Capítulo 196
ATRACCIóN PELIGROSA. CAPíTULO 45. ?Testimaste?
Nahia y Aaron se miraron por un solo segundo antes de salir corriendo hacia el edificio central. Los
murmullos y est de ni?os asustados los dirigió a cocina para encontrarse a Meli y a Maddison
desesperadas frente a puerta de nevera.
-?Qué pasó?-le gritó Nahia llegando.
-?Camille, Camille se quedó encerrada dentro! -exmó Meli.
Nahia sabía de quién haba y de inmediato se giró hacia Aaron.
-Es una ni?a de cuatro a?os-le dijo.
-?Cómo es que se quedó encerrada? -preguntó Aaron acercándose y revisando puerta.
No era un refrigeradorún y corriente, sino una nevera industrial que almacenabaida para más
de trescientos ni?os. La puerta era ancha y gruesa.
-Su hermano mayor viene a robar hdo para e -murmuró Maddi-. Todos lo sabemos pero lo dejamos
porque es algo lindo entre ellos, pero Pax agarró gripe esta semana y creo que e quiso hacer lo
mismo.
-?Uno de los chicos mayores vio entrar y fue tras e, pero ya no pudo abrir puerta! -se desesperó
Meli-?Hay menos seis grados en ese congdor, por dios!
En ese momento Nathan y James venían corriendo y antes de que pudieran reionar Aaron lesnzó
la ve de su auto.
-?En caju, hay una pica de demolición! ?La necesito! -exmó y James salió corriendo hacia el
estacionamiento ante el gesto angustiado de su mujer.
-?Qué estás pensando, qué vas a hacer? -preguntó Nahia viendo cómo intentaba forzar inútilmente
cerradura.
-Esto debió trabarse por dentro…
-?Y no puedes usar fuerza de tu brazo? -lo increpó Nathan-. ?Hiciste chatarra el ca?ón de una
escopeta!
Aaron negó mientras se?ba manija.
-Tampoco soy Superman, no exageres. Puedo sacar el mecanismo a fuerza pero para eso tengo que
llegar a él, por eso necesito el martillo -le explicó. De lo contrario solo arrancaremos lo de afuera y el
mecanismo de cierre quedará intacto. 1
Nathan hizo un gesto de asentimiento y luego se giró hacia su mujer.
-Vamos a sacar a gente de aquí. No queremos asustar a los ni?os. Vamos.
En cuestión de segundos despejaban cocina y James llegaba corriendo con aque pica.
Aaron sentía que su corazón palpitabao loco,s paredes eran demasiado gruesaso para
atacas incluso con un martillo de demolición, pero el metal externo de puerta de nevera era más
suave.
Todos se echaron atrás para darle espacio y lo siguiente que se escuchó fue el golpe seco de metal
contra metal. La pica se vó violentamente en puerta, abriendo un hoyo peque?o que Aaron se
encargó de hacer más grande con algunos golpes más
James se acercó a una se?al suya y miró por el agujero que había llegado a primera capa de
revestimiento.
-?Puedo ver el engranaje! -exmó.
Aaron se acercó de prisa y tanteó el agujero.
-Puedo llegar desde aquí… puedo intentarlo.
Metió mano entre los paneles y se escuchó un ruidoo de aireprimido mientras el rostro de
Aaron enrojecía por el esfuerzo. Cada uno de los músculos de su espalda podía verte incluso por
debajo de yera, tensoso si estuvieran a punto de romperse. Y si alguien creía que un brazo
mecánico no podia doler se equivocaba, porque a medida que sus dedos rompían aquellos engranajes,
también debía tirar de ellos para destrabar puerta, y ese hombro con el que tiraba no era mecánico,
era el suyo. : Luego de un minuto que pareció infinito, el mecanismo de puerta se deshizo con un
fuerte chasquido de metal rompiéndose y puerta se abrió con estrépito.
James y Nathan lo ayudaron a separapletamente, luz se encendió y dentro había una ni?a
llorando desesperadamente.
Las lágrimas de Nahia empezaron a caer mientras veían cómo su padre levantaba en brazos a una
peque?a ni?a con el pelo negro y los ojos grandes.
-?Camille! ?Camille, estás bien? -se le acercaron todos.
La peque?a temba, pero gracias a Aaron solo había estado pocos minutos en nevera así que con
un par de mantas calentitas pronto se le pasaría.
Las mujeres se apresuraron a atender a ni?a y lleva a enfermería mientras Nathan y James
miraban a Aaron, que tenía frente apoyada todavía en aque puerta.
-?Estás bien, muchacho? -le preguntó Nathan y Aaron asintió, haciendo un esfuerzo para sacar aquel
brazo de entre los paneles.
El negro lustroso venía rayado, con muchos cortes y en los espacios des artiones echaba
chispitas de cuando en cuando.
-Todo está bien -murmuró él-. Solo tengo que cambiarlo más tarde. 2
-Parece que te duele….
-No es nada, ya estoy acostumbrado -sonrió Aaron.
Nathan y James le agradecieron y corrieron también en dirión a clínica de escu.
-?Está todo bien? ?No tiene hipotermia? -preguntó Nathan apenas llegaron.
-No -Aseguró doctora de guardia-. Está muy bien, gracias a que sacaron a tiempo.
-?Gracias a Dios! -exmó Maddi.
-A Dios y a Robocop -murmuró James-. Mamá, ?por qué no has con él para que venga? Creo que se
lastimó.
Meli asintió pero antes miró a su hija y Nahia asintió.
-Yo me ocupo -dijo corriendo de regreso a cocina.
Por su parte, apenas los King habían salido, Aaron se había dejado caer en una si de cocina,
sosteniéndose el hombro con un gesto de dolor. No pasó mucho tiempo antes de que escuchara una
voz suave junto a él.
-?Testimaste?
Aaron giró cabeza, sorprendido, para ver a aquel chico junto a él en su si de ruedas. 2
-Kyle…
-?Testimaste? -insistió el ni?o con mirada interrogante y Aaron suspiró.
-Solo un poco -confesó-. Tuve que forzar unión entre mi brazo de verdad y el de metal. Eso dolió
mucho. Es más fácil golpear con él que tirar de algo.
El ni?o lo miró con expresión preocupada.
-?Qué pasa si unión se rompe? -preguntó.
Aaron negó, porque esa era única posibilidad que le asustaba a su hermano.
-Pues si da?os partes que van pegadas a mi cuerpo, supongo que tendrían que operarme, cortar un
poco más arriba, y volverlo a colocar le dijo.
-?También es así cons piernas? -lo increpó Kyle y Aaron podía notar indecisión en él.
-No lo sé… espero que no. Además tú no harías cons piernas cantidad de estupideces que yo hago
con este brazo. Pero supongo que eso es algo que vas a descubrir tú -murmuró Aaron sin poder creer
que aquel ni?o estuviera hando con él.
-?Me va a doler que mes pongan? -preguntó.
-Sí, sí va a doler, y durante un tiempo va a ser muy difícil, pero si tienes valor para hacerlo, entonces
siempre habrá personas que te pa?en y te ayuden en el camino -le dijo Aaron sintiendo aquel nudo
en garganta.
-?Tú tuviste mucha gente que te ayudara? -susurró el ni?o y Aaron suspiró. 1
-No toda que hubiera querido, pero ya sabes cómo es, as personaso nosotros le cuesta
trabajo pedir ayuda -murmuró con tristeza-. De verdad espero que tú no seas así, y que aceptes en tu
vida as personas que quieran ayudarte, y quererte. 1
El ni?o asintió en silencio y luego le dio vuelta a su si de ruedas.
-?Nos vemos ma?ana? -murmuró.
-Nos vemos ma?ana -le sonrió Aaron y Nahia salió corriendo hacia uno de los pasillosterales para
que no se tropezara con e, después de todo, escuchar detrás des puertas no estaba entre lo mejor
que podía ense?arle.
Aaron respiró profundamente antes de ponerse de pie y se dio cuenta de cuánto le pesaba el brazo en
aquel momento. Llegó al estacionamiento y trató de abrir puerta de su auto, pero sus dedos
simplemente no se cerraron. 1
-?Maldición! -gru?ó por lo bajo cuando eltigazo de dolor le llegó a espalda y se sostuvo del auto
esperando que pasara.
A veces de verdad se le olvidaba que no debía hacer cosaso aque. Respiró pesadamente
mientras abría puerta del auto con su mano sana, pero antes de que se metiera, una mano se posó
sobre el cristal, cerránd de nuevo.
-Nahia… balbuceó él sorprendido y e lo miró durante unrgo segundo antes de se?rle una
camia que estaba aldo.
-Sube. Yo te llevo.
Aaron se quedó medio atontado por un segundo y luego negó.
-No, mejor no, no puedo dejar mi camia aquí. Tiene… cosas sensibles que no deberían estar en el
recinto de una escu.
Nahia apretó losbios, porque conociéndoloo lo conocía, era probable que hasta granadas de
mano llevara.
All content is ? N0velDrama.Org.
-Bien, pero yo conduzco.
-Nahia…
-?Yo conduzco, dije! -sentenció e-. Solo quiero asegurarme de que estés bien… ?y no me digas que lo
estás porque no enga?as ni a mis pantus de conejo!
Durante unrgo minuto se miraron con impaciencia y finalmente él asintió conforme.
Nahia se puso al vnte y salió de propiedad.
-?Dónde vives? -le preguntó y Aaron puso cara de espanto, recordando que tendría que darle su
dirión. Aaron ?dónde vives?
él cerró los ojos un instante y suspiró.
-Frente a tu casa -murmuró y Nahia lo miró con incredulidad. 4
-?Me estás jodiendo? -lo increpó.
-Bueno… si sales de tu propiedad y cruzas tu verja, y luego cruzas carretera, atraviesas verja del
frente y avanzas unos cien metros hasta esa casa… ahí vivo yo -susurró él y muchacha apretó los
labios.
-Déjame adivinar, ?cuando llegue a tu casa voy a encontrar un enorme telescopio apuntando hacia
mía? -le gru?ó
-No…
-?No me mientas, Aaron! -exmó Nahia y él bajó cabeza.
-No tengo un telescopio…
-?Gracias a dios! 4
-…para eso uso miri del rifle…