Chapter 479
Capítulo479
Después de que Alejandro se marchó, ra ayudó a Aarón, cuyo cuerpo estaba entumecido, a
regresar a su oficina.
E colocó con cuidado el tembloroso cuerpo de Aarón, que tenía frente sudorosa y losbios
apretados, yenzó a examinar sus extremidades de manera preliminar,o un médico
profesional.
? ?? ?
-Se?orita, estoy bien-dijo Aarón. A pesar de que estaba entumecido, todavía podia moverse un
poco. Miró a ra con agradecimiento y se disculpó, -Lo siento por haber causado este incidente.
-Sólo estás tratando de protegerme. Pero próxima vez, no te precipites de esta manera-
All content is property ? N?velDrama.Org.
respondió ra mientras realizaba un masaje muscr en sus piernas.
-No actúo impulsivamente-insistió Aarón con determinación mientras luchaba por sentarse en
el sofá, con mirada fija en ra, -Incluso si esto sucede diez mil veces, seguiré corriendo hacia
ti para protegerte.
-Aarón, no debes confiar en tus habilidades y ponerte en peligro contra alguieno Alejandro.
No eres rival para él; entrenó durante cuatro a?os en academia militar-advirtió ra con
urgencia, sus ojos estaban enrojeciendo, -Hoy, mostró ciertapasión contigo. Si no fueras así,
es posible que te hubiera desarmado.
-Prefiero morir antes que permitir que ese desgraciado testime-deró Aarón, apretando los
dientes mientras se tambaleaba al ponerse de pie. Su imponente figura eclipsó a ra por
–
-Aarón-murmuró ra, con los ojos abiertos ampliamente asombrado, sus ojos brindo con
lágrimas.
En ese instante,s lágrimas de Aarónenzaron a caer en cascada. Debido al estar
-Aarón, ?por qué estás llorando de nuevo? -preguntó ra, sintiendo una punzada en el corazón
mientras intentaba limpiar sus lágrimas.
De repente, Aarón reunió el coraje que tenía en su interior y susrgas manos se enroscaron
alrededor de su cintura, tíránd bruscamente hacia su pecho.
Otra mano presionó con fuerza sobre su espalda,o si quisiera entrzar a su querida se?orita
1/2
ra entrecerró sus hermosos ojos, no era tonta, podía sentir los brazos de Aarón, llena de
emocionesplicadas e inefables.
-Aarón, suéltame. Podemos har-le dijo mientras le daba un peque?o empujón.
-Se?orita, estoy dispuesto a aceptar cualquier castigo por lo que sucedió-dijo Aarón, con
lágrimas corriendo por su rostro roo el hielo derretido.
Sabía que lo que había hecho era bastante vergonzoso, pero estaba molesto, se sentía miserable y
casi enloquecido.
Sin embargo, ra no era una persona tanprensiva.
Sus ojos se volvieron sombríos y sus dedos rgados se endurecieron mientras empujaba con
fuerza el pecho de Aarón.
El cuerpo de Aarón, que aún no se había recuperado porpleto, cayó de nuevo en el sofá.
-Aarón, sé que no tenías ms intenciones, y no te castigaré por esto-dijo ra con una mirada
Necesitas rjar tu mente y tus emociones. Reflexiona en qué estado deseas continuar trabajando
a mido.