chapter 81
Voto de confianza.
Los rayos de sol que se cban por ventana daban directo a mi rostro, logrando que despertara del
sue?o más cómodo y rjante que había tenido en toda mi vida, ha dormidoo un bebé, ni
siquiera queria abrir los ojos, si no hubiese sido porque alguien dejós cortinas abiertas, me queda
durmiendo todo el dia.
Me removi en cama buscandoodidad y no fue dificil encontra cuando mi brazo rodeo una
almohada que, aunque era muy dura, olia de maravi. Inhalé con fuerza y busqué en mi memoria
aquel aroma tan familiar, pero seguia medio dormida y se me hizo imposible adivinarlo.
-Buenos dias, Sarah. -escuché aquel susurro muy cerca de mi rostro y aunque estuviera más dormida
que despierta, sabia quién haba, aunque tal vez se trataba de eso,o no estaba del todo
consciente,enzaba a alucinar con ese hombre.
Abri mis ojos lentamente, encontrándome con un par de ojos color miel que me observaban de cerca,
examinando mi rostroo si quisiera grabárselo en su memoria ysisuras de misbios se
curvaton sin poder evitarlo, dibujando una tonta sonrisa en mi rostro, pues mi mente seguía jugando
en mi contra, pero esta vez erao si estuviera en aquellos tiempos en los que me senti tan plena,
sin preocupaciones, al despertar aldo del hombre que me hizo su esposa.
Lo observé sin borrar mi sonrisa por unrgo tiempo y también esbozó una sonrisa sin apartar sus ojos
de los mios, fue entonces cuando cal en cuenta que esto no era ni mi imaginación, ni un sue?o, ni era
mi mente jugándome una m pasada.
Acababa de despertar en misma camia que Alexander Lancaster y lo que estaba abrazando no era
una almohada, era su cuerpia que estaba muy cerca del mio llenándome de calor y recordé de
inmediato que el maravilloso aroma que no podia recordar hace un momento, era el suyo.
Esfumé sonrisa de misbios y me senté recordandoo es que había terminado en aque
cama, en aque habitación y despertando con mi exesposo, entonces,s imágenes llegaron de
inmediato a mi cabeza, logrando que mis mejis se encendieran de vergüenza.
Ayer habia perdido el control total de mi e hice cosas que jamás haria estando cuerda, recordé cada
una des pbras que le dije a Alexander y los sentimientos que afloraban dentro de mi antes y
después de besarle con fervor, y si desperté en misma cama que él, fue porque yo se lo pedi
cuando se detuvo antes de llegar más lejos que un simple beso,
No, no, no. No.
Ese té, esa taza de té me hizo obrar fuera de razón, me hizo quedaro una autentica estúpida,
como si hubiese estado pasada de copas. Y es que, hubiese preferido estar ebria, asi olvidaria lo que
pasó ayer, mejor dicho, lo que hice, ahora no sabia dónde meter cara de vergüenza.
Aré mi garganta, mientras frotaba mis sienes sin saber qué decir o cómo escapar de aqui, pero eso
seria muy cobarde de mi parte, no había otra manera que dar cara por mis actos.
Eh, Alexander, yo… yo lo siento por ponerte en esta situación, yo no deberia estar aqui. o no
sabia ni por dondeenzarencé disculpándome sinceramente, aunque Alexander no se movia
de su lugar, permanecía tumbado en cama con un brazo aguantando su peso para mirarme mejor y
en sus ojos pude notar un toque de diversión.
-Anna ha traido el desayuno. Desayunemos primero, hamos después, ?te parece?-me quedé en
silencio cuando Alexander ignoró que acaba de decir y cambiaba de tema drásticamente. No me
opuse porque tenia mucha hambre.
El té de ayer, aparte de rjarme más de cuenta, también había esfumado cualquier sentimiento y
pensamiento negativo, ya no sentia rabia por Alexander, eso si se hubiese llevado consigo todo lo
malo, dejándome aliviada y serena, aunque tal vez, conversación con Rachel también tenía mucho
que ver.
En este momento, verguenza era que me superaba.
?Qué se de té mgroso he tomado?
Después de unrgo silencio, asenti con mi cabeza en respuesta y Alexander sonrió satisfecho antes
de levantarse de cama y acercar a cama el desayuno que Anna dejó quien sabe en qué
momento, solo espero queida no tenga el mismo efecto que el té.
Alexander dejó bandeja sobre mis piernas y se sentó a mido con su propia bandeja. Me mordi el
labio inferior mientras pensaba
en extra?a situación, estaba en casa de Alexander, en su habitación, en su cama, desayunando
juntoso lo haciamos tiempo
atrás.
-Gracias. -dije esfumando aquellos pensamientos que me hacian sentiro una tonta y me sonrió en
respuesta antes de probar suida.
El desayuno transcurrió enpleto silencio, lo cual agradecia, pues aproveché oportunidad para
arar mis ideas y que vergüenza por lo que hice ayer se esfumara porpleto.
Sin embargo, bocado tras bocado, no podía dejar de recordar el momento en el que mencé a los
brazos de Alexander para besarle acaloradamente, demostrándole abiertamente que estaba dispuesta
a llegar más lejos, por suerte, él fue muy respetuoso y me detuvo, de lo contrario, estaria
arrepintiéndome en este momento.
Cuando le di el ultimo trago a mi jugo de naranja, Alexander se tomó molestia de retirars bandejas
y tras dejas en mesa, volvió a cama sentándose a mido con mirada fija en el techo, no
sabia lo que estaba pasando por su cabeza en este momento y los nervios queenzaban a
burbujear en mi sistema me impedia iniciar una conversación con él, ni siquiera sabia de qué har,
aunque había muchos temas pendientes.
-Haste con Rachel.-más que una pregunta, sonabao una afirmación, y de tantos temas,
comenzó con el que no queria tocar en este momento, pero nos debiamos una conversación y era
mejor temprano que tarde.
Con mirada puesta en el techo, al igual que Alexander, respondi.
Hablé con e. aunque por dentro estaba echa un manojo de nervios, me sentia cómoda hando
civilizadamente por primera vez con Alexander sin que un insulto hacia él se pasara por mi mente.
-Y, ?qué piensas al respecto?-preguntó a mido mientras cruzaba sus brazos sobre su pecho y un
suspiro se escapó de misbios.
Pensaba muchas cosas al respecto, pero de misbios salierons pbras que más me costaban y
que Alexander merecia
escuchar.
He sido dura contigo todo este tiempo, me he dejado llevar por rabia, porque cada vez que te veia,
veia a ese hombre que encontré con mi amiga y aunque ahora me entero de que no pasó nada, es
inevitable pensar en ello. -hice una pausa mientras recordaba conversación con mi padre. Ambos
tomaron decisiones equivocadas por presión de saber que el peligro estaba cerca, ambos tenían
única intención de protegerme, poniendo en riesgo su tranquilidad y su felicidad.
Estaba por seguir diciendo lo que pensaba, pero Alexander me interrumpió, mientras apartaba vista
del techo y se odaba para mirarme desde undo.
Sarah Doinel está aceptando que fue dura conmigo. Te ha sentado muy bien ese té, ?quieres más? -
dijo en tono divertido y no pude evitar reirme sin mirarlo, pues no queria que notara vergüenza que
seguia reflejándose en mis ojos, al recordar mis iones de ayer. Cuando mi risa cesó, mire a
Alexander que ahora estaba con expresión seria.
No gracias, no quiero volver a perder cordura, ayer no estaba pensando con ridad, disculpa por lo
que hice, me siento avergonzada. dije, mientras me odaba sobre cama al igual que él lo hizo
hace un momento, de modo que ambos quedamos frente a frente.
?No pensabas con ridad? Yo diria que nunca habias estado más cuerda. ?Sabes por qué? Porque
derribaste ese muro de piedra que construiste estos a?os, porque tu corazónienza a
descongrse, porque es primera vez que dices y haces lo que sientes sin que rabia que tienes
acumda te detenga, porque dejaste el orgullo a undo. ?Es que no lo ves? Estamos hando sin
queiences a rega?arme. ?De verdad no quieres más té?-una sonrisa se asomó en susbios tras
su pregunta y no pude evitar admirat susbios curvados y lo bien que le lucia sonreir.
Un impulso se adue?ó de mi y esta vez estaba en mis cinco sentidos cuando me deshice del espacio
que nos separaban, juntando susbios con los mios tomándolo por sorpresa.
Alexander no reionó, hasta que movi misbios sobre los suyos en un profundo pero suave beso
que me hizo temr. Su mano viajó hasta mi meji y pasé mi lengua por subio inferior pidiendo
permiso para que nuestras lenguas se tocaran. Ahora estaba muy consciente de lo que estaba
haciendo y era lo que quería desde el momento que abri mis ojos, pero no lo queria aceptar. Alexander
me besó dulcemente y un suspiro se escapó de misbios cuando sus dientes atraparon mibio
inferior, era muy propio de él hacer eso y no sabía que lo echaba de menos hasta este momento.
En el siguiente segundo, me faltaba respiración y separé misbios de los suyos, pero nuestras
frentes seguian juntas, no queria abrir los ojos por miedo a ver su reión por mi beso inesperado,
pues hace un momento me estaba disculpando por haber actuado sin cordura y ahora lo estaba
haciendo de nuevo muy consciente de mis actos.
-Alexander, yo… -estaba por disculparme de nuevo, pero Alexander siseó cando lo que iba a salir de
misbios y me dio un fugaz beso antes de har.
No te disculpes, quién debe disculparse soy yo. mantuve de ese modo escuchando pbra por
pbra, con el corazóntiendo con fuerza. -Sé que no hay justificación y que te fui
Susurró sobre misbios sin intención de separar su frente de mia y me infiel desde el momento que
cedi ante Rachel aunque no hayamos llegado lejos, pero sensación de saber que en cualquier
momento podian disparar… Dios, lo recuerdo y se me ponen los vellos de punta. Si he tomado ms
decisiones es porque quise protegerte, si a ti te pasaba algo, mi vida no tendria sentido, no lo iba a
hacer porque yo queria, no, porque en mi mente no habia cabida a otra mujer, solo tú, Rachel te lo ha
dicho, no funcioné, ?sabes por qué? Porque eres única mujer que deseo, única que hace
reionar mi cuerpo, única que hace que mis nervios se alteren y que hace que mi corazón se
acelere. No pienso har sobre nosotros porque tienes razón, nuestro matrimonio fallido fue
construido a base de mentiras, yo te oculté a Alexis y tu me ocultaste tu verdagera identidad y tu
familia,
C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org.
ambos teníamos nuestros motivos para hacerlo, pero hey, se supone que no debería haber secretos
en un matrimonio. Es por eso que ahora te vuelvo a pedir que me perdones, que iniciemos de nuevo
esta vez siendo sinceros, que me des una oportunidado persona, que me dejes demostrarte que
no soy lo que has pensado todos estos a?os de mí, a pesar de los errores que heetido ys
ms. decisiones que nos empujaron hasta este punto, que me des una oportunidado el padre
de tu hijo, empecemos de nuevo con una amistad donde puedas tolerar mi presencia sin atacarme al
siguiente segundo, después de todo, trabajaremos juntos por unrgo tiempo y no olvides que
estamos juntos para hacer caer as personas que quieren hacerte da?o a ti y a tu familia. Te pido que
me des una segunda oportunidad.-su petición me hizo separar de él para mirarlo a los ojos.
Naturalmente, desconfianza seguia vagando en mi pecho, a pesar de que se habia arado
muchas cosas, no podia cambiarlo de noche a ma?ana, me sentia a defensiva cuando se
trataba de Alexander por el da?o que me hizo en el pasado, por lo mal que pasé por su culpa, sin
embargo, estaba siendo egoista, estaba pensando solo en mí, esto no queria decir que ibamos a
retomar nuestra rción amorosa, pero significaba mucho para vida de nuestro hijo, quien era el
más afectado de los problemas que hay entre ambos, por mi hijo podia arriesgarme a darle un voto de
confianza y mejorar nuestra rcióno padres,o socios yo personas.
Solté un suspiro cansado y asenti con mi cabeza.
– Espero no equivocarme con esto, Alexander. Ambos hemosetido errores, yo te menti con mi
identidad y mi familia por muchos a?os, también acepto que me equivoqué al ocultarte a Tristán, he
sido una egoista al pensar solo en mi. Empecemos de nuevo, esta vez siendo sinceros desde el
principio, no me decepciones, no me hagas sentiro una estúpida por confiar de nuevo en ti.
edi después de unos segundos en los que estuve dubitativa, por mi cabeza no dejaba de sonar
vocecita una y otra vez, diciendo: No puedes equivocarte, Sarah.
Una sonrisa de mediodo apareció en el rostro de Alexander al escuchar mi respuesta y sus ojos
briron aún más, admiré en silencio lo hermosos que lucian con susrgas pesta?as yo se
achinaban al sonreír auténticamente.
No te voy a decepcionar, seria un gran imbécil si vuelvo a defraudarte, si lo hago, yo mismo me alejaré
de ti, seré una mejor persona por mi hijo y por ti. -dijo tomando mi mano entres suyas y no pude
evitar sentirme aliviada por haber dejado atrás una etapa que fue tortuosa para mi. -Ahora que
seremos sinceros, ?de verdad crees que mis ojos son lindos? -Alexander pesta?có más veces des
que deberia y escondi mi rostro entre mis manos al sentir mis mejis sonrojadas por vergüenza,
mientras me reía con nerviosismo.
-Lo he dicho sin pensar, no hablemos de eso ahora. -Alexander soltó una risita y al siguiente segundo
escuché el tono de mada de mi celr devolviéndome a realidad.
No ha revisado mi teléfono desde ayer que mé a Vincent sin éxito alguno, olvidé porpleto
que debia mantenerme en contacto con él.
Cogi el celr que estaba en mesa de noche aldo de cama y por supuesto se trataba de
Vincent, de hecho, tenía varias madas perdidas de su parte, debe estar preocupado porque no le he
dado se?ales de vida.
-H, Vincent. Disculpa, no escuchés madas…-antes de que me dejara continuar, me interrumpió
dejándome hda con noticia que me dio a continuación.
-Regresa ahora mismo a Paris, tus padres tuvieron un idente.