AliNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
AliNovel > La Maldición de la Exensia - Español > Cap铆tulo 4: Ecos en la Oscuridad

Cap铆tulo 4: Ecos en la Oscuridad

    La noción del tiempo se desvaneció.


    Lucas flotaba en una neblina de dolor y fatiga, atrapado en un vaivén entre la consciencia y la inconsciencia.


    Cada intento de despertar se sentía como si nadara contra una corriente invisible. A veces, abría los ojos lo suficiente para ver las inscripciones del techo del Templo Mahara, pero la presión en su pecho lo arrastraba de nuevo a la oscuridad.


    Los recuerdos de su enfrentamiento contra Thiago llegaba en destellos:


    Golpes brutales.


    Su cuerpo siendo lanzado contra las paredes de piedra.


    El instante en que una fuerza desconocida estalló dentro de él.


    Y luego… nada.


    <<Desataste algo que no deberías de haber desatado.>>


    La frase de Thiago flotaba en su mente, junto con una sensación opresiva que no podía explicar.


    Lucas no tenía fuerzas como para cuestionar lo que había sucedido.


    Su cuerpo se rendía al agotamiento.


    Y mientras su consciencia se deslizaba hacia el sue?o, una sombra observaba a la distancia.


    Una presencia que no le pertenecía y ni conocía.


    [...]


    Mientras Lucas permanecía inconsciente, Thiago buscaba respuestas.


    él sabía que la Exensia no era algo simple. No todos los humanos podían despertarla, y cuando lo hacían, siempre había una lógica en su manifestación.


    Pero Lucas… Lucas era diferente.


    Su energía no era azul, ni siquiera de un tono variante de lo habitual como rojo o verde.


    Era negra y dorada.


    Un color antiguo.


    Si había una explicación, se encontraba en su pasado.


    Por eso, Thiago se dirigió a su casa, acompa?ado por Matias y Grace. Alumnos suyos.


    Matias era metódico, calculador, con mirada afilada y una expresión que rara vez cambiaba. Daba la impresión de que nada lo sorprendía.


    Grace, en cambio, irradiaba confianza. Caminaba con ligereza, con su cabello rubio atado en una coleta alta y una expresión divertida en sus ojos verdes. Siempre parecía que estaba a punto de hacer un comentario sarcástico.


    Se detuvieron frente a la casa de Lucas.


    —?Así que este es su casa?—Preguntó Matias con indiferencia.


    —Lo era—Corrigió Thiago.


    Grace inclinó la cabeza, inspeccionando la fachada.


    —?Qué estamos buscando exactamente?


    Thiago mantuvo su mirada frente a la puerta.


    —Algo que nos diga que es Lucas en realidad.


    Matias frunció el ce?o.


    —?A qué te refieres con “que es “?


    Thiago desvió su mirada hacia él.


    —Cuando Lucas despertó su poder, su aura no era normal. Era negra y dorada.


    Matias y Grace intercambiaron miradas.


    Eso no era un detalle menor.


    La Exensia podía manifestarse de distintas maneras, pero ninguno de los dos había escuchado sobre un aura negra y dorada.


    Grace suspiro, sacando un alfiler de su campera.


    —Podrías haberlo dicho antes.


    Unos segundos después, la cerradura hizo clic.


    —Entren—Ordenó Thiago.


    Los tres atravesaron el umbral.


    [...]


    El aire de la casa estaba denso, estancado.


    —Lucas no ha estado aquí por días—Murmuró Matias.


    Love this story? Find the genuine version on the author''s preferred platform and support their work!


    —Mejor—Respondió Thiago—Así nadie había tocado nada en el lugar.


    Era un lugar modesto.


    Un sillón gastado, una mesa con marcas de golpe, un televisor apagado…


    Pero lo que llamó la atención de Thiago fueron unas fotos sobre la mesa. Tomó una de ellas.


    Era Lucas, de ni?o, junto a una mujer de pelo negro y con ojos cansados.


    —Su madre…—Susurró.


    Grace se acercó y miró la imagen.


    —?Dónde está ahora?


    Thiago dejó la foto en su lugar.


    —Desapareció cuando Lucas tenía 6 a?os.


    Matias, que se había separado del grupo, revisaba una peque?a biblioteca en una esquina.


    Pasó los dedos por los lomos de libros, que eran mayormente de la Escuela, hasta que encontró uno que le llamó la atención.


    Era más viejo y descuidado que los demás.


    Lo sacó con cuidado y lo revisó.


    Sus ojos se entrecerraron al ver el interior,


    —Profesor.


    El hechicero se acercó de inmediato.


    Las páginas no estaban ni en espa?ol ni en inglés.


    Eran símbolos extra?os, garabatos en tinta negra, trazados con una caligrafía muy antigua.


    Thiago reconoció algunos al instante.


    No era un libro cualquiera.


    Era un registro de sellos.


    Sellos de protección.


    Pero también… sellos de contención.


    Matias pasó las páginas hasta que se detuvo en una ilustración.


    Una figura oscura, de ojos carmesí, envuelta en llamas negras.


    Y debajo, un nombre casi borrado por el tiempo.


    Magorath.


    El aire se volvió más pesado.


    Grace silbó suavemente.


    —?Qué carajos significa esto?


    Thiago agarró el libro y lo cerró de golpe.


    —Significa que Lucas está más ligado a Magorath de lo que pensábamos.


    Y eso…


    Era un problema.


    [...]


    El mundo a su alrededor se desmoronó.


    Lucas despertó en un lugar que no conocía.


    El suelo bajo sus pies no era suelo.


    Era un espejo negro, con sombras liquidas deslizándose en si superficie.


    El aire era espeso, cargado de una presencia sofocante.


    Levantó la vista…


    Y vio el trono.


    Un trono de huesos y calaveras apiladas.


    Cada cráneo parecía estar esculpido por el sufrimiento, con sus ojos vacíos mirándolo.


    Y sentado sobre él…


    Magorath.


    Su figura era imponente, con una armadura negra adornada con inscripciones que parecían moverse.


    Su piel tenía el color de ceniza, endurecida como piedra.


    Pero lo peor…


    Era sus ojos.


    Dos abismos rojos y profundos, sin rastros de humanidad.


    Lucas quiso moverse.


    Pero no pudo.


    Era como si el aire mismo lo estuviera reteniendo.


    —Finalmente… me ves, Mosoco.


    Lucas sintió una presión en el pecho.


    La voz de Magorath no sonaba en el aire.


    Sonaba en su cabeza.


    Lucas rechazó la idea de que fuera real esta pesadilla.


    —?Qué eres?—Logró preguntar.


    Magorath sonrió levemente.


    —Esa es la pregunta equivocada—Se inclinó hacia adelante— Lo que deberías preguntarte es… que eres tu.


    Lucas sintió un escalofrío.


    —No se de que hablas.


    —Oh… claro que lo sabes—Su voz vibró en el aire, fría y poderosa—Solo que aun no quieres aceptarlo.


    Lucas sintió un dolor agudo en la cabeza.


    Como si algo intentara meterse en su mente.


    —?Largo de aquí!—Gritó.


    Magorath sonrió aún más.


    —Despertaste algo que desatará un caos en el mundo humano. Y ahora, te estaré observando.


    El trono vibró.


    El mundo se rompió en pedazos.


    Y Lucas despertó bruscamente.


    [...]


    Lucas se incorporó con un jadeo.


    Su piel estaba empapada en sudor frío.


    El eco de la voz de Magorath seguía resonando en su mente.


    —Vaya… si que dormías profundamente.


    Lucas levantó la vista.


    Matias y Grace lo observaban desde otro lado de la habitación.


    —?Quienes…?—Lucas frunció el ce?o.


    Thiago entró en la habitación.


    —Lucas, te presento a Matias y Grace, alumnos mios. Desde hoy, entrenarán contigo.


    Lucas no dijo nada.


    Matias lo miró con indiferencia.


    —Si en verdad despertaste un poder prohibido, esperaba que tuvieras una presencia más… imponente.


    Lucas lo fulminó con la mirada.


    —Perdón si no parezco intimidante después de que tu profesor casi me mate.


    Grace soltó una sonrisa.


    —Me encanta este chico. Tiene carácter.


    Matias no reaccionó.


    Lucas suspiró, pasándose una mano por la cara.


    —Bueno… supongo que estaré atrapado con ustedes.


    Thiago sonrió.


    —Sígueme.


    Lucas lo miró con desconfianza.


    —?A dónde?


    —A ver si puedes controlar tu poder.


    [...]


    El lugar era un enorme salón circular, con paredes cubiertas de inscripciones brillantes.


    Pero lo que realmente llamaba la atención era el suelo.


    Un círculo de símbolos antiguos pulsaba en el centro con una luz tenue.


    —Bienvenido al Salón de Resonancia—Dijo Thiago.


    Lucas sintió un nudo en el estómago.


    —Aquí es donde quiero ver si puedes controlar tu poder.


    Lucas trago saliva.


    Porque en lo más profundo de su mente.


    La voz de Magorath resonaba todavía.


    <<Te estaré observando.>>


    Y eso era lo que más le aterraba.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
Shadow Slave Beyond the Divorce My Substitute CEO Bride Disregard Fantasy, Acquire Currency The Untouchable Ex-Wife Mirrored Soul