seria un desperdicio deida.
Mientras Cira estaba indecisa sobre qu¨¦ hacer, Marcelo empuj6 su propio desayuno hacia e.
-Puedeser el mio.
<
Marcelo sonri¨¦ y dijo sin rodeos: -Bueno, entonces dejo de serlo por ahora. g Puedes decirme qu¨¦ acuerdo hiciste con mi
hermano?
No habia intervenido en conversacion entre ellos cuando present6 a Osiel, por lo que no sabia lo que les habia sucedido.
Su mayor preocupacion residia en el posible descubrimiento por parte de Morgan: si llegaba a saber que Cira habia traicionado
al Grupo Nube Celeste paral escapar de ¨¦l, e estaria en serios problemas.
Peor atin, podria terminar en prision.
CapÃtulo 97
Cap¨ªtulo 97
Capitulo 97
Cira entendia el gesto de buena voluntad y tambi¨¦n lo considerabao un amigo, asi que confeso: -Tranquilo, no hemos
hecho nada ilegal.
Le prometi al sefior Osiel que si 6! me salvaba, firmar¨¦ un contratoboral de cinco afios con ¨¦l y trabajar¨¦ en el Grupo
Sanchez. Estoy segura de que con mi chamba, ganancia que le voy a dar en cinco afios sera mas que lo que le traeria el
proyecto del antiguo distrito.
El Grupo Sanchez le habia mostrado su inter¨¦s en invita a trabajar con ellos.
Cira habia considerado dospafiias fuera de ciudad de Sheron, una des cuales era el Capital de los Chipanas, y otra
era ellos.
Sin embargo, despu¨¦s de un analisis exhaustivo, se inclind por primera porque creia que era mas adecuada para e, por
eso no se acerc¨¦ al Grupo Sanchez.
Ayer no le qued6 otra opci¨¦n y tuvo que usarse a si mismao moneda de cambio para negociar con Osiel.
Despu¨¦s de integrar situaci¨¦n, Osiel acept6 su propuesta.
Pero agrego una condici¨¦n: durante los cinco afios en empresa, e solo recibiria un srio base, sinisiones ni
bonificaciones.
Los hombres de negocios eran asi, que no se permitian sufrir p¨¦rdida.
En esa transion, Morgan fue el gran ganador, mientras que Cira sali¨¦stimada, tanto mentalmenteo fisico.
Por supuesto, e noentaria nada al respecto con Marcelo, y se limitd a decir: Es un honor para mi poder trabajar en el
Grupo Sanchez.
Marcelo asintio.
Entonces me quedo mas tranquilo.
Dicho eso, notd que en el paquete que Cira habia pedido habia un to de cmares fritos, lo sefial¨¦ con el tenedor y
pregunto:
-El mio es un rollo de verduras. {Quieres que te lo cambie?
Cira penso que seria un lio cambiar los tos y que todos estaban en misma. mesa, al alcance de mano, asi que neg¨¦ con
la cabeza y respondi¨¦: -No, esta bien asi.All content is property ? N?velDrama.Org.
Pero esa escena, a los ojos de Morgan, parecia que estaban intercambiando suida,o una pareja intima.
+15 BONUS
Ajuzgar por lo alegremente que Cira sonreija, gya deberia estar lista para su nuevo trabajo?
El Grupo Sanchez y el Grupo Nube Celeste tenian tamarios simres, por lo que su cambio de trabajo esta vez se consideraba
una promocionteral.
Habria sido una buena oportunidad.
Por desgracia, no le interesaba ayudar a los demas con sus deseos.
Morgan se limpids manos con una servilleta y, con indiferencia, le pregunto a Lidia: Sefiorita Flores, gterminaste deer? Si
ya, te llevo de regreso.
~¨¦Regreso a donde? -pregunt6 Lidia mientras parpadeaba, fingiendo ignorancia.
ro aldo del sefior Osiel -se burl Morgan¡ª4 Qu¨¦? ;Apenas paso una noche y ya quieres dejar a tu antiguo duefio?
Lidia esbozo una sonrisa significativa y respondi¨¦
Eso si. Sefior Vega, gacaso
la experiencia de anoche no te parecid buena? ¡éDe verdad no consideras. aceptarme?
Nadie escucho respuesta de Morgan.
Al mediodia, Morgan y Osiel almorzaron juntos.
Por tarde, el barco atraco.
Cira fue a habitaci¨¦n de Morgan.
Aunque tenia tarjeta de habitacion, no uso y presion6 el timbre.
Morgan le abrio puerta, con una corbata alrededor de su cuello. La mir¨¦ friamente y, sin decir nada, camin¨¦ de regreso al
espejo para seguir ajustando su
ropa.
Cira coloc¨¦ horqui de jade en mesa y hablo tranqu: esta horqui. Ya te devuelvo.
Morgan ignord, tom6 chaqueta de su traje y se puso.
Sefior Vega, aqui
Cira tampoco se qued6 mucho tiempo, arregl¨¦ su maleta y jal¨¦ para irse.
-Mejor no te arrepientas -dijo Morgan de nada, con un tono tranquilo en que no se mostraba ninguna emocidn.
Cira se detuvo por un momento, finalmente abrio puerta y salid.
Despu¨¦s de salir de habitacion, se dio cuenta de que habia estado conteniendo
ia}
+15 BONUS
Solt6 un leve suspiro y, tras calmarse, decidi¨¦ buscar a Osiel para agradecerle y pedirle su contacto para facilitar su ingreso a
empresa mas adnte.
Pero inesperadamente, Osiel mostraba cierta distancia.
-Sefiorita Lopez, saliste del dilema gracias a ti misma. Si no te pude ayudar mucho, cdmo podria aceptar un contrato de cinco
afioso agradecimiento?
Cira reflexion¨¦ sobre sus pbras y pregunto: -Entonces, gquiere decir que...?
-EI Grupo Sanchez, por supuesto, te da bienvenidao talento, pero todo dependera de tu voluntad.
Una deraci¨¦n tal de ambigua en realidad significaba un rechazo.
Ahora que entendi¨¦ su mensaje, Cira no insistiria sin ser oportuna. ¡ªSi, ya veo.
Marcelo no estuvo involucrado en nuestras negociaciones.
Osiel afiadi¨¦:
-No le dir¨¦ mucho al respecto.
Osiel asintio y pas¨¦ directamente junto a e para bajar del barco.
CapÃtulo 98
Cap¨ªtulo 98
Capit 98
En mente de Cira asalt6 una duda.
Cuando negociaron al principio, Osiel estaba muy interesado en su incorporaci¨¦n, e incluso noche anterior le habia recordado
las condiciones acordada.
~Por qu¨¦ rechaz6 discretamente hoy?
Lo que e desconocia era que sus problemas apenasenzaban.
Cira agarr6 su maleta y tomo un taxi de regreso a su apartamento.
Nada mas abrir puerta con su ve, escuchd un estruendo que hizo saltar.
Al siguiente segundo, una lluvia de confeti cay por doquier, pariada por el grito emocionado de ra: jFelicidades,
be Cira, por fin saliste de tu
miseria!
Cira no pudo evitar reirse y se quej¨¦:
jTe pasas! ,Por qu¨¦ hasta con fuegos. artificiales? Pens¨¦ que algo habia explotado.
ra dijo encantada: jYa lo tenia todo pensado! Mafiana es sabado, asi que tu contrato vencia hoy. jHay que celebrar!
Mientras haba, tom6 maleta de Cira y le pregunto: -zY bien? ; Ya arreste todo con Morgan? gEs hora de seguir
caminos separados?
-Esta mas 0 menos arredo-respondi6 Cira simplemente, sin entrar en detalles sobre lo que habia pasado en el crucero-. Al
bajar, nos dieron una especie de obsequio. Son batas y toas de suite del barco. Me parecieron utiles y de buena calidad,
asi que les pedi un juego extra para ti.
Al oir eso, ra sonrid ain mas ampliamente y exmo: -jEres mejor amiga! Descansa un rato. Hoy cocino yo.
Esa noche neaba preparar un pavo al horno. Casualmente era hora deenzar con los ingredientes, asi que fue directo a
la cocina.
Mientras tanto, Ciraenz¨¦ a organizar sus cosas en maleta. Una vez listo, se sirvid un vaso de agua y se tom¨¦ medicina
antes de sentarse el sofa revisando su celr.All content is property ? N?velDrama.Org.
Justo entonces, Marcelo le envid un mensaje recordandole que atin no estaba del todo recuperada y que debia seguir tomando
su medicaci¨¦n.
Cira sonri¨¦ y texted: -Si, entendido. Gracias por tu recordacion.
+15 BONUS
Abri¨¦ Twitter y vio que Marcelo habia publicado hace dos minutos una foto de luna tomada desde cubierta, con un emoji de
lunao texto.
Le dio un me gusta.
Siguid deslizando pagina y encontr¨¦ un tuit de Noelia Pizarro, del Departamento de Recursos Humanos del Capital de los
Chipanas.
En ese momento, ra sali¨¦ de cocina y se sentd frente a e en una si con forma de cbaza. -Cira, gya estas decidida a
ir a trabajar al Capital de los Chipanas?
-Asi es.
Cira habia hado bastante con Noelia y habia dejado en ro que firmaria con ellos una vez que su contrato con el Grupo
Nube Celeste expirara.
-Entonces, gte mudaras a Ciudad Gunther?-susurr¨¦ ra deprimida e hizo. pucheros Ay, es que todos esos afios estamos
juntas. De repente te vas, sdlo de pensarlo me da un poco de tristeza.
Pero esta muy cerca de Ciudad de Sheron, a sdlo una hora en coche. Es casi el mismo tiempo que pasamos yendo y
viniendo en metro al trabajo. Ni siquiera tenemos que esperar al fin de semana, si algtin dia salimos temprano del trabajo,
podemos cenar juntas¡ªle consol¨¦ Cira con una sonrisa.
Al escuchar eso, ra recuper6 su alegria y dijo: jOh, tienes razon! Gracias, ya me siento mejor.
La publicaci¨¦n de Noelia decia: [j Trabajo terminado! Tengo dos dias libres. ¡é Alguien quiere salir mafiana?]
Abajo se ponia una ubicaci6n en un hotel de Ciudad de Sher6n.
Cira reflexion¨¦ un momento, hizo clic en el perfil de Noelia y le envid un mensaje directo: [H, es que vi tu publicacion.
Conozco un restaurante especializado en tos locales, aut¨¦ntico y rico. Te invito aer mafiana al mediodia-]
Noelia respondi¨¦ con unos cuantos emojis timidos: [jMe da un poco de vergiienza!]
Cira: [{Por qu¨¦ tendrias vergtienza? El restaurante es realmente bueno. Siempre lo riendo a amigos que vienen de fuera.]
Noelia: [Jaja, entonces acepto encantada.]
Cira: [Nos vemos mafiana.]
El restaurante mencionado se maba Fortuna 1215, especializado en tos
fundacion y era considerado el mejor en borar los tos locales.
-Mas 0 menos. No es tan rico ni mal.
Despu¨¦s de probar el tillo estre de Fortuna 1215, el pescado a veracruzana, Enrique ya no tenia intenciones de seguir
comiendo.
Alzo mirada hacia Morgan al otrodo de mesa, levant6 su taza de t¨¦ y dio un sorbo.
Tras desembarcar, habian ido aqui aer. Enrique pregunt¨¦ descuidadamente: -El sefior Chipana con quien estabas
chateando en el coche, ges el jefe del Capital de los Chipanas? ~No sonpetencia ustedes dos?
En ese caso, ,cdmo fue que lograron charo si nada?
Morgan sonri¨¦ con malicia y respondi¨¦: -En el mundo de los negocios, ,qui¨¦n no es amigo y enemigo a vez?
En cierto modo, tenia razon.
Enrique mir¨¦ los tos frente a ¨¦l y decidider un poco mas.
Al dia siguiente, alrededor des diez de mariana, Cira se estaba maquindo para su cita. Se le ocurrid que atin no habia
compartido con Noelia el nombre y dirion del restaurante, asi que le envio un mensaje.
Sin embargo, Noelia respondi6¨¦ con emojis llorando: [Lo siento, sefiorita Lopez... Recibi un trabajo urgente de empresa y me
pidieron que regresara a Gunther de inmediato. No podr¨¦ almorzar contigo.]
CapÃtulo 99
Cap¨ªtulo 99
Capitulo 99
Cira se sorprendio un momento y luego respondi¨¦ que no importaba, que podrian hacer nes en otro momento cuando tuviera
tiempo libre.
Eratn hay que trabajar de repente horas extras por alguna urgencia. Al principio, Cira no le dio mucha importancia, se
dirigid al barfio, tom¨¦ un poco de agua y rego una nta verde cerca de ventana.
Era hierba de menta, Illevando naturalmente un ligero y refrescante aroma.
De repente, algo cruzo por su mente, tom6 el celr nuevamente y envid un mensaje a Noeli
directamente a buscarte el lunes para los procedimientos de incorporaci6n?]
: [Por cierto, Noelia, gdeberia ir
Paso media hora y atin no habia recibido respuesta.
Mientras olia el fresco aroma de menta, su coraz6n se fue hundiendo poco a
poco.
Al mediodia, ra vio sin haber salido atin, y pregunt¨¦ confundida: ~No habias quedado en ir aer con HR del Capital
de los Chipanas? ,Por qu¨¦ atin no te has ido?
Cira sac¨¦ su celr y descubri¨¦ que Noelia atin no le habia respondido, pero cuando abrio Instagram, vio una foto deida
publicada por e. Aunque no habia indicado ubicacion, se veia el letrero del restaurante en una esquina de imagen.
Cira ampli¨¦ imagen y se dio cuenta de que era un restaurante deida china en ciudad de Sheron.
~Pero no le habia dicho Noelia que debia regresar de inmediato a Gunther?
Con una expresion neutral, Cira le dio un me gusta.
En menos de tres minutos, ya sea hubiera sido eliminada o simplemente ocultada, historia desapareci¨¦.
Cira no se molest¨¦ en adi
-E tiene otros nes.
nar, peroo Noelia no le habia respondido hasta ese momento, ya entendi¨¦ el mensaje implicito.
ra preguntdo de nuevo: -Ya veo... A prop¨¦sito, enzaras a trabajar el proximo lunes?
Cira dejo su celr y respondio: Como dije, e tiene otros nes. Creo que no necesito ir.
+15 BONUS
ra se quedo sorprendida por un momento y exm¨¦: -jg Qu¨¦?! Por qu¨¦?
Cira solt6 una risa fria.
Habia averiguado respuesta a por qu¨¦ Osiel habia rechazado de repente y por qu¨¦ Noelia tambi¨¦n habia dejado
ntada: seguro que alguien les habia dicho algo para que no contrataran.
La Unica persona que tenia el poder y voluntad de hacerlo era, Morgan.
or supuesto,
Ya fuera por venganza debido a su infidelidad con Marcelo durante el periodo de contrato, o simplemente porque no deseaba
que le fuera bien, ¨¦l tenia razones para hacerlo asi.
Por muy buena que fuera su habilidadboral, al final, e era sdlo una empleada. Enparaci¨¦n con el Grupo Nube Celeste
y Morgan, era una existencia insignificante.
Habria estado todo bien si Morgan no hubiera dicho nada a ellos, pero si hara... Aunque los Sanchez y Chipanas no lo
temian, tampoco les valia ofenderlo por una mujer poco importanteo e.
pena
Honestamente, Cira ya habia previsto que encontrar un nuevo trabajo no seria facil, asi que estaba rtivamente tranqu
cuando se enter6 de que su n habia sido arruinado.
Pero ra era otra historia; ahora ya estaba tan enojadao para explotar. ; ¡ªj Maldito! ; Hombre despreciable! Si es tan
capaz, ,por qu¨¦ no se va luna? jMe tiene tan molesta!
-El aborto dafio tu cuerpo, y ¨¦l no tepenso por nada. Fue ¨¦l! quien fue primero infiel, y no se disculp¨¦ por nada. Bueno,
puedo pasar por alto estos. gPor qu¨¦ ahora, que tu contrato termina y buscas otro trabajo normalmente, ¨¦l esta haciendo cosas
detras de escena para dificultarte? ,Qui¨¦n se cree?
Cira respondio tranqumente: -Porque ¨¦l es Morgan.
ra apretd los dientes y pregunto: -~No estas preocupada? jTe esta echando al infierno!
-Si no puedo encontrar trabajo por ahora, lo tomar¨¦o un descanso ¡ª Cira ya habia notado un gran deterioro en su salud y
hacia tiempo que queria tomarse un tiempo para recuperarse-. No te preocupes por mi, siempre puedo buscar otro trabajo.
-Aunque Morgan sea mas capaz, gacaso puede evitar que todasspafiias
+15 BONUS
buen trabajo con mis habilidades?
-ro que estoy segura de que encontraras un nuevo empleo. Pero, grealmente puedens empresas normalespetir con
empresas de alto calibreo Capital de los Chipanas? Eso si te hubieran enviado a una universidad de bajo nivel por
culpa de un patan, cuando originalmente podrias haber ido a una de primer nivel. ;Tu vida entera habria sido cambiada por eso!
?Me captas?
Cira permaneci¨¦ en silencio por un momento y luego dijo en voz baja: ¡ª No es tan grave.
Lo que no esperaba era que mas tarde ese mismo dia, cuando intent6 enviar mensajes as empresas que habian
contactado previamente, todas rechazaron de manera vaga.
Al
parecer, el problema era mucho mas grave de lo que habia imaginado.Original from N?velDrama.Org.
Pero ahora que estaba en esa situaci¨¦n, gqu¨¦ mas podia hacer aparte de mantener calma?
Decidio dejar por ahora el tema de encontrar trabajo. -Quiero volver a casa.
ra se qued6 desconcertada e inquirid: -; Volver a casa? ~A casa de tus padres? ¡éPor qu¨¦ irias alli despu¨¦s deo te
trataron?
Cira baj¨¦ mirada y murmur¨¦: -Ya han pasado tres afios. Sdlo quiero echarles. un vistazo, sdlo eso.
Desde que Morgan habia mencionado de repente a su madre aquel dia, e se habia sentido inquieta y decidid que seria mejor
comprobarlo por su cuenta.
Una vez decidida, empezo a prepararse. Al dia siguiente temprano, fue al centroercial intentandoprar algunos
suplementos nutricionales para luego llevar a casa.
Por coincidencia, alli se cruz con sefiora Vega.
CapÃtulo 100
Cap¨ªtulo 100
Capitulo 100
Cira salud6 cort¨¦smente: -zAndas depras s?
La sefiora Vega tomo su mano con carifio y mir¨¦ detenidamente, quejandose: No has vuelto a casa paraer en mas de un
mes. Me pareces mas delgada. , Qu¨¦ te pasa? ,Estabas enferma?
Cira, con una
una expresion de disculpa, respondi¨¦: -He estado ocupada Uultimamente.
La sefiora Vega se mostr¨¦ preocupada, suspir6 y dijo: -Pero si hubieras venido en este tiempo, me temo que tampoco
habriamos podido atenderte
correctamente.
-4Pas6 algo?
su
-Es por Morgan y su papa... sefiora sacudi¨¦ cabeza y explico rcion ha llegado a un punto muy mal por esa secretaria
mada Ke. Morgan ni siquiera ha vuelto en este tiempo, tampoco responde madas ni mensajes.
No era extrafio que Morgan estuviera ausente en casa, ya que Ultima vez habia pasado medio afio sin regresar. Sin embargo,
el hecho de que no respondiera a madas 0 mensajes era algo que nunca antes habia ocurrido.
Por esto, era evidente que rci¨¦n entre padre e hijo habia llegado a un nivel critico.
Cira le ech¨¦ una mirada discreta a sefiora Vega y estaba casi segura de que una des razones pors que Morgan y su
padre estaban en malos t¨¦rminos era e.
Pero en su opinion, esa madrastra lo habia hecho todo a perfion.
Despu¨¦s de casarse con Carlos, e misma se someti¨¦ a una cirugia de esterilizacion para demostrar que no aprovecharia hijos
parapetir con Morgan por poder, dinero o posici¨¦n.
-La verdad, no entiendo qu¨¦ tiene de genial esa secretaria. Como es que a ¨¦l le gusta tanto? ramente efes mejor que e
en muchos aspectos -seguia quejandose mujer.
Cira no estaba en condiciones de responder a ninguna de esas quejas, asi que simplemente escucho en silencio.
La sefiora Vega suspir¨¦ de nuevo y continuo: -Nunca pens¨¦ que rci¨¦n entre ellos pudiera deteriorarse tanto. Si sigue asi,
o podremos solucionarlo? Si esa secretaria tuviera algo de estatus social o habilidad, al menos una des dos,
+15 BONUS
si no hay otra opcidn, tendremos que seguirlo a ¨¦l.
Como era de esperar, sefiora Vega siempre fue primera en ceder.
Sin embargo, por lo visto ahora, siempre que Morgan se enfrentara a su familia durante un tiempo mas,o hijo Unico de los
Vegas, Carlos eventualmente cederia por el bien de los descendientes y el legado familiar, y permitiria que ¨¦l y Ke estuvieran
juntos.
Por lo tanto, no estaba del todo descartado que Ke se casara con Morgan.Content provided by N?velDrama.Org.
La sefiora Vega
presencia de se dio cuenta de que har sobre Morgan y otras mujeres en
presencia de Cira no era apropiado, asi que rapidamente cambi¨¦ de tema para evitar que se sintiera inc¨¦moda.
-En fiesta de cumpleafios de Rodrigo, Carlos no estaba intentando emparejarte realmente con ese tipo. Su objetivo era
simplemente provocar a Morgan. Mira, ¨¦l si se enfad6 y lo arruind, jeso demuestra que todavia se preocupa por ti!
Pero Cira no pensaba que actitud de Morgan en ese entonces fuera un intento de detener a su padre.
-Hoy es sabado, gpor qu¨¦ no vienes a cenar a casa conmigo? mar¨¦ a Morgan tambi¨¦n. Tu podrias ayudar a reconciliarlos.
Cira retir¨¦ discretamente su mano y dijo en voz baja:
¡®Sefiora, quizas no sepas que ya dej¨¦ el Grupo Nube Celeste.
La sefiora Vega se sobresalt¨¦ y preguntd rapidamente: -;Dejaste? ,Por qu¨¦? Luego, pensando en algo, afiadid-
secretaria Ke?
¨¦Fue por
-No, no hubo otro motivo para mi renuncia. Sdlo que termino mi contrato y ne¨¦ cambiar de ambienteboral, asi que no
renov¨¦ con empresa.
Nor
Pero sefiora Vega no creyo su explicaci¨¦n y expreso su desilusi¨¦n: -jEres una nifia tonta! Siempre que te sientas agraviada,
nunca nos lo cuenta. jEs porque eres tan vulnerable que Morgan te intimida!
Estaba muy deprimida y continu6: -En adnte, sin importar lo que suceda, ven y hame. Hemos apreciado mucho c¨¦mo nos
has tratado a Carlos y a mi en estos ultimos afios.
Cira asintio cort¨¦smente.
Despu¨¦s de conversacion, sefiora Vega ya no tenia ganas de seguir depras, asi que se fue primero.
En cuanto a Cit
termino de selionar algunastas de suplementos nutricionales aptos para su madre, se dio cuenta de que los suplementos
de calcio para adultos mayores y formctea para beb¨¦s estaban en el mismo estante. Si era asi, gqu¨¦ habia ido a buscar
la sefiora Vega alli?
Mientras reflexionaba sobre eso,pro lo que necesitaba y tom¨¦ un taxi a casa. En realidad, le dijo a prop¨¦sito a sefiora
Vega que habia renunciado
Queria que los esposos Vega creyeran que habia dejado empresa por culpa de Ke. Ademas, despu¨¦s de su renuncia,
Morgan seguia causandole problemas intencionadamente, a pesar de que ¨¦l fue el queetid el error. Su intencion era que se
sintieran culpables por e; de esa manera, incluso si el hombre intentaba bloquea porpleto en industria, e tendria
un as en manga.
Pero, mirandolo bien, gsi Ke no hubiera aparecido, habria optado irse cuando terminara su contrato?
Ni siquiera Cira sabia respuesta a eso.
CapÃtulo 101
Cap¨ªtulo 101
Capitulo 0101
El pueblo natal de Cira era mado San Rosa.
En los ultimos afios, con el desarrollo del turismo en diferentes areas, San Rosa se habia transformado en un Pueblo Antiguo
Cultural, atrayendo a numerosos turistas de otras regiones, lo que lo hacia un lugar bastante moderno.
La casa estaba en un callejon por el cual no podia entrar un coche. Cira, cargando dos bolsas, lleg¨¦ a puerta de su hogar
despu¨¦s de una ausencia de tres afios.
La puerta estaba abierta. En estos callejones, excepto pors noches,s puertas solian quedarse abiertas durante el dia sin
representar un peligro.
Cira dudabao acercarse, qu¨¦ expresion mostrar yo saludar al entrar, cuando alguien sali¨¦ de casa, lo que hizo
esconderse instintivamente detras de una pared.
Asom6 cabeza con cuidado y vio que era su madre.
Su madre estaba limpiando un manojo de hierbas bajo el grifo de entrada. Cira reconoci¨¦ que eran hierbas para gtina.
Hervidas y mezdas con almidon, estas hierbas se convertian en una gtina negra al enfriarse. Espolvoreada con azticar
moreno, era un refrescante y delicioso postre veraniego.
Cira solia adora, y su madre frecuentemente preparaba, pero desde que se fue de casa, nunca habia vuelto aer.
Perdida en sus pensamientos, Cira se sobresaltd con un fuerte estruendo.Original from N?velDrama.Org.
Era su padre, saliendo furioso de casa. Al ver a su madre cons hierbas, ira lo invadio y dio una patada al cubo de metal,
volcandolo.
-4jPara qu¨¦ pierdes el tiempo con estas tonterias!? Si estas tan ociosa, mejor busca c¨¦mo ganar dinero. ¡éNo tienes idea de
cuanto costara tratar tu enfermedad?
Cira se quedo hda. ,Qu¨¦?
~Su madre estaba enferma?
Observ6 con mas atencion y notd que en tan solo tres afios, su madre se habia vuelto mucho mas vieja y delgada, llevando un
jersey nco descolorido y sentada en un pequefio taburete, mirando con desci¨¦ns hierbas derramadas.
Recogids hierbas en silencio y dijo con voz tenue: -Ya lo s¨¦, por eso te dije que no me tratar¨¦. Vivir¨¦ lo que pueda, y cuando
no pueda mas, simplemente me
El padre de Cira, lleno de rabia, exmo: jMuerte, muerte, muerte! Si tu mueres, gme dejaras vivir con culpa el resto de mi
vida? ~Como puedes ser tan egoista?
jle dije que mes a tu hija para pedirle dinero y no lo haces, solo te ocupas de estas tonterias! -y de nuevo pateds hierbas
que su madre acababa de recoger.
La madre de Cira, normalmente tolerante con su temperamento, ya no pudo contenerse: -,Pedirle a nuestra hija? ¡éTodavia
tienes cara para pedirle algo despu¨¦s de c¨¦mo tratamos? jE nos odia a muerte!
Cira apretd losbios, su corazon Ileno de emociones encontradas.
La madre continu6, con el coraz¨¦n roto: -;Acaso no te imaginas c¨¦mo consigui¨¦ esos quinientos mil? ~No te imaginaso
vive ahora? j;C¨¦mo puedes seguir queriendo aprovecharte de e!
El padre, avergonzado, replicd: En aquel entonces... en aquel entonces, ellos querian a e especificamente, gqu¨¦ podia
hacer yo?
La madre, sofocada, insistid: No le mar¨¦. Hace tiempo que le dije que no volviera nunca, que no dejara que esta familia
arrastrara... no quiero su dinero, dinero ganado a costa de su vida, yo, yo, yo...
No termin6 frase cuando cay6 al suelo.
El padre, aterrado, grito: -j;Ana!
Cira, sin tiempo para pensar, corri¨¦ hacia fuera: -; Mama!
Su padre, al ve, qued6 en shock: -z...Cira? jCira!
Cira se arrodill¨¦ junto a su madre,probando su respiracion, que ya no estaba.
Se inclin¨¦ para escuchar su coraz6n, pero tampoco habiatido. Lasgrimas le brotaron instantaneamente, y empezo a hacer
compresiones cardiacas.
desesperadamente.
-jma a una ambncia! jma rapido!
CapÃtulo 102
Cap¨ªtulo 102
Capitulo 0102
Cira continuo realizando reanimacion cardiopulmonar a su madre durante cinco o seis minutos hasta que finalmente vio que
su madre fruncia el cefio.
Inmediatamente se inclind para escuchar su corazon, que habia vuelto atir, y su respiracion tambi¨¦n habia regresado. Cira,
inundada de alegria, mo con urgencia: jMama! jMama!
Aunque su madre no despertd, Cira continu¨¦ con reanimaci¨¦n hasta que lleg¨¦ ambncia al callejon.
El personal m¨¦dico llev6 a madre de Cira en una cami y tradaron directamente a s de emergencias en el
hospital. Cira y su padre fueron detenidos en puerta.
Con los acontecimientos sucediendo tan repentinamente, el padre de Cira se desplom6 en el suelo, luciendo muy palido.
Enparaci6n, Cira estaba mucho mas calmada. Se acerc¨¦ a su padre, dud¨¦ un momento, pero finalmente lo ayud¨¦ a
sentarse en una si.
Fue a una maquina expendedora,pro dos botes de agua y le dio una a su padre.
Su padre no bebid, solo sostuvo firmemente en su mano, pero pareci¨¦ calmarse un poco.
Cira pregunto directamente: -;Qu¨¦ enfermedad tiene mi madre? ¡éTiene un problema en el corazon?
Su padre cerr¨¦ los ojos y suspir¨¦ profundamente: -Si, es el corazon. Fue diagnosticada hace seis meses. El doctor dijo que se
descubri¨¦ demasiado tarde y no se puede curar. Ahora, Unica forma de salva es con un trasnte de coraz6n.
Cira no podia creer que ya era tan grave.
Cira sintid que su garganta estaba seca y dolorida. Bebi¨¦ medio botellin de agua y se sento en silencio.
Su padre mir¨¦ varias veces, queriendo har pero deteni¨¦ndose.
Pero Cira estaba demasiado preocupada por su madre en el quirdfanoo para decir algo mas.
Despu¨¦s de dos horas de silencio, se abrid puerta del quirdfano. Cira se acerc¨¦
El doctor respondio:
Por ahora, ya no esta en peligro de muerte. Pero Sr. Lopez,
ya le hemos dicho, con condicion de paciente, es imprescindible realizar un trasnte de corazon. De lo contrario, nadie
sabe si podremos salva proxima vez que su coraz¨¦n se detenga.
El padre de Cira movi6 losbios pero no pudo har.
El tambi¨¦n queria salvar a su esposa, pero el costo de cirugia era una enorme carga para ¨¦l.
Cira lo mir¨¦ y preguntd con voz firme: -Doctor, ,cuanto costaria una operaciono esta?
-La cirugia, mas algunos consumibles, seria aproximadamente trescientos mil.
Cira se rj¨¦ un poco. Su primera reion fue alivio.,
Tenia trescientos mil en ahorros, suficiente para cubrir operacion.
-Podemos pagar cirugia. Cuando se puede programar?
El doctor mir¨¦: -,Usted es...?
Su hi
El doctor, viendo que era e quien tomabas decisiones, se dirigid a Cira: ¡ªNo podemos hacer operacion ahora.
-Lo mas dificil es encontrar un donantepatible. La Unica forma legal de obtener un corazon es a trav¨¦s de una lista de
espera, y esos corazones provienen de donantes fallecidos que lo han ofrecido voluntariamente. Es muy dificil conseguir uno y
algunos pacientes mueren esperando un coraz¨¦npatible. Pero ahora solo pueden esperar, no hay atajos.
Cira fruncio el cefio ligeramente.
El doctor continud: Ya registramos informacion de paciente en lista. Si aparece un donantepatible, contactaremos al
Sr. Lopez de inmediato.
Cira neg6 con cabeza:
Contactenme a mi.
-Entonces vaya con enfermera para actualizar informaci¨¦n -insistio el doctor. Y recuerde, paciente debe tomar su
medicacion y evitar emociones fuertes y esfuerzos excesivos.
Cira asintio, agradeciendo al doctor: -Gracias, doctor. Gracias.
La madre de Cira despertd al anochecer.
C +15 BONUS
Cira estaba sentada aldo de cama, con el sol poniente iluminando su perfil. Su madre respiraba con dificultad, y mascara
de oxigeno estaba empafiada: Cira... Cira...
Cira tom6 su mano, se inclind hacia e y habl6 suavemente: -E! doctor dijo que debe evitar emocionarse. Tomese su tiempo...
-Escuch¨¦ tu voz y pens¨¦ que me estaba equivocandosgrimas de su madre fluian desde sus ojos arrugados hasta su
cabello ligeramente canoso.Original from N?velDrama.Org.
Cira record¨¦ que su madre no tenia canas cuando dej¨¦ casa. Probablemente escucho su voz cuando su coraz¨¦n volvi6 atir.
-~Por qu¨¦ no me dijiste que habia ocurrido algo tan grave? Mi numero de tel¨¦fono no ha cambiado -dijo Cira mientras arreba
la manta. El cuerpo debajo de bata del hospital se habia debilitado mucho,o si fuera solo huesos envueltos en piel.
Su madre nego con cabeza, apretando fuertemente mano de Cira, con una expresion de dolor: -~C¨¦mo podia decirtelo?
Somos nosotros quienes te hemos fado... Cira, en ese entonces, realmente no teniamos otra opci¨¦n, estabamos
desesperados y tuvimos que aceptar sus demandas. Sabemos que nos
equivocamos, tu madre sabe que se equivocd... No me odies, no odies a tu mama...
CapÃtulo 103
Cap¨ªtulo 103
Capitulo 0103
Cira escucho en silencio, sintiendo un dolor agudo en su corazon. Tom¨¦ un pajfiuelo de papel y con cuidado secosgrimas
de los ojos de su madre.
No podia decir (no importa) ni (no los culpo), pero en ese momento, ya no sentia tanto rencor.
Dejemos el pasado atras y no hablemos mas de ello. No te odio, y no tienes que preocuparte por mi. Estos ultimos afios me han
ido bien y no tienes que inquietarte por el dinero para cirugia. Tengo suficiente. En cuanto encontremos un donante
compatible, podras operarte.
La madre de Cira sonri¨¦ levemente: Si estas bien, eso es bueno, eso es bueno...
Lo Unico que escuch¨¦ fue me ha ido bien)
Cira se qued6 con su madre por mucho tiempo, dandole deer un poco de sopa, hasta que se qued6 dormida por noche y
entonces sali¨¦ de habitacion del hospital.
Su padre estaba sentado en una si fuera de habitacion. Al ve salir, se levant6 rapidamente, luciendo inc¨¦modo.
Queria har con Cira, pero los acontecimientos pasados y los afios de distanciamiento lo hacian dudar sobreoenzar.
Cira fue primera en har: -Y mi hermana mayor y mi hermana menor?
Su padre respondi¨¦ rapidamente: -Tu hermana mayor y su esposo trabajan en el distrito de Oliva. Acaban de tener un beb¨¦. Le
dije que viniera mafiana. Tu hermana menor se fue con un hombre hace dos afios y no hemos tenido contacto con e desde
entonces.
Cira se qued6 cada por un momento. En solo tres afios, habian ocurrido tantas cosas en su familia.
Sacd su movil:
Dame tu tarjeta bancaria.
Su padre se paso instintivamente.
Cira transfiri¨¦ cien mil a cuenta:
onc¨¦ntrat¨¦ en cuidar a mama. Si necesitas
mas para los gastos m¨¦dicos, hazmelo saber. Escuchaste al doctor, e no puede emocionarse demasiado 0 corre riesgo de
vida. No le grites mas.
Su padre balbuce¨¦: -Lo s¨¦.
-Aqui en el hospital se pueden alqur camas para pajiantes. Ve y
noche, mafiana organizar¨¦ a un cuidador para que venga, asi no tendras que
esforzarte tanto.
Cira sac¨¦ papel ypiz de su bolso y escribi¨¦ su numero de movil: mame para cualquier cosa.
Despu¨¦s de har, le paso tarjeta bancaria y el papel y seAll rights ? N?velDrama.Org.
e fue.
Cuando lleg6 a esquina, su padre finalmente grit6: ;Cira! Papa... papa lo siente, deberias venir a casa mas a menudo.....
Cira se detuvo por un momento, respondi6 con un si, sin saber si
¨¦| escucho, y se alej¨¦ rapidamente.
Fuera del hospital, se quedo s en calle por un rato.
No fue hasta que recibid un mensaje de ra preguntandole cuando volveria que tomo un taxi de regreso a su apartamento.
Cira atin no podia perdonarpletamente a sus padres por habe usadoo garantia de una deuda.
Pero una cosa era perdonar y otra muy distinta erapasi6n.
No podia simplemente miraro su madre moria.
Quinientos mil. Habia trabajado en el Grupo Nube Celeste durante tres afios con un srio decente y habia ahorrado algo de
dinero, pero despu¨¦s de este gasto, no le quedaria mucho.
Y despu¨¦s de cirugia, habria mas gastos... Necesitaba concentrarse en encontrar un trabajo para mantener un equilibrio
financiero.
Cira temia volver a esa sensacion de desesperaci¨¦n causada por falta de dinero.
mafiana siguiente, contrat¨¦ a un cuidador para que reemzara a su padre, en el hospital y permitiera que su padre
descansara en casa. Su padre ya estaba mayor y no podia seguir aguantando.
No fue directamente al hospital a ver a su madre, sino que fue a su propio hospital para hacerse un chequeo.
Ya habia neado hacerse un chequeo y cuidar su salud. Despu¨¦s de ver a su madre desplomarse de repente, se dio cuenta
atin mas de que salud es base de todo.
No esperaba, sin embargo, encontrarse con sefiora Vega justo despu¨¦s de
+15 BONUS
Al ver a sefiora Vega fuera de s de ecografias, Cira record¨¦ habe visto el dia anterior en si¨¦n de form infantil
y su mirada se dirigid
involuntariamente a su vientre..
CapÃtulo 104
Cap¨ªtulo 104
Capitulo 0104
La sefiora Vega llevaba ropa holgada que no revba su abdomen.
Cuando vio a Cira, se acerc¨¦ a e sin mostrar signos de iodidad Cira, / qu¨¦ haces aqui?
Cira preguntd con preocupaci¨¦n: -Sefiora, le encuentras mal para venir al hospital?
No soy yo, vine a ver a una amiga. Me perdi bajando y termin¨¦ aqui explic¨¦ sefiora Vega con una sonrisa.
Cira tambi¨¦n explico:
Vine a hacerme un chequeo.
La sefiora Vega suspir¨¦: -Deberias revisarte bien, mira lo palida que estas. Una joveno tu, tan ocupada con el trabajo que
no tiene tiempo de cuidarse a si misma. Es tanmentable. Y para colmo, Morgan no sabeo cuidar as personas. De
verdad que tepadezco..
No tiene nada que ver con Morgan-respondio Cira simplemente.
El hospital no era lugar para char, y ambas tenian cosas que hacer, asi que pronto se separaron.Original from N?velDrama.Org.
Cira podria recoger los resultados del chequeo al dia siguiente. Con el informe en mano, fue a ver al m¨¦dico.
El m¨¦dico, revisando los resultados, brome6: Tienes 25 afios pero el cuerpo de una de 35.
Cira frunci¨¦ el cefio ligeramente: -~Es grave?
No hay problemas mayores, pero tienes varios menores. Debes cuidarte mas, o sufriras cuando envejezcas.
Lo que mas le preocupaba a Cira era: -;Podria revisar mi ecografia? ~Hay alguin problema?
El m¨¦dico busc¨¦ el informe de ecografia y pregunto: -zSientes alguna molestia?
Cira mordio subio, hando en voz baja: Hace unos meses tuve un aborto espontaneo, y me preocupa que haya causado
dafio. ¡ª
El m¨¦dico examin6 los resultados con detenimiento y fruncid el cefio: -Parece- que no es muy bueno... No te cuidaste despu¨¦s
del aborto?
Capitulo 0104
La sefiora Vega llevaba ropa holgada que no revba su abdomen.
Cuando vio a Cira, se acerco a e sin mostrar signos de iodidad: Cira, 4 qu¨¦ haces aqui?
Cira
pregunt6 con preocupacion: Sefiora, gte encuentras mal para venir al hospital?
No soy yo, vine a ver a una amiga. Me perdi bajando y termin¨¦ aqui -explic¨¦ sefiora Vega con una sonrisa.
Cira tambi¨¦n explico: -Vine a hacerme un chequeo.
La sefiora Vega suspir¨¦: -Deberias revisarte bien, mira lo palida que estas. Una joveno tu, tan ocupada con el trabajo que
no tiene tiempo de cuidarse a si misma. Es tanmentable. Y para colmo, Morgan no sabeo cuidar as personas. De
verdad que tepadezco.
-No tiene nada que ver con Morgan-respondio Cira simplemente.
El hospital no era lugar para char, y ambas tenian cosas que hacer, asi que
pronto se separaron.
Cira podria recoger los resultados del chequeo al dia siguiente. Con el informe en mano, fue a ver al m¨¦dico.
El m¨¦dico, revisando los resultados, brome6: -Tienes 25 afios pero el cuerpo de una de 35.
Cira frunci¨¦ el cefio ligeramente: -~Es grave?
-No hay problemas mayores, pero tienes varios menores. Debes cuidarte mas, o sufriras cuando envejezcas.
Lo que mas le preocupaba a Cira era: -;Podria revisar mi ecografia? ~Hay algun problema?
El m¨¦dico busc¨¦ el informe de ecografia y pregunto: -zSientes alguna molestia?
-Hace unos meses
Cira mordi¨¦ subio, hando en voz baja: tuve un aborto espontaneo, y me preocupa que haya causado dafio.-
El m¨¦dico examin6 los resultados con detenimiento y fruncid el cefio: -Parece- que no es muy bueno... No te cuidaste despu¨¦s
del aborto?
+15 BONUS
Efectivamente.
Cira habia sido enviada por Morgan a trabajar en un proyecto en ciudad de Feudad pocos dias despu¨¦s del aborto. Estuvo
tan ocupada que no tuvo tiempo. para cuidarse.
-Tu endometrio es naturalmente delgado, lo que ya dificulta el embarazo. Despu¨¦s del aborto, el dafio ha aumentado. Si en el
futuro quieres tener hijos, sera muy dificil explicd el m¨¦dicopasivamente. -Debes prepararte mentalmente.
Cira sali¨¦ del hospital con un peso en el coraz¨¦n.
Sabia
que el aborto tendria un impacto en su cuerpo, pero no esperaba que fuera tan grave.
Inconscientemente, llev¨¦ su mano a su abdomen y se quedo ensimismada. De repente, un coche se detuvo frente a e.
Cira inconscientemente se retir¨¦ y el vidrio del asiento trasero del vehiculo se baj¨¦, revndo una carateral fria y hermosa.
Morgan.
Cira rapidamente escondi¨¦ su informe m¨¦dico detras de e.
No dijo nada primero, y Morgan mir¨¦ con indiferencia: gFuiste a quejarte con mi familia?
Cira frunci¨¦ el cefio: -No lo hice.
Sino, gcdmo sabria mi padre que renunciaste? ,O que viniste al hospital para un chequeo?
Cira entendi¨¦ de inmediato que habia sido sefiora Vega quien se lo habia contado a su padre. Se tomo un momento y luego
respondi¨¦ con calma.
-Solo me encontr¨¦ con sefiora Vega dos veces. Una en el supermercado, donde me invit6 aer en su casa. Tuve que dar
una razon para rechaza, asi que le dije que habia renunciado. No creo que mi renuncia sea algo que deba ocultar.
-La otra vez fue en el hospital. E dijo que estaba visitando a una amiga, y yo. solo mencion¨¦ que estaba aqui para un
chequeo. No dije nada mas.
Morgan parecio recordar algo y se burld: -Hay gente que haria cualquier cosa por ve y no pueden. Tienes suerte de
encontrart tan facilmente dos veces,
Cira no entendi¨¦ a qu¨¦ se referia. Apreto el informe en su mano, recordandos pbras del m¨¦dico y se sentia agitada.
Respondi¨¦ directamente: verdad. Si usted no me cree, no hay nada que pueda hacer.
Dije
Mostr¨¦ cierta aspereza en su respuesta.
Morgan mir¨¦ friamente, jugueteando con su tel¨¦fono en rodi. La panta se ilumino de repente y Cira vio brevemente
identificacion de mada: Key.
¨¦Ke?
Morgan volted rapidamente su tel¨¦fono.
CapÃtulo 105
Cap¨ªtulo 105
Capitulo 0105
Cira tenia que ver a su madre a otro hospital. No queria seguir hando con Morgan y se dio vuelta para irse.
-Mi padre, y esa sefiora Vega, realmente te aprecian. Mi padre incluso vino a empresa a buscarme por ti -dijo Morgan con una
sonrisa burlona. Ellos quieren que te case conmigo, peromentablemente, no estoy interesado en una mujer usada.All content is property ? N?velDrama.Org.
Cira cerr¨¦ los ojos por un momento, decidiendo no contenerse mas.
Se volvi¨¦ hacia ¨¦l y dijo: -Entonces, sefior Vega, seria mejor si me dejas en paz y no impides que encuentre trabajo. Si no
puedo encontrar trabajo y no puedo sobrevivir, solo me quedara ir a contarles a tu padre y a sefiora Vega lo mal que estoy.
Incluso podria decirles que mi m salud es por tu culpa y de Ke. Eso hara que sea alin mas dificil para Ke entrar en
familia Vega.
Morgan se puso hdo en un instante, sus ojos negros ardian con furia: -Cira, ¡é estas buscando problemas?
-No quiero problemas, pero un conejo acorrdo mordera. No me empujes al limite dicho esto, Cira se alejo y el coche de
Morgan se fue sin demora.
Cira se detuvo y mir¨¦ hacia atras, hacia el coche que se alejaba.
La mada era de Ke
¨¦Habia encontrado Morgan a Ke, que habia sido enviada lejos, gracias a su habilidad y recursos?
~O su padre habia cedido, permiti¨¦ndole estar con Ke, por eso pudieron estar en contacto?
Cualquiera que fuera razon, parecia que Morgan y Ke habianenzado a enredarse de nuevo.
Morgan no habia ido al hospital especialmente para encontrar a Cira.
Habia pasado por alli por casualidad y al ver a Cira parada fuera del hospital, le- pidid a su conductor que se detuviera.
+15 BONUS
Recientemente, habia cborado en un proyecto con Ramon y se habian reunido para har del tema.
Ramon not6 de inmediato su mal humor y, recordando algo que acababa de escuchar, penso que estaba molesto por eso y trat¨¦
de consrlo:
la llevaron adentro?
Morgan lo mir¨¦,
Al final, gno
-4 Qu¨¦? {No estas molesto con tu padre por el incidente de Ke desmayandose bajo Ia lluvia frente a casa de familia
Vega?
Cuando Morgan y Cira estaban en su viaje en el crucero, Ke habia ido a casa de familia Vega, suplicando ver a Morgan.
Sus padres, por supuesto, ignoraron, y e simplemente se arrodill¨¦ en puerta, negandose a irse.
Esa noche, llovia en ciudad de Sheron, y fragil joven se desmay6 despu¨¦s de varias horas bajo lluvia.
Finalmente, sefiora Vega no pudo soportarlo mas y ordeno que llevaran adentro, mando a un m¨¦dico.
Morgan solo se enter¨¦ de esto cuando regreso.
Ramon pens6 que Ke era inteligente.
Aunque podia haber contactado a Morgan por su cuenta al regresar a ciudad de Sher¨¦n, en cambio, habia ido a casa de
familia Vega para pedir verlo.
Sabia que quienes se oponian a su rci¨¦n con Morgan eran los padres de ¨¦l. Solo si ellos cedian, podria quedarse en
ciudad de Sheron y junto a Morgan de manera permanente. De lo contrario, aunque volviera, seguiria sin poder entrar en
casa de familia Vega.
Morgan tom6 un sorbo de vino y dijo con frialdad: Si hubieran salido a ve antes, no se hubiera desmayado.
Ramon captd que Morgan culpaba a los padres de Ke y no continuo el tema. -zE queria verte por algtin problema?
Morgan explicd: Su padre esta enfermo y necesita dinero para una operacion. E no lo tiene, asi que vino a pedirme un
pr¨¦stamo.
-zY se lo prestaste?/-pregunt¨¦ Ramon instintivamente. Morgan lo mir¨¦ con desd¨¦n,o si respuesta fuera obvia.
23
Ramon tambi¨¦n tom6 un sorbo de vino, negando con cabeza: -Bueno, salvar una vida es importante... Pero, gpor qu¨¦
escuch¨¦ que estas impidiendo que Cira encuentre un nuevo trabajo? ,Por qu¨¦ bloquear sus oportunidadesborales?
-No estoy impidiendo que encuentre un nuevo trabajo -respondi¨¦ Morgan friamente. Estoy acabando con su carrera.
. Ram¨¦n no pudo evitar decir: No seas tan extremo, no tienen por qu¨¦ llegar a
eso.
Morgan simplemente mird su vaso de vino, su expresi6n fria y cansada. Olvidalo, el tema des mujeres, cuanto mas has,
mas cosas haces. Ramon termin6 pequefia cha con una oracion y entro a trabajar.
-Luis ha vuelto, vamos a darle bienvenida esta noche en Pcio del Oeste.
CapÃtulo 106
Cap¨ªtulo 106
Capitulo 0106
La madre de Cira estuvo en el hospital durante cinco dias y ya podia regresar a
casa.
El dia que
le dieron de alta, Cira pidid prestado un coche a un amigo y los Ilev¨¦ de vuelta al pueblo de Pueblo Fuenteserena, donde incluso
almorzaron en casa.
El almuerzo lo prepar¨¦ su padre, y despu¨¦s deer, Cirav¨¦ los tos, sintiendo vagamente que volvia a sensaci¨¦n de
estar en familia.
Desde s de estar se oian voces. Cira, cons manos ya secas, sali¨¦ y vio que era su hermana mayor y su cufiado, quienes
habian venido con su hija a visitar a abu.
Cira ya los habia visto una vez en el hospital, pero despu¨¦s de tantos afios sin . verse, y ahora que su hermana se habia
casado y formado una familia, viviendo en un ambiente y circulo social diferente, era natural sentirse distanciados..
Cira, de hecho, estaba muy encarifiada con su pequefia sobrina que alin estaba en pafiales, y sostuvo en brazos durante un
buen rato.
Mas tarde, cuando su hermana y su cufiado se iban a ir, Cira tambi¨¦n se estaba yendo, asi que aprovechd para llevarlos a su
casa.
Al salir, su padre sigui¨¦ y le entreg¨¦ un pequefio paquete: -Esto es lo que tu madre queria darte.
Al abrirlo, Cira se sorprendi¨¦ al ver dinero.
Su primer instinto fue devolverlos: -No es necesario, todavia tengo dinero.
Estos son de Afio Nuevo, cada afio, tu madre le da uno a tus hermanas, y tambi¨¦n te prepara uno a ti, siempre pensando en
dartelo cuando tuviera oportunidad, para que sepas que no te hemos olvidado en casa.
Cira bajo vista hacia el dinero en su mano, sinti¨¦ndose algo amarga.
Su padre, avergonzado, dijo: -No digas que tienes dinero, eres una chica, ¡é cuanto puedes ganar? La operacion de tu madre no
es una pequefia cantidad, yo tambi¨¦n he ahorrado diez mil, y tu hermana mayor tambi¨¦n contribuira un poco. Somos una
familia, tenemos quepartir carga. departir carga.
Antes de subir al coche, Cira mir¨¦ el dinero en el paquete. No era mucho, solo unos cientos, pero al sostenerlo en sus manos,
se sentia mas pesado que miles o decenas de miles.
En el coche de regreso a ciudad, el cufiado de Cira preguntd cort¨¦smente donde estaba trabajando ahora.
Cira no ocult¨¦ verdad y confes6: -Acabo de renunciar, todavia estoy buscando trabajo.
¡ª Oh, oh, creo que eres muy capaz, Cira, seguro que no sera dificil encontrar trabajo.
Cira solo sonrio, los llev¨¦ a su casa, luego devolvi¨¦ el coche a su amigo y finalmente tom6 el metro de vuelta a su apartamento.
Despu¨¦s de todo ese ajetreo, lleg¨¦ a casa ya de noche.
Encendioputadora y se conect6 al correo electr¨¦nico, yo era de esperar, aparte de los correos de publicidad, no
habia nada mas.
Todavia no habia encontrado trabajo.
Las empresas que habian mostrado inter¨¦s en e antes, contactand a trav¨¦s de cazatalentos, ya habian rechazado, y e
solo podia enviar su curriculum. Pero, despu¨¦s de enviar su curriculum, erao si hubiera caido en un pozo sin fondo, sin
ninguna respuesta.
Con su experiencia, no deberia ser asi, pero todo era culpa de Morgan.
Cira tom6 los tres sobres rojos, sinti¨¦ndose amarga y entumecida por dentro.All rights ? N?velDrama.Org.
Habia pensado que cuando su madre le pidid hace tres afios que no volviera a contacta, erao si ya no considerara su
hija. Pero resulta que su madre todavia pensaba mucho en e, todavia amaba.
Si no fuera por enfermedad de su madre, con sus ahorros, no habria problema en esperar un poco mas, pero ahora...
Cira volvi¨¦ a encenderputadora y envid su curriculum a varias empresas pequefias.
En noche, sin muchas actividades interesantes para entretenerse, Morgan y algunos amigos empezaron a jugar bir en
s de arriba de Pcio del Oeste..
Morgan golpe¨¦ b nca con el taco, dispersandos quince bs de colores alineadas y haciendo que cinco de es
cayeran en los agujeros.
Ramonent6 con una sonrisa: -Esa fue una buena jugada.
Morgan solo sonrid sutilmente.
La puerta del salon se abrid desde afuera, dejando entrar luz roja tenue y el ruido de musica, junto con un hombre que
entr¨¦.
Fui a barra a buscar una bebida y escuch¨¦ a una chica joven preguntando al barman si Morgan estaba en Pcio del Oeste
dijo el hombre mientras cerraba puerta, manteniendo fuera todo ese alboroto.
Pero al levantar vista, sus delicadas cejas y ojos eran incluso mas
desenfrenados que musica.
Luis Rivera. Mas que su apariencia, su caracter y su estilo de hacers cosas eran realmente salvajes.
Tambi¨¦n era el unico entre ellos que no provenia de una familia destacada, pero atin asi era capaz de mezrse en todos los
circulos, siendo mado sefior Rivera por muchos.
Incluso Pcio del Oeste, un conocido club de entretenimiento en ciudad de Sheron, era de su propiedad.
Ramon, curioso, pregunto: -; Qu¨¦ chica joven?
Luis abri¨¦ una bote de cerveza. Siendo de capital, haba con un acento de esa regi¨¦n: -Le ech¨¦ un vistazo, no
conozco. ,Acaso Morgan ha atraido alguna deuda de amor mientras yo no estaba?
Luis habia estado fuera por medio afio, y durante ese tiempo, Morgan ciertamente habia adquirido una deuda amorosa. Ramon,
pensativo, pregunto: Era una chica delicada y tierna? ~Ke?
Luis se rid con desenfado:
~Qu¨¦ chica joven no es delicada y tierna? No todas
sono secretaria Lopez, siempre con esa actitud fria. Esta era bastante
CapÃtulo 107
Cap¨ªtulo 107
joven, con una inocencia desafiante y valiente.
Capitulo 0107
Ram¨¦n se dio cuenta:
Debe ser hija menor de familia Sanchez, no?
Morgan habia contratado a Emiliao secretaria hace un tiempo.
Morgan, concentrado en su juego, respondio:
Ya despedi.
La gente de familia Sanchez era una molestia constante a sus ojos.
Pero Emilia no se daba por vencida y lo buscaba por todas partes. Morgan no tenia tiempo para e.
Hando de secretarias, he vuelto hace unos dias y esta vez no he visto a Lopez a venir a jugar. Antes solia pegarse a Morgan
como un chicle, gno?
Pregunt6 Luis mientras preparaba su taco con polvo antideslizante para jugar una partida con su amigo Morgan.
Ram6on nego con cabeza: La secretaria Lopez renuncio.
Luis se detuvo por un momento: -gRenunci6?
Ramon explico tranqumente: -Su contrato expir¨¦ y no queria seguir. Qu¨¦ podia hacer Morgan? Solo le quedaba deja ir y
vengarse tras bambalinas.
Morgan le debia un favor a Luis. Al verlo molesto, Lu se burl¨¦ con desd¨¦n: -No sabe lo que es bueno.
Morgan cambi¨¦ de angulo y con un golpe limpi¨¦ mesa. Dijo con indiferencia: E volvera y se humira ante mi.
No era primera vez.
Aque vez habia enviado a sucursal de ciudad de Feudad y al final e misma habia venido a ¨¦l, buscando su favor
para regresar.
Solo era cuestion de tiempo.All content is property ? N?velDrama.Org.
Cira ya no tenia esperanzas con respecto a su busqueda de trabajo, pero inesperadamente al dia siguiente recibid una
invitaci¨¦n para una entrevista en su correo electr¨¦nico.
Naturalmente, acepto.
La primera ronda de entrevista fue en linea y al entrevistador le gust6, invitand a oficina para una segunda ronda
presencial.
+15 BONU
La empresa estaba en otra ciudad, a tres horas en tren. Cira lo penso y decidio ir.
En el tren, recibid invitaciones para entrevistas de otras dos empresas. Las conversaciones telefonicas fueron buenas y tambi¨¦n
la invitaron a sus oficinas.
Estas dos empresas no estaban lejos de donde iba, asi que Cira tambi¨¦n acepto.
Comprendi6 por qu¨¦ estas empresas se atrevian a contrata: por su pequefio
tamario.
Con posicion y el estatus de Morgan, era imposible que interactuara con estas pequefias empresas, por lo que su orden de
boicot no les habia llegado.
Probablemente Morgan nunca imagino que e estaria dispuesta a ir a estas pequefias empresas.
Las entrevistas fueron bastante bien, y aunque le dijeron que esperara a que discutieran internamente, Cira se sentia bastante
segura.
Ademas de estas tres, Cira recibid mas invitaciones para entrevistas de otras pequefias empresas. Siempre que considerara
que eran adecuadas, irfa a probar. Cuantas mas opciones, mejor.
En solo una semana, visit6 ocho o nueve lugares. Como todass empresas. estaban fuera de ciudad, no habia vuelto a
ciudad de Sheron durante ese tiempo.
ra no pudo evitarentar: una entrevistadora de ¨¦lite.
Algunas personas son turistas de ¨¦lite, tu eres
Cada vez que se mencionaba el trabajo, Cira maldecia a Morgan. Si no fuera por sus trucos, por qu¨¦ necesitaria e hacer
todo esto?
Aunque Cira fuera una entrevistadora de ¨¦lite, despu¨¦s de una semana, ninguna empresa habia contratado oficialmente.
Durante una breve mada telefonica con ra, Cira tosid un par de veces. ra, preocupada, pregunto: ¡éNo estaras enferma
de cansancio?
De hecho, lo estaba.
Despu¨¦s de dias de viaje y trabajo sin descanso, probablemente habia cogido un resfriado, y Cira tenia algo de tos.
Pero no era tan graveo vez que enferm¨¦6 en el barco. Habia ido a farmacia noche anterior y ya se sentia mucho
mejor.
-4Por qu¨¦ no vuelves y buscas trabajo despu¨¦s de recuperarte? Yo tambi¨¦n he estado atenta por si surge algo adecuado.
Cira guard6 silencio un momento:
Esta bien, volver¨¦ hoy.
De repente entendio por qu¨¦ solo recibia invitaciones para entrevistas y no notificaciones de contratacion.
Probablemente, otra vez era obra de Morgan.
Era un maestro enplicarle vida.
Las empresas no estaban lejos entre si, y e, pensando ya que estoy aqui, gpor qu¨¦ no intentarlo) y aceptabas invitaciones
para entrevistas. Asi, una y otra vez, fue llevada de undo para otro.
Con su urgente necesidad de trabajo, habia sido engafiada por ¨¦l durante una
semana.
El caracter de Cira no era de los que se enojan facilmente, pero despu¨¦s de darse cuenta de todo esto, no pudo evitar
enfadarse.
Cuando se enojaba, tosia, y en medio de una tos dolorosa, finalmente no puda resistirse a mar a Morgan.
Cuando se conect¨¦ mada, empez6 preguntando: -¡éSefior Vega, le parece divertido? No hay necesidad de ir tan lejos. Si
realmente no quiere que viva, por qu¨¦ no me mata directamente?
Morgan pregunto: -Esa noche, ¡étuviste algo con Marcelo?
Cira respir¨¦ hondo. -Si te respondo, gme dejaras en paz?
Morgan se ri¨¦ friamente: -En ese tipo de situacion, gcrees que te creeria si dices que no paso nada, solo para que te deje en
paz?
Cira exm6 irritada: jEntonces para qu¨¦ preguntas!
CapÃtulo 108
Cap¨ªtulo 108
Capitulo 0108
Morgan colg6 el tel¨¦fono directamente.
Cira dej6 su m¨¦vil a undo y, mientras tosia, busc¨¦ un medicamento para aliviar tos. Despu¨¦s de tomarlo, tos se calmo un
poco.
Una vez que se recuper¨¦,pro un boleto y tom6 el tren de alta velocidad de regreso a ciudad de Sher¨¦n.
Al llegar a estacion de ciudad de Sheron y mientras salia, Cira vislumbr6 una figura familiar. Al observar mas de cerca, se
dio cuenta de que era Ke.
Estaban a una distancia media y Ke tambi¨¦n vio.
Aunque Cira llevaba una mascara por tos, sus ojos y su figura hicieron que Ke reconociera.
Ke estaba con una mujer de mediana edad que se parecia a e, probablemente su madre.
Ke no evitd su mirada. Sus ojos,o los de un cervatillo, briban
intensamente, transmitiendo una emocidn indescifrable.N?velD(ram)a.?rg owns this content.
El movil de Cira sono de repente. Al contestar, se encontr¨¦ con una mada de un numero desconocido.
-¡éH, qui¨¦n ha? -preguntd Cira.
-4Es usted familiar de Ana Moreno? Hamos desde el Hospital del Pueblo.
Cira se sobresalt6, respondiendo rapidamente: -jSi, soy yo!
-Recibimos una notificacion de que un corazon donado espatible con Ana Moreno. E puede someterse a cirugia ahora.
Cira se inund6 de alegria: gEn serio? ,Ya tienen un corazon?
-Si, por eso es mejor que traigan a e al hospital mafiana. El coraz6n esta actualmente en Jingcheng, pero pronto sera
tradado a ciudad de Sheron, y e debeenzar los preparativos preoperatorios-.
Cira no dud6 en aceptar: -Bien, llevar¨¦ a mi madre al hospital mafiana.
Despu¨¦s de colgar, felicidad seguia invadi¨¦nd.
Todo el desanimo y oscuridad de estos Ultimos tiempos se disiparon con esta buena noticia.
Cira habia investigado en linea: miles de personas esperaban un corazon cada dia, pero solo aquellos donantes que habjan
firmado un consentimiento para donaci¨¦n de organos podian proporcionar uno tras su fallecimiento idental o natural.
Incluso si habia un corazon disponible, debia serpatible para que cirugia sea viable, lo cual era muy poco probable. Por
eso los m¨¦dicos decian que algunos pacientes murieron sin conseguir un corazon.
El hecho de que lo habian conseguido tan rapido era sin duda una gran fortuna.
Cira m6 inmediatamente a su casa. Su padre tambi¨¦n estaba muy feliz: -Bien, bien, voy a decirle a Ximena y a su esposo,
ellos nos llevaran al hospital mariana. Tu ve directamente al hospital, no necesitas volver al pueblo, no te canses demasiado.
Cira edi6: -Esta bien.
Al salir de estacion, vio a ra esperand y corrid hacia e para abraza: -ra, mi mama ya tiene un coraz6n, puede
operarse.
ra tambi¨¦n se alegr¨¦ mucho y se fueron aer.
Pidieron una o de carne. ra, al ve adelgazada en solo una semana, se preocupaba por e y no dejaba de servirle
comida.
Cira estaba de buen humor y sonrid: Estoy bien, mientras mi madre mejore, todo lo demas puede esperar.
ra, dudando, sugirid: Si realmente no hay otra opcidn... por qu¨¦ no nos humimos ante ¨¦l...?
Si no podian contra Morgan, tal vez humirse una vez mas no fuera tan malo.
* pe vdijo co
Entre el humo de Ia o, Cira sac¨¦ una rebanada de carne de
una voz tan tenueo el vapor: ra, esta vez, no puedo humirme ante ¨¦l.
No podia olvidaro Morgan intent6 deshacerse de e, ni sus pbras hirientes, diciendo que estaba cansado de e, una
mujer usada que no queria.
E no era alguien que dependia de ¨¦l.
El restaurante era famoso en zona por su o de carne de res. hora deer, estaba lleno de clientes, con un bullicio
constante.
En mesa detras de es, un hombre sentado de espaldas a Cira escuch6 su conversaci6n.
Levanto su t¨¦ para beber un sorbo, con una sonrisa picara en susbios.
¨¦No podia humirse?
Morgan habia sido demasiado suave. Inclusos mascotas domesticadas podian volverse desobedientes.
Estaba ansioso por dar una lion a esta mujer desagradecida.
CapÃtulo 109
Cap¨ªtulo 109
Capitulo 0109
Despu¨¦s deerse, Cira y ra regresaron al apartamento.
Mientras Cira preparabas cosas para llevar a su madre al hospital al dia siguiente, ra, sentada en el sofa y navegando en
su m¨¦vil, exm¨¦ emocionada: -;Cira!
Cira mird hacia e: -; Qu¨¦ pasa?
ra, emocionada, dijo: jEncontr¨¦ un trabajo para ti!
Cira, sorprendida, respondio: -,Ah?
ra explic6 con gestos: -Estaba revisando mi Twitter y vi que mi ex jefa publicd una vacante para un puesto de gerente de
departamento. Creo que eres perfecta para el puesto, asi que habl¨¦ con e y le envi¨¦ tu curriculum. jDijo que cumples con los
requisitos!
Cira recordo: -Trabajabas en Grupo Bisen, , verdad? Dejaste el trabajo porque un colega siempre te molestaba.
-Asi es, aunque Grupo Bisen no separa con Grupo Nube Celeste, ,cuantas empresas pueden hacerlo? jGrupo Bisen es
mas que suficiente!
Dijo ra, con los ojos brintes. -Aparte de esa puta colega, todo era genial. No hubiera renunciado si no fuera por e.
Aunque dej¨¦ el trabajo, todavia mantengo contacto con mi ex jefa, jes realmente una buena persona!
Cira sonrid: -Me haces querer aceptar el trabajo-
Cira habia visto a ex jefa de ra una vez. Una noche, Morgan habia mado a un bar para recogerlo. Cuando lleg6, vio a
Luis pasando con una hermosa mujer de aspecto intelectual, que result6 ser ex jefa de ra.N?velDrama.Org exclusive content.
Mas tarde, ra le cont¨¦ que su jefa habia tenido una ruptura amorosa y habia llorado hasta hincharse los ojos. Cira
inmediatamente entendid que habia sido Luis, ese hombre despiadado, quien habia dejado.
-Mi ex jefa quiere invitarnos a cenar esta noche para conocernos -sugirid ra. Vamos, incluso si no es adecuado, ambas
somos mujeres, asi que no hay problema en cenar juntas.
Con todo dicho, Cira acept¨¦ sin pensarlo demasiado: -Esta bien.
Si podia conseguir un trabajo, seria una doble celebraci¨¦n. Tambi¨¦n tendria los medios para el periodo de recuperaci¨¦n de su
madre despu¨¦s de cirugia.
FIS BONUS
Cira tom6 su medicina para tos, se cambid de ropa y se maquilld ligeramente,
Por noche, tomaron un taxi al lugar acordado, Pcio del Oeste,
Tan prontoo entraron en Pcio del Oeste, una mada fue hecha a Morgan.
Luis, encendiendo un cigarrillo y desprendiendo ceniza con el dedo, rid antes de har, su acento sonando despreocupado y
despectivo: Morgan, ven a ver un buen espectaculo deo entrenar perros.
Alentrar en s privada, Cira y ra sintieron que algo no estaba bien.
En s, no solo estaba ex jefa de ra, sino tambi¨¦n un hombre corpulento con una miradasciva al ves.
forzada:
Las dos se miraron, y ra, disimndo su repulsion, dijo con una sonrisa
Lucia, gpor qu¨¦ no nos dijiste que tenias invitados? No queremos molestar, siganiendo y bebiendo, podemos reunirnos
otro dia.
Cuando se dieron vuelta para irse, Lucia rapidamentes detuvo: -Eh, ya que estan aqui, gpor qu¨¦ cambiar el n? Ademas,
el sefior Garcia no es un extrafio, lo invit¨¦ especialmente!
Fue directamente a empujar a Cira:
Grupo Bisen es pequefio, gcdmo puedes
digerir un talentoo el de sefiorita Lopez? Lapafiia del sefior Garcia es diferente, jpor supuesto que sefiorita Lopez
es mas prometedora para ir al sefior Garcia!
-Ven, ven, si¨¦ntate, si¨¦ntate, si¨¦ntate. Presiond a Cira para que se colocara junto al sefior Garcia, y ra queria acercarse, por
lo que Lucia llev6 a si a sudo.
El sefior Garcia sonri¨¦ y saludo: -jSefiorita Lopez!
Cira respondio con una sonrisa tensa: -H, sefior Garcia.
-Habia escuchado que el sefior Vega de Grupo Nube Celeste tenia una secretaria talentosa y hermosa. Resulta ser sefiorita
Lopez. jEs cierto que ver es creer, realmente extraordinaria! Con tanto talento,o pudo el sefior Vega deja ir? -De hecho,
todavia tengo que mejorar mis habilidades en el campo. No sabiamos que ibamos a entrevistarnos con el sefior Garcia, si lo
hubi¨¦ramos. sabido, definitivamente no habriamos querido interrumpir. No queremos molestar mas a usted, asi que nos iremos.
Cira se despidio rapidamente y se levanto para irse, instando a ra a segui.
Las mujeres tenian un sexto sentid
jalgo en esa s les dio una m sensaci¨¦n!
CapÃtulo 110
Cap¨ªtulo 110
Capitulo 0110
Antes de que pudieran llegar a puerta, Lucia les bloqued el camino una vez mas: -Por qu¨¦ siempre tienen tanta prisa por
irse?
Ciara tambi¨¦n se estaba enfadando: 4 Qu¨¦ quieres decir con esto, Lucia?
Lucia fingid inocencia: ¡ª No tengo ninguna intenci¨¦n, solo quiero presentarles un trabajo.
¡ª Estas presentandonos un trabajo o intentas vendernos? ¡ªra pregunt6 con voz fuerte, no podia creer que habia confiado
tanto en e.
Garcia se acerc¨¦ con una copa de vino: 4C¨¦mo pueden har tan feo? j|Esto es acusar a una buena persona injustamente! No,
deben disculparse. jTienen que beber esta copa de vino, si no, hoy no les permitir¨¦ irse!
iFinalmente mostraron su verdadera cara!
Cira y ra se miraron yprendieron que incluso si bebian, no podrian irse, asi que empujaron a Lucia y corrieron hacia
la salida.
iTenian que salir de ese cuarto privado inmediatamente!
Lucia cay¨¦ al suelo, y Garcia grit: ;Atrapes!
Cuando abrieron puerta, jhabia dos guardaespaldas esperando afuera!
Ellos senzaron sobre Cira y ra, quienes no se rindieron sin luchar y empezaron a pelear.
Usaron sus bolsos para golpearles en cara y patearon sus ingles. En un instante, el cuarto privado se convirtid en un caos
total.
Gritaron pidiendo ayuda hacia el exterior: ;jAyuda! jAlguien ayUdenos!
Habia mucha gente afuera, pero solo miraron y luego desviaron mirada,o si tales incidentes fueranunes en ese
lugar y nadie quisiera entrometerse.
Cira empuj¨¦ a uno de los guardaespaldas y corrid, pero cuando se volvi¨¦ para buscar a ra, ise dio cuenta de que no habia
seguido!
iNo habia podido escapar del cuarto privado!
Cira apretd los dientes, saco su tel¨¦fono para mar a policia y corri¨¦ de regreso. La puerta del cuarto privado estaba
cerrada, jpero abrid de una patada!
Y entonces vio a Garcia, de cara gordita, presionando a ra contra el sofa. La ropa de ra ya estaba parcialmente rasgada,
y e gritaba pidiendo ayuda, aAll content is property ? N?velDrama.Org.
Sin pensarlo, Cira agarr¨¦ una bote de vino de mesa y estrell¨¦ en cabeza de Garcia. jPa!
Garcia gritd: ¡ª iAh!
Fue atacado por sorpresa y cay6 al suelo.
Cira se apresuro a revisar a ra, quien tenia varias marcas de golpes en cara y el cabello desordenado, congrimas
borrosas en los ojos.
E tom6 mano de ra: -iVamos!
Pero apenas llegaron a puerta, los dos guardaespaldass bloquearon de nuevo.
Garcia, sosteniendo su cabeza herida, se levanto y maldijo: jPuta! jBien, hoy les mostrar¨¦ qui¨¦n manda aqui!
Ordeno:
jAtrapes y haganles pagar!
Los dos guardaespaldas agarraron a ra y le arrancaron lo que quedaba de su ropa. Cira intento salvar a ra, jpero alguien
le agarr¨¦ el cabello!
En el cuarto privado habia un acuario, y Garcia, con el rostro distorsionado por ira, jempuj¨¦ cabeza de Cira dentro del
acuario!
De repente, el agua llen¨¦ sus ojos, oidos, boca y nariz, y Cira sintid que se asfixiaba.
jEra una asfixia dolorosa!
Atrav¨¦s del agua, todos los sonidos eran borrosos,o si estuviera en otro mundo.
Apesar de esto, todavia podia oir los gritos desgarradores de ra. Cira luchaba desesperadamente, pero era inutil.
Se estaba ahogando, y lleg6 a pensar que esa noche tanto eo ra moririan alli.
De repente, fuerza sobre su cabeza desapareci¨¦, reemzada por el grito de un hombre: -iAh!
iAlguien lo habia pateado y alejado!
Cira finalmente fue salvada y cayo al suelo. Se apoy¨¦ en sus manos, tosiendo desesperadamente.
Todo ante sus ojos era borroso, no podia distinguir si erangrimas o agua del acuario, todo le ardia y le dolia, y apenas podia
abrir los ojos.
Atrav¨¦s de un rayo de luz, vio un par de brintes zapatos de cuero acercandose. a e.
Eran unos zapatos tan familiares...
Y los bajos de unos pantalones tambi¨¦n tan familiares. ..
Cira levant6 cabeza.
En ese momento, se sintido si hubiera vuelto a tres afios atras, bajo una desesperada lluvia. Mir¨¦ hacia arriba y vio a un
hombre con guantes negros, sosteniendo un paraguas negro, distinguido y elegante, mirand
tranqumente pero con frialdad debajo del paraguas, diciendo frase que habia recordado durante mas de mil noches.
E es mia, gqui¨¦n se atreve a toca?
-,Cuantos problemas tienes que causar para poder estar tranqu?
Esas dos frases opuestas se superpusieron, y Cira sintid un agudo zumbido en sus oidos, sacand de su confusion.
No era una alucinaci6n.
jLa persona que llego era Morgan!
CapÃtulo 111
Cap¨ªtulo 111
Capitulo 0111
+15 BONUS
~Por que siempre era asi?
Cada vez que e estaba en su momento mas vergonzoso y desastroso, ¨¦l estaba alli para presenciarlo,o si no pudiera
vivir decentemente fuera de su protion.
Morgan se quit6 casualmente su chaqueta y arroj¨¦ sobre e.
El aroma a madera del perfume del hombre, refinado y costoso, hacia que Cira sintiera que no podia levantar cabeza.
Por suerte, Morgan seguia siendo inalcanzableo siempre, sin prestarle mucha atencion, camin6 hacia Garcia.
Garcia se levanto del suelo, maldiciendo: -;Qui¨¦n es? ; Qu¨¦ hijo de puta se atreve a arruinar mis nes? {Quieren morir... ah!
Luis levant6 el pie y ast6 el cuerpo del hombre que atin intentaba levantarse, con una sonrisa amable y siniestra: Con qui¨¦n
te crees que estas hando
aqui, eh? gJorge Garcia?
Garcia, luchando por levantar cabeza, se nque¨¦ al ver a Luis: -Lu... Sefior
Rivera...
Morgan se acerc¨¦ a Luis y encendio un cigarrillo.
Vestido solo con una camisa nca, metida en sus pantalones, su figura alta y esbeltao un francotirador invertido.
Con una mano en el bolsillo y otra sujetando el cigarrillo, toc¨¦ ligeramente el cigarrillo ys cenizas cayeron sobre cara de
Garcia.
Por supuesto, Garcia lo reconoci¨¦d yenz¨¦ a balbucear atin mas: -Sefior Vega, spor... por qu¨¦ esta aqui usted...?
Luis, con punta de su zapato, golpeo su cara, sonriendo ir¨¦nicamente: -Estas en mi territorio, tocaste a su mujer, gpor qu¨¦ no
iba a estar aqui?
Garcia, palido de miedo, se apresuro a explicar:
jtodo fue Lucia!
jNo, no, no! jSefior Vega! D¨¦jeme explicar. No fue a propdsito. Fue Lucia,
-Acabamos de firmar un trato entre nuestras empresas y le pedi que arrera una chica. E dijo que si iba a jugar, deberia ser
algo especial, que tenia a alguien muy especial para mi, era Lopez... Lopez...
-Dijo que secretaria Lopez ya habia renunciado del Grupo Nube Celeste, que no pertenecia a tu empresa y que tu, Sefior
Vega, habias ordenado su ostracismo, asi que no importaba lo que le hiciera, no habria consecuencias. Me dej¨¦ llevar por
tentacion, jrealmente pens¨¦ que erao e decia! Si hubiera sabido que era tu mujer, jjamas hubiera tocado! jDe verdad!
Morgan pregunto friamente: -.Y Lucia?
Garcia busco fren¨¦ticamente a su alrededor: -Estaba aqui hace un momento...
-Oh, huy6. Lucia huy6. Asi que esto es solo tu pbra contra de nadie, sin pruebas, ,qui¨¦n te creeria? -Luis sonrid
burlonamente, despreocupado, y se dirigid hacia Cira.
Se arrodilld frente a e con una pose despreocupada, -Si no fuera porque Morgan lleg6 a tiempo, sefiorita Lopez habria
manchado su reputaci¨¦n esta noche.
Cira levant6 cabeza,s gotas de agua deslizandose por su rostro hasta el menton y cayendo al suelo.
Mirando cara hermosa y salvaje de Luis tan cerca, despu¨¦s de unos segundos, i Cira levant¨¦ mano y le dio una fuerte
bofetada!
jPa!
La cara de Luis gird con el golpe, y todos los que lo pafiaban miraron escena con extrema sorpresa.
Luismi¨¦ su meji golpeada y sonrid: -~Con qu¨¦ derecho secretaria Lopez se permite talportamiento?
Quizas por el miedo que aun no desaparecia, o quizas por el frio del cuerpo mojado, o tal vez, simplemente por el enojo, el
cuerpo de Cira temba levemente.
-4Fue tu idea que Lucia trajera a Garcia aqui para hacer esto, verdad?
No era una pregunta, jsino una afirmacion!
No era dificil deducirlo.
No tenian ningun conflicto con Lucia, ,por qu¨¦ los traicionaria? ¡éPor qu¨¦ Morgan y Luis llegaron tan oportunamente?
jLa unica explicacion ldgica era esa!
iNo olvid6 que Lucia era exnovia de Luis, y ellos se conocian!N?velD(ram)a.?rg owns this content.
+15 RONUS
Luis mir¨¦ fijamente con su rostro palido y hermoso, sin negarlo, incluso sonriendo: Eres bastante inteligente. Siendo tan
astuta, gcOmo puedes ser tan ingenua en otras cosas? Esto es para ensefiarte que, con el respaldo de Morgan, puedes hacer
lo que quieras en ciudad de Sheron, pero sin ¨¦l, solo serds carne de cafidn. ,Entiendes?
Cira apretd los dientes y su cuerpo tembl6 atin mas, tal vez por ira.
~Carne de cafion?
Si, eso era lo que era.
Pero si no fuera por su trampa, e y su amiga no tendrian que pasar por todo esto. En sus pbras, parecia que e era
Unica culpable.
Morgan frunci¨¦ el cefio y se acerc¨¦, golpeando a Luis en el hombro para hacerlo a undo.
Luis se froto cara donde habia sido golpeado. Habia pasado de ser un simple maton a posici¨¦n en que estaba hoy.
Habia recibido muchos golpes, algunos cien veces mas duros que este, pero nunca habia recibido una bofetada de una mujer.
Mir¨¦ a Cira por un momento.
E llevaba un vestido ligero y ro que se habia mojado en el pecho, volvi¨¦ndose algo transparente y dejando entrever.
Luis se detuvo por un momento, luego desvi¨¦ mirada y se fue a undo a encender un cigarrillo, intentando calmarse.
Pens6 distraidamente que, para alguien que usualmente parecia tan fria, tenia un buen cuerpo...
Luis se rid entre dientes y luego desech¨¦ el pensamiento. Por muy buena que fuera, pertenecia a Morgan, qu¨¦ mas daba?
CapÃtulo 113
Cap¨ªtulo 113
Capitulo 0113
Sin alternativa, Cira m6 a Miguel, informandole de su ubicaci6n. EI dijo que estaba cerca y llegaria en cinco minutos.
Pronto, el coche de Miguel se detuvo frente a es. ra corri¨¦ hacia sus brazos, sollozando, y se llevaron.
El estado de Cira tampoco era bueno, tambaleante e incapaz de sostenerse hasta llegar a casa, asi que decidio dirigirse al hotel
frente a Pcio del Oeste.
Mientras registraba su entrada en recepci¨¦n, una camara enfocd desde un rinc¨¦n y, con un clic, tom6 una foto mas de e.
Cira, sin siquiera desmaquirse 0 asearse, simplemente se derrumb¨¦ en cama.
Despu¨¦s de un fracaso tras otro en busqueda de empleo, enfermedad grave de su madre, ys acusaciones de Morgan,
estaba exhausta, tanto fisicao emocionalmente.
Queria dormir un poco, pero el suefio no llegaba. Su corazon pesaba, palpitando inquieto,o presintiendo que algo malo
estaba por suceder.
Se esforz6 por calmarse, pensando en cirugia de su madre al dia siguiente; necesitaba descansar.
Finalmente consigui¨¦ dormirse, pero apenas habia cerrado los ojos cuando el sonido estridente del tel¨¦fono desperto.
Se levant¨¦ de un salto, mareada por baja presion sanguinea, su vista oscureci¨¦ndose momentaneamente.All content is property ? N?velDrama.Org.
Atientas encontr¨¦ su tel¨¦fono en alfombra aldo de cama.
Era su padre quien maba.
Inmediatamente contesto: -;Papa? , Qu¨¦ pasa?
El padre llorando, gritaba: jCira! ;Ya llegamos al hospital, pero nos mandaron de vuelta, dicen que el corazon ya no esta, que no
pueden hacer operacion! ; Cira! gQu¨¦ hacemos?
Cira se sinti¨¦ aturdida, sin recordar si siquiera respondio a su padre antes de colgar. Solo tenia una idea en mente: ir al hospital,
jrapido!
Se levantd rapidamente, sus piernas cediendo un momento, cayendo de rodis sobre alfombra. Se levant6 apoyandose en
la pared y salid corriendo.
+15 BONUS
Abajo tom¨¦ un taxi al Hospital del Pueblo, instandole al conductor a darse prisa.
Al llegar, su padre ya estaba causando un alboroto en puerta del consultorio m¨¦dico.
Sostenia un cuchillo de frutas, amenazando a una enfermera joven, gritando hist¨¦ricamente: -jAyer ustedes nos dijeron que
vini¨¦ramos para cirugia! ;Y .hoy no hay coraz¨¦n! jSeguro que los m¨¦dicos aceptaron sobornos y se lo dieron at
otra persona! jSinvergiienzas sin ¨¦tica m¨¦dica! j;Si mi esposa muere, ustedes. seran los asesinos!
El m¨¦dico tratante intentaba calmarlo: -Sefior Lopez,o le hemos explicado, taforma asigna los ¨¦rganos segtn
gravedad del paciente. Ana Moreno podria vivir mas de seis meses, mientras que el otro paciente solo tiene una semana. Por
eso se le dio prioridad al otro paciente. No es decisi¨¦n de los m¨¦dicos, sino de taforma, jy nadie puede intervenir en ello!
Pero el padre de Lopez, incapaz de entender o aceptar explicaci¨¦n, temba con el cuchillo en mano, yastimando
ligeramente a enfermera: importa! ;Devu¨¦lvanos el corazon!
Cira lleg6 al hospital casi al mismo tiempo que policia.
jNo me
Al ver escena, se quedo paralizada, con mente en nco, sdlo pensando que todo estaba perdido.
Los policias, con escudos antidisturbios, se abrian paso entre multitud. Lopez estaba del otrodo del escudo, observando a
su padre ahora apuntado por los policias. Grit: -j;Papa!
El padre de Lopez se gird, sus ojos enrojecidos: -Cira, gqu¨¦ hacemos, qu¨¦ hacemos...?
Cira no sabia qu¨¦ hacer. El coraz6n no estaba, el escandalo en el hospital, toma de rehenes, lesiones... su padre podria ira
prision... gQu¨¦ podia hacer por su madre, por su padre, por e misma?
CapÃtulo 114
Cap¨ªtulo 114
Capitulo 0114
Cira apret¨¦ los dedos tan fuerte que sus ufias casi se varon en su palma, causandole dolor. Con calma, le grit¨¦ a su padre: -
Papa, suelta el cuchillo. Su¨¦ltalo.
Su padre, viendo presencia policial, palido y tembloroso, balbuce¨¦: Yo... yo... no s¨¦ qu¨¦ me pas6, Cira, no fue intencional, no
s¨¦ c¨¦mo llego a esto....
-4De donde sali¨¦ el cuchillo? ¡ªCira trago saliva.
-Estabamos esperando en el pasillo mucho tiempo, el m¨¦dico no venia, y quise pr una manzana para tu madre. Entonces,
enfermera nos dijo que no se podia hacer cirugia, que no habia corazon. No explicaron bien, y yo me alter¨¦...
Cira suaviz6 su voz: Deja el cuchillo, suelta a persona, d¨¦jame a mi el resto.
Su padre asintio repetidamente.
Muy confundido sin saber qu¨¦ hacer, temblorosamente retir¨¦ el cuchillo del
cuello de enfermera.
La enfermera corrid lejos inmediatamente, y los policias se abnzaron, reduciendo a su padre al suelo. Cira cerr¨¦ los ojos,
desviando mirada, incapaz de soportar vista.
Los policias rapidamente esposaron a su padre y se lo llevaron. Cira intent6 seguirlos, pero un policia detuvo: -,Eres
familiar?
Cira, con losbios apretados, asintio:
-Bien, ven con nosotros.
Fue llevada en otro coche de policia a estacion.
Pero no pudo ver a su padre. En cambio, tuvo una conversacion con los policias a cargo del caso.
Manteniendo supostura tras el caos inicial, Cira respondi¨¦ sinceramente a todass preguntas y luego dijo:
-Mi padre no es una m persona, no intent causar problemas a propdsito. Estaba preocupado por mi madre, actu¨¦
impulsivamente y, al no entenders explicaciones del m¨¦dico por su bajo nivel educativo, malinterpret¨¦ situaci¨¦n. Puedo
compensar a enfermera lesionada y al hospital.N?velDrama.Org exclusive content.
La policia asinti¨¦: Hemos escuchado situacion de parte del hospital. Aunque Julian Lopez pueda tener razones
comprensibles, debes saber que alterar el
enfrentar de tres a siete afios de prision.
Cira, luchando por mantenerpostura, pregunto: -;No hay absolutamente ninguna otra opci¨¦n?
-Consigue un buen abogado-sugiri¨¦ policia. Eso podria ayudarte bastante.
Despu¨¦s de salir de estacion de policia, bajo el sol del mediodia, Cira se qued6 de pie un momento, sintiendoo si toda
humedad de su cuerpo se evaporara.
Saco su tel¨¦fono y marc¨¦ un numero.
La primera mada no fue respondida.
Intento una segunda vez y finalmente, justo antes de que terminara el tono de mada, fue atendida.
La voz fria y distante de Morgan son6 al otrodo: Estoy en una reunion, solo tienes tres minutos.
Cira fue directa: -Lo del coraz¨¦n de mi madre fue tu obra?
-4 Qu¨¦ coraz6n? -preguntd Morgan.
-El trasnte que mi madre iba a recibir, y de repente se lo asignaron a otro. ¡é Interviniste tu?
Morgan se burl: -g Tienes pruebas?
Pruebas?
jMorgan nunca dejaria cabos sueltos para que otros los atraparan!
bes
Cira dijo pbra por pbra: que mi madre tiene una enfermedad cardiaca, no trates de negarlo. jLo recuerdo muy ramente!
El dia que me pediste que volviera a trabajar, dijiste: ?Pens¨¦ que, dado el estado actual de tu madre, necesitas urgentemente
un trabajo que sea altamente estable y bien. remunerado.>>
Asi que ¨¦l definitivamente sabia que su madre tenia una enfermedad cardiaca, y ahora que su madre habia perdido su coraz6n,
le era dificil creer que fuera solo una coincidencia.
Morgan incluso admiti¨¦: Lo s¨¦, esas fueron mis pbras. gY entonces?
-jEntonces tomaste el corazon de mi madre para ensefiarme una li¨¦n!
+15 BONUS
sabes que a mi madre solo le quedan seis meses de vida? Sin ese corazon, si no encontramos un donante en seis meses, je
morira! jEstas asesinando!
El tono de Morgan era obviamente impaciente: -;Crees que estoy ocioso, mirando a esos padres tuyos todo el dia?
-,Entonces c¨¦mo sabias que mi madre estaba enferma?
Si tienes un problema, busca soluci¨¦n por ti mismo. Nadie tiene obligaci¨¦n de responder tus preguntas -Morgan colg¨¦ el
tel¨¦fono.
Estaba fuera de s de conferencias, se afloj¨¦ corbata con una expresion fria y luego regreso a s: -Continuemos con
la reunion.
Los ejecutivos intercambiaron miradas, era primera vez que veian a Morgan atendiendo una mada personal durante una
reunion...
+
CapÃtulo 115
Cap¨ªtulo 115
Capitulo 0115
La reunion termino una hora despu¨¦s, y Morgan regres¨¦ a su oficina.
El secretario Ortega fue primera en informarle: -Sefior Vega, cirugia del padre de sefiorita Ke Molina ya esta en curso,
atin no ha terminado. Cualquier novedad, el hospital me contactara inmediatamente.Original from N?velDrama.Org.
Morgan frunci¨¦ ligeramente el cefio y respondio: Investiga qu¨¦ le sucedi¨¦ al
Cira.
Entendido.
Ortega se qued6 sorprendida por un momento antes de asentir:
Despu¨¦s de dejar estacion de policia, Cira regresd a Fuenteserena.
Cuando ocurrio el incidente, su cufiado tom¨¦ una decision rapida y llevo a Ana a un lugar seguro para evitar que viera escena
y se agitara, lo que podria agravar su condici6n.
Cira entr¨¦ a casa y Ximena le pregunt¨¦ ansiosamente: -;Cdmo esta papa?
Fue detenido.
Ximena se derrumb6 en una si: -~Eso significa... que ira a prision?
Cira asintio: -Es incierto.
Ximena se mordi¨¦ elbio y golpeo su rodi con frustracion: {Es mi culpa! jS¨¦ que papa se altera facilmente, y atin asi no lo
cuid¨¦ bien!
-No te culpes, no es tu responsabilidad. Me encargar¨¦ de lo de papa, buscar¨¦ un abogado. Deberia haber una soluci¨¦n¡ªCira
sirvid un vaso de agua y bebid. -; C¨¦mo esta mama?
Ximena sefial¨¦ hacia habitaci¨¦n: Esta ansiosa, pero afortunadamente no ha empeorado. Esta acostada alli.
Cira entr¨¦ a ver a su madre.
Ana se ilumin6o al ve, intentando levantarse: -Cira, tu papa...
Cira ayud6 a recostarse de nuevo:
Me ocupar¨¦ de lo de papa, confia en mi.
Les dije que no volvieran, que no
Lagrimas cayeron de los ojos de Ana:
contactaran con familia. Los problemas de familia son demasiados, siempre
te retrasan, te arrastran hacia atras.
No necesitamos har de eso ahora, todo tiene soluci¨¦n -Cira hizo una pausa, su voz se suaviz6.
Si algo no tiene soluci¨¦n, y seetieron errores, los enfrentaremos. Cuando salga, seguiremos siendo una familia.
Ana expres¨¦ su dolor: Todo es mi culpa, deberia haberme ido cuando me diagnosticaron esta enfermedad, asi no habria sido
una carga para ustedes.
Cira sintid una punzada en su corazon.
-Mama, no pienses en eso. Sabes cuantos problemas tenemos en casa, no puedes darte por vencida. La muerte no soluciona
nada, jsolo nos dejaria. viviendo en sombra para siempre!
Ana murmur:
No lo har¨¦, no pensar¨¦ en eso, no te causar¨¦ mas problemas.
Cira tom mano de su madre, sinti¨¦ndose abrumada por sus emociones.
Record6 una conversacion con su padre: -Dijiste que habian ahorrado diez mil, ¡éo lo hicieron? ¡éTienen trabajo?
Su padre solia tener una pequefia tienda, pero despu¨¦s de vende debido as deudas, ya no tenian medios de subsistencia.
Ambos eran mayores y sin habilidades especiales. En teoria, deberian depender del apoyo de sus hijos.
Sin embargo, observo que casa de Ximena y su cufiado tenia un nivel de vida promedio y no podria mantener a sus padres.
Pero su hogar atin parecia bastante bien equipado y no demasiado pobre. gEntonces,o habian sobrevivido todos estos
afios?
Su madre le respondid: -Trabajamos empaquetando en fabrica de pastelito. Son famosos aqui en Fuenteserena. Al principio,
solo preguntamos por curiosidad si estaban contratando, y sorprendentemente, tanto tu padreo yo fuimos contratados. Es
raro, considerando nuestra edad y falta de experiencia previa en fabricas.
E tocd su pecho: -Fue en uno de los chequeos m¨¦dicos semestrales de fabrica donde descubrieron mi enfermedad
cardiaca.-
Cira no pregunt¨¦ mas: -Descansa un poco, ir¨¦ a consultar con algunos amigos sobre el caso de papa.
-Esta bien, esta bien.
Ana, agotada y enferma, aunque preocupada, finalmente se durmio.
Cira salid y se sentd en un pequefio banco frente a puerta.
E lo entendid.
El trabajo de sus padres probablemente fue arredo por Morgan.
El habia dicho antes que, si e lo seguia, ¨¦! se encargaria de sus padres.
¡ªPens6 que solo significaba cuidar de sus deudas, dandoles quinientos mil para
resolverlo, pero result6 que tambi¨¦n les habia conseguido un trabajo para sobrevivir.
Probablemente, debido a este arreglo, cuando su madre fue diagnosticada con una enfermedad cardiaca, fabrica inform¨¦ a
Morgan.
Morgan le habia dicho que encontrara respuesta por si misma, y ahora lo habia hecho.
Pero Cira atin no sabia si p¨¦rdida del corazon de su madre habia sido una interferencia de ¨¦l.
...Esperaba que no fuera asi.
...Esperaba que ¨¦l no fuera tan malvado. T
CapÃtulo 116
Cap¨ªtulo 116
Capitulo 0116
+15 BONUS
Despu¨¦s de organizar sus emociones, Cira consult6 en Whatsapp a algunos amigos locales de ciudad de Sher6n,
preguntando si conocian algun bufete de abogados rendable.
Afortunadamente, habia cultivado buenas rciones a lorgo de los afios, y algunos amigos estaban dispuestos a ayuda
dentro de sus posibilidades.
Uno de ellos le rend6 el bufete de abogados Las Estres: -Isabel Martinez, una abogada muy capaz. Ha tenido muy
pocas derrotas tanto en casos criminaleso civiles. Y semana pasada, manej¨¦ un caso de agresion rcionado con
disturbios en un hospital, logrando minima sentencia posible para el acusado.
Cira agradecio y dijo que iria a visita al dia siguiente.
Esa noche paso en su antigua casa, durmiendo en su cama de siempre, con un retrato familiar junto a e.
Ahora, solo quedaban e y su enferma madre en casa.
Paso una noche inquieta y al dia siguiente, Ximena vino a hacerse cargo de Ana.
Antes de salir, Cira le pidid a Ximena que cuidara bien a Ana, especialmente despu¨¦s de que mencionara idea del suicidio.
Estaba preocupada de que su madre pudiera tomar una decisi¨¦n desesperada en estos tiempos dificiles.
Ximena asegur6 que no se separaria de sudo.
Cira tom6 un taxi al bufete de abogados.
Como un amigo habia avisado de su llegada, fue recibida y llevada al despacho de Isabel.
-lsabel esta en s de reuniones con un cliente, espere un momento por favor, le traer¨¦ un vaso de agua.
-No se preocupe, gracias.
No tuvo que esperar mucho, apenas quince minutos, y una mujer entro.
Era joven, de unos treinta afios, vestida con un traje sastre azul oscuro y el cabello recogido en una c de caballo baja.
Apesar de su aspecto profesional, su belleza delicada y un distintivo lunar bajo su ojo maban atenci¨¦n.
E era muy bonita, del tipo de belleza intelectual.
12
Cira se puso de pie y dijo: gEs usted abogada Isabel Martinez? Soy Cira Lopez, vengo rendada por Lydia.
+15 BONUS
Isabel le estrech¨¦ mano brevemente y luego hizo un gesto para que se sentara:
Si, soy Isabel. He escuchado una idea general de situacion de sefiorita Lopez de parte de Lydia, pero atin no conozco los
detalles. Por favor, expliqueme mas detadamente.
E fue directa al punto, y Cira, sin rodeos, rt¨¦ todo el asunto.
Isabel no mostr¨¦ mucha rei¨¦n durante toda conversaci6n, apenas asintiendo ligeramente para mostrar que estaba
escuchando, hasta que Cira termino, entonces e respondid.
-En cuanto a sentencia del juez, ademas de referirse a los estatutos, tambi¨¦n se considerara situacion real. Su padre es
considerado digno de simpatia; si usted tambi¨¦n puede obtener el perdon de enfermera afectada y del hospital, presentando
cartas de clemencia, eso podria influir significativamente para que el juez sea mas indulgente.
Cira fruncio el cefio: Qu¨¦ tan leve puede ser sentencia?
Detencion. Pero si sera de tres o seis meses, eso lo decidira el juez¡ªdijo Isabel. No se preocupe, definitivamente le ayudar¨¦ con
este caso.
Aunque Isabel habl6¨¦ poco y no mostr¨¦ empatia, Cira se sinti¨¦ tranquilizada por sus pbras.N?velDrama.Org exclusive content.
E suspiro aliviada y dijo sinceramente: -Gracias, abogada Martinez.
Isabel le paso un vaso de agua: -No tiene por qu¨¦, no eso si no le cobrara
los honorarios.
Cira simplemente tom6 el vaso y agradeci6.
Isabel dedujo de su rei¨¦n que su broma no le habia parecido divertida.
Bueno, e realmente no sabiao ser ingeniosa.
Isabel volvid a su modo normal de recibir a los invitados y se levanto: -La
pario.
Las dos salieron de oficina y llegaron a recepcion del bufete de abogados, y por casualidad, vieron a Enrique.
+15 BONUS
Capitulo 0117
CapÃtulo 117
Cap¨ªtulo 117
Capitulo 0117
Secretaria Lopez Enrique levant6 una ceja, su primera rei¨¦n fue pensar que Cira habia sido obstaculizada en su trabajo por
Morgan y por eso queria demandarle, y se rid al instante.
~ Qu¨¦ tan grave puede ser? Los problemas entre esposos se resuelven en cama. Vuelve y baja cabeza ante Morgan, cede
un poco, gqu¨¦ problema hay que no puedas superar, es realmente necesario esto?
Cira no queria saber nada de Morgan en este momento, y despu¨¦s de despedirse de Isabel, se fue directamente.
Isabel, sin desviar mirada, se gird.
Enrique agarro mano de Isabel, sonriendo friamente: - Tu marido ha llegado y ni siquiera saludas?
Isabel, al oir ese titulo, se detuvo un momento antes de decir: -Tengo trabajo pendiente y otro cliente esperando.
Enrique solt¨¦ y dijo de manera despreocupada: -Esta bien, estas ocupada. Hamos cuando termines.
Sin embargo, cuando Isabel termino de ver al cliente y lo pajio a salir, vio a Enrique apoyado en mesa, chando
animadamente en recepcidn del bufete. Al parecer, hizo que chica de recepci¨¦n se sonrojara.
Isabel mo con indiferencia: -Enrique, entra.
Enrique miro y dijo: -Ah, ro, tia.
Luego siguid adentro.
Las dos recepcionistas se sorprendieron y se acercaron una a otra: -, El es el sobrino de Isabel?
Lo que no sabian era que una vez dentro de oficina, el supuesto sobrino. empujo a su tia contra puerta y beso
salvajemente.
Nunca fue tierno, su lengua salvaje y desenfrenada, Isabel se sinti¨¦ ioda y trat6 de empujarlo: Mi maquije se corrid.
Enrique, pegado a e, dijo: -; Donde se corrid? Eh? Ademas, te estoy
ahorrandopizbial.
Era habil, un veterano en juegos amorosos, sus ticas rapidamente desarmaron a Isabel.N?velD(ram)a.?rg owns this content.
Pero al pensar eno habia adquirido esas habilidades, Isabel apretd losbios, insistiendo en empujarlo.
Enrique no disfrutaba del rechazo, asi que se aburrid rapidamente y solt6, sentandose en el sofa y tomando el vaso de e
para beber.
Isabel se arregl¨¦ ropa y calm¨¦ su respiracion antes de preguntar con voz serena: ¡ªzHas venido al bufete por algo en
particr?
Enrique, cons piernas abiertas y recostado en el sofa, con una actitud despreocupada y un aire de masculinidad agresiva,
dijo: Como que no vas a probar el vestido de novia? Mi madre me mo preguntando si tenias alguna queja, me dijo que me
asegurara de cuidarte bien.
La pbra (cuidarte dijo con un tono burl¨¦n.
-Tia, 4no te cuido lo suficiente? Siempre estoy listo para ti, qu¨¦ mas podrias querer?
Isabel, impasible, tom el vaso y lov¨¦ en el fregadero.
Enrique observo friamente: -;No has disfrutado bastante con mis cosas?
Isabel ignor¨¦ sus ultimas pbras y simplemente dijo: -No tengo quejas, el vestido ya fue medido, ys dimensiones no tendran
errores. Ademas, ya meuniqu¨¦ en linea con el disefiador del vestido, no hay problemas. Ademas, el estudio Afios es una
marca conocida en industria, confiable en todos los aspectos, no hay necesidad de probarlo repetidamente, estoy muy
ocupada.
Enrique sonri¨¦ sarcasticamente:
Se nota que
Se nota que estas ocupada.
Isabel, al final, puso el vaso en el esterilizador, se secds manos con una toa de papel y lo mir¨¦: Asi que, si no es necesario,
no vengas al bufete a buscarme. Loan Lo que mas detestaba Enrique era su actitud. Siendo cinco afios mayor que ¨¦l, siempre
tan seria y madura.
El sonri¨¦: -Entendido, tia, me voy.
Isabel asintid:
Cierra puerta al salir.
Enrique llego a puerta, se gird sonriendo: Tia, no importa cuan ocupada est¨¦s, cuida de ti misma. Duerme bien, no te
expongas tanto alputador, hazte mas tratamientos de belleza. Ya no eres una joven, y si hay una gran. diferencia de edad
entre nosotros el dia de boda, seria motivo de bu.
Isabel, sin expresion, lo vio cerrar puerta y marcharse.
El perfil de Isabel se reflejaba en ventana, y ese reflejo era tambi¨¦n hermoso.
CapÃtulo 118
Cap¨ªtulo 118
Capitulo 0118
Enrique sali¨¦ de oficina de abogados, se subid a su coche deportivo y m¨¦ a Morgan
-Morgan, adivina a qui¨¦n me encontr¨¦ en el lugar de Isabel.
-gHmm?
-Cira Lopez¡ªEnrique se rid al pensar en ello. No s¨¦ qu¨¦ estaria consultando con Isabel, gsera que nea demandarte por
obstruirle encontrar trabajo? Quiz¨¦s se haya desesperado.
Morgan se recost¨¦ en su si, sosteniendo su frente con una mano, con los ojos ligeramente cerrados.
Enrique continuo: -Si hubiera buscado a cualquier otro abogado, no seria gran cosa, pero eligid a Isabel, e es dificil de tratar.
Morgan solo respondi¨¦ con un oh.Original from N?velDrama.Org.
Enrique sonri¨¦ despreocupadamente: por dificil que sea, te ayudar¨¦.
Pero qui¨¦n nos manda a ser hermanos,
Morgan cambi¨¦ de tema: -, Cuando es tu boda?
-Mi madre, temiendo ques cosas sepliquen, fij6 para el quinto dia del proximo mes. Originalmente queria que fueras
mi padrino, pero e dice que has estado soltero durante tantos afios, que seria de m suerte, asi que deberia escoger a
Ram¨¦n.
Enrique reflexiono: -Todos saben
Todos saben que Ramon y su novia han estado juntos.
desde secundaria, un amor de diez afios, son un modelo a seguir.
Despu¨¦s de char un rato mas, colgaron. Morgan, pensando en lo que habia descubierto Maria, y sumandolo a lo dicho por
Enrique, tom6s ves del coche y sali¨¦ de empresa.
Cira salid de oficina de abogados y fue al centroercial aprar frutas y suplementos nutricionales, y al llegar a base
del hospital,pro tambi¨¦n un ramo de flores.
Primero fue al mostrador de servicios para preguntar en qu¨¦ habitacion estaba enfermera que habia sido herida el dia
anterior.
La enfermera del mostrador reconoci¨¦ de inmediato:
Usted es familiar de esa
+15 BONUS
Cira se detuvo un momento y luego dijo: Quisiera disculparme personalmente con enfermera Alicia Barrera, gpodria decirme
en qu¨¦ habitaci¨¦n esta?
¨¦Qui¨¦n sabe si vienes a disculparte 0 a qu¨¦? De todas maneras, no te vamos a decir donde esta Alicia, jmejor vete!
Cira pens un momento, suponiendo que Alicia, con una herida en el cuello, estaria probablemente en cirugia general.
Se dirigid por su cuenta al departamento de hospitalizacion de cirugia general y. efectivamente, encontr¨¦ a enfermera Alicia
en una habitaci¨¦n VIP.
Tenia el cuello vendado y lucia palida, su madre estaba alimentando.
Cira se mordid elbio, entrando cons cosas en mano: -H, Alicia.
Alicia y su madre levantaron vista.
Cira, sinceramente, dijo: Vine a verte, lo siento mucho. Mi padre ayer actud impulsivamente y te hirid. Quiero disculparme en su
nombre. Esto es un pequefio gesto de mi parte, y me har¨¦ cargo de todos tus gastos m¨¦dicos futuros. Lo siento
mucho.
Antes de que Alicia pudiera responder, su madre se enfureci¨¦: -jSis disculpas. sirvieran, para qu¨¦ necesitariamos policias!
j1U padre casi le corta garganta a mi hija ayer! jE casi muere!
Cira sinceramente dijo: -Si, reconozco que el error esta de nuestrodo. Solo espero que Alicia pueda recuperarse bien. Mi
padre realmente no lo hizo a proposito, se alterd¨¦ por situaci¨¦n de mi madre y por eso...
jNo termino de har cuando madre de Alicia le arroj¨¦ el contenido de un vaso en cara!
Cira cerr¨¦ los ojos por instinto, mientras escuchaba los gritos de madre: -jMi hija solo es una enfermera! jLo que sea que
tengas contra el hospital es tu asunto, pero por qu¨¦ mi hija tiene que sufrirs consecuencias! ¡éPiensas que vamos a
perdonarlo? jSigue sofiando yrgate! jLleva tus cosas yrgate!
Elevo su mano para abofetea, pero Cira no se movid.
Sin embargo, justo antes de que mano golpeara su rostro, un hombre detuvo.
Su voz era suave pero/firme: No esta bien que su padre hayastimado a alguien, pero tu golpeand no es apropiado
tampoco.
Cira levant¨¦ vista.
La cadena de gafas de Marcelo reflejaba luz del techo del hospital, deslumbrand.
-jLargate! {Todos fuera! |Definitivamente no aceptaremos ningUn acuerdo! ; Queremos que ¨¦l vaya a prision!
La madre de Alicia empujo a Cira fuera de habitaci6n, tirando sus cosas. tambi¨¦n, y cerr¨¦ puerta con un portazo.
Cira suspir6.
Marcelo saco un pafiuelo de su bolsillo y le limpi¨¦ el agua del rostro.
E no llevaba maquije, su piel estaba limpia, pero palida.
Cira lo mir¨¦: -~C¨¦mo es que el profesor Sanchez esta aqui?
-Vi el video en inte, te captaron, asi que supuse que vendrias al hospital hoy, y vine a ver.
En estos tiempos, cualquiera puede hacer una denuncia. La situaci¨¦n del padre de Cirao causante de disturbios en el
hospital ya se habia difundido en
taformas de video y alcanzados tendencias locales, asi que no era extrafio. que Marcelo lo supiera.
Cira tom6 el pariuelo y apart¨¦ su cabello himedo detras de su oreja.
Marcelo not¨¦ entonces una pequefia marca roja debajo de su ldbulo. Algo inesperadamente encantador.
CapÃtulo 119
Cap¨ªtulo 119
Capitulo 0119
Marcelo se apart¨¦ de mirada y se agacho para recogers frutas caidas, devolvi¨¦nds al cesto.
Cira tambi¨¦n se agacho a ayudar, reorganizando cesta de frutas. Decidi¨¦ dejas en puerta de Alicia, dici¨¦ndole a
enfermera que eran para e.
Recibis 0 no era decision de enfermera, pero hacer oferta era su responsabilidad.
Cira y Marcelo abandonaron el departamento de hospitalizacion juntos. En el ascensor, Marcelo mir¨¦ con ojos bajos y le dijo:
No te enojes.
Cira sonrid: No estoy enojada. E me atac¨¦ porque mi padre hiri¨¦ a su hija. Entiendo que duele ver a su propia hija herida. Si
yo hubiera sido herida, mis padres tambi¨¦n habrian reionado asi.
Por eso, entendiendo el dolor de los demas, no podia ignorar a su padre.
Marcelo le sugirid con calma:
Creo que ahora lo mejor seria no ir a verlos.
-Definitivamente debo verlos, necesito ganarme su perd¨¦n para que mi padre pueda tener una redi6¨¦n de su condena dijo e
mientras el elevador llegaba al primer piso, y ambos caminarondo ado al salir del mismo.
Cira susurr¨¦: -S¨¦ que no sera facil, todos tenemos corazon. Si hago varias visitas y muestro sinceridad, deberia poder
apaciguarlos. Si logro que se calmen y est¨¦n dispuestos a sentarse a discutir sobrepensaci6n, todo sera mas facil.-
Marcelo frunci¨¦ ligeramente el cefio, anticipando cuanta mas humicion tendria que soportar e; mir¨¦ con cierta pena y
pregunto: -;Y ahora qu¨¦ vas a hacer?
-Voy a ver a dirion del hospital, a buscar el perdon por parte del hospital.
Marcelo respondio: -En estos tiempos sensibles, no te recibiran.
Cira asintio: -Lo s¨¦, pero un amigo conoce a administracion del hospital, puede arrer una reuni¨¦n. Primero voy a tantear el
terreno.
Se encontraron en puerta trasera del hospital.
Marcelo vigba.
El lider mir6 a su alrededor, asegurandose de que nadie mas estuviera cerca, y luego dijo en voz baja: -Esta perturbacion en el
hospital ya ha generado opinion publica en linea, los lideres estan monitoreando diri¨¦n que toma, ahora es
Lo que significaba que, si opinion publica tendiera a que aunque habia altercados en el hospital, habia razones
comprensibles, estarian dispuestos a no perseguirlo. Pero si opinion publica se inclinara por una dura sancidn que era
necesaria para calmar ira del publico, entonces perseguirian responsabilidad.
¨¦No podrias llevarme a ver a otros lideres? Quiero
Cira mordi¨¦ subio inferior: intentarlo.
-Es demasiado sensible ahora, no se puede. Incluso venir a verte es arriesgado para mi. Si alguien me ve, diran que recibi
beneficios de ti.
Cira no lo presiono y agradecio al lider, quien se fue rapidamente.
E se acerco a Marcelo, forzando una broma: -Un distinguido profesor
universitario vigndo para mi, es un honor.
Desde que se separaron en el barco hasta ahora, apenas habia pasado una semana y Cira habia adelgazado notablemente,
con ojeras evidentes, ramente sin haber descansado bien.
Marcelo, siempre sereno y profesor universitario, podria parecer una persona muypasiva, pero rara vez se preocupaba
verdaderamente por algo.
Sin embargo, en este momento, sentia pena por Cira.
Dijo suavemente: El Hospital del Pueblo tambi¨¦n tiene otro nombre, Hospital Afiliado al Departamento de Medicina de
Universidad de Sher¨¦n.
Cira parpades: -,Ah?
-Aunque no ensefio medicina, puedo preguntar a mis colegas, quizas tambi¨¦n pueda encontrar algunas conexiones¡ªMarcelo
queria ayuda, para que no tuviera que trabajar tan duro.
Su familia dependia de e, gpero en qui¨¦n podia confiar e?
Con garganta apretada, Cira dijo: -Profesor Sanchez, de verdad, gracias.
Marcelo dud¨¦ un momento antes de levantar mano y acariciar su cabello: -No te quedes mas en el hospital,s enfermeras te
miran con desd¨¦n, gqu¨¦ pasa si alguien realmente te ataca?
Cira sonri¨¦ con incredulidad: -;Como podria pasar eso?
-Ademas, parece que va a llover, d¨¦jame llevarte a casa.
Cira asintio ligeramente: -Esta bien.
Salieron del hospital juntos y, por casualidad, se encontraron con Ke en el pasillo.
Ke caminaba con una enfermera, sin nadie mas en el pasillo, imposible de evitar.
Por supuesto, Cira tampoco necesitaba evita, pasando junto a e sin desviar mirada.
Al cruzarse, Ke mo: -Cira.
Cira no respondid.
Ya habian roto toda formalidad, no habia necesidad de manteners apariencias.
Ke mir¨¦ hacia atras para ver a Cira y Marcelo girando en el pasillo.
La enfermera que estaba a sudo pregunto: -¡éConoces a e, sefiorita Molina?
-Algo asi.
La enfermeraento: -Entonces tal vez no sepas, e es familiar del altercado en el hospital del que hemos estado
hando todo el dia.
Ke parpadeo sorprendida.
No esperaba que fuera Cira.
La lluvia de octubre en ciudad de Sheron llega sin aviso.
Habia nubes oscuras y en el tiempo que tomaron de caminar desde el pasillo a entrada del hospital, Iluvia ya habia
comenzado a caer suavemente,
oscureciendo el cielo alin mas.
Aunque solo erans tres de tarde, el cielo estaba tan griso si fuerans cinco 0 seis.
-Esp¨¦rame aqui, ir¨¦ a traer el coche -dijo Marcelo con voz suave.N?velD(ram)a.?rg owns this content.
-Esta bien.
Marcelo se fue y Cira se qued6 parada s en entrada del hospital, viendoos gotas de Iluvia caiano pes
sueltas.
-Cira.
Cira se gird.
Ke se acercaba corriendo con un paraguas: Vi que empez¨¦ a llover y temi
Cira no entendia qu¨¦ pretendia e.
+
CapÃtulo 120
Cap¨ªtulo 120
Capitulo 0120
Cira rechaz6 oferta: -No es necesario.
Sin embargo, Ke insisti¨¦ y le pas6 el paraguas: -Tomalo, con este clima es facil resfriarse si te mojas.
Cira no entendia qu¨¦ pretendia Ke.
Ke dijo sinceramente: Cira, no pienses que un resfriado es una enfermedad menor. A veces,s pequefias enfermedades
pueden llevar a problemas mayores. Como mi padre, al principio pensamos que era solo un resfriadoun, pero termind
convirti¨¦ndose en una enfermedad grave que casi le cuesta vida.
-Afortunadamente, se sometid a un trasnte de corazon, de lo contrario, quizas ya no tendria padre.
Cira capto una pbra ve: -,Qu¨¦ dijiste sobre un trasnte de corazon?
Ke explicd suavemente: -~No sabes sobre esta operaci¨¦n? Un trasnte de coraz¨¦n consiste en reemzar el corazon
enfermo de una persona por uno sano. Mi padre se someti¨¦ a cirugia ayer, fue un procedimiento mayor. Si no fuera porque el
sefior Vega consigui¨¦ al mejor m¨¦dico para operar, realmente no estaria tranqu.
Entonces, gel paciente del que haba el m¨¦dico ayer que solo tenia una semana de vida y estaba en una condici¨¦n mas
critica que su madre era el padre de Ke?
Cira sintido si el agua que le habia echado madre de Alicia le volviera a
caer en cara..
Se puso palida rapidamente, luciendo atin mas fragil y vulnerable contra el fondo gris.
~Qu¨¦ coincidencia que fuera el padre de Ke?
Cira apenas habia logrado convencerse a si misma de aceptar explicaci¨¦n del m¨¦dico, de que el paciente solo tenia una
semana de vida y que su situaci¨¦n era realmente mas critica, por lo que era justo que ¨¦l recibiera el corazon.All content is property ? N?velDrama.Org.
Pero ahora que supo que el paciente era el padre de Ke, realmente solo le quedaba una semana de vida?
Ozacaso, incluso si tuviera un afio, dos afios, o tres afios mas de vida, el corazon
+15-BONUS
jMorgan atin se atrevi¨¦ a decir que esto no tenia nada que ver con ¨¦l! jCira sintid una oleada de desesperacion y rabia subir a
su pecho!
Y juste entonces, Ke dijo: -Escuch¨¦ que ayer alguien causo problemas por un corazon, es unastima. Pero creo que hay
cosas que estan destinadas a ser 0 no. Y en cuanto a vida y muerte, riqueza y posici¨¦n estan en manos del destino.
Muchas cosas realmente no se pueden forzar.
La vida y muerte estan predestinadas, riqueza y el honor tambien.
La vida y fortuna estaban ens manos de Ke, ro que podia estar ahi diciendo pbras frias.
jNo habia bajado a darle un paraguas, sino a burse de e con una actitud de ganadora!
Ke afiadio: Incluso si por esto se pierde una oportunidad, muerte tambi¨¦n esta predestinada, ,no crees, Cira?
En ese momento, razon de Cira se rompid, levantd mano para golpear a Ke!
Pero antes de que pudiera hacerlo, alguien se adntd, tom¨¦ el paraguas de su mano y lonzo contra cara de Ke.
ra maldijo furiosamente:
jRepitelo si te atreves, puta!
El paraguas, con su armazon de metal, cort¨¦ cara de Ke.
Ke grit¨¦ y retrocedi¨¦ tambaleandose. Morgan lleg6 a tiempo para atrapa y rapidamente examin6s heridas sangrantes en
su rostro.
Morgan se enfrid porpleto y mir¨¦ fijamente a Cira.
Pero Cira no se calm6 en absoluto y le devolvi¨¦ mirada friamente.
Ke lloraba en los brazos de Morgan. El dijo firmemente: -Pide disculpas.
ra se nego a disculparse, maldiciendo: jPuta sin educacion! ; Qu¨¦ se de pbras son esas? j;Despu¨¦s de haber tomado
ventaja aun te atreves a burte, robas algo y luego te jactas dnte de victima, qu¨¦ retorcida debes ser por dentro!
Cira detuvo a ra y se dirigi¨¦ directamente a Morgan: -¡éFue todo esto manipdo por ti? Le robaste el corazon a mi madre
para darselo a su padre?
Morgan mir¨¦: -~Hasta cuando vas a seguir diciendo tonterias?
Cira se rid: -gEntonces me vas a decir que todo fue una coincidencia?
-Lo tuyo lo discutiremos despu¨¦s -dijo Morgan mirando a ra. Pide disculpas, 0 enfrenta un proceso legal, tu decides.
La amenaza de un proceso legal hizo que ra temiera, pero no estaba dispuesta a ceder.
-Morgan, usted es una figura importante, nosotros no podemos ofenderlo, pero Cira ha estado contigo tres afios sin
reconocimiento, soportando dificultades y trabajos agotadores. La has dejado en este estado, y atin permites que esta puta
salga de qui¨¦n sabe donde para insulta, ,todavia tienes conciencia?
-Preparate para recibir una notificacion legal¡ªdijo Morgan, preparandose para llevar a Ke al m¨¦dico.
ranz6 una ultima acusacion: -;Sabes que Cira tambi¨¦n perdido un hijo por ti?
CapÃtulo 121
Cap¨ªtulo 121
Capitulo 0121
Como un trueno repentino.
ra solt6¨¦ todo sin darle tiempo a Cira de detene:
jra!
Morgan ya habia girado, vando su mirada en Cira, sus ojos oscuros nudos por tormenta.
Marcelo, que estaba abajo en los escalones, vio confrontaci¨¦n en puerta y se apresuro al escuchar esa frase, deteni¨¦ndose
al instante, mirando tambi¨¦n hacia Cira.
Morgan solt6 a Ke, cuya mirada titba con pbra hijo.
-4Perdiste un hijo? -Morgan, sin un atisbo de emoci¨¦n, solo pregunt6 a Cira. Cuando paso?
Cira se sentiao si tuviera un nudo en garganta.
Morgan repaso rapidamente los ultimos meses en su mente, incr¨¦dulo: -Hay limites para mentir. Como es que no s¨¦ que
tuviste tiempo de quedarte
embarazada y luego tener un aborto?
Cira probablemente sonri i dices que miento, entonces miento.
E intento irse con ra y Marcelo.
Morgan agarr¨¦ su otra mano: -Parece que quieres que tu amiga pierda su trabajo.
Cira se gird bruscamente, y ra, resignada, explotd: jNo estoy mintiendo, tengo pruebas! jCira perdi¨¦ un hijo, mientras tu
andabas con esa puta, e estuvo s en el hospital por tres dias! No pudo descansar despu¨¦s del parto porque tu enviaste
a ciudad de Feudad, jsu salud deteriorada es tu culpa!
TU dijiste en s privada que Cira te debia, pero no es e quien te debe, siempre has sido tu quien le debe desde el
principio.
Morgan mir¨¦ hacia e, impasible:N?velD(ram)a.?rg owns this content.
Muestras pruebas.
ra dijo: Nos tengo conmigo,s dej¨¦ en casa.
Morgan, severo: Entonces vamos a tu casa a ves. Atr¨¦vete a engafiarme.
Cira cerr¨¦ los ojos por un momento, luego los abrid: -Morgan, has ido en contra de mi y mi madre, si te metes con ra,
realmente voy a pelear contra ti.
Morgan no queria mas discusiones inutiles: -Solo quiero vers pruebas
173
Las cosas habian llegado a tal punto que tenian que enfrentarse abiertamente.
Pero Cira no sabia qu¨¦ pruebas podria tener ra.
-La vez que rompiste el informe del aborto, lo recogi de basura¡ªra dijo con losbios apretados. -Cira, lo siento.
Cira solo neg6 con cabeza.
Ke, con heridas solo vendadas superficialmente en cara, insistid en
pafiar a Morgan a vers pruebas.
Cira no queria ir en el coche de Morgan. Marcelo abri¨¦ directamente puerta del pasajero del suyo: Dije que te llevaria a casa.
Morgan, indiferente: -Sube a mi coche.
Cira se volvid, pero Morgan se referia a ra.
Probablemente temiendo que ra falsificara pruebas en el camino, queria tene bajo vigncia.
ra, a regafiadientes, subi¨¦ a su coche.
Cira se abrocho el cintur¨¦n, con una expresion sombria.
Marcelo no hablo hasta que arranc¨¦ el coche y se unio al trafico: -Son unos 15 minutos de aqui a tu casa. Hay pafiuelos en el
compartimento de puerta.
Cira entendio lo que significaba, pero dijo: -No quiero llorar.
No habia nada por lo que llorar.
~No era solo que sus padres estaban en problemas, uno en prisi¨¦n y otro enfermo? ¡éNo era que el hombre con quien habia
compartido su vida durante tres afios result6 ser tan cruel, astand sin piedad? ,No era que realmente habia perdido un
hijo?
No habia nada por lo que llorar.
Solo dijo a Marcelo:
Otra vez has tenido que ver este espectaculo.
Marcelo tambi¨¦n nego con cabeza.
Al llegar al apartamento, Cira, Morgan, Marcelo, y Ke, todos estaban en s.
Normalmente, s no parecia pequefia, pero con tanta gente, Cira sentia que era extremadamente estrecha.
ra corri¨¦ a habitacion, abri¨¦ el cajon, buscando fren¨¦ticamente.
Recordaba haberlo colocado dentro de un cuaderno que estaba en ese cajon.
Pero ahora, no podia encontrarlo por ningtindo.
CapÃtulo 122
Cap¨ªtulo 122
Capitulo 0122
ra sali¨¦ de habitacion palida y tartamudeando: -Yo... guard¨¦ esa nota en un cuaderno, pero de repente no encuentro ese
cuaderno.
Esa frase hizo que el ya absurdo incidente pareciera atin mas ridiculo.
Marcelo fruncio el cefio y baj¨¦ vista hacia Cira, quien solo torci¨¦ ligeramente boca, sin animo, al igual que Morgan, tambi¨¦n
sin expresion.
ra, desesperada por probar que el cuaderno realmente existia y no era una invenci6n suya, dijo: Cira, sabes de mi cuaderno
azul, con mi nombre en portada. Te reiste de mi diciendo que eso cuando estudiabamos, poniendo mi nombre en cada
cuaderno, grecuerdas?
Cira conocia ese cuaderno.
Pero cada una tenia su propio cuarto, y normalmente no visitaba el cuarto de ra, asi que no sabia donde estaba ese
cuaderno.
Ke, de pie detras de Morgan y tocandose gasa en cara, dijo en voz baja: - Eso significa que no hay pruebas?
Al escuchar esto, temperatura en el pequerfio apartamento pareci¨¦ bajar un grado mas.
ra seguia defendi¨¦ndose, insistiendo en que no habia mentido, pero Cira ya estaba cansada de mirar a Morgan.
El nunca habia creido que e tuviera un aborto, y ahora probablemente estaba convencido de que todo era una mentira de
ra... no, una mentira que es dos habian inventado para escapar del castigo por lesiones.
ra, hando y hando, recordo: jLo s¨¦! Esa noche tom¨¦ una mada de ultimo minuto de un cliente, el cliente cambi¨¦ sus
requerimientos, y yo, apurada por anotar, agarr¨¦ ese cuaderno. jAl dia siguiente llev¨¦ el cuaderno a oficina! El cuaderno esta
en mi Oficina ahora. El informe de aborto debe estar alli tambi¨¦n...
De repente, no se atrevid a continuar asegurandolo con tanta confianza.
El cuaderno en oficina habia sido movido de undo a otro; no podia estar segura si nota seguia alli o no.
-,Podemos ir ahora a oficina a mirar?
Morgan respondi¨¦ con una voz fria: gDe donde sacas el coraje para seguir
Su tono no era particrmente agudo, pero ra conocia muy bien su posici¨¦n y m¨¦todos. Ya bastante nerviosa, su rostro se
torno atin mas desesperado.
E habia visto lo miserable que Morgan podia hacer sentir a Cira, incluso siendo una mujer con quien habia tenido una
rci¨¦n cercana durante tres afios. Y e, que no tenia ninguna rcion con ¨¦l y ademas habia herido a Ke, ,qu¨¦ destino le
esperaba?
No estoy mintiendo. No tengo razon para mentir sobre esto. Fue justo unos dias antes de que tU enviaras a Cira a ciudad de
Feudad, cuando e fue hospitalizada por un aborto...
ra Cira interrumpio, tratando de probar su punto.
Eso no era mas que pbreria inutil; Morgan nunca escuchaba explicaciones, solo pruebas.
E ya no sentia el mismo odio y rencor que en puerta del hospital, y negoci¨¦ con calma: Morgan, este ciclo vengativo tiene
que terminar. Tengo una sugerencia, esctich.
Morgan mir¨¦ con indiferencia.
Cira trag6 saliva y dijo ramente: -ra hiri¨¦ a Ke, y por todass cosas que me has hecho a lorgo de los afios, incluso a
mis padres, estamos a mano despu¨¦s de que tomaras el corazon de mi madre para el padre de Ke.
-De ahora en adnte, no debemos nada, no tenemos nada que ver el uno con el otro. Cada quien por sudo,o si nunca
nos hubi¨¦ramos conocido.
La lluvia afuera atin no se detenia, y nubes oscuras cubrian el cielo de ciudad,o si una tormenta alin mayor se avecinara.
Como los ojos de ese hombre.
Oscuros, profundos, tranquilos, peligrosos,o una tormenta en ciernes.
Qu¨¦ bien sono eso de no deberse nada, de no tener nada que ver el uno con el otro.
Morgan respondio friamente: -Cira, mejor piensa qu¨¦ derecho tienes para negociar conmigo. Ni siquiera crei tu aborto, y aun no
he buscado tu responsabilidad. gHas de separar nuestros caminos? ,Cuando fue que tu decidiste algo entre nosotros?
Por un momento, jCira realmente quiso morir con ¨¦l juntos!
N?velD(ram)a.?rg owns this content.
CapÃtulo 123
Cap¨ªtulo 123
Capitulo 0123
Pero no, no podia.
E todavia tenia padres a quienes cuidar, no podia simplemente ignorar todo.
-Robaste el corazon de mi madre, oportunidad de vivir de mi madre, es un hecho indiscutible. Me hiciste casi perder a mi
madre. Si tienes algo de humanidad, deberias detenerte. Qu¨¦ beneficio te trae matarme?
-Un hecho indiscutible¡ªrepitio Morgan, sonriendo burlonamente.o tt eliges verlo.
Cira tambi¨¦n quisiera no verlo de esa manera.
Asi es
Pero e crefa lo que Ke le habia dicho ese dia: jese corazon ahora estaba en el pecho de su padre!
Marcelo sostuvo sus hombros, temndo de ira, y dijo con voz grave: -Tengo una manera de verificar si sefiorita Lopez
estuvo embarazada y tuvo un aborto.
Todos los ojos se volvieron hacia ¨¦l.
Marcelo explicd: Es simple, solo hay que tomar el pulso.
-4Vas a tomar el pulso? -Morgan preguntd con escepticismo.
Dudaba tanto de su habilidado de si encubriria a Cira.
Marcelo dijo suavemente: -Mi hermano mayor, un famoso m¨¦dico tradicional, Fernando Sanchez. Estudi¨¦ con ¨¦l y me dijo que
podia diagnosticar solo con tomar el pulso. Aunque nunca he practicado, diagnosticar un caso de embarazo y aborto es sencillo
para mi.
La mirada de Morgan cay6 sobre mano de Marcelo alrededor de Cira, con una expresion fria, sin decir una pbra.
Parecia un consentimiento tacito.
Marcelo le dijo en voz baja a Cira: -Confia en mi esta vez.
Cira exhal¨¦ profundamente y se sent¨¦ con ¨¦l en el sofa.
Marcelo tomo su pulso durante unos minutos, luego le pidid que cambiara de mano y escucho durante unos minutos mas.
-4Por eso tu voz suena un poco ronca hoy? ,Has estado tosiendo estos Ultimos dias?
ra, sorprendida, dijo: gPuedes deducir eso del pulso? Cira estuvo enferma por correr de entrevista en entrevista, tosiendo
mucho hasta ayer.
Su
comentario tenia intenci¨¦n de que Morgan lo escuchara.
Pero ¨¦l no reion¨¦.
-Mi entrenamiento ha dado sus frutos dijo Marcelo, su sonrisa desapareciendo gradualmente. -D¨¦bil en energia y sangre,
parece que tuviste un aborto espontaneo en el primer mes de embarazo. El aborto con medicamentos no fuepleto, asi que
tuviste que someterte a una cirugia para limpiar el Utero. No te recuperaste adecuadamente despu¨¦s de cirugia, lo que dafid
tu salud.
Cira record6 el dolor en mesa de operaciones y fruncid ligeramente el cefio: Si.
Marcelo ajustd sus gafas y mird a Morgan: -La sefiorita Lopez si tuvo un aborto espontaneo hace tres o cuatro meses. Si el
sefior Vega no me cree, puede buscar otro m¨¦dico para diagnostica, pero estoy seguro de que el resultado sera el
mismo.
Morgan mir¨¦ a Cira en el sofa, su emoci¨¦n era indescifrable.
-La salud de sefiorita Lopez se ha deteriorado por el aborto espontaneo. Se ha enfermado dos veces en una semana, y ahora
con m noticia sobre su ser querido, esta soportando con fuerza. Si se rja, se enfermara de nuevo.
Marcelo estaba hando por Cira: Sefior Vega,o dice, donde se puede perdonar, se debe perdonar.
Morgan todavia no dijo nada.
Ke miraba inquieta de uno a otro, mordi¨¦ndose elbio y tocando su rostro, suspiro.
Tird de ropa de Morgan: Sefior Vega, me duele cara, , puedes llevarme al hospital?
Morgan se fue sin decir si creia 0 no a Marcelo.
Cira supuso que probablemente no lo creia.
El nunca fue alguien que creyera facilmente en los demas, especialmente cuando, a sus ojos, Marcelo era el amante de e.
Era demasiado l¨¦gico que MarceloN?velDrama.Org exclusive content.
mintiera para protege.
Cira estus di
por un rato, y luego le dijo a Marcelo: -Profesor Sanchez,
siento.
E tomo un vaso desechable para servir agua, pero jarra estaba vacia.
ra se apresur6 a toma: -Voy a tomar agua y entr¨¦ a cocina.
Cira se dirigi¨¦ al refrigerador: -Voy a tomar una bebida para usted.
Marcelo dijo: -No es necesario, no tengo sed.
Aun asi, Cira abri¨¦ el refrigerador y sac¨¦ una bote de cerveza, abri¨¦ tapa y apenas prob¨¦ un sorbo antes de que Marcelo se
la quitara.
-4No escuchaste lo que acabo de decir? Tu salud no esta bien, beber alcohol solo te hard mas dafio.
Cira se apoyo en el refrigerador y lo mir¨¦:
tomar el pulso?
Profesor Sanchez, grealmente puedes diagnosticar que tuve un aborto con solo
CapÃtulo 124
Cap¨ªtulo 124
Capitulo 0124
-,No crees en medicina tradicional? Marcelo alz6 una ceja. La medicina tradicional es una ciencia m¨¦dica que nuestros
ancestros han pasado de
generaci¨¦n en generacion durante miles de afios.
-Creo, es precisamente porque creo en amplitud y profundidad de medicina tradicional por lo que pienso que el Profesor
Sanchez no deberia ser capaz de dominar esta habilidad tan facilmente dijo e. De lo contrario, medicinal tradicional seria
demasiado senci.
Tomar el pulso para discernir el estado de salud de alguien, a menos que fuera un genio m¨¦dico, no era posible sin haber
dedicado d¨¦cadas de estudio riguroso. Y Marcelo era un profesor, no deberia ser capaz de dividir su atenci¨¦n en dos campos
tanplejos.
Marcelo sonri¨¦, admitiendo francamente: -No, no s¨¦ tomar el pulso. Ni un poco.
Cira dijo suavemente: -Mentiste.
Marcelo miro: -Menti porque creo que tu no mentirias.
Cira frunci¨¦ el cefio involuntariamente.
Marcelo, una persona que conocia hace menos de un mes, creja y ayudaba, gy Morgan?
Incluso pensaba que e mentiria sobre algo tan serioo un aborto.
Cira se sentia amargada y tom6 cerveza des manos de Marcelo, quien intento recupera.
Cira esquivo: -Ahora mismo quiero beber, Profesor Sanchez, pafiame.
Marcelo no estaba de acuerdo.
Pero Cira realmente necesitaba una forma de desahogar todo el estr¨¦s acumdo estos dias.
Debido al cansancio, su mirada carecia de enfoque, dandole un aire mas encantador: gNo eres medio m¨¦dico? Si algo sucede,
puedes salvarme aqui
mismo.
Era una broma en un momento inoportuno. Marcelo, resignado, dijo: A lo sumo, tres botes..
Los dos bebieron en el pequefio balcon.
Una des razones pors que Cira y ra alquron este apartamento era por el balcdn con buena vista.
Cada uno en una si, con un paquete de cervezas en el suelo, Marcelo abrid una bote, pero solo tom6 unos sorbos.
Cira bebia lentamente pero continuamente, bote tras bote, bebiendo en silencio.
Cuando lleg6 a cuarta bote, Marcelo fruncio el cefio: Eso es suficiente.
Pero Cira sefial¨¦ hacia un edificio fuera del balcon: Cuando nos mudamos aqui, ese edificio atin no estaba construido. Desde
este balcon, podiamos ver luna todass noches. Despu¨¦s de que construyeron ese edificio, luna ya no se veia, estaba
bloqueada.
Marcelo mird: Bueno, yo veo luna.
Cira emitio un sonido confuso.N?velDrama.Org exclusive content.
Marcelo cambio de posici¨¦n para acercarse mas a e: Si quieres ver luna, mira mis ojos.
Cira lo mir¨¦ de reojo, algo divertida: reflejada en tus ojos.
Cira estaba palidao luna.
No me digas que quieres decir, verme
Marcelo tambi¨¦nenz¨¦ a reir: No, mira el reflejo de luz en mis lentes, redondoo luna.
Cira se acerc¨¦ para ver, y si, el reflejo de luz incandescente del balcon en sus lentes era redondo y brinte.
El punto redondo de luz, justoo luna.
E lo mir¨¦ durante mucho tiempo.
Cuando su padre fue Ilevado por policia, no quiso llorar. Al regresar a casa y ver mirada llena de esperanza de su madre,
tampoco quiso llorar.
Incluso en el hospital, al escuchar a Ke decir esas pbras y conocer esa verdad, no quiso llorar.
Pero en ese reflejo de luna de Marcelo, de repente sinti¨¦ un nudo en garganta.
Sin darse tiempo para reionar,sgrimasenzaron a caer.
Y luego,o lluvia que seguia cayendo afuera, simplemente no pararon.
Realmente queria que alguien protegierao e protege a otros. Queria a alguien que pudiera ayuda, no solo depender
de si misma para todo. Ver a Marcelo le recordaba a Emilia Sanchez.
E envidiaba eso.
Envidiaba mucho.
Realmente envidiaba a esas chicas que eran cuidadas y protegidas, viviendo una
vida facil y ligera.
CapÃtulo 125
Cap¨ªtulo 125
Capitulo 0125
Cira lloraba sin hacer ruido, solo susgrimas caian una tras otra.
No recordaba si se habia acercado a Marcelo o si era ¨¦l quien habia atraido hacia su pecho. De cualquier manera, se
apoyaba en su pecho, y susgrimas caian sobre su camisa azul, formando rapidamente una mancha oscura.
Marcelo hablo en voz baja: -Es primera vez que una chica hace que mi camisa quede asi, Cira, vas a tener que
compensarme otra vez.
Era primera vez que ¨¦l pronunciaba su nombre.
Cira levant6 cabeza para mirarlo.
Sus ojos eran suaves y tranquilos, con un poder magico que calmaba el corazon.
Erapletamente diferente a Morgan.
Morgan era de esos que, incluso estando cerca, era dificil encontrar algtin sentimiento en sus ojos, frio y distante.
E, con sus ojos llorosos ystimeros, era realmente atractiva. Incluso Marcelo, siendo un caballero, era un hombre despu¨¦s
de todo y encontraba dificil resistirse.
Movid su nuez de Adan, diciendo con voz ronca: -No deberias mirar asi a un hombre, si sigues, voy a besarte.
Cira continu6¨¦ mirandolo,o si fuera un permiso o una invitacion.N?velDrama.Org exclusive content.
Parecia que aque noche estaba destinada a no ser una de caballeros. Marcelo baj¨¦ cabeza hacia susbios.
Pero sus gafas chocaron con nariz de Cira, y ¨¦l se rid un poco antes de quitarss.
Ese gesto era en realidad muy atractivo y deseable.
Cuando susbios finalmente tocaron los de Cira, e cerr¨¦ los ojos, murmurando: -Morgan, hubiera preferido no haberte
conocido nunca...
E ya
estaba ebria, sin saber lo que hacia.
Marcelo retrocedi¨¦ un poco, y Cira se dejo caer instintivamente en sus brazos.
Marcelo observ6 que no solo habia una docena de cervezas en el suelo, sino tambi¨¦n detras de si de Cira, des cuales ya
habia bebido tres o cuatro botes.
En total, habia bebido siete u ocho botes de cerveza, era normal que estuviera borracha.
Marcelo sacudi¨¦ cabeza, y su beso finalmente aterrizo en sus parpados.
-Duerme, Cira, de ahora en adnte, tambi¨¦n te proteger¨¦.
Morgan habia llevado a Ke al hospital para que un m¨¦dico tratara sus heridas
nuevamente.
Esas heridas, ni leves ni graves, necesitarian tiempo para sanar.
El m¨¦dico recet¨¦ medicamentos orales y topicos, advirtiendo sobre alimentos a evitar. Ke estaba mas preocupada por si
quedarian cicatrices.
Con estas heridas, es seguro que habra cicatrices, pero con tologia de belleza actual, se pueden eliminar con varias
sesiones deser -explic¨¦ el m¨¦dico.
Ke mordio subio inferior, ysgrimas volvieron a sus ojos.
Adiferencia de Cira, que tardaba en llorar,sgrimas de Ke solian aparecer de repente.
Morgan dijo: -No te preocupes, encontrar¨¦ al mejor m¨¦dico para eliminar tus cicatrices, no quedara ninguna hue.
Ke, con tristeza: Eso es todo? No queria hacerle nada a hermana Cira, pero su amiga, a quien ni siquiera conozco, me
golpeo sin razon, 4eso es todo?
E queria que ra pagara.
Pero Morgan pregunto: -4Qu¨¦ le dijiste a Cira? gPor qu¨¦ su amiga se enfureci¨¦ tanto?
Ke parpade¨¦: -Yo... no dije nada, solo me encontr¨¦ con Cira en el hospital y me preocup¨¦ porque llovia y tal vez no tenia
paraguas... Sefior Vega, te he dicho antes, mi padre inicialmente se enferm6 por una gripe, lo que empeord su condicion, asi
que siempre me preocupo cuando Ilueve.
-Le di un paraguas a hermana Cira y mencion¨¦ enfermedad de mi padre para recordarle que cuidara su salud, pero no
sabia que el hombre que caus6 problemas en el hospital ayer era el padre de Cira, ni que e se alteraria tanto al saber que mi
padre se habia sometido a un trasnte de corazon.
-Pero realmente no sabia nada, acababa de regresar del extranjero... Si no fuera por enfermedad de mi padre, quizas ni
hubiera vuelto, gc¨¦mo podria saber lo
*15 BONUS
Morgan no respondi6, solo dijo: Deja de llorar,sgrimas en herida haran sanar mas lento. Tienes que cuidar a tu padre.
Ke atin se sentia agraviada, pero ante afirmaci¨¦n de Morgan de
Tras partida de Ke, Morgan tambi¨¦n sali¨¦ del hospital.
La lluvia continuaba.
Ni fuerte ni suave, era molesta y persistente.
Se sent¨¦ en su coche y encendio un cigarrillo. Morgan no era adicto al tabaco ni disfrutaba fumar, solo lo hacia cuando
necesitaba contrr sus emociones.
Ultimamente habia fumado m¨¦s de lo usual.
Aborto... record¨¦ ese momento.
Fue cuando Cira falto al trabajo por tres dias y ¨¦l mo para ir a Pcio del Oeste, para cubrir a Ke bebiendo en su lugar.
+
CapÃtulo 126
Cap¨ªtulo 126
Capitulo 0126
Morgan baj¨¦ ventani del coche, extendiendo su mano bien formada hacial fuera para sacudirs cenizas del cigarrillo.
Le dijo al hombre en el asiento dntero, Ortega: Consigues grabaciones de vigncia de entrada del hospital.
Se referia, por supuesto, al video de Cira y ra atacando a Ke, para evitar que cayera en manos equivocadas y se hiciera
un escandalo.
Lesiones intencionales, si se perseguian, implicaban al menos detenci¨¦n.N?velDrama.Org exclusive content.
Ortega entendio y asintid.
Morgan continu¨¦: Trae al cirujano principal de madre de Cira y al del padre de Ke.
Maria respondio: -Si.
Por una coincidencia no tan coincidencial, result6 ser el mismo m¨¦dico para ambos.
Los cirujanos capaces de realizar trasntes de corazon eran todos directores. importantes. En el Hospital del Pueblo solo
habia dos opciones.
Dnte de otros, el Director Romero siempre era respetado, pero ante Morgan, ni siquiera se atrevia a subir al coche, solo
podia pararse bajo lluvia explicando seriamente:
-La taforma de donaci¨¦n de drganos no se basa en g¨¦nero o edad, ni en orden de llegada, sino en gravedad de
condicion del paciente para determinar a qui¨¦n se asigna el organo; nadie puede intervenir.
Ana Moreno podria vivir mas de seis meses, mientras que Juan Molina solo tenia una semana de vida, por eso aunque Juan se
registr¨¦ apenas anteayer, le asignaron un donante antes que a Ana, esto ocurre a menudo.
Lo que implicaba era que, en efecto, todo era cuesti¨¦n de suerte.
Morgan escuchaba indiferente, con el brazo apoyado en ventana, el humo del cigarrillo y su voz disipandose en lluvia.
-Entonces, segtin condici¨¦n m¨¦dica, si los datos cargados al sistema son extremadamente criticos, el algoritmo tiende a
favorecer a ese paciente, ,es eso?
El Director Romero tard¨¦ un momento en reionar, poni¨¦ndose palido de repente.
+15 BONUS
Sefior Vega,s condiciones m¨¦dicas se basan en resultados reales de examenes, no podemos ni falsificas para hacer
parecer un caso mas grave de lo que es, no hariamos eso, no tenemos razon para hacerlo, tanto Anao Juan son pacientes
para nosotros sin vinculos especiales!
Morgan solo lo miraba, y dejo el rostro de Romero palido atin mas en noche lluviosa.
Despu¨¦s de un momento, Morgan retir¨¦ su mirada y apag6 el cigarrillo entre el pulgar y el indice.
Pregunt6 con indiferencia: -Si no hay un corazon disponible, ghay alguna otra soluci¨¦n?
Despu¨¦s de dejar el hospital, Morgan fue directamente a Costa Be.
Eran yas diez de noche.
Se dirigia a su dormitorio mientras se quitaba el traje,nzandolo descuidadamente sobre el brazo del sofa.
Luego,enzo a desabrocharse los pufios de camisa, reflejando en el cristal su mirada cansada y distante.
Su tel¨¦fono sono, echo un vistazo; era su padre.
Una sombra cruzo su mirada apatica mientras respondia, continuando con los pufios de camisa.
La voz burlona de Carlos reson6 en el auricr: Ha pasado un mes, el sefior Vega finalmente decides contestar mi mada.
Habia ignorado madas y mensajes anteriormente, pero respondia en cuanto Ke volvia,o si quisiera que todos
supieran su preferencia.
Morgan pregunto simplemente: -, Qu¨¦ necesita?
Ven a casa mafiana para desayunar, tendremos visitas¡ªdijo Carlos.
-No tengo tiempo mafiana.
-~Ni siquiera dos horas puedes sacar? -su padre se exasper6o. -Solo has estado atento a operacion del padre de Ke,
incluso dejando el hospital a estas horas, o si me importara menos que a ¨¦l!
Morgan levant¨¦ vista: -~Me esta vigndo? 40 a Ke?
-Ya es mucho que haya permitido que e vuelva, gno deberia estar pendiente?
O +15 BONUS
Morgan solt6 una risa burlona: Mejor vigile a futura nuera que tanto le gusta.
Su padre fruncio el cerio: -La nuera que me gusta? ¡éTe refieres a Cira? Qu¨¦ pasa con e?
-Con todo el alboroto en inte, gno esta al tanto? dicho esto, Morgan colg¨¦, se quit¨¦ camisa, tom¨¦ su pijama y entr¨¦ al
bafio.
En realidad, tolerancia al alcohol de Cira era bastante buena. Siete u ocho cervezas normalmente no emborracharian.
Pero tal vez pors preocupaciones acumdas y el cansancio de los ultimos dias, cay6 profundamente borracha.
mafiana siguiente, Marcelo toco el timbre del apartamento; quien abrid fue ra, sorprendida.
-4 Profesor Sanchez? Tan temprano? ,Pasa algo? Cira atin no se ha levantado.
Capitulo 0127
CapÃtulo 127
Cap¨ªtulo 127
Capitulo 0127
-Ya s¨¦ que e no se ha levantado atin, d¨¦j dormir¡ªdijo Marcelo con voz suave. -, Ya desayunaron?N?velDrama.Org exclusive content.
Ciara parpadeo: -Voy aprar un bollo y caf¨¦ de camino al trabajo.
He traido algo deida y voy a hacer un poco de sopa de arroz. Si no tienes prisa, podrias esperar un poco yer-sugirid
Marcelo.
ra entendi¨¦ de inmediato. jEsto no era solo hacer sopa, sino que habia venido especialmente para cocinar para Cira!
En estos dias, gqui¨¦n iba a pensar en un hombre que cocinaba? Y menos atin uno de buena familia.
ra rapidamente respondio: -Hazo en tu casa, cocina esta alli. Usa lo que necesites, yo tengo prisa por el trabajo, asi
que no desayunar¨¦. Ustedes
coman.
Marcelo sonri¨¦ agradecido y se dirigid a cocina con sus cosas.
ra sac¨¦ su tel¨¦fono, tom¨¦ una foto de ¨¦l cons mangas arremangadasvando costis en el fregadero y envio a Cira.
Despu¨¦s de arrerse, ra salid para el trabajo mientras Marcelo preparaba los ingredientes para sopa de arroz. En media
hora, sopa estaba lista, y llev¨¦ a mesa.
Luego tomo una nota adhesiva del refrigerador, escribid algunas pbras y pego en tapa de o.
Camino hasta puerta del dormitorio de Cira, misma que habia cerrado noche anterior despu¨¦s de lleva a cama.
No estaba cerrada con ve, asi que empuj¨¦ ligeramente y vio a Cira acostada dedo, con media cara hundida en
almohada suave.
Cerr¨¦ puerta y se fue silenciosamente.
Habia venido realmente, solo para hacerle sopa a Cira.
Despu¨¦s de subir a su coche, Marcelo recibid un mensaje preguntando: ¡éCd¨¦mo esta su animo?
Sabian a qui¨¦n se referian sin mencionar el nombre.
Marcelo no respondi¨¦ de inmediato, tamborileando con los dedos sobre el
? 15 BONUS
Por supuesto, no debia involucrarse tanto en los asuntos de otros.
Pero pensando en el beso de noche anterior, decidi¨¦ ser un poco egoista y respondi¨¦: Esta bien.
El interlocutor respondio: -Me ocupar¨¦ de los asuntos en inte.
Marcelo no contest6 mas, dej¨¦ el tel¨¦fono y condujo hacia Universidad de Sher¨¦n.
Cira despert¨¦ al mediodia.
Habiendo tenido el suefio mas profundo en mucho tiempo.
A pesar de un ligero dolor de cabeza por resaca, tenia experiencia en manejar estas situaciones debido a los frecuentes
compromisos sociales en Nube Celeste.
Despu¨¦s de asearse en el bafio, salid del dormitorio y se sorprendi¨¦ al ver una o de sopa en mesa.
Como ra solia irse temprano al trabajo, probablemente no habia tenido tiempo para preparar el desayuno.
Se acerc¨¦ y notd una nota adhesiva en tapa, con una caligrafia atractiva y con caracter, ramente no era letra de ra.
Es sopa de costis con datiles rojos, lo mejor para nutrir sangre. Cali¨¦nt un poco antes deer.
Cira pensd un momento, no pudiendo identificar al autor, hasta que encontro su tel¨¦fono y vio foto que ra le habia enviado
esa mariana.
Era octubre en ciudad de Sher6n, pasada ¨¦poca de los rocios frios, y el clima se volvia mas fresco. El llevaba un su¨¦ter
nco delgado, suelto y de material ndo que, junto con su temperamento, lo hacia parecer especialmente gentil.
Se habia remangado casualmente hasta el codo, dando un aire dom¨¦stico y rjado mientrasvabas costis.
Entonces, habia sido Marcelo quien habia hecho sopa.
Cira se sorprendi¨¦ gratamente y volvi¨¦ a mirar nota adhesiva, confirmado que era letra de un profesor universitario.
Guard6 nota en un libro y envi¨¦ un mensaje de agradecimiento a Marcelo.
No recibid respuesta, probablemente estaba dando ses.
¡ª 15 BONUS
Cira calent¨¦ sopa en estufa y se qued6 apoyada en el mostrador, mando a Isabel.
Mientras sevaba esa mariana, habia pensado en un n y queria consultar a su abogado.
Isabel respondi¨¦ rapidamente: -Sefiorita Lopez, estaba a punto de marte. Cira sabia que a Isabel le gustaba ir al grano, asi
que fue directa.
Isabel, ayer fui a har con un lider del hospital para sondear. Parecen preocupados por opini¨¦n publica en inte... Tengo
una idea, puedo hacer una deraci6n en inte explicando situacion para dirigir opinion publica a mi favor? Eso es
ilegal?
Isabel corrigid: ¡ªLa pbra dirigir ya implica una intenci6n de incitar. Puedes har sobre verdad,o que realmente
recibiste una mada del hospital diciendo que podrian operar a tu madre al dia siguiente, pero al llegar te informaron que
operacion fue cancda y el corazon se lo dieron a otro paciente. Pero no puedes afirmar que el corazon fue asignado a otro
por manipcion. Eso seria espion sin pruebas y si intentas dirigir opini¨¦n publica en esa dirion, estarias
difundiendo rumores y seria ilegal.
Cira asintio: Entendido, organizar¨¦ mis pbras, escribir¨¦ un borrador y te lo enviar¨¦ primero. Si no hay problema, entonces...
Espera, sefiorita Lopez. Lo que quiero contarte es eso¡ªinterrumpi6 Isabel, ¡ª Cira pregunto con duda: -¡ési?
Isabel dijo: gAcabas de levantarte y no has visto lo que esta pasando en inte?
Capitulo 0128
CapÃtulo 128
Cap¨ªtulo 128
Capitulo 0128
¨¦En inte? Cira preguntd confundida: -Si.
Isabel dijo: Ve a echar un vistazo primero, en mi opinion, no necesitas hacer mucho mas, opinion publica ya ha cambiado
bastante.
~Qu¨¦ significaba esto?
Inmediatamente, Cira minimiz6 interfaz de mada y abri¨¦s tendencias popres locales, primera era Deraci¨¦n del
Hospital del Pueblo#.
E lo abrio y lo reviso rapidamente.
Aproximadamente as diez de mariana, el Hospital del Pueblo public¨¦ un articulorgo, explicando el contexto del incidente
con los disturbios en el hospital.
El punto principal del articulo era que admitian que no habianunicado a tiempo, no informaron a los pacientes y a sus
familias en el primer momento del cambio de coraz¨¦n haciendo que hicieran un viaje en vano.
Tampoco explicaron ramente as familias de los pacientes sobre el sistema de trasnte, causando ques familias de los
pacientes no pudieran aceptarlo temporalmente y se alteraran.
En el desarrollo de este evento, el hospital tambi¨¦n tiene cierta responsabilidad, y se disculpa solemnemente con todos los
pacientes y familias afectadas, asio con el personal m¨¦dico...
Con postura del hospital, opini¨¦n publica realmente se revirtid.
Cira no esperaba que el hospital, que le habia dicho ayer que se mantuviera quieta para observar diri¨¦n de opinion
publica, tomara iniciativa de dirigir opinion publica.
Nada era mas efectivo que voz des victimas, no era de extrafiar que Isabel dijera que ya no necesitaba hacer nada mas en
los medios.
~Pero c¨¦mo pudo cambiar tanto en una noche?
Cira apreto el telefono, pensando por alguna razon en Morgan...
El hospital no admitiria errores por si mismo.
Esto se puede ver en losentarios de abajo, que yaenzaron a dar vuelta para culpar al hospital. Este reconocimiento
del error tendria un gran impacto negativo en el hospital.
Por lo tanto, el hospital definitivamente fue solicitado, y Unica persona capaz de hacerlo seria Morgan.
E acababa de pensar en esto cuando entr¨¦ otra mada, era Carlos.
Cira se sorprendio y rapidamente le dijo a Isabel: mada importante, te mar¨¦ de vuelta mas tarde.
Isabel respondi¨¦ que estaba bien..
Cira atendis mada de Carlos.
-Tio.
Carlos pregunto: -;Cdmo estas, Cira?
-4Y0? Estoy bien.
Carlos dijo:
Isabel, lo siento, tengo una
Supe anoche que tu familia tenia problemas, no te preocupes, ya he
arredo todo por ti.
Cira se sorprendio:
gUsted... lo arregl¨¦ por mi?
-El hospital ya no perseguira tu responsabilidad, y esa enfermera herida, tambi¨¦n hice que dirion del hospital fuera a
har con e, ya se ha
suavizado, pidid algo de dinero para gastos m¨¦dicos ypensacion por dafio moral, y escribiran una carta de perd6n con eso.
Cira de repente entendio: -; Fue usted quien hizo que el hospital emitiera esa deraci¨¦n?
-Solo esta derando los hechos.
Si, solo esta derando los hechos.
Pero si no fuera por ¨¦l, gcdmo podria el hospital salir a arars cosas tan bondadosamente?
Result6 ser Carlos, casi penso que era Morgan.
Tambi¨¦n era cierto, Morgan ahora debia estar mas preocupado por el corazon del padre de Ke. En cuanto a los asuntos
irrelevantes, Morgan no interferiria, y mucho menos ayudaria.
Gracias, tio, gracias¡ªCira estaba genuinamente agradecida.
Carlos no se preocup¨¦: Como tu tia te dijo, recordamos tu bondad hacia nosotros, esto es una pequefia cosa.
Laperes
para enfermera, sin importar
Cira presiono susbios: cuanto se negocie al final, quiero paga yo misma
Carlos originalmente tambi¨¦n dijo que no era necesario, pero Cira insistid, asi que lo dejo set.
Carios finalmente dijo: Cuando termines de manejar los asuntos de tu casa, recuerda venir aer con nosotros, nos sentimos
mas c¨¦modos vi¨¦ndote
Cira agradeci¨¦ nuevamente y finaliz6 mada.
La sopa en o hervia con pequefias burbujas, Cira apag6 estufa de gas, y esas burbujas desaparecieron sin dejar rastro,
la superficie rapidamente volvio calmao si nada hubiera pasado.
Fue solo un movimiento para apagar el gas, solo una pbra de los poderosos, y fue mucho mas Util que todo lo que e habia
hecho corriendo por todas partes y suplicando a gente en los Ultimos dos dias.
ses sociales, asi erao eran.
Por supuesto, Cira todavia estaba muy agradecida con Carlos y tambi¨¦n se sintio sinceramente aliviada.
Mientras obtuviera el perdon del hospital y enfermera, su padre podria ser tratado con mas lenidad.
Isabel tambi¨¦n le dijo que tenia mucha confianza en lograr sentencia minima. Cira se sento s en mesa tomando sopa,
un rayo de sol de un metro dergo se arrastr¨¦ silenciosamente hacia esquina de su mesa, tocando sus dedos.
E mir¨¦ hacia ventana, su corazon de repente se rj¨¦. Hoy era un buen dia.All content is property ? N?velDrama.Org.
Capitulo 0129
w= Bookmark This Website NinjaNovel.Com Click
Chapter 1022 Artificial Respiration?
As soon as hearing the scream, almost everyone rushed to the
lake.
Georgia finally let go of Hayden and hurriedly ran towards the
lake.
Hayden also forgot the tangle with Georgia and followed suit.
Besides worrying about Efren¡¯s safety as a business partner, Hayden was even more concerned about Freya.
Freya should be with Efren right now. If Efren had fallen into theke, Freya might have also fallen.
Moreover, Freya couldn¡¯t swim. If she fell into theke, she might...
Hayden panicked, feeling fear like never before in his life.
He ran as fast as he could, even faster than Georgia.
When Hayden reached theke, he looked around but couldn¡¯t spot Freya. Without hesitation, he took off his suit. jacket and
jumped into the water.
Chapter 1022 Artificial Respiration?
Georgiagged just two steps behind Hayden. She also
quickly kicked off her high heels and plunged into theke.
The manager in charge of the masquerade party was overwhelmed seeing these two people jump into theke one after the
other. Considering that Efren was also in the water, he felt tremendous pressure.
If anything happened to these three prominent figures
tonight, it could only spell disaster for him and his family.
Meanwhile, Maura noticed Hayden¡¯s concern for Freya when he jumped into theke.
¡°Damn it! Did he really have to go so far as to rescue Freya
in front of all these people? People will discover their affair,¡± Freya thought.
Maura loathed both Hayden and Freya deeply. She gritted her teeth and could almost taste the blood...
The other guests gathered around theke. Some already
called for emergency assistance.
Suddenly, there was movement on theke.
Aman was swimming over and pulling another person with
him.
Chapter 1022 Artificial Respiration?
As the figure got closer, people realized it was Efren.
¡°Mr. Serrano!¡±
¡°Does anyone here know how to swim? Hurry and help Mr.
Serrano.¡±
Responding to the manager¡¯s urging, some people promptly jumped into theke and took over the woman from Efren¡¯s
hands.
Only when these people and Efren made it back to the shore did everyone realize that the person Efren had pulled from
the water was Freya.
Hayden, who had gone to rescue them, returned at this
moment.
When he saw Freya was still unconscious, he immediately joined the rescue efforts, performing artificial respiration for
her.
Seeing this scene, Maura clenched her hands and pinched her palms to bleed.
The manager quickly found a towel and handed it to Efren, saying, ¡°Mr. Serrano, thank goodness you''re okay. Otherwise, |
wouldn''t know how to exin this to Mrs. Serrano.¡±
Chapter 1022 Artificial Respiration?
He had witnessed the ferocity of Georgia beating Hayden.
earlier, so he knew better than to mess with her.
If anything happened to Efren, the few remaining hairs on his head would surely be ripped out.
When the manager finished his words, Efren looked around and asked, ¡°Where¡¯s Georgia?¡±
¡°Mrs. Serrano jumped into theke to find you as soon as
she heard you fell in,¡± the manager said, suddenly realizing something was wrong.
Georgia hadn''t resurfaced yet. Could it be...
Efren didn¡¯t care about anything else and immediately jumped into theke again for the second time.
Realizing the severity of the situation, the manager hurriedly arranged for everyone in the hotel who could swim to help.
Fortunately, Efren returned with Georgia not long after jumping back into the water.
However, Georgia had inhaled water. When she was brought back, she leaned against Efren¡¯s embrace weakly.
¡°Efren, I¡¯m d you are alright.¡±
Chapter 1022 Artificial Respiration?
Georgia was still trembling but kept gently caressing Efren¡¯s cheek. She refused to close her eyes or take a break, afraid that
Efren might disappear again if she looked away.
B
CapÃtulo 129
Cap¨ªtulo 129
Capitulo 0129
Marcelo termino su se y volvid a oficina, solo entonces vio el agradecimiento de Cira.
Ademas del agradecimiento, e le habia enviado una foto de una nta verde junto a ventana,entando qu¨¦ tan
agradable era luz del sol.
El sonri¨¦ levemente: ,Eso es menta? ¡éComo se te ocurri¨¦ ntar menta?
Cira: Es bastante facil de mantener, y si necesitas condimento, simplemente arrancas una hoja. Es bonita, sabrosa y huele bien.
Marcelo no pudo evitar sonreir: -Gracias, me has convencido. Comprar¨¦ una para casa.
-No hace faltaprar, esta nta es muy resistente, te puedo dar algunas, y pronto tendras una maceta llena.
Apartir de estos dosentarios de Cira, Marcelo sinti¨¦ que e estaba de buen humor.
Penso por un momento y respondio: -;Qu¨¦? ,Una bebida realmente te animo tanto?
Cira sonri¨¦ levemente: -No es eso, solo queria decirte que ya no necesitas preguntar a tus colegas de facultad de medicina.
-4Por qu¨¦?
-Carlos intervino, me ayud6 a solucionars cosas con el hospital y opinion publica. La enfermera Alicia tambi¨¦n acordo
reconciliacion.
¨¦Hmm? Marcelo sali¨¦ de panta de chat para ver diri¨¦n de opinion publica en linea, levantando ligeramentes
cejas detras de sus gafas de montura dorada.
~Carlos intervino?
¨¦No fue ¨¦l?
Y, diciendo que fue Carlos, grealmente fue ¨¦l?
Marcelo habia escuchado a su hermano mayor hace un par de dias que el proyecto del casco antiguo fue finalmente tomado
por los Chipanas.
Decir que fue tomado no era exactamente correcto, mas bien era que el Grupo Nube Celeste se intereso en otro proyecto, y
despu¨¦s de sopesar ambos, se retir¨¦
Ahora estaban interesados en este nuevo proyecto, que no era facil de abordar. Carlos personalmente intervino, invitd a gente a
cenar, gy aun tenia tiempo para preocuparse por los asuntos de Cira?
Eso era interesante.
Entonces, ,qui¨¦n fue realmente el que calms aguas para Cira?
¨¦Fue ¨¦l? ¡éCarlos Vega?
O tal vez...
~Morgan Vega?
El incidente tom un giro.
Al final, Alicia negoci¨¦ unapensaci¨¦n de 50,000, a cambio de una carta de perdon.N?velD(ram)a.?rg owns this content.
Cira esper¨¦ pacientemente dos meses para que el caso del disturbio en el hospital se fuera a juicio. Con ayuda de Isabel, el
tribunal finalmente dictamin6o el minimo castigo posible para el padre de Cira: tres meses de detencion.
Dado que ya habia pasado dos meses en detencion previa, eso significaba que su padre seria liberado en un mes.
Ese fue el mejor resultado posible.
Cira agradeci¨¦ repetidamente a Isabel.
Isabel dijo que no habia necesidad: -Soy abogada, asi que no espero que trabajemos juntos con frecuencia, pero tal vez
podriamos tomar un caf¨¦ juntas algun dia.
Por supuesto, Cira estuvo de acuerdo; e tambi¨¦n admiraba a Isabel.
E mo a su familia de inmediato parapartir noticia.
Ana estaba tan contenta que lloraba: -Entonces debes volver pronto. Invita a Ximena y a su esposo tambi¨¦n, vamos a tener una
cena juntos para celebrar.
Otro dia, tengo algo mas que hacer hoy, no puedo volver al mediodia.
Por supuesto, Ana no tuvo objeciones.
Cira estaba neando visitar a familia Vega.
La familia Vega...
En estos dos meses, no habia encontrado a Morgan ni una s vez, ni habia tenido ningun contacto con ¨¦l,o si lo que
dijeron en su apartamento aquel dia fuera verdad: cada quien seguiria su camino,o si nunca se hubieran conocido.
Cira iba a casa de Vega hoy para agradecer a Carlos.
Despu¨¦s de todo, si no hubiera sido por su ayuda, el caso no habria sido tan facil.
Y Carlos y sefiora Vega habian invitado a cenar varias veces. No podia ser ingrata.
Cira tenia prisa por ir hoy porque tenia un n.
Hoy era lunes, el dia mas ocupado en empresa, y al mediodia, no habia ninguna posibilidad de encontrarse con Morgan.
No queria volver a ver a Morgan.
Cira lleg¨¦ a casa de Vega, donde Carlos y su esposa estaban encantados.
Cira incluso cocin6 varios toso agradecimiento.
Llevando sopa de almejas a mesa, m6 con una sonrisa: Tio, tia, casi es hora deer...
Pero sus pbras se detuvieron en su garganta.
Porque en s vio a alguien que pens6 que seria casi imposible encontrar alli, Morgan.
Capitulo 0130
CapÃtulo 130
Cap¨ªtulo 130
Capitulo 0130
+15 BONUS
Era inapropiado.
Cira, quien habia sido secretaria de Morgan durante tres afios, sabia muy bien que los lunes siempre eran sus dias mas
ocupados.
Y ¨¦l, que rehuia volver a casa de los Vega, gcdmo podia aparecer en un momento tan inc¨¦modo?
Cira frunci¨¦ ligeramente el cefio, dos meses sin verlo, y ¨¦l parecia no haber cambiado en absoluto.
la ciudad de Sheron ya habia entrado en invierno, con temperaturas cayendo por debajo de los diez grados. El llevaba unrgo
abrigo de cachemira sobre su traje negro, ramente acababa de llegar, entregando su abrigo a un sirviente.
E salid de cocina, y mirada de Morgan tambi¨¦n se levantd, cayendo sobre e.
Sus miradas se encontraron durante cinco o seis segundos en el aire, Morgan fue el primero en desviar vista, tomando una
toa caliente de manos del sirviente para limpiarse, con una expresion indiferente.
Cira yaenzaba a sentirse inc¨¦moda.
Puso sopa en mesa deledor. La sefiora Vega estaba poniendo vaji personalmente, y al ve, elogi¨¦: Esta sopa de
mostaza se ve deliciosa, con este clima, se necesita este tipo de sopa fresca y sabrosa.
Cira solo sonrid.
La sefiora Vega noto su sonrisa forzada y explicd suavemente: -Carlos tiene asuntos depafiia que discutir con Morgan,
asi que le pidio que viniera a casa a almorzar, acaba de llegar...
Cira aprovech6 oportunidad para decir: -Dado que el sefior Vega nea har de asuntos depafiia en mesa, no es
apropiado que yo est¨¦ presente, me ir¨¦ primero.
La sefiora Vega detuvo de inmediato, reprochand: - Qui¨¦n se va duranteida? Toda esta mesa preparaste tu, por
supuesto que debes quedarte a
comer.
Carlos tambi¨¦n lleg¨¦ desde s:
padres.
No son asuntos secretos, Cira, si¨¦ntate aer, tambi¨¦n quiero preguntarte mas sobre tus
Cira vio a Morgan detras de ¨¦l, apreto losbios y, sin otra opcidn, se sentd.
E y sefiora Vega se sentaron de undo, frente a Carlos y Morgan.
El sirviente les sirvid sopa a cada uno, Carlos primero pregunto sobre familia de Cira, y e respondi¨¦ que todo estaba bien.
Su madre se habia mantenido estable estos dos meses con supafiia, su animo y estado de animo estaban bien, tomando
medicacion y sin recaidas.
La sefiora Vega le dio unas palmaditas en mano: -Entonces puedes estar menos preocupada, Cira. Preocuparse demasiado
daria los pulmones, pero tu rostro se ve mucho mejor que hace dos meses.
-Quizas es porque he estado viviendo con mi madre en el pueblo, con horarios. deidas mas regres¡ªdijo suavemente
Cira.
La sefiora Vega aprovecho para har de su propio gusto por vida en el pueblo. Cira, bajando cabeza para beber su sopa,
not6 mirada de Morgan pasando por su rostro.
Pero no sabia si era intencional, o simplemente porque estaban sentados uno frente al otro, era inevitable que viera.
-Dame otra media taza, esta sopa esta buena
dijo Carlos, pasando su taz6n al
sirviente, pero sefiora Vega lo tom¨¦ y le sirvid personalmente.
E dijo de repente: -Recuerdo que a Morgan tambi¨¦n le gusta sopa de mostaza, Cira siempre conoce tus gustos.
Morgan levant¨¦ mirada.
Los ingredientes los
Cira sintio un tiron en los ojos, pero sin alterarse dijo:pr¨¦ sefiora, yo solo cocin¨¦ lo que habia en cocina.
Lo que implicaba que no habia cocinado especificamente para Morgan, lo que habia, eso cocinaba.
Desde que lleg6, no habia saludado a Morgan, y no habian hado en absoluto. Ahora, al distanciarse sutilmente, su actitud
era de extrafios.
Morgan esta vez poso su mirada directamente sobre e, con sus ojos oscuros frios.
Cira se mantuvo tranqu,iendo en silencio.
La sefiora Vega paso el tazon a Carlos, dandole una mirada significativa,o intentando emparejarlos.
#15 BONUS
Todavia les gustaba mucho idea de Cirao su nuera.
La sefiora Vega dijo con doble intencion: Cira es buena cocinera y siempre
atenta.
Carlos asintid: -Como ese chico Enrique que se caso el mes pasado. Aunque su esposa tambi¨¦n es ambiciosa, una vez
casados, tienen a alguien en quien pensar y alguien que piensa en ellos. Eso es bueno...N?velD(ram)a.?rg owns this content.
Morgan mostro ramente una expresion de disgusto, interrumpiendo
abruptamente: -,Por qu¨¦ me mo a casa, qu¨¦ asunto de negocios quiere discutir?
Carlos, que habia dominado el mundo de los negocios durante d¨¦cadas, rara vez era interrumpido, y se sintid desafiado en su
autoridad: gAsi eso me has?
Morgan dej¨¦ sus utensilios y se levantd: -Si no hay nada, volver¨¦ a oficina.
Carlos se enojo:
¡®Tu!
Padre e hijo siempre eran asi, rara vez podian terminar unaida en paz, siempre terminaban mal por una pbra o una
frase.
Especialmente cuando se mencionaba cualquier cosa rcionada con el matrimonio, siempre explotaba.
+15 BONUS
Capitulo 0131
CapÃtulo 131
Cap¨ªtulo 131
Capitulo 0131
Cira no actudo solia hacerlo, simplemente seport¨¦o un clienteun. En medio de disputa en casa del
anfitrion, opto por hacerse invisible y permanecer en silencio.
La sefiora Vega se apresuro a levantarse para detener a Morgan: -~Cd¨¦mo es que volv¨¦is a pelearos con solo una pbra?
Morgan, atin no hasido,e un poco mas. Si te ocupas toda tarde y no tienes tiempo paraer, volveras a tener
problemas estomacales.
Morgan fue bloqueado en su camino, con una expresion fria.
La sefiora Vega solo pudo mar a su esposo: -Carlos.
El padre de Morgan se contuvo por unos segundos, pero finalmente dio un paso atras: Solo queria preguntarte, al final de afio
habra cambios en junta directiva. gNo neas retener al gerente Quesada y gerente Agur?
Morgan volvi6 a sentarse, pero ya noid.
¡ªSi.
El padre de Morgan frunci¨¦ el cefio:
Ambos son veteranos depajiia.
Morgan le respondid indiferente: -Por eso se apoyan en su antigiiedad.
-Contribuyeron mucho a fundacion del Grupo Nube Celeste, es inevitable que se vean un poco sobrevalorados.
-No son adecuados para quedarse en junta directiva pors razones que le he enviado. La empresa se rige por normas, no
por favores. Cree ques pruebas que tengo no son suficientes para despedirlos?
Carlos se quedo en silencio por un momento y finalmente suspir¨¦: -Despu¨¦s de todo, sonpafieros de toda vida.All content is property ? N?velDrama.Org.
Morgan se rid: Solo van a salir de junta directiva, no abandonando el Grupo Nube Celeste. Cons ganancias que tendran,
sera suficiente para su vejez.
Carlos no dijo mas, aceptando en silencio forma en que Morgan manejabas
cosas.
Ciraia en silencio con mirada baja, pero no podia dejar de preguntarse si i¨¦n de Morgan estaba limpiando as
personas de su padre dentro de
empresa.
E lo recordo.
El dia en que fue difamada por Quintina, vio documentos de junta directiva en el escritorio de su colega secretaria.
En ese momento no entendiapletamente por qu¨¦ Morgan necesitaba esos documentos de junta directiva, pero ahora
veia que desde ese momento tenia intenci¨¦n de limpiar as personas afines a su padre en empresa.
Cira levant6 cabeza para mirar al anciano de cabellos teados a los dosdos.
Aunque su salud era razonablemente buena, ya era mayor y,o hoy, al ceder pbra en empresa, Morgan ya no estaba
atado por ¨¦l.
El Grupo Nube Celeste era empresa de Morgan, y familia Vega tarde o temprano tambi¨¦n sera a mando de Morgan.
Probablemente situacioneso con una frase de Carlos, enviar a Ke a un lugar donde Morgan no podia encontra, ya no
pudiera volver a ocurrir.
Cira se sintid un poco triste por Carlos, pero solo lo pens6 de pasada, todas esas cosas no tenian nada que ver con e.
Despu¨¦s deer, fue al bafio por un momento y al salir, se dio cuenta de que ni Carlos ni Morgan estaban en nta baja.
Carlos probablemente se fue arriba a descansar, y Morgan deberia haber vuelto a empresa.
Solo sefiora Vega estaba en s, haci¨¦ndole sefias a Cira:-Cira, ven a probar mi t¨¦ de flores.
Cira originalmente penso en despedirse directamente, pero ya que Morgan no estaba, no tenia prisa por irse. Sonri¨¦ y se
acerco: La ultima vez prob¨¦ su t¨¦ de rosas, atin lo recuerdo.
Lo extrafias tanto, pero no te veo venir a tomarte un t¨¦ conmigo con frecuencia -se quej¨¦ sefiora Vega mientras le servia una
taza.
Cira recibi¨¦ taza con ambas manos y echo un vistazo a vientre de sefiora.
Hacia frio, sefiora Vega llevaba un su¨¦ter que le ajustaba bien, pero su abdomen estaba bastante no.
Hace dos meses, encontr¨¦ de casualidad mientraspraba en sidn de leche en polvo y tambi¨¦n vio fuera de s
de ultrasonidos. En ese momento, pens6 que e era... Ahora vio que estaba pensando demasiado.
-En el futuro, vendr¨¦ con frecuencia cuando tenga tiempo esto fue solo una formalidad.
Pero sefiora Vega sigui¨¦ sus pbras y le dijo: Lo dices tu, en el futuro, ven a casa con mas frecuencia. Tanto Carloso
yo, te consideramos nuestra hija. Cira le respondio: Usted y el tio me estan sobrevalorando demasiado.
jQu¨¦ va, tu capacidadboral es muy buena le dijo sefiora Vega con un toque de preocupaci6n en su cefio-. Cira, s¨¦ que tu
contrato con el Grupo Nube Celeste ha vencido, pero gatin no has encontrado trabajo, no? Creo que una persona puede
desempeniar mejor sus fortalezas en su entornoboral y posici¨¦n familiar.
Cira no esperaba que sefiora Vega instara a regresar a el Grupo Nube Celeste. Con taza de t¨¦ en rodi, le respondi¨¦
con voz suave: Tia, no tengo intenciones de volver a el Grupo Nube Celeste.
Como acabas de ver, Morgan ha tomado medidas drasticas y ha cortado el brazo derecho e izquierdo de Carlos, quien ahora,
aparte de ser presidente, no tiene nada de derecho en empresa -dijo sefiora Vega en voz baja-. Cira, si vuelves a el Grupo
Nube Celeste, podrias ayudarlo a tu tio.
Cira parpadeo.
~Estaba sugiriendo que e actuarao espia para el tio en empresa?
*IN BORUS
Capitulo 0132
CapÃtulo 132
Cap¨ªtulo 132
Capitulo 0132
Cira frunci¨¦ el cefio, sin saber si era atenci¨¦n de sefiora Vega 0 idea de Carlos.
Este tema era demasiado peligroso. La mirada de Cira se desvid y le dijo:
Tia,
no entiendo muy bien lo que quiere decir, pero creo ques personas no pueden quedarse siempre igual. Tambi¨¦n quiero salir y
explorar. Ustedes me han tratadoo a una hija, pero los polluelos crecen y al final deben dejar el nido de sus padres para
construir el suyo propio. gNo es asi?
E jug6 carta emocional, llevand suavemente a trav¨¦s de ese tema delicado.
Cira habl6 con cuidado, y sefiora solo pudo decir: -Tomemos t¨¦. ¡ªno mencion¨¦ mas el asunto.
no
Cira sintid que no era apropiado quedarse mucho tiempo. Despu¨¦s de terminar su t¨¦, dej¨¦ taza y dijo: -Ya es tarde, tia,
deberias descansar. Me voy primero.
La sefiora le dijo: Carlos esta en el estudio del segundo piso. Sube y despidete de ¨¦l. Este polluelo no sabe cuando volvera para
verlo.
Eso era lo correcto.
Cira el pregunto: -;Ddnde esta el estudio?
-Subes escaleras y gira a izquierda en segunda habitacion.
-Bien.
Cira habia venido a casa de Morgan varias veces, pero siempre se qued6 en el primer piso paraer. Nunca habia subido
al segundo piso.
La casa era de estilo europeo, con una amplia y serpenteante escalera que conducia hacia arriba, con pasillos y varias
habitaciones.
Siguiendos indicaciones de sefiora, se dirigid hacia segunda habitacion a izquierda. La puerta estaba entreabierta.
Despu¨¦s de mar a puerta dos veces, empuj¨¦ directamente.
En ese momento, penso que era un estudio y no un dormitorio, yo puerta no estaba cerrada, ma deberia ser
suficiente.
Pero para su sorpresa, cuando abrio puerta, disposici¨¦n y decoraci¨¦n que vio no erans de un estudio.
Se quedo atdnita de repente y, al mirar de nuevo, vio a Morgan frente al espejo de cuerpo entero. Todos los botones de su
camisa estaban desabrochados,Original from N?velDrama.Org.
+15 ROANS
Y mas abajo, los botones de sus pantalones tambi¨¦n estaban desabrochados.
¨¦El todavia no se ha ido?
Morgan mir¨¦ sin expresi¨¦n.
Cira se sinti¨¦ confundida por un momento, y sin pensar, dijo:
se dio vuelta para salir y cerrar puerta.
Pero Morgan mo por su nombre: -Cira.
Lo siento. Luego
Cira se detuvo inconscientemente, luego escucho su voz decir por detras: -Dej¨¦ caer el gemelo del pufio en entrada, recdgelo
para mi.
Cira bajo mirada y vio un gemelo con una piedra preciosa roja en el suelo.
Pero no tenia obligaci¨¦n de recogerlo para ¨¦l.
E le respondio con calma: Si el sefior Vega no quiere molestarse en dar unos pasos para recogerlo, puede pedirle a un
sirviente que lo haga por usted.
Luego intento cerrar puerta y marcharse.
La voz de Morgan era tenue: -Recdgelo y hablemos sobre el corazon de tu madre. ~No quieres saber qu¨¦ opciones hay
ademas de esperar pasivamente a un donante?
Cira contuvo respiracion y apreto el pomo de puerta.
Aunque sentencia de tres meses para el padre de Cira era motivo de alegria, madre de Cira tenia solo unos meses mas de
vida, y hasta ahora, no habia recibido noticias de taforma de trasntes.
Cira todavia estaba muy preocupada por eso.
Pero, gMorgan realmente le diria amablemente qu¨¦ hacer?
Hasta ahora, e sentia que p¨¦rdida del corazon de su madre era mas probablemente resultado de iones humanas que
de un idente.
E queria huir de todo, pero al mismo tiempo, no queria perder esa pequefia chispa de esperanza.
Cira apretd los dientes, mir¨¦ hacia atras y vio que Morgan ya se habia vestido.
Exhal¨¦ aire y abridpletamente puerta de habitacion, recogi¨¦ el gemelo del suelo y se acerco.
+15 BONUS
Morgan estaba cambiandose de ropa.
Se quitd el traje que llevaba puesto y se puso una camisa de terciopelo rojo borgofia.
Este tono de rojo tenia un toque de negro, con una tonalidad mas oscura. Debajo de camisa, llevaba un su¨¦ter negro de
cuello alto, suelto y apdo alrededor de su cuello, dandole un toque de elegancia britanica mas rjada de lo habitual.
Su atuendo era mas casual, no iba a oficina esta tarde. No era de extrafiar que no tuviera prisa por irse.
Cira le paso el gemelo a 4.Qu¨¦ opciones?
Morgan le ofreci¨¦ directamente su mufieca: -Ayidame a pon¨¦rmelo.
Cira lo mir¨¦ fijamente, preguntandose por qu¨¦ usaba ese tono. Qu¨¦ estaba tramando?
Morgan no cambi¨¦ su expresi¨¦n: -~Has oido har del corazon artificial?
Cira se sorprendio. Morgan extendid mano, indicandole que se lo pusiera.
cambiar primero a un corazon artificial, ganar mas tiempo, y cuando aparezca un donante, cambiarlo al donante sin afectar.
Cira no sabia mucho sobre este tema y lo mir¨¦ con escepticismo: ,Se puede hacer eso?
Morgan echo un vistazo a su propia manga.
Cira solo pudo encontrar otro gemelo de rubi en mesa y continud ayudandolo a ponerse.
E llevaba un maquije suave, sin rizars pestafias, que colgaban d¨¦cilmente sobre sus parpados, formando una sombra en
forma de abanico.
Morgan le pregunt6: ¡ªEn estos dos meses, ,solo te has preocupado por disfrutar vida y no has investigado nada de esto?
respondi¨¦ Cira despu¨¦s de
El sefior Vega no tiene derecho a juzgar mi vida ponerle los gemelos-. Gracias al sefior Vega por informarme de esta opci¨¦n.
Dicho esto, se prepar¨¦ para irse.
Morgan ajust6 dirion de los gemelos por si mismo, su tono no revba ninguna emocion: Los costos de un corazon
artificial son elevados, ademas, despu¨¦s de cirugia, se necesitan medicamentos inmunosupresores, y todo eso requiere
dinero. ;Cuanto tiempo mas podran sostener tus finanzas?
Cira interpret6 de sus pbras que ¨¦l queria que e suplicara y regresara al Grupo Nube Celeste.
E se dio vuelta:
Mientras el sefior Vega no siga obstaculizandome para
encontrar trabajo, puedo depender de mi misma para salvar a mi madre.
-4 Qu¨¦ te hizo pensar que te dejar¨¦ ir? habitacion no tenia luces encendidas, y luz del sol de tarde de invierno no era
fuerte. Morgan estaba de pie frente a ventana, borroso en su contorno.
Te inform¨¦ sobre opcidn del corazon artificial simplemente porque sigo el principio humanitario. Si pensaste que eso
significaba que te dejaria en libertad, estas equivocada.
Cira se enfurecio:
iTu!
Cira contuvo su enojo:
~Es humanitarismo o tu conciencia intranqu?
Si no fuera por perder ese corazon, su madre ya estaria curada y no necesitaria un corazon artificial.
Morgan frunci¨¦ el cefio instantaneamente, jagarr¨¦ su mano y tird bruscamente hacia ¨¦l!
Cira choc¨¦ contra su pecho, y ¨¦l le hablo con voz profunda: Te lo dir¨¦ una ultima vez, p¨¦rdida del corazon de tu madre no
tiene nada que ver conmigo.
Cira apretd losbios mientras Morgan miraba, percibiendo ramente duda y resentimiento en sus ojos.
Un minuto despu¨¦s, ¨¦l levant¨¦ mano, tom¨¦ un abrigorgo de cachemira del armario detras de e, paso en silencio junto a
e y baj¨¦s escaleras mientras se lo ponia.
La voz de sefiora Vega lleg6 desde abajo: ¡éTe vas, Morgan?
Morgan no le respondi¨¦ en absoluto.
Salid, subid al coche y se alej¨¦ de casa.
Cira baj¨¦s escaleras despu¨¦s de ¨¦l.
negra
La sefiora realmente habia engafiado intencionadamente a Cira para que fuera a buscar a Morgan: Vi que vosotros dos no
hais en todo el dia. Originalmente pens¨¦ en volver a juntaros, parece que fue en vano.
Cira le dijo seriamente a sefiora: Tia, no tengo ninguna rcion con Morgan.
La sefioramento y expreso su pesar: -Pero sois una pareja talentosa y hermosa.
CapÃtulo 133
Cap¨ªtulo 133
Capitulo 0133
Cira apretd losbios y finalmente levant¨¦ mano para ponerle los gemelos. El tono intenso de piedra preciosa resaltaba
perfectamente con su camisa. Morgan mir¨¦ con los ojos bajos.
Antes, cuando e lo ayudaba a atarse corbata, a ponerse los gemelos, a ajustar los pufios, todo se hacia de manera natural
y sin esfuerzo. Ahora, e tenia apariencia de cargar con una ¡°carga pesada¡¯*.
El sonri¨¦ ligeramente.
Los gemelos eran bastante pequenos y ponerlos no era facil. Cira intento hacerlo mas rapida posible: -; Qu¨¦ hay de tica
de corazon artificial que mencion6 el sefior Vega?
E atin estaba alerta, pensando que ¨¦l podria estar jugando con e.
Para su sorpresa, esta vez no lo hizo.
Morgan le hablo con indiferencia:
-Est
TURFUM Do se bo immple ¡°ologia ya esta bastante madura R
en
el extranjero y ha estado en uso clinico aqui desde hace varios afios. Sin embargo, enparacidn, atin no se ha
implementado a gran esc.
El coraz¨¦n no erao una fruta que pudiera crecer de repente en un arbol.
Enparaci¨¦n con los donantes, estas maquinas desarrodas eran obviamente mas convenientes y rapidas. Entonces, gpor
qu¨¦ no se habia implementado a gran esc?
Cuando Cira le preguntd mas, y Morgan se lo explic¨¦: Es costoso, hay un alto riesgo de infion y vida util de un corazon
artificial, hasta ahora, es de maximo siete afios.
Mientras que un corazon de donante podia durar hasta diez afios, e incluso mas.
De esta manera, ya sea en t¨¦rminos de rci¨¦n calidad¡ªprecio, seguridad o esperanza de vida del paciente, un corazon
artificial no podiapararse con un corazon de donante.
Cira se qued¨¦6 en silencio y termino de poner los gemelos.
Morgan extendi¨¦ otra mano hacia e.
Cira no queria ayudarlo mas.
Morgan mir¨¦ su nariz y le dijo suavemente:
No hay re que diga que despu¨¦s
+15 BONUS
cambiar primero a un corazon artificial, ganar mas tiempo, y cuando aparezca un donante, cambiarlo al donante sin afectar.
Cira no sabia mucho sobre este tema y lo mir¨¦ con escepticismo:
Se puede hacer eso?
Morgan echo un vistazo a su propia manga.
Cira solo pudo encontrar otro gemelo de rubi en mesa y continud ayudandolo a ponerse.
E llevaba un maquije suave, sin rizars pestafias, que colgaban docilmente sobre sus parpados, formando una sombra en
forma de abanico.
Morgan le pregunto:
En estos dos meses, gsSolo te has preocupado por disfrutar vida y no has investigado nada de esto?
El sefior Vega no tiene derecho a juzgar mi vida ¡ª respondi¨¦ Cira despu¨¦s de ponerle los gemelos-. Gracias al sefior Vega por
informarme de esta opci6n.
Dicho esto, se prepar¨¦ para irse.
Morgan ajust6 dirion de los gemelos por si mismo, su tono no revba ninguna emoci¨¦n: -Los costos de un corazon
artificial son elevados, ademas, despu¨¦s de cirugia, se necesitan medicamentos inmunosupresores, y todo eso requiere
dinero. ;Cuanto tiempo mas podran sostener tus finanzas?
Cira interpret6 de sus pbras que ¨¦l queria que e suplicara y regresara al Grupo Nube Celeste.
E se dio vuelta: -Mientras el sefior Vega no siga obstaculizandome para encontrar trabajo, puedo depender de mi misma
para salvar a mi madre.
-4 Qu¨¦ te hizo pensar que te dejar¨¦ ir? habitacion no tenia luces encendidas, y luz del sol de tarde de invierno no era
fuerte. Morgan estaba de pie frente a ventana, borroso en su contorno.
-Te inform¨¦ sobre opci¨¦n del corazon artificial simplemente porque sigo el principio humanitario. Si pensaste que eso
significaba que te dejaria en libertad, estas equivocada.
Cira se enfureci¨¦: ¡ªjTu!Original from N?velDrama.Org.
Cira contuvo su enojo: -,Es humanitarismo o tu conciencia intranqu?
Si no fuera por perder ese corazon, su madre ya estaria curada y no necesitaria un corazon artificial.
Morgan franci¨¦ el cefio instantaneamente, jagarr¨¦ su mano y tir¨¦ bruscamente hacia ¨¦l!
Cira choc¨¦ contra su pecho, y ¨¦l le hablo con voz profunda: Te lo dir¨¦ una ultima vez, p¨¦rdida del corazon de tu madre no
tiene nada que ver conmigo.
Cira apretd losbios mientras Morgan miraba, percibiendo ramente duda y resentimiento en sus ojos.
Un minuto despu¨¦s, ¨¦l levant¨¦ mano, tom6 un abrigorgo de cachemira negra del armario detras de e, pas¨¦ en silencio
junto a e y bajos escaleras mientras se lo ponia.
La voz de sefiora Vega lleg¨¦ desde abajo: -3Te vas, Morgan?
Morgan no le respondi¨¦ en absoluto.
Salid, subid al coche y se alej¨¦ de casa.
Cira baj¨¦s escaleras despu¨¦s de ¨¦l.
La sefiora realmente habia engafiado intencionadamente a Cira para que fuera a buscar a Morgan: ¡ªVi que vosotros dos no
hais en todo el dia. Originalmente pens¨¦ en volver a juntaros, parece que fue en vano.
Cira le dijo seriamente a sefiora: Tia, no tengo ninguna rcion con Morgan.
La sefioramento y expreso su pesar: ¡ªPero sois una pareja talentosa y hermosa.
CapÃtulo 134
Cap¨ªtulo 134
Capitulo 0134
Despu¨¦s de salir de casa de Morgan, Cita tom6 un taxi directamente hacia Universidad de Sheron y, al mismo tiempo,
busc¨¦ informaci¨¦n sobre corazones. artificiales en su tel¨¦fono m¨¦vil.
Una vez en el lugar,enzo a tener unaprension preliminar sobre los corazones artificiales.
Guard6 su tel¨¦fono, sac¨¦ su tarjeta de empleado para desbloquear el eso a universidad y se dirigid rapidamente hacia el
edificio de profesores.
En los ultimos dos meses, Cira no habia estado buscando trabajo, sino que estaba trabajando a tiempo parcial para Marcelo
como su asistente de ensefianza.
Al principio, cuando Marcelo m6 para ayudarle y le pago un srio, Cira realmente penso que ¨¦l solo estaba ayudando
por presi¨¦n econd¨¦mica que enfrentaba al no tener trabajo. Penso que ¨¦l estaba encontrando excusas para darle dinero.
Sin embargo, Marcelo le dijo que realmente no tenia tiempo debido a temporada de examenes finales. Ademas de sus
responsabilidades de profesor, tambi¨¦n tenia asuntos de investigacion para atender. Si no lo creia, podia probar a trabajar con
¨¦l durante unos dias.
Cira lo intent durante dos dias y realmente crey6 que ¨¦l necesitaba una asistente.
Nunca se dio cuenta de cuantas tareas administrativas tenia un profesor.
Asi pasaron dos meses.N?velD(ram)a.?rg owns this content.
ro, Marcelo realmente estaba ayudando, de lo contrario, podria haber buscado a un asistente mas profesional.
Cira nunca daba por sentada ayuda de los demas, asi que trabajaba atin mas duro para devolverle el favor por su ayuda
oportuna.
Marcelo regres6 a su oficina despu¨¦s de ses y Cira ya habia manejados tareas del dia, ayudandolo a organizar
informaci6n de investigacion.
Silenciosamente se acerco por detras de e y, al ver su rostro serio, losbios de Marcelo se curvaron ligeramente. Te di el dia
libre hoy, gy atin asi viniste? Asistente Lopez, trabajas tan duro, ,deberia pagarte mas?
Cira gird instintivamente cabeza.
Marcelo sostenia el n de liones con los ojos ligeramente entrecerrados
+15 RONUS
bien recordaba a su identidad anterior, el cuarto hijo de familia Sanchez en ciudad de Xoan.
Felicidades, finalmente tienes un buen resultado.
Cira tambi¨¦n sonrio: -,El profesor Sanchez ya lo sabe?
¡ªObviamente, me intereso por tus asuntos. Vis noticias en linea -dijo Marcelo lentamente. Pero esper¨¦ toda tarde y no me
lo dijiste. Me senti un poco decepcionado. ¡éNo valgo penapartir tu alegria? Y ahora llego a oficina y te encuentro, es
como encontrar un rayo de luz despu¨¦s de un momento
oscuro.
Las pbras eran intrigantes, y Cira estaba un poco desconcertada.
Marcelo se inclin¨¦ hacia e, con un tono mas suave: -Entonces, ,no me lo dijiste en WhatsApp, es porque querias decirmelo
en persona?
En oficina, solo estaban los dos, junto con el calido sol de invierno que se filtraba desde ventana.
Cira se distancid sin mostrar emociones: He venido a agradecer al profesor Sanchez por su ayuda en los Ultimos dos meses.
Ahora ques cosas han llegado a su fin, gpuedo invitarte a cenar esta noche?
Marcelo mir¨¦ mientras e se alejaba, levant¨¦s cejas pero no insistid. Se enderezo y le dijo: -Esta noche no puedo,
posponemos esaida. Tengo una reunion con los inversores.
Como profesor que realizaba investigaciones, tambi¨¦n necesitaba patrocinadores para financiar sus proyectos.
Cira naturalmente acepto con un ¡°bien*.
Por tarde, salieron juntos de universidad para hacer algunos tramites y al regresar, al pasar por una libreria, Marcelo
record¨¦ que necesitaba algunos libros, asi que entraron.
La libreria estaba ubicada en un tranquilo barrio, con una decoraci6n elegante y antigua que creaba una atmosfera serena.
Cira deambuld sin rumbo y al ver libros sobre corazones artificiales en si¨¦n de medicina, los tom6 para hojearlos.
Marcelo se acerc¨¦ a e y le pregunt6 algo en voz baja, a lo que Cira respondi¨¦ tambi¨¦n en voz baja.
Ambos no notaron que en el segundo piso de libreria, alguien habia captado su plicidad*.
El hombre, de elegante porte y aire distante, no podia ocultar su aura ¨¦lite incluso sin llevar un traje.
Los observo indiferente, luego encendio un cigarrillo.
Paseando por libreria, eligiendo libros, susurros y discusiones, todo era muy elegante.
El habia venido a encontrarse con un amigo, pero su amigo acababa de irse, dejandolo solo en mesa.
El personal de libreria not6 situaci¨¦n e iba a acercarse para decirle que no se permitia fumar, pero el duefio lo detuvo:
Shh! -jA ese sefior importante no se atrevia a intervenir!
Sin embargo, el hombre solo dio una cda, apag6 el cigarrillo con mano y se levant¨¦ para bajars escaleras.
El duefio se le acerc¨¦ y lo salud6: -Sefior Vega -pero Morgan no lo mir¨¦, sali¨¦ del pasillo entres estanterias donde estaban
Cira y Marcelo.
Pero ninguno de los dos lo vio.
EI sali¨¦ de libreria, subi¨¦ al coche, y el conductor percibi¨¦ agudamente que algo estaba pasando con el sefior Vega.
Cira y Marcelo pagaron por separado los libros..
Al salir de libreria, Marcelo reflexiond: -No necesitas ir a cena con los inversores esta noche.
-4Por qu¨¦? -Cira, siendo su asistente principal en investigaci¨¦n, generalmente estaba involucrada en estos eventos.
Marcelo le dijo con resignaci¨¦n: -,No lo has notado? El inversionista de este proyecto de investigaci¨¦n es el Grupo Nube
Celeste.
CapÃtulo 135
Cap¨ªtulo 135
Capitulo 0135
Por supuesto, Cira lo habia notado.
Despu¨¦s de todo, toda informacion estaba organizada por e.
Elevo mirada: Entonces, el profesor Sanchez no prescinde de mi presencia por razonesborales, ,sino porque piensa que
no quiero encontrarme con gente del grupo Nube Celeste?
Marcelo sonri¨¦: Al decir eso, parezco estar aprovechandome de mi posici¨¦n.
¨¦No lo estaba haciendo?
Cira atin no habia visto a ningun jefe preferir trabajar ¨¦l mismo para cuidar los sentimientos de sus empleados.
-El profesor Sanchez esta pensando demasiado. No tengo problema alguno. Despu¨¦s de que termine aqui, todavia necesitar¨¦
buscar trabajo. El circulo es pequefio, es inevitable encontrarse con gente del grupo Nube Celeste mientras trabajo. gDeberia
evitarlos cada vez que me encuentre con ellos?
Cira hablo con indiferencia: -El grupo Nube Celeste ya no tiene ningun significado para mi.
Al ver su actitud tan rjada, Marcelo ya no tenia preocupaciones. Esa noche, fueron juntos al evento.
En reunion, habian bastantes personas, todos eran miembros del equipo de Marcelo.
El lider del equipo de investigacion los guiaba y bromeaba mientras abria puerta del privado. Cira levants vista y vio al
hombre que, rodeado de todos
entraba con naturalidad.
Era segunda vez que lo veia hoy.
Ya se habia cambiado de ropa informal que e le ayud6 a abotonarse, y ahora llevaba un traje negropleto. Cuando el
lider present6 a Cirao asistente del profesor Sanchez, su mirada se volvid ligeramente fria al barre con mirada.
De repente, Cira record6s pbras que ¨¦l le dijo en habitaci¨¦n en su casa hoy.
-4Qu¨¦ te hizo pensar que te dejar¨¦ ir?
Contuvo respiracion ligeramente.
Despu¨¦s de eso, en cena, Morgan ya no mir¨¦. Todos estaban enfocados en cboraci¨¦n.
Cira se encargo de registrars conversaciones para luego organizas en un informe.
En resumen, cboracion era el siguiente.
El grupo Nube Celeste invertiria en el equipo de investigaci¨¦n de Marcelo para llevar a cabo investigaciones cientificas. Sin
embargo, no era una inversion gratuita, ya que el grupo Nube Celeste tambi¨¦n necesitaba tologia que estaban
desarrondo parapletar un proyecto en el que estaban trabajando.
Cada parte obtendria lo que necesitaba, era bastante razonable.
El grupo Nube Celeste era una empresa capitalista, no una organizacion ben¨¦fica. No invertirian tanto dinero en investigacion y
desarrollo si no beneficiara sus propios intereses.
Sin embargo, atin no habian llegado a un acuerdo, ya que el grupo Nube Celeste limitaba autonomia del equipo de
investigacion.
Marcelo era el nucleo del equipo y participaba mas activamente ens discusiones. Aun asi, tenia tiempo para prestar atenci¨¦n
a Cira. Cuando el camarero se acerc¨¦ para verterle vino a Cira, Marcelo levant¨¦ mano para detenerlo:
Por favor, cambie su vino por agua tibia, gracias.
Cira se sorprendio por un momento, luego sonri¨¦ y asinti¨¦ en agradecimiento.
Alguien en mesa hizo unentario jocoso: El profesor Sanchez siempre. cuida tan bien a su novia. Cada vez que cenamos,
la protege y no deja beber.
El lider del equipo tosi6 ligeramente, recordandole que no era apropiado hacer bromas infantiles en esta ocasi6n, asi que
rapidamente se calld.
Morgan, mirando indiferente desde el otrodo, habl¨¦ de repente: Entonces, sefiorita asistente, despu¨¦s de escuchar tanto,
¨¦cual es tu opinion?
Aunque us6 el t¨¦rmino ¡°asistente¡°, su tono no revba ninguna emoci¨¦n. Sin embargo, en los ojdos de Cira, parecia haber una
Por un momento, todass miradas se dirigieron a Cira.
Marcelo fruncio el cefio. Morgan ramente estaba buscando problemas. Esta cena no era el lugar para que Cira expresara su
opinion, y mucho menos necesitaba que e lo hiciera.
Antes de que Marcelo pudiera intervenir para ayuda, Cira hablo con calma:
+15 BONUS
crear algo a partir de nada. Requiere libertad creativa y pensamiento abstracto. Limitar demasiado este proceso eso
ponerle grilletes, solo obstaculizara innovaci¨¦n.
-La sefiorita asistente hao una aficionada. No suena en absolutoo una asistente dijo Morgan con voz fria-. Los
asistentes en universidad deben tener experiencia en investigacion cientifica, haber publicado articulos acad¨¦micos, tener un
rendimiento acad¨¦mico sobresaliente y experiencia relevante en practicas. gCumple sefiorita Lopez con estos requisitos?
-Si no es asi, dudaria mucho de profesionalidad de su equipo y de si vale pena invertir en ustedes.
Cira lo mir¨¦ directamente a los ojos.
Estaba segura de que repentina interrogacion de Morgan sobre su identidad era un intento de hace perder su trabajo.
El no le permitia entrar en empresa ni hacer trabajos a tiempo parcial, jy durante dos meses habia estado obstaculizand!N?velDrama.Org exclusive content.
-La sefiorita Lopez no es realmente una asistente, hubo un error de pbras. por parte del lider del equipo hace un momento.
E es mi secretaria ¡ª intervino Marcelo. Pero dado que el sefior Vega no confia en capacidad de nuestro equipo, esta
cboraci¨¦n ya no tiene sentido. Nos despediremos por ahora.
Nadie esperaba que Marcelo le respondiera de esta manera. Todos quedaron. sorprendidos.
Marcelo asintid hacia el grupoo un saludo y luego indic¨¦ a Cira que se fueran.
Cira dud6 por un momento, se puso de pie y lo siguid.
Despu¨¦s de que se fueran, atmdsfera en s se volvid inc¨¦moda. El lider del equipo rid nerviosamente para aliviar
tensidn: Sefior Vega, por favor, no lo tome a mal. El profesor Sanchez esta simplemente protegiendo a su novia. La juventud es
apasionada y con el amor se vuelve loco. Jaja...
La expresion de Morgan se volvid alin mas fria.
+15 BONUS
Capitulo 0136
CapÃtulo 136
Cap¨ªtulo 136
Capitulo 0136
Al salir del restaurante, Marcelo se volvid para mirar a Cira, con una expresion alin suave: -¡é Qu¨¦ tal si buscamos otro lugar para
cener? 4Un arroz meloso, quizas?
Actuabao si nada hubiera sucedido.
Cira no pudo evitar preguntarle: -gRealmente podemos irnos asi?
Marcelo ajust¨¦ sus gafas y le dijo: -Por supuesto que podemos. gPor qu¨¦ no?
Cbor¨¦ contigo en esta investigacion durante dos meses. Es muy importante. Como puedes simplemente desecharlo todo
asi...?
-4Es que soy demasiado sentimental? -Marcelo tom6 pbra con una sonrisa en susbios.
Cira apretd losbios y fue directa: -Desde que descubri que esta investigaci¨¦n estaba rcionada con el grupo Nube Celeste,
supe que llegaria este dia. Morgan no tenia intenci¨¦n de dejarme ir. De todos modos, todass preparaciones relevantes ya
estan hechas, y no necesitas queparta esas pequefias cosas contigo. Irme ahora es perfecto.
No sacrifiques todo lo que tu equipo ha preparado durante tanto tiempo por mi. No vale pena.
La sonrisa de Marcelo no disminuy6, y le hablo con suavidad: -En realidad, pens¨¦ en seguir bromeando contigo, pero te tomas
esto tan en serio que no puedo evitar sentirstina. Tambi¨¦n te dir¨¦ verdad. No tengo mucho inter¨¦s en cborar con el
grupo Nube Celeste. gNo notaste que durante cena, mi inter¨¦s estuvo ausente todo el tiempo?
Era verdad.
Cira penso que tal vez era porques condiciones de el grupo Nube Celeste eran demasiado estrictas y ¨¦l no estaba satisfecho.
-El grupo Sanchez tambi¨¦n particip¨¦ en inversion del proyecto en el que trabaja el grupo Nube Celeste. Acept¨¦ reunirme con
el grupo Nube Celeste solo por mi hermano. Si cboraci¨¦n con el grupo Nube Celeste no funciona, no eso si mi
investigaci¨¦n se fuera a desperdiciar. Hay otros inversores
interesados. En cambio, me diste una razon para rechazar cborar con el grupo Nube Celeste.
tira nuo el viento
uuiu quej mi
acusacion de ser una ¡°mujer fatal¡± frente a mi hermano. En general, creo que soy yo quien te debe disculpas.
Al escuchar esto, Cira se sinti¨¦ aliviada y se burl¨¦ de si misma: ingenua. Pens¨¦ que eras indispensable sin el grupo Nube
Celeste.
Realmente soy
El grupo Nube Celeste tiene fondos sdlidos, pero es demasiado dominante. Lo que dijiste antes es correcto, investigacion
implica audacia e innovacion. Si nos quitan demasiados derechos, estaremos limitados. Por lo tanto, el grupo Nube Celeste no
es mejor opci¨¦n.
Marcelo hablo con calidez: -Ademas, soy tu amigo. He visto personalmenteo te maltrata. Aunque haya otras opciones,
elegirlos seria realmente no cumplir con mi papel de amigo, ,no crees?
El coraz6n de Cira se estremecid involuntariamente.
Aunque e era una consideraci6¨¦n secundaria, ¨¦l incluy6 en consideracion de si cborar 0 no con el grupo Nube Celeste.
Se sintid conmovida, ¡ªGracias, profesor Sanchez.
Marcelo le indicd que caminara mientras haba: Si realmente quieres
agradecerme, ven conmigo al hip6dromo mariana. El hip¨¦dromo en el oeste de ciudad se ha expandido al doble, siempre he
querido ir, pero no he encontrado a nadie adecuado para pafiarme.
-Pero no s¨¦ montar a caballo.
-Eso es perfecto para darme una buena oportunidad para ser tu maestro, ,no? Despu¨¦s de marme ¡°profesor Sanchez¡± tantas
veces, al menos una vez deberia actuar realmenteo tu maestro, no crees?
Esto...
Bueno.
La cena concluy6, y Morgan se subid al coche de regreso a zona residencial Costa Be.
En el camino, recibi¨¦ una mada de Osiel, quien queria discutir nuevamente sobre el proyecto.
El perfil de Morgan s¨¦ reflej¨¦ en ventana, volvi¨¦ndose cada vez mas rigido: Tengo tiempo mafiana. Vamos a har en el
hipddromo.
El conductor contuvo respiraci¨¦n. Ahora si ques cosas se pusieron mal. El
El martes, Marcelo no tenia ses ni otras ocupaciones, por lo que finalmente tuvo tiempo para invitar a Cira a montar a caballo
Cira se cambi¨¦ a su atuendo de equitacion, Ilevd al caballo y mir¨¦ a los grandes ojos del caballo, sintigndose un poco inc¨¦moda.
De hecho, no solo no sabia montar a caballo, sino que tambi¨¦n le tenia miedo. Casi todass actividades sociales que los
directores ejecutivos amaban, es habia aprendido durante su tiempo en el grupo Nube Celeste, alcanzando un nivel en el
que podia har sobre proyectos mientras se entretenia con los directores ejecutivos.
Sin embargo, cuando se trataba de montar a caballo, en su primer intento se cay6 del caballo y casi fue pisoteada por ¨¦l. La
sensacion de estar al borde de vida y muerte le dej¨¦ una marca psicol¨¦gica profunda.N?velD(ram)a.?rg owns this content.
Desde entonces, cada vez que un cliente invitaba a un hipddromo, encontraba manera de hacer que otros dos colegas
fueran en su lugar, evitandolo e
misma.
+15 BONUS
Capitulo 0137
CapÃtulo 137
Cap¨ªtulo 137
Capitulo 0137
Hoy, Cira decidio superar sus miedos. Apret¨¦ los dientes y se prepar¨¦ para subirse al caballo.
Pero justo cuando el caballo se movid un poco, e retrocedi¨¦ de inmediato.
Marcelo ya estaba montado en su caballo y, al ver colorida actividad mental de Cira, se rid inclinandose sobre cabeza del
caballo:Realmente no esperaba que hubiera algo que asustara a Cira Lopez.
Cira, indefensa, le dijo: gEs que, en los ojos del Profesor Sanchez, no tengo miedo de nada en este mundo?
Marcelo sonrid: -Casi.
Desde que conoci¨¦, e siempre habia parecido capaz de soportar cualquier
cosa.
Cira, decidida a si misma, dio un paso adnte, subid al caballo yenz6 a
montar.Content is property ? N?velDrama.Org.
El caballo dio dos
pasos, a
a Cira, quien apretd rapidamente el vientre
del caballo y agarr¨¦s riendas, murmurando: jNo te muevas!
Marcelo no pudo evitar reirse y baj¨¦ del caballo para acercarse y ensefiarle: -No tengas miedo, estos caballos estan entrenados
y son muy dociles. Si tiras des riendas, se moveran.
Cira apreto losbios, tird des riendas y el caballo dio dos pasos mas.
~Eh? Parecia que estaba empezando a entenderlo.
Antes de que Cira pudiera intentarlo mas veces, escuch¨¦ el sonido distintivo de
cascos.
Incluso si no sabia mucho de caballos, podia decir que eran buenos caballos solo por el sonido.
Cira levanto instintivamente cabeza.
Entonces, vio a dos caballos negros avanzando juntos desde distancia.
Los dos hombres a caballo eran imponentes, pero mirada de Cira dificilmente podia evitar ser atraida por uno de ellos.
No fue un asombro, fue un susto.
~Como era posible que fuera ¨¦l de nuevo?
jMorgan!
Vestido con un traje de equitacion, una camisa negra y un chaleco nco, Morgan llevaba tambi¨¦n unos pantalones ncos de
equitacion sobre los cuales se ajustaban unas botas negras de montar. Montado en el caballo con una postura alta, su
presencia imponia respeto, intimidando a quienes lo miraban.
Asudo estaba el hermano mayor de Marcelo, Osiel.
Cira solo podia suponer que estaban aqui para discutir sobre trabajo.
Pero, gpor qu¨¦ justo hoy? gAmbos eligieron venir al hip6dromo hoy?
El mundo era realmente pequefio.
Marcelo tampoco esperaba encontrarse con ellos aqui. Le dio una sefial a Cira y se acerco para saludar montado en su caballo:
-Hermano, sefior Vega, iqu¨¦ casualidad!
Osiel echo un vistazo a Cira y luego mir¨¦ de nuevo a su hermano menor: -Hmm, gvenis a divertiros vosotros dos?
-si.
Cira tir¨¦ des riendas, intentando contrr al caballo y acercarse. E tambi¨¦n conocia a Osiel, y seria descort¨¦s no saludar.
Sin embargo, hacer que el caballo diera unos pasos no era lo mismo que contrr precisamente al animal, e tir¨¦ des
riendas durante un buen rato, pero el caballo simplemente giraba en circulos en su lugar.
Dijo Morgan indiferente: -El profesor Sanchez tiene una excelente disposici¨¦n para el esparcimiento, incluso en diasborables
tiene tiempo libre para salir a divertirse.
-No puedopetir con ocupada agenda del sefior Vega, pero todavia logro encontrar tiempo para pafiar a... amigos
amigos le dijo Marcelo, deliberadamente haciendo una pausa antes de pbra ¡°amigos¡°, dejando un matiz intrigante en el
aire.
Morgan le respondio indiferente: -; Amigos?
-Tambi¨¦n es mi secretaria, ain no sabe montar a caballo, y estoy ensefiando.
Cira...
Cira levant6 cabeza y Marcelo sonri
conoc¨¦is, verdad?
: Creo que no es necesario que hagas presentaciones. Osiel y el sefior Vega ya
? +15 BONUS
Morgan enroll¨¦s riendas en sus manos enguantadas y, con el reflejo del sol invernal en sus ojos, parecia menos mncdlico
de lo habitual. Habia una expresion de bu y diversi¨¦n en su sonrisa.
Si, parece bastante familiar.
Cira, ahora enfrentandose a Morgan, estaba calmadao ungo. Lo mir¨¦ con tranquilidad y, con cortesia, lo salud6¨¦: Sefior
Vega.
Luego, su mirada se desliz6 rapidamente pors posturas de montar de Morgan y Osiel,o si evaluara el ajuste de sus
riendas. 4 Quizas tension de su propia rienda no era suficiente?
E tambi¨¦n enroll¨¦ rienda alrededor de su mufieca, apret¨¦ cabeza del caballo y, con un suave pellizco en los ncos,
finalmente logr¨¦ que el caballo se moviera hacia adnte.
Sin embargo, mientras avanzaban, el caballo se desvid en una diri¨¦n diferente, llevando a Cira a otro lugar.
Marcelo se rid y se acerc¨¦ a e, tom6 rienda y camino aldo de e,o si estuviera guiando a un nifio: -Sigueme.
El caballo caminaba dando saltitos, y Cira se sintid un poco asustada. No pudo evitar decir: -Asegurate de mantenerlo bien
sujeto, al menos por ahora.
La mirada de Osiel se desvid hacia Morgan.
+
CapÃtulo 138
Cap¨ªtulo 138
Capitulo 0138
Finalmente, Cira fue llevada por Marcelo hacia donde estaban ellos. Cuatro personas, cuatro caballos, se miraron entre si.
Cira tambi¨¦n saludo a Osiel: -Sefior Sanchez.
Osiel asintio: -Sefiorita Lopez, hacia tiempo que no nos veiamos. He oido que estas trabajando bastante bien en universidad.
La gente verdaderamente capaz siempre puede brir en cualquier lugar.
Cira modestamente le respondi¨¦: -Todo es gracias a buena ensefianza del profesor Sanchez.
Morgan entrecerr¨¦ ligeramente los ojos, con una expresion fria.
Osiel mir¨¦ a Cira por un momento y luego le dijo a Marcelo: Cuando pasamos por el establo, vimos al potro que solias cuidar.
Parece que algo le sucedi¨¦, los cuidadores lo rodearon. 4 Te gustaria echarle un vistazo?
Marcelo no queria dejar a Cira a ss con Morgan, ni siquiera en publico.
-Entonces, Cira, ven conmigo. No quiero interrumpir conversaci¨¦n de mi hermano y el sefior Vega.
-Ya estabamos aqui mucho antes que vosotros, hemos hado lo suficiente. Ir¨¦ contigo.
Interrumpi6 Osiel, ramente ignorando a Cira. Parecia que tenia algo que discutir en privado con Marcelo.
Cira mostr6prensi6n: Profesor Sanchez, vaya a echarle un vistazo. Los potros son fragileso nifios. Tambi¨¦n me
gustaria intentar montar un poco por mi cuenta.
Sus pbras fueron mas efectivas ques de Osiel, y finalmente Marcelo asintid y se fue con su hermano mayor.
Despu¨¦s de que se fueron, solo quedaron Morgan y Cira.
A pesar de que altura de los caballos que montaban era simr, Morgan era mas alto que Cira. Montando a caballo, se
elevaba sobre e, dandole una sensacion de superioridad desde arriba.
-4Has criado nifios? gC¨¦mo sabes que son fragiles?
Cira no queria tener una conversaci¨¦n privada con Morgan, especialmente sobre el tema de los nifios. -No quiero molestarle al
sefior Vega.
+15 BONUS
Montando su caballo, e se disponia a irse.
De repente, Morgan extendi¨¦ mano y agarr¨¦s riendas de su caballo. El caballo de Cira dio dos pasos atras,
sorprendi¨¦nd: -; Qu¨¦ estas haciendo?
Morgan, con sus ojos rasgados, mostr¨¦ poco afecto: -Te subestim¨¦. Pens¨¦ que durante estos dos meses estabas desaparecida
en el pueblo Fuenteserena, pero resulta que estabas junto a Marcelo.
Cira sabia que ¨¦l vendria a ajustar cuentas: -Entonces, gel sefior Vega tiene alguna manera de hacer que el profesor Sanchez
me despida?
Morgan mir¨¦ fijamente: -; Realmente crees que Marcelo puede protegerte?
-~ Qu¨¦ quieres decir?
Cira apenas termin6 pregunta cuando se dio cuenta de que Ultima vez, Osiel ramente iba a contratar, pero despu¨¦s de
compartir unaida con Morgan, actitud de Osiel cambi¨¦ drasticamente. gAcaso estaba repitiendo misma tactica esta
vez? ?Utilizar a Osiel para hacer que Marcelo despidiera?
No era de extrafiar que Osiel quisiera har a ss con Marcelo. gRealmente tenia que ir tan lejos en su intento de elimina
porpleto?
Cira lo mir¨¦ friamente, y el desespero y odio profundos de hace dos meses volvieron a encenderse.
La expresion de Morgan tampoco mejor¨¦ en absoluto, pensando ens tres veces
que
la vio con Marcelo en estos ultimos dias.
Qu¨¦ acababa de decir e? Todo era gracias a buena ensefianza del profesor Sanchez.
~Ensefianza,o que ¨¦l le dio en el pasado?Content is property ? N?velDrama.Org.
Morgan agarr¨¦s riendas del caballo de Cira y tir¨¦ para acerca hacia ¨¦l. El le preguntd friamente: -;Realmente te has
involucrado con ¨¦l?
Cira respondio con indiferencia: -A los ojos del sefior Vega, gno hemos estado involucrados desde hace mucho?
Se referia noche que pasaron juntos en el crucero.
Al mencionar ese incidente, mirada de Morgan se volvid mas fria. Habl¨¦ lentamente: -Si prefieres que te deje en paz, no hay
problema, pero ahora tienes quepetir conmigo.
No s¨¦ montar a caballo eligid lo que e no sabia hacer, jy aun asi dijo que
Morgan frunci¨¦ el cefio: gEstas dici¨¦ndome que te rindes?
-Comparandome con el sefior Vega, incluso si el sefior Vega gana, no estaria satisfecho. Ademas, gente se buria diciendo
que esta molestando a un principiante. Como puedo dejar que el sefior Vega lleve esa reputaci¨¦n? -Cira no queria causar
problemas a Marcelo y estaba haciendo lo posible por mantener su dignidad.
Morgan avanzo dos pasos con su caballo, chocando con el de e: -; Quieres decir que estoy acosandote?
Cira frunci¨¦ el cefio rapidamente, sintiendo que sus pbras tenian un tono de coqueteo.
Morgan ya se habia bajado del caballo. -Dado que no lo sabes, entonces te ensefiar¨¦.
~Como?
jSin darle a Cira oportunidad de reionar, Morgan agarr6 el sillin del caballo de Cira y, con un salto, se sentd directamente
detras de e!
Cira inmediatamente quiso bajarse del caballo, pero Morgan pas6 sus manos por sudo, agarr¨¦s riendas y al mismo tiempo
la atrapo, jimpidi¨¦ndole bajar!
E se volvio hacia ¨¦l: -;jSefior Vega! jEsto no es apropiado!
-4 Qu¨¦ parte no es apropiado?
Estaba demasiado cerca, el pecho de Morgan casi pegado a su espalda.
-Cuando estabas bajo mi mando, te ensefi¨¦ todo. Solo montar a caballo, lo intentaste una vez y no te atreviste a aprender de
nuevo. Y ahora, haces el ridiculo dnte de otros.
igEstaba loco?!
Que e hiciera el ridiculo 0 no, 4a ¨¦l qu¨¦ le importaba?
+15 BONUS
Capitulo 0139
CapÃtulo 139
Cap¨ªtulo 139
Capitulo 0139
Cira queria distanciarse de ¨¦l. Podia sentir inclusos ligeras vibraciones en su pecho cuando haba, pero el sillin era
individual y espalda del caballo no era tan grande, asi que no podia escapar.
-Entiendo buena intencion del sefior Vega, jpor favor, d¨¦jerne bajar! s Ultimas pbras fueron practicamente dichas entre
dientes.
Morgan ni siquiera le presto atencion. Simplemente pated el vientre del caballo y ordeno: -jAnda!
Cira:
El caballo, que apenas podia dar dos pasos bajo Cira, parecia cobrar vida bajo Morgan, extendiendos patas y corriendo
desenfrenadamente.
Cualquiera que haya montado un caballo sabe lo dificil que es mantener el
equilibrio. Especialmente para Cira, que era una principiante. Se vio obligada a agarrarse fuertemente des asas de hierro del
sillin para estabilizar su cuerpo que se bnceaba.
Cira estaba tan molesta que estaba a punto de estar. Ese desgraciado lo estaba haciendo a prop¨¦sito!
Morgan ni siquiera tenia intencion de ensefiarle a montar. ;Solo queria darle una lion!
El campo de equitaci¨¦n era grande, con colinas pequefias y onddas, un lugar perfecto para galopar. Sin embargo, en
invierno, los arboles estaban desnudos, y no habia pasto para amortiguar el sonido de los cascos.
De repente, Cira agarr¨¦s riendas y tir¨¦ con fuerza hacia atras.
La cabeza del caballo se gird de inmediato, emitiendo unrgo relincho, y Morgan frunci¨¦ el cefio rapidamente. jAl mismo
tiempo, el caballo levantos patas dnteras en el aire!
Este repentino giro de los acontecimientos dej¨¦ a gente en distancia temndo de miedo, y mucho mas a persona en
espalda del caballo.N?velDrama.Org exclusive content.
Morgan inmediatamente agarr6s riendas para contrr al caballo. Despu¨¦s de unos segundos de enfrentamiento, el caballo
aterriz6 con ambas patas y dio dos vueltas en el lugar antes de finalmente detenerse.
Morgan reprendio: -zEstas dispuesta a arriesgar tu vida? Tirar fuertemente des riendas mientras el caballo esta corriendo
puede asustarlo. Si no fuera por
Cira le respondi¨¦ friamente: -Lo s¨¦. La ultima vez fue asio cai. Pero hoy, i quiero que el caballo arroje al sefior Vega al
suelo!
Aunque el costo era alto, ja Cira simplemente le hartaba sensacion de que ¨¦l contrba todo a su antojo!
Morgan se ri¨¦ friamente: -¡é Te has vuelto valiente?
-El sefior Vega tal vez est¨¦ acostumbrado a que los demas le rueguen, por eso no entiende una cosa dijo Cira apretando los
labios-, cboracion entre el Grupo Nube Celest y el equipo del profesor Sanchez no es algo que necesitemos
desesperadamente, sino algo que el Grupo Nube Celeste necesita de nosotros.
~Por qu¨¦ ¨¦l se permitia jugar con e de esta manera?
Morgan baj¨¦ mirada ligeramente. La camisa de Cira tenia un escote bajo, y con el cabello recogido, piel de su nuca era
muy fina y nca.
El se burlo: -Entonces, adivina, gpor qu¨¦ Osiel queria har a ss con Marcelo?
Cira evit¨¦ respiracion de ¨¦l cayendo en su cuello cuando haba: -No puedo adivinar lo que pasa por mente del jefe.
Morgan le dijo: -Cuando estabas a mido, gqui¨¦n se atrevia a tratarte asi?
Cira, sin expresion en el rostro, le respondi¨¦
a hacerme algo tan despreciable.
: El sefior Vega se equivoca. Aparte del sefior Vega, ningun otro cliente se atreveria
Morgan:
Sin necesidad de mirar hacia atras, Cira sabia que expresi¨¦n de Morgan en ese momento debia de ser muy desagradable.
Pero, ga qui¨¦n le importaba?
-Sefior Vega, d¨¦jeme bajar.
Morgan se inclino para pellizcarle barbi de Cira.
Cira intent esquivarlo, pero Morgan hle ablo friamente: -Originalmente, podias coquetear con quien quisieras. Pero de repente
record¨¦ que cuando estabamos juntos, ya te acostaste con Marcelo. Alin no te he cobrado esa afrenta.
Las ¡°deudas¡± que ¨¦l acumuld sobre e ya eran suficientes, jsin fin!
Cira exm6 con voz amenazante: -; Qu¨¦ mas quieres hacer?
-Ni siquiera pienses en Marcelo. Seria mejor que envejecieras s, 0 de lo
+15 BONUS
Cira casi mordi¨¦ sus dientes hasta hacerlos aficos:
iTu!
Morgan de repente solt6 otra pregunta: -;Cd6mo fue ese aborto?
El cambio de tema fue tan repentino que Cira tard6 segundos en darse cuenta de que le estaba preguntando sobreo
ocurri¨¦ su aborto.
Record6 de repente impactante escena sangrienta, y su cuerpo tembld involuntariamente.
Estaban tan cerca que Morgan lo noto.
Sin embargo, e logr¨¦ contrrse despu¨¦s de un estremecimiento, y con una risa fria le dijo: -~No decias que no creias en
eso?
CapÃtulo 140
Cap¨ªtulo 140
Capitulo 0140
enten
Morgan se rid con desd¨¦n: -No creo en eso, por eso te pregunto por los detalles, para vero pretendes inventar algo mas.
-Si el sefior Vega quiere escuchar historias, vaya al teatro¡ª-respondio Cira, incapaz de soportarlo. Se liber¨¦ de su agarre en
barbi, sin ganas de decir una pbra mas.
Morgan mir¨¦ durante unos segundos, luego sus ojos se suavizaron un poco. No hizo mas preguntas y, en cambio, agarr¨¦ sus
manos ys llev6 a sosteners riendas. Su voz ra carecia de calor.
-Sost¨¦ns riendas con ambas manos, izquierda y derecha determinan diri6n, tensi¨¦n determina velocidad. No
patees frecuentemente el vientre del caballo, puede hacer que el caballo se acostumbre y reione de manera insensible a tus
piernas.
~Qu¨¦ significaba esto? ,Le estaba ensefiando a montar a caballo?
Morgan le dio una patada en pierna: No es necesario pisar constantemente los estribos, no te protegeran. Si caes del caballo
y tu pie queda atrapado en el estribo, en lugar de protegerte, te arrastrara y te heriras. gEntiendes?
Cira respondio que si, sin importar si realmente lo entendia.
Estaba volvi¨¦ndose cada vez mas impredecible, ahora frio, luego calido. No queria adivinar sus cambios de humor, solo queria
mantenerse alejada de ¨¦l. Probablemente estaba loco.
Morgan suspir¨¦ y volvi¨¦ al paso.
Esta vez no corrido antes, evitando intencionalmente sacudi.
En
el otrodo, Marcelo y Osiel avanzaron a caballo por un tramo del camino. Cuando ya no habia nadie alrededor, Marcelo le
pregunto: -; Qu¨¦ quiere decirme, hermano mayor? Nunca he adoptado un potro aqui.
Osiel sostenias riendas yenz6 a preguntarle: -;Estas saliendo con sefiorita Lopez?
Marcelo le respondi6 con franqueza: He considerado persegui. gEs eso lo que querias decirme?
No era eso. Osiel dijo: -g Quieres retirarte del proyecto en el que el Grupo Sanchez cbora con el Grupo Nube Celeste?
+15 BONUS
Marcelo explic¨¦: Quiero ayudarte, pero tambi¨¦n debo considerar a mi equipo. Las condiciones ofrecidas por el Grupo Nube
Celeste son demasiado estrictas, y hay otraspafiias que ofrecen condiciones mejores.
Este proyecto es grande y tambi¨¦n involucra al gobierno. Es obra principal del Grupo Sanchez para el proximo afio. La
participaci¨¦n del Grupo Sanchez es menor que del Grupo Nube Celeste, y en t¨¦rminos rtivos, no tenemos tanta influencia.
No me siento seguro. Si puedes unirte a cboraci¨¦n, ademas de ayudarme a vigr algunos aspectos, tambi¨¦n podrias
ocupar un asiento de votaci¨¦n en caso de cualquier problema, para no quedarme en una posici¨¦n demasiado pasiva.
Marcelo fruncid ligeramente el cefio.
-Ademas de razon que mencionaste, gno estas renunciando tambi¨¦n debido a sefiorita Lopez? -Osiel lo percibid-. Morgan
atin no ha levantado prohibici¨¦n sobre e. Otraspajiias no se atreven a contrata, y e tampoco puede quedarse a tu
lado indefinidamente siendo simplemente una especie de asistente. Puedo ofrecerte otra ficha de negociacion.
-Te unes a este proyecto, al final del proyecto, haces que sefiorita Lopez venga a el Grupo Sanchez.
Marcelo se rj¨¦ un poco: -Tengo que preguntarle sobre eso.
Osiel asinti¨¦, dandoles tiempo para considerarlo.
Antes de irse, le record¨¦ a su hermano: -Morgan parece que no va a dejar pasar a sefiorita Lopez, asi que tengais cuidado.
Los dos regresaron al lugar donde se habian ido antes, y Morgan tambi¨¦n volvid
con Cira.
Cira inmediatamente quiso bajar del caballo. Morgan, no se sabia si a propdsito o por alguna otra razon, rodeo con el brazo,
sin mirar a nadie, y le dijo en voz baja: -No pises mis zapatos.
Cira retir¨¦ instintivamente el pie.
Pero con los pies en los estribos, sin darle un punto de apoyo, gcdmo podria bajarse de espalda del caballo, que estaba a
mas de un metro de altura?
Marcelo se bajo del caballo y se acerc6, extendiendo mano hacia e: -Cira. Cira no dud¨¦ en darle mano. Se bajo
directamente del caballo y, debido a
por cintura.
Osiel mir¨¦ a Morgan y le dijo: Sefior Vega, no molestaremos a joven pareja que esta teniendo su momento romantico.
Reserv¨¦ una mesa en el restaurante, vayames alli a tomar algo y char un rato.
-Bien¡ªMorgan ni siquiera miro a pareja, simplemente se fue con Osiel.
Marcelo sostuvo a Cira con firmeza: -~Estas bien? No pens¨¦ que mi hermano y ¨¦l tambi¨¦n vendrian.Original from N?velDrama.Org.
Dado que Morgan tenia algo que decirle a Cira, y Osiel tenia algo que discutir con Marcelo, Cira no pens6 que su encuentro en
el hip¨¦dromo fuera una coincidencia.
Era bastante probable que alguien hubiera escuchado conversacion de ayer en entrada del restaurante y se lo hubiera
contado a Morgan.
Hoy, ¨¦l habia venido deliberadamente a espiarlos.
Y a advertirle con esas pbras.
Marcelo tambi¨¦n le cont a Cira lo que le dijo su hermano mayor.
Cira apretd losbios: gEl Profesor Sanchez cambid de opinion y ahora quiere cborar con el Grupo Nube Celeste?
CapÃtulo 141
Cap¨ªtulo 141
Capitulo 0141
Marcelo estaba indeciso. Despu¨¦s de todo, su hermano mayor habia analizado los pros y los contras de manera tan detada.
Aunque ¨¦l no estaba en el grupo Sanchez, seguia siendo parte de familia Sanchez. La familia Sanchez debia permanecer
unida.
Marcelo llev6 a acariciar cabeza del caballo. La familiaridad eliminaba el miedo.
-Antes ya queria que te unieras a el grupo Sanchez. Pero hace dos meses tu salud no estaba bien, y en ese momento, si te
unias a el grupo Sanchez, tendrias que familiarizarte con el nuevo trabajo, ocuparte de tus padres y terminarias descuidandote
a ti misma. Por eso te dej¨¦ quedarte a mido.
Estar a sudo le proporcionaba un trabajo que le permitia ganar dinero sin mantene demasiado ocupada, dandole tiempo
para respirar.
Era un beneficio mutuo.
Al pensar en sus preocupaciones por e, Cira naturalmente queria devolverle el favor, trabajando diligentemente en este
proyecto.
Ademas, habia posibilidad de unirse a el grupo Sanchez.
Alir al grupo Sanchez, tendria un trabajo estable y un ingreso
constante.
Despu¨¦s de investigar, se dio cuenta de que el corazon arti
ciento
ial, los costos mecanicos y los gastos quirtirgicos sumaban hasta
mil.
Y si en el futuro necesitaba otro trasnte, sumaria dos cientos mil mas. Su dinero no seria suficiente.
1:5
-Te lo dije antes, para mi, el grupo Nube Celeste no significa nada. Eres columna vertebral del equipo. Si ya has tomado una
decision, naturalmente te seguiremos.
Morgan y Osiel iban en un carro turistico del hipddromo al
restaurante. Miraron a su alrededor y vieron, bajo el sol, en el prado, a una pareja que se miraba y sonreia.
En sus ojos, se reflejaba luzpartida del avance y el retroceso.
Morgan siempre mantenia misma expresion, pero vagamente sintid que un fuego ardiente se encendia en su pecho.
?Cira se atreveria a no tomar sus pbras en serio?
Despu¨¦s de salir del hipddromo, Cira fue a farmacia de camino paraprar una pomada paras abrasiones.
Es facil que los principiantes en equitacion rocen piel en parte interna de los muslos. Cuando se cambi¨¦ de ropa, vio que
efectivamente estaba rasgada y le dolia un poco.
Pero hando de ello, se atrevid a arriesgar su vida al provoc caballo y detener a Morgan porque sabia que con habilidad
ecuestre de Morgan, podria contrr al caballo al final.
Podia desafiarlo sin arriesgar realmente su vida, ere bastante ¡± rentable¡±.
Morgan sabia muchas cosas, era impredecible. La frase que dijo en el hipddromo hoy, gpor qu¨¦ Osiel fue a har a ss con
Marcelo?
Eso se debia a que ¨¦l ya habia calcdo que Osiel, por el peso des pbras del grupo Sanchez, incorporaria a Marcelo. Por
lo tanto, aunque en superficie parecia que el grupo Nube Celeste necesitaba cborar con el equipo de Marcelo, en realidad,
¨¦l no tenia miedo de
que marocio para CivIl.
Morgan, en el mundo de los negocios, nunca habia sido parte pasiva.
Despu¨¦s deprar pomada, sali¨¦ de farmacia. Cira estaba
considerando si deberia ir al pueblo Fuenteserena a ver a su madre. considerando si deberia Marcelo no estaba muy ocupado
estos dias... Eh?N?velD(ram)a.?rg owns this content.
En eldo opuesto de calle, de una elegante cafeteria con un encanto antiguo, salieron unos hombres bien vestidos con
trajes.
Este grupo, lujoso y pulcro, mo toda atenci¨¦n en calle, y Ciral tambi¨¦n les echo un vistazo.
Lo que no esperaba era ver una cara familiar entre multitud.
Se quedo atdnita de repente.
Al siguiente momento, sintid que sangre le subia a cabeza.
Cira finalmente no regreso al pueblo Fuenteserena.
Cuando mo a casa, se enter¨¦ de que su hermana mayor estaba en casa con su hija pequefia pafiando a su madre, asi
que decidi¨¦ no molestarse.
El clima se estaba volviendo frio y un arroz meloso era reconfortante. ra lo prepar¨¦ y decidieroner en el balc¨¦n.
El caldo burbujeaba en o, el humo se elevaba y empafiaba inclusos bombis incandescentes.
ra le pregunt6 casualmente c¨¦mo le estaba yendo cons ses. de equitacion.
Cira, despu¨¦s deer bastante y sinti¨¦ndose algo perezosa, se apoyo holgadamente en el respaldo de si. Su su¨¦ter
nco
cra ampio y un raj.
Hando sin prestar mucha atencion, apenas escuch¨¦ lo que ra le respondio: ... Como?
-Digo, insultaste al maldito Morgan, y ¨¦l ni siquiera te tir¨¦ del caballo para pisotearte hasta muerte. Ademas, se esforzd
diligentemente en ensefiarte a montarlo. ¡éSe ha vuelto loco? -esa era forma en que ra se referia a Morgan en
actualidad.
Cira torci¨¦ ligeramenteisura de losbios.
No se volvi¨¦ loco.
E sabia el por qu¨¦.
Antes, ¨¦l le ensefiaba todo, pero ahora que Marcelo estaba ensefiandole, su deseo de posesion entrd¨¦ en i¨¦n y ¨¦l queria
arrebatarselo de nuevo. Por lo tanto, tambi¨¦n queria ¡°ensefiarle¡± a montar a caballo.
Por supuesto, el deseo de posesi¨¦n y el amor no eran equivalentes.
La naturaleza inferior de los hombres siempre habia sido asi:s mujeres cons que habian estado juntos alguna vez seguian
s do sus mujeres.
Sin embargo, mayoria de los hombres solo lo pensaban en su interior y no se atrevian a hacer nada al respecto. Pero Morgan
nasi, ¨¦l se atrevia a ordenar abiertamente que e debia terminar s
Cira ya no queria escuchar ese nombre, interrumpi6 a ra: -Si tienes alguna noticias interesantes, cu¨¦ntamelo.
-4Eh? 4 Qu¨¦ cosas interesantes?
Cira apretd losbios: -Chismes, 0 noticias no revdas,o qui¨¦n regres6 al pais, cualquier cosa, hazmelo saber.
La empresa en que trabajaba ra era una empresa grande, y sus
ricos. La noticia de partida de Ke, por ejemplo, obtuvo ra de sus colegas.
Cira solo queria a trav¨¦s de e, averiguar si figura que vio hoy en
la calle era realmente ¨¦l.
El habia vuelto?
CapÃtulo 142
Cap¨ªtulo 142
Capitulo 0142
Al dia siguiente, el equipo de Marcelo firm¨¦ el contrato con el Grupo Nube Celeste y recibi¨¦ notificacidn de que el Grupo Nube
Celeste iba a hacer un viaje de negocios a ciudad Aguavi durante el fin de semana, y necesitaban participarlo.
Esto tenia sentido ya que necesitaban hacer un levantamiento de datos en el lugar para avanzar en siguiente etapa del
desarrollo. Sil
Marcelo iba, naturalmente, Cira tambi¨¦n debia ir.
Despu¨¦s de firmar el contrato, ambas partes se dispersaron. Cira sali¨¦ de s de reuniones y vio una mada perdida en su
tel¨¦fono, era de su hermana mayor.
Inmediatamente devolvid mada.
-Hermana.
-4Cira, estas ocupada ahora?
-Ahora mismo ya no. Qu¨¦ sucede?
Su hermana le dijo: -Queria contarte condici¨¦n de mama.
-En los ultimos dos dias, ha estado diciendo que tiene opresi¨¦ pecho, no puede respirar bien y ademas, le cuesta tragar co
Su rostro tampoco luce bien. Temo que su enfermedad cardiac haya vuelto mas grave.
Cira no dud6 en absoluto: Voy a volver ahora mismo y llevar¨¦ a mama al hospital para un chequeo.
Su hermana dijo: -Ir¨¦ contigo.
-No es necesario. Tienes que quedarte en casa cuidando a Le. Si ocurre algo, te lo dir¨¦.
Su hermana mayor acepto su decision.
Cira busc¨¦ a Marcelo y le pidid prestado su coche.
Marcelo no dud¨¦ en darles ves del coche, dici¨¦ndole: -Cira, gzha pasado algo?
-Nada importante, mariana te llevo el coche a universidad -Ciral no queria que ¨¦l se preocupara, sabia que ahora ¨¦l tenia
otras cosas
en mente.
Marcelo nego con cabeza: -No te preocupes, ten cuidado al conducir y si tienes algtin problema, asegurate de decirmelo.
La figura apresurada de Cira dejando el lugar fue vista por Morgan.
Marcelo se volvid, ys miradas de los dos hombres se encontraron.
Marcelo asinti¨¦ cort¨¦smente.
Morgan tambi¨¦n asintio y se fue.
Cira regres6 al pueblo Fuenteserena, recogi¨¦ a su madre y se dirigid al Hospital Central de Ciudad.
Los resultados de los examenes mostraron que su corazon estaba
incluso peor que antes.
El m¨¦dico le dijo seriamente: -Es necesario realizar un trasnte de coraz¨¦n lo antes posible, de lo contrario, el paciente podria
morir repentinamente en cualquier momento.
jCira sintid de repente un peso en su pecho!
Los pacientes en fase avanzada de una enfermedad cardiaca eran asi, se decia que tenian medio afio de expectativa de
vida, pero cualquier descuido podia empeorar situaci¨¦n.
En menos de tres meses, condici¨¦n de su madre ya era urgente.
-Doctor Chaves, sobre consulta que tuve anteriormente acerca del corazon artificial... -le preguntd Cira.
El doctor Chaves asintid: -En ausencia de un donante, un corazon artificial es, por supuesto, una opcidn. Tambi¨¦n te envi¨¦
informacion detada, pero sigue existiendo el problema de que probabilidad de infi¨¦n con un corazon artificial es muy
alta. Una vez que ocurre infion, situacion es di
il de revertir.
Si, esta fue raz6n por cual Cira nunca se atrevid a hacer que su madre aceptara un corazon artificial de inmediato.N?velDrama.Org exclusive content.
El doctor Chaves consol¨¦ un poco: -No te preocupes demasiado, sefiorita Lopez. Por ahora, condici¨¦n del paciente todavia
se puede contrr aumentando dosis de medicamentos. Tienes algo de tiempo para pensarlo con cuidado.
Cira apretd losbios: -,Es peligroso que mi madre salga del hospital en su situaci¨¦n actual? Puede quedarse en el hospital
hasta que decida si usar 0 no un coraz¨¦n artificial?
-No hay necesidad de decirlo, tambi¨¦n le asignar¨¦ una cama en el hospital para facilitar el monitoreo constante de su condicion.
Pero en cuanto al corazon artificial, los familiares tampoco pueden tomar demasiado tiempo para considerarlo.
-Lo entiendo, gracias, doctor Chaves.
Despu¨¦s de que el doctor Chaves se fue, Cira se sentd en un banco en el pasillo..
la
Apoyada en pared detras de e, luz del sol entraba por ventana opuesta, brinte pero no lo suficientemente. La luz y
sombra no llegaban a sus pies,o su estado de animo actual, un tanto impotente.
Despu¨¦s de reflexionar durante mucho tiempo, finalmente no tuvo el
coraje de ameoyur
para preguntarle su opinion.
Sin embargo, su hermana siempre careci6 de opinion propia y escuchaba lo que e decia, asi que no sabia qu¨¦ hacer.
-Cira... d¨¦bil voz de su madre se escuch¨¦ desde habitacion del hospital, y Cira entrd de inmediato- Mama, estoy aqui.
Su madre yacia en cama del hospital, con un tono enfermizo y palido. -Cira, hale a mama con sinceridad. ,Mi condici¨¦n es
m?
-No, es solo que estabas tan feliz por leve condena de papa que tu coraz¨¦n se canso. Por eso, necesitas quedarte en el
hospital estos dias, recibir suero para descansar un poco. El m¨¦dico dijo que debes contrr tus emociones en el futuro, no
puedes emocionarte.
La madre de Cira cerr¨¦ los ojos y murmur: -Hace un momento, me qued¨¦ dormida y sofi¨¦ con los dias en que ¨¦ramos una
familia de
cinco...
CapÃtulo 143
Cap¨ªtulo 143
Capitulo 0143
-Tu papa y yo teniamos una pequenia tienda, tu, Ximena y Xiomara, tres pequefiitas, despu¨¦s de escu corriais hacia
area de
aperitivos. Tu papa se enojaba, os regafiaba por ser derrochadoras, decia que ni con tienda era suficiente para vosotras,
agarraba un palo para castigaros, y vosotras os escondiais detras de mi. Os protegia mientras vosotras os reiais y saliais
corriendo para jugar afuera.
-Tu papa no iba en serio con pegaros, despu¨¦s de que lo detuve un par de veces, se calmaba. Os decia que noierais
demasiado porque esa noche os prepararia camarones en aceite de oliva... esos dias eran realmente buenos...
Si, esos dias eran realmente buenos.
Antes de que cayeran en esa trampa, sus dias eran simples pero llenos, fue esa trampa que destrozo a su familia.
Hasta ahora, Cira noprende c¨¦mos cosas Ilegaron a ese punto.
Despu¨¦s de ganar algunos contactos, intent6 investigarlo, pero esas personas desaparecieron sin dejar rastro, sin ninguna
pista.
Aveces se preguntaba si no fuera por esa trampa, ,su vida seriapletamente diferente ahora?
-Cira, prom¨¦teme que si realmente estoy muriendo, no malgastes mas dinero en salvarme. No quiero arruinarte hasta el punto
de perder tanto dinero e incluso tu misma, mama no quiere ser una carga para ti.
La nariz de Cira se entumecid, sacudi¨¦ cabeza en silencio. No, no llegaria a ese punto.
-Pero debes encontrar a tu hermana menor, a Xiomara, tra de vuelta. E fue engafiada...
En los dos dias siguientes, no hubo novedades deldo de Marcelo, mientras Cira cuidaba a su madre en el hospital.
La madre de Cira tejia bufandas muy bien y queria hacer una para Cira, dici¨¦ndole que el invierno habia llegado y no queria que
e pasara frio.
Cira penso que tejer una bufanda no requeriria mucho esfuerzo y que podria distrae un poco de pensar en abandonar el
tratamiento. Asi que lepro agujas de ganchillo e hilo.
E manejaba el hilo mientras su madre tejia bufanda. Trabajando juntas, prontopletaron mitad.
Sin embargo, esta paz no dur¨¦ mucho. Cira recibi¨¦ varias notificaciones de WhatsApp.
Todas fueron enviadas por ra.
[Maria, hay un video de ti y Morgan montando a caballo que se ha
subido as redes sociales y se ha vuelto tendencia en toda dad.
Decia uno de los mensajes, seguido de un ece.
Cira hizo clic y vio el video de Morgan llevand a dar un pas caballo. Incapaz de contenerse, e tird des riendas, levanta
las patas dnteras del caballo.Content is property ? N?velDrama.Org.
Probablemente fue grabado por otros visitantes del hipddromo e
ese momento.
El titulo del video no tenia malicia, elogiando apariencia atractiva de pareja.
Cira revis6 losentarios y mayoria eran elogios sobre
uy
aparencia de morgany in yuupu you . AT T
habilidades ecuestres de Morgan,parands cons de una escena de una serie de television.
E lo revis6 rapidamente y no encontr¨¦ mucho, asi que no le presto
demasiada atencidn.
Desde que los videos cortos se volvieron popres, era cada vez mas facil que personasunes se volvieran famosas, pero
a menudo,o los fuegos artificiales, su fama era efimera. Probablemente, para mafiana, este asunto se desvaneceria.
Sin embargo, diri¨¦n que tom6 el desarrollo de los acontecimientos sorprendi¨¦ sus expectativas.
Esa misma noche, aparecio un post en linea que sefiba directamente que ¡°mujer a caballo¡± era familiar de los
alborotadores m¨¦dicos hace dos meses.
[El caso de su padre se resolvid recientemente, solo le dieron una sentencia de tres meses, el periodo minimo. Al principio, me
parecid increible, pero ahora lo entiendo, resulta que e se involucr¨¦ con un pez gordo y ¨¦l ayud6 a resolverlo...]
Apartir de este post, losentarios tomaron un giro negati llenos de ataques. Lo extrafio fue que, desde el principio hast final,
las criticas siempre estuvieron dirigidas solo hacia e, y Morgan,o el ¡°protagonista masculino¡±, apenas fue menci
Cira no los ley6 en detalle, pero echo un vistazo rapido y pudo ver pbras desagradableso ¡°mujer depafiia¡±, ¡°modelo
de dudosa reputaci6n¡± y ¡°pafiante para beber¡± entre otras.
Su estado de animo no mostraba grandes fluctuaciones, pero ra estaba furiosa.
[jHan sin fundamento! ;Si hay pruebas, ques presenten! , Cuando has sido modelo? , Cuando has pafiado a beber?
Estas
T14
FCT SUT-S, THCIKTluV:JC P-SE PUI ¡°HHHaHS DICT HIVH2Hts) C estan difamando. jEstan locos!]
Cira respondio: [No te enojes, es simplemente una invencion sin fundamento.]
Pero ra sentia que algo no estaba bien. [Siento que el blogger que reveld esto primero siempre ha estado apuntandote. Esta
interactuando con los usuarios, mira esteentario, incluso dice que robaste el novio de alguien. Ademas, su IP esta en
misma ciudad. ,Por qu¨¦ tengo sensaci¨¦n de que lo conocemos? jVoy a investigar qui¨¦n es!
Cira penso que ra solo estaba handolo, pero no esperaba que lo estuviera haciendo en serio.
Basandose ens publicaciones anteriores del blogger, sus amigos, ys interiones en losentarios, ra hizo una
investigaci¨¦n exhaustiva y jrealmente descubri¨¦ qui¨¦n estaba detras de todo!
jResult6 que era una persona muy familiar!
CapÃtulo 144
Cap¨ªtulo 144
Capitulo 0144
En pleno invierno, cuando salia un dia soleado, Morgan y Ram6n quedaron para jugar al golf.
Ramon tuvo suerte hoy, logrando un hoyo en uno, lo que desencaden6¨¦ invitacion a cenar por parte de los demas.
Generoso, Ramon firmo varias facturas, regndo mas de ciento cuarenta mil por un simple juego de golf.
Morgan, vestido con ropa deportiva nca y negra, con gafas de sol, mir¨¦ hacia el hoyo en colina, agitando su palo de golf, le
dijo: -No necesitas darme factura. Esa bote de cofiac que tienes, he tenido en mira durante mucho tiempo. Dam a
mi.
Ramon sonri6 y regafid: -Eso es lo que tengo reservado para boda. ¡éTe atreves a pensarlo?
Luis, sin inter¨¦s en este tipo de deportes, solo estaba alli por diversion: -Enrique ya se caso. , Cuando te casas, Ram¨¦n? ,No
llevas muchos afios ya con tu novia?
-Silvia no tiene tiempo este afio. Discutiremos sobre boda e pr¨¦ximo afio -dijo Ramon, luego se volvi¨¦ hacia Morgan-. Por
escuch¨¦ que sefiorita Lopez ahora es secretaria de Marc verdad?
Morgan solo dijo que si, luego se dirigid hacia pelota que acabab de golpear, con una actitud ligera y tranqu.Content is property ? N?velDrama.Org.
Alirse, Ramon y Luis lo siguieron, Ramon le pregunto: -, Ya lo sabias? ,Y no tienes rei¨¦n alguna?
Morgan, con mitad de su rostro cubierto pors gafas de sol, ya era dificil de leer, y ahora resultaba atin mas iprensible.
El golpeo de nuevo, pelota vold, el caddie corri¨¦ hacia alli y coloc¨¦ una pequefia banderao marca.
El dijo en voz baja: -, Qu¨¦ tipo de rei¨¦n esperas? Estoy ocupado con los proyectos en ciudad Aguavi, ni siquiera tengo
tiempo para pensar en e.
Ramon agarro manga de ¨¦l, penso por un momento, cons cejas ligeramente levantadas: -En realidad, no confias en que
e haya tenido un aborto por ti?
Luis originalmente no participo en conversaci6n, estaba mirando su tel¨¦fono movil, pero sus oidos captaron esa frase y
levanto cabeza de inmediato: -, Qu¨¦ aborto?
Ramon dijo: -La sefiorita Lopez tuvo un aborto hace medio afio. Morgan, ?no detuviste cuando buscaba un nuevo trabajo?
¨¦Te volviste ndo?
La expresion de Luis se volvi¨¦ un tanto extrafi
: ¡ªgLa secretaria Lopez tuvo un aborto?
-Estas pensando demasiado. No hay ninguna rci¨¦n de cay efecto. En mis manos, su vida y muerte dependen de mi esta
animo. Ahora, no tengo tiempo para ocuparme de e el futu
se vera.
Ademas, ,estaba ndo?
Esta afirmaci¨¦n deberia hac¨¦rs escuchar a Cira.
E sabia mejor si alguna vez fue o no ndo.
Morgan parecia no tener inter¨¦s en har de este tema, directamente
se dirigid hacia colina, golped de nuevo y pelota entro
directamente en el hoyo.
Tres golpes, tambi¨¦n era un muy buen resultado.
Ramon sacudio cabeza inexplicablemente, Luis guard6 su tel¨¦fono. yy le pregunto frunciendo el cefio: -;Por qu¨¦, Ramon,
piensas que Morgan no detener a secretaria Lopez de buscar trabajo es ser
bndo?
~No deberia ser ndo con secretaria Lopez debido a su eembarazo?-respondi¨¦ Ramon.
¨¦Por qu¨¦ deberia ser ndo? -Luis levant¨¦s cejas de manera picara. Solo necesita darle un poco de dinero para el aborto y
la
nutricion.
Raamondo mir¨¦ de reojo: -Eso es porque no te has enamorado de ningcuna de tus mujeres.
Luis suscopio: -Haso si Morgan realmente estuviera enningrado de secretaria Lopez.
Rambos concid: La secretaria Lopez juega bastante bien al golf.
-4?-Luisis no emendia por qu¨¦ de repente Ramon tenia este tipo de
sentimentoo.
Ramon levantodda barbi en diri¨¦n a Morgan: -Fue Morgar en
le ensefid persoonatimeme.
En ese momento CCira acababa de unirse al Grupo Nube Celes sabia hacer nadday Worgan le ensefid todo de manera muy
deta
Una personao ¨¦lekgcuando habia tenido tanta paciencia?
Solo con Cira.
Debido a temura ys experiencias especiales, Ram¨¦n penso que seguirian avanzando hacicieletnatrimonio. Sin embargo,
ahora todo se habia vuelto asi... Hmmigecuando exactamente empezaron a
descender tan bruscamente encumci¨¦n?
Ram6on no podia recordariopjpletamente.
Solo recordaba vagamente una noche de lluvia en que el estado de animo de Morgan parecia fatal. Se quedo solo en el
Pcio del Oeste bebiendo toda noche, asustando al camarero, quien
apresuradamente le mo por tel¨¦fono.
Cuando lleg6, vio a Morgan tumbado en el sofa, un tipo que normalmente no mostraba sus emociones y no le importaba nada,
pero entonces mostraba ramente una hostilidad y bu en su
rostro.
Como si algo le hubiera herido.
En ese momento, tuvo intuici¨¦n de que Cira estaba rcionada con
eso
Luis estaba revisando su tel¨¦fono movil y, de repente, vio el video de Cira y Morgan montando a caballo, tambi¨¦n vio los
comentarios negativos, entrecerr¨¦ los ojos.
-La secretaria Lopez realmente no descansa ni un dia... Morgan grit6, y Morgan se volvid.
Luis se acerc¨¦ rapidamente, le entrego el tel¨¦fono para que lo viera.
Morgan, con mirada a trav¨¦s des gafas de sol, rapidamente escaned esosentarios y su expresion se volvi¨¦
ligeramente fria.
Luis observ6 su expresi¨¦n: -~Necesitas hacer algo al respecto?
CapÃtulo 145
Cap¨ªtulo 145
Capitulo 0145
Aprovechando visita de su hermana mayor, Cira dejo a su madre a su cuidado y sali¨¦ del hospital.
ra le dijo que habia atrapado a persona que difundi¨¦ los rumores: -;Recuerdas a Pa Gonzalez?¡±
Era un nombre muy familiar.
Cira penso por un momento: -,Es chica quepartia dormitorio con nosotros en universidad?
-jSi! jExactamente! La que arrojaba sus calcetines sucios por todas partes, se escondia fuera cuando le tocaba hacers tareas
y dejabapresas usadas en el bafio sin deshacerse de es, jesa chica peculiar!
Cira estaba sorprendida: -¡é E fue que public¨¦ esos mensajes?
-jCien por ciento e! En su ultima publicacion en FB, dijo que habia quedado con una amiga para disfrutar de tarde en una
cafeteria, y segun ubicaci¨¦n, atin no se ha ido. Vamos a ahora mismo
Cira m6 a un taxi y mientras estaba en camino, m6 a Isab Martinez y le explicd brevemente situacion, preguntandole s
tiempo para pajias.
Dado que este asunto rozaba los limites legales, temia que no pudieran manejarlo adecuadamente sin un abogado presente.
Isabel coincidi¨¦ en que tenia tiempo en ese momento y lo acepto. Las tres mujeres partieron desde lugares diferentes y llegaron
aproximadamente al mismo tiempo a cafeteria.
ra lider¨¦ el camino y entr¨¦ directamente.
En ese momento, cafeteria no tenia muchos clientes, y e identifico de inmediato a Pa en esquina. -jPa! ;gPor qu¨¦
estas difundiendo rumores sobre Cira en linea?!
Cira de repente sintio que silueta de mujer sentada frente a Pa le resultaba familiar.
Antes de que pudiera identifica, mujer se dio vuelta.
jResult6 ser Ke!
ra estall¨¦ inmediatamente: -jAh, asi que erais vosotras dos conspirando juntas! jLo sabia! ;Por qu¨¦ Pa difundiria sin
motivo esos rumores sobre Cira en linea? jResulta que eres tu, tercera en discordia, instigando detras de escena!
Cboraci¨¦n en el mal, sois un par deplices!
Pa, confrontada por es, obviamente se puso nerviosa, pero alin asi mantuvo su postura: -No entiendo de qu¨¦ estas
hando. Solo estamos teniendo una reuni¨¦n de amigas, tomando un caf¨¦ juntas.
Ke intervino: -Sefiorita Fernandez, no es apropiado insultarnos de
esta manera. ¡éNo te parece?
ra escupi¨¦: -jHando de esta manera contigo, tercera discordia, ya es bastante cort¨¦s!
Ke saco su tel¨¦fono y abri¨¦ grabadora: -Estamos vivier una sociedad basada en el Estado de Derecho. Al har, se nec
evidencia. Si continuas usando t¨¦rminos insultantes hacia mi, contratar¨¦ a un abogado y te exigir¨¦ disculpas por difamarme.
Cira sintid que Ke habia experimentado una transformacion significativa.
La Ke actual era diferente de imagen anterior, delicada flor nca que solo sabia aparentar vulnerabilidad. Ahora, se
mostraba tranqu y segura.
El hecho de que alguien pudiera experimentar un cambio tan drastico en un corto periodo de tiempo solo podia deberse a un
cambio en su identidad o entorno.
Sin embargo, Cira no queria profundizar en el origen de esa confianza.
E se acerco y Ke sonri¨¦ hacia e: -Hermana Cira.
Cira se consideraba a si misma con una mentalidad de
imperturbabilidad ante elogio 0 el insulto, pero enparaci¨¦n con Ke, parecia que aun le faltaba algo. Si fuera e, no
podria Iltantar ¡°hermana¡± despu¨¦s de llegar a este punto con alguien.
-Dado que hemos podido encontrarte, no es que no tengamos cevidencia. Hemos traido a una abogada. Si hay algun problema
legal para sefiorita Gonzalez y sefiorita Molina, puedo hacer que mi aungada les responda -dijo Cira de manera calmada.
arasse to friamente: -El usuario en linea ¡°Luna con suministro elecritto insuficiente¡± eres tu, Pa. Tu eres que difunde
rumores en linesa sobre Cira. Lo he capturado todo y se lo entregar¨¦ a abogacade imediato. ;Veremoso puedes
defenderte!
Pa, visiblemente nerviosa, apreto los dientes y dijo: -jEstoy diciendoltavardad! Ese hombre es el novio de Ke. Qu¨¦ mas
ser si te acercas tanto a ¨¦l cuando montas a caballo? jEstas coqueteanditel novio de otra persona!
Isabel, con calina, le dijo: -Espero que esta sefiorita pueda enten un hecho. Sim mencionar que tus afirmaciones son puras
espiones basadas en imagenes, incluso si realmente exist alguna rcion entre ellos, eso no justifica que reveles
informacion personalid¨¦eltassefiorita Lopez en linea y dirijas a los usuarios de Inte parmique ataquen.
-Podemos demandante emaualquier momento por vicion de privacidad y derechos civiles, exigiendo disculpas y
compensacion
uCTO SITICIUTiui vs:
eV 3 ¡±" VIINTILS
Pa se puso nerviosa y mir¨¦ apresuradamente a Ke.Original from N?velDrama.Org.
Ke se levant6 suavemente y pregunto amablemente, -Entonces, tambi¨¦n me gustaria consultar con abogada. ,C¨¦mo se
sificaria si alguien inflige dafio intencionalmente y causa dafios permanentes a otra persona?
CapÃtulo 146
Cap¨ªtulo 146
Capitulo 0146
Isabel frunci¨¦ el cefio.
1c
Ke mir¨¦ a ra: -Sefiorita Fernandez, antes mestimaste,
aunque mis heridas ya sanaron, atin tengo cicatrices. Tengo fotos des lesiones y evidencia m¨¦dica. Lo guard¨¦ todo. Si publico
esto en linea y cuento historia, gno seria simplementepartir los
hechos en lugar de difamaci¨¦n?
Cira no habiapartido este incidente con Isabel, asi que esta informaci¨¦n tom¨¦ por sorpresa a Isabel, quien mir6 a Cira.
ra se quedo sin pbras por un momento.
Cira, sin cambiar su expresion, le dijo: -Esta bien, puedes publicarlo
todo.
Jill
-Ahora soy bastante conocida en linea. Los internautas saben que estoy rcionada con esa manifestaci¨¦n m¨¦dica. Si publicas
ese incidente, los internautas tambi¨¦n pueden investigar y descubrir que eres familia del donante de corazon. Incluso podrian
descu que todas trabajabamos juntas en el Grupo Nube Celeste.
Ke apreto losbios: -, Y qu¨¦?
-No s¨¦ qu¨¦ pasara, porque los internautas son impredecibles pequefio cambio puede desencadenar consecuencias imprevist
Veremos qui¨¦n sera el perdedor al final de este juego.
-Ke quedo at¨¦nita por sus pbras.
Cira luego mir¨¦ a Pa: -No me interesa lo que estas diciendo en linea sobre mi. Sea cual sea tu motivo, antes de que termine
el dia de hoy, quiero ver que esos blogs desaparezcan de tu cuenta. Ademas, debes ofrecer una disculpa publica utilizando tu
cuenta para eliminarContent is property ? N?velDrama.Org.
Cimpacto meyour reputacion DA
Lo digo en serio.
Despu¨¦s de decir eso, Cira tom¨¦ a ra de mano, asintid hacia Isabel, ys tres se fueron juntas.
En el camino, ra seguia maldiciendo: -j|Estas dos personas realmente se unieron! jAh, lo entendi! Esa cuenta mada
¡°Keyliiita¡± con imagen de un pomelo, jes Ke! {E y Pa sons que mas interactUan en FB!
ra de inmediato encontro el FB de Ke y se lo mostro a Cira. Cira le echo un vistazo y justo vio una publicaci¨¦n anterior de
Ke.
-Te dije que eras un tesoro enviado por el Dios, y tu me dices que soy tu tesoro.
La imagen adjunta era de dos tazas de caf¨¦, sin personas en foto, pero en una esquina se veia una mano con un lunar en
mufieca.
Era mano de Morgan.
Cira apart mirada, sin mostrar ninguna emoci6n, luego se dirigid a Isabel: -Gracias, abogada Martinez. Hoy te he causado
molestias.
Isabel le respondi6 con calma: -Me llev¨¦ una hora y media e Seguin mis tarifas, serian cuatro mil.
Cira:
-Pero, estoy hambrienta ahora, y mi inter¨¦s porida super dinero en este momento. Si me invitas aer, puedo olvidar
es tarifa legal.
Cira finalmente se dio cuenta de que Isabel estaba bromeando con
e.
E rid sin poder evitarlo: -Esta bien, esta bien, hoys invito a cenar.
Despu¨¦s de cena, salieron del restaurante yenzo a llover
nycramene.
Isabel les pidi¨¦ que esperaran un momento mientras iba a traer el coche, pero mientras haba, su mirada se pos6 en
distancia con un toque de frialdad en sus ojos.
Cira sigui¨¦ mirada de Isabel y vio a Enrique abrazando a una chical encantadora que parecia bastante joven. Salieron juntos
del restaurante y subieron a un automovil deportivo.
Cira record¨¦ que tambi¨¦n habia visto a Enrique en el bufete de abogados. En ese momento, parecia que estaba buscando a
Isabel.
ra murmur¨¦: -gEnrique? ¡éNo se caso el mes pasado? ¡éLa chica que esta abrazando parece ser una celebridad en linea?
Si, el padre de Morgan tambi¨¦n lo menciond, aunque Cira no conocia a mujer con que se caso.
Inesperadamente, Isabel respondi¨¦ con calma: -Si, ¨¦l es mi esposo.
Cira y ra miraron sorprendidas.
Entonces, ,Enrique le estaba... engafiando?
Isabel mantuvo expresi6n inalterada, condujo el coche ha ys llev6 de vuelta al apartamento.
as
Mientras ra se aplicaba una mascari facial, maldecia: hombres solo son honestos cuando estan colgados en pared!
Todos los hombres en el mundo son iguales. j;Ah, excepto mi no Miguel Navarro! La abogada Martinez es tan guapa y elegante,
pe su esposo... ;Apenas casados un mes y ya anda con otra! jHombre despreciable!
CapÃtulo 147
Cap¨ªtulo 147
Capitulo 0147
Cira no respondid.
Estaba ocupada eligiendo a una cuidadora para su madre.
El fin de semana, iba a irse de viaje de negocios con Marcelo. Todavia no sabia cuanto tiempo estaria fuera, podria ser una
semana 0 incluso medio mes. Su hermana mayor tendria que cuidar a su hija de dos meses y era posible que no tuviera mucho
tiempo para estar en el hospital.
ra revis6 FB y dijo: -Esa imb¨¦cil de Pa publicd una deraci¨¦n echando culpa a otros, diciendo que solo escuchd
rumores. Estaba quejandose en su propio FB, y no esperaba que se volviera tan grande. Les pide a todos que no tomen en
serio lo que dijo, y los internautas estan insultando ahora.
Un rato despu¨¦s, ra dijo que Pa habia cerrado losentarios en su publicacion.
Dos horas mas tarde, ra dijo que Pa habia desactivado su
cuenta de FB.
-Esta bien, eso es suficiente -dijo Cira. No tenia animo pa ocupandose de este asunto.
ra murmur¨¦ al final: -La reversion fue tan rapida. Si no hu experimentado algo simr personalmente, pensaria que hay un
maestro detras de escena.
Por lo general, en situaciones de opinion publica en linea, incluso si e ¡°protagonista del escandalo¡± saliera a arars cosas,
los
internautas aun cuestionarian si fuera manipdo por rciones publicas.
Sin embargo, en el caso de Pa, eso no sucedi¨¦. Incluso antes de que publicara su deraci¨¦n, dirion de discusion
en linea ya estaba cambiando.
En el Pcio del Oeste, en el vestibulo, musica retumbaba.
Luis, sentado en el mostrador del bar, bebiendo despreocupadamente una copa, sosteniendo el tel¨¦fono en mano, envid un
mensaje: [ Hermano Morgan, los asuntos en linea estan basicamente resueltos. ]
Morgan le respondi¨¦ con un ¡°bien¡±.
Luis sali¨¦ del Pcio del Oeste y se puso a fumar en eldo de carretera. Alz6 vista sin pensar y se sorprendi¨¦ al ver a una
persona familiar: Marcelo.
Acababa de salir de un restaurante al otrodo de calle, con un hombre vestido con un traje a sudo. La iluminacion era
tenue, asi que no se podia ver ramente apariencia de esa persona, pero parecia alto por su figura.
Ambos subieron al coche juntos, y Luis apago ceniza del pensativamente.
En el coche, Marcelo miraba su tel¨¦fono movil. La opinion pu linea sobre Cira se habia disipado. Mird¨¦ al hombre y le pregul Fue
tu gente que limpid esto?
-Si.
El tambi¨¦n intervino.
Entonces, 4a qui¨¦n se le atribuiria el m¨¦rito esta vez?
illo
Sea quien sea, en resumen, todos pensaron que el asunto habia
iu cumu. i co muymurun you
al dia siguiente, s cosas tomarian un giro incontrble!
Cira acababa de llegar a universidad de Sher¨¦on, justo cuando se encontr¨¦ con Marcelo y antes de que pudiera saludar, su
tel¨¦fono.
sono.
Alcontestar, ra empezo a sollozar desconsdamente al otrodo: jCira! | Ven a recogerme a empresa!
Cira fruncio el cefio y gir¨¦ de inmediato, saliendo por puerta de escu: -; Qu¨¦ ha sucedido?
Entre sollozos entrecortados de ra, Cira finalmente entendio.
Alguien habia tomado capturas de panta del video de vigncia en el que el gerente Rodriguez despoj¨¦ de su ropa en
s privada y lo envio al grupo de empresa, jdiciendo que ra fue vida!
La noticia estall¨¦ en empresa, causando un impacto
extremadamente negativo, y su jefe inmediato le pidid a ra que se tomara una licencia temporal.
Cira nunca imagino que algo asi sucederia, su estado de animo-cay¨¦ en picado mientras paraba un taxi y repasaba
rapidamente
situaci¨¦n en su mente.
La situacion en s privada con ra fue conocida solo pufiado de personas en ese momento.
Ademas del gerente Rodriguez, estaban Morgan, Luis y algunos los secuaces de Luis.
Para obtener eso as grabaciones de vigncia en el Pcio del Oeste, se necesitarian conexiones internas.
El hecho de que esto se dirigiera tan precisamente a empresa de ra indicaba ramente que era una maniobra dirigida
hacia e. g Qui¨¦n podria ser responsable de esto?
En mente de Cira, apareci¨¦ instantaneamente un nombre: jKe!
Ayer, su actitud ramente mostraba rencor hacia ra por arruinar su apariencia, jasi que hoy orquest¨¦ esta venganza!
-Cira.
Cira se volvi¨¦, y Marcelo ya estaba a sudo. E se sorprendi¨¦: - Por qu¨¦ estas aqui? ¡éNo tenias se todavia?N?velDrama.Org exclusive content.
Marcelo, con ternura y determinacion, dijo: -Intercambi¨¦ ses con el profesor de siguiente sesion. Ahora tengo dos horas
libres. Qu¨¦ sucede? Estoy aqui para resolverlo contigo.
EI not¨¦ que algo andaba mal por expresion de Cira y no dejaria ir s, bajo ninguna circunstancia.
Cira no pudo conseguir un taxi y tenia prisa por llegar a empresa de ra, asi que despu¨¦s de pensarlo un momento, dej¨¦
que Marcelo asumiera el papel de conductor.
En el coche, e seguia reflexionando sobre el asunto.
~Como Ke obtuvo eso as grabaciones de vigncia en el
Pcio del Oeste?
El jefe detras del Pcio del Oeste era Luis. gE se lo dio a e vez, ,fue Morgan quien se lo proporcion¨¦?
En ese momento, solo habia unas pocas personas presentes, y s Ke conocia los detalles, gno seria porque Morgan se lo
conto?
Es cierto ques parejas debenpartir todo. Pero al pensar en
en qu discutian sobres dificultades de e y ra a sus espaldas, Cira se sintid disgustada y enojada.
CapÃtulo 148
Cap¨ªtulo 148
Capitulo 0148
Al llegar a empresa de ra, Cira vio a ra discutiendo con su novio, Miguel, justo afuera.
ra lloraba mientras agarraba a Miguel, pero ¨¦l mostraba disgusto e impaciencia, apartando bruscamente su mano. Mientras
tanto, los colegas de ra en ventana y en calle seguian observandolos y
tomandoles fotos.N?velDrama.Org exclusive content.
ra cay6 al suelo cuando Miguel se subi6 al coche y se fue, dejando a ra sollozando.
La chica normalmente despreocupada y alegre ahora se habia convertido en bu de toda empresa.
Cira no dud6 en bajar del coche, quitarse su abrigo y cubrir cabeza de ra con ¨¦l.
Marcelo tambi¨¦n bajo del coche y se acerc¨¦ a es. Cira ayud6 a ra a subir al coche.
ra lloraba en los brazos de Cira: -jMiguel, Miguel me he dejado
-Aque noche, ¨¦l vino a recogerme al Pcio del Oeste y al ver mi estado, me pregunto una y otra vez si me habia pasado
algo. No me atrevi a decir verdad, solo le dije que me emborrach¨¦ y me encontr¨¦ con unos matones, pero con Cira aqui, no
me paso nada.
-Hoy tambi¨¦n le enviaron esas fotos, le pedi que viniera a recogerme y lo hizo. Pero despu¨¦s de llegar, me insult6 diciendo que
era una puta...
Cira dijo con voz grave: -jLlorar por un hombre que te insulta no vale pena! Deberias alegrarte de deshacerte de un tipo asi.
El coche se detuvo en un semaforo. Cira intentd secarsgrimas
costada de carretera.
Deriniivvarmente fue e!
ra en puido da puerta del coche y corrid hacia adnte.
Cira no reiono de inmediato, pero pronto se dio cuenta de que
shuacion ere corpulicada.
En bullicinos culte, con camaras de vigncia por todas partes, si ra atacabo pubbacarmente a Keyia y quedaba grabada,
se
convertiria en evvicenda de que ra habia herido a alguien.
Cira tambi¨¦n cordoversa cel coche, sin prestar atenci¨¦n al caminc,
cuando un cochess erco veicamente.
Morgan estaba de pasc..
Sentado en el asientorassoooaebconductor frend bruscamente. Morgan se inclin¨¦ hacia adnte, togrando detenerse a tiempo
para evitar una colision real...
Fruncio el cefio y el conductor politicoce miedo, le dijo:-... Sefior Vega, no es mi cuipa. E saadricesceente y yo...
Marcelo se baj¨¦ rapidamente del cocone justo en los segund previos al impacto con Cira, agamo sumano y atrajo ha
sosteni¨¦nd en sus brazos.
Cuando Morgan levanto vista, lo que vioo deequum nombre y un mujer representando una escena deurdraaraacornantico
frente
coche.
En ese momento, su pensamiento fue gPorque ebrconductor no continud con el impacto?
Su expresion se volvi¨¦ gelida. El conductor no sabia si Morgan estaba molesto por casi atroper a un peat6n por icentepo
por
-4 Quieres que te ensefie a tocar booted? Ha voz de Morgan onaba afda.
# conductor trago saliva y toco bootha.
lip-
iste sonido despert6 a Cira, que atin estate assustada. Levanto
abeza y mir¨¦ a Marcelo: -Gracias.
Record6 a ra y, sin prestar atenci¨¦n a nadarnaas cocrito hacia e.
organ/sigui¨¦ con mirada su figura apresurada, y el conductor, arte, le record6: -Sefior Vega, aun tiene una con um
cliente.
Morgan vio a Marcelo siguiendo a Cira y retiro mirace. Musto su iornata, ignorando ma que se expandia y dijo
indiferennes-
Samonos.
scaune se aletd, sin percatarse de que diri¨¦n hacial enque (Ora dara Kenia a Ke.
anto leve ato mano para abofetear a Ke, y Cira detuvo a
Cioral-jra!
ito una too anatioca, intentonzarse hacia adnte: -jSegu jivuger deaurer despreciable! jDefinitivamente fuiste tu! |Te voy a
hatari
rya habian espeonpectadores. Cira empuj¨¦ a ra hacia Marce ente: Profesoricdecor Sanchez, puedes ayudarme a llevar a
m
ce? Hache?
entendiendo graveldagravedad de situaci¨¦n, inmediatamente
lara.
olvid y mir¨¦ fijamente arke pikevia preguntandole directamente: 1?
Cira.
Sonri6:
-~A qu¨¦ te refieres? No entiendo lo que dice hermana
-Ya sea que fueras tU 0 no, voy a mar a policia y buscar un abogado. Quien sea que lo haya hecho, har¨¦ que pague el
precio ¡ª dijo Cira friamente.
Ke encogi¨¦ los hombros: -Entonces, estar¨¦ esperandolo.
jSu actitud tan segura solo podia deberse a que confiaba en que Morgan estaba respaldand!
ra regreso a su apartamento y se encerr¨¦ en su habitaci6n llorando. Cira le pidid a Marcelo que se fuera primero, y ¨¦l asintid
-Si necesitas algo, mame.
ra llor6 un rato, durmio una siesta y sus emociones se calmaban un poco por tarde.
E dijo que iba a mar a policia, contratar a un abogado y atrapar a persona que envids fotos, Ke, jpara que pagara
el precio!
CapÃtulo 149
Cap¨ªtulo 149
Capitulo 0149
Cira pafio aisaria para presentar denuncia.
Sin embargo, cuenta que habia enviados fotos al grupo depafiia de ra se retir¨¦ del grupo directamente despu¨¦s
del incidente. Al investigar mas, descubrieron que IP pertenecia sorprendentemente a un lugar fuera del pais.
Con esto, dificultad de rastreo se volvia muy alta.
Cira y ra fueron a buscar a Isabel al bufete de abogados. Isabel habl¨¦ muy directamente: -La policia probablemente no
intervendra en este asunto a menos que podais proporcionar informacion mas directa y convincente.
No era un caso importante, influencia social era minima, nadie resulto herido fisicamente, y ademas, tenia costos de
investigacion en el extranjero.
En resumen, era normal que policia no lo interviniera.
Cira seguia pensando en qu¨¦ hacer, pero ra parecia haber do toda su fuerza, baj¨¦ cabeza abatida y dijo de repente:
-,Olvidalo? ~No lo perseguiras mas? -esto no era tipico de
habitual de ra.
ra irradiaba una sensaci¨¦n de desanimo, con cabeza baja, c ...E] departamento de recursos humanos de empresa
acaba enviarme un mensaje, sugiriendo sutilmente que renuncie.
Perdido su trabajo, su novio dej¨¦. Todo el orgullo y autoestima de ra se desvanecieron en este momento. Se sentia muy
cansada, sin esperanza en vida, incluso perdiendos ganas de luchar.
ra se burl¨¦ de si misma: -Y ademas, Morgan definitivamente
ayudar a neyiu. coupon yo, un pic:
Cruuuuuu,poun
con ¨¦l? Si lo enojo, podria bloquearme, dejandome sin trabajo. He tenido m suerte esta vez, aprender¨¦ de experiencia. En
el futuro, me mantendr¨¦ alejada de Ke.
El coraz6n de Cira se apretd con ansias.
ra habia ofendido a Ke para defende; ra casi fue intimidada por el gerente Rodriguez, todo era para ayuda a
encontrar trabajo.
Y ya sea Ke 0 incapacidad de encontrar trabajo, razon principal era Morgan.
Era una espina vada en su garganta, nada mas.
Cira no podia persuadi ni cons, pero seprometio a recordar esta deuda, registrand en Morgan y Ke.
Despidi¨¦ndose de Isabel, se fue del bufete de abogados con ra.
Cuando bajabans escaleras, se encontraron con Enrique.
-Secretaria Lopez.
Cira no estaba de humor para lidiar con los amigos de Morgan, no le prest¨¦ atencidn y simplemente se fue con ra.
Enrique se acaricio barbi, sonri¨¦ ir¨¦nicamente y subi¨¦s escaleras para ver a Isabel.
Isabel estaba en su oficina y, al ver entrar a Enrique, fruncio ligeramente el cefio: ¡éNo te dije que no vinieras a buscarme al
bufete?
-Regres¨¦ a casa y mi madre me pidio que te trajera algunos suplementos. Pens¨¦ que cuanto antes los tomaras, antes te
recuperarias, asi que los traje directamente para ti -Enrique sonri¨¦
con picuruia.
-Mi amor, estoy mostrando preocupaci¨¦n por ti. gPor qu¨¦ no aprecias mi amabilidad?
Pronunci¨¦ ¡°mi amor¡± de manera bastante natural.
Isabel tom los suplementos y ley6s instriones. Todos eran para fertilidad. E los dej¨¦ con indiferencia y le dijo
friamente: ¡ª
No los tomar¨¦, ll¨¦vatelos de vuelta.N?velD(ram)a.?rg owns this content.
Enrique sonri¨¦ con malicia: -Mas del noventa por ciento de los padres son asi. Quieren que sus hijos se casen y, una vez
casados, esperan ansiosamente tener nietos. Llevamos casados solo un mes, tedricamente no hay prisa, pero mi madre
probablemente piensa que,o eres mayor, escuchd que hay un periodo dptimo para los espermatozoides y los ¨¦vulos, por lo
que esta ansiosa por que te
embaraces.
Isabel no mostr¨¦ ninguna expresion: -Si no tienes nada mas que decir, puedes irte.
Enrique miro fijamente con frialdad, se levantd, pero en luc de
irse, rodeo hacia eldo de Isabel. De repente, levanto de |
la coloc¨¦ sobre el escritorio.
a
-4.Qu¨¦ estas haciendo? -Isabel trato de apartarse repulsivan
Enrique apart¨¦ directamente sus piernas.
El era joven y guapo, con un toque de encanto en su sonrisa. Tambi¨¦n creo que no necesitas tomar estos suplementos. En
lugar de eso, tomame a mi. Puedo hacerte quedar embarazada mas rapido.
Isabel entendio insinuacion en sus pbras, antes de que pudiera decir algo, Enrique ya estaba besando.
jD¨¦jame ir!
Enrique no le hizo caso, apart¨¦ los documentos legales.
El raton, pluma, el calendario, el marco de foto, e incluso esast cajas de suplementos, todo cay¨¦ al suelo. En lugar de eso,
el cuerpo de sus duefios ocup¨¦ el escritorio.
La conclusi¨¦n lleg6 casi una hora despu¨¦s. Isabel estaba en s de descanso limpiandose, mirando sus ropas arrugadas y
manchadas con una expresi¨¦n facial desagradable.
Enrique solo llevaba puestos unos pantalones, con mitad superior desnuda, mostrando descaradamente sus ros musculos
pectorales y abdominales.
-4Por qu¨¦ no estas dispuesta a marme carifio? Incluso despu¨¦s de tener una rcion tan intima, no preferirias dejar ese
apodo para
otro hombre?
CapÃtulo 150
Cap¨ªtulo 150
Capitulo 0150
-Es solo una forma de har, no da importancia -dijo Isabel
mientras levantaba el tel¨¦fono y pedia a su secretaria que le
comprara una nueva ropa.
La mano de Enrique volvi¨¦ a rodear su cintura: -Intenta decirlo proxima vez, te aseguro que si lo haces, te har¨¦ sentir aun
mejor.
Isabel apart6 su mano, ordenandole: -Si no tienes nada mas que
decir, vete de inmediato.
Enrique sonri¨¦ ir¨¦nicamente, se levantd y se vistid, arrendo su
cuello frente al espejo de cuerpo entero. De repente,entd: Acabo de encontrarme con secretaria Lopez en nta baja.
¨¦ Qu¨¦ le paso a e y a su amiga? Parece que estan desorientadas.
-No es nadao abogada, no podia revr privacidad de sus
clientes. 2
-Hace un momento revis¨¦ tu tel¨¦fono y vis fotos de su amiga que
fueron enviadas al grupo de empresa. jEso es realmente vergonzoso! -al mencionarlo, cara ya fria de Isabel se v mas
sombria: gRevisaste mi tel¨¦fono? ;Necesito recordarte
el derecho a privacidad?
Enrique mir¨¦ perezosamente: -Solo lo confundi, nuestros tel¨¦fonos son id¨¦nticos, no tienen contrasefia y tampoco usan
fundas protectoras.
Las ultimas pbrass dijo mordiendo intencionalmente,
insinuando lo que habian hecho hace poco.
Isabel estaba ramente tratando de contener su enojo.
Enrique no provoc¨¦ mas, tom¨¦ su propio tel¨¦fono: -Nos vemos, mi
Isabel le dijo friamente: -Lo repetir¨¦ una vez mas, no vengas aqui a buscarme.
Enrique levanto una ceja, pero tambi¨¦n perdi¨¦ su sonrisa.
Estaba siendo indiferente porque no queria discutir con Isabel, pero ese tono de har demasiado familiar estaba empezando a
cansarlo.
-No, no puede ser. Ahora somos marido y mujer. No has vuelto a casa en estos dias, te extrafio y quiero disfrutar de tu
compafiia. Solo puedo encontrarte en el bufete. Isabel, recuerda volver a casa esta noche, de lo contrario, vendr¨¦ a buscarte
mafiana.
Desde el dia en que vio a Enrique con esa pequefia estre de Inte, Isabel se habia quedado en hoteles.
A Enrique le gustaba bromear con su edad: -Quizas no entiendas, tienes mas afios que yo. A mi edad, necesito hacer este tipo
de
cosas.
Luego mir¨¦ de arriba a abajo: -Pero tampoco deberia ser asi. Dicen ques mujeres a los treinta sono lobas y a los
cuanta,o tigresas. Isabel, tienes treinta y dos, tambi¨¦n debes ned no?
Isabel no reiono ante sus bromas y le dijo: -Estos dias, est redactando un acuerdo de propiedad postmatrimonial. Te envia
detalles a tu abogado. En resumen, si una des partes es infiel, perdera automaticamente todos sus bienes y sera desalojada
sin nada.
Enrique mir¨¦ durante unos segundos, aparentemente amigable: Esta bien, enviamelo a mi abogado.
Pero siguiente frase fue: -Veremos si lo firmo 0 no.
Y luego se fue.
0,
Isabel suspir6 profundamente.
Pero lo que record¨¦ fue ese momento de su juventud, cuando aprovecho que e estaba dormida para darle un beso en
meji. Cuando e lo descubrid, Enrique se sonroj¨¦, pero su expresion era muy seria.
-Isabel, me gustas. No tengas miedo, te proteger¨¦. Voy a crecer, me volver¨¦ fuerte y vr¨¦ por todo lo que te importa.
Sin embargo, ahora, entres personas que codiciaban su considerable herencia, habia un Enrique.
Enrique sali¨¦ del bufete y no fue a casa, sino que se dirigi¨¦ al Pcio del Oeste.
Lo inusual fue que hoy tambi¨¦n estaba Morgan.
Enrique menciono casualmente haber visto a secretaria Lopez en oficina de Isabel.
Luis le pregunto: -2 Qu¨¦ le paso a secretaria Lopez esta vez? Acabo de manejar situacion en linea.
Enrique le cont6 lo que vio y, mirando alrededor de s, le dijo pensativamente: -La decoracion del cuarto ens fotos se ve
un pocoo del Pcio del Oeste.
Luis entrecerr¨¦ los ojos y mir¨¦ a Morgan: -Hermano Morgan, tiene que ver con lo que pas6 esa vez? Nunca he entregados
grabaciones des camaras de seguridad,s borr¨¦o me lo dijiste.
Morgan levant6 el parpado: -;Has mencionado ese asunto a alguien?
-No soy tan chismoso -frunci¨¦ el cefio Luis-. Pero tengo un subordinado que estuvo involucrado en ese asunto y tiene una
Lo puoipic you luyu u ci
quien lo menciono.
El nunca impuso un juramento de silencio, y sus subordinados a veces divagaban, asi que era posible.
Morgan tom6 copa de licor que estaba a punto de beber, frunci¨¦ el cefio, dej¨¦ a undo y se levantd para salir.N?velD(ram)a.?rg owns this content.
Enrique y Luis se miraron, y Enrique brome: -,Crees que Morgan esta yendo a ver a secretaria Lopez o a sefiorita
Molina?
Luis se recost6 despreocupadamente en el sofa: -Apuesto por secretaria Lopez. Despu¨¦s de un gran problema con su buena
amiga, secretaria Lopez debe estar de mal humor. Morgan esta aprovechando oportunidad para cons.
Media hora despu¨¦s.
El coche de Morgan se detuvo en entrada delplejo residencial de Ke.
CapÃtulo 151
Cap¨ªtulo 151
Capitulo 0151
Ke sali¨¦ corriendo: -Sefior Vega, ¡écdmo lleg¨¦? ¡éPor qu¨¦ no entr6?
Ke, vestida con pijama y un abrigo de plumas, parecia algo
delgada, pero eso tambi¨¦n mostraba su ansiedad por salir a verlo.
Morgan hizo una sefial: -Sube al auto.
Ke rapidamente se dirigi¨¦ al asiento del copiloto y se sent¨¦: Sefior Vega.
Morgan arranco el coche yenzo a dar vueltas alrededor del
complejo residencial.
Ke no estaba segura del motivo de su visita en ese momento, y volvid a mar: -Sefior Vega.
Con un tono de voz cuya emoci¨¦n era dificil de discernir, Morgan pregunto: -¡éFuiste ti quien caus6 problemas a amiga de
Cira? ¡é Las acusaciones contra Cira en inte, fuiste tt quiens publicd?
La primera reion de Ke, por supuesto, fue negarlo: -; Qu¨¦ problemas? ¡é Qu¨¦ inte? Serior Vega, ,qu¨¦ esta diciendo?
-4No sabes?
-Yo...
Morgan respondio friamente: -Si no hubiera indicios, no te habria preguntado.
Cira tambi¨¦n habia dicho algo simr.
-Si no tuvi¨¦ramos pruebas, no te habriamos buscado.
Ke apreto el borde de su abrigo de plumas, sinti¨¦ndose algo
inquieta.
Tres afios de convivencia diaria les habian dado, incluso despu¨¦s de separarse, una sensacion de cercania.
Perdida en sus pensamientos, el auto volvid a entrada principal delplejo. Morgan dijo: -Baja del coche.
Ke se dio cuenta de que Morgan le habia dado oportunidad de explicarse, y su negativa fue peor respuesta.
Con un clic, puerta del auto se desbloqued.
Con un chasquido, Keenzo a llorar.
E ac
agarro su brazo: -Sefior Vega, mire mi rostro.
Sin maquije, su piel palida mostraba dos cicatrices rojizas.
-El m¨¦dico que usted me rend6 dijo que solo podia mejorar hasta este punto. Qiao XiXi me desfigur6, pero no se disculpo,
y ahora me acusa de cosas que no hice. Ese dia volvi a casa llorando, y cuando mi madre se enter¨¦ de que e me habia
molestado de
nuevo, fue a vengarse por mi.
Morgan no arranc¨¦ el auto ni volvid a har, sin mostrar en n alguna.
Ke se defendio: -No sabia que mi madre haria eso. Si lo h sabido, definitivamente lo habria impedido. Siempre sigo sus
consejos, usted dijo que dejaras cosas en sus manos y no hice nada... Si hubiera querido actuar, lo habria hecho hace dos
meses por qu¨¦ esperar hasta ahora?
Morgan no dijo si le creia o no: -zY lo de inte?
-Mi amiga penso que usted era mi novio y que otras mujeres no deberian acercarsele tanto. Asi que publicd algunos
comentarios en su blog personal, sin imaginar que atraerian tanta atencion. Ya le pedi que borrara publicaci¨¦n, y tambi¨¦n ha
cancdo su cuenta de
vivy.
-Si cree que no es suficiente, puedo ir a disculparme con Cira. Har¨¦ lo que sea necesario, solo no se enoje conmigo.
Los arboles a lorgo de carretera se mecian con el viento.
Finalmente, Morgan dijo: -Dile a tu amiga, y a tu madre, que no hagan nada mas innecesario. Esosentarios difundidos
pueden interpretarseo si yo estuviera usando mi poder para interferir en justicia, lo cual no es una buena noticia para el
Grupo Nube Celeste ni para familia Vega.Original from N?velDrama.Org.
Despu¨¦s de todo, se decia que un poderoso ayud6 a resolver su caso, resultando en solo tres meses de condena.
Ke mordio subio: -Entonces... gVino a preguntarme por losentarios en inte? ~No es porque Cira fuestimada y
queria que le diera una explicacion?
Morgan no confirm¨¦ ni neg6, y le pas6 un pafiuelo.
Ke sonri¨¦ a trav¨¦s de susgrimas: -Sefior Vega, le he dicho antes, nunca he tenido una rci¨¦n amorosa, hay muchas cos
no entiendo. Si hago algo que le moleste en el futuro, digamel cambiar¨¦.
-Ya es tarde, vuelve a descansar.
Antes de bajar del coche, Ke dijo:-Sefior Vega, por qu¨¦ no van juntos a Suiza para el Afio Nuevo a visitar a tia? Ayer me
envid mensaje diciendo que me extrafiaba.
Esta tia se referia a madre bioldgica de Morgan.
que
Despu¨¦s de dejar elplejo de Ke, Morgan condujo sin rumbo por el centro de ciudad antes de dirigirse al apartamento
de Cira.
Llegar alli fue totalmente inesperado.
Y justo cuando lleg6, vio a Cira, tambi¨¦n en pijama y abrigo, abrazando a Marcelo bajo el edificio.
Su yaplicado estado de animo se enfrid instantaneamenteo el agua de un estanque hdo.
Dio vuelta al coche inmediatamente, pisando freno y acelerador al mismo tiempo, y su lujoso coche, valiendo millones, rugi¨¦
como unal bestia salvaje.
44
CapÃtulo 152
Cap¨ªtulo 152
Capitulo 0152
Cira instintivamente gir¨¦ su cabeza para mirar.
Pero solo vio sombra de un coche alejandose en oscuridad.
Marcelo, por su parte, baj¨¦ mirada hacia sus pies: -~No te has
torcido el tobillo, verdad?
Cira habia bajado a tirar basura y se encontr¨¦ con Marcelo, quien preocupado por e y su amiga, habia venido a vero
estaban despu¨¦s de se.
Cira se acerc¨¦ para saludar, sin esperar tropezar con un bache, por suerte ¨¦l sostuvo a tiempo: -No hay problema, no llevo
tacones.
-4Como esta tu amiga?
-Fue despedida por empresa, policia y los abogados no
pudieron ofrecer una buena soluci6n, e simplemente dijo que lo dejaria pasar.
La cadena des gafas de Marcelo briba en oscuridad:
No van a investigar mas?
Cira sacudi¨¦ cabeza, sabiendo muy bien qui¨¦n estaba detras de todo, pero tambi¨¦n consciente de que investigar solo
significaria desgastarse a si misma sin afectar al culpable.
Marcelo mir¨¦ profundamente en sus ojos: -¡é Te conformas con eso?
Los ojos de Cira, hermosos y frios, respondieron: -No me conformo, pero lo recordar¨¦.
Algun dia se saldarians cuentas.
Morgan vobvi¨¦na Pcio del Oeste, donde Enrique y Luis ain estaban presentes, precuuntandole adonde habia ido.
Morgan no ressonatio, simplemente tom6 un trago de alcohol en
silencio.
El alcohol avive effecgoren su pecho, haci¨¦ndolo arder con mas fuerza, cast incontrotable
De repente, su tel¨¦fono recibid un mensaje de texto de un numero
desconocido.
Morgan lo abrid casualmente..
Habia dos fotos.
La calidad no era mejor probablemente tomadas hace algunos afios, peros personas en es eran facilmente reconocibles.
Era Ke, besandose con un jovenn
Los ojos de Morgan se entrecerraron
El numero era virtual, imposible degasseeraasi que to enviduis.Original from N?velDrama.Org.
-Luis, ayidame a verificar de donde proviennesste numero.
Luis to recibio y sin preguntar mas dijo: -Esta bien.
Justo entonces, Ke le envid un mensaje precuuntando si ya
llegado a casa.
Morgan simplemente bloqueo.
ra decia: ¡ª-Dej¨¦moslio asi -pero aun le costaba dejan messa restacion, asi que al dia siguiente fue a buscar a Miquel en su
enpresa.
Percoode atquna manera, y quizas asi sea esta era, sin secretosidas
UJE
ra, antes alegre y hermosa, habia sido frecuentemente llevada por Miguel frente a sus colegas, por lo que todos
reconocierono novia de Miguel. La gente, con intenci¨¦n,enzo a preguntarle a Miguel sobre el asunto, y ¨¦l, no
queriendo ser el tema de cotilleo de ser cornudo, se nt¨¦ diciendo que ¨¦l solo estaba jugando con ra.
Incluso lleg6 apartir fotos de ¨¦l con ra,o si eso lo liberara de vergienza.
ra, quien habia ido a pedir reconciliacin, al enterarse de todo, termind¨¦ peleando con ¨¦l en empresa.
Alguien mo a policia, y ambos fueron Ilevados a estacion. Cira recibi¨¦ una mada y se apresur¨¦ alli.
Cuando ra vio a Cira, senz6 a sus brazos llorando, maldiciendo a Miguelo un cabron.
Miguel, con el rostro arafiado por ra, expresion sombria, dijo con rabia: jNo aceptar¨¦ un acuerdo! jMantengan a esta loca
detenida! | Que vaya a prision!
Cira mir¨¦ friamente: -Entonces preguntaremos al oficial, gqu conlleva mas tiempo de detencion, alterar fotos maliciosament
insultar a alguien o pelear?
-4 Qui¨¦n peleo con e? E me golpeo unteralmente... esper cuando alter¨¦ fotos maliciosamente? Todo es cierto! jEs e!
-Oh, ges asi? Si no es alteraci¨¦n maliciosa, entonces estas distribuyendo contenido obsceno publicamente. Oficial, si no me
equivoco, eso conlleva una pena mas severa, , verdad? Ademas de invadir privacidad, esto no solo implica un juicio penal,
sino tambi¨¦n unapensaci¨¦n civil adjunta -dijo Cira, quien no era ignorante en asuntos legales.
Miguel, no esperando que Cira fuera tan formidable, se quedo sin pbras por un momento, pero luego trat¨¦ de negociar un
acuerdo,
diciendo que no perseguiria el asunto de agresion si todo se dejaba asi.
Pero ra se nego, mirando al hombre que una vez am¨¦, trag6 saliva y dijo:-Incluso si me detienen por agresion, jte
demandar¨¦! jQuiero que tambi¨¦n vayas a prision!
Finalmente, Miguel fue detenido por difundirs fotos.
Cira chantaje6 a Miguel, diciendo que si no Ilegaban a un acuerdo sobre el caso de agresion de ra, definitivamente lo
demandarian, por lo que no tuvo mas remedio que firmar un acuerdo a regafiadientes. ra recibid una reprimenda de
policia y fue liberada.
Al salir de estacion, ra se agacho en acera, enterrando su cabeza entre sus rodis, llorando silenciosamente.
Cira siempre habia sospechado de Miguel, y aunque ra esta cegada por el amor, en ese momento, Cira no iba a decir mas
consold.
ra levants cabeza y dijo con una risa amarga: -Qu¨¦ des
Cira se qued6 at¨¦nita por un momento, luego se qued¨¦ en silen
El final de su rcion con Morgan, sno era tambi¨¦n un desastre?
Cira llev¨¦ a ra de vuelta al pequefio apartamento.
Antes de subir, not¨¦ un coche algo familiar a ori de carretera.
Sin mostrar ninguna rei¨¦n, despu¨¦s de asegurarse de que ra
COLUVIC
Al acercarse, vio matric y confirm¨¦ que era de Morgan.
Evidentemente estaba esperand.
E se acerco y ventani trasera del coche bajo, revndo el perfil frio y distante del hombre.
-Sefior Vega, gnecesita algo?
CapÃtulo 153
Cap¨ªtulo 153
Capitulo 0153
-4Fuiste tu quien me envid esa foto? -Morgan fue directo al grano, preguntando por foto del beso de Ke.
-4 Qu¨¦ foto? -Cira tom6 iniciativa. -Ya que menciona fotos,
tambi¨¦n quisiera pedirle a usted que controle a su mujer. Si no quieres que los demas lo sepan, mejor no lo hagas. Cree Ke
que puede hacer esas cosas sin dejar rastro alguno?
Morgan sonri¨¦ con desd¨¦n: -Aunque haya dejado rastro, qu¨¦ puedes hacer?
-S¨¦ que tienes su respaldo, y no importa qu¨¦ evidencias haya, tU puedes resolverlo. Pero hasta un conejo acorrdo muerde,
yo no tengo nada, pero tengo una linea roja: familiares y amigos. Si me presionan demasiado, puedo llegar a hacer cosas
desesperadas.
Morgan mir¨¦ fijamente: -Temo que al final pierdas mas de lo que
esperas.
Su semnte era frio, sin miedo.
Probablemente para ¨¦l,s amenazas de Cira no eran mas que pbras vacias.
Cira hablo suavemente: -Tal vez el sefior Vega no lo sepa, pero desde que dej¨¦ mi puesto, muchaspafiias han querido
comp secretoserciales del Grupo Nube Celeste de mis manos.
Morgan no mostr¨¦ cambio alguno en su expresion: - Y te atreves a venderlos?
Si e se atreviera a revr algo del Grupo Nube Celeste, j¨¦l haria pagar!
Cira continuo tranqumente: -Por ahora, no me atrevo, porque
wuana nyo yome you me imponu y quiero suyun
sefior Vega y su gente continuan presionandome, haciendo quel pierda a todos los que me rodean, y me dejan sin ganas de
vivir, entonces no dudar¨¦ en arrastrar a todos conmigo.
-Es algo que aprendi de usted: si acorrs a un perro, eventualmente te mordera. Dejar un poco de espacio es unica forma
de no forzar a alguien a luchar desesperadamente.
Bajo una Unica luz tenue en calle y con Morgan en el coche, era dificil discernir su expresion.
-Aunque lo que revele no destruya al Grupo Nube Celeste, seguro le causara dolores de cabeza a usted. El mundo de los
negocios
cambia rapidamente, estar alerta es vital, hoy no eso mafiana, y
mucho menos un rato. Solo pido un poco de misericordia, lo cual es
insignificante para usted, pero mejor que lidiar con el desastre que yo
pueda causar.
Morgan de repente sonrid: -Realmente eres mejor estudiante que he formado.
Su expresion fria era intimidante, pero Cira, acostumbrada a ¨¦l,
inmutd.
Sin embargo, su repentina sonrisa era mas aterradora, considera que siempre ha sido una persona sin emociones aparentes.
Morgan apoyo su codo en ventana, con tono sarcastico: -Le mas a Marcelo profesor Sanchez, pero nunca me has mado
profesor Vega, y te he ensefiado mucho mas.
Cira penso que estaba loco: -Si usted tiene ese tipo de fetiches, puede ir a buscar a sefiorita Molina, e tambi¨¦n es su
alumna.
Morgan esboz6 una sonrisa: -Misericordia? Si no fuera por mi,s capturas de panta no solo mostrarian a ra.
Ese dia en s privada, no solo ra fue humida, sino tambi¨¦n Cira, aunque en su caso fue empujada a un acuario.
Pero gqu¨¦ diferencia hacia? Si gente supiera que e tambi¨¦n estaba en esa caotica s, todo el escandalo y humicion
que enfrentaba ra tambi¨¦n caeria sobre e.
Las capturas de panta que circban actualmente solo mostraban a ra de principio a fin. Cira se habia preguntado por
qu¨¦ Ke solo. public¨¦ imagenes de ra. Por lo que ¨¦l dijo, sera que ¨¦ls limpi6?
Ahora, al mencionar esto, Cira tom¨¦o una concesion de su parte
debido a su amenaza.
Entonces dijo: -Entonces, por favor, buen sefior Vega, borre tambi¨¦ns capturas de ra.
Morgan no dijo si lo haria o no, y Cira, sin nada mas que decir, se dio vuelta para irse.
-Dime los detalles del aborto -Morgan hablo con frialdad. -Y podria
considerar tener misericordia.
Aunque decia no creer, era segunda vez que preguntaba.
Cira no tenia inter¨¦s en responderle. Si era tan omnipotente, que investigue por su cuenta.
Cira simplemente subids escaleras.
Morgan mir¨¦ alejarse, con ganas de fumar, pero al buscar en su bolsillo se dio cuenta de que no habia traido su cajeti..
Friamente dijo: -Vamos.
El conductor arranc¨¦ el coche.Content is property ? N?velDrama.Org.
Habiendo estado con ¨¦l tantos afios, el conductor podia adivinar un poco sus pensamientos.
~Estaba aqui simplemente para preguntar por foto, o habia venido despu¨¦s de enterarse de que Cira y su amiga habian
terminado en estacion de policia?
CapÃtulo 154
Cap¨ªtulo 154
Capitulo 0154
En los circulos de ciudad de Sheron, Morgan era reverenciado. Cira, quien fue oprimida por Morgan, era vista por todoso
el enemigo de Morgan. Cuando e tenia problemas, aquellos que buscaban congraciarse con ¨¦l rapidamente le llevabans
noticias.
Hoy, mientras cenaba con un cliente, este mencion¨¦ de nada que su subordinado habia visto a Cira y a su amiga en
estaci6n de policia, al parecer madas por algun altercado.
Morgan no respondi¨¦ en el momento, pero despu¨¦s deida, decidi¨¦ venir aqui.
Saco su movil y envid un mensaje a Luis.
-Investigao Cira perdid su beb¨¦ hace seis meses.
ra decidi¨¦ volver a su pueblo natal para esconderse por dos meses, esperando ques cosas se calmaran despu¨¦s del Afio
Nuevo antes de regresar a ciudad de Sheron a buscar trabajo.
El viernes, ra empaco sus maletas y Cira paii¨¦ a estacion de tren de alta velocidad. Tras ve pasar el control de
seguridad, se dirigid al Grupo Nube Celeste.
Majiana debia ir de viaje de negocios a Ciudad Aguavi, y hoy, todass unidades involucradas en el proyecto tenian una
reunion en el Grupo Nube Celeste para coordinarse.
Cira y Marcelo antes acordaron encontrarse en entrada del Nube Celeste. Mientras Cira estaba en el coche, recibio un
mensaje de Marcelo diciendo que algo habia surgido y no podia llegar.
Cira frunci¨¦ el cefio: -Esta bien, entonces entrar¨¦ s.
Marcelo: -Mandar¨¦ a alguien para pajiarte.
-No es necesario, probablemente no sea nada importante, solo para discutir detalles del viaje. Tomar¨¦ notas y te informar¨¦
despu¨¦s.
Marcelo lo penso un momento y acepto.
Cira entr¨¦ en el Nube Celeste con sus documentos, y tras caminar unos pasos, no pudo evitar mirar atras hacia gran puerta
de
empresa.
Todo habia cambiado; esta vez, entraba al Grupo Nube Celeste representando a un equipo de investigacion cientifica.
Llego temprano, y el presidente atin no habia Ilegado. Solo habia unos pocos empleados en s de conferencias
preparandose.
Otros llegaron, y entre ellos, Cira reconoci¨¦ a secretaria de Ramon, cuya empresa Seguridad Eterna tambi¨¦n participaba en
el proyecto.
Se saludaron con un gesto de cabeza.
Luego, mirada de Cira cayo naturalmente sobre una mujer que pafiaba a secretaria.
Al ve, Cira se sorprendio.
La mujer no llevaba un traje formal tipico, sino un su¨¦ter rojo con escote cuadrado que mostraba surgo cuello y vics
delicaplementado con una falda negra y botines, equilibrando el es profesional con un toque sensual.
Su cabello onddo afiadia un brillo distintivo en sobria s de
conferencias.
-Lidia.
E era mujer que Osiel llev6 al crucero.
En el momento en que Cira vio, record6 inevitablemente nocheN?velD(ram)a.?rg owns this content.
on que morgun ia ajo cui vaidy ou nov
Ademas, al dia siguiente, vio en el restaurante coqueteando con Morgan bajo mesa.
Cira frunci¨¦ el cefio al recordar esos eventos, su estado de animo ya
no podia mantenerse sereno.
¨¦Y qu¨¦ hacia Lidia aqui? gEra del Grupo Sanchez?
No mucho despu¨¦s, Morgan y Ramon entraron hando.
Cira y los demas se levantaron. Morgan no prestaba atencion a Cira en multitud, su mirada seguia conversacion con Xiu y
caia sobre
Lidia.
-Esta es gerente de negocios del Grupo Sanchez, sefiorita Flores.
Efectivamente.
Cira habia pensado que Lidia era solo una mujer en vida de Osiel, pero resulto que tambi¨¦n era gerente del departamento
de
negocios.
Lidia se acercd a Morgan con confianza. Tenia un rostro encar y su sonrisa aumentaba su atractivo.
-H, sefior Vega, hace tiempo que no nos vemos s ultimas pbras, de alguna manera, cargaron el aire con una tensi¨¦n.
ambigua.
Morgan estrecho su mano.
Si Cira no lo v mal, Lidia incluso acarici¨¦ sutilmente palma de Morgan con su dedo mefique.
CapÃtulo 155
Cap¨ªtulo 155
Capitulo 155
ra, manteniendo cortesia, baj¨¦ mirada y recogi¨¦ joss Karuments que habia desplegado.
far tanco, ito vioe Morgan frunci¨¦ el cefio y retir¨¦ suumaano
icientito Senorita Flores, por favor tome asiento.
legt, su nitrata paso brevemente y casi imperceptiblemente score
ira.
ira era alqueencre cranio de investigacion cientifica, o mas bien ica, y suurcilen esce viare de negocios era principalmente
llevar
egistro de danos, simeesan involucrada en el resto.
Por eso, durame a cunton, que no requeria su participacion,
ermanecid sin har
a reunion duro mas destress horas y no termino hasta cerca des
inco.
ira empezo a recoger sus documentos para irse, cuando el ecretario de Morgan, Ramos, selle acerc¨¦: -Sefiorita Lopez, el s ega
le pide que espere un maneno tiene algo que discutir sob
royecto con usted.
ira respondio: -Bien. ,Deba ir assumima?
| sefior Vega esta actualmente hanno con el sefior Castro. Por
avor, espere un momento en el area de atencion.
tira asintid y se dirigid hacia a.
spero en silencio durante media hora y Mugatutavia no fa
amaba.
principio, no penso que fuera algo fuera deium. Era normal
arianao, pero luego viu u
Lidia tocando directamente puerta de oficina del director.
Debi¨¦ de haber oido alguien dijo que adnte y Lidia abrio puerta y
entr¨¦.
Despu¨¦s de eso, pasaron dos horas y Lidia no sali¨¦ de oficina.
De hecho, cuando Lidia llevaba una hora dentro, Cira habia mandado un mensaje al secretario de Ramon preguntando: -¡éEl
sefior Castro todavia esta en el Grupo Nube Celeste?
El secretario de Ramon respondi¨¦: Nos fuimos justo despu¨¦s de reunion. ,Pasa algo?
Cira no creia que Ramos hubiera hecho esperar a prop¨¦osito.
Era mas probable que cuando Morgan le orden¨¦ esperar, Ramon todavia estaba alli, pero cuando Ramos fue a decirle a Cira
que se quedara, Ramon ya se habia ido, pensando que ¨¦l todavia estaba alli.
Pero que Ramon estuviera o no alli no importaba; lo que impo era que quien hacia esperar era Morgan, y ¨¦l no habia
No habia mado, pero habia pasado dos horas en su oficin
Lidia.
Recordando lo que paso en el crucero y los pequefios gestos de Li en s de reuniones... gEstaban discutiendo trabajo
ahora? 4O
estaban
Cira presiono su est¨¦mago, sintiendo hambre. En los ultimos meses, habia desarrodo un horario regr deidas y
descanso, y su cuerpo se habia acostumbrado a sentir hambre a ciertas horas.
Mordi¨¦ subio y se dirigi¨¦ a secretaria: -Ramos, podria preguntarle al sefior Vega cuando podria verme?
RRamos parecia conflictuado: -Sefiorita Lopez, gpodria esperar un ppoco mas? No es buen momento para interrumpir al sefior
Vega...
Ooh.
CCira tambi¨¦n dijo: -Ya que el sefior Vega no puede verme en este minoremo, ¡é,qu¨¦ tal si vengo mariana o en otro momento
para recibir sisu asesoramiento?
Cira, sera mejor que esperes, ya conoces el temperamento del jefe digo Ramos, que alguna vez fue su colega, ahora junta sus
manos. enocaci¨¦n, temiendo que si e se iba, Morgan le daria una cara fria
a sis regreso.
Cira acolo podia esperar.
Elitippe avanzaba minuto a minuto hacias siete y media, y los empleaddos empezaban a irse poco a poco, solo oficina
de secretari seguia brintemente iluminada.
Cira sabia que, en circunstancias normales, si Morgan no se habia ido y no habiaiddedo instriones especiales,s
secretarias no podian irse.e
Parecia que elesefio Vega estaba tan absorto en su trabajo solo se olvid6 de es sino tambi¨¦n de permitir que su secreta
fuera, dejands sodasse qui esperando que ¨¦l terminara sus as
Cira se tocaba el estomago, ahora no solo tenia hambre, sino tambi¨¦n le dolia un poco.o.
Mir¨¦ hora, casis ocho, y decidi¨¦ que no queria esperar mas. Aunque apreciaba lealtad ddeus antiguos colegas, no podia
hacerlo a expensas de su bienestarossa levant6 y salid del Grupo Nube Celeste.
Se dirigi a tienda de conveniencianas cercana,pro algo de oden para llenar su estomago Auning bbiaenzado a
comer
Era una mada de Morgan.
Cira no colg6 ni respondi¨¦, en vez de eso, puso el tel¨¦fono en silencio y lo dej¨¦ a undo, continuando con suida, tom¨¦ una
alita picante yio lentamente.
No era que estuviera enfadada, simplemente estaba demasiado hambrienta y sabia que escuchar su voz le quitaria el apetito,
desperdiciando asi suida de oden, que habia costado diez dres.
Bajo vista para tomar un sorbo de sopa y cuando volvi¨¦ a levantar vista, se encontr¨¦ con figura desagradable parada frente
a ventana de vidrio.
Ke.
UDA
No se habia dado cuenta de su reflejo en vitrina.
Habian pasado solo dos dias desde ultima vez que se vieron, y parecia un poco desgastada, haciendo que Cira se
preguntara qu¨¦ habria pasado.
Cira, con expresion indiferente y ojos ligeramente movidos, de repente levant¨¦ mano y golpe6 el vidrio.
Ke, por instinto, gir¨¦ su cabeza y entonces vio a Cira mirand expresion.
Su rostro cambi¨¦ ligeramente, y se qued6 inm¨¦vil por dos o tres minutos, probablemente pensando si irse o entrar.
Finalmente, su curiosidad venci¨¦ y entr¨¦ con una sonrisa, acercandose a Cira.Original from N?velDrama.Org.
-Qu¨¦ coincidencia, hermana Cira.
CapÃtulo 156
Cap¨ªtulo 156
Capitulo 0156
Cira realmente admiraba, a pesar de haber tenido enfrentamientos repetidos, e podia actuaro si nada hubiera pasado
cada vez que se veian.
Pero no se podia mantener a Morgan sin algunos trucos bajo
manga.
-4Cira, por qu¨¦ estas aqui?
Aunque fue Cira quien saludo primero, cuando e entr¨¦, Cira no le prest¨¦ atencion y siguidiendo.
Ke no estaba segura de lo que significaba su actitud y di
vacia. 4 Qu¨¦ haces aqui tan tarde, Cira?
: ¡ª Cuando es hora de salir del trabajo, incluso empresa esta
Cira no respondi¨¦, y Ke frunci¨¦ losbios: -; Estas trabajando aqui? gEn qu¨¦ empresa?
Preguntaba constantemente qu¨¦ estaba haciendo Cira, temiendo que viniera a buscar a Morgan porque el Grupo Nube Celeste
estaba
cerca..
Finalmente, despu¨¦s de terminar suida, Cira mird: -Vienes buscar a Morgan, gverdad? ,Por qu¨¦ no vas ahora? Aun
podrias alcanzar el espectaculo.
Ke pregunto de inmediato: -Qu¨¦ espectaculo?
Cira no dijo nada mas y empezo a beber agua mineral.
Ke apreto falda con los dedos aldo de su cuerpo, incapaz de resistir inquietud desconocida, se dio vuelta y corrid
fuera de tienda de conveniencia hacia el Nube Celeste.
Cira lo hizo a prop¨¦sito; si e iba ahora, seguramente se encontraria de frente con escena en oficina de Morgan.
Las dos mujeres y un hombre en una disputa celosa, seria un problema para el sefior Vega manejar.
Erao un regalo de vuelta al hombre que hizo esperar mas de dos horas.
Entre los tres habia muchas cuentas pendientes, y resolver una ahora
era un avance.
Despu¨¦s de terminar su agua, Cira tir¨¦ basura en el bote de basura y sali¨¦ de tienda de conveniencia.
m¨¦ a Marcelo para informarle sobre situaci¨¦n general de reunion, hando por tel¨¦fono mientras cruzaba calle para
tomar un taxi.
Mientras esperaba, levant6 vista sin querer y vio a Morgan salir rapidamente del Nube Celeste, estaba lejos y no podia ver
expresion en su rostro, pero parecia que estaba buscando a alguien.
Cira no estaba interesada y le dijo a Marcelo al otrodo del tel¨¦fono: -; Nos vemos en el aeropuerto mafiana?
-Como no tienes coche y es inc¨¦modo llevar una maleta en el taxi, pasar¨¦ por ti mafiana en camino a tu casa.
-Esta bien.N?velD(ram)a.?rg owns this content.
Colg¨¦6 el tel¨¦fono y Cira tambi¨¦n consigui¨¦ un taxi.
No regres6 directamente a su apartamento, sino que fue al hospital.
Tenia un viaje de negocios al dia siguiente y no se sentia tranqu dejando a su madre en el hospital.
Pero con los m¨¦dicos y enfermeras monitoreando su condici6n, y
Pasana
nada.
Decidi¨¦ considerar el trasnte de corazon artificial despu¨¦s de regresar del viaje.
Hacerlo o no, necesitaba tomar una decisi¨¦n.
mafiana siguiente, Cira bajo con su maleta, y el coche de Marcelo ya estaba ahi.
Cira sorprendida dijo: -Baj¨¦ 15 minutos antes para no hacerte esperar, pero ya estas aqui, ,no has estado esperando mucho
tiempo, verdad?-
Marcelo le paso el desayuno, llevaba unas gafas con borde teado que lo hacian ver muy apuesto: -No he esperado, solo
tengo costumbre de reservar tiempo.
Eraodo estar con alguien del temperamento de Marcelo; era considerado y meticuloso. Cira habia trabajado con ¨¦l durante
dos meses y atin no habia encontrado ningtin defecto en ¨¦l.
Era tan perfecto que casi parecia sagrado.
Por mucho que nearan, se encontraron con un idente de trafico en autopista, lo que retraso su viaje. Esperaron a que
la policia de transito despejara el camino y finalmente llegaron aeropuerto justo a tiempo.
Cira corrid todo el camino hasta s VIP, todavia recuperando el aliento.
Ramon le paso una bote de agua: -Sefiorita Lopez, no te
preocupes.
-Gracias, Sefior Castro -dijo Cira. No estoy preocupada.
AA
Morgan estaba sentado en el sofa, con una pierna cruzada sobre otra, leyendo el periddico: -Tiene sentido, alguien que
amablemente aviso a otros sobre el espectaculo anoche no estaria preocupada.
CapÃtulo 157
Cap¨ªtulo 157
Capitulo 0157
Cira mir¨¦ a Morgan, preguntandose si Ke le habia contado todo.
Marcelo, confundido, pregunto: -; Qu¨¦ espectaculo?
Cira, sin cambiar su expresi¨¦n, respondi: -Yo tampoco s¨¦.
-Mejor que no lo sepas -dijo Morgan dejando el periddico a undo. -;Por qu¨¦ no respondiste mi mada despu¨¦s de reunion
ayer?
Cira sac¨¦ su tel¨¦fono con una expresion confundida:
Parece que no
vi ninguna mada entrante, 4a qu¨¦ hora me m6, sefior Vega? D¨¦jame revisar.
E queria ver si ¨¦l admitiria que fue as ocho.
Morgan simplemente miraba.
Ramon, sin saber qu¨¦ estaba sucediendo pero sintiendo tension en
el aire, intento cambiar de tema: La sefiorita Flores fue ultima en
llegar.
-Pero traje t¨¦ con leche para todos, gsaben de esa famosa tienda de t¨¦ con leche en Crespo? Ahora hay una en el aeropuerto
de ciudad de Sher¨¦n, vi de paso y me form¨¦.
Lidia, al parecer aficionada al rojo, llevaba otro vestido de punto rojo con cuello en V, maduro y sexy, con un abrigo dena color
crema.
Cira y Marcelo se apartaron.
Lidia puso los t¨¦s con leche en una mesa y los repartid a todos, excepto a Morgan: -S¨¦ que al sefior Vega no le gusta, asi que
nopr¨¦ uno para usted.
E hablo con familiaridad.
lorgan asintio.
amon tambi¨¦n sonri¨¦: -Tampocmesin inic, que lo disfrutens hicas jovenes -sefiald a su secretaria
a secretaria tomo el t¨¦ con leche queiicial le ofreci¨¦, agradeciendo prtesmente.
dia le ofreci¨¦ uno a Cira: -Este es su esperaciat pruebalo, sefiorita opez.
Ira agradeci6, y mientras Lidia le pasaba el e, dale examino de arriba
alo.
unque llevaba un maquije sutil, su belleza resaltata.a
ounciaron el embarque y el grupo se dirigi¨¦ al avidn sin prisa
odos tenian asientos de se ejecutiva, Cira y Marcelo s sentatios
ntas.
nas se sentaron, Lidia se acerc¨¦ a Marcelo: -; Profesor Samaciez, unna cambiar de asiento conmigo? Me gustaria char con
l Lopez Lopez.
mire o Gir¨¦d a Cira para su aprobacion, y con su asentimiento. trocas lerroasiento, mientras Lidia se sentaba con confianza y a
su cira sd cintur¨¦n.
acia Ciracie tiranez Como te haces ese peinado en el cabello?
1. bonito.
ba un mong bajorubato que se habia soltado un poco despu¨¦s de omo Lidia pregiamegunt¨¦, lo deshizo y le mostr¨¦o
hacerlo.
sencillo, con un pocoin poca de practica y mirando algunos videos
podrias aprenderprender
nento: ¡ªPero necess tesitas tener el cabello tan voluminoso y
ieOriginal from N?velDrama.Org.
Cira respondi¨¦ cortesmonte Teverias bien incluso sin recogerte el cabello, senorita Flores.
Lidia senric coquetamente:
30 mi cabello suelto porque a
persona que me gusta inuuttas mujeres asi. Despu¨¦s de todo, dependo de ei paraer.
Cira no continuo ia conversacion
Penso casualmente si Morgan 1000 peteria as mujeres con el cabello suelto.
No era de extrariar que Ke tuviers et cacedorgo y liso.
Quanto mas poder tenia un hombre, nacenta aldear as
mujeres secun sus preferencias.
De recente, Lidia dijo: -Senorita Lopez, estantos porel Tuso equipo.
-Equico?
-El profesor Sanchez es el hermano del sefior Oster Sanchez y yo represento a Grupo Sanchez, asi que estamos en el
e? Tendrentos que apoyarnos mutuamente en el trabajo.
eco tenta sentido, asi que Cira asintio:-Por supuesto.
vion despego y pronto se estabilizo en el aire.
Trasse puso una manta sobres rodis.
anco,
Locas ppovo ecodo en el reposabrazos y apoyo su cabeza, mirando Draayyedipoode repente -Pero creo que mas a de
peinarse y reaper) tica mas impresionante de senorita Lopez es kontente da de usar a otros para hacer su trabajo sucio.
Armada no se habia sentado a sudo soto para char
CapÃtulo 158
Cap¨ªtulo 158
Capitulo 0158
Lidia dijo: -Ayer llevaste a sefiorita Molina a oficina para encontrarme a mi y al sefior Vega, casi termina en un desastre.
Cira, con el rostro sereno, extendi¨¦ mano para bajar visera.
Lidia seguia sonriendo: -Me sorprendi¨¦ un poco, despu¨¦s de lo que paso en el barco, y ahora que sefiorita Lopez ya no esta
en el Grupo Nube Celeste, pero atin asi tienes ese fuerte deseo de poseer al sefior Vega. Intent¨¦ har con ¨¦l sobre los viejos
tiempos, y tu intentaste destruir nuestra conversacion.
~Destruir?
~No tuvieron suficiente con dos horas para resolver sus asuntos?
Cira penso que cuando Ke fue, solo pudo haber llegado despu¨¦s del incidente, , pero tal vez interrumpid algo mas?
Se imagino esa escena y frunci¨¦ el cefio.
Una azafata se acercd, preguntando cort¨¦smente: -;Les gustaria beber algo, sefioras?
-Una media taza de agua con limon, gracias -se sentia un poco
nauseabunda.
Despu¨¦s de que azafata le sirviera, Cira lo bebid.
La voz de Lidia era mas suave que de azafata,o un anzuelo: -Sefiorita Lopez, en realidad te importa mucho mi rcion
con el sefior Vega... 40 deberia decir, estas celosa?
Cira abri¨¦ una mascara de ojos desechable de se de negocios y finalmente se volvi¨¦ hacia e diciendo: -Lo siento, estoy
un poco cansada y quiero dormir un poco.-
idia se quedo sorprendida..
ira ya se habia puesto mascarralde ojos y ajustado el asiento, ruzandos manos sobre su abodongen, en una pose tranqu
para
ormir.
idia se sintid frustrada pero tambi¨¦n le couusaba gracia.
labia hado tanto y e no respondi6 una obra, solo dijo que ueria dormir, una forma de ignora y pottimanned cotide que
se ara.
Jue orgullosa, sin mover ni un musculo.
res horas despu¨¦s, el avion aterrizo en Ciudad Aquavvia..
kooche que venia a buscas ya esperaba fuera det heropuerto y guien mas se encargaba del equipaje. Cira y Marcelo
comminaban
untas.
barcelo desactiv¨¦ el modo avion de su tel¨¦fono y casualmentemario
: galeria: Mira esto.
jurcantiue caminaba unos metros detras de es, levant6 visa
sevapta expresi¨¦n sombria as personas de adnte.
el telemektel¨¦fono de Marcelo.
tanteacta con cuatro o cinco macetas de menta. E se
6:atta crea lo crecido tanto?
sonna: dondee solo unas pocas hojas tuyas, y ahora casi
estante estante.
enia buena vista pista y podia ver el verde que llenaba panta.
Recordaba que Ciranenia una maceta de menta.
¨¦Significo eso que estas eran regalos de e a Marcelo?
Morgan apreso losbios,o hojas de menta.
Cira rev: -No lo creo, seguropraste mas tu mismo.
Marcelo se rio entre dieres ¡ª Eres versi¨¦n femenina de Sherlock Holmes? Eh, debera creeme, mente realmente tiene una
fuerte vitalidad, no deberia haberprado mas, ahora mi estante esta lleno de sus descendientes.
Cira se resigno: -Eres un promeson de verdad, no deberia andar poniendo apodos por ani.
-Lo siento -Marcelo se discuipo sonmendo, bloqueo su tel¨¦fono y miro hacia su cabello. -Raramente de ver el cabello
recogido, te queda muy bien.
Cira se sorprendio, porque desde el refiero del telefono apagado de Marcelo, vio algo dester en una esquina.
Parecia una camara enfocando a Cirnes de hacer cic.
Clic.
Cira gir¨¦ rapidamente cabeza, mirando en esa dirion pe habia nada.Content is property ? N?velDrama.Org.
Frunci¨¦ el cefio, mirando hacia esa diri¨¦n, pero atin as no ha
nada.
Morgan se acerc¨¦ firmemente desde atras, friamenter -Estas bloqueando el camino.
nra, sin ver nada, rapidamente alcanzo a Marcelo.
Morgan mo su silueta indiferentemente, mientrasma, su mono edmoovana y abajo
~Bonito?
Parecia que sea coboo de levantar sin peinarse.
Desalifiada.
El coche los llevo directangente al hotel.
Los dos ejecutivos y Marcendo haban en el vestibulo, mientras Cira y algunas secretarias bonida recepcion a registrarse.
Solo enviaron a Lidia por parte de Sanchez.. aque fue a registrarse por su cuenta.
Cira escucho a Lidie preguntes a anos, En qu¨¦ piso esta el sefior Vega?
-En el piso 19.
Lidia sonrio y le dijo al recepotonissa-Yo sarbi¨¦n quiero una
habitacion en el piso 19.
CapÃtulo 159
Cap¨ªtulo 159
Capitulo 0159
Al llegar a Ciudad Aguavi, Cira descubrid que temperatura aqui era mucho mas fria que en ciudad de Sheron. No habia
traido
suficiente ropa abrigada, asi que pens6 en ir al centroercial mas cercano aprar un abrigo de plumas.
Casualmente, en el vestibulo del hotel se encontr¨¦ con Marcelo y en una conversacion se enteraron de que ambos no habian
traido suficiente ropa. Se buron el uno del otro y decidieron ir juntos al
centroercial.
Cira escogi¨¦ un abrigo de plumas de color beige, mientras que Marcelopro el mismo modelo pero en negro.
Para evitar que Marcelo terminara pagando por e, Cira aprovechd
que ¨¦l estaba mirando otras cosas para pagar ropa primero.
-Cira.
Marcelo m¨¦ desde detras.
Cira se gird y ¨¦l le coloc¨¦ una bufanda alrededor del cuello: Una bufanda te abrigara mas.
El le od6 bufanda y Cira, sintiendo su cabello un poco suelto, se quit¨¦ liga para volverlo a atar, sin darse cuenta de
que sus iones juntas parecians de una pareja de novios muy cercana y natural.
Y justo esta escena fue vista por Morgan y Lidia, quienes tambi¨¦n estaban en el centroercialprando.
Se quedaron observando un rato antes de que Lidia hara con una sonrisa: -Parece que puedo burme del presidente
Sanchez. Ya es malo que no pueda superar al segundo, ahora ni siquiera puede
Cira y Marcelo salieron del lugar.
Un hombre en traje empujando un carrito depras y una mujer en
un vestido rojo agarrada de su brazo
Marcelo sonri¨¦: -¡é Qu¨¦ casualidad? zEl sefior Vega y gerente Flores tambi¨¦n estan depras?
Cira, sin querer tener contacto noboral con Morgan, se despidi¨¦ con una sonrisa educada: -Ya hemos terminado, asi que nos
iremos primero.
-Vamos juntos, nosotros tambi¨¦n hemos terminado -dijo Lidia, haciendo imposible para Cira dejarlos, asi que todos fueron
juntos a
pagar.
Lidiapraba articulos diarios y snacks, mientras que rci¨¦n entre Morgan y Lidia dejaba mucho que pensar.
Junto a caja, habia preservativos. Lidia le dio un codazo a Morgan: -Hermano, gvas aprar o no?
Morgan mir¨¦ con indiferencia..
Esa forma de marlo hermano tenia el mismo tono ambiguo de algunas mujeres mando papa a sus parejas.
Lidia se volvi¨¦ hacia ellos y pregunto: -, EI profesor Sanchez y sefiorita Lopez necesitan algo?
Marcelo, ajustando sus lentes y con una expresion seria, pero conocido por su buen temperamento, eso significaba que estaba
molesto: -No hagas ese tipo de bromas, gerente Flores.
-4De qu¨¦ te avergtienzas? Los cuatro sabemos rcion entre nosotros -dijo Lidia sin importarle, refiri¨¦ndose a lo que pas¨¦ en
el
crucero,
aupastogne noche con Marcelo, y Lidia con Morgan. organ.
Pero justojus
estuviens obser
cay scavo Gobre Cira, friao hielp, recordandole ule vird6¨¦ cse these dia en el hipddromo.
afrental frenta.
tada.
resaron todos anos al hotel. Cira y Marcelo se
0 17, mientras que yotte Morgan y Lidia en el 19. El
ero.
i vieron a Cira segir set at a Marcelo a su habitacion.
cancion dijo: Habria sido a sido meior reservar una
pbra, con una mirada possa pesanoo nieve
suntos de trabajo que discleidiscutir.
es cientificas realmente requiere desert de eno para descubrir problemas,o leomo
Cira gird catt
Pero no vio mal
Una vez podria
jEstaba segura
Entre esconde
Cira no dud6 el
No era prime Ciudad Aguavi
Si era verdad,
sospechando.
Cira sac¨¦ un sp lentamente hat
Cumin Cuando se aceContent is property ? N?velDrama.Org.
Cira apr
en Ciudad Aguavi, que tambi¨¦n puede ser de ser un zanz6 ha
La per La person
mario mano, leva
ora de cena y decidieron pedirida atida al mer y har, se separaron cerca de los nueve nuevaspar disparado ha
mas de tres horas en habitaci¨¦n de Marcelrcelcun asAun asi, un fue
ban en el rnismo piso, pero no estaban taban
El hom
nombre rapi
contra fonta pared
Cira lucha luch¨¦ insti
serpenteaban, y e siguids sefializaciones, neimpidi¨¦nuntiendote c
Pero justo entonces, tuvo esa sensaci¨¦n de nuevo,o si alguien eestuviera observando...o si estuvieran
fotografiando.
CCira gird cabeza rapidamente.
PPero no vio nada.
Una vez podria ser una ilusi¨¦n, pero dos veces, ya no lo creia asi.
jEstaba segura de que alguien estaba mirando!
Entre esconderse rapidamente en su habitacion y atrapar al espia, Ceanna dud6 en elegir lo ultimo.
Nocerada primera vez que tenia esta sensaci¨¦n desde que llego a Ciudadduuavilia, tambi¨¦n habia sentido en ciudad de
Sher¨¦n.
Si erga verdad, era algo aterrador. Si no lo atrapaba, estaria siempre
sospechaand..
Cira shussnagy de defensa personal de su bolsa y se dirigi¨¦ lentamente incriada esquina del pasillo.
Cuando se rocovia una sombra en el suelo.
Cira apretd josbiosaagarro firmemente el spray y en un segurnzo hacia scoprepressionando el spray.
La persona, ramentes copprendida, reiono rapido y agar mano, levantand poccina de su cabeza, el spray sali
disparado hacia el techoo
Aun asi, un fuerte olor irritante.cgy6 cobre ellos.
El hombre rapidamente arrastoa undo y presiond sus manos
contra pared.
Cira luch6 instintivamente, pere etmeado una pierna entres suyas, i impidi¨¦ndote cualquier resistencial
El bajo cabeza y pregunto: -2EI mismo truco, cuantas veces piensas usarlo conmigo?
Esa voz tan familiar...
-O es que gquieres pasar otra noche en v cuidandome?
Cira, sorprendida, levanto vista... ~Morgan?!
E exm¨¦: -~Cd¨¦mo puedes ser tu?
CapÃtulo 160
Cap¨ªtulo 160
Capitulo 0160
-4Qui¨¦n crees que seria si no? -responniad Monzaan con una mirada fria. Estoy aqui enviando un mensaje, gesonannien
interfiere con
usted?
No era correcto.
Ramon y su secretaria estaban en el piso 20, Morgany sus secretaria Ramos asio Lidia, estaban en el piso 19, y e y
Marcelo en el
¡®Mi
tu¨¦ hacia el en ei piso 17?
ersion personalmente a buscar a Marcelo?
as Bodia ser que fuera a buscaria a e, 40 si?
padem padc¨¦, pero todos esos pensamientos momentaneamente 100 abaro Saban. Se dio cuenta de que postura actual
entre ellos era a inda, soetas demas de que olia un fuerte aroma a alcohol en ¨¦l.
salido a bederalbeber despu¨¦s de volver del centroercial?
? de inmediatonediator Sefior Vega, por favor su¨¦lteme.
i estaba mirandndo ta bufanda en su cuello, que Marcelo le
uesto. unsto
ida se enfriaba masbamas y mas, recordando todass cosas que pasado entre e y MarceloMarcelo.
cia abajo un momentomento.
a que e llevaba habia caid kando al sueto, ropa se habia
do, y lo que estaba arriba era imara un sujetador.
Rosa.
Con encaje.
Al darse cuenta de que su mirada estaba en su ropa, Cira mordi¨¦ sus dientes y regard: -jSefior Vega! ;Su¨¦lteme!
Morgan volvi6 a mira: -Ya no eres una nifia, pero sigues usando ropa tan juvenil. Aunque tu gusto no esta mal.
Esa nifia parecia tener un significado oculto.
Cira no estaba avergonzada, solo enojada, lo mir¨¦ friamente: -Sefior Vega, el acoso verbal tambi¨¦n es acoso sexual,
portese!
-4Como defines el acoso? ¡éNo estaba elogiando tu gusto? -a pesar de que su rostro no mostraba bu, malicia en su tono
era innegable. -¡éSi otros te elogian esta bien, pero si yo lo hago esN?velDrama.Org exclusive content.
acoso?
E no entendia qu¨¦ queria decir.
Cira luch¨¦, pero Morgan no soltaba: -,TU y Marcelo fueron depras por ropa de pareja y tambi¨¦npraron ropa interior?
?Y despu¨¦s pasaron tres horas juntos en habitaci¨¦n?
Cira apreto losbios.
No era asi.
Habiaprado ropa interior porque penso que el clima frio diudad acuatica y poca luz del dia harian que ropa no se
seca
facilmente. No habia llevado suficientes cambios, ypr6 por s cacaso. Ademas, e habia ido aprar cuando Marcelo
estaba
Mendo otras cosas.
Pero no sentia necesidad de explicarle todo esto a ¨¦l.
DQ repents, grito hacia detras de ¨¦l: jProfesor Sanchez!
Morgan se distrajo un momento, y Cira aprovecho para soltarse y rapidamente recoger su ropa del suelo para irse.
Su rostro estaba hdo.
Ya le disgustaba rci¨¦n entre ¨¦l, Ke y Lidia. Cualquier personal con un minimo sentido moral se sentiria inc¨¦moda con un
hombre
rodeado de varias mujeres, y ahora esto.
Estaba atin mas disgustada.
Morgan, detras de e, dijo con una voz que no revba sus emociones: -Si te importa tanto mi rci¨¦n con Lidia, gpor qu¨¦ no
vienes a preguntarme?
Cira encontr¨¦ esto extremadamente extrafio.
~Cuando le habia importado?
Sin querer prestar atenci¨¦n.
Saco su tarjeta de habitacion para abrir puerta.
La mirada de Morgan se endurecid.
Cira sintido ¨¦l se acercaba rapidamente, justo cuando se r6
para estar alerta, figura de Morgan ya estaba detras de e!
Sin darle tiempo para reionar, empuj¨¦ junto con ¨¦l dentro habitacion.
Y luego.
La puerta se cerr¨¦ con un golpe.
La habitacion estaba a oscuras, no se veia nada. Cira no sabia d¨¦nde estaba ¨¦l, su presencia parecia estar en todas partes, y
al siguiente segundo, presiono contra pared.
Sintid c¨¦mo ¨¦l arrancaba su bufanda y tambi¨¦n le quitaba liga del
Cupciio.
jQu¨¦ feo!
Cira record6 de repente lo que Lidia habia dicho en el avion.
C¨¦mo ¨¦l entrenaba a sus mujeres era asunto suyo, gpero por qu¨¦ meterse con e? gAcaso alin pensaba que e tenia algo
que ver con ¨¦l?
Cira apretd sus dientes traseros, luchando en silencio en oscuridad.
Su tel¨¦fono sond¨¦ en ese momento, lo habia puesto en el bolsillo del abrigo, y Morgan directamente metid su mano en su bolsillo
para sacarlo.
jMorgan!
La mada era del profesor Sanchez.
-Acabas de separarte y ya te esta mando, parece que asistente Lopez y su nuevo jefe son muy cercanos.
Suentario ramente insinuaba que cuando e era su
secretaria, tambi¨¦n habian sido cercanos.
Cira estaba furiosa: -jSefior Vega, no se meta en lo que no le incumbe!
Morgan solt6 una risa burlona y de repente solt6, retrocediendo con su tel¨¦fono.
Cira temia que ¨¦l contestara y dijera algo a Marcelo, asi que se adnto para arrebatarle el tel¨¦fono: -j;Damelo!
CapÃtulo 161
Cap¨ªtulo 161
Capitulo 0161
Moppaan colg6 mada directamente, al mismo tiempo que se girato para evitar el cuerpo que se lenzaba encima.
Leiatoitacion se quedabapletamente oscura solo cuando se corration iiss cortinas, y Cira en oscuridad senzo al vacio,
tropezzanowcon esquina levantada de alfombra y
tarnbabeer doose un paso.
Antes de Broudiera estabilizarse, Morgan presion¨¦ de nuevo
desce vetras.. noutand contra pared y sujetand con su
Cueroo.
juugaba con ebilmenteo si estuviera jugando con un
gatol
Cira tenias marios contrdas detras de e, furiosa y respirando con dificultad, no puddevizar maldecir Morgan! jSal de mi
habitacion ahora mismod Ded to contrario....
-4De lo contrario qu¨¦??
La emocion de Morgan parreta madornecida por el alcohol, fria y severa: ¡éDe lo contrario, quatreverias a hacer un escal
si realmente hago algo?
El cuerpo de Cira se estremeci¨¦ de necdo!
-Deja que adivine, ,qu¨¦ te prometi¨¦ disset?Marcelo se une al proyecto para ayudar a expandir ta intentando Grupo Sanchez, gy
a carnbio, puedes unirte a Grupo Sanchez depoues del proyecto, verdad?N?velDrama.Org exclusive content.
Ahora adivina, puedo hacer que Grupo Sanctie sea expulsada de este proyecto? ¡éTe aceptaran si lo pierdes pontucultor? ,Se
acabara
Intimidacion.
jEra una amenaza descarada y abusiva del poder!
-4Entonces qu¨¦ quieres hacer? -Cira, furiosa, incluso se rid. -; Quieres aplicar ley del mas fuerte? Si no duermo contigo,
hards que Grupo Sanchez pierda su lugar y me quedes sin trabajo?
Morgan apretd su mano: -¡éMe pintas tan bajo?
Cira respondi¨¦ con desprecio: -j;AUn mas bajo!!
Qu¨¦ estaba haciendo ¨¦l si no era despreciable?
-En t¨¦rminos de vileza, incluso estoy un poco detras de tu profesor Sanchez.
-jNo arrastres a otros a tu miseria!
-zY tu lo proteges? Tiene una prometida y atin asi se rciona contigo, solo quiere seducirte para que seas su amante, ,no es
vil? voz de Morgan era fria y severa. Se acerc¨¦ a ti al principio por tu lujuria, gy crees que es una buena persona?
-No es asunto tuyo lo que tenga con el profesor Sanchez. Mo despu¨¦s de todo, eres el presidente del Nube Celeste y el unico
de familia Vega, gno es demasiado para ti forzar as mujeres?
Atrapada entre un enemigo fuerte y su propia debilidad, Cira solo podia sobrellevarlo momentaneamente, pero se sentiao
un globo inndose constantemente con ira hasta el borde de explosion.
En el borde de explosi¨¦n, en un peligro precario.
Morgan, sin saber por qu¨¦, solt6 una risa corta y fria: -Antes era
ULTATLO)
Mantenerte a mido durante tres afios es lo mas bajo que he caido.
Pero inclusos personas mas tolerantes tenian escamas intocables, Cira grit6: {jNo menciones a Gerardo!
¨¦No se podia ni mencionar?
La ira se desbord6 en los ojos oscuros de Morgan.
Su globo estaba apenas indo, pero el fuego en su pecho habia estado ardiendo desde el hipddromo, finalmente
descontrndose esa noche, en medio de sus repetidos encuentros intimos con otros
hombres.
De repente, su mano rodeo el frente de Cira, agarr6 su barbi y torcid su cabeza hacia atras con fuerza.
Antes de que Cira pudiera reionar, jlosbios impregnados de alcohol se presionaron con fuerza sobre los suyos!
Sus ojos se abrieron de golpe, intentando esquivar, pero en esa posicidn, jno podia resistirse ni siquiera huir!
Morgan mordia su boca con furia, y en segundos, Cira prob6 sangre, su propia sangre.
Atrapada entre pared y ¨¦l, sin poder resistir, los ojos de Cira se enrojecieron de dolor, ira, furia y odio!
-Cira-dijo ¨¦l gravemente. -;No recuerdas mis pbras? Solo debes terminar s, atr¨¦vete a buscar a otro hombre.
jBastardo!
Con garganta dolorida, Cira, casi a punto de autolesionarse, igird bruscamente cabeza, arrancandose de susbios!
Morgan solt6 un segundo antes de darse cuenta de su intenci¨¦n, sorprendido por su rechazo.
Pero pensando que tal resistencia era por Gerardo o Marcelo, se sinti¨¦ revuelto por dentro.
Entonces gird y empujo directamente al sofa.
-,Un beso casi te mata? -Morgan mir¨¦ hacia abajo a mujer, recordando todos los momentos intimos que habianpartido
antes.
Cira sentia que ahora, incluso que ¨¦l se acercara un poco, eral
insoportable.
Era un rechazo, una repulsion, incluso un disgusto que venia desde adentro.
Finalmente recuper¨¦ sus manos y, sin dudarlo, abofeted a Morgan en
la cara.
CapÃtulo 162
Cap¨ªtulo 162
Bapitulo 0162
RPafl
Essonido crujiente reson¨¦ en habitaci¨¦n oscura y veciacro hasta
Mooraan nabia vivido veintiocho afios, probablemente ernada primera ezzuue ita una bofetada, oh no, hace unos meses
ygahattial
ition una de e.
Eness@cossion, et dic que soic estaba usando una herramientaal
Sin entnoaropeesta vez, esa bofetada, Cira dic con mucha mass
Cira yeciarenessofa, su pecho subiendo y bajando con furia, amboss mirandossajanteerde enda oscuridad.
Las cortinas bloquaaban demasiado bien luz, estaba demasiado oscuro, no sspooraager nada, incluyendo ia expresi6n actual
de Morgan, Cira tan po.oodia veria.
Aunque estabanramecosside treinta centimetros de distancia.
La respiracion de Morgaare Grammyy estable, emanando una fria mcable.
Erano dos bestias depoleea en una ja, ninguno dispuesto etroceder,o si fueran a cotitinuar asi hasta el fin del
mundo.
De repente, un sonido mecanicocice ceep beep se escucho en puerta, alguien estaba usando unananeeta para obrir
habitacion.
Cira, sin dudarlo, empujo a Morgan con una paima y se levant6
rapidamente, arrendose ropa y abhisatoo cempo pasando por su
mente duda: ; Quien sera?)
BONUS
a habitacion.
Iguien encendio luz principal de s s.
Entre En realidad, Cir
cuand cuando se iria e
E en Elia entr¨¦ al bai
hte fue tan intensa que irrit¨¦ retina, haciendo ciendo ite cerrara los ojos, tomandose un momento mento e frincir el cefio y
mirar hacia puerta.bertal
del hotel.
En un En un hotel de
producproductos para desmadesinaquinte
ombre y una mujer en habitacion, primera maabios,bios. cerentueron algo y rapidamente se
rauco mucho, los hemos interrumpido...
made tada diciendo que no se podia abrir 2, asi quesi que vinimos con tarjeta ve a jRealmispeamente to sentimos! Nos
iremos de
a recitaerobcecon diciendo que puerta no se vive en esta acia cabitacion, yo no m¨¦.
ps una gama de nada. un sefior, dijo que era el 2, de apellido Loinez Lopez...
explicando, Morgagadan ya se habia
quien no lo miraba arabasi el, asi que sin decir los empleados y se fuese fue.
idn 1702 y gira en el pasillo, asilo, alguien on un tel¨¦fono movil y envio envid.
s: -Ya esta impedido.edido
Susbios macios esta
del horcere conare tod
Comorvas e vas en
Cira tir¨¦ et alco era.c
cepillo de dientes dest
dientes. Entas,
La frase de Morden/o
Si.
No importaba g no podia lucha
un arbol grande
~Pero que podia h podia actuar para
podia hacer para pro
Nuh No habia nada, absolu
Eglo El globo en su pecho 1
el vas el vaso al suelo!N?velDrama.Org owns all content.
udo ser explicadao una bromatoma Cira
y los empleados del hotel, hotel
Bang Bang!
JL
En realidad, Cira agradecio interrupcion, de otro modo, no sabria cuando se iria ese desgraciado de Morgan.
E entr¨¦ al bario.
En un hotel de esa categoria, equipado con un juegopleto de productos para desmaquir y cuidado de piel, tom¨¦ un
algodon desmadquinte y aplic¨¦ un poco de liquido, frotando fuertemente sus
labios.
Susbios estaban cortados, y el desmaquinte picaba, pero el olor del hombre todavia no se podia eliminar.
Comorvas en los huesos,o sombras sigui¨¦nd.
Cira tir¨¦ el algodon, tom¨¦ un vaso para enjuagarse boca, abrio un cepillo de dientes desechable, apret6 pasta de dientes y se
cepill¨¦ los
dientes.
La frase de Morgan (solo terminaras s) paso por su mente.
Si.
No importaba cuan capaz fuera, seguia siendo un personaje menor, no podia luchar contra los poderosos. Una hormiga no
podia sacudir un arbol grande. Frente a Morgan, toda resistencia era insignificante.
~Pero qu¨¦ podia hacer para cambiar su situacion pasiva? ~Cd¨¦mo podia actuar para no ser contrda por Morgan a su antojo?
¡é Qu¨¦ podia hacer para protegerse a si misma y a su familia?
No habia nada, absolutamente nada.
El globo en su pecho finalmente estalld, y en un acto de furia, nzo
el vaso al suelo!
jBang!
314
El vidrio se hizo aficos.
Odiaba esa sensaci¨¦n de impotencia, odiaba frialdad y crueldad de Morgan.
Desde hace dos meses, cuando no podia encontrar trabajo y su
madre perdi ese corazon, su odio habia alcanzado su limite.
CapÃtulo 163
Cap¨ªtulo 163
Capitulo 0163
Afortunadamente, Cira era una persona independiente, acostumbrada a no necesitar consuelo ni hgos. Incluso en sus
momentos mas desmoronados,s emociones fluiano agua, una vez
derramadas, se acabaron.
E exhald, gradualmente calmandose.
No habia prisa, intentaria otra vez, seguramente se levantaria.
Morgan no queria volver a su habitacion y decidi¨¦ bajar, presionando el bot¨¦n de descenso.
El ascensor baj¨¦ desde un piso superior,s puertas se abrieron y adentro estaba Ramon.
Ram¨¦on not6 inmediatamente marca roja en su cara y el piso en el que estaba, levantando una ceja con curiosidad:
a buscar a secretaria Lopez?
Morgan maba a Cira asistente Lopez en tono burl¨¦n, mientras Ramon maba secretaria Lopez por costumbre.
~Por qu¨¦ esa costumbre?
Porque Cira habia estado junto a Morgan durante tres afios.
Al pensar en esto, el semnte de Morgan se volvi¨¦ atin mas frio y entr¨¦ al ascensor.
Ramon, siendo su mejor amigo, lo conocia demasiado bien: -¡é Tuviste una pelea desagradable? ,La secretaria Lopez te
golped?
Morgan respondio sin expresi¨¦n: -Cree que al escr posiciones puede olvidarse de qui¨¦n es realmente.
Esto era en referencia a secretaria Lopez y su cercania a Marcelo. Ramon se rasco nariz: -Morgan, gno has notado...?
-4 Qu¨¦?
-~No has notado que desde que secretaria Lopez se fue, o mejor dicho, desde que se acerc¨¦ a Marcelo, te has vuelto mas
atento hacia
e?
Morgan: -Solo me molestan.
Ramon,o alguien que ha experimentado el amor, nego con
cabeza: -No es eso.
Consideraba que Morgan antes estaba seguro de que Cira nunca lo dejaria y mas seguro de que e solo lo amaba a ¨¦l, por
eso era tan
temerario.
Pero ahora, Cira le demostr¨¦ con iones que no solo lo habia dejado, sino que tambi¨¦n estaba con otro hombre.
Esa atenci¨¦n excesiva y conducta, ,no era acaso un signo de panico y miedo?
Morgan simplemente creia que Ramon estaba demasiado afect lo por el amor.
Para ¨¦l, todo el mundo parecia estar enamorado.
Para ¨¦l, Cira atin le debia algo y hasta que no lo pagara, no tend
paz.
Pero: Realmente es muy molesto.
Ramon fruncio el cefio: -;Qui¨¦n? gMarcelo? {Qu¨¦ piensas hacer? No puedes actuar imprudentemente, al fin y al cabo, es el
cuarto hijo de familia Sanchez.
Una sonrisa irdnica se form¨¦ en losbios de Morgan.
mafiana siguiente, Marcelo le inform¨¦ a Cira que elboratorio en ciudad de Sher¨¦n habia tenido un problema y que tenia
que
volver inmediatamente.
Pero ese dia el proyecto debiaenzar y el equipo tico tambi¨¦nenzaria a capturar datos, lo que significaba que Cira
no podia ir
con ¨¦l.
Cira, con una sensibilidad aguda, se dio cuenta de que esto no era un idente, sino obra de Morgan, con el propdsito de
hacer que
Marcelo se fuera.
Estabaenzando a interferir en su vida social.
Aque frase ¡°solo terminaras s) era seria.
Cira apreto los dientes, pero lo hecho, hecho estaba. Ahora solo Marcelo podia volver a Shencheng para manejar el asunto del
laboratorio mientras e se quedaba a registrar datos para no
retrasar el trabajo.
-No te preocupes, vuelve tu, yo me encargar¨¦ de aqui.
Marcelo fruncio el cefio: -,Estas segura?
Cira no queria involucrarlo entre e y Morgan, forz6 una sonrisa: Por supuesto, solo es registrar datos, siempre lo he hecho
bien, ,no?
Marcelo raramente se mostr¨¦ serio: -Terminar¨¦ con lo del
laboratorio y volver¨¦ enseguida.
-Esta bien.
Cira despidio a Marcelo con el coche, y al girarse, vio a Morgan saliendo del hotel con su secretario Ramos a grandes pasos.
Su mirada nunca cay6 sobre e, pero Cira aun sentia una
Go a Cira que elboratorio oblema y que tenia que
eportico tico tambi¨¦n
baqua te tia no podia ir
a de questo esto no era un
ito de itace nacer que
jat
staba. Ahora solo solo ar el asunto delo del
ir datos para no ano noContent is property ? N?velDrama.Org.
de aqui.
Siempre penso que su apon aparicion tar poder.
-Mira, tengo muchas namsemaneras de t
Cira se calm¨¦ en el lugar duranderonta a sus emociones y se dirigio tra tranqui har con el gerente del hotel hotel.
El gerente, consciente de importancia
hizo esperar.
-Buenas tardes, sefiorita Lopez. gen que
Cira fue directa: -He sido seguida en su
El gerente se sorprendio: -;Seguide?
S-Si, anoche as nueve, fui fotografiadia
EszEso... es posible?
Cira Cina to describid ramente: -Esa pers un huen hu¨¦sped del 1702, diciendo que no po a los atos empleados que
abrieran. en ese ese momento, si no, ni quiero in
in, forz6 una sonrisa:a a mi hat thobitacion. e lo he hecho bien, 4no??
r¨¦ con lo del
se, vio a Morgan grandes pasos.
sentia una
El gert cerente confirm¨¦ rapidamente con asintiesonicron confirmando que efectivame
Entonces ptas el gerente se disculp¨¦ sincerar
lamento muchnucio que haya tenido esta de mientras se isosp hospedaba en nuestro hotel ascensores requirequieren una
tarjeta de hal piso, sin una tuna tarjota no es posible ed un amigo suyo suyan ugledate una broma?
Siempre penso que su aparici¨¦n tan oportuna era una muestra de poder.
-Mira, tengo muchas maneras de hacerte obedecer.
Cira se calm¨¦ en el lugar durante cinco minutos, finalmente control¨¦ sus emociones y se dirigi¨¦ tranqumente a recepci¨¦n
para pedir har con el gerente del hotel.
El gerente, consciente de importancia de sus hu¨¦spedes, no se hizo esperar.
-Buenas tardes, sefiorita Lopez, gen qu¨¦ puedo ayudarle?
Cira fue directa: -He sido seguida en su hotel.
El gerente se sorprendi¨¦: ,Seguida?
-Si, anoche as nueve, fui fotografiada en el pasillo del piso 17.
-4Eso... es posible?
Cira lo describio ramente: -Esa persona incluso se hizo pasar por un hu¨¦sped del 1702, diciendo que no podia abrir puerta
y pidiendo a los empleados que abrieran. Por suerte estaba en mi habitaci¨¦n en ese momento, si no, ni quiero imaginar qu¨¦
hubiera hecho al entrar a mi habitacion.
El gerente confirm¨¦ rapidamente con los empleados, quienes asintieron confirmando que efectivamente habia pasado.
Entonces el gerente se disculp¨¦ sinceramente: -Sefiorita Lopez,mento mucho que haya tenido esta desagradable experiencia
mientras se hospedaba en nuestro hotel. Sin embargo, nuestros ascensores requieren una tarjeta de habitacion para
selionar un piso, sin una tarjeta no es posible eder a los pisos, eh, podria ser un amigo suyo jugandole una broma?
so quiero que revisen les cantes camaras de seguridad del
momento para mi.
ero proposito de Cira.de Giral
si alguien estaba siquiendo.ujendo
Lera esa persona?
CapÃtulo 164
Cap¨ªtulo 164
Capitulo 0164
El gerente vacild: -Esto... temo que no sea muy conveniente,
despu¨¦s de todo, hay otros hu¨¦spedes en ese piso, lo que implica su privacidad. No puedo decidir por mi cuenta, quizas tenga
que consultar con mi superior.
-Puedes ir a consultar, pero debes saber que puedo mar a policia en cualquier momento. Despu¨¦s de todo, alguien me ha
e estado acosando y siguiendo. Cuando venga policia, seguramente tendran autoridad para revisars grabaciones, gno? -
dijo Cira con
voz tranqu.
EEt gerente, un viejo zorro, sonri¨¦ y dijo: -Usted no ha sufrido ningun ddafio, ser seguido es solo su suposicion. Incluso si viene
la policia, es pposible que ni siquiera tomen su caso. Sin pruebas de investigaci¨¦n, taambi¨¦n tenemos el derecho de no
proporcionars grabaciones de
Vivigncia.
CUmagespondio¨¦: -Oh, asi que es asi Pero ayer por noche, el sefior Vygga tambi¨¦n estaba en 17 nta, y casi fue herido
por error por el perseguidor.
Aleuchar el nombre de Morgan, el gerente cambi¨¦ de expres volvida aminiran at camarero para confirmar.
El camareardde susur¨¦ algo al oido, y el gerente se puso serio, pidiendoo &Cira que esperara y saliendo a mar por tel¨¦fono
para informariaa situacion a su jefe.
...Asi es, SennoRivera.
-g Tambien immplitica a mi hermano Morgan? -pregunto el hombre al otrodo del telefoonop perplejo. El gerente respondi¨¦ en
voz baja: -Si, por eso le preguntoemostramoss grabaciones o no?
hujer Goter? ,Como se ma e?
Hido d¨¦pez Lopez, atin no he preguntado su nombre. gDebo hacacerto?
tombre denoire de otrodo de linea de repente rid: gLopez?¡±& ez? Oh, es 408. es e.
e no entendia nomale cor one su tono cambi6 de repente a algo masas
jue es e, dejale vai ao vers grabaciones.
ido.
0 el tel¨¦fono, et horobre porose dej¨¦ su m¨¦vil y salto con alegria a privada de su vi, nudaramadando a gusto un par de
vueltas.
te regres6 y informo a crab-a Cira: Nuestro jefe dice que nuestraContent is property ? N?velDrama.Org.
de servicio en el hotel sieroper fe sure na sedo poner al cliente Dado que usted dene esta ne ama necesidad, definitivamente
mos.
tid ante sus pbras granditocrardescuentes.
ajerons grabaciones, y Cira se acerca acerco a panta.
sospechaba, jrealmente habia un noma bre oruire siqui¨¦nd!
re llevaba una mascara y un sombrerovestado, vestido con una a negra holgada, imposible de discernir su agurau figura o
rostro.
jo el video con su tel¨¦fono.000!
Tonwin
ersona subio por escalera de emergencia. En ata. Ercel futuro, amente reforzaremos gestion des escaleras caleras de
icia para evitar este tipo de descuidos asegur¨¦ seguro e gerente.ele
foto
junto: ,Es posible rastrear ubicacion especifica de esa de este
dor?
La imag
El personal nego con cabeza y mostro otra camara: -Una vez que sali¨¦ del hotel, no tenemos forma de saber a donde fue.
Bueno, entonces.
Cira atendi¨¦ al gerente distraidamente y luego dejo s de vigncia.
Ahora estaba confirmando sus sospechas, alguien realmente estaba siguiendo.
Probablemente no conocia a esta persona, pero camara que
llevaba le resultaba vagamente familiar... No podia recordar donde
habia visto.
El almuerzo fue organizado por Ramon en el restaurante del hotel, invitando a cuatro equipos aer. Aunqueida era
a abundante, Cira no tenia apetito.
NNo habiaido en mafiana, preocupada por qui¨¦n podria ser el hhombre enmascarado.
Juusto entonces, su tel¨¦fono sond, mostrando que era su hermana
XXimena.
Telemiendo que hubiera problemas en casa, se excusd de mesa atatender mada afuera.
Ett masa opuesta, Morgan levant6 vista para ve irse.
20tra vez Marcelo? ¡éSe va y enseguida recibe una mada?)
Tomadoncorbo de su copa, su expresi6n fria e imperturbable.
Su tetelition o racibis un mensaje de Whatsapp, era Luis enviandole una
foto.o
La imagen moocistab espalda de una mujer.
Morgan frunci¨¦ el cefio, era Cira.
Respondi¨¦ con un signo de interrogacion.
Luis envid un mensaje: -Morgan, secretaria Lopez fue s de vigncia del hotel a revisars grabaciones. Esto fue
toroatiado por el gerente.
Morgan pregunto: -, Qu¨¦ grabaciones?
Luis le envid un video, el del hombre enmascarado siguiendo Sirira.
Luis, perezoso para escribir, envid un mensaje de voz que Moroaran escuch¨¦ al oido, su tono despreocupado y jocoso.
-Las grabaciones tambi¨¦n te muestran tocand, Morgan. Mejoror entra a habitaci¨¦n proxima vez, me senti un poco
inc¨¦rnodo viendo esas imagenes, oh, espera, despu¨¦s entraste con e. Saloto que fue muy rapido, saliste en menos de media
hora.
Morgan se quedo sin pbras.
Morgan respondio sin expresi6n: -~Han averiguado c¨¦mo fue el aborto de Cira?
CapÃtulo 165
Cap¨ªtulo 165
Capitulo 0165
Luis: -Todavia no.
Morgan: -,Y cadena de numeros virtuales? La del numero que envid foto besando a Ke.
Luis: -...Ese es un numero virtual de inte, no es facil rastrearlo,
atin estamos en ello.
Morgan:
Deberias dedicar el tiempo que pasas viendo camaras a investigar eso, consigue resultados.
Luis solt¨¦ una risotada y maldijo en voz baja.
Cira llev¨¦ su tel¨¦fono al bafio para contestar: -Hermana.
-4Estas ocupada ahora, Cira? voz de Ximena sonaba rjada, noo si algo malo hubiera ocurrido, Cira se rjo: -No,
estoy libre. Qu¨¦ pasa?
-Mama termino de tejer tu bufanda, y ahora quiere tejer unos guantes a juego. Insiste en preguntarte ahora qu¨¦ color prefieres
Asi que era eso.
Cira sonrid: -;Mama esta ahi?
-Si, le paso el tel¨¦fono para que hables con e. De verdad, mama se esta volviendo mas impaciente. Dije que preguntariamos
esta noche,
pero no quiere esperar.
Ximena reprendio carifiosamente mientras voz de su madre
aparecia en el tel¨¦fono: -Ni siquiera s¨¦ cuanto tiempo me queda, asi que, por supuesto, quiero hacerlo mientras pueda.
4/4
Cira sintio un nudo en garganta al oir esto.
El tel¨¦fono fue entregado a madre de Cira, quien mo: -jAy, Cira!
Cira respondio: -Mama.
Su madre m6 de nuevo: -Cira.
-Mama, te estoy escuchando.
-Ay, Cira, termin¨¦ tu bufanda. Ahora quiero tejer unos guantes, ¡é.qu¨¦ color te gustaria?
-Cualquiera esta bien, el mismo color que bufanda estaria bien- dijo Cira. -Mama, no hay prisa, no debes desgastarte tanto.
-No estoy desgastandome, solo tejo pors tardes, es rapido madre de Cira continuo. El abuelo Pedro me dio un saco de
hierba de gtina, cuando regreses, mama te preparara gtina negra.Content is property ? N?velDrama.Org.
La gtina negra es para el verano, atin es invierno, pero e esta tan apurada,o si temiera no llegar a esa ¨¦poca.
Cira se sintid conmovida: -Esta bien, pero no quiero azticar moreno, prefiero azuicar nco.
-El azucar moreno es bueno para el cuerpo.
-El azucar moreno es un poco amargo.
-Entonces ponle miel, tenemos un tarro de miel de abejas que tu padrepro.
Cira sintio una tristeza amarga en su nariz: -Esta bien.
Despu¨¦s de har un poco mas, Cira colg6 el tel¨¦fono y se calm6 antes de salir del bafio.
Y enel pasillo, se encontr¨¦ con Morgan.
E
El tambi¨¦n llevaba su tel¨¦fono, no estaba ro si habia salido a contestar una mada 0 estaba esperand.
Su mirada pas¨¦ por los ojos himedos de Cira, y con voz fria pregunto: -¡éEs tan triste?
Estaba llorando por Marcelo?
No sabia que e era tan delicada.
Cira no respondio y trat¨¦ de irse, pero Morgan, un hombre de poder y posicion, no esta acostumbrado a ser ignorado, frunci¨¦ el
cefio y agarr¨¦ su mano.
Cira lo mir¨¦ dedo: -,Esta pensando en ponerme una mano encima
otra vez?
Morgan mir¨¦ fijamente: -; Crees que te dar¨¦ una tercera
oportunidad de golpearme?
Cira apretd losbios: -Recuerdo haberte dicho que si me presionas demasiado, soy capaz de cualquier cosa.
Morgan rid burlonamente: -¡é Tratando de amenazarme otra vez?
Cira: gQui¨¦n podria amenazar al sefior Vega? Con una pbra puede hacer que unboratorio se incendie misteriosamente.
Morgan dio un paso mas hacia e: -Cira, gestabas fingiendo cuando estabas a mido, 0 estas fingiendo ahora? Nunca supe
eras tan sarcastica.
Cira no tenia inter¨¦s en discutir este tipo de cosas, solo queria alejarse de ¨¦l.
Pero Morgan no solt¨¦ su brazo. Cira sintid un dolor en su est6mago.
No habiaido en mafiana ni al mediodia, y ahora empezaba a sentirse mal.
La gente se acostumbraba facilmente al confort y sufria cuando debia soportar adversidad. E, que habia sido secretaria en
el Grupo Nube Celeste, estaba acostumbrada a noer a tiempo, incluso a saltarseidas. Pero en los ultimos dos meses
se habia recuperado, y su estomago se habia vuelto especialmente delicado.
Cira sintid un espasmo y no pudo evitar dorse sosteni¨¦ndose el est¨¦mago.
Morgan mir¨¦ desde arriba: -; Cambiando de tactica?
~No esta amenazandolo o atacandolo, sino preparandose para acusarlo de golpea?
Cira necesitaba recuperarse, pero Morgan mir¨¦ durante unos segundos, no estaba fingiendo?
Cira no queria mostrar debilidad frente a ¨¦l, se apoyo en pared e intent¨¦ levantarse, pensando en volver al salon privado para
buscar algo deer.
De repente, Morgan empujo¨¦ puerta de un salon privado vacio y arrastr¨¦ adentro.
Cira se sorprendio: -jMorgan! Qu¨¦ estas haciendo?!
CapÃtulo 166
Cap¨ªtulo 166
Capitulo 0166
La voz de Morgan era fria: -Ram¨¦n orden6 todos los tos tipicos de ciudad, todos muy condimentados y grasosos, gpuedes
comer
eso?
De hecho, no podia, por eso Cira no habiaido mucho antes.
~Pero qu¨¦ le importa a ¨¦l?
Morgan ya habia hecho una mada: -Traigan algo deida ligera a s privada B88, en diez minutos.
Cira lo miraba, ¨¦l estaba... especificamente, de nuevo, arrendo. algo para que eiera.
-Realmente me sorprende atenci¨¦n de usted -dijo Cira. El era mas impredecible de lo que pensaba.
Habian peleado tanto noche anterior, y ahora de repente le importaba si e podiaer.
Morgan mir¨¦ de reojo: -No te sorprendas, necesitas estar viva para responder mis preguntas.
Asi que tenia un motivo.
Ahora Cira no podia irse aunque quisiera, asi que se rindi¨¦ en luchar se cubri¨¦ el abdomen y se sent¨¦ en mesa.
Eledor del hotel de lujo, con su privacidad, emanaba un olor indescriptible pero agradable.
Morgan no perdi¨¦ tiempo, sin importar si e se habia recuperado,s preguntas seguian llegando: -; Qu¨¦ paso con ese beb¨¦?
Otra vez esa pregunta. Cira sonrid amargamente: -zAhora el sefior Vega me cree?
-4Te di derecho a cuestionarme?
Cira levant6 cabeza para mirarlo, y despu¨¦s de unos segundos, le dio una respuesta, verdadera 0 no.
-Fui secuestrada.
Morgan frunci¨¦ el cefio rapidamente:
4, Qu¨¦?
-Fui secuestrada. Los secuestradores querian un rescate, m¨¦ a usted, pero colg¨¦ mi mada. Asi que decidieron actuar, me
empujaron a calle y fui atropeda por un carro.
Morgan ramente se qued6 at¨¦nito por un momento, luego su expresion se volvid mas fria.
Mir¨¦ fijamente a Cira, quien no mostraba ninguna emocion, y despu¨¦s de un momento, habl¨¦ de nuevo, su voz alin mas hda:
Imposible, nunca colgu¨¦ tu mada.
Cira penso que era ridiculo: -No hableo si yo fuera algo especial para usted, sefior Vega.
-Si digo que no colgu¨¦, entonces no colgu¨¦ -Morgan estaba seg
Cira suspir6: -Si dice que no colg¨¦, entonces no colg¨¦.
E erao una espina suave en una flor, aparentemente docil, pero cada pbra era punzante.
Morgan se acerc¨¦ a e: -Cira, estas jugando conmigo.
No le crefa.
-4Qu¨¦, quieres culparme por p¨¦rdida del nifio, hacerme sentir culpable?
-Los diez minutos han pasado, parece ques ordenes del sefior
274
llegado.
Justo cuando termin6 de har, se escuch¨¦ un golpe en puerta.N?velDrama.Org owns all content.
Laida lleg¨¦ puntual.
El camarero entr¨¦ empujando el carrito, con empanadas, sopa y algunos postres, realmente eran tos ligeros.
-, Ustedera 0 no?-e pregunt, solo por hacer conversacion, luego Cira tom6 los cubiertos y empezo aer por su
cuenta.
Tenia hambre, un poco deida caliente le haria sentir mejor.
Marcelo le mando un mensaje de voz a Cira, que e abrio al instante, olvidando cambiar al modo privado y se reprodujo en voz
alta.
-Cira, ya aterric¨¦. Olvid¨¦ recordarte,e tres veces al dia. No importa cuan ocupada est¨¦s, no te saltesidas y no
maltrates mas tu cuerpo. De lo contrario habra sido en vano que fui a conseguirte esas recetas medicinales con mi hermano.
Cira tecle¨¦ una respuesta: -Lo s¨¦.
-Tu profesor Sanchez es muy pegajoso, ¡éte gusta reportarte asi c ¨¦l? -Morgan rid levemente. -Nunca te vi reportandote asi
conm
Cira
dejo el tel¨¦fono: -Antes era porque no me aferraba lo suficier al sefior Vega, no satisfaciendo sus gustos, fui yo equivocada.
Morgan casi de inmediato entendi¨¦ lo que decia, susbios se curvaron en una sonrisa, pero era mas fria que indiferencia:
No te descuid¨¦ por no ser suficientemente pegajosa.
lo que Sig
Cira no sigui¨¦ conversaci¨¦n, acababa de sentirse mal fisicamente, lo que hacia mas irritable, intercambiando r¨¦plicas
cortantes, pero ahora se sentia mejor.
Despu¨¦s de terminar sopa y sin tocar nada mas, se levanto: ¡ª
Tengo unaju colu turus, ue me preparar, senior voyu...
Morgan era atin menos propenso a perder tiempo con e, antes de que e terminara de har, ¨¦l ya habia salido de s
privada.
Cira se qued6 con una expresi¨¦n indiferente, regresando a su habitacion a recoger sus cosas.
Tom6 solo treinta segundos en el ascensor para preguntarse, si no
era por no ser suficientemente pegajosa que ¨¦l se habia enfriado hacia e y se habia ido con Ke, entonces gpor qu¨¦? ,Qu¨¦
mas habia entre ellos?
CapÃtulo 167
Cap¨ªtulo 167
Capitulo 0167
La tardeenz¨¦ con trabajo.
Cira estaba organizando datos en su tableta, cuando de repente, Lidia se acerc¨¦ a e: -Parece que hay un error aqui.
Cira, crey¨¦nd, mird hacia el lugar indicado: -; Hmm? ,Donde esta
el error?
Lidia habia sefido al azar, principalmente queria usar excusa de discutir el trabajo para acercarse y har: -La marca de
bofetada en cara del sefior Vega anoche, ¨¦fuiste tu quien hizo, verdad?
Cira entendi¨¦ que e solo buscaba una excusa para no seguir con su propio trabajo.
Lidia murmur6 en voz baj
:-Te atreviste a golpearlo, gcon qu¨¦
derecho?
Cira no tenia ningUin derecho en particr; mas bien fue Morgan quien, aprovechando su estado ebrio, perdido el control.
Lidia buf¨¦: ¡ªEres demasiado osada.
Cira levant6 vista hacia el hombre que estaba frente a e. En solo una noche, marca en cara de Morgan habia
desaparecido.
Estaba sobrio ahora, vistiendo un traje negro, frio y distinguido,o si persona brutal y amenazante de noche anterior no
fuera ¨¦l.
Pareciendo notar su mirada, Morgan volte¨¦ a mirar, y Cira continu6 con su trabajo.N?velDrama.Org exclusive content.
Pero eso tambi¨¦n indic¨¦ que Lidia habia visto a Morgan anoche, tan tardeo era, gqui¨¦n sabe si habian dormido juntos?
Uno sospecha de los demas cuando uno mismo no es ro.
13
El proyecto era grande, involucrando muchos aspectos, y ellos no trabajaronpletamente juntos.
Por ejemplo, Cira, a cargo de probar y registrar datos, aparte del inicio cuando se reunieron con secretaria Maldonado del
gobierno, no volvid a encontrarse con Morgan durante toda tarde.
Esto le hizo sentirse mucho mas c¨¦moda.
Al regresar al hotel por noche, organiz¨¦ los datos en una ta y los envid de vuelta al equipo.
Marcelo le mando un mensaje privado, dici¨¦ndole que habia trabajado duro.
Cira aprovecho para preguntarleo iba elboratorio.
-Hubo un incendio, perdimos algunos datos, alin estamos tratando de recuperarlos.
Cira penso que Morgan habia ido demasiado lejos.
Marcelo volvi¨¦ a preguntar: -, EI sefior Vega no te ha molestado,
verdad?
Cira, mirando esa linea, record¨¦ lo que Morgan habia dicho noche anterior y decidi¨¦ ararlo: -¡é Tienes una prometida?
E habia pensado en ser indirecta.
Pero si era Marcelo, quien siempre habia sido sincero con e, penso que ser directa era tambi¨¦n una forma de respeto.
Si tenia una prometida, entonces realmente no era apropiado que estuvieran tan cerca; estaria ro para e y sabriao
comportarse en el futuro.
Marcelo no respondi¨¦, pero cinco minutos despu¨¦s, le hizo una
Cira contesto.
Marcelo pregunto: -;Prometida? ~De donde sacaste eso?
Cira respondio: -Lo oj por ahi. Me sorprendi¨¦ porque nunca lo mencionaste, asi que quise preguntarte, pero si no te sientes
cd¨¦modo respondiendo, olvida que pregunt¨¦.
-No hay inc¨¦modo voz de Marcelo era calida y sin aristas. -En
efecto, tengo una.
Cira no dijo nada.
Marcelo se rid y expl
cuenta.
Pero es un arreglo de nuestros mayores, una especie depromiso infantil, en sentido estricto, no
-Ademas, ni esa chica ni yo sentimos nada el uno por el otro, de hecho, e esta enamorada de mi hermano mayor, y en los
Ultimos afios han estado muy cerca, asi que es alin menos probable entre
nosotros.
-Asi que es eso -dijo Cira, que siempre supo que Marcelo no era ese tipo de persona. Morgan estaba hando sin fundamento.
E casualmente pens6 en Lidia, y al parecer, no era unica muj
cerca de Osiel.
O tal vez, Lidia era solo una amante insignificante para ¨¦l, asi que pas6 a Morgan.
Mientras divagaba, Marcelo se rid suavemente,o viendo semi que habia ntado hace tiempoenzando a
germinar.
-Cira, que vengas a preguntarme esto, de hecho me alegra.
Cira no entendia: -;Hmm? {Por qu¨¦?
-Porque significa que te importo.
CapÃtulo 168
Cap¨ªtulo 168
Capitulo 0168
Cira se apresur6 a explicar: -Profesor Sanchez, no te confundas, no quise decir...
-No escucho.
Marcelo actuaba caprichosamente: -De todas formas, eso es lo que pienso. Si estudiante Cira Lopez tiene otra opinion,
esp¨¦reme a que termine con elboratorio y vaya a Ciudad Aguavi a recoge, entonces podremos debatirlo bien.
~ Qu¨¦ estudiante? E no era su estudiante... Cira se sentia incapaz
de defenderse.
Marcelo simplemente dijo: -Ya es tarde, mejor descansa temprano.
Yo me voy.
Y colgo el tel¨¦fono, dejand sin opcidn de r¨¦plica.
Marcelo abrio puerta del balcdn, tom6 regadera yenz6 a regar unas macetas de menta, sinti¨¦ndose mas contento que
nunca.
Recordo un dia en escu, durante el recreo, cuando escuchd
identalmente a algunos estudiantes universitarios bromeando: ¡ª La esposa de un amigo es mi esposa, tu novia es tan
hermosa, gqu¨¦ tiene de malo si le echamos un vistazo...
?La esposa de un amigo es mi esposa.))
Marcelo no pudo evitar sonreir.
Si iba a robar chica de un amigo... pero qui¨¦n tiene culpa si cierta persona atin no aparece.
No podia culparse a si mismo.
mafiana siguiente, Cira m¨¦ de nuevo a Marcelo.
El contestd, y su voz sonaba atin m¨¦s suave y risuefia: -Asi que estas tan ansiosa por refutar?
Cira se sorprendid, dandose cuenta de que ¨¦l pensaba que esta mada era una continuacion de de anoche, ansiosa por
refutar idea de que no le importaba.
Marcelo hablo en voz baja: -Eso realmente me haria sentir un poco
triste.
Cira instintivamente dijo: -No, no es eso. No quiero decir que no me importas, quiero decir... ;Ah, no!
Marcelo ya se habia dado cuenta, y su risa se hizo mas ra: ¡ª Entonces, gestas diciendo que si te importo?
No haber tenido una rci¨¦n amorosa era realmente una desventaja, era facil ser arrastrada en este tipo de conversaciones.
Marcelo, que parecia un profesor gentil y educado, en realidad sabiao coquetear.
Cira decidi¨¦ pasar rapidamente de este tema: -Realmente tengo algo importante que decir.
Marcelo tambi¨¦n sabia cuando parar: -Ya no bromeo mas. 4 Qu¨¦
pasa?
-Ayer, mientras trabajaba, escuch¨¦ que secretaria Maldonado se ha ido a trabajar a ciudad de Sheron.
-Si.
-Dile al presidente Sanchez que intente encontrar una manera de reunirse con esta secretaria Maldonado.
-4Y luego?
Haron por tel¨¦fono durante una hora, y antes de colgar, MarceloN?velD(ram)a.?rg owns this content.
dijo: -Si esto funciona, inmediatamente le dir¨¦ a mi hermano que te haga una oferta.
Cira sonrid, contenta.
Sin embargo, el trabajo de tarde no fue tan agradable.
Porque tenia que actuar junto con Morgan y Ramon.
Fueron a inspionar una base en constri¨¦n, Morgan y Ramon caminaban adnte, hando con el encargado de base.
Cira y Lidia seguian detras.
Lidia hoy vestia unrgo vestido rojo con tacones altos, no es que no pudiera vestirse asi, pero los tacones no eran muy
practicos para caminar por el terreno irregr de base.
Por supuesto, Cira no iba a decir nada, su principal tarea era registrar
datos.
Mientras escribia, de repente escucho un grito de alguna parte: -;
Cuidado!
Todos instintivamente miraron hacia arriba, jjusto a tiempo par una gruesa vari de acero cayendo justo encima de Cira y Lidia!
Cira reion¨¦ rapidamente, jempujando a Lidia a undo!
Pero debido a su i¨¦n de empujar, se retras¨¦ un poco, y parecial que iba a ser golpeada, cuando de repente, alguien senzo
hacia e, protegi¨¦nd con su cuerpo.
La vari de acero cayo al suelo con un ruido sordo, y todos se acercaron corriendo.
Cira se quedo sorprendida por un momento, luego rapidamente gird
34
CapÃtulo 169
Cap¨ªtulo 169
Capitulo 0169
Esa era una cara oscura y sombria.
Cira se qued6 at¨¦nita por un momento: -TU...
Parecia ser un trabajador de base.
Su voz era muy baja: -, Estas bien?
-Estoy bien, gy tu? ~Estas bien? Gracias por salvarme, gcdmo te mas? -Cira volvi¨¦ en si y rapidamente le pregunto.
Le habian golpeado en el hombro, ya habian mado a un m¨¦dico, y otros trabajadores lo estaban ayudando a salir.
Cira atin estaba un poco conmocionada, mientras otros alrededor le preguntabano estaba.
Morgan estaba parado a unos metros de distancia.
Vio caer vari de acero, corri¨¦ unos pasos hacia atras, pero estaba demasiado lejos. Pero desde esa escena, record¨¦ el
incidente en fabrica de barcos, cuando uno cayo.
En ese momento, de hecho, habia vislumbrado que Cira estaba tratando de jrlo para que se esquivaran, pero ¨¦l en ese
momento senzo hacia Ke.
En ese momento no lo sinti¨¦ asi, pero ahora, vi¨¦ndolo desde una perspectiva externa, con rei6n de Cira, e ramente
podria haberse esquivado. La razon por que no lo hizo fue para jrlo a ¨¦l.
Al igual que hoy, e tambi¨¦n podria haberse esquivado, pero primero empuj¨¦ a Lidia.
Esta vez, estaba protegida por un trabajador y no sestim6, pero en esa ocasi6n, sestim¨¦ pierna por un mes.
Morgan de repente sinti¨¦ una iodidad, pero no sabia por qu¨¦.
Esta mujer, que parecia inteligente, es en realidad tan tonta.
ramente podria no habersestimado, pero opto por hacerlo por los demas. ¡éEra su turno de ser heroica?
El pais deberia deberle un premio por estar entres diez mas inspiradoras.
Lidia estaba llorando en undo, se habia torcido el tobillo con sus tacones altos, y Morgan rapidamente fue hacia e y
levanto.
Cira se gird, justo a tiempo para ver a Morgan cargando a Lidia y alejandose rapidamente.
Tambi¨¦n escuch¨¦ a gente en el lugar discutir: -~No sienten que el sefior Vega trata a gerente Flores de manera diferente?
-Lo habia notado desde hace tiempo, si no, gpor qu¨¦ no evitarias sospechas? No solo gerente Flores esta herida aqui.
Debido a este idente, el trabajo de hoy tuvo que ser suspendido temporalmente.
Cira no estaba herida y no queria descansar, despu¨¦s de todo, cuant antes terminara, antes podria regresar a ciudad de
Sheron, asi que se quedo s en base grabando.
Cuando termin6, ya era de noche afuera, pero en realidad eran solo
las cinco de tarde..
Los dias de invierno eran cortos, luz del dia no era indulgente.
Cira subi¨¦ a azotea, mirandos luces de miles de hogares.
Alo lejos habia un puente entrecruzado circrmente,s luces de calle estaban encendidas una tras otra, y el flujo de
autom¨¦viles en el
de ida y vuelta.
No sabia en qu¨¦ estaba pensando, y en el siguiente segundo, salto directamente hacia abajo....
-jNo!
De repente, de base, que estaba vacia, salid vndo una figura, ; agarrando mano de Cira a tiempo!
Cira frunci¨¦ el cefio.
El hombre entonces se dio cuenta de que debajo de e habia una gran taforma y no habia peligro real.
Despu¨¦s de darse cuenta de que habia sido engafiado, el hombre maldijo internamente y estaba a punto de soltar a Cira para
huir, pero e agarr¨¦ su mufieca, jimpidiendo que se escapara!
Cira habia sentido esa sensaci¨¦n de ser espiada nuevamente y estaba segura de que esa persona estaba cerca, asi que uso
este m¨¦todo para atrae.
Ya que lo habia atrapado, jtenia que averiguar qui¨¦n era!
Inmediatamente trato de quitarle mascara al hombre, quien instintivamente se cubrio. Al no lograrlo, jCira cambid de
estrategia y trato de quitarle camara que llevaba al hombro!
El hombre se liber6 de Cira: -jTu!
Cira, sosteniendo camara, miro fijamente: -; Qui¨¦n eres? ,Por qu¨¦ me sigues? ;Por qu¨¦ me estas tomando fotos?
El hombre no respondi¨¦, simplemente trat6 de recuperar camara, pero Cira corrid unos pasos hacia afuera: ;Si me sigues
realmente saltar¨¦!
La taforma no tenia barandas, y e ya estaba cerca del borde. El
desde lo alto del edificio.
PHITH HPHO¡ª ¡ª- ¡ª¡ª
El hombre no se atrevid a hacer un movimiento imprudente, -Esta bien, esta bien, no te seguir¨¦, jvuelve aqui!
Si le pasaba algo, gcdmo podria ¨¦l explicarlo?
Content is property ? N?velDrama.Org.
CapÃtulo 170
Cap¨ªtulo 170
Capitulo 0170
Cira fue directamente a revisar el album de fotos, presionando el
bot¨¦n de retroceso una y otra vez sin llegar al final, todas eran fotos suyas, en diversas situaciones...
Presion¨¦ unas cuantas veces mas y sorprendentemente, incluso encontr¨¦ algunas fotos de fabrica de barcos.
Finalmente record6 donde habia visto esa camara antes, y levant6 vista hacia el hombre enmascarado: -Hace unos meses,
e
fabrica de barcos, me prestaste tu camara, me ayudaste a testificar, tambi¨¦n eres tu, gverdad?-
Esa era vez que fue falsamente acusada por Ke de haber causado un idente tirando de una cuerda.
Despu¨¦s, e entreg6 camara al anciano director de fabrica para que se devolviera al buen samaritano. Incluso habia
mado al director para preguntar, y ¨¦l le dijo que el blogger ya habia recogido camara, asi que no pens6 mas en ello.
Para su sorpresa.
El habiaenzado a segui y tomar fotos en secreto desde
mucho antes.
Cira sostuvo camara y demando: ;Qui¨¦n eres realmente?
El hombre ajust¨¦ su mascara pero no respondio.
Cira lo mir¨¦ fijamente: -Hoy en base, persona que senz6 hacia mi para salvarme fuiste tu, gverdad? Recuerdo tus ojos,
pero estoy segura de que no te conozco. Estas siguiendo ordenes de alguien? ,Qui¨¦n te envid a tomar fotos mias?
Un nombre apareci¨¦ repentinamente en su mente, y pregunt¨¦ con
uryunivia,
El hombre bajo rapidamente cabeza y luego volvi¨¦ a bajar atin mas rapido, de este gesto, Cira pudo confirmar que su
suposicion era
casi segura.
Por un momento, parecido si el sonido del viento hubiera desaparecido de sus oidos.
El viento frio en lo alto era prante, el aire frio era casi insoportable.
-~Acaso lo vi ese dia en entrada del salon de t¨¦? gHa regresado al pais? Si ha vuelto, por qu¨¦ no me ha buscado? -Cira
apreto los dientes de atras. -Si no quiere verme, ,por qu¨¦ mando a alguien a fotografiarme? 4 Quiere sabero estoy?
-Una persona que ni siquiera quiere verme, ¡équ¨¦ le importa c¨¦mo estoy?
E apret¨¦ camara con fuerza y, de repente, ise gird ynz6 con fuerza hacia distancia!N?velDrama.Org exclusive content.
El hombre se qued6 at¨¦nito, y Cira, con el rostro frio, subid de vuelta a taforma: -Ve y busca a Gerardo para que te
compense.-
Cira tom6 un taxi y se fue.
El hombre mir¨¦ hacia abajo desde altura del edificio, sin duda alguna, camara se habia destrozado, se sintid un profundo
dolor en el corazon, esa camara habia sido dificil de conseguir y ahora
estaba destruida...
Saco su tel¨¦fono movil y realiz6 una mada: -E se ha dado
cuenta.
Hubo un breve silencio al otrodo de linea, seguido de un suspiro.
Ese suspiro parecia indicar ramente su actitud.
Cira regres6 al hotel, no queriendo dejarse atrapar por esos. pensamientos, se obligd a mantenerse ocupada, organizando los
datos del dia, preparandose para el trabajo del dia siguiente, luego se duch¨¦ y sevd.
Tan ocupada que olvid6 mar a casa.
ara
Pero si algo sucedia, Ximena se lo diria, y ya era tarde, asi que decidi¨¦ no molestar a su madre.
Se acost6 y se durmid.
Cira tuvo un suefio en el que volvia a aquel afio, persiguiendo una figura con camisa nca que se alejaba sin mirar atras.
El suefio nco puro finalmente se sumergi¨¦ en oscuridad, y
cuando abri¨¦ los ojos, ya era de dia.
Cira se visti despu¨¦s de asearse y se preparo para salir.
Pero al abrir puerta, se encontrd con Ramon de pie afuera, a punto
de tocar el timbre. Los dos se encontraron por sorpresa y se
quedaron pasmados por un momento.
Ramon sonri6 con calma: -Sefiorita Lopez.
Cira asintio: -Sefior Castro, znecesita algo?
-Nada en particr, peroo casi testimas ayer, vine a vero estas, gtodo bien?
-Estoy bien, incluso termin¨¦ de registrar los datos ayer.
Ramon sonri6: -Eso es bueno, no hay prisa con el trabajo.
Cira tambi¨¦n pregunto: -;Como esta pierna de gerente Flores?
-Esta bien, gracias a que empujaste, solo se torcid un poco el pie, pero nada grave, descansara hoy y deberia estar bien, asi
que el
trabajo se suspendera otro dia.
Cira asintid en acuerdo, y Ramon se fue.
Ramon, siendo una rareza de decencia en el grupo de Morgan, era alguien con quien Cira preferia interactuar.
Ramon entr6 al ascensor, presion6 el piso y mando un mensaje: -Fui a ve, esta bien. Incluso hoy tiene animo para trabajar,
pero le dije que descansara un dia.
CapÃtulo 171
Cap¨ªtulo 171
Capitulo 0171
Morgan estaba en el hospital visitando a Lidia cuando recibio el mensaje de Ramon,
respondiendo con un simple Si.
Justo entonces, una mada entrante aparecio en parte superior de panta, mir¨¦ y rechazo directamente.
Lidia, que estaba cerca, vio que mada era de Ke.
Con una intencidn ra y un tono coqueto,ents: -Hermano, realmente eres malo. Estas
aqui conmigo, enviando a otro a ver a sefiorita Lopez y alin manteniendo a una sefiorita
Molina en tu tel¨¦fono.
Morgan mir¨¦ y dijo: -Entonces qu¨¦date en el hospital.
Lidia rapidamente agarro el dodillo de su ropa: -As mujeres les gustan los hombres malos, cuanto mas malo eres, mas
carisma tienes y mas te amo.
Morgan, impaciente, replicd: -No estas herida, para qu¨¦ quedarte en el hospital?
Lidia, deslizando su vacia pagina de Whatsapp, respondi¨¦ con un humor no muy alto: -Pero estoy esperando una mada que
atin no ha llegado. Si esta aqui, necesitar¨¦ tu ayuda mas tarde.
Morgan, molesto, dijo: -Tambi¨¦n podrias divertirte con algo mas.
-No entiendes,s mujeres enamoradas son asi de aburridas. Ya sea heridas o enfermas, todas
quieren que ¨¦l lo sepa, que venga y se preocupe por es.
Al escuchar esto, Morgan recordo involuntariamente cuando Cira estuvo en el hospital por tres
dias debido a un aborto espontaneo.
E no le dijo ninguna pbra en aquel entonces.
Si erao decian, que e realmente lo amaba tanto, gcdmo no le habria dicho algo tan importante? En ese momento, no
habia nadie mas en su vida, y todo entre ellos estaba tranquilo.
Lidia,o si leyeran sus pensamientos,ents: -Si no dice nada, significa que ya no tiene esperanzas, que ha renunciado.
Morgan se levanto friamente: -Qu¨¦date aqui s.
Lidia habia estado en el hospital ya por un dia y una noche, ¨¦l lo sabia, y si no habia madas, significaba que no le importaba,
y realmente no habia razon para seguir alli.
+15 BONOS +15 B
-Esta bien, me ir¨¦ contigo -dijo Lidia, extendiendo su mano. -Hermano, ll¨¦vame en tus brazos.
Sin trabajo ese dia, Cira disfrut6 plenamente de su tiempo libre, pasando tarde depras en Ciudad Aquavi con
secretaria de Ram¨¦n,prando regalos para su madre, hermana y
sobrina.
Su favorito fue un cor de cadena de oro para su sobrina, con un significado muy especial.
Tambi¨¦n cenaron fuera antes de regresar al hotel.
La secretaria de Ramon fue mada por ¨¦l para un asunto de trabajo, y Cira, habiendoido demasiado, decidi¨¦ dar un paseo
s por los jardines del hotel.
E bajaba cabeza para mirar el movil, y sin darse cuenta, termind caminando hacia un lugar
muy solitario, sin nadie alrededor.
Sin embargo, habia suficiente luz, y ademas estaba en un hotel, asi que Cira no temia y se preparaba para regresar.
Pero entonces escuch¨¦ un clic.
El sonido de un encendedor de rueda giratoria.
Tenia una calidad metalica que hacia temr los oidos.
Cira levant6 vista y vio a un hombre de pie bajo luna.
La mamia punta del cigarrillo, iluminandose brevemente antes de extinguirse.
El perfil del hombre se ilumind por un momento, y luego volvi¨¦ a oscuridad.N?velD(ram)a.?rg owns this content.
Apesar des brintes luces del hotel de cinco estres, era impresionante que encontrara un
rinc¨¦n tan oscuro.
Pero no lo suficientemente oscuro, ya que luz de luna delineaba suavemente el contorno de su rostro. Una brisa trajo
consigo un ligero aroma a pino.
Cira lo reconoci¨¦ inmediatamente: era el mismo olor que habia sentido en el crucero de los Guzman antes.
El hombre que habia sacado a bar con los ojos vendados, definitivamente era ¨¦l.
Cira lo mir¨¦ fijamente sin avanzar un paso, y ¨¦l tampoco se movi¨¦ hacia e, el silencio persistid durante el tiempo que tard¨¦ en
fumarse un cigarrillo.
Luego...
+15 BONOS
Cira se dio vuelta y se fue.
Si habia vuelto tantas veces sin ve, entonces ahora tampoco habia necesidad de verlo.
CapÃtulo 172
Cap¨ªtulo 172
Capitulo 0172
Cira camino rapidamente desde el jardin trasero hasta el vestibulo del hotel, sinti¨¦ndose algo. inestable. Pero justo en ese
momento, escuch¨¦ un apasionado y vibrante sonido de no.
Instintivamente, gird cabeza y vio que el no del vestibulo estaba siendo tocado, una melodia que podria agitars
emociones brotando de los dedos del pianista. A su alrededor, se habia reunido una multitud de transeuntes admirando
actuacion, algunos incluso grabando
videos.
Cira se acerco.
La pieza que tocaba era el climax de Time de pelic Inception, una melodia que le gustaba
mucho.
En sus dias de secundaria, una vez fue a buscar a Gerardo en sion de preparatoria y paso
por el salon de musica, donde escucho esta pleza por primera vez y qued6 cautivada inmediatamente.
Sin embargo, estaba tan apurada por encontrar a Gerardo que no se detuvo a ver qui¨¦n estaba tocando el no... Ahora,
abri¨¦ndose paso entre multitud, mir¨¦ hacia el pianista.
Y entonces vio a Morgan sentado en el banco del piano.
Sin ninguna indicaci¨¦n de lo que lo habia llevado a tocar en pubblico, sus ojos ligeramente bajos y susrgas pestafias
oscureciendo su mirada, no parecia tan frivoloo usualmente. Sus dedosrgos danzaban sobres tes, emitiendo nota
tras nota en una armoniosa melodia.
Cira se detuvo un momento, y luego se dio vuelta para irse.
Por muy buena que fuera musica, no estaba de humor para aprecia.
Pero Morgan ya habia visto y su voz fria se mezcl¨¦ con musica: -Cira, ven aqui.
glria solo porque ¨¦l lo dijo? Cira murmur¨¦ suavemente: -Por favor, d¨¦jenme pasar.
La multitud se hizo a undo, permiti¨¦ndole irse. Pero Morgan insisti¨¦: -Es sobre el trabajo.
Bajo mirada de todos, sabia que ¨¦l no podia hacerle nada en publico.
Cira fruncio losbios y se gird: -; Qu¨¦ sucede, sefor Vega?
MS BONOSContent is property ? N?velDrama.Org.
Morgan dej¨¦ de tocar.
La multitud, al ver que musica se detenia, empez6 a dispersarse.
Morgan habl¨¦ con tono sereno: -La secretaria Maldonado fue a ciudad de Sheron anteayer, y Osiel encontro oportunidad
de invita a cenar. No s¨¦ de qu¨¦ haron, pero de repente, participaci¨¦n de Grupo Sanchez en el proyecto aument¨¦ del 20
al 35%, igundo al Grupo Nobe Celeste.
Cira no mostr¨¦ ninguna emoci¨¦n: -Oh, ya veo.
-El itinerario de secretaria Maldonado era confidencial, pero Unica vez que se filtr¨¦ fue el otro dia cuando haba conmigo.
Casualmente dijo. (Mafiana ir¨¦ a ciudad de Sheron). Tambi¨¦n mencion6 que no estaba del todo satisfecha con algunos
aspectos del proyecto. Tu tambi¨¦n estabas presente.
-Anotaste eso en secreto y luego se lo dijiste a Osiel, permiti¨¦ndole adntarse y presentarse ante secretaria Maldonado,
aumentando asi participacion, gcorrecto?
Morgan no lo deciao una pregunta, sinoo una afirmacion.
Cira no confirm6 ni nego: -Si usted quiere pensar eso, no puedo hacer nada al respecto.
Morgan, sentado en el banco del piano, no se levantd, mirand ligeramente alzado bajo luz del candbro del vestibulo, frio
pero indudablemente guapo.
-Despu¨¦s de lograr algo tan grande, ¡éte llego oferta de los Sanchez?
Cira sonri¨¦ y toc¨¦ ligeramente el piano: -En efecto, recibi un correo nuevo esta tarde.
Morgan con tono enigmatico: -Eres bastante astuta.
-Se aprende de los errores. Despu¨¦s de tantas ensefianzas del sefior Vega, no podia seguir sin aprender nada. Ahora,
probablemente, usted no pueda sacar a Grupo Sanchez del juego, y ya tengo mi trabajo asegurado. No hay nada mas que
pueda hacer para dejarme sin empleo.
E habia ganado su primera bata en esta autoprotion.
Cira sonri¨¦ falsamente: -Si no hay nada urgente, sefior Vega, me retirar¨¦ a mi habitaci¨¦n a descansar. Tengo trabajo mafiana.
Se dio vuelta y dio dos pasos, y detras de e, el sonido del piano volvi¨¦ a resonar. Esta vez era introdi¨¦n de Time, lenta
y melodiosa, tan carente de emocidno su voz.
-Cira, vuelve a mido.
+15 BONOS
Cira dud6, pensando que habia escuchado mal en medio de musica del piano, y se volvid: -; Qu¨¦ has dicho?
Morgan, con los ojos ligeramente bajos, observando sus dedos moverse sobres tes ncas y negras, repitid: -He dicho,
vuelve a mido.
-Cualquier condici¨¦n que pidas, puedo satisface.
CapÃtulo 173
Cap¨ªtulo 173
Capitulo 0173
Volver a sudo.
Cualquier condici6n..
Cira pregunto: -¡éPor ejemplo?
Las tes ncas y negras del piano sonaban ritmicamente, musica flotaba en el aire, y Morgan habl¨¦ lentamente: -El puesto
de secretaria principal sigue siendo tuyo.
Cira pregunto de nuevo:
~Algo mas?
Morgan continuo: -Aumento de srio anual y bonificacion.
Cira atin preguntd: -;Hay algo mas?
Morgan mir¨¦ de reojo, sus ojos ligeramente entrecerrados, recordando que e no era tan codiciosa.
Pero dispuesta a negociar, significaba que estaba dispuesta a regresar. Detuvo su mano en el piano y dijo: -, Todavia no tienes
coche? Es inconveniente para ti.
Cira sonrid levemente, recordando que en sus tres afios juntos, no habia tenido ni casas ni coches, y mucho menos joyas 0
bolsos. Ahora ¨¦l ofrecia tan facilmente.
Pero e siguid preguntando: gHay algo mas?
-La cirugia de tu madre, me encargar¨¦ hasta el final -Morgan levanto ligeramente barbi. - Eso deberia ser suficiente, no?
Tomar responsabilidad de cirugia era su carta bajo manga, pues sabia que eso era lo mas importante para e... ro
que lo sabia, sabia donde golpear para que mas le doliera.
Cira sonri¨¦ ligeramente: -El sefior Vega no ha bebido hoy, ,cdmo puede estar tan confundidoo aque noche? Despu¨¦s de
todo lo que me has hecho, ¡éc¨¦mo esperas que vuelva a tudo?
Morgan frunci¨¦ el cefio al instante.
Probablemente iba a refutar que el asunto del corazon de su madre no tenia nada que ver con ¨¦l.
Pero entre ellos, jno solo era el asunto del coraz¨¦n!
-En el crucero, gfuiste tu quien me cambio por el proyecto? ¡éQui¨¦n me impidi¨¦ encontrar un nuevo trabajo y jugo conmigo? Has
estado reprimi¨¦ndome una y otra vez
ahora dices que vuelva
+15 BONOS
Deberia haber mantenido calma y indiferencia.
Pero no sabia si era por haber visto a Gerardo en el jardin o por recordar todo lo que ha pasado hace dos meses, Cira al final
no pudo contener su ira.
Morgan apreto losbios.
Cira solt¨¦ una risa fria: -Realmente me trataso un perro, pero si puedo ser una persona, ¡é por qu¨¦ tendria que ser tu perro?
El piano era de color nco y negro, y Morgan tambi¨¦n estaba vestido en nco y negro, con un su¨¦ter negro y un abrigo
nco, los colores mas ros y oscuros, resaltando atin mas bajompara de cristal.
Despu¨¦s de unrgo silencio, una sonrisa apareci¨¦ enisura de susbios yenzo a tocar el piano de nuevo, poniendo
un final a cancion Time.
El final de melodia era despreocupado y casual: -Solo estaba mencionandolo casualmente, si secretaria Lopez no esta
dispuesta, esta bien, por qu¨¦ tan agitada?
jCira se sintid aun mas frustrada!
Erao si hubiera golpeado un pufio contra el algod6n, sintiendo una vez mas que estaba siendo manipda por ¨¦l.
Apunto con voz tensa: -Usted esta de humor para bromear, yo no tengo tiempo para pajiarlo, con permiso.
Se gird y se fue.
Morgan dijo: -Estas ocupada difundiendo fotos de Ke, por supuesto que no tienes tiempo.
Cira se detuvo un momento y luego se apresur¨¦ a entrar al ascensor.N?velDrama.Org owns all content.
Una vez que se fue, Morgan tambi¨¦n perdido el inter¨¦s en continuar tocando el piano, una rara irritacion apareciendo entre sus
cejas.
Parecia ser una prueba de que negativa de Cira no le era del todo indiferente a ¨¦l.
Queria fumar un cigarrillo, pero al ver el letrero de no fumar sobre el no, reprimid ese pensamiento.
Se sentd en silencio durante unos minutos, Incapaz de calmarse, tom¨¦ su tel¨¦fono con una expresion fria y m¨¦ a Ramon: -
~Vamos a beber?
+15 BONOS
-~Ahora? No puedo ahora, Silvia dijo que ha estado interesada en un jarr¨¦n antiguo en Ciudad Aguavi por mucho tiempo,
tengo que ir a conseguirlo para e.
Morgan colgo directamente, frunci¨¦ el cefio y mo a otra persona.
-En diez minutos, en mi habitacion.
CapÃtulo 174
Cap¨ªtulo 174
Capitulo 0174
Lidia colgo el tel¨¦fono, se arreal¨¦ un poco y fue a tocar puerta de habitacion vecina a
hora acordada.
La puerta no estaba bien cerrada, asi que se abrid con un empujon.
Entr¨¦ y vio a Morgan sentado en el sofa, con una bote de whisky ablerta sobre mesa.
E arqueo una ceja: -,El sefior Vega me ha mado para pafiarlo a beber? Y yo que me he maquido y perfumado, y
me puse mi vestido mas sexy, pensando que tendriamos una cita
rom¨¦antica.
Morgan levant¨¦ vista, su mirada paso indiferente por su rostro sin maquije y su pelo despeinado, y ni siquiera se molest¨¦ en
mirar su abrigo de plumas bien cerrado.
Sin decir pbra, tom6 otro trago.
La rcion entre Lidia y ¨¦l no era algo que se pudiera explicar en dos 0 tres frases.
E se sento en otro sofa, cruzandos piernas elegantemente y apoyando el codo en rodi, mientras sostenia su barbi
con mano y lo miraba con inter¨¦s.
-4Estas de mal humor? ,Por qu¨¦? ¡é Te ha enfadado secretaria Lopez? Acabo de bajar a recoger un pedido y los vi hando
cerca del piano.
Morgan mir¨¦ sin expresion alguna.
Lidia cambi¨¦ de tono amablemente: -ro que no es secretaria Lopez. ; Qu¨¦ importancia puede tener e para afectar tu
humor? Debe ser sefiorita Molina, gverdad?
Morgan, no se sabe si por el alcohol o por otra cosa, esboz6 una fria sonrisa: -Ke realmente no significa nada.
Lidia lo mir¨¦ con duda, gserian ciertas sus pbras?
Poro ¨¦l habia tratado a Ke anteriormente, Lidia pens6 que habia mas terquedad que sinceridad en sus pbras.
Todo porque antes Ke siempre ha dicho que ¨¦l era su primer amor, su primera rcion y que nunca habia estado con otro
hombre antes.
Pero luego alguien le envi¨¦ de forma andnima fotos intimas de Ke besandose con otro hombre, destruyendo su imagen de
pureza. Morgan tard6 en aceptarlo.
+15 BONOS
Por lo tanto, bloque¨¦ en Whatsapp, no atendio sus madas y se fue de viaje de negocios.
Su gran rei¨¦n. gno probaba acaso lo mucho que le importaba Ke?
Lidia tambi¨¦n se sirvid una copa de vino: -Pero, si realmente estas dispuesto a romper con sefiorita Molina, Carlos
seguramente estara encantado y hastanzara fuegos artificiales. g Por qu¨¦ no aprovechas oportunidad y te reconcilias con
secretaria Lopez?
Morgan, reflejado en el color del vino, no mostr¨¦ ninguna emoci6n.
Lidia sabia que probablemente era porque secretaria Lopez no estaba dispuesta.
Jugando con su meji con el dedo, se le ocurri¨¦ una idea y sonri¨¦: -D¨¦jame ayudarte, considerandolo un agradecimiento por tu
ayuda estos dias.
Dicho esto, tom6 el tel¨¦fono de habitacion y m6 a recepci¨¦n: -H, por favor, envien una caja de condones a
habitacion 1901, de tamafio grande, si, para el sefior Vega. Rapido.N?velDrama.Org owns all content.
Morgan frunci6 el cefio: -; Qu¨¦?
Lidia guifi¨¦ un ojo y le hizo un gesto de silencio: -Mafiana lo entenderas.
Al dia siguiente, todos volvieron al trabajo para acelerar el progreso, y se dividieron en varios
grupos.
Cira y Lidia fueron asignadas al mismo equipo.
Tenian que salir hoy, y Cira ya habia acordado hora con Lidia el dia anterior, pero despu¨¦s de esperar 15 minutos en el
vestibulo, Lidia atin no habia llegado.
mo, mada se conect6 pero nadie respondio.
Mientras se preguntaba qu¨¦ estaba pasando, Mia Quintana, secretaria de Ramon, bajo y paso por el vestibulo. E tambi¨¦n
iba a salir a trabajar. Al ve, se acerc¨¦ y dijo: -~Estas esperando. a gerente Flores?
Cira asintio, y Mia le dijo en voz baja: -Pas6 noche en habitacion del sefior Vega.
Cira se pregunt¨¦ c¨¦mo lo sabia.
-,Adivinaso lo s¨¦? -Mia habl
en voz baja. -Escuch¨¦ a algunos empleados del servicio hando sobre c¨¦mo habitacion 1901 mo tres veces al servicio de
habitaciones anoche. pidiendo condones cada vez, jparece que fue una noche intensa!
Cira se quedo sin pbras.
CapÃtulo 175
Cap¨ªtulo 175
Capitulo 0175
+15 BONOS
Cira frunci¨¦ el cefio: -;Debo ir s o seguir esperando?
Mia se encogid de hombros, indicando que tampoco sabia qu¨¦ hacer y que Cira deberia decidir por si misma. Tenia que salir a
trabajar con Ramon y no queria retrasarse, asi que se apresur¨¦ a
irse.
Cira hizo otra mada, pensando que si Lidia no respondia, se irfa s, dada su falta de puntualidad.
Pero esta vez Lidia contesto, su voz se escuchaba mas y mas cerca: -Sefiorita Lopez, ya voy, lo
siento por llegar tarde.
E colg6 el tel¨¦fono al llegar frente a Cira, sonriendo, -Me contuve durante demasiados dias, y sin control, casi pierdo el
trabajo.N?velDrama.Org owns all content.
Cira asintio: -Ahora que usted esta aqui, vamos rapido, tenemos mucho trabajo hoy.
El equipo del proyecto les habia proporcionado un coche para el transporte.
Debido a cantidad de trabajo y al retraso de media hora de Lidia, estaban alin mas apuradas. Tan prontoo subieron al
coche, Ciraenz6 a discutir los detalles del trabajo con e.
Pensaba que seria mas rapido trabajar por separado.
Pero Lidia parecia distraida, pidiendo almohadas al conductor, estirandos piernas, quejandose de dolor en cintura ys
piernas, cambiando de posici¨¦n constantemente.
-Gerente Flores, gzhas escuchado lo que dije?
-No soy sorda, por supuesto que lo he escuchado -Lidia sonrid. -Pero creo que es mejor trabajar juntas. Dos personas
trabajando juntas en una tarea antes de pasar a siguiente, creo que es mas eficiente y nos permite estar al tanto de todo el
trabajo.
Era una soluci6n, y Cira no tenia ningun problema con e.
Sin embargo, una vez en el lugar, Cira fue que continudunicandose con el personal del
proyecto.
Lidia actuaba maso una observadora, sentandose siempre que podia o apoyandose en pared si no, pareciendo estar
muy inc¨¦moda.
+15 BONOS
Tres cajas de condones, sin duda debia estar inc¨¦moda.
Cira penso que hubiera sido mejor venir s, para no perder tiempo presentand cada vez.
La unica vez que Lidia hablo fue para preguntarle al personal del proyecto: gHay alguna farmacia cerca? Quieroprar una
pomada paras marcas en mi cintura y los moretones en
mis rodis.
Cira se quedo sin pbras.
El personal del proyecto tambi¨¦n se sorprendid, entendiendo insinuaci¨¦n detras des pbras. Con una risa inc¨¦moda, le
indic¨¦ el camino y Lidia realmente dejo el trabajo para ir aprar pomada.
De manera sutil el personal pregunto a Cira: -,E realmente es gerente de negocios?
Cira, con calma: -Si.
El personal con tono despectivo: -Se apoya en su apariencia, eso tambi¨¦n funciona.
Cira fruncio el cefio, pero no dijo nada.
Cuando el trabajo se tom6 un descanso, Cira fue al bafio y al regresar, paso por puerta de oficina, escuchandos voces
dentro.
-Esa mujer de rojo, gerente Flores, me enter¨¦ de algo sobre e, tiene un apodo, primera flor social de ciudad de Xoan.
-jlmpresionante! Sabia que con esa cara no podia ser nada bueno. Quejandose de dolor de cintura y piernas, gqui¨¦n sabe de
qu¨¦ cama de director se habra levantado anoche?
-Si pueden apoyarse en su apariencia, ,qui¨¦n se esforzaria por el talento?
-Esa sefiorita Lopez tambi¨¦n es bonita, y trabaja en el equipo de, investigacion, secretaria del profesor, parecepetente.
-Si hasta gerente de negocios es asi, ,crees que secretaria de un profesor estaria limpia?
Cira respird hondo y pated un bote de basura de metal cerca de puerta, causando un ruido que hizo que todos adentro se
caran.
Decidi¨¦ no confrontarlos para evitarplicaciones en el trabajo futuro, considerandolo una advertencia, y sali¨¦ directamente.
Cuando estaba dejando base, se encontr¨¦ con Lidia, quien ha vuelto deprar medicina.
+15 BONOS
Cira mir¨¦: -Vamos al siguiente lugar.
Lidia agarr¨¦ su ropa: -Ya casi es mediodia, vamos aer algo primero y descansar un poco, estoy muerta de cansancio, casi
no dormi anoche.
Cira se deshizo de su agarre: -No tengo hambre. Si tiene hambre, puede ir a buscar algo por su cuenta. Despu¨¦s deer,
venga a encontrarme.
Lidia mir¨¦ fijamente:
Sefiorita Lopez esta de mal humor hoy? He hecho algo para molestaria?
-Solo estoy preocupada por el trabajo, gerente Flores.
Lidia sonrid: -~Ah si? Pens¨¦ que estabas enojada por lo de anoche con el sefior Vega, nos.
Pasamos un poco...
-Gerente Flores -Cira levantd vista, mirand fijamente. -Realmente pienso que eres muy extrafia.
Lidia, curiosa:
zEn qu¨¦ sentido soy extrafia?
CapÃtulo 176
Cap¨ªtulo 176
Capitulo 0176
Cira hablo en un tono suave: -Parece que te gusta har de tus asuntos personales conmigo. Empezaste en el avion y cada
vez que tienes oportunidad, me cuentas estas cosas.
-Siempre pens¨¦ que gente valoraba su privacidad, pero tu pareces disfrutarparti¨¦nd. 4 Tienes algun tipo especial de
aficion a exponerte?
Lidia sonri¨¦ con picardia: -¡é Te importa tanto? Es por lo de mi y el sefior Vega? ~Estas celoso? Debes tenerlo todavia en tu
corazon, despu¨¦s de todo, estuviste con ¨¦l durante tres afios y tueron tan intimos. Como podrias cortar todo de un tajo?
Cira no continuo con el tema, solo habl6 por si misma: -Si ese es el caso, te sugiero que veas a un psicologo. Ser insensible en
este aspecto a veces puede molestar a los demas.
-Pero si me veso una rival amorosa y dices esas cosas solo para rdear o molestarme, realmente estas haciendo un
esfuerzo innecesario.
La sonrisa de Lidia gradualmente disminuyo.
-Estoy algo enfadada, porque tu falta de profesionalismo me ha llevado a ser cuestionada por otros. Hice un n toda noche
para ser mas eficiente hoy, no para ser cuestionada a mis espaldas, y que piensen que tambi¨¦n ascendi por rciones
personales.N?velDrama.Org exclusive content.
Cira hablo sin rodeos, sin dejar espacio para salvar cara de Lidia.
El rostro siempre coqueto y encantador de Lidia finalmente perdi¨¦ toda expresi6on.
Pero si e no hubiera sido tan desmedida en repetidas ocasiones, Cira no habria dicho esas
cosas.
Su Ultimo consejo fue: -No tengo ningun inter¨¦s en tu sefior Vega. Lo que hagas con ¨¦l no me concierne. Lo que tu atesoras,
para otros puede ser insignificant¨¦. Es importante respetarse a uno mismo, Gerente Flores, deberias quererte un poco mas.
-Respetarse a uno mismo...
Lidia murmuro estas pbras, luego se rid de nuevo, aunque sin llegar a sus ojos, -Si, en sus ojos, soy una mujer friv y
ligera.
Cira no quiso decir eso, pero ya no se molest6 en explicar.
Lidia volvi¨¦ a mirar a Cira.
Cira tenia una apariencia imponente, con rasgos bien formados y elegantes, siempre luciendo
+15 BONOS
dioses si fuera actriz.
Desde primera vez que vio en el crucero, empezo a prestarte atencion. E estaba
negociando con algunos ejecutivos en el segundo piso, jugando as cartas, y logro salvarse de manera impresionante. Incluso
Osiel elogid por manejar tan bien una m mano.
Eso fue un reconocimiento de sus habilidades.
E era evidentemente hermosa, pero su belleza parecia ser lo menos importante de e.
Adiferencia de e, que ahora solo podia contar con su belleza para moverse entre los hombres..
-No me lo esperaba, Sefiorita Lopez, tienes una manera tan elocuente de predicar¡ªdijo Lidia desinteresadamente. -No deberias
ser secretaria, deberias ser profesora de ¨¦tica. Tengo algunos contactos en esa area, g quieres que te riende?
-Gracias, no es necesario¡ªCira no tenia mas que decir y se fue al auto.
Lidia mir¨¦ de
reojo: -Sefiorita Lopez, s¨¦ que no es facil para ti, pero tienes un atajo disponible. por qu¨¦ no lo tomas? ¡éNo es el Grupo Nube
Celeste un buen camino? ¡éNo seria bueno volver aldo de Morgan? No estn que ¨¦l se humille ante alguien.
Eso de vuelve a mido era, seguin e, Morgan humindose.
Cira penso que era una orden.
E no respondio y subi¨¦ al coche, viendo a Lidia alejarse sin saber ad¨¦nde iba.
No queria que e le retrasara mas en el trabajo, asi que le dijo al conductor: -Vamos al siguiente lugar.
Lidia fue a esa oficina, donde todos todavia estaban. Con un movimiento, pated papelera.
Causando un ruido estruendoso que hizo que todos en oficina giraran cabeza.
Lidia se apoyo en el marco de puerta, con los brazos cruzados y vestida en un provocativ vestido rojo, su sonrisa
encantadora y peligrosa: -;Asi que ustedes son los que dicen que ascendi acostandome con hombres?
La gente en oficina se mir¨¦ desconcertada, sin saber qu¨¦ responder.
Lidia, con una sonrisa en losbios,o una serpiente colorida, atractiva pero mortifera.
-Tienen razon, si ascendi gracias a los hombres. Es mi habilidad el haber escdo a esta posici¨¦n con ayuda de ellos, y
tambi¨¦n es mi habilidad haberme ocupado de todos ustedes chismosos.
+15 BONOS
-Entonces, gprefieren renunciar por si mismos 0 quieren que mi hombre los haga despedir?
Elijan.
Por tarde, Cira visit¨¦ tres lugares en rapida sucesion, haciendo todo el trabajo s, mientras
Lidia no aparecio en todo el dia.
E regreso al hotel as siete de tarde.
Tenia que presentar un informe en s de conferencias, pero su ropa se habia ensuciado en
base esa tarde, por lo que decidi¨¦ volver a su habitaci¨¦n para cambiarse rapidamente.
Despu¨¦s de cambiarse, tomo el ascensor para bajar, s de conferencias estaba en el sexto
piso del hotel.
El ascensor bajaba desde un piso superior, y al abrirse, por coincidencia, persona dentro era
Morgan.
El bajaba desde el piso 19.
CapÃtulo 177
Cap¨ªtulo 177
Capitulo 0177
Cira detuvo sus pasos inconscientemente.
Morgan tambi¨¦n levant6 mirada, sus ojos se encontraron. Morgan estaba en una mada, su tono frio y duro: -Piensa bien
qu¨¦ decirme antes de mar de nuevo.
Luego colgo.
Estaba ramente de mal humor, asi que se desquit6 con e: -Si no vas a entrar, suelta mi mano y no desperdicies mi tiempo.
Cira presiono el boton para que puerta del ascensor no se cerrara.
Realmente preferiria nopartir el ascensor con ¨¦l, pero si esperaba al siguiente, llegaria tarde
a reunion.
Asi que tuvo que entrar.
El espacio del ascensor era limitado, incluso si e se quedaba cerca de puerta para maximizar distancia entre ellos,
todavia podia oler un tenue y frio aroma,o el de nieve,
emanando de ¨¦l.
Ninguno de los dos habl6. Durante los breves segundos de descenso, el tel¨¦fono de ¨¦l son¨¦ dos veces, ambas madas fueron
rechazadas directamente.
Cira no le prestaba atenci¨¦n, pero casualmente vio en el reflejo de pared del ascensor el nombre que apareci¨¦ fugazmente en
su tel¨¦fono.
Ke.
~Estaba hando con Ke antes?
Cira penso en esto porque sospechaba ques dos fotos besandose eran causa de su pelea.
Efectivamente, Morgan dijo de repente: -; Estas satisfecha con este resultado?
-No entiendo lo que dice -respondio Cira, justo cuando el ascensor Ilegaba al sexto piso.
No espero cort¨¦smente para salir del ascensor, pero nunca esperd que Morgan de repente
agarrara su mano y tirara de e de vuelta!
Las puertas del ascensor se cerraron automaticamente, sin moverse hacia arriba ni hacia abajo.
Cira, acorrda en un rincon, fruncid el cefio con frialdad: -jMorgan! ; Qu¨¦ haces? jEl ascensor
tiene camaras!
13
+15 BONOS
-4Qu¨¦ crees que estoy haciendo?-los frios ojos de Morgan se tifieron de maldad. -No tengo costumbre de hacer cosas bajo
vigncia.
Cira apreto losbios.
Morgan baj¨¦ vista hacia e: gCrees que no puedo rastrear un numero virtual? Esas dos fotos besandose de Ke, s
enviaste tu? 4 Qu¨¦ intentas hacer? ¡éCrear discordia entre e y yo?
Esta vez, Cira no lo neg6, y dijo con serenidad: -Lo falso crea discordia, lo verdadero deberia revr verdad.
Morgan, con una expresion indescifrable: -;De donde sacaste esas fotos?
Por supuesto, no de fuentes ilegales.
No pudieron hacer que Ke pagara por lo que hizo a trav¨¦s de policia o abogados. Despu¨¦s de que ra dijera (olvidalo),
Cira atin sentia un nudo en garganta, incapaz de tragarse su
orgullo.
Una noche, record¨¦ que ra habia mencionado que habia encontrado cuenta de blog de
Ke.
Las cuentas personales a menudo dejan rastros, asi que intentd buscar.
Al principio, no encontr¨¦ nada, hasta que vio unentario en una publicaci¨¦n de Ke de hace cuatro anos diciendo: -Esposa,
no estoy de acuerdo con romper.
Cira de inmediato record¨¦ que Ke le habia dicho a Morgan que e era su primer amor. Entonces, ,de donde surgian esposa
y romper?
Siguio pista hasta esa cuenta, que no habia sido actualizada en mucho tiempo, peros publicaciones antiguas todavia
estaban alli. Mientras buscaba, encontr¨¦s dos fotos
besandose.
En ese momento, realmente le parecid ridiculo.
~Como describia Morgan a Ke?
Tradit
ional, con buena educaci¨¦n.
¨¦Yo se habia presentado Ke todo este tiempo?
Como una pureza inocente, sin experiencias amorosas previas.
~Eso era todo?
Ens fotos, incluso se veians lenguas.
+15 BONOS
Asi que guard6s dos fotos ys envi¨¦ a Morgan usando una cuenta en linea.
Ke le gustaba publicar fotos de otros. 4no? E haria lo mismo, ojo por ojo.
Morgan, sujetandole barbi y frotando su piel de forma ambigua con su pulgar: -Tu deseo de venganza es bastante fuerte.
Cira frunci¨¦ el cefio, incapaz de soportar su contacto.
E solo envi¨¦s fotos de Ke a Morgan. Si a ¨¦l no le importaba, entonces esas fotos no tendrian significado alguno. Pero
ahora, parece que si le importaban.
Eso era atin mejor, Ke eventualmente tendria que pagar por sus iones.
Morgan habl6 seriamente: -Este movimiento tuyo me desagrada profundamente, me hace recordar que tu tambi¨¦n me has
traicionado alguna vez. Cira, gestas preparada para estar s el resto de tu vida?N?velDrama.Org owns all content.
Cira ni siquiera tomo en serio su advertencia.
Qu¨¦ ridiculo.
~Por qu¨¦ deberia escucharlo?
-Morgan, spor qu¨¦ deberia escucharte, tu...?
Morgan interrumpi6: -Tienes una segunda opcidn, volver a mido.
Cira, con voz pesada: -Pens¨¦ que habia dejado ro mi punto.
El inmediatamente continuo: -Tengo eso a un corazon artificial.
CapÃtulo 178
Cap¨ªtulo 178
Capitulo 0178
Cira se sobresaltd, luego levant¨¦ cabeza para mirarlo: -; Y qu¨¦? Eso no es un articulo raro, todos los grandes hospitales los
tienen.
Diferentes marcas, diferentes niveles de doctores, tienen diferentes resultados. ,Tu doctor te dijo cual es tasa de infi¨¦n?
~50% ?-Morgan dijo con tono indiferente. -Mi doctor tiene una
tasa del 10%.
Cira contuvo respiracion, ;10%!
El m¨¦dico actual de su madre, uno de los mas renombrados en ciudad de Sheron, solo habia
podido reducir tasa de infion al 50%.
Pero ¨¦l tenia un m¨¦dico con una tasa del 10%. Eso significaba que podria incrementar probabilidad de que su madre
sobreviviera de un 50% a un 90%.
Noventa por ciento.
Secretaria Lopez, esta vez no te estoy coionando ni obstruyendo tu camino. Te estoy
Oferiendo una alternativa -Morgan solt6 y con un gesto elegante toc¨¦ un bot¨¦n, haciendo
ques puertas del ascensor se abrieran de nuevo.
-Es tu decision.
Cira, s en el ascensor, apretd¨¦ inconscientemente sus pufios.
Aparentaba darle una eli¨¦n, pero en realidad no le habia dejado ninguna.
Aveces realmente despreciaba algunas des tacticas de Morgan.
Pelear con Ke por undo, y por el otro, sin interrupci¨¦n, disfrutando de una noche con Lidia.
Anoche dijo que queria que volvierao una broma, y ahora habia puesto una nueva ficha en juego.
Deseaba todo, y mas.
El ascensorenzo a descender de repente, probablemente porque alguien en nta baja habia mado al ascensor.
Eso era bueno, penso, dandole tiempo para calmar sus emociones.
Envi¨¦ un mensaje a Ximena preguntandoo estaba su madre.
+15 BONOS
Recibiendo una respuesta de (No te preocupes, todo esta estable), se sintid un poco mas
rjada.
El ascensor llego a nta baja y alguien mas entr6. Cira presion¨¦ el boton para volver al
sexto piso.
Abri¨¦ el chat de Whatsapp con Marcelo, considerando qu¨¦ escribir.
-Profesor Sanchez, facultad de medicina de Universidad de Sher¨¦n es mejor del pais, y su hermano es un renombrado
m¨¦dico tradicional. ¡éConoce a algun buen cardidlogo?
El doctor actual era lo mejor que podia conseguir dentro de su alcance.
Pero Marcelo, con un estatus mas alto, probablemente tendria eso a mejores m¨¦dicos.
Pero antes de enviar el mensaje, el ascensor Ileg¨¦ al sexto piso, y dud¨¦ un momento antes de borrarlo.
Primero, el trabajo.
Lo demas podia esperar.
No queria que nada afectara su concentracion y terminar perdiendo en ambos frentes.
Cira sali¨¦ del ascensor y se dirigid a s de conferencias, su estado de animo volviendo a
normalidad.
El dia siguiente, Cira y Lidia fueron asignadas al mismo equipo otra vez.
Cira penso que Lidia actuariao el dia anterior, sin hacer nada, y se prepar¨¦ para manejarlo
todo s.
Pero para su sorpresa, Lidiaenzo a trabajar seriamente.
Juntas, visitaron varios sitios y verificaron los datos del proyecto. Con cooperacion de Lidia, el
trabajo de Cira se hizo mucho mas facil.
Lidia, despu¨¦s de todo, tenia algo de habilidad para haber llegado a ser gerente del departamentoercial.
Despu¨¦s de terminar el trabajo y preparandose para volver al hotel, en el coche, Lidia incluso se disculp6 con Cira, diciendo que
suportamiento del dia anterior habia estado mal y que fue por algo que Cira le habia dicho que se sintid molesta y actud
asi.
Cira simplemente respondio: -No hay problema.
+15 BONOS
-En cuanto al trabajo de ayer, Sefiorita Lopez, el informe que discutimos en reunion, ,podrias enviarmelo? Siento que algo no
esta bien en una parte.
-4 Qu¨¦ parte no esta bien?-Cira saco su tel¨¦fono y justo cuando abri¨¦ el documento, Lidia se lo
arrebato, Cira se qued6 perpleja.
Lidia dijo: -Mi tel¨¦fono de repente no tiene conexidn, d¨¦jame usar el tuyo para revisar, es justo
aqui.
Cira miro casualmente por ventana. Erans seis de tarde, y en invierno los dias son cortos. Ya se estaba poniendo el sol y
el cielo estaba gris, aunque ciudad seguia brinte cons luces des tiendas y fars.
Pero fuera, todo estaba oscuro.N?velDrama.Org exclusive content.
Mas oscuro que el crepusculo.
Parecia ser porque... el vehiculo habia entrado en un bosque, los arboles bloqueando luz del cielo.
Cira frunci¨¦ el cefio: -~Estamos en el camino correcto? ¡éEste es el camino al hotel?
El conductor respondio: -Si.
-No recuerdo que necesitemos pasar por un bosque para volver al hotel -dijo Cira, sintiendo que algo no estaba bien.
Lidia tambi¨¦n mir¨¦ hacia fuera y dijo: -Cierto, tambi¨¦n recuerdo que no deberiamos pasar por un bosque. Conductor, por favor
pare un momento, vamos a echar un vistazo.
El conductor se detuvo y Lidia abri¨¦ puerta de sudo. Cira abrid suya y bajo del coche paral darse cuenta de que estaban,
de hecho, en un bosque.
jApenas se dio cuenta de que algo andaba mal cuandos puertas del coche se cerraron de golpe!
Cira intent6 abrir puerta inmediatamente, jpero el coche arranco y se alej¨¦ rapidamente!
-iLidia!
En ese instante, Ciraprendi¨¦: jTodo habia sido un engafio de Lidia!
El trabajar seriamente hoy, incluso disculpa, todo habia sido una actuacion.
Cira fue a buscar su tel¨¦fono, pero solo encontr¨¦ vacio. Record6 que Lidia se lo habia arrebatado
con alguna excusa. jTodo habia sido una estratagema premeditada para perjudica!
CapÃtulo 179
Cap¨ªtulo 179
Capitulo 0179
+15 BONOS
Lidia regres6 al hotel y corri¨¦ directamente a s de conferencias, abriendo puerta y
gritando:
-jAlgo terrible ha sucedido! jLa sefiorita Lopez ha desaparecido!
Todos, quienes estaban resumiendo el trabajo del dia, volvieron mirada hacia e.
Marcelo se puso de pie repentinamente, que habia vuelto despu¨¦s de manejar asuntos en el
Laboratorio.
Penso que esperando aqui se encontraria con el regreso de Cira del trabajo, pero en lugar de eso,
jrecibio esta terrible noticia!
-¡éQu¨¦ has dicho?!
Lidia, con una actuacion impresionante, dijo: -Hoy fuimos a varios sitios para recoger datos. Al terminar y prepararnos para
volver al hotel, sefiorita Lopez dijo que queria ir al bafio. Esperamos el conductor y yo por media hora, y e no regreso.
-Algo me pareci¨¦ extrafio, asi que fui a busca al bafio y no habia nadie. m¨¦ a su tel¨¦fono y estaba apagado. Busqu¨¦ por
los alrededores y no encontr¨¦, asi que vine corriendo a buscarles.
jDebemos organizar un equipo para encontra rapido!
Marcelo pregunto directamente: -,En qu¨¦ lugar?
-En base de Pinos.
Marcelo sali¨¦ inmediatamente.
Morgan frunci¨¦ el cefio, mirando a Lidia, preguntandose qu¨¦ estaria pensando.
Ramon fruncio el cefio: -Esto es muy extrafio, sefiorita Lopez tiene trabajo y no se iria a cualquier lugar sin mas. Primero
organicemos un equipo para busca. Mia, tu organiza.
La secretaria de Ramon, Mia, asintio.
Morgan, girando cabeza, dijo: -Helena, tu tambi¨¦n.
Con gente encargandose de buscar, Ramon, Morgan y Lidia esperaron temporalmente noticias en el hotel.
Despu¨¦s de casi una hora de espera, todavia no habia ninguna noticia de los equipos de busqueda.
+15 BONOS
Incluso siendo solo colegas, desaparicion de una chica siempre es preocupante. Ramon dijo: ¡ª
Deberiamos mar a policia.
Morgan, sentado en el puesto principal, bajo mano que sostenia su frente y dijo con indiferencia: -No hace falta, sigamos
buscando. Cira es una adulta con capacidad para cuidarse
a si misma.
Ramon truncio el cefio: -zY si fue secuestrada?
Morgan contraatac¨¦: -4 Qu¨¦ valor tiene e para que alguien se tome molestia del secuestra?
Ramon no pudo evitarnzarle una mirada a Morgan.
A pesar de que Cira habia sido cercana a ¨¦l, y considerando que un dia de matrimonio lleva a cien dias de gracia, gcdmo podia
estar tan despreocupado por su seguridad ahora? ,No estaba preocupado hace unos dias?
Lidia, desde otro asiento, tambi¨¦n dijo: -Ademas, si un adulto desaparece por menos de 24 horas, policia no suele tomar
medidas, gverdad?
Ramon tom6 su tel¨¦fono: -Voy a pedir a Mia que saque mas gente de base para ayudar en busqueda.
Lidia tom6 su tel¨¦fono: -Yo tambi¨¦n mar¨¦ a ver si puedo conseguir mas ayuda...Content is property ? N?velDrama.Org.
Se levantd para irse, pero Morgan tambi¨¦n se levanto y dijo: -Ven conmigo.
Lidia se detuvo, incapaz de moverse, y siguid obedientemente detras de ¨¦l.
Morgan sali¨¦ de s de conferencias, su expresi¨¦n se volvid fria de repente y sus pasos lo llevaron directamente a salida
de emergencia.
Empyj¨¦ puerta y Lidia lo sigui¨¦: -Sefior Vega, gqu¨¦ estamos haciendo aqui...?
Antes de que terminara de har, jMorgan agarr¨¦ del brazo y arroj¨¦ hacia una esquina!
Lidia tropez6, casi cayendo, y justo cuando se estabilizd, dura pregunta de Morgan cay6 sobre e: Donde esta Cira?
Lidia, con una chispa en su mirada, luego arregl6 su cabello desordenado y encogid los hombros diciendo: -No lo s¨¦.
+15 BONOS
Finalmente, Lidia no pudo resistir mas bajo esa mirada y, con una mueca, admitid: Esta... en el bosque del este.
Morgan trunci¨¦ el cefio. gLa dejaste s en el bosque?
Lidia, despreocupada, respondio: -Pregunt¨¦ a los lugarefios. En esta temporada, no hay serpientes venenosas ni insectos
peligrosos en el bosque. Solo ha sido una hora, y atin hay tiempo... No me mires asi. Todo lo que hice fue para darte
oportunidad de ser el h¨¦roe que salva.
CapÃtulo 180
Cap¨ªtulo 180
Capitulo 0180
-4Crees que necesito tus excesos? -Morgan no tenia tiempo para discutir con e y rapidamente sali¨¦ por salida de
emergencia.
m6 a su conductor con el movil.
Lidia lo siguid, insistiendo: -No entiendes, as mujeres les encanta el clich¨¦ del h¨¦roe ques salva. Si esperas una hora mas,
cuando e est¨¦ s y asustada, y luego apareces, seguramente se andara y volvera contigo.
-Recdgeme en entrada del hotel -dijo Morgan antes de colgar el tel¨¦fono y empujar a Lidia a undo para presionar el bot¨¦n
del ascensor. -Lo Unico que s¨¦ es que necesitas disciplina.
Majfiana te vas con tus padres.
Lidia cambio de color: -jEstoy tratando de ayudarte! ;Cd¨¦mo puedes ser tan ingrato?
Morgan simplemente miro al ascensor, su perfil impasible.
Lidia, temiendo que realmente mandara lejos, insistid: -jSi no fuera por querer ayudarte, no
habria hecho todo esto!
El ascensor llego y Morgan sali¨¦ sin decir mas.
-Vamos al bosque del este.
En otro lugar.
Marcelo llego a base de Pinos y revis¨¦ de inmediatos camaras de seguridad del
estacionamiento. Se podia ver ramente que Cira habia subido al coche.
Esto confirmaba que Lidia no habia dicho verdad: jCira habia desaparecido despu¨¦s de subir al
coche, no antes!
No tenia tiempo para volver y confrontar a Lidia, pero por coincidencia, el conductor que lo llev¨¦ a
la base era el mismo que llev6 a Cira esa tarde.
jBang!
El conductor fuenzado a un callej¨¦n oscuro. Antes de que pudiera levantarse, Marcelo le exigia: -~ Donde han secuestrado a
Cira?
El conductor, incr¨¦dulo ante actitud violenta del siempre educado profesor Sanchez, balbuceo:
+15 BONOS
Marcelo se quit¨¦s gafas ys guard¨¦ en su bolsillo,
En un segundo, su pie, calzado con zapatos de cuero, estaba presionando contra el pecho del conductor, casi rompiendole una
costi. El conductor intento resistirse, pero fue inutil.
El usualmente amable hombre sin sus gafas parecia otra persona, su miradao de alguien
viendo basura.
-Responde mi pregunta, ,d¨¦nde han llevado a Cira?
-Yo... e¡ª
Su pie se movi¨¦ hacia cabeza del conductor: -Si no has, astar¨¦ tu cabeza.
La voz de Marcelo era calmada pero hda, dejando ro que no estaba simplemente
amenazando.
El conductor, aterrorizado,enz¨¦ a gritar: -jNo! jDir¨¦! ;Dir¨¦! Esta en el bosque del este.
Con respuesta que necesitaba, Marcelo retir¨¦ su pie y dijo friamente: -Mas te vale rezar porque e est¨¦ bien.
Se alejo rapidamente del callejon.
Marcelo ha neado ir solo, pero en ese momento, un coche se detuvo frente a ¨¦l. La ventana se bajo para revr cara
del hombre con mascara que habia estado siguiendo a Cira. -Yo ir¨¦. gDonde esta e?
Marcelo, conocedor de que cada quien tiene sus especialidades, sabia que el hombre con
mascara era mejor buscando personas, asi que simplemente dijo: -El bosque del este. Ir¨¦
contigo.
Se dirigi¨¦ a abrir puerta del coche, pero el hombre con mascara dijo: -No hace falta, espera
noticias nuestras.
Y se fue a toda velocidad.
Marcelo entrecerr¨¦ los ojos.
¨¦Nuestras? gQui¨¦nes mas?
~Con qui¨¦n estaba ¨¦l?
Escucho pasos y se gird para ver al conductor saliendo del callejon, retrocediendo temeroso al
verlo atin alli.
20
+15 BONOS
Marcelo no tenia intencion de hacerle mas, se puso sus gafas de nuevo, enganchando cadena
con su dedo mefiique.
Mirando hacia atras, volvid a ser el inofensivo profesor Sanchez de siempre.
El hombre con mascara aceler¨¦ hacia el bosque del este mientras haba.
-Conozco ese bosque, se usa para prevencion de inundaciones y control de erosi¨¦n del suelo,
asio para proteger contras tormentas de arena. La oficina forestal gasta mucho dinero en mantenerlo cada afio con suelo
f¨¦rtil. Los aldeanos cercanos suelen ir a cavar y tr arboles, creando un caos.
No estaba solo en el coche.
Una mujer en el asiento del copiloto, quien era una asistente.N?velDrama.Org exclusive content.
E fruncio el cefio: -; Quieres decir que los aldeanos van a cavar y tr?
-Si, a pesar des prohibiciones, suelen hacerlo por noche.
La asistente apreto losbios. La gente capaz de hacer tal cosa seguramente era de baja educaci¨¦n.
Un grupo de hombres, haciendo maldades en medio de noche, y encontrandose con una mujer s y hermosa en el
bosque...
No se atrevia a pensar en lo que podria haber pasado despu¨¦s.
-Conduce mas rapido.
La asistente parpadeo al darse cuenta de que esas pbras venian del asiento trasero.
Si.
Habia otra persona en el coche.
Un hombre.
CapÃtulo 181
Cap¨ªtulo 181
Capitulo 0181
La asistente miro instintivamente hacia atras. El vehiculo acababa de entrar al tunel, y el rostro del hombre desapareci¨¦ en
oscuridad, sin poder verlo ramente.
Asi que solo pudo ver vagamente mano que tenia en Ia rodi, girando intermitentemente un mechero.Content is property ? N?velDrama.Org.
El mechero erapletamente teado, sin ningun adorno, no era de marca ni tenia ningun sentido de disefio destacado. Eral
simplemente un mecheroun, antiguo, con rueda giratoria.
Si habia algo especial en ¨¦l, probablemente era incrustaci¨¦n de una piedra preciosa de color naranja en parte inferior,
como el oro fundido al atardecer.
Este mechero no coincidia en absoluto con su identidad, pero lo llevaba consigo durante muchos afios y nunca se separ¨¦ de ¨¦l
ni un solo dia.
El vehiculo sali¨¦ del tunel, el hombre con mascari examin6 los carriles a izquierda y derecha, no habia ningUn vehiculo, asi
que piso el acelerador directamente, superando el limite de velocidad, y se
precipit¨¦ hacia el bosque al este.
En el bosque, los arboles y arbustos eran densos, bloqueando el camino del vehiculo, asi que tuvieron que abandonar el
automovil y caminar.
La asistente se maba Sandra Santos, con una chaqueta y pantalones de cuero, llevaba un par de botines, pelo corto y muy
competente. Al mismo tiempo que el hombre de mascari sacaba rapidamente una linterna de emergencia del
compartimientoteral del automovil, instba rapidamentes baterias y levantabas linternas al unisono, iluminando el
bosque.
Se volvi¨¦ hacia el hombre y dijo: -Jefe, yo ir¨¦ a busca con Ivan Navas, usted esp¨¦renos en el coche,
Antes de que terminara frase, el hombre ya habia pasado junto a e, tom6 linterna de emergencia de sus manos y entro
primero en el bosque.
El hombre de mascari, lvan, encogi¨¦ los hombros, guard6 sus emociones y tambi¨¦n entr¨¦ en el bosque, protegiendo al jefe
a sudo.
El bosque estaba demasiado oscuro, demasiado sombrio y sinuoso. Las luces se usaban exclusivamente para iluminar el
camino, siendo. mezquinas al dar solo un poco de luz as personas. El rostro del hombre permanecia en oscuridad todo el
tiempo.
Sus pasos eran rapidos, rozando constantemente arboles que crecian de manera irregr y salvaje. El abrigo barri¨¦ los
arbustos en el suelo, sin importar que t se rasgara.
Sandra apenas lograba seguirle el paso, sintiendo que el jefe, en este momento, erapletamente diferente a su habitual
actitud. imperturbable e inmutable frente a todo.
Pero tambi¨¦n eraprensible, despu¨¦s de todo, esa era Cira.
El hombre de piernasrgas cruz6 un pequefio arroyo, recordandos pbras de Cira antes de irse al extranjero: -Cuando te
vayas esta vez, ya no te perseguir¨¦.
Un viento nocturno pas a trav¨¦s de su pecho, frio y prante.
Levanto cabeza y mir¨¦ hacia adnte, sintiendo una fuerte
premonicion.
Cira estaba alli.
*25 580909
Los arboles dispersos se tocaban uno a uno,s copas de los arboles se conectaban, ocultando el cielo y bloqueando luz de
la luna ys estres.
Cira caminaba por el bosqueo una persona ciega sin vision.
No solo no podia ver nada, tambi¨¦n sentia mucho frio.
Cuando subio al coche, se quit¨¦ el abrigo. Ahora solo llevaba un su¨¦ter de punto, suelto y con un tejido bastante grueso que no
proporcionaba mucho calor. Sentia ramente cdmo el viento se cba por cada rendija del su¨¦ter, haci¨¦nd tiritar y temr
constantemente.
Guiandose por memoria, avanz6 en una diri¨¦n durante un buen trecho, pero todo seguia siendo una oscuridad total. Sin
sefiales de civilizacion, se dio cuenta de que no podia seguir adnte.
Decidio dar vuelta hacia el lugar donde habian dejado abandonada. Alli encontr¨¦ un arbol con una tenue luz, se agachd
junto a ¨¦l, abrazandoses rodis para conservar el calor.
Cira estaba segura de que Lidia no se atreveria a deja realmente alli, no se atreveria a hacerle dafio de verdad. No tenia el
valor para
eso.
Ya sea en una 0 dos horas, 0 tres o cuatro, seguramente vendrian a
busca.
En el peor de los casos, si Ramon y los demas no vieron regresar, preguntarian a Lidia y al conductor.
En resumen, estaba segura de que seria rescatada.
Asi que en lugar de andar a tientaso una persona ciega, vagando sin rumbo, decidi¨¦ esperar en el mismo lugar. No queria
que quienes vinieran a rescata tuvieran dificultades para encontra, evitando que ambas partes dieran vueltas en el bosque,
perdiendo tiempo
Cira no se molest6 en pensar ens razones pors cuales Lidia hizo esto. Sin importar razon, estaba segura de que si Lidia
se atrevia a hacerlo, tambi¨¦n se atreveria a enfrentars consecuencias.
Despu¨¦s de un rato, sus piernas se adormecieron y decidi¨¦ sentarse en el suelo.
Afortunadamente, era invierno, y mayoria de los animales estaban hibernando. De lo contrario, en este paisaje primitivo y
agreste, habia una alta probabilidad de encontrarse con serpientes y criaturas
venenosas.
Mientras pensaba en esto, se escucharon susurros y crujidos en maleza,o si algo estuviera movi¨¦ndose rapidamente
entre
hierba.
day¡¯s Bonus Offer
CapÃtulo 182
Cap¨ªtulo 182
Capitulo 0182
Cira se levant¨¦ de inmediato, encontr¨¦ una rama al alcance de mano y golpe¨¦ maleza con e.
Pero no encontr¨¦ nada.
El viento nocturno movias hojas de los arboles, produciendo un susurro. Cira levantd vista y vio ques sombras de los
Arboles se retorcian en formas extrafias en oscuridad,o si manos
estuvieran bnceandose.
Mirar esta escena extrafia durante mucho tiempo hacia que el sonido del viento pareciera elstimero grito de una mujer.
En su mente, de repente, aparecieron numerosas escenes de pelics de terror, aunque fueran de baja calidad y e sabia que
eran falsas, seguian siendo aterradoras.
Permanecer en este entorno por mucho tiempo, incluso si no se enfrentaba a peligros reales, podria afectar su mente.
Cira intent6 abrazar el arbol frente a e nuevamente, pensando en trepar y buscar un lugar iluminado desde lo alto para
encontrar el
camino de salida.
Sin embargo, este tipo de arbol era un cipr¨¦s, alto y delgado, sin ramas bifurcadas ni puntos de apoyo. Aunque logr6 subir a
mas de un metro del suelo, se cay6 porque no tenia fuerza suficiente, y el
dolor se extendi¨¦ hasta su cix.
Pero, al ocuparse del dolor, dej¨¦ de tener miedo.
Cira penso ir¨¦nicamente que al menos caida no fue en vano.
Fue en ese momento cuando escuch¨¦ vagamente voces humanas procedentes de algtin lugar.
+25 SCANS
-Es aqui, aqui cavemos aqui...
Cira mir¨¦ detenidamente y vio destellos de luces en el bosque,o si hubiera linternas parpadeando.
¨¦Habia gente alli?
Inicialmente, Cira se alegr6 y penso en acercarse para buscar ayuda.
Pero luego reconsider6:o podria haber gente en medio de noche en el bosque salvaje?
Cira sintid una sensaci¨¦n de peligro y pens¨¦ en esconderse. SinN?velDrama.Org owns all content.
embargo, los sonidos que hizo maron atencion des personas asustadas al otrodo, jy luz des linternas se dirigid
hacia e!
-4Qui¨¦n esta ahi?
La intensa luz hizo que Cira cerrara instintivamente los ojos y girara cabeza.
La voz de un hombre dijo: -;Eh? gHay una mujer aqui?
Antes de que Cira pudiera decidir qu¨¦ hacer, dos hombres ya se estaban acercando.
El mas bajo y regordete de los dos examin¨¦ con una linterna yentd: -Realmente es una mujer. ¡é Te perdiste en medio de
la noche?
Cira not6 que ropa de los hombres estabapletamente cubierta de barro, y al considerar susentarios anteriores...
gestaban cavando tierra? gExcavando hoyos?
Correr hacia el bosque en medio de noche para cavar hoyos hizo que Cira no pudiera evitar pensar en posibilidad de
asesinato y entierro de cadaveres. Al pensarlo, le recorrid todo el cuerpo un escalofrio.
-jCira!
CapÃtulo 183
Cap¨ªtulo 183
Capitulo 0183
Al mismo tiempo, una voz mas fuerte que grit6 ¡°Cira¡± eclips6 de ¨¦l, i y los pasos del hombre se detuvieron de repente!
Se quedo parado en linea entre oscuridad.
Cira, corriendo a toda prisa, levantd cabeza con desconcierto. gEra una ilusi¨¦n?
~Parecia que alguien estaba mando?
-jCira!
Otra vez, un mado.
De repente, Cira detuvo sus pasos. Vio dos grupos de luces de automoviles que se acercaban desde lejos. Al siguiente
segundo,s luces se convirtieron en faros, iluminando intensamente en linea recta hasta e desde menos de cien metros de
distancia.
Erao un rayo de luz descendiendo del cielo.
El bosque era grande y, por supuesto, no solo habia un camino. Sin sefiales, y sin alguien local para guiar, solo podia depender
de suerte.
La suerte de Morgan era bastante buena. Encontr¨¦ carretera principal y condujo el coche hasta unos veinte o treinta metros
de Cira antes de detenerse.
Cuando los dos hombres vieron que alguien venia, intercambiaron miradas y se dieron vuelta rapidamente, escondi¨¦ndose en
el bosque.
Cira se dio cuenta de que estaba tan cerca del camino correcto. Cuando se tambaleaba en oscuridad antes, estaba yendo en
la
+25 BONS
Vio a Morgan salir del coche, acercandose rapidamente a e en unas zancadas. Su corto cabello estaba alborotado por el
viento, y el abrigo ondeaba en el aire.
La primera persona en llegar result¨¦ ser el, Morgan.
Cira lo miro fijamente mientras se acercaba, su apariencia volviendose cada vez mas ra. Su estado de animo, un revoltijo de
miedo, se volvia cada vez mas confuso.
Cuando Morgan lleg6 a sudo, tomo su brazo. Al apretario, sintio un escalofrio y fruncid el cefio. Se quit¨¦ rapidamente
chaqueta y
coloc¨¦ sobre e.
-4Estas herida? -pregunto en voz baja.
-No... -respondio e.
Su llegada fue oportuna.
Llego justo antes de que ocurriera lo peor.N?velDrama.Org owns all content.
La voz de Morgan tenia un tono indescifrable: -Te salvaste por poco.
Estaba a punto de lleva consigo cuando Cira se dio cuenta de que atin no se le habia pasadopletamente el miedo. Sus
piernas se volvian debiles y, al intentar dar un paso, casi cay.
Morgan decidio carga en brazos.
Cira se sorprendio por cercania de respiracion del hombre y despu¨¦s de un momento de desconcierto, intento apartarse
empujando su pecho para crear distancia: -j|No es necesario! Puedo caminar por mi cuenta despu¨¦s de tomar un respiro.
-No te muevas.
+25 BOR
-Cira, sinti¨¦ndose fria, hambrienta, asustada y d¨¦bil, reion tardiamente y dej¨¦ de resistirse cuando ¨¦l le gritd.
Morgan mir¨¦ y pregunto: -¡é Te asustaron los espiritus en el bosque?
Su rostro estaba palido.
Cira confirm6 que ¨¦l no habia visto a los dos hombres que perseguian.
la llevo de vuelta al automovil con paso firme. Helena abri¨¦ puerta del coche. De repente, Cira gird cabeza hacia una
dirion.
Pero e no vio nada.
Aunque donde paraba e estaba iluminado, los tres en el bosque vieron girar cabeza.
Hubo un ¡°encuentro de miradas¡¯, pero ellos reconocieron, mientras que e no sabia qui¨¦nes eran.
Sandra hablo en voz baja: -Jefe, se van. Debemos irnos tambi¨¦n.
Morgan se gir¨¦ para volver por el mismo camino que vinieron,o
si nunca hubieran estado alli.
Pero en ese momento, numerosas linternas iluminaron el bosque, pafiadas de ruidosos pasos que se acercaban.
-jAqui estan! jEstan aqui!
Morgan gir¨¦ con Cira en brazos, mirando en esa dirion.
Los tres en el bosque, que originalmente estaban a punto de irse, tambi¨¦n se detuvieron para ver c¨¦mo se desarroba
situacion.
Los aldeanos se agolparon alrededor, sefindo a Morgan: -jSon ellos!
BONUS
El hombre de mediana edad que lideraba, probablemente el alcalde del pueblo, pregunto directamente a Morgan: ,Qui¨¦nes son
ustedes? ~Cdomo es que estan aqui tan tarde en noche?
Morgan, por supuesto, no iba a responder a sus preguntas.
Helena les respondio con otra pregunta: ,Y ustedes qui¨¦nes son? ¡é Qu¨¦ quieren hacer?
-No queremos hacer nada -el tono del alcalde era duro-. Mientras
nos aseguren que no haran de lo que vieron esta noche, podemos dejarlos ir.
jQu¨¦ pbras mas extrarias!
Morgan ni siquiera sabia de qu¨¦ estaban hando.
Cira, entre multitud, observ¨¦ a los dos hombres que cavaban el hoyo, el regordete y el delgado. Supuso que lo que querian
mantener en secreto estaba rcionado con ese hoyo.
La actitud de Morgan, en los ojos de los aldeanos, parecia una
negativa a cborar. Varios jovenes robustos con palos se miraron entre si: -jAtrapenlos primero!
¡°Sil
CapÃtulo 184
Cap¨ªtulo 184
Capitulo 0184
Un grupo de extrafias personas de origen desconocido, sin decir una pbra, se abnzaron rapidamente. Helena, siendo solo
un
secretariotn, se sintid un poco asustado.
-4Qu¨¦ estan haciendo? |Si se acercan mas, mar¨¦ a policia!
Al escuchar que iba a mar a policia, los aldeanos se apresuraron atin mas:
jAtrapenlos!
Cira sintid que algo no estaba bien y trat¨¦ de bajarse de Morgan. Sin embargo, ¨¦l no solt6. Cons manos a su alrededor,
pated a un aldeano que se acercaba.
Cira, inquieta, le dijo: -Morgan, jsuelta rapidamente!
-4Crees que no puedo llevarte contigo? -Morgan mir¨¦ de reojo mientras esquivaba un palo.
Con dos manos es dificil enfrentarse a cuatro pufios. Si continuaban asi, era seguro que no podrian irse.
Cira agarr6 puerta del automovil y gritd: -;Sube al coche!
Morgan pateo a un aldeano que se acercaba, luego se volvid y coloc¨¦ a Cira en el asiento trasero del coche. Helena tambi¨¦n
subid
rapidamente.
Justo cuando Morgan odaba, Cira vio descender un palo y abrio los ojos de par en par: -j;Morgan!
Morgan fue golpeado fuertemente en espalda por el palo.
Sujetando puerta del coche, grufid, con un destello de ferocidad en sus ojos. Se volvid y pated al aldeano que lo habia
golpeado. No queria quedarse y pelear, dio un gran paso hacia el coche.
is a punto de cortar
5)
notes, naksen pis mipse ce
la memente a fa puerto Supaya en 70s inciencia en un mundo apocsive
to Helena,conduce
is, a pesar del miedo, mantiores profiterally schools
Piso el acelerador, el coche ce alej¨¦ diventa st
nos que se aferraban Morgan camo o pens dsuse she
mbargo, los aideanos, numerosos y decidos blowtoon.
ho
Romovil, un grupo de personas, ambosdos en uND
ntamiento, ninguno retrocediaN?velD(ram)a.?rg owns this content.
momento, nonarons sirenas de policia desde algun caran danos se ssustaron y se dispersaron en confusion
vokea vene? dia policia vienel
percepite a izquierda
ta sido rapidamente el vnte a izquierda y el coche salidas
cop up con un sonido agudo,
9, of hot of timbre levant¨¦ mano Ivan y Sandra a pagaron in musica was ro del telefono, o prestaron mas atencidn a los dicos
y tres gear incendieron en el bosque
SM
C4
ele
HacT
6 del borde yeye y lis go a carreteral
Mar
ra principal, a oran tarias iluminando ramente y el| ando, Hulen, finalmdinalmente sinto que habis regresado de
va" a ¡°civilizacion zonas modema¡¯¡±,
segu
Ei
alivada, calmandons des despues del susto, y mir¨¦ el
Mort
hospital?
Uchivi toyu, cum colu
Morgan se frot¨¦ el hombro y movi¨¦ el brazo, preguntandole a Cira: ¡ª Tu quieres ir al hospital?
Cira apretd losbios: -No estoy herida, no necesito ver a un m¨¦dico. Pero tu espalda...
Morgan respondi6 directamente: -Entonces volvamos al hotel.
Helena se dirigid hacia el hotel y Cira frunci6 el cefio ligeramente: -z Tu espalda esta bien, sefior Vega?
Morgan no respondi¨¦ a su pregunta y le dijo a Helena: -Estas
personas deben ser los aldeanos de Aldea des Flores.
Helena asintid: -¡é Se refiere al incidente que mencion¨¦ el secretario
Maldonado?
-Casi seguro. Averigualo. Si es asi, sera un buen punto de partida.
Helena asinti¨¦ de nuevo: -Entendido.
Cira no sabia de qu¨¦ estaban hando, probablemente era trabajo del Grupo Nube Celeste. Como Morgan habia salvado,
decidio
informarle lo que sabia.
-Parece que estaban cavando hoyos en el bosque. No s¨¦ qu¨¦ estan haciendo, nos advirtieron que no dij¨¦ramos nada al
respecto. Debe
estar rcionado con eso.
Morgan solo respondi¨¦ con un ¡°Mmm¡±, probablemente tenia una idea en mente. Cira no insisti
~Estas seguro de que tu espalda esta bien?
y solo le pregunt6¨¦ a Morgan: -
E hizo pregunta tres veces.
Morgan sonrio ligeramente y mird dedo: -¡é Te preocupas por mi?
En ese momento. Helena se consideraba invisible, contandose en conducir y bloqueando automaticamente conversaci¨¦n
entre el sefior Vega en el asiento trasero y ex secretaria principal
Cira solo pensaba que,o el Unico hijo de familia Vega en ciudad de Sheron, independientemente deo lo viera, su
identidad era realmente preciada. Si, debido a que ¨¦l vino a busca, esto indirectamente resultaba en dafio a su cuerpo y
dejaba alguna secu, e no podia pagarpensacion.
Su ultima pregunta fue directa: -Realmente no necesitas ir al hospital?
Morgan realmente no le daba importancia a esa pequefia lesion,
Con indiferencia, saco el reloj de pulsera que se habia roto durante el cacs y lo arrojo en elpartimento de almacenamiento.
-Si estas tan preocupada, al volver al hotel, me quitare camisa para que examinas.
GET IT NOW
CapÃtulo 185
Cap¨ªtulo 185
Capitulo 0185
La humedad se volvia mas intensa, noche acumba su frio en una fina nie que se tejia bajos fars, creando sombras
borrosas.N?velD(ram)a.?rg owns this content.
Cira mantuvo calma: -No s¨¦ de medicina. Incluso si lo veo, no puedo curarlo. El sefior Vega deberia buscar a un m¨¦dico.
E no respondio a sus pbras con connotaciones ambiguas
Morgan suspir¨¦ mientras observaba el rostro de Cira iluminado y oscurecido por luz de ventana del automovil.
E llevaba puesta su chaqueta, que era un poco grande, resaltando su ya delgado cuerpo, haci¨¦nd lucir mas fragil.
En ese momento, tambi¨¦n estaba desalifiada, con el cabello alborotado, el color en su rostro atin no se habia recuperado por
completo, mostrando un leve tono morado, simr a su apariencia de hace tres afios en esa noche Iluviosa.
El cambi¨¦ de tema: -No ha cambiado mucho..
Cira sabia que se referia a e, pero no profundizo en el por qu¨¦ de sus pbras, simplemente dijo: -Lo que sucedi¨¦ hoy, fue
intencionalmente tramado por el gerente Lidia.
-Entonces, gquieres que busque justicia por ti? -Morgan ajust6 el aire acondicionado, y el aire calido con un aroma a madera
calm6 sus nervios tensos.
-No me atreveria, solo queria decirselo al sefior Vega.
Sin mencionar que Lidia todavia era parte de su gente, incluso si desconocido, ¨¦l no necesariamente ayudaria.
Cira solo le estaba informando sobre el incidente para qu
estuviera al tanto.
Sin embargo, posiblemente era innecesario decir esa frase. Morgan podria habe localizado tan precisamente porque Lidia le
habia informado...
De repente, Cira le pregunto: -Sefior Vega, ges posible que haya conspirado con Lidia en este asunto?
Una persona traicion6, y otra busc6.
La expresion de Morgan se volvi¨¦ repentinamente fria: Qu¨¦ estas diciendo?
La pregunta de Cira fue solo un pensamiento fugaz, y al reflexionar sobre ello, parecia imposible: -Nada.
El no tenia motivo para hacer algo asi.
Morgan esbozo una fria sonrisa: -;Qu¨¦ pasa? Crees que me estoy aliando con Lidia para ponerte en peligro y luego
protagonizar una escena de h¨¦roe salvando a damis en apuros?
Si bien Lidia tenia ese n en mente, ¨¦l no lo sabia antes de que llevara a cabo su ion.
Si lo hubiera sabido, definitivamente no lo habria aceptado.
Y ahora, Cira se preguntaba si ¨¦l conspiraria en tal trama.
e
-4Por qu¨¦ iba a perder tanto tiempo en algo asi? Qu¨¦ gano con eso? gEspero recibir un agradecimiento de tu parte? ,O estoy
esperando que te conmueva, te andes y regreses a mido, secretaria Lopez?
Cira apretd losbios: -No, fue solo que pens¨¦ demasiado.
Mora
burld: -Realmente piensas demasiado.
meeste con A Noblemes de to
38 R2 Sis logan no te confies de
Wegar a mi tasque e cance
20
One egrest areas also see us manos y cara y
HOT EQUATE se encontre cor Worgan
Ora se cene 2 un momento per camente ceras de e
Elos saber que el de represa viner vers
Crees and cesse es inte a ente Marcal tomo el brazo de
One con una expresionant-Estas hande Necesitas in al
renda no neceste ra osolta -dio Ora apretando los
Gracias a
buscame toda noche y por
tanto contigo? No hablemos de lo lejos, al
very buscame por ose 10% de tu madre? Elementar sono pued
dio gPor que deberia hacer algo innecesano?
Joanos-Morgan, no te confies demasiado
conta suficiente: Puedes encontrar
yo?
Ramon dechovante M
The Tomer atoe tictwa e e
Morgan panbente ellos, y Cira temp to pion
-Gracias, gerente Coate
Morgan, recostadoc¨¦nci
No me agradeces? Nol
cie tu sue decaron al hotel
codire in serdispuso a levanta
ad en su tenkeyes stio con firmeza:
antinor por me atental
jo, dejo hacer et adnte, dando
cia el hotel, sin empap
a su habitacion, seyo nanos y cara, y
a el timbre.
contro con Morgan.
momento, pero rapidamente aside ¨¦t¨¦
mon, entre otros.
habia regresado y vinieron al ve.
os invit¨¦ a entrar. Marceloe to alco de
in seria: Estas herida? ;Necesitas
os ir a s de emergencias.
al
sito ir al hospital dijo Cira apreto nos los or buscarme toda noche y por
Cira no esperaba que e que dijo en el coche.
¨¦No dijo que no esperab
Ante mirada de todos
Vega.
La mirada de Morgan se sostenia el brazo de Circ pbras frias a perso todavia?
CapÃtulo 186
Cap¨ªtulo 186
Capitulo 0186
Todos volvieron cabeza hacia puerta cuando Eids entr moviendo sus pasos con precauci¨¦n
En cuanto vio, expresi¨¦n de Orase wo mas sens
Lidia se acerco a Gira y se disculp¨¦ sincerames
lo siento mucho. La broma que hice hoy fue un gus menas 1 sefior Vega ya me reprend 6, afortunadamente no te others.
Cira repitios Ultimas tres pbras-is me pesh n
E no estaba bien, si no fuera llegada de Morgan, se oudh imaginar lo que le habria sucedido.
Cira no mencion6 este asunto, pero eso no significam s pudiera resumir estoo una ¡°prome¡±
De repente, Lidia levanto le meno y se dio uns cheated memal
Todos los demas se quedaron stor fos, inolvido Ore quer to esperabe que elle hiciera eso. Mir¨¦ retiremeres Mor% 08 expresion
era bastante tranqu
La bofetada de Lidia no tenia mucha fuerza, pero pronto apareci¨¦ una marca roja en su rostro. Ele ajo nuevamente-Lo siento
mucho sefiorita Lopez. Actu¨¦ sin pensar Dime, jou¨¦ mas debo hacer
que me perdones?
-Acepto tus disculpas, pero no soy tan genes perdonante-Cira djo-Hepl¨¦ con mi abogado esto parece ser un intento deliberado
de ponerme en peligro Puedo responsablizane
Las demas personas presentes eran todas ajenas y no tenian derecho a har en nombre de Cirayaci que guardaron silencio y
yuu
CITUJ
prvvicinu por a
Lidia asintid: -Reconozco mi error, pero creo que pode or
resolverlo en privado. Si necesitas unapensacion, simplemente dime una cifra que pueda aceptar. Vamos a resolver esto
de manera senci y eficiente. Todos estamos ocupadas, por qu¨¦ perder tiempo en algo que se puede resolver facilmente?
Cira edi¨¦ a su solicitud: -Diez mil, y que quede ro que es una tarifa de conciliacion.
Lidia no duds: -De acuerdo.
-Informar¨¦ honestamente al Grupo Sanchez sobre este asunto. Despu¨¦s de esto, ya no podremos trabajar juntas. Por ultimo,
por -favor, abandona mi habitacion.
Lidia apreto losbios y sali¨¦ de habitacion.
Hizo un gesto de disculpa a Morgan antes de irse.
El ya no podia amenaza con envia de vuelta a casa de sus padres.
Despu¨¦s de que Lidia se fue, Mia le trajo unas tarines japonesas.
Junto con sopa, tambi¨¦n coloc¨¦ un humidificador. E le dijo: - Este es el que uso personalmente. Le afiadi aceites
esenciales rjantes y calmantes. Cira, despu¨¦s del susto de esta noche, esto te ayudara a rjar tus nervios.
Cira agradecio: -Gracias, Mia.
Ramon fue primera en levantarse: -Secretaria Lopez, aprovecha mientras esta caliente. Nosotros nos vamos primero.
Despu¨¦s deer, descansa bien. No hay prisa en cuanto al trabajo. Han avanzado rapidamente estos dos dias, asi que
descansar un dia mariana esta bien.
Cira asintio: -Gracias, gerente Castro.
Ramon y Morgan estaban a punto de irse, pero Marcelo no mostr¨¦ intenciones de marcharse.
Antes de salir, Morgan le ech¨¦ una mirada indiferente a Marcelo E ha pasado por un susto, d¨¦j descansar.
Marcelo no apart¨¦ mirada: -No te preocupes por Cira, gerente Vega. Si tienes tiempo, mas vale que cuides bien de tu propia
mujer.
En su opinion, Lidia habia causado problemas sin razon aparente a Cira solo por ¨¦l.
Morgan resoplo friamente: -Dile eso a tu hermano mayor.
Marcelo frunci¨¦ el cefio y se apart¨¦, y Morgan salid.
Cira dijo: -Estoy bien, profesor Sanchez. Has venido desde Sheron, y has estado buscandome toda noche. Ve y descansa.
-No estoy cansado -Marcelo se acerc¨¦ a e y abri¨¦ caja deida para llevar.
Este tipo deida,o sopa con fideos, es mejore al instante para que no se forme una masa y pierda su sabor.
Marcelo frunci6 el cefio. Lamentablemente, no habia cocina ni ingredientes aqui, de lo contrario, definitivamente habria vuelto a
cocinar algo para Cira.
-Intentalo, si no te gusta, pedir¨¦ otra cosa.
Cira, en realidad, no tenia mucho apetito, quizas debido al hambre. prolongada y hora tardia. Sin embargo, siguiendo el
principio de que desperdiciarida es vergonzoso, se esforzd por terminar.
jentras tanto, Ramon y Morgan estaban en el ascensor. Ramon se clino hacia ¨¦l: -; Cual es tu rcion real con gerente
Flores?
servicio de habitaciones en uns noche ya se te entendido por e hotel. No solo yo lo s¨¦, incluso Luis me m6 para preguntarme
si
era cierto
Morgan no tenia intencion de har de asuntos personales y funci6 el cefio:
No tienen nada mejor que hace?
Si no hubiera visto a gerente Flores haciendo sefias contigo hace un momento, ni siquiera te habria preguntado -dijo Ramon.
No era tan chismose, pero ya que habia preguntado, queria saber
respuesta.
C-Calcul¨¦ en su mente:-Despu¨¦s de que secretaria Lopez se fue, ; Coc¨¦mo es que tuviste a tantas mujeres una tras otra?
CrCon rciones y sin rciones, lista incluye a Ke, Quintina, Entimilia y Lidia...
Md/organ cons manos en los bolsillos de sus pantalones, no se
natoles to en dar explicaciones. En cambio, le pregunt¨¦ de vuelta: -¡é Honorees que Lidia se parece a alguien?
Tedlyday¡¯s Bones Offer
GET IT NOW
N?velDrama.Org owns all content.
CapÃtulo 187
Cap¨ªtulo 187
Capitulo 0187
~¨¦Huh? ZA qui¨¦n se parecia?
Ramon estaba reflexionando sobre apariencia de Lidia en su mente. Al principio no lo habia notado, pero despu¨¦s de que
Morgan lo mencion6, parecia que realmente se superponia con el rostro de alguien...
Justo cuando el ascensor llego ys puertas se abrieron, Ramon
levanto instintivamente cabeza y noto que estaban en el primer piso.
~Por qu¨¦ estamos en el primer piso? -tenian que regresar a los pisos 19 y 20.
Morgan sali¨¦ del ascensor: -Voy a recepci¨¦n a recoger una cosa.
Dado que era solo para recoger algo, deberia regresar pronto. Ramon mantuvo presionado el boton de apertura de puerta,
esperando a
que regresara.
No pas6 mucho tiempo antes de que Morgan volviera, sosteniendo una pequefia caja de medicamentos en mano.
-4Estas herido? -Ramon notd y le pregunto.
Luego vio que Morgan presionaba el bot¨¦n del piso 17 y sonreia: - La secretaria Lopez esta herida? ,Vas a ayudaa
vendarse?
Morgan lo mir¨¦ de manera indiferente, sin decir una pbra.
Las pbras de Ramon le apufiron el corazon: -Pero ahora secretaria Lopez tiene a Marcelo a sudo, probablemente no
necesite tu ayuda.
-Entonces ve y malo para que se vaya.
ey
Ramon: ¡ª
~Por qu¨¦ sentia que estaba ayudando a un amigo a tener un encuentro privado con novia de otra persona?
En el piso 17, Ram¨¦n, de manera amistosa, le dio un consejo a Morgan: -Si estas tratando de cortejar a alguien, deberias
reconsiderar tu actitud.
Morgan le respondio: -No tengo ese inter¨¦s. Tu puedes estar dispuesto a ser atado por una mujer durante diez afios, pero otros
no lo estaran.
Ramon se sintid enojado y divertido al mismo tiempo.
Una idea cruzo por su mente: nunca habia visto a Morgan enamorarse de alguien.
Ke... bueno, tampoco contaria.
La bondad de Morgan hacia Ke siempre pareci¨¦ estar separada por algo. En opinion de Ramon, ni siquiera separaba
con dedicacion que mostraba hacia Cira en el pasado.
Mientras Cira terminaba deer, Marcelo finalmente hablo: -Si deseas seguir persiguiendo a Lidia y responsabiliza, estar¨¦
a cargo hasta el final.
-E es parte del Grupo Sanchez y gerente de negocios de tu hermano mayor -Sis cosas se volvian demasiado tensas, no
seria
bueno.
Marcelo le paso un pafiuelo a e: Esto no esta dentro de tu
consideracion ni de mia. Hamos de los hechos. Si e te hizo
darfio, debe enfrentars consecuencias.
Cira penso seriamente por un momento, pero finalmente neg6 con
cupezu.
Cuando me transfierapensacion, considerar¨¦ que el asunto ha quedado zanjado.
Marcelo rj¨¦ ligeramente su expresion: -;Solo fue Morgan a
buscarte?
-Si.
Marcelo reflexion, gpor qu¨¦ Ivan y los demas no encontraron a Cira?
En ese momento, son¨¦ el timbre y Cira se levanto para abrir puerta. Marcelo se levant¨¦ de inmediato: -Voy yo.
Cuando abri¨¦ puerta, se encontr¨¦ con Ramon.
¨¦El gerente Castro esta buscando a Cira por algo?
-No, solo record¨¦ de repente que tengo algo que discutir con el profesor Sanchez -tosid ligeramente Ramon.
Marcelo le pregunto: -;No puede ser mafiana?N?velDrama.Org exclusive content.
-Mafiana... tambi¨¦n esta bien -Ramon, que apenasetid actos dernestos, no era habil en esas cosas y casi sali¨¦ perdiendo.
adamente, Cira intervino: -Profesor Sanchez, estoy bien por y tambi¨¦n quiero descansar. Mafiana lo veremos.
Marcelo asintio finalmente: -Entonces descansa primero, nos
vemos mariana.
Luego, se volvi¨¦ hacia Ramon: -Presidente Castro, vamos a mi
habitacion para har.
Cira se preparaba para ir a ducharse, pero en ese momento, son el timbre de nuevo.
Pensando que era Marcelo, abri¨¦ puerta directamente, result6 que
era Morgan.
Y solo ¨¦l estaba alli.
-Sefior Vega, ghay algo que necesitas?
Morgan le respondio: -Dej¨¦ mi tel¨¦fono aqui.
Cira se volvi¨¦ para mirar el sofa y, de hecho, vio un tel¨¦fono junto a una pequefia mesa cerca del sofa. No le qued¨¦ mas
remedio que decir: -Voy a buscarlo.
Morgan entr¨¦ directamente detras de e.
Despu¨¦s de lion aprendida ultima vez, Cira estaba muy alerta: -Sefior Vega, en plena noche, un hombre y una mujer
solos en una habitacion no parece apropiado.
-Sabes que no es apropiado. ,Por qu¨¦ no echaste a Marcelo hace un rato? -Morgan ignor¨¦ sus protestas, se sentd solo en el
sofa y abri¨¦ caja de medicamentos.
-Ven aqui.
Cira contuvo respiracion y se qued6 parada en puerta, sin
moverse.
Morgan mir¨¦: -g Tienes tanto miedo de mi?
Finalmente, Cira, recordando ayuda que le brind6 esta noche, se acerc¨¦ con renuencia.
-Sefior Vega, gqu¨¦ es lo que realmente quieres?
CapÃtulo 188
Cap¨ªtulo 188
Capitulo 0188
Morgan agarr¨¦ directamente mano de Cira. Instintivamente, e trato de retira, pero ¨¦l us6 unas pinzas para sujetar una
b de algod¨¦n, empapo en yodo y presiono en palma de su mano.
Cira no pudo evitar inhr profundamente.
Morgan mir¨¦ burlonamente y continud usando el algod¨¦n para limpiar herida en palma de su mano, donde se habia
raspado al caer de un arbol.
Eran unas raspaduras no muy profundas, pero debido a que nos habia vendado, piel mostraba un tono nco.
~Cuando habia notado ¨¦l eso?
Marcelo habia estado presente durante tanto tiempo y ni siquiera se habia dado cuenta.
Morgan dijo: -~No sabes ni siquierao aplicar una tirita?
-Es solo una herida superficial, en dos o tres dias estara bien.
om¨¦ una pomada y aplic¨¦ en herida, extendi¨¦nd con po de algod¨¦n: -Cuando mueras por t¨¦tanos, sabras si esta
-110 no.
-realmente no sabiao har de manera adecuada.
Despu¨¦s de tratar una mano, Morgan iba a tomar otra, pero Cira ya habia tomados pinzas y empapado un algodon en
yodo,
preparandose para ello.
-No quiero molestar al sefior Vega. Puedo ocuparme de esto yo misma.
Morgan dejo hacer y se limpids manos con un pafiuelo, diciendo
un que vuju.
alguien fuera a salvarte. No hacia falta que te molestaras en hacerlo.
tu misma.
Cira respondio: -Siempre he confiado en mi misma.
Morganents: -Tambi¨¦n sabes que a gente no le caes bien.
Cira entendio su implicaci¨¦n, sintiendo que desaprobaba por no depender de los demas. E sonri¨¦ ir¨¦nicamente: -No
necesito ganarme simpatia de nadie en particr.Content is property ? N?velDrama.Org.
Bajo luz dempara, el rostro de Morgan era palido y apuesto, sus oi
ojos negros estaban tan serenoso un estanque tranquilo.
Cira se centr¨¦ en su propia herida, sin preocuparse por reion de Morgan. Despu¨¦s de aplicar medicina, le dio
cort¨¦smente sefial de despedida.
-Gracias por el botiquin, sefior Vega. Ya estoy bien. Puede regresar a descansar.
Morgan desabroch¨¦ un bot¨¦n y le dijo: -TU estas bien, pero yo no lo estoy.
Cira
enta de que ¨¦l queria que lo ayudara a aplicar
a herida de espalda.
utarse, lo rechazo: -Le pregunt¨¦ al menos tres veces si queria
al hospital cuando estabamos en el coche, y cada vez dijo que no era necesario. Si ahora necesita ayuda, puede buscar al
sefior Castro o pedirle al profesor Sanchez que lo haga.
Morgan levant¨¦ un parpado: -¡é Estoy herido por tratar de salvar a Ram6n o Marcelo?
-El sefior Vega tampoco esta herido por mi culpa -afirm¨¦ Cira con certeza-. Lo vi ramente, no es que hayas intervenido por
mi, sino que no lograste esquivar a tiempo. Ademas, te adverti que me
para manejar situacion.
Morgan dijo: gNo fui a buscarte?
Cira hizo un analisis objetivo: -Si no fuera por gerente Flores, no estaria en esta situacion injusta. Y gerente Flores se volvid
contra mi debido a ti. Siguiendo cadena de eventos, soy que ha sido perjudicada por el sefior Vega.
Morgan solt6 una risa fria.
jQu¨¦ secretaria mas ra, ldgica y razonable!
De repente, agarr¨¦ barbi de e: -Cira, ghas oido alguna vez una frase?
Cira frunci¨¦ el cefio.
La voz de Morgan era fria y profunda: ¡éCrees que lo que crees es realmente lo que crees?
-...gC6mo? -Cira se quedo perpleja.
-No es primera vez que te crees inteligente por cuenta propia. Qui dijo que yo queria intercambiarte por un proyecto?
epaso en su mente especie de trabalenguas que le dijo, sin entenderlo, y se pregunto por qu¨¦ de repente mencion¨¦ el asunto
le ¡± intercambiar proyectos¡±.
-4Qu¨¦ quiere decir realmente, sefior Vega?
Aunque fue ¨¦l quien inici¨¦ el tema, Morgan de repente pareci¨¦
cansarse.
El liber¨¦ su barbi, se levanto indiferente y dijo: -En cuento los diez mil de Lidia, te transferir¨¦ treinta mil. No le cuentes al
Grupo Sanchez
sobre este asunto.
ege salle directamente de su habitacion.
ase sente s en s de estar durante unos minutos antes de
comprender lentamente
Lo que el quena decir era que lo que e pensaba, en realidad no era
En cuanto al inocente cel crucero de negocios, ,penso que ¨¦l queria intercambia por un proyecto, cuando en realidad no era
asi?
GET IT NOW
CapÃtulo 189
Cap¨ªtulo 189
Capitulo 0189
Cira respiro profundamente.
Ese incidente solo habia ocurrido hace dos meses, no dos afios No
estaba confundida en su memoria, En ese momento, ¨¦l ramente intent6 usao ficha de cambio por un proyecto. Ahora
estaba tratando de tergiversar los hechos, pensando que el tiempo.
transcurrido podia distorsionar verdad?
Cira forz6 a detener sus pensamientos, que inadvertidamente llevaban por el camino trazado por Morgan, y silenciosamente
recogi¨¦ caja de medicinas en mesa.
Al ver el humidificador que Mia le dio, lo llev¨¦ a su habitacion, lo enchuf¨¦ y una fina nie de agua se roci¨¦ de inmediato, con un
tjante aroma a naranja.
Morgan estaba dispuesto apensar mas del doble para que dejara tranqu a Lidia. Cualquiera des mujeres que estuviera
con ¨¦l, obtendria su protion.
Par
ndo estaba con ¨¦l, tambi¨¦n fue utilizada.
losbios, mir¨¦ hora, ya eran mas des once. mo a nana mayor para preguntaro estaba su madre hoy.
Aesta hora, su hermana atin no se habia acostado. Por lo general, respondia cuando Cira maba, pero hoy mada fue
cortada.
Cira fruncio el cefio. gQu¨¦ estaba pasando?
En este mismo momento, en el Hospital de Sheron.
En tranqu s de hospital, el monitor cardiaco emitid
enfermeras acudieron de inmediato!
Uno de ellos nivel¨¦ cama del paciente, mientras otro realizabe rapidamente un examen a madre de Cira. Al mismo tiempo,
gritaron ¡°Traigan el desfibrdor!¡±
Una enfermera corrid desde el pasillo empujando una maquina y exm¨¦: ¡°Dejen paso a los familiares!¡±
LLa hermana mayor se apart6 apresuradamente, retrocediendo hacial
un rincon, mirando atonita.
Lia enfermera encendi¨¦ maquina y el m¨¦dico tom¨¦ dos dispositivos qoup parecian nchas para ropa: ¡°Carguen a 200
julios¡±.
Collocaron los dispositivos en el pecho de madre de Cira, su cuerpo. se elelov¨¦ con el movimiento des ¡°nchas¡±, hubo un
sonido fuerte, pero tipontor cardiaco alin mostraba una linea na.
Elmedidogom¨¦: Otra vez!
El desfibrdoosse activ por segunda vez, colocandolo nuevamente en el pecho de b madre de Cira.
ras otro esquerdidoso ¡°pum¡±, finalmente, en el monitor cardiaco reapareci¨¦ una endda.
El m¨¦dico ys enterna aras suspiraron aliviados.
El m¨¦dico se acerc¨¦ a d bannana mayor y le dijo seriamente: -Esta viva. Pero condici¨¦n de paciente no parece
prometedora. gHan considerado posibilidad de cirugia?
La hermana mayor estaba antivy nerviosa: -Yo, yo no s¨¦...
E siempre careci¨¦ de opinion pooja, hacia lo que los demas le decian. En una situacion tan impogaarte, alin se atrevia menos
a
tomar decisiones.
Queria mar a Cira, pero madre instruya asta tarde, an importar
de que sucedieta, incluso si e no pudiera manejarlo, no le dijera a
Cita. No quena causarle mas problemas.
Cara liamo de nuevo.N?velDrama.Org owns all content.
La hermana apreto el tel¨¦fono, no se atrevi¨¦ a contestar, si lo hacia. Cara o descubrina seguro.
Mortie subio y colg6 el tel¨¦fono, luego envid un mensaje a Cira en WhatsApp: [Le esta durmiendo a mido, no quiero
desperta |
Cura responde: Ah, entiendo. ,Llevaste a Le al hospital? gC¨¦mo essta mama hoy?]
Leaeemaana mayor mir¨¦ a cama de hospital donde madre Ilevaba una mascara de oxigeno, titubeante, escribid: [Esta bien,
mama annoza... esta dormida.]
Morgan Teoresco at piso 19 y vio al conductor en puerta de su
habitacion.
Se acerco yyle precuunto: gQu¨¦ sucede?
El conductor boidada cabeza: -Senor Vega, lo de hoy, fue gerente
Flores quien me dijo que do inciera por usted, yo.... yo solo....
El tenia miedo de que Margaan do responsabilizara, asi que decidio
disculparse primero.
Morgan to miro indiferente:Sata querias decir eso?
-Y tambi¨¦n, el profesor Sanconzz tarpbi¨¦n me interrog¨¦ sobre el
paradero de secretaria Lopez.....
Los pensamientos despreocupaados de Morgan se detuvieron de repente: ,Y luego?
.
-Luego lo vi a el contarle informacion a un hombre con mascara e! conductor revel¨¦ todo lo que vio-. Y el hombre con
mascara se
fue inmediatamente en su coche.
¨¦Significaba que en ese momento habia alguien mas buscando a Cira en el bosque al este?
Los ojos de Morgan se estrecharon ligeramente: -Entendido, puedes retirarte.
Morgan entro a habitacion con su tarjeta, desabrochandose los botones de camisa mientras reflexionaba.
~Un hombre con mascara?
Ese dia, Cira afirm¨¦ que alguien estaba siguiendo, asi que revisds camaras de seguridad del hotel y encontr¨¦ a un hombre
con
mascara.
~Podria ser misma persona?
Su expresion se volvi¨¦ grave, intuyendo algo. Abri¨¦ puerta de nuevo y bajo por el ascensor.
parte, otro ascensor se detuvo en el piso 17.
Un par de zapatos de cuero negro salieron del ascensor, un hombre vestia unrgo abrigo que tenia un rasgon afdo causado
pors hojas secas.
No tuvo tiempo de cambiarse despu¨¦s de dejar el bosque salvaje.
Utiliz6 directamente tarjeta de habitaci¨¦n y abrio puerta de habitaci¨¦n 1702.
+2560
CapÃtulo 190
Cap¨ªtulo 190
Capitulo 0190
El humidificador en habitacion rodia finas gotas de agua, impregnando el aire con un sutil aroma a naranja.
La mujer en cama ya estaba sumida en un suefio profundo, acurrucada ens sabanas ncas, pareciendo una delicada y
hermosa flor de diente de le¨¦n sin apoyo alguno.
Gerardo se sento en el borde de cama, apart¨¦s mantas sin preocuparse de desperta.
No mostr¨¦ ninguna reserva,o si esta intimidad fuerapletamente natural entre ellos.
Cira, que temia el frio, llevaba un pijama de algod¨¦n de mangarga y pantalonrgo. Gerardo escane6 todo su cuerpo,
asegurandose de que no hubiera heridas, luego tom¨¦ su mano.
En palma de su mano habia una gran tirita, Gerardo utiliz6 yema del pulgar para rozar suavemente el borde de tirita.
Despu¨¦s de un rato, volvi¨¦ a colocar mano de Cira y arregl¨¦s
mantas.
La m¨¦ suavemente: -Cira.
Gerardo no se qued6 mucho tiempo en habitacion de Cira, alrededor de diez minutos, cerrd¨¦ puerta de 1702 y se fue.
Presion6 el bot¨¦n del ascensor.
Las puertas del ascensor se abrieron frente a ¨¦l.
Se encontr¨¦ cara a cara con Morgan.
Al dia siguiente, Cira se despert6 de forma natural.
Al despertar, sinti¨¦ una rjaci¨¦n en cuerpo y mente, estirandose c¨¦modamente.
Hacia mucho tiempo que no disfrutaba de un suefio tan centero. Estir¨¦ mano para apagar el humidificador, pensando en
preguntarle a Mia de qu¨¦ marca era el aceite esencial que uso. Tambi¨¦n queriaprar uno.
Ya que realmente ayud6 a dormir.
Cira mir¨¦ hora en su tel¨¦fono, ya eran mas des diez, y vio un mensaje de texto del banco que indicaba un ingreso de treinta
mil.
Sin lugar a dudas, era una transferencia de Morgan.
E le pidi¨¦ dinero a Lidia porque los eventos ya habian sucedido. No podia golpea, ni tenia otras opciones legales para
hace pagar.
Lapensacion financiera era soluci¨¦n mas practica.
Si Morgan queriapensar mas del doble por Lidia, eso estaba bien para e.
Cira abri6 WhatsApp y vio que Marcelo le dejo un mensaje alrededor des nueve de mafiana.
-Lidia le dijo al grupo Sanchez que no se adaptaba al entorno, que no se sentia bien, y queria regresar. El grupo Sanchez ya
envid a alguien para ocuparse de su trabajo.
Cira abandon¨¦ porpleto idea de presentar una queja.
Aveces, es mejor dejarlo estar, no hay necesidad de seguir
insistiendo.
Ramon le sugirid que descansara un dia, pero Cira pens que no era necesario. Una mariana de descanso seria suficiente. Le
envid un
Marcelo respondio. En base de calle del Rio Norte Vas a venir?
Cira dijo: -Voy a almorzar y luego ir¨¦.
Marcelo le envid su ubicaci¨¦n.
Y Cira pidi¨¦ida a domicilio.
Recordandos pbras de Morgan de noche anterior en el automovil, Cira abrid su ordenador y busc¨¦ en linea t¨¦rminos que
ya habia buscado muchas veces: expertos en cardiologia artificial.
No era que no pudiera encontrar informacion.
El problema era que esos directores y expertos eran tan inesibles para genteun que ni siquiera se sabia donde pedir
una cita.
Cira dispuesta a recurrir a Marcelo.
no estaba mu
Durante estos dos meses, ¨¦l habia ayudado mucho de diversas maneras. Las deudas de dinero son faciles de pagar, peros
deudas
e gratitud son dificiles de saldar. No tenia razones para pedirle
nstantemente ayuda con tantas cosas.
Por lo tanto, a menos que fuera absolutamente necesario, Cira no queria molestar a Marcelo por el momento.
Despu¨¦s de buscar durante una hora sin obtener informacion util, el repartidor deida mo para que bajara a recoger su
pedido. Cira salid con tarjeta de habitacion en mano.
Coincidentemente, se encontr¨¦ con Morgan regresando del exterior.
Aprimera vista, Cira not6 que Morgan no estaba de muy buen humor en ese momento. E naturalmente evito causar
problemas innecesarios y no le dirigid mirada. Pasaron uno aldo del otro en puerta giratoria del hotel, ¨¦l saliendo y e
entrando.
De repente, Morgan hablo friamente- Qui¨¦n es el hombre con mascara?
25 BONUSContent is property ? N?velDrama.Org.
Cira se puso tensa al instante, y de manera oportuna le respondio con otra pregunta: -4El sefior Vega me esta hando? , Qu¨¦
hombre con mascara?
-~No lo sabes? Entonces te lo dir¨¦-ambos detuvieron sus pasos, y puerta giratoria quedo inm¨¦vil.
Separados por dosdos de vidrio plegable, parecian estar cerca pero, en realidad, estaban distantes.
-El es gente de Gerardo. Comenzo a tener registros de actividades en Sher¨¦n hace varios meses. Deberia haber estado
sigui¨¦ndote todo el tiempo, desde Sher¨¦n hasta ciudad Aguavi. Ese dia, incluso te protegi¨¦ en base.
Cira apreto losbios.
El tono de Morgan era g¨¦lido: -Parece que tiene dificultades para olvidar historias anteriores contigo.
Cira no sabia qu¨¦ responder, y Morgan mir¨¦ antes de irse.
EEsa mirada hizo que el coraz¨¦n de Ciratiera repentinamente mas
rapido,o si sintiera que ¨¦l iba a hacer algo.
Tony¡¯s Bonus Offer
GET IT NOW
CapÃtulo 191
Cap¨ªtulo 191
Capitulo 0191
-Mor.
Morgan dio un paso adnte, saliendo de puerta giratoria, y Ciral tambi¨¦n fue ¡°empujada¡¯¡± hacia afuera por puerta.
Cira mir¨¦ hacia atras su figura hasta que escucho al repartidor gritar: -~Sefiorita Lopez?
Cira retir6¨¦ mirada: -Si, soy yo.
Despu¨¦s de recogerida a domicilio, regres a su habitaci¨¦n. El buen humor que tenia Cira al despertar se habia
desvanecido.
Por supuesto, Cira podia sentir fuerte hostilidad y disgusto de Morgan hacia Gerardo. Sin embargo, no entendia de d¨¦nde
venian esas emociones... gNo eranpafieros de secundaria?
Ademas, durante el incidente del crucero, rci¨¦n entre Morgan y el padre de Gerardo parecia ser muy buena, incluso mas
cercana que propio padre de Morgan. Entonces, gpor qu¨¦ tenia problemas
Icamente con Gerardo?
con
no se tomaba tan en serio a si mismao para pensar que era Ma razon detras de los conflictos entre Morgan y Gerardo.
Incluso si hubiera alguna raz6n, seguramente seria solo una pequefia parte. Entre ellos, definitivamente habia otros asuntos.
Cira pidid pasta, recordando que ultima vez en el hotel estaba deliciosa. Pero ahora, con su mal humor, el sabor le parecia
mediocre.
Despu¨¦s deer, se dirigid a base en calle del Rio Norte para
reunirse con Marcelo.
-25 BONUS
Hoy era el s¨¦ptimo dia de trabajo en ciudad Aguavi. Ya habian recopdo mayoria de los datos necesarios. Con este
progreso, podrian regresar a Sher¨¦n en dos 0 tres dias.
Cira estuvo ocupada durante toda tarde y empezo a sentir calor, asi que se quito bufanda.
Marcelo abri¨¦ una bote de agua mineral y se entreg6, a punto de decir algo, cuando vio a dos hombres vestidos con
uniformes de policia acercandose.
-4Eres Cira, sefiorita Lopez? -le preguntd uno de los policias.
Cira se dio vuelta y, al ver a los policias, se sorprendi¨¦ un poco: ¡ª Si soy yo.
Los policias dijeron: -Somos deisaria de ciudad Aguavi y queremos preguntarte algunas cosas.
Marcelo ya estaba de pie junto a Cira: -~En qu¨¦ puedo ayudarlos?
Los policias preguntaron: -zY usted qui¨¦n es?
-Su superior-respondi¨¦ Marcelo.
policias solo miraron a Cira y le preguntaron: -Estamos.
buscando a sefiorita Lopez. Sefiorita Lopez, ,estuvo en el bosque al este anoche?
Cira apreto losbios: -Si.
-,Podemos har por un momento?
Cira reflexion¨¦ por un momento y tir¨¦ suavemente de manga de Marcelo: -Voy a har un poco con el oficial.
Marcelo insisti¨¦ en quedarse presente. Los policias solo estaban alli para hacer preguntas y no tenian motivos para limitar
presencia de nadie, asi que edieron.
stis a teenda seara de gisson Sales se
proga nerving
Ckenes contigo who toldos e queren prepunk
Los ojos del polinis e trataron agusios for set fue al bosque a este a esas horas
Cira contrastaos
werepepuntan esto? Vineron a
buscarme de repens Todeschio a saber qu¨¦ esta pasando verged? De lomand and sarare sono sopere con ustedes
Acaso era porque Lidia B habia adepco en el dosque y ahora venian a buscar justicia? Pero no bacions presentedo una
denuncia
dos dos policias intercambiaros massas yerego uno de ellos dijo sorarendentemente fenemos a aneden apaparecido. Es el
=En
bosque al este encontramos sus caseros
wara se quedo at¨¦nita por un momento castimarondeloN?velD(ram)a.?rg owns this content.
la pois a mantuvo una expresion sera to poddanes revr dietaneo de veestigao on. Ye preguntamos ale stor vega, dijo que
Vale Busscane ~C¨¦mo estada tua tacem e domento?
ra Bunda amagno e severa involucrata eta aceas
es
Jeanresasenos silencio, elle exoloc detateacarevareste
na
aposque
legale yo estabamos bromeando a me dejo ere posse para Sustande tememomento, escudne vodes nombresaaaandoen
bosque a cierto ali, Baul, cavamos aquilo
ti que algo estatua n-ai Autos hores de noche,o podna geme en el bosque? Carinmreale pensaba esconderme, pero
bs que cavaban el agujero me descubrieron. Uno era bajo y
y el otro alto y delgado, dnternatoron racerme dano
almente, Morgan llego a tempoy assvivo. Fue gracias a ei que
graron sus intenciones.
icia tomo nota: gHay algo mas??
Inde estabamos a punto de imnos, agarerscieron michas personas bosque, parecian ser aldeanos. Uno de ellos nas anciano,
ia ser el lider de su aldea. Nos pidieremque erprometieramos no
ir de lo que habiamos visto esa noche, o dlomontrario no nos
en inAl final, tuvimos que usar fuerza y huit ereeld coche.
concluy6: -Eso es todo lo que s¨¦, no tengo maminformaci6n.
acuerdo, gracias por tu cooperacion dijo el policia, a sin tener
preguntas.
onjuntos del coche y Cira no pudo evitar decir: -En el dibusque, g aaron solo cabellos? Pero si encontraron cabellos, anco
aa que fue enterrado alli? Tal vez, al vernos, los canos s
bit o cere divulgaramos informacion, asi que movieron alel
10
101
diva
CUE
rea
dito Cira erer lgo que los policias ya habian considerado, percro
necesaran o denarselo.
as portu doodeeracion, sefiorita Lopez. Si hay alguna preguntata
lal, nos pondremos en contacto contigo.
cuerdo.
¨¦s de que los politis se fueron, C, que acababa de sentin
hora estaba llena de e ascalofrios.
Lo que e pens¨¦ anoche sobre asesinato y entierra¡± era soto ung divagaci¨¦n de su mente, pero result6 ser real
Cuando lo mencion¨¦ en el coche con Morgan, al no tuvo ninguna reion. ¡éSe habia dado cuenta?
515
CapÃtulo 192
Cap¨ªtulo 192
Capitulo 0192
En conversaci¨¦n entre Morgan y Helena, hubo una frase que mencionaba el asunto que el secretario Maldonado dijo, glo que
significaba que el secretario Maldonado sospechaba que alguien fue
asesinado?
Combinandolo con informacion que reveld e, Morgan concluy6 que persona ya no estaba. Hoy fue a presentar
denuncia, gy por eso policia vino a tomarle deracion?
La expresion de Marcelo tampoco era buena. En su rostro amable y refinado, se podia percibir cierta gravedad: -¡é Casi te
atacan anoche? ¡éPor qu¨¦ no lo dijiste?
Cira volvi¨¦ a colocarse bufanda alrededor de su cuello y apret¨¦ los
labios: -No mestimaron. Tan prontoo percibi sus intenciones,
me escap¨¦.
Marcelo dijo con voz profunda: -~Estas segura de querer dejar pasar a Lidia?
Si solo fue una ¡°broma pesada¡¯¡±, podria haber sido perdonado.
Pero Cira tuvo que pasar por un incidente tan serio debido a esa
broma pesada, ni siquiera Marcelo queria perdona.
Pero Cira, que no queria mas problemas, respondio: -Ya he aceptado el pago de reconciliaci¨¦n. Dej¨¦mosio asi.
Luego cambio de tema: -~D¨¦nde esta aldea des Flores?
-Es ultima parada de nuestra recoli¨¦n de datos, un pueblo al pie de montafia de Almendros. Solo s¨¦ que no siguens
pautas, se niegan a mudarse -dijo Marcelo bajando mirada hacia e-. Pero eso esta fuera de nuestra area de preocupaci¨¦n.
-Entiendo.
Solo estaba pensando al azar porque se le hizo pregunta.
En reunion de noche, tanto Morgano Ramon no aparecieron, solo enviaron a sus respectivos secretarios para asistir.
Cira supuso que probablemente estaban ocupados con los asuntos. en aldea des Flores.
La persona enviada por el grupo Sanchez para hacer transicion en lugar de Lidia si lleg6. Era subgerente del departamento
comercial.
Lo que sorprendio a Cira fue que, junto con esa subgerente, tambi¨¦n
estaba Emilia.
Desde que se fue de empresa del grupo Nube Celeste, no habia vuelto a ver a Emilia. Al parecer, ahora estaba haciendo una
pasantia en el grupo Sanchezo asistente del subgerente.
Sin embargo, parecia que todavia no habia renunciado a Morgan. Al no ver a Morgan, una ra decepci¨¦n se reflejd sin
reservas en su
rostro.
¨¦n se dio cuenta de esto. Despu¨¦s de que termin6 6 a Emilia a undo y reprendio: -Emilia, ya no eres Debes saber lo que
estas haciendo.
ia todavia mantenia esa actitud de pequefia princesa, fruncid los bios y dijo: -Ya lo s¨¦.
-En solo dos meses, has cambiado de trabajo en tres lugares diferentes. gCOmo me prometiste cuando me pediste que te
ayudara
aque
el hermano mayor te aceptara? reprendi¨¦ Marcelo.
Emilia mordio subio inferior y respondio: -Estoy trabajando duro. Vine a Aguavi con hermana Serena para aprender.
225 BONUSContent ? copyrighted by N?velDrama.Org.
-Mejor que lo est¨¦s-dijo Marcelo No sabes c¨¦mo tratar as
personas?
Cira estaba a sudo.
Anteriormente, cuando estaban en el grupo Nube Celeste, se llevaban bastante bien, y Cira incluso habia salvado a Emilia.
Sin embargo, desde hace un rato, Emilia ignor¨¦ porpleto, incluso cuando Marcelo m6, e simplemente se fue
diciendo: ¡ª La hermana Serena me esta mando, jadids!
Marcelo se disculp6, diciendo: -La he malcriado, no te preocupes.
~Por qu¨¦ tendria que preocuparse por eso?
Cira no le dio importancia.
Al dia siguiente, mientras trabajaban con el grupo Sanchez, Ciral sentia ain mas distancia de Emilia hacia e.
Se sintid un poco decepcionada.
Aunque su tiempo trabajando juntas fue corto, se habian ayudado
y Cira pens que podrian considerarse amigas.
to a demasiadas personas intrigantes, y Emilia era pura e
genua, lo cual le agradaba.
De lo contrario, no apreciaria.
Al final del dia, el grupo Nube Celeste ypariia Seguridad Eterna cancron reunion, de repente, tenian tiempo libre.
Emilia sugiri¨¦ ir a famosa calle de bares en Aguavi para divertirse.
La mayoria de su grupo eran jovenes y,o estaban ocupados.
undnime.
Cira no estaba interesada y queria volver al hotel.
En ese momento, Emilia tom6 iniciativa y se aferr¨¦ al brazo de Cira, diciendo: -Hermana Cira, no seas tan solitaria, ven y
divi¨¦rtete con todos nosotros. Hermano, gtambi¨¦n vienes, verdad?
Marcelo penso que Cira siempre estaba muy seria y que rjarse de vez en cuando seria beneficioso.
Asi que le dijo a Cira: -Vamos juntos..
Aunque Cira no estaba muy interesada, no queria decepcionar a todos, asi que acepto.
Alguien del grupo brome¨¦: -La asistente Lopez siempre escucha al profesor Sanchez.
-Creo que es el profesor Sanchez quien escucha a asistente Lopez. Si asistente Lopez dice que no va, estoy seguro de
que el profesor Sanchez tampoco ira.
Marcelo ajust¨¦ sus gafas y sonri¨¦ ligeramente: -No digan tonterias.
Cir
le siete u ocho personas fueron juntos al bar. Emilia es de alcohol.
escontento, le record¨¦ que tenian trabajo al dia siguiente y
o deberia excederse con su libertad.
No son tan fuertes estos licores. Vamos a jugar a un juego -Emilia estaba emocionada.
Y otros en el grupo tambi¨¦n mostraron inter¨¦s: -jBien! ; Qu¨¦ jugamos?
-4 Qu¨¦ tal si jugamos ruleta rusa? jLa persona sefida por bote puede elegir entre verdad o reto!
Todos estuvieron de acuerdo y el juegoenzo.
Sorprendentemente, en primera ronda, bote sefiald a Cira.
Cira y Marcelo intercambiaron miradas con una sonrisa. Estaban dispuestos a aceptar el desafio.
Emilia le pregunt6 directamente: -,Verdad 0 reto?
Cira penso por un momento y respondio: -Verdad.
Emilia mir¨¦ fijamente y le pregunto: -; Cuantos hombres has tenido en tu vida?
CapÃtulo 193
Cap¨ªtulo 193
Capitulo 0193
Cira se qued6 perpleja por un momento.
Marcelo frunci¨¦ el cerio: -Emilia.
Emilia lo mir¨¦ inocentemente:
i Qu¨¦ pasa? Venimos al bar a jugar juegos, este tipo de preguntas son normales, gverdad? Si
no, 4cOmo vamos a animarnos? Si no me crees, preguntales a los demas.
Cira mantuvopostura:
Es que no entiendos res del juego. Si elijo el reto, gqu¨¦ debo hacer?
Emilia sonrid con malicia: -El reto es besar al hombre que esta a tu derecha durante diez segundos.
derecha de Cira estaba el personal local al que habian conocido hoy en base.
Cuando propusieron ir a calle de bares a jugar, el personal local lo escucho y dijo que conocia cual era el bar mas interesante
y que podria llevarlos, asi que se uni¨¦ a su grupo.
roblema era que a izquierda de Cira estaba Marcelo.
que el reto realmente implicaba un beso, deberia haber sido propuesto besarse con el hombre de izquierda, despu¨¦s de todo,
Marcelo y Cira ya habian sido el centro de atencion antes.Content is property ? N?velDrama.Org.
Emilia insistid en mencionar a derecha, eso estaba ramente hecho a proposito.
Marcelo fruncio el cefio: -¡é Te he malcriado realmente? ,Despu¨¦s de ir a universidad, ni siquiera puedes mostrar el mas
basico respeto hacia los demas?
Emilia se rid friamente. Desde que vio a Cira en el grupo desde
? 25 BONUS
-Mi respeto tambi¨¦n depende de persona. 4 Qu¨¦ hay de respetable. en alguieno e que trabajao secretaria en
la empresa sin ridad con el jefe, actao asistente en universidad sin ridad con el profesor, y siempre esta en
situaciones confusas con su jefe masculino?
Cira record¨¦ cuando fue que Emilia cambi6 su actitud hacia e.
Fue el dia en que Quintina difamo, diciendo que tenia una rcion con el gerente Chaves.
Sali¨¦ de oficina de Morgan y se encontr¨¦ de frente con Emilia. Queria agradecerle por haberle informado, pero para su
sorpresa, Emilia ni siquiera mird.
Marcelo era facil de tratar, pero no sin temperamento. Amaba a su hermana, pero eso no significaba que no tuviera limites:
-Muy bien, hija de familia Sanchez, hermana de Marcelo, no tiene ni siquiera educaci¨¦n mas basica. Puede har
facilmente difamando a los demas. jLevantate ahora!
Emilia apreto losbios y se puso de pie, pero con el cuello rigido,
-jNo estoy difamando! jTodo lo que dije es verdad! Vi ens naras de seguridado e entr¨¦ al hotel con el hermano
Morgan. jE esta seduciendo al hermano Morgan!
-Incluso finge querer ayudarme a perseguir al hermano Morgan, haci¨¦ndome parecer una tonta. Con alguieno e, una
mentirosa y calcdora, jnunca permitir¨¦ que se convierta en mi cufiada! Si te atreves a estar con e, le dir¨¦ a papa y
mama que has elegido a una mujer sin escrupulos...
Marcelo grit6: -jCate!
Emilia finalmente no se atrevid a seguir hando, porque Marcelo realmente estaba enfadado.
EI dijo letra por letra: -;Disculpa!
Cira suspir6 en su interior.
Emilia resistid durante unos minutos, perosgrimas finalmente brotaron: -;Desde que era pequefia, nunca me habias
regafiado! ; Ahora, por una forastera, me estas regafiando!
La mirada de Marcelo, a trav¨¦s de sus lentes, tambi¨¦n era
intimidante: -Disculpa, no lo dir¨¦ una tercera vez.
Emilia no queria bajar cabeza, dio un pisot¨¦n y se fue corriendo.
Marcelo mo de nuevo: -jEmilia!
Pero Emilia no se volvid.
La linea de losbios de Marcelo se tenso, ramente molesto.
Despu¨¦s de calmarse por unos segundos, mir¨¦ a Cira de nuevo: -Lo
siento, Cira, no he educado bien a mi hermana.
Cira sonri¨¦ ir¨¦nicamente: -Deberias alcanza rapidamente. Toda calle esta llena de bares y no es muy segura, ademas,
e no esta famil con el lugar.
ba realmente preocupado por su hermana. Se levantd y era un momento para regresar al hotel con todos, yo... yo ar¨¦ mas
tarde.
ira asintio.
Marcelo sali¨¦ corriendo de inmediato.
La zona del reservado qued6 en silencio, solo se escuchaba musica proveniente de pista de baile.
Cira sintid que todass miradas estaban puestas en e y penso que no valia pena: -Ustedes sigan divirti¨¦ndose, yo me
voy de vuelta al hotel.
El hombre a su derecha tambi¨¦n se puso de pie: -Permiteme pafiarte de vuelta, sefiorita Lopez.
-No es necesario -Cira se fue directamente.
Para salir del bar, tenia que pasar por pista de baile.
En ese momento, musica alcanzo su climax y multitud baba fren¨¦ticamente, con un zumbido constante en los oidos.
El estado de animo de Cira se volvi¨¦ aun mas sombrio. Sin darse cuenta, choco con alguien y se disculpo: -Lo siento.
Pero esa persona cubri¨¦ directamente su boca y nariz.
jCira no dud6 en usar su codo para golpear el abdomen de ¨¦l!
El hombre grufid de dolor. Cira lo apart¨¦ de un empujon y, al mirar, jse dio cuenta de que eran el hombre bajo y el delgado
que habia encontrado en el bosque!
Sus parpados temron, jy se escap¨¦ corriendo a toda velocidad!
CapÃtulo 194
Cap¨ªtulo 194
Capitulo 0194
En el segundo piso del bar.
Morgan no disfrutaba de lugares demasiado bulliciosos.
Ni siquiera iba a lugares rtivamente tranquiloso el Pcio del Oeste de Luis, y mucho menos a sitiospletamente
destinados al entretenimiento.
Habia venido aqui esta noche porque persona que lo invit¨¦ a
reunirse con ¨¦l eligid este lugar. Solo se dio cuenta de que era un bar cuando lego.
Se sent6 en un reservado, cons piernas cruzadas y sin tocar bebida que el otro pidi¨¦. Aunque tenia sed, solo tom¨¦ una
naranja del to de frutas.
Separ6 los gajos con los dedos, dividi¨¦ndolos en cuatro partes. Comi¨¦ cada gajo lentamente, con movimientos pausados y
distinguidos.
Morgan no llevaba camisa esa noche. Combino un su¨¦ter de cuello alto negro con una chaqueta de traje marron oscuro. En
este lugar bullicioso y Ileno de luces y colores, no se dej¨¦ absorber, mostrando su habitual indiferencia y arrogancia.
-El sefior Zufiiga me invit6 a har, no es necesario en absoluto. El precio depensacion por demolici¨¦n ya esta
establecido. Esta nificado de esta manera para varias aldeas, y no puedo agregar dinero extra privadamente para ti.
La musica abajo resonaba fuerte, pero su expresion y tono eran tranquilos: -Ademas, este proyecto involucra a otras tres
compafiias. No puedo decidir todo por mi cuenta.
-Asi que, seguins pbras del Sefior Vega, no me esta considerandoo parte del mismo grupo?
+25 BOUT
El hombre frente a ¨¦l sonri¨¦ con malicia, con una expresion astuta pero sin humor: -;Qui¨¦n no sabe que aunque este proyecto
es una asociaci¨¦n de tres empresas,pafiia Seguridad Eterna fue introducida por el Sefior Vega? Al principio,
participacion
ionaria del grupo Sanchez era solo del veinte por ciento. Desde el principio hasta el final, el sefior Vega ha estado
supervisando y contrndo todo este proyecto.
En cuanto al precio, no es mas que cuanto el sefior Vega est¨¦ dispuesto a afiadir. No estamos pidiendo mucho. Para el sefior
Vega, es solo el dinero de un autom¨¦vil. Si nos lo da, nos mudamos de inmediato. Si se retrasa, el sefior Vega no podra trabajar
ys p¨¦rdidas tambi¨¦n seran considerables.
Morgan levant¨¦ mirada.
Este Joaquin Zufiga no tenia ninguna posici6n social destacada, eral simplemente un individuo en los bandas.
El estaba incitando a los residentes de aldea des Flores, desgarrando el acuerdo depensaci6n por demolicion que
habian acordado previamente, exigiendo una nueva oferta y obteniendo ganancias de ello.
Este tipo de persona normalmente no maria atenci¨¦n de Morgan, pero debido as sospechas de que Joaquin podria estar
rcionado con p¨¦rdida de vida en aldea des Flores, Morgan descendi¨¦ de su posici¨¦n para encontrarse con ¨¦l.
Morgan sonrio ligeramente, pero no mostr¨¦ ninguna sinceridad: ¡ª Realmente no puedo hacer nada al respecto.
Joaquin ocult¨¦ su sonrisa falsa y dijo: -Sefior Vega, estamos en una sociedad legal ahora. Si no estamos satisfechos y no nos
mudamos,
Morgan se rid entre dientes ante mencidn de ¡°sociedad legal¡±
Aunque abajo habia un gran alboroto, en un bar, eso era lo mas normal. Morgan se levant6 y se acerc¨¦ al pasamanos.
El DJ en el escenario redondo estaba llevando musica a su climax, con multitud en pista de baile saltando y agitandos
manos,
Morgan simplemente no queria enfrentarse a cara de Joaquin. Paso su mirada por debajo sin esperar ver una figura familiar
en medio de ese cadtico espacio de pista de baile.
Sus ojos se entrecerraron ligeramente.
Cira sospechaba que t que el hombre bajo y el hombre delgado usaron para cubrirle boca y nariz tambi¨¦n podria
contener alguna sustancia quimica.
Aunque se liber¨¦ rapidamente de ellos, atin inhal¨¦ algo. La droga actud¨¦ rapidamente y empez6 a sentirse mareada, con pasos
mas ligeros.
Sin darse cuenta, choc¨¦ con alguien a sudo y fue arrastrada al cadtico baile de multitud en pista.
Queria salir, pero multitud era abrumadora, el hombre bajo y el hombre delgado no dejaban en paz, abri¨¦ndose paso entre
la gente para acercarse a e.
Cira apretd losbios y se abrid paso en diri¨¦n opuesta. En ese momento, una voz familiar, entremezda con el ritmo de
musica, llego a sus oidos.
... No me empujes! {Quiero salir! D¨¦jame salir!
Cira mir¨¦ detenidamente en diridn de voz entres luces de
colores. Emilia tambi¨¦n estaba entre multitud.
+25 DOMAJU
~E no se habia ido todavia?
Si Emilia estaba aqui, lo mas probable era que Marcelo tambi¨¦n estuviera presente. Cira, sin darse cuenta, se quito bufanda.
sentia muy caliente. Mientras tanto, lo buscaba con mirada
E no vio a Marcelo, pero no importaba. Con tener a alguien conocido ya era suficiente. Cira se abrid paso hacia dirion
de Emilia: -Emilia...
El hombre alto y delgado agarr¨¦ fuertemente el brazo de Cira.
Tir¨¦ de e hacia atras con fuerza, intentando saca de pista de
baile.
Cira forcejed con los dedos del hombre, gritando pidiendo ayuda, pero su voz fue ahogada por los vitores y ausos. Intento
agarrar a gente a su alrededor que estaba bando, pero estaban tan absortos en musica que no reionaron en
absoluto.
Aunque habia mucha gente alrededor, nadie parecia dispuesto o capaz de ayuda. La sensaci¨¦n de asfixia era mas intensa
que de estar abandonada en un bosque salvaje.
A punto de ser arrastrada fuera, Cira agarro una bote de cerveza des manos de una persona que estaba bando a sudo
y nz6 directamente hacia cara del hombre delgado!
jPum!
En esa situacion, no le importaba sis astis de vidrio salpicaban a otras personas, y si heria a alguien inocente, luego se
disculparia y
cubriria los costos m¨¦dicos.
El hombre delgado, golpeado por bote, solt6 un grito de dolor y, de manera instintiva, solt6 mano de Cira. Cambiando de
estrategia, e se abrid paso de nuevo hacia pista de baile.
Take me time
35
N?velDrama.Org owns all content.
CapÃtulo 195
Cap¨ªtulo 195
Capitulo 0195
Cira apretd losbios, luchando por mantenerse despierta, esforzandose por ir hacia su diri6n.
-Marcelo! Profesor Sanchez!
La pista de baile estaba demasiado ruidosa.
Marcelo solo tenia ojos para Emilia. Cira finalmente se abrid camino hacia ¨¦l con gran esfuerzo, extendid mano y, a solo un
metro de distancia, estaba a punto de agarrarlo.
En ese momento, Emilia fue empujada y cayo al suelo. En medio de multitud, caerse asi aumentaba el riesgo de ser
pisoteada.
Marcelo, ansioso, apart¨¦ as personas que tenia dnte, y persona que fue apartada justo empuj¨¦ mano extendida de
Cira.
Marcelo se agach¨¦, levanto a llorosa Emilia y salid de pista de
baile.
Cira fue derribada por persona que Marcelo apart¨¦. Marcelo se volvi¨¦ para mirar, pero no vio nada.
En el segundo piso, Morgan observo toda escena y se rid con
desd¨¦n.
Ahi estaba, esa mujer, eligiendo a su propio hombre.
Cira, aturdida por caida, se levanto. Dnte de e estaba el hombre bajo, y al darse vuelta, estaba el hombre delgado.
La atraparon en el medio, y antes de que Cira pudiera gritar pidiendo ayuda, no le dieron oportunidad. Usaron una t para
cubrir su boca y nariz, jllevandos a fuerza!
En lugareso este, un bar, cuando un hombre se lleva a una mujer. incluso si alguien lo ve, generalmente nadie se involucra
Borrachos y despreocupados, abandonaron moral y sobriedad en el momento en que entraron al bar.
Morgan mir¨¦o Cira era arrastrada por los dos hombres hacia el almac¨¦n del bar. Termin¨¦ deer ultima rodaja de
naranja y extendio mano.
Helena le paso una toallita himeda para que se limpiaras manos.
Morgan se volvi¨¦ y mird friamente a Joaquin: -Lo que se preocupa ahora no soy yo, sino tu. Aunque no hemos encontrado el
cuerpo, 4 realmente crees que puedes escapar de un asesinato ahora?Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
La expresion de Joaquin cambio.
-Si eres inteligente, deberias entregarte ahora, tratar de obtener una sentencia mas leve. En lugar de har de aumentar
oferta, gpor qu¨¦ querrias dinero si ya perdiste vida? ¡éComprar un buen lugar de sepultura para ti mismo?
Morn arroj¨¦ toallita himeda sin preocuparse y concluyo con una
ase: -Las naranjas son bastante dulces.
El hombre bajo y el hombre delgado atarons manos y los pies de Cira, y taparon su boca con cinta adhesiva transparente
antes de encerra en una pequefia habitacion.
En este momento, afuera habia demasiada gente, y no se atrevieron a lleva asi de una vez, seria demasiado obvio.
Probablemente
estaban esperando a que cayera noche para lleva a aldea de
las Flores.
Cira fue arrojada al suelo y, con los ojos cerrados, penso en
BOWS
con el asesinato y entierro de cadaveres en el bosque. E era ta Unica testigo... aunque en realidad no vio nada
No se atrevieron a arriesgarse, ya que si por casualidad habia visto algo, estarian en graves problemas. Por eso capturaron.
Sin embargo, e ya habia dicho todo lo que sabia a policia, asi que
detene ahora no tendria sentido.
Pero esas personas eran tan irracionales que ni siquiera se preocupaban por matar, asi que no se podia esperar que tuvieran
mucha inteligencia.
Cira abri¨¦ los ojos. En este momento, su cuerpo se sentia muy inc¨¦modo, caliente desde adentro hacia afuera. Cuando estaba
en pista de baile, pens6 que era el calor del apretujamiento de gente. Ahora, al ser dejada s aqui, se dio cuenta de que
ese calor no era normal.
La droga que le dieron parecia mas que solo un sedante, jera algo mas fuerte!
Cira apretd losbios, sintiendo que situaci6n se volvia cada vez
S peligrosa.
la tenia que escapar, de lo contrario, esta noche podria perder su dignidad o incluso su vida, con consecuencias graves en
ambos
casos.
Afortunadamente, aunque ataron sus manos y pies,etieron un error al poner sus manos al frente.
Cira levant6s manos y arranc¨¦o el adhesivo de su boca. Luego, con
los dientes, deshizo lentamente los nudos de cuerda.
Aunque sus dientes se sintieron adoloridos, logr¨¦ desatar los nudos. Despu¨¦s de liberar sus manos, desat¨¦ tambi¨¦n cuerda
alrededor de sus pies y recuper6 su libertad de movimiento. Una vez liberada,
Era probablemente s mas basica del bar, sin ventanas y sin objetos que pudiera usaro herramientas.
Cira se apreto fuertemente el muslo, forzandose a mantenerse despierta.
-jHabia una manera!
CapÃtulo 196
Cap¨ªtulo 196
Capitulo 0196
El hombre bajo y regordete, junto con el delgado y alto, estaban fumando en entrada. El delgado di
vigla, ir¨¦ a buscar al jefe. Mantente alerta, jno dejes que escape!
: -Qu¨¦date aqui y
El regordete ni siquiera le prestd atenci¨¦n: -Jaja, gcOmo puede una mujer escapar? Ademas, he drogado! jSeguro que ahora
tienes piernas tan d¨¦bileso el agua!
-~No le diste un somnifero?
-Aque noche en el bosque no funcion6, pero alin asi no dej¨¦ de pensar en e.
-4Le diste ese tipo de droga?
-Si, ve rapido. Cuando regreses, entraremos juntos. Ademas, el jefe no dijo que no podiamos hacerle nada. jDisfrutemos
primero y ya veremos!
El delgado se rasc¨¦ barbi y se apresuro a irse, mientras el regordete aba con anticipacion, ya imaginando sensaci¨¦n de
escucho un estruendo de muebles caidos desde adentro. dete, sin dudar, abrid de inmediato puerta y entrd.
entro, solo vio cuerdas de cafiamo dispersas por el suelo. jLa persona ya no estaba!
Se asusto y busc¨¦ por todas partes. ;Qu¨¦ estaba pasando? ;D¨¦nde estaba?
Cira estaba escondida detras de puerta.
Aprovecho que ¨¦l abria puerta, salid corriendo directamente, cerrd
+95 BONU
ru pucitu us yuips, gird in mat
desenfrenadamente sin mirar atras.
Correr.
jE tenia que correr!
jSalir de aqui!
Cira solo tenia un pensamiento en mente: escapar. Corria desesperadamente por elberinto de pasillos, y el ejercicio parecia
acelerar ciion de droga en todo su cuerpo. Comenzaba a sentir boca seca, lengua pegajosa, pielo si
estuviera siendo recorrida por hormigas, picazon y temblores.
Echo un vistazo hacia atras y vio que el perseguidor no alcanzaba.
Volvi6 vista hacia adnte.
Pero al girar cabeza bruscamente, todoenz6 a dar vueltas y se desplom6 en el suelo de repente.
Cira no era que no quisiera mar a policia, simplemente le habian rebatado el tel¨¦fono.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
No sabia si sus colegas ya se habian ido... probablemente no... La forma mas segura para e en ese momento era ir hacia
adnte y buscar a suspafieros.
Ir hacia adnte, ir hacia adnte... Cira se apoy6 en pared, tratando de ponerse de pie, pero sus piernas seguian
temndo y su respiracion estaba descontrdamente acelerada.
Mir¨¦ borrosamente a lo lejos y vio a alguien acercandose. ¡éEra el delgado que regresaba...? No, no podia permitir eso. Tenia
que esconderse primero.
Tenia que encontrar un lugar sin gente para ocultarse.
Cira levant¨¦ vista y vio un lettera en ta pu
Limpieza¡±. Supuso que era el lugar donde los pradores quadation
sus cosas
Empyj¨¦ puerta y entrd, usando su cuerpo para sostener puerta Originalmente pens6 en cerra con ve, pero
desafortunadamente, cerradura estaba rota y no se podia cerrar.
Temblorosa, se escondid en un rinc¨¦n oscuro.
La eficacia del medicamento debe tener un periodo de tiempo pasado, ya sea una hora 0 una noche. Mientras lo mantuviera
oculto y no fuera descubierto, estaria a salvo....
Al siguiente segundo.
Una mano agarro el brazo de Cira y levant¨¦ con fuerza desde el Sisuelo.
?Crees que escondi¨¦ndote aqui estaras a salvo?
Citra cay6 en los brazos del hombre, que emanaba un aliento tan frio co nieve. Se sentia familiar y anhnte al mismo
tiempo. Indimando cabeza, lo vio borrosamente y dijo: -Morgan...
ququ¨¦ estaba aqui?
are al alverle aqui, no sintio alegria de ver a un salvador, sino mas bien massiniedo.
Instintivaraonente le apart: -... Su¨¦ltame.
Morgan sistin o que algo no estaba bien y levanto su barbi con los dedos.
El cuarto no teniatus solo una pequefia ventana que robaba luz de calleteral del babakivio un rubor anormal en cara
de e.
En seguida entendo le dieron medicaci¨¦n?
¨¦El in pasidoncia
Elles? El setia que te habia pasado ficheira main intento secuestra
a mente de Cira en este tremento no podia funcionar
correctamente. Morgen habl¨¦ detono incierto Esta es tu Segunda vez.
Si, era segunda vez. Lalprimena du¨¦irenda fiesis, cuando tomo un rago de alguien.
Aque vez, ¨¦l fue quien le diolel antididdordaTambi¨¦n fue primera vez que fue tan voluntaria en ese tipo de esosas, incluso
antes de llegar a casa, en el coche, ¨¦l ajust6 el asiento y mosbavove por cintura
Days Bonus Offer
GET IT NOW
CapÃtulo 197
Cap¨ªtulo 197
Capitulo 0197Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Cr a experiment una rei¨¦n en cadena. En este momento, record6 que habra sucedido en situaciones simres, lo que
aceler¨¦ atin mentos electon de medicaci¨¦n en su cuerpo. Con mirada perdida, se acerco incontrblemente a Morgan y lo
abrazo por contura
La a expresion de Morgan se volvi¨¦ mas fria.
Se pregunto, si no hubiera estado en el bar en el momento justo, si no
la haber visto y venido a rescata, ghabria caido en manos de esnas personas? Bajo influencia de medicaci6n, se
habria entrecado a aquellos que perseguian?
Sus ojos seg voivieron hdos, su mano en el cuello de Cira, presionandol t mandib, obligand a levantar cabeza
para que
el pudiera vereciramente ese rostro lleno de deseo.
Realmente era maas interesante que ve sobria y racional.
Cira sintid que sus fdineracion¡± estaba impregnada de desprecio, mo si e fuere solo un juguete divertido para ¨¦l.
La razon super el instinto, y e lo apart¨¦ con repulsion: -... jno me toques!
Morgan presiono sin rodemos contra su cuerpo.
Con esquina de pared detetas de Cira, no tenia a donde escapar, especialmente en su estado ona
-Asi eso estas, y atin esperas que te suelte? ~A qui¨¦n crees que deberia pedirle ayuda para resolver este problema?
Dijo Morgan sin emociones: gMblerdek? Te abandon¨¦, el hombre que elegiste ni siquiera te valora Gerardtto? Probablemente
todavia est¨¦
125 ROWER
blus
male mensen 1.800 manon presionaban
in roan con hu intencionsdele apartario, pero en cambio semimaron
dra el pics
Us
indelo No podia esercitalaramete lo que dacia pero capto bra Gerardo y separator
Gerardo?
Mod
@paso a Grdo?
Quel
dese
ucha murmurar, Morgan esto odina breve y fria sonrisa: ¡ª s a Gerardo? Es unastima,dalp persona que esta contigo soy yo.
port
Pue
cren
con sus propios ojos a Gerardo ciename en habitaci¨¦n de Cira. e habian pasado dos dias, mere adjicies todavia le provoc¨¦
un imiento persistente.
hern
habia estado vigndo en secreto toddomste ciempo?
Cira
alfe
Enl
Las
mal
speraria que tambi¨¦n estuviera observandolo.
in agarr6¨¦s mejis de Cira, antes de quere pudiera decirbra, ¨¦l beso apasionadamente.
biraci¨¦n del hombre era fuerte, envolviendo para o centimetro de Cira, debilitada por los efectos de medicaci¨¦n no podia rse
no sabiao hacerlo. Las sensaciones se intensiticaron ata medicacion, y en su mente, pasaban rapioasemin muchas
nes.
antocentos de intimidad entre ellos en el pasado, as doom ata sc de Morgan hace dos meses. Entre ellos, hanoia un icaun
deado de rencores y agravios.
ia, no demo queria estar con ¨¦l de esta manera
forgan, no gan no puedes... -Cira to rechaz6 suavemente, ss010
Mor
wen
Ent
ces
dijo
MMor
sab
para deri
blusa.
Sus movimientos eran rudos, dejando marcas moradas en su cuerpo
Cira estaba en un estado entre ridad y confusion Sabia lo que Morgan estaba haciendo, lo rechazaba instintivamente,
pero su cuerpo se entregaba a indulgencia. Odiaba conducta
desenfrenada de Morgan y, al mismo tiempo, se odiaba a si misma por no tener control sobre su propio cuerpo.
Puesta con un vestido ajustado, ¨¦l encontr¨¦ ubicacion de cremallera.
Morgan, su¨¦ltame...
-Tu cuerpo no parece querer que me vaya -los ojos afdos y hermosos de Morgan briban peligrosamente en oscuridad.
Cira movi6 cabeza impotente, pero ¨¦l levanto y coloc¨¦ en el alf¨¦izar de ventana.
En todo el cuarto, solo aqui habia luz. El dijo: -Mira bien qui¨¦n soy.
Las manos de Cira se dirigieron hacia su rostro: -Morgan, eres un malvado... Umm!
Morgan agarr¨¦ su mano y presiono contra barandi de
ventana.
En un repentino aliento contenido,sgrimas de Cira caian sin cesar. El dolor hizo que su mente se arara mucho,
temblorosa, dijo: -... Morgan, por qu¨¦...? j,Te voy a denunciar!
Morgan se rid burlonamente, susurrandoo un demonio: -No sabes apreciar lo bueno. Estoy tratando de salvarte. >
CapÃtulo 198
Cap¨ªtulo 198
Capitulo 0198
Las hojas de los arboles se mecian al viento, ys sombras en el suelo baban sin control,os ramas de un sauce en el
viento.
Cira estuvopletamente pasiva durante todo el proceso, y Morgan, ramente afectado por el hecho de que e habia
mencionado el nombre de Gerardo, mantuvo sus ojos frios y distantes.
A pesar de que sus movimientos eran imcables, su expresion parecia de un espectador ajeno.
De repente, sond una melodia de tel¨¦fono movil, y el cuerpo de Cira tembld. Morgan susurr6 en voz baja -Reldjate.
Cira no podia rjarse.¡±
~Ese sonido era... su tel¨¦fono?
¨¦No le habian confiscado el tel¨¦fono antes?
~Result6 que no lo hicieron?
Con cabeza nuda, asumi6 erroneamente que le habian confiscado el tel¨¦fono, por eso no eligi¨¦ opci¨¦n mas sensata de
mar directamente a policia antes.
¨¦Y si esos dos, ademas de atarles manos por dnte, ni siquiera le quitaron el tel¨¦fono?
Si lo hubiera sabido, habria mado a policia de inmediato, y no
estaria ahora bajo presion de Morgan...
jCada paso dado, un error tras otro!
Desde el principio, jno deberia haber venido al bar!
+25 $135
Morgan no sabia que Cira ya habia Ilegado atas conclusiones. Al escuchar el tono del tel¨¦fono, sus ojos revron una ligera
variaci¨¦n de emociones: -¡é,Tu novio te esta mando?
Se referia a Marcelo.
La respiracion de Cira era entrecortada, incapaz de apartarlo, solo podia apartar cabeza para evitar su aliento abrasador.
Mordia con fuerza subio inferior, pero Morgan deliberadamente hacia emitir sonidos. Cira apret¨¦ los dientes y lo regafid en
voz baja:-... ;j Morgan!
El tono de Morgan era desagradable: -Has estado con ¨¦l tambi¨¦n, 4 crees que no se dara cuenta? {Qu¨¦ estas haciendo ahora?
Al pensar que podria estar siendo humida de esta manerao venganza contra Marcelo, el rostro de Cira palidecio
instantaneamente:-... |No te atrevas!
-,Hay algo que no me atreva a hacer?
Morgan sac¨¦ facilmente el tel¨¦fono movil del bolsillo del abrigo que estaba colgado en su brazo, fuera del alcance de Cira. E
no pudopetir con ¨¦l en absoluto, su cuero cabelludo se entumecid y su cuerpo se volvi6 rigido: -j;Morgan! Si te atreves a
hacer eso, definitivamente pelear¨¦ contigo!
Morgan presiono hacia abajo, y Cira inmediatamente agarro su brazo, respirando con dificultad, jenojada y desesperada!
El levant¨¦ el ment¨¦n de Cira con el tel¨¦fono movil: -; Vas a pelear conmigo de esta manera?
-Cira estaba humida hasta el extremo. Levanto mano para golpear su rostro, pero ¨¦l agarro facilmente y presiond
sobre su cabeza. Mir¨¦ el tel¨¦fono, mada entrante no era de Marcelo, sino de su hermana mayor.
El semnte de Morgan mejoro ligeramente, le preguntd
En el estado en que estaba ahorao podia conte
Cira estaba hecha un desastre, desalifiada, mientras que Morgan estaba perfectamente arredo. La marcada diferencia entre
ellos hacia desear empujar a Morgan por ventana!
Morgan agito el tel¨¦fono con el nombre que parpadeaba
constantemente: No lo contestas?
Cira temia que si ¨¦l contestaba, podria decirle algo inapropiado a su hermana mayor. Temndo, le ordend:
Morgan tento: -~De verdad no lo vas a contestar? Es una mada de casa, ¡éy si hay alguna emergencia?
-Cu¨¦lgalo! -Cira estaba siendo atormentada fisica y mentalmente por ¨¦l. Lasgrimas brotaron involuntariamente-. jMorgan!
jEres un desgraciado! Has logrado lo que querias hacer, jztodavia encuentras divertido humirme?!
Morgan mir¨¦ expresi6n aterrorizada en sus ojos y sintid que ya no era interesante. Colg6 el tel¨¦fono, luego abri¨¦ aplicacio¨¦n
de WhatsApp y busc¨¦ en el historial de chats pbras ve ¡°novio¡±.
Una vez que se asegur¨¦ de que no habia nada, elimind directamente el contacto de WhatsApp de Marcelo.
Sosteniendo el tel¨¦fono, haciendo algo que Cira no podia entender, surgi¨¦ un pensamiento aterrador en mente de e: -; Qu¨¦
estas haciendo? Estas tomando fotos?
El no lo habia imaginado nada al respecto antes de que fue mencionado por Cira, pero le respondi¨¦ casualmente: -;No neas
demandarme? Necesito tener algunas fichas.
Cira simplemente no podia creer lo que acababa de escuchar, y mucho menos podia creer lo que Morgan acababa de hacer. Si
antes
26 RONU
en que lo temia.Content is property ? N?velDrama.Org.
Como una loca, lucho por arrebatarle el tel¨¦fono:-Morgan, te atreves! |Eres desvergonzado! jBasura!
Morgan mir¨¦ friamente, arroj¨¦ el tel¨¦fono y volted, presionando su cintura: -odate por ti misma.
Cira resistid con todas sus fuerzas, pero ¨¦l ahora mostraba un poco
de inter¨¦s, y ramente no tenia intenciones de deja ir.
jCira realmente queria acabar con todo junto a ¨¦l!
No podia entender c¨¦mo el hombre que habia salvado en esa
noche lluviosa hace tres afios ahora se habia transformado en algo -tan irreconocible.
CapÃtulo 199
Cap¨ªtulo 199
Capitulo 0199
Mientras tanto, en ciudad de Sheron, hermana mayor no podiaunicarse de ninguna manera con Cira.
La madre de Cira se desmay6 de repente hace un momento, y el m¨¦dico acudi6 rapidamente a socorre. Aunque ya habia
experimentado una situacion critica antes, al enfrentarse
nuevamente a e, hermana mayor no solo no se acostumbr6, sino que sinti¨¦ alin mas miedo.
En ese instante, dejo dedos advertencias de su madre y, sin dudar, mo a Cira para que regresara y tomara decisiones,
pero el tel¨¦fono de Cira estaba fuera de servicio.
Mientras hermana se disponia a mar por segunda vez, el m¨¦dico ya habia terminado resucitaci¨¦n y se acerc¨¦ para
explicar situacion: -Por ahora, situaci¨¦n esta bajo control. El desmayo fue causado por falta de oxigeno en el cerebro.
-,Entonces... esta bien ahora?Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
de decir que est¨¦ bien. La falta de oxigeno en el cerebro
ar dafio nervioso, y aumentara el riesgo de
caciones despu¨¦s de cirugia en el futuro. Los familiares
eben prepararse psicol¨¦gicamente.
La hermana lo mir¨¦ con confusi6n.
~¨¦ Qu¨¦ queria decir? ¡éQu¨¦plicaciones? ¡éSignificaba que el riesgo
de cirugia habia aumentado nuevamente?
E hizo algo mal... La mano de hermana mayor temba un poco, no, e no estaba equivocada.
E no tenia culpa, el problema era que Cira no con
tel¨¦fono. E no entendia nada al respecto. Originalmetodas esas cosas,o cirugia y el trasnte de corazon, eran cosas
que Cira queria hacer.
Si le preguntaba, con madre tan anciana, no importaba cuanto tiempo pudiera vivir, gastar tanto dinero, miles 0 incluso
millones, no eran personas ricas y estaban perdiendo mucho.
Si tuvieran ese dinero, deberian usarlo para criar a sus hijos.
Por lo tanto, incluso si hubieraplicaciones despu¨¦s de cirugia, i seria culpa de Cira!
Este bar pertenecia a Joaquin.
El hombre bajo y el hombre delgado tambi¨¦n eran sus subordinados,
por lo que tenian ese tipo de medicamento. En lugares de
entretenimientoo este, lo que mas sobraba eran cosas desagradables.
Fueron enviados por Joaquin para atrapar a Cira, pero result6 que este bar fue una casualidad. Originalmente, pensaron que en
su territorio, seria imposible para Cira escapar, pero i to que persona logr¨¦ huir!
Joaquin inmediatamente dio orden de bloquear el bar y busca por todas partes.
Despu¨¦s de no encontra en ninguna parte, recordaron que podrian revisars camaras de vigncia. Al revisar, descubrieron
que estaba en el cuarto de limpieza jy atin no se habia ido!
Joaquin se acerco con su grupo.
Y estaban a punto de derribar puerta cuando esta se abrid desde
Cira estaba vestido de manera ordenada, sosteniend
na mujer en
sus brazos. La mujer estaba cubierta por su abrigo, octando su rostro y parte superior del cuerpo, pero por el vestido, tanto el
hombre regordeteo el hombre delgado reconocieron que era Cira.
Aunque los efectos de droga de Cira se habian disipado, su cuerpo atin no se habia recuperado y estabapletamente sin
fuerzas.
Cira fue envuelta por Moran en su abrigo, sin poder ver lo que sucedia afuera, solo podia adivinar que eran los hombres
regordete y delgado quienes habian llegado.
E no podia evitar sentirse nerviosa. Desde el dodillo de su ropa, podia ver muchas piernas alrededor, mientras que Morgan
estaba solo.
Joaquin hablo en un tono rtivamente educado: -El sefior Vega no estaba buscando diversion adnte, ,cdmo lleg6 al
backstage? Incluso vino al cuarto de limpieza. Este tipo de lugar no esta a altura del estatus y se del sefior Vega.
-No esta a altura, molestaos en apartaros. Quiero irme -dijo Cira cortesia, sin mostrar ningun temor ante posibilidad de
wirentarse a ellos.
Joaquin perdi¨¦ algo de cara y cambio su expresion: -El sefior Vega puede irse en cualquier momento, pero esta persona en sus
brazos...
-4Qu¨¦ sucede? -pregunto indiferente Morgan.
Joaquin sonri¨¦ y dijo: -El sefior Vega no lo sabe, esta chica se ma M. Ha estado causando problemas aqui, lo que ha
llevado a que nuestro bar sea denunciado varias veces por los clientes. Hemos estado buscand y ahora que veo al sefior
Vega con e, tambi¨¦n me preocupa. ;Puede que el sefior Vega tambi¨¦n ha sido engafiado por e?
jCira no podia creer que le hubieran atribuido semeja
acion!
¡ªAsi que por favor, sefior Vega, deje a chica aqui par podamos arars cosas-Joaquin hizo una sefial con mirada y a
e. el hombre regordete extendid mano hacia Cira, intentando quitarle
-Deje a chica aqui, yo personalmente le pajiar¨¦ hasta puerta.
En sus pbras ya habia un tono de amenaza.
Si Morgan no dejaba a Cira, jno podria irse!
En este momento, Cira estaba realmente asustada, temiendo que Morgan entregara.
En primer lugar, su rci¨¦n no era buena, y aunque acabaran de tener un encuentro intimo, e preferiria verlo en un estado en
el que desearia su muerte. En segundo lugar, ¨¦l estaba solo, mientras que otra parte era numerosa y parecia tener cierta
influencia, sin importar desde qu¨¦ perspectiva, seria lo mas normal que Morgan
abandonara para protegerse a si mismo.
Despu¨¦s de todo, no era primera vez que dejaba atras.
CapÃtulo 200
Cap¨ªtulo 200
Capitulo 0200
Cira sintid el miedo y apret¨¦ fuertemente t del suel
pecho del hombre.
Morgan baj¨¦ mirada y lenz6 una mirada. En este moments, se dio cuenta de que e dependia de ¨¦l. Luego, mir¨¦ a
Joaquin y dijo: -2 M? Sefior Zufiga, se ha confundido. E es mi secretaria.
Joaquin sonri¨¦ con malicia: -~No puede ser? E es M, no me equivoco.
Morgan sonrio: -{ Quieres decir que me equivoqu¨¦?
Su tono no era fuerte, pero ¨¦l tenia una presencia intimidante inherente. Solo al estar de pie alli, ya era suficiente para evitar
que gente le ofendiera.
Esta intimidaci¨¦n provenia de acumci¨¦n de riqueza y poder de varias generaciones de familia Vega, del liderazgo de
Corporaci¨¦n Nube Celeste en el mundo de los negocios y tambi¨¦n de aci¨¦n de Morgan en el mercado empresarial a una edad
ina.
desprecio y arrogancia eran respaldados por m¨¦ritos.
Entonces, cuando ¨¦l decia que no se equivocaba, Joaquin no se atreveria a negar.
La expresion de Joaquin cambiaba constantemente, intentaba intimidar a Morgan, pero Morgan no se dejaba y, en cambio, lo
devolvi¨¦ a ¨¦l.
El siguiente movimiento de Morgan fue entregar directamente a Cira que estaba en sus manos: -Si el Sefior Zufiiga no lo cree,
¨¦por qu¨¦ no verifica por si mismo? ¡éEs e M que mencionas o mi
Cira no podia ver su enfrentamiento, pero el gesto de entrega hizo que su corazon llegara a su garganta.
Joaquin miraba fijamente a Morgan, su expresion no c absoluto, fria y arrogante,o si fuera invencible.
Oen
Ambas partes se enfrentaron durante treinta segundos, pero al final, Joaquin retrocedi¨¦ un paso y recuper¨¦ su sonrisa: -4C¨¦mo
me atreveria? Sefior Vega, pase.
El hombre bajito estaba confundido:-jJefe! jEsta es mujer! No podemos deja ir, jsabe demasiado!
Joaquin, conisura de boca temndo, dijo: -Es
100,0
secretaria del sefior Vega, te equivocas. jD¨¦jalos pasar!
El hombre bajito y el delgado retrocedieron al ser regafiados por ¨¦l.
Morgan, sin mirar a losdos, llev¨¦ a Cira a dar grandes zancadas, pasando junto a ellos. Detras de ¨¦l, se escucho voz de
Joaquin.
-Sefior Vega, noche esta oscura y el camino esta resbdizo. ; Tenga cuidado al volver!
No fue hasta que salieron del bar, con el bullicio y el olor a alcohol alejandose, que Cira sintid que su corazon volvia a su lugar.
Morgan caminaba rapidamente por acera junto a carretera: -¡é, Estiraste mi ropa?
...-Cira se dio cuenta de que habia estado agarrando su ropa todo el tiempo.
E lo solt¨¦ rigidamente y penso en bajar de Morgan. No sabia a donde iba Morgan, pero seria mejor que tomaran caminos
separados.
Morgan frunci¨¦ el cefio: -Si te mueves de nuevo, te entrego a Joaquin.
Cira fue amenazada nuevamente, su cuerpo se qu atrevid a moverse mas.
E estaba envuelta en ropa de Morgan, y cada re tomaba estaba impregnada con su aroma.
8 of que
150
Aunque ya habia pasado el efecto del medicamento, su cuerpo atin no se sentia bien y estaba extremadamente cansada. Con
los pasos firmes de Morgan, sus parpados se cerraron lentamente.
Morgan eligi¨¦ un hotel cercano. Solo cuando fue a registrarse se dio cuenta de que Cira se habia desmayado.
El llev¨¦ a habitaci¨¦n, le quit¨¦ ropa sin ceremonias, metid en bariera y limpio del pegajoso residuo de vez en el
cuarto de limpieza.
Cira no se despert6, probablemente debido a los efectos del medicamento.
Morgan, cons palmas des manos hiimedas, sostuvo el rostro de Cira y observ por un momento con una expresion
oscura e indescifrable, antes de pone de nuevo en cama.
El mismo se arregl6 un poco y luego abri¨¦ puerta del balc¨¦n para encender un cigarrillo.
Solo entonces sac¨¦ su tel¨¦fono y vio que Ramon le habia mado una vez, pero en ese momento estaba ocupado y no lo
contest.
Devolvi¨¦ mada.
-4Qu¨¦ sucede?
Ramon pregunto: -¡éNo fuiste a ver a ese cacique? ¡éCdmo fue conversaci¨¦n?
-Nada interesante.
-Nada interesante?
Morgan sonrio ir¨¦nicamente -El queria subir el pre
sofiando.
-Estas personas realmente.-Pamon continu6-1
que un
poco y descubri muchas cosas sobre Joaquin. Su ¡°anceercial¡± es bastante amplio, no solo en Aquavi, tambi¨¦n tiene
actividades en Sheron. Se especializa en tender trampas para obligar a gente a endeudarse y ha causado muerte de varios
pequefios empresarios. Har¨¦ que Luis se encargue de esto. Este tipo de personas operando a plena vista es molesto.
Morgan solo le respondi¨¦ con un ¡°Hmm¡±.
-Solo que el cuerpo todavia no se ha encontrado, es bastante misterioso. gDonde podria estar oculto? Incluso con perros
policia, no han sido capaces de encontrarlo.
-Hmm.
Ramon se pregunto: -,Por qu¨¦ no me has? ¡é Tienes miedo de que ps habitantes de aldea des Flores no se muden y no
se pueda onstruir base? No te preocupes, cuando Ilegue el momento adecuado, todo se resolvera.
Morgan finalmente hablo: -No me preocupo.
-Incluso tu tono de voz no suenao si te preocuparas -inclus tenia sensaci¨¦n de que su estado de animo era bastante
buenContent ? copyrighted by N?velDrama.Org.
GET IT NOW
CapÃtulo 201
Cap¨ªtulo 201
Capitulo 0201
Morgan se quitds cenizas del cigarrillo sin negar nada, sonriendo ligeramente: -Ya es tarde, deberias descansar pronto.
-Esta bien.
Ramon colg6 el tel¨¦fono.
Morgan regreso a su habitacion, observando a mujer dormida en cama durante un buen rato, y luego se acost6 para
dormir, abrazand hacia ¨¦l.
mafiana siguiente, Cira fue despertada.Content is property ? N?velDrama.Org.
El efecto del medicamento ya habia pasado, y en ese momento Ciral estabapletamente Iticida. Tomo apresuradamente
algo de mesita de noche y lonz6 al hombre sobre e: -jLargate!
Morgan fue tomado por sorpresa, el cenicero golped justo en su
frente.
No hubo sangre, pero se form¨¦ un enrojecimiento.
El r¨¦pidamente tom6 sus manos, sujetands a ambosdos de almohada. Los ojos de Cira se tornaron rojos, mirandolo
fijamente.
Morgan, friamente, dijo: -Devolver el favor con rencor. Si no hubiera sido por mi anoche, quizas ya estarias enterrada en un
hoyo.
Cira respiraba agitadamente, apretando losbios, dijo:... Bajate.
Morgan sonrio: -¡é Te has vuelto adicta a golpearme? Ya te dije, no tendras una tercera oportunidad de hacerlo. Si lo haces,
tendrdas que enfrentars consecuencias: ahora, aunque no quieras, tendras que hacerlo.
Morgan se inclino para besa, Cira gird cabeza con fuerza.
E podria haber estado confundida anoche, pero ahora no podia permitirlo, lucho desesperadamente, pero lo que Morgan dijo
a continuacion dej¨¦ inmovilo si estuviera congda.
-4 Olvidaste tu foto?a
El rostro de Cira se volvi¨¦ palido.
El favor de habe rescatado de Joaquin noche anterior se desvanecio con esas pbras. E dijo con furia a trav¨¦s de sus
dientes apretados: -jMorgan! jEres despreciable y sinvergtienza! ; Eres escoria!
Morgan no se preocup¨¦ por c¨¦mo lo insultaba, susbios se posaron
en su Cuello.
Cira cerr¨¦ los ojos, soportando. E sabia muy bien que Morgan
nunca habia considerado tener una rci¨¦n normal con e.
Por eso, en esos tres afios, nunca le dio un titulo oficial. Cada vez
que C
y su esposa mencionaban su matrimonio, ¨¦l se enfadaba
cientaba.
o en fiesta de cumpleafios de Rodrigo, dijo abiertamente que
estaba interesado en alguieno e.
Sin embargo, incluso despu¨¦s de separarse, esta era segunda, no, tercera vez que ¨¦l tomaba iniciativa en este tipo de
acto.
Para ¨¦l, el deseo y el afecto no eran lo mismo. En resumen, todavia
considerabao una herramienta.
Cira apretd los dientes.
Morgan sinti¨¦ su rigidez, mird su expresi¨¦n de aguante forzado, y perdido el inter¨¦s, levantandose de e: -Vete tu misma.
Lasgrimas y humicion de Cira estaron:
jMorgan, si tuviera un cuchillo ahora, te mataria!
La respuesta de Morgan fue: -Oh.
No tom en serio sus pbras y entr¨¦ al bafio sin mas.
Cira, sentada en cama, se tom¨¦6 cinco minutos para contrr sus emociones, logrando calmarse desde el borde del cpso.
Su capacidad para manejar presion era realmente fuerte; podia calmarse en cinco minutos, incluso frente a grandes
problemas, porque sabia ques emociones no eran utiles, lo importante era resolver los problemas.
Cira se levant¨¦ de cama, no encontr¨¦ su ropa y tuvo que ponerse una bata de bafio del hotel.
Se sentia inc¨¦moda entres piernas, casi cayendo al suelo despu¨¦s de unos pasos, pero lo ignoro forzosamente y buscd¨¦ su
tel¨¦fono movil, que no estaba por ninguna parte.
Sin embargo, vio el tel¨¦fono m¨¦vil de Morgan sobre mesa.
Cira
y lo oper6 directamente, sabiendo el cddigo de o anterior, pero sin estar segura si lo habia cambiado.
ingresar 1221, fecha de nacimiento de Morgan, y panta e desbloqueo inmediatamente.
No lo habia cambiado.
Cira apretd losbios yenzo a buscar en el album de fotos.
Si esas fotos se hicieran publicas, definitivamente arruinarian su futuro..
CapÃtulo 202
Cap¨ªtulo 202
Capitulo 0202
Cira termino de revisar el album de fotos, pero no encontr¨¦ ninguna foto.
Luego abrid el Whatsapp de Morgan, encontr¨¦ su propio numero y vio que el chat tambi¨¦n estaba vacio.
?Morgan habia engafiado? ,En realidad no habia tomado fotos?
Cira rapidamente sacudi¨¦ cabeza para desechar este pensamiento.
No podia ser tan ingenua, ,qu¨¦ no seria capaz de hacer el actual Morgan? Era mas probable ques fotos estuvieran
guardadas en otro lugar.
Al escuchar que el agua de ducha se detenia, Cira apret6 su tel¨¦fono y lonz¨¦ directamente hacia esquina de pared.
jPum!
realmente habia fotos, al romper el tel¨¦fono, habia una posibilidad
destruis.
Morgan sali¨¦ del bafio, cubierto de vapor de agua, y justo vio esta
escena.
Su mirada fria y distante se poso sobre el tel¨¦fono roto en tres partes en el suelo, y luego en Cira: gNo sabes que en este
mundo existe algo mado Cloud?
Cira se contuvo: -;Qu¨¦ mas quieres hacer? Ya hemos dormido juntos, ,no estas satisfecho?
Morgan, vistiendo una bata de bafio igual a de e, parecia una imagen de intimidad. Apoyado contra pared, mir¨¦: -
Satisfecho, el servicio de secretaria Lopez, gcuando no me ha satisfecho?
Cira sabia que su servicio tenia un significado oculto.
E dijo, pbra por pbra: -Borra esas fotos.
Morgan, sin su traje habitual, parecia mas rjado y menos formal: ¡ª Una vez satisfecho y siempre satisfecho, es una pregunta
tan simple, o no sabria qu¨¦ elegir?
¨¦Significaba que usaria esas fotos para chantajea y seguir durmiendo con ¨¦l?
Cira contuvo respiracion: -jNo temes que te denuncie!
iEl era demasiado desvergonzado!
Morgan mir¨¦ un rato sin decir nada y fue el primero en salir del dormitorio.
En s de estar, mo por tel¨¦fono para que Helena trajera ropa.
Cira tambi¨¦n lo escuch¨¦ decir: -Trae un conjunto para secretaria Lopez tambi¨¦n.
Las dos colegas de Cira en secretaria, Helena Quiroga y Ema
ga, sabian vagamente sobre su rci¨¦n con Morgan.
Pero e siempre fue muy discreta, nunca lo demostro frente a es, pensaba que era muy vergonzoso que los conocidos,
especialmente los colegas, supieran de esas cosas, e tambi¨¦n merecia respeto.
Su dignidad de tres afios fue destrozada por una frase de Morgan,o si ya hubiera enviado sus fotos a sus conocidos.
Despu¨¦s de estar parada rigidamente en habitaci¨¦n durante media hora, Helena trajo ropa y se fue rapidamente sin
demorarse.
Cira salid, tom6 bolsa y entr¨¦ al bafio a cambiarse.
Cuando salid, Morgan ya se habia cambiado.
125 6GHUS
Todavia llevaba una camisa y un traje negros, con una corbata de color rojo oscuro, sentado elegante y distinguido en mesa
del desayuno.
Pero para Cira, solo evocaba pbra veneno.
En naturaleza, cuanto mas hermoso es algo, mas venenoso es.
-,Donde esta mi tel¨¦fono?-pregunto Cira.
Morgan sefiald al frente: -Hay uno para ti.
Cira repitid: -; Donde esta mi tel¨¦fono?
Morgan no le gustaba ser desafiado, levant6 cabeza con una mirada fria: -2 Quieres ver los detalles des fotos?
Habia un desayuno para cada uno. A Morgan no le gustaba el caf¨¦ con tostadas, soloiaida tradicional.
Torti gruesa, gachas de mijo, y una bandeja de frutasvadas, todo
ompleto en sabor, aroma y apariencia.
Pero Cira no tenia apetito,iendo de manera mecanica.
Morgan vio terminar mayoria y luegonzo su tel¨¦fono sobre mesa para devolv¨¦rselo: ¡éTu profesor Sanchez no te dijo
que, para cuidar tu cuerpo, debeser al menos tres veces al dia y a tiempo?
Cira no escuch¨¦ lo que ¨¦l dijo, rapidamente tom6 su tel¨¦fono y lo encendio.
Vio que Ximena y Marcelo habian mado noche anterior.
Cira no se quedo ni un minuto mas, tom6 su tel¨¦fono y sali¨¦ de suite.
Morgan masticaba lentamente una fruta, su expresi6n indiferente.
Cira presion6 el botd¨¦n del ascensor y al mismo tiempo devolvi¨¦ mada a Ximena.
El tel¨¦fono sono un rato antes de que contestaran.
E dijo: -Hermana.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
-Si.
Ciraenzo a explicar: -Anoche bebi dos copas de vino, asi que me dormi temprano y no escuch¨¦ el tel¨¦fono... Me maste
por alguna razon?
-Yo... -Ximena dud6 mirando hacia cama del hospital.
En cama, madre de Cira llevaba una mascara de oxigeno, respirando con dificultad, el visor transparente estaba
empafiado. Al ver su mirada, sabiendo que era Cira quien maba, e d¨¦bilmente sacudi¨¦ cabeza.
-No se lo digas, no se lo digas...
GET IT NOW
CapÃtulo 203
Cap¨ªtulo 203
Capitulo 0203
Cira frunci¨¦ el cefio: g~Hermana? ,Sigues ahi? ;Pas6 algo con mama?
Su tono era algo ansioso. Finalmente, Ximena respondio: -No, no es nada. Anoche mama queria har contigo, por eso me
pidio que te mara... Tambi¨¦n termin6 de tejer los guantes, quizas queria preguntarte si necesitas algo mas.
Al escuchar esto, Cira finalmente rj¨¦ su expresion.
La noche anterior, Ximena solo habia mado una vez, lo que no parecia indicar una emergencia, de lo contrario habria sido
una serie de madas.
-No necesito nada mas, dile a mama que no teja mas, eso tambi¨¦n consume mucha energia -Cira mordio subio. -; Mama esta
despierta ahora? D¨¦jame har con e.
-Mama esta recibiendo una transfusion, no es conveniente usar el tel¨¦fono, mejor mas tarde.
-Esta bien.
Cira colg6 el tel¨¦fono.
Aunque Ximena dijo que no habia problema, todavia sentia algo inexplicable en su corazon... quizas porque demasiadas cosas
fuera de lo esperado habian ocurrido noche anterior y todavia no se habia recuperado emocionalmente.
El ascensor llego a nta baja, y e salid. Luego m¨¦ a Marcel
Marcelo respondi¨¦ casi de inmediato: -Cira, gestas bien?
Cira se detuvo un momento, luego dijo: -Estoy bien.
Marcelo se toc¨¦ el puente de nariz-Te m¨¦ varias veces anoche y no respondiste. Te envi¨¦ un mensaje en Whatsapp, pero
me eliminaste. Pens¨¦ que estabas enojada conmigo.
Cira se sorprendio. ,E habia eliminado a Marcelo de Whatsapp?
Si estas molesta por lo de Emilia, ya regafi¨¦. E se dio cuenta de su error y hoy queria disculparse contigo personalmente.
SU
Cira sabia sin duda que habia sido Morgan quien uso su tel¨¦fono para eliminar el contacto de Marcelo.
Solo pudo decir:
momento.
Probablemente lo borr¨¦ identalmente anoche cuando estaba borracha. Lo agregar¨¦ de nuevo en un
~Donde estas ahora? -preguntd Marcelo. -Fui a tocar puerta de tu habitacion y no estabas.
-Ah, no estoy, me emborrach¨¦, asi que simplemente encontr¨¦ un hotel y me registr¨¦ para descansar.
Hubo un silencio deldo de Marcelo, ramente sabiendo que Cira
a diciendo verdad.
omo e no queria har de ello, ¨¦l no insisti¨¦ mas: -; Cuando verads? ¡éO voy a buscarte?
jCira estaba a punto de responder cuando de repente una mano st envolvi¨¦ alrededor de su cintura!
Sorprendida, se gird rapidamente y vio a Morgan mirand, con un ceja levantada.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Sin dudarlo, intento deshacerse de su mano, pero Morgan atraj hacia si con un movimiento irrefutable.
El tel¨¦fono de Cira todavia estaba conectado, y no queria que
WILIVLUILP LC.TVGH..,-ra-d, aoqu], WEAOEMELIEL-G
volver¨¦ pronto. Hoy deberiamos ir a base de Rio ta. Ve primero, me preparar¨¦ y me reunir¨¦ contigo alli.
Marcelo dijo suavemente:
Te espero.
Cira colg6 el tel¨¦fono y luego intento con fuerza quitarse mano de Morgan de su cintura.
Helena, sin estar muy segura del tamafio de Cira y pensando que e todavia tenia que trabajar, le habia enviado un traje con
pantalones cortos, una camisa y un zer.
Sus piernas descubiertas, ncas y delgadas.
Morgan se acerc¨¦ desde atras, recordandoo habia sostenido contra ventana noche anterior, sus piernas
envolvi¨¦ndolo de manera indefensa.
E se solt6 y Morgan finalmente dejo ir, burl¨¦n: -,Por qu¨¦ no dices verdad? ¡é Temias que supiera que dormimos juntos
anoche
Cira no le habia dicho verdad a Marcelo, simplemente porque pens6 que no era asunto suyo y que podia manejarlo por si
mism
Morgan no esperaba una respuesta, y despu¨¦s de har, no perd mas tiempo con e. Con grandes pasos, sali¨¦ del hotel.
Cira apretd su tel¨¦fono y tambi¨¦n sali.
Helena ya habia llevado el auto al frente del hotel para recoger a Morgan. Subi¨¦ al auto, pero puerta quedo abierta.
La implicaci6n era ra: queria que e tambi¨¦n subiera.
Cira camin¨¦ directamente hacia el auto.
Luego subi6 a un taxi que estaba parado frente al auto de ¨¦l: ¡ª Conductor, aisaria de policia.
Morgan observ6 c¨¦mo el taxi se alejaba, sin expresion alguna
Helena cerr¨¦ puerta del auto con una mueca y luego cerr¨¦ puerta.
Los dos policias que habian tomado deraci¨¦n de Cira ultima vez le habian dejado sus nombres y nuimeros de tel¨¦fono,
dici¨¦ndole que si recordaba algtin detalle rcionado con el caso, se pusiera en contacto con ellos.
Cira lleg6 aisaria, dio su nombre y uno de los oficiales estaba alli: -Sefiorita Lopez, ghay algo?
¡ª 25 BONUS
CapÃtulo 204
Cap¨ªtulo 204
Capitulo 0204
Cira dijo pbra por pbra: -Anoche, casi fui secuestrada por esos dos hombres que habian estado cavando un hoyo en el
bosque, el alto y delgado y el bajo y gordo.
El oficial de policia, al escuchar esto, inmediatamente adopto una expresi¨¦n seria y le pidid que se sentara para tomar su
deracin.
Cira inform6 detadamente sobre los eventos de noche anterior, omitiendo, por supuesto, su momento con Morgan.
Despu¨¦s de tomar deracion, el oficial de policia le dijo
solemnemente que ya habian enviado a alguien para atrapar al bajo y gordo y al alto y delgado hace unos dias, pero habian
escapado.
Asi que eran fugitivos.
que
Cira, conteniendo respiraci6n, dijo seriamente: -Estoy segura d
fueron ellos quienes intentaron capturarme. Incluso me drogaron, pero no s¨¦ si ya se metabolizo. ¡éSe podra detectar algo: hago
un analisis de sangre ahora?
El oficial mo a un colega del departamento de andlisis para que tomara una muestra de sangre a Cira.
-Tambi¨¦n podriamos revisars camaras de seguridad del bar.
El oficial no le dijo que ese bar era de Joaquin y que, si iban a investigar ahora, seguramentes camaras justo se habrian roto.
Sin embargo, agradeci¨¦ mucho cooperacion de Cira y personalmente panio a salir de estacion de policia: ¡ª Sefiorita
Lopez, seria mejor que no saliera s estos dias.
Cira asintid conprension.
Al salir de estacion, Cira vio que el¡¯auto de Morgan estaba aparcado aldo de calle.
Se mordio elbio y se acerc¨¦.
La ventana del auto se baj¨¦ automaticamente.Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
Cira se par¨¦ aldo de puerta del auto y mir¨¦ al hombre en el interior, sin expresion dij
estacion de policia conmigo, no se preocupe, no vine a denunciarlo, sino a
-Sefior Vega, incluso vino a
informar sobre mi intento de secuestro anoche.
Lo que sucedi6 anoche era una extensi6n de un caso de asesinato y entierro, por undo, queria ver si podia proporcionar
alguna pista, y por otro, no podia simplemente dejar pasar el hecho de haber sido puesta en peligro de forma inexplicable.
-4Denunciarme? ¡éPor qu¨¦? ~Por ser un h¨¦roe? -Morgan se rid con
desd¨¦n.
Cira frunci¨¦ el cefio: -~Entonces por qu¨¦ me sigue?
oche casi fue secuestrada, y hoy se sube a un auto que ve en e, aunque parezca un taxi, ¡écdmo sabe que el conductor es
realmente un conductor y no un secuestrador?
Cira torci¨¦ boca: -Segtin lo que dice usted, ;debo estar en alertal constante a partir de hoy? ~Debo sospechar de cada auto
que vea, pensando que podria ser un secuestrador, o dudar deida queo fuera, pensando que podria estar
envenenada?
-No es necesario, Joaquin pronto dejara de busca.
Cira queria preguntarleo podia estar tan seguro. Seguin lo que dijo el oficial, el caso todavia no habia avanzado mucho.
Morgan echo un vistazo al espejo retrovisor. Un auto se habia detenido frente a estaci¨¦n de policia, y persona que bajo era
Morgan dijo indiferente: -~Su novio le puso un rastreador?
Cira se sorprendio y se volvid
Marcelo se acerco rapidamente: -Cira.
Aunque todavia estaban cborando, Morgan no mostr¨¦ ni mas minima cortesia y se fue en su auto.
Cira se volted, esperando a que ¨¦l se acercara, y pregunt6
confundida: -Profesor Sanchez, ,cdmo supo que vine a estacion de policia?
-Anoche no respondi¨¦ a mi mada, ni a puerta de su habitacion, y con ese caso de asesinato rcionado con usted, temi
por su seguridad, asi que m¨¦ al oficial, quien me dijo que habia venido a estacion.
La intuici¨¦n de Marcelo era bastante precisa.
Y tambi¨¦n tenia buena memoria. Habia visto el numero de tel¨¦fonc que el oficial le dio a e solo una vez, y lo record.
profesor universitario.
ente Marcelo habia salido con prisa, incluso se olvid¨¦ d se sus lentes, y sus ojos, sin esa barrera, parecian mas agudo
Cira nunca lo habia visto sin lentes, y se sinti¨¦ un poco inc¨¦moda mirandolo durante unos segundos.
Marcelo dijo: gPor qu¨¦ no me dijo verdad por tel¨¦fono?
-No queria que se preocupara -respondi¨¦ Cira. -Ya paso.
-Me preocupa mas si no me lo dice-frunci¨¦ el cefio Marcelo. -¡é Esta herida?
Cira neg6 con cabeza y, al mismo tiempo, extendi¨¦ los brazo:
bien.
Marcelo dijo: -Lo siento, anoche solo me preocup¨¦ por Emilia, te descuid¨¦. Yo te llev¨¦ al bar, pero no te protegi. Si hubiera
estado a tudo todo el tiempo, eso no habria pasado.
Cira neg6 con cabeza: -Su objetivo era capturarme, si no lo
hubieran hecho anoche, habrian encontrado otra oportunidad para hacerlo.
En otras pbras, iba a pasar de todos modos, y no era culpa de Marcelo.
Y ademas...
Aunque no le gustara admitirlo, realidad era asi, estaba agradecida de que Morgan estuviera alli anoche, de lo contrario, su
destino
podria haber sido una fosa en el bosque.
Qu¨¦ haria su madre si e no estuviera?
Parecia que Marcelo acept¨¦ su explicaci¨¦n, pero una vez que
ron a trabajar, aceler¨¦ el proceso. Lo que normalmente a dos dias, lo termind en una tarde.
Mariana volvemos a ciudad de Sher¨¦n.
Quedarse en Ciudad Aguavi podria involucrarlos en el caso de Aldea des Flores. Seria mas seguro volver a ciudad de
Sher6¨¦n
Cira tambi¨¦n queria regresar. Habia estado de viaje durante ocho dias, y aunque Ximena siempre decia que su madre estaba
bien, alin asi estaba un poco preocupada.
Sin embargo, en reunion de esa noche, Morgan no los dejo ir.
Para ser exactos, no dejo ir a Cira.
+25 AU
CapÃtulo 205
Cap¨ªtulo 205
Capitulo 0205
-Si el profesor Sanchez tiene prisa por regresar, que se vaya, pero asistente Lopez debe quedarse.
Marcelo se puso de nuevo sus lentes, cuyos bordes teados
reflejaban un brillo frio: -Sefior Vega, gtiene alguna base para esta petici¨¦n?N?velDrama.Org owns all content.
-La base en montafia de Almendros atin no ha sido analizada. Alguien de su equipo debe pafiarme, y ya que el profesor
Sanchez esta ocupado regresando a ciudad de Sheron para el siguiente paso, entonces asistente Lopez deberia quedarse.
¨¦Es dificil de entender esta peticion?
Los dos hombres se miraron fijamente frente a mesa de reuniones.
Desde que empezaron a cborar, en realidad nunca habian tenido una verdadera interion: desde el inicio del trabajo,
Marcelo fue iado de regreso a ciudad de Sheron por Morgan para manejar el oratorio en mas.
En realidad, esta era primera vez.
Antes, todo estaba en paz. Ahora, con este desacuerdo, todass tensiones y conflictos subyacentes tambi¨¦n salieron a
superficie.
-Si ese es el pensamiento del sefior Vega, creo que seria mas apropiado que se quede el asistente Jose. Despu¨¦s de mi, ¨¦l es
la persona mas familiarizada con el proyecto. Y secretaria Lopez es solo mi secretaria y todavia necesita ayudarme con
algunos trabajos administrativos, no le seria conveniente quedarse -rechazo directamente Marcelo.
Morgan se recost6 en su si, sus dedos definidos girando un boligrafo, y dijo con voz tranqu: -Despu¨¦s de trabajar con
(2%
adecuada para quedarse. Secretaria Lopez, gtienes confianza en quedarte y manejar independientemente el trabajo posterior?
Morgan y Cira estaban separados por dos metros.
El todavia llevaba el traje de mafiana. La luz brinte del techo de s de conferencias iluminaba su piel palida y severa, y
debido a su tez nca, sus cejas y ojos negros parecian atin mas profundos.
Morgan le pregunto a e, dejando que e decidiera si quedarse o no,o si estuviera seguro de que, al preguntarle, e le
daria respuesta que ¨¦l queria.
Y razon por que podia estar tan seguro, sin duda, era porque tenia una foto de e.
Cira apretd los documentos en su mano. La s de reuniones estaba iluminada, pero habia una sombra en su corazon.
-4Quiere decir que, despu¨¦s de monitorear los datos de montafia de Almendros, puedo regresar?
-4De lo contrario, neas quedarte aqui y asentarte?
dedos, liberando los documentos inocentes, y dijo con -Profesor Sanchez, aunque no soy tan profesional
sistente Jose, siempre he sido responsable de los datos de monitoreo y estoy mas familiarizada con ellos, asi que d¨¦jeme
quedarme.
Marcelo mird, con una mirada de iprensi¨¦n en sus ojos,
mientras Cira evitaba su mirada.
-No me importa quedarme estos dos dias -dijo Marcelo. -Somos un equipo, llegamos juntos y nos vamos juntos. Terminamos los
datos y volvemos juntos.
Cira mir¨¦ a Marcelo con sorpresa.
-25 NONUS
El tenia prisa por irse, no solo porque e habia provocado a gente de Aldea des Flores, sino tambi¨¦n porque tenia trabajo
en ciudad de Sher¨¦n, pero atin asi decidid quedarse por elia
Marcelo le asintio ligeramente.
Cira frunci¨¦ losbios y asintid ligeramente.
Morgan miraba con indiferencia.
Ahi estaba de nuevo.
Otra vez ese aspecto departir tantos alegriasos penas.
-jEntonces yo tambi¨¦n me quedo! -de repente intervino Emilia, y luego pens6 que algo estaba mal. De todos modos, yo ya me
iba a quedar, soy parte de Grupo Sanchez.
Asi, el resultado final de reunion fue que nadie se fue, y todo el equipo original se quedo.
Como si reuni¨¦n no hubiera ocurrido.
Pero en realidad no fue asi, si no fuera por amenaza de Morgan, Cira habria preferido regresar a ciudad de Sher¨¦n para
cuidar a su
madre.
Siempre habia una sensacion de inquietud en su corazon.
Despu¨¦s de reunion, Marcelo llev¨¦ a Emilia de regreso a su habitacion para cambiarle el vendaje: Emilia se habia caido en
pista de baile noche anterior y habia sido pisoteada,stimandose palma de mano.
Cira estaba recogiendo los documentos, se sentia mal y distraida. Y vio que los demas asistentes a reunion se iban uno tras
otro,
siendo e Ultima en salir.
Se levanto para irse, pero puerta de s de reuniones se cerro de golpe.
Bang.
Cira se sobresalt6, pensando que era gente de Joaquin, pero al mirar, vio que quien habia cerrado puerta era Morgan.
E exmo: -; Qu¨¦ vas a hacer?
Morgan, con un aire frio a su alrededor, se acerco a e. Cira intento evadirlo, pero no fue tan rapidao ¨¦l, y levanto y
coloc¨¦ sobre mesa de conferencia.
Cira: -j{Qu¨¦?
Cira se sinti¨¦ extremadamente incdmoda y trato de empujarlo, pero Morgan era inamovibleo una montafia.
E respiraba con dificultad: ... Morgan, gtodavia tienes algo de
decencia?
-4Como podriapararme con el noble actitud de Marcelo? ¡ª Morgan no mostraba ni alegria ni ira, peros esquinas de sus
ojos estrechos parecian mas afdas que una hoja.
SA
CapÃtulo 206
Cap¨ªtulo 206
Capitulo 0206
Cira resistia con sus manos contra el pecho de Morgan -Tu tambi¨¦n sabes que eres desvergonzado.
Morgan, cons manos apoyadas en mesa a sudo, miraba a los ojos: -Pensar en el pasado y preocuparse por el futuro,
lo man dignidad de un caballero, pero en realidad, si no se puede lograr nada. Eso no es nobleza, es una excusa para
incapacidad. gLa secretaria Lopez no entiende eso? ,Despu¨¦s de dejar el Grupo Nube Celeste, empezaste a seguir un camino
de cuentos de hadas?
Cira sabia que ¨¦l se referia a lo que habia sucedido en reunion, donde Marcelo al final no habia podido lleva consigo.
E no se cort¨¦: -De hecho, fue despu¨¦s de dejar el Grupo Nube Celeste que supeo son realmente los hombres normales,
antes estaba demasiado cegada.
~Estaba diciendo que ¨¦l no era normal?
Morgan le agarr¨¦ barbi, y Cira le devolvio mirada: -El profesor
no pueda lograr nada, sino que respeta a los
Sanchez no o
del acuerdo, noo ciertas personas que solo con fotos, despreciables.
acudi¨¦ su barbi: -; Yo te he amenazado? Cuando? ;Qu¨¦
pbra?
Cira se solt¨¦: -Si no lo has hecho, d¨¦jame volver.
-g Tienes tanta prisa por volver y vivir juntos con ¨¦l?
Morgan, con una sonrisa fria, dijo: La condicidn de Grupo Sanchez para aceptarte es que termines este proyecto. Si el Grupo
Nube Celeste pide todos los datos del proyecto, tu grupo de investigacion
complete el proyecto. Eso tomara al menos dos afiosures probaro es vivir en Ciudad Aguavi durante dos afios?
Cira, furiosa: gSolo sabes amenazarme?
-Estoy ayudandote a probar si tu novio realmente se preocupa por ti o solo son pbras. ~No quieres saber si en esta situacion
Marcelo dejaria todo en ciudad de Sheron por ti y se quedaria aqui contigo?
Cira no dudaba que ¨¦l fuera capaz de hacer algo tan absurdo.
Este hombre siempre habia contrdo todo a su antojo. No era una ficha de ajedrez avanzada ni una defensiva, era mano
que movias fichas.
Podia hacer que todo siguiera su voluntad.
E dijo con voz grave: -Ahora puedes ser tan arbitrario solo porque tienes posicion de un cliente. Dijiste que eres mas capaz
que Marcelo, entonces si te sucediera lo mismo, ,c¨¦mo lo manejarias?
Es imposible que algo asi me suceda -dijo Morgan sin siquiera pensarlo. -En primer lugar, no firmaria un contrato que me hiciera
perder tanto poder y estarpletamente sujeto a otra parte.
Cira, con voz firme:
jTambi¨¦n sabes que ese contrato es desigual!
Morgan entrecerr6 los ojos: -Lo s¨¦, gy qu¨¦? 4 No lo firm¨¦ Marcelo de todas formas? Cuando firm¨¦, deberia haber pensado en
que luego seria contrdo por mi. Se arrepiente despu¨¦s de firmar? ~Es un estudiante de primaria?
Cira contraatac¨¦: -Fue Osiel quien le pidi¨¦ que lo firmara.
Marcelo se levantd de mesa, simplemente no queria firmar. Solo edi6 a cboraci¨¦n despu¨¦s de ser solicitado por
Osiel en el hip¨¦dromo.
Morgan sonrid con desden-Por eso digo que a veces Tamilia solo sirve para estorbar y traicionar Osiel, por el bien y el poder de
in familia Sanchez, puede incluso sacrificar a su hermano
Cira apretd losbios, sin encontrar pbras para replicar en ese
momento
Morgan, molesto porque e se apresuraba a defender a Marcelo, argumentando que no era ipetente, frunci¨¦ el cefio,
tom¨¦ su nuca y beso.
O mas bien, domino.
Cira empuj¨¦ su pecho con ambas manos, pero ¨¦l inmovilizo sus manos con una des suyas.
Cuando Cira intent¨¦ patearlo, ¨¦l se metio entre sus piernas.
Cira resistia tanto fisicao mentalmente, pero estaba contrda por ¨¦l en ambos aspectos. El sabor de un caramelo de
naranja que ¨¦l habiaido antes de reunion se esparcia entre susbios y
dientes.
solt6 solo cuando e se calm6, mostrando que no
aba del beso, sino que simplemente estaba dominando. Cuando e dej¨¦ de resistirse, ¨¦l tambi¨¦n se detuvo.
El miraba con los ojos bajos. Losbios de Cira estaban rojos y himedos, al igual ques esquinas de sus ojos, con una
expresion de tolerancia y rechazo.
Morgan, sujetando su nuca, preguntd: -;Asi que realmente quieres volver con Marcelo?
Cira esquiv6¨¦ sus gestoso si estuviera jugando con un cachorro,
con voz fria y dura dijo: -Es porque mi madre necesita regresar
urgentemente a de Sher¨¦n.
E lo mir¨¦ fijamente: -El padre de Ke ya se recupe fue dado
Now
de alta, verdad? Ya esta viviendo una vida normal, no es asi? Mi
madre no. Antes de mi viaje de negocios, tuvo que ser hospitalizada debido al agravamiento de su enfermedad.
Morgan permanecid inexpresivo.
-4No te da una sensacion de poder y control escuchar c¨¦mo
nosotros, los pequefios, somos arrastrados e impotentes en tu juego, senor Vega?Content is property ? N?velDrama.Org.
Morgan respondio friamente: -Prueba a acusarme de nuevo. ¡éNo te di una opci¨¦n? ~Acaso intercambiar el 10% de los m¨¦dicos
para que
vuelvas a mido es maltratarte?
Cira, confundida, pregunto: -,Por qu¨¦ de repente quieres que vuelva a tudo?
¨¦No fuiste ¨¦! quien al principio se canso y se hart¨¦ de e?
GET IT NOW
CapÃtulo 207
Cap¨ªtulo 207
Capitulo 0207
Morgan se detuvo por un momento. Sus oscuros ojos reflejaban su rostro, pero no respondid.
Cira, sin embargo, lo entendio.
-La primera vez que me pediste que volviera fue cuando ayud¨¦ a Grupo Sanchez a obtener una mayor participacion y tambi¨¦n
recibi una oferta de ellos. Entonces, gquerias que volviera porque veias que me estaba liberando de tu control?
Siempre habia sido un pajaro en su ja, y ahora que podia vr, ¨¦l no lo aceptaba.
Queria que e solo pudiera posarse a sudo, donde pudiera alcanza con mano.
Dicho de otra manera.
No soportaba ve tener ¨¦xito.
Morgan volvi6 a sujeta por el cuello.
Este gesto era muy parecido al de un felino o un canino levantando a su cria, pero en un humano, era muy despectivo. Cira se
disgust6, quiso esquivarlo, pero ¨¦l no soltaba.
-No te sobreestimes. No importa cuan lejos vayas o cuan alto asciendas, ,podrias superarme? Dondequiera que vayas, si
quiero. lidiar contigo, sera facil -dijo friamente Morgan. -¡é Olvidaste lo que te dije esa noche?
Qu¨¦ frase?
¡éLa de << crees que lo que crees es lo que crees)?
Cira no tenia inter¨¦s en jugar a adivinar pensamientos: -Entonces, ¡é
+25 Rs
pui que lo nues
Morgan no esperaba responder, y se inclind para besa, pero Gira realmente no podia soportarlo mas! -,El sefior Vega nunca
ha vistos noticias? Hay muchos casos de figuras importantes que caen en lugareso oficinas o ss de reuniones, jaqui
hay camaras de vigncia!
-No dejes vr demasiado tu imaginacion, secretaria Lopez -dijo Morgan, quien tampoco tenia costumbre de hacer eso en
lugares pUblicos, pero queria preguntarle.
-¡éTomaste tu medicamento hoy?
Cira se sorprendio.
Luego record6 que lo de noche anterior en el bafio habia sido inesperado, por supuesto que no habian tomado precauciones.
Hacia mucho que Cira no hacia ese tipo de cosas, habia olvidado el pro imiento. Ademas, estuvo ocupada trabajando todo el
dia y no enido tiempo de pensar en noche anterior, por lo que oco record¨¦ tomar medicaci¨¦n.N?velDrama.Org owns all content.
-Ya veo -dijo Morgan de manera enigmatica.
No era de extrafiar que Ultima vez hubiera quedado embarazada por idente.
Descuidada.
Cira, frustrada, simplemente levanto una pierna sobre mesa, revis6 sobre mesa, baj¨¦ del otrodo, tom¨¦ unos documentos
y salid rapidamente.
Morgan no siguid, ajustandose el traje. Cuando e abri¨¦ puerta de s de reuniones, ¨¦l dijo: -No me gusta que mi gente
tenga marcas de otros. A partir de hoy, mant¨¦n tu distancia de Marcelo.
Cira ya habia abierto puerta y se habia ido.
Al llegar al ascensor, su celr recibid un mensaje de Whatsapp.
Era el incesante Morgan: -Piensa rapido en lo del m¨¦dico, mi paciencia tambi¨¦n tiene limites.
Cira no queria tomar en serio sus pbras, pero esta sensaci¨¦n de estarpletamente infiltrada por ¨¦l, todavia arruinaba su
estado de ahimo.
1B
Regres6 rapidamente a su habitacion,nz6 los documentos sobre el sofa con fuerza y exhal¨¦ profundamente.
Despu¨¦s de calmarse por un momento, tom6 su tel¨¦fono y orden6 una caja de pildoras anticonceptivas de emergencia.
Luego abrio interfaz de Whatsapp de Isabel, queriendo preguntarle: -Alguien me esta chantajeando con fotos privadas,
o puedo
contraatacar?
antes de enviar el mensaje, lo borrd.
0 era que no supiera c¨¦mo manejarlo. Cuando ayudo a ra a lidiar con su exnovio Miguel difundiendo sus fotos privadas, lo
hizo muy
bien.
En el fondo, a quien temia era a Morgan.
Un nuevo mensaje aparecid, era ra.
Justo cuando pensaba en ra, e aparecid, definitivamente no deberia preocuparse tanto por gente.
Cira sonri¨¦ ir¨¦nicamente, se sentd en el sofa y abrid Whatsapp.
ra le habia enviado dos fotos borrosas, probablemente tomadas con el zoom del tel¨¦fono.
+25 BONES
CapÃtulo 208
Cap¨ªtulo 208
Capitulo 0208
Cira se qued6 at¨¦nita por un momento.
E solo habia prestado atenci¨¦n a sefiora Vega y no habia notado a joven embarazada a sudo.
Volvi¨¦ a mirar foto. La mujer solo mostraba medio rostro y llevaba grandes gafas de sol, lo que hacia imposible ver su rostro
ramente. Y ese vientre, debia tener al menos seis o siete meses de embarazo.
raents: -No pude presionar el obturador a tiempo. Antes de eso, estaban caminando de mano, parecian muy
cercanas... 4 Podria ser amante de Morgan y su hijo ilegitimo?
Cira observ¨¦ detenidamente durante un buen rato, pero no reconoci¨¦ a esa mujer.
embargo, record6 que una vez en un centroercial se habia ontrado con sefiora Vega eligiendo cosas en si¨¦n de
m infantil, y luego habia visto fuera de s de ecografias en un hospital.
Aunque sefiora Vega siempre le habia dado explicaciones.
razonables, podrian ser solo excusas.
Cira originalmente penso que embarazada era sefiora Vega, pero ahora parece que es esta mujer misteriosa.
¨¦Qui¨¦n era e?
Si sefiora Vega cuidaba tanto, debia ser alguien muy importante para e.
~Podria ser realmente el hijo ilegitimo de Morgan?
12590
O tal vez, el hijo ilegitimo de Carlos?
La segunda posibilidad parecia mas probable.
Morgan y sefiora Vega habian estado distanciados durante mucho tiempo, asi que aunque ¨¦l tuviera un hijo ilegitimo, no lo
dejaria a
cargo de sefiora Vega.
Pero si era el segundo caso, sno seria extrafio que esposa legitima cuidara de amante y del hijo ilegitimo de su marido?
Cira reflexion¨¦ por un momento y respondio: -Es sefiora Vega, pero no conozco a esa mujer. Podria ser simplemente una
amiga o familiar de sefiora Vega.
ra respondio: -No hay problema, gente de nuestro pequefio pueblo es senci y todos somos vecinos. Le pedir¨¦ a mi
madre que investigue un poco, seguramente podremos averiguar algo. Espera mi informe.
Cira, vi¨¦nd asi, supuso que ra se estaba recuperando del doble golpe en el amor y el trabajo que habia sufrido en
ciudad de Sher¨¦n.
actualmente estoy en un viaje de negocios en Ciudad
Compr¨¦ algunos productos locales. Dame tu dirion y te
enviar¨¦ directamente a tu casa.
ra respondi6 con varios emojis felices y luego su dirion.
Despu¨¦s de poner el tel¨¦fono, Cira camino de undo a otro en s de estar, sintiendo que quizas sabia algo importante.
En una familia adineradao los Vega, si aparecia un hijo ilegitimo, significaria un gran drama por herencia y los derechos
de sucesi6n. No hace falta decir que seria un caos total.
La povidona yodada que Emilia usaba para desinfectar su mano se
hable iterario y bajo a recogerio.
Kanduit tom¨¦ el ascensor, se encontr¨¦ con Morgan y taom r mbieron estaban saitendo.
bromas
misire diferente, mientras que Ramon som¨¦s asa e expemmeia de vivir en el mismo edificio? Siempre nos
contrarnos en el ascensor. ,El profesor Sanchez va a cenar??
arcele ajustoto sus gafas: -No, solo baj¨¦ a recoger medicina dele
mia
amon mostrars Euroreocupacion: ,La herida en mano de efiorita Sanchez e esta mejor?
Mucho mejorphonesesnina lesion grave.
amon asintid: -Sieseinconveniente, no necesita unirse a nosotros afiana para inspion en montafia de Almendros. De
todos odos, esta vez no estaragos realmente interesados.
celo frunci¨¦ el ceria deraramente: A qu¨¦ te refieres?
amon simplemente dijo: mafanana haora policias de civil en nuestro upo, principalmente para a pororir situacion en Aldea de
lasN?velDrama.Org owns all content.
ores.
arcelo entendis: -Lo tendr¨¦ encuerenta.
ascensor lleg¨¦ a ma baja y los tres hombres salieron juntos.
abia dos repartidores en puerte de motel entregando
edicamentos. Marcelo dijo: Etelele to rermina en 6754, apellido
anchez.
no de los repartidores se acerca: Holble este es el suyo.
organ mir6 al otro repartidor, que estata a amando alprador. E repente preguntd: Ese es el 2055, peediaez?
El repartidor se sorprendio, pero asinti
Si, ges suyo?
Morgan sonrio: -Si, es mio.
¡ªEntonces aqui lo tiene el repartidor le entreg6 bolsa de papel.
Marcelo, que habia escuchado, se gird: -;Eso es de Cira?
Morgan, frente a ¨¦l, abri¨¦ bolsa de papel. Marcelo hablo con firmeza: -La pertenencia de e, usted no tiene derecho a abri
sin
permiso.
-Si s¨¦ que es de e, naturalmente s¨¦ qu¨¦pro. El profesor Sanchez no tiene una rcion tan cercana con eo para
preocuparse tanto.
Morgan tir¨¦ descuidadamente bolsa de papel en el basurero cercano y luego le entreg¨¦ a Marcelo caja de pildoras
anticonceptivas de emergencia sin oculta.
-Si usted va a subir, , podria llevars de paso?
Today¡¯s Bonus C
CapÃtulo 209
Cap¨ªtulo 209
Capitulo 0209
Si no fuera porque el otro era un profesor culto y Ramon habia. reionado rapido, sacando su pafiuelo del bolsillo del traje
para envolver caja de medicamentos antes de entregars a Marcelo.
los dos hombres podrian haber terminado peleando en entrada del hotel.
Una vez en el coche, Ramon frot¨¦ su nariz: -;Por qu¨¦ provocarlo asi?
-,Yo provocando? -Morgan jugueteaba con los gemelos azul zafiro de su manga, ramente de buen humor.
-~No lo hiciste? Sabiendo que e es novia de alguien, atin asi le pides a ¨¦l que le lleve... -Ramd¨¦n no pudo terminar frase,
preguntandose c¨¦mo podia ser tan malicioso.
eflexiono: -zLa odias tanto?
Morgan, apoyando su codo en el reposabrazos, miraba por ventana, iluminado intermitentemente pors luces de calle.
-4Odiar a qui¨¦n?
- secretaria Lopez.
Morgan frunci¨¦ el cefio, confundido.
Ramon explico: -Sin importar que Marcelo sea su novio o simplemente un amigo o algo mas ambiguo, lo que hiciste podria
avergonzar y humir a secretaria Lopez. ,No es eso odia?
Morgan sonri¨¦ levemente: -No odio.
De hecho, sentia por e un carifio intenso.
Cira, despu¨¦s de organizar el trabajo del dia siguiente, estitia a punto. de revisar su tel¨¦fono para ver si su medicamento estaba
por llegar cuando sono el timbre.
Era Marcelo.
-Profesor Sanchez, gqu¨¦ sucede?
En el pasillo del hotel, con luces anaranjadas calidas, Marcelo se veia excepcionalmente suave con su su¨¦ter beige.
-Baj¨¦ a buscar medicina de Emilia y me encontr¨¦ con el repartidor que traia tu medicamento. Decidi tra¨¦rtelo -explico.
Cira se sorprendio y luego sintid un apreton en el corazon.
Marcelo le extendi¨¦ bolsa de papel amari. Viendo que estaba seda, Cira se alivid y tomo: -Gracias, profesor Sanchez.
Pero inmediatamente not6 que bolsa habia sido abierta y luego seda de nuevo a ligera.
ara apreto losbios, mirando a Marcelo, segura de que habia visto el contenido.
La expresion de Marcelo seguia siendo amable, solo pregunto: -; Ya Ccenaste?
...Si, pedi al hotel.
Bien, si no hay nada mas, descansa temprano. Hoy el trabajo fue mmas pesado para cumplir con los zos, debes estar
cansada.
CiCira, con emociones encontradas: -TU tambi¨¦n, descansa temprano.
Mrcelo sonri¨¦ y asintio, regresando a su habitacion.
Cici a cerr¨¦ puerta, apoyandose contra e, mirando caja de
merecicamentos en su mano,
f de cinco coches se nas se dirtolo hacia Aldea de as
a de Almendies
dros
s lugares del proyecto nente donde va se habian
aciones, en Aldea de tas Flores, boceso debido a
Ideanos, los materiales debes of constrion solo se entrada del pueblommebio
oche, miraba por ventana.tana
do con globos en entrada del ou ciel pueblo, con una nida y carteles a losdos: A nuestrquestros lideres y uestro pueblo.
staba neando este puebloqueblo.
halcalde no
to falso thi
Cire nintio t
No te algas
Emilia, satie
sin disimuldText property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
miedo.
El alcalde se
aldeanos al
alejar¨¦ ahor
Los aldeano
Zorazon, empe
Emu Emilia, que
ches, et alcalde del pueblo y algunos tovane sovenes so asustada, e
al ver al alcalde, reconoci¨¦ que era ele era el
En En ese mon
postura de
os habia bloqueado en el bosque aque noche noche.
Morgan y a
ell dia, el alcalde no mostraba ninguna senina sefial doorge Morgan mir
inora, liceres, soy el alcalde de Aidea des des
ers Morgan no tomn¨¦, diciendo: -Es
JoaquiJoaquin se
nos annos encont
esta a esta aqui.
bomoco, retire su mano con una sonrisa sa:-
ra quero que oreparanios anoche para darles tales
oche, dite nuo amablemente: -Alcalde, si hoy hoy icion, elico et proximo afio no solo nosotros,
El alcalde rid a carcajadas. -Estamos esperando que los lideres vean lo valioso que es nuestro pueblo.
Cira sintid que Marcelo se acercaba y se gird hacia ¨¦l. El le susurr¨¦: ¡ª No te alejes mucho de mi hoy.
Emilia, saliendo del coche, se apresur6 a agarrar mano de Morgan sin disimulo: -Hermano Morgan, hay muchos perros aqui,
me dan
miedo.
El alcalde se golpe6 frente: -Vaya, lo siento, son perros de los aldeanos que deambn libremente. No quise asustar a nadie,
los alejar¨¦ ahora mismo.
Los aldeanos intentaron ahuyentar a los perros, pero por alguna razon, empezaron adrar furiosamente.
Emilia, que inicialmente habia fingido, ahora estaba genuinamente asustada, escondi¨¦ndose detras de Morgan.
En ese momento, unrgo silbido reson6 y los perros adoptaron una postura de ataque. Los guardaespaldas se apresuraron a
proteger a
emas.
pasible.
aquin se acerc¨¦ desde distancia, desenfadado: -Sefior Vega, nos encontramos de nuevo luego mir6 a Cira: -Vaya, M
tambi¨¦n esta aqui.
CapÃtulo 210
Cap¨ªtulo 210
Capitulo 0210
Cira levant6 sus ojos con serenidad, calmada ypuesta. -Sefior Zufiiga, usted ha confundido a alguien, no soy M de
que ha.
¡ªOh, me equivoqu¨¦ -admitid Joaquin, fingiendo una subita realizacion, y levant¨¦ el pulgar en sefial de aprobacion. La sefiorita
Lopez no es M, es una buena ciudadana que proactivamente proporciona pistas a policia. Por una pbra suya, mi bar ha
estado cerrado para reorganizaci6n hasta ahora.
Cira mantuvo su expresi6n imperturbable.
Joaquin no pudo intimida y, con una risa fria, se volvid hacia Morgan: -Ya que el sefior Vega nos honra con su presencia,
permitame ser su guia. Conozco este lugar mejor que nadie.
Morgan respondio: -De acuerdo.
Joaquin, al ver que no habia sorpresa ni precauci6n en el rostro de Morgan, sintid que nuevamente era menospreciado.
Tras chocar con muros consecutivamente, gird cabeza y regafid: -j Malditas bestias! jLarguense! Han asustado a los
invitados.
Los perros, que estaban listos para atacar, inmediatamente bajarons orejas,draron un par de veces, replegaron sus
colmillos y garras, pero no se fueron, y continuaron merodeando a su alrededor
Joaquin guid a los visitantes alrededor del pueblo, presentando el lugar.
Cira y Marcelo caminaban juntos. De repente, ¨¦l le pregunto: -;El secuestro que sufriste en el bar esa noche fue instigado por
este hombre?
Cira frunci¨¦ losbios: -Si.
Marcelo empuj¨¦ sus gafas hacia arriba. Incluso con los lee cubriendo sus ojos, no podia ocultar severidad en su mirada
Los caminos del pueblo eran de tierra, desiguales y llenos de hierbas silvestres, gados de mosquitos. Emilia, con una falda
corta que revba sus piernas palidas, habia sido picada por varios mosquitos.
Ya no lo soportaba mas y, agarrando manga de Morgan, se quej¨¦:
interesante aqui, solo es un pueblo de tierra. Vamonos.
Ya terminaste de ver, hermano Morgan? No hay nada
Morgan siempre habia ignorado a Emilia. Suportamiento, siempre dispuesta a agarrarlo, le causaba cierto disgusto.
Antes, toleraba un poco por darle cara a familia Sanchez y porque e era mujer que Cira habia encontrado para ¨¦l.
Queria ver cuanto tiempo Cira podria mantener su fachada de calma ypostura.
o ahora yer a
la familia Sanchez le resultaba molesto, y naturalmente no le mostraria una buena cara.
Retiro su brazo y con una voz distante dijo: -El lugar de sefiorita Sanchez no esta a mido. Si ya no quieres trabajar, informa
a tu supervisor. Si quieres irte, puedes hacerlo en cualquier momento-
Emilia frunci¨¦ elbio: -Hermano Morgan, no eras tan frio conmigo antes.
Morgan se burl: -Antes tu tampoco eras tan irrespetuosa.
-4Como he sido irrespetuosa...? Emilia se sentia algo culpable mordi¨¦ subio. -~Es Cira quien te ha dicho algo?
Morgan no respondi¨¦. Emilia lo tom¨¦o una confirmaci¨¦n y pisoted el suelo enojada: -jSabia que e era una manipdora!
Se gir¨¦ y corrid hacia Cira, y sin decir una pbra, empujo.
-iYa te pedi disculpas y aun asi vas y has mal de mi € Morgan! Qu¨¦ m eres!
Cira retrocedi¨¦ unos pasos al ser empujada, pisando algo en el monte. Era una sensacion extrafia, nda y resistente.
Sin mirar hacia atras, respondi¨¦ a Emilia: -~La sefiorita Sanchez se disculpd conmigo? ~Cuando? Parece que no recibi esa
disculpa.
Emilia se enfureci¨¦ atin mas y, sefindo a Cira, exm¨¦: -jTu!
Marcelo fruncio el cefio: -|Emilia!
E abrio boca para decir algo, pero los perros que los habian estado rondando, de repentedraron con ferocidad.
Sin dar tiempo a reionar, los perros,o si estuvieran enloquecidos, senzaron sobre el grupo.
Habia unas quince personas en el equipo, mas el alcalde y los aldeanos, sumando unos veinte o treinta. Todos estaban
apretujados en ese camino de menos de dos metros de ancho. Con los perros atacando ferozmente, no habia lugar donde
esconderse, y el caos se desatd mientras los guardaespaldas reionaban.
En medio del tumulto, Cira se volted para ver en el monte lo que habia pisado.
jEra una mano humana de color azul oscuro!Content is property ? N?velDrama.Org.
Sus ojos se abrieron de par en par y, instintivamente, grito: -jAh!
Se echo hacia atras rapidamente, chocando con alguien. Al volverse era Morgan.
Sin tiempo para pensaro ¨¦l, que estaba al frente del grupo y protegido por los guardaespaldas, habia llegado a sudo en
la mita del equipo, sefiald hacia el monte, aterrorizada: jMorgan! jEso!
Morgan entrecerr¨¦ los ojos y lo vio
En ese momento, una voz grit¨¦ desde algun lugar: -;Ya que lo han descubierto, no me esconder¨¦ mas! ;Aunque muera,
arrastrar¨¦ a alguien conmigo!
Cira se gir¨¦ rapidamente, encontrandose con un rostro vengativo y retorcido. {Era un hombre bajo y gordo!
CapÃtulo 211
Cap¨ªtulo 211
Capitulo 0211
~Como lleg¨¦ aqui?!
El hombre bajo y gordo, subordinado de Joaquin y tambi¨¦n fugitivo, no estaba con Joaquin en ese momento.
jAhora, sosteniendo un cuchillo, senz6 hacia ellos, apuntando directamente en su diri¨¦n!
La punta del cuchillo estaba a punto de alcanzarlos. Cira intento empujar a Morgan y retroceder, pero ¨¦l, anticipando su
movimiento, agarr¨¦ su mano extendida y arrastr¨¦ detras de ¨¦l.
Luego, de una patada, apart¨¦ el cuchillo del hombre bajo y gordo.
Pero,mentablemente, debido a cercania y subita aparicion, patada no fue precisa. El cuchillo del hombre no vol¨¦do.
¨¦l esperaba, solo se desvid un poco.
iY luego, el hombre,o enloquecido, empez¨¦6 a ndir el cuchillo sin control!
Contra un hombre que ha perdido razon, inclusos mejores habilidades de lucha son inutiles. En una fri¨¦n de segundo,
jCira vio el cuchillo prar cintura de Morgan!
jSus pups se contrajeron!
El hombre, habiendo acertado su golpe, no se detuvo y violentamente saco el cuchillo.
Cira vio sangre en el cuchillo. Morgan tambi¨¦n se sujetaba el abdomen. Cuando el hombre intento apufir de nuevo, en un
instante, jCira golpeo su rostro con su bolso, que tenia adornos de aluminio!
Golpeado en cara, el hombre se cubri¨¦ y ralentizo su ataque, dando tiempo a Morgan para apartarlo con una patada y a los
guardaespaldas para protegerlo.
Viendo que no podia alcanzar a Morgan, el hombre empezo a atacar indiscriminadamente. Con perros por fuera y cuchillos por
dentro, gente gritaba y se escondia en medio del caos. El brazo de Ciral
tambi¨¦n fue cortado por el cuchillo.
Hasta que un disparo reson6, jBang!, y el cuerpo del hombre que cortaba a ciegas se congeld en su lugar.
Fue un policia de paisano quien dispard.
Cira, por instinto, quiso ver donde le habian disparado, pero Marcelo, que acababa de llegar a sudo, le cubri¨¦ los ojos.
-No mires.
Pero Cira alcanz¨¦ a ver.
El disparo acerto en frente.
Y asi, el caos llego a su fin.
Las veinte o treinta personas presentes sufrieron lesiones de diversos grados y fueron llevadas al hospital mas cercano para
recibir tratamiento.
En s de emergencias, m¨¦dicos y enfermeras iban y venian, ocupados pero organizados.
Cira tambi¨¦n fue acostada en una cami. La herida de su brazo era profunda y requeria sutura, ademas de una inyi¨¦n de
t¨¦tanos y tratamiento para inmacion.
Durante el incidente, Marcelo habia ido a salvar a Emilia, quien fue mordida por un perro en pierna. La situacion de Emilia era
mucho mas grave que de Cira.
Llorando y mando a su hermano, Emilia fue llevada pors enfermeras a cirugia.
Cira dijo: Mi herida no es grave, estoy bien. Ve a ver a sefiorita
Sanchez.
Marcelo, viendo que los m¨¦dicos se preparaban para coser herida, fruncio el cefio: -,Y dices que no es grave?
Cira sonrid: -No necesito entrar al quir¨¦fano, asi que no puede considerarse grave. En serio, ve a ver a sefiorita Sanchez, su
lesion en pierna es muy seria.
No sabia si un perro le habia mordido y arrancado un pedazo de
carne.
Cira frunci¨¦ losbios: ¡ªTengo enfermeras aqui, y ademas tienes que firmar el consentimiento para operaci6n para e.
Marcelo suspir¨¦ profundamente y finalmente no se qued6 mas, caminando rapidamente para seguir a Emilia.
Pero al salir de s, hizo una mada: - Todavia estan en Ci Aguavi? Vengan al departamento de emergencias del
hospital general... e esta herida.
Cira estaba acostada s en cama del hospital. Aunque herida de cuchillo no era grave, todavia do. Se cubria el brazo,
distrayendo sus pensamientos, pensando que el mas herido debia ser Morgan.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
¨¦Hasta qu¨¦ punto le habria alcanzado ese cuchillo?
Justo cuando pens6 en esto, escuch¨¦ una risita desde cama de aldo, voz ronca de un hombre: -;Cuantas veces ya no
pudo protegerte? Y cuantas veces te dej¨¦ s y se fue?
Cira se qued6 at¨¦nita.
Estaban en una s de emergencias, donde solo una cortina
sepuuva una conta de tu v
Ahora, esa cortina fue abierta de un tiron por una mano.
Morgan yacia en esa cama, los m¨¦dicos y enfermeras aun le trataban
la herida, pero su atencion no estaba en su propia herida, sino
mirando a Cira, con una expresion ligeramente burlona.
CapÃtulo 212
Cap¨ªtulo 212
Capitulo 0212
Cira mir¨¦ primero herida en su abdomen.
Pero no podia ver ramente, estaba borrosa y ensangrentada.
Su rostro se habia vuelto palido por p¨¦rdida de sangre, y debido a esa palidez, sus cejas y ojos oscuros parecian atin mas
profundos.
Cira dijo: ¡ªEmilia esta tan gravemente herida, esprensible que el profesor Sanchez fuera primero a cuida.
La mirada de Morgan tambi¨¦n recorri¨¦ su rostro, diciendo friamente: -Vaya, defiendes.
El doctor estaba listo paraenzar, sosteniendo una jeringa anest¨¦sica se acerc¨¦ a cama de Cira: -Paciente, no hable mas,
vamos a empezar a suturar.
Cira apretd losbios, asinti¨¦ y contuvo respiraci¨¦n.
El m¨¦dico de Morgan tambi¨¦n dijo: ¡ªNo, todavia esta sangrando, no sabemos si ha dafiado los ¨¦rganos internos, avisen al
quirofano para
prepararse.
La identidad de Morgan ya habia sido notificada, el m¨¦dico no se
atrevid a ser negligente:
¡®Sefior Vega, necesita una cirugia inmediata.
Helena, que estaba aldo de Morgan, estaba ansioso y preocupado: -Doctor, por favor, debe curar a nuestro jefe.
Morgan levant¨¦ mano, indicandoles que se caran,s
enfermeras iban a llevarlo al quirdfano, ¨¦l tambi¨¦n esperaba un
momento.
Despu¨¦s de que Cira recibiera anestesia, el m¨¦dicoenz6 a
suturar.
Cira no se atrevi¨¦ a mirar, cerr6 los ojos, aunque anestesia le impidi¨¦ sentir dolor, sensaci¨¦n de aguja y el hilo
atravesando piel era muy evidente.
E fruncio ligeramente el cefio, aguantando, sin notar que Morgan observaba todo el tiempo.
Despu¨¦s de cinco puntos, el m¨¦dico dijo listo, y Cira rjopletamente sus nervios, cayendo exhausta en cama del
hospital, con algo de sudor en frente.
El m¨¦dico dijo: -Debe quedarse en el hospital dos dias, para recibir tratamiento intravenoso y antiinmatorios. ;Su familia esta
aqui?
Antes de que Cira pudiera responder, Morgan hablo: -Helena, ve a hacer los tramites por e.
-Hasta luego, sefior Vega, me encargar¨¦ de eso, pero sus heridas realmente no pueden esperar -jHelena estaba muy
preocupado, sangre habia manchado otra venda!
Morgan echo un ultimo vistazo a Cira, vio con los ojos cerrad descansando, y solo entonces edio a ser Ilevado pors
enfermeras.
Despu¨¦s de que Helena llevara a Morgan al quirdfano, fue a buscar identificaci¨¦n de Cira para el ingreso hospitrio, y luego
e fue tradada a una habitacion de pacientes especiales.
Esto no fue un pedido de Cira, su herida solo requeria tratamiento intravenoso, no era necesario una habitacion VIP, pero
Helena ya lo habia arredo, asi que lo dejo pasar.
-Cira, descansa, ir¨¦ a esperar al sefior Vega en el quirdfano. A pesar de estar tan herido, insistid en ver terminar tu sutura antes
de ir a cirugia, perder demasiada sangre tambi¨¦n es muy peligroso. Si algo le pasa bajo mi cuidado, no s¨¦ c¨¦mo explicarlo al
presidente Vega y a
OU OULVOH...
Helena haba sin parar, Cira separ¨¦ losbios pegados y dijo en voz baja: -Ve, estoy bien aqui.
Helena se fue apresuradamente, y Cira exhald.
La anestesia atin no habia pasado, no sentia dolor, y parecia que habia unponente sedante en el medicamento, Cira
comenz6 a
sentirse somnolienta.N?velDrama.Org owns all content.
No luch¨¦o contra su instinto y cerr¨¦ los ojos.
El haber experimentado tal evento le dej¨¦ un trauma psicoldgico, y en su suefio volvid a ese camino de tierra del pueblo.
El cielo gris, gente asustada, los perros feroces, y el sonido de un disparo perforando el timpano.
jBang!
Cira se despert6 abruptamente.
Habia algo de movimiento en habitacion del hospital, mir¨¦ hacia puerta y vio as enfermeras empujando cama de
Morgan hacia adentro, colocand junto a suya.
E se despert6 de inmediato: -; Qu¨¦ haces en mi habitaci
-gTu habitaci¨¦n? voz de Morgan era ronca. -Pagu¨¦ tus hospitrios, zno puedo quedarme?
Cira en realidad solo le habia dado a Helena su identificacion, no su tarjeta bancaria.
E extendi¨¦ mano para mar a enfermera: -Voy a pedir un cambio de habitaci6n.
Morgan frunci¨¦ el cefio con desaprobacion: -,Por qu¨¦ tanto alboroto? En el pueblo, no dudaste en arriesgar tu vida para
salvarme.
14
Cira se detuvo.
Inusualmente, e no lo nego e incluso pregunt¨¦ preocupada: -,Las
heridas de usted son graves?
Morgan mir¨¦ sorprendido por su reion, su tono se suaviz6 mucho:
no
¡®No dafiaron mis ¨¦rganos internos, suturaron herida,
es nada serio.
El ajusto su posici¨¦n en cama, mirand con un significado indescifrable: -gPreocupada por mi?
La anestesiaenzaba a perder efecto, y Cira sinti¨¦ dolor, agarrandose el brazo y diciendo: -En ¨¦se momento, realmente fui a
salvar a usted.
Morgan pens6 que e lo negaria.
-Si no hubiera sido por ese golpe con mi bolso, estaria ahora mucho mas herido, asi que en cierto modo, yo tambi¨¦n soy su
salvadora.
Morgan simplemente mir¨¦, esperando ver qu¨¦ mas diria.
Gira se gird hacia undo: ¡ªComo agradecimiento, por favor, or Vega, borre mi foto.
CapÃtulo 213
Cap¨ªtulo 213
Capitulo 0213
Morgan, con el rostro inexpresivo, dijo: -~Me salvaste solo por eso?
Qu¨¦ mas podria ser? Cira temia que ¨¦l no cumpliera su pbra: -4 Acaso el sefior Vega no rpensara mi ayuda?
Morgan solt6 una risa fria, su expresi6n se volvid atin mas fria, sin desear mira mas, se gir6 y se cubrid herida en el
abdomen: ¡ª Qu¨¦date quieta, una vez que salgamos del hospital, lo borrar¨¦.
Aunque solo eran dos dias, idea departir una habitaci¨¦n de hospital con ¨¦! durante cuarenta y ocho horas hacia que Cira
se sintiera inc¨¦moda.
Incluso pens¨¦ en pedirle a enfermera que queria ser dada de alta ese mismo dia.
Pero Morgan parecia leerle mente y dijo friamente: -La mayoria del equipo esta herido en el hospital, ; quieres irte s y
convertirte en un nco facil para Joaquin?
Cira se vio obligada a abandonar idea, frunciendo losbios frustraci¨¦n.
Al mencionar a Joaquin, su corazon se tens¨¦ de nuevo: -Esa mano... es del cadaver que no se habia encontrado?
Morgan cerr¨¦ los ojos y asintid con un si.
El rostro de Cira palidecio: -Antes, los perros policia habian buscado por todo el pueblo y no encontraron el cadaver, pero ahora
apareci¨¦ de repente en los arbustos, definitivamente fue intencional.
Morgan asintid: -Por supuesto.
-Antes de atacar, el hombre bajo y gordo grit6, Ya que me
vitlouuuTIVI
ocultaci¨¦n del cadaver?
UL
THI, oau114
Morgan sonri¨¦ de mediodo: -;Cansada de ser secretaria y ahora quieres ser detective?
Era natural pensar mas cuandos cosas le afectaban directamente.
Cira mir¨¦ vacia el frasco de suero, viendo caer cada gota.
Morgan habl6 con calma: -El hombre bajo y gordo atac¨¦ indiscriminadamente, hiriendo a varias personas. La policia lo advirtid
tres veces y no detuvo su ataque, matarlo fue legal. El hombre alto y co tambi¨¦n fue capturado, admitio que ellos
mataron a persona por idente, pero nego cualquier conexi¨¦n con Joaquin.
Cira entendi
Joaquin sabia que si seguian investigando, lo involucrarian, asi que descart¨¦ al hombre bajo y gordo, al alto y co, y al
cadaver para limpiar su nombre.
Si su estrategia de cortar por lo sano funcionaria o no, dependeria de investigaci¨¦n des autoridades. Ya no les concernia a
ell podian intervenir.
Sin embargo, Cira se preguntabao Morgan, reci¨¦n salido cirugia, estaba tan bien informado.
-El hombre bajito y gordo no ataco al azar, vino directamente por ti dijo Cira. -Todos los que resultamos heridos, fue por tu culpa.
Morgan se gir¨¦ hacia e, su rostro tan ncoos sabanas y almohada de cama, solo sus ojos negros destacaban
intensamente, mirand con seriedad.
-El vino por mi porque Joaquin lo mando, y Joaquin me ataco porque aque noche en el bar me llev¨¦ a sefiorita sin darle el
2/4
aa
Cira replicd: -Si me involucr¨¦ con Joaquin, fue porque Lidia me dej¨¦ en el bosque solitario, donde vi lo que no debia, y Lidia me
ataco por tu culpa.N?velDrama.Org owns all content.
Ambos se pasaban culpa, discutiendo qui¨¦n era el responsable.
Morgan se enfureci¨¦ tanto que le doli¨¦ herida.
Cira penso mas ramente: -Ya sabias que Joaquin iba a sacar a un chivo expiatorio, , verdad? Aquel dia en puerta de
estaci6n de policia me dijiste que Joaquin dejaria de buscarme pronto, ,querias decir que esto terminaria pronto?
Morgan mir¨¦.
E era alguien a quien ¨¦l habia ensefiado, inteligente.
Sin embargo, Cira agrego: -Si sabias que hoy en el pueblo iba a pasar algo, y tu seguridad no estaba bien preparada, no eres
menos util que el profesor Sanchez?
Morgan casi se rio de ira, sosteniendo su herid:
: ¡ªgAcaso soy Dios? ~Cdomo iba a saber que Joaquin entrenaria perros?
El habia llevado guardaespaldas, si hubiera sido solo un ataque humano, podrian haber protegido a todos, pero eran perros
rabiosos.
Cuando los perros atacaron, Morgan ordeno a sus guardaespaldas proteger al equipo, de lo contrario, habria habido mas
personas heridas y de manera mas grave.
Cira replicd: -Una preparaci¨¦npleta deberia cubrir cualquier eventualidad.
Morgan se sent¨¦ bruscamente, sosteniendo su herida y mirand con enojo: ¡ªzPara defender a tu profesor Sanchez dices lo
que sea? ¡é No tienes vergiienza?
Cira respondio indiferente: -Pero esas fueron tus pbras.
Cuando e estaba en el Grupo Nube Celeste, una vez tuvo que recibir a un cliente y ocurrid algo inesperado. Al ser
cuestionada, explicd que se habia preparadopletamente, pero que habia sido un
idente.
La respuesta de ¨¦l fue esa misma frase: una preparacionpleta deberia cubrir cualquier eventualidad, y si no puedes, es tu
culpa.
Las bs que ¨¦l dispar6 en aquel entonces finalmente dieron en el nco afios despu¨¦s.
Morgan se quedo sin pbras.
CapÃtulo 214
Cap¨ªtulo 214
Capitulo 0214
La expresion de Morgan era sombria, y Cira no tenia nada mas que decir. Su brazo le dolia mucho, asi que puls6 el bot¨¦n para
mar a enfermera.
La enfermera llego y, despu¨¦s de ver que Cira se quejaba del dolor en su brazo, dijo: -Es normal que du despu¨¦s de suturar.
Si no lo soportas, puedo traerte un analg¨¦sico.
Cira asintio: -Por favor, seria de gran ayuda.
Podia soportar el dolor psicol¨¦gico, no importa cuan severo o intenso fuera.
Pero enparacion, el dolor fisico era algo que no toleraba bien. Tal vez porque el dolor psicoldgico a menudo debia
soportarse sin mas remedio, mientras que el dolor fisico generalmente podia
aliviarse con medicamentos.
No podia simplemente aguantarlo todo; eso seria abrumador arga.
Despu¨¦s de tomar el analg¨¦sico que le trajo enfermera, Ci
dormir un poco.
La enfermera, notando al paciente en cama de aldo, Morgan, pregunto: -;Su herida tambi¨¦n le duele? ,Necesita un
analg¨¦sico?
Morgan respondio friamente: -No hace falta.
La enfermera, intimidada por su presencia, no insistid y se fue cerrando puerta.
Morgan, con un semnte tan oscuroos aguas profundas, se sent¨¦ solo un rato antes de girarse para mirar a Cira.
E ya se habia dormido, cerrando los ojoso si persona que os6 marlo inutil no fuera e.
El inutil? Morgan solt¨¦ una risa fria,
~¨¦Qui¨¦n mas que e sabia cudn capaz era? {Habia olvidadoo le suplico que dejara ir? ¡éHabia olvidado el dolor tan
prontoo herida sano? 4Eh?
Los pensamientos de Morgan se detuvieron de repente.
Inicialmente, no habia pensado en esa diri¨¦n, simplemente se referia a sus habilidades ypetencia.
Si no tuviera verdadero talento y habilidades, incluso siendo el Unico hijo de familia Vega, no podria haber contrdo
enorme empresa el Grupo Nube Celeste; si solo dependiera del amparo de su padre, ya se habria convertido en el titere de
esos viejos que se aprovechan de su antigiiedad.
En realidad, bajo su dirion, el Grupo Nube Celeste operaba sin problemas, y habia manejado a aquellos con ms
intenciones, enviandolos a una jubcion tranqu con varios m¨¦todos.Content is property ? N?velDrama.Org.
Todos reconocian a Morgan por su decision y resolucion. ;Qui¨¦n se atreveria a decir que era inutil?
Pero mientras mas pensaba, mas ambiguas le parecian esas pbras.
Util o inutil y suplicarle que dejara podrian interpretarse de otra manera si se aplicaran a ciertas situaciones.
El dia que Cira estuvo bajo los efectos de medicina, ini:
yenzo a llorar, pidi¨¦ndole que fuera mas despacio.
jalmente se resisti¨¦, soportando su dominio, pero luego no pudo mas.
Esa se de situaciones habia sucedido casi todass noches
E realmente no soportaba el dolor, lo agarraba del brazo si era rapido, de espalda si era fuerte, y lloraba pidiendo
clemencia si era demasiado.
Cada vez le hacia preguntarse si era su primera vez.
Sus pensamientos se desviaron cada vez mas.
Morgan, vestido con ropa de hospital y con el cuello ligeramente abierto, no deberia sentirse sofocado, pero en ese momento,
empezo a sentir calor.
Fruncio el cefio y empuj¨¦ manta hacia abajo.
Queria beber agua, pero bote estaba demasiado lejos y no podia alcanza. Se habia sometido a una cirugia abdominal y
no podia estirarse demasiado todavia.
Podria haber mado a Helena, que estaba esperando fuera, pero sintio que habia empezado a tener una reion...
Morgan echo un vistazo a manta, irritado.
Estaba molesto por esa excitaci¨¦n fisica involuntaria y tambi¨¦n
porque, incluso con esa rei6n, no podian hacer nada dadas sus condiciones actuales.
Solo podia esperar a que pasara.
Gir¨¦d cabeza para mirar a mujer que habia provocado su
frustracion.
E dormia profundamente, inconsciente, su cabello castafio y rizado
esparcido sobre almohada nca, formando un hermoso
contraste. Su perfil, bajo luz tenue, parecia suave y tranquilo.
374
Morgan observ6 un rato antes de desviar mirada, sin sentir nada en particr. Su tel¨¦fono vibro, era una mada de
Ram¨¦6n.
GET IT NOW
174
CapÃtulo 215
Cap¨ªtulo 215
Capitulo 0215
Morgan no respondio mada, asi que colg¨¦ y escribid en Whatsapp: -; Qu¨¦ pasa?
Ram¨¦on no result¨¦ herido y estaba a cargo del seguimiento del incidente. Acababa de salir de estacion de policia.
-Joaquin dijo que solo es un amigotn de ellos, hace mucho que no tiene contacto con ellos, y tampoco sabe por qu¨¦ harian
tal cosa.
Morgan sonri¨¦ con desd¨¦n: -Tonterias,
-Todos saben que esta mintiendo, pero el problema es que ahora no hay pruebas directas para demostrar que Joaquin los
instigd. La policia no tiene mas remedio que dejarlo ir. Morgan, creo que este personaje, aunque no tiene mucho trasfondo, es
masplicado de lo que pensamos.
Morgan: -Puede adiestrar perros, los policias encubiertos tambi¨¦n lo
vieron.
Ramon: -El dijo que solo estaba silbando al azar, no adiestrando perros. No es de Aldea des Flores, esos perros son perros
nati de Aldea des Flores y no lo escucharian. En resumen, esta tratand de desvincrse de cualquier rcion con el caso, y
ahora realmente no podemos hacer nada con ¨¦l.
No poder hacer nada con ¨¦l.
Eso no era necesariamente cierto.
Morgan sonrio friamente: -Le has dicho esto a Luis?
Ramon levanto una ceja: -Todavia no.
Si Luis se enterara de esto, definitivamente no manejaria situacio¨¦n
Me manera turi suave
Morgan sinti¨¦ que, si manera oficial no funcionaba, entonces deberian luchar fuego con fuego.
De todos modos, no podia permitir ser perjudicado de esa manera.
Ramon sabia qu¨¦ hacer a continuacion y cambid de tema: -~Cdmo esta tu herida? zY de Cira?
-Son solo heridas superficiales, no hay mayor problema -Morgan, al escuchar que puerta de habitacion se abria, dejo el
tel¨¦fono y mird.
La persona que entr¨¦ era Marcelo.
Al ver que Morgan tambi¨¦n estaba alli, Marcelo fruncid el cefio inmediatamente.
Con una actitud distante, Marcelo tambi¨¦n asintid con cabeza por cortesia y no dijo nada mas, dirigi¨¦ndose directamente
hacia Cira.
Cira dormia profundamente, asi que Marcelo no molest y se sent a sudo, vignd.
Morgan navegaba en su tel¨¦fono, con mucho que manejar desp de tal incidente, y dijo friamente: -,El profesor Sanchez todavia
ti tiempo para venir? ~No necesita cuidar a su hermana?
Marcelo, igualmente distante, respondid: -No se preocupe por mi, sefior Vega, me ocupar¨¦ bien de Emilia y Cira.
-Tu cuidar a tu hermana es lo correcto, pero en cuanto a Cira Morgan mir¨¦ hacia alli, sus ojos frioso copos de nieve. -,La
cuidas por ti mismo, o por alguien que se esconde y no se atreve a
mostrarse?
Marcelo permaneci¨¦ imperturbable: -No entiendo de qu¨¦ esta
hando usted.
Morgan: -Har¨¦ hasta que entiendas: cuando estudiabas para tu maestria y doctorado en Harvard, conociste a Gerardo y se
hicieron amigos. Luego, cuando regresaste al pais y te uniste a Universidad de Sherdno profesor, mantuviste contacto
con Gerardo en
secreto.
Marcelo se puso serio: -;No esta invadiendo mi privacidad, sefior Vega?
-Las cosas que no pueden ver luz del dia son privadas. En su definicion, profesor Sanchez, gsu conocimiento de Gerardo es
un secreto?
Marcelo apret¨¦ losbios,
Morgan sonri¨¦ con desd¨¦n.
Cuando Cira fue abandonada en el bosque salvaje, el conductor confes6 haber sido interrogado por Marcelo, quien luego le dio
la ubicaci¨¦n al hombre con mascara. El hombre con mascara era uno de los hombres de Gerardo.
Fue entonces cuando Morgan confirm¨¦ que Marcelo conocia a Gerardo, por eso investig¨¦ su rcion.
Apoyado en cabecera de cama, Morgan se burl¨¦
minimo, solo hace pequefias maniobras a escondidas.Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
¡®Gerardo Guzman, despu¨¦s de tantos afios, no ha progresado en lo mas
Marcelo ajust¨¦ sus gafas y hablo indiferentemente: -Aunque usted no trate bien a Cira, no puede impedir que otros protejan y
la traten bien. En cuanto a qu¨¦ tipo de persona es Gerardo, parece que usted tampoco tiene derecho a juzgar.
Morgan friamente: -Si trato bien o no, tampoco es asunto tuyo juzgar. Gerardo te pidid que cuidaras, pero dudo que te haya
pedido que llevaras a cama: Profesor Sanchez, eso es bastante bajo.
O que sole estaba
CapÃtulo 216
Cap¨ªtulo 216
Capitulo 0216
Cira no sabia de qu¨¦ estaban hando, y ambos dejaron de har al
unisono.
E mir¨¦ a Morgan, luego a Marcelo sentado junto a cama,
intentando sentarse.
Como su mano izquierda estaba herida, no pudo apoyarse en el colchd¨¦n. Marcelo se levant¨¦ de inmediato, ayudand
naturalmente a apoyarse en sus hombros y colocando una almohada detras de su cintura para que estuviera masoda.
Su expresion ya era amable y cuidadosa: -;C domo te sientes? Duele?Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
Cira neg6 con cabeza: Tom¨¦ un analg¨¦sico, no duele. Como has venido? ¡éLa lesion de sefiorita Sanchez es grave?
Marcelo respondio: -La cirugia salid bien, su anestesia alin no se ha disipado, todavia no ha despertado. Dej¨¦ a un cuidador en
la habitacion, me avisaran en cuanto despierte.
Cira frunci¨¦ el cefio.
Marcelo adivin¨¦ que e queria que ¨¦l regresara para cuidar de Emilia y no se preocupara por e.
Antes de que e pudiera har, di
tranquilo si no viniera a verte.
: -La habitaci¨¦n de Emilia esta en este mismo piso, solo a unos pasos. No me sentiria
Dicho esto, Cira tuvo que tragarse sus pbras originales,
cambiando por: -Creo que ni siquiera te pregunt¨¦, ,resultaste herido?
En ese momento, el perro perseguia a Emilia para morde, y Marcelo no tenia arma. Rescatar a alguien de un perro es dificil
sin salir herido, gno?
1/4
Marceld nego con cabeza, indicando que no.
Pero su manga identalmente se subi¨¦, y Cira vio el borde de una venda, quedando sorprendida. Inmediatamente desenroll6
su manga, revndo una venda alrededor de su antebrazo.
-jDijiste que no! -Cira exm6, su tono ansioso.
Marcelo tenia una sonrisa en sus ojos, simr a Ultima vez que e le pregunt6 sobre su prometida, diciendo suavemente: -
Solo fue un mordisco superficial, una vacuna antirrabica lo solucionara.
Cira no estaba muy convencida: -¡éDe verdad solo fue un mordisco superficial?
¨¦ Quieres que me quite venda para que lo veas?
-No es necesario.
Morgan estaba cado, con aire sombrio.
Marcelo tom6 mano de Cira: -Tu tambi¨¦n, proxima vez que quieras hacer lo correcto, asegurate de protegerte primero.
-Lo s¨¦.
-4Por qu¨¦ eres tan curiosa? Querias vero mataron a esa persona, 4no temes tener pesadis... o yas has tenido?
Acert¨¦ en el vo.
Cira asintio resignada.
Marcelo pensativo: -Escuch¨¦ queer huevos hervidos puede calmar a alguien despu¨¦s de un susto. Te traer¨¦ un par mas
tarde.
Cira resignada: -Eso es engafiar a los nifios, no? Eres un profesor universitario, no es inapropiado decir cosas sin sentido?
-La ciencia termina dondeienza el misticismo.
DIA
Ellos habano si nadie mas estuviera presente, ignorandopletamente a Morgan en otra cama.
Morgan mirabao mujer que siempre estaba en guardia o cautelosa ante ¨¦l, y que nunca ocult¨¦ su rechazo, haba y
reia con otro hombre a solo un metro de distancia.
-Cira -m6 con voz grave.
Cira mir¨¦ hacia ¨¦l, viendo a Morgan con un semnte frio, apagando luz de cabecera: -Necesito descansar, no hagan
tuido.
Marcelo entonces di No es apropiado que un hombre y una mujerpartan una habitacion, Cira, te ayudar¨¦ a tradarte a
la
habitacion de Emilia.
Si pudiera moverse, Cira estaria ansiosa por irse.
Pero Morgan no estaba dispuesto a deja ir.
El sonri¨¦ sin humor: -Secretaria Lopez, quieres irte ahora?
El subtexto era que si se iba ahora, ¨¦l no cumpliria su promesa de
borrars fotos una vez que e fuera dada de alta.
Cira apret¨¦ manta, conteniendo respiracion: -... No es necesario, mi herida no es grave, solo me quedar¨¦ dos dias en el
hospital, puedo irme pasado mafiana, seria demasiado molesto cambiar de
habitacion, esta bien asi.
Marcelo dijo insatisfecho: -Cira.
Cira, contenida: -Profesor Sanchez, mejor ve a cuidar a sefiorita Sanchez, e depende mucho de ti. Si despierta y no te ve,
seguramente llorara.
-Cira -Marcelo enfatizo.
Sus ojos detras des gafas se volvieron agudos. Se dio cuenta de que e estaba siendo amenazada por Morgan.
No era de extrafiar que Ultima vez, cuando Morgan le pidid que se quedara para registrar los datos de montajia, e no se
nego.
Mir¨¦ a Morgan con precauci¨¦n, quien no mostr¨¦ ninguna rei¨¦n emocional, y Marcelo dijo: -Estoy aqui, no tienes que tener
miedo. Cualquier cosa que pase, dimelo, puedo ayudarte.
Cira, con una luz tenue en sus ojos, apretd losbios: -De hecho, hay algo que quisiera consultarte.
Marcelo asintid: -Dime.
CapÃtulo 217
Cap¨ªtulo 217
Capitulo 0217
Cira de repente sonrid: -No me gustan los huevos hervidos, gsirven igual los huevos fritos?
Morgan solt6 una risa burlona.
Marcelo se quedo at¨¦nito por un momento, luego exm¨¦: -jCira!
-He dicho varias veces que estoy bien, gpor qu¨¦ usted no me cree? Casi parece que espera que me pase algo -Cira reflexiono.
¡ªz Deberia escribirte una carta de garantia asegurando que estoy bien?
E simplemente no queria decirlo, gy qu¨¦ podria hacer Marcelo?
Cira lo inst6 nuevamente a ir a ver a Emilia.
Marcelo se quedo inm¨¦vil durante unos minutos, finalmente suspir¨¦ y se levanto.
-Te traer¨¦ cena esta noche, gquieres huevos fritos, verdad? Lo recordar¨¦.
-Gracias.
En el instante en que Marcelo sali¨¦ de habitaci¨¦n, su expresi¨¦n se enfrid rapidamente, en marcado contraste con su habitual
temperamento amable.
Morgan se recost6 tranqumente contra el cabecero de cama, con una sonrisa en losbios, aparentemente de buen humor,
mirando a Cira: -;Por qu¨¦ no pides ayuda a tu profesor Sanchez? ¡é Crees que no puede ayudarte? ~O temes que sepa lo que
paso entre tu y yo?
-Ninguna des dos.
Cira se recosto en cama, su tono era sereno y ro: -Temo que le
4/4
se 8U-1V, FICILIHIs sate 5116 aleetaigd
Umunes you permu
Hu gate
¨¦l sufra el mas minimo dafo.
La sonrisa en losbios de Morgan se fue desvaneciendo gradualmente.
Sudo de habitacion, que ya estaba oscuro despu¨¦s de que ¨¦l
mismo apagara luz, ahora pareciapletamente devorado por el abismo.
Su aura se volvi6 fria, y despu¨¦s de unos segundos, preguntd: ¡ª Repitelo.
Cira,o si no lo viera, cerr¨¦ los ojos tranqumente, decidida a dormir un poco mas.
Lo hizo a prop¨¦sito.
Ya fuera por posesion o por cualquier otra razon, a ¨¦l evidentemente le importaba su rci¨¦n con Marcelo.
De lo contrario, no mencionaria a Marcelo en cada conversaci¨¦n con
e.
Ya que le importaba, que siguiera preocupandose.
Mientras pudiera irritarlo, a Cira le parecia que opresi¨¦n en su pecho se aliviaba un poco.
Su tactica estaba funcionando, pues herida de Morgan empezo a dolerle inexplicablemente.
El liquido en su bolsa de suero se acab¨¦, y maquina
automaticamente aviso a enfermeria. Una enfermera entro para
cambia.
Al ver susbios apretados, algo parecia estar mal. Despu¨¦s de colgar nueva bolsa, se acerc¨¦ a revisar.
-jAy! ~Como es que estas sangrando? Se abrid herida? ~Por qu¨¦
HY Aall|se 4
La enfermera se apresur¨¦ a buscar al m¨¦dico, quien, al escuchar que era Morgan, no se atrevid a demorar y se apresurd¨¦ a
revisar herida, que ya habia empapado venda.
-jSefior Vega! Acu¨¦stese, jtenemos que volver a vendar esa herida!
Morgan fue presionado a recostarse sin decir una pbra.
Para proteger privacidad del paciente, enfermera levantd cortina entres dos camas.
Mientras cama A estaba en caos, Cira en cama B, aparentemente ajena, extendid mano para apagar luz.
jLa mano de Morgan de repente se extendio detras de cortina,
agarrando mufieca de Cira!
E, sorprendida, levanto cabeza.
Morgan, ignorando los gritos ansiosos del m¨¦dico y enfermer diciendo que no debia estirar sus mUsculos, que si herida se
a necesitaria una segunda cirugia, solo miraba a Cira, frio y obsesive
-Si realmente te atreves a enamorarte de Marcelo, lo que le hice a Gerardo para que se fuera de ciudad de Sheron, se lo har¨¦
a¨¦l
tambi¨¦n.
Cira sinti¨¦ un vuelco en el corazo
:¡ªiTU.
Morgan fue forzado a recostarse de nuevo, y cortina se cerrd.
Cira miraba fijamente cortina, pero solo podia vers sombras reflejadas movi¨¦ndose apresuradamente, mando por
vendas, pinzas hemostaticas...
Cira apreto losbios.
~Acababa de decir que salida de Gerardo de ciudad de Sher¨¦n
3/4
tuuqu OT uniu suyu:
Gerardo se fue al extranjero despu¨¦s de graduarse de secundaria.
La version que circba era que se fue porque una chica joven lo perseguia, pero cualquiera que lo pensara sabia que eso era
solo una
broma.N?velDrama.Org owns all content.
Cira tambi¨¦n sabia que se fue al extranjero por otra razon, pero lo que e sabia no tenia nada que ver con Morgan.
¨¦Significaba esto que lo que e sabia no era verdad?
Cira apret¨¦ manta, sinti¨¦ndose confundida.
CapÃtulo 218
Cap¨ªtulo 218
Capitulo 0218
Morgan finalmente fue llevado a s de operaciones para volver a suturar su herida.
Ramon lleg6 apresuradamente y pregunt¨¦ a He Qing qu¨¦ habia
pasado. No se suponia que era solo una herida superficial? ~Por qu¨¦ necesitaba una segunda cirugia?
Helena, con dificultad, respondid: No lo s¨¦, el sefior Vega dijo que no necesitaba que lo vigra en habitacion del hospital, yo
estaba
afuera en ese momento.
¨¦ Quieres decir que su herida se abri¨¦ estando en habitacion del hospital? -pregunto Ramon. -No estaba ¨¦l solo en
habitacion? ¡é Qu¨¦ habia alli?
Helena dijo: -El sefior Vega estaba en misma habitacion con secretaria Lopez...
Ramon pens6 que eso no deberia ser posible.
Seguin lo que sabia, Cira siempre habia estado contrdo por Morgan,o un tigre que sale del bosque, atrapado bajo
pata de un zorro que no puede escapar. {Qu¨¦ podria haber sucedido para que
su herida se abriera de esa manera?
Reflexionando, Ramon se dirigi¨¦ a habitacion del hospital y mir¨¦ a trav¨¦s de ventana a Cira,
E estaba sentado en cama mirando su tel¨¦fono, frunciendo el cefioo si estuviera preocupado.
~Preocupado por Morgan? Ramon se sinti¨¦ algo aliviado, pensando que Cira no era tan despiadado despu¨¦s de todo.
Sin embargo.
115
La realidad era que Cira fruncia el cefio porque ra le habia enviado un mensaje, informandole sobre mujer embarazada.
Por otrodo, Marcelo tambi¨¦n mostraba una expresi6n hda.
Estaba enojado,
No porque Cira no le hubiera dicho verdad, sino porque no podia ayuda. Despu¨¦s de todo este tiempo, todavia tenia que
soportar el acoso de Morgan.
Se dirigid hacia habitacion del hospital de Emilia y se encontr¨¦ con
Osiel.
Osiel habia estado recientemente en un viaje de negocios en el
extranjero, por lo que no habia participado personalmente en este importante proyecto.
Acababa de regresar del extranjero y habia cambiado su vuelo a Ciudad Aguavi al enterarse del incidente.
-Marcelo.
Marcelo, ocultando su turbacion, dijo: -Osiel.
Osiel, preocupado por su hermana menor, no notd inusual emocion de su hermano: -~Como esta Emilia?
-Le mordi¨¦ un perro en pierna, dos heridas profundas, pero afortunadamente cirugia fue exitosa. Esta bien ahora, todavia
no ha despertado de anestesia.
Osiel frunci¨¦ el cefio: -~C¨¦mo pudo pasar esto?
-Si, gc¨¦mo pudo pasar esto...? -repitio Marcelo en voz baja, una sombra paso por sus ojos, de repente sabiendo donde liberar
el fuego en su corazon.
-Ve a habitaci¨¦n y qu¨¦date con Emilia, yo tengo que salir -dijo Marcelo.
Osiel pregunto: -;Add¨¦nde vas?
Marcelo se quit¨¦s gafas y sonrid: -Voy a manejar esto.
Bajos escaleras del hospital y sali¨¦. Justo cuando recibid una mada de Ivan Navas, el hombre de mascara: -¡éCual es el
numero de su habitaci¨¦n?
-No puedes ve ahora.
-¡éPor qu¨¦?
Marcelo fue directo: -E esta en misma habitaci¨¦n con Morgan.
Ivan maldijo y pregunto: gEntonces qu¨¦ hacemos? El jefe me dijo que confirmara su estado personalmente antes de informarle.
Marcelo simplemente pregunto: -;Ddonde estas?
Ivan, confundido: -Acabo de llegar a entrada del hospital, todavia no he estacionado.
-No te detengas. Esp¨¦rame.
Marcelo camino con pasos firmes hacia el auto de Ivan, abri¨¦ puerta del copiloto y se subid.
Ivan, desconcertado, pregunto: -; Qu¨¦ pasa?
Marcelo simplemente dijo: -Conduce.
s seis y media de tarde, el cielo sobre el pueblo dentro de ciudad ya estaba oscuro, sin un atisbo de luz.
Este lugar, alejado del centro de ciudad, de prosperidad y del
tutu
Do uviul vive in yene mas tText property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Al anochecer, todass familias cierran sus puertas y nadie sale
calle.
Joaquin habia realizado un gran trabajo ese dia, temiendo
represalia de Morgan, por lo que se escondi¨¦ en su antiguo hogar.
Sin embargo, no pudo contener su excitaci¨¦n, creyendo que habia ideado un n perfecto.
No solo se deshizo de un cuerpo problematico, sino que tambi¨¦n apufial¨¦ a Morgan, desahogandose considerablemente.
Incluso se consider6 a si mismo un genio por idear el n de atacar con perros salvajes, algo que ni siquiera policia podria
resolver.
Por eso, esa tarde, bebi¨¦ con sus amigos en entrada del pueblo, volviendo a casa tambaleandose despu¨¦s de haber bebido
bastante
No estaba prestando atencion a su camino y, al girar en una esquil choc¨¦ contra una pared... gHabia una pared aqui?
Levanto vista confundido, solo para darse cuenta de que no era una pared, sino dos personas.
Estaba a punto de maldecirlos por no ver por donde iban, por
atreverse a bloquear su camino, sin saber qui¨¦n era ¨¦l. Por qu¨¦ nadie se atreve a salir de noche en este pueblo, jpor miedo a ¨¦l!
jPero entonces el hombre de piel bronceada lo agarr¨¦ del cuello y lo
lanzo al fondo del callej¨¦n!
Joaquin cay¨¦ de espaldas, sobrio de repente.
Se dio cuenta de que esos dos habian venido especificamente por ¨¦l.
-_Qui¨¦nes son ustedes? 4 Qu¨¦ quieren hacer? Les advierto, este es mi territorio. Si se atreven a hacer algo, no saldran de aqui.
45
El hombre de aspecto refinado, sosteniendo una barra de metal, arrastraba por el suelo, produciendo un chirrido agudo.
Se acerc¨¦ a ¨¦l, hando suavemente: -Dime, ,c¨¦mo vas a hacer que
no podamos salir de aqui?
GET IT NOW
CapÃtulo 219
Cap¨ªtulo 219
Capitulo 0219
Joaquin intentd levantarse, pero Ivan le pisd fuertemente el pecho con un pie. Joaquin, adolorido, mostr¨¦ los dientes y frunci¨¦ el
cefio, sintiendoo si todas, sus costis estuvieran a punto de
romperse.
Joaquin dijo: -|Ustedes... al menos tengan el coraje de decir sus
nombres!
-4Crees que puedes hacer lo que quieras, mar al viento y a lluvia, simplemente porque has sido arrogante en tu pequefio
mundo? -Marcelo habl¨¦ con calma, colocando un extremo del tubo de acero debajo de una piedra.
-Como un sapo en un pozo, piensas que posees todo el cielo azul, atrevi¨¦ndote a hacer cualquier cosa, a molestar a cualquiera,
sin
conocer tus limites.
Joaquin sintid que,parado con el hombre que lo pisaba, el haba con calma era alin mas aterrador.
Su rostro se volvi¨¦ palido y su voz temba: -Si te atreves a tocarme... jTe aseguro que te arrepentiras de haber venido a este
mundo, tu! jTu! jTU!
~jAh!
Ivan empujo su pierna debajo del tubo de acero y piedra, formando un angulo. Marcelo, sin dudarlo, piso el tubo de acero,
rompiendo instantaneamente espini de Joaquin. jSus gritos resonaron por todo el callejon!
Marcelo lo observ6 friamente.
Desde que se enter¨¦ de que Joaquin habia secuestrado a Cira, queria
4/4
jana.
ado de animo no era buenoabuscababuscaba d¨¦nde desahogarse.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
se inclino, su rostro normat mento alejente gentil ahora parecia el imo diablo, una contraposiciomatacadoterradora.-Fui
moderado, tu efinitivamente esta perdida perdida
d¨¦ralo una li¨¦n gratuita. En el futuro,pfuturo, piensa bien antes de
No te metas con quienes no debeso debes
bito pierna, sefindo a Ivan que era horaeta hora de irse.
to a Joaquin, quien ya no podia levantarsevantarse.
uid a Marcelo fuera del callejon.calledn
habia pensado que Marcelo era duro. Aunque parecie parecia un
vo profesor universitario, era mas feroz que ¨¦t, unue ¨¦l, un spaldas profesional.
de extrafiar que su jefe dijera que en familia Sanchez, bachez
ble.
pregun
dalen
anchez, que estaba en los negocios; Fernando Sanchez, enche
a; Julio Sanchez, que habia ido al extranjero; y Marcelo Julio, lo Jutic esor, todos eran destacados.
Joaqui
su hermana menor, Emilia, parecia dermasiado inocente parente ptenia q ja familia.
Varios
halycochery salieron dei pueblo. Marcelo limpiaba sus gafas y gafapronto oroasualmente: gPor qu¨¦ Gerardo no vino al hospital
a
diferer
Antes,
tagunto asentos regreso a Suiza anteayer.
ningur
suo desdgafas de nuevo, su aura hostil desapareci¨¦, nsofealsivofensivo profesor Sanchez.
Entrar
luzy, c
-Oh, ya veo.
Joaquin sali¨¦ sin su tel¨¦fono movil y yacia en el callejon durante mas de una hora antes de ser encontrado por sus
subordinados, quienes lo llevaron rapidamente al hospital.
Como un pajaro asustado, Joaquin sinti¨¦ que el hospital no era seguro y, una vez vendado, exigid que sus subordinados lo
llevaran a
casa.
En el camino a casa, maldijo constantemente, ordenando a sus subordinados que identificaran a los dos hombres.
Uno de los subordinados, confundido, pregunto: -,Peroo vamos a averiguar qui¨¦nes son?
-ildiota! -Joaquin le dio una bofetada en cabeza. ¡ªjEso ni se pregunta! Seguro que son hombres de Morgan.
Recientemente, sdlo habia tenido problemas con Morgan.
Un subordinado record¨¦: -Antes investigamos a una testigo, Cira Lopez. Descubrimos que su padre esta en carcel en ciud
de Sher6n, curiosamente en misma carcel que Mario.
Joaquin entrecerr¨¦ los ojos con una expresi¨¦n siniestra. jAlguien tenia que pagar por su pierna!
Varios subordinados lo llevaron a un edificio de dos pisos, pero tan prontoo entraron en su casa, se dieron cuenta de que
algo era
diferente.
Antes, su patio estaba lleno de subordinados. Ahora no habia
minguno.
Entraron en casa con dudas, extendieron mano para encender Nuzzyy,coontuneclic. ..
3/4
Joaquin se quedo atdnito al ver que todos sus subordinados estaban arrodidos en una esquina de s de estar, abrazando
sus cabezas y sin atreverse a moverse, rodeados por un grupo de hombres de negro.
Y enel sofa de su s, un joven se sentaba despreocupadamente.
El joven tenia un lunar bajo el ojo, arrogante y desafiante, cons piernas sobre mesa. Al ver a Joaquin ser llevado adentro,
rid con desd¨¦n: gLlegu¨¦ tarde? ¡éTu pierna ya esta rota?
-~Qui¨¦n... qui¨¦n eres tu?
El hombre respondio con calma: -Luis Rivera,
Bajos piernas y levant¨¦ mirada, revndo un brillo afdo en sus ojos, -Vengo a ajustar cuentas por mi hermano, Morgan
Vega,
El nombre de Luis no solo era conocido en ciudad de Sher6n, sino
en todo el mundo del hampa.
Joaquin palidecid, finalmente dandose cuenta de que Morgan mas peligroso de lo que habia imaginado.
CapÃtulo 220
Cap¨ªtulo 220
Capitulo 0220
Despu¨¦s de salir de casa de Joaquin, Luis se dirigid al hospital.
Por casualidad, en el pasillo se encontr¨¦ con Morgan, quien acababa de ser suturado y estaba siendo llevado de vuelta a su
habitacion por
una enfermera.
Ramon seguia aldo de cama, hando con Morgan. Luis los salud6 directamente: -Morgan, Ramon.
Al acercarse y ver cara de Morgan, frunci¨¦ el cefio y chasque¨¦ lengua, ,La herida de Morgan es tan grave? Entonces fui
demasiado
suave.
¡ª A qu¨¦ te refieres con demasiado suave? -Ram¨¦n preguntd y luego adivino. -¡éFuiste a buscar a Joaquin?
¡ªSi, resolvi el asunto del pueblo ¡ªdijo Luis y paso el contrato que tenia en mano a Helena, con una sonrisa en esquina de
su boca.
-Se mudaran esta noche.
Ramon se mostr6 curioso: ¡ª,.Cdmo lo hiciste?
¡ªNo hice mucho, solo lo hice arrodirse ante mi.
Ya estaban en puerta de habitacion del hospital, y Cira, que estaba dentro, podia oir su conversacion.
Luis dijo: ¡ªLlegu¨¦ tarde, alguien acababa de romperle una pierna a Joaquin, no s¨¦ qui¨¦n fue.
Era decir, Joaquin se habia arrodido ante ¨¦l incluso con una piernaText property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
rota.
Luis era habil torturando a otros, no era de extrafiar que Joaquin firmara el contrato y se mudara tan rapidamente.
Despu¨¦s de todo, se necesita oscuridad parabatir oscuridad.
La enfermera empuj¨¦ cama de Morgan hacia habitaci¨¦n, y Luis vio a Cira. Su rostro juvenilmente guapo se ilumin6: -Vaya,
la secretaria Lopez y mi hermanoparten una habitacion. ¡é Tambi¨¦n estas herido? gDonde? ¡éEs grave?
Cira dej¨¦ su tel¨¦fono y no respondi¨¦
ALLuis no le import¨¦ su indiferencia y continuo mirand: -¡é Todavia estas enojada por lo del Rodriguez ultima vez? Ya recibi
una bofetada tuya, gno es suficiente?
De hecho, Cira tenia aversion hacia ¨¦l por habe manipdo y tratadoo a un perro en esa ocasion.
Por no har del incidente con ra despu¨¦s.
Luis tambi¨¦n lo record
40 es por el video de tu amiga que se filt
Se explicd: -No fue intencional de mi parte. Dos dias despu¨¦s de e incidente, Morgan me record6 que borraras grabaciones
de vigncia y lo hice. Fue uno de mis subordinados quien, chando imprudentemente con alguien cercano a sefiorita
Molina,
comparti¨¦ el video sin mi conocimiento. Ni siquiera Morgan sabia, y ya he castigado a ese subordinado.
Cira se qued6 pensativa.
Entonces, ;Ke se enter¨¦ del asunto por si misma, no fue durante una cha intima con Morgan?
Saber verdad le solucion¨¦ una duda en su coraz6n, haci¨¦nd sentir un poco mejor ¡ª e no queria ser tema de
conversaci6on entre Morgan y Ke, seria demasiado repugnante.
Ademas, parecia que filtracidn des capturas de panta de ra fue una estrategia de Ke y no hubo manipci¨¦n de
Morgan.
Aunque pensaba asi, Cira atin no reiono ante Luis.
Luis, con lengua rozando su meji, parecia querer decir algo, pero
no encontrabas pbras.
Ramon, por alguna razon, sentia que cada vez que se mencionaba a Cira 0 veia, Luis era mas proactivo...
No se atrevi¨¦ a profundizar en ese pensamiento y le dio una palmada en el hombro a Luis, indicandole que se fuera: -Ya es
tarde, dejemos que Morgan descanse.
Luis asint
: -Esta bien. Entonces, Morgan, nos vamos.
Morgan asinti¨¦ con cabeza.
Despu¨¦s de que se fueron, habitaci¨¦n recupero su tranquilidad.
Cira, oli¨¦ndose a si misma, sinti¨¦ un olor extrafio.
Habia pasado el dia en los campos, enfrentandose a perros salvaje
y matones, se habia herido y sangrado, habia ido al hospital y se habia impregnado de desinfectante y medicina. Seria raro no
olera
nada.
Con una leve mania por limpieza, decidi¨¦ levantarse de cama y dirigirse al bafio paravarse.
Solo tenia herida mano, el resto del cuerpo estaba bien y podia moverse libremente.
Una des ventajas de s de cuidados especiales era que tenia
todass facilidades necesarias.
Aunque no podia torcer una toa con su mano, si podia exprimir un pafio devado. Us6 el pafio himedo, lo exprimi¨¦ y se
limpi¨¦ el cuerpo repetidamente hasta sentirse mas limpia y cambiar a una nueva bata de hospital.
Despu¨¦s de asearse y sentirse mas rjada, Cira sali¨¦ del bafio justo a tiempo para ver a Morgan tratando de alcanzar un vaso
de agua en mesa.
Extendia su mano pero no podia alcanzarlo, frunciendo el cefio con una mirada de frustraci¨¦n por su impotencia.
Era raro que ¨¦l no pudiera hacer algo.
Pero ¨¦l podria haber mado a Helena, quien estaba fuera. gNo estaba acostumbrado a dar ordenes?
No sabia por qu¨¦ estaba siendo tan terco.
Justo cuando estaba pensando esto, Morgan capt¨¦ su mirada.
El hombre que antes preferia esforzarse por si mismo en lugar de pedir ayuda ahora decia con autoridad: -Traeme un vaso de
agua
GET IT NO
CapÃtulo 221
Cap¨ªtulo 221
Capitulo 0221
Cira se qued6 quieta sin moverse.
Morgan, con un tono mas grave, dijo: -Me has enfurecido tanto, gno vas a hacer algo al respecto?
Cira respondio: -; Qu¨¦ quieres que haga? ¡éTraerte un ramo de cempasuchil? En lugar de pedirme que haga algo, seria mejor
que dijeras directamente, si no me sirves agua, publicar¨¦ tu foto. Asi me habria apresurado a servirt.
Finalmente, Morgan no pudo evitar reirse por suentario, -Si, si me mueres de rabia, imprimir¨¦ tu foto y pondr¨¦ en mi
lapidao mi foto de luto, para que todos vean.
Cira no pudo contenerse: -zEstas loco?
Morgan aprets losbios sin replicar, levantd manta y, presionando su herida, parecia dispuesto a levantarse de cama para
servirse agua ¨¦l mismo.
Cira lo observaba y, al final, le preocupaba que herida se abriera de nuevo y tuviera que ser llevado al quir¨¦fano a mitad de
noche.
Luis estaba alli, y 6 solo obedecia a Morgan. Nadie podia hacer que Morgan se sintiera inco¨¦modo, o terminariao Joaquin.
E se acerco, tom6 jarra y sirvid un vaso de agua, entregandoselo directamente: -~No puedes pedirle a Helena que te sirva?
E esta justo afuera.
Morgan no tom6 el vaso, sino que bebi¨¦ del agua sostenida por su
mano.
174
Su postura era tan natural que Cira, instintivamente, inclind el vaso para que pudiera beber mas facilmente.
Solo despu¨¦s de que termino de beber, se dio cuenta de que ¨¦l no estaba herido de mano y podia sostener el vaso por si
mismo.
Cira frunci¨¦ el cefio y retir¨¦ su mano, indicando que si queria mas agua, tomara ¨¦l mismo.
Morgan acababa de beber lo suficiente y se recost6 en cama, rjando sus cejas y dijo: -Joaquin ha sido castigado.
Cira respondio: -Lo s¨¦ e lo habia escuchado.
-4Qui¨¦n crees que rompid pierna de Joaquin?
~Como iba a saberlo Cira?
E respondio sin pensarlo: -Tiene tantos enemigos, podria haber sido cualquiera.
Pero Morgan dijo: -Yo s¨¦ qui¨¦n lo hizo.
-4Qui¨¦n?
El sonri¨¦ con un aire misterioso: -Te aconsejo que no seas curiosa.
Cira solo queria decir, no fue ¨¦l quien le pregunto primero? ,Por qu¨¦ actuar tan misteriosamente? ~De verdad estaba
enfermo?
No queria seguir hando con ¨¦l y se preparo para regresar a su
cama.
De repente, Morgan agarr¨¦ su mufieca. Cira, sin pensarlo, lo aparto de
un manotazo.
El pareci¨¦ sorprenderse por su reidn instintiva, y luego su
expresion se tornd sombria, con un tono igualmente frio: -Tambi¨¦n estoy sucio, ayudame a limpiarme.
Por supuesto, Cira se nego: -Si el sefiorVega necesita eso, puede mar a Helena.
Morgan respondio con desagrado: E puede ver mi cuerpo?
Eso es asunto de usted.
Morgan mir¨¦ fijamente, sus ojos oscuros reflejaban unampara cerca de cama,o una luz errante en nie matutina
del bosque, algo siniestra, pero el mensaje era ro.
Eso era: foto..
Cira realmentementaba por qu¨¦ lo habia salvado cuando aquel hombre bajo y gordo estaba a punto de apufirlo por
segunda vez.
El deberia estar en el quir¨¦fano, luchando entre vida y muerte, a punto de fallecer. Eso seria mejor.N?velDrama.Org owns all content.
Pero desafortunadamente, no hay medicina para el arrepentimiento en el mundo. Lo que e habia hecho estaba hecho, y
ahora Morgan estaba bien y atin podia molesta.
Cira entr¨¦ al bafio, llen¨¦ un taz6n con agua caliente y, de misma manera, tomo algunas toas faciales,s humedecid ys
exprimio.
Al regresar, ses entreg6: -Limpiate tu mismo. Ahora solo puedo mover una mano, tt: puedes movers dos, es mas
conveniente paral
Morgan tom6s toas yenz6 a limpiarse.
Pero resopld: -Si este era el resultado inevitable, gpor qu¨¦ resististe tanto al principio? gAhora secretaria Lopez disfruta del
juego de rechazo y aceptaci¨¦n?
-Es todo lo que sabes hacer, amenazar -Cira respondi¨¦ sin emocion.
Mientras toa pasaba por su frente, sus cejas negras y espesas
se humedecieron, brindoo pequefios diamantes bajo luz.
Morgan dijo con indiferencia: -Lo importante de un truco no es cantidad, sino eficacia.
Cira ya no queria seguir conversaci6n.
Morganenz6 a desabrochar los botones de su camisa de hospital: -Ayuda.
No podia usar mucha fuerza en parte superior de su cuerpo, y su rango de movimiento era limitado, por lo que no podia
quitarse camisa por si mismo.
CapÃtulo 222
Cap¨ªtulo 222
Capitulo 0222
Cira frunci¨¦ el cefio, se acerc¨¦, se inclind y le ayud6 a quitarse ropa
con una mano.
Su cabello, debido al movimiento, caia hasta su pecho. Morgan, sin querer, gird cabeza y olid el ligero aroma de su cuerpo.
Levants vista y sus ojos se posaron en su elegante nariz. Por estar tan cerca, incluso pudo ver los pequefios vellos en
punta de su nariz.
Mas abajo estaban susbios.
La mirada de Morgan se oscureci¨¦ cuando su cabello identalmente roz6 su hombro.
Estaba pensando en aque vez reciente en el bafio.
En ese momento, estaba enojado al descubrir que Gerardo siempre habia estado observando en secreto e incluso habia ido
a ve. Por eso, durante el sexo, habia mas reprimenda que cer, y no se
sumergiopletamente en el deseo, lo que le dejo cierta insatisfion.
Ahora, sentia un cierto arrepentimiento.
Cira no dej¨¦ de notar que su temperatura corporal habia subido. Despu¨¦s de todo, habian estado juntos durante tres afios y e
lo conocia bien, por lo que levant¨¦ vista con precauci6on.
Morgan tambi¨¦n suprimio rapidamente el deseo en sus ojos, volvi¨¦ndose frio.
Al notar que e lo miraba, frunci¨¦s cejas e instd: -Apresurate, ¡é quieres dejarme expuesto al aire mas tiempo? ,O pretendes
que me resfrie estando herido y agrave mi condici¨¦n, cumpliendo asi tu
venganza?
Gracias por gran idea.
Sin ¨¦l, nunca habria pensado en un m¨¦todo tan tortuoso.
Cira, con una expresion de incredulidad, tom6 un uniforme limpio de paciente y se lo puso, mientras Morgan, en un angulo que
e no veia, mostraba una leve sonrisa en susbios.
Tenia que ocultar su deseo por e, pues si e se daba cuenta, seguramente huiria.
No podia hacer nada por ahora, pero una vez que se recuperara... e lo sabria.
El dia de emergencia, el m¨¦dico le habia dicho ramente quedar dos dias en el hospital para recibir suero. Pero al dia
siguiente, despu¨¦s de que Cira termino con el suero y preguntd a enfermera si podia darle de alta directamente.
La enfermera respondi¨¦: -zAlta? gAhora? No, todavia tienes suero para mafiana y pasado.
Cira se sorprendio: -~Por qu¨¦ todavia hay mas? gHay algun erro Solo me cosieron cinco puntos en el brazo, ,no es suficiente
con de dias de antibidticos?
La enfermera nego con cabeza: No estoy segura, todo lo decid el m¨¦dico. Pero segtin veo, todavia tienes suero pendiente,
quizas haya algo mas.
La enfermera se fue despu¨¦s de har.
Cira frunci¨¦ el cefio, inquieta.
Penso que con solo dos dias seria suficiente, pero ahora se habian convertido en cuatro.
Morgan deslizaba su dedo sobre panta de tableta, pasando. correos electr¨¦nicos con voz tenue: -Haz lo que el m¨¦dico
dice, ¡é tienes conocimientos m¨¦dicos?
Se habia recuperado rapido, si bien ayer le costaba moverse, hoy su rostro lucia mucho mejor.
Dirigiendo un gran conglomerado, tenia muchas decisiones que tomar todos los dias, y ahora ya estaba trabajando.
Incluso le aconsej¨¦: -Haz que te traigan tuputadora, puedes trabajar desde cama del hospital y no perder tiempo.
Cira sabia eso, pero idea de tener que pasar dos dias mas con ¨¦l hacia sentir inc¨¦moda y tensa.
Marcelo le llev6 el almuerzo y, al ver que no estaba recibiendo suero, pregunt6 naturalmente: -zHoy te dan de alta, verdad?
Cira apretd losbios: -La enfermera acaba de decir que tengo suero, para mafiana y pasado.
Marcelo fruncio el cefio, pero luego dijo con calma: -No hay prisa, lo mas importante es recuperarse bien.
Morgan dirigi¨¦ su mirada hacia ¨¦l: -Ya firmaron el contrato con Aldea des Flores, podemos empezar a trabajar hoy, y el
profeso Shen puedeenzar a recolectar datos.
Marcelo respondio tranqumente: -El sefior Vega es muy habil,
logr6 que firmaran facilmente.
Morgan se mostr¨¦ indiferente: -El profesor Sanchez tambi¨¦n es muy capaz.
Sus miradas se encontraron, llenas de una tensi¨¦n apenas perceptible.
Cira tir¨¦ suavemente de manga de Marcelo: -Profesor Sanchez,Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
proxima vez que vengas, traeme miputadora tambi¨¦n, puedo organizar algunos datos.
Marcelo miro: -¡é Con manostimada todavia quieres organizar datos?
-Puedo mover otra mano, solo ser¨¦ mas lenta. De lo contrario, me aburrir¨¦ sentada todo el dia.
-Esta bien, pero no te fuerces. Son solo tareas finales, no hay prisa ¡ª dijo Marcelo con voz suave. -Nos prepararemos y esta
tarde iremos a Aldea des Flores. En un par de dias, cuando te den de alta, podremos regresar juntos a ciudad de Sher¨¦n.
-De acuerdo.
Morgan casualmente paso a siguiente pagina de correos electronicos y penso: ?, Juntos? Quizas no sea posible.?>
CapÃtulo 223
Cap¨ªtulo 223
Capitulo 0223
La noche anterior, Cira solo se habia limpiado el cuerpo.
superficialmente y se sentia algo sucia, especialmente su cabello, que olia a tierra. No pudo soportarlo durante todo el dia.
Pidio film transparente a enfermera, envolvid su mano herida paral evitar moja y mantene inm¨¦vil, asi podria usar
ducha paravarse.
Aunque habitaci¨¦n especial del hospital era espaciosa, insonorizacion era regr y el sonido del agua en el bafio se
escuchaba ramente.
Morgan, que estaba en cama del hospital, estaba en una videoconferencia con clientes extranjeros. El sonido del agua
distrajo su atencion.
El cliente le mo: -;Vega?
Morgan se recuper¨¦ y respondi¨¦ con un ligero Hmm, tomando un sorbo de agua ya fria.
El cliente, viendo que llevaba ropa de hospital, no quiso exigirle demasiado: -Vega, si no te sientes bien, podemos terminar aqui.
-No, continuemos -si no fuera por reunion distrayendo su atencion, probablemente estaria pensando en algo mas profundo.
Aunque ya lo estaba....
La forma en que hombres y mujeres recordabans cosas buenas era diferente.
Las mujeres recordaban los pequefios detalles que los hombres
hacian por es,o un paraguas en un dia caluroso o una bufanda en un dia frio.
Los
bres, en cambio, solian recordar los momentimos de
Morgan y Cira eran muypatibles en ese aspecto; cada parte de e parecia hecha a medida para ¨¦l.
Especialmente durante su primer afio juntos, era raro que ¨¦l sintiera un deseo tan fuerte, dado que normalmente tenia todo lo
que queria y no se emocionaba por nada. Fue primera vez que realmente queria algo.
Durante un mes seguido, iban juntos a empresa por mafiana y volvian a Costa Be por noche, para luego pasar
noche juntos.
E era inexperta y ¨¦l tenia que ensefiarle todo.
El era su maestro, tanto en el trabajoo en intimidad.
Cada noche le ensefiaba algo nuevo y luego le pedia que lo practicara al dia siguiente; si no lo hacia bien, ¨¦l castigaba. Casi
siempre terminaba sollozando y rogando.
El sonido del agua en el bafio se detuvo y los pensamientos de Morgan tambi¨¦n.
Bajo mirada disimdamente, reprimiendo sus pensamientos. lujuriosos.
Parecia concentrado y en control, pero el alcance de su deseo sdl conocia ¨¦l.
Cira sali¨¦ del bafio y escuch¨¦ a Morgan hando en ingl¨¦s flui concentrado en su trabajo.
No le prest6 mucha atenci6n, se seco el cabello y luego mir¨¦ hora erans siete y media.
Marcelo habia venido a darle cena antes des siete noche
anterior, pero hoy probablemente estaba ocupado con el trabajo, as
que todavia no habia llegado.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Cira consider¨¦ enviarle un mensaje a Marcelo dici¨¦ndole que, si estaba ocupado, no necesitaba traerle cena; e podria ira
la entrada del hospital y encontrar algo paraer.
Por otrodo, Morgan termin6 reunion, cerr¨¦ suputadora, se frot¨¦ frente y se gird hacia e: -Ayudame tambi¨¦n.
Cira realmente no queria hacerlo.
Morgan dej¨¦ suputadora a undo:
¡®Solo sera una molestia por
un dia mas, mafiana ya podr¨¦ bafiarme solo.
Tenia una capacidad de recuperaci¨¦n impresionante.
Pero incluso asi, Cira no se sintid aliviada, ya que en realidad no deberia haber tenido que ayudarlo ni una s vez.
Pero si no lo hacia, sabia lo que ¨¦l pediria.
Cira volvi6 al bafio, tomd una toa sin usar, mojo y escurrid antes de llevars a su cama.
Morgan desabroch¨¦ su camisa de hospital, exponiendo su pecho s vergiienza.
Solia hacer ejercicio regrmente, por lo que tenia pectorales y abdominales definidos. Se decia que tenia un cuerpo
musculoso, y piel, mas palida que de un hombre promedio y no expuesta a menudo al sol, tenia una texturao
poa bajo luz nd
Era delgado, palido y fuerte. Aunque no se habia bafiado propiament en dos dias, no tenia mal olor.
Ese aroma a hielo y nieve era sutil pero ineludible cuando uno se acercaba.
Cira apart¨¦ mirada.
Mientras Morgan se limpiaba el cuello con toa, pregunt6
casualmente: -¡é Todavia no has decidido sobre el corazon artificial?
CapÃtulo 224
Cap¨ªtulo 224
Capitulo 0224
Cira volvi¨¦ cabeza para mirarlo.
Morgan le paso toa, levantando ligeramentes cejas: -No tengo prisa, esta bien si tl tampoco tienes.
~Como podria Cira no tener prisa? Su corazon estaba en vilo mientras su madre no se recuperara.
Pero cada vez que maba a Ximena, le decia que su madre estabal estable, por lo que no estaba constantemente tensa y
tenia tiempo para considerar otras opciones.
No queria elegir a Morgan, asi que buscaba otras alternativas.
Tom6 toa en silencio, enjuag¨¦ nuevamente en el bafio y luego se devolvid.
Morgan se od6: -Ayidame a limpiar mi espalda baja, hay una mancha de sangre seca que me pica.
Cira: -No...
-La tologia del corazon artificial es mas avanzada y profesion en el extranjero, pero dada condici¨¦n actual de tu madre, no
pue soportar un viajergo. Ademas, si vas al extranjero, estaras en lugar desconocido y atin mas impotente.
Cira apreto toa, sabia que tenia razon. Habia considerado ir a extranjero, pero habia descartado idea pors mismas
razones que ¨¦l mencionaba.
Morgan le hizo un gesto para que limpiara. Si e lo hacia, ¨¦l podia ayuda a encontrar una solucion.
Desde que en casa de los Vega e le ayud6 a recoger y ponerse
un gemelo, su rcion habia evolucionado a este extrafio tipo de intercambio equivalente.
Cira reflexion¨¦ durante tres segundos y acept¨¦ el intercambio, acercandose a limpiar mancha de sangre en su espalda baja.
Su espalda, a diferencia de su poderoso frente, tenia dos cicatrices que arruinaban perfi¨¦n de su cuerpo.
Eran cicatrices detigo.
Una a cadado, formando una X.
Se podia imaginar el dolor que sufri¨¦ al recibir esos golpes.
Pero gc¨¦mo se habia hecho esas heridas?
Dado su estatus, gqui¨¦n se atreveria a azotarloo a un criminal o un animal?
Cuando su rcion era cercana, e le habia preguntado por
curiosidad, incluso sospechando que podria haber sido su padre en un arranque de ira, dado su tensa rcion.
Morgan habia sonreido burlonamente, diciendo que su padre nunca se atreveria a golpearlo asi.N?velDrama.Org owns all content.
Entonces, no fue su padre, pero gqui¨¦n entonces? Nunca le dio u respuesta.
Ahora, viendo nuevamente esas cicatrices, Cira todavia queria sab de donde venian, no por inter¨¦s, solo por curiosidad.
Pero, por supuesto, ahora no preguntaria.
Aunque e no pregunt6, Morgan mencion¨¦: -¡éVes de nuevo mi cicatriz?
Cira neg6 rapidamente: -No.
-Dices una cosa y piensas otra. Antes preguntaste, gno te lo dije? ¡é
Todavia quieres saber?
Cira no respondi¨¦, frotando mas fuerte para quitar mancha de sangre seca.
De repente, ¨¦l dijo: -Me golpearon cuando estuve en prision.
Cira se sorprendio y lo mird.
Pero vio una sonrisa burlona en los ojos de Morgan,o si dijera: todavia te importo.
Por un momento, no se podia decir si estaba hando en serio o bundose de e.
Cira pregunto friamente: -, Estas jugando conmigo?
-Lo aprendi de ti -dijo perezosamente Morgan. -Cuando te pregunt¨¦o abortaste, me dijiste que te habian secuestrado. ,No
es igualmente absurdo?
-Si dices que es absurdo, entonces es absurdo.
-Si dices que te estoy engafiando, entonces lo acepto.
Asi, nadie sabia si su historia del secuestro era cierta, y nadie sabia si su historia de prision era cierta.
Ambos siemprepitiendo, ninguno cediendo.
Cira, impaciente, cambid de tema: -Entonces, qu¨¦? Mi madre no puede vr al extranjero, asi que, ,qu¨¦?
-Lo mejor seria que alguien te ayudara a traer a un m¨¦dico
ta
extranjero aqui, pero eso requeriria muchos recursos, no necesito decirte cuantos.
Cira asintio, pensativa.
-Puedo ayudarte a traer al mejor especialista extranjero, con el mejor equipo y ofrecer mejor recuperaci¨¦n postoperatoria.
Puedo
pagar cualquier cantidad -dijo 6! con voz seductora.
Cira mantuvo una mirada ra, sin dejarse engafiar por sus pbras, solo apreto losbios.
Morgan desvi¨¦ mirada hacia ventana y luego preguntd: -Me pregunto, gpor qu¨¦ no le pides ayuda a Marcelo? Aunque
quizas no pueda ayudarte, nunca se lo has mencionado.
Estaban muy cerca, Cira podia sentir vibracion de su pecho, asi que se alej¨¦ un poco: -Es mi asunto.
Morgan sonrio: -Porque tambi¨¦n sabes que esto no se resuelve solo hando; se requiere dar algo a cambio, y crees que
Marcelo no
deberia hacer ese sacrificio por ti.
Analiz6, -Cira, te conozco. Eres alguien que no quiere deberle nada a nadie. Marcelo atin no tiene un lugar en tu corazon que te
permita pedirle libremente.
-Para ti, ¨¦l es solo un amigotn.
CapÃtulo 225
Cap¨ªtulo 225
Capitulo 0225
Afuera de puerta, Marcelo originalmente queria abri, pero se detuvo a medio camino al escuchar conversacion desde el
interior del cuarto, que tenia una insonorizaci¨¦n mediocre.
Con los parpados ligeramente bajados y los reflejos en sus lentes ocultando sus emociones, solo se podia sentir un aire de
desilusion a su alrededor.
Penso que flor que creia haber cultivado estaba empezando a brotar, pero parecia ser una ilusi6n; en realidad, semi
nunca habia germinado.
Despu¨¦s de un momento, se gird y se alej¨¦ en silencio.
Morgan solt6 un resoplido.
Despu¨¦s de secarse, Cira se levant¨¦ rapidamente y dijo con
indiferencia: -No tienes que actuaro si me conocieras tan bien, sefior Vega. No he hado con el profesor Sanchez
simplemente porque no creo que sea el momento adecuado. Cuando llegue ese momento, no necesitar¨¦ decir nada, el profesor
Sanchez me ayudara voluntariamente.
La expresion de Morgan cambio ligeramente: -,Es tan bueno en tu
coraz6n?
Cira respondio directamente:
voluntariamente.
Es mejor persona que he conocido. Nunca me pide nada a cambio, siempre me ayuda
Morgan esta vez soltd una risa fria, bundose de su ingenuidad.
Cira, sin ganas de discutir, lenz6 ropa limpia de hospital y luego salid de habitacion para ir a ver a Emilia.
Habian pasado dos dias desde que estaba hospitalizada y todavia no
la habia visitado,
Para su sorpresa, encontr¨¦ a Marcelo parado cerca de Emilia.
-Profesor Sanchez.
Marcelo se gird y su primera mirada hacia e fueplicada, pero desapareci¨¦ rapidamente, y sus ojos detras de los lentes
volvieron a su habitual gentileza.
-Cira, gqu¨¦ haces aqui? -Marcelo explic¨¦ naturalmente. -Acabo de volver de Aldea des Flores, le trajeida a Emilia y
estaba pensando en llevarte algo. ¡é Tienes hambre?
Emilia mir¨¦ extrafiamente a su hermano.
El acababa de llegar, dej¨¦ caja deida y se fue. E sabia que habia ido al cuarto de Cira, pero regres¨¦ en poco tiempo
sin entregarida de Cira, y e estaba a punto de preguntarle por qu¨¦.
-No tengo hambre, solo vine a ver a sefiorita Sanchez -Cira mir¨¦ hacia cama donde Emilia yacia, su pierna izquierda
envuelta en
vendas e inmovilizada.
-4Se siente un poco mejor hoy, sefiorita Sanchez?
Marcelo respondio en su lugar: -La herida ya no duele -y hermano mayor, reprendi¨¦ a su hermana: -Emilia, alguien vino a
preocuparse por ti, no vas a saludar?
Emilia frunci¨¦ el cerio: -Hermana Cira.
Cira sonri¨¦
No te preocupes, lo importante es que te recuperes
pronto.
Marcelo,o un padre ensefiando a su hijo, afiadid: - Y qu¨¦ ma te dije que dijeras?
Emilia, de m gana, di
haberte
: -Hermana Cira, lo siento. Ese dia en el bar no deberia haber hado asi de ti, y tampoco deberiaN?velDrama.Org owns all content.
empujado en el camino.
Ya sea sincera o forzada por Marcelo, para Cira no importaba, nunca
habia tomado en serio ese asunto.
Cira: Eso no importa, lo principal es que te recuperes.
Emilia resopl6 y mir¨¦ a Marcelo haciendo una mueca: -¡é,Estas satisfecho ahora? {Un gran vino que prefiere a otros antes que
a su propia hermana!
Marcelo sonri¨¦ y revolvi¨¦ su cabello, diciendo a Cira:
qu¨¦date aqui aer.
Cira acepto alegremente.
Emilia tambi¨¦n iba aer. Aunque inicialmente no tenia apetito, al vero Ciraia una tras otra,o si todo fuera
delicioso, tambi¨¦n empezo aer sin saber por qu¨¦.
...No es de extrafiar que gente de hoy en dia disfrute viendo videos deida para abrir el apetito. Ver a alguiener bien
realmente puede despertar el hambre...
Cira, inconsciente de que su buen apetito habia disminuido el disgusto de Emilia hacia e, termind su sopa.
Marcelo esper¨¦ a que terminara deer antes de decir: -Ya estas aqui, qu¨¦date a dormir en habitaci¨¦n de Emilia esta noc
La cama de aldo esta libre.
Emilia todavia estaba renuente: -No quieropartir habitacio con e.
Cira, no queriendo imponerse, dij
: No hay problema, dormir¨¦ en m habitacion.
Era tarde, asi que no quiso molestar mas y volvi¨¦ a su habitacion.
Emilia murmur¨¦: -Eparte una habitacion con el hermano
Morgan, siempre tan ansiosa por regresar. Seguro que han vuelto a juntarse. Bueno, no importa, el hermano Morgan no me
quiere de todos modos. Ellos que hagan lo que quieran, pero nunca aceptar¨¦ que e est¨¦ contigo.
Despu¨¦s de murmurar, no escuch¨¦ ninguna respuesta de Marcelo. Al volverse, se dio cuenta de que su normalmente amable
hermano mayor tenia una expresion hda.
Se asustd, se metid bajos sabanas y no se atrevid a har mas.
En otra habitacion, Morgan maba a Luis.
-Libera a Joaquin mafiana.
Queria que Cira viera verdadera situacion.
CapÃtulo 226
Cap¨ªtulo 226
Capitulo 0226
Marcelo envi6 a Cira los datos que habian recopdo en montafia de Almendros, y al dia siguiente, mientras recibia una
transfusion, eenzo a organizarlos.
Su mano lesionada ya podia moverse y su eficiencia era aceptable. Una vez inmersa en el trabajo, dejaba dedo todo lo
demas.
Cuando termin6, se dio cuenta de que bote de transfusion estaba vacia y una enfermera vino a retirar aguja.
Cira not6 que el nombre del medicamento en bote era diferente al de los dias anteriores, captando su atencion.
Discretamente tomd
una foto del nombre con su tel¨¦fono.
Marcelo dijo que no podia llevarle el almuerzo, y aunque ofreci¨¦ pedirleida a domicilio, Cira, capaz de cuidarse por si
misma, decidi¨¦ bajar a buscar algo deer para no causarle molestias.
Ya era mediodia. Cira se estir¨¦, se levanto de cama, se puso una chaqueta y se prepard para buscar algo deer.
Morgan levant¨¦ vista de suputadora y dijo: -Traeme tambi algo. A cambio, puedo llevarte a ver una obra esta tarde.
-Seguro que lo olvidar¨¦, mejor pidale a Helena que lepre algo dijo Cira con una sonrisa forzada, sin inter¨¦s en obra de
que haba y sali¨¦ directamente.
Morgan se recost¨¦ en cama. El clima estaba bueno y luz del sol entraba por ventana, iluminando un atisbo de
maquinaciones en sus ojos.
Cira sali¨¦ del hospital por su cuenta y encontr¨¦ un pequefio
restaurante cercano, donde pidi¨¦ un taz6n de sopa con fideos.
Mientras tanto, busc¨¦ en inte el nombre del medicamento que habia fotografiado para ver su efecto especifico.
Sospechaba que algo andaba mal con el hecho de que los m¨¦dicos le hubieran extendido estancia en el hospital por dos
dias.
Y, de hecho, sus sospechas eran correctas.
El medicamento era para suplementacion de calcio.
Cira no creia que los m¨¦dicos fueran tan minuciosos con salud de los pacienteso para ajustar su dieta de esa manera.
Sin duda, alguien habia conspirado con los m¨¦dicos para hacer que se quedara dos dias mas en el hospital.
Y no habia duda de qui¨¦n era esa persona.
Cira dej¨¦ su tel¨¦fono, molesta, termin¨¦ rapidamente su sopa con fideos y regres¨¦ al hospital con el rostro frio.
jMorgan! ¡é Cuando dejaria este hombre de manip a su antoj
La puerta de habitaci¨¦n estaba cerrada, pero Cira abrid
directamente.
Para su sorpresa, vio a Morgan levantandose de cama, incluso
vestido.
Llevaba un su¨¦ter de cuello alto que se ajustaba a su figura, unos pantalones de vestir impecablemente nchados y unos
zapatos d cuero brintes. En su mano tenia un abrigo de cachemira hecho a
mano.
En el tiempo que Cira habia ido aer, Morgan habia pasado de ser un paciente gravemente herido e indefenso a un
inalcanzable y distinguido sefior Vega.
Cira se qued6 parada un momento sin har, pero ¨¦l se adnt6: ¡ª Dijiste que no me traerias nada y realmente no Io hiciste.
Cira lo mir¨¦ fijamente: -¡éFuiste tu quien le pidid al m¨¦dico que me extendiera estancia en el hospital?
Morgan, despreocupado, dijo: -Aunque no me trajiste el almuerzo, todavia puedo llevarte a ver obra.
-jNo quiero ver ninguna obra!
-Cambiate y ven conmigo.
-Dije que no quiero...
-Querras -Morgan se volvid, sus ojos negros miradnd con calma.
-La obra es en Aldea des Flores.
Quizas fue su tono tan seguro, o el hecho de que menciono Aldea des Flores, un lugar sensible para Cira, pero de repente
tambi¨¦n quiso saber qu¨¦ estaba tramando.
Habia ropa que Helena habia llevado para que se cambiara en mesa. Cira tomo y entro al bafio para vestirse.
Cuando salid, Morgan ya no estaba en habitaci¨¦n, solo quedab Helena, quien frotandose nariz le dijo: -Secretaria Lopez, el
sefio Vega ya bajo.
Cira tambi¨¦n bajo, subid al asiento trasero del coche estacionado en entrada del hospital, y de inmediato se alej¨¦ de ¨¦l.
El espacio en el auto de lujo era amplio. Morgan, cons piernas cruzadas y apoyando su frente, tenia una sonrisa ambigua, lo
que hizo que Cira sospechara que esta vez, realmente podria descubrir algo.
De hecho, se dirigian a Aldea des Flores. Ya que los aldeanos se habian mudado, constri¨¦n avanzaba rapidamente. En
solo un dia, mayoria des casas habian sido demolidas.
El coche avanzaba lentamente, mostrando un paisaje de ruinas por ventana, una escenapletamente opuesta a que
habian visto hace dos dias, tanto que Cira se sintid algo desorientada.
Esta desorientacion alcanz6 su punto maximo cuando, entres ruinas, vio a Marcelo pisando cara de Joaquin, con una
expresion fria y severa.N?velDrama.Org owns all content.
CapÃtulo 227
Cap¨ªtulo 227
Capitulo 0227
Joaquin, con undo de su rostro hundido en el suelo de piedras y lodo y el otro bajo el zapato de Marcelo, maldijo con los
dientes apretados: -jHijo de puta! Si tieness agas, matame ahora mismo. Si no, juro que me vengar¨¦ por esta pierna.
La expresion de Marcelo era indiferente, aparentando calma, pero en realidad ejercia mas fuerza con su pie, hundiendo aun
mas a Joaquin en el suelo.
Marcelo habia estado recopndo datos de pruebas tranqumente cuando Joaquin intent atacarlo por sorpresa.
Desafortunadamente para Joaquin, con una pierna rota, no era rival para Sanchez, quien lo habia sometido facilmente,
pisoteandoloo si fuera basura.
En circunstancias normales, a plena luz del dia y con posibilidad de ser visto, el profesor Sanchez, dada su reputacion, no se
habria involucrado en una pelea.
Pero, gqui¨¦n le mando a Joaquin cruzarse en su camino?
Marcelo habia estado de mal humor todo el dia debido a conversaci¨¦n que escuch¨¦ entre Morgan y Cira noche anterior.
Ademas, penso que si no fuera por el secuestro y drogamiento de Cira por parte de Joaquin esa noche, e no habria sido
llevada por Morgan y nada habria pasado entre ellos.
-El culpable eres tu -dijo Marcelo, inclinandose y hando en voz baja. -i Qu¨¦ gracia tendria matarte? Es mucho mas
interesante dejarte vivo, pero deseando estar muerto.
Cira, en el coche y a cierta distancia, no podia escuchar lo que decia Marcelo, pero por su actitud y iones, parecia una
personalpletamente diferente al Marcelo que e conocia.
Record6 cuando Morgan le pregunto si sabia qui¨¦n habia roto pierna de Joaquin.
Se volvid hacia Morgan:
La pierna de Joaquin fue.
Morgan habia llevado alli precisamente para que viera esa escena. Sin mucho inter¨¦s en mirar, dijo con los ojos medio
cerrados y de manera casual: -Fue Marcelo quien rompid.
al
Morgan sabia que el profesor Sanchez no era una persona simple, especialmente despu¨¦s de forma en que Marcelo habia
forzado conductor a har. La coincidencia en el tiempo de lesion de Joaquin solo lo llev¨¦ a pensar en Marcelo.
Y tambi¨¦n en Gerardo.
Por eso, noche anterior, habia ordenado a Luis traer a Joaquin para que se encontrara con Marcelo, sabiendo que surgiria un
buen espectaculo.
Abrio los ojos y mird: -,No sienteso si siempre te hubieran engafiado?
Cira apreto losbios.
Era tipico de Morgan; en lugar de perder el tiempo hando mil pbras, preferia que e viera con sus propios ojos.
Las pbras podian ser discutidas, pero ver era creer.
Cira admiti¨¦ que su percepcidn habia sido actualizada.
El Marcelo que e conocia no era asi.
-El mejor hombre que crees conocer solo es una imagen que ¨¦l
proyecta. Nunca has conocido al verdadero, 4cdmo puedes har de lo mejor? -Morgan, con los ojos oscuroso tinta,
dijo. -Cira, dices que ¨¦l no espera nada de ti. gAlguna vez has pensado que lo que no tiene precio a veces es lo mas caro?
Cira respiraba en un ambiente con un frio aroma a madera.
Habl6 con voz firme: -Vamonos.
Morgan arque6 una ceja: -~No quieres mirar mas?
-Si no te vas, abre puerta y d¨¦jame bajar. Puedo irme s.
Helena arranco el coche y se alejaron de Aldea des Flores.
Cira solo podia pensar que tactica de Morgan era realmente astuta.
Una imagen, unas pocas pbras, habian sido suficientes para sembrar discordia entre e y Marcelo.
No podia evitar preguntarse, qu¨¦ queria Marcelo de e realmente? El habia ayudado sin pedir nada a cambio, pero
tambi¨¦n habia estado actuando y disfrazandose a su alrededor. No podia ser que no esperara nada a cambio, ,verdad?
Mientras pensaba, se enojaba consigo misma por dudar de Marcel tan facilmente pors pbras de Morgan.
Ese hombre era demasiado bueno en tacticas psicoldgicas.
Cira se serend, decidida a no caer en su trampa.
Dijo con calma: -Las personas no sonos cartas de poker, no tienen solo dosdos. Mientras cum con su deber en
escu y ensefie a los estudiantes, es un buen profesor.
-El estuvo a mido en mis momentos mas dificiles, no solo me ofreci¨¦ trabajo para mantener mi ingreso, sino que tambi¨¦n me
brind¨¦ apoyo emocional, haci¨¦ndome sentir que no estaba s. Eso ¡®lo convierte en mi amigo.
-Puede que tenga otros motivos conmigo y que haya cosas que no me haya dicho, pero el hecho es que no he sufrido dafio ni
perdido nada por ¨¦l, asi que eso no afectara nuestra rcion.
Morgan entrecerr¨¦ los ojos; sus parpados eran delgados, dando a sus ojos una aparienciarga y fria.
Luego, con tono burl¨¦n, dijo: -Suenao un discurso.
Cira se enoj¨¦ con sus pbras: -| Tu!
De repente, Morgan agarr¨¦ su mano no lesionada y atrajo hacia ¨¦l, alejand de puerta del coche.
Cira, tomada por sorpresa, se estrell¨¦ contra su pecho.
-Subes a mi coche y atin quieres mantener distancia. Eso es
interesante.
Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
CapÃtulo 228
Cap¨ªtulo 228
Capitulo 0228
Helena levanto el tabique entre los asientos dnteros y traseros en el primer momento.
Asi, el espacio trasero se convirtid en un area cerrada y estrecha.
Cira, arrastrada por ¨¦l, se arrodilld en el suelo del coche, su cuerpo entre sus piernas, su espalda contra el tabique, y ¨¦l frente a
e.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
La estrechez del espacio no le dejaba escapatoria.
Cira, sofocada, empujo el pecho de Morgan: i... Qu¨¦ haces! ; Su¨¦ltame!
Morgan sujetaba con una mano mientras apretaba su barbi con otra, mirand fijamente a los ojos.
-Podria encontrar ochocientas excusas para justificars mentiras de Marcelo hacia ti, y otras ochocientas para culparme de
crimenes infundados. Secretaria Lopez, eres muy imparcial.
El, ramente herido, no se sabia de donde sacaba fuerza para retene asi.
El aroma a nieve de Morgan invadia su nariz, ineludible: -Es verdad que por mi culpa, Lidia te dejo en el bosque salvaje, pero no
tengo rcion que piensas con e.
~Estaba explicando?
Qu¨¦ absurdo.
-Nunca me import6 vuestra rcion, ,qu¨¦ tiene que ver conmigo? ¡ª Cira intento liberarse, pero ¨¦l sujetaba, obligand a
mirarlo directamente.
-Siempre te basas en rumores y suposiciones para catalogarme
como un hombre vil y malvado. La frase que te dije, gcrees que lo que crees es realmente lo que crees?, siempre has estado
asumiendo. En el crucero, ,cuando dije que te cambiaria por un proyecto?
jOtra vez ese tema!
Cira, contrda por ¨¦l y enfurecida por sus falsedades, estalld: -| Dijiste que me entregarias!
-Lo que dije entregar se referia a fiesta de baile con los ojos vendados, gacaso no es entregar a pareja de baile? De lo
contrario, c¨¦mo describirias esa situaci¨¦n? -replic¨¦ friamente Morgan.
-Ademas, no lo hice. ¡éNo te dije que caminaras hacia izquierda desde el principio? gHacia donde fuiste?
-jYo...!
Cira, con voz grave, dijo: -El tiempo ha pasado, no hay pruebas, puedes justificarteo quieras, y ademas ya no me importa.
~Me vas a soltar 0 no?
Morgan solt6 una risa fria: -Qu¨¦ generosa. No me importa a mi, 4o puedes difamarme asi?
jNo terminaba nunca, exigia una respuesta!
Cira, con respiracion agitada, finalmente estalld: -;Porque durant tres afios he sido solo una herramienta para ti! jPor tu
inconstancia por cambiar de parecer constantemente! Eres asi, jasi que no te sorprendas que otros piensen lo mismo de ti!
Morgan sonrio ir¨¦nicamente: -;Y qu¨¦ deberia decir de ti? Deseando lo que no tienes, mostrando un poco de afecto y fingiendo
que es mucho. Cira, entre nosotros, fuiste tu quien me engafi¨¦ primero.
Cira pregunto: -, Cuando te he engafiado?
~Cuando?
Qu¨¦ ir¨¦nico...
Justo medio afio antes de que rompieran oficialmente, ¨¦l tambi¨¦n estaba considerando si podrian ir mas a, incluso casarse no
seria imposible, pero entonces e...
Morgan mir¨¦ intensamente, recordando aque noche, su cuerpo. se tensd, ramente tambi¨¦n enfadado.
Despu¨¦s de un rato, su tono se enfrid nuevamente.
-Pi¨¦nsalo tu misma, desde cuando empec¨¦ a alejarme de ti.
E no iba a perder el tiempo pensando en eso.
Cira pregunto por ultima vez: -;Me sueltas 0 no?
Morgan aprets losbios, frio y cortante.
El habia obligado.
Cira senz6 directamente hacia su herida en el abdomen.
-jAh!
Morgan, todavia en recuperaci¨¦n, exhal¨¦ dolorosamente y soltd.
Cira lo empuj¨¦, creando distancia entre ellos, y golped el tabique: Helena, para el coche!
Helena detuvo el coche.
Pero no porque e lo mara, sino porque ya habian llegado a su destino.
Aunque el tabique separaba los asientos, el espacio en el coche era limitado y no bloqueabapletamente el sonido, asi que
Helena escuch¨¦ ramente discusi6n en los asientos traseros.
Suspir¨¦ para si mismo, pensando que normalmente docil
secretaria Lopez era tan audaz frente al sefior Vega...
Cira mir¨¦ hacia fuera, enojada: -jEsto no es el hospital!
Morgan, recuperando el aliento, dijo con voz ronca: -No has estado suficiente tiempo en el hospital?
Cira se fij6 bien y vio que era el hotel donde habian estado antes.
Cira apretd losbios, sin hacerle caso, y en cuanto se desbloque6 el coche, abri¨¦ puerta y bajo.
Pero cuando entr¨¦ al ascensor, Morgan siguid.
El paso tarjeta, presion6 el piso 19, y luego, con velocidad del rayo, atrajo a Cira hacia ¨¦l, jarrinconand en el ascensor y
besand con fervo!
CapÃtulo 229
Cap¨ªtulo 229
Capitulo 0229
El primer instinto de Cira fue atacar su lugar mas vulnerable en ese momento: herida!
Morgan, ya atacado una vez por e, obviamente no le daria una segunda oportunidad.
El sujet¨¦ sus mufiecas contra pared del ascensor y, cuando e levant6 el pie para patearlo, j¨¦l se interpuso entre sus
piernas!
Cira podia sentirs emociones intensas de ¨¦l.
Pero honestamente, su propio estado emocional tampoco era
estable.
Sin embargo, cuando los hombres estan emocionalmente inestables, parecen tener mas fuerza que lo habitual, mientras ques
mujeres, parece que toda su fuerza se va en el enojo, quedando sin fuerza en
el cuerpo.
El le rob respiracion, profunda y dominante, con un toque de rencor oculto.
Qu¨¦ le odiaba ¨¦l?
El ascensor llego al piso 19 con un ding,s puertas se abrieron automaticamente, Morgan solt6 rapidamente, arrastr6
fuera, paso tarjeta, abrid puerta, cerrd, y presiono contra puerta.
Sus movimientos eran fluidos, sin dejarle espacio para resistirse.
Cira se sentia demasiado pasiva,o un titere en sus manos, estaba a punto de enloquecer:-...jMorgan, qu¨¦ quieres hacer? |
Su¨¦ltame!
Imposible.
Morgan finalmente no ocult6 mas su deseo y emocidn, con voz ronca:
Hoy no puedo soltarte.
Cira sinti¨¦ escalofrios en espalda.
De repente lo entendio, -jEsto fue premeditado!
Morgan solt6 una risa: -He estado deseandote por mucho tiempo.
Cira, extremadamente frustrada, tensa al punto ques venas de su cuello se marcaban: -zY si no acepto? 4Vas a amenazarme
con esas
fotos otra vez?
En habitaci¨¦n oscura, ¨¦l roz6 susbios con su pulgar: -Sabes que
tengo muchas maneras de hacerte aceptar.
Si, ¨¦l tenia demasiadas maneras.
Sin necesidad de detas o enumeras, todos sabian que ¨¦l podia hacer lo que quisiera, galguna vez Morgan habia fado
en algo que queria hacer?
El pecho de Cira subia y bajaba violentamente, sus emocioneso s golpeando ya una y otra vez.
Morgan no toc¨¦ en ese momento, solo sus ardientes respiracion se entrzaban.
La espalda de Cira de repente se rjo, cansada de resistir, deseand que todo este desorden terminara pronto, rendida.
Estaba harta de sus amenazas.
E dijo pbra por pbra, apretando los dientes: -Tienes que borrar esas fotos, a partir de hoy, no se mencionan nunca mas.
Morgan tenia un vendaje impermeable sobre herida, el agua corria por su cuerpo sin afectarlo.
Cira, con espalda contra el frio vidrio, no queriendo refugiarse en sus brazos, solo podia temr s e indefensa.
Mientras tanto, Morgan disfrutaba satisfi¨¦n de una caceria exitosa, el logro de obtener algo que habia neado
meticulosamente.
El beso sus ojos y de repente dijo: -Mi querida...
Cira se estremeci¨¦ al ser mada asi, mirandolo con incredulidad y
confusi6n.
Era primera vez que ¨¦l maba asi en tres afios.
Cira, algo desalifiada, evit6 susbios, y se dio cuenta de que, mas que temer su frialdad y falta de afecto, temia su aparente
ternura.
Porque sabia muy bien que ¨¦l no tenia tal cosa, ve solo le hacia
pensar en trampas, manzanas envenenadas, carruajes de cbaza que desaparecen al sonars doce, todo falso.
Falso, no lo queria.
Se negaba a sumergirse en ese tipo de ilusion efimera, y Morgan rapidamente trajo de vuelta a realidad.
De repente, ¨¦l dijo: -No hay ninguna foto.
Cira se sintido si un rayo le hubiera golpeado cabeza: ¡ªj... Qu¨¦ dijiste?
Morgan no respondid, solo levantss cejas.
Sin fotos... gAsi que todo este tiempo e habia sido engafiada por ¨¦l? 4La habia amenazado y manipdo con algo que
nunca existio?
La respiracion de Cira se cort6, su emoci¨¦n fluctu¨¦ salvajemente y luego cps6 porpleto. Se esforz6 por apartarlo de e:
-i Apartate!
Pero ya era demasiado tarde.
Morgan sell¨¦ susbios, sofocando el sonido que escapaba de e en un instante. La respiracion de Cira se detuvo en su
garganta,sgrimas fluyendo incontrblemente.
Jadeando, e golped su espalda con los pufios cerrados: -...i Maldito seas!
El podria haberse cado, ya que todo lo des fotos terminaria esa noche de todos modos.
Pero ¨¦l insistid en decirle verdad en el ultimo momento, queria que e supiera ramente lo ridic que era, cuan
completamente habia sido manipda por ¨¦l, no solo cumpliendo con todas sus demandas estos dias, sino tambi¨¦n
entregandose a ¨¦l de buena gana.
El habia astado psicol¨¦gicamente, jugando con su mente hasta un nivel de maestria. {Era suficientemente cruel!
Y este cruel Morgan, esa tarde, mo mi querida muchas veces. Cira, entre su ternura y crueldad, vivid y muri¨¦ mil veces,
perdiendo casi mitad de su vida.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
CapÃtulo 230
Cap¨ªtulo 230
Capitulo 0230
La ultima luz del cielo desaparecio detras des cortinas, sumiendo habitacion en una penumbra grisacea.
Los dias de invierno eran cortos, apenas pasadass cinco y media, ya casi no se podia vislumbrar luz del dia.
Cira yacia exhausta en cama, tan cansada que hasta respirar le resultaba pesado.
Todavia tenia un ligero rubor ens esquinas de sus ojos, sus pestafias himedas porgrimas no secas.
Morgan levant¨¦ mano para alisar su entrecejo. Cira estaba tan agotada que, aunque sentia su toque, no queria moverse.
Morgan dej¨¦ dormir y se fue a ventana a fumar con su cajeti de cigarrillos y encendedor.
Hacia mucho que no sentia algo asi, incluso mas fascinante que satisfi¨¦n de firmar contratos de miles de millones.
Quizas era por Cira, esta mujer que, desde que dej¨¦ su trabajo, se volvid muy aguda, evitandoloo si fuera veneno, sin
mostrarle ninguna cercania, despertando asi su deseo de conquista.
Queria ve derrotada, sometida, llorando impotente en sus brazo
Despu¨¦s de fumar un cigarrillo, Morgan volvio a habitacion justo cuando el tel¨¦fono en el suelo se ilumino.
Antes de que sonara el timbre, lo puso en silencio para no despertar a Cira.
Era el tel¨¦fono de Cira, mostrando Profesor Sanchez.
Morgan sonri¨¦ con sarcasmo, no solo no evitd mada, sino que
contest¨¦ directamente.
La voz suave y calida de Marcelo sali¨¦ del auricr: -Cira, no te vien
la s del hospital, gestas paseando abajo?
Morgan respondio: -No, e esta dormida.
Marcelo, al otrodo de linea, guard6 un silencio que dur¨¦ tresrgos minutos. La sonrisa de Morgan se amplid, y entre sus
cejas y ojos oscuros, habia un tipo de arrogancia y belleza que no se veia normalmente:
Cuando Marcelo volvi¨¦ a har, su tono habia cambiado
completamente, llegando incluso a marlo por su nombre.
-Morgan, Cira ya vive con suficiente dificultad, por qu¨¦ no puedes deja en paz? Una y otra vez presionas y acosas. No
te faltanpafieras, gno puedes simplemente deja vivir una vida tranqu y pacifica?
Morgan arque¨¦ una ceja: -; Puedes tu ofrecerle una vida tranqui pacifica?
-jSi tu no molestas ni perturbas, e misma puede darse vida tranqu y pacifica!
-Asi que esa es razon por que el profesor Sanchez solucion asunto de Joaquin en secreto.
La voz de Morgan era fria: -La intencion es buena, peroContent ? copyrighted by N?velDrama.Org.
lamentablemente no entiendes a Cira. E es alguien que preferiri una verdad fea a un suefio falso. En sus ojos, tu
comportamiento. solo se verao engafio.
Marcelo se qued6 at¨¦nito, ¡éCira lo sabia?
-Una vez que duda se siembra, cada vez que te vea recordara
c¨¦mo pisoteaste a Joaquin hoy, y empezara a dudar si lo que dices ahora es verdad 0 no, y por qu¨¦ finges estar a sudo, si
tienes algun
otro motivo...
Morgan sinti¨¦ una figuranzarse hacia ¨¦l desde atras y se gird agilmente.
Cira, desesperada, trat¨¦ de arrebatarle el tel¨¦fono: -;Devu¨¦lvemelo!
Morgan colg6 mada, y con su otra mano atrap¨¦ a Cira en un abrazo entregado.
No le habia ayudado a vestirse.
E se levantd tan apresuradamente que solo tom¨¦ una delgada manta para cubrirse el pecho, dejando sus curvas traseras
completamente expuestas a vista de Morgan.
Cira dijo enojada: Dame mi tel¨¦fono!
Morgan sonrio y baj¨¦ cabeza para capturar susbios.
Cira empuj¨¦ su pecho con ambas manos, pero ¨¦l era inamovibleo una montafia, y manta se desliz6 de su cuerpo al p
apoyo. Morgan levanto y coloc¨¦ en un armario, besando s
cuello.
Cira, con los ojos inyectados en sangre, se sentia extremada humida, pero gqu¨¦ podia hacer si no podia empujarlo?
El tel¨¦fono son¨¦ nuevamente, el timbre resonando en habita
Morgan sinti¨¦ que el cuerpo de Cira se tensaba por el sonido del timbre, suponiendo que era Marcelo, una mirada de
impaciencia desd¨¦n cruzo sus ojos, y simplemente tird el tel¨¦fono.
Luego llev6 a Cira de vuelta a cama.
Morgan se quitd su bata de bari
: Con tanta energia, continuemos.
CapÃtulo 231
Cap¨ªtulo 231
Capitulo 0231
El d¨¦ficit de Cira radicaba en que no sabia insultar, cuanto mas se enfadaba, menos sabia hacerlo. Apretaba los dientes con
fuerza, una furia que le subia por el pecho.
con
Morgan pens6 que e se veia mejor asi, mejor que fria y calmada Cira de lo habitual. Se acerco para besa y le dijo: -
Carifio, pdrtate bien, cbora un poco.
Su beso tenia el sabor a can del tabaco, lo que facilmente evocaba el recuerdo de una casa con chimenea encendida en
invierno, generando una calida y delicada sensaci¨¦n. Y mas aun, ¨¦l maba
de esa manera.
La respiracion de Cira se volvia rapida, rechazando hundirse en falsa ternura que ¨¦l mostraba para satisfacer sus deseos
fisicos. Con voz llena de odio, dijo:
...No me mes asi. {No te da asco?
Morgan tampoco queria har mucho en ese momento.
Sin embargo, el tel¨¦fono en el suelo seguia sonando una y ot
Cira sintid que algo no estaba bien. Si fuera Marcelo, sabria qu estaba con Morgan, despu¨¦s de primera mada sin respuest
la maria de nuevo.
Porque ¨¦l podria adivinar que e no podria contestar. Ese acto, q era basicamente una ¡°prueba¡± frente a personas conocidas,
al hac madas repetidas, equivalia a recordarle constantemente humici¨¦n que otros conocian.
Marcelo no haria sentir mas avergonzada de lo que ya estaba.
Pero ahora, el tel¨¦fono habia sonado tres veces seguidas. Cira
estaba inquieta: jMorgan! jD¨¦jame ver qui¨¦n esta mando!
E lucho por ir a ver el tel¨¦fono, y Morgan tuvo que levantar cabeza y echar un vistazo.
Tenia buena vista, y a dos metros de distancia podia ver ramente el nombre en panta.
-lsabel.
.iglsabel?!
Cira lo apart¨¦ de inmediato.
Esta vez, Morgan se movid, apartandose a undo. Sus ojos se entrecerraron ligeramente, conocia ese nombre, era esposa
de Enrique.
Sabia que Isabel habia representado a Cira en el incidente m¨¦dico de su padre, asi que tenian una conexi6n.
Cira se puso apresuradamente un albornoz y baj¨¦ rapidamente de cama, cons piernas un poco d¨¦biles, se arrodill¨¦
directamente
sobre alfombra.
Extendio mano para coger el tel¨¦fono:-Abogada...
Su tono de voz al abrir boca sonaba extrafio, se ar¨¦ gargant y trato de har lo mas calmadamente posible:
Martinez gqu¨¦ sucede?
Isabel le dijo directamente: -Cira, tu padre esta en problemas.
-Cira sintid que su coraz¨¦n entero, con un estruendoso golpe, caia al fondo del rio.N?velDrama.Org owns all content.
Luego, Isabel dijo algunas pbras mas. La garganta de Cira estaba aspera, y respondi
de inmediato.
: -Estoy en Aguavi ahora, regresar¨¦
.Colg6 el tel¨¦fono y se levantd de inmediato, dirigi¨¦ndose hacia
salida.
Pero antes de salir de habitacion, fue detenida por Morgan: -,A donde vas?
Cira se gir¨¦ y apart¨¦ bruscamente su mano: -jNo me toques!
Morgan mir¨¦ fijamente: -Si no me lo dices, no te dejar¨¦ ir.
-La cara de Cira estaba palida. Trato de retorcerse con fuerza, pero no pudo liberarse de su agarre. Con ansias, exmo: -
{Mi padre esta en problemas... mi padre esta en problemas!
~No habia sido condenado a tres meses y alin estaba en prisi6n? Morgan fruncio el cefio.
Cira estaba ansiosa por volver y ocuparse de situaci¨¦n, pero Morgan no dejaba ir. Incapaz de hacerle frente, su emoci¨¦n.
cpso en un instante: -; Qu¨¦ diablos estas intentando hacer?
-¡éneas salir asi? -Morgan le preguntd, sigui¨¦nd de cerca.
La ropa original de Cira se habia mojado en el bafio, y ahora llev bata del hotel.
Solo bata, sin ropa interior.
Cira respiraba agitada, con los ojos enrojecidos. Morgan ya habia tomado su tel¨¦fono y mo a Helena: -Traeme dos conjuntos
de ropa.
No era necesario mencionar para qui¨¦n era el otro conjunto, Heler entendi¨¦ de inmediato: -Entendido, sefior Vega.
Helena entreg6 ropa rapidamente. Estaba bien preparada y tard6 solo cinco minutos.
Pero cada segundo de esos cinco minutos se sintido un invierno
completo para Cira.
Se quedo firme en su lugar, el frio subiendo por su piel desde los. tobillos, temndo.
~Como podia estar en problemas su padre, cuando le quedaban solo. unos pocos dias de condena? jNo podia ser verdad!
CapÃtulo 232
Cap¨ªtulo 232
Capitulo 0232
Helena trajo ropa, y Cira cambi6 de inmediato, ni siquiera tuvo tiempo de evitar a Morgan. Luego abri¨¦ puerta de
habitacion y rapidamente bajos escaleras para salir del hotel.
La noche ya habia caido..
Mientras se apresuraba, saco su tel¨¦fono para reservar un boleto de avion.
El vuelo mas temprano estaba programado para dentro de una hora y media, pero tomaria una hora llegar al aeropuerto desde
aqui.
Cira respir¨¦ profundamente, manteni¨¦ndose calmada. Mientras reservaba el boleto, tambi¨¦n solicito un Uber en linea.
En este momento, era hora pico de noche, era dificil reservar un Uber, y tampoco podia encontrar un taxi en carretera.
Cira se qued6 s en el borde de carretera en una ciudad desconocida, con noche cayendo pesadamente, ys luces de
neon des tiendas a lorgo de calle iluminaban su rostro confundido.
Un autom¨¦vil se detuvo frente a e
-Sube.
Era Morgan.
En este momento, Cira no podia preocuparse por nada mas. Abrid rapidamente puerta del coche y se subid.
El coche se dirigid rapidamente hacia el aeropuerto.
Morgan mir¨¦ su mandib tensa y le pregunto: -, Qu¨¦ le paso a tu papa?
Cira, sin pensarlo, le respondid: -jNo me hables!
La conductora, Helena, no pudo evitar echar un vistazo al asiento trasero a trav¨¦s del espejo retrovisor. La secretaria Lopez
renovo una vez mas suprension... algo extraordinaria.
Incluso se atrevia a regafiar al gerente Vega.
Cira reservo un billete temporalmente, pero solo quedaban asientos de negocios.
Al subir al avidn, Morgan se sent6 a sudo.
E lo ignor¨¦, cerr¨¦ los ojos y orden¨¦ sus pensamientos en su mente.
Tres horas despu¨¦s, as nueve y media, el avin aterriz6 en el aeropuerto de ciudad de Sheron. Cira fue primera en bajar
del avion, con un objetivo ro dirigi¨¦ndose hacia nta baja, donde estaban los taxis.
Amitad de camino, Morgan le agarr¨¦ mano y arrastrd: -Sul mi coche. ; Quieres que, en esta situacion, te confundan con
forastera y te den vueltas por toda ciudad en esos taxis?
Cira apreto losbios.
El conductor de Morgan ya esperaba en puerta del aeropuerto. Subieron al coche y Helena pregunto: -,A donde quiere ir
secretaria Lopez?
-Al bufete de abogados Las Estres.
La conductora ingres6 el nombre en el sistema de navegaci¨¦n y poco despu¨¦s llevd a puerta del bufete. Cira abri¨¦
puerta, baj¨¦ del coche y corri¨¦ directamente hacia adentro.
Morgan observo su figura mientras se alejaba en el coche, gird el
pufio de manga y dijo con calma: -Ve y pregunta, gqu¨¦ le paso de nuevo a su padre?
Helena: -Entendido, sefior Vega.
El coche se alej¨¦.
Eran mas des diez de noche y el bufete ya habia cerrado. Isabel sabia que Cira iba a venir, estaba esperando
especialmente.
Al ver que el rostro de Cira estaba palido y que parecia tensa, con frio, le ofreci¨¦ un vaso de leche reci¨¦n calentada.
-Toma unos sorbos primero, calienta tu cuerpo.
Cira sostenia taza de vidrio con ambas manos, sintiendo el calor que le quemabas palmas. Pregunt
pasar esto?
. ¡éC¨¦mo pudo
Isabel le dijo por tel¨¦fono que su padre se pele con otro recluso en carcel, ambos resultaron heridos y fueron llevados al
hospital de urgencia.
-No estoy segura de por qu¨¦ pelearon, pero en resumen,s lesione actuales son: tu padre tiene pierna izquierda fracturada,
y el ot tiene cabeza rota. Ambos ya han sido atendidos en el hospital. Pero lo mas importante es que los reclusos que pelean
durante periodo de cumplimiento de condena, especialmente si pelea e grave, se considerara que no han aprendido
lion, lo que podri resultar en un aumento en duracion de condena.
Despu¨¦s de que Isabel termin¨¦ de har, mano de Cira temblo.
La leche se derram6 por el borde de taza, quemando su piel, pero e parecia no sentirlo.
El padre de Cira.
impulsivo antes.
su temperamento era realmente explosivo. De lo contrario, no habria llevado a cabo ese incidente m¨¦dico
Pero nunca imagin6 que algo asi sucederia cuando solo quedaban unos pocos dias de su condena.
Pelear con unpafiero de prision, fracturarse pierna en el proceso... Cira se sintid enfadada y apenada al mismo tiempo.
Un anciano que ya habia pasado tres meses en prision, y ahora esto...N?velDrama.Org owns all content.
Su pecho le dolia, y apretaba taza con fuerza.
Isabel le quit¨¦ taza, tomo un pafiuelo y limpid leche derramada en parte posterior de mano de Cira. La piel ra se
volvia roja por quemadura.
Isabel inst6 suavemente: -No te preocupes por ahora. Cuando me informaron, ya era hora de cerrar oficina, asi que no
pude obtener mas informacion. Esperemos hasta mariana.
Cira frunci¨¦ el cefio: -ZEsta en el hospital ahora? ¡éPuedo visitarlo?
Isabel asinti¨¦: -Si, puedo hacer los tramites mafiana. Con supervision de los guardias de prision, no sera dificil tener un
encuentro.
Cira asintio: -Gracias.
Viendo que Cira estaba visiblemente afectada, Isabel pensd po momento y luego dijo:
esta noche?
Por qu¨¦ no vienes a quedarte en mi ca
CapÃtulo 233
Cap¨ªtulo 233
Capitulo 0233
Cira se qued6 momentaneamente atonita y se disculp6 avergonzada: -No es necesario. Mi casa no esta lejos de aqui. Puedo
tomar un
taxi y estar¨¦ en casa en media hora.
-~No has estado de viaje recientemente? ra tambi¨¦n se fue a su ciudad natal, el apartamento no ha sido ventdo en mucho
tiempo y no esodo vivir alli -dijo Isabel-. Ven a casa conmigo esta noche. Mariana iremos juntas al hospital, sera mas facil.
Cira vacil¨¦. Estaba pensando en su rci¨¦n con Enrique. gSeria ioda ir a casa de Isabel?
Isabel not6 sus dudas y, despu¨¦s de una pausa, le dijo sinceramente: -Recientemente he tenido problemas con mi esposo y no
he vuelto a casa. Estoy viviendo en mi propia casa, s.
Dada situacion, Cira no se resisti¨¦ mas y salieron juntas de oficina, dirigi¨¦ndose a un vecindario a solo diez minutos de dist
Cira se dio un bafio caliente, se puso el pijama prestado por Is finalmente pudo descansar.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Sin embargo, situacion inesperada con su padre pesaba en su pecho, dificultandole conciliar el suefio. Permaneci¨¦ en un
esta semi-suefio hasta el amanecer.
Afortunadamente, Isabel era muy eficiente. Al dia siguiente, cuan Cira se despertd, Isabel ya habiapletado los tramites y le
dijo Ahora podemos ir al hospital.
Cira se uni¨¦ de inmediato a e.
Debido a su condici¨¦n de recluso, el padre de Cira tenia una habitacion individual en el hospital. Su mano estaba esposada al
final de cama, y su pierna izquierda estaba enyesada.
Cuando Cira lo vio, su rostro estaba oscuro, susbios palidos, y su cabeza, afeitada cuando ingres¨¦ a prision, tenia algunos
mechones de cabello nco asomandose, mostrando signos de agotamiento y envejecimiento.
-jCira! -intentd levantarse de inmediato, pero identalmente golpeo su pierna fracturada, lo que lo hizo gritar de dolor.
Cira fue rapidamente hacia ¨¦l: -No te muevas.
El guardia de prision que estaba supervisando tambi¨¦n grit6: ¡ª 1765, jno te muevas!
Apesar del dolor, el padre de Cira respondi¨¦ reflejamente: ¡°|Entendido!
-Cira, con nariz ligeramente irritada, apret¨¦ los dientes silenciosamente y lo ayud6 a odarse.
El padre de Cira mostr¨¦ vergtienza en su rostro: -Cira, gtu madre tambi¨¦n sabe sobre pelea?
-E atin no lo sabe, no se lo dir¨¦ respondi¨¦ Cira sentandos si, frunciendo el cefio ligeramente mientras lo miraba-. Per qu¨¦
peleaste con tupafiero de prisi¨¦n? Esto podria aume condena. Estas a punto de ser liberado, por qu¨¦ causar prob en este
momento?
-No fue mi intenci¨¦n pelear -explicd emocionado el padre- Andr¨¦s quien vino a mi y me provoc¨¦ conentarios irrespetuos
jEso fue lo que me enfado!
-Si ¨¦l quiere har, d¨¦jalo har. No pasara nada.
-jLo que dijo fue sobre ti! ;No puedo soportarlo!
Cira le pregunt6 con confusion: -,Har de mi? ; Qu¨¦ dijo de mi?
Su padre, atin enfadado al recordarlo, respondi¨¦: -Dijo que estas
involucrada en actividades sospechosas, que estas con muchos hombres... incluso dijo que has sido... jEso fue lo que me
enfado!
Cira se detuvo por un momento y suspir¨¦: -Ni siquiera lo conozco. Dijo esas cosas solo para provocarte. Caiste en su trampa al
reionar.
Aunque no podia entender por qu¨¦ alguien querria provocar a su padre de esa manera.
-No, jAndr¨¦s fue uno de los hombres que vinieron a exigir deudas en nuestra casa en ese entonces! -dijo de repente su padre, y
la expresion de Cira se estremecid-. Estas seguro?
-jEstoy seguro! Conozco a todos esos hombreso palma de mi mano. El vino con su jefe a nuestra casa en ese momento,
exigiendo que fueras... ;No me equivoco en absoluto!
Cira contuvo respiracion involuntariamente.
Andr¨¦s result¨¦ ser el secuaz de aquellos que habian tendido trampa a su familia para cobrar deudas. Era el subalterno del
individuo que habia exigido especificamente que e fuera esas deudas... Cira parpadeo con incredulidad.
Fue debido a esos individuos que su familia, que antes era pr de se media, cayo en ruina de noche a mafiana. El
supermercado cerr¨¦, casa fue vendida y e misma estuvo a de ser arrestada.
Despu¨¦s de establecer algunas conexiones, Cira habia intentado investigar a esos individuos para llevarlos ante justicia. Sin
embargo, se esfumaron sin dejar rastro, sin dejar ninguna pista.
Ahora, con esta pista, podria seguir a Andr¨¦s, encontrar a su jefe descubrir por qu¨¦ atacaron a su familia y exigieron
directamente a e.
Cira siempre tuvo una fuerte sensacion de haber sido manipda en
el asunto de ese afio.
CapÃtulo 234
Cap¨ªtulo 234
Capitulo 0234
Cira originalmente neaba preguntarle mas cosas sobre Andr¨¦s, pero los guardias de prision apresuraron: -El tiempo de
visita ha terminado, los familiares deben irse.
Cira tuvo que contener sus preguntas, se levanto y le dijo a su padre: -Voy a har con abogada sobre c¨¦mo manejar esto.
Cuidate y recup¨¦rate bien. No te preocupes, todo esta bien en casa. Estamos esperando que vuelvas y nos reunamos.
Su padre asintio atontado, repitiendo en voz baja: -Mientras est¨¦n bien, eso es lo que importa... esta bien...
Cira sali¨¦ de habitacion e Isabel esperaba en puerta.
Con su caracteristica franqueza, Isabel dijo directamente: -Acabo de har con administracion de prision para obtener
informacion. Otros reclusos dieron testimonio de que Andr¨¦s provoco primero a tu padre, pero ambos estuvieron involucrados
en pelea, por lo que ambos seran castigados.
-4 Qu¨¦ tipo de castigo recibiran?
-Siete dias de confinamiento.
En otras pbras, sentencia de prisi¨¦n de su padre se prolonga por varios dias mas.
Sin embargo, esta era mejor situacion posible. Si situacion hubiera sido mas grave, podrian haber presentado cargos
formales y llevado el caso a juicio, con consecuencias mas graves.
El personal de prision no permiti¨¦ que el padre de Cira
permaneciera mucho tiempo fuera. Despu¨¦s de visita de Cira,
cuatro guardias lo llevaron en una cami improvisada y se alejaron
en un coche de policia.
Cira los siguid hasta el exterior del hospital, los observ6 subir
coche de policia y alejarse. Su estado de animo no estaba en calma.
Isabel decidid que se sentara en un banco por un rato. Dado que
salieron apresuradamente y atin no habian desayunado, fue a
comprar algo en entrada del hospital.
Mientras tanto, Morgan estaba sentado en su coche, listo para dirigirse a empresa.
Helena, desde el asiento del copiloto, le estaba informando sobre el trabajo: -La preparacion para fase inicial del proyecto de
la ciudad Aguavi ya esta practicamentepleta. Lo que queda esta a cargo del gerente Castro y el gerente Sanchez.
Podremos terminar en los proximos dias.
Morgan simplemente respondio con un ¡°hmm¡± y su expresion era inexpresiva.
Helena tuvo extrafia sensacion de que en este momento, a Morg quizas no le interesaba mucho el proyecto multibillonario.
Hizo una pausa, dej¨¦ caer los documentos y continuo: -El padre secretaria Lopez tuvo un altercado con alguien. Lo que
comeno una disputa verbal se convirti¨¦ en una pelea fisica, y ambo resultaron heridos. Fueron llevados al hospital fuera de
la prision para recibir tratamiento anoche.
-Peleandose en carcel ent¨¦ Morgan con un tono burl¨¦n-, no es sorprendente que haya hecho algoo amenazar a los
profesionales m¨¦dicos con un cuchillo.
Helena no se sabiao continuar con conversacidn.
Morgan incluso no entendia por qu¨¦ Cira regresaria con su familia.
Hasta tres afios antes, e habia dejado en ro que ¨¦l era su Unico pariente, distanciandose de los demas que afirmaban ser
su familia.
Con el cefio fruncido, Morgan mir¨¦ su reloj y pregunto: -,En qu¨¦ hospital esta su padre?
Cira seguia sentada en el banco del c¨¦sped del hospital, pensando en
el asunto de Andr¨¦s.
Saco su tel¨¦fono con intencidn de pedirle a algtin amigo con conexiones que investigara sobre esta persona.
Al presionar el bot¨¦n, se dio cuenta de que su tel¨¦fono se habia apagado automaticamente debido a falta de bateria. No
habia sacado el tel¨¦fono desde noche anterior hasta ahora.
Isabelpr6 bocadillos y le entreg¨¦ uno a Cira, quien lo acept6 agradecida. Isabel le dijo que no se preocupara y se sent6 a
sudo, disfrutando de su propia porcion.
-,La abogada Martinez ha preguntado a los guardias de prisi acerca de qui¨¦n es Andr¨¦s y qu¨¦ le pas6?
-Si, lo hice. Resulta que Andr¨¦s fue condenado por robo y solo ter unos meses de condena. Suportamiento en prision
siempre f bueno, y originalmente iba a ser liberado el proximo mes. Los
guardias de prision tambi¨¦n encuentran extrafio que haya pelead de repente con tu padre.
Cira bajo cabeza mientras sorbia su bebida y le pregunt¨¦ de nuevo: -3 Qu¨¦ dijo Andr¨¦s?
Isabel sei¨¦ el bocadillo en varias mordidas, bebid un poco de caf¨¦ antes de responder: -Segtin Andr¨¦s, solo estaba
bromeando con tu padre, no esperaba que ¨¦l se enojara. Despu¨¦s de intercambiar algunas pbras,s cosas se salieron de
control y terminaron
peleando.
-Pero mi padre me dijo que se enfad6 con Andr¨¦s por insultarme. No entiendo por qu¨¦ Andr¨¦s querria provocar a mi padre.
~Como sabe Andr¨¦s que soy su hija? Mi padre tambi¨¦n dijo que reconoci¨¦ a Andr¨¦so uno de los que vino a mi casa para
cobrar deudas en ese entonces, pero Andr¨¦s no lo reconoci¨¦ a ¨¦l.
Isabel tambi¨¦n encontr¨¦ situaci¨¦n bastante extrafia mientras escuchaba: -,Estas sospechando...?
Cira interrumpi6: -Sospecho que peled con mi padre por orden de alguien.
Isabel no confirm6 ni neg6, pero dijo: -Tengo un amigo que trabajao guardia en prision. Puedo pedirle que hable con los
compafieros de celda de Andr¨¦s para obtener mas informacion.
Cira agradecio: -Gracias, abogada Martinez.
-No hace falta que me agradezcas siempre. Hemosido juntas, enfrentamos juntas rumores, y pasamos noche juntas. Ya
somos amigas. En el futuro, solo mame Isabel esta bien.
Cira se rj¨¦ y sonrio: -Isabel.
-Entonces, te llevo a casa ahora? -Isabel acababa de de pbras cuando su tel¨¦fono sono.Material ? N?velDrama.Org.
CapÃtulo 235
Cap¨ªtulo 235
Capitulo 0235
Isabel respondio mada y despu¨¦s de escuchar lo que decian del otrodo, dijo: -Entendido, estar¨¦ alli enseguida.
Cira, al ver que estaba ocupada, decidi¨¦ no retene: -Puedo volver a casa por mi cuenta. Pero mi tel¨¦fono esta descargado,
deberia haber cargadorespartidos en el hospital. Puedes ayudarme a
conseguir uno?
Isabel asinti¨¦ naturalmente: -Los cargadores suelen estar en recepcion. Vamos a recepci¨¦n juntas.
Cira termino deer su bocadillo antes de dirigirse a recepcidn junto con Isabel. Mientras caminaban,ento: -Tambi¨¦n
necesito pensar en una excusa para engafiar a mi madre sobre por qu¨¦ mi padre retrasara su liberaci¨¦n por una semana. No
puedo decirle verdad sobre pelea, especialmente porque e atin esta en el hospital.
Isabel estuvo de acuerdo: -Definitivamente no deberiamos decir verdad.
El clima hoy no era muy bueno, era un dia nudo con un aire agu que denotaba el repentino frio del invierno.
Cira mir¨¦ hacia el horizonte y sinti¨¦ un escalofrio inexplicable. Murmur¨¦ suavemente: -De lo contrario, e definitivamente no
podra soportarlo.
En el Hospital Central, poco despu¨¦s des nueve de mafiana, los m¨¦dicos atin no habian hecho sus rondas. Una enfermera
llev¨¦ un recipiente con agua caliente y ayud6 a madre de Cira a limpiar su cuerpo y cambiar de posicion para evitar que su
piel se enrojeciera
por estar mucho tiempo en misma posici6n.N?velDrama.Org owns all content.
Aprovechando este tiempo, hermana mayor baj¨¦ paraprar el desayuno.
La madre del edificio hoy se veia un poco mejor, incluso sonrio y le dijo al cuidador: -Agradezco tu esfuerzo.
-4Esfuerzo? No es nada, es lo que debo hacer el cuidador chaba con e-. Tu hija ha estado fuera por tantos dias, gdeberia
estar regresando pronto, verdad?
La madre de Cira levanto mano en acuerdo: -Si, pronto. Hace unos dias mo y dijo que podria regresar hoy o mafiana.
-Si no me equivoco, tu esposo tambi¨¦n deberia estar saliendo pronto, ,no?
Era justo despu¨¦s de pensar en estas cosas que el animo de sefiora mejor¨¦ hoy: -Tienes una buena memoria. Si, es mafiana,
saldra mariana.
El cuidador, con los ojos dando vueltas, de repente dijo: -Pero te sensaci¨¦n de que no saldra mafiana.
La madre de Cira se sorprendio: -¡éPor qu¨¦ dices eso?
El cuidador ayuda a cambiar de ropa y hizo una mueca: -No te enojes, no lo digo a propdsito. Resulta que ayer tu esposo
peleo otro recluso, le rompi¨¦ pierna y tambi¨¦n dej¨¦ alpafiero con cabeza abierta y sangrando. La situaci¨¦n es bastante
critica... ;gCdmo?!
La expresion de sefora cambio repentinamente, se levanto con fuerza: -; Qu¨¦ estas diciendo? ;De donde escuchaste esto?!
El cuidador no respondi¨¦, solo suspiraba: -Escuch¨¦ que pelear en carcel a menudo resulta en penas mas severas. No s¨¦
cuanto tiempo
le daran esta vez. gNo es curioso c¨¦mo actuia tan impulsivamente? Al final, que tiene que lidiar con el desastre es tu hija,
everdad?
-Antes, con ese incidente de apufir a alguien, causo tanto revuelo. Ahora, otra vez esto. No ha habido ninguna mejora en
absoluto. No. es por har mal, peroo hija de ustedes, realmente esta pasando por muchas dificultades.
-Lo que estas enfrentando aqui, lo que esta pasando a, toda carga esta sobre espalda de tu hija. jAy, mirandolo desde
afuera, me duele el corazon...!
El rostro de sefiora cambio de rojo a negro y luego a nco.
Se sujetd el pecho, por un momento no pudo respirar, con el zumbido de voz del cuidador en sus oidos.
Golpear a alguien, recibir una pena mas severa, lidiar con el desastre, toda carga sobre Cira... toda carga sobre Cira...
Abrio boca, respirando con dificultad, pero sintid que no inhndo ningun aire.
ba
Se inclin¨¦ hacia atras en cama, y el monitor cardiaco a su emiti¨¦ un agudo sonido de rma.
Bip, bip, bip...
El m¨¦dico estaba haciendo su ronda y justo cuando llego a p al escuchar el sonido, inmediatamente se dio cuenta de que alg
mal y corri¨¦ hacia alli: -|gPor qu¨¦te su corazon tan fuerte?!
El cuidador se apart6, murmurando inocentemente: -No lo s¨¦, de repente se puso asi.
En el siguiente momento, el monitor cardiaco emitid unrgo pitido, y el m¨¦dico gritd: -jNo esta bien! jEI corazon se detuvo!
El m¨¦dico ys enfermeras se apresuraron de inmediato para iniciar reanimaci¨¦n de emergencia.
La hermana mayor, que habiaprado el desayuno, vio al m¨¦dico arrodido junto a cama de su madre realizando
maniobras de resucitacion cardiopulmonar. Se quedo paralizada durante unos segundos antes de reionar: el coraz¨¦n de su
madre se habia detenido nuevamente.
El desayuno que tenia ens manos cay6 al suelo de repente, y el cuidador aprovech6 confusi¨¦n para escapar.
La primera rei¨¦n de hermana mayor fue mar a Cira. No estaba tranqu esta mafiana, sintiendo que algo grande ibaa
suceder hoy, jalgo grande ya estaba sucediendo!
Cons manos temblorosas, finalmente logr¨¦ marcar ese numero, pero lo que escucho del otrodo fue una voz mecanica
informando que el tel¨¦fono estaba apagado...
Varios m¨¦dicos se turnaron para realizar resucitacion
cardiopulmonar en madre de Cira, pero esta vez, sin importar cuanto presionaran, el coraz6n de sefiora permaneciao
estancada, sin mostrar ninguna sefial de vida.
Uno de los m¨¦dicos se acerc¨¦ rapidamente a hermana mayor, pbras urgentes resonaron en los oidos de e junto con el
repentino estruendo del trueno afuera!
-No hay soluci¨¦n, el coraz¨¦n de paciente ya se detuvo. Sin donante disponible, Unica opci¨¦n para salva ahora es un
corazon artificial... |No te distraigas! jMirame! ~Escuchaste lo que dije? gLa familia ha tomado una decisi6n??
CapÃtulo 236
Cap¨ªtulo 236
Capitulo 0236
La atencion de hermana mayor fue momentaneamente distraida por el estruendo del trueno fuera de ventana, pero fue
reprendida por el m¨¦dico y volvi¨¦ en si.
E balbuce¨¦: -zNo es peligroso el corazon artificial.
Pero ahora, cuando persona estaba a punto de morir, gqu¨¦ importaria el peligro?
Sin embargo, incluso antes, Cira dudaba en cambiar a un corazon artificial. gRealmente podria tomar esa decision...?
¨¦Y si, despu¨¦s de cambiar el corazon, su madre atin no sobrevivia? Con los costos de maquinaria y operacion, ,Cira
estaria dispuesta a hacerse responsable...?
Innumerables pensamientos cruzaron mente de hermana mayor, entrzandose cons peligrosas rmas en
habitacion,
golpeando sus oidos una y otra vez.
Marco nuevamente el tel¨¦fono de Cira, pero seguia apagado.Material ? N?velDrama.Org.
El m¨¦dico urgia: -~La familia ha tomado una decisi¨¦n? jNo podemo demorar mas!
La hermana mayor no lo sabia, realmente no lo sabia.
Desde que era nifia, en escu, en el amor y el matrimonio, siempre sigui¨¦s decisiones de sus padres, su esposo y otras
personas. Nunca habia tomado una decision por si misma.
Ahora, pedirle que tomara una decision tan importante, simplemente no podia hacerlo.
Agarr¨¦ al m¨¦dico: -4No hay otra opci¨¦n? ¡éNo hay ninguna otra
opcidn? Piensen en algo mas, o diganme si es posible. jHar¨¦ lo que ustedes digan!
El m¨¦dico no podia tomar decisiones por los familiares: -Si no puedes decidir, entonces usa ECMO para mantene con vida
hasta que llegu¨¦ tu hermana.
La hermana mayor parecia ver una ta de salvacion: -gECMO? ¡é Qu¨¦ es eso?
El m¨¦dico explic¨¦: -Oxigenaci¨¦n por membrana extracorporea. Es una maquina que proporciona un sistema de respiracion
extracorporea para pacientes con insuficiencia cardiorrespiratorial grave, puede reemzar temporalmente funcidn del
corazon para mantener vida.
La hermana mayor no lo entendia: ... ¡éEs peligroso?
-Es bastante seguro, principalmente para mantener temporalmente vida.
Sin dudar, hermana mayor dijo: +;Usaremos eso! jUsaremos eso!
El m¨¦dico detuvo: -Escucha con atencion. El costo inicial d ECMO es muy alto, despu¨¦s de operaci¨¦n, debe permanece
UCI. Ademas, esto solo puede mantener vida temporalme decision sobre el corazon artificial atin debe tomarse lo antes P
Comparado con posibilidad de perder tanto a nivel personal d financiero con un corazon artificial, al menos esta cosa mada
ECMO?¡¯ podria salvar vidas de momento. La hermana mayor, apretando los dientes, solo se atrevid a tomar esta decision.
-jUsa... usa eso! jMi hermana vendra a pagar!
Cira conecto su tel¨¦fono a una bateria externa y se encendi¨¦ automaticamente. Vio una mada perdida, pero antes de que
pudiera revisar qui¨¦n era, escuch¨¦ a alguien ma.
-Cira.
Cira levant6 cabeza y vio a refinada sefiora Vega caminando
hacia e.
E se quedo un poco aturdida, apenas tuvo tiempo de decir ¡°tia¡± cuando de repente escuch¨¦ pasos apresurados detras de e.
-jAparten a persona de enfrente! Rapido, den paso!
Instintivamente, Cira se dio vuelta y choc¨¦ con algunos
profesionales de salud que empujaban una cama movil. Su tel¨¦fono no lo sostuvo con firmeza y, con un sonido fuerte, cayo al
suelo.
Los profesionales de salud estaban apurados para llevar a paciente a s de emergencias, y ni siquiera miraron hacia
atras.
Una enfermera corri¨¦ hacia Cira: -Sefiorita, gesta bien?
Cira recogi¨¦ rapidamente su tel¨¦fono, pero panta se rompid.
La enfermera se disculpo: -El corazon de esa paciente se detuv m¨¦dicos estan tratando de salva y no prestaron atencion al
camino.
Cira mantuvo presionado el bot¨¦n de encendido, pero panta se ilumind6. La enfermera, inc¨¦moda, dijo: -~Su tel¨¦fono...?
La sefiora Vega se acerc¨¦, preguntandole con preocupaci¨¦n: -¡é rompi6?
-Esta bien, salvar vidas es lo mas importante, y tambi¨¦n ha sido mi culpa bloquear el camino aqui -Cira le dijo a enfermera
que no se preocupara, y despu¨¦s de muchas disculpas, enfermera finalmente se fue.
La sefiora Vega suspir¨¦: -El hospital es ultima linea de defensa
entre gente y Parca. En momentos criticos, realmente no podemos culparlos.
-Si, solo necesito cambiar panta, no es gran cosa -Cira guard6 temporalmente su tel¨¦fono y mir¨¦ a sefiora Vega-. Tia,
¨¦por qu¨¦ viniste al hospital? ¡é Te sientes inc¨¦moda en alguna parte?
-Yo estoy bien. Escuch¨¦ que tu papa tuvo un problema en carcel, se fractur¨¦ pierna y lo trajeron al hospital. Adivin¨¦ que si
querias visitarlo, seguramente vendrias por mafiana, asi que vine a echar un vistazo, y aqui estoy.
La sefiora Vega le pregunt6 de nuevo: -¡éCdmo esta herida de tu papa? gEs grave?
Cira frunci¨¦ el cefio sin mostrar emociones.
~Como podria sefiora Vega saber acerca del incidente con
padre hasta este punto?
-Tia, o te enteraste?
CapÃtulo 237
Cap¨ªtulo 237
Capitulo 0237
La sefiora Vega explico: -~No le ayud6 Carlos en el asunto del disturbio m¨¦dico de tu papa? Algunas personas ven que se
preocupa por este asunto, asi que nos informan cuando haya algo, considerandoloo un favor hacia nosotros.
Mientras haba, mir¨¦ a su alrededor y agrego: -Har aqui podria molestar a los demas. Vamos a cafeteria al otrodo del
hospital para char un rato.
Cira penso por un momento y asintid: -Esta bien.
Al salir del hospital, Cira se dio cuenta de que estaba Iloviendo afuera.
El chofer de sefiora Vega levant6 un paraguas para proteges de lluvia, pero Cira lo tom¨¦: -D¨¦jame hacerlo.
Sosteniendo el paraguas sobre sefiora Vega y e misma, caminaron juntas hacia cafeteria.
Esta escena fue vista justo en ese momento por Morgan, quien acababa de llegar a entrada del hospital.
La expresion en sus ojos era oscura y fria.
La cafeteria de mafiana estaba poco concurrida. Se sentaron junto a ventana y el camarero les entreg6 el menu: -H,
¨¦qu¨¦ les gustaria tomar?
La sefiora Vega sonrio: -Cira, haz tu el pedido.
Cira dijo: -Un caf¨¦ nco y un mocino.
-Entendido -El camarero se retir¨¦.
.
La sefiora Vega dijo suavemente: -Cira, incluso sabes que me gusta el caf¨¦ nco. Eres tan atenta, recordandos preferencias
de los demas. El regalo de cumpleafios que le diste a Carlos el afio pasado, ese juego de ajedrez, tambi¨¦n le encantd. Todavia
lo esta jugando hasta ahora.
Cira, despu¨¦s de todo, era secretaria, y recordar estas cosas tambi¨¦n era una de sus funciones, dijo: -El tio y tia me cuidan
tanto, mostrar mi respeto es algo natural.
La sefiora Vega regafio: -Por supuesto que debemos cuidarte. Te consideramoso a nuestra propia nuera.
Cira apretd losbios: -Tia,o le dije ultima vez, no tengo ninguna rcion con el gerente Vega.
-Bueno, bueno, si dices que no hay rci¨¦n, entonces no hay. Pero o hija esta bien, no? -La sefiora Vega mostr6 una
expresion indulgente, con una sonrisa coqueta.
Cira se sinti¨¦ un poco inc¨¦moda en su corazon, pero no podia mostrarlo, asi que solo guard¨¦ silencio.
La sefiora Vega cambi¨¦ de tema: ¡éLa lesion de tu papa es
Cira suspir¨¦ suavemente: -Era una fractura, bastante grave. Vi pusieron un yeso.
-Cuando uno envejece, los huesos se vuelven fragiles y capaci de recuperacion no es tan buenao de los j¨¦venes.
Ademas esta en carcel, ni siquiera puede cuidarse adecuadamente. Ser mejor sacarlo lo antes posible y tratarlo
adecuadamente para evita secus inc¨¦modas en el futuro.
La sefiora Vega habl6 con calma y amabilidad: -Si necesitas algo, Cira, puedo ayudarte.
Ayuda a liberar a su padre antes de tiempo.
¨¦No seria esto un poco excesivo? -dijo Cira frunciendo ligeramente el cefio.
La sefiora Vega sonri¨¦ levemente: -El tiempo de condena ya se ha cumplido, esto es parte de pena disciplinaria. Ademas, si
se trata de dias de aimiento, ya sea siete dias 0 tres dias, es algo que se puede negociar.
Si pudieran liberar al padre de Cira antes de tiempo, e no tendria que mentir frente a su madre, y ademas estaba preocupada
por pierna de su padre.
Cira no rechaz6 propuesta: -Gracias, tia.
-Somos familia, sino te ayudamos, 4a qui¨¦n ayudaremos?
El camarero les sirvid caf¨¦, sefiora Vega tomo un sorbo, lo disfrut6 tranqumente y luego continud: Recuerdo que vives en
una casapartida con una amiga, g verdad?
Los ojos de Cira parpadearon ligeramente con sensibilidad.
Respondi¨¦ sin mostrar emociones: -Si, pero mipafiera de cuarto ha regresado recientemente a su pueblo natal.
-,Donde esta su pueblo natal?
-Es un pequefio pueblo en ciudad vecina.
-Con tantas ciudades vecinas en Sher¨¦n, gpuedes ser mas especifica sobre cual ciudad?
La sefiora Vega, si solo hubiera preguntado casualmente, deberia haberse detenido alli, pero continuo con una serie de
preguntas sobre el mismo tema, llegando a este punto, ramente con intenciones.
Cira ya sabia por qu¨¦ buscaba hoy.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
E agarro el asa de taza de caf¨¦ y fue directa al grano: -Tia, ghay
algo rcionado con mipafiera de cuarto que quieres decirme?
La sefiora Vega sonri¨¦ abiertamente: -Cira, eres tan inteligenteo siempre.
Saco su tel¨¦fono, abrid una foto y colocd en mesa, empujand hacia Cira.
Cira recogi¨¦ y vio que era una foto del recibo de entrega rapida. Reconoci¨¦ de inmediato que era el paquete que le envid a
ra, con productos locales de ciudad Aguavi.
La sefiora Vega habl6 con voz suave: -El mundo es realmente pequefio. Tu amiga vive en misma ciudad que Coralina. E ha
estado preguntando por Coralina recientemente. Cuando fuimos a su casa y vimos el paquete que le enviaste a trav¨¦s de
entrega rapida, nos dimos cuenta de que e es tu amiga.
Hablo de manera casual, pero Cira se estremeci¨¦ al escucharlo.
Descubrieron que ra estaba preguntando sobre mujer embarazada, fueron directamente a su casa, asi fueo
descubrieron el paquete que le envid a ra, confirmando que le habia contado lo que averigud.
Asi que, en consecuencia, sefiora Vega vino a har con e.
Cira mir¨¦ a sefiora Vega,prendiendo que cuando dijo que podia ayudar a liberar a su padre antes de tiempo, no era un
favor amable, sino un intercambio de condiciones.
CapÃtulo 238
Cap¨ªtulo 238
Capitulo 0238
Como era de esperar, sefiora Vega continuo diciendo: -Coralina dara a luz en tres meses, neamos esperar a que nazca el
beb¨¦ antes de hacerlo publico, asi que esperamos que tu, Cira, puedas guardar temporalmente este secreto por tu tia.
Cira dejo el telerono, levant¨¦ taza de moca y dio un sorbo.
La acidez del care y el aroma de crema no se fusionaron muy bien, sensaci6n en boca era un poco desgarrada.
E se traco ei care y tambien su respiracion, volvid a mirar a sefiora Vega sinceramente-Tifa, mi amiga no buscaba
intencionadamente informacion sobre esa sefiorita. Solo estaba chismorreando, por curdad, preguntando de manera casual,
y ni siquiera difundi¨¦ informaci¨¦n. No es alguien sin sentidoun.
-Si ha habido alguna ofensa hacia used y esa sefiorita,
sinceramente me disculpo en nombre de e. Espero que tia
iode.
La sefiora Vega sonrio: -Cira, gde que estas hando? ,Como causarte problemas? E es tu amiga,, simplemente que ahor
realmente no quiere hacer pUblico el embarazo de Coralina...
Ctra fue diplomatica: -No s¨¦ nada, naturalmente no lo divulgar¨¦.
La setora Vega sonri¨¦ atin mas: -ro, Cir, estas ocupada. Tu madre esta enferma y hospitalizada, tu padre era a punto de salir
persion pronto He cido decir que te uniras all Grape Sanchez, con cantaresponsabilidades, ;cdmo es posible que tengas tiempo
para Habra con ni son?
Cira solo tenia una impresion: parecia que sefiora Vega conocial demasiado sobre su situaci¨¦n actual.
~No era esto una especie de intimidaci¨¦n y advertencia?
Cira volvi¨¦ a mirar a sefiora Vega, sintiendo por primera vez que en e no solo habia etiquetaso elegante y amable, sino
algo mas.Material ? N?velDrama.Org.
La sefiora Vega mir¨¦ afuera por ventana: -La lluvia esta aumentando. Debo irme. Cira, tambi¨¦n deberias volver a casa pronto.
Si te mojas bajo Iluvia, asegurate de tomar una vitamina C para evitar resfriarte.
-Bien, tia, ten cuidado -Cira se levant6 para pafiaria, pero sefiora Vega le indicd que se quedara y se fue por si misma.
La expresion de Cira se volvi¨¦ seria, con el cefio fruncido.
Inmediatamente saco el tel¨¦fono, pensando en mar a ra para preguntarle si estaba bien.
Sin embargo, al vers grietas en pantao una red de arafia record¨¦ que el tel¨¦fono se le habia caido hace un
momento.
Intento encenderlo, pero ni siquiera se encendia. ;Fue por baja bateria o se rompi¨¦ porpleto despu¨¦s de caida?
Cira estaba preocupada y ansiosa, su cefio frunci¨¦ ain mas.
ra le habia contado lo que averigu6 hace unos dias.
Dijo que mujer embarazada, tambi¨¦n conocidao ¡°Coralina¡± segun sefiora Vega, maba a sefiora Vega ¡°mama¡±.
En otras pbras, Coralina era o hija o nuera de sefiora Vega.
Si era lo ultimo, era bien sabido que familia Vega solo tenia un hijo, Morgan, y mujer era esposa de Morgan. Si e
estaba embarazada, entonces el hijo que esperaba era de Morgan.
+25 BO
Esta noticia sin duda seria explosiva, una vez que se hiciera publica, podria sacudir toda ciudad de Sheron.
Si era lo primero, tambi¨¦n seria impactante.
La sefiora Vega, al casarse con familia Vega, se habia sometido a una ligadura de trompas para demostrar su verdadero
amor por el sefior Vega, y no por codicia hacia fortuna de familia Vega.
En este caso, su hija tendria un origen muy misterioso y podria convertirse en un escandalo para familia Vega.
Cira habia tenido muchas conjeturas, pero nunca pens6o en difundis. Sin embargo, sefiora Vega busc6 especificamente
por este motivo.
Esto indicaba que Coralina era realmente sensible... No, no era
Coralina quien era sensible, sino el hijo en su vientre.
El significado des pbras de sefiora Vega fue ro: esperar hasta que el nifio naciera antes de hacerlo publico...
~Podria ser realmente el hijo ilegitimo de Morgan?
La sefiora Vega queria esperar hasta que el nifio naciera y todo estuviera confirmado. En ese momento, incluso si Morgan
quisiera lidiar con situaci¨¦n, ya no podria hacerlo.
Cira estaba conmocionada, pero su tel¨¦fono no funcionaba. Mientras su mente estaba en caos, alguien se sent6
repentinamente frente a e.
Levanto vista instintivamente.
Por un momento, creia que estaba alucinando, mientras pensaba en Morgan, de repente aparecid.
CapÃtulo 239
Cap¨ªtulo 239
Capitulo 0239
Cuando Cira lo vio, su rostro mostraba emocionesplejas que atin no se habian ajustado.
Morgan habl¨¦ con frialdad: -Sabes que te sentirias culpable al encontrarte con e a mis espaldas.
Cira se detuvo por un momento, ajust6 nuevamente su expresi6n y le pregunt6 con indiferencia: -;Por qu¨¦ deberia sentirme
culpable?
Morgan aparto taza de caf¨¦ que sefiora Vega habia bebido y pregunto: -~ Sobre qu¨¦ haste con e?
-,Necesito informarselo al gerente Vega? -Cira lo mir¨¦ con disgusto, baj¨¦ cabeza para seguir presionando el bot¨¦n de
encendido, pensando en intentar unas veces mas. Si alin no encendia, llevaria el tel¨¦fono a reparar.
En este momento critico, por qu¨¦ se reuniria con sefiora Vega? Morgan podia adivinarlo.
-4Estas pidiendo ayuda para librar a tu padre des consecuencias del altercado?
Aun no encendia, incluso con bateria externa conectada.
La lluvia afuera aumentaba cada vez mas. Cira sinti¨¦ una sensacion de caos en el mundo,o si se estuviera perdiendo algo
en medio de este desorden. Su estado de animo de repente se volvid un poco opresivo.
Decidi¨¦ dejarlo, se levant¨¦ y se fue.
No valia pena arrerlo, simplementepraria uno nuevo.
Paras personas modernas, estar sin un tel¨¦fono es perder el
contacto con el mundo. Cira estaba ansiosa por volver a conectarse con el mundo y, al pasar junto a Morgan, ¨¦l agarr¨¦ del
brazo.
Cira se irrit¨¦: -Su¨¦ltame.
-A pesar de tener recursos disponibles, prefieres ir a buscar lejos. Ya sea buscando a Marcelo 0 a esta persona, ambos son
inferiores levanto ligeramente mirada Morgan.
Cira le hablo en tono serio: -Las personas que, segtn definicidn del gerente Vega, son ¡°inferiores¡±, nunca han impuesto
condiciones cuando me han ayudado. ¡éY tu?
Morgan se rid con desd¨¦n: -¡é Olvidaste lo que te dije? Lo que no tiene precio es lo mas valioso. Te ofrezco un trato ro y aun
asi prefieres meterte en los problemas de esos ¡°productos sin marca¡±.
El tel¨¦fono de Cira vibr6, e baj¨¦ cabeza y vio con sorpresa que todavia podia encenderse.
Hizo un movimiento brusco para liberar su mufieca de mano de Morgan, no tenia nada mas que decirle y se fue directamente.
El tel¨¦fono se encendi6 correctamente. Originalmente pens6 en mar a ra para preguntarle sobre su situacion, pero
sorprendentemente vio ocho madas perdidas de su hermana mayor en el tel¨¦fono, todas durante mafiana.
La hermana mayor nunca maba tan frecuentemente, y el coraz6n de Cira se apretd instantaneamente en garganta,
sintiend de repente una premonicion muy desagradable.
Inmediatamente devolvis mada.
La hermana mayor respondio, y Cira grit: -; Hermana, ¡équ¨¦ sucede?!
Tan prontoo escucho su voz, hermana mayorenzo a
+25 BONU
llorar: jCira! |gPor qu¨¦ no respondias el tel¨¦fono todo el tiempo?!Material ? N?velDrama.Org.
Cira respondio apresuradamente: -Mi tel¨¦fono se qued6 sin bateria... ;Qu¨¦ paso con mama?
-El corazon de mama se detuvo, los m¨¦dicos no pudieron revivi...
Pum-
El trueno reson6, y los oidos de Cira tambi¨¦n retumbaron, en ese instante, su rostro se volvid repentinamente palido.
La hermana mayor continuo: -Los m¨¦dicos usaron alguna maquina en mama, salvaron, pero ahora estan considerando si
debe colocarse un corazon artificial. Dicen que deben tomar una decisi6n lo antes posible. Cira, ;vuelve rapido, no puedo
manejarlo s!
Cira contuvo respiracion: -Estoy en Sher6¨¦n ahora, jvoy para a inmediatamente!
Colg¨¦6 el tel¨¦fono y se dispuso a correr hacia cortina de lluvia.
Pero su brazo fue agarrado por alguien, obligaron a retroceder, Morgan otra vez!
E grit6 enojada: jSu¨¦ltame! ,Estas loco, Morgan? 4 Qu¨¦ dial estas tratando de hacer agarrandome?
Morgan mir¨¦ friamente: -~Estas segura de que estas bien? ¡é neas correr hasta el hospital central desde aqui? Ocho
kil¨¦metro ;cuanto tiempo piensas correr?
E arrastr¨¦ en diri¨¦n de su coche.
Escuchoo e preguntaba por su madre por tel¨¦fono y vio su expresion de panico, podia adivinar que algo malo le habia
sucedido a madre de Cira.
Morgannzo a Cira al coche y se sento en el asiento trasero. Le dijo al conductor: -Ve al hospital central.
+25 BON
Cira agreg6 rapidamente: -jHazlo rapido!
El conductor respondid de inmediato con un ¡°si¡± y pis¨¦ el acelerador.
La lluvia seguia cayendo sobre el parabrisas dntero, pero era rapidamente barrida por lluvia, dejando solo una marca de
agua. Cira miraba fijamente hacia adnte, su corazontia fuerte-
Cuando el coche llego a puerta del hospital, Cira salid
directamente. En medio de fuerte lluvia, su figura era delicada y diminuta.
Helena sostuvo un paraguas junto a puerta del coche, pero Morgan no sali¨¦ del coche, simplemente se quedo sentado en
silencio.
Erao si estuviera seguro de que Cira saldria pronto.
Encendio un cigarrillo.
CapÃtulo 240
Cap¨ªtulo 240
Capitulo 0240
La operaci¨¦n de madre de Cira ya habia terminado, y estaba en UCI. Cira se dirigid directamente al piso donde se
encontraba s de cuidados intensivos.
Los familiares no podian entrar a UCI, hermana mayor y su esposo solo podian sentarse afuera en sis. Cuando Cira los
vio de un vistazo, corri¨¦ hacia ellos:
jHermana!
La hermana mayor ya estaba llorando desconsdamente, y al ve, se abnzo sobre e, golpeando sus hombros:
qu¨¦ no respondiste el tel¨¦fono?! ;gPor qu¨¦ no respondiste el tel¨¦fono?!
Cira retrocedi¨¦ dos pasos por el empuj¨¦n, con garganta apretada: No fue a propdsito... ~Cdmo esta mama?
La hermana mayor seguia llorando sin parar, ysgrimas de Cira tambi¨¦n dificultaban su respiraci¨¦n. No habia dormido bien
la noche anterior debido a preocupaci6n por su padre, y ahora parte posterior de su cabeza le dolia intermitentemente.
Incluso el cufiado no podia consr a su esposa y llev¨¦ a Ci puerta de habitacion.
Atrav¨¦s del cristal, Cira vio que en el cuerpo de su madre estaba | de tubos, varios instrumentos estrechamente conectados a
ca funcionaban, su madre llevaba una mascara de oxigeno y en mascara habia una fina capa de neblina, esa era d¨¦bil
prueba d que aun estaba viva.
Cira sacudi¨¦ cabeza incapaz de aceptarlo.
~Como pudo llegar a esto?
+25 BONI
~Como pudo llegar a esto...?
Hace dos dias, e m¨¦ a mama por tel¨¦fono y todo estaba bien. Incluso mencion¨¦ que papa iba a salir de carcel pronto. Si
la condici¨¦n de mama estaba bien cuando ¨¦l saliera, neaban tomar un dia libre, salir del hospital y disfrutar de unaida en
familia juntos.
Incluso discutieron qu¨¦ tos cocinar, d¨¦ndeprar los
ingredientes y qui¨¦n se encargaria de cocinar. Todo estaba bien, ,por qu¨¦ de repente todo cambio?
Las veces anteriores que condicion de madre empeor6, Cira no lo sabia. Desde su perspectiva, su madre paso de estar
bien y teji¨¦ndole bufandas y guantes, a depender de una maquina para mantenerse con vida, con apariencia de que podria
partir en cualquier momento.
La fuerza del impacto fue demasiado grande, incluso llegd a oscurecerse momentaneamente frente a sus ojos.
El cufiado suspiro y dijo: -El m¨¦dico dijo que situacion ac mama esta atrapada entre vida y muerte. Tenemos que
decisiones sobre qu¨¦ hacer a continuacion... Si decidimos no tratando, firmaremos, apagaran esta maquina y mama se ira de
inmediato, sin sufrir.
Cira no pudo soportarlo. Se apoy6 en puerta, sosteniendo su cuerpo tambaleante, con el rostro extremadamente palido.
Cuando papa tuvo problemas, e pudo mantener calma y pensar en soluciones. Despu¨¦s de todo, lo peor que podria pasar
era que ¨¦l pasara mas tiempo en carcel, per¨¦ seguiria con vida.
Pero cuando mama estaba en problemas... eso significaba que se
+25B
iria para siempre.
E no pudo aceptarlo, no pudo permitir que no se le diera
tratamiento.Material ? N?velDrama.Org.
El cufiado volvid a har: -Cira, de hecho, mama siempre le dijo a tu hermana que, incluso si no podia mas, no te lo dijera. No
queria seguir siendo una carga para ti, asi ques veces anteriores que no se sintid bien, no te lo dijo.
Cira abrid los ojos, su rostro estaba muy palido, resaltando sus ojos .extremadamente oscuros,o noche mas oscura:
buscar al doctor Chaves.
Voy a
Salio de puerta de UCI y se dirigid a zona de familiares. Vio bolsa que estaba junto a su hermana, llena de
pertenencias de madre, y en parte superior estaba una bufanda, bufanda que su madre le habia tejido.
Aun recordaba el escenario de esa tarde, e y su madre en
habitacion del hospital, una sificando hilos y otra tejiendo una bufanda.
Cira apretd los dientes y se dirigid directamente a oficina del doctor Chaves.
El doctor Chaves habia estado esperando por mucho tiemp dijo directamente que incluso el ECMO no podria sostener a su
madre durante mucho tiempo, ya que los otros ¨¦rganos de su cue pronto entrarian en fa. Si otros ¨¦rganos faban, incluso si
aparecia un donante, ya seria demasiado tarde.
-,Cuanto tiempo queda?
-Como maximo, tres dias -respondio el doctor Chaves
honestamente-. Es practicamente imposible conseguir un donante de repente despu¨¦s de esperar tanto tiempo. Asi que ahora
su Unica opcion es un corazon artificial.
CapÃtulo 241
Cap¨ªtulo 241
Capitulo 0241
No.
Originalmente tenian un donante.
La madre de Cira debia haber recibido el trasnte hace tres meses y estaria saludable y recuperandose.
En este momento, Cira realmente no pudo dejar de pensar: si hacia tres meses su madre hubiera tenido ese donante, no
estaria tumbada en UCI, entre vida y muerte, sino en su hogar en el pequefio pueblo, preparando su postre favorito,
preguntandole si preferia agregar miel o azicar moreno.
Tom6 una profunda bocanada de aire, dejando que el oxigeno entrara en sus pulmones, arrastrando consigo el olor metalico y
oxidado de sangre.
Cira se dio vuelta y baj¨¦s escaleras.
Iba a buscar a Morgan.Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
En el estacionamiento del hospital, donde Cira acababa de bajarse del coche, lo vio de inmediato. El coche de Morgan todavia
estaba alli, y Helena sostenia un paraguas junto a puerta del coche.
Se quedaron alli, ramente esperand.
Cira tenia sensaci¨¦n de que no podia escapar de este hombre, estaba destinada a caer finalmente en sus manos.
La escena en que su padre fue llevado por el guardia, escena de su madre acostada en UCI, ambas pasaron por su
mente.
Cira corri¨¦ directamente hacia ese coche.
Helena abrid rapidamente puerta del coche y Morgan estaba
sentado adentro, cons piernas cruzadas. El cigarrillo en sus dedos ya habia llegado al final.
Morgan mir¨¦ correr hacia ¨¦l, recordando los ultimos tres afios,
esos ojos llenos de amor y sinceridad cuando e lo miraba. Despu¨¦s de que e renuncid, no volvid a ver esa mirada.
Pero no importaba, volveria a ver en el futuro.
El curv¨¦ susbios, dijo ¡°enseguida¡± al tel¨¦fono y colgo.
Cira no subi6 al coche. Helena intent¨¦ cubri con el paraguas para protege de lluvia, pero e apart¨¦ su paraguas. Ya
estaba empapada y no le importaba mojarse un poco mas.
La lluvia era realmente intensa,o si el cielo tuviera un agujero perforado. Permaneci¨¦ de pie alli, empapada de arriba a
abajo.
E miro fijamente a Morgan, con el rostro palido y losbios sin
color.
Morgan habl6 friamente: -Di lo que quieras decir. gEstas mirandome asi porque esperas que lea tu mente?
La emocion de Cira parecia tranqu, pero hablo pbra por pbra de manera ra: -Mi madre no va a durar mucho. Esta en
la UCI y cada minuto que vive es gracias a una maquina. No hay diferencia entre eso y estar muerta. La Unica opci¨¦n ahora es
un corazon. artificial. zRealmente tienes a un m¨¦dico dispuesto a hacerlo?
-Morgan, no me mientas.
Morgan le respondio: -Si, lo tengo.
Cira trag6 saliva: -Si hoy, persona que esta acostada en UCI es el padre de Ke, ,harias todo lo posible, sin condiciones,
para
encontrar un m¨¦dico y salvarlo?
Morgan apag6 el cigarrillo con el pulgar y el indice. Vestia un traje ajustado y una camisa negra con gemelos de color azul zafiro
en los pufios, elegante y distinguido. Respondid.
-Soy un hombre de negocios, no un fntropo. Solo hago intercambios equivalentes. El equipo m¨¦dico que viene de Terranova,
el corazon artificial inportado de Nuvonia, en total, al menos ocho cientos mil. Si no fueras mia, por qu¨¦ desperdiciaria estos
recursos?
Con esas pbras, no dijo mas y solo esperd¨¦ su respuesta.
Es decir, giba a regresar a sudo?
Cira cerr¨¦ los ojos y volvid a hacer misma pregunta: -¡éPor qu¨¦, insistes en que regrese a tudo?
~Porque e decidi¨¦ renunciar primero? ¡éDecidid dejarlo? En resumen, gfue e quien lo dejd, haci¨¦ndolo perder dignidad?
Entonces, ¨¦l queria recuperar el control?
Morgan gir¨¦ hacia otrodo.
Mirando a trav¨¦s del cristal el mundo afuera inundado por Iluvia, con personas corriendo desesperadamente, ¨¦l permanecia
en el coche sin haber sido tocado por tormenta en absoluto.
Se rio suavemente, gird cabeza para mirar a Cira nuevamente, con una luz oscura en sus ojos, dijo:
en cama, no puedo?
Estoy enganchado a ti
CapÃtulo 242
Cap¨ªtulo 242
Capitulo 0242
No pas6 mucho tiempo antes de que Cira dijera: -Bien.
Morgan mir¨¦ fijamente.
Lasisuras de losbios de Cira se movieron ligeramente, su v al har sonaba un poco ronca: -gSefior Vega, necesitas
actuar ta sorprendido? ¡é Todo esto no estaba dentro des expectativas de usted?
Morgan simplemente resopl¨¦ de manera indiferente: -Estaba dentro de mis expectativas.
Cira exhald, luego le pregunto: -; Cuando puede venir tu m¨¦dico? Mi madre solo puede aguantar tres diaso maximo.
-Lo que te he prometido, lo cumplir¨¦ -Morgan apoy¨¦o su frente con mano y le pregunt¨¦ casualmente: gPuede tu madre
someterse 4 otra cirugia hoy?
-4Qu¨¦ quieres decir?
-Si puede soportarlo, cirugia podria realizarse hoy.
Cira se qued6 perpleja, sintiendo que algo no estaba bien: -~No dijiste que el equipo m¨¦dico venia de Estados Unidos?
Morgan pens6o que e se veia inc¨¦moda bajo Iluvia, se movid hacia puerta del coche, agarr¨¦ su mufieca y subi¨¦ al
coche directamente.
-Ya sabes que todo esto estaba dentro de mis expectativas. ,Es extrafio que los haya traido antes? El equipo m¨¦dico ys
maquinas llegaron a Sher¨¦n hace tres dias. Si tu madre puede soportarlo, cirugia puede hacerse en cualquier momento.
Dentro del coche, con calefi¨¦n encendida y cambios de temperatura, Cira no pudo evitar temr: -... No s¨¦ si podra
someterse a cirugia. Tendr¨¦ que preguntarle al m¨¦dico de mi
madre.
Morgan mir¨¦ hacia afuera y le dijo a Helena: -Ve a arrerlo.
Helena entendio y cerr¨¦ puerta del coche por ellos.
Cira se gir¨¦ para bajar del coche, pero Morgan le agarr¨¦ mano.
El dijo: -Ve a zona residencial Costa Be.
El conductor asinti¨¦ y puso en marcha el vehiculo.
Antes, solo llevaba a zona residencial Costa Be cuando queria
hacer el sexo.
Cira lo mir¨¦ y le dijo con contenci¨¦n: -Incluso si prometo regresar, 4 realmente estas tan ansioso por hacer eso? Mi madre
todavia esta en UCI, ~no puedes mostrar un poco de humanidad?
Morgan se qued6 un momento y luego sonrio: -;Qui¨¦n esta constantemente pensando en eso, yo o tu misma?
Cira frustrada le dijo: -j|No me difames!
Morgan respondio indiferente: -Solo te estoy llevando de vuelta para que cambies de ropa, no tengo tantos deseos insaciables.
Cira se detuvo por un momento y dijo: -Mi apartamento esta mas cerca que zona residencial Costa Be, llevame de vuelta a
mi
apartamento.
-Mi equipo tiene que coordinar con los m¨¦dicos originales de tu madre. Incluso si se puede realizar cirugia de inmediato,
nificacidn tomara dos 0 tres horas. ¡éPor qu¨¦ tienes tanta prisa? ¡é Esperar alli no es una p¨¦rdida de tiempo?
-Permanecer junto a mi madre, incluso si no hacemos nada, no es una p¨¦rdida de tiempo. Personas egoistaso tu, que
nunca han puesto a familia en primer lugar, por supuesto, no pueden entender.
Morgan mir¨¦, sorprendentemente, no respondid¨¦ con nada.
Cira solia pasar noche frecuentemente en zona residencial Costa Be, asi que tenia ropa alli.
No tenia ganas de ducharse, se puso otra ropa y se preparo para irse
Morgan abri6 una bote de vino en el mostrador y le dijo indiferente: -Despu¨¦s de hoy, mudate a Costa Be.
La mano de Cira, que estaba a punto de abrir puerta, se detuvo y se volvi¨¦ para mirarlo.
Morgan levant¨¦ su copa de vino y tomo un sorbo: -Que hoy no Io quiera, no significa que mariana no lo quiera. Soy directo y no
puedes dejarme ser un tonto.
Cira apret¨¦ manija de puerta por un momento y luego se fue en silencio.
Bajo rapidamentes escaleras y vio al conductor esperand en puerta.
-Secretaria Lopez, xvas de vuelta al hospital? Te llevar¨¦.
Cira contuvo el aliento y no lo rechazo: -Gracias.
-No hay de qu¨¦-dijo el conductor mientras sostenia el paraguas y escoltaba hasta el coche.
Arriba, Morgan se qued¨¦ solo y bebio medio vaso de whisky, sintiendo que algo no estaba bien.
Se tomaba alcohol cuando el estado de animo estaba mal. Pero
ahora...
Su estado de animo estaba muy bien.
Cogi¨¦6 su tel¨¦fono, pensando en mar a Ramon, pero pronto recordd que en este momento ¨¦l todavia estaba en Aguavi, asi
que mo a Enrique.
-~ Quieres tomar algo?
-Esta bien, gvamos al Pcio del Oeste?Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
-Bien.
Morgan eligi bien al mar a Enrique, ya que este Ultimo tamb estaba pensando en tomar algo.
La diferencia estaba en que Morgan estaba de buen humor, mientras que Enrique lo hacia porque estaba molesto.
Normalmente, cuando se sentia molesto, buscaba a Ramon. Sin embargo, ultimamente su ¡°hermano confidente¡± habia ido a
Aguavi por trabajo y no podia encontrarlo. Ahora, Morgan se le presentaba voluntario, y ¨¦l simplemente lo acepto.
-4Como puede haber mujereso Isabel? Este tipo de mujeres... uf, aparte de mi, gqui¨¦n puede soporta? -decia una frase
yse
tomaba un trago-. En estos dias no ha estado en casa, fui a su bufete de abogados y adivina qu¨¦ paso...
CapÃtulo 243
Cap¨ªtulo 243
Capitulo 0243
Morgan levant¨¦ ligeramente el parpado.
Enrique se rio friamente: -E colocd dos guardias de segurida puerta del bufete de abogados. Tan prontoo me vieron, i
dijeron que se me prohibia entrada! Soy su esposo y me tratao si fuera undron. ,No es porque no he firmado ese
acue postnupcial de e? ;Realmente tiene que llegar a este extremo p eso? ¡éNo le parece que esta sofiando? Si no fuera por
su herencia me habria casado tan rapido con e?
Morgan le pregunt¨¦ casualment
: ¨¦ Tu familia realmente depende tanto de ese dinero?
Enrique sonri¨¦: -No es solo un poco de dinero lo que e tiene.
Tambi¨¦n era verdad.
Los padres de familia Martinez murieron en un idente a¨¦reo, dejando toda fortuna en manos de Isabel. Como abogada,
era inalcanzable para cualquiera que intentara dividir su patrimonio, y el Unico que tenia posibilidad legal de obtener su
fortuna era su
esposo.
Enrique se recostd en el respaldo del sofa, mirando al techo, murmurando: -Un hombre sabio no tiene culpa, pero cargar con
una joya puede ser su perdici¨¦n. E simplemente no lo entiende. A primera vista, parece bastante inteligente, pero en
realidad... ay, en ultima instancia,s mujeres con habilidades, no son obedientes ni d¨¦ciles.
-Morgan, ,no estabas de acuerdo con eso tambi¨¦n?
Morgan levant¨¦s cejas: -¡é Qui¨¦n te dijo que estoy de acuerdo?
-,No estas de acuerdo? Escuch¨¦ que tu secretaria Lopez ya recibio una oferta del Grupo Sanchez. Esta vez realmente se fue.
No pudo acostumbrarse a estar a tudo durante tres afios. Eso es lo que significa no ser obediente ni d¨¦cil.
-No puedes someter a Isabel, eso es tu problema. Cira es muy obediente, y no se unira al Grupo Sanchez-Morgan agitd su cop
licor suavemente-. La razon por que es mada secretaria LO es porque es mi secretaria, gentendido?
Enrique ya estaba bastante borracho y sacudi¨¦ cabeza confundid -No entiendo muy bien.
Morgan estaba a punto de continuar hando con ¨¦l cuando su tel¨¦fono sond, mostrando un numero desconocido.
Contesto sin mirar: -,~H?
Del otrodo, el silencio persistia mientras Morgan fruncia el cefio.
Luego, se escuch¨¦ un sollozo femenino: -Sefior Vega...
La expresion de Morgan se volvid mas seria, era Ke.
-Sefior Vega, bloqued mi numero, asi que solo puedo marle desde
el tel¨¦fono de otra persona. Usted...
Antes de que pudiera terminar, Morgan colgo directamente el tel¨¦fono.
Enrique, con ojos entrecerrados por el alcohol, le pregunto molesto: ¡ª gQui¨¦n era?
Morgan se levanto: -Voy a regresar. Tambi¨¦n deberias beber menos.
Enrique no estaba contento: -| Todavia es temprano para volver a
casa!
Morgan agito mano y se fue,
El camarero retir¨¦s copas vacias, y Enrique le pregunto: -,Era ¨¦l presumi¨¦ndome, presumi¨¦ndome que su secretaria Lopez
ha
regresado?
El camarero sonrio y di
hasta
: -Sefior Torres, su habitaci¨¦n de descanso habitual ya esta ordenada. Le gustaria que lo pafiara
Enrique bebio el ultimo sorbo de su copa y dejd con un sonido fuerte: -No voy.
Se puso de pie tambaleandose y el camarero fue a ayudarlo preocupado: 4A donde va, sefior?
Enrique dio pasos tambaleantes: -Voy a buscar a mi esposa.
Morgan sali¨¦ de Pcio del Oeste y subi¨¦ al coche.
El conductor se volvi6 y le pregunto: -Sefior Vega, ,va de regreso a Costa Be?
El asintio con cabeza y cerr¨¦ los ojos.
Aunque no habia bebido tantoo Enrique, habia tomado seis 0 siete copas y tambi¨¦n estaba un poco mareado.
El conductorenz¨¦ a dirigirse hacia Costa Be, pero cuando llegaron, Morgan abri¨¦ los ojos. Los ojos que el alcohol habia
humedecido no parecian tan oscuroso de costumbre.
De repente, le pregunto: -zLa llevaste al hospital?
El conductor tard6¨¦ un momento en darse cuenta de que estaba preguntando por Cira y respondio: -SI.
Morgan cambi¨¦ de posici¨¦n y se sentd, su voz sonando un poco ronca: -Da vuelta, vamos al hospital.
El equipo m¨¦dico traido por Morgan desde Terranova ya habia coordinado con el doctor Chaves.
Sin embargo, hoy sefiora no podria someterse a cirugia.
Debido a su debilidad fisica y su avanzada edad, lo mas rapido que se podia realizar operacion seria pasado mafiana.
A pesar de esto, con un equipo m¨¦dico tan profesional es aqui, Cira finalmente no sentia misma ansiedad que cuando
noticia.
Les dijo a su hermana mayor y cufiado: -Vuelvan primero, estar bien aqui esperando.
-Esta bien, vamos a descansar un poco. De todos modos, no podemos entrar a UCI y todos nosotros solo podemos
sentarnos aqui, desperdiciando mano de obra. Descansaremos y luego vendremos a relevarte -dijo el cufiado.
Cira solo asintid.
El cufiado continuo: -Si hay algo, manos en cualquier momento.
La hermana mayor dijo friamente: -Nuestros tel¨¦fonos no quedaran sin baterias.
Cira apretd losbios: -Ten cuidado en el camino.
Despu¨¦s de que se fueron, en zona de familiares solo quedo Cira. Se sento en una si de stico dura, sintiendo molestias
en el cix, asi que se levanto y dio un paseo.
La enfermera de unidad vio y dijo: -Los familiares deberian regresar. Tenemos a alguien en UCI. No sirve de nada que
est¨¦s aqui.
Cira neg6 con cabeza. No podia entrar, pero estar un poco mas cerca de su madre tranquilizaba un poco mas.
La enfermera, al ver su determinacion, dej¨¦ de insistir.
Cira fue al bafio y luego regres6. Al pasar una esquina, su brazo fue agarrado de repente y luego fue tirada hacia undo.
Cira se sorprendio instintivamente y levant¨¦ mano para golpear.
La persona agarro facilmente su mufieca, habilmente retorc detras de e, y e tambi¨¦n vio qui¨¦n era:
viniste aqui?Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
. Morgan, spor que
CapÃtulo 244
Cap¨ªtulo 244
Capitulo 0244
Morgan baj¨¦ cabeza, su respiraci¨¦n llevaba un evidente olor a alcohol.
Cira apart¨¦ cabezateralmente:-¡é...Has estado bebiendo?
Morgan asintio.
Cira frunci¨¦ el cefio. Estaban en UCI del hospital, y ademas, era noche, todo estaba tranquilo. Su voz involuntariamente se
volvid m baja: -; Qu¨¦ estas haciendo aqui?
-Vine a obtener mi rpensa.Material ? N?velDrama.Org.
Antes de que pudiera terminar frase, Morgan encontro susbios y beso directamente.
Sin progresi6n gradual ni transici¨¦n alguna, ¨¦l invadi¨¦ directamente su territorio desde el principio.
Con el beso impregnado de olor a alcohol, tenia un toque de deseo innato. Absorbia susbios, acariciaba sus dientes,
enredando su lengua sin descanso.
Las manos de Cira estaban contrdas detras de su espalda, su cabeza apretada contra pared. E nunca habia sido
besada de
esta manera.
Le arrebataron hasta respiracion, incluso experimentando un poco. de falta de oxigeno. Fue solo entonces que Morgan
solt6 un poco, dandole oportunidad de recuperar el aliento.
-...4Estas loco? jEstamos en el hospital!
Los dedos de Morgan pasaron por susbios himedos y rojos, dijo
con una voz ronca: -Estamos en UCI as diez y media de noche, no hay nadie.
Cira se quedo atdnita por un momento, su espalda se estremeci¨¦ repentinamente: -4 Qu¨¦ estas intentando hacer?
-El amor.
Cira se qued6 rigida por un segundo y luegoenz¨¦ a forcejear inmediatamente, reprendi¨¦ndolo con enojo contenido: -jNo te
vuelvas loco!
Morgan sonri¨¦ con malicia.
estaba un poco ebrio, y parecia mas, frivolo de lo habitual. Su garganta se movid mientras decia; No te muevas, solo quiero
besarte.
Cira levant6 cabeza y se encontro¨¦ con sus ojos oscuros y profundos.
~Como era esa frase que solia escucharse?
Tres partes de embriaguez en un hombre, actuando hasta que tu corazon sufre.
En este momento, mirada de Morgan era suave y apasionada,o si en sus ojos y en su corazon, solo hubiera e.
Por supuesto, Cira no creia en esta ilusion efimera.
Pero su aliento estaba himedo, su aroma corporal frescoo nieve se fusionaba, resultando provocativo. El miraba y
besaba de nuevo, con el mismo tipo de beso apasionado y profundo.
Las manos de Cira apretaban fuertemente palma de sus manos detras de su espalda para contenerse y no resistirse.
425 BONUS
El bes¨¦ durante un buen rato antes de finalmente solta. Pero al mismo tiempo, Cira sintid algo... No se atrevia a moverse,
temiendo que ¨¦l realmente enloqueciera, ignorando situaci¨¦n y solo
persiguiendo sus deseos privados.
Al ver precauci¨¦n en los ojos de Cira, Morgan se aparto ligeramente y luego le pregunto: -; Cuando esta programada cirugia?
Cira recupero respiracion, que estaba desordenada, y dijo: -Er mafiana del pasado mafiana.
-Entiendo -respondi¨¦ indiferente- entonces, gno tienes nada neado para mafiana?
En un instante, Cira recordo lo que ¨¦l le habia dicho en Costa Be: ¡ª No lo quiero hoy no significa que no lo quiera mafiana y
ahora ¨¦l amenazaba. Inmediatamente respondio-: |Mafiana estar¨¦ aqui en el hospital cuidando a mi madre!
Morgan frunci6 el cefio insatisfecho -Tu hermana no contribuye econ¨¦micamente, ;no puede ocuparse de eso?
-Cuando estoy fuera por trabajo, mi hermana se encarga. Su hija menor ni siquiera tiene un afio y no puede separarse de su
madre, ya esta haciendo un gran esfuerzo.
-~No hay nadie mas en tu familia? -Morgan le preguntd despu¨¦s-. Tu padre...
-Se fractur¨¦ pierna. Aunque saldra de carcel mafiana, alin necesita recuperarse en casa -repitid Cira-. Asi que solo puedo
ser
Morgan frot¨¦ susbios contra los de e: -; Estas evitandome?
-No-Cira suaviz6 su tono, mostrando una rara debilidad-, pero realmente no estoy de humor para esas cosas en este momento.
¨¦
+25 Bor
Puedes entenderme?
Morgan se detuvo por un momento, entendiendo que e estaba malinterpretando de nuevo.
Sin embargo, leci¨¦ mucho el tono suplicante de e. La solt¨¦ y simplemente dijo: -Termina rapidamente con todas esas
co confusas tuyas. He invertido, quiero ver resultados.
Cira bajo mirada y respondio: -Si.
Finalmente, Morgan mir¨¦ una vez mas y luego se fue.
Despu¨¦s de que Cira lo vio alejarse, solt6s manos, con una profunda marca de media luna en palma.
E tenia que aguantar.
Aguantar otros dos dias, esperar a que su madre se sometiera a cirugia, que todo se resolviera. Despu¨¦s de eso, e...
De todos modos, era absolutamente imposible que regresara a su
lado.
GET IT NOW
CapÃtulo 245
Cap¨ªtulo 245
Capitulo 0245
Cuando Morgan bajos escaleras y se subid al coche, dijo: - Regresa a Costa Be.
El conductor entendio y lo llev¨¦ de vuelta.
Mir¨¦ a Morgan por el retrovisor, notando una sonrisa leve en susbios, algo que no estaba presente antes. Esto indicaba que
media hora que paso con secretaria Lopez lo dej¨¦ satisfecho.
Con valentia, el conductor le pregunto: -Sefior Vega, secretari Lopez regresara pronto a trabajar a sudo?
-Ay, no tengo ninguna otra intencidn, simplemente no lo entiendo. Pero siento que, entres secretarias que le informan sobre el
trabajo. en el camino, mas concisa y ra es secretaria Lopez. Siento que con e, ahorra mucho tiempo y esfuerzo.
Normalmente, Morgan no haria de estas cosas con el conductor, pero su estado de animo era bueno, asi que respondi
ro que si, e fue entrenada personalmente por mi.
Totalmente disefiada segun sus preferencias, una secretaria que cumpliapletamente con sus gustos.
Entonces, ,cdmo podria deja ir?
La casa en Costa Be era un pequefio edificio de tres pisos, desde lejos, el conductor vio a alguien parado en entrada de
vi.
Era una mujer.
Aunque mujer estaba parada bajo el alero, lluvia empapaba mientras el viento azotaba. A pesar de ello, los faros del
coche iluminaron directamente, permitiendo ver que mujer temba bajo Iluvia.
El conductor se qued6 at¨¦nito por un momento, reduciendo velocidad del coche: -Sefior Vega, es... sefiorita Molina.
Morgan levant¨¦ mirada.
Ke, al ver el coche, mostr¨¦ sorpresa en el rostro y corri¨¦ hacia ellos bajo lluvia. El conductor rapidamente piso el freno.
E llego a parte trasera del coche, golpeando ventana y gritando:
jSefior Vega, sefior Vega! Esclcheme, jpuedo explic
Morgan bajo ventana.
Despu¨¦s de muchos dias, Ke finalmente lo vio,grimas brotaro de sus ojos:
Sefior Vega!
Morgan mir¨¦ empapada, con expresi¨¦n impasible, y le pregunto: -; Como sabias que volvi a Sher6¨¦n?
El regreso ayer y hoy, debido a Cira, no fue a empresa. Sin embargo, e estaba bien informada.
Ke percibio peligrosa implicaci¨¦n en sus pbras y
rapidamente nego con cabeza: -Yo, yo no lo he seguido, tampoco he sobornado as personas a su alrededor, no me
atreveria. Solo vine todos los dias a Costa Be para ver si regresaba, y esta tarde, al vers hues de neumaticos frente a
puerta, supe que habia regresado, asi que esper¨¦ hasta ahora.
Morgan no dio ninguna respuesta, y tampoco le pregunt¨¦ nada mas.
Sin embargo, no le indic¨¦ al conductor que se fuera.
El conductor no pudo evitar pensar en que esta era una actitud que atin estaba dispuesto a escuchar explicaciones, que todavia
queria escuchas. ,Acaso el sefior Vega aun tenia sentimientos por sefiorita Molina?N?velDrama.Org owns all content.
Ke continuaba empapada bajo Iluvia, temndo de frio, con
No 6 Ci luciendo extremadamente desafortunada.
lagrimas mezdas con Iluvia que caian desde sus mgjis hasta
-La foto... es real, pero no fue mi intencidn, fui forzada por ese hombre.
El tel¨¦fono de Cira al final estaba roto.
Al dia siguiente por tarde, cuando su cufiado vino a visitar a su madre, le pidid que esperara y aprovecho para ir a una
tiend tel¨¦fonos paraprar uno nuevo.
Con el nuevo tel¨¦fono movil, primero, mo a ra para preguntarl si estaba bien.
ra, por el contrario, estaba bastante perpleja: -Estoy bien, gpor qu¨¦ preguntas eso?
Cira le contd entonces a ra sobre visita de sefiora Vega.
ra se sorprendi¨¦:-Ah... no s¨¦ nada.
-No vinieron a mi casa. Saqu¨¦s cosas que me enviaste, dej¨¦ caja de entrega en puerta directamente. Deben haber
recogido caja de entrega. Por eso gente dice que se debe tachar informaci¨¦n del remitente y luego desechar caja de
entrega. Es realmente dificil prevenir esto.
De todas formas, e no habia sufrido ningun dafio, lo que alivid a
Cira.
Le advirtid: No divulgues nada sobre esa mujer.
¡ªEntendido, entendido -sin embargo, ra atin estaba muy intrigada -. Entonces, ges realmente mujer de Morgan? ¡éEl hijo
ilegitimo de Morgan?
Cira le respondi¨¦ con indiferencia: No me importa, no me preocupa.
Puede ser quien sea.
ra neg6 con cabeza: -Siempre pens¨¦ que ya entendia lo despreciable que puede ser ese despreciable, pero no esperaba
q pudiera ser alin peor. Te enviar¨¦ algo por WhatsApp, ¨¦chale un vistazo.
CapÃtulo 246
Cap¨ªtulo 246
Capitulo 0246
Cira redujo el tamafio de panta de mada y abrid WhatsApp.
ra le envi una revista de chismes.
Esta revista se especializaba en informes de noticias del mund empresarial y financiero.
En esta ocasi6n, informaba sobre participaci¨¦n de Morgan e eventoercial hoy, pafiado de una mujer. La publicaci¨¦n
destacaba atenci¨¦n y cuidado que Morgan le brindaba a muje describiendo estrecha rci¨¦n entre ambos. Incluso se
tomaron fotos de Morgan ayudando a mujer a ajustarse chalina.
La imagen publica de Morgan en estos afios siempre habia sido de pureza, frialdad y autocontrol. De repente, este
comportamiento¡± mativo¡± despert¨¦ curiosidad de muchas personas, quienes buscaban conocer identidad de esa mujer.
Algunos decian que era secretaria de Morgan, mientras que otros afirmaban que era su novia.
Ante esto, ni Morgan ni el Grupo Nube Celeste hicieronentarios. Nadie sabia qui¨¦n era esa mujer, pero Cira y ra
reconocerian. ra expres6 su disgusto: -jEsa despreciable mujer, incluso si viste alta costura de Herm¨¦s, no puede ocultar su
vulgaridad! Si supiera que llevaria ese vestido, jpreferiria que se pudriera en fabrica!
Cira cerr¨¦ pagina web sin reionar mucho.
Al final, se reconciliaron.
Todos los pequefios esfuerzos que hizo anteriormente parecian
haber sido en vano.Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
ra tenia razon, penso que ya conocia lo despreciable que podia ser Morgan, pero se sorprendio al descubrir una nueva
faceta.
Con una mujer que parecia llevar a su hijo ilegitimo a lo lejos y habi¨¦ndose reconciliado con Ke, atin insistia en que volviera
a sudo, diciendo que se habia vuelto adicto a e... Ridiculo.
Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono con ra, Cira entr¨¦ en una ti conveniencias 24 horas,pr6 un sandwich y una bebida,
penso en regresar al hospital.
Aunque seguia lloviendo, no mucho. Cira no llevaba paraguas, caminando bajo el alero des tiendas.
Con mirada baja, concentrada en los escalones, escuch¨¦ de repente alguien mand ¡°Cira¡±. Levanto instintivamente
cabeza y vio a Morgan parado debajo de un arbol.
Vestido con un traje negro impecable y una gabardina marron oscuro, emanaba elegancia. Una mano en el bolsillo, otra
sosteniendo un paraguas negro, lo miraba desde una distancia de dos 0 tres metros a trav¨¦s de cortina de lluvia.
La lluvia caia suavemente sobre ciudad, y bajos luces de calle, parecia haber una neblina nca. Su mirada era
indiferente y distante,o una montafia inalcanzable.
Mucha gente no pudo evitar mirarlo mientras pasaba. Su presencia era realmente destacada. Cira record6 lo que le dijo su
maestra de primaria: no deberia quedarse bajo un arbol cuando lloviera, te podria pasar algo malo.
E levanto vista hacias nubes con ciertamentacion. La lluvia de esta noche no era lo suficientemente fuerte, sin
rmpagos ni
truenos...
Bajo los escalones y se dirigid hacia ¨¦l, pero Morgan dijo:
ahi, no te muevas.
E detuvo sus pasos mientras Morgan se acercaba sostenien paraguas: -A donde fuiste? No respondias el tel¨¦fono.
Cira explic¨¦: -Mi tel¨¦fono se rompi¨¦ ayer, acabo deprar uno nuevo ahora.
Cuando mo a ra, en realidad vio mada de Morgan, simplemente no le presto atencion.
Morgan bajo mirada y not6s cosas que e llevaba en mar {Qu¨¦praste?
Cira abri¨¦ bolsa y le mostr¨¦: -Un sandwich y una bebida.
-¡éPara cena?
-Si.
Morganento de manera critica: -Nuncao eso.
-4?-Cira queria preguntarle si le habia dicho que se lo daria...
Pero antes de que pudiera har, ¨¦l dijo: -Ven conmigo.
Cira entendi¨¦ que estaba invitando a cenar con ¨¦l. Se detuvo sin moverse y rechazo con delicadeza: -Sefior Vega, necesito
volver a cuidar de mi madre.
-4 Tu cufiado no esta alli? Pidele que se quede.
~Como sabia ¨¦l que su cufiado estaba alli? ¡éLa busc¨¦ cuando no
contesto el tel¨¦fono? Cira apreto losbios.
Morgan dio un par de pasos y, al ver que no lo seguia, se volvi¨¦ para mira.
Una vez que haba, nunca era una sugerencia.
Cira suspir¨¦ suavemente y solo pudo seguirlo.
E entr¨¦ bajo el paraguas de Morgan, manteniendo una distancia de aproximadamente un pufio de distancia de su brazo.
Sin embargo, el paraguas no era lo suficientemente grande, y parte de su hombro estaba siendo mojado por Iluvia. Morgan
rodeo directamente por cintura, obligand a entrar bajo el parag
-Te has vuelto adicto a lluvia?
El hombro de Cira roz6 el pecho de Morgan cuando ¨¦l atrajo el paraguas. Ambos estaban debajo del arco del paraguas,
demasiado cerca. Cira casi podia sentir temperatura corporal
Intento separarse un poco, pero ¨¦l abrazo de nuevo.
Finalmente, Cira se rindid y dejo de moverse.
Morgan no Ia llev¨¦ de vuelta al automovil; en cambio, guid hacia un callejon.
Con dos dias consecutivos de lluvia, sin pavimentar, el camino estaba embarrado y lleno de baches. Cira ya encontraba dificil
caminar, y mucho menos alguien acostumbrado aodidadeso Morgan.
Fruncio el cefio mientras, finalmente, sus relucientes zapatos de cuero hecho a mano tambi¨¦n se mancharon de barro, su rostro
mostr¨¦ una frialdad total.
Cira se detuvo perpleja y le pregunto: -,A donde me estas llevando a cenar?
CapÃtulo 247
Cap¨ªtulo 247
Capitulo 0247
-La cocina privada del sefior Chaves esta justo aqui -dijo Morgan en voz baja. Sin embargo, por alguna razon, todavia no
habian llegado.
Cira revis6 rapidamente los recuerdos en su mente:
Es e dijiste que hacia un buen cangrejo?
-Si.
Cira no pudo contenerse mas y le pregunto: -~Por qu¨¦ estas tomando este camino? ,Esperas que Tierra sea redonda y que
puedas volver si das toda vuelta?
Morgan entendio su desafio y su rostro se volvid oscuro.
Cualquier persona se pondria de mal humor despu¨¦s de caminar varios metros en un camino embarrado y equivocarse: -La
tienda del sefior Chaves no esta en esta diridn. Si lo hubieras dicho antes, te habria llevado alli.
-4Me equivoqu¨¦? -Morgan fruncid el cefio.
Obviamente.
Volviendo por el mismo camino embarrado, Cira estaba bastante molesta. Mirando hacia abajo, mientras cruzaba un charco de
agua,¡± identalmente¡± pated una piedra.
La piedra salpic¨¦ pequefias gotas de agua, salpicando parte inferior de los pantalones de Morgan.
Morgan sintid que sus calcetines tambi¨¦n se mojaron. El barro, a trav¨¦s de t, alcanz6 sus tobillos. Frunci¨¦ el cefio, incapaz
de
soportarlo, y agarr¨¦ parte posterior del cuello de Cira.
-gLo hiciste a propdsito?
Cira lo mir¨¦ perpleja y le pregunt¨¦: gDe qu¨¦ has?
Morgan entrecerr¨¦ los ojos, observando el rostro de e que parecia realmente no saber lo que estaba sucediendo. Despu¨¦s d
segundos, solt¨¦ su agarre y le dijo con impaciencia: -0
-,No es porque te equivocaste primero? ¡éY aun asi te atreve enojarte... no trajiste a clientes aqui antes?
Este hombre tenia un pdar exigente y rara vez encontraba restaurantes que le gustaran. La tienda del sefior Chaves era una
excepcidn, asi que venia con bastante frecuencia. gCdmo podia equivocarse de camino?
Morgan respondio: -Normalmente, solo vengo con el coche y no presto atencion al camino.
-El coche solo llega hasta esquina, atin tienes que caminar un poco. A hay una carretera de losa de piedra, ,cuando
caminabas por este camino embarrado no te diste cuenta de que te equivocaba?
Morgan se quedo sin pbras por un momento.
Cira lo mir¨¦ yents: -Eres un desorientado, gpor qu¨¦ discutes?
Morgan::
Finalmente, salieron del camino embarrado y Morgan volvi¨¦ a abrazar bajo su paraguas. Con naturalidad, dijo: -Mi mente solo
recuerda cosas de valor. Eso deberias recordarlo tu, secretaria Lopez.
Cira no respondio y lo llev¨¦ a tienda del sefior Chaves.
Al enterarse de que Morgan estaba alli, el sefior Chaves sali¨¦ personalmente con el menu, sonriendo al preguntar: -Sefior Vega,
~o es que tiene tiempo hoy?
Morgan no se molestd ens formalidades y fue directo al grano: ¡ª Solo quieroer algo. Haz lo que quieras.
Dijo ¡°lo que quieras¡±, pero 4c¨¦mo podia Morgan llevar su vida de manera casual?
El sefior Chaves lo habia tratado muchas veces, por supue tambi¨¦n lo entendia, no se atrevia a engafiarlo, rapidam seis tos
bien borados en cuanto a sabor, aroma y pres
-Lo siento, nos hemos quedado sin cangr
enor Vega, hoy disculpo el sefior Chaves, y Morgan le respondi¨¦ con indifer No importa.
-Disfruten suida -asintio el sefior Chaves y se retird.
Cira tom6 tenedor. Ya habiaido pan y leche ens Uultimas tres o cuatroidas, realmente tenia hambre, no se preocup6¨¦ y
empezo aer directamente.
Cuando lleg6 as costis agridulces, dijo casualmente: -Noas este to.
Morgan levant¨¦ mirada: -¡éPor qu¨¦?Material ? N?velDrama.Org.
-Es un poco picante, probablemente agregaron chiles cuando lo marinaron -recordaba Cira-, eres al¨¦rgico al extracto de chile.
La vez que uso spray para enfrentarse a ¨¦l, ¨¦l termino en el hospital.
Al ver que e se ¡°preocupaba¡± por ¨¦l de esta manera, Morgan sonrio ligeramente: -Prueba los otros tos tambi¨¦n.
La estaba tomandoo ¡°probadora de venenos¡¯.
Cira prob¨¦ uno por uno.
-Estos no pican, pero por precauci¨¦n, mejor memos al sefior Chaves para preguntar.
-Esta bien-asintid Morgan.
El sefior Chaves fue mado nuevamente y Cira le pregunto qu¨¦ tos tenian chiles. El sefior Chaves solo menciono que al
marinars costis, agregaron un poco de pimientos, pero los demas tos no tenian.
El, con aprension, pregunto: -,E! Serior Vega noe ch
Morgan le respondio: -Soy al¨¦rgico.
El rostro del sefior Chaves cambio de inmediato, y rapidamen Lo siento mucho, sefior Vega. Lo recordar¨¦ y ser¨¦ mas cuidal el
futuro. gDebo retirar este to y reemzarlo...?
-No es necesario -dijo Morgan mirando a Cira al otrodo-, a e le gusta, d¨¦jer.
El sefior Chaves instintivamente mir¨¦ a Cira, quien simplemente pens6 ques ultimasidas habian sido insipidas y queria
algo mas sabroso paraplementar.
El sefior Chaves se retir¨¦prensiblemente, y solo entonces Morgan tom6 el tenedor y dijo: -Termina deer, y luego
vuelve conmigo a Costa Be.
Cira tom6 una costi, pero al escuchar sus pbras, volvid a poner en el to.
El estaba nuevamente buscando su ¡°rpensa¡±.
CapÃtulo 248
Cap¨ªtulo 248
Capitulo 0248
Cira hablo sin mostrar ninguna emoci¨¦n: -Sefior Vega, operacion de mi madre es mafiana por mafiana.
-Asi que, 4no vas a dormir esta noche? -Morgan levant¨¦
cuchara de poa y sirvid un tazon de sopa.
-Puedo dormir en el hospital.
Respondi6 Cira mientras miraba sopa. Era una sopa ra cocida al vapor, con poco aceite. Y su voz tambi¨¦n era calmada
-En este momento, solo estoy preocupada por mi madre. Quiero quedarme cerca de e. El m¨¦dico dijo que tiene que aguantar
hast mafiana para operaci¨¦n. Temo que... no pueda llegar hasta mafiana, asi que no quiero alejarme de e ni un paso.
Morgan mir¨¦s pestafias bajas de e, finas pestafias que ocultabans emociones en sus ojos.
EI dijo tranqumente: -Aguantar hasta operacion es solo el primer paso. La verdadera prueba es operarse con seguridad y
salir de mesa de operaciones viva.
-Lo s¨¦, lo he investigado. Muchos pacientes tienen problemas ens primeras 24 horas despu¨¦s de cirugia. Ese 10% de tasa
de mortalidad se produce principalmente en ese periodo de 24 horas ¡ª expreso Cira con preocupacion-. Para superar esas 24
horas,s sefiales vitales deben estabilizarse oficialmente.
Morgan levant¨¦ ligeramentes cejas: -Es bueno saberlo. Ahora cuidate bien, porque atin tienes que enfrentar batas dificiles.
Diciendo esto, coloc¨¦ el tazon de sopa frente a e.
-Come algo caliente.
El lo habia preparado para e.
Cira se quedo sorprendida por un momento y levantd instintivamente cabeza para mirarlo.
Morgan rara vez servia a los demas, era algo pocoutn.
El ya estaba yendo a servir un segundo tazon cuando Cbios y dijo: -No puedo hacer nada mas, solo puedo qudo.
La voz de Morgan sonaba fria y fatigada: -Entendido, lo he No quieres volver a Costa Be conmigo esta noche.
Dej¨¦ el medio taz¨¦n de sopa y miro. El tenia parpados finos,
un bisturi que facilmente podia prar en los pensamientos de e
los
-Te sugeri que volvieras a Costa Be para que pudieras dormir bien. ,Qu¨¦ crees que estoy neando hacer?
No era que e creia que ¨¦l neaba hacer algo, sino que ¨¦l realmente iba a hacerlo.
~De lo contrario, qu¨¦ seria? ~Acaso ¨¦l busco solo paraer juntos?
¨¦Era ¨¦l ese tipo de persona?
Cira cambi6 de tema sin cambiar expresion: -Por cierto, sefior Vega, gparece que el cirujano principal atin no ha llegado?
Hasta ahora, no lo he visto.
Solo habia visto al primer asistente, es decir, el asistente del cirujano principal durante operacion.
Morgan se burld ligeramente: -, Qu¨¦ estas imaginando? La doctora Joaquina Fernandez es directora principal del
departamento de cirugia cardiotoracica en el Centro M¨¦dico Mayo. ¡éC¨¦mo es posible que no haga nada y espere en el hospital
durante varios dias para tu
madre?
es...
El dio un sorbo a sopa: -Su asistente ya le envid el historial clinico. Aunque no est¨¦ presente, conoce perfectamente
situacion de tu madre. Vendra a Sheron esta noche, realizara cirugi madre mafiana por mafiana y regresara a Terranova
por
-4Se ira mafiana por tarde? zYs primeras 24 horas despu cirugia...?
Morgan habl¨¦ ligeramente: -Despu¨¦s de cirugia, tambi¨¦n
organizar¨¦ a los mejores m¨¦dicos para supervisar condici¨¦n de madre en todo momento, hasta que sea tradada fuera de
la UCI y recupere conciencia.
Cira finalmente dej¨¦ de preocuparse y lo agradeci¨¦ sinceramente: Gracias.
Morgan levant6 los parpados: Solo quieres decir eso?
Cira mostr¨¦ una expresi6n perpleja, gqu¨¦ mas deberia decir?
Morgan mir¨¦ profundamente en sus ojos: -¡éNo tienes otras preguntas?
Cira vacil¨¦ un momento: -Sobre el costo del tratamiento m¨¦dico, glo pagasteo un deposito, 0 lo liquidaste de una vez?
Morgan se recost6 en el respaldo de si, mirand friamente.
Cira: -,
Morgan afloj¨¦ corbata y, detras de ¨¦l, el cielo estaba oscuro, pero en sus ojos habia un resndoro de fuegos artificiales:
-De una vez. No te preocupes, me har¨¦ cargo de todo en lo que respecta a tu madre. Esto es una promesa que te hago. Solo
asegurate de no olvidar tu promesa hacia mi.
La promesa que Cira le hizo a ¨¦l: regresar a sudo, ser su secretaria en el trabajo y su herramienta en vida, igual que en los
ultimos tres afios.
Ahi lo tenia, recordandole constantemente esto, y ¨¦l decia que no tenia intenciones.Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
Incluso despu¨¦s de cena, lluvia no ceso.
Morgan paji¨¦ a Cira de regreso al hospital. Cuando llegan puerta principal, Cira dijo: -Subo ya.
Morgan mir¨¦ el rostro de e sin maquije, sosteniendo el ma del paraguas, levantos cejas y asintid.
Pero cuando Cira estaba a punto de salir de debajo del paraguas, ¨¦l de repente agarr¨¦ su mufieca.
Cira, sin entender, se volvid: -;Sefior Vega?
Los ojos de Morgan bajaron al final: -Ser injustamente acusado por
ti sin motivo, si no hago algo, siento que estoy perdiendo.
CapÃtulo 249
Cap¨ªtulo 249
Capitulo 0249
-4Perdiendo... el qu¨¦?
En losbios de Morgan se dibuj¨¦ una sonrisa: -No solo no m pagas ahora, gtampoco me dards intereses?
Su mirada se poso en susbios.
El queria besa.
...Si queria Besa, que lo haga. Pero al mira de esa maner pretendia?
Cira mantuvo calma y despu¨¦s de unos segundos respondio: -¡é solias tomar lo que querias por ti mismo, sefior Vega?
-Solia hacerlo, pero ahora prefiero verte actuar por iniciativa propia.
Cira sinti¨¦ que ¨¦l estaba provocando cada vez mas, y apretd losbios: -Estamos en publico.
Morgan baj¨¦ sombri, cubriendo a ambos: -Asi, ya no nos ven, ¡é verdad?
En resumen, ¨¦l estaba decidido a que e lo besara.
Los dedos de Cira se apretaron dentro des mangas.
Suspir¨¦ y, bajo mirada intensa de ¨¦l, finalmente se puso de puntis y deposit¨¦ un beso enisura de susbios.
Un contacto fugaz.
Los ojos de Morgan se oscurecieron. Cuando e intento alejarse, ¨¦l abraz6 directamente por cintura, gird cabeza y sell¨¦
susbios
con los de e.
~Eres una estudiante de primaria? Un beso de adulto,o minimo,Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
deberia ser asi.
El introdujo su lengua en boca de Cira sin darle espacio para
esquivarlo, su aliento masculino envolvia de manera dominante y autoritaria.
Cira casi se sentia abrumada, sin poder respirar.
E instintivamente agarro fuertemente camisa en el pec emiti¨¦ un suspiro apasionado. Morgan abrazo con firmez
cintura.
Su beso dur¨¦ varios minutos, ni demasiadorgo ni demasiado Justo antes de que alguien pudiera notarlos, ¨¦l se separ¨¦ de e
regafiadientes.
Cira baj¨¦ cabeza para recuperar el aliento. Su voz sonaba ronca cuando ¨¦l dijo: -Sube.
Inusualmente, Morgan pronunci¨¦ pbras amables: -Espero que operaci¨¦n de tu madre mafiana salga bien.
Cira recupero respiraci¨¦n y respondi¨¦ con un suave ¡°hmm¡±, luego se dio vuelta y entr¨¦ en el hospital.
Morgan observ6 alejarse hasta que desaparecid de su vista. Luego apoyo el mango del paraguas en su hombro, camino
casualmente y bajos escaleras.
Cuando el conductor lo vio acercarse, salid rapidamente del coche y abri6 puerta para ¨¦l.
Morgan le entreg6 el paraguas y se sentd en el automovil.
El conductor, al ver expresi6n tranqu de Morgan, supo que cena con secretaria Lopez fue bastante agradable.
Guardando el paraguas, subi¨¦ al autom¨¦vil. El conductor ion6 los limpiaparabrisas, eliminandos gotas de lluvia del
parabrisas, y
hgo: -La secretaria Lopez ha estado en el hospital estoy seguramente no haido bien. Es realmente considerado que el
sefior Vegas lleve aer algo sabroso parapensar.
Morgan record¨¦o esa mujer insistia en quedarse en el hospital con su madre,o si temiera que esta cena requiriera
algun tipo de pago carnal. Solo sonri¨¦ ir¨¦nicamente.
~Su impresion en mente de e era tan vulgar?
¨¦Por qu¨¦ estaria tan ansioso en este momento? Todos los d vendrian serian suyos.
El conductor continu¨¦ hando: Cuidar de un paciente es | agotador, no solo mentalmente, sino tambi¨¦n fisicamente. El afio
pasado, cuando mi madre estuvo hospitalizada, me sent¨¦ en esa si de stico. Al dia siguiente, tenia dolor de espalda y
lumbares, cas perdi mitad de mi vida...
Morgan record6 que frente a UCI solo habia sis de stico, incOmodas de por si.
Mir¨¦ por ventana, al otrodo de calle, una tienda de suministros m¨¦dicos tenia un letrero que decia ¡°Venta de camas de
pafiamiento¡±.
Cira regreso a UCI y se disculp¨¦ con su cufiado: -Me encontr¨¦ con un amigo, sali a cenar con ¨¦l y volvi tarde.
El cufiado adivino: -;Es el amigo que encontr¨¦ a esos m¨¦dicos extranjeros para nuestra madre? Un hombre, subid, dio una
vuelta y luego se fue, gfue a buscarte?
Cira hizo una pausa y dijo: ¡ªSi.
El cufiado hablo apresuradamente: -Deberias invitarlo aer. He oido decir que todos son expertos y profesores que vinieron
del pais
Terranova. Invitarlos no solo requiere dinero, sino tambi¨¦n contactos. ;Qui¨¦n es este amigo tuyo? ,Es muy poderoso?
-No s¨¦ muy bien -Cira pas6 rapidamente sobre el tema. Cufiado, vete a casa. Yo me quedar¨¦ aqui.
El cufiado dijo: -Ya te quedaste toda noche ayer. ;Por dejas hacerlo hoy?
Cira le respondi¨¦: -No hay problema, no estoy cansada. Solo mi hermana mafiana temprano.
El cufiado solo cumpli¨¦ cons formalidades y, dado que e aprovecho oportunidad y se fue.
Cira se sento de nuevo en si de stico, pensando en enviar u mensaje para preguntarle a Marcelo si habian terminado su
trabajo y si habian regresado a Sheron.
Desde anteayer hasta ahora, no se habiaunicado con Marcelo En cuanto a si Marcelo le habia enviado mensajes a trav¨¦s
de WhatsApp, al iniciar sesion en WhatsApp en su nuevo tel¨¦fono, no se sincronizaron los mensajes anteriores y no pudo
verlos.
Justo cuando estaba a punto de escribir el mensaje, escuch¨¦ a alguien mar: -Secretaria Lopez.
Cira levant6 cabeza.
Era el conductor de Morgan.
Llevaba una cama plegable a sus espaldas y se acerc¨¦ a ell
esto. Le dijo que descanse bien.
Secretaria Lopez, el sefior Vegas me pidi¨¦ que le entregara
D
CapÃtulo 250
Cap¨ªtulo 250
Capitulo 0250
Cira se qued6 un poco aturdida, asintid dudosa:
Bien, gracias, te lo agradezco.
-No hay de qu¨¦, no hay de qu¨¦ -El conductor coloc¨¦ ca plegable y se fue. Cira no esperaba que ese hombre fuera t
Mir¨¦ cama por un momento, encontr¨¦ un rincdn que no ob el paso de nadie, abrid, extendi¨¦ una manta y se tumbo.
Despu¨¦s de dos dias y dos noches con espalda rigida, finaln obtuvo un descanso. Cira sinti¨¦ ramente gravedad por prim
vez, Su cuerpo entero se hundi¨¦ pesadamente hacia abajo.
Morgan regres6 a Costa Be.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
No le gustaba tener a extrafios en su casa. Las empleadas de hogar solo venian a limpiar cuando ¨¦l iba a oficina; si estaba
en casa, no permitiria presencia de ellos.
Se quito el abrigo y el traje, los tir¨¦ en el sofa y se dispuso a ducharse cuando su tel¨¦fono sono.
Le echo un vistazo, era su padre.
Morgan contest.
-Padre.
En el fondo se escuchaba voz de sefiora Vega: -Hale adecuadamente, no te enfades.
La indiferencia en los ojos de Morgan revel¨¦ un toque de disgusto mientras desabrochaba los botones de su camisa.
Carlos: -Vi un informe hoy. gLlevaste a Ke al banquete de
negocios?
-,No ya lo has visto en el informe? -Morgan hablo con indiferencia.
-4 Qu¨¦ piensas de e? -Carlos ya no ordenaba a Morgan que separara de Ke, sino que le preguntaba cual era su n.
Esta confrontacion entre padre e hijo, al final, fue el padre qu un paso atras primero.
Morgan mantuvo su actitud: -No pienso nada en particr.
Carlos habl¨¦ con gravedad: -Cuando un hombre se casa, o bier mujer puede ser de ayuda para su carrera 0 vida, o bien ama
sinceramente por el afecto. altura actual de familia Vegas, no es necesario que te cases con una heredera de alta
sociedad para expandir nuestra influencia mediante un matrimonio concertado. Si realmente te gusta Ke... e es una
estudiante de arte, podrias envia al extranjero, darle un poco de brillo, se veria mejor.
Morgan sac¨¦ corbata y enroll¨¦ en mano, una sonrisa ir¨¦nica apareci¨¦ enisura de susbios: -Dado que puedes
convencerte de aceptar a Ke, entonces no necesitas preocuparte por mis asuntos.
-jNo quiero que pureza y nobleza de familia Vegas se vean manchadas por los chismes y rumores que rodean tu vida!
Morgan juguete6 con corbata: -¡é Te refieres a pureza y nobleza de primera esposa que volvi¨¦ loca?
Carlos se enfureci¨¦ de inmediato: Estoy hando seriamente contigo! 4 Qu¨¦ actitud es esta?!
-No mires esas noticias de chismes sin sentido, ve a pescar, juega al golf, ejercita tu cuerpo para mantenerte saludable y vivir
unos afios mas, eso seria mas significativo La figura de Morgan se reflejaba
en el espejo, desprovista de emociones.
-Ya es tarde, deberias descansar pronto tambi¨¦n.
Dicho esto, colg6 el tel¨¦fono.
Carlos estabapletamente enfurecido: -jPor qu¨¦ no pue iar
de aferrarse a este pequefio asunto despu¨¦s de mas de d
Este hijo desobediente!
La sefiora Vega rapidamente le ayud¨¦ a aliviar tension en el -Esta bien, esta bien, no te enojes de nuevo. Ese es simpleme
caracter de Morgan, ya sabeso es.
Carlos suspir¨¦ profundamente: -En aquel entonces, ni siquiera per que se preocuparia hasta este punto. E es su propia
madre biol¨¦gica, gacaso no soy su padre bioldgico? Si supiera que se preocuparia tanto, yo...
Qu¨¦ haria entonces? ¡éNo se casaria con e? La sefiora Vega bajo mirada, ocultando sus emociones, simplemente le
pregunto: -; Realmente quieres favorecer rci¨¦n entre ¨¦l y Ke?
-Si ¨¦l realmente ama, no estaria tan obstinado. Si quiere casarse con e, que lo haga.
La sefiora Vega expres6 su disgusto: -Me duele ver a Cira...
-Cira? ~No se han separado desde hace mucho tiempo e y Morgan? -Carlos agit¨¦ mano-. Lo hemos intentado varias
veces, pero no funciono. D¨¦jalo ya.
-En realidad hay algo mas... ay, cuando lo averigiie y tenga pruebas, te lo dir¨¦ sefiora Vega se apoyo en el brazo de su
esposo-. No te apresures en unir a Morgan con Ke por ahora.
Carlos se enfurecia aun mas: -Si tuviera un segundo hijo...
Al mencionar eso, sefiora Vega se tenso y ¨¦l guardo silencio.
La sefiora Vega apretd losbios suavemente: -Carlos, nosotros no estamos sin...
-jBasta ya!
Carlos dijo con firmeza, dando una advertencia sin espacio pa negociacidn: -jEse asunto no debe mencionarse nuevamen
...Entendido.
Carlos se levanto y subi¨¦s escaleras, dejando a sefiora Ve un peso en el corazon.
Morgan colg6 el tel¨¦fono, arroj¨¦ el celr al sofa y frunci¨¦ el cen con irritacion.
Estaba pensando que, de todos modos, esos tabloides no
preguntaban as personas que deberian preguntar, pero molestaban a quienes no deberian.
Desabrocho los botones de su camisa y se dirigid directamente al
bafio.
CapÃtulo 251
Cap¨ªtulo 251
Capitulo 0251
La noche antes de cirugia de su madre, Cira pens6 que no poc dormir, pero tan prontoo cerr¨¦ los ojos, los abrid de
nuevo erans siete de mariana del dia siguiente.
La cirugia estaba programada paras ocho. Cira recogi¨¦ su plegable y se dirigi¨¦ al bafio del hospital para asearse antes de va
la UCI.
Poco despu¨¦s, Ximena y su marido tambi¨¦n llegaron.
s ocho en punto, el personal m¨¦dico llev¨¦ a madre de Cira quirdfano y se encendi¨¦ luz roja que indicaba En Cirugia.
Fue en ese momento cuando Ciraenz¨¦ a sentirse realmente
ansiosa.
Temia que cirugia fuera un fracaso, que ocurriera algun imprevisto que haber firmado para llevar a su madre al quir¨¦fano
resultara se su perdicion... Aunque sabia muy bien que, dada condici¨¦n actual de su madre, no opera significaria su
muerte inminente.
Ximena tambi¨¦n estaba muy nerviosa yenz¨¦ a llorar.
Su marido abrazo y dijo: -No te preocupes, todo saldra bien. Esos doctores son del extranjero, son cien por ciento confiables.
~Verdad, Cira?
Cira tambi¨¦n queria creer firmemente que el equipo contratado a gran costo por Morgan tendria ¨¦xito, pero era consciente del
10% de tasa de infion.
Temia ser parte de ese 10%.
Durante operaci¨¦n, Cira recibid un mensaje de Morgan: -;Haenzado cirugia?
E respondi6 con un si y despu¨¦s de un rato, sintiendo que su respuesta habia sido fria, y queriendo mantener a Morgan
tranquilo hasta que su madre estuvierapletamente fuera de peligro, afiadi¨¦: -Estoy un poco nerviosa, te enviar¨¦ un mensaje
cuando termine.
Morgan no respondid y e no insistid, bloqgueando su tel
Cira habia preguntado al m¨¦dico cuanto tiempo tomaria
El m¨¦dico dijo que de cuatro a cinco horas, pero ya habian seis horas y puerta del quir¨¦fano seguia cerrada.
Ximena murmur¨¦: -~Por qu¨¦ esta tomando tanto tiempo?
Su marido trat¨¦ de consr diciendo: -Tal vez hay otros pacient La ultima vez que me operaron de apendicitis, varios pacientes
entramos juntos a s de espera para cirugia.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Pero Ximena replic¨¦: -Pero esos doctores extranjeros, ,no vinieron solo para operar a mama?
-Quizas estan esperando que anestesia pase...
Ellos no sabian lo que estaba sucediendo dentro del quirdfano.
El coraz6n de Cira tambi¨¦n empezo a sentirse cada vez mas pesado.
Al llegar a s¨¦ptima hora, Cira ya no podia esperar mas y se acerc¨¦ a estacion de enfermeria para preguntar: -Disculpe, me
gustaria saber por qu¨¦ cirugia del paciente en cama 1 de cuidados
intensivos todavia no ha terminado.
La enfermera respondi¨¦ con una sacudida de cabeza: -Lo siento, no tenemos informaci¨¦n sobre lo que sucede dentro del
quirdfano. Podria haber algunaplicacion inesperada. Por favor, espere un poco mas, si hay algun problema, el m¨¦dico
saldra a informarles.
Cira, instintivamente, pregunto: - Qu¨¦ tipo de problema podria
ocurrir?
-No lo sabemos.
Cira frunci¨¦ el cefio, reflexiond un momento y luego envid un mensaje a Morgan: -El m¨¦dico dijo que cirugia tomaria cuatro o
cinco horas, pero ya han pasado mas de siete horas y todavia no hay sefiales. g Tienes alguna forma de saber qu¨¦ esta pasa
Morgan mir¨¦ el mensaje, recordando que e no le habi nada el dia anterior. No sabia si era porque no le importab estaba
adoptando una actitud despreocupada. Con una fria, puso su tel¨¦fono boca abajo y no respondi
Cira penso en mar a Morgan, pero considerando que estaba en oficina y que mada podria molestarlo, provocando
posiblesplicaciones posteriores.
Decidi¨¦ contener su impulso y seguir esperando ansiosamente.
Siete horas y quince minutos, siete horas y treinta minutos, siete horas y cuarenta y cinco minutos... Casi ocho horas, el tiempo
suficiente para dos cirugias, pero todavia no habia movimiento en el quir¨¦fano.
Cira estaba extremadamente inquieta. Justo cuando estaba a punto de arriesgarse a mar a Morgan, luz del quirdfano
finalmente se apago.
Cuando luz se apag6, Cira contuvo respiracion, el dicho que cuando luz se apaga, vida se apaga cruz6 por su mente
sin
querer.
Trag6 saliva y fijo su mirada en puerta.
Diez minutos despu¨¦s, esa gran puerta de aluminio se abrid de nuevo
y una doctora nca de unos cincuenta afios de edad y de
complexi6n robusta salid.
E los mir¨¦ y pregunto en ingl¨¦s: -;Son ustedes los familiares?
Cira respondi¨¦ inmediatamente: -Si, somos nosotros.
Era primera vez que Cira veia a doctora Joaquina Fernandez E
dijo: -Hubo una situacion bastante peligrosa durante ci
todo sali¨¦ bien al final.
-,Entonces, cirugia fue... un ¨¦xito? -pregunt6 Cira con voz ligeramente ronca.
Joaquina sonrio: -Yes, cirugia en mesa de operaciones
¨¦xito.
Cira se sinti6 aliviada y dijo Gracias varias veces. Joaquina le dio un palmada en el hombro: -Vega me pidi¨¦ que te informara
personalmente esta noticia. Puedes estar tranqu por ahora, sefiorita Lopez.
Vega? ~Morgan Vega?
Justo cuando Cira pensaba en ¨¦l, se escucho una voz detras de e: -~Ahora estas tranqu?
Cira se gir¨¦ por instinto.
Morgan estaba de pie a unos dos 0 tres metros de distancia, cons manos en los bolsillos de su abrigo, sus ojos oscuros y su
rostro
palido y apuesto.
La doctora Joaquina sonri¨¦: -Ve y dale un abrazo.
Sin dudarlo, Cira corri¨¦ hacia ¨¦l y lo abrazo, diciendo con un sollozo: Gracias, de verdad, gracias.
Morgan se detuvo unos segundos antes de levantar mano y
acariciarle suavemente espalda, emitiendo un suave Mmm.
CapÃtulo 252
Cap¨ªtulo 252
Capitulo 0252
Ximena y su marido todavia estaban presentes.
No entendian ingl¨¦s, asi que no sabian qu¨¦ habia dicho d Cira. Al ver que Cira corria de repente a abrazar a un hombre,
tampoco sabian qui¨¦n era.
Morgan les echo un vistazo a Helena, quien entendi¨¦ inmediat y fue a explicarles.
Pero lo mas importante era despejar el area.
La frente de Cira se apoyaba justo en vic de Morgan.
En ese momento, alegria y el alivio por el ¨¦xito de operaci su madre eran genuinos.
Pero cuanto de ese impulso emocional llev¨¦ a los brazos de Morgan, solo e lo sabia.
Cuando trat¨¦ de calmarse y salir del abrazo de Morgan, fue ¨¦l qu no quiso solta.
Morgan le sostenia cintura, haciendo que e, inevitablemente, exmara: ;Sefior Vega?
Morgan frunci¨¦ ligeramente los ojos y, tras un momento de reflexi¨¦ di
voluntariamente, ¡é
: -Esta es primera vez que me abrazas
verdad?
Cira, agarrandose de su chaqueta, dijo en voz baja: -La doctora todavia nos esta mirando.
-No importa. Puedes empezar a depender mas de mi en el futuro Morgan dijo con indiferencia, su voz baja resonando en su
pecho y vibrando en los oidos de Cira.
-S¨¦ un poco mas obediente, y puedo ayudarte a resolver cualqu problema.
Cira apreto losbios.
E sabia que ¨¦l estaba remand de nuevoo su po por lo que naturalmente presentaba un n de mejoramiento
El podria resolver todos sus problemas, siempre y cuando ell obediente.
Cira luch¨¦ ligeramente y Morgan finalmente solt6 su cintura, tomando su mano mientras se dirigian hacia Joaquina.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Pregunto en ingl¨¦s:
Hay algo mas que familia del paciente deb tener en cuenta?
Joaquina, cons manos en los bolsillos de su bata nca, respondi¨¦: -En este momento, depende principalmente de
condicion del paciente. Hay muy poco que familia pueda hacer. M consejo es descansar bien. Sefiorita Lopez, pareces muy
cansada
Morgan baj¨¦ mirada hacia Cira.
Habia ojeras debajo de sus ojos y su expresi6n era de fatiga, ramente no habia descansado bien en dias.
E, sin embargo, no parecia darse cuenta y continuo preguntando:- ; Cuando mi madre estara fuera de peligro? Cuando
podra salir de
UCI?
Joaquina respondi¨¦: -Si superas primeras 24 horas y los datos se mantienen estables, observaremos durante otras 48 horas.
Si no hay grandes fluctuaciones, entonces podra salir de UCI.
Eso serian 72 horas en total.
Despu¨¦s, madre de Cira fue llevada a UCI.
Cira se qued6 mirando a trav¨¦s de ventana de vidrio hacia st madre, no sabia si era su imaginacion, pero sentia que su mad
lucia mas vital despu¨¦s de cirugia.
Cira mir¨¦ durante mucho tiempo, reacia a apartar vista, has Morgan, impaciente, fue directamente hacia e y arrast
E tropezo, preguntando: -,Qu¨¦ haces? 4A donde vamos? Morgan mir¨¦ hacia atras: -;No recuerdas lo que te dijo Joa Cira se
puso nerviosa de inmediato:-4 Qu¨¦ dijo? -temia haber olvidado algun paso importante.
Morgan dijo: ¡ª-Dijo que no puedes hacer mucho ahora, mejor descansa bien.
Cira trat¨¦ de defenderse: -No me siento cansada.
Morgan examin6 de arriba abajo -; Cuantos dias hace que no bafias? ,No notas un olor en tu ropa?
Cira se qued6 at¨¦nita y bajo cabeza para oler su ropa.
Aprovechando ese momento de distri¨¦n, Morgan tom¨¦ de | mano, bajaron juntos y subieron al auto, rumbo a Costa Be.
Cira iba a decir algo, pero Morgan interrumpio: -La cirugia ya termind, gqu¨¦ mas te preocupa?
Para Cira, esa frase sonaba maso: -La cirugia ya termind, gqu¨¦ excusa tienes ahora para no volver a casa conmigo?
CapÃtulo 253
Cap¨ªtulo 253
Capitulo 0253
Morgan respondio con indiferencia:-Incluso si hay una emergencia, los m¨¦dicos y enfermeras estan alli. Si ni siquiera ellos
pueden manejarlo, gqu¨¦ podrias hacer tu?
Cira no pudo rebatir y fue llevada de vuelta a Costa Be est
Alli, Ke condujo hasta costa este. Desde lejos, vio que el de Morgan estaba aparcado abajo. Se alegr¨¦ y estaba a punto d
acercarse para encontrarse con ¨¦l.
Pero en el siguiente segundo, vio a Cira bajando del coche y entran en el edificio con Morgan.
E se quedo atonita, y en el siguiente segundo, perdi¨¦ el aliento.
jEsto!
Dentro del dormitorio principal, Morgan abrio el armario, echo un vistazo, tom6 una de sus viejas pijamas y senzo: -
Limpiate bien.
Luego cogi¨¦ su m¨¦vil y sali¨¦ de habitacion.
Cira, frente al armario, apret6 ropa en su mano. Acababa de salir de preocupacion por su madre para caer en otra
inquietud.
La cirugia habia terminado, y ¨¦l iba a remar su rpensa. E no tenia razon para negarse....
La ventana del dormitorio no estaba cerrada. Vios nubes oscuras cubriendo gradualmente el cielo de ciudad desde el
horizonte, y el aire himedo y fresco se filtraba a trav¨¦s des fisuras de su ropa.
Iba a empezar a llover de nuevo.
De repente, Cira record¨¦ algo yenz¨¦ a buscar fren¨¦ticamente en parte inferior del armario.
Record6 que, hace mucho tiempo, una vez, Morgan habia traido a pasar noche.
VIO
Al dia siguiente, ¨¦l se despert¨¦ primero y unas manchas oscuro en sabana azul. Se qued6 desconcertado, pensa habia sido
demasiado brusco noche anterior y habias asi que empezo a mover su pierna.
E se desperto sobresaltada, y cuando se dio cuenta, recor debia ser su periodo.
En ese momento, no habia toas sanitarias en Costa Be, asi q tuvo que hacer un pedido en linea para que ses
entregaran... Cira record6 que deberia quedarle alguna.
Despu¨¦s de buscar un rato, efectivamente encontr¨¦ una.
Cira tomo una y luego encontr¨¦ un conjunto de pijama de manga
larga y pantal¨¦nrgo antes de entrar al bafio.
Despu¨¦s de apresurarse desde Ciudad Aguavi, habia estado
lidiando con asuntos rcionados con su padre y su madre durante varios dias consecutivos y realmente no se habiavado
adecuadamente.
Para retrasar el tiempo a ss con Morgan, Cira decidi¨¦ llenar bafiera y tomar un bafio.
Todo su cuerpo estaba sumergido en el agua, y el agua tibia envolvia todo su cuerpo. Se sentia rjada en cada fibra de su ser,
y fatiga. se disipaba porpleto.
Despu¨¦s de sumergirse durante casi media hora, Cira finalmente
sali¨¦ del bafio. Se puso otra chaqueta sobre su pijama y se abrocho cuidadosamente cada boton.
Salio del dormitorio y vio a Morgan en eledor, abriendo una caja de almuerzo de madera de tres pisos y sacando cada
recipiente.
Parecia que tambi¨¦n se habia duchado en habitacion de invitados y se habia cambiado a un conjunto de ropa para estar en
casa de color gris oscuro.
Enparacion con el aspecto frio y formal de los trajes, algod6n para estar en casa le daba un aspecto rjado y co pequefio
cuello en V resaltabas lineas de su cuello, dandole aspecto atractivo.
La luz calida del candbro de cristal sobre su cabeza lo ilum suavizando su apariencia distante.
Morgan levant¨¦ vista y mird: -Ven aer.
Cira obedecio y fue a cocina por cubiertos.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Aunque cocina de su casa estabapletamente equipada, nunca habia cocinado alli. Los utensilios de cocina incluso
seguian en sus envoltorios.
Se sento frente a ¨¦l, todavia un poco aturdida.
Despu¨¦s de todo lo que habia sucedido, todavia podian sentarse cara a cara en costa este yer juntos aparentemente en
armonia.
Esta era Costa Be, el lugar donde habian estado juntos dia y noche durante tres afios.
Noian juntos en esa mesa con frecuencia, pero habian hecho otras cosas unas cuantas veces. La primera vez que e le
habia hecho... Cira contuvo respiracion, deteniendo los pensamientos en
su mente.
Mir¨¦ hacia abajo yenzo aer con calma.
Tom6 un trozo de costi de cerdo a barbacoa, el sabor le result6
familiar: -,Es del viejo Jos¨¦ otra vez? -era el mismo sabor que habia probado el dia anterior.
Morgan asintid: -Tu pdar es bastante sensible.
Cira se atragant¨¦ inesperadamente y empezo a toser violentamente: -jCof, cof, cot
Morgan miraba mientras e se apresuraba a tomar una sopa para calmarse.
Cuando volvi6 a mirar, not6 que ¨¦l observaba con una mirada prante. Cira inconscientemente explico: -El viejo Jos¨¦ vo
poner chile, me atragant¨¦ con ¨¦l identalmente.
Una vez que Ciras
sintid d¨¦bil, hablo mas de cuenta. Morgan not sus orejas ligeramente enrojecidas y dijo: -;No dijo ayer el viejo
Jos¨¦ que recordaba que eres al¨¦rgica al chile? ;Por qu¨¦ lo ha vuelto a poner?
CapÃtulo 254
Cap¨ªtulo 254
Capitulo 0254
Morgan retir¨¦ su mirada y empujo el to de costis hacia e: -~ No te gustaron mucho ayer? Le pedi ques hiciera
especialmente para ti.
Era algo especialmente ordenado para e; ¨¦l no tenia intenerlo.
Cira frunci¨¦ ligeramente losbios y levant¨¦ su taza de sopa: ¡ª Aunque esto sea parte de nuestro trato, atin asi debo agrade
sefior Vega. Sin ti,s cosas no habrian ido tan bien para mi ma
Morgan sonri¨¦ levemente: -;Agradeci¨¦ndome conida que y orden¨¦?
Cira improviso: -Te invitar¨¦ a cenar mas tarde.
Morgan mir¨¦ y luego levant¨¦ su taza de sopa, brindando con e.
-Esta bien, lo recordar¨¦.
Despu¨¦s de cenar, Cira tom6 iniciativa de limpiar mesa y luego llev6 los tos al fregadero paravarlos.
Mientrasvaba, reflexionaba sobreo podia pedir de manera razonable a Morgan permiso para volver al hospital a ver a su
madre.
Cuando finalmente formuld sus pbras y sali¨¦ de cocina, Morgan no estaba en s de estar, pero luz de oficina
estaba encendida.
No era apropiado simplemente irse, asi que se dirigi¨¦ hacia alli.
Morgan estaba sentado detras de su escritorio, con un auricr Bluetooth, frente aputadora. Se oia ingl¨¦s por el altavoz;
probablemente estaba en una conferencia internacional.
Cira sintid un alivio interno.
Morgan levant¨¦ vista hacia e. E sefiald rapidamente puerta, indicando que se iba....
Morgan se quitd el auricr, lo sostuvo en su mano y dijo: dormir.
Luego se puso de nuevo el auricr sin prestarle mas atencion
Cira se qued6 parada por un momento antes de mover lenta sus pasos hacia el dormitorio.
Se sento en el borde de cama y envid un mensaje a su herma preguntandole si alin estaba en el hospital.
Ximena: -La secretaria Helena dijo que no necesitamos esperar en el hospital. De todas formas, los doctores nos informaran si
hay algo, asi que nos fuimos a casa.
Y afiadio: -Ademas, Le tambi¨¦n me busco.
Cira solo pudo responder: -Esta bien.
Ximena continuo: -La cirugia fue un ¨¦xito. No tienes que preocuparte, descansa bien tu tambi¨¦n.
Cira respondio: -Buenas noches.
Despu¨¦s de salir del chat, vio que Marcelo tambi¨¦n le habia enviado un mensaje.
Le habia preguntado si ya habia vuelto a La ciudad de Sheron.
Era muy tarde en ese momento, asi que ¨¦l no habia respondido hasta mafiana, pero e habia estado tan preocupada por
cirugia de su madre que no habia tenido tiempo de revisar su tel¨¦fono.
Ahora, al abrir el mensaje, vio que decia: -Ya volvimos. Todos los
datos estan recopdos, y el trabajo en Ciudad Aguavi esta
temporalmente en pausa.
Marcelo: -Cira, donde estas? , Estas bien?
Las pbras no tenian emoci¨¦n, pero Cira podia sentir caut en su mensaje.
Pero no sabia si era porque habia visto otrodo de ¨¦l o po
que e estaba otra vez con Morgan...
Cira suspir6 y tecled: -Estoy bien. Mi madre empeord y tuvo cirugia hoy.
Marcelo respondi¨¦ rapidamente: -¡é Fue cirugia exitosa?
-Muy exitosa.
-Eso es bueno. Seguro has estado vndo en el hospital estos dias. Ahora que cirugia ha terminado, descansa bien. Si
necesitas ayuda con algo, contactame en cualquier momento.
El afiadio:
No te preocupes por el proyecto, nosotros ya nos encargamos de todo.
Cira respondio con un -Esta bien.
Quizas fue el consejo consecutivo de descansar y dormir lo que afecto. Aunque originalmente no queria pasar noche en
Costal Be, bajo esos consejos, sintid un agotamiento extremo que se extendi¨¦ desde su coroni por todo su cuerpo.
Aunque habia dormido en los ultimos dias, habia sido poco y agitado, preocupada por su madre.
Ahora que esa tension se habia aliviado, cerr¨¦ los ojos y casi inmediatamente cayo en un suefio profundo.
Morgan termin6 su reuni¨¦n y regreso a habitacion a 1 a.m.
Cira estaba acurrucada en el borde de cama, cubierta por una esquina de manta.
Sus parpados se cerraron un momento, y luego sac¨¦ su movil y se dirigi¨¦ al bafio, mando al numero de Helena. Coloc¨¦ el
movil en el estante, abrid el grifo yenz¨¦ a cepirse los dientes.
La mada se conecto: -Sefior Vega.
-4El padre de Cira ya ha salido de carcel?
-Todavia no.
Morgan rid, habia dicho que todo eso era un producto sin gara
La promesa que sefiora Vega habia hecho a su madre dias atr atin no se habia cumplido. ;Cual era diferencia entre eso y
deja que el padre de Cira saliera por su cuenta al final de su condena?
Con una frase dijo: -Saca a esa persona mafiana.
Helena entendid.
Siempre que Cira cooperara, ¨¦l estaba dispuesto a darle una mano.
Despu¨¦s de colgar, Morgan tom6 su cepillo de dientes y exprimi¨¦ pasta de dientes, pero su movil en el estante recibid otra
mada. Esta vez era Ke.
Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
GET IT NOW
CapÃtulo 255
Cap¨ªtulo 255
Capitulo 0255
Morgan se detuvo por un momento antes de contestar mada.
La voz ansiosa de Ke resono desde el otrodo:
choqu¨¦ contra alguien. Qu¨¦ hago? ;Qu¨¦ hago?
Sefior Vega! ; Sefior Vega! Estaba conduciendo y creo que, por idente,
Morgan frunci¨¦ el cefio ligeramente: -~D¨¦nde estas?
-Estoy en... -e dio su ubicacion, con un sollozo en su voz. -Sefior Vega, tengo mucho miedo, tengo mucho miedo...
Morgan cerro el grifo y dijo con voz grave: -No temas, ahora mismo voy para a. 1
Salio del bafio, se cambio de ropa, y antes de salir, echd un vistazo a mujer en cama, pero no se detuvo y se fue
directamente.
El sonido de puerta al cerrarse fue un poco fuerte, despertando
brevemente a Cira.
E sabia mas 0 menos que Morgan habia salido, pero estaba tan cansada que se volted y volvi¨¦ a dormirse.
El pensamiento antes de caer de nuevo en el suefio fue: que ¨¦l haya salido, es realmente bueno.
Cira durmi¨¦ hasta mas des nueve de mafiana del dia siguiente.
Costa Be este estaba desierta, Morgan atin no habia regresado.
Despu¨¦s devarse y prepararse para irse, en ese momento, recibi¨¦ una mada de Morgan.
-En el escritorio de oficina, el documento de arriba de todo, abrelo y mira, g.qui¨¦n firm¨¦ al final? Aprovecha que hoy no tienes
nada que hacer y trabaja en ese documento tambi¨¦n, para que te vayas
adaptando a tu trabajo.
Cira respondio: -Sefior Vega, ya me fui este esta mafiana.
Mientras haba, se movia rapidamente y con ligereza hacia
puerta.
Justo cuando su mano estaba a punto de girar el picaporte, del otrodo del tel¨¦fono vino una risa burlona de Morgan.
En el siguiente segundo, puerta hizo un click y se bloqued.Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
Cira se sorprendio, trat6 de girar el picaporte, pero ya no se podia
abrir.
La voz fria de Morgan, a trav¨¦s de electricidad, destild un tono de bu: -;Creias que Costa Be no tiene camaras de
seguridad?
Cira se quedo sin pbras.
Cira cambi6 de tema: -Sefior Vega, todavia no soy empleada del Grupo Nube Celeste, no es conveniente que toque sus
documentos.
-~No escuchaste mis primeras pbras?
Adaptarse con antcion.
-Rapido.
Cira gird el picaporte unas cuantas veces mas, Morgan, observand desde camara de seguridad, le inform6 con frialdad: -
Ya esta bloqueado remotamente, hoy no podras salir.
Cira respir¨¦ hondo y se dirigid hacia oficina.
Al llegar a puerta de oficina, de repente se dio cuenta de algo y se detuvo bruscamente: -, Estas diciendo que hay camaras
e
s de estar?
El, despreocupadamente, confirm¨¦ con un Mmm.
Cira sintid que su cuerpo se iba entumeciendo gradualmente: -;, Cada cuanto se sobrescriben los videos?
Si no se sobrescribian automaticamente, ¡éno significaba que todas veces en eledor y el sofa fueron grabadas?
El aire que respiraba se volvia frio en sus pulmones, y record¨¦ los dias en que Morgan habia amenazado con fotos.
La reion de Morgan a su pregunta se volvi¨¦ g¨¦lida.
-Cira, tampoco me gustapartir fotos intimas, los videos se sobrescriben automaticamente cada 30 dias, y aunque no se
sobrescriban, no los enviar¨¦, gde qu¨¦ tienes miedo?
Cira podia creer que ¨¦l no los enviaria, pero los usaria para chantajea.
El hombre,o si pudiera leer mente, solt¨¦ una risa sarcastica: Piensa bien, alguna vez he usado fotos para chantajearte?
Te he pedido que desayunes, que te quedes a trabajar, que te atiendas en el hospital, ~no ha sido todo por tu bien?
jPero no solo eso!
Tambi¨¦n le habia pedido que le ayudara a limpiarse el cuerpo.
Cira, incapaz de soportar su tergiversaci¨¦n de los hechos, replicd: -Si no hubiera pensado que tenias fotos, esa vez, no habria
edido.
-~No disfrutaste ese dia?
Cira replic¨¦ en¨¦rgicamente: -jNo!
Morgan alzo una ceja: -,No?
Cira sinti¨¦ que discutir con ¨¦l por tel¨¦fono era ridiculo.
endo sus emociones, entrd, encontr¨¦ el documento, se lo leyo
hasta Ultima pagina y le dijo el nombre a Morgan, quien le habl¨¦ con voz lenta: -Termina el documento.
Luego colgo.
Tras colgar el tel¨¦fono, Morgan reflexiono por un momento, abrio carpeta de videos de seguridad guardados automaticamente
y revis algunos.
Cira, incapaz de salir, solo pudo sentarse a trabajar.
Al empezar a revisar el documento, se dio cuenta de que era con el Grupo Garcia, el mismo de aquel magnate que habia
deseado en el cruceroercial, Fermin Garcia.
CapÃtulo 256
Cap¨ªtulo 256
Capitulo 0256
Cira hoje6 el contrato y, tras un vistazo rapido a los t¨¦rminos acordados, frunci¨¦ el cefio.
El precio era significativamente mas bajo que el del mercado. ¡éCd¨¦mo habia edido Grupo Garcia a firmarlo?
Observ¨¦ fecha de firma, unos dias despu¨¦s del cruc ser que Morgan habia ofrecido algo a Fermin en el crucero aceptara
firmar el contrato a un precio tan bajo.
En aquel momento, Fermin habia exigido su ficha a cambio, per no habia edido a pajiarlo. ¡éSignificaba esto que
Morgan habia ofrecido algo mas a cambio?
Cira se detuvo, dandose cuenta de repente. Ahora entendia por qu¨¦ Morgan queria que e trabajara en este contrato.
El contrato era una excusa. Estaba utilizando este documento para explicarte, una vez mas, que nunca habia tenido intencion
de cofrece a Fermin en el crucero.
Desde el principio, lo que Morgan habia negociado con Fermin eran corras fichas.
Areeria Cira esto?
Heero, ¡é.qu¨¦ importaba?
Que Morgan estuviera obsesionado con este asunto era porque printera vez que le pidid que volviera a sudo, e no pudo
evitar sapoa reettel tema para recriminarlo El se sinti¨¦ difamado y por eso Hablidoscooblicado tantas veces.
Pero entre ellos, no solo habia uno o dos asuntos pendientes.
Cira, con una indiferencia interior, cerr¨¦ el contrato y lo dej¨¦ a undo.
No tenia ganas de trabajar en ¨¦l.
Despu¨¦s de todo, verdadera intencion de ¨¦l no estaba en el
contrato.
Le envi¨¦ un mensaje para que dejara salir.
Morgan no respondi6, asi que Cira no tuvo mas remedio que ma pero ¨¦l colgo y luego le envid un mensaje: -En reunion.
Cira estaba algo molesta. No podia salir, y tampoco podia
enfrentarse a ¨¦l directamente, al menos durantes 72 horas criticas en que su madre no podia prescindir del m¨¦dico.
m6 a Ximena para preguntarle si habia visitado a su madre en el hospital.
Ximena respondid: -Todavia no he ido, no he tenido tiempo. gSabias que papa fue liberado de prision? Se rompi¨¦ una pierna alli
y fue llevado directamente a casa en un coche de prisi¨¦n. Estoy a punto de volver al pueblo para verlo.
Cira se sorprendi¨¦ por un momento.
Luego pens6 que debia ser obra de sefiora Vega.
E habia estado tan ocupada con su madre estos dias que se habia olvidado de liberaci¨¦n de su padre. Afortunadamente,
sefiora Vega habia cumplido su promesa y habia conseguido liberaci¨¦n anticipada de su padre.
Le dijo a su hermana: -Ve a ver a papa. Yo encontrar¨¦ tiempo hoy para ir al hospital a ver a mama. No necesitas seguir yendo al
hospital. Es agotador ir y venir.
Ximena acepto.
Aunque era una condicion a cambio, Cira sentia que debia agradecer a sefiora Vega, asi que le mo.
La sefiora Vega respondi¨¦ de manera un tanto sutil y luego sonri¨¦:
Bien, que se recupere bien de pierna, es lo mas importante no dejar secus.
Cira agradeci¨¦ repetidamente.
La sefiora Vega dijo gentilmente: -No hay de qu¨¦, somos una familia. Por cierto, tu madre tambi¨¦n esta en el hospital, gverdad
un rato te enviar¨¦ algo de dinero, consideralo un pequefio gesto d y de Carlos. Esperamos que tu madre se recupere pronto.
Asegura de aceptarlo. Bueno, ahora te dejo, tienes cosas que hacer.
Antes de que colgara, Cira d
invitarte a
: -Sefiora, has ayudado mucho a mi familia. ¡é Cuando estaras libre proximamente? Me gustaria
cenar.
La sefiora Vega pregunto: -, Quieres venir a casa para cenar?
-Conozco un buen restaurante, me gustaria invitar a usted a probarlo.
La sefiora Vega entendio insinuaci¨¦n: cena seria solo entre es
dos.
-Esta bien, pero estoy algo ocupada Uultimamente. Cuando termine, me pondr¨¦ en contacto contigo.
-De acuerdo, adids.
Despu¨¦s de colgar, Cira dej¨¦ caer su mano al costado, tocando ligeramente parte trasera del tel¨¦fono, pensativa.
Sentada sin hacer nada, aburrida, tom¨¦ un libro al azar de
estanteria y se sent¨¦ en el sofa a leerlo.
Estaba leyendo El C¨¦digo Da Vinci, famosa nov de misterio. Se sumergi¨¦ tanto en lectura que mafiana paso sin que
se diera
cuenta.
La calefion por suelo radiante del estudio hacia sentir
somnolienta, tal vez porque finalmente habia rjado los nervios, el cansancio acumdo emergid.
Cira bostez6, cambi¨¦ de posicion y sin darse cuenta, se qued6 dormida.Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
No sabia cuanto tiempo habia pasado cuando de repente sintid una presion en susbios, con un leve sabor a menta.
Abri¨¦ los ojos confundida y se encontr¨¦ con mirada llena de deseo de Morgan.
Cira se desperto en un instante, abri¨¦ boca para har, pero en el siguiente segundo, Morgan le sujet¨¦ nuca y profundizo
el beso.
GET IT NOW
CapÃtulo 257
Cap¨ªtulo 257
Capitulo 0257
E se culpaba.
Culpaba a e por haber mencionados camaras de vigncia, lo que llevd a Morgan a revisar carpeta para asegurarse de
que tod habia sido sobrescrito, dejando nada atras para que e no tuvi que preocuparse.
Aunque los videos no habian quedado, los recuerdos estaban grabados en su mente, recordando facilmente los dias de pasion
que habianpartido, distray¨¦ndolo incluso durante reuniones.
Por eso habia decidido volver a ve, encontrand dormida en el sofa, sin defensas.
Su cabezadeada, exponiendo el cuello y los hombros con lineas suaves y hermosas.
La piel, palida y delicada, dejaba vers venas azules debajo de e.
El sexo, siendo algo primario y basico, no era algo en lo que Morgan solia gastar mucho tiempo o energia, simplemente
satisfaciendo necesidades basicas.
Pero despu¨¦s de estar separado de Cira durante unos meses, se dio cuenta de cuanto deseaba.
Con losbios todavia sobre los de e,enz6 a subir su camison.
Cira no esperaba que ¨¦l volviera de repente. Atrapada en el sofa, no tenia d¨¦nde esconderse.
Con los ojos medio cerrados, su cefio fruncido, y sus robustas fiones, este hombre, que ya tenia un aspecto agresivo,
parecia atin mas imponente en ese momento.
La respiracion de ambos era cadtica y entrzada, con una sensaci¨¦n de calor subiendo por momentos.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Era un dia soleado, y luz del sol se filtraba a trav¨¦s des grandes ventanas, creando una danza de sombras en el aire.
Cira, provocada por ¨¦l, casi no pudo contenerse y estuvo a punto de empujarlo.
Justo cuando Morgan estaba a punto de avanzar mas, el silencio de estudio fue interrumpido por un tono de mada.
Cira se sintio aliviada, finalmente teniendo una razon para empujarlo, agarr¨¦ su mano: -Tel¨¦fono, Morgan, tu tel¨¦fono.
Morgan, molesto por interrupcion, incluso consider¨¦ ignorar mada y continu6 acariciando barbi de Cira.
Cira, contrndo su instinto de luchar, susurr¨¦: -Podria ser una mada de trabajo...
Morgan suspir¨¦ profundamente y finalmente solto.
Se sento en alfombra frente al sofa, afloj¨¦ su corbata y sac¨¦ su tel¨¦fono para contestar.
La persona al otrodo del tel¨¦fono dijo algo que hizo que Morgan respondiera solo con un Mmm y un Bien, colgando
rapidamente.
En ese corto minuto, Cira tambi¨¦n habia pensado en cdmo manejar su chantaje. Se sentd, arregl¨¦ su ropa y tosid ligeramente
antes de preguntar: - EI sefior Vega vino a traerme el almuerzo?
Morgan se detuvo por un momento.
Cira tambi¨¦n se detuvo.
Luego explic¨¦ con mirada baja: -Usted lo olvido? No hay alimentos en su casa, cerr¨¦ puerta con ve, no puedo salir, ys
o pueden entrar. Todavia no heide.
Morgan realmente no habia pensado en eso.
Cira no se sorprendi¨¦. El no tenia en cuenta, por supuesto, no se
preocuparia por estos detalles.
-, Usted haido?
Morgan trago saliva: -No.
-Entonces, gqu¨¦ hacemos ahora? ¡éPedir a alguien que traigaida 0 salir aer? -dijo Cira y se cubri¨¦ el estomago. -Debe
recordar que si tengo hambre por mucho tiempo, me da gastritis.
Morgan mir¨¦, susbios atin rojos del beso, su voz un poco mas baja: -Salgamos aer.
Cira asintio y se levant¨¦: -Entonces voy a cambiarme... jMorgan!
El grito final fue porque Morgan habia jdo del sofa. Perdiendo el equilibrio, cay6 de rodis frente a ¨¦l en alfombra.
A punto de caer sobre ¨¦l, sus manos se apoyaron en su pecho, mirandolo algo confundida: -; Qu¨¦ estas haciendo?
-Viendo c¨¦mo dormias tan profundamente, no parecias tener dolor de est¨¦mago. No te hara dafio esperar un poco mas,
everdad?
Cira no entendi6 por qu¨¦ lo decia, mirandolo sinprender.
Morgan retir¨¦ su mano de su hombro, dirigi¨¦nd hacia otra
dirion.
Cira, sintiendo el calor, estaba a punto de retirar su mano, una irritacidn evidente en su mirada. Morgan, con su otra mano,
masajeo suavemente su cuello y dijo en voz baja: -Si quiereser pronto,
coopera un poco.
CapÃtulo 258
Cap¨ªtulo 258
Capitulo 0258
Cira estabavando sus dedos con jabon y un cepillo para ropa cuando alz6 mirada y vio en el espejo una marca roja en su
cuello.
E cerr¨¦ los ojos, soportando el dolor.
Solo podia pensar que el roce idental de hace un momento, eparaci¨¦n con directa confrontaci¨¦n, significaba que
habia esquivado otra b.
Cira abrid nuevamente los ojos, su expresion volvi¨¦ a calma.
Sev¨¦s manos varias veces, encontr¨¦ un corrector para cubrir marca y se puso un su¨¦ter de cuello alto que saco del
armario.
Al tirar su pijama en el cesto de ropa sucia, vio ropa de Morgan, pero esa no era que ¨¦l habia usado el dia anterior...
gera que llev¨¦ anoche cuando salid?
Observ6 detenidamente al notar una mancha de sangre en su abrigo nco, pero Morgan no parecia tener heridas.
Llena de curiosidad, Cira tomo el abrigo y examin6 mancha. Parecia ser sangre de alguien mas.
El tejido era fino y retenia olores; olia a desinfectante.
~Se manch¨¦ en el hospital?
Para que el olor permaneciera tan fuerte, debid haber estado mucho tiempo alli.
~Por qu¨¦ habia ido al hospital noche anterior sin motivo aparente?
an S/S Den
Mientras Cira se perdia
sali¨¦ de habitacion y vio a Morgan con otro conjunto de ropa, no un traje, sino un abrigo de cachemira negro que realzaba su
figura esbelta y fria,o un pino.
Al subirse al coche, e sugiri¨¦: -Sefior Vega, despu¨¦s deer, me gustaria visitar a mi madre en el hospital.
Morgan, mirando hacia adnte, su perfil reflejado en ventana era ro y distinguido: -El m¨¦dico a cargo de tu madre es el
asistente de Joaquina. Aunque es asistente, tambi¨¦n tiene el titulo de director. Tu madre esta bien atendida, no necesitas estar
alli todo el tiemp
-4De verdad no entiendes este sentimiento, sefior Vega? -Cira fruncio el cefio. -Cuando un ser querido esta en el hospital,
aunqu sepas que no puedes hacer mucho, quieres estar a sudo. Si algo sucede, al menos podras ve por ultima vez y no
viviras con ese arrepentimiento.
Morgan gir¨¦ el vnte con una mano sin mostrar acuerdo o
desacuerdo. El coche se detuvo en un restaurante especializado en cocina del sur.
Finalmente, dijo con indiferencia: +Despu¨¦s deer, puedes ir al hospital.
Cira se alegr6, pero ¨¦l afiadid: -Solo una visita y luego a casa. No te quedes toda noche, tu tiempo ahora es mio.
Cira se qued6 sin pbras.
Al llegar al restaurante, el valet se acerc¨¦ a tomar su coche, y ¨¦l llevd adentro, preguntando casualmente: -¡é Terminaste el
documento?
-No lo hice -respondi¨¦ Cira con calma. -Todavia no soy empleada del Grupo Nube Celeste, no deberia eder a los
documentos de
empresa.
Morgan mir¨¦ de reojo: -Eres buena manteniendo tus limites.
El camarero con chaleco se acerco y pregunto: -Buenas tardes, sefior, gtiene una reserva? ,Cual es su nombre?
El camarero se mostr¨¦ apenado: -Lo siento, sefior, nuestros ingredientes son limitados, y solo podemos atender con reserva
previa.
Morgan alzo una ceja.
Cira tambi¨¦n estaba sorprendida, no eraUn que alguien det
a Morgan.
Pero pronto, el gerente del restaurante notd situacion, reconoc Morgan y rapidamente se acerco: -jSefor Vega! 4 Qu¨¦
sorpresa tenerlo aqui!
Inmediatamente apart¨¦ al camarero y con gran respeto hizo un gesto para que pasaran: -Por aqui, sefior. La s privada Entre
Montafias y Rios que us6 ultima vez ha estado reservada exclusivamente para usted, siempre lista para servirle.
Cira siguid a Morgan hacia adentro y al dar vuelta, echo un vistazo al camarero, cuya expresion era de nerviosismo,
probablemente temiendo haber ofendido a una persona importante.
Los clientes de este restaurante eran todos adinerados o influyentes, pero probablemente ¨¦l nunca habia visto a alguien con su
propia s privada en el lugar.
Morgan era asi, cualquier cosa que le gustara o encontrara aceptable, marcabao exclusivamente suya, inesible para
otros.
Autoritario y dominante.
Su estatus le otorgaba demasiados privilegios.
Cira volvi¨¦ su mirada hacia el restaurante.
El lugar tenia un encanto del sur, modesto por fuera, pero un mundopletamente diferente por dentro.
Paredes ncas, tejas negras, montafias artificiales, bambu, adoquines, ventanas tadas, y junto a ungo. Al entrar en s
privada y mirar por ventana abierta, podian ver barcas deslizandose sobre el agua, el remo golpeando suavemente.
Erao si realmente estuvieran viendo bruma y lluvia del sur.
Cira se qued6 mirando por ventana, sintiendo una repentina tranquilidad.
Morgan orden¨¦ algunos tos y les trajeron toas calientes par limpiarses manos.
Mientras se secabas manos, observo el perfil anhnte de Cira y record6 algo, diciendo de repente: -Sali anoche, glo
sabias?Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
GET IT NOW
CapÃtulo 259
Cap¨ªtulo 259
Capitulo 0259
Cira gird cabeza y respondi¨¦: -Anoche dormi profundamente, no me di cuenta.
Morgan observaba, sus oscuros ojos profundos, hasta que termino de secarses manos y luego d
dijiste, , deberias preguntarme a donde fui anoche?
: -Despu¨¦s de lo que
Cira frunci¨¦ ligeramente el cefio: -Nunca me he entrometido en tus actividades diarias, , verdad?
Morgan dej¨¦ toa a undo, con una expresion indiferente: -De ahora en adnte, puedes preguntar mas.
Cira no entendia. Sus exigencias sobre una herramienta habian llegado a este nivel?
De repente, el paisaje del sur no parecia tan interesante.
Asintid casualmente: -Esta bien.
72 horas. Durante ese tiempo, e podia acordar verbalmente con todo lo que ¨¦l dijera.
Morgan se levanto y se acerco a Cira: - Qu¨¦ estas mirando?
Bajo mirada y pregunts: -; Quieres dar un paseo en barco?
Cira respondio: -No, solo estaba mirando.
-Si quieres, te llevo.- Morgan se levanto y sali¨¦ del salon privado, pero Cira realmente solo estaba mirando...
Sin embargo, se vio obligada a seguirlo.
Siempre habia sido tan autoritario.
Morgan habl6 brevemente con el gerente, quien rapidamente hizo que
el barquero acercara en
Cons manos en los bolsillos de su pantal¨¦n, espero a que el barco se acercara y luego se subid con facilidad. Despu¨¦s,
extendi¨¦ su
mano hacia e.
Cira mir¨¦s lineas en palma de su mano, dud6 unos segundos y, justo cuando ¨¦l parecia girar mirada hacia e, tom¨¦ su
mano. Morgan tir¨¦ ligeramente y e salt¨¦ al barco.
El barquero se puso en marcha desde parte trasera del barco, y pronto el bote se bnceaba ligeramente en el agua. Pero
en medio delgo, mirando hacias oris, vista era diferente.
Cira y Morgan no entraron en cabina, sino que se quedaron en proa. La superficie del agua, con sus ondas, reflejaba sus
figuras, aunque estaban uno a cadado del barco, sinpartir el marco.
-gEn tu pueblo natal hay este tipo de paseos en barco?
Pregunt6 Morgan casualmente. Recordaba que los lugares que promocionaban pueblos antiguos solian tener este tipo de
pequefios puentes y casas junto al agua para satisfacers fantasias de los turistas.
Como esperaba, Cira asintid: -Si.
-,Lo has probado?
Cira no lo habia hecho.
Ya era diciembre, y brisa fria sobre elgo se infiltraba en el aire. Cons manos escondidas en sus bolsillos, dijo: -Mi padre
pensaba que pagar veinte por un billete de barco por solo veinte minutos, cuando vista es misma desde ori, era un
desperdicio de
dinero.
Morgan alzo una ceja: -, Y tu quieres probarlo?
Cira asintio sinceramente. De
lia veia a los turistas paseando por el rio y los envidiaba mucho.
Morgan se rid: -ZAsi que tu padre no estaba dispuesto a gastar
einte para darte una alegria, pero si tuvo el coraje de apostar todo su capital en una parc de tierra en sociedad con otros?
Cira apreto losbios.
Si, su padre habia sido engafiado precisamente porque alguien le que un grupo de personas iba aprar una parc en una
nue zona. Le aseguraron que el valor de tierra se multiplicaria por ma de diez una vez que zona estuvierapletamente
desarroda, que se harian ricos sin esfuerzo.
Su padre se habia dejado convencer porpleto, creyendo que era su gran oportunidad de ascenso social, asi que fue sin
dudarlo.
El resultado, obviamente, fue que todo era falso y fue estafado.
Morgan, con desd¨¦n en su tono, ramente no tenia respeto por aquellos que no saben medir sus capacidades, que carecen
de autoconocimiento, pero alin asi buscan atajos para hacerse ricos rapidamente.
Cira no reiono ante el desprecio en sus pbras y desvid
mirada.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Pero Morgan afiadio: -Un hombre de cincuenta afios sin un apice de sentidoun, no es de extrafiar que termine acuchindo
a alguien o peleando en prision.
Realmente le molestaba que Cira estuviera tan apegada a su familia.
Padres, hermanos, todos ocupaban demasiado de su tiempo y energia. El preferia que e,o en los ultimos tres afios, solo
tuviera ojos y corazon para ¨¦l, diciendo que ¨¦l era su unico familiar.
No que apenas un dia sin visitar el
Era una carga para e, y aunque fuera por e, tenia que limpiar el desastre.
Su tercerentario fue: -Un monton de problemas.
Finalmente, Cira no pudo evitarlo y se gird para mirarlo, diciendo firmeza: -Aunque tenga mil defectos y muchas fas, sigue si
mi padre. Se metid en problemas en el hospital por mi madre, p en prisi¨¦n porque alguien estaba difamando ante ¨¦l.
-Es solo una persona normal, tambi¨¦n es su primera vez siendo humano. Tiene sus buenosdos y, por supuesto, susdos no
ta buenos. Puedo aceptar que mis padres no sean perfectos, pero ; qu¨¦ derecho tienes tu para criticar a mis padres?
Morgan entrecerr¨¦ los ojos: -;Me estas educando?
Cira desvio mirada: -No me atreveria.
Morgan dio un paso hacia e, y Cira instintivamente quiso retroceder, pero no habia a d¨¦nde retroceder en el barco.
Morgan, con una expresion fria, estaba a punto de decir algo cuando
de repente se oyo una voz desde elgo: -jSefior Vega! {Qu¨¦ gusto
verlo!
CapÃtulo 260
Cap¨ªtulo 260
Capitulo 0260Material ? N?velDrama.Org.
Ambos en el bote se giraron instintivamente hacia dirion d
¡®OZ.
/ieron a un hombre y una mujer apoyados en una ventana cercana io.
El hombre que hablo sorprendi6 a Cira por coincidencia.
Era Fermin Garcia.
Fermin no era de La ciudad de Sher¨¦n, sino de Ciudad de Bernat. Habia venido a La ciudad de Sheron para una cena de
familia Guzman y Cira no esperaba encontrarselo alli, en el mismo restaurante.
La joven mujer que lo pafiaba era desconocida para Cira, per incluso a distancia, se podia notar su belleza distintiva y
sus rasgos finos, indicando sin duda que era una mujer hermosa.
Cira aprovech¨¦ oportunidad para cambiar de tema, que estaba a punto de generar conflicto: -Sefior Vega, es el sefior Garcia.
-Ya vi-respondi¨¦ Morgan, mirand un momento antes de ordenar al barquero que se acercara a ori.
Fermin y joven tambi¨¦n se alejaron de ventana,
Los dos tambi¨¦n salieron del restaurante cuando su barco atrac¨¦.
Ellos se vestian elegantemente, ¨¦l con traje y e con un vestidorgo. La mujer era realmente hermosa, con un toque exdtico
en sus rasgos, casio si fuera de una minoria ¨¦tnica.
Cira no se detuvo a mirar por mucho tiempo, retir¨¦ su mirada y siguid a Morgan.
-Queria abrir ventana para disfrutar del paisaje, pero en su lugar vi
al sefior Vega -dijo Fermin con una sonrisa. -,Es divertido ese bote? Hasta el sefior Vega parece interesado.
-La nifia no pudo jugar con eso cuando era pequefia, solo podia mirar con envidia a los demas, asi que llev¨¦ a dar una vuelta
para cumplir su deseo-explic¨¦ Morgan.
Cira se qued6 un poco at¨¦nita, preguntandose si ¨¦l se referia a e
Penso que esta pbra nifia parecia un poco de asco de boca de Morgan.
Tanto Fermino mujer posaron sus miradas en Cira.
La mujer mostr¨¦ un destello de emoci¨¦n en sus ojos.
Y Fermin reconoci¨¦ despu¨¦s de pensar un momento: -Esta es... secretaria de usted, g verdad?
Record6 el incidente del poker y examin6 de arriba abajo con inter¨¦s antes de decir con una sonrisa, -El sefior Vega es muy
generoso con sus subordinados, incluso ayudando a cumplir sus deseos.
Cira se mantuvo neutra y no reiono.
Morgan, siguiendos normas de cortesia, pregunt¨¦: -~Cd¨¦mo es que el sefior Garcia esta en La ciudad de Sher¨¦n y no me
aviso? Podria haber mostrado hospitalidad del anfitrion.
-Esta vez no vine por trabajo, solo es casi fin de semana y traje a mi prima que acaba de regresar del extranjero para pasear -
explicd Fermin, presentando a joven mujer. -Esta es mi prima, Est Zav. Estuvo estudiando y trabajando en Estados
Unidos y recientemente fue tradada de vuelta al pais.
Morgan mir¨¦ por un momento.
La mujer sonri¨¦ levemente y saludo: -Sefior Vega.
Morgan asinti¨¦ levemente antes de volver su atenci¨¦n a Fermin.
Al ver su rei6n tan indiferente, Est pareci¨¦ ligeramente decepcionada, casio si quisiera decir algo mas.
Cira observaba discretamente escena.
Fermin pregunto: -;Usted yaio o todavia no?
uoy
-Los tos ya estan en mesa, pero atin no hemos empezado respondi¨¦ Morgan.
-Acabamos de llegar y ain no hemos pedido. 4 Qu¨¦ tal si afadimos algunos tos a mesa del sefior Vega yemos
juntos? ¡ª
Fermin no se cort¨¦ en preguntar.
Morgan no lo rechazo: -Por supuesto que pueden.
Regresaron al salon privado, donde el gerente inmediatamente mando servir los tos y abrid una bote de Roman¨¦e-Conti
para agasajarlos.
Fermin pidi¨¦ algunos tos mas y luego, entusiasmado, dijo a Morgan: -Ya que el sefior Vega esta tan libre, este fin de semana
neamos ir a vi de Lofey para divertirnos, ,por qu¨¦ no se une?
-4Qui¨¦nes mas van? -pregunto Morgan, curioso.
-Osiel Sanchez, nos encontramos en el extranjero y lo invit¨¦ a cenar. Dijo que me devolveria el favor una vez que regresaramos
al pais, asi que decidi que ¨¦l se encargara de los gastos de vi esta vez ¡ª explicd Fermin, apoyandose rjadamente en el
respaldo de su si y sacando un cigarrillo de su caja.
Morgan sonrid, tomando una taza de t¨¦, ya que habia conducido hasta alli y no beberia alcohol.
-Si es una oportunidad para sacarle provecho al sefior Sanchez, 4 c¨¦mo podria rechaza?
Fermin se rid a carcajadas y choco su copa con de Morgan: -; Entonces es un trato!
Morgan tom6 un sorbo de t¨¦ y lo dej¨¦ en mesa.
Cira se estaba sirviendo t¨¦ y aprovech¨¦ para llenar tambi¨¦n taza Morgan.
Fermin observo curioso, recordando que ultima vez que los vio juntos en el bote, el ambiente estaba tenso. Se preguntaba
como en unos meses Cira habia pasado a ser tan obediente yciente.
Despu¨¦s de servir el t¨¦, Cira continuiendo en silencio. Fermin de repente pregunto: -~Es Lopez o Lourdes?
Cira levanto vista, Fermin estaba mirando.
Despu¨¦s de tragar, respondid: -Lopez.
Fermin sonri6 y asintid: -Secretaria Lopez, pasame el encendedor.
El encendedor estaba en un armario
Cira se detuvo un momento, se levantd a buscarlo y se lo entrego.
Fermin sostenia el cigarrillo en boca y asinti¨¦ con barbi: ¡ª
Enci¨¦ndelo.
Cira, sin entender muy bien, presiono el bot¨¦n del encendedor y una ma aparecio con un clic.
El se acerc¨¦ directamente, tocando punta del cigarrillo con ma y encendi¨¦ndolo en el acto.
Cira se qued6 un poco sorprendida, mientras Fermin se recostaba tranqumente en su si, sosteniendo el cigarrillo de forma
inclinada y con una sonrisa di Finalmente me has encendido un
cigarrillo
GET IT NOW
cigarrillo.
GET IT NOW
CapÃtulo 261
Cap¨ªtulo 261
Capitulo 0261
Cira se quedo sin pbras.
Cira apenas recordaba que en el crucero, Morgan habia Ilevado a una habitacion en el segundo piso, donde Fermin estaba
sentado frente a mesa de cartas, mandand acercarse para encender su cigarrillo.
En aquel momento, bajo aques circunstancias, si e hubiera obedecido, habria estado menospreciandose a si misma, asi
que no se acerco.
Sin embargo, jamas imagino que Fermin sacaria aion cuentas pasadas y buscaria ajustas aqui.
Cuando Cira lo entendid, ademas de sentir de nuevo aquel desd¨¦n, tambi¨¦n sintido si alguien hubiera manipdo sin su
conocimiento.
Estaba algo enojada.
Pero, despu¨¦s de todo, solo se trataba de encender un cigarrillo, no era otra cosa. Ni siquiera tenia una razon para estar.
Morgan mir¨¦ sin expresi¨¦n y luego continu¨¦ hando con Fermin, aunque su tono, sin hacer ruido, se volvi¨¦ mucho mas frio.
Ciraia en silencio, su celr vibr¨¦. Era un mensaje de WeChat de Marcelo preguntandole por unos datos, a lo que e
respondid.
Aprovechando oportunidad, Osiel pregunt6: -~C¨¦mo esta tu madre? ¡é Estas en el hospital ahora? Ir¨¦ a ve.
Cira masticaba lentamente un trozo de verdura, su mirada revba algo indefinible, luego escribid un mensaje y lo envio.
Dej¨¦ su celr y continudiendo.
Fermin vio furiosa pero incapaz de expresar su ira, y soltd una risita burlona. Al fin y al cabo, solo era una secretaria.
Luego volvi¨¦ a har con Morgan: -Escuch¨¦ que usted realiz6 un gran proyecto en Ciudad Aguavi recientemente?
-El sefior Garcia esta bien informado -respondi¨¦ Morgan con un tono apagado.
-S¨¦ de esto porque escuch¨¦ un rumor. Dicen que se encontraron con inquilinos problematicos alli. Si no puede manejarlo,
puedo ofrecer mi ayuda. Nosotros, los que trabajamos en bienes raices, a menudo nos encontramos con este tipo de personas
y tenemos nuestras maneras de lidiar con ellos -dijo Fermin exhndo humo.Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
-Es un asunto menor, no necesitamos molestar a usted, pero agradezco intenci¨¦n-contest6 Morgan levantando vista.
Fermin tenia una gran adidn al tabaco, fum6 tres cigarrillos duranteida. Sin embargo, debido a que fumaba cigarrillos
de calidad, el olor a nicotina no era tan fuerte, de lo contrario el sal¨¦n
privado habria estado Ileno de humo denso.
Cerca del final deida, se escucho un alboroto fuera del salon privado. El gerente decia: -Este salon privado no puede ser
inspionado... gExactamente qu¨¦ queja recibieron? ;No es inapropiado realizar esta inspi¨¦n? ;Qui¨¦n es su superior?
-No importa qui¨¦n sea nuestro superior. ~No se les inform¨¦ a principios de mes? Esta prohibido fumar en espacios publicos
cerrados. gHan cumplido con eso? gNo? jHaganse a undo!
Antes de ques cuatro personas en el salon privado pudieran reionar, puerta se abri¨¦ de golpe, y varios oficiales de
cumplimiento de ley entraron, fijando su vista inmediatamente en
el cigarrillo en mano de Fermin.
Con evidencia en mano, el oficial der¨¦ seriamente: ¡ªSegun el articulo 19 del Remento de Control del Tabaco en Lugares
Publicos de La ciudad de Sher¨¦n, a una persona que fume en un area donde esta prohibido hacerlo y no atiendas
advertencias, se le impondra una multa de 50. jUsted! jMuestre su identificacion!
Fermin se quedo sin pbras.
Frente a su prima y su socio, Fermin fue humido sin piedad. Apoyando punta de lengua en su meji, pens6 por un
momento y sintid que algo estaba mal. De repente, mird¨¦ hacia Cira.
-Secretaria Lopez, no seras tu quien hizo denuncia? De lo contrario, gc¨¦mo habrian venido directamente a nuestro salon
privado?
Con una expresion imperturbable, Cira respondio: -Sefior Garcia, he estado en el salon privado todo el tiempo, ni siquiera sali al
bafio, ¡é c¨¦mo podria haber hecho una mada para denunciar?
El semnte previamente frio de Morgan se despejo.
Con su brazo sobre el respaldo de si de Cira, se burl¨¦: -Sefior Garcia, no te enojes. Solo cincuenta, pi¨¦nsaloo si
hubieras tomado una li¨¦n. Ensefia a usted a ser un buen ciudadano
respetuoso de ley en el futuro. Vale pena.
Fermin mir6 fijamente a Cira, quien permanecido inmutableo una montafia. De repente sonrid y arroj¨¦ todo el paquete de
cigarrillos a
la basura.
-Definitivamente vale pena. Este cigarrillo, de ahora en adnte, i lo dejo!
Cira ni siquiera levant6 vista hacia ¨¦l.
Laida habia terminado, y Morgan se llev6 a Cira para irse.
Fermin todavia estaba apoyado en el respaldo de su si,
reflexionando.
Originalmente solo queria molestar un poco a Cira, pero no esperaba que e le arafiara... Al describio un gato en el
sal6n privado, no se equivoco.
Esa mujer, Cira, si que era interesante.
Fermin levanto los parpados y miro a su prima: -Est, gconoces a
Morgan?
Parecia que duranteida no habia dejado de mirar a Morgan ni un solo momento, siempre con una expresion de querer
decir algo.
CapÃtulo 262
Cap¨ªtulo 262
Capitulo 0262
Est apreto losbios y se levanto: -Primo, esp¨¦rame un momento.
Salio rapidamente del salon privado.
Morgan tenia que regresar a empresa, mientras que Cira debia ir al hospital a ver a su madre.
Se separaron en entrada del restaurante, y Cira dijo formalmente: ¡ª Sefior Vega, me voy primero.
Morgan mir¨¦ fijamente: -¡éFuiste tu quien denunci¨¦ a Fermin por
fumar en el interior?
Cira mantuvopostura: -Sefior Vega, realmente no fui yo.
Morgan no le crey¨¦ y sonri¨¦ con escepticismo: -No dije que
estuviera mal.
Cira no era tan ingenuao para confesar todo solo porque ¨¦l lo decia. Al final, Unica persona en que uno puede confiar
completamente es en uno mismo.
Las demas personas, nunca sabes cuando te pueden traicionar.
-Sefior Vega, realmente no fui yo.
Morgan no queria seguir con esa conversacion circr. Agarr¨¦ su barbi, entrecerr¨¦ los ojos y mir¨¦ fijamente: -En el futuro,
no tienes que ser tan obediente con los demas, hacer todo lo que te dicen. gTe pagan ellos un sueldo?
Cira frunci¨¦ losbios: -Si.
Morgan continud: -Regresa temprano despu¨¦s de ver a tu madre
para empacar. Este fin de semana vendras conmigo a Vi Lofey.
Cira abrid boca para har, pero ¨¦l sacudio su barbi: -0 preferirias seguir discutiendo sobre si los padres son perfectos o
no?
Har de ese tema solo servia para enfadarlo y para que e terminara mal, ademas de retrasar su visita al hospital para ver a
su madre. Al final, de todos modos, tendria que ir con ¨¦l a Vi Lofey.
El nunca cambiaba de opinion una vez que decidia algo.
Cira solo pudo decir: -Entendido.
Entonces, Morgan soltd.
Cira tom¨¦ un taxi.
El valet trajo el auto de Morgan, y justo cuando ¨¦l estaba a punto de subir, una voz femenina lo mo desde atras: -Sefior Vega.
Morgan se gir¨¦ y vio a Est.
-Sefiorita Zav, gnecesita algo?
Est se acerco a ¨¦l con pasos elegantes, sus ojos color ambar lo miraban intensamente: -;De verdad usted no me recuerda
en
absoluto?
Morgan entrecerr¨¦ los ojos.
La primera vez que vio junto algo, le parecid vagamente familiar, peroo no pudo recordar, asumi6 que no era alguien
importante y no le dio mayor importancia.
Ahora que e lo mencionaba, parecia que realmente se conocian.
Por cortesia hacia Fermin, Morgan pregunto: -¡éSefiorita Zav es...?
Est sonri6, aunque su sonrisa contenia un dejo de autodesprecio,
hablo con confianza yprensi6n.
-Parece que los libros mienten, decian que los hombres nunca
olvidan a su primer amor. Aunque lo nuestro fue en secundaria, me sorprende lopletamente que el sefior Vega me ha
olvidado. Me
entristece un poco.
~Secundaria?
Morgan frunci¨¦ el cefio ligeramente y finalmente recordo.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
-Resulta que eres tu.
Cira lleg6 al hospital y se dirigid rapidamente al edificio de hospitalizacion.
La ciudad de Sher¨¦n, ni grande ni pequefio.
Grande porque abarca 6,500 kilmetros cuadrados, pero pequefio porque, aunque alberga a 25 millones de personas, de
alguna
manera, e se encontro en el vestibulo del hospital cara a cara con Ke sentada en una si de ruedas.
Cira pretendia pasar sin mirar, pero Ke tambi¨¦n vio y mo: ¡ª
Hermana Cira.
Cira no se detuvo.
Ke se enderez¨¦ y dijo rapidamente: -jCira Lopez! Te sientes culpable?
-Enviaste mis fotos al sefior Vega, distorsionando nuestra rcio luego aprovechaste oportunidad para estar con ¨¦l en Ciudad
Aguavi. Sabes que hiciste mal, por eso ahora no te atreves a enfrentarme, , verdad?
Cada pbra que decia lograba irritar a Cira.
Cira no tuvo mas opcidn que detenerse y girarse para mira..
Si esto era una provocacion, definitivamente funcionaba, al menos. Cira le estaba prestando atencion.
Se acerc¨¦ a e nuevamente: -Si, fui yo quien envids fotos a Morgan. ~Comparado con lo que tu hiciste, esparciendo fotos de
mi amiga por todas partes y difamand con rumores, solo por enviar algunas fotos antiguas tuyas a Morgan, es demasiado?
La mujer de mediana edad que empujaba si de ruedas de Ke solt6 una carcajada fria: -Asi que tl eres esa Cira Lopez.
~Crees que tus pequefios trucos tendran algtin efecto?
Cira levant¨¦ vista hacia e.
La mujer tenia un parecido con Ke, probablemente era su madre.
La madre de Ke, vestida con un traje profesional y con una actitud imponente, dijo desafiante: -Incluso si tu intentas sabotear
la rcion entre Ke y Morgan por detras, ellos ya se han reconciliado!
-Incluso si te metes descaradamente en casa de Morgan, ¨¦l todavia acudiria al lugar del idente para ayudar a Ke. jLa
llevaria al hospital para que atendieran e incluso pasaria toda noche en el hospital cuidand!
-En su corazon, persona mas importante siempre ha sido mi hi Ke. ;TU no eres mas que un payaso!
CapÃtulo 263
Cap¨ªtulo 263
Capitulo 0263
Oh.
Asi que razon por que Morgan se habia ido de Costa Be noche anterior fue el idente de Ke.
Las manchas de sangre y el olor a desinfectante en su abrigo tambi¨¦n eran de Ke.
¨¦Y ¨¦l habia estado vndo por Ke toda noche? Eso si que mostraba verdadera preocupaci¨¦n.
Cira observ6 a madre y hija, luego dijo lentamente: -Esta noche, tambi¨¦n me quedar¨¦ en Costa Be, y probablemente los
proximos dias estar¨¦ con Morgan. Ke, puedes seguir mandolo para que se vaya contigo, no me interpondr¨¦ si ¨¦l decide ir
contigo.
Ke se qued6 atdnita por un momento, luego se enderezo bruscamente: -jTu! jTU!
Sus ojos se llenaron degrimas,o si hubiera recibido un golpe. tremendo, y no lograba articr pbra.
La madre de Ke, furiosa, se acercd para empujar a Cira: -j;Perra descarada, qu¨¦ estas diciendo!
Cira esquiv¨¦ mano de madre de Ke y, con una sonrisa despreocupada, se marcho.
La madre de Ke seguianzando insultos detras de e:
Interfiriendo en rcion de otros y todavia te atreves a pavonearte frente a legitima! ¡é Tienes alguna verglienza?
Cira tom6 el ascensor.
Es interpretaron sus pbraso un desafio.
Pero, en conciencia, eran sus sentimientos genuinos, lo que realmente pensaba. En realidad, esperaba que Ke siguiera
mando a Morgan para mantenerlo ocupado y lejos de e.
Rapidamente dejo atras a madre y hija, sin dejar rastro en su
mente.
Cira fue a UCI para ver a su madre y se sorprendio al descubrir que habia despertado, aunque todavia estaba entubada y no
podia har.
La enfermera de UCI, sabiendo lo preocupada que estaba por su madre y que habia pasado varios dias vndo por e, le
dijo algo a
su madre.
Entonces, Cira vioo mano de su madre se levantaba
ligeramente y sus parpados parpadeaban.
E entendi¨¦ que su madre estaba tratando deunicarse con e,
En ese momento, Cira sintid que todo lo que habia soportado con Morgan en los ultimos dias habia valido pena.
Su madre realmente estaba recuperandose.
Antes, cuando su madre estaba inconsciente, Cira no queria irse. Ahora que su madre estaba despierta y respondiendo, queria
quedarse atin mas, asomandose a trav¨¦s del cristal cada cierto
tiempo.
Queria pasar noche en el hospital. Si Morgan podia vr por Key toda una noche, gpor qu¨¦ e no podia hacer lo mismo por
su madr
Sin embargo,o si el destino tuviera otros nes, mada d Morgan llego as diez en punto.
Cira respondio y ¨¦l solo dijo dos pbras: -Baja.
¨¦Habia venido al hospital?
Sin otra opcidn, Cira ech¨¦ un ultimo vistazo a su madre y baj¨¦.
El auto de Morgan estaba esperando en entrada del hospital, conducido por su chofer.
E se acerco a ventana trasera del auto: -Sefior Vega.
El hombre no mird, estaba ocupado con su tableta, y simplemente orden6 con dos pbras: -Sube.
Cira no tuvo mas remedio que entrar.
Luego, ambos permanecieron en silencio, el auto circba pors calles mientras Cira miraba por ventana en silencio.
La ciudad de Sher6n era una metropolis de se mundial. La mayoria de gente, al har de este lugar, usaba adjetivoso
prdspero y caro, rascacielos, luces deslumbrantes, vida nocturna lujosa y ens venas de cada habitante de La ciudad de
Sheron fluian caf¨¦, no
sangre.
Esta ciudad, llena de deseos materiales, briba cons luces de sus edificios por noche, formando un hermoso panorama.
Al pasar por un tunel, luz exterior se atenud y luz del techo del coche proyect¨¦s siluetas de sus perfiles en el cristal. Cira
observ6
a Morgan.Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
El hombre tenia rasgos marcados y una presencia distante. Cuan no haba, parecia atin mas inesible. No estaba mirando
la tableta en ese momento, se apoyaba frente con mano y cerrab los ojos,o si estuviera descansando.
Pero luego, Cira se dio cuenta de que no se dirigian a Costa Be, ni a su apartamento, sino a un lugar desconocido para e.
Pregunt¨¦ inmediatamente al chofer: -~A donde vamos?
La respuesta vino de Morgan: -A Vi Lofey.
Cira se sorprendio: -gAhora mismo? -penso que seria al dia siguiente...
Pronto se dio cuenta de otro problema: -Pero no he empacado nada.
-Eso es problema tuyo -respondi¨¦ Morgan con indiferencia. -Te dije que empacaras temprano. No tomaste en serio mis
pbras.
jE no sabia que ¨¦l seria tan repentino!
-No tengo nada de ropa para cambiar. ; Qu¨¦ har¨¦ en vi? ¡ª pregunto Cira, que sabia que Vi Lofey estaba ens afueras
y que no seria facilprar algo alli.
Morgan obviamente queria que e pagara el precio por su desobediencia: -Eso es problema tuyo..
Cira apretd losbios: -Despu¨¦s de salir del tunel, paremos en una tienda de ropa paraprar algo.
Morgan no dijo nada, y el chofer naturalmente no se detuvo.
El abrid los ojos, cambi¨¦ de posici¨¦n y, con una mirada perezosa, dijo: -Puedes optar por quedarte en habitaci¨¦n todo el
tiempo, usando mi ropa. Traje bastantes camisas.
CapÃtulo 264
Cap¨ªtulo 264
Capitulo 0264
Cira se quedo sin pbras.
Decidi6¨¦ dejarlo morir.
Era invierno ahora, no era facil sudar, asi que no habia problema en no cambiar de ropa durante dos dias.
Sin embargo, e encontr¨¦ una solucidn. Se puso en contacto directamente a trav¨¦s de Whatsapp con una tienda de marca que
habia frecuentado antes, pidiendo a dependienta que eligiera dos conjuntos de ropa para e. Estaba dispuesta a pagar extra
para que un mensajero los entregara directamente en Vi Lofey.
Pero ya era muy tarde, dependienta ya habia cerrado y se disculpdl diciendo que lo arreria a primera hora de mafiana
siguiente.
Cira simplemente respondid con un agradecimiento.
Llegaron a mansi6n as 12 de noche.
Fermin sali¨¦ personalmente a recibirlos. Al ver a Cira, el inter¨¦s en sus ojos se intensificd: -, El sefior Vega trajo tambi¨¦n a
secretaria Lopez? Bien, cuantos mas, mejor. No podemos dormir de tod modos, estamos jugando cartas arriba. Por qu¨¦ no se
unen
Morgan asinti¨¦ y se dirigi¨¦ a Cira: - Vienes?
Cira declind cort¨¦smente: -Sefior Vega, estoy un poco cansac
-Entonces, secretaria Lopez, vuelve a tu habitacion a dormir. Despu¨¦s de un buen descanso, podras disfrutar mejor mafiana
Fermin con una sonrisa.
Morgan tambi¨¦n asintio y estuvo de acuerdo en que se fuera.
Fermin instruy6 a los sirvientes de mansion para que llevaran a
Cira a suite.
La Vi Lofey era una constri6n de estilo barroco, ostentosa y lujosa. Los pasillos estaban adornados con pinturas al dleo de
colores vivos, y en el brinte patio habia una estatua de Venus de
Milo sin brazos.
Caminando por el pasillo, Cira pisaba una alfombra estampada,
suaveo una nube, y el aire estaba perfumado con una fragancia
de alta calidad.
Record6 algo y pregunt6 a uno de los sirvientes: -g Tienen ropa interior desechable y toas sanitarias?
El sirviente respondi¨¦ respetuosamente: -Si, estan en el cajon del bafio de su habitacion.
Cira suspir6 aliviada: -Bien.
Cuando estaba a punto de llegar a su habitaci¨¦n, se encontr¨¦ con Est, quien asinti¨¦ cort¨¦smente.
Est se detuvo un momento y luego sonri¨¦ en respuesta,o un
saludo.
Luego, Cira entr¨¦ en su habitacion, y Est se dirigi¨¦ a partida de
cartas.
Las habitaciones eran todas suites, cada una con dos dormitorios, estudio y una s de estar.
Cira fue directamente al dormitorio secundario y revis6 el armario Encontr¨¦ que habian preparado batas de bafio para los
hu¨¦spedes asi que decidi¨¦ no cambiarse.
Sev¨¦ cara,s manos y los pies y se acost6 en cama.
No erapletamente una excusa, realmente estaba cansada.
Estos dias siempre tenia sensacion de no haber dormido lo suficiente, y ya era una de madrugada.
Respondi¨¦ un mensaje y luego se envolvi¨¦ ens mantas para dormir.
Pero no pudo dormir profundamente. En cuanto sintio hundirse el colchon a sudo, jse despert¨¦ de golpe!
Morgan estaba de rodis a sudo, cons manos apoyadas cerca de su cabeza, dominando su espacio.
En oscuridad, sus ojos se encontraron.
Al ver que e despertaba, no se anduvo con rodeos y baj¨¦ cabeza para buscar susbios.
Sus manos tambi¨¦n empezaron a moverse inquietas bajo su ropa.
Reci¨¦n despertada, Cira atin no estaba lo suficientemente tranqu. ; En el primer segundo, agarr¨¦ su mufieca!
Una oleada de rechazo surgi¨¦ desde lo mas profundo de su corazon, extendi¨¦ndose por todo su cuerpo. Evit¨¦ su cabeza de
manera desordenada: -...jSefior Vega!
-4 Qu¨¦ estas evitando? voz de Morgan era profunda,o un tambor resonando cerca de su oido,
Cira parpade6 y luego dijo: -Me asustaste de repente.
Morgan no dijo si le creia o no.
Desabrocho los botones de su camisa. La habitaci¨¦n estaba a
oscuras, solo luz del patio entraba, iluminando surgo cuello hundi¨¦ndose en sombra de su vic, lo que lo hacia ver
muy
atractivo.
-Abre boca.
Cir
: -jAchoo!
Morgan se quedo sin pbras.
Cira se gir¨¦ rapidamente y sac¨¦ unos pafiuelos de caja enExclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
mesita, cubri¨¦ndose boca y nariz. Luego estornud6 dos veces seguidas: jAchoo! jAchoo!
CapÃtulo 265
Cap¨ªtulo 265
Capitulo 0265
Morgan frunci¨¦ el cefio intensamente y encendiompara de mesita de noche.
La punta de nariz de Cira estaba ligeramente roja debido a los estornudos consecutivos, y tambi¨¦n se le habian formado
lagrimas
en los ojos.
Bajo su mirada, e estornud¨¦ una vez mas.
Cualquier buen humor que Morgan pudiera tener desaparecid. Se levantd de sobre e y pregunt6 con voz grave: -g Tienes frio?
Cira se son¨¦ nariz: -Quizas es porque tU, serior Vega, estas frio.
Morgan acababa de volver del frio prante de madrugada
invernal.
Inconscientemente, se alejo un poco mas de e, observando su cuerpo acurrucado bajos mantas, y fruncid el cefio
nuevamente: -¡é, No te resulta iodo dormir con jeans?
Cira penso que aunque era inc¨¦modo, tenia que soportarlo. ¡éC¨¦mo iba a ponerse una bata de bafio del hotel? Eso le facilitaria
las
a¨¦l.
-No tengo otra ropa para cambiar, asi que tengo que aguantar
Morgan desabrocho su camisa y mir6 fijamente: -Tu ropa ta esta en maleta, ve a busca tu misma.
Cira se sorprendio: -gEmpaco ropa para mi?
Morgan sonri¨¦ con sarcasmo: -¡éO prefieres usar mi ropa?
Cira no esperaba que ¨¦l hubiera llevado ropa para e.
as
Normalmente, cuando ¨¦l viajaba o salia, era e quien empacaba su equipaje... Ahora que ¨¦l viajaba o salia, probablemente era
la nifiera quien empacaba, ¡éno?
De todos modos, e no creia que ¨¦l lo hiciera personalmente.
Que ¨¦l se dignara a pedir a nifiera que llevara su ropa ya era bastante amable.
Con serenidad, Cira dijo: -Principalmente pensaba que si uso misma ropa varios dias seguidos, tambi¨¦n seria una m
imagen para el sefior Vega.
-gTan considerada conmigo? -Morgan mir¨¦, pareciendo
recuperar un poco de inter¨¦s. Cira sac¨¦ otro pafiuelo y se son¨¦
nariz.
Morgan simplemente se dio vuelta y regreso al dormitorio principal.
Cira escucho atentamente los ruidos del otrodo. Cuando escuch¨¦ que puerta del bafio se cerraba con un clic, se levanto
rapidamente de cama y fue al dormitorio principal.
La maleta de Morgan, ya abierta en el suelo, contenia mitad de su
ropa.
Tom6 su ropa y regres6 al dormitorio secundario, pero luego, pensandolo mejor, gird ve para cerrar puerta con ve.
Cira no se cambi6 de ropa de inmediato, sino que esperd en silenc
Escucho a Morgan salir del bafio despu¨¦s de ducharse, caminand por habitaci¨¦n en pantus, y luego el sonido del secador
de pelo Despu¨¦s de que el secador se apago, contuvo respiracion.
Pasaron otros quince minutos antes de que todo quedara en silencio; Morgan probablemente tambi¨¦n se habia dormido.
Finalmente, Cira se permitio respirar y se dispuso a cambiarse de
ropa.
Cuando se quitd blusa, de repente olid un perfume ligero pero. agradable, algo parecido al jazmin.
E se sintid extrafiada y llevo ropa a su nariz para ole de nuevo.
El olor estaba en su ropa, pero no era suyo. gD¨¦nde se habia impregnado? No lo habia notado antes... ¡éSe lo habia pasado
Morgan?
Entonces, ,de donde lo habia obtenido Morgan?
Cira solo podia estar segura de que fragancia pertenecia a una mujer.
Probablemente a una mujer bastante inteligente y elegante.
L
mafiana siguiente, Cira se despert¨¦ debido al calor.
Inicialmente penso que calefi¨¦n de mansion estaba
demasiado alta. jSe gird confundida hasta que sintid que alguien sujetaba en sus brazos y abrio los ojos de golpe!
Entonces descubri¨¦ que Morgan estaba abrazando. El hombre, a dormido, llevaba un albornoz ligeramente abierto en el
cuello, y masculina presencia y calor envolvian a Cira.
Despu¨¦s de unos segundos de desconcierto, se sento bruscamer
~Como habia entrado ¨¦l?
¨¦No habia cerrado puerta con ve?
Morgan se despert¨¦ por su movimiento.
Frunci¨¦ el cefo molesto por haber sido despertado: -3Qu¨¦ estas haciendo?
Cira ya habia entendido, esa suite era suya, por supuesto que tenia ves de cada habitacion y podia entrar facilmente si
queria.
No hizo preguntas, solo apret¨¦ losbios: -Voy a levantarme.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
No tenia sentido discutir, ¨¦l ya se sentia con derecho a hacer lo que quisiera con e.
Morgan levant¨¦ vista y cuando e intento bajar de cama, agarr¨¦ su mano y atrajo de nuevo hacia ¨¦l.
-Duerme un poco mas, los demas atin no se han levantado y no hay nada interesante que hacer ahora.
Cira choc¨¦ su frente contra su pecho, oliendo su aroma a nieve.
El olor a nieve de hoy tenia un toque adicional de ternura, casi seductor. Cira casi se dejo encantar, pero pronto recuper¨¦
lucidez. Erao carnada en una trampa para animales; si mordia
carne, acabaria atrapada y despedazada.
Hablo con voz baja: -No importa, quiero dar un paseo. Estaba interesada en vi desde anoche.
Morgan propuso: -Qu¨¦date conmigo una hora mas y te llevar¨¦ a
pasear.
¡ªTengo hambre tan prontoo me despierto, quiero ir a desayun
Despu¨¦s de varios rechazos y una continua negativa, Morgan finalmente se irrit6, solt6 su mano, se dio vuelta y dijo
secament
-Vete.
Cira se levant¨¦ de inmediato, tom6 su ropa, se cambid y se ase¨¦ en e dormitorio principal, y luego dejo suite.
Despu¨¦s de que e se fue, Morgan abrio los ojos.
Todavia estaba despierto por su agitaci¨¦n, se sentd, dondos piernas, apoyando los codos ens rodis y jugando con su
cabello corto en frente.
De repente, tuvo sensaci¨¦n de que esa mujer siempre estaba tratando de escapar de ¨¦l.
CapÃtulo 266
Cap¨ªtulo 266
Capitulo 0266
Morgan entrecerr¨¦ los ojos y tomo su tel¨¦fono para mar a Helena.
-4La asistente de Joaquina todavia esta cuidando a madre de
Cira?
Helena confirm¨¦: -Si, seguira cuidand hasta mafiana.
Morgan dio instriones: -Pidele al departamento legal que prepare
un contrato..
Cira pregunto a un sirviente donde se servia el desayuno.
El sirviente llev¨¦ aledor de vi.
E pidid un tazon de ramen y estaba a punto de devolver el ment al camarero cuando alguien se sentd frente a e.
Era Morgan, vestido de manera casual.
-Ordena lo mismo para mi tambi¨¦n.
Cira no tuvo mas remedio que pedir otra porcion para ¨¦l.
Notd que su estado de animo no parecia el mejor, probablemente p los eventos de mafiana. Despu¨¦s de pensar un poco,
pregunt6 co preocupacion: -¡éSefior Vega, por qu¨¦ no duerme un poco mas?
Anoche se acost¨¦ bastante tarde.
-Alguien me mantuvo despierto toda noche -respondi¨¦ Morgan mientras tomaba una taza limpia y se servia agua tibia.
-Entonces, despu¨¦s de desayunar, deberia volver a dormir, 0 al
menos tomar una siesta al mediodia.
La mirada oscura y profunda de Morgan se pos6 en e: -zVas a
dormir conmigo?
Cira esquivo pregunta con habilidad: -Si me siento somnolienta al mediodia, quizas tome una siesta.
Morgan mantuvo su mirada fija en e sin aparta. Cira sostuvo con firmeza y dignidad. De repente, el pregunto: -Ayer fuiste
al hospital a ver a tu madre, gcdmo esta?
-Ya despert¨¦ al mencionar esto, Cira no pudo evitar sonreir. -Los m¨¦dicos dicen que sus funciones corporales estan mejorando,
gracias al m¨¦dico que usted trajo.
Morgan asinti¨¦ levemente: -Revisa tu correo.
-4Mi correo? 4 Qu¨¦ pasa? -Cira, algo desconcertada, sac¨¦ su
tel¨¦fono y se conect6 a su correo electr¨¦nico.
Apenas vio el titulo del correo nuevo Contrato Laboral del Grupo Nube Celeste.
Morgan tom6 un sorbo de agua, apoyando taza en su rodi, y dijo con indiferencia: -El departamento legal debe haber
enviado el contrato. Revisalo, y si no hay problema, firmalo.
El mundo de Cira se puso patas arriba en ese momento.
Firmar un contrato... sus ojos briron.
Morgan observaba en silencio desde el otrodo de mesa.
Cira frunci¨¦ losbios, abrid el documento y lo leyo rapidamente, deteni¨¦ndose en si¨¦n de duraci¨¦n del contrato, y no
pudo evita exmar: -~ Diez afios?
~Le estaba proponiendo firmar un contratoboral de diez afios?
Durante esos diez afios, no podria renunciar, cambiar de trabajo ni
con otras cor
tener contacto de lo contrario tendria que
pagar una enorme indemnizacion por incumplimiento.
jE levanto vista, atonita, hacia Morgan!
-, Tan sorprendida? No es que vayas a trabajar gratis para mi durante diez afios -dijo Morgan con una leve sonrisa.
Cira apretd losbios, sintiendo que en esas pbras habia un doble
sentido.
Morgan continu¨¦ con frialdad: -Tu srio anual aumentara en un 25 %, con un incremento del 5% cada afio. Esa es una buena
oferta, 4no
estas satisfecha?
jNo estaba satisfecha en absoluto!
Cira apret¨¦ su tel¨¦fono, sus parpados parpadeando rapidamente.
No esperaba que Morgan le propusiera de repente firmar un contrato... ghabia revdo algtin punto d¨¦bil?
Y menos atin esperaba que Morgan quisiera ata por diez afiospletos. jSu ultimo contratoboral solo habia sido por tres
afios!
La idea de estar a sudo por diez dias ya le resultaba dificil, jni har de diez afios, lo que se sentiao un infierno!
Cira hablo directamente: -No acepto este contrato. gDiez afios, sabes lo que significa eso? Es imposible que lo acepte. Sefior
Veg
no seas tan excesivo.
Morgan alzo una ceja: -Por tu cuenta, aunque tuvieras otros diez afios, no podrias permitirte traer un equipo m¨¦dico de este
nivel desde Estados Unidos para operar a tu madre. ,Y dices que pedir diez afios de trabajo es excesivo?
-jYo...!-Cira se quedo sin pbras.
Morgan dej¨¦ taza, se inclind sobre mesa acercandose a e, su tono era bajo,o un mar embravecido: -O dime,
~cuanto tiempo neabas quedarte a mido? gLos mismos tres afios que ultima
vez? ¡éO solo tres dias?Material ? N?velDrama.Org.
Los criticos 72 horas postoperatorios de su madre coincidian exactamente con esos tres dias.
jMorgan definitivamente tenia sospechas!
Cira lo miraba fijamente.
Habia un atisbo de inter¨¦s en los profundos ojos de Morgan, un inter¨¦s que provenia de no esperar que e se atreviera a
jugarle asi. Su mirada se volvia cada vez mas intensa y oscura.
Cira sabia que si se atrevia a decir si, su madre seria inmediatamente expulsada de UCI, incluso del hospital, y en toda
ciudad de
Sheron, jninguin hospital se atreveria a acoge, ningun m¨¦dico se atreveria a trata!
CapÃtulo 267
Cap¨ªtulo 267
Capitulo 0267
Cira reprimio su respiracion, tranqu dijo: -No es eso, pens¨¦ que seria tres o cinco afios, no esperaba diez, por eso estoy un
poco sorprendida, pero pensandolo bien, gacaso no es trabajo el trabajar en cualquier lugar? Trabajar para El Grupo Nube
Celeste durante diez afios, tambi¨¦n vale pena.
Morgan respondio: -Entonces firma, una firma electronica tiene misma validez legal, te observar¨¦ mientras firmas.
El presionaba paso a paso.
Cira dejo su tel¨¦fono y dijo:
Por supuesto que confio en usted, solo que diez afios... Si puedo vivir hasta los 80, esos diez afios
representan 1/8 de mi vida entera, y si resto los 25 afios que ya he vivido, no me quedan muchos dias.
Morgan solt6 una carcajada: -Te pido que firmes un contrato, y
haso si te estuviera pidiendo vida.
-Aunque no sea mi vida, eso si tomaras mitad de e -Cira sonri¨¦ amargamente con cabeza gacha. -Me gradu¨¦ de
universidad a los 22 afios y desde entonces he seguido al sefior Vega. En estos tres afios, aparte de ganar una salud
deteriorada, n he conseguido nada mas.
E no usaba maquije, y tampoco lo necesitaba, gracias a su buena piel y tez uniforme que incluso bajo luz natural lucia
impecable, aunque sin el toque depizbial y colorete, se veia algo palida.
Los ojos oscuros de Morgan erano un profundogo,
observand en silencio.
Cira levant6 cabeza, sus ojos, ramente definidos entre nco y
negro, estaban cargados de emociones, transmitiendo una sensaci¨¦n destima sin razon aparente.
-Si despu¨¦s de renunciar me vetan, aunque sea un poco conocida en industria, ninguna empresa se atrevera a contratarme,
eso tambi¨¦n se podria considerar un logro. Despu¨¦s de todo, Ilegu¨¦ a tudo primero, pero ahora, tanto Keo madre
de Ke, me sefin y me insultan diciendo que soy tercera en discordia en su rcion, ¡é no es eso otro logro? Nunca
pens¨¦ que viviria este tipo de vida.
E raramente mostraba debilidad.
No, mas bien, nunca mostraba debilidad.
Aunque esta mujer era fragil en apariencia, con una voz suave y casi sin temperamento, hasta el punto de no insultar a nadie
incluso cuando estaba furiosa, su caracter era en realidad muy fuerte.
Por eso ¨¦l siempre decia que e no sabia depender de los demas, que no era agradable.
Pero ahora, e estaba expresando sus agravios.
Morgan sinti¨¦o si una pluma rozara su garganta, causandole un cosquilleo inexplicable. Despu¨¦s de unos segundos, dijo
friamente: Has tanto, solo para decir que no quieres firmar.
-Puedo firmar, pero necesito enviarlo a mi abogada para que lo revise. Si e dice que no hay problema, entonces podr¨¦ firmar
tranqu -Cira replicd de inmediato. -;Acaso no me dara ni el tiempo para consultar a una abogada?
Morgan pregunto: -4Tu abogada es Isabel?
-Si.Material ? N?velDrama.Org.
-Sus honorarios no son baratos.
-Ahora somos amigos, solo es una consulta, no me cobrara.
El
cuerpo de Morgan se retir¨¦ del borde de mesa, y presion
opresiva que ejercia tambi¨¦n se disipd. Se recost¨¦ en el respaldo de su si y dij
: Como quieras, si quieres enviarlo, envialo.
Antes de que Cira pudiera suspirar aliviada, ¨¦l afiadi6: -Isabel es conocida por su eficiencia. Por un contrato, no deberia tardar
mucho en revisarlo, puede darte una respuesta antes de esta noche?
Cira, a pesar de su astucia, solo pudo ganar tiempo para si misma durante el dia.
ramente Morgan no era alguien cegado por pasion.
Era calmado, sabio y distante. E podia esquivarlo al principio, pero no para siempre. El queria que firmara antes del dia
siguiente, antes de que su madre estuviera fuera de peligro.
Cira cerr¨¦ los ojos por un momento: ... Deberia ser posible.
Morgan sonrio, luz del amanecer se reflej6 en sus ojos, creando ondas brintes: -Mafiana, cuando tu madre est¨¦ fuera de
peligro y salga de UCI, te permitir¨¦ pafia por un dia. Luego, el martes, regresa a oficina.
CapÃtulo 268
Cap¨ªtulo 268
Capitulo 0268
Cira habia luchado una bata mental contra ¨¦l, suspir¨¦ y mir¨¦ hacia ventana: -Esos en el c¨¦sped, gson ncos? De arco o
de pist?
El camarero trajo su desayuno, Morgan sonri¨¦ al responder: -Son ncos de arco, aunque aqui tambi¨¦n tenemos un campo de
tiro, pero es interior.
Cira mostr¨¦ inter¨¦s: -; ncos de arco?
Morgan, quien estaba disfrutando de su porridge de verduras, setas y camarones, tom¨¦ una cuchara y al ver su inter¨¦s,
propuso: -% 4 Quieres probar el tiro con arco? Puedo llevarte.
Entre dormir y practicar tiro con arco, Cira obviamente eligid lo ultimo.
Asi que despu¨¦s del desayuno, fueron juntos al c¨¦sped.
Pensaban que estarian solos, pero al llegar, vieron a Osiel, Lidia, y una chica que no habian visto antes.
El ambiente entre los dos chicas y el chico era algo tenso.
Por interrupci¨¦n, los tres apartaron mirada.
Osiel se gird hacia ellos y dijo con una sonrisa natural: -Pensamos que seriamos los Unicos madrugadores, g tambi¨¦n vinieron a
practicar tiro con arco, sefior Vega y sefiorita Lopez?
Morgan mir¨¦ a Lidia antes de responder: -El clima esta agradable hoy, perfecto para actividades al aire libre.
Osiel estuvo de acuerdo: -Ha estado despejado estos dias, asi que cuando Fermin lo propuso, acept¨¦ de inmediato.
Probablemente haya reunido a bastante gente.
Luego, present6 a chica desconocida: heredera de Navarro
Manufactura, Sofia Navarro.
Sofia salud6¨¦ en¨¦rgicamente: -jH!
Morgan solo asintid y, ya que se habian encontrado, invitd: -; Sefior Sanchez, por qu¨¦ no se une a nosotros para unas rondas?
Osiel acept¨¦ de inmediato: -Me encantaria.
De repente, Lidia intervino: -; Como formaremos los equipos? El sefior Vega solo tiene dos personas, yo me unir¨¦ al equipo del
sefior
Sanchez.
Sofia inmediatamente protesto: -zPor qu¨¦ tu?
Lidia, vestida con un conjunto deportivo nco con ribetes rojos que resaltaba su belleza radiante y seductora.
Su falda corta apenas llegaba a los muslos pero no parecia sentir frio. Apoyandose en el palo de golf, dijo con una sonrisa
burlona: Porque s¨¦ disparar y tU no, solo serias un estorbo para el sefior
Sanchez.
Sofia estaba furiosa, pisoteando el suelo y gritando hacia Osiel:
Osiel!
-Yo te ensefiar¨¦ -dijo Osiel sin prestar atencion a Lidia, solo
handole a Sofia.
Sofia sonri¨¦ radiante de inmediato y volvi¨¦ a mirar a Lidia con
arrogancia.
Cira not6 que sonrisa de Lidia se mantenia, pero cuando Osiel llev¨¦ a Sofia a ponerse el equipo de proti¨¦n, sonrisa de
Lidia se desvaneci¨¦ lentamente, tornandose mnc¨¦lica.
E se sento s en un banco aldo del c¨¦sped.
Estaba bien equipada, pero no tenia oportunidad de participar.
ramente, era una lucha entre dos mujeres por un hombre, y Osiel parecia favorecer a Sofia.
-Cira m¨¦ Morgan.
E bajo mirada, sin decir nada, y se acerco. No era cercana a Lidia, de hecho, tenian diferencias, asi que no tenia mucho
que decir.
Un chico trajo el equipo de proti¨¦n para Morgan y Cira. Mientras Morgan se ponia los guantes, le indicd a Cira: -Toma un
paraguas, prot¨¦g un poco.
Cira se sorprendio y levants vista hacia ¨¦l.
Morganento casualmente: -Pareces sentir calor, te vi ajustandote el cuello de camisa.
No era calor lo que sentia Cira, sino que llevaba un su¨¦ter de cuello alto hecho de un material que no era muy bueno. Le picaba
un poco piel y por eso se ajust¨¦ el cuello un par de veces.
Solo lo hizo un par de veces, pero ¨¦l notd incluso ese pequefio gesto.
El chico ya habia abierto un paraguas detras de Cira, y para no hacerle perder cara a Morgan, y considerando que no se
habia puesto protector sr, agradeci¨¦ al chico y tambi¨¦n dijo: -Gracias, sefior Vega.
Morgan simplemente respondi¨¦ con un Mmm.
Sofia, al ver esto, tambi¨¦n quiso un paraguas y, tirando de Osiel, pidid caprichosamente: -Yo tambi¨¦n quiero un paraguas.
Osiel estaba a punto de mar al chico, pero Sofia cambid de idea y dijo: -Seria aburrido para Lidia simplemente sentarse y
vernos jugar, que e sostenga el paraguas. Asi tambi¨¦n se sentira parte de esto.
Cira, mientras ajustaba el velcro de su equipo de proti¨¦n, observ a Osiel, quien, tras oir esto, solo se detuvo un segundo
antes deContent ? copyrighted by N?velDrama.Org.
asentir.
Lidia fue mada, y al ver el paraguas en sus manos y luego mirar a
Osiel.
En sus ojos habia tristeza.
CapÃtulo 269
Cap¨ªtulo 269
Capitulo 0269
Pero Osiel parecia no escuchar.
Sofia cruz6 los brazos sobre su pecho, cada vez mascido: ¡ª Algunas personas son simplemente despreciables. Nadie
les pidid venir, pero atin asi se arrastran implorando,o un molesto emsto que no se puede sacudir. Ya que les gusta
tanto servir a los demas, que sirvan bien, eso es todo lo que valen.
Estas pbras, incluso para Cira, que era simplemente un espectador, sonaban extremadamente desagradables.
Sofia parpadeo: -Oh, sefiorita Flores, no te equivoques, no hablo de ti. Pero, gpodrias abrir el paraguas? Me estoy quemando
con el sol.
Lidia tenia maquije, asi que su verdadera expresion era indescifrable, solo susbios estaban firmemente apretados.
Cira sentia que no era tanto por humici¨¦n de Sofia que Lidia estaba alterada, sino mas bien porque Osiel, a pesar de haber
escuchado todo, permanecia indiferente.
No pudo evitar mirar a Morgan. Despu¨¦s de todo, Lidia habia estado con ¨¦l un tiempo, y ahora que estaba siendo humida de
esta
manera, gcual era su rei¨¦n?
Morgan frunci¨¦ el cefio.
Pero su molestia era debido a Cira: ; Tu pechera esta al rev¨¦s?
Cira se sorprendio y mir¨¦ hacia abajo, parecia que si... La pechera era de un solo hombro, solo para proteger el coraz6n, y
debia llevarse en el hombro izquierdo, pero e llevaba en el derecho.
-4 Tu corazon esta en eldo derecho? -preguntd Morgan sacudiendo cabeza, y se acerc¨¦o para ayuda, pero Cira
retrocedi¨¦ inmediatamente:
jPuedo hacerlo yo s!
Era un lugar demasiado sensible.Material ? N?velDrama.Org.
Rapidamente desabrocho el velcro y se lo puso de nuevo, mientras Morgan observaba el contorno que pechera marcaba en
su cuerpo, entrecerrando los ojos.
Cira se ocupaba de su protector, mientras Lidia ya habia abierto el paraguas, ajustando su expresion a una mas natural, y se
coloc¨¦ detras de Sofia sin resistirse.
Cira se sentia ligeramente inc¨¦moda, pensando que todos esos hombres eran iguales, cansados, independientemente de lo
intimos. que hubieran sido con una mujer anteriormente, podian trataso extrafias al siguiente momento.
Morgan pregunto: -¡é Qu¨¦ tipo de arco vas a elegir?
Habia arcos tradicionales ypuestos. Ambos se parecian a los arcos que se suelen ver en pelics y series, diferencia
era que el primero solo tenia el cuerpo y cuerda del arco, mientras que el segundo tambi¨¦n tenia un reposaflechas.
El reposaflechas era donde se apoyaba flecha, sin ¨¦l, solo podian sostener flecha con los dedos.
El arco tradicional era simple, pero el mas dificil de manejar, y el me desafiante. Tanto Morgano Osiel eligieron arcos
tradicionale sin previo acuerdo.
Cira habia practicado con ambos y se defendia bien, pero eligid e arcopuesto, que era mas facil de manejar, aunque
requeria mas fuerza.
Los cuatro se alinearon, preparando sus flechas y tensando sus arcos, apuntando a un objetivo lejano.
Al sonido del silbato del ayudante, los cuatro soltaron sus flechas al
mismo tiempo.
jThud, thud, thud!
Tres sonidos sordos de impacto en el nco, aparte de Sofia que falld, los otros tres no solo acertaron, sino que dieron en el
centro exacto del nco, el diez perfecto.
Osiel sonrid: -No me esperaba que sefiorita Lopez fuera tan buena
arquera.
Morgan mir¨¦ a Cira, no sin sorpresa: -Recuerdo que primera vez que disparaste, ni siquiera sabiaso apuntar, te ensefi¨¦
durante mucho tiempo hasta que acertaste por poco en el borde, gcuando aprendiste tan bien?
Cira tom6 otra flecha, bajando mirada dijo: -Cuando el sefior Vega
no lo sabia.
Una respuesta bastante obvia, por supuesto, fue cuando ¨¦l no lo sabia, de lo contrario no habria hecho esa pregunta.
Pero tambi¨¦n era una respuesta muy realista, habia aprendido hace mucho tiempo, y ¨¦l no tenia ni idea, lo que mostraba cuanto
la habia ignorado antes.
Morgan tambi¨¦n se dio cuenta de lo que implicaba su respuesta, y mir¨¦ fijamente.
Cira tens6 el arco. Todo movimiento, cuando se hace con postur correcta, es extremadamente elegante y atractivo. Desde el
hombr hasta el brazo, Cira mostraba lineas firmes y poderosas, sus ojos fijos en el nco al frente, los parpados apretados.
jEn el siguiente segundo, solt6 cuerda!
La flecha sali¨¦ disparadao un rayo, y de nuevo, jthud!, dio justo en el centro del nco, aldo de su primera flecha, con
las plumas atin temndo.
Por un instante, Morgan sintido si uno de sus nervios tambi¨¦n
temra.
CapÃtulo 270
Cap¨ªtulo 270
Capitulo 0270
Morgan suspir¨¦ y tambi¨¦n tomo una flecha.
Los tres tenian habilidadesparables, pero Sofia falld tres flechas. seguidas, mas absurda cay6 a mitad de camino.
Asi que los ganadores de primera ronda fueron Cira y Morgan.
Justo en ese momento, el tel¨¦fono de Morgan sono. Hizo una sefia a Osiel, quien asinti
aprender¨¦ algo mas de sefiorita Lopez.
: -Sefior Vega,o desee, yo
Morgan no olvid6 que Cira iba a empezar a trabajar en Grupo
Sanchez...
Morgan apretd los dedos de Cira, diciendo con calma: -Entonces, en esta segunda ronda, secretaria Lopez y usted
competiran. No me importa qui¨¦n gane o pierda. Secretaria Lopez, aprenda bien.
Cira frunci¨¦ losbios: -S/.
Morgan se alej¨¦ para atender mada.
Osiel cambi6 a un arcopuesto y se acerco a Cira: -El arcopuesto requiere mas fuerza que el tradicional. Pareces
delicada, sefiorita Lopez, pero qui¨¦n diria que tienes tanta fuerza.
-La fuerza viene con el uso. El arco tradicional no tiene.
reposaflechas, por lo que es dificil contrr precision. Que usted y el sefior Vega sean buenos con el arco tradicional es
realmente
admirable -dijo Cira honestamente,
-Nosotros pensamos que tener un reposaflechas es estar bajo control -dijo Osiel mientras tensaba su arco.
Cira frunci¨¦ el cefio, esa frase le hizo pensar.
El arco
tiene un reposaflechas que dicta donde y c¨¦mo
debe colocarse flecha.
Pero tanto Morgano Osiel, que estan en cima de sus industrias y contrn imperioserciales, lo que menos les gusta
es ser contrdos o restringidos. ¡éQu¨¦ les gusta del arco tradicional?
Probablemente sea el hecho de que obedece sus ¨¦rdenes. Disparan
como quieren.
Es otra manifestaci¨¦n de un fuerte deseo de control.
Osiel solt¨¦ cuerda, y una vez mas, flecha acertd en el centro del
nco.
Morgan observaba desde lejos.
-Sefior Vega, hace dos dias que no me visita... mujer al otrodo. del tel¨¦fono sonabastimera. Morgan, viendo que solo
estabanpitiendo, retir¨¦ mirada: -Estoy ocupado.
Osiel cambi6 de arco, y Cira tambi¨¦n.
Osiel dijo:
Si sefiorita Lopez esta acostumbrada al arcopuesto, Uselo, no hay problema.
Cira neg6 con cabeza, ambos cambiaron sus arcos habituales, solo asipetencia seria justa.
E tens6 el arco tradicional, y Osiel se acerc¨¦, elevando ligeramente su brazo:
sefiorita Lopez ha decidido volver a trabajar en el Nube Celeste?
Asi apuntara con mayor precision... gLa
Cira mir¨¦ instintivamente hacia donde estaba Morgan, quien no se habia percatado de ellos.
Osiel preguntd en voz baja: -;Lo sabe Marcelo?
Cira, con vista fija en el nco a lo lejos, dijo suavemente: -No
tenia intenci6n de volver al Nube Celeste.
Osiel frunci¨¦ el cefio: -~Entonces qu¨¦ es esto del sefior Vega?
-Surge un problema temporal, pero puedo resolverlo.
Osiel no pregunt6 cual era el problema, solo dijo: -Mi secretaria esta de baja por maternidad, yo usted iba a unirse, no
contrat¨¦ a una nueva. Es muy inconveniente en el trabajo, necesito que me d¨¦ una
fecha concreta.
Es decir, gcuando podria reportarse en Grupo Sanchez?
Cira paus6 un momento, luego dijo: El martes.
-Bien, entonces esperar¨¦ a sefiorita Lopez. Si no viene el martes, oferta anterior se an,o si nunca hubiera existido -
dijo Osiel alejandose un poco. -Dispare.
Cira solt6 de repente cuerda, flecha dio en el nco, pero solo
en el octavo anillo.
Aun asi, Osiel elogi¨¦: -Ya es muy bueno.
Cira se encogid de hombros: -Acepto derrota.
-Entonces estamos 1 a 1. Esperaremos al sefior Vega para empez tercera ronda, yo tambi¨¦n har¨¦ una mada de trabajo -
dijo Os entregando su arco al ayudante. -Sefiorita Lopez, me disculpo
retirarme.
Despu¨¦s de que Osiel se fue, Cira tambi¨¦n dejo de jugar.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Se sent6 en un banco, apoyando el arco aldo de Ia si, y tom6 u sorbo de agua mineral.
Fue entonces cuando Cira sintid una mirada sobre e y al mirar, se
encontr¨¦ con Lidia.
Lidia habia estado observando desde el principio.
Habia vistopetencia y dijo pensativa: -Parece que nuncal consideras que, por ser mujer, deberian tener consideracion
contigo..
Cira respondid con serenidad: -,Por qu¨¦ deberian tener consideraci¨¦n conmigo solo por ser mujer?
Lidia se detuvo, pensativa... gPor qu¨¦ deberian tener consideraci6n
cons mujeres? .Y por qu¨¦ asumia ques mujeres deberian ser tratadas con mas suavidad en unapetencia contra
hombres?
Eso erapetir. Si aceptaspetir, aceptar tanto victoriao derrota es actitud correcta.
Lidia bajo mirada, reflexionando.
CapÃtulo 271
Cap¨ªtulo 271
Capitulo 0271
Morgan suspir¨¦ profundamente y tomo una flecha.
Los tres tenian habilidades simres, pero Sofia Navarro, en tres tiros consecutivos, err¨¦ el nco. Lo mas sorprendente fue
que incluso una vez, flecha cay6 directamente a mitad de camino.
Asi que
el ganador de primera ronda fue Cira y Morgan.
Justo en ese momento, sono el tel¨¦fono de Morgan. El hizo un gesto a Osiel y ese asintio: -Octipese de sus asuntos, por favor,
sefior Vega. Mientras tanto, permitame pedirle a sefiorita Lopez que me ensefie un poco mas.
Morgan no olvid6 que Cira originalmente iba a unirse al grupo Sanchez... Apret¨¦ los dedos de e y dijo suavemente: -En
segunda ronda, secretaria Lopezpetira con el sefior Sanchez. No importa qui¨¦n gane o pierda, lo aceptar¨¦. Secretaria
Lopez, no tengas miedo, aprende depetencia.
Cira apretd losbios: -Entendido.
Entonces, Morgan se alej¨¦ para contestar mada.
Osiel cambi6 a un arcopuesto y se acerco a Cira: -El arcopuesto requiere mas fuerza que el tradicional. Aunque
pareces fragil, no imaginaba que tenias tanta fuerza.
-La fuerza se obtiene con el uso. Los arcos tradicionales no tienen reposa-flechas, es dificil contrr precision. Los sefiores
son habiles con los arcos tradicionales, eso es lo impresionante -Cira fue honesta.
-Nosotros, de hecho, pensamos que tener un reposa-flechas es ser contrdo -dijo Osiel mientras tiraba del arco.
Cira levant6 ligeramentes cejas, esa deracion le dio una sensaci¨¦n de ¡°ah, entiendo¡±.
El arcopuesto tiene un reposa-flechas, lo que significa que especifica d¨¦nde debe colocarse flecha yo debe ser
disparada.
Tanto Morgano Osiel, en cima de industria y liderando imperioserciales, lo que menos les gustaba era ser
contrdos y limitados. gPor qu¨¦ les gustaba el arco tradicional entonces?
Probablemente porque podian hacer lo que quisieran, dispararo quisieran, sin restriones.
~No era esto otra manifestaci¨¦n de un fuerte deseo de control?
Osiel solt¨¦ el arco, con un sonido fuerte, flecha volvi¨¦ a dar en el
nco.
Morgan los mir¨¦ desde lejos.
-Sefior Vega, ya han pasado dos dias desde Ultima vez que viniste a verme... mujer al otrodo del tel¨¦fono sonaba
lamentable. Al ver que realmente solo estabanpitiendo en tiro con arco, Morgan retird mirada y respondi¨¦-: Tengo
algunos asuntos que atender.
Osiel cambi6 de arco, y Cira tambi¨¦n cambio el suyo.
Osiel dijo: -Si sefiorita Lopez esta acostumbrada a usar un arcopuesto, entonces Uselo, no hay problema.
Cira neg6 con cabeza. Ambos cambiaron sus arcos familiares, haciendo quepetencia fuera justa.
E extendio un arco tradicional, y Osiel se acerc¨¦ a e, elevando ligeramente su brazo: -Asi apuntaras mas preciso... La
sefiorita Lopez ha decidido regresar a trabajar en el grupo Nube Celeste?
Cira mir¨¦ instintivamente en dirion de Morgan, quien no habia
notado su conversaci¨¦n.
Osiel le pregunt6 en voz baja: -;Marcelo lo sabe?
Cira mir¨¦ fijamente el nco en distancia y respondi6 en voz baja: -No tengo intencion de regresar al grupo Nube Celeste.
Osiel frunci¨¦ el ceri
4Entonces, qu¨¦ pasa con sefior Vega?
-Hubo un contratiempo repentino, pero puedo manejarlo.
Osiel no pregunt¨¦ mas sobre situaci¨¦n, simplemente dijo: -Mi secretaria esta de licencia por maternidad, yo sefiorita
Lopez nea unirse, no he contratado a una nueva secretaria. Hay muchas inconveniencias en el trabajo, asi que necesito que
la sefiorita Lopez
me d¨¦ una fecha exacta.
Era decir, gcuando podria presentarse en el grupo Sanchez?
Cira se detuvo por un momento y dijo: -El martes.
-Bien, entonces esperar¨¦ a sefiorita Lopez un poco mas. Si el martes no vienes, oferta anterior quedara anda,o si
nunca hubiera existido -Osiel se retir¨¦ un poco-. Dispara.
Cira solt6 repentinamente cuerda, y flecha lleg6 al nco, pero desafortunadamente solo alcanzo el ocho.
Osiel elogid: -AUn asi, esta bastante bien.
Cira encogi¨¦ los hombros: -Quien pierda aceptara derrota.
-Asi que es un empate 1-1. Esperaremos a que sefior Vega regrese y luegoenzaremos tercera ronda. Tambi¨¦n voy a
hacer una mada de trabajo -Osiel entreg6 el arco al asistente de flechas-. Sefiorita Lopez, me voy por ahora.
Despu¨¦s de que Osiel se fue, Cira tambi¨¦n dejo de jugar. Se acerc¨¦ a un banco, dej¨¦ el arco descuidadamente a undo y abrid
una bote de agua mineral para dar un sorbo.
En ese momento, Cira sintid que alguien miraba, gird cabeza casualmente y se encontr¨¦ con Lidia.
Lidia habia estado observando desde antes.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
E habia presenciadopetencia yentd pensativa:
Parece que nunca has pensado que,o mujer, deberias recibir un trato preferencial.
Cira le pregunt6 con calma: -~Por qu¨¦ deberia recibir un trato preferencial por ser mujer?
Lidia se quedo pensativa por un momento. Exacto... gPor qu¨¦s mujeres deberian recibir un trato preferencial? ;Por qu¨¦, de
manera subconsciente, pensaba que en unapetencia entre hombres y mujeres, deberia haber cierta condescendencia?
Esto era unapetencia, despu¨¦s de todo. Si seprometian apetir, equidad en victoria y derrota era base
del juego. Lidia baj¨¦ mirada, reflexionando sobre sus pensamientos.
CapÃtulo 272
Cap¨ªtulo 272
Capitulo 0272
En escena solo quedabans tres mujeres. Sofia no tenia tantas percepcioneso Lidia, frunci¨¦ el cefio disgustada, agit¨¦
mano y dijo: -; Qu¨¦ hay de divertido en el tiro? jMis manos estan matandome de dolor!
Lidia habl¨¦ con calma: -Ya dije que solo ralentizas al paso del sefior Sanchez, sefiorita Navarro. Para ser una persona, debes
tener conciencia de ti misma. ;De qu¨¦ sirve forzar y dominar? Si no tienes habilidad, simplemente no puedes contrrlo. Al
final, pierdes.
Estas pbras no solo se referian al tiro con arco, sino tambi¨¦n a los
hombres.
Sofia no era tonta y se enfureci¨¦: -jTu!
Se volvi¨¦ bruscamente y vio a Lidia sosteniendo un paraguas con una mano, con otra cruzada sobre el pecho, mostraba una
postura rjada. La luz del sol se derramaba sobre todo su cuerpo, especialmente en sus piernas descubiertas, eran tan
ncas que reflejaban luz.
Era demasiado deslumbrante. Sofia, tardiamente consciente de situacion, se dio cuenta de que al pedirle a Lidia que le
sostuviera paraguas, originalmente queria humi, pero ahora que estab juntas, jresult6 que era e quien se humiba a si
misma!
Ya estaba furiosa con Lidia, y al atreverse a harle de manera sarcastica, Sofia empujo directamente: -jMujer despreciable!
¨¦
C¨¦mo te atreves a estar a mido?
Lidia no esperaba que Sofia actuara asi, empujo desprevenida y hizo retorcer unos pasos, pisando identalmente el pie
de Cira. Lidia se disculp6 instintivamente: -Lo siento...
Cira ni siquiera habia tenido oportunidad de decir algo cuando Sofia atac¨¦ sin piedad.
-{gQu¨¦ estas simndo tener educacion?! ¡éCreen que nos
conozco a ustedes este tipo de personas? jAprovechandose de tener una buena apariencia para confundir a los hombres
temporalmente, se creen sefioras! jllusiones absurdas!
-Cuando los hombres se cansen de ustedes,s dejaran en nada, ¡é se acordaran de ustedes?
Cira levant6 cabeza para mira, y Lidia le dijo friamente: -Sofia, ¡é estas loca? Esta es gente del sefior Vega.
-zY qu¨¦ si es gente del sefior Vega? ,No eras tu tambi¨¦n gente del sefior Vega antes? -Sofia se burlo-. No pienses que no lo
s¨¦. He averiguado todo. Al principio, seguias a Osiel. Cuando Osiel se cans6 de ti, te entreg¨¦ al sefior Vega. El sefior Vega
tambi¨¦n se canso de ti y encontr6¨¦ a su nueva favorita.
-En esta situacion, no pasara mucho tiempo antes de que el sefior Vega tambi¨¦n se canse de e, ya sea esta sefiorita Lopez o
sefiorita P¨¦rez, tambi¨¦nsnzara al cubo de basura.
E se mostr6 altiva: -Y yo, yo no soyo ustedes. Soy hija familia Navarro, una verdadera dama de alta sociedad,
adecua para Osiel. Hando mas ro, ustedes son solo juguetes y
herramientas que se puedenpartir. Yo, en cambio, jsoy muj que se puede llevar a casa!
Como si estuviera escuchando un chiste, Lidia mir¨¦ con una expresion juguetona: -;Como tu?
Cira no dijo nada, no mostr¨¦ ninguna expresion, simplemente torci¨¦ tapa de bote de agua mineral.
Y falta de respuesta de ambas, para Sofia, fueo si hubiera
tocado un punto doloroso de es dos, haci¨¦nd atin mas engreida.
-Si,o yo. Nosotras somos chicas de familias respetables, estas muy por debajo de mi, y enparacidn con sefiorita
Zav, tambi¨¦n esta e muy por debajo. Frente a nosotras, su Unico papel es sostener el paraguas. gCompetir en el mismo
escenario? No estan a nuestra altura... j;Ah!Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
Su ultimo grito fue porque Cira, que estaba sentada, de repente
agarro el arco apoyado en el borde del banco, coloc¨¦ flecha y tir¨¦ de cuerda, japuntando rapidamente hacia e!
La punta metalica triangr de flecha, bajo luz del sol, emitia un frio sutilo un arma afda, agudaos garras de
una bestia.
El rostro de Sofia cambi¨¦ repentinamente, retrocedi¨¦ instintivamente, jpero solo dio un paso hacia atras cuando Lidia le agarr¨¦
el cuello
desde atras!
Queria retroceder pero no pudo, quedo rigida en su lugar, con los ojos abiertos de par en par, ni siquiera se atrevia a respirar,
jporque punta de flecha estaba a tres pulgadas de e!
En ese momento, si Cira soltara repentinamente los dedos, jseria atravesada por flecha en el coraz¨¦n al instante!
E grit¨¦ desesperada: -jNo!
Cira mir¨¦ desde abajo hacia arriba, con calma dijo: En el cam de juego, no hay distinci¨¦n de g¨¦nero ni de estatus. Sefiorita
Navar te consideras superior, pero permiteme decirte que tu habilidad
siquiera merece ser mi oponente.
Sofia apretd fuertemente los dientes: -TU... tu...
-El orgullo de tu origen y tu prestigio son regalos de tus padres. Lo Unico que puedes devolverles es mostrar cortesia cuando
estas fuera, ser educada en tus interiones, har y actuar con respeto a
la gente, para que no te etiqueteno una persona sin educacion, lo que afectaria a tus padres
Cira apreto flecha hacia arriba y hacia abajo, sefindole a Sofia con punta de flecha, hablo lentamente: -Esto
permiteme decirte, es una gran falta de respeto hacia tus padres
CapÃtulo 273
Cap¨ªtulo 273
Capitulo 0273
El rostro de Sofia se volvia cada vez mas palido, y Cira, temiendo que se desmayara, solt¨¦ el arco.
Lidia tambi¨¦n solt6 el cuello de Sofia y se sento
despreocupadamente en el banco.
Sofia sintids piernas d¨¦biles, casi cay6 al suelo. Con odio, mir¨¦ as dos mujeres y dijo: -Yo... yo... cuando Osiel regrese, i
definitivamente se lo contar¨¦!
Cira y Lidia le respondieron indiferentes: -Como quieras.
Sofia queria hacer algo, pero frente a estos dos rostros hermosos, no pudo hacer nada. Al final, con enojo, dio un pisot¨¦n y se
fue.
Los dos hombres que se habian ido antes, regresaron en este
momento.
Morgan not6 atm¨¦sfera delicada y pregunt6 a Cira con mirada: ¡ª gAlgo paso?
-No es nada. Me duelen un pocos manos, sefior Vega. Para tercera ronda, puedespetir con el sefior Sanchez -Cira se
fro el brazo, ya que tirar del arco era duro paras palmas y los tendon
del brazo.
Morgan no insistid, afirmo y se fue. Mientras se iba, indicd a asistente del campo: -Trdele una toa fria a e.
El asistente del campo rapidamente trajo una toa fria, junto con una bote de agua hda, y Cira colocd en sus palmas.
Lidia sonrio y dijo: -El sefior Vega realmente te cuida. No es de extrafiar que te atrevieras a enfrentarte directamente a Sofia
antes. Su familia tiene antecedentes reales, de lo contrario, familia
:
Sanchez no habria emparejado con Osiel para un matrimonio
arredo.
La expresion de Cira era bastante tranqu. Atreverse a actuar no tenia ninguna rcion con Morgan, ya sea que ¨¦l
respaldara o no, solo estaba buscando justicia para si misma.
~Por qu¨¦ deberia soportar insultos sin razon alguna?
Pero no hacia falta darses explicaciones a Lidia. Despu¨¦s de todo,
no eran amigas.
De repente, Lidia dijo: -Siempre he querido disculparme con sefiorita Lopez.
-,Disculparte? -Cira mird-. ,Por qu¨¦?
Lidia apret¨¦ losbios: -He oido que despu¨¦s de entonces, ocurrieron muchas cosas en ciudad Aguavi entre ustedes. En
cierta medida, todo esto se origind porque te dej¨¦ en el bosque salvaje. Realmente no pens¨¦ que tendria tan graves
repercusiones.
Lo siento.
Cira sostenia toa en mano. No llevaba ufias pintadas, despu¨¦s. de ques ufias se humedecieron con agua, eran de un
delicado col rosa. E simplemente dijo: -Aceptos disculpas, sefiorita Flor
¡ª ,Aceptar, pero no perdonar, verdad? -pregunto Lidia.
Exactamente.
Cira no era tan generosa, una disculpa de Lidia solo recibia una respuesta de que no importaba.
Con Morgan,s cosas se volvieron tanplicadas en parte era debido a los eventos en ciudad Aguavi.
-La sefiorita Lopez parece ser rencorosa -brome6 Lidia-, pero esta es una deuda que tengo contigo. En el futuro, si necesitas
ayuda, no
dudes en pedi, Har¨¦ todo lo posible por ayudarte.
Cira penso por un momento y asintid: -Lo recordar¨¦.
Aunque en este momento no podia imaginar por qu¨¦ necesitaria ayuda de Lidia, siempre seria bueno tener una opci¨¦n
adicional.Material ? N?velDrama.Org.
Lidia mir¨¦ hacia el campo de tiro, con mirada distante, pero gradualmente se volvid un poco mncdlica.
Cira siguid su mirada y vio a Osiel parado detras de Sofia, ensefiandoleo tensar el arco, cons manos entrzadas en
una ensefianza cercana.
El pecho del hombre estaba pegado a espalda de mujer, en una posici¨¦n intima.
Cira al observarlos record6 su propia experiencia.
E se atrevio a enfrentarse a Sofia, no porque contara con el respaldo de Morgan, sino porque Morgan le ensefid que, frente a
la injusticia, podia contraatacar directamente.
Ahora, sus dos deportes favoritos eran el tiro y el golf.
Especialmente este ultimo, incluso logr¨¦ un ace.
Pero al principio, no entendia ni siquieras res basicas. Fue objeto de bus maliciosas por parte de un cliente
estadounidens
-Las ¡°pelotas¡¯¡± de sefiorita secretaria se ve tan bien, pero result que no sabe jugar.
En ese momento, reci¨¦n habia asumido el cargo de secretaria y alin no habia desarrodo actitud imperturbable que tenia
ahora. Despu¨¦s de entender el significado extremadamente vulgar de esas pbras, se puso palida y vergonzosa, quedandose
paralizada en su lugar sin poder articr pbra.
Morgan se acerc¨¦ a e con un rostro imperturbable, tomo sus
manos
comenz6 a ensefiarle.
-Abre los pies, ancho de hombros, inclina ligeramente el cuerpo. Sost¨¦n cabeza del palo con mano izquierda, y mano
derecha sostiene el cuerpo del palo. Golpea b de manera estable con cabeza del palo, utilizando fuerza de
mufieca. Antes de actuar, mira varias veces tu objetivo, ajusta el cuerpo y el angulo del golpe segun el objetivo. gEntendido?
Su mente estaba hecha un lio: -Entendido, lo entendi.
Morgan le pregunt6 de nuevo: -,Cual es tu objetivo?
En realidad, e respondio al azar.
Era tanto por emocion no resuelta de ser humidao por iodidad de su espalda pegada al pecho de ¨¦l en medio
de tanta gente. La situacion tan intima hacia sentir avergonzada.
E eligid un hoyo no muy lejano, pensando que seria mas facil: -El hoyo numero tres, supongo.
Morgan sonri¨¦ con desd¨¦n: -Estas equivocada.
¨¦Por qu¨¦?
-Tu objetivo, es este... -Morgan sostuvo su mano, gird repentinamente en una dirion diferente. Antes de que pudiera
reionar, j¨¦| bnced bruscamente el palo de golf!
La pelota vol¨¦ de inmediato, jimpactando directamente en cara d cliente estadounidense!
El cliente grito de dolor, sosteniendo su nariz sangrante y cayendo a suelo: -jAh!
jE se quedo at¨¦nita en el acto!
Mientras tanto, Morgan, sin siquiera mirar al cliente, indicd con calma al caddie que volviera a colocar pelota.
-Cuando sea necesario, contraataca. Mis personas no se quedan de pie para ser humidas. gLo entiendes ahora?
CapÃtulo 274
Cap¨ªtulo 274
Capitulo 0274
Morgan le ensefi¨¦d muchas habilidades paso a paso, y el golf fue que mejor aprendio.
Quizas porque fue primera vez que ¨¦l defendio y al mismo tiempo le ensefid que no era necesario soportar todo sin decir
nada.
La toa ens manos de Cira se calentd, pero e atin agarraba. Las gotas de agua cajan a lorgo de sus dedos, unaa
una, al suelo.
Como si fuerangrimas.
Morgan realmente fue amable con e, lo que hacia que todass fechorias despu¨¦s de su cambio de corazon parecieran auin
mas
repulsivas.
Lidia dijo que Morgan le trataba bien. ;Pero su supuesto trato amable ahora no era mas que un negocio, una extorsi¨¦n, una
posesion pura y simple debido a su adidn al sexo que no podia deja ir?
No significaba nada.
Lidia ya no mir¨¦ el coqueteo entre Osiel y Sofia. Recordando algo, | dijo a Cira: -En realidad, no tengo nada con el sefior Vega.
Deberia tener mas cuidado con otra mujer.
Cira entreg6 toa al asistente del campo, de paso, mird¨¦ hacia
Lidia.
-Es sefiorita Zav, Est, de que Sofia habl6. Anoche jugamos cartas juntas, y tengo sensacion de que e esta
interesada en el sefior Vega -dijo Lidia seriamente.
~Est? Cira realmente no se lo esperaba, pero no tenia una impresion ra de Est. Solo recordaba que era prima de
Fermin y tenia un rostro con un fuerte toque exdtico.
A Cira no le importaba qui¨¦n estuviera interesada en Morgan, peroo Lidia le habia informado amablemente, le respondio
con un simple ¡°bien¡±.
En tercera ronda, Morgan y Osiel ya habian Ilegado a un empate de cinco flechas en prorroga, sin ninguna diferencia
evidente. Anunciaron un empate.
Mientras se quitaba los guantes, Morgan se acerc¨¦ a Cira. La luz del sol le daba en cara, entrecerr¨¦ los ojos ligeramente y le
hizo un gesto a e con barbi.
Cira se detuvo por un momento, luego se acerco y le ayudo a quitarse protion del pecho: -4 Qu¨¦ tal, estas cansado?
Morgan no le dio importancia: -En realidad, no habia apuestas. Solo estabamos jugando por diversion, estoy bien.
Lidia bromeo: -Tu respuesta es demasiado masculina. La sefiorita Lopez esta preocupada por ti, zno deberias apreciarlo?
La mirada fria de Morgan se pos¨¦ en e: -Sofia fue selionada por familia Sanchezo candidata para casarse con
Osiel. A Osiel no parece disgustarle, asi que es muy probable que este matrimonio se lleve a cabo. gHasta ahora sigues
aferrandote a Osie ; Quieres pasar de ser una amante sin nombre a ser tercera enContent ? copyrighted by N?velDrama.Org.
discordia reconocida?
-Sofia dice que insultan por carecer de educacion, lo que llev¨¦ a que sus padres tambi¨¦n fueran insultados. Reflexiona sobre
sus iones, gno estan tambi¨¦n afectando a sus padres?
Cira se quedo sorprendida.
Se sorprendi¨¦ porque Morgan rara vez decia tantas pbras, y ademas, su tono sonaba extrafiamente...
~Como si estuviera disciplinando a un menor?
Morgan y Lidia, si no eran una rci¨¦n entre hombre y mujer, g.qu¨¦ otra rci¨¦n podian tener? En este momento, Cira estaba
un poco. intrigada.
Lidia cambio de expresi6n, no dijo nada, se levantd y sigui¨¦ a Osiel.
La mirada de Cira siguid¨¦ involuntariamente a Lidia y luego fue guiada de nuevo por Morgan, quien sostuvo del ment¨¦n.
-,En qu¨¦ estas pensando?
Ciraentdo casualmente: -¡é Cual es rcion entre el sefior Vega y Lidia?
Morgan sonri¨¦ de repente:
Hace cuanto tiempo fue eso? ¡é Todavia sientes celos?
... Cira solo estaba simplemente curiosa.
Pero ¨¦l insistia en decir que estaba celosa. Si ¨¦l queria pensarlo asi, entonces que asi fuera. Si e intentaba negarlo y ¨¦l
seguia insistiendo, al final se convertiria en un juego de coqueteo sin sentido.
Morgan baj¨¦ mirada y observo -¡éNo piensas quitarte el sost¨¦n protector? ~No sientes que esta demasiado apretado?
Cira se dio cuenta de que aun llevaba puesto el protector. Estab punto de dar vuelta para quitarselo cuando Morgan levanto
mano y rasg6 el cierre magico debajo de su pecho. La restri¨¦n disminuy6 visiblemente.
Cira se sinti¨¦ molesta, siendo indecorosamente manoseada a ple luz del dia, en medio de tanta gente.
E apret¨¦ losbios y rapidamente se quit6 proti¨¦n del pecho dando grandes zancadas hacia el asistente para entregarle
el equipo. Sin embargo, Morgan agarr¨¦ su brazo y le pregunto: -; Qu¨¦ sucede
Podia sentir que e no estaba contenta, pero ¨¦l actuaba a su antojo
-¡éHay algun lugar en tu cuerpo que no sea mio? , Hay algo que no pueda tocar?
Siempre consideraba su posesi6n, por lo que sentia que podia
tratao quisiera. E hablo con voz ronca: -Sefior Vega,
piensa lo que quieras, de todos modos, nadie puede cambiar tu forma de pensar.
Morgan mir¨¦ y atrajo hacia su pecho, su tono de voz era bajo y seductor: -S¨¦ buena, gmerece pena enojarse por algo
tan
insignificante?
~Nadie podia cambiar su forma de pensar...? Si, eso era cierto.
Sin embargo, en este momento, Morgan estaba de buen humor, asi que dijo: -Puedes intentarlo. Qui¨¦n sabe, tal vez puedo
cambiar por ti.
CapÃtulo 275
Cap¨ªtulo 275
Capitulo 0275
Al mediodia, disfrutaron de un banquete de cordero, o mas precisamente, de diversas maneras de cocinar el cordero.
Desde cabeza hastas pezufias, cada parte se prepar¨¦o un to unico o varios tos diferentes. Ademas, tambi¨¦n
asaron un cordero entero, era una extravagancia deliciosa.
Todos elogiaron organizaci¨¦n del evento por parte del sefior
Garcia.
Fermin estaba de buen humor: -En invierno,er carne de cordero es lo mas nutritivo. Ademas, en nuestra finca, hemos
introducido agua de una piscina termal natural. Como no hay mucho que hacer esta tarde,s chicas pueden ir a disfrutar del
spa. Es perfecto para
ahora.
Alguien bromeo: -Esta nificacion es demasiado adecuada. No es de extrafiar que todos digan que el sefior Garcia conoce
muy biens mujeres.
Todos levantaron sus copas para brindar por Fermin, el ambiente era alegre y armonioso.
Morgan tom6 un sorbo de su vino, luego se inclind y se acerc¨¦ a Cira -Esta tarde, ve con es al spa. Tenemos algo de qu¨¦
har.
Cira lo entendi¨¦ inmediatamente.Material ? N?velDrama.Org.
No era de extrafiar por qu¨¦ ¨¦l, sin ninguna raz6n aparente, estaba perdiendo dos dias aqui. Incluso si realmente quisiera
tomarse unas
vacaciones, seria con sus verdaderos amigoso Ramon y
Enrique. Con Fermin y Osiel, definitivamente habia asuntos de negocios involucrados.
En esa o
mesa, tambi¨¦n se encontraban varios ejecutivos cuyos
nombres Cira podia reconocer. Parecia que Fermin estaba
organizando algo, probablemente algun proyecto interesante, y queria que todos se unieran para invertir.
La mirada de Morgan se pos6 en sopa en el tazon de e, y levantos cejas ligeramente: -;Esta buena? Veo que ya te has
servido un segundo tazon.
Cira se sintid inc¨¦moda al ser sefida porer demasiado.
Tosi6 ligeramente y sugiri¨¦ en voz baja: -Es bastante deliciosa. Pru¨¦balo, sefior Vega, aunque no estoy segura de qu¨¦ parte del
cordero es.
Aparte de carne, sopa tambi¨¦n contenia rabano nco, datiles y otros condimentos, principalmente con jengibre y
pimienta. Al bebe, el cuerpo se sentia calido.
Cira estaba examinandos piezas de carne en sopa, tratando de identificas, cuando Morgan de repente dijo: -Es c
de cordero.
Cira se atragant6 de repente:
aa
~Como?
-Es c de cordero -Morgan lo dijo a prop¨¦sito, con una mirada burlona en sus ojos-. Los hombres suelen sentir vergtienza
de bebe esto. En toda mesa, eres Unica mujer, bebiendo tazon tras tazon
sin parar.
C de cordero, bueno para los rifiones y potencia sexual.
Cira de repente sintio que sopa, que antes le parecia deliciosa, adquiria una sensaci6n inexplicable. De todos modos, le
resulto dificil tragar.
Mir¨¦ nerviosamente a los demas en mesa, por suerte, nadie parecid notarlo. Luego, vte, mir¨¦ a Morgan.
En realidad, queria preguntarle si podia mar a un sirviente para que le retirara sopa.
Pero Morgan ramente malinterpret6 su mirada vte. Con una sonrisa ir¨¦nica, dijo: -Acab tu misma. No necesito beber
esta
cosa.
Cira tampoco tenia intencidn de que ¨¦l bebiera por e.
~Cual debia ser su rcion para que e tuviera idea abstracta de dejarleer sus ¡°restos¡±?
Y Morgan, que pensaba en esa diri¨¦n, tambi¨¦n era bastante
ridiculo.
Despu¨¦s deida, Cira regreso a su habitacion y se ech¨¦ una
siesta.
Anoche, e estuvo en guardia todo el tiempo, temiendo que Morgan entrara de repente. Como resultado, no durmid
profundamente. Ademas, con el invierno propenso a somnolencia, y despu¨¦s d unaida abundante y con alcohol, decidio
acurrucarse en su
cama.
Sabia que Morgan no regresaria a habitacion por tarde, asi que pudo dormir profundamente. Cuando se despertd, ya eran
las cuatro y media de tarde.
Record6 lo que Fermin menciono sobres aguas termales durante el almuerzo y,o no tenia nada mas que hacer, pidid a
un sirviente que llevara alli.
La zona de aguas termales era bastante extensa, con varias piscinas
de diferentes tamafios y funciones. Habia piscinas para el bienestar del Utero, asio para desintoxicaci¨¦n y el cuidado de
la piel.
Cuando Cira lleg¨¦, mayoria des piscinas ya estaban ocupadas. Las mujeres parecian conocerse entre si, formando grupos
de dos of tres, y nadie se acerco a saludar a Cira. Como no conocia a ninguna de es, eligid una pequefia piscina vacia y se
sento en el borde, sumergiendos piernas.
Saco su tel¨¦fono y envid un mensaje a su hermana mayor, preguntandoleo estaba su madre.
La hermana mayor respondi6 con una nota de voz, con un tono alegre: -Mama ya puede har. Incluso me dijo que queria
comer arroz con pescado. Le dije que cuando pudieraer, se lo
prepararia yo misma, y tambi¨¦n me pidid que le echara mas pimienta.
Cira tambi¨¦n sonri¨¦ al escuchar eso -A mama siempre le ha gustado pimienta.
-Exacto, el m¨¦dico dijo que mama esta recuperando bien. Mafiana tradaran a una habitaci¨¦ntn.
Las piernas de Cira se movieron ligeramente en el agua termal, pensando que todo estaba yendo muy bien.
Sin embargo, inmediatamente despu¨¦s, record6 el zo de firma de contrato que Morgan le dio. Su sonrisa se desvaneci¨¦
gradualmente
E no le habia enviado el contrato a Isabel, ya que era imposible que e lo firmara. Pero Morgan le habia pedido que lo
firmara esta
noche.
E baj¨¦ mirada hacia superficie del agua, sumida en sus pensamientos.
De repente,s aguas de piscina se agitaron, y alguien entro desde
el otrodo.
Instintivamente, Cira levant¨¦ cabeza.
CapÃtulo 276
Cap¨ªtulo 276
Capitulo 0276
No se esperaba que fuera Est.
Vestia un traje de bafio verde oscuro, con un disefio conservador pero a moda. Lo mas importante era que ese color, si no
tenias piel ra, te haria lucir mas oscura.
AEst le quedaba muy bien el color.
Cira le sonri¨¦ cort¨¦smente.
Est tambi¨¦n nado hacia e desde el otrodo de piscina y le pregunto: -Sefiorita Lopez, gpor qu¨¦ no baja a darse un
bario?
-No traje traje de bafio -respondio Cira.
Est sonrio: -Ah, ya veo. Pens¨¦ que sefiorita Lopez tenia miedo al agua porque se ahogo
entrar en piscina. Estabando era nifia, y por eso no se atreviaa
pensando en venir a pafia. pensando en venir a pafia.
La inesperada deraci¨¦n dejo a Cira atonita.
Ahogarse...
De hecho, se habia ahogado una vez cuando era nifia, durante una se de natacion en escu secundaria. Pero, gcdmo lo
sabia Est?
Cira penso en eso y decidid preguntarselo directamente.
Est tenia una melena negra suelta, flotando en superficie de piscina, creando una sensacion de sirena emergiendo del
agua.
Est inclino cabeza y sonrid, diciendo: -Tambi¨¦n estudi¨¦ en Escu Secundaria |. En ese incidente en el que te ahogaste,
yo estaba cerca y lo vi.
1/3
-Eh... Cira se sorprendi¨¦ atin mas.
-Aquel dia, cuando te vi en el restaurante Delicias del Sur, te reconoci -continu¨¦ Est, viendo expresion sorprendida en el
rostro de
Cira. Sonrid. Cuando sabia que estabas con Morgan, tambi¨¦n tenia esta expresion.
Cira solo penso que era demasiada coincidencia.
Inconscientemente, le echo otro vistazo a Est, tratando de recordar, pero atin asi no lograba recorda.
Despu¨¦s de breve sorpresa, Cira ajust6 su expresion y adopto un tono de pafiera de escu¡± para saluda.
-Resulta que somospajieras de escu, es realmente
afortunado. Rara vez me encuentro conpafieros de ¨¦poca de estudios. gDeberiamos ser del mismo afio, verdad? En
qu¨¦ se estabas antes, sefiorita Zav?Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Est se apoyo en pared de piscina con espalda, sin
maauije en cara ya que estaba sumergida en el agua termal. Sin el embellecimiento del maquije, perdi¨¦ un poco de su
exotismo, pero atin asi era una mujer hermosa.
-Yo estaba en se ocho, y creo que sefiorita Lopez estaba en se seis, gverdad? En ese entonces, yo era una
completa desconocida, asi que esta bien si no me recuerdas. Pero recuerdo a sefiorita Lopez porque en ese momento eras
muy famosa, conocida por todos.
Cira se volvi¨¦ ¡°conocida por todos¡± debido a su apasionada amor hacia Gerardo en esa ¨¦poca.
Como era de esperar, siguiente pregunta de Est fue con
curiosidad: -No le gustaba a sefiorita Lopez a Gerardo antes? ¡é Como termin¨¦ saliendo con Morgan?
Cira se detuvo por un momento y luego pas¨¦ dergo: -Eso ya es cosa del pasado, ya han pasado casi diez afios, y casi lo he
olvidado todo.
Est sonri¨¦ ligeramente: -Mas tarde estudi¨¦ en el extranjero y trabaj¨¦, me encontr¨¦ con Gerardo una vez. El no olvid¨¦ los
asuntos de escu secundaria, incluso record6 que en ese momento yo
estaba aldo de Morgan.
Cira mir¨¦ levantando vista, qu¨¦ queria decir con eso?
Est, sin embargo, parecia estar chando casualmente: -Por cierto, Gerardo esta neando regresar al pais para
desarrorse. Recientemente adquiri¨¦ una empresa y esta preparando su cotizacion inversa. Parece estar tomando impulso.
Siento que despu¨¦s de unos afios, formalmente entrara en el circulo financiero de Sher¨¦n.
Cira no entendia muy bien, no sabia si Est simplemente queria harle sobre celebridades de ¨¦poca de estudiante o si
tenia otros propdsitos, asi que simplemente respondi¨¦: ¡ªEstoy de vacaciones recientemente, no estoy al tanto de estas cosas.
-4La sefiorita Lopez alin no ha empezado a trabajar? Eso es
bastante conveniente -sonri¨¦ Est.
Cira pregunto: - Qu¨¦ quieres decir con ¡°conveniente¡±?
CapÃtulo 277
Cap¨ªtulo 277
Capitulo 0277
-Seria conveniente que te unas a empresa de Gerardo, despu¨¦s de todo, somospafieros de escu.
Cira no expreso ninguna opini¨¦n.
Su tel¨¦fono sono, asi que retract¨¦s piernas: -Voy a contestar una mada, sefiorita Zav, disfruta del spa, yo me voy
primero.
Est levanto cabeza: -No tengo mi tel¨¦fono ahora, nos vemos esta noche en mesa de cena, agr¨¦game en WhatsApp.
-Esta bien.
Cira se puso los zapatos y se fue. Una vez fuera de piscina de aguas termales, apag6 el timbre de su tel¨¦fono, que habia
configuradoo rma por si acaso se quedaba dormida toda
tarde.
No le gustaba har sobre Gerardo con otras personas.
Pero...
~La adquisici¨¦n de empresa, cotizacion inversa, el regreso al pais para desarrorse, todo eso era cierto?
Despu¨¦s de dejar atras el grupo Nube Celeste, unica fuente de noticias dentro del circulo que podia proporcionarle
informacion era ra, pero e tambi¨¦n estaba de vacaciones. Ahora, Cira no tenia idea de lo que estaba sucediendo en el
mundoercial.
Cira record¨¦ nuevamente vez que se encontraron bajo luna en el hotel de ciudad Aguavi.
E atrapo a persona que estaba fotografiando, arrojo camara de esa persona, y desde entonces no volvi¨¦ a sentir esa
sensaci¨¦n de
1/5
ser fotografiada, No sabia si ¨¦l dejo de hace seguir o si tica de persona que seguia mejor y se volvid mas dificil
de detectar.
Despu¨¦s de estar de pie por un momento, el viento sopld y trajo consigo un ligero escalofrio.
Cira baj¨¦ cabeza y mird. Aunque estaba sentada en el borde. remojando los pies, el dodillo de su falda tambi¨¦n se mojo.
neo volver a habitacion y cambiarse.
E conocia el camino de regreso, asi que no pidi¨¦ a un sirviente que guiara. Mientras caminaba hacia curva del pasillo, de
repente vio a alguien al otrodo.
Un hombre y una mujer, Lidia y Osiel.
Lidia de repente se aferr¨¦ al cuello de Osiel y se puso de puntis para besar susbios.
Cira estaba a punto de esquivar situacion discretamente, pero antes de que pudiera hacerlo, Osiel, sin dudarlo, apart6 a Lidia
con
decision.
Su movimiento tan resuelto hizo que Cira se detuviera.
Lidia dio un paso tambaleante hacia atras, su espalda choco co pared. Mir¨¦ hacia arriba, intentando sonreir con indiferencia
co de costumbre: -,No permites ni siquiera un beso? ~Ahora estas siendo tan virtuoso por sefiorita Navarro?
Pero esa sonrisa, incluso Cira que estaba observando desde eldo, sintid que era amarga.
Osiel estaba de espaldas a Cira, asi que no podia ver expresi6n en su rostro, pero su tono era muy frio:
terminamos, spor qu¨¦ viniste aqui?
Lidia trag6 saliva: -...no podemos... no terminar?
Osiel guard6 silencio por un momento. Aunque su tono no era tan frioo al principio, estaba impregnado de una frialdad
interminable, con innumerables filos ocultos.
-Lidia, es mejor separarnos amigablemente. Voy a casarme y formar
una familia.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Lasgrimas brotaron de los ojos de Lidia: -z No puedo casarme
contigo?
Osiel solo dijo una frase: -La familia Sanchez no nos va a permitir.
2
Cira no quiso escuchar mas, se dirigid de vuelta a habitaci¨¦n desde otra dirion.
Pero frase de Osiel seguia resonando en sus oidos, familia Sanchez no nos va a permitir¡¯... gSignificaba que Lidia, por su
posicion, no era digna de entrar en familia Sanchez?
~Por qu¨¦ no era digna? ¡éPor diferencias en su origen familiar, falta de igualdad en el estatus social, 0 era debido al titulo de
primera socialit¨¦ de ciudad de Xoan¡± que Osiel encontraba inapropia
Si era por lo primero, gOsiel acababa de darse cuenta de que sus antecedentes no eranpatibles? ;No lo sabia desde
antes? No importaba cuando coqueteaban y se enamoraban, gy ahora de repente si le importaba?
Si era por lo segundo, gpor qu¨¦ maban a Lidia socialit¨¦¡±? ~No era porque e era gerente del departamento de
comercio, lo cual probaba que en su trabajo estaba dispuesta a hacer lo que sea necesario por Osiel y por familia Sanchez?
Con una simple frase de ¡°Voy a casarme y formar una familia¡±, ¨¦l desechd, permitiendo que su nueva pareja humira,
dejara cargar con el paraguas y...
Los pasos de Cira se detuvieron de repente.
Luego, exhald lentamente.
Se habia emocionado demasiado.
Inconscientemente, se estaba identificando con Lidia.
Cira reanud6 sus pasos y lleg¨¦ a puerta de habitacion, pas6 tarjeta para abri.
Mientras se dirigia a habitacion de invitados para cambiar de ropa, Cira reflexionaba. Probablemente fue frase de Osiel,
familia Sanchez no nos va a permitir¡¯, lo que hizo recordar vez que Morgan le dijo, ¡°No me interesan mujereso e¡±, lo
que llevd a empatizar tanto con Lidia.
Lidia para Osiel y e para Morgan probablemente eran simres.
Cuando estaban interesados, les decian pbras bonitas, pero nuncas habian considerado tomar en serio a alguien para
llevar a casa.
Los hombres saben demasiado bien c¨¦mo deberia ser su esposa.
Cira se cambi¨¦ a ropa mas abrigada y justo en ese momento recibi un mensaje de WhatsApp de Morgan. Le pidid que
encontrara a un sirviente que llevara a ¡°Torre Fauno¡± para cena.
Ya era alrededor des seis de tarde.
Cira sali¨¦ de habitacion y busco a un sirviente para que llevara
alli.
En invierno, luz del dia siempre desaparecia de manera inesperada. Cuando sali¨¦ de habitacion, el horizonte atin mostraba
un destello de luz dorada del atardecer, pero cuando lleg6 al edificio mado ¡± Torre Fauno¡±, todo a su alrededor ya estaba
envuelto en oscuridad.
E se volvi¨¦ para mirar y vios luces de mansi¨¦n, que se encendian de lejos a cerca, iluminando nuevamente esa mansion
de estilo europeo.
Mirar Vi Lofey por noche le daba atin mas sensaci6n de un pcio noble de Edad Media.
Cira se gird de nuevo y continuo entrando con el sirviente.
Dos mujeres pasaron a sudo y susurraron: -jDate prisa, vamonos! ; Est y Lidia estan peleandose en publico!
CapÃtulo 278
Cap¨ªtulo 278
Capitulo 0278
~Como? ¡éLidia y Est?
Cira frunci¨¦ el cefio con perplejidad. Estas dos personas deberian haber mantenido sus distancias, o era posible...?
Sus pasos se aceleraron involuntariamente.
Despu¨¦s de que Cira dejara piscina termal, Est tambi¨¦n dejo del lugar.
Se cambio de ropa, se maquilld y se dirigid a ¡°Torre Fauno¡±.
Cuando entrd, Lidia ya estaba sentada junto a Morgan, abrazando carifiosamente mano de ¨¦l y apoyando cabeza en su
hombro.
No estaba ro si estaba perezosa o simplemente carecia de inter¨¦s.
-Saca esta carta -Lidia sefial¨¦ carta en mano de Morgan, pero Morgan saco otras dos ys arroj¨¦: -Observar el juego en
silen propio de un caballero, lo mismo se aplica a jugar cartas.
Lidia tomo una uva y se meti¨¦ en boca de Morgan, regafian dulcemente: -Si no escuchas lo que digo, jte ahogaras!
Est sabia que Lidia, gerente del departamento deercio de familia Sanchez, era una socialit¨¦ famosa... y tambi¨¦n
examan despreciada de Osiel.
Osiel estaba a punto de casarse con Sofia.
E tambi¨¦n sabia que en un momento anterior, cuando Lidia estaba en ciudad Aguavi por trabajo, hubo rumores de un
escandalo con Morgan. ,Asi que ahora, despu¨¦s de ser rechazada por Osiel, vino a molestar a Morgan?
Est se acerco con cortesia, pero sus pbras no eran
precisamente amables: -Sefiorita Flores, gpuedo tomar este asiento?
Lidia levanto mirada y, al ver que era Est, encontr¨¦ divertido el asunto: -Hay tantos asientos aqui, gpor qu¨¦ elegir sentarte
en el mio?
-Tengo algo que discutir con el sefior Vega -Est habl¨¦ conExclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
calma, pero Lidia sintid que e estaba adoptando una actitud muy
arrogante.
Lidia se rio entre dientes y abraz6 el brazo de Morgan de manera desafiante: -Si no te lo dejo, gqu¨¦ haras al respecto?
Est opto por no decir mas y simplemente mird a Morgan: -Sefior Vega, gpuedo har contigo por un momento?
Morgan levant6 mirada, recordando el dia en puerta del
restaurante Delicias del Sur, cuando e mencion¨¦ ¨¦poca en que
salieron en secundaria...
El entreg¨¦s cartas a persona a sudo, diciendo casualmente: Juega por mi.
Luego se levanto y sigui¨¦ a Est.
Lidia fue dejada en su lugar.
Osiel, con una expresion tranqu, continud jugando cartas con otra persona. Pero Sofia, sentada en el brazo del sofa, hizo
comentarios sarcasticos: -; Qu¨¦ puedes lograr al sentarte a sudo por fuerza? Si no puedes contrrlo, simplemente no
puedes.
Esta frase fue lo que Lidia le dijo a Sofia esta tarde.
Lidia mird, Sofia se burl6¨¦ con seguridad que le daba el respaldo de Osiel: -; Por qu¨¦ me miras asi? Si tienes agas, ve
y recupera al sefior Vega.
Lidia tomo una copa de mesa, dio un sorbo y luego agit¨¦ mitad
214
restante en copa. Luego, mir¨¦ a Osiel sin inmutarse, sonriendo
ir¨¦nicamente.
De repente, se levantd, alcanzo a Est, jagarr¨¦ su mano y le arroj¨¦ copa de licor directamente en cara!
Est no esperaba el repentino ataque y apenas tuvo tiempo de cerrar los ojos. El liquido alcohdlico se desliz¨¦ a lorgo de su
rostro, siguiendo el contorno de sus mejis, jdejand at¨¦nita!
Cira entr¨¦ en habitacion justo en ese momento y se quedo parada, igualmente sorprendida.
Asudo entr¨¦ Fermin, quien acababa de salir para verificar si los tos estaban listos, sin esperar encontrarse con que su
prima
estaba siendo maltratada.
La sonrisa juguetona de Fermin desapareci6, mirando friamente a
Lidia.
A pesar de que habia mas de una docena de personas en habitacion, un silencio sepulcral se apoder¨¦ del lugar. Nadie
esperaba que Lidia fuera tan audaz.
Lidia, por otrodo, no mostr¨¦ el minimo temor por haber causa problemas. Sonri¨¦ triunfal y desafiante.
Ferminmi6 su lengua en elteral de su meji y luego dijo: -Sefi Sanchez, gesta es persona que trajiste? gNo deberias
dar alguna explicacion?
Finalmente, Osiel dirigid su mirada hacia Lidia.
Pero simplemente dijo: -Quien lo hizo, asumiras consecuencias.
Con esas pbras, insinu6 que si Fermin queria justicia, debia
busca de Lidia.
Osiel expuls6 y dej¨¦ que Fermin se encargara de e.
Lidia mir¨¦ a Osiel y sonrid, era una sonrisa llena de amargura.
Cira entendid lo que estaba sucediendo. Su enfrentamiento no era con Est, sino que estaba provocando a persona que
menos deberia provocar, queriendo ver si Osiel protegeria.
Desafortunadamente, respuesta decepciono.
Est tomo toa que le entreg¨¦ apresuradamente un sirviente y se limpid cara, diciendo: -Esta bien, no pasa nada. Voy a
volver a habitaci¨¦n y cambiarme de ropa.
Sofia no estaba dispuesta a dejarlo asi: -Sefiorita Zav, eres demasiado facil de tratar. Esta mujer solo se atreve a molestarte
porque eres demasiado amable. ,Por qu¨¦ no dejas que esta mujer se quite ropa? Sefior Garcia, gqu¨¦ dices?
jDesvestirse en publico!
La habitacion estaba bien climatizada. Al entrar en habitacion, Lidia ya se quit6 chaqueta. Ahora solo llevaba un vestido rojo
de
tirantes.
Tan prontoo se quitara el vestido, solo le quedaria ropa
interior.
CapÃtulo 279
Cap¨ªtulo 279
Capitulo 0279
Fermin no estuvo de acuerdo con sugerencia de Sofia: -Que una chica se desvista en publico no es apropiado, entonces...
Enseguida, Cira tom6 pbra: -Entonces simplemente consideramos que todo ya esta saldado.
Fue en ese momento que Fermin se dio cuenta de que Cira, parada a dos pasos frente a ¨¦l, entrecerr¨¦ los ojos: -; Qu¨¦ quieres
decir con ¡± esta saldado¡±, sefiorita Lopez?
Las pbras de Cira atrajeron todass miradas en habitacion. E dijo: -Mientras que estoy aqui, y sefiorita Zav esta a
punto de llevarse al sefior Vega. Parece que no me esta mostrando mucho
respeto.
Est se quedo atonita por un momento y luego dijo: -Solo tengo algo que discutir con el sefior Vega.
Cira respondio: -,En serio?
Originalmente, eran dos mujeres disputando por un hombre, pero despu¨¦s des pbras de Cira, se convirtid en tres mujeres.
Los demas se miraron entre si, pero nadie se atrevid a intervenir.
Despu¨¦s de todo, el alboroto lo causarons personas traidas por el sefior Sanchez, victima era prima del sefior Garcia, y
ahora que buscaba respuestas erapafiera del sefior Vega en esta
situacion.
Tenian diferentes posturas, y ademas, involucraba a los tres hombres cons posiciones mas altas presentes. Si intervenian sin
pensar, seguramente no les ira bien.
-Fue solo un malentendido.
Morgan habl¨¦ en medio de un silencio, con tono tranquilo. Mir¨¦ a Cira con un significado indescifrable y luego tom¨¦ una copa de
lamesa
cercana.
-Esta noche, mi prima fue un poco imprudente y molestd a tu prima. Me disculpo en su nombre. Sefiorita Zav, sefior Garcia,
consideran esta copa de vinoo mi forma de disculpa.
Mi prima molesto a tu prima... gSignificaba que Lidia era prima de
Morgan?
La sorpresa llend a todos.
Sabian que Lidia era gerente del departamento de negocios de Grupo Sanchez, tambi¨¦n conocian su reputacidn, e incluso
habian escuchado rumores ambiguos sobre su rcion con Osiel y Morgan.
Sin embargo, jnunca habian escuchado que e fuera prima de Morgan!
Cira de repente entendio, era este tipo de rci¨¦n. Su curiosidad
finalmente se satisfacia.
Viendo Morgan disculparse de esta manera, Est apreto losbio dijo: -Sefior Vega, no es necesario hacerlo. Como dije antes,
no h problema. Como usted dijo, solo fue un malentendido. Solo espe que sefiorita Lopez tampoco malinterprete mi rci¨¦n
con el sefio
Vega.
Cira simplemente dijo: -No he malinterpretado nada.
Sin embargo, si realmente no malinterpreto su rcion con el sefior Vega, seria otra cuestion.
Morgan le pregunt¨¦: -,De qu¨¦ has? -pero Cira no respondis. El no insistid, solo mostr¨¦ disgusto-. gPor qu¨¦ te quedas tan
lejos? Ven aqui.
Cira dud6 por un momento y finalmente se acerco a ¨¦l.
Cuando e se acerc¨¦, Est retrocedi¨¦ discretamente.
Lidia tom copa de vino que Morgan iba a beber y dijo con calma: ¡ª Si hay que hacerlo, deberia disculparme yo misma.
Se dirigid hacia mesa.
Al enterarse de repente de que Lidia era prima de Morgan, Sofia, al ve acercarse, pens6 que iba a arrojarle copa de vino.
Rapidamente se escondio detras de Osiel.
E de repente record6 por mafiana cuando estaba practicando tiro, presumiendo ante Lidia con orgullo.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
E dijo que era una sefiorita de una familia adinerada, emparejada con Osiel, de igual posicion social... pero result6 que Lidia
era prima de Morgan, es decir, deldo de familia de madre de Morgan. Como era bien sabido, familia de madre de
Morgan no era en absoluto inferior a familia Vega, lo que significaba que Lidia
tambi¨¦n era una sefiorita de una familia adinerada...
Sofia de repente sintio que una cuchi giratoria se vaba en Se mordid elbio inferior, sin atreverse a levantar cabeza, y
algunas dudas. ¡éOsiel sabia acerca de su identidad?
Si lo sabia, gno seria mas apropiado en t¨¦rminos de estatus social Por qu¨¦ ¨¦l se negaba a casarse con Lidia?
Lidia no estaba buscando a Sofia, solo tom6 el whisky de mesa de
centro.
Luego, mirando a Est, dijo: -Hoy fui irrespetuosa, pido disculpas a sefiorita Zav -levantd cabeza y bebi¨¦ todo el
contenido de su
vaso.
Inmediatamente despu¨¦s, se sirvid otra copa llena de whisky, se
dirigid a Fermin y dijo: -Tambi¨¦n pido disculpas al sefior Garcia, por arruinar su cena -tambi¨¦n bebid de un trago.
Fermin arqueo una ceja.
El whisky es una bebida fuerte. Con una copa tan grande, cualquier hombre se tambalearia, pero Lidia, despu¨¦s de terminar,
pudo colocar bote y el vaso de manera firme en mesa, sonriendo a todos.
-Lo siento, bebi demasiado esta noche, no estoypletamente lIticida. En el futuro... no estar¨¦ tan inconsciente.
CapÃtulo 280
Cap¨ªtulo 280
Capitulo 0280
Frente a actitud sincera de Lidia, los implicados no tenian mas pbras que decir.
Fermin dijo: -Todos somos amigos, este asunto ya esta resuelto. La cena esta lista, bajemos aer.
Todos, detn acuerdo, dejaron dedo ese asunto y se
levantaron.
Lidia no mir¨¦ a nadie, se fue s, pero no a cena.
Cira no estaba muy tranqu, queria seguir a Lidia, pero fue detenida por Morgan: -,A donde vas? ,No me has visto en toda
tarde, no me extrafias?
Estas pbras podrian hacer que alguien que no estuviera al tanto pensara que estaba coqueteando con e.
Pero Cira no se atrevid a pensar asi. Solo sentia que, al har sin cuidado antes, lo habia ofendido, y ¨¦l estaba considerando
alg forma de ensefiarle una li¨¦n.
Ely Fermin eran socios, y e, para liberar a Lidia, insinu¨¦ publicamente sobre prima de Fermin, no disculpandoseo Li lo
hizo con Fermin y Est. Si Fermin se resentia por esto, afecta
sus intereses.
Morgan detestaba especialmente ques mujeres le causaran problemas.
En este aspecto, e lo habia manejado muy bien en los ultimos tres afios, por eso ni siquiera eligi¨¦ contarle cosaso el
aborto
involuntario.
Cira hablo en voz baja: -Sefior Vega, quiero ir a ver a Lidia, ha bebido
bastante.
-Su capacidad para beber esparable a tuya -respondio ¨¦l. Una copa de whisky no derribaria.
Peroo Lidia era su prima, Morgan todavia se preocupaba un poco por e. Solt¨¦ su mano y le dijo con indiferencia: -Ll¨¦v
de vuelta a su habitaci¨¦n y luego ven a buscarme.
Cira asintio y luego se dirigid hacia dirion en que Lidia se
habia ido.
La mayoria des personas en habitaci¨¦n ya se habian ido, y Morgan tambi¨¦n se estaba preparando para bajar. Not6 que
Est atin estaba de pie en su lugar.Material ? N?velDrama.Org.
Est parecia estar esperando a que su mirada se dirigiera hacia e y pregunto: -Sefior Vega, parece que sefiorita Lopez
nos malinterpreto. ;Deberia explicarle?
Morgan se detuvo ligeramente, preguntandole de manera enigmatica: -He escuchado que esta tarde, ustedes se encontraron en
la piscina de aguas termales, ges eso cierto?
Est se quedo atonita por un momento y luego dijo: -Si, nos encontramos, hamos un poco, pero no le mencion¨¦ nuestra ¨¦p
de secundaria.
Morgan parecia despreocupado: Nuestra ¨¦poca de secundar
Est apreto losbios suavemente y, al har de nuevo, ya no fu cort¨¦s al mar a ¡°sefior Vega¡±.
Morgan, me arrepiento. En aquel entonces, fue un impulso momentaneo decirte que terminaramos. Todavia me gustas. En
realidad, volvi esta vez por ti.
Morgan, escuchando esto, curv¨¦ ligeramente losbios con una sonrisa burlona: -Asi que e no malinterpreto nada.
No malinterpret¨¦ porque e si que queria estar con ¨¦l.
Est dio un paso adnte, agarr¨¦ manga de ropa de Morgan. Su voz era ligera y suave, delicadao Iluvia de marzo
que
flotaba en el aire.
-Entonces, gvas a estar conmigo?
Cira bajos escaleras y se sentd en los escalones frente a puerta, viendo a Lidia. Parecia que embriaguez estaba
afectando, inc¨¦dmoda, enterr¨¦ cabeza en sus rodis.
Cira vio los hombros temblorosos de Lidia en el viento, suspir¨¦ y se quitd chaqueta, se acerc¨¦ y se puso sobre sus
hombros.
Lidia levant6 bruscamente cabeza.
En ese instante, hubo un destello de sorpresa en sus ojos.
Pero al ver que era Cira, esa luz se apago.
Ciraprendid: -,Pensaste que era el sefior Sanchez?
Lidia sonri¨¦ con ironia: -Supongo que me hice demasiadas ilusiones. E! ni siquiera dijo una pbra por mi, gc¨¦mo podria
perseguirme?
Cira no tenia pbras de consuelo, simplemente se sent a sudo, pafiand.
Lidia no sabia si era debido a sus emociones 0 al efecto del alcohol. En impresion de Cira, e no parecia ser alguien que
compartiera sus sentimientos con otros. Sin embargo, en ese momento,enzd
a murmurar.
-Con Osiel, al principio, fui yo quiio un error.
Cira no entendia muy bien: -;Cometiste un error?
Lidia bajo cabeza y busco en su bolso, sac¨¦ cigarrillos de mujer y un mechero, preguntandole si le importaba.
Cira nego con cabeza: -Fuma si quieres.
La ma parpaded y se apag6 al instante, una espiral de humo sali¨¦ de losbios rojos de Lidia.
-En realidad, no me mo Lidia, mi apellido es Suarez, soy Carmen
Sudrez.
-Las familias Sanchez y Suarez tienen una cboracion profunda, ya tenian idea de un matrimonio concertado. Soy unica
hija de familia Suarez, asi que esta responsabilidad recae en mi. Despu¨¦s de graduarme de universidad, cuando regres¨¦ a
casa, organizaron una fiesta para mi. En realidad, querian que conociera al joven sefior
Sanchez.
-Ese dia, pens¨¦ que Osiel era el joven que mi familia habia elegido para mi.
CapÃtulo 281
Cap¨ªtulo 281
Capitulo 0281
La familia Suarez estaba en ciudad capital.
La generaci¨¦n mayor en ciudad capital tendia a organizar fiestas. para celebrar eventos importantes, ya sean alegres 0
tristes.
Despu¨¦s de una actuacion, cuando se cambiaba el escenario, sel levantaba una cortina verde en el escenario.
Cuando Lidia era pequefia, le encantaba trepar al escenario, levantar cortina y espiaro los miembros del equipo
preparaban el escenario yo los actores se cambiaban de vestuario.
Aunque ya era adulta, no podia dejar dedo este mal habito. Aun lideraba a un grupo de primos para subir al escenario.
Una prima le pregunto: -3 Qu¨¦ van a interpretar en proxima escena?
Lidia vio al personal preparando un escenario con una pared roja, y tambi¨¦n estaba curiosa sobre qu¨¦ iban a cantar. Mientras lo
estudiaba, escuch¨¦s risas y reprimendas de sus padres desde atras.
-jE esta aqui! Todavia es igual que cuando era nifia, le gusta espiar en el escenario. Lidia, baja de una vez. gCuantas veces
te hemos dicho que es grosero mirar a los actores mientras se cambian de vestuario? Ademas, ya eres mayor, 4c¨¦mo puedes
seguir jugando con tus hermanitos asi?!
Luego, una voz masculina suave y firme dijo: -La sefiorita Flores tiene un corazon sincera, es algo valioso.
-Realmente todavia parece una nifia, sefior Sanchez.
~Sefior Sanchez? Lidia entendid, se referia a su prometido, , verdad?
+25 BONU
Queria levantar cortina y ver qu¨¦ estaba sucediendo.
En ese momento, coincidid queenzaron a sonar los tambores detras del escenario, siguiente escena estaba empezando,
y cortina se abri¨¦ lentamente pafiada de musica que iba de superficial a profunda.
El joven que estaba junto a sus padres tambi¨¦n mir¨¦ en su diri6n.
Erao noche de bodas, cuando el novio levanto el velo de novia, en el escenario y en audiencia, revndose
mutuamente.
Esa fue primera vez que Lidia y Osiel se vieron.
Lidia sonrid, congrimas: -La obra que estaba interpretando era: se miran de lejos, al ver al amado, el corazon se rompe al
instante...
Para Lidia, fue amor a primera vista con Osiel.
Mas tarde, cuando sus padres lo presentaron formalmente, descubri¨¦ que ese joven no era el que le habian prometido
originalmente. La familia Sanchez tenia cinco hermanos, y ese joven era uno de los tres.
El joven sefior que originalmente estaba prometido con e en realidad no estaba interesado en este matrimonio y se nego a
asistir a recepcion. En su lugar, su hermano mayor vino en representaci6n de ¨¦l para explicar y disculparse con familia de
Lidia.
Pero, quien podria haber imaginado que Lidia se enamoraria a primera vista, no del joven sefior que le habian prometido, sino
del que estaba frente a e.
Ni siquiera Cira pudo adivinar queenzaria de esta manera.
E sabia que en su circulo social, si el novio no asistia a
recepcion y en su lugar, un familiar lo representaba para disculparse, era conocido por todos que habia unpromiso
matrimonial entres dos familias.
:
Esto se hacia para evitar que familia de novia fuera objeto de chismes: gPor qu¨¦ el novio no vino? ¡éHubo algun cambio en
su
rci¨¦n?Material ? N?velDrama.Org.
Cira no pudo evitar preguntar: -;Qu¨¦ paso despu¨¦s? {Como llegaron a esta situaci¨¦n?
~Como era que Carmen Suarez se convirtid en Lidia Flores?
~Como era que joya de familia Suarez en ciudad capital se transformo en una conocida socialit¨¦ en ciudad de Xoan?
~Como era que futura esposa prometida a su hermano menor se convirti¨¦ en amante secreta de Osiel?
Lidia fumaba, sus hermosos ojos bajaron, un tanto desanimados,
entre neblina de humo.
-En ese momento, ¨¦l fue a ciudad capital por trabajo y se qued¨¦ en mi casa por unos dias. Siempre me veia provocandolo,
cuanto mas lo hacia, mas me gustaba. Cuanto mas me gustaba, mas sentia que ¨¦l era persona que queria. Cuando ¨¦l me
rechazaba, yo lo acosaba y lo perseguia, y cuando estaba deprimido, yo aprovechaba oportunidad.
Despu¨¦s de una noche de caos, todo sali¨¦ mal.
-Luego, siempre pens¨¦ que eso era una especie de metafora. Despu¨¦s de todo, canci¨¦n de ese momento trataba sobre
fugarse. Y yo realmente me fugu¨¦ con Osiel.
Mas precisamente, e persigui¨¦ a Osiel.
Desde ciudad capital hasta Sheron, sin dar marcha atras.
Sus padres regafiaron amargamente, diciendo que arruin¨¦ reputacion de familia, que tenia unpromiso con su
hermano menor, pero coqueteaba con Osiel. Si esto se difundiera, familia
Suarez perderia toda su dignidad.
Lidia cambid su nombre, de Carmen Suarez a Lidia Flores, y nunca menciono su verdadera identidad, simplemente se quedo al
lado de
Osiel.
ramente erao flor del paraiso que se alzaba ens ramas, pero a lorgo de los afios, se convirtid en maleza
pisoteada por cualquiera.
Cira permaneci¨¦ en silencio por unrgo tiempo, solo corrigiendo en su mente malinterpretacion que habia tenido antes:
Cuando Osiel dijo que familia Sanchez no nos va a permitir¡¯, referia a que despreciara falta de igualdad de estatus entre
las
familias.
En realidad, familia Sanchez no podia aceptar el escandalo de casarse con esposa del hermano¡±.
no se
El cigarro de Lidia se apag6, e sonrid suavemente y dijo: -S¨¦ que me lo merezco. Todo lo que tengo ahora es resultado de
mis propias eliones. Aunque mi situaci¨¦n esmentable, no merezco simpatia. ;Qui¨¦n me hizo enamorarme de ¨¦l? Mis
amigos me han regafiado muchas veces. En este mundo, hay tantos hombres buenos, spor qu¨¦ tenia que ser Osiel?
Levanto cabeza, mir¨¦ luna curvada en el cielo, sus ojos evidentemente conteniangrimas que se negaban a caer, pero
apreto los dientes y hablo con determinaci¨¦n.
jSi! jNadie mas serviria! ;Yo solo quiero a Osiel!
Cira no pensaba que e se lo mereciera. Al fin y al cabo, los asuntos
del coraz6n sono beber agua, solo uno mismo conoces sensaciones, y los demas no estan en posicion de opinar.
Solo le pregunto: -Ahora, gte arrepientes?
CapÃtulo 282
Cap¨ªtulo 282
Capitulo 0282
-No lo s¨¦-dijo Lidia-, de todos modos, no tengo ningun sentimiento de arrepentimiento por ahora, solo tristeza y desanimo.
Despu¨¦s de afios de ocultar su corazon, finalmente lo he entrenado de esta manera, pero al final, se lo tengo que regr a otra
persona.
Cira dijo: -Quizas despu¨¦s de un tiempo, o despu¨¦s de algunos afios, cuando mires hacia atras, quizas en ese momento sabras
simentar o no tener a este hombre en tu vida.
Lidia sonri¨¦: -Hmm.
Al retroceder un poco, se puede ver ramente toda montafia. Muchas veces, es necesario revisars cosas despu¨¦s de un
tiempo para saber qu¨¦ estaba bien y qu¨¦ estaba mal.
Lidia se calm¨¦ emocionalmente y le pregunt6 curiosa: -~Por qu¨¦ no me preguntaste qui¨¦n es el joven de familia Sanchez que
estaprometido conmigo?
Cira respondi
: -Es Marcelo, verdad?
Anteriormente, en ciudad Aguavi, Morgan le habia dicho que Marcelo tenia una prometida.
E tambi¨¦n le pregunto a Marcelo, y ¨¦l lo admitio, pero tambi¨¦n explicd que no tenia intenciones romanticas con otra parte, y
que en los Ultimos afios chica habia mantenido una estrecha rci¨¦n con su hermano mayor.
Todo encajaba perfectamente.
Lidia asintio con cabeza.
En el edificio resonaban risas y alegria, indicando que fiesta habiaenzado. Lidia dijo: -Regresa, yo me retirar¨¦ a mi
habitacion.
Cira neg6 con cabeza, no tenia inter¨¦s en ese tipo de eventos: -Te
aco.
Despu¨¦s de llevar a Lidia de vuelta a su habitacion, Cira se dirigid hacia suya. Mientras caminaba, reflexionaba sobres
similitudes y diferencias entre e y Lidia.
Lo que tenian entn era que ambas habian caido en perdicion por hombres en el pasado. Lo ques diferenciaba era
que Lidia era hermana de Morgan, y no importaba lo que sucediera, ¨¦l siempre estaria alli para apoya.
Cuando Cira estaba cerca de su habitacion, recibid un mensaje de WhatsApp de Lidia. Lidia le agradecio y le dijo que le
devolveria chaqueta despu¨¦s deva. Tambi¨¦n le inform6 que se iba primero.
Cira se preocupo y pregunto: [Has bebido bastante, ,por qu¨¦ no te quedas hasta mafiana?]
Lidia: [Una copa de whisky no es suficiente para embriagarme. Pedir¨¦ al conductor de mansi¨¦n que me lleve, no te
preocupes.]
Cira le deseo: [Bien, descansa bien cuando llegues a casa.]
Mientras buscaba tarjeta de habitaci¨¦n, Cira pensaba en si Li volveria al grupo Sanchez despu¨¦s de todo. E estaba
decepciona con Osiel esta noche, y habia dicho algoo ¡°regrselo a ot persona¡±, geso significaba que no habia tenido
¨¦xito en recuperarlo
¨¦l?
Entonces, ,sus padres perdonarian y aceptarian de nuevo? Los padres siempre son asi, realmente molestos cuando estan
enojados, pero siempre y cuando est¨¦s dispuesto a disculparte, te pueden perdonar...
Cira entr¨¦ en su habitaci¨¦n, tal vez con pensamientos confusos en su mente, no estaba tan alerta. Justo cuando iba a encender
la luz, i
+25-BONUS
alguien le agarr¨¦ mufieca!
Un hombre arrastr¨¦ hacia adentro y cerr¨¦ puerta de golpe. Cira instantaneamente percibi¨¦ el aroma fresco del hombre, era
Morgan.
~Sefior Vega?
Morgan le respondi¨¦ con un ¡°hmm¡± desde lo mas profundo de su garganta, luego presion6 contra puerta y baj¨¦ cabeza
directamente hacia susbios.
El coraz6n de Cira dio un salto repentino, todass emociones de desesperacion y tristeza desaparecieron de inmediato, solo
quedaba confusion.
E rapidamente apart¨¦ cabeza para esquivar: -... Sefior, sefior Vega, gpor qu¨¦ has vuelto?
-4No te dije que despu¨¦s de pafiar a Lidia a su habitacion, vinieras a buscarme? respiraci¨¦n de Morgan estaba
ardiente, y Cira no se atrevia a moverse-. Como no vienes, he tenido que buscarte yo mismo.
-Lidia no estaba de buen humor, paji¨¦ a char un rato.
El respondio: -Muy bien, ahora tambi¨¦n s¨¦ buena, no te escond
Morgan tenia un objetivo muy ro. Mientras se dirigia hacia susbios, sus manos ya se habian deslizado dentro de su ropa,
acariciando su cintura.
Cira sintio su intensa pasion y no entendia por qu¨¦ ¨¦l estaba actuando de esta manera. Todo su cuerpo estaba rigido y no podia
ceder: ¡ªSefior Vega, espera, espera un momento. El pomo de puerta esta presionando mi cintura, me duele un poco.
Esa ramente no era una buena excusa para ganar tiempo.
Porque Morgan arrastr¨¦ dentro de habitaci6n, presiono en
cama, y en ese instante, Cira sinti¨¦ una repentina erizacion en su piel. Morgan no solo queria que e firmara el contrato esta
noche, i
tambi¨¦n queria a e!
En oscuridad de habitacion sin luces, Morgan exploraba su cuerpo: -,Por qu¨¦ ayudaste a Lidia?
¨¦Por qu¨¦ ayudar a Lidia?
Cira estabapletamente confundida, tratando de encontrar una manera de esquivarlo y al mismo tiempo reflexionando sobre
esa pregunta.
En ese momento, nadie estaba ayudando a Lidia. Osiel no lo hizo, y Morgan atin no habia intervenido. Lo que vio fue a Lidia
siendo acosada y humida, recordando muchas veces en su propias que se encontr¨¦ en situaciones simres y sin apoyo.
Asi que decidi¨¦ tenderle una mano.
Vida en
Pero Morgan ramente no interpret¨¦s cosas de esa manera: -¡é Fue porque sentiste celos? 4 Estas celosa de Est?
Cira tuvo que ordenar sus pensamientos para entender esta ldgica: 61 pensaba que e estaba celosa de Est, y al final, e
ayud6 a Lid porque Lidia reprendio a Est.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
Esta explicacion era absurda.
Cira queria refutar, pero el hombre no tenia tanta paciencia. Sujets manos de e sobre su cabeza, baj¨¦ cabeza y, con sus
ojos brindo en oscuridad, pareciao si fuera pleno dia.
-Al mediodia bebi ese tazon de sopa de c de cordero por ti, ahora. prueba sus efectos.
CapÃtulo 283
Cap¨ªtulo 283
Capitulo 0283
Si.
Al mediodia, Cira no pudo acabar con sopa que le habia servido a si misma, y Morgan bebi6 por e. Su expresion en ese
momento erao si hubiera visto un fantasma.
Ahora, tambi¨¦n parecia haber visto un fantasma. Morgan levant6 directamente su ropa, sensacion de susbios y lengua se
extendid por todo el cuerpo de e, y Cira se puso piel de gallina al
instante.
En su desesperacion, e solt6s pbras: -Sefior Vega, espera un momento, jme ha llegado mi periodo!
Morgan friamente se burl¨¦ de repente: -Esta tarde has ido as aguas termales, y gAhora mismo estas teniendo tu periodo?
Cira apretd los dientes y dijo: -No me he sumergido en el agua, solo estaba sentada a undo remojando los pies. Si el sefior
Vega no me cree, puede preguntarle a sefiorita Zav.
Morgan sonrio enisura de losbios, pero sin ninguna
diversion. Sus ojos estaban extremadamente frios: -Ya que no quieres hacerlo, hablemos del contrato. gHa respondido Isabel at
mensaje?
Cira se atraganto y levant¨¦ mano para apartarlo:
-Todavia no he revisado mi correo electronico. Voy a verlo ahora... | Mmm!
Justo cuando e estaba a punto de levantarse de cama, jMorgan agarro sin dejar espacio y presiond fuertemente
contra el
cabecero!
El omoto de Cira choc¨¦ inesperadamente contra el relieve tado
en cabecera de cama, causandole un dolor inesperado.
Morgan ya lo habia notado: -Cira, sme tomas por tonto? Ni siquiera has enviado el contrato a Isabel. No quieres firmar, no
quieres volver al grupo Nube Celeste, no quieres volver a mido, y tampoco quieres estar conmigo.
-Fingiste aceptar mi propuesta para engafiarme y conseguir que le buscara un m¨¦dico a tu madre para operaci¨¦n. Ahora que
esta
curada y fuera de peligro, gquieres librarte de mi, verdad?
Cira lo mird, viendo ra ira en su rostro, conteniendo
respiracion.
-4Crees que en este mundo hay cosas tan faciles? -¨¦! movid¨¦ mano de su hombro a su cuello, apretandolo ligeramente sin
aplicar fuerza. Aunque no estaba apretando con fuerza, tenia el punto vulnerable en sus manos, el rostro de Cira palideci¨¦ de
inmediato.
Morgan le preguntd¨¦ en tono bajo: gCuantas vidas crees que tienes para jugar conmigo?
Cira apretd losbios. Dijo pbra por pbra: -Cuando dije que me habia llegado el periodo, es porque realmente me llego.
No tengo razon para inventar ese tipo de mentiras. Si no te importa, y qui continuar, hazlo. No te lo impedir¨¦.
Morgan retir¨¦ mano y se sento en cama mirand: -Quitate ropa tu misma.
Cira se qued6 momentaneamente rigida.
jUna abrumadora sensacion de humicion surgi de su interior en ese instante!
La mirada de Morgan no era de alguien mirando a una persona a que debia respeto, sino mas bieno si fuera una
herramienta de cer que podia manipr a su antojo, sin ninguna expresion: ¡ª
Quitatelo todo.
Cira casi perdido respiracion. Su constituci¨¦n era tal que cuando Ilegaba al limite de verglienza, su cabeza se calentaba. Se
mordi¨¦ elbio, reprimiendo con fuerzasgrimas que habian aparecido enText ? 2024 N?velDrama.Org.
SUS Ojos.
Despu¨¦s de unos segundos, se levant¨¦ yenzo a quitarse ropa.
E era friolera y vestia varias capas: su¨¦ter, chaleco tejido, camisa, y finalmente ropa interior. Se quitd todo, sin dejar nada
para ocultar.
Morgan simplemente observaba, con los ojos mostrando
emociones desconocidas.
Llevaba pantalones ajustados. Desabroch¨¦ el bot¨¦n yenz¨¦ a quitarse los pantalones. Su piel era ra y palida, sin
imperfiones visibles, excepto por una pequefia marca de nacimiento en eldo derecho de cadera, justo en forma de una
pequenia luna creciente.
Cira apretd el borde de ropa interior, su cuerpo temba
ligeramente, ya sea por el frio, vergiienza, ira o humicion.
Morgan mir¨¦ friamente hacia abajo y vio los trozos de papel nco. Eran prensas.
-4Todavia quieres quitartelo? voz de Cira cambio ligeram temblorosa-. 4 Quieres ver sangre?
Morgan no queria ensuciarse, no tenia ese tipo de preferencias. Agarr¨¦ ropa que e se habia quitado y arroj¨¦
directamente
sobre e.
-Cira, mejor no tengas otras intenciones.
Luego, se dio vuelta y salid de cama.
No pas6 mucho tiempo antes de que Cira escuchara el sonido de puerta principal cerrandose.
EI se habia ido.
Cira perdi¨¦ instantaneamente toda fuerza que sostenia, se desplom¨¦ en cama. Su cuerpo seguia temndo sin control,
cons manos apoyadas en el colch¨¦n, convertidas en pufios apretados.
Morgan siempre fue asi, siempre lo fue.
~Como podria e no odiarlo? ¡éCdomo podria contenerse y no vengarse de ¨¦l?!
Morgan sali¨¦ de habitacion, sintiendo una sequedad en el pecho.
Levanto cabeza y vio a alguien parado alli.
Est le pregunto: -Morgan, g quieres dar un paseo?
Morgan fue hacia e sin dudar.
CapÃtulo 284
Cap¨ªtulo 284
Capitulo 0284
La noche llego y se hizo de dia.
Cira apenas durmi6 durante toda noche. Estuvo escuchando los ruidos afuera todo el tiempo, pero Morgan no regreso.
Cira tenia un aspecto terrible, era evidente que algo le andaba mal. Sin llevar maquije y sin poder disfrazarse, no tenia mas
opcidn que iro estaba.
Fue s al restaurante aer algo y luego se qued6 afuera. Los hu¨¦spedes empezaron a abandonar mansion
gradualmente, poniendo fin a sus dos dias de vacaciones. Cira no vio a Morgan y ¨¦l no se puso en contacto con e. Por
supuesto, e tampoco lo
busco.
Despu¨¦s del almuerzo, al no ver sefiales de ¨¦l, Cira decidi¨¦ ignorarlo y regreso a su habitaci¨¦n para empacar. Estaba lista para
tomar un taxi de regreso al centro de ciudad.
Justo cuando salia de mansion, un coche se detuvo a sudo.
Cira penso que estaba bloqueando el camino de alguien y se a hacia undo. La ventana del coche se baj¨¦ y Fermin apoyo su
en el borde de ventana, sonriendo mientras preguntaba: -La secretaria Lopez se va s?
Cira se detuvo por un momento y dijo: -Sefior Garcia.
Fermin hizo un gesto: -Sube al coche, te llevar¨¦.
Cira lo rechazo con calma: -No me atreveria a molestar al sefior Garcia. Ya he pedido un taxi.
-Entonces, canclo.
+25 BO
Su actitud dejaba ro que iba a lleva si o si.
Cira apretd losbios y tuvo que decir: -Gracias, sefior Garcia.
Como no tenia maleta, llevaba su ropa en un bolso. Subid al asiento del copiloto, abrocho el cintur¨¦n de seguridad, y Fermin
arranc¨¦ el
coche.
-~Por qu¨¦ no te fuiste con el sefior Vega?
Cira respondio: -El sefior Vega probablemente tiene algo mas que
hacer.
Fermin arqueo una ceja: -gEh? El se fue anoche, no lo sabias?
Cira sintio un tir¨¦n en el entrecejo. gMorgan se fue anoche?
-Parece que el sefior Vega no te lo dijo entdo Fermin con entendimiento, sosteniendo el vnte con una mano-. ,No sabia
la secretaria del itinerario del presidente? Eso es raro.
Cira sintid que ¨¦l conducia de manera despreocupada y no pudo evitar agarrar el asa sobre su cabeza: -Ahora no soy
secretaria del sefior Vega.
Fermin sonri¨¦: -Entonces es perfecto, ven a trabajar conmigo.
Cira se volvi¨¦ para mirarlo y vio una sonrisa enisura debios.
Las mujeres son especialmente sensibles en dos aspectos: hacias rivales en el amor y hacia aquellos ques tienen
intenciones no ¨¦ticas. Cira fue directa y le pregunt6 -~ El Sefior Garcia me esta contratando por trabajo?
Fermin no esperaba que e fuera tan directa y se rio en voz alta. A ¨¦l no le gustaba discrecion, si le interesaba algo,
simplemente lo expresaba.
+25 BONI
El dijo: -Si vienes conmigo, no necesitas trabajar, pero igual te pagar¨¦.
-Asi que, seriao una rci¨¦n de mantenimiento?
-Decir mantenimiento suena un poco desagradable. Podemos formalizar nuestra rci¨¦no novios. Ademas, realmente me
gustas -dijo Fermin.
Cira no sintid alegria por confesi¨¦n del guapo rico. Lo que sentia
era mas bien nauseas.Material ? N?velDrama.Org.
E respondio friamente: -Sefior Garcia, no hagas chistes. Apenas. hemos hado unas pocas pbras y nos hemos visto solo
dos veces. De qu¨¦ estas hando con respecto a gustarte?
-La primera vista es importante.
Mas bien, parecia ser un inter¨¦s superficial. Cira no dijo nada mas y desvid mirada hacia fuera de ventana.
Ferminent6 casualmente: -No hay problema. Si sientes que no nos conocemos lo suficiente y que mi confesion fue
apresurada, puedo mostrartelo. Cuando te deje impresionada, puedes aceptare
en ese momento.
Cira sinti¨¦ que los juegos de los yboys eran cada vez mas incesantes.
-Por cierto, gd¨¦nde quieres que te deje?
-Ll¨¦vame al hospital Central.
Fermin miro: -; Estas enferma? ;Guapa, estas dandome oportunidad de mostrarme tan pronto?
Cira mantuvo calma y dijo: -No soy yo, es mi familia. Sefior
+25 BONU
Garcia, si piensa que no merezco que me me sefiorita Lopez, puede marme por mi nombrepleto, Cira Lopez.
Fermin nego con cabeza: -Eso es demasiado formal, no parece que seamos novios.
-S¨¦ que desde aqui hasta el centro de ciudad es unrgo camino, y que el sefior Garcia se aburre al conducir. Si quiere
divertirse a mi costa, puedo ser temporalmente esa persona. Solo espero que el sefior Garcia no hable sin pensar dnte de
otras personas.
Fermin se mostro inflexible: -Quiero que seas mi pareja.
Cira, despu¨¦s de ser molestada por Morgan noche anterior y ahora por Fermin, realmente deseaba que estos hombres
desaparecieran porpleto.
+25 BON
CapÃtulo 285
Cap¨ªtulo 285
Capitulo 0285
Fermin gird el vnte y despu¨¦s de una curva, mir6 a Cira antes de sonreir: -Es una broma. Solo vi que sefiorita Lopez no
estaba de buen humor. Temi queo anfitri¨¦n no hiciera disfrutar, asi que pens¨¦ en hacerte reir.
Cira no necesitaba ese tipo de servicios adicionales. Solo pens6 que
Fermin estaba loco.
Pero Fermin no era alguien a quien pudiera ofender, asi que cuando llegaron a puerta del hospital, e mantuvo una cortesia
superficial y dijo:
-Gracias, sefior Garcia.
ie que
Fermin sonri¨¦: -De nada. Pero cuando te perseguiria, no estaba bromeando. Si hay algo que no hice bien, sefiorita Lopez,
espero que me lo perdones.
Cira frunci¨¦ el cefio, pero sabia que no valia pena discutir con ¨¦l. Simplemente gird cabeza y entr¨¦ al hospital.
Fermin observo su figura alejarse, sintid tentacion de encender un cigarrillo, pero record6 lo que sucedi¨¦ en el restaurante
Delicias Sur y desistid de idea.
El coche se alej6, pas6 por un cubo de basura y ventana del coc se baj¨¦ para arrojar dos cosas: un paquete de cigarrillos y
un mechero.
Cuando dijo que iba a dejarlo, lo decia en serio.
Despu¨¦s de que el autom¨¦vil de Fermin se alejara, Cira salid del hospital.
Mir¨¦ el reloj, erans tres y media de tarde, aproximadamente
hora de merienda. Decidi¨¦ tomar un taxi y dirigirse a una elegante
cafeteria.
El camarero le pregunto: -Sefiorita, ,tiene una reserva?
Cira asintio: Si, a nombre de sefiora Vega.
El camarero llevd de inmediato a una mesa elegante..
La sefiora Vega, vestida con un vestido verde oscuro de terciopelo, ya estaba sentada frente a mesa, disfrutando de una taza
de t¨¦ rojo
con una postura elegante y majestuosa.
Cira habia quedado con sefiora Vega el viernes pasado. Fue hasta anoche cuando le dijo que hoy por tarde tendria tiempo
para tomar algo juntas.
-Tia,mento llegar tarde -Cira se disculp6, pero sefiora Vega no le dio importancia-. No te preocupes, echa un vistazo al
menu primero. 4 Qu¨¦ te gustaria tomar?
Cira pidid una taza de t¨¦ negro de Cen y luegoent
vimos.
Tia, parece que su salud ha mejorado desde ultima vez que nos
-4De verdad? Quizas es porque he estado aprendiendo a preparar algunos t¨¦ de hierbas medicinales Ultimamente, parece estar
surtiendo efecto sefiora Vega sonrid-. Cira, parece que est muy cansada. Mas tarde te enviar¨¦s recetas para ques
pruebe Las mujeres, a cierta edad, deben cuidar su salud.
Cira no rechaz¨¦ oferta de sefiora Vega y agradeci¨¦ con una sonrisa antes de seguir con conversaci6n: -;Cdmo esta el
tio?
-Todo bien sefiora Vega empyj¨¦ un to de pasteles hacia e, mostrando una mirada llena de satisfion.
-Cira, con tantos asuntos en tu propia familia, atin te preocupas por mi y por Carlos. Eres tan considerada, realmente me
gustas. Por cierto, tu madre ha pasado por cirugia, gdeberia estar mejor ahora?
Y tu padre, gcdmo esta cuidando su fractura?
-Mi madre saldra de UCI esta noche, y mi padre esta recibiendo
atenci¨¦n m¨¦dica.
La sefiora Vega le pregunt¨¦ de manera proactiva: -Entonces, Cira, 3 hay algo mas que quieras decirle a tu tia?
Cira no anduvo con rodeos: -Quisiera pedirle un favor a tia.
-4 Qu¨¦ favor? -pregunto sefiora Vega.
-El sefior Vega quiere que regrese a trabajar en el grupo Nube.
Celeste.
La sefiora Vegaento: -,No seria eso algo bueno?
-No quiero volver. Me dioo zo hasta el martes, pero ya he aceptado una oferta de empleo en el grupo Sanchez el
martes. Tia, ¡é hay alguna forma en que usted pueda asegurarse de que el sefior Vega no interfiera con mi nuevo trabajo?
Bueno, eso...
La sefiora Vega dudo: -Cira,o sabes, tambi¨¦n espero que regreses a trabajar en el grupo Nube Celeste. Pi¨¦nsalo, has est
trabajando alli durante tantos afios, conoces todo el proceso, seria genial?
Cira respondio con dignidad: -Tengo mis propias consideracione Si tia esta dispuesta a ayudarme, prometo que no revr¨¦
nada sobre sefiorita mada Coralina y su hijo a nadie.
La expresion de sefiora Vega cambi¨¦ ligeramente:
Cira, gestas tratando de chantajear a tu tia?
-Por supuesto que no -Cira dijo-. Al principio, tia prometid ayudarme a que mi padre saliera de carcel antes, pero el sefior
Vega se adnto. Entonces, me vi obligada a cambiar de condici¨¦n yMaterial ? N?velDrama.Org.
pedirle a tia que me ayudara con este favor.
La sefiora Vega qued¨¦ en silencio.
Cira tomo una sorbo de t¨¦ tranqumente.
Al principio, pens6 que sefiora Vega habia sido quien ayud6 a su padre a salir de carcel. Sin embargo, luego su hermana
mayor le envio furtivamente una foto de persona que Ilev¨¦ a su padre al pueblo, diciendo que no parecia alguien de prision.
Al mirar mas de cerca, se dio cuenta de que era Helena, y solo entonces entendid que fue Morgan quien manej¨¦ este asunto.
No sabia por qu¨¦ Morgan, una persona que le gusta utilizar favores para obtener beneficios, no le mencion¨¦ este asunto. Tal
vez penso que e ya le pertenecia, y no importaba si utilizaba deudas de gratitud en su contra.
Pero el dia en que sefiora Vega se atribuy6 el m¨¦rito fue definitivo.
CapÃtulo 286
Cap¨ªtulo 286
Capitulo 0286
En ese momento, sefiora Vega mostr¨¦ una expresion de sorpresa.
-4Fue Morgan quien libero a tu padre? Le dije a mis subordinados que se encargaran de este asunto, y cuando me maste
para decirme que tu padre ya estaba fuera, pens¨¦ que fue mi gente quien
lo hizo.
Cira cbor6 con e: -Quizas gente que tiene abajo no le ha
dicho verdad.
-Cuando regrese, definitivamente los reprender¨¦ -dijo sefiora Vega. Luego pregunto-. Pero al verlo asi, parece que Morgan
tiene sentimientos por ti. gPor qu¨¦ no quieres regresar a trabajar con ¨¦l?
Cira no explicd mucho, simplemente dijo: -Tia, solo tengo ester asunto que necesita su ayuda.
La sefiora Vega mostr6 una expresion de impotencia ymento: -Ay ... bueno, respetar¨¦ tu decisi¨¦n. Justo esta mafiana, Carlos
dijo que un amigo suyo en capital fallecio. Originalmente, ¨¦l deberia ir personalmente a expresar sus condolencias, pero
como esta m salud, solo puede enviar a Morgan. Eso esta en capital, y no p regresar en dos 0 tres dias.
Finalmente, Cira pudo respirar aliviada.
-Gracias, tia.
Cira dejo cafeteria por tarde y tomo un taxi de regreso al hospital. El cielo empez6 a oscurecerse, y calle estaba llena de
trafico. Sentada en el asiento trasero del taxi, miraba por ventana con una expresi¨¦n apagada.
Morgan tenia razon. Desde el principio, su n habia sido aprovechar
recursos en manos de ¨¦l para curar a su madre y luego
deshacerse de ¨¦l. Habja dicho que era absolutamente imposible volver a estar a sudo, jabsolutamente imposible!
En los siguientes dos dias, Morgan no se puso en contacto con Cira. Despu¨¦s de separaci¨¦n en mansion esa noche, ¨¦l
probablemente no querria ve en este momento.
Para Cira, esto era incluso mejor.
El martes por mafiana, Cira fue al grupo Sanchez ypleto el proceso de contratacion de inmediato.
Osiel le extendid mano: -Secretaria Lopez, te doy bienvenida oficialmente al grupo Sanchez.
Cira sonrid: -Gracias, sefior Sanchez, por darme esta oportunidad.
Inmediatamente se puso a trabajar. Despu¨¦s de tres meses de ausencia, se reintegr6 y, en poco tiempo, se volvid habil en sus
tareas. Por tarde, pafi¨¦ a Osiel a una cumbre de indus
En ese momento, Cira demostr¨¦ plenamente sus habilidades profesionales. Aunque acababa de asumir el cargo, no hubo ni el
minimo error durante todo el proceso, y organiz¨¦ todo de manera ordenada para Osiel.
Osiel estaba muy satisfecho.
Al finalizar cumbre, cuando los participantes quisieron tomar una foto grupal, Cira originalmente estaba parada a undo,
pero Osiel m6 para que se uniera.
Cira solo dud6 por un momento, luego camin¨¦ con naturalidad y se coloc¨¦ detras de ¨¦l.
Con un clic, foto fue tomada y esa imagen aparecid en el articulo oficial del perfil de cumbre en cuenta publica de red
social esa misma noche.
Cuando Ramon iba camino a casa despu¨¦s del trabajo, abrid
casualmente aplicacion y, pensando en seguirs noticias de industria, se sorprendi¨¦ al ver a Cira parada junto a Osiel,
vestida
elegantemente.
De repente, solt¨¦ una risa, geh? {Eliminar el problema desde su raiz? ; Qu¨¦ estrategia!
Inmediatamente reenvio el articulo a Morgan, sinti¨¦ndose un poco inclinado a disfrutar de desgracia ajena, y le envid un
mensaje de
VOZ.
-Morgan, aunque est¨¦s asistiendo a un funeral, siempre debes mantener un sentido agudo para capturar nuevas oportunidades.
Leer este tipo de articulos profesionales te sera beneficioso.
En el hospital central de ciudad, en habitacion, Cira tomo un recipiente con agua caliente y se dispuso a ayudar a su madre
avarses manos.
Su madre ya habia sido tradada a una habitacionun, est despierta, podiaer normalmente y estaba intentando camin
aunque con algunas respuestas lentas.
Pero eraprensible, despu¨¦s de todo, despu¨¦s de tanto tiempo en UCI, recuperacion llevaba su tiempo.
Cira cerr¨¦ el grifo, tomo un poco de aceite esencial y lo dej¨¦ caer en el agua. Justo cuando estaba a punto de salir con el
recipiente, su tel¨¦fono sono.
Aunque atin no lo habia visto, parecia sabia qui¨¦n era.
Cira vacil¨¦ por un momento y luego sac¨¦ su tel¨¦fono.
Como esperaba, era Morgan.
Se mordi¨¦ elbio y contest6.
Pero despu¨¦s de contestar, del otrodo hubo un silencio que dur6 tresrgos minutos, solo se podia escuchar una respiracion
tenue y apenas perceptible.Material ? N?velDrama.Org.
En este momento, Morgan deberia estar en ciudad capital. El invierno en ciudad capital era mas frio que en Sheron, y ese
toque de frio se transmitia a trav¨¦s de conexion el¨¦ctrica hasta donde
estaba Cira.
E rompio el silencio mandolo: -Sefior Vega.
Luego, escucho una ligera risa por parte del hombre.
-Cira -dijo ¨¦l-, realmente te atreves a engafiarte.
Cira, sabiendo que si se atrevia a hacer algo, debia estar preparada para que ¨¦l lo supiera, sonrid levemente y respondio: -
Morgan, tW puedes engafiarme con fotos que no existen, gpor qu¨¦ no puedo engafiarte una vez?
CapÃtulo 287
Cap¨ªtulo 287
Capitulo 0287
Cira no olvid¨¦ c¨¦mo ¨¦l habia amenazado con fotos para forza a hacer esas cosas, yo, al final, en el momento crucial,
¨¦l nego que esas fotos realmente existieran.
E tenia que hacer que ¨¦l tambi¨¦n experimentara lo que era ser manipdo.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
-Si lo piensas bien, fui yo que sali¨¦ perdiendo, Morgan. No sabes cuanto he tenido que aguantar durante este tiempo.
El tono de Morgan era frio: -Es cierto, realmente te has sacrificado
mucho.
Cira apretd losbios y colg¨¦ directamente el tel¨¦fono.
Morgan escuchd el sonido del tel¨¦fono al finalizar mada,
panta se apago, y en lugar de enfadarse, solt6 una risa.
Habia sospechado que Cira podria tener esta idea, pero el hecho de que e realmente lo hiciera le causaba una sensacion
completamente diferente.
Qu¨¦ dijo e?
¡é Que durante este tiempo habia aguantado mucho por ¨¦l?
~Qu¨¦ le hizo durante este tiempo?
Observ6 c¨¦mo cuidaba a su madre sin apetito, asi que llev¨¦ a cenar. Viendo que estaba inquieta mientras vigba UCI, le
ordeno al conductor queprara una cama plegable para e y llev¨¦ a casa para que pudiera descansar y dormir
tranqumente.
Cuando e queria remar, llevaba a remar, cuando queria practicar tiro, ¨¦l pafiaba. Incluso cuando no podia terminar
la sopa, ¨¦l
resolvia el problema por e.
¨¦No habia sido lo suficientemente bueno con e? ,Era esta su manera de corresponderle? Morgan sintid que e estaba
buscando problemas de nuevo.
Con gestos un tanto bruscos, desabroch¨¦ el boton superior de su camisa, con el rostro extremadamente frio. Entonces, sinti¨¦ un
golpecito en el hombro.
Morgan gird cabeza y Lidia exm¨¦: -;Guau! {Qui¨¦n te ha molestado? ; Por qu¨¦ tu expresion es tan fea? Me asustaste.
Ambos estaban alli para asistir al funeral.
Morgan guard6 su tel¨¦fono friamente y respondio: -Nada.
-Ni siquiera lo mencionas, pero te oj gritar el nombre de secretarial Lopez hace un momento. ¡éTe caus6 algtin problema? -
Lidia adivin¨¦
acertadamente.
Morgan mir¨¦ de reojo: -,No vuelves al grupo Sanchez?
Lidia mantuvos manos detras de espalda, caminando con paso rjado: -No regresar¨¦. Ya renuncie y no volver¨¦ a
ciudad de Xoan
Not
No habria mas Lidia, solo quedaba Carmen de familia Suarez e ciudad capital.
Morgan se rio con desd¨¦n: -Como no vuelves, e lo ha hecho en t lugar.
~Como? ;Qu¨¦ estaba pasando?
Carmen parpadeo sorprendida: -,La secretaria Lopez fue al grupo Sanchez? ~Cdmo es que esto sucede tan repentinamente?
¨¦No dijiste ese dia que e iba a regresar al grupo Nube Celeste?
Morgan se sintid inc¨¦modo al mencionar esto, mir¨¦ hacia s de duelo con banderas negras y ncas, y dijo: -No tengo
nada mas
que hacer aqui. Me voy primero.
-jMe voy contigo! -Lidia no le dio opci¨¦n y se subid al coche.
E estaba demasiado intrigada.
-4Qu¨¦ esta pasando exactamente? 4Pensaste que e regresaria, 0 e te prometio que regresaria y luego cambio de opinion?
Vamos, cu¨¦ntame, querido primo... -Carmen queria conocer toda historia.
Morgan afirm6 con tanta certeza que Cira regresaria al grupo Nube Celeste, y ese dia en Vi Lofey, e misma habia
presenciado que su rci¨¦n era armoniosa. gNo habian reconciliado?
Al principio, Morgan no tenia intencion de prestarle atenci6n, pero al ser molestado por e, sin opciones, finalmente le contd de
manera breve y asombrosa sobre el ¡°acuerdo¡±.
La primera impresi¨¦n de Carmen despu¨¦s de escuchar esto fue de admiracion.
Estaba realmente impresionada. La secretaria Lopez, que parecia tan obediente y sumisa, se atrevid a hacer algo asi.
Seguin su percepcidn, no se atreveria a jugar un doble juego frente a Morgan, diciendo una cosa en su cara y haciendo otra
detras de espalda. ,No era practicamente lo mismo que bar en frente de tigre?
jEra increible!
La ciudad capital estaba en el norte y, en diciembre, el viento frio soba fuerte. Los arboles verdes a lorgo de carretera
resonaban con un sonido ruidoso. Sin embargo, en este momento, Carmen no podia distinguir qui¨¦n estaba mas frio,
temperatura o su primo.
Despu¨¦s de pensarlo un poco,ento: -Pero creo que tambi¨¦n
deberias reflexionar sobre ti mismo. ,Por qu¨¦ e, a pesar de todos
+25 BONI
los esfuerzos, no quiere regresar a tudo?
Morgan se rio con desd¨¦n.
Carmen entendi¨¦ por qu¨¦ se reia: se estaba riendo de e por sugerir que reflexionara sobre su actitud hacia Cira, gqui¨¦n era
e para que ¨¦l reflexionara?
-Eh, exacto, eso es el problema -sefiald Carmen.
-Al principio pens¨¦ que no le prestabas atencion a secretaria Lopez, pero despu¨¦s de ver varias veces, siento que si tienes
algun inter¨¦s en e. De lo contrario, no perseguirias repetidamente.
Morgan lenz6 una mirada sombria y fria.
Carmen se sorprendio: -;Acaso piensas que, al amenaza y soborna repetidamente para que regrese a tudo, eso no
cuentao persegui?
Morgan apreto losbios, gird cabeza sin expresion.
Carmen le dio un codazo: -Entonces, si realmente tienes inter¨¦s en e, debes cambiar esa actitud tuya. No puedes seguir
pensando que e no esta a altura de ciertos estandares tuyos. En resumen, si e no esta a altura, entonces, qu¨¦
significa que sigas persigui¨¦nd y no dejes ir? gEs eso acaso ser un masoquista Morgan:
CapÃtulo 288
Cap¨ªtulo 288
Capitulo 0288
El conductor estaba al vnte dntero, casietiendo errores debido a conversaci6n, era algo que solo sefiorita se
atreveria a mencionar frente al sefior Vega.
Los parpados de Morgan se bajaron ligeramente, y sus ojos entrecerrados ya mostraban signos de advertencia.
Carmen opt6 por ignorarlo porpleto.
Continuo hando por si misma: -La secretaria Lopez es una
persona, yo tal, tiene sus propios sentimientos y emociones. Incluso si estas criando un gato o un perro, si lo golpeas y lo
insultas constantemente sin darle deer, tambi¨¦n querra escapar, y
mucho menos una persona.
-Debes darle un respeto basico, permitirle sentir que tiene una personalidad independiente a tus ojos. Solo entonces es posible
que deje de rechazarte... Hando en serio, hermano, forzar a una mujer a quedarse contigo mediante amenazas y sobornos
no demuestra cuan increible eres. Si e esta dispuesta a quedarse contigo sin pedir nada a cambio, eso si es impresionante.
De repente, Morgan record6 a Cira anterior.
Despu¨¦s de un silencio prolongado, pregunto: -Si eres tan
consciente, gpor qu¨¦ has estadoetiendo tantos errores con Osiel todos estos afios?
Carmen se atraganto: -Es mi primera vez siendo una persona. Los nifioseten errores, lo importante es corregirlos a tiempo.
Ademas, si ya heetido el error, s¨¦ donde esta el error y te proporciono un ¡°conjunto de errores¡± para que hagas trampa.
~Por qu¨¦ atin me atacas personalmente?
Morgan se sentia algo molesto y frunci¨¦ el cefio al decir: -Octipate de tus propios asuntos. Si no fuera por muerte del tio
Narvaez y ocupaci6n en casa, 4crees que el tio y tia te dejarian ir tan
facilmente?
Carmen hizo una mueca y no dijo mas.
El conductor llevo primero de vuelta a casa de familia Suarez, mientras que Morgan se alojaba en un hotel.
Antes de bajarse del coche, Carmen suspir¨¦ y dijo:
que gente
Crees que soy despreciable? La forma en que me tratas es forma en
le trata a Cira.
-He agotado mis sentimientos por Osiel, asi que me fui, Ciral tambi¨¦n agot6 su afecto por ti, asi que se fue. Osiel no vendra a
buscarme, asi que eso es todo. Si no quieres que Cira se vaya, piensa bien en mis pbras y cambia tu enfoque hacia e de
una manera
diferente.
Sin esperar respuesta de Morgan, Carmen cerr¨¦ puerta del coche, entr¨¦ en su casa y dejo situaci6n tal cual.
Realmente admiraba a Cira, considerand una buena chica. Valoraba su actitud independiente y veiao un modelo a se
en su vida y en forma en que queria vivir en el futuro.
Pero Morgan ramente no tenia intencion de dejar pasar a Cira Si ¨¦| optaba por una estrategia mas dura, al final, que
saldria perjudicada seria Cira.
Incluso si estaba agradecido poro e manejo situacion con Est, e tenia intenci¨¦n de persuadir a Morgan.
En dinamica entre un hombre poderoso y una mujer que apenas puede mantenerse, esta ro que ultima sera que salga
perdiendo.
+25 BONU
Morgan desabroch¨¦ otro boton de su camisa, sinti¨¦ndose inc¨¦modo, y abri¨¦ ventana del coche para dejar que el aire frio
entrara. Las pbras de Carmen dieron vueltas en su cabeza. Sus ojos se
entrecerraron levemente, sin mostrar ninguna emocion, frios y
distantes.
El conductor le pregunt6 con precauci¨¦n: -;Sefior Vega, desea regresar al hotel?
-Si.
Se recost6 hacia atras, sac¨¦ su tel¨¦fono y lo desbloqued. Aunque no abri¨¦ ninguna aplicacion, se qued6 mirando panta. De
repente, recibid un mensaje de WhatsApp de Luis.
-Morgan, anteriormente me pediste que investigarao Cira tuvo un aborto. He encontrado algo extrafio, ¨¦chale un vistazo.
Los ojos de Morgan se entrecerraron ligeramente.
Cira tambi¨¦n era secretaria ejecutiva en el grupo Sanchez.
La estructura del departamento de asistencia de Osiel era un p diferente de de Morgan. El solo tenia una secretaria, a quien
le delegaba directamente todass tareas, y e luegos distribuia entre los cuatro asistentes a su cargo.
Esto implicaba que responsabilidad de Cira era mucho mayor. Todos los dias debia asignar personalmente el trabajo a los
asistentes, volviendo a su antiguo estado de estar ocupada hasta el agotamiento.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Cuando estaba ocupada, no tenia tiempo para pensar en otras cosas, excepto por un leve nerviosismo, y eso era sobre
Morgan.
+25 BON!
Habia pasado una semana desde ultima vez que haron por tel¨¦fono. Sorprendentemente, no habia tenido noticias de ¨¦l.
Por supuesto, Cira no pensaba que ¨¦l hubiera dejado ir. Simplemente sentia que ¨¦! estaba tramando algo importante.
Pero de momento, solo tenia que hacer bien su trabajo.
Cira se ajusto, tom6 algunos documentos y entr¨¦ en oficina del presidente.
Entonces, se encontr¨¦ inesperadamente con una persona en
oficina de Osiel.
CapÃtulo 289
Cap¨ªtulo 289
Capitulo 0289
Era Fermin.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
Cira frunci¨¦ el cefio rapidamente, pero fue solo un destello que pronto volvi¨¦ a normalidad: -Sefior Garcia, buenos dias.
-No esta bien, el corazon del sefior Garcia esta a punto de romperse.
Fermin estaba sentado en el sofa, cons piernas cruzadas, ya de por si con una apariencia elegante y despreocupada. En
este momento, una sonrisa se form6 enisura de susbios, pareciendo alin maso un yboy.
-Secretaria Lopez, te he enviado flores tantas veces, nunca me has agradecido. Empiezo a sospechar si he enviados flores al
lugar equivocado. Hoy vine especialmente a echar un vistazo.
El acuso: -Entonces, me enter¨¦ del personal de limpieza de empresa que cada vez ques recibes,s arrojas a papelera
despu¨¦s de firmar. Estoy sufriendo tanto que incluso respirar se vuelve dificil.
Era verdad.
Desde que Cira se unio al grupo Sanchez, Fermin le enviaba flore todos los dias, y eran flores caras,o tulipanes de colores
mativos y rosas ncas rociadas. Cada vez era un ramo grande y mativo.
La primera vez, e rechazo amablemente por tel¨¦fono,s
siguientes veces lo hizo por mensaje de texto, y desde cuarta vez, simplementes arrojaba a basura despu¨¦s de
recibis.
Ademas, lo hizo frente al chico que entregabas flores. E creia
que el chico seguramente le habria contado a ¨¦l. Sabiendo esto y atin asi continuando, no podia encontrar adjetivos para
describirlo, solo sentia que este hombre era molesto.
Cira mantuvopostura y dijo: -Si el sefior Garcia quiere preguntar sobre esto, permitame decirle nuevamente, por favor,
no envie mas. Las flores no son baratas, puede ahorrar ese dinero y donarlo a organizaciones ben¨¦ficas.
Fermin bajos piernas, apoy6 los codos ens rodis, sosteniendo su barbi, tergiversando a proposito: -No te gustans
flores, ,qu¨¦ tal si te regalo otra cosa? ,Pasteles? En tu nombre, ginvitar a tu departamento a tomar algo por tarde?
Cira respondio con calma: -Si el sefior Garcia nea hacer eso, mar¨¦ a polici.
, diciendo que me esta acosando.
Fermin solt¨¦ una risa seca.
Osiel sali¨¦ del salon de descanso,nz6 una mirada a Fermin y dijo: Venir a acosar a mi secretaria en mi empresa, el sefior
Garcia realmente no me esta mostrando respeto.
-Ay, no es para tanto, estoy cortejando a mi novia -Fermin curv¨¦ lesbios. Hermosa dama, aldo del oeste, no te veo,
despierto o dormido, solo pienso en ti.
Cira rechaz6 con dignidad: -El sefior Garcia me ha sobrevalorac Hay muchas chicas buenas en el mundo, el sefior Garcia no
deberi preocuparse mas por mi.
Pero Fermin no se dej¨¦ convencer: -Ahora mismo puedes no sentir nada por mi, pero qui¨¦n sabe, si continuo persigui¨¦ndote,
podrias empezar a sentir algo. gQui¨¦n puede estar seguro de estas cosas?
Cira contuvo respiracion y optd por no responder, colocando los documentos sobre mesa; -Sefior Sanchez, este es el
contrato que necesita firmar.
Osiel dijo: -Haz que el asistente traiga dos tazas de caf¨¦.
-Si.
Despu¨¦s de que Cira se fue, Osiel abri¨¦ el archivo y, de manera directa, le dijo a su amigo un hecho -Cira, a mi hermano
tambi¨¦n le gusta e. Llego despu¨¦s de ti, asi que tendras que hacer c.
Fermin arqueo una ceja, mostrando su desenfado: -No me gusta hacer c. Prefiero cortar de raiz y ser el primero en llegar.
Se volvi¨¦ un poco atrevido y sin vergtienza: -Tambi¨¦n puedo marte hermano. Hermano, esta noche hay un banquete en
familia Lirio. Puedes hacerle un favor a tu hermano?
El aspecto de Osiel era del tipo fuerte y serio, y en ese momento, con cejas fruncidas, estaba pensando en algo.
Una hora despu¨¦s, Cira fue mada por Osiel y le asigno una tarea: representar a familia Sanchez y asistir al banquete de
cumplem¨¦s organizado por familia Lirio en celebraci¨¦n de los gemelos.
Fermin sonri¨¦ con picardia: -Secretaria Lopez, esta noche tambi¨¦n voy a asistir al banquete de familia Lirio. Vamos juntos,
qu¨¦ te parece?
Cira parecia no tener el derecho de rechazar.
La familia Lirio en ciudad de Xoan tambi¨¦n era una familia
distinguida. La sefiora Lirio estaba feliz de tener nietos, asi que decidi¨¦ organizar un banquete y invitar a amigos y familiares a
celebrar.
Debido a que sefiora Lirio era una leyenda en industria, cualquier persona invitada que pudiera hacer espacio en su
agenda estaria dispuesta a asistir.
Cuando Cira entro al lugar con el brazo de Fermin ezado, de repente recordo primera vez que supo de sefiora Lirio, fue
Morgan quien se lo conto.
-E y su esposo se conocieron desde infancia, eran muy amorosos. Lamentablemente, el destino jug6 en su contra, su
esposo falleci¨¦ joven debido a un ataque al corazon, dejand viuda y s con sus hijos. Su familia llev¨¦ de vuelta, pero e
se nego a irse. Mientras criaba a sus hijos, tambi¨¦n revitaliz6 familia Lirio. La posicion actual de familia Lirio se debe
completamente a e.
Raramente, Morgan apreciaba apenas a alguien, y esa vez que menciono a sefiora Lirio, su tono estaba lleno de respeto.
Por lo tanto, en esta ocasion, era posible que ¨¦l tambi¨¦n asistiera.
CapÃtulo 290
Cap¨ªtulo 290
Capitulo 0290Material ? N?velDrama.Org.
-4Qu¨¦ estas buscando? -pregunt6 de repente Fermin, notando emocionalidad de Cira.
Cira apart¨¦ mirada: -Nada.
Fermin tomo casualmente un c¨¦ctel de mesa cercana y se lo
ofrecid: -Si estas buscando al sefior Vega, seguramente vendra esta
noche.
-El sefior Sanchez me pidio que felicitara a sefiora Lirio, estaba buscando a e -dijo Cira con calma, rechazando bebida
de paso ¡ª Prefiero que el sefior Garcia se preocupe por sus propios asuntos.
Fermin adopt6 una expresion herida y suspird:
la
-4Por qu¨¦ hasta una copa de vino me rechaces? 4 Qu¨¦ es lo que no le agrada a
secretaria Lopez de mi? ~No soy lo suficientemente guapo? ¡éO no he mostrado lo suficiente mi sinceridad?
-Yo tampoco entiendo por qu¨¦ el sefior Garcia de repente esta tan interesado en mi.
Fermin respondio: -Por eso digo que no deberias haber desecs flores que te envi¨¦. Dentro hay cartas escritas por mi mismo.
lees, sabras por qu¨¦ me gustas.
Cira se detuvo por un momento y gird cabeza para mirarlo.
La apariencia de Fermin tambi¨¦n era destacable, con ojos. encantadores, una nariz alta,bios delgados que siempre sonreian,
alto y con piernasrgas. Se veia elegante con un traje.
A pesar de eso, impresion que daba no era muy buena.
Un hombreo ¨¦l seria muy popr entres chicas en lugares de entretenimientoo clubes nocturnos y bares, guapo y
adinerado,
valdria pena tanto para tomar una copao para pasar noche
juntos.
Sin embargo, si intentaba coquetear con mujeres en otros lugares, era probable que mas del noventa por ciento des mujeres
lo
evitaran.
Era evidente que era un mujeriego que jugaba con los sentimientos.
Cira dijo: -Ens flores no hay ninguna carta.
Aunque tirds flores, tambi¨¦n temia que hubiera algo valioso escondido en es. Despu¨¦s de todo, podria usarlo en su contra
para remar algo. Antes de tiras, es revis6 y estaba segura de que no habia nada dentro..
-Eso probablemente fue porque olvid¨¦ pone adentro -sonrid
Fermin. Mafiana, cuando te envie flores de nuevo, me asegurar¨¦ de incluir algo. Recuerda aceptas.
Mira, este hombre es asi, ni siquiera tiene una pbra sincera y genuina.
Cira no le respondi¨¦, supuso que ¨¦l estaba en un periodo de soledad, con aburrimiento, tomabao un pasatiempo. Si e
se re demasiado fuerte, podria despertar el deseo de conquista en hombres que estaban acostumbrados a ser venerados,
haci¨¦nd atin mas persistentes. Esto se podia ver en referencia a Morgan.
Seria mejor simplemente dejarlo, si ¨¦l se acercaba varias veces y el no mostraba inter¨¦s, finalmente se detendria. Cira se sirvid
un c¨¦octel, dio un sorbo, y con el rabillo del ojo vio a Morgan entrar al salon de fiesta.
Realmente no le prest¨¦ atenci¨¦n especial.
Noto su presencia a primera vista porque este hombre siempre se destacaba, destacando dondequiera que estuviera. Con su
traje de
tres piezas, camisa, chaleco y abrigo, t era sdlida y tenia textura, pero no era abultada ni anticuada. En cambio, resaltaba
la elegancia y distancia en su personalidad de manerapleta.
Cuando entro al salon de fiesta, no prest¨¦ atencidn a nadie. Tal desprecio hacia los demas podria considerarse arrogancia en
otros, pero en ¨¦l erapletamente natural, despu¨¦s de todo, tenia ese
estatus.
Morgan realmente lleg¨¦. Peropafiera que llevaba consigo sorprendi¨¦ un poco a Cira. No era Ke, sino Est.
En ese momento, Fermin tambi¨¦n hablo: -La raz¨¦n por que s¨¦ que el sefior Vega vendria esta noche es porque Est me
dijo que e asistiria con ¨¦l.
Cira respondio: -Ah, ya veo.
En su mente, se preguntaba por qu¨¦ Morgan habia traido a Est en lugar de Ke, especialmente cuando ultima vez habia
asistido con Ke y fue cubierto por los rumores de chismes de industria.
Fermin resolvid su duda: -Est fue invitada por el sefior Vega a unirse al grupo Nube Celeste. Ahora es persona a cargo de
un proyecto en curso en el grupo Nube Celeste. Cira elogid: -La ser Zav es realmente talentosa.
Fermin mir¨¦ con una sonrisa ambigua y dijo: -Hace un momen estabas buscando al sefior Vega, gverdad? Te llevar¨¦ a
saludarlo.
Diciendo y haciendo, Cira atin no habia dado su consentimiento cuando Fermin rodeo directamente por cintura y se
acerco, sonriendo mientras maba: -Sefior Vega.
La mirada de Morgan cay6 de inmediato en Cira, viendo mano en su cintura. Habl6 con indiferencia: Sefior Garcia.
Cira estaba preparada psicoldgicamente para encontrarse con ¨¦l.
Mantuvo una expresi6n natural y lo salud6o si nada hubiera pasado: -Sefior Vega.
Morgan observ durante tres segundos, su expresion no cambi6, solo levanto ligeramentes cejas y pregunto: -zLa
secretaria Lopez no se fue al grupo Sanchez? Como es que ahora esta con el sefior Garcia? ¡éCambiaste de empleador de
nuevo?
CapÃtulo 291
Cap¨ªtulo 291
Capitulo 0291
Cira explic¨¦ sin humildad ni arrogancia: -El sefior Sanchez tuvo un asunto repentino, asi que me asigno representar a
empresa para felicitar a sefiora Lirio por el nacimiento de sus nietos. Estar con el sefior Garcia es simplemente de paso.
-Entonces todavia estas en el grupo Sanchez actitud de Morgan, dificil de determinar si era buena o m. Sostenia una copa
de vino tinto, agitand suavemente. El liquido en el vaso chocaba
silenciosamente contras paredes del vaso.
En este momento, el corazon de Cira tambi¨¦n se sentiao ese liquido carmesi en copa, bajo su control, sacudi¨¦ndose y
fluctuando.
Esta era su primera reunion despu¨¦s de que se revra su juego.
~Como manejaria Morgan a alguien que lo habia engafiado tan
abiertamente?
Cira pens que podria simplemente arrojarle copa de vino en cara, no seria sorprendente que dejara en una situacion
dificil
frente a todos.
Morgan de hecho extendi¨¦ copa hacia e, pero no para arroja, sino inclinando ligeramente boca de copa: -Entonces,
te deseo un futuro brinte en el grupo Sanchez.
Los ojos de Cira desteron ligeramente.
~Estaba diciendo ¡°deseo¡±?
Despu¨¦s de un breve silencio, Cira dijo: -Gracias, sefior Vega.
Con un sonido ro, chocaron sus copas, cada uno con sus propios pensamientos. Cira originalmente solo queria tomar un
pequefio
sorbo, pero al ver a Morgan beber de un trago, e tambi¨¦n tuvo que terminar su copa.
-Ah... mi querida, no bebas demasiado con el estomago vacio, no es bueno para salud.
Sorprendentemente, Fermin intervino. Cira se quedo perpleja por un momento, y ¨¦l le arrebatd copa. Habia quedado un poco.
de vino en el fondo, y ¨¦l lo bebi¨¦ directamente.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Cira lo mir¨¦o si estuviera viendo un fantasma, a punto de soltar un ¡°zestas loco?¡±. Los ojos de Morgan tambi¨¦n se
entrecerraron un
poco..
Est sorprendida le pregunto: -Primo, gtu y sefiorita Lopez. ..?
Fermin dej¨¦ copa en bandeja que sostenia un camarero y sonri¨¦ diciendo: -Solo estoy cortejando a secretaria Lopez
Uultimamente, asi que tengo que mostrar un poco de entusiasmo.
~Cortejando? Morgan mostr¨¦ emocionesplicadas: -;De verdad?
Fermin le pregunt¨¦ conplicidad: -¡éAl sefior Vega le importa,
verdad?
Anteriormente, Cira pertenecia a Morgan, pero ahora ¨¦l estaba interesado en perseguir a e, asi que ¡°cort¨¦smente¡± le preguntd
¡®ex¡± si le importa.
Morgan respondio con indiferencia: -Cada persona tiene el derecho de perseguir a otra. Mientras sefiorita Lopez no le
importe, gpor qu¨¦ deberia importarme?
Su tono era tan razonableo si le hubieran arrebatado algo. Despu¨¦s de tantos afios sigui¨¦ndolo, Cira no podia entender ni
adivinar qu¨¦ tipo de juego estaba haciendo ahora.
Rapidamente sopes6s opciones en su mente. gDeberia expresar directamente que no tenia ese inter¨¦s en Fermin, o deberia
ser
en silencio y
ser ambigua? Ambas opciones parecian no
En el primer caso, sentia que no tenia por qu¨¦ explicar su vida privada a Morgan. En cuanto al segundo, temia que Morgan se
enojara.
Las pbras de ese hombre atin resonaban en sus oidos: le pidi¨¦ que volviera a sudo o enfrentara soledad para siempre.
En cuanto al trabajo, si se atrevia a desafiarlo, estaba preparada para enfrentars consecuencias, incluso si eso significaba
enfrentarse a su ira. Despu¨¦s de todo, su padre sali¨¦ de carcel, salud de su madre mejor6 considerablemente, y no tenia
preocupaciones. No importaba lo que ¨¦l intentara hacerle, estaba lista para enfrentarlo.
Sin embargo, esto no significaba que estuviera dispuesta a autodestruirse porpleto. Por supuesto, tampoco neaba tomar
una decision ra entres opciones A o B que ¨¦l le habia dado. No tenia intenci¨¦n de obedecer sus ¨¦rdenes y enfrentar
soledad. Si en el futuro encontraba a alguien que le gustara, estaria dispuesta a enamorarse. El problema era que no le
interesaba Fermin.
Meterse en problemas con Morgan por alguien que no le interesab era una p¨¦rdida de tiempo y no valia pena.
Mientras los cuatro estaban hando, varios invitados miraban en su
diri¨¦n. Despu¨¦s de todo, ver a dos de los cuatro gigantes del pais reunidos era lo suficientemente intriganteo para que
la gente especra sobre su conversacion.
Sofia habia venido a buscar a Osiel, pero despu¨¦s de darle vuelta al salon de banquetes, no pudo encontrar rastro del
hombre.
Sus oidos captaron curiosidad de dos mujeres: -¡é Qui¨¦n es mujer junto al sefior Garcia?
-Al parecer es alguien del grupo Sanchez, representando a empresa para felicitar a anciana.
Sofia mir¨¦ instintivamente y vio a Cira...
-Es muy guapa, 4no sabes qu¨¦ cargo
tiene en el grupo Sanchez?
Qu¨¦ cargo? jProbablemente un trabajo de panamiento! Sofia estaba tan enfadada que fruncio el cefio.
~Cira no era mujer de Morgan? ,Como termin6 en el grupo Sanchez? Seguro que Morgan se cans6 de e y dej¨¦ para
Osiel. ; Esos hombres siempre estaban cambiando depafiia!
jPero por qu¨¦ eligi¨¦ a Cira! Sofia no olvid6 vez en que, en el
campo de tiro de Vi Lofey, je amenaz6 con flechas!
Moliendo los dientes, se dijo: primero Lidia y ahora Cira. Lidia era sefiorita de familia Suarez, pero ¡éCira? No podia ser
tambi¨¦n de una familia adinerada, , verdad?
jSeguro que no lo era!
jEra simplemente una mujer que dependia de los hombres!
No le importaba que dependiera de los hombres, pero atreverse a provocar al hombre que le pertenecia... ya fuera deudas
antiguas d nuevas, jahora Sofia le iba a ensefiar una lion!
Sofia detuvo a un camarero, lo llevd a un lugar discreto y, con los brazos cruzados, dijo: -Te dar¨¦ dinero, jhazme un favor!
CapÃtulo 292
Cap¨ªtulo 292
Capitulo 0292
Alos ojos de los demas, los cuatro estaban chando animadamente, pero Cira, en medio de todo, estaba inquieta.
Afortunadamente, en ese momento, Est record¨¦ a Morgan: -Sefior Vega, sefiora Lirio esta bajando. Vamos a saluda.
Morgan echo un Ultimo vistazo a Cira y asint
: -Disculpa.
Luego se fue, tomandose del brazo de Est para har con
sefora Lirio.
Cira se sentia un poco irreal. Era su primera reunion despu¨¦s de que se revra su juego, pero no hubo represalias, ni intentos
de dificultarles cosas ni bus maliciosas.
Morgan le dio sus bendiciones y luego se fue... {Quizas penso que no tenia sentido forzars cosas y decidi¨¦ deja en paz?
El alivio llego de repente, y Cira no pudo evitar seguir con mirada figura de Morgan. gPor qu¨¦ de repente cambi¨¦ de
actitud? Mirandolo de esta manera, Fermin lo notd.
El susurr¨¦ con una sonrisa suave: -La actual est¨¦ aqui, gpor qu¨¦ siempre estas mirando fijamente a anterior? No me estas
dando. un poco de desprecio.
Cira se volvi¨¦ hacia ¨¦
Sefior Garcia, 4cOmo es que no recuerdo haber acordado tener una rci¨¦n contigo?
-Hablo de anterior y actual, no en el sentido de novios. Solo estoy diciendo que antes asistias a eventos con el sefior Vega,
y ahora lo haces conmigo -Fermin sonri¨¦ de manera poco seria.
-Tu insistes en entenderlo en el sentido de novios. Mmm, ya entendi. Estas insinuando que tambi¨¦n tienes ese tipo de
intenciones hacia
mi?Text ? 2024 N?velDrama.Org.
Cira se rindi¨¦ ante su humor: -Si el sefior Garcia encuentra divertido discutir de esta manera, puede buscar a algunos
comediantes para que lo parien.
Fermin se detuvo por un momento, pensativo. Luego, baj¨¦ cabeza, con una expresi¨¦n aparentemente seria y sincera, dijo: ¡ª
Originalmente, queria responderte que si mi lengua es rapida o no, tendras oportunidad de experimentarlo en el futuro. Pero
creo que este tipo deentario es adecuado paras chicas que solo
buscan diversion. No es apropiado para ti, porque soy serio contigo y no quiero que te sientas incOmoda o que pienses que te
estoy
ofendiendo.
Cira se qued¨¦6 en silencio por un momento. Si tuviera diez afios menos, tal vez se sorprenderia ante este tipo de ¡°deraciones
de amor¡¯.
Ahora e solo queria exponer su tactica:
No quieres har, pero a final lo has dicho.
El estaba coqueteando y al mismo tiempo justificando su coqueteo de manera razonable. Era realmente habil en eso.
Fermin se disculpo inocentemente: Ah, lo siento, no era mi
intencion. Por favor, perd¨¦name. Esta es primera vez que persigo a una chica que me gusta, no tengo experiencia y a veces
soy un poco torpe y estupido.
Cira: ...
Realmente se rio ante su enojo.
Morgan escuchaba con atenci¨¦n mientras sefiora Lirio le haba amablemente, pero desvi¨¦ mirada de manera sutil. Vio a
Cira mirando a Fermin, con una expresi6n entre querer reir y no.
Finalmente, e se volvi¨¦ enojada.
En cuanto a Fermin, no dejaba de bajar cabeza y decir cosas paral hace reir. La atmdsfera entre ellos se parecia mucho a
la de una pareja que estaba teniendo un malentendido.
La expresion de Morgan apenas cambio. Con una mano detras de espalda, frotaba inconscientemente su pulgar contra el
indice, perdido en sus propios pensamientos.
-Morgan, ,escuchaste lo que dije? sefiora Lirio regafid un poco, molesta por su distrion.
-Escuch¨¦ que me pides que encuentre a alguien pronto, me case y tenga un hijo, establezca un hogar, y asi mi caracter se
calmara ¡ª Morgan dijo con indiferencia-. gAcaso mi papa le pidid que me dije estas cosas?
dijera
La sefiora Lirio no lo nego, mir¨¦ a Est a sudo, pero no mostro inter¨¦s en preguntar por su identidad. Simplemente dijo con
un significativo tono profundo: -Tambi¨¦n sabes que tu papa esta ansioso. Ahora, no tiene muchas expectativas sobre persona
que
encuentres.
Morgan pens6 en algo y mostr¨¦ un rastro de disgusto en sus ojos, sonriendo levemente: -Realmente no tiene muchas
expectativas.
Solo habia dos requisitos. Primero, que sea mujer. Segundo, que pueda tener hijos.
La sefiora Lirio le dio un golpecito en mano: -Los gemelos estan arriba. Ve a verlos mas tarde. Observa a los nifios mas, tal
vez podras entender los sentimientos de tu papa.
Cira ya no queria har con Fermin, falta de seriedad de esta persona superaba su imaginaci¨¦n.
E mir¨¦ hacia donde estaba sefiora Lirio, parecia que Morgan y sefiora Lirio estaban a punto de terminar su conversaci¨¦n.
Se preparo para ir y saludar a sefiora Lirio.
Fermin, por otrodo, no tenia prisa por saludar. Solo mir¨¦ a Cira y encontr¨¦ un nuevo tema de conversacion: -Te queda bien
este color.
Cira inconscientemente baj¨¦ cabeza y mir¨¦ el vestido que llevaba
puesto.
Hoy llevaba un vestidorgo de color nco lunar, sin patrones en todo el cuerpo, con un estilo de cuello halter que mostraba
sus
hombros esbeltos. Era discreto pero elegante, elidn mas segura para esta ocasi6n.
Cira respondi¨¦ de manera indiferente: -Gracias por el hgo, sefior Garcia.
Fermin sonri¨¦ levemente: -Pero con un vestido tradicional, tendria alin mas encanto.
CapÃtulo 293
Cap¨ªtulo 293
Capitulo 0293
Fermin todavia recordaba que en el crucero de empresa, Ciral llevaba un vestido tradicional modificado de color verde ro.
Con el cabello recogido, subi¨¦s escaleras con gracia, pareciendo una escena de marzo a lorgo des oris del rio, donde
las ramas de los sauces eran acariciadas por el viento.
De repente, sintid que su inter¨¦s por e probablementeenzd
desde ese momento.
Cira le dijo de manera senci: -Sefior Garcia, si va a pedir algo, es posible que haya confundido a persona.
Fermin, absorto en sus pensamientos, dijo por si mismo: -Conozco
aun maestro habil en confi¨¦n de vestidos tradicionales. La
proxima vez, pedir¨¦ un vestido tradicional de este color para ti. gCual es tu ta? O quizas, durante el fin de semana, te llevar¨¦
personalmente a conocer a ese maestro. Los vestidos hechos a medida son mejores.
Cira se dio cuenta de que Fermin tenia una habilidad impresionante: solo escuchaba lo que queria escuchar y solo decia lo que
queria decir.
Habia conocido a hombres dominanteso Morgan y a hombres educadoso Marcelo, pero este tipo de persona
desvergonzada era algo nuevo para e.
Cira no pudo seguir pafiandolo y dijo: -Disculpa, sefior Garcia, voy al bario.
Luego se alej¨¦ rapidamente de ¨¦l.
Despu¨¦s de caminar un trecho, Cira se volvi¨¦ y vio que Fermin estaba hando con otra persona, sacudi¨¦ cabeza en total
incredulidad.
Al dar vuelta, desprevenida, jun camarero que llevaba una bandeja paso velozmente junto a e! Cira se sobresalt6 y
retrocedi¨¦ de inmediato. En bandeja habia varias copas de licor, y si se hubiera chocado con es, sin duda habrian caido
todas sobre e. Un pensamiento sensible cruz mente de Cira, fue intencional?
Antes de que pudiera levantar vista para preguntar al camarero qu¨¦ estaba pasando, jalguien detras de e tir¨¦ bruscamente
delzo alrededor de su cuello!
El vestido de Cira era de estilo halter, sostenido por elzo alrededor de su cuello. Cuando se aflojd, inmediatamente sintid que
el vestido se deslizaba hacia abajo. Afortunadamente, Cira reiond
rapidamente y agarr¨¦ t en su pecho, evitando que el vestido se deslizara porpleto. Dio un giro repentino.
iY vio a Sofia detras de e!
Sofia exm¨¦ exageradamente: -jAy! ~Como es posible que alguien se exhiba de esta manera en una ocasiono esta? ~No
hay una forma mejor de mar atenci¨¦n?
Este grito atrajo atencion de todos los invitados, jy Cira nuncal hubiera imaginado que se veria involucrada en una situacion
como
esta!
Morgan frunci6 el cefio, apart¨¦ mano de Est y se acerco
rapidamente. Pero incluso mas rapido que ¨¦l fue Marcelo, quien se quitd directamente chaqueta del traje, agito un poco y
coloc¨¦ sobre los hombros de Cira.
Cira, con una mano sosteniendo t en su pecho, tomo una copa de vino tinto de bandeja del camarero y arroj¨¦ hacia el
rostro de Sofia.
Sofia exmo sorprendid
iCira, gestas loca?!
-Solo estoy devolviendo el favor -dijo Cira friamente-, me estas avergonzando en publico, simplemente te estoy devolviendo
esta vergiienza.
-jEstas difamando! jFue ramente tu juego coqueto el que hizo que
la correa se aflojara y el vestido se cayera! j;gPor qu¨¦ estas
acusandome de esto?!
Cira estaba furiosa: -;Crees que todos son ciegos?
Sofia grit6: -Entonces, gqui¨¦n lo vio?
Marcelo coloco a Cira detras de ¨¦l y der¨¦: -Yo lo vi.
-Yo tambi¨¦n lo vi -Fermin se acerc¨¦ rapidamente, hizo un gesto con el dedo y varios camareros levantaron los biombos
decorativos de s de banquetes, envolviendo a Cira en ellos y bloqueando todass miradas.
Cira rapidamente volvi6 a ajustar correa, sintiendo en su corazon no solo ira, jsino una ira profunda!
Estaba acostumbrada a envidia y los celos, asio as artimafias ys trampas, pero idea de que otra mujer,
especialmente una que no tenia una gran animosidad con e, i intentara desnuda en pUblico era indignante!
El impetu de Sofia disminuy6 un poco, pero no admiti¨¦ su error. Esa princesa mimada, acostumbrada a ser consentida en casa,
parecia no entender su posicion.
-;Seguro que estan ayudando a Cira! Todos saben que el joven sefior de familia Sanchez tiene una rci¨¦n cercana con e.
Hace poco incluso fueron juntos a jugar a ciudad Aguavi. Hoy, e vino con el sefior Garcia, seguramente tambi¨¦n tienen
una buena rcion. No tiene sentido que no respalden, verdad?
dijo, sefindos conexiones aparentes entre Cira, Marcelo y Fermin, arrojando un poco de suciedad sobre Cira en el
proceso: teniendo rcionesplicados con tantos hombres, no era una mujer digna.
Cira sali¨¦ de detras del biombo, mirando a Sofia con rabia, estaba a punto de decir algo. Pero antes de que pudiera har, una
voz se
interpuso.
-Yo tambi¨¦n lo vi.Text ? 2024 N?velDrama.Org.
CapÃtulo 294
Cap¨ªtulo 294
Capitulo 0294
Cira mir¨¦ bruscamente en esa diri¨¦n.
Morgan dijo friamente: -No vine con Cira, y nuestra rci¨¦n es bastante... ordinaria. No creo que deba har a favor de e.
-Yo... -Sofia queria decir algo, gcdmo podia ser una rcion ordinaria? jCira fue tu mujer antes!
Pero e no se atrevi¨¦ a contradecir a Morgan. No era porque posici¨¦n de Morgan fuera mas elevada que de Fermin, sino
porque Fermin era mas facil de tratar. Sabia que no se enfadaria facilmente, pero Morgan era diferente.
Su presencia por si s ya era intimidante.
-Yo... jpero todos ustedes me estan intimidando! -Sofia se sintid de repente agraviada.
Cira sonri¨¦ ir¨¦nicamente: -El malo es el primero en quejarse. ramente, fuiste tu quien intimid6 a sefiora Lirio primero.
Sofia lenz6 una mirada desafiante: ¡ªjEstas difundiendo rumores
Yo no hice eso!
Cira se acerc¨¦ a e y dijo: -Hoy es celebraci¨¦n de cumplem¨¦s del nieto de sefiora Lirio. Te invita con buenas intenciones.
~Por qu¨¦ harias algo asi en un dia tan feliz? ~No es esto una provocaci¨¦n? Si esto no es intimidacion, entonces, qu¨¦ es?
Fermin lo mir¨¦ con una sonrisa ir¨¦nica. ¡éUna disputa verbal? En ese caso, lengua de Cira era un poco mas afda, con solo
unas pocas pbras, intensific¨¦ el conflicto.
Sofia solo queria avergonzar a Cira, no pens¨¦ tanto en ello. Ahora, con este gran problema que se avecinaba, su rostro
mostraba
desagrado: -Tu...
-Seguro que sefiorita Navarro no lo hizo a prop¨¦sito -dijo voz de sefiora Lirio, una mujer de mas de sesenta afios pero
atin vigorosa. Los invitados se apartaron automaticamente para darle
paso.
La sefiora Lirio continu con calma: -Solo ha bebido demasiado, esta ebria. Llevan a sefiorita Navarro de vuelta.
¡éLleva de vuelta? {Mas bien parecia que estaban expulsando! No solo Sofia estaba avergonzada, sino que tambi¨¦n su
familia, padres. incluidos, perdieron dignidad aqui!Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
Sofia pas6 por momentos de palidez en cara. Finalmente entendi6 que se sentia al levantar una piedra solo para deja caer
sobre uno mismo. ¡éPor qu¨¦ se habia metido con Cira en primer lugar?
9
El camarero dijo: -Sefiorita Navarro, por favor.
Sofia baj¨¦ cabeza y fue escoltada fuera.
Cira se acerc¨¦ a sefiora Lirio y se disculpd sinceramente: -Lo siento mucho, sefiora Lirio. Casi arruino su dia tan especial.
Soy
secretaria del gerente Sanchez, el gerente Sanchez no pudo venir debido a un imprevisto, asi que me pidid que me disculpe en
su
nombre.
-Si alguien intent6 perjudicarte, eres victima. No tienes nada de qu¨¦ disculparte-respondi¨¦ sefiora Lirio con ojos
prantes, entendiendo todo-. De hecho, creo que proporcionaste un buen espectaculo. Gracias por eso. Traigan el vino.
Un camarero trajo rapidamente una bandeja con copas de vino tinto. La sefiora Lirio tomo una y paso a Cira, brindando con
e.
Cira no pudo evitar sonreir, pensando eno sefiora Lirio era una persona tan decidida y elegante, lo cual era razon
detras del ¨¦xito
de familia Lirio.
La sefiora Lirio se volvid hacia Morgan y dijo: -No dijiste que ibas a subir a ver a los gemelos?
Las miradas de Cira y Morgan se encontraron en el aire por un momento, luego cada uno apart¨¦ mirada,o si hubieran
trazado una ra linea divisoria entre ellos, estableciendo que en el futuro no tenian ninguna rcion.
Morgan asinti¨¦ y sigui¨¦ a sefiora Lirio sin desviar mirada.
Cira no pudo evitar expresar sus sentimientos. Le dijo a Marcelo: ¡ª Profesor Sanchez, gracias.
Fermin, siempre haciendo notar su presencia,ento:
secretaria Lopez.
¨¦No te ayud¨¦ yo? ,Por qu¨¦ no me agradeces? No seas injusta,
Cira levant6 casualmente cabeza y dijo: -Tambi¨¦n gracias al sefior
Garcia.
Despu¨¦s, volvi¨¦ mirada hacia Marcelo y pregunto: -Profesor Sanchez, cdmo es que estas aqui?
-Representas al grupo Sanchez, yo represento a familia Sanchez respondi¨¦ Marcelo.
Al darse cuenta de que muchos invitados atin miraban hacia dirion de Cira, sintid que no seriaodo para e y sugirid:
Vamos afuera a har.
Cira asintio y salieron juntos del salon de banquetes.
Fermin se quedo atras, abandonado,
Observ6 a Marcelo con una mirada entre cerrada y pensativa. Ah, su ¡°rival¡± no era Morgan, sino ¨¦l?
CapÃtulo 295
Cap¨ªtulo 295
Capitulo 0295
La celebracion de cumplem¨¦s en familia Lirio se llevaba a cabo en vi, con toda propiedad iluminada tanto por dentro
como por
fuera.
Cira y Marcelo salieron del salon de banquetes hacia el jardin.
Marcelo sinti¨¦ que el viento soba fuerte y Cira, solo con su vestido de g, podria resfriarse. El sugiri¨¦: -Ya has saludado a
sefiora Lirio. Puedes irte ahora, te llevar¨¦ de vuelta.
Cira nego con cabeza: -Esperemos un poco, cena atin no ha llegado a mitad.
Aunque tal vez nadie notaria si se iba ahora, e estaba
acostumbrada a ser meticulosa y a no dejar ningun detalle fuera.
Marcelo extendid mano y ajustd el abrigo que e llevaba puesto, luego se coloc¨¦ frente al viento para protege.
Mir¨¦ hacia abajo y le pregunt¨¦ en voz baja: -Parece que estas cansada. ¡éEl trabajo es muy agotador y no tienes tiempo para
descansar?
-Acabo de unirme a empresa, no estoy muy familiarizada, asi qu estoy ocupada al principio. A medida que me acostumbre,
sera mas facil -respondi6 Cira sin preocupacion. Estaba dispuesta a aceptar intensidad del trabajo.
Marceloent: -Auin asi, debes cuidar tu salud. Ir¨¦ a pedirle a mi hermano que prepare algunas recetas de cocina medicinal.
Si no tienes tiempo para cocinar, puedo ayudarte. Estoy de vacaciones ahora y vivo en casa. Tengo tiempo, asi que puedo
prepararida y llevart a empresa.
-4Como puedo molestarte tanto?!
-Estoy dispuesto a hacerlo por ti.
Cira sonri¨¦: -Profesor Sanchez, eres una persona amable y generosa. Pero si realmente acepto esto con total tranquilidad,
significa que ya no tengo limites.
~Qu¨¦ tipo de rcion les permitiria a ¨¦l cocinar para e?
Al escuchar estas pbras, Marcelo mir¨¦ en silencio.
Aveces, el silencio puede expresar mas ques pbras.
Cira apretd ligeramente losbios.Material ? N?velDrama.Org.
Desde que regresaron de ciudad Aguavi, mantuvieron el contacto en linea, pero esta noche fue primera vez que se
encontraron en
perso
persona.
Ens ocasiones anteriores en que Marcelo invit¨¦ a cenar, e siempre decia que estaba ocupada, aunque en realidad no
estaba tan ocupadao para no tener tiempo para unaida.
En resumen, Cira estaba evitandolo.
La raz¨¦n por que estaba evitando a Marcelo no era porque ¨¦l le ocultara otrodo de su personalidad. Aquel dia en el
autom¨¦vil, cuando refut¨¦s pbras de Morgan, fue sincera. No le importaba dualidad de Marcelo, ya que ¨¦l nunca habia
lastimado.
La verdadera razon por que Cira no podia enfrentarse a Marcelo era que sabia que ¨¦l estaba interesado en e, pero siempre
lo piba en situaciones inc¨¦modas con Morgan. Ya sea por anticonceptivos o por madas posteriores, en estas iodas
circunstancias, gcdmo podrian continuar con esta ambigua rci¨¦n sin pbras?
Marcelo, siendo un profesor universitario, tenia un alto coeficiente intelectual y emocional. Sin que Cira dijera nada, ¨¦l sabia
cuales eran sus preocupaciones.
Bajo cabeza para mirar a Cira y, entre ser evasivo y ser directo, eligid lo ultimo.
-Cira, no me evites. S¨¦ todo acerca de ti, tanto tu mismao tu familia. Estoy preparado para asumir todo contigo. No soy un
joven de diecis¨¦is afios, s¨¦ lo que quiero. Esta noche vine aqui especialmente porque sabia que estarias en celebracion.
-Si he venido a buscarte, entonces todo lo que podrias pensar que me importaria, en realidad no me importa. Asi que, por favor,
no te preocupes por mi.
Cira pensaba que a Marcelo le importaria lo que habia sucedido entre e y Morgan, pero ¨¦l, al pararse frente a e y decirle
que no le importaba en absoluto, tranquilizo. Estas pbras sinceras y profundas no podian dejar indiferente a Cira.
Marcelo era una persona increible, pafio a trav¨¦s de los dias dificiles cuando su padre fue encarcdo, su madre se
enfermo y cuando no podia encontrar trabajo y estaba siendo oprimida. Cira siempre le agradeci¨¦ y admir¨¦ por ser un hombre
tan bueno. Bribao una joya radiante.
Las pbras de esta noche eran practicamente una confesion, y co solo asentir, podrian estar juntos.
Mientras tanto, en ventana del segundo piso, Morgan miraba friamente a pareja abajo. Escuchaba cada pbra que
decian. Tambi¨¦n estaba ansioso por sabero Cira le responderia.
CapÃtulo 296
Cap¨ªtulo 296
Capitulo 0296
Pero al final, ni Morgan ni Marcelo escucharon respuesta de Cira.
Justo en ese momento, el tel¨¦fono m¨¦vil de Marcelo sono, era una mada de Emilia.
-Hermano, donde estas? jEstoy en problemas, ven rapido a salvarme!
Marcelo fruncio el cefio: -Emilia, gqu¨¦ paso?
Emilia ramente estaba asustada, balbuce¨¦: -Yo, yo estaba conduciendo, luego mir¨¦ hacia abajo a mi tel¨¦fono, y cuando
levant¨¦ cabeza, vi a alguien cruzando carretera...
Marcelo se sintid preocupado: ,Y luego?
-Entonces gir¨¦ rapidamente el vnte para esquivarlo, ahora el coche choc¨¦ contra una zona verde, esta atascado alli, no se
puede mover. ,Qu¨¦ hago? Estoy asustada, ven rapido a ayudarme...
Marcelo dijo con gravedad: -Nadie result6 herido, deberias considerarte afortunada. 4 Qui¨¦n te ensefid a conducir mientras miral
el tel¨¦fono? Y no tienes derecho a llorar. Si el hermano mayor seExclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
entera, te romperas piernas.
Emilia solloz6: -No me regafies, ven rapido a salvarme...
-Sal de inmediato del coche, ve a un lugar seguro y enviame tu ubicaci6n, estar¨¦ alli enseguida.
Cira probablemente sabia lo que estaba sucediendo y dijo: -Ve rapido, sefiorita Sanchez debe estar muy asustada.
Preocupado por su hermana, Marcelo asintid, dio unos pasos hacia afuera rapidamente, pero penso en algo, se detuvo y
regreso frente a
Cira: -Mafiana al mediodia, te invito a almorzar.
-Mafiana estoy ocupada, probablemente no tenga tiempo.
-Entonces, pasado mafiana.
Cira se resigno: -Acordamos mas tarde cuando tenga tiempo.
Marcelo no escuch¨¦ una respuesta ra, pero no podia quedarse mas tiempo. Aunque no estaba satisfecho, pensando en
situaci¨¦n de Emilia, dijo: -Primero, prom¨¦teme que no me evitaras, de acuerdo?
Cira vacil¨¦ por un momento, finalmente asintid con cabeza: -Esta
bien.
Al menos hubo un resultado, Marcelo sonri6 y finalmente se fue.
Cira mir¨¦ su figura desaparecer, saco su tel¨¦fono para ver hora y penso en regresar al salon por otros quince minutos antes
de
despedirse de sefiora Lirio. De esta manera, no seria considerado, descort¨¦s.
Sin embargo, algo golped suavemente su cabeza y Cira exm¨¦: -1 Ay!
Lo que golpeo cay¨¦ desde arriba, y e instintivamente extendi¨¦ mano para atraparlo. En palma de su mano, se
encontraba una flor de color rosa.
Se quedo atonita y levant¨¦ cabeza.
Luego vio a Morgan de pie en el balcon del segundo piso, apoyandos manos en barandi.
Al verlo, los nervios de Cira se contrajeron sin control. La actitud de establecer limites esta noche parecia ser falsa, y ahora ¨¦l
estaba provocando activamente de nuevo.
Y cuando ¨¦l provocaba de esa manera, e sospechaba que ¨¦l queria ajustar cuentas con e.
Morgan habl¨¦ con indiferencia: -La secretaria Lopez esta
representando al grupo Sanchez, y gviniste a felicitar por el
cumplem¨¦s de los gemelos? Los beb¨¦s estan en el segundo piso, ¡é
por qu¨¦ no subes a echar un vistazo?
Segun logica, deberia subir a echar un vistazo.
Pero con Morgan arriba, Cira no queria ir. Cort¨¦smente dijo: ¡ª
Esperar¨¦ un momento antes de subir.
-4Por qu¨¦ esperar un momento? ~No puedes subir ahora? -Morgan sostenia barandi, su mirada bajaba hacia
prado su pensamiento-. g Tienes miedo de mi?
Como si hubiera
Cira respondi¨¦ secamente: -El sefior Vega esta malinterpretandos
cosas.
Morgan sonrio ligeramente: -De acuerdo, acabo de desear que tu futuro en el grupo Sanchez sea pr¨¦spero, gno? No te
molestar¨¦ mas en el futuro, asi que no tengas miedo.
Cira realmente no entendia ldgica actual de Morgan... gPodria ser que ¨¦l realmente estaba bajo influencia de algun
hechizo?
Morgan arque¨¦s cejas: -;De verdad no te atreves a subir?
Finalmente, Cira subi, no porque fuera provocada ni porque confiara en su ligera promesa.
Pero mas bien porque consider6 que este era el hogar de los Lirios y seguramente habria muchas personas de familia Lirio
en el piso de arriba. Morgan no se atreveria a hacerle nada aqui.
Y su sospecha result6 acertada. En habitacion del beb¨¦ en el
segundo piso, no solo estaba nifiera, sino tambi¨¦n criados e incluso guardaespaldas. Morgan seguia de pie en el balc¨¦n,
donde luz era mas tenue enparaci¨¦n con el interior, y su expresi¨¦n estaba envuelta en cierto misterio.
Solo podia percibir que sus ojos estaban vados directamente en
e.
Cira camino hacia cuna sin desviar mirada y observo a los dos beb¨¦s. Reci¨¦n cumplian un mes y eran muy pequefios, de
un tono rosado y delicado.
Sin poder evitarlo, uso punta de su dedo para acariciars mejis de los beb¨¦s.
Morgan, que no se sabia cuando se habia acercado por detras de e, miraba con una expresi6n suave: -¡é Te parecen lindos
los nifios?
Cira no dud6 en responder: -Por supuesto, son adorables.
Morgan cons manos en los bolsillos, con un tono enigmatico,ento: -En realidad, nosotros tambi¨¦n teniamos un nifio tan
lindo.
CapÃtulo 297
Cap¨ªtulo 297
Capitulo 0297
Cira se girdo si no lo hubiera escuchado ramente: -; Qu¨¦ estaba diciendo el sefior Vega?
Dentro de habitacion, el suelo estaba calido gracias
calefi¨¦n, y Morgan se quit6 chaqueta y coloc¨¦ sobre su brazo. Solo llevaba una camisa nca y un chaleco dena gris
Oscuro.
Con una diadema en el brazo, los musculos se destacaban bajo restridn, mostrando unabinaci¨¦n de refinamiento y
ferocidad.
Aesta distancia, haba ramente, y Cira tendria que distraerse mucho para no escucharlo. Morgan notd que e no queria
seguir con conversaci6n y sonri¨¦ ir¨¦nicamente: -Nada.
Cira continu¨¦ observando a los gemelos.
Si, e realmente no queria participar en conversacion.
No entendia por qu¨¦ Morgan de repente mencionaria algo asi.
En cuanto al hijo que tuvieron, incluso si no hubiera habido un aborto involuntario, ¨¦l no le habria permitido llevarlo a t¨¦rmino. En
aque ocasion, cuando se confundio su dolor menstrual con un aborto, ¨¦l ya le habia dado una respuesta.
No queria discutir con ¨¦l sobre existencia del hijo. Era extrafio y carecia de sentido.
Los gemelos originalmente estaban durmiendo tranqumente, pero cuando Cira se inclind para mirarlos, de repente, uno de los
beb¨¦senz¨¦o a llorar, seguido inmediatamente por el otro.
Cira se qued6 at¨¦nita, pensando que tal vez los habia despertado.
Morgan agarr¨¦ su mano y aparto de cuna.
La nifiera se apresur¨¦ hacia ellos y levantd a los beb¨¦s, preguntando: -¡éPor qu¨¦ lloran de repente?
Cira estaba a punto de responder cuando Morgan apreto su murieca. Cira se volvi¨¦ hacia ¨¦l con desconcierto. El tenia una
expresion imperturbable, y nifiera tambi¨¦n descubrio razon.
-Ah, parece que han hecho caca. Asi eso son los nifios, si uno llora, el otro tambi¨¦n llorara. Lo siento, sefiorita, sefior,
vamos a llevarlos a limpiarlos.
Cira asintid: -Si, adnte.
La nifiera y criada, cada una sosteniendo a un beb¨¦, entraron en el bafio.
Cira suspir6 aliviada, pensando que tal vez habia arafiado
identalmente a los beb¨¦s con sus ufas.
Morgan tambi¨¦nento: -No fue tu culpa, spor qu¨¦ te apuras en disculparte?
-No estoy tratando de disculparme, solo quiero informarle a nifiera lo que sucedi¨¦ antes de que los nifios lloraran, para que
pued ayudar a determinar causa lo mas rapido posible.
-En sus ojos, pareces estar ansiosa por justificar o defenderte -dijo Morgan-. Las cosas que no tienen nada que ver contigo,
simplemente d¨¦js ir y responde cuando te pregunten.
Para otras cosas, Cira ciertamentes dejaria pasar, pero cuando se trataba de nifios, su corazon se andaba. Temia que
demora pudiera causar algun problema.
Mir¨¦ a Morgan, confirmando que este hombre no era apto para tener hijos. A pesar de que los beb¨¦s lloraban a gritos, ¨¦l alin
podia analizarMaterial ? N?velDrama.Org.
*25 BONUS
la situaci¨¦n de manera racional.
Cira le pregunt6 de manera cort¨¦s: ,Por qu¨¦ el sefior Vega no trajo a sefiorita Zav para ver a los gemelos?
Morgan mir¨¦: -TU tampoco estas con el sefior Garcia.
-Bien, entonces bajar¨¦ a buscar al sefior Garcia -dijo Cira, girandose para irse.
Morgan se dio cuenta de que Cira estaba usando una excusa para alejarse, y se rio ir¨¦nicamente.
Abajo, e coqueteaba con Fermin, y ademas llevaba chaqueta de Marcelo, lo cual era extremadamente mativo.
Cuando Cira paso a sudo, de repente, ¨¦l extendi¨¦ mano y le quit¨¦ chaqueta que llevaba puesta.
Cira sinti¨¦ un escalofrio al perder chaqueta y, de manera instintiva, se gird para intentar recupera: ;Devu¨¦lvem!
Morgan atrap¨¦ por cintura en un movimiento suave, aceptando su ¡°abrazo¡± sin resistencia, levantandos cejas mientras
r-gHmm?
Al mismo tiempo, apret¨¦ los brazos, haciendo que el cuerpo se pegara mas al suyo.
Cira rapidamente coloc¨¦s manos en su pecho, impidiendo cualquier acercamiento mas intimo. La fragancia hda del hombr
volvi6 a invadir sus fosas nasales.
Apretd losbios y levant¨¦ cabeza, diciendo: -El sefior Vega me deseo un pr¨¦spero futuro, acabas de decir que no me
molestarias, gy ahora qu¨¦ estas haciendo?
Morgan respondio con naturalidad: Te ibas a caer, solo te estoy ayudando a mantenerte de pie.
jEso era har sin sentido! Cira contuvo respiracion: -Ya estoy bien ahora. El sefior Vega puede soltarme.
La mirada de Morgan se detuvo en su rostro, y mano que abrazaba por cintura se movi6 arriba y abajo a trav¨¦s de
delgada t del vestido.
CapÃtulo 298
Cap¨ªtulo 298
Capitulo 0298
La palma de ¨¦l estaba caliente, y sensacion era imposible de ignorar. El cuerpo de Cira se tenso involuntariamente. Antes de
que pudiera decir algo, Morgan soltd e incluso dio un paso atras de manera educada.
Erao si realmente solo hubiera ayudadoo un ¡°caballero¡±.
Cira ajust6 rapidamente su vestido, lo mir¨¦ de manera extrafia y extendi¨¦ mano directamente: -Devu¨¦lveme ropa.
Morgan le entrego chaqueta de su brazo.
Cira retiro mano: -Quiero chaqueta del profesor Sanchez.
Morgan entrecerr¨¦ los ojos y Cira explic¨¦ con cierta extrafieza: -Esa es chaqueta del profesor Sanchez, y necesito
devolv¨¦rs.
La expresion de Morgan parecia maso si quisiera tirar chaqueta directamente a basura. Pero, sin saber por qu¨¦ pu¨¦s
de unos segundos, finalmente se devolvio.
Cira rapidamente agarr6 chaqueta, sorprendida por lo facil
result¨¦ har con ¨¦l.
-Un hombre que incluso usa perfume tan fuerte, no te importa
La chaqueta de Marcelo tenia un ligero aroma a can, calido y encantador. En el cuerpo de Marcelo, no parecia fuera de
lugar, y mucho menos tenia connotaci¨¦n negativa que Morgan le atribui
Cira refut¨¦ en voz baja: -Esto es parte des normas sociales.
Solo porque Morgan no lo usara no significaba que fuera anorma Atacar a los demas sin motivo aparente tambi¨¦n era bastante
aburrido.
Pero el hecho de que ¨¦l se cediera frente a e tres veces esta noche fue alin mas inesperado para Cira. En el pasado, eso
simplemente no habria sucedido.
Cira no se puso chaqueta, simplemente doblo y coloc¨¦ sobre su brazo. Este gesto hizo que expresion de Morgan
mejorara ligeramente: -La ultima vez que le prestaste chaqueta a Lidia, e me pidid que te devolviera.
Cira asint
: -El sefior Vega solo tiene que decirle al mensajero que me lo entregue.
-Puedes hacerlo, solo enviame tu diri¨¦n actual -dijo Morgan.
Cira dud¨¦ un momento y no queria que ¨¦l supiera su dirion en ciudad de Xoan. De manera indirecta, sugirid: -Puedes
enviarmelo a diri¨¦n del grupo Sanchez.
-g Tienes miedo de que descubra d¨¦nde vives? ~Me estas evitando? Morgan sonri¨¦ ligeramente-. Si realmente quisiera saberlo,
¨¦ necesitaria preguntarte?
Podria averiguar facilmente si lo investigara.
Cira respondid con modestia: ¡ªEl sefior Vega esta pensando demasiado, no tengo esa intenci¨¦n.
Morgan rara vez insistia tanto: -Si no tienes, entonces te llev casa. Ademas, ahora tambi¨¦n nos permitira retirarnos de aqui.
Cira empezaba a sentirse un poco abrumada y rechaz¨¦ nuevament -El sefior Vega vino con sefiorita Zav, deberia lleva
a casaText ? 2024 N?velDrama.Org.
-La sefiorita Zav se ira con el sefior Garcia -dijo Morgan
mientras se dirigia hacia salida-. La ropa esta en el coche. Sabiendo que vendrias hoy, traje especialmente para ti. Baja y
recd¨¦g conmigo.
El estaba en puerta:
Date prisa, secretaria Lopez.
Cira no queria seguirlo, pero temia desafiarlo y que se enojara. A regafiadientes, baj¨¦s escaleras, mirando a su alrededor en
busca de figura de Fermin.
Aunque habia encontrado molesto al hombre antes, en este
momento, si lo tuviera a sudo, podria zafarse de Morgan de manera natural.
Sin embargo, persona que no pudo ahuyentar antes no estaba a vista ahora, y Est tampoco estaba presente.
Finalmente, Cira se vio obligada a dirigirse al estacionamiento.
Manteniendo una distancia deliberada de puerta del autom¨¦vil de Morgan, le dijo cort¨¦smente:
chaqueta aqui
Sefior Vega, darme
esta bien.
Morgan abri6 puerta del coche: -Te llevo.
-Es muy tarde ya, siento molestar al sefior Vega.
-No es ninguna molestia.
-En el camino, atin necesito informar al gerente Sanche trabajo. No quiero perturbar tranquilidad del sefior Vega.
Cada frase era una negativa sutil.
Morgan mir¨¦ pensativamente y le pregunt¨¦: Me temes?
Cira continuo hgandolo: -No creo que haya nadie que no admi presencia del sefior Vega.
Morgan sonrio ir¨¦nicamente: -Hao una persona normal.
Cira hizo una pausa y lo mir¨¦ directamente a los ojos: -,El sefior Vega quiere escuchar verdad?
Morgan cons manos en los bolsillos de sus pantalones, con una
mirada fria, respondi
Ya que te pregunt¨¦, es porque quiero
escuchar verdad.
-Tengo miedo de ti.
Cira exhald aire y dijo directamente: -Temo represalia del sefior Vega. Aunque s¨¦ que realizar esa i¨¦n conlleva un costo
seguro.
Morgan mir¨¦ fijamente mientras e estaba parada en el frio
viento, con una figura delgada y delicada. Los ojos de ¨¦l tenian un brillo profundo y oscuro: -Tienes miedo, sabes que habra un
costo, pero alin asi decides hacerlo.
-Porque enparaci6n con enfrentars consecuencias, prefiero no quedarme a tudoisura de losbios de Cira se
torci¨¦ hacia abajo.
-El profesor Sanchez dijo que parecia muy cansada, penso que era porque estaba ocupada trabajando, pero en realidad, gran
parte de mi preocupaci¨¦n en este tiempo ha sido el temor de que el sefior Vega
viniera a buscarme.
Morgan mir¨¦ con una expresi¨¦n que decia ¡°ya ques as han llegado a este punto, hablemos abiertamente¡¯, sin interru
intervenir, solo lo escuchaba tranqumente.
CapÃtulo 299
Cap¨ªtulo 299
Capitulo 0299
-Sefior Vega, ya hemos terminado. Entiendo que puedas sentirte un poco molesto porque me fui repentinamente, pero ha
pasado tanto tiempo. Deberias aceptar esta realidad. Realmente no es necesario que te enredes mas conmigo... con esta
Zapati rota que ya te has hartado de usar.
¡°Ya te he hartado¡± fue lo que ¨¦l dijo, tambi¨¦n ¡°zapati rota¡±. Morgan dio un paso en su diri¨¦n.
Estaban en el estacionamiento, que ya de por si no estaba muy iluminado. Sus rasgos faciales se volvian borrosos, y su estado
emocional tambi¨¦n: -Sigue hando, zhay algo mas? ¡éTe dije algo mas?
Cira penso por un momento. Habia demasiadas cosas: -No soy de tu agrado, no estoy a altura, carezco de educaci¨¦n, soy
demasiado
casual...
Incluso si solo estaba repitiendo sus evaluaciones, sentia coraz6n se apretaba de dolor. Ninguna chica podria perman
indiferente ante semejante insulto.
-Sefior Vega, puedes tener muchos entretenimientos y conse mujer que quieras con solo alzar mano. Pero yo, solo con
mantener a mi familia a flote, ya estoy agotando todas mis fuerz De verdad, no estoy aqui para juegos.
Cira mantuvo cabeza baja, sin mirar el rostro de Morgan, y tampoco permiti¨¦d que Morgan viera su expresion.
El tiempo parecia detenerse entre ellos, solo el viento seguia sondo. Finalmente, Morgan no dijo nada mas, le arroj¨¦ su
abrigo guardado en una bolsa y se fue en su automovil.
Cira observ¨¦o se desvanecia silueta del autom¨¦vil antes de
levantar mano y secarseisura del ojo.
Al secarse, not¨¦ humedad en yema de sus dedos, sonrid
ir¨¦nicamente.
~Como era que realmente se habia hecho llorar a si misma...?Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
E no buscabapasi¨¦n de Morgan al hacerse victima. Solo esperaba que lo poco de conciencia que quedaba en ¨¦l
dejara en paz. La ultima vez en Vi Lofey, ya habia intentado vender misma historia. En ese momento, descubri¨¦d que
Morgan, tan despiadado y sin escriipuloso era, sorprendentemente tambi¨¦n
tenia momentos de debilidad.
No era de extrafiar que Ke pudiera salir victoriosa en su encuentro con ¨¦l. La sefiorita Molina parecia ser muy mentable¡±.
La vida de Cira ciertamente no era facil, y ademas tenia que aprender a ser alguien a quien e detestaba.
E mantuvo expresion imperturbable, pidi¨¦ a un coche p mientras esperaba a que llegara, envid un mensaje a Carme
diciendo que ya habia recibido chaqueta.
Carmen respondio al instante: [¡é Mi primo te devolvio tan r
Cira: [Hoy es el banquete de cumplem¨¦s de los gemelos de fan Lirio, nos encontramos en el banquete y ¨¦l me devolvid de
pa
ery
Carmen respondi¨¦ con un emoticono que parece una ¡°xX¡±: [No fue d paso, ¨¦l definitivamente fue a buscarte. Le di algunas
liones sobre c¨¦moportarse contigo. A partir de ahora, deberia tratarte mejor...]
Asi que Carmen le dijo algo a Morgan, y no era de extrafiar que su actitud hacia e esta noche hubiera sido tan extrafia.
Como sea, cualquier resultado era aceptable, siempre y cuando
pudiera encontrar un camino en medio des dificultades y hacer su vida un poco mas llevadera. Ya sea que Morgan hubiera
tomado en cuentas pbras de Carmen o simplemente se hubiera dejado llevar por actuacion destima de Cira, no
importaba.
Despu¨¦s de pensar un poco, Carmen envi6 otro mensaje a Cira: [Mi primo no es una m persona. Su mal caracter
probablemente est¨¦ rcionado con mi tia y mi tio. Deberias saber que se divorciaron, ¡é
verdad? El motivo del divorcio fue infidelidad de mi tio con actual sefiora Vega.]
Cira respondio: [Ya le he dejado ro. Solo espero que pueda dejarme en paz. Si sefiorita Suarez quiere ayudarme, por
favor, acons¨¦jelo para que no aparezca frente a mi en el futuro.]
Carmen originalmente queria harle mas sobre rci¨¦n entre los padres de Morgan y actual sefiora Vega, pero al ver el
mensaje de Cira, lo borrd¨¦. Podia sentir que Cira realmente rechazaba mucho a su primo, y ser demasiado insistente seria
descort¨¦s.
Cira se puso su abrigo y metid el abrigo de Osiel en bols
El coche lleg6 y e se subid, yendo al hotel.
No alquild una casa en ciudad de Xoan porque faltaba me un mes para el Afio Nuevo, y ahora no era rentable alqur una
E negoci6 el precio de estadia prolongada con el hotel, que inc un desayuno buffet diario, resultando en una tarifa muy
adecuad asi que decidi¨¦ quedarse temporalmente en el hotel.
Al dia siguiente, Cira fue a trabajaro de costumbre.
Un asistente se acerc¨¦ a su escritorio y dej¨¦ una bolsa: ¡ª-Secretaria Lopez, acabo de encontrarme con un mensajero abajo. Dijo
que es algo para ti y lo subi de paso.
Graces ¡ª Cia El aset dis que no ha de que y
a s mo din remitente
habria audio que dengto era un certificade de
+25 BONU
CapÃtulo 300
Cap¨ªtulo 300
Capitulo 0300
Cira se qued6 at¨¦nita en el acto. Al abrirlo, vio que el propietario de casa era su nombre.
La ubicacion de casa tambi¨¦n estaba en un exclusivo vecindario muy cerca del grupo Sanchez.
Cira tuvo una tormenta cerebral por un momento. Primero descart¨¦ a Marcelo, ¨¦l no haria algo tan inapropiado. Incluso si
quisiera regrle una casa, definitivamente le habria dado aviso.
La persona que haria algo tan inapropiado... Cira envid un mensaje directo a Fermin: -Sefior
mi?
Ghas enviado algo a empresa para
El solia enviarle flores con frecuencia, asi que no podia evitar sospechar que esta situacion desconcertante tambi¨¦n podria ser
obra suya.
Fermin probablemente estaba ocupado y no respondi¨¦ has una hora despu¨¦s, cuando mo directamente: -;La secreta Lopez
me esta recordando ques flores de hoy atin no se hal entregado? No quiero desperdiciar dinero siguiendo tu consej donado el
dinero para obras de caridad.
Cira frunci¨¦ ligeramente el cefio; -~Entonces hoy no me has envia
nada?
Fermin jugaba con un boligrafo en mano, sonriendo con malicia: ¡ª Entonces, , quieres decir que recibiste un paquete de
origen
desconocido?
Actu¨¦ con seriedad: -D¨¦jalo ahi, no te muevas. Voy a buscarte ahora
+25 BO
mismo. Abramoslo juntos, no sea que haya una bomba o un arma oculta adentro, ystime a mi preciosa.
Cira no le dio caso as pbras de ¨¦l: -Sefior Garcia, aqui no hay nada. Por favor, no venga, no quiero molestarle. Adis.
Colg¨¦ inmediatamente el tel¨¦fono.
Fermin mir6 su tel¨¦fono, curv¨¦ losbios y m¨¦ a su secretario: ¡ªz Has encontrado informacion que te pedi?
El secretario lo confirm6 y le entrego un archivo.
Fermin lo hojed, golpes el archivo con el dedo y se levanto cons ves del coche en mano: -No es necesario que vengas.
Cira seguia pensando en procedencia del certificado de propiedad.
Si no era de Fermin, entonces solo podia ser de... Morgan.
Aunque Cira pensaba que era imposible, no tenia otras opciones por
ahora.
Despu¨¦s de pensarlo mucho, tomo una decisi¨¦n y tomo certificado de propiedad con su tel¨¦fono. Luego, lo envio pafiado
de un signo de interrogaci¨¦n.
al
Morgan no tard6 en responder: [z Cuantas personas tuviste que adivinar antes de llegar a mi?]
jRealmente fue ¨¦l!
Cira estaba desconcertada: [Sefior Vega, por qu¨¦ me dio esto?]
Morgan respondi¨¦ con indiferencia: [; No me culpaste tanto anoche? Por remordimientos de conciencia, te estoypensando
un poco para que no tengas que quedarte en un hotel.]
Cira mir¨¦ fijamente el mensaje, lo leyo varias veces y luego escribi
Agradezco amabilidad del sefior Vega, pero siempre y cuando en el futuro no me cause mas dificultades en el trabajo o
vida, estar¨¦ agradecida. No me atrevo a aceptar un regalo tan valioso de usted.]
Morgan respondio con desd¨¦n: [Es solo dinero para un automdvil, no es tan valioso.]
Cira seguia rechazando: [Voy a enviar el certificado de propiedad de vuelta al grupo Nube Celeste para devolv¨¦rselo.]
Morgan: [Si te atreves, har¨¦ que todo ciudad de Xoan no tenga un solo hotel dispuesto a alojarte.]
Cira se sintio frustrada. Acababa de pedirle que noplicara, iyText ? 2024 N?velDrama.Org.
ahora estaba amenazando de nuevo!
Sin embargo, unos segundos despu¨¦s, Morgan retir¨¦ su mensaje,o si se diera cuenta de que estaba yendo demasiado
lejos.
Morgan cambi¨¦ su enfoque: [He o/do decir que recuperacion de tu madre despu¨¦s de cirugia no ha sido muy buena, y que
la pierna de tu padre no se ha curado porpleto. ; Quieres que te ayude a encontrar un m¨¦dico?]
[No es necesario, puedo ocuparme de estas cosas por m me atreveria a molestar al sefior Vega.] Cira rechaz6 todas
ofertas.
Morgan era Morgan. Habia mostrado buena voluntad varias pero eso ya era su limite. Cira, al no reconocer sus buenos mo lo
hizo impacientarse. Respondi¨¦ con un o quieras¡¯ y no volv prestarle atenci¨¦n.
Cira no queria perder mas tiempo. Inmediatamente solicit¨¦ entrega a domicilio a trav¨¦s de un servicio de mensajeria para
enviar el
certificado de propiedad de vuelta al grupo Nube Celeste, devolvi¨¦ndoselo a Morgan. Ese objeto le quemabas manos y le
causaba angustia.
Incluso le proporcion¨¦ el numero de seguimiento del paquete a Morgan, por si acaso ocurria alguna p¨¦rdida inesperada.
Morgan no respondid.
Desde noche anterior hasta ahora, Cira habia rechazado todas sus ofertas. Como Morgan era orgulloso, parecia que no ibaa
hacer nada
mas.
Al mediodia, Cira tuvo unaida exitosa con un cliente,s negociaciones de cooperaci¨¦n avanzaron sin problemas. Despu¨¦s
deida, e misma pafio al cliente hasta el coche y luego regreso caminando a empresa.
Echo un vistazo al mostrador de recepci¨¦n y notd a un chico de entrega de flores. Arqueds cejas con curiosidad.
Como era de esperar, el chico mo por tel¨¦fono y,o consecuencia, sono el tel¨¦fono de Cira.
-H, ges sefiorita Cira? Hay un ramo de flores que
lo firme.
ita que
¨¦Qui¨¦n lo envid? -Cira le pregunt6, aunque ya tenia mente: seguro que era de Fermin, y probablemente diria que
¡°pedirselo¡±.
El chico de entrega de flores mir¨¦ tarjeta y luego dijo: -De al apellidado Vega.
CapÃtulo 301
Cap¨ªtulo 301
Capitulo 0301
Cira no entendia lo que Morgan queria decir.
~Enviar una casa era unapensaci¨¦n, pero qu¨¦pensaba enviar flores?
Mir¨¦ tarjeta en sus manos. La pbra Vega estaba impresa, pero parecia que podia ver al hombre escribiendo su propio
nombre a mano en esas letras mecanicas.
E habia sido su secretaria y habia visto innumerables veceso firmaba su nombre en contratos. Su letra era hermosa,
fluidao
las nubes y el agua, firme y vigorosa.
Durante el tiempo que mas lo admiraba, no importaba lo que hiciera, e lo adoraba y miraba hacia arriba. A veces, sin nada
que hacer, imitaba su escritura en un papel nco, Morgan Vega, Morgan Vega...
Con cada trazo y linea, escribia con gran cuidado.
Una vez, ¨¦l sorprendi¨¦ haci¨¦ndolo, levant¨¦ una ceja interesadamente, y e, avergonzada, cubri¨¦ rapidamente su
escritura con documentos, bajando cabeza para no ver sus ojos frios y ligeramente burlones, cons orejas ardiendo de
vergiienza.
La actual Cira deberia ser indiferente o adormecida, pero al recordar todo esto, sentia un pinchazo en algun lugar de su cuerpo.
Inserto tarjeta de nuevo en el ramo de flores y luego, llevando el ramo, se dirigid a entrada de empresa. Sin expresion
alguna, abri6 papelera y tirds flores directamente.
Gracias a Fermin, habia aprendido a tirar flores cada vez con mas facilidad.
Justo despu¨¦s de hacerlo, Cira escuch¨¦ un auso. Sorprendida, se gird.
Fermin se acerco con una sonrisa: -Finalmente he tenido oportunidad de vero tirass flores que te envio.
Cira se qued6 sin pbras.
Inmediatamente volviendo a su modo profesional, pregunt6 cort¨¦smente: -z Qu¨¦ trae al sefior Garcia aqui?
-4No dije que venia a asegurarme de que no te pasara nada? ¡ª contest6 Fermin, echando un vistazo a papelera. -,El
paquete desconocido que recibiste era este ramo de flores?
Cira no confirm6 ni nego, intentando despedirlo: -Ahora que ha visto que estoy bien, no lo retendr¨¦ mas de su trabajo.
-Tengo todo el trabajo hecho, mi Unica tarea ahora es cortejar a mi novia -dijo Fermin, sonriendo.
Cira actu6o si no supiera que ¨¦l se referia a e: -Entonces no lo retendr¨¦, sefior Garcia, tengo trabajo que hacer, subir¨¦
ahora.
Fermin no pareci¨¦ molesto: -Te esperar¨¦ hasta que termines.
Cira entr¨¦ rapidamente en empresa, sin dudar ni un segundo.
Fermin retir¨¦ su mirada, notando una tarjeta de felicitacion aldo de papelera, probablemente cay6 cuando Cira tirds
flores.
Se inclind, despreciando suciedad alrededor de papelera, peroo tarjeta estaba boca abajo y no podia vers
pbras en el frente, tuvo que sacar un pafiuelo de seda de su bolsillo y usarlo para recoger tarjeta.
El remitente era Vega.
Fermin sabia qui¨¦n habia enviados flores,
Saco su tel¨¦fono, tomd una foto des flores en papelera y envio
a Morgan con un mensaje adjunto: -Mi novia solo acepta flores de mi, sefior Vega, no cruce linea proxima vez.
Morgan no respondid.
Fermin tambi¨¦n guardo su tel¨¦fono sus ojos de melocoton llevaban
una sonrisa, pareciendo encantadores, pero si se miraba mas de cerca, parecia esconder algo mas.
Morgan bloque6 su tel¨¦fono y lonz6 sobre mesa. El tel¨¦fono choc¨¦ contra un portpices de cristal, produciendo un sonido
estridente.
Helena, quien estaba reportando su trabajo enfrente, se sobresalt6, pensando que habia dicho algo incorrecto: -;Sefior Vega?
-Continua.
Dijo Morgan friamente.Material ? N?velDrama.Org.
Helena no se atrevid a dudar y rapidamente continud, hasta que termin6 Ultima frase y recibid aprobacion de Morgan, luego
sali¨¦ de oficina del presidente, finalmente permiti¨¦ndose respirar
aliviada.
Despu¨¦s de que secretaria Lopez renunciara, Morgan no habia contratado a una nueva ni habia promovido a otra secretaria
principal. El trabajo diario estaba a cargo de e, Helena, y Ema.
Pero cuanto mas trataba con Morgan, mas nerviosa se sentia Helena. No habia tal cosao practica hace al maestro,
porque Morgan era demasiado impredecible, demasiado dificil de entender.
Como reci¨¦n, cuando tir¨¦ su tel¨¦fono, pero su expresi¨¦n seguia siendo tan imperturbableo siempre, e ni siquiera estaba
air Laber at: One Femmin
segura de si estaba enojado.
No sabiao secretaria Lopez habia mantenido su excelente capacidad de trabajo bajo presi¨¦n de Morgan...
Morgan realmente no le importaba lo que sus subordinados pensaran de ¨¦l.
Volvi¨¦ a tomar su tel¨¦fono, abri¨¦ foto y el mensaje de Fermin, ¡é
novia?
Susbios finos se apretaron agudamente, sin saber si Cira o Fermin eran mas dignos de desprecio.
CapÃtulo 302
Cap¨ªtulo 302
Capitulo 0302
Justo cuando Helena se rjaba, el tel¨¦fono interno sono y su nerviosismo se dispar¨¦ de nuevo: -Sefior Vega, gqu¨¦ necesita?
-Reserva un vuelo, voy a Ciudad de Xoan.
-S/ -Helena estaba desconcertada, ,no acababa de regresar de
Ciudad de Xoan?
Sin tiempo para pensar mas, Morgan colgo y sali¨¦ de su oficina, Helena se apresur6 a seguirlo.
Morgan ordeno: -Organiza todo, voy a inspionar sucursal de Ciudad de Xoan.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
-Si.
Helena rapidamente llego a conclusi¨¦n de que Morgan pasaria un tiempo en Ciudad de Xoan.
-Lo organizar¨¦ de inmediato.
Al llegar al ascensor,s puertas se abrieron y Est, que estaba adentro, se sorprendid, luego sonri¨¦ apropiadamente.
-Sefior Vega, ¨¦va a salir? ;Podria darme diez minutos de su tiempo? Tengo un asuntoboral que reportarle.
Mientras tanto, Cira habia dejado atras todos esos asuntos y se centraba en su trabajo, ocupada hasta hora de salida.
Haba de trabajo con un asistente mientras bajabans escaleras.
El asistente invito a cenar, y Cira estaba a punto de aceptar cuando, desde el rabillo del ojo, vio a Fermin sentado en el area
de
recepci¨¦n del vestibulo, lo que hizo detenerse.
El asistente tambi¨¦n lo vio: -~Eh? ,El sefior Garcia? gPor qu¨¦ no
subid?
Cira frunci¨¦ ligeramente el cefio y dijo con indiferencia al asistente:
Cambiemos cena para otro dia.
El asistente entendid y sonri¨¦ conplicidad: -El sefior Garcia debe estar esperando a que usted termine su trabajo, gno?
En ese tiempo, Cira habia estado recibiendo flores a diario, y aunque e no habia dicho de qui¨¦n eran, siendo todos del mismo
despacho, era imposible ocultarlo.
Que Fermin estuviera cortejando a Cira era un secreto a voces.
El asistente, entre envidioso y chismoso, incit6: -El sefior Garcia es guapo y rico, y esta tan empefiado en corteja, seguro
que es sincero. Secretaria Lopez, si deja pasar esta oportunidad, no habra otra, deberia aceptarlo.
Cira dijo: -No tengo ningun tipo de rcion con el sefior Garcia, puedes terminar tu jornada.
El asistente hizo un sonido deprensi¨¦n y se gird para irse, pero no sin antes rodar los ojos, pensando en lo fingida que era
Cira.
No podian creer que e no se sintiera hgada por ser cortejada por alguieno Fermin. Estaba ro que disfrutaba de
atencion y que solo jugaba a ser dificil para mantenerlo interesado.
jCuidado con pasarse de raya!
Despu¨¦s de que el asistente se fuera, Cira se acerc¨¦ a Fermin.
Fermin, vestido con un traje bajo su abrigo negro, estaba sentado en el sofa del area de recepci¨¦n con una pierna cruzada
sobre otra, mirand acercarse.
Como secretaria de CEO, Cira naturalmente vestia con formalidad.
Un traje de chaqueta negro con spas de pico y una falda ajustada con vntes, una camisa negra debajo, simple, elegante y
eficiente.
Como calefi¨¦n estaba alta, llevaba el abrigo sobre el brazo, Sus tacones resonaban contra el suelo de baldosas, un
sonido ro y agradable.
-4Qu¨¦ hace el sefior Garcia aqui?
-4No lo dije? Estoy esperando por ti.
Cira no podia creer que su espera fuera literal, esperand toda tarde.
Lo mir¨¦ con una expresionplicada.
Fermin se levantd, con su porte despreocupado pero tambi¨¦n una altura impresionante de 1,88 metros, emanando una
presencial dominante y masculina. Cira se quedo quieta.
Cons manos en los bolsillos de su pantal¨¦n, se inclin¨¦ hacial mirand a los ojos: -He esperado tanto tiempo, secretaria Lope
seria demasiado pedir que me permitas invitarte a cenar?
Cira realmente no tenia espacio para negarse.
El lugar lo habia elegido Fermin, un restaurante deida idental con mucho ambiente, incluso habia un violinista tocando
junto s
mesas.
Despu¨¦s de ordenar, el camarero trajo el aperitivo. Fermin le hizo un gesto para que se retirara, tom6 bote de vino ¨¦l
mismo y le sirvid a Cira: -Este vino no es muy fuerte, tomaloo una bebida para saciar sed.
-Gracias.
-No hay de qu¨¦.
Cira preguntd casualmente: -;No estaba en Ciudad de Bernat?
-He estado en Ciudad de Xoan por un proyecto recientemente, asi que estoy temporalmente en filial aqui -Fermin levant6 su
copa, luz reflejaba en sus ojos seductores y brintes. -Afortunadamente, me permite estar cerca de ti, facilitando mi cortejo.
Cira apretd losbios. E habia venido a esta cena tambi¨¦n para dejars cosas ras, aunque ya lo habia rechazado muchas
veces, pero parecia necesario hacerlo de nuevo con firmeza.
-Sefior Garcia, agradezco su consideraci¨¦n, pero actualmente no estoy interesada en una rcion.
Fermin,o siempre, interprets pbras a su manera: -¡é Quieres ir directo al punto y casarte?
Cira se sintid impotente: -Sefior Garcia, no estoy bromeando.
Fermin se recosto en su si, mirand:
Entonces es por Mar
Sanchez?
Cira frunci¨¦ ligeramente el cefio.
Fermin dijo: -Anoche not¨¦ que tu actitud hacia ¨¦l era diferente, g tambi¨¦n te esta cortejando?
-Sefior Garcia, nuestra rcion no tiene nada que ver con otras
personas...
Fermin interrumpio: -
Cira se sorprendio.
CapÃtulo 303
Cap¨ªtulo 303
Capitulo 0303
Fermin levant¨¦ mano despreocupadamente, y el violinista se retir¨¦ respetuosamente. El ambiente se volvi6 tranquilo, y ¨¦l dij
-Andr¨¦s es un subordinado de Joaquin..
Andr¨¦s era aquel prisionero que, en carcel, habia peleado con el padre de Cira, provocandole una fractura de pierna e incluso
estuvo a punto de recibir un castigo adicional.
Despu¨¦s de recuperarse, Cira preguntd: -;Cd¨¦mo sabe usted de Andr¨¦s?
-4Parece que no te sorprende esto? -Fermin observ¨¦ agudamente y not¨¦ que su enfoque no era el correcto, que e no se
sorprendia de que Andr¨¦s fuera subordinado de Joaquin. Si no hubiera sabido, su primera pregunta habria sido sobre Andr¨¦s,
no sobre ¨¦l.
Cira no se defendio. E ya lo sabia.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
Desde el principio, habia sospechado que habia algo extrafio e pelea entre Andr¨¦s y su padre. Compartid sus sospechas con
Isab quien le ayud6 a investigar con un amigo guardia de prision.
Andr¨¦s tenia unpajiero de celda con quien se llevaba muy bien y con quienpartia todo. Estepafiero vendi¨¦ a
Andr¨¦s a los guardias, diciendo que Joaquin habia enviado un mensaje para que aprovechara oportunidad de romper
pierna del padre de Cira.
-Marcelo le rompid pierna a Joaquin, quien guard6 rencor. Pero no podia vengarse ni de Marcelo ni del sefior Vega, asi que
se fij6 en ti. La pierna de tu padre no mejorara, lo que, redondeando, hace de Marcelo el principal culpable.
Fermin dijo lentamente: -Es ¨¦! quien te ha hecho dafio
Cira apret¨¦ los dedos, sinti¨¦ndose perturbada.
En ese momento, se oyeron pasos ligeros. Cira levant6¨¦
instintivamente cabeza y vio a Marcelo a unos metros de distancia.
Estaba sorprendida.
Fermin no se gird, pero sabia que era Marcelo. Se quit¨¦ servilleta y dejo sobre mesa, sonriendo: -Aun no han servido
comida. Ir¨¦ al bario.
Se levanto y les dejo espacio para har.
Cira se qued6 sentada, viendoo Marcelo se acercaba.
El seguia llevando sus gafas con montura dorada, con cadena colgando sobre el hombro, tan elegante y refinadoo
primera vez que se vieron.
Cira no hizo cortesias falsas. No necesitaba pensar y pregunto: -zEI
sefior Garcia te m6?
Marcelo se sento y dijo: -Lo siento.
No esperaba que Joaquin fuera a vengarse de su padre.
Cira, al saber que Andr¨¦s era hombre de Joaquin, habia adivinado algo asi.
Sacudi¨¦ cabeza y dijo objetivamente: -Fue por mi que fuiste a confrontar a Joaquin. Lo que vino despu¨¦s no es tu culpa, el
verdadero culpable es Joaquin. Ya he encargado a un abogado que prepare documentaci6n, voy a denunciarlo.
De repente, Marcelo se quit¨¦s gafas.
Era primera vez que Cira lo veia sin es. Sin el cristal que lo cubria, su mirada perdia algo de suavidad y se volvia mas
prante.
Las gafas eran el disfraz de Marcelo. Hoy queria que e viera al
verdadero ¨¦l.
Habian viajado juntos desde La ciudad de Sher¨¦n, a Ciudad Aguavi, luego a Ciudad de Xoan.
El habia ayudado en el yate, pafidnd a disculparse con enfermera herida. E habia sido su asistente durante dos
meses, ayudandolo a registrar esosplejos datos de ingenieria.
Habian pasado por mucho juntos.
Marcelo mird, su tono era suave: -Entonces, qu¨¦ piensas sobre lo
de anoche?
~ Qu¨¦ pensaba e de su deraci¨¦n?
Cira trag6 saliva y bajo vista, evitando su mirada: -Profesor Sanchez, eres el mejor hombre que he conocido, no merezco
estar a
tu altura.
Al decir esto, tanto Cirao Marcelo sintieron misma tristeza y
mncolia.
Pero Marcelo no insistid. Los adultos sabian cuando parar.
Insistir solo arruinaria dignidad restante y mancharia los buenos recuerdos, llevando a un final en el que nunca mas se
cruzarian, lo cual seria atin masmentable.
Despu¨¦s de un rato, Marcelo dij
e
: Una universidad en capital me ha ofrecido una posicion. El proximo semestre, ya no estar¨¦
ciudad de Sher¨¦n.
CapÃtulo 304
Cap¨ªtulo 304
Capitulo 0304
La universidad de capital... Universidad de Sheron era ya una des principales instituciones de educaci¨¦n superior en el
pais, y el hecho de que Marcelo estuviera considerando cambiar de empleo indic¨¦ que universidad de capital era an mas
prestigiosa.
Cira felicit¨¦ sinceramente: -Te deseo un futuro brinte.
-Si necesitas algo, atin puedes contar conmigo -dijo Marcelo amablemente. -Te prometi que te ayudaria, y esa promesa siempre
sera valida.
-Esta bien, lo recordar¨¦.
Pero tanto Marceloo Cira sabian que esto era solo una
formalidad.
Cira, acostumbrada a llevar todo el peso por si misma, apenas se atrevia a molestarlo cuando ¨¦l estaba cerca. Ahora que ¨¦l se
iba a | lejana capital, gcdmo iba a atreverse a molestarlo?
Marcelo se fue rapidamente.
Tras su partida, Fermin regreso. Justo cuando el camarero estaba sirviendoida,entdo si nada: -Prueba el foie
gras de este lugar, es muy aut¨¦ntico.
Cira ya no tenia apetito y se sintid muy mal. Mir¨¦ a Fermin: -zCual es el propd¨¦sito de organizar todo esto, sefior Garcia?
Obligar a Marcelo y a e a enfrentar el hecho de que Marcelo era indirectamente el principal culpable de fractura de pierna
del padre de Cira, forzandolos a llegar a un final inevitable.
Fermin admiti¨¦ abiertamente: -Es mi rival en el amor. Tengo que alejarlo para ganarte.
Cira tomo un sorbo de vino, no muy contenta: -Incluso si alejas al profesor Sanchez, no me gustas.
-No importa, soy alguien con piel gruesa, me gusta cuando gente no me quiere.
Cira se quedo sin pbras.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Fermin chasque6 los dedos, y el violinista volvid, tocando una melodia bastante alegre.
Pero justo en ese momento, Fermin le cont6 otra cosa: -Cuando estaba investigando a Joaquin, descubri algo interesante.
~Fue tu familia victima de una trampa y se vio obligada a contraer
externas?
Cira levant6 cabeza.
as
-El responsable de eso fue Joaquin, pero ¨¦l tambi¨¦n estaba siendo dirigido por alguien mas.
Cira se enderezo inmediatamente: ¡éDirigido por qui¨¦n?
Fermin se encogi¨¦ de hombros: -Joaquin ya se escapo, sera dificil
averiguarlo en un corto zo.
Cira parpadeo rapidamente.
Su padre habia reconocido a Andr¨¦so uno de los hombres que habia ido a su casa a cobrar deudas, y sabia que Joaquin
estaba involucrado. Pero no habia esperado que incluso Joaquin estuviera siendo manipdo por alguien mas.
¨¦Qui¨¦n seria? {Por qu¨¦ alguien se fijaria en su familia sin motivo. aparente? Por qu¨¦ se fijarian en... e?
En aquel entonces, pidieron especificamente que e saldaras
deudas. Este n, desde el principio, pudo haber sido dirigido hacia
e.
Cira no se atrevia a pensar mas. Si aque noche lluviosa no hubiera encontrado a Morgan, ¡équ¨¦ le habria pasado despu¨¦s?
Fermin, notando el palidez en susbios, dijo: -Ya que quiero cortejarte, definitivamente mostrar¨¦ mi sinceridad. Me encargar¨¦
de este asunto por ti.
Levanto su copa hacia ell
D¨¦jamelo a mi, gsi?
Cira sabia que no podia manejarlo por su cuenta y que seria mucho mas facil para Fermin. Apret6 su copa y, despu¨¦s de unos
segundos, levant¨¦ y brind6 con ¨¦l: -Gracias, sefior Garcia.
Despu¨¦s de cenar, Fermin paiio a puerta del hotel.
E entr¨¦ s en su habitacion y se fue directamente a darse una ducha. No sabia si era por estar pensando en todo esto, pero
se demor¨¦ mas de lo normal. El bafio no estaba bien ventdo, y cuand
termind, se sentia ramente mareada.
No le dio mucha importancia, pero en ese momento, sono su
tel¨¦fono.
Cira lo tom¨¦ y vio que era Osiel. Respondi¨¦ de inmediato.
-Sefior Sanchez.
Osiel fue directo al grano: -Los gemelos de familia Lirio, hoy han estado vomitando y con diarrea, fueron llevados al hospital
para un chequeo y se descubri¨¦ que alguien les habia dado algo sucio. La nifiera dijo que diarreaenzo anoche, y tu fuiste
la Unica que estuvo en habitaci¨¦n de los beb¨¦s anoche. ¡éHiciste algo?
Cira se sorprendio: -Qu¨¦?
¨¦Alguien les dio algo sucio... envenenamiento?
Cira neg6 inmediatamente: -No, jno fui yo!
Osiel dijo: -La familia Lirio ha venido a pedir cuentas. Ve ahora
mismo a casa de los Lirio a resolver este asunto. Secretaria Lopez,
no me decepciones.
Tras decir esto, colg¨¦ directamente.
CapÃtulo 305
Cap¨ªtulo 305
Capitulo 0305
Cira ya se sentia aturdida, y noticia golped, dejand con un mareo ligero pero ineludible.
~Como podia ser esto posible?
El nto de los nifios, ,no fue porque tenian deposici¨¦n? ¡éComo podria ser envenenamiento? ;Qui¨¦n envenenaria a un beb¨¦
de solo un
mes?
Ademas, no solo e habia estado en habitacion de los beb¨¦s esa noche. Morgan tambi¨¦n habia estado alli.
Sin tiempo para pensar demasiado y sin entender situaci¨¦npletamente, Cira se arregl¨¦ rapidamente y tomo un taxi
casa de familia Lirio.
Si no resolvia este asunto, Osiel se encargaria de e.
Al bajar del taxi, el frio viento hizo que Cira sintiera un sudor f espalda.
Estaba bien abrigada, pero atin asi temba de frio. Con los die apretados, entrd.
La casa de Lirio estaba iluminada brintemente. Al ser llevada por un sirviente, Cira escucho a nifiera decir con certeza: jFue
esa sefiorita Lopez! Anoche parecia culpable, Juliana tambi¨¦n lo vio, ¡é verdad?
La sirvienta nombrada asintio.
La madre bioldgica de los gemelos, sefiora Lirio, preguntd irritada:
-Mama, ¡équi¨¦n es esa sefiorita Lopez?
La abu Lirio respondio: -Es secretaria de familia Sanchez, y
anoche casi causa un escandalo con nifia de familia Navarro.
La sefiora Lirio, con los ojos enrojecidos de ira, dijo: -Entonces definitivamente lo hizo a propdsito. No dejar¨¦ escapar!
Cira contuvo respiracion y, rodeando el vestibulo, entr¨¦ en s de estar, deteni¨¦ndose de repente.
jNo podia creer que Morgan tambi¨¦n estuviera all!
¨¦No se habia vuelto a La ciudad de Sher6n?
Y no solo Morgan, sino tambi¨¦n Est.
Obviamente, habian venido juntos a casa de familia Lirio.
En ese momento, Cira record6¨¦ que desde que entr¨¦ en habitacion de los beb¨¦s hasta que se fue, Morgan habia estado a su
lado todo el tiempo. El sabia mejor que nadie lo que habia hecho y lo que no.
Pero cuando nifiera culp6, ¨¦l se mantuvo en silencio, observando
friamente.
Morgan seguia siendo Morgan, ocasionalmente bondadoso, pero normalmente frio e indiferente hacia e.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Cira ya no esperaba nada de ¨¦l, pero quizas el viaje tanrgo en medio de noche habia afectado, y se sentia ioda.
Estaba sofocada.
Jaja.
Se habia engafiado a si misma pensando que este asunto seria facil de resolver. Bastaria con mencionar que Morgan tambi¨¦n
habia estado en habitaci¨¦n de los beb¨¦s y abu Lirio lo confirmaria, limpiando su nombre.
Pero, por qu¨¦ penso que Morgan cooperaria para limpiar su nombre?
Si hubiera querido ayuda, ya lo habria hecho. No habria necesitado que e viniera a casa de familia Lirio en medio de
noche.
Dado que ¨¦l no habia hado, no queria ayudar, y Cira habia perdido a su Unico testigo presencial.
Morgan fue de los primeros en notar llegada de Cira. Levantd vista, y su mirada era inescrutable.
Cira ni siquiera lo mird.
El sirviente anuncio: -Sefiora mayor, sefiora, sefiorita Lopez ha llegado.
La mirada de abu Lirio se volvi¨¦ hacia Cira, afdao un cuchillo. Cira, sintiendo un escalofrio, salud¨¦ con voz suave: -
Sefiora mayor, sefiora Lirio.
La sefiora Lirio, que normalmente tenia un aspecto amable y virtuoso, se levantd de repente, sin importarle etiqueta, y se
lanzo hacia Cira: -|Por qu¨¦stimaste a mis hijos?! Bruja venenosa!
Sin mas, jlevanto mano para golpear el rostro de Cira!
Cira abri¨¦ los ojos, lista para retroceder y esquivar, pero abu Lirio grit¨¦ a tiempo: -j Aurora, detente!
La mano de Aurora se detuvo bruscamente en el aire.
Cira mir¨¦ mano nca suspendida en el aire, y en el rabillo del ojo, vio a Morgan, que parecia estar a punto de levantarse en
ese instante.
CapÃtulo 306
Cap¨ªtulo 306
Capitulo 0306
Pero al mirar de nuevo, ¨¦l simplemente estaba sentado alli, inm¨¦vilo una montafia.
La sefiora Lirio reprendio:
jEl asunto atin no se ha arado, por qu¨¦ estas moviendos manos!
Aurora respiraba con dificultad, su cabello estaba ligeramente desordenado, y sus ojos estaban Ilenos de venas sanguineas,
ramente por no haber dormido en toda noche preocupada por sus hijos.
La sefiora mayor dijo: -Una vez que se are todo, tengo ro c¨¦mo manejarlo.
Esas pbras no eran solo para Aurora, sino tambi¨¦n una
advertencia para Cira.
Est se levantd, rode¨¦ los hombros de Aurora, y dijo suavemente. Sefiora, por favor, no se preocupe por ahora. La sefiorita
Lopez ya esta aqui, aremoss cosas primero. Si realmente fue sefiorita Lopez quien lo hizo, el sefior Vega tampoco se
quedara de brazos
cruzados.
En ese momento, Cira queria sabero Morgan actuaria sin quedarse de brazos cruzados.
Aurora apreto los dedos, furiosa y resentida: -Bien, entonces aremos esto primero: Sefiorita Lopez, no tenemos enemistades
pasadas ni recientes, gpor qu¨¦ le harias algo asi a mis hijos?
-Si tienes algun descontento, ven contra mi, pero mis hijos acaban de cumplir un mes, jcOmo podrias hacerles algo!
Cira respondio, ni humilde ni arrogante: -Como dijo usted, no
tenemos enemistades. ; Qu¨¦ razon tendria para hacerle dario a un beb¨¦ de solo un mes? Eso no fui yo.
-Ademas, anoche, cuando fui a ver al beb¨¦, no estaba s, nana, los sirvientes, y los guardaespaldas estaban alli. Si hubiera
hecho algo, todos ellos lo habrian visto.
Morgan escuch¨¦ enumerar testigos.
La nana, los sirvientes, los guardaespaldas... gy qu¨¦ mas?
Susbios finos se apretaron, observand fijamente.
Pero aunque e habl6 tan ramente, expresion de sefiora mayor no mejor¨¦, atin miraba fijamente, con una presion
abrumadora.
Cira se sinti¨¦ casi mareada bajo su mirada.
La nana se apresur¨¦ a decir: -;Pero, pero en ese momento estabas constantemente tocando cara de pequefia sefiorita
junto a cuna, desde ese angulo, no podiamos ver nada!
Cira mir¨¦ hacia a,s cosas frente a e de repente se tambalearon, cerr¨¦ los ojos por un momento, sintiendo que sus
parpados estaban calientes.
Cuando Ilueve, diluvia.
Parecia que se estaba enfermando.
Cira trag6 saliva seca y dijo: -... S¨¦ que estas tratando de desviar responsabilidad hacia mi, pero no tengo ningun motivo para
hacerlo. Solo vine en representaci6n de familia Sanchez para felicitar a familia Lirio por los gemelos, g por qu¨¦
envenenaria? Eso no tiene sentido logicamente.
E contraataco: -Dices que toqu¨¦ al beb¨¦ y podria haber
envenenado, pero yo tambi¨¦n podria decir que tu eres persona mas
probable para envenenar, ya que pasas casi 24 horas al dia con el beb¨¦, podrias haber actuado en cualquier momento.
La nana estaba atonita: -jEstas diciendo tonterias! ¡é Tienes alguna prueba?
-g Tienes tu alguna prueba de que yo envenen¨¦?
Esa pregunta, aunque nominalmente dirigida a nana, en realidad era para familia Lirio. Estaba segura de que no tenian
ninguna, no solo porque e no habia hecho tal cosa, sino que, si tuvieran mas minima evidencia, ya habrian mado a
policia.
Como era de esperar, sefiora mayor permaneci¨¦ en silencio.
Aurora dijo entonces: -Habia muchos invitados anoche visitando al beb¨¦, y tu fuiste Ultima. Ademas, fue despu¨¦s de que lo
tocaste que el beb¨¦enz¨¦ a llorar, si no eres tu, gqui¨¦n seria?
-Ese veneno podria no actuar inmediatamente, quizas solo coincid que yo estuve presente cuando el veneno surti¨¦ efecto -Cira
argument¨¦ con ridad y sin arrogancia.
La sefiora mayor parecia pensativa.
Cira apret¨¦ los dedos, dejando ques ufias se varan en palma de su mano, el leve dolor recorria sus nervios,
manteni¨¦nd lucida.
Pregunto sin alterarse: -;Puedo sentarme, por favor?
Aurora todavia no confiaba en e y contradijo de inmediato: -jMi hija todavia esta arriba recibiendo suero, apenas tiene un
mes de edad y ya esta sufriendo, gy tu pides sentarte? ;Deberias estarUpstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
arrodida!
CapÃtulo 307
Cap¨ªtulo 307
Capitulo 0307
-jArrodite!
Cira levant¨¦ cabeza bruscamente.
Por un momento, no estaba segura si Aurora estaba diciendo eso en un arrebato de preocupacion e impulso, o si realmente lo
decia en
serio.
El salon se volvid inexplicablemente silencioso; nadie haba, solo mirada de reproche de Aurora presionaba a Cira,o si
ese silencio estuviera esperando que e se arrodira.
Con tacones altos y parada en alfombra gruesa y suave, Cira ya se sentia inestable, sin mencionar que ahora se sentia mal
fisicamente.
Iba a har.
En ese momento, desde diri¨¦n del sofa individual, el sonido una taza al ser colocada sobre mesa de vidrio resond.
Un tintineo ro y agudo.
Como una espada desenvainandose.
Instintivamente, Cira mir¨¦ en esa diri¨¦n, hacia donde estaba
Morgan.
Pero antes de que pudiera ver expresion de Morgan, voz de Est capturd su atencion.
-Sefiora Lirio, calmese un momento, esta situaci¨¦n... ah, sefior Vega, hable en favor de sefiorita Lopez, por favor.
Luego Morgan hablo: -Sefiora mayor, familia Lirio tiene
costumbre de hacer que gente se arrodille sin arars cosas primero?
Morgan finalmente hablo en su defensa.
Pero fue porque Est lo pidi
Cira gird cabeza inmediatamente, perdiendo el deseo de mirar a Morgan, y se rid de si misma por expectativa momentanea
que sintid cuando escuch¨¦ el sonido del vidrio.
-Por supuesto que no,s cosas alin no estan ras, 4cOmo podriamos humir a sefiorita Lopez de esa manera?
Aurora mayor finalmente reprendid suavemente a Aurora: -Aurora, estas cansada, ya estas hando con ira, ve a descansar
arriba, yo me ocupar¨¦ de esto.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Luego, dirigi¨¦ndose a Cira, dijo con indiferencia, -Sefiorita Lopez, por favor, si¨¦ntese para har.
Cira agradeci¨¦ en voz baja: -Gracias, sefiora mayor.
Se levant¨¦ de su asiento, que habia estado ocupado por demasia tiempo, sintiendo sus piernas rigidas y algo d¨¦biles, y se
dirigid ha
el sofa vacio.
Despu¨¦s de dar un par de pasos dificiles, cayd hacia adnte. incontrblemente, afortunadamente el sofa estaba cerca y
pudo
sostenerse.
Morgan tambi¨¦n extendi¨¦ su mano para atrapa.
El sofa mas cercano a e era el que estaba aldo de Morgan.
Retiro rapidamente su mano,o si tocarlo fuera a causarle algo, y expresion de Morgan se volvi¨¦ fria rapidamente.
Cira solo miraba a sefiora mayor, sintiendo sus parpados calientes y su voz un poco ronca: -Sefiora mayor, ya dije todo lo que
tenia que decir, el envenenamiento de los beb¨¦s realmente no tiene nada que ver conmigo.
La sefiora mayor dijo: -Sefiorita Lopez, he escuchado tus
explicaciones, pero de hecho, entres personas que hemos investigado, eres mas sospechosa. Nosotros, los Lirio, al igual
que su familia Sanchez, somos familias destacadas de ciudad de Xoan, y llevar esto a policia no seria bueno para ninguno
de los dos, por eso queremos investigarlo por nuestra cuenta.
Cira se mordid elbio: -Entiendo.
-Es bueno que entiendas. Entonces, por favor, sefiorita Lopez, coopere con nosotros para arar este asunto lo antes posible,
para no retrasar futura cooperacion entre nuestras dos familias.
La Ultima oraci¨¦n sonaba amenazante.
Cira contuvo respiracion: Como necesita que coopere, sefiora
mayor?
La sefiora mayor se puso de pie, mirand desde arriba: -Ya es d noche, y los caminos de montafia son dificiles, sefiorita
Lopez, qu¨¦date en Viherrera esta noche.
Cira estaba a punto de decir que no queria molestar, cuando sefiora mayor afiadio: -Soy vieja, me despierto temprano, as
siete
de mafiana.
Se quedo atonita un momento antes de darse cuenta de que sefiora mayor no estaba invitando a quedarse debido a los
caminos de montana dificiles.
Era para que encontrara al verdadero culpable del envenenamiento esa noche, jantes de que e se despertara!
Cira no sabia si, si no encontraba al culpable, sefiora mayor haria cargar con ese peso, soportando ira incontenible de
los Lirio.
Solo sabia que era una cmidad inmerecida para e.
Y esta cmidad, que originalmente podia haberse resuelto con una s frase de Morgan diciendo: -Estuve con e toda
noche, e no hizo nada.
Ahora parecia insuperable debido a reticencia de Morgan a ofrecer incluso el mas minimo gesto de ayuda.
CapÃtulo 308
Cap¨ªtulo 308
Capitulo 0308
La sefiora mayor se acerco a Morgan, con un tono mucho mas amable: -Morgan, te agradezco por venir. Cuando te m¨¦,
estabas en estacion de tren, verdad? Acabas de llegar a ciudad y, sin descansar, viniste directamente a ver a los nifios.
Morgan respondio: -No fue nada.
-Qu¨¦date tambi¨¦n esta noche, mandar¨¦ a preparar dos habitaciones para ustedes.
Morgan no rechaz6: -Esta bien.Text ? 2024 N?velDrama.Org.
La sefiora mayor se frotd espalda y suspird: -Ha sido un dia agotador, estos viejos huesos mios ya no estan c¨¦modos.
Est, siempre atento, dijo: -Sefiora mayor, descanse primero. Nosotros no somos extrafios, no necesita atendernos, nos
arreremos.
En una esquina desapercibida, Cira cerr¨¦ los ojos secretamente, aliviando iodidad de su cuerpo.
No podia ver, pero sus ofdos estaban atentos.
La forma en que Est haba,o decirlo, sutilmente revba una rci¨¦n especial con Morgan.
No somos extrafios, nos arreremos nosotros mismos, nosotros.
Anoche, Morgan llev¨¦ a Est a fiesta de familia Lirio, lo cual podria explicarse diciendo que Est ahora trabajaba para El
grupo Nube Celeste, gpero esta noche?
Cira esboz6 una sonrisa ir¨¦nica, bundose tanto de rapidez de Morgan para cambiar depafiiao de que sus
sospechas se
confirmaran.
La ultima vez en Vi Lofey, sintid que Est tenia una especie de actitud inc¨¦moda hacia e.
Las mujeres tienen un radar muy sensible hacia sus rivales amorosos, y en ese momento estaba segura de que Est estaba
interesada en Morgan.
De lo contrario, no lo maria constantemente sefior Vega.
Ahora Morgan llevaba a todo tipo de eventos, ,era que sefiorita Molina habia caido en desgracia, 0 era que el sefior Vega
simplemente disfrutaba teniendo a varias mujeres a su alrededor?
Antes era e y Ke, ahora eran Est y Ke.
Cira exhald, abriendo los ojos, que se sentian un poco himedos
debido a su enfermedad.
La sefiora mayor tambi¨¦n observo seriamente a Est, siendo esta segunda vez que veia aldo de Morgan, y su impresion
fue buen
Le dio unas palmaditas en mano a Morgan: -Esta bien, Morgan, que seas capaz de vers cosas con amplitud.
Esa frase, al igual era un enigma que que sefiora mayor le dijo a Morgan en fiesta de anoche: Ahora no eres exigente
con el tipo de
persona que encuentras.
Aparte de Morgan, nadie en s entendi¨¦ el subtexto de La sefiora
mayor.
Y expresion de Morgan no cambio en absoluto.
La sefiora mayor fue ayudada por los sirvientes a subirs escaleras para descansar.
Despu¨¦s de sentarse un rato, Cira se sintis menos mareada.
Como secretaria, siempre habia sido meticulosa en su conducta y no queria dar lugar a criticas. Se levanto, manteniendo una
cortesia
distante: -Gracias, sefiorita Zav y sefior Vega, por har a mi favor hace un momento.
La mirada de Morgan paso por su rostro, cansado 0 exhausto, observando sus ojos empafiados, su expresion era indescifrable.
Est se acerco y tomo mano de Cira: -Somos viejos
compafieros de se, no hay necesidad de ser tan formal. Pero Cira, ¡é cdmo vas a investigar s? ~Necesitas nuestra ayuda?
Cira retir¨¦ su mano discretamente, rechazando oferta: -Ya tengo una idea, no sera una molestia para ustedes.
No busc¨¦ ayuda, ni acept¨¦ ofrecida.
La expresion de Morgan se volvid sombria mientras observaba.
Un sirviente se acerco: -Sefior Vega, su habitacion esta lista, en el segundo piso.
Morgan, frio, dijo: -Vamos.
Est lenzo una Ultima mirada preocupada a Cira antes de segui a Morgan escaleras arriba.
Los dos caminaban muy cerca, casi hombro con hombro.
Cira todavia podia oir a Est dici¨¦ndole a Morgan: -Sefior Vega, sefiorita Lopez esta en casa Lirio, en un lugar
desconocido ypletamente s. Como podria encontrar al culpable en una noche? La sefiora mayor esta siendo
demasiado exigente, deberiamos ayuda.
Incluso si Est lo decia con buena intenci¨¦n, a Cira le resultaba algo molesto.
No sabia si lo que le molestaba era Est o Morgan.
CapÃtulo 309
Cap¨ªtulo 309
Capitulo 0309
Cira frunci¨¦ losbios y mir¨¦ a nifiera: -Disculpe, o deberia dirigirme a usted?
La nifiera resopl6, desviando mirada con una actitud reacia a
cooperar.
Cira, sin cambiar su expresi6n, respondio: -La sefiora mayor me encarg6 investigar este asunto. Si logro encontrar a persona
que envenen¨¦, no sdlo te interrogar¨¦ a ti, sino a todos en residencia de familia Lirio. Si no cooperas conmigo, sospechar¨¦
que tienes algo que ocultar ypartir¨¦ mis sospechas con e. No s¨¦ c¨¦mo decidira castigarte sefiora mayor en ese
momento.
Estas pbras eran tanto para nifierao para los demas sirvientes de familia Lirio..
Para llevar a cabo su investigacion, necesitaba su cooperaci¨¦n y n le quedaba otra opci¨¦n que usar cualquier medio a su
alcance.
El intento de intimidaci¨¦n result¨¦ efectivo; el rostro de nifiera
cambio inmediatamente y, sin atreverse a mas objeciones, dijo: -Me mo Dalia Pefia, todos aqui me man Dalia.
Mientras tanto, Morgan subi¨¦ al segundo piso y, al mirar atras, vio a Cira en s de estar interrogando a nifiera de manera
meticulosa y decidida,o si estuviera determinada a resolver el asunto por si misma. Morgan desvid mirada con cierto
resentimiento.
Entonces se detuvo: -No ir¨¦ a habitaci¨¦n por ahora.
El sirviente que lo guiaba se detuvo: gEntonces...?
Morgan pregunto: -4 Donde esta habitaci¨¦n de Aurora?
El sirviente vacild: -~La habitacion de sefiora?
Morgan, con un destello oscuro en sus ojos, dio una instri¨¦n a Est.
Cira ni siquiera sabia cuando se habia dormido.
Simplemente se sento en el sofa, reflexionando, y sin darse cuenta cerr¨¦ los ojos y perdi¨¦ consciencia por un breve momento,
hasta que nifiera desperto.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
-Oye, oye, si vas a dormir, no lo hagas aqui.
Cira sospechaba que no se habia dormido, sino que habia perdido el
conocimiento.
Toc¨¦ su frente y, efectivamente, tenia fiebre.
Se sentia irritada y sofocada, respirandoo si un horno ardiera dentro de e, mientras su cuerpo alternaba entre
sensaciones de calor y frio.
Para colmo, Dalia murmuraba sin parar: -La sefiora solo te dio una noche y te atreves a dormir. gHas decidido rendirte? Si te
rindes, gqu¨¦ har¨¦ yo? No me arrastres contigo a desgracia.
Si Cira no encontraba al verdadero culpable, nifiera podria ser acusada de negligencia y perder su trabajo.
Cira, sintigndose inc¨¦moda, respondi¨¦: -Deja de quejarte, ya tengo
una idea.
Dalia mir¨¦ con desconfianza: -,Asi que te sentaste aqui, dormiste un rato y ya tienes una idea?
Cira tosid dos veces y di
tendrian el
: -Primero, el envenenamiento indica una premeditaci¨¦n, no un acto impulsivo, de lo contrario no
veneno a mano. Asi que esta persona tiene una antigua enemistad con familia Lirio.
Dalia escuchaba at¨¦nita: -;Y luego?
-La sefiora Lirio dijo que pequefia sefiorita estaba recibiendo suero en el piso de arriba, sin necesidad de hospitalizacion, lo
que sugiere que el veneno no era muy potente. Quien se atrevid a envenenar, pero no uso un veneno mortal, o bien no tiene
una enemistad tan profunda con familia Lirioo para desear muerte, 0 es cobarde y solo busca una pequefia venganza,
sin
atreverse a ir mas a.
Dalia, tras reflexionar, se mostr¨¦ convencida y pregunto ansiosa: -; Qu¨¦ mas? En qu¨¦ mas pensaste?
Cira levant¨¦ vista.
Vio su reflejo en los ojos de Dalia. Aunque sentia su rostro ardiendo, parecia que el calor no habia prado superficie; en
los ojos de Dalia, su rostro parecia normal.
Cira continu6: -El sufrimiento de un nifio duele mas a su madre. Viendoo estaba sefiora Lirio hoy, debe haber estado
muy
angustiada, 4no?
La nifiera asinti¨¦ rapidamente: -Si, nuestra sefiora no es asi
normalmente. Es especialmente gentil, siempre amable con nosotros los sirvientes, nunca dice una pbra dura, y mucho
menos recurre a
la violencia.
Cira sonri¨¦ levemente: -Entonces, el verdadero culpable debe ser alguien que tiene un rencor contra sefiora Lirio. Esta
usando al nifio para vengarse de e. La sefiora tiene enemigos conocidos?
Dalia no lo sabia bien, al fin y al cabo, e solo se encargaba de
cuidar a los nifios.
Cira mir¨¦ alrededor de s de estar y rapidamente vio una camara apuntando hacia escalera.
Esa camara seguramente habia grabado a todos los invitados que subieron a ver al nifio noche anterior: -Mu¨¦strames
grabaciones de seguridad.
Dalia cooper¨¦ rapidamente, fue al centro de seguridad, consigui¨¦s grabaciones y le entreg6 tableta a Cira.
Cira captur¨¦ imagenes de los invitados que subieron noche anterior: Ll¨¦vame a ver a sefiora Lirio.
Ahora podria saber qui¨¦n era el culpable.
Dalia ahora estaba bastante impresionada con e; el analisis que habia hecho antes era muy profesional: -~Solo eres
secretaria? {Si no lo dices, pensaria que eres detective!
Cira simplemente sonri
Era secretaria jefe, gcdmo no iba a manejar bien esta situacion?
Solo se sentia fisicamente mal y emocionalmente inquieta, por lo que no podia articr bien sus pensamientos. Ese breve
momento de desmayo le habia arado bastante mente.
Dalia llev6 a habitacion de sefiora Lirio, donde, para su sorpresa, tambi¨¦n se encontraban Morgan y Est.
Est tenia el brazo alrededor del hombro de sefora Lirio. En solo
un corto periodo de tiempo, parecian haberse convertido de reci¨¦n conocidas en intimas amigas.
Cira sintid sus parpados ardientes, levemente temblorosos.
CapÃtulo 310
Cap¨ªtulo 310
Capitulo 0310
Aurora, sentada en el pequefio sofa, mir¨¦ a Cira entrar con cierta insatisfion en sus ojos.
Cira, acostumbrada a enfrentar este tipo de frialdad en el entornoboral, hablo sin inmutarse: -Sefiora Lirio, tengo una pista
sobre qui¨¦n podria ser el autor del envenenamiento. Solo necesito que usted...
-Cira, no hables todavia.
Est interrumpi¨¦ abruptamente, causando una pausa en Cira.
Est, con una voz suave y delicada, se dirigid a sefiora Lirio: ¡ª Aurora, s¨¦ que estas sufriendo por el dolor de tu hijo, pero
precisamente por eso debemos encontrar al culpable y hacer que pague por sus actos, para aliviar el rencor en nuestros
corazones, ¡é
no crees?
Ya era muy tarde, pasada una de madrugada, y el rostro de Aurora mostraba ras sefiales de fatiga, con los ojos
enrojecide por falta de suefio.
Pero sin identificar al verdadero culpable, su coraz6n no encontraba paz ni descanso, por lo que finalmente asintid.
Cuando Cira intent¨¦ har de nuevo, Est se adnto: -Morgan, tu
ha.
Cira se qued6 sin pbras.
Lo que antes era simplemente sefior Vega ahora se habia convertido en un mado mas intimo.
Cira mir¨¦ hacia el hombre.
Aunque no estaban en un dormitorio sino en un estudio, y a pesar de que todass presentes eran mujeres, Morgan no entrd,
sino que se quedo de pie junto a puerta.
Aesa hora, el cansancio era evidente en todos, pero su expresi¨¦n seguia siendo tan ra y distanteo siempre.
Vestido con un traje a medida, su presencia era imponente, un aura
de distincion que hacia que los demas se sintieran incapaces de acercarse 0 de aspirar a su nivel.
Morgan levant¨¦ vista, y Cira, disimdamente, baj¨¦ suya, escuchando su voz grave.
-El culpable del envenenamiento debe tener un problema anterior con sefiora Lirio. Ya tenia preparado el veneno, esperando
solo oportunidad del banquete de plenilunio, cuando casa estaria en desorden, aprovechando el caos para actuar.
Un ligero remolino se form¨¦ en el pecho de Cira.
Sus pensamientos coincidian con los de ¨¦l.
Pero no era sorprendente; el caso no era dificil de analizar.
Lo que e podia deducir, cdmo no iba a hacerlo Morgan?
El lo sabia todo, lo preveia todo, solo dependia de si queria har o
Era distante con e, reacio incluso a dar testimonio, pero obedecia sin dudar cuando Est le pedia algo.
Si le pedian que hara, haba; si le pedian analizar un caso, lo analizaba.
El siempre cooperativo sefior Vega.
La nifiera Dalia tambi¨¦n not¨¦ que lo que decia Morgan era muy
simr a lo dicho por Cira, y murmur¨¦: -Entonces, sefiorita Lopez ya lo habia deducido.
Est mir6 hacia a: -¡éCira tambi¨¦n lleg¨¦ a esas conclusiones? Entonces me he entrometido de mas, temia que no pudieras
manejarlo y le pedi a Morgan que te ayudara.
De repente, Cira entendid qu¨¦ era lo que le molestaba.
Le molestaba forma en que Est, con su tono sutil, se vanagloriaba y presumia.
Estaba mostrandole que era capaz de mandar a Morgan, de hacer que ¨¦l obedeciera.
Cira mir¨¦ a Est, quien sonri¨¦ sutilmente, con una sonrisa que
ramente tenia segundas intenciones.
Cira penso que Est sentia necesidad de afirmar su dominio porque habia ido con Morgan a Vi Lofey, quizas pensando
que e podria ser una rival en el amor.
No tenia inter¨¦s enpetir con e, pero si Zav insistia enpetir, estaba dispuesta a darle una pista alternativa.
Con sinceridad, Cira dijo: La sefiorita Zav es tan hermosao
bondadosa. No es de extrafiar que el sefior Vega te escuche tanto.
Aparte de sefiorita Molina, no he visto al sefior Vega tratar a
ninguna otra mujer con tanta deferencia.
Morgan frunci6 el cefio: -~Por qu¨¦ mencionas a Ke?
Cira sonrio: -El sefior Vega todavia se preocupa mucho por sefiorita Molina. No se puede ni mencionar. Sefiorita Zav,
parece que todavia tienes que esforzarte.
La expresion de Est se endureci
, y finalmente se quedo sin pbras.
Como decia, Cira era secretaria jefe. Sabiao dirigir atencion
Y utilizar situacion a su favor. Si Est insistia en mostrar su
rci¨¦n especial con Morgan, Cira queria que entendiera que Ke era mas especial.
Era unica mujer que siempre contaba con proti¨¦n de Morgan.
Morgan parecid darse cuenta de sutilpetencia entre e y Est, y mir¨¦ intensamente. Cira baj¨¦ vista, y aunque
habia logrado car a Est, no se sentia particrmente satisfecha.
En ese momento, solo queria resolver el caso lo mas rapido posible, dejar casa de Lirio, y no tener que ser testigo de un
drama pciego.
Queria volver a descansar, y realmente se sentia muy mal.
Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
CapÃtulo 311
Cap¨ªtulo 311
Capitulo 0311
Cira solt¨¦ un suspiro y volvi¨¦ a dirigir su mirada hacia sefiora Lirio, preguntandole con seriedad: -Entonces, sefiora Lirio, gha
tenido conflictos con alguien Ultimamente?
Aurora se cubri¨¦ cabeza cons manos, angustiada: -Ahora mismo mi mente esta un caos, no puedo recordar, realmente no
puedo...
Cira le ofreci¨¦ tableta: -Consegui que nifiera recopras grabaciones de seguridad de anoche. Tom¨¦ capturas de panta
de cada invitado que subid. Reconoce a alguien que, cree usted, podria haber herido a su hijo para vengarse de usted?
Aurora revisos imagenes, una tras otra, y despu¨¦s de siete u ocho, se detuvo abruptamente, sus ojos se abrieron
ampliamente: -jEs e, tiene que ser e!
Cira vio en tableta a una joven: -; Qui¨¦n es e?
Aurora apreto los dientes, llena de odio: -Es mi hermana menor. Siempre ha estado celosa de mi matrimonio con familia Lirio.
Con su madre en una posicion favorecida, siempre encuentra formas de ponerme trabas, tanto abiertamenteo en secreto.
jSeguro que no fue con buenas intenciones a ver a mi hijo, tuvo que haber sido e!
Cira se pregunto a si misma, gacaso no tenian misma madre?
Pero eso no importaba ahora.
Lo importante era que tenian un sospechoso.
Le dijo a sefiora Lirio: -Este tipo de personas, que tienen intencion pero no el coraje, suelen confesar todo cuando se les
intimida. Puede decirle que tiene pruebas y que, si no confiesa,
implicara a policia para recoger pruebas biol¨¦gicas. No podra escapar, seguramente confesara todo.
Aurora apreto tableta con fuerza: -No necesitas decirme c¨¦mo actuar, js¨¦ c¨¦mo obtener justicia para mis hijos!
Asi que, al parecer, Cira no tenia mas que hacer aqui... o mas bien, nunca tuvo nada que hacer aqui. Fue simplemente una
desgracia
inesperada.
Qu¨¦ se le va a hacer, cuando uno no tiene peso, incluso si es maltratado, no hay mucho que pueda hacer.
-Ahora que todo esta ro, no molestar¨¦ mas a sefiora Lirio. Mafiana explicar¨¦ todo a sefiora mayor y me retirar¨¦.
Morgan alzo vista: -;Te vas ahora?
Cira trag6, su garganta dolorida: Tengo que trabajar mafiana. La residencia de ustedes esta muy lejos de oficina, no es
conveniente quedarse.
Morgan parecia tener algo que decir, pero Est se levanto
rapidamente, tom¨¦ su manga y se adnto: -Morgan, por qu¨¦ no mandas a un conductor para llevar a Cira? Es muy tarde, me
preocuparia.
Morgan mir¨¦ a Cira. Siempre habia sentido que su mirada esa noche
era evasiva,o si no pudiera concentrarse.
-D¨¦jame que un conductor de familia Lirio te lleve a casa -dijo ¨¦l.
Aunque Est estaba presumiendo, Morgan realmente escuchaba sus sugerencias. Antes, ¨¦l no se habria preocupado por e.
Cira respir¨¦ hondo, su estado de animo en ese momentoo el agua en que se infusiona el t¨¦, adquiriendo lentamente un
matiz amargo y liberando un sabor astringente.
Las personas enfermas realmente se volvian mas fragiles y emotivas.
Cira hablo en voz baja: -No te preocupes, puedo tomar un taxi.
Dicho esto, sin mirar a nadie, asinti¨¦ y se fue.
Morgan pens6 en detene, pero algo le hizo dudar y no lo hizo, dejando que Cira se marchara.
Salio del estudio y vio a Cira apoyandose en barandi de escalera, bajando y saliendo directamente por puerta
principal.
~Su prisa por irse era por ¨¦l?
E apenas lo habia mirado durante toda noche.
Morgan, un poco inquieto, sac¨¦ una cajeti de cigarrillos, cogid uno y estuvo a punto de encenderlo.
Pero recordando que en el segundo piso de casa Lirio habia nifios, volvid a meter el cigarrillo en cajeti.
Est sali¨¦ del estudio: -Morgan, sefiora Lirio se ha ido a
descansar.
Morgan asintid: -Gracias.
Est sonri6: -Solo estaba tranquilizando a sefiora Lirio, gqu¨¦ agradecimiento?
-Si, eres mujer, es mas conveniente
ro, viendo c¨¦mo estaba Aurora en s de estar, era obvio que si no se calmaba primero, nunca habria cooperado con Cira
para identificar al verdadero culpable del envenenamiento, asi que ¨¦l habia enviado.
El perfil exdtico de Est, bajo luz nocturna, parecia profundo y misterioso.
E lo mir¨¦: -Pero no entiendo, Morgan, si estabas con Cira anoche, ¡é por qu¨¦ no testificaste a su favor ante sefiora mayor?
Morgan solt6 una risa corta: -4 Mi testimonio hubiera servido de algo?
Est se quedo pensativa. Sus pbras no tenian peso?
No.Text ? 2024 N?velDrama.Org.
Imposible. Con posici¨¦n de Morgan, incluso sefiora mayor le habria dado cara y perdonado a Cira.
Entonces, ,por qu¨¦ no hablo?
ramente... tambi¨¦n queria ayudar a Cira.
CapÃtulo 312
Cap¨ªtulo 312
Capitulo 0312
Morgan no se molestd en explicar.
Nunca solia explicar nada a nadie.
Parado en baranda del segundo piso, miraba hacia el vestibulo, su mirada se extendia desde puerta abierta hacia
oscuridad exterior.
La noche ya estaba muy avanzada.
Morgan gir¨¦ cabeza: -Ve a descansar, familia Lirio ha preparado una habitacion para ti.
¨¦Y tl? -Est pregunto casi sin pensar.
Morgan frunci¨¦ ligeramente el cefio, aunque sin mostrar descontento, pero e sabia que no le gustaba que se entrometieran en
sus asuntos. E apretd losbios: -Lo que quiero decir es, mafiana por mafiana, sefiora mayor preguntara donde estas,
qu¨¦ decir?
-Haz lo que creas conveniente -Morgan dio un par de pasos se volvid. -Aurora esta emocionalmente inestable, puede que
exprese ramente. Mafiana dile a sefiora mayor sobre el verdadero culpable que Cira encontro.
Los ojos de Est parpadearon ligeramente al escucharsus pbras:
el verdadero culpable que encontr¨¦ Cira.
De hecho, Cira tambi¨¦n habia encontrado al verdadero culpable por si misma, pero quien habia analizado el caso frente a
Aurora habia sido
¨¦l.
Sin embargo, ¨¦l le record6 especificamente que le dijera a sefiora mayor que fue Cira quien encontr6 al culpable.
La expresion de Est no cambio: S¨¦ qu¨¦ decir.
Morgan baj¨¦s escaleras y sali¨¦, mujer ya no estaba en el patio.
Pregunto al criado en puerta: -¡éCra se fue en taxi?
El criado respondi¨¦ respetuosamente: -La sefiorita Lopez se fue a pie, no es facil conseguir un taxi por aqui.
¨¦Apie?
Era tan tarde, ziba a bajar montafia a pie?
Morgan frunci¨¦ losbios y se subi¨¦ al coche.
Como era de esperar, a unos cien metros de mansion, endera de montafia, vio esa figura que caminaba un poco
tambaleante.
Aceler6 y detuvo el coche justo aldo de Cira, quien, sorprendida por el viento frio al salir, estaba confundida y ni siquiera
habia escuchado el sonido del coche, dandole un susto.
La ventani se bajd, revndo el rostro palido y guapo de Morga
Sube.
Cira resistid: -No quiero molestar al sefior Vega, puedo tomar un t
yo misma.
Morgan replico: -; Puedes conseguir un taxi aqui?
No se podia.
Ni siquiera era posible localizar ubicaci¨¦n exacta.
Cuando Cira lleg¨¦, tuvo que pagar mas para que el conductor
estuviera dispuesto a subi a montafia, y acababa de buscar, el punto mas cercano donde podia pedir un taxi estaba al pie
deContent is property of N?velDrama.Org.
montafia.
El aire que respiraba era frio y caliente al mismo tiempo: -Puedo caminar hasta el pie de montafia.
E simplemente no queria subir al coche, queria ir por su cuenta.
Morgan observ6 con indiferencia esta mujer que cuando se ponia terca, ni diez bueyes podian hace cambiar de opinion, y
no dijo
mas.
Cira tampoco le prest6 atencion y siguid caminando hacia abajo.
Entonces se dio cuenta de que Morgan no habia dado vuelta para regresar a mansion Lirio, n habia pasado para bajar
la montafia; simplemente seguia detras de e, daba un paso cuando e daba un paso, seguia un metro cuando e avanzaba
un metro.
La figura de Cira estaba constantemente iluminada por los dos faros del coche.
Aunque luz y sombra son intangibles, e sentiao si estuviera atrapada en una ja tangible.
Finalmente no pudo soportarlo mas, se gir¨¦ bruscamente y mir¨¦ hacia el coche, viendo a ese hombre de apariencia hermosa
pero siempre con una expresion demasiado sombria.
Cira se acerco: -¡éSefior Vega, ya ha tenido suficiente?
Morgan, con una mano en el vnte, dijo: -~No te disgusta que te obligue? Ahora estoy respetandopletamente tus deseos,
si quieres bajar montafia de noche, te dejar¨¦, si no quieres subir al coche, entonces no lo hagas, eso tampoco esta bien?
Respetar sus deseos, esas pbras salieron de boca de Morgan, Cira queria reir, pero no podia.
Cira trag6, sabiendo que estaba gravemente enferma, si seguia
siendo tan terca, tal vez ni siquiera llegaria al pie de montafia antes de morir endera.
Unos segundos despu¨¦s, abri¨¦ puerta del coche y se subid, pero tambi¨¦n marco sus limites: -Pagare tarifa del coche al
sefior Vega.
Morgan toc¨¦ su pdar con punta de lengua y luego dijo: -Esta bien. En el mismo coche, lo maximo que conduzco son seis
meses, incluso si conduzco cuatro veces al dia, un Rolls Royce de cinco millones, dividido entre 180 dias y luego dividido entre
4 veces, g cuanto es por viaje? Secretaria Lopez, asegurate de hacer biens cuentas y transfierelo por Paypal.
Cira sinti¨¦ una oleada de frustraci¨¦n en su pecho: -j;gPor qu¨¦ no vas
a robar directamente?!
CapÃtulo 313
Cap¨ªtulo 313
Capitulo 0313
Morgan mir¨¦ friamente: -~No fuiste tu quien quiso pagar tarifa del coche?
Cira apretd los dientes, y Morgan no continu6¨¦ conduciendo
lentamente. Aceler¨¦ repentinamente, tomando una curva cerrada en montarfia. Cira, desprevenida, se golpeo contra puerta
del coche y luego fue jda de regreso al asiento por el cintur¨¦n de seguridad.
Aunque no le dolid, se sintid humida, sus ojos se llenaron de venas rojas mientras miraba fijamente al hombre.
Morgan apreto mano en el vnte, y velocidad del coche
disminuy6 un poco. Su tono tambi¨¦n se volvid mas severo:
contigo ni contra ti parece funcionar.
4,COmo es que antes no sabia que tenias tanto temperamento? Ni
Si esas pbras vinieran de otra persona, quizas sonariano u especie de carifio frustrado,o un ?realmente me dejas
sin opciones).
Pero ¨¦l era Morgan.
Asi que Cira solo percibia impaciencia.
La personalidad de Cira era asi. Normalmente era tranqu y contenida, podia contrrse en cualquier situacion.
Pero cuando su cuerpo no se sentia bien, sus emociones y su temperamento tendian a surgir. Como aque vez en Ciudad
Aguavi, cuando tenia hambre y dolor de est6¨¦mago, se enfrentaba a cadaentario de Morgan. Esta vez no era diferente.
E se rid friamente: -Tambi¨¦n encuentro muy interesante al sefior Vega. Cuando sefiora mayor me estaba interrogando, ni
siquiera te
dignaste a decir, ?Anoche tambi¨¦n estaba en habitaci¨¦n del beb¨¦, vigil¨¦ todo el tiempo, e no envenend a nadie.>>
Pero podias har tanto con Aurora solo porque Est dijo ayud¨¦mo.
-Ahora incluso conduces personalmente para perseguirme, ¡éno te parece que tus iones son contradictorias, sefior Vega?
-4Me estas culpando por no testificar a tu favor? linea de cara de Morgan se endureci¨¦ alin mas. gY por qu¨¦ no dijiste que
estabas conmigo anoche cuando sefiora mayor te pregunt6?
Mencion¨¦ a todos, a nifiera, al personal de seguridad, a todos
menos a ¨¦l.
Era e quien no lo mencion6, y atin asi tenia el descaro de culparlo por no har.
Cira apretd losbios: -Aunque te hubiera mencionado, no me habrias ayudado, gpara qu¨¦ gastar mis pbras?
La cara de Morgan se enfrid: -, Qu¨¦ dijiste?
Cira, audazmente, repitid: Dije que aunque te mencionara, no me habrias ayudado. 4No es asi? No eres el profesor Sanchez,
no te pondrias de mido sin razon, y aunque lo hicieras, seguramente esperarias algo a cambio. ;De qu¨¦ sirve ese tipo de
ayuda?
La voz de Morgan se volvi¨¦ mas profunda: -,Realmente tienes que pensar asi de mi?
-Oh, no es asi? Entonces solo puedo culpar al sefior Vega por sus grandes hazafias del pasado, que me dejaron esa
impresi¨¦n preconcebida. Nunca pensaria asi del profesor Sanchez, lo que demuestra que el problema radica en el propio sefior
Vega.
jProfesor Sanchez, profesor Sanchez, profesor Sanchez, no para!
La expresion de Morgan se volvi¨¦ hda y de repente frend.
El coche se detuvo justo en una pendiente, parte dntera mas baja que trasera. Cira, por inercia, se inclind hacia
adnte, pero afortunadamente se agarr¨¦ de manija y no senzo hacia adnte.
Estaba realmente enojada, habia subido a su coche y ¨¦l a propdsito sacudia asi en el coche.
Ya se sentia mareada, casi a punto de vomitar.
La voz enojada de Morgan tambi¨¦n reson6 en sus oidos: -,Asi que tu aspecto explosivo ahora es por Marcelo? Si tanto te gusta
Marcelo, gpor qu¨¦ no aceptaste su deraci¨¦n? ~Por qu¨¦ no lo retuviste? gPor qu¨¦ no hiciste que se quedara contigo en lugar
de ir a La Capital?Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
~Como sabia que habia rechazado deracion de Marcelo? ~Cd¨¦mo sabia que Marcelo se habia ido a La Capital?
No importaba, no le importabao lo supiera. En ese mome Cira no queria estar en su coche, preferiria morir endera de
montafia antes que seguir en su coche, siendo enfurecida una y ot
vez.
Directamente fue a agarrar manija de puerta, Morgan, viendo que realmente queria irse con Marcelo, jenfurecido, agarr¨¦
del brazo y jal¨¦ de vuelta!
Cira ni siquiera tuvo tiempo de reionar antes de que ¨¦l sujetara por nuca y besara ferozmente.
Cira ya se sentia mareada y el asalto de Morgan hizo sentir aun mas falta de aire, rapidamente lo empujo.
Afortunadamente estaban en el coche, Morgan no podia contr tan facilmente. Despu¨¦s de que e lo empujara, se
separaron. Cira respiraba con dificultad, los ojos rojos: gNo dijiste que no me
molestarias de nuevo?
Los ojos de Morgan estaban oscuros y sombrios: -Esta vez no cuenta, esta vez fuiste tu quien me enfurecid.
CapÃtulo 314
Cap¨ªtulo 314
Capitulo 0314
¨¦Qui¨¦n estaba molestando a qui¨¦n, al final?
¨¦Y solo porque e lo habia molestado, ¨¦! podia hacer lo que quisiera? 4 Qui¨¦n habia establecido esa re? Probablemente ¨¦l
mismo.
jTodo tenia que sero ¨¦l decia!
Cira estaba tan enojada que no podia har. Morgan se frot¨¦isura de losbios, sangrando. Esa mujer,o un gato
salvaje,
lo habia mordido.
Movio su nuez de Adan: -Si¨¦ntate bien, no vayas a chocar de nuevo contra mi s carreteras de montafia estaban llenas de
curvas y
vueltas.
Cira trag6 su enojo y se sentd de nuevo en el asiento, agarrandos del manir.
Morgan puso marcha y libero el freno, conduciendo el coche cuesta abajo.
No le pregunt¨¦ donde vivia, y e tampoco dijo nada. El sabia donde.
E pensaba que se habia liberado de su control, pero cada movimiento suyo atin estaba bajo su vigncia.
Finalmente llegaron al pie de montaria, tomaron carretera principal. Con carretera recta ys luces de calle brintes,
Morgan finalmente pudo desviar su atencion para echar un vistazo a mujer en el asiento del copiloto.
Cira estaba inclinada contra puerta del coche, con los ojos cerrados, parecia muy cansada. Su respiraci¨¦n era pesada, y
tenia el cefio fruncido,o si estuviera cubierta por una nie de
preocupaci6n que no podia disiparse.
Morgan mir¨¦ varias veces, pero al recordar que e no paraba de har de Marcelo, volvio a retirar su mirada disgustado,
agarrando el vnte con mas fuerza.
Cira en realidad no estaba dormida. No podia dormir, se sentia fria y caliente al mismo tiempo. Esa sensaci6n no era nueva
para e, tambi¨¦n se habia sentido asi cuando se desmayo enferma en el crucero de familia Guzman.
Probablemente era debido al exceso de trabajo y falta de descanso recientemente, sumado al cambio de ambiente, lo que
habia causado que esta enfermedad golpeara con tanta fuerza.
Llegaron al hotel y el coche se detuvo. Cira despert¨¦ de inmediato, balbuceando: -Gracias, sefior Vega!
Abrio puerta del coche y salid.
Era consciente de que habia llegado a su limite, temndo mientr sacaba su tel¨¦fono para mar al 120.
Morgan observaba desde el coche, viendo su figura inestable.
Justo cuando Cira le daba su diri¨¦n al centro de emergencias, choco sin querer con alguien que venia en diri6n contraria.
Para una persona sana, un choque asi solo habria causado un pequefio tambaleo, pero Cira ya no tenia estabilidad. El choque
inesperado hizo caer hacia atras.
En ese instante, penso: -D¨¦jalo ser si me caigo, me caigo. De todas formas, ya m¨¦ a ambncia...
Sin embargo, el dolor que esperaba no llegd. En cambio, un brazo fuerte y firme envolvi¨¦ alrededor de cintura.
Bajos luces brintes del hotel, el rostro de Cira, enrojecido por el
viento frio, estaba ramente visible.
Morgan toc¨¦ su frente, regafiando: ¡é Tenias fiebre y no dijiste nada?
~La estaba culpando?
Cira, confusa, pens6 que si ¨¦l hubiera estado un poco mas atento, habria notado su malestar mucho antes.
-Si hubiera sido el profesor Sanchez, seguramente lo habria notado.
Morgan, con el rostro sombrio, no dijo nada. La levant¨¦ en brazos y volvi¨¦ al coche.
Hacia el hospital.
Despu¨¦s de una revisi¨¦n de emergencia, su temperatura era de 39.1¡ã C. Tenia fiebre alta, necesitaba ser hospitalizada,
necesitaba suero.
Morgan estaba aldo de cama de Cira, mirando su rostro
enrojecido anormalmente. Sus ojos caidos y su tono de voz eran indescifrables.
-4 Te pones asi de mal solo porque Marcelo se fue? Te has castigad hasta este punto.
En el hospital,s almohadas ys sabanas eran todas ncas. Cira estaba sumida en es, parecia tan fragil que un simple
toque podria rompe. Sus ojos estaban cerrados, profundamente dormida.
Con esa fiebre, deberia haber estado inconsciente hace tiempo. Dios. sabe c¨¦mo habia aguantado, preguntando y resolviendo
casos, caminando montafia abajo.
Pero esa era Cira. Asi, sin mostrar debilidad, sin depender de nadie, soportando todo por si misma, eso era lo que
caracterizaba.
Morgan agarr¨¦ su barbi, enderezando su cabeza.
El le habia ensefiado todo, incluso a pensar, Por eso estaban tan
sincronizados, pensando siempre en misma dirion. Tres afioso su maestro y solo habia olvidado ensefiarle una cosa:
que a veces hay que ceder.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Cira frunci¨¦ ligeramente el cefio,o si estuviera sofiando. Susbios se movieron, murmurando algo.
Morgan se inclind para escuchar.
-...gPor qu¨¦ simplemente no puedes dejarme en paz?
La mirada de de Morgan se endureci¨¦ repentinamente.
Cira repitio confusamente esas pbras. Realmente no entendia.
Primero fue Ke, luego Lidia, ahora Est. Habia tantas mujeres alrededor de ¨¦l, cada una especial a su manera, cada una
recibiendo su afecto. Entonces, gpor qu¨¦ ¨¦l simplemente no podia, realmente, deja en paz?
Cada vez que pensaba que finalmente iba a poner una distancia e ellos, ¨¦l volvia a acercarse, una y otra vez, manteniendo una
dista ambigua, haciendo que su corazon tambi¨¦n fluctuara, sin encont
paz.
Morgan subid manta hasta su barbi, alisando t en el camino, su palma deteni¨¦ndose en su abdomen.
Atrav¨¦s des gruesas mantas, su mano no ejerci¨¦ presi¨¦n, pero el cuerpo de Cira se tenso.
La voz de Morgan era profunda: Qu¨¦ debo hacer para dejarte en
paz?
Cira tembl6 ligeramente, unagrima rod6 por esquina de su ojo.
CapÃtulo 315
Cap¨ªtulo 315
Capitulo 0315
Cira se sumi6 en un suefio profundo y no desperto hastas siete de mafiana del dia siguiente.
Se encontraba en una habitaci¨¦n de hospital para dos personas, separada de cama contigua por una cortina. A pesar de
barrera, podia oir a los familiares del otro paciente intercambiando pbras de consuelo. En sudo, reinaba un silencio total.
Morgan ya se habia ido.
No sabia a qu¨¦ hora se fue, probablemente durante noche anterior.
Cira nunca habia esperado que el sefior Vega se dignara a pasar noche en el hospital para pafia.
El invierno en ciudad de Xoan era fresco y ro. Una brisa matutina se cba a trav¨¦s de una rendija de ventana, acaricia
suavemente habitacion. Su cama, situada junto a ventana) enfriaba un poco y no pudo evitar acurrucarse bajos mantas.
Cira atin se sentia un poco mareada y su cuerpo dolia por fiebre que habia disminuido.
Calcul¨¦ el tiempo y supuso que Osiel ya deberia estar despierto, asi que tomo su tel¨¦fono y le mo.
Como esperaba, ¨¦l contest6 rapidamente.
Cira tosi¨¦ ligeramente antes de har: -Sefior Sanchez, el asunto con familia Lirio ya esta resuelto desde anoche.
-4 Qu¨¦ paso?
E le inform6 detadamente, omitiendo, por supuesto, su
encuentro con Morgan y Est en casa de los Lirio.Content is property of N?velDrama.Org.
-Fue un malentendido.
Osiel respondio: -Me alegro de que haya sido un malentendido. Tenemos que renovar nuestro contrato con familia Lirio en el
primer trimestre del proximo afio. No dejes que este incidente cause problemas.
La voz de Cira sonaba un poco apagada: -Entendido, me encargar¨¦
de ello.
Osiel frunci¨¦ el cefio: -Lirio oido que has tosido varias veces. ,No te
sientes bien?
Cira hablo con voz ronca: -Tuve fiebre anoche.
Entonces descansa hoy.
-No es necesario, terminar¨¦ el tratamiento intravenoso esta mafiana y podr¨¦ salir del hospital. Tienes una reuni6n en linea con
Grupo C&F esta tarde, estar¨¦ en empresa con tiempo para prepararlo todo.
Solo se tomaria mafiana libre.
Cira, con su capacidad sin arrogancia, sabiendo cuando avanzar y cuando retroceder, y nunca permitiendo que asuntos
personales interfieran en el trabajo, era exactamente el tipo de empleada que los jefes adoran.
Osiel asintio y colg¨¦ el tel¨¦fono.
Luego levanto vista hacia su hermano menor al otrodo de
mesa.
Tom6 su caf¨¦, dando un sorbo, mientras desayunaba pregunto: -La secretaria Lopez tiene fiebre y esta en el hospital recibiendo
tratamiento intravenoso. Quieres ir a ve?
Marcelo se detuvo un momento, pero nego con cabeza.
-Cuando trabaja, aunque se esfuerza, debe cuidar de si misma. Dado que ha dicho que puede trabajar esta tarde,
probablemente no sea nada serio. No quiero molesta, para no causarle mas problemas.
Esa actitud... Osiel adivin¨¦ de inmediato: -zLe confesaste tus sentimientos a Cira y te rechaz6? -de otro modo, no tendria esa
actitud de no querer molestar.
Osiel conocia bien a este hermano suyo, meticuloso y considerado. Si no fuera porque fue rechazado, no se distanciaria
voluntariamente para no hacer sentir ioda a otra persona.
Marcelo no respondid, solo continud tomando su sopa en silencio.
El silencio era una confirmaci¨¦n.
Osiel frunci¨¦ ligeramente el cefio: gEs por eso que decidiste ir a trabajar a La Capital?
Marcelo replic¨¦: -Voy para mejorar a mi mismo. No tiene nada
ver con otras personas.
Osiel lo dej¨¦ ro: -Pero si Cira hubiera aceptado, no te habrias id
Por supuesto.
Pero realidad era que ¨¦l y Cira no estaban destinados a estar
juntos.
Marcelo a veces se preguntaba, si no hubiera ide a Ciudad Aguavi, sino hubiera pasado todo eso alli, si su rci¨¦n con Cira
hubiera
continuado, ghabria tenido un final diferente?
Lamentablemente, el mundo no esta hecho de si.
Marcelo no queria seguir hando de eso y cambi¨¦ de tema, empujando sus gafas hacia arriba: Hoy me voy. Antes de irme,
quiero har de algo con usted.
-4Qu¨¦ es?
-No te cases con Sofia Navarro.
Osiel se recostd en su si, mirandolo con curiosidad.
Marcelo dijo con serenidad: -Lo que Sofia hizo en fiesta de familia Lirio hace unos dias, estoy seguro de que usted tambi¨¦n
ha oido har de ello. Estar con una mujer tan maliciosa deshonra posici¨¦n de mi hermano. Hay muchas herederas
distinguidas en ciudad, puedes elegir a otra mas adecuada.
Osiel entrecerr¨¦ los ojos: -Rara vez te metes en mis asuntos. gEs porque Sofia no es digna de ser matriarca de familia
Sanchez, 0 es porque casi hace quedar mal a Cira en fiesta de los Lirio y estas tratando de defende?
Marcelo respondio impasible: -Cira ahora es secretaria de familia Sanchez. Si e queda en ridiculo, eso si familia
Sanchez quedara en ridiculo. Sofia no tiene conciencia de esto, carece de una vision general. Si matriarca de familia
Sanchez e asi, entonces familia Sanchez se convertira en el hazmerreir de
todos.
Osiel gird el anillo en su pulgar, un simbolo del patriarca de familia
Sanchez.
Sin pensarlo mucho, asinti6: -Si.
Una pbra que desvaneci¨¦ porpleto los suefios de Sofia de casarse en familia Sanchez.
Marcelo sonri¨¦ ligeramente y volvi¨¦ a tomar cuchara: -Puede que me encuentre con Lidia en La Capital. gHay algo que quiera
que le diga?
Osiel respondio friamente: -Qui¨¦n es Lidia?
Marcelo no pregunt¨¦ mas.
Una mujer que habia amado a Osiel durante tantos arios, dispuesta a pasar de ser una flor de f¨¦nix en rama a una maleza al
lado del camino, en los ojos de Osiel, erao una gota de agua en mesa,
que tras ser limpiada, desaparece sin dejar rastro, incluso ¨¦| no conocia mas.
La crueldad de un hombre no tiene limites.
CapÃtulo 316
Cap¨ªtulo 316
Capitulo 0316
En mansion de familia Lirio tambi¨¦n se estaba desayunando.
La sefiora mayor levants vista al oir un ruido y vio a Est bajandos escaleras con Aurora, ambas conversando y riendo.
Las dos mostraban una cercania que,o Cira habia pensado noche anterior, parecia que habian pasado de ser reci¨¦n
conocidas a intimas amigas en un abrir y cerrar de ojos.
La sefiora mayor fruncio ligeramente el cefio, pero rapidamente recuper¨¦ supostura: ¡ªGracias, sefiorita Zav, por cuidar
a Aurora y a los nifios anoche.
Est aparto una si para que Aurora se sentara y respondio con una sonrisa natural: ¡ªNo hay de qu¨¦, sefiora mayor. Morgan
tiene mucho respeto por usted, y yo consideroo mi propia abu. Eso hace que los nifios sean mis sobrinos, asi que
cuidar de ellos es lo menos que puedo hacer.
Aurora, visiblemente conmovida, tomo mano de Est y se sentaron juntas.
La sefiora mayor sonri¨¦ levemente. Escuch¨¦ que Morgan se fue anoche, ghubo alguna emergencia?
Est explico: -Si, fue una urgencia en el trabajo. Morgan me pidid¨¦ que le pidiera disculpas en su nombre, dijo que fue un
descuido y que proxima vez vendra a Viherrera parapensa, y que por ahora, yo seria su representante.
Aurora acarici¨¦ mano de Est. Ya lo vi anoche, el sefior Vega te trata de manera especial. Pors cosas que dijo, parece
que te considera su prometida.
Est respondio con un falso sonrojo: -Aurora, por favor.
La sefiora mayor simplementeent: -Morgan es el jefe de una empresa tan grande y no tiene hermanos ni hermanas que le
ayuden. Es duro llevar todo el peso solo. Pero ahora,amos.
La sefiora mayor siempre fue directa en sus pbras, dejando a Est sin oportunidad de seguir el juego, por lo que no tuvo
mas opci6n que car.
Despu¨¦s de terminar su desayuno, Est se levantd para ir al bafio.
Quedandose s en eledor con sefora mayor, Aurora dijo: ¡ª Aurora, no te acerques demasiado a esta sefiorita Zav.
Aurora, confundida, pregunto: -~No le agrada Est, mama? A mi me parece muy carifiosa y tiene una personalidad agradable.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
-Si e tiene una buena personalidad o no, no lo s¨¦. Pero eres un poco demasiado ingenua sefiora mayor, con afios de
experiencia en el mundo de los negocios, ha visto de todo, y esos trucos no eran nada nuevo para e.
-Hando bien, esa chica tiene una alta inteligencia emocional. Hando ro, es demasiado astuta. No conocias antes, y
en poco tiempo, ya has llegado a ma por su nombre. No me gustans personas que son demasiado oportunistas.
Aurora frunci¨¦ el cefio. -Pero el sefior Vega parece quere mucho. La escucha y sigue sus consejos. Anoche, lo que e decia,
¨¦l lo hacia.
La sefiora mayor no estuvo presente y no sabia los detalles de lo ocurrido anoche, pero dijo: -Si hay que decir, Morgan parece
estar mas interesado en esa Cira.
Ayer, Morgan originalmente no pensaba ir a mansion de familia
Lirio.
E le mo para preguntarle si habia visto a alguien sospechoso durante fiesta de luna llena. Los gemelos habian sido
envenenados.
EI solo dijo que no, con una actitud indiferente y poco inter¨¦s, incluso estaba a punto de colgar el tel¨¦fono, hasta que oy¨¦ que
e casualmente menciono: -El sospechoso mas probable es secretaria de familia Sanchez, sefiorita Lopez.
Entonces cambi¨¦ de opinion, diciendo que vendria a ver a los nifios.
Si realmente vino por los nifios 0 por otra razon, sefiora mayor lo sabia muy bien.
Sin embargo, Aurora pensaba diferente: -Anoche revis¨¦s camaras de seguridad y descubri que Cira y el sefior Vega salieron
juntos del edificio. Deben haber ido a ver a los nifios juntos. Si el sefior Vega queria protege, gpor qu¨¦ no testificd desde el
principio que estuvieron juntos esa noche y que Cira no envenen¨¦ a nadie? El hecho de que no lo haya hecho significa que no
le importa tanto.
La sefiora mayor levanto vista. gEs eso asi?
Despu¨¦s de pensar un momento, nego con cabeza y sonrid.
Originalmente, e solo sospechaba que Morgan estaba mas interesado en Cira, pero ahora estaba segura.
La sefiora mayor dijo con intencidn -zPor qu¨¦ no consideras que si ¨¦l realmente hubiera hado en favor de Cira, yo habria
dejado pasar a Cira, no porque creyera que no envenen6, sino porque con su proti¨¦n, no seria prudente seguir investigando
abiertamente, dejando a Cira todaviao una sospechosa en mi mente?
El punto era no ser prudente seguir investigando abiertamente.
Tanto familia Sanchezo familia Lirio eran prominentes en ciudad de Xoan y cboraban estrechamente. Cira era
ahora
secretaria de familia Sanchez, y en el futuro, tendria que interactuar con familia Lirio. La sefiora mayor tenia muchas
maneras de
ensefiarle una li¨¦n en secreto.
Asi que manera maspleta y sin preocupaciones de resolverlo era que propia Cira encontrara al verdadero culpable,
limpiandopletamente cualquier sospecha sobre e, para que sefiora mayor no guardara rencor contra e.
Fuera deledor, Est, apoyada en pared, finalmente entendid. Esa era razon por que Morgan no habia salido en su
defensa noche anterior.
Al no hacerlo, en realidad estaba ayudando a Cira.
La expresion de Est era calmada, tranqumente fria.
CapÃtulo 317
Cap¨ªtulo 317
Capitulo 0317
Cira habia terminado su tratamiento intravenoso as ocho y poco de mafiana y decidid que no tenia sentido quedarse en el
hospital. neaba regresar al hotel para descansar y arrerse antes de ir a oficina por tarde.
Justo cuando estaba levantandos mantas para levantarse, escuch¨¦ en puerta una melosa y extravagante: -Honey.
Cira frunci¨¦ el cefio, presintiendo que algo no iba bien, y echo un vistazo detras de cortina: jtalo sospechaba, era
Fermin!
Fermin tambi¨¦n vio y su sonrisa se amplid: -Secretaria Lopez, zya te has levantado? Perfecto, te he traido el desayuno.
C¨¦metelo mientras esta caliente.
Traia consigo varias bolsas, que coloc¨¦ sobre mesita: -No sabia qu¨¦ te gustaba, asi quepr¨¦ un poco de todo. Elige lo
que quieras
Cira lo observ6 fijamente, algo no cuadraba: -;Como sabia el sefio Garcia que estaba hospitalizada?
¨¦Se lo habia dicho Osiel? E no le habia informado a Osiel en qu¨¦ hospital ni en qu¨¦ habitacion estaba, 4c¨¦6mo pudo
encontra tan precisamente?
Fermin, pese a ser temprano, estaba vestido impecablemente, con un traje perfectamente nchado. Sus ojos briban con
una mirada coqueta y divertida dirigida hacia e.
-El dolor esta en tu cuerpo, pero lo siento en mi corazon. Senti que algo no estaba bien, asi que vine.
Cira no estaba de humor para bromas y pregunto seriamente: -¡é,
C¨¦mo lo supo realmente, sefior Garcia? Me esta siguiendo 0 vigndo?
Viendo su expresion severa y genuinamente enojada, Fermin dej¨¦ dedo su actitud juguetona, tom6 una si y se sentd junto
asu cama.
-Anoche, un amigo mio tuvo un idente de coche y lo llevaron a urgencias. Te vio alli. Esta mafiana me lo conto y vine
enseguida. Pregunt¨¦ en recepcion por Cira y me indicaron tu habitacion.
-4Esta ro ahora, Secretaria Lopez? ¡éNecesito traer a mi amigo y a enfermera para que confirmen mi historia?
Aun asi, algo no encajaba.
Cira frunci¨¦ el cefio: -~C¨¦mo sabia su amigo qui¨¦n era yo? ¡ªy mas alin, gpor qu¨¦ se lo habia mencionado especificamente a
¨¦l?
Fermin cruzos piernas, sonriendo con desparpajo: ¡ªPorque yo, en todo lo que hago, prefiero ser franco y directo. Todos mis
amigos saben que estoy interesado en ti
Cira quedo perpleja: -; Qu¨¦?
Sin inmutarse, Fermin continu6: -Tengo tantas cenas y eventos cada dia, y mis clientes y amigos siempre tratan de presentarme
mujeres, pero ahora que estoy interesado en ti, debo ser fiel. Asi que les dije ramente que estoy persiguiendo a una mujer, a
ti. No me creian, asi que les mostr¨¦ tu foto.
Rid y dijo: -Dijeron que no es de extrafiar que quiera cambiar mis costumbres por ti, que eres realmente hermosa.
Cira creia que eso era algo que ¨¦l haria.
Su animo seplico.
Eraplejo porque nadie nunca le habia dado un estatus tan
abiertamente.
Ni siquiera el estatus de persona que esta siendo cortejada.
Exasperada, di
: -Sefior Garcia, gpodria no ser tan... exagerado? Esto podria causarme problemas.
-No habra problemas. Si alguien se atreve a molestarte porque te estoy cortejando, har¨¦ que se arrepientan de sus iones ¡ª
respondi¨¦ Fermin, su tono ligero pero con un matiz amenazante.
Cira frunci¨¦ elbio, intentando decir algo mas, pero Fermin ya habia tomado un taz6n de jugo de soya con huevo y estaba
decidido a alimenta: -Prueba esto, parece que a mucha gente le gusta, debe
ser bueno.Content is property of N?velDrama.Org.
Nunca antes Cira habia sido alimentada por alguien y retrocedid instintivamente. Fermin, sin embargo, insisti¨¦: -Pru¨¦balo,
pru¨¦balo.
-Sefior Garcia, Sefior Garcia, puedo hacerlo s -protest6 Cira, girando cabeza, pero Fermin dijo: ¡ªNo hay problema, cuidar
a los enfermos es lo correcto.
Cira se negaba a aceptar: -Realmente puedo hacerlo yo... jmm!
Fermin aprovecho oportunidad y le meti¨¦ una cucharada en boca. Cira, que realmente no apreciaba este tipo de contacto
fisico, mir¨¦ enojada hacia Fermin, pero en ese momento, vio a otra persona entrar en habitacion.
Era Morgan.
Se atraganto en el acto, y el jugo de soya que no habia tragado sali¨¦ disparado de su boca. Empez6 a buscar fren¨¦ticamente
algo con qu¨¦ limpiarse.
Morgan tambi¨¦n se detuvo en seco.
Cira, en cama, con los ojos ligeramente enrojecidos y una mancha nca enisura de losbios, lo miraba furiosa, en
una escena
que parecia tener un matiz de coqueteria y provocaci¨¦n.
Su expresion se ensombrecid de inmediato, sus ojos oscuroso el hielo.
Y lo peor era que Fermin seguia sonriendo y dijo: -;Es para tanto, Secretaria Lopez? No puedes siquiera aguantar que te d¨¦
de beber jugo de soya? ~C¨¦mo vas a hacer cuando te alimente con otras
cosas?
CapÃtulo 318
Cap¨ªtulo 318
Capitulo 0317 Cira habia terminado su tratamiento intravenoso as ocho y poco de mariana y decidid que no tenia sentido
quedarse en el hospital. neaba regresar al hotel para descansar y arrerse antes de ir a oficina por tarde. Justo
cuando estaba levantandos mantas para levantarse, escuch¨¦ en puerta una melosa y extravagante: -Honey. Cira frunci¨¦ el
cefio, presintiendo que algo no iba bien, y echo un vistazo detras de cortina: jtalo sospechaba, era Fermin! Fermin
tambi¨¦n vio y su sonrisa se amplid: -Secretaria Lopez, zya te has levantado? Perfecto, te he traido el desayuno. C¨¦metelo
mientras esta caliente. Traia consigo varias bolsas, que coloc¨¦ sobre mesita: -No sabia qu¨¦ te gustaba, asi quepr¨¦ un
poco de todo. Elige lo que quieras Cira lo observ6 fijamente, algo no cuadraba: -;Cdomo sabia el sefio Garcia que estaba
hospitalizada? ¡éSe lo habia dicho Osiel? E no le habia informado a Osiel en qu¨¦ hospital ni en qu¨¦ habitacion estaba,o
pudo encontra tan precisamente? Fermin, pese a ser temprano, estaba vestido impecablemente, con un traje perfectamente
nchado. Sus ojos briban con una mirada coqueta y divertida dirigida hacia e. -El dolor esta en tu cuerpo, pero lo siento
en mi corazon. Senti que algo no estaba bien, asi que vine. Cira no estaba de humor para bromas y pregunt6 seriamente: -¡é
C¨¦mo lo supo realmente, sefior Garcia? ~Me esta siguiendo 0 vigndo? Viendo su expresi¨¦n severa y genuinamente enojada,
Fermin dej¨¦ dedo su actitud juguetona, tom¨¦ una si y se sent¨¦ junto a su cama. -Anoche, un amigo mio tuvo un idente
de coche y lo llevaron a urgencias. Te vio alli. Esta mafiana me lo contd y vine enseguida. Pregunt¨¦ en recepcion por Cira y
me indicaron tu habitacion. -, Esta ro ahora, Secretaria Lopez? ¡éNecesito traer a mi amigo y a enfermera para que
confirmen mi historia? Aun asi, algo no encajaba. Cira fruncid el cefio: -~C¨¦mo sabia su amigo qui¨¦n era yo? ¡ªy mas atin, ,por
qu¨¦ se lo habia mencionado especificamente a ¨¦l? Fermin cruz6s piernas, sonriendo con desparpajo: ¡ªPorque yo, en todo lo
que hago, prefiero ser franco y directo. Todos mis amigos saben que estoy interesado en ti Cira quedo perpleja: -; Qu¨¦? Sin
inmutarse, Fermin continud: -Tengo tantas cenas y eventos cada dia, y mis clientes y amigos siempre tratan de presentarme
mujeres, pero ahora que estoy interesado en ti, debo ser fiel. Asi que les dije ramente que estoy persiguiendo a una mujer, a
ti. No me creian, asi que les mostr¨¦ tu foto. Rid y dijo: -Dijeron que no es de extrafiar que quiera cambiar mis costumbres por ti,
que eres realmente hermosa. Cira creia que eso era algo que ¨¦l haria. Su animo seplicd. Eraplejo porque nadie nunca
le habia dado un estatus tan abiertamente. Ni siquiera el estatus de persona que esta siendo cortejada. Exasperada, dijo: -
Sefior Garcia, podria no ser tan... exagerado? Esto podria causarme problemas. -No habra problemas. Si alguien se atreve a
molestarte porque te estoy cortejando, har¨¦ que se arrepientan de sus iones ¡ª respondi¨¦ Fermin, su tono ligero pero con un
matiz amenazante. Cira frunci¨¦ elbio, intentando decir algo mas, pero Fermin ya habia tomado un tazon de jugo de soya con
huevo y estaba decidido a alimenta: -Prueba esto, parece que a mucha gente le gusta, debe ser bueno. Nunca antes Cira
habia sido alimentada por alguien y retrocedi¨¦ instintivamente. Fermin, sin embargo, insisti¨¦: -Pru¨¦balo, pru¨¦balo. -Sefior
Garcia, Sefior Garcia, puedo hacerlo s -protest6 Cira, girando cabeza, pero Fermin dijo: ¡ªNo hay problema, cuidar a los
enfermos es lo correcto. Cira se negaba a aceptar: -Realmente puedo hacerlo yo... jmm! Fermin aprovech¨¦ oportunidad y le
metio una cucharada en boca. Cira, que realmente no apreciaba este tipo de contacto fisico, mir¨¦ enojada hacia Fermin, pero
en ese momento, vio a otra persona entrar en habitacion. Era Morgan. Se atraganto en el acto, y el jugo de soya que no
habia tragado sali¨¦ disparado de su boca. Empezo a buscar fren¨¦ticamente algo con qu¨¦ limpiarse. Morgan tambi¨¦n se detuvo
en seco. Cira, en cama, con los ojos ligeramente enrojecidos y una mancha nca enisura de losbios, lo miraba
furiosa, en una escena que parecia tener un matiz de coqueteria y provocaci¨¦n. Su expresi¨¦n se ensombreci¨¦ de inmediato, sus
ojos oscuroso el hielo. Y lo peor era que Fermin seguia sonriendo y dijo: -;Es para tanto, Secretaria Lopez? ~No puedes
siquiera aguantar que te d¨¦ de beber jugo de soya? Como vas a hacer cuando te alimente con otras cosas? Today¡¯s Bonus
OfferText ? 2024 N?velDrama.Org.
CapÃtulo 319
Cap¨ªtulo 319
Capitulo 0318
En el instante en ques pbras acabaron de pronunciarse, el hombro de Fermin fue agarrado por alguien. Antes de que
pudiera voltear a ver qui¨¦n era, jfuenzado hacia atras por esa persona!
Estabapletamente desprevenido, sus pasos vtes, y el jugo de soya que sostenia en sus manos termindo
derramandose sobre ¨¦l.
Aunque tenia varias capas de ropa y no se quem6, el derrame fue realmente embarazoso.
Fermin, con punta de su lengua tocando su meji, levant¨¦ cabeza y vio que persona que habia actuado era Morgan. La
sonrisa en susbios permanecia, pero llevaba un matiz frio: -Sefior Vega, podemos har tranqumente, gpara qu¨¦ recurrir
a violencia?
Morgan lo miraba fijamente: ¡ªzAcaso usted sabe har tranqumente?
-Por supuesto, gpor qu¨¦ no? -Fermin, quitandose su chaqueta y enrond en un bulto, no parpadeo al tirar su traje a medida,
que costaba mas de cien mil, a basura.
Con una sonrisa ird¨¦nica dijo: -Escuch¨¦ que ayer por noche Sefior Vega llevo a secretaria Lopez al hospital, gracias por eso.
Pero proxima vez, puede marme directamente, despu¨¦s de todo, yo soy el futuro novio de e.
Morgan, ajustando sus pufios, Cira not¨¦ que llevaba el mismo traje de noche anterior... No se habia ido esa noche?
Imposible.
Cira descart¨¦ inmediatamente su propia conjetura.
Morgan normalmente llevaba trajes negros, con estilos muy simres. E estaba tan mareada noche anterior que no podia
ver nada ramente, mucho menos reconocer su ropa.
Morgan, con un tono severo, dijo: Cuando pbra futuro ya no est¨¦, puede volver a har de esto conmigo.
Fermin, con una actitud despreocupada: ¡ªSolo es una pbra de diferencia, no es gran cosa.
Morgan mir¨¦ directamente a Cira, con una expresion indecifrable. Cira movid susbios, pero no sabia qu¨¦ decir.
La secretaria Helena seguia a Morgan. La noche anterior, Cira no habia visto en casa de Lirio, y penso que Morgan habia
venido solo a ciudad de Xoan, solo con Est.
Helena, cort¨¦smente, dijo: -Sefior Garcia, justo ahora en entrada del hospital, vimos que estaban remolcando un Ferrari
estacionado en calle. Por matric, parecia ser suyo, gquiere bajar a manejarlo?
La mirada del sefior Garcia se dirigid hacia Helena, y fue bastant cort¨¦s con e: -No importa, que lo remolquen.
-Es un modelo limitado mundialmente, vale millones. Si se dafia en el proceso de remolque, no solo el costo de reparaci¨¦n sera
alto, sino que tambi¨¦n sera un problema enviarlo de vuelta a fabrica para repararlo. Sefior Garcia, mejor baje a echar un
vistazo.
Fermin, sin inmutarse, replicd: -No me preocupa ese dinero, pequefia belleza, no tienes por qu¨¦ ahorrar en mi nombre.
Cira intervino: -Sefior Garcia, estoy bien, pronto saldr¨¦ del hospital para ir a empresa, mejor vaya a ver su coche.
Fermin miro y asintid con cabeza: -Esta bien, si tt lo dices, lo har¨¦. Cualquier cosa, mame.
Cira prometi¨¦ verbalmente: -Esta bien.
Fermin y Morgan se cruzaron sin decir una pbra y salieron.
Helena tambi¨¦n retrocedi¨¦ discretamente, dejando el espacio a los
dos.
Cira, sentada en cama del hospital, tenia que levantar cabeza para ver cara de Morgan.
Sus rasgos eran nitidos y oscuros, y Cira record¨¦ de inmediato su ambigua conversaci¨¦n de noche anterior...
Estaba enferma anoche, por eso estaba tan irritada. Ahora que estaba lucida, volvia a ser cort¨¦s y distante: -Gracias por
anoche, Sefior Vega.
Morgan, con el rostro inexpresivo, replic¨¦: -Si sabes que me causaste problemas, entonces paga el costo del viaje.
El coche...
Cira apret¨¦ sus dientes traseros, una inconfundible frustracion su en su corazon. Se detuvo por unos segundos, luego mir¨¦ a su
alrededor, encontro su tel¨¦fono m¨¦vil debajo de almohada y lo tomo.
-Cinco millones divididos entre 180 dias, y luego dividido por cuatro viajes al dia, da alrededor de siete mil por viaje. Ahora
mismo le enviar¨¦ los siete mil de costo de viaje.
Mientras haba, Cira abrio Paypal, ingreso siete mil, y justo cuando iba a ingresar el ultimo digito de contrasefia, su mufieca
fue
agarrada por Morgan!
Cira trag6 saliva y levant¨¦ cabeza -¡éNo vino usted a que le pagara el costo del viaje?
-4No te das cuenta de que es una broma? Morgan mir¨¦ a los
ojos, y Cira se confundi¨¦ por un momento: ...gUna broma?
Morgan, con voz grave, afiadi¨¦: -,No es eso lo que te gusta, ese tipo debia suelta?
Cira estaba confundida sobre c¨¦mo habia llegado ¨¦l a esa
conclusi6n: -No me gusta.
-4No estabas sonriendo y hando con Fermin? ¡ªMorgan observaba. -Cuando te pedi que te quitaras ropa, parecias
haber sufrido una gran humici¨¦n,o si quisieras morir antes que hacerlo. Pero con ¨¦l, su manera de har no parece
molestarte. gNo crees, secretaria Lopez, que estas siendo un poco hip¨¦crita?
Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
CapÃtulo 320
Cap¨ªtulo 320
Capitulo 0320
Eva sugiri
: -Al menos deberiamos invitar a todos a una cena, 4no?
Invitar a cenar no era gran cosa, y Cira asinti¨¦: -Esta bien, no estoy familiarizada con los restaurantes de ciudad de Xoan.
Ustedes
elijan el lugar y hora, y luego me avisan.
Como el trabajo de ese dia no era mucho y todos podrian salir a tiempo, Eva se acerco al escritorio de Cira, entusiasmada:
Secretaria Lopez, gqu¨¦ tal si aprovechamos hoy para concretar esa cena? jYa le avis¨¦ a todos lospafieros!
En ese momento, Cira ya no tenia fiebre ni mareos, pero su garganta todavia le dolia un poco y no se sentia muy c¨¦moda con
la idea de una reunion social.
Sin embargo, al ver expectativa en los rostros de suspafieros, decidio aguantar: ¡ªEsta bien.
Llegaron al lugar en dos coches, un total de siete personas, y se dirigieron a un club cuyo letrero decia Suefios Efimeros.
La decoracion del club no era inferior a de Pcio del Oeste de ciudad de Sher¨¦n, y Cira, con su perspicacia, no necesit¨¦
entrar para saber que el consumo en ese lugar no seria barato.
Los demaspafieros tambi¨¦n se sorprendieron: -,Suefios Efimeros? Este lugar es demasiado caro, no? Es probablemente
el club mas caro de Xoan. No tienen salon principal, solo ss privadas. Escuch¨¦ que incluso s mas senci cuesta mas
de tres mil.
-Exacto, y eso sin contar bebidas y frutas, que se cobran por
separado. Unaida aqui podria costar al menos dos o tres meses de srio.
Cira se detuvo y mir¨¦ a Eva.
Eva era asistente que ese dia habia incitado a Cira a aceptars propuestas de Fermin.
Con una actitudo si fuera lo mas normal, Eva dijo: ¡ªPara
nosotros podria ser muy caro, pero para secretaria Lopez, gno seria solo un gasto menor? E es secretaria principal, con
un srio alto y muchos bonos.
-Ademas, fue e quien dijo que nos invitaria a cenar y que
podiamos elegir el lugar. Yo ya pagu¨¦ el depdsito de s privada. Secretaria Lopez, ya estamos aqui, no vas a arrepentirte
ahora, ¡é
verdad?
Cira ya habia superado hace tiempo etapa impulsiva de ceder a provocaciones y de pretender ser algo que no es. Las
pbras de Eva no le afectaron.
-Aunque dije que el lugar lo escogieran ustedes, ,realmente no tienes idea, asistente Xue, de qu¨¦ tipo de lugar deberiamos eleg
Escoger un lugar que esta muy por encima de nuestro nivel de consumo y luego usar mi invitacion para sacar provecho?
Eva respondio: -Si tenias un presupuesto en mente, deberias haberlo dicho desde el principio, en lugar de fingir ser generosa
diciendo que podiamos elegir el lugar. Ya hice reserva, y ahora te quejas de que es demasiado caro. jMe parece que tu eres
quien nos esta utilizando!
Cira estaba segura de que Eva estaba buscando problemas sin raz¨¦n alguna.
Habiendo sufrido ya una desgracia injusta noche anterior, y atin sin recuperarsepletamente, Cira no estaba dispuesta a
tolerar mas provocaciones de alguien que, despu¨¦s de todo, era su subordinada. -ramente fue tu idea, no hace falta que
digas nosotroso si
todos estuvieran de tudo. Nadie sabia que ibas a elegir Suefios Efimeros hasta que llegamos aqui.
Eva intento decir algo: -Es porque...
Cira, sin expresion alguna, replicd: Por qu¨¦? Porque estas loca? Ya eres asistente del CEO y alin no sabes medir tus
iones. {Qu¨¦ pretendes, hacerme pasar un mal rato a prop¨¦sito? Es divertido para ti usar este tipo de tacticas tan obvias?
Ante inminente discusion, los demaspafieros intentaron mediar: -Este tipo de lugares solo sirven tos que parecen
exquisitos pero que en realidad son bastanteunes. Creo que seria mejor ir aer hotpot.
Exacto, en pleno invierno, deberiamoser hotpot. Vayamos, vi uno justo antes de llegar aqui, a unos pocos cientos de
metros de distancia.
-4Por qu¨¦ ir a hotpot? Ya estamos aqui, no tiene sentido ir a otro
lugar.
Una voz despreocupada de un hombre reson¨¦ en el lugar, hacien que todos se volvieran instintivamente.
Era Fermin, que aparecia con un traje de color gris ta, cons manos en los bolsillos, acercandose a ellos.
Sefior Garcia!
Cira habia perdido cuenta de cuantas veces lo habia visto aparecero caido del cielo.
Con una sonrisa en el rostro y un semnte apuesto que, bajo el
letrero luminoso de Suefios Efimeros, parecia atin mas jugueton y seductor, dijo:
-Comamos aqui, yo invito.
Eva, con una mez de insatisfi¨¦n y sarcasmo, mordisqued subio y dijo: -jro! La secretaria Lopez no solo tiene un
srio alto, sino que tambi¨¦n cuenta con el sefior Garcia para pagar cuenta. , Como no va a poder invitar en Suefios
Efimeros!
Fermin mir¨¦ y respondio: -Por supuesto que puede invitar, cuestion es si quiere o no. Por ejemplo, hay ciertas personas
que buscan problemas intencionalmente, as que mi secretaria Lopez preferiria invitar a Ricoco aer antes que a es.
Eva, que por primera vez era mirada directamente por Fermin, sintido su corazon se aceleraba y preguntd instintivamente:
¡ª<¡éQui¨¦n es Ricoco?
-Mi perro.
Asi que, preferiria invitar a un perro aer antes que a una persona.
Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
CapÃtulo 321
Cap¨ªtulo 321
Capitulo0321
Eva se dio cuenta de su humicion, el rostro se volvidpletamente rojo: Yo, yo no estaba tratando de ser dificil, fue e...
Fermin dijo: Hmm, tt no lo estabas, pero estaida pago yo, asi que tengo el derecho de elegir a qui¨¦n invitar y a qui¨¦n no.
Ahora no quiero invitarte, puedes irte? Realmente me estas molestando.
Con esa orden de expulsion, caradura de Eva no pudo aguantar mas, lenzo a Cira una mirada llena de resentimiento. Cira
mantuvo una expresi6n tranqu. Finalmente, Eva se fue desanimada.
Fermin se acerco a Cira. E sabia que ¨¦l estaba ayudando, agradecida, le diUpstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
-Gracias, sefior Garcia, pero no es necesario hacerlo asi.
-No, no puedo permitir que te molesten. Quien se atreva a intimidarte, yo se lo devuelvo.
Fermin sonri6, se volvid hacia todos y dijo: Hoy pueden disfrutar al maximo. La secretaria Lopez invita, y yo, el pretendiente de
la secretaria Lopez, pagar¨¦
cuenta.
... El realmente, en cualquier momento y lugar, estaba destacando su identidad: identidad del pretendiente de e.
-4Sefior Vega?-lo m¨¦ suavemente el cliente a sudo.
Morgan retir¨¦ su mirada que estaba fija en puerta del club Suefios Efimeros, asinti¨¦ ligeramente y subi¨¦s escaleras con el
cliente.
En poco tiempo, tambi¨¦n entr¨¦ el grupo de personas de afuera.
La persona que caminaba aldo de Cira era Fermin. Fermin mostraba una actitud proactiva y entusiasta hacia Cira, e no
parecia rechazarlo tanto, not mostraba una resistencia fuerte hacia ¨¦l.
Al menos, no se resistia a Fermino se resistia a ¨¦l. Morgan bajo mirada, ajustando posici¨¦n de los pufios de su
camisa.
Cira era muy sensible as miradas, sintid algo y levant6 cabeza, viendo a Morgan que miraba desde escalera, de arriba
a abajo. Se qued6 un poco. at¨¦nita.
La luz en el club Suefios Efimeros era de un suave color dorado, con una
17
+15 BONOS
sensacion de lujo embriagador, esparci¨¦ndose por todo el cuerpo del hombre, seplementaba perfectamente con su innata
elegancia. Esa luz primero caia sobre su frente impecable, luego sobre su nariz alta y finalmente en sus ojos afdoso un
halc¨¦n.
El mitaba, y Cira sintio de repente una sensaci¨¦n de ser cazada, su coraz¨¦n dio un pequerio sobresalto.
Morgan pronto apart¨¦ mirada, subid los ultimos escalones con el cliente y desapareci¨¦ en esquina.
Cira podia adivinar que estaba con un cliente. Suefios Efimeros era el club nocturno mas famoso de ciudad de Xoan, era
normal que eligieran ese lugar, pero era demasiado coincidencia que ambos eligieran esa noche.
Fermin cambio reserva original de Eva de una stn a mejor, con una terraza de jardin. En todo el club, solo habia
dos habitacioneso esa. Tambi¨¦n abri¨¦ algunas botes de buen vino.
Al ser tan generoso, todos se sintieron c¨¦modos.
Se realizaron pedidos, y aquellos que disfrutaban des instciones de entretenimiento en s,os maquinas
recreativas y mesa de bir, not mostraron reservas. La atm¨¦sfera estaba muy animada, y todos agradecieron efusivamente
la generosidad de Fermin.
Fermin no se atribuy6 el m¨¦rito: -Eh, no es necesario, ya he dicho que estoy cortejando a secretaria Lopez, asi que, por
supuesto, debo mostrar algo de sinceridad. Si quieren agradecer, agradezcan a secretaria Lopez,
Cira frunci¨¦ ligeramente el cefio y le dijo en voz baja: -Sefior Garcia, no diga eso.
En ese momento, los colegas estaban emocionados:
El sefior Garcia es
realmente sincero. Si fuera yo, ya habria aceptado. Secretaria Lopez, gcdmo puedes resistirte? ;Acepta! jAcepta!
-Acepta! jAcepta!
Audieron y vitorearon, mientras Fermin sonreia con calma, mirando a Cira.
E no apreciaba ese tipo de animacion,s confesiones en publico llevaban
consigo un aire de coi¨¦n.
Era dificil salir de esa situaci¨¦n inc¨¦moda.
CapÃtulo 322
Cap¨ªtulo 322
Capitulo0322
El tel¨¦fono de Cira son¨¦ en el momento adecuado.
E le echo un vistazo y sonri¨¦ disculpandose: -Es una mada del sefior Sanchez, debe ser algo urgente. Saldr¨¦ a contestar,
por favor, disfrutenida, no esperen por mi.
Hubo decepcion entre multitud mientras Cira ignorabas quejas y rapidamente abria puerta de cristal del balcon.
Fermin mir6 su espalda, tom6 una copa de vino y dio un sorbo, con una expresion de significado indescifrable.
Una vez afuera, Cira apag6 rma de su tel¨¦fono y su expresion se volvio fria y tranqu. Decidi¨¦ que, despu¨¦s de esa
noche, haria seriamente con Fermin nuevamente, pidi¨¦ndole que no vuelva a hacer ese tipo de cosas.
Disfrutar de diversion estaba bien, pero coidn y amenaza eran algo que le resultaba extremadamente desagradable.
El balcon era amplio, lleno de flores y ntas. Para crear una atmosfera agradable, se utilizaronmparas de pie, por lo que
luz no era demasiado brinte.
Cira no tenia prisa por regresar a s privada, asi que decidid quedarse afuera durante al menos media hora mas. Camino
sin rumbo fijo entres flores, pensando si deberia mar a su madre.
Quizas debido a edad y reciente cirugia a que se sometid, recuperacion de madre no estaba yendo tan bieno
esperaba.
E tenia reiones mas lentas, un poco torpes. Incluso al har con e, a veces tomaba un tiempo considerable para
responder.
Consultaron a los m¨¦dicos, pero esos no pudieron dar una explicacion ra, solo les aconsejaron que pasaran mas tiempo con
e.
Cira trabajaba en ciudad de Xoan, a dos horas en tren de alta velocidad desde Sher¨¦n. No estaba lo suficientemente cerca
como para ir a casa todos los dias, solo podia hacerlo los fines de semana. Por lo tanto,unicacion se limitaba
principalmente a trav¨¦s de madas telef¨¦nicas durante semana.
Justo cuando Cira hizo mada, antes de que pudieraunicar, alguien se acerc6 rapidamente desde atras y empujd
hacia un rincon!Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
Cira estaba totalmente desprevenida, asustada al punto de que su tel¨¦fono cay¨¦ al
suelo y mada se desconectd automaticamente. Apoyada en fria pared detras de e, sintid un escalofrio repentino, y sin
pensarlo exm¨¦:1 4 Qu¨¦ estas haciendo, Fermin?!
El balcon ya era bastante oscuro, y en el rinc¨¦n sin iluminaci¨¦n, Cira no pudo ver ramente el rostro del individuo debido a
confusi¨¦n. Solo pudo percibir que era un hombre, por lo que asumio que era Fermin, conocido por su
comportamiento juguet¨¦n.
Pero el hombre solt¨¦ una risa burlona. Era una risa familiar, no era Fermin.
-4Qu¨¦ pasa? ¡éAhora tienen una rcion tan cercana?
Cira abri¨¦ los ojos con sorpresa. En lugar de rjarse al darse cuenta de que no era Fermin, se sintid ain mas inquieta.
-4Morgan?! ¡éPor qu¨¦ estas aqui?!
jEsa era su s privada! Como que ¨¦l apareci¨¦ aqui?
En lugar de responder, Morgan preferia hacer preguntas. La acorral¨¦ en un rincon triangr, con paredes sdlidas a su izquierda,
derecha y detras de e, mientras ¨¦l mismo era imprable barrera frente a e.
La presion6 firmemente, casi haciendo que sus pechos chocaran. Morgan interrog6 con firmeza: -¡éPor qu¨¦ no rechazaste a
esas personas que estaban animando? Antes, gno rechazaste de manera bastante directa? ;Cambiaste de opini¨¦n? 4 Tienes
algun inter¨¦s en ¨¦l ahora? gHmm?
~Como sabia ¨¦l que e habia rechazado a Fermin anteriormente? ,Por qu¨¦ sabia todo?
Cira estaba confundida, llena de miedo. Tenia miedo de que sus colegas en s pudieran salir en cualquier momento para
busca, y tambi¨¦n temia lo que Morgan pudiera hacer tan cerca de e. Su voz tensa se volvid un poco aguda.
...Morgan, jal¨¦jate!
Morgan no solo no se apart¨¦, sino que tambi¨¦n meti¨¦ una pierna entres piernas de Cira.
El era mas alto y tenia piernas m¨¦srgas. Levanto rodi y presion6. Instintivamente, Cira intento cerrars piernas, pero
no pudo. Se sentia avergonzada y enojada, su respiracion se volvi¨¦ rapida.
-Tu... Morgan, si no te apartas, jvoy a gritar!
Morgan arque¨¦ una ceja: -Grita, hazlo. Despu¨¦s de todo, no he tapado tu boca.
+15 BONOS
jEl confiaba en que e no se atreveria!
Despu¨¦s de tanto esfuerzo para conseguir trabajo, ya habia rumores en empresa sobre el descarado cortejo de Fermin. S
gente descubria que tambi¨¦n tenia una rci¨¦nplicada con su antiguo jefe, habria aun mas rumores y chismes.
Las mujeres, en cuestiones de reputacion, siempre llevan peor parte.
Morgan habl6 con gravedad: -Respondeme, gpor qu¨¦ no lo rechazaste directamente?
Cira agarr6 fuertemente su brazo, y debido a fuerza, sus nudillos se pusieron un poco ncos.
Morgan mir¨¦ hacia abajo y sonri¨¦ maliciosamente: -Incluso me has mojado los pantalones.
Capitulo0323
CapÃtulo 323
Cap¨ªtulo 323
Capitulo0323
{Qu¨¦ tonterias dices!
Cira no pudo soportarlo mas. Su voz temba un poco, despu¨¦s de todo, no podia vencer a ese hombre de manera directa.
Se vio obligada a explicar: -zPor qu¨¦ no lo rechac¨¦?... Con tanta gente presente, si lo rechazo en publico, personaso ¨¦l,
personaso ustedes, gno se enojarian y se sentirian avergonzados? No buscarian venganza despu¨¦s?
Conocia demasiado bien a esos poderosos. Cuando estaban de buen humor, podian adrte ycerte. Pero si les hacias
perder dignidad, hoy te maban ?
E ya lo habia experimentado con ¨¦l. De lo contrario, gpor qu¨¦ dejaria su hogar y abandonaria a su madre, que estaba
enferma y sin curar, en Sher6n para escapar
a Xoan?
Al escuchar esa explicacion de Cira, expresion de Morgan mejor6 un poco, y su
tono ya no era tan amenazante.
He pagado cuenta de esta s privada. Si necesitas dinero, ayuda o un lugar en el futuro, solo hazmelo saber.
Hacerle saber... {Qu¨¦ tipo de rcion tenian?
Cira contuvo respiracion y encontr¨¦ una oportunidad para empujarlo, pero apenas se separaron un poco, el hombre volvid a
presiona, esa vez
completamente inmovilizand.
Cira ardia de rabia y reprimia su voz con fuerza: -Morgan, tu manera de har eso har basura. ¡éNo dijiste que no me
molestarias mas?
Morgan cambi¨¦ el tema: Ya pagu¨¦ cuenta por ti, gy eso es molestarte? Ademas, de qui¨¦n aprendiste a har de esa
manera? ¡éDe Fermin?
-jTU eres quien aprendi¨¦ de Fermin...! Si, estas imitando a Fermin, , verdad?
Cira expres sus sospechas matutinas, y Morgan no lo nego.
El no nego nada. jRealmente estaba imitando a Fermin!
E estabapletamente desorientada: -,Por qu¨¦? ,Por qu¨¦ haces esto?
Apesar de que Morgan no le gustaba responder, e persistid.
Presionando con dureza sobre lo ndo, ¨¦l baj¨¦ cabeza y con una voz ronca le
susurro al oido: Nifia bucha, ,cuando me devolveras lo que me debes?
Cada vez que ¨¦l maba ?nifia buena?, su corazon se encogia Intensamenteo si algo estuviera estrangndo y le
costara respirar.
La ?nifia buena? de los demas era amante, novia, esposa. La suya era solo una tactica para persuadi y lograr que d¨¦
el Ultimo paso.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
Solo codiciaba su cuerpo. El decia que e le debia algo, gle debia su cuerpo? ¡éEra porque e finalmente no cedi¨¦ en Vi
Lofy, asi que esos dias ¨¦l estaba tan extrafio?
Al apreta tan fuerte, Cira tambi¨¦n sintio su presi¨¦n, pero ya no confia en idea de que al hacerlo una vez, ¨¦l dejaria en
paz.
Ese hombre habia atrapado.
Cira inhal¨¦ profundamente y luego dijo ramente: -Morgan, no soy una prostituta.
-4 Qui¨¦n te considera una prostituta?
El beso ligeramente su ldbulo, e apret¨¦ los dedos, conteni¨¦ndose para no apartarlo bruscamente, y dijo entre dientes: Sino
es asi, entonces no actlies asi conmigo tan a menudo. No quiero tener rciones con cualquiera, en el futuro solo estar¨¦
intimamente involucrada con mi novio, prometido o esposo,
Morgan hizo una breve pausa.
E contuvo respiracion y continuo: -Ya que quieres aprender de Fermin, entonces aprende de ¨¦l a mantener distancia de
esas mujeres. Primero, cortal todas esas rciones a tu alrededor, Ke, Est... no puedes tener a ninguna de es. Si
puedes hacerlo, te dar¨¦ oportunidad.
La luz era demasiado tenue, Cira no podia ver expresion de Morgan en absoluto. En ese momento, e tampoco se atrevid a
mirar su rostro, temia ver en ¨¦l emocioneso bu, sarcasmo o incluso risa.
E habl6 con tanta audacia, incluso se atrevid a pedirle a ¨¦l que mantuviera su pureza por e. Se estaba sobrevalorando,
¨¦qui¨¦n creia que era? Morgan seguramente lo menospreciaria, seguramente pensaria que su enfermedad no solo no mejor¨¦,
sino que incluso empeor¨¦, que ahora tenia delirios.
Pero no importaba, e ya lo habia dicho asi.
Morgan afloj¨¦ un poco fuerza que ejercia sobre e, Cira lo sintid y lo apart, mirar hacia atras,
arreglo su ropa y luego abri¨¦ puerta de cristal. Sin siqui... sintid y lo apartd,
entr¨¦ en s.
+15 BONOS
Morgan no persiguid. En el transcurso de esa noche, ¨¦l no apareci¨¦ en absoluto. Mas tarde, Cira entendido Morgan
habia aparecido de repente en el balc¨¦n. de su s: porque estaba en s contigua.
Ambas ss con jardin y balc¨¦n estaban conectadas, separadas solo por una brecha de aproximadamente cincuenta
centimetros, y debajo habia un edificio de ocho pisos.
Ese hombre estabapletamente desquiciado, cruz6 directamente. ¡éNo le importaba lo oscuro que estuviera, con ntas y
flores por
CapÃtulo 324
Cap¨ªtulo 324
Capitulo0324
Esa noche quedaron en el club hasta mas des diez, finalmente cada uno se fue por separado debido a que tenian que
trabajar al dia siguiente.
Fermin no prob¨¦ ni una gota de alcohol esa noche. Cada vez que alguien le ofrecia brindis, simplemente decia: -Tengo que
llevar a secretaria Lopez a casa mas tarde.
Asi que al final, Cira no pudo evitar que pariara. El condujo directamente hasta puerta del hotel. Cira no le habia dicho
donde vivia, pero esos hombres, uno por uno, lo sabian perfectamente.
Cira ya estaba considerando mudarse a otro lugar. Pero ese hotel tenia un nivel mas alto, era rtivamente seguro, incluia
servicios de limpieza y desayuno, y era muy rentable. Ademas, era conveniente para ir al trabajo, siendo eli¨¦n ideal.
Pensando en eso, se sintid un poco molesta. Si no fuera por esos hombres, no tendria que lidiar con tantos problemas.
Cira desabroch¨¦ el cinturon de seguridad, agarr¨¦ manija de puerta, pero no sali¨¦ inmediatamente. En cambio, m¨¦: Sefior
Garcia.
Fermin se quit¨¦ chaqueta, llevando solo un su¨¦ter ajustado que resaltaba sus musculos en los brazos y el pecho, dando una
impresion sutilmente sensual.
Pero tan prontoo abrio boca, ese toque de feromonas masculinas se lleno de un libertinaje inapropiado: gHmm?
¨¦ Quieres invitarme a subir? No gracias, es tarde, nosotros dos solos por noche no es muy apropiado, a menos que me des
un titulo primero.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Cira ya estaba inmunizada contra esas coqueteos improvisados de ¨¦l.
Sefior Garcia, he rechazado ramente sus avances muchas veces, pero parece que no lo escucha. Estoy de acuerdo en que
a qui¨¦n quiera cortejar es una elion personal, y nadie tiene derecho a interferir. Sin embargo, si esa idn causa molestias a
la otra parte, gno seria inapropiado?
Fermin dudo: -, Quieres decir que te he causado problemas? {Qu¨¦ tipo de problemas? Siento que incluso te he ayudado a
resolver algunos problemas.
-Debido a sus iones, en el grupo Sanchez, ademas de mi papelo secretaria del presidente, ahora tambi¨¦n estoy
etiquetadao novia del sefior Garcia. Me convertir¨¦ en el tema de conversaci¨¦n de muchas personas, y eso no es lo que
quiero.
Fermin saco una piruleta del estante: -Te lo prometi, ya no fumo, soloo dulces.
E no recordaba haberle pedido que no fumara, y aqui estaba, imponiendo algun tipo de restri¨¦n entre ellos.
Fermin abrio ventana, el viento nocturno despein6 su cabello, y su tono de voz, por primera vez, se volvid un poco mas serio.
Poner mi etiqueta no es algo malo. La gente sera mas amable contigo, y pensaran mas antes de meterte en problemas.
Secretaria Lopez, en el mundoboral de adultos, tener conexiones es mas beneficioso que no tenes. gNo estas de acuerdo
con eso?
Cira no podia refutars res no escritas que todos conocian. Pero no poder refutar no significaba que tuviera que aceptar.
Dada su sensibilidad hacia el desarrollo de los acontecimientos, estaba segura de que si ¨¦l continuabaportandose de esa
manera, e enfrentaria problemas en el futuro.
-Sefior Garcia...
Fermin extendio mano fuera de ventana, apoyand casualmente en el borde, interrumpi¨¦ sus pbras: -;Sabes por qu¨¦
Eva no te soporta?
Cira se sorprendio un momento y nego con cabeza. Originalmente, e. neaba averiguarlo mafiana, pero segun ¨¦l, gya lo
sabia?
-Hace un momento, pregunt¨¦ por ti. La secretaria anterior del gerente Sanchez estaba de permiso de maternidad, y/Eva asumid
temporalmente el papel de secretaria. E penso que podria convertirse en secretaria oficial, pero no esperaba que
apareciste tu, sintio que ocupabas su posicion..
¨¦Asi que estaba haciendo esas maniobras para molesta? Cira entendid, asi era situacion.
Fermin volvi¨¦ a meter piruleta en su boca, mordiendo el palo de stico con una sonrisa ambigua.
-Encendi mecha con e al cortejarte. Puede que no te hayas dado cuenta, pero los otros asistentes que trabajan con e,
han escuchado varias vecesentarios sarcasticos de e sobre ti.
Cira frunci¨¦ el cefio: -Ves, este es el problema que el sefior Garcia me ha creado.
Fermin hablo sinceramente: -Tepensar¨¦ por este problema con otra cosa.
~Como? Cira se pregunt¨¦, temiendo que dijera algoopensa con ¨¦l mismo, lo cual realmente avergonzaria.
+15 BONOS
Afortunadamente, Fermin estaba hando de algo serio: -Aunque eres muypetente en el grupo Nube Celeste, reci¨¦n
llegas al grupo Sanchez y alin no has logrado mucho. Haz rapidamente un proyecto importante y establece una base solida.
Entonces, nadie se atrevera a jugar estos trucos mezquinos contigo.
E pens6 por un momento.
-El sefior Garcia se refiere as negociaciones de cooperacion recientes entre el grupo Sanchez y empresa ConfiGroup?
Fermin levanto el pulgar: -jMuy inteligente, mi secretaria Lopez!
CapÃtulo 325
Cap¨ªtulo 325
Capitulo0325
En el momento en que Cira se quedo sin pbras, Fermin sac¨¦ una bolsa de papel delpartimiento de puerta y se
entrego: -Aqui esta informaci¨¦n de ConfiGroup, ¨¦chale un vistazo.
E vacil¨¦ por unos segundos, pero finalmente acepto: -Gracias, sefior Garcia.
Fermin sonri¨¦: -Sube a descansar, antes de dormir, aseguirate de tomars medicinas. Tu voz atin suena ronca.
-Tengo una ultima pregunta. gCdomo supo el sefior Garcia que hoy ira al club Suefios Efimeros?
El se puso tonto de repente: -El Cupido nos unid, permiti¨¦ndonos encontrarnos a pesar de distancia.
Cira simplemente abri6 puerta y sali¨¦ del coche. Mientras ¨¦l sonrid suavemente detras de e.
Al dia siguiente, Cira pani¨¦ a Osiel a visitar a un cliente. Se encontraron en un teatro, discutieron negocios mientras veian
una obra, y cuando obra termind,s negociaciones tambi¨¦n estuvieron bastante avanzadas.
Tenian otras tareas pendientes, asi que se levantaron para despedirse. Al bajar del tercer piso al segundo, junto as escaleras
del segundo piso, vieron inesperadamente a Helena esperandolos.
Helena hablo cort¨¦smente: -Sefior Sanchez, proxima obra es ?La conquista oriental? que al sefior Vega le gusta mucho. Se
preguntaba si usted tiene tiempo para ve juntos.
Osiel pens por un momento, luego se volvid hacia Cira y dijo: Ve a ver al sefior Chaves primero. Dile que tengo un asunto
urgente y llegar¨¦ un poco mas tarde.
Cira afirmo: Esta bien.
Osiel siguid a Helena hacia zona de los asientos privados, mientras que Cira continud bajandos escaleras.
El teatro era una constri6n antigua con escaleras de madera noble. Al bajar al siguiente piso, alz¨¦ cabeza y se encontr¨¦
casualmente con Morgan en uno de los elegantes asientos del segundo piso.
Hoy llevaba un traje nco, con bordados en el cuello, resaltando su aire
distinguido. El sirvio una taza de t¨¦, mir¨¦ a trav¨¦s de distancia entre los pisos, y sus profundos ojos oscuros revron una
calma aparente.
E record6 el enfrentamiento de noche anterior en terraza y bajo cabeza, apresurandose a bajars escaleras.
No fue hasta que sali¨¦ del teatro que se permiti¨¦ respirar de nuevo.
Morgan invit¨¦ a Osiel a siguiente obra, y sobre lo que haron, Cira no lo sabia. Solo cuando termin6 mariana de trabajo y
se preparaban para ir a almorzar juntos en el mismo autom¨¦vil, Osiel de repente dijo: -Hagan que el departamento de recursos
humanos envie una notificaci¨¦n de despido a Eva.
E se sorprendi¨¦:
Si.
~Despedir a asistente Aravena?
Osiel cerr¨¦ los ojos para descansar, su tono de voz era perezoso, pero mente de Cira estaba en un torbellino.
Desde queenz¨¦ a trabajar, habia investigado brevemente a los asistentes de Osiel, todos habian estado a sudo durante
mas de tres afios. Por lo tanto, era evidente que
Osiel no cambiaba de asistente con frecuencia.
Aunque Eva habia molestado, no habiaetido errores en el trabajo. Por qu¨¦ Osiel despediria sin motivo aparente?
Le resultaba dificil no pensar en reunion con Morgan. ¡éFue ¨¦l?
Porque Eva molestaba a proposito, y por eso ¨¦| habia hado con Osiel? , Estaba imitando a Fermin otra vez? Fermin
habia defendido frente a puerta del club Suefios Efimeros y habia expulsado a Eva para venga. Y ¡é¨¦l
simplemente estaba despidiendo a Eva directamente?
Cira apretd losbios y pregunt6 con caut: -La capacidadboral de
asistente Aravena es aceptable, gpor qu¨¦ el sefior Sanchez despidi6?
Osiel abri¨¦ los ojos y dijo con un significado profundo:do, mas importante que habilidad es lealtad.
~Eva no era leal?
Al hacers cosas a mi
Cira seguia sospechando que eso tenia algo que ver con Morgan, peroo no podia interrogar a Osiel y no era conveniente
preguntarle a Morgan, solo pudo responder con un ?Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
E transmitios instriones de Osiel al departamento de recursos humanos.
+15 BONDS
Por tarde, no regresaron a empresa, y Cira no sabia cual fue reion de Eva ante esa notificacion. En resumen, al dia
siguiente, cuando regreso a trabajar, Eva ya no estaba en oficina.
Cira tambi¨¦n not6 que otros colegas miraban con cierta aprehensi¨¦n.
Estimaban que Eva fue despedida por ofender a Cira, por lo que temian decir algo incorrecto 0 hacer algo mal y terminar con el
mismo destino que Eva. Optaron por mantenerse alejados de e.
Esa situaci¨¦n estaba empezando a molesta. Aunque estaba de acuerdo con idea de que <
Incluso lleg6 a sospechar si eso fue intencional por parte de Morgan. ¡éLa estaba aindo para que no pudiera continuar en el
grupo Sanchez? Ademas, actitud extrafia de Morgan hacia e en esos dias hacia dudar.
Cira consideraba preguntarle a alguien sobre si algo le sucedia a Morgan, y por casualidad se encontr¨¦ con Est.
CapÃtulo 326
Cap¨ªtulo 326
Capitulo0326
La empresa tenia unedor para empleados, pero Cira penso que si iba aledor en ese momento, podria ser objeto de
discusiones ndestinas mientras todosian. Por lo tanto, opt6 por ir a un pequefio restaurante cerca de empresa para
almorzar.
La puerta del pequefio restaurante estaba abierta de par en par, orientada hacia carretera principal. Est pas6 casualmente
y, sin intenci¨¦n, mird hacia adentro, vi¨¦nd.
-Cira, qu¨¦ coincidencia.
Aunque aque noche en Viherrera, Cira, cansada de contenerse, habia respondido sutilmente a Est, los adultos a
menudo actuaban de esa manera. Si no rompianpletamente rciones, podian seguir pretendiendo ser amigables.
Cira tambi¨¦n sonri6: H, sefiorita Zav, gcdmo es que has venido por aqui?
Est se sento naturalmente frente a e y pidid una sopa de fideua simr a de Cira.
-Me han dicho que por aqui hay una antigua libreria con algunos libros sicos. Vine a ver si tienen el libro que estoy buscando.
Cira afirm6 y le pregunto con inter¨¦s: -~Lo encontraste?
-No Estmento-, pero no importa, ain queda tiempo para el cumpleafios del tio Vega. Pedir¨¦ a algunos amigos que me
ayuden a buscarlo.
Cira se sorprendio: gEs para el tio Vega?
Est sonri6 ligeramente: -Si.
Lo que queria transmitirle con su expresi¨¦n era que Morgan habia llevado a casa de los Vegas, donde no solo conocid al
presidente Vega y a sefiora Vega, sino que tambi¨¦n los mayores estaban bastante satisfechos con e.
Cira afiadi¨¦ un poco de salsa picante a sopa de fideua y lo removid, viendo c¨¦mo el agua ro se volvia turbio.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
El duefio trajo sopa de fideua de Est, quien tomo una cuchara, los limpid de posibles residuos y hablo en tono suave: -Cira,
anoche me instaste a perseguir a sefiorita Molina, pero creo que no es necesario.
Cira levant6 mirada, mirand con interrogantes. Dado que estaban ss, no
habia problema en har con ridad
Est continuo: ¡ªCira, quizas no sepas que el tio Vega ya ha aceptado rcion entre Morgan y sefiorita Molina. Sin
embargo, surgieron algunos problemas y, en resumen, el tio Vega ha dejado ro que no permitira que sefiorita Molina entre
en familia Vega. Asi que posibilidad de que e y Morgan est¨¦n juntos es practicamente n.
Dado que conversaci¨¦n habia llegado a ese punto, Cira no ocultd su curiosidad y le pregunto directamente: -; Qu¨¦ sucedi6?
Est respondi6 con franqueza: -Sea lo que sea, en resumen, sefiorita Molina es cosa del pasado, y a mi ya no me importa.
Ah, e tampoco lo sabia. Sin embargo, no queria parecer ignorante acerca de los asuntos de Morgan y familia Vega, asi que
decidi¨¦ mostrarseprensiva. Al final deida, Est le cont¨¦ que habia salido con Morgan durante secundaria, siendo
su primer amor mutuo. Sin embargo, en ese entonces eran j¨¦venes e inmaduros, y se separaron por algunas disputas tontas.
Ahora, ambos habian crecido y madurado. Su regreso esa vez tambi¨¦n fue por Morgan, ya que sus familias eran socialmente
equivalentes. Esa vez, estaban decididos a llegar hasta el final.
-Cira, gme deseardas buena suerte? -le pregunt¨¦ Est con esperanza.
Cira se detuvo por unos segundos y luego dijo: -Incluso si te deseo buena suerte, creo que no me creerias sinceramente.
Sefiorita Zav, siempre y cuando tengas capacidad de asegurarte a Morgan y convertirte en su novia reconocida
publicamente, mi bendici¨¦n o no espletamente irrelevante. Nadie podria socavar tu posici¨¦n.
Realmente, nadie lo podria hacer.
Incluso en el caso de Ke, Morgan no le habia dado una identidad de novia de manera abierta y directa. La Unica vez que
habia insinuado su identidad fue en fiesta de cumpleafios de Rodrigo, cuando, frente a todos, anunci¨¦ que se casaria con
Ke y que podrian tener hijos a fin de afio si su padre lo aceptaba. Aparte de esa ocasion, no le habia otorgado a Ke
ninguna identidad concreta.
Asi que solicitud de Cira aque noche para que Morgan renunciara a otras rciones y eligiera a eo su novia,
incluso considerandoloo una ?<
Est, por otrodo, estaba muy segura de si misma: -Puedo lograrlo.
+15 BONDS
Con una identidad de primer amor, una posici¨¦n social adecuada, belleza, habilidades, y lo mas importante, sumisi6n de
Morgan, Cira penso que, quizas, realmente podria hacerlo.
-Te desec lo mejor.
Cira paso tarjeta bancaria para pagar suida, solo por su propia parte, y luego sali¨¦ del restaurante.
Finalmente, entendio por qu¨¦ actitud de Morgan habia sido tan extrafia en sus encuentros recientes. Result¨¦ que estaba
pasando nuevamente por una ruptura con Ke.
Cada vez que se separaba de Ke, ¨¦l buscaba a e,o lo hizo en ocasi6n en ciudad Aguavi.
jE era su n de respaldo!
Cira estaba enfadada, caminando hacia empresa con una expresion seria. De repente, una figura salid corriendo y se
interpuso en su camino, agarrando su
mano.
Secretaria Lopez, is¨¦ queeti un error! Por favor, jd¨¦jame en paz!
CapÃtulo 327
Cap¨ªtulo 327
Capitulo0327
Cira fue jda por otra parte, tropez y, al mirar detenidamente, se dio cuenta de que era Eva.
Con los ojos enrojecidos, Eva solloz6: -Secretaria Lopez, s¨¦ queeti un error. Por favor, perd¨¦name. Permiteme regresar al
grupo Sanchez.
Despu¨¦s de una breve sorpresa, Cira volvid a su expresion imperturbable. Agarr¨¦ mano de Eva que sostenia su brazo,
separ¨¦ con fuerza y dijo con firmeza: La decision de despedirte fue tomada por el sefior Sanchez, no tiene nada que ver
conmigo.
Sin entar mas conversaci¨¦n con Eva, se fue directamente.
Eva, emocionalmente desbordada, maldecia furiosamente a sus espaldas. -jCira! jEres una desgraciada! {Solo te sostienes
gracias a los hombres! 4 Qu¨¦ tienes para presumir? No pienses que no lo sabemos. jjPudiste entrar en el grupo Sanchez
gracias al hermano del sefior Sanchez! jAhora te pavoneas gracias a protion del sefior Garcia! jEspera y veras! No
seguiras presumiendo para siempre, jespera el dia en que te metas en problemas!
Dado que ubicaci¨¦n estaba bastante cerca del grupo Sanchez y era el tiempo del almuerzo, muchos empleados de
empresa se asomaron para ver el alboroto entre secretaria del presidente y exasistente que se peleaban en calle.
Cira ni siquiera se volvid, simplemente entr¨¦ al edificio.
Est sali¨¦ del restaurante y tambi¨¦n presenci¨¦ escena. Despu¨¦s de reflexionar por un momento, se dirigid hacia Eva.
Cira estaba frente a su escritorio organizando documentos, su estado de animo. seguia siendo sombrio.
Le pareci¨¦ absurdo. Si se pensaba en ello, Eva era dos afios mayor que e. Cuando Kira fue rechazada por Morgan, ninguna
empresa se atrevid a
contrata en ese momento, pero no seport¨¦ de manera tan descontrda en publico. Aunque Eva fue despedida, alin
tenia un historialboral en el grupo Sanchez y podria encontrar buenos puestos de trabajo en otro lugar. gPor qu¨¦ tenia que
llegar a un punto tan extremo?
Cira coloc¨¦ los documentos en su escritorio con un sonido seco. No podia decir si era por enterarse de que Morgan
consideraba un n de respaldo o por el
comportamiento de Eva, pero en ese momento, se sintid profundamente molest
Cuando a uno le llueve, le cae hasta dentro de casa.
No se sabia si fue por afiadirle chile a sopa quei6 al mediodia, pero Cira, que aun no estabapletamente recuperada,
empeord. En resumen, al despertarse, apenas podia har.
Morgan se alojaba en el mismo hotel que Cira.
El nivel de ese hotel no era el que Morgan solia elegir, por lo que su elion podria considerarse un intento obvio. Aunque
estaba en suite mas lujosa y exclusiva del hotel, Morgan no dormia bien. Por mariana, su expresion fria mostraba una leve
irritacion.
Helena abrid rapidamente puerta del ascensor. Morgan entro.
E presion6 el botdn para el primer piso y luego se volvid para enfrentarlo, handole en voz baja: -Sefior Vega, esa persona
en Aguamonte ha estado ocupada estos dias, vendiendo sus propiedades a toda prisa. Parece que esta ansiosa por regresar.
Morgan levant¨¦ mirada: -¡éAnsiosa por regresar?
Helena afirmo: -Si, aunque ha estado gestionando sus activos desde hace mas de un mes, lo hacia a un ritmo constante. De
repente, se ha apresurado en estos dias. gNo s¨¦ qu¨¦ podria haber sucedido?
Morgan ajust6 el angulo de su gemelo, con una expresion imperturbable.
Helena no lo sabia, pero Morgan ya lo tenia en mente: dado que Marcelo iba a ir a ciudad capital y no podria seguir vigndo
a Cira por ¨¦l, y dado que ya estabal neando regresar, podria adntar su regreso.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Morgan miro su reloj. Erans ocho de mafiana, aproximadamente hora en que Cira solia ir a desayunar.
-Ve al segundo piso.
En circunstancias normales, Cira se habria tomado un dia libre en su estado actual. Pero hoy al mediodia tenia unaida con
personas de ConfiGroup.
Conseguir una reunion con ConfiGroup no era facil. Despu¨¦s de muchas gestiones, finalmente logr¨¦ concertar una cita. Esa
seria su primera bata despu¨¦s de unirse al grupo Sanchez, y tenia que gana de manera espectacr.
Cira tom¨¦ los medicamentos recetados en Ultima visita al hospital y bebid una gran taza de agua tibia, sintiendo que su
garganta mejoraba un poco.
Tenia intenci¨¦n de desayunar y luego ir al hospital para recibir una inyi¨¦n antiinmatoria. Con suerte, podria recuperar
capacidad de har al mediodia y no perder reuni¨¦n con ConfiGroup.
E se dirigid al restaurante buffet del segundo piso, donde variedad de tos incluia tanto opciones identaleso
orientales. Sirvid un tazon de sopa de pescado, llev¨¦ bandeja y busco un lugar para sentarse.
Antes de empezar aer, alguien se sent¨¦ frente a e.
Era Morgan.
Cira levant6 bandeja, lista para irse. Morgan agarr¨¦ su mufieca y pregunt¨¦: A donde vas?
No dijo nada, solo intent6 liberar su mano, pero ¨¦l sostuvo firmemente. -4 Te quedaste muda?
CapÃtulo 328
Cap¨ªtulo 328
Capitulo0328.
Cira ar6 garganta y luego habl¨¦ con una voz no solo ronca sino tambi¨¦n d¨¦bil
-Si el sefior Vega quiere esta mesa, se cedo.
Morgan frunci¨¦ el cefio: -, Qu¨¦ le paso a tu voz?
Cira estaba luchando, pero Morgan orden¨¦: Si¨¦ntate,e, luego te llevar¨¦ al hospital.
-No quiero molestar al sefior Vega insisti¨¦ e, pero Morgan no toler¨¦ ninguna resistencia.
Ambos forcejeaban y el tazon de sopa se volco, salpicando algunas gotas en mano de Cira. El dolor enfureci¨¦
instantaneamente. Con un golpe,nz6 bandeja directamente sobre mesa, atrayendos miradas de gente en el
restaurante.
La expresion de Morgan se volvi¨¦ instantaneamente sombria.
-4Qui¨¦n te dio permiso para tirar tos?
Cuando su padre lo hizo una vez frente a ¨¦l, se mantuvo frio y se fue. gQu¨¦ haria con los demas?
Cira, juna valiente!
Despu¨¦s denzar bandeja, Cira se sintid un poco arrepentida.
Pero al verlo, record6¨¦ c¨¦mo consideraba un n de respaldo. Ademas, con iodidad en garganta y situaci¨¦n con
Eva, no pudo contenerse y sintid necesidad de desahogarse.
Apreto losbios: ¡éSolo el sefior Vega tiene el derecho de manipr as personas a su antojo? gNi siquiera tengo el derecho
de expresar mi disgusto?
Har en ese momento era extremadamente dificil para e, cada frase se dividia en varias partes.
Morgan mir¨¦ asi, con un oscuro y g¨¦lido resndor en sus ojos. E
permanecio de pie sin moverse, con una expresiOn apagada. Lo que sea, que sea. Que se enoje y regarieo quiera.
E jugo con ¨¦l en ese asunto y hasta ahora ¨¦l no habia vengado. Aunque Cira
no era precisamente una persona maliciosa, esa situaci¨¦n le resultaba... IncoOmoda. No era que se considerara merecedora de
castigo, sino que no encajaba con el estilo habitual de Morgan. E siempre sintid que tenia una espada sobre cabeza. En
lugar de seguir preocupandose constantemente, mejor hacer lo que tenga que hacer.
Morgan observ6 expresion de ?aceptacion de muerte? en su rostro, sonrid ligeramente y retir¨¦ frialdad que rodeaba.
No solo no reprendio, sino que incluso dijo: -Esta bien, puedes desahogarteo quieras.
ZEh?
Morgan tom6 una hoja de papel y limpi¨¦ sopa que salpic¨¦ en su ropa cuando enzo bandeja.
-Te atreves a jugar conmigo, expresar tu enojo no es nada. Ademas, pi¨¦nsalo por ti mismo. ;Desde que dejaste el trabajo,
alguna vez te he visto sin enojarte?Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
El... alin no se habia despertado?
Ante respuesta de Morgan, Cira, en lugar de sentirse aliviada, se qued6 sin sabero reionar.
Helena llevo una bandeja, con una nueva porcion de sopa para Cira, y otraidao croissant, sandwich, caf¨¦ y zumo para
Morgan. Tambi¨¦n limpi¨¦ mesa, retirando sopa derramada.
Morgan no volvi¨¦ a mirar a Cira, levanto los cubiertos y dijo en voz baja: Si¨¦ntate.
Cira se qued6 rigida en su lugar.
El hombre continuo: -~No te has dado cuenta de que todos te estan mirando? ¡é Cuanto tiempo mas neas ser el centro des
discusiones?
Por supuesto, Cira tambi¨¦n not6s miradas a su alrededor. Despu¨¦s de tragar con dolor en garganta, se sent6 en silencio y
luego asintid hacia Helena, agradeci¨¦ndole por ayuda a volver a servir un tazon. Helena sonri¨¦ en respuesta y se retird a otra
mesa.
Morgan notd que Cira atin llevaba un traje: -;Cuanto te paga Osiel para que trabajes tan duro por ¨¦l?
Ya no podia har y atin asi tenia que ir a trabajar.
Cira baj¨¦ mirada mientras tomaba un sorbo de sopa y respondi6 en voz baja:
El sefior Garcia no ha interferido en mi trabajo.
Sin motivo aparente, mencion6 a Fermin... Ah, entendido,
Lo que queria expresar era que, dado que ¨¦l antes imitaba a Fermin, ahora interpretaba su preocupaci¨¦no una imitaci¨¦n a
Fermin tambi¨¦n.
Morgan toc¨¦ su pdar con punta de lengua, esa mujer sabiao irritar a gente.
-~No te he tratado bien antes? ,Es que tengo que aprender de otros para hacerlo? Cira se detuvo un momento. Si ayuda se
consideraba trata bien, entonces si, habia casos,o el reciente incidente en Viherrera. Pero eso fue
porque Est hablo por e, y ¨¦l ayudo.
Cira hizo un esfuerzo para har:
Sefior Vega, si aparece tan temprano en
mafiana, es que gha considerado lo de esa noche?
¨¦Habia considerado alejarse de esas mujeres, y corteja seriamente?
Esa noche, despu¨¦s de decirselo, Cira no se atrevid a mirarlo, pero ahora, lo observaba fijamente, sin perderse ninguna
expresion de desprecio o bu que pudiera tener.
Morgan levant¨¦ los parpados y sostuvo su mirada, sin mostrar ninguna emoci¨¦n, solo manteniendo su indiferencia.
-No tengo ninguna rcion especial con Est.
~No es e tu primera novia en
Cira apret¨¦ cuchara con fuerza: ¡éNo es e tu pri secundaria?
Morgan entrecerr¨¦ los ojos: -;C¨¦mo lo sabes? ,Entonces si habia algo entre ellos?
CapÃtulo 329
Cap¨ªtulo 329
Capitulo0329
Cira baj¨¦ cabeza y continud tomando sopa. En sopa habia tomates, lo que le dio un sabor agridulce. Sin embargo, ahora
su garganta no se sentia bien, yer algo agridulce le resultaba ain mas inc¨¦moda.
Se arrepintio. Deberia haber pedido un tazon de fideos en caldo ro en lugar de eso, pero no tenia el habito de desperdiciar
comida, asi que tuvo que seguiriendo.
Morgan miraba fijamente desde arriba, con una voz profunda: -,Una pbra dicha al azar durante adolescencia tambi¨¦n
cuenta?
Cira levant6 cabeza de repente.
Morgan, que no se enoj¨¦ cuando e rompid el tazon y le pidid descaradamente que cortaras rciones, miraba friamente
en ese momento.
-Te tomas en serio a Gerardo, pero no pienses que todos sono ustedes. A esa corta edad, no todos somos tan maduros en
el amoro ustedes. Solo estabamos jugando, no separa con un primer amor.
La rci¨¦n entre Cira y Gerardo tambi¨¦n fue durante preparatoria.
Cira apret¨¦ mano que sostenia cuchara y hablo: -;No cuenta? No importa. , Pero atin estas siguiendo ciegamente a
Est ahora?
Morgan no recordaba en qu¨¦ momento habia seguido ciegamente a Est.
Cira tom6 otro bocado de sopa, sintiendo cada vez mas su garganta pegajosa e inc¨¦moda. Decidi¨¦ levantarse y servirse una
taza de agua.
El recost¨¦ su cuerpo hacia atras, apoyandose en el respaldo de si, pensando en algo con una mirada fria. Cira regreso con
agua, y Morgan sefial¨¦ mesa: Come rapido. Despu¨¦s te llevar¨¦ al hospital. Cuando tu garganta est¨¦ mejor, puedes discutir
conmigo de nuevo.
Respondi6: Puedo ir al hospital por mi cuenta. No puedo pagar el costo del coche del sefior Vega.
En los ojos de Morgan se vislumbr6 una sonrisa:
~Cuanto tiempo vas a
aferrarte a esa insignificante suma de dinero? Ademas, no acept¨¦ ese dinero. ;No fue devuelto a tu cuenta?
E ni siquiera se lo dio cuenta. Saco el tel¨¦fono y lo revisd. En efecto, vio una notificacion del sistema: transferencia, al
haber pasado mas de 24 horas sin ser remada, se habia devuelto automaticamente.
Despu¨¦s de salir del hospital, justo cuando Cira vio un autobUs que iba haciapafiia deteni¨¦ndose a undo, corrid hacia ¨¦l
rapidamente, sin darle oportunidad a Morgan de lleva.
El se sublo al coche y le dijo a Helena: ¡ªInvestiga qu¨¦ esta haciendo e.
La conocia lo suficienteo para saber que esa mujer no se esforzaria tanto por Osiel a menos que tuviera un trabajo del cual
no pudiera ausentarse.
Helena pronto obtuvo respuesta: -La secretaria Lopez tiene una cita al
mediodia con el subdirector de ConfiGroup.
Morgan pens6 por un momento: -,El que se apellida Valverde?
-Si.
El se apoyo en su sien: -Cita a almorzar al subdirector Valverde al mediodia.
Entendido.
Cira acababa de llegar apafiia cuando recibi¨¦ una mada de secretaria del subdirector Valverde de ConfiGroup,
informandole que reunion programada para el mediodia se pospondria hasta noche del dia siguiente.
Fue primera vez que Cira recibid una cai¨¦n de manera tan positiva.
Aunque habia recibido una inyi¨¦n en el hospital, todavia no podia har. Estaba indecisa sobre qu¨¦ hacer, y ConfiGroup
decidi6 retrasar activamentes
cosas.Text ? 2024 N?velDrama.Org.
Descansaria hasta mafiana y deberia mejorar. Sin embargo, Cira ya estaba en oficina sin haber tomado un dia libre. Al
escuchar que apenas podia har, Osiel dej¨¦ en oficina y salid con su asistente.
Cira estaba ocupada organizando documentos y, al estar bastante libre, record6 el incidente en el restaurante por mafiana.
Aunque habia recibido una inyi¨¦n en el hospital, todavia no podia har. Estaba indecisa sobre qu¨¦ hacer, y ConfiGroup
decidi¨¦ retrasar activamentes cosas.
Descansaria hasta mafiana y deberia mejorar. Sin embargo, Cira ya estaba en oficina sin haber tomado un dia libre. Al
escuchar que apenas podia har, Osiel dej¨¦ en oficina y salid con una asistente.
E estaba ocupada organizando documentos y, al estar bastante libre, recordo el incidente en el restaurante por mafiana.
Le habia dicho que cortaras rciones, pero Morgan no solo no se burld, sino que tambi¨¦n explicd que no tenia ninguna
rcion con Est... gQu¨¦ queria decir con eso? ,Acaso realmente estaba tratando de corteja?
Pero al final, no menciono su rci¨¦n con Ke. 4Era que atin no habia tenido oportunidad de har al respecto, o
simplemente no tenia intenciones de hacerlo? Volviendo a conversacion, si ¨¦l realmente habia terminado su rcion con
otras mujeres, ,estaba e dispuesta a reconciliarse con ¨¦l?
Cira casi inmediatamente nego con cabeza. Definitivamente no era posible. Cuando hizo esa solicitud esa noche, fue a
proposito, para liberarse de presi¨¦n de Morgan. Y hoy, al mencionarlo de nuevo, era simplemente para disgustarlo. E ni
siquiera lo tomo en serio, 4c¨¦mo podria Morgan hacerlo?
Ultimamente, ¨¦l estaba de tan buen humor. Si no fuera porque e sabia que estaba en una situaci¨¦n financiera precaria, se
habria preguntado si habia algo que Morgan quisiera de e. ~C¨¦mo era posible que el generalmente dominante sefior Vega se
volviera de repente tan ?
Al dia siguiente por noche, Cira se habia recuperado en su mayoria y llego puntualmente al lugar de cita con el subdirector
Valverde de ConfiGro. Fue otra reunion en el club Suefios Efimeros. Sin embargo, esa vez era por asuntoserciales y
empresa cubria los gastos. Cira llego quince minutos antes, esperando en puerta. Cuando vio que llegaba el autom¨¦vil del
subdirector Valverde, se acerco para saludarlo.
Sin embargo, lo que no esperaba era que, junto con el subdirector Valverde, tambi¨¦n se bajara del automovil una mujer vestida
con un vestido negro provocativo: jEva!
CapÃtulo 330
Cap¨ªtulo 330
Capitulo0330
Cira se qued6 realmente sorprendida por un momento. Eva estaba aferrada al brazo del gerente Valverde, mostrando una
intimidad evidente.
En mente de e, pasaron rapidamente los datos que le proporcion¨¦ Fermin: el gerente Valverde estaba casado y tenia dos
hijos, pero a menudo se rcionaba con mujeres a sus espaldas.
¨¦Asi que Eva, despu¨¦s de dejar el grupo Sanchez, fue a buscar al gerente Valverde?
La primera reion de Cira fue destima. La capacidad profesional de Eva era bastante buena. Sin embargo, cada persona
tenia sus propias eliones. Cira naturalmente no iba a decir mucho al respecto. Ignor¨¦ de manera deliberada mirada
desafiante de Eva y sonrio al acercarse.
Gerente Valverde, soy secretaria del grupo Sanchez, Cira.
El gerente Valverde le echo un vistazo y sus ojos se iluminaron, su mirada recorri¨¦ el cuerpo de e sin disimulo, y sonri¨¦
mostrando sus dientes: -i Realmente es un cer conoce a secretaria Lopez en persona!
Estrech¨¦ mano de Cira, pero no solt¨¦ de inmediato: Secretaria Lopez, cuando atin estabas en el grupo Nube Celeste, ya
habia oido har de ti. Originalmente queria contratarte para ConfiGroup cuando dejaste el grupo Nube Celeste, pero el sefior
Vega no lo permitid. No pude hacer nada mas que perder a un talento. No esperaba que, despu¨¦s de dar vueltas, sefiorita
Lopez terminara en el grupo Sanchez.
Cira retir¨¦ su mano sin mostrar ninguna emocion: Gracias por amabilidad, gerente Valverde. Entonces, somos viejos
conocidos. Definitivamente le brindar¨¦ una copa mas tarde. Gerente Valverde, s ya esta reservada, por favor, pase.
-jBien, bien!
El gerente Valverde dobl¨¦ el codo y Eva se aferr¨¦ de inmediato a ¨¦!. Ambos entraron juntos en el club.
Mientras caminaba, Eva se volvio y lenz6 una mirada a Cira, levantando barbi,o si estuviera diciendo:
hoy he entrado de todos modos!
Aque vez no me dejaste entrar, jpero
Por supuesto, Cira no estaba s. Tambi¨¦n llevaba consigo a dos asistentes y un representante de negocios.
Una des asistentes estaba atdnito: Como puede estar Eva aqui...?
Cira penso por un momento: -Antes de venir a empresa, Eva estaba temporalmente a cargo del trabajo de secretaria. ¡éEn
ese momento, el grupo Sanchez ya estaba en contacto con ConfiGroup? , Fue entonces que Eva conoci¨¦ al gerente Valverde?
Si, exacto. Incluso en oficina nos presumi6 que el gerente Valverde le agregd en WhatsApp y le regal¨¦ un bolso¡ªsusurr¨¦
asistente. Pero nunca imaginamos que realmente iria con el gerente Valverde... jqu¨¦ vergonzoso!
La iodidad de asistente provenia del hecho de ?haber atrapado a un excolega siendo amante de un hombre mayor>>.
Cira, por otrodo, pens6 que Eva definitivamente no experimentaria tal iodidad. De hecho, parecia bastante orgullosa,
una especie de satisfi6n por <>.
-Hagamoso si no conoci¨¦ramos-instruy6 directamente Cira, ys asistentes afirmaron enprension.
Aunque ConfiGroup no mostraba un gran inter¨¦s en esa cboracion, su participacion era crucial para abrir canales en el
mercado del norte, donde ConfiGroup tenia una fuerte presencia. Osiel le habia asignado esa tarea a Cira para poner a prueba
si estaba a altura del puesto de secretaria principal.Content is property of N?velDrama.Org.
Gerente Valverde,o dije antes, quiero brindarle -dijo Cira levantando su
copa.
-Bien, bien.
El gerente Valverde sonrio y, al recibir copa, aprovech¨¦ oportunidad para tocar mano de Cira.
Cira mantuvo una expresi¨¦n imperturbable mientras observaba al gerente Valverde beber su copa antes deenzar a har:
-Gerente Valverde, ,ha revisado el n que le enviamos? 4 Qu¨¦ opinaria usted?
-Bueno, sobre este n...
El gerente Valverde frunci¨¦ losbios: -Hando honestamente, propuesta de secretaria Lopez esta muy bien borada.
Sin embargo, el grupo Sanchez en el norte es bastante d¨¦bil y depende casipletamente de nosotros, ConfiGroup. En
pbras de ustedes, jovenes, parece que ConfiGroup esta siendo ?< explotado? por el grupo Sanchez. Me siento algo
perjudicado.
Cira sonri¨¦ levemente: -Aunque el mercado del grupo Sanchez en el norte no es
tan fuerteo el de ConfiGroup, tenemos suficiente financiamiento para aliviar presion sobre ConfiGroup. Tambi¨¦n estamos
comprometidos y buscamos una cboracidn argo zo. Por eso proponemos una distribuci¨¦n de ingresos de
4:6.
El gerente Valverde se acarici¨¦ barba, reflexionando seriamente. Parecia estar indeciso.
En ese momento, Eva, que no habia dicho nada hasta ahora, exm6 de repente y se apoyo en el hombro del gerente
Valverde.
El gerente Valverde se volvi¨¦ de inmediato hacia e:
-Eva, qu¨¦ sucede?
-Qu¨¦ aburrido, gerente Valverde. Dijiste que me traerias para divertirme, gpor qu¨¦ seguimos hando de trabajo?
Eva abrazo el brazo del gerente Valverde, con un escote pronunciado que roz6 continuamente al gerente Valverde, dejandolo
distraido.
Cira Y los demas apartaron mirada, evitando mirar escena.
La asistente que antes mencion¨¦ iodidad en puerta ahoramentaba no tener su tel¨¦fono en mano, para
bombardear el grupo de mensajes. Despu¨¦s de trabajar juntas durante tres afios, sabia que Eva era muy materialista, jpero
nunca espero que fuera capaz de hacer algo asi por dinero!
Eva era nueva favorita y el gerente Valverde alin estaba entusiasmado. Rapidamente dijo: Bien, carifio, gqu¨¦ quieres hacer?
Eva se acurruc¨¦ junto al gerente Valverde, pero sus ojos se dirigieron hacia Cira.
He oido decir que secretaria Lopez solia ser parte del equipo de baile de escu y es muy buena bando... Gerente
Valverde, ¡éte gustaria ver a secretaria Lopez bar?
CapÃtulo 331
Cap¨ªtulo 331
Capitulo0331
El gerente Valverde estaba sorprendido:
Eva sonri¨¦ delicadamente:
¡éLa secretaria Lopez sabe bar?
iSi! Y ba danza sica. En el aniversario de escu, con una s danza, se convirtid en el suefio de mitad de los chicos
de escu. Las cartas de amor Ilenaban su estanteria. La secretaria Lopez ha sido popr entre los chicos desde que era
joven. Sabe lo que a los hombres les gusta, por eso le va tan bien.
Echo un vistazo a mesa frente a ellos, que solo tenia botes de licor.Text ? 2024 N?velDrama.Org.
-Justo a tiempo, los camareros atin no han traidoida. Secretaria Lopez, ¡é por qu¨¦ no consideras esta mesao tu
escenario y bas encima?
Las asistentes y el representante de negocios tenian expresionesplicadas. Eso ya no era simplemente incdmodo, jera una
humici¨¦n!
~Bar en mesa? ¡éNo era eso sugerir que Cira tambi¨¦n era solo una mercancia para ser probada?
jEra absurdo!
No era primera vez que se enfrentaban a socios que intentaban sacar provecho de situacion durantes negociaciones,
pero generalmente, con el respaldo de del grupo Sanchez, no se atrevian a ser demasiado descarados. Nunca esperaron que
hoy, juna excolega de del grupo Sanchez los tratara asi!
Cira no cambio su expresion, su capacidad para resistir presion era fuerte, y no se dejaba afectar tan facilmente.
Solo estaba pensando eno Eva sabia que e habia sido parte del equipo de baile de escu y que habia bado danza
sica en el aniversario de escu.
~Qui¨¦n le habia contado eso?
El gerente Valverde, despu¨¦s de varias copas, estaba bastante animado:
talentosa en muchas cosas. No te lo guardes, jba para nosotros!
jEsa es una buena idea! La secretaria Lopez es
Cira sonri¨¦
: El club Suefios Efimeros tiene artistas profesionales qu actuaciones de danza. Si el gerente Valverde quiere ver,
puedo pedirles que organicen algo especial para asegurarnos de que est¨¦ satisfecho.
E estaba a punto de levantarse cuando Eva sonri¨¦ maliciosamente: Valverde, parece que secretaria Lopez no lo respeta.
ofrecen
-Gerente
Cira respondio con una sonrisa: La proporci¨¦n de cooperaci¨¦n 4:6 demuestra sinceridad del grupo Sanchez hacia
ConfiGroup. Creo que este verdadero respeto ypromiso son mas valiosos que cualquier actuacion de balle.
El gerente Valverde inicialmente no queria intervenir, pero Eva parecia no dejarlo pasar: ¡ªzLa secretaria Lopez implica que
posiciono vicepresidente no es suficiente para pedirte que bailes?
Cira mir¨¦ con frialdad: -S¨¦ que sefiorita Aravena me guarda rencor por ocupat el puesto de tu principal secretaria. Pero todas
estas decisiones fueron tomadas por el sefior Sanchez. Desahogar tu enojo en mi no tiene sentido. Hoy, incluso si usas
m¨¦todos desesperados, no cambiaras el hecho de que has sido despedida de del grupo Sanchez. Solo destruiras buena
rcion entre del grupo Sanchez y ConfiGroup. ,Cual es tu verdadera intenci6n al arruinar rcion entre ambas empresas?
-jTu...!
Eva intento etiqueta, pero fue contrarrestada. Llena de odio, exm¨¦: ¡ªz Qui¨¦n no sabe que en el grupo Nube Celeste fuiste
despedida y silenciada por el sefior Vega? Si no fuera porque te asociaste con el cuarto hijo de familia Sanchez, ¨¦l te
rend6 para unirte a del grupo Sanchez. jE sefior Sanchez tampoco te habria aceptado! En secretaria hay asistentes
mas capacitadas y experimentadas que tu. gPor qu¨¦ deberias ser nombrada principal secretaria tan facilmente?
E tambi¨¦n era una graduada de una universidad de ¨¦lite, trabajo arduamente en del grupo Sanchez durante dos afios antes
de ser notada por Osiel y tradada.o asistente. Despu¨¦s de tres afios de esfuerzoo asistente, estuvo a punto de ser
ascendida a principal secretaria.
Como resultado, jCira fue asignada directamente! Para empeorars cosas, i incluso Fermin estaba mostrando el inter¨¦s!
Fermin tenia una buena rci¨¦n con Osiel, y solfa visitarlo a empresa con frecuencia. Por lo tanto, se encontraron en varias
ocasiones. El rumor decia que Fermin era un mujeriego, libre y despreocupado, y no rechazaba a nadie. Sin embargo, cuando
enfrentos insinuaciones de Eva, no mostr¨¦ inter¨¦s en absoluto, ni siquiera le prestd atencion.
Mientras e sufria tanto en su carrerao en el amor, Cira disfrutaba de todo. Incluso al final, e perdi¨¦ su trabajo, gc6mo.
podria soportar esa humicion?
Decidi¨¦ arriesgarlo todo. jEsa noche, Cira pagaria el precio!
-Con tu situacion tan precaria, te atreves a negociar con el gerente Valverde.
ramente, no estas tomando en serio al gerente Valverde ¡ªinsinu¨¦ Eva, avivando ira del hombre-. Gerente Valverde,
d¨¦jame decirte que me fui de del grupo Sanchez porque fui maltratada. jLa responsable de mi sufrimiento fue Cira!
El gerente Valverde sintid que esa secretaria, que habia sido degradada por Morgan y sacada por Osiel, habia maltratado a su
tesoro. No le estaba dando respeto y jencontr¨¦ situaci6n inaceptable!
El se rio friamente: -Dicen que secretaria principal del grupo Nube Celeste, Cira, es muy talentosa. jHoy definitivamente
quiero ver cuan habil eres para bar!
Cira apretd losbios: -Gerente Valverde, esta pidiendo lo imposible.
El hombre golpeo mesa: Si bas hoy, no estoy seguro de firmar este contrato. Pero si no bas, jdefinitivamente le dir¨¦ al
sefior Sanchez que no quiero cborar con el grupo Sanchez debido a ti! |Entonces veremos c¨¦mo el sefior Sanchez te trata!
jLas otros dos asistentes y el representante de negocios se tensaron al escuchar esto! Si ¨¦l realmente le dijera eso a Osiel,
dada actitud inflexible y justa de Osiel, jdefinitivamente no retendria a Cira en empresa!
Cira hablo con voz profunda: -,El gerente Valverde realmente tiene que presionar tanto?
El hombre grit6: jSi, estoy presionandote! Qu¨¦ puedes hacer al respecto?
Justo despu¨¦s de sus pbras, puerta de s de reuniones se abrid de golpe desde afuera. Una voz masculina son¨¦
ra: Una secretaria no puede hacer
mucho.
Todass miradas se volvieron instantaneamente hacia puerta.
CapÃtulo 332
Cap¨ªtulo 332
Capitulo0332
Vestido con un traje negro, Morgan entr6, pafiado por Est y Helena, guardaespaldas detras de ellos, formando una
masa oscura y opresiva, con una presion impactante.
Todos se pusieron de pie instintivamente, nadie desconocia a Morgan.
El gerente Valverde se quedo at¨¦nito por unos segundos antes de poner una sonrisa forzada: -Sefior Vega... ;Sefior Vega! {Por
qu¨¦ vino?
Morgan mir¨¦ de pasada a Cira, y e sintid una ligera pausa en su respiraci¨¦n. No esperaba su llegada.
En el frio invierno de Xoan, Morgan llevaba unos guantes de cuero negro. Mientras se los quitaba, habl¨¦ en voz baja: -Escuch¨¦
que habia una actuacion de baile aqui, asi que vine a echar un vistazo. Gerente Valverde, espero que no te importe mi visita
inesperada.
Por supuesto que no importa. ,El sefior Vega tambi¨¦n quiere ver el baile?
El gerente Valverde tenia pensamientos que giraban rapidamente. Morgan habia despedido a Cira, y todos en el circulo eran
conscientes de esto. gEstaba aqui para disfrutar del espectaculo debido as viejas rencis no resueltas con e?
Morgan parecia intrigado: me interesa mucho. El gerente Valverde se volvio y dijo: Si al sefior Vega le interesa, gtodavia hay
razon para que el secretario Lopez lo rechace?
-Nunca he visto bar en una mesa, pero
Est agarro el dodillo del traje de Morgan,o si estuviera a punto de interceder por Cira: -Morgan...
El levant¨¦ mano, indicandole que no hara. Aunque garganta de Cira ya estaba bien, en ese momento atin sentia un
ligero dolor. E mir¨¦ a Morgan, quien sostenia los guantes en mano.
Helena trajo una si y coloc¨¦ detras de ¨¦l. Se sentd, cruz¨¦s piernas, puso los guantes en su rodi y se sent6 de manera
rjada,o si estuviera a punto de apreciar seriamente una actuaci6n de baile.
Eva se rio friamente:
jSecretaria Lopez, gatin no actuas?!
Morgan sonrid suavemente:
-4He dicho que queria ver a secretaria Lopez
bar?
Eva se qued¨¦ atonita. Y el gerente Valverde tambi¨¦n. ¡éNo habia venido a reirse de- Cira? Tartamudeo: -Entonces... entonces,
ga qui¨¦n quiere ver bar el sefior
Vega?
La mesa estaba llena, con cerca de diez personas. Morgan estaba sentado, Inclinando ligeramente cabeza hacia atras, con
mirada recorriendo as personas que estaban de pie. A pesar de que miraba hacia arriba, su presencia no se veia afectada en
absoluto. De hecho,s personas as que dirigia su mirada se enderezaban involuntariamente.
En esta s hay un subdirector, una secretaria, unos asistentes..., todos con posiciones importantes. Naturalmente, no son
ustedes los que van a bar. Todos eran personas importantes, entonces, si no eran ellos, solo quedaba una persona sin
importancia: jEva!
jEl queria que Eva bara!
Cira apretd ligeramente losbios, y sensaci¨¦n de dolor en su garganta parecid aliviarse.
El gerente Valverde, tardiamente consciente, se dio cuenta de que el legendario sefior Vega, que suprimio a su antigua
secretaria principal, no era tan simpleo pensaban...
El se estremeci¨¦, estabapletamente sobrio.
Est parpadeo con pestafias desordenadas y dijo apresuradamente: -No hagas a los demas lo que no quieres que te hagan,
senorita Aravena...
Antes de que pudiera terminar de har, voz fria y cortante de Morgan lo interrumpio:
la sefiorita Aravena baile?
-4Mi posici¨¦n no es suficiente para que
Esa frase fue dicha por Eva justo antes, y Morgan repitid pbra por pbra.
El gerente Valverde estaba aterrado y, sin dudarlo, empuj¨¦ a Eva fuera exmand
jrapido, sube!
jEva! El sefior Vega quiere verte bar,
Eva nunca habria imaginado que seria asi. En un instante, su rostro palideci¨¦ y agarr¨¦ al gerente Valverdeo si fuera su
ultima salvaci¨¦n: Gerente Valverde, no puede...
El hombre, temiendo que Morgan se enojara con ¨¦l, le grit¨¦: -; Qu¨¦ no puedo? Todo es por ti! No sabes carte boca nunca.
Incitas esto y aquello. Soy una persona que respeta a sus socios. Si no fuera por tu provocacidn, jgcOmo podria ofender a
secretaria Lopez?!
Las personas deldo del grupo Sanchez casi se revolcaron los ojos. Eva se negaba rotundamente. Enredar al gerente
Valverde era ?superars ses sociales y cambiar el destino?, pero subir a mesa a bar era una humicion.
~Como podria enfrentar a gente en el futuro?!
ah!
Gerente Valverde, tu dijiste que despu¨¦s de unirme a ti, me protegerias, tu.
El hombre le dio una bofetada directa, sin ninguna piedad: Si te atreves a decir una pbra mas, jte har¨¦ imposible sobrevivir
en ciudad de Xoan!
Cira lo observo sin expresion alguna. Por supuesto, no sentiria simpatia por alguien que le habia mostrado malicia.
Eva habia cavado su propia tumba, no se atrevid a ofender al gerente Valverde y tampoco a resistirse a Morgan. Asi que, con
temblores, subi¨¦ a mesa frente a sus antiguos colegas.
La asistente no pudo resistirse y tomd algunas fotos furtivas de Eva llorando amargamente en mesa, posando de manera
rigida mientras realizaba gestos extravagantes. Luegosparti¨¦ en el grupo.
Por supuesto, nadie realmente queria ver a Eva bar. Despu¨¦s de unos pocos movimientos, tanto eo mesa fueron
retiradas, se coloc¨¦d una nueva mesa y se sirvieron los tos.
La cena volvid aenzar. Y el anfitri¨¦n ahora era Morgan..
Content is property of N?velDrama.Org.
CapÃtulo 333
Cap¨ªtulo 333
Capitulo0333
Con el respaldo de Morgan, cboraci6n entre Cira y el gerente Valverde fue sin problemas, y se confirmd el momento de
firma en menos de media hora.
Cira levant6 su copa y dijo: Brindo por el sefior Vega y el sefior Valverde. Espero que en el futuros tres empresas tengamos
oportunidad de cborar juntas.
Morgan levant¨¦ su copa, golped ligeramente mesa y considerd que era un brindis. Despu¨¦s de eso, Cira no tuvo mucho que
hacer, y el gerente Valverde estaba preocupado de que Morgan estuviera molesto por lo que sucedi¨¦ anteriormente, asi que
intento hgarlo de diversas maneras.
Morgan siempre mantuvo una actitud indiferente.
Viendo que momentaneamente no necesitaban, Cira le dijo a una asistente y se levantd para ir al bafio.
Despu¨¦s de salir, vio a Est parada frente al espejo retocandose el maquije. Cira baj¨¦ mirada, camin6 hacia elvabo, se
secos manos con una toa de papel y luego se dispuso a regresar al banquete.
Est cerr¨¦ caja del polvopacto: Cira, parece que atin no me has agradecido.
Cira se dio vuelta: -;Eh? ,Por qu¨¦ deberia agradecerle a sefiorita Zav?
Est dijo con voz suave: Cuando estabamos en Sheron, me llevo Morgan algunas veces al club Pcio del Oeste, ¨¦l dijo que
en Xoan tambi¨¦n hay un lugar simr mado Suefios Efimeros. Esta noche me trajo aqui para conocerlo.
>>>Estabamos en otra s hace un momento, el gerente nos atendi¨¦ personalmente y, por casualidad, mencion¨¦ que el
gerente Valverde de ConfiGroup, junto con personas del grupo Sanchez, tambi¨¦n estan aqui esta noche. Pensaba que eras tu,
queria venir a saludar, y por eso hice que Morgan me pafiara. Es bueno que hayamos venido, de lo contrario, Cira, gc6mo
tes. arrerias esta noche?
Cira escucho detenidamente su explicaci¨¦n y asintid con cabeza, entendiendo por qu¨¦ estaban en su s reservada.
Comprendi¨¦ el significado implicito en sus pbras.
El por qu¨¦ estaban alli era lo menos importante. El punto ve era que Morgan estaba alli por e, que fue a su habitaci¨¦n por
e y que ayud6 a salir de situacion por e.
Al igual que vez en Viherrera, todo fue por e.
Asi
Asi es, deberia agradecerle a sefiorita Zav.
Cira mir¨¦ el maquije delicado y leve sensaci¨¦n de superioridad que emanaba de e, y de repente sonrid.
>>Sin embargo, sabes perfectamente si hiciste que el sefior Vega viniera a ayudarme o simplemente a presenciar mi desgracia.
Est mantuvopostura y pregunto: -Cira, gqu¨¦ quieres decir con eso?
~Como sabe Eva que estuve en el equipo de baile de escu? ~C¨¦mo sabe que bail danza sica en celebracion de
escu? ,Como sabe que tengo una gaveta llena de cartas de amor?
Cira se sec¨¦s manos, arrug6 el papel medio himedo y lo arroj¨¦ a papelera.
Est dijo: Eso deberias preguntarselo a sefiorita Aravena.
-Hace unos dias, cuando Eva me detuvo afuera de un restaurante cerca de empresa y me insult6 a gritos, sefiorita Zav
tambi¨¦n estaba presente -dijo Cira con una expresi¨¦n que poco a poco se volvia mas seria-. Deben haber tenido una buena
cha ese dia.
No era una pregunta, era una afirmacion.
Todas esas cosas sucedieron durante su tiempo en escu secundaria. Eva no buscaria secretos tan antiguos, y era mas
probable que alguien se lo hubiera contado. Est result6 ser supafiera de se en escu secundaria, y no habia
coincidencias tan extrafias. Entonces, seguramente fue e quien le habia contado eso a Eva.
Est intento defenderse: -Cira...
Cira interrumpio: En Vi Lofey, sefiorita Zav me maba sefiorita Lopez. No somos tan cercanas, no es necesario que
me mes asi.
Est se quedo en silencio por un momento y luego hablo, finalmente dejando de pretender: -z Tienes alguna evidencia?
Cira dio algunos pasos hacia adnte, acercandose a Est. Est retrocedio instintivamente, chocando con elvamanos.
Apesar de que Cira habia estado trabajandoo secretaria principal durante tantos afios y no solia bromear, su presencia era
innegable cuando estaba seria.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Sefiorita Zav, tu por tu camino y yo por el mio. Espero que esta sea Ultima vez que intentas entorpecerme por detras, de lo
contrario....
E deliberadamente no termin6 ultima frase. Finalmente, lenz6 una mirada y se fue.
Est se quedo quieta por unos segundos, y de alguna manera, surgid una sensaci¨¦n desconocida de inquietud en lo mas
profundo de su coraz6n. Rapidamente salid del ban y, en el pasillo, grito hacia espalda de Cira: qu¨¦? ,Qu¨¦ puedes hacerme
con tus habilidades?
Cira se gir¨¦, apuntando directamente al punto mas vulnerable de Est: -Else ira conmigo.
Aaui¨¦n se referia ese ?¨¦l?, ambas lo sabian. Los dedos de Est se apretaron de inmediato, jy en su interiors emociones se
agitarono un torbellino!
Capitulo0334
CapÃtulo 334
Cap¨ªtulo 334
Capitulo0334
La cena termin6, y Cira, pafiada por personas de empresa, siguid a Morgan y los demas fuera del club Suefios
Efimeros.
Ei personal de negocios mostr¨¦prension y rapidamente dijo: Secretaria Lopez, tenemos que tomar el metro, asi que nos
vamos primero.
Cira asintio: -Bien, nos vemos mafiana en empresa.
Hasta mafiana.
Despu¨¦s de que los tres se fueron, Helena tambi¨¦n trajo el coche de Morgan.
Cuando el guardaespaldas se disponia a abrir puerta del coche para Morgan, Cira se adnto y abri¨¦ puerta trasera,
mando: Sefior Vega.
Cuando estaba en el grupo Nube Celeste, cada vez que salia con Morgan, solia abrirle puerta del coche. La i¨¦n ahora era
id¨¦ntica.
Morgan mir¨¦ con profundos ojos oscuros.
Est record6 sus pbras en el bafio, apret6¨¦ ropa de Morgan y, aunque ¨¦l seguia mirando a Cira, Est corri¨¦ hacia alli y
aparto a e.
-~Por qu¨¦ sefiorita Lopez no se va con sus colegas? Si va a tomar un taxi por si misma, deberia apurarse y marlo, ya que
sera peligroso mas tarde.
Cira pregunt¨¦ cort¨¦smente: -¡éNo esta el sefior Vega hospedado en el mismo hotel que yo? ¡éPodria llevarme de paso?Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
Est mir6 rapidamente a Morgan y dijo apresuradamente: Morgan, estos Ultimos dias no has dormido bien en ese hotel. Esta
noche ven conmigo al Hilton, tu...
-Toda mi ropa esta alli -implicaba que no iria. Morgan mird a uno de sus guardaespaldas y dijo: Lleva a directora Zav al
Hilton.
El guardaespaldas respondid: Directora Zav, por favor.
Est entendi¨¦ que, si causaba un escandalo en ese momento, no solo no se llevaria a Morgan, sino que tambi¨¦n lo haria
sentir mas aversion hacia e. E solt6 losbios que mordia y sonrid con elegancia.
Esta bien, ve a empacar tus cosas. Ir¨¦ al hotel mariana para encontrarte, desayunaremos juntos.
Morgan no dio una respuesta ra. Est se fue con el guardaespaldas. Mientras pasaba junto a Cira, lenzo una mirada
afda y ramente revdora.
Finalmente, mostr6 su verdadero rostro. Cira se mantuvo imperturbable.
Morgan cons manos en los bolsillos se acerc¨¦ a puerta del coche y mir¨¦ a Cira,o si bromeando y bundose: -,Esta
lloviendo para arriba? gLa secretaria Lopez se sube voluntariamente a mi coche?
Cira echo un vistazo a camara de vigncia frente a entrada del club Suefios Efimeros: Ahora hay camaras por todas
partes. Si subo al coche del sefior Vega a plena vista, en caso de cualquier eventualidad, el sefior Vega sera primera en
buscar para policia.
Morgan se subio al coche y alzo mirada en su interior, con frialdad dijo: ¡ªz Acaso te voy a matar?
~De qu¨¦ se trataba toda esa cha sobre vigncia?
Cira estaba a punto de cerrar puerta cuando Morgan de repente agarr¨¦ su mufieca y jaloned hacia el coche! Sorprendida,
Cira cay6 dentro, aterrizando en su regazo.
Morgan extendi¨¦ surgo brazo y cerr¨¦ puerta.
Helena en el asiento dntero rapidamente levant¨¦ el separador del asiento del conductor.
Con esa configuraci¨¦n, Cira no podia esquivar y sus movimientos quedaron limitados.
Cira apoyo su pecho contra el de Morgan y dijo calmadamente: -Sefior Vega,s res de trafico tambi¨¦n requieren que se
abrochen los cinturones de seguridad en los asientos traseros.
Morgan bajo mirada hacia su nca nuca y con un tono de voz ligeramente mas bajo: gExiste alguna re en Xoan que
especifique c¨¦mo uno deberia actuar despu¨¦s de utilizar a alguien porpleto?
ro que se dio cuenta de que Cira habia molestado intencionalmente a Est
antes.
Cira se aparto del aliento de Morgan, que estaba tan cerca: El sefior Vega esta bromeando. Como podria haber una re
como esa?
La tonalidad de Morgan llevaba una ra expresi¨¦n de diversi¨¦n,o si encontrara conducta de Cira bastante entretenida: -
Apenas ayer te dije que no tenia ninguna rci¨¦n con Est, y hoy estas tratando de robarme frente a e, g secretaria Lopez,
estas derando tu soberania?
Capitulo0335
CapÃtulo 335
Cap¨ªtulo 335
Capitulo0335
Por supuesto que no.
Pero en ese momento, Cira solo queria apartarse del regazo de Morgan.
Sin embargo, sus manos rodearon, abrazand por cintura y evitando que se moviera.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
Cira volvi6 a percibir fragancia fresca y limpia de ese hombre. Apresur¨¦ losbios y, en lugar de rendirse, se esforz6 por
apartarse de ¨¦l con fuerza. Ambos luchaban en silencio.
El coche se bnceaba ligeramente en su posicidn, y a primera vista, parecia que estaban haciendo algo... Incluso Helena en
el asiento dntero sentia que deberia estar debajo del autom¨¦vil en lugar de dentro.
Quizas porque el coche habia estado parado en el mismo lugar durante
demasiado tiempo y habia ciertos movimientos inusuales, el portero del club se acerc¨¦ vte para echar un vistazo. Golpeo
suavemente ventana del coche y se acerco para mirar.
-H...
Sin pelic de privacidad ens ventanas, al acercarse lo suficiente, pudo ver ramente a una pareja apretujada en el interior.
La mirada fria y prante de Morgan barri¨¦ hacia ¨¦l, y el portero sintido si una hoja afda hubiera pasado junto a su
garganta. Retrocedi¨¦ rapidamente.
-jLo... lo siento mucho!
Cira encontr¨¦ oportunidad para zafarse de mano de Morgan y se sent¨¦ rapidamente en otro asiento, abriendo un espacio
de un brazo entre ellos. Apoyada en puerta del automovil, trat¨¦ de calmarse, su respiracion estaba ligeramente agitada, con
las mejis un poco calientes.
Morgan resoplo ligeramente, sin intentar agarra de nuevo. Alisos arrugas de su traje y dijo: -Conduce,
Helena inmediatamente puso en marcha el vehiculo y avanzo.
Cira se abrocho el cintur¨¦n de seguridad, contuvo su corazon agitado y exhal¨¦ un suspiro. Recordando pbra ?utilizar? que
mencion6 ¨¦l, apretd losbios y dijo: No he utilizado al sefior Vega. En primer lugar, el sefior Vega pudo haberse ido con
sefiorita Zav o rechazar mi solicitud departir el coche. La decisi¨¦n fue del sefior Vega, pero responsabilidad recae en
mi. Eso no tiene
sentido, gverdad?
No era asi?
E solo abrio puerta del coche, solo le pregunt¨¦ si podia pafia de vuelta al hotel. Si 6! no lo queria, podia haberlo
rechazado.
Pero no lo rechazo. Entonces gcdmo podia decir que e lo estaba utilizando? ~En qu¨¦ se basaba?
Morgan gir¨¦ cabeza para mira. Las luces de calle fuera de ventana del coche seguian deslizandose sobre el rostro de
Cira.
Dicen que verdadera belleza esta en los huesos, y Cira era una muestra perfecta de eso. Desde frente hasta nariz y
luego hasta barbi, su sombra en el cristal mostraba lineas ras y emana una sensaci6n de frescura.
-Tu si que sabeso discutirent¨¦ Morgan, con su mufieca apoyada en rodi, sus dedos cayendo naturalmente,
delicados y esculpidos.
Cira apretd losbios: -Ademas, no tengo por qu¨¦ soportar su calumnia sin motivo.
-4 Qu¨¦ te ha hecho e? -pregunt6 Morgan.
Cira inclin¨¦ cabeza:
supo Eva
-Sefior Vega, galguna vez te preguntaste cdmo que bail¨¦ en fiesta de escu secundaria?
Morgan se detuvo un momento. Cuando lleg6 a s privada, solo escuch6 que insistian en que Cira bara en mesa, sin
saber que habian mencionado algo sobre escu secundaria antes.
El autom¨¦vil se deszo por carretera hasta llegar a un puente elevado y se detuvo en un semaforo. En ese momento, habia
mucho trafico en carretera, cada automdvil con sus luces dnteras y traseras encendidas, pareciendo pequefias estres
dispersas que caian en los ojos de Morgan.
Al igual que en el escenario de fiesta de escu secundaria ese afio, tambi¨¦n encendieron varias luces brintes, lo
suficientemente brinteso para mantenerlo despierto.
En lugar de eso, agarr¨¦ su tel¨¦fono para jugar un juego. Justo cuandoenzaba una partida, unpafiero a sudo le
agarro mano con entusiasmo y dijo con un tono emocionado.
jEs su turno! jEs su turno! Mira, Morgan, jesperamos toda noche y finalmente Ileg¨¦ su turno!
Morgan frunci6 el cefio, retirando su mano. Su temperamento era conocido por
ser frio y arrogante, incluso suspafieros mas cercanos no se atreviart a tocarlo asi normalmente. Esa persona parecia
haber perdido razon esa noche
El levant¨¦ cabeza con impaciencia y mir¨¦ hacia el escenario. La musica en ese momento sonaba mas sica, pero con un
ritmo animado. En el escenario habia tres chicas, y con solo una mirada, Morgan pudo adivinar cual de es era causa de
tanta anticipacion.
Ni siquiera estaba en el centro del escenario, pero de alguna manera lograba atraer todass miradas. Vestida de rojo,
sosteniendo un abanico, joven era deslumbrante y emocionante. Surga melena hasta cintura caia detras de e, atada
con una banda roja, y cada hebra de cabello parecia bar con su
movimiento.
Los gritos desde audiencia se superponian, tanto chicoso chicas amaba
: {Cira, Cira!
E ramente se sentia avergonzada, pero atin asi mostraba una sonrisa, con ojos brintes, sus cejaso montarfias
lejanas. Era presencia mas mativa en danza, y fue solo despu¨¦s de que sono el sonido de ?Ended? en su tel¨¦fono que
Morgan se dio cuenta de que se habia quedado mirando sin darse cuenta durante tanto tiempo. Sinti¨¦ su corazontir
fuertemente y apago el juego.
Unpafiero a sudoent¨¦: Esa es Cira, realmente hermosa. Escuch¨¦ que el proximo afio, en segundo afio, ya no estara
en el club de baile, se enfocara en sus estudios. Si nada cambia, esta deberia ser ultima vez que veamos bar.
Morgan,o si nada, levant¨¦ cabeza. La danza ya habia terminado, joven y suspafieras de equipo bajaron del
escenario desde undo. Despu¨¦s de toda agitacion, banda roja de su cabello se afloj¨¦, y surga melena de repente
quedo suelta.
Inclin¨¦ cabeza para atrapar banda que caia, y Morgan, tomando su tel¨¦fono, acerc¨¦ distancia y presion6 el obturador,
haciendo clic.
Capitulo0336
CapÃtulo 336
Cap¨ªtulo 336
Capitulo0336
Bip...
Aunque el semaforo estaba en verde, los coches adnte atin no se movian. Helena toc¨¦ bocina para recordarles y tambi¨¦n
despert¨¦ a Morgan.
Cira continuo hando friamente: -E mencion¨¦ especificamente que tenia una gaveta llena de cartas de amor, simplemente
quiere crear una impresion de vida privada desordenada.
Es sabian demasiado bieno atacar a una mujer.
Sin previo aviso, Morgan pregunt6 friamente: -;Realmente tenias una gaveta llena de cartas de amor?
¨¦Y qu¨¦ pasa si tenia? Antes de que llegara a escu,s metieron directamente en mi gaveta. Ni siquiera tuve
oportunidad de rechazas.
~Acaso eso tambi¨¦n deberia considerarse su error?
-4Las leiste? -pregunto.
-Nos lei.
La voz fria de Morgan continu:Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
¨¦Las tiraste?
Cira lo mir¨¦ sin entender por qu¨¦ le preguntaba eso: Nos lei nis tir¨¦.
Aunque no podria aceptas y no estaba interesada en lo que escribieron, despu¨¦s de todo, eran los sentimientos de otra
persona, y tiras seria una falta de educacion. Recordaba habes recogido todas, juntands en una bolsa.
El coche paso por un centroercial y luz fluorescente del gran letrero exterior ilumino el rostro de Morgan en sombras
borrosas.
-4Comos manejaste?
-Las llev¨¦ a casa, solo que no s¨¦ dondes puse.
Cuando familia Lopez enfrent6 deudas, se mudaron de ciudad al pueblo, y durante el proceso de mudanza,s cartas
podrian haberse perdido.
Morgan mir¨¦ fijamente durante unos segundos antes de apartar mirada y sonreir ironicamente.
A Cira le resultaba alin mas extrafio por qu¨¦ de repente Morgan se preocupaba por sus cartas de amor. Su enfoque estaba
ramente eno Est estaba utilizando a Eva en su contra, tratando de poner obstaculos en su camino. ,Por
qu¨¦ de repente se interesaba en sus cartas de amor? Quizas no queria har mal de Est y estaba camndo de tema?
Esa era razon.
Cira levant6isura de losbios: Por supuesto, alin asi debo agradecerle a sefiorita Zav por traer al sefior Vega aqui
para ayudarme.
Aunque intenci¨¦n original de Est ni siquiera era ayudar.
Morgan mir¨¦ de reojo, ajust¨¦ el nudo de su corbata con los dedos y mostrando una expresi6n ramente descontenta.
Cira realmente no entendia por qu¨¦ cambiaba de humor tan repentinamente, pero tampoco era primera vez que no entendia
sus cambios de animo.
Que asi sea.
Mientras escuchaba conversacion, Helena pens que no estaban haciendo nada que pudiera resultar inco¨¦moda si e lo
viera. Baj¨¦ el separador en el medio y pregunt6 en voz baja: -, Vamos al hotel ahora, sefior Vega?
Cira baj¨¦ cabeza y sac¨¦ su tel¨¦fono movil.
Secretaria Quiroga, te enviar¨¦ una ubicacion a trav¨¦s de WhatsApp. Vamos alli.
Helena mir¨¦ a Morgan a trav¨¦s del espejo retrovisor y al ver que no tenia objeciones, afirmo y abri¨¦ aplicaci¨¦n de navegaci¨¦n
para dirigirse al lugar proporcionado.
Antes de salir de WhatsApp, Cira not¨¦ que habia muchas conversaciones en el grupo de trabajo, todas discutiendo sobre Eva.
Desliz6 hacia arriba y vio algunas fotos de Eva tomadas por asistente. Frunci¨¦ el cefio, pensando en harle en privado para
que retire el mensaje, pero ya habian pasado dos minutos.
No queria ques fotos separtieran, no por venganza, sino porque sentia que Eva ya habia pagado el precio por sus
iones, y no era necesario echar mas lefia al fuego.
Peroo no podia retirar el mensaje, decidi¨¦ dejarlo asi. No sentia que le debiera algo a Eva, ys fotos no eran de su
autoria.
Cira guard6 su tel¨¦fono mientras el automdvil continuaba su marcha de manera estable. Morgan parecia no preocuparse por el
destino y no pregunt6 nada. Finalmente, el automdvil se detuvo frente a un restaurante de cocina privada.
Cira desabroch¨¦ el cinturon de seguridad y le dijo a Helena: -Parece que es dificil encontrar estacionamiento aqui.
Helena respondio:
respondid: No hay problema. Dar¨¦ una vuelta para ver.
Morgan echo un vistazo al letrero del restaurante yento: -,No cenaste lo suficiente esta noche?
Cira respondi
cuenta?
: -Ya estoy llena. Es usted quien atin no haido lo suficiente. Morgan frunci¨¦ ligeramente losbios: 4 Te diste
Aunque mesa y los tos eran nuevos, y los tillos reci¨¦n servidos, Morgan era una persona muy exigente. Si algo le
desagradaba, no importaba cuan elegante o caro fuera el lugar, no podia disfrutar deida. Una vez que Cira habia
terminado su trabajo alli, ¨¦l estaba ansioso por irse.
Cira dijo: esta noche.
Morgan mir¨¦ y finalmenteprendio. No entendiao e podia ser tan proactiva, subi¨¦ndose a su coche, llevandolo a un
restaurante. La aversion hacia Est era una razon, pero razon mas importante era que e no queria deberle.
-Estaida invito yo, agradeciendo al sefior Vega por su ayuda
nada.
Queria resolver eso con unaida, manteners cosas ?
Cira abri¨¦ puerta del coche, extendid pierna para bajar y de repente, j¨¦l agarr¨¦ su brazo!
E se volvid sorprendida. En el fondo de los ojos del hombre, hubo un momento en el que se desatd¨¦ un huracan.
Te lo dije, me debes mucho, incluso desde secundaria. No lo vas a poder
CapÃtulo 337
Cap¨ªtulo 337
Capitulo0337
Cira frunci¨¦ el cefio. gDeuda desde secundaria? ~De qu¨¦ estaba hando ¨¦l? Aunque estuvieron en misma secundaria,
e solo habia escuchado su nombre y apenas lo conocia. ,Cd¨¦mo podia deberle algo?
Esa no era primera vez que ¨¦l mencionaba que e le debia, y alin no entendia por qu¨¦. Con estas dudas en mente, lo mird
fijamente, esperando una explicacion.
Morgan, con susbios delgadoso hojas de sauce, afdos y llenos de determinaci¨¦n, finalmente solt6 su brazo y, con cara
fria, desabrocho su cintur¨¦n de seguridad antes de salir por puerta de sudo.
Sin dirigirle una s pbra, se dirigid hacia el restaurante. Cira se quedo perpleja. Suspirando, finalmente lo siguid.
Eran mas des diez de noche y hora de cena habia pasado, por lo que el restaurante no estaba muy concurrido.
Morgan se dirigi¨¦ directamente a una mesa en esquina, y un camarero le entrego un menu.
Morgan apenas mir¨¦ el menu y dijo friamente: -Traigan uno por cada.
Era decir, queria probar todos los tos.
Cira, al escuchar eso, frunci¨¦ involuntariamente el cefio: -;Es una venganza?
~Estaba malgastando su dinero a prop¨¦sito?
Morgan levant¨¦ mirada: -¡é Te duele?
E respondio:
Es solo que parece un desperdicio.
Pedir tantos tos cuando no podrianerlos los tres.Text ? 2024 N?velDrama.Org.
Morgan, secandoses manos con una toa caliente, mir¨¦ al camarero y dijo: Trae algunos tos al azar, y el resto, ll¨¦valo
para los trabajadores de limpieza.
Cira no creia que Morgan tuviera tal bondad de corazon. El solo queria que e gastara dinero y molestara. Ese hombre
realmente era...
Cira tampoco queria discutir con ¨¦l, que ¨¦l haga lo que quiera. No le importaba saldar cuentas, eso era asunto suyo. Al menos,
desde perspectiva de e, una vez que esaida terminara, habrian saldado cuentas. Se sentia inocente en su corazon.
Morgan, por supuesto, podia ver expresion de impaciencia oculta entre sus ligeramente maquidos ojos. Algo estaba
inmandose en su pecho.
De repente, ¨¦l dijo: Te ayud¨¦ por Est, o simplemente porque queria ayudarte. Has estado a mido durante tres afios, no lo
entiendes?
Cira se qued6 at¨¦nita por un momento, levant¨¦ cabeza y se encontr¨¦ con los ojos oscuroso tinta del hombre. Oculto
bajo esa oscuridad, estaba pregunta que confrontaba directamente.
Su coraz6n dio un vuelco. ,El estaba insinuando... que ya fuera en Viherrera o hoy en s privada, ayudaba porque ¨¦l
queria, no porque alguien se lo pidiera?
Cira mordi¨¦ el suave tejido de subio inferior, recordando poco a poco noche en Viherrera. Cada vez que Morgan iba a
har, Est siempre se adntaba.
-Morgan, ayuda a sefiorita Lopez, por favor.
-Morgan, ,por qu¨¦ no pides un coche para sefiorita Lopez?
Hasta el punto de que parecia que era Est quien haba, y solo entonces Morgan ayudaba. En ese momento, incluso
penso que Morgan realmente seguia sus ordenes.
Pero si Morgan realmente seguias ordenes de Est, esa ultima deberia estar segura de si misma. ,Por qu¨¦ siempre venia
hacia e, insinuando y presumiendo de su rci¨¦n con Morgan?
Entonces, ;fue engafiada nuevamente por sefiorita Zav? Cira, en lugar de enfadarse, sintid ganas de reirse. gCdmo podia
haber tantas artimarias?
Morgan, friamente, le pregunto:
¨¦Ahora lo entiendes?
Cira sinti¨¦ que el tono de ¨¦l era un pocoo diciendo: ,Ahora te das cuenta de que me malinterpretaste?.
Echo un vistazo y vio una jarra. En ese tipo de restaurante,ida estaba bien, pero no era un restaurante de cinco estres
y el servicio no era tan atento, tenian que servirse el agua ellos mismos.
Se puso de pie, levants jarra y vertid agua en taza de Morgan: brindo por el sefior Vega, agradeciendo su ayuda sincera.
Morgan no estaba satisfecho: ,Solo eso?
-Entonces,
Cira mantuvopostura: -Vengo del equipo del sefior Vega. El sefior Vega conoce mis habilidades mejor que nadie. Sabe
que incluso sin su ayuda, puedo
liberarme de los atos en Viherrera y lo que ocurrid esta noche. A pesar de
eso, alin asi, agradezco su valentia al har. Aparte de dars gracias, realmente no s¨¦ qu¨¦ mas decir.
Morgan casi se rio con su respuesta. ,No estaba diciendo que incluso sin su ayuda, podria haber resuelto esos asuntos por si
misma? Ayuda fue redundante, gcdmo podia ¨¦l pedirle agradecimientos?
Se recost¨¦ en el respaldo de si: gNo dijiste que no podiapararme con el profesor Sanchez, que no te ayudaria
incondicionalmente? Si te ayud¨¦, es porque hay condiciones.
Cira respondio con gracia: -El dia que tuve fiebre, estaba delirando y hando sin sentido. Sefior Vega, no se lo tome en serio.
Morgan pregunto: -zY si lo insisto?
Justo en ese momento, el camarero trajoida, y primera fue
sorprendentemente el corazon de cerdo. Cira apenas pudo contener sonrisa que se formaba en su rostro y le sirvid
personalmente un trozo.
-Estos ultimos dias, el sefior Vega no ha dormido bien. Este to tiene propiedades calmantes y ayuda a conciliar el suefio.
Deberiaerlo mas.
La mirada de Morgan primero cay¨¦6 en el to y luego se levant¨¦ para mira. , Corazon de cerdo?
El pensaba, e era que tenia un corazon inhumano.
Sin embargo, esa mujer, parecia que se estaba conteniendo risa debido a esa sutil coincidencia, pero no se atrevia a reirse
de verdad. Sus ojos se curvaron con astucia.
Hacia mucho tiempo que no veia reirse asi. Cuando estaba frente a ¨¦l, era
odiada o estaba furiosa, siempre mantenia a ¨¦l a una distancia de kilometros. Sin embargo, en esas ocasiones ens que no
forzaba, e tampoco lo rechazabao antes.
CapÃtulo 338
Cap¨ªtulo 338
Capitulo0338
Cira tom¨¦ cuchara y se entrego a ¨¦l. Morgan resopl¨¦ ligeramente y tomo
Cuando Cira vio a Helena llegar, saludo:Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
con nosotros.
Secretaria Quiroga, si¨¦ntate ye
Helena sonri6 y acept¨¦ invitaci¨¦n, tomando asiento.
Con presencia de una invitada en mesa, Morgan se dio cuenta de que no era apropiado discutir asuntos personales con
e, asi que permanecio en silencio durante el resto deida.
El restaurante estaba ubicado en un pasillo junto al rio. Cuando terminaron de cenar y salieron, ya pasaban des once, y
apenas habia gente alrededor. Cira originalmente pensaba subirse al coche, pero Morgan agarr¨¦ del brazo: Vamos a dar un
paseo, ayuda a digestion.
Cira, cort¨¦smente, dijo: Sefior Vega, ya es muy tarde, y mafiana tengo que trabajar.
Morgan aplico un poco de fuerza y arrastr¨¦ a caminar: Despu¨¦s deer, duermes. ,No temes que tu estomago se caiga?
-El sefior Vega ahora sabe mucho-respondi6 Cira, recuperando su mano, pero tambi¨¦n se vio obligada a caminar junto a ¨¦l a lo
largo del rio.
Morgan llevaba unrgo abrigo, y brisa nocturna levantabas spas de su abrigo. Se volvid ligeramente para mira, su
sombra se extendia en el suelo, iluminada pors fars, justo cubriendo a Cira.
-4Estas siendo sarcastica conmigo o coqueteando conmigo?
Parecia que alin no habia aprendido lo suficiente de actitud melosa de Fermin. Cira opt6 por no responder.
La noche ya era ventosa y, mas atin estando junto al rio, rafagas de viento humedo y frio golpeaban. Aunque Cira llevaba un
abrigo, atin sentia frio. Cons manos escondidas en los bolsillos, estaba a punto de preguntarle cuanto mas iban a caminar
cuando Morgan le arrojo sus guantes de cuero negros.
Temblorosa por el frio, Cira se puso los guantes. Eran mas grandes que sus manos, pero el forro de piel atin tocaba suya, y
parecia retener temperatura de mano de Morgan,o si estuviera sostenida por sus grandes manos.
De repente, Cira se estremecid y se quito los guantes de inmediato.
Morgan ya habia caminado hacia adnte para contestar una mada. No se apresuraba, y el viento llevaba su voz.
En un viaje de negocios, en Xoan. Si necesitas algo, puedes contactar a Ema e te ayudara.
FI tono era ro y suave. Cira solo lo habia escuchado har asi con una persona antes, y era Ke. La tenue y vaga idea que
tenia se desvaneci¨¦ de inmediato.
Bajo cabeza, se apart¨¦ un paso hacia undo, alejandose de su sombra, sin querer acercarse. Tambi¨¦n saco su tel¨¦fono,
abrio su ins y vio una foto reci¨¦n publicada por Marcelo hace un minuto, mostrando una maceta de menta, pero ubicacion
estaba marcada en Monteverde.
Ciraento: -Acabas de llegar?
Marcelo respondio al instante: -Llegu¨¦ alrededor des nueve, y he estado organizando hasta ahora.
Cira dijo:
-Has trabajado duro, descansa bien.
Marcel¨¦ respondio: -Tu tambi¨¦n. Ya es tarde, no te quedes despierta hasta tarde.
Morgan colg6 el tel¨¦fono y respondi¨¦ casualmente a un mensaje de ins de
Ramon, notando que habian iconos de notificaci¨¦n en su circulo de amigos. Hizo clic para ver y se encontr¨¦ con conversaci¨¦n
entre Marcelo y Cira, con nuevas respuestas apareciendo una tras otra.
Morgan gir¨¦ cabeza sin expresion, y confirm¨¦ que Cira estaba mirando su tel¨¦fono
-Cira.
E levanto cabeza, y Morgan dijo: Ven aqui.
Cira guard6 el tel¨¦fono y dijo: Sefior Vega, ya es tarde. Por qu¨¦ no volvemos?
Morgan dio vuelta directamente. Cira lo siguid¨¦, sintiendo que tal vez estaba de mal humor, pero no sabia por qu¨¦.
Cuando volvieron al restaurante para subir al coche, vieron al camarero
entregandosidas empacadas a los trabajadores de limpieza descansando. en eldo de carretera.
Probablemente el camarero les inform6 que eran ellos que los invitaron,
sefindo en su diri¨¦n. Los trabajadores de limpieza recibieronsidas y les agradecieron con una sonrisa y un
asentimiento.
Cira respondio con una sonrisa. Quiz¨¦s debido a que mencionaron tantas veces
secundaria esa noche, e record6 un incidente simr de esa ¨¦poca.
Capitulo0339
CapÃtulo 339
Cap¨ªtulo 339
Capitulo0339
La escu secundaria a que asistia Cira era una des mejores en cludad, donde muchos nifios de familias adineradas
estudiaban. Era conocidao ? escu aristocratica?, y el ingreso de Cira se debi¨¦ a sus excelentes calificaciones. Con
tantos hijos de familias odadas, vida era naturalmente mas rica. Hoy, un sefiorito patrocin¨¦ un lote de equipos
deportivos, y mafiana, una sefiorita actualiz6 los pianos en s de piano. Hubo un tiempo en el que alguien patrocinaba
merienda para todos los profesores y estudiantes de escu, con dulces de marcas famosas todos los dias, lo que hizo que
Cira ganara varios kilos. Comparado con cosas extravagantes, Cira sinceramente penso queida era lo mas practico.
Almorzaban temprano y salian de escu tarde en tarde. As cuatro o cinco de tarde, estaban realmente hambrientos.
Solo olvid6 qui¨¦n patrocin6 eso.
-4Qu¨¦ estas mirando? -Morgan se volvi y dijo: gNo vas a subir al coche?
Cira apart¨¦ mirada, se subid al coche y cerr¨¦ puerta. Esa vez se dirigieron directamente al hotel.
Durante mayor parte del viaje, ninguno de los dos hablo. Hasta que estuvieron cerca del hotel, Morgan dijo: -No pienses que
unaida puede realmentepensar todass molestias que tuve que solucionar por ti.
Al ver que no podia evitarlo, Cira pregunto: -; Qu¨¦ mas quiere el sefior Vega?
Pero Morgan le pregunto indiferente:
-¨¦Por qu¨¦ dejaste de bar despu¨¦s? ,No tomaste ses especializadas?
Si, habia tomado ses.
En ese momento, familia Lopez tenia ciertos recursos, y sis tres hermanas. tenian algun inter¨¦s o hobby, los padres
estaban dispuestos a gastar dinero para que aprendieran. Cira habia estudiado danza sica.
Al ver que no respondia, Morgan se burld: -;Fue porque Gerardo se fue?
Cira se qued6 at¨¦nita y lo mird.
El invierno en Xoan era frio, pero su mirada en este momento era mas hda.
-~No bas si ¨¦l no esta? ,Es eso lo que dijiste?
Si alguien mas hubiera dicho esa frase, Cira podria haber sospechado que tenian algun inter¨¦s en e, observand y
sabiendo todo sobre e. Pero si era
Morgan, Cira sentia mas fuertemente que ¨¦l estaba observando a Gerardo.
La ultima vez en Aguavi, e ya habia sentido intensa hostilidad de Morgan hacia Gerardo, pero no esperaba que fuera tan
lejos, hasta el punto de no pasar por alto ni los pequefios detalles rcionados con Gerardo.
Despu¨¦s de reflexionar por un momento, explicd: -En el segundo y tercer afio de escu secundaria, carga acad¨¦mica era
pesada y no tenia tiempo para estudiar. En universidad, estudi¨¦ en otra ciudad y no tuve oportunidad de continuar.
Despu¨¦s de eso, ocurrid ese problema en mi familia,enc¨¦ a trabajar en el grupo Nube Celeste y no tenia tiempo libre.
Naturalmente, lo dej¨¦. Esa explicaci¨¦n, aunque aparentemente negaba cualquier rci¨¦n entre dejar de bar y Gerardo, al
pensarlo detenidamente, e tampoco negaba explicitamente que estuviera rcionado con Gerardo.
estaba jugando cons pbras.
Morgan se quit¨¦ corbata, con una expresion ligeramente amenazadora. E dijo que tenia muchas mujeres a su alrededor,
¨¦pero e
misma tenia pocos hombres a su alrededor? Marcelo, Fermin, Gerardo.
Cuando el automovil entrdo en el tunel, el interior se oscureci¨¦ repentinamente. El hombre pregunto: -zAun sabes bar?Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Cira no entendi¨¦ por qu¨¦ Morgan estaba haciendo esa pregunta, respondi¨¦: Sefior Vega, por qu¨¦ preguntas eso?
Morgan dijo: -Si realmente me agradeces sinceramente, d¨¦jame elegir rpensa yo mismo.
Cira estaba en guardia, temiendo que dijera algoo ?darte a mi mismo?. Sin embargo, ahora parecia que no estaba
pensando en esa diri¨¦n. Su solicitud fue: Ba por
mi.
Cira nunca se lo espero: -¡éBar?
Morgan sonrio ligeramente: No te estoy pidiendo que bailes en mesa, gpor qu¨¦ tienes miedo?
...No era que tuviera miedo, sino que solicitud de Morgan tom6 por sorpresa.
Hacia muchos afios que no baba, y no le apetecia mucho aceptar. Sin embargo, Morgan era experto en aprovechar cualquier
excusa. Si no lo aceptaba, ,qui¨¦n sabia qu¨¦ otra solicitud haria? Ademas, si no lo aceptaba, le daria mas razones para
molesta.
Cira mordi¨¦ ligeramente punta de su lengua y le preguntd: -;Cuando?
-15 BONDS
-El fin de semana.
-Esta bien.
Con ese asentimiento, salieron del tunel, ys luces naranjas des fars iluminaron el camino, extendi¨¦ndose sin fin.
Poco despu¨¦s, Ilegaron al hotel. Cira abrid puerta del coche y baj¨¦. Sin esperar, entr¨¦ apresuradamente. Al entrar por
puerta principal, no escuch¨¦ que ¨¦l siguiera. Cuando estaba esperando el ascensor, se volvi¨¦ y mir¨¦, pero ya no vio a Morgan
afuera.
¨¦Se habia ido?
Capitul00340
CapÃtulo 340
Cap¨ªtulo 340
Capitul00340
Bueno, ya que Est mencion¨¦ que Morgan no habia dormido bien en ese hotel durante dos noches, probablemente se fue a
dormir a otro lugar. Como hijo unico de familia Vega en Sheron y el gerente del grupo Nube Celeste, realmente no deberia
forzarse.
Cira subi6s escaleras sin preocuparse por los demas, entr¨¦ en su habitacion y, sin sentarse para descansar, fue directamente
al bafio paravarse. El agua tibia fluia desde arriba, disipando el cansancio del dia. En su mente, repasaba todo lo que habia
sucedido hoy, especialmente pensando en elportamiento peculiar de Morgan.
Parecia que ¨¦l realmente estaba siendo un poco diferente...
Cuando ese pensamiento surgid, Cira se echo un cubo de agua fria. En naturaleza, muchos animales se disfrazan para
cazar, con el objetivo de confundir a su presa y asegurar un ataque efectivo,o los cocodrilos en el rio, los tigres en el
bosque, 0sgartijas en los arboles.
Y tambi¨¦n, Morgan, el hombre que fingia ser bueno.
Cira sintid que Morgan estaba realmente tratando de confundi, diciendo cosas que eran verdaderas en parte para confundi.
Casi revivid todos los recuerdos. de escu secundaria, y estaba segura de que no habia visto a Morgan.
No podia seguir pensando en ello. Si seguia pensando en ello, caeria en su trampa.
Cira cerr¨¦ el grifo, se sec¨¦ el cuerpo y sali¨¦ con su pijama.
En realidad, Cira habia malinterpretados cosas. Morgan solo sali¨¦ a dar un paseo noche anterior y regres6 al hotel donde
e se estaba quedando mas tarde.
mafiana siguiente, cuando Morgan queria ir al restaurante buffet, Helena le informo: ¡ªLa secretaria Lopez tiene prisa por ir
a empresa hoy, estaText ? 2024 N?velDrama.Org.
preparando para cooperaci¨¦n con ConfiGroup, asi que no fue al restaurante para desayunar.
Morgan perdi¨¦ el inter¨¦s en ir al restaurante buffet y se dirigid directamente al primer piso. Inesperadamente, cuando se
abrierons puertas del ascensor, vio a Est esperandolo,
La madre de Est pertenecia a una minoria ¨¦tnica, por lo que sus rasgos faciales.
tenian un toque ex¨¦tico. E sonri¨¦ y dijo: Morgan, estaba pensando en subir a buscarte. , Ya desayunaste?
No
respondi¨¦ Morgan mientras continuaba caminando.
Est lo siguid: Yo tampoco. Vamos aer fuera. Laida en el restaurante del hotel no es muy buena, estoy segura de
que no te acostumbraras.
Morgan respondid indiferente: -No hay nada que no puedaer.
E sonrio: Es cierto, a veces tienes gustos bastante contrastantes. Cuando estabamos juntos, incluso me llevaste aer
brochetas en puestos callejeros. Son cosas que definitivamente no parecen algo que te gustaria.
Helena levanto cabeza sorprendido, no por el hecho de ?
mas bien sorprendido de que el sefior Vega tambi¨¦niera en puestos callejeros.
Sin embargo, expresi¨¦n de Morgan se volvid fria y detuvo sus pasos.
Est inclin¨¦ cabeza:
Morgan, ,qu¨¦ sucede?
El mir¨¦: La directora Zav vino a Xoan por trabajo, verdad?
Si.
Est se sorprendio:
-El grupo Nube Celeste te contrat¨¦ con un srio tan alto, no creo que sea para que te quedes aqui discutiendo qu¨¦ desayunar
conmigo.
La tonalidad del hombre no era intensa, normalmente mantenia calma, ys personas ajenas apenas podian percibir lo que
estaba pensando. A pesar de esto, autoridad en sus pbras atin intimido a Est.
E titubed en su voz; -Yo... he trabajado. Vine a verte despu¨¦s de terminar lo que tenia en mis manos, no he retrasado el
progreso del proyecto.
-Ya que has terminado tu trabajo en Xoan, regresa hoy a Sheron y avance al siguiente paso¡ªdijo Morgan antes de marcharse.
Fue en ese momento cuando Est se dio cuenta de que ¨¦l estaba apresurando.
-jMorgan!
Est lo alcanz6, visiblemente inquieta.
>>¡éPor qu¨¦ me mas directora Zav? No quieres reconciliarte conmigo?
-4 Cuando te di impresion de que quiero...?
esas dos pbras, Morgans
encontr6¨¦ c¨¦micas-, greconciliarme contigo?
Est mordi¨¦ subio: -Pero nosotros...
Morgan, con una expresion juguetona, interrumpid: -;En serio crees que
+15 BONOS
durante ese tiempo en escu secundaria estabamos en una rcion romantica?
Est quedo en silencio.
-Si no hubieras vuelto a aparecer frente a mi, habria olvidado porpleto lo absurdo que hice en ese momento.
Despu¨¦s de
Tesas
pbras, Morgan siguid¨¦ su camino sin detenerse,
saliendo con Helena.
+
Est lo mir¨¦ alejarse y murmur¨¦ para si misma: -Si no aparezco, me olvidarias... pero, pero apareci, entonces no deberias
olvidarme... gEra Cira? jg Otra vez era por e?! jEst apreto fuertemente sus dedos!
CapÃtulo 341
Cap¨ªtulo 341
Capitulo0341
Cira y el gerente Valverde acordaron firmar el contrato a mariana siguiente.
E llegd temprano a empresa, tuvo una breve reunion con los departamentos legal yercial. As diez en punto, bajaron
para recibirlo.
Aunque el gerente Valverde ya no se atrevia a actual con arrogancia, atin querian mantener actitud sincera. Justo cuando
vieron el coche del gerente Valverde, escucharon una voz que decia: ;Cira!
E instintivamente volteo cabeza y vio a Est acercandose, frunci¨¦ ligeramente el cefio.
Est miro firmemente y dij
: Tengo algo que decirte, busquemos un lugar para har.
Cira respondio con cortesia: Lo siento, sefiorita Zav, estamos atendiendo a clientes en este momento, no estoy disponible.
Est hablo con voz profunda: - Quieres decir que no quieres har conmigo en privado y prefieres hacerlo en publico frente a
todos aqui?
Mientras tanto, el gerente Valverde ya habia bajado del coche, y Cira solo pudo mirar al representanteercial y ese entendi
afirmando con cabeza, se adnto para recibirlo.
Cira luego le dijo a Est: -Sefiorita Zav, primero que todo, estoy trabajando ahora, por favor, no me impida hacer mi trabajo;
en segundo lugar, no creo que tengamos asuntos privados para discutir, por favor, retirese,
Despu¨¦s de decir esto, e se dirigia hacia el gerente Valverde, pero inesperadamente, jEst agarr¨¦ directamente su mano!
-Cira, gte atreves a hacerlo y no a reconocerlo? jFui expulsada de Sher¨¦on por tu culpa, gverdad?
Cira sabia que e venia a busca, seguramente por el asunto de Morgan, y dijo con voz profunda: Sefiorita Zav, lo que
suceda entre usted y el sefior Vega no tiene nada que ver conmigo. Si tiene algtin problema, por favor, hable con Mor...
-;Sabes perfectamente que Morgan y yo estabamos juntos en escu secundaria! jSabes qu¨¦ regres¨¦ esta vez para
reconciliarme con ¨¦l! ;Y aun asi, intencionalmente arruinaste nuestra rcion! ;Cual es tu intencion?
jEst de repente elevo el tono de su voz!
Estaban frente a entrada del grupo Sanchez, y dado que de repenteenzo a gritar, atrajo atencidn de muchas personas
que iban y venian.
La situaci¨¦n econd¨¦mica de Est era bastante buena, normalmente era una profesional muy respetable, pero ahora, debido al
rechazo sin piedad de Morgan por mafiana, no le importaba nada.
Cira mir¨¦ a su alrededor y sintid que no podia permitir que siguiera causando disturbios. Gritd: -Asistente Cort¨¦s, lleva
sefiorita Zav a s de reuniones, ir¨¦ en un momento.
La asistente Cort¨¦s se acerc¨¦ y trato de detene:
Sefiorita Zav...
Est se aparto con fuerza, mirando fijamente a Cira: -; Quieres apartarme? ¡é No te atreves a dejarme har? gAhora sientes
vergtienza?
El gerente Valverde se acerc¨¦, sus ojos se movian de undo a otro entres dos personas: -Secretaria Lopez, sefiorita Zav,
¨¦qu¨¦ esta pasando aqui?
Cira, conteniendo su enojo, dijo: inmediatamente!
Sefiorita Zav, jte aconsejo que te vayas
-Cuando robaste a mi hombre, 4no sentiste vergienza? Ahora quieres que me calle, por qu¨¦ deberia escucharte? -grit
Est-. Cira, te pregunto, ¡é
realmente tienes que pelear conmigo por Morgan? ; Qu¨¦ estas pensando? jDimelo ramente!
Cira estaba harta de har con e, jera absurdo en extremo!
Fue e quien puso en una posici¨¦n inc¨¦moda primero, asi que no habia necesidad de ser amable. Dirigi¨¦ndose directamente
a los guardias de seguridad, grit6: -;g No ven que alguien esta causando disturbios aqui?!
Los guardias de seguridad finalmente reionaron y rapidamente sacaron a Est. Mientras arrastraban, e seguia
gritando: jCira! jCira!
El gerente Valverde mir¨¦ a su alrededor y sonrid: -Parece que secretaria Lopez tiene otros asuntos que atender hoy.
Entonces, jesperaremos a que resuelvas tus problemas antes de discutir firma del contrato!
Cira se sintid inco¨¦moda de repente y rapidamente dijo: -Gerente Valverde, no tengo nada urgente. Ya que ha llegado a
empresa, por favor, jpase!
-Lo discutiremos mas tarde, mas tarde el gerente Valverde ni siquiera entr¨¦ por puerta principal, se dio vuelta y subid al
coche. A pesar de todos los intentos, no pudieron detenerlo.
Desde el principio, el gerente Valverde no tenia intenciones de firmar el contrato
con el grupo Sanchez. Anoche, fuepletamente intimidado por Morgan, y ahora tenia una razon para evadirse. Por supuesto
que se lo aprovechd
En poco tiempo, Cira recibio una mada de Osiel y fue mada a oficina del presidente. El hombre con traje elegante,
aspecto fuerte, estaba sentado detras del escritorio, apoyandose en el respaldo de si, examinando a Cira con una presi¨¦n
palpable.
-No me involucrar¨¦ en los asuntos personales de los empleados, pero si eso afecta el trabajo, no me culpes por ser imcable.Content is property of N?velDrama.Org.
Cira baj¨¦ cabeza, frunciendo el cefio. Se sentia molesta y consideraba que era una injusticia: -Lo siento, presidente Sanchez,
realmente no s¨¦ por qu¨¦ directora Zav actuaria de esta manera...
-Eso es asunto tuyo -Osiel no escuch¨¦s explicaciones-, ahora, debido a ti, firma del contrato con ConfiGroup se ha
pospuesto, g verdad?
10-15 RONOS
CapÃtulo 342
Cap¨ªtulo 342
Capitulo0342
Seguir¨¦unicando con ¨¦l y har¨¦ que firme el contrato lo antes posible.
Dadas ias circunstancias, Cira solo podia hacer esa promesa.
Osiel mir¨¦ por un momento y afirmd: ¡ªS¨¦ eficiente.
Si.
Cira se dio vuelta para salir, pero Osiel agreg¨¦: Este mes, se te deducira el
bono.
jCira encontro dificil no maldecir internamente a Est! Salid de oficina del presidente y regreso a su escritorio, sintiendo un
nudo en garganta.
Trabajo durante varios afios y nunca le habian deducido el bono. Ademas, ese eral su primer mes en el grupo Sanchez, no solo
no logr6 conseguir el contrato, sino que tambi¨¦n se convirtid en el tema de conversaci¨¦n de toda empresa. jSu camino hacia
adnte se volvia atin mas dificil!
Cira se calmo despu¨¦s de un rato, estabilizando sus emociones. Queria beber agua, pero su termo estaba vacio, asi que se
levanto para ir a s de descanso.
Desde tiempos inmemoriales, s de descanso y el bafio siempre habian sido buenos lugares para chismear. Tan pronto
como Cira se acerc¨¦, escuch¨¦ a dos colegas susurrando.
¨¦Es esa directora Zav del grupo Nube Celeste? Sus pbras no deberian ser falsas, gverdad?¡±
-Creo lo mismo. Entonces, secretaria Lopez dej¨¦ el grupo Nube Celeste porque rompid con el sefior Vega?
-4Se rompieron? Solos parejas usan pbra romper. ,Alguna vez has oido. al sefior Vega anunciar publicamente que
tiene novia?
-4Quieres decir que secretaria Lopez es una ??
Pero Eva ya lo dijo, e fue rendada por el joven maestro de familia Sanchez para entrar enpafiia, ademas, el
sefor Garcia ha estado
cortejand. jSu encanto con los hombres es realmente sorprendente! Nuestra jefa, realmente no es simple...
Cira ya habia previsto ques cosas se desarrorian de esa manera desde que Ferminenz¨¦ a corteja de manera
ostentosa. No entr¨¦ en unaText ? 2024 N?velDrama.Org.
confrontacion abierta antes, y ahora hacerlo solo aumentaria los rumores.
Regres6 en silencio a su escritorio, con una expresion seria. Despu¨¦s de un rato, Cira tomo su tel¨¦fono y envio un mensaje a
Morgan.
[Sefior Vega, le ruego que controle a sus personas. Si directora Zav viene a causar problemas nuevamente en mi
empresa, mar¨¦ directamente a policia.]
Morgan no respondi6, pero el mensaje de Fermin aparecio: [Secretaria Lopez, ¡é almorzamos juntos al mediodia? Estoy cerca
de tu empresa por negocios.]
Cira penso por un momento y respondio: [Nos vemos al mediodia.]
Fermin estaba sorprendido, ya que rara vez aceptaba sus ?citas?. Se apresuro a terminar el trabajo y fue al grupo Sanchez
para lleva a almorzar.
Cuando lleg6 hora del almuerzo, Cira baj¨¦, y Fermin ya esperaba en zona de recepcidn con un gran ramo de rosas rojas
en sus brazos, atrayendo atenci¨¦n de los empleados de empresa.
-Secretaria Lopez.
Cira suspir6 y se acerco.
Fermin sonri¨¦ y le entreg6s rosas: -Es raro que aceptes mi invitaci¨¦n. Ya he reservado una mesa en el restaurante, vamos?
Cira no aceptos flores ni lo siguid, Fruncid losbios y dijo: Gracias por amabilidad, Sefior Garcia, pero no te invit¨¦ para
comer.
Fermin arqueos cejas: -Entonces, qu¨¦ querias?
Sefior Garcia, es posible que no sepas que esta mafiana, tu prima, sefiorita Zav, vino a nuestra empresa y caus
problemas, arruinando directamente una cboraci¨¦n que teniamos.
Fermin se sorprendio: -iTe refieres a Est? ~Como es posible? gCausando problemas? {Qu¨¦ tipo de problemas?
Cira dijo: No s¨¦ qu¨¦ sucedi¨¦ entre e y el sefior Vega, pero vino a molestarme por su rcion con ¨¦l. Me parece
completamente injusto, asi que quiero pedirle al sefior Garcia que hable con su prima. Si vuelve a causarme problemas,
medidas legales. Llegar a ese punto solo dafiara nuestras rciones.
Despu¨¦s de decir esto, Cira retrocedi¨¦ dos pasos.
tomar¨¦
No quiero molestar al sefior Garcia durante el almuerzo. Sefior Garcia, si no
tiene asuntos importantes en el futuro, le pido que no venga a buscarme a
empresa.
Se dio vuelta y subi6s escaleras. Fermin observo alejarse, luego baj¨¦ cabeza para mirars flores en sus manos. Con
la lengua apoyada en meji, pens para si mismo que era un verdadero desastre. Despu¨¦s de tanto esfuerzo, su buena
prima le causo problemas.
Salio del grupo Sanchez y arroj¨¦s flores al cubo de basura sin remordimientos. Luego, saco su tel¨¦fono y m6 a Est.
-Est, gqu¨¦ te pasa?
-4Como que qu¨¦ me pasa?
Fermin se acerco a su coche estacionado en acera, presion¨¦ el bot¨¦n desbloquearlo y abrid puerta.
-4Como estas con Morgan? Sea lo que sea entre ustedes, gpor qu¨¦ vienes a causar problemas a Cira en lugar de resolverlo
con ¨¦l?
Para
respondid
Est respondio friamente: -Primo, gestas interrogando a tu prima por otra mujer?
Fermin se sento en el coche, encendi¨¦ el motor y baj¨¦ el techo del coche.
-En todass cosas, hay que considerar razon. Tu asunto con Morgan no tiene nada que ver con e. No es apropiado que
vayas a empresa a causarle problemas, independientemente de si eres mi prima o no.
Est le pregunto de repente: -Entonces, ,qu¨¦ pasa si alguien me esta
intimidando? ¡éSin importar qui¨¦n sea, siempre te pondrias de mido y harias que esa persona se arrepienta?
Capitulo0343
CapÃtulo 343
Cap¨ªtulo 343
Capitulo0343
Fermin arque6 una ceja, sin dudarlo dijo: -Por supuesto, eres mi hermana.
Recuerda lo que dijiste hoy.
Est colgo el tel¨¦fono, y Fermin mir¨¦ su tel¨¦fono con enojo y diversion. 4 Qui¨¦n se atreveria a intimida?
Sus tios solo tenian una hija, y Est era su tesoro. La amaban tantoo al aire que respiraban. Cualquiera que se atreviera
a hacerle dafio tendria que enfrentar un precio doloroso.
Al atardecer, despu¨¦s de salir del trabajo, Cira caminaba hacia estaci¨¦n de metro mientras revisaba su tel¨¦fono.
ra estaba preguntando sobre su nuevo trabajo. Cira, sinti¨¦ndose un poco mal,partid con e lo que habia sucedido
hoy. ra, siempre lista para i¨¦n,enz¨¦6 a insultar a Est en conversaci6n, llenando varias paginas con mensajes.
Al final, ra lleg6 a una conclusion.
[s personas que les gusta Morgan, mas o menos les falta algo de normalidad. Como Ke,o Est,o... geh?]
ra de repente se dio cuenta de que parecia que tambi¨¦n estaba insultando a Cira con esa afirmacion y tosi¨¦ ligeramente
para enmendar: [Um, excepto tu.]
Cira sonri¨¦ ir¨¦nicamente: [No hace falta que me excluyas, antes tambi¨¦n era bastante anormal.].
ra respondio de inmediato: [; Qui¨¦n no ha conocido a unos cuantos hombres. despreciables cuando era joven? Ya has vuelto
al buen camino. No deberias entrar en esa categoria.]
Cira levant6 ligeramenteisura de su boca, sinti¨¦ndose un poco mejor.
Al dor esquina, de repente se le aparecieron dos hombres altos y fornidos. E instintivamente dio un paso atras,
apretando el tel¨¦fono con caut.
Sin embargo, solo le preguntaron: Oye, h, queremos preguntar por diri¨¦n. , Esta el edificio Gloria y Paz cerca de aqui?
Cira echo un vistazo al mapa en sus tel¨¦fonos. Despu¨¦s de pensarlo un momento, neg6 con cabeza: -Lo siento, no estoy muy
segura. gHan intentado seguir el mapa?
+15 BONOS
El mapa nos trajo aqui, pero hemos dado vueltas y no hemos encontrado el Jugar.
Cira, que acababa de mudarse recientemente, no estaba muy familiarizada con zona: -Podrian preguntar a otras personas.
Los hombres continuaron extendiendo sus tel¨¦fonos hacia e: -Entonces, 4 podrias ayudarnos a ver? 4En qu¨¦ dirion nos
indica que vayamos?
Cira toc¨¦ panta del tel¨¦fono del hombre: ¡ªPuedes selionar el modo de caminar, aparecera una flecha y solo necesitas
seguir dirion de flecha.
-jEn serio! Tiene esa funci¨¦n el hombre sonrio y dijo: Gracias.
Cira respondi¨¦ que no habia de qu¨¦ y los dos hombres continuaron su camino mientras haban.
Se sintio aliviada, ya que sus rostros parecian siniestros y pensd que podria haberse encontrado con personas peligrosas...
Aprendi¨¦ que en el futuro no deberia juzgar as personas por su apariencia.
Cuando se preparaba para continuar hacia estaci¨¦n de metro, escucho el sonido de un xon. Se volvid y vio un coche
negro. De alguna manera, adivino qui¨¦n era y se qued6 quieta.
La ventana trasera del coche se bajd, revndo el rostro elegante y sereno de Morgan.
-4No vienes?
Cira dud6 por un momento y luego se acerco.
¨¦liene algo que decirme, sefior Vega?
-~No dijiste que no manej¨¦ biens personas de mi empresa, lo que te afecto?Text ? 2024 N?velDrama.Org.
Morgan, con sus ojos profundos y oscuros, reflejaba los brintes colores dest luces de neon en calle,o si hubiera
capturado un mar de estres.
-Estoy aqui para ofrecer disculpas.
usu
Cira llevaba bufanda que su madre le tejia, coloridao caramelos, cubriendo casi mitad de su rostro. Solo sus ojos,
ramente delineados en nco y negro, quedaban expuestos./
E se quedo junto al coche, dejando que el viento ondeara suavemente su cabello. Despu¨¦s de dos minutos, hablo en voz
baja: -Sefior Vega, no ha sido
gran cosa.
El no le respondi¨¦ a su mensaje, y e pens que ¨¦! simplemente lo ignord. No esperaba que ¨¦l viniera personalmente a
?disculparse?. Aunque no tenia
intenciones de subir al coche, Morgan abrio puerta. Vestia un traje elegante y parecia haber venido directamente de un
entorno de trabajo.
Cira record6 que el grupo Nube Celeste tambi¨¦n tenia una subsidiaria en Xoan... No era de extrafiar que ¨¦l se quedara
recientemente aqui, al final del afio, tenia que hacer inspiones en varias de sus subsidiarias ve.
Cira retrocedi¨¦ dos pasos.
Sefior Vega, ya se ha disculpado. Este tramo de carretera no es un buen lugar para estacionar. Seria mejor que se vaya.
Sin embargo, Morgan respondio: Ayer me llevaste a un restaurante con una buenaida. Conoces algun sitio mas? Tambi¨¦n
te invito a cenaro disculpa. Luego podemos volver juntos al hotel.
Cira sintid que Ultimamente se estaban viendo con demasiada frecuencia paraler juntos. Esa rcion era extrafia y parecia
estar yendo demasiado lejos. En el fondo, e no deseaba tener demasiado contacto con Morgan.
Permaneci¨¦ de pie sin moverse, y Morgan no apur¨¦. Sin embargo, el coche fue presionado por el xon de un coche detras
de ellos. El conductor baj¨¦ ventani y grit6 con dificultad: Sefior, no se puede estacionar aqui...
Morgan permaneci¨¦ impasible, sin decir una pbra, solo mirando a Cira.
El coche detras de ellos siguid tocando bocina, ramente impaciente. Daba sensacion de que el propietario estaba a
punto de asomar cabeza yenzar a insultarlos.
Cira entendid que Morgan estaba presionando para que subiera al coche. Ahora estaba usando una tactica diferente: no
haba directamente, sino que buscaba ayuda externa.
Capitulo0344
CapÃtulo 344
Cap¨ªtulo 344
Capitulo0344
Cira dijo secamente:
Sefior Vega, tengo que tomar el metro. Me voy.
E sc fue y Morgan no detuvo. Sin embargo, cuando caminaba unos metros, escuch¨¦ el sonido persistente de bocinas
detras de e,o si fueran cuerdas que sujetaban.
Los pasos de Cira se volvieron mas lentos y, finalmente, se detuvo. Su estado de animo era dificil de describir, estaba inquieta.
Se volvi¨¦ para mirar.
Morgan todavia estaba parado en el mismo lugar junto a carretera, iluminado por luz de far que caja sobre ¨¦lo
una cortina de lluvia.
Cira sinti¨¦ que el duefio del coche bloqueado en el camino atin no habiaenzado a maldecir porque noto ca de
matric, y presencia distintiva de Morgan que no se parecia a de una personatn.
Apreto los dientes, dio media vuelta y abri¨¦ puerta del coche para subir. Morgan tambi¨¦n se subid, y finalmente el coche se
puso en marcha.
El conductor preguntdo: Sefior Vega, 4a donde deberiamos ir?
Morgan respondid indiferente: -Preguntale a e.
Cira no tenia el contacto del conductor, asi que no podia enviarle su ubicaci¨¦n. Entreg6 su tel¨¦fono al conductor y lo coloc¨¦d en
el soporte para seguirs indicaciones.
-4Donde esta secretaria Quiroga? -pregunto Cira casualmente.
-Ha ido a decirle a persona que te estaba causando problemas que se vaya de ciudad -Morgan cruz6s piernas, apoyo
una mano en su frente y habl¨¦ con un tono jugueton y despreocupado-. Pido disculpas, siempre debe haber sinceridad.
Helena encontro a Est, que estaba borracha, en el bar. Echo un vistazo a mesa y vio que ya se habia tomado tres botes.
-Sefiorita Zav.
-gHmm?
Est, con los ojos entrecerrados por el alcohol, mird: -Ah, eres tu, secretaria Quiroga. gComo es que estas aqui? ,Fue
Morgan quien te envid a buscarme?
Helena respondi¨¦ con seriedad: Fue el sefior Vega quien me envio. Tu trabajo. aqui va esta terminado, esta noche te llevar¨¦ de
vuelta a Sher¨¦n.
~Dejar Xoan? Jaja... Est se levanto tambaleandose. jNo me ir¨¦! Por qu¨¦ deberia cederle el puesto a Cira? jNo lo har¨¦!
Helena narr¨¦ con calma: -Sefiorita Zav, deberia conocer el temperamento del sefior Vega. No le gusta ser desafiado.Text ? 2024 N?velDrama.Org.
Est se dejo caer nuevamente en el sofa:...Realmente tengo que irme esta noche?
-Si.
Pero sabes, ,qu¨¦ dia es mafiana?
Helena nego con cabeza, y Est se desplomo en el sofa: -Mafiana es mi cumpleafios.
Helena se detuvo ligeramente: Le deseo un feliz cumpleafios por adntado.
Est levanto cabeza, mordi¨¦ndose elbio, le pregunt¨¦ con resentimiento: -; Puedo quedarme hasta despu¨¦s de mi
cumpleafios? Aunque mi primo no lo haya. dicho, s¨¦ que seguramente me ha preparado una sorpresa de cumpleafios... He
estado en el extranjero antes, y hace muchos afios que no celebro mi cumpleafios con mi familia. ~No puedo quedarme dos
dias mas?
Helena vacil¨¦ por un momento y mo a Morgan para consultar.
Morgan respondio con indiferencia; -D¨¦j.
Helena colg6 el tel¨¦fono, regres6 al bar para buscar a Est, pero encontr¨¦ que el lugar estaba vacio. Se qued¨¦ at¨¦nita y
pregunto de inmediato al camarero: -, Donde esta mujer que estaba aqui hace un momento?
-zY luego fueron aer arroz meloso juntos?
ra m6 a Cira, originalmente neando seguir quejandose de Est, pero se quedo boquiabierta al escuchar que Cira llevo
a Morgan a probar el famoso arroz meloso de Xoan.
Cira acababa de salir de ducha y estaba ocupada con su rutina de cuidado de piel. Su tel¨¦fono estaba aldo, con el
altavoz activado, y respondi¨¦ con un ?> mientras realizaba sus tareas.
ra estaba aturdida, se agarr6 el pelo y le pregunto: -Pero, ustedes dos ahora.... 4 qu¨¦ tipo de rcion es esta?
No hay rcion
Entonces...
respondio Cira sin dudar.
Cira hablo despu¨¦s de un rato: No s¨¦ lo que ¨¦l quiere. No me atrevo a ser demasiado insistente, temo enojarlo. Pero ¨¦l no
puede quedarse en Xoan para siempre, deberia estar a punto de regresar. Todo estara bien cuando se vaya.
ra no sabia qu¨¦ decir, y antes de colgar, le record6:
ino olvides lo que te hizo!
No vuelvas a caer en eso,
Cira se detuvo por un momento y luego aplicd descuidadamente el resto de los productos para el cuidado de piel en el dorso
de su mano.
-No lo har¨¦.
mafiana siguiente, Cira lleg¨¦ a empresa y se entero de que noche anterior Est habia estado borracha en el bar, se
excedio en bebida yo resultado, ocurrieron problemas.
Capitulo0345
CapÃtulo 345
Cap¨ªtulo 345
Capitulo0345
Fue asistente Cort¨¦s de oficina.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
E explicd que noche anterior, despu¨¦s de salir del trabajo, fue a un bar cercano con amigos. Mientras estaban alli,
musica del bar se detuvo,s luces se encendieron y un grupo de policias lleg6.
Inicialmente pensaron que era una inspidn de rutina en busca de actividades. ilegales o rcionadas con drogas, o tal vez
una revision de seguridad contral incendios. Sin embargo, notaron que habia mucha gente alrededor de entrada de una s
privada. Curiosa, se abri¨¦ paso entre multitud y vio que estaban escoltando a una mujer fuera del lugar.
Los curiososentaron que mujer estaba ebria y habia sido acosada.
La mujer bajaba cabeza, su cabello cubria su rostro y estaba envuelta en su ropa, por lo que no se podia ver su apariencia,
pero asistente Cort¨¦s reconoci¨¦ ropa que llevaba.
Ayer, Est causo disturbios en el grupo Sanchez, y llevaba exactamente esa
Topa...
Cira estaba sorprendida.
Aunque no le gustaba actitud sin razon aparente y los disturbios de Est, nunca penso que algo malo le sucederia,
especialmente ese tipo de incidente... ayer por noche?
Anoche, no le dijo Morgan a Helena que llevara fuera de Xoan? Mientras estaban haciendo pedida en el restaurante,
incluso vio a Morgan har con Helena por tel¨¦fono, aunque no sabia qu¨¦ le dijo, el hombre solo respondi6 con una pbra:
D¨¦j.
~Entonces el incidente ocurrid despu¨¦s de esa mada?
Cira sinti¨¦ un inexplicable nerviosismo en sus parpados, tom6 su tel¨¦fono y envid un mensaje a Helena: [,Algo le sucedi¨¦ a
Est?]
Helena solo le respondi¨¦ con un ?si>>.
Antes de que pudiera hacer mas preguntas, recibid una mada entrante de un numero desconocido con ubicacion registrada
en Xoan.
Cira vacil¨¦ por un momento y respondi¨¦ deslizando panta: -H, gqui¨¦n ha?
1/3
Al otrodo estaba un hombre: H, somos deisaria de Xoan. Es sefiorita Cira?
Cira mir¨¦ as personas en oficina, se levanto y se acerc¨¦ a ventana. Cuando se asegur¨¦ de que no habia nadie alrededor,
respondi¨¦ en voz baja: -Si, soy yo. El oficial de policia le pregunt6: Sefiorita Lopez, gconoce a Est?
Cira apretd losbios: -Si, ~qu¨¦ sucede?
-E ha tenido un pequefio percance. ,Podria venir hoy para cborar con nosotros en entender algunos detalles?
Cira fruncio ligeramente el cefio: Solo conozco a Est, no somos amigas, no estamos muy cerca habitualmente... gQu¨¦ le
paso? {Qu¨¦ quieren saber de mi?
-Le pediriamos a sefiorita Lopez que encuentre un momento para venir el oficial de policia no revel¨¦ detalles. gEsta
trabajando ahora? 4A qu¨¦ hora termina esta tarde?
Cborar con investigaci¨¦n policial es un deber de cada ciudadano.
Cira mir6 su reloj: -Termino alrededor des siete, ir¨¦ despu¨¦s de eso.
-Bien.
La mada se corto.
No se reveld¨¦ nada, Cira solo penso que era una consulta de rutina. Est no tenia muchos conocidos en Xoan, y e era una
de ellos, asi que no le sorprendi¨¦ que
contactaran.
Organiz6 su trabajo, pospusos tareas menos importantes para el dia siguiente, y al salir del trabajo as siete en punto, tomo
un taxi haciaisaria.
Despu¨¦s de identificarse, llevaron a una oficina vacia, donde dos policias, un hombre y una mujer, interrogaron.
-Sefiorita Lopez, 4son amigas usted y sefiorita Zav?
-No creo que seamos amigas respondi6 Cira ramente-. Fuimos a misma escu secundaria, pero no hemos tenido
contacto en todos estos arios. Nos encontramos de nuevo recientemente.
-¡éHan tenido algtin desacuerdo?
Cira frunci6 el cefio: -;Por qu¨¦ preguntas eso?
La policia mujer habl6 con firmeza: Segun nuestra informacion, ayer e discutid contigo frente a puerta de tu empresa,
arruinando una negociacion en que estabas involucrada. Ademas, debido a este incidente, te quitaron un bono en empresa.
¨¦Es ese el motivo de su desacuerdo?
Desde este punto, Cira percibid que esas preguntas no eranunes.
Vinieron preparados, incluso conocian detalleso retenci¨¦n del bono, lo que indicaba que ya habian investigado a fondo
en el grupo Sanchez. Preguntarle directamente era Ultima fase.
Cira guard6 silencio por un momento y luego decidi¨¦ preguntar directamente: Oficial, al decir esto, 4a qu¨¦ te refieres?
El policia sac¨¦ algunas fotos ys coloc¨¦ frente a e en orden: eche un vistazo a estas fotos. gReconoce a alguien en ellos?
Sefiorita Lopez,
Cira revis6s fotos, todas eran capturas de panta des camaras de vigncia, tanto hombreso mujeres. Se detuvo por
un momento en dos des imagenes.
Ese detalle no pas¨¦ desapercibido para policia mujer: conoce a alguien en estas fotos?
Sefiorita Lopez, ¡é
Cira levant¨¦ vista: -No conozco a ninguna de estas personas.
Al escuchar su respuesta, los dos policias entrecerraron los ojos de manera evidente.
+15 BONDS
. Capitulo0346
CapÃtulo 346
Cap¨ªtulo 346
. Capitulo0346
Cira empuj¨¦ hacia adntes dos fotos en cuesti6n.
Estos dos me parecen familiares. Anoche, cuando sali del trabajo y caminaba
la calle, me detuvieron y me preguntaron si el edificio Gloria y Paz estabaText ? 2024 N?velDrama.Org.
por
cerca.
Los dos oficiales no mostraron ninguna emocion, sacaron otra foto que mostraba a los dos hombres preguntandole diriones:
gle dieron el tel¨¦fono solo para preguntarte diriones?
Cira afirm6: -Si.
¡ªSi solo estaban preguntando diriones, , por qu¨¦ intentaron evitars camaras de vigncia?
-4Evitars camaras de vigncia?
Cira se sorprendio: -No intent¨¦ evitas. Estaba camino a estacion de metro, y me detuvieron en esta esquina para har.
Este lugar no es apartado, ,verdad? La carretera principal esta a pocos metros de distancia.
El oficial de policia no dijo nada.
Cira apretd losbios: -Si realmente trataramos de evitars camaras de vigncia, entonces gno deberian estas fotos ser
incapaces de capturarnos? Pero aqui estamos, ,no nos han capturado?
El policia masculino respondid: -Aunque se captur6 imagen, no es ra, y ademas, ustedes parecen tener movimientos que
sugieren que intentaban evitar vigncia.
Con conversaci¨¦n llegando a ese punto, Cira ya habia entendido todo.
-,Estos dos hombres maltrataron a Est?
El oficial masculino simplemente dijo:
-No podemos revr los detalles
especificos del caso, pero estos dos hombres se escaparon y alin no los hemos capturado.
Cira apretd los dedos, su corazon se hundid en lo mas profundo del abismo. E sabia que algo no estaba bien con sus
preguntas desde el principio. Mir¨¦ directamente a los ojos del oficial y dijo con calma: -¡é Porque tuve contacto con estos dos
hombres, ustedes sospechan que fui yo quien los busc¨¦ para maltratar a
+15 BONOS
Est?
Su rostro palidecio ligeramente. ~Como podria estar involucrada en algo asi...?
Enderezo espalda y habl¨¦ con seriedad: No fui yo. No hice eso. Ellos solo me pidieron diriones, mostraron un mapa en el
tel¨¦fono. Pueden ampliar vigncia...
Un destello nco cruz¨¦ su mente.
>>¡éNo capturaron panta del tel¨¦fono ens imagenes de vigncia?
De lo contrario, no habrian mencionado que e intentaba evitar vigncia.
La policia mujer not¨¦ que e estaba bajo presi¨¦n y su tono se suavizo un poco: -Sefiorita Lopez, no se ponga nerviosa. Solo
necesita responder nuestras preguntas y cooperar con nuestra investigacion.
Cira no temia enfrentarse a policia, porque simplemente no lo habia hecho. Sin embargo, tenia corazonada de que ese
asunto se pegaria a eo una mancha de lodo, tray¨¦ndole problemas impredecibles.
No he hecho eso de verdad. Solo hay malentendidos entre Est y yo, no hay odio profundo. ~Cd¨¦mo podria ir a buscar a
alguien para maltrata por algo tan trivial?
Pero ens investigaciones policiales, lo que importaba erans pruebas, no lo que e decia. Le hicieron mas preguntas,o
por qu¨¦ discutid con Est y a qui¨¦n vio noche anterior. Cira, conteniendo sus emociones, respondi¨¦ punto por punto,
admitiendo sin dudar que ambas cuestiones involucraban a Morgan.
Despu¨¦s des preguntas, le dijeron que no podia abandonar ciudad de Xoan temporalmente, ya que habia otros lugares
donde necesitaban su cooperacion y esperaban que estuviera disponible en cualquier momento.
Cira no estuvo de acuerdo: No soy sospechosa de un crimen, gpor qu¨¦ limitarian mi movilidad? Si nean hacer esto,
informar¨¦ a mi abogado.
Solo dijeron:
Solicitar un abogado es su eli¨¦n. Hemos terminado de hacer preguntas. Puede irse.
Tan prontoo Cira sali¨¦ de oficina, sac¨¦ su tel¨¦fono y m6 a Isabel.
En el pasillo, se encontr¨¦ de frente con Est y Fermin, quienes tambi¨¦n fueron mados aisaria para cooperar en
investigacion.
Al ve, cara palida y adormecida de Est mostr¨¦ signos de emocion. Sin decir una pbra, jsenz6 hacia Cira y levantd
la mano para golpea en cara! El pasillo era estrecho y Cira no pudo esquivar el golpe. Justo cuando
mano estaba a punto de caer, afortunadamente, Fermin intervino a tiempo y agarr¨¦ a Est.
Est, ideja de hacer esto! jEstamos en unaisaria! No te atrevas aeter delitos aqui.
Lasgrimas inundaron los ojos de Est, quien gritd
eres tan malvada? |zPor qu¨¦ me haces esto?!
¡ªjCira! jEres tu! jEres tu quien contrato a esas personas...! ,Por qu¨¦
En solo una noche, Est se veia demacrada, con los ojos hinchadoso nueces. E estaba luchando por golpear a Cira
con todas sus fuerzas, pero Fermin abrazo fuertemente.
Cira sabia que en su estado actual, Est no estaba dispuesta a escuchar nada. Aun asi, decidi¨¦ har con seriedad: Sefiorita
Zav, este asunto no tiene
nada que ver conmigo.
Est apreto los dientes con rabia: ;Ademas de ti, gqui¨¦n mas podria ser?! Me odias por mi rcidn con Morgan. Odias que fui
a buscarte a empresa ayer, asi que anoche trajiste a gente para hacerme dafio, jpara darme una li¨¦n! Si no fuera por ti,
igcdmo podria suceder algo tan coincidente?!
>>Y esos dos hombres dijeron que, ya que queria robarle el hombre a otra persona, si tan desesperada estaba por un hombre,
podrian jugar un rato conmigo... jLas pruebas son ras! j¡é Te atreves a decir que no fuiste tu?!
+15 BONOS
CapÃtulo 347
Cap¨ªtulo 347
Capitulo0347
Fermin, escuchando todo eso, mir¨¦ a Cira con una expresionpleja,o si estuviera sopesando si debia o no creer en e.
Cira contuvo respiracion y explicd con ridad: Sefiorita Zav, todas estas acusaciones se basan en que tengo hostilidad
hacia ti debido a Morgan. Sin embargo, Morgan y yo nos separamos oficialmente hace medio afio. Desde el principio hasta el
final, nunca tuve intencion de reconciliarme con ¨¦l. No lo hice antes, no lo hago ahora y no lo har¨¦ en el futuro. Basandome
en estas tres premisas, no tengo ninguna razon para considerarte una rival.
Cuando Morgan entr¨¦ enisaria con Helena, escuch6 esas pbras directas y sin ambigiiedades de Cira. Detuvo sus
pasos, con una mirada profunda y oscura fija en e.
Estaban justo en los extremos opuestos del pasillo. Cira mir¨¦ mas a de Est y Fermin, y lo vio. Se encontraron con
mirada, y su corazon dio un vuelco.
Sin embargo, Cira no se dejo intimidar y continu¨¦ hando: -En segundo lugar, decision de ConfiGroup de posponer firma
del contrato no significa que hayamos roto nuestra cboraci¨¦n. La probabilidad de que lleguemos a un acuerdo sigue siendo
muy alta. Por lo tanto, no hay fundamento para decir que has arruinado mi contrato. Si no lo has arruinado, no tenemos ninguna
enemistad.
-Finalmente, solo soy una empleadatn, sin respaldo ni apoyo. S¨¦ que tienes el respaldo des familias Zav y Garcia.
~Cuan desesperada tendria que estar para buscar a alguien y hacerte dafio? ;Por qu¨¦ buscar problemas por mi misma? Esto
simplemente no tiene Idgica. Asi que, de verdad, no fui yo.
Al principio, Fermin tenia algunas dudas sobre Cira, especialmente despu¨¦s de que e se enoj¨¦ con ¨¦l ayer por pedirle que
cuidara de su hermana. Sin embargo, al escuchar sus tres explicaciones, dejo de sospechar.
Est, por otrodo, no podia escuchar una s pbra: Piensas que tu n es perfecto, que no importa qu¨¦, no se puede
rastrear hasta ti. ;Por supuesto que te atreverias a hacer cualquier cosa!
Se apoy6 en el pecho de Fermin, llorando amargamente: -Primo, primo, jfue e! ;|Fueron esos dos hombres los que e trajo!
No hay nadie mas. Acabo de regresar al pais hace poco tiempo y solo he tenido conflictos con e. Si no fue e, ;gqui¨¦n mas
podria ser?!
Cira no tenia nada mas que decir: -Si sefiorita Zav insiste en acusarme de
112
+15 BONDS
esta manera, nos veremos en el tribunal. En el tribunal, verdad saldra a luz, y ley emitira un juicio.
Est levanto cabeza de repente: -Dices que no quieres reconciliarte con Morgan, pero estan juntos todos los dias
Uultimamente. gEso no parece querer reconciliarse? Incluso me dijiste en cara que neas quitarle a Morgan. gEso no parece
querer reconciliarse? jMientes con facilidad! Ahora quieres justificarte. gz Realmente piensas que soy facil de intimidar?Content is property of N?velDrama.Org.
-Cira, jesta vez quiero que vayas a carcel!
Cira ya habia explicado tanto, pero Est no escuchaba. Solo aceptaba supuesta verdad que habia construido en su mente.
Asi que, por mucho que Cira explicara, seria en vano..
Si
E dijo: Si prefieres pensar de esa manera, no puedo hacer nada al respecto.
Est, furiosa, intent6 acercarse de nuevo: jTU!
Fermin detuvo: -jEst, calmate un poco!
intentado
Cira, que habia mostrado simpatia por situacion de Est y habis har con e, ya no podia mostrar ni una pizca de
compasion cuando Est insistia en culpa por todo.
Morgan habl¨¦ en este momento: La policia ya ha tomado el caso. No hay necesidad de discutir aqui.
Est gird bruscamente y vio al hombre. La ferocidad con que habia mirado a Cira,o si quisiera devora viva,
desaparecio al instante, ysgrimas.
comenzaron a caer.
Sin maquije, su rostro estaba palido y demacrado, despertandopasion.
-Morgan, gincluso ahora que estoy asi, todavia vas a ser tan despiadado conmigo? Aunque est¨¦s harto de que te persiga,
aceptaste estar conmigo en ese momento. Hace un tiempo, asentiste para que trabajara en tu empresa. Puedes decirme qu¨¦
hacer y lo har¨¦ todo. Al final, 4no tienes ni un poco depasi6n por mi?
Ese tipo de suplica, gqui¨¦n podria resistirse?
Finalmente, el tono de Morgan se suavizo un poco:
No pienses demasiado.
Tambi¨¦n investigar¨¦ este asunto y te dar¨¦ una explicaci¨¦n justa.
Fermin apoy¨¦ a exhausta Est. Como su primo de sangre, naturalmente se
preocupaba por e. Dijo con poco animo: Vega. Yo mismo lo investigar¨¦.
No hace falta molestar al gerente-
Morgan respondio con indiferencia:-S¨¦ que el gerente Garcia tiene capacidad de investigar. Cada uno investigara por su
cuenta y veremos si los resultados finales pueden respaldarse mutuamente.
Fermin entrecerr¨¦ los ojos, ,su implicaci¨¦n era que lo que descubrieran podria ser diferente?
Morgan dirigi¨¦ su mirada hacia Cira: -; Puedes irte ya? Entonces, vamonos,
Cira exhald profundamente y lo sigui
. Cuando pas¨¦ junto a Est, escucho su voz fria: jCira, har¨¦ que pagues por esto!
No detuvo sus pasos.
Fuera deisaria y en el autom¨¦vil.
Antes de que pudiera abrocharse el cintur¨¦n de seguridad, Morgan lenzo de repente: -¡éFuiste tu?
Cira, por alguna razon, solt¨¦ mano y el cintur¨¦n de seguridad salt6 hacia atras, golpeando su dorso de mano y dejando una
marca roja de sangre en el acto. Pens6, ¨¦l realmente no creia, de nuevo.
+15 BONOS
CapÃtulo 348
Cap¨ªtulo 348
Capitulo0348
-No fui yo.
Cira perdio cuenta, diciendo esas tres pbras varias veces en tan solo una hora.
-No he hecho algo asi, y no lo haria... Si quisiera hacerlo, no dejaria tantas pistas, permitiendo que policia me rastreara sin
problemas.
La segunda mitad de frase provoc¨¦ que expresi6n fria de Morgan se transformara en un leve grufiido.
Cira no sabia si ese grufiido significaba creencia o incredulidad. Volvid a abrocharse el cintur¨¦n de seguridad sin deseo de
convencerlo de que creyera.
Le envid un mensaje a Isabel: [Isabel, ¡é tienes tiempo mas tarde? Tengo un problema, hablemos por tel¨¦fono.]
Isabel no respondio de inmediato.
Morgan le pidid a Helena que condujera, preguntando con indiferencia: -;Los padres de Est saben de esto?
Helena respondio: -Si, ya lo saben, pero estan de vacaciones en el extranjero en que han dejado que el sefior este momento.
Les llevara un tiempo regresar, ast
Garcia se encargue de todo.
Cira atin queria conocer los detalles, inclinandose ligeramente hacia adnte: Anoche, ¡éno fuiste a buscar a Est, secretaria
Quiroga?
Helena primero mir¨¦ a Morgano para recibir permiso, al ver a Morgan cerrar ligeramente los ojos, e se atrevid a
responder a Cira.
-Fui al bar anoche y encontr¨¦ a sefiorita Zav. E me dijo que hoy era su cumpleafios y que queria quedarse un par de
dias mas en Xoan antes de regresar a Sher¨¦n. Como el bar estaba muy ruidoso, sali a mar al sefior Vega para pedir permiso.
Despu¨¦s de obtener aprobacion del sefior, volvi a entrar al bar, pero no vi en mesa. Pregunt¨¦ al camarero, y ¨¦l me dijo
que se fue s. Al principio, pens¨¦ que tal vez sefiorita Zav habia ido al bafio, asi que fui a busca alli, pero no
encontr¨¦. Di una vuelta alrededor de pista de baile, pero tampoco encontr¨¦.
Cira pregunto: -;Cd¨¦mo descubrieron que algo le habia pasado al final?
Hubo un disturbio en una s privada, cosas tiradas por todas partes. Cuando- el camarero fue a verificar, encontr¨¦ -dijo
Helena con alivio-.
+15 BONDS
Afortunadamente, el camarero fue a mirar. En ese momento, sefiorita Zav ya estaba casi desnuda, a punto de ocurrir algo
grave.
Cira notd elion de sus pbras: -¡éNo llego a ocurrir al final?
-No, pero incluso si es asi, tanto familia Garciao familia Zav definitivamente buscaran verdad hasta el final.
Aunque no sentia simpatia alguna por Est, se sintio aliviada al escuchar que lo peor no habia sucedido. Siendo mujer,
entendia demasiado el impacto psicoldgico que cosaso esa podrian dejar en una mujer.
Morgan abri¨¦ los ojos y mir¨¦ de reojo, notando lo que estaba pensando.
-En lugar de preocuparte por e, deberias preocuparte por ti misma. La familia Zav solo tiene una hija, Est, y no se
detendran facilmente. Eres principal sospechosa en este momento, y seguramente te van a acusar.
Cira no era ajena a esto: Si no he hecho nada, policia me dara justicia.
La expresion de Morgan fue inexplicable: -Eso dependera de si esa ?justicia>> es que familia Zav busca.
Cira se sintid desesperada: -Entonces... sefior Vega, estas diciendo que ellos ya me han acusadoo culpable, incluso si
los resultados no confirman eso, alin asi me cargaran con culpa?
Morgan no dijo nada. Las luces de calle seguian iluminando su rostro, y no se podia adivinar lo que estaba pensando.
Cira sintid que eso no tenia sentido. Todavia confiaba en ley.
El coche se detuvo frente al hotel, y Cira sali¨¦, caminando rapidamente hacia adentro. Morgan tambi¨¦n baj¨¦ del coche, pero no
entr¨¦ de inmediato. Se quedo junto al coche, encendio un cigarrillo y m6 a Luis con su tel¨¦fono: Luis, ayidame a encontrar a
dos personas, Fermin y policia tambi¨¦n esta buscandolos. Actua rapido.Content is property of N?velDrama.Org.
Luis mostr¨¦ inter¨¦s: -; Qu¨¦ esta pasando tan animado? Ha ocurrido algo?
Cira entr¨¦ en habitacion y m6 a Isabel de inmediato. Anteriormente, Isabel le habia dicho que podria har. Cira mo y
e respondi6 de inmediato.
Cira detalld toda situacion. Isabel, despu¨¦s de escuchar: -Lo entiendo. Liberar¨¦ un poco mi agenda y vr¨¦ a Xoan para
ayudarte.
Cira se sintio aliviada, ya no tan ansiosa: -Gracias, pagar¨¦ todos los honorarios.
Isabel levant6 una ceja: Los cobrar¨¦ tambi¨¦n.
Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Isabelenz6 a empacar su equipaje.
Enrique sali¨¦ del bafio y vio dondo ropa. Tenia solo una toa de bafio alrededor de cintura, levant6 mano para
secarse el cabello, en sus ros musculos pectorales y abdominales, atin quedaban rastros de vapor de agua no secados.
-Carifio, gvas a salir de viaje de negocios?
Isabel no levanto cabeza, solo respondi6 con un ?Si?.
Enrique se apoyo en pared, con una sonrisa ambigua: gEs un verdadero viaje de negocios 0 uno falso? Despu¨¦s de solo
unos dias, quieres dejarme solo de nuevo. Sospecho que estas evitandome a propo¨¦sito.
Isabel dijo: -No lo estoy.
Acababan de terminar, e Isabel solo llevaba una camisa. Tenia el habito de hacer ejercicio, su figura era excelente,
especialmente en posici¨¦n en que ¨¦l habia tenido hace poco....
Los ojos de Enrique se oscurecieron un poco, dej¨¦ caer toa, tir¨¦ del suelo y levant6 una des piernas de e,
presionand suavemente.
-4De verdad no lo estas? Entonces, explicame, shay algtin caso mas importante que nuestra armoniosa vida de pareja
CapÃtulo 349
Cap¨ªtulo 349
Capitulo0349
Sintiendo temperatura ardiente del hombre, los dedos de pie de Isabel involuntariamente se agarraron al suelo, mientras con
voz apretada lo empujaba: No te pongas juguet¨¦n... es un asunto de Cira.
Qu¨¦ le paso a secretaria Lopez?-pregunt6 Enrique de manera despreocupada, inclinando cabeza para apartar el cuello
de su camisa besando su cuello¡ªzNo fue al grupo Sanchez en Xoan? ,Cdmo podria meterse en problemas?
La piel del cuello de Isabel era delicada, y mientras susbios himedos pasaban por e, no pudo evitar temr. Cons
manos trat¨¦ de apartarlo de su pecho y pregunto: -;Cuanto sabes sobre familia Zav en ciudad Bernat?
-,Los tios de Fermin?-pregunto Enrique sin mucho inter¨¦s, levantando cabeza para mira-. Recuerdo que solo tenian una
hija. La miman mucho,o si fuera el tesoro de familia. Ultimamente, e esta a cargo de un proyecto bajo dirion de
Morgan.
Alzando mirada, Enrique adivino: -;Entonces? ,La secretaria Lopez se ha metido en problemas con familia Zav esta
vez?
Isabel no respondid¨¦. En ese momento, tambi¨¦n le resultaba dificil har.Text ? 2024 N?velDrama.Org.
Enrique empujo directamente de nuevo a cama: -Seguro que no esta en una buena situacion. La familia Zav tiene una
reputacion un tanto oscura.
La pbra ?
Enrique no estaba interesado en discutir cuestiones legales en cama. Con una voz ronca, dij
: Siento que esta vez te iras por
mucho tiempo. No durmamos esta noche, hagamoslo mas veces.
Isabel se qued6 sorprendida por un momento, notando que realmente estaba interesado, inmediatamente se esforz6 por abrir el
usalo.
cajon de mesita de noche para tomar algo:...Ponte esto,
Enrique lo arroj¨¦ directamente, presionand: -;Usar esto? Somos un
matrimonio legal y tambi¨¦n estamos neando tener hijos. gPara qu¨¦ usar esas cosas? Solo estariamo¡¯s generando
desperdicios.
En ese asunto, Isabel estaba decidida. Mantuvo su postura fria: -Entonces, firma el acuerdo prenupcial.
+15 BONOS
Enrique ignor¨¦ y continud.
Isabel no pudo resistir sus tacticas variadas, su respiracion se volvid cadtica, pero e seguia aferrandose a su Ultima linea de
defensa: usar el preservativo.
En ese tipo de situaciones, los hombres eran menos pacientes ques mujeres.
Enrique murmuro en voz baja un ?joder?, levanto vista hacia mujer y abrid bruscamente el cajon para tomar uno: jEsta
bien, esta bien, lo pongo!
Viendoo ¨¦l lo colocaba, Isabel cedi¨¦ a medias. Al instante, Isabel fue arrastrada por marea. Enrique tenia habilidades
excepcionales, y Isabel no se resistia.
Pero en el ultimo momento, ¨¦l se retir¨¦ abruptamente.
Isabel no pudo reionar antes de que ¨¦l se quitara el preservativo. Cuando se dio cuenta de que algo estaba mal, ¨¦l ya estaba
dentro de e, entregandosepletamente.
Isabel apretd fuertemente su brazo en un instante, ja punto de no poder contener un grito!
E habia sido engafiada, buda. Apreto los dientes con rabia: -Enrique, tu... | eres un bastardo!
El abrazo fuertemente, sin dejar ni una gota, ri¨¦ndose de manera traviesa: No soy un bastardo, soy tu esposo, el padre de tu
hijo.
Isabel lo empuj¨¦ de repente.
E luchaba por levantarse, pero Enrique sabia lo que estaba intentando hacer. La abrazo por detras. Ese hombre con unos
afios mas joven, era descarado y sin vergtienza, ademas de engafiar y hacer berrinches, tambi¨¦n sabia autpadecerse.
-No te permito tomar pastis, carifio. Ahora no fumo ni bebo, he rechazado todass invitaciones de los amigos, regreso a casa
puntualmente todos los dias despu¨¦s del trabajo. Es solo porque quiero tener un hijo contigo. No puedes ser tan cruel,
privandome del derecho de ser padre.
Isabel se mantenia lucida y racional: -Ya lo dije, a menos que firmes un acuerdo prenupcial, no voy a tener hijos... Enrique, jno
abuses de situaci¨¦n! Ya cedi un paso, originalmente no queria tener hijos.
Enrique dijo: -No vamos a divorciarnos, gpara qu¨¦ firmar esa cosa? Solo causara conflictos innecesarios.
Ya que no vamos a divorciarnos, entonces eso significa que el acuerdo prenupcial es solo un pedazo de papel inutil. gPor qu¨¦
te niegas a firmarlo?
El interrogatorio de abogada Martinez fue afdo.
Enrique pas6 lengua por el costado de su meji en respuesta. Al siguiente instante, arroj¨¦ de nuevo a cama.
-Esta bien, si quieres tomar pastis, adnte. Si ya estas dispuesta a hacerlo, no desperdiciemos mi experiencia, hagamoslo
de nuevo.
Isabel lucho para irse, pero Enrique no le dio oportunidad, y dej¨¦ inconsciente en cama. Despu¨¦s de terminar, Enrique
fue a habitacion de invitados para ducharse sin desperta, luego se vistid con una bata y bajos escaleras.
Hubo un suave golpe en puerta de nta baja, y Enrique sabia qui¨¦n era. Abri¨¦ puerta.
. Capitulo0350
CapÃtulo 350
Cap¨ªtulo 350
. Capitulo0350
El secretario bajo cabeza y le entreg¨¦ una bolsa: ¡ªSefior Torres,
-Gracias, el proximo afio te aumentar¨¦ el srio por tu esfuerzo.
Enrique recibi¨¦ bolsa y cerr¨¦ puerta.
En s de estar, solo habia una luz circr tenue, y Enrique encontr¨¦ el bolso de Isabel que habia dejado en el sofa.
E solia llevar documentos a casa y normalmente los guardaba en caja fuerte. del estudio en casa. Pero hoy, apenas cruzo
la puerta, ¨¦l beso y se desvistieron por el camino, por lo que no tuvo tiempo de preocuparse por el bolso.
Enrique mir¨¦ hacia arriba al segundo piso, no vio a nadie, y abri¨¦ el bolso de Isabel, encontrando una caja de medicamentos.
Sac¨¦mina de aluminio que contenias pildoras y ya se habian consumido dos hileras.
Increible, ¨¦l se esforzaba tanto, y e lo malgastaba todos los dias.
yo
Sac¨¦s pildoras de bolsa, tambi¨¦n quitd dos hileras,s mir¨¦ y, al ver que eran id¨¦nticas as originales,s colocd de
nuevo en caja de Isabel.
Enrique sonri¨¦ ir¨¦nicamente, devolvi¨¦ el bolso a su lugar, subi¨¦s escaleras, recogi¨¦ ropa del suelo mientras caminaba,
arrojo a cesta de ropa sucia, se quit¨¦ bata y se meti¨¦ en cama, abrazando a Isabel para dormir.
En Xoan.
Cira se sentia agotada, asi que decidi¨¦ llenar bafiera y darse un bafio.
Al final, estaba tan exhausta que se quedo dormida en bajiera, pero afortunadamente se despert¨¦ al escuchar el timbre.
El agua ya se habia enfriado.
Se seco el cuerpo, se puso un pijama y, con zapatis, fue a puerta. Desde miri, vio a Morgan parado afuera. Vacil¨¦ por
un momento, ¡édebia abrir puerta?
Finalmente, Cira regr¨¦s6 y se puso una chaqueta, subi6 cremallera hasta barbi, y luego abri¨¦ puerta solo un poco.
Sefior Vega, hay algo que necesitas?
+15 BONOS
Capitulo0350
El secretario bajo cabeza y le entrego una bolsa: -Sefior Torres.
¡ªGracias, el proximo afio te aumentar¨¦ el srio por tu esfuerzo.
Enrique recibi¨¦ bolsa y cerr¨¦ puerta.
En s de estar, solo habia una luz circr tenue, y Enrique encontro el bolso de Isabel que habia dejado en el sofa.
E solia llevar documentos a casa y normalmente los guardaba en caja fuerte del estudio en casa. Pero hoy, apenas cruz6
la puerta, ¨¦l beso y se desvistieron por el camino, por lo que no tuvo tiempo de preocuparse por el bolso.
Enrique mir¨¦ hacia arriba al segundo piso, no vio a nadie, y abri¨¦ el bolso de Isabel, encontrando una caja de medicamentos.
Sac¨¦mina de aluminio que contenias pildoras y ya se habian consumido dos hileras.
Increible, ¨¦l se esforzaba tanto, y e lo malgastaba todos los dias.
Sac¨¦s pildoras de bolsa, tambi¨¦n quitd dos hileras,s mir¨¦ y, al ver que eran id¨¦nticas as originales,s colocd de
nuevo en caja de Isabel.
Enrique sonri¨¦ ir¨¦nicamente, devolvi¨¦ el bolso a su lugar, subi¨¦s escaleras, recogi¨¦ ropa del suelo mientras caminaba,
arrojo a cesta de ropa sucia, se quit¨¦ bata y se meti¨¦ en cama, abrazando a Isabel para dormir.
En Xoan.
Cira se sentia agotada, asi que decidi¨¦ llenar bafiera y darse un bafio.
Al final, estaba tan exhausta que se quedo dormida en bajiera, pero afortunadamente se despert¨¦ al escuchar el timbre.
El agua ya se habia enfriado.
Se seco el cuerpo, se puso un pijama y, con zapatis, fue a puerta. Desde miri, vio a Morgan parado afuera. Vacil¨¦ por
un momento, ¡édebia abrir puerta?
Finalmente, Cira regr¨¦s6 y se puso una chaqueta, subi6 cremallera hasta barbi, y luego abri¨¦ puerta solo un poco.
Sefior Vega, ghay algo que necesitas?
10
Morgan levant¨¦ mirada, vio escondi¨¦ndose detras de puerta cons manos aferradas a e,o si estuviera lista para
cerra en cualquier momento, y esboz6 una sonrisa burlona. Sefial¨¦ caja deida que llevaba en
la mano.
-~No has cenado todavia?
Cira lo mir6¨¦ perpleja. gEl... venia a llevarle cena?
Le resultaba dificil no sorprenderse. Morgan nunca se rebajaba a hacer ese tipo de cosas. Siempre era ¨¦l quien era atendido,
nunca al rev¨¦s.
Cira apretd losbios y abrio puerta.
-Gracias, sefior Vega.
Extendio mano para recibirida, pero Morgan no solt6. Dijo: -Yo tampoco he cenado todavia.
En otras pbras, neabaer con e.
Cira retir¨¦ rapidamente mano.
-En realidad, no tengo hambre. Sefior Vega, Il¨¦veseida de vuelta a su habitacion y usted mismo.
Morgan notd ques puntas de su cabello estaban un poco himedas, supuso que acababa de salir de un bafio. Su rostro
estaba palido,o una escultura meticulosamente tada. Su voz se volvid mas profunda.
-,Asi que estas desconfiando de mi? ~No me dejaras entrar?
Cira respondio con una voz suave y calida: -Sefior Vega, hombre y mujer solos, a estas horas de noche, no es apropiado
estar juntos en una habitaci¨¦n. Temo dafiar reputacion del sefior Vega.
Era habil para har con doble sentido.
Morgan estaba a punto de decir algo cuando el tel¨¦fono de Cira de repente sono.
El pasillo del hotel estaba tranquilo, y el tono de mada de su tel¨¦fono m¨¦vil sonaba discordante y estridente. E rapidamente
saco su tel¨¦fono del bolsillo del abrigo.
La mirada de Morgan tambi¨¦n se dirigi¨¦ hacia abajo, viendo que mada entrante era de Fermin.
-,Un hombre mandote a altas horas de noche? 4 Eso es apropiado? -dijo Morgan con indiferencia.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
Cira respondi
: -El sefior Garcia probablemente esta mandome por el asunto de Est, no es algo personal.
Entonces, Morgan levant¨¦ barbi.
-En ese caso, responde. Activa el altavoz para que tambi¨¦n pueda escuchar.
Su tono erao si estuviera descubriendo una infidelidad....
Cira realmente queria cerrar puerta, pero Morgan adivino sus intenciones. Coloc¨¦ caja deida de tres capas de madera
frente a puerta, bloqueando el marco de misma. Si intentaba cerrar puerta con fuerza, caja deida se caeria.
No tenia nada que ocultar. E respondi¨¦ mada y activo el altavoz.
Sefior Garcia.
Fermin atin estaba afuera, ya que se podia escuchar el sonido del viento en el fondo.
-Sefiorita Lopez, atin no te has dormido, g verdad? Solo queria decirte que no tengas miedo, confio en que no eres
responsable. Est esta bajo mucho estr¨¦s, por eso seport¨¦ de esa manera. No te tomes a mal sus iones.
Cira respondi
: -Sefior Garcia, entiendo los sentimientos de sefiorita Zav. Por favor, pafi y apdy. Todo pasara.
Fermin se rasco nariz y continuo: -Estoy investigando este asunto y lo arar¨¦. Dar¨¦ justicia a Est y limpiar¨¦ tu nombre.
-La policia tambi¨¦n lo arara y demostrara mi inocencia -respondid Cira, confiando en que verdad saldria a luz.
Sin embargo, Fermin hizo una pregunta inesperada: -;Estas esperando a que policia lo are, o a que Morgan lo are?
Cira, sorprendida, intento apagar el altavoz, jpero su brazo fue agarrado por Morgan! Aunque ¨¦l no apretaba con fuerza, e no
pudo mover su mano y se vio obligada a seguir escuchando.
Fermin continuo con seriedad: -Cuandos cosas son anormales, siempre hay algo detras. Nunca lo vi dispuesto a ayudarte
antes, pero ahora esta ayudandote. Es bastante sospechoso.
Morgan se rio friamente.
Fermin agudizo el oido: -~Hay alguien a tudo?
CapÃtulo 351
Cap¨ªtulo 351
Capitulo 0351
Cira no queria verse envuelta en situaciones conflictivas sin sentido y decidi¨¦ terminar ia mada de inmediato: Gracias por el
aviso, sefior Garcia. Es muy tarde, deberia regresar a descansar.
Tras decir eso, colg¨¦ el tel¨¦fono.
Pero en el siguiente segundo, jfue arrastrada fuera de su habitaci¨¦n por Morgan y empujada contra pared!
Instintivamente, Cira puso sus manos contra su pecho:
jMorgan!
Morgan, con una mano apoyada en pared y otra sujetando su barbi, emanaba una presencia imponente: -~Es eso lo que
usualmente han? ~Nunca te he ayudado antes? ¡éNo te ayud¨¦ en Viherrera? gNo te ayud¨¦ en Suefios Efimeros?
Cira gird cabeza para liberarse de su agarre: -Eso lo dijo el sefior Garcia. Si usted tiene alguna queja, deberia decirselo a ¨¦l,
qu¨¦ tiene que ver conmigo?
Morgan no respondi¨¦, mirando directamente en lo profundo de sus ojos: Y antes de eso, cuando te perseguian por deudas, no
te ayud¨¦?
Cira contuvo respiracion: -Eso fue hace mucho tiempo.
Con voz grave, Morgan replic¨¦: -Recuerdass ofensas pero no ayuda. gAcaso he ayudado poco durante todos estos afios?
Cira no dijo nada, y Morgan, tras mira fijamente por unos momentos, solt6 y se fue.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
Como si estuviera irritado por e.
Mientras observaba su figura desaparecer en el ascensor, Cira se sentia confundida y toc¨¦ su barbi, todavia podia sentir su
tacto.
Siguiendo personalidad de Fermin, ¨¦l diria esas cosas solo para denigrar a su rival en el amor, igual que/Morgan siempre
menospreciaba a Marcelo dnte de e.
Cira frunci¨¦ el cefio y regres6 a su habitaci¨¦n, viendo una caja deida cerca de puerta, se detuvo y luego recogi¨¦ para
entrar en habitacion.
Parecia que...
Desde que descubri¨¦
descubri¨¦ que e sufria de gastritis si se saltabaidas, Morgan habia empezado a prestar mucha atenci6n a sus tres
comidas diarias.
Al abrir caja, Cira vio tres tos y una sopa, ramente para dos personas.
Realmente habia venido aer con e.
Por supuesto, Cira no tenia intenci¨¦n de devolverleida.
Cambiando de tema, mientrasia, mo a su familia.
Habia contratado a una ama de ves para cuidar a sus padres, que en ese momento estaban enfermos, uno con una
enfermedad grave y el otro con dificultades para caminar. Dada ausencia de sus hijos, ciertamente necesitaban ayuda.
Aesa hora, sus padres ya debian estar dormidos, pero ama de ves todavia estaba despierta y le inform¨¦ sobre situaci6n
reciente.
Alguien le rend a su padre un m¨¦dico de medicina tradicional, y estos Ultimos dias ha estado probando con
acupuntura. Parece que esta
funcionando, porque ya no cojea tanto al caminar. Su madre sigue igual, un poco lenta para responder. Hoy, de repente, me dijo
que cuidadora es m. Le pregunt¨¦ cual cuidadora, pero no pudo decirme.
~La cuidadora era m?
Cira habia contratado a varias cuidadoras para su madre. ,A cual se referia? ~Y por qu¨¦ diria que es m?
Cira estaba confundida, pero decidid que lo mejor seria preguntarle directamente a su madre cuando visitara.
Esta bien, gracias por el esfuerzo.
No hay de qu¨¦, no es molestia. Pero vi el historial m¨¦dico de su madre, y necesita hacerse
un chequeo de seguimiento. Sefiorita Lopez, podria venir
cuando est¨¦s libre?
-Si, lo s¨¦. Volver¨¦ este fin de semana.
Tras colgar, Cira termind deer, guard6 lo que sobraba, se cepilld los dientes y se fue a dormir.
mafiana siguiente, rma sono y Cira despertd, apag6 rma y, adormda, vio que tenia varios mensajes no leidos
en su tel¨¦fono.
Eran mensajes de texto, no Whatsapp.
aun
Hoy en dia, gente rara vez envia mensajes de texto. Cira los abri¨¦ para leerlos.
+15 BONGS
jLo primero que vio fueron cinco o seis fotos de alta definicidn de Est con ropa en desorden, luciendo confundida y en
poses indecorosas!
jCira sintid un zumbido en su cabeza y se despert6pletamente!
Su primer pensamiento fue, por qu¨¦ le enviaron estas cosas?
Inmediatamente mo al numero que le habia enviado los mensajes, jpero el sistema indic¨¦ que el tel¨¦fono estaba apagado!
Rapidamente recuperandopostura, reenvid todo a Isabel.
Aunque eran apenass siete de mafiana, Isabel ya estaba en camino al aeropuerto.
Recordando que noche anterior habia sido drogada por Enrique y se habia olvidado de tomar su medicaci¨¦n, sacd de su
bolso un anticonceptivo de emergencia de 24 horas, sac¨¦ dos pastis, abrid una bote de agua minerals trago
directamente.
Justo cuando revisaba su tel¨¦fono, a punto de atragantarse con el agua, inmediatamente mo a Cira con un tono serio.
-4Qu¨¦ significa esto? De donde sacaste estas fotos?
Capitulo 0352
CapÃtulo 352
Cap¨ªtulo 352
Capitulo 0352
-Acababa de despertar cuando lo vi, alguien me lo habia enviado¡ªdijo Cira, reci¨¦n despertada, con voz ronca, y ahora un poco
asustada.
Las fotos eran una papa caliente, porque se parecian demasiado a e mandando a alguien a intimidar a Est. Despu¨¦s de
que se hiciera el trabajo, otra parte le envios fotos para confirmarlo.
Sus manos temban mientras sostenia el tel¨¦fono.
Era un miedoplicado.
Pero aunque tenia miedo, no estaba en panico. Volvi¨¦ a revisar el tiempo del mensaje y dijo: -Fue enviado as cuatro de
madrugada, intent¨¦ mar de vuelta, pero el numero ya estaba apagado.
Isabel capto lo importante: -~No es un numero virtual de inte? ¡éTampoco un numero inexistente? ,Es un numero de celr
normal?
Cira frunci¨¦ elbio: -Si, un numero normal, con cddigo de area de ciudad de Sherdn.
-Eso es muy sutil -dijo Isabel mientras torcia una bote de agua mineral. Enviame el numero, preguntar¨¦ a un amigo. Estoy
camino al aeropuerto, el proximo vuelo a ciudad de Xoan.
Para ir a ciudad de Xoan, el tren de alta velocidad era mas conveniente, pero no habia billetes disponibles, asi que tuvo que
tomar un avidn.
Cira copi¨¦ el numero de celr y lo envi¨¦ a Isabel a trav¨¦s de Whatsapp. La mada continuaba cuando de repente Isabel grit¨¦:
-Cira.
-Si, estoy escuchando.
Isabel pregunto pbra por pbra: -~Estas segura de que estas fotos, este asunto, no tienen nada que ver contigo?
Cira sabia por qu¨¦ preguntaba, queria tranquilidad.
Cerr¨¦ los ojos, agitacion inicial al despertar y vers fotos habia desaparecido, ahora estaba mas tranqu.
Asegur¨¦: -No tiene nada que ver conmigo, absolutamente nada.
-Bien, entonces haz lo que te digo, contacta a policia lo antes posible y entregas fotos.
Cira dodo por un momento.
Como si un tesoro robado de repente apareciera en sus manos, temia no poder explicarse y al final ser tratadao una
ladrona.
Pero Isabel dijo: Si no hiciste lo que se te acusa, ley te devolvera tu inocencia. Nadie podra hacerte dajio, pero si no te
adntas y lo explicas, si lo descubren mas adnte, sera masplicado.
Cira suspir6:
Entiendo.
Contactame si hay algo¡ªIsabel colg6 el tel¨¦fono sintiendo que el asunto se volvia mas misterioso, especialmente por el uso de
un numero real en lugar de
uno virtual.
Cira volvi¨¦ a mirars fotos de Est. Anoche pens6 que, gracias a rapida. intervencion del camarero, Est no habia sufrido
lo peor, fue una suerte dentro de desgracia.
No esperaba que esos dos hombres tambi¨¦n le hubieran tomado fotos. Si eso se difundia, Est definitivamente estaria auin
mas devastada.
Cira encontr¨¦ el numero del oficial de policia que le habia pedido que fuera a estaci¨¦n para ayudar en investigaci¨¦n y lo
mo.
Contestaron al otrodo.
-H, oficial Maldonado, hay algo de lo que quiero harle, esta mafiana cuando me levante¨¦.
-Sefiorita Lopez, estaba a punto de ma.
Cira fue interrumpida, parpadeo sorprendida:
¨¦Hay algo?
-Necesitamos que venga ahora mismo aisaria de ciudad de Xoan.
-,Ahora?-Cira estaba inc¨¦moda.
trabajo en tarde.
Tengo que ir a trabajar hoy, ir¨¦ despu¨¦s del
El oficial Maldonado dijo:-Ya atrapamos a esos dos hombres, confesaron que usted los mand6 a intimidar a sefiorita Zav,
asi que tiene que venir inmediatamente para investigacion,
Cira se qued6 sin pbras.
Se sintido si alguien le estrangra garganta, cada vez mas apretada: No fui yo, no les dije que hicieran nada, ni
siquiera los conozco.
No teniao defenderse.
+15 BONDS
La forma en que policia haba ya no era de cboraci¨¦n en investigacion, sino de someterse a e.
La naturaleza de situaci¨¦n erapletamente diferente a de anoche.
Incluso sentia que si iba a estacion de policia hoy, no seria tan facil salir.
Cira no se habia puesto abrigo ni se habia envuelto en una manta, sentada en cama con un delgado pijama, su cuerpo ya se
habia enfriado, ahora sentia un frio prante.
Cira envid un mensaje a Isabel explicando situacion, Isabel solo respondid: No huyas. La policia atin no tiene pruebas
concretas, de lo contrario no te habrian notificado por tel¨¦fono para que vayas a ser investigada, sino que habrian ido
directamente a buscarte.
Cira no tenia intenci¨¦n de huir.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
Pero ahora entendia un poco el sentimiento de esas personas queetian un delito y luego huian.
Lo desconocido eralo mas aterrador.
Hizo su tercera mada de mafiana, a Osiel: Sefior Sanchez, he tenido un problema, necesitar¨¦ pedir el dia libre hoy.
Aunque voz de Osiel era tranqu, Cira podia detectar su descontento.
-Secretaria Lopez, supongo que no ha olvidado que tengo una reuni6n esta mariana, verdad? Contrato secretarias para
ayudarme en mi trabajo, gcree que usted esta cumpliendo con su papel?
-Lo siento, sefior Sanchez, pero realmente hay una razon. Ya prepar¨¦ todos los documentos que necesitara para reuni6n, los
enviar¨¦ inmediatamente a asistente Cort¨¦s. Despu¨¦s de que los revise, definitivamente podra asistirle muy bien en reunion.
Osiel no dijo nada mas y colg¨¦ el tel¨¦fono.
Cira solt¨¦ un suspiro, se levantd, sevo, se visti, puso pan y leche en su bolso y sali¨¦ de habitaci¨¦n.
Mientras bajabas escaleras, de repente penso, desde que lleg6 a ciudad de Xoan, gpor qu¨¦ todo parecia ir mal?
Su apresurada figura saliendo del hotel fue vista por Morgan, que desde luz opuesta, tenia los ojos oscuros, sin fondo.
+15 BONDS
Capitulo 0353
CapÃtulo 353
Cap¨ªtulo 353
Capitulo 0353
Cira lleg6 aisaria, y esta vez, el lugar donde interrogaron ya no era una
oficina.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
Era una s de interrogatorio.
Cira se sent frente a dos oficiales de policia, sintiendo una presi¨¦n inmensa.
Dijo con losbios apretados: -No los conozco en absoluto, y mucho menos les di ordenes. O estan intentando implicarme o es
una calumnia deliberada.
El policia sac¨¦ nuevamentes fotos de los dos hombres pidi¨¦ndole diriones a e: Dicen que en ese momento, estaban
confirmando el aspecto de Est contigo.
Cira se sinti¨¦ absurda:
jEstan mintiendo! Solo estaban pidiendo diriones.
El policia agreg¨¦: -Tambi¨¦n encontramos cinco mil dres en efectivo en su bolsa, dicen que tu se los diste personalmente, y
investigaci¨¦n tica encontr¨¦ tus hues dactres en ¨¦l.
Cira se recosto en el respaldo de si, sintiendo c¨¦mo conspiraci¨¦n se infiltraba por todosdos, y de repente lo entendio
todo.
Viendo que no tenia nada que decir, los dos oficiales se miraron.
La oficial puso un papel delgado frente a e: Sefiorita Lopez, a partir de ahora, necesitamos detenerte temporalmente, esta es
la orden de detencion, firm. Luego entrega tu movil y ordenador, tambi¨¦n vamos a registrar tu residencia.
Cira sintid su coraz¨¦n pesadoo mil libras.
Pronto,s fotos de Est tambi¨¦n fueron descubiertas por policia, y le preguntaron de qu¨¦ se trataba.
-Alguien mes envid, esta mafiana contact¨¦ al oficial Maldonado, queria har de esto pero antes de que pudiera explicar, fue
convocada aisaria.
El policia dijo: -El numero de movil que te envids fotos pertenece a esos dos hombres, si no tienes rcion con ellos, gpor
qu¨¦ te enviarians fotos?
Cira sonrid amargamente: -Deberian preguntarles a ellos. Soy el receptor, go voy a saber qu¨¦ estan pensando? ¡éC¨¦mo
puedo evitar que me envien cosas?
Ellos dicen que los cinco mil eran un anticipo, que les pagarias el resto despu¨¦s de vers fotos.
Cira rid: gCreen todo lo que dicen? ,Por qu¨¦ no creen lo que digo?
El policia se impuso: jCira Lopez, cuida tu actitud!
Cira no tuvo mas qu¨¦ decir, se sinti¨¦ atrapada en una red intrincada y dijo con entumecimiento: Quiero ver a mi abogado.
Isabel aterriz6 en ciudad de Xoan y recibid noticia deisaria de que Cira habia sido detenida administrativamente.
La detencion administrativa puede durar desde un dia hasta quince dias, dependiendopletamente deo policia
manejes pruebas.
Isabel fue directamente aisaria y solicit¨¦ liberaci¨¦n inmediata, tenia que saca de alli cueste lo que cueste.
Unaisaria no era lugar para una chicao Cira.
Pero solicitud de libertad bajo fianza fue rechazada.
Las razones del rechazo fueron que Cira no tenia una residencia fija en ciudad de Xoan, podria huir, y familia de victima,
los Zav, creia que Cira en libertad seria una amenaza para ellos.
Aunque estas razones eran forzadas, estaban dentro des res y ni siquiera Isabel pudo rebatis, asi que decidi¨¦ primero
visitar a Cira.
En s de visitas, el rostro sin maquije de Cira estaba palido. Por muy fuerte que fuera su resistencia, nunca habia sido
detenida, y realmente estaba llegando a su limite.
La detencion, el encarcmiento, es de por si formas muy severas de castigo.
Desgastan mente, destruyen voluntad, muchas personas originalmente tercas, tras un tiempo encerradas, contestaran
cualquier cosa.
La primera frase que Cira dijo al ver a Isabel fue: -E lo ned todo.
Ese e se referia a Est.
Isabel fruncio el cefio: -; Qu¨¦ quieres decir?
La voz ronca de Cira:
Originalmente pens¨¦ que Est era victima.
+15 BONOS
Pero no era asi.
Todo, desde el principio, desde que esos dos hombres detuvieron para pedirle diriones... no, desde que Est hizo un
escandalo en Grupo Sanchez, todo fue un n bien orquestado.
En los ojos de todos, Est hizo un escandalo en publico, arruinando su cboracion, seguramente Cira odiaria.
Asi que contrat¨¦ a dos hombres, dio un anticipo de cinco mil, confirm¨¦s fotos, y si no fuera por el camarero que salvo a Est
a tiempo, reputacion de Est estaria arruinada.
Luego esos hombres huyeron, y para obtener el resto del dinero, enviarons fotos a Cira para confirmar.
Sin embargo, red de ley es vasta y no deja pasar nada, esos dos hombres fueron atrapados, y el dinero del soborno tenia
sus hues, una evidencia irrefutable.
Ahora Cira estaba atrapada, era un circulo vicioso, una retribuci¨¦n inmediata.
La causa, el proceso, el resultado, todo era muy ro.
El motivo del crimen, el proceso, conclusi6n, todo estaba ezado.
Era una historiapleta, logica y convincente.
Si Cira no fuera parte involucrada, incluso e lo creeria.
CapÃtulo 354
Cap¨ªtulo 354
Capitulo 0354
Cira penso en lo absurdo de situacion y le pregunto a Isabel:-Instigar a otros aeter vici¨¦n, y mas atin siendo dos
personas, aunque no se haya
consumado, condena es bastante severa, , verdad?
Isabel respondio: -Sis pruebas son concluyentes, de tres a diez afios.
La tez de Cira palidecid alin mas, no es de extrafiar que Est dijera que queria que e fuera a pri:
Un viento invernal sopld noche anterior, haciendo que temperatura bajara bruscamente. Incluso en s de visitas sin
ventanas, se podia sentir el friodose hasta los huesos.
Isabel, cuando manejaba casos, tenia costumbre de har ro y directo, pero viendo el estado de Cira, suaviz6 su tono: -Lo
que dije es bajo circunstancia de ques pruebas sean concluyentes.
-Aunque tu hue est¨¦ en el dinero, en nuestro pais, ley valora mass pruebas que los testimonios, y una s prueba no
constituye crimen. Esto significa que sus acusaciones, el tribunals considerara con precaucion. Si solo hay una prueba,
entonces no es valida. No te preocupes demasiado por ahora.
?Una s prueba no constituye crimen? Cira alz6 cabeza, su rostro todavia palido, pero sus ojos estaban ros y agudos: -
Ellos seguramente saben esto tambi¨¦n, seguramente traeran mas pruebas a policia, intentando ser mi destino.
Isabel entendid inmediatamente lo que e queria decir: -Correcto, lo falso siempre sera falso, cuanto mas hagan, mas errores
cometeran.
Y cuantos mas erroresetieran, ya sea para revertir el caso de Cira 0 para contraatacar y enviarlos a prision, seria
ventajoso.
Isabel di
mi.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
: La presion de familia Zav me impide sacarte bajo fianza, pero seguir¨¦ intentandolo. Tranqu, d¨¦jame esto a
Cira solo pudo deci
: No dejes que mis padres sepan lo que me esta pasando.
-Lo s¨¦.
La visita termino y Cira fue llevada de vuelta al centro de detencion.
El centro de detenci¨¦n tenia literasunes grandes, y su lugar estaba en
esquina. Se apoy¨¦ en pared, enterrando su rostro en sus rodis.
E confiaba en habilidad de Isabel y tambi¨¦n en de policia.
Est seguramentenzaria mas pruebas, pero seguramente encontrarans inconsistencias, y al final, e saldria.
Pero una cosa es confiar, y otra es estar asustada y nerviosa.
No podia calmarse.
Hacia mucho frio aqui.
Est, Est...
~Por qu¨¦ no se habia dado cuenta antes de que era un montaje de e?
Cira penso que habia subestimado a Est.
Penso que solo jugaria trucos sucios para fastidia, nunca imagino que Est seria capaz de hacer algo tan extremo.
Y pensar que esa mariana, al ver esas fotos, todavia estaba preocupada por e, temiendo que sis fotos se hacian publicas,
c¨¦mo iba a manejarlo.
Qu¨¦ ir¨¦nico.
Cira levant6 cabeza, sus ojos estaban rojos y himedos, su corazon, sumido en oscuridad.
Laida en el centro de detenci¨¦n es notoriamente m.
Tanto el almuerzoo cena eran bollos y sopa de col. Los bollos no erano los que se venden afuera, los de aqui
parecian hechos con masa cruda, secos y duros, imposibles de tragar sin agua.
Cira no tenia ganas deer al mediodia, y para noche, ya sentia dolor en el estomago y tuvo que tomar su racion.
Pero habia algo en sopa de col, un sabor indescriptible,o agua estancada, tom6 un sorbo y no pudo evitar escupirlo.
No podiaer, ni queria hacerlo, pero su cuerpo no resistia, y no sabia cuantos dias estaria detenida, no podia simplemente
dejar deer.
Forz6 otro bocado, pero no pudo tragarlo, se qued6 atascado en su garganta, y el sabor subid directamente a sus paps
gustativas y su nariz, no pudo resistir y vomitd de nuevo.
El centro de detencidn era un lugarpartido, si e noia, otros todavia tenian que hacerlo, y no podian soportar que e
siguiera vomitando.
-Si no puedeser, jnoas! ¡é Qu¨¦ te piensas que es este lugar? Quieres manjares y delicias?
Cira no queria discutir con es, ni tenia energia para hacerlo. Su est6mago le dolia, su rostro estaba palido, susbios sin
color, y frente le sudaba frio.
Alguien dijo: Parece que algo no va bien con e, ~deberiamos decirle al guardia?
-jSeguro que esta fingiendo! |D¨¦j!
Cira sentiao si sus entrafias estuvieran siendo arrancadas y retorcidas, todo un revuelo de dolor insoportable.
Inhalo aire bruscamente y se tumbo en litera, enrondose sobre si misma, manta sobre e era fria y dura, no retenia el
calor y olia a humedad.
Siempre habia sido una luchadora solitaria, manejando sus propios asuntos, pero en ese momento, una d¨¦bil idea cruzo su
mente, gpor qu¨¦ nadie venia a salva...? Su jefe, Osiel, debia haber oido har de su situacion, ,no iba a preguntar? ¡éQu¨¦
paso con Fermin, quien dijo que creia en e? ¡éNo estaba cortejando?
¨¦Y Morgan? No le habia traidoida noche anterior?
¨¦Por qu¨¦ ahora, nadie se ocupaba de e?
Capitulo 0355
CapÃtulo 355
Cap¨ªtulo 355
Capitulo 0355
Las pensamientos confusos llegaron a este punto cuando puerta de s de detencidn se abri¨¦ de repente desde fuera.
Ei guardia gritd: | Todos de pie!
Todos inmediatamente dejaron sus tazones deida y se pusieron de pie. Cira habia oido har des res del lugar y
tambi¨¦ns record6.
Pero apenas puso los pies en el suelo, sintid un dolor agudo en el estomago y su cuerpo se dobld involuntariamente, casi
cayendo de rodis. Entonces, un brazo se extendio y rodeo.
Se estrell¨¦ contra el pecho de esa persona, y su nariz se llend con el familiar aroma de nieve fresca.
Una sensacion indescriptible de agravio surgi¨¦ en los ojos de Cira.
El agravio de ser incriminada, el de haber pasado dosidas, el dolor intenso en el est¨¦mago... Estuvo a punto de decir por
qu¨¦ tardaste tanto en venir?, pero se
contuvo.
La voz de Morgan vino de encima de su cabeza: -;No puedes caminar?
Cira respondi¨¦ d¨¦bilmente:
Me duele el estomago...
El dijo: Es lo que te mereces. ,No sabias decirle a Isabel que me buscara?
Cira empuj¨¦ d¨¦bilmente su pecho, pero Morgan levant6 en brazos.
De repente, Cira perdi¨¦ el equilibrio, sintid que sangre le subia a cabeza y se aferr¨¦ a camisa de ¨¦l, arrugand.
Morgan baj¨¦ vista hacia los ojos enrojecidos de e y, en ese momento,o si su propio coraz¨¦n se arrugara tambi¨¦n.
Cira preguntd con voz suave: -g Ya puedo salir?
Ya liberada dijo Morgan, empezando a caminar.
~No se suponia que no podian libera?
Ah, Isabel no podia hacerlo, pero eso no signific¨¦ que Morgan no pudiera.
Cira cerr¨¦ los ojos, no por desmayarse, sino por el agotamiento y el dolor.
Sintio
Una vez fuera de s de detencion, Helena inmediatamente cubri¨¦ a Cira con
una manta.
15 RONCExclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Cira, con una estatura de 1.7 metros, era considerada alta entres mujeres. En ese momento, envueltao un capullo de
seda, parecia especialmente fragil en brazos de Morgan..
Los pasos de Morgan eran firmes. Al salir de estacion de policia, cargo y sent6 en el coche.
Con calefion del coche, el cambio de frio a calor hizo que Cira temra involuntariamente, y luego susbios tocaron
algo.
Instintivamente gird cabeza para evitarlo, saboreando un toque dulce. La voz grave de Morgan sono: -Glucosa, b¨¦b.
La glucosa es lo mejor para recuperar energia.
Cira intent6 sacar
las manos de manta para toma e misma, pero Morgan presion6 bote contra sus dientes, obligand a abrir boca.
El sabor dulce se esparci6 por su boca, y su gargantaenz¨¦ a tragar sin parar. Despu¨¦s de beber medio bote de glucosa,
Cira tuvo fuerza para levantar los parpados y se dio cuenta de que Morgan habia estado observando todo el tiempo.
La luz que se filtraba en el techo del coche pasaba por su rostro, haciendo que sus cejas y ojos parecieran atin mas oscuros y
serenos. No sabia en qu¨¦ estaba pensando, quizas en lo problematica que era, ya que fruncia mucho el cefio.
E tenia algunas gotas de agua enisura de losbios, ¨¦ls limpid con yema del dedo, tambi¨¦n tocando susbios.
Morgan era un hombre de vida privilegiada, sus yemas no tenian callos, y Cira no pudo evitar apretar losbios.
Afuera ya estaba muy oscuro, el coche estaba rodeado de vacio, y todo parecia disolverse en oscuridad.
En ese momento, solo ¨¦l briba.
Despu¨¦s de que el dolor de est6mago de Cira se aliviara y ya no se sintiera entre vida y muerte, abrid boca y dijo: -
Gracias.
Morgan levant¨¦ cabeza y le dijo al conductor: -Conduce.
El conductor arranc¨¦ el coche.
Cira seguia sentada ens piernas de Morgan, pensando en moverse al asiento de aldo, pero ¨¦l apret¨¦ manta a su
alrededor, dejando sus manos y pies. envueltos, inmoviles.
+15 BONOS
Helena se hizo el ciego,o si no hubiera visto nada, y gird cabeza para decir: ¡ªLa familia Zav acaba de presentar una
prueba a policia, dicen que encontraron a un experto en informatica que recuper¨¦ el monitor de Est pidiendo diriones a
la secretaria Lopez, el hombre tenia una foto de Est en su tel¨¦fono.
La voz de Cira era ronca: -Definitivamente es falso¡ªobviamente era un mapa, e incluso les ayud6 a cambiar al modo peatonal
y a seguir flecha.
Helena dijo: La tica de subestaci6n no lo analiz6, por lo que solicitaron apoyo tico de estaci¨¦n municipal. Si se
analiza y realmente es una foto, entonces cadena de evidencia sera atin mas sdlida.
Morgan mir¨¦ de nuevo a mujer en sus brazos. Su rostro estaba palido, lo que hacia que sus cejas y pestafias se vieran azul¡ª
negras,o si estuvieran delineadas con unas pocas pincdas en papel de arroz, delicadas, fragiles y hermosas.
Aprieta los brazos y dice: -Conduce mas rapido.
El coche lleg6 rapidamente al hotel. Morgan llevo en brazos al bajar, Cira no se resistid, realmente estaba cansada, pero dijo:
-Quiero ir a mi propia habitacion.
Morgan presion6 el boton para su piso y luego bajo mirada. Tenia los ojos. rasgados y los pliegues eran superficiales.
-~Me dejas entrar en tu habitaci¨¦n esta noche?
CapÃtulo 356
Cap¨ªtulo 356
Capitulo 0356
Cira trag6 saliva, pregunto:
Aprovecharias situaci¨¦n?
Morgan mir¨¦ con una intenci¨¦n ambigua, e vivia en el piso 12, el ascensor subia uniformemente hasta ques puertas se
abrieron. El llevo en brazos y no respondio hasta que salieron.
-Ahora estas demasiado maloliente, no apetece.
E solo habia estado un rato ens mantas olorosas....
Morgan lleg6 a puerta de su habitaci¨¦n, saco una tarjeta de eso que no se sabia de donde habia obtenido y abri¨¦
puerta directamente.
Cira no tenia animo para preguntar.
No era primera vez que se daba cuenta de su omnipotencia.
Morgan cerro puerta con el pie.
Al final, entr¨¦ en su habitaci¨¦n.
Coloc¨¦ a Cira en el sofa, y e finalmente pudo liberar sus manos, se sirvid un vaso de agua tibia, bebia medio vaso cuando
sono el timbre. Morgan se levanto a abrir.
Poco despu¨¦s, volvid con una caja deida.
Debia haber instruido a alguien para que preparara, para que llegara justo a tiempo.
Abrio caja, era congee de mariscos, al levantar tapa, el aroma fresco inund6 sus narices, provocando el apetito.
Puso el congee frente a e y le dio una mirada que decia:
come.
Cira, sin hacerse de rogar, tom6 una cuchara desechable yenzo aer, estaba realmente hambrienta.Text ? 2024 N?velDrama.Org.
Traser medio bol, notd mirada del hombre sobre e, alz6 vista: Usted noe?
Morgan:
Hueles demasiado mal, me quita el apetito.
Cira se quedo sin pbras.
Cira no sabia si Morgan realmente creia en e, despu¨¦s de todo, ahora todo parecia indicar que e era culpable con pruebas
contundentes, pero decidi¨¦
=
repetirle lo que ya habia dicho a policia y al abogado.
-No s¨¦ por qu¨¦ mis hues estan en el dinero, hace mucho que no uso efectivo.
Morgan estaba sentado en un sofa de t gris, cruzando pierna izquierda sobre derecha, mirand pensativo. El tambi¨¦n
habia visto a Cira hando con esos dos hombres en calle.
Record6 un gesto que e habia hecho:
Tocaste sus tel¨¦fonos, gverdad?
Cira se qued6 pasmada unos segundos, luego se levantd de golpe: jCierto! Me preguntarono ir a algun lugar, y les ayud¨¦ a
cambiar el mapa a modo
peatonal... Quieres decir que manipron panta y cuando toqu¨¦ el tel¨¦fono, obtuvieron mis hues?
Morgan no dijo nada, soloento: Los padres de Zav ya estan en ciudad
de Xoan.
Crear evidencias falsas, presionar a policia para que no liberaran, todo eso no era facil para Est s... debian ser los
padres de Zav vengando a su hija.
Asi que ahora Cira estaba luchando contra una familia entera.
E mir¨¦ al hombre sentado, impasible, queriendo preguntarle si creia en e.
Pero pregunta muri¨¦ en susbios, sintiendo que no era necesario, o mas bien, no era adecuado preguntar.
Con voz ronca, Cira dijo: -Gracias por hoy, sefior Vega.
Morgan levant¨¦ vista: -Ve a bafiarte.
Dicho dos veces que olia mal, Cira tambi¨¦n sentia que necesitaba limpiarse. Trast terminar el congee, se dirigid a su habitacion.
No lo habia notado antes, pero ahora veia que alguien habia registrado su habitacion.
Debia haber sido policia.
Este lugar era solo una residencia temporal para e, no tenia mucho, asi que no le importaba que buscaran.
El tel¨¦fono de Cira habia sido confiscado, pero tenia un tel¨¦fono de repuesto. Primero avis a Isabel que Morgan habia
sacado bajo fianza.
Isabel no respondio d¨¦ inmediato. E tomo algo de ropa y entr¨¦ al bafio.
Despu¨¦s de bafiarse, vio su tel¨¦fono en cama con una mada entrante de Isabel.
Lo tom¨¦ y contestd: Isabel.
Me alegra que est¨¦s fuera. Acabo de har con policia, ahora tienes restriones de viaje, no puedes dejar ciudad de
Xoan, y debes estar disponible
en todo momento.
-Lo s¨¦.
-Y hay algo mas,s fotos de Est estan en inte.
Cira se sorprendio: -Qu¨¦?
-Acaban de subis, con varios canales de marketing implicados. El titulo es que contrataste a alguien para acosar a Est,
tenemos que manejarlo rapido. Si se difunde, con presion de opinion publica, tu situacin empeorara.
Cira conocia bien presion de opinion publica, sabia lo grave que era.
Inmediatamente sali¨¦ de habitacion, sabiendo que Morgan todavia estaba alli, abrid boca para marlo: -Sefior Vega...
~podrias ayudarme a eliminars fotos de Est?
No tenia a nadie mas a quien recurrir.
Apenas pronunci¨¦ su nombre, vio que Morgan tambi¨¦n estaba al tel¨¦fono, diciendo: -Si, suprimelo, dile a esaspafiias MCN
que si se atreven, sigan publicando.
No necesit¨¦ pedirlo, ¨¦l ya habia dado ordenes.
Morgan, al oir su voz, gird cabeza y vio a mujer en el pasillo.
Se habia bafiado, incluso se habiavado el cabello, llevaba puesto un pijama de algod¨¦n nco con cuello cuadrado, dejando
al descubierto parte de sus
vics y surgo cuello.
Parecia muy cansada y confundida,o si ni siquiera recordara ponerse ropa interior.
CapÃtulo 357
Cap¨ªtulo 357
Capitulo 0357
Cira era alta y esbelta, con curvas en los lugares adecuados, visibles incluso a trav¨¦s de su sencillo pijama sin forma.
Morgan recordaba con facilidado disfrutaba tene en sus manos,
dici¨¦ndole al ofdo durante sus intimos momentos que e parecia hecha para ¨¦l, que todo en e era perfecto, que si fuera mas
grande, no podria sostene con
una s mano.
Luego veia enrojecer y encogerse, mandolo sin fuerza alguna maldicion... e realmente no sabia insultar.
Su nuez de Adan se movia imperceptiblemente, su voz un poco mas profunda: -¡é Me estabas mando? ,Qu¨¦ pasa?
Cira, sin darse cuenta de su propio atractivo, permanecia de pie en el pasillo que conectaba el dormitorio y el salon, bajo luz
tenue de unampara de pared, palida.
-Isabel me m6, dijo que hay fotos de Est en inte... gmandaste a alguien a manejarlo?
Morgan solo respondid: -Si.
El coraz6n agitado de Cira se calm6, y le agradeci¨¦ por tercera vez esa noche.
Morgan afloj¨¦ el bot¨¦n superior de su camisa y se acerco a e: -; Ahora me pides ayuda?
Cira solia resolvers cosas por si misma. Sin embargo, en el primer indicio de problema, no dudo en correr hacia ¨¦l.
Cira ni siquiera se dio cuenta de este cambio...
Solo pens6 que sis fotos se difundian y presi¨¦n publica aumentaba, podria ser llevada de nuevo a detencion.
Noo
volver a ese lugar y Unica persona capaz de ayuda era Morgan... , Desde cuandoenz¨¦ esto?
~Desde cuando dej¨¦ de creer que ¨¦l ayudaria, para sentir que solo ¨¦l podia?
Una sombra cay6 sobre e, Cira mir¨¦ hacia arriba distraidamente y se dio cuenta de que Morgan ya estaba frente a e.
Estaban tan cerca que casi se tocaban.
12
15 BONOS
Instintivamente, e retrocedi¨¦ medio paso, pero su mano fue capturada por ¨¦l. Morgan arrastr¨¦ hacia el dormitorio, y e
instintivamente agarro el marco de puerta: , Qu¨¦ estas haciendo?
El mir¨¦ hacia atras: -;Te has mirado al espejo? Tus ojos estan rojos, si estas cansada, duerme.
Inclin¨¦ ligeramente cabeza, su cuello presionando el cuello de su su¨¦ter, su tono de repente se suaviz6, calmado y lento, un
tono raramente escuchado por Cira.
-4No eres valiente? En aquel crucero, en un lugar desconocido, te atreviste a negociar con Osiel para redimirte, mientras te
enfrentabas a Fermin, y al mismo tiempo me amenazaste para que no te entregara. Si no tenias miedo s, ,por qu¨¦ tendrias
miedo ahora que estoy aqui?
Como una piedranzada a ungo en calma, creando ondas que se extienden en circulos.
La respiracion de Cira parecid desaparecer en ese momento, mirando fijamente al hombre frente a e, sorprendida por sus
pbras.
~Eso significaba que ahora lo tenia a ¨¦l?
Cira sintido si su garganta estuviera obstruida con algod¨¦n, abrid boca, pero no pudo har.
Pero su corazon inquieto parecia haber encontrado un lugar donde descansar.
Cira se acurrucaba s en cama, envuelta en su manta, incapaz de dormir.
Dio vueltas en cama, mirando hacia puerta. Demasiadas cosas habian sucedido ese dia.
Cayo en una trampa, fue tratadao sospechosa, casi detenida, y aunque temporalmente liberada gracias a influencia de
Morgan, su libertad estaba restringida.
Mientras no limpiara su nombre, no seriapletamente libre, no podria siquiera volver a ciudad de Sher¨¦n para llevar a su
madre a una revision
m¨¦dica.Text ? 2024 N?velDrama.Org.
Cira, molesta, se dio vuelta, dandole espalda a puerta.
Ahora todass pruebas apuntaban hacia e,s hues en el dinero,s fotos
+IS NONOS
en el tel¨¦fono, deraci¨¦n del hombre.
Est incluso habia difundido sus propias fotos, solo para incitar al pUblico contra e, estaba dispuesta a exponerse tanto,
¨¦qu¨¦ mas seria capaz de hacer?
Queria arruina.
~Pero por qu¨¦?
~Su enemistad no habia llegado a tal extremo, verdad? ¡éO era Est simplemente una persona tan radical?
En tercera vuelta de Cira, puerta de habitacion se abrid, luz se derram¨¦ de afuera hacia adentro, y e se sent¨¦ de
repente, rmada.
Y alli estaba, Morgan en puerta con pantus ncas de algodon del hotel, sosteniendo un vaso de agua: -,No puedes
dormir?
-4Por qu¨¦ atin no te has ido?
¨¦Habia estado ¨¦l todo el tiempo en su habitaci¨¦n?
Capitulo 0358
CapÃtulo 358
Cap¨ªtulo 358
Capitulo 0358
Te presto mi habitaci¨¦n para trabajar Dame tu mano.
dijo Morgan acercandose a e.
Ei vivia en suite del ultimo piso donde velocidad del inte era mas rapida que en su habitacion, , qu¨¦ tan importante seria
su trabajo para hacerlo ahi? Cira dud6, pero extendi¨¦ su mano.
El dej6 caer dos pastis ncas en e.
Son pastis para dormir, toms y duerme.
Cira apretd su mano:
Dormir¨¦... sefior Vega, mejor vuelve a tu habitacion.
Morgan mir¨¦ con una expresi¨¦n cansada y desordenada, y de repente, sin previo aviso, beso susbios.
-jQu¨¦!
Cira se inclin¨¦ hacia atras inmediatamente.
Morgan sujet6 su nuca firmemente, impidiendo que se escapara, intensificando el beso. Cira respiraba irregrmente,
empujando torpemente su pecho, incapaz de evitar emitir un gemido sofocado: -Mmh.Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
Morgan mordio subio inferior suavemente, luego solt6. Cira se apresur¨¦ a envolverse en su manta, rodando hacia el interior
de cama, mirandolo con precauci6n.
Morgan no siguid, sosteniendo tranqumente su vaso de agua, solo su voz sonaba un poco ronca. -Ahora te pareces ao
estabas hace tres afios, cuando te recogi.
En aquel entonces, e era asi, temerosa e insegura, incapaz deer o dormir, escondi¨¦ndose en un rinc¨¦n, temndo de
miedo.
Como un gato callejero.
Cira parpade6, recordando esos dias.
En ese entonces, realmente tenia miedo, temiendo que esas personas volvieran a aparecer, que secuestraran, vendieran a
un burdel, donde seria vida, golpeada brutalmente, incluso desfigurada, y si desapareciera, nadie lo sabria.
Asi que veia a Morgano su Unica salvacion, esforzandose encerlo, en
10
+15 BONOS
adaptarse a ¨¦l, aunque fuera torpemente, incluso atrevi¨¦ndose a besarle, usando sus escasas habilidades para intentar ganarse
su inter¨¦s, para que ¨¦l protegiera.
Sentia que despu¨¦s de tres ajios, e atin no hubiera avanzado, que atin dependiera de ¨¦l para ser salvada?
para ¨¦l: -Ta no
Cira apret¨¦ manta, hando en voz baja, tanto para eo para ¨¦l: soy de hace tres afios.
Morgan esboz6 una leve sonrisa. Mas te vale.
Luego indic¨¦: No estas bien, necesitas dormir. Son solo pastis para dormirunes, gquieres que me tome una para que
veas?
Despu¨¦s de un momento, Cira se arrastr¨¦ hacia ¨¦l, tom el vaso de su mano y se trag6s dos pastis para dormir.
Realmente necesitaba un suefio, para reiniciar su espiritu.
-Estar¨¦ afuera.
Morgan sali¨¦ y cerr¨¦ puerta.
La habitacion volvi¨¦ a oscurecerse, Cira miraba puerta, gpor qu¨¦ sentia que el Morgan de esta noche era tan... tierno?
Tierno.
Esa pbra, un dia, estaria asociada a este hombre frio.
Cira abrazo sus rodis, bajo el efecto de medicina, cerr¨¦ los ojos rapidamente.
Era mas des dos de madrugada cuando se durmi6, pero as ocho en punto, su reloj bioldgico despertd puntualmente.
El suefio habia tenido un efecto ro, Cira se sentia mucho mas estable, menos
ansiosa.
Cira se levant¨¦, fue al bafio avarse, se cambid de ropa, solo era viernes, todavia tenia que ir a oficina.
Apenas sali¨¦ de habitaci¨¦n, escuch¨¦ en s voz de Helena informando a Morgan.
La primera frase que escucho hizo que sonrisa en esquina de su boca se desvaneciera.
-Est intent6 suicidarse anoche.
+15 BONOS
4 Qu¨¦?!
Cira camin6 rapidamente hacia s.
Helena continuo: -Parece que al enterarse de que sus fotos estaban en inte, decidi¨¦ subir al techo del hospital para saltar,
pero por suerte una enfermera descubrid. Los bomberos y policia convencieron de bajar, pero alguien grabo un video
corto y lo subid a inte, ya se esta difundiendo en pequefia esc, todos estan hando, preguntandose por qu¨¦ intentd
suicidarse.
Morgan estaba sentado en el sofa, de espaldas a Cira, su expresion era indescifrable, no dijo nada.
Helena afiadio: -Sefior Vega, el sefior Zav y sefiora Zav quieren reunirse con usted.
Eran los padres de Est.
Morgan, viendo el reflejo de Cira detras de ¨¦l en el cristal, se gird.
Cira apretd los dientes. jOtra vez con esto! Si no puede usar cuentas de marketing para difundirs fotos, entonces recurre al
suicidio para mar atencion, luego contrata a alguien para hacer una revci¨¦n, llevando el problema hacia mi.
Una y otra vez.
iNo tenia fin!
¨¦Hasta donde llevaria esta situaci¨¦n?
+15 RONDS
Capitulo 0359
CapÃtulo 359
Cap¨ªtulo 359
Capitulo 0359
Morgan noents sobre el intento de suicidio de Est, solo not¨¦ que Ciral estaba lista para ir al trabajo: ¡é Todavia piensas ir
a trabajar?
Cira lo mir¨¦ y le devolvi¨¦ pregunta: ¡é Vas a reunirte con los padres de Est? ,De qu¨¦ haran?
¨¦Habia Morgan vuelto a su habitacion noche anterior?
~O realmente habia pasado toda noche en su s de estar? Siempre vestia de negro, asi que era dificil decir si habia
cambiado de ropa, pero no parecia cansado. Sus ojos oscuros seguian siendo profundos y prantes.
-,Eres simplemente curiosa o no confias en mi? ¡é Temes que los padres de Est mepren?
Cira apreto losbios...
Era segunda opci6n.
Si los padres Zav habian pedido verlo, era porque sabian que ¨¦l estaba protegiendo. Seguramente habrian preparado una
oferta sustancial para que ¨¦l entregara, para que castigaran a su antojo. gAceptaria ¨¦l?
Si ¨¦l aceptaba, nadie podria protege. El era su Unica esperanza.
Al pensar en esto, Cira sintid un escalofrio en el cuero cabelludo y su mente se
volvi6 un torbellino.
¨¦E lo veiao su esperanza? gRealmente lo consideraba su salvaci¨¦n?
Cira se dio cuenta de que su cambio de actitud, mas que Est o sus padres, era lo mas aterrador.
Nunca antes habia dependido de nadie, siempre habia confiado solo en si misma.
Y ahora, queria depender de Morgan... Cira mordio subio inferior y agarr¨¦ su bolso de si, huyendo del lugar: jMe voy a
trabajar!
Ni siquiera se atrevia a quedarse mas tiempo con Morgan.
Viendo su apresurada salida, Morgan sonri¨¦ levemente.
El hielo duro, despu¨¦s de sus repetidos golpes, finalmente empezaba a mostrar sefiales de romperse.
Helena estaba indecis
: Sefior Vega, gaceptaremos reuni¨¦n con familia Zav?
Morgan mir¨¦ su reloj: Tengo 20 minutos para desayunar.
Helena entendio: posible.
Entendido, les responder¨¦ y les dir¨¦ que vengan lo antes
De nuevo en el restaurante del hotel, Helena le consiguid a Morgan su desayuno habitual: una sopa de pollo con champifiiones
y algunos pafiamientos.
Morgan preferia tomar sopa pors mafianas. Con cortesia pregunto: -Sefior y sefiora Zav, gno quierener algo?
En frente de ¨¦l estaban los padres de Zav.
La madre de Zav lloraba desconsdamente, secandosesgrimas con un pafiuelo y sollozando:-Morgan, no sabes,
Est vio esas fotos suyas en inte anoche, ya estaba mal, en tratamiento en el hospital, y no pudo soportar el shock. Subid
al techo del edificio, si no hubiera encontrado a tiempo,s. consecuencias habrian sido inimaginables.
-Solo tengo esa hija, si e muere, jyo tampoco quiero vivir!
Morgan respondio: Esas fotos,s hice retirar inmediatamente, diganle a sefiorita Zav que est¨¦ tranqu, no se difundiran
mas.
La madre de Zav se apresur6 a responder: -Si, si, sabemos que eres una persona que valora los viejos tiempos y distingue
entre lo correcto y lo incorrecto. Has ayudado mucho a Est, pero persona detras de todo esto es realmente despreciable.
jEsta empujando a mi hija hacia muerte! {Nuestra familia no dejara escapar!
Morgan asintio:
Llevar al verdadero culpable ante justicia es lo correcto.
La madre de Zav intento preguntar:
Entonces, no piensas proteger a esa tal Cira?
Morgan levant¨¦ mirada: Dije el verdadero culpable. ,Es Cira?
-jro que si! E es responsable -exm6 madre de Zav, elevando voz.¡ªjLas pruebas son concluyentes!
Morgan dej¨¦ su cuchara: -La investigaci6n policial an no ha concluido, y aunque concluya, debemos esperar el fallo del
tribunal. No se apresure, sefiora Zav.
El padre de Zav fruncio el cefio:Text ? 2024 N?velDrama.Org.
~Entonces piensas proteger a esa Cira?
Morgan, imparcial: -Quien haya hecho esto, al final no podra escapar. Quien no
+15 BONOS
lo haya hecho, nadie puede falsamente acusa.
La madre de Zav se levant6 abruptamente:-Morgan, no puedes hacerle esto a Est. ~No sabes cuanto le gustas?
-gY entonces qu¨¦?
La madre de Zav se enfurecio por su actitud: -Parece que estas decidido a proteger a Cira.
-Al principio pensabamos que,o Est te gusta y ahora trabaja para ti, somos una familia. De cualquier manera, nuestra
familia Zav estaria de tudo. Pero si esa es tu actitud madre de Zav se rid con frialdad. -;Despu¨¦s de todo, familia
Vega no solo te tiene a tio heredero!
CapÃtulo 360
Cap¨ªtulo 360
Capitulo 0360
Morgan levant¨¦ vista desde abajo, y su presencia imponente,o un tigre mostrando sus garras, lleg6 hasta madre de
Zav.
E palidecio y se derrumb¨¦ en su si.
Pero pronto se dio cuenta de que se habia dejado intimidar por alguien mas. joven, lo que avergonzo. Se puso de pie de
nuevo, intentando decir algo, pero su esposo detuvo.
El padre de Zav era mas calmado. Despu¨¦s de todo, Morgan no habia dicho explicitamente que protegeria a Cira, asi que
todavia habia margen para negociar. Se forz6 una sonrisa y dijo: -Morgan, estas siendo muy duro. Mi esposa es un poco
impulsiva y directa en su forma de har...
Morgan no tenia paciencia para cortesias: -Ha ro.
Tras un breve silencio, el padre de Zav dijo sin rodeos: -Cira es principal culpable. jHa herido a mi
aseguraremos de que vaya a prision!
ija, y nos
jLas Ultimas dos pbras resonaron con firmeza!
En mesa de detras de Morgan, una mujer que estabaiendo baj¨¦ cabeza cuando su cuchara cay6 identalmente en
su bol, produciendo un sonido sordo.
Morgan echo un vistazo hacia atras.
-Si tu, Morgan, no intervienes y te mantienes al margen de este asunto, tanto familia Zavo familia Garcia te
apoyaran en el futuro el padre de Zav sac¨¦ un contrato. Esto es el derecho de explotaci¨¦n de una mina que poseemos en el
sur. S¨¦ que no es mucho dinero para ti, pero es nuestra forma de mostrarte respeto. Tomalo,prate una casa.
Era una propuesta generosa.
En ciudad de Sher¨¦n, donde cada metro cuadrado valia oro, una casa a altura de Morgan costaria al menos diez millones.
Esto mostraba cuanto estaban dispuestos a invertir los Zav para encerrar a Cira.
Estaban en un rinc¨¦n tranquilo del restaurante, sin mucha gente alrededor.
Pero esa tranquilidad dur¨¦ poco. Morgan empujo el contrato de vuelta.
Sus pbras fueron despreocupadas, pero llevaban un aire de superioridad
innata: Sdlo tienes razon en una cosa. Esa cantidad de dinero, para mi, realmente no significa nada.
El padre de Zav se puso palido:
iTu!
Morgan se reclino en su si, una frialdad en su mirada: -Lo que menos tolero sons amenazas.
El padre de Zav hablo con voz grave: -En ese caso, no culpes a nosotros.
Morgan sonri¨¦ con desd¨¦n: Si insistes en buscar un amo, no puedo impedirtelo.
El padre de Zav estaba furioso pero no se atrevid a decir mas. Morgan despidi6 a los visitantes: -Si ya hemos terminado,
¨¦por qu¨¦ no se van?
El padre y madre de Zav se marcharon indignados.
Helena se acerco rapidamente a Morgan: Sefior Vega, 4cdmo se atreven...?
Morgan levant¨¦ mano para interrumpi y se volvi¨¦ hacia mujer que estaba de espaldas a ¨¦l, tocando su c de caballo: Si
bajas mas cabeza, acabaras
meti¨¦nd en el bol.
Helena se quedo at¨¦nita y luego se dio cuenta de que era Cira.
Cira, visiblemente inc¨¦moda, no dijo nada.
Morgan pregunto con calma: -¡éNo habias ido a trabajar?
-Yo... solo vine a desayunar, sabes que siempre desayuno -balbuceo Cira, parpadeando nerviosamente,o si sus ojos
fueran a tener un espasmo.
Viendo expresi¨¦n medio sonriente de Morgan, Cira deseaba poder esconderse en un agujero.
Tom6 una servilleta y murmur¨¦: -Ya termin¨¦, me voy ahora.
Morgan rid entre dientes.
ramente, habia venido a escuchar conversaci6n, preocupada de que ¨¦l aceptara propuesta de los Zav.
Pero Morgan no queria descubri. Levantandose, Morgan dijo: -Te llevo.
-No es necesario, puedo tomar el metro.
-Traigan el coche -orden¨¦ Morgan a Helena, quien respondi6 con una sonrisa.
Cira sentia que Helena se buba de e.
Inicialmente, solo habia venido a desayunar. ; Qui¨¦n hubiera pensado que
elegirian ese restaurante para har? Asi que casualmente se sento en mesa
+15 BONOS
detras de ¨¦l... No habia una re que dijera que no podia sentarse alli, gverdad?
Pero explicarlo seriao intentar esconder algo atin mas... De todos modos, ya habia escuchado todo.
No esperaba que familia Zav ofreciera tanto, ni que Morgan rechazara oferta tan rotundamente.
Incluso si Morgan no necesitaba el dinero, eran diez millones que podria ganar sin hacer nada. Eso era practicamente dinero
regdo.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Pero lo rechaz6.
Cira no podia ceerlo.
Cira mir¨¦ al hombre a sudo: Dijeron que ahora familia Vega tiene mas de un heredero, gqu¨¦ significa eso?
Morgan replico: -¡é Te preocupa?
Cira desvi6 mirada, inc¨¦moda: -Solo tengo curiosidad.
Morgan dijo: -Sdlo tienes curiosidad cuando te importa, si no te importa, por qu¨¦ tienes curiosidad?
Cira se quedo sin pbras.
Morgan dijo suavemente,o una brisa primaveral derritiendo nieve
invernal: -Ya lo has escuchado todo. No acept¨¦ su propuesta. Sigo estando de tudo.
LIS MONOS
Capitulo 0361
CapÃtulo 361
Cap¨ªtulo 361
Capitulo 0361
Aunque Cira tenia promesa de Morgan, no se sentiapletamente tranqu.
Si los padres de Zav podian ofrecer diez millones para que Morgan dejara, ¡é qui¨¦n sabia qu¨¦ mas podrian hacer con esa
cantidad de dinero?
Incluso temia recibir madas, preocupada de que fueraisaria pidi¨¦ndole que cborara con alguna investigacion,
distray¨¦nd toda mafiana,
Durante el almuerzo, algunas colegas invitaron a ir a cafeteria. Aunque Cira no soliaer con es, decidio
pahiarias tras ser invitada.
Solo despu¨¦s entendi¨¦ su entusiasmo: querian cotillear.
-Secretaria Lopez, en inte dicen que sefiorita Zav casi se suicida saltando de un edificio anoche, ges cierto?
-Secretaria Lopez, gpor qu¨¦ no viniste a trabajar ayer? Parece que te vieron enisaria, ¡éte m6 policia?
-Secretaria Lopez, tiene algo que ver contigo lo de sefiorita Zav?
Y asi,o paparazzis,s preguntas seguian sin cesar, haciendo que a Cira se le hiciera un nudo en garganta.
-Vamos, no te guardes nada, somos colegas. ; Qu¨¦ hay de malo en har de eso?
-ro, no lo decimos con m intenci¨¦n, solo tenemos curiosidad.
-Ya estas de vuelta en el trabajo, eso debe significar que no estas involucrada, g verdad?
Cira, conteniendo su emoci¨¦n, respondi¨¦
respuesta, pueden preguntarle a policia.
Si insisten en preguntar, mi respuesta es no s¨¦. Si no estan satisfechas con esa
Sus colegas fruncieron el cefio: -Eres muy distante, sabes? Solo estamos chando.
Cira sinti una ira inexplicable. Estaba a punto de responder cuando son6 el timbre de su tel¨¦fono.
Era una mada de Osiel.
#15 RONGSText ? 2024 N?velDrama.Org.
Cira sentia que, si seguia asi, acabaria sufriendo de un cpso nervioso. La noche anterior apenas habia logrado dormir con
ayuda de pastis para dormir, y ahora, cada mada ponia en alerta,o si tuviera TEPT.
Apenas habia probado bocado y, sin apetito, recogid su bandeja y se levanto para irse.
Antes de irse, oy6 a una colega murmurar: -4Qu¨¦ se cree? ;Seguro que fue e!
Qu¨¦ e? jz Qu¨¦ supuestamente hizo e?!
Por un momento, Cira quiso volver y enfrenta. Injustamente acusada por locura de Est, 4 qu¨¦ habia hecho e mal?
~Por qu¨¦ todos buscaban?
Pero tras tres segundos, contuvo su furia. No valia pena; discutir no iba a silenciar los rumores.
Respirando hondo, Cira subids escaleras.
Osiel habia mado por asuntos de trabajo; habia un documento que necesitaba procesar urgentemente.
Normalmente, cuando Cira se concentraba en su trabajo, nada distraia. Pero hoy no lograba concentrarse.
Mientras trabajaba, su mente divagaba hacias preguntas de sus colegas al mediodia.
Al final, no pudo resistirse y, despu¨¦s de enviar el documento a Osiel, cogi¨¦ su tel¨¦fono y busc¨¦: Est saltando de un edificio.
Efectivamente, noticia ya se habia esparcido por inte.
Al leer losentarios, era evidente que los troles de Est estaban activos, manipndo opinion publica, acusand de
ser responsable de desesperacion de Est.
La vez que fue fotografiada montando a caballo con Morgan, losentarios. mas crueles solo acusaban de ser una
cazafortunas, algo que e simplemente ignoraba.
Pero esta vez, losentarios estaban llenos de insultos y hasta amenazas hacia e y su familia.
Esas pbras eran insoportables, impactantes.
Cira apretd los dientes y sigui¨¦d deszandose hacia abajo. Habian revdo su
informacion personal, incluso diri¨¦n de sus padres en el pueblo.
Al ver su furia justiciera, Cira casi creia que habiaetido un acto tan atroz y imperdonable que solo su muerte podria calmar
la ira del publico.
Al ver que tambi¨¦n habian obtenido su foto y editado una imageno si fuera su foto pdstuma, se sintido si le hubieran
cortado respiraci¨¦n y su cerebro sufriera de falta de oxigeno.
jE golped violentamente el tel¨¦fono contra mesa!
Por muy fuerte que fuera su resistencia psicol¨¦gica, estaba siendo sometida a un acoso virtual imcable. Era imposible que
permaneciera imperturbable y sin afectarse.
No podia concentrarse en su trabajo en absoluto.
Cira escondi6 su rostro entre sus brazos.
Cuando los colegas pasaban, parecian querer preguntarle qu¨¦ le ocurria, pero al final no lo hacian.
Despu¨¦s de un rato, Cira, recordando algo, corri¨¦ al bafio con su tel¨¦fono y m¨¦.
a casa.
La mada fue contestada por empleada dom¨¦stica.
Cira pregunt¨¦ apresuradamente: -,Esta todo bien en casa?
Capitulo 0362
CapÃtulo 362
Cap¨ªtulo 362
Capitulo 0362
La empleada quedo sorprendida por un momento: -No pasa nada, todos estamos bien aqui.
Cira solt¨¦ un suspiro de alivio. Su madre acababa de someterse a una cirugia cardiaca y no debia sufrir sobresaltos. Apreto los
labios y advirti¨¦:¡ª Ultimamente, si recibes alguna mada extraria, cu¨¦lg directamente si te parece sospechosa. No aceptes
cosas de remitentes desconocidos. Si notas algo extrafio, mame o ma a policia directamente.
La empleada, asustada por su tono serio, tartamuded: -Si, si, entendido... Sefiorita Lopez, gte ha pasado algo? ,Por qu¨¦ suena
como si estuvieras en problemas?
Cira respondio:
lleve a
No pasa nada, no le digas nada a mis padres. Estoy ocupada con el trabajo y no volver¨¦ este fin de semana. Le pedir¨¦ a mi
hermana quel mi madre a su revisi¨¦n postoperatoria.
Ah, esta bien, bien.
Tras colgar, Cira volvid a su escritorio algo desconcertada.
La asistente Cort¨¦s puso una caja de carton en su mesa: -Secretaria Lopez, tienes un paquete en recepci¨¦n, lo recogi de paso.
Cira esboz6 una sonrisa forzada: -Gracias.
Con un ctiter, cort¨¦ cinta adhesiva.
Pensaba que era un difusor de aromas sin fuego que habia pedido hace un par de dias, asi que lo abri¨¦ sin mas, jpero lo que
habia dentro salt¨¦ hacia e!
Fue tan repentino e inesperado que Cira, asustada, grit ynzo el objeto lejos.
El objeto cay¨¦ al suelo con un estruendo, atrayendo a todos suspaferos: 4 Qu¨¦ pasa? 4 Qu¨¦ pasa?
Cira estaba asustada, palideciendo, retrocedi¨¦ varios pasos mientras dos asistentes se acercaban para ver.
Vieron en el suelo una cabeza de esqueleto de juguete, de cual salia lentamente un liquido rojo desconocido junto con una
risa siniestra, jera extremadamente espeluznante!
-4Qu¨¦ es esto? 4Una broma?From N?velDrama.Org.
-Secretaria Lopez, gqui¨¦n te envid esto?
+15 BONOS
Cira no lo sabia. Se acerc¨¦ rigidamente y recogi¨¦ caja del paquete, diri¨¦n del remitente era ramente falsa.
Al acercarse, Cira oli¨¦ el liquido rojo, tenia un olor a sangre.
Los otrospafieros tambi¨¦n lo notaron: -Esto no sera sangre de verdad,
verdad?
-Parece sangre de pollo...
-4 Sera obra de esas personas de inte? Vi que publicaron informacion sobre secretaria Lopez, dijeron que le darian una
sorpresa.
-Decirlo en inte es una cosa, pero enviar algo asi para asustar a gente es demasiado, secretaria Lopez, deberias
denunciarlo.
Cira observaba fijamente cabeza de esqueleto ensangrentada en el suelo, pensando que, si no fuera una broma y realmente
quisieran hacerle dafio, poniendo algo afdo dentro, gestaria ya en problemas?
Se preguntaba si a partir de ahora tendria que vivir siempre con tanto cuidado. Apret¨¦ los dedos con fuerza.
El alboroto atrajo atencion de Osiel en su oficina, quien abri¨¦ puerta, fruncid el cefio ligeramente y luego dijo: -Es solo un
juguete, limpialo. Secretaria Lopez,
entra.
Cuando ¨¦l hablo, gente dejo de mirar y Cira entr¨¦ en oficina con pasos rigidos.
Osiel, al ver su palidez, le sirvid personalmente un vaso de agua y se lo entrego.
Cira lo recibid con ambas manos, diciendo con voz ronca: -Gracias, sefior
Sanchez.
Osiel no reprendio: -Me enter¨¦ de lo que te esta pasando, s¨¦ que no lo hiciste at propdsito.
Cira dijo: Lo siento, sefior Sanchez, mis asuntos personales estan afectando al trabajo.
Osiel respondio: -Antes de ir a capital, Marcelo me pidi¨¦ en varias ocasiones. que me ocupara de ti, pero tu estado actual no
es adecuado para seguir trabajando bajo mi supervision.
Cira levant6 cabeza de repente: -;Me va a despedir?
Osiel reflexiond un momento: Tomaras una licencia por ahora, cuando hayas resuelto tus asuntos, podras volver al trabajo.
Transfiere tus tareas a asistente
+ IS SONOS
Cort¨¦s.
Cira sali¨¦ aturdida de oficina del presidente, asistente Cort¨¦s ya habia recibido instrion y se acerco para coordinar
transferencia de tareas.
La cabeza de esqueleto y el liquido rojo ya habian sido limpiados por el personal de limpieza, pero Cira, sentada en su
escritorio, todavia podia oler d¨¦bilmente ese hedor a sangre.
Se sentia nauseabunda, con ganas de vomitar, ya no podia mas, rapidamente termino de transferir sus tareas y luego, con su
bolso en mano, huy¨¦ de oficina, entr¨¦ en el ascensor y se acurruc¨¦ en un rinc¨¦n.
Cira no podia mantenerse en pie, su espalda apoyada contra pared, encorvada, cons manos ens rodis.
Podia sentir que su estado era muy malo, peor que nunca.
En ese momento, su unico pensamiento era volver a casa, junto a su madre, porque solo su familia podia darle una sensacion
de seguridad.
Pero rapidamente record6 que estaba restringida, no podia dejar ciudad, no podia irse.
Cira cerr¨¦ los ojos, sintiendoo si un enorme peso presionara su pecho, tan pesado que le costaba respirar, y no pudo evitar
agacharse, respirando con dificultad.
El ascensor Ilego al primer piso,s puertas se abrieron lentamente y e levanto cabeza sin esperanza.
Entonces vio a Morgan fuera del ascensor.
El aparecio sin previo aviso,o un pr de estabilidad.
Cira se puso rigida y sus ojos se humedecieron repentinamente. Al segundo siguiente, sin pensarlo, corri¨¦ hacia ¨¦l.
Capitulo 0363
CapÃtulo 363
Cap¨ªtulo 363
Capitulo 0363
Morgan no esperaba que e corriera hacia ¨¦l asi, se quedo ligeramente. sorprendido por un momento antes de extender su
mano, deseando abraza.
Sin embargo, Cira no senz6 realmente a sus brazos, se detuvo justo frente a ¨¦l.
Morgan sostuvo su cuerpo ligeramente tambaleante, bajo vista hacia parte superior de su cabeza, y sonri¨¦ de repente: -
¨¦Viniste a verme corriendo?
Cira no sabia qu¨¦ decir, su mandib estaba apretada y punta de su nariz se habia enrojecido.
Morgan estaba bromeando, pero al ver que su expresion no era adecuada, dejo de sonreir: 4 Qu¨¦ sucedi
Cira trago con dificultad, negando con cabeza: -Quiero ir a casa, quiero volver con mis padres, gtienes alguna forma de
enviarme de vuelta?
Morgan dijo: -Estas restringida de dejar ciudad ahora.
Cira alz6 vista, sus ojos llenos de una emocion fracturada: -~Ni tu puedes hacerlo?
Morgan no dijo nada. Este no era el lugar para har. Se quitd su abrigo y se lo puso sobre e.
Record6 que e habia llevado un abrigo por mafiana, pero ni siquiera lo habia. traido ahora, lo que mostraba cuan inquieta
estaba.
Cira, por costumbre, queria rechazarlo, pero Morgan simplemente tomo su mano y llev¨¦ lejos de Grupo Sanchez.
El caminaba dnte de e con pasosrgos y firmes, Cira levanto vista detras de ¨¦l, viendo su figura erguida y sus hombros
robustos.
En un momento de ensuefio, Cira sinti¨¦ que, mientras ¨¦l estuviera alli, ¨¦l podria protege de todass intrigas y peligros,
protegi¨¦ndpletamente en medio del caos.
Cira sabia que irse asi con Morgan causaria murmullos en Grupo Sanchez, pero ahora no queria preocuparse por eso, que
haran lo que quisieran.
De todos modos, ya no faltaban rumores sobre e.
Una vez en el coche y cerrada puerta, el espacio se volvi¨¦ estrecho, pero el mundo parecia calmarse de repente,s pbras
incesantes de sus colegas, violencia ensordecedora en inte, todo quedaba bloqueado.
Solo quedaba en el coche un aroma de madera que calmaba el espiritu.
Cira se acurruc¨¦ aldo de puerta del coche.
Morgan pregunto: -, Qu¨¦ sucedi6?
Cira no queria har.
No era que no pudiera decirlo, simplemente no queria, estaba cansada de estar atrapada en ese asunto durante dias.
Morgan mir¨¦ profundamente por un momento, sin preguntar mas, se volvid y ordend a Helena: -Conduce.
El coche se deszaba silenciosamente por carretera principal, Cira miraba por ventana, sin pensar en nada, simplemente
mirando al vacio.
No fue hasta ques luces de calleenzaron a encenderse una tras otra, reflejandose en el cristalo estres, que Cira
se dio cuenta de que habian estado conduciendo durante mucho tiempo, desde tarde hasta noche, pero atin no habian
llegado a su destino.
Se volvi¨¦ hacia Morgan, quien estaba trabajando en su tableta, y pregunt6 confundida: A d¨¦nde vamos?
Morgan levant¨¦ vista, al ver que e finalmente habia salido de su estado de animo cerrado, cerr6¨¦ su correo electr¨¦nico y le
respondi¨¦ con otra pregunta: -; Sabes qu¨¦ dia festivo es hoy?
-No s¨¦-Cira siguid su linea de pensamiento, parecia que ¨¦l queria lleva a celebrar, pero e no queria ir. Ll¨¦evame de vuelta al
hotel.
Morgan dijo: Hoy es el treinta y uno.
Cira estaba atin mas confundida: -,Y qu¨¦?
Morgan mir6,o si realmente estuviera perdida: Mafiana es el primero de enero, esta noche es Nochevieja.
Oh... era el Ultimo dia del afo.
Cira no estaba muy interesada: -,En serio?
Morgan dijo: La za sera muy animada despu¨¦s de anochecer, te llevar¨¦ a ver.
Cira realmente no estaba de humor: -Si usted cree que es un desvio, entonces d¨¦jame en carretera, puedo tomar un taxi de
regreso al hotel.
Morgan ignor¨¦ suentario, y Helena ya habia girado el coche hacia carretera de za.
15 BONOSContent is property of N?velDrama.Org.
Estaba demasiado concurrida aqui, gente se rozaba unos con otros, los coches. se apretujaban entre ellos, y su Cayenne era
demasiado grande, quedandose atrapado sin poder moverse.
Morgan dijo:
Salgamos del coche aqui.
Helena piso el freno, Morgan se quit¨¦ el cintur¨¦n de seguridad y vio que Cira no se movia, asi que se inclind hacia e.
Presionando ligeramente su parte superior del cuerpo, desabroch¨¦ su cintur¨¦n de seguridad. Cira, distraida, sintid fragancia
ligera del hombre invadiendo sus sentidos.
Justo cuando iba a reionar, Morgan agarr¨¦ de mano: -No podemos detenernos demasiado tiempo, obstruimos el
camino, sal del coche.
Capitulo 0364
CapÃtulo 364
Cap¨ªtulo 364
Capitulo 0364
Cira fue llevada del coche por fuerza.
En ese momento, ya habia oscurecidopletamente, y en za mas grande de ciudad, debido al Dia de Afio Nuevo,
habia luces y decoraciones por todas partes, brindo intensamente. Se dejaron llevar por multitud y rapidamente se
sumergieron en el ambiente festivo.
Cira caminaba aldo de Morgan, y los que pasaban por sudo incluian parejas. jovenes, familias de tres miembros muy
unidas, y ancianos jugando alegremente con nifios.
Risas, musica y voces se mezban, creando un ambiente no ruidoso sino. festivo, un tipico bullicio humano.
En el borde de za, puestos moviles vendian aperitivos especiales. Pasaron por uno de barbacoa, donde el duefio
probablemente habia echado demasiado aceite. Al caer sobres brasas, jhubo una marada repentina y espectacr!
Cira retrocedi¨¦ sorprendida, chocando contra el pecho de Morgan, quien, naturalmente, abrazo y bajo vista hacia e.
La luz del fuego se reflejaba ens palidas mejis de Cira. Sus ojos, abiertos de sorpresa, ya no mostraban vion o
desanimo, sino que se habian llenado de vida y del brillo de los fuegos.
Morgan sonrio ligeramente: -Si quieres ver fuego, hay un grupo de acrobatas. por a.
No solo habia acr¨¦batas, sino tambi¨¦n magos.
Cira vio un truco de magia de cerca por primera vez. Un mago hizo florecer un arbol seco con brintes flores de durazno,o
si un inmortal hubiera hechizado a los mortales, quienes exmaban maravidos.
Cira recordaba que solo cuando era nifia, durante el Afio Nuevo en el pueblo. Fuenteserena, podia sentir un ambiente tan
animado. Y lo mas sorprendente era que hoy, el que pafiaba era Morgan.
E levanto vista hacia ¨¦l: -,El sefior Vega tambi¨¦n visita lugares asi?
-4 Qu¨¦, en tus ojos soy algun tipo de monstruo solitario? -Morgan invito a seguir caminando.
En za habia escalones de distintas alturas donde un grupo de j¨¦venes patinaban. Saltaban desde lo alto, algunos
aterrizaban con firmeza, otros caian al
#15 RONOS
suelo, pero parecian no sentir dolor, riendo y haciendo alboroto.
Cira sonrid, no porque pensara que ¨¦l era un monstruo, sino porque, de alguna manera, ¨¦l tambi¨¦n tenia sus momentos tiernos.
Morgan tom6 su mano: -Hay algo interesante a.
Si Morgan consideraba algo interesante, Cira realmente sentia curiosidad.
El llevo al centro de za, donde ya se habia reunido una multitud. Continu¨¦ guiand hacia el frente, hasta primera f.
Cira vio que en el suelo alguien habia dibujado un gran circulo con tiza, y gente se agolpaba alrededor. En el centro, habia un
horno ardiente.Content is property of N?velDrama.Org.
Dos hombres robustos con trajes protectores revolvian con una vari de hierro el liquido brinte y anaranjado en el horno.
Cira miraba con curiosidad, preguntandose qu¨¦ seria.
Con el sonido de un silbato simr al canto de un f¨¦nix, los hombres cambiaron a unarga cuchara de hierro y, de inmediato,
jarrojaron el liquido al aire!
-jWow!
En un instante, chispas llenaron el cielo.
Cira abrid los ojos de par en par, junto con multitud, emitiendo exmaciones de asombro, admiraci6n y sorpresa extrema.
Era un espectaculo de chispas de hierro.
Contra el tel¨¦n de fondo del cielo nocturno,s chispas caiano gotas de lluvia, estando en el suelo en una serie de
fuegos artificiales, creando una escena espectacr y deslumbrante.
La multitud sacaba sus tel¨¦fonos para grabar, pero Cira sentia que esa belleza no podia ser capturada por una camara, que
solo los ojos podian realmente apreciar esa maravi.
Cira contuvo respiracion, con mente en nco, sin pensar en nada mas que en magnifica escena frente a e.
Los trabajadores continuaban arrojandos chispas al aire, una tras otra, creando un espectaculo incluso mas bello que los
fuegos artificiales.
E no pudo evitar sonreir: Asi que en ciudad de Sher6¨¦n tambi¨¦n hay espectaculo de chispas de hierro.
Morgan siempre detras de e: -Tambi¨¦n se le ma arboles de fuego y flores teadas.
27
Cira no encontraba otras pbras para elogiar el espectaculo y solo repetia: tan hermoso, realmente hermoso. ¡éViniste a
za solo para ver esto? Morgan enfatizo: -Especialmente, para traerte a ti a ver esto.
Cira se sintid conmovida: -;C¨¦mo sabias que esto estaria aqui?
El sefior Vega, con pocas pbras pero significativas, dijo: Dinero.
-4Pagaste por esto?
Morgan solo pregunto: - Quieres verlo otra vez?
Cira sabia que el costo de un espectaculo de fuegos artificiales no significaba mucho para Morgan, pero lo importante no era el
dinero, sino que ¨¦l lo habia hecho por e, lo que dejo emocionalmente turbulenta: -Por qu¨¦...? ~Por qu¨¦ tan bueno con
e?
Es
aya
Capitulo 0365
CapÃtulo 365
Cap¨ªtulo 365
Capitulo 0365
Morgan sujet¨¦ su meji con una mano, obligand a levantar cabeza para mirarlo. La luz los bafiaba, tifiendo sus rostros de
un calido resndor. Sus ojos parecian mas ros, mas suaves.
Antes, me disgustabao te alejabas de mi, siempre enfrentandome. Ahora, no me gusta verte decaida y temerosa. ,Es esa
razon suficientemente sdlida?
El entrecejo de Cira se contrajo levemente, y sus ojos de repente se calentaron. El corazon, que habia estado sumergido en
amargura todo el dia, parecia, en ese momento, encontrar un resquicio de luz,o si algo estuviera a punto de romper
tierra y surgir.
Morgan dijo: gTe gustan los fuegos? Estoy aqui, puedes verlos cuando quieras.
Cira,pletamente desconcertada, bajo cabeza, sin saber qu¨¦ decir, su respiracidn desordenada.
De repente, una musica familiar, alegre y rjante sono en za. No se sabia qui¨¦n habiaenzado, 0 tal vez era
alegria de Afio Nuevo ys vacaciones, pero todos, jovenes y viejos, empezaron a bar.
Morgan mir¨¦ por un momento y, pensando en algo, dio un paso atras y tambi¨¦n extendi¨¦ su mano a Cira.
-Antes prometiste bar para mi el fin de semana. Solo faltan unas horas, tambi¨¦n podriamos cumplirlo ahora.
Ah...
Siempre que Morgan baba, era en lujosos bailes o cenas elegantes. , Cuando habia bado alguna vez en una za?
Pero su palma extendida hacia arriba erao si atrapara para e un racimo de estres.
Cira no pudo rechazarlo y le entregd su mano.
Morgan tird de e con suavidad, atray¨¦nd hacia si, y empezaron a bar juntos.
Cira miraba seriamente a Morgan en ese momento, pensando que, incluso si en el futuro tomaran caminos separados y nunca
volvieran a verse, recordaria este momento. Recordaria a Morgan llevand a ver los fuegos, bando con e en za,
cruzando un afio juntos.
Y al pensar en esto,sgrimas que habia contenido todo el diaenzaron a brotar incontrblemente.
Rapidamente bajo cabeza para limpias, sin querer que Morgans viera.
Pero Morgan si lo vio, aunque no dijo nada, solo levant¨¦ mano, permiti¨¦ndole girar bajo su brazo,
Cira aun llevaba su abrigo, hecho a medida para ¨¦l, perfecto en cada detalle, pero en e era demasiado grande. Con su giro, el
abrigo se abrido el vuelo de un vestido.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
Morgan, con una mirada profunda, parecia tambi¨¦n grabar en su memoria a Ciral
en ese momento.
De repente, Cira tropez6 y cay¨¦ en sus brazos.
El familiar aroma a nieve fresca de su pecho envolvid, y sin poder evitarlo, Ciral lo abrazo. Al darse cuenta de que no era
apropiado, rapidamente lo solto.
Morgan, sin embargo, abraz6 mas fuerte: -Si quieres abrazar, abraza. No es que no te deje.
Cira, agarrando su ropa, se sentia inexplicablemente conmovida:
Sefior Vega...
Entonces, de formapletamente inesperada, escucho que ¨¦l le susurraba al oido: -Lo siento.
¨¦Qu¨¦, qu¨¦?
Cira penso que habia escuchado mal debido al ruido alrededor, queria alejarse de su abrazo para ver su expresion ramente,
pero Morgan sujet¨¦ firmemente, abrazand mas estrechamente.
-Lo digo en serio, lo siento -repitid cada pbra, asegurandose de que e entendiera. Cira estaba atonita, luego sintid que su
corazontia rapidamente, casi mas rapido que su respiraci6n.
El, gcmo podria...?
-Por esas cosas del pasado, fui yo quien estuvo mal. Me disculpo voz de Morgan era grave, lenta, pero tan sincera. -
~Podemos intentarlo de nuevo, por
favor?
Los dedos de Cira, agarrando su ropa, estaban tan tensos que se ponian ncos.
¨¦lntentarlo de nuevo?¡±
glntentar estar juntos?
20
Capitulo 0366
CapÃtulo 366
Cap¨ªtulo 366
Capitulo 0366
La puerta de suite de lujo apenas se habia abierto con tarjeta cuando el hombre entr¨¦ abrazando a mujer.
Cira tropezo con el tapete de puerta y tambaleo un poco, entonces Morgan levant¨¦ en brazos de inmediato y coloco en el
Zapatero del vestibulo.
E ni siquiera tuvo tiempo de reionar cuando figura esbelta de Morgan se coloc¨¦ entre sus piernas y beso.
directamente.
La besaba con pasion y ardor, incluso con un toque de impetuosidad,o si en ese momento ¨¦l no fuera el frio e indiferente
sefior Vega, conocido por su
decision y firmeza, sino.
Simplemente un hombre.
Un hombre anhndo a su mujer.
Cira, forzada a inclinar cabeza hacia atras, con susbios entreabiertos por ¨¦l, sintid su mano en nuca, profundizando el
entrzamiento. Atrapada sin aliento, con mente en nco y ligeramente confusa, parecia que... 4no le habia dado su
consentimiento, verdad?Content is property of N?velDrama.Org.
E solo estaba...
~¨¦Solo qu¨¦?
Cira, revuelta por ¨¦l, tenia mente hecha un lio, incapaz de recordar nada. En ese momento, lo unico que podia recordar era el
cielo sobre za, lleno de fuegos artificiales y estres brintes.
Cira, con los dedos aferrandose firmemente al dodillo del traje de Morgan, lo sintio respirar con dificultad. Entonces ¨¦! dejo
susbios para besar sus ojos, esa fina piel debajo de ellos.
Cira parpadeo involuntariamente, y en esa mirada, vio al hombre con los ojos cerrados, su expresi6n dulce y tierna.
Ultimamente, y especialmente esa noche, habia sido demasiado tierno.
Completamente diferente de antes.
Cira nunca habia sido tratada de esa manera,o si su cuerpo, marcado por cicatrices, fuera suavemente curado por alguien,
quien incluso soba suavemente sobres heridas, haciendo que su corazontiera con fuerza.
Se quedo rigida por un momento, y luego gradualmente se rjo.
Esa rjacion era una forma de consentimiento tacito.
Morgan, por supuesto, lo entendid, y solt¨¦ una leve risa.
No deberia haber sonreido. Al verlo, Cira se sintid inc¨¦moda, su mano en su ropa paso de agarrar a empujar su pecho, pero
o podria Morgan darle
oportunidad de retractarse?
El levant¨¦ su barbi y beso de nuevo, esta vez con su estilo caracteristico: dominante, autoritario, contrndolo todo.
El zapatero no era suficiente, ni siquiera habian encendidos luces, asi que fueron directamente al dormitorio.
La nuca de Cira toc¨¦ almohada de ¨¦l, oliendo el familiar aroma a nieve limpia, su mirada un poco perdida. Morgan beso su
barbi, le quit¨¦ chaqueta y cuando iba a seguir desvisti¨¦nd, noto unas manchas rojas en su camisa.
Se detuvo un momento, habia sido demasiado apresurado, no habia cerrados cortinas, luz de calle entraba, no se veia
ro. Morgan encendiompara de mesi.
~Eran manchas de sangre?
El levantd cabeza y preguntd: -;Estas herida? ,Donde?
Al principio, Cira no entendid de qu¨¦ haba, pero al mirar hacia abajo, record6 aquel craneo con cabello, probablemente fue
cuando se disparo y salpico su ropa.
Su cabello se esparcia sobre almohada nca, en pocas pbras, cont¨¦ aque broma. Morgan finalmente entendio por qu¨¦
estaba e de tan mal humor esa tarde.
-,maste a policia?
Cira nego con cabeza:
Es alguien de inte, dificil de encontrar, d¨¦jalo, y ademas, mar a policia significa ir aisaria -no queria volver a ese
lugar.
Morgan pregunto: -,Aun tienes miedo?
E record6 y sintid un poco de miedo. Cira no dijo nada, y Morgan hablo en voz baja: Te ayudar¨¦ a olvidar.
Cira queria preguntaro, pero ¨¦l baj¨¦ cabeza hacia su pecho.
Despu¨¦s de eso, Cira en verdad no record6 nada.
Habia oido decir antes que el sexo y violencia sons mejores vias para liberar
+15 BONOS
las emociones.
Tal vez eso sea cierto,
Cuando Morgan abrazo al final, e vio un destello de luz nca, pero parecia escuchar desde una za a kil¨¦metros de
distancia, gente reunida, celebrando con entusiasmo, contando juntos, cinco, cuatro, tres, dos...
jUno!
pafiado por fuegos artificiales floreciendo, todos gritaron: -jFeliz Afio Nuevo!
Morgan parecia haberlo escuchado tambi¨¦n, diciendo en su oido: -Querida,
feliz
afio nuevo.
Cira abrazo el cuello de Morgan, cerr¨¦ los ojos ysgrimas surgieron en sus ojos.
Capitulo 0367
CapÃtulo 367
Cap¨ªtulo 367
apitulo 0367
Esa noche, Cira pudo dormir profundamente sin necesidad de pastis para dormir.
Antes de dormirse, penso vagamente que desde que Ke apareci¨¦ en vida de ¨¦l,s pocas veces que habian estado juntos,
e se habia resistido mayormente, asi que no habia sentido mucho.
Pero esta vez, se habia rjadopletamente y lo aceptd, y sensaci¨¦n fuepletamente diferente.
Muyoda, incluso feliz.
Solo que a mitad de noche, de repente sintid una picazon en cara, ojos confundida y vio a Morgan encima de e.
-4Qu¨¦ estas haciendo...?
El sonreia ligeramente: -,Te despertaste?
abrio los
Parecia que el hecho de que e despertara era un permiso tacito para ¨¦l, tomo su tobillo y levant¨¦ una de sus piernas.
Cira se despert¨¦ por un segundo:
No quiero...
Solo dur¨¦ un segundo, al siguiente, fue arrastrada de nuevo a esa nebulosa.
Esta vez, Morgan no dejo ir tan rapido.
Cuandosgrimas de Cira empaparon almohada, y en el rabillo del ojo vio el primer rayo de luz del amanecer elevarse por
el horizonte, finalmente no pudo mas, llorando implor6 misericordia, y solo entonces Morgan edio a deja ir y llevd a
lavarse.
Despu¨¦s devarse y volver a cama, medio dormida, medio atontada Cira sintid que ¨¦l hacia algo mas, pero e no tenia
fuerzas, solo podia rogar vagamente: -No mas, por favor...
Morgan sonri¨¦ levemente; -Pideme otra vez.
-Por favor...
Morgan beso sus parpados:
Duerme.
Estas dos pbras erano magia, Cira cerr¨¦ los ojos y se sumi¨¦dpletamente en el suefio.
Morgan, por otrodo, no tenia suefio. Despu¨¦s de ducharse, se puso un pijama
holgado y se qued6 tumbado dedo, observando el rostro cansado pero dormido. de e.
De repente record6, gacaso e le habia mado Morgi?
~Se habia equivocado ¨¦l al oir, o se habia equivocado e al decirlo?
Morgan no estaba seguro en ese momento.
Solo sabia que despu¨¦s de tanto esfuerzo, finalmente habia hecho florecer esa
flor.
La luz del amanecer entraba por ventana, reflejandose en los ojos pensativos de Morgan.
Despu¨¦s de un rato, aparto con cuidado un mechon de cabello de meji de Cira, colocandolo detras de su oreja, y susurr¨¦
suavemente: -Querida, feliz afio
nuevo.
Al dia siguiente era fin de semana y Afio Nuevo. No tenia que trabajar, y ademas, Cira habia sido suspendida, asi que tenia
tiempo de sobra. Su reloj bioldgico despert6¨¦ as ocho por un momento, pero pronto volvi¨¦ a dormirse.
Cuando finalmente se despert6 al mediodia, fue porque tenia hambre.
En cuanto se movid, Cira se dio cuenta de que debajo des sabanas no llevaba ropa. Antes de que pudiera sorprenderse,
sintid una sensacion fresca y sutil entre sus piernas,o si le hubieran aplicado un ungiiento...
Los recuerdos de noche anterior,o una marea, se apresuraron a invadi: aques voces incontrbles, aquellos
alientos desordenados,sgrimas derramadas y el sudor caido, cada uno ardia en su pecho...
El hombre, en ese momento, para persuadi, maba carifiosamente de varias maneras, y e, sin poder evitarlo, pronuncid
aquel apodo que habia repetido innumerables veces en su corazon, pero nunca habia dicho en voz alta.
-Morgi.
Cira apret¨¦s sabanas, sin saber si ¨¦l lo habia oido. Yo habian llegado a ese punto... No era tanto arrepentimiento, sino
sorpresa.
Habia prometido a ra que no volveria a caer, y en unos pocos dias, habia caidopletamente.
Mirando el techo, Cira se sentia emocionalmenteplicada. Morgan no estaba en habitaci¨¦n en ese momento,
probablemente fuera.Content is property of N?velDrama.Org.
+15 BONDS
Se levant6 para buscar, pero no encontr¨¦ su ropa. La que se habia quitado noche anterior no sabia donde estaba, y no podia
ir desnuda, asi que no tuvo mas remedio que tomar una camisa de Morgan para ponerse.
La ropa de ¨¦l le quedaba grande, el dodillo le llegaba justo debajo des nalgas.
El hotel proporcionaba utensilios de aseo desechables, asi que se cepilld los dientes y sev¨¦ cara, sin maquije, sali con
Zapatis de casa y salid de habitacion.
La suite era el doble de grande que su habitacion y teniaedor. Al salir de habitaci¨¦n, escuch¨¦ voz de Morgan, pensd
que estaba hando por tel¨¦fono y sin pensarlo mucho, fue hacia a.
-Morgan, mi ropa...
Las dos personas en eledor se volvieron a mira.
Era Morgan y Luis.
Cira se qued6 paralizada por un momento.
La mirada de Luis, inevitablemente, cayo ens piernas desnudas y ncas de e. Originalmente estaba hando con
Morgan, con una sonrisa picara, pero se
contuvo.
Cira no esperaba que hubiera otro hombre en habitacion, se dio cuenta del peligro y reion¨¦ rapidamente, jvolvi¨¦ corriendo
a habitaci¨¦n!
Morgan, con el rostro oscuro, m6 con voz grave: -Luis.
Capitulo 0368
CapÃtulo 368
Cap¨ªtulo 368
Capitulo 0368
Luis gird inmediatamente cabeza.
Tras una pausa, se ¡é
Co detras de oreja y levants vista hacia ¨¦l:
tu y secretaria Lopez... se han reconciliado?
Morgan sostenia un vaso de cristal, con base apoyada en palma de su otra mano, y respondi¨¦ con un tranquilo si.
Luis pregunto: -Entonces, ,por qu¨¦...?Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
La mirada de Morgan se endurecio por un instante.
Luis detuvo su pregunta.
Pensando un poco,o si hubiera entendido, solt6 una risita y se recost6 casualmente en el respaldo de si, No es de
extrafiar que digan que el dolor es el mejor maestro... Vale, ya entiendo, me encargar¨¦ de ello.
Cuando lleg6 el servicio de habitaciones conida, Luis estaba a punto de ver qu¨¦ habia de bueno, pero Morgan lo
interrumpio: -No pedi tu parte.
Luis, entre risas y quejas, dijo: ;| Vale! Soyo un viejo buey, solo trabajo siner, buscar¨¦ algo yo mismo.
Morgan tom6s ves del coche que Luis habianzado descuidadamente sobre mesa al entrar, y sesnzo: -Ten
cuidado.
Luis movi¨¦ mano en sefial de entendimiento, saliendo de forma rjada y despreocupada, echando una mirada intencionada
ono diri¨¦n de habitacion al cerrar puerta.
Una vez cerrada puerta, su actitud despreocupada se desvanecid, su expresion era indescriptible. Se qued6 quieto un
momento, encendio un cigarrillo yenz6 a bajars escaleras fumando.
Morgan dej¨¦ el vaso de agua y se dirigi¨¦ hacia habitacion.
Cira, de pie aldo de cama mirando a su alrededor, lo vio entrar y se detuvo un momento antes de preguntar:
mi ropa de ayer?
~Donde esta
-La envi¨¦ a tintoreria.
Morgan se acerc¨¦, rodeo su cintura con un brazo, su mano cayendo justo donde camisa apenas cubria, su mirada oscura:
Sin ropa, gno me maste? ,Asi
GONOU SI
saliste?
Cira, llevada por sus emociones noche anterior, actuaba con naturalidad, pero ahora, despierta y a plena luz del dia, no se
sentia tan c¨¦moda con esa intimidad.
Fruncio losbios; ¡ªNo sabia que Luis tambi¨¦n estaba aqui, glos interrumpf?
Morgan baj¨¦ cabeza para buscar susbios: No me gusta que otros te vean asi.
Cira tenia un aspecto frio y distante, siempre lucia serena y racional.
Solo al despertar, sin guardias, con una mirada confundida, parecia un ciervo perdido, provocando en ¨¦l un fuerte impulso de
hacer algo.
El aliento de Morgan le causaba a Cira un torbellino de emociones, intent6 esquivar su beso dedo: ,No es ¨¦l tu amigo?
-Ni siquiera eso esta bien. No te escondas.
Cira vacil¨¦ un momento, pero fue atrapada por su beso.
Lo sigui¨¦ retrocediendo unos pasos hasta quedar apoyada contra el armario, cons mufiecas de ambas
forzada a inclinar los sujetadas por suya por encima de su cabeza,
forzada a inclinar cabeza hacia atras para recibirlo.
Habia usado loci¨¦n despu¨¦s del afeitado, el aroma fresco de menta invadia sus fosas nasales, dandole sensaci¨¦n de que
todo su ser estaba impregnado de su esencia.
Morgan levant6 el dodillo de su camisa y echo un vistazo, sus ojos se oscurecieron atin mas: -Realmente no llevas nada.
No encontr¨¦ nada que ponerme -Cira sinti¨¦ su mano, jaded
involuntariamente y lucho por liberar sus manos para empujarlo, pero no tuvo ¨¦xito, balbuceando apresuradamente. -Morgan,
espera, tengo hambre, necesito
comer.
La voz de Morgan era hiimeda: -Yo tambi¨¦n tengo hambre.
ramente, no haban del mismo tipo de hambre.
Cira, temiendo que ¨¦l se emocionara y pasara a mas, se apresur¨¦ a decir:
a decir: -No he
comido en tresidas.
Morgan finalmente retir¨¦ su mano, mir¨¦ sus dedos y murmur6 con desd¨¦n:
Si que tienes hambre.
+15 BONOS
Cira estaba segura de que ese hambre tampoco era el suyo.
Algo enfadada, se solt6 con fuerza.
Esta vez ¨¦l no se aferr¨¦ a e, solt6 siguiendo el movimiento, fue al bafio avarses manos, y de paso sac¨¦ unas bragas
desechables y una bata de bafio para que se pusiera primero,
Cira habia buscado por todas partes y no habia encontrado bata de bario, result6 que estaba en el armario del bafio.
Arreda y salida, no vio a Luis, sabiendo que se habia ido, mientras Morgan ya habia colocadoida enviada por el
servicio de habitaciones en mesa.
Cira toc¨¦ el borde del to, estaba un poco frio, pero no dijo nada, pens¨¦ enerlo asi.
Morgan mir¨¦ y, sorprendentemente, entendio su intencion, llevdida a pequefia cocina y calentd en el microondas.
E estaba, en cierto modo, sorprendida.
Antes ¨¦l no solia observa tanto ni tomar iniciativa de hacer estas cosas.
Mientras Morgan esperaba, se apoyaba casualmente en el gabe.
Hoy vestia inusualmente colores calidos, un su¨¦ter de cuello redondo de color beige ro, de corte casual, linea de los
hombros cayendo en el lugar correcto de los brazos, dandole un aire joven y moderno, suavizando su habitual aura inesible
y distinguida.
Al fin y al cabo, solo tenia veintiocho afios, pero su posici¨¦n elevada y su poderoso aura a menudo hacian olvidar su edad.
De repente, Morgan dijo: Osiel te suspendi¨¦, vuelve a el grupo Nube Celeste, te he estado esperando.
*15 PONOS
Capitulo 0369
CapÃtulo 369
Cap¨ªtulo 369
Capitulo 0369
Cira qued6 at¨¦nita.
Sus pensamientos dispersos se ordenaron de inmediato. Sentada frente a mesa, enderezo su espalda y mir¨¦ al hombre al
otrodo: Sefior Vega, 4 esta seguro de que no se equivoca? No recuerdo haberle dado mi consentimiento
anoche.
La mirada prante de Morgan se pos6 sobre e, recuperando de inmediato su imponente presencia: -,No me diste tu
consentimiento? Entonces, gqu¨¦ hay en papelera de tu dormitorio?
Eran... los preservativos que habian usado noche anterior.
El le estaba recordando lo que habian hecho.
Despu¨¦s de todo eso, gcdmo podia decir que no habia dado su consentimiento?
La expresion de Cira se tenso.
Se tom¨¦ un momento paraer un pequefio pedazo de pastel, aligerando su est¨¦mago, y dijo en voz baja: -,No ha sido
siempre asi, sefior Vega? Lo que sucede, sucede. Que haya pasado pero sin otorgar estatus es algoun.
Durante los tres afios con ¨¦l, eso fue precisamente lo que no tuvo: un estatus.
Cira levant6 mirada, enfrentando su fria expresion: -Tampoco he ojdo que le haya dado un estatus a Ke. Ustedes dos
tambi¨¦n han tenido... sus momentos, ¡é no?
El microondas termino de calentar, emitiendo un bip bip continuo, pero Morgan no respondio.
En cambio, se acerc¨¦ a mesa, mirand desde arriba, a medio metro de distancia, con un tono ramente molesto: Cosas
comunes? ~Con qui¨¦n exactamente sonunes para mi? Haz una lista. gY qui¨¦n te dijo que tuve tantos momentos con
Ke?
Cira no tenia pruebas para primera pregunta, no podia responder.
La segunda pregunta...
Cira frunci¨¦ losbios: Nadie lo dijo, pero no puede ser que no haya pasado nada entre ustedes dos, gverdad? ~No estaban
hando de matrimonio y de tener hijos?
Morgan mir¨¦ en silencio por un momento, con una mirada sombria.
+15 BONOS
Cira bajo vista, intentando pinchar una fresa en su pastel.
De repente, Morgan dijo: ¡ª Nada.
La fresa rod6 fuera del to.
Morgan, inexpresivo, afiadio:
Nunca ha habido nada, ni siquiera un noviazgo.
Cira levant6 mirada abruptamente, incr¨¦d. Despu¨¦s de tanto tiempo, ¡é realmente no habia habido nada entre ellos?
Si ¨¦l decia que no habian tenido rciones porque Morgan respetaba el buenportamiento de Ke y no tenia rciones
prematrimoniales, podia creerlo
un poco.
Pero, ¡éque ni siquiera habian sido novios?
~Como era posible?
Siempre habia protegido, apoyado, incluso habia dicho que queria casarse y tener hijos con Ke. Decir que no habjan
tenido una rcion era algo que Cira no podia creer.
Simplemente no lo creia.
Penso que Morgan estaba evadiendo verdad, aunque atin no podia entender por qu¨¦ necesitaria mentirle sobre algo asi. En
resumen, simplemente no lo creia.
Y si realmente no tenian ninguna rcion, gentonces todo el dafio que ¨¦l le habia causado a e por Ke qu¨¦ significaba?
Cira sinti¨¦ un dolor en el pecho, luego se dio cuenta de que nunca habia superado esas heridas, ni siquieras habia olvidado.
Solo al recordas, podia sentir el dolor de aquel entonces.
El favoreciendo a Ke, ignorand, menospreciand, acusand
injustamente.
Cira suspir6, habiendoido medio pastel, ya no sentia hambre. Se levantd de mesa para buscar su tel¨¦fono.
No era apropiado salir vestida asi, tendria que pedir al servicio de habitaciones. del hotel que le llevara ropa para cambiarse.
Queria irse.
Justo cuando vio su bolso sobre mesa de caf¨¦ y se dirigia a tomarlo, Morgan alcanzo en dos pasos, abrazand por
detras.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Su espalda choco contra su pecho, antes de que pudiera darse vuelta, Morgan
hablo con irritacion: -;Te vas? Si te vas ahora, gseremos de nuevo desconocidos pr¨¦xima vez que nos veamos?
El habia acertado..
Cira realmente no habia decidido c¨¦mo queria rcionarse con ¨¦l a partir de ahora. Ya que no podian ponerse de acuerdo, lo
mas ldgico era volver a ser solo amigos.
Morgan apretd sus brazos, con tanta fuerza que parecia querer fusiona con su
cuerpo.
Frente a un armario de vidrio, Cira vio en el reflejo sus ojos oscuros,o una tinta profunda e imprable, acumndo algo.
No luch¨¦, sabiendo que no podria liberarse.
Despu¨¦s de unos minutos, con el microondas sonando varias veces, ¨¦l finalmente dijo: Antes te quejabas de que no te daba un
estatus, ahora que te lo doy, no lo quieres. Si no te reconcilias conmigo, qu¨¦ signific6 para ti anoche? ~Solo un...pariero
de sexo de una noche?
Su actitud, esa demanda de estatus, cualquiera pensaria que entre ellos, Cira era que cambiaba de parejas constantemente,
la que abandonaba, ingrata.
Dado que ¨¦l lo nteaba asi, Cira decidi¨¦ responder de misma manera: Anoche, te consider¨¦ alguien con quien
desahogarme, puedes considerarloo pago por ese espectaculo de fuegos artificiales.
-Puede ser.
Morgan dijo que podia ser, pero su expresi¨¦n era friao el hielo: -Vamos aer, despu¨¦s quiero seguir remando mi
pago. Preparate.
Capitulo 0370
CapÃtulo 370
Cap¨ªtulo 370
Capitulo 0370
Esa se de cosas deberian surgir naturalmente, gqui¨¦n avisa con antci¨¦n para que se preparen?
Por esas pbras de ¨¦l, Cira paso todaida distraida, y en cuanto termind, se apresur¨¦ a mar para que le trajeran ropa.
Morgan se acerc¨¦ por detras y levant6 en brazos, con el ment¨¦n erguido y una expresion fria: -Primero paga rpensa.
Cira no esperaba que ¨¦l hara en serio. Se resistio, pateando y tratando de saltar: jMorgan! jBajame! No puedes... tu otra
vez... espera un momento!
Las pbras que siguieron quedaron ahogadas cuando puerta del dormitorio se cerr¨¦ de golpe.
A pesar de que Morgan no valoraba mucho el nivel del hotel, estar en el ultimo piso tenia sus ventajas,o un buen
aimiento acustico.
Por mas fuerte que gritara, su voz no se escucharia afuera.
Despu¨¦s de bajar, Luis se sent¨¦ en su coche, primero mo para encargars tareas que Morgan le habia asignado, y luego
encendi¨¦ un cigarrillo en el auto.
Preferia los cigarrillos de sabor fuerte, dejando que nicotina circse en sus pulmones antes de exhr lentamente. Esa
sensacion ardiente desde los pulmones hasta garganta erao de un licor fuerte.
Intentaba dispersar con el humo imagen que se habia cdo en su mente.
Desde el cabello revuelto de una noche de suefio, pasando por camisa de t fina que revba mas de lo debido, hastas
piernas expuestas por debajo del dodillo,s rodis ligeramente amoratadas, y los tobillos delgados...
Cira, secretaria, era igual pero diferente a vez.
Igual en el sentido de que siempre habia en e una atrion natural, distinta des coqueterias fingidas o sedion
forzada.
Sin hacer nada, solo estando alli, evocaba pensamientos impuros.
Pero diferente en el sentido de que ¨¦l nunca habia visto esa faceta de e.
Cira era alta, y camisa de hombre le quedaba ancha, pero no demasiadorga,
+15 BONOS
apenas cubria hasta debajo des caderas, dejando ver sus piernas delgadas y palidas....
Luis fumaba uno tras otro, y su agitaci¨¦n no disminuia, y lo que estaba mas inquieto era otra parte de su cuerpo.
Mir¨¦ hacia abajo y maldijo en voz baja.
Abrumado, abrid el techo sr para que el frio aire invernal lo despertara.Content is property of N?velDrama.Org.
Amedida que el viento soba, agitacion y expresion de Luis se enfriaban.
No podia precisar desde cuando empezo a prestarle atenci¨¦n a Cira.
Quizas fue desde que Morgan trajo por primera vez a Pcio del Oeste paral presenta a su circulo de amigos.
En ese momento, ¨¦l estaba jugando bir aldo y escuch¨¦ al tonto de Rodrigo exmar: -j Vaya! Morgan trajo a su novia?
Morgan nunca habia llevado mujeres a sudo, asi que Luis, tambi¨¦n curioso, mird.
Y entonces vio a una mujer en un vestido de tirantes nco con flores verdes, erguidao una hoja de loto en un estanque de
verano.
E ramente se sorprendi¨¦ por el titulo, sus ojos ligeramente abiertos, luz brinte de habitacion revndo ramente
alegria oculta en su mirada.
En ese momento, Luis pens6: -Sus ojos son hermosos.
Pero rapidamente, Morgan respondi¨¦ a Rodrigo: No es mi novia.
La luz en sus ojos se apag¨¦ de inmediato, y los demas entendieron su estatus, observand con miradas insinuantes.
Luis, apoyando su taco de bir en su meji, interrumpi¨¦ esas miradas. descaradas: ¡éVais a dejar que juegue solo 0 qu¨¦?
Desde entonces, empezo a prestar atenci¨¦n, de manera consciente o no, a esta secretaria mada Cira.
Si regresaba de un viaje de negocios y no veia junto a Mogan, preguntaba por e. Si se enteraba de que e habia
renunciado y
molestaba y reprendia. Si despu¨¦s de mucho queria alejarse de su circulo, se
tiempo veia de nuevo, no podia evitar harle mucho, tanto que incluso Ram¨¦n notaba que era demasiado insistente.
Ramon, fingiendo casualidad, le advirti
volver. Y aunque no lo hagan, e
: -Viendoo seporta Morgan, ¨¦l y secretaria Cira no van a terminar asi. Vana
*15 BONOS
ha estado con Morgan, a menos que quieras dejar de ser amigoso Rodrigo, no puedes toca.
Ramon tenia una perspicacia aguda, nada escapaba a su observaci¨¦n.
Luis encendio otro cigarrillo y respondid casualmente: -Morgan y yo somos hermanos.
Morgan no solo le habia dado una oportunidad, sino que tambi¨¦n le habia salvado vida.
No podia, no debia, fijar sus ojos en Cira.
CapÃtulo 371
Cap¨ªtulo 371
Capitul0371
Cuando Cira se levanto, ya era tarde, y despu¨¦s des travesuras de Morgan, ahora el cielo se oscureci¨¦ de nuevo.
La suite en realidad era muy buena, no habia edificios mas altos frente a e. Mirando por gran ventana, se podia ver luna
que silenciosamente se elevaba sobres nubes.
Cira, envuelta en manta, medio dormida, medio despierta, Morgan se cambio de ropa y se arrodill¨¦ en el borde de cama
para levanta.
Cira penso que ¨¦l iba a hacerlo de nuevo, no pudo resistirse a gemir y se escondi¨¦ bajo manta, yamentando haber
discutido con ¨¦l sobre cuestin de identidad por tarde.
El estaba resentido. Cuando manejaba, deliberadamente provocaba en el punto critico, obligand a decir que ya no lo
acusaria injustamente de tener. otras mujeres, y que no volveria a har de arars cosas.
Cuando e suplic¨¦ que parara, ¨¦l apret6o su cintura y continud, diciendo que e no habia dejado de dudar de ¨¦l durante mucho
tiempo, y ahora ¨¦l se lo dio a e porpleto...
E no dud¨¦ de ¨¦l, simplemente no entendia rcion entre ¨¦l y Ke.
Pero si e preguntaba, ¨¦l mencionaria su identidad nuevamente. Solo una novia tenia derecho a cuestionarlo. ;Queria ser su
novia?
E no queria decir nada, y ¨¦l continuaba molestand, cayendo en un bucle sin fin. La caja de ocho que acababa de abrir,
despu¨¦s de solo un dia y una noche, ya se habia agotado.
Morgan mir¨¦, solo mostraba un mech¨¦n de cabello en cabeza, sonrid
levemente, bajo un poco mas manta y e se encogi¨¦ un poco mas. Cuando ¨¦l baj¨¦ un poco mas, e se encogid alin mas.
Morgan se inclino hacia adnte: -Bien, el dia de Aho Nuevo en calle esta animado, te llevar¨¦ a dar un paseo.
Cira, con espalda adolorida ys piernas d¨¦biles, solo queria dormir: No, no quiero ir.
-4Quieres pasar el dia en cama?
Cuando Cira escuch¨¦ eso, su cix se entumecid¨¦. La implicaci¨¦n de sus pbras era ra: si no se levantaban, pasarian todo
el Afio Nuevo en cama.
Realmente no podia mas, su garganta estaba ronca, inmediatamente se meti¨¦ fuera de manta: No, no, vamos a calle,
vamos ahora.
Morgan simul¨¦ preocupaci¨¦n: -No te fuerces, no estoy impidi¨¦ndote dormir.
Hacerlo hasta estar inconsciente, realmente no le impedia.
y se puso.
Cira realmente le tenia miedo, apresuradamente recogi¨¦ una bata
Cuando baj¨¦ de cama, sus piernas se debilitaron un poco. Afortunadamente, se apoy6 rapidamente en el armario:
estoy forzada en absoluto, tambi¨¦n quiero salir a dar un paseo.
Despu¨¦s de decir eso, entr¨¦ inmediatamente al bafio. Morgan, viendo figura apresurada con que escapaba, no pudo evitar
reirse.
Cuando Cira estaba a punto de quedarse dormida, Morgan hizo que le trajeran
ropa.
Cira sac¨¦ y se cambio. En bolsa tambi¨¦n habia una bufanda. Morgan tom6 y se puso alrededor del cuello.
De pie uno frente al otro, Cira solo alcanzaba barbi de Morgan. Tenia que levantar ligeramente cabeza para poder ver
SUS Ojos.
El color de sus ojos era ro, distante, sin mostrar ninguna emoci6n. Sin embargo, cuando bajaba cabeza para mira, se
percibia un toque de calidez en su mirada. Despu¨¦s de arrer su cabello, tomo su mano y salieron juntos.
En ese dia de Afio Nuevo,s calles estaban decoradas con luces y guirnaldas, muy animadas. No llevaron el coche, Morgan
llev¨¦ a caminar por acera.
Y luego, se perdieron.
Morgan realmente tenia un sentido de orientacion p¨¦simo... Cira atin recordaba ultima vez que llev¨¦ a cenar al
restaurante privado, tambi¨¦n se perdieron. En un dia lluvioso, tomaron un camino embarrado y ensuciaron sus zapatos y
dodillos de los pantalones.
Finalmente, fue Cira quien uso navegacidn para llegar al destino.
Estaban en un bar con espectaculos en vivo.
La tradicion tipica para ver espectaculos en vivo en un bar era tener una cerveza, un to para picar y unas aceitunas. Sin
embargo,o atin no habian cenado, pidieron algunos tos ademas.
El espectaculo era un dtio deedia en vivo, con dos artistas en el escenario que seplementan entre si. El guion era una
comedia ligera y Cira se rid varias
veces.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Morgan mir¨¦ y levant¨¦ mano para mar a uno de los camareros del salon.
-Sefior, gen qu¨¦ puedo ayudarlo?
-Si quiero dar propinas a esos artistas, 4c¨¦mo funciona aqui?
El camarero respondi¨¦ de inmediato: -Si el sefior desea dar propina a los artistas, ofrecemos cestas de flores. El minimo es de
doce y el maximo de doscientos sesenta..
Morgan ni siquiera levant6 los parpados: -Envien diez des mas caras.
Con una generosa ofertao esa, hasta el camarero se qued6 at¨¦nito por un momento, y Cira tambi¨¦n lo mir¨¦ sorprendida..
El camarero afirm¨¦ rapidamente y le entrego factura para que firmara. Morgan pag6 con tarjeta de inmediato.
Cira no pudo evitar preguntar: -;Por qu¨¦ regs tantos?
Generalmente, dar una 0 dos pequefias cestas de flores ya era considerado generoso. Pero enviar diez grandes cestas de
flores de una vez, probablemente sea propina mas grande que hubiera recibido ese bar en su historia.
Y asi fue.
Al recibir tan generosa propina, el duefio del bar personalmente les regal¨¦ un to de frutas. Des
pu¨¦s de actuacion, los dos artistas incluso se inclinaron hacia diri¨¦n de su mesa para agradecerles.
Ante eso, Morgan soloent¨¦ de manera despreocupada: -Si pueden hacerte reir, no es mucho.
CapÃtulo 372
Cap¨ªtulo 372
Capitulo372 El vino del bar tenia un sabor dulce y amargo que se deslizaba por garganta. Cira frunci¨¦ losbios y dijo: -
Morgan, tu...Content is property of N?velDrama.Org.
-gNo me mabas Morgi? ¡ªpregunt6 Morgan en voz baja. La mano de Cira que sostenia taza temba ligeramente, algunas
gotas de vino se derramaron y cayeron en mesa, formando una marca serpenteante.
El realmente escuch¨¦ el apodo de anoche.
Morgan mir¨¦: -Nunca me maste asi antes, desde cuando me lo pusiste?
Cira utiliz6 un trapo para limpiar el vino, peros marcas permanecian en
mesa.
Morgan siguid mirand. Por lo general, sus hermanos lo man Morgan hermanito. Era primera vez que alguien lo ma <
Sonabao si fuera mas cercano que ?hermanito?,
-4Me has puesto este apodo estos dias? -¨¦l pens6 que durante ese tiempo que paso con e, su actitud hacia ¨¦l se suavizo, y
por eso surgi¨¦ ese apodo.
Pero no era asi.
Ese apodo habia estado en su mente durante mucho tiempo. Despu¨¦s de enamorarse de ¨¦l, e habia estado pensando en
c¨¦mo marlo.
Morgi sonaba perfecto. Sin embargo, antes de que pudiera decirlo oficialmente, esa mariana, ¨¦l, mientras se colocaba una
corbata,ent de manera indiferente: -Eres mi secretaria, a partir de ahora, mame sefior vega.
Entre tantas posibilidades, eligio el mas formal. Eso hizo que todas sus expectativas secretas y alegrias, esas cosas propias de
una joven, parecieran ridics. Cira, bajando mirada, respondio con cortesia: -Si, sefior Vega.
Despu¨¦s de marlo repetidamenteo sefior Vega, a veces, e sentiao si solo fueran una ilusi6n ordinaria de jefe y
secretaria. Su corazon se entumecia y se acidificaba.
Luego, en oscuridad de noche, se acostaba s en cama, tercamente revisando sus registros de chat. Entre una gran
cantidad de interiones oficiales y profesionales, encontraba algunas conversaciones mas personales.o prueba de que
no eran solo lo que mostraban en superficie.
Luego, casi involuntariamente, cambio su nombre en WhatsApp a Morgi,o si de esa manera estuvieran mas cercanos. Al
dia siguiente, durante el trabajo, Morgan le envid un mensaje pidiendo informaci¨¦n del cliente. Al ver el nombre que aparecia, su
corazon dio un vuelco y rapidamente lo cambid de nuevo a << sefior Vega?, sin atreverse a cruzar los limites. Se habia creado
un suefio para si misma, solo para romperlo con sus propias manos.
Ahora, Morgan decia: -De ahora en adnte, solo mame Morgi.
El queria que e continuara sofiando, pero e, en ese momento, no estaba tan dispuesta. Cira esquivo solicitud: -Sefior
Vega, el vino se ha acabado.
Los ojos de Morgan erano un profundo estanque, mirand sin pestafiear. Nadie podia evadir pregunta del sefior Vega:
-4Por qu¨¦ no me mas Morgi?
Ciraia un pequefio pastel en forma de flor yents: pero esta delicioso. ,Lo hicieron ellos mismos?
Este apodo, lo inventaste tu antes?
Cira parpade6, pero no le respondi¨¦.
No es muy dulce,
Morgan sabia que habia acertado, que el apodo era algo que e le habia dado en el pasado, y ahora pedirle que lo use
resultaba dificil. El tambi¨¦n levanto su copa, hando con indiferencia: -Me estas diciendo una y otra vez que ya he perdido el
momento en que mas te gustaba, ; Verdad?
E ya no lo adoraba tanto en ese momento, o mas bien, ya no lo admiraba con el mismo fervor. Realmente le transmitia
sensacion de que, aunque
compartieron momentos intimos,s cosas ya no erans mismas.
Las circunstancias habian cambiado, y lo que ¨¦l buscaba, e ya no estaba dispuesta a darlo.
El pron¨¦stico del tiempo anunciaba un descenso de temperatura durante el Afio Nuevo, algo que no le afectaba particrmente
hasta ese momento, cuando de repente se dio cuenta de que incluso el aire llevaba un frio prante.
Cira solo miraba el escenario. Las bromas hacian reir a audiencia.
Cira se unia as risas,o si no se diera cuenta en absoluto des emociones de Morgan. Solo en ese momento, Morgan
comprendi6 que cuando e lo mird.
antes, tristeza y mncolia en sus ojos revban lo que realmente sentia. El tom¨¦ un sorbo de vino y dijo con voz ronca: -
El vino si que se acabo.
Despu¨¦s de escuchar varias actuaciones, regresaron al hotel ya entrada noche. Una vez que Cira entr¨¦ en el ascensor,
presiono el bot¨¦n del piso doce. Morgan le echo un vistazo, entendid lo que pasaba en su mente y observo mientras Cira
manteniapostura.
Morgan no detuvo ni puls6 el bot¨¦n de su propio piso. Cira, al ver los numeros. subiendo constantemente, no pudo evitar
preguntar: Sefior Vega, gpor qu¨¦ no
pulso el bot¨¦n del ascensor? ~Necesita que lo haga por usted?
Morgan respondio: -4Vas a quedarte en el piso doce esta noche? Puedo ir contigo.
Cira rechaz6 propuesta de inmediato:
Tienes tu propia habitacion.
-g Tienes miedo de lo que pueda hacer esta noche? -Morgan hablo con indiferencia-. No te preocupes, no soy un animal.
Cira reflexion¨¦ en su corazon que eso no estaba tan ro. En esos ultimos dias, ¨¦l seportaba de manera simr a cuando
empezaron su rcion, o incluso mas a de eso.
Morgan bajo cabeza y dijo suavemente: -Quiero estar contigo, gpuedo?
GET IT NOW
Capitulo373
CapÃtulo 373
Cap¨ªtulo 373
Capitulo373
Cira todavia pulso el boton para el piso mas alto. Aunque ¨¦l estaba alli, e estaba ocupada interactuando con ¨¦l y no tenia
tiempo para pensar en el caso de Est ni en nada mas. En cierto sentido, su presencia tranquilizaba bastante.
Sin embargo, al pensar en tener que dormir con ¨¦l bajo misma manta toda noche, sinti¨¦ una iodidad dificil de
expresar. Porque, ya sea durante esos tres afios 0 en esas Ultimas ocasiones, cada vez quepartieron una cama, nunca fue
solo para dormir. La idea de eso le parecia extrafia.
Morgan mir¨¦ de nuevo. Antes, cuando ¨¦l no tenia en cuenta, ahora su mirada no se desviaba de e. Cira fruncid los
labios: -Sefior Vega, asi es mas apropiado. Morgan solt¨¦ una suave risa.
Al llegar al piso doce, Cira sali¨¦ primero: -Buenas noches, sefior Vega... Antes de ques ultimas notas se extinguieran por
completo, Morgan agarr¨¦ su brazo de repente, atrajo hacia ¨¦l y beso apasionadamente! Cira se quedo atonita. Las puertas
del ascensor se cerraban lentamente cuando, con una velocidad asombrosa, Morgan tom¨¦ su boca de forma apasionada. En el
Ultimo segundo antes de ques puertas estuvieran a punto de tocar el cuerpo de Cira, soltd.
Su tono de repente se volvid un poco obsesivo:
jEl vino se acab¨¦, entonces, ; vamos a abrir un nuevo!
Cira retrocedi¨¦ instintivamente un paso, sin ver ramente expresion del hombre,s puertas se cerraron porpleto y el
ascensorenz¨¦ a subir.
Cira mir¨¦ fijamentes puertas. gQu¨¦ acababa de decir? gAbrir uno nuevo? ¡éQu¨¦ significaba eso? Levanto rigidamente
mano y toc¨¦ susbios, atin con sensacion del toque del hombre.
En realidad, siempre habia creido que un beso era mas intimo que el sexo. La sensaci¨¦n de losbios y los dientes
entrzados evocaba idea de cuidarse mutuamente.
De repente, se hizo a si misma una pregunta: ~Deberia creer que Morgan estaba siendo serio esa vez?
Morgan lleg6 al ultimo piso y vio a Luis agachado frente a puerta de su habitaci¨¦n jugando a videojuegos. Al escuchar los
pasos, Luis levant¨¦ cabeza
con una voz perezosa y teatral: -Morgan. -;Cuando llegaste? Por qu¨¦ no me maste?
-Adivin¨¦ que
tu estabas llevando a secretaria Lopez a cenar. Seguro que regresarian pronto, asi que no queria molestarlos. Ademas, no
tenia nada que
hacer.
Luis se puso de pie, pero pregunta sobre si secretaria Lopez volvi¨¦ con ¨¦l quedo atrapada en su garganta. Masticd su chicle
antes de har.
Si volvid o no no tenia nada que ver sigo. Penso.
Morgan paso su tarjeta y le indicd que entrara. Luis record6 escena de mafiana y se limpi¨¦ nariz antes de decir:
Solo necesito decirte unas pocasC¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
pbras, asi que lo dir¨¦ aqui. Joaquin me dijo que cuando ¨¦l estableci¨¦ trampa para endeudar a familia de secretaria
Lopez, lo hizo por orden de otra persona. Pero tambi¨¦n lo discutid con el padre de secretaria Lopez, Julian.
Morgan repitid: -~Lo discutio?
Luis masc¨¦ su chicle dos veces mas antes de decir: -Siento que hay algo interesante en esta situaci6n.
Por supuesto que habia algo interesante. De lo contrario, Fermin no estaria cortejando a Cira sin descanso. De lo contrario,
persona en el extranjero no se habria ido apresuradamente en aquel entonces y no estaria regresando apresuradamente ahora.
Los ojos de Morgan reflejaban una frialdad lunar: -Entonces, necesito ir a Sheron y har con este Julian.
Luis levant6 mirada, su lunar bajo el ojo estaba oculto por sombra des pestafias.
-Pero restrion de secretaria Lopez atin no ha sido levantada. Todavia no puede abandonar Xoan.
Morgan le pregunt6 en respuesta: -¡éEs eso dificil?
Luis entendio y sonri¨¦ de manera un tanto astuta:
devolvi¨¦ndole su inocencia a secretaria Lopez.
No es dificil. Voy a hacer que esos dos muchachos revelen verdad,
mafiana siguiente, antes de que Cira se despertara, sintid una sensacion ligera y picante en meji. Como si hubiera
recibido unos besos seguidos, abrid. los ojos de repente.
Morgan estaba acostado a sudo.
-4Como.
Cira se incorpor6 de repente, mirando desconcertada a ese hombre apuesto y de mirada intensa.
-4Como entraste? -pregunt6 e, pero casi de inmediato record6 que ¨¦l tenia tarjeta de su habitacion.
Luego pregunto: -¡é Cuando llegaste?
Al notar que no llevaba pijama, dedujo que no habia pasado noche alli, probablemente acababa de entrar.
Cira suspir6 aliviada. Penso que si habia dormido tan profundamente que ni siquiera se dio cuenta de que ¨¦l entr¨¦ y se acost¨¦ a
sudo, habria sido demasiado aterrador.
Viendoo pasaba por mil expresiones en un minuto, Morgan se apoyo en almohada y se levanto.
No eres primera a que te han entrado en habitacion. La proxima vez, asegurate de cerrar el pestillo de seguridad.
Cira no lo penso mucho antes de responder: Aparte de ti, gqui¨¦n mas entraria en mi habitacion?
Morgan record6 vez que vio a Gerardo salir de su habitacion y su expresion se volvid un poco mas fria.
-Solo no lo sabes.
Cira, recuperandose de sorpresa de madrugada, se od6 con manta alrededor y pregunto:
Vega?
i Quiere algo, sefior
Morgan alis6 su ropa arrugada y le dijo con calma: -Vengo a darte una buena noticia. La orden de restrion de viaje en tu
contra ha sido levantada.
Capitulo374
CapÃtulo 374
Cap¨ªtulo 374
Capitulo374
j~COmo?! Cira se enderezo de golpe: -;Es verdad?
Morgannz6 el tel¨¦fono de e sobre manta, indicandole que lo mirara. En panta estaba una mada de Isabel.
Cira contest6 rapidamente: glsabel?
Al escuchar su voz, Isabel suspir6 aliviada: -Finalmente respondiste. Estos ultimos dias, donde has estado? No respondiste a
mis mensajes ni a mis madas, fui al hotel donde te quedabas y no te encontr¨¦. Llegu¨¦ a pensar que familia Zav te
habia... Si hoy no podiaunicarme contigo, iba a policia. Cira parpaded. Eso se debid a que paso los ultimos dias con
Morgan, y su tel¨¦fono habia estado en su bolso, que quedo en el piso superior. Ni siquiera se habia molestado en buscarlo.Content is property of N?velDrama.Org.
-Estoy bien.
Eso es bueno. Por cierto, mo para decirte que orden de restri¨¦n para que no salgas de Xoan ha sido levantada. Ahora
puedes moverte libremente.
Cira le pregunt6¨¦ rapidamente: -,Por qu¨¦ se levant¨¦ de repente?
-Despu¨¦s de que policia interrogara a esos dos hombres varias veces, finalmente cedieron. Cambiaron sus deraciones y
dijeron que fueron dirigidos por Est para actuar en esa farsa. Est les ofreci¨¦ veintisiete mil a cada uno si cooperaban. La
policia ya se llev¨¦ a Est, y sus padres estan buscando abogados. por todas partes para saca bajo fianza.
Cira no esperaba que situacion diera un giro tan repentino. Se qued6 en silencio durante unos segundos y luego dijo con
calma: -Est no solo mont esta trampa, tambi¨¦n falsificd pruebas, simuld un intento de suicidio. malgastando recursos
publicos, contratd a trolls en linea para difundir rumores e incitar a los internautas a atacarme, incluso recibi una entrega
amenazante anteayer, todo esto fue causado por e. ; Voy a demanda!
E no iba a dejar que ese asunto se resolviera tan facilmente. Est debia probar el mismo sabor de incertidumbre y el
miedo, jy solo entonces consideraria una disculpa genuina!
Isabel respondio con naturalidad: -Te apoyo en tomar medidas legales para defender tus derechos. Voy a recopr pruebas
sdlidas, y una vez que el tribunal
determine que estas acusaciones son validas, e tendra que enfrentars consecuencias penales.
Cira dijo: ¡ª Isabel, gracias por todo.
Isabel no le dio importancia: -Hace mucho tiempo que no tengo un caso tan ?< penai?>, me gusta.
-Asi que por ahora, eso es todo. Contactame si hay alguna novedad.
Estaba a punto de colgar cuando Isabel dijo de repente: -Espera un momento.
Cira pregunto: -¡ési?
-Que tengas unas felices vacaciones de Aho Nuevo.
Cira sonri¨¦: Felices vacaciones de Afio Nuevo.
Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Cira suspir¨¦ profundamente. Finalmente, sintido pesada piedra en su pecho caia al suelo,
y no pudo evitar sonreir.
Morgan no estaba en habitacion, asi que e fue al bafio avarse y luego sali¨¦ de habitacion mando: -Morgan?
Morgan estaba en s, abriendo el desayuno. Cira se subi6 al sofa, se agacho y levant¨¦ cabeza, no pudo contener una
sonrisa mientras decia: -Esos dos realmente cambiaron sus deraciones. Pens¨¦ que no seria tan facil.
No subestimes a policia¡ªMorgan utiliz6 el tenedor para tomar un pequefio trozo de torti y lo acerc¨¦ a boca de Cira.
-Han manejado miles de casos, y tienen muchas formas de lidiar con ellos. Abre
la boca.
Cira abrid boca y el trozo de torti fue introducido, mordi¨¦ y sintid el sabor del relleno en su boca. 1
Morgan limpi¨¦ con delicadeza salsa que se le escapo a Cira de losbios. Aunque e se sobresalt¨¦ por ese gesto,
rapidamente le paso un pariuelo. El dijo: -Come, despu¨¦s deer, te llevar¨¦ de vuelta a Sheron.
~Volver ahora a Sher6n? -Cira estaba sorprendida.
Morgan, con los ojos oscuros, respondio: -~No querias ir a ver a tus padres?
El recordaba cuando e corrid hacia ¨¦l en el ascensor, diciendo que queria volver a casa. En ese momento, se sentia
especialmente vulnerable y deseaba estar con familia. Pero ahora, e se sentia mucho mejor.
E queria volver a casa para llevar a su madre a hacerse un chequeo m¨¦dico, y
tambi¨¦n tenia ventaja de tener dos dias libres, asi que dijo: -Si, esta bien.
CapÃtulo 375
Cap¨ªtulo 375
GET IT NOW
Capitulo375
Xoan estaba a cuatro horas en coche de ciudad de Sher6n, yendo por
autopista. Cira quit¨¦ gran piedra de Est, liberandose de preocupaciones. De vueita a normalidad, respondi¨¦ a los
mensajes perdidos de los ultimos dos dias y luegoenzo a sentir suefio.
La fragancia de can en el coche creaba un ambiente calido de invierno, naturalmente hipnotico. Con cabeza apoyada en
ventana del coche, Cira cerr¨¦ lentamente los ojos. No dormia profundamente, y cuando Morgan extendi¨¦ mano para sostener
su cabeza, se despertd.
Cira abri¨¦ ligeramente los ojos y vio a Morgan sosteniendo una tableta mientras revisaba correos electr¨¦nicos. Su otra mano
hacia de almohada, evitando que e se sacudiera cuando el vehiculo pasaba por carreteras irregres.
Sus iones eran tan naturales,o si siempre hubiera sido asi. No es de extrafiar que digan que los hombres pueden ser
completamente diferentes dependiendo de si le gusta 0 no.
Cuando el carril dnteroenz¨¦ a dividirse, su coche gird y Cira, fingiendo despertar reci¨¦n, apart¨¦ cabeza de su mano y
abrio los ojos.
Morgan gir¨¦ cabeza para mira: gYa no duermes?
Cira cambi6 su posici¨¦n: -Hmm. gEstamos cerca?
El conductor respondio: -Aun queda una hora para salir de autopista.
Cira tom6 su tel¨¦fono y fingi¨¦ estar ocupada mirandolo. Morgan retir¨¦ naturalmente su mano, no mencion6 el incidente y pasd
de pagina en sus correos electr¨¦nicos.
Mas de una hora despu¨¦s, el automovil lleg¨¦ al pueblo Fuenteserena. Cira bajo del coche con su bolso y mir¨¦ dentro. Morgan
parecia no tener intenciones de bajarse.
E le pregunto perpleja: ¡éNo vas a bajar del coche?
Morgan cruz¨¦s piernas, con los bajos de los pantalones ligeramente subidos, mostrando los tobillos envueltos en calcetines
negros, mir¨¦ ligeramente con serenidad.
-4Vas a llevarme a conocer a tus padres? ,Como neas presentarme?
Cira no habia pensado en eso. Morgan dijo con indiferencia: -Esperar¨¦ hasta que me reconoceso el novio antes de hacer
la visita.
...Parecia que ¨¦l estaba tratando de obtener su reconocimiento de diversas
maneras.
Cira mordi¨¦ susbios: -Sefior vega, regresa pronto y descansa. Ten cuidado en el camino.
Morgan hizo un ligero grufiido, cerr¨¦ puerta y el conductor arranc¨¦ el coche. Cira siguid con mirada el coche hasta que
desapareci6 en esquina, luego se dio vuelta y entr¨¦ en el callejon.
Lo que e no sabia era que el coche volvi¨¦ a esquina. Morgan mir¨¦ modesta casa desde ventana del coche, con sus
ojos oscuros.
Cira regres6 repentinamente. La persona mas feliz fue su madre: -¡éNo dijiste que estabas ocupada con el trabajo y no
volverias?C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
-Termin¨¦ temprano, asi que regres¨¦
Cira not6 que su madre estaba bastante
animada, quien afirmo varias veces y le apretd mano.
-Esta bien, Cira. g Tienes frio?
¡ª Cada respuesta de Cira era seguida de otra: -No hace frio. Tengo bufanda y los
guantes que me tejiste, ademas, hoy esta soleado.
La madre de Cira tocd sus manos y not¨¦ que no estaban tan frias, lo que tranquiliz6. Luego, se levant6 de vez en cuando
para buscarle a e algo para picar. La empleada dom¨¦stica dijo que, despu¨¦s de cuidar a pareja mayor durante tanto tiempo,
nunca habia visto a madre de Cira tan feliz.
Cira habia estado en Xoan durante casi un mes sin tiempo para volver a casa, por lo que entendia por qu¨¦ su madre
extrariaba.
La madre de Cira mir¨¦ con ternura: -Has vuelto a adelgazar? Esta noche te preparar¨¦ algo delicioso. ; Qu¨¦ te gustaria
comer? El cocido?
Cira penso detenidamente: -Creo que me gustaria un estofado de costis de cerdo con tomate. Hacer el cocido lleva
demasiado tiempo, asi que mejor lo dejamos para mafiana.
-Entonces, necesitar¨¦prar costis de cerdo frescas. jAy, si lo hubieras mencionado antes, habria ido al mercado temprano
en mafiana! Ahoras carnes del mediodia no seran tan frescas.
La madre de Cira regafi¨¦ un poco: Pero no importa, tu tio Cort¨¦s va al matadero dos veces al dia. Deberia estar de regreso
pronto. Voy a pedirle un par de costis.
Dicho esto, madre de Cira agarr6 su bolso y salid. Cira sintid¨¦ que su madre, con ese temperamento decidido de hacers
cosas de inmediato, nunca cambiaria. Solo pudo sonreir y segui.
-Voy contigo, mama.
La madre de Cira se detuvo y esper¨¦ a que e se acercara. E llevaba consigo una pequefia bolsa que contenia bateria del
coraz6n artificial.
Los pacientes con corazon artificial deben llevar consigo una bolsa de bateria, con el cable que sale de su abdomen. La bateria
necesita cargarse todos los dias, ya que si se agota, el corazon dejara de funcionar.
Para asegurarse de que su madre no lo olvidara, Cira le configur¨¦ un recordatorio con una rma cada ocho horas. Aunque
bateria no era pesada, a Cira todavia le resultaba inc¨¦modo ve. Rapidamente se acerco y tom¨¦ el brazo de su madre.
Capitulo376
CapÃtulo 376
Cap¨ªtulo 376
Capitulo376
La madre e hija caminaban juntas por el camino empedrado del pequefio pueblo. Cira haba con su madre mientras
caminaban, centrandose en noticias. positivas y evitandos preocupaciones.
Cuando su madre estaba contenta, su agilidad aumentaba, y le dijo a Cira: -Tu padre fue a recibir tratamiento. Mas tarde, lo
Trecogeremos a casa.
Esta bien.
En el ultimo mes, el padre de Cira habia estado recibiendo tratamientos para su pierna coja, algo que Cira lo habia escuchado
de Ia asistente dom¨¦stica.
pafi¨¦ a su madre al mercado,praron no solo costis, sino tambi¨¦n una variedad de ingredientes, desde carne de
pollo y pato hasta pescado, incluyendo opciones tanto para vegetarianoso para carnivoros.
Cira penso en decirle a su madre que solo se quedaria por dos dias y que no necesitaban tantos alimentos, pero madre era
del tipo que queria alimentar bien a sus hijos cuando regresaban a casa, y no podia ser detenida.
Finalmente, Cira tuvo que enviar un mensaje a su hermana mayor, pidi¨¦ndole que trajera a su sobrina a cenar esa noche para
ayudar a consumirida.
En el tiempo que llevo enviar el mensaje, madrepr6 una coliflor adicional. Cira queria pagar, pero su madre insistio en
hacerlo e misma. Cira
simplemente aceptd, sosteniendos bolsas con una mano y manteniendo el brazo de su madre con otra.
La poci¨¦n permanente en el pequefio pueblo no era grande, todos eran vecinos conocidos entre si. Mientrass dos
caminaban, se encontraron con cuatro o cinco conocidos que saludaron a madre de Cira.
Se detenia de vez en cuando para char con gente, y cuando presentaba a Cira, lo hacia con un tono orgulloso y generoso
en los elogios. Cira, siendo una secretaria tan versatil, se sentia un poco inc¨¦moda y rapidamente llevo a su
madre lejos.
La mayoria de los padres de otras personas, cuando escuchan hgos sobre sus hijos, suelen ser modestos y decir que no es
para tanto. Pero usted, mama, no tiene reparos en elogiar y ni siquiera teme que gente hable a sus espaldas.
La madre de Cira d¨¦fendi6 con firmeza: -Mi hija es realmente maravillosa, hermosa ypetente.
Cira sonri¨¦ ir¨¦nicamente:
Si, si, su hija es mejor.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
20 HONUS
La expresion de madre de Cira cambi¨¦ ligeramente, pero Cira no lo not¨¦ ya que estaba mirando hacia adnte.
~Dices que papa esta recibiendo tratamiento aqui?
La madre de Cira recuper¨¦ concentracidi
: ¡ªSi, en esa pequefia clinica frente al gran arbol de acacia.
Aunque maban clinica, en realidad era bastante rudimentaria.
La oficina carecia practicamente de cualquier cosa rcionada con medicina. Solo habia una cami de terapia fisica y
algunos armarios. Parecia tan simple que parecia estar lista para cerrar en cualquier momento.
Cira esperaba mientras su padre atin estaba recibiendo terapia. Aprovech¨¦ oportunidad para entar una conversaci¨¦n
con el m¨¦dico, de unos sesenta afios, con una apariencia amable ypasiva.
-4Viene aqui todos los dias? Quiero llevar a un amigo para que lo vea, tambi¨¦n tiene una fractura.
El anciano m¨¦dico no mostr¨¦ ninguna precaucion: -No estoy aqui todos los dias. Vengo una vez a semana, pero esta bien, si
quieres traer a tu amigo, traelo el domingo cuando venga, y lo reviso junto con otros.
-gEn qu¨¦ hospital trabaja habitualmente? Podria hacer que mi amigo hiciera una cita en su hospital directamente.
-En el hospital Concordia.
Cira se sorprendid, ya que esa era una des instituciones m¨¦dicas mas prestigiosas en el pais.
-4Por qu¨¦ haces visitas aqui en lugar de coordinar con el hospital?
-Bueno, yo...
El m¨¦dico se dio cuenta de que le estaban haciendo demasiadas preguntas, lenzo una mirada a Cira y respondio vagamente,
?
El padre de Cira movi¨¦s piernas y se sintid considerablemente mas aliviado. Le agradeci¨¦ sin medida: jGracias, doctor!.
El m¨¦dico se dio vuelta, les dio espalda y empez6 a organizar sus cosas, indicandoles con mano que se fueran.
1256
Cira tenia muchas dudas en su mente. Al salir de clinica, pens6 en una manera de confirmar su identidad. Saco el tel¨¦fono,
ingreso al sistema de citas del hospital Concordia y vio foto del m¨¦dico. Revis6 el departamento de terapia y realmente
encontr¨¦ a ese m¨¦dico. Su apellido era Soler y tenia el titulo de director. Tan talentoso, siendo el director, viniendo a practicar
medicina en ese pequefio pueblo, y ademas siendo tan discreto... Cira frunci¨¦ el cefio y pregunto: -Papa, ¡é qui¨¦n te rendd
a este m¨¦dico?
-Cuando fui aprar, escuch¨¦ a una persona decir que debajo del gran arbol, habia llegado un m¨¦dico muy talentoso. Podia
volver a unir huesos rotos. Lo busqu¨¦ y aunque al principio no lo creia, dijo que podia ofrecerme una prueba gratuita. Lo intent¨¦
y realmente hubo una mejoria.
Desde entonces, el padre de Cira venia a recibir el tratamiento todass semanas, pagando veintisiete dres cada vez. Hasta
ahora, solo habia sido cuatro veces, pero ya sentia que estaba mejorando rapidamente.
Veintisiete dres... En Concordia, incluso tarifa de consulta de un m¨¦dico de ese nivel era mas de ese dinero. ¡éCdmo era
posible que hubiera venido desde tan lejos y estuviera dando tratamientos personalmente por solo veintisiete?
Cira estabapletamente segura de que habia gato escondido, de que alguien lo habia traido aqui. Pensd en una persona,
abrio el WhatsApp de Morgan y le escribid: [zLe has organizado a mi papa un m¨¦dico para tratar su pierna?]
Morgan respondio: [;Ahora que algo bueno te pasa, te acuerdas de mi?]
Cualquier cosa m que sucediera anteriormente, incluso si no tenia nada que ver con ¨¦l, e siempre pensaba que era ¨¦l
quien estaba detras de todo.
Cira pregunto de nuevo: [Entonces, ¡éno fuiste t?]
Morgan estaba sentado en una cafeteria en el pequefio pueblo, levants taza, dio un sorbo y respondio: [No. 4 Qu¨¦ tipo de
m¨¦dico es?]
Helena, sentado en otra mesa, notd algo y se inclin¨¦ para susurrar: -Sefior Vega, ese es el automovil del sefior Garcia. Ha
regresado de ciudad Bernat, probablemente vino a buscar a secretaria Lopez.
GET IT NOW
x
Capitulo377
CapÃtulo 377
Cap¨ªtulo 377
Capitulo377
Morgan echo un vistazo, dej¨¦ el tel¨¦fono y dijo indiferente: rapido. Invitalo.
-si.
-Vino bastante
Helena hizo un gesto y, de repente, el guardaespaldas que antes no se sabia donde estaba apareci¨¦ y detuvo el automovil.
Helena se acerco al autom¨¦vil y dijo algunas pbras, y persona en el coche salid.
Era realmente Fermin.
EI mir¨¦ en dirion de Morgan, sonrio ir¨¦nicamente, luego meti¨¦s manos en los bolsillos y siguid a Helena.
Morgan estaba sentado ens mesas al aire libre de cafeteria cuando Ferminento: -El sefior Vega parece tener mucho
tiempo libre ultimamente. Un momento en Xoan, otro aqui. {El grupo Nube Celeste esta tan decaida?
Morgan le respondi¨¦ con indiferencia: La prima del sefior Garcia fue llevada por policia. No estas ayudando en Xoan, spor
qu¨¦ vienes aqui? ¡éNo esta un poco confundido?
Dos hombres j¨¦venes y apuestos, encontrandose en un pequefio pueblo. Uno sonreia ir¨¦nicamente, el otro mostraba
indiferencia, pero en sus pbras se desataba una bata verbal intensa.
Fermin llevaba una sonrisa enisura de losbios y se sent¨¦ directamente frente a ¨¦l, cruzandos piernas de manera
rjada: -Mi prima tiene sus padres, pero mi novia se asust6 bastante esta vez, asi que vine a cons.
Morgan habl6 con frialdad:
-Tampoco lo rechazo.
¨¦E acept¨¦ ser tu novia?
Morgan sin expresi6n alguna dijo: -E te ha rechazado tantas veces que parece que lo has olvidado.
Fermin pas6 lengua por su meji y luego dijo: -Esto es entre sefiorita Lopez y yo. El sefior Vega no tiene derecho a
interferir, gverdad? ¡éNo dijiste ultima vez que no te importaria si cortejaba? ,EI sefior Vega ha escuchado alguna vez un
dicho? Un ex adecuado deberia estar tan muertoo un vo. El sefior Vega aparece cada dos por tres frente a mi futura
novia, y realmente me siento molesto.
SIMON SE+
Morgan lo mir¨¦ con una mirada fria y afda, mientras Fermin, a pesar de su expresi6n rjada, tambi¨¦n mostraba una
agudeza en su sonrisa. En ese momento, ninguno de los dos estaba dispuesto a ceder.
-Si el sefior Vega no tiene mas consejos que dar, me voy a buscar a mi futura novia. No me entretendr¨¦ mas.
Fermin se levanto, y Morgan se burld:
~Realmente quieres que e sea tu
novia, 0 tienes otros motivos? TU y yo lo sabemos muy bien.
En los ojos de Fermin, paso rapidamente un destello de algo mientras se volvia para mirar a Morgan.
Sonrido si estuviera pensando en algo: -Me preguntaba por qu¨¦ mi
empresa tuvo problemas justo en este momento crucial, obligandome a
abandonar Xoan y regresar a Bernat para ocuparme de ello. Perdi oportunidad de estar aldo de sefiorita Lopez y
pafia en su momento mas dificil. Parece que todo esto es obra del sefior Vega.
-Al apartarme, puedes aprovechar oportunidad para entrar en vida de sefiorita Lopez. El sefior Vega es realmente astuto.
Morgan le respondi6 con indiferencia: -El sefior Garcia no puede manejar bien su propia empresa. Y eso qu¨¦ tiene que ver
conmigo?
El levant¨¦ los ojos desde abajo con calma, revndo una punzada de agudeza sin emociones.
-Incluso si fuera yo el responsable, solo seria para ensefiarle al sefior Garcia una lion: no deberias pensar en lo que no te
corresponde.
Fermin ya no se preocupaba si Morgan estaba tratando de afirmar su dominio sobre ¨¦l. Se sent6 nuevamente, su expresion
despreocupada mostrando un toque de humor: -Entonces,
Morgan tom6 un sorbo de su caf¨¦:
En actualidad, yo tomos decisiones en el grupo Nube Celeste. ¡éCrees que no estar¨¦ al tanto de los asuntos entre tu y mi
padre?
-Por eso antes te viste obligado a tomar medidas drasticas, despidiendo a tantos. directores... -Fermin entrecerr¨¦ los ojos. gY
qu¨¦ piensas hacer? ,Unirte a nosotros en lugar de tu padre, o trazar lineas ras entre nosotros?
Morgan no respondi¨¦ de inmediato. Mir¨¦ en diri¨¦n a casa de campo de familia Lopez, con mandib firme y un
semnte frio y apuesto.
Luego dijo: Quiero a Cira.
Fermin sonri¨¦: Eso significa unirte a nosotros? Entonces, a partir de ahora, todos somos familia. No hay necesidad de estar
tan tensos, seria mejor mantener armonia.
Morgan mir¨¦ a Fermin y repitid: -Cira es mia. Nadie tiene permitido acercarse a
e.
Fermin reflexiono por un momento y afirmo.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
De vuelta en casa, madre de Ciraenz6 a preparar ingredientes, y Cira intent6 ayudar, pero madre no permitid,
prefiriendo trabajar junto con ama de ves.
Cira
se limito a recoger verduras a undo y de repente record6 algo: -Mama, ¡é por qu¨¦ dijiste ques cuidadoras son ms
personas? 4Cual de es es m?
La mente de madre de Cira a veces estaba ra, a veces confusa. En ese momento, no pudo darle una respuesta, y Cira no
le presto mucha atenci¨¦n.
Mas tarde, su hermana mayor y su cufiado Ilegaron con su sobrina.
En mesa, madre de Cira siguid sirviendo a e, quien al final ya estaba llenisima. Despu¨¦s de cena, decidi¨¦ dar un
paseo por el pueblo.
Aunque el pueblo Fuenteserena se promocionabao un pueblo antiguo turistico, seguia siendo bastante poco conocido.
Incluso durantes festividades, no habia muchos turistas.
Cira caminaba y se encontr¨¦ en ori delgo. Alrededor delgo, habia una serie de luces que iluminaban el agua, haciendo
que superficie delgo brira. Algunos barcos turisticos se mecian suavemente en superficie.
Mientras lo observaba, record6¨¦ aque vez cuando Morgan llevo a cenar en el restaurante Delicias del Sur y tambi¨¦n llevo
a dar un paseo en barco.
El dijo que llevaba a su nifiita a disfrutar del buen paisaje... En ese momento, Cira apenas sentia nada por ¨¦l y sus dulces
pbras no afectaban.
Pero ahora, recordandolo de manera casual, sintio una sutil y agridulce.
sensacion.
Absorta, miraba superficie delgo. Un barco se acercaba desde lejos, volvi¨¦ndose cada vez mas ro. La figura de
persona de pie en proa se volvia gradualmente mas nitida, superponi¨¦ndose con imagen en su mente. Cira abrid los ojos
de par en par.
Capitulo378
CapÃtulo 378
Cap¨ªtulo 378
Capitulo378
Cira con el barco a deriva, vestido todo de negro con un traje elegante, pero con una corbara de un rojo oscuro,o un
destello de luz en noche, atravesando oscuridad de repente, impactando directo en su corazon.
El barco se acerc¨¦ lentamente a ori, y Morgan extendi6 mano hacia Cira, indicandole que subiera a bordo y se uniera a
¨¦l.
Cira no se movid.
Aparte de aque vez en el ascensor, nunca se acerc¨¦ activamente a ¨¦l,
simplemente lo observaba con cierta fijeza.
Morgan le pidi¨¦ al barquero que se acercara un poco mas. Cuando estaban a unos cuarenta o cincuenta centimetros de ori,
de repente salto a tierra, idando un paso hacia Cira!
Cira, desprevenida, lo vio acercarse de repente e instintivamente intent6 retroceder, pero ¨¦l abrazo de inmediato.
Con una constituci¨¦n de hombros anchos y cintura estrecha, ademas de llevar un abrigo negro, parecia que estaba
envolviendo porpleto en sus brazos.
Cira sintid su nariz fria por el viento y choc¨¦ contra su pecho calido. Inc¨¦moda, apart¨¦ mirada y dijo: ... gPor qu¨¦ atin no te
has ido?
E penso que ¨¦l ya se habia ido del pueblo.
Morgan bajo mirada: -~A donde mas puedo ir? En dias festivos, los Unicos dos hoteles en tu pueblo estanpletamente
llenos. No tengo a d¨¦nde ir.
Mentira.
Si era algo que Morgan queria, incluso en el desierto, podia encontrar un lugar para quedarse, y ademas, Fuenteserena no esta
tan lejos del centro de ciudad, podria regresar a Costa Be sin problema.
~Una vi duplex de millones no seria suficiente para ¨¦l?
Cira sospecho que estaba exagerando...
Morgan, exagerando.
La s idea de asociar esas pbras con su nombre le parecia surrealista.
-Su¨¦ltame, todo el pueblo son conocidos.
Morgan apoy6 barbi en parte superior de su cabeza;
Entonces, !l¨¦vame
a casa en secreto, guardame en tu habitacion, y nadie mas lo sabra. Cira podria haberse vuelto loca, ya que, de alguna manera,
fue seducida por su tono persuasivo y, de manera inexplicable, acepto una solicitud tan absurda.
La hermana mayor y su esposo se fueron temprano despu¨¦s de cenar, llevandose a sobrina. La madre de Cira ya no podia
quedarse despierta hasta tarde, se fue a descansar temprano, nifiera tambi¨¦n regreso a su cuarto despu¨¦s de hacer
limpieza, y en casa solo quedaba el padre de Cira viendo television.
ven
Cira,o si estuviera haciendo algo furtivo, se escondi¨¦ en oscuridad justo en frente de su propia puerta.
Morgan hablo en voz baja junto a su oido: Qu¨¦ hacemos? No podemos entrar. El aliento calido que exhald roz6 su oreja,
haciendo que columna vertebral de Cira se estremeciera instintivamente. E frunci¨¦ losbios y lo mir¨¦ con desaprobacion.
Morgan sonrio ligeramente.
Silenciosamente, Cira apag6 el interruptor exterior.
jChas!, habitacidn quedo sumida en oscuridad.
El padre de Cira, acostumbrado a eso, sabia que sobrecarga de voltaje en el pueblo a menudo causaba cortes de energia.
Con destreza, encontr6 una linterna para iluminarse mientras murmuraba: -Turismo, siempre ocupandose del turismo, no
arren electricidad adecuadamente. Cuando hay mucha gente, siempre salta. gQui¨¦n querria venir aqui? Realmente...
Cira se escondi¨¦ a undo, esperando a que su padre saliera. Una vez que sali¨¦, extendid mano hacia atras, agarr6 a
Morgan y lo arrastr6 sigilosamente dentro, corriendo hacia el desvan: -jRapido!
E temia ser descubierta, pero Morgan caminaba tranqumente, con zancadasrgas, sigui¨¦nd en oscuridad. Con una
sonrisa en losbios, murmur¨¦: La sefiorita Lopez tambi¨¦n se esta corrompiendo, trayendo secretamente a un hombre a casa
para pasar noche.
Cira no pudo evitar querer maldecirlo, ramente fue ¨¦l quien no tuvo vergilenza de irse.
Morgan escuchd el sonido de tapa del interruptor siendo levantada, aceler¨¦ el paso y, agarrand, subieron al desvan en tres
zancadas.From N?velDrama.Org.
Un segundo despu¨¦s de cerrar puerta del desvan, el interruptor fue levantado
por el padre de Cira, ys luces de casa se encendieron.
La casa de familia Lopez era de un solo piso, y el segundo piso era solo un pequefio desvan con un techo bastante bajo,
apenas llegaba a 1.7 metros de altura. Cira tenia que inclinarse, y mucho menos decir para alguien tan altoo Morgan, que
media mas de 1.8 metros.
Una vez arriba, Morgan empujo directamente sobre cama y selld susbios con un beso.
Con sus padres justo abajo, sensaci6n constante de peligro y verglienza hizo que Cira estuviera tensa todo el tiempo,
esquivando de undo a otro, reacia. Pero el hombre conocia su cuerpo mejor que e misma. En poco tiempo, dejo
jadeante. Morgan le pregunto a prop¨¦osito: -; Seguimos?
GET IT NOW
x
Capitulo379
CapÃtulo 379
Cap¨ªtulo 379
Capitulo379
Cira estaba enfadada, y ese enfado se convirti¨¦ en vergiienza y rabia. Apreto los dientes y le reprendi¨¦ en voz baja: -,Entonces,
me buscaste solo por, por esto?
Se sintido si algo le hubiera golpeado, pensando de repente: gera esa su nueva tactica? Antes, ¨¦l habia
?acostumbrado? a ¨¦l de manera dominante, forzand a quedarse a sudo. Ahora estaba utilizando un enfoque mas suave?
¡éLa habia vuelto a engafiar?
Cira ya no lo queria, de ninguna manera, intento apartarse de ¨¦l.
Morgan agarro por cintura por detras: -Solo con amor hay deseo.
Cira sinti¨¦ repentinamente escalofrios en su cuerpo y sus ojos se humedecieron ligeramente: Nunca he oido esa teoria. Los
hombres realmente no pueden resistirse a ninguna des mujeres.
-No
1. yo. Yo elijo, solo a ti.
Cira murmur6:
final.
Los hombres son capaces de decir cualquier cosa para llegar al
Morgan mir¨¦ en oscuridad: -Entonces, cuando salga el sol, te lo dir¨¦ de
nuevo.
Cira se sintid ridic esa noche.
Ridic por llevarlo a casa, ridic por dudar de sus pbras y, finalmente, ridic por ceder y aceptar seguir adnte con
eso.
Quizas fue cuando ¨¦l estaba de pie en proa del barco, acercandose mas y mas a e con corriente, cuando vio luz de
luna reflejandose en ¨¦l, que e se embriago y se volvid un poco confusa.
El desvan tenia suelo de tablones de madera, y cuando cama se movia, podia escucharse un crujido.
El padre de Cira, desde abajo, escuch¨¦ el sonido y se acerc¨¦ a escalera preguntando: -,Cira? ,Cira?
jEl cuerpo de Cira se tenso al instante!
Morgan inhal6 profundamente: -Nifia, quieres matarme?
... Cira se tapd boca para contener el sonido, su corazontia fuertemente,
como un tambor.
El padre de Cita subios escaleras y, al ver que puerta del desvan estaba cerrada, m6 de nuevo: -Cira, has vuelto?
Cira escuch¨¦ vagamente los pasos de su padre subiendos escaleras, yo era de esperar, al siguiente segundo m6 a
puerta.
Aunque puerta estaba cerrada con ve, Cira todavia temia que pudiera abrirse y estaba extremadamente nerviosa.
Morgan sonri¨¦ suavemente: -Cira, ,no le vas a responder? Puede que entre a
verte.
jPapa!
Las ufias de Cira se varon en los omdtos de Morgan. Con una voz contenida y con un toque de sollozo, respondi¨¦
apresuradamente: Estoy aqui. {Estoy durmiendo!
Afortunadamente, el padre de Cira era una persona distraida y no not6 vibraci¨¦n y el cambio en voz de Cira. Respondid
con un ?
Despu¨¦s de que los pasos se alejaron, Cira golped fuertemente espalda de Morgan. jMaldito!
Morgan, aprovechando raboya del desvan, vio con los ojos llorosos y una expresion resentida. Le dio un beso en el
parpado, pero e apart cabeza. El levant¨¦ de cama y, en alfombra, apenas se escucho ningun sonido.
Mas tarde, cuando el padre de Cira apag6 luz y se fue a dormir, Morgan envolvi¨¦ con una manta y llevd al pequefio
balc¨¦n: No tienes que contenerlo aqui, no pueden escuchar.
Cira, en medio de confusi6n, se dio cuenta de que ese hombre... realmente no lo entendia tantoo pensaba. Era atin mas
astuto de lo que e habia percibido.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
Al dia siguiente por mafiana, Cira se desperto con el brazo de Morgan alrededor de su cintura. Cuando noto que e se ibaa
levantar, lo apretd y dijo: Aun es temprano, sigue durmiendo.
Cira murmur¨¦: -Hoy llevar¨¦ a mi madre al hospital para un chequeo.
Al decir eso, se puso un poco nerviosa: -;Cuando te vas?
Morgan levant6 los parpados, atin no estabapletamente despierto. Sus ojos, normalmente frios y agudos, ahora estaban
cubiertos por una capa de somnolencia y una pizca de pereza: -No me voy, te espero a que regreses.
-Sera mejor que te vayas ahora. Cuando no haya nadie en casa, te vas por tu
cuenta. Asegurate de cerrar puerta dijo Cira mientras bajabas escaleras paravarse y prepararse. Despu¨¦s de que se fue,
Morgan tambi¨¦n se levanto.
Se ajustd el cabello en frente, algunos mechones cayeron, ocultando sus ojos, pero los ojos detras del cabello ya habian
recuperado su ridad.
Escucho los ruidos de abajo, Cira y su madre salieron despu¨¦s de desayunar, y solo quedo el padre de Cira en casa. El padre
de Cira habia quedado con el m¨¦dico para recoger medicinas por mafiana, asi que pronto tambi¨¦n se fue.
Morgan espero a escuchar el sonido de puerta principal cerrandose antes de levantarse y bajar al primer piso.
No se anduvo con rodeos, us6 el bafio de casa y encontr¨¦ un cepillo de dientes desechable en el armario debajo delvabo.
Despu¨¦s devarse, sal
El padre de Cira cojeaba debido a una pierna lesionada, caminaba lentamente, y Morgan lo alcanz6 rapidamente en calle.
Mir¨¦ al hombre dnte de ¨¦l, algo robusto y con una aparienciatn. En medio de multitud, no se podia ver nada notable
en ese hombre de mediana edad.
Paso por su mente un pensamiento tranquilo.
No parecia alguien que podria tener una hijao Cira..
+25 BORUS
Capitulo380
CapÃtulo 380
Cap¨ªtulo 380
Capitulo380
El padre de Cira pis6 identalmente una piedra que sobresalia, tropezo y casi cay6 hacia adnte. Morgan rapidamente
agarro su brazo, estabilizando su
cuerpo.
El padre de Cira levantd instintivamente cabeza y vio a ese hombre elegantemente vestido. Se qued6 atdnito por un momento
y luego sinti¨¦ una sensaci¨¦n inc¨¦moda. Rapidamente dijo: -Gracias, gracias.
Morgan respondio con indiferencia: No es necesario.
El padre de Cira sonri¨¦ y continu¨¦ caminando hacia adnte. Morgan tambi¨¦n caminaba a sudo, con un paso pausado,
parecia estar en el mismo camino que ¨¦l.
El padre de Cira sintio inexplicablemente una presi6on y le pregunto con cortesia: -Veo que tambi¨¦n saliste de callej6n Ocho.
Es bastante coincidencia. Mi casa tambi¨¦n esta en callejon Ocho. ,Eres pariente de alguien aqui? He vivido aqui durante
muchos afios y no te he visto antes.
Morgan mostro un aire distante: -Voy a mencionar un nombre, seguro que lo has escuchado.
-Eh, gen serio? Entonces, adnte -respondio el padre de Cira con aparente inter¨¦s.
Morgan se detuvo y, conbios inexpresivos, pronunci¨¦ dos pbras: -Joaquin. jEl padre de Cira se detuvo repentinamente!
Morgan continus: -Quiero har contigo sobre el asunto de cuatrocientos millones.
Si escuchar el nombre de Joaquin hiara de color a una velocidad
la mencion del t¨¦rmino << cuatrocientos millones? hizo que su rostro.cambiara de color a una velocidad visible a simple vista.
Paso de un tono normal a un nco palido, un nco mortecino, un nco desdor, su rostro perdi¨¦ todo color.
Cuatrocientos millones...
Cuatrocientos millones...
El padre de Cira mi
personas de antafio.
6 fiiamente a Morgan. Con su traje y abrigo elegante, parecia noble y dominante, muy parecido a esas
Despu¨¦s de tantos afios, al final, lo encontraron.
Retrocedi¨¦ lentamente, tropezando con algo o simplemente debilidad ens piernas, en cualquier caso, esa vez, jcayd
directamente al suelo!
Cira tom6 un viaje en cochepartido y llev¨¦ a su madre al hospital. Justo despu¨¦s de bajarse, vieron a Helena parado frente
al hospital.
Cira sorprendida: -; Qu¨¦ coincidencia? ;La secretaria Quiroga no se siente bien? Helena sonrid: -No es una coincidencia, te
estaba esperando a proposito.
Sin presencia de Morgan, es eran colegas antiguas, y Cira le pregunt6: Me esperabas a mi?
¨¦
Helena mir6 a madre de Cira y se acercd, susurrando: -El sefior Vega quiere decir que cirugia de tu madre realizo el
equipo de Joaquina. El equipo de Joaquina conoce mejor situaci¨¦n de tu madre, asi que prefieren que ellos realicen
revision. Por eso, especificamente pidieron que asistencia de Joaquina venga. Y los tres dias despu¨¦s de cirugia de tu
madre, e tambi¨¦n estuvo a cargo de UCI. Aparte de doctora Joaquina, es persona que mejor conoce situacion de tu
madre.
La asistente estaba en los Estados Unidos. Al menos, Morgan organiz6 para que vra hasta aqui anteayer. Sin embargo,
hasta esa mafiana, Morgan no le mencion6 nada al respecto.
Cira apretd losbios, gno queria que e pensara que estaba aprovechandose de su favor?
Suspir¨¦ en su corazon y le dijo a Helena: -Gracias por organizar esto.
Helena dijo que no era nada y hizo un gesto de ?por favor?: -Todo esta organizado. Vamos directamente al piso 13.
Cira se volvi¨¦ para ayudar a su madre. Lo extrafio era que, desde que llegaron al hospital, madre de Cira parecia nerviosa..
-Cira, gpodemos no hacerlo? Volvamos. Todavia necesito cocinarte el cocido... -No te preocupes, mama. Solo es un chequeo,
no es necesario quedarse en el hospital. Despu¨¦s de terminar, volveremos a casa.
La madre de Cira era generalmenteprensiva, pero esa vez Cira y Helena tuvieron que esforzarse para convence.
Despu¨¦s de un rato, finalmente edi¨¦ a entrar temblorosamente al hospital.
GOLG
Cira frunci¨¦ ligeramente el cefio, madre no solia tener miedo de ir al hospital...
El chequeo era bastante simple. Primero, sacaron sangre, luego se realizo una tomografiaputarizada del coraz¨¦n. Despu¨¦s
de terminar, madre de Cira se sent6 en un banco, con una expresi6n un tanto ausente. Cira pafiaba para
tranquiliza.
Helenapro dos tazas de leche caliente y Cira le agradeci¨¦, entregandos a su madre.
La madre de Cira bebi¨¦ directamente, sorprendiendo tanto a Cirao a Helena: jTen cuidado! jTodavia esta muy caliente!
Pero reionaron tarde, madre de Cira se quem6. Cira rapidamente sac pafiuelos htimedos de su bolso y ayud¨¦ a
limpiarse.
De repente, madre de Cira exm¨¦: -jLa cuidadora! jLa cuidadora es m! Ese dia me dijo de repente que tu papa estaba
peleando en prision y que estaria encerrado por mucho tiempo. Eso provoc¨¦ mi rei¨¦n, mi corazon se detuvo. i Todo es
culpa de e!
Cira se agacho inmediatamente frente a e: -¡éTe lo dijo a propdsito?
Ese asunto, Cira le pregunto anoche y e no pudo responder. Los engranajes giraron lentamente hasta hoy, cuando finalmente
encajaron.Content is property of N?velDrama.Org.
La madre de Cira asintio: -Si, si, fue a propdsito. S¨¦ que fue a prop¨¦sito. jE quiere hacerme dafio! jE es m!
La madre de Cira solo estaba enferma, no tonta. Lo que dijo era correcto. La cuidadora le contd sobre el padre de Cira,
definitivamente para provoca, para que su corazon sufriera un ataque.
Para... jmata!
Cira tambi¨¦n penso en que muy poca gente sabia sobre pelea de su padre en prisidn. Entonces,o enfermera se
enter¨¦ de eso?
Incluso si lo supiera, no tenia conflictos con madre de Cira y no habia razon para perjudica. Seguro que alguien
manipuld. ¡éQui¨¦n era esa persona?
Cira estaba tan furiosa que todo su cuerpo temba. El corazon de madre de Cira se detuvo repentinamente y sometieron
de urgencia a ECMO. En ese momento no habia un donante disponible, lo que oblig¨¦ a hacer un trato con Morgan. Esa
situacion casi matd a madre de Cira y arruin¨¦ vida de Cira.
E atin lo recordaba, lluvia de ese dia era fria y prante. Entonces, gqui¨¦n? ;Qui¨¦n queria hacerle eso?
CapÃtulo 381
Cap¨ªtulo 381
Capitulo381
Aldo, Helena tambi¨¦n entendio situaci¨¦n.
E pens6 que si el sefior Vega se enteraba de eso, definitivamente ayudar a secretaria Lopez, asi que decidi¨¦ actuar
primero.
-Secretaria Lopez, cuida bien de tia, yo ir¨¦ a investigar a esa cuidadora.
Helena tenia conexiones y recursos, por lo que era mas rapida para realizar investigaciones.
Cira no lo rechazo y tenia una expresi6n tensa: -Te lo agradezco.
Helena era muy eficiente y, incluso antes de que saliera el informe del chequeo de madre de Cira, ya habia encontrado a
cuidadora y habia llevado directamente al hospital.
En un rincon del estacionamiento del hospital, cuidadora estaba atrapada alli. Habia intentado escapar varias veces, pero los
cuatro fornidos guardaespaldas tenian una apariencia intimidante. Ni siquiera necesitaban hacer nada, solo con estar de pie,
asustaban y le impedian moverse.
La cuidadora trag6 saliva y, con garganta apretada, pregunto: -;Qui¨¦nes son ustedes? ; Qu¨¦ quieren? ,Secuestro? jE!
secuestro es un delito!
-, Tambi¨¦n entiendes de leyes?
La voz de Cira resono de repente, cuidadora se volvi¨¦ para ve acercarse y su rostro cambio al instante.
~Como era posible que fuera e?From N?velDrama.Org.
Qu¨¦, qu¨¦ estas
La cuidadora, sinti¨¦ndose culpable, pregunt¨¦ nerviosa: haciendo? Te advierto, igolpear a alguien tambi¨¦n es un delito!
Cira le respondi¨¦: -Matar a alguien no es un delito?
La cuidadora elev¨¦ instantaneamente su tono: jNo he matado a nadie!
Cira sonri¨¦: Si no tuviera pruebas, no te habria buscado hoy. El reloj que le regal¨¦ a mi madre tiene una funcidn de grabacion.
Todo lo que le dijiste ese dia esta grabado pbra por pbra. Si no me lo hubiera dado cuenta hasta hoy, 4 crees que podrias
haber escapado?
~Grabaci¨¦n de audio?
j~Como era posible que hubiera una grabaci6n?!
+10 BONUB
La cuidadora sintid que sus piernas se debilitaban, su rostro empeor¨¦ atin mas. Cira se acerc¨¦ a e en ese momento crucial, y
e retrocedio instintivamente, chocando finalmente contra pared.
-Tu sabias perfectamente que mi madre no podia soportar el estr¨¦s en esa situacion, pero atin asi, a propdsito, mencionaste
pelea de mi padre frente a e, causando que su corazon se detuviera. {Casi le quitas vida! gNo es eso deliberadamente
causar muerte?
La cuidadora, nerviosa y confundida, balbuced: -Yo, yo, yo no soy...
Cira interrumpio bruscamente: -Te lo digo, todas esas pbras salieron de tu propia boca. Incluso si llegamos a los tribunales,
jno podras argumentar tu camino! jPreparate para pasar el resto de tu vida trass rejas!
La linea defensiva de cuidadora se derrumbo instantaneamente y se arrodilld frente a e con un golpe: No, no, jno quiero ir
a carcel! Sefiorita Lopez, por favor, perd¨¦name, por favor, jperd¨¦name!
-Puedo ofrecerte una salida. S¨¦ que no tienes conflictos con mi madre y que no dafiaste intencionalmente. Seguro que
alguien te manipuld.
Cira se agacho frente a e, su objetivo no era cuidadora, sino persona que estaba detras de e, jese era el verdadero
culpable!
-Dime, ¡équi¨¦n es esa persona? De lo contrario, mar¨¦ a policia ahora mismo. Estoy segura de que no quieres pasar el
nuevo afio trass rejas, verdad?
jNadie queria eso! La cuidadora no se atrevi¨¦ a ocultar mas: Es una mujer...
-Explicamelo ramente.
La conoci en el hospital. Sabia que cuidaba de tu madre, asi que me dio dinero para contarle todo lo que estaba sucediendo
aqui. Pens¨¦ que no era gran cosa, asi que acept¨¦. Luego, ese dia, me dijo que tu padre estaba peleando en prisi¨¦n y que le
contara eso a tu madre. Le dije que eso podria asustar a tu madre y causarle un ataque al corazon, pero e dijo que silo
hacia, me daria setenta mil... jsetenta mil, nunca habia visto tanto dinero en toda mi vida!
Asi que cuidadora se dejo llevar por codicia. Tenia esperanza de que, al solo decir algunas pbras, incluso si algo salia
mal, no podrian rastrea. Fue entonces cuando decidio arriesgarse.
Cira, conteniendo su furia, pregunto: -~Cdomo se ma esa mujer?
No lo s¨¦, no lo mencion6, y no me atrevi a preguntar. Solo s¨¦ que parecia muy joven, alrededor de veinte afios.
+ 15 BONUS
Una joven de veinte afios... Cira rapidamente conect6 los puntos en su mente y de repente record: jse habia encontrado a
Ke en ese hospital!
En ese momento, Ke habia tenido un idente automovilistico y estaba sentada en una si de ruedas. Cira se encontr¨¦ con
e por casualidad y tuvo un
encuentro tenso.
Cira sac¨¦ su tel¨¦fono de inmediato, busc¨¦ y encontr¨¦ una foto de Ke: -,Es esta persona?
Helena vio foto de Ke y sinti¨¦ que algo no estaba bien. La cuidadora afirm¨¦ repetidamente: jSi, si, es e!
Cira sonri¨¦ brevemente, jera realmente e!
jOtra vez e!
Capitulo382
CapÃtulo 382
Cap¨ªtulo 382
Capitulo382
Cira apret¨¦ su tel¨¦fono celr con fuerza. Justo ahora, despu¨¦s de haberse
enfurecido, se habia calmado al descubrir a verdadera culpable: -; Qu¨¦ mas has hecho? Confiesa por ti mismo.
La cuidadora negaba con cabeza repetidamente: -Nada, realmente no hay nada mas.
El tel¨¦fono de Helena sonaba justo a tiempo, e contesto: -Bien, bien, lo entiendo.
Se apresur¨¦ hacia adnte y agarro a Cira: Secretaria Lopez, informar¨¦ este asunto al sefior Vega. Seguro que lo manejara.
En realidad, ahora se arrepentia mucho. Si hubiera sabido que eso estaria rcionado con Ke, no se habria entrometido y
ayudado a Cira a investigarlo... No se metia en problemas?
Vamos... vamos a ver a tia primero. El m¨¦dico dijo que los resultados de revision estan listos y hay algunos problemas.
Cira cerr¨¦ los ojos por un momento y se levanto: -Bien.
Helena mir6 dudosa a cuidadora: -Entonces, ge...?
-Dejadia ir.
~ Qu¨¦ otra opci¨¦n habia? ;Acaso ellos mismos podrian encargarse de e?
Cira ni siquiera tenia una grabaci¨¦n en su mano, solo estaba fingiendo.
Con impotencia, descubri¨¦ que incluso si sabia con certeza que esa cuidadora casi asustd a su madre hasta muerte, no
podia hacer nada.
Y cuanto menos podia hacer, mas profundo se volvia su odio hacia cerebro detras de todo, jKe!
Cira regres6 a oficina del m¨¦dico. Helena originalmente queria entrar, pero despu¨¦s de pensarlo un poco, decidi¨¦ quedarse
afuera y mar a Morgan para informarle sobre lo sucedido.
El asistente haba en ingl¨¦s, y por supuesto, Cira entendia. En resumen, madre de Cira reionaba lentamente, no era un
efecto secundario de cirugia, sino que antes de operaci¨¦n sufri¨¦ un episodio de falta de oxigeno en el
cerebro, desmayandose y causando dafio as c¨¦ls cerebrales.
Cira no sabia cuando ocurri¨¦ eso, su hermana mayor no se lo habia mencionado.
+18 BONUS
Sin embargo, le resultaba dificil no sospechar que fue obra de esa cuidadora.
Cira siempre habia credo en premisa de no atacar a menos que atacaran. En ese momento, no tenia ninguna rci¨¦n con
Morgan. Aunque no representaba una amenaza para Ke, esa Ultima seguia buscando perjudica una y otra vez, jincluso
ilegando al extremo de querer vida de su madre!
~Era tan facil de intimidar?
Helena not6 que el semnte de Cira no estaba bien y le dijo:
Sefiorita Lopez,
mantenga calma. Ya le inform¨¦ al sefior Vega sobre este asunto, y ¨¦l seguramente le dara una explicacion.
Cira no necesitaba que Morgan le diera explicaciones. jE misma iria a exigir esas explicaciones a Ke! m¨¦ a su hermana
mayor, pidi¨¦ndole que Ilevara a su madre de vuelta al pueblo y luego reservo un Uber en linea para dirigirse a casa de Ke.
Salio del hospital a paso rapido, con mirada tranqu. Su rostro, ya de por si frio, ahora mostraba un toque adicional de
firmeza invernal. Al bajars
escaleras, se detuvo abruptamente al ver un automovil bloqueando su camino. Desde ventani, vio el rostro de Luis.
Cira intento pasar por undo, pero Luis retrocedio el coche y volvi¨¦ a interponerse en su camino.
Sin animo de lidiar con ¨¦l en ese momento, Cira le pregunto con calma: -,Quiere algo, sefior Rivera?
-Parece que
Luis solo estaba de paso y, al ve salir del hospital con una expresion tan decidida,o si estuviera a punto de atacar a
alguien, se acerco: estas muy apurada. ; Qu¨¦ ha pasado?
Cira no tenia pbras para ¨¦l: -D¨¦jame pasar, no obstruyas mi camino.
Luis sonri¨¦ con insolencia: ,Estas enfadada?
Descans6 el codo en ventani: -zNo te disculp¨¦ por lo que paso antes? gAun guardas rencor?
Cira sonri¨¦ friamente: Si te doy una bofetada ahora y luego te pido disculpas, , puedes actuaro si nada hubiera pasado?Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Luis sac¨¦ cabeza con entusiasm
;ro, puedes golpearme si quieres, ni siquiera necesitas disculparte!
Cira penso que estaba loco, se dio vuelta para irse, pero Luis extendi¨¦ mano y agarro su brazo. Sin vacr, e se zafo.
+15 BONUS
Luis retir¨¦ lengua hacia su meji y volvid a entrar en el autom¨¦vil, desbloqueando puerta: -Sube, te llevar¨¦ a donde
quieras.
Cira estaba ansiosa por ajustar cuentas con Ke. Mir¨¦ aplicacion y vio que atin estaba en espera.
Suspir6 y abri¨¦ puerta trasera del coche: -Dado que el sefior Rivera quiere ser mi conductor, no me contengo. Al residencial
Panorama, date prisa.
¨¦El residencial Panorama? Me suena un poco familiar -Luis puso en marcha el coche y record6-: gEsa no es propiedad de
Morgan? ¡éPor qu¨¦ vas alli?
Cira no dijo nada.
Luis se rid con desd¨¦n: jEntendido! jLa llevo alli enseguida!
CapÃtulo 383
Cap¨ªtulo 383
Capitulo383
La distancia no era muyrga, y pronto llegaron a entrada del residencial Panorama, Cira bajo del coche y se dirigid
directamente hacia elplejo. Luis realmente pens6 que e iba a atacar a alguien, asi que siguid sin dudar.
Cira lo ignor¨¦ porpleto y se dirigid directamente a puerta de casa de Ke. Sin embargo, al llegar, vio a alguien
esperando en puerta: era Morgan. En ese momento, Cira tuvo un presentimiento negativo. Paso junto a ¨¦l y entro.
directamente en casa, confirmando sus temores al descubrir que casa de Ke ya estaba vacia.
... Suprimiendo furia que bullia dentro de e, salid y mir¨¦ a Morgan: ¡ªz Donde has escondido a Ke?
Morgan le respondi
E nunca estuvo aqui.
-,No esta aqui? Entonces, por qu¨¦ tu estas aqui?
Cira no creia en sus mentiras. Era evidente que Helena le habia informado, y ¨¦l anticipo que e vendria a buscar a Ke para
rendir cuentas, jpor lo que envio a Ke lejos con anticipacion!
Morgan frunci¨¦ el cefio: Cira, eso es solo version de cuidadora. Not necesariamente lo que e dijo es verdad. Si puede ser
sobornada una vez, tambi¨¦n puede ser sobornada nuevamente.
~Estas insinuando que alguien soborn¨¦ a cuidadora para difamar a Ke? Cira afirmd. Entonces, sefior Vega, digame,
¨¦qui¨¦n podria sobornar a cuidadora y por qu¨¦ querrian difamar a Ke?
Morgan frunci¨¦ el cefio intensamente, sus ojos oscuros se encontraron con los de e en medio del viento frio. Cira levanto
ligeramenteisura de losbios: -Tampoco lo sabes, verdad?
Su tono de repente se volvid decidido y despiadado: Porque, al final, jsiempre. fue Ke! gCuantas cosas me ha hecho? Desde
el principio, cuando me tendi¨¦ una trampa, hasta mas tarde cuando le arrebatd el corazon a mi madre. Incluso difam6 y
calumnio en linea. Una tras otra, no es que no quiera deja en paz, jes e siempre quiere enfrentarse a mi! Ya he aguantado
lo suficiente. Morgan, 4 vas a entregarm o no?
que
Morgan apreto ligeramente losbios,o si quisiera har en buenos t¨¦rminos. Se acerc¨¦ a e, extendiendo mano para
agarrar suya.
Cira entendio su actitud y se apart¨¦ directamente un segundo antes de que
tocara.
Sin hacer un gran escandalo ni buscar una pelea, simplemente dijo: -Esta bien, entonces, no vuelvas a buscarme.
Morgan sinti¨¦ un escalofrio en su coraz6n cuando Cira se alej¨¦ directamente. Se volvi¨¦ hacia e y detuvo: Cira, hemos
llegado a este punto despu¨¦s de tantos ajustes. ; Vas a darme espalda por esto?
-El sefior Vega podria haberse equivocado. Nunca he pensado en volver a empezar contigo. La unica diferencia es si nos
separamos ahora 0 mas adnte
Cira se zaf¨¦ de su mano y se fue sin mas.
Morgan frunci¨¦ el cefio profundamente ynz6 una mirada fria a Luis.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
Luis levant6s manos en sefial de inocencia: La vi corriendo por calle, parecia apurada, asi que llev¨¦ un tramo. No sabia
que venia a buscar a sefiorita Molina, en serio, no fue intencional.
Morgan estaba irritado y frio: -Es mejor que no lo hayas hecho a proposito. Saco un cigarrillo del bolsillo, lo encendid, pero solo
tom¨¦ una bocanada antes de sentir garganta seca y dolorida. Apag6 el cigarrillo y fue tras e.
Sin embargo, Cira ya se habia subido a un taxi y se habia ido.
Cira se apoyo sin fuerzas en el respaldo del asiento, se dio cuenta de que volvia a experimentar el sabor de tristeza que
habia estado ausente durante mucho tiempo. Era ridiculo, realmente ridiculo. En esos Uultimos dias, habia vuelto a tener
expectativas hacia Morgan, lo que llev¨¦ a ser herida nuevamente por ¨¦l. El nunca cambio. Para ¨¦l, lo mas importante siempre
fue Ke, y podiastima una y otra vez por el bien de Ke. Cira incluso se preguntaba con curiosidad qu¨¦ le gustaba tanto
a Morgan de esa mujer con un corazon tan mal¨¦volo y una doble cara. gInocencia? No creia que ¨¦l no pudiera ver verdadera
cara de Ke.
Bueno, por suerte, no acept¨¦ realmente su propuesta de ?intentarlo de nuevo>>.
Ahora que eso habia terminado, al menos no se habia me 10
profundo. No se podia caer en misma trampa dos veces.
Cira regres6 a su casa en Fuenteserena. Su madre estaba agotada despu¨¦s de un dia agitado y descansaba, su padre estaba
en algun lugar desconocido, y solo nifiera estaba ocupada preparando cena. Le pregunt6 a Cira qu¨¦ queriaer. -
Cualquier cosa esta bien, no es necesario que prepares demasiado.
da 211 23nsado cueTDO.
+15 BONUS
E abrio puerta del atico y al ver cama un poco desordenada, recordo ternura de noche anterior con Morgan.
El suefio deberia llegar a su fin.
Cira cerr¨¦ los ojos, cerr¨¦ puerta y, mientras pensaba en cambiars sabanas ys mantas, de repente sintid un par de manos
rodeand por detras.
Cira no estaba preparada y su cuerpo se tenso por sorpresa. Casi grit6 de miedo, pero rapidamente reconoci¨¦ el aroma
familiar hdo.
W
La voz ronca de un hombre resono: -Carifio, ,realmente vas a poner fin a todo conmigo?
Capitulo384
CapÃtulo 384
Cap¨ªtulo 384
Capitulo384
Cira inmediatamente se apart¨¦ de su abrazo, mir¨¦ hacia abajo y baj¨¦ voz: ¡ªz C¨¦mo entraste aqui a plena luz del dia?
Morgan entrecerr¨¦ un poco los ojos: 4 Quieres decir que deberia volver esta noche?
Cira no queria participar en ese tipo de bromas, se contuvo y dijo: He reservado un billete de tren para volver a Xoan esta
noche. Necesito empacar, y presencia del sefior vega aqui es inconveniente. Por favor, vayase.
-Osiel atin no te ha pedido que vuelvas al trabajo, verdad? -Morgan se sentd, pero tomo su mano-. Qu¨¦date unos dias mas.
Cira le respondi¨¦: -Incluso si no tengo que trabajar, prefiero que el sefior vega
no est¨¦ en mi vista.
Morgan levant¨¦ cabeza, detras de ¨¦l estaba ventana del balcon, con espalda hacia luz de tarde, su contorno se
volvia borroso. Su tono se suavizo y dijo: Esta es ultima vez, e no volvera a aparecer frente a ti.
Se referia, por supuesto, a Ke.
Cira sabia que ¨¦l solo estaba consndo.
Era tan raro que ¨¦l consra.
De hecho, enparaci¨¦n con antes, ahora ¨¦l realmente era bueno con e.
La ayuda,paniia, protion,cencia, parecia que realmente le gustaba, pero incluso si ¨¦l era tan amable con
e, aun no podia aceptar su propuesta de ?intentarlo de nuevo?. gPor qu¨¦?
Porque esos eventos pasados erano una espina vada en punta de su corazon. Cada vez que su corazontiera,
espina se hundia mas
profundamente, recordandole con dolor cual era el costo de seguir su corazon.
Elportamiento de Morgan hoy, protegiendo a Ke, hizo revivir viejos. suefios, hizo revivir el pasado, hirid hasta
m¨¦d.
Cira le pregunto: -;Puede el sefior vega garantizar que no volvera a aparecer frente a mi?
Morgan apretd su mufieca, con ojos frioso el hielo, respondi¨¦ con seriedad:
-,Realmente necesitas har asi conmigo?
Son solo unas pocas pbras, y el sefior vega yas encuentra desagradables.
Entonces, por qu¨¦ no piensa desde mi perspectiva? 4 Qu¨¦ ha hecho Ke en mi contra? Mis sentimientos son ain mas
desagradables -Cira retir¨¦ su mano y sonrid ir¨¦nicamente, sin elion.
-Me precipit¨¦, gcdmo podrias cambiar de perspectiva a mi favor? Si quieres cambiar, deberias pensar desde el punto de vista
de Ke.
Morgan le pregunto: -gEs por esto que no quieres estar conmigo?
Cira respondio: No, desde el principio nunca te acept¨¦.
Morgan se rid suavemente, pero sonrisa no llegd a sus ojos: gRealmente me veso un amigo con beneficios?
-El sefior Vega me trat¨¦o una herramienta durante tres afios. Yo solo te consider¨¦ tres veceso un amigo con
beneficios, nada mas. Ademas, cada vez fuiste tu quien lo insistid, no yo.
Cira hizo una pausa y luego enfatizo: -Todass veces despu¨¦s de que nos separamos, siempre fuiste tU quien lo insistid.
Finalmente, Morgan se fue..
Cuando el hombre se enojaba, simplemente se iba sin preocuparse. Ni siquiera espero a que e apartara a nifiera,
simplemente bajos escaleras. No sorprendentemente, se encontr¨¦ de frente con nifiera, quien le pregunto sorprendida: -
¨¦Qui¨¦n eres tu?
Cira bajo rapidamentes escaleras y, al ver que Morgan ignoraba a nifiera, suspir¨¦ aliviada y le dijo a nifiera: -Es un amigo
mio. Acabo de traerlo de vuelta.
-4 Cuando fue eso? ¡éPor qu¨¦ no lo vi? -pregunt¨¦ nifiera.
-Estabas en cocina en ese momento, asi que no lo viste.
Ah... 4Es tu novio? gDeberia invitarlo a subir?
La mirada de nifiera se volvid chismosa.
Cira enfatizd: -Solo es un amigoun, y ademas, solo se qued¨¦6 un rato y luego se fue. No le digas tonterias a mis padres.
La nifiera parecia entender algo sin decir una pbra:
jEntendido!
En ese momento, Cira no estaba de humor para preocuparse por lo que estaba pensando nifiera.
La madre de Cira se tom6 una siesta, se sintid mejor yenz¨¦ a organizar preparacion del cocido. Queria preparar una
gran cantidad, empacarlo para que Cira lo llevara a Xoan y lo guardara en nevera para calentarlo cuando quisiera. La madre
de Cira atin era misma de siempre. Se sentd en un pequefio taburete en puerta, mientras explicabao cocinar el cocido,
paso a paso, mientras preparaba los ingredientes.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
-No necesito aprenderlo, con que usted est¨¦ esta bien. Cocinara el cocido para mi toda vida dijo Cira mientras movia si
junto a e, abrazando su
brazo y apoyandose en su hombro.
La voz suave de su madre, pafiada por brisa de tarde, resono en los oidos de Cira, haciendo que su nariz se sintiera
repentinamente apretada. Cerro los ojos para contenersgrimas.
-Mama, necesito que est¨¦s conmigo toda vida -susurrd.
Aunque siempre se sentia s y desamparada, con su madre presente, atin tenia un lugar al que podia mar hogar. Aunque
estuviera herida, siempre habia un lugar al que queria regresar.
Si mama tampoco estaba, realmente no tendria a donde ir.
El padre de Cira lleg6 a casa justo a tiempo para cena, pero estuvo muy cado y apenas toc¨¦ida. Fue solo cuando
Cira estaba a punto de irse, cargando su maleta y saliendo por puerta, que ¨¦l siguid desde atras y tomo su maleta.
-Vamos, ve dnte
dijo ¨¦l.
-Puedo salir por mi cuenta, el conductor esta en entrada de calle -dado que su padre tenia dificultades para caminar y ya
estaba oscuro, Cira temia que pudiera tropezar.
No importa, te ayudar¨¦ a lleva afuera.
Su padre baj¨¦ cabeza yenz¨¦ a caminar, y Cira tuvo que seguirlo.
El callejon tenia mas de diez metros dergo y el padre caminaba lentamente. Cira iluminaba el camino con linterna de su
tel¨¦fono movil, ya que el suelo era irregr.
De repente, ¨¦l dijo: Cira, s¨¦ que debido a lo que sucedi¨¦ hace afios, siempre has. estado distante conmigo. Pero atin estoy feliz
de que finalmente hayas decidido regresar a nuestra casa.
Capitulo385
CapÃtulo 385
Cap¨ªtulo 385
Capitulo385
Eso ya
Cira se qued6 sorprendida por un momento y luego dijo en voz baja: pas6, no tengo problemas contigo. Cuandos hijas
crecen, ya no son tan cercanas a sus padres, mayoria de gente es asi.
Pero su padre pareci¨¦ no escuchar sus pbras y murmur6 para si mismo: Pero puedes estar tranqu, no te decepcionar¨¦
nuevamente. Esas personas han vuelto, esta vez definitivamente te proteger¨¦, incluso si tengo que dar mi vida por
1. ti.
Cira detuvo sus pasos, sintiendo que sus pbras eran extrafias. Frunci¨¦ ligeramente el cefio y pregunto: -Papa, gde qu¨¦ estas
hando?
Su padre solo nego con cabeza y dijo:-Nada, nada, lo manejar¨¦ bien. Lo manejara de manera limpia.
Al llegar a entrada del callejon, el coche ya estaba esperando alli. Su padre ayud6 a poner maleta en el maletero.
Recordando algo, Cira le dijo: Papa, aunque ese m¨¦dico te haya curado, es un poco extrafio. Todavia no he averiguado su
origen. Si no es absolutamente necesario, no vayas a verlo de nuevo.
Su padre le prometi¨¦ que no lo haria..
Cira se subid al coche, que llev¨¦ a estacion de tren. Luego, abordo el tren de regreso a Xoan. Mientras estaba sentada en
su asiento, a pesar del silencio que rodeaba, se sentia intranqu. Opto por tomar su tel¨¦fono y hacer una
videomada por WhatsApp a Isabel, preguntandole sis iones instigadoras. de Ke podrian tener consecuencias legales.
El resultado fue exactamenteo Cira esperaba.
Es muy dificil. Sin evidencia, incluso si el personal de enfermeria esta
dispuesto a cboraro testigo, es dificil ganar el juicio. Es muy d¨¦bil y el tribunal no lo respaldara.
En otras pbras, no tenia manera de lidiar con Ke. Ademas, Ke ya se habia ido.
Cira suspir¨¦ e Isabel continuo: No suspires, todavia tengo buenas noticias para ti. Ya he recopdo todass pruebas de los
crimenes de Est, es suficiente para condena.
Eso realmente era una buena noticia.
FIS BONUS
Cira se apreto nariz y sonri¨¦: Tener un amigo profesional es realmente util. Mafiana te invitar¨¦ a cenar para agradecer a
diligente abogada Martinez.
Mariana puede que no sea posible. Acabo de salir del hotel y me dirijo al aeropuerto. Hay una pista de evidencia en ciudad de
las Alturas que necesito revisar.
Cira mir¨¦ el reloj, ya era bastante tarde, y considerando que era el Ultimo vuelo del dia, sugiri¨¦: -; Por qu¨¦ no vuelves mafiana?
Ya es de madrugada, es un poco peligroso.
Eso no es nada. A menudo vuelo de undo a otro a altas horas de noche, no es gran cosa... jAh!
De repente, se escucho un grito agudo desde eldo de Isabel.
Cira se sorprendio y se enderezo de inmediato, gritando rapidamente:
glsabel? ; Isabel! ; Qu¨¦ te pasa?
Sostenia el tel¨¦fono contra su ofdo y podia escuchar el sonido rasposo,o si el tel¨¦fono se hubiera caido al suelo y estuviera
rozando contra superficie.
Isabel no respondio a sus madas, pero Cira tambi¨¦n escucho otra voz que decia: jEsto es ilegal!
Cira estaba segura de que algo malo le habia sucedido a Isabel. Inmediatamente marco el! 110: jH! jQuiero reportar un
incidente! Frente al Hotel
Intercontinental de Xoan, puede haber ocurrido un incidente grave. Por favor, ; envien ayuda de inmediato!
ando
Cira era muy perspicaz. Realmente algo serio le habia sucedido a Isabel. acababa de salir del hotel, dos hombres en una
motocicleta pasaron rapidamente y le arrebataron el maletin. El maletin contenia evidencia importante e Isabel instintivamente
lo protegid. Sin embargo,o mujer, 4c¨¦mo podriapetir con dos hombres, especialmente en una situacion tan inesperada
y con ellos¡ªen una motocicleta?
E no solo fue robada su bolso, sino que tambi¨¦n llevaron y arrojaron al suelo, golpeandose parte posterior de
cabeza contra los escalones, sintiendo. v¨¦rtigo por un momento.
La policia llego y llevo al hospital. Afortunadamente, llevaba ropa abrigada de invierno, por lo ques abrasiones en su cuerpo
eran leves y no representaban un gran problema.
Sin embargo, debido al golpe en parte posterior de cabeza contra los escalones, y temiendo posibles secus no
detectadas, decidieron deja en
observacion durante una noche.
Isabel estaba medio adormda en habitaci¨¦n cuando de repente sintid que alguien le acariciaba cabeza.
Reci¨¦n habia sido atacada y estaba algo sensible, abri6 los ojos al instante, solo para encontrarse con Enrique agachado junto
a su cama de hospital.Content is property of N?velDrama.Org.
Isabel le pregunto: -;Por qu¨¦ estas aqui?
Escuch¨¦ que fuiste victima de un robo, asi que tom¨¦ el vuelo mas cercano para venir.
La expresion facial de Enrique no era agradable: -,Es por el caso de familia Zav provocado por secretaria Lopez? No te
preocupes por e, e no es tu e?! jefa, ;zpor qu¨¦ te esfuerzas tanto por
No necesitas har si no lo sabes¡ªIsabel aparto mano de ¨¦l y se sent6 por si misma-. En lo personal, Cira es mi amiga y, si
esta en apuros, deberia ayuda; en lo profesional, e es mi clienta, ayudar en su caso es lo correcto. Enrique mir¨¦
expresion un tanto d¨¦bil de Isabel y pens6 que era absurdo: E es simplemente una oportunista, gpor qu¨¦ molestarse en
ayuda? Morgan ya ha sido lo suficientemente bueno con e, pero e sigue siendo problematica. Despu¨¦s de pelear con
Morgan, este despidio a secretaria Quiroga. Solo le quedaban dos secretarias, jahora estara mas ocupado! Tarde o temprano
cpsara de agotamiento.
Capitulo386
CapÃtulo 386
Cap¨ªtulo 386
Capitulo386
Isabel dijo con desd¨¦n: gEs que secretaria Quiroga fue despedido solo porque ayud6 a Cira a encontrar a una cuidadora
quien dt¨¦ a Ke?
Inmediatamente se rid friamente: Si ¨¦l protege tanto a Ke, gentonces qu¨¦ hay entre ¨¦l y Cira? gQui¨¦n es realmente peor que
una bestia?
-Si, si, los pajaros de una pluma vun juntos y gente se separa en grupos. Ahora tampoco estoy contento, tambi¨¦n exijo que
no te involucres en el caso de secretaria Lopez¡ªEnrique se quit¨¦ los zapatos y subi¨¦ a cama.
La cama en habitacion no era grande en primer lugar. Con un hombre grande subiendo, Isabel fue inmovilizada por ¨¦l, sin
libertad. Sus cejas se fruncieron y e levanto el pie directamente para patearlo fuera de cama.
Enrique era agil, no cay¨¦ de bruces, pero se arrodilld en el suelo con una rodi y ser pateado fuera de cama por una mujer
realmente no era digno.
El frunci¨¦ el cerio y m6 por su nombrepleto por primera vez: jlsabel Martinez!
Isabel sin expresion respond
: Mis casos no son asunto tuyo.
Enrique se rid, con un toque de frialdad en sus ojos: , Qu¨¦ pasa? ¡éEscuchar que eres mejor abogada defensora en region
este te hace sentir realmente genial? Si quiero, tu
-zY tu qu¨¦ harias? Isabel, que antes simplemente carecia de expresion, ahora tenia una expresionpletamente fria-.
Continua hando.
-Yo... iria ante tumba de tus padres y te acusaria, diria que no eres sumisa. Las esposas de otras personas siempre
escuchan a sus esposos, pero tu eres Unica que se niega.
Cambio su tono y actitud, perdio toda agudeza y se pego a eo un osito de peluche: Querida, ,el m¨¦dico te dijo si con tu
situacion se puede hacer? Nunca he probado en un hospital.
Intento besar su cuello, pero Isabel lo detuvo agarrandolo del menton.
E examino al hombre que, en cierto sentido, habia crecido ante sus ojos. Enparacion con su adolescencia, se volvid mas
apuesto, mas maduro, pero tambi¨¦n mas iprensible.Content property of N?velDra/ma.Org.
-Enrique, s¨¦ por qu¨¦ tu y tu madre me eligieron para casarme contigo. Tambi¨¦n coincidentemente necesito de ti. Si cada uno
toma lo que necesita y vivimos en
-Esta
armonia sin interferir el uno en el otro, es lo mejor. Pero si intentas Intervenir en mi vida y romper este equilibrio, elegir¨¦ poner
fin a este matrimonio.
Enrique mir¨¦ de cerca sus ojos y luego dijo de manera despreocupada: bien, me meti demasiado. Ve a dormir rapido, estar¨¦
aqui contigo.
Isabel se acosto por si misma, cubri¨¦ndose con manta para dormir.
Enrique se sento junto a su cama, esperando hasta que sintid que su respiracion se volvia regr. Luego se acerco para besar
su rostro, con un tono algo serio: Nuestro matrimonio no terminara ni siquiera en proxima vida.
Isabel friincio ligeramente el cefio.
Al dia siguiente, durante el examen m¨¦dico, el m¨¦dico confirm¨¦ que Isabel no tenia problemas y fue dada de alta para regresar
al hotel.
Cira lleg6 de inmediato, preguntando por su estado de salud y sinti¨¦ndose aliviada al saber que estaba bien.
En cuanto a persona que intentd obtener pruebas, intencidn de familia Zav era obvia para todos.
Sin embargo, Isabel parpade6 y dijo: No solo estoy bien,s pruebas tambi¨¦n
estan bien.
Haciendo un gesto tan ?
Isabel sonrid d¨¦bilmente: Para casos importantes, siempre me preparo con un n B. Lo que llevo conmigo son copias, los
originales los guardo en una caja fuerte, y no los saco hasta el dia del juicio.
Cira, admirando su meticulosidad, sugiri¨¦: -Pronto descubriran que son copias. No se puede descartar que intenten buscarlo en
tu habitacion. La caja fuerte tampoco es segura. Guardalos en un banco, a menos que se atrevan a robar un banco.
La familia Zav realmente descubri¨¦ pronto que eran copias y tambi¨¦n nearon el siguiente paso, aunque no fue ?robar un
banco?, sino simplemente citar a Cira para una reuni6n.
CapÃtulo 387
Cap¨ªtulo 387
Capitulo387
No fue una simple mada telef¨¦nica, sino una cita con Osiel. Isabel le aconsej¨¦ a Cira que no fuera: Si insistes en
demandarlos, seria mejor no tener contacto alguno con otra parte antes del juicio.
Cira sonri¨¦ ligeramente: -Ellos cuentan con que rechace, por eso invitaron al sefior Sanchezo intermediario.
E no temia sus trucos, despu¨¦s de todo, habia sido secretaria principal durante varios afios. Estaba muy familiarizada con
esas trampas verbales.
Finalmente, Cira aceptd reunion. Isabel panis, y el lugar fue elegido por Cira, en el club Suefios Efimeros
Antes de entrar al club, Isabel recibio una mada deisaria, y su expresion se volvio seria: La familia Zav acaba de
liberar bajo fianza a Est.
-~Por qu¨¦? expresion de Cira se volvi6 fria. Est estaba ramente implicado en evidencia incriminatoria. ~C¨¦mo podia ser
liberado bajo fianza?
Han presentado un informe de diagndstico que indica que Isabel sufre de depresion grave, demostrando que no es adecuado
para estar en prisiOn. Por lo tanto, policia acepto fianza y cambi¨¦ a arresto domiciliario.
Depresion.
Ja.
Y justo liberaron a Est antes de reunion,o si quisieran mostrar autoridad antes de enfrentarse a e.
Cira levant6 vista y mir¨¦ puerta del club Suefios Efimeros antes de entrar.
En el reservado, los padres de familia Zav ya estaban dentro. Cuando entraron, no se levantaron para recibis. La mirada
de madre de Est hacia Cira incluso estaba llena de resentimiento. A sus ojos, tal vez Cira era responsable de
situacion en que se encontraba su querida hija.
Y e misma tambi¨¦npartia esa opinion.
Cira apenas se sentd cuando madre de Est hablo con arrogancia: -Sefiorita Lopez, seamos directos, gcuanto dinero
necesitas para firmar un acuerdo de conciliaci¨¦n?
Con un acuerdo de conciliaci¨¦n, Est podria obtener una sentencia mas leve.
Cira se recosto en el respaldo de si y, a trav¨¦s de gran mesa redonda, let
NUE
pregunto: -;Cuanto estan dispuestos a pagarmeopensaci¨¦n?
El padre de Est hablo con calma: He oido que acabas de unirte al grupo Sanchez. Probablemente no seas muy pr¨¦spera,
considerando que vives en un hotel para ahorrar alquiler. Podemos ofrecer, digamos, setenta mil.
Setenta mil. Otra vez, setenta mil. Laisura de boca de Cira no pudo contenerse y se curvo, pero no era una expresion de
alegria, sino de ironia.
Setenta mil de Ke podian sobornar a cuidadora para poner en peligro vida de su madre. Otros setenta mil de familia
Zav podrian aliviar el miedo y ansiedad que habia experimentado en los ultimos dias.
E no rechaz¨¦ oferta de inmediato, simplemente dijo: -Fui falsamente acusada por tu hija, termin¨¦ en prisi¨¦n durante todo un
dia, casi dejando un historial penal.
La madre de Est regafio: ¡ªjEst ya ha estado en prision por tres dias!
-Eso es merecido por sus iones. gAcaso obligu¨¦ a incriminarme? -Cira se rid con desd¨¦n, y madre de Est incluso
sintio tentaci¨¦n de levantarse de
mesa.
El padre de Est elev el tono: jCiento cuarenta mil!
Cira mantuvo su expresion imperturbable: E incluso fingi¨¦ un intento de suicidio, manipuld opinion publica en mi contra,
filtro toda mi informacion personal, y provoc¨¦ que recibiera paquetes amenazadores.
jTres cientos mil!
El rostro de Cira se curv¨¦ ligeramente: -Si no fuera porque los dos que contrat no pudieron resistir el interrogatorio policial y
confesaron, es posible que me hubieran condenado a mas de tres afios, incluso hasta diez afios.
jCuatro cientos mil!C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
El padre de Est se puso de pie, golpeando mesa, con ojos de agu vados en Cira: jCuatro cientos mil es mas que
suficiente! jNo sigas exigiendo mas!
+
Cira simplemente afirm6 los hechos: -Puedes gastar millones para sobornar a Morgan, pero aqui solo me ofreces cuatro cientos
mil.
-4 Quieres decir que tambi¨¦n quieres millones?
El padre de Est entrecerr¨¦ los ojos: -Hay abogados presentes, jesto es chantaje!
Isabel mir¨¦ a Cira, y esta Ultima hablo lentamente: ¡ª -Ah, pues, aunque me
+15 BONU
ofrezcas millones, no emitir¨¦ este acuerdo de conciliaci¨¦n.
El padre de Est se quedo at¨¦nito por unos segundos, perdiendopostura: -~No emitiras el acuerdo de conciliacion?
~Entonces, qu¨¦ estas proponiendo?
-Solo pregunt¨¦ por el precio desde el principio y expliqu¨¦ lo que Est me hizo. ¡é En algun momento dije que iba a perdona?
El padre de Est tenia cierta posici¨¦n en el mundo empresarial y una fuerte presencia, pero Cira habia enfrentado a muchas
personas en su vida y no se dejaba intimidar.
Mirandolo con indiferencia, lenzo unentario sarcastico:
Sefior Zav creo que esto podria ser algo positivo para su hija. Al menos, le ensefiara una li¨¦n sobreoportarse:
no puede hacer lo que quiera solo porque alguien est¨¦ protegiendo.
Isabel sinti¨¦ una punzada en el coraz6n.
Sintid que esas pbras tambi¨¦n expresaban su frustracion por impunidad d Ke, protegida por Morgan despu¨¦s de
cometer un delito.
Ke podria ser intocable, pero Est, jdefinitivamente no escaparia de su juici
HE BONUS.
Capitulo388
CapÃtulo 388
Cap¨ªtulo 388
Capitulo388
Cira se mostrd tranqu: veces antes de actuar, evitando causar problemas mayores en el futuro.
Creo que despu¨¦s de esta lidn, tu hija pensara dos
La madre de Est rodeo mesa y se acerco a Cira: -Mi hija no necesita que una imb¨¦cilo tu le d¨¦ drdenes. jTe sugiero
que lo pienses bien! Si mi hija realmente termina en carcel, jnuestra familia Zav no dejara esto asi!
Isabel detuvo a madre de Est y dijo con firmeza: -Sefiora Zav, esta amenazando a mi cliente?Content property of N?velDra/ma.Org.
-Solo estamos dejandos cosas ras para que ambos loprendan. Sefiorita Lopez, gno seria mejor para todos si recibes
algo de dinero y vuelves a una vida normal? gRealmente quieres enfrentarte a nosotros?
El padre de Est se rid friamente: -Talo dijiste antes, tu informaci¨¦n esta en linea y algunos usuarios son bastante
extremos en sus iones. ¡éPrefieres que tu y tu familia vivan en constante miedo?
Cira sabia que estaban advirti¨¦nd y se puso de pie: -jTe atreves!
La madre de Est: ;Puedes esperar a ver si nos atrevemos o no!
Siguiendo sus pbras, voz siempre fria del hombre se escuch¨¦o el viento entre nieve: -Muy bien, tambi¨¦n quiero ver
si se atreven o no.
Cira se mordi¨¦ involuntariamente losbios.
Cuando Morgan apareci¨¦, los padres de familia Zav, que antes mostraban arrogancia, inmediatamente pusieron caras
desagradables. Incluso se tomaron molestia de verificar que Morgan estaba ramente en Sher6n, gcdmo podia aparecer en
Xoan?
Morgan barri¨¦ con una mirada indiferente a los padres de Est: ; Qu¨¦ estan neando ustedes?
Con presencia de Morgan, o se atreverian a hacer algo?
La madre de Est no pudo contenerse y expreso su indignaci¨¦n:
jMorgan! ; Eres un traidor! Despu¨¦s de casi diez afios de amor no correspondido, Est enterr¨¦ toda su juventud en ti. Al final,
¨¦tienes que heri por otra mujer? ¡é Alguna vez pensaste en cuanto le duele?
Morgan encontr¨¦ interesante elentario, arqueando ligeramentes cejas y los ojos, luciendo bastante guapo: -E me ha
amado durante diez afios, gasi que debo ama? ;Debo devolver su amor? En este mundo, hay muchas personas.
dacaso
que me aman, debo devolverle el amor a cada una? Los sentimientos basados en autpasi6n, aparte de ser baratos, no
puedo pensar en una segunda calificaci¨¦n. Pero, por casualidad, yo,o persona, inunca he apreciados cosas baratas!
Esas pbras no solo provocaron una oleada de indignacion en los padres de Est, jsino que tambi¨¦n impactaron
directamente en el corazon de Cira! E, en los tres afios anteriores, ,no fue simplemente un deseo unteral de amarlo? No
fue un constante autcimiento al amarlo?
Result6 que Morgan veia esos tres afios de esa manera.
No era de extrafiar que hasta ahora pudiera ignorar sus sentimientos por Ke. E ya habia sido etiquetadao algo barato,
y ¨¦l, por supuesto, estaba acostumbrado a ignora.
Cira sinti¨¦ un calor ardiente en su rostro,o si alguien le hubiera dado una bofetada, pero al mirar, se daba cuenta de que
estaba un poco palida.
Finalmente, los padres de Est se fueron enfadados. Isabel pensd un momento y sintid que Cira y Morgan probablemente
necesitarian har en privado, asi que le dijo a Cira: -Voy a traer el coche.
Cira no tenia nada que decir a Morgan y dijo con decisi¨¦n: -Voy contigo.
Pero cuando paso junto a Morgan, ¨¦l le agarr¨¦ el brazo.
EI cambi¨¦ porpleto su arrogancia frente a los padres de Est, inclinando cabeza y diciendo: No tienes que preocuparte
por sus amenazas, no permitir¨¦
que testimen.
Cira ni siquiera lo mir6 y retir¨¦ bruscamente mano, diciendo con dureza: ley ni policia permitiran que mestimen.
Al parecer, el sefior Vega no estaba acostumbrado a que lo trataran asi.
Isabel se frot6 nariz y sali¨¦ primero.
Ni
La gente afuera tuvo sensatez de cerrar puerta, dejando solo a los dos dentro del reservado.
Cira estaba siendo sujetada, pero no luchd intensamente, simplemente mir¨¦ en diri¨¦n a puerta con una expresion
tranqu.
Morgan le dijo con un tono tranquilizador: -Carifio, gno me vas a mirar?
Capitulo389
CapÃtulo 389
Cap¨ªtulo 389
Capitulo389
Fue entonces Cira desvi6 mirada hacia Morgan sin mostrar ninguna emoci¨¦n notable.
-Si soy tan <
Morgan se qued6 un momento atdnito. Siendo tan inteligente, por supuesto, entendid de inmediato que sus pbras dirigidas a
la familia Zav tambi¨¦n afectaron.
-No dije que fueras tu -su voz se volvid mas profunda, y ademas, gno puedes notar que ahora, ,realmente me gustas?
Cira respondi¨¦ con sarcasmo: -Con tantas personas as que les gusto, gdebo responder a cada uno de ellos?
Bien, muy bien. Inclusos pbras de apoyo que ¨¦l le ofrecid, es estaba utilizando en su contra. Morgan rara vez se
enfadaba tantoo para quedarse sin pbras.
Su respiracion se volvid lenta y profunda, a punto de decir algo, cuando de repente se escucho un auso estridente desde
puerta. La puerta del
reservado, que ya estaba entreabierta, fue empujada abierta, y Fermin se apoyo en el marco de puerta, riendo a carcajadas.
jBien dicho! jMuy bien dicho, sefiorita Lopez! A muchas personas les gustas,o yo. A diferencia de ¨¦l, ya sabes, mi gusto por
ti nunca exige una respuesta. Comparado con ¨¦l, realmente deberias elegirme a mi.
Ciranz6 un ataque indiscriminado: ,Debo elegir entre ustedes dos?
~Entre ellos dos? , Fermin era digno depararse con ¨¦l? La voz de Morgan son6 fria: Sefior Garcia, tus tios acaban de irse,
¨¦no deberias llevarlos?
Fermin respondi¨¦ despreocupadamente: -Tienen chofer, no necesitan que los llev¨¦. Sefiorita Lopez, ha pasado mucho tiempo
sin vernos, permiteme pafiarte.
Morgan se mostr¨¦ firme: Incluso si e no viene conmigo, su amiga esta esperando afuera. No hace falta molestar al sefior
Garcia.
Fermin respondio con astucia: La abogada Martinez? La vi hace un momento, su esposo vino a recoge y se fueron juntos
en el coche. Deben tener algtin asunto urgente.
Si Isabel se fue primero y Cira no se iba con Fermin, Morgan llevaria a fuerza.
Entre dos males, e eligi¨¦ el menor.
Se dirigi¨¦ directamente hacia Fermin.
Morgan apretd su brazo de inmediato, con voz tensa: con ¨¦l?
-,La ideset
-,Realmente vas a irte
Cira lo mir¨¦, sus ojos reflejaban su figura:
figura: del sefior Vega es que no tengo el derecho de decidir con qui¨¦n estar?
Con esas pbras, ambos recordaron otra frase con un tono simr:
En el crucero de familia Guzman, ¨¦! malentendio que algo sucedio entre e y Marcelo. Tuvieron una fuerte discusion, y e
le pregunt6 en respuesta si ¨¦l tenia el derecho de decidir a qui¨¦n consideraro una ficha de juego, y si e no tenia el
derecho de decidir en cual cama acostarse. En ese momento, ¨¦l dijo que no, que e no tenia ese derecho. La trato
completamenteo una herramienta suya.
Esa vez, ¨¦lstimo profundamente. Ahora, al recordarlo, el corazon de Morgan se apretd un poco, solt¨¦ mano
involuntariamente y suspir6.
-No es lo que estoy diciendo.
Ahora no, y al principio tampoco era eso. A pesar de pausa de Cira, todavia se fue...
Subiendo al coche de Fermin, ese estaba tan de buen humor que inclusoenz6 a tararear una cancion: Es primera vez
que veo a Morgan derrotado. No fue en vano que conduje toda noche desde Ciudad Bernat para estar aqui. Valid
pena.
Cuando Cira se volvid, tambi¨¦n not¨¦ decepci¨¦n que parpaded fugazmente en los ojos oscuros de Morgan.
En efecto, despu¨¦s de tres afios a sudo, el sefior Vega siempre estaba lleno de confianza, sin mostrar ese tipo de emociones
negativas. Pero solo habia ocurrido una o dos veces,o podriapararse con sus tres afios de casi diaria desilusion?
Fermin saco una bote de agua mineral y se ofreci¨¦ diciendo: Veo que tusbios estan un poco secos.
Aunque habia agua en mesa, o podria e tener animo para bebe mientras se enfrentaba a los padres de Est?
-Gracias
dijo Cira mientras tomaba un sorbo. Aunque el agua estaba a
temperatura ambiente, al bebe en invierno, descendio fresca por su garganta hasta llegar al est¨¦mago.
-No sabes lo astuto que es Morgan. Tram6 cosas en mi empresa a mis espaldas, obligandome a regresar y ocuparme de ello.
De lo contrario, con un problema tan grandeo el tuyo, 4c¨¦mo podria no ocuparme de ti?
Dijo Fermin mientras conducia:
la empresa, regresar¨¦ de inmediato.
Tan prontoo termine con los asuntos de
Result6 que empresa tuvo problemas, por eso no lo habia visto en ese tiempo. Sin embargo, si realmente quisiera ayuda,
incluso si 6! no pudiera venir personalmente, podria enviar a un secretario o asistente de confianza para ayuda. En el peor de
los casos, tambi¨¦n podria enviar un mensaje por WhatsApp o hacer una mada. ¡éCdmo era posible que no hubiera noticias en
absoluto? No estaban en antigiedad, dondeunicaci¨¦n dependia de carros y caballos. En pocas pbras, parecia que
¨¦l no se preocupaba tanto.
Cira lo entendia perfectamente, pero, por supuesto, no lo sefial¨¦ directamente. Los adultos entendian sin necesidad de decirlo
en voz alta. Solo respondi6 cort¨¦smente: Gracias por preocuparte, sefior Garcia.
Luego agrego: -Solo ll¨¦vame al hotel.
-Primero vamos aer, he reservado un restaurante a prop¨¦dsito.
Cira realmente tenia hambre, asi que no rechaz6 oferta. Sin embargo, justo cuando Ilegaron al restaurante, vio a Morgan
acercandose directamente.From N?velDrama.Org.
Cira bajo mirada para mirar el menu.
Fermin sonrio ir¨¦nicamente:
tambi¨¦n sigue a gente.
No esperaba que el distinguido sefior Vega
Capitulo390
CapÃtulo 390
Cap¨ªtulo 390
Capitulo390
~Este restaurante es propiedad del sefior Garcia? Tu puedes venir, gpero yo no?
Morgan tom6 una si y se sent6, colocandose justo aldo de Cira.
Los dedos de Cira, que hojeaban el mend, se tensaron ligeramente.
Fermin dijo: -ro que puede venir, pero gpor qu¨¦ el sefior Vega tiene que sentarse en nuestra mesa?
Morgan mir¨¦ fijamente el perfil de Cira: Porque el restaurante esta lleno. Era una mentira descarada, ya que habia muchos
asientos vacios. Antes de que Fermin pudiera decir algo, los guardaespaldas de Morgan, que se escondian en sombra para
protegerlo, entraron en el restaurante. Se sentaron en parejas ens mesas vacias, llenando rapidamente los demas lugares del
restaurante.
Fermin cambi¨¦ bruscamente su tono: Incluso si no hay asientos, zhemos acordado sentarnos en misma mesa que el sefior
Vega? Estamos teniendo una citao pareja, y el sefior Vega, siendo un gran estorbo, nos esta afectando un
poco.
Morgan, que habia estado mirando a Cira todo el tiempo, pregunto: , Tu y ¨¦l son pareja?
Los parpados de Cira temron un poco, pero no dijo nada.
Fermin resoplo: -No negar es admitir. El sefior Vega obtuvo su respuesta. -Siguiendo fcia del sefior Garcia¡ªMorgan apretd
la mandib-, gsoy tu hombre? Estuvimos juntos todass noches durante estos dias, , verdad?
-jgComo?!
Cira nunca se habria imaginado que ¨¦l podria decir algo asi en publico.
-No negar es admitir. Si estuviste conmigo estos dias y ahora eres novia de otra persona, eres una mujer despreciable dijo
Morgan.
jEste hombre esta enfermo!
Cira estaba enfadada y molesta. Sabia que ¨¦l estaba presionando para que hara con ¨¦l, pero e simplemente no queria
decir nada. Se levanto para irse directamente, pero Morgan bloqueo su camino. Lo mir¨¦ con furia, jd¨¦jame ir!
La mano de Fermin se extendi¨¦ sobre mesa y agarro a Cira: -Si alguien se va, deberia ser ¨¦l. Sefior Vega, desde que
llegaste, mi novia no ha podidoer.
Morgan lo reprendi¨¦ directamente: -~No quieres tu mano?
~Como se atrevia a toca?
Fermin soltd instintivamente.
Morgan dijo sin expresion: Es porque no le gusta el restaurante que elegiste. Los tos que pedi para e siempre los ha
comido sin problemas.
El realmente sabiao molestar a gente.
Fermin estuvo un buen rato sin encontrar pbras para contraatacar.
Finalmente, Cira abri¨¦ boca para decirle algo: No puedoer por tu culpa, no tiene nada que ver con el restaurante. Sefior
Vega, si no va usted,Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
le agradeceria que se apartara y me dejara ir.
Morgan levant¨¦ cabeza para mira. Sabia que e estaba molesta, pero no esperaba que lo estuviera tanto.
Ya era tarde para almorzar, y si noia algo pronto, su est¨¦mago delicado podria enfermarse nuevamente.
Morgan baj¨¦ mirada, hizo una pausa y luego se levanto.
Se fue.
Cira apretd los dientes con frustracion.
Fermin se rid abiertamente: -Gracias a sefiorita Lopez, hoy ganamos varias veces contra Morgan, y de manera tanpleta.
jEs un alivio! Ese hombre siempre se cree superior, pero finalmente ha sido derrotado.
Cira mir¨¦ por ventana de cristal, Morgan estaba de pie en entrada con unrgo abrigo negro, cons manos en los
bolsillos. De repente, el cieloenzo a cubrirse de p¨¦talos ncos... no eran p¨¦talos, estaba nevando.
En ciudad Xoan, rara vez nevaba, pero cuando lo hacia, era inesperado.
Morgan levant¨¦ cabeza para observar nieve. Cira parecia ver un copo de nieve posandose en sus pestafias, nco y fragil,
con una sensacidn de mncolia silenciosa.
Cira desvio mirada cuando el camarero trajoida. El primer to era cbacin, con agregado de frijoles, que dijeron
que era un to de cocina
tipica de zona. E dio un sorbo.
Era muy amargo.
Cira no sabia cuando se fue Morgan. Comi¨¦ sin prestarle atencion.
Fermin levanto vista para mira, su tono de repente se volvid mas serio: Sefiorita Lopez, con respecto a Est esta vez, e
realmente fue demasiado impulsiva. Se merece una li¨¦n, asi que mantuvieron detenida durante tres dias y no fui a
saca. Ahora esta confundida y ha sufrido bastante. Creo que esta li6n ya es suficiente.
Cira sabia lo que iba a decir,
Despu¨¦s de todo, e es mi prima, y mis tios solo tienen esta hija. No podemos deja ir a carcel. gNo hay espacio para
negociar en este acuerdo de
reconciliacisn? Puedo aumentar cantidad a un millon y cuatro cientos mil dijo Fermin con sinceridad.
Capitulo391
CapÃtulo 391
Cap¨ªtulo 391
Capitulo391
Cira no dijo nada. Fermin hizo una pausa y su tono se volvid mas ligero mientras preguntaba con caut: -;Estas enojada?
No, en realidad, Cira habia estado esperando a que Fermin hara todo el tiempo. Sabia que definitivamente abriria boca.
Eran primos cercanos y tenian una buena rcion, asi que seria anormal si ¨¦l no ayudara.
Cira se burl¨¦ ligeramente: -Solo pienso que, de setenta mil a un millon y cuatro cientos mil, este precio es demasiado stico.
Veinte veces, 4 verdad?
Fermin refunfufio: -S¨¦ que mencionaste millones a mi tio.
Fue muy sincero: -Ese dinero no son para el sefior Vega, en resumen, son para el futuro yerno. Mi tio y tia quieren establecer
lazos con familia Vega. Si realmente se casan, eso se consideraria propiedad conyugal, asi que no es un gasto, sino una
inversion.
Cira de repente entendid, asi erao era.
Si Morgan realmente aceptaba ese dinero, significaba que a ¨¦l no le importaba tanto e. No solo podrian liberarse para tratar
con e, sino que Est tambi¨¦n tendria oportunidad de estar con Morgan. Eso erao matar dos pajaros de un tiro.
Fermin le sirvid un vaso de agua y dijo: Mis tios realmente quieren a Est. Si Est va a carcel, sin duda haran todo lo
posible para ir en tu contra. Por supuesto, no estoy amenazandote. Si descubro que quieren hacerte dafio, definitivamente lo
impedir¨¦... Morgan, aunque no quiero admitirlo, ¨¦l tambi¨¦n deberia ayudarte.
-Sdlo que no pienses que estaras segura de esta manera. Despu¨¦s de todo, tendras que
volver a una vida normal. No puedes quedarte en casa para siempre o ser rodeada por un grupo de guardaespaldas.
Cira lo escuch¨¦ en silencio, sin mostrar ninguna emocion.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
Siempre habra momentos en que est¨¦s s, y siempre habra momentos en que puedan atacarte con ¨¦xito. En ese momento,
incluso si no estas en peligro de muerte, sufrir cualquier tipo de dafio no sera bueno para ti. Asi que creo que en lugar de
cultivar enemistades, es mejor convertir amargura en amistad.
Aunque Fermin siempre actuaba de manera despreocupada y sin reservas, desde
la Ultima vez que le dijo:
tambi¨¦n era una persona
En sociedad de los adultos, tener conexiones siempre es mejor que no tenes se podia inferir que
sensata.
Esas pbras no carecian de razon. Incluso habia pensado cuidadosamente en eso: Podemos hacer una escritura publica para
este dinero, derando que es un regalo voluntario de mi parte. No quiero que cargues con el riesgo legal de chantaje. Con tu
concesion, proti¨¦n de Morgan, mi advertencia, familia Zav no te atacara en absoluto. Qu¨¦ opinas de poner fin
completamente a este asunto?
Cira habl6 con calma: -Creo ques pbras del sefior Garcia son sinceras, pero me niego.
Fermin se sorprendi¨¦ un momento, no esperaba que e fuera tan decidida.
Cira frunci¨¦ el cefio y le pregunt6 corrun tono de incredulidad: Soy victima, no entiendo, gpor qu¨¦ no puedo buscar justicia
que deberia ser naturalmente mia a trav¨¦s de ley? Solo quiero una rectitud justa y equitativa, gen qu¨¦ me equivoqu¨¦?
Fermin respondio: -No te equivocas, solo que...
-Si, no me equivoco, asi que no aceptar¨¦ un arreglo. No importa cuanto dinero. ofrezcan, no aceptar¨¦ un arreglo dijo Cira
pbra por pbra. Solo quiero justicia.
Su lenguaje no era muy vehemente, y sus emociones no estaban exaltadas, pero cada pbra erao una pluma afda que
caia sobre papel nco, i traspasandolo con una determinaci¨¦n sin margen para negociaci6n!
Fermin, viendo decisi¨¦n en sus ojos, encogi¨¦ los hombros impotente y no insistid mas: -Har¨¦ lo posible por ayudarte.
Cira sabia que eran pbras de cortesia, y no esperaba que ¨¦l eligiera sobre su propia familia.
Despu¨¦s de todo, los corazones humanos tienden a favorecer lo que se ama, es cercano y se valora mas.
En cuanto al otrodo, siempre estuvo vacio.
Fermin recibio una mada telefonica, parecia ser algo urgente, y se disculp¨¦ por no poder lleva de vuelta al hotel. Cira no le
dio importancia y le dijo cort¨¦smente: Ten cuidado al conducir.
Denn¨¦s de despedirlo e camino de regreso al hotel.
+15 BONUS
No estaba muy lejos. La primera nevada cubriasrgas calles, una fina capa de nieve sobre el camino dedrillos oscuros. Al
caminar sobre e, se podia sentir el ligero crujido. En el aire, tambi¨¦n flotaba esencia de escarcha y nieve. Cira
mantuvos manos en los bolsillos, con cabeza baja, deliberadamente pisand. Desde que era pequefia, siempre le habia
gustado jugar con nieve,o un acto para animarse a si misma. Despu¨¦s de cada juego, incluso en el peor de los estados
de animo, misteriosamente mejoraba.
Camino de ida y vuelta en el ro iluminado pors fars, pisoteando hasta desaparecer fina capa de nieve. Luego se dio
cuenta de que, esa vez, no se sentia feliz.
Se detuvo, mirando fijamente sombra encogida a sus pies, fragmentada y cortada por nieve restante.
Setenta mil, cuatro cientos mil, un millon y cuatro cientos mil... La familia Zav solo queria deshacerse de e con dinero, sin
ninguna disculpa real. Desde que ocurri¨¦ todo, ni una s vez pronunciaron un ?>>.
<
Todo era falso afecto, toda era falsedad.
Todo era falso.
Esos bastardos.
Solo sabian aprovecharse de e.
10 BOW
Capitulo392
CapÃtulo 392
Cap¨ªtulo 392
Capitulo392
Cira regres6 al hotel y, poco despu¨¦s, recibid una mada de Isabel. Al enterarse de que estaba en habitaci¨¦n, vino
directamente. Isabel tambi¨¦n estaba alojada en ese hotel ahora. Al entrar, se quit6 primero bufanda, revndo su hermoso
rostro.
-Cira, lo siento, esta tarde Enrique me dijo que tenia un asunto urgente, asi que me fui con ¨¦l sin decirtelo.
No
pasa nada, ghas resuelto tus asuntos?
~Como le diria Isabel que el supuesto asunto urgente de Enrique era el ?
En cara palida y hermosa del hombre apareci¨¦ una marca roja, pero se veia atin mas encantador, sin importarle, encendi¨¦ un
cigarrillo y sonrid entre el humo: Mi madre consult6 con un adivino, dijo que en este momento acostarse garantiza un parto
normal, y si suerte pajia, incluso podemos tener gemelos.
Enrique no era un hombre que hiciera todo lo que su madre decia.
El simplemente sigui¨¦ hasta Xoan, pero al final, e lo dejaba solo todos los dias para salir a trabajar. El se quedaba aburrido,
y cuando le daba un capricho, molestaba. 4 Qu¨¦ locuras no haria un hermano menor en sus veinte afios?
Isabel dej¨¦ escapar un suspiro y lo pas6 por alto: Ya esta resuelto. Pero parece que vi a Fermin cuando me iba.
Cira se acurruc¨¦ en el reposabrazos del sofa, sosteniendo una taza en sus manos. Despu¨¦s de pasar un rato en nieve, su
nariz estaba un poco roja.
-S/, aumento oferta a mas de un mill¨¦n, esperando que perdone por su prima.
Isabel fruncid levemente el cefio: gY tu qu¨¦ piensas al respecto?
-Lo rechac¨¦.
Isabel mostr¨¦ una expresi6n vte. Cira lo not¨¦ y le pregunt6d suavemente: -¡é, Tambi¨¦n rendarias que acepte un
arreglo?
Isabel fue directa: Desde el punto de vista legal,s pruebas que tenemos ahora son suficientes para ganar el juicio en el
tribunal. La sentencia para Est seriaFrom N?velDrama.Org.
de uno a tres afios, no hay problema.
Por lo general, en ese tipo de deraciones, lo que seguia siempre era un giro.
Cira sonri¨¦ ligeramente: -,Pero?
Efectivamente, Isabel suspird: -Pero el objetivo del disefio de Est es e misma. El tribunal considerara en conjunto que,
primero, nadie sufri¨¦ dario real en el incidente, segundo, el impacto negativo en sociedad es bajo. Ademas, el abogado que
contrat6 familia Zav es muypetente. Por lo tanto, lo mas probable es que al final, a e le impongan una sentencia
suspendida.
La sentencia suspendida significa que no tendria que ir a prision. Por ejemplo, <<< sentencia suspendida de dos afios? significa
que si noete otro delito en dos afios, al final de ese periodo, pena se considera cumplida.
En resumen, al final, Est probablemente no enfrentaria ninguna consecuencia. Cira se qued¨¦ en silencio. Originalmente
penso que al menos lograria que Est pasara algunos meses en prision, pero result6 que ni siquiera un dia.
Ese resultado fuepletamente inesperado para e.
E solt6 una risa irdnica. Al ver expresi¨¦n de gran decepcidn en el rostro de Cira, Isabel supo que tambi¨¦n tenia parte de
culpa. Solo estaba enfocada en ganar el caso, cada vez que discutian sobre el asunto, aseguraba que ganarian sin dudas. De
hecho, lograrian ganar, pero se olvid¨¦ de arar con Cira qu¨¦ sucederia despu¨¦s de victoria.
Intento nuevamente: -Desde perspectiva de maximizar los beneficios, te rendaria aceptar un acuerdo mario.
Cira mir¨¦ con desanimo. Los padres de Est, Fermin, e incluso ahora Isabel... al final, parecia que e estaba equivocada
por no ceder.
Finalmente, Cira dijo que necesitaba tiempo para pensar, e Isabel se fue. Se acurruc¨¦ en el sofa, solo llevaba un su¨¦ter y sentia
un poco de frio.
La chaqueta estaba en realidad en otro sofa, pero e no estaba de humor para coge y dejo que el frio envolviera. Saco el
tel¨¦fono, edit6 un mensaje y se lo envid a ra, preguntandole su opinion.
ra vacild: [,Y si... intentamos negociar nuevamente con ellos? ;Dos millones? Si neas establecerte en Xoan, podrias
usar ese dinero paraprar una pequefia casa alli, traer a tus padres cerca de ti. Despu¨¦s de todo, estas tan preocupada por
tu madre.]
Cira sinti¨¦ un nudo en garganta. Sabia muy bien que llegar a un acuerdo era
23
mejor opcion.
[Pero simplemente no puedo tragar mi orgullo, no puedo hacerlo.]
ra habia vivido con Cira durante mucho tiempo y conocia mejor que nadie. Sabia que Cira estaba atravesando un
momento dificil.
Ke, con Morgan protegi¨¦nd y sin pruebas, e no podia vengarse ni
obtener justicia.
Tenia pruebas contundentes de los hechos de Est, podria ir al tribunal de inmediato, pero atin asi no podia vengarse ni
obtener justicia.
~Merecia e ser maltratada?
Cira, sin darse cuenta, se qued6 dormida en el sofa.
Al despertar, sintid una presi¨¦n desconocida en susbios. Fruncio el cefio y levantd los ojos adormdos.
Morgan vio despertar y aprovech6 oportunidad para derriba.
Cira no reiono en absoluto, ¨¦l ya se habia adentradopletamente.
Capitulo393
CapÃtulo 393
Cap¨ªtulo 393
Capitulo393
jCira reiono inmediatamente empujandolo!
Su segunda reidn fue preguntarse por qu¨¦ el cuerpo de ¨¦l estaba tan caliente. Al colocar palma en su pecho, a trav¨¦s de
varias capas de ropa, se quemo.
Y cuando empuj¨¦ a Morgan de esa manera, ¨¦l sorprendentemente cay6 al suelo ?< sin ofrecer resistencia?.
La s estaba iluminada, revndo el ligero rubor en el rostro nco y guapo de Morgan.
Su corto flequillo caia sobre su frente, ocultando sus ojos estrechos y dandole un aspecto menos afdo de lo habitual.
Cira apretd losbios, sensaci¨¦n que Morgan dejo en susbios atin no se desvanecia, y su expresion facial no era
agradable.
Olvid¨¦ que Morgan tenia ve de su habitacion.
-4Qu¨¦ estas haciendo aqui?
Al recordar que varias personas le habian dicho cosas simres esa noche, e hablo friamente: -, El sefior Vega tambi¨¦n esta
aqui para persuadirme de reconciliarme con Est? El precio actual es un millon con cuatro cientos mil, ¡é cuanto mas quiere
agregar el sefior Vega?
~Agregar setecientos mil?
No podia ser, el sefior Vega era rico y poderoso, deberia duplicar directamente oferta.
Cira esboz6 una sonrisa ir¨¦nica, si realmente se atrevia a proponer eso, e...
Antes de que pudierapletar sus pensamientos, Morgan levanto cabeza con mirada un tanto confusa, deteniendo sus
pensamientos.
Y cambi¨¦pletamente de tema, diciendo en voz baja: -Carifio, estoy enfermo.
La garganta de Cira pareci¨¦ cerrarse de golpe..
Quizas aun no estabapletamente despierta, con mente confusa. De repente, imagind a Morgano un perro callejero,
cons orejas caidas, triste, corriendo hacia gente, buscando ser adoptado y amado.
Cira record6 escena en que estaba parado en nieve, su corazon se apreto y, con brusquedad, gird cabeza.
-Si tienes fiebre, deja que secretaria Quiroga te lleve al hospital, te consiga un m¨¦dico. ;Para qu¨¦ vienes a buscarme? No s¨¦
c¨¦mo curar enfermedades.
Morgan cont6 un hecho: La ultima vez que me enferm¨¦, fue gracias a ti que me cuidaste.
La mirada de Cira,os ondas en ungo cuando so el viento, se estremecid.
Morgan tenia una salud excelente. En los tres afios que estuvo a sudo, solo lo vio enfermo una vez. Fue cuando ¨¦l estaba a
cargo de una gran adquisici¨¦n, trabajo sin descanso durante mas de un mes, y finalmente, en celebraci¨¦n de ¨¦xito despu¨¦s
de adquisici¨¦n, bebid un poco mas de cuenta. Sumado al estr¨¦s acumdo, se durmio y al despertar tenia fiebre de 39
grados.
Ese hombre, acostumbrado a una vida de lujo desde su infancia, no queria soportar el ambiente ?
Fue uno de los pocos momentos en esos tres afios en los que pasaron noche juntos en zona residencial Costa Be, pero
nada sucedi¨¦ durante noche.
Cira hasta ahora recordaba que, durante su enfermedad, el temperamento de Morgan era muy bueno. Hacia todo lo que e le
decia, tomar medicinas, dormir a tiempo, y ademas era muy... carifioso, Queria abraza, y tambi¨¦n queria que e estuviera
siempre en un lugar visible para ¨¦l.
Era tan afectuoso que, en sus momentos de ensuefio, e se preguntaba si ¨¦l estaba expresando sus verdaderos sentimientos,
si acaso tambi¨¦n le gustaba a ¨¦l.
No solo e, incluso los m¨¦dicos pensaban que eran esposos, mandolo sefior Vega y, naturalmente, mand sefiora vega.
E se quedo atonita por un momento, a punto de negarlo, pero Morgan respondio de inmediato, diciendo: Si, lo s¨¦. Lo tendr¨¦
en cuenta.
No corrigi¨¦ confusion del m¨¦dico, e incluso lo aceptd implicitamente.
Despu¨¦s de que el m¨¦dico se fue, ¨¦l se recost6 en el cabezal de cama, repitiendo con una sonrisa irdnica: -;Sefiora Vega?
Por favor, sefiora Vega, gpuedes traerme un vaso de agua?
La forma en que pronunci¨¦ ?sefiora Vega? tenia un tono burl¨¦n, era una broma mutua conocida por ambos, pero no se podia
negar que en lo mas profundo de su corazon, e sentia alegria por esas dos pbras.
Esos tres afios, al contarlos detenidamente, no fueronpletamente malos recuerdos, tambi¨¦n hubo momentos de ternura y
afecto. Sin embargo, todo cambi¨¦ abruptamente con llegada de Ke, volvi¨¦ndose fragmentado ypletamente diferente.
Al recordar a esa persona, Cira volvi¨¦ en si al instante, sintiendo un escalofrio en su cuerpo. Abraz6 sus piernas y dijo con
indiferencia: gEn serio? Ni siquiera lo recuerdo. Asi que, gel sefior Vega vino a buscarme porque necesita que me al 112?
E lo ignor¨¦, y el parpado del hombre se cay6 un poco mas.
-Querias irte con Fermin, te dej¨¦ ir. Querias que me fuera por Fermin, tambi¨¦n me fui. Ahora que estoy enfermo, tienes que ser
tan despiadada?
Cira lo mir¨¦ con incredulidad: -Morgan, ¡ésabes lo que estas diciendo?
~Estaba confundido por enfermedad nuevamente?
La ultima vez, en medio de confusion por enfermedad, mo ?sefiora Vega >>. 4Como era posible que ahora, en medio
de otra confusion por enfermedad, empezara a buscarstima?
~Como podia Morgan, siempre orgulloso, hacer algo asi?
Cira solo sinti¨¦ que estaba delirando por fiebre, que le estaba afectando
mente.
jDeja de actuar asi! Si no necesitas que me al 112 por ti, entonces vete. Ademas, devu¨¦lveme tarjeta de habitacion. Si
vuelves a entrar en mi habitacion sin permiso proxima vez, jmar¨¦ a policia seguro!
Morgan habl6 con voz ronca: -Carifio, estoy mareado, muy mareado.Content property of N?velDra/ma.Org.
-jTe dije que fueras a ver a un m¨¦dico!
Morgan realmente parecia estar tan enfermoo un tonto: Carifio, quiero dormir.
-jVe a tu habitacion a dormir!
Morgan tom6 su mano.
Quiero dormir contigo, carifio.
Capitulo394
CapÃtulo 394
Cap¨ªtulo 394
Capitulo394
Morgan tenia una buena cii¨¦n sanguinea, sus manos siempre estaban
calidas, y en ese momento se sintierono un brasero, el calor se extendi6 a lorgo de sus venas, edo hasta el
coraz¨¦n de Cira.
Morgan mo por cuarta vez: -Carifio, gtodavia estas enfadada?
Cira, enfurecida, sonrie ir¨¦nicamente. ,El no hizo nada al respecto y esper¨¦ que e se calmara?
E intento retirar mano, pero Morgan no cedi¨¦. Ambos luchaban en silencio, tirando y aflojando, causando que Cira se
sintiera molesta y confundida. Finalmente, con fuerza, recuper¨¦ su mano.
Morgan no intento retene, parecia bastante derrotado, sus parpados pesaban y se sentia extremadamente cansado.
Incluso su aliento al har llevaba consigo una temperatura abrasadora: -La persona que soborno a cuidadora no fue Ke,
e no tiene el coraje. Carifio, confia en mi esta vez.
Cira solo sentia que estaba siendo evasivo.
Si no fue Ke, gentonces qui¨¦n fue?
jAl menos que le dijera un nombre!
Cira no tenia que trabajar, pero estaba ansiosa por irse de Sherdn. Simplemente no queria verlo, pero ¡é.qui¨¦n sabia que ¨¦l
perseguiria hasta Xoan?
E estaba molesta, infeliz, muy preocupada, muy inquieta. Directamente emitio un ultimatum: -No es apropiado que un hombre
y una mujer solospartan una habitacion. Sefior Vega, gtodavia no te vas?
Morgan era, despu¨¦s de todo, Morgan. Haba en voz baja, se humiba una y otra vez. A pesar de tantas veces que habia
calmado e incluso explicado, e se negaba a seguirle el juego. Su tono estaba un poco frio.
-4Por qu¨¦ no es apropiado? Tus padres estaban durmiendo abajo, cuando estabamos en el altillo no parecias pensar que no
era apropiado. Ahora estamos en una habitacion de hotel, gpor qu¨¦ no es apropiado?
Cira no esperaba que ¨¦l sacara a relucir esa historia. Agarr¨¦ un cojin y lo arroj¨¦ hacia ¨¦l: jEres un desgraciado! jLargate! jSal de
mi habitacion!
Morgan se levanto por si mismo y mir¨¦ friamente.
Luego se dirigid hacia puerta.
Pero result6 que solo dio dos pasos. Al pasar por el sofa, esa figura alta y esbelta tropezd y cay¨¦ hacia adnte.
Cira instintivamente extendi6 mano para recibirlo, y ¨¦l cayd sobre e, presionand contra el sofa.
El angulo era tan inusual que Cira loprendi¨¦ de inmediato. Morgan lo estabal haciendo a prop¨¦sito. Irritada, exm6: -
jMorgan, levantate!
El cuerpo excesivamente calido de Morgan estaba pegado a e. Cuando Cira lo empujo, notd que ropa de ¨¦l estaba un poco
humeda.
~Estaba empapado de nieve y no se cambio a tiempo, por lo que estaba resfriado?
jPero a e qu¨¦ le importaba!
Cira lo empuj¨¦ con fuerza:
jMorgan!
Morgan puso todo su peso sobre e, con cabeza enterrada en su cuello, su respiracion sobre su piel estaba pesada y
ardiente.
Parecia que realmente se desmay6, sin mover un solo musculo.
Cira se esforz6 mucho para salir de debajo de ¨¦l, y sus ojos estaban cerrados
firmemente. Parecia estarpletamente inconsciente.
Cira, agotada y jadeante, se par¨¦ en alfombra, lo mird durante unos segundos, luego encontro el tel¨¦fono y m6 al 112.
La ambncia lleg¨¦ rapidamente en 15 minutos. Subieron a Morgan en una cami y, el m¨¦dico pidid que los familiares fueran
junto con ellos.
Cira dijo friamente: -No soy su familiar.
-,No es su familiar? Entonces, gcdmo lleg¨¦ a estar en tu habitaci¨¦n?
Se confundid, entr¨¦ en habitaci¨¦n equivocada. De todos modos, no lo
conozco.
Cira encontr¨¦ su bolso, cont¨¦ ciento y cincuenta dres:Content property of N?velDra/ma.Org.
Solo es un resfriado y tiene fiebre. Este dinero deberia ser suficiente para su tratamiento inicial. Si no es suficiente cuando se
despierte, pueden pedirselo ustedes mismos.
Estaba cansada y molesta: -Por favor, salgan pronto, necesito descansar.
El
personal m¨¦dico encontr¨¦ situacion extrafia, pero si e decia que no importaba, no tenian el derecho de exigirle que fuera al
hospital. Asi que se llevaron a Morgan primero.
Cira cerr¨¦ puerta, se apoyo en el panel de puerta y suspir¨¦rgamente.
Aun asi, se sentia inc¨¦moda en todas partes.
Tom6 ropa y se dirigid al bafio para ducharse.
Tambi¨¦n sev6 el cabello. Mientras secaba su cabello con un secador, parecia escuchar algun ruido afuera.
Apago el secador y escuch¨¦ atentamente, pero todo estaba en silencio. Debi¨¦ haberse equivocado.
Cira continuo secandose el cabello y, al salir, se dio cuenta repentinamente de que alguien estaba acostado en su cama.
jEra Morgan, que habia ?
El se quit¨¦ su abrigo y su¨¦ter, los arroj¨¦ al suelo, y yacia en su cama.
Furiosa, Cira se acerc6 rapidamente: -jMorgan! jTe atreves a fingir que estas desmayado otra vez!
Morgan abri6 los ojos. Estaba realmente enfermo, su voz era d¨¦bil y sin fuerza. A pesar de estar tan enfermo, todavia
amenazaba: -Entonces, a ver si te atreves a arrojarme de nuevo.
Cira se sinti¨¦ sofocada. Ese era el verdadero Morgan, mezquino y dictatorial, i incluso estar enfermo seguia causandole
problemas!
Capitulo395
CapÃtulo 395
Cap¨ªtulo 395
Capitulo395
Ambos se miraron fijamente por unos segundos. Despu¨¦s de un rato, Morgan cerr¨¦ los ojos fatigado y murmur¨¦: -Cuida de mi,
si muero, nadie te querra.
Una simple frase hizo que ira de Cira se desvaneciera y se desmoronara. Era primera vez que ¨¦l expresaba ramente
que le gustaba.
Ese hombre realmente sabiao tocar su punto vulnerable. Desde su infancia hasta ahora, habia pocas personas que
quisieran. gSus padres querian? A veces recordaba que le prometieron utilizao garantia para pagar deudas.
Si sus propios padres eran asi, menos podria esperar de los demas. Incluso Fermin solo haba sin iones, y Gerardo
abandon6 cuando se fue al extranjero.
Alorgo de su vida, habia muy pocas personas que quisieran. La deraci¨¦n directa de Morgan toc¨¦ su coraz6n,
causandole un dolor entumecedor.
Pero, grealmente a ¨¦l le gustaba? No era a Ke a quien preferia?
Maldito mentiroso. Otra vez engafid.
Cira extendi¨¦ una manta en su cama, agarr¨¦ el borde de misma y tir¨¦ con fuerza, haciendo que Morgan, junto con manta,
se cayera directamente de
cama.
La cama no era alta, pero caer al suelo debi¨¦ de haber sido un poco doloroso. Morgan frunci¨¦ el cefio y grufid, pero debido a su
malestar general, no hubo mas ruido.
Cira se acostd6 en su propia cama, sin importarle si ¨¦l vivia o moria. gPor qu¨¦ deberia importarle su vida o muerte? Su amada,
mujer que casi mat6 a su madre, a quien ¨¦l protegia de todass maneras posibles. ,Y ahora, solo porque ¨¦l utilizo unas
cuantas pbras para hacerse victima, para representar un drama, e deberia perdonarlo?
Cira cerr¨¦ los ojos y se qued6 dormida.
En tranqu noche, solo se escuchaba respiracion en habitacion. Cira tuvo que lidiar con muchas personas ese dia y ya
estaba agotada. Ademas, era muy tarde, asi que pronto se quedo dormida.
Sin embargo, su suefio no fue profundo, permaneci¨¦ en un estado entre el suefio y vigilia.
mafiana siguiente, se despert¨¦ antes de que sonara rma. Se sinti¨¦ un
poco mareada, probablemente debido a no haber dormido bien. Se levantd de
cama.
Morgan todavia estaba en el suelo. Sorprendentemente, Cira realmente dejo a Morgan en el suelo toda noche, sin importarle.
Cons piernas colgando al borde de cama, Cira mir¨¦ hacia abajo a Morgan durante un momento. Finalmente, extendid
mano y toc¨¦ frente de Morgan.
No tenia misma fiebre que noche anterior. Tener una buena constitucion tiene sus ventajas; incluso en esa condici¨¦n,
todavia podia recuperarse por si mismo.
Cira baj6 de cama, camin6 descalza sobre alfombra y se agacho junto a Morgan, observando su rostro palido.
Anoche, al pensar en lo que hizo Est y asociarlo con Ke, se irrit¨¦ con ese hombre en cualquier aspecto. Pero despu¨¦s de
dormir y verlo ?tan indefenso>>> tirado en el suelo, su enojo disminuy6 considerablemente.
En ese mundo, probablemente solo e podria hacer que Morgan durmiera en el suelo. Cira apretd losbios, intent6 moverlo a
la cama, pero era demasiado pesado. Asi que tomo su propia manta y cubri¨¦ con ¨¦l.
Luego fue a buscar el botiquin, sac¨¦ el term¨¦metro, levant¨¦ el brazo de Morgan, y lo coloc¨¦ en su ax.
Morgan estaba en un estado de somnolencia, gird cabeza sin darse cuenta y cara, que estaba un poco caliente, roz6
parte posterior de mano de Cira. Un cosquilleo recorrid el coraz¨¦n de Cira.
Tres minutos despu¨¦s, el termd¨¦metro son6. E lo sac¨¦ y mird¨¦: 37.8 grados, atin con fiebre. Ahora que ya estaba tan alta, y
considerandoo estuvo anoche, seguramente fiebre habia sido atin mas intensa... Realmente no le importaba mucho su
propia salud.
Cira frunci¨¦ el cefio y encontr¨¦ parches para fiebre en el botiquin, pegandolos en frente de Morgan. Tambi¨¦n encontr¨¦
medicamentos para bajar fiebre y lo obligd a tomarlos.
Morgan apreto los dientes con fuerza, se negaba a abrir boca. Cira, con determinacidn, lo forz6 a hacerlo.
Se despertd, sus ojos momentaneamente se volvieron frios y severos. Pero al ver que era Cira, su expresi6n volvi¨¦ a ser d¨¦cil.
Cerr¨¦ los ojos de nuevo, abrid boca y tom¨¦ medicina, apoyandose luego en e.
O HIS BONUS
Cira m6 a Helena para pedirle que se llevara a Morgan, fue entonces descubri¨¦ que Helena habia sido despedida.
E inmediatamente penso: -¡é Te despidi¨¦ porque investigaste sobre cuidadora y Morgan se enoj6?
Helena respondi
Si, fue mi propia iniciativa. El sefior Vega siempre odia
cuando sus subordinados toman decisiones por si mismos.
Cira se sinti¨¦ culpable tanto por involucrar a Helena en su situaci¨¦no por actitud injusta de Morgan.
En realidad, es porque dt¨¦ a su querida sefiorita Molina, lo que lo obligd a despedir a e. No puede cuida constantemente
cuando no esta cerca, y eso lo enfado...
Antes de que pudiera terminar frase, su brazo fue agarrado. ;Al siguiente instante, tird al suelo!
Morgan, reci¨¦n despierto, se coloco sobre e. Cira exm¨¦: -jMorgan! {Qu¨¦ estas haciendo?!
Helena, al otrodo del tel¨¦fono, escuch¨¦ el disturbio y sabiamente colgo
mada.
Morgan baj¨¦ cabeza, su aliento atin estaba caliente: -Solo lo digo una vez,
escucha con atencidn.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
Capitulo396
CapÃtulo 396
Cap¨ªtulo 396
Capitulo396
Morgan siempre habia sido persona mas iprensible para Cira. E era secretaria mas astuta, habia estado
mezndose en sociedad adulta durante muchos afios y habia tenido contacto con todo tipo de personas. Por lo general, en
el tiempo que llevaba unaida, podia entenderpletamente a otra persona y luego tomar medidas adecuadas.
Solo Morgan, despu¨¦s de tres afios, e atin no podia entenderlopletamente. E pensaba que para ¨¦l, e era solo una
herramienta util. Podria irse y ¨¦l ni siquiera levantaria vista, pero ¨¦l perseguia paso a paso, insistiendo en que regresara a
sudo.
E pensaba ques mujeres a su alrededor erano peces en el rio, que podia tener lo que quisiera, pero ¨¦l decia que solo
se obsesionaba con e, que solo queria a e.
E pensaba que lo maximo que sentia por e era deseo de conquista, posesividad y un poco de disgusto, pero luego ¨¦l
llevaba a ver fuegos artificiales, le deseaba un feliz afio nuevo, maba carifio y le proponia intentarlo de nuevo...
Ahora, Morgan le dijo: No me gusta Ke.
Cira yacia aturdida en el suelo, debajo de e habia una alfombra nca. Surgo cabello castafio oscuro se entendia de
manera desordenada, al igual que sus pensamientos y su alma.
¨¦No le gusta?
El dijo que no le gustaba Ke. Cira instintivamente nego con cabeza, no podia creerlo, no podia aceptarlo. Morgan agarr¨¦
su barbi, impidi¨¦ndole moverse.
Con voz ronca, dijo: E apareci¨¦ a mido porque tu me hiciste enojar primero.
-4-..-Como qu¨¦ te hice enojar?
~Como podria enojarlo? ~ Qu¨¦ capacidad o derecho tenia e para enojarlo? Ahora, incluso e, que aparentemente estaba
siendo cortejada por ¨¦l, no se sentia con habilidad. Ademas, en el pasado, cuando ¨¦l movia un dedo, e se despojaba de su
ropa y se acercaba.
Qu¨¦ poder tenia esa mujer de baja categoria, segUin sus pbras, para enojar a
alguien tan influyente y dominanteo el sefior Vega? Ademas, o podia ser que ahora todo fuera culpa suya?
Morgan acarici¨¦ su barbi con los dedos, con ojos profundoso el oc¨¦ano: ,Desde cuando te he estado ignorando?
Esa pregunta le parecio¨¦ familiar... Recordo.
Fue en Aguavi, primera vez que tuvo malestar estomacal frente a ¨¦l, en un reservado de un hotel, charon cara a cara.
El le pregunt¨¦ c¨¦mo tuvo el aborto. E le dijo que habian secuestrado, m6, ¨¦! colg¨¦ y eso caus6 el aborto. El no crey¨¦ esa
historia.
Luego dijo que no ignor¨¦ porque e no dependia lo suficiente de ¨¦l ni porque se habia hartado de e.
E le pregunto por qu¨¦, y ¨¦l le dijo que lo descubriera por si misma, que pensara en cuandoenz¨¦ a ignora.
Antes, e no habia pensado detenidamente en eso, pero ahora que ¨¦l lo mencionaba de nuevo, Cira frunci¨¦ el cefio.
Morgan lo dijo ¨¦l mismo: -Fue medio afio antes de tu aborto, hace un afio desde ahora, vispera de Afio Nuevo del afio
pasado, en Costa Be, te esper¨¦. ¡éCon qui¨¦n estabas entonces?
Al mencionar vispera de Afio Nuevo, en el rostro de Cira se reflejo ramente perplejidad.
Morgan not6 que e lo record6, ¨¦l tambi¨¦n lo record, y se sintid un poco molesto. Apret¨¦ barbi de Cira con mas fuerza.
Pero cuando Cira frunci¨¦ el cefio por el dolor, Morgan soltd. E solo llevabal un pijama, aunque el estilo era normal, el cuello
estaba torcido, mostrando un fragmento de vic que se elevaba y bajaba con su respiracion.
El mir¨¦ profundamente y luego bajo cabeza. La nariz recta y alta choco contra su cuello. La piel de e era fina, tan cerca,
que podia vers finas venas azules
que crecian en su carne.
La mordi¨¦ suavemente, no con mucha fuerza, su voz era profunda y contenida: -Eres mi mujer. Cuando haces ese tipo de
cosas, gqu¨¦ quieres que piense? Cira, en ese momento, queria estrangrte.
Cira instintivamente agarr¨¦ su manga, con mirada perdida.
No era de extrafiar.
No era de extrafiar que en el tercer dia del nuevo afio, ¨¦l fuera de repente a su apartamento. E penso que habia algo urgente,
pero en cambio, ¨¦l llev¨¦ de vuelta a Costa Be y, al entrar por puerta,enzo a domina en silencio.
Ese dia, e estuvo a punto de morir de dolor varias veces y hasta sangr6 un poco. Despu¨¦s de desahogarse, hizo salir y ni
siquiera dejo quedarse noche. As doce de medianoche, sali¨¦ de Costa Be, sintigndose por un momentoo si
fuera una prostituta.
Despu¨¦s de ese dia, ¨¦l se volvi¨¦ indiferente hacia e. En sus viajes de negocios llevaba a Helena, en cenas y eventos Ilevaba
a Ema, en resumen, ya no llevaba a e, secretaria principal que solia pafiarlo en todo momento. A veces, si tenia
inter¨¦s en e, no mostraba ninguna ternura.From N?velDrama.Org.
Asi erao mantuvo distante durante medio afio. Mas tarde, e sufrid un aborto espontaneo inesperado y Ke apareci¨¦
a sudo.
Entonces, su locuraenzo desde vispera de Afio Nuevo. Se enfad6 durante dos dias y, al no poder calmarse, tortur¨¦?
Despu¨¦s de medio afio, gse volvid mas desagradable para e, por lo que tom¨¦ a Ke para hace sentir repulsion?
Cira sinti¨¦ un nudo en garganta, no dijo nada, no habia nada que decir.
Morgan cambi¨¦ de morder a besar, y e atin podia escucharlo preguntandole con voz ronca en su oido.
Un hombre que habia estado ardiendo de fiebre toda noche y alin no se recuperaba, en ese momento habao si
estuviera ebrio, repitiendo una frase de manera incoherente.
Cira solo podia asumir que estaba delirando por fiebre, de lo contrario, no podia explicar por qu¨¦ Morgan, el sefior Vega, le
preguntaba de esa manera, con una voz llena de resentimiento y desesperaci6n.
-4Como te atreves? Como te atreves a hacer eso...?
CapÃtulo 397
Cap¨ªtulo 397
Capitulo397
Cira apretd losbios y hablo: -Morgan, no creo que no tengas ningun
sentimiento por Ke, no lo creo en absoluto. Si no hay sentimientos, zpor qu¨¦ estas protegiendo hasta ahora?
-Mi madre, debido a los actos de Ke, ahora depende de un corazon artificial para mantenerse con vida. Tambi¨¦n debido as
intrigas de Ke, su mente no funciona tan bien... Temo que proxima vez que a casa, no me reconocera. Y temo alin mas
que proxima vez que vuelva a casa, ya no ver¨¦.
vuelv
-Levantate de encima de mi. Cada vez que te veo, recuerdo que cada vez que buscaba explicaciones de parte de Ke,
siempre estabas alli dnte de e, protegi¨¦nd, mimand. Dices que me quieres, pero amar a alguien no es asi, realmente
no es asi.
Morgan¡® mir¨¦ mientras veia un velo degrimas en sus ojos.
Se sintid bastante agraviado.
Y no era primera vez que e lo miraba de esa manera.
La Ultima vez fue durante el incidente en fabrica de barcos, cuando Ke acus6 injustamente de soltar cuerda que
provoc6 que el barco se cayera ystimara a personas. En esa ocasion, ¨¦l eligid estar deldo de Ke y reprendid... En
esos tres afios, ¨¦l realmente no le habia dicho nada fuerte, excepto esa vez, que hizo car.
Ese dia e lo mir6 asi, ¨¦l ignor¨¦. Despu¨¦s de esa vez, sin importar cuanto sufrimiento soportara o cuan dificil fuera, ya no
ocultaba su mirada hacia ¨¦l.
Dicen que los nifios que lloran reciben golosinas, pero, despu¨¦s de todo, gcual nifio no amas golosinas? No llorar es
simplemente porque saben que, aunque lloren, no habra golosinas.
Ahora, al ser mirado de esa manera nuevamente, Morgan sintid garganta caliente y dolorida. Agarr¨¦ mano de Cira que lo
empujaba y dijo: -No te he engafiado, no he encubierto. Durante ese tiempo, Ke estuvo en el hospital debido a un
idente automovilistico. No tenia tiempo para ocuparse de otras. cosas, ni tenia forma de saber sobre pelea de tu padre en
la carcel. No fue e quien soborn¨¦ a cuidadora. En cuanto a qui¨¦n fue exactamente, pi¨¦nsalo tu mismo. ,Qui¨¦n mas sabe
sobre pelea de tu padre en carcel?
Cira lo mir¨¦ friamente:
No quiero preguntas retdricas, Morgan. Si quieres que
-15 WOHUP
te crea, dame respuestas. No me hagas pensar siempre, no me hagas adivinar.
-Fue sefiora Vega.
~Como podria ser e?
Cira estaba un poco confundida en ese momento. Tanto por lo que Morgan le dijo acerca de no gustarle Ke,o por haber
sido descubierta en el incidente de vispera de Afio Nuevo del afio pasado. Tambi¨¦n, debido a sus afirmaciones firmes de que
la persona que soborn¨¦ a cuidadora no solo no fue Ke, sino que ademas era siempre amable y gentil sefiora Vega, que
constantemente decia << te consideroo a una hija?.
No sabia cuanto de eso era verdad y cuanto era falso. Absortaba en esos tres eventos, no se dio cuenta de que mirada de
Morgan estaba cambiando.
Elenzo a besar su cuello, sus vics, desabrochando facilmente los botones de su camison, y luego besando sus
hombros y su pecho. Morgan se sentia muy inc¨¦modo, estaba tenso en todas partes, y, mientras besaba, reprendio
friamente: -;Como te atreves a dejarme tirado en el suelo toda noche, Cira? Tienes mucho valor.
Las pbras de Morgan pasaron dergo por un oido de Cira y salieron por el otro, solo sinti¨¦ de repente algo inusual en su
cuerpo.
Morgan cambi¨¦ de humor tan rapidamente que en ese momento dijo con voz ronca: Carifio, vamos a hacerlo una vez,
realmente quiero tenerte.
Cira no estaba de humor para eso, asi que agarr¨¦ mano de Morgan y dijo: Morgan, no me molestes, no quiero ser
contagiada.
Aveces, Morgan podia ser bastante atrevido: ,No quieres probar con 38 grados?
Cira lo intento. Intentd a patear al presidente del grupo Nube Celeste.
Despu¨¦s de todo, Morgan todavia tenia fiebre. Cuando e lo pated en el muslo, ¨¦l perdi¨¦ el inter¨¦s momentaneamente, pero
luego beso nuevamente antes de
regresar a su cama.
El se negaba a ir al hospital, asi que Cira tuvo que hacer que tomara medicina para fiebre de su botiquin. Afortunadamente,
funciono, y mas tarde, cuando volvid a medir su temperatura, ya habia bajado a 37.2 grados.
Cira arranc¨¦o pegatina para bajar fiebre de su frente, que habia estado alli mucho tiempo, dejando una marca nca. E lo
toc¨¦ suavemente.
por
+16 BONUS
Morgan levant¨¦ un poco los parpados y dijo roncamente: Carifio, ve aer algo por ti misma y no vuelvas a tener dolor de
estomago.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
...-Hazte cargo de ti mismo ¡ª
de ti mismo -Cira retir¨¦ su mano, salid de habitaci¨¦n, se qued6 un rato en s de estar y luego tom6 su tel¨¦fono para bajar
al restaurante y desayunar.
El servicio de desayuno aqui se cerraba as once, y ahora erans diez y media. Pidio un taz6n de fideos y, justo cuando
encontr6 un asiento para sentarse, recibid una mada de Osiel.
Sefior Sanchez.
¨¦Has terminado con tus asuntos?
-Mas 0 menos.
Osiel: Bien, entonces vuelve a empresa. Estoy de viaje de negocios en Capital estos dias. Organiza tu trabajo despu¨¦s del
Afio Nuevo.
Entendido, esta tarde regreso al trabajo.
Osiel reflexion¨¦: No es necesario apresurarte, vuelve mafiana. Por tarde, los padres de familia Zav probablemente
querran volver a citarte.
Cira hizo una pausa, de repenteprendi¨¦ razon por cual Osiel mo activamente.
Efectivamente, Osiel continuo: -Aceptar propuesta de familia Zav te beneficiara sin inconvenientes. Cuando vuelvas al
trabajo, tu srio anual puede aumentar un 5%.
EZENT
Capitulo398
CapÃtulo 398
Cap¨ªtulo 398
Capitulo398
Cira apretd losbios: gLe prometio algo familia Zav al sefior Sanchez?
Osiel no lo nego.
Los beneficios de los negocios a menudo implicaban intercambios. La familia Zav proporcion¨¦ algo que despertaron el
inter¨¦s de Osiel, por lo que ¨¦l
tambi¨¦n se unid al grupo por reconciliaci¨¦n.
Osiel fue lo suficientemente generosoo para no usar su posici¨¦n de jefe para ordenarle que se reconciliara, y tambi¨¦n le
ofreci¨¦ beneficios adicionales.
Esos beneficios no se limitaban solo al aumento del 5% en el srio, tambi¨¦n aseguraban indirectamente que no despidieran
debido a su desempefioboral deficiente en ese dificil periodo.
Cira exhald, sinti¨¦ndose conmovida. Los padres de familia Zav, para retener a Est, forzaron en todos los aspectos,
utilizando tacticas ndas y duras. La ternura de los padres hacia sus hijos realmente conmovia a todo el mundo.
Sefior Sanchez, voy a pensar en ello.
Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Cira termino su tazon de fideos. Regres¨¦ a habitacion, paso por el mostrador y dejo
instriones al servicio de habitaciones para que trajeranida ligera adecuada para un paciente.
En el ascensor, recibid otra mada, esa vez era de parte del profesor Sanchez.
Hacia medio mes, Marcelo le dijo expresamente que iba a realizar un experimento confidencial de un mes. Podia recibir sus
mensajes, peros respuestas no serian inmediatas. Si e tenia algun problema urgente, que no dudara en pedir ayuda
directamente a Osiel.
Por lo tanto, no sabia nada de los problemas de Cira durante ese tiempo, pero ahora, al mar, debia estar al tanto.
Cira sali¨¦ del ascensor, camin6 por el pasillo y contest6: -Profesor Sanchez.
Talo habia supuesto, Marcelo acababa de enterarse de lo que habia sucedido en Xoan en esos ultimos dias. Su primera
frase al contestar fue: -Cira, lo siento.
Cira sonri¨¦ un poco ir¨¦nicamente: -~Cd¨¦mo es que ahora eres tl quien me pide disculpas?
Marcelo hablo en tono grave:
Vuelvo a Xoan ahora.
-No has terminado tu experimento, gverdad? No necesitas volver, ya estoy bien.
La familia Zav ha estado buscando gente para persuadirme, incluso han llegado a ofrecerme mas de un millon. Con solo
afirmar, seria una millonaria dijo Cira con tono ligero mientras usaba tarjeta para abrir puerta de habitacion.
Marcelo era inteligente, sabia sopesar los pros y les contras. Cira podia adinar cual seria su siguienteentario,
probablemente tratando de persuadi para que aceptara.
Con tantas personas tratando de persuadi para reconciliarse, Cira se sentia un tanto insensible.
Entr6 a habitacion y cerr¨¦ puerta. Sostenia el tel¨¦fono entre oreja y el hombro, apoyandose en pared mientras se
quitaba los zapatos y se ponia otros.
De repente, Marcelo dijo: -Si decides demandar, estar¨¦ a tudo hasta el final.
Cira se qued6 boquiabierta por un momento, levanto cabeza, el tel¨¦fono se le resbald del hombro y lo atrapd
apresuradamente, luego se gir¨¦ para apoyarse en pared.
Despu¨¦s de un rato, preguntd: ;No crees que reconciliacion es mejor opci¨¦n?
-,La mejor opcidn? No lo veo asi dijo Marcelo con voz suave. Solo siento. que no estas feliz. S reconciliaci¨¦n te hace sentir
inc¨¦moda, entonces no lo hagas. No vale pena pelear por migajas.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Cira se rid con un sonido ahogado.
Podia imaginarse expresi¨¦n de Marcelo mientras decia esas pbras, probablemente empujando sus lentes suavemente
hacia arriba, con una sonrisa gentil y los lentes bnceandose ligeramente.
Marcelo repitio suavemente: Es mas importante estar feliz.
Cira suspiro: -¡éEste experimento suyo es legitimo? 4 Qu¨¦ le han ensefiado al profesor Sanchez? 4Por qu¨¦ siempre ha con
un tono tan mal¨¦volo?
Marcelo tambi¨¦n sonrid.
De repente, Cira sintid que ya no estaba tan inc¨¦moda. Desde los padres de familia Zav, Fermin, Isabel, ra, Osiel...
hasta ahora, finalmente tenia a alguien, Marcelo, apoyando su decision.
Marcelo dijo: Cira, haz lo que quieras, no tienes que preocuparte. Estoy de tudo, y Gerardo tambi¨¦n esta de tudo.
Cira se enderezo repentinamente: -4 Qu¨¦ estas diciendo?
+15 BONUS
-Lo siento por no hab¨¦rtelo dicho antes. En realidad, conozco a Gerardo, y ¨¦l tambi¨¦n regresara pronto. Esta vez, ¨¦l regresd por
ti.
CapÃtulo 399
Cap¨ªtulo 399
Capitulo399
Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Cira atin se apoyaba en pared.
Anteriormente, en Vi Lofey durante el tiempo en el que estuvo en el spa, Est le mencion¨¦ que Gerardo estaba
adquiriendo una empresa nacional y neaba cotizar mediante adquisici¨¦n de iones de una empresa existente,
tradando asi sus negocios extranjeros al pais.
En ese momento, no profundiz¨¦ demasiado en sus pensamientos al respecto. Pero ahora, cons pbras de Marcelo.
~Entonces ¨¦| realmente iba a volver?
Cira apoy6 parte posterior de su cabeza contra pared, inclinando ligeramente cabeza hacia atras, recordando vispera
de Afio Nuevo del afio pasado..
Esa noche que atormentaba a Morgan, e se encontr¨¦ con Gerardo.
Alorgo de los ultimos afios, Gerardo regresaba ocasionalmente al pais. No erao si e nunca lo hubiera visto.
Su mirada se volvi¨¦ distante mientras se sumia en sus pensamientos, sin darse cuenta de que Morgan estaba parado junto a
puerta.
Viendo expresi¨¦n nostalgica de Cira, en ese momento, Morgan realmente deseaba saber, en qu¨¦ estaba pensando e?
No pas6 mucho tiempo antes de que el tel¨¦fono de Cira sonara nuevamente, esa vez era una mada de Isabel.
Cira contests: Isabel.
Isabel dijo: Los padres de Est me contactaron hace un momento, quieren invitarte a almorzar juntos.
Cira le respondi¨¦ con indiferencia: -No puedoer en paz frente a ellos.
Sin embargo, no rechaz¨¦ idea de quedar con ellos y propuso: cita paras tres de tarde.
Cambiemos
Acept6 reunion. Isabel estaba un poco sorprendida al escucharlo: gHas cambiado de opinion?
Cira bajo mirada: Isabel, puedes preparar un acuerdo de conciliaci¨¦n? Establece cantidad en dos millones. Si estan de
acuerdo con ese monto, llegaremos a un acuerdo.
Isabel se sorprendio. La noche anterior, Cira ramente mostraba mucha resistencia, gcdmo era que de repente cambi6¨¦ de
opinion? Aunque estaba sorprendida, estaba dispuesta a llegar a un acuerdo y cerrar ese capitulo. Afirm¨¦d su aceptacion y luego
colg¨¦ el tel¨¦fono.
Cira, sinti¨¦ndose cansada por estar de pie, se volvi¨¦ para dirigirse a s de estar. Fue entonces cuando vio a Morgan de pie
en puerta.
El hombre habia estado enfermo toda noche, su rostro ain mostraba signos de fatiga. Vestia una camisa y pantalones
arrugados, parado en penumbra, irradiaba una inexplicable sensaci¨¦n de opresion.
Cira hizo una pausa antes de decir: He pedido al servicio de habitaciones que te traigaida. Estara aqui pronto.
Morgan le pregunto: -;Has aceptado el acuerdo de conciliacidn? ~Por qu¨¦?
-Es mejor opci¨¦n.
Anoche, ni siquiera estabas dispuesta, y luego, despu¨¦s de mada de Marcelo, de repente cambiaste de opinion.
Aunque estuvo enfermo anoche, no estaba delirando. La primera pregunta que le hizo cuando lo vio fue: -; Cuanto estas
dispuesta a pagar por Est?
Todo su ser estaba lleno de espinas,o si se hubiera tocado su punto mas sensible.
En ese momento, ¨¦l realmente penso que Cira nunca aceptaria un acuerdo. Incluso ne¨¦ c¨¦mo tratar con familia Zav
despu¨¦s de eso, para que no se atrevieran a vengarse de Cira.
Pero luego, despu¨¦s de mada de Marcelo, e cambi¨¦ de opinion.
Apesar de los muchos intentos de persuasi¨¦n, solo una mada de Marcelo fue efectiva.
~Acaso Morgan subestim6 importancia de Marcelo en el corazon de Cira?
En ese momento, Morgan/pensaba que mada de Marcelo tambi¨¦n era para persuadir a Cira de llegar a un acuerdo.
Ademas, creia que Cira solo acepto reconciliaci¨¦n debido a Marcelo, lo que le causaba un mal humor.
-4Estabas escuchando mi mada?-frunci6 el cefio Cira.
Morgan le respondi¨¦ con enojo: gNo sabes que estoy en tu habitaci¨¦n? No soy sordo.
Cira apretd losbios y lo ignord. Despu¨¦s de todo, seguia teniendo dudas sobre
las tres cosas que explicd por mariana. Simplemente, en ese momento, no tenia tiempo para pensar mas detenidamente.
Paso junto a ¨¦l y entro en habitacion para maquirse.
Morgan se acerc¨¦ por detras:
No llegues a un acuerdo. No tienes que temerle a
la familia Zav. Conmigo aqui, no podran hacerte nada.
Cira lo mir¨¦ a trav¨¦s del espejo: gEstas haci¨¦ndolo para molestar a Marcelo o realmente apoyas que no Ilegue a un acuerdo?
La respuesta de Morgan fue: Solo no soporto verte doblegarte y carte por otra persona.
Cira dijo: No te acuerdas cuantas veces he cedido y cado dnte de ti?
Morgan respondio con una risa irdnica: ante ti.
Ahora soy yo quien se doblega y ca
E lo ignor¨¦ y continu¨¦ maquindose. En algun momento, escucho el timbre de puerta. Morgan sali¨¦ a abrir, probablemente
era entrega deida.
Despu¨¦s de terminar, Morgan estaba en siendo. Cira no le salud¨¦ y sali¨¦ directamente.
Iba a almorzar con Isabel y discutir sobre el acuerdo de conciliaci¨¦n. Su actitud de ignorar porpleto a Morgan lo hizo sentir
inc¨¦modo.
La Cira de antes no era asi.
Morgan hizo una pausa.
Increiblemente,enz¨¦6 a extrafiar forma en que solian ser.
Termin6ida sin expresion alguna, luego cogi¨¦ el tel¨¦fono y md: Marcelo no esta lo suficientemente ocupado. Haz que
se ocupe un poco mas.
Ocupado al punto de que no tenga tiempo de buscar a Cira.
La persona al otrodo del tel¨¦fono afirm6 y luego dijo: -Esa persona en el extranjero ha reservado un vuelo, regresara al pais
pasado mafiana.
Morgan entrecerr¨¦ los ojos y sonri¨¦ maliciosamente: -Entonces, asegur¨¦monos
que no pueda regresar.
de
Cira e Isabel se encontraron en el restaurante para almorzar y discutir sobre el acuerdo de conciliaci¨¦n. De repente, Isabel
record6 algo y sac¨¦ una caja de
pastis de su bolso, tomd dos ys trag¨¦ con agua de limon.
Cira se preocupo: -¡éNo te sientes bien?C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
Isabel no evitd pregunta:
Son pastis anticonceptivas.
Enrique realmente queria que e tuviera un hijo, y aunque no sabia cuales eran sus intenciones, e se negaria a quedar
embarazada si ¨¦l no firmaba ese acuerdo.
+
CapÃtulo 400
Cap¨ªtulo 400
Capitulo400
En habitaci¨¦n del hotel, Morgan m6 para que le trajeran ropa de repuesto. Esa enfermedad suya no fue tan repentina. Ya
en el pueblo Fuenteserena, se sentia inc¨¦modo. Ademas, por venir desde Sher¨¦n hasta Xoan, para encontrarse con Cira, al
final, se resfri¨¦ despu¨¦s de una nevada.
Se puso camisa frente al espejo, sus dedosrgos abotonaron camisa uno por uno. Sus fiones profundas y
tridimensionales estaban frias, sin rastro de actitud que solia tener frente a Cira.
Si, pudo pasar noche en habitacion de Cira noche anterior, solo dependi¨¦ de su actitud de caradura. De hecho, Cira atin
no lo habia perdonado porpleto.
Las cosas pasadas habian dejado un gran peso en el corazon de Cira. La reconciliaci¨¦n entre ellos era tan fragilo el papel.
Los sentimientos positivos cultivados durante los primeros dias de enero se arruinaron con un solo malentendido. Ahora e
habia vuelto a levantar una barrera contra ¨¦l.
Era un castigo merecido.
Con molestia, se puso el abrigo, Morgan sali¨¦ de habitacion y tom¨¦ el ascensor. Fue entonces cuando se encontr¨¦ con
Enrique, que bajaba desde arriba.
Enrique dej¨¦ su tel¨¦fono y expreso sorpresa: -Morgan, ?no volviste a Sheron?
Morgan frunci¨¦ ligeramente el cefio de manera rapida: Vine ayer.
Enrique mir¨¦ su rostro, que no lucia muy bien: -~Realmente estas enfermo? ¡é Fuiste al hospital?
Morgan mantuvo calma: -Ya estoy bien.
Enrique lo mir¨¦ pensativo.
Morgan se mantenia firme, imperturbable.
Enriqueprendi¨¦ situaci¨¦n y levant¨¦s cejas con inter¨¦s:
Ah... Eh, asi
que finges estar enfermo para buscar reconciliaci¨¦n con secretaria Lopez? Bien hecho, mi Morgan, ahora incluso estas
usando tacticas destima.
Se conocian desde hacia mas de veinte afios, y nunca habia visto a Morgan actuar tan sumiso. No era el hermanoprensivo
como Ramon, ¨¦l solo sabia burse y disfrutaba de ello,
La secretaria Lopez tiene sus trucos, y tu los has llevado al extremo.
~Como podria Morgan contarle, incluso si llegara a ese punto, que Cira no caeria bajo su dominio?
Algo molesto y avergonzado, Morgan, que no esperaba encontrarse con ¨¦l, contraatac¨¦ con sarcasmo: -lsabel tampoco esta
contigo.
-Y qu¨¦? Cuando quede embarazada, seportara correctamente ¡ª Enrique cruz los brazos, con una sonrisa incitante-.
Morgan, tu tambi¨¦n podrias intentar esto, hacer que secretaria Lopez quede embarazada, te aseguro que se sometera.
Morgan lo mir¨¦ desfavorablemente:
En lugar de darme consejos, ,por qu¨¦ no vas a preguntar qui¨¦n es el abogado que familia Zav ha contratado esta vez?
El ascensor llego al primer piso y Morgan siguid caminando sin detenerse.
A Enrique no le importaba en absoluto qui¨¦n era el abogado contratado por familia Zav.
Aunque Isabel no era una esposa calificada, realmente era una abogada talentosa. En region sur del pais, pocos abogados
podrian igu, e siempre ganaba. Ademas, ganar o perder no tenia nada que ver con ¨¦l.
Enparacion, preferia encontrar a alguien para burse de Morgan juntos.
Desde el ascensor hasta salir del hotel, m¨¦ a Ramon.
Ramon, despu¨¦s de escucharlo, tambi¨¦n sonri¨¦. Enrique estaba bastante. perplejo: Como de repente se fijd en secretaria
Lopez?
Ramon estaba en oficina, girando un boligrafo, con una expresi6n tranqu y que ya lo habiaprendido todo: No es que
se haya ?
Enrique se acaricio barbi: Incluso su ?
Ram¨¦on:
Estoy ocupado, cuelgo.
Enrique sali¨¦ del hotel y se subi al coche, preguntando casualmente al chofer: ;Qui¨¦n es el abogado que familia Zav ha
contratado?
En cuanto a los asuntos de Isabel, el secretario de Enrique siempre estaria atento. Le respondi¨¦ de manera rapida y precisa: -
Francisco Nufiez.
Enrique, que originalmente estaba disfrutando de situaci¨¦n de Morgan, levanto bruscamente los ojos al escuchar ese nombre:
-4Como dijiste que se ma?Content property of N?velDra/ma.Org.
El secretario pens6 que ¨¦l no lo habia escuchado ramente: -Fran Sco.
Enrique mastico sus mres traseros y sonri¨¦ ir¨¦nicamente: -Ya es suficiente, s¨¦o se ma.
~Como no iba a saberlo?
Era el exnovio de su esposa.
Increible, Isabel ni siquiera le habia mencionado nada.
No era de extrafiar que Morgan le pidiera que averiguara qui¨¦n era el abogado de familia Zav.
Chapter 401
Chapter 401
Capitulo 0401
Cira no tenia ganas de cambiar de lugar, asi que se reuni¨¦ con los Zav en el mismo restaurante donde habia almorzado con
isabel, solo que se movieron de dentro a bajo una sombri en el exterior.
Con el fin del feriado de Afio Nuevo, todos volvieron a sus rutinas normales, dejandos calles algo vacias. Cira, sin motivo
alguno, record6 noche de Afio Nuevo, caminando de mano con Morgan pors calles animadas, dirigi¨¦ndose al teatro para
disfrutar de una obra, y se distrajo un poco.
No fue hasta que si frente a e se desocupo que volvi¨¦ en si y mir¨¦ instintivamente hacia alli.Content property of N?velDra/ma.Org.
La nieveenzo a caer de nuevo. Quien se sentd fue Morgan.
Ya no tenia el aspecto enfermizo de noche anterior ni de mafiana, sino que vestia un traje elegante y caro. Desde el cuello
hasta los pufios, cada detalle era exquisito y bien ajustado, volviendo a ser ese inalcanzable sefior Vega.
Cira se detuvo un momento: ,El sefior Vega vino enfermo solo para apoyarme? Estoy hgada, pero con Isabel es suficiente.
Fue a oficina de notarizacion a- buscar documentos y pronto volvera. Si no tiene nada mas, puede regresar a ciudad de
Sheron, empresa debe estar muy ocupada a fin de afio.
En el pasado, cuando e estaba a sudo, fin de afio era siempre su ¨¦poca mas ocupada, sin tiempo que perder en asuntos
triviales.
-No despidas a Helena, e nunca haetido un gran error en el trabajo, puede ayudarte.
Morgan, al escucha har directamente con ¨¦l, sonri¨¦ ligeramente: -, Preocupada por mi enfermedad? ,Por mi empresa?
~Por mi excesiva carga de trabajo?
Cira tom su caf¨¦: Solo me siento culpable porque Helena se vio mi culpa.
a Dor
Morgan respondio con frialdad: -Sabeso sentirstima por los demas, pero no por ti misma. ramente no quieres
reconciliarte, pero te obligas a aceptarlo, aguantando el disgusto.
Cira se rid un poco: Cuando no queria reconciliarme, todos ustedes me instaban a hacerlo. Ahora que he aceptado, no quieres
que me reconcilie?
?Me estas acusando sin razon? Pi¨¦nsalo bien, alguna vez te mencion¨¦
.
reconciliaci¨¦n desde el principio? Ni siquiera hemos hado del asunto -dijo Morgan y hizo una sefial para que el camarero
tambi¨¦n le trajera una taza de caf¨¦.
Cira penso detenidamente. Parecia que ¨¦l.
El solo habia salido a respalda cuando los padres de Zav intimidaban.
Morgan dijo con desd¨¦n: No intervengo porque creo que reconciliarse o no est tu decision, y porque, independientemente de tu
decision, puedo asegurarme de que salgas ilesa. Pero mira, decides reconciliarte por Marcelo, Cira, no me hagas enfadar
demasiado.
Cira apretd taza de caf¨¦ en su mano.
Este malentendido, aunque existiera, no tenia mucho sentido. E frunci¨¦ losbios: -El profesor Sanchez tampoco me
aconsej6 reconciliarme. La reconciliacion fue mi propia decisi¨¦n.
Sorprendentemente, al escuchar esto, los ojos de Morgan se entrecerraron.
Si hubiera sido por persuasi¨¦n de Marcelo, solo le molestaria que Marcelo tuviera tanta influencia sobre e. Pero si ni
siquiera Marcelo persuadi¨¦, entonces otros factores debian haber cambiado su opinion.
Cira dejo su taza de caf¨¦, y de repente, mano de Morgan cruz6 mesa y agarr¨¦ su mufieca!
-, Marcelo te dijo que Gerardo esta volviendo?
La mirada de Cira centelled.
Este leve cambio fue captado por Morgan. jEra cierto!
Sus ojos se volvieron frios rapidamente, -~ Estas aceptando reconciliacidn porque Gerardo esta regresando y no tienes animo
para seguir enredandote con familia Zav, asi que decides resolver estos problemas molestos?
Su agarre no era suave, Cira frunci6 el cefio: -Morgan, me estasstimando.
Morgan de repente encontr¨¦ interesante su preocupaci¨¦n: -¡éMe pides que vuelva a ciudad de Sher¨¦n porque tambi¨¦n soy
una molestia para ti? ¡éTe estoy retrasando?
Cira lo mir¨¦ y Morgan solt6 una risa fria, se levant6 bruscamente, y justo cuando el camarero llegaba con su caf¨¦, sin siquiera
mirarlo, se fue.
Cira mir¨¦ su imponente silueta alejandose, exhndo profundamente.
Habia aceptado reconciliaci¨¦n principalmente porque, despu¨¦s de una noche, ya no estaba tan alteradao el dia anterior,
y con explicaci¨¦n de Morgan de
que cuidadora no habia sido sobornada por Ke, su ira se disipd, y tambi¨¦n su odio hacia Est. Volvi¨¦ a considerar el
asunto de manera racional, y reconciliaci¨¦n era de hecho mejor opcidn.
Gerardo habia influido en su animo, pero no era el factor decisivo... Mejor dejarlo
asi.
No tenia por qu¨¦ explicarle.
s tres en punto, los padres de Zav y Fermin llegaron al restaurante.
Cuando vieron cantidad en el acuerdo de reconciliacion, madre de Zav se levant6 golpeando mesa: jPuta! jEstas
pidiendo demasiado! jEsto es
extorsi¨¦n! jEsto es chantaje...
Fermin puso fin al conflicto con una frase:-Trato hecho.
nunca lo habia mencionado.
Chapter 402
Chapter 402
Capitulo 0402
Con firma y entrega del cheque, ademas de haber hecho notarizaci¨¦n, el asunto quedo resuelto.
Tras partida de los padres de Zav, Fermin cambi¨¦ de bando en un segundo y sugirid celebrarlo con una cena,
ofreci¨¦ndose a pagar: -Vamos a festejar en Suefios Efimeros esta noche.
Tanto Cirao Isabel declinaron. ,Los tres juntos? Era unabinacion extrafia e incoherente.
-4Es porque somos pocos? -Fermin saco su tel¨¦fono.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
Fermin saco su tel¨¦fono. No es gran cosa, puedo invitar a mas gente.
Con esa actitud, cualquiera pensaria que era un infiltrado de Cira en casa de Zav, qui¨¦n mas celebraria tras haber
pagado una gran suma de dinero?
Pero dado que ¨¦l insistia tanto, Cira y Isabel terminaron yendo, considerandolo simplemente una cena.
Fermin invit¨¦ a un hombre maduro y educado de unos treinta afios, a quien Cira no conocia. Isabel, sin embargo, se sorprendid
al verlo.
Fermin lo present¨¦ naturalmente: -Francisco Nufiez, un amigo. Pens¨¦ en que ¨¦l llevara el caso de Est, pero ya que no fue
necesario, vamos a resolverlo con unaida.
Francisco era guapo y su apariencia indicaba que era una persona de gran ¡ª profundidad. Estrecho mano de Cira y luego
de Isabel.
Cuando Estrechaba mano de Isabel, se detuvo unos segundos mas antes de solta con una sonrisa.
Sentados alrededor de una gran mesa redonda, Fermin, cons piernas cruzadas y una actitud rjada,ento: El abogado
Nufiez es un famoso abogado de defensa criminal en region sur. gLo conocias de antes, abogada Martinez?
Isabel respondid¨¦ con neutralidad:
-,Hanpetido alguna vez?
He ofdo har de ¨¦l.
-Todavia no hemos tenido oportunidad.
Francisco sonrio ligeramente: -Espero que nunca tengamos esa oportunidad. No me gustaria enfrentarme a abogada
Martinez, no tengo coraz¨¦n para esa.
Isabel mir¨¦ friamente.
Francisco agreg6 casualmente: -Siempre he tenidopasi¨¦n por belleza.
Fermin no pudo evitar reir: -Vamos, Francisco, sabes que no me engafias con esa fachada del diablo con cara bonita del mundo
legal.
Francisco, haciendo honor a su nombre, sonreia con una aparentepasion.
Isabel normalmente era de pocas pbras, y esa noche parecia har alin menos.
Cira se dio cuenta y penso en preguntarle si se sentia bien, sugiriendo que podrian irse si no se encontraba c¨¦moda, ya que
esa cena no era obligatoria.
En ese momento, Fermin se inclind para harle, pero justo entonces puerta del salon se abri¨¦ y el camarero entr6 con mas
tos. Cira not6 que Morgan, quien se habia marchado enfadado por tarde, entr¨¦ con el camarero.
No creia que Fermin hubiera invitado tambi¨¦n a Morgan, asi que seguramente ¨¦l habia venido por su cuenta al saber que
estaban alli cenando.
Justo cuando Fermin se inclinaba hacia e, susurrandole: Cira, Est quiere verte, tiene algo que decirte.
~Est queria ve? Cira se sorprendio y mir¨¦ a Fermin.
Sus ojos, normalmente tan expresivos, parecian perdidos y llenos de emocion en
ese momento.
Morgan, al entrar, vio escena y, con el rostro frio, pates si de Fermin.
La si, con ruedas, se deslizo hacia atras con Fermin todavia sentado en e.
Con los pies firmes en el suelo, Fermin detuvo su movimiento. Su sonrisa no cambid, pero su mirada se volvio hosti
Vega viene sin ser invitado y atin encima quiere empezar una pelea?
Con si de Fermin ahora lejos, qued6 un espacio vacio aldo de Cira. Helena, que habia entrado con Morgan, coloc¨¦ una
si en ese espacio.
Cira mir¨¦ a Helena sorprendida y encantada, gMorgan habia hecho volver?
Helena coloc¨¦ si y le sonri¨¦ levemente.
Morgan se sento tranqumente:
Solo estaba bromeando con el sefior Garcia.
Fermin sonrio forzadamente: No es gracioso.
No volvera a pasar-respondio Morgan despreocupadamente, luego se dirigi¨¦
a Cira: ¡ª Te estaba esperando en el hotel y no volviste.
E habia pensado que se habia ido a ciudad de Sheron esa tarde.
Morgan habl6 en voz baja: -Hice que Helena volviera.
Cira lo mir¨¦ sorprendida, parecia que ¨¦l estaba intentando agradarle.
?4Ves? Hice lo que querias, traje de vuelta a persona que querias de vuelta. Hice bien??>
Capitulo 0403
¨¦El sefior
Chapter 403
Chapter 403
Capitulo 0403
Amitad deida, Cira recibid una mada de nifiera de su casa y sali¨¦ del sal¨¦n privado para responder.
La nifiera le inform6¨¦ que su padre habiaenzado a beber en exceso en los Ultimos dos dias, emborrachandose todos los
dias. Su madre no podia disuadirlo ni contrrlo, y temia que sucediera algo malo, asi que le preguntaba qu¨¦ hacer.
El dia que Cira dej¨¦ pueblo Fuenteserena, ya habia notado que algo no estaba bien con el estado emocional de su padre, gpero
ahora tambi¨¦n habiaenzado a beber en exceso?
Fruncio el cefio, preocupada principalmente por el bienestar de su madre, que tendria que preocuparse por ¨¦l y quizas
enfermarse de nuevo.
-Cuando despierte mafiana, mame y har¨¦ con ¨¦l -dijo Cira.
La nifiiera respondid que si y colgo.
Cira regres6 al salon privado solo para descubrir que, en su ausencia, solo quedaban Isabel y Helena en habitacion. Los
otros tres hombres habian desaparecido.
-,Donde estan ellos?
Isabel respondid de manera concisa:
bafio.
-Fueron a fumar, a contestar madas, al
Cira regres6 a su asiento, mir¨¦ mas a de los dos asientos vacios y pregunt6 a Helena: gAcabas de llegar de ciudad de
Sher6n?
Helena respondi¨¦ habilmente: -Si, despu¨¦s de pajiar a sefiorita Molina al avion hacia Suiza, vine aqui a ciudad de
Xoan
~Envid a Ke a Suiza? Cira se sorprendi¨¦ ligeramente, y Helena agreg6 en voz baja: La sefiorita Molina probablemente no
volvera.
Cira sirvid una taza de sopa y bebid lentamente, sorprendida de que Morgan estuviera dispuesto a enviar a Ke fuera del
pais.
~Era esta otra de sus astutas tacticas? Al envia lejos, gya no se preocuparia por Ke? ¡éLa envid tan lejos sin sentir ningun
apego, y Ke realmente solo fue alguien a quien utilizo para molesta? ~Nunca sintid nada por Ke?
El estado de animo de Cira no era ni bueno ni malo; era ironico que alguien a quien habia considerado tan importante resultara
ser tan insignificante,oExclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
golpear algodon con un pufio.
Ke se habia ido, y aunque Cira sentia que esto beneficiaba, tambi¨¦n pensaba finalmente esa persona ha desaparecido.
Mir¨¦ hacia puerta del salon. Los tres hombres atin no habian regresado. Penso en algo y se volvi¨¦ para preguntar a Isabel: -
~Conoces al abogado Nufiez?
Isabel no parecia sorprendida de que Cira se hubiera dado cuenta. Siempre habia tenido buena intuici¨¦n y no lo ocult¨¦: El es mi
exnovio.
Asi que esa era rcion.
-4Cual? -preguntd Isabel.
-Parece que familia Zav no sabe que, incluso si Est es condenado, lo mas probable es que sea solo una sentencia
suspendida. Si lo hubieran sabido, no habrian pagado tanto por su acuerdo.
Despu¨¦s de todo, una sentencia suspendida es casio no ir a prisi¨¦n, por lo que obtener su acuerdo no era tan crucial.
Isabel se detuvo un momento: -Solo hay una explicaci¨¦n: Francisco no le dijo a familia Zav.
Eseportamiento, en cierto modo, erao ayudarlos a engafiar a familia Zav. Francisco era un abogado contratado a
un alto precio por familia Zav, gpor qu¨¦ actuaria de tal manera?
-¡éPor ti?-pregunt6 Cira, solo pudiendo pensar en el enredo sentimental de Isabel.
Pero Isabel neg6 con cabeza sin vacr: Hace muchos afios que rompimos y no hemos tenido contacto. No puede ser por mi.
O no anticipo el resultado de sentencia suspendida, o es por otra razon.
Diciendo eso, Cira naturalmente le crey6, pero Isabel mir¨¦ de nuevo: -¡éNo vas a salir a ver? Me preocupa que el sefior Vega
y el sefior Garcia tengan un conflicto.
Con ese tipo de estatus, probablemente no... pero Cira no estabapletamente segura y, despu¨¦s de dudar un momento, se
levanto para salir yprobar.
Fermin termino su mada y, al girar, vio a Morgan encendiendo un cigarrillo.
Con una sonrisa en losbios, Ferminent: -Si el sefior Vega hubiera prestado tanta atenci¨¦n a sefiorita Lopez en el
pasado, tal vez yo no tendria oportunidad. Pero ahora, creo que sefiorita Lopez podria aceptar al profesor Sanchez 0 a mi,
pero es poco probable que vuelva contigo. Hay un dicho: un amor
tardio vale menos que hierba.
La mirada de Morgan se enfrid: -Creo que le dije al sefior Garcia que Cira Lopez es mia.
Lo dijo, pero tambi¨¦n debemos respetar voluntad de interesada. No creo que sefiorita Lopez tenga mucho inter¨¦s en
usted, asi quepitamos con nuestras habilidades.
Morgan exhal¨¦ humo de su cigarrillo, e| humo empafiaba sus ojos frios y profundos. Aunque mantenia calma en el exterior, en
su interior no podia evitar preguntarse: con tanta confianza, gle habria dado Cira alguna sefial de que era posible?
Sus dedosrgos desprendieron ceniza del cigarrillo, acostumbrado a que Cira viniera a su mado y se fuera a su orden,
tambi¨¦n acostumbrado a forza a someterse con sus tacticas, Morgan se daba cuenta por primera vez de lo dificil que era
comcer a esta mujer.
~No habia hecho ya suficiente?
Fermin originalmente queria regresar al salon privado, pero record6 algo y se gird: Sefior Vega, en pueblo Fuenteserena, debid
haber visto a Julian Lopez, ¡é verdad? ,Habl6 sobre el asunto de los 50 mil millones?
La voz de Morgan era fria: gNo ibamos apetir con nuestras habilidades?
Eso no se puede dejar apetencia, ya ha pasado demasiado tiempo y todos estan perdiendo paciencia-dijo Fermin en
voz baja. Ademas, escuch¨¦ recientemente que el heredero del Grupo Filo, Gerardo Guzman, ges el primer amor de sefiorita
Lopez? El tambi¨¦n regresara al pais pronto, y siento que podria interferir con nosotros... ,Deberiamos tomar iniciativa? gEh?
Morgan levant¨¦ mirada, un atisbo de severidad cruz por el fondo de sus oscuros ojos.
Capitulo 0404
Cira frunci¨¦ losbios: -Estos ultimos dias, realmente tengo una duda.
Chapter 404
Chapter 404
Capitulo 0404
Cira escuch¨¦ voces masculinas graves conversando al dor esquina y se dirigi¨¦ bacia a.
Luego vio a Morgan y Francisco de pie, hombro con hombro, fumando cada uno su cigarrillo, pareciendo ser muy conocidos por
la forma en que interactuaban.
Al oir sus pasos, ambos hombres se giraron simultaneamente.
Francisco, sabiendo que Cira estaba alli para encontrar a Morgan, asintio
cort¨¦smente en serial de saludo antes de entrar.
Morgan apag6 su cigarrillo y se acerc¨¦ a e preguntando: 4 Qu¨¦ te trae por aqui?
Cira, un tanto perpleja, pregunto: -~Conoces a Francisco?
Con desinter¨¦s, Morgan respondio: -;Recuerdas a aquel sefior Nufiez con quien jugaste as cartas en el crucero?
Lo recuerdo.
Ese dia, en mesa, estaban el magnate de capital de riesgo de ciudad de Xoan, Osiel Sanchez; el magnate de capital de
ciudad de Sheron, Morgan Vega; el magnate inmobiliario de ciudad de Bernat, Fermin Garcia; y el magnate toldgico de
ciudad de Karim... gNUfiez?
Sorprendida, Cira levanto una ceja. 4 Era ese Nufiez de Francisco?
Morgan retir¨¦ unos mechones de cabello de su rostro, tocando su suave piel con yema de sus dedos, su mirada se
intensifico: -Francisco es el primo del sefior Nufiez.
Cira de repente lo entendi6 todo: gLe pediste a Francisco que no le dijera a familia Zav que Est solo seria condenado a
prisi¨¦n suspendida?
Por eso te digo que, aceptes o no el acuerdo, tengo formas de asegurarme de que salgas ilesa.
Cira se dio cuenta de que ¨¦l habia hecho mucho por e en secreto,o traer un m¨¦dico del extranjero para su madre y
ntar un infiltrado en familia Zav desde hace tiempo.
Morgan se inclino ligeramente, alineando su mirada con de e.
Su voz magn¨¦tica, intencionadamente mas lenta y grave, resonaba en sus oidoso un violonchelo, tirando de sus cuerdas
del corazon: -,Entonces,
reconciliaci¨¦n?
Inconscientemente, Cira retrocedi¨¦: Ya he aceptado el dinero.
Con una risa suave, Morgan replico: -Ya que has sido tan audaz conmigo, ¡é temes a familia Zav? Rompe el acuerdo.
Era irrazonable, pero esquina de losbios de Cira se curvo en una sonrisa.
Al ve finalmente sonreirle de nuevo, garganta de Morgan se movid, y deseo besar ese leve hoyuelo en su meji.
Cira, al verlo inclinarse, retrocedi¨¦ instintivamente.
Morgan no consigui¨¦ su objetivo, pero tampoco se retir¨¦, mirand fijamente con una intensidad inconfundible en sus ojos.
Esa mirada era demasiado directa, y frase que habia dicho noche anterior: Realmente te quiero, volvid a su mente. No
habia sentido mucho en ese momento, pero ahora,binado con esa mirada, hizo que se le erizara piel. Para un hombre,
especialmente uno con el que habiapartido intimidad en multiples ocasiones, esa mirada llena de deseo era demasiado
directa y agresiva, y Cira no pudo soportarlo y huy¨¦: ...Ya termin¨¦, me voy primero.
Morgan sonrio y le siguid, metiendos manos en los bolsillos: Voy contigo.
El seguia de cerca, su sombra se superponia a de e. Cira, sin saber por qu¨¦, record6 ciertas superposiciones anteriores
y, sintigndose amenazada, se gird para empujarlo.From N?velDrama.Org.
-No me sigas, vuelve a ciudad de Sher¨¦n.
Morgan agarr¨¦ su mano, atray¨¦nd hacia ¨¦l. No usaba perfume, pero el fresco aroma a Zavve y su hormona masculina
madura rodeaban: Si tu estas aqui, yo estar¨¦ aqui.
Cira sabia sus intenciones y apreto losbios: -No neo reconciliarme contigo.
Tranquilo, Morgan respondi¨¦: Aun no he empezado a perseguirte en serio, 4o puedes estar tan segura de que no
terminaras en mis brazos?
Sin saber qu¨¦ responder, Cira se solt¨¦ de su agarre y aceler¨¦ el paso.
Sin embargo, segui le dej¨¦ algo mareada. Al llegar al estacionamiento, record6 que no tenia coche y se gir¨¦ para tomar un
taxi, pero Morgan agarr¨¦ con una mano mientras con otra desbloqueaba su Maybach: Sube a mi coche.
No.
-Solo un rato.
-No.
-Vamos, seraodo.
Se dio cuenta tarde de que estaba siendo coqueteada, Cira lo mird furiosa, mientras risa de Morgan resonaba en el
estacionamiento.
Al final, Cira no tuvo mas remedio que subir al coche debido a su insistencia.
Y ceder ese paso solo significd que ¨¦l se volviera atin mas audaz.
Subir al coche significaba entrar al hotel juntos, entrar al hotel significaba entrar a habitaci6n juntos, entrar a habitacio¨¦n
significaba besarse, tocarse, que e le mara Morgi.
Cira no podia esquivarlo, solo podia cubrir su boca:
...No hables mas.
Morgan no era de los que han mucho durante esas actividades. Levant6 sus piernas sobre su cintura, rozando su frente
contra de e y otras partes tambi¨¦n, mientras Cira miraba con los ojos llenos de emoci¨¦n.
En ese momento, e realmente no queria continuar, siempre sintiendo que sus avances eran trampas, y queria rechazarlo,
pero ya era demasiado tarde.
No habia protion en habitacion, por lo que Morgan tampoco tom6 precauciones.
Capitulo 0405
Chapter 405
Chapter 405
Capitulo 0405
La oscuridad de noche fuera de ventana era tan densa que no habia un solo rayo de luz. El viento invernal, llevando
consigo pequefios copos de Nieve, se cba pors rendijas de ventana, pero el ligero frio no lograba disipar humedad y
el calor dentro de habitacion.
Cira extendio un brazo nco y delicado desde debajo des mantas, intentando encendermpara de mesi.
El hombre volvio a presionar contra su espalda desnuda, besando su nuca. Cuando e no pudo contrr su temblor, ¨¦l
intensificd sus caricias, besand suavemente a lorgo de su columna vertebral, hasta llegar a curva de su cintura.
Cira se acurruc¨¦ sobre almohada, retorci¨¦ndose pors cosquis, intentd girarse para empujar al hombre, pero Morgan
simplemente entrzo firmemente sus dedos con los de e, colocandolos a ambosdos de almohada, y se inclind para
besa.
Cira se sinti¨¦ inc¨¦moda, pensando que Morgan era un poco... pegajoso.
Habia venido a busca noche anterior enfermo,o un perro callejero, y ahora parecia un golden retriever pegajoso.
No queria volver a hacerlo con ¨¦l, pero ¨¦l acariciaba suavemente y e se encontraba perdiendo el control y sumergi¨¦ndose
de nuevo.
Morgan movia a su antojo, y en penumbra, vioo Cira perdia su habitual serenidad. Record6¨¦ cuando AAA le habia
mado para preguntarle si habia conquistado a Cira.
No respondid, y AAA supo que no lo habia logrado, asi que le dio un consejo: Hermano, has ojdo alguna vez ques
confesiones son para nifios? Los adultos deberian seducir directamente. El primer paso de sedi¨¦n es abandonar
humanidad, convertirse en gato, en tigre, en un perrito mojado por Ia lluvia.
-4Qu¨¦ quieres decir?
-Significa mostrar debilidad, darstima, parecer vulnerable y, en el momento adecuado, hacer que no quede nada.
Parecia que realment¨¦ funcionaba... Morgan sonri¨¦ levemente, sacando a Cira de cama, haci¨¦nd sentar en su regazo,
apoyada en su hombro.
La posici¨¦n era muy intima, Cira se sentia confundida, su mente un vacio,o
si se hubiera sumergido en lo profundo del mar.
En esa inmersion,o si se estuviera ahogando, escuch¨¦ vagamente que ¨¦l le decia al oido, con voz ronca: Carifio,prar¨¦
un anillo para pon¨¦rtelo en el
dedo.
Cira no reiono de inmediato, mirandolo con los ojos nudos, hasta que finalmenteprendi¨¦ lo que ¨¦l habia dicho, y
abrio los ojos de par en par.
~Dijo, un anillo?
~Qu¨¦ anillo? gUna joyaun? 40... una propuesta? gCasamiento?
Cira sintid c¨¦mo su respiracion se desordenaba por un instante, sin saber si ¨¦l estaba simplemente dominado por el deseo 0 si
realmente tenia alguna intencion.
No se atrevia a enfrentar ese resultado, y despu¨¦s de que ¨¦l terminara, rapidamente lo empuj¨¦: Voy a ducharme.
Morgan rapidamente agarr¨¦ su mano, su mirada oscura vada en e: -Me duchar¨¦ contigo.
Cira retir6 su mano:
Vuelve a tu habitacion, esta noche quiero dormir s.
Luego cerr¨¦ puerta del bario de golpe.
Morgan se quedo mirando puerta cerrada, con punta de lengua tocando su meji, riendo burlonamente. Justo despu¨¦s
de hacerlo, e lo habia echado,o si realmente fuera su amante ocasional.
En Suefios Efimeros, Isabel estaba esperando en un salon privado, sin que Cira volviera.
Helena dijo: ¡ªLa secretaria Lopez probablemente se fue con el sefior Vega.
Isabel asintio enprensi¨¦n:
Entonces yo tambi¨¦n me ir¨¦.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
Se levanto y salid del salon privado, dirigi¨¦ndose primero al bafio.
Pero al salir despu¨¦s devarses manos, vio a Francisco apoyado en pared, fumando.
Isabel no cambio su expresi¨¦n, pasando por dnte de ¨¦l sin mirarlo.
Francisco exhald¨¦ lentamente el humo y m¨¦: -Isabel.
Inconscientemente, Isabel se detuvo al escucharlo. Francisco sonri¨¦ levemente:
-Todavia es igual que antes, basta con que te me para que te detengas.
Las cejas de Isabel se fruncieron ligeramente, pero rapidamente recuper¨¦ supostura y, sin mirar atras, se apresur¨¦ a irse.
Francisco apag6 el cigarrillo, jextendid surgo brazo para arrastra hacia ¨¦l y presiono contra pared, besand en los
labios sin mas!
Isabel inmediatamente gir¨¦ su cabeza para evitarlo, y sin vacr, levant6 su rodi directamente hacia su punto vulnerable.
Ese movimiento oblig¨¦ a Francisco a retroceder rapidamente.
Isabel saco una toallita humeda de su bolso, limpiando su mufieca que ¨¦l habia agarrado, mientras lo miraba indiferentemente.
No me sorprende que el abogado Nufiez carezca de ¨¦tica profesional. A pesar de representar el caso de familia Zav, no
les inform¨¦ adecuadamente que lo maximo que conseguirian seria una sentencia suspendida. Realmente no tienes. idea de
ley, necesitas que te explique qu¨¦ sentencia corresponde por acoso. sexual en publico?
Las cejas de Isabel se fruncieron ligeramente, pero rapidamente recuper¨¦ supostura y, sin mirar atras, se apresur¨¦ a irse.
Francisco apag6 el cigarrillo, jextendid surgo brazo para arrastra hacia ¨¦l y presiono contra pared, besand en los
labios sin mas!
Isabel inmediatamente gir¨¦ su cabeza para evitarlo, y sin vacr, levant6 su rodi directamente hacia su punto vulnerable.
Ese movimiento oblig¨¦ a Francisco a retroceder rapidamente.
Isabel saco una toallita humeda de su bolso, limpiando su mufieca que ¨¦l habia agarrado, mientras lo miraba indiferentemente.
No me sorprende que el abogado Nufiez carezca de ¨¦tica profesional. A pesar de representar el caso de familia Zav, no
les inform¨¦ adecuadamente que lo maximo que conseguirian seria una sentencia suspendida. Realmente no tienes idea de
ley, gnecesitas que te explique qu¨¦ sentencia corresponde por acoso sexual en publico?
Dicho esto, tir¨¦ toallita humeda al basurero,o si estuviera deshaci¨¦ndose de algo sucio.
KL) +28 BONUS
Capitulo 0406
Chapter 406
Chapter 406
Capitulo 0406
Francisco mird sus cejas frias, pero sonri¨¦ con calma: Estas enojada? Todavia te importo. Estuvimos juntos siete afios, te
conozco mejor que nadie. Si no te importara, no reionarias tan fuertemente con solo un contacto mio.
Su tono se suaviz¨¦ mucho:
Isabel, rompi con e. Empecemos de nuevo.
Isabel no mostr¨¦ ninguna emoci¨¦n: -Aunque Enrique y yo no hemos celebrado una boda, mucha gente sabe de nuestro
matrimonio. , Usted no lo ha escuchado? Francisco no podia creer que e no tuviera ningtin remanente de sentimientos. por
sus siete afios juntos y dijo con seriedad: Isabel, ya te di oportunidad de salir de esto.
Antes de que Isabel pudiera responder, Enrique apareci¨¦ de repente ynzo una patada hacia Francisco: -jLe dije que no tocara
a mi esposa!
Francisco no pudo evitar patada, y su traje negro qued6 marcado con una hue.
Alzo vista, su rostro atin sereno: -Enrique, ,por qu¨¦ te casaste con Isabel? No finjas que no s¨¦. ¡éEsposa? ¡éEstas tratando de
afirmar tu dominio sobre mi? Cuando e me maba marido, tu apenas eras un estudiante universitario.
Recordando algo, Francisco sonrid friamente: -Es interesante, gdesde cuando empezaste a tener sentimientos por Isabel? No
me sorprende que cuando paji¨¦ a universidad para entregarte algo, tu hostilidad hacia mi fuera tan evidente. Chico,
~no es un poco desagradable? E es tu tia.
Enrique, que normalmente es jugueton y sonriente, rara vez se ve tan enfadado. Maldijo ynz6 otro pufietazo hacia Francisco.
Esta vez, Francisco no se contuvo, y los dos hombresenzaron a pelear en el pasillo del club, intercambiando golpes reales.
Isabel grit: ¡ª Enrique.
Enrique no se detuvo, y e no tenia inter¨¦s en separar a dos hombres peleando, podria terminarstimada. Como Enrique no
escucho despu¨¦s de que e lo mo una vez, Isabel simplemente se fue, dejandolos seguir peleando.
Enrique, al ver que Isabel se iba, no quiso seguir enredado con Francisco. Era mas habil que Francisco, |6 agarr¨¦ del cuello y lo
estampo contra pared, con una mirada desafiante y amenazadora.
Francisco, te lo dir¨¦ ramente, si, me interesaba mi tia desde hace tiempo, ;
mucho antes de lo que tu sabes! ,Y qu¨¦? jAhora e es legitimamente mi esposal Francisco apenas podia mantener su
fachada educada: ¡éCuantas parejas se casan y se divorcian cada afio? Mis colegas manejan docenas de esos casos todos los
dias.
-No
No te preocupes, con e solo habra viudez, nunca divorcio dijo Enrique y lo solt¨¦. Si vuelves a aparecer frente a e, no me
importara romper ley..
Dicho esto, fue tras Isabel.From N?velDrama.Org.
Francisco limpi¨¦ sangre de su boca, su expresi¨¦n se enfrid ain mas.
Isabel tomo un taxi en entrada del club, apenas se sentd cuando Enrique tambi¨¦n se apreto en el asiento trasero.
Isabel lo mird, no dijo nada, y Enrique tampoco. Despu¨¦s de pelea, su cabello caia sobre su frente, dandole un aire de
rebeldia juvenil.
Saco varios pafiuelos humedos de su bolso para limpiarses manos, con un gesto de disgusto.
Cuando el taxi Ilego al hotel, Isabel bajo.
Enrique observaba su esbelta figura, con losbios apretados, ramente conteniendo algo, hasta que entraron a habitaci¨¦n
y cerraron puerta. Finalmente, no pudo contenerse mas y empuj¨¦ contra pared, su pierna se interpuso entres suyas de
forma dominante.
La interrogo: {Qu¨¦ significa eso? 4 Quieres reavivar tu rci¨¦n con Francisco? ¡é Has olvidado que eres una mujer casada?
Isabel, con espalda contra fria pared, hablo con una voz ra y fria: -V esquina de tu abrigo antes, llegaste temprano,
escuchaste todo lo que Francisco me dijo de principio a fin
Si escuchaste, deberias saber que ya lo rechac¨¦. El es el que me persigue, asi que zde donde sacas eso de reavivar viejos
amores?
E era abogada, su pensamiento ldgico era fuerte, no caeria en su trampa.
¡ªjTu! ¡ªEnrique no podia rebatirle, asi que simplemente agarro su cara y mir¨¦ directamente a los ojos. gCdmo podia e
mantenerse tan calmada despu¨¦s de haber tenido contacto fisico y conversaciones ambiguas con su ex novio?
~No le preocupaba malentendidos? ¡éConfia tanto en ¨¦l o realmente no le importa tanto?
+25 BOHUI
Capitulo 0407
Chapter 407
Chapter 407
Capitulo 0407
Enrique observaba fijamente a Isabel.
Isabel apart¨¦ su mano con frialdad: Si solo estas aburrido y buscas problemas, v¨¦ a buscar a alguien que tenga tiempo, yo
todavia tengo que revisar documentos del caso.
Enrique se enfureci¨¦ con su actitud despreocupada e indiferente, apret6 su mano: -Eres abogada, no puedo discutir contigo.
Levant rodi y empuj¨¦ directamente bajo su falda, diciendo de formal salvaje antes de inclinarse y morderle brutalmente
losbios.
Al sentir que lo que Enrique estaba haciendo no iba a ser una simple travesura,s emociones de Isabel finalmente fluctuaron,
intentando agarrar su mano: ; Enrique! jNo te vuelvas loco!
jPero Enrique se volvio loco para que e lo viera!
Sujet6 sus manos contra pared, mientras con otra mano levantaba su falda hasta cintura, preguntandose si e sabia lo
provocativa que era con esos trajes de oficina, incluso Francisco, aquel viejo, nunca habia tenido modales al mira.
Furioso, Enrique desgarr¨¦ sus medias y su ropa interior con brusquedad.
Todo intento de resistencia de Isabel fue contrdo, ¨¦l ni siquiera volvid a habitaci¨¦n, todo ocurri¨¦ justo en entrada.
Normalmente Enrique era paciente con e, asegurandose de que disfrutara, pero hoy fue descuidado: -Te pedi que me
maras marido, y te negaste rotundamente, ,estabas guardando eso para Francisco? Yo soy el hombre con el que te casaste,
yo soy tu marido.
Isabel no esperaba una reion tan fuerte de ¨¦l, sin preparacion, el dolor era insoportable, incluso su respiracion se
entrecortaba, Enrique, tu.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
Si no fuera porque ¨¦l engafid con una estudiante, gahora serias su esposa? ¡éNo es asi? Tantos afios juntos... tantos afios...
Isabel estaba demasiado ocupada con el dolor para escuchar el resentimiento en
SU VOZ.
Despu¨¦s de que resistencia resultara inutil, para no hacerse mas dafio, solo podia rjarse y dejarlo desahogarse.
Fue situacidn mas degradante en que Isabel se habia encontrado.
Despu¨¦s, cuando todo termin6, el traje limpio de Isabel ya no era presentable, su cuerpo estaba enpleto desorden, no
quedaba nada de abogada fria y distante que solia ser.
Enrique, habiendo liberado su furia, recupero raz6n y de repente se dio cuenta de que habia ido demasiado lejos. Tragd
Saliva, intent6 apacigua con besos, mostrando sus habilidades para hace sentir bien, llev a bafiarse, le ayud6¨¦ a
ponerse un pijama limpio.
Isabel apart6 sus manos addoras, el rinc¨¦n de su boca estaba un poco roto, lo que hacia que susbios rojos parecieran aun
mas sensuales, su voz era aspera: -Acabas de enterarte de que estuve con Francisco? Es interesante desenterrar el
pasado?
Enrique solo se dejo llevar por ira en el momento: -Isabel....
-No solo no me he metido en tu vida privada anterior, sino que ni siquiera me he entrometido en tu vida privada despu¨¦s de
casarnos. Te lo dije, nuestra rci¨¦n es de conveniencia, vivimos con un ojo abierto y otro cerrado, si sigues interfiriendo en mi
vida de esta manera, te voy a encontrar muy molesto.
Isabel no le gustabansplicaciones. Si realmente encontraba algo molesto, elegiria acabar con ello.
Enrique podia oir el tono de divorcio en sus pbras, apoy6 lengua en su meji y de repente tambi¨¦n se rid: Es verdad,
nunca te has entrometido en mi vida privada, nunca te ha importado con qu¨¦ pequefia estre o influencer entraba a hoteles,
nunca me has considerado tu marido, ro que eres magnanima.
Vete Isabel se movid y sintid dolor entre sus piernas, finalmente perdido paciencia. jVete!
Expulsado de habitaci¨¦n, Enrique encendio un cigarrillo y dio una cda profunda, bajos escaleras, pensd en conseguir
otra habitaci¨¦n en recepci6n. para pasar noche, pero le pareci¨¦ inutil.
Aun queria estar con Isabel, esperaria a que e se durmiera para volver a entrar a hurtadis.
Enrique no tenia a donde ir, habia oido que habia un bar en nta baja del hotel, asi que fue alli a matar el tiempo.
Por coincidencia, vio a Morgan sentado solo en barra.
Enrique olvid¨¦ inmediatamente los problemas que habia tenido con Isabel, y con un poco de alegria maliciosa, se acerc¨¦:-
Morgan, gtambi¨¦n te echo secretaria Lopez?
Capitulo 0408
Chapter 408
Chapter 408
Capitulo 0408
Morgan lenz6 una mirada y no se molestd¨¦ en responderle.
Tom¨¦ un sorbo de su bebida, bajos luces borrosas del bar, su expresion era indescifrable.
Enrique lo consideraba un hermano en desgracia, chasque6 los dedos para sefir al barman que le preparara una bebida y
murmur¨¦: -gPor qu¨¦ todas estas mujeres son tanplicadas?
Sac6 una caja de cigarrillos y le ofreci¨¦ uno a Morgan.
Justo cuando lo encendieron, desde el otrodo de barra, lleg6 de repente conversaci¨¦n de dos hombres: No, no, estoy en
proceso de nificacion. familiar, tengo que evitar el alcohol y el tabaco. Beber¨¦ agua con limon y ya esta. Al oir esto, los dos
hombres que estaban bebiendo y fumando, hicieron una pausa
sutil.
Y luego, de manera igualmente sutil, apagaron sus cigarrillos.
Realmente no era posible que Morgan se quedara siempre en ciudad de Xoan. Al dia siguiente, despu¨¦s de desayunar con
Cira, tom6 a Helena y regres6 a ciudad de Sheron.
Cira no lo despidid, simplemente continudiendo en su mesa.
Isabel entr6 al restaurante y primera persona que vio fue a e, tomo suida y se sentd frente a e.
Conversaron brevemente. A pesar de haberse reconciliado con familia Zav, el caso todavia no estaba cerrado, y Isabel
tenia que seguir involucrada.
Mientrasia, Cira record6 algo, tosi¨¦ ligeramente y dijo: Isabel, gtodavia tienes de esa medicina?
E y Morgan no habian tomado precauciones noche anterior. La ultima vez vio que Isabel tomaba unas pastis, asi que le
pidio un par para evitar tener que ir a farmacia.
Isabel levant6 una ceja, sac¨¦s pastis de su bolso, le dio dos y pregunt¨¦ casualmente: -, TU y el sefior Vega ya se
reconciliaron?
Cira no sabiao definir su rci¨¦n con Morgan en ese momento, asi que simplemente sacudi6 cabeza sin responder, pero
Isabel,prendiendo
situacion, no insistio y tambi¨¦n tom6 dos pastis..
Enrique de noche anterior,o un perro feroz, tampoco habia tomado precauciones.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Despu¨¦s del desayuno, Cira regres oficialmente al trabajo en Grupo Sanchez.
Osiel todavia no habia regresado de un viaje de negocios en capital, pero e estaba ocupada con el trabajo de fin de afio,
girando sin parar. La semana paso en un abrir y cerrar de ojos.
Durante ese tiempo, Morgan solia enviar mensajes a Cira.
Decia que
habia enviado gente a su casa para vero estabans cosas, que su padre habia dejado de beber y que su pierna coja se
habia recuperado mucho. Tambi¨¦n mencion¨¦ que habia consultado con doctora Joaquina y que lenta respuesta de
madre de Lopez no era irreversible, e crearia un n de tratamiento especial para e.
Cira no respondia a cada mensaje, pero agradecia lo que ¨¦l hacia por e.
En tranquilidad de noche, Morgan incluso le enviaba mensajeso: Carifio, me acord¨¦ deo te ves en tu falda,
~cuando volverdas a ciudad de Sher6n? Te deseo.
Cira nunca habia imaginado que ese hombre pudiera decir tales cosas por mensaje...
Extrafiamente, aunque ya no era una joven inocente y no era facilmente
seducida, al leer esas tres pbras de ¨¦l, Cira sentia algo sutil en su cuerpo en esa
noche.
Apresuradamente, metid el telefono debajo de su almohada sin responder a su
coqueteo.
El ultimo diaboral del afio termin6, y cerca del final del dia, Cira recibid una mada de Isabel: El caso de Est se cerr¨¦
antes del fin de afio, te lo llevar¨¦ a empresa, invitame a cenar esta noche.
Cira sonrid, pensando: ,Por qu¨¦ no vamos a cenar de gorra?
-gAh si? 4De qui¨¦n?
-De Est.
Esa semana, no solo Morgan le enviaba mensajes frecuentes a Cira, Est tambi¨¦n lo hacia.
E queria ve.
Cira originalmente no queria prestarle atencion, pero algo que dijo Est en su mensaje de noche anterior capto su inter¨¦s.
-Cira, realmente te envidio, por qu¨¦ ¨¦l te ha querido durante tantos afios? Qu¨¦ tienes tu que yo no? Te odio, me robaste lo
mio.
La persona a que se referia con¨¦l, gqui¨¦n seria?
Capitulo 0409
Chapter 409
Chapter 409
Capitulo 0409
Al principio, Isabel pens6 que Cira estaba bromeando, pero Cira realmente llev6 a cenar con Est.
Llegaron primero y esperaron un rato, hasta que Est llego tarde, pafiada de su guardaespaldas.
Desde entrada, Est camino hacia es, su mirada fija en Cira sin pestafiear, y Cira le devolvi¨¦ mirada. Las miradas de
ambas se entrzaron, acercandose constantemente. Cira estaba algo sorprendida.
En solo medio mes, Est parecia haber envejecido notablemente.
Su belleza exotica, con profundos ojos, solia ser cautivadora, pero ahora, su rostro adelgazado apenas tenia carne, y ni siquiera
un maquije cuidado podia ocultar su aspecto demacrado.
A pesar de tener solo veintitantos afios, ya mostraba signos de envejecimiento.
Por el contrario, Cira, vestida con un traje pequefio y un abrigo de color menta, resaltaba su piel nca. A sudo, Est
parecia una grava sin brillo junto a una pe luminosa.
Est, incapaz de aceptar ser menos que Cira, mir¨¦ con ojos frios. Apenas se sentd, su primera frase fue una bu: -Pens¨¦
que no te atreverias a venir.
Cira asintio sinceramente: -Despu¨¦s de ser engafiada por ti una vez, ciertamente tenia miedo. Por eso traje a un abogado, elegi
un restaurante concurrido y, lo mas importante, estamos bajo camaras. Todos nuestros movimientos estan siendo grabados.
Supongo que sefiorita Zav no podra usar sus trucos esta vez.
Est echo un vistazo as camaras y luego volvi¨¦ a mirar a Cira. Su mirada paso de fria a distante,o sumida en
pensamientos profundos.From N?velDrama.Org.
Isabel pregunto: -;Podemos ordenar ya?
Cira sonrid: Acabamos de salir del trabajo y todavia tenemos hambre. Sefiorita Zav, gtiene un presupuesto para cena? Si
no, ordenaremos lo que nos apetezca.
Est no respondio, asi que Cira asumi¨¦ que no habia limite. m6 al camarero y pidi¨¦ varios tos. Casualmente pregunt¨¦ a
Est si habia algo que no pudiera
comer.
La pregunta tenia dos motivos: uno, porqueo secretaria, Cira estaba.
+25 BORS
acostumbrada a cuidar de todos. Y dos, dado que habia aceptado el dinero para llegar a un acuerdo y acord6 cenar con e, no
habia necesidad de ser hostil.
La respuesta de Est fue sorprendente: -Hotpot, barbacoa.
Cira se rid: Esto es un restaurante normal, no tenemos eso. Si hubieras dicho antes que querias hotpot, habriamos reservado
en un restaurante de hotpot.
La respuesta de Est no tenia que ver conida. Estaba ro que su mente estaba en otra parte: -,EI nunca te llevo a
comerlos? Parece que no eres tan especial. Cuando estabamos juntos, ¨¦l me llevaba a esos lugares.
Isabel no sabia a qui¨¦n se referia Est.
Pero Cira entendi¨¦ inmediatamente. Estaba hando de Morgan, refiri¨¦ndose a su rcion en secundaria.
Viendo que Est no tenia intenci¨¦n de afiadir mas tos, Cira indicd al camarero que eso seria todo y luego tomo un sorbo de
agua.
Est observaba fijamente, no perdi¨¦ndose ni un apice de su expresion: Despu¨¦s deer, soliamos pasear de mano,
disfrutando de brisa nocturna,partiendo secretos y susurrando pbras de amor, alguna vez ha hecho eso contigo?
Si pasdbamos por un cine y yo queria ver una pelic, ¨¦l me llevaba adentro. Nosotros dos, una cubeta de palomitas y, sin
importar cuan aburrida fuera pelic o cuanto tiempo se perdiera, ¨¦l se quedaba conmigo hasta el final. ¡é Alguna vez hizo
algo asi contigo?
-Al final, me dejaba en puerta del dormitorio femenino, dici¨¦ndome buenas noches, ¡®nos vemos mafiana¡¯. gAlguna vez ha sido
tan tierno contigo?
No, no, no.
Si e tuviera que responder, respuesta de Cira seria no.
E ni siquiera podia imaginar a Morgan haciendo tales cosas.
El distante y orgulloso estudiante de nco, despreciando a todos excepto mostrando afecto especial/solo por e. No es de
extrafiar que, despu¨¦s de tantos afios, Est siguiera tan obsesionada con ¨¦l.
El rostro de Est tambi¨¦n reflejaba un anhelo por el pasado: -En aquel entonces, realmente creia que debia haber hecho
muchas buenas iones en mi vida pasada para merecerlo. Como si no, pude convertirme en su novia oficial?
Cira puso su vaso y continu¨¦ escuchando: -gAlgo mas?
Est esperaba que Cira sintiera celos, resentimiento, jque no pudiera soportarlo y le gritara que se cara!
Pero Cira, de principio a fin, erao si estuviera escuchando historia de un extrafio,pletamente impasible. Esto hizo
que Est se aferrara atin mas al borde de mesa: ¡éNo sientes celos? No te pones furiosa?
Cira respondio:
-Me invitaste a cenar y estoy escuchando tu desahogo. Esto es justo. Si tiene algo mas que decir, por favor continue, yo
escuchar¨¦ mientras
como.
-jEso es porque nunca lo has querido tantoo yo lo queria! jPor eso no sientes nada al escuchar todo esto! emoci¨¦n de
Est cpso repentinamente, y se puso de pie bruscamente.
El restaurante elegido por Cira ya estaba lleno, y abrupta reion de Est atrajos miradas de varias mesas cercanas.
Con los ojos enrojecidos, Est confronto a Cira: jPero yo, incluso vi¨¦ndolos untos, me volvia loca de celos! jDurante todos
estos afos en el extranjero, he rabajado duro! Queria ser digna de ¨¦l, queria regresar a sudo radiante y lo
gr¨¦! jLogr¨¦ todo eso! Pero ¨¦l solo te ama a ti, atino en aquellos dias, jsolo te
maa ti!
Capitulo 0410
Chapter 410
Chapter 410
Capitulo 0410
Cira se qued6 at¨¦nita por un momento.
La figura de Est se tambaleaba ligeramente. Justo cuando el camarero serviaida, e identalmente choco contra
la bandeja, provocando que el
camarero se disculpara apresuradamente. Sin embargo, Est, en un arrebato de ira, jtomo un to de bandeja y lo estrello
contra el suelo!
jTodo lo del restaurante, todo lo de los puestos callejeros, todo fue porque tu fuiste, y ¨¦l te siguid! Lo mismo con los paseos, lo
mismo cons pelics, j¨¦l siempre te seguia a ti!
-Nunca me llevo de vuelta al dormitorio, porque no estamos en el mismo edificio, no habia oportunidad de encontrarte. Asi que,
aunque le rogu¨¦ que me pajiara al menos una vez, jnunca quiso! jNunca edi¨¦!
Est liberd todas sus emociones acumdas durante medio mes, sin importarle nada. Algunas personas alrededor
empezaron a graba con sus tel¨¦fonos, pero a e no le importaba.
Cira levant6 vista hacia e, conmocionada, sus ojos temban ligeramente..
Incluso el hecho de que ¨¦l est¨¦ conmigo es porque ese dia tu estabas con Gerardo, ¨¦l estaba celoso -dijo Est con una triste
sonrisa.
-4Por qu¨¦ deberia querer destruirte? Si tu fueras yo, si siempre fueras tratadao un utensilio, gno odiarias? Cira, jno sabes
cuanto me derrumb¨¦ cuando supe que estabas con ¨¦l!
-Despu¨¦s de tantos afios, ¨¦l todavia te ama, y encima te tiene a ti. ;Cada vez que pienso en lo satisfecho que debe sentirse por
tenerte, desearia que estuvieras muerta! jE hombre al que he estado aferrada por tantos afios, siempre te ha tenido a ti en su
coraz¨¦n!
~Ser tratadao un utensilio?
Cira se sintio aturdida por un momento.
No tenia intenci¨¦n depetir sobre qui¨¦n era mas un utensilio, pero todo lo que Est decia era nuevo para e.
Le parecia increible, casi inconcebible. Si no fuera por genuina emoci¨¦n con que haba Est, Cira incluso dudaria si
todo era simplemente imaginacion de Nie.
Cira frunci¨¦ losbios: ¡é Todo lo que has dicho... es verdad?
Despu¨¦s de desahogarse, Est se desplomo exhausta en su si: -Cira, gen qu¨¦ te quedo cortaparada contigo?
-~Apariencia? Tu eres hermosa, pero yo tampoco estoy mal. ¡éFamilia? jNo me superas en absoluto! Ni siquiera eres una
heredera arruinada, jeres una persona tanuno cualquier otra! ¡é Capacidad? He luchado en el extranjero durante afios,
aprendiendo y ganando experiencia, jestoy segura de que soy mejor que tu! -;Pero por qu¨¦ solo puede verte a ti? ~Por qu¨¦
solo tienes td un lugar en sus ojos?
Con eso, cena habia perdido su prop¨¦sito.
Cira y Isabel se fueron primero.
Encontraron otro lugar paraer y resolvieron cena rapidamente.
Isabel no era ra. Despu¨¦s de escuchar tal historia sorprendente, tendria muchas preguntas.
Isabel ni siquiera mencion6 el incidente, sabiendo que Cira tambi¨¦n estaba confundida y necesitaba tiempo para pensar. Asi
que, despu¨¦s de cenar, simplemente dijo que era hora de volver a ciudad de Sheron.
Cita sac¨¦ de su bolso una pequefia caja y se dio: -Gracias por todo en este tiempo, ten cuidado en el camino de vuelta. Nos
vemos en ciudad de Sher¨¦n.
Isabel parpaded, tom6 caja y sonri¨¦ al abri.
Era un par de pendientes de diamantes asim¨¦tricos, uno con una estre y el otro. con una luna.
Cira se frot6 nariz: -Los vi el otro dia y pens¨¦ que te quedarian bien, un pequefio detalle.
Isabel habia recibido muchos regalos de agradecimiento, pero este era el que mas le habia gustado.
Lo acepto, gracias. Quedamos paraer cuando vuelvas a ciudad de Sheron. Cira asintio con una sonrisa y Isabel se fue.
Cira camin¨¦ de regreso al hotel, dio unos pasos y luego se sent6 en los escalones. de una tienda cerrada.
Necesitaba tiempo para procesar todo lo que Est habia dicho.
?Morgan siempre habia estado pendiente de e?
En secundaria, Cira apenas conocia a Morgan, solo habia escuchado su nombre.
y apenas se habian visto, tanto que lo olvido al ingresar a universidad.
Mas tarde, al convertirse en su secretaria, se sorprendio al descubrir que habian asistido a misma secundaria. Asi que lo que
Est dijo hoy erapletamente ajeno a su conocimiento previo.
Pero no tenia sentido que Est le mintiera sobre algo asi...
Si todo lo que dijo Est era verdad...
El frio viento invernal araba mas mente de Cira, buscaba en su memoria cualquier indicio.
La ultima vez, cuando invito a Morgan aer en el restaurante privado, ¨¦l ordend una cantidad absurda deida y dijo que
era para regr a los trabajadores de limpieza, ese gesto le record¨¦ a Cira un recuerdo de secundaria.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
En ese recuerdo, habia un joven en escu que invitaba a todos a tomar el t¨¦ por tarde, e incluso por eso, e habia
engordado unos kilos.
~Podria ser que el que invitaba a tomar el t¨¦ era Morgan? gInvit¨¦ a toda se solo para darle algo a e? ,Estaba repitiendo
su tactica para hace recordar esos tiempos?
No es de extrafiar, no es de extrafiar que aque noche lluviosa hace tres afios,. cuando le pidid que aceptara, ¨¦l edi¨¦ tan
facilmente.
Esa noche lluviosa, para e, 6! erao un salvavidas caido del cielo; y para ¨¦l, e era el reencuentro de un amor juvenil que
habia estado oculto.
Chapter 411
Chapter 411
Capitulo 0411
Un amor secreto... Cira sintio su piel erizada por el viento y no podia creer lo que estaba sucediendo, g peroo podia
verificar si era cierto 0 no?
Cira record6 el dia en que lo invit6 aer tos caseros, ¨¦l incluso pregunt6 sobre una p de cartas de amor.
En ese momento, e sintio que ¨¦l se preocupaba demasiado por eso. Ahoral pensaba, ,sera posible que ¨¦l tambi¨¦n le escribid
cartas de amor en aquel entonces?
De repente, Cira se puso de pie, sus pestafias centelleaban. Esas cartas deberian estar en su casa, en casa de Fengxian.
Inmediatamente m6 a Isabel.
-lsabel, gya partiste?
Estoy a punto de hacerlo, qu¨¦ pasa?
Quiero regresar contigo a ciudad de Sher6n, te es posible?
Isabel hizo una pausa y luego dijo: -Si, puedo. gSigues en entrada del
restaurante? Ir¨¦ a buscar d
Pronto, el auto de Isabel llego y Cira abri¨¦ puerta para entrar.
Fue entonces cuando Isabel pregunto: -Es por el sefior Vega?
El corazon de Ciratia aceleradamente, ansiosa por confirmar verdad de este asunto tan sorprendente, apreto susbios: -
Si, es asi.
Es condujeron de regreso a ciudad de Sheron por autopista,
afortunadamente sin trafico. Llegaron al pueblo Fuenteserena alrededor des 2 de mafiana.
Isabel sugirid: gPor qu¨¦ no te quedas en mi casa esta noche? No despiertes a tus padres a estas horas.
Cira nego con cabeza: Hay algo que debo confirmar, si no lo hago, probablemente no podr¨¦ dormir esta noche.
Isabel simplemente siguid.
Cira tenia ve de su casa y abri¨¦ puerta. A esa hora, sus padres y nifiera ya estaban durmiendo. Encendi¨¦ linterna de
su tel¨¦fono y fue directamente al atico.
Habian movido casa una vez, deshaci¨¦ndose de muchas cosas, pero guardaron
?+15 BONUS
algunos objetos importantes. E recordaba no haber tirado esas cartas de amor.
Habia algunas cajas de carton en esquina, con cosas de su ¨¦poca de estudiante. Empezo a buscar en es, inevitablemente
haciendo ruido. La nifiera, pensando que habia undron, subi¨¦ al atico con una linterna en una mano y un cuchillo de cocina
en otra.
-4Qui¨¦n esta ahi?
Cira se apresurd a responder: -Soy yo.
La nifiera, sorprendida, dijo: jAh... Sefiorita Lopez! ~ Cuando regresaste?
-Acabo de llegar. Estoy buscando algo.
La nifiera subio y vio el desorden: -;Qu¨¦ buscas? 4Puedo ayudarte?
Cira respondio:
-No es necesario, puedes ir a descansar. No me importa y no
despiertes a mis padres.
La nifiera murmur6 un par de veces y se fue.
Cira se sento en el suelo, sinti¨¦ndose aturdida. Ya habia revisado varias cajas sin encontrars cartas de amor. Seria posible
que yas hubieran tirado?
Esta posibilidad dejaba un poco desconsda.
Estaba a punto de prar en los pensamientos del hombre que nunca pudo entender.
El suelo de madera estaba frio. Cira queria levantarse. Despu¨¦s de buscar tanto tiempo, su ropa estaba cubierta de polvo.
Queria cambiarse y descansar, pero entonces, en el rincon de su ojo, vio una bolsa de stico negra.
Su espiritu, antes cansado, se agudizo de repente. Extendio su mano....
La bolsa, desgastada por el sol y el viento, se rompi¨¦ al toca, y los pedazos de papel empezaron a vr. Cira se qued6
atonita por un momento, y luego, entre esos pedazos de afecto juvenil, vio un sobre de color amarillo palido.
-Cira Lopez, para ti.
Cira mir¨¦ fijamente el sobre, recordando una vez cuando Morgan y Helena estaban en una conferencia telefonica. Mientras
haba de negocios, Morgan escribi¨¦ casualmente en una hoja de papel A4: -Pide a Cira que entre.
Helena asintidprensivamente y sali¨¦ a ma.
Mas tarde, mientras e ayudaba a ordenar los documentos en su escritorio, vio- esa hoja de papel A4. Era primera vez que
veia su nombre escrito por ¨¦l. ElContent property of N?velDra/ma.Org.
trazo del caracter era curvo,o luna en un espejo.
Ni siquiera habia tenido el corazon para tirar esa hoja de papel, guard6 cuidadosamente.
Ese nombre, escrito en el sobre, era casi id¨¦ntico al de hoja A4.
Cira se agacho lentamente y recogio el sobre, tan ligeroo una pluma y al mismo tiempo rasgando su coraz¨¦n.
Mir¨¦ fijamente el sobre durante mucho tiempo, pensando, ,habra elegido un sobre de color amarillo palido porque es el color de
la luna.
Con cuidado, despeg6 cinta adhesiva que seba el sobre.
La mayoria des personas, al escribir cartas de amor, expresan fervientemente sus sentimientos: Fue amor a primera vista, Me
gustas, Te amo, Probablemente nunca me gustara alguien tantoo tu, y asi sucesivamente.
Pero Morgan solo tenia una linea: -Al mirar hacia arriba para ver luna, en su lugar, vi tu rostro.
Chapter 412
Chapter 412
Capitulo 0412
Al dia siguiente por mafiana, Cira fue despertada por el zumbido vibrante de su tel¨¦fono.
Solo habia cerrado los ojos alrededor des cuatro o cinco de madrugada, no habia dormido mucho y estaba agotada. Con
mucho esfuerzo, entreabri¨¦ los parpados y vio que mada era de Morgan, lo que disipd instantaneamente su somnolencia.
Se sent6, su mirada barri¨¦ sobre el sobre de color amarillo palido sobre mesi de noche, recordando los eventos de noche
anterior, y no pudo evitar morderse elbio inferior.
Suspir¨¦, conteniendo sus emociones, antes de responder mada: -H.
La voz magn¨¦tica y fria de Morgan, aunque diluida por electricidad, lleg6 a sus oidos, levantando inadvertidamente un
escalofrio en e.
-4Qu¨¦ esta¨¦s haciendo?
...Dormir.
-,Donde estas durmiendo? voz del hombre se endureci¨¦ inmediatamente. -Estoy en tu habitacion, no te veo, ,ddnde fuiste a
dormir?
Esa actitud... casio si estuviera atrapando a un infiel...
Cira se qued6 atonita: -~Estas en mi habitaci¨¦n? ¡éFuiste ciudad de Xoan a buscarme?
-Ayer fue tu ultimo dia de trabajo, no? Vine a recogerte para volver a ciudad de Sheron -Morgan presiono para saber. -
~Donde estas exactamente ahora?
Cira, abrazando su manta y viendo que apenas erans siete y algo, preguntd: Llegaste tan temprano a ciudad de Xoan?
~¨¦No me diras que condujiste toda
¡°6
noche?
-Termin¨¦ el trabajo anoche y vine expresi¨¦n de Morgan se endurecid, y su tono se volvid algo irritado. -;Por qu¨¦ sigues
evadiendo mis preguntas? ,Donde estas ahora exactamente? No te atreves a decirmelo? Es por Fermin? ¡ê0 por Marcelo?
~Con qui¨¦n estas?
Antes de que Cira pudiera responder, Morgan colg6 mada.
E se quedo ligeramente sorprendida, pero poco despu¨¦s, una videomada de Whatsapp sond.Este hombre, realmente
actuandoo si estuviera atrapando a
+15 BONUS
un infiel.
Cira no pudo evitar sonreir, recostandose en cabecera de cama, acept¨¦ videomada.
Tan prontoo conexion se estableci¨¦, mirada aguda del hombre apareci¨¦ en panta, y a pesar de los cientos de
kil¨¦metros de distancia, Cira se sintid intimidada por su presencia.
-Estoy en casa en Fuenteserena -Cira movi6 camara de su tel¨¦fono, y Morgan, al ver el familiar atico, se rj¨¦ un poco: -,Por
qu¨¦ tanta prisa?
Cira simplemente dijo: -Ayer por noche, Isabel iba a conducir de vuelta a ciudad de Sheron, asi que aprovech¨¦ su viaje.
-Qu¨¦date en casa y no te vayas¡ªMorgan dijo antes de colgar el video.
Cira se qued6 en cama por media hora mas, hasta que escuch¨¦ ruidos abajo, y finalmente se levant6 para arrerse.
Eran apenass ocho y algo, pero su padre ya habia salido.
La asistenta mencion6o que el padre de Cira habia estado ocupado ultimamente, siempre saliendo temprano y volviendo tarde.
Cira no lo tom¨¦ demasiado en serio, suponiendo que los hombres de mediana edad pasan el tiempo jugando cartas, algo que a
su padre le gustaba mucho, probablemente estuviera jugando bajo algun arbol.
E pafid a su madre aprar los articulos para el Afio Nuevo, ya que vispera de Afio Nuevo seria noche siguiente.
Cado que Morgan llegaria desde ciudad de Xoan alrededor del mediodia, dejo a su madre yspras en casa y se
dirigid alienzo del pueblo.
El pequefiogo donde se podian alqur botes estaba justo alienzo del pueblo. E se sent¨¦ en el muelle, mirando a los
turistas remar, un poco distraida, hasta que escucho dos sonidos de bocina de coche, beep beep, y se volvid para mirar.
Un Maybach negro habia estacionado aldo, su silueta brindo bajo el sol, lo suficientemente caroo para atraer miradas.
El hombre bajo del coche, vestido con un traje hecho a medida, de figura esbelta y rasgos finamente esculpidos, tan
impresionante que uno podria olvidar respirar. Sus ojos se fijaron en e y, con pasosrgos, se acercd.
Cira lo observ acercarse, recordando el ultimo Afio Nuevo cuando ¨¦l estaba en proa del barco, tambi¨¦n acercandose a e
de lejos.
Cada vez que se separaban, siempre era ¨¦l quien se acercaba a e.
Mirando sus pasos, record6 carta de amor que ¨¦l escribid, record6¨¦ su preocupacion por aque vispera de Afio Nuevo, y en lo
profundo de su corazon, reson¨¦ una frase: Cira, has caido en trampa otra vez.From N?velDrama.Org.
Realmente no tenia remedio, cayendo de nuevo en su red.
Pero, habiendo caido, gqu¨¦ mas podia hacer?
Cuando ¨¦l estaba a unos diez metros de distancia, Cira finalmente se movid, y luego aceler¨¦, corriendo hacia ¨¦l.
Morgan probablemente no esperaba que e corriera hacia ¨¦l, se detuvo
brevemente y luego,o si entendiera algo, susbios se curvaron ligeramente, abriendo sus brazos.
Cira senzo en sus brazos en tres pasos, Morgan apret6 sus brazos alrededor de e, e se enterrd en su pecho, inhndo
su fragancia, y susurr¨¦: ¡ª Morgan, nosotros, vamos a intentarlo de nuevo.
GET IT
GET IT NOW
Capitulo 0413
Chapter 413
Chapter 413
Capitulo 0413
En el segundo despu¨¦s de que sus pbras terminaran, Morgan bajo cabeza y bes¨¦ profundamente.
Era un beso invasivo, rapaz, en plena luz del dia, sin importarle gente alrededor. Sostenia nuca de e, su lengua
invadiendo su territorio, Cira, temiendo ser vista por conocidos, no pudo evitar agarrarse de su traje:-Mo.... Morgan...
Morgan era algo despreocupado, besand durante un buen rato antes de soltar susbios y, frente a e, respirando
ligeramente, seductoramente: -No es cuestion de intentarlo, asi sera, estaremos juntos.
Tom6 mano de Cira, sin darle tiempo a e de entender lo que hacia, y deslizo un anillo en su dedo anr.
jLa pup de Cira se contrajo!
La voz de Morgan era ronca: -Carifio, el registro civil tambi¨¦n esta cerrado pors vacaciones, esperemos al noveno dia del
primer mes, cuando abran, iremos a registrarnos.
¨¦ Qu¨¦?
jEspera!
Cuando Cira se dio cuenta de que no estaba bromeando, jse alterd!
Rapidamente trato de cubrirle boca a Morgan, impidi¨¦ndole seguir hando sin sentido, y trat6 de quitarse el anillo, pero
descubri¨¦ que parte del diamante del anillo formaba una V invertida, facil de poner pero dificil de quitar, y con el tamafio del
anillo ajustado a perfi6n, sin lubricaci¨¦n, jno podia quitarselo!
Cira se desesper6, enojada dijo, -Yo, zyo te dije que si? jSolo dije que lo intentariamos, para ver si encajamos juntos!
Si no encajaban, todavia tendrian que separarse! ;Cdomo podia simplemente proponer matrimonio... no, no era una propuesta,
era casarse directamente! Casarse... {E y Morgan casarse?
El coraz¨¦n de Ciratia con fuerza, sintigndose absurda.
E
y Morgan, siendo novios, ya era algo increible, si le dijera a ra que se iban a casar, seguramente vria inmediatamente
desde su hogar para lleva al
+15 BONUS
m¨¦dico o a una bruja, para ver si tenia alguna enfermedad mental o estaba poseida.
Antes tan ocultos, y ahora de repente tan oficialmente juntos.
Si tu estas de acuerdo, esta bien¡ªMorgan atrajo hacia su pecho, su pecho. vibraba ligeramente al har. Deja tu trabajo en
Osiel, despu¨¦s del Afio Nuevo regresa a mido.
Cira se vio arrastrada a un matrimonio y ademas a renunciar a su trabajo, trat¨¦ de empujarlo con ambas manos: -Yo no...
Morgan levant¨¦ barbi, apoyand en parte superior de su cabeza, oliendo. su cabello lleno de fragancia a jazmin,
sonriendo lentamente.
La dirion principal de los Sanchez no es tu especialidad, asi que este mes que has estado trabajando alli, ha sido un poco
complicado. Las personas brin mas en su campo de especialidad y experiencia, y el Nube Celeste es mejor taforma
para ti.
-Yo puedo... japrender!
-Tu familia esta aqui, despu¨¦s del Afio Nuevo, Dra. Joaquina traera su n de tratamiento para seguir atendiendo a tu madre,
estarads ocupada, ¡éOsiel aceptaria que pidas permiso todo el tiempo?C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
Cira se quedo sin pbras.
-Yo si, te apoyar¨¦ en lo que hagas.
La fuerza con que Cira lo empujaba disminuia gradualmente, su mente oscba por sus pbras, y su actitud no era tan
firme: -TU... su¨¦ltame primero, todos nos estan mirando.
La gente los miraba porque una pareja tan atractiva realmente ma atencion, sin mencionar que el hombre habia llegado en
un lujoso coche y estaba besand en publico,o en un drama de idolos.
Cira no era una persona que se avergonzara facilmente, pero ante esas miradas burlonas, alin asi se levant¨¦ capucha de su
chaqueta, ocultando su rostro y huyendo de escena.
iNo deberia haberlo esperado en entrada del pueblo!
Losbios de Morgan se curvaron, con el semnte limpio y noble bajo el sol de mafiana,s manos en los bolsillos,
siguiendo sus pasos.
El tenias piernasrgas y pasos grandes, e se movia rapidamente por dnte y ¨¦l, tranquilo y sin prisa, manteni¨¦ndose a
una distancia adecuada. Cira
+15 BONUS
sabia que ¨¦l seguia, solo tenia que bajar vista para ver su sombra, mordi¨¦ndose elbio.
Al dor esquina, Morgan aceler¨¦, agarro su mano y presiono contra pared: Ahora tengo una posicion, Il¨¦vame a ver a
tus padres, ,eh?
La ultima vez, en Afio Nuevo, dej¨¦ en puerta de su casa, no entr¨¦ porque no tenia una posici¨¦n adecuada.
Ahora ¨¦l creia que era adecuado.
Prometidos, no hay una posici¨¦n mas adecuada que esa.
Chapter 414
Chapter 414
Capitulo 0414
La pared de cemento gris estaba iluminada por el sol, desprendiendo un leve calor que, a trav¨¦s de ropa, nchaba
suavemente a e. Cira empezo con una frase que desviaba el tema: -No prometi nada, no te adntes.
Morgan simplemente seguia haciendo nes por su cuenta: Para primera visita, no esta bien ir cons manos vacias.
Ll¨¦vame al centroercial de tui pueblo, escoge algunos regalos adecuados para tus padres.
Cira se qued6 sin pbras.
-Carifio, es primera vez que voy a conocer a tus padres, necesito tu ayuda.
Cira frot6 el anillo, sin saber si se habia entumecido por su mado carifioso o por manera en que bajaba cabeza, de
manera confusa, lo llev¨¦ al centroercial.
Afin de cuentas, era una zona turistica, asi que habia centroserciales que vendian marcas de lujo.
Sin embargo, antes de entrar, Morgan recibi¨¦ una mada. Mir¨¦ panta del tel¨¦fono con el cefio ligeramente fruncido, su
expresion no era tan rjadao cuando estaba con e.
Cira, por instinto, trato de ver panta de su tel¨¦fono, pero ¨¦l ya habia colgado y, en cambio, le transfirid 40 mil: Carifio,
escoge tl, voy a atender una mada.
-Yo...Cira se gir¨¦ para entrar al centroercial cuando lo escucho mar papa, resulto ser una mada de su padre.
Cira entr¨¦ al centroercial sin rumbo, sin saber qu¨¦ escoger, y tambi¨¦n intent6 quitarse el anillo, pero no pudo.
Fue a una tienda de lujo ypro una pequefia cartera para su madre, y de paso pregunt6 a vendedora, gcdmo se quita este
anillo?
Para su sorpresa, vend¨¦dora al ver el anillo exmo: -jAy! j|Ese es el Eros que estuvo en tendencias hace unos dias, vendido
a un alto precio!
Cira se qued6 atonita, gqu¨¦?
La vendedora, viendo por primera vez el objeto legendario y notando que Cira parecia no conocer su valor, no pudo evitar
comentar con admiracion: -~No lo sabes? Este es el Eros, se vendi¨¦ por 50 millones dres en una subasta en
Christie en Hong Kong hace unos dias, fue tendencia, mucha gente lo vio, todos decian que elprador era un misterio,
jresulta que eras tu!
Cira no podia creerlo:
¨¦Este anillo, 50 millones?
E pens¨¦ que, dada posici¨¦n de Morgan, un anillo valorado en unos pocos millones 0 decenas de millones ya seria
exagerado.
~¡ê50 millones?
¨¦Seis apartamentos?
Un anillo valorado en seis apartamentos, y Morgan se lo habia puesto tan casualmente, sin ningtin preambulo... bueno, no del
todo sin preambulo.
Esa noche, cuando se perdi¨¦ en e, habia dicho: Teprar¨¦ un anillo para que lo uses.
En ese momento, e penso que solo era pasion del momento, ques pbras dichas en esas circunstancias eranos
de un borracho, emocionalmente impulsivas, y no se podia confiar en una s pbra.
Qui¨¦n hubiera pensado que ¨¦l iria aprar un anillo de 50 millones...
Cira habia vivido veinticinco afios, y por primera vez se dio cuenta del peso de su dedo, no pudo evitar decir: -~Estas seguro, no
te has confundido?
-Yo tampoco estaba muy segura, pero cuando dijiste que no podias quitartelo, entonces no hay duda, Eros es un diamante
antiguo, se dice que un principe europeo lo disefid para su princesa, no s¨¦ por qu¨¦, pero es facil de poner y una vez puesto, no
se puede quitar.
Media hora despu¨¦s, Cira sali¨¦ del centroercial, arrastrando los pies.
Al levantar vista, vio a Morgan bajo el sol, mirand, esos ojos de un negro profundo, coinos luces titntes en neblina
de un bosque, era dificil discernir sus verdaderas emociones.
Pero cuando se acerc¨¦, vio solo una ligera sonrisa en sus ojos: -g Solopraste esto?Content property of N?velDra/ma.Org.
Cira primero levant¨¦ mano, mostrando el anillo: -~Este es Eros?
Morgan asinti¨¦ casualmente: -Si.
-450 millones?
delprador, impuestos, propinas y seguro, incluso es mas.
Cira ya pensaba que casarse era apresurado, ahora atin mas, se sentiao una papa caliente: -Entonces, gqu¨¦ hacemos?
Dicen que no se puede quitar.
-¡éPara qu¨¦ quitarlo? -Morgan apret¨¦ su mano. Te lo puse, es para que seas sefiora Vega de por vida.
En ese momento, cuando garganta de Cira se apretd, ¨¦l se acerco, su fragancia a nieve fresca envolvi¨¦dpletamente.
¨¦No te he mado Sefiora Vega antes?
Cira record6 aque carta de amor, record6 lo que Est habia dicho, y realmenteenzo a creer que ¨¦l habia querido
desde hace muchos afios.
Levanto vista para mirar el perfil del hombre, una nervadura vibrando, pero al final, no pudo evitar sonreir.
Antes, siempre queria vero este hombre se enamoraba de alguien. Nunca imagino que al final, veriao se enamoraba
de e.
GET IT NOW
+15 BONUS
Capitulo 0415
Chapter 415
Chapter 415
Capitulo 0415
Desde el centroercial hasta su casa, durante el corto trayecto de apenas diez de minutos, Cira estuvo organizando en su
menteo decirles a sus padres que repente iba a casarse.
~Como explicar que su hija, que sali¨¦ de casa soltera, volveria media hora despu¨¦so una futura esposa?
Sin encontrars pbras adecuadas, simplemente dio vueltas por el callejon con Morgan hasta que ¨¦l, impaciente, agarr¨¦
del cuello de camisa y arrastr¨¦ de vuelta a casa.
-Oj una vez que hasta novia mas fea tiene que conocer a los suegros, no ser¨¦ tan mal partidoo para que te avergiiences
de mi, verdad?
Cira pensaba precisamente que ¨¦l era demasiado buen partido, lo que hacia aun mas indecisa sobreo har con sus.
padres.
Cons cejas de Morgan elegantemente arqueadas y un Si al final de su frase, Cira no tuvo mas opcidn que llevarlo adentro.
El padre habia salido por mafiana y atin no habia vuelto.
La madre se sorprendio y se alegr6 al saber que su hija habia traido a un amigo a casa, especialmente un amigo hombre. Era
primera vez que Cira traia a un amigo a casa desde que habia crecido.
La nifiera lo reconoci¨¦ de inmediato: jEse es el joven que vino a casa
ultima vez!
La madre estaba confundida: -; Vino antes? ~Cuando?
am? n0
La nifiera se¡ª-tap¨¦ boca y rid: La ultima Cira vino a casa, este amigo baj¨¦ del atico, lo vi, y Cira dijo que solo era un amigo
comtn.
Esta vez, Cira no dijo que solo era un amigotn. Conociendo a su hija mejor que nadie, madre de Lopez entendid
inmediatamente qu¨¦ rcion tenian.
Observ6 detenidamente a Morgan, su apariencia era indudablemente atractiva, y dignidad que emanaba de ¨¦l solo sumaba
puntos, haci¨¦ndolo atin mas atractivo.
Sin embargo,o el novio que venia a casa por primera vez, su actitud no era muy calida y parecia algo distante. Ademas,
autoridad que irradiaba lo hacia inalcanzable.Content property of N?velDra/ma.Org.
La madre de Cira paso de sorpresa, a satisfion, y luego a duda, y
+15 BONUS
comenzo a preguntar algunos detalles basicos: -Morgan, gtambi¨¦n eres de ciudad de Sher6n? ¡éCuanto tiempo has conocido
a mi hija?
Morgan, sentado en el sofa, un viejo sofa de madera que parecia de ¨¦bano caro bajo ¨¦l, causaba una impresion de lujo.
El apartamento de los padres de Cira era muy soleado, y con luz brinte encendida debido a visita, el hombre parecia
fuera de lugar con su guapura.
-Soy de ciudad de Sher¨¦n, nos conocemos desde hace mas de tres afios.
Cira, con cabeza baja, se concentraba en preparar el t¨¦, pensando en sacar esa carta de amor mas tarde y vero
explicaria Morgan.
La madre ya tenia una idea: -Mas de tres afios, eso es mucho tiempo, deben conocerse muy bien. Supongo que ya tienen
nes de avanzar en su rcion, ¡é verdad?
Morgan mir¨¦ a Cira, medio sonriendo: -Si, los tenemos.
Cira, sin cambiar su expresion, coloc¨¦ dos tazas de t¨¦ dnte de su madre y Morgan, escondiendo mano que llevaba el anillo
irremovible en manga de su chaqueta.
La madre se acerc¨¦ un poco mas hacia Morgan: -Entonces voy a preguntar un poco mas, no te molestes, Cira es mi hija menor
y e es lo que mas me preocupa.
Pregunte lo que quiera.
-4 Trabajas o tienes tu propio negocio? Tu ingreso es bueno? ¡é Tienes tu propia casa y coche? ¡éTus padres estan bien?
¨¦Tienes hermanos o hermanas?
Cira levant6 cabeza, atonita, escuchandos cinco preguntas seguidas de su madre, sintiendo un hormigueo en el cuero
cabelludo y tratando de intervenir:
Mama...
Morgan respondi¨¦ calmadamente: -Tengo mi propio negocio, el ingreso es decente, tengo casa y coche, mis padres estan bien,
soy hijo Unico.
Cira se sentia inc¨¦moda en su propia casa por primera vez, pensando ens medias verdades de ese hombre...
Tenia su propio negocio, refirisndose al conglomerado de se mundial el grupo Nube Celeste.
El ingreso era decent¨¦, aludiendo al anillo de 50 millones que casualmente puso en su dedo.
Tenia casa y coche, hando del Maybach de edicidn limitada estacionado en
entrada del pueblo que atraia a los turistas, y de ese nivel de coches, tenia un garaje lleno.
Cira se dio cuenta tardiamente de asombrosa riqueza de Morgan.
-15 BONUS
Anteriormente, solo lo habia vistoo su jefe, su patron, un amante o lo que se maria un amigo con beneficios, asi que
nunca le habia importado su fortuna.
Despu¨¦s de todo, su dinero no tenia nada que ver con e.
Pero casarse y convertirse en esposos era otro asuntopletamente diferente.
+15 BONUS
Capitulo 0416
Chapter 416
Chapter 416
Capitulo 0416
La madre de Cira no era tonta, a pesar de que Morgan respondi¨¦ con modestia, e podia ver que dignidad de Morgan no era
algo que se pudiera cultivar solo con un poco de dinero.
-Eso esta bien, muy bien. Han estado juntos durante tres afios, definitivamente ya se conocen lo suficiente, yo solo estaba
haciendo una pregunta innecesaria.
A Morgan no le gustaba andarse con rodeos, de repente tomo mano de Cira: Tambi¨¦n acabo de proponerle matrimonio a
Cira, y e acepto.
Cira mir¨¦ instintivamente hacia su madre.
La madre cambio ligeramente su expresi¨¦n, no parecia contenta y dijo forzadamente sonriendo: -El matrimonio es un asunto
serio, no se puede tomar a ligera. Todavia no te conocemos bien, ni hemos conocido a tus padres. Lo minimo seria encontrar
un momento para que nuestras dos familias se sienten juntas y hablen del asunto.
Morgan levanto su taza de t¨¦, pero solo olid sin beber, y volvid a colocar, con un semnte distante.
Cira lo conocia demasiado bien, ¨¦l pensaba que el t¨¦ era demasiado barato para su gusto, ys pbras de madre tambi¨¦n
lo habian descontentado un poco.
Probablemente estaba pensando que, siendo un partido tan excelenteo ¨¦l, suegra todavia no estaba satisfecha. El sefior
Vega estaba acostumbrado a ser respetado dondequiera que fuera, no estaba acostumbrado a este tipo de agravio.
Cira penso que no deberian haber venido tan de repente, al menos deberia haber hado con su madre primero. E solt6 un
suspiro: Morgan, tu coche esta aparcado en entrada del pueblo, esta un poco estorbando, ,por qu¨¦ no lo mueves a
entrada del callej6n?
La madre tambi¨¦n dijo: No se puede aparcar en entrada del pueblo, si obstaculiza entrada y salida de los turistas, podrian
llevarse el coche. Morgan, lleva tu coche a puerta de nuestra casa, sera mas seguro.
Morgan, por supuesto, sabia que Cira queria mandarlo fuera para har a ss con su madre, pero igual cooper, asintid con
la cabeza y salid.
En cuanto ¨¦l se fue, madre se movid hacia Cira, tomo su mano, y naturalmente vio el anillo.
La madre de L¨¦pez no reconocia marca Eros, pero al verlo en el dedo anr,N?velDrama.Org holds ? this.
sabia que era un anillo de boda.
E mir¨¦ preocupada a su hija: -Cira, dime verdad a tu madre, ,has pensado bien en casarte con Morgan?
Cira pregunto con losbios apretados: -;Mama piensa que ¨¦l no es bueno?
¡ª Es bueno, es muy guapo, alto, y en mis mas de cincuenta afios, no he visto a muchos jovenes tan espirituososo ¨¦l,
parece salido de una pelic asi que madre estaba muy satisfecha desde primera vez que lo vio, solo un hombre asi
merecia a su Cira.
¡ªEI debe venir de una familia muy odada, ,no? ¡éNo sentiras demasiada presion estando con ¨¦l? Sus padres te
aceptan? Las familias ricas siempre buscan igualdad en t¨¦rminos sociales y econ¨¦micos, nuestra familia esta muy por debajo
de de ellos, me preocupa que no puedas levantar cabeza en su casa.
La madre de Lopez era asi, no buscaba que su hija fuera extremadamente rica 0 casarse con alguien muy poderoso, solo
queria que tuviera una vidaoda.
Esos tres afios habian sido realmente dificiles para e.
Cira vio preocupaci¨¦n en los ojos de su madre y se sinti¨¦ un nudo en el
Mama, ya conoci a sus padres, les caigo bien, no les importa mi
corazon: familia.
-Pero ¨¦l te trata bien? Durante esos tres afios que luchaste fuera, ¨¦l te cuidd bien?
-Si, si lo hizo. El es en realidad mi jefe, siempre se ha ocupado de mi, me ensefid mucho, me ayud¨¦ mucho. La cirugia que
tuviste, fue un m¨¦dico que ¨¦l consiguid. La liberaci¨¦n de papa, tambi¨¦n arreglo ¨¦l por detras.
Esas eran verdades.
Solo que Cira no le habia dicho que durante esos tres afios se sintido una herramienta para ¨¦l, ni le habia dicho sobre
amiga intima de ¨¦l que se llev6 el coraz6n de donante.
Esas cosas no dichas, eran cosas que e sentia que podia dejar atras.
-El acaba de decirme que en el noveno dia del ario nuevo iran al registro civil a casarse, parece que lo dice en serio... Creo que
yo tambi¨¦n lo he pensado bien.
La madre de Lopez no sabia que Morgan habia hecho tanto por e, ahora que lo sabia, su aprobacion inicial de cincuenta
puntos para Morgan de repente se convirtid en noventa y nueve.
E sonrio y dijo: Eso esta bien, mientras lo hayas pensado bien. Entonces,
LIB BONUS
durante el Afio Nuevo, gnos reunimos con sus padres? Ya que ambos decidieron casarse,s dos familias deberian al menos
cenar juntas.
mover
Eso era una peticion razonable, asi que cuando Morgan volvi¨¦ de el coche, madre de Lopez mencion¨¦ esto.
Morgan se detuvo por un momento y dijo: Mis padres se divorciaron hace afios, mi madre esta ahora en Suiza y no puede
regresar por el momento. En cuanto a cena, har¨¦ con mi padre, yo organizar¨¦ el lugar y enviar¨¦ un coche. a recoge.
Cira salt6 nerviosa, ¡éSuiza?
~Su madre estaba en Suiza?
Record6 que Helena le habia dicho que ¨¦l habia enviado a alguien a Suiza, gqui¨¦n era?
GET IT NOW
Capitulo 0417
Chapter 417
Chapter 417
Capitulo 0417
El padre de Cira no habia vuelto a casa para hora deida, asi que nifiera sali¨¦ a buscarlo.
Cira originalmente queria ayudar a su madre a preparar los tos y cubiertos, pero su madre insisti¨¦ en que e fuera a hacer
compafiia a Morgan, preocupada de que el nuevo yerno se sintiera incdmodo estando solo... ~C¨¦mo podria ser? Incluso si el
cielo se derrumbara, el sefior Vega se mantendria imperturbable.
Aun asi, Cira fue.
Morgan estaba en un sofa para dos personas. E habia pensado sentarse en otro sofa individual aldo, pero el sefior Vega
atrajo hacia ¨¦l, haciendo que se
sentara a sudo.
El le susurr6 al oido: -; Qu¨¦ le dijiste a tu madre?
Cira, sensible de oido, se apartd ligeramente:
No dije nada.
-~No dijiste nada y e cambi¨¦ tanto su actitud hacia mi?¡ª Morgan apret6 sus
~No te das cuenta? No estaba contenta conmigo, ,qu¨¦ he hecho para
dedos. desagradar a mi suegra?
La confianza del sefior Vega provenia de sus excesivas cualidades superiores, pero para cualquier padre que no est¨¦
vendiendo a su hijo o hija, lo primero que considerarian para un matrimonio es el caracter de otra persona.
Cira respondid impasible: -;No es suficiente una rci¨¦n ambigua entre un hombre y una mujer para descontentar?
Morgan mir¨¦, bajando los parpados. Cira pens6 que, ya que estaban pensando en casarse, deberian ser honestos entre si y
no habia problema en preguntar directamente.
Asi que e tambi¨¦n lo mir¨¦ fijamente: -Tu madre esta en Suiza, enviaste a Ke a Suiza para pajia, gcon qu¨¦
rci¨¦n?
Morgan jugueteaba con sus dedos y sonri¨¦ levemente: -z Esta insatisfecha tur madre o tu?
Cira lo mir¨¦ sin parpadear: -gPor qu¨¦ cambias el tema? ,Es tan dificil de responder?
-~Aprendiendo a haro yo?¡ª Morgan atrajo hacia su pecho, y Ciral tuvo que apoyarse en su pecho para no caer
completamente en sus brazos, jsu madre todavia estaba en eledor!
+15 BONUS
E definitivamente no tenia costumbre de abrazar y besar dnte de sus padres.
Cira levant6 vista y mir¨¦ al hombre, mientras Morgan fijaba su mirada en mano de e sobre su pecho, mirand con
significado.
Cira no pens6 que fuera gran cosa, habian sido honestos entre ellos tantas veces, gqu¨¦ importaba tocar un poco?
Peroo ¨¦l miraba de esa manera, sinti¨¦ que el cuerpo duro bajo su palma era un poco caliente, y rapidamente retir¨¦ su
mano.From N?velDrama.Org.
¨¦Asi que los pectorales de un hombre tambi¨¦n son duros cuando estan rjados? ~No se supone que son ndos? jEspera!
jEse no es el punto ahora!
Cira casi se desvia del tema, un poco molesta con Morgan, jsabia que estaba cambiando el tema!
Pero no tuvo que preguntar una segunda vez, Morgan explico con calma, Mi madre tiene trastorno bipr, el violin de Ke
puede calmar sus emociones, e cuid¨¦ de mi madre por un tiempo antes, y recientemente condici¨¦n de mi madr¨¦ empeord,
asi que le pedi que fuera a intentarlo, no hay ninguna rci¨¦n particr.
Cira se sorprendid, no tenia idea de que eso habia ocurrido: -; Cuando? ~ Cuando cuid6 Ke a tu madre?
Morgan gir¨¦ el anillo en su dedo anr antes de decir: -Ke estaba en su
segundo afio de universidad, fue a Suiza de vacaciones con algunospafieros, toc¨¦ un violin en el parque. Y un cuidador
que sac¨¦ a mi madre a tomar el sol por casualidad descubri¨¦ que su musica de violin podia calmar sus emociones, y luego me
lo cont¨¦..
Cira se enfoc¨¦ en lo importante: -zEs musica de violin que calmas emociones de tu madre, o solo musica de violin
tocada por Ke?
a siete u ocho violinistas para tocar misma pieza para e, nada
funciond, solo cuando Ke toca, se calma.
Cira frunci¨¦ el cefio ligeramente.
Morgan continud:
Asi que consegui el contacto de Ke y habl¨¦ personalmente con e, le ofreci una suma de dinero y le prometi que despu¨¦s
de graduarse, podria elegir cualquier posici¨¦n en cualquierpafiia bajo del Nube Celeste, siempre y cuando estuviera
dispuesta a quedarse en Suiza y ayudar en el tratamiento de mi madre.
+15 BONUS
-gE acept6? -Cira mir¨¦ fijamente,o si pudiera adivinar lo que venia despu¨¦s.
-E cuid¨¦ de mi madre en Suiza durante un afio, y despu¨¦s de un afio, regres6 al pais para continuar sus estudios. Hace
medio afio, en ceremonia de graduacion de Universidad de Sher¨¦n, fui invitado por escu, escuch¨¦ su concierto de
violin, e me encontr¨¦ despu¨¦s de su actuacion, se presentd y dijo que se habia graduado y queria venir a mido.
Morgan dijo: Eso es lo que le habia prometido antes.
+15 nouns
Capitulo 0418
Chapter 418
Chapter 418
Capitulo 0418
Cira finalmente entendidpletamente rcion entre Ke y Morgan, y no pudo evitar que su mente empezara a divagar.
Los hombres no son tan ingenuos, y Morgan, este tipo de hombre, atin menos. El podia percibir si una mujer estaba interesada
en ¨¦lono.
Morgan, sabiendo que Ke estaba enamorada de ¨¦l, atin asi acepto que e estuviera cerca de ¨¦l, lo que probablemente
significaba que tacitamente permitia sus sentimientos, no es asi?
Uniendo esto con el hecho de que ¨¦l habia estado distante con e debido a lo que paso vispera de Afio Nuevo, Cira dedujo
que ¨¦l manteniendo a Ke cerca no era solo para molesta, sino que tambi¨¦n consideraba posibilidad de cambiar de
novia.
Cira, sinti¨¦ndose inc¨¦moda, dijo: -,A tu madre realmente le gusta Ke? 4 Quiere que te cases con e? Est me dijo que tu
padre ya habia aceptado a Ke, pero por alguna razon, de repente se retract6. gFue porque supo sobre rcion entre
Ke y tu madre?
Aunque Cira no estaba muy al tanto de los asuntos familiares de los Vega, podia notar que Carlos Vega tenia una aversion
profunda hacia madre de Morgan.
Morgan tom6 su barbi: perspicaz.
Eres secretaria, no detective. No necesitas ser tan
E era muy buena deduciendo, sacando a relucir toda historia a partir de simples pistas.
Cira esquiv¨¦ su mano:
Entonces, si te casas conmigo, gtu madre se opondra?
E prefiere a Keo nuera.
Morgan respondio: Solo los nifios hacen todo lo que sus padres dicen.
Cira, con sentimientos encontrados, intentd quitarse el anillo, murmurando: Debe haber una manera de quitarlo, no esta
incrustado en carne, no puede ser imposible de quitar.
Morgan, ahora bastante consciente de sus emociones, agarr¨¦ su mano mientras intentaba quitarse el anillo y dijo firmemente: -
~lodavia no entiendes lo que digo?
Cira lo mir¨¦, confundida.
Los ojos de Morgan eran de un negro profundo. Solo los nifios hacen caso a sus
+15 BONUS
padres. No estoy con Ke, no me cas¨¦ con Ke, porque no quiero, no porque mi padre se oponga. Si realmente quiero algo,
nadie puede detenerme.
Cira apreto losbios.
Morgan agrego:
Solo me has gustado tu. gEntiendes lo que digo?
En los ojos de Cira se reflejaba ramente su mirada concentrada: ¡éDejas de intentar quitarte el anillo, por favor?
Cira sintido si escuchara el sonido des flores de primavera, lluvia de verano,s hojas de otofio cayendo y nieve de
invierno, ¡ªSi.
E respondi6¨¦ con mas ridad: Si.
La mirada de Morgan se volvi6 ardiente, y Cira supuso que queria besa.
Y asi fue, se acerco.Content property of N?velDra/ma.Org.
Cira se rid de su propia habilidad para leer sus pensamientos, cubri¨¦ndole lostbios cons manos, impidi¨¦ndole actuar.
Morgan tenia una sonrisa en los ojos, insistiendo en besa mientras Cira se inclinaba hacia atras para esquivarlo:
No.
La madre de Cira estaba a punto de marlos a cenar, pero al verlos tan
acaramdos, sonri¨¦ para si y regreso a cocina, sinti¨¦ndose aliviada al ver que Cira y Morgan realmente se amaban. Eso le
daba tranquilidad.
E se ocup¨¦ de los preparativos para boda de su hija, feliz de ver que tendria un apoyo en su vida. Se sentia satisfecha por
haber cumplido su destinoo madre.
Tambi¨¦n sentia que habia cumplido con confianza depositada en e por un amigo....
Morgan agarr¨¦ ambas mufiecas de Cira con una mano. Lo que queria, siempre lo conseguia, e insistid en besa. Cira estaba a
punto de ceder y terminar escena.
Justo en ese momento, se escucharon voces desde afuera. La nifiera y el padre haban entusiasmados.
La nifiera decia animadamente: -jLa sefiorita Lopez trajo a su novio a casa!
¨¦Novio?
-Si, ivan a casarse!
Cira rapidamente se aparto de Morgan, no queriendo que su padre viera en una situaci¨¦n tan indecorosa. Morgan no
siguid, simplemente se enderezo y ajustd
+15 BONUS
su traje, con un pensamiento cruzando su mente.
El padre entrd, desconcertado: -3Cira?
Entonces sus ojos se encontraron con los de Morgan, calmado y distante en el sofa, jy el rostro del padre cambi¨¦
instantaneamente!
Chapter 419
Chapter 419
apitulo 0419
La madre de Cira tambi¨¦n escuch¨¦ el regreso de su esposo padre, y justo entonces, ilevo el ultimo to a mesa.
-Entonces, aer. Hoy, Cira trajo a Morgan sin avisarnos con antcion, asi que no preparamos nada especial, soloida
casera. No s¨¦ si a Morgan le gustara.
Morgan se levantd, echando un vistazo al palido rostro del padre, y dijo con una voz suave y tranqu: -Fue mi culpa por no
avisar a Cira con antci¨¦n que me quedaria, asi que e no pudo informarles. No es su culpa.From N?velDrama.Org.
la madre de Cira, que no habia estado tan feliz en mucho tiempo, sonrid ampliamente y reprendi¨¦ carifiosamente: -Morgan, no
malcries demasiado a
Cira.
Pero luego defendio a su hija, diciendo: -Aunque nuestra Cira es tan sensata que no se puede malcriar.
Cira sonri¨¦ ligeramente.
Todos se sentaron a mesa, y madre de Lopez primero sirvid un tazon de sopa para Morgan, luego continu¨¦ sirvi¨¦ndole mas
tos.
-Morgan, prueba este caldo de pescado. Y el pescado lo pesc¨¦ nuestro vecino en el mar.
-Y este cerdo agridulce con pifia, es el favorito de Cira. Le ha encantado lo acido desde que era pequefia.
Morgan mir¨¦ a Cira, quien, en efecto, estabaiendo pifia: -; Te gusta lo acido?
La madre sonri6: -Por supuesto, hoy, alprar provisiones para el Afio Nuevo, inclusopro azufaifos y cirus verdes.
-Por cierto, todavia no conocemos tu hor¨¦scopopleto, Morgan. Aqui, para casarse, hay queparar los hor¨¦scopos y
elegir un dia auspicioso para boda.
-ro, todo esto tambi¨¦n puede esperar hasta despu¨¦s de que nos hayamos. reunido con tu padre.
La calida y cort¨¦s actitud de madre en mesa contrastaba con extrafia actitud cada y sombria del padre.
Pero en ese momento, tanto Cirao su madre estaban centradas en Morgan,
sin darse cuenta de que ¨¦l habia estado cado todo el tiempo,iendo poco y con los musculos de su rostro tensos,o si
alguien en mesa lo pusiera
extremadamente nervioso.
Morgan mantuvo una sonrisa educada y respondi¨¦ a cada gesto de hospitalidad de madre, sin parecer frio.
La madre record6 algo:
jCasi lo olvido! Seguin nuestra tradicion local, el nuevo
yerno debeer un tazon de fideos dulces en su primera visita. Voy a prepararlos ahora mismo. No se pueden pasar por alto
estas costumbres.
La madre estaba tan feliz que Cira temid que se esforzara demasiado. Estaba a punto de decir que a Morgan no le gustaban los
dulces o que podian prepararlos
m¨¦s tarde.
Cuando su madre choco identalmente con el codo del padre, que no era gran cosa, pero el padre de repente estall6,o si
una cuerda tensa se hubiera roto, y grito: ;Basta ya! ¡éCuando terminara esto?
Su repentino estallido sorprendi¨¦ a todos en s, excepto a Morgan.
El padre de Lopez, emocionalmente agitado, exm6: -;, Qu¨¦ boda ni qu¨¦ boda?! jNo estoy de acuerdo! jNo puede ser!
Cira estaba desconcertada: -~Por qu¨¦?
El padre, rojo de ira, gritd: -|No hay por qu¨¦! Simplemente no estoy de acuerdo. Si insistes en casarte con ¨¦l, jentonces estamos
acabados!
Cira mir¨¦ atonita a su padre.
Desde que volvi¨¦ a casa despu¨¦s de tres afios, sintio que su padre se sentia culpable hacia e, nunca le habia hado duro,
mucho menos mencionado cortarzos.
Estaba muy sorprendida e iprensiva: -Papa, ,qu¨¦ estas diciendo?
Pero el padre ya habia perdido el control, tirando sus palillos y sefindo a Morgan con un dedo tembloroso: TU, tU, tu...
Morgan seguia tranquilo, mirandolo con ojos oscuros y profundos.
-Tu... jvete! jVete!
Grit¨¦ el padre, con los musculos de su boca temndo y voz ronca: mi casa! No vuelvas, no te dejar¨¦ tener ¨¦xito, jvete!
-jSal de
Morgan permaneci¨¦ sentado sin moverse, con una expresion fria. La madre estaba atonita, mirando fijamente al padre de Cira.
SANGU SI+
Cira se volvi¨¦ con calma hacia Morgan y dijo: TU vete primero.
Morgan mir¨¦ a Cira, y sin decir nada, asintio.
Cira lo pafio a puerta. Morgan, con una frialdad digna, sonri¨¦ ir¨¦nicamente: -Parece que no es que tu madre no me
acepte, sino que tu padre no me acepta.
No s¨¦ qu¨¦ le pasa. ¡é Tal vez tiene algo en mente... perdid dinero jugando as cartas? n
-no era primera vez que el padre perdia el control de sus emociones. De lo contrario, no habria hecho escandalos en el
hospital ni peleado enisaria.
-Har¨¦ con ¨¦l -dijo Cira, frunciendo el cefio. Unaida feliz se habia convertido en esto.
Morgan se detuvo y, finalmente dejando dedo su disgusto, se inclin¨¦ para mira a misma altura: -Entonces, gcambiaras
de opinion por oposici¨¦n de tu padre?
Sonabao si temiera que e cambiara de opinion y no se casara con ¨¦l.
Cira estaba bastante molesta y agitada, pero al verlo un poco cauteloso y preocupado, involuntariamente se rj¨¦.
-Entonces, si realmente me arrepiento, ,qu¨¦ harias?
Morgan baj¨¦ los parpados, revndo leves arrugas, y reflexiond seriamente: Contrataria unapafiia de teatro.
-gAh?
En puerta de tu casa, interpretarian Romeo y Julieta.
GET IT NOW
Capitulo 0420
Chapter 420
Chapter 420
Capitulo 0420
Este hombre,par¨¦ con Julieta.
Cira se rid de su extrafia forma de pensar.
Ahora el sefior Vega sabia bromear, y con una sonrisa en losbios, Cira dijo: g No es que el anillo no se puede quitar? ~C¨¦mo
podria retractarme? No tengo 50 millones parapensarte.
-Ah, ese es mi objetivo, secuestrarte con un anillo que no se puede quitar¡ªdijo Morgan con una sonrisa. Me enoj¨¦ un poco
cuando tu padre me apunto, pero ahora me has calmado.
Ahora ¨¦l realmente sabiao actuar, penso Cira, y pregunto: -~Has aprendido algun truco de Lidia otra vez? gEstas
empezando a actuar desvergonzadamente?
-,Necesito aprender de alguien mas? -Morgan no queriendo admitirlo.From N?velDrama.Org.
-4 Quieres que recuerde para el sefior Vegao imitaste a Fermin?
Morgan beso fuertemente en losbios y luego se dio vuelta para salir del callejon.
Cira se rid y se volvid para ir a casa.
Justo al llegar a puerta de su casa, escucho a nifiera gritar: ;Ana! Como estas?
jCira cambio de expresi6n y corrid adentro!
La madre de Cira estaba sentada en el sofa, apoyada por nifiera, con un moreton en frente.
La nifiera le tomaba presion arterial, que efectivamente habia subido. Cira rapidamente encontr¨¦ medicamentos para bajar
presion y se los administr6. Paso un buen rato antes de que su madre se recuperara y les hizo un gesto con
mano.
Cira frunci¨¦ el cefio y, junto con nifiera, ayud6 a su madre a acostarse en el dormitorio.
La madre agotada, dijo: -Tu padre... no te preocupes por ¨¦l, ultimamente ha estado muy extrafio, pidiendo esto y aquello, o
bebiendo demasiado, o no volviendo a casa, y se enoja si le preguntas.
Cira ya har a nifiera sobre el alcoholismo de su padre y su falta de
habia oido presencia en casa: -~A menudo le grita a usted? gPor qu¨¦ nifiera no me lo ha
+15 BONUS
dicho?
La madre estabapletamente desilusionada con su padre: Le dije a nifiiera que no te lo dijera, no queria preocuparte. No
le hagas caso, creo que Morgan es muy bueno, s¨¦ que te cuida y t tambi¨¦n le gustas, puedo verlo, realmente te gusta.
Cira tom6 mano de su madre: Descanse un poco, ir¨¦ a har con ¨¦l, no se enoje.
Cira esperd a que su madre cerrara los ojos antes de salir.
Su padre estaba sentado en puerta de casa, fumando, con varios colis de cigarrillos a sus pies.
Cira le pregunt6 directamente: -Papa, por qu¨¦ te opones a que me case con Morgan?
Queria har seriamente con ¨¦l, escuchar sus pensamientos, tenia que haber una
razon.
Sin embargo, su padre tenia una actitud irracional, levant¨¦ voz y dijo: El mandato de los padres! Simplemente no estoy de
acuerdo, jdeben separarse ahora! Si no se separan, eso es una fuga y es deshonrar a familia.
~No era absurdo?
Cira dijo:
-En todass cosas hay una razon, si te opones, debe haber una razon. Quiero escuchar esa razon, sin una razon para
separarnos, no lo entiendo y no puedo hacerlo.
-~No puedes hacerlo? apret¨¦s mandibs. sabraso moriras!
su padre se levanto de repente, mir¨¦ fijamente y
jEse hombre no parece bueno! Si te quedas con ¨¦l, ino
Cira neg6 con cabeza: -Lo conozco desde hace tres afios, s¨¦ c¨¦mo es.
Su padre sefial¨¦ afuera: -Mira ropa que lleva, el coche que conduce, es de tu nivel? Estas personas ricas son muy astutas.
Se fijo en ti sin razon, para casarse contigo, jdebe tener un prop¨¦sito!
Entonces Cira pregunto: , Qu¨¦ prop¨¦sito? ; Qu¨¦ podria querer de mi? ,Dinero? , Tengo yo? Persona? gAmor? gNecesitaria
comprometer su propio matrimonio para obtener estas cosas si no le gustara yo tambi¨¦n?
Su padre no pudo responder, y Cira se rid: -Asi que no tienes una razon, ¡é simplemente te opones a nosotros?
Su padre tird el cigarrillo y encendi¨¦ otro, su rostro estaba sombrio,o si
+15 BONUS
estuviera conteniendo algo, pero no era un cigarrillo de buena calidad, el fuerte olor a nicotina se dispersaba con el viento, y su
madre tosia sin parar en habitacion.
Cira solo sentia que estaba siendo irrazonable y causando problemas sin razon, igual que cuando e era nifia y ¨¦l gritaba por
cualquier cosa. Realmente enojada, japago su cigarrillo directamente!
-El m¨¦dico dijo que mi madre debe tener cuidado cons infiones en su vida diaria, te he advertido muchas veces, no fumes
cerca de e, gzhas escuchado?
-E tiene un corazon artificial, no puede emocionarse, pero tu haces enojar todos los dias, le gritas todos los dias, es una
paciente, apenas salvo su vida, gno puedes cuida un poco mas?
-Ya no eres un nifio, gpor qu¨¦ no puedes distinguir lo que es mas importante? No acttias con ld¨¦gica, te opones a mi matrimonio
sin dar razones, un almuerzo feliz se convierte en descontento para todos, cuando dejaras de causarnos problemas, sabes lo
molesto que eres....
Antes de que pudiera terminar, jsu padre le dio una bofetada en cara!
CapÃtulo 421
Cap¨ªtulo 421
Capitulo421
Cira se cubri¨¦ cara al darse cuenta de lo que acababa de suceder.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
Incluso el padre de Cira no esperaba haber Ilegado as manos, pero ya que lo hizo, apret¨¦ los pufios con fuerza: jSoy tu
padre! ;Debes obedecerme! Si digo que no puedes casarte con ¨¦l, jentonces no puedes! El no es una buena persona! Cira baj¨¦
la mano y, con expresion tranqu, le pregunto: -Entonces, cuando me usasteo garantia en ese momento, esos
acreedores eran personas buenas?
El padre de Cira qued6pletamente impactado.
Cira no era alguien a quien le gustara resucitar viejos rencores.
Ya sea pors iones pasadas de Morgan hacia e, o decisi¨¦n de sus padres de vende en aquel entonces, despu¨¦s de
elegir perdonar, adopto una actitud de <>.
Pero hoy, el padre de Cira realmente hizo perder paciencia: -En ese momento, ya habias decidido no quererme, asi que
ahora no puedes seguir presionandome con el titulo de papa. En resumen, ya no tienes el derecho de intervenir en mi vida. Si
vuelves a molestar a mi madre, me llevar¨¦.
Dicho eso, se dio vuelta y se fue.
La bofetada en su rostro todavia ardia un poco cuando el viento sopld. Trag6 saliva, se apresur¨¦ a salir corriendo por el callejon.
Lo inesperado fue que, en entrada del callejon, vio el coche familiar.
Morgan estaba apoyado en el coche, bafiado por calida luz del sol, lo que le daba un toque adicional de calidez.
Cira se acerc¨¦ lentamente, mirandolo aturdida:
~Por qu¨¦ atin no te has ido?
Morgan vio de inmediato hue roja en su meji derecha y su mirada se volvid sombria: -Tu me lo dices. Ven aqui.
ro que no se fue porque sospechaba que e y su padre no terminarian bien. Cira se acerco a ¨¦l, y ¨¦l sac¨¦s manos de los
bolsillos para sostener el rostro de e directamente. Las manos del hombre eran calidaso un horno.
-4Qu¨¦ esta¨¦s haciendo?
Cira le pregunt6 en voz baja.
Morgan le respondi¨¦ suavemente: -Ayudandote a desinmar.
+15 BONUS
Hasta el anochecer, el padre de Cira no vio a e regresar y, preocupado, decidi¨¦ salir a busca. Al salir del callejon, se
encontr¨¦ con el mativo coche lujoso estacionado en eldo de carretera, que destacaba en el pequefio pueblo.
La ventana del coche se baj¨¦ lentamente, y el padre de Cira vio a e acostada en el amplio asiento trasero del lujoso coche,
con cabeza apoyada en el muslo de Morgan, ya profundamente dormida.
La chaqueta de Morgan cubria, y Cira se acurrucabao un pajaro cansado que regreso a su nido, confiando en ¨¦l.
jEl padre de Cira se sintid atonito!
Susbios temban incontrblemente, y era evidente que, en esa situacion, Cira tenia una gran confianza en ¨¦l...
Morgan no mostr¨¦ ninguna emoci¨¦n en sus ojos, no tenia cortesia que habia demostrado frente a madre de Cira, solo una
frialdad hda.
Susbios se movieron ligeramente.
El padre de Cira lo mir¨¦ fijamente,o si estuviera atrapado en una pesadi de que no podia despertar. En el suefio, el
diablo le preguntaba: ¡édirias algo?
El practicamente huy6 de regreso a casa.
Cira no sabia en qu¨¦ momento se quedo dormida.
Despu¨¦s de pasar mitad de noche buscando cartas de amor, no habia
dormido mucho. La calida fragancia de madera en el automdvil hizo sentir muy somnolienta.
Sintid un golpe de viento frio en su rostro y abri¨¦ los ojos, dandose cuenta de que ventana del coche estaba abierta.
Cira murmur¨¦: -Hac¨¦ frio.
Morgan subi ventana y le acarici¨¦ el cabello: -No esodo dormir en el coche. Voy a llevarte de vuelta a Costa Be.
Cira neg6 con cabeza: -Majiana es festivo, quiero quedarme en casa con mi madre.
Morgan baj¨¦ mirada: -Te traer¨¦ de vuelta mafiana por noche.
Eso estaria bien.
En ese momento, Cira no sabiao enfrentarse a su padre. m¨¦ a ama de
+15 BONUS
ves para pedirle que cuidara bien de su madre.
Hacia mucho tiempo que no iba a Costa Be. Cuando entrd, not¨¦ que en amplia s de estar, Morgan habia colocado un
nuevo juego de sofas.
Aunque no habia una marca visible, sabia que sus cosas eran siempres mejores. Ese juego de sofas, ya fuera aut¨¦ntica piel
hecha a mano de Italia of fabricado con precision alemana, era lo mejor.
Cira estaba un poco perpleja: -~No acababas de cambiar ese juego a principios de afio? gPor qu¨¦ lo cambiaste de nuevo?
Morgan le respondi¨¦ lentamente:
Ese juego no era conveniente.
Cira pregunto: -,En qu¨¦ no era conveniente?
Morgan no le respondi¨¦ de inmediato, solo mir¨¦ y desabrocho lentamente los botones de camisa.
Sus dedos eranrgos y de piel ra, destacando en camisa negra, capturando atencidn de Cira.
Luego lo vio quitarse camisa, revndo un su¨¦ter negro ajustado que resaltaba los contornos de los musculos pectorales que
e habia tocado antes.
Los parpadeos de Cira no eran naturales, ese hombre sabia exactamenteo. seducir a chica.
CapÃtulo 422
Cap¨ªtulo 422
Capitulo422
Morgan se acerc¨¦ a e, con sus pies enfundados en pantus negras, pisando alfombra nca.
-Ha pasado mas de una semana, 4no me has extrafiado?
Cira apart¨¦ mirada y nego: -No, en realidad no.
Pero Morgan admitio: -Yo si te he extrafiado.
... Cira finalmente entendi¨¦ lo que significaba ?>.
Morgan continu¨¦ acusand de manera pomposa: -No respondiste mis mensajes en WhatsApp.
Se acerc¨¦ a e a un metro de distancia, entrando en su espacio personal, y Cira no pudo evitar retroceder: ; Qu¨¦ mensajes?
No los he recibido.
Morgan adopto una expresion de ?
-Tambi¨¦n dije, carifio, mi corbata esta en tu habitacion, guard por mi, recuerda ncha. Se arrug6 cuando te atabas
manos, ¡éte acuerdas? Tambi¨¦n te envi¨¦ una foto. Tu ropa interior esta en mi equipaje...
jCira rapidamente corri¨¦ hacia ¨¦l y le tap¨¦ boca!
Aunque solo estuvieran los dos alli, gera realmente necesario que dijera esas pbras, ese desgraciado?
Morgan abrazo directamente por cintura, bajo cabeza y encontr¨¦ susbios de manera precisa, los beso, los sion¨¦, y
cambio de posici¨¦n varias
veces.
Cira suavemente lo empuj¨¦ dos veces, naturalmente no lo alej¨¦. En realidad, no queria alejarlo.
Morgan era una persona bastante fria y distante, siempre parecia serio y raramente decia pbras sugerentes. Cuando lo
hacia, era un cambio.
particrmente estimnte. Cira admiti¨¦ que esas tres frases le hicieron sentir
algo.
No solo los hombres tienen necesidades,s mujeres tambi¨¦ns tienen. Aunque habia estado evitando el tema, despu¨¦s de
tener ?
+15 BONUS
Especialmente ens ultimas veces, Morgan habia sido especialmente
considerado con sus sentimientos. Y ultima vez, incluso levant¨¦ sus piernas y baj¨¦ cabeza... casi le quit¨¦ vida.
Morgan retrocedi¨¦ dos pasos y se sento en el sofa, atray¨¦nd hacia ¨¦l. Cira se arrodill¨¦ en el cojin del sofa, bajo cabeza y,
con ¨¦l inclinando cabeza hacia arriba,partieron un beso apasionado que era dificil de separar.
La mano del hombre sostenia su cintura, luego se desliz6 desde el dodillo de su su¨¦ter, entrando en su ropa. Su palma
frionaba sin obstaculos su cintura. suave, siguiendo columna vertebral hacia arriba, desabrochando los botones.
Cuandos ataduras se aflojaron, su otra pierna tambi¨¦n fue tirada hacia arriba del sofa, quedandopletamente arrodida
sobre sus piernas, firmemente pegados a trav¨¦s des ts.
Cira tenias orejas ardiendo. Cuando estaba tumbada en el sofa y fue empujada hacia arriba, repentinamente entendio por
qu¨¦ cambio el sofa y por qu¨¦ dijo que el anterior no era conveniente
El sofa anterior era de t y no era resistente as manchas ni impermeable. El nuevo sofa era de cuero genuino, facil de
limpiar cualquier cosa que se derrame.
El lo habia neado todo.
Morgan solia ser mas brusco en ese asunto, pero esa vez fue suave, algo sin precedentes, y Cira no podia resistirlo. Lo empuj¨¦,
suplicando de manera intermitente, diciendo que ya era suficiente, que no queria mas, que no podia
mas.
Morgan, con voz ronca, pregunto: -,No quieres el qu¨¦?
No, no mas, por favor.
-~A qui¨¦n le estas diciendo que no mas?
Aprop¨¦sito, ¨¦l estaba deliberadamente tratando de hace decir ?Morgi? en ese momento. Realmente le importaba. Aque
vez en el bar, e le hizo darse cuenta de que a e ya no le gustaba tantoo antes.
Cira, inexplicablemente, no queria ceder. Morgan, con mirada oscura, tom¨¦ un cojin y lo coloc¨¦d en su abdomen, continuando
desde atras.
Finalmente, s de estar estaba hecha un desastre, y Costa Be, despu¨¦s de mucho tiempo, volvia a ser tan apasionada
como antes.
Aun no habian cenado, Morgan mo para que les entregaranida y luego fue a ducharse. Cira se bafid primero, se puso
ropa que habia dejado olvidada alli antes y sali¨¦ de habitacion. Al ver que el suelo de s de estar estaba lleno de
pafiuelos, su rostro se volvid rojo nuevamente y se apresuro a limpiar.
Primero limpio el sofa con una toa himeda, luego tir¨¦ los pafiuelos del suelo a basura y finalmente empaquet¨¦ bolsa de
basura.
Eh? Cira de repente record6 algo, abri¨¦ bolsa nuevamente y sacudi6 para ver lo que habia adentro.
Nada, no habia condones usados.
Morgan tambi¨¦n salid despu¨¦s de ducharse y vio agachada junto al cubo de basura: 4 Qu¨¦ sucede?
-Recientemente no has tomado precauciones en varias ocasiones. Seria mejor que lo hagas por si acaso...
Morgan se detuvo por un momento, se acerco y levant¨¦ del suelo, haci¨¦nd sentarse en su regazo mientras acariciaba su
vientre: -Vamos a casarnos pronto. Si sucede, simplemente lo tendremos.
Capitulo423
From N?velDrama.Org.
CapÃtulo 423
Cap¨ªtulo 423
Capitulo423
Cira se fue de Costa Be al dia siguiente, y no dej¨¦ que Morgan pafiara. En su lugar, qued6 con Isabel para almorzar
al mediodia.
Mientras se maquiba, Morgan se apoyo en mesa de tocador y observo. Su tono reflejaba cierta insatisfi¨¦n por haberlo
dejado para tener una cita con otra persona: -gTu rci¨¦n con Isabel es tan buena ahora?
Cira se estaba maquindos cejas.
-4 Qu¨¦ sucede? Al serior Vega molestd que me lleve bien con el profesor Sanchez y el sefior Garcia, gy ahora tambi¨¦n le
molesta que tenga una buena rci¨¦n con abogada Martinez?
Morgan realmente se sentia inc¨¦modo al respecto. Escogi¨¦ unpizbial que coincidia con su maquije, levant6 su barbi y
comenzo a aplicarselo: -Ellos han ocupado el tiempo tuyo que originalmente me pertenecia. ~No puedo quejarme un poco?
Carifio, no seas demasiado estricta conmigo.
Cira no pudo evitar sonreir, ¨¦l se inclin6¨¦ hacia e y tambi¨¦n sonrid: si no, no lo puedo hacer bien.
-No te rias,
El estaba aplicando elpizbial con concentracion y detalle, mientras Cira lo miraba sin pestariear.
Esa era segunda vez que ¨¦l le ayudaba a aplicarse elpizbial. La primera vez fue en el crucero de negocios. En ese
momento, e pensaba que ¨¦l era tan habil porque debia de haber ayudado a Ke muchas veces.
Ahora, e le pregunto en voz baja: -¡é Qui¨¦n te ensefid a aplicar elpizbial?
Morgan termin¨¦ de aplicar elpizbial, difuminando los bordes de susbios con yema del dedo, diciendo: ;Necesito que
alguien me lo ensefie? Es algo que puedes aprender con una solo mirada,
Si, asi era ¨¦l, a Morgan le resultaba facil hacer cualquier cosa.
Vamos a ver qu¨¦ tal queda.
Cira le dio una alta valoracidn: Se ve bien.
Morgan cerr¨¦ despreocupadamente tapa delpizbial y luego se acerc¨¦ directamente.
Cira habia logrado maquirse con tiempo y no queria que ¨¦l arruinara su maquije. Se aparto rapidamente hacia atras, pero ¨¦l
le agarr¨¦ firmemente
+15 BONUS
nuca, impidi¨¦ndole escapar.
El sefior Vega siempre era un ?
Si no fuera porque Cira lo apartd con determinaci¨¦n, lo mas probable era que ¨¦l hubiera querido algo mas que un simple beso.
Morgan abri6 el armario, tom6 un juego de ves de coche y dijo: Ve en coche.
Cira tom6s ves, se levant6 para irse, pero Morgan le agarr¨¦ mufieca con una expresion apuesta y atractiva, con cejas
hermosas y una mirada intensa: Ven a buscarme mafiana.
-No estoy segura, tal vez tenga que pafiar a mi madre.
Cira respondio, dio dos pasos y fue nuevamente detenida por ¨¦!. Morgan penso un momento y dijo: -; Qu¨¦ te parece si cenamos
pasado mafiana?Content property of N?velDra/ma.Org.
Cira se rid: Mira cuando le conviene al presidente Vega, de todos modos, no tenemos nada importante que hacer, asi que
podemos ajustarnos a su tiempo.
Morgan afirmo.
Cira intento irse por tercera vez, dio dos pasos y luego se volvi¨¦ para mirarlo.
Esa vez, Morgan no detuvo. Su esbelta figura se apoyaba en el mostrador: -¡é, Te da pena irte? Entonces, qu¨¦date.
Cira lo ignor¨¦ y cambid sus zapatos antes de salir.
Ah... de repente se volvi¨¦ cursi.
sev
La ve que le dio Morgan era de un autom¨¦vil nco, bastante adecuado para una chica.
E fue directamente al restaurante, donde Isabel notd de inmediato: -;Estas de buen humor?
Cira se toc¨¦ cara y no pudo evitar sonreir: -~Es tan evidente?
Isabel le dio una evaluaci6n de cuatro pbras: -Con mirada de satisfecha.
Cira tosi¨¦ fuertemente, jzqu¨¦ estaba diciendo?!
Enparacion, el estado de animo de Isabel probablemente no era muy bueno. De lo contrario, no estaria preguntando a Cira
si queria almorzar juntas en el dia de festivo en lugar de estar con su familia.
-,Donde estas Enrique?
+15 BONUS
Isabel le respondi¨¦ con indiferencia: La situaci¨¦n en familia de Enrique es un poco especial. Ademas de sefiora Torres, su
papa tiene otras dos mujeres sin un estatus legal ro que tambi¨¦n viven en casa. Esa especie de crimen de bigamia tan
descarado es practicamente desafiar los limites legales, asi que no quiero ir. No tengo muchos amigos, asi que solo puedo
buscarte a ti. Pero, parece que te estoy molestando, ,verdad?
Cira, curiosa, pregunto: -Entonces, ,cdmo pasas los festivales normalmente?
-Trabajando en el bufete de abogados. Este afio no hay muchos casos.
Al har, Isabel not¨¦s marcas de besos en el cuello de Cira y sac¨¦s pastis anticonceptivas de su bolso: -Solo quedan
dos, toms.
Cira se sonrid, conociendo a Isabel durante tanto tiempo, sabia que su personalidad era asi: muy profesional en el trabajo, pero
un poco despistada en vida. Sin embargo,partirs pastis anticonceptivas de esa manera parecia demasiado habil,
considerando cantidad de gente alrededor.
?+15 BONUS
Capitulo424
CapÃtulo 424
Cap¨ªtulo 424
Capitulo424
Cira tom6 caja de medicamentos y guard6 rapidamente en su bolso. Al ver que no los tomaba, Isabel le preguntd
apresuradamente: -4Qu¨¦ sucede?
Luego, tambi¨¦n not6 el anillo en el dedo anr de Cira y se sorprendi¨¦ un poco: -;Vas a casarte con el sefior Vega? 4 Quieren
tener hijos?
-Anoche mencion6 tener hijos, pero atin no lo he considerado bien respondi6 Cira con una sonrisa-. Aunque hace unos meses
me hice un chequeo m¨¦dico y el m¨¦dico dijo que debido a un aborto anterior, mi pared uterina es delgada y no es facil quedar
embarazada.
Isabel hablo seriamente: -Mi consejo es que, incluso si tienes dificultades para quedar embarazada, si no estas segura de
querer tener hijos, debes tomar medidas de proti¨¦n. No te ilusiones con posibilidad, para evitar situaciones ens que
quedas embarazada y no deseas realmente tener hijos, pero te ves obligada a aceptarlo por temor a no poder concebir en el
futuro.
Cira afirm6 con losbios apretados: -Voy a pensarlo detenidamente.
Despu¨¦s de cenar, Cira invit6 a Isabel a su casa esa noche, diciendo: De todos. modos, en mi casa solo estar¨¦ con mis padres,
asi que seremos mas animados si hay mas gente.
Isabel nego con cabeza:
Prefiero no ir. Disfruta del festivo con tu familia. Yo
volver¨¦ al bufete de abogados para organizar los casos del proximo afio.
-4 Seguro que no vienes conmigo?
-Deberias volver pronto, no hagas que tu madre se preocupe.
Dado que e insisti¨¦, Cira decidid conducir de regreso a Fuenteserena por si
misma.
Hoy, ama de ves tambi¨¦n estaba de descanso para reunirse con su familia, y cena de reunion en noche fue preparada
por su madre.
Al llegar a casa, e se remang6 camisa, se puso un dntal y entr¨¦ en cocina para ayudar.
Justo en ese momento, Morgan envid un mensaje preguntandole qu¨¦ estabal haciendo. Cira le envid una foto del pescado en
ta de cortar.
El
pez ya estaba abierto y desangrado.
Morgan le respondi¨¦ con tres puntos suspensivos;
E podia imaginar su expresi¨¦n de incredulidad, y no pudo evitar sonreir.
-Cira una voz sono de repente detras de e. Se dio vuelta y vio a su padre. entrar en cocina, cons manos en los
bolsillos y una expresion algo inc¨¦moda.
Recordando lo sucedido ayer, Cira guard6 el tel¨¦fono, se puso los guantes y continud preparando el pescado sin prestarle
atenci¨¦n.
El padre hablo en voz baja: Cira, ayer, ayer fui impulsivo. No deberia haberte golpeado. Te pido disculpas. No te enojes con tu
papa. No puedo entendero pude llegar a golpearte.N?velDrama.Org holds ? this.
Cira llev¨¦ el pescado bajo el grifo para limpiarlo, lo coloc¨¦ en un to de ceramica y luegoenzo a preparar los
pafiamientos.
-En ese momento, estaba fuera de mi. No era mi intencion golpearte. Ademas, Cira, soy tu padre. No te har¨¦ dario. No eres
adecuada para ese Morgan. No deberian estar juntos.
Mientras cortaba cebos, e dijo con calma: Si no puedes darme una razon que pueda aceptar, entonces mejor no digas
nada.
Despu¨¦s de preparar los ingredientes y quitarse los guantes, se dirigid avar el
arroz.
El padre de Cira se puso ansioso:
origen desconocido?.
Por qu¨¦ no me obedeces? Soy tu padre, g acaso no soy mas confiable que un hombre de
E no queria escuchar mas excusas, asi que paso directamente por sudo. Pero su padre not6 el anillo en su mano y sus
ojos se estrecharon repentinamente: -; Ese hombre te lo dio? jQuitatelo! ;Quitatelo ahora mismo!
Su emocion se volvid repentinamente intensa y fue directamente a agarrar mano de Cira. E, desprevenida, dej¨¦ caer o
arrocera en el suelo y fruncio el cefio mientras intentaba recupera: -, Qu¨¦ estas haciendo?
El padre de Cira agarr6 fuertemente su mano y trat¨¦ de quitarle el anillo a fuerza, pero no podia quitarselo y tir¨¦ de los dedos
de e, haci¨¦ndole dafio: -i Me duele! jNo puedo quitarmelo!
-jComo es posible que no puedas quitartelo! ;Debes quitartelo! jEs un monitor! ; El te esta vigndo! jTe esta siguiendo!
Cira intent6 retirar su mano con fuerza, no porque no pudiera liberarse, sino porque temiastimarlo al apartarlo, ya que su
pierna no estabapletamente curada: -Su¨¦ltame.
-jSu¨¦lt! -La madre de Cira, que originalmente estaba ocupada afuera,
escuch¨¦ el alboroto y entro a ver, jagarr¨¦ una escoba y golped directamente a su marido!
+15 BONUS
Capitulo425
CapÃtulo 425
Cap¨ªtulo 425
Capitulo425
Con el golpe de escoba, cara del padre de Cira se llend¨¦ de sangre. Cira rapidamente detuvo a su madre:
golpees!
j{Mama, no lo
Su madre, decepcionada y resentida hacia el padre, exmo: -,Por qu¨¦ no puedes vivir una vida tranqu? Despu¨¦s de tanto
esfuerzo, finalmentes cosas. mejoraron, pero insistes en causar problemas sin razon, haciendo que todos est¨¦n insatisfechos.
TU, tu...
Viendoo expresi¨¦n de madre cambiaba alternativamente, Cira tuvo un mal presentimiento y rapidamente abrazo a su
madre: -jMama, no te emociones! jCalmate!N?velDrama.Org holds ? this.
-Eres... eres...
La madre sintio que sangre le subia a cabeza, su visi¨¦n se volvi¨¦ negra y luego cayo rigidamente al suelo.
jLa cabeza de Cira se quedo en nco al instante! El desfibrdor en el cuerpo de su madre emitid una luz roja de advertencia.
Cira apretd mano de su madre y rapidamente saco el tel¨¦fono para mar al 112.
Sin embargo, al ser un dia de festivo, incluso en el hospital se aplicaba un sistema de turnos, y escasez de personal hacia
que ambncia no pudiera llegar con prontitud.
Por suerte, Morgan se anim6 hoy y¡¯le prest¨¦ su coche. Cira y su padre subieron a su madre al automovil y Cira condujo
apresuradamente hacia el hospital, llevando a su madre a s de emergencias.
La operaci¨¦n atin no habia terminado cuando Ilegaron hermana mayor y su esposo. Probablemente, el padre de Cira les
m¨¦, y ellos tambi¨¦n se enteraron de situacion por ¨¦l. En cuanto Ileg¨¦ hermana mayor, senzo directamente. hacia Cira,
la agarr¨¦ y exm6 con tristeza y enojo: jOtra vez tu! jOtra vez por tu culpa!
Cira fue sacudida por e y le pregunt¨¦ confusa: gEsto es mi culpa?
-4No lo es?
La hermana mayor llord: -Si no fuera por tu culpa, gc¨¦mo podrian nuestros padres haber llegado as manos? Estuvieron
casados por mas de treinta afios,o mucho discutian, ,cuando han llegado a pelear fisicamente?
El cufiado rapidamente abrazo a hermana mayor, intentando contrr sus
emociones, pero e seguia acusando furiosamente a Cira.
-Desde que regresaste, nuestra familia no ha dejado de tener problemas. Mama tiene que someterse a una operacion, papa va
a carcel, y ahora tambi¨¦n te vas a casar. Eres fuerte, tomas decisiones importantes por ti misma, no escuchas a nadie en
familia. Si eres tan decidida, igpor qu¨¦ regresaste?!
Cira no entendia por qu¨¦ de repente hermana tenia tantas objeciones hacia e. Al pensar detenidamente, parecia que todo
empezo desde aque vez en que madre de Lou tuvo un paro cardiaco y fue llevada a UCI, cuando hermana no podia
comunicarse con e por tel¨¦fono,enzo a mostrar hostilidad hacia e.
La hermana intento llegar hasta Cira para agarra, alguien abrazo y aparto. Morgan estaba de pie frente a Cira, con una
altura de 1,89 metros, mirando a hermana de Cira desde arriba con indiferencia, y dijo ligeramente:
?Estas tan molesta con e por sus padres, o es por envidia? Tu sabes respuesta.
La cara de hermana palideci¨¦ rapidamente, y Cira supo que Morgan habia dado. en el vo.
Pero, genvidia de qu¨¦? ¡éDe qu¨¦ estaba celosa hermana?
Morgan se inclindo hacia Cira y dijo: Ven conmigo.
Luego abrazo y se fueron.
En un rinc¨¦n sin gente, cuando el padre de Cira vio que Morgan se llevaba a Cira, instintivamente quiso correr para detenerlos,
pero alguien le agarr¨¦ nuca.
Qued6pletamente inmovil, sin atreverse a moverse ni a gritar.
Fermin medio sonri¨¦ y dijo: No te muevas.
Morgan llev6 a Cira fuera del hospital y entrdo directamente en tienda de 24 horas al otrodo de calle, donde le prepard
una taza de leche caliente.
Su mirada suave recorri¨¦ todo el cuerpo de e: -; Estas herida?
Cira neg6 con cabeza, pero atin asi, Morgan not¨¦ que uno de los dedos en los que llevaba el anillo tenia un poco de piel rota,
resultado de cuando su padre le quitd el anillo a fuerza.
Al notar que ¨¦l observaba, Cira se encogid:
No es grave.
Morgan bajo mirada: -Deberias haber quedado en Costa Be hoy.
Cira nunca imagino que tranqu noche terminaria asi.
No podia creer que su padre se opusiera tanto a su matrimonio.
Sosteniendo taza de leche caliente en sus manos, Cira le pregunt6 en voz baja: -; Como puedes decir que mi hermana me
envidia?
-A menudo te hace gastar dinero, te culpa incluso si no es tu culpa, ya sea ignorandote o hando con malicia. Aparte de
envidia, no hay otra posibilidad -dijo Morgan con indiferencia-, a pesar de ser hermanas, tu eres secretarial del CEO con un
srio de un millon al afio, mientras e se queda en casa cuidando a los nifios. Esta disparidad no es algo que cualquiera
pueda aceptar con tranquilidad.
Cira no tenia nada que decir.
Aunque alin se preocupaba por su madre, queria regresar al hospital. Morgan llevd aer, asegurandole que los m¨¦dicos
eran de confianza y que le informarian si algo sucedia. Le dijo que incluso si e regresaba mas tarde, estaria a tiempo.
Ademas, le inform6 que doctora Joaquina ya estaba en camino y llegaria a Sher¨¦no maximo al cuarto dia, para
tranquiliza.
El corazon de Cira se tranquiliz6 un poco.
Despu¨¦s deer, recibieron noticias del hospital de que madre de Cira ya no estaba en peligro y habia sido tradada a
una habitacio¨¦ntn. E se apresur¨¦ a regresar.
Morgan panio hasta el area de hospitalizaci¨¦n, vio entrar y luego se fue.
El hizo una mada telefonica con tono indiferente: -;Donde estan?
Fermin le envid una ubicaci¨¦n y Morgan fue solo.
Capitulo426
CapÃtulo 426
Cap¨ªtulo 426
Capitulo426
Esa era una vi privada. Tan prontoo entr¨¦, escucho terca argumentacion del padre de Cira en el pasillo.
..-Realmente no s¨¦ de qu¨¦ estan hando, jno he visto ni oido nada al respecto!
Los ojos de Morgan se estrecharon cuando el sirviente de vi sacd unos. zapatos desechables del armario y los coloc¨¦ junto
a sus pies.
En lujosa s de estar, Fermin estaba sentado en el sofa cons piernas. abiertas, apoyando los codos ens rodis y
sosteniendo una cuchara mientras revolvia el caf¨¦ en mesa de centro, mirando fijamente al anciano.
-Julian, gadivina por qu¨¦ no busqu¨¦ a otra persona sino a ti? gEh? Todos sabemos el porqu¨¦, , todavia actliaso si no
supieras nada?
-No s¨¦ por qu¨¦ me estan buscando. Soy una persona discapacitada, cojeo. ¡é Tienen conciencia al ponerme en aprietos?
Fermin arroj¨¦ cuchara de caf¨¦: -Te doy una oportunidad y no aprovechas. Mira, eres el padre de sefiorita Lopez. No
quiero pelear contigo, pero insistes en forzarme.
El guardaespaldas agarro a Julian y lo tird al suelo. Inmediatamente, Julianenz6 a gritar desesperadamente: -jAsesino! {Me
van a matar! jAyuda! jFrom N?velDrama.Org.
El guardaespaldas estaba a punto de golpearlo cuando Morgan entr¨¦, levantd mano para detenerlo, y Fermin se burld: -Le
estuve preguntando durante mucho tiempo y no dijo nada.
Julian yacia en el suelo, levant¨¦ cabeza al ver a Morgan. Aunque antes habia adoptado una actitud desafiante, de repente se
emocion6 y trat¨¦ denzarse hacia Morgan: -gD¨¦nde llevaste a mi hija? ;gDonde llevaste a Cira?!
El guardaespaldas casi lo soltaba, pero en su lugar le propind un fuerte golpe en el abdomen, haciendo que Julian se dora de
dolor.
Morgan frunci¨¦ el cefio y se puso frente a ¨¦l: -; Donde estan esos cuarenta mil millones?
Julian se neg6 a confesar:
Te lo dije. jNo s¨¦ nada de esos! ;Cuarenta mil millones de qu¨¦? ,Dinero? Ni siquiera tengo cuarenta mil en mi bolsillo, gde
donde vendrian cuarenta mil millones? Si lo tuviera, ya estaria viviendo una vida. lujosa. gNecesitaria quedarme en ese viejo y
deteriorado lugar? Si tuviera
cuarenta mil millones, gnecesitaria apretarme el cintur¨¦n?
Morgan mir¨¦ hacia abajo y lo observo. La luz del techo resaltaba su elegancia, pero tambi¨¦n revba su frialdad en los ojos: -
Una de sus afirmaciones es correcta, no estamos aqui sin razon. Julian, tu verdadero nombre es Teodosio Lopez. Hace
veinticinco afios, trabajabaso guardaespaldas personal del presidente con el padre de Joaquin en el grupo OmniMar. No es
necesario que siga hando sobre lo que sucedi¨¦ despu¨¦s, tl mismo lo sabes. Lo que sabemos va mucho mas a de lo que
imaginas. Hacerse el tonto es tactica mas estUpida que puedes usar.
-Entonces, gacercarte, acercarte a Cira, tambi¨¦n es por esta razon?
El padre de Cira tenia los ojos enrojecido:
: {Ni siquiera tienes verdadera intencion de casarte con Cira! jLa engafiaste!
-4Eh? ?Como? ¡éEl sefior Vega esta dispuesto a poner en peligro su propio matrimonio por esto? -Fermin sonrid-. Aunque, si
fuera yo, tambi¨¦n estaria dispuesto a casarme con sefiorita Lopez. Pero tu eres el Unico hijo de familia. Vega, el precio que
pagarias es mas alto que el mio.
Morgan no respondi¨¦ a eso en absoluto. Era un asunto entre ¨¦l y Cira, no necesitaba contarselo a nadie mas. Sus ojos eran
profundos y oscuros, y habl¨¦ lentamente: -Todos lo sabemos. ¡éCrees que los demas no se dan cuenta? ¡éCrees que ocultandolo
todo el tiempo es lo mejor para e? Con tus habilidades, ¡é cuanto tiempo crees que puedes protege?
... El padre de Cira baj¨¦ cabeza sin decir una pbra. Morgan tampoco tenia inter¨¦s en quedarse aqui por mucho tiempo.
Volted cabeza y mir¨¦ a Fermin, diciendo: D¨¦jalo, que piense por si mismo.
Fermin fruncio el cefio: -;Solo eso?
Morgan se fue en serio, Fermin rod6 los ojos. Si continuaban asi, gcuando
podrian obtener verdad? Parecia que todavia dependian de ¨¦l.
Se levant¨¦ y se agacho frente al padre de Cira: -Si no quieres har, esta bien. Podemos ir a buscar a sefiorita Lopez.
El padre de Cira tembl6 losbios: -E no sabe nada.
Fermin habl6 con calma: -Aunque e no sabe nada, esta en nuestras manos. ¡é Vas a har 0 no?
El padre de Cira levant6 cabeza repentinamente, Fermin sintid que era interesante:
a hacerle algo a sefiorital Lopez?
Qu¨¦? Crees que no nos atreveriamos
La respiracion del padre de Cira se volvio rapida: -; Qu¨¦ nean hacer ustedes? Fermin tambi¨¦n llevaba un traje con corbata,
con una apariencia elegante, pero curva enisura de susbios,o hoja de una hoz, era aterradora: Tenemos
muchas cosas que podemos hacer, solo no puedes imaginar.
El continu¨¦ describiendo: -Ahora e ya ha elegido a Morgan. Cuando se casen, sera alin mas legitimo. Hara lo que sea
necesario, ira a donde sea necesario, solo para ¨¦l. Antes, cuando estabas cerca del presidente, seguro que has presenciado
bastantes de esos ?tipos? de reuniones, , verdad? Tambi¨¦n sabes acerca de sus gustos. Les encanta el juego de intercambio
de esposas. Con el estatus de sefiora Vega, seguro que seria mas popr. gEstas dispuesto a dejar que sefiorita Lopez
caiga en esa situaci¨¦n? gEh?
El rostro del padre de Cira cambi6 repentinamente. Quisonzarse, pero fue detenido por el guardaespaldas que le piso
espalda. Se retorcia en el sueloo un pez: -jBestias! {Si tienen agas, vengan por mi!
Capitulo427
CapÃtulo 427
Cap¨ªtulo 427
Capitulo427
-4 Qu¨¦ sentido tiene enfrentarte a ti? Solo tiene sentido enfrentarse a lo que te importa. Tambi¨¦n le diremos a sefiorita Lopez
que ni siquiera eres su padre bioldgico, que tu familia fue atrapada por deudas y que querian que e pagara esas deudas. Fue
todo un n.
Fermin se rid friamente: -Fue porque tu y Joaquin necesitaban dinero. Sabian que sefiorita Lopez tenia proti¨¦n, asi que se
unieron, simron querer vender a sefiorita Lopez y presionaron para que persona detras de e
pag
pagara por su rescate.
Cuando verdad fue revda, el padre de Cira se quedo sin pbras:
Como lo sabes?
Fermin sonri¨¦ ironicamente, se levant6, metids manos en los bolsillos y mird desde arriba: Julian, Teodosio, eres simplemente
un bastardo. Ahora, qu¨¦ estas haciendo, actuandoo un padrepasivo?
El padre de Cira quedo aturdido por un momento, barrera en su coraz¨¦n finalmente rompio yenzo a sollozar en el suelo:
-Si, soy un bastardo, le fall¨¦ a e, le fall¨¦ a Cira...
-Sabes que le has fado, asi que aras cosas. El destino de sefiorita Lopez esta en tus manos.
Fermin usaba tacticas psicoldgicas:
Piensa en tu jefe anterior, cuanta
confianza tenia en ti. Te dej¨¦ a sefiorita Lopez y ese dinero. gPeroo se lo devolviste?
Julian sinti¨¦ verguenza, autoreproche, dolor, una variedad de emociones lo abrumaron. Golpeo su cabeza contra el suelo varias
veces mientras Fermin lo observaba friamente, quien se volvid y tom¨¦ un sorbo de su caf¨¦ en el sofa.
Murmurs: -Hoy es dia de festivo, verdad?
Fermin, perezoso, respondio: -Si, ni siquiera estoy en casa con familia. Y tengo que pajiarte aqui.
Julian baj¨¦ cabeza y despu¨¦s de un rato, volvid a har con tono dubitativo:
gesta bien?
. Despu¨¦s de estos dias festivales, les dir¨¦,
Fermin entrecerro los ojos: gHas pensado bien?
El hombre afirmo apenas audible.
Fermin acepto de buen grado: -Bien, entonces, despu¨¦s de una semana,
vendr¨¦
a buscarte para obtener una respuesta. No me engafies, o de lo contrario, met enfrentar¨¦ realmente a ustedes... Escucha bien,
ustedes, sin rodeos.
Finalmente, el padre de Cira fue expulsado de mansi6n.
Camino aturdido por calle, pensando en todos esos afios, pensando en todas esas cosas. Penso que con cambiar su nombre
y esconderse en un lugar donde casi nadie lo conociera, podria ocultar todo eso. Sin embargo, al final, fue encontrado.From N?velDrama.Org.
En aquel entonces, le prometi¨¦ al presidente protege, pero ¨¦l una y otra vez decepciono esa eienda.
Maldicion, ¨¦l se merecia eso.
Cuando Cira estaba solo en s de hospital cuidando a su madre, recibi¨¦ una mada deisaria informandole que su
padre estaba ebrio y causando disturbios en calle. Habian recibido una denuncia yisaria le pidid que fuera a recogerlo.
Cira realmente no queria lidiar mas con los problemas de su padre.
~ Qu¨¦ tipo de persona iria a emborracharse y causar problemas en calle cuando su esposa estaba siendo atendida en el
hospital?
Despu¨¦s de aguantar por mucho tiempo, finalmente m6 a Morgan: -Mi papa esta enisaria ahora, gpuedes enviar a
alguien a llevarlo a casa?
-Si, lo arreglo.
Esa voz no provenia del tel¨¦fono, sino de un lugar muy cercano. Cira se
sorprendio por un momento y de inmediato volted cabeza.
Morgan sostenia el tel¨¦fono mientras entraba en habitacion, y lo colg¨¦ al ve.
-4Por qu¨¦ has venido?
Morgan se acerc¨¦ a e: - Para pajiarte.
Cira, sin poder contenerse, extendi¨¦ mano y rodeo su cintura.
La Ultima vez que madre de Cira tuvo una operacion, ¨¦l llev¨¦ directamente a Costa Be, cerr¨¦ puerta con ve y le
exigid que se quedara para pafiarlo.
Pero ahora, ¨¦l se dignaba a venir al hospital y quedarse con e mientras cuidaba de su madre.
Cira enterr¨¦ su rostro en su abdomen.
Morgan se sorprendi¨¦ ligeramente, sintiendo por primera vez que e dependia de ¨¦l de esa manera. Baj¨¦ mirada para ver
parte superior de su cabeza y acarici¨¦ su cabello.
Cira se sentia agotada, preguntandose por qu¨¦s cosas nunca terminaban. Absorbia esencia de su presencia y lo maba
en voz baja: Morgi, Morgi.
La garganta de Morgan se movi¨¦ ligeramente hacia arriba y hacia abajo, con una mirada deplejidad en sus ojos,
abrazand mas fuerte:
Hmm.
Desde vispera de Afio Nuevo hasta ahora, pasaron juntos todo el tiempo. En ese momento, Cira realmente sintid que podrian
pasar asi el resto de sus vidas juntos.
Al dia siguiente, madre de Cira se despertd, pero no podia dejar el hospital por el momento. Dada su situaci¨¦n, Cira no pudo
ir a Costa Be para pasar noche. con Morgan, e incluso el segundo dia, cuandos dos familias se suponia que debian
reunirse para discutir los preparativos de boda, tampoco pudo hacerlo. El tercer dia, su padre llego al hospital con el pelo
despeinado y vistiendo ropa sucia y maloliente, pareciendo un vagabundo sin hogar al borde del camino. Estaba impregnado de
olor a alcohol.
El volvi¨¦ a beber.
Cira estabapletamente decepcionada y lo despidi¨¦ directamente: -Mi madre necesita descanso y tranquilidad en un entorno
rtivamente limpio. Te agradeceria que te fueras de inmediato.
Su padre, con los ojos hundidos, mir¨¦ suplicante a e: -Cira, s¨¦ que soy un p¨¦simo padre, no te he protegido ni cuidado
adecuadamente. Te pido disculpas... por favor, escucha mis pbras una vez mas, esta sera ultima vez.
+15 BONUS
Capitulo428
Cira no confia
CapÃtulo 428
Cap¨ªtulo 428
Capitulo428
Cira no confiaba mucho ens supuestas ?tltimas veces? de su padre. Erao un jugador que siempre prometia no volver a
apostar. En su opinion, su padre ya no tenia credibilidad.
Sin embargo, no queria molestar el descanso de su madre, asi que llevd a su padre al pasillo fuera de habitaci¨¦n del hospital
Julian mir¨¦ con caut y le pregunto: -zTu cara, todavia te duele?
Se sentia culpable por haberle dado una bofetada: -En mas de veinte afios, nunca te habia golpeado.
Cira lo interrumpid, un poco impaciente: -No hace falta recordar esa bofetada. ¡é Tienes algo mas que decir?
Julian mir¨¦ fijamente, observando su rostro algo frio. Fue primera vez en mas de veinte afios que lo miraba tan seriamente.
Entonces se dio cuenta de que, a medida que crecia, se parecia mas y mas a...
Su expresion se volvid mas calida, y sefiald: -Cuando llegaste a nuestra casa al principio, eras tan pequefia. Dormias 22 horas
al dia y siempre era dificil despertarte. Pens¨¦ que estabas enferma. Llegu¨¦ a buscarte varios m¨¦dicos porque cuando tu
hermana mayor nacid, no dormia tantoo tu. Fue una ¨¦pocal preocupante.
-EI m¨¦dico dijo que estabas bien. Pero luego pens¨¦, gquizas sabias que algo malo. estaba sucediendo en casa y no querias
enfrentarte a un mundo donde los buenos no son rpensados, asi que seguiste durmiendo?
Cira no capto el tono de su padre y simplemente penso que ¨¦l estaba recordando el pasado. ,Por qu¨¦ estaba hando de eso
sin motivo aparente? Frunci¨¦ el cefio, sin interrumpir ni responder.
-En ese momento, siempre te llevaba afuera a tomar sol, te hacia reir, tepraba juguetes. Queria cuidarte, pero yo... soy
una persona que se cansa facilmente. Despu¨¦s de un tiempo, dej¨¦ que tu madre se hiciera cargo de ti y ya no me preocup¨¦ por
ti. Todos estos afios, siempre he sentido que te fall¨¦.
Cira penso que su padre no era una excepcion, sino mas bien un ejemplo tipico de los padres, que solo proporcionaban dinero
para el hogar y dejaban todo lo demas en manos de madre.
-Afortunadamente, desde pequefia... has sido una nifia extraordinariamente afortunada,o si el Dios siempre estuviera
protegi¨¦ndote en secreto. Siempre
+15 BONUS
has salido ileso, sin importar los peligros que enfrentaste.
Julian apretd los dientes, forzando una d¨¦bil sonrisa en susbios.
-,Recuerdas? Cuando tenias cinco afios, te perdiste durante dos dias, pero afortunadamente te encontr¨¦ alguien amable y te
llev¨¦ de vuelta a casa. Si fueras otro nifio, tal vez no podriamos haberte recuperado.
-Y hace tres afios, tanto tu madreo yo pensabamos que seria mejor que no volvieras a casa. Estarias mejor fuera que aqui.
Cualquier otra cosa, Cira podria escucharlo sin importar qu¨¦ dijera, pero con esa frase, levant6 mirada: -;Estar¨¦ mejor fuera
que en casa? ,Nunca pensaste que cuando regres¨¦ con el dinero de origen desconocido, podria estar haciendo algo malo? Ni
siquiera empaqu¨¦ mis cosas, me fui repentinamente, solo tenia veintid¨¦s afios, reci¨¦n graduada de universidad, grealmente
creian que me mantendria por mi suerte? ¡éCon bendicion de Dios? ,Y estaria a salvo?
Se rid ir¨¦nicamente.
Julian murmur: -Pero realmente estuviste a salvo, no nos equivocamos.
~Entonces deberia agradecerle a Morgan por no ser una m persona?
-Tu falta de responsabilidad no es algo de uno o dos dias, estoy acostumbrada, ni siquiera me quejo de ti. No necesitas buscar
excusas, ya sea que tenga suerte o est¨¦ bendecido por el Dios, porque ahora har de esto ya no tiene sentido. ,En realidad,
qu¨¦ es lo que te preocupa?
Julian titubeo en sus pbras, Cira perdi¨¦ toda paciencia y se dio vuelta para regresar a habitacion.
De repente, Julian dijo: -Es solo que siento que he defraudado confianza de los demas, todos estos ajios te he tratado tan
mal... Cira, te he tratado tan mal... Los pasos de Cira se detuvieron de repente, gird instintivamente cabeza, y Julian ya habiaFrom N?velDrama.Org.
bajado cabeza, alejandose lentamente con pasos vtes. Su pierna no se habia recuperado porpleto, atin caminaba
con dificultad, su espalda estaba encorvada, desapareciendo gradualmente de su vista.
Cira se sintid inc¨¦moda en su corazon. Aun tenia sentimientos y expectativas hacia ¨¦l, todavia lo amaba, verlo tan
desfavorecido hacia sentir triste.
Pero tambi¨¦n estaba decepcionada y resentida hacia ¨¦l, asi que, aunque por un momento pens¨¦ en detenerlo, al final no abrid
la boca.
Muchos afios despu¨¦s, cuando recordaba ese dia, siempre se preguntaba.
+15 BONUS
Si lo hubiera detenido en ese momento, diciendo algoo ?olvidalo, lo pasado, pasado esta,encemos de nuevo?,
ghabria sidopletamente diferente lo que sucedi¨¦ despu¨¦s?
capitulo429
CapÃtulo 429
Cap¨ªtulo 429
capitulo429
En los dias siguientes, Julian no aparecio y Cira no le prest¨¦ atenci¨¦n. La doctoral Joaquina ya habia llegado a Sher6n y estaba
ocupada organizando el tratamiento para madre de Cira. Esas vacaciones tambi¨¦n lo pas¨¦ en medio de ese ajetreo.N?velDrama.Org holds ? this.
Cira volvi¨¦ a pasar toda una noche cuidando a madre de Cira y, mientras dormia en cama plegable, su tel¨¦fono que estaba
abrazando vibr¨¦.
Aun somnolienta, respondi¨¦ instintivamente al tel¨¦fono: -H, gqui¨¦n es?
Al no escuchar respuesta, Cira activ el altavoz: -~H? gQui¨¦n es? 4Es el
doctor?
-Tu esposo.
Cira se desperto al instante, apart¨¦ el tel¨¦fono y vio en panta: Morgan.
Esos dias, ocupada cuidando a madre, solo habia intercambiado algunas pbras con ¨¦l por WhatsApp. Sabia que ¨¦l estaba
celebrando el festivo en casa, con todass formalidades de una gran familia, y no tenia tiempo para visita.
Con sorpresa de su mada repentina, e le pregunto: -; Qu¨¦ sucede?
-4Qu¨¦ sucede? {Me lo estas preguntando a mi?
Morgan sonri¨¦ suavemente: -Aleja el tel¨¦fono, abre el calendario y miralo con atenci¨¦n. gSabes qu¨¦ dia es hoy?
Cira siguid inconscientemente los pasos que ¨¦l indicaba.
Luego vio ramente en el calendario que hoy era el primer diaboral despu¨¦s. de los dias festivales seguidos.
La respiracion de Cira se detuvo por un momento. El hombre al otrodo habl¨¦ con calma: La oficina de asuntos civiles esta
abierta hoy. Sefiora Vega, estoy ahora en el hospital. Recuerda traer el libro de familia.
Cira record6¨¦ de repente el acuerdo que hicieron antes de fin de afio sobre ir a registrarse despu¨¦s des vacaciones. Se
enderezo de repente.
La voz ra de Morgan dijo: jDate prisa, pequefia caracol.
Despu¨¦s de decir eso, colg¨¦ el tel¨¦fono, dejand recuperarse por si misma. La mente de Cira atin estaba aturdida, pero
lentamente se dio cuenta y su corazonenz¨¦ atir mas rapido.
Aunque habian hado de eso antes, e ni siquiera lo record6 en ese tiempo, asi
que le pareci¨¦ muy repentino.
E y Morgan, giban a obtener su certificado de matrimonio? Iban a convertirse en esposo y esposa?
La madre de Cira en cama escuch6, extendi¨¦ mano y le dio unas palmaditas en parte posterior de cabeza,
instand a volver en si, sonriendo mientras decia: No lo hagas esperar mucho, ve a arrerte rapidamente.
Cira entr¨¦ en el bafioo en un suefio, pero alvarse cara, se despert¨¦ porpleto. Sin embargo, al elegir ropa,
todavia dudaba.
La madre sugiri¨¦: -Ponte ese vestido nco. He visto que el fondo de los certificados de matrimonio es rojo, y el nco se ve
mativo y bonito.
Cira dejo ropa a undo y se acerc¨¦ a cama de madre de Cira, rodeando su cintura y apoyandose en su hombro: -Pero
ni siquiera ha conocido a los padres. de ¨¦l, 4c6mo es que esta de acuerdo con que me case con ¨¦l?
La madre acarici¨¦ carifiosamente su cabello: -El tiempo rev el caracter de una persona. Despu¨¦s de este tiempo, creo que
Morgan es bastante bueno. Todos los dias se encarga de que te entreguenida y frutas, temiendo que te mueras de hambre
0 no tengas una dieta equilibrada. Cuida de ti con tanta atencion, entregarte a ¨¦l, mama esta muy tranqu.
Cira se frot¨¦ contra su abrazo.
-Al final, ustedes dos son los que viven juntos. Mientras ¨¦l te trate bien y tU lo ames, gpor qu¨¦ no estaria de acuerdo?
Despu¨¦s de pasar por esa experiencia cercana a muerte, madre de Cira sintid cada vez mas que no viviria mucho mas
tiempo. Sin embargo, queria ver a Cira encontrar una base para toda vida. Si eso sucedia, incluso si se iba pronto, no tendria
remordimientos.
La madre sac¨¦ el libro de familia del caj¨¦n y dijo: -Ve, ¨¦l esta tan ansioso, seguramente cuidara bien de ti.
Cira siguid el consejo de madre de Cira y se puso una camisa nca.
Cuando bajabas escaleras, envid un mensaje de WhatsApp a ra e Isabel, diciendo que hoy iba a casarse con Morgan.
Ambas respondieron al instante, ra con una serie de signos de interrogaci6n: |¡é44???1
Isabel, mostrando empatia, dijo:
Quieres que te envie un modelo de acuerdo. prenupcial?
Cira amablemente lo rechazo.
+15 BONUS
ra, sin esperar su respuesta, m6 directamente. Sin embargo, en ese momento, Cira ya habia salido del hospital y visto a
Morgan, asi que colg¨¦ rapidamente, priorizando su encuentro.
ra, dejada en oscuridad sobre los detalles pero enterada de noticia de repente, estaba en el tren de alta velocidad
rascandose cabeza, incluso sintiendo que el tren iba demasiado lento. Tenia ganas de cargar con el tren y llegar corriendo
hasta Cira para preguntarle qu¨¦ habia pasado. Se habia ido a su pueblo natal para pasars vacaciones y se sentiao si se
hubiera perdido algun giro dramatico en historia.
Su ultima actualizacion era sobreo Morgan cortejaba a Cira yo Cira le aseguraba que no se involucraria mas. ,Y
ahora eso?
CapÃtulo 430
Cap¨ªtulo 430
Capitulo430
Cira, por supuesto, no tenia idea de cuanto impact¨¦ a ra en su mente. Solo se sorprendi¨¦ al ver que Morgan tambi¨¦n Ilevaba
una camisa nca ese dia.
Rara vez veia a Morgan puesto en camisas ncas; antes pensaba que el negro le quedaba mejor, mostrando estabilidad,
reserva y elegancia. Ahora se daba cuenta de que el nco tambi¨¦n podia suavizar su temperamento, dandole un toque de
suavidad y elegancia.
Al acercarse, Cira se quej¨¦ en voz baja:
¡®Anoche, podrias haberme recordado un poco. No estaba preparada en absoluto.
La noche anterior, ¨¦l le envi un video del gato de su prima haciendo una voltereta hacia atras. E estaba sorprendida de que
un gato pudiera hacer eso y le pidio que le grabara mas. El respondio: [Te gusta este gato? Voy a conseguirlo para ti.]
En ese momento, Cira realmente penso que el respetable sefior Vega estaba. dispuesto a robarle el gato a su prima, una idea
absurda.
Rapidamente lo detuvo, pero ¨¦l estaba ansioso por intentarlo. E, pensando rapido, cambid de tema: [Tuve un gato cuando era
nifia, dormia conmigo todos los dias.]
Como era de esperar, Morgan le dijo de inmediato: [No lo robar¨¦, solo puedes dormir conmigo.]
Asi, continuaron chando de manera trivial y sin sentido durante mucho tiempo, y ¨¦l no mencion¨¦ en ningtin momento el tema
de registrarse.
Morgan sonrid, abri¨¦ puerta del asiento del copiloto y dijo: -; Tienes que preparar algo? Mientras tu est¨¦s aqui, esta bien.
Cira se acerc¨¦ lentamente y, justo cuando iba a inclinarse para entrar al automovil, vio un gran ramo de rosas rojas en el asiento
del copiloto.
El hombre levanto mano y apoyo en puerta del coche, inclinandose ligeramente para mirar dentro. Con sus hermosos
ojos y cejas, era mas deslumbrante ques flores.
-Esta vez, ,no vas a tirars flores que te regalo?
-No he tirados flores que me has enviado estas veces¡ªrespondi¨¦ e. En los ultimos dias, ademas de enviarida, ¨¦l
tambi¨¦n le habia enviado flores dos veces, y todas ess habia guardado en un jarr6n hasta que se marchitaron.
Morgan sac¨¦ un viejo asunto: -La primera vez que te envi¨¦ flores,s tiraste al cubo de basura, Fermin tomo fotos y mes
envio.
Cira no sabia de ese seguimiento, pero a ¨¦l le molestaba, y e encontr¨¦ divertido
enterarse.
Morgan tambi¨¦n se subid al coche, pero no se abroch¨¦ el cintur¨¦n de inmediato. En cambio, mir¨¦ su rostro yento pensativo:
-Tusbios estan demasiado rojos.
-gEn serio?
Cira rara vez usabapizbial en tonos rojos, asi que esa vez lo hizo para afiadir un toque festivo. Intentd quitarselo usando el
espejo, pero ¨¦l dijo: -No te molestes.
Luego, agarr¨¦ parte posterior de su cuello y bes6 directamente en losbios. Tan prontoo susbios se tocaron, ¨¦l
abrio susbios y se adentro.
Cira instintivamente agarr¨¦ camisa de Morgan en el pecho, pero luego se distrajo con un pensamiento: no podia agarrar, si se
arrugaba no se veria bien ens fotos mas tarde... asi que lo solt6 y cambi¨¦ a apoyar sus manos en susC¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
hombros.
Morgan no tenia tantas reflexiones mentales. De manera directa y sin reservas, mostr¨¦ su deseo. Su lengua invadi¨¦ su territorio,
explorando libremente, atrapando su lengua suave, revoloteando, enredandose, chupandoscivamente.
Quizas debido a los besos frecuentes Ultimamente, se estaba volviendo mas habilidoso. Cira no era rival para ¨¦l, en pocas
pbras, le quito fuerza con unos pocos besos, y su cuerpo empezo a debilitarse, respiracion se volvi¨¦ mas rapida. De
manera vaga, sinti¨¦ que tal vez no deberian besarse de esa manera en ese momento,o si estuvieran a punto de hacer algo
mas... Morgan levanto y puso en su regazo, abriendo sus piernas.
Los ojos de Cira estaban nudos y desorientados, sin entender lo que estaba pasando, incluso sin darse cuenta de cuando su
mano se desliz¨¦ dentro de su camisa.
Morgan habia estado esperando afuera del coche por un tiempo, y sus manos estaban un poco frias, provocando un
estremecimiento en piel de e. No pudo evitar gemir suavemente, instintivamente tratando de agarrar su mano.
Morgan tampoco insistid, su garganta se movi¨¦ y bajo cabeza para besar su cuello, luego dijo: Detengamonos aqui por ahora,
continuaremos lo demas esta noche.
Cira se desperto al instante, se dieron cuenta de que estaban en un estado previo a i¨¦n, y su rostro se puso rojo brinte.
-jTu.
Morgan sonrid, le abroch¨¦ los botones de camisa y dijo: Hace mucho que no lo hacemos. Solo queria saciar mi antojo.
jPero habia prioridades y urgencias! jlban a registrarse ahora! ~No podian hacer eso primero y despu¨¦s...? La dejo hecha un
desastre.
Cira no pudo resistir tentacion y le pellizcd cintura. Escuch¨¦ su risa baja mientras e, cons mejis ardiendo,
rapidamente regresaba al asiento del copiloto.
La estrategia de quitar el color en subio no fue nada efectiva. Se habia desvanecido y losbios de Morgan tambi¨¦n se
tifieron de colores, quizas necesitaban toallitas humedas.
CapÃtulo 431
Cap¨ªtulo 431
Capitulo431
Cira arregl6¨¦ su maquije frente al espejo y odo su ropa. Recordando algo, se volvi¨¦ hacia ¨¦l y pregunto: -zEl presidente
Vega sabe que vamos a registrarnos?
-No se lo he dicho, temo que nos regafie por ser tan imprudentes. Le dir¨¦ despu¨¦s de que hayamos
completado el registro.
Morgan estaba muy rjado ese dia.
Pero Cira pens6 que el padre de Vega no se molestaria.
Anteriormente, habia tratado de unirlos a e y a Morgan, y ahora record6: -gConoces a una mujer
mada Coralina?
-No conozco. 4 Qui¨¦n es e?
E era misteriosa mujer embarazada en el pueblo natal de ra.
Al principio, Cira sospechaba que esa mujer tenia algo que ver con Morgan.
Hasta ese dia, cuando escuch¨¦ de los padres de Est que ?no eres el nico heredero? y Morgan dijo
que persona que intent6 matar a su madre contratando a una cuidadora era sefiora Vega, e
empezo aprender vagamente lo que estaba sucediendo. Confirm que mujer y el hijo en su
vientre no tenian rci¨¦n con Morgan. Por eso nunca se lo pregunto, solo lo estaba confirmando ahora.
Cuando Cira abri¨¦ su bolso y vio ese sobre de color amarillo ro, parpadeo y lo sac¨¦.
Morgan, cons manos en el vnte, conduciendo por carretera principal, noto de reojo y se detuvo
ligeramente. Bajo velocidad sin mucha intencion y dijo: -,No dijiste que lo tiraste todo?
-No dije que lo tir¨¦, solo dije que lo guard¨¦. Lo encontr¨¦ ese dia ¡ª Cira abri¨¦ el sobre y sac¨¦ pagina
amarillenta, una pagina ligera que mostraba a un joven Morgan.
Cira le pregunto intencionalmente: -, Qu¨¦ significa esta frase?
Morgan, sin mirarlo, respondio: -; Qu¨¦ frase? Han pasado tantos afios, olvid¨¦ lo que escribi al principio.
Cira, que habia sido ?molestada? por ¨¦l ahora, ahora estaba ?molestandolo? de vuelta.
-Bueno, d¨¦jame recitartelo, ?Levant¨¦ cabeza para ver luna, pero vi tu apariencia?. , Esta frase
parece ser de un poema? ¡éLo recuerdas, sefior Vega?
Morgan volvi6 a ponerse distante y frio.
Cira sac¨¦ su tel¨¦fono: -Si el sefior Vega no lo sabe, buscar¨¦ en Inte. Ah, significa ?te extrafio y fue
escrito por Her¨¦doto, un escritor de antigua Grecia. ,Eso es lo que significaba para el sefior Vega en
aquel entonces?
Morgan guard6 silencio durante un minuto.
Finalmente, no pudo contenerse y estall¨¦ en risas.
-Nifia, grealmente tienes que decirme esto mientras estoy conduciendo? Si tuvi¨¦ramos un idente juntos ahora y morimos,
atin no estamos legalmente casados, no podriamos ser enterrados juntos.
Cira volvio a guardar hoja de papel en el sobre y toco ligeramente su nariz con el sobre. Quizas fue
una ilusion, pero le pareci¨¦ que olfa el aroma de los tilos florecidos en el campus universitario de aquel
afio, E curvo susbios rojos.
En el siguiente semaforo, que estaba en rojo, Morgan frend y luego tomo mano de Cira. Casualmente
dijo: -Eso es exactamente lo que significa, simplemente te extrafio.
La sonrisa en losbios de Cira se profundizo.
Despu¨¦s del semaforo, llegaron a Oficina de Asuntos Civiles.From N?velDrama.Org.
La obtencion del certificado es bastante senci. Rellenar el formrio, tomar fotos y finalmente
imprimir el certificado, estableciendo asi rcion.
Mientras Cira firmaba, su tel¨¦fono sono.
En ese momento, coloco su tel¨¦fono sobre mesa y vio un numero desconocido. Lo ignoro.
directamente y continu escribiendo ?Cira? en el formrio. Sin embargo, poca despu¨¦s, el tel¨¦fono
volvi¨¦ a sonar. Cira frunci¨¦ el cefio y respondi¨¦ casualmente: -,Qui¨¦n es?
Un hombre desconocido le pregunto: -~Es usted Cira? gJulian es su padre?
Cira respondio: -Si.
-Soy un oficial de policia deisaria.
La velocidad de firma de Cira se ralentizo. Su primer pensamiento fue: Su padre, Julian, estaba
borracho nuevamente, causando problemas en calle y siendo arrestado?
E se sintid desanimada y no quiso prestarle atenci6on, escribid el primer apellido ?L6pez>> con
cuidado, dibujandolo sin unir los trazos, de manera ordenada.
En el fondo se podia escuchar el sonido des sirenas de policia, un ulr que perturbaba
tranquilidad. Cira le pregunt6 despreocupadamente: -;Sucede algo?
El policia hablo en voz baja: -Esta mariana, en el edificio El Faro, tu padre salto desde un piso alto en
un intento de suicidio. Despu¨¦s de los esfuerzos de reanimaci6n en el hospital, ya no muestra signos
vitales. Si es conveniente para los familiares, por favor, vengan aisaria. Necesitamos obtener
informacion relevante de ustedes...
En el ultimo trazo del segundo apellido, mano de Cira tembl6, y punta de pluma dejo una linea
larga en el papel. El estado de animo alegre de Cira se volvi¨¦ instantaneamente vacio. (1)
Por un buen rato.
Durante mucho tiempo, no pudo percibir ningun sonido del mundo que rodeaba.
CapÃtulo 432
Cap¨ªtulo 432
Capitulo432
El edificio El Faro estaba muy cerca de Oficina de Asuntos Civiles, practicamente a espaldas una de otra. En el momento
en que Cira recobr6 conciencia, jsalid corriendo de Oficina de Asuntos Civiles!
Morgan alcanz6 rapidamente y agarr6 su brazo. Al no haber escuchado mada telefonica, estaba confundido: -; Qu¨¦
sucede?N?velDrama.Org holds ? this.
Cira queria que soltara, que no detuviera. Le dijeron que su padre habia muerto, e no lo creia, tenia que ir a ver... Pero
se dio cuenta de que no podia emitir sonido. La repentina y tragica noticia le arrebat¨¦ capacidad humana de har.
Olvid¨¦o har, solo podia mirar suplicante a Morgan, rogandole que soltara, que dejara ir, tenia que ver...
Fue primera vez que Morgan vio con esa mirada suplicante, tan diferente de su expresion alegre de momentos antes.
Frunci¨¦ rapidamente el cefio, apret¨¦ losbios finos y le soltd mano.
Cira corri¨¦ por toda una calle, intensa actividad fisica hizo que sus oidos zumbarano si tuvieran una capa delgada de
pelic. Los sonidos a su alrededor tenian un eco y el viento cortaba su rostro, causandole dolor.
Llego al edificio El Faro y detuvo abruptamente sus pasos. El incidente ocurrid hace una hora y el cuerpo ya habia sido llevado
por funeraria. Solo quedaba una gran mancha de sangre en el lugar y los trabajadores de limpieza estabanvando esas
hues con agua.
Aunque el agua diluia el color rojo oscuro mientras fluia hacias alcantaris subterraneas, atin se podia imaginar espantosa
escena en el lugar del incidente.
Alrededor, multitud observaba y policia estaba presente. Todosentaban y especban sobre el incidente de suicidio.
Algunos decian que estaba ebrio y tropez6, otros rebatian diciendo que no, que el forense no menciono que victima hubiera
bebido... Entonces, alguien sugiri¨¦ que si el m¨¦dico forense estaba alli, podria ser un asesinato? Otros explicaban que cuando
habia una muerte no natural, el forense siempre estaba presente para investigacion, por lo que eso podria ser un caso de
suicidio...
Finalmente, alguien suspir¨¦: -Es realmente iprensible. Suicidarse alienzo del afio, cuanto sufriran sus familiares
cuando se enteren?
Cira no vio a su padre, pero en su mente surgid imagen de ¨¦l tumbado en medio del charco de sangre. Sus piernas temron
y casi se cay6 al suelo.
Morgan lleg6 a tiempo, rodeando su cintura con el brazo, llevd hacia su pecho y dijo con voz
profunda: -He pedido a Helena que seunique conisaria y a Ema que vaya a funeraria. Me
encargar¨¦ de todo, ven conmigo primero.
Cira parpade6, y sin previo aviso,grimas cayeron de sus ojos en grandes cantidades.
E nunca imagin6 que su padre se suicidaria, que se iria de ellos de una manera tan decisiva. ;Por
qu¨¦? ~Por qu¨¦ exactamente?
Agarr¨¦ camisa de Morgan con fuerza, incapaz de articr pbra, atin incapaz de har. En
situaciones de profundo dolor,s personas podian quedarse sin voz.
No queria irse, empujaba a Morgan, pero fuerza nunca iguria de ¨¦l. Morgan levanto
directamente en brazos y coloc¨¦ en el coche.
El corazon de Cira paso de estar agitado a dolorido, extendi¨¦ndose desde un punto hasta cada parte de
su cuerpo. Temba, y Morgan sintio su temblor, acariciandole parte posterior de cabeza,
diciendo: -Estoy aqui.
Las emociones de Cira se derrumbaron porpleto, llorando desgarradoramente en sus brazos.
Record6 su ultima vez con su padre, ¨¦l le dijo muchas, muchas veces que lomentaba, confesando
arrepentido su malportamiento hacia e. E no le presto atencion, incluso se sinti¨¦ molesta.
~Como podia estar molesta con su propio padre? Era paciente con los demas... autocritica intensifico tristeza. Cira llor6
con mas fuerza,o sis cosas nunca fueran a mejorar.
La camisa de Morgan estaba empapada, fruncid el cefio, soltd ligeramente y con punta de los
dedos seco susgrimas; pero apenass secaba, volvian a caer. Sus dedos pasaron por su garganta, pero e seguia sin
poder har. El decidi¨¦ tomar el cinturon de seguridad y se lo puso, llevand
lejos del lugar.
Queria lleva de vuelta a Costa Be y mar a un m¨¦dico para que revisara, pero Cira no lo queria.
E agarr¨¦ a Morgan, queria ir aisaria para obtener informacion.
Aunque no podia har, Morgan entendi¨¦ lo que e queria decir.
-Si dejas de llorar, te llevar¨¦ alli -susurr6¨¦ Morgan. Cira se esforz6 por secarsesgrimas, se
contuvo, pero al pensar en figura encorvada de su padre, se rompid de nuevo ysgrimas cayeron
con mas fuerza.
Morgan dijo: -Nunca te habia visto llorar de esta manera.
Llorar le provoc¨¦ una sensaci6n de ansiedad y confusi6¨¦n tambi¨¦n.
Finalmente, Morgan llevo aisaria.
Una vez enisaria,s emociones de Cira se calmaron un poco, al menos dej¨¦ de llorar.
Los oficiales de policia dijeron que habian llevado a cabo una investigacion muy detada y habian
descartado posibilidad de homicidio. El padre de Cira se suicid¨¦, y ademas, dejo una carta.
jUna carta!
Cira inmediatamente agarr¨¦ mufieca de Morgan, y ¨¦l preguntd en su lugar: -~Donde esta carta?
CapÃtulo 433
Cap¨ªtulo 433
Capitulo433
El oficial de policia le entrego carta, y Cira lo confirm¨¦ de inmediato: esa era letra de su padre.
Solo habia escrito dos lineas:
[Soy un fracasoo persona, vida no tiene sentido. Ni siquiera mi hija me escucha. Insiste en casarse con ese hombre
mado Morgan. D¨¦jame morir y que todo termine aqui.]
Entonces, gera porque...?
~Era porque Cira insistia en casarse con Morgan y ¨¦l no podia detenerlo, asi que opt6 por muerte
para cerrar los ojos y olvidarse de todo?
Cira nunca imagino que raz6n detras del suicidio de su padre fuera esa. Sabia que su padre se
oponia a su rci¨¦n con Morgan, pero nunca en sus suefios penso que llegaria a ese extremo de
rechazo y resistencia.
Cuando Morgan ayud6 a Cira a salir deisaria, e se desmay6 en sus brazos.
Morgan llev6 de vuelta a Costa Be, mo a un m¨¦dico, y despu¨¦s del tratamiento, el m¨¦dico dijo
que su condicion se debia a excesiva excitaci¨¦n emocional y que estaria bien despu¨¦s de despertar.
-E tambi¨¦n ha experimentado episodios de p¨¦rdida del ha -dijo Morgan en voz baja.
El m¨¦dico dijo:
La p¨¦rdida del ha se rciona con problemas psicoldgicos. Si despu¨¦s de
despertar, esta condici¨¦n no desaparece, sera necesario intervenir con un psicdlogo.
Morgan sinti¨¦ un peso en su corazon y afirmo para mostrar que lo entendia,
Despu¨¦s de despedir al m¨¦dico, Morgan regres¨¦ a habitacion para arropar a Cira con manta y
luego sali.
Una vez afuera, pens6 por un momento y sac¨¦ su tel¨¦fono para cerrar con ve puerta principal de
Costa Be.
Morgan se subi al coche y mo directamente:
Donde estas?
La voz de Fermin sonaba molesta: -Acabo de salir de funeraria. Julian realmente senz6 desde un
edificio, jtch, pista era tan ra y se corta aqui!
Morgan no le respondi¨¦, solo dijo: -Nos vemos en vi -y colgo.
Fue directamente a vi. Tan prontoo entr6, antes de que Fermin pudiera decir una pbra, ; Morgan agarro su cuello y
lo empuj¨¦ contra pared!
-Esa noche, despu¨¦s de que me fui, ¡é.qu¨¦ le dijiste a Julian?
Morgan mir¨¦ fijamente los ojos de Fermin, su expresi6n tan friao el hielo y nieve, afdao
una cuchi, emanando un frio intenso.
Fermin no era alguien a quien se pudiera har de esa manera. Su expresion se volvid fria, agarr¨¦
mano de Morgan y torci¨¦ en diridn opuesta. Ambos se enzarzaron en un breve enfrentamiento,
pero Fermin no era rival para Morgan, despu¨¦s de algunas maniobras, Morgan lo agarro directamente
del cuello.
Fue mas desastroso que cuando intent¨¦ resistirse anteriormente.
Fermin entendi¨¦ situaci¨¦n, yo una persona inteligente, dej¨¦ de resistirse. Rjo su expresion y se apoyo perezosamente
en pared: -Nada. Solo le dije que lo pensara bien. El solo no puede manejar
todas estas cosas. Me prometi¨¦ una respuesta hoy y esto es lo que me dioo respuesta.
Fermin se rid con desprecio.
-Probablemente ya lo habia neado desde entonces, queria encubrirlo todo con su propia muerte. Ahora que esta muerto, no
podemos chantajearlo para que hable. De esta manera, sefiorita Lopez
esta a salvo. jQu¨¦ buen ?padre?>!
Morgan lo mir¨¦ sin expresion.
Fermin sonri6 ironicamente: -Incluso dej¨¦ esa carta, atribuyendo razon de su suicidio a su
oposicion a que te cases con sefiorita Lopez. ,Lo crees 0 no? Gracias a esa carta, sefiorita Lopez
seguramente desarrora resentimientos hacia ti en su coraz¨¦n. No sera facil que continues con e
despu¨¦s de esto. Julian no solo no revel¨¦ el secreto, sino que tambi¨¦n logr6¨¦ separarlos. Una jugada
maestra, un estratega astuto. No en vano fue cercano al grupo OmniMar en el pasado.
Morgan lo apart¨¦ de un empujon, con losbios apretados. En ultima instancia, toda esa situaci¨¦n se
estaba desarrondo en dirion que ¨¦l menos queria.
Fermin arreglo descuidadamente su cuello y levantd mirada.
-Pero, sefiorita Lopez realmente no sabe nada?
HIS BONUS
La voz de Morgan era friamente indiferente: -E ni siquiera sabe que Julian no era su verdadero padre. ¡éComo podria saber
algo mas? Si Julian pensaba que su muerte podia ocultar todo, significa que no le dijo a nadie.
Fermin parecia reflexionar sobre algo.
Morgan le advirtid pbra por pbra: -E no sabe nada. Si te atreves a busca, har¨¦ que pagues
con tu vida por Julian.
Fermin se rid iro¨¦nicamente: -Haso si yo hubiera forzado a Julian a morir. Solo quiero una
respuesta.
Cira estaba s en casa, y Morgan no tenia ni paciencia ni el tiempo para perder con ¨¦lN?velDrama.Org holds ? this.
-Sera mejor que te vayas de Sheron de inmediato -dijo mientras se daba vuelta y se iba.
Fermin se froto barbi, pensando en que Cira no sabia nada. Pero, zy madre de Cira? El hecho de que Cira no sea su hija
bioldgica, madre seguramente lo sabia mejor que nadie. Comopafiera de cama de Julian, gpodria conocer algo?
CapÃtulo 434
Cap¨ªtulo 434
Capitulo434
Morgan regres6 a Costa Be, abrid puerta y entr6; sin embargo, Cira atin no habia despertado. Se dio una ducha rapida y
luego se acost¨¦ junto a e, murmurando suavemente en su oido: -Esta bien,
todo estara bien.
Pero ¨¦l sabia que con muerte de Julian y desaparicion del dinero, los dias de Cira probablemente
no serian tan pacificoso antes.
Su presentimiento no estaba equivocado.
Con muerte de Julian,s fuerzas que originalmente estaban tranqus, esperando el desarrollo de los eventos,enzaron
a moverse. Comova que yacia oculta bajo superficie de tierra,
despu¨¦s de una sacudida,enz¨¦ a volverse inestable y lista para estar.
Y enel dia de esa explosion, todo se convertiria en cenizas en medio del fuego ardiente.
Saltar desde un edificio era una des formas mas tragicas de morir.
El cuerpo de Julian quedo hecho afiicos, y despu¨¦s de que hermana mayor y su esposo se
despidieran por ultima vez, el cuerpo fue incinerado en funeraria y transformado en una pequefia caja
que hermana llev6 consigo, casi desmayandose por el dolor.
En el autom¨¦vil negro al otrodo de calle, un hombre en el asiento trasero bajo ventani y
observ6 en silencio escena.
En el asiento dntero, habia un hombre y una mujer. El hombre era Ivan, quien originalmente habia
estado siguiendo y tomando fotos de Cira en Aguavi, y que habia sido atrapado por Cira. La mujer era
la asistente Sandra.
Entonces, identidad de persona en el asiento trasero estaba a punto de revrse.
AA dijo: -Teodosio ha muerto, su proximo objetivo sera sefiorita Lopez o sefiora.
Gerardo subi6 ventana del autom¨¦vil y cerr¨¦ los ojos.
-No podemos permitir que Cira permanezca junto a Morgan,
Cira se desperto cuando ya era hora del atardecer. En habitaci¨¦n, estaba s, envuelta en una manta.
+15 BONUS
sentada en cama, mirando hacia afuera.
La luz dorada del sol poniente creaba un mundo tanto brinteo oscuro, dando una sensaci¨¦n de
soledad mncolica. Se sentia s, con una sensaci¨¦n de vacio en el fondo de su corazon.
Alguien le puso una chaqueta sobre los hombros, y Cira gird cabeza para ver a Morgan.
El se habia cambiado a ropa c¨¦moda, un su¨¦ter marron suave que suavizaba considerablemente su
apariencia.
Morgan consolo: -Cira, di algo.
Cira movi6 losbios: -Mi papa...
Ahora podia har, aunque cada pbra le costaba mucho esfuerzo, cada una erao si
exprimiera.
Trago saliva: -Los arreglos funerarios de mi papa...
Morgan dijo: -Tu hermana mayor y su esposo llevaron su cuerpo a funeraria y fue cremado.
Cira teniagrimas en los ojos nuevamente: -No quiero
Morgan asintid: -No le hemos dicho a tu madre. E no sabe nada. He pedido a Helena que
pafie en el hospital y le ha dicho que hoy voy a celebrar contigo.
Cira se ar6 garganta, hoy deberia haber sido un dia de alegria para e, pero ahora, despu¨¦s de
hoy, ya no tenia a su papa.
-Me duele...
Morgan se sento y abrazo a trav¨¦s de su abrigo: -Estoy aqui,
Cira acababa de recuperar capacidad de har y le costaba expresarse de manera continua, peroContent property of N?velDra/ma.Org.
afortunadamente, Morgan entendia su significado.
-Ojos...
-Has llorado mucho, tus ojos deben estar irritados.
Morgan solt6 momentaneamente y fue a buscar colirio: -Inclina cabeza hacia atras.
Cira levant6 cabeza y Morgan le echo dos gotas en el parpado inferior.
-Cierra los ojos, descansa un poco.
+15 BONUS
Las gotas eran frescas y aliviaron en gran medida su fatiga. Despu¨¦s de llorar intensamente por gran p¨¦rdida, ahora se sentia
un poco mejor.
Morgan llev¨¦ aer y luego trat¨¦ de distrae llevand al cine para ver una pelic de misterio, eligiendo algo que
pudiera captar su atencion en gran medida.
Sin embargo, Cira realmente no estaba de animo. Despu¨¦s de verlo por un rato, simplemente enterrd su rostro en sus rodis,
aindose porpleto.
Esa condici¨¦n persistid hasta el segundo dia, cuandoenz6 a mejorar un poco. Al despertar al segundo dia con mente
mas ra, su primera frase para Morgan fue: -Antes, nunca habia pensado por qu¨¦ mi papa se oponia tanto a nuestro
matrimonio. Como no me daba una razon, pens¨¦ que simplemente estaba siendo molesto. Pero ¨¦l no tendria una opinion tan
fuerte sobre ti sin razon. Tienes
alguna conexion con mi papa?
Cira lo mir¨¦ con ojos himedos y suaves, buscando una respuesta.
GET IT NOW
+
CapÃtulo 435
Cap¨ªtulo 435
Capitulo435
-No hay ninguna conexi¨¦n -dijo Morgan-. He visto a tu papa solo tres veces en total,
Una vez en el camino durante el Afio Nuevo, otra vez en el pueblo Fuenteserena para conocer a los
padres, y ultima vez en vi esa noche. En total, tres encuentros.
Cira baj¨¦ cabeza desanimada al escucharlo. Morgan se arrodilld, levanto su rostro y mir¨¦ sus ojos,
diciendo: -Querida, ,c¨¦mo puedes evitar quedar atrapada en esto?
Cira neg6 con cabeza. No podia dejar de pensar en eso. El repentino fallecimiento de alguien que
result ser su padre bioldgico. A menos que perdiera memoria, no podria evitarlo.
De repente, Morgan se acerc¨¦ a susbioso si quisiera besa. Cira, instintivamente, se aparto.
Morgan no persigui¨¦, simplemente mird profundamente.
Aesa distancia, podia ver ramentes ligeras arrugas en sus parpados, menos afdas que de
costumbre, solo mostrando preocupacion por su estado emocional.
Cira apretd losbios, se levantd de cama, quitandose el pijama mientras murmuraba: -Voy a ir otra
vez aisaria.
Abrio el armario, sac¨¦ su propia ropa, cerr¨¦ puerta del armario y fue atrapada por Morgan: -,Para
qu¨¦ quieres ir aisaria?
-Incluso si fue un suicidio, siento que hay algo mal. Quiero ir a policia y que me ayuden a ararlo ¡ª dijo Cira, apartandolo, y
hando roncamente. Es Lunes, gente esta volviendo a trabajar. Ve
oficina, no tienes que preocuparte por mi.
E entr¨¦ al bafio paravarse. Mientras escuchaba el sonido del agua, y Morgan fruncio el cefio.
Cira parecia racional, pero ramente estaba siendo terca en el asunto. Aunque parecia ser obstinada,
antes de salir de casa record6 agarrar un poco de pan y leche de nevera paraer en el camino.
Morgan mir¨¦o puerta se cerraba y su expresi6n se volvid cada vez mas sombria. Sac¨¦ su
tel¨¦fono y mo a Helena.
Cira tom6 el ascensor hacia abajo y al salir vio a Helena parado junto al coche.
-Sefiora, el sefior Vega estaba preocupado por usted y me pidid que pafiara hoy.
-Sefiora...
Cira se sorprendi¨¦ por un momento.
Si, e y Morgan se fueron a registrar ayer. Si no fuera por el suicidio de su padre, eso deberia haber
sido motivo de alegria. Pero en ese momento, lo Unico que cruzaba su mente era carta de despedida
de su padre.
Abrio puerta del coche, se subid y dijo en voz baja: -Aun no hemospletado el papeleo del
matrimonio, asi que no tienes que marme asi.
Helena se quedo en silencio por un momento, sin decir nada, condujo haciaisaria.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
El oficial a cargo de ese caso se apellida Ortega ys invit¨¦ a s de mediacion. Parecia que Morgan
ya habia hado con ¨¦l. El oficial Ortega fue bastante cort¨¦s y dijo:
-Ayer, rastreamos y entrevistamos los movimientos recientes de Julian en los ultimos dias. En
resumen, no encontramos nada inusual
-4Puede explicarme mas detadamente? -solicit6 Cira.
El oficial Ortega afirmo y abri¨¦ el ordenador, ediendo a fragmentos des camaras de vigncia.
-Echa un vistazo. Ahora hay camaras por todas partes, ys imagenes son bastante ras. Despu¨¦s
de salir del hospital ese dia, tom6 un autobus de regreso a casa. Luego, no sali¨¦ y pas6 toda tarde
deshaci¨¦ndose de mucha basura.
-Al siguiente dia, por mafiana, devolvid una guadafia que habia pedido prestada a un vecino. Al
mediodia, fue aer con ese vecino en un restaurante de ciudad. Los dias siguientes, durante
cuatro dias consecutivos, invit6 a cenar a varios vecinos. Tambi¨¦n los entrevistamos y dijeron que
Julian, mientraspartiaidas, agradecia por su amabilidad durante todos estos afios. Tambi¨¦n
mencion6 que tenia nes de irse por un tiempo y les pidid que cuidaran a su esposa e hija en su
ausencia.
-Analizando suportamiento, parece que estaba organizando sus asuntos finales, pidiendo a los
vecinos que cuidaran de ti y tu madre. En ese momento, ya tenia idea de quitarse vida. Durante todo
el dia anterior del incidente, no salid. El ultimo dia tom6 el primer autobus al edificio El Faro. Opt¨¦ por
ese lugar probablemente porque su seguridad es mas rjada y subid al Ultimo piso sin ninguna
obstri6n.
Cira se qued¨¦ en silencio. No podia imaginar que su padre, que siempre parecia despreocupado,
hubiera neado tan meticulosamente los asuntos.
El debia haber neado eso durante mucho tiempo.
El oficial Ortega tambi¨¦n le mostr¨¦ los informes des entrevistas realizadas, y Cira los examino uno
por uno con atenci¨¦n.
El oficial Ortega intercambi¨¦ una mirada con Helena y suspir6: -Sefiorita Lopez, entendemos que los
familiares no pueden aceptar p¨¦rdida de un ser querido, pero en su carta de despedida menciona su
oposicion a su matrimonio con su novio. Es posible que haya tomado una decisi¨¦n extrema debido a
presi¨¦n emocional en ese momento. Ademas, tenemos registros de sus antecedentes; ha causado
disturbios en el pasado, lo que sugiere que tiene una personalidad impulsiva. Tomando esto en cuenta.
no es imposible que haya tomado esta medida.
15 BOWES
Capitulo436
CapÃtulo 436
Cap¨ªtulo 436
Capitulo436
Cira sacudi¨¦ cabeza, pero no sabia si alin no podia aceptar muerte de su padre o si tenia alguna
otra opinion.
Arreglo cuidadosamentes notas y ses devolvio al oficial sin decir nada, luego sali¨¦ deisaria. Helena sigui¨¦ y
cambio su tono a uno mas familiar: -Cira, ghay algo que no entiendas sobre muerte de tu padre?
Cira no pudo expresarlo con pbras, y Helena le pregunt¨¦ de nuevo: -A donde neas ir ahora?
-Por favor, ll¨¦vame de vuelta al pueblo Fuenteserena.
Cuando Cira regres6 a casa, descubrid que todo estaba bien arredo y limpio. La cena de esa noche no se habia servido, su
madre fue llevada de urgencia al hospital antes de queenzara. Los tos y carne quedaron sin recoger en cocina,
mientras que su padre guard6 todo lo que atin se podia
comer en nevera y desecho lo que no.
No era de extrafiar que el oficial Ortega dijera que su padre habia tirado una gran bolsa de basura esa
tarde. Subid al desvan y vio que sus sabanas y fundas de almohada se habian cambiado por unas
nuevas, todo estaba perfectamente ordenado. Los ojos de Cira se humedecieron.
En realidad, casa tenia camaras de vigncia. Cira le pidid a Helena que se fuera primero, se sentd en
la cama y observos grabaciones en su tel¨¦fono. Despu¨¦s de vers Ultimas imagenes de su padre en
casa antes de fallecer, un hombre que rara vez se ocupaba des tareas dom¨¦sticas durante tres
d¨¦cadas, sorprendentemente estaba tan diligente al final.
E volvi¨¦ a ver, llegando al dia de cena. Mientras llevaba a su madre al hospital para su rescate, su
padre se entrego al alcohol, incluso alguien mo a policia. Finalmente, fueron los hombres de
Morgan quienes lo trajeron de vuelta. Pas6 noche en el sofa, se levant6 al dia siguiente y salid. Y en
los siguientes tres dias, no volvi¨¦ a casa.
Ciraenzo a preguntarse a donde habia ido y que habia hecho en esos tres dias.
Cira y su hermana mayor se encargaron de los arreglos funerarios de su padre. Seguin costumbre en
Sheron, despu¨¦s de que alguien fallece, debe permanecer en funeraria durante tres dias antes de
cremaci6n y el entierro. Sin embargo, el padre de Cira ya habia sido incinerado en funeraria, asi que
decidieron simplificars cosas y seguir directamente con el rito de entierro.
Morgan eligi¨¦ un cementerio en zona, en un lugar pintoresco y con un estandar bastante alto. Un
+15 BONUS
nicho en ese cementerio costaba cincuenta y cinco mil. Morgan originalmente queria pagarlo
directamente, pero Cira insisti¨¦ en hacerlo e misma.
Morgan percibio su actitud de rechazo y decidi¨¦ no decir nada por el momento.
Los familiares y amigos de familia Lopez no eran muchos. En el dia del entierro, solo pudieron venir
algunos muy cercanos, y para su sorpresa, el sefior y sefiora vega tambi¨¦n estaban presentes.
El padre de Morgan se acerc¨¦ a e y suspird: -S¨¦ que ya has registrado con Morgan. A partir de
ahora, somos una familia. Si necesitas ayuda, no dudes en pedirlo.
Cira le respondi¨¦ en voz baja: -Gracias, tio.
A pesar de que ya sabian del matrimonio, e atin lo maba ?tio?. La sefiora Vega tom¨¦ mano de
Cira y dijo: -Te pafio.
El sefior Vega se fue primero.
La sefiora y Cira se sentaron en un banco junto al cementerio, luego sac¨¦ una tarjeta bancaria de su
bolso: -Es un detalle de parte de Carlos y yo, Cira, ac¨¦ptalo.Content property of N?velDra/ma.Org.
Cira no to acepto: -No es necesario, ustedes estan dispuestos a venir, estoy muy agradecida.
-Escuchamos que tu padre se enterd¨¦ de tupromiso con Morgan, por eso... en ultima instancia, fue
nuestra falta, deberias acepta sefiora Vega agarr¨¦ su mano y le entrego tarjeta bancaria-. Por
ahora, no le cuentes a tu madre sobre esto. Nos enteramos de que ha vuelto a ser hospitalizada y no
puede soportar mas estr¨¦s.
Cira lentamente gird cabeza hacia e y luego dijo con calma: -Si no se lo cuentas, e no lo sabra, y
no se vera afectada.
La sefiora Vega se quedo atonita: -Cira, ~qu¨¦ quieres decir con eso?
-No significa nada especial, solo espero que, si tienes alguna intenci¨¦n, enfrentate directamente
conmigo. Por favor, no te ensafies con mi madre, no repitas lo que hiciste ultima vez, sobornando a
cuidadora, diciendo cosas intencionadamente provocativas dnte de mi madre.
Cira dijo friamente: -Ya no tengo a mi papa, y si pierdo a mi mama, definitivamente me enfrentar¨¦
contigo.
La sefiora Vega, de repente, se levant¨¦ con verdadero enojo y emociones sinceras: -Cira, gestas demasiado triste y estas
empezando a decir tonterias? ,Cuando he hecho algo asi? ¡éQui¨¦n te dijo que
lo hice?
+15 BONUS
E estaba triste: -Durante todos estos afios, te he tratadoo a una hija y una nuera querida.
Siempre he esperado que puedas tener un resultado feliz con Morgan. Si Morgan no me entiende, esta bien, pero ahora incluso
tu estas pensando cosas absurdas sobre mi. Realmente estoy, realmente
estoy...
GET IT NOW
Capitulo437
CapÃtulo 437
Cap¨ªtulo 437
Capitulo437
El invierno en Sher6n era seco y desdo. Ademas, hoy no habia salido el sol, todo parecia estar
envuelto en una capa de neblina poco real.
Cira mir¨¦ hacia lejos, una f depidas erguidas, representando una soledad peculiar. Su voz fria se
dispers6 en el aire.
-Si dices que no es asi, entonces no lo es. En resumen, he dejado ro lo que tengo que decir. Cuidese,
tia.
La sefiora Vega frunci¨¦ ligeramente el cefio: -Siempre siento que tienes un profundo malentendido hacia mi... Morgan te dijo
algo?
Cira no mird, mir¨¦ directamente hacia adnte,o si estuviera observando algo, pero tambi¨¦n
como si simplemente estuviera perdida. Desde repentina muerte de su padre hacia tres dias, su
espiritu habia estado un poco entumecido.
Sin embargo, sefiora Vega continud hando con tono afligido: -Dicen que ser madrastra es dificil
de llevar. Me he entregadopletamente al cuidado de Morgan, pero ¨¦l atin no puede aceptarme.
Ahora incluso tu, Cira, me ves asi. Realmente siento que he fracasadoo persona.
Cira no reiono. La sefiora Vega suspir¨¦ de nuevo: -Lo s¨¦, Morgan siempre ha pensado que salud
mental de su madre empeoro por mi culpa. Pero en realidad, no es asi. Al contrario, me preocupo mucho
por su salud. He escuchado que Uultimamente no esta bien de nuevo, y Morgan incluso ha enviado a
Ke a Suiza para cuidar a su madre... jAy!From N?velDrama.Org.
La sefiora Vega de repente se calld,o si hubiera revdo algo identalmente, mirando a Cira con
una expresion de querer decir algo pero deteni¨¦ndose.
Cira sonri¨¦ d¨¦bilmente: -zLa tia insinua que Ke esta cerca de madre de Morgan? ;Que Morgan
atin no ha establecido ramente limites con Ke?
-No es eso lo que quiero decir, yo simplemente...
Cira interrumpio: -Ya s¨¦ de esta situaci¨¦n, Morgan ya me lo explicd.
La sefiora Vega se detuvo por un momento y luego sonri¨¦ aliviada, tomando mano de Cira: -Eso es bueno, eso es bueno.
Temia que lo descubrieras en el futuro y entraras en conflicto con Morgan. El ha
progresado, sabiendo explicartelo. Ahora que son marido y mujer, no puedenportarseo antes.
terminando rcion a menor provocacion. En un matrimonio, ambos deben ser tolerantes el uno
con el otro.
Cira mir¨¦.
La dama adinerada tenia un talento natural para actuar, su actuacion era mas refinada que de un
veterano actor, hasta cada arruga enisura de sus ojos era parte de su maquije.
-Aun asi, Morgan es impresionante. Antes tenia a Ke, bloqueo tu busqueda de un nuevo trabajo e
incluso interfirid con el coraz6n de tu madre... uno tras otro. Cuando ustedes dos peleaban tan
ferozmente, pens¨¦ que no habia esperanza, pero ¨¦l logr6 traerte de vuelta. Ya estamos envejeciendo,
solo espero que puedan estar bien.
Cira sintid que cada frase de e era una insinuaci6n, sin una pbra de verdad: -Gracias por repasar
todo esto por mi, pero gestas esperando que estemos bien, 0 estas esperando que despu¨¦s de recordar
todas estas cosas, cause problemas con Morgan?
-Por supuesto que espero que est¨¦n bien. No tienes idea, me alegr¨¦ mucho cuando se registraron.
Respondi¨¦ sefiora Vega con una sonrisa: -Segtin costumbre de Sher6n, cuando los padres
fallecen, no se pueden celebrar eventos felices durante los primeros cien dias. La boda deberia esperar
al menos cien dias despu¨¦s. Esto tambi¨¦n dara tiempo para prepararse. Despu¨¦s de obtener licencia, celebrar boda y
luego tener un hijo, todo estarapleto.
La piel de Cira se sintido si hubiera sido acariciada por hielo, su cuerpo se estremecid, y e retird
bruscamente mano que sefiora Vega sostenia.
Ya no estaba de humor para ver su actuacion, pero e insistia en pisotear en sus puntos sensibles.
Cira habia estado reprimiendo sus emociones en lo mas profundo de su corazon sin encontrar una
salida, y ahora oportunidad se presentaba.
-Tia, eres realmente buena actuando. No fue hasta ahora que entendi algunas de tus iones.
La sefiora Vega mantuvo supostura, frunciendo ligeramente el cefio sin entender: -Cira, , qu¨¦ significa eso que estas
diciendo?
-Significa lo que digo. Antes, siempre estabas tratando de emparejarme con Morgan, pero no era porque realmente quisieras
que estuvi¨¦ramos juntos. Sabias que a Morgan le gusta desafiar a su padre. Cuanto mas su padre queria que hiciera algo,
menos queria hacerlo. Cuanto mas su padre queria que se
2,4
casara conmigo, menos queria casarse conmigo. Estabas usando eso, manipndome para acumr decepciones en su
padre. En resumen, no es asi?
A pesar de afirmar constantemente que tratabao a una hija y nuera querida, actuando con gran
convion para que incluso e creyera que apreciaba genuinamente, verdad era que e solo era
un peon en su juego, una herramienta en su estrategia.
Cira se rid ironicamente, recordando los tres afios en los que fue utilizadao una herramienta en
manos de sefiora Vega.
-Asi, a los ojos del tio, Morgan es el hijo desobediente y terco, y tu estabas acumndo desilusion
del tio hacia ¨¦l. Cuando el tio finalmente lo abandone porpleto... entonces tu hija tendra
oportunidad.
La expresion de sefiora Vega se volvid cada vez mas seria. Despu¨¦s de haber estado hando
incesantemente antes, ahora era el turno de Cira de revr su verdadera cara.
Capitulo438
CapÃtulo 438
Cap¨ªtulo 438
Capitulo438
-En el pequefio pueblo, mujer mada Coralina, embarazada de ocho meses, ges tu hija, verdad?
Antes, incluso me guiaste deliberadamente para que pensara que era mujer de Morgan, pero en
realidad es hija de usted y mi tio, verdad? Ademas, e deberia ser uno 0 dos afios mayor que
Morgan, por eso mi tio no se atreve a reconoceo su hija legitima.
Hacer que Coralina sea reconocidao legitima implicaria reconocer infidelidad de Carlos, y Carlos,
ya sea por el bien del grupo Nube Celeste, familia Vega 0 su propia reputacion, no permitiria que ese asunto se hiciera
publico. Ademas, siendo padre e hijo de sangre, Carlos no queria llegar a un conflicto
total con Morgan, por lo que no desafiaria los limites de este.
-Y tl, no puedes soportar que tu propia hija est¨¦ abandonada, asi que en todos estos afios, has estado
manipndo entre ellos, todo con el objetivo de convencer al tio de que deje entrar a tu hija en famillia
Vega, verdad? Quieres que tu hijapita por herencia de familia Vega.
Al escuchar ultima frase, mascara de ternura y amor de sefiora Vega, que siempre habia llevado,
se desmorono porpleto.
La voz de un hombre, con un tono de bu, reson6: -Cira, gc¨¦mo pretendes que sefiora Vega maneje
esto despu¨¦s de decirlo tan directamente?
Cira mir¨¦ hacia a y vio a Morgan, vestidopletamente de negro.
El traje negro y corbata negra que Ilevaba hoy Morgan eran ligeramente diferentes a los habituales.
No llevaba ningun esorio: ni gemelos, ni corbata, ni siquiera un reloj. Eso era una muestra de respeto
hacia el difunto y sus familiares al asistir a un funeral.
Extendio mano y dijo: -Ven aqui.
Cira ni siquiera mir¨¦ de nuevo a sefiora Vega y se acerc¨¦ directamente a ¨¦l. Morgan tomo su mano y dijo:
ofrecer flores a papa?
Me pafias a
La forma en que se referia a su padre era simplemente ?papa?.
Cira aprets losbios y afirm6. Juntos se dirigieron haciapida del padre de Cira. El se arrodillo con
una s rodi, coloc¨¦ el ramo de flor frente a tumba y paso mano por una pequefia cantidad de
polvo en foto de su padre.
Con el sol poni¨¦ndose en el horizonte, el cementerio se volvid mas oscuro y era hora de irse,
Cira echo una ultima mirada a tumba de su padre antes de irse junto a Morgan. Elle tomo mano y
juguete con sus dedos, casualmente dijo: Pens¨¦ que tu cabeza ya estaba mareada.
El cementerio estaba dispuesto en forma de escalones, con una f depidas en cada nivel. Caminaron
juntos por los escalones,
Cira murmur: ¡ªNo estoy mareada. Asi ques cosas que no quieres que yo sepa, guards bien para
ti mismo. No cborare en actuaro si estuviera ignorante,
Morgan apret¨¦ alin mas su mano y le preguntd suavemente: -~Como se te ocurrieron esas ideas?
-Encontres pistas, y todo se ard.
Antes, Cira v a sefiora Vega desde perspectiva de una ?buena persona?, naturalmente no pensaba en oscuridad.
Pero cuando Morgan le cont6 que sefiora Vega no era lo que parecia,
cambio su perspectiva y reconsider6 todas esas situaciones pasadas,
En cuanto a espi¨¦n de que Coralina era hija de sefiora Vega, esa idea ya existia desde el principio. Solo que entre
?Coralina es mujer de Morgan? y ?Coralina es hija de sefiora Vega?, e eligid primera opcidn. Ahora que no era
primera opcion, entonces debia ser segunda,
Cira siempre habia sido inteligente.
Llegaron al lugar donde estaba estacionado el automdvil. Como el cementerio tenia muchas pendientes, Morgan vino con un
coche deportivo, alto y robusto, que se agazapa en oscuridad de nocheo
una bestia gigante.
Morgan bajo mirada hacia e y preguntd: -;Presentaste tu renuncia a Osiel?
-No, originalmente pedi permiso el lunes, luego tom¨¦ un permiso por luto. El sefior Sanchez ha sido muy considerado,
permiti¨¦ndome regresar al trabajo semana que viene -respondi¨¦ Cira.
Morgan sonri¨¦ suavemente y abrid puerta del asiento del copiloto: -El realmente valora tt talento,
es por Marcelo?
Cira se sinti¨¦ impotente al ver que incluso eso le importaba. Le mir¨¦ y dijo: -No puede ser porque cedi ante familia Zav?
Ha obtenido beneficios significativos de esa conexi6n. ,asi que estaria
dispuesto a tolerarme un poco?
-Puedo tolerarte muchoN?velDrama.Org holds ? this.
-Puedo tolerarte mucho -dijo Morgan mientras agarraba sus axs cons manos, levantabao si fuera un nifio,
colocaba en el asiento del coche y luego presionaba sus manos en el asiento.
atrapand y mirand.
-No acepto vivir separados justo despu¨¦s de casarnos.
jugueteo con sus dedos, casualmente dijo: -Pens¨¦ que tu cabeza ya estaba mareada.
El cementerio estaba dispuesto en forma de escalones, con una f depidas en cada nivel. Caminaron
juntos por los escalones.
Cira murmur¨¦: -No estoy mareada. Asi ques cosas que no quieres que yo sepa, guards bien para
ti mismo. No cborar¨¦ en actuaro si estuviera ignorante.
Morgan apret¨¦ alin mas su mano y le preguntd suavemente: -~Como se te ocurrieron esas ideas?
-Encontr¨¦s pistas, y todo se aro.
Antes, Cira veia a sefiora Vega desde perspectiva de una ?buena persona?, naturalmente no
pensaba en oscuridad. Pero cuando Morgan le cont¨¦ que sefiora Vega no era lo que parecia,
cambio su perspectiva y reconsider todas esas situaciones pasadas.
En cuanto a espi¨¦n de que Coralina era hija de sefiora Vega, esa idea ya existia desde el
principio. Solo que entre ?Coralina es mujer de Morgan? y ?Coralina es hija de sefiora Vega?>, e
eligi primera opcidn. Ahora que no era primera opci¨¦n, entonces debia ser segunda.
Cira siempre habia sido inteligente.
Llegaron al lugar donde estaba estacionado el autom¨¦vil. Como el cementerio tenia muchas pendientes,
Morgan vino con un coche deportivo, alto y robusto, que se agazapa en oscuridad de nocheo.
una bestia gigante.
Morgan baj¨¦ mirada hacia e y preguntd: -;Presentaste tu renuncia a Osiel?
-No, originalmente pedi permiso el lunes, luego tom¨¦ un permiso por luto. El sefior Sanchez ha sido
muy considerado, permiti¨¦ndome regresar al trabajo semana que viene respondi¨¦ Cira.
Morgan sonri¨¦ suavemente y abrid puerta del asiento del copiloto: -El realmente valora tu talento, 40 es por Marcelo?
Cira se sinti¨¦ impotente al ver que incluso eso le importaba. Le mir¨¦ y dijo: -s No puede ser porque cedi ante familia Zav?
Ha obtenido beneficios significativos de esa conexi6n, asi que estaria
dispuesto a tolerarme un poco?
-Puedo tolerarte mucho -dijo Morgan mientras agarraba sus axs cons manos, levantabao
si fuera un nifio, colocaba en el asiento del coche y luego presionaba sus manos en el asiento.
atrapand y mirand.
-No acepto vivir separados justo despu¨¦s de casarnos.
~No aceptaba eso, entonces e debia renunciar?
Cira dijo: -Entonces, renuncia a tu posici¨¦no presidente del grupo Nube Celeste y ven conmigo a
Xoan.
E realmente se atrevia a decirlo.
La actual capitalizacidn de mercado del grupo Nube Celeste estaba en los cientos de miles de millones,
y posici¨¦n de Morgan estaba por encima de muchas personas. Sin embargo, e le pidid que
renunciara con solo abrir boca.
Morgan mir¨¦, y Cira acepto su mirada con calma. Aunque ¨¦l tenia un alto rango y poder, gpor qu¨¦ e
deberia renunciar a su trabajo para satisfacer su deseo de no vivir separados reci¨¦n casados?
Quien lo proponga, debe actuar en consecuencia.
Cira no se sentia culpable en absoluto.
Morgan sonri¨¦ levemente: -Tampoco es imposible.
Cira se sorprendio un poco, le mano de ¨¦l se pos6 en su cintura y acaricid suavemente: -Pero tengo antecedentes penales.
Aunque me gradu¨¦ de una universidad de primer nivel, probablemente no pueda encontrar un buen trabajo. Solo podr¨¦ hacer
entregas y repartirida, vigr puertas. Asi que, al final,
tendras que mantenerme.
E sabia que estaba bromeando, y cuando ¨¦l continud, Cira mostr¨¦ una sonrisa genuina por primera vez despu¨¦s del
fallecimiento de su padre, trato de apartarse de ¨¦l: -D¨¦jate de bromas.
Pero Morgan abrazo por cintura y se acerc¨¦ a si mismo, susurrando suavemente: -Comp¨¦nsame
la noche del matrimonio.
GET IT NOW
Capitulo439
CapÃtulo 439
Cap¨ªtulo 439
Capitulo439
Cira finalmente se quedo dormida boca abajo hasta mafiana siguiente.
Cuando fue despertada por fuerza por el sonido del timbre, sintio que acababa de cerrar los ojos.
El hombre fue demasiado intenso noche anterior, diciendo que era parapensar noche de matrimonio, pero cada
movimiento parecia mas bieno si intentara va en su cama, impidi¨¦ndole ir a ningundo.
Todo su cuerpo estaba adolorido y adormecido, no tenia ganas de moverse, pero el timbre del tel¨¦fono no paraba. Grufi¨¦ un par
de veces bajos mantas y finalmente estird mano para agarrar el tel¨¦fono,
respondiendo: -, H?
Al escuchar su voz ronca, persona al otrodo del tel¨¦fono se detuvo un momento, y le pregunt¨¦ con
precaucion: ¡éCira?
Cira se gird: ra, 4qu¨¦ sucede?
-4Como estas?
ra sintid que su voz estaba al menos ronca por llorar toda noche, por supuesto, penso que lloraba
por muerte de su padre, sin darse cuenta de otros aspectos.
Cira se desperto gradualmente: -Estoy bien.
ra suspir6 aliviada: -Si estas bien, no te quedes en casa todo el tiempo. Salgamos aer, he
mado a Isabel, vamos a tomar algo juntas.
Cira mir¨¦ alrededor de habitacion. Morgan ya se habia ido a oficina, extensa casa estaba
tranqu y silenciosa, solo estaba e. Afirmo: -Enviame diri¨¦n.
Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, se levant¨¦ con esfuerzo de cama, fue al bafio avarse cara y los
dientes, y de paso, se ducho.
Aunque Morgan ayud6 avarse despu¨¦s, una ducha con agua caliente por mafiana realmente
aliviaba los musculos y refrescaba mente.
Despu¨¦s de ducharse, salid del bario sinti¨¦ndose mucho mas rjada, incluso su estado de animo era
mucho mas ligero que en los Uultimos dias, sin tensi¨¦n y opresi6n de antes.
Quizas se debia a que habian concluido los rituales funebres,s cosas habian llegado a su fin; 0 tal vez era el resultado de una
liberaci¨¦npleta y contundente. No hay alguien que dice que el sexo y
violencia sons mejores formas de liberar emociones?
Incluso es posible ques personas sean animales tan frios y despiadados, que incluso el dolor mas
grande se desvanecera con el tiempo.
Cira se cambi¨¦ de ropa y salid de casa.
E no fue ceremoniosa y tomo directamente un coche del estacionamiento subterraneo.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
Cuando lleg6 al restaurante y estaba a punto de entrar, recibid un mensaje de WhatsApp de Morgan: [
Carifio, 4a donde fuiste?]
Cira no respondi¨¦ a pregunta, en cambio, pregunto: [Como sabias que sali? ~Me estas vigndo?]
[Envi¨¦ a alguien a llevarte el desayuno. Despu¨¦s de presionar el timbre durante mucho tiempo y que no
respondieras, mir¨¦s camaras de seguridad]
Morgan explico y agreg¨¦ con un ligero descontento: [jPiensas demasiado!]
Solo entonces Cira respondid: (Sali a desayunar con ra y Isabel.]
Morgan no pregunt¨¦ mas, porque alguien estaba tocando puerta de su oficina.
-Adnte.
Pensando que era su secretaria, persona que entr¨¦ empujando puerta fue el padre de Morgan.
-,Padre?
Morgan frunci¨¦ ligeramente el cefio, su padre no habia venido a oficina en mucho tiempo.
-Estaba pasando por aqui y record¨¦ que tenia algo que decirte, asi que entr¨¦ de paso. 4 Te estoy
molestando?
El padre de Morgan vestia un elegante traje, tenia una presencia imponente y se dirigid a sentarse en el
area del sofa.
Morgan probablemente intuy6 lo que su padre queria har, sus ojos y cejas tan profundaso.
siempre, con una fisonomia naturalmente superior. Cuando no sonreia, siempre parecia frio y distante.
El se levantd y fue hacia un armario, sacando unata de t¨¦ para prepara: -; Qu¨¦ sucede, papa?
-Permiteme -Carlos tom6ta de t¨¦, y Morgan no discuti¨¦, se sentd en otro sofa.
Carlos era habil en esas cosas, uso una cucharadita para sacar algunas hojas de t¨¦ ys coloc¨¦ en
tetera. Luego, con una almohadi t¨¦rmica, levanto tetera de vidrio para hervir agua y coloc¨¦ sobre
las hojas de t¨¦, dejando que el aroma fresco del t¨¦ se liberara lentamente.
Conforme haba, dijo: -Queria har contigo ayer, pero con presencia de Cira, no era apropiado.
El coloc¨¦ tetera de vidrio y, reprimiendo sus emociones, dijo: Despu¨¦s de todo, soy tu padre. Ni
siquiera me has informado. Incluso cuando Cira y tu obtuvieron el certificado de matrimonio, lo supe por
otras personas.
La oficina estaba calida gracias al suelo radiante, Morgan se quit¨¦ chaqueta del traje, colg¨¦ en el
perchero y llevaba solo una camisa negra, con una corbata a juego de rayas oscuras que acentuaba su
distincion y frialdad.
-Antes, 4no te gustaba mucho e? La emparejabas conmigo cada cierto tiempo, y ahora que se ha
cumplido tu deseo, gresulta que no estas satisfecho?
Carlos habl¨¦ con voz profunda: -Si e fuera solo Cira, no me opondria a que te casaras con e.
Aunque carece de antecedentes familiares, su habilidad sobresaliente le permite ser tupetente
compafiera. Puedo aceptarlo. Pero el problema es que e no es solo Cira, jtambi¨¦n es hija de Hugo
Diaz!
Capitulo440
CapÃtulo 440
Cap¨ªtulo 440
apitulo440From N?velDrama.Org.
Morgan le pregunto: -;Qui¨¦n es Hugo? Su padre se ma Julian, zy ayer fue a enviar flores y hacer reverencias en el
cementerio, y ya olvid¨¦ eso?
-Ante mi, no necesitas fingir -dijo Carlos-. Si no sabias de eso, no me hubieras ocultado que obtuviste el certificado de
matrimonio con Cira. Al actuar primero y pedir perd¨¦n despu¨¦s, gno es porque temias
que yo te detuviera?
Morgan no dijo nada, levantd una taza de t¨¦, olid y bruma envolvi¨¦ sus ojos, ocultando sus
emociones.
-Morgan, ahora que eres el duefio de empresa, saltaste sobre mi y formaste una alianza con Fermin y Osiel, no tengo
objeciones. Pero ya que estas en esta posicion y tienes este poder, debes asumir responsabilidad total de ese asunto. Debes
encontrar ese dinero, de lo contrario, para el grupo Nube Celeste, jhabra problemas interminables!
Carlos termino de har y se fue. Morgan coloc¨¦ taza de t¨¦, su expresion se volvid cada vez mas fria y silenciosa,o una
extension de hielo y nieve, imperturbable ante el viento y escarcha.
m6 a Ramon: -< Estas libre?
Ramon respondi¨¦ directamente:
Si, gd¨¦nde nos vemos?
Morgan se puso chaqueta y dijo: -Voy a buscarte.
Al mismo tiempo, en una cafeteria.
Cuando Cira entro en el restaurante, mir¨¦ a su alrededor y vio a ra agitardos manos en mesa: ¡ªj
Cira, por aqui!
-ra, Isabel.
Cira se acerc¨¦,sidas ya estaban servidas. Tenia mucha hambre, asi que se sentd y tom¨¦ un
sorbo de caf¨¦ antes de tomar el tenedor y probar un croissant a ncha.
Afirm6 apreciativamente: gEste lugar es nuevo? El sabor es bueno, no esta mal enparacidn con el que soliamos ir con
frecuencia.
Sin embargo, Isabel y ra miraban intensamente.
Cira pregunto: -¡éPor qu¨¦ noen?
ra fue directamente y le dio un abrazo: -No te preocupes, todo ha pasado.
El lunes, cuando regres6 de su ciudad natal a Sheron en tren de alta velocidad, recibid el mensaje de que Cira y Morgan iban a
casarse. Vino apresuradamente, inicialmente con intenci¨¦n de
confrontarlos, pero se enter¨¦ repentinamente de que el padre de Cira se habia suicidado saltando desde un edificio...
Ese vaiv¨¦n, e atin no se habia recuperado, y mucho menos Cira, ra se sentia bastante afligida. Cira sonri¨¦: -Si, todo
pasara.
ra abrazo, suspirando durante mucho tiempo, Cira no sabia si reir o llorar: -Realmente tengo hambre, ,esperas a que
termine deer antes de llorar?
ra rapidamente tom6 el tenedor y le sirvid fren¨¦ticamente en su to: -Come,e, seguro que no hasido bien ni
dormido bien estos dias, mirao estas, tan desgastada y delgada... eh?
Espera, gpor qu¨¦ sentia que Cira habia ganado un poco de peso?
Seguro que era una ilusi¨¦n.
ra continu6 sirvi¨¦ndoleida.
Isabel no era tan despreocupada, le pregunto: -,Entonces todavia vas a ir a Xoan?
-Todavia no lo he decidido. Mi madre atin no sabe lo de mi padre. Estos dias no he ido al hospital, temo perder el control
emocional tan pronto vea. La secretaria de Morgan esta pariando -Cira dijo.
ra levant6 mano de nuevo y dij
ayudar¨¦ a cuidar de e.
: -Ya que he regresado, tu mama es mi mama. Si decides ir a Xoan, definitivamente te
Isabel agreg6: -Yo tambi¨¦n lo har¨¦.
Cira se sintid conmovida y afirmd¨¦ con cabeza.
Viendo que el estado de animo de Cira parecia estar bien ajustado, ra casi olvid¨¦ que resistencia al estr¨¦s de su amiga
siempre habia sido fuerte.
Entonces, ya no fue tan cautelosa y, con curiosidad, pregunto: -Cu¨¦ntame, gcdmo terminaste
casandote con Morgan? ¡éNo fue ¨¦l quien te forz6?
-Por supuesto que no-reflexion6 Cira-, y estrictamente hando, atin no hemospletado el
papeleo de matrimonio.
El asunto del padre de Cira se descubrid justo a tiempo, y el sello de acero en el certificado de
matrimonio alin no se habia estampado.
ra examin6 el anillo en su dedo y con determinacion dijo: -|Quiero escuchar los detalles deo
Morgan te conquisto!
Asi que mientrasian, continuaron chando y llegaron al mediodia. Sin ganas de cambiar de lugar,
decidieron tener otraida en esa misma cafeteria.
Cuando ra estaba haciendo el pedido, pidid un pescado a ncha. Hicieron unos cortes en
espalda del pescado, vertieron una cucharada de aceite caliente sobre ¨¦l, carne del pescado se volted hacia afuera con un
sonido crujiente, brinte y resbdiza, deliciosa y fragante. Al ser servido en mesa, el aroma fresco llend habitacion.
Sin embargo, al ser impactada por ese olor, Isabel no pudo evitar apartar cabeza y solt6¨¦ un ?jugh!?.
CapÃtulo 441
Cap¨ªtulo 441
Capitulo441
Despu¨¦s de ese ?ugh?, Isabel no pudo contenerse y solt¨¦ dos ughs mas. Cira rapidamente sac¨¦ dos pafiuelos de papel, los
doblo para hacer un alnte t¨¦rmico y alej¨¦ el to de pescado humeante.
ra tambi¨¦n preguntd¨¦ rapidamente: -Isabel, gestas bien?
Isabel tom6 un sorbo de agua mineral, logrando calmar sensaci¨¦n de mareo, afirm¨¦ con cabeza hacia es y dijo: Estoy
bien.
ra olfate¨¦ el pescado: -No huele muy fuerte. Este pescado a ncha es muy
sabroso.
Isabel apreto losbios: -Probablemente sea porque he estado sentada todo el tiempo y no me he levantado para caminar y
digerir. De repente, simplemente no pude soportarlo.
ra afirmo sin pensar demasiado, le agrego agua a su vaso. Mientras tanto, Cira, pensando en algo, mir¨¦ el vientre de Isabel
con una ligera fruncida de cefio, pero no dijo nada por el momento.
Isabel no volvid a vomitar despu¨¦s de eso, pero su apetito no estaba muy bien.
ra, siendo mas rjada, continu¨¦ con lo que no habia terminado de decir antes: -Entonces, Cira, en el futuro, gte quedaras
en Xoan 0 viviras en esa casa donde vive Morgan, ese lugar carisimo, y no regresaras a nuestro pequefio apartamento?
Cira respondio: -Probablemente.
ra hizo pucheros: -Ay, jqu¨¦ molesto! Hemos vivido juntas durante casi diez afios, de repente separarnos, no me
acostumbrar¨¦.
Cira sonrid: O tal vez deberias buscar un nuevo trabajo hacia Xoan. Asi podriamos serpafieras de cuarto de nuevo.
Esa sugerencia fue considerada por ra.
Despu¨¦s deida, Cira fue al hospital a ver a su madre, y ra fue con e.
En puerta del hospital, ra de repente record6 que al visitar a alguien enfermo deberia llevar un regalo, asi que corrid hacia
fuera paraprar una
canasta de frutas.
Cira subi6 s al hospital. Despu¨¦s de entrar al ascensor, le envid un mensaje a Isabel: [; Hoy fue primera vez que oliste algo
y te sentiste mareada?]
+IS BONUS
Isabel respondio: (No es eso... Anoche pedi a domicilio carne de res, pero no pudeer.]
[Ademas de no soportar los olores fuertes, gsientes algo mas extrafio Ultimamente? ~Te gusta mas lo acido? ¡éTe sientes mas
cansada? gTu periodo es regr?]. Cira le pregunt6 ramente, e Isabel entendi¨¦ a qu¨¦ se referia.
Ambas eran adultas y personas inteligentes, y e tambi¨¦n tenia sus sospechas.
En ese momento, Isabel estaba sentada en oficina, cado su ciclo menstrual y confirm¨¦ que se habia retrasado unos
dias. Apret6 fuerte su tel¨¦fono, su mente estaba un poco confusa, y nego instintivamente: [Siempre tomo pastis
anticonceptivas.]
La ultima vez que estuvo con Enrique fue en Xoan. Despu¨¦s de un malentendido con Francisco, entraron en un periodo de
silencio y no se contactaron en absoluto durantes vacaciones.
Cira sugirid: [Si tienes dudas, puedesprar una prueba de embarazo.]
[Hmm...]. Cira envid a Isabel una expresion de abrazo, el ascensor llego y sali.
Justo en puerta de habitaci¨¦n del hospital, escuch6 el nto doloroso de madre de Lou: -jAyyy!
Cira sinti¨¦ un mal presentimiento y corrid inmediatamente hacia adentro.
En habitacion, hermana mayor estaba de pie junto a cama de madre, con una expresion inexpresiva, mientras que
madre lloraba
desconsdamente cubri¨¦ndose cara. Cira mir¨¦ de inmediato a hermana. mayor: -,Le has contado a mama?
La hermana mayor no dio rodeos: -En realidad, este tipo de cosas no deberian ocultarse de mama.
Y de hecho, le cont¨¦ a madre de Cira sobre el suicidio de su padre saltando desde un edificio.
Cira se enfado instantaneamente: -jTU!
jE le habia dicho que no le dijera a su madre! Total, su padre no iba al hospital y madre ya se habia acostumbrado, no
sospecharia nada. ;zPor qu¨¦ tomar decisiones por si misma y contarle eso a su madre cuando su salud no estaba bien?!
Cira, conteniendo su enojo, apart¨¦ a hermana mayor y presiono varias veces el botdn de mamiento para que venga el
m¨¦dico.
Se sento al borde de cama, intentando consr a su madre, pero no sabiao hacerlo. A pesar des constantes disputas
entre su padre y su madre, habian sido pareja durante treinta afios y nunca se habian separado. Como podria aceptar
noticia repentina de muerte de su esposo?From N?velDrama.Org.
ra entr¨¦ con canasta de frutas y al ver escena se quedo un poco desconcertada. Rapidamente se acerc¨¦ para ayudar:
Tia, tia, no llore. Su salud no esta bien. Por favor, trate de calmarse...
Pero madre de Cira no podia calmarse, lloraba desgarradoramente.
Finalmente, el m¨¦dico, preocupado de que su dolor emocional pudiera afectar su salud, le administr¨¦ una inyion
tranquilizante.
El m¨¦dico tambi¨¦n les aconsejo: -Cuando haya noticias desfavorables, si es posible, no ses digan de inmediato. Si deben
decirselo, haganlo gradualmente. La capacidad de paciente para soportar ms noticias es muy baja.
-ra, ayidame a cuidar a mi madre -Cira le pidid a ra antes de agarrar fuertemente mano de su hermana y jlleva al
pasillo des escaleras!
Capitulo442
CapÃtulo 442
Cap¨ªtulo 442
Capitulo442
Desde que regres6 a casa tres afios despu¨¦s, siempre trat6 a su hermana mayor con cortesia. Esa fue primera vez que
estall¨¦ enojada contra e, jpero tambi¨¦n fue el limite de su paciencia!
-,No sabes que el corazon de mama no esta bien? ,No sabes que e evita grandes alegrias y tristezas? ~No sabes por qu¨¦
fue hospitalizada esta vez? No escuchaste cuando te dije que esperaras hasta que mama saliera del hospital para contarle
verdad sobre papa? Por qu¨¦ viniste apresuradamente a contarle verdad sin razon aparente? 4 Qu¨¦ estas insinuando?
La hermana mayor, mada Ximena, le respondi6 con una risa irdnica: -Si, lo dijiste, pero gpor qu¨¦ deberia escucharte?
jCira le dio una bofetada directa en cara! Su linea limite era su madre, no permitiria que nadie, ni siquiera su hermana,
lastimara!
-4Por qu¨¦? ,Estas hando en serio? El corazon de mama puede dejar detir en cualquier momento cuando esta
emocionada. gEsperas que le pase algo malo? gPor qu¨¦? Te dir¨¦ por qu¨¦. Porque yo pagu¨¦ por su hospitalizacion, cirugia y
honorarios m¨¦dicos. Entonces, gcdmo cuidar de e debe ser seguin mis t¨¦rminos!
Ximena se toc cara. Dado que verdad ya estaba a punto de ser revda, decidi¨¦ abrirse porpleto.
-Son solo unos cuantos billetes. gQu¨¦ hay de tan extraordinario en eso? Ademas, el dinero que gastaste, solo les estas
devolviendo un poco de lo que te han dado. durante estos
veinticinco afios. jEso es lo que deberias haber hecho! Cira, ya has matado a mi padre. A partir de ahora, jlos asuntos de mi
madre no tienen nada que ver contigo! {No te metas mas en ello!
Las pbras de Ximena hicieron reir a Cira: -~ Tu papa, tu mama?
Ximena se puso rigida en el cuello: jSi! Ellos son mi papa y mi mama, jno los tuyos! ;TU ni siquiera eres hija bioldgica de ellos!
Al principio, Cira penso que su hermana simplemente estaba diciendo cosas enojadas, pero ambos eran adultas y no unas
nifias de tres afios que no
entendieran. Ximena no estaba usando pbraso ?
Cira apretd los pufios y su tono se volvid frio y desdo: -Estas hando tonterias.
ra, preocupada de ques hermanas pudieran pelear, mir¨¦ a madre de Cira
sin signos de despertar y corri¨¦ rapidamente al pasillo, justo a tiempo para escuchar lo que dijo Ximena.
No estoy diciendo tonterias. Todo lo que he dicho es verdad. Soy cinco afios mayor que tu. Cuando papa te trajo a casa, lo vi y
lo recuerdo ramente. TU fuiste adoptada por nuestra familia. jNo tienes ningun parentesco de sangre con nosotros!
ra se qued6 at¨¦nita,o podia ser.
Inmediatamente fue a ver a Cira y encontr¨¦ con una expresion vacia.
Finalmente, Ximena sintid satisfi¨¦n de ?astar? a Cira.From N?velDrama.Org.
Ese dia, Morgan le dijo que estaba celosa de Cira... y tenia razon.
Era celosa, y en ese celo, tambi¨¦n habia un poco de resentimiento.
Recordaba cuando era muy pequefia, siendo unica hija en familia con una situacidn econdomica pr¨¦spera. Era feliz, siempre
vestia bonitos vestidos de princesa y disfrutaba de deliciosos pasteles todos los dias, hasta que cumplid
cinco afios.
Ese afio, su padre adopto a Cira y trajo a casa en un pafial, diciendo que a partir de ese momento seria su hermana menor.
Apartir de entonces, dej¨¦ de ser Unica hija en casa y, atin mas, dej¨¦ de ser hija mas querida de sus padres. El foco de
atencio¨¦n se deszo hacia Cira, sus: vestidos de princesa se convirtieron en ropa de algodon simple, y sus deliciosos pasteles
se transformaron en leche en polvo importada.
Desde ese momento, empez6 a resentirse de su supuesta hermana.
Peros personas son buenas para disimr, y e nunca lo mostr¨¦ abiertamente.
Aunque mas tarde, sus padres tuvieron otra hija, e seguia resentida con Cira. Cira se volvia mas hermosa a medida que
crecia, ademas de ser sensata, inteligente y con excelentes resultados acad¨¦micos. Dondequiera que fuera, siempre era el
centro de atencion, mientras e carecia de brillo a sudo.
Durante esos tres afios en los que Cira estuvo desaparecida, Ximena estaba realmente feliz. Finalmente, esa persona que no
pertenecia a su familia se habia ido, junto con su hermana menor que se habia ido con un hombre. Ni siquiera se sintid
demasiado triste por eso. Se sintido Unica hija de familia nuevamente, al igual que antes de los cinco afios.
Nunca imagin6 que Cira regresaria.
No solo regres6, sino que tambi¨¦n estaba mejor que antes. Era hermosa, talentosa, rica, inteligente y decidida. Mientras tanto,
e, despu¨¦s de dar a luz, su cuerpo cambi6, era atormentada por el nifio todos los dias, no podia dormir. bien y noia bien.
Desde pequefia, carecia de decision y no se atrevia a
expresar sus pensamientos. Estaba celosa de valentia inquebrantable de Cira y su capacidad para manejars cosas.
La actual Cira le recordaba sensacion de inferioridad de su infancia, donde no podiapararse y carecia del resndor de
Cira en todo. Su resentimiento hacia e habia alcanzado su limite, y ahora, con el intento de suicidio de su padre, finalmente
pudo expresar su insatisfion.
-No eres en absoluto hija de mis padres. Mi madre no tiene nada que ver contigo. jVete,rgate! jNo vuelvas a aparecer ante
nosotros! Eres una asesina, i mi padre fue asesinado por ti!
jXimena se abnz6 y empuj¨¦ fuertemente a Cira!
GET IT NOW
Capitulo443
CapÃtulo 443
Cap¨ªtulo 443
Capitulo443
Cira retrocedi¨¦ tambaleandose, choco contra un cubo de basura, perdi¨¦ el equilibrio y cayo directamente al suelo.
-;Cira!
ra corri¨¦ rapidamente para ayuda, mir¨¦ a Ximena y le dijo: jSi dices que no es, donde estans pruebas?!
Ximena se arranc¨¦ algunos mechones de pelo y los arroj¨¦ al suelo, diciendo: Ve a hacer una prueba! jHaz una prueba de ADN,
no tenemos parentesco de sangre!
La actitud sin remordimientos de Ximena dej¨¦ a ra at¨¦nita. gRealmente no era Cira... no era hija bioldgica de los padres
de Cira?Content property of N?velDra/ma.Org.
No podia imaginaro se sentiria Cira, que acababa de experimentar p¨¦rdida de su padre, al descubrir de repente que no
era su hija biol¨¦gica.
-Cira...
Cira apoy6 sus manos en el suelo, el frio del suelo de cemento se filtraba a trav¨¦s des lineas de sus palmas, despertand.
Sus pestafias,os s de una mariposa, parpadeaban y revoloteaban. De repente, record6s pbras de su padre ese
dia en el hospital.
<
En ese momento, Cira ni siquiera se detuvo a reflexionar sobre el significado de esas pbras. Ahora, al recordar, eli¨¦n
de sus pbras era problematica.
Entonces, grealmente no era e...?
Si no era Cira de familia Lopez, gentonces qui¨¦n era e?
Cira, con losbios palidos, se puso de pie con ayuda de ra,nz6 una Ultima mirada a Ximena y sali¨¦ rapidamente pors
escaleras.
Llego a s, arranc¨¦ algunos cabellos de madre y luego busco al m¨¦dico.
E queria verificar, queria verdad, jqueria respuestas!
Ese era un hospital, hacer una prueba de paternidad no era dificil, especialmente
cuando Morgan ya habia coordinado con el hospital y le habian otorgado un trato. especial. Aunque el proceso era urgente, los
resultados aun tardarian tres horas.
Durante esas tres horas, Cira espero afuera de habitaci¨¦n de su madre, con ra a sudo, y el tiempo parecia nunca haber
sido tanrgo.
El invierno en Sher¨¦n todavia no habia pasado, el dia seguia siendo despiadado, reacio a quedarse mucho tiempo en el mundo.
humano. Apenas erans cinco y media de tarde, y el cielo ya se volvia gris.
Isabel, despu¨¦s de reunirse con un cliente por tarde, acababa de regresar al bufete de abogados. En frente de oficina
estaba farmacia, sus pasos vacban pero finalmente se detuvieron.
Despu¨¦s de pensar por un momento, finalmente entr6. Con una expresion fria, preguntd: H, gtienen pruebas de embarazo?
La farmacia estaba justo enfrente del bufete de abogados, y, por supuesto, los empleados reconocian a esa atractiva abogada
que entraba y salia todos los dias. Sin embargo, nunca pensaron que un dia vendria aprar ese tipo de cosas. La empleada
se quedo mirand, se apresurd a responder: -Si, si, abogada Martinez, tenemos de varias marcas. ¡éCual prefieres?
Isabel baj¨¦ mirada: -¡éCual es mejor?
-Todas son bastante precisas. Podriasprar dos de diferentes marcas y probas juntas para obtener un resultado mas
preciso dijo el empleado, sin poder evitar mirar su rostro. Isabel tenia una apariencia fria y elegante, muy distinguida. Se
pregunto si estaria casada.
Pero sintid que abogada Martinez no era una persona de chas informales, asi que al final no dijo nada.
Cuando empleada escane6 el c¨¦digo para el pago, hizo un recordatorio: -Por mafiana los niveles de hormonas del
embarazo son mas altos, en ese momento prueba es mas precisa, por supuesto, tambi¨¦n se puede hacer en otros
momentos.
-Ya tengo ese conocimiento..
Despu¨¦s de liquidar cuenta, Isabel guard6s dos pruebas de embarazo en su bolso y luego fue a oficina parapletar el
Ultimo trabajo que tenia pendiente.
Luego, llevandos pruebas de embarazo, entr¨¦ al bafio.
+16 BONUS
E no podia esperar hasta mafiana, queria saber respuesta ahora mismo.
CapÃtulo 444
Cap¨ªtulo 444
Capitulo444
DONUS
Aparecieron dos barras.
Isabel cerr¨¦ los ojos por un momento. Antes de hacer prueba, ya habia pensado que si aparecian dos barras, junto con sus
sintomas en esos dias, estaria 99% segura de que estaba embarazada; si solo aparecia una barra, entonces haria otra prueba
mafiana por mafiana.
Pero ahora, al verlo, estaba confirmado. Estaba realmente embarazada.
E arroj¨¦ prueba de embarazo al cubo de basura, sev¨¦s manos en elvabo, y frente al espejo vioo su entrecejo
se fruncia lentamente.
Enrique siempre habia querido tener hijos, por lo que nunca usaban anticonceptivos, pero e siempre tomaba pildoras
despu¨¦s del acto... ~Cdmo era que, sin importar si usaba preservativos o pildoras anticonceptivas, ninguno de ellos era infalible
y e terminaba embarazada?
Isabel levant6 cabeza para mirarse en el espejo, se enfrent6 a si misma, y despu¨¦s de un rato, acerc¨¦ su rostro al espejo,
observandose detenidamente.
E tambi¨¦n podria considerarse del tipo favorecido por suerte divina. Aunque ya tenia treinta afios, no se notaba ningun
signo de envejecimiento, incluso sin recurrir a procedimientos de medicina est¨¦tica o cuidados especiales. Ni siquiera tenia
arrugas ens esquinas de los ojos, que eran simbolos de edad. Eso probablemente se debia a su actitud reservada, ya que
rara vez mostraba expresiones faciales y no se rid mucho.C¨°ntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
Aesa edad, tener hijos era bastante normal para e, y no era que no estuviera dispuesta a aceptar idea de tener hijos.
Simplemente queria que Enrique cumpliera con ese acuerdo que firmaron.
Pero volviendo al tema, firmar o no un acuerdo no tenia rci¨¦n ldgica con tener o no hijos. En resumen, e simplemente
queria utilizar cuesti¨¦n de tener hijos.o una forma de presionar a Enrique para que firmara.
Isabel tomo una hoja de papel, se limpids manos mientras salia del bafio, yenzo a reflexionar seriamente sobre si
deberia quedarse con ese hijo.
Aunque estaba reflexionando, durante el tiempo que tard¨¦ en caminar desde oficina hasta el ascensor, y luego bajar al primer
piso, en menos de tres minutos, Isabel ya habia neado en su mente.
Dado que sus sintomas de embarazo eran bastante severos, lo primero que debia hacer era encontrar una experimentada
cuidadora para que cuide. Ademas,
como el embarazo fue repentino, todos los casos en los que estaba involucrada ya estaban programados hasta abril. Su
primera tarea mafiana en el trabajo sera informar a su asistente que no podia aceptar mas casos. Finalmente, cuando estuviera
en el octavo mes de embarazo, tomaria unas vacaciones.
Despu¨¦s del parto, tendria que pasar por el periodo de cuarentena y descansar durante dos meses. En total, podria estar sin
trabajar durante medio afio, asi que tendria que har con los socios de su bufete de abogados...
-lsabel -alguien mo en entrada del bufete.
Isabel levant6 cabeza y vio a Francisco junto a puerta de cristal. Francisco vestiapletamente de nco, le sonreia
ligeramenteo un arroyo ro en el fin del invierno y principios de primavera, dondes aguas transparentes fluyen
suavemente sobre hierba reci¨¦n brotada, todo renaciendo. De repente, record¨¦ los momentos en que empezaron a salir
juntos. Su coraz6n dio un vuelco.
Quizas fue porque Francisco vino especificamente a busca, o tal vez fue debido al pequefio recuerdo que surgi¨¦ de repente,
pero cuando Francisco invit6 a cenar, Isabel no lo rechazo y decidid pafiarlo.
Francisco llev¨¦ a un pequefio pero con estilo taberna japonesa.
La iluminacion en taberna era tenue, con escalones dispersos y unas veinte mesas dispuestas de manera irregr. Detras de
un biombo, un musico con kimono tocaba el shamisen suavemente, mientras dos geishas baban con abanicos.
Francisco baj¨¦ voz y dijo: -El duefio es mi amigo, mayoria de los ingredientes se envian en avidn todos los dias. Creo que
el sabor es bueno, deberias probarlo. Si te gusta, proxima vez que quieras venir tu s o con amigos, solo menciona mi
nombre y no necesitaras reservar.
Isabel no dijo nada.
Estaban sentados frente a barra, justo en frente de estacion de trabajo del chef, quien les entregaba directamente
comida una vez preparada. Debido a su proximidad al fogon de carbon, Isabel podia percibir una variedad de especias y
ingredientes. Mientras mayoria de gente podria encontrarlo delicioso, a e le resultaba un poco pesado. Justo cuando
pensaba en pedirle un vaso de agua, Francisco coloc¨¦ una pequefia copa gris frente a e.
-Cuando vienes a un taberna, 4c¨¦mo puedes no probar el sake japon¨¦s? -dijo Francisco con una sonrisa.
20
Isabel dio un sorbo. El sake no tenia un alto contenido alcohdlico y tenia un ligero sabor a limon, acido y refrescante, lo cual se
ajustaba a su gusto actual. Tomo solo unas cuantas copas y le pregunt¨¦ casualmente: -¡é Tienes algo que decirme? El chef les
entreg¨¦ a cada uno una brocheta de pollo con cebollin, Francisco extendid mano primero, envolvi¨¦ brocheta con una
servilleta y luego se entreg6 a Isabel, advirti¨¦ndole: -Ten cuidado, esta caliente.
-Gracias¡ªrespondio Isabel de manera tranqu.
Luego, Francisco dijo: De hecho, he estado en Sher¨¦n desde hace unos dias. Todos los dias me he sentado en cafeteria
frente a tu bufete, duefia ya me conoce. Me pregunta si estoy esperando a abogada Martinez, si estoy tratando de
conquistar a abogada Martinez.
Isabel lo mir¨¦ y ¨¦l sonrid: -Se nota que tienes cierta fama.
La abogada Martinez no tenia c¨¦ls ?romanticas?o esas, su mirada era aguda: gPara qu¨¦ me estas vigndo?
Capitulo445
CapÃtulo 445
Cap¨ªtulo 445
Capitulo445
No es que te estuviera vigndo, simplemente estaba curioso. Queria ver si Enrique vendria a recogerte. Pero despu¨¦s de
esperar varios dias, te vi yendo y viniendo cada dia por tu cuenta. Qu¨¦ puedo decir? Era de esperar. Ese chico solo esta tras
tu herencia y ni siquiera hace el esfuerzo de aparentar¡ªdijo Francisco sosteniendo copa de vino, golpeando el borde con los
dedos de manera centera.
Isabel no sabia por qu¨¦ estaba tan contento. ;Estaba feliz porque ex no habia encontrado una nueva pareja mejor que ¨¦l?
~Estaba feliz porque ex se arrepentiria de haber roto con ¨¦l al ver que nueva pareja no era tan buenao ¨¦l?
... En realidad, parece que todos los hombres, independientemente de su se social 0 estatus, tienen esta tendencia de raices
inferiores.
Isabel tom6 unos trozos de carne de res que el chef les entreg6, antes de proba, olid para asegurarse de que no le causara
nauseas, y luego continu¨¦iendo: -Cuando estabamos juntos, ni siquiera me llevabas y traias del trabajo todos los dias.
~Como puedes concluir que ¨¦l esta tras mi herencia solo por eso?
-Si no esta tras tu herencia, gpor qu¨¦ se casaria contigo? El tiene tantas mujeres jovenes y hermosas a su disposicion. gC¨¦mo
podria elegirte a ti, que eres cuatro afios mayor que ¨¦l? Los hombres generalmente prefieren as mas jovenes. Ademas, 4no
sabes? Hasta ahora, no ha cortado rciones con esas mujeres. Durante el festivo, mientras tu trabajabas en el bufete, ¨¦l se
fue a pescar con una mujer ys fotos de ¨¦l abrazando a una chica en bikini separtieron incluso en mi circulo de amigos.Content property of N?velDra/ma.Org.
Francisco simplemente queria decir que Enrique no era mejor que ¨¦l.
Los trozos de carne de res estaban un poco sdos. Isabel dio otro sorbo al sake antes de responder con una frase que dejo a
Francisco sin pbras: -~No has buscado mujeres? ¡éNo ibas a ser atrapado en cama por
mi?
El chef, que habia estado escuchando secretamente, no pudo evitar levantar mirada para observar a esa pareja que irradiaba
una ¨¦lite coincidente, con una rci¨¦n dramatica y fuera de lotn.
Francisco, inc¨¦modo al ser recordado de sus asuntos vergonzosos, frunci¨¦ el cefio con disgusto:
discutimos y yo estaba de mal humor, bebi demasiado. E misma subi¨¦ a mi cama...
Ya te lo expliqu¨¦. Ese dia
-4Estabas de mal humor dos veces? Te emborrachaste dos veces?
Isabel sonri¨¦: -Francisco, solo con lo que he descubierto ya hay dos ocasiones. , Cuantas mas no he descubierto? Encontrar
una cucaracha indica que ya hay un nido de cucarachas debajo. Emborracharse, bien? Supongamos que esto es un caso
penal. ,Podrias lograr una absoluci6n por fuerza contra una mujer ebria para tu cliente, sefior abogado Nufiez?
Eso, por supuesto, seria extremadamente dificil.
Porque ley no absolvera a alguien solo por estar ebrio, el juicio seguira su curso segtns circunstancias. Francisco, con una
expresi¨¦n desagradable en su rostro retinado, observo a Isabeler despreocupadamente dos brochetas mas antes de soltar
una risa fria y finalmente admitir: -Si, fue parcialmente mi culpa. Buscaba algo nuevo. Estuvimos juntos durante siete afios y, en
ese momento, estaba un poco harto.
Estaba harto.
Era una razon bastante honesta.
Isabel afirmd6. Al menos estaba dispuesto a admitirlo, lo cual, enparacion con aquellos que se aferran y se niegan a aceptar
suportamiento deplorable, mostraba que Francisco alin conservaba algo de integridad.
-Asi que ahora, despu¨¦s de dar vueltas, gpiensas que soy mejor opcidn y vuelves a buscarme? -dijo Isabel mientras se
limpiabaisura de losbios. con una servilleta.
-Bueno, supongo que esta bien.
El joven chef tembld ligeramente, haciendo ques especias se derramaran identalmente sobre sus propios zapatos. Mird¨¦
Isabel con asombro.
Como observador, el joven chef habia estado escuchando c¨¦mo el hombre no dejaba de har, mientras Isabel mantenia una
expresion imperturbable. En su mente, especba que el hombre probablemente estaba persistiendo y molestando, y que
Isabel, siendo firme, no le prestaba atenci¨¦n. Nunca esper¨¦ escuchar a Isabel decir esa frase...
Francisco no se sinti¨¦ particrmente feliz al escuchar esas pbras. Despu¨¦s de tantos afios juntos, conocia bien
personalidad de Isabel. Sabia que sus pbras no serian tan simples.
-g Tienes condiciones?
Isabel, vistiendo un su¨¦ter nco crema de cuello alto con un estilo suelto y moderno, se apoy¨¦ ligeramente en el respaldo de
la si, adoptando una actitud de reina mientras miraba a Francisco: -Puedes unirteo el tercero.
jFrancisco sabia que esto vendria!
Se aflojo un poco corbata: jNo es eso lo que quiero decir! Me refiero a que te divorcies de Enrique.
Isabel levant6 una ceja: -,Y luego casarme contigo? g Tambi¨¦n estas tras mi herencia?
-jPor supuesto que no...! -Francisco intent explicar.
Isabel se burl¨¦ y lo interrumpio: -Todos estan detras de mi herencia, todos son hombres despreciables. Enrique al menos es
joven. Ademas, no me he cansado de ¨¦l. Dijiste algo revdor antes; no es solo que a los hombres les gustens mujeres mas
jOvenes, as mujeres tambi¨¦n les gusta. Enrique es joven y atractivo, y atin no me he aburrido de ¨¦l. En cambio, tu eres viejo y
aburrido. Sold consideraria volver contigo si sufro un dafio en el cerebro.
-Francisco, ¡équi¨¦n te dio confianza para pensar que, si me das una oportunidad, estaria dispuesta a reconciliarme contigo?
CapÃtulo 446
Cap¨ªtulo 446
Capitulo446
La cara de Francisco se volvia gradualmente g¨¦lida mientras sacaba un pafiuelo himedo, limpiando sus dedos con una
expresion inexplicable. Dijo: -Isabel, me conoces. Los casos que quiero ganar definitivamente se ganaran,s personas que
quiero enviar definitivamente seran enviadas, ys cosas que quiero hacer,s personas que quiero obtener, definitivamente se
obtendran al final.
Isabel lo entendia.
Ese hombre...
Nacido en privilegio, perteneciente a una des cuatro grandes familias empresariales, con conexiones en todo el pais:
familia Nufiez.
Habilidades excepcionales, el mejor sificado en el examen de ingreso a universidad, un graduado destacado de facultad
de derecho y ahora una figura destacada en el ambito legal y politico.
Apariencia excepcional, ojos bellos, puente nasal alto,bios delgados
ligeramente curvados. Junto con su estatus y profesion, facilmente podia atraer admiraci¨¦n de muchas j¨¦venes.
La joven queparti¨¦ cama con ¨¦l era un ejemplo. Cuando fue presenciado. en cama por e, para protegerlo, asumi¨¦
toda culpa, incluso se arrodill¨¦ en el suelo y se dio mas de una decena de bofetadas, solo para pedirle que no culpara a
Francisco.
Por eso, ¨¦l tenia autoridad para expresarse de esa manera.
Isabel seguia apoyada en el reposabrazos de si, examinando detenidamente a esa persona a luz calida y anaranjada del
izakaya.
Francisco,pasion y salida, nunca le habia brindado ninguna de es.
Hasta ahora, Isabel recordaba vividamente el momento en que descubrio su infidelidad. Retrocedi¨¦ varios pasos, aunque no
habia nada que tropezara debajo de sus pies, sin embargo, termind cayendo al suelo,o si sus piernas not pudieran soportar
el peso de tan tragicas noticias.
Nunca se habia sentido tan desalifiada. Ante e, yacian dos cuerpos palidos. En su mente, se sucedian imagenes de los siete
afios juntos, llenos de momentos calidos, dulces y genuinos. Pero al final, no logr¨¦ retener nada. Su corazon parecia haber sido
vaciado porpleto.
Le propino tres bofetadas a Francisco, empaco sus cosas y se fue. Durante casi
medio mes, no vio a nadie ni pronunci¨¦ una pbra. Cuando estuvo a punto de sofocarse en su propia casa, Enrique abri¨¦ su
ventana.
El sol abrasador del verano se reflejaba intensamente en su frente, cubierta de gotas de sudor del tamafio de frijoles. El joven
que recordaba de su infancia ahora tenia una altura de un metro ochenta y cinco. Despreocupadamente, sonrio y dijo: Tia,
vengo a casarme contigo.
Ai pensar en esa escena, el corazon de Isabel se calentd por un momento, y sus manos instintivamente acariciaron su vientre.
De repente, no queria perder mas tiempo con Francisco.
Quizas seria mejor buscar a Enrique y har sobre ese inesperado nifio.
Isabel se levanto de si alta: -~ Cuanto es estaida? Pasame factura, vamos a dividir cuenta.
Dicho eso, se fue directamente sin mirar atras.
Francisco se recost¨¦ en el respaldo de si, desabrochando los botones de su camisa. La apariencia amable desaparecio,
dejando su expresi6n oscura.
El chef no se atrevi¨¦ a reirse demasiado abiertamente. Un hombre infiel que aun tenia audacia de justificar sus iones
deberia ser arrojado al alcantarido. Tosi ligeramente y le pregunto: -Sefior, quedan dos brochetas, quiere ques ase?Belonging ? N?velDram/a.Org.
Francisco mir¨¦ copa de licor y se levant¨¦ de inmediato, persiguiendo a Isabel que ya se habia ido.
Isabel tom¨¦ algunas copas de sake. Aunque no se sentia ebria, no tenia
intenciones de conducir e misma. Saco su tel¨¦fono para pedir un coche en Uber.
En ese momento, una rafaga de viento sopld, y su cabeza, que estabapletamente despejada, de repente se volvid
mareada sin previo aviso. Dio un par de pasos tambaleantes.
Al siguiente instante, jperdidpletamente el conocimiento y se desplom¨¦ al suelo! En el ultimo momento, un par de manos
sostuvieron su cuerpo. Aunque Isabel intent¨¦ ver qui¨¦n era, solo pudo distinguir un par de zapatos negros antes de perder por
completo el conocimiento.
Francisco abrazo, mir¨¦ hacia abajo viendo su rostro descansando en su pecho, y con los dedos toc¨¦ suavemente su meji
ligeramente fria.
El le habia dicho que conseguiria lo que queria, sin importar qu¨¦.
Cuando Francisco entro al hotel con Isabel, los paparazzi que se escondian en un rinc¨¦nenzaron a ?capturar? escena
con sus camaras, presionando el obturador una y otra vez.
Francisco, temiendo que no pudieran capturar bien el rostro de Isabel, apart6 cuidadosamente su cabello hacia undo.
En menos de dos horas,s fotos de ?un hombre y una mujer abrazandose mientras entran al hotel? se enviaron al tel¨¦fono de
Enrique.
Enriques mir¨¦ una por una. Normalmente llevaba un rostro ligeramente arrogante, pero ahora mostraba una expresion mucho
mas severa.
Se contuvo de nonzar su tel¨¦fono, primero intento mar a Isabel, pero su tel¨¦fono estaba apagado. Luego mo a oficina
de abogados y a su casa, pero nadie respondio. Finalmente, mo al paparazzi.
-4De donde sacaste esas fotos? , Qu¨¦ estas neando?
El paparazzi se rid siniestramente: -Sefior Torres, calmese. Fui al hotel originalmente para investigar un escandalo de amor de
una estre, pero nunca esper¨¦ captar a su esposa... Sin embargo, capturar un escandalo amoroso de su esposa es mucho
mas valioso que el de una estre. Si esto se rev, jsera una noticia explosiva! Ya tengo los titres listos, ?La sefiora joven
de influyente familia Torres en Sher¨¦n se atreve a ser infiel?, o ?La abogada famosa Isabel tiene un romance
extramatrimonial?, jambos son muy atractivos! Enrique, sin mostrar emoci6n, pregunto: -;Cuanto quieres?
No es mucho, no es mucho. No significaria nada para el sefior Torres. Si lo hace generosamente, incluso puedo decirle en qu¨¦
hotel estan. Acaban de llegar hace poco. Si va ahora, podria atraparlos en el acto, obtener evidencia irrefutable. Despu¨¦s, en el
caso de divorcio y division de bienes, tendra una ventaja significativa. gQu¨¦ opina?
CapÃtulo 447
Cap¨ªtulo 447
Capitulo447
Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, Enrique se disponia a salir cuando escuch¨¦ de repente un grito detras de ¨¦l: -Enrique.
Enrique, sin querer que se notara algo, reprimi¨¦ hostilidad que lo rodeaba, se dio vuelta y mir¨¦ a su madre con indiferencia.
La m¨¦ despreocupadamente: ¡ªMama.
La madre de Enrique, insatisfecha, le pregunto: -Tu abu atin no ha ido a
vas? descansar. 4A donde crees que
Enrique, con una sudadera negra con capucha ys manos en los bolsillos, parecia estar de pie de manera rjada y casual.
Sin embargo, su tono de voz estaba un poco tenso: -Ya he terminado deer. Ustedes pueden pafiar a abu. No
hay nada que puedo hacer aqui.
La madre se enojo: -Tus hermanos menores, esos bastardos estan hando con abu. Si te vas ahora, gno empeorara
impresion que tiene de ti? Originalmente, abu y tu padre preferian a esos dos bastardos.
En familia Torres, habia una esposa principal y dos concubinas, los ?bastardos >> eran los hijos des concubinas, cada una
des cuales le dio a su padre un hijo.
Era un poco extrafio, ya que el matrimonio de los padres de Enrique fue un acuerdoercial. A pesar de esposa asignada,
su padre preferia as mujeres que ¨¦l mismo elegia. Eso, al menos, se entendia un poco.
Pero incluso abu preferia a esos dos hijos ilegitimos. Enrique y su madre siempre fueron menospreciados en familia.
De lo contrario, madre de Enrique no habria tenido que obligar a Enrique a casarse con Isabel. Su objetivo era enorme
herencia que e poseia, una carta de triunfo para fortalecer su posici6n en familia Torres.
Enrique siempre despreciaba ese tipo de ?
Eso era lo que se conociao el ?caso de divorcio de iones A de alto valor>> ens leyendas.
Al escuchar esas pbras, madre rj¨¦ ligeramente frente y refunfurio friamente: -El no se atreveria a divorciarse de mi.
Bueno, esta bien.
Enrique no tenia tiempo ni humor para seguir pariand, asi que agitd mano y se dio vuelta para irse: -Tengo cosas
que hacer, me voy primero.
La madre no podia hacer nada mas que mirar su figura alejarse mientras fruncia el cefio.
De repente, record6 algo y corri¨¦ tras ¨¦l, agarrandolo por el brazo: -Hando de tu esposa, Isabel no vino a casa durante todo
el Afio Nuevo. Espletamente inapropiado. Ese dia, tu hermano menor incluso aprovech¨¦ eso para criticarme. S¨¦ que no te
gusta Isabel, pero e tiene una herencia masiva en sus manos. Aguanta un poco mas, haz que quede embarazada lo mas
rapido posible, consigue herencia, y cuando quieras divorciarte, no te detendr¨¦.
El punto focal de Enrique en ese momento era frase ?S¨¦ que no te gusta Isabel >>. Pensd que su madre realmente no
entendia a su hijo. Si ¨¦l no estuviera dispuesto, gcdmo podria permitir que lo forzaran a casarse?
Le echo un vistazo sin molestarse en discutir, afirm¨¦ casualmente y se subid al coche. No pens¨¦ mucho en ldgica de que
Isabel quedara embarazada y obtuviera herencia.
Cuando presion6 el acelerador para salir del patio de familia Torres, su expresion se volvid rapidamente fria. Aumento
velocidad casi hasta el limite de velocidad permitida, conduciendo rapidamente hacia el hotel Intercontinental. La raz6n le
decia a Enrique que alguien con personalidad de Isabel no regresaria a un pasado amoroso, especialmente considerandos
multiples infidelidades de Francisco. E ni siquiera soportaba idea de tocarlo, gcdmo podria reavivar una vieja ma con ¨¦l?Belonging ? N?velDram/a.Org.
Sin embargo, imagen de ambos entrando al hotel atin encendia su rabia. E sabia que a ¨¦l le molestaba Francisco, pero aun
asi, no evit¨¦ situacion y decidi¨¦ reunirse con ¨¦l en privado. No mostraba el mismo entusiasmo hacia ¨¦l, su esposo legal.
Durantes vacaciones de Afio Nuevo, no sabia cuantos mensajes le envid a trav¨¦s de WhatsApp, y e ni siquiera respondi¨¦ a
ninguno.
Ja. Realmente, siete afios de rcion eran diferentes.
Los paparazzi tenian buenas habilidades en su trabajo. Le dieron dirion exacta, incluyendo el numero de habitaci¨¦n.
Enrique fue directo al 1130 sin dudar y golpeo puerta con fuerza,
jPum, pum!
Fue el sonido insistente de golpes en puerta lo que despert¨¦ a Isabel. Sintid un dolor de cabeza insoportable, frunci¨¦ el cefio
y emitid un gemido bajo. Al abrir los ojos, se dio cuenta lentamente de que estaba acostada en cama de un hotel y que su
ropa se habia cambiado por un albornoz del hotel.
Confundida, se gird lentamente y vio a Francisco, tambi¨¦n vestido con un albornoz, apoyado junto a ventana con una copa en
la mano. Le sonri¨¦ ligeramente y dijo: Isabel, gzhas despertado? Parece que te embriagaste.
Isabel se sent6 de golpe,s imagenes previas a su desmayo se presentaron ramente en su mente. Su expresion y tono se
volvieron extremadamente frios. -Francisco, zte atreves a drogarme?
Capitulo448
CapÃtulo 448
Cap¨ªtulo 448
Capitulo448
-lsabel, eres abogada, deberias saber que algunas pbras pueden acarrear responsabilidad legal-dijo Francisco con calma.
-Estabas borracha, vomitaste por todo el cuerpo, no s¨¦ donde vives, oficina de abogados ya cerr¨¦, asi que tuve que llevarte al
hotel para descansar. No hice nada, incluso pedi al servicio que te cambiara ropa, todo de manera adecuada.
Isabel, enojada, dijo: ;Yo no estaba borracha en absoluto! jFue porque me drogaste!
Francisco respondio: -Las personas ebrias nunca admiten que lo estan.
Isabel sinti¨¦ primero su cuerpo y no encontro sefiales de haber sido afectada de alguna manera.
Mostrando una sorprendente calma, en apenas unos instantes, prendi¨¦ que Francisco lo habia neado todo!
El no viol¨¦ ni acos6 indebidamente. La droga que le habian puesto en bebida ya se habia metabolizadopletamente
en su cuerpo. Incluso si se hacia un andlisis de sangre, no encontrarian nada. Ya sea que presentara una denuncia 0 lo
demandara, ¨¦l no asumiria ninguna responsabilidad legal real.
Asi erao acttian los abogados criminales, sin dejar rastro alguno, evitando. cualquier riesgo para si mismos.
Los golpes en puerta afuera continuaban, cada vez mas fuertes. Isabel mird y sospech¨¦ de qui¨¦n podria ser, , Enrique,
quizas?
-4Cual es el propdsito? ; Qu¨¦ estas intentando hacer? , Quieres que Enrique. malinterprete que algo sucedi6 entre nosotros y
luego pedirme el divorcio?
Isabel se rid friamente: -~Crees que hay alguna posibilidad de que, incluso si me divorciara de Enrique, estaria contigo? Solo
con mirarte ahora, me sientopletamente asqueada.
Francisco dej¨¦ bruscamente su vaso de licor y se acerc¨¦ rapidamente, agarrando su barbi.
-4Me sientes asqueante? ,Y Enrique no te parece asqueante? Mira estas fotos y decide por ti misma.
El arroj¨¦ un mont¨¦n de fotos sobre e: -Son instantaneas, con fechas en es. ; No digas que estoy tergiversando o alterando
el tiempo!
113
Isabel se liber6 de su agarre, pero no pudo evitar mirar hacia abajo. Las fotos eran evidencia de lo que Francisco habia
mencionado en el bar, prueba de que Enrique se fue de pesca con una atractiva mujer en bikini durantes vacaciones.
Un cielo ro, un mar azul, yate de lujo navegando. La camara capturo el festin de mariscos en mesa, tres cajas de buen
vino debajo de mesa, atractiva dama aldo de mesa, y tambi¨¦n Enrique, rjado y un poco desafiante, aldo de
mesa.
Camisa nca y pantalones de ya, con todos los botones desabrochados hasta llegar a posicion del abdomen. Su torso,
mojado por el agua del mar, reflejabat una atractiva capa de luz bajo el sol. El cabello corto, ligeramente himedo, estaba
peinado hacia atras de manera informal, revndo una frente limpia. Llevaba gafas de sol sobre su nariz, transmitiendo una
sensaci¨¦n deodidad y satisfi¨¦n mientras se rjaba.
Asudo, habia dos mujeres vestidas solo con bikinis, con los senos llenos casi pegados a su brazo. Observandolo
detenidamente, se podia vislumbrar d¨¦bilmente mirada en sus ojos detras des gafas de sol de color marron. Parecia vivir
despreocupadamente en el mundo de los ceres.
Francisco se rid friamente: -Pasaron tres dias y dos noches en pequefia i. ¡é Crees que Enrique no tuvo nada con estas
mujeres? No puedes soportar que yo tenga una aventura amorosa, pero , puedes soportar su infidelidad dentro del matrimonio?
La expresion de Isabel permaneci¨¦ imperturbable mientras Francisco abria un poco mas su escote.
-Entonces, adivina, ,puede ¨¦l soportar que tu parezcas tener una aventura?
El sali¨¦ directamente, abriendo puerta que estaba a punto de ser golpeada.
Enrique estaba lleno de hostilidad, sus ojos recorrieron a Isabel en cama y i luego levanto una pierna para darle una fuerte
patada en el abdomen a Francisco!
La puerta de habitaci¨¦n se cerr¨¦ de golpe detras de ¨¦l, y los dos hombresenzaron a pelear en el acto, con golpes
directos y sin piedad.
Isabel no le prest6 atenci¨¦n, ya que los adultos deben asumirs consecuencias. de sus iones. Todo lo que hagan es su
elion.
E simplemente bajo cabeza y examin¨¦ detenidamente cada una des fotos, sin dejar pasar ningun detalle. Finalmente, en
una des fotos, vio una marca en el cuello de Enrique, ramente un chupeton.
Despu¨¦s de examinarlo durante mucho tiempo, confirm¨¦ que era un chupeton. El
? 15 BONUS
corazon suspendido finalmente se hundi¨¦.
Se levanto de cama, sali¨¦ y dijo sin emociones: -Sigan peleando, continuen. Si continuan, mar¨¦ a policia.
Francisco apart¨¦ a Enrique, quien ya estaba bastante desalifiado, sentandose en el suelo y limpiando sangre de su boca. A
pesar de eso, Enrique atin intentaba acercarse para seguir golpeandolo. Fue entonces cuando Isabel hablo: -Si continuan
peleando, entonces divorci¨¦monos.Content property of N?velDra/ma.Org.
La furia en Enrique se transform en una risa sarcastica. Se volvid hacia Isabel y dijo: , Vas a divorciarte de mi por ¨¦l? Isabel,
ghas olvidado lo que hizo? Cuando ¨¦l te traicion¨¦ con otras mujeres, lo odiabas tanto que querias matarlo. Ahora que ha vuelto
a buscarte, te aferras a ¨¦lo si fueras un perro faldero. ¡éNo tienes vergiienza?
jLa ultima pbra se desvanecio¨¦ cuando Isabel le dio una fuerte bofetada!
CapÃtulo 449
Cap¨ªtulo 449
GET IT NOW
Capitulo449
Isabel habia dado una bofetada fuerte, dejando una marca roja inmediata en apuesta rostro de Enrique. El se toc¨¦ cara,
mas sorprendido que dolorido: -; Me estas golpeando por ¨¦l?
Isabel apretd los dedos y mir¨¦ hacia Francisco, reprendi¨¦ndolo friamente:
Largate, no quiero volver a verte en Sher¨¦n.
Francisco no respondid, pero se fue. Su objetivo ya se habia cumplido, y no le importaba dejar espacio para ellos.
Francisco se levantd del suelo y volvi¨¦ a ajustar su bata de bajio.
-lsabel, recuerda mis pbras.
Al escuchar el nombre de Isabel, el factor violento en el cuerpo de Enriqueenz6 a agitarse.
~No queria volver a verlo en Sher6n? No era alguien facil de tratar. Ya lo habia advertido ultima vez. Si se atrevia a acercarse
a su esposa en Sher¨¦n despu¨¦s de todo, no lo dejaria salir ileso.
En ese momento, Enrique ya habia decidido cortarle al menos un brazo a
Francisco.
Isabel se volvi¨¦ para entrar a habitaci¨¦n, pero Enrique detuvo bruscamente, empujand contra pared y tratando de
quitarle bata. Isabel le reprendio en voz baja: ¡°jEnrique! jz Qu¨¦ estas haciendo?!
Enrique no dijo una pbra. La bata de bafio estaba anudada con fuerza y resultaba dificil deshace. Baj¨¦ cabeza y tir¨¦ con
fuerza. Debido a pelea, tenia morados enisura de losbios y los pomulos. Su apariencia salvaje se asemejaba a
aquellos matones escres con ms calificaciones pero aficionados a pelear.
Isabel atin sentia cabeza aturdida y no tenia animos para discutir con ¨¦l. A pesar de sus reprimendas, no lo empuj¨¦. En
cambio, le dio otra bofetada en
cara.
Esa bofetada no fue tan fuerte, Enrique ignor¨¦ porpleto. Finalmente, logr¨¦ desatar bata, revndo que e llevaba
ropa interior. Enrique olfated su aromao un perro, no encontrando ningun olor extrafio. Examino su cuerpo y notd unas
marcas rojas en su vic. Con yema del dedo, roz6s marcas, dudando si eran marcas de besos 0 no.
Finalmente, levant¨¦ cabeza. Normalmente sonreia de manera traviesa, pero hoy apreto losbios firmemente. Con mechones
de cabello cayendo sobre mitad de su rostro, cubriendo parcialmente sus ojos, le pregunto: -;Has olvidado que eres una
mujer casada? En plena noche, reservando una habitacion de hotel con tu exnovio y siendo atrapada por mi? No solo no te
explicas, sino que tambi¨¦n me golpeas. {Qui¨¦n te crees que eres para maltratar a gente asi, tia?
Isabel lo aparto y camino hacia cama. Tom6 p de fotos ys arroj¨¦ hacia ¨¦l.
-4 Puedes explicarme estas cosas?
Enrique atrapo dos des fotos, dejando ques demas cayeran al suelo. Mir¨¦s fotos por un momento antes de fijar mirada
en e.
-4Qui¨¦n te dio estas fotos? ;Fue Francisco? ;Solo por estas fotos, para vengarte de mi, decidiste reservar una habitacion de
hotel con Francisco?
Isabel dijo:
Estas desviando el tema. Entonces, ,todas estas fotos son reales? Te
estoy preguntando, glo hiciste con es?
Enrique encontro situacion ridic: -Entonces, ¡élo hiciste con Francisco?
La mirada de Isabel fue fria mientras lo observaba, sin responder.
Siguiendo linea de tiempo, ¨¦l fue el primero en traicionar el matrimonio. Si no explicaba esas fotos, gpor qu¨¦ deberia ser e
la primera en explicar su rci¨¦n con Francisco?
La lengua de Enrique presion6 contra meji, sus ojosenzaron a enrojecerse: -~Es que no confias en mi en absoluto?
-Yo soy abogada, no confio en meras suposiciones, solo creo en pruebas
concretas.
Ademas, Isabel habia presenciado con sus propios ojos cuando ¨¦l subid al coche. con una influencer.
La garganta de Enrique se movid, rasgando fotos en dos, luego en cuatro pedazos. Su voz sonaba ronca: -Esta bien,
asumamos que lo hice.
Su tono al principio era suave, pero se volvid repentinamente firme al final: Pero Isabel, escucha esto. Incluso si estoy con diez
modelos, jni suefies con divorciarte de mi!N?velDrama.Org holds ? this.
El rostro de Isabel se volvid rapidamente frio: Si quiero el divorcio, puedes detenerme?
+15 BONUS
Enrique levanto bruscamente los pedazos de papel que tenia en mano,o si hubiera desatado una tormenta de nieve
interminable e imprable entre ellos. Sus ojos estaban inyectados en sangre,o si estuviera a punto de llorar: Prueba,
int¨¦ntalo. Prueba si tu estUpido letrero de abogada tiene algun valor, jo si el dinero y el poder real de familia Torres son
efectivos! Incluso si es solo una reputaci¨¦n vacia, jtendras que sentarte en el lugar de esposa de Enrique hasta que mueras!
Se dio vuelta y se fue, cerrando puerta de habitaci¨¦n de golpe, resonando en todo el piso.
Isabel sinti¨¦ un repentino dolor en el abdomen. Se apoy¨¦ en cama, su rostro palideci¨¦ ligeramente... {Era el nifio? gEstaba el
nifio doli¨¦ndose? Agarro el tel¨¦fono y marco el 112.
Enrique piso el acelerador y salid del hotel, justo cuando ambncia llegaba.
Capitulo450
CapÃtulo 450
Cap¨ªtulo 450
Capitulo450
La ambncia llev6 a Isabel de urgencia al hospital. A petici¨¦n de Isabel, sel realizo una prueba al mismo tiempo para confirmar
completamente el embarazo. Afortunadamente, tanto eo el beb¨¦ estaban bien, y solo necesitaria descansar un poco
antes de poder salir del hospital.
Sin embargo, le costaba caminar un poco. Despu¨¦s de revisar su tel¨¦fono, finalmente decidi¨¦ mar a Cira.
-Cira, estoy segura de que estoy embarazada.
La voz de Cira son¨¦ un tanto ronca: gY qu¨¦ piensas hacer? 4Vas a quedarte con el beb¨¦?
Sabia que e siempre habia estado tomando anticonceptivos.
-Voy a quedarmelo -lsabel no dud¨¦ en absoluto.
Su rci¨¦n con Enrique era una cosa, pero ese beb¨¦ era suyo. Seria unica persona con que tendria vinculos de sangre en
ese mundo. Con llegada de ese beb¨¦, ya no estaria s.
Despu¨¦s de muerte de sus padres, vivir en ese mundo siempre le parecia solitaria.
-4Cira, puedes venir a pafiarme esta noche?
Si fuera en circunstancias normales, Cira seguramente lo habria aceptado, pero ahora...
E susurro: -Voy a hacer que ra vaya a pafiarte.
-4Qu¨¦ te pasa?
-Estoy cuidando a mi madre en el hospital.
Isabel no pregunt6 mas y simplemente respondio: -Esta bien.
Cira afirm6 que estaba cuidando a su madre en el hospital, aunque en realidad estaba sentada en una si en el pasillo del
hospital.
Ximena no dej¨¦ ver a su madre, ya que desde que regres6 a casa, asumio todos. los gastos de sus padres. Aunque
originalmente era persona mas cualificada para quedarse aldo de su madre, despu¨¦s del intento de suicidio de su padre y
la prueba de paternidad que realizo despu¨¦s, de repente se qued¨¦ sin posici¨¦n.
Guard6 el tel¨¦fono en su bolso y vio delgada hoja de papel A4 en el
compartimento interno del bolso.
Cira perdi brillo en sus ojos y cerr¨¦ cremallera.
Cira.
ra corri¨¦ paraprar dos tazas de chocte caliente y le entrego una taza: Has estado sentada aqui toda tarde, ya casi
sons diez. gPor qu¨¦ no vuelves a descansar a nuestro apartamento primero?
-Si, volver¨¦ por mi cuenta mas tarde dijo Cira-. Ve a pafiar a Isabel esta noche. Se dio cuenta de que esta embarazada y,
aunque no dijo nada, siento que su estado de animo no es muy bueno.
No me siento tranqu dejandote s¡ªdijo ra con astucia.
-Vamos juntas a ver a Isabel. Asi,s tres podemos pafiarnos.
Cira sonri¨¦:Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
No te preocupes, estoy bien. Despu¨¦s de rjarme toda tarde, ya me siento mejor. Ademas, todavia tengo que regresar a
Costa Be.
-Sobre ese asunto, gpiensas har con el despre... digo, con el sefior Vega? Cira no habia decidido, pero anim¨¦ a que fuera
a ver a Isabel rapidamente. ra penso que e probablemente queria estar s por un tiempo, asi que se fue al final.
Ximena sali¨¦ de habitaci6n y vio a Cira todavia alli. Frunci¨¦ losbios y dijo: Te doy ultima oportunidad. Entra y visita a mi
madre. Despu¨¦s de esto, no vuelvas a molestarnos en nuestra vida.
Luego se alej¨¦ rapidamente..
Cira se levant¨¦ despu¨¦s de un rato y camino hacia puerta de habitacion del hospital. La madre de Cira ya estaba despierta,
pero estaba acostada dedo, de espaldas a puerta, por lo que no se podia ver su expresi¨¦n. Sin embargo, el monitor
cardiaco a sudo mostraba datos estables, indicando que no habia problemas importantes. Parecia estar procesando en
silencio el suicidio de su
esposo.
Cira consider¨¦ entrar y decir algo... pero qu¨¦ decir? ,Decir que su padre se fue, pero no se preocupara, alins tenia a es...
0 decir que hizo una prueba de ADN y result6 que no era su hija biologica? ; Qui¨¦n era en realidad?
Dio un pequefio paso hacia adnte y luego retrocedi¨¦ dos pasos. Olvidalo, mejor
1. no.
No era insensible. Como podria preguntarle sobre sus propios secretos mientras. madre estaba pasando por el dolor de
perder a su esposo? Cira baj¨¦ cabeza y,
al final, no entro.
HIS BONUS
Cira caminaba s por calle cuando se encontr¨¦ con un grupo pequefios jugando con varitas magicas.
de nifios
Cuando era nifia, su familia tenia una pequefia tienda deestibles y vendian esos productos. A menudo, e, su hermana
mayor y su hermana menor solian tomar algunos y jugar a escondidas de sus padres.
E se detuvo en su lugar, mirando profundamente hacia adnte. Con beng en mano, los fuegos artificiales estaban,
pareciendo estres. floreciendo en palma de su mano, brintes y hermosas en racimos.
Los nifios jugaban y perseguian alegremente. Una varita magica ya quemada, pero con ma atin encendida, cay al suelo.
Inicialmente, Cira penso en ir a apagar ma para evitar problemas, pero al mira, tuvo idea de avivar el fuego. Saco el
informe de prueba de ADN de su bolso y uso una esquina de papel paramer ma. La ma se encendi6 de repente.
Su perfil estaba iluminado por luz del fuego, calida y brinte, pero en sus ojos. se entrzaban emocionesplicadas,
opresivas y silenciosas. El papel se quem6 rapidamente y, cuando Cira soltd mano, evidencia se convirti¨¦ en cenizas en un
abrir y cerrar de ojos.
En ese momento, una rafaga de viento soplds cenizas, haciendo que se dispersaran. Cira sigui¨¦ dirion des cenizas y,
de repente, vio un par de zapatos de color marr¨¦n. Los zapatos pisaron justo sobres cenizas y mirada de Cira se quedo fija.
Los bordes del pantalon de persona estaban afdos y bien nchados,o si fuera algtin tipo de presagio.
Cira se qued6 mirando, siguiendos piernas rectas hasta levantar cabeza.
Y entonces, se encontr6 con un rostro familiar hasta lo mas profundo, peropletamente inesperado.
Los zapatos pisaron justo sobres cenizas, y mirada de Cira se detuvo. La parte inferior del pantalon estaba afda y
nchada,o si fuera un presagio
de algo.
Cira se qued6 at¨¦nita, siguids piernas rectas y levanto mirada.
Entonces, vio un rostro familiar hasta el extremo, peropletamente inesperado.
CapÃtulo 451
Cap¨ªtulo451
En el momento en ques mi.adas de los dos se encontraron, el viento pareci¨® detenerst,s risas de
los ni?os se alejaron, y todo el mundo qued¨® en silencio.
En los o¨ªdos de Cira solo quedabans pbras que le dijo en su momento, persigui¨¦ndolo: ¨CGerardo,
si te vas esta vez, no te perseguir¨¦ m¨¢s.
-Cira ¨¦l m¨®.
La garganta de e parec¨ªa estrangda, pas¨® un buen rato antes de que finalmente pudiera har:
-¡Gerardo.
Has vuelto.
Esa noche ocurrieron muchas cosas,o el inesperado embarazo de Isabel, confrontaci¨®n de
Enrique con infidelidad, Cira descubriendo que no era hija biol¨®gica de sus padres, y repentina
aparici¨®n de Gerardo.
Tambi¨¦n estuvo el encuentro entre Ram¨®n y Morgan en el Pcio del Oeste, donde haron de una
historia antigua poco conocida.
-Antes del A?o Nuevo, ibas a ciudad de Xo¨¢n con mucha frecuencia. Fui a buscarte al grupo Nube
Celeste y el secretario Ortega dijo que estabas inspionando en ciudad de Xo¨¢n¡ ?Qu¨¦
inspi¨®n? ?Estabas cortejando a secretaria L¨®pez? Incluso llevaste a Luis contigo -revel¨® Ram¨®n.
Esa noche el Pcio del Oeste no estaba en funcionamiento, Morgan y Ram¨®n estaban sentados
frente a barra, con Luis sirviendoo el barman.
Morgan se quit¨® chaqueta, llevaba solo una camisa y un chaleco, pero a¨²n parec¨ªa imponente. Baj¨®
la cabeza para mirar su tel¨¦fono cuando Enrique le envi¨® un mensaje pregunt¨¢ndole si quer¨ªa salir a
tomar algo.
¨¦l le respondi¨® con ubicaci¨®n del Pcio Oeste, y Enrique dijo: [OK].
Ram¨®n agit¨® su copa burl¨®namente y dijo: ¡ªSiempre dije que tarde o temprano te arrepentir¨ªas de
c¨®mo tratabas a secretaria L¨®pez antes. ?Ahora realidad te est¨¢ pasando factura? ?Necesitas
que te d¨¦ algunos consejos sobre c¨®mo cortejar a una chica?
Morgan dej¨® su tel¨¦fono y dijo con indiferencia: -Gracias, pero ya he conquistado.
Eso era conocido por Luis, pero Ram¨®n estaba sorprendido: ¡ª?Ya
conquistaste?
Morgan se apoy¨® en su mano y dijo:
Ahora lleva mi anillo de bodas en el dedo.
La pr¨®xima vez que veas, pedes ma cu?ada.
Luis no estaba al tanto de eso. Su movimiento para agitar el licor ramente se volvi¨® m¨¢s lento.
Despu¨¦s de asegurarse de que Morgan no estaba bromeando,
de nuevo, as¨ª que Ram¨®n sonri¨®: ¨C?Temes que secretaria L¨®pez se escape
decides ir directo al grano?
¨¦l lo elogi¨®: ¨CEst¨¢ bien, muy bien. Eres muy r¨¢pido. Entonces, ?por qu¨¦ me buscaste hoy? ?Quieres
invitarme a tu boda o necesitas dinero para los regalos? Tambi¨¦n me estoy preparando para mi boda,
as¨ª que podr¨ªamos saldar cuentas. Luis movi¨® su copa dos veces m¨¢s, luego sonri¨®. Estaba bien, si se
casaban, eliminar¨ªa porpleto esos pensamientos de su mente. Sac¨® dos copas, verti¨® licor en
es, el l¨ªquido amarillo ro ten¨ªa el color de luna llena.
Le entreg¨® una copa a Morgan: -Felicidades, hermano.
Morgan choc¨® su copa con de ¨¦l, Luis tom¨® un sorbo y luego se sent¨® despr¨¦ocupadamente en una
si alta, abri¨® un juego y,o cortando verduras, derrot¨® a todos los oponentes que se interpon¨ªan
en su camino.
Morgan tambi¨¦n tom¨® un sorbo de licor, bebida con menta que, al entrar en boca, erao tomar
un sorbo de nieve, refrescante hasta el est¨®mago. Su
expresi¨®n se fue serenando poco a poco.
-Quiero har contigo sobre el grupo OmniMar de hace veinte a?os.
¡ª?El grupo OmniMar? ?El que ya no existe?
Ram¨®n se sorprendi¨®: -?Por qu¨¦ de repente piensas en har de ellos?
Morgan no respondi¨® directamente, en cambio, le pregunt¨®: -?Cu¨¢nto sabes al respecto?
Los dedos bien definidos de Ram¨®n tocaron ligeramente mesa con gracia, luego sonri¨® y dijo: -El
grupo OmniMar, escrib¨ª mi tesis de maestr¨ªa sobre ellos. En ese momento, investigu¨¦ mucha
informaci¨®n, incluso visit¨¦ al juez principal que dictamin¨® sobre Hug¨®, analic¨¦s principales razones
que llevaron a ruina final del grupo OmniMar. Parece que has elegido a persona correcta para
preguntar.
Morgan afirm¨®: ¡ªH¨¢me con m¨¢s detalles al respecto.
-Por d¨®nde empezar¡ m¨¢s o menos es as¨ª. Si el grupo OmniMar todav¨ªa existiera,s cuatro grandes
magnates reconocidas en el mundo empresarial
actual solo ser¨ªan consideradas de ?segunda l¨ªnea? ¨C der¨® Ram¨®n,nzando primera conclusi¨®n.
Eso atrajo atenci¨®n de Luis, quien inicialmente no ten¨ªa intenciones de participar en conversaci¨®n.
¨¦l levant¨® mirada, diciendo: -?Tan poderoso es? Entonces, ?c¨®mo desapareci¨®? Ni siquiera he o¨ªdo
har de esa empresa.
Ram¨®n sonri¨®: -Por supuesto que no has o¨ªdo har de ¨¦l. El fundador del grupo OmniMar, Hugo, fue
condenado a muerte hace aproximadamente veinte¡ veinticinco o seis a?os, m¨¢s o menos.
??Condenado a muerte?! Los ojos de Luis se abrieron de sorpresa, movi¨® su si m¨¢s cerca y dijo: -
Ahora s¨ª que me has intrigado.
Ram¨®n, mirando de reojo a Morgan, sugiri¨®: -Pero si quieres saber sobre el grupo OmniMar, ?por qu¨¦
no preguntas directamente a tu padre? ¨¦l deber¨ªa saber m¨¢s que yo.
Morgan respondi¨®: ¡ªSi vine a preguntarte a ti en lugar de a mi padre, ?no deber¨ªa ser obvio por qu¨¦
lo hago?
La rci¨®n entre el padre y el hijo ramente no estaba en su mejor momento.
Ram¨®n neg¨® con cabeza y luego dijo: ¡ªHay razones pors ques tragedias suceden, y tambi¨¦n
hay personas que causan esas tragedias.
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
Cap¨ªtulo452
CapÃtulo 452
Cap¨ªtulo452
En aquel entonces, el grupo OmniMar era empresa privada m¨¢s grande del pa¨ªs. Hugo, el fundador,
era conocido en el mundoo ?el Dedo de Oro?. Cualquier proyecto en el que participara no sufr¨ªa
p¨¦rdidas, siempre ten¨ªa ¨¦xito. Era una leyenda, y todos los proyectos que ¨¦l emprend¨ªa atra¨ªan
inversiones masivas tanto nacionaleso extranjeras.
-En un momento, estaba neando abrir una gran mina, y antes de queenzara explotaci¨®n, ya
ten¨ªa inversiones de varios billones. Era el centro de atenci¨®n de todos. Pero nadie esperaba que,
justo antes deenzar, mina cpsara, enterrando a m¨¢s de cien trabajadores.
Luis frunci¨® el ce?o, abandon¨® su juego y se centr¨® en escuchar lo que dec¨ªa Ram¨®n.
Ram¨®n suspir¨® tambi¨¦n, m¨¢s de cien trabajadores, significaba m¨¢s de cien familias.
Tom¨® un sorbo de su copa y continu¨®: -Cuando el incidente sucedi¨®,s
autoridadesenzaron a investigar a Hugo. La investigaci¨®n dur¨® casi medio a?o y al final
concluyeron que fue realmente un idente. Es por eso que digo que fue una tragedia inevitable.
La expresi¨®n de Morgan bajos luces cambiantes no estaba ra.
Ram¨®n continu¨®:
-Sin embargo, debido a este incidente, el grupo OmniMar sufri¨® un gran golpe, generando indignaci¨®n
y resentimiento p¨²blico. Las autoridades tuvieron que continuar con investigaci¨®n debido a
creciente ira de gente.
-Pero, siendo honestos, en esa ¨¦poca de bonanza donde todo estaba lleno de oro, inclusos grandes
empresas no ten¨ªan una gesti¨®n muy regda. Nadie pod¨ªa soportar una investigaci¨®n exhaustiva
-Pero lo m¨¢s fatal fue que el equipo de investigaci¨®n recibi¨® numerosas denuncias an¨®nimas, cada
una acelerando ca¨ªda del grupo OmniMar y muerte de Hugo. Al final, Hugo no logr¨® salir vivo de
la prisi¨®n. Fue condenado a muerte por varios cargos, no apel¨® y se der¨® culpable. Despu¨¦s de su
muerte, el grupo OmniMar se desintegr¨® porpleto.
As¨ª erao el pecado de una persona llev¨® a ca¨ªda de un coloso. En unas pocas pbras de
Ram¨®n, un gigante pas¨® de prosperidad a ruina.
Los ojos de Morgan eran tan oscuroso tinta, reflejando el tono del alcohol con destellos
ligeramen borrosos.
Aunque Luis no ten¨ªa su propia empresa, ten¨ªa muchos amigos que s¨ª ten¨ªan. ¨¦l entend¨ªa un poco
sobre el tema: -Espera un momento, ?tan grande de unapa?¨ªa simplemente se desintegr¨®? ?No
ten¨ªa hijos, herederos o sucesores para hacerse cargo y tratar de revertir situaci¨®n?
-No estoy seguro acerca de los hijos, no hubo informes que haran de ellos. En cuanto a gerencia,
realmente no tomaron ninguna medida para salvar situaci¨®n. Mi an¨¢lisis es que gerencia y esos
informantes an¨®nimos
probablemente estaban en connivencia, intentando dividir el grupo OmniMar entre ellos.
Mir¨® a Morgan, que hab¨ªa estado en silencio todo el tiempo, Ram¨®n dijo con significado profundo: -
Despu¨¦s de que el grupo OmniMar se derrumb¨®, los cuatro grandes grupos empresariales surgieron
como hongos despu¨¦s de lluvia. Por eso dije antes que ser¨ªa m¨¢s ro preguntarle a tu padre,
porque en ese entonces, incluso el grupo Nube Celeste ?recibi¨®? muchos activos liberados por el
grupo OmniMar.
Morgan termin¨® su ¨²ltima copa de licor, su rostro se volvi¨® inexplicablemente fr¨ªo.
Luis sonri¨® con malicia: -?Est¨¢s sugiriendo que el padre de Morgan podr¨ªa estar entre esos
informantes?
Content property of N?velDra/ma.Org.
Ram¨®n le dio una mirada afirmativa.
Pero los empresarios eran as¨ª, hoy podr¨ªan estar unidos para hacer temr al grupo Nube Celeste,
pero cuando llegara el momento de que el grupo Nube Celeste tambaleara, habr¨ªa empresas rivales
tratando de dividir su mercado y acelerar su ca¨ªda.
Cuando un le¨®n est¨¢ en su apogeo,s hienas solo se atreven a acechar en oscuridad. Pero cuando
el le¨®n est¨¢ herido y agonizando,s hienas se agrupar¨¢n para atacarlo, incluso llegar¨¢n a morderlo
hasta matarlo ypartir presa.
Morgan habl¨® con voz profunda: -?Solo sabes esto? ?Qui¨¦n m¨¢s podr¨ªa conocer mejor a Hugo y al
grupo OmniMar ahora, especialmente a sus hijos?
Ram¨®n pens¨® por un momento: -Eso deber¨ªa ser el se?or Guzm¨¢n. Cuando Hugo fue enterrado,s
personas cercanas a ¨¦l lo evitaron por miedo a ser arrastrados. Nadie fue, excepto el se?or Guzm¨¢n,
que fue el ¨²nico en el mundo empresarial que fue a darle su ¨²ltimo adi¨®s.
Morgan se recost¨® en el respaldo de si, result¨® que conexi¨®n entre familia Guzm¨¢n y Hugo ra
tan profunda.
Ram¨®n not¨® de inmediato lo que Morgan estaba pensando: ¡ª?Est¨¢s pensando en qu¨¦ ocasi¨®n
podr¨ªas encontrarte con el se?or Guzm¨¢n?
Morgan levant¨® ligeramente los p¨¢rpados sin negar ni confirmar. Ram¨®n levant¨® una ceja: ¨CMorgan,
esto no es justo. ?Por qu¨¦ de repente est¨¢s tan interesado en los asuntos del grupo OmniMar?
Morgan no se lo explic¨®, pero Luis se ri¨® entre dientes: -Si fuera yo¡
Inici¨® otro juego, hando despreocupadamente: -Si quieres saber algo, simplemente ve y preg¨²ntalo
directamente. De lo contrario, mantener preguntas en tu interior solo te har¨¢ dormir mal por noche y
perder el apetito. No puede uno hace sufrir a s¨ª mismo.
-Tienes toda raz¨®n.
Morgan se levant¨® directamente de si, dando un golpecito en el hombro de Ram¨®n: -Ven conmigo
a visitar a los Guzmanes.
Ram¨®n se sorprendi¨®: -?Ahora?
?Erans diez de noche!
Cap¨ªtulo453
CapÃtulo 453
Cap¨ªtulo453
Cuando Enrique lleg¨® al Pcio del Oeste, solo vio a Luis jugando a videojuegos. Su rostro herido no
estaba tratado, y su expresi¨®n era fr¨ªa e impaciente. Despu¨¦s de mirar a su alrededor, pregunt¨®: -
?D¨®nde est¨¢ Morgan? Me envi¨® su ubicaci¨®n y deber¨ªa estar en el Pcio del Oeste, ?verdad?
Luis levant¨® cabeza: -Morgan de repente se interes¨® en el grupo OmniMar y llev¨® a Ram¨®n a ver al
se?or Guzm¨¢n para preguntar¡ Por cierto, ?qu¨¦ te pas¨® en cara? ?Peleaste con alguien?
A Enrique no le interesaba en absoluto lo rcionado con el Omni o el mar, as¨ª que se sent¨® con
fastidio: -Luis, tr¨¢eme unas botes de licor fuerte.
Luis cerr¨® el tel¨¦fono y se levant¨®, eligiendo una bote del estante detr¨¢s de ¨¦l: -?Algo sucedi¨®?
Enrique, aunque normalmente era descuidado, hoy simplemente verti¨® media copa de licor
directamente y dijo con un rostro serio: -Eres joven y no lo entiendes. Las mujeres m¨¢s hermosas son
las m¨¢s dif¨ªciles de manejar.
Luis se pregunt¨® por qu¨¦, ya que ambos ten¨ªan veintis¨¦is a?os, aunque ¨¦l era tres meses mayor. Sin
embargo, despu¨¦s de que Morgan y Ram¨®n se fueron, jug¨® algunas rondas de videojuegos, su estado
de ¨¢nimo empeor¨® inexplicablemente. Tambi¨¦n agarr¨® una bote de licor y se sirvi¨® media copa,
mir¨¢ndolo
perezosamente con los p¨¢rpados ca¨ªdos, su mirada te?ida por el color del licor: Lo entiendo.
¨C
Levant¨® copa, dio un trago, ambos se quedaron en silencio, vertiendo el licor en silencio, vaso tras
vaso, hasta que ambos estuvieron bastante ebrios. Fue entonces cuando Enrique torci¨®isura
de losbios, todav¨ªa sintiendo el
dolor de los moratones.
-E es abogada, pero antes de condenar a alguien, ni siquiera le da oportunidad de defenderse.
Sentencia directa a muerte. Prefiere escuchar a su exnovio que a m¨ª. ?Qui¨¦n es realmente su esposo?
-A vecess mujeres son tan irracionales. Si ofendes una vez, te lo har¨¢ pagar, y seguir¨¢ resentida,
mostr¨¢ndote mal genio cada vez que te ve. Pero si el otro defiende a tercera en discordia frente a
e, lo perdona en un par de d¨ªas y hasta se casa con ¨¦l.
Luis se ri¨®: Es simplemente extra?o.
Enrique pens¨® que ¨¦l no lo entend¨ªa, pero result¨® que s¨ª. Brind¨® con ¨¦l
directamente: No voy a deja ir, y t¨² tampoco deber¨ªas. Si no est¨¢s contento contigo mismo, ?por qu¨¦
cederle a los dem¨¢s?
Luis tom¨® un trago, no lo trag¨® de inmediato, dej¨® que el licor ardiente quemara en su boca, pensando
en algo, y luego lo dej¨® rodar lentamente por su garganta:
Hmm.
Cuando Morgan y Ram¨®n llegaron a familia Guzm¨¢n, ya erans once de noche.
Visitarlo a esa hora ramente era muy inusual y descort¨¦s. Afortunadamente, el se?or Guzm¨¢n sol¨ªa
acostarse tarde. Cuando llegaron, ¨¦l estaba a punto de descansar y r¨¢pidamente se puso una
chaqueta y baj¨®s escaleras, diciendo: Morgan, ?qu¨¦ sucede? ?Por qu¨¦ vienen tan tarde a
buscarme? ?Ram¨®n tambi¨¦n ha venido?
Ram¨®n se levant¨® del sof¨¢ y sonri¨®, diciendo: -No se preocupe, no tenemos nada grave. Fue idea
repentina de Morgan querer escuchar chismes. En el camino, lo rega?¨¦ por ser irrespetuoso y venir a
estas horas, le dije que asustar¨ªa a usted. Le suger¨ª que volviera ma?ana, pero no me escuch¨®.
-?Nada malo ha sucedido?
El se?or Guzm¨¢n estaba realmente asustado por llegada sorpresa de Morgan.
La ¨²ltima vez, hac¨ªa m¨¢s de veinte a?os, alguien vino a visitarlo de repente a altas horas de noche,
fue familia D¨ªaz, y esa noche tambi¨¦n estaba lloviendo fuertemente. El fr¨ªo se cba hasta los
huesos, y hasta ahora, recordar esa noche le hac¨ªa estremecerse.
-Ve a preparar el t¨¦ ¡ªorden¨® el se?or Guzm¨¢n a su sirviente mientras se sentaba y se?ba con el
dedo a Morgan-. Te est¨¢s volviendo cada vez m¨¢s imprudente. Tengo problemas card¨ªacos, no me
asustes as¨ª.
¡ªSi solo tiene esa capacidad de tolerancia, no podr¨ªa asumir el puesto de presidente de Asociaci¨®n
de Comerciantes ¡ªdijo Morgan con indiferencia mientras curvaba ligeramente losbios.
Solo quer¨ªa preguntarle sobre el grupo OmniMar y Hugo.
El sirviente trajo t¨¦, y justo cuando el se?or Guzm¨¢n estaba a punto de tomarlo, se sorprendi¨® antes
pbras y lo mir¨®: ¡ª?¡Hugo? ?C¨®mo es que mencionas eso de repente? Eso fue hace varias
d¨¦cadas.
Belonging ? N?velDram/a.Org.
-Hugo deber¨ªa tener una hija, ?verdad? Dado que el t¨ªo estaba tan cerca de familia D¨ªaz en aquel
entonces, ?sabe algo sobre el paradero actual de esa hija?
le pregunt¨® directamente Morgan.
El se?or Guzm¨¢n a¨²n sosten¨ªa taza de t¨¦, baj¨® los p¨¢rpados, us¨® tapa de taza para quitar
espuma en superficie, tom¨® un sorbo y luego dijo: ¨CHugo y yo ¨¦ramos camaradas de guerra.
Iniciamos juntos el negocio. Despu¨¦s, cuando le ocurri¨® un problema y fue condenado, no hab¨ªa nadie
en su familia que pudiera encargarse de los asuntos funerarios. Dado que ¨¦ramos viejos amigos, me
encargu¨¦ de los arreglos funerarios¡ ay, son todos asuntos del pasado. ?Vienes a buscarme a mitad
de noche solo por esto? ?Qu¨¦ importancia tiene para ti?
¨¦l dej¨® taza de t¨¦, desviando discretamente el tema: -He o¨ªdo que recientemente has tenido
problemas con tu padre de nuevo. En plena celebraci¨®n de a?o nuevo, ?es necesario tener
desavenencias entre ustedes? Cuando dos luchan, el tercero se beneficia. No dejes que otros se
aprovechen de situaci¨®n.
Morgan sab¨ªa que se refer¨ªa a hija de se?ora Vega.
El se?or Guzm¨¢n, en los ¨²ltimos a?os, hab¨ªa mantenido un perfil bajo, pero siempre sab¨ªa m¨¢s que los
dem¨¢s. Morgan sonri¨® ir¨®nicamente: -Si pudiera ser aprovechado por otros, habr¨ªa vivido en vano
todos estos a?os.
Luego, volvi¨® a cambiar el tema: ¡ªMis asuntos no son importantes. Vine a verlo porque quer¨ªa har
sobre Hugo. Despu¨¦s de entenderlo, nos iremos de inmediato y no molestaremos tu descanso.
Cap¨ªtulo454
CapÃtulo 454
Cap¨ªtulo454
15 BONOW
El se?or Guzm¨¢n no tuvo m¨¢s remedio que decir: -Hugo realmente tiene un hijo y una hija. Cuando
ocurri¨® el incidente, su hijo solo ten¨ªa tres a?os, y su hija acababa de nacer, no hab¨ªa cumplido ni un
mes.
Morgan frunci¨® el ce?o ligeramente: -?¨¦l tiene otro hijo?
¡ªS¨ª, lo tiene. Pero, ?por qu¨¦ dije antes que nadie en su familia podr¨ªa encargarse de sus asuntos
f¨²nebres? Es porque, en ese momento, familia D¨ªaz estaba en caos, su hijo estaba jugando solo en
la puerta y termin¨® siendo secuestrado por traficantes. En ese momento, incluso envi¨¦ a gente para
ayudar a buscar, pero simplemente no pod¨ªamos encontrarlo.
El se?or Guzm¨¢n neg¨® con cabeza.
Morgan le pregunt¨® de nuevo: -?Y hija?
¡ªDespu¨¦s de muerte de Hugo, su esposa se llev¨® a ni?a y se tiraron juntas al r¨ªo.
Ram¨®n sorprendida le pregunt¨®: ¡ª?Se suicidaron tir¨¢ndose al r¨ªo?
¡ªS¨ª, el cuerpo de se?ora D¨ªaz flot¨® en el r¨ªo durante m¨¢s de un mes antes de que lo descubrieran y
lo sacaran. Tambi¨¦n me encargu¨¦ de sus arreglos f¨²nebres.
Morgan le pregunt¨® de nuevo: -?Y el cuerpo de hija?
¡ª
El se?or Guzm¨¢n dijo: No se encontr¨® el cuerpo de hija. Puede haber sidoido por peces o
puede haber quedado atrapado en el fondo del r¨ªo, atrapada entres grietas des rocas, despu¨¦s de
todo, era tan peque?a.
Morgan se pellizc¨® nariz. La taza de t¨¦ frente a ¨¦l estaba hirviendo, neblina nca se elevaba en
el aire y desaparec¨ªa sin dejar rastro,o si nunca hubiera
existido.
El se?or Guzm¨¢n suspir¨®: La capacidad des mujeres para soportar siempre es un poco menor. Con
la muerte del esposo y p¨¦rdida del hijo, enfrent¨¢ndose s a semejante carga, no pudo hacer nada.
Se sinti¨® abrumada y eligi¨® salida f¨¢cil. Si no, ni siquiera yo, un forastero, habr¨ªa tenido que
encargarme del ata¨²d de Hugo.
Ram¨®n habl¨® con dulzura: -Usted siempre tiene un coraz¨®npasivo, por eso gente lo elogia
como unerciante erudito de una generaci¨®n.
El se?or Guzm¨¢n neg¨® con mano, no le importaban esos elogios, y luego le dijo a Morgan: No te
preocupes por los asuntos de otras personas. Ayer estuve
pescando con tu padre, y por lo que escuch¨¦ de ¨¦l, parece que realmente va a reconocer a tu <
Morgan ni siquiera levant¨® los p¨¢rpados, no le dio importancia a ese asunto.
Ya es tarde, ?por qu¨¦ no se quedan? Puedo pedirle al sirviente que los lleve as habitaciones de
invitados ¡ªpregunt¨® el se?or Guzm¨¢n a ambos.
Morgan neg¨® con cabeza y se puso de pie: -Hay gente esper¨¢ndome en casa, nos vamos primero.
Descansa bien.
Ram¨®n tambi¨¦n se levant¨® para despedirse y sali¨® junto con Morgan. El se?or Guzm¨¢n los observ¨®
mientras sal¨ªan, su expresi¨®n ya no era tan rjada y casual. Frunci¨® el ce?o y su mente giraba con
pensamientos. ?C¨®mo podr¨ªa estar interesado en los hijos de Hugo? ?Acaso¡?
Mientras incluso el se?or Guzm¨¢n notaba que algo no estaba bien, Ram¨®n, por supuesto, lo notaba
a¨²n m¨¢s. Justo cuando salieron del patio de familia Guzm¨¢n, e detuvo a Morgan y le dijo: ¡ª
Morgan, ?hay algo que no me has dicho?
Content property of N?velDra/ma.Org.
El perfil de Morgan desapareci¨® en oscura noche, y por primera vez, Ram¨®n no pudo verlo
ramente.
-Siempre preguntas por los hijos de Hugo. ?Acaso conoces el paradero de ese hijo? ?Lo conozco yo?
Morgan sac¨® una caja de cigarrillos del bolsillo. Desde que tuvo ese pensamiento, dej¨® de fumar y
beber, pero esa noche, con el alcohol presente, no pudo resistirse. La luz del fuego ilumin¨®
brevemente su rostro, con el cigarrillo en losbios y voz un tanto ronca, dijo: -Nunca supe que
Hugo ten¨ªa un hijo¡ pero tengo informaci¨®n sobre el paradero de su hija.
Ram¨®n estaba a¨²n m¨¢s sorprendida: ¡ª?La hija no muri¨®?
Morgan sosten¨ªa el cigarrillo entre dos dedos, el humo nco se dispersaba a su alrededor. Sus ojos
estaban cubiertos por una capa de hda sombr¨ªa.
-Hugo ten¨ªa dos leales guardaespaldas en aquel entonces, uno mado Teodosio L¨®pez, y otro
mado Joaqu¨ªn Z¨²?iga. Teodosio se llev¨® a hija.
Los nervios de Ram¨®n saltaron de manera sensible: -?L¨®pez?
Morgan no lo mir¨®, con una expresi¨®n rjada y fr¨ªa, repiti¨®: -L¨®pez.
Ram¨®n parec¨ªa haberprendido algo:
Tambi¨¦n necesitaba calmarse.
Dame uno tambi¨¦n.
Morgan le entreg¨® caja de cigarrillos y el mechero: ¨CAunque el grupo OmniMar cps¨® hace m¨¢s
de veinte a?os, los asuntos rcionados con el grupo OmniMar a¨²n no han terminado.
-?As¨ª que recientemente te has acercado as familias S¨¢nchez, Garc¨ªa y N¨²?ez? Las cuatro familias
han avanzado despu¨¦s del cpso del grupo OmniMar¡ ? Hugo probablemente no fue injustamente
asesinado, ?verdad?
Morgan no respondi¨®, porque en ese momento un coche se acerc¨® a familia Guzm¨¢n desde
distancia.
Dos haces de luces rectas barrieron sobre ellos, Morgan entrecerr¨® los ojos para verlo.
A trav¨¦s de distancia, noche, nie y el parabrisas, vio los ojos fr¨ªos de su n¨¦mesis.
CapÃtulo 455
Cap¨ªtulo455
El coche no se detuvo, pas¨® directamente junto a ellos y entr¨® en familia Guzm¨¢n.
Luego, se escucharon los sonidos des puertas del coche abri¨¦ndose y cerr¨¢ndose en el patio,
seguido por voz baja de un sirviente de familia Guzm¨¢n que dec¨ªa: Joven se?or.
Un suave <
Ram¨®n pens¨® que saldr¨ªa para saludarlos:
ha regresado al pa¨ªs.
Ese debe ser Gerardo, parece que ya
El rostro ya fr¨ªo de Morgan se volvi¨® a¨²n m¨¢s hdo: -V¨¢monos.
El conductor ya hab¨ªa tra¨ªdo el coche. Ambos subieron por undo. Ram¨®n estaba pensando en el
fugaz vistazo que tuvo cuando el autom¨®vil pas¨® cerca de ellos y sonri¨® inexplicablemente: -Todav¨ªa
es muy guapo.
Morgan sac¨® su tel¨¦fono y le ech¨® un vistazo.
Ram¨®n sonri¨® ligeramente. Aunque los hombres no suelen prestar mucha atenci¨®n a apariencia de
otros hombres, cara de Gerardo era realmente inolvidable desde su juventud, y despu¨¦s de diez
a?os, segu¨ªa siendo atractivo.
-Hab¨ªa o¨ªdo antes del A?o Nuevo que estaba manejando activos en el extranjero. y adquiriendo
empresas nacionales, neaba cotizar mediante una fusi¨®n inversa para ingresar r¨¢pidamente al
c¨ªrculo financiero nacional. Pens¨¦ que su regreso oficial ser¨ªa un gran evento, pero resulta que es tan
discreto.
Morgan no respondi¨®. Desde que vio a Gerardo, inconscientemente frunci¨® el ce?o y decidi¨® mar a
Cira.
Sin embargo, no obtuvo respuesta del otrodo. m¨® dos veces seguidas, pero solo recibi¨® voz
mec¨¢nica que indicaba que otra persona estaba ocupada.
Cambiando a una mada de voz a trav¨¦s de WhatsApp, a¨²n no recibi¨® respuesta de Cira.
Sus p¨¢rpados temron ligeramente.
Ram¨®n se apoy¨® en frente, sin darse cuenta de que algo andaba mal con ¨¦l, y le pregunt¨®: Tienes
una buena rci¨®n con el se?or Guzm¨¢n, pero parece que no tienes mucho contacto con Gerardo.
No estamos en el mismo circulo, por supuesto que no tenemos mucho contacto respondi¨® Morgan
mientras abr¨ªas c¨¢maras de vigncia de zona
residencial Costa Be. No hab¨ªa rastro de Cira en s de estar, eledor, el pasillo del segundo
piso o el estudio.
?A¨²n no hab¨ªa vuelto a casa a esa hora tan tarde? No hab¨ªa vuelto y tampoco le hab¨ªa dicho nada.
Al pensar en que Gerardo tambi¨¦n volv¨ªa a casa tan tarde, Morgan apret¨® losbios.
Ram¨®nent¨®: -S¨ª, ¨¦l se fue al extranjero hace diez a?os. Sus rciones est¨¢n todas fuera del pa¨ªs.
De lo contrario, con su rci¨®n depa?eros de escu secundaria, deber¨ªa estar cerca de
nosotros ahora.
Morgan envi¨® otro mensaje por WhatsApp preguntando a Cira d¨®nde estaba, peroo esperaba, no
recibi¨® respuesta.
Finalmente, no pudo contener su impaciencia y le dijo al conductor: -?Ve m¨¢s r¨¢pido!
Fue entonces cuando Ram¨®n not¨® que algo no estaba bien y le pregunt¨®: -?Qu¨¦ sucede?
Con mirada baja, vio que en panta de WhatsApp de Morgan se deten¨ªa en Cira, y su enfoque
volvi¨® a lo anterior: -Cira probablemente no sabe su propia identidad, ?verdad?
-Ahora no lo sabe¨Crespondi¨® Morgan.
Despu¨¦s de estar oculto durante m¨¢s de veinte a?os, ?seguir¨ªa siendo un secreto para siempre o se
revr¨ªa alg¨²n d¨ªa? Nadie lo sab¨ªa.
El coche se precipit¨® hacia zona residencial Costa Be, y cuando Morgan entr¨® en su casa,
recorri¨® r¨¢pidamente nta baja, no encontr¨® a Cira, as¨ª que subi¨® r¨¢pidamente al segundo piso.
Ram¨®n, ahora consciente de que estaba buscando a Cira, tambi¨¦n ayud¨® a busca en nta baja.
Morgan abri¨® puerta de habitaci¨®n principal, pero no estaba all¨ª. Luego fue a habitaci¨®n de
invitados, tampoco estaba all¨ª. Marc¨® el n¨²mero de Enrique con una expresi¨®n fr¨ªa, pero en ese
momento, Enrique y Luis estaban borrachos y not contestaron el tel¨¦fono.
La paciencia de Morgan se estaba agotando.
El antiguo reloj de pared en habitaci¨®n segu¨ªa tic¨Ctac, algo que a Cira le
gustaba. E dec¨ªa que era hipn¨®tico. Al principio, a Morgan no le importaba, pero lo dej¨® all¨ª porque a
e le gustaba. Ahora, cada tic¨Ctac le parec¨ªal inquietante, cada segundo se estiraba demasiado.
Morgan m¨® a Helena de nuevo.
Helena.
-S¨ª, se?or Vega.
-Env¨ªame los n¨²meros de tel¨¦fono de Isabel, ra y Ximena de inmediato.
Morgan buscaba a Enrique para obtener el n¨²mero de tel¨¦fono de Isabel. La ¨²ltima vez que Cira se
puso en contacto con ¨¦l, e dijo que iba a desayunar con
es.
En menos de diez minutos, todos esos n¨²meros estaban en su tel¨¦fono.
Morgan m¨® primero a Isabel.
-H, ?qui¨¦n es?
La voz de Isabel siempre sonaba calmada y profesional.
Soy Morgan. ?Est¨¢ Cira contigo?
-?Se?or Vega?
Belonging ? N?velDram/a.Org.
Isabel se qued¨® un poco sorprendida por un momento, y luego respondi¨® r¨¢pidamente: -Cira no est¨¢
conmigo. Nos separamos despu¨¦s de almorzar. ?Qu¨¦ le sucede?
Como abogada astuta, Isabel ya ten¨ªa una sensaci¨®n de que algo no estaba bien. sin que Morgan
dijera nada.
-No ha vuelto a casa, he intentado ma y no responde -dijo Morgan.
-m¨¦ a e esta tarde, respondi¨® y me dijo que ra vendr¨ªa a pa?arme¡ ra, ?d¨®nde te
separaste de Cira? ?Dijo a d¨®nde iba en ese momento?
La voz de ra tambi¨¦n se escuch¨® en el auricr.
-Nos separamos en el hospital, en ese momento dijo que iba de regreso a zona residencial Costa
Be, ?a¨²n no ha vuelto? ?Podr¨ªa haber ido a nuestro antiguo apartamento?
Morgan escuch¨® informaci¨®n y se dio vuelta para bajars escaleras: -Voy a busca ahora
mismo.
Cap¨ªtulo456
CapÃtulo 456
Cap¨ªtulo456
Despu¨¦s de colgar mada con Morgan, Isabel se detuvo por un momento y luego gir¨® cabeza
para mirar hacia s de estar, donde estaba Cira.
Si, e estaba en realidad en casa de Isabel.
Cuando recibi¨® mada de Morgan, Cira levant¨® un dedo en losbios, indic¨¢ndole que no le dijera
a Morgan que estaba all¨ª.
Isabel, sin entender, le pregunt¨®: -?Por qu¨¦ no le dices verdad al se?or Vega?
Cira sostenia una taza de agua caliente entres manos, sintiendo el calor a trav¨¦s del vidrio, sus
dedos se volv¨ªan rojos. Susbios, sin embargo, estaban p¨¢lidos.
-Tengo algo que me gustar¨ªa que investigaras por m¨ª, pero ahora est¨¢s embarazada¡
Se mordi¨® losbios: -No s¨¦ a qui¨¦n m¨¢s podr¨ªa pedirle ayuda adem¨¢s de ti. Isabel no vio ning¨²n
problema: -?Qu¨¦ sucede? Puedes dec¨ªrmelo, estoy embarazada, no estoy incapacitada.
ra tambi¨¦n se uni¨®: -Y yo tambi¨¦n puedo ayudarte.
Cira levant¨® mirada: -Mi madre se desmay¨® en v¨ªspera de A?o Nuevo, llevaron de urgencia al
hospital. Mi padre tambi¨¦n fue con e en ese momento, pero luego desapareci¨®. No fue hasta
medianoche que recib¨ª una mada deisar¨ªa, diciendo que mi padre estaba ebrio y causando
disturbios en calle.
Isabel afirm¨®: -?Y luego?
-Tengo algunas sospechas. Creo que puede haber visto a alguien en ese
momento, y por eso se fue del hospital y termin¨® yendo a beber de manera tan inapropiada.
Isabel entendi¨®: -Entonces, ?quieres que investigue los movimientos de tu padre despu¨¦s de salir del
hospital?
Cira afirm¨®: -S¨ª.
Aunque Isabel era ?solo? una abogada, ten¨ªa contactos y rciones que
facilitaban investigaci¨®n. Para Isabel, eso no era realmente un desaf¨ªo, pero a¨²n as¨ª estaba
intrigada: -?Por qu¨¦ de repente tienes estas sospechas?
¡Fue bastante repentino.
Cira record¨® el sorprendente encuentro unas horas antes y volvi¨® a oler el tenue aroma a pino en ¨¦l.
Apret¨® el vaso de agua en sus manos: -Alguien me dijo que en v¨ªspera de A?o Nuevo, mi padre se
encontr¨® con dos personas, y que eso fue verdadera raz¨®n por que se suicid¨®. Pero no revel¨®
todo y me dej¨® a medias, as¨ª que solo puedo investigarlo por mi cuenta.
Isabel le pregunt¨® con curiosidad: -?Realmente crees en esa persona?
De otra manera, e no habr¨ªa venido a pedirle ayuda.
Cira respondi¨®: -No me mentir¨ªa.
Con unas pocas pbras, expres¨® su confianza incondicional en esa persona. Isabel y ra se
miraron, confundidas. ra tambi¨¦n estaba perpleja, sin saber qui¨¦n podr¨ªa hacer que Cira hara
con ese tono.
Isabel pens¨® un momento y luego dijo: Est¨¢ bien, lo investigar¨¦ por ti.
sea ou
¨C
-Sea lo que encuentres, av¨ªsame dijo Cira mientras dejaba su vaso de
agua.
-Me voy ahora.
ra le pregunt¨® apresuradamente: -?A d¨®nde vas ahora? ?Vuelves a nuestro
aparto?
Content property of N?velDra/ma.Org.
-S¨ª.
Cira quer¨ªa llegar al apartamento antes de que llegara Morgan, as¨ª que no se qued¨® mucho tiempo.
Inmediatamente se fue, y ra mir¨® con curiosidad: Al final no lo respondi¨® Cira. ?Por qu¨¦ no le
dice verdad al se?or Vega? ?No est¨¢n casados? ?Por qu¨¦ tiene que estar en guardia contra ¨¦l?
?No ser¨ªa el matrimonio bastante aburrido si fuera as¨ª?
Isabel, siendo abogada, era bastante sensible: Me intriga m¨¢s qui¨¦n le dijo eso.
La casa de Isabel estaba m¨¢s cerca del apartamento que zona residencial Costa Be. Cira condujo
e misma, apretando el vnte. Tom¨® un atajo para llegar r¨¢pidamente al peque?o apartamento.
Cuando estacion¨® el coche, not¨® que el coche de Morgan tambi¨¦n estaba dondo esquina.
R¨¢pidamente sali¨® del coche, subi¨®s escaleras, entr¨® a su habitaci¨®n, se quit¨® chaqueta y ajust¨®
su desordenada respiraci¨®n causada por correr tan r¨¢pido. Se quit¨® chaqueta y despein¨® su cabello.
Luego, abri¨®s s¨¢banas y se escondi¨®
?TS F?N¨¹S
debajo de manta.
Apenas se acosto, sono ei timbre fuera de puerta.
Cuando Morgan estacion¨® su coche, mir¨® hacia arriba y no vio luces encendidas. en el apartamento
de Cira, por lo que no estaba seguro de si e estaba all¨ª. Su
mente no estaba en calma.
Cuando lleg¨® a puerta del apartamento, sin dudar, presion¨® el timbre dos veces, pero no hubo
respuesta desde el interior. Sus cejas fr¨ªas se fruncieron de inmediato.
Ram¨®n tambi¨¦n lo pa?¨®.
Pod¨ªa entender que preocuparse por alguien que no hab¨ªa regresado a casa en medio de noche y
no responder el tel¨¦fono pod¨ªa ser inquietante. Sin embargo, era primera vez que ve¨ªa a Morgan
mostrar sus emociones de esa manera. Estaba a punto de sugerir que maran para averiguar m¨¢s,
cuando se escucharon ruidos dentro del apartamento. Alguien estaba caminando en pantus. Al
instante,s luces de habitaci¨®n se encendieron y puerta se
abri¨®.
Fue entonces cuando vieron a Cira, reci¨¦n despertada, con los ojos entrecerrados. y una expresi¨®n de
desconcierto en su rostro. Mir¨® a Morgan, diciendo:-¡? Morgan?
Morgan, que hab¨ªa pasado toda noche con el coraz¨®n en vilo, finalmente sinti¨® un alivio al ve y,
en ese momento, su nerviosismo se disip¨®. Habl¨® con voz ronca:
?Est¨¢s aqu¨ª?
¨C
Cap¨ªtulo457
CapÃtulo 457
Cap¨ªtulo457
Cira, al ver oscuridad en los ojos de Morgan, hizo una pausa y le pregunt¨® en tono m¨¢s suave: -
?Qu¨¦ te pasa?
Morgan simplemente le pregunt¨®: Te m¨¦, ?por qu¨¦ no contestaste?
-Me qued¨¦ dormida y no lo escuch¨¦.
Ram¨®n sonri¨® y dijo: Cuando Morgan no te encontraba en casa, estaba tan preocupado que estaba
sudando a pesar del fr¨ªo.
Cira no pudo evitar volver a posar su mirada en Morgan. En ese momento, Morgan ya no mostraba
ninguna emoci¨®n particr, solo sus ojos miraban sin pesta?ear.
Por supuesto, lo mejor es que est¨¦s bien. Fue solo una falsa rma -dijo Ram¨®n mientras miraba su
reloj.
Era tarde en madrugada, le dio una palmada en el hombro a Morgan y dijo: Morgan, me voy
primero.
Cira fue educada: -Se?or Castro, buenas noches.
Ram¨®n se despidi¨® con un gesto de mano y se fue, dejando solo a Morgan y Cira frente a puerta
del peque?o apartamento. Cira no pudo evitar decir: -Te preocupaste demasiado. Solo vine despu¨¦s
de visitar a mi madre y,o no dorm¨ª bien anoche, estaba cansada. El apartamento est¨¢ m¨¢s cerca,
as¨ª que vine directamente. No fue gran cosa¡.
Antes de que Cira pudiera terminar su oraci¨®n, Morgan levant¨® en brazos y entr¨® de un paso al
apartamento. ?La puerta se cerr¨® de golpe detr¨¢s de ellos! Perdi¨® el equilibrio de repente, y Cira, un
poco rmada, agarr¨® mano de Morgan. Morgan coloc¨® en el zapatero y luego agarr¨® su barbi,
bes¨¢nd sin previo aviso.
Sus movimientos fueron un poco bruscos, su lengua abri¨® susbios suaves y ncos, separ¨® sus
dientes, y apret¨® su barbi para que no pudiera cerrar boca. La bes¨® de manera feroz, llena de
deseo salvaje, de una manera particrmente irracional, incluso Cira no hab¨ªa experimentado algo as¨ª
antes.
E no tuvo tiempo de cerrar los ojos y vio que sus pesta?as estaban bajas, ocultando sus emociones,
pero su ce?o estaba fruncido,o si escondiera alguna inquietud.
Era demasiado dominante, Cira se sinti¨® inc¨®moda y luch¨® para apartarlo:
Qu¨¦ est¨¢s haciendo¡ Morgan! ?No hagas esto!
Morgan solt¨® temporalmente susbios, pero su frente a¨²n estaba presionada contra e, respirando
un poco apresurado, interrog¨¢nd de manera
amenazante: -?Te olvidaste de que eres una mujer casada? Tienes un hogar al que regresar, y ni
siquiera me dijiste que no ibas a volver.
Cira tambi¨¦n jadeaba, pero respondi¨® r¨¢pidamente: -T¨² tambi¨¦n acabas de regresar a Costa Be,
?verdad? Acabas de descubrir que no he vuelto. Regresaste a casa a altas horas de noche, y no
me dijiste nada tampoco.
En el
Morgan, al ser refutado por e, se qued¨® sin pbras, hizo una pausa y luego volvi¨® a agarrar
parte posterior de su cabeza, bes¨¢nd de nuevo: futuro, te informar¨¦ a donde quiera que vaya.
Si segu¨ªa bes¨¢nd de esa manera, definitivamente habr¨ªa problemas. Cira no quer¨ªa eso,
apart¨¢ndose de su pecho dijo: -No¡ no hay nada aqu¨ª.
-Entonces, no lo usamos.
La mano de Morgan acarici¨® su cintura, pero Cira agarr¨® su mu?eca, impidi¨¦ndole subir: -Adem¨¢s,
estoy menstruando.
Morgan se detuvo finalmente y mir¨® con ojos estrechos: ?Tu per¨ªodo es siempre tan irregr?
Cira apret¨® losbios: ?No me crees? ?Deber¨ªa quit¨¢rmelo y mostr¨¢rtelo de nuevo?
-No es que no lo crea, solo digo que siempre eres irregr. Deber¨ªas ver a un m¨¦dico.
Morgan estaba muy cerca de e, y cuando termin¨® de har, susbios se
encontraron con los de e: -?Todav¨ªa me guardas rencor por lo que hice antes? ?No me disculp¨¦?
-No es necesario ver a un m¨¦dico, s¨¦ lo que pasa. Mi estado de ¨¢nimo afecta mi regridad. Hace un
tiempo, debido a mi pap¨¢, mi estado de ¨¢nimo se vio afectado.
Cira lo empuj¨®, diciendo: -D¨¦jame bajar.
Ahora e no pod¨ªa hacer nada, y lo inc¨®modo despu¨¦s de rozarse era para ¨¦l. Morgan finalmente
separ¨® sus cuerpos y ajust¨® ropa de e.
Cira susurr¨® en voz baja: No guardo rencor. Todo lo que sucedi¨® antes de que me pusieras el anillo
est¨¢ olvidado. Pero despu¨¦s de ponerme el anillo, si hay algo por lo que debas disculparte, yo¡.
Morgan levant¨® mirada: -?Qu¨¦ har¨ªas?
Cira tambi¨¦n levant¨® cabeza: ¨CAl preguntarme as¨ª, ?significa que realmente has hecho algo que me
deba disculpas?
Su sensibilidad hacia Morgan le hizo sentirse molesto y divertido al mismo tiempo: No, no me culpes
injustamente.
Cira sigui¨® mir¨¢ndolo, y Morgan simplemente tom¨® su mano y peg¨® a su pecho: De verdad no,
?quieres que abra mi coraz¨®n para que lo veas?
Cira retir¨® mirada, afirmando levemente.
Con e frente a ¨¦l, impaciencia anterior se disip¨®pletamente. Su aura se suaviz¨®, y los dedos
largos acariciaron fresca meji de e: ?Regresamos a Costa Be?
Cira se recost¨® perezosamente contra pared: -Tarde, fr¨ªo, cansada, perezosa.
Morgan no insisti¨®: -Puedo quedarme contigo aqu¨ª para dormir.
Cira dijo: La cama es peque?a, apretada. Yo duermo, t¨² te sientas.
Morgan levant¨® horizontalmente, sin pedir permiso ni aceptar negativas: -Te abrazar¨¦ mientras
duermes.
En realidad, Cira no durmi¨® muy bien esa noche.
No sab¨ªa si era porque cama era demasiado peque?a y estabapletamente acurrucada en los
brazos de Morgan, cuya temperatura corporal era demasiado alta. O tal vez era debido al fuego que
quem¨® el informe de prueba de
paternidad, dejando una sensaci¨®n de ardor en sus dedos. Se debat¨ªa tratando de alejarse del
?horno?, pero no pod¨ªa subir al borde.Belonging ? N?velDram/a.Org.
Hasta que apareci¨® una mano,o un salvador. E agarr¨®
apresuradamente, y esa mano levant¨®. Entonces, vio un par de ojos color avena, serenos y
amables.
Cap¨ªtulo458
CapÃtulo 458
Cap¨ªtulo458
La habitaci¨®n estaba en silencio, solo e estaba en cama.
Cira se sent¨®, sintiendo cabeza muy pesada. Despu¨¦s de una noche de sue?os ca¨®ticos, al
despertar todav¨ªa sent¨ªa que su alma no estabapletamente en su lugar.
Permaneci¨® quieta por un tiempo y escuch¨® algo afuera. Se levant¨®, abri¨® puerta y vio a Morgan
abriendo una bolsa t¨¦rmica en mesa, sacando varios recipientes deida.
Con el rabillo del ojo, vio su figura y volte¨® cabeza. La expresi¨®n de Cira parec¨ªa un poco aturdida,
dando impresi¨®n de estarpletamente rjada. Morgan esboz¨® una leve sonrisa: -?Est¨¢s
despierta? Ve avarte, luego ven a desayunar. Sin necesidad de preguntar, sab¨ªa que seguramente ¨¦l
hab¨ªa enviado a Helena o Ema para entregarleida. Cira afirm¨® y regres¨® al ba?o para
arrerse antes de salir a desayunar.
Morgan no solo hizo que Helena entregaraida, sino que tambi¨¦n le envi¨®
ropa.
A¨²n era una camisa negra, pero esa vez, llevaba una corbata negra de dise?o delgada, que le daba
un aspecto m¨¢s joven y moderno que de costumbre. Las mangas estaban dodas hasta el
antebrazo, mostrando los m¨²sculos de su brazo, y llevaba un reloj con esfera de color azul oscuro.
Sin importar cu¨¢nto cambiara ornamentaci¨®n, sus gestos y movimientos siempre llevaban consigo
nobleza de su propia elegancia.
Despu¨¦s de sentarse, Cira mir¨® a su alrededor, tom¨® un tenedor y agarr¨® un peque?o pan.
Inesperadamente, al morderlo, el jugo dentro de ¨¦l brot¨® de manera inesperada y se desliz¨® por
comisura de su boca.
E exm¨® sorprendida, r¨¢pidamente busc¨® servilletas, pero Morgan fue m¨¢s r¨¢pido y le entreg¨® un
pa?uelo para que se limpiara: Esto es un pan relleno reci¨¦n hecho. Afortunadamente, lo dej¨¦ enfriar un
rato, si no, ?no te hubieras quemado aler tan apresurada?
Cira levant¨® vista para mirarlo, y ¨¦l sonri¨® ligeramente, menos afdo y m¨¢s indulgente: -?Vas a ir al
hospital hoy para ver a tu madre? Puedo llevarte de camino, tambi¨¦n subir¨¦ a ve, despu¨¦s de todo,
ya es mi suegra.
Cira mastic¨® lentamente y trag¨®, no mencion¨® el asunto de prueba de paternidad, simplemente neg¨®
con cabeza:
Mi mam¨¢ ya sabe lo del salto de
mi pap¨¢, y probablemente tambi¨¦n sabe acerca de carta de despedida. No estoy segura si e
querr¨¢ verme, y mucho menos permitir que te vea. Voy por mi
cuenta.
Morgan frunci¨® el ce?o: ?Qui¨¦n se lo dijo?
Mi hermana.
Morgan no hizoentarios y cambi¨® de tema. -?Te recojo para almorzar?
Cira a¨²n se neg¨®: -Mejor no, ra tiene algunas entrevistas hoy. Despu¨¦s des entrevistas,
probablemente vendr¨¢ a char conmigo para ver cu¨¢l es el m¨¢s adecuado. Voy a almorzar con e.
Belonging ? N?velDram/a.Org.
-?Y por noche?
Morgan, de repente, se volvi¨® tan ?pegajoso?. Cira se sinti¨® algo inc¨®moda: -? No est¨¢s ocupado?
Morgan era h¨¢bil en aprovechar cualquier oportunidad, y volvi¨® a mencionar que regresara a sudo:
S¨ª que estoy ocupado, ven y ay¨²dame.
Cira ya hab¨ªa estado considerando renunciar al grupo S¨¢nchez. Despu¨¦s de todo, no se sent¨ªa
tranqu dejando s a su madre, y ahora ten¨ªa otra raz¨®n m¨¢s¡ Prens¨® losbios: -Estoy pensando
en renunciar al grupo S¨¢nchez.
Morgan mir¨®: -?Vuelves a mi empresa?
Cira golpe¨® suavemente esfera del reloj con punta del tenedor: -Se?or Vega, te est¨¢s retrasando
para el trabajo.
E no le respondi¨® directamente, Morgan mir¨® durante un buen rato, luego termin¨® de desayunar y
se levant¨® para salir.
Cira arregl¨® mesa, se cambi¨® de ropa y sali¨® de casa. Justo cuando bajabas escaleras, alguien
segu¨ªa. Se volvi¨® para mirar y era mujer que hab¨ªa visto junto a Gerardo noche anterior..
E ten¨ªa el pelo corto hasta los hombros, vest¨ªa de manera profesional, parec¨ªa ser una persona con
experiencia, y se present¨® conscientemente: -Se?orita L¨®pez, soy Sandra. El se?or Guzm¨¢n sugiri¨®
que me quedara contigo, por si
acaso.
Cira le pregunt¨®: -?Por si acaso?
Sandra no pudo entrar en detalles: -El se?or Guzm¨¢n dijo que ciudad de Sher¨®n no est¨¢ tranqu
en este momento, y debe tener cuidado. Tambi¨¦n le pidi¨® que no confie f¨¢cilmente en nadie.
-15 M?NUS
Cira le pregunt¨® de nuevo: ?Ese ?nadie? incluye a ¨¦l?
Sandra se qued¨® perpleja: -Bueno¡ por supuesto que no lo incluye.
?Por qu¨¦ no lo incluye? ?Por qu¨¦ ¨¦l es una excepci¨®n?
Cira continu¨® preguntando, mir¨¢nd con ojos indiferentes.
Sandra sinti¨® que esa mirada, aparentemente insignificante pero realmente dominante, no era menos
intimidante que de su jefe. Tosi¨® ligeramente: -¡ El se?or Guzm¨¢n no te har¨¢ da?o.
Cira se ri¨® con desd¨¦n: -¨¦l env¨ªa constantemente a personas para seguirme y tomarme fotos sin
previo aviso. ?Crees que puedo confiar en ¨¦l? He consultado con mi amiga abogada, y su
comportamiento es suficiente para denunciarlo a polic¨ªa.
Sandra no sab¨ªa c¨®mo responder, cuando una voz masculina son¨® detr¨¢s de Cira: -Si tienes que
desquitarte, hazlo conmigo, pero no tomes mi buena intenci¨®no algo malo.
Cap¨ªtulo459
CapÃtulo 459
Cap¨ªtulo459
Cira se detuvo por un momento y luego se volvi¨®.
Hoy estaba nudo,s nubes oscuras cubr¨ªan el sol primaveral, ciudad entera se volv¨ªa gris y
borrosa. En distancia, no sab¨ªa d¨®nde estaba lloviendo, y el aire llevaba un olor h¨²medo,
impregnado con el aroma de hierba¡ o tal vez era el olor de los pinos y cipreses, se filtraba
sutilmente en su nariz.
El hombre estaba a unos tres metros de distancia, alto y destacado con una altura de alrededor de
1.89 metros. Era delgado y mativo, dif¨ªcil ignorarlo,
especialmente porque ten¨ªa naturalmente habilidad de atrae. Cuando sus ojos se encontraron,
era imposible apartar mirada.
Llevaba un traje marr¨®n, con un estilo casual y rjado. No ten¨ªa una formalidad o opresi¨®n
demasiado fuerte, y solo ten¨ªa un bot¨®n en cintura, revndo su esbelta figura con hombros anchos
y cintura estrecha.
La camisa nca que llevaba adentro ten¨ªa un dise?o desconocido, pero definitivamente no era
convencional. La spa derecha presionaba sobre izquierda, cruz¨¢ndoseo elementos
asi¨¢ticos, sin cuello ni botones, ligeramente abierta, mostrando su nuez y parte de su v¨ªc.
Sus mangas tambi¨¦n estaban enrodas hasta posici¨®n del antebrazo. A Cira le resultaba dif¨ªcil no
recordar ma?ana con Morgan, aunque ese hombre era ligeramente m¨¢s delgado que Morgan.
Cada aspecto de ¨¦l emanaba una sensaci¨®n de ?hermosura?. Su rostro ten¨ªa contornos n¨ªtidos y
destacados, una estructura ¨®sea excelente, con hendiduras profundas ens cuencas de los ojos. Su
aura era serena, distante y un tanto fr¨ªa.Content property of N?velDra/ma.Org.
Cira recordaba cuando Gerardo se fue, fue al final del verano y principios del oto?o. Diez a?os
despu¨¦s, regres¨® en pleno final del invierno y principios de primavera.
Aunque ya lo hab¨ªa visto anoche, al encontrarse de nuevo durante el d¨ªa, Cira apret¨® losbios.
Gerardo se acerc¨® a e, con tranqu y suave fragancia de los pinos y cipreses. Cira record¨®
cuando estaba a bordo del crucero de familia Guzm¨¢n, vend¨¢ndose los ojos y siendo llevada a
bar por un misterioso desconocido.
En ese momento, no pod¨ªa ver el rostro del otro, solo pod¨ªa oler una tenue fragancia a pino y cipr¨¦s.
Casi pudo adivinar qui¨¦n era, pero cuando le quitaron venda, persona frente a e result¨® ser
Marcelo.
Era ¨¦l despu¨¦s de todo, viniendo y y¨¦ndose apresuradamente.
La mirada de Gerardo ei a tranqu, y su voz era suave: -?Por qu¨¦ no te enojas?
Cira no loprendi¨® de inmediato: -?C¨®mo?
Enojarte¨Cdijo ¨¦l.
No has dejado de enojarte desde que me fui inicialmente. Ahora estoy aqu¨ª frente a ti, ya no me voy.
Puedes desquitarte conmigoo quieras.
Cira no se dio cuenta de que estaba enojada en primer lugar, pero no sab¨ªa por qu¨¦, su tono, aunque
era calmado, provoc¨® una tormenta en su interior. De repente, habl¨® con voz firme: Te fuiste y ahora
vuelves, ?para qu¨¦? Estos diez a?os sin ti, he estado bien. ?No necesito que vengas a interpretar el
papel de un salvador que me rescata del fuego! Ll¨¦vate a tus personas, ?no acepto tus trucos de
proti¨®n que en realidad son t¨¢cticas de vigncia!
-Gerardo, ya no soy Cira de diecis¨¦is a?os. No te centrar¨¦ m¨¢s en mi vida, ni seguir¨¦ detr¨¢s de ti.
No vuelvas a aparecer en mi vida. Al principio, toda escu dec¨ªa que te fuiste porque no
soportabas que te cortejaba. Toda escu se re¨ªa de m¨ª, pensando que estaba obsesionada con
trepar a una rama m¨¢s alta. Ya he sido calumniada por tu causa una vez, y ahora estoy casada, tengo
un esposo. ?No vuelvas a arruinar mi reputaci¨®n!
-?Ya terminaste?
Gerardo estaba tranquilo,o un antiguo monasterio, un sendero oscuro, o el primer rayo de sol que
se adentra en un denso bosque de monta?a por ma?ana. Pero dijo: Si ya has terminado, Sandra
seguir¨¢ estando contigo. Lat muerte de tu padre y tu origen est¨¢n rcionados. Tu entorno no es
seguro.
Cap¨ªtulo460
CapÃtulo 460
Cap¨ªtulo460
Incluso cuando Cira estaba ei. jada, su mente funcionaba r¨¢pidamente. Las pbras y frases de
Gerardo ramente no ten¨ªan sentido: -?Sabes algo?
No, deber¨ªa preguntar: -?O sabes todo?
Gerardo curv¨® losbios,o si estuviera elogiando su inteligencia, pero solo mir¨® sin decir una
pbra. Sus p¨¢rpados eran bastante est¨¢ndar, y cuando sonre¨ªa,s esquinas de sus ojos se
levantaban ligeramente. Ten¨ªa p¨¢rpados delgados que lo hac¨ªan parecer profundo y prante, pero
su mirada era tranqu y serena. Esa contradi¨®n lo hac¨ªa parecer a vez fr¨ªo y encantador. Era un
par de ojos naturalmente apasionados.
Cira evit¨® su mirada y dijo fr¨ªamente:
-En lugar de enviar a alguien a seguirme, ser¨ªa mejor que me contaras toda historia. Solo cuando
entienda mi situaci¨®n podr¨¦ protegerme.
N?velDrama.Org holds ? this.
Gerardo habl¨® con voz suave: -Si fuera tan f¨¢cil contarte todo, no te habr¨ªa dejado entonces.
?Eso significaba que su partida al extranjero en aquel entonces tambi¨¦n estaba rcionada con su
identidad?
Cira frunci¨® el ce?o con fuerza.
Anoche, ¨¦l dijo que su padre vio a dos personas en v¨ªspera de A?o Nuevo, y esas dos personas
fueron raz¨®n por que el padre de Cira se suicid¨® saltando del edificio. Originalmente, e quer¨ªa
descubrir qui¨¦nes eran esas dos personas. A¨²n no lo hab¨ªa averiguado cuando ahora dec¨ªa que
partida de ¨¦l tambi¨¦n estaba rcionada con su identidad¡ ya de por s¨ª, todo era un l¨ªo, y ahora se
hab¨ªa vuelto a¨²n m¨¢s confuso.
Cira, ansiosa, dijo: Si no est¨¢s dispuesto a decirme nada, entonces no saques estas insinuaciones.
?Te gusta verme siendo manipda por ti
Gerardo habl¨® con calma:
padre debido a ti.
No quiero que te sientas culpable por muerte de tu
Los ojos de Cira temron ligeramente.
As¨ª era, una vez m¨¢s, de esa manera. Aunque casi no se habian visto en diez a?os, ¨¦l a¨²n pod¨ªa ver
de un vistazo lo que e estaba pensando. El fue el primero en darse cuenta de que e se sentia
culpable por muerte de su padre.
Entre ellos hab¨ªa una especie de campo magn¨¦tico inexplicable. E era muy f¨¢cilmente atra¨ªda por
atenci¨®n, y ¨¦l tambi¨¦n pod¨ªa f¨¢cilmente saber lo que e estaba pensando. Erao si hubiera un hilo
invisible que los conectara.
Cira sinti¨® un nudo en garganta, pensando que todo se estaba volviendo cada vez m¨¢s ca¨®tico.
Gerardo baj¨® cabeza, acerc¨¢ndose, y su voz fr¨ªa reson¨® en sus ofdos: Cira, te llevar¨¦ conmigo.
Cira retrocedi¨® inconscientemente un paso.
Gerardo levant¨® los p¨¢rpados, sus ojos eran de color ¨¢mbar, que deber¨ªan dejar pasar luz bajo el
sol, pero ante Cira, se volv¨ªan un poco m¨¢s profundos debido a ocultaci¨®n.
Cira se calm¨® y luego dijo: Voy a arar todo.
Cuando e entendiera todo, decidir¨ªa qu¨¦ hacer. No aceptar¨ªa una vida ca¨®tica y predestinada por
otros. No era alguien que pudiera ser llevada a donde ¨¦l quisiera con solo decirselo.
Cira apret¨® losbios y se dio vuelta para irse.
Gerardo hab¨ªa supuesto que e no lo aceptar¨ªa, pero suspir¨® ligeramente y mir¨®
a Sandra.
-S¨ªgu.
En el coche, Morgan sosten¨ªa su frente, mirando hacia adnte. Siempre sent¨ªa que el estado de
¨¢nimo de Cira no estaba bien. Frunci¨® el ce?o y de repente le dijo a Helena: Giremos, vayamos al
hospital Central.
Helena se sorprendi¨®: Se?or Vega, hoy hay una conferencia en C¨¢mara de Comercio de Sher¨®n. No
ser¨ªa apropiado no asistir.
La C¨¢mara de Comercio de Sher¨®n era presidida por el se?or Guzm¨¢n.
Morgan ajust¨® los pu?os de su camisa, pensando en algo. Despu¨¦s de un momento, volvi¨® a decir:
Entonces, vayamos a echar un vistazo.
La conferencia de C¨¢mara de Comercio de Sher¨®n se celebraba cada a?o el und¨¦cimo d¨ªa del
primer mes lunar, y todos los miembros deb¨ªan asistir puntualmente.
Cuando Morgan lleg¨®, s de banquetes estaba llena de bullicio y actividad.
Cap¨ªtulo461
CapÃtulo 461
Cap¨ªtulo461
N?velDrama.Org holds ? this.
Cira sab¨ªa que Sandra segu¨ªa, pero no le prest¨® atenci¨®n. Por fuera, parec¨ªa tranqu, pero por
dentro estaba llena de caos. Ten¨ªa muchas preguntas que necesitaba arar una a una.
La primera pregunta era: ?qui¨¦n era e realmente?
Desde que Ximena de repente le dijo que no era hija biol¨®gica de familia L¨®pez, hasta que Gerardo
dijo que su padre se suicid¨® por su identidad, todo estaba rcionado con ?qui¨¦n era e?.
Y ahora, ¨²nica persona que pod¨ªa responderle esa pregunta era su madre.
Cuando entr¨® en habitaci¨®n del hospital, Ximena, que estaba alimentando a su madre, dej¨® los
utensilios y se puso de pie. La mir¨® con ce?o fruncido y enfrent¨® fr¨ªamente: -?No te dije ayer que era
la ¨²ltima vez que ver¨ªas a mi madre? ?Por qu¨¦ est¨¢s aqu¨ª de nuevo?
Cira mir¨® con calma y le respondi¨®: -He estado m¨¢nd mam¨¢ durante m¨¢s de veinte a?os. Si
tengo el derecho de seguir haci¨¦ndolo o no, no es algo que t¨² decidas.
Si mam¨¢ Luego, dirigi¨® mirada hacia cama y su tono se suaviz¨® un poco: no quiere volver a
verme, me ir¨¦ de inmediato y nunca m¨¢s aparecer¨¦ ante ti. Ximena se enfad¨®: -?Eres tan
desvergonzada! T¨²¡
Pero madre interrumpi¨®: ¨C Ximena, pasaste toda noche cuidando a mam¨¢. Vete a descansar y
cuidar de tu hija.
Ximena frunci¨® el ce?o: -?Mam¨¢!
La madre suspir¨®: -Cira no ha hecho nada malo. No deber¨ªas desquitarte con e. Vete primero, tengo
algo que har con Cira.
Ximena se ri¨® fr¨ªamente: -Hasta ahora, sigues favoreci¨¦nd a e.
E dej¨® de har, tom¨® su abrigo y se fue directamente.
La madre dud¨® en har, suspir¨® y neg¨® con cabeza.
Cira se acerc¨®, tom¨® sopa y continu¨® alimentando a su madre.
¨C
La mirada de madre hacia e segu¨ªa siendo misma de siempre: Cira, no te sientas culpable.
Realmente no te culpo. Tambi¨¦n s¨¦ que Ximena te cont¨® sobre eso. No culpes a ¨¦, somos
nosotros quienes no hemos manejado esto adecuadamente.
Cira susurr¨®: -?C¨®mo podr¨ªa culpa a usted?
¨CDeber¨ªa culparme a mi. Si los hermanos no se llevan bien, es porque los padres
no son amorosos.
Cira se sinti¨® afectada por sus pbras, su coraz¨®n se sinti¨®o si estuviera empapado en agua
¨¢cida.
La madre agarr¨® su mu?eca: -Y siempre te he consideradoo mi hija
biol¨®gica.
Cira lo sab¨ªa.
La madre de Cira, con una expresi¨®n afligida, le pregunt¨®: -?No dormiste bien anoche? Ya tienes
ojeras.
Cira no pudo evitar morderse eldo interno de subio y luego susurr¨®: -No, no dormi bien. Mam¨¢,
quiero saber qui¨¦nes son mis verdaderos padres biol¨®gicos.
La madre intuy¨® que e le har¨ªa esa pregunta.
Era algo seguro que e le preguntar¨ªa. Despu¨¦s de enterarse, ?c¨®mo era posible que no lo har¨ªa?
Aun as¨ª, e neg¨® con cabeza, incapaz de decirlo, y no deb¨ªa hacerlo.
Cira dijo: -Alguien me dijo que mi pap¨¢ no se suicid¨® porque iba a casarme con Morgan, sino por mi
origen¡ Mam¨¢, necesito conocer toda verdad para saber c¨®mo manejars cosas.
La madre se enderez¨® de repente: ?¡Est¨¢ rcionado con tu origen? ?Esas personas vinieron a
buscarte?
Cira agarr¨® pbra ve y le pregunt¨® de inmediato: -?Quienes? Mam¨¢, ahora hay una persona
afuera vigil¨¢ndome. Necesito saber a qui¨¦n he ofendido para poder protegerme mejor.
Sandra, fuera de puerta, estaba sin pbras y se sinti¨® atrapada en indecisi¨®n. No sab¨ªa si deb¨ªa
entrar y detene. E ramente estaba tratando de protege, ?c¨®mo era que sonabao si
estuviera tramando algo mal¨¦volo ¡?
Sin embargo, Gerardo solo le hab¨ªa ordenado que protegiera, no le hab¨ªa dicho que no le contara su
verdadero origen. Despu¨¦s de mucha vi¨®n, Sandra finalmente decidi¨® no entrar.
Ya
La madre de Cira cerr¨® los ojos, con una expresi¨®n angustiada. Cira agreg¨®: he agarrado el hilo,
mam¨¢. Incluso si no me lo dices ahora, seguir¨¦ investigando. Eventualmente, lo descubrir¨¦.
Finalmente, madre de Cira extendi¨®s manos y con dos dedos indic¨® una longitud:¡La primera
vez que te vi, eras solo as¨ª de peque?a.
Esa longitud era exactamente misma que que el padre de Cira le hab¨ªa mostrado ese d¨ªa. Cira
sinti¨® un nudo en garganta.
CapÃtulo 462
Cap¨ªtulo462
-Apenas ten¨ªas dos meses de edad, pod¨ªas dormir m¨¢s de veinte horas al d¨ªa. Hasta que un d¨ªa, de
repente dejaste de dormir, llorabas y llorabas. Pensamos que estabas enferma, pero luego miramos
fecha y resulta que era el d¨ªa en que tu verdadero padre, fue ejecutado.
??C¨®mo?!
Soins de Cira se abrieron de
par en par: -?El d¨ªa de ejecuci¨®n?
-Tu verdadero padre se maba Hugo. Ten¨ªa una empresa que estaba yendo. muy bien, pero de
repente algo sali¨® mal. La empresa quebr¨®, y ¨¦l fue acusado de algunos delitos graves. La polic¨ªa lo
arrest¨®, y no estoy segura de qu¨¦ delitos exactamente, pero definitivamente eran graves. Fue
condenado a muerte.
Cira ni siquiera hab¨ªa so?ado con tener ese tipo de origen.
?Hugo? Sent¨ªa que el nombre le resultaba familiar,o si lo hubiera escuchado en alguna parte,
pero no pudo recordarlo de inmediato. Por ahora, decidi¨® no profundizar en ello y continu¨®
preguntando: -?Y qu¨¦ pas¨® con mi madre. biol¨®gica?
La madre de Cira sacudi¨® cabeza con l¨¢stima.
-Tienes un hermano mayor biol¨®gico, tres o cuatro a?os mayor que t¨². Cuando familia D¨ªaz enfrent¨®
problemas, todo se volvi¨® ca¨®tico. ¨¦l estaba jugando solo afuera, sin que nadie lo mirara, y fue
secuestrado por traficantes. Tu madre. biol¨®gica acababa de darte a luz y ya estaba mentalmente
d¨¦bil. Con los problemas en casa, no pudo soportarlo y se arroj¨® al r¨ªo para suicidarse.
Cira contuvo respiraci¨®n, sintiendo que su cuerpo se volv¨ªa hueco de repente,o si todo dentro
de e desapareciera. El viento sopl¨® y envolvi¨®, dej¨¢nd fr¨ªa de adentro hacia afuera.
-Tu padre en realidad era el guardaespaldas de Hugo. El d¨ªa en que tu madre. biol¨®gica se arroj¨® al
r¨ªo, ¨¦l coincidentemente estaba en casa de los D¨ªaz, vio a un reci¨¦n nacido acostado en cuna,
llorando de hambre, sin nadie m¨¢s en casa. Temiendo que algo malo pudiera pasar, te llev¨® a casa y
me pidi¨® que te alimentara. Despu¨¦s, se difundi¨® noticia de que tu madre biol¨®gica se hab¨ªa
suicidado.
La madre de Cira continu¨®: -En ese momento, los familiares de los D¨ªaz no te encontraron, asumiendo
que tu madre biol¨®gica te hab¨ªa llevado consigo al saltar al r¨ªo. Pensaban que estabas muerta. Tu
padre segu¨ªa a Hugo de cerca y lo ve¨ªa
ramente. La familia D¨ªaz no era de confianza, y tus padres biol¨®gicos ya estaban muertos. Pens¨®
que lo mejor para ti era quedarte con nosotros, haci¨¦ndote nuestra hija.
En los siguientes veinticinco a?os, ellos nunca volvieron a mencionar nada rcionado con familia
D¨ªaz y Hugo, enterrando esos recuerdos profundamente en su coraz¨®n.
Despu¨¦s de escuchar historiapleta de su madre, Cira finalmente ten¨ªa informaci¨®npleta
sobre su origen. Su expresi¨®n estaba un poco vac¨ªa.
Fuera de ventana, se escuch¨® un trueno sordo, y el d¨ªa nudo parec¨ªa estar a punto de desatar
una lluvia.
Cira olvid¨® desactivar el modo silencioso en su tel¨¦fono anoche y, en ese momento, con cabeza
hecha un l¨ªo, no se dio cuenta de que su tel¨¦fono estaba vibrando en el bolsillo.
Isabel m¨® una vez, pero Cira no respondi¨®, y e no volvi¨® a mar.
No ten¨ªa nada importante que decirle, solo quer¨ªa preguntarle si hab¨ªa sido descubierta por Morgan
noche anterior. Despu¨¦s de salir de panta de mada, e abri¨® el mapa en su tel¨¦fono y
estudi¨® ruta.
Cira le hab¨ªa pedido que investigara d¨®nde fue su padre despu¨¦s de salir del hospital noche de A?o
Nuevo. Siguiendos conexiones de su red de contactos y rastreandos c¨¢maras de seguridad en
carretera, determin¨® el lugar donde su padre desapareci¨® por ¨²ltima vez, estaba cerca de all¨ª.
Al no haber c¨¢maras de seguridad en esa ¨¢rea, no pudo continuar rastre¨¢ndolo. Isabel no tuvo m¨¢s
remedio que conducir personalmente, dando vueltas y pensando en qu¨¦ diri¨®n podr¨ªa haber ido su
padre..
Isabel dej¨® el tel¨¦fono y arranc¨® el coche, continuando por el camino.
Esa ¨¢rea pertenec¨ªa as afueras de Sher¨®n, con pocos edificios de apartamentos
y mucho espacio, incluso algunas vis independientes.
Isabel estacion¨® en el costado de carretera, agarr¨® su tel¨¦fono y abri¨® funci¨®n de c¨¢mara.
Ajust¨® el zoom continuamente, utilizando c¨¢marao un telescopio, escaneando alrededor. ?De
repente!
Vio a dos guardaespaldas parados en entrada de una des vis.
En Sher¨®n, incluso para millonarios de categoria de Morgan y Enrique, no normal tener dos
guardaespaldas de pie en puerta de su propia casa.
ser
Como mucho, los guardaespaldas los seguir¨ªan discretamente cuando salieran. Esa vi parec¨ªa
anormal.
Isabel, bas¨¢ndose en su agudo sentidoo abogada, juzg¨® que si muerte de su padre ten¨ªa algo
sospechoso, esa vi podr¨ªa estar rcionada.
Tom¨® fotos y envi¨® ubicaci¨®n junto con es a sus contactos: -Por favor, averig¨¹en qui¨¦n es el
propietario de esta vi o qui¨¦n ha estado viviendo recientemente..
Su contacto le respondi¨® con un ?
No hay muros herm¨¦ticos en este mundo, y en Sher¨®n, nada pod¨ªa escapar de vigncia de
Morgan.
R¨¢pidamente, alguien estaba investigando informaci¨®n sobre esa vi, informaci¨®n lleg¨® a
Helena. Justo en el momento en que Morgan entraba al sal¨®n de banquetes.
+IS BONUS
Cap¨ªtulo463Content property of N?velDra/ma.Org.
CapÃtulo 463
Cap¨ªtulo463
Helena se acerc¨® r¨¢pidamente a Morgan y le inform¨® en voz baja: -Se?or Vega, abogada Mart¨ªnez
est¨¢ investigando esa vi.
?isabel?
Morgan mostr¨® un destello fr¨ªo en sus ojos. ?Por qu¨¦ de repente estar¨ªa investigando esa vi¡ fue
encargado por Cira?
No era de extra?ar que hubiera sentido que su estado de ¨¢nimo no estaba bien.
?E lo sab¨ªa todo? ?O solo parte de verdad?
Morgan ya hab¨ªa entrado al sal¨®n de banquetes y no pod¨ªa darse vuelta. Solo pudo mirar a Helena,
y esa ¨²ltima afirm¨® entendiendo su se?al, retir¨¢ndose discretamente.
Morgan mantuvo su expresi¨®n imperturbable y continu¨® caminando hacia el sal¨®n.
El tema principal de Feria Comercial de Sher¨®n de ese a?o era ?Un mar de flores?.
Las l¨¢mparas de cristal en el sal¨®n de banquetes ten¨ªan forma de flores tadas, ys alfombras
persas desplegadas mostraban patrones de bordado floral. En cada rinc¨®n, flores raras importadas
estaban dispuestas, creando una atm¨®sfera de lujo y opulencia.
Ese lugar parec¨ªa otro mundo, sumergido en el lujo y opulencia. Hombres elegantemente vestidos
con trajes y mujeres con fragancias y peinados exquisitos sosten¨ªan copas de vino. Sentados en
grupos de dos o tres, chaban y se re¨ªan animadamente. Se dirig¨ªan unos a otroso ?director? o
?
Morgan acababa de entrar cuando varios directivos se acercaron a char. ¨¦I detuvo naturalmente sus
pasos y tom¨® una copa de vino tinto des manos de un camarero mientras caminaba.
Era alto y apuesto, con una presencia extraordinaria. Sosten¨ªa una copa de vino tinto escata, que
hac¨ªa juego con el tono oscuro de su reloj, creando una armon¨ªa y elegancia indescriptibles.
-Hace unos d¨ªas vi el informe financiero anual del grupo Nube Celeste, que creci¨® un 202% en
comparaci¨®n con el a?o anterior. Pens¨¦ que cuando me encontrara con el se?or Vega hoy, deber¨ªa
felicitarlo personalmente. El se?or
Vega es realmente talentoso. Desde que el grupo Nube Celeste Group qued¨®pletamente bajo su
diri¨®n, ha avanzado a pasos agigantados.
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
-Se?or Ortega, est¨¢s exagerando. La industria est¨¢ mejorando.
-Creo que este a?o el grupo Nube Celeste va a subir a¨²n m¨¢s. Despu¨¦s de todo, el proyecto de
ciudad Aguavi, queenz¨® el a?o pasado, tiene beneficios. impredecibles. El se?or Vega
personalmente supervis¨® ese proyecto, as¨ª que seguro que ser¨¢ extraordinario.
-Gracias al se?or Ruiz.
Morgan no haba mucho, pero cuando otros lo adban, ¨¦l respond¨ªa. Incluso en ese grupo lleno de
personas exitosas, ¨¦l era el protagonista principal. Su presencia, manifestada en cada gesto, revba
un aura innata de superioridad, que no pod¨ªa ser iguda por aquellos reci¨¦n adquirieron algo de
dinero, los mados nuevos ricos.
La riqueza de familia Vega, riqueza del grupo Nube Celeste, a nivel nacional, eran presencias lo
suficientemente sorprendentes. Por supuesto, no todo era adci¨®n, tambi¨¦n hab¨ªa personas que
quer¨ªan aprovechar oportunidad para sondear a Morgan.
Por cierto, ?el se?or Vega lo ha escuchado? El hijo menor del se?or Guzm¨¢n, Gerardo, ha regresado
al pa¨ªs. No s¨¦ si el se?or Guzm¨¢n lo presentar¨¢ en esta fiesta. Despu¨¦s de todo, estar¨¢ activo en el
c¨ªrculo de Sher¨®n en el futuro.
Morgan dio un sorbo al vino tinto y habl¨® con indiferencia: informadoo el se?or Delgado, no he
o¨ªdo har de eso.
No soy tan
Aunque no expres¨® su opini¨®n, el tema de conversaci¨®nenz¨® a centrarse en esa persona.
-El hijo mayor del se?or Guzm¨¢n es el heredero principal, pero el segundo hijo muestra un estilo
bastante parecido a su padre.
-Exacto, el a?o pasado logr¨® salir victorioso de Vi Lofey, heredando con ¨¦xito el grupo Filo de su
abu y madre. Ahora que regresa al pa¨ªs para desarrorse, avanza con fuerza tanto internao
externamente, jes imparable!
-?El grupo Filo? ?Ese gran conglomerado? Ah, resulta que exesposa del se?or Guzm¨¢n es del
grupo Filo. Con eso, situaci¨®n actual en Sher¨®n probablemente experimentar¨¢ una reorganizaci¨®n
significativa!
Morgan simplemente lo escuchaba, sin mostrar ninguna expresi¨®n ni rei¨®n, pero alguien cercano
se volvi¨® sensible: familia Vega en Sher¨®n era
indiscutiblemente l¨ªder, ?reorganizaci¨®n de qu¨¦?
Esa persona, temiendo no satisfacer a Morgan, tosi¨® fuertemente, deteniendo continuaci¨®n del tema
sobre Gerardo. Volviendo bruscamente al tema, pregunt¨®: -?El se?or Vega tiene inter¨¦s en encontrar
una novia este a?o? Como dicen los antiguos, mant¨¦n tu casa en orden, s¨¦ un buen ciudadano y as¨ª
contribuir¨¢s a armon¨ªa del mundo. Se?or Vega, eres muy joven y prometedor, deber¨ªa
considerar su asunto personal.
Morgan dej¨® su copa de vino y pregunt¨®: -?El se?or Delgado tiene alguna idea de presentarme a
alguien?
CapÃtulo 464
Cap¨ªtulo464
-Jajaja, de hecho, me encantar¨ªa presentarle a mi hija al se?or Vega, solo temo que al se?or Vega no
le agrade!
Otros reionaron de inmediato, uni¨¦ndose a conversaci¨®n:
?Se?or
Delgado, esto no est¨¢ bien! ?C¨®mo te atreves a presentarte voluntario de esta manera? ?Mi hermana
tambi¨¦n ha admirado al se?or Vega durante mucho tiempo! Se?or Vega, mi hermana acaba de
graduarse de universidad este a?o, y tambi¨¦n est¨¢ aqu¨ª hoy. ?La mar¨¦ para que venga y
conozca!
Morgan finalmente sonri¨® ligeramente y dijo: -Agradezco buena intenci¨®n de todos, pero debo
informarles que ya estoy casado.
La sorpresa se apoder¨® de todos. ?C¨®mo era posible que el distinguido CEO del grupo Nube Celeste
ya estuviera casado? ?C¨®mo era que no hab¨ªa ni una pizca de rumor sobre ese gran evento que
podr¨ªa afectar significativamente al mercado de valores?
-?Con cu¨¢l dama se cas¨® el se?or Vega?
-Cu¨¦ntanos, seguro conocemos.
Morgan no ten¨ªa intenciones de mantener su matrimonio en secreto. En una fiesta organizada por
empresarios, decidi¨® revr p¨²blicamente que Cira era su
esposa.
-Es anterior¡.
Antes de que pudierapletar frase ?
Nunca antes nadie se hab¨ªa atrevido a interrumpir p¨²blicamente a Morgan, ni a contradecir sus
pbras. Esa voz son¨® de repente, audaz y atrevida, y los varios directores generales que rodeaban a
Morgan se volvieron de inmediato.
El hombre que se acercaba lentamente era apuesto, con una figura esbelta que rivalizaba con de
Morgan. Vest¨ªa un traje nco, pero nopletamente nco, el chaleco interior era gris y corbata
azul, lo que a?ad¨ªa una sensaci¨®n de solidez al nco, armonizando perfectamente con su aire fr¨ªo y
elegante.
Aunque su apariencia no era¨²n, su rostro era desconocido,o si nunca antes se hubiera visto
en Sher¨®n¡.
Todos en fiesta eran miembros de c¨¢mara deercio. Si bien nadie lo
C +15 B¨®NUS
reconoci¨®, solo pod¨ªan pensar en una posibilidad.
-?Es¡ el hijo menor del se?or Guzm¨¢n, Gerardo?
-Exacto.
Era Gerardo.
Morgan se gir¨® lentamente, encontr¨¢ndose con esos ojos avena, despu¨¦s de diez a?os, volvieron a
conectarse.
Si se consideraba que Morgan era esa imponente monta?a nevada, entonces. Gerardo era el denso
bosque aido. La monta?a nevada era ardua y peligrosa, fr¨ªa y distante; el bosque oculto era
tranquilo y apacible.
La monta?a nevada pod¨ªa matar sin dejar rastro, mientras que el bosque oculto pod¨ªa desmantr y
devorar sin que nadie se diera cuenta.
La voz de Morgan no mostraba ninguna emoci¨®n: -E lleva mi anillo de matrimonio, firmamos los
documentos del registro civil. ?Dices que no estamos. casados?
La voz de Gerardo no mostraba cortes¨ªa: -Un anillo se puede poner y quitar, y falta de una firma en
un documento no lo hace v¨¢lido.
N?velDrama.Org holds ? this.
Con solo dos intercambios de pbras, ya se pod¨ªa sentir tensi¨®n en el aire, desconcertando a
varios directores generales.
?Ellos dos¡?
?Estaban hando de misma mujer?
Quienes lograron llegar al nivel de entar conversaci¨®n con Morgan eran personas astutas y agudas,
y todos olfatearon que algo extraordinario estaba sucediendo aqu¨ª. Sus miradas se mov¨ªan de undo
a otro entre los dos hombres. Uno era el l¨ªder indiscutible de Sher¨®n, que no toleraba desobediencia.
El otro estaba a punto de reorganizar ciudad, un reci¨¦n llegado que podr¨ªa cambiar el juego. Al
conocerse, se enfrentaron de frente por una mujer, era algo que nunca hab¨ªa sucedido.
Antes de que pudieran profundizar en situaci¨®n, risa franca del se?or Guzm¨¢n se hizo presente: -
Pens¨¦ que Morgan llegar¨ªa tarde hoy, jresulta que ya est¨¢s aqu¨ª y pa?ado de Gerardo!
El se?or Guzm¨¢n se acerc¨®, saludando a los dem¨¢s con una sonrisa: -La reuni¨®n est¨¢ a punto de
comenzar, por favor, tomen asiento.
Eso era una forma sutil de dispersar a los curiosos. Aunque los directores
+15 B¨®NUS
generales estaban intrigados, sab¨ªan que eso no era un mercado y sus posiciones. no les permit¨ªan
seguir observ¨¢ndoloo si estuvieran viendo una pelea. callejera. Se dispersaron, pero
seguramente investigar¨ªan m¨¢s sobre identidad. de esa mujer m¨¢s tarde.
?Hab¨ªa dicho Morgan que ?todos conoc¨ªan? a esa mujer? ?C¨®mo era que conoc¨ªan?
El se?or Guzm¨¢n palmote¨® el hombro de Morgan con una mano y el hombro de Gerardo con otra,
como si quisiera que ambos se reconciliaran y se dieran mano en ese mismo momento para poner
fin as hostilidades.
Cap¨ªtulo465
CapÃtulo 465
Cap¨ªtulo465
-Desde lejos escuch¨¦ que estaban en desacuerdo, son hermanos, ?no es un espect¨¢culo vergonzoso
para los forasteros? Morgan, Gerardo, ?no erantpa?eros de escu secundaria antes? ?C¨®mo
es posible que se hayan olvidado en tan solo unos a?os?
El se?or Guzm¨¢n realmente quer¨ªa reconciliarlos.
Sin embargo, Morgan y Gerardo,o los trajes que llevaban hoy, uno negro y otro nco, eran
como agua y fuego, naturalmente ipatibles.
En el sal¨®n iluminado pors l¨¢mparas de cristal, a una distancia de tres metros,s miradas de
ambos se enfrentaban en el aire, ys pbras del se?or Guzm¨¢n hicieron que sus recuerdos
retrocedieran autom¨¢ticamente diez a?os.
-Gerardo, ma?ana no quiero verte m¨¢s en Sher¨®n, cuanto m¨¢s lejos te vayas, mejor.
-Sin que yo te lo permita, ?crees que puedes ganar? Morgan, recuerda, solo si yo lo permito, puedes
vencerme.
Hac¨ªa diez a?os, a¨²n eran j¨®venes rebeldes, llenos de ¨ªmpetu juvenil y energ¨ªa. Pero el conflicto
comenz¨® en ese momento y ya se hab¨ªa convertido en un callej¨®n sin salida. ?C¨®mo podr¨ªan
resolverlo ahora con solo unas pocas pbras?
El se?or Guzm¨¢n, al ver que ninguno de ellos respond¨ªa, intent¨® una vez m¨¢s: Lo pasado, pasado
est¨¢. En el futuro, ambos estar¨¢n en Sher¨®n, hay muchas oportunidades para conocerse de nuevo.
Como dice el dicho, en el campo de bata, los hermanos deben apoyarse mutuamente. En el mundo
empresarial, ustedes deben apoyarse mutuamente.
Morgan le respondi¨® indiferente: -Se?or Guzm¨¢n, ya he hecho acto de presencia, mi secretaria se
encargar¨¢ des reuniones posteriores. Tengo asuntos pendientes, as¨ª que me ir¨¦ primero.
-?Te vas tan pronto? ?Espera, Morgan!
El se?or Guzm¨¢n lo m¨®, pero Morgan no se volvi¨®. Al salir del sal¨®n de banquetes, su expresi¨®n se
volvi¨®pletamente fr¨ªa, mientrass nubes. oscuras cubr¨ªan todo el cielo de ciudad.
Morgan afloj¨® su corbata.
Sab¨ªa que Gerardo aparecer¨ªa hoy, peroo cada vez que lo mencionaba, sent¨ªa disgusto. Tan
prontoo lo ve¨ªa, no pod¨ªa contener hostilidad que se
apoderaba de ¨¦l, y simplemente no pod¨ªa quedarse un segundo m¨¢s con ¨¦l.
¨¦l recordaba no solo el enfrentamiento real y directo en el gimnasio de boxeo hac¨ªa diez a?os, sino
tambi¨¦n lo que sucedi¨® el a?o pasado¡ no, deber¨ªa decir v¨ªspera de A?o Nuevo del a?o anterior,
escena que presenci¨® con sus propios ojos.
La escena de Cira abrazando fuertemente Gerardo.
En los ojos de Morgan se form¨® un ciar mientras se dirig¨ªa r¨¢pidamente hacia el autom¨®vil.
Despu¨¦s de que Helena termin¨® sus asuntos, se acerc¨® r¨¢pidamente, abri¨® puerta trasera del
autom¨®vil y dijo al mismo tiempo: -Se?or Vega, ya lo investigu¨¦, se?ora solo fue al hospital hoy y
a¨²n no se ha ido.
Ve a reuni¨®n por mi.
Losbios delgados de Morgan se apretaron: -Y tambi¨¦n, dile a Enrique que cuide bien a su esposa, y
que no involucre a Isabel en los asuntos de Cira. Ve al hospital central.
Las ¨²ltimas pbras fueron para el conductor.
La puerta del coche se cerr¨® y el coche se fue directamente.
En el sal¨®n de banquetes, el se?or Guzm¨¢n todav¨ªa se preguntaba por qu¨¦ Morgan se iba tan
repentinamente.
La expresi¨®n de Gerardo era tranqu: -S¨¦ que aprecia mucho a Morgan y ha tenido una buena
rci¨®n con ¨¦l en estos a?os, pero¡ Morgan es el hijo de Carlos. Todo lo que hace seguramente
sigue misma perspectiva de Carlos, desde el punto de vista del grupo Nube Celeste y familia
Vega.
El se?or Guzm¨¢n parpade¨® ligeramente: -?Qu¨¦ quieres decir?
Gerardo mir¨® a su padre: Aques personas, cosas y situaciones que Carlos no quiere que vean luz
del d¨ªa, Morgan seguramente tampoco quiere que existan en este mundo. ¨¦l no est¨¢ del mismodo
que usted.
El se?or Guzm¨¢n reion¨® de repente: -?Est¨¢s hando de familia D¨ªaz¡?
Gerardo no dijo nada, su mirada se desvi¨® hacia afuera de ventana, hacia el cielo
amenazadoramente nudo, presagiando una tormenta inminente. El rostro del se?or Guzm¨¢n
cambi¨®. Lo que tem¨ªa anoche result¨® ser cierto:
alguien realmente estaba reviviendo los antiguos problemas de Hugo.
Pero, ?qu¨¦ sentido ten¨ªa desenterrar esos viejos problemas hasta el d¨ªa de hoy? Incluso si los hijos de
Hugo a¨²n estuvieran vivos, ?qu¨¦ importancia tendr¨ªa?
Cuando Hugo tuvo problemas, sus hijos eran uno de tres a?os y otro de dos meses. ?Realmente
deber¨ªan ser erradicados sin piedad?
El se?or Guzm¨¢n sinti¨® una iodidad en el cuero cabelludo y r¨¢pidamente Anoche, Morgan y
Ram¨®n vinieron a preguntarme sobre los hijos de
dijo: Hugo¡
Gerardo lo mir¨® de repente. Aunque eran padre e hijo, ¨¦l tal vez se parec¨ªa m¨¢s a su madre, sus
rasgos faciales ten¨ªan muy poco en¨²n con el se?or Guzm¨¢n. El se?or Guzm¨¢n era una persona
amable y su apariencia reflejaba esa amabilidad, mientras que presencia tranqu de Gerardo ten¨ªa
una l¨ªnea facial distintiva, con un atractivo sorprendente.
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
El se?or Guzm¨¢n balbuce¨®:
Supongo que no se lo revel¨¦ mucho a Morgan,
solo mencion¨¦ cosas muy superficiales¡
Gerardo afirm¨® con cabeza y luego sali¨® directamente sin quedarse para reuni¨®n.
Fuera del sal¨®n de banquetes, Iv¨¢n trajo el coche y Gerardo subi¨®: -Al hospital
Central.
Cap¨ªtulo466
CapÃtulo 466
Cap¨ªtulo466
Morgan se burl¨®: -?Qu¨¦ derecho tienes, Gerardo, para llevar a mi esposa contigo?
Las pbras < no fueron pronunciadas con mucha fuerza, pero destacaron notablemente.
Gerardo levant¨® ligeramente el paraguas, mostrando su expresi¨®n sin mucha emoci¨®n: -?Cu¨¢l de tus
iones detr¨¢s de Cira justifica tu autopromada identidad de ?>?
Cira sinti¨® un nerviosismo instant¨¢neo y le pregunt¨® r¨¢pidamente: ¡ª?Qu¨¦ iones?
Morgan abri¨® puerta del coche y baj¨®. Helena inmediatamente levant¨® el paraguas y se coloc¨®
detr¨¢s de ¨¦l. El sonido de lluvia golpeando el paraguas erao el ritmo de un tambor. Morgan
habl¨® con voz profunda: -Cira, ven a casa conmigo primero.
Gerardo respondi¨® con un sarcasmo ligero: ?Te sientes culpable? ?Tienes miedo de que e se entere
de algo?
Los ojos de Morgan eran tan oscuroso tinta, y su mirada erao un dardo disparado
directamente: -?Crees que es bueno que e lo sepa? ?Qu¨¦ puede hacer e con sus habilidades?
Cira le pregunt¨® con curiosidad: -?Saber el qu¨¦?
-Es mejor que estar en oscuridad.
Gerardo lo mir¨® fijamente.
-Adem¨¢s, el se?or Vega no necesita aparentar preocuparse por e. Sabemos ramente qu¨¦ es lo
que quieres de e.
Cira lo mir¨® de vuelta y le pregunt¨®: -?Qu¨¦ quiere conseguir?
Morgan dio un paso adnte: -?Eh? ?Es as¨ª? Estoy todo o¨ªdos para saber qu¨¦
sabe el se?or Guzm¨¢n.
Gerardo se mantuvo firme: -?Est¨¢s seguro de que quieres que lo diga dnte de e?
Morgan no mostr¨® expresi¨®n en su rostro, pero hostilidad en sus ojos se convirti¨® en un feroz le¨®n
invisible, ?dirigido hacia Gerardo!
Gerardo entrecerr¨® los ojos, confrontaci¨®n estaba a punto de estar.
Cira se qued¨® en silencio.
Esos dos hombres estaban enfrent¨¢ndose dnte de e, intercambiando pbras, mientras e
miraba de undo a otro, su cabeza daba vueltas tratando de procesar toda informaci¨®n.
Es¨® era¡
Eso era una locura¡
No era de extra?ar que fueran figuras destacadas en el mundo de los negocios, sab¨ªan exactamente
c¨®mo har, aparentemente revndo mucha informaci¨®n pero en realidad manteniendo todo en
secreto. La cabeza de Cira zumbaba.
E mir¨® al hombre vestido de negro bajo el paraguas, alto y elegante, emanando un fr¨ªo desde
adentro hacia afuera, luego mir¨® al hombre vestido de nco bajo lluvia, con una apariencia
encantadora y una aura fresca y afda.
-?Qu¨¦ acertijo est¨¢n tratando de ocultarme?
Cira respir¨® el aire fr¨ªo de primavera invertida, sintiendo que sus pulmones estaban llenos de
frialdad.
-Morgan, Gerardo, no acepto su supuesto ?
Content property of N?velDra/ma.Org.
Estaba segura de que sab¨ªan mucho m¨¢s que e sobre e misma. Pero esos dos hombres parec¨ªan
no escucha. Morgan miraba a Gerardo, y en esa calle donde nadie los conoc¨ªa, en un evento donde
no era adecuado hacer ciertas cosas, ¨¦l se estaba volviendo impaciente. Habl¨® lentamente, con una
peligrosa calma: -No deber¨ªas haber regresado al pa¨ªs.
Gerardo agarr¨® el mango negro del paraguas: -Has hecho mucho para
impedirme regresar, pero si no vuelvo, no s¨¦ qu¨¦ mentiras tendr¨¢s que contarle. Morgan se ri¨® con
desd¨¦n: -?Mentirle?
-?Te atreves a decir que no neaste nada en su contra? De lo contrario, con su personalidad, ?c¨®mo
podr¨ªa volver contigo? Morgan, t¨² no amas a Cira en absoluto, lo que amas es tu familia, ?as¨ª que
manips paso a paso!
La presencia de Morgan se volvi¨® hda, grit¨®: -??Qu¨¦ sabes t¨² sobre mi rci¨®n con e?!
Cira hab¨ªa escuchado lo suficiente: -?S¨¦ lo suficiente!
Finalmente, ambos miraron.
Cira apret¨® los pu?os, su garganta estaba tan seca que le dol¨ªa: -S¨¦ que no soy hija biol¨®gica de
familia L¨®pez, tambi¨¦n s¨¦ que el suicidio de mi padre saltando por ventana tiene secretos detr¨¢s. Lo
que quiero saber ahora es, ?qui¨¦nes est¨¢n rcionados con esos secretos, ustedes dos?
Morgan se acerc¨® a e: -Hablemos de esto en casa.
Gerardo, que ya estaba m¨¢s cerca de Cira que Morgan, jextendi¨® mano y tir¨® de Cira hacia s¨ª
mismo!
Cap¨ªtulo467
CapÃtulo 467
Cap¨ªtulo467
Cira, tomada por sorpresa, tropez¨® repentinamente. Su paraguas choc¨® con otro, haciendo ques
gotas de lluvia salpicaran y cayeran en peque?os charcos en el suelo.
Sin embargo, pronto sus pasos firmes rompieron superficie de los charcos. E se qued¨® perpleja al
levantar vista y encontrarse con los guardaespaldas de Gerardo formando un semicirculo frente a
ellos.
Los pasos de Morgan se detuvieron de repente, su expresi¨®n volvi¨¦ndose repentinamente sombr¨ªa.
La confrontaci¨®n inminente finalmente se devel¨®, y Gerardo dijo: A partir de ahora, e ya no va
contigo.
Morgan mir¨® a los guardaespaldas que bloqueaban su camino, con una mirada. afda: ?Crees que
puedes llev¨¢rt frente a m¨ª?
Gerardo sonri¨®: -Int¨¦ntalo.
Entonces, intent¨¦moslo.
Morgan ya quer¨ªa actuar.
Con orden de ?traer a mi esposa de vuelta?, sus guardaespaldas de confianza aparecieron de
inmediato, enfrent¨¢ndose a los hombres de Gerardo bajo lluvia.
?Cira pens¨® que estaban locos!
-?Qu¨¦ est¨¢n haciendo? ?Van a pelear aqu¨ª? ?Estamos en plena calle!
Aunque debido a repentina lluvia,s calles estaban desiertas, el cielo a¨²n no estaba oscuro ys
carreteras no estaban cerradas. En cualquier momento podr¨ªa aparecer alguien, y si los descubr¨ªan, si
alertaban a polic¨ªa, si sal¨ªan ens noticias¡ ?Ignorar¨ªan todo porpleto?
-?Ignorar¨ªan todo porpleto!
Cira ni siquiera pudo ver qui¨¦n fue el primero en actuar. ?Estall¨® en una pelea ca¨®ticao nunca
antes hab¨ªa presenciado!
Los guardaespaldas selionados para proteger a Morgan y Gerardo eran expertos entrenados en
brutalidad del arte marcial israel¨ª. Cada uno de ellos. era m¨¢s feroz que el otro al atacar.
Truenos retumbab¨¢n en el cielo, pu?os resonaban en el suelo, rugidos y gritos de fuerza explosiva,
lamentos y gritos de dolor por manos y pies rotos. En ese
momento, Cira tuvo un instante en el que crey¨® estar parado en el Coliseo
romano, con golpes de codo, patadasterales,nzamientos y rodizos, cada movimiento mortal.
En este momento, ?cu¨¢l era diferencia entre ellos al intentar poner al otro en una situaci¨®n mortal?
La sangre estaba bajo los pu?os, salpicando en charcos de agua y liberando un olor nauseabundo.
Cira ya se sent¨ªa inc¨®moda y, con el olor a sangre, su rostro palideci¨®. Quer¨ªa detener pelea, pero
no sab¨ªa c¨®mo hacerlo. El olor a sangre hizo sentir tan mal que no pudo evitar vomitar.
Iv¨¢n trajo el coche, Gerardo tir¨® de Cira para subi al coche, Iv¨¢n gir¨® bruscamente el vnte, dando
la vuelta en el lugar. Las ruedas levantaron un spray de agua, ?y se fueron directamente!
El cuerpo de Cira, que no estaba bien sujeto, golpe¨® puerta del coche. Gerardo atrajo hacia ¨¦l, y
e, un poco lenta en darse cuenta de lo intimo de i¨®n, lo apart¨® de un empuj¨®n y se refugi¨®
junto a puerta del coche.
Con nubes oscuras sobre sus cabezas y sin luz dentro del coche, los ojos color t¨¦ de Gerardo
parec¨ªan m¨¢s profundos en ese momento.
-Cira, ven conmigo primero.
Cira apart¨® mirada hacia el paisaje que pasaba velozmente por ventana, sin saber a d¨®nde se
dirig¨ªa el coche. Susbios carec¨ªan de color mientras le preguntaba: ?Por qu¨¦ deber¨ªa ir contigo?
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
E sospechaba de Morgan, pero eso no significaba que confiara en ¨¦l, esas dos cosas no ten¨ªan una
rci¨®n l¨®gica. Tambi¨¦n ten¨ªa preguntas para ¨¦l. Despu¨¦s de todo, ?c¨®mo un hombre que
desapareci¨® porpleto durante diez a?os ahora ten¨ªa autoridad para exigirle que lo siguiera?
-Cuando me fui al extranjero, ten¨ªa mis razones. Poco a poco te lo explicar¨¦¡
Pero Iv¨¢n murmur¨® en voz baja: -?Nos est¨¢n alcanzando!
En el retrovisor, hab¨ªa un lujoso coche que los persegu¨ªa tenazmente. No, no era solo uno. La cortina
de lluvia parec¨ªa agujas puntiagudas cayendo
constantemente, y en velocidad del viento, detr¨¢s del coche se desdorono en un jutsu de
clones, apareciendo cuatro coches m¨¢s.
Sher¨®n era ciudad de Morgan, ese era su escenario. ?Podia tener tantas personaso quisiera!
Aunque carretera estaba resbdiza debido a
Iluvia, nadie redujo velocidad. Varios coches segu¨ªan persigui¨¦ndolos sin dar tregua.
Gerardo dijo: -Des¨¦chalos.
Iv¨¢n lo entendi¨®. Sac¨® algo de una hendidura en puerta del autom¨®vil, baj¨® ventani y lo arroj¨®
directamente afuera. Mientras hac¨ªa eso, sus ojos segu¨ªan mirando hacia adnte, su pie en el
acelerador no afloj¨®. Al mismo tiempo, calcba en su mente, tres, dos, uno¡
Con una mano en el vnte, gir¨® bruscamente hacia derecha.
Cira no llevaba puesto el cintur¨®n de seguridad y casi fue arrojada fuera del coche debido a
maniobra brusca. Entonces escuch¨® el sonido estridente de frenos detr¨¢s de ellos, el chirrido de
neum¨¢ticos contra el pavimento, y se asom¨® por
ventana trasera.
Lo que Iv¨¢n arroj¨® eran vos que pod¨ªan perforar los neum¨¢ticos. Los coches que los segu¨ªan no lo
vieron a tiempo, varios perdieron el control y chocaron contra rotonda de intersi¨®n, pronto se
escucharon sirenas de polic¨ªa. Era de noche, y hab¨ªan conducido lo suficientemente lejoso para
que Cira no pudiera ver ramente si el coche de Morgan estaba involucrado en el idente. Aunque
ten¨ªa sus dudas sobre Morgan, eran solo dudas. Nunca imagin¨® que algo le pudiera suceder. Su
coraz¨®n se apret¨®, agarr¨® el asiento dntero con fuerza y grit¨®: ?Detente! ?Det¨¦n el coche!
GET IT NOW
Cap¨ªtulo468
CapÃtulo 468
Cap¨ªtulo468
Iv¨¢n mir¨® hacia atr¨¢s por un momento, peroo Gerardo no le pidi¨® que se detuviera, no solt¨® el
acelerador y el coche continu¨® su veloz trayecto por
carretera.
Cira apret¨® los dientes y gir¨® cabeza para mirar fijamente a Gerardo.
-?Haz que se detenga!
Gerardo se inclin¨® de repente hacia e, acerc¨¢ndose instant¨¢neamente. La proximidad repentino
hac¨ªa que incluso su ligera fragancia a pino pareciera invasiva. Las percepciones de distancia
segura var¨ªan de una persona a otra, pero supera siempre provoca iodidad. Sin pensarlo, ?Cira
sac¨® un peque?o cuchillo de su bolso y lo apunt¨® hacia ¨¦l!
Sin embargo, Gerardo fue m¨¢s r¨¢pido y h¨¢bil, atrapando el cuchillo con destreza. Al mirar hacia abajo,
vio que era una navaja plegable port¨¢til, corta pero afda, lo suficientemente peligrosa. Luego,
levant¨® mirada para enfrentar a Cira.
¨¦l lo entend¨ªa. La repentina pelea, el secuestro, carrera y el idente repentino hab¨ªan dejado a
Cira afectada, y e instintivamente se estaba protegiendo.
Pero con un tono m¨¢s profundo, le pregunt¨®: -?Me estabas apuntando con el cuchillo?
Content property of N?velDra/ma.Org.
Cira apret¨® losbios e Iv¨¢n no pudo evitar echar un vistazo al espejo retrovisor. -Jefe, ?est¨¢s bien?
Gerardo dijo en voz baja ?
Se apart¨® nuevamente, abroch¨¢ndose tambi¨¦n su propio cintur¨®n de seguridad. -¨¦l no tendr¨¢
problemas, pero si sigues a sudo, t¨² los tendr¨¢s.
-La manera de hacerme creer en tus pbras es que me cuentes todo, yo misma decidir¨¦ en qu¨¦
creer, en lugar de que digas algo y yo deba creerlo.
Cira habl¨® con firmeza: -No soy una ni?a peque?a que acepta todo lo que le
dicen.
Gerardo guard¨® silencio.
Cira gir¨® cabeza para mirar por ventana y vio su reflejo en el cristal. Los
contornos de su rostro masculino eran suaves y atractivos, con una mand¨ªb y una nariz que
formaban una l¨ªnea sensual.
Parec¨ªa estar pensando,
Pensando si deb¨ªa har.
Cira no lo presion¨®. La carretera se dirig¨ªa al campo, los edificios en el camino se volv¨ªan cada vez
m¨¢s escasos, el pavimento se convert¨ªa en tierra, el camino era irregr y el veh¨ªculo se sacud¨ªa. A
pesar de eso, Iv¨¢n manten¨ªa una velocidad peligrosa,o si el coche pudiera volcar en cualquier
momento.
Cira agarr¨® fuertemente el asa en el techo del coche.
Un sonido met¨¢lico reson¨®.
El ligero sonido de chispa de un mechero reson¨®, tocando los nervios tensos de Cira. Lo mir¨®
instintivamente y vio a Gerardo sosteniendo un mechero teado
en su mano.
Se qued¨® un momento at¨®nita.
Eso parec¨ªa¡
?Era el mismo que le hab¨ªa regdo a?os atr¨¢s?
Gerardo manejaba h¨¢bilmente el mechero, haci¨¦ndolo girar entre sus dedos. Cira not¨® una joya
naranja en parte inferior del mechero,o el sol derriti¨¦ndose en oro: era el mismo mechero que
e le hab¨ªa regdo.
Viendo esos gestos habituales, entendi¨® que ¨¦l lo hab¨ªa tenido consigo todos esos
a?os.
Cira apret¨® losbios involuntariamente. ¨¦l encendi¨® ma, que brill¨®
fugazmente ante sus ojos, y en ese instante, volvi¨® a aquel atardecer despu¨¦s de escu.
La luz dorada del crep¨²sculo se extend¨ªa por medio campus.
El joven hab¨ªa jugado algunas rondas de baloncesto, estaba un poco jadeante. Cruz¨® barandi,
salt¨® desde el campo hastas gradas, y se sent¨® en una si para descansar.
Alguien le pas¨® una bote de agua mineral, tom¨® y bebi¨® medio contenido de un trago. Desabroch¨®
unos botones del cuello de su uniforme, revndo su cuello. El perfil afdo de su garganta se
deslizaba hacia arriba y hacia abajo mientras tragaba.
Supa?ero de aldo le dijo algo, probablemente lo elogi¨® c¨®mo hab¨ªa jugado al baloncesto.
Gerardo curv¨® ligeramente losbios con una sonrisa tenue y perezosa, con una actitud indiferente
destacando en luz del atardecer, hermoso y mativo.
Despu¨¦s de escu, varias chicas sol¨ªan no regresar directamente a casa, ven¨ªan espec¨ªficamente
para verlo jugar. Con precauci¨®n, se agrupaban a su alrededor, y algunos chicos le ofrec¨ªan cigarrillos,
a los cuales ¨¦l aceptaba con indiferencia, sosteni¨¦ndolos entre sus delgadosbios.
Cuando una des chicas trat¨® de ofrecerle fuego, ¨¦l vio de inmediato.
Contra luz del sol poniente, entrecerr¨® sus ojos color t¨¦, una sonrisa m¨¢s profunda apareci¨® en su
rostro mientras maba: -Cira, ven y enci¨¦ndeme el cigarrillo.
E no se acerc¨®.
En lugar de eso, se dio vuelta y se fue.
Gerardo r¨¢pidamente sigui¨®, y escuch¨® a algunos de suspa?eros burl¨¢ndose: -Ay, esposa de
Gerardo est¨¢ enfadada de nuevo¡
Gerardo se volvi¨® ynz¨® pelota que estaba girando en su mano, golpeando con precisi¨®n al
compa?ero que m¨¢s estaba incordiando. Eso provoc¨® otra ronda de risas. Sin prestarle m¨¢s atenci¨®n,
extendi¨® naturalmente mano y tom¨® moch de e, colg¨¢nd en su hombro.
Inclin¨® cabeza hacia abajo.
-?Por qu¨¦ Cira est¨¢ enojada? ?Por qu¨¦?
E no le respondi¨®, solo unos d¨ªas despu¨¦s, le entreg¨® ese mechero, dici¨¦ndole que si quer¨ªa fumar,
lo encendiera por s¨ª mismo.
Gerardo jug¨® con el mechero de misma manera que lo hac¨ªa ahora, sonri¨®o si hubiera
entendido algo, y luego dijo: -No me gusta fumar. Ese d¨ªa, incluso si no hubieras venido, no les habr¨ªa
permitido encenderlos. Pero esto¡ Levant¨® el mechero.
-El primer regalo que Cira me dio, lo guardar¨¦ para siempre.
Cap¨ªtulo469
CapÃtulo 469
Cap¨ªtulo469
Los recuerdos pasaron por su mente y Cira no pudo evitar sonre¨ªr fr¨ªamente. De repente, continu¨®: -
Adem¨¢s, ?no te parece extra?o? La persona que de repente dijo hace diez a?os que quer¨ªa terminar y
me dej¨® para ir al extranjero eras t¨². Ahora, persona que de repente aparece diciendo que quiere
llevarme contigo. tambi¨¦n eres t¨². ?Qu¨¦ crees que soy para ti?
-?Adoptas mascotas cuando te gustan ys entregas cuando ya no te gustan? ? Luego, cuando te
vuelven a gustar,s recuperas sin ninguna raz¨®n l¨®gica,o si fueran gatos y perros?
Gerardo mir¨® su perfil tenso con tranquilidad.
-Sab¨ªa que tu enojo no hab¨ªa terminado. ?Quieres seguir insultando? Contin¨²a, ins¨²ltame lo suficiente
y luego no podr¨¢s usar el cuchillo para amenazarme.
Como si ese gesto de amenaza lo hiciera sentir triste.
Cira a?adi¨® con disgusto: -Ya no me gustas.
Gerardo respondi¨® impasible: -?Te gusta Morgan entonces?
Cira no dud¨®: -Me gusta.
-?Qu¨¦ te gusta de ¨¦l? ?Te gusta que durante tres a?os te haya tratado soloo un instrumento? ?Te
gusta que cambie de opini¨®n y prefiera mujeres m¨¢s puras y limpias? ?O te gusta que haga todo lo
posible por oprimirte y evitar que encuentres un nuevo trabajo? ?O quiz¨¢s te gusta que solo te
presiona para que vuelvas a ¨¦l o enfrentes soledad de envejecer s?
Cira se qued¨® en silencio.
Gerardo segu¨ªa girando el mechero en su mano. A pesar de que sus pbras podr¨ªan parecer
sarc¨¢sticas, su tono era tan calmado y tranquiloo siempre, no impon¨ªa amenazas.
Cira se sinti¨® frustrada.
-Entonces, ?sabes todo lo que me ha pasado? Cuando realmente te necesitaba, no apareciste. Ahora
que me he reconciliado y me he casado con Morgan, reapareces. ?Deber¨ªa creer en ti y seguirte solo
porque dices cosas sin sentido?
?Por qu¨¦ siempre terminaba encontr¨¢ndose con hombres irracionales?
Morgan lo era, y Gerardo tambi¨¦n. Cira apret¨® losbios y fue directamente a abrir puerta del coche,
pero estaba cerrada con ve.
Gerardo mir¨® y le pregunt¨® al asiento dntero: -Iv¨¢n, preg¨²ntale a Sandra si ha llegado.
-Bien, jefe.
Iv¨¢n se puso los auricres Bluetooth para ponerse en contacto con Sandra.
Cira, frustrada, le pregunt¨®: -?A d¨®nde demonios me est¨¢s llevando?
Ven conmigo primero -dijo Gerardo.
-Despu¨¦s te contar¨¦ todo.
Cira not¨® que ¨¦l era imperturbable frente a sus insultos y acusaciones. Su ¨²nica obsesi¨®n era lleva
consigo.
Cira renunci¨® aunicaci¨®n y solo mir¨® por ventana. La lluvia fuera continuaba cayendo con
fuerza, arrasando toda ciudad. Aunque estaban dentro del autom¨®vil, pod¨ªan sentir el fr¨ªo de
primavera invertida a trav¨¦s del cristal. Gerardo m¨® cuando not¨® que se qued¨® en silencio. Cira no
respondi¨®. Entonces ¨¦l dijo: -?Tienes tanto rencor contra m¨ª? ?No he vuelto a verte en todos estos
a?os? En v¨ªspera de A?o Nuevo hace dos a?os, cuando estabas borracha, tambi¨¦n fui a recogerte.
-La v¨ªspera de A?o Nuevo hace dos a?os¡
Cira tir¨® deisura de susbios.
-Si no fuera por v¨ªspera de A?o Nuevo hace dos a?os, cuando fuiste a recogerme y Morgan lo vio,
podr¨ªa haber evitado muchas cosas entre ¨¦l y yo.
En esa v¨ªspera de A?o Nuevo, no pas¨® nada en particr. Simplemente, ens festividades,
extra?aba a sus padres, as¨ª que cuando sali¨® con amigos, tom¨® algunas copas de m¨¢s. E era
conocida por tener una resistencia al alcohol ?<< cu¨¢ntica?>, pod¨ªa beber miles de copas sin
embriagarse en situaciones sociales. Sin embargo, cuando quer¨ªa embriagarse, pod¨ªa hacerlo
r¨¢pidamente.
Esa noche, m¨® a ra para que recogiera. ra le dijo que estar¨ªa all¨ª pronto, as¨ª que Cira se
sinti¨® aliviada y se dej¨® llevar por el sue?o.
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
Lo que no esperaba ¨¦ra que persona que encontr¨® primero no fue ra, sino Gerardo.
Debido a que e hab¨ªa mencionado a sus amigos que alguien vendr¨ªa a recoge, pensaron que esa
persona era Gerardo y dejaron ir con ¨¦l.
Cap¨ªtulo470
CapÃtulo 470
Cap¨ªtulo470
Gerardo abraz¨® mientras sal¨ªan del bar. El viento afuera era fuerte, as¨ª que se quit¨® chaqueta y se
la puso a e. Baj¨® cabeza para arrerle el cuello y le pregunt¨® en voz baja: -?Hay algo que te
preocupe tantoo para beber as¨ª?
En ese momento, e estaba tan borracha que apenas se manten¨ªa consciente, apoyando frente en
su pecho y murmurando. Gerardo vio borracha por primera vez y, preocupado por deja s,
llev¨® a un hotel.
Al reservar una habitaci¨®n en el hotel, tuvieron que registrar informaci¨®n de todos los ocupantes.
Gerardo sosten¨ªa y le pregunt¨®: -?Trajiste tu documento de identidad?
E le respondi¨® con tono onddo: -Hmm¡
Gerardo le pregunt¨® pacientemente: -Documento de identidad.
-Eh¡
Gerardo, entre molesto y divertido, insisti¨®: -Documento de identidad, peque?a bebedora.
E finalmente dijo: -Est¨¢ en el bolsillo.
Belonging ? N?velDram/a.Org.
Mientras Gerardo bajaba cabeza para buscar su identificaci¨®n en el bolsillo, Cira, mir¨¢ndolo con
cabeza inclinada, despu¨¦s de un rato, lo reconoci¨® borrosamente: -?Eres Gerardo?
Gerardo levant¨® cabeza: -?Hmm?
Cira se ri¨® ir¨®nicamente: -?C¨®mo podr¨ªa ser Gerardo? Debo estar so?ando de
nuevo.
Gerardo frunci¨® el ce?o levemente: -?Sueles so?ar conmigo?
Cira volvi¨® a apoyar su frente en su pecho, sacudi¨® cabeza sin decir nada. No estaba ro si ese
gesto significaba que a menudo so?aba con ¨¦l o si simplemente no quer¨ªa admitirlo.
Los sentimientos de Gerardo eranplicados. Acarici¨® suavemente su cabello y le pregunt¨®: -
?Puedes caminar por ti misma o prefieres que te cargue?
-No estoy borracha.,
-?En verdad no est¨¢s borracha?
Para demostrar su sobriedad, Cira le arrebat¨® su identificaci¨®n y se dirigi¨®
r¨¢pidamente hacia recepci¨®n del hotel: ?H! Quiero una habitaci¨®n.
Gerardo sacudi¨® cabeza con una sonrisa y sigui¨®.
Como resultado, escena en que Cira abrazaba a Gerardo, se frotaba contra ¨¦l y abr¨ªa
habitaci¨®n de manera activa, casualmente, fue vista por Morgan, quien pasaba en coche frente al
hotel.
Entonces, Morgan pens¨® que Cira y Gerardo hab¨ªan reavivado su vieja rci¨®n, lo que llev¨® a su
enojo, resentimiento y aversi¨®n hacia e. Despu¨¦s vino medio a?o de distanciamiento, el aborto
espont¨¢neo de Cira, repentina intervenci¨®n de Ke, y luego meses de conflictos irreconciliables.
Gerardo sostuvo el mechero en palma de su mano mientras miraba.
-Entonces, ?ahora te enojas conmigo por Morgan?
Cira ramente expres¨® eso, y Gerardo le respondi¨® indiferente: -Sabes muy bien c¨®mo enojarme.
Morgan tambi¨¦n le hab¨ªa dicho lo mismo. ?Por qu¨¦ lo dijeron? ?No fue todo iniciado por ellos?
Iv¨¢n condujo el autom¨®vil hacias afueras y lo detuvo en un extenso campo de hierba, luego abri¨®
puerta y baj¨® del autom¨®vil.
Mir¨® al cielo lluvioso y majestuoso y se dirigi¨® a ventana del autom¨®vil de
Gerardo.
-Jefe, Sandra dice que tardar¨¢ tres minutos en llegar, pero visibilidad es demasiado baja.
Cira mir¨® afuera y no vio nada.
-?Por qu¨¦ detenerse aqu¨ª? Aqu¨ª no hay nada.
Tan prontoo termin¨® de har, Iv¨¢n not¨® agudamente que en distancia aparecieron varios
coches.
Las ruedas que giraban a gran velocidad atravesarons ondciones del campo y se precipitaron
directamente hacia ellos. Iv¨¢n sac¨® r¨¢pidamente un cuchillo corto de su bota y murmur¨®: -Viene gente.
Cira tambi¨¦n escuch¨® el sonido de los motores y presion¨® el bot¨®n de ventana para asomarse,
confirmando que eran los hombres de Morgan. Sin embargo, debido a fuerte lluvia y oscuridad, no
pudo ver si estaba el autom¨®vil de Morgan entre ellos.
271
E decidi¨® abrir puerta del coche y bajar.
-?Cira!
Gerardo no pudo detene y solo pudo bajar del coche con un paraguas, protegi¨¦nd de lluvia.
Cira mir¨® fijamente hacia adnte, los veh¨ªculos se acercaban cada vez m¨¢s. Finalmente, pudo
distinguir principal entre ellos, el autom¨®vil de Morgan.
Su coraz¨®n, que hab¨ªa estado en vilo, finalmente se calm¨® al confirmar que Morgan no estaba en
peligro.
El grupo se acercaba r¨¢pidamente. Sin obst¨¢culos a vista, continuar corriendo solo llevar¨ªa a ser
rodeados. Iv¨¢n, con el cuchillo en mano, se interpuso entre ellos. Cien metros, cincuenta metros,
treinta metros¡ Luego, mir¨® su reloj de nuevo, tres minutos, dos minutos, un minuto¡
A pesar de que ten¨ªa el paraguas encima, el viento y lluvia segu¨ªan moj¨¢nd a Cira r¨¢pidamente.
Mientras tanto, e calcba r¨¢pidamente en su mente: si Gerardo no le dec¨ªa verdad, entonces no
pod¨ªa irse con ¨¦l. ?Necesitaba quedarse para descubrir verdad!
Despu¨¦s de pensarlo, justo cuando el coche estaba a unos pocos metros de distancia, Cira de repente
sali¨® corriendo de debajo del paraguas de Gerardo, directo hacia el coche de Morgan.
Morgan, en el asiento trasero del coche, vio correr hacia ¨¦l, se qued¨® at¨®nito por un momento y sus
ojos se oscurecieron repentinamente. Dijo con voz profunda:
?Acelera!
El brazo de Cira fue agarrado por Gerardo: -?Cira!
E se volvi¨®, su cabello se elev¨®o en un hurac¨¢n, conteniendo respiraci¨®n dijo: Morgan ya ha
llegado, ?no puedes llevarme contigo!
Los ojos de Gerardo tambi¨¦n mostraron una tormenta repentina: -?Vas a elegir entre ¨¦l y yo?
La pregunta hizo que Cira se detuviera por un momento y finalmente dijo: -No puedes llevarme
contigo.
-?Y si lo pudiera?
La voz de Gerardo apenas cay¨® cuando un estruendoso sonido reson¨® sobre sus cabezas: jun
helic¨®ptero estaba girando en c¨ªrculos a baja altitud!
CapÃtulo 471
Cap¨ªtulo471
El viento producido pors enormes aspas del helic¨®ptero pr¨¢cticamente barr¨ªa el campo, y el
paraguas de Gerardo ya se hab¨ªa ido, su traje estaba siendo llevado por el viento.
Gerardo mir¨® fijamente a Cira y dijo: Cira, ?vienes conmigo?
En esos breves instantes, un sinf¨ªn de pensamientos pasaron por mente de Cira: ?Irse? ?o no?
?Irse o quedarse? ?Morgan es sospechoso o Gerardo? ?A qui¨¦n cree e? ?A qui¨¦n puede
arriesgarse? ?Puede continuar investigaci¨®n si se queda? ?Puede descubrir verdad si se va?
Record¨® c¨®mo Morgan le puso el anillo de bodas, record¨® imagen de Gerardo siempre
protegi¨¦nd. Record¨® lo que Morgan le dijo el d¨ªa que obtuvieron el certificado de matrimonio: -Te
extra?o. Record¨® figura de Gerardo que, independientemente de c¨®mo lo retuviera, siempre se
iba¡
Cira respiraba con dificultad, el agua de lluvia le entraba por nariz y ten¨ªa una sensaci¨®n de ahogo.
La puerta del helic¨®ptero se abri¨® y Sandra se asom¨® gritando: ?Jefe!
Iv¨¢n le respondi¨®:
?Baja escalera!
Inmediatamente, Sandra arroj¨® una escalera desde el helic¨®ptero, que cay¨® frente
a ellos.
-?Suban!
Morgan sinti¨® untido en los p¨¢rpados, por primera vez sinti¨® que distancia. de unos pocos metros
era tanrga. Tambi¨¦n grit¨®: -?Cira!
E mir¨® inconscientemente los coches acerc¨¢ndose. Parec¨ªa enfrentarse a los ojos de Morgan a
trav¨¦s de un cristal.
Acababa de aceptar propuesta de reconciliaci¨®n de Morgan y aceptar su propuesta de matrimonio,
ni siquiera hab¨ªan empezado a viviro esposos¡
Gerardo tambi¨¦n maba: -?Cira!
Cira cerr¨® los ojos, gir¨® cabeza y mir¨® fijamente a Gerardo: Si me voy contigo, ?me contar¨¢s toda
verdad? Lo digo en serio, toda.
La garganta de Gerardo se movi¨®: Lo har¨¦.
Esa vez, Cira no dud¨® m¨¢s, jagarr¨®s escaleras y subi¨®!
Las pups de Morgan se contrajeron.
No sab¨ªa por qu¨¦, en ese momento, sinti¨® que sueta iba a vr lejos. Ni siquiera esper¨® a que el
coche se detuviera, jabri¨® puerta y salt¨® fuera!
Quer¨ªa atrapar a Cira. Sandra, en el avi¨®n, lo vio y grit¨®: ?Ve r¨¢pido!
El avi¨®n se llev¨® a Cira, al mismo tiempo que Iv¨¢n, con un cuchillo en mano, se acercaba desde un
lado. Morgan r¨¢pidamente retrocedi¨®, con una mirada asesina en los ojos, ?y los dosenzaron a
pelear directamente!Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
Morgan, con su posici¨®n, rara vez se involucraba personalmente, y esa era una des pocas veces.
Otras varias coches tambi¨¦n llegaron, y uno de ellos era conducido por Luis, quien tom¨® el lugar de
Morgan y se enfrent¨® a Iv¨¢n: -? Morgan! ?Ve tras secretaria L¨®pez!
Morgan condujo su propio coche y ?senz¨® tras e! Como Cira a¨²n no hab¨ªa llegado arriba, el avi¨®n
no se atrev¨ªa a vr y segu¨ªa girando a baja altitud y velocidad.
Cira agarraba firmemente cuerda de escalera suelta. Esc sin puntos de apoyo era muy
dif¨ªcil, y m¨¢s a¨²n cuando el helic¨®ptero segu¨ªa en movimiento. Aunque era solo una ?peque?a
oi¨®n? para el helic¨®ptero, para e, suspendida en el aire, erao ?bncearse sobre un
hilo>>.
Cira estaba empapada por lluvia, su rostro palideci¨®, y al mirar hacia abajo vio el autom¨®vil que
persegu¨ªa, sintiendo una mez de emociones.
Gerardo, m¨¢s entrenado, subi¨® r¨¢pidamente y abraz¨® para evitar que cayera. Mir¨® hacia arriba y le
dijo a Sandra: -?S¨²b!
-?Entendido!
Sandra volvi¨® a elevar escalera, levantando a Cira y Gerardo. Se arrodill¨® en puerta del
compartimiento, agarr¨® a Cira y levant¨® porpleto.
Morgan fren¨® bruscamente, mirando fijamente el helic¨®ptero sin parpadear.
Cira colg¨® en el aire durante varios minutos, temndo por todo saber si era por el fr¨ªo o por instinto.
cu cuerpo, sin
El avi¨®n pas¨® por encima de cabeza de Iv¨¢n, intentando llevarse a ¨¦l. Sin embargo, Iv¨¢n fue
pateado por Luis y, antes de que pudiera levantarse, Luis le pis¨® el pecho.
Luis levant¨® cabeza y se enfrent¨® a Cira en puerta de cabina.
Iv¨¢n grit¨® desesperadamente: -?Jefe! ?Vete!
Gerardo no dud¨®: Vamos.
El helic¨®ptero dej¨® de dar vueltas, se elev¨® nuevamente y vol¨® lejos, hasta que ya no se pudo ver.
Luis tambi¨¦n estaba empapado, se sec¨® el agua de cara y murmur¨®: i Maldici¨®n! ?Vinieron
preparados!
Morgan ya hab¨ªa tra¨ªdo el coche de vuelta. Baj¨® del coche y fue directamente hacia Iv¨¢n, ?pis¨¢ndole el
cuello con un pie!
La cara de Iv¨¢n se puso roja y luego morada r¨¢pidamente. Intent¨® forcejear, pero con el pie de Luis
presionando su pecho, erao un pez en una ta, incapaz de resistirse.
Un destello oscuro apareci¨® en los ojos de Morgan, y nte¨® una pregunta: -?A d¨®nde fue el avi¨®n?
Hab¨ªa un sabor a sangre en garganta de Iv¨¢n, pero sonri¨® ir¨®nicamente: Incluso si me matas, no lo
dir¨¦.
En los ojos de Morgan, realmente surgi¨® un aura asesina.
Cap¨ªtulo472
CapÃtulo 472
Cap¨ªtulo472
Tres segundos despu¨¦s, Morgan solt¨® el cuello de Iv¨¢n y se dio vuelta para subir al coche. No iba a
perder tiempo aqu¨ª con ¨¦l. Luis seguramente encontrar¨ªa manera de hacerlo har, pero esperaba
que su boca no estuviera tan firme despu¨¦s de algunas horas.
Luis hizo un gesto casual a sus subordinados, quienes inmediatamente atarons manos y piernas de
Iv¨¢n y le pusieron cinta adhesiva en boca antes de arrojarlo al maletero.
Luis tom¨® una toa que le pasaron, se sec¨® cara y el cabello, luego se subi¨® al coche.
-Morgan, ?qu¨¦ hacemos a continuaci¨®n?
Morgan, con gotas de lluvia en el p¨¢rpado de sus ojos, parec¨ªan hojas afdas. Mir¨® brevemente el
clima tormentoso afuera, con truenos y rel¨¢mpagos, visibilidad era muy baja. En teor¨ªa, no podr¨ªan
vr en esas condiciones.
Pero Gerardo lo sab¨ªa mejor. Cuanto m¨¢s tiempo pasaran en Sher¨®n, mayor ser¨ªa el riesgo de ser
descubiertos por ¨¦l. Por lo tanto, era m¨¢s probable que forzara el despegue.
Morgan habl¨® con voz grave: -Helena, ma a Ram¨®n. Tiene conexiones en el departamento de
aviaci¨®n. Haz que proh¨ªban inmediatamentes rutas a¨¦reas de Gerardo.
-?Entendido!
-Adem¨¢s, env¨ªa a alguien al hospital para cuidar a madre de Cira. No permitas que nadie vea ni
lleve, excepto lo m¨¦dicos y enfermeras, por supuesto. Aseg¨²rate de que su tratamiento se lleve a cabo
sin problemas.
-?Entendido!N?velDrama.Org holds ? this.
Morgan desat¨® su corbata: -Luis.
-Morgan, estoy escuchando.
-Ve y vig al se?or Guzm¨¢n. Especialmente, vig sus madas. Si seunica con Gerardo, quiero
saberlo de inmediato.
En solo unos minutos, Morgan tej¨ªa una red apretada. ?Gerardo no pod¨ªa escapar!
Luis, mientras dab¨¢ instriones a sus subordinados, dijo: -Morgan, no te preocupes demasiado. La
secretaria L¨®pez se preocupa mucho por su madre.
Mientras tengamos bajo control, e definitivamente regresar¨¢.
Morgan respondi¨® indiferente:
A d¨®nde m¨¢s podr¨ªa ir?
Por supuesto que regresar¨¢. E es mi esposa. ?
Luis termin¨® sus instriones, dej¨® caer el tel¨¦fono y se frot¨® esquina de boca donde Iv¨¢n le
hab¨ªa golpeado durante su breve enfrentamiento. Murmur¨® en voz baja con un toque de determinaci¨®n
en su tono: Maldici¨®n.
Este tipo tiene agas. Si no le das una li¨®n, realmente pensar¨¢ que puede gobernar ciudad.
Era cierto.
Morgan, fr¨ªo y calcdor, envolvi¨® varias veces corbata en su mano,o una serpiente venenosa
enroscada: -?C¨®mo se mapa?¨ªa que adquiri¨® en el pa¨ªs?
Helena respondi¨® de inmediato: -NeoProsper.
-?No estaba Enrique disputando herencia de su padre con sus dos hermanos? Si puede hacerse
cargo de NeoProsper, su padre definitivamente lo mirar¨¢ diferente.
Morgan habl¨® lentamente: -Preg¨²ntale si se atreve o no, y si se atreve, le proporcionar¨¦ financiamiento
y contactos.
?Helena se estremeci¨® ante propuesta!
NeoProsper de Gerardo estaba todav¨ªa en sus etapas iniciales. Si actuaba ahora, ser¨ªao un tigre
enfrent¨¢ndose a cachorros, un buque de guerra chocando contra un barco pesquero, ganando sin
ninguna duda. NeoProsper frente a ¨¦l solo ten¨ªa un destino: ser astado porpleto.
¨¦l quer¨ªa cortar ruta de Gerardo desde el principio, jevitar que Gerardo desarrora su camino en el
pa¨ªs!
Helena ten¨ªa una premonici¨®n. Si en tres d¨ªas, Gerardo no le devuelve a Cira, o si a¨²n no lo hab¨ªa
encontrado, su pr¨®ximo paso podr¨ªa ser ir tras el se?or Guzm¨¢n¡
E respondi¨® en voz baja ?
le
De repente, su tel¨¦fono recibi¨® una mada. Helena contest¨® r¨¢pidamente y, despu¨¦s de escuchar
informaci¨®n del otrodo, se volvi¨® hacia Morgan y pregunt¨®: Se?or Vega, hay transeuntes que
capturaron un video del seguimiento y lo subieron a inte. El departamento de rciones p¨²blicas
ya lo ha contrdo, pero polic¨ªa de tr¨¢fico se ha involucrado.
Luis levant¨® una ceja: -?No fue Gerardo quien escap¨® primero? Si alguien tiene que hacerse
responsable de esto, dejemos que ¨¦l se haga cargo.
Helena vio que Morgan no se opon¨ªa, as¨ª que se retir¨® en silencio y le dijo al conductor: -Conduce.
El regreso en el autom¨®vil no fue tan r¨¢pidoo cuando vinieron. Se deszaron con seguridad.
Cuando salieron des afueras y llegaron a carretera principal, justo encima de ellos pas¨® un
helic¨®ptero.
Cap¨ªtulo473
CapÃtulo 473
Cap¨ªtulo473
El espacio interior del helic¨®ptero era limitado, y Cira se encog¨ªa en el asiento, temndo de fr¨ªo y
estornudando constantemente.
Gerardo le pidi¨® a Sandra que trajera una manta y envolvi¨® alrededor de Cira, diciendo: Aqu¨ª no hay
ropa para cambiarse, aguanta un poco m¨¢s, ya casi llegamos.
Cira levant¨® cabeza, su rostrovado por lluvia era p¨¢lido, limpio y sin defectos.
-?Vamos a irnos as¨ª? ?No vas a rescatar a tu subordinado?
Gerardo apart¨® su cabello hacia atr¨¢s y susurr¨®: -Morgan no va a matarlo, mi padre tambi¨¦n
intervendr¨¢, e Iv¨¢n puede escapar por s¨ª mismo.
Cira apret¨® manta alrededor de e, congda hasta los huesos. Mir¨® por ventana mientras ca¨ªa
la noche, Sher¨®n estaba oscuro y no se pod¨ªa ver nada.
E pens¨® que cuando Gerardo mencion¨® ?casi llegamos?, se refer¨ªa a alg¨²n edificio, pero result¨® ser
un muelle. Se tradaron de un helic¨®ptero a un yate privado.
La fuerte lluvia agitaba el mar,s s golpeaban ori una y otra vez. El yate, atracado en el
muelle, parec¨ªa un pcio en movimiento, imponente e
inamovible.
Gerardo ayud¨® a subir al yate, entraron en cabina y ¨¦l de inmediato quit¨® manta mojada que
cubr¨ªa.
Cira mir¨® alrededor de cabina. Ese barco era un poco m¨¢s grande que el yate que el se?or Guzm¨¢n
sol¨ªa usar para organizar banquetes.
-Originalmente, pensaba tomar un avi¨®n privado para salir de Sher¨®n, ser¨ªa m¨¢s r¨¢pido. Pero acabo
de recibir una prohibici¨®n de vuelo debido al mal tiempo, dicen que todass rutas est¨¢n cerradas.
Aunque creo que es porque Morgan hat movido sus influencias, as¨ª que ahora solo podemos salir en
barco. Deja que Sandra te lleve a tu habitaci¨®n para que te tomes un ba?o caliente.
Cira afirm¨® con cabeza.
En realidad, ese clima, tampoco era adecuado para salir al mar, pero Gerardo a¨²n as¨ª zarp¨®. Cira
sab¨ªa que tem¨ªa que si esperaban m¨¢s tiempo, Morgan se diera cuenta de que tambi¨¦n podr¨ªan usar
la v¨ªa mar¨ªtima y bloquea con sus influencias.
Se duch¨® r¨¢pidamente en habitaci¨®n, se puso ropa limpia y c¨¢lida que le hab¨ªan preparado,
finalmente sinti¨¦ndose ?viva? despu¨¦s de estar entumecida por el fr¨ªo.
Observ¨® habitaci¨®n. La decoraci¨®n y los arreglos ten¨ªan un fuerte estilo europeo, con cuadros ens
paredes y libros en mesa, todos con escritura extranjera¡ ?Ese barco fue tra¨ªdo por ¨¦l desde el
extranjero?
Parec¨ªa que subestim¨® un poco los logros que Gerardo hab¨ªa obtenido en los ¨²ltimos diez a?os en el
extranjero.
Cira subi¨® cremallera de su abrigo y sali¨® de habitaci¨®n, viendo a Gerardo tambi¨¦n vestido con
ropa nueva en s de estar.
Llevaba un su¨¦ter nco de cuello alto, suave al tacto, metido en pantalones a medida tambi¨¦n
ncos. Al igual que Morgan, ten¨ªa su propia preferencia por colores, y prefer¨ªa estos tonos ros.
Incluso chaqueta de punto que llevaba era nca, pero seplementaba perfectamente con su
estilo, dando una sensaci¨®n de distanciamiento y elegancia.
La suite aqu¨ª era equivalente a suite principal de un hotel de cinco estres. Gerardo estaba sentado
en un sof¨¢ de cuero genuino, sirviendo una tetera de vino tinto. El aroma del vino tinto llenaba el
espacio cerrado, creando una c¨¢lida y delicada atm¨®sfera.
-?Lista?
Gerardo levant¨® cabeza para mira.
Cira se acerc¨® y se sent¨® a cierta distancia de ¨¦l, yendo directamente al grano: -? Podemos har
ahora?
-?Tienes frio? La lluvia hoy fue intensa. Voy a prepararte una taza de vino. caliente para calentarte
primero.
Gerardo le sirvi¨® vino tinto y le entreg¨® copa.
Cira sinti¨® que estaba desviando el tema, y Gerardo le record¨®: -El viaje va a serrgo.
Dado que el viaje iba a serrgo, incluso en un gran yate, el espacio era limitado. No pod¨ªa escapar.
En resumen, hoy ten¨ªa que hacer que araras cosas. Cira acept¨® el vino tinto y dio un sorbo
mientras bajaba cabeza.
El vino tinto se mezba con can y naranja, mejorando su sabor. Cira pod¨ªa distinguir que era un
Roman¨¦e¨CConti, un vino muy caro. Gerardo lo utilizaba para hacer vino caliente, lo cual le parec¨ªa un
poco extravagante.
Cira levant¨® cabeza:
?Hay algo paraer?
Gerardo afirm¨®:
?Qu¨¦ te gustar¨ªaer?
115 WORKS
-?Hay mucha seli¨®n?
¡ªCambiamos a un yate de ¨²ltimo minuto y no hay suficientes ingredientes preparados. Pueden hacer
algo sencillo. ?Quieres algo fr¨ªo o caliente?
Sin esperar a su respuesta, Gerardo decidi¨® por e: ?Algo caliente?
Cira afirm¨®.
Belonging ? N?velDram/a.Org.
Gerardo le dio instriones a Sandra, quien a su vez se encarg¨® de har con el chef. El chef era
¨¢gil y r¨¢pidamente prepar¨® cuatro tos: espaguetis a
bolo?esa, sopa cremosa de champi?ones, lenguado a ncha y costis de cordero a francesa.
Cira mir¨®ida frente a e y volvi¨® a preguntarle a Gerardo: ?No vas aer?
Gerardo neg¨® con cabeza ligeramente: -Come t¨².
Cira no se hizo esperar y tom¨® el tenedor.
Esos tos no eran muy abundantes y forma deer de e era interesante. Siempre terminaba
un to antes de pasar al siguiente. Viendo eso, Gerardo. suaviz¨® sus rasgos.
Despu¨¦s de que ¨¦l termin¨® su copa de vino y e hab¨ªaido mitad deida, Gerardo
finalmente abord¨® el tema principal: -Ya sabes que no eres hija biol¨®gica de familia L¨®pez, y
tambi¨¦n sabes que hay otra raz¨®n detr¨¢s del salto de tu padre adoptivo. ?Qu¨¦ m¨¢s sabes?
Cap¨ªtulo474
CapÃtulo 474
Cap¨ªtulo474
Cira demostr¨® ser una secretaria ejecutiva talentosa al instante darse cuenta de que forina en que ¨¦l
nte¨® pregunta no estaba bien: -?Vas a decidir qu¨¦ contarme seg¨²n lo que s¨¦?
E lo mir¨® fijamente y dijo pbra por pbra: -Prometiste contarme todo.
E no aceptaba atajos. Parec¨ªa que era muy meticulosa.
Gerardo sonri¨®, dej¨® caer sus piernas cruzadas: -No estoy tratando de enga?arte, simplemente el
lapso de tiempo es demasiado grande y hay muchos aspectos involucrados. No s¨¦ por d¨®nde
empezar, as¨ª que l¨¢nzame una pregunta.
Cira pens¨® por un momento yenz¨® con informaci¨®n que Isabel hab¨ªa encontrado: Mi padre fue
secuestrado del hospital, y parece que lo llevaron a una vi. ?Sabemos a qui¨¦n pertenece esa vi?
-Pertenece a una persona mado Ferm¨ªn -respondi¨® Gerardo r¨¢pidamente.
Cira se sorprendi¨®: -?Ferm¨ªn?
Gerardo levant¨® tetera de vidrio, que hab¨ªa estado calent¨¢ndose en estufa de indi¨®n todo el
tiempo, y verti¨® el vino caliente: -Ferm¨ªn de familia Garc¨ªa de ciudad de Bernat, tambi¨¦n te cortej¨®
en el pasado, ?Verdad?
-?Tambi¨¦n est¨¢ rcionada con ¨¦l?
Cira frunci¨® el ce?o, sintiendo que era algopletamente inesperado.
El yate navegaba suavemente en el mar, apenas se sent¨ªa ning¨²n vaiv¨¦n,o caminar sobre terreno
no. La voz de Gerardo tambi¨¦n era tranqu.
Por supuesto que est¨¢ rcionado. ¨¦l personalmente secuestr¨® a tu padre adoptivo del hospital.
Cira qued¨® en silencio. De repente,prendi¨® lo que Isabel no hab¨ªa terminado de contar en
mada de esa tarde: e mencion¨® haber visto a alguien familiar ens c¨¢maras de vigncia, alguien
que sali¨® del hospital diez minutos despu¨¦s de su padre. Esa persona era probablemente Ferm¨ªn.
Cira parpade¨®,enzando a sentir una extra?a sensaci¨®n de absurdo cons personas que
aparec¨ªan a su alrededor, todas con motivos ocultos.
-?Por qu¨¦ Ferm¨ªn?
Gerardo le respondi¨® con indiferencia: Despu¨¦s de ca¨ªda del grupo OmniMar, surgierons actuales
cuatro grandes familias empresariales: familia Vega,
familia S¨¢nchez, familia Garc¨ªa, y familia N¨²?ez. Se repartieron el mercado que originalmente
pertenec¨ªa al grupo OmniMar.
Cira apret¨® losbios: -Es ley del m¨¢s fuerte. Es normal.
Cualquierpa?¨ªa que cierre, suspetidores se repartir¨¢n su mercado, era una ?
N?velDrama.Org holds ? this.
Pero Gerardo nte¨® una pregunta: -?Por qu¨¦ fueron precisamente ellos?
Cira se qued¨® moment¨¢neamente perpleja.
Gerardo habl¨® lentamente: -?Has investigados carreras de estos cuatro presidentes?
Cira con cabeza.
?.
-Cuando el grupo OmniMar a¨²n exist¨ªa, familia Vega y familia S¨¢nchez eranspa?¨ªas con
las que cboraba m¨¢s estrechamente. La familia Garc¨ªa ocupaba el cargo de vicepresidente en
empresa y familia N¨²?ez era secretaria personal de Hugo. Sus rciones con Hugo eran muy
cercanas.
Cira parpade¨® y dej¨® el tenedor: -?Quieres decir que¡ estas cuatro familias se unieron para conspirar
contra Hugo y el grupo OmniMar?
-El grupo OmniMar no era inocente, pero no merec¨ªa llegar a esto. Hugo no era inocente, pero no
merec¨ªa morir.
Gerardo levante
una mueca de desprecio, algo poco¨²n en ¨¦l.
-Pero si Hugo no muere y el grupo OmniMar no cae, ?c¨®mo se liberar¨ªa los mercados que ocup¨®? ?Y
de d¨®nde vendr¨ªans actuales cuatro grandes familias?
Pum¡
El sonido del trueno reson¨® en el momento adecuado,o un martizo pesado golpeando el
coraz¨®n de Cira. E tembl¨® porpleto.
Esta noche seguramente ser¨ªa una tormenta intensa.
Morgan acababa de llegar a Costa Be cuando lluvia torrencial lleg¨®
puntualmente. Al entrar en casa, no encendi¨®s luces de s de estar y se dirigi¨® directamente
al dormitorio.
El dormitorio principal ten¨ªa una paredpleta de vidrio. Cuando el clima era bueno, el cielo azul se
extend¨ªa sin fin, pareciendo el mundo animado de Studio Ghibli. Antes, a Cira le gustaba acostarse en
la cama y mirar el cielo azul con nubes ncas.
Ahora, afuera, los rel¨¢mpagos y truenos resonaban,o si el apocalipsis. estuviera a punto de llegar,
simr al estado de ¨¢nimo de Morgan.
Morgan recogi¨® el control remoto y cerr¨® autom¨¢ticamentes cortinas, aindo lluvia afuera. Se
quit¨® ropa medio mojada, y su rostro inexpresivo se reflej¨® en el gabe de cristal a undo.
Aparte des pocas cosas que le eend¨® en el autom¨®vil, no envi¨® a nadie m¨¢s a buscar a
Gerardo y Cira. Porque estaba seguro de que incluso si lograban salir con ¨¦xito de Sher¨®n, al final,
Cira volver¨ªa.
E se fue con Gerardo simplemente para descubrir verdad. Una vez que lo entendiera y su madre
estuviera en sus manos, incluso si fuera por su madre, e regresar¨ªa.
Morgan siempre confiaba en sus propias decisiones. Solo necesitaba esperar en casa a que e
regresara.
Con calma, indiferencia y tranquilidad, se quit¨® camisa, desabroch¨® el cintur¨®n, entr¨® al ba?o y
encendi¨® regadera.
El agua tibia flu¨ªa desde arriba, cubriendo todo su cuerpo. Su rostro, que originalmente estaba
imperturbable, mostr¨® mncol¨ªa despu¨¦s de recordar repentinamente escena en nura.
Cap¨ªtulo475
CapÃtulo 475
Cap¨ªtulo475
E realmente lo hizo, realmente tom¨® esa decisi¨®n sin dudarlo¡ Subi¨®t escalera de cuerda sin
vacr, se alej¨® de ¨¦l sin dudar. Como si el anillo de bodas que llevaba en su mano fuera solo una
decoraci¨®n,o si su visita a oficina de registro civil fuera solo un viaje tur¨ªstico,o si su
rci¨®n matrimonial fuera solo una broma, algo que nunca se tom¨® en serio.
El ba?o estaba sin ventci¨®n, envuelto en vapor caliente. Por primera vez, Morgan sinti¨® que le
costaba respirar. Apag¨® ducha con un chasquido, apoy¨® una mano en pared y baj¨® cabeza.
El agua flu¨ªa por cada uno de sus cabellos, y Morgan se ri¨® ir¨®nicamente consigo mismo. Con Gerardo
presente, sin importar cu¨¢l fuera opci¨®n, e siempre se inclinar¨ªa hacia ¨¦l sin dudarlo
Como en ¨¦poca de escu secundaria, cuando tanto ¨¦lo Gerardo eran personas destacadas
en escu, e solo ve¨ªa a Gerardo. Lo vio innumerables veces mientras e corr¨ªa directamente
frente a ¨¦l, hacia Gerardo, y le escatimaba incluso una mirada.
Su preferencia por Gerardo era tan intensa que no hab¨ªa espacio en sus ojos para nadie m¨¢s. As¨ª que,
tan prontoo Gerardo regres¨®, e olvid¨®pletamente que acababa de casarse con ¨¦l.
Lo dej¨® atr¨¢s y se fue.
Morgan se sec¨® con una toa, se puso una bata y sali¨®. Sac¨® una bote de vino de cava, sin mirar
la etiqueta ni el a?o, abri¨® directamente y verti¨® mitad en una copa, a?adiendo algunos cubitos de
hielo.
Su expresi¨®n era serena, sus emociones eran fr¨ªas. Estaba sentado solo en eledor, que a¨²n no
ten¨ªa luces encendidas, bebiendo sorbo a sorbo su copa de vino. De repente, su tel¨¦fono son¨®. Mir¨® y
vio que era Carmen, sin necesidad de responder ya sab¨ªa que e probablemente estaba m¨¢ndolo
para preguntar
N?velDrama.Org holds ? this.
sobre el avance con Cira.
?Qu¨¦ avance hab¨ªa? ?Que su esposa se escap¨® con su exnovio? Morgan lo colg¨® directamente.
Pero no pas¨® mucho tiempo antes de que el tel¨¦fono sonara de nuevo, esa vez era Ferm¨ªn. Morgan
cont¨¦st¨®, activ¨® el altavoz y lo dej¨® sobre mesa.
Ferm¨ªn le pregunt¨® r¨¢pidamente: -Se?or Vega, ?escuch¨¦ que secretaria L¨®pez fue llevada?
+15 BOHUS
-?Qui¨¦n le dijo eso al se?or Garc¨ªa? -habl¨® Morgan con indiferencia.
Ferm¨ªn sonri¨®: -Eso es confidencial, pero ?es cierto?
Morgan sonri¨® fr¨ªamente: -Y si es cierto, ?qu¨¦ pasa? E nunca supo nada sobre los cuatrocientos mil
millones. Incluso si no se hubiera ido, no podr¨ªa responder a tus preguntas. Adem¨¢s, e es mi
esposa. ?Qui¨¦n se atreve a interroga?
Ferm¨ªn le respondi¨® despreocupadamente: -ro que no interrogar¨¦ a secretaria L¨®pez. Tambi¨¦n
es persona que me gusta. Solo quiero que sea feliz.
Morgan estaba a punto de colgar el tel¨¦fono cuando Ferm¨ªn volvi¨® a cambiar de tema: Pero se?ora
L¨®pez debe saber algo, ?no? Despu¨¦s de todo, no eso si secretaria L¨®pez fuera su hija
biol¨®gica. Seguro que e lo sabe mejor que nadie, y despu¨¦s de tantos a?os de matrimonio con
Juli¨¢n, no puedo creer que Juli¨¢n sea tan reservado, no le haya contado nada a e.
Morgan lo escuchaba en silencio.
-Acabo de ir al hospital, originalmente quer¨ªa ver a se?ora L¨®pez, pero tus hombres me detuvieron
afuera, dijeron que sin tus ¨®rdenes no pod¨ªa entrar. Se?or Vega, ?podr¨ªas pedirle a tu gente que me
permite entrar?
Morgan sosten¨ªa un vaso de vidrio en mano, el l¨ªquido chocaba contra el borde del vaso. Su voz era
fr¨ªa: ¨C Recuerdo que despu¨¦s de que Juli¨¢n salt¨® del edificio, le ped¨ª al se?or Garc¨ªa que dejara
Sher¨®n. ?Por qu¨¦ a¨²n no se ha ido?
Ferm¨ªn percibi¨® que no iba a dejarlo ver a madre de Cira.
De hecho, siempre hab¨ªa sentido que Morgan, bajo el pretexto de su sucesi¨®n del negocio de su
padre, no mostraba ning¨²n entusiasmo por encontrar los cuatrocientos mil millones. Estaba a deriva,
como un observador¡ eso no ten¨ªa
sentido.
Cuando el grupo OmniMar cps¨®, el grupo Nube Celeste obtuvos mayores ganancias, y ahora
familia Vega quer¨ªa mantener su posici¨®n dominante, pero Ferm¨ªn no estaba de acuerdo.
?Quien se beneficie, debe asumir responsabilidad correspondiente!
¡ª?El Se?or Vega quiere que me vaya? Est¨¢ bien, me ir¨¦ ahora mismo, pero¡
Ferm¨ªn dijo con malicia: -Juli¨¢n est¨¢ muerto, Cira fue llevado, los cuatrocientos mil millones han sufrido
un gran rev¨¦s,s cuatro familias debemos sentarnos y discutir qu¨¦ hacer a continuaci¨®n.
Morgan tom¨® un sorbo de su copa de vino, no lo trag¨® de inmediato, sino dej¨® que el ardiente licor
atacara constantemente sus paps gustativas.
que
-Est¨¢ bien, fijemos reuni¨®n para ma?ana as diez de ma?ana. As¨ªo los padres de nosotros
se reunieron para discutir c¨®mo eliminar a Hugo, esta vez tambi¨¦n debemos har sobre c¨®mo
erradicar el problema de ra¨ªz.
En los ojos de Morgan hab¨ªa un fr¨ªo cial, y risa baja y enfermiza de Ferm¨ªn reson¨®: Se?or Vega,
aseg¨²rese de llegar puntualmente, el grupo Nube Celeste y familia Vega no son ajenos a esto.
Despu¨¦s de decir eso, Ferm¨ªn colg¨® el tel¨¦fono, y Morgan, despu¨¦s de tragar el licor, nz¨® su
tel¨¦fono contra esquina de pared con un sonido sordo! La panta se rompi¨® instant¨¢neamente
en pedazos.
Cap¨ªtulo476
CapÃtulo 476
Cap¨ªtulo476
Cira instintivamente presion¨® el lugar donde estaba su coraz¨®n.
?Era eso una conexi¨®n entre parientes?
A pesar de que nunca hab¨ªa visto a Hugo y no encontr¨® una foto ra de ¨¦l mientras revisaba su
informaci¨®n,s pbras de Gerardo delineaban situaci¨®n con solo tres frases, sin embargo, e
sent¨ªao si su coraz¨®n se estuviera rompiendo, doliendo con cadatido.
En un instante, parec¨ªa ver a un le¨®n de selva que, tras un descuido, ca¨ªa en trampa de un
cazador. A pesar de luchar con todas sus fuerzas para escapar, debido a sus heridas, su capacidad de
combate disminu¨ªa r¨¢pidamente y pronto era acechado por sus cong¨¦neres que codiciaban su
territorio.
N?velDrama.Org holds ? this.
Unidos en su persecuci¨®n, no dudaron en usar los m¨¦todos m¨¢s bajos, conspirando en su contra,
hasta que finalmente lo mataban a mordidas y, despu¨¦s, se apoderaban de su territorio y repart¨ªan su
fortuna, mientras el rey le¨®n yac¨ªa solitario en un rinc¨®n, muriendo miserablemente.
Podrido, convertido en huesos ncos, desapareciendo porpleto.
Cira no pod¨ªaer m¨¢s, ten¨ªa sensaci¨®n de tener un hueso atascado en garganta. La imagen
del anciano se?or Vega, con su semnte autoritario y benevolente,enzaba a distorsionarse,
incluso volvi¨¦ndose grotesca.
Era dif¨ªcil para e no verse afectada emocionalmente: -Si Hugo fue injustamente acusado, ?por qu¨¦
no apel¨®?
Gerardo le respondi¨® con calma: Esta cacer¨ªa fue tan perfecta que no hab¨ªa manera de rompe. ¨¦l
resisti¨® desesperadamente, pero no necesariamente podr¨ªa escapar. Adem¨¢s, ten¨ªa familiares fuera,
tem¨ªa que ellos fueran nco de represalias, as¨ª que al final opt¨® por asumir toda culpa y, con su
muerte, ponerle fin a todo esto.
La familia¡
Aqu¨ª, familia se refer¨ªa a e misma.
Cira hab¨ªa vivido veinticinco a?os y, por primera vez, supo que su padre biol¨®gico hab¨ªa muerto para
protege.
E se contuvo y pregunt¨®: volviendo a buscar a mi padre?
?No se hab¨ªa dado por concluido? ?Por qu¨¦ est¨¢n
Gerardo vio c¨®mo e involuntariamente se encog¨ªa, se levant¨®, tom¨® el control
*15 B?HUS.
remoto del aire acondicionado y aument¨® temperatura, luego tom¨® una manta y envolvi¨® en e.
Finalmente, a trav¨¦s de manta, abraz¨® suavemente.
No hubo abrazos con segundas intenciones, solo le permiti¨® apoyarse en ¨¦l sentirse un poco mejor.
Cira realmente necesitaba apoyo en ese momento, y cerr¨® los ojos mientras inhba suavemente el
aroma a cedro que proven¨ªa de Gerardo..
La voz de Gerardo reson¨® en sus o¨ªdos, profunda y magn¨¦tica.
para
-Debes saber que pena de muerte no se dicta a ligera. Lo que finalmente llev¨® a sentencia de
muerte de Hugo fue un cargo de corrupci¨®n. Lo acusaron de haberse embolsado catorce millones
mientras constru¨ªa varias l¨ªneas ferroviarias con una inversi¨®n total de cuatrocientos mil millones.
Cira levant¨® cabeza de su abrazo con sorpresa, con los ojos bien abiertos.
?Catorce millones?
No era de extra?ar que hubiera recibido pena de muerte¡
El monto de corrupci¨®n era enormemente grande, y al da?ar gravemente los intereses del pa¨ªs y del
pueblo, ?qui¨¦n sino el merecer¨ªa pena de muerte?
Pero Gerardo le dijo: El dinero que supuestamente Hugo malvers¨®, en realidad no lo hizo.
¡Cira no pudo evitar que su respiraci¨®n se volviera agitada, y sin darse cuenta, apret¨® el su¨¦ter de
Gerardo en el pecho.
Gerardo mir¨® hacia abajo y vio los dedos ncos de e, murmurando suavemente: -Hugo estaba
extremadamente cauteloso con este proyecto, temiendoeter errores. Por eso, escribi¨® un libro de
cuentas por s¨ª mismo, registrando todass transiones financieras. ¨¦l bromeaba diciendo que el
valor de este libro de cuentas era ?cuatrocientos mil millones?, as¨ª que este libro de cuentas recibi¨® un
nombre, ?Los cuatrocientos mil millones?.
Un libro de cuentas¡
La mente de Cira giraba r¨¢pidamente: -?Este libro de cuentas puede probar que Hugo no malvers¨®
fondos?
-No solo puede probar que ¨¦l no malvers¨® fondos, sino que tambi¨¦n puede se?r qui¨¦n fue el
verdadero culpable de corrupci¨®n.
Cira dijo de repente: -?Entonces este libro de cuentas eso una ?bomba de
#15 BONUS
tiempo?>!
Gerardo afirm¨®: -M¨¢s tarde,s cuatro familias buscaron por todas partes en casa de Hugo, pero no
pudieron encontrar este libro de cuentas. Se convirti¨® en un punto de conflicto entre es, pensando
que este ser¨ªa un enigma eterno. Hasta que, hace tres a?os, Juli¨¢n, codiciosoo era, cay¨® en una
trampa preparada.
-Joaqu¨ªn busc¨® a Juli¨¢n por dinero, y Juli¨¢n, al ver similitud entre Joaqu¨ªn y su hijo Jorge Z¨²?iga en
sus rasgos faciales, los reconoci¨®o padre e hijo. Jorge ya hab¨ªa fallecido, pero antes de morir, le
hab¨ªa revdo a Joaqu¨ªn que Juli¨¢n hab¨ªa secuestrado a hija de Hugo. Para buscar clemencia,
Juli¨¢n revel¨® su identidad del pasado.
-Bajo presi¨®n y el soborno de Joaqu¨ªn, Juli¨¢n revel¨® que alguien te estaba protegiendo, y se uni¨® a
Joaqu¨ªn para near una forma de que saldaras deuda, con intenci¨®n de sacar a luz a
persona que te respaldaba. Sin embargo, esa noche, te encontraste primero con Morgan.
Cira escuchaba esas pbras, mirando a Gerardo con asombro. Sus rasgos faciales no eran tan
duros, con l¨ªneas suaves y fluidas desde frente hasta nariz, hasta barbi, con pocos rasgos
afdos, lo que le daba una apariencia refinada. Al darse cuenta de que lo estaba mirando durante
demasiado tiempo, sus ojos parpadearon y ¨¦l se apart¨® autom¨¢ticamente.
Pero Cira le agarr¨® mano.
CapÃtulo 477
Cap¨ªtulo477
Gerardo se detuvo por un momento y luego volvi¨® a mirar hacia abajo hacia e.
Cira apret¨® losbios.
N?vel/Dr(a)ma.Org - Content owner.
-?El que me protege a mido¡ eres t¨² de nuevo?
Su padre hab¨ªa insinuado en su ¨²ltima conversaci¨®n que e era una ?afortunada >> y que ?Dios
proteg¨ªa?, mencionando varias veces c¨®mo lograba salir ilesa de situaciones peligrosas. En ese
momento, e pens¨® que su padre solo estaba justificando su propia irresponsabilidad, pero ahora,
parec¨ªa que realmente hab¨ªa alguien a sudo¡ ?qui¨¦n podr¨ªa ser sino Gerardo?
Gerardo ten¨ªa un ?
Cira solt¨® mano que estaba agarr¨¢ndolo, desconcertada.
-?No fuiste t¨²? Entonces, ?qui¨¦n m¨¢s podr¨ªa ser?
No fui yo.
-Podr¨ªan ser otros confidentes cercanos de Hugo¨Crespondi¨® Gerardo, levantando su copa de vino y
dando un sorbo. El vino caliente se enfri¨® al bajar por su garganta.
-Hugo era leal a sus amigos y ten¨ªa una buena rci¨®n con ellos. La situaci¨®n en ese entonces era
tr¨¢gica, mientras algunos lo traicionaron, otros lucharon por ¨¦l. Antes del cpso del grupo OmniMar,
mi padre¡ me padre, por ejemplo, invirti¨® m¨¢s de mil millones para ayudar al grupo OmniMar, hasta
que Hugo envi¨® un mensaje desde c¨¢rcel pidiendo que todos se detuvieran, y as¨ª lo hicieron.
Gerardo dej¨® su copa y continu¨®: -Juli¨¢n te llev¨® y te cri¨® porque Hugo fue amable con ¨¦l.
Probablemente haya personas que aprecien lo que Hugo hizo, y han estado ayud¨¢ndote en secreto,
¨²nica descendiente de Hugo.
Cira reflexion¨® por un momento antes de afirmarlo lentamente. La l¨®gica detr¨¢s de eso parec¨ªa s¨®lida,
y era probablemente explicaci¨®n correcta.
-Entonces, ?qu¨¦ pas¨® despu¨¦s?-pregunt¨®, retomando el hilo de conversaci¨®n anterior.
Gerardo continu¨®: -Antes, Joaqu¨ªn solo sab¨ªa que el hermano de su padre, Teodosio, se llev¨® a hija
de Hugo, pero no sab¨ªa d¨®nde estaba Teodosio. Solo consideraba estoo una historia y no lo
publicitaba mucho. Pero despu¨¦s de confesi¨®n de Juli¨¢n, esta historia se convirti¨® en algo m¨¢s que
eso para Joaqu¨ªn. Al ser astuto, inmediatamenteparti¨® esta informaci¨®n con familia Garc¨ªa.
Fue entonces que familia Garc¨ªa se enter¨® de que hija de Hugo no hab¨ªa saltado al rio con
se?ora D¨ªaz,o se cre¨ªa, sino que fue llevada en secreto por un guardaespaldas. Entonces,
comenzaron a sospechar¡
Cira lo entendi¨®, lo entendi¨®pletamente, y continu¨® r¨¢pidamente:
Entonces, ?sospechaban que el guardaespaldas no solo se llev¨® a hija de Hugo, sino tambi¨¦n ese
libro de cuentas?
Gerardo afirm¨® suavemente con cabeza.
Cira,o si hubiera presenciado un dram¨¢tico y tumultuoso acto teatral, despu¨¦s de agitaci¨®n de
las emociones, sinti¨® una repentinaprensi¨®n, todo se ar¨®.
As¨ª que era as¨ª, result¨® que era as¨ª.
Todo encajaba, todo ten¨ªa sentido.
Dicen que el destino eso un engranaje, y su engranajeenz¨® a girar hac¨ªa
tres a?os.
Incluso lleg¨® aprender por qu¨¦ tres a?os atr¨¢s, sus padres echaron y le prohibieron regresar¡
?Fue porque tem¨ªan que al regresar, alguien notara?
Las personas lideradas por familia Garc¨ªa fueron a buscar a su padre, presion¨¢ndolo para que
entregara el libro de cuentas escrito a mano por Hugo. Esa era evidencia de ellos culparlo a Hugo y
cargarle con responsabilidad, ve para derribarlos del pedestal divino y sentarlos en el mismo
banquillo de los acusados que Hugo hac¨ªa veinticinco a?os, para enfrentar decisi¨®n de ley.
Losbios de Cira perdieron su color: -?Estaban obligando a mi pap¨¢ a entregar el libro de cuentas?
?Y ¨¦l se neg¨®, por eso se suicid¨®?
Gerardo no pens¨® de esa manera: Si puede convertirse en el guardaespaldas de Hugo, voluntad de
tu padre adoptivo deber¨ªa ser bastante fuerte. Si solo est¨¢n enfocados en ¨¦l, incluso si sufre, no
llegar¨ªa al punto de suicidarse, despu¨¦s de todo, a¨²n tiene preocupaciones. Supongo que deben estar
chantaje¨¢ndolo a ¨¦l.
¡?Chantaje?
Cira lo mir¨®.
-Pueden haberle dicho a tu padre adoptivo, ?Si no has, ir¨¦ a buscar a se?orita L¨®pez, frente a ti,
y veremos si todav¨ªa puedes mantener tu actitud desafiante>>.
+ 15 B?NUS
Cira se sinti¨® sofocada. Si muerte de Hugo le caus¨® dolor, muerte de su padre. adoptivo hac¨ªa
querer llorar cada vez que recordaba su ¨²ltima figura de
espaldas.
-En resumen, tu padre adoptivo tiene miedo de que te utiliceno amenaza contra ¨¦l, y durante este
proceso testimen. As¨ª que, al igual que Hugo, elige llevarse el secreto de los cuatrocientos mil
millones con su propia muerte, pensando que de esta manera, te dejar¨¢n en paz porque no sabes
nada.
Cira inhal¨® el aire sdo del mar y, al exhr, finalmente derram¨® l¨¢grimas.
Su padre biol¨®gico y su padre adoptivo murieron por e.
Los dedos de Gerardo limpiarons l¨¢grimas de sus ojos. Susurr¨® suavemente: No llores. En el futuro,
estar¨¦ siempre, siempre a tudo, sustituy¨¦ndolos, continuando protegi¨¦ndote.
Cap¨ªtulo478
CapÃtulo 478
Cap¨ªtulo478
Al d¨ªa siguiente de intensa lluvia, segu¨ªa siendo nudo.
Justo despu¨¦s des nueve de ma?ana, el autom¨®vil de Morgan entr¨® en residencia de los
Vegas. Mientras iba camino al trabajo, recibi¨® una mada urgente del secretario de su padre,
inst¨¢ndolo a regresar de inmediato a casa porque ten¨ªa un asunto importante que discutir con ¨¦l.
Apenas su autom¨®vil ingres¨® al patio, el secretario, que lo habia estado
esperando, se acerc¨® r¨¢pidamente y abri¨® puerta del autom¨®vil:-Se?or Vega, ha llegado. El
presidente lo est¨¢ esperando en suite principal del segundo piso.
-?Suite principal?
Morgan lo mir¨® de reojo, entr¨® en casa principal, subi¨®s escaleras con pasos r¨¢pidos y firmes.
-?Est¨¢ enfermo?
-S¨ª, anoche presi¨®n arterial del presidente se dispar¨® a 200, se desmay¨® en el acto.
Afortunadamente, el m¨¦dico de familia estaba presente y pudo contrr situaci¨®n a tiempo. As
siete de ma?ana, volvieron a medir presi¨®n arterial, pero todavia estaba un poco alta.
Los pasos de Morgan se detuvieron ligeramente. Su padre siempre hab¨ªa tenido problemas de
hipertensi¨®n. Cada vez que discutia con ¨¦l, Cira sol¨ªa recordarle eso. Sin embargo, esa vez parec¨ªa
m¨¢s grave. Frunci¨® el ce?o y lleg¨® a suite principal.
La puerta no estaba cerrada. La se?ora Vega estaba sentada en el borde de cama, alimentando al
padre de Morgan con un taz¨®n de avena.
El secretario susurr¨®: -Presidente, se?ora, el se?or ha llegado.
Morgan entr¨® y vio a su padre recostado en cabecera de cama. El magnate de los negocios, que
rondaba los sesenta a?os, mostraba un aspecto fr¨¢gil en ese momento. Su frente estaba enrojecida,
pero los huecos de sus ojos estaban azules. Las arrugas en forma de ocho alrededor de sus fosas
nasales eran profundas. Cons cortinas cerradas en habitaci¨®n y solo l¨¢mpara de noche
encendida, escena se volv¨ªa a¨²n m¨¢s opresiva.
La se?ora Vega se levant¨® apresuradamente: -Morgan ha llegado, ?no te ha retrasado en el trabajo?
Anoche, tu pap¨¢ se despert¨® a medianoche y dijo que quer¨ªa verte. Erans cuatro de madrugada
en ese momento, logr¨¦ convencerlo, pero si no hubieras venido esta ma?ana, tem¨ªa que fuera a
+15 BONN
empresa a buscarte. El m¨¦dico dijo que en su estado actual, necesita descansar en
cama.
Morgan no mir¨® a se?ora Vega, simplemente se acerc¨® a cama y m¨®: Papa.
El padre de Morgan tosi¨® d¨¦bilmente un par de veces y dijo d¨¦bilmente: -Salgan primero, Morgan y yo
necesitamos har a solos.
El secretario afirm¨® y sali¨® de habitaci¨®n.
La se?ora Vega no sabia qu¨¦ urgencia ten¨ªa su esposo al mar a Morgan. No pudo obtener ninguna
informaci¨®n mientras le daba deer avena. Ahora, estaba a punto de ser apartada de nuevo¡
Su mirada parpade¨® y afirm¨® con una
sonrisa.N?vel/Dr(a)ma.Org - Content owner.
-Est¨¢ bien, bajar¨¦ a ver si medicina est¨¢ lista. Morgan, presi¨®n arterial de tu padre tiende a subir
f¨¢cilmente, s¨¦ un poco m¨¢s paciente, no lo exasperes.
Morgan estaba cansado de tratar con e, con una expresi¨®n fr¨ªa y distante. Desde el principio hasta
el final, no le dirigi¨® ni siquiera una mirada directa, y se?ora Vega solo pudo salir con desagrado.
Finalmente, Morgan se sent¨® en si junto a cama de su padre sin rodeos y pregunt¨®: ?Qu¨¦
escuchaste anoche que te puso tan nervioso y elev¨® tu presi¨®n arterial?
La emoci¨®n del padre aument¨® de inmediato: ?Lo sabes perfectamente! ?Crees que realmente nadie
sabe verdad? Te pregunto, ?Cira ya se ha ido?
Morgan le respondi¨®: -Si.
El padre apret¨® los pu?os y golpe¨® su muslo a trav¨¦s de manta, lleno de remordimientos: Ese d¨ªa fui
a empresa a buscarte y te dije que Cira estaba ahora en tus manos. Deb¨ªas interrogar sobre el
paradero del libro de cuentas lo antes posible. Pero no me escuchaste, y ahora que Cira se ha ido,
ubicaci¨®n del libro de cuentas tambi¨¦n es un misterio!
El padre de Morgan llevaba un dispositivo para monitorear presi¨®n arterial, y los n¨²meros segu¨ªan
aumentando constantemente. Morgan le ofreci¨® un vaso de agua y le dijo: T¨®mese su tiempo,
?realmente vale pena arriesgar su salud por esto?
El anciano jadeaba y negaba con cabeza sin cesar: -Hemos pasado de ser activos a ser pasivos¡
En caso de que, en caso de que e revele el libro de cuentas, en caso de que quiera limpiar el
nombre de Hugo, jentonces estaremos en problemas!
213
Morgan mantuvo calma: Cira no tiene el libro de cuentas en sus manos, y definitivamente regresar¨¢.
El anciano no lo cre¨ªa: ?C¨®mo puedes estar seguro de que no lo tiene? ?Quiz¨¢s te est¨¢ enga?ando?
Si estuviera de tudo, no se habr¨ªa ido con ¨¦l ayer. ? Regresar¨¢? La pr¨®xima vez que regrese, ?ser¨¢
para vengarse de nosotros!
La escena del campo exterior pas¨® de nuevo por mente de Morgan, y sus pesta?as temron
ligeramente.
El padre de Morgan, cuanto m¨¢s lo pensaba, m¨¢s se convenc¨ªa y m¨¢s tem¨ªa: Dependiendo solo de
e, no podr¨¢ causar grandes problemas. El problema es que e tambi¨¦n tiene a familia Guzm¨¢n.
El due?o de familia Guzm¨¢n sol¨ªa llevarse bien con Hugo. Puede que ayude, y entonces nosotros
estaremos¡ i Cof, cof, cof!
Cap¨ªtulo479
CapÃtulo 479
Cap¨ªtulo479
El padre de Morgan lleg¨® a este punto y no pudo contener m¨¢s tos. Morgan se levant¨® de inmediato
y le golpe¨® espalda y quer¨ªa darle agua. Al ver su apariencia, frunci¨® el ce?o y pens¨® en preguntarle
sobre otras enfermedades adem¨¢s de presi¨®n arterial alta.
Pero el anciano no acept¨® el agua. En cambio, agarr¨® mu?eca de Morgan, haciendo que el vaso de
agua se bnceara y se derramara, quemando parte posterior de mano de Morgan.
El anciano no mostr¨® ninguna conciencia, mir¨® fijamente a Morgan con ojos turbios, brindo con una
luz sombr¨ªa,o una bestia en sus ¨²ltimos momentos pero a¨²n llena de ambici¨®n.
Tosi¨® con un sonido que parec¨ªa haber envejecido de repente diez a?os, y dijo pbra por pbra: -
Morgan, lo s¨¦. Desde que eras peque?o, me has resentido por lo que sucedi¨® entre tu madre y yo. Fui
injusto contigo y con tu madre. En este momento, ¨²nicapensaci¨®n que puedo ofrecer es
entregarte a ti todo, tanto el grupo Nube Celesteo familia Vega. A partir de ahora, el grupo
Nube Celeste y familia Vega ser¨¢n tuyos.
La se?ora Vega estaba afuera de puerta con una expresi¨®n indiferente.
Morgan a¨²n manten¨ªa posici¨®n de inclinarse sobre espalda de su padre, con los ojos bajos, luz
de l¨¢mpara de mesita de noche iluminando su rostro fr¨ªo con un toque de oscuridad.
El anciano continu¨®: -El grupo Nube Celeste ha llegado hasta aqu¨ª y no ha sido f¨¢cil. Ahora es tuyo, y
debes encontrar el libro de cuentas a toda costa. ?Nadie ni nada debe convertirse en un obst¨¢culo para
la empresa!
Morgan no habl¨® ni se movi¨®. Despu¨¦s de que su padre termin¨® de har, parec¨ªa haber agotado toda
su fuerza. De repente, solt¨® su mano, se recost¨® en cabecera de cama y jade¨®, con mirada fija
en un punto vac¨ªo al frente.
Morgan escuch¨® su discurso incoherente, con mente confusa ys pbras. desordenadas: Ya he
vencido a Hugo, ya te he vencido¡ El grupo Nube Celeste no puede caer, Morgan, el grupo Nube
Celeste no puede caer. No puedo perder ante Hugo, de lo contrario, no podr¨¦ cerrar los ojos en
muerte¡ Hugo, no puedes superarme¡
Despu¨¦s de un momento, Morgan sali¨® de habitaci¨®n principal y baj¨®s escaleras. La se?ora Vega
llev¨® medicina de su esposo desde cocina y, al ver que se iba, le pregunt¨® con preocupaci¨®n: -
Morgan, ?te vas ya? ?No vas a
quedarte un poco m¨¢s para har con tu padre?
Morgan sali¨® directamente de casa principal. La se?ora Vega observ¨® su espalda, su expresi¨®n se
volvi¨® m¨¢s seria, mir¨® el taz¨®n de medicina y luego hacia el segundo piso.
Morgan lleg¨® al patio. El cielo segu¨ªa estando nudo, h¨²medo y fr¨ªo, era el clima m¨¢s desagradable
de Sher¨®n.
El secretario de su padre abri¨® puerta del coche por ¨¦l. Morgan le indic¨®: Cuando presi¨®n arterial
de mi padre se estabilice, an¨ªmalo a hacer un chequeo m¨¦dicopleto en el hospital.
-Est¨¢ bien. El estado de salud del presidente es bastante bueno en realidad. Anoche, recibi¨® noticias
repentinas y no pudo soportarlo bien. Esa situaci¨®n siempre ha sido un problema en su coraz¨®n.
Ese secretario hab¨ªa seguido al padre de Morgan durante d¨¦cadas y tambi¨¦n superaba los cincuenta
a?os. Morgan le pregunt¨®: ?Cu¨¢nto hizo mi padre en ese asunto?
Javier no le ocult¨® verdad: Al menos el cuarenta por ciento, por eso el
presidente estaba tan asustado. Esa cuesti¨®n podr¨ªa resurgir y afectar al grupo. Nube Celeste. El
grupo Nube Celeste de hoy es gracias a varias generaciones de esfuerzo.
El cuarenta por ciento, no era una cantidad peque?a.
De repente, Morgan sinti¨® una sensaci¨®n de inquietud en el coraz¨®n y mir¨® hacial arriba al segundo
piso: -Realmente sabe c¨®mo causarme problemas.
Javier respondi¨®: -De todas formas, ¨¦l es tu padre, eres parte de familia Vega. Si pr¨®xima
generaci¨®n de familia D¨ªaz busca venganza, t¨² ser¨¢s el primero en l¨ªnea. Ser¨ªa mejor tomar
iniciativa.
Morgan le ech¨® un vistazo y luego subi¨® al autom¨®vil, dici¨¦ndole al conductor: Vuelve a empresa.
En el camino, estuvo girando el anillo de bodas en su dedo anr. Ese anillo, lo mand¨® a hacer seg¨²n
el modelo Eros de Cira,o un anillo de bodas. Originalmente, neaba que Cira se lo pusiera el
d¨ªa que obtuvieran licencia de matrimonio, pero hubo problemas con artesan¨ªa, lo entregaron con
retraso, y ¨¦l lo recibi¨® esa ma?ana.
Parec¨ªa que muchas cosas eran el resultado de casualidades inesperadas.
Recibi¨® una mada de Luis: -Morgan, hemos descubierto que Gerardo sali¨® de Sher¨®n por v¨ªa
acu¨¢tica ayer.
Morgan pregunt¨®: -?En un crucero?
-S¨ª, Gerardo abord¨® un crucero mado ?> anoche, saliendo del puerto en medio de una fuerte lluvia
torrencial. Todav¨ªa estamos investigandoBelonging ? N?velDram/a.Org.
ruta.
Morgan respondi¨® con voz profunda: -Tan prontoo averig¨¹es su destino, av¨ªsamelo de inmediato.
Luis dijo: -Entendido.
Despu¨¦s de colgar el tel¨¦fono, mastic¨® el chicle en su boca. Invitacira¡ Tir¨® deisura de su
boca, sonriendo de manera salvaje y fr¨ªa.
Morgan lleg¨® tarde a empresa, m¨¢s de una hora despu¨¦s de lo habitual. Entr¨® en su oficina,
encendi¨® el ordenador y de inmediato apareci¨® una invitaci¨®n de video en esquina inferior derecha
de panta.
Mir¨® el intermitente punto rojo, susbios se apretaron en una l¨ªnea fr¨ªa, sus ojos parec¨ªan un abismo
sin fondo, oscuros y fr¨ªos, cubiertos de escarcha.
Afloj¨® corbata y acept¨® videomada sin expresi¨®n en su rostro. Pronto, en panta
aparecieron cuatro im¨¢genes.
+16 BONES
Cap¨ªtulo480
CapÃtulo 480
Cap¨ªtulo480
En esquina superior izquierda estaba Ferm¨ªn, con una sonrisa traviesa enisura de losbios,
diciendo: -El gerente Vega est¨¢ ocupado con asuntos importantes, solo lleg¨® tarde media hora.
Morgan respondi¨®: -Hubo un asunto inesperado en casa, tuve que regresar,mento haberlos hecho
esperar.
En esquina superior derecha estaba Osiel, tambi¨¦n en una oficina, sosteniendo documentos en
mano. Habl¨® con calma: -No escuchess tonter¨ªas del
gerente Garc¨ªa, apenas hemos estado aqu¨ª cinco minutos.
-?Solo cinco minutos? Debo haberme equivocado -dijo Ferm¨ªn, quien estaba disfrutando de m¨²sica
en segundo no. Con melod¨ªa, segu¨ªa el ritmo con los dedos en su rodi mientras haba.
¦°¦¯
-Mi memoria no ha estado bien ¨²ltimamente. Siempre pens¨¦ que cuando rodeamos a Hugo, lo hicimos
juntoss cuatro familias. Resulta que fue solo mi familia que lo hizo. No me extra?a que siempre
haya sido el ¨²nico corriendo de undo a otro, mientras ustedes tres se sientan c¨®modamente. En ese
caso, voy a hacer mucho m¨¢s. Pueden hacer lo que quieran con el libro de cuentas y hija de Hugo.
Veremos qui¨¦n tiene problemas m¨¢s grandes en los registros y qui¨¦n terminao Hugoiendo
plomo.
Tras sus pbras,s reiones des personas fueron diversas. Morgan levant¨® su taza de caf¨¦,
neblina caliente lo rodeaba, pero su expresi¨®n estaba fr¨ªa.
Osiel dej¨® de firmar y Francisco, representante de familia N¨²?ez, ajust¨® sus gafas antes de har
con amabilidad: -Ferm¨ªn, no es eso lo que quisimos decir. Al principio, no pensamos que Teodosio se
Osiel afirm¨®: La situaci¨®n se desarroll¨® demasiado r¨¢pido.
del
Ferm¨ªn refunfu?¨® y Francisco continu¨®: -Sin embargo, anoche de repente pens¨¦ que, incluso si
¨¦ncontramos el libro de cuentas, no significa que el problema haya terminado.
N?velDrama.Org holds ? this.
Osiel le pregunt¨®: -?Qu¨¦ quieres decir?
No se puede descartar que hayan tomado fotos o hecho copias de respaldo explic¨® Francisco.
-Si hija de Hugo quiere vengarse, incluso si recuperamos los documentos originales, e podr¨ªa
causar problemas en cualquier momento cons copias de respaldo.
Osiel arque¨® una ceja: -?La sugerencia del abogado N¨²?ez es¡ eliminar testigos y cubrirs hues?
Su insinuaci¨®n, junto con el t¨ªtulo de ?abogado N¨²?ez?, form¨® una iron¨ªa. A pesar de ser un defensor
de ley, su forma de har parec¨ªa sugerir falta de respeto por misma. El nombre de Francisco y
su estilo tambi¨¦n eran bastante ir¨®nicos.
Francisco sonri¨® inocentemente: Yo no he dicho tal cosa, solo estoy ofreciendo una perspectiva.
Mirando hacia abajo con desd¨¦n, Ferm¨ªn reflexionaba, sin saber qu¨¦ estaban considerando.
El sonido de Morgan al dejar su caf¨¦ interrumpi¨® los pensamientos de Ferm¨ªn y atrajo atenci¨®n de
Osiel y Francisco.
¨¦l expres¨® sin emoci¨®n alguna: -No estoy seguro si el libro de cuentas est¨¢ en manos de Teodosio, ni
si ha entregado el libro de cuentas a Cira, tampoco s¨¦ si Cira tiene intenci¨®n de vengarse de
nosotros por este padre desconocido, sin importars consecuencias y el costo. Pero tener esa idea
de costarle vida es realmente destacable.
Era m¨¢s despiadado que sus antecesores.
Francisco sonri¨®, el borde de su marco de aluminio para gafas captur¨® un destello fr¨ªo,o una
serpiente venenosa en selva tropical.
Ferm¨ªn ajust¨® lente y se acerc¨®: -Estoy de acuerdo con idea del se?or Vega, tambi¨¦n creo que
se?orita L¨®pez probablemente a¨²n no tenga el libro de cuentas. Pero es muy probable que se?ora
L¨®pez sepa d¨®nde est¨¢ el libro de cuentas, y ahora e est¨¢ en manos del se?or Vega, as¨ª que, se?or
Vega, ya no proteja a su suegra, preg¨²ntele d¨®nde est¨¢.
Osiel afirm¨®: -Tambi¨¦n estoy de acuerdo en preguntarle primero a se?ora L¨®pez.
Francisco sonri¨®: -Despu¨¦s de todo, no tenemos otras opciones en este momento, solo podemos
recurrir a se?ora L¨®pez.
Morgan guard¨® silencio por un momento antes de decir con indiferencia: -Lo averiguar¨¦.
Ferm¨ªn fue el primero en cerrar c¨¢mara. En el fondo, m¨²sica estaba en su punto culminante, ¨¦l
parec¨ªa recordar algo y se ri¨® entre dientes.
Luego, Francisco tambi¨¦n se desconect¨®, dejando solo a Osiel.
Morgan levant¨® ligeramente mirada con un tono fr¨ªo: ?Todav¨ªa tienes algo que decir, se?or
S¨¢nchez?
CapÃtulo 481
Cap¨ªtulo481
Osiel cruz¨®s manos formando una torre ys coloc¨® sobre mesa. Luego lo mir¨® fijamente y dijo:
Ese libro de cuentas ser¨ªa mejor entregado por se?ora L¨®pez, y testificar que secretaria L¨®pez
nunca lo ha visto.
¨C
Morgan entrecerr¨® los ojos, lo que quer¨ªa decir era¡
-Aunque secretaria L¨®pez nunca ha visto el libro de cuentas, ahora sabe que es bija de Hugo y eso
es un problema. A menos que muestre una rei¨®n indiferente hacia los asuntos de Hugo, y sea,
para siempre, tu esposa y parte del
inter¨¦s¨²n.
Morgan se recost¨® en el respaldo de si. Estaba dici¨¦ndole c¨®mo deber¨ªa actuar si quer¨ªa proteger
a Cira.
El primer paso es cargarle todass responsabilidades a se?ora L¨®pez.
El segundo paso es nunca dejar que Cira se aleje de ¨¦l.
Morgan dijo con indiferencia: -He o¨ªdo que el a?o pasado el gerente S¨¢nchez fue a Capital en un
viaje de negocios y se encontr¨® con Lidia. ?As¨ª que est¨¢s ayudando a Cira por Marcelo? ?O es porque
Cira era tu subordinada? ?O tal vez porque Lidia es mi prima?
Simpatizando con su amigo, por eso lo ayud¨®.
Marcelo evit¨® pregunta: He o¨ªdo que Francisco est¨¢ intentando robar a mujer de tu amigo
Enrique. Podr¨ªa tomar represalias, as¨ª que ten cuidado con ¨¦l, gerente Vega.
Despu¨¦s de decir eso, tambi¨¦n colg¨®.
Y expresi¨®n facial de Morgan se sumi¨® en el silencio mientras acariciaba instintivamente su anillo de
matrimonio.
Fuera de pared de cristal, un rel¨¢mpago dividi¨®s nubes oscuras y lluvia volvi¨® a caer.
Alguien m¨® a puerta, y Morgan respondi¨® con indiferencia: -Adnte.
Helena empuj¨® puerta y le dijo en voz baja: -Se?or Vega, el gerente Castro acaba de venir.
Sabiendo que estabas en una reuni¨®n, se fue a s de conferencias para esperarte. ?Deber¨ªa
traerlo aqu¨ª?
Morgan no dijo nada, pero se levant¨® y sali¨® de oficina.
Tambi¨¦n necesitaba aire fresco.
Ram¨®n estaba jugando con cartas en mesa de s de conferencias.
Cuando Morgan abri¨® puerta, una r¨¢faga de viento entr¨®, haciendo ques cartas apdas de ocho
pisos se derrumbaran y se dispersaran por el suelo.
-Lo ves levantarse alto, lo ves recibir a los invitados, y luego ves c¨®mo se derrumba -murmur¨® Ram¨®n
sacudiendo cabeza con tristeza mientras recog¨ªas cartas del suelo.
Morgan se quit¨® corbata, su expresi¨®n era impasible, pero con un toque de frialdado un d¨ªa
nudo: -?Has venido a interpretar un ensayo conmigo?
Ram¨®n sonri¨®: Solo estaba reflexionando. ?No fue Hugo quien una vez levant¨® alto, recibi¨® a los
invitados y al final todo se derrumb¨®?
Belonging ? N?velDram/a.Org.
Con sus
dedosrgos, Ram¨®n reorganiz¨®s cartas en una p ordenada, y su expresi¨®n tambi¨¦n se volvi¨®
m¨¢s serena.
Durante el A?o Nuevo, pa?¨¦ a Silvia de viaje al ¨¢rtico. En ese momento, superficie del r¨ªo
estaba cubierta por una capa gruesa de hielo que parec¨ªa segurao tierra firme. Jug¨¢bamos con
vs de hielo encima cuando, un d¨ªa, vimos un oso pr. Con una s pata, rompi¨® capa de hielo,
y de repente, brot¨® un chorro de agua de m¨¢s de un metro de altura desde abajo del hielo. Fue
entonces cuando nos dimos cuenta de que, aunque superficie del hielo parec¨ªa tranqu, debajo
siempre hab¨ªa corrientes oscuras en movimiento.
¨¦l lo mir¨® profundamente: -Morgan, los asuntos entres cuatro Familias y Hugo han estado en un
estado superficial hasta ahora, sin problemas aparentes. Pero con el suicidio de Teodosio y partida
de secretaria L¨®pez, esa superficie de hielo se ha roto. Debe haber una conclusi¨®n. ?A qui¨¦n
quieres proteger y c¨®mo? ?Has pensado en eso?
El tiempo en el mar parec¨ªa pasar m¨¢s r¨¢pido que en tierra firme.
El barco continuaba navegando sin descanso, empujado pors s una y otra vez. Un d¨ªa entero
pas¨® de esa manera, y otra noche cay¨® sobre ellos.
Cira estaba sentada en el alf¨¦izar de ventana de su habitaci¨®n. La ventana estaba abierta,
permitiendo que el sonido des s del mar llegara hasta e. Estaba un poco distra¨ªda cuando
Gerardo le cubri¨® con una manta sin que e se
diera cuenta.
Gerardo extendi¨® mano para cerrar ventana y susurr¨®: -Est¨¢ h¨²medo y
fr¨ªo. No abras ventana por noche.
?A d¨®nde vamos?
Vamos a hacer una
Cira apret¨® losbios y le pregunt¨®:
Gerardo mir¨® los vasos sangu¨ªneos en los ojos de e y dijo: Deber parada en Seralia. No dormiste
bien anoche, ?verdad? Deber¨ªas descansar temprano hoy.
Cira, distra¨ªda, le pregunt¨®: -?Por qu¨¦ vamos a Seralia? ?C¨®mo sabes que no dorm¨ª bien anoche?
Gerardo no respondi¨® a esas preguntas que e misma no parec¨ªa interesada en es. Simplemente
la levant¨® en sus brazos y dijo: Te he tra¨ªdo un poco de aceite esencial que te ayudar¨¢ a dormir.
Gerardo ten¨ªa una figura delgada y esbelta, pero con Cira envuelta en un abrigo pesado, parec¨ªa
peque?a en sus brazos,o si no pesara nada en absoluto. Gerardo mir¨® por un momento, luego
se inclin¨® para coloca en cama.
Cira oli¨® el aroma familiar del aceite esencial en mesita de noche y lo olfate¨® de nuevo. ?Era¡?
De repente, record¨® algo, su coraz¨®n dio un vuelco y sali¨® corriendo de cama.
En ese momento, Gerardo a¨²n no se hab¨ªa enderezado, as¨ª que cuando e sali¨® de cama, su
cabeza choc¨® contra ¨¦l. Por idente, susbios rozaron su meji.
Cap¨ªtulo482
CapÃtulo 482
Cap¨ªtulo482
Cira y Gerardo retrocedieron casi al mismo tiempo, uno retrocedi¨® y el otro se puso de pie, creando
distancia, pero sus miradas se dirigieron instintivamente una a otra.
Unos segundos de silencio espont¨¢neo a?adieron un toque de ambig¨¹edad a esa habitaci¨®n
perfumada con aroma a azahar.
Cira vio c¨®mo garganta de Gerardo se mov¨ªa ligeramente, y de repente esa ambig¨¹edad adquiri¨®
una forma m¨¢s concreta.
En su mente pas¨® un recuerdo de escu secundaria, cuando fue a buscarlo para que le ayudara a
repasar antes de un gran examen. Fueron juntos al a de m¨²sica, donde no hab¨ªa nadie m¨¢s.
E estaba resolviendo problemas mientras ¨¦l estaba leyendo concentrado, cons pesta?as
ligeramente inclinadas creando sombras sobre sus p¨¢rpados. La perfda cara juvenil parec¨ªa casi
irreal. De repente, sin pensarlo, se acerc¨® para besarlo.
Antes de que pudiera llegar, ¨¦l le agarr¨® barbi impidi¨¦ndole avanzar m¨¢s. Sus ojos segu¨ªan en el
libro, pero una sonrisa traviesa se form¨® en su boca: -? Me buscaste para repasar solo por esto?
Su primer beso, budo de esa manera, hizo que sus orejas se calentaran. Inmediatamente volvi¨®
mirada al libro, enfadada y avergonzada.
para
?Fue un idente! ?Solo iba a coger una goma de borrar, y t¨² te llevaste jugar! trat¨® de contraatacar,
intentando a recuperarpostura-. ?Por qu¨¦ te llevaste mi goma?
¨D
Gerardo dej¨® el libro y mir¨® con una sonrisa ir¨®nica, luego se acerc¨® a e de repente. En ese
momento, e tuvo una fuerte premonici¨®n de que ¨¦l iba a devolverle el beso, pero e ya estaba
demasiado avergonzada.
Cira lenz¨® el libro y le dijo que quer¨ªa ir al ba?o, luego se fue apresuradamente.
Esa vez no fue un idente, pero ahora ya era diferente.
Gerardo le pregunt¨® casualmente: -?Qu¨¦ quer¨ªas decirme hace un momento?
Cira se?al¨® el difusor de aceites esenciales: Reconoc¨ª este olor. Anteriormente, en ciudad Aguavi,
me abandonaron en el bosque salvaje y esa misma noche en que me rescataron, secretaria de
Ram¨®n me prest¨® su humidificador con
? +15 BONUS
este aceite esencial agregado para ayudarme a dormir. Tambi¨¦n era este olor.
Lo que e quer¨ªa preguntar era: -?Compraste el mismo aroma por casualidad, o¡?
Gerardo fue directo: -E es mi gente.
Era exactamenteo esperaba.
Cira apret¨® losbios: -?Por qu¨¦ dejaste darme eso?
Gerardo dijo: -Porque tambi¨¦n me preocupaba si hab¨ªas resultado herida en el bosque salvaje. No
sabes que en ese momento tambi¨¦n fui a buscarte al bosque, estuve a punto de aparecer frente a ti.
Estar a punto, significaba llegar tarde por un paso, exactamente un paso detr¨¢s de Morgan.
¡ª
La voz de Gerardo se volvi¨® m¨¢s profunda a medida que noche se oscurec¨ªa: En ese momento, no
quer¨ªas verme. Fui al hotel a buscarte y te dist¨¦ vuelta para irte, as¨ª que tuve que asegurarme de
que estuvieras profundamente dormida para poder entrar en tu habitaci¨®n y verte.
Cira r¨¢pidamente conect¨® los puntos: -Por eso Morgan dijo esa vez que alguien hab¨ªa estado en mi
habitaci¨®n, pero yo no lo sab¨ªa¡ ?Se encontraron ustedes dos entonces?
Gerardo afirm¨® levemente.
Cira finalmente entendi¨® por qu¨¦ al d¨ªa siguiente se encontr¨® con Morgan en el primer piso del hotel,
expresi¨®n de ¨¦l se volvi¨® tan sombr¨ªa cuando pasaron en puerta giratoria.
Ese hombre, no era de extra?ar que estuviera tan celoso de Gerardo. Si lo vio entrar a su habitaci¨®n,
ser¨ªa raro si no se pon¨ªa enfadado.
Pero esa vez e sigui¨® a Gerardo directamente. ?No se pondr¨ªa a¨²n m¨¢s furioso?
Cira inconscientemente toc¨® su anillo de matrimonio.
Gerardo baj¨® cabeza: ?Hay alguna otra pregunta? Si no, es mejor que te vayas a dormir temprano.
Cira agarr¨® su mano: Si tienes que ir a Seralia por alg¨²n motivo, d¨¦jame bajar en el puerto m¨¢s
cercano. Si no hay puerto, cuando lleguemos a Seralia, por favor, organiza que alguien me lleve de
vuelta a Sher¨®n.
-?Quieres volver a Sher¨®n? -frunci¨® el ce?o Gerardo-. ?Vas a buscar a
N?vel/Dr(a)ma.Org - Content owner.
Morgan? ?No crees en lo que te he dicho?
Cira le respondi¨®: -S¨ª que lo creo.
Gerardo le pregunt¨®: -Entonces, ?por qu¨¦ quieres volver a Sher¨®n?
+
CapÃtulo 483
Cap¨ªtulo483
Cira le explic¨®: Vuelvo a Sher¨®n por Morgan. Despu¨¦s de todo, ese asunto no tiene mucho que ver
con ¨¦l, y seguimos siendo esposos¡
Gerardo interrumpi¨® directamente:-Puiste al registro civil por ti misma, Bo te diste cuenta si obtuviste
el certificado de matrimonio?
-?El tr¨¢mite de matrimonio no seplet¨®? Pens¨¦ por el tono de Morgen que ya estaba hecho -Cira
hizo una pausa, incluso si no seplet¨®, certa
dete har con ¨¦l en persona. Fue Carlos quien hizo esto, no ¨¦l. Adem¨¢s, mi madre todav¨ªa est¨¢ en
Sher¨®n, no puedo deja.
Gerardo mir¨® con indiferencia.
As¨ªo cada vez que Morgan mencionaba a Gerardo, su tono llevaba un ligero resentimiento,
cuando Gerardo mencionaba a Morgan, aunque no era tan evidente, tambi¨¦n era fr¨ªo y punzante.
-?Que Carlos lo haya hecho significa que no tiene rci¨®n con ¨¦l? ?Morgen no disfrut¨® de los
beneficios ni del dinero de familia Vega? Si lo hizo, entonces este asunto est¨¢ rcionado con ¨¦l.
Cira sinti¨® que ten¨ªa algo de raz¨®n, pero no pudo evitar refutar en voz baja: -¨¦ no tuvo opci¨®n en
eli¨®n de sus padres.
-Y, adem¨¢s, estuve a sudoo secretaria durante tantos a?os, ¨¦l no estuvo involucrado en nada
rcionado con el grupo OmniMar. Puedo asegurarte que ¨¦l no ten¨ªa ni idea de este asunto. La
ignorancia es una bendici¨®n.
Gerardo levant¨® su ment¨®n, sus dedos ligeramente fr¨ªos llevaban un suave aroma a cipr¨¦s: -Ahora que
conoces tu origen y sabes lo que familia Vega le hizo a familia D¨ªaz, ?a¨²n puedes estar tranqu
estando con ¨¦l?
Cira estaba en un estado de ¨¢nimoplicado, sin saber c¨®mo responderle, deseando apartarse de
mano de Gerardo.
Los ojos color t¨¦ de Gerardo captaron algo, y de repente apret¨® su ment¨®n antes de inclinarse y
?dirigirse directamente hacia susbios!
?Cira abri¨® los ojos de par en par!
Reion¨® r¨¢pidamente, empuj¨¢ndolo lejos. Como ya estaba sentada en cama, se movi¨® hacia un
lado, separ¨¢ndosepletamente de ¨¦l.
-?Gerardo!
Gerardo a¨²n mantenia su postura inclinada, con el cuello de su camisa cayendo.. naturalmente,
revndo hermosa linea de su cuello. La nuez de Ad¨¢n se movi¨® imperceptiblemente, mientras
miraba.
Sus ojos se estrecharon ligeramente, llevando un peligro impregnado de belleza,o el vino caliente
que prepar¨® noche anterior. Se dec¨ªa que, al agregar naranja al cocinarlo, no embriagar¨ªa tanto,
pero una vez que lo beb¨ªas, tu conciencia seguir¨ªa siendo un poco borrosa.
El tambi¨¦n era as¨ª, cuanto m¨¢s encantador, m¨¢s peligroso.
Gerardo dijo: ?Realmente te has enamorado de ¨¦l?
Cira se dio cuenta de que ¨¦l estaba prob¨¢nd, y de repente se sinti¨® muy enojada. ?Por qu¨¦ ten¨ªa
que someterse a sus pruebas? -?Te dije hace mucho tiempo que no te estaba esperando! ?Nuestra
rci¨®n termin¨® cuando te fuiste hace diez a?os!
-Entonces, ?elegiste a Morgan? -Gerardo apret¨® mand¨ªb. ?Sabes cu¨¢ntas veces te ha
manipdo a tus espaldas?
-?Qu¨¦ me ha manipdo?
Gerardo habl¨® en voz baja:
Si no fuera por sus manipciones, con tu
personalidad, despu¨¦s de todass veces que te ha herido, ?volver¨ªas a
reconciliarte con ¨¦l? ?Te casar¨ªas con ¨¦l?
Cira quer¨ªa argumentar, pero ¨¦l sentenci¨®o si fuera un hecho: -?Siempre has estado atrapada
en sus trampas!
¦°¦¯
Cira se sinti¨® confundida por un momento, pero todav¨ªa sent¨ªa que algo estaba bien. Contradijo con
firmeza: -Me reconcili¨¦ con ¨¦l, me cas¨¦ con ¨¦l, todo fue porque¡
Gerardo no quer¨ªa escuchar acerca de sus rciones con otros hombres. Se dio vuelta y sali¨® de su
habitaci¨®n, solo se detuvo en puerta antes de decir: ¡ªNo estoy yendo a Seralia por mis propios
asuntos, estoy llev¨¢ndote a ver a una
persona.
-?Una persona?-Cira le pregunt¨®-: ?Qui¨¦n es?
¨¦l no respondi¨®. Simplemente dijo: -Lo sabr¨¢s cuando veas. Entonces entender¨¢s c¨®mo te manipul¨®
Morgan. ¨C
¨¦l apag¨® luz antes de irse:
-Es mejor que te acuestes temprano.
N?velDrama.Org holds ? this.
La habitaci¨®n se sumi¨® instant¨¢neamente en oscuridad total. Cira se qued¨® s en cama, solo
pod¨ªa escuchar el sonido des s rompi¨¦ndose¡
Fue en el cuarto d¨ªa de navegaci¨®n cuando llegaron a Seralia.
+15 B¨®NUS
15
§Ó§à§ß§Ú
Cap¨ªtulo484
CapÃtulo 484
Cap¨ªtulo484
La lluvia parec¨ªa interminable, cayendo constantementeo si no tuviera fin, manteniendo a Sher¨®n,
que deber¨ªa haber experimentado primavera, atrapada en el final del invierno.
As cuatro en punto, el cielo se oscureci¨® y, debido a lluvia, adquiri¨® un tono borroso de agua,
haciendo que todo pareciera indistinto,o si se viera a trav¨¦s de nie.
Morgan sali¨® de oficina del grupo Nube Celeste, con Helena sigui¨¦ndolo
mientras sosten¨ªa un gran paraguas negro sobre ¨¦l, protegi¨¦ndolo subir al coche. Se dirig¨ªan al
hospital.
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
La madre de Cira a¨²n estaba ingresada en el Hospital Central, siendo atendida por el equipo de
m¨¦dicos que Morgan hab¨ªa contratado a precio elevado, y Ximena segu¨ªa cuid¨¢nd.
La diferencia era que los supuestos pacientes y familiares de pacientes quepart¨ªan habitaci¨®n con
e, as¨ªo los supuestos transc¨²ntes que a menudo pasaban por el pasillo, eran todos enviados
por Morgan para vig. La hab¨ªan puesto bajo arresto domiciliario sin que e lo supiera.
Sin el permiso de Morgan, no pod¨ªa salir ni ver a nadie m¨¢s, pero e misma ni siquiera lo sab¨ªa.
Cuando Morgan lleg¨® a puerta de habitaci¨®n, una enfermera encontr¨® una excusa para sacar a
Ximena.
Ximena vio a Morgan, pero no se atrevi¨® a decir nada y baj¨® cabeza
r¨¢pidamente antes de alejarse apresuradamente. Su esposo recientemente hab¨ªa conseguido un
nuevo trabajoo gerente en una empresa subsidiaria del grupo Nube Celeste.
Morgan entr¨® solo y madre de Cira, en cama del hospital, levant¨® cabeza al verlo. Primero se
sorprendi¨®, luego se alegr¨® yenz¨® a mirar ansiosamente. detr¨¢s de ¨¦l.
-Morgan¡ ?Por qu¨¦ Cira no vino contigo? ?D¨®nde est¨¢ e? No ha venido at verme en cinco d¨ªas, su
tel¨¦fono tambi¨¦n est¨¢ apagado. ?Le ha pasado algo? ?Se ha resfriado por lluvia reciente? ?O ya ha
vuelto a trabajar? No deber¨ªa ser as¨ª, incluso si se va, deber¨ªa dec¨ªrmelo¡ Morgan, ?por qu¨¦ no dices
nada?
La expresi¨®n de Morgan era fr¨ªa.
La madre de Cira no sab¨ªa por qu¨¦, pero sent¨ªa que su yerno bien vestido frente a e no era el mismo
que hab¨ªa visto durante el A?o Nuevo en el pueblo
Fuenteserena.
Erao si fueran extra?os, distancia entre ellos era m¨¢s evidente.
Lo mir¨® con incredulidad, sintiendo una inquietud indescriptible en el fondo de su coraz¨®n. Al final, solo
pudo preguntarle con voz temblorosa: -?D¨®nde est¨¢ mi Cira?
El tono de Morgan carec¨ªa de emoci¨®n alguna: -Depende de ti si e puede venir a verte o no, suegra.
Eso depende de si est¨¢s dispuesta a cooperar con nosotros.
-?Qu¨¦¡ qu¨¦ quieres decir? ?Cooperar con el qu¨¦?
Morgan no anduvo con rodeos: Le has contado a Cira sobre su origen, pero ?le has dicho d¨®nde est¨¢
el libro de cuentas?
?La madre de Cira apret¨® al instante manta con fuerza!
Su expresi¨®n se volvi¨® confusa:
?Qu¨¦ libro de cuentas? ?Qu¨¦ est¨¢s
insinuando? ?Por qu¨¦ sacas este tema?
Cira deber¨ªa haberte contado que su padre se suicid¨® debido al libro de cuentas. Si quieres que Cira
no est¨¦ involucrada en los asuntos de familia D¨ªaz, entr¨¦game el libro de cuentas. Entonces, este
asunto puede terminar aqu¨ª. De lo contrario, muerte de su padre habr¨¢ sido en vano.
El padre de Cira estaba ofreciendo vida a cambio de seguridad de Cira. ?El significado de ?
La madre de Cira mir¨® a Morgan con un rostro fr¨ªo y de repente record¨® algo. Su. respiraci¨®n se volvi¨®
agitada mientras se inclinaba hacia ¨¦l: -?Tu¡tu apellido es¡?
-Vega.
Morgan respondi¨® con m¨¢s ridad: -Del grupo Nube Celeste, de familia Vega.
La madre de Cira se estrell¨® de nuevo en cabecera de cama con un golpe sordo, jcon una
expresi¨®n llena de asombro!
?C¨®mo pudo ser as¨ª¡?
Anteriormente, cuando le pregunt¨® acerca de su familia, ¨¦l le dijo que estaban en negocios. Aunque
pod¨ªa sentir que no era un hombre de negocios¨²n, ?nunca
hab¨ªa imaginado que ese ?Vega? fuera el mismo ?Vega? del grupo Nube Celeste!
E sab¨ªa en manos de qui¨¦n hab¨ªa ca¨ªdo el grupo OmniMar en aquellos a?os. Si hubiera sabido que
¨¦l era ese <
¡Te casaste con Cira, todo fue para obtener el libro de cuentas¡ -murmur¨® madre de Cira, ?su
coraz¨®nt¨ªa repentinamente m¨¢s r¨¢pido!
Al instante, e intent¨® levantarse de cama sin importarle nada m¨¢s, ?pero afortunadamente fue
detenida a tiempo por los ?
Aun as¨ª, e luchaba pornzarse hacia Morgan, gritando desesperadamente: -? D¨®nde est¨¢ Cira?
??Qu¨¦ le has hecho?! ?E no sabe nada! ?Nostimes!
La madre de Cira no hab¨ªa visto en cinco d¨ªas, ?y no se atrev¨ªa a pensar en lo que podr¨ªa estar
pasando con e!
Mientras tanto, Morgan se manten¨ªa inm¨®vil, con un tono sin cambios: -Ser¨ªa mejor que te calmaras. Si
t¨² tambi¨¦n te vas, entonces no habr¨¢ nadie que pueda proteger a tu hija.
?La madre de Cira jadeaba, sintiendo que su aprobaci¨®n al matrimonio hab¨ªa llevado a Cira
directamente al peligro al casarse con el hijo de su enemigo jurado!
CapÃtulo 485
Cap¨ªtulo485
-?C¨®mo pudiste¡ c¨®mo pudiste enga?ar as¨ª a Cira? E te ama tanto,s flores que le diste,s
guard¨® en un jarr¨®n especialmenteprado por e. El d¨ªa que fueron a registrarse juntos, estaba
tan feliz¡ ?C¨®mo pudiste hacerle esto?
Pero Morgan simplemente sonri¨® con desprecio: ?Entonces e no se ir¨¢ con otra persona!
La madre de Cira le pregunt¨® desesperadamente: -?Con qui¨¦n se fue? ?D¨®nde est¨¢ exactamente?
Belonging ? N?velDram/a.Org.
Morgan solo ten¨ªa una pregunta: -?D¨®nde est¨¢ el libro de cuentas?
La madre de Cira solo se preocupaba por una cosa: -?D¨®nde est¨¢ Cira? Morgan repiti¨® su pregunta
una vez m¨¢s: -?D¨®nde est¨¢ el libro de cuentas?
Su tono sin emociones podia enloquecer a cualquiera.
Y madre de Cira parec¨ªa ?enloquecer? realmente.
Su estado emocional se derrumb¨® al instante,o una madre protectora dispuesta a dar vida por
su hija, pero estaba siendo retenida y no pod¨ªa acercarse a Morgan. ¨¦l miraba desde arriba,o
un demonio sin emociones. La madre de Cira luchaba, su cabello desordenado, gritando
hist¨¦ricamente: -? Qu¨¦ le has hecho a Cira? ?Ustedes son una banda de monstruos desalmados! ?Ya
no es suficiente con haber matado al gerente Diaz, ni siquiera dejan en paz a su ¨²nica hija
sobreviviente!
E llevaba un monitor card¨ªaco, y su ritmo card¨ªaco estaba fluctuando tan intensamente que el
dispositivoenz¨® a emitir un sonido de rma ?bip bip?.
Morgan apret¨® losbios ligeramente, repitiendo por tercera vez: -El libro de cuentas. ?D¨®nde est¨¢?
La madre de Cira se sent¨ªa culpable, arrepentida, afligida. Sementaba por haber casado a su hija
con ¨¦l. Sus l¨¢grimas fluian libremente, yenzaba a perder visi¨®n, el sonido de rma del
dispositivo se volvia m¨¢s urgente, m¨¢s fren¨¦tico, aterrador para quien lo escuchata.
Helena no pudo evitar mirar a Morgan, quien frunc¨ªa el ce?o, pero luego parecia no tener ninguna
rei¨®n.
La cara de madre de Cira cambiaba entre roja y nca, y miraba fijamente a Morgan: Cira no sabe
nada. No sabe nada en absoluto. Por favor, no
11
-15 BONUS
La ¨²ltima pbra se desvaneci¨® en el susurro de madre de Cira mientras se desplomaba
r¨ªgidamente. La panta del dispositivo emiti¨® un ¨²nico tono. continuo.
Helena se sorprendi¨®: -?Se?or Vega!
Morgan se dio vuelta y sali¨® de habitaci¨®n: -ma a un m¨¦dico para que rescate.
-?Entendido!
Las luces rojas en habitaci¨®n parpadeaban desordenadamente, creando una escena ca¨®tica y
deslumbrante. Sin embargo, luz residual del ojo de Morgan pas¨® r¨¢pidamente por el reloj colgado en
la pared.
En ¨¦l, hab¨ªa un punto verde apenas perceptible,o el iris de una bestial acechando entre maleza.
El otrodo de <
Esa c¨¢mara oculta era algo que hab¨ªan escondido sin que Morgan lo supiera. De lo contrario, ?c¨®mo
sabr¨ªan si Morgan hab¨ªa ido a buscar a madre de Cira para obtener el libro de cuentas?
Aunques cuatro familias ahora formaban unaunidad de intereses, no se confiaban
completamente entre s¨ª.
Ferm¨ªn cruz¨®s piernas sobre mesa y tom¨® un racimo de uvas, disfrutando de desgracia ajena:
Aunque se?ora L¨®pez es suegra de Morgan, ¨¦l sabe que e est¨¢ enferma y no puede soportar
emoci¨®n y el estr¨¦s, todav¨ªa fue tan brusco. Si asusta hasta muerte, ?c¨®mo le explicar¨¢ a
se?orita L¨®pez cuando regrese?
Francisco guard¨® grabaci¨®n de vigncia y reprodujo el breve video de cinco minutos una vez m¨¢s.
Ferm¨ªn lo mir¨® con curiosidad: -?Qu¨¦ sucede?
Francisco simplemente sinti¨® que forma en que Morgan formul¨® sus
preguntas era un poco extra?a: -Su manera de preguntar fue demasiado directa.
Ferm¨ªn no lo entendi¨®: -?C¨®mo m¨¢s podr¨ªa haberle preguntado?
Francisco levant¨® taza de t¨¦, con los ojos entrecerrados detr¨¢s de los cristales: -Como dijiste, si
asustan hasta muerte, ?c¨®mo vamos a saber d¨®nde est¨¢ el
libro de cuentas?
Sin embargo, Ferm¨ªn resopl¨® con indiferencia: -No entiendes al se?or Vega. Con su estatus y su
car¨¢cter, ?cu¨¢ndo ha sido amable con los dem¨¢s?
?Era eso as¨ª? Francisco levant¨® su taza de t¨¦, pensativo, mientras Ferm¨ªn no ve¨ªa ning¨²n problema y
desechaba c¨¢scara de uva: -Viendo rei¨®n de se?ora L¨®pez, parece que se?orita L¨®pez
realmente no sabe nada y tampoco ha visto el libro de cuentas.
Francisco lenz¨® una mirada.
Ferm¨ªn chasque¨® lengua, aunque se llevaba bien con ¨¦l, realmente se irritaba por sus pensamientos
profundos. Le dio una patada en el zapato: -?Tienes alguna idea?
Francisco sonri¨® y sostuvo taza en sus manos, susurrando: -Bueno, digamos que¡ prefiero lo <
Por <, se refer¨ªa a eliminar porpleto el problema.
Su sugerencia era que, independientemente de si Cira sab¨ªa o no y hab¨ªa visto o no el libro de
cuentas, ser¨ªa mejor resolverlo todo de una vez.
Hab¨ªa que cortar por lo sano.
+
CapÃtulo 486
Cap¨ªtulo486
La expresi¨®n de Fermin se volvi¨® m¨¢s seria; en silencio,nz¨®s uvas noidas de vuelta al to.
Francisco lo mir¨® y dijo: -En aquel entonces, no lo manejaron correctamente. Ahora que este problema
ha surgido, si no lo resolvemos adecuadamente esta vez, qui¨¦n sabe, alg¨²n d¨ªa en el futuro podr¨ªa
volver a surgir.
A pesar de que una gran parte de raz¨®n por que Ferm¨ªn confes¨® y cortej¨® a Cira fue por el libro
de cuentas, tambi¨¦n realmente pensaba que Cira era bastante buena. Ahora que e ten¨ªa que morir,
¨¦l realmente estaba bastante indeciso.
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
-Encontremos el libro de cuentas primero, ya haremos de esto m¨¢s tarde. Las pesta?as ligeramente
ca¨ªdas de Francisco proyectaron una sombra sobre sus p¨¢rpados.
Cuando Morgan sali¨® del hospital, lluvia repentina hab¨ªa cesado. El aire estaba h¨²medo y fresco. El
descendi¨® los escalones sin expresi¨®n en el rostro. El agua acumda fue perturbada por sus zapatos
de cuero mientras se dirig¨ªa hacia el coche.
El cielo estaba muy oscuro, peros luces de calle no eran lo suficientemente brintes. Su esbelta
figura se mov¨ªa entre el mundo semiiluminadoo si estuviera vagando entre el nco y el negro.
Antes de subir al coche, recibi¨® una mada de Javier: -Se?or Vega, si tiene tiempo ahora, venga a
casa.
Helena se qued¨® en el hospital para cuidar a madre de Cira. El conductor abri¨® puerta del coche y
Morgan se sent¨® dentro: -?Mi padre me busca?
-No es as¨ª. El presidente ha estado teniendo pesadis estos d¨ªas, incluso ha dormido, y siempre
est¨¢ mencionando a Hugo y al grupo OmniMar. El m¨¦dico dice que esto es un trastorno mental y que
deber¨ªamos consultar a un psic¨®logo.
Morgan realmente no esperaba que fuga de Cira y p¨¦rdida del libro de cuentas afectaran tanto a
su padre. Mir¨® por ventana del coche, donde el letrero del hospital, mecido por el viento nocturno,
tambi¨¦n parec¨ªa fr¨ªo.
Respondi¨® con frialdad: Si se atrevi¨® a hacerlo en el pasado, no deber¨ªa tener miedo ahora.
Javier suspir¨®: -En el pasado tambi¨¦n lo hizo por el grupo Nube Celeste.
-Ay¨²dalo a encontrar un psic¨®logo¨CMorgan hizo un gesto al conductor para que se fuera-. Voy a
regresar ahora.
Ese fue probablemente el per¨ªodo m¨¢s diligente en que Morgan regres¨® a casa despu¨¦s de alcanzar
edad adulta.
Morgan subi¨® directamente al segundo piso, donde suave y gentil se?ora Vega estaba
pa?ando a su esposo en cama: -Morgan, has vuelto.
El padre de Morgan estaba acostado en cama, con los ojos cerrados y morados debajo,
murmurando confusamente: -Hugo¡ todo lo que quieres es arrebatar de m¨ª, no te lo permitir¨¦¡ no¡
Morgan frunci¨® el ce?o.
La se?ora Vega luc¨ªa angustiada: -Tu padre ha estado as¨ª todos estos d¨ªas. El m¨¦dico no puede
entender qu¨¦ est¨¢ pasando. ?Qu¨¦ deber¨ªamos hacer¡? Qu¨¦date un rato con ¨¦l, voy a ver si su
medicina est¨¢ lista.
Una vez que se?ora Vega se fue, Morgan pregunt¨® a Javier: -?De qu¨¦ est¨¢ hando mi padre?
?Qu¨¦ est¨¢ tratando de arrebatar?
Javier dud¨® antes de responder: ¨CLa se?ora D¨ªaz era el¡ primer amor del presidente.
Morgan casi de inmediatoprendi¨® toda situaci¨®n, y se r¨ªo fr¨ªamente de repente: -?As¨ª que,
desde el principio, todo esto fue por e?
Result¨® que estaban peleando por una mujer.
Y s¨ª, a lorgo de historia, los hombres siempre han luchado hasta muerte por tierra bajo sus
pies y mujer en sus brazos.
Abajo, en cocina.
La se?ora Vega apart¨® al sirviente, coloc¨® un pa?o ainte y abri¨® tapa del frasco de medicina. El
olor picante de medicina se esparci¨® con el vapor caliente.
E mir¨® el l¨ªquido burbujeante en el interior y sac¨® un frasco de polvo de su bolsillo. Lo abri¨® y lo
agreg¨® al medicamento.
Su confidente miraba con perplejidad: -Se?ora, ?no sab¨ªa ya lo que quer¨ªa saber? ?Por qu¨¦ sigue
d¨¢ndole esto al se?or? Dijeron que demasiado de esto podr¨ªa causar demencia¡
Era verdad.
El padre de Morgan ahora estaba teniendo pesadis y hando dormido porque se?ora Vega
quer¨ªa saber qu¨¦ estaba pasando realmente con el libro de cuentas que escuch¨® a su esposo y a
Morgan discutir ese d¨ªa.
No pod¨ªa obtener respuestas simplemente pregunt¨¢ndoselo, as¨ª que ten¨ªa que dejar que su esposo,
en un estado de confusi¨®n, le dijera lo que estaba pasando.
La se?ora Vega verti¨® medicina en el taz¨®n, con una suave sonrisa en losbios: ¨¦l lo dijo, todo lo
de familia Vega, todo lo del grupo Nube Celeste, es de Morgan. Ni yo ni Coralina tenemos nada,
?por qu¨¦ deber¨ªa darle una oportunidad cuando ¨¦l no nos da ninguna a nosotras?
La sirviente baj¨® cabeza, sin atreverse a decir nada m¨¢s.
La se?ora Vega entrecerr¨® los ojos: -Pero tal vez con Cira y su madre¡ Mantente al tanto del hospital.
Quiz¨¢s pueda utilizar a Cira para lidiar con Morgan, el ¨²ltimo obst¨¢culo.
-S¨ª.
Morgan no se fue de casa hasta una de madrugada, cuando su padre ya estaba
profundamente dormido.
La se?ora Vega, con naturalidad, sugiri¨® que era tarde y estaba lloviendo, que no era seguro en el
camino, ?por qu¨¦ no pasar noche en casa?
Pero Morgan ni siquiera le prest¨® atenci¨®n, subi¨® directamente al coche.
Abri
WhatsApp.
Diez minutos antes, Helena le hab¨ªa enviado un mensaje, diciendo que, aunque madre de Cira se
hab¨ªa salvado, hab¨ªa ca¨ªdo en un profundo estado dea, y los m¨¦dicos dec¨ªan que podr¨ªa no
despertar.
CapÃtulo 487
Cap¨ªtulo487
Morgan estaba perdido en sus pensamientos bajo lluvia cuando recibi¨® un mensaje de Luis.
-Morgan, los encontr¨¦. Han ido a Seralia.
Morgan mantuvo una expresi¨®n indiferente y bloque¨® panta de su tel¨¦fono: -Ve al aeropuerto.
De repente, el coche en movimiento dio un golpe y cabeza de Cira choc¨® con el cristal,
?despert¨¢nd al instante!
Gerardo le pregunt¨® en voz baja: -?Te duele?¨C
M¨¢s que cabeza, Cira inconscientemente presion¨® su coraz¨®n con mano, una opresi¨®n repentina
la hac¨ªa sentir inc¨®moda.
Aunque Gerardo intent¨® sostener su cabeza con palma de su mano, aun as¨ª, e choc¨® contra
ventana. ¨¦l le frot¨® el lugar donde se hab¨ªa golpeado y le -pregunt¨®: -?No dormiste bien anoche? Has
estado durmiendo todo el camino.
Cira neg¨® con cabeza. No, hab¨ªa usado aceites esenciales, as¨ª que hab¨ªa dormido bien anoche. No
sab¨ªa por qu¨¦, simplemente se sent¨ªa muy cansada. Despu¨¦s de un tiempo, iodidad en su
pecho finalmente desapareci¨®, pero a¨²n ten¨ªa sensaci¨®n de que algo malo hab¨ªa sucedido ?Era por
su madre? No, no pod¨ªa ser. Morgan seguramente estar¨ªa cuidando de su madre.
Cira trag¨® saliva, pero el sentimiento de inquietudenz¨® a gestarse en ese
momento.
El coche avanz¨® durante un buen rato antes de detenerse frente a una finca.
Cira mir¨® a su alrededor: -?D¨®nde estamos?
Gerardo le dijo:
-Es casa de familia Zav.
?La familia Zav?
Cira gir¨® inmediatamente cabeza para mirarlo. ?Era casa de familia Zav que e conoc¨ªa?
Antes de que pudiera preguntar, Gerardo ya entendi¨® lo que estaba pensando. Desabroch¨® el cintur¨®n
de seguridad y mir¨® hacia undo con una expresi¨®n serena: S¨ª.
?Me est¨¢s llevando a ver a Est? -Cira sinti¨® que era absurdo.
Gerardo mantuvo calma en sus ojos: -El punto crucial en tu cambio de rechazo a aceptaci¨®n hacia
Morgan fue cuando Est te tendi¨® una trampa y ¨¦l te ayud¨®, ?verdad?
1. si.
?Entonces?
Cira no entend¨ªa por qu¨¦ mencionaba todo eso, pero justo cuando sensaci¨®n de ansiedad se hab¨ªa
calmado, volvi¨® a surgir con sus pbras. Apret¨® losbios.
Gerardo sali¨® del coche primero y luego le ofreci¨® mano: -Baja del coche. Como dije, te llevar¨¦ a ver
la verdad.
Cira apret¨® los dedos.
-?Tienes miedo?
Unos segundos despu¨¦s, tambi¨¦n baj¨® del coche y sigui¨® a Gerardo hacia casa de familia Zav.
Despu¨¦s del incidente en Xo¨¢n, Est se fue con sus padres a Seralia para recuperarse, pero m¨¢s
precisamente, para ajustarse mentalmente.
Despu¨¦s de todo, hab¨ªa sido derrotada frente a su rival Cira y hab¨ªa presenciado crueldad y
insensibilidad de Morgan, lo que podr¨ªa considerarseo una p¨¦rdida doble.
Gerardo se hab¨ªa puesto en contacto con Est antes de llegar, y los sirvientes de familia Zav
los llevaron al jard¨ªn trasero.
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
El jard¨ªn cl¨¢sico era tan hermosoo una pintura, y Est estaba sentada en una si de mimbre en
el jard¨ªn, cubierta con una manta de felpa nca. Aunque llevaba un maquije ligero, sus rasgos
ex¨®ticos segu¨ªan siendo muy delicados.
Al levantar vista y ver a Cira detr¨¢s de Gerardo, Est se sorprendi¨® por un momento antes de
enderezarse.
-Se?or Guzm¨¢n, no me has dicho que ibas a trae contigo.
Detr¨¢s de Gerardo, Sandra se encarg¨® de decir: -Se?orita Zav, el se?or Guzm¨¢n est¨¢ ayudando a
la familia Zav a cubrir el d¨¦ficit de fondos. No est¨¢ pidiendo mucho a cambio, solo quiere molestar a
la se?orita Zav para que responda algunas preguntas nuestras.
La empresa de familia Zav hab¨ªa estado pasando por un momento dif¨ªcil ¨²ltimamente,
enfrentando una serie de contratiempos. Al principio del a?o,
surgi¨® una crisis importante rcionada con falta de liquidez. Si no se resolv¨ªa pronto, toda
empresa se ver¨ªa afectada. La familia Zav pens¨® en acudir a familia Garc¨ªa, pero
inesperadamente, Gerardo se present¨® voluntariamente.
En actualidad, Gerardo era el segundo ionista m¨¢s grande del grupo Zav, despu¨¦s de
familia Zav.
Est tampoco era tonta, entendi¨® ramente que Gerardo estaba ayudando a familia Zav por
Cira.
E apret¨® los dientes y mir¨® fijamente a los ojos de Cira, sin poder ocultar su resentimiento y envidia:
-?Podr¨ªas ense?arme c¨®mo lo hiciste? ?Tienes a Morgan a izquierda y a Gerardo a derecha,
ambos obsesionados contigo!
Cira, al igual que Gerardo, no quer¨ªa har con e. Sin embargo, a diferencia de calma de
Gerardo, su coraz¨®n no estaba en paz, con una serie de pensamientos fluyendo en su mente.
Est observ¨® durante unos segundos, se recost¨® en su si y no tuvo m¨¢s opci¨®n que forzar una
sonrisa: -Si el se?or Guzm¨¢n tiene alguna pregunta, pregunte. Usted nos ha ayudado a familia
Zav en un momento crucial, as¨ª que le garantizo que le responder¨¦ todo sin ocultar nada.
CapÃtulo 488
Cap¨ªtulo488
Gerardo mir¨® ligeramente hacia atr¨¢s, Sandra avanz¨® y fue directo al punto: Se?orita Zav, al
reflexionar sobre el incidente en el que implicaste a se?orita L¨®pez, ?no notaste nada extra?o?
Est no lo entend¨ªa: ?Qu¨¦ cosa extra?a?
Sandra le explic¨® ramente pbra por pbra: -En todo el incidente, lo crucial fueron los
testimonios de esos dos matones que te intimidaron. Ellos acusaron a se?orita L¨®pez de
sobornarlos.
Eran esos dos hombres que, con sus tel¨¦fonos m¨®viles, fingieron pedir diriones a Cira, pero en
realidad estaban grabando im¨¢genes de Cira interactuando con ellos para el sistema de vigncia.
Est respondi¨®:
Sandra continu¨®:
¡Hmm.
?No deber¨ªa haber sido esencial que esas pruebas importantes fueran entregadas a polic¨ªa de
inmediato para avanzar en investigaci¨®n? Pero recuerdo que polic¨ªa los encontr¨® al tercer dia.
?Cu¨¢l fue tu intenci¨®n al hacerlo as¨ª?
Est no sab¨ªa por qu¨¦ le estaban preguntando eso, dud¨® un momento y respondi¨®: No organic¨¦
especificamente eso.
En mi n, ellos habr¨ªan sido arrestados por policia esa misma noche, y luego habr¨ªan acusado a
Cira de manera natural. No s¨¦ por qu¨¦, pero polic¨ªa no los arrest¨® esa noche. Pens¨¦ que habianN?velDrama.Org holds ? this.
huido. Despu¨¦s de unos d¨ªas, policia los atrap¨®, pero continuaron siguiendo el guion que habia
preparado, asi que no pregunt¨¦ m¨¢s.
Gerardo habl¨® con calma: -En realidad, esa noche no escaparon, fueron capturados por hombres
enviados por Morgan.
Est se sorprendi¨® por un momento: -Mor¡
Cira parpade¨® ligeramente ante esta revci¨®n. Morgan nunca le habia mencionado ese hecho. E
apret¨® losbios ligeramente y respondi¨®: ¡ª Ah, asi que Morgan captur¨® a esos dos y los entreg¨® a
policia. Afortunadamente los atraparon, de lo contrario, ?cuando habr¨ªa podido despejar mi nombre?
-?Afortunadamente?
Gerardo le pregunt¨®: -Si esos dos no hubieran confesado que t¨² los instruiste, ? c¨®mo explicar¨ªas que
te detuvieran enisaria durante un d¨ªapleto? ?
Est¨¢s segura de que Morgan estaba ayud¨¢ndote?
Cira respondi¨® sin vacr: -Morgan solo ayudaba a polic¨ªa a capturar a esos dos. ¨¦l pensaba que, al
atraparlos, podr¨ªan limpiar mi nombre. ?C¨®mo iba a saber lo que dir¨ªan a polic¨ªa?
Gerardo mir¨® fijamente: -?Realmente crees en lo que est¨¢s diciendo? ?Crees que ¨¦l los captur¨® sin
interrogarlos primero?
Los pensamientos de Cira vacron un momento antes de que e los reprimiera con firmeza.
Respondi¨® con calma: ?Acaso se puede confiar en integridad de esos
matones? Son capaces de decir una cosa en un momento y otra diferente en otro. Cuando los
interrog¨® Morgan, admitieron que fueron instigados por Est. Luego, frente a polic¨ªa, siguieron el
guion de ser sobornados por m¨ª. ?Lo que sucedi¨® enisar¨ªa no estaba bajo el control de Morgan!
Por supuesto, Gerardo pod¨ªa ver ramente que Cira estaba intentando convencerse a s¨ª misma. Su
¨²ltima r¨¢faga de emoci¨®n al final de su argumento era mejor evidencia de que ten¨ªa dudas, pero a¨²n
se aferraba tercamente a su posici¨®n.
¨¦l habl¨® lentamente: -Si no pod¨ªa contrrlos, ?c¨®mo es que repentinamente confesaron y revron a
su empleador?
Cira respondi¨®: ¡No estamos hando de una pel¨ªc. ?Acaso los matones podr¨ªanpetir en
astucia con polic¨ªa? Bajo el interrogatorio exhaustivo de experimentada polic¨ªa, es natural que los
matones cedan y revelen todo. ?No es eso l¨®gico y normal?
Gerardo mir¨® indiferente, y Cira continu¨® sin retroceder.
E siempre encontraba una manera de justificars iones de Morgan, siempre pod¨ªa encontrar
formas de refutar los argumentos en su contra.
Luego, incluso volvi¨® situaci¨®n hacia Gerardo: Carlos no es una personal decente. Eso no significa
que Morgan sea igual. No es il¨®gico que simplemente porque Carlos es mi enemigo, niegues lo que
Morgan ha hecho por m¨ª. Eso no tiene sentido.
El pecado no recae sobre familia, y desgrac¨ªa no se extiende a esposa e hijos. La alianza de
Carlos cons otras tres familias para asediar a Hugo fue un error de Carlos, no de Morgan. Adem¨¢s,
Morgan solo ten¨ªa cuatro a?os en ese momento. ?Qu¨¦ pod¨ªa saber?
No se le puede etiquetaro malo solo porque su padre biol¨®gico era Carlos. ?
Acaso todas sus iones eran malintencionadas?
Cira solt¨® los dedos que hab¨ªan estado apretados sin darse cuenta, sintiendo un ligero dolor en
palma de mano.
Hasta el dia de hoy, recordaba esa noche en za cuando Morgan llev¨® a ver los fuegos
artificiales. Fueo si fuera un ¨¢rbol en flor especialmente florecido para e.
E vio c¨®mos estres fugaces ca¨ªan en el cielo, c¨®mo todos baban bajo luz de luna. ¨¦l
levant¨® su brazo para hace girar, y cuando e choc¨® contra su pecho, ¨¦l baj¨® cabeza por primera
vez y le pidi¨® perd¨®n, admitiendo que se hab¨ªa equivocado en el pasado y que podr¨ªan empezar de
nuevo.
E crey¨® en su sinceridad en ese momento.
Por eso, no cre¨ªa ens maliciosas espiones de Gerardo ahora.
Cira ya no quer¨ªa escuchar m¨¢s. Retrocedi¨® unos pasos y dijo: Si no hay nada m¨¢s que discutir,
vuelvo a Sher¨®n.
Se dio vuelta para irse.
Pero antes de que pudiera dar dos pasos, Gerardo detuvo con una voz tranqu: Si realmente
conf¨ªas en ¨¦l, ?por qu¨¦ te huyes ahora?
Cira se sinti¨® golpeada emocionalmente en ese momento, se volvi¨® bruscamente:
-No tengo¡ no tengo miedo¡
-Si no tienes miedo, entonces qu¨¦date y escucha lo que tengo que decir dijo Gerardo con firmeza,
decidido a enfrenta con verdad detr¨¢s de todo el incidente.
?Volver a Sher¨®n? ?Regresar aldo de Morgan?
??C¨®mo pod¨ªa siquiera pensar en regresar junto a Morgan en esa situaci¨®n?!
CapÃtulo 489
Cap¨ªtulo489
Est lo observaba, dirigiendo mirada primero a Gerardo y luego a Cira.
E no era tonta, e incluso era bastante inteligente. Despu¨¦s de todo, no podr¨ªa haber creado ilusi¨®n
de que Morgan segu¨ªa sus ¨®rdenes con solo unas pocas. pbras si no fuera as¨ª, llevando a que Cira
malinterpretara situaci¨®n.
Entonces, en ese momento, ya hab¨ªaprendido todo. Se recost¨® contra si con una expresi¨®n
enfermiza en su rostro, pero una sonrisa extra?a y abrupta apareci¨®: Resulta que mi peque?a trampa
no fue unpleto fracaso. Al final, ayud¨¦ al se?or Vega a ganarse el coraz¨®n de se?orita L¨®pez¡
Cira, con voz tensa, respondi¨®: -Lo que sucede entre Morgan y yo no es asunto tuyo.
-Viniste a mi casa para conocer verdad, pero ahora no te atreves a escucha. Secretaria L¨®pez,
?por qu¨¦ eres tan contradictoria? Ah, ya lo s¨¦. En realidad, lo has sospechado desde hace tiempo,
?verdad? Pero no te atreves a confirmarlo. Despu¨¦s de todo, ya tienes puesto el anillo. Si ahora
descubres que has confiado en persona equivocada, ?qu¨¦ har¨¢s?
Est not¨® el anillo en el dedo anr de Cira, pero esa vez, en lugar de sentir envidia, incluso
encontr¨® situaci¨®n rid¨ªc. Era una risa ir¨®nica de camarader¨ªa en desgracia.
Gerardo frunci¨® el ce?o ligeramente ante losentarios sarc¨¢sticos de Est hacia Cira, pero no
intervino.
¨¦l tambi¨¦n quer¨ªa que Cira se diera cuenta de lo ingenua que era al seguir creyendo en inocencia
de Morgan.
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
Cira estaba nerviosa y su rostro estaba tenso. No admit¨ªa que ?no se atrev¨ªa?>, simplemente no ve¨ªa
la necesidad de hacerlo. ?Por qu¨¦ deber¨ªa quedarse aqu¨ª para escuchars bus sarc¨¢sticas de
Est?
No lo deseaba.
Se dispon¨ªa a irse.
Pero con una orden de Est para detene, los sirvientes de familia Zav se interpusieron en el
camino de Cira, impidi¨¦ndole irse.
Cira se volvi¨® para mira, con el rostro fr¨ªo.
Est levant¨® ligeramenteisura de losbios: -Puede que no quieras escucharlo, pero ?qu¨¦
puedes hacer? Te lo digo, ?Morgan es el verdadero jugador
detr¨¢s!
Se levant¨® de su si y tom¨® una rosa en flor de una rama cercana. Dio vueltas alrededor de Cira,
arrancando p¨¦talos y arroj¨¢ndolos al suelo mientras haba.
-Los dos matones fueron capturados por Morgan mucho antes, ?por qu¨¦ esper¨® tres d¨ªas para
entreg¨¢rselos a polic¨ªa? Porque necesitaba esos tres d¨ªas para perfionar mi trampa no tan
perfecta. ?Recuerdas haber recibido fotosprometedoras m¨ªas?
Ni siquiera tes mand¨¦. Originalmente pens¨¦ que los matones actuaban por su tuenta, pero ahora me
doy cuenta de que fue Morgan quien los organiz¨®. Si no, ?c¨®mo podr¨ªamos tener una cadena de
evidenciapleta sin enviarte esas << pruebas>>? ?C¨®mo podr¨ªas haber sido arrestada sin esas
fotos? Si no hubieras terminado en c¨¢rcel, ?c¨®mo podr¨ªas haber ca¨ªdo tan desesperadamente en su
trampa? ?Y c¨®mo podr¨ªas haberlo vistoo tu salvador?
?La respiraci¨®n de Cira se volvi¨® pesada de repente!
El incidente de hac¨ªa dos meses que casi hab¨ªa olvidado, ahora resurg¨ªa v¨ªvidamente en su mente con
las pbras de Est.
E record¨® sentirse desconcertada al recibirs fotos, record¨® ansiedad de ser convocada a
comisar¨ªa, record¨®s pruebas que polic¨ªa presentaba y los interrogatorios, as¨ªo firma y el
encierro en celda, con esa sopa extra?a y los panes pasados.
Ese d¨ªa, su est¨®mago se retorc¨ªa de dolor, yac¨ªa en gran litera de celda. desesperada,
pregunt¨¢ndose por qu¨¦ nadie ven¨ªa a rescata, y luego apareci¨® Morgan,o un salvador,
llev¨¢nd lejos¡ S¨ª, e se aferr¨® a ¨¦l porque apareci¨® en ese momento, todav¨ªa recordaba su
estado mental en ese momento.
Todo el mundo estaba oscuro, solo ¨¦l briba.
El sentimiento le dec¨ªa a Cira que no pod¨ªa confiar ens pbras de Est, e simplemente no
pod¨ªa soportar ve bien con Morgan. Despu¨¦s de todo lo que hab¨ªa dicho, ?ten¨ªa alguna prueba?
Pero raz¨®n segu¨ªa siendo ra. Record¨® que m¨¢s tarde tanto Marceloo Fermin habian
mencionado de manera casual que estaban ocupados con asuntos personales en ese momento,
ocupados resolviendo problemas y no tenian idea de lo que le hab¨ªa sucedido a e, por lo que no
hab¨ªan rescatado.
?Tan coincidentemente ambos estaban ocupados? ?Ambos no notaron en ese momento, dej¨¢nd
s y desamparada¡ realmente era tan coincidencia?
Las coincidencias demasiado perfectas no son coincidencias en absoluto.
Si lo que dec¨ªa Est era cierto, si realmente todo fue orquestado por Morgan¡ A pesar de que el sol
briba en Seralia ese d¨ªa, Cira sent¨ªa un escalofr¨ªo recorrer su cuerpo, su coraz¨®n estaba cubierto por
una sombra en un rinc¨®n.
Est a¨²n no hab¨ªa terminado: Y hay otra cosa. En ese momento tambi¨¦n. pens¨¦ que era casualidad,
pero ahora veo que el se?or Vega siempre estaba jugando un papel en segundo no.
CapÃtulo 490
Cap¨ªtulo490
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
Cira se volvi¨® hacia e, sus ojos oscuros miraban fijamente: -?Qu¨¦ cosa?
Est dijo: En ese momento, opini¨®n p¨²blica en l¨ªnea estaba en su contra, los usuarios de Inte
te estaban atacando ferozmente por supuestamente perjudicarme.
Cira reprendi¨®: -?Eso fue algo que t¨² creaste a prop¨®sito!
Est levant¨®s manos inocentemente: -No fui yo. ?No le pediste a Isabel que te ayudara a
demandarme por incitar opini¨®n p¨²blica? Pero el tribunal finalmente dictamin¨® que no hab¨ªa pruebas
que demostraran que yo hab¨ªa hecho eso, as¨ª que realmente no fui yo.
¡Cira apret¨® losbios.
Est continu¨®: -Puedo ser capaz de armar un n en tu contra, pero eso no significa que est¨¦
dispuesto a publicar mis propias fotos en l¨ªnea para que gentes vea. Todav¨ªa tengo que mantener
mi reputaci¨®n en esta industria, no estoy tan desesperada. Pero si nadie lo impuls¨®, tambi¨¦n creo que
este asunto no se habr¨ªa hecho tan p¨²blico.
As¨ª que supongo que fue Morgan quien lo hizo, con el prop¨®sito de debilitar a¨²n m¨¢s tus defensas
psicol¨®gicas, haci¨¦ndote sentir m¨¢s vulnerable y, por lo tanto, m¨¢s dependiente de ¨¦l.
Cira inconscientemente apret¨® los dedos, sus pesta?as parpadeaban.
Est se acerc¨® a e, mir¨¢nd con una sonrisa enigm¨¢tica: -Recuerdo que tambi¨¦n recibiste un
paquete con sangre de un usuario de Inte. ?Fue enviado por un usuario o por Morgan? ?Tienes
alguna respuesta ahora? ?Hmm?
. ?No!
?No pudo ser!
?Morgan no le har¨ªa algo as¨ª!
Los pensamientos de Cira se afianzaron de repente, sus ojos se volvieron afdos y fr¨ªos al mirar a
Est con malicia, y le dijo entre dientes: Morgan por todo!
?Deja de culpar a
-?Qu¨¦ no ser¨ªas capaz de hacer para destruirme en ese momento? No creas que lo he olvidado. El
origen de opini¨®n p¨²blica fue cuando fingiste un intento de suicidio subiendo al techo del hospital, lo
que provoc¨® intervenci¨®n de polic¨ªa y los bomberos. ?Fue debido a toda esa conmoci¨®n que el
asunto se
propag¨® en Inte! ?Acaso tu aparici¨®n all¨ª no es para impulsar opini¨®n p¨²blica en mi contra? ?No
es para utilizar opini¨®n p¨²blica para manipr justicia y arrestarme?
-Ahora dices que no creaste ni incitaste opini¨®n p¨²blica, que todo fue obra de Morgan. ?Crees que
te lo voy a creer?
S¨ª, e defend¨ªa a Morgan. Cre¨ªa lo que dijo Ximena, que e no era realmente de familia L¨®pez,
cre¨ªa lo que dijo su madre, que era parte de familia D¨ªaz, tambi¨¦n cre¨ªa lo que dijo Gerardo sobre
conspiraci¨®n des cuatro familias, que llev¨® al cpso del grupo OmniMar y ruina de familia
D¨ªaz. E cre¨ªa todas esas cosas.
Pero no cre¨ªa que todo lo rcionado con Morgan fuera falso.
Los dedos apretados de Cira golpearon el anillo. Ese anillo no se pod¨ªa quitar despu¨¦s de pon¨¦rselo,
lo que significaba que Morgan nunca hab¨ªa pensado en separarse de e desde el momento en que
se lo puso. Si eso no era amor, ? entonces qu¨¦ era?
Pero explicaci¨®n de Est fue: Fingi un intento de suicidio para presionar a mis padres para que se
pusieran de mido. En ese momento, estaban preocupados por ofender a Morgan, quien te proteg¨ªa.
Pero al d¨ªa siguiente de mi intento de suicidio, mis padres fueron a har con Morgan y le pidieron
condiciones, ofreciendo una casa valorada en medio bill¨®n de dres. ?No sab¨ªas tambi¨¦n sobre eso?
¡Cira sacudi¨® cabeza con brusquedad. No, no era as¨ª: ?Est¨¢s tergiversando los hechos para
confundirme!
-?Todav¨ªa no me crees? Entonces ve y preg¨²ntales t¨² misma -Est sac¨® su tel¨¦fono y se lo entreg¨®.
Trabaj¨¦ en el grupo Nube Celeste durante un tiempo. S¨¦ que cada vez que Morgan da una orden, se
la pasa a Helena o Ema para que ejecuten. Ahora mismo puedes mar y preguntarles si alguna
vez ayudaron a Morgan a manipr opini¨®n p¨²blica.
-?Por qu¨¦ no preguntas? Ve y preg¨²ntales.
E instigaba, incitaba, con una excitaci¨®n brindo en sus ojos, ansiosa por ver rei¨®n de Cira
despu¨¦s de escuchar a Helena y Ema admitirlo.
-Cira, ?te est¨¢s echando para atr¨¢s? ?No conf¨ªas en Morgan?
Sandra susurr¨®: -Se?or Guzm¨¢n. No pod¨ªa dejar que se?orita L¨®pez seunicara con Helena y
Ema, de lo contrario, Morgan se enterar¨ªa de su presencia all¨ª.
Pero Gerardo no reion¨® en absoluto, mirando a Cira con calma y neutralidad. Si e decid¨ªa mar
o no, era su propia decisi¨®n.
Los dientes de Cira se apretaron con fuerza, luego tom¨® el tel¨¦fono de Est y encontr¨® el contacto
de ?Helena? en su lista de contactos. Marc¨® y esper¨®.
Est sonri¨® y audi¨®:
?Bien, muy bien, has decidido mar!
Cira no ten¨ªa nada que temer.
El tel¨¦fono son¨® varias veces antes de que Helena respondiera, su tono sonaba confundido: ?Se?orita
Zav?
Cira habl¨®: -Helena, soy yo.
CapÃtulo 491
Cap¨ªtulo491
?Helena se sorprendi¨® repentinamente!
Luego exm¨® sorprendida: -?Cira? ?Eres t¨²? -Estaba tan sorprendida que olvid¨® ma ?se?ora
Vega? y usar un tono respetuoso-. ?Por qu¨¦ tienes el tel¨¦fono de se?orita Zav? ?D¨®nde est¨¢s
ahora? ?El se?or Vega te ha estado buscando por todas partes estos d¨ªas!
Cira susurr¨®: ¡ª?Est¨¢s con Morgan ahora?
Helena respondi¨®: -No, el se?or Vega no vino a oficina hoy y no me avis¨®. Dime d¨®nde est¨¢s, ?y te
ayudar¨¦ a contactar al se?or Vega para que vaya a buscarte de inmediato!
Cira le dijo repentinamente: -Helena, hemos sidopa?eras de trabajo durante tres a?os. Aunque no
hemos tenido mucho contacto personal, pens¨¦ que ¨¦ramos amigas. Pero cuando Est me difam¨®,
?por qu¨¦ seguiste manipndo opini¨®n p¨²blica en mi contra?
Est sonrio, los ¨¢ngulos de su boca se curvaron. ?Qu¨¦ pregunta tan astuta!
Helena guard¨® silencio al otrodo de l¨ªnea, luego dijo: -Cira, ?qu¨¦ est¨¢s diciendo? Yo no¡
Pero Cira colg¨® el tel¨¦fono sin escuchar m¨¢s, sujetando el tel¨¦fono muy apretado. Su rostro se volv¨ªa
cada vez m¨¢s r¨ªgido, mientras que Est se re¨ªa dnte de e.
¡ªJajaja, ?e incluso quer¨ªa decir ?yo no hice esto?>! Si realmente no lo hubiera hecho, te habr¨ªa
respondido de inmediato y se habr¨ªa defendido. ?Por qu¨¦ se qued¨® cada durante tanto tiempo?
?Eh? ?Debe haberse asustado mucho, jajaja!
Cuando una persona normal es acusada injustamente, instintivamente se defiende: ?No hice eso! ?De
d¨®nde sacaste esa idea? Eso es unportamiento instintivo, en cambio, de quedarse en silencio
durante tanto tiempo.
Ese per¨ªodo de silencio de Helena fue ramente el resultado de pregunta contundente y directa de
Cira. Probablemente estaba considerando si deb¨ªa admitirlo o no. Por eso Est elogi¨® forma en
que Cira formul¨® pregunta. No era de extra?ar que fuera secretaria L¨®pez.
Est termin¨® de sonre¨ªrse y audir: ¡ª?Ahora, ?ves?! Lo que quiero decir es que mi n no fue un
completo fracaso. S¨ª, fracas¨® para m¨ª, pero para Morgan, cada paso fue un ¨¦xito.
-Las fotos tomadas por los matones que contrat¨¦ se convirtieron en
oportunidad perfecta para que ¨¦l se presenteo un h¨¦roe. Mi simcro de suicidio se convirti¨® en
un tema que ¨¦l pudo utilizar para manipr opini¨®n p¨²blica. Al final, parece que todo lo hice yo,
mientras que ¨¦l no hizo nada. ¨¦l est¨¢ limpio, pero logr¨® todos los efectos que deseaba.
N?velDrama.Org holds ? this.
E recuper¨® su propio tel¨¦fono y, de paso, tom¨® mano de Cira, observando su costoso anillo. Por
eso pensaba que estaban en misma situaci¨®n miserable.
Antes, e cre¨ªa que Morgan amaba mucho a Cira. Pero ahora ve¨ªa que tambi¨¦n era capaz de
manip. Aunque no entend¨ªa por qu¨¦ lo hac¨ªa, si realmente amaba a alguien, no podr¨ªa soportar
ve sufrir. Pero Morgan una y otra vez empuj¨® a Cira al l¨ªmite, y luego apareci¨®o el h¨¦roe para
salva. ?Cu¨¢nto amor genuino podr¨ªa haber en esa situaci¨®n? ?Qu¨¦ hab¨ªa para que e
envidiara?
Morgan era fr¨ªo y despiadado con e, y tambi¨¦n lo era con Cira. As¨ª que estaban en misma
situaci¨®n, ninguna de es hab¨ªa recibido el amor verdadero de ¨¦l. Cira no respondi¨® a bu de
Est. Lo ¨²nico que pod¨ªa recordar en ese momento era que primera vez que hab¨ªa buscado a
Morgan voluntariamente fue durante esa tormenta de opini¨®n p¨²blica.
Debido a opini¨®n p¨²blica, en empresa fue objeto de hadur¨ªas por parte de sus colegas, recibi¨®
paquetes con amenazas sangrientas e incluso fue suspendida por Osiel. Despu¨¦s de una serie de
contratiempos y sin saber qu¨¦ hacer, dej¨® empresa apresuradamente. Tan prontoo se abrieron
las puertas del ascensor, vio a Morgan afuera.
Esa fue primera vez, desde que hab¨ªan terminado, que e corr¨ªa hacia ¨¦l por iniciativa propia.
Fue a partir de ese momento que empez¨® a dejar atr¨¢s los resentimientos hacia ¨¦l, a bajar sus
defensas, hasta noche de los fuegos artificiales, cuando casi lo perdon¨® porpleto.
Esa noche, tambi¨¦n recuperaron intimidad perdida desde hac¨ªa mucho tiempo. E lo m¨®
?Morgi?, y ¨¦l le dese¨® un feliz a?o nuevo al o¨ªdo¡
De repente, Cira sinti¨® los ojos arder,o si algo estuviera a punto de salir de ellos.
Ese incidente fue realmente el punto crucial que transform¨® su rci¨®n. E segu¨ªa recordando c¨®mo,
en su momento de mayor necesidad, solo Morgan hab¨ªa ayudado. Por eso pens¨® que, aunque
Carlos era el padre de Morgan, no eran iguales, Morgan s¨ª que era una buena persona.
Pero si incluso ese asunto fue falso, ?por qu¨¦ hab¨ªa aceptado casarse con Morgan?
+15 B?NUS
Se alej¨® inconscientemente hasta chocar con una persona. Gir¨® confundida y se encontr¨® con
mirada serena y tranqu de Gerardo.
¡Cira apret¨® los dedos, envolviendo el anillo en palma de su mano. Despu¨¦s de unos segundos,
finalmente dijo: -No puedo creerlo.
CapÃtulo 492
Cap¨ªtulo492
Cira apret¨® los dientes. Una persona tan serena y racionalo e, en ese momento se mostraba
tan terca e inflexible. Aunque Est explicara ramente todo el trasfondo y el silencio de Helena
corroborara todo, e a¨²n se negaba a aceptarlo.
-?Todo esto es solo tus suposiciones!
Su actitud obstinada incluso disgustaba a Est, quien estaba a punto de decir algo con una sonrisa
ir¨®nica, cuando de repente una voz masculina intervino desde undo: -Cira, ¨¦l no merece tu
confianza.
Con una calma imperturbable, sin mostrar ninguna emoci¨®n desde el principio, Gerardo hab¨ªa
permanecido en silencio todo el tiempo.
Los p¨¦talos de rosa fueron llevados por el viento hasta sus pies, uno tras otro, rojoso sangre.
Sus pbras resonaron en los o¨ªdos de Cira, haciendo que su coraz¨®n sintiera que estaba siendo
revuelto en su cuerpo, experimentando una sensaci¨®n de dolor asfixiante.
Gerardo mir¨® con sus ojos color avena, suaveso aguas termales, pero sus pbras eran tan
afdaso estctitas colgando del techo.
-Si ¨¦l no hubiera neado reconciliarse contigo primero, ?c¨®mo podr¨ªa ir a tu casa contigo? ?C¨®mo
podr¨ªa casarse contigo? ?C¨®mo podr¨ªa usar su rci¨®n contigo para obligar a tu padre a entregar el
libro de cuentas?
Cira sinti¨®o si alguien le estuviera apretando garganta, haciendo que le resultara dif¨ªcil respirar.
Gerardo continu¨®: ¡ªCira, cada paso que ¨¦l ha dado ha sido calcdo. ?Todav¨ªa no lo entiendes hasta
ahora?
Helena colg¨® el tel¨¦fono despu¨¦s de har con Cira, y al devolver mada, nadie respondi¨® al otro
lado.
Cuanto m¨¢s pensaba, m¨¢s sospechaba que algo estaba mal. Inmediatamente m¨® a Morgan.
-?Qu¨¦ sucede?
-Se?or Vega, se?ora acaba de marme desde el tel¨¦fono de se?orita
Zav.
Morgan le respondi¨® fr¨ªamente: -?Qu¨¦ dijo?
Helena le respondi¨® en voz baja: -Pregunt¨® si yo estuve manipndo opini¨®n p¨²blica detr¨¢s de
se?orita Zav en ese asunto. En ese momento no supe qu¨¦ decir. Despu¨¦s de un momento de
silencio, simplemente dije que no, pero se?ora colg¨® directamente¡ Siento que e puede que no
crea en m¨ª, puede que sepa algo.
Entiendo -dijo Morgan antes de colgar.
En ese momento, ¨¦l estaba en un autom¨®vil que avanzaba r¨¢pidamente. Luis en el asiento dntero
estaba organizando informaci¨®n: -Morgan, el coche de Gerardo deber¨ªa estar yendo hacia¡
Morgan habl¨® con voz apagada: ¡ªEst¨¢n en a casa de familia Zav.
Luis se sorprendi¨® y se volte¨®: -Morgan, ?c¨®mo lo sabes?
Morgan respondi¨® con frialdad: -Haz que tus hombres se preparen.
Luis sonri¨® de manera astuta: -No te preocupes, Morgan, he preparado todo. Incluso si Gerardo se
convierte en una abeja, ?no podr¨¢ escapar de mi mano!
Morgan se sent¨® en silencio en el coche, girando el anillo de vez en cuando, con los ojos cerrados.
Mientras tanto, una nube pas¨® por el cielo, cubriendo el sol brinte que hab¨ªa, y el cielo sobre el
jard¨ªn de familia Zav se oscureci¨® moment¨¢neamente.
Cira sinti¨® que sus piernas se debilitaban, casi incapaz de sostenerse, y se movi¨® mec¨¢nicamente
hacia una si para sentarse.
Mir¨® hacia abajo el anillo en su dedo anr, intentando quit¨¢rselo.
Pero,o en cada intento anterior, no se movi¨® en absoluto, atrap¨¢ndo lo hab¨ªa hecho el
esquema que Morgan hab¨ªa dise?ado para e.
Cira record¨® cuando Morgan llev¨® de regreso al pueblo Fuenteserena por primera vez. E le
pregunt¨® si quer¨ªa entrar y sentarse un rato. ¨¦l le dijo que no ten¨ªa posici¨®n adecuada, tal vez
pr¨®xima vez.
Se sinti¨® conmovida en ese momento. El respetable se?or Vega, de alguna manera, encontrando
formas de exigirle una posici¨®n.
Luego, ¨¦l le
puso ese ¨¢nillo, diciendo que ahora ten¨ªa una posici¨®n, que pod¨ªa ir a su casa con e.
Se sinti¨® dulce en ese momento. Finalmente, ser¨ªan una pareja leg¨ªtima.N?velDrama.Org holds ? this.
Pero result¨® que, lo que ¨¦l maba ?posici¨®n?, no era lo que e pensaba que era. Su significado era
que finalmente hab¨ªa atrapado, finalmente podr¨ªa usa para chantajear a su padre.
Cira se estir¨® losbios, sonriendo con l¨¢grimas en los ojos.
Anteriormente, siempre hab¨ªa sentido que su padre no amaba mucho, pero cuando ¨¦l vio que e
tra¨ªa a casa a su supuesto prometido, quien result¨® ser un enemigo, cu¨¢nto miedo, cu¨¢nto descontrol,
cu¨¢nta irracionalidad mostr¨® al exigir que se separaran de inmediato, en realidad era cu¨¢nto amaba.
As¨ª que al final, incluso fue capaz de suicidarse para protege.
Y justo ese d¨ªa en que ¨¦l se suicid¨®, e a¨²n fue al Registro Civil con Morgan para casarse¡ ?C¨®mo
puede ser tan absurda vida en este mundo?
CapÃtulo 493
Cap¨ªtulo493
cabeza
Cira no quer¨ªa dejar ques l¨¢grimas se derramaran de sus ojos. Levant¨®
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
para mirar al cielo. ?Ah, hace un momento no era un d¨ªa soleado? ?C¨®mo es que de repente no hay
sol? ?C¨®mo es que de repente descubr¨ª verdad? Morgan¡ ?Morgan en realidad no me amaba?
Durante los ¨²ltimos tres a?os, e solo hab¨ªa sido su herramienta, y ahora segu¨ªa si¨¦nd. ?C¨®mo
pudo caer por segunda vez despu¨¦s de haber ca¨ªdo una vez y no haber tenido un buen resultado?
?Fue por su <
Pero inclusos emociones que vio con sus propios ojos eran falsas. ?Cu¨¢nto de lo que no vio, solo
basado en los rtos de otros y en una frase ambigua de amor, era verdadero?
Cira trag¨® saliva con fuerza, tratando desesperadamente de quitarse el anillo, peros puntas afdas
en forma de ?
Cira apret¨® los dientes, decidida a seguir intentando, pero su mu?eca fue detenida por Gerardo, quien
le dijo con voz grave: -Basta ya, Cira, este anillo no se puede quitar.
¡
?Realmente no se puede quitar?
-Este es un Rose, cada due?o que lo posee, lo quita despu¨¦s de muerte.
?C¨®mo puede haber un anillo tan irracional en este mundo? ?C¨®mo puede haber un hombre tan
desalmadoo Morgan? ?C¨®mo puede haber una mujero yo, que no aprende de sus errores?
?Ser enga?ada una y otra vez por misma persona!
Cira record¨® c¨®mo Morgan le dec¨ªa cosas dulces, y ahora, con esa verdad desgarradora frente a e,
el contraste era tan extremo que sent¨ªa una repulsi¨®n sincera. Inclin¨® cabeza y vomit¨®.
Despu¨¦s de ese vomito, en lugar de disminuir, sensaci¨®n de n¨¢useas aument¨®, y Cira continu¨®
vomitando varias veces seguidas.
Gerardo frunci¨® el ce?o y le dio palmadas en su espalda: -Cira, ?qu¨¦ te pasa?
Cira, con mirada perdida, murmur¨®: -?Por qu¨¦ el coraz¨®n humano puede ser
tan repugnante?
Gerardo sab¨ªa que, en solo unos pocos d¨ªas, e hab¨ªa recibido demasiada
informaci¨®n.
Desde descubrir que no era biol¨®gicamente parte de familia L¨®pez, hasta lidiar cons
complicaciones des familias D¨ªaz, y ahora, descubriendo que Morgan hab¨ªa estado manipndo
todo el tiempo. Para e, todas esas revciones eran demasiado pesadas y crueles.
P¨¨ro Gerardo entend¨ªa a Cira. Con su personalidad, si no se enfrentaba a esas verdades, e nunca
se ir¨ªa voluntariamente con ¨¦l.
Gerardo se arrodill¨® frente a e: -Cira, no tengas miedo. Te llevar¨¦ lejos, a un lugar donde no haya
estas molestas.
Justo despu¨¦s de esas pbras, una voz masculina ra y fresca irrumpi¨® de repente.
-?Cu¨¢ntas veces tengo que decirte, se?or Guzm¨¢n, que Cira es mi esposa? ?Por qu¨¦ tienes derecho
a llev¨¢rt?
Justo cuandos pbras cayeron, un grupo de personas irrumpi¨® en escena, ? rodeando por
completo casa de familia Zav!
Est estaba aturdida y asustada: -?Qui¨¦nes son ustedes? ??Qu¨¦ est¨¢n haciendo en mi casa?!
Los reci¨¦n llegados ten¨ªan una apariencia feroz y siniestra, ramente no eran personas amigables.
Se apartaron entre ellos, abriendo paso.
Pronto, dos personas salieron del paso.
Una de es era Luis. Aunque el clima no era especialmente c¨¢lido en Seralia, solo llevaba un
chaleco. Sus m¨²sculos estaban bien definidos, su piel bronceada emanaba un aire salvaje. A sudo,
estaba Morgan, vestido con un traje elegante que destacaba su distinci¨®n y elegancia.
La mirada de Morgan pas¨® de mano de Gerardo en espalda de Cira a su p¨¢lida cara, y le dijo con
indiferencia: Cira, es hora de volver despu¨¦s de haber jugado lo suficiente.
Cira lo mir¨® lentamente, perpleja: ?Jugar?
?Volver a d¨®nde?
?C¨®mo pod¨ªa ¨¦l pensar que toda decepci¨®n, manipci¨®n y uso entre ellos,
+15 B?NUS
junto cons tragedias pasadas de sus familias, eran solo un juego? ?C¨®mo pod¨ªa pensar que
despu¨¦s de que e descubriera toda verdad, todav¨ªa estar¨ªa dispuesta a regresar con ¨¦l?
Pero¡ en cierto modo, no era sorprendente que ¨¦l pensara as¨ª. Despu¨¦s de todo, cuando ¨¦l y Ke le
rompieron el coraz¨®n, e renunci¨® y quer¨ªa alejarse de ¨¦l, pero ¨¦l a¨²n cre¨ªa que e volver¨ªa a sudo
durante mucho tiempo.
¨¦l ten¨ªa tanta confianza en s¨ª mismo, o m¨¢s bien, ten¨ªa tanta confianza en sus habilidades.
Con e, hab¨ªa usado coerci¨®n, tentaci¨®n y manipci¨®n emocional, siempre obteniendo lo que
quer¨ªa. Por eso ahora pod¨ªa decir tan casualmente ?< volver?>, y pasar p¨¢gina, sobre todo.
Cira mir¨® a Morgan y neg¨® con cabeza. Esta vez, no podr¨ªamos simplemente pasar p¨¢gina.
CapÃtulo 494
Cap¨ªtulo494
Gerardo mir¨® a Sandra con calma. E audi¨®, y aunque parec¨ªa que solo hab¨ªa tra¨ªdo a Sandra
consigo, en realidad hab¨ªa personas ocultas ens sombras. Con su auso, otro grupo de personas
apareci¨® r¨¢pidamente, enfrent¨¢ndose al grupo de Morgan.
La atm¨®sfera se tens¨® al m¨¢ximo en un instante,o si estuviera sostenida por un hilo.
Gerardo se puso de pie, su figura aparentemente delgada pero tambi¨¦n elegante, se interpuso frente a
Cira: -Si no me equivoco, ya le he dicho al se?or Vega que Cira no volver¨¢ contigo.
Los ojos de Morgan se oscurecieron por un momento: -Entonces, int¨¦ntalo.
Luis sali¨® burlonamente: -?Eso significa que crees que tus hombres pueden vencer a los m¨ªos?
Sandra avanz¨® en silencio, apretando unos guantes en sus manos, formando pu?os, con una mirada
afda en sus ojos.
(
Luis ni siquiera consideraba a Sandra. Sac¨® un chicle de su bolsillo, lo desempaquet¨® con calma y se
lo meti¨® en boca, luego, con una cortes¨ªa inusual, guard¨® el envoltorio en su bolsillo.
-No peleo con mujeres¨CLuis se?al¨® a Gerardo-. Voy a pelear contigo.
La expresi¨®n de Gerardo no cambi¨® en lo m¨ªnimo. Tampoco lo consideraba digno de atenci¨®n.
Luis no hab¨ªa sido ignorado por alguien durante mucho tiempo, as¨ª que sonri¨® fr¨ªamente, senz¨®
primero y su pu?o fue r¨¢pido y feroz. Sandra respondi¨® a su fuerza con misma intensidad, y en un
instante, los dos hab¨ªan intercambiado varios golpes.
Una vez que el l¨ªderenz¨®, los secuaces de ambos bandos tambi¨¦n se unieron a pelea.
Belonging ? N?velDram/a.Org.
Luis se sorprendi¨® al descubrir que Sandra ten¨ªa habilidades sorprendentes. Los dos estaban
igudos por un momento, y sus respectivos seguidores se enfrentaban en una pelea intensa. En
poco tiempo, el jard¨ªn de casa de Est estaba hecho un desastre, y los intentos de Est por
detenerlos fueron en vano, ya que nadie le prestaba atenci¨®n.
Cira lo miraba con una expresi¨®n insensible, sintiendo ques dos fiones que
luchaban se asemejaban a dos grupos de bestias en jun que se encuentran en un estrecho
sendero. Parec¨ªa que ten¨ªan un prop¨®sito, pero al mismo tiempo, parec¨ªa que no lo ten¨ªan. De todos
modos, una vez que se encontraban, estaban decididos a llevar al otro a ruina.
Gerardo apret¨® mano de Cira y le susurr¨®: -No te preocupes.
Morgan observ¨® sus movimientos con frialdad, su aura era severa: ¡ªCira, ? olvidaste que tu madre
a¨²n est¨¢ en Sher¨®n?
?¡!
Cira se levant¨® de golpe, prepar¨¢ndose para correr hacia Morgan, pero Gerardo agarr¨® su brazo. Los
ojos de e estaban llenos de furia mientras exmaba: -? Qu¨¦ le has hecho a mi madre?
¨C
La expresi¨®n de Morgan era fr¨ªa y distante. Cira apret¨® los dientes con furia: ¡ª? Morgan! ?Ya has
matado a mi padre, ahora tambi¨¦n quieres matar a mi madre? ? Mi padre no nos entreg¨® el libro de
cuantas, no sabemos nada, ?qu¨¦ m¨¢s quieres de nosotras?
Morgan le respondi¨® con firmeza: -?Quiero que vuelvas conmigo! ?Cu¨¢nto tiempo m¨¢s neas estar
cari?osa con Gerardo?
Cira le grit¨® con enojo: -?Deja a mi madre en paz!
La madre era su punto d¨¦bil, por lo que una simple frase de Morgan hizo que su estado emocional se
derrumbara. Gerardo intent¨® calma: ¡ªLa ¨²nica pista que tiene ahora es tu madre adoptiva. No har¨¢
nada en su contra.
Morgan, con frialdad, agreg¨®: -La se?ora L¨®pez ya est¨¢ en UCI. No se sabe si despertar¨¢. Cira,
?est¨¢s segura de que no quieres volver conmigo a ve?
UCI¡
Cira palideci¨® de repente. ?C¨®mo pudo suceder eso?
Cuando se fue de Sher¨®n, su madre estaba bien¡ ?Fue ¨¦l? ?¨¦l hizo algo a su madre?
Los ojos de Cira se enrojecieron, y mir¨® fijamente a Morgan, su coraz¨®n se contrajo de dolor y su
cuerpo temba: -Morgan¡
¨¦l sab¨ªa lo importante que era su madre para e. Pero aun as¨ª lo hizo. Entonces, ? c¨®mo podr¨ªa tener
alg¨²n sentimiento por ¨¦l?
Morgan permaneci¨® inm¨®vil mientras e lo miraba, y su mirada era extra?a, una que ¨¦l nunca h¨¢b¨ªa
visto antes. Morgan apret¨® losbios y orden¨® bruscamente: -?Det¨¦nganse todos!
+15 B?NUS
Sus hombres inmediatamente detuvieron sus iones y regresaron a sudo, mientras que Luis dej¨®
caer sus pu?os y se detuvo.
Entonces, Morgan le entreg¨® a Cira decisi¨®n: -T¨² decide si quieres venir conmigo o no.
CapÃtulo 495
Cap¨ªtulo495
?E decide?
?A¨²n ten¨ªa otra opci¨®n?
¨¦l amenaz¨® con su madre, ?ten¨ªa alguna otra opci¨®n adem¨¢s de ceder?
Cira cerr¨® los ojos sonri¨¦ndose con amargura, sintiendo mareos en su mente, dio un paso r¨ªgido en
diri¨®n de Morgan.
La mano de Gerardo desliz¨® hacia abajo por su brazo, agarrando su mano, palma con palma, ambas
manos estaban un poco fr¨ªas.
Cira lo mir¨® de reojo, ninguno de los dos dijo nada, pero mirada que se cruzaron parec¨ªa haber
expresado mucho.
Morgan los mir¨® fr¨ªamente, su mirada cay¨® sobre sus manos. Cira apret¨® los dedos, volvi¨® a mirar a
Morgan: ¡ª?Si voy contigo, dejar¨¢s en paz a mi madre?
Morgan apart¨® mirada, con losbios apretados: -Si no vienes conmigo, ?con qui¨¦n piensas ir?
Cira retir¨® su mano de de Gerardo, exhal¨®, su expresi¨®n se volvi¨® m¨¢s tranqu, y sigui¨® saliendo
hacia el jard¨ªn.
Sandra no pudo evitar dar un paso adnte: ¨CSe?or Guzm¨¢n¡
Gerardo no dijo nada, sigui¨® con mirada silueta de Cira, con una expresi¨®n que se volv¨ªa cada
vez m¨¢s indiferente en su rostro.
Morgan tampoco mostr¨® ninguna victoria evidente, sus ojos eran tan g¨¦lidoso el hielo: -Todav¨ªa
tengo cuentas que saldar contigo.
¨¦l sigui¨® a Cira, cuando pas¨® junto a e, agarr¨® su mano y llev¨® al coche sin
decir nada.
Sandra apret¨® los dientes: -Se?or Guzm¨¢n, ?vamos a dejar que se lleve a se?orita L¨®pez as¨ª? Ellos
son muchos, ?pero nosotros tampoco somos d¨¦biles!
-Su madre est¨¢ en manos de Morgan, e no puede simplemente ignorarlo, pase lo que pase.
Sher¨®n era el territorio de Morgan, y adem¨¢s hab¨ªa otras tres familias involucradas. Rescatar a
madre de Cira de su cautiverio no ser¨ªa f¨¢cil. La madre de Cira no estaba bien de salud y era fr¨¢gil, as¨ª
que no pod¨ªan actuar con fuerza
Gerardo le respondi¨® de manera indecisa: -Iv¨¢n tambi¨¦n est¨¢ en manos de
Morgan.
Adem¨¢s, cuando ¨¦l tom¨® mano de Cira hac¨ªa un momento, le dio una cosa.
Dentro del coche, reinaba el silencio. Cira y Morgan se sentaron endos opuestos, mirando cada uno
por una ventana, sin decir una pbra,o si estuvieran destinados a permanecer en silencio para
siempre.
Luis se gir¨® desde el asiento dntero y se rasc¨® ceja: -?Volvemos a Sher¨®n ahora, Morgan?
¡ªS¨ª, volvamos.
Vinieron en un avi¨®n privado y, naturalmente, regresar¨ªan de misma manera. El autom¨®vil se dirigi¨®
directamente al aeropuerto sin hacer ninguna parada.
Cira baj¨® del autom¨®vil y se dirigi¨® directamente hacia el avi¨®n. Morgan sigui¨®, agarr¨¢ndole mano.
E solt¨® de inmediato sin pensarlo, subi¨® al avi¨®n y entr¨® en una habitaci¨®n, cerrando puerta con
ras intenciones de evitar a Morgan.
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
El rostro de ¨¦l se oscureci¨®.
El avi¨®n despeg¨® r¨¢pidamente. Erans dos de tarde. El personal de cabina fue a ofrecerleida
a Cira, pero e no respondi¨® a puerta. Luego, Luis fue a ve, pero e tambi¨¦n lo ignor¨®.
El vuelo de Seralia a Sher¨®n solo tomaba cinco horas, pero sin necesidad de pensarlo, se sab¨ªa que
Cira seguramente no hab¨ªaido nada desde ma?ana hasta ahora. Realmente ten¨ªa hambre, y su
est¨®mago delicado no lo soportar¨ªa.
La puerta fue golpeada por tercera vez, pero dentro todo segu¨ªa tranquilo. Sin embargo, esa vez,
persona afuera no se fue de inmediato.
En el siguiente instante, se escuch¨® el sonido de ve girando en cerradura desde afuera, Cira
estaba sentada en cama abrazando sus piernas, mirando hacia puerta. La gente fuera estaba
usando una ve para abrir puerta.
Cira se levant¨® r¨¢pidamente de cama, intentando bloquear puerta, pero su movimiento fue
demasiado lento. Morgan ya hab¨ªa entrado medio cuerpo, y r¨¢pidamente agarr¨® su mano,
presion¨¢nd contra pared.
¨¦l baj¨® cabeza: -?Qu¨¦? ?Est¨¢s tratando de vengarte de m¨ª muri¨¦ndote de hambre?
Sin di¨¢logo previo, hab¨ªa podido contenerse, pero una vez queenzaba, Cira no pod¨ªa contener
ira acumda y estall¨® en voz alta: -?No te elogies tanto a
ti mismo! ?Qui¨¦n te crees que eres para que yo arriesgue mi vida para vengarme de ti?
Morgan frunci¨® el ce?o con frialdad: -Soy tu esposo.
?Esposo?
Cira no pod¨ªa entender c¨®mo ten¨ªa el descaro de decir esa pbra. Era simplemente rid¨ªculo,
completamente absurdo: -El proceso matrimonial no est¨¢pleto, el matrimonio no se ha
establecido, ?no tengo rci¨®n contigo!
M¨°rgan llev¨® mano en que e llevaba el anillo frente a e, dej¨¢nd verlo ramente: Te
pusiste mi anillo, fuiste conmigo al registro civil, eso te hace mi
CapÃtulo 496
Cap¨ªtulo 496
Cira guard¨® silencio, apretando los dientes y tratando de apartarlo, pero sin ¨¦xito. Morgan abrazaba
con fuerza, con sus cuerpos entrzados desdes piernas hasta el pecho. La piel caliente y el aliento
fresco del hombre
envolv¨ªan, haci¨¦nd sentiro si mantuviera en brazos por noche mientras dorm¨ªan.
Especialmente despu¨¦s del suicidio de su padre, e sufr¨ªa de insomnio por casi todass noches.
Morgan hab¨ªa abrazado de esa manera, pa?¨¢nd en esos momentos, y eso hab¨ªa
conmovido profundamente.
Pero ahora, Cira sinti¨® que ¨¦l hab¨ªa trabajado duro s¨®lo para una actuaci¨®n deliberada. Incluso el m¨¢s
m¨ªnimo contacto de su parte le resultaba insoportable, as¨ª que e luchaba a¨²n m¨¢s.
-?A¨²n no estamos casados legalmente, as¨ª que no tenemos nada que ver!
-Antes de hoy no pensabas as¨ª ¡ªdijo Morgan, mir¨¢nd a los ojos. ?Es por Gerardo otra vez? Cada
vez que lo mencionaba, te retractabas de todo. ?Ya pasaron diez a?os! ?Qu¨¦ tiene ¨¦l de especial para
que no puedas olvidarlo?
?Estaba celoso ese hombre ahora?
Cira se rio con desd¨¦n y replic¨®: -S¨®lo el hecho de que nunca haya neado tenderme una trampa me
hace pensar que es mucho mejor que t¨².
Como no pod¨ªa liberarse de todos modos, decidi¨® no moverse m¨¢s y levant¨® cabeza para mirarlo,
con un intenso odio asentado en bonitos ojos.
-Ni siquiera tienes que recordarme que eres mi marido y yo tu esposa. Ya lo s¨¦, que te casaste
conmigo para forzar a mi pap¨¢ a entregarte el libro de cuentas.
Morgan mir¨® y, de nada, solt¨® una risa fr¨ªa,entando: -Entonces realmente sabes mucho,
?eh?
Cira se pregunt¨® si eso era una admisi¨®n por su parte, pero no le importaba, pues era esa verdad,
de todos modos.
E tambi¨¦n se burl¨®, respondiendo: -Lamentablemente, pap¨¢ nunca entreg¨® el libro de cuentas a
mam¨¢ y a m¨ª antes de morir. No sabemos nada. Por lo tanto, aunque nos tienes a m¨ª y a mi madre
bajo control, no obtendr¨¢s lo que deseas.
Morgan frunci¨® el ce?o y pregunt¨®: -?De verdad no sabes lo que deseo?
Cira sonri¨® ir¨®nicamente, tanto burl¨¢ndose de ¨¦lo de s¨ª misma. ¡ªNo, no l¨° s¨¦. ?C¨®mo podr¨ªa
saberlo, se?or Vega, con tu mente tan astuta?
Morgan le sujet¨® barbi. La cabina del avi¨®n estaba sin luces y su confrontaci¨®n se llevaba a cabo
en ese espacio tenue, por lo que ¨¦l no pod¨ªa percibir su expresi¨®n, ni e pod¨ªa captar qu¨¦ emoci¨®n se
conten¨ªa bajo sus ojos. -?Entonces me ves ahorao un hombre atroz hasta m¨¦d? ?Gerardo
te cont¨® todas estas cosas? ?S¨®lo crees lo que ¨¦l dice y no mis explicaciones?
-?Qu¨¦ m¨¢s tienes que explicar? -pregunt¨® Cira a su vez¨D Justo antes, algo me golpe¨® de repente.
?Cu¨¢ndo te diste cuenta de qui¨¦n soy y cu¨¢ndo empezaste a near nuestra reconciliaci¨®n? ?Fue
despu¨¦s de que te fall¨¦ y no te vengaste de m¨ª, verdad?
Si era as¨ª, eso se remontaba a mucho tiempo atr¨¢s.
Morgan le pidi¨® con un coraz¨®n artificial y un equipo m¨¦dico que volviera a sudo, pero e fue tan
audaz que lo enga?¨® y se fue de ciudad de Sher¨®n para trabajar en el Grupo S¨¢nchez, sin mirar
atr¨¢s. En aquel entonces, Cira pens¨® que ¨¦l le har¨ªa vida un infierno; despu¨¦s de todo, nadie se
atrev¨ªa a jugarle una m pasada de esa manera.
Sin embargo, Morgan no s¨®lo no lo hizo, sino que incluso le dese¨® un futuro brinte en fiesta de
celebraci¨®n de familia Lirio, diciendo que no molestar¨ªa m¨¢s¡
Por entonces, e crey¨® que Carmen le hab¨ªa ense?ado c¨®mo conquistar a una mujer, pero ahora
parec¨ªa que desde ese momento ¨¦l descubri¨® qui¨¦n era e yenz¨® a tejer su intriga, urdiendo un
n gradual para reconciliarse con e,
Belonging ? N?velDram/a.Org.
prop¨®sito de anar el camino para el futuro.
con
Cira pregunt¨®: ¡ª?Es as¨ª?
Morgan respondi¨® calmadamente: -S¨ª.
¡
.. Muy bien, lo admiti¨®.
Aunque Cira ya lo hab¨ªa averiguado todo, cuando lo escuch¨® admitirlo personalmente, no pudo evitar
sentirse dolorida y triste.
?Desde cu¨¢ndo el se?or Vega necesitaba que otros le ense?aran c¨®mo hacers cosas? Cualquiera
que quisiera lograr, lo hac¨ªa con habilidad natural,o un genio autodidacta. ?S¨®lo conquistar a una
mujer, una tarea tan simple, no era panido para ¨¦l?
Cira respir¨® profundamente y continu¨®: -En primera vez que me pa?aste de regreso al pueblo
Fuenteserena, ?ya conociste a mi pap¨¢, verdad? ?Y le solicitaste el libro de cuentas?
+15 B?NUS
Despu¨¦s del suicidio de su padre, le hab¨ªa cuestionado a Morgan si hab¨ªa tenido alg¨²n contacto con
¨¦l. El dijo que no, que s¨®lo se hab¨ªan encontrado tres veces en
total.
En ese momento, e estaba inmersa en el dolor de perder a su padre y no pens¨® mucho en ello.
Ahora que lo recordaba, se dio cuenta de que algo andaba mal. ? Tres veces? ?Cu¨¢ndo? ?No era
cierto que s¨®lo lo hab¨ªa visto una vez cuando e lo llev¨® a casa? ?Cu¨¢ndo fuerons otras dos
veces?
Al haber reflexionado detenidamente, Cira s¨®lo pudo concluir que, cuando Morgan llev¨® de regreso
al pueblo Fuenteserena en A?o Nuevo, hab¨ªa conocido a Juli¨¢n a sus espaldas, lo que explicaba el
comportamiento extra?o de su padre desde entonces, saliendo temprano y llegando tarde, fumando y
bebiendo sin l¨ªmites. A fin de cuentas, cualquier persona ser¨ªa presionada si su antiguo enemigo
volviera a aparecer en su vida despu¨¦s de muchos a?os.
Cira pregunt¨®: -?Es as¨ª?
La respuesta de Morgan sigui¨® igual: -S¨ª.
Entonces, incluso rivalidad entre t¨² y Ferm¨ªn no fue tan simpleo yo pensaba, ?verdad? Porque
sabes muy bien que ¨¦l s¨®lo me cortejaba por el libro de cuentas. En v¨ªspera de A?o Nuevo, mi pap¨¢
fue secuestrado a mansi¨®n por Ferm¨ªn, y t¨² estuviste all¨ª tambi¨¦n, ?no? Esa fue tu tercera vez
vi¨¦ndolo, ?verdad?
La voz de Morgan sonaba ¨¢spera,o si se hubiera exprimido desde lo m¨¢s profundo de su
garganta. ¡ªS¨ª.
?S¨ª, s¨ª, s¨ª!
?As¨ª era!
De inmediato, Cira sinti¨® que una furia se encend¨ªa dentro de e y le empuj¨® bruscamente el pecho,
gritando: ¡ª??Entonces qu¨¦ tienes que explicar ahora?!
CapÃtulo 497
Cap¨ªtulo 497
Pero Morgan no fue apartado, sino que abraz¨® m¨¢s fuerte. -?Qu¨¦ tiene de malo usar algunos
m¨¦todos para conquistar a mujer que me gusta? ?No dijiste que eranprensibles algunas
artima?as entre adultos? ?Por qu¨¦ Marcelo pudo hacerlo antes y yo ahora no?
?Cira nunca esper¨® que ¨¦l usara esoo excusa!
-?No cambies el tema! ?Son lo mismo?
-?Por qu¨¦ no lo son? -Morgan apret¨® los dientes, tensando mand¨ªb, y pregunt¨®- Adem¨¢s, ese d¨ªa
dijiste que, al ponerte el anillo, todo lo pasado quedaba olvidado. ?No deber¨ªan olvidarse esas cosas
tambi¨¦n?
Era primera vez en su vida que Cira estaba tan enfadada que se qued¨® sin pbras. ?Conquistar a
la mujer que le gustaba? ?Olvidar todo lo pasado? ??C¨®mo pod¨ªa ¨¦l ser tan sinverg¨¹enzao para
decir eso con seguridad?!
Morgan ocult¨® su verdadera naturaleza y fingi¨® ser bueno para conquista; manipul¨® opini¨®n
p¨²blica y forz¨® a su padre, incluso secuestr¨® a su madre tambi¨¦n para conquista¡ Todo ello fue
debido a su amor por e, lo que lo llev¨® a emplear algunos m¨¦todos. Aunque quiz¨¢s se excedi¨®, todo
parti¨® de su amor por e. Adem¨¢s, e misma hab¨ªa mencionado que al ponerse el anillo todo lo
pasado quedaba olvidado, ?por lo que ahora no pod¨ªa culparlo a pesar de su enfado!
Cira le aferr¨® el cuello de camisa. Se dice que el est¨®mago es un ¨®rgano emocional, y mientras ¨¦l
volv¨ªa loca, sent¨ªa que su vientre se retorc¨ªa de dolor.
Ese hombre estaba haciendo sufrir p¨¦rdida, pero e no pod¨ªa hacer nada contra eso. ?No en vano
era el se?or Vega!
Cira hizo todo lo posible por liberarse de ¨¦l, gru?endo: ¡ª?D¨¦jame! ?Morgan! ? D¨¦jame!
Morgan not¨® que su cara no luc¨ªa bien y pens¨® que ten¨ªa dolor de est¨®mago por el hambre, as¨ª que
agarr¨® por mu?eca, arrastr¨¢nd fuera de cabina a fuerza. Vamos aer!
Cira agarr¨® inmediatamente el marco de puerta con una mano. Entre el
forcejeo, golpearon puerta, haciendo un ruido fuerte que incluso Luis en s escuch¨®. Se levant¨®
al instante y se acerc¨® a puerta, donde vio enfrentarse a los dos.
Cira mir¨® rabiosa a Morgan, luego, despu¨¦s de unos segundos, exhal¨®
profundamente, forz¨¢ndose a calmarse desde su estado de furia y pregunt¨®: -Si te ayudo a encontrar
ese libro de cuentas, ?me dejar¨¢s a m¨ª y a mi mam¨¢ irnos?
Desde que se conocieron hasta ahora, Morgan casi iba a perder cuenta de cu¨¢ntas veces mencion¨®
e el libro de cuentas y cu¨¢ntas veces habl¨® de irse. ¨¦l le devolvi¨® mirada y respondi¨® con una
pregunta: -?No tienes nada m¨¢s que decirme?
Cira solt¨® una risa burlona y replic¨®: -?Qu¨¦ m¨¢s podr¨ªamos decirnos?
-ro que s¨ª hay.
Morgan dijo calmadamente: -Ya termin¨¦ con los asuntos del inicio del a?o. Despu¨¦s de esto estar¨¦
m¨¢s libre, creo que podemos empezar a near nuestra boda. Como ya renunciaste al Grupo
S¨¢nchez, podr¨ªas dedicarte porpleto a prepararte para el embarazo despu¨¦s de boda. La ¨²ltima
vez que Enrique me sugiri¨® tener un hijo, ahora me parece una buena idea.N?velDrama.Org holds ? this.
Sus pbras dejaron a Cira no s¨®lo sorprendida, sino tambi¨¦n m¨¢s incr¨¦d, lo que llev¨® a
exmar: -?Te has vuelto loco?
?Casarse con ¨¦l?
?Tener un hijo con ¨¦l?
-?Est¨¢s so?ando!
Cira se solt¨® de su agarre con fuerza.
Morgan retrocedi¨®, pero le agarr¨® mano de nuevo muy r¨¢pidamente. La apret¨® con mucha fuerza,
como si nunca quisiera solta a pesar de lo que pasara.
-No hay prisa. Podemos discutirlo con calma despu¨¦s de volver a casa. Por ahora,e algo.
-?Esa no es casa de nosotros!
Cira neg¨® rotundamente y sin dudar todo entre ellos, deseando que el tiempo pudiera retroceder
cuatro a?os atr¨¢s en noche de lluvia, que nunca hubiera subido al auto de Morgan y no tuvieran
todos esos a?os de enredos y rencores.
-?Lo que te justifiques! Mientras no hay un sello del Registro Civil, entonces no estamos casados. No
pienso celebrar una boda contigo, ?ni mucho menos tener un hijo contigo!
Pensando que, con su poder y estatus, no ser¨ªa imposible que ¨¦l sacara dos
certificados de matrimonio de nada, Cira a?adi¨® enseguida: -Si te atreves a forzarme, me suicidar¨¦
frente a ti.
+15 B?NUS
En ese instante, el rostro de Morgan se oscureci¨® enormemente, mientras que agarraba con m¨¢s
fuerza mano de Cira. -?Siempre tienes que amenazar con suicidarte? ?Cu¨¢ndo aprendiste des
est¨²pidas artima?as de esas mujeres?
-Siempre soy tan est¨²pida. Si no lo fuera, no habr¨ªa ca¨ªdo en historia que Est me cont¨® sobre
c¨®mo yo te gustaba desde preparatoria, ni habr¨ªa corrido de vuelta desde ciudad de Xo¨¢n para
buscar esa carta de amor entre un mont¨®n de trastos toda noche, y mucho menos me habr¨ªa
conmovido tanto con una s pbra tuyao para ir corriendo a esperarte en entrada del
pueblo. Al pronunciar ¨²ltima pbra, Cira se liber¨® de repente de su agarre.
Esta vez, Morgan no volvi¨® a agarrar. Cira respiraba r¨¢pidamente debido a emoci¨®n; levant¨® los
labios con sarcasmo, pero sus ojos se pusieron ligeramente enrojecidos. -Morgan, cuando me viste
creer ciegamente en tu amor y hacer lo que me dijeras, ?realmente nunca te has re¨ªdo de m¨ª en
silencio?
E hab¨ªa pensado que infidelidad y el abandono representaban el final m¨¢s feo entre ellos, pero
ahora se dio cuenta de que hipocres¨ªa, mentira y manipci¨®n despu¨¦s de reconciliaci¨®n
eran verdadera daga que destru¨ªa su alma.
-Pero, si muero, entonces podr¨¢s dar una explicaci¨®n as otras tres familias. Los D¨ªaz finalmente
est¨¢n extintos y no habr¨¢ m¨¢s amenazas que pongan en peligro su posici¨®n. ?Te felicito de antemano
por poder dormir tranquilo!
CapÃtulo 498
Cap¨ªtulo 498
Morgan se qued¨® desconcertado por un momento, y cuando se dio cuenta de lo que e hab¨ªa dicho,
su rostro se volvi¨® instant¨¢neamente sombr¨ªo. ¡ª?Es as¨ªo me ve¡?
Pero antes de que pudiera terminar frase, una opresi¨®n repentina llen¨® su pecho, provocando una
tos violenta.
La medicina tradicional china dice que ira da?a el h¨ªgado y preocupaci¨®n hiere los pulmones, y
Morgan sinti¨® que estaba siendo afectado por Cira. Luis vio c¨®mo situaci¨®n se volv¨ªa cada vez m¨¢s
incontrble yprendi¨® que no pod¨ªa permitir que continuara as¨ª, por lo que intervino r¨¢pidamente:
Morgan, el capit¨¢n necesita har contigo. ?Podr¨ªas ir a verlo?
¨D
Morgan tosi¨® tan fuerte que su apuesto rostro palideci¨®, contrastando con oscuridad intensa de sus
ojos.
¨¦l mir¨® en silencio a Cira, y al cabo de un rato, recuper¨®postura y dijo con voz ronca: Ser¨ªa
mejor que vivas bien. Si te murieras, ?qu¨¦ pasar¨ªa con tu madre? ?Quieres que e muera contigo? Y
tu hermana, tu sobrina tambi¨¦n. Por cierto, ?no te gusta especialmente tu sobrina? Siempre le
llevabas regalos cada vez que sal¨ªas. Si llegaras a faltar, tendr¨ªamos que buscas a es.
Bien¡
?Muy bien!
Cira solt¨® una risa fr¨ªa, sin pbras y sin ganas de decir nada m¨¢s, se dio vuelta y regres¨® a
cabina, cerrando puerta con fuerza.
Morgan apret¨® losbios, pero no fue a abrir puerta de nuevo¡ Je, ?qu¨¦ m¨¢s podr¨ªan decirse ahora
que e incluso cre¨ªa que ¨¦l deseaba su muerte?
Se alej¨® presionandos costis doloridas, y al pasar junto a Luis, le se?al¨®: Ll¨¦vale algo deer.
***
Aunque Cira hab¨ªa dicho esas pbras para provocar a Morgan, en realidad tambi¨¦n se vio afectada
por es y se sinti¨® inc¨®moda. Se dej¨® caer en el sof¨¢ y se qued¨® all¨ª durante un buen momento antes
de sentir que el dolor en su est¨®mago hab¨ªa disminuido un poco.
Se abraz¨®s rodis y se acurruc¨®, sinti¨¦ndosepletamente agotada en ese instante.
+15 B?NUS
Pero un rato m¨¢s tarde,enz¨® a preocuparse. ?Despu¨¦s de llegar a ese punto en su disputa,
Morgan a¨²n estar¨ªa dispuesto a lleva al hospital para ver a su madre?
Justo entonces, puerta de cabina se abri¨® de nuevo. Cira levant¨® vista con frialdad y,
inesperadamente, se encontr¨® con Luis.
Aunque e manten¨ªa su actitud fr¨ªa, Luis sonri¨®o si nada y le indic¨® con mirada el to de
comida que llevaba en mano. ¡ª?Seguro que no quiereser algo? Despu¨¦s del aterrizaje, ?no
neas ir al hospital a ver a tu madre? Si est¨¢s enferma de hambre, ?qui¨¦n cuidar¨¢?
Las pbras tocaron una fibra sensible en Cira, quien se congel¨® por unos segundos y luego apart¨®
mirada. Al ver su rei¨®n, Luis interpret¨® que estaba dispuesta aer y sonri¨®, entr¨® y coloc¨®
bandeja en mesa antes de servirida una por una.
Hab¨ªa dos panes de ajo, una ensda de pollo con aguacate y mantequi, y un filete de salm¨®n a
parri.
Luis le pas¨® los cubiertos, hando suavemente: -No hay mucha variedad enida del avi¨®n.
S¨®loe un poco.
Cira quer¨ªa ¨²nicamente llenar su est¨®mago y no le importaba qu¨¦ estaba
?Era¡ un to de poa?
Parpade¨® aturdida y cort¨® un trozo de salm¨®n, llev¨¢ndolo a boca. Despu¨¦s de unas pocas mordidas,
descubri¨® que Luis todav¨ªa estaba all¨ª, apoyado contra pared, observ¨¢nd con una mirada
significativa.
E le pregunt¨® con calma: -?Quieres darme una li¨®n en lugar de Morgan?
Realmente no aprecias lo que tienes media sonrisa¡ª. Morgan hizo todo esto porque te quiere. Antes,
con Ke, Emilia e incluso Est, s¨®lo estaba jugando. Siempre has sido ¨²nica mujer en su vida.
?Qu¨¦ m¨¢s quieres?
dijo Luis, con los brazos cruzados y una
Dijo esoo si fuera su privilegio que Morgan pudiera quere.
Cira no se molest¨® en responderle y continu¨®iendo.
Luis,o si estuviera hando por har, volvi¨® a inquirir: -?Ese Gerardo fue realmente tu primer
amor? ?No puedes dejarlo aunque pasaron diez a?os? ?Qu¨¦ es lo que no puedes olvidar de ¨¦l? ?Es
que es guapo?
Cira a¨²n guard¨® silencio. Por general, Luis no le mostraba mucho respeto v
HIURINUY
+15 B?NUS
ahora, al ver que e lo ignoraba, empuj¨® directamente en el hombro. -?Oye, te estoy hando!
Pero fue precisamente ese ligero empuj¨®n lo que hizo que el to frente a Cira cayera al suelo y se
rompiera en pedazos.
Luis se sorprendi¨® por un momento, mientras Cira lo miraba con rostro inexpresivo, preguntando: -Si
no quer¨ªas queiera, ?para qu¨¦ trajisteida?
Luis se toc¨® nariz y, un poco avergonzado, respondi¨®: -No fue mi intenci¨®n. Traer¨¦ otra.
-No es necesario. Ya no tengo hambre.
Tras eso, Cira dej¨® los cubiertos y se inclin¨® para recoger los trozos del suelo.
Luis inmediatamente agarr¨® su mano, diciendo: -Har¨¦ que alguien venga a limpiar. Ten cuidado, no te
lastimes.
N?velDrama.Org holds ? this.
De todos modos, Cira no tuvo intenci¨®n de limpiar, simplemente retir¨® mano y continu¨® abrazando
sus rodis, sentada en el sof¨¢, perdida en trance.
Luis ech¨® un vistazo a los pedazos rotos en el suelo y se detuvo sorprendido, antes de volver vista
hacia Cira, que luc¨ªa indiferente.
Apret¨® lengua contra eldo de boca, pero al final no dijo nada y s¨®lo m¨® a alguien para que
limpiara el desastre.
CapÃtulo 499
Cap¨ªtulo 499
Cinco horas despu¨¦s, el avi¨®n aterriz¨® en ciudad de Sher¨®n. Helena hab¨ªa llegado antes al
aeropuerto con un convoy de autos para recogerlos.
Cira se dirigi¨® directamente a uno de los coches, con intenci¨®n de sentarse en el asiento del copiloto
y romper cualquier posibilidad de estar en el mismo espacio que Morgan.
Per¨° justo cuando abri¨® puerta del coche y se dispuso a subirse, Morgan arrastr¨® al asiento
trasero. No pudo hacer nada para resistirse, as¨ª que gir¨® cabeza hacia ventana una vez adentro.
Helena pregunt¨® con cuidado: -Se?or, ?vamos a zona residencial Costa Be?
-S¨ª.
Cira refut¨® de inmediato: -Quiero ir al hospital a ver a mi mam¨¢.
Morgan respondi¨® con indiferencia: -Est¨¢ en UCI, donde no te permitir¨ªan entrar. ?Y qu¨¦ pasar¨ªa si
fueras a ve? No voy a dejar que te quedes en el hospital con e.
Es asunto m¨ªo si me quedo o no. ?Te importa acaso?
Belonging ? N?velDram/a.Org.
-Entonces int¨¦ntalo, a ver si me importa -respondi¨® Morgan, gir¨¢ndose hacia el conductor y
orden¨¢ndole-. Ll¨¦vanos a casa.
Cira elev¨® el volumen y grit¨®: -?No, quiero ir al hospital!
El conductor, por supuesto, obedeci¨®s ¨®rdenes de Morgan y configur¨® navegaci¨®n hacia zona
residencial Costa Be. Al ver eso, Cira respir¨®
profundamente, tratando de mantener calma y dijo: -Entonces d¨¦jame bajar. Ir¨¦ al hospital por mi
cuenta.
El ch¨®fer ech¨® un vistazo al espejo retrovisor y vio a Morgan sin expresi¨®n en el rostro, as¨ª que
continu¨® conduciendo sin detenerse, ignorandos pbras de Cirao si fueran aire. Tan frustrada
como enojada, Cira se levant¨® de repente y trat¨® de arrebatar el vnte al conductor. -?Te dije que
detuviera el auto!
Esa i¨®n pill¨® al conductor desprevenido, causando que el auto se tambaleara en carretera.
Afortunadamente, no hab¨ªa otros coches cerca y fue una falsa rma. Morgan ag¨¢rr¨® hacia el
asiento y le rugi¨®: -?Quieres morir?
Cira se zaf¨® de su agarre y al siguiente momento, apareci¨® en mano una astill¨¤ de poa, que
presion¨® r¨¢pido y precisamente contra el cuello de Morgan.
+15 B?NUS
Helena se sobresalt¨® y exm¨®: ¡ª?Se?or Vega¡! ?Se?orita L¨®pez, por favor, no haga algo est¨²pido!
Morgan mir¨® asti con los ojos entrecerrados, sin siquiera esperar ques cosas llegar¨¢n a tal
punto, y luego levant¨® lentamente mirada hacia Cira,
Con mano temndo donde sosten¨ªa asti, e dijo pbra por pbra: ?Quiero ir al hospital!
¡ª
Pero Morgan parec¨ªa no habe escuchado, y se limit¨® a preguntar: ¡ª?De d¨®nde sacaste asti?
Su expresi¨®n era tranqu y su tono de voz no,o si no le importara en absoluto que el pedazo
afdo que estaba presionando su arteria pudiera matarlo en cualquier momento.
Pero cu¨¢nto m¨¢s sereno se manten¨ªa, m¨¢s ansiosa se volv¨ªa Cira, de modo que no pudo evitar ejercer
m¨¢s fuerza. Enseguida, punta cortante de poa atraves¨® fina capa de piel, haciendo que
sangre brotara de herida.
Ante eso,
Helena se qued¨® aterrada y r¨¢pidamente dijo: -?Est¨¢ tratando de matar al se?or Vega?
Cira grit¨®: -?Cu¨¢ntas veces necesitas que te lo repita?
Sin embargo, Morgan s¨®lo sonri¨® y fue directo a agarrar su mano.
Cira se sorprendi¨® y aument¨® de inmediato presi¨®n, lo que hizo que
que punta de asti se adentrara a¨²n m¨¢s en piel y provocara m¨¢s sangre manando. Su
intenci¨®n fue simplemente ahuyentarlo, pero Morgan no tuvo el m¨ªnimo miedo, agarr¨® de golpe
asti y sangre brot¨® al instante de su palma.
Cira nunca esper¨® que ¨¦l reionara as¨ª, y se qued¨® mirando en shock. ¡ª?Qu¨¦¡?
-Si quieres hacer algo, s¨®lo dime. No tienes que asustarme con algo as¨ª. Ll¨¦vanos al Hospital Central
¡ªdijo Morgan-. Pero s¨®lo podr¨¢s ve por un rato, y luego te ir¨¢s a casa conmigo.
Con eso, le arrebat¨® asti y arroj¨® alpartimiento de almacenamiento en parte inferior de
puerta del coche. Cira, p¨¢lidao un fantasma, observ¨® mano del hombre que a¨²n sangraba y, de
repente, not¨® el anillo en su dedo anr.
No sab¨ªa cu¨¢ndo ¨¦l se lo hab¨ªa puesto, pero era obvio que coincid¨ªa con el que e ten¨ªa, que era
parte de un conjunto de pareja. Sin embargo, ahora estaba te?ido de rojo por sangre.
Cira sinti¨® que se le hac¨ªa un nudo en garganta y r¨¢pidamente gir¨® cabeza
+15 B?NUS
para evitar verlo m¨¢s.
Helena no tard¨® en encontrar un botiqu¨ªn port¨¢til y sac¨® una venda de ¨¦l, ofreci¨¦ndos a Morgan. ¨C
Se?or, primero deber¨ªa cubrirse mano y despu¨¦s ir al hospital para que vean.
Morgan tom¨® venda y envolvi¨® alrededor de herida descuidadamente. Despu¨¦s, sac¨® una
toallita h¨²meda, pero en lugar de usa para limpiar su propia mano, agarr¨® mano de Cira y
comenz¨® a limpiar sangre de entre sus dedos con e.
Entretanto, pregunt¨® en voz baja: -?Es una asti de bandeja en el avi¨®n? Parece que no temes
lastimarte a ti misma.
Su tono al har en ese instante parec¨ªa genuinamente preocupado por e,o si fuera e quien
estuviera sangrando por heridas en el cuello y palma de mano.
Sin decir nada, Cira s¨®lo contemba al hombre frente a e, con una s pbra en su mente:
hipocres¨ªa. Intent¨® retirar su mano, pero Morgan no solt¨® hasta que estuvo limpia.
CapÃtulo 500
Cap¨ªtulo 500
En poco tiempo, el coche lleg¨® a entrada del Hospital Central. Cira se baj¨® y estaba a punto de irse
cuando Morgan, que ven¨ªa justo detr¨¢s de e, detuvo.
-?Morgan! -reproch¨® Cira en voz baja, tratando de liberarse, pero lo escuch¨® decir con calma: -Si
quieres ir a ver a tu mam¨¢, tendr¨¢s que cooperar conmigo.
?Cooperar? ?Cooperar en qu¨¦?
Cira frunci¨® el ce?o, pero Morgan no explic¨® m¨¢s, simplemente tom¨® su mano y llev¨® dentro del
hospital, sin solta en ning¨²n momento.
Mientras los dos sub¨ªan los escalones, un auto que los hab¨ªa estado siguiendo se detuvo lentamente
frente a entrada. La ventana trasera se baj¨®, revndo los rostros de Ferm¨ªn y Francisco.
Ambos giraron cabeza al un¨ªsono, observando as dos figuras que caminaban juntas y no retiraron
la mirada hasta que perdieron de vista en el hospital.
-No esperaba que el se?or Vega realmente lograra traer de vuelta a Cira ent¨® Ferm¨ªn con una
sonrisa ir¨®nica-. Pens¨¦ que e ya se hab¨ªa ido con Gerardo¡ ?No se supon¨ªa que ¨¦l era su primer
amor? ?O es ques viejas mas no separan cons nuevas y ahora e cree que Morgan es
mejor?
Francisco, jugando con un rosario entre sus manos, respondi¨® con indiferencia: -E regres¨® por su
mam¨¢, as¨ª que vino directamente al hospital despu¨¦s de aterrizar.
-No necesariamente. No conoces a Cira. Me esforc¨¦ mucho cuando estaba cortejando, pero ni
siquiera me dio caras buenas. Esa chica es especialmente tranqu y sobria. Si pudo llegar al punto
de
casarse con Morgan, significa que realmente lo ama.
Francisco entendi¨® naturalmente lo que Ferm¨ªn insinuaba y pregunt¨®: -Entonces, ?quieres decir que
e renunciar¨¢ a buscar justicia y idea de vengar a Teodosio, Hugo y toda familia D¨ªaz por
Morgan?
Ferm¨ªn no cambi¨® su expresi¨®n y dijo: -No es imposible. Cuanto m¨¢s inteligente es una mujer, m¨¢s
il¨®gico se vuelve suportamiento cuando est¨¢ enamorada.
Francisco se solt¨® el cintur¨®n de seguridad y se?al¨® con significado: -Pero siento que ahora mismo t¨²
tambi¨¦n act¨²as un poco il¨®gicamente.
Obviamente, Ferm¨ªn hab¨ªa dicho todo eso simplemente porque tem¨ªa que Francisco exterminara a
Cira, as¨ª que us¨® tal deraci¨®n para minimizar los riesgos que e podr¨ªa traer.
Francisco abri¨® puerta y sali¨® del coche, diciendo: -Voy a ver yo solo.
Entr¨® en el hospital y se dirigi¨® al piso donde estaba UCI, por supuesto, sin hacerse ver.
All¨ª, vio a Cira parada frente a ventana de cristal, mirando a su madre inm¨®vil, con los hombros
temndoo si estuviera llorando. Morgan estaba detr¨¢s de e, abraz¨¢nd por cintura y
consol¨¢nd, mientras que e no lo rechazaba ni se apartaba.
Francisco entrecerr¨® los ojos, luego not¨® a Morgan sacar un pa?uelo del bolsillo y secars l¨¢grimas
de Cira.
¨¦l dijo en voz suave: -El m¨¦dico dice que esto es uno de los efectos secundarios de falta de
ox¨ªgeno. Est¨¢n haciendo todo lo posible por cura. Todav¨ªa hay posibilidades de que despierte¡ Si
vuelves a
intentar evitarme, te llevar¨¦ de vuelta ahora mismo.
Pronunci¨® ¨²ltima frase tan bajo que s¨®lo Cira pudo escucha.
E se qued¨® at¨®nita mientras le permit¨ªa secarles l¨¢grimas, luego se gir¨® r¨ªgida y lo mir¨®
tercamente. Morgan, por su parte, ech¨® un vistazo a ventana, donde se reflejaba figura de
Francisco alej¨¢ndose, y su expresi¨®n se volvi¨® cada vez m¨¢s sombr¨ªa.
Belonging ? N?velDram/a.Org.
***
Hab¨ªa demasiada gente frente al ascensor, y Francisco no quer¨ªa esperar, as¨ª que tom¨® el ascensor de
mano, bajando piso por piso.
Estaba evaluando rci¨®n entre Cira y Morgan¡ Seg¨²n lo que sucedi¨® en ¨²ltima
videoconferencia entre sus cuatro familias, Morgan no estaba de acuerdo con idea de eliminar a
Cira.
Dada posici¨®n actual de Morgan, ser¨ªa mejor no ofenderlo si era posible. Si Cira aceptaba pasar el
resto de su vidacientementeo se?ora Vega, y formar unaunidad. de intereses con
Morgan, entonces considerar¨ªan deja en paz.
Pero lo ¨²nico a lo que Francisco tem¨ªa era a que Cira simplemente estuviera fingiendo no importarle el
pasado y a¨²n estuviera pensando en vengar a su padre, lo que ser¨ªa una grande amenaza¡
?Un momento!
Francisco baj¨® nivel por nivel hasta llegar al segundo piso, donde de repente se fij¨® en una figura
familiar. Entrecerr¨® los ojos y sigui¨® de inmediato.
En el segundo piso se encontraba el Departamento de Ginecolog¨ªa. La mujer hab¨ªa predicho hora
con
precisi¨®n, pues no pas¨® mucho tiempo despu¨¦s de que llegara cuando se escuch¨® su nombre por los
213
altavoces: -N¨²mero 028, Isabel Mart¨ªnez, favor de dirigirse a s A01.
Isabel se levant¨® y entr¨®. La doctora le pregunt¨®: -H, se?orita, ?qu¨¦ le est¨¢ molestando?
Isabel explic¨® en voz baja: -Estoy embarazada de seis semanas. En estos ¨²ltimos d¨ªas he sentido
calor
en el vientre y un poco de dolor. Quer¨ªa preguntar si hay algo mal.
La doctora frunci¨® el ce?o e inquiri¨®: -?El dolor es intenso? ?Hay sangrado?
-No es tan intenso y no hay sangrado.
La doctora continu¨®: -?Est¨¢ ocupada en el trabajo? ?Trabaja hasta tarde con frecuencia? ?C¨®mo ha
estado de ¨¢nimo ¨²ltimamente?
-No trabajo hasta tarde, pero s¨ª estoy bastante ocupada, y mi estado de ¨¢nimo¡ -Isabel se mordi¨® el
labio y, tras una pausa, prosigui¨®- Mi estado de ¨¢nimo no ha sido muy bueno, pues pele¨¦ con mi
marido.
CapÃtulo 501
Capitulo 501
La doctora asinti¨®prensivamente y dijo: -Por lo general, si no hay sangrado, no hay grandes
problemas. Por favor, acu¨¦stese en cama y le har¨¦ una ecograf¨ªa.
-Est¨¢ bien.
Isabel se levant¨® y se acost¨® en cama, levantando su camisa. Mientras el cabezal frio del
instrumento se movia sobre su vientre a¨²n no, observaba el techo nco en silencio, apretando el
borde de su ropa.
Desde el incidente en el hotel hace medio¡¯mes, e y Enrique habian terminadopletamente. ¨¦l
pensaba que e se ha reconciliado con Francisco y se habian ido a un hotel, pero Isabel no se
molest¨® en explicar¡ ?Y qu¨¦ hab¨ªa de ¨¦l? Se hab¨ªa ido a pescar en el mar con una joven modelo toda
la
noche. Fue ¨¦l que hab¨ªa sido infiel.
Sabia que Enrique nunca aceptar¨ªa el divorcio, ya que despu¨¦s de todo, a¨²n estaba interesado en su
herencia, as¨ª que e habia presentado directamente una demanda de divorcio ante el tribunal
Podria hacer vista gorda antes intenciones ocultas de Enrique, pero no podia soportar
infidelidad de su marido.
A pesa
pesar de eso, ese embarazo lleg¨® de repente, y a¨²n no estaba segura de si deber¨ªa quedarse con el
beb¨¦¡
La doctora retir¨® el cabezal y le entreg¨® algunas servilletas. -No hay grandes problemas, el feto se
e est¨¢ desarrondo muy saludablemente. Pero ser¨ªa mejor que ajustara su horario de trabajo y
tambi¨¦n su estado de ¨¢nimo. Lo m¨¢s importante para una mujer embarazada es descansar lo
suficiente, tener una nutrici¨®n adecuada y mantener calma emocional.
Isabel limpi¨® el gel sobre su abdomen y respondi¨®: -Est¨¢ bien, entiendo. Gracias, doctora.
Se od¨® ropa y sali¨® de consulta, sin poder evitar poner una mano en su vientre. Justo
cuando un pensamiento vagoenzaba a surgir en su mente, se cruz¨® en su camino un hombre, al
que estuvo a punto de chocar.
E detuvo sus pasos a tiempo, y al levantar vista, se encontr¨® con el semnte l¨²gubre de
Francisco.
Isabel se sorprendi¨® un poco de verlo aqui, pero no le import¨® ni tuvo ganas de detenerse a saludar,
asi que simplemente pas¨® por ¨¦l y sigui¨® caminando.
De repente, Francisco tom¨® del brazo, pero Isabel lo apart¨® sin dudarlo. Eso ¨¦l lo ha anticipado.
por lo que agarro firmemente su mu?eca y arrastr¨® a un rinc¨®n.
Isabel finalmente encontr¨® oportunidad para liberarse de su agarre, manteni¨¦ndolo a un metro de
distancia, y dijo con frialdad: -Se?or N¨²?ez, te est¨¢s volviendo cada vez m¨¢s audaz. La ¨²ltima vez
drogaste en un bar para desmayarme, ?y ahora me secuestras en p¨²blico? ?No me toques!
Francisco ha oido toda conversaci¨®n en consulta, y baj¨® voz al preguntar: -?Est¨¢s
embarazada?
-?Y a ti que te importa? -le replic¨® Isabel.
Francisco, que normalmente tenia modales refinados, se mostr¨® un poco brusco en ese momento. -?
Es de Enrique? ?neas tenerlo? ?No est¨¢n ustedes en proceso de divorcio?
-?Y qu¨¦? ?C¨®mo afecta a mi divorcio con Enrique si estoy embarazada o no, si tengo el beb¨¦ o no?
?No puedo tener o criar a mi beb¨¦ por mi cuenta? -solt¨® Isabel, irritada.
Desde que ¨¦l hab¨ªa drogado ¨²ltima vez, detestaba tan profundamente que ahora no queria
har
m¨¢s con ¨¦l en absoluto. Por eso, lo apart¨® y se march¨®.
La voz de Francisco sono detr¨¢s de e de repente: -No criar¨¦ descendencia de Enrique.
Isabel se hab¨ªa alejado, pero al escuchar esas pbras, sinti¨® una enorme ridiculez y se volvi¨® para
mirarlo. La paranoia tambi¨¦n es una enfermedad mental. La psiquiatr¨ªa est¨¢ en el cuarto piso. ?Por
qu¨¦ no te haces revisar?
?Es que e habia insinuado alguna vez que se volver¨ªa a juntar con ¨¦l despu¨¦s del divorcio con
Enrique? ?Con qu¨¦ se estaba ilusionando ¨¦l?
Ni siquiera pod¨ªa soportar infidelidad de Enrique, ?y qui¨¦n se cre¨ªa ¨¦l, Francisco, para pensar que
e
deberia tolerar suya?
Si pudiera hacerlo, ni siquiera habr¨ªa sufrido al principio el dolor de desenterrar esa ¡°carne podrida¡± de
siete a?os.
Isabel se march¨® a grandes zancadas, sin importarle mirada peligrosa de Francisco a sus espaldas.
Baj¨® al primer piso y de repente not¨® a un hombre llevando a una mujer en brazos frente a e.
Levant¨®s cejas con sorpresa y m¨®: -?Cira!
Al ver a su madre, que estaba ena, sin el m¨¢s minimo indicio de despertarse. Cira pens¨® en
quedarse a cuida, pero Morgan ya le habia dicho que no lo permitir¨ªa y, a pesar de su resistencia y
lucha, tomo en sus brazos.
Cira se sentiao un pez atrapado, forcejeando constantemente. Morgan baj¨® mirada hacia e.
advirtiend: -Si te mueves de nuevo, interrumpir¨¦ el tratamiento de tu mam¨¢.
Al escuchar eso, Cira se qued¨® r¨ªgida, luego una furia invadi¨®. -?T¨²¡!
La voz de Isabel se intervino en ese momento: -?Cira!
Cira gir¨® r¨¢pidamente cabeza, con una sorpresa,o si pudiera ser salvada, reflejada en sus ojos.
?Isabel yo¡!
Morgan apret¨® el abrazo, amenaz¨¢nd en voz baja: -Piensa en tu madre en UCI.
Cira se detuvo de inmediato, tragando con dificultads pbras no pronunciadas, y le forz¨® una
sonrisa a Isabel. -?Por qu¨¦ est¨¢s aqui? -pregunt¨® y entonces se le ocurri¨® su embarazo, a?adiendo-
?Es que no te sientes bien?
-No es nada -contest¨® Isabel, y al percibir extra?a atm¨®sfera entre ellos, pregunt¨®-. Te envi¨¦ algunos
mensajes estos d¨ªas. ?por qu¨¦ no respondiste?
-Mi celr est¨¢ roto¨Crespondi¨® Cira inc¨®modamente. Morgan le ech¨® una mirada indiferente, asinti¨® a
Isabel y dijo: -Tenemos cosas que hacer. Nos vamos primero.
Despu¨¦s de eso, sali¨® apresuradamente del hospital con Cira en sus brazos. Isabel los observ¨® desde
el vestibulo, mientras Francisco, que acababa de llegar al primer piso, los contemba a ellos y a
Isabel
desde escalera.
Fermin, en el coche frente a entrada del hospital, tambi¨¦n los estaba mirando, cada uno de los tres
con sus propios pensamientos.Belonging ? N?velDram/a.Org.
CapÃtulo 502
Cap¨ªtulo 502
Morgan llev¨® a Cira hasta el coche y meti¨® adentro. En ese momento, e levant¨® mano y le
agarr¨® el cor para evitar que saliera, mir¨¢ndolo fijamente a los ojos mientras lo interrogaba: ?Por
qu¨¦ mi mam¨¢ de repente se desmay¨®? ?Qu¨¦ le hicieron ustedes?
Antes de salir de ciudad de Sheron, su madre estaba bien. ?C¨®mo fue que se acostaba
inconsciente en cama en s¨®lo unos d¨ªas?
Morgan, manteniendo su postura inclinada, ech¨® un vistazo a Cira y luego desvi¨® vista hacia afuera
a trav¨¦s de ventana trasera del coche, donde encontr¨® un auto que se acercaba sigilosamente.
Para Cira, imagen de su madre tendida en cama del hospital parec¨ªa una pesadi que se
aferraba a su mente, haciendo que se le apretara garganta y luchara por respirar. -?La asustaste,
verdad?
Pero Morgan no le respondi¨®.
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
Cada vez que el tema de su madre surg¨ªa, Cira no pod¨ªa mantener calma. Agarr¨® bruscamente su
cor y grit¨®: -?Morgan! Vamos a dejar esto ro ahora mismo. ?Qu¨¦ diablos es lo que quieres?
?Quieres el libro de cuentas o prefieres jugar con mi vida y de mi madre?
Morgan, debido al tir¨®n, tuvo que apartar mirada de donde estaba mirando hacia su expresi¨®n
furiosa, y al cabo de unos segundos, dijo de nada:: -No quiero ninguna des dos cosas. S¨®lo
quiero que te quedes a mido.
Cira levant¨® cabeza para protestar, pero antes de que pudiera hacerlo, Morgan le sujet¨® nuca y
bes¨® sin previo aviso.
-Mmm¡.
El aliento fresco del hombre estaba transmitiendo de manera m¨¢s ¨ªntima posible. Cira lo apart¨® de
inmediato. -?Mor-!
Al mismo tiempo que Morgan volv¨ªa a cubrirle losbios, sujet¨® sus manos con firmeza ys coloc¨® en
su propio cuello, dando impresi¨®n de que lo estaba atrayendo hacia e y no quer¨ªa dejarlo ir,
mostr¨¢ndose voluntaria para el beso.
Esa descarada i¨®n rabi¨® mucho a Cira, quien luch¨® con todas sus fuerzas para apartarlo. Sin
embargo,o su cabeza estaba tajantemente sujeta, no le qued¨® ning¨²n espacio para resistirse.
La lengua de Morgan abri¨® susbios secos y luego sus dientes ncos, explorando su boca
sin restriones,o si estuviera absorbiendo el aire de sus pulmones con avidez.
Los dos, con uno dentro del auto y otro fuera, uno sentado y el otro de pie, uno inclinado y el otro con
la cabeza hacia abajo, desde perspectiva del espectador, se parec¨ªan estar besando
apasionadamente, incapaces de separarse.
Entretanto, aquel coche pas¨® directamente frente a ellos.
Morgan se detuvo por un segundo. Al sentir c¨®mo su agarre se aflojaba un poco, Cira aprovech¨®
oportunidad para apartarlo y, sin pensarlo, le dio una bofetada en cara.
Morgan rei¨®n r¨¢pido y atrap¨® su mu?eca, preguntando con el ce?o fruncido: -Eres mi mujer, ?no es
algo normal besarnos? ?Por qu¨¦ act¨²aso si te hubiera hecho da?o?
Cira se qued¨® tan furiosa que se agitaba su pecho, pero sus mejis se sonrojaron de timidez, y sus
labios estaban un poco hinchados y h¨²medos por el beso; de hecho se ve¨ªa muy bien en ese
momento.
Morgan acababa de ocuparse con fingir una actuaci¨®n para aquellos que los segu¨ªan, as¨ª que no tuvo
su mente en el beso. Pero ahora que vio en tal estado, no pudo evitar tragar saliva y pens¨® en
besa de nuevo. 1
Cira rechin¨® de dientes y espet¨® con ira: Si quieres que muera frente a ti, entonces sigue
asi.
Morgan se sorprendi¨® por un momento y luego sonri¨® sarc¨¢sticamente, preguntando: -? Qu¨¦ m¨¢s
cosas sabes adem¨¢s de amenazarme con tu muerte?
Cira se burl¨®: -?Qu¨¦ m¨¢s quieres que haga? Calidad sobre cantidad. ?No siempre me amenazas con
mi mam¨¢? Aprend¨ª todo de ti, as¨ª que naturalmente s¨¦ c¨®mo amenazar.
Morgan sujet¨® su ment¨®n y roz¨® susbios inferiores con el pulgar. -Te amenazo con tu mam¨¢ porque
s¨¦ que te importa. Pero t¨² me amenazas a m¨ª con tu muerta, ?tambi¨¦n porque sabes que me
importas?
Las pesta?as de Cira temronos s de una mariposa.
-?No te crees un poco contradictoria? Por undo, dices que no me gustas y que s¨®lo te estoy
cado y usando, pero por otrodo, aprovechas el hecho de que te quiera para hacer lo que te
convenga.
Morgan le presion¨® cabeza para obliga a mirar herida en su cuello. S¨®lo con este peque?o
corte que me hiciste, si no te tuviera en mi coraz¨®n, ?qu¨¦ crees que te habr¨ªa hecho ahora?
CapÃtulo 503
Cap¨ªtulo 503
La herida en el cuello de Morgan no hab¨ªa sido tratada y sangre hab¨ªa te?ido el cor de su camisa
negra de un color m¨¢s oscuro; costra de sangre se hab¨ªa formado, destac¨¢ndose en su piel ra.
su ni
Cira apret¨® losbios.
Por supuesto que sab¨ªa qu¨¦ le habr¨ªa hecho ¨¦l. Como el ¨²nico hijo de familia Vega, desde peque?o
hasta ese momento, Morgan probablemente nunca hab¨ªa tenido ni siquiera un rasgu?o. Ahora que e
le hab¨ªa hecho sangrar, aparte del Grupo Nube Celeste y su familia, gente a su alrededor,o
Luis, quien los hab¨ªa pa?ado al hospital, ser¨ªa el primero en encargarse de e.
Pero, un momento¡
No, ¨¦l hab¨ªa sido herido varias veces.
Una vez fue en el bosque, cuando sosten¨ªa, no pudo esquivar el palo de un aldeano que le golpe¨®
en espalda; otra vez, durante una inspi¨®n en el pueblo, fue apu?do en el abdomen por un
secuaz de Joaqu¨ªn, pero afortunadamente e lo salv¨® a tiempo, evitando que recibiera el segundo
golpe..
Qu¨¦ coincidencia, ambas veces estaban rcionadas con e.
Cira no dijo nada, y Morgan aprovech¨® oportunidad para abraza y apoyar su barbi en el
hombro.
Suaviz¨® voz,o si estuviera intentando cons. -Cari?o, olvidemos todo esto. Olvida lo
sucedido, volvamos a sero antes, ?de acuerdo?
Despu¨¦s de unos segundos, Cira murmur¨® en su hombro: -De acuerdo.
Morgan gir¨® cabeza para mira, estudiando su expresi¨®n mientras se preguntaba si realmente
hab¨ªa aceptado.
Cira dijo: -Me quedar¨¦ en el hospital esta noche cuidando a mam¨¢. T¨² vuelve solo a casa. Morgan
acarici¨® suavemente su espalda con mano y dijo en voz baja: -Despu¨¦s de un vuelo tanrgo, ?no
est¨¢s cansada? Ven conmigo a casa hoy, y otro d¨ªa te pa?ar¨¦ a ve. No te preocup
los m¨¦dicos cuidar¨¢n bien.
Cira se solt¨® de su abrazo y dijo tercamente: -No estoy cansada. Me quedar¨¦ en el hospital hoy.
Esta vez,
le toc¨® a Morgan quedarse cado. Al ver eso, un rastro de bu apareci¨® en los ojos de Cira. -?No
est¨¢ permitido? -se rio fr¨ªamente y pregunt¨®¨C?No dijiste que quer¨ªas que volvi¨¦ramos a sero
antes? Antes, cuando cuidaba a mi mam¨¢ en el hospital, t¨² no te opon¨ªas, incluso me tra¨ªas ropa,
flores yida. Ni limitabas mi libertad,o mucho me mandabas mensajes o me mabas. ?Por
qu¨¦ ahora no est¨¢ permitido?
E se apoy¨® en puerta del coche y continu¨®, con una bu m¨¢s evidente en su tono de voz:-Dijiste
que quer¨ªas que volvi¨¦ramos a sero antes, pero eres t¨² quien no quiere hacerlo.
¨CSi te dejo en el hospital con tu madre, temo que antes de ma?ana, podr¨ªas desaparecer de ciudad
de Sher¨®n con e. Ahora que tienes a Gerardo, ya no necesitas tanto a mi equipo m¨¦dico. ?Crees
que realmente no s¨¦ lo que est¨¢s pensando? -respondi¨® Morgan con indiferencia.
Inconscientemente, Cira levant¨®sisuras de losbios, pero no pudo re¨ªr en absoluto. -Si, ambos
sabemos lo que estamos pensando el uno del otro, entonces, ?para qu¨¦ volver a sero antes?
Se?or Vega, ?no crees que eso es rid¨ªculo?
N?vel/Dr(a)ma.Org - Content owner.
Erao si un papel en nco manchado con tinta y arrugado en una b, nunca pudiera volver a
ser liso y ncoo antes sin importar lo que intentaran.
No hab¨ªa m¨¢quina del tiempo en el mundo, ni un elixir del arrepentimiento. Cada uno debia asumirs
consecuencias y el precio de sus propias iones.
-Adem¨¢s, al amenazarte conmigo misma, no estoy apostando por mi lugar en tu coraz¨®n, sino m¨¢s
bien por el valor que te dan el libro de cuentas s pbras de Cira erano cuchillos sin filo,
perforando una y otra vez su piel y carne, hasta el alma-. Mi pap¨¢ muri¨®
ya, y mi mam¨¢ est¨¢ temporalmente inconsciente, soy tu ¨²nica pista por ahora, asi que ro
que quieres que est¨¦ viva. De lo contrario, ?d¨®nde encontrar¨ªas el libro de cuentas?
En ese momento, Morgan sinti¨®o si hubiera una nube de ira revoloteando en sus pulmones. Se
esforz¨® por contener el impulso de toser y apret¨® losbios con fuerza, pero retener respiraci¨®n s¨®lo
le provocaba dolor ens costis.
Con un golpe sordo¡
Morgan
rgan se subi¨® al coche y, al mismo tiempo, cerr¨® puerta de un portazo; su aura era tan fr¨ªao una
monta?a nevada
CapÃtulo 504
Cap¨ªtulo 504
El chofer y Helena se hab¨ªan estado quedando en los asientos dnteros del coche, pero hab¨ªan
desarrodo habilidad de pasar desapercibidos cuando Morgan no los necesitaba. Ante orden, el
conductor puso en marcha el veh¨ªculo de inmediato.
Despu¨¦s de un rato, Morgan volvi¨® a ordenar fr¨ªamente: -Helena, dile a Ema que lleve a alguien a
casa. Antes de que lleguemos, cambien o quiten todos los objetos peligrosos,o cuchillos, tos y
cosas puntiagudas. No quiero que se?ora Vega salgastimada.
Helena edi¨® en voz baja: -Entendido.
Cira sab¨ªa que ¨¦l estaba evitando que sestimara a s¨ª misma, pero ?qu¨¦ pod¨ªa hacer e?
Nada en absoluto.
Su auto se dirigi¨® directamente hacia zona residencial Costa Be, mientras que el veh¨ªculo en el
que iba Ferm¨ªn se detuvo en eldo de carretera.
-?Viste algo cuando los seguiste al hospital?
Al ver que Francisco no le respond¨ªa, Fermin sab¨ªa que no hab¨ªa obtenido ning¨²n resultado. Se sinti¨®
un poco cansado y bostez¨® perezosamente antes de preguntar: -?Lo viste, verdad? Esos dos estaban
bes¨¢ndose en el auto. Su rci¨®n es s¨®lida, y ahora probablemente est¨¢n regresando a casa juntos.
Si no crees, ?vamos a seguirlos?
-No es necesario.
Francisco giraba su rosario entre sus dedos mientras contestaba: -No es
Ferm¨ªn encogi¨® los hombros y dijo: -Aunque Hugo es el padre biol¨®gico de Cira, e ni siquiera lo
conoce, para e es pr¨¢cticamente un desconocido. Eh, ?c¨®mo decirlo? Si yo fuera e, tampoco
tendr¨ªa ning¨²n sentimiento hacia Hugo. Por otrodo, Morgan es el hombre. que ha amado durante
tantos a?os, as¨ª que creo que es m¨¢s probable que est¨¦ deldo de
Morgan.
Francisco reflexionaba cuando lo escuch¨® continuar: -Elegir a Hugo ser¨ªao entrar en un campo de
minas, un paso en falso podr¨ªa costarle vida; pero si elige a Morgan, se convertir¨ªa en nuera de
familia Vega, esposa del presidente del Grupo Nube Celeste. Incluso un tonto sabr¨ªa qu¨¦ elegir.
Francisco levant¨® vista hacia ¨¦l y pregunt¨®: -?Tienes tanto aprecio por e, que siempre est¨¢s
hando a su favor? ?No estabas muy decidido a encontrar el libro de cuentas antes?
$15 BONUS
-Son dos cosas diferentes -respondi¨® Ferm¨ªn mientras se recostaba casualmente en el asiento. Sin
duda tengo que encontrarlo, pero de todos modos, Cira es una mujer por que he sentido algo. Soy
bastante ndo, simplemente creo ques cosas no necesitan llegar
a ese extremo.
-Ser ndo no es algo beneficioso¨Cdijo Francisco, colocando el rosario en su mu?eca. Las piedras
di¨¢fanas de jade se enroscaban en su mano,o una serpiente venenosa lista paranzarse y
morder.
Ferm¨ªn entrecerr¨® los ojos y pregunt¨® confundido:-T¨² te ves un poco extra?o desde que saliste del
hospital. ?Qu¨¦ pasa, te encontraste con alguien conocido all¨ª?
Las rciones entres cuatro familias eran bastante delicadas y cada una ten¨ªa sus propias
din¨¢micas cons dem¨¢s.
Francisco estaba cerca de Ferm¨ªn, quien se llevaba mejor con Osiel y este ¨²ltimo a su vez con
Morgan. Sin embargo, cercan¨ªa que se mencionaba aqu¨ª entre ellos no erao entre Morgan,
Ram¨®n y Enrique, sino m¨¢s bieno una asociaci¨®n basada en intereses
-s¨ª me encontr¨¦ con alguien conocido, y me enter¨¦ de algo que no me gust¨® mucho ¨C respondi¨®
Francisco mientras se?ba al conductor que desbloqueara puerta y luego baj¨® del veh¨ªculo. Por
ahora, dej¨¦moslo as¨ª.
Ferm¨ªn levant¨® una ceja y le asinti¨® con cabeza antes de dejar que el chofer arrancara el
auto.
Por su parte, Francisco caminaba solo por calle, pensando en los asuntos de Cira y tambi¨¦n en
Isabel.
Sent¨ªa tanto que presencia de Cira era un factor de inestabilidad,o que el beb¨¦ que llevaba
Isabel era una molestia. Especialmente desde que se enter¨® de su embarazo, percibi¨® a¨²n m¨¢s el
deseo de deshacerse de Cira.
Osiel ten¨ªa raz¨®n en lo que dijo, que ¨¦l odiaba a Enrique, y cu¨¢nto m¨¢s lo hac¨ªa, m¨¢s antipatia sent¨ªa
hacia Morgan, y eso lo llevaba a irritarse m¨¢s con Cira.
Mientras giraba el rosario entre sus dedos, su coraz¨®n estaba lleno de frustraci¨®n y rabia. De repente,
vio que un coche, estacionado bajo un ¨¢rbol, parpadeaba dos veces cons luces de emergencia,
obviamente indic¨¢ndole que subiera para har.
Francisco se detuvo en seco, pregunt¨¢ndose qui¨¦n podr¨ªa estar dentro del auto.Belonging ? N?velDram/a.Org.
CapÃtulo 505
cap¨ªtulo 505
Francisco se acerc¨® y el conductor sali¨® del coche, abriendo puerta trasera con cortes¨ªa. Se?or
N¨²?ez, supongo que a¨²n no ha cenado, ?verdad? Nuestra se?ora reserv¨® una mesa en El Mirador del
Este para probar los aut¨¦nticos tillos de Bernat. Quiere invitarlo a que los disfrute juntos.
Francisco pregunt¨®: -?Cu¨¢l es el apellido de se?ora?
El conductor contest¨® sonriendo: -Su marido se apellida Vega.
?Vega? As¨ª
¨ª que result¨® ser madre de Morgan.
Bueno,s cosas se pon¨ªan a¨²n m¨¢s interesantes.
Francisco juguete¨® con su rosario, inclin¨¢ndose para meterse en el coche.
******
Morgan llev¨® a Cira de vuelta a mansi¨®n en zona residencial Costa Be.
et
Al entrar, ech¨® un vistazo a su alrededor y descubri¨® que toda casa estaba tan aseguradao si
fuera una li¨®n de manual: no hab¨ªa poa en absoluto, incluso los jarrones de flores eran de
pl¨¢stico.
Cira sonri¨® ir¨®nicamente y pregunt¨®: -?Qu¨¦ es esto? ?Est¨¢s neando encerrarme aqu¨ª y no dejarme
salir?
Morgan se quit¨® el abrigo y una sirvienta se acerc¨® en silencio para tomarlo. -Me est¨¢s
sobreestimando. ?C¨®mo podr¨ªa encerrarte? S¨®lo pienso que has estado demasiado ocupada y
necesitas descansar. Quiero que te rjes un poco en casa.
?Qu¨¦ m¨¢s pod¨ªa hacer Cira en esa situaci¨®n? Asinti¨® con cabeza y respondi¨®, apretando los
dientes: -Est¨¢ bien. Me ir¨¦ a descansar ahora mismo.
Tras eso, subi¨® directamente a habitaci¨®n de invitados, cerrando puerta con un golpe tan fuerte
que parec¨ªa que toda casa temba con e.
Pero Morgan, sin siquiera levantar mirada, se desabotonaba los pu?os de camisa y
si
murmuraba para s¨ª mismo: -No ha crecido en otras cosas, pero s¨ª ha crecido bastante su mal genio.
Mientras tanto, arriba, Cira se quedaba de costado en cama, acurruc¨¢ndose. Pens¨® que no podr¨ªa
conciliar el sue?o, pero esos ¨²ltimos d¨ªas hab¨ªa estado muy somnolienta. Justo
cuando el reloj marcaba una de madrugada, el sue?o inund¨® arrodoramente.
Apenas cerr¨® los ojos cuando sinti¨® que alguien rodeaba por cintura desde atr¨¢s, y al siguiente
momento, el aliento familiar envolvi¨®, quit¨¢ndosele el cansancio instant¨¢neamente. E encorv¨® el
codo y lo golpe¨® hacia atr¨¢s con fuerza, rega?ando en voz baja: ?Sueltame!
Morgan ya hab¨ªa previsto esa rei¨®n y con precisi¨®n atrap¨® su codo. ¨C Necesitas.
descansar, y yo tambi¨¦n su voz se volvi¨® un poco m¨¢s grave cuando pregunt¨®-. ?Qui¨¦n te ense?¨® a
golpear a gente as¨ª? Mira, aqu¨ª est¨¢ el ri?¨®n. ?Qu¨¦ pasar¨ªa el resto de tu vida si lo rompes?
??A ¨¦l qu¨¦ le importaba?! Cira forceje¨® para liberarse de su abrazo, diciendo impaciente: i Ve a tu
propia habitaci¨®n!
Morgan no se movi¨®, sino que apret¨® sus brazos alrededor de e y acerc¨® el pecho a su espalda.
Estaban tan cerca que sus temperaturas corporales se transmit¨ªan bajos s¨¢banas. ¨¦l dijo
perezosamente: -Toda casa es m¨ªa. Dormir¨¦ donde quiera.
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
Cira estaba frustrada hasta el l¨ªmite, y en lugar de intentar apartar sus manos nuevamente,
se acurruc¨® y se desliz¨® hacia abajo, tratando de escapar de su abrazo.
Inesperadamente, Morgan se dio vuelta de repente y ast¨® debajo de ¨¦l. Est¨¢s en mi casa. Si te
digo que duermas aqu¨ª, deber¨ªas hacerlo.
Cira no pod¨ªa empujarlo ni ganarlo en disputa, as¨ª que lo ¨²nico disponible para e, enfadada hasta el
punto de estar, era mirarlo fijamente en oscuridad de noche.
Morgan mir¨® a los ojos y pregunt¨®: -?Qu¨¦ te habl¨® Gerardo de mi? ?Que soy calcdor y
despiadado, o soy un maestro des manipciones o un ambicioso sin escr¨²pulos?
Cira se burl¨® y le devolvi¨® pregunta: -?Cu¨¢l de esas no te describe?
Ninguna de es¨Cneg¨® Morgan de inmediato, con voz baja y ronca-. ramente, me enamor¨¦ de ti a
primera vista, el amor no correspondido se hizo realidad, y te amo tanto que no puedo contrrme.
Cira solt¨® dos risitas breves y fr¨ªas.
-?No me crees?
Morgan se volvi¨® a recostar en cama, abraz¨¢nd de nuevo y suspirando en su cabelloo si, al
mantene en sus brazos, su coraz¨®n pudiera encontrar su lugar de nuevo.
-Cree lo que quieras. De todos modos, ya eres mi esposa. Cierra los ojos
v duerme. Si no
+15 B?NUS
descanso bien, no podr¨¦ llevarte al hospital a ver a mi suegra ma?ana.
Fue por esas pbras, y debido a que ya no pod¨ªa zafarse, que Cira contuvo el impulso de moverse y
se oblig¨® a cerrar los ojos.
Pero pas¨® toda noche entre el sue?o y vigilia, y no fue hasta casi el amanecer que
finalmente se durmi¨®.
De repente, escuch¨® ruidos desde abajo y se despert¨® de golpe, levant¨¢ndose de cama y bajando
las escaleras.
Cuando vio a Morgan sentado en mesa desayunando, lo primero que dijo fue: -?Cu¨¢ndo podr¨¦ ir al
hospital a ver a mi mam¨¢?
Morgan no mir¨®, respondiendo con indiferencia: -Hoy est¨¢ igual que ayer, no ha habido. cambios en
los datos. Si decides ir o no, e seguir¨¢ estando igual. As¨ª que no hace falta que
vayas.
Entonces, ?¨¦l nunca hab¨ªa neado lleva al hospital?
Furiosa en el fondo del alma, Cira tom¨® un vaso de agua que ten¨ªa cerca y se lonz¨®. ¡ª?Me
enga?aste!
Morgan lo esquiv¨® con facilidad, luego mir¨® sin expresi¨®n en el rostro y dijo: No dorm¨ª bien anoche.
Te mov¨ªaso una oruga en mi abrazo. ?No sentiste que me excitabas?
CapÃtulo 506
Cap¨ªtulo 506
Cira se qued¨® at¨®nita por un momento, pero m¨¢s tarde, al darse cuenta de lo que Morgan hab¨ªa dicho,
se enfureci¨® y agarr¨® todo lo que ten¨ªa a mano paranzarlo con fuerza. ¨C Morgan!
El hombre no logr¨® esquivarlo porpleto; caja de pa?uelos lo golpe¨® en el hombro y luego cay¨®
al suelo. Se inclin¨® para recoge y sac¨® una servilleta de e con cual se limpi¨® losbios.
Despu¨¦s de eso, se levant¨® y se acerc¨® a e, con intenci¨®n de acariciar su cabello, pero Cira se
apart¨®. Aun as¨ª, a ¨¦l no pareci¨® importarle; tom¨® el abrigo que criada le entreg¨® y, mientras se lo
pon¨ªa, dijo: -Tranqu, espera por mi en casa.
Cira no dijo nada, simplemente lo mir¨® fr¨ªamente.
Morgan se gir¨® y cerr¨® puerta con ve al salir. Al escuchar el sonido del cerrojo electr¨®nico, Cira
cerr¨® los ojos y, decidida, rompi¨® el resto des cosas que quedaban.
N?vel/Dr(a)ma.Org - Content owner.
Normalmente, nunca har¨ªa algo as¨ª, pero rabia hab¨ªa estado oprimiendo, y si no dejaba
desahogar, sent¨ªa que tarde o temprano esa misma furia matar¨ªa.
Los sirvientes intentaron limpiar el desorden, pero e los detuvo gritando: ?No limpien!
Ellos se miraron entre s¨ª y luego vieron c¨®mo Cira sub¨ªas escaleras, arrojando todo al suelo a su
paso. Poco despu¨¦s, m¨¢s impresionante residencia de Ciudad de Sher¨®n se hab¨ªa convertido en
un desastre desde temprano en ma?ana.
Morgan vio todo eso en su celr a trav¨¦s des c¨¢maras de seguridad, pero en lugar de enfadarse,
encontr¨® un cierto atractivo en suportamiento; despu¨¦s de todo, su exsecretaria era persona
m¨¢s tranqu del mundo.
¨¦l sonri¨® levemente, se subi¨® al coche y le indic¨® a Helena: -Laida que preparan los sirvientes no
est¨¢ buena. Pidele a gente del Pcio del Oeste que entregueida puntualmente en casa y
contrata a algunos chefs m¨¢s.
Helena asinti¨® y respondi¨®: -S¨ª, lo har¨¦ ahora mismo.
Cuando el veh¨ªculo lleg¨® a empresa, Luis acababa de llegar tambi¨¦n.
cia i
¨¦l motocicleta pesada. S¨®lo exist¨ªan unas pocas motocicletas de ese modelo y con esa configuraci¨®n
en todo el mundo, y su precio de venta casi equival¨ªa al de una vi en Ciudad de Sheron.
El cuerpo del vehiculo, de color negro y dorado, ten¨ªa l¨ªneas fluidas y una presencia imponente,o
un leopardo africano en sabana, que no se quedaba atr¨¢s al estacionarse
junto al Rolls¨CRoyce Cullinan de Morgan.
Luis se quit¨® el casco y sacudi¨® cabeza, con sus cabellos marrones ligeros brindo bajo el sol
como si fueran oro. Vio a Morgan y le grit¨® su nombre.
Morgan se baj¨® y ech¨® un vistazo hacia donde sali¨® el sonido. Ese d¨ªa, Luis llevaba una chaqueta y
pantalones de cuero, que resaltaban susrgas piernas y brazos, y a?adian un toque de
despreocupaci¨®n a sus rasgos faciales,binando perfectamente con su motocicleta.
Morgan asinti¨® en se?al de saludo y luego camin¨® hacia el edificio. Luis lo sigui¨® r¨¢pidamente,
arrojandos ves de moto al aparcacoches. -Gracias.
Sin embargo, el joven no sab¨ªa c¨®mo manejar ese tipo de moto ni pod¨ªa move solo. Al final, fue un
grupo de personas que logr¨® empuja hasta el estacionamiento, tan cansadas que apenas pod¨ªan
har.
Luis sigui¨® a Morgan hasta el ascensor, se quit¨® los guantes y dijo: -Gerardo no ha hecho nada
¨²ltimamente, se fue s¨®lo a su barco, que todav¨ªa est¨¢ atracado en el puerto de Singapur y no ha
partido.
Morgan asinti¨® suavemente.
Cuando el ascensor lleg¨® a su piso designado, ambos salieron e ingresaron a oficina de Morgan.
Luis pregunt¨® casualmente: -Por cierto, ?c¨®mo est¨¢ Cira?
En el momento en que puerta de cristal se cerr¨® detr¨¢s de ellos, Morgan se dio vuelta de repente,
lo agarr¨® por el cuello y lo presion¨® contra pared.
Luis se qued¨® desprevenido y exm¨®: -?Morgan!
Aunque Morgan estaba vestido con traje y parec¨ªa educado, todav¨ªa exudaba una abrumadora aura
frente a Luis, que llevaba su atuendo de motociclista. Lo mir¨® a los ojos y le pregunt¨® fr¨ªamente: -
?Sab¨ªas que e rompi¨® bandeja y ocult¨® un pedazo de poa?
Luis se congel¨® por un momento antes de explicar r¨¢pidamente: -Pero de inmediato orden¨¦ que lo
limpiaran. ?Escondi¨® un pedazo? No ten¨ªa idea. ?Para qu¨¦ lo us¨®?
Justo cuando termin¨® de har, not¨®s vendas ens manos de Morgan y le pregunt¨®: ¡ª? Te
lastim¨®? ?Fue grave? ??C¨®mo se atrevi¨® a da?arte?!
Unos segundos despu¨¦s, Morgan lo solt¨®.
Luis era ¨²ltima persona que lo traicionar¨ªa. Cuando estuvo al borde de muerte por una golpiza,
fue Morgan quien lo salv¨® y se encarg¨® de los responsables. Se pod¨ªa decir que su
23
posici¨®n actual se deb¨ªa a ¨¦l, su benefactor, as¨ª que siempre le hab¨ªa obedecido..
Morgan le dio una palmada en el cuello de ropa y respondi¨®: S¨®lo una herida leve. Pero est realmente
sorprendente que haya ocultado un pedazo de poa tan grande, sin que t¨² lo
vieras.
Luis frunci¨® el ce?o y dijo: -No estaba mirando. Lo siento, deber¨ªa haberlo notado.
Morgan regresaba a su escritorio mientras dec¨ªa: -Te dar¨¦ una oportunidad para redimirte.
Luis asinti¨® r¨¢pidamente y respondi¨®: -?Qu¨¦ quieres?
-T¨² lleva a alguien a casa de los L¨®pez en el pueblo Fuenteserena y revise, aunque sospecho
que el libro de cuentas no estar¨¢ all¨ª. Luego ve a casa de su hermana mayor, Ximena, y al
apartamentopartido que ten¨ªa antes¨Cdio instriones Morgan mientras se sentaba en su si de
oficina, cruzandos piernas.
Luis dijo:
-De acuerdo.
Morgan apoy¨® el ment¨®n con una mano y continu¨® con seriedad: -La familia L¨®pez tiene tres hijas, y
una de es se ma¡ supongo que es Xiomara. Hace tres a?os se fug¨® con alguien. Investiga d¨®nde
est¨¢ ahora. 1
-Okay, lo har¨¦ de inmediato.
CapÃtulo 507
Cap¨ªtulo 507
Luis se fue despu¨¦s de har, baj¨®s escaleras hacia entrada y m¨® al encargado del
estacionamiento para que trajera su moto.
Mientras esperaba, volvi¨® vista hacia el letrero en que se escrib¨ªa Grupo Nube Celeste y record¨® el
d¨ªa en el avi¨®n cuando Cira rompi¨® bandeja. De hecho, hab¨ªa notado de inmediato que faltaba un
trozo de poa, pero¡
Entrecerr¨® los ojos, y sus rasgos ya superiores parec¨ªan m¨¢s apuestos bajo el sol.
En ese momento, varios aparcacoches trajeron su motocicleta pesada con esfuerzo. Al ver eso, Luis
resopl¨® con disgusto, se acerc¨®, se puso el casco, se subi¨® a moto con una zancada y gir¨® el
acelerador, saliendo a toda velocidad.
Con llegada de marzo, primavera trajo consigo d¨ªas m¨¢srgos.
Esa tarde, Morgan cruz¨® el umbral de su hogar justo cuando el sol se desped¨ªa en el horizonte.
Mientras tanto, Cira estaba sentada a mesaiendo. Hab¨ªa cuatro tos en total, y e casi hab¨ªa
terminado.
Morgan ech¨® un vistazo yent¨®: -Parece que tienes buen apetito. Pens¨¦ que estar¨ªas en huelga de
hambre.
Cira replic¨® sin expresi¨®n: -Consider¨¦ usa para obligarte a permitir que vaya a ver a mi mam¨¢. Pero
despu¨¦s de pensarlo detenidamente, no me atrevi a sobrestimar mi influencia. en ti. ?Y si no cedes
ante mi chantaje? ?No ser¨ªa in¨²til torturarme a m¨ª misma?
En ese instante, una sirvienta le trajo una toa caliente a Morgan para que se limpiaras manos. ¨¦l
la acept¨® y se mof¨®: -Es bueno que conozcas situaci¨®n,
Cira dej¨® los cubiertos y lo mir¨® directamente, con calma diciendo: -Morgan, tenemos que
har.
Morgan recorri¨® el desorden en el suelo con mirada, luego se gir¨® a sirvienta, quien recibi¨®
se?al yenz¨® al instante a limpiar. Pas¨® por encima de los objetos en el suelo y se dirigi¨® al sal¨®n.¨C
Ven, vamos a har aqu¨ª.
Cira frunci¨® losbios, se levant¨® de si y se acerc¨®, yendo al grano: -S¨¦ que a¨²n no han
encontrado el libro de cuentas. Puedo ayudarlos a buscarlo.
Morgan quit¨® un zapato que hab¨ªa sido arrojado al sof¨¢, se sent¨® y pregunt¨® pausadamente:
+15 B¨®NUS
-?Puedes encontrarlo?
-Soy hija de Juli¨¢n y vivi con ¨¦l durante m¨¢s de veinte a?os, seguro que s¨¦ m¨¢s sobre sus h¨¢bitos que
ustedes, los forasteros. Naturalmente, tengo m¨¢s posibilidades de encontrarlo que ustedes.
Morgan levant¨® cabeza y mir¨®.
Cira le sostuvo mirada y prosigui¨®: -Tambi¨¦n prometo que no apr¨¦ los casos de Hugo y del Grupo
OmniMar ante los tribunales. Despu¨¦s de todo, les dar¨¦ el libro de cuentas, as¨ª que incluso si quisiera
hacerlo, no habr¨ªa evidencia. Adem¨¢s, ?qui¨¦n en su sano juicio investigar¨ªa as cuatro grandes
corporaciones por una simple cha m¨ªa? Soyo una hormiga ante un elefante en esta bata
contra ustedes. S¨®lo quiero a mi mam¨¢. Si me permites lleva lejos de aqu¨ª, estaremos a mano,
?s¨ª?
Lo que suceder¨ªa despu¨¦s se resolver¨ªa m¨¢s tarde; lo m¨¢s importante para Cira de momento era
recuperar a su madre des manos de Morgan.
La expresi¨®n de Morgan no cambi¨® en absoluto. Pero e no es tu madre biol¨®gica Cuando Teodosio
te us¨® para saldar deudas, e no se opuso, y tampoco te contact¨® voluntariamente en esos tres a?os.
?Por qu¨¦ te importa tanto?
Diciendo eso, su mirada profunda se pos¨® en el rostro de Cira y pregunt¨®: -?A¨²n recuerdas cuando
dijiste que yo era tu ¨²nico pariente?
Cira guard¨® silencio por un momento y luego respondi¨®: -Tu madre tambi¨¦n te dej¨® cuando eras
peque?o, ?y a ti por qu¨¦ te importa tanto e? Incluso no puedes perdonar a tu padre despu¨¦s de
todos estos a?os porque una vez traicion¨®.
Esa afirmaci¨®n toc¨® un tema delicado para Morgan, cuya expresi¨®n facial se tom¨® fr¨ªa en un
instante.
-S¨ª, Carlos era un idiota, pero sin causa que construy¨®, dudo que pudieras convertirte en el exitoso
se?or Vega que eres hoy. T¨² no entiendes lo que es gratitud, pero yo s¨¦ que mis padres me criaron
con esfuerzo, as¨ª que debo retribuirle a e.
Morgan se rio sarc¨¢sticamente yent¨®: -Casi olvido lo elocuente que es se?orita L¨®pez.
Cira no quer¨ªa desviarse del tema y le pregunt¨® nuevamente: -Entonces, ?aceptas mi oferta?
Morgan giraba el anillo en su dedo anr mientras dec¨ªa en voz baja: -Ac¨¦rcate un poco m¨¢s y te lo
dir¨¦.
Cira vacil¨® y, finalmente, dio un peque?o paso adnte cuando, de repente, Morgan agarr¨®
su mu?eca y tir¨® hacia ¨¦l con fuerza.
Aunque estaba preparada para cualquier posible movimiento de ¨¦l, subestim¨® su fuerza y antes de
que pudiera reionar, ¨¦l hab¨ªa arrastrado al sof¨¢. Con una s mano, sostuvo f¨¢cilmente ambas
mu?ecas de e y inmoviliz¨® bajo su cuerpo.
Cira luchaba denodadamente, gritando: ?Sueltame, Morgan!
Los sirvientes se retiraron discretamente, y en breve, s¨®lo quedaron ellos dos en s de
N?vel/Dr(a)ma.Org - Content owner.
estar en desorden.
Morgan mir¨® con los ojos entrecerrados, donde se conten¨ªa una leve pero apenas perceptible furia.
-Te lo dije, mi n es casarme contigo y tener hijos. La oferta que mencionaste no me convence. Si
quieres salvar a tu mam¨¢, deber¨ªas cambiar tu ficha, ?no crees?
CapÃtulo 508
Cap¨ªtulo 508
Ambos eran adultos, y Cira sab¨ªa exactamente qu¨¦ ficha quer¨ªa cambiar Morgan. Adem¨¢s, con lo
cerca que estaban, pod¨ªa sentir todass reiones de su cuerpo.
Llegaron a ese punto¡ llegaron a tal punto, y aun as¨ª, ¨¦l era capaz de hacerle ese tipo de cosas, lo
cual s¨®lo pod¨ªa significar que ja ese hombre no le importaba en absoluto que e se enterara de toda
la verdad ni que descubriera su verdadera identidad! 1
De todos modos, ahora que e estabapletamente bajo su control, ¨¦l segu¨ªa haciendo lo que
quisiera, ya que si e sab¨ªa o no todas esas cosas no ten¨ªa ning¨²n efecto en ¨¦l. ?Era tan arrogante,
tan desvergonzado!
Cira sinti¨® que estaba a punto de explotar. -?Te dije que me soltaras!
Morgan inmoviliz¨®, agarrando su barbi y bes¨¢nd bruscamente. Sin pensarlo dos veces, Cira
mordi¨® su lengua, con tanta fuerza que parec¨ªa que iba a arranc¨¢rs.
Morgan se apart¨® r¨¢pidamente de susbios, y al ver los ojos rojos, llenos de rabia y odio por ¨¦l, su
coraz¨®n se hundi¨® de repente, as¨ª que simplemente se los tap¨®. -?Por qu¨¦ eres tan dif¨ªcil de
convencer?
Esa pregunta sonabao si pensara que e era inmadura e irrazonable.
Cira, en medio de su furia, dej¨® escapar unas risitas. -?T¨² padre mataste a mi pap¨¢ biol¨®gico, y t¨² a mi
pap¨¢ adoptivo, ?pero ahora quieres que tenga hijos contigo?! ?Qui¨¦n te crees que eres, Morgan? ?Te
pregunto qui¨¦n!
Morgan respondi¨® con voz grave: -Nunca forc¨¦ a tu padre. Su suicidio no fue causado por
m¨ª.
-?Y piensas que voy a creerte? -espet¨® Cira, pero tal vez debido a que acababa deer, sus
emociones se exaltaban y se presionaba el est¨®mago durante el forcejeo, de pronto tuvo ganas de
vomitar.
Se apart¨® apresuradamente de ¨¦l, agach¨¢ndose sobre el sof¨¢. Al ver su rei¨®n, expresi¨®n de
Morgan se volvi¨® a¨²n m¨¢s sombr¨ªa. -?Qu¨¦ pasa? ?Te estoy asqueando tanto?
N?vel/Dr(a)ma.Org - Content owner.
Cira cerr¨® los pu?os, replicando sin dudarlo: -?S¨ª! ?Eres repugnante! Morgan, lo que m¨¢smento en mi
vida es haberte conocido en esa noche lluviosa hace cuatro a?os. ?Preferir¨ªa haber sido llevada
realmente para pagars deudas, antes que conocerte!
Apenas termin¨® frase, Morgan se qued¨®pletamente at¨®nito.
+15 BONU
Cira sinti¨® otro revuelo en el est¨®mago y no pudo contenerse para vomitar. Trat¨® varias veces, pero no
escupi¨® nada. A Morgan se le ocurri¨® algo, entrecerr¨® los ojos y pregunt¨®: -? Est¨¢s embarazada?
Cira se detuvo durante un segundo y luego neg¨® firmemente: -?No!
Morgan pos¨® mirada en su abdomen, enviando un escalofr¨ªo por espalda de Cira. Morgan, ?est¨¢s
loco? ?El v¨®mito significa autom¨¢ticamente que estoy embarazada? ?No puedo simplemente sentirme
asqueada por ti?
Morgan pareci¨® estar m¨¢s furioso, y dijo fr¨ªamente: -Entonces, d¨¦jame decirte una cosa: hace cuatro
a?os, seguramente te habr¨ªas encontrado conmigo y habr¨ªas subido a mi coche. Cira se ve¨ªa un poco
p¨¢lida mientras lo miraba fijamente, sin entender qu¨¦ quer¨ªa decir en realidad.
Morgan le sirvi¨® un vaso de agua tibia y lo coloc¨® sobre mesa de caf¨¦. Su tono era ambiguo, lo que
hac¨ªa dif¨ªcil distinguir entre verdad de sus pbras y su estado de ¨¢nimo.
-Te lo dije, estuve enamorado de ti durante muchos a?os y estuve al tanto de todo lo que hac¨ªas.
Cuando tu familia estaba endeudada, ya lo sab¨ªa. Aque noche fui espec¨ªficamente a
buscarte.
Los ojos de Cira se abrieron de par en par, a vez que su rostro palidec¨ªa gradualmente. Morgan ni
siquiera le dio oportunidad de suponerlo, dej¨¢ndole ro que entre ellos no hab¨ªa lugar para los ¡°y
si¡°. En aque noche lluviosa hace cuatro a?os, e sin duda habr¨ªa subido
a su auto, habr¨ªa sido su mujer y habr¨ªa estado envuelta con ¨¦l en enredos durante los
¨²ltimos a?os¡
¨C
-Est¨¢s destinada a ser m¨ªa en esta vida.
?C¨®mo podr¨ªa dejar ir a mujer por que hab¨ªa estado obsesionado durante tantos a?os?
?Y ahora c¨®mo podr¨ªa abandonarlo y marcharse as¨ªo as¨ª?
***
La conversaci¨®n termin¨® en malos t¨¦rminos, pero Morgan durmi¨® a sudo esa noche.
Cira sab¨ªa que no pod¨ªa resistirse, pero tampoco quer¨ªa que abrazara, as¨ª que se debati¨® un par de
veces, cuando lo escuch¨® amenazar repentinamente: -Si te mueves de nuevo, terminaremos lo que
dejamos pendiente en el sof¨¢.
Cira respir¨® hondo y cerr¨® los ojos en silencio.
Quiz¨¢s porque no hab¨ªa dormido bien noche anterior y su cuerpo estaba al l¨ªmite, hoy no tard¨® en
quedarse dormida.
A ma?ana siguiente, antes de que pudiera descansar lo suficiente, Morgan despert¨®. Cira estaba
a punto de enojarse cuando ¨¦l le susurr¨® con voz gentil: -?No te est¨¢s aburriendo de estar en casa?
Lev¨¢ntate, hoy te llevar¨¦ afuera.
Cira abri¨® los ojos y, impacientemente, pregunt¨®: -?A d¨®nde?
Morgan solt¨® y se dirigi¨® al espejo para ajustarse corbata. Al hospital.
Cira se incorpor¨® inmediatamente de cama e inquiri¨® con alegr¨ªa: -?Para ver a mi mam¨¢?
Morgan no respondi¨® directamente, sino que mir¨® a trav¨¦s del espejo y dijo: -Como mi exsecretaria,
deber¨ªas saber mi horario de trabajo, ?verdad?
Lo que quer¨ªa decir era que, si lo hac¨ªa llegar tarde al trabajo, no llevar¨ªa al hospital.
Cira r¨¢pidamente mir¨® hora y vio que ya erans ocho y cuarto. Sin pensarlo dos veces, se levant¨®
de cama y fue al ba?o avarse, mientras que Morgan se arreba pausadamente el prendedor de
corbata y sus gemelos.
En cuanto Cira estuvo lista, ¨¦l llev¨® salir de casa, algo inusual porque no le pidi¨® que desayunara, ni
siquiera se molest¨® en servirle un vaso de agua. En ese momento, todo lo que estaba en mente de
Cira era su madre, as¨ª que no not¨® esas cosas en absoluto.
CapÃtulo 509
Cap¨ªtulo 509
No fue hasta que llegaron al hospital que Cira se dio cuenta de que algo andaba mal. -?No ibamos a
UCI para ver a mi mam¨¢? ?Por qu¨¦ estamos aqu¨ª?
Morgan se qued¨® parado a undo y le indic¨®: -Si¨¦ntate aqu¨ª.
Cira se sinti¨® confundida y, justo cuando tom¨® el asiento, una enfermera se acerc¨® con una bandeja y
fue directo a enrorle una manga.
La bandeja conten¨ªa una banda de goma para extri¨®n de sangre, yodoformo, alcohol, una aguja
y tubos de ensayo¡.
Fue entonces cuando Morgan respondi¨® en voz baja su primera pregunta: para que te hagan un
an¨¢lisis de sangre.
Estamos aqu¨ª
Al instante, Cira entendi¨® lo que ¨¦l quer¨ªa hacer, se gir¨® a mirarlo con incredulidad y pregunt¨®: -?As¨ª
que sospechas que estoy embarazada?
En realidad, Morgan hab¨ªa tenido idea de embarazar a Cira desde hace mucho tiempo. Adem¨¢s,
nunca hab¨ªan usado proti¨®n cada vez que ten¨ªan sexo, por lo que no era de extra?ar que e
estuviera embarazada.
-Ser¨ªa mejorprobarlo.
Sin lugar a duda, Cira no quer¨ªa someterse al an¨¢lisis. Nunca hab¨ªa considerado esa posibilidad y su
subconsciente le dec¨ªa que no era probable. No obstante, sus s¨ªntomas recientes de somnolencia,
p¨¦rdida de apetito y n¨¢useas eran t¨ªpicos de un embarazo.
Inconscientemente, su mano se pos¨® en su vientre, y su coraz¨®n empez¨® atir m¨¢s r¨¢pido. Tem¨ªa
estar embarazada, pero a¨²n m¨¢s tem¨ªa que Morgan lo supiera.
Su madre ahora estaba en manos del hombre, lo que ya era su punto d¨¦bil. Si realmente. estuviera
embarazada, ¨¦l tendr¨ªa otra pnca sobre e, y e misma enfrentaria una nueva
amenaza.
Al levantar vista hacia Morgan, vio que ¨¦l tambi¨¦n observaba con sus oscuros y hermosos ojos,
donde se reflejaban emociones que no pod¨ªa descifrar, d¨¢ndole sensaci¨®n de que ten¨ªa otros nes
para el posible beb¨¦.
Ahora que estaba en el hospital, no hab¨ªa forma de evitar el examen m¨¦dico. Cira se mordi¨® elbio y,
de m gana, extendi¨® mano.
La enfermera envolvi¨® una banda de goma alrededor de su brazo y busc¨® una vena. En el
175
instante en que aguja pr¨® su piel, a Cira se le nubl¨® vista.
Result¨®
que Morgan le cubr¨ªa los ojos con palma de su mano. Aunque no ten¨ªa miedo a que le sacaran
sangre, el gesto de Morgan conmovi¨®. Sin embargo, pronto recuper¨®postura y dijo
deliberadamente: -Se?or Vega, ?te
no nece+15 equivocaste de persona? No soy tan delicadao se?orita Molina, as¨ª que ser tan
considerado conmigo.
Morgan pregunt¨® fingiendo ignorancia: -?A qui¨¦n te refieres?
Cira se qued¨® aturdida por un rato, despu¨¦s gir¨® cabeza y se apart¨® de su mano. Dadass
circunstancias, si le respond¨ªa, parecer¨ªao si estuvieran coqueteando.
Morgan sonri¨® en secreto y dijo: -Por eso te mo dif¨ªcil de convencer.
Tras sacar dos tubos de sangre, enfermera retir¨® aguja y presion¨® un hisopo de algod¨®n sobre
herida. Por favor, espere un minuto o dos y no lo quite hasta que se coagule
sangre.
Cira sostuvo el hisopo y se volvi¨® hacia Morgan. -Ya terminaron, ?ahora puedo ir a ver a mi
mam¨¢?
Esta vez, ¨¦l estuvo de acuerdo y llev¨® a UCI, pero s¨®lo le permiti¨® quedarse por media hora antes
de toma de mano y llev¨¢rs.
Cira intent¨® retirar su mano, pero ¨¦l se neg¨® a solta, e incluso cuando subieron al coche, segu¨ªa
sujetando con fuerza, Cira frunci¨® el ce?o y le susurr¨® con enojo: -?Su¨¦ltame!
Content from N?velDr(a)ma.Org.
De nada, Morgan pregunt¨®: -?Estar¨ªas feliz si estuvieras embarazada?
Cira respondi¨® con otra pregunta: -?Y t¨²?
-Por supuesto que s¨ª. ?No he dicho desde hace tiempo que quiero un hijo contigo?-sonri¨® Morgan,
cuya expresi¨®n, por lo dem¨¢s dura, se suaviz¨® mientras agregaba- ?No ves lo feliz que estoy?
Cira desvi¨® mirada y replic¨® en tono apagado: -Pero a¨²n no salen los resultados. Despu¨¦s de mi
¨²ltimo aborto, me hicieron un chequeo m¨¦dico y me dijeron que pared de mi ¨²tero es delgada y que
es dif¨ªcil que me quede embarazada.
Morgan se qued¨® perplejo y pregunt¨®: -?Por qu¨¦ no me lo dijiste antes?
Pero Cira record¨® algo m¨¢s y dijo en voz baja: -Hubo una vez que me desmay¨¦ de dolor menstrual,
me llevaste al hospital y hamos sobre tener hijos. Recuerdo que en ese momento, me dijiste que
incluso si me quedara embarazada, no querr¨ªas al beb¨¦.
-Fueron apenas pbras airadas -explic¨® Morgan con voz grave-. Adem¨¢s, es que t¨² dijiste que no
quer¨ªas hijos primero, as¨ª que te repliqu¨¦ que eras inteligente.
Cira se rio fr¨ªamente. -?En serio?
Las manos de Morgan eran grandes y cubr¨ªanpletamente suya. Pasaba los dedos por el anillo
de Cira mientras susurraba: -Tengo sensaci¨®n de que esta vez est¨¢s embarazada.
Cira contuvo respiraci¨®n y guard¨® silencio el resto del camino, con su mente en un caos. De ninguna
manera pod¨ªa estar embarazada, al menos no ahora¡
Finalmente, el auto se detuvo frente a puerta del Grupo Nube Celeste. Cira frunci¨® el ce?o al ver el
edificio familiar y pregunt¨®: -?Por qu¨¦ me trajiste a empresa?
-Hoy tienes que quedarte en oficina conmigo. Trabajaste aqu¨ª, ?aunque hace tiempo que no vienes
por aqu¨ª, verdad? As¨ª que pens¨¦ en mostrarte alrededor de nuevo -dijo Morgan mientras sacaba del
coche. Al notar su resistencia, agreg¨®: -Los resultados del an¨¢lisis estar¨¢n listos pronto. ?No quieres
enterarte lo antes posible?
Cira apret¨® losbios y baj¨® del auto. -Puedo ir s. T¨² tampoco quieres que gente hable de
nuestra rci¨®n, ?verdad?
¨CSomos marido y mujer legalmente. Si quieren har, que hablen.
Con eso, Morgan llev¨® adentro de empresa.
Al principio, Cira se resisti¨®, pero luego pens¨® que si Morgan quer¨ªa ser un tema de conversaciones y
el centro del chisme, ?qu¨¦ le importaba a e? De todos modos, era imposible que volviera a trabajar
en el Grupo Nube Celeste, ni siquiera que se quedara en ciudad de Sher¨®n, ?para qu¨¦ se
preocupar¨ªa por los rumores entonces?
Por lo tanto, decidi¨® seguirle corriente, permiti¨¦ndole toma de mano mientras caminaban.
Como era de esperar, desde entrada hasta oficina, casi toda gente los miraba de reojo y
murmuraba entre s¨ª.
CapÃtulo 510
Cap¨ªtulo 510
Despu¨¦s de todo, Cira, exsecretaria principal, era bien conocida en todo el Grupo Nube Celeste.
Pero ?qui¨¦n podr¨ªa haber imaginado que, un a?o despu¨¦s, regresar¨ªa apa?¨ªa, tomada de
mano de su jefe?
Al ver lo abiertos que eran frente a los dem¨¢s, ?c¨®mo no despertar¨ªan curiosidad sobre su rci¨®n?
Por ende, en menos de media hora despu¨¦s de que Cira entrara en oficina, casi todos en
empresa ya conoc¨ªan noticia, convirti¨¦ndose incluso en el tema m¨¢s candente en hora del
almuerzo entre los empleados durante los siguientes tres d¨ªas.
Junto con eso, tambi¨¦n resurgi¨® el antiguo romance entre Morgan y Ke.
Poco a poco, genteenz¨® a especr sobre una historia, concluyendo que Cira hab¨ªa
renunciado en su momento porque Morgan hab¨ªa sido seducido por amante Ke, pero ahora,
habi¨¦ndose dado cuenta de su error, ¨¦l decidi¨® recuperar a su viejo amor. Y evidencia consist¨ªa en
que, durante un tiempo antes de A?o Nuevo, Morgan sol¨ªa ir a ciudad de Xo¨¢n, jjusto cuando Cira
trabajaba en el Grupo S¨¢nchez cuya sede se encontraba ahi!
Esa versi¨®n, elevada a categor¨ªa de verdad tras revci¨®n inadvertida de Helena sobre el
matrimonio entre el se?or Vega y Cira, fue el tema de moda durante un buen rato.
Por supuesto, todo eso eran otras historias por llegar.
En ese momento, Cira no ten¨ªa tiempo para preocuparse por los rumores y hadur¨ªas. Al entrar en
oficina del presidente y ver el entorno familiar, no pudo evitar acordarse de algunos momentos
pasados, pero se oblig¨® a mantenerse concentrada y pregunt¨® mientras segu¨ªa a Morgan: -?Qu¨¦ pas¨®
con el hombre de Gerardo que atraparon ese d¨ªa?
Morgan desabroch¨® el bot¨®n de su saco y pregunt¨®: -?Te refieres al tal Iv¨¢n?
Si.
-Est¨¢ en manos de Luis. Ese tipo era muy terco, se neg¨® a decir qu¨¦ hab¨ªan hecho ustedes all¨ª en ese
momento, as¨ª que ni me molest¨¦ en preguntar. Si no lo mencionas hoy, casi lo olvido porpleto -
respondi¨® Morgan, colgando su traje en un perchero.
-D¨¦jalo ir dijo Cira-. Ya que estoy en tu control, te sirve para nada. Aparte de dejarlo ir, ? qu¨¦ m¨¢s
podr¨ªas hacer? Estamos en una sociedad de leyes ahora, ?realmente te atrever¨ªas a
Morgan no contest¨® y se sent¨® en su si de escritorio. Al mirar a Cira que ten¨ªa dnte desde esa
posici¨®n, tambi¨¦n ten¨ªa una sensaci¨®n de familiaridad al regresar al pasado. Sonri¨® y brome¨®: ¨C
Se?orita L¨®pez, ?me har¨ªas el favor de prepararme una taza de caf¨¦?
Cira se sorprendi¨® por un momento antes de burse: -?No dijiste que soy se?ora Vega?
Morgan corrigi¨® r¨¢pidamente forma en que se dirig¨ªa a e y pregunt¨® de nuevo: Entonces, se?ora
Vega, ?ahora me har¨ªas el favor de prepararme una taza de caf¨¦?
Cira sin duda no tuvo ganas de servirle y mir¨® en otra diri¨®n.
Decir que ahora ten¨ªa mal genio no era una exageraci¨®n.
Morgan neg¨® con cabeza con resignaci¨®n y fue ¨¦l mismo a m¨¢quina de caf¨¦. -?Qu¨¦ quieres
tomar¡? Ah, pero probablemente est¨¢s embarazada y no puedes tomar caf¨¦. ?Te gustar¨ªa un t¨¦ de
miel?
-No gracias rechaz¨® rotundamente Cira. En ese instante,mentaba mucho haber aceptado ir a
empresa con ¨¦l, y quedarse en esa oficina tan familiar le resultaba muy inc¨®modo. Frunci¨® el ce?o y
dijo: -No quiero estar aqu¨ª. Quiero volver a casa.
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
Morgan tom¨® una cucharada de miel y disolvi¨® en agua tibia, hando suavemente:
debemos Somos reci¨¦n casados y estamos profundamente enamorados, por supuesto que estar
juntos todo el tiempo para mostrarlo. Qu¨¦date en empresa hoy, si te sientes cansada, puedes ir a
descansar al cuartito all¨ª.
Cira no sab¨ªa desde cu¨¢ndo a Morgan le hab¨ªa empezado a gustar actuar, y hasta oblig¨® a cooperar
con ¨¦l en ese juego de fingir pareja enamorada. Se qued¨® mirando su figura con frialdad durante un
momento, luego se dio vuelta y entr¨® en el ¨¢rea de descanso del despacho.
Durante ese tiempo, Morgan entr¨® varias veces, ya sea para llevarle agua con miel o alg¨²n bocadillo,
temeroso de dejar hambriento al beb¨¦ del que nadie pod¨ªa estar seguro.
La tercera vez que fue a llevarle pastelitos, su celr son¨®. Mir¨® a Cira, que ten¨ªa cabeza escondida
bajo manta y sali¨® mientras respond¨ªa al tel¨¦fono.
-H, se?or Garc¨ªa, ?es que pasa algo?
?Garc¨ªa? ?Era Ferm¨ªn?
Con eso en mente, Cira abri¨® silenciosamente los ojos bajo el edred¨®n,
Ferm¨ªn, confundido, pregunt¨®: -Se?or Vega, ?por qu¨¦ has tan bajo?
Morgan respondi¨®: ¨C Cita est¨¤ durmiendo en mi oftelua, no quiero desperta.
Despu¨¦s de eso, Cira ya no pudo oir lo que den a medida que se cerraba puerta
Se acost¨® boca arriba mirando el techo, y tras unos segundos, sac¨® un hisopo del bolsillo, ed mismo
que enfermera le habia dado para detener el sangrado.
Cuando se lo dio, enfermera le hab¨ªa echado una mirada significativa,o si estuviera insinuando
algo, asi que aprovechando que Morgan no estaba mirando, escondi¨® el hisopo,
Ahora, lo levant¨® frente a e para examinarlo detenidamente, y enseguida not¨® algo
extra?o.
?El tallo del hisopo no era de pl¨¢stico, sino una hoja de papel!
El coraz¨®n de Cira dio un vuelco y se sent¨® de golpe, abriendo el papel.
[La sangre cambiar¨¦. No te preocupes, todo lo dem¨¢s est¨¢ listo. S¨®lo tienes que descubrir manera
de conseguir contrase?a de UCL.]
No hab¨ªa firma, pero Cira estaba segura de que deb¨ªa ser de Gerardo.
Al parecer, ¨¦l hab¨ªa abordado todo en el hospital, por lo que e no necesitaba preocuparse por el
an¨¢lisis de sangre. Ya sea que estuviera embarazada o no, lo que Morgan obtendr¨ªa seria
definitivamente un resultado negativo.
Cira suspir¨® de alivio, pero al siguiente segundo apret¨® los pu?os.
?La contrase?a de UCI
Morgan deber¨ªa estar temiendo que e y Gerardo se llevaran a su madre, pero nunca imagin¨® que
llegar¨ªa al punto de necesitar una contrase?a.
Sin e, forzar entrada alertar¨ªa a todo el mundo, y as¨ª se quedar¨ªa sin escapatoria. Pero ?qu¨¦ otra
forma ten¨ªa e de sacar esa informaci¨®n de Morgan?
The Novel will be updated first on this website. Come back and
continue reading tomorrow, everyone!