Capítulo 185
Capítulo185
El Se?or Hernández sabia que a Fernando le gusta ver opera, asi que gasto una gran cantidad de
dinero para contratar a un maestro de opera que se presenta para celebrar su cumplea?os.
Pero, quién sabe, por alguna razón, este maestro se siente mal. Su discipulo vino corriendo y met dijo
que su maestro está vomitando y tiene fiebre, por lo que no puede actuar en el escenario.
El secretario Carlos estaba ansioso: -?Qué podemos hacer? Preparamos el escenario esta noche para
que el maestro de ópera pueda actuar. Si no puede cantar, ?no decepcionará al Se?or Hernández y
hará que los invitados se burlen?
?Burse? Eso no sucederá.
ra mantuvo su mirada tranqu y sonrió con confianza: – No se preocupe, Tio Carlos. Estoy aquí,
no permitiré que nadie se burle de nosotros.
Nosotros.
Los ojos de Alejandro se abrieronpletamente de sorpresa. Su corazón fue profundamente
conmovido.
Aunque todavía no estaban oficialmente divorciados, ya no se consideraban marido y esposa. Pero
en este momento de emergencia en familia Hernández, e todavía podia pararse alli y ayudar
Todo era para asegurarse de que su abuelo tuviera un cumplea?os sin remordimientos.
?Se?orita Isabel! ?Tienes alguna idea? – dijo el secretario Carlos, con una sonrisa de alivio.
– Tío Carlos, ?dónde está el backstage? Por favor, llévame allá.
Después de decir estas pbras, ra se apresuraba junto al secretario Carlos, dejando a
Alejandro atrás.
Alejandro miró suave figura, apretó los pu?os con tristeza. él se sintió que no podía respirar
cuando recordó sus ojos enrojecidos.
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El jardín trasero.
Alrededor del escenario, escena era animada y bulliciosa. Los invitados y anfitriones
415 BONG
A Femando le gustata sens de tener a foda su descendencia reunida, asi que ademas de
sar así
Lema, tambien invita tego y high a sentarse en at mesa Pronto, mesa vacia se llenó.
Ei bergo nesting todavia estaba relegada al assento de invitados, lo que era otra manera de
doente no solo a e sino a todos que no parte de familia Hernandez.
Beatriz se sintió furiosa y se quedo paralizada en su asiento, sintiendo que nadie le prentaba
atencion
En ese momento, su movil vibró y tecibió un mensaje de Ema
Las oportunidadess creamos nosotros mismos. Si te quedas sentada sin hacer nada, siempre
seras objeto de bu de los demás
?Bu de los demás? No, e no quería ser objeto de bu
Beatriz apretó el móvil con fuerza Sus ojos maquidos con un toque de brillo se volvieron
sombrios y siniestros.
Esta noche, humición que sufrió, recuperaria multiplicada por mil de Irene.
-Eh? ?Donde están Alex e Irene?-Fernando miró a su alrededor pero no vio a sus dos queridos.
Justo cuando termino de har, Alejandro apareció con una expresión sombría y se sentó junto a
Rodrigo
Rodrigo sintió un escalofrio y se dio cuenta de que este hombre erao un pozo sin fondo,
emanando un frio cial.
-Alex, ?dónde está Irene?
Fernando frunció el ce?o con desagrado -Ha desaparecido y ni siquiera sabes busca. ?Qué poca
preocupación tienes!
Alejandro apretó losbios, su mente en un caos, y no respondió de inmediato.
-Se?or Hernández, creo que Irene se ha perdido aquí por primera vez. Iré a busca. Diego se
disponia a levantarse mientras que Alejandro habló fríamente: -No creo que sea necesario. Es su
primera vez aquí, y también es primera vez para el Sr. Pérez. Incluso si lo buscas
personalmente, es posible que no encuentres
Además, se dónde está, así que no te preocupes por ello.
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+15 BONOS
Rodrigo quedo atónito, casi dejó caer su copa de vino y pensó para si mismo: Vaya! ?Paso algo
urgente en el momento en que no estaba atento?.
Dos hombres igual de destacados y extraordinarios, actuando sin expresión, pero secretamente
luchando entre si.
Los ojos ros de Diego se entrecerraron ligeramente, revndo una sutil frialdad que
desapareció rápidamente.
En ese momento,enzó música y el telón rojo del escenario se abrió.
Las risas en audiencia se desvanecieron gradualmente, y todass miradas convergieron en el
escenario.
En ese momento, una figura de espalda delicada y elegante, con un vestido azul celeste y una
diadema de pes, se paró en el centro del escenarioo una danzarina encantadora.
Alejandro miró esa figura y sintió que era familiar.
En ese momento, Carlos regresó silenciosamente junto a Fernando.
-Oh, ópera ya haenzado, ?por qué Irene todavía no aparece?-Fernando era un aficionado a
-Se?or Hernández, se?ora Isabel está allí.
Carlos, sonreía mientras se?ba hacia el escenario: -Mire, ?no es e?
Todos: ?Qué?
Alejandro se levantó de repente, asustando a todos presentes.
Su pecho se agitaba violentamente mientras miraba atónito a hermosa mujer en el escenario,
sintiendo un cosquilleo eléctrico en su pecho.