Capítulo487
Morgan estaba perdido en sus pensamientos bajo lluvia cuando recibió un mensaje de Luis.
-Morgan, los encontré. Han ido a Seralia.
Morgan mantuvo una expresión indiferente y bloqueó panta de su teléfono: -Ve al aeropuerto.
De repente, el coche en movimiento dio un golpe y cabeza de Cira chocó con el cristal,
?despertánd al instante!
Gerardo le preguntó en voz baja: -?Te duele?–
Más que cabeza, Cira inconscientemente presionó su corazón con mano, una opresión repentina
la hacía sentir incómoda.
Aunque Gerardo intentó sostener su cabeza con palma de su mano, aun así, e chocó contra
ventana. él le frotó el lugar donde se había golpeado y le -preguntó: -?No dormiste bien anoche? Has
estado durmiendo todo el camino.
Cira negó con cabeza. No, había usado aceites esenciales, así que había dormido bien anoche. No
sabía por qué, simplemente se sentía muy cansada. Después de un tiempo, iodidad en su
pecho finalmente desapareció, pero aún tenía sensación de que algo malo había sucedido ?Era por
su madre? No, no podía ser. Morgan seguramente estaría cuidando de su madre.
Cira tragó saliva, pero el sentimiento de inquietudenzó a gestarse en ese
momento.
El coche avanzó durante un buen rato antes de detenerse frente a una finca.
Cira miró a su alrededor: -?Dónde estamos?
Gerardo le dijo:
-Es casa de familia Zav.
?La familia Zav?
Cira giró inmediatamente cabeza para mirarlo. ?Era casa de familia Zav que e conocía?
Antes de que pudiera preguntar, Gerardo ya entendió lo que estaba pensando. Desabrochó el cinturón
de seguridad y miró hacia undo con una expresión serena: Sí.
?Me estás llevando a ver a Est? -Cira sintió que era absurdo.
Gerardo mantuvo calma en sus ojos: -El punto crucial en tu cambio de rechazo a aceptación hacia
Morgan fue cuando Est te tendió una trampa y él te ayudó, ?verdad?
1. si.
?Entonces?
Cira no entendía por qué mencionaba todo eso, pero justo cuando sensación de ansiedad se había
calmado, volvió a surgir con sus pbras. Apretó losbios.
Gerardo salió del coche primero y luego le ofreció mano: -Baja del coche. Como dije, te llevaré a ver
la verdad.
Cira apretó los dedos.
-?Tienes miedo?
Unos segundos después, también bajó del coche y siguió a Gerardo hacia casa de familia Zav.
Después del incidente en Xoán, Est se fue con sus padres a Seralia para recuperarse, pero más
precisamente, para ajustarse mentalmente.
Después de todo, había sido derrotada frente a su rival Cira y había presenciado crueldad y
insensibilidad de Morgan, lo que podría considerarseo una pérdida doble.
Gerardo se había puesto en contacto con Est antes de llegar, y los sirvientes de familia Zav
los llevaron al jardín trasero.
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
El jardín clásico era tan hermosoo una pintura, y Est estaba sentada en una si de mimbre en
el jardín, cubierta con una manta de felpa nca. Aunque llevaba un maquije ligero, sus rasgos
exóticos seguían siendo muy delicados.
Al levantar vista y ver a Cira detrás de Gerardo, Est se sorprendió por un momento antes de
enderezarse.
-Se?or Guzmán, no me has dicho que ibas a trae contigo.
Detrás de Gerardo, Sandra se encargó de decir: -Se?orita Zav, el se?or Guzmán está ayudando a
la familia Zav a cubrir el déficit de fondos. No está pidiendo mucho a cambio, solo quiere molestar a
la se?orita Zav para que responda algunas preguntas nuestras.
La empresa de familia Zav había estado pasando por un momento difícil últimamente,
enfrentando una serie de contratiempos. Al principio del a?o,
surgió una crisis importante rcionada con falta de liquidez. Si no se resolvía pronto, toda
empresa se vería afectada. La familia Zav pensó en acudir a familia García, pero
inesperadamente, Gerardo se presentó voluntariamente.
En actualidad, Gerardo era el segundo ionista más grande del grupo Zav, después de
familia Zav.
Est tampoco era tonta, entendió ramente que Gerardo estaba ayudando a familia Zav por
Cira.
E apretó los dientes y miró fijamente a los ojos de Cira, sin poder ocultar su resentimiento y envidia:
-?Podrías ense?arme cómo lo hiciste? ?Tienes a Morgan a izquierda y a Gerardo a derecha,
ambos obsesionados contigo!
Cira, al igual que Gerardo, no quería har con e. Sin embargo, a diferencia de calma de
Gerardo, su corazón no estaba en paz, con una serie de pensamientos fluyendo en su mente.
Est observó durante unos segundos, se recostó en su si y no tuvo más opción que forzar una
sonrisa: -Si el se?or Guzmán tiene alguna pregunta, pregunte. Usted nos ha ayudado a familia
Zav en un momento crucial, así que le garantizo que le responderé todo sin ocultar nada.