Capítulo 271
Capítulo271
Quizzes habría sido su maldito encanto que no se podia ocultar incluso disfrazándose, o tal vez
estos tipos estaban desesperados para casarse y así tener rción filial con Julio, je miraba su
propio rostro y casi vomitaba! ?Pero cómo lograron convencerlo?
El poder del poder es realmente grande. En sociedad actual, muchas personas pueden renunciar
a todo por dinero y poder. Pero afortunadamente, ra tenía un as bajo manga.
El primer pretendiente, durante cena, ra dijo que mostraría su talento y diagnosticaría al
otro. ra le dijo que, aunque tenía treinta a?os, su cuerpo ya estaba más oxidado que coche de
los setenta. Esto asusto al primer pretendiente, quien terminó cita a velocidad de luz y se
fue decepcionado.
El segundo pretendiente, ra lo miraba fijamente a los ojos todo el tiempo, lo que puso incómodo
al hombre grande. -ra, ?qué estás mirando?-preguntó él. -Hay un ni?o parado detrás de ti
mirándote, ?seguro que no quieres invitarlo aer con nosotros?-dijo ra con un tono cada vez
más siniestro y espeluznante, -él parece… tan pobre–este pretendiente huyó atemorizado.
El tercer pretendiente,o fueron a ver un musical juntos, ra no interactuó mucho con él
durante toda cita, lo que precio en un primer momentoo una armoniosa cita de amor.
Pero finalmente, el musical llegó al final y este hombre caballeroso invitó a cenar. ra, fue
N?velD(ram)a.?rg owns this content.
un cer estar contigo hoy. ?Puedo invitarte a cenar?-preguntó él amablemente. -Por supuesto,
me encantaría-,dijo ra con una sonrisa, tomando su bolso de lona y colgándoselo al hombro.
Cuando vinieron juntos a ver el musical, este hombre no se dio cuenta de ello, pero ahora miró
fijamente el bolso. En bolsa había letras grandes y brintes: -Centro de Tratamiento
Psiquiátrico.
-?Por qué no te vas?-preguntó ra, parpadeando con sus inocentes ojos grandes. El hombre se
puso pálido de miedo y retrocedió rápidamente, -?Acabo de recordar que tengo unpromiso! ?
Nos vemos otro día!
Ahora, ra y Aarón habían llegado al último lugar de cita del día. El ambiente aquí era
tranquilo y elegante, con un aroma que traía paz mental. El estilo aquí coincidía mucho con el
gusto de ra. ra pensó que no gastaría tiempo bromeando con este último pretendiente.
Todo el día jugando con estos ricos y poderosos herederos en palma de su mano, Aarón estaba
aterrado al verlo desde undo.
-Se?orita, lo que está haciendo realmente cortaràpletamente cualquier expectativa que ellos
tengan sobre usted. Pero ?qué pasa si esas personas empiezan a murmurar mal de usted a sus
espaldas? ?Qué pasa si afecta su reputación en Ciudad de México?– Aarón mostró preocupación
en su rostro, -Me temo que eso podría pasar.
-Sería mejor si se difunde. Estoy deseando que todos esos mortales piensen que ra es una
enferma mental, una loca desquiciada–respondió ra con calma, mientras tomaba un delineador
de ojos y agregaba algunas pecas más a su rostro frente al espejo. Así, Julio dejará de tener
tonta idea de presentarme pretendientes.
Aarón realmente no sabía si reír o llorar de risa.
-Pero hando en serio, Aarón, en este momento sería genial si apareciera un verdadero príncipe
azul–suspiró ra, -Después de todo, encontrar unpa?ero adecuado significaría que no tendré
que seguir con estas citas a ciegas, pero en cualquier caso por mí misma no siendo
obligada por otros.
Al escuchar esto, el corazón de Aarón se conmovió y miró fijamente. Los deseos de se?orita
también eran sus deseos.
-Julio es siempre tan astuto. Esta vez, lo logré, pero quién sabe qué artima?as utilizará
próxima vez para lidiar conmigo–reflexionó ra.
-El presidente siempre ha amado. Cuando no estabas en casa, el presidente solía decir en
privado que su personalidad y temperamento eran los más parecidos a los suyos entre todos los
jóvenes de familia Pérez–dijo Aarón sonriendo.
-Julio está insultándome–respondió ra con una sonrisa irónica.
Aarón apenas pudo contener risa, en ese momento su teléfono móvil vibró.
Lo sacó y miró. Rápidamente dijo: -Se?orita, el último pretendiente del día ha llegado.
-Entendido.
Aarón se alejó y se fue a habitación contigua para darles espacio.
Mientras esperaba, ra se sentía aburrida. Apoyó su mano en su meji, mirando tranqu y
exquisita vista exterior a través de ventana. Cerró los ojos y disfrutó del refrescante aroma des
flores y los cantos de los pájaros al atardecer.
En ese momento, oyó el chirriar de puerta del privado.
Los pasos tranquilos y estables se acercaban a e, cada vez más cerca. E percibió una fragancia
fresca y profunda,o una suave brisa nocturna que entra a través de una ventana de encaje,
acariciando sus emociones.
Era el aroma del litio de los valles, una mez sutil de verdor y delicadas flores que rara vez se
encuentra en un hombre. E era muy sensible as fragancias.
Entrecerró sus ojos, y sus ojos brintes se posaron finalmente en el rostro del hombre.
Al siguiente segundo, losbios de ra se entreabrieron ligeramente y sus pups se contrajeron.
-Disculpe, ra, por haberte hecho esperar por tanto tiempo.