Capítulo460
Incluso cuando Cira estaba ei. jada, su mente funcionaba rápidamente. Las pbras y frases de
Gerardo ramente no tenían sentido: -?Sabes algo?
No, debería preguntar: -?O sabes todo?
Gerardo curvó losbios,o si estuviera elogiando su inteligencia, pero solo miró sin decir una
pbra. Sus párpados eran bastante estándar, y cuando sonreía,s esquinas de sus ojos se
levantaban ligeramente. Tenía párpados delgados que lo hacían parecer profundo y prante, pero
su mirada era tranqu y serena. Esa contradión lo hacía parecer a vez frío y encantador. Era un
par de ojos naturalmente apasionados.
Cira evitó su mirada y dijo fríamente:
-En lugar de enviar a alguien a seguirme, sería mejor que me contaras toda historia. Solo cuando
entienda mi situación podré protegerme.
N?velDrama.Org holds ? this.
Gerardo habló con voz suave: -Si fuera tan fácil contarte todo, no te habría dejado entonces.
?Eso significaba que su partida al extranjero en aquel entonces también estaba rcionada con su
identidad?
Cira frunció el ce?o con fuerza.
Anoche, él dijo que su padre vio a dos personas en víspera de A?o Nuevo, y esas dos personas
fueron razón por que el padre de Cira se suicidó saltando del edificio. Originalmente, e quería
descubrir quiénes eran esas dos personas. Aún no lo había averiguado cuando ahora decía que
partida de él también estaba rcionada con su identidad… ya de por sí, todo era un lío, y ahora se
había vuelto aún más confuso.
Cira, ansiosa, dijo: Si no estás dispuesto a decirme nada, entonces no saques estas insinuaciones.
?Te gusta verme siendo manipda por ti
Gerardo habló con calma:
padre debido a ti.
No quiero que te sientas culpable por muerte de tu
Los ojos de Cira temron ligeramente.
Así era, una vez más, de esa manera. Aunque casi no se habian visto en diez a?os, él aún podía ver
de un vistazo lo que e estaba pensando. El fue el primero en darse cuenta de que e se sentia
culpable por muerte de su padre.
Entre ellos había una especie de campo magnético inexplicable. E era muy fácilmente atraída por
atención, y él también podía fácilmente saber lo que e estaba pensando. Erao si hubiera un hilo
invisible que los conectara.
Cira sintió un nudo en garganta, pensando que todo se estaba volviendo cada vez más caótico.
Gerardo bajó cabeza, acercándose, y su voz fría resonó en sus ofdos: Cira, te llevaré conmigo.
Cira retrocedió inconscientemente un paso.
Gerardo levantó los párpados, sus ojos eran de color ámbar, que deberían dejar pasar luz bajo el
sol, pero ante Cira, se volvían un poco más profundos debido a ocultación.
Cira se calmó y luego dijo: Voy a arar todo.
Cuando e entendiera todo, decidiría qué hacer. No aceptaría una vida caótica y predestinada por
otros. No era alguien que pudiera ser llevada a donde él quisiera con solo decirselo.
Cira apretó losbios y se dio vuelta para irse.
Gerardo había supuesto que e no lo aceptaría, pero suspiró ligeramente y miró
a Sandra.
-Sígu.
En el coche, Morgan sostenía su frente, mirando hacia adnte. Siempre sentía que el estado de
ánimo de Cira no estaba bien. Frunció el ce?o y de repente le dijo a Helena: Giremos, vayamos al
hospital Central.
Helena se sorprendió: Se?or Vega, hoy hay una conferencia en Cámara de Comercio de Sherón. No
sería apropiado no asistir.
La Cámara de Comercio de Sherón era presidida por el se?or Guzmán.
Morgan ajustó los pu?os de su camisa, pensando en algo. Después de un momento, volvió a decir:
Entonces, vayamos a echar un vistazo.
La conferencia de Cámara de Comercio de Sherón se celebraba cada a?o el undécimo día del
primer mes lunar, y todos los miembros debían asistir puntualmente.
Cuando Morgan llegó, s de banquetes estaba llena de bullicio y actividad.
Capítulo461