Capítulo 272
Capítulo272
-?Por qué estás aquí?– ra pareció sorprendida, incluso mostró una dulce y linda torpeza.
Pol curvo ligeramente sus finosbios, sus ojos brirono dos crecientes lunas encantadoras. -
?Acaso no puedo yo también ser tu cita a ciegas?
Losbios de ra se apretaron en una mueca, sin saber cómo responder. La pregunta era muy
directa. Sin embargo, suave sonrisa en sus ojos y su rostro suavizaron el ambiente incómodo,
haciendo que ra sintiera que era solo una broma inofensiva.
-?Puedo tomar asiento?– Pol preguntó con cortesía.
-Por supuesto, siéntate–respondió ra con gracia y naturalidad.
Pol, que vino a ve hoy, vestía igual que primera vez que se conocieron: un traje a medida a
rayas azul oscuro y lentes de montura dorada. Se veíao siempre educado y elegante.
-ra, tu apariencia de hoy es excepcional–dijo Pol mientras entrecerraba sus ojos color
esmeralda. -Sin embargo, en mi presencia, no necesitas fingir, solo sé tú misma.
ra tosió ligeramente, sintiéndose incómoda. -Recuerdo que tú no eres mi cita a ciegas, ?por qué
estás aquí?
-Porque sé que probablemente quieras volver a verme. Y, a decir verdad, también tenía
intención de verte de nuevo–Pol ajustó sus lentes, sonriendo con tranquilidad.
-Desde última vez que nos vimos, siempre he estado curioso sobre tu identidad. Así que
realmente esperaba tener oportunidad de verte de nuevo–de repente, ra levantó sus afdos
y brintes ojos para mirarlo directamente, -Pol.
Los profundos ojos de Pol se contrajeron ligeramente, su mano sobre su rodi tembló ligeramente
al reprimir su profunda emoción. Con voz suave, pronunció: ra, ha pasado ya mucho tiempo.
ra se sorprendió por un momento, respondiendo con cortesia: -Si, ha pasado ya mucho tiempo.
Aunque, en su infancia,partieron un tiempo agradable juntos y ra lo había defendido.
contra los abusos en escu, todo eso había ocurrido hace más de una década. Sin embargo, al
verlo nuevamente, ra sintió que este hombre era unpleto desconocido.
Recordaba vagamente que el Pol de su infancia era bajo y delgado, con rasgos faciales refinados y
una piel pálidao el jade. Debido a su delgadez y su naturaleza reservada, a menudo era objeto
prominente, y cuando veía que Pol estaba siendo acosado, no dudaba en intervenir.
Sorprendentemente, una ni?ao e logró derribar a tres chicos mayores que e. A partir de
entonces, ra se convirtió en protectora de Pol, y nadie se atrevía a molestarlo.
Sin embargo, ra había olvidado gran parte de esos viejos recuerdos. Pero lo que no sabía era que,
a pesar de los a?os transcurridos y de haber vivido en un país extranjero y haber enfrentado
innumerables desafíos y adversidades, este hombre nunca olvidó que e fue primera luz que
se asomó y le dio color a su vida sombría.
En sus ojos, e era el sol. Espléndidao el fuego, brinte y radiante.
-Así que, aque noche en el bar, cuando identalmente chocamos, tú me reconociste–dijo
ra.
-Sí–respondió él con una leve sonrisa.
-Esa noche, cuando estuve en peligro, ?no me salvaste por casualidad mientras pasabas, sino que
me estuviste siguiendo todo el tiempo?– preguntó ra.
Copyright N?v/el/Dra/ma.Org.
-Sí–asintió.
-?Por qué?– ra frunció ligeramente el ce?o. -Si ya me reconociste, ?por qué no me dijiste
abiertamente quién eras?
-Porque estaba esperando–susurró Pol, su voz ligeramente ronca. -No te lo dije porque esperaba
que tú recordaras.
ra sintió un leve remordimiento en su corazón,o si lo hubiera decepcionado.
-?El lugar de encuentro también lo elegiste tú?– preguntó ra.
-Sí, pensé que te gustaría, porque aquí hay un ambiente simr al de Vi Hermosa–respondió
Pol, con destellos de estres en sus profundos ojos. -?Recuerdas? Cuando éramos peque?os,
solíamos jugar al escondite en el jardín de tu casa. Cada vez, te gustaba esconderte detrás de
gran roca 1.
Cuando eran ni?os, el juego del escondite era algo que ambos disfrutaban mucho. él siempre podía
adivinar dónde estaba e, aunque cerrara los ojos. Sin embargo, él siempre fingía estar confundido,
dando vueltas sin busca, para satisfacer su simple deseo de ganar o perder.
Le gustaba perder frente a e, pero solo podía darse el lujo de perder ante e.
+15 BONOS
-?Aún recuerdas esas cosas?– ra se rascó cabeza, sintiéndose un poco avergonzada.