El viento soplaba con furia en el templo sagrado de Hayagakure. Toruna sentía su cuerpo ligero, como si estuviera flotando, pero a la vez una presión intensa lo oprimía desde dentro. La energía dorada que lo rodeaba era cálida y feroz, como una tormenta a punto de estallar.
—El sello está reaccionando… —susurró Jinsei-sensei, con el rostro serio.
El encapuchado de la Sombra Roja dio un paso adelante. Sus ojos oscuros brillaban con interés.
—Así que el ni?o del viento se ha despertado. Será mejor que vengas conmigo, Toruna.
—?Ni en un millón de a?os! —gritó Toruna, apretando los pu?os.
El enemigo alzó una mano y de su palma surgieron sombras que se alargaron como serpientes. En un parpadeo, se abalanzaron sobre Toruna, listos para atraparlo.
Pero su cuerpo reaccionó antes que su mente. Un vendaval feroz estalló a su alrededor, disipando las sombras en el aire. Toruna, sorprendido por su propia velocidad, apareció detrás del encapuchado con un kunai en la mano.
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—?Vaya! —exclamó Mika, viendo lo rápido que se había movido.
El encapuchado giró con una sonrisa maliciosa.
—Interesante…
De repente, el suelo bajo Toruna se oscureció. Las sombras se extendieron, atrapándolo como si fueran cadenas vivientes.
—?Maldición! —intentó moverse, pero sus piernas estaban atrapadas.
—Eres fuerte, pero todavía no controlas tu poder —susurró el enemigo.
Ryojin apareció como un rayo. Con un destello azul en su mano, lanzó un corte de chakra relampagueante que cortó las sombras y liberó a Toruna.
—No bajes la guardia, idiota —dijo Ryojin, sin mirarlo.
Toruna sonrió de lado.
—?Yo lo tenía bajo control!
—Sí, claro…
Mika apareció a su lado, formando sellos de manos.
—No bajen la guardia. Sensei, ?cuál es el plan?
Jinsei analizó la situación.
—Este enemigo es peligroso. Debemos atacar juntos.
El encapuchado sonrió.
—Hoy no es el día… pero volveré por ti, Toruna.
Antes de que pudieran reaccionar, su cuerpo se desvaneció en una nube de sombras, desapareciendo en el viento.
El silencio reinó en el templo.
Toruna apretó los pu?os.
—?Por qué me quería a mí…?
Jinsei se acercó y puso una mano en su hombro.
—Hay cosas que aún no sabes sobre tu origen, Toruna. Pero tarde o temprano, tendrás que enfrentarlas.
Toruna miró su brazo, donde la marca dorada aún brillaba levemente.
No importaba cuántos enemigos aparecieran. él seguiría adelante, porque su destino era convertirse en Reik
age.
Y ese solo era el inicio de su verdadero camino ninja.