Capítulo 734
Capítulo734
Eduardo miró con gran enojo y dijo: ?Estás insinuando que le di oportunidad de avergonzarme?
El secretario, asustado y con el sudor frío, respondió: -?No! No me malinterprete, solo estoy
expresando mi indignación en su nombre. Después de todo, usted es persona designada por
Simón para casarse con ra.
-Eduardo, no necesito que te enojes en mi nombre, solo necesito que encuentres una solución para
mí-dijo Eduardo con irritación. Su rostro se enrojeció y sus ojos temban con gran fuerza.
El secretario, viendo situación, se apresuró a traer otro vaso de whisky y lo llenó. Eduardo lo bebió
de un solo trago, y solo después de eso su respiración se calmó y sus manos dejaron de
temr.
Este hombre, que parecía tan refinado y elegante en público, alguien que haba con orgullo y
sensatez, ?quién hubiera imaginado que recurriría al alcohol para adormecer sus nervios y no
podría contrr sus emociones?
-Ese tipo te hizo sentir incómodo, entonces deberías hacerlo sentir incómodo a él también. Al
menos, no debes permitir que su cita con ra sea tan feliz y exitosa-dijo el secretario en voz
baja.
Eduardo,o si hubiera tenido una revción, iluminó sus ojos y después de pensarlo durante
This content ? 2024 N?velDrama.Org.
unrgo rato, hizo un gesto con el dedo al secretario.
-Tengo una idea, ve y hazlo inmediatamente.
Alejandro no pudounicarse con ra por teléfono y, a través de Diego, no pudo obtener
información alguna sobre su paradero, lo que lo llenó de ansiedad. A causa de esta angustia y
preocupación,enzó a experimentar zumbidos en los oídos,tidos cardíacos irregres y una
sensación extra?ao si hubiera un enjambre de mosquitos en sus oídos.
-Alejandro, hay un evento importante que Enrique debe atender. Te están mando para que
vayas allí. Dado que has estado enfermo durante mucho tiempo y has estado alejado del público,
tu aparición en este evento de esta noche es especialmente importante-dijo César, el secretario,
con firmeza.
Alejandro, con mirada fija en panta oscura de su teléfono, no respondió, estaba totalmente
ido en sus pensamientos hacía ra.
1/2
César suspiró con pesar y continuó: -Entiendo que estés preocupado por se?ora ra, pero e es
una persona adulta con un estatus distinguido, tiene varios hermanos que cuidan y posee
capacidad de cuidarse a sí misma. ?Qué le podría pasar? Antes, nunca habías sido una persona tan
irracional. Como hombre, debes priorizar tu carrera.
-?Crees que estoy haciendo algo incorrecto al preocuparme por e? -frunció el ce?o Alejandro.
César carraspeo y dijo: -No quise decir eso.
-Recuerdas cómo solía ser antes,o una máquina de trabajo incansable, funcionando sin
descanso día y noche. Tenía una esposa, pero nunca consideré una prioridad. En ese momento,
nada era más importante que mi trabajo. Solía pensar que, si perdía mi posición, lo perdería todo,
siempre fui muy irracional.
Alejandro cerró lentamente los párpados y susrgas pesta?as temron sombríamente. -Luego
cuando perdí a ra, lo entendi todo. Cuando se fue de mido, me di cuenta de que realmente no
tenía nada en absoluto. En ese momento entendí que todo lo poseía carecía de sentido.
-No importa lo alto que te encuentres, al final, no puedes evitar el dolor de perder a alguien que
amas-continuó Alejandro.
-Cómo puedes decir eso, Alejandro. Solías decirme que buscabas el poder y influencia, porque
sabias que sin ellos no podías proteger as personas que te interesaban. Querías el éxito y fama
para honrar a tu difunta madre-expresó César con ansiedad en sus ojos.
Alejandro entrecerró los ojos ligeramente. Pensar en trágica muerte de su madre le provocó una
de dolor abrumadora que lo hizo sentir sofocado y triste.
-Si solo buscascer a se?ora ra y no te preocupas por tu carrera, ?qué pasará si algún
día a e le vaya mejor que a ti? continuó César.
Alejandro apretó los dientes y una sensación de irritación creció en su pecho.
-Preparen el coche, saldremos de inmediato-ordenó.