Capítulo 717
Capítulo717
Recordando los tiempos en que no se habían divorciado, él nunca había sido paciente con e. Le
parecía lenta cuando se ba?aba, le resultaba molesto cuando se cuidaba piel, e incluso cuando
e preparaba meticulosamente una deliciosaida, él pensaba que estaba desperdiciando su
valioso tiempo.
Esas imágenes de vida cotidiana, esas escenas, volvían a él una y otra vez. Cada vez que una
imagen parpadeaba ante sus ojos, su corazón dolía intensamente.
La puerta del ba?o se abrió de repente.
ra tenía el cabellorgo recogido en una toa nca. Su rostro, fresco y delicado, con una leve
sonrisa y una tez rosada, estaba envuelto en un aura de vapor de agua, su aroma era cálida y,
refrescante.
Alejandro, en un instante, sintió que sus pups se contraían al ver ese rostro joven, hermoso y
lleno de vida. Su corazóntía con fuerza y su garganta se movía muy inquieta.
-Te ves mejor sin maquije-dijo él.
-Deja de har. Ya lo mencionaste última vez. No digas tonterías-respondió ra mientras
sostenía toa sobre su cabeza, con una expresión mncólica, antes de caminar hacia el sofá y
sentarse. Si no puedes bar a gente, entonces no te esfuerces. Siempre me veo bien, soy tan
hermosao una diosa, solo realzo un poco mi belleza.
Alejandro se encontraba hechizado por su hermosa belleza. -Siempre pensé que eras hermosa.
-Cuando éramos pareja, en ese momento ya me considerabas hermosa-dijo él sinceramente.
-Alejandro, escucha lo que estás diciendo. ?Realmente te crees eso? -dijo ra con desdén. -Si
realmente piensas que soy hermosa, ?por qué pasaste tres a?os sin ni siquiera mirarme?
Alejandro no pudo responder, después de todo, se había portado muy mal con ra en el pasado.
Tenía que trabajar lentamente para ganarse su corazón de nuevo, pero al menos ahora sabía que
N?vel(D)ra/ma.Org exclusive ? material.
podía conmover el corazón de ra. Todo iría mejorando con el tiempo.
-Estoy cansada. Deberías dormir también dijo ra mientras se estiraba perezosamente y se
disponía a recostarse en el sofá.
Se escucharon golpes en puerta y César preguntó con respeto: -Alejandro, ?usted y se?orita
1/2
ra trunció el ce?o y estaba a punto de har cuando Alejandro se adntó: -No, sigue.
La puerta se abrió y César, pa?ado por dos guardias de seguridad, entraron en habitación,
empapados en sudor, llevando consigo una cama súper grande. Les costó mucho esfuerzo lleva
hasta habitación. ?Uffff… pero ya estaban alli.
-Alejandro,pré cama que preparaste para se?orita ra-dijo César, respirando con
dificultad y limpiándose el sudor.
Alejandro, ?qué estás haciendo? – preguntó ra.
-No puedes dormir en el sofá, y no quieres dormir en mi cama, así que tuve queprar otra para
ti-respondió Alejandro con calma y suavidad en su tono de voz.
E no podia dormir con tranquilidad y eso lo hacía sentir bastante incómodo.
ra se enojó por su autoritarismo y se levantó, caminando hacia eldo de cama grande y
golpeánd con fuerza con sus peque?os pu?os.