Capítulo 718
Capítulo718
Fuera de ventana, el viento frío del invierno soba fuertemente. La habitación estaba tranqu
y cálida, creando un ambiente acogedor.
Las camas de ambos estaban una aldo de otra, separadas por un peque?o espacio, pero
Alejandro sentía que ya eraopartir una s cama. Además, César había colocado con
gran cuidados camas lo más cerca posible.
Cuando ra se dio cuenta, ya era demasiado tarde. Los tres se retiraron rápidamente, y e no
podía mover cama por sí s, así que Alejandro no pudo ayuda.
ra se recostó en cama, cerró sus ojos y respiró con gran tranquilidad. Alejandro también se
tumbó de espaldas, oliendo suave fragancia que emanaba de su hermoso cabello. Su corazón
brintes.
Su palma estaba húmeda y caliente, sus dedos temban ligeramente mientras se movían
lentamente en dirión a ra.
-Duérmete bien y no hagas movimientos voz tranqu de mujer resonó en oscuridad.
Alejandro de inmediato congeló sus dedos.
-De lo contrario, cortaré tu mano derecha.
Una fina gota de sudor perló en frente del hombre mientras sonreía con gran resignación.
Alejandro siguió tumbado en cama, sin saber cuánto tiempo había pasado. Finalmente, ra
respiraba regrmente y dormia profundamente. El hombre suspiró profundamente, tomó una gran
decisión y, de manera firme pero delicada, agarró su cálida mano.
La sostuvo firmemente, entrzando sus dedos, y pronunciando pbras llenas de legítimo amor.
-ra, te amo. Buenas noches.
Alejandro cerró los ojos con satisfión y pronto se quedó dormido.
Un rato después, pa?ada por un suave ronquido, ra abrió silenciosamente susrgas.
pesta?as, apretó los dedos y su corazóntió con fuerza.
-Alejandro, buenas noches.
12
Después de cuidar a Alejandro durante dos días, ra se retiró y regresó a casa.
Por undo, llevaba varios días sin regresar a casa y estaba preocupada por Luz, así que tenía que
regresar para verificar su estado. Por otrodo, queria preguntar a Leticia si había alguna forma de
eliminar o contrr eficazmentes secus de Alejandro. Después de todo, aunque era nca
Diosa, no podia curar todass enfermedades.
-Inés, ?cómo está Luz? – ra preguntó con gran preocupación mientras abrazaba a Inés, cuyos
ojos estaban enrojecidos.
-Mamá ha estado encerrada en su habitación y, no quiere ver a nadie. Ayer ni siquieraió
nada, y luz de su habitación ha estado encendida todo el tiempo. Temo que esté muy afectada y
podría hacerse un da?o a sí misma. ?Qué deberíamos hacer, hermana? – Inés dijo con lágrimas en
N?vel(D)ra/ma.Org exclusive ? material.
los ojos y voz entrecortada. -Estoy muy asustada por mamá, me preocupa muchísimo.
-No te preocupes, tu madre puede parecer frágil, pero es una persona muy fuerte en su interior.
No se dejará derrotar tan fácilmente. No pienses en cosas negativas consoló ra mientras
acariciaba espalda de Inés, notando ramente que Inés había adelgazado bastante.
ra se sentía muy incómoda y llena de resentimiento. Su familia era buena y tranqu, ?por qué
tenía que serstimada y manipda por esos malvados?
-Se?orita ra, finalmente ha regresado-dijo Aarón mientras se acercaba apresuradamente, sus
ojos ros tenían ojeras tan grandes que parecía un panda. -Puede estar tranqu, he estado
cuidando a Luzs veinticuatro horas del día en turnos con otros dos guardaespaldas, así que no
corre ningún tipo de peligro su vida. No se preocupe, e está bien cuidada.
-Luz tiene guardaespaldas, criados, a Leticia y María, y, además, mi padre está vigndo. Te dejé en
casa con una tarea, que era cuidar bien de Inés. ?Cómo has estado cuidánd? ?Ves cómo te has
adelgazado? se?orita no pudo contener su enojo y lo descargó directamente en Aarón.