Capítulo 132
CORAZONES ATADOS. CAPíTULO 19. Te lo suplico
James sentíao si de repente le hubieran quitado hasta el último aliento de vida. Se apoyó en
pared que tenía detrás y trató de respirar pero parecía imposible.
-?Cómo…? ?Cómo puede ser…? ?Qué hicim…?
-No hicieron anda mal, se?or King, si eso era lo que iba a preguntar–le aseguró el médico. En estos
casos los padres tienden a culparse, pero no es culpa suya y tiene que transmitirle eso a su esposa. No
es culpa de ninguno de los dos.
Los ojos de James se llenaron de lágrimas sin que pudiera evitarlo.
-Es que… ?cómo puedo decirle esto a Maddi? ?Cómo se supone que le diga que no… que no
podremos tener a nuestro bebé? -murmuró con voz ahogada-. ?Tiene que haber algo que podamos
hacer!
-Solo hay dos posibilidades en estos casos se?or King -dijo el médico mando su atención-, pero me
temo que ninguna des dos será fácil para ustedes. La primera es interrumpir el embarazo, intervenir
ahora que todavía es temprano, y que hagan su dueloo todos los padres necesitan. Y segunda
es permitir que lleve el embarazo a término, pero los bebés con esas características no suelen vivir más
que unas pocas horas. Podrán despedirse de él, peroo doctores que ya hemos visto esto antes, no
lo rendamos. Le aseguro que los meses que vienen serán profundamente dolorosos para ustedes
y recuperación será mucho más difícil.
James se cubrió los ojos cons manos. Lo entendía, pero entenderlo y aceptarlo eran dos cosas
diferentes.
-E no va a querer interrumpir el embarazo -murmuró.
-Lo imaginamos, por eso usted tiene que estar más preparado y ayudarnos a convence -le dijo
doctora Llevar a término este tipo de embarazo también conlleva otro gran riesgo: que el feto muera
dentro de madre antes del nacimiento, y eso pondría en gran peligro vida de Maddi.
James se llevós dos manos a cabeza mientras intentaba contrrse.
-?Qué tengo que hacer? -sollozó con desesperación. Sabía que situación era imposible, pero no
podía poner en peligro vida de Maddi.
-Solo estar con e, cons, ayuda. Lo que viene no será fácil -dijo doctora.
Pero James no tenía idea de lo difícil que sería cuando volvió a entrar en aquel consultorio y sonrisa
de Maddi se borró porpleto.
-?Qué está pasando? ?James…?
Sus ojos iban desde él hasta los médicos, que miraban con seriedad.
-Maddi… a James se le quebró voz pero se olvidó a seguir-. Está pasando algo con el bebé murmuró
tomando su mano y sentándose junto a e.
-?Algo…? ?Es malo? Es malo ?verdad? -murmuró y los galenos asintieron.
-Por desgracia, sí -dijo doctora y James pasó sus brazos alrededor de e mientras le explicaban qué
era lo que estaba sucediendo.
La primera reión de Maddi fue un shock,o si alguien hubiera chasqueado los dedos frente a e
hipnotizánd y ordenándole llorar en silencio porque ya no fue capaz ni siquiera de har.
Las pbras “deformación“, “no viable“, “intervención“, “ipatible con vida“, todas seguían
repitiéndose en su cabezao unrgo martilleo hasta que los doctores abandonaron aque
habitación. Su mirada se levantó hacia James, que tenía los ojos llenos de lágrimas y solo entonces
estalló en sollozos, porque e sabía que él había querido a ese bebé desesperadamente, incluso antes
de que e lo quisiera.
-?Lo siento! -sollozó llena de dolor-. ?Lo siento mucho…!
-?No, Maddi, no! -James acarició su rostro con suavidad mientras besaba-. Nada de esto es tu culpa,
ya oiste al doctor, amor. Es solo… m suerte, eso es todo.
-?Por qué nos está pasando esto, James?! -exmó estrujandos sábanas de su cama entre los
dedos ?Por qué a nosotros!? ??Por qué a mí!?
-No lo sé, Maddi -respondió él con voz ahogada-. Todos sufrimos y perdemos a personas que amamos,
pero aún estás aquí conmigo, y yo estoy contigo, vamos a superar esto juntos, ?de acuerdo?
Maddi se derrumbó entre sus brazos mientras lloraba sin poder contenerse.
-No hay forma de superar esto! ?No hay! ?No hay…!–gru?ó desesperada y James abrazó con
fuerza mientrass lágrimas inundaban sus ojos y, aunque sabía que algún día se sentirían mejor, no
podía dejar de llorar de tristeza.
Sin embargo él tenía que ser fuerte por los dos y estaba allí para cons y ayuda a enfrentar cada
momento difícil, hasta el final.
-Maddi, nena escúchame. Tienes que aceptar intervención.
-No…
-Maddi, tienes que hacerlo, por favor, esto puede poner en peligro tu vida…
-?No puedo, James! ?Y si pasa un mgro? ?En cinco meses pueden pasar muchas cosas! ?No? ?Y si
estos médicos se equivocaron? -exmó e desesperada-. ?Busca otros, James! ?Te lo suplico, busca
otros médicos! 2
James pasó saliva, apesadumbrado, pero asintió. Levantó el teléfono y el primer número que marcó fue
el de su madre. Ahora más que nunca necesitaba a su familia y su familia no lo decepcionó, porque
varias horas después familia King entraba pors puertas de aquel hospital.
Meli abrazó a muchacha, que había sido llevada a una habitación privada, y le presentó a doctora
Márquez, una eminencia en el campo de obstetricia que habían llevado desde Estados Unidos.
Nuevos exámenes se hicieron, sin embargo doctora Márquez solo pudo confirmar lo mismo que los
demás médicos.
-Lo siento mucho, Maddi, pero no hay nada que podamos hacer.
This belongs to N?velDrama.Org: ?.
E miró a James y sollozó amargamente, atormentada por culpa y pena.
-Por favor, Maddi… acepta operación, te lo suplico -murmuró James-. Sé que esto es muy difícil para
ti, pero…
-También es difícil para ti -murmuró e viendo lo pálido y ojeroso que se había puesto en unas pocas
horas.
-Es difícil para los dos, nena. Es nuestro bebé, pero no me pidas que arriesgue tu vida porque no quiero
hacerlo -dijo él con el corazón en mano-. Te lo ruego, acepta operación. Por favor.
Losbios de Maddi temron durante unrgo minuto, pero cuando se despegaron fue para pronunciar
un “está bien“.
James abrazó con todas sus fuerzas y se quedó junto a e todo el tiempo que demoraron en
preparar operación.
-Vas a estar sedada todo el tiempo, no vas a sentir nada, te lo prometo.
Maddi asintió, pero verdad era que ya no había forma de sentir menos de lo que ya estaba sintiendo.
James besó en frente antes de que se llevaran y pa?ó hasta el quirófano. La operación
comenzó as siete de ma?ana de un día que nunca volverían a olvidar. La familia aguardaba en
s de espera mientras Nathan y Rex intentaban mantener tranquilo a James.
-?Sabe que vas a hacer ahora? -preguntó su padre.
-?Cómo que qué va a hacer, Nathan? -rezongó Rex- Pues cuidar de Maddi, es lo correcto y además es
lo que quiere, no hay ni que preguntárselo
-Lo sé, no me refiero a eso -replicó Nathan-. Me refiero a tener otro bebé. No vamos a ponernos ciegos,
esto de James y Maddi empezó por este bebé. Entonces… ?van a seguir juntos, van a intentar con
fertilización in vitro ?
-?Papá ni siquiera sé qué voy a estar haciendo ma?ana al mediodía, o dentro de un mes o dentro de un
a?o! -suspiró James-. Pero mientras lo haga con Maddi todo va a estar bien. Eso es lo único que me
importa. 5
Nathan palmeó su hombro con un poco de orgullo en medio de aque tristeza y todos se giraron
cuando vieron a doctora salir.
-?Qué pasó? ?Cómo está? -preguntó James viendo el gesto sombrío de doctora.
-Tuvimos algunasplicaciones durante operación, pero e está bien -explicó. La razón por que
salí es porque… bueno… necesito un nombre.
A James se le hizo un nudo en garganta.
-?Un nombre?
-Después des veinte semanas ya no lo consideramos aborto sino óbito fetal, ya lo consideramos
bebé, entonces podemos bautizarlo antes de que vaya a patología. Pueden remarlo y darle sepultura
si lo desean. 1
James tuvo que apoyars manos ens rodis mientras sentía el escozor de aquel mar de lágrimas
en los ojos, pero finalmente se levantó y asintió con un gesto mecánico.
-?De… ni?o o de ni?a? -preguntó.
-De ni?o -murmuró doctora y a James le temron losbios.
-Einar susurró-. Se ma Einar King. 1
La doctora asintió antes de salir y James se dio vuelta, abrazando a su padre con desesperación
mientras lloraba. Nathan intercambió una mirada con Rex y este respiró profundamente. 2
-Yo me ocupo de todo -le dijo antes de salir.
Las horas que siguieron, mientras esperaban a que Maddi despertara, fueronrgas y terribles. La
familia entera esperaba allí, lista para cons incluso cuando ellos mismos no tenían consuelo. Pero
cuando Maddi por fin despertó lo hizo en medio de una bruma de sedantes, lágrimas y sue?o.
Ni siquiera supo cómo pasaron misa y el peque?o funeral, solo que sin darse cuenta estaba otra vez
en casa, con muchas personas diciéndole cuánto querían y que no estaba s.
Era lindo tener una familia cuidando de e, pero por desgracia nada de eso podía borrar que no sabía
cómo despertarse. Sentía que pesadi se extendía y se extendía, y que solo estaba allí, siendo
llevada de undo a otro mientras el dolor palpitaba en el lugar más vacío de su cuerpo.
-James, tiene queer… -escuchó voz de Meli junto a e. ?Que no habíaido ya-. Hace dos
días que noe, se estástimando.
-Lo sé, pero no puedes obliga -murmuró James-. Y tampoco heido en dos días…
-Pero tú estás hando -replicó su madre.
-Y e ha conmigo -dijo James-. No importa que tú no entiendas, e ha conmigo y eso basta.
Meli asintió con preocupación y cerró puerta de habitación para dejarlos solos. James levantó a
Maddi en brazos y acostó en cama, acurrucándose con e y tomando su cara entres manos. -
Tú has conmigo, ?no es verdad, nena? -murmuró con los ojos llenos de lágrimas y e asintió. -
Tengo mucho sue?o -susurró y él estrechó con fuerza.
-Entonces duerme, amor, duerme, ma?ana todo será mejor -dijo James besando su cabeza, sin saber
que a partir de ese momento, por desgracia,s cosas solo iban a empeorar.