AliNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
AliNovel > mi-frio-exmarido > Cap铆tulo 675

Cap铆tulo 675

    Capítulo 675


    Dorian observaba con una sonrisa que poco a poco aparecía en sus oscuros ojos.


    No dijo nada más, solo extendió mano para acariciar su cabeza.


    E forzó una sonrisa y aunque no dijo nada más, sentía una inquietud en su corazón, una inquietud


    insoportablemente pesada.


    Serena, notando que sus padres habían estado quietos por un rato, dejó de jugar con arena y


    confundida, giró su cabeza para mirarlos.


    Dorian miró su reloj, luego a su hija: “Serena, ya es tarde, ?qué tal si nos vamos a casa a ducharnos y


    a dormir?”


    La ni?a con ganas de seguir jugando, miró su balde medio lleno de arena y dudó un momento, pero


    finalmente asintió: “Está bien.”


    Con eficiencia, vació el balde de arena y se puso de pie.


    Sus padres ayudaron a recoger sus cosas y juntos empezaron a caminar de vuelta a casa.


    Cuando estaban a punto de llegar a su edificio, el celr de Amelia sonó.


    Bajó vista y vio que era Miranda quien maba.


    This is from N?velDrama.Org.


    Con dudas, contestó mada.


    “H, madrina.”


    Dorian se detuvo ligeramente al escuchar cómo Amelia atendía mada bajo luz des fars.


    E apretaba fuertemente el celr, concentrada en voz al otrodo de línea.


    La voz de Miranda sonaba algo desanimada: “Meli, hace días que no me mas.”


    “Lo siento, madrina.”


    La tristeza en voz de Miranda hizo que Amelia se sintiera culpable. “Estos días he estado


    procesando algunas cosas y aún no he ordenado mis pensamientos. No sabía cómo har contigo


    por teléfono y se me pasó el tiempo. Lo


    siento.” Antes de saber que era esposa y madre de una ni?a, había prometido pa?ar a Miranda a


    pasar Navidad, pero bajos circunstancias actuales, no podía dejar a Serena y a Dorian para


    regresar con su madrina.


    ? — — > ?? ?? ?? ?? ? ?? ?


    Esa decisión, sin duda, era motivo de desilusión y tristeza para Miranda.


    Amelia aún estaba digiriendo el hecho de ser e misma y con tantas cosas que procesar, aparte de


    enviarle un WhatsApp a Miranda después de despertar para tranquiliza diciendo que estaba bien,


    realmente no había tenido tiempo de consr a Miranda.


    Ante su disculpa, Miranda solo logró decir con una sonrisa forzada: “No te preocupes.”


    Luego, le preguntó con ansiedad en su voz: “?Ya recordaste todo? ?Qué rción tienes con el hombre


    que te llevó ese día? ?Te trata bien?”


    “él es muy bueno conmigo.” Amelia tranquilizó con voz suave. “No te preocupes, madrina.”


    “?Qué rción tienen ustedes?”


    La preocupación en voz de Miranda no disminuía. “Espero que no sea alguien que se esté


    aprovechando de tu amnesia.”


    “No, madrina, confía en mí.” E calmó y cambió de tema. “?Ustedes ya regresaron a casa?”


    “No.” Miranda negó. “Todavía estamos en Arbda.”


    “?Ah?”


    Amelia se sorprendió,


    08:50


    Le habia enviado un mensaje a Miranda después de despertar, pidiéndole que regresaran y que e


    los visitaría una vez que todo estuviera en orden aquí. Miranda no había respondido a su mensaje.


    Amelia había pensado que ya se habrían ido.


    “?Estás libre ma?ana por noche? Quisiera cenar contigo.” Preguntó su madrina.


    Amelia dudó un momento y luego asintió levemente: “ro, ?todavía estás en el barco?”


    Miranda respondió: “El barco partió al día siguiente de que ustedes se bajaran. Ahora estoy en el Hotel


    El Tesoro, en misma habitación de antes.”


    E asintió: “Está bien, entonces ma?ana reservaré un restaurante y pasaré por ti.”


    “De acuerdo.”


    Miranda asintió suavemente y le dio algunas otras instriones antes de colgar el teléfono.


    Amelia guardó su celr y miró a Dorian, quien había reducido su paso para espera. Estaba a


    punto deentarle lo sucedido cuando él dijo: “Ma?ana te pa?o.”


    Ante mirada indecisa de Amelia, a?adió: “Su familia te salvó y yo estaba buscando oportunidad


    para agradecerles.


    Recibí noticia de que el crucero de familia Terrén ya había zarpado y estaba pensando en


    encontrar un tiempo después de A?o Nuevo para visitarlos y agradecerles personalmente. Pero ya que


    siguen en Arbda, vamos juntos a dars gracias en persona.”


    Amelia no olvidaba aquel tenso encuentro entre Dorian y Alejandro al abordar el barco y estaba


    preocupada de que también pudiera haber conflictos con Miranda, así que dudó un poco: “Quizás


    debería ir s a agradecer, ni siquiera sé si Alejandro estará allí y no quiero que haya otro


    enfrentamiento entre ustedes.”


    “Tranqu, sé cómo manejar situación.”


    Dijo Dorian. “Aquel día estaba desesperado por encontrarte y fui un poco brusco, pero de todas


    formas, debo agradecerles adecuadamente. Si no fuera por ellos, no te tendría.”


    E sonrió y asintió ligeramente: “Bien, vamos juntos, pero primero tengo que har con mi madrina


    ma?ana, no quiero que se moleste.”


    ? ? ? ?? ?? ? ? ? ? ?? ??


    él le devolvió sonrisa y asintió: “De acuerdo.”


    Al llegar al ascensor, Dorian presionó el botón sin pensarlo y entraron juntos.


    Cuando salieron del ascensor, el teléfono celr de Amelia sonó de nuevo. Era Jacinto mánd.


    Amelia le hizo a Dorian y Serena un gesto de “adelántense” y luego contestó mada.


    Dorian, mirando a Serena ya adormda en sus brazos, asintió levemente, dejó puerta abierta para


    e y se?aló hacia entrada, insinuando que podía har por teléfono allí sin problemas.


    “Voy a lleva a habitación a ba?a y que descanse, tú puedes har desde entrada, no nos


    molestarás.”


    Dijo Dorian.


    E asintió yenzó a har por teléfono mientras se dirigía a puerta, pero se detuvo justo antes


    de salir para no despertar a Serena, dándole espalda yenzando a conversar con Jacinto.


    Como en ocasiones anteriores, Jacinto maba para preguntar por el avance del dise?o del proyecto.


    Hasta hace un par de días había estado ocupado con celebración de escu, pero ahora que


    finalmente tenía un respiro, así que quería har con e.


    Amelia ya había discutido ese asunto con Dorian en días pasados.


    “?Puedo darte una respuesta ma?ana?”


    Amelia se disculpó con un poco de pesar, “Necesito har con el Sr. Ferrer primero.”


    “ro, ro, no hay problema.”


    Jacinto parecía contento al sentir que Amelia y Dorian seunicaban bien, “Una vez que hayan


    hado, me dan una


    08:50


    Capitulo U


    respuesta. Si tienen algún problema durante conversación, me pueden mar en cualquier momento


    y les ayudaré a mediar.”


    ?


    “Gracias, Jacinto.”


    Amelia sonrió y le agradeció, sin entrar en detalles sobre su rción con Dorian, algo que no podía


    explicar en tan poco tiempo, pero confiaba en que, con el trato que Dorian le estaba dando, no


    tendrían problemas paraunicarse sobre el dise?o del museo de ciencias.


    “Bueno, tengo que colgar, Jacinto. Tienes cosas que hacer y yo te daré una respuesta ma?ana.” Se


    despidió.


    “Está bien, está bien, haz lo que tengas que hacer.”


    Jacinto también se despidió con una sonrisa y tras intercambiar unas pbras más, colgaron.


    Amelia guardó su teléfono celr y justo cuando estaba a punto de volver a habitación,s puertas


    del ascensor se


    abrièron.


    En ese piso solo vivían ellos, así que era extra?o ques puertas del ascensor se abrieran a esa hora.


    Instintivamente, miró hacia el ascensor y se quedó paralizada al ver a Eduardo y Cintia saliendo de él.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
Shadow Slave Beyond the Divorce My Substitute CEO Bride Disregard Fantasy, Acquire Currency The Untouchable Ex-Wife Mirrored Soul