Chapter 478
pítulo478
ra abrazó a Aarón, cuyo cuerpo todavía estaba entumecido. Si no lo hubiera sostenido, este mol
de hombre de 1.88 metros podría haberse arrodido ante Alejandro.
-Se?orita, estoy bien-respiró Aarón mientras trataba de reconforta, aunque en realidad no
podía mover un músculo.
-?Ni siquiera puedes levantarte! ?Y dices que estás bien? -ra se preocupaba por seguridad
de Aarón, con los ojos enrojecidos de ira, mirando furiosa con Alejandro, quien permanecía
imperturbable. -Frente a mí, ?realmente pudiste ser despiadado con mi gente? Alejandro, ?todavia
eres humano? ?Dentro de esa apariencia vacía, llevas un corazón malicioso?
El hombre sintió una punzada en el pecho y sus ojos oscuroso noche se tornaron rojos.
-él me atacó primero, ?acaso no lo viste? Además, no le hice ningún da?o real. Por noche, su
movimiento se recupera de forma natural.
-No necesitas explicarte más. Cuanto más explicaciones, más vil y asqueroso pareces ra, con
lágrimas brindo en sus ojos, lo miró con desprecio. Luego, pasó el dorso de mano sobre sus
-Alejandro, ?admite que te arrepientes de haberte divorciado?
En un instante, el corazón de Alejandro se encogió y tembló. Su mirada se encontró con de e,
aguda, maliciosa, y audaz.
Pasaron varios segundos y él no pudo responder. No pudo decirlo en voz alta. Solo le quedaba su
última reserva.
-Si no dices nada, tomaré esoo un sí-dijo ra con voz temblorosa pero una sonrisa
deslumbrante. -Pero permiteme decirte que incluso si te arrepientes, por favor, mantén esos
sentimientos asquerosos en tu mente. Desarror emociones hacia mi sería mayor afrenta a mi
personalidad.
-Estoy harto, Irene. Un matrimonio sin amor es una tortura para mí.
-Beatriz está regresando y debes dejarle el lugar a se?ora, Alejandro.
El día que arrojó el acuerdo de divorcio ante ra, todass pbras crueles que le dijo volvieron a él
como un torrente voraz, desgarrándolo porpleto.
1.2
Alejandro camínó por el estacionamiento subterráneoo un autómata, sin saber cómo llegó
hasta allí. Su cabeza le dolía intensamente, sus extremidades estaban en tumecidas,o si fuera
un herido a punto de morir después de recibir múltiples cortadas.
Cuando vio a César, agotós últimas fuerzas que le quedaban.
-Alejandro!
César vio su palidez y se acercó rápidamente parasostenerlo, preguntando con urgencia: -?Tienes
otro ataque de migra?a? ?Sube al coche, yo tengo medicación para eso!
La migra?a debía ser tratada con medicación, pero ?qué remedio había para una enfermedad del
corazón?
-César, no entiendo.
—
Alejandro se abrazó cabeza cons manos, respiraba agitadamente mientras preguntaba: – Cuando
me casé con e, nunca valoré. La traté tan mal, y, sin embargo, nunca se fue. ?Por qué ahora que
he cambiado con e, es tan cruel conmigo? 1
César se quedó boquiabierto y frunció el ce?o profundamente al ver al hombre atormentado por el
dolor. Se sentía terrible por dentro.
Pasaron unos momentos antes de que suspirara profundamente y respondiera con suavidad: –
? N?velDrama.Org - All rights reserved.
Alejandro, porque se?ora anteriormente te amaba mucho.
Pero ahora, e ya no.