《Heredera divorciada Novela de Juliany Linares》 Chapter 1 Chapter 1 Pr¨®logo. ¡ª ?Qui¨¦n es esa mujer? ¡ªpregunt¨® Alexander desde su asiento, al ver maravido a mujer m¨¢s elegante y con se que ha visto en su vida, a pesar que desde su lugar no pod¨ªa ver su rostro con ridad, pero estaba seguro que nunca antes hab¨ªa visto, de lo contrario, no sacar¨ªa de su cabeza ni por un segundo, no hubiese dudado en envolve en sus redes seductoras.A su cabello casta?o no le hac¨ªa falta un peinado producido, tampoco necesitaba un maquije extravagante para mar atenci¨®n de cualquier hombre que pasara por sudo,s ondas de su cabello ca¨ªan con sutileza sobre su hombro, dejando a vista el escolte de su espalda, su piel p¨¢lida luc¨ªa tan delicada y suave. This is from N?velDrama.Org. Su vestido teado se bnceaba de undo a otro mientras baba pa?ada de un hombre mayor, lo primero que se le pas¨® por mente era que estaba bando una pieza con su padre, hasta que el asistente le respondi¨®. ¡ª Es Sarah Petit, se?or, su ex esposa. ¡ªaques pbras retumbaron en su cabeza una y otra vez, mientras recordaba a aque mujer con que estuvo casado por dos a?os, aque que crey¨® amar, que no le mov¨ªa ni un pelo. Qu¨¦ iron¨ªa. Ahora le estaba moviendo el mundo. Chapter 2 Chapter 2 Positivo. Ten¨ªa en mis manos prueba de embarazo, no hab¨ªa querido hace solo por unas simples n¨¢useas, pero mi madre pr¨¢cticamente me oblig¨® y no tuve otra opci¨®n m¨¢s que obedece, el resultado apareci¨® en minutos y mi coraz¨®nenz¨® atir sin control en mi pecho. No puede ser. Es imposible. Estoy embarazada. This is from N?velDrama.Org. No sab¨ªa si re¨ªr o llorar, si esto hubiese pasado hace seis meses, sin duda estar¨ªa dando saltitos de emoci¨®n antes de correr a gritarlo a los cuatro vientos, pero en este momento, mi matrimonio con el gran empresario en industria de moda, Alexander Lancaster, estaba pendiendo de un hilo. Despu¨¦s de cumplir los dos a?os de casado se volvi¨® indiferente, fr¨ªo, me tratabao si no existiera y son contadass veces que se digna a tocarme un pelo, as¨ª que, s¨¦ perfectamente el d¨ªa en que fue concebido. Aque noche que lleg¨® de un c¨®ctel, hac¨ªa mucho tiempo que no lo ve¨ªa tan encendido y cuando termin¨®, cay¨® dormido a mido en cama, cre¨ª que todo volver¨ªa a sero antes, pero me equivoqu¨¦, al siguiente d¨ªa apenas me salud¨®. Las l¨¢grimas se escaparon de mis ojos y mi madre no tard¨® en envolverme en sus brazos. ¡ª Sarah, esta es una excelente noticia, no tienes porqu¨¦ deprimirme, es lo que le hac¨ªa falta al matrimonio, estoy segura que Alex cambiar¨¢ al enterarse que va a ser padre. ¡ªmi madre se esforz¨® para darme ¨¢nimos, aunque siempre he pensado que un hijo nunca ser¨ªa soluci¨®n para los problemas y dudaba que criatura que llevo en mi vientre sea el motivo para recuperar mi matrimonio, para recuperar a Alex. ¡ª Nunca he estado de acuerdo con eso, no puedo utilizar a un hijo para que todo seao antes. ¡ª mi voz sal¨ªa entrecortada, pero entendible, mi madre me mir¨®o si estuviera diciendo muchas tonter¨ªas. Se acerc¨® al armario y sac¨® mi maleta de viaje, junto con todas mis prendas muy bien arredas. ¡ª Anda, empaca tus cosas que te devuelves en el primer vuelo que salga, vas a ir con tu esposo y le dir¨¢s que ser¨¢n padres, ya ver¨¢so todo va a mejorar, ustedes se aman, ser¨¢n una familia feliz y le dar¨¢n todo el amor a mi nietecito. ¡ªme encantar¨ªa tener el entusiasmo de mi madre, a pesar que no conoc¨ªa a Alexander en persona, ten¨ªa tanta f¨¦ en que pod¨ªa volver a ser el esposo amoroso que fue en un principio. ¡ª ?Irme? ?Ahora? Mi vuelo sale en cuatro d¨ªas. ¡ªdije sin apartar vista de mi madre, quien guardaba cada prenda meticulosamente doda en mi maleta. ¡ª Te ir¨¢s en el jet, m¨¢s c¨®modo y rjante, as¨ª piensas lo que le vas a decir a Alexander cuando llegues. Sigue equipando, le avisar¨¦ al piloto que prepare todo para tu viaje. ¡ªdej¨® ¨²ltima prenda que alcanz¨® a dor y sali¨® de suite con su celr en mano, dej¨¢ndome s, con mi equipaje medio lleno. Sequ¨¦ mis h¨²medas mejis, buscando eldo positivo de noticia y no tard¨¦ en encontrarlo. Toqu¨¦ mi vientre a¨²n no,o si pudiera sentir vida que crec¨ªa dentro de m¨ª, entonces todo lo malo desapareci¨®, me iba a convertir en madre y lo mejor de todo es que tendr¨¦ un hijo del hombre que amo. Ser¨¦ madre. Me repet¨ªa una y otra vez en mi cabeza, mientras que con una sonrisa en mi rostro,enc¨¦ a empacar ropa que traje para mis peque?as vacaciones y visita de una semana a mi madre en Ondo. Tom¨¦ una bocanada de aire cuando llegu¨¦ a New York, los nervios burbujeaban en mi sistema y mis piernas no pod¨ªan dejar de temr. La idea de mi madre result¨® ser todo un fracaso, no pude rjarme ni pensar en c¨®mo le dar¨ªa noticia a Alex, lo ¨²nico que hice fue acariciar mi vientre y pensar en todo lo negativo. Tom¨¦ un taxi que me dejar¨ªa en casa, en el camino le marqu¨¦ a Alexander un par de veces a su celr, quer¨ªa saber en d¨®nde estaba para llegar de sorpresa, pero mada sonabao si tuviera el tel¨¦fono apagado. Vale, no hay problema con ello, lo m¨¢s probable es que est¨¦ en empresa en este momento, reci¨¦n sons dos de tarde, entonces, nifiqu¨¦ todo en mi cabeza. Dejo el equipaje en casa y salgo disparada hasta empresa con prueba de embarazo en una caja de regalo que mi madre me consigui¨®, s¨ª, as¨ª de detallista es mi madre, ni a m¨ª se me hubiese ocurrido tal cosa. Mis nes eran cortos, pero precisos y hubiese salido a perfi¨®n, de no ser porque hermana de Alexander estaba en mi casa, al verme llegar, no tard¨® ennzarme una mirada de fastidio,o si no soportara mi presencia oo si sus ojos sufrieran con solo ver mi rostro. ¡ª Ya lleg¨® que no hac¨ªa falta.? ¡ªpuso sus ojos en nco y sigui¨® en lo que estaba, prob¨¢ndose nueva coli¨®n que Lancaster Collection iba anzar en un mes. Ten¨ªa s de estar echa un desastre, muchas prendas de ropa tiradas en cualquierdo, mientras que un par de dise?adores de empresa asesoraban, creo que se le olvidaba que estaba en mi casa y e era intrusa aqu¨ª. ?Qui¨¦n le dio permiso de entrar? ¡ª Pues, perd¨®n por llegar a MI casa.?¡ªhice ¨¦nfasis en pbra m¨ª y me mir¨® con una sonrisa burlona,o si le hiciera gracia lo que acabo de decir. ¡ª ?Su casa? Es casa de mi hermano y tengo m¨¢s derecho que usted de estar aqu¨ª, ya deber¨ªa ubicarse, no es usted m¨¢s que una caza fortunas. ¡ªdijo con tanta prepotencia, que no me faltaban ganas de voltearle cara de una bofetada, a¨²n as¨ª, prefer¨ª no darle atenci¨®n y seguir con mis nes. Ni siquiera sabe lo que dice, no es capaz de ver de su nariz hacia afuera. Nunca le ca¨ª bien a Gina, hermana menor de Alexander y mucho menos a su madre, siempre que ten¨ªan oportunidad hac¨ªan hasta lo imposible para humirme, siempre con el mismo tema, de que una muerta de hambreo yo, nunca tendr¨ªa lugar aldo de un hombre tan exitoso y nacido en cuna de oroo Alexander. Trataba de no prestarle atenci¨®n a cada uno de los ataques des Lancaster, pues prefer¨ªa evitar conflictos a futuro, tampoco le llegu¨¦ a contar aquello a Alexander, lo ¨²ltimo que quer¨ªa era crear un problema m¨¢s grande donde pondr¨ªa a su familiaos ms del cuento, y aunque as¨ª es, no dudar¨ªa en defendes a es a capa y espada, antes que a m¨ª, solo me quedaba tragarme los malos tratos de ambas mujeres y mantener mayor distancia posible de es. Y ahora m¨¢s que nunca que acabo de enterarme que dentro de m¨ª crece el hijo de Alexander, debo estar tranqu por el bien de ambos. Lo que es, ni Alexander sab¨ªan, es que yo ven¨ªa de una familia reconocida, poderosa, e incluso mas influyente y millonaria que los Lancaster, pero dej¨¦ a mi familia dedo, cuando ambos nos enamoramos en universidad y decidimos dar el siguiente paso despu¨¦s de graduaci¨®n; nos unimos en matrimonio, juramos amarnos y respetarnos hasta que muerte nos separe. Por supuesto que mi familia nunca estuvo de acuerdo con mi rci¨®n con Alexander, tampoco quisieron conocerlo, entonces mi padre me dio a escoger entre casarme con ¨¦l u ocupar mi puesto en la casa de moda Doinel. Mi madre fue ¨²nica que me apoy¨®, aunque prefiri¨® mantener distancia porque no quer¨ªa llevarle contraria a mi padre. A mi madre ve¨ªa dos veces al a?o, a mi padre no lo he visto desde que me cas¨¦. Sequ¨¦ mis l¨¢grimas al recordar el ¨²ltimo d¨ªa que lo vi, por su rostro no parec¨ªa feliz con mi decisi¨®n, pues quer¨ªa que siguiera sus pasos y ser tan importante en el mundo de modao ¨¦l, sin embargo, recuerdo lo ¨²ltimo que me dijo. ¡°Vu, vu alto, pero no dejes que te cortens s y si eso llega a pasar, recuerda que te estar¨¦ esperando con los brazos abiertos para enmendar tus s y ense?arte una vez m¨¢s a esperar el momento adecuado para emprender unrgo vuelo.¡± Extra?o tanto a mi padre, m¨¢s en los momentos que Alexander me trata con tanta indiferencia y frialdad,o si ya no sintiera nada por m¨ª, cuando siento que dej¨® de desearme, cuando apenas me mira antes de dormir, no recordaba ¨²ltima vez que me dijo que me ama. En esos momentos lo extra?o, porque ¨¦l no permitir¨ªa que trataran a su hija de esa manera, ¨¦l no pod¨ªa permitir que yo aceptara tan poco, cuando ¨¦l me lo dio todo. Chapter 3 Chapter 3 Traici¨®n. Quince minutos llevaba estacionada as afueras de Lancaster Collection, cada vez que tomaba valor para entrar de una vez por todas, volv¨ªan los pensamientos negativos. ?Y si no lo quiere? ?Y si se enoja conmigo? A mierda todo, no ten¨ªa porqu¨¦ tener miedo, si no lo quiere, le dar¨¦ amor doble a mi beb¨¦, y si se enoja, que se enoje, ambos somos responsables de este inesperado embarazo, somos una pareja ¡°felizmente¡± casados, somos adultos maduros y conscientes. Tom¨¦ una bocanada de aire y sal¨ª de mi auto con peque?a caja de regalo en mi mano, los nervios estaban a flor de piel, sent¨ªa lostidos de mi coraz¨®n en mis o¨ªdos, ?c¨®mo es que esto puede ser tan complicado? No, verdadera pregunta es, ?por qu¨¦ hago esto tanplicado? Es tan simple llegar a su oficina, saludarlo, entregarle caja de regalo y esperar su rei¨®n. Espero que sea tan sencilloo eso. Me escabull¨ª entre los trabajadores que iban desesperados y estresados de undo a otro, empresa siempre se volv¨ªa un verdadero estr¨¦s cuando estaban pornzar una nueva coli¨®n. No me tom¨¦ el atrevimiento de anunciarme, porque quiero que todo sea una sorpresa. Entr¨¦ al elevador cuando estaba apunto de cerrarse y me od¨¦ en una esquina mientras miraba mi celr para que el cabello cubriera mi rostro ys personas a mido no me reconocieran. Puede que parezca tonto, pero sent¨ªa que si alguien se daba cuenta que estaba en empresa, le avisar¨ªan a Alex y sorpresa se arruinar¨ªa. Peque?os detalles que para mi son importantes. La ¨²nica prueba que me faltaba por pasar, era de su secretaria, aunque corr¨ª con suerte cuando no la encontr¨¦ en su lugar al llegar al piso de presidencia. Bueno, ya estoy aqu¨ª y no hay marcha atr¨¢s. Apenas puse mano en el pomo de puerta y me qued¨¦ inm¨®vil al escuchar el esc¨¢ndalo que hab¨ªa del otrodo, mi coraz¨®n dio un vuelco mientras rogaba que esto fuera un malentendido, que aquellos gemidos fueran producto de mi imaginaci¨®n y de los nervios que no abandonaban mi ser ni por un m¨ªsero segundo. Estuve a nada de dar media vuelta e irme de ah¨ª, intentando convencerme que no era lo que pasaba por mi cabeza, pero vi a secretaria de Alex saliendo del ascensor y entr¨¦ en p¨¢nico. Abr¨ª puerta de oficina de Alexander y entr¨¦ sin dudar, encontr¨¢ndome con peor escena de mi vida. Tragu¨¦ en seco, en un intento por desaparecer el nudo que se form¨® en mi garganta, pero era imposible, no pod¨ªa creer lo que estaba viendo, ?c¨®mo si quiera se me pas¨® por mente que pod¨ªa ser un malentendido? Qu¨¦ est¨²pida. Mi esposo teniendo sexo con mi mejor amiga. Las personas ens que m¨¢s confiaba, despu¨¦s de mis padres, los que conoc¨ª hace a?os en una separtida en universidad, ese par de personas que no merec¨ªan ser mados esposo y mejor amiga. Ambos me miraron sorprendidos y se cubrieron de inmediato,o si ya no los hubiese vistoo Dios los trajo al mundo. ¡ª ?Qu¨¦ est¨¢s haciendo aqu¨ª? ¡ªfue lo primero que me pregunt¨® Alexander con su voz g¨¦lida y evidentemente enfadado. ?Qu¨¦ hago aqu¨ª? Esa era una buena pregunta y ten¨ªa respuesta m¨¢s hermosa, al menos para m¨ª, pero despu¨¦s de encontrarlos fondo en oficina de Alexander y mientras yo ¡°estaba¡± de viaje, me hac¨ªa misma pregunta. ?Qu¨¦ hago aqu¨ª? ?Qu¨¦ hago con un hombre que se volvi¨® tan fr¨ªo conmigo, al que dej¨¦ de interesarle? ?Qu¨¦ hago mendigando atenci¨®n o una caricia de ese hombre por el que dej¨¦ todo? ?Qu¨¦ hago yo, aguantando todo esto, su indiferencia,s humiciones de su familia, su infidelidad, su traici¨®n? ¡ª Ahora todo tiene sentido. ¡ªdije pensando en el poco inter¨¦s de su parte hac¨ªa m¨ª los ¨²ltimos meses. Las l¨¢grimas nuban mi visi¨®n, pero no dej¨¦ que se me derramara ni una s. ¡ªNo esperaba esto de ti, Rachel. Tom¨¦ una bocanada de aire, no iba a armar un esc¨¢ndalo en el piso de presidencia y aunque es lo m¨ªnimo que se merecen, mis principios me lo impiden, lo mejor que pod¨ªa hacer era dejar esto hasta aqu¨ª, no le iba a remar nada a ninguno de los dos, tampoco quer¨ªa escuchars explicaciones, si es que quer¨ªan excusarse, aunque por expresi¨®n de enojo de Alex y casi inexistente sonrisa burlona de mi ¡°amiga¡±, sab¨ªa que no iba a recibir ni siquiera una disculpa. ¡ª Se?or, disculpe, no me di cuenta en qu¨¦ momento lleg¨® se?ora Lancaster. ¡ªmir¨¦ sobre mis hombros a secretaria que hab¨ªa llegado quien sabe en qu¨¦ momento y se cubr¨ªa el rostro para no ver los exhibicionistas sobre el sof¨¢. Pero ro, no iba a faltar c¨®mplice de estos dos y por supuesto que se disculpaba porque acaba de meter pata y probablemente, el error de dejar que yo siguiera hasta oficina del se?or, le cueste el empleo o tal vez una buena tajada de su sueldo. ¡ª Incre¨ªble, todos me ve¨ªan cara de est¨²pida. ¡ªsolt¨¦ una leve risa sin gracia y por inercia escond¨ª la caja de regalo detr¨¢s de mi espalda. Este no era un buen momento para dar noticia de mi embarazo, tampoco creo que lo sea ma?ana, ni en una semana, ni en un mes o un a?o. La secretaria agach¨® cabeza evidentemente apenada conmigo y se dio media vuelta para abandonar oficina. ¡ª Sarah, vete a casa, all¨¢ haremos. ¡ªdijo mientras se sub¨ªa los pantalones, Rachel por su parte, se puso de espaldas para vestirse resignada. Verg¨¹enza deber¨ªa darles. ¡ª No, Alexander, no haremos en casa, ni en ning¨²n otro lugar, vamos a ahorrarnos todo esto, es m¨¢s que evidente que dejaste de quererme, si es que alguna vez lo hiciste, este matrimonio no tiene sentido, prefieress caricias de otra antes que de tu mujer, juraste amarme y respetarme, pero ese juramento te qued¨® grande. Te dejo libre para que hagas y deshagas. ¡ªme saqu¨¦ el anillo de matrimonio, aprovechando que ninguno de los dos me ve¨ªan, as¨ª no se daban cuenta de caja de regalo que ten¨ªa en mi mano, y le dej¨¦ el anillo sobre el escritorio. ¡ªTe har¨¦ llegar el acta de divorcio. Di media vuelta y sal¨ª de oficina con sangre hirviendo, con el coraz¨®n roto en miles de pedazos y las s destrozadas, lo ¨²nico que me manten¨ªa fuerte y con frente en alto, era mi hijo que crec¨ªa en mi vientre, ¨²nica persona que se merece que le entregue todo mi amor. Una rebelde l¨¢grima se escap¨® de mi ojo y justo cuando estaba por llegar al elevador escuch¨¦ voz femenina de aque mujer que una vez le m¨¦ mejor amiga, a que le conf¨ªe hasta lo m¨¢s ¨ªntimo y termin¨® siendo m¨¢s falsa que el hasta que muerte nos separe de Alexander. ¡ª Sarah, yo¡­ ¡ªlevant¨¦ mi mano en modo de stop, para que no siguiera hando, no quer¨ªa escuchar lo que ten¨ªa para decirme, en este momento, era una desconocida para m¨ª. ¡ª No quiero escucharte, Rachel, no pretendo armar un esc¨¢ndalo en empresa de Alexander, solo al¨¦jate de m¨ª, no eres quien cre¨ª que eras. ¡ªdije al recordar su expresi¨®n cuando los encontr¨¦ en oficina, su cara de satisfi¨®n nunca se iba a borrar de mi memoria. ¡ª Por eso no eres nadie, cr¨¦eme me est¨¢s ahorrado mucho con esto, no te extra?es cuando veas en las revistas gran boda de Alexander Lancaster y Rachel Duncan,o debi¨® ser desde un principio, gracias por dejarme el camino libre. mir¨¦ con una sonrisa amarga en mi rostro y fue inevitable soltar un suspiro de, ?alivio? ?Pena? S¨ª, pena por e, por lo bajo que ha ca¨ªdo por creer que est¨¢ ganando mucho con esto, por pensar que esto era unapetencia por ver con qui¨¦n se quedaba Alexander. Se lo regalo envuelto en papel de regalo y no acepto devoluciones. ¡ª Me da tanta l¨¢stima tus pensamientos tan mediocres, crees que has ganado mucho, pero m¨¢s he ganado yo, al librarme de un par de v¨ªboraso ustedes, porque perdiendo tambi¨¦n se gana. Muchas felicidades, amiga, que lo disfrutes. ¡ªle regal¨¦ una falsa sonrisa de mediodo y su ceja enarcada con fastidio me dio a entender que esperaba otra rei¨®n de mi parte, que enloqueciera y terminara grit¨¢ndole a cara o incluso golpe¨¢nd. Pero no. Esa no era Sarah Doinel, hab¨ªa algo m¨¢s doloroso que los golpes y algo que aturd¨ªa m¨¢s que los gritos,s pbras y indiferencia, y es que se nota que todo aquello que le dije, desestabiliz¨®, quer¨ªa joderme, pero que va a terminar m¨¢s jodida es e. ¡ª Pues, yo he ganado millones de dres, los mismos que t¨² est¨¢s perdiendo. ¡ªdijoo si aquello hubiese sido mi estocada final,o si yo hubiese estado con Alexander por su dinero, cuando en realidad no llegu¨¦ a tocar ni un centavo. ¡ª Hamos cuando tu mentalidad no sea tan pobre y vac¨ªa. ¡ªle di una ¨²ltima mirada de pie a cabeza y vi de reojo a Alexander, quien sal¨ªa de su oficina tan tranquilo, que nadie se dar¨ªa cuenta que hace unos minutos estaba tir¨¢ndose a mi ex mejor amiga. Retom¨¦ mi camino al ascensor antes de que se acercara a decirme algo, no quer¨ªa verlo, me produc¨ªa tanto asco en este momento, quer¨ªa vomitar y no estaba segura si era por el embarazo o por el remolino de sentimientos que estoy teniendo en este instante. Original from N?velDrama.Org. No me hab¨ªa dado cuenta de mirada de algunos curiosos que disfrutaron del peque?o espect¨¢culo y la mayor¨ªa me mirabano si hubiese salido de un ring de boxeo sin un rasgu?o. Entr¨¦ al elevador pa?ada de algunos trabajadores que conozco, sin embargo, no s¨¦ atrevieron a saludarme, de hecho, el silencio era tan abrumador que aturd¨ªa. Sal¨ª disparada hasta mi auto, ignorando el desastre que a¨²n hab¨ªa en recepci¨®n, mis manos sosten¨ªan con fuerza caja de regalo, ten¨ªa miedo que en cualquier momento se resbra de mis manos, el nudo en mi garganta se hac¨ªa cada vez m¨¢s grande y me result¨® extra?o que hubiese hado con Rachel sin que se me quebrara voz. Las l¨¢grimas amenazaban con escapar y no me dejaban ver a perfi¨®n, a¨²n as¨ª, llegu¨¦ al auto e hice lo que quise hacer desde que escuch¨¦ el primer gemido en oficina de Alexander. Llorar. Chapter 4 Chapter 4 Hogar, dulce hogar. Lo primero que hice despu¨¦s de calmar mi nto, fue mar a mi madre, mis manos temban y me sent¨ªa tan d¨¦bl, tan destrozada, que no me sent¨ªa en condiciones de manejar, lo ¨²nico que hice fue estacionarme una cuadra lejos de empresa Lancaster. ¡ª Sarah, querida, cu¨¦ntame todo, quiero detalles. ?C¨®mo lo tom¨®? ?Le entregaste cajao te dije? ?C¨®mo sali¨® todo? ¡ªpegu¨¦ mi frente al vnte y solt¨¦ un suspiro que doli¨® en mi pecho. No iba a llorar de nuevo, no mientras hablo con mi mam¨¢. Ellos no merecen mis l¨¢grimas. This is from N?velDrama.Org. ¡ª Me voy a divorciar. ¡ªfue ¨²nica respuesta que solt¨¦, ignorando todass preguntas que seguro las hizo con una sonrisa de emoci¨®n en su rostro y con mi respuesta se le hab¨ªa esfumado. No se escuch¨® nada del otrodo de l¨ªnea y hubiese pensando que me hab¨ªa colgado mada, de no ser porque escuchaba respiraci¨®n de mi madre. ¡ª Dios, ?tan mal estuvo? ¡ªpregunt¨® mi madre, aunque parec¨ªa que era una pregunta para e misma, pues apenas y le escuch¨¦. ¡ªTranqu, hija, es normal al principio, espera unos d¨ªas que lo asimile y ver¨¢s que todo se arrer¨¢. ¡ªsolt¨¦ una risa amarga silenciosa y limpi¨¦ una l¨¢grima que rod¨® por mi meji. Ojal¨¢ todo fuera tan f¨¢cilo decirlo. ¡ª Mam¨¢, Alexander me enga?¨® con mi mejor amiga, ni siquiera pude decirle que ser¨¢ padre. ¡ªdije con voz entrecortada y respir¨¦ profundo para esfumars ganas de llorar. ¡ª ?Qu¨¦? Hija, si es una de tus bromas, te advierto que ya no caigo tan f¨¢cilmente. ¡ªya quisiera yo que fuera una maldita broma, pero no era m¨¢s que triste realidad. Me qued¨¦ en silencio, intentando eliminar el nudo en mi garganta, pero se hab¨ªa alojado ah¨ª y no parec¨ªa querer desaparecer. ¡ªNo puede ser. ¡ª ?Qu¨¦ hago? ¡ªpregunt¨¦ dejando caer todo mi peso al asiento del auto y mi mano libre se pos¨® en mi vientre. La idea de que mi hijo no conozca a su padre me aterra, estaba siendo muy ego¨ªsta de mi parte, deber¨ªa pensarlo con cabeza fr¨ªa, pensar en lo que es mejor para mi beb¨¦. ¡ª Leonardo ser¨¢ feliz de tenerte de vuelta y m¨¢s sabiendo que le vas a dar un nieto. El jet a¨²n no se devuelve a Ondo, te estar¨¦ esperando, trae solo lo necesario, ma?ana iremos con tu padre. ¡ªde solo pensar en mi padre, en su molesta mirada por haber abandonado todo por alguien que no me dio nada, se me eriza piel. Ya lo imaginaba diciendo un: te lo dije. ¡ª ?Crees que me acepte de vuelta? ¡ªpregunt¨¦ insegura, yaenzaba a calmar mis nervios, mi rabia y mi tristeza. Har con mi madre me hace bien. ¡ª Estar¨¢ encantado de verte, no pierdas m¨¢s tiempo, mueve tu trasero, te quiero aqu¨ª lo m¨¢s pronto posible y descuida cari?o, todo estar¨¢ bien, recuerda que no est¨¢s s, est¨¢s esperando un beb¨¦. ¡ª aquello me sac¨® una sonrisa sincera, era el ¨²nico motivo por el que no me desmoronaba ahora mismo. Finalic¨¦ mada con mi madre y conduje a casa de Alexander, no, ya no era mi casa. Gina segu¨ªa en casa con s m¨¢s desordenada que antes, me dijo algo, pero ni siquiera me detuve a escucha, sub¨ª a habitaci¨®n y busqu¨¦ lo m¨¢s importante, mi identificaci¨®n, mis documentos,s joyas que mis padres me regron,s guardabao una reliquia, me muero sis llego a perder, y por supuesto, no pod¨ªa faltar caja con prueba de embarazo. Dej¨¦s ves del auto ys tarjetas de cr¨¦dito que Alessandro me dio y jam¨¢s us¨¦, sobre cama y me apresur¨¦ a salir de casa despu¨¦s de asegurarme que llevaba lo necesario conmigo, no me llev¨¦ prendas de vestir excepto por que tra¨ªa puesta. No le di ni m¨¢s m¨ªnima oportunidad a Gina de har, no estaba de humor para sus tonter¨ªas y me alegraba saber que no iba a volver a ver nunca m¨¢s, ni a Alexander y menos a su madre. Adi¨®s, familia Lancaster. ¡­ Mi cuerpo temba y no era por el fr¨ªo, estaba a minutos de encontrarme con mi padre, me sab¨ªa de memoria el camino a Vi Doinel, a pesar del tiempo que estuve ausente, el ch¨®fer conduc¨ªa en silencio y me miraba cada cierto tiempo por el espejo, parec¨ªa sorprendido y feliz de verme, pero no se atrevi¨® a mencionar alguna pbra y yo tampoco quise iodarlo. ¡ª Te va a encantars remodciones que le hicimos a casa, por cierto, tenemos una perra, tu padre se sinti¨® muy solo despu¨¦s de que te fuiste definitivamente y adopt¨® a Brandy, es cosa m¨¢s consentida, obviamente, por Leonardo, solo espero que no descuide por tu llegada. ¡ªmi madre haba sin parar poniendo al tanto de los cambios en los ¨²ltimos a?os, yaenzaba a abrumarme, aunque s¨¦ que lo hace para distraerme. No lo hac¨ªa nada mal, muy pocas veces pensaba en el fracaso de mi matrimonio, pero no dejaba de pensar en el momento que vea a mi padre, eso s¨ª que me ten¨ªa los nervios de punta, m¨¢s que cuando estuve por darle noticia a Alexander de que ser¨ªa padre. ¡ª ?Y si me cierra puerta en cara? ¡ªpregunt¨¦ dejando dedo toda informaci¨®n que me estaba dando. Solt¨® una risita, se ve¨ªa tan hermosa y elegante con los rayos de sol golpeando su bronceado rostro. C¨®mo me gustar¨ªa verme tan radiante y felizo mi madre. ¡ª Eso no pasar¨¢, sea lo que sea, es tu padre y nunca te dar¨¢ espalda. ¡ªno quer¨ªa confiarme, pero si mi madre lo dec¨ªa, me hac¨ªa sentir menos preocupada. ¡ªHija, conf¨ªa en m¨ª, tu padre est¨¢ feliz por tu regreso, est¨¢ esperando ansioso. ¡ªabr¨ª mis ojos de par en par con sorpresa. Ok, no esperaba que estuviera en este momento y a esta hora en Vi y esperando mi llegada, ahora estoy m¨¢s nerviosa. ¡ª No s¨¦ con qu¨¦ cara lo mirar¨¦. ¡ªconfes¨¦ avergonzada, mientras me removi¨® en el asiento al ver que ya est¨¢bamos llegando a casa, que jam¨¢s deb¨ª dejar. ¡ª Con misma de siempre y con una enorme sonrisa. ¡ªera tan f¨¢cil para e decirlo, sonrisa, hab¨ªa olvidado lo que era sonre¨ªr, ¨²ltimamente no he tenido suficientes motivos. El Rolls Royce se detuvo al frente de fuente de ¨¢ngel, y frente a esta, estabans escaleras que daban a entrada de vi, no pod¨ªa creer que estaba de nuevo aqu¨ª, en el lugar donde crec¨ª y ten¨ªa tan bonitos recuerdos con mis padres. Hogar, dulce hogar. Mi hogar, tan grande y ostentosa, pero tan acogedora c¨®mo recordaba, rodeado de ¨¢reas verdes, frondosos ¨¢rboles y alejado de ciudad, el lugar perfecto, el m¨¢s alejado posible de los Lancaster y de aque mujer que dec¨ªa ser mi amiga. El ch¨®fer abri¨® puerta del auto y sal¨ª despu¨¦s de mi madre, el viento alborotaba mi cabello, se sent¨ªa tan bien, tan liberador estar aqu¨ª, solo espero que mi madre tenga raz¨®n y mi padre me acepte de vuelta, los necesito ahora m¨¢s que nunca. Mi madre me tom¨® des manos y me contagi¨® de su buen humor con su alegre sonrisa. Juntas, subimos los escalones y me di cuenta del primer cambio que le hicieron a casa, vieja puerta fue reemzada por una moderna con cristal inclu¨ªdo, muy bien. Mi mam¨¢ abri¨® puerta y me hizo una se?a para que entrara. Me sent¨ªao una desconocida al estar parada en entrada de casa temndo de miedo y con el coraz¨®ntiendo fuerte en mi pecho. Dej¨¦ inseguridad dedo y entr¨¦ a casa, de inmediato me recibi¨® losdridos de un perro que se acerc¨® a m¨ª a olfatearme, no sab¨ªa mucho sobre r**a de los perros pero sab¨ªa que era un cocker, porque siempre quise tener uno cuando era una ni?a. ¡ª T¨² debes ser Brandy, qu¨¦ hermosa est¨¢s. ¡ªme agach¨¦ para acariciar su suave pje y me pareci¨® tan tierno cuando senz¨® al suelo para que le acariciara panza. No conozco y ya amo. ¡ª Brandy, ?a d¨®nde vas? ¡ªdej¨¦ de acariciar a Brandy cuando escuch¨¦ esa voz familiar tan cerca, que cuando quise reionar, me di cuenta que ya estaba parado a unos metros de m¨ª. Me qued¨¦ sin aliento, se me hab¨ªa olvidado respirar correctamente. Un hormigueo recorri¨® mi est¨®mago hasta mi pecho cuando su verde mirada se v¨® en m¨ªa y solo fui capaz de moverme cuando sent¨ª algo h¨²medo en mi mano. Brandy me estabamiendo. ¡ª H, pap¨¢. Chapter 5 Chapter 5 s rotas por enmendar. Su mirada dura e indiferente que me dirigi¨® no le dur¨® m¨¢s de diez segundos, sus ojos me recorrieron completa de pie a cabeza y sus fiones se rjaron cuando nuestros ojos se volvieron a cruzar, solt¨® un suspiro al parecer cansada y se acerc¨® a m¨ª, no fui capaz de mover ni un solo m¨²sculo, pues no ve¨ªa intenci¨®n de recibirme con bombos y tillos, m¨¢s bien parec¨ªa que me iba a reprender, sinceramente, deseaba que lo hiciera, lo merezco por haber abandonado as ¨²nicas personas que me aman y me amar¨¢n incondicionalmente, por sobre todass cosas. Inhal¨¦ su fragancia cuando estuvo frente a m¨ª, aquel perfume lo recordaba muy bien, gracias a m¨ª usaba esa fragancia, despu¨¦s de botarle su antiguo perfume que lo ¨²nico que hac¨ªa era provocarme n¨¢useas. Su boca se abri¨®, listo para soltar mi merecedor rega?o, pero se cerr¨® al mismo tiempo que sus brazos me envolvieron en un abrazo que me devolvi¨® a vida. ¡ª Te extra?¨¦ mucho, mi peque?a Sari. ¡ªme dej¨¦ llevar por calidez de su abrazo, lo reconfortante de nuestro tacto y del agradable silencio que nos envolv¨ªa en entrada de casa, disfrutando del abrazo el uno del otro. Fue imposible detener mis l¨¢grimas, me sent¨ªa tan miserable, una m hija por haber abandonado al hombre que dio y dar¨ªa todo por m¨ª, por mi felicidad, por mi bienestar, a cambio de un imb¨¦cil que me ofreci¨® un, hasta que muerte nos separe, pero no sab¨ªa que haba de muerte de su amor por m¨ª. ¡ª Perd¨®name, padre, he sido una desconsiderada, una ego¨ªsta, una m hija, merezco lo que estoy pasando por haberlos abandonado por ir tras un hombre que me fue infiel. ¡ªmis pbras apenas y eran entendibles, pues no pod¨ªa dejar de sollozar mientrass l¨¢grimas se desbordaban de mis ojos. Me sent¨ªa tan mal por dentro, mi alma estaba hecha pedazos al igual que mi coraz¨®n, saber que no vali¨® ni un poco pena haber dejado mi vida por el hombre del que me enamor¨¦ y que mujer a que consideraba mi amiga, le vali¨® tres hect¨¢reas de mierda que est¨¢bamos casados, se pas¨® por el arco del triunfo nuestra amistad de tantos a?os, dejando al descubierto verdadera Rachel, esa que siempre me envidi¨® por lograr capturar atenci¨®n del hombre, que sin saberlo, e estaba interesada. Lo ¨²nico bueno que rescataba de esta tragedia, era el fruto de nuestro¡­ de mi amor por aquel hombre que termin¨® desbloqueando inseguridades y miedos en m¨ª, convirti¨¦ndose en mi primera decepci¨®n amorosa, porque ¨¦l fue el primero y el ¨²ltimo, y no dejaba de preguntarme, ?Qu¨¦ pas¨®? ?No fui suficiente para ¨¦l? ?Qu¨¦ me hizo falta? ?Se dej¨® llevar por losentarios despectivos y negativos de su familia hac¨ªa m¨ª, por mis or¨ªgenes desconocidos? ?Tan importante es para ellos el qu¨¦ dir¨¢n? A ¨¦l no parec¨ªa importarle eso cuando me pidi¨® matrimonio. Dej¨¦ de undo aques preguntas que solo me atormentaban y me di ¨¢nimos a m¨ª misma. No, yo di todo de m¨ª, fui una buena novia, una buena esposa, una buenapa?era, pero ¨¦l no lo valor¨®. ¡ª Ven ac¨¢, mi Sari, vamos a remendar esas s y a recoger cada pedazo de tu coraz¨®n, no te hace faltas migajas de ese hombre cuando tienes el amor de tu familia, vamos a recuperar tu amor propio. s pbras de mi padre me calmaban y me hac¨ªa sentiro unapleta est¨²pida. Me hizo avanzar hasta s, con un brazo rodeando mis hombros y se sent¨® conmigo en el c¨®modo y nuevo sof¨¢ de cuero color crema. ¡ªNo sabes alegr¨ªa de volver a verte despu¨¦s de estos a?os sin tu agradable presencia en casa, vamos a mejorar ese estado de ¨¢nimo, quiero de vuelta a Sarah sonriente que sali¨® de aqu¨ª con sue?os y metas. Los sue?os y metas de esa Sarah quedaron en New York, lo ¨²nico que me manten¨ªa con fuerza era vida que estaba creciendo en mi vientre. ¡ª Vas a ser abuelo. ¡ªsuelto de repente sin anestesia y su mirada de sorpresa no se hizo esperar, mir¨® a mi madre, quien se hab¨ªa sentado a mido con los ojos cristalizados, estaba conmovida al verme tan triste, tan abatida, y a su vez se pod¨ªa ver alegr¨ªa de tenerme de vuelta.? ¡ª Est¨¢s embarazada. ¡ªaquello son¨® m¨¢s a una afirmaci¨®n que una pregunta, serenidad con que haba me devolv¨ªa seguridad y confianza que una vez tuve con ¨¦l, sab¨ªa que no iba a juzgarme por ser tan descuidada, al fin y al cabo, yo no era adivina para saber que todo esto iba a pasar, nunca llegu¨¦ a sospechar que Alexander me estaba siendo infiel a pesar de su repentino desinter¨¦s en m¨ª y aunque si pude hacer mucho para evitarlo, ya era tarde y solo me quedabamentarme. ¡ªY ¨¦l no lo sabe. ¡ªotra vez son¨®o una afirmaci¨®n y asent¨ª avergonzada sin mirarlo. S¨¦ que no ten¨ªa el derecho para ocultarlo o para hacer que mi hijo crezca sin conocer a su padre, pero dadass circunstancias, lo ¨²nico que pude hacer fue ponerle punto y final a rci¨®n con el hombre que destroz¨® mi coraz¨®n, mi confianza y mi amor propio, sin darle oportunidad a que se enterara de su paternidad, sent¨ª que era lo mejor para m¨ª, para m¨ª estabilidad emocional, mientras m¨¢s alejada, m¨¢s f¨¢cil ser¨ªa asimr todo. Eso era lo que pensaba. ¡ª Tampoco quiero que se entere. desaprobaci¨®n en su mirada me hizo temr y tuve que mejorar mi respuesta. ¡ªAl menos no por ahora, por mi tranquilidad durante el embarazo, tambi¨¦n sirve para organizar mis ideas. Mi padre solt¨® un suspiro sin creer un poco lo ¨²ltimo que dije, ¨¦l me conoc¨ªa tan bien, entre ambos hab¨ªa una conexi¨®n de padre e hija que no se romper¨ªa ni aunque nos separemos por diez a?os. ¡ª Noparto tu decisi¨®n, sin embargo, respeto. Yo,o hombre, no me agradar¨ªa ni un poco que me ocultaran algo tan importanteo lo es un hijo, pero si t¨² crees que es lo correcto, no interceder¨¦. Solo quiero que sepas que aunque le falte el amor de un padre a ese beb¨¦, bastar¨¢ con el amor de su abuelo y el de su abu. ¡ªsec¨® mis h¨²medas mejis con su pulgar y fue inevitable regrle una sonrisa genuina. No s¨¦ c¨®mo pude pensar que ¨¦l no iba a querer verme despu¨¦s de tanto tiempo, por supuesto que estar¨ªa incondicionalmente para m¨ª, soy su ¨²nica hija a que siempre consinti¨®, aunque he sido reemzada por Brandy. ¡ª Estamos felices de tenerte de vuelta, cari?o. ¡ªdijo mi madre a mido, al mismo tiempo que pasaba sus brazos por mi cuerpo hasta llegar al de mi padre, fundi¨¦ndonos en un abrazo familiar que no me hab¨ªa dado cuenta de cu¨¢nto necesitaba. ¡ª Basta de sentimentalismo, ya s¨¦ que vienen de un viajergo y cansado, pero no puede faltar al banquete exclusivo que prepar¨¦ en tiempo r¨¦cord para celebrar el regreso de mi heredera. ¡ªlo reprendo con mirada por hacer tal cosa, a¨²n sabiendo que volv¨ªa hecha pedazos. ¡ª?Qu¨¦? No me mires as¨ª. Parece que no me conocieras, por supuesto que celebrar¨ªa tu regreso, adem¨¢s sirve para que te distraigas y saludes a tus viejos amigos y tal vez hagas unos nuevos. ¡ªahora lo miro un poco molesta, no estaba en condiciones para saludar a viejas amistades y mucho menos para conocer gente, mucho menos exponerme ante sociedad y que se enteren que soy heredera de Doinel, no era el momento. ¡ªAbby ha sido invitada. ¡ªtan prontoo dijo aquello mi rostro se ilumin¨®. ¡ª Hubieses empezado por ah¨ª. ¡ªdije levant¨¢ndome de mi asiento y alej¨¢ndome de los brazos de mis padres, mientras limpiaba mis h¨²medas mejis, no iba a seguir llorando el resto de mi vida, le hac¨ªa mal al beb¨¦. La ilusi¨®n de ver a mi amiga me invade cambiando mi ¨¢nimo porpleto, no, mi amiga no, mi hermana de diferente sangre, conozco desde que est¨¢bamos en pa?ales, es hija de una familia muy influyente, los Dubois, los mejores amigos y socios de mis padres. ¡ª ?Maga! ¡ªm¨® mi padre al ver mi nuevo estado de ¨¢nimo y mis ojos se abrieron de par en par al escuchar ese nombre. Mi nana, mi segunda madre, no sab¨ªa cu¨¢nto extra?aba hasta este momento. ¡ª Se?or. ¡ªsu voz me hace girar y no pudo disimr su sorpresa y alegr¨ªa al verme. ¡ªNi?a Sarah. ¡ª ?Nana! ¡ªme acerco hasta e y abrazo sintiendo emoci¨®n en mi pecho. Despu¨¦s de abrazarnos, decirnos cu¨¢nto nos hab¨ªamos extra?ado y lo feliz que ahora estamos de vernos nuevamente, mi padre le ordena que me lleve hasta mi habitaci¨®n con mi equipaje, que se resume a una peque?a maleta con ropa quepr¨¦ de ¨²ltimo momento en Ondo. Mi habitaci¨®n luceo siempre, cama enorme muy bien arreda con s¨¢banas de seda, alfombra rosa que abarcaba todo el suelo, mi guardarropa, mi ba?o privado y el balc¨®n, Dios, cu¨¢nto amaba ese balc¨®n con vista al patio trasero, piscina luc¨ªao siempre, al igual ques ¨¢reas verdes ys de deporte, lo que me fascinaba de este lugar, era fascinante vista a un bosque con ¨¢rboles enormes, toda mi vida quise adentrarme al bosque, pero nunca tuve oportunidad, ni valent¨ªa. ¡ª La dejo s, mi ni?a, su guardarropa ha sido remoddo por nueva coli¨®n de Doinel, s¨¦ que le va a gustar, si necesita mi ayuda en algo no dude en marme. ¡ªle agradec¨ª a Maga y abandon¨® habitaci¨®n sin borrar sonrisa de su rostro. No esper¨¦ m¨¢s y me di un rjante yrgo ba?o de espuma en tina que tanto extra?¨¦. Lo poco que logr¨¦ rjarme, se esfum¨® cuando cerr¨¦ mis ojos, inevitablemente ven¨ªa a mi mente desagradable imagen de mi esposo si¨¦ndome infiel con mi mejor amiga. Solt¨¦ un suspiro cansado, frustrada por habilidad de mi cerebro al recordarme sucesos que quer¨ªa borrar de mi memoria. Sal¨ª de peor humor del que entr¨¦ al ba?o y envolv¨ª mi cuerpo en una bata limpia. El sonido de mi celr m¨® mi atenci¨®n y de inmediato lo tom¨¦, desde que el ch¨®fer nos recogi¨®, no le hab¨ªa dado un vistazo, aunque me extra?aba que alguien me escribiera, pues en los ¨²ltimos a?os me hab¨ªa alejado de muchas personas y eran contadass personas que me escrib¨ªan. Es imposible que mi sangre hierva al ver el remitente, Rachel. ¡°Estamos agradecidos de que te hayas marchado, solo haznos un ¨²ltimo favor, no vuelvas a aparecerte, no eres bienvenida en nuestra casa. Es una l¨¢stima que no hayas cumplido tu trabajo ser una buena esposa, pero descuida, de eso me encargo yo.¡± Una punzada de dolor de aloj¨® en mi pecho cort¨¢ndome respiraci¨®n, haci¨¦ndome olvidaro es que se respira, ?nuestra casa? El buen humor que hab¨ªa recuperado al llegar a Par¨ªs, fue reemzado por decepci¨®n, el dolor iba acabando con los ¨²ltimos pedazos de mi coraz¨®n, al ver foto que me ha enviado. Era una foto de e y de ¨¦l, ambos en cama de nuestra habitaci¨®n¡­ perd¨®n, de que fue nuestra habitaci¨®n. Su cabeza reposa en el pecho desnudo de un dormido Alexander, aunque los ojos de Rachel estaban cerrados, se pod¨ªa notar su leve sonrisa de mediodo, a pesar de ser una simple imagen, pod¨ªa distinguir misma expresi¨®n de satisfi¨®n en su rostro,o si estuviera orgullosa de suetido. Incre¨ªble. No pudieron esperar a que me fuera para seguir haciendo des suyas. As¨ª fueo el ¨²ltimo brillo, desapareci¨® de mi rostro. Me mataron en vida. La rabia me ceg¨® por un instante yenc¨¦ a teclear una respuesta ofensiva, pero me detuve cuando estuve a punto de enviar el mensaje, al caer en cuenta des barbaridades que estaba escribiendo. Me sent¨¦ en cama despu¨¦s de tomar una bocanada de aire y volv¨ª a escribir el mensaje con m¨¢s calma. ¡°Te felicito, sigue disfrutando tu sensaci¨®n de superioridad por ser amante. Me has librado de un gran dolor de cabeza, despu¨¦s de todo, fue tu ¨²ltimo gesto de amistad.¡± Envi¨¦ el mensaje y de inmediato presion¨¦ bloquear contacto, no quer¨ªa saber nada m¨¢s de e. Me acost¨¦ en cama con los brazos extendidos y cerr¨¦ los ojos por unos segundos, sinti¨¦ndome, m¨¢s que triste, molesta conmigo misma por haber sido tan ciega y tan est¨²pida por haber entregado todo sin recibir nada a cambio. Navegu¨¦ en mis recuerdos, hasta el d¨ªa en que lo vi por primera vez en aquel lugar de carrera de autos ndestinas a que Abby me llev¨® a rastras en nuestra ¨²ltimo viaje juntas. Recuerdo cuando corr¨ª junto a Abby en un intento por perdernos de mi guardaespaldas y choqu¨¦ con un cuerpo fuerte que me hizo tambalear y cuando estuve por caer al suelo, unos brazos me tomaron con fuerza, impidiendo el golpe de mi tembloroso cuerpo, lo primero que vi fueron sus preciosos ojos color miel que me miraban con preocupaci¨®n y ternura. Despu¨¦s de preguntarme si estaba bien y pedirme perd¨®n, cuando ramente fui yo culpable por correr sin mirar mi camino, se present¨®o Alex y justo cuando le dije mi nombre, mi escolta me alcanz¨®, alej¨¢ndome de aquel chico de dieciocho a?os que no apart¨® mirada de m¨ª hasta que entr¨¦ al auto, d¨®nde me esperaba una molesta Abby por perder minutos valiosos de tiempo con ese muchacho, cuando pudimos aprovecharlos para huir de mi escolta. A?os m¨¢s tarde coincidimos en universidad, yo supe qui¨¦n era desde el primer momento en que lo vi y me sorprendi¨® cuando me dijo que nunca me hab¨ªa visto en su vida. Creo que esa fue primera se?al que me dec¨ªa: AH¨ª NO ES. Si no me hubiese dejado llevar por primera impresi¨®n que tuve de ¨¦l en aquel lugar, no hubiese puesto los ojos en Alexander, no le hubiese entregado todo de m¨ª, no me habr¨ªa convertido en Sra. Lancaster, ni habr¨ªa tomado tonta decisi¨®n de dejar a mi amorosa familia, para ser parte de una que no hicieron m¨¢s que humirmes veces que quisieron. This is from N?velDrama.Org. Y ahora estaba aqu¨ª, con un recuerdo que me cay¨® en el ojo, un beb¨¦ en camino y con unas s rotas por enmendar. Chapter 6 Chapter 6 Un anuncio. Dejar de pensar en aquello que me tormentaba, era casi imposible, m¨¢s ahora con imagen en mi celr, que por masoquista decid¨ª mirar por segunda vez, mientras me decid¨ªa por elimina o deja en mi galer¨ªa. No hace falta ser adivino o pedir explicaciones para saber que acababan de estar juntos de una manera muy ¨ªntima en cama que una vezpart¨ª con el se?or. Por m¨¢s que me d¨¦ ¨¢nimos a m¨ª misma, sucumbia ante decepci¨®n y el dolor de ser traicionada por persona menos esperada. No pod¨ªa seguir de este modo cada d¨ªa de mi vida, no pod¨ªa permitirle a Sra. Rachel y al Sr. Lancaster que hagan lo que quieran con mi coraz¨®n, con mis sentimientos y con mi dignidad. Si ellos decidieron joder todo conmigo para juntarse, bien adnte, que hagan lo que se les cruce por la cabeza, yo me mantendr¨¦ lo m¨¢s alejada posible. Una vez que Alexander haya firmado el divorcio, no volver¨¢n a saber nada de m¨ª. Decidida y con frente el alto, elimin¨¦s l¨¢grimas en mis mejis antes de caminar a mi guardarropa y debatirme entre varios vestidos para el banquete que organiz¨® mi padre, no pas¨® mucho tiempo cuando Maga toc¨® puerta y luego de unos segundos, dej¨® a vista aque mujer casta?a de ojos caf¨¦s y sonrisa m¨¢s enorme y aut¨¦ntica que he visto en mi vida. ¡ªNo puede ser. ?No puede ser! ¡ªAbby se dej¨® llevar por emoci¨®n al verme y dej¨® caers bolsas depras que tra¨ªa en sus manos para correr a abrazarme con tanta fuerza, que por poco me deja sin aire. ¡ªEst¨¢s de vuelta, no sabes cu¨¢nto te ech¨¦ de menos, Sari. ?No lo puedo creer! ?Mi mejor amiga ha vuelto! Le correspond¨ª a su efusivo abrazo, aunque hac¨ªa mi mayor esfuerzo por respirar. Tanto tiempo sin ver a mi mejor amiga, a mi verdadera mejor amiga, iba a ponerme sentimental pero me concentr¨¦ en no perder el aire. ¡ª Abby, yo tambi¨¦n te ech¨¦ de menos, peroo sigas abraz¨¢ndome tan fuerte me vas a perder para siempre. ¡ªdije con dificultad y al darse cuenta de fuerza que estaba ejerciendo sobre m¨ª, me solt¨®, pero no dej¨® de tomar mis manos sin borrar su sonrisa que le llegaba hasta los ojos. ¡ªNunca deb¨ª irme, Abby. ¡ª Oh, vamos, no estamos paramentos, lo hecho, hecho est¨¢, quisiste estar con ese muchacho que conociste y que se volvi¨® el empresario m¨¢s joven y codiciado de New York, perfecto, ya estuviste con ¨¦l, excelente, se casaron, genial, ahora se van a divorciar, bien, te quitastes ganas y ahora est¨¢s de regreso para seguir haciendo lo que se te d¨¦ real gana, ?mucho mejor! ¡ªme contagi¨® de su buen humor y toda vibra positiva que caracteriza, pero, esta vez no pod¨ªa hacer lo que yo quer¨ªa, no volv¨ª s, volv¨ª muy bien pa?ada. ¡ª Eh¡­ Me temo que no. ¡ªdije con miedo a su rei¨®n cuando se entere que estoy embarazada, ni a rei¨®n de mi padre le tuve tanto miedo. ¡ªNo me vengas con que te vas a echar a morir por un imb¨¦cil, no s¨¦ que te hizo, pero si est¨¢s aqu¨ª, ya me lo imagino. ¡ªsolt¨® con fastidio, mientras recog¨ªas bolsas que hab¨ªa soltado cuando entr¨® a habitaci¨®n, dej¨¢nds sobre cama. ¡ªMira el mujer¨®n que eres, eres heredera de Doinel, una mujer que desborda se y sensualidad, eres tan brinte, fuerte, suficiente, tienes una jodida sonrisa para todos y eres espectacrmente aut¨¦ntica. Est¨¢s a altura de lo que sea y no porque un idiota te haya herido, quiere decir que no vas a seguir con tu vida. Te equivocas, eso es exactamente lo que har¨¢s, seguir¨¢s con tu maravillosa vida y le vas a demostrar que se perdi¨® lo mejor que pudo pasar por su miserable vida. Escoger¨¦ tu vestido, mi hermano asistir¨¢ al banquete y s¨¦ que estar¨¢ feliz de verte. ¡ªAbby se perdi¨® en el guardarropa con toda confianza,o siempre lo ha hecho y volvi¨® con una p de vestidos que dej¨® sobre cama. Al menos seguimos manteniendo confianza de siempre, a pesar del tiempo que estuvimos sin vernos y sinunicarnos. N?velDrama.Org owns this text. Yo toda vida, ten¨ªa que mencionar a su hermano, cre¨ª que con el tiempo se le borrar¨ªa esa loca idea de cabeza de ver a su hermano con su mejor amiga, pero veo que seguir¨¢ anhndo que sea su cu?ada hasta el fin de los tiempos. ¡ª Estoy embarazada. ¡ªsolt¨¦ directo, sin tantos rodeos y e detuvo b¨²squeda de mi vestido para esta noche. Su mirada denota sorpresa, s¨ª, est¨¢ muy sorprendida, tanto, que tuvo que sentarse en cama y abanicarse el rostro con mano de una manera dram¨¢tica, digno de reina del drama. ¡ª No puede ser, ?esa es raz¨®n por que est¨¢s aqu¨ª? ?¨¦l no lo quiso? ¡ªpregunt¨® entre preocupada y enfadada, alternando su mirada entre mi rostro y mi barriga cubierta con bata de ba?o. Creo que si hubiese sido as¨ª, no ser¨ªa tan tr¨¢gicoo verdadera raz¨®n, pero ¨¦l ni siquiera supo que estoy embarazada. ?? ¡ª Me fue infiel con mi amiga. ¡ªle inform¨¦ de verdadera raz¨®n para que no sacara sus propias conclusiones y su rostro se desencaj¨® porpleto. Me sent¨¦ a sudo y le cont¨¦ el tr¨¢gico momento en el que descubr¨ª a Alexander con Rachel justo cuando le iba a dar noticia de que iba a ser padre, tambi¨¦n puse al tanto de los tratos de su familia y algunos de sus amigos a los que no le termin¨¦ de caer bien. Abby no paraba de soltar maldiciones e insultos para familia Lancaster, para los amigos y m¨¢s a¨²n para Rachel, quien a final dej¨® al descubierto su falsa amistad. ? ¡ª ?Sabes? Con esto demuestras que eres m¨¢s fuerte de lo que cualquiera puede imaginar, si yo estuviera en tu lugar, estar¨ªa muri¨¦ndome, ?no! Estuviera tomando venganza. Pero m¨ªrate, fresca como una lechuga y con toda actitud, esa es mi amiga. Con m¨¢s raz¨®n todav¨ªa, ese maldito no merece a una mujero t¨² y esa zorra, ja, ?qu¨¦ se de amigas te fuiste a conseguir? No tiene ni un poco de dignidad esa perra. El karma se encargar¨¢ de ellos, t¨² solo si¨¦ntate y observao pagar¨¢n con creces. Mira, este vestido te quedar¨¢ perfecto, mar¨¦ a mis estilistas para que hagan su magia. ¡ªse levant¨® de cama, dejando a undo los vestidos descartados por e misma e hizo una mada en su celr. ¡ªRose, ven a vi Doinel, esta noche ser¨¢ muy especial. El club estaba lleno de personas de alta sociedad, mi padre se hab¨ªa encargado de organizar un banquete exclusivo, donde no pod¨ªa entrar cualquiera y mucho menos los paparazzis que no desperdician m¨¢s m¨ªnima oportunidad para crear noticias de cualquier personaje importante, aunque aquello lo hizo m¨¢s que nada para que los medios no indagaran hasta dar con el rostro de heredera Doinel, mi padre lo prefiri¨® as¨ª desde el d¨ªa que quisieron secuestrarme para sacar un jugoso rescate, por suerte, yo era muy peque?a y no ten¨ªa ni un recuerdo que aquel tr¨¢gico momento. El vestido rojo con diamantes en falda de coli¨®n de mi padre, resaltaba mi piel nca y mi a¨²n delgada cintura, faldarga ten¨ªa una apertura que dejaba expuesta mi pierna derecha, definitivamente se ve¨ªa muy sensual y discreto a vez, mi cabello casta?o lo dej¨¦ inm¨®vil sobre mi hombro dejando a vista el escote en mi espalda, los estilistas hab¨ªan hecho un gran trabajo con el maquije sobrio, resaltando cada fi¨®n de mi rostro sin llegar a exagerar, me sent¨ªa muy c¨®moda y satisfecha con el resultado, pero no dejaba de estar nerviosa. Hace muchos a?os no asist¨ªa a los eventos de solicialit¨¦ y mucho menos organizada por Leonardo Doinel, hab¨ªa dejado todo esto dedo para estar con Alexander, quien, a pesar de asistir a banquetes simres y los grandes eventos de su empresa, solo me llev¨® a uno y no me qued¨¦ m¨¢s de veinte minutos, pues me encontr¨¦ con su hermana y su madre, quienes esperaron que ¨¦l se descuidara para atacarme por haber asistido a un evento que solo pod¨ªa irs personas acauddas e importantes, no una don nadieo yo. La verdad, no me importaba lo que dec¨ªan de m¨ª, hac¨ªa caso omiso a sus constantes ataques, sin embargo, abandon¨¦ el lugar cuando mencionaron que imagen de Alexander se ver¨ªa perjudicada por venir pa?ado de esposa pobre y de dudosos antecedentes familiares. Estaba tan cegada por el amor, que prefer¨ªa cuidar su imagen, impidiendo que lo vieran conmigo en eventos importantes. Fuera recuerdos. ¡ª Est¨¢s hermosa. ¡ªdijo mi padre por en¨¦sima vez, su brazo estaba enganchado con el m¨ªo, mientras me guiaba en el interior del enorme y lujoso sal¨®n de banquete del club Pce Royal y juntos salud¨¢bamos a los invitados, sin mencionar en ning¨²n momento que somos padre e hija. Le sonre¨ª en respuesta y no tard¨¦ en encontrar a mi amiga enganchada del brazo de un hombre de casi metro noventa y ojos caf¨¦s los cuales recordaba aunque tuviera piel bronceada, una barba de d¨ªas muy bien arreda y un cuerpo de atleta. ¡ª ?Amiga! Est¨¢s hermosa. Sr, Doinel, espero que no le importe si me robo a su hija por unos minutos, la devuelvo en un instante. ¡ªmi padre lenz¨® una mirada seria, pero e no borr¨® sonrisa de su rostro, estaba m¨¢s animada que cualquiera en este lugar. ¡ª Srta. Dubois, veo que no deja de ser una impertinente, a¨²n as¨ª, se prestar¨¦. ¡ªme re¨ª antes pbras de mi padre, siempre le ha dicho impertinente a mi amiga y es que as¨ª es y siempre lo ser¨¢. ¡ª Gracias por su hgo, Sr. Pap¨¢. ¡ªdijo con una sonrisa de oreja a oreja, al parecer a e le gusta que mi padre me de esa manera y si no, se hab¨ªa acostumbrado tanto, que ser¨ªa muy extra?o si no le mara as¨ª. ¡ªVaya tranquilo que Sarah est¨¢ en buenas manos. ¡ª Lo dudo. ¡ªdijo mi padre solo para ¨¦l, pero logr¨¦ escucharlo. ¡ªTe estar¨¦ esperando en mesa junto a tu madre, no demores, tengo un anuncio importante que hacer en unos minutos. Te quiero. ¡ª me dej¨® un beso en frenteo lo hace desde que tengo uso de raz¨®n y se fue, no sin antes despedirse de mi amiga y de su pa?ante. ???????? ¡ª Yo s¨¦ que tu padre es muy estricto, pero estoy segura que muy, pero muy en el fondo de su coraz¨®n, yo le agrado. ¡ªdijo despu¨¦s de soltarse del brazo del casta?o y engancharse en el m¨ªo. ro que le agradaba a mi padre, solo que no est¨¢ de acuerdo en lo liberal y safada que es Abby. ¡ª Ahora, dejando dedo el tema del gru?¨®n Doinel. Es momento de que saludes al hombre que deber¨ªa estar casado contigo en este momento. fulmin¨¦ disimdamente con mirada, al mismo tiempo que vaba mis u?as en su brazo por el disparate que acaba de decir. ¡ªAu, sin violencia. ???? ¡ª Abby, por amor a Dios, deja de decir tantas barrabasadas. voz grave, profunda y serena del hombre me hizo mirarlo, por un momento pens¨¦ que estar¨ªa de acuerdo cons locuras de Abby, me aliviaba saber que no soy ¨²nica cuerda. ¡ªTanto tiempo sin verte, Sarah, mirao est¨¢s, toda una mujer. ¡ªdijo el casta?o al verme con un brillo en sus ojos caf¨¦s, mientras se acercaba a m¨ª para envolverme en un abrazo en modo de saludo, cerr¨¦ mis ojos y esboc¨¦ una sonrisa porodidad de sus brazos, lo hab¨ªa echado de menos. ¡ª Mujer no, mujer¨®n, es perfecta para ti. ¡ªnos separamos al mismo tiempo al escuchar a Abby decir aquel disparate. Ambos fulminamos con mirada y e se encogi¨® de hombros. ¡ªMe car¨¦ por unos minutos, pero ni crean que me dar¨¦ por vencida. ¡ª Me da gusto verte despu¨¦s de tantos a?os, Paul, eres todo un fortach¨®n, no estabas as¨ª ¨²ltima vez que te vi. ¡ªlo salud¨¦ amable, tratando de ignorar a mi amiga que no paraba de juntar sus dedos haciendo forma de un coraz¨®n. Me va a terminar sacando de mis casis, ?cuando va a entender que no me gusta y jam¨¢s me gustar¨¢ su hermano? O sea, si es un hombre muy elegante, atractivo, alto, con un rostro varonil, exitoso y centrado, pero mis gustos eran otros, aunque ese gusto terminara siendo una tortura para m¨ª. ¡ª Nada que no pueda lograr ejercit¨¢ndome. ?Volviste para quedarte? Espero que s¨ª, porque as¨ª podemos trabajar juntos por mucho tiempo. ¡ªcambi¨® de tema de repente y no entend¨ª muy bien a lo que se refer¨ªa con trabajar juntos. S¨¦ bien que sus padres son socios de empresa de mi padre, pero de ah¨ª a trabajar juntos, no lo creo. ¡ª Eh, s¨ª, me quedar¨¦, no pienso ir a ning¨²ndo, ?por qu¨¦ dices que¡­ ¡ªestaba por preguntarle sobre el tema del trabajo, pero mi padre lleg¨® hasta el lugar interrumpiendo cualquier cosa que estaba por salir de mi boca. ¡ª Disculpen mi interrupci¨®n, pero ha sido suficiente, debo hacer un anuncio con Sarah. ¡ªmi padre tom¨® mi mano y me hizo caminar, alej¨¢ndome de los hermanos Dubois y de cha con Paul. ¡ª Qu¨¦ impertinente, Sr. Doinel. ¡ªmi padre lenz¨® una filosa mirada a Abby, quien parec¨ªa frustrada por interrupci¨®n, aunque le daba gracias al cielo que mi padre me rescataba, sino terminar¨ªa comprometida con Paul gracias a su hermana. ¡ª ?Qu¨¦ anuncio vas a dar? ?Le vas a decir a todos los medios que soy tu hija? ¡ªmi padre me dedic¨® una sonrisa de mediodo, mientras caminaba entres personas que chaban animados unos con otros con copas de champagne en mano. ¡ª Algo mucho mejor. ¡ªun escalofr¨ªo recorri¨® mi espalda y fue imposible no sentirme nerviosa por sonrisa que no se borraba del rostro de mi padre. Vale, no iba a decir que soy su hija, heredera de Doinel, pero no quitaba el hecho de que me presentar¨ªa ante alta sociedad, no sab¨ªa bajo qu¨¦ motivo, solo espero que idea que mi padre ten¨ªa en su cabeza no termine por afectar a familia. Respira, no pasa nada, no hay paparazzis, confiar¨¦ en mi padre. Ambos nos subimos al escenario, interrumpiendo melodiosa pieza de piano en vivo, me qued¨¦ atr¨¢s de mi padre, oculta donde nadie pudiera verme yenz¨® con su discurso de amistad, familia y lo importante son todos aqu¨ª, hasta que toc¨® el tema de su empresa desde que sus padres lo fundaron, hasta que ¨¦l se hizo cargo junto a su esposa, ya me sab¨ªa el cuento de memoria, as¨ª que dej¨¦ de prestarle atenci¨®n a lo que dec¨ªa para concentrarme en el mareo que estaba teniendo en este momento. Beb¨¦, a¨²n no te conozco, pero no le hagas esto a mam¨¢ en este preciso momento, necesito estar entera. Cuando logr¨¦ estabilizarme y disipar el mareo que por poco me hace caer, escuchos pbras de mi padre, que me dejaron estupefacta. ¡ª Es por esto que mece presentarles a nueva vicepresidente de Doinel, Sarah Petit. ¡ªmi cuerpo se qued¨® paralizado y tuve que repetir una y otra vez aques pbras para poder analizas. ?Escuch¨¦ bien? ?Mi padre me est¨¢ dejando vicepresidencia a m¨ª? Una supuesta desconocida ante el ojo p¨²blico con un cargo de alta ejecutiva, en empresa m¨¢s prestigiosa en el mundo de moda. Vicepresidente, ?yo? El sonido de los ausos me hicieron reionar y me vi obligada a llegar aldo de mi padre para no hacerle un desnte. Mir¨¦ as personas que nos miraban, algunos sorprendidos, otros confundidos y otros con expresi¨®n neutra,o si fuera un tema irrelevante y por ¨²ltimo vi a los sonrientes hermanos Dubois junto a sus padres, genuina sonrisa de Paul, me hizo caer en cuenta a lo que se refer¨ªa con: trabajar juntos por mucho tiempo. Me bast¨® con ver emoci¨®n de mi madre para sentirme merecedora de tal cargo. Por supuesto que puedo ser vicepresidente, para eso estudi¨¦, para tomars riendas de empresa cuando ¨¦l decidiera tomar un descanso de los negocios. Me par¨¦ firme a sudo, mientras daba una breve presentaci¨®n de m¨ª y mencionaba que un puesto tan importante estaba esperando por alguien tan capazo yo, por ¨²ltimo admiti¨® que me hab¨ªa tomado por sorpresa con el anuncio de ¨²ltimo momento. Tras presentarme y dar unas pbras de agradecimiento, bajamos del escenario y los invitados comenzaron a felicitarmeo si me conocieran de toda vida, les sonre¨ªa cordial a todos, hasta que por fin llegu¨¦ con mi madre, quien me regal¨® un efusivo abrazo y me dec¨ªa lo orgullosa que estaba de m¨ª. ¡ª De esposa dedicada, a vicepresidente de reconocida empresa, ?esa es mi amiga! ¡ªAbby no se qued¨® atr¨¢s al felicitarme y de una manera muy ocurrente, digno de e, mientras me abrazaba perdiendo toda su delicadeza. ¡ª Felicitaciones, Sari. ¡ªPaul me salv¨® de brusquedad de Abby y me envolvi¨® en sus c¨¢lidos y fuertes brazos por segunda vez, le correspond¨ª sin borrar sonrisa aut¨¦ntica en mi rostro, mientras aspiraba su aroma varonil. ¡ªEntonces, ?volviste para quedarte? Porque haremos un gran equipo en Doinel. ¡ªpregunt¨® al romper nuestro abrazo, sin embargo, dej¨® su mano en mi cintura esperando mi respuesta con su vista vada en mi rostro. Puse mi mano delicadamente en su hombro, antes de responder. ¡ª De eso no me cabe menor duda, Paul. Y s¨ª, volv¨ª para quedarme, no pienso moverme del lugar que jam¨¢s deb¨ª dejar. ¡ªrespond¨ª segura y m¨¢s decidida que nunca. Este es mi lugar y siempre lo ser¨¢. Estaba muy lejos de los Lancaster, lo suficienteo para no volver a saber de ellos nunca m¨¢s en mi vida. Chapter 7 Chapter 7 NARRA ALEXANDER Me resultaba dificil de creer que Sarah estuviera hando en serio sobre nuestra separaci¨®n, no tenia a d¨®nde ir ni con quien acudir, jam¨¢s conoci a su familia y tampoco quiso harme de e. Alllegar a casa encontr¨¦ a mi hermana terminando de probarse nueva coli¨®n, me pregunto si estuvo aqui toda tarde hasta est¨¢s horas de noche. ¡ª ?Alex! D¨¦jame decirte que nueva coli¨®n est¨¢ espectacr, estoy ansiosa porque sea el lanzamiento lo m¨¢s pronto posible. ¨C Gina haba con evidente emoci¨®n, tal yo lo hacia despu¨¦s de probarse todass prendas des nuevas coliones. ¨C?Sarah est¨¢ en habitaci¨®n 7 -ignorando a mi efusiya herniana, pregunt¨¦ allojando el nudo de corbata. Desde que entr¨¦ por puerta no he escuchado ni un solo ruido de Sarali, aunque se que est¨¢ en casa porque su auto est¨¢ aparcado allera. ¨C E no est¨¢. -respondi¨® mi hermana tajante volviendo con su equipo de vestuario. Tamir¨¦ confundido y en desconcierto total, ?c¨®mo no iba a estar en casa si su auto est¨¢ aqui? Pronto nuceno se rj¨® al entender lo que estaba pasando, mi hermana me estaba jugando una broma, seguro queria jugar con mi poca paciencia. No quise perder m¨¢s tiempo con Gina cuando e adoptaba unportamiento inadecuadamente inmaduro, no estaba de humor para su ni?eria. Subs escaleras hasta habitaci¨®n. ¨C Sarah. ¨C le m¨¦ al no ve cerca, entre al ba?o pero estaba vacio, no habia rastros de e por ningundo, todo parecia intactoo lo dej¨¦ antes de irme a empresa. -Sarah, ya estoy aqui, vamos a har. Me saqu¨¦ el traje, dej¨¢ndolo en el guardarropa, donde entr¨¦ a ver si estaba, esfum¨¦ cualquier idea de Sarah lejos de casa al ver toda su ropa donde siempre y maleta que se llev¨® para sus vacaciones de una semana que terminaron siendo dias. Volvi a habitaci¨®n y algo m¨® mi atenci¨®n, erans ves del auto de Sarah junto as tarjetas de cr¨¦dito sobre cama, ?qu¨¦ hacian aqui7 E era tan ordenada con sus cosas, jam¨¢s dejaria esto aqui. Abri su gaveta donde guarda sus pertenencias importantes, para guardar suss ve y tarjetas, entonces, mi corazon se encogi¨® al darme cuenta de un peque?o detalle. Sus papeles, sus documentos,s joyas que guardaba bajo siete ves, todo habia desaparecido, ?e realmente se fue?; Mi hermana decia verdad? De pronto senti una opresi¨®n y mi mal humor aumento de solo pensar que e se habia ido de casa, lo hizo, pero, a donde?; Con qui¨¦n? No se hab¨ªa llevado ni un dr y por m¨¢s que le daba vueltas al asunto, no lograba entender como es que cumplio su Published by N?v''elD/rama.Org. pbra. Despu¨¦s de todo, no podia mantenere indiferente a e despu¨¦s de dos a?os de matrimonio. No pude pegar un ojo en toda noche, era primera vez que dormia con una sensaci¨®n de vacio, el silencio en habitaci¨®n me iodaba, no se escuchaba respiraci¨®n rjada de Sarah mientras duerme, el frio en cama ciami nuevapania Al dia siguiente mirnilia ya se hab¨ªa enterado de lo sucedido y maldije a mi hermana por no mantener boca cerrada, mi madre fue primera en venir a tempranas horas de ma?ana, cuando yo iba de salida al trotar, ¨C Hijo, quiero que sepas que es decisi¨®n m¨¢s sensata que has tomado en a?os, esa ninita solo arruinabalu imagen, nadie sabe sobre su origen, pero se nota que es una pobre, no est¨¢ a tu nivel, mereces algo mejor. tom¨¦ de mi caf¨¦ sin azucar mientras escuchaba alento a ini madre sin apartar mi vista de e. ?A nu madre no le agradaba Sarah? ?Todo este tiempo han pensado asi de e? Me senti inexplicablemente carcado por el modo en que mi madre se dirigia ciami esposa, e no tenia derecho de trata de manera F fue qu¡¯il me pidi¨® el divorcio, sorpresa en el rostro de mi mad?e no se Housperar, queria arar quel punto para que Sp il tuo qurfon¨® decisi¨®n por un motivo de peso. Y porvor, notables asi de podia ser ogn unoxidy que su pasado este en nco, pero lo valores que le han inculcado ha mejor de e que los millones que le hacen falta para agradarte. O seguro encontro un mejor partido, al fin y al cabo es una cara fortunas.soll¨® ipnorando mi petici¨®n de no har mal de e. ¨C feliz dia, Amelia. ¨Cme despedi de e para abandonar mi casa, antes de que pierda poca paciencia que me queda Amime consta que a e lo que menos le importaba era m? dinero,s tarjetas que le di para sus gastos mensuales jam¨¢ss loco, nunca me pidi¨® un centavo, e se caso conmigo por amor y eso era lo que me estaba lorturando en este momento. Fui su primer hombre y su primera decepcion. Al caer noche, habia perdida cuenta de cuantos tragos llevaba, queria eliminar desapradable Sencion del remordimiento, mas de un dia sin saber de e, si est¨¢ bien u con quien esta, su celr sonaba fuera de servicio y los mensajes no los recibia, me habia bloqueado, no hab¨ªa manera de dar con e. El timbre de casa sono y miemipleada se apresuro a abrir puerta sin decir una s pbra. ¨C Oh, pero miren, estas bebiendo por desabrida de Sarah7iin que le hasprida L luve esperando en mi apartamento. ¨Ca Rachel era ultima persona que queria ver, Suschantajes me tenian donde estoy ahora. ¡ª Anna, ?por que dejaste entrar? ¨C le pregunte con voi gelida a mi empleada y se acerco con evidente panico en su rostro, ya da igual, no voy a atemonizar a mi personal. ¨C Est¨¢ bien, no importa, continue en lo suyo. ¨C ?Ya no quieres vermie? E sonora lo que parecia ayer mientras me hacia tuya. de solo recordarse momento, el momento en el que llego Sarah de sorpresa a mi oficina, cuando se supone que deberia estar en Ondo. Dios, no podia borrar imagen de su rostro decepcionado, sus ojos inundados degrimas, manera en que me veia con ascoy aunque queria darle una explicacion, no habia nada que justificata mu infidelidad. Esano l¡¯alumne en que siempre me mraba, cuando sus ojos briban al encontrarse con los mios. Comieti un grave error al hacerle estose, lastima quien menos to merecia. ¨C Cierra boca, Rachel, sabes muy bien porque me acoste contigo y no es precisamente porque yo haya querido. Espete antes de toniaime cl ultimo trago de conac ¨C Amor,o me vas a decreslo ahora? Despu¨¦s de lo bien que hemos pasado. ?quieres otro trago? ¨C se acerco para quitarmie ¨C Quiero que le vayas de mi casa. solle intado ante su presencia. ¨C Pero si acabo de llegar. Vamos, no querras que lodo el mundo entere de tu secreto. Naprete mi mandib conteniendos ganas de toma por el cabello y echa de mi casa. Pero ro que iba a seguir con su chantaje aunque se haya salido con suya, solo espero que mis abogados se encarguen rapido del asunto, asi no tengo que vivir un tormento con los chantajes de Rachel Me sirvi¨® nias de tres cops yence a ver borroso, lo ultimo que recuerdo es que me llevabarisoleras arriba mientras acariciab. mi torso. Despert¨¦ con un dolor de cabeza de mierda, los recuerdos de noche anterior me golpeaban dejandome un mas adotondo, mire a mdo, una desnuda Rachel dormia cidamenteo si no tuviera ni el mas minimo problema cncima. La desperte sin m¨¢s minuna delicadeza y echie de mi casa esta vez con exito, de solo ve usundo eldo de cama de mi esposa, me hervia sangre, e jam¨¢s le llegania nalostalones a Sarah Baje a desayunar con el peor humor que he tenido en a?os y un dolor de cabeza insoportable, pero no separaba con el dolor en mi pecho por notoria ausencia de nu esposa, Ana me entreg¨® correspondencia y un sobre m¨® matenci¨®n. Paso mis manos por cara, sinti¨¦ndome frustrado y molesto conmigo mismo por permitir que esto leimin de esta manera, preprot¨¦ndome por haberle dado cancha libre a Rachel p que hiciera y deshiriera contigo conta de que no vora aquel secreto que hi quardo por anos y que no sabia COMO Sotas ingenio pard averiguarlo. Abrielwitseylri conclpulso acelerado cada pbra de aquel documento, estabia sido que demani copa, con mis burras tur todo lo que habia sobre inesa, IJ Vaji fina y los vasos de cristal se hicieronnas al poco con el suelo y se mezron on loonid.) a que se ma dado ni una pobiad., rugo de naranja v demamo sobre mesa. Imminandor SCIDO 1/4 en Vri.(orno Anittstata. Terumanaridolin si¡¯ amp?), COTTON LUVCupade Comenoids (feus fi deciso 2/ e trata del acta donde consta disoluci¨®n del vinculo matrimonial y solo faltaba mi firma. El divorcio. Chapter 8 Chapter 8 Infidelidad. diluenta des veces quebia marcado al n¨²mero de tel¨¦fono de Sarah, no perd¨ªa esperanza de que contestara aunque Juna de mis madas o uno de los tantos mensajes que le envie desde que lleg¨® ese documento, aunque s¨¦ que me habia bloqueado despues de encontrarme de aque manera con Rachel en mi oficina. Recucido decepci¨®n, el repudio y desprecio en sus ojos, no cia para menos, hab¨ªastimado de peor manera, odiaba tener que admitirlo, pero le hice pedazos su noble coraz¨®n que no hacia m¨¢s quetir por mi. ¡°Te hare llegar el acta de divorcio.¡± Cuando dijo aquello crei que habia sido un arrebato de su parte, crei que rabia haba por e, cuando vi en oficina consider¨¦ idea de contarle aquel secreto con el que Rachel me chantajeaba desde hace meses, le iba a pedir perd¨®n por habe dctraudado de esa manera, iba a acabar con aquello al llegar a casa, pero jam¨¢s crei capaz de pedirme el divorcio, hasta este momento que tenia el documento en mi mano, leyendo por en¨¦sima vez linea por linea, buscando alguna cl¨¢us donde solicitara indemnizaci¨®n por infidelidad, por los dos anos de matrimonio o tal vez remar mitad de los bienes que le correspondia, en cambio, me llev¨¦ sorpresa de que no queria ni un centavo, e solo queria divorciarse de misi. mas. Me sentia cada vez mas intado por mierda que le hice a persona que menos lo merecia. En un ataque de frustraci¨®n, estrelle el vaso de whisky contra pared volviendolo anicos, en el preciso instante que mi secretaria aparecia por puerta con mirada asustada. ¨C Dije que no me molestara, ?qu¨¦ parte no ha entendido? ¨C pregunt¨¦ sin una pizca de amiabilidad, no podia serlo cuando por dentro me estaba consumiendo ens mas del arrepentimiento, culpa y desesperacion por no poder encontrar a Sarah. Necesitaba que escuchara mis razones, no importa si despu¨¦s de eso quiere seguir con el divorcio, pero al menos le habr¨¦ explicado todo, aunque engana con su mejor amiga, no tenia perd¨®n ni justificaci¨®n alguna. ¨C Lo siento, se?or. Es que se?ora Amelia est¨¢ aqui.enz¨® explicando una temerosa Cristina, mientras miraba el vaso hecho pedazos en el suelo. ¨C La se?ora Amelia es ¨²ltima persona que quiero ver. -dije renuente a idea de volver a har con mi madre, despu¨¦s de manera en que se habia relendo a mi esposa. ¡°Esa ni?ita solo arruinaba tu imagen, nadie sabe sobre su origen. pero se nota que es una pobre, no esta a tu nivel, mereces algo mejor.¡± ¡°De seguro encontro un mejor partido. ¡°888 ¡°Es una caza fortunas.¡± No estaba ni cerca, Sarah era todo lo contrario ao mi madre pintaba. -?Ese es el trato que se merece persona que le dio vida?-y ahi entro e, queriendo colmar mi poca paciencia y lo que me quedaba de tranquilidad. Te di una mirada severa a mi secretaria por desobedecer mi orden de no recibir ninguna visita, me labia desobedecido al dejar pasar a mi madre y e lo sabia, agach¨® su cabeza en un intento de disculpas y tuve que dar media vuelta para caminar hasta el ventanal. d¨¢ndole espalda al par de mujeres que estaban en mi oficina, de lo contrario, terminaria desquitando mi mal humor con Cuistipa ve no tenia culpa de lo que yo provoqu¨¦. ¡ª Espero que no est¨¦s as¨ª por ausencia de mojigata de Sarah. -cerre mis ojos mientras tomaba una bocanada de aire, queria mantenerme sereno, pero los constantes ataques de mi madre hacia Sarah no ayudaban del todo. ¡ª Mama, por favor, no hables de Sarah de esa manera. -dije con vozn gelida, sin dedicarle una s mirada, aunque por sus pasos, deducia que se habia sentado en si al frente de mi escritorio. ¨C Ya entiendo todo, seguro esa caza fortunas te pidio una exagerada suma de dinero para divorciarse de ti, te lo dije, no csrnas que una aprovechada, solo le importaba tu dinero. -en cuanto mi madre dijo aquello, me gire sobre mustalones para mira sin una pizca de gracia, vi d¨¢ndole un vistazo al acta de diwrcio que a¨²n no me alrevia a lima y me apresure para quit¨¢rselo des manos dej¨¢nd con clreno trunudo. OMHOMWWNWONOAMNO ¡ª No, no me ha pedido ni un solo centavo, renuncio a parte que le correspondeo se?ora Lancaster. -5u expresi¨®n se rjo enseguida, irgui¨® su cuello y por un momento pense que con aquello quedaba demostrado que e no era interesada o caza lortuna que e decia.AARRANMINN Sin embargo, sigui¨® con los ataques ami¡­ Sarah. ¨C Al menos es consciente de que no le correspondenoun dr de famngster, pero ro, Scruramente ahorano le hara falta tu fortuna si ya liene a su pr¨®xima victima a vista-apov¨¦ mis manos sobre mesa y mire mi madre con el ceno fruncido sin saber de que diablos estaba hando. Susbios formaron una munecay pude n¡¯r un brillo de malicia en sus ojos. ¨C ?De que est¨¢s hando? ¨C pregunt¨¦ conteniendo rabia que burbujaba en misistema y e scosu celr, luego de deslizar su dedo en panta me mostr¨® una nota ens . .**¡­. ¡°Sarah Dan nueva vicepresidente de prestigiosa (su de mody Dorel reconocida empre 1. Hombre que siempre he admurado, Leonardo Doinel. La segunda magen, hizo que mi sangre huviera y que mimalhumor dumord considerablemente, era e, abrazada con el casta?o del cual habia leido unas cuantas noticias, tento entendido que socio de Do. su nombre es Paul Dubois, mayoria de las notas que aparecian de el. estaba involucrado en pundaloschds, un mujergo sin remedio y esta no era excepcion. ¡°Za ex esposa de Lancaster ha puesto los ojos en el soltero mas codiciado de As PoifisertJCDC.J con nuca vicepresidente de empresa en que esta JSOCdo? Se aprout is segunda boda de Surah Perr Apret¨¦m mandib sintiendome realmente molesto con lo que estaba leyendo y solt¨¦ un ultima suprocansado.meha reemzadon pronto Sarah no seria capaz de hacerlcosa, y si esta era su forma de devolverme el golpedita que ha ndocima doloroso que he recibido. Sin querer leer una pbra is, le devolvi el celr em made, e lo recibo con una presun drysiono sostumes disfrutando que nie enlerara de cosa sobre Sarah ¡ª ?C¨®mo no quieres que piense que es un carafortuna? No ha pasado ni una semana desde que has douxpulsada de familia Lancaster y ya se ha encontrado una nueva victima, vicepresidente de una empresa reconocidao Donnel, en tan solo unos das? Esro que te ha visto cara de tanto desde luace mucho tiempo, vo una mejor preyyse divorcio de tiro era unaplet estupidez, ese no era el verdadero motivo de nuestradivorcio. Sh no lenia ojos pard nadie miscue para mi, lo notabens Original from N?velDrama.Org. dedicaci¨®n constante por ser una buena esposa y yo lermind jodiendo todo. ¨C Madre, gracias por lo visita, tengo cosas por hacer, dije ignorando sus pbus malintencion..sy d omi mayor fuerzo por no salirme de mis casis al frente de mi madre, ¨C Yo solo intento abrirte los ojos, SJ arribista, interesada nunc debio are contigo. Servanto des n ovno de evitar ¡ª No vuelvas a relerurte de esa manera de mi esposa, bastu ditus ataquis esperesentando il soll.s y munadie sonToTON sorna. -Esposa? Hijo, solo ma esos papeles de una vez por todas, leesvonlamun ster, 110 quemas sepuirivolucudu en chismes sobre infidelidad de gran Sarah Pelit. solto con alles de bu y Saliu de molina Sant a na respuestas de mi parte. Sin esperar a que le dijera que quien habia sido intellunyo y que por eso me ha envido los paneles de divLD Veh arto de presencia, sin saber que quien fallo lui yo. Busqu¨¦ en mi ordenador cualquier noticia que esluviera rcionada con Sarah, necesitaba saber en donde estaba, queria saber que Idi realti nota que me enseno ou madre. Pronto los resultados de ini busquedaenzaron a aparecer y mi corazon de enopo al masigentes de ellos en lo que parecia lina cumon exlusiva. Motomach thinpo para detal cada inager, e en un vestido mjo que estaba seguro que tu dilucolnion Dan I, curia una dante onu minteas abrazba a l¡¯aul.in.js Hipes de ambos DaLen V Interstationumentaba made r siripristatantermita de Sarah, en cintura que uma vez tuve entir mis 14.00 Fuentrs/os informoni, quell s ha decimarno de seuacion de Sorah Pencarceranded A nd Lancaster ¡°Infideldad por parte de nueva vicepresidente de Dornel, habna acabado con los dos arios de matrimonio con el empresario Lancaster.¡± Mas noticiasenzaron a aparecer tergiversando el motivo de nuestra separaci¨®n y dej¨¢nd a e como infiel. Mis dedos teclearon su nombre en red social y me sorprendi al ver que no me habia bloqueado, pronto,enc¨¦ a bajar viendo todass publicaciones que se resumian en fotos juntos, desde que est¨¢bamos en universidad, el dia de nuestra boda, en su rostro jam¨¢s faltaba una sonrisa, hasta que prontoenzaron a aparecer sus fotos s desde hace seis meses. ¡°Extra?ando a Aler.¡± ¡°Wex ha llegado cansado del trabajo, le he preparado suida favorita.¡± ¡°Hace trio, me pregunto si Alex estara abrigado.¡± ¡°De vacaciones a Ondo, echare de menos a Aler.¡± Mi pechoenzaba a doler al ver cada foto suya sin aque sonrisa en su rostroo que traia ens fotos ens que apareciamos juntos, a pesar de mi ausencia, e siempre me llevaba presente en cada una de sus publicaciones y no me percate de ello, sino hasta ahora. Pronto,s fotosenzaron a desaparecer una a una y me rme, actualic¨¦ p¨¢gina, llev¨¢ndome con sorpresa de que habia eliminado todass fotos, entre al chat para dejarle un mensaje, hasta ahora, era ¨²nica manera deunicarme con e. ¡°Sarah, welve a casa, necesito har contigo.¡± Presion¨¦ enviar sin tantos rodeos y me senti furioso cuando me di cuenta que me habia bloqueado. Solt¨¦ un sonoro bufido y sin poder contrr mis impulsos, termine barriendo mi escritorio cons manos, haciendo que todo saliera vndo al suelo, incluyendo los papeles del divorcio, ni pulso se hab¨ªa disparado y sentia lostidos de mi coraz¨®n en los oidos. ¨C Cristina, venga a mi oficina, por favor. 8-le orden¨¦ a mi secretaria por el tel¨¦fono y en cuesti¨®n de segundos estaba parada en puerta sin dar un paso adentro. ¨C Se?or, necesita algo? si necesito volver el tiempo atr¨¢s y mandar a mism¨ªsima mierda a Rachel cuandoenz¨® a chantajearme. ¨C Necesito que localice a se?ora Lancaster. ¨C Cristina asinti¨® con su cabeza y sali¨® disparada de oficina, Me servi otro trago de whisky y me sente en el sbl¨¢ intentando rjar mis m¨²sculos tensos. ?Por qu¨¦ Sarah de pronto es vicepresidente de Doinel? ?C¨®mo es que lleg¨® tan lejos y tan pronto? ?Qu¨¦ carajos tiene que ver con Paul7 Elia sigue siendo mi esposa hasta que yo no deje mi firma, no puede hacerme esto con un reci¨¦n conocido. ¡°Es ro que te ha visto cara de tonto desde hace mucho tiempo.¡± Las pbras de mi madreenzaron a resonar en mi cabeza y tuve que negar con mi cabeza alejando aque idea tan lonta, eso ramente no paso, de haber algo m¨¢s detr¨¢s de su inesperada esc, no era porque se involucro sentimentalmente con el socio de Doinel, solo malinterpretarons imagenes. ¡ª Con permiso. ¨C Cristina volvi¨® a mi oficina justo cuando me ha terminado mi vaso de whisky. La mire expectante, esperando alguna respuesta positiva de su parte. -La Sra. Lancaster lue vista en el aeropuerto privado de New York, se encontraba s y viaj¨® en un jet privado a Ondo, horas despu¨¦s hizo uso del mismo jet privado para viajar hasta Paris. Es lo ¨²nico que logr¨¦ encontrar, no hay m¨¢s informaci¨®n sobre su hospedaje. ? Viaj¨® s a Parls?¨Chier ¨²ltima pregunta, impidiendo que mi mente creara m¨¢s historias. ¨C Viaj¨® pa?ada, pero no me han dado informaci¨®n sobre su pa?ante. -asenti con mi cabeza y le hice una se?a a Cristina para que valera de molicina y e obedecib. (stando solo y con un vaso m¨¢s de whisky encima,enc¨¦ a atar cabos. E se iba por una semana de vacaciones a Ondo, no s¨¦ porqu¨¦ raz¨®n volvi¨® antes de tiempo, tal vez venia a pedirmie el divorcio para irse con su amante y yo le facilit¨¦s cosas, se llev¨® sus documentos, volvi¨® a Ondo donde estaban esperando y se fueron a Paris juntos. Ese pa?ante no podia ser otro m¨¢s que Paul Dubois. Me levante del sof¨¢ y estrell¨¦ el segundo vaso contra pared, esta mierda se iba a terminar en este preciso momento, si e lo que queria era divorciarse de mi para ir a los brazos de otro, iba a comcer. Recogi los papeles del suelo con sangre hirviendo en mis venas, gracias al cielo segu¨ªan intactos a pesar de haberlos tirado al suelo en un ataque de rabia, firm¨¦ en los espacios que deb¨ªa firmar y guard¨¦s hojas en el sobre. S¨¦ que yo le falle, que me meti con su mejor amiga, pero yo tenia mis razones, en cambio e, e lingio ser una nca paloma, una buena mujer y termin¨® siendo lo que mi madre decia, termin¨® enga?andome con Paul y queria hacerse digna. A partir de este momento, Sarah no existe para mi. Chapter 9 Chapter 9 NARRA SARAH. No habia pegado un ojo en toda noche, a pesar que el banquete funciono para alejar un poco mis problemas, no podia evitar seguir pensando en foto que me envio Rachel, al final se hab¨ªa salido con suya, pero de cierto modo, me aliviaba al enterarme de ello antes de que fuera demasiado tarde. Ahora debia concentrarme en mi beb¨¦ y en mi nuevo, sorpresivo e inesperado puestoo vicepresidente de Doinel, no queria defraudar a mi padre si estaba depositando toda su confianza en mi, solo espero que este cargo no termine qued¨¢ndome grande. Me levante cinco minutos despu¨¦s de dar vueltas y vueltas en cama, hoy debia hacer acio de presencia en empresa y queria ? presentable. La Sarah descuidada y mal arreda se habia quedado en New York, junto con un matrimonio fallido. Despu¨¦s de darme un rjante ba?o de espunia, me puse un vestido ejecutivo azul marino y un zer n o, sencillo pero acorde a -?Tienes que ver esto! -Abby entr¨® a habitaci¨®n con el semnte serio, sus ojos estaban por echar chispas, mir¨¦ contundida sin saber porque entraba de esa manera a mi habitaci¨®n, a tan tempranas horas de ma?ana y sin ni siquiera saludar. ¨C Buenos dias, Abby, amaneci muy bien, gracias por preocupaci¨®n. ¨C dije sin apartar mis ojos de su rostro evidentemente disgustado con lo que sea que estaba viendo en panta de su celr. Se acerc¨® a miy me abraz¨® por unos segundos al darse cuenta lo descort¨¦s que ha sido. ¨C Lo siento, Sarah, es que son unos desgraciados, miras noticias que se han inventado. -Abby me ense?¨® su celr, mis ojos se abrieron de par en pary mi coraz¨®n se encogi¨® en mi pecho al leer mu nombre en los titres. ¡°Fuentes nos informan, que Paul Dubois ha sido el morivo de separaci¨®n de Sarah Petit con el reconocido CEO, Alexander Lancaster.¡± ¡°Infidelidad por parte de nueva vicepresidente de Domel, habria xabado con los dos a?os de matrimonio con el empresario Lancaster.¡± ¡°Paul Dubois, Sarah Petit, Alexander Lancaster, un inangulo amoroso que termino con un felis matrimonio.¡± ¨C Pero, ?qu¨¦ carajos7 ¨C diije apenas audible y no me hizo falta leer m¨¢s al darme cuenta que el responsable des noticias era de NY Entertainment. Han usado fotos del banquete para sacas de contexto y s¨¦ muy bien quien fue, Alexander Lancaster. NY Entertainment est¨¢ asociado a Lancaster Collection, por supuesto que usaria su influencia para dejarme mal parada despu¨¦s de nuestra separaci¨®n, adem¨¢s, nadie m¨¢s que mimilia y Alexander, san sobre el divorcio, teniendo en cuenta que mis padres no estaban dispuestos a devr identidad de su hija p¨²blicamente, los descartaba al cien por ciento, sobre todo porque ellos serian incapaces de hacer algo que me perjudique ya eso sum¨¢ndole que no tenia contacto con NY Entertainment, dejandoo ¨²nico sospecho, Alexander Lancaster. ?Por qu¨¦? ?Qu¨¦ iba a ganar difam¨¢ndome de esta manera, cuando ¨¦l sabe muy bien los verdaderos motivos de nuestra separaci¨®n? Tan m esposa lui para ¨¦l? No puedo cr¨¦er que estuve casada con un hombre tan despreciable, que no le importa reputaci¨®n de los dem¨¢s, sino suya, me estaba dando este golpeo si yo fuese a ventr su infidelidad. Con l¨¢grimas en los ojos y respiraci¨®n pesada, busqu¨¦ mi celr sobre mesa de noche, lo habia dejado apagado toda noche y al encenderlo,s notificaciones se dispararon, me estaban etiquetando en todass noticias ens que cambiaban versi¨®n descaradamente, pronto fui tendencia ens r*********** Que coraje,o es ques noticias llegaron a NY Entertainment, siendo un evento privado, y en Francial Ni siquiera los medios deunicaci¨®n locales se han atrevido aentar al respecto. -le lanc¨¦ una miradao si respuesta fuera m¨¢s que obvia y su boca se abri¨®prendiendo quien estaba detr¨¢s de todos los rumores. -Oh, ese hijo de¡­ ?c¨®mo se atreve? Aparte de que te enga?o con t? ox amiga y te dej¨® embarazada, viene a limpiarses manos con calumnias, es que no lo puedo creer, ?con que se de monstruo estuviste casada7 Esto no hubiese pasado si le hubieses lijado en mi hermano, a pesar de los chismes en los que se le involucran con mujeres, jam¨¢s haria algo asi, para cmpezar, nunca te descuidaria como su esposa. ¨C Abby parecia m¨¢s molesta que yo. Aunque yo estaba m¨¢s dolida que molesta, nunca imagine esto de Alexander. ?por qu¨¦ no dejar todo por lo sano? Por qu¨¦ armar un escandalo7 ?Por qu¨¦ queria dmarmel ¨C Si el cree que me quedare de brazos cruzados con esto, esta muy equivocado. dije limpiando mis lagrimas y recuperando mi postura. Ya basta de esa Sarah debil a que todos pisoteaban cuando se les daba gana, no era misma que humiban y no tomaba represalias, eso se acabo desde el moniento que abandon¨¦ New York, ?buscan verdadera raz¨®n del divorcio? Entonces ses dar?. ¨C Esol Esa es mi Sarah, demuestra con quien se estan moliendo, ens¨¦?ales una li¨®n, ?que no les queden ganas de volver a calumniartel Y si lo hacen, ser¨¦ capaz de viajar hasta New York y golpear a tu exesposo, sc lo merece por cabr¨®n, Abby parecia extasiada al ver mi repentino cambio de humor, sabia que iba a devolver el golpe. Entre a mi red social y mire cada foto con Alexander con un mal sabor de boca, y con todo el dolor de mi alma,s elimin¨¦ una por una, dejando mi perfilpletamente vacio. El perfil de Alexander m¨® mi atenci¨®n y no dude en bloquearlo, no queria saber nada de el y mucho menos despu¨¦s de los que estaba por hacer. Me contacte con Damien, un viejo amigo y el dueno de Rousell Entertainment, m¨¢s importante revista derand internacional y que es reconocida por veracidad de sus noticias, esta no iba a ser excepci¨®n. -?Sarah7 Por Dios, tanto tiempo sin saber de ti. Pero espera, me puedes explicar que es lo que est¨¢ pasando? No pude pasar por altos noticias sobre tu divorcio. ¨C apenas le marque al tel¨¦fono de mi viejo antigo y ya me estaba preguntando sobres noticias que rondaban por inte. ¨C Damien, quendo amigo, por qu¨¦ crees que te estoy mando. le dare verdadera razon de mi divorcio con Alexander Lancaster. tendr¨¢s mi versi¨®n en exclusiva, con pruebas en mano. -dije decidida y sin importarme lo que eso se implicaba, iba a da?ar imagen de Alexander con aquello, pero a ¨¦l no le importo cuando quiso ponerme a mio m Abby sali¨® de emoci¨®n por toda habitaci¨®n al escucharme seria y decidida, sin una pizca de arrepentimiento en mi rostro. ¨C Para mi es un honor publicar tu versi¨®n de los hechos, coviamo todo yo me encargar¨¦ de esa nota salga lo m¨¢s pronto posible. Ya sa yo que esa Sarah de que han no era misma que yo conozco-me despedi de Damien yle envie por correo electr¨®nico informaci¨®n junto con foto que Rachel me habia enviado. Aque foto que me hui¨® en cuanto recibi, se convirti¨® en un arma de doble filo, cra prueba fehaciente de que yo no lui que le fue infiel a Alexander y desmentiria todas esas ns ens que me dejaba mal parada. ¨C Eres mi id, te amo. Yo en tu lugar hubiera desactivado misr¡±**********¡±¡® y hubiese desaparecido del mapa. dijo Abby despu¨¦s de que envi¨¦ el correo electr¨®nico y mur¨¦ con diversi¨®n. ¨C Por favor, Abby. Las mentiras siempre salen a luz y el ojo publico se dar¨¢ cuenta que malinterpretados fotos, es que acaso no puedo abrazar a mis antigos? Entonces,s personas que abrazo se convertir¨¢n en mi amante? Me extra?o que no dijeran que tenia un romance con Leonardo Doinel. ¨C dije serena mientras seg peinandome y preparando todo para ir a empresa. Abby solt¨® una carcajada y se sento en cama cons piernas cruzadas. ¡ª Solo espera que se enteren que eres hija de Leonardo Doinel, se van a arrodir a pedirte perd¨®n por todass humiciones, Published by N?v''elD/rama.Org. esas brujas se van a arrepentir por decirte hasta el cansancio que eras una don nadie, cuando sepan que no eres una Pelit sino una Doinel. mire a trav¨¦s del espejo, su cara de satisfi¨®n con solo imaginarlo. Pero eso no seria posible. No hasta que me gane el respeto de todos por ser Sarah Petir y no por ser hija de Leonardo Doinel. Hija? voz de mi padre interrumpi¨® nuestra conversaci¨®n y Abby dej¨® de reirse, cambiando su expresi¨®n a una seria. -Srta. Dubois, can lemprano por aqui. Sr. Doinel, esta tambi¨¦n es mi casa, su esposa me lo ha dicho ciento de veces. ¨C my padre mir¨® con el ce?o fruncido, pero no dijo cada, sabia lo ¡°Craciosa¡± que suele ser mi amiga. Sari, antes de ir a empresa, temos a control prenatal, quiero ver que todo marche bien con mi nelo. un escalol to recorri¨® mi realda de xolo muchar aquello. Mi padre len tar¨®n, con todo el asunto del divorcio, miregreso a Francia, mi nuevo cargo, el esc¨¢ndalo de una infidelidad, ha olvidado que drbchecat que ini embarazo estuviera en orden. ¨C Me parece una excelente idea, yo tambi¨¦n quiero ir a conocer a mi sobrino. Antes de que pudiera responderle a mi padre, Abby ya estaba hando con su cara iluminada de emoci¨®n. -?Cu¨¢ndo dejar¨¢ de ser tan impertinente, Sita. Duboisi pregunt¨® mi padre serio, dunque se le nba que se estaba aguantandos ganas de re¨ªrse. ¨C Cuando usted acepte que me quiereo una hija. respondi¨® Abby con una sonrisa inocente, solo le faltaba corona para decir que era un ¨¢ngel caido del cielo. ¨C Las espero en el auto.-mi padre ignoro olimpicamente a mi amiga y salio de habitaci¨®n sin agregar nada m¨¢s. Al parecer no se ha dado cuenta del esc¨¢ndalo medi¨¢tico en el que estaba involucrada y espero que a¨²n no lo sepa, al menos hasta que pueda demostrar que yo estaba limpia de todo lo que se decia de mi. ¨C ?Tu padre me adora! ?Me invit¨® a ir con ustedes! dijo Abby emocionada, aunque siempre ha adorado, solo que no estaba de acuerdo con lo liberal que es e. ¨C Eh, te invitaste s, amiga. -dije para borrar adrede su sonrisa, pero eso no paso. -De todos modos, siempre te ha querido, no falta mucho para que te diga hija. Abby se rio de mi y mi tel¨¦fonoenz¨® a sonar con m¨¢s notificaciones, deslice mi dedo por panta y notificacion de Rousell Entertainment m¨® mi atenci¨®n. ¡°La verdadera raz¨®n del divorcio de Sarah Petit y Alexander Lancaster.¡± La piel se me eriz¨® al ver el titulo de nota y una sonrisa de satisfi¨®n apareci¨® en mi rostro. Abby al ver mieupresi¨®n, se acerc¨® a m¨ª y mir¨® panta de mi tel¨¦fono. ¨C Oh, por Dios, qu¨¦ eficiencia de nuestro querido amigo, no ha pasado ni diez minutos desde que enviaste intormaci¨®n. ignor¨¦ emoci¨®n de Abby y segu¨ª leyendo nota. ¡°Una infidelidad ha acabado con el matrimonio de dos a?os de Sarah Petit y Alexander Lancaster, pero no ha sido por parte de Sarah, sino por parte del reconocido empresario, CEO de Lancaster Collection, Alexander Lancaster, quien mantuvo una rcion ndestina con mejor amiga y expariera universitaria de Sarah, Rachel Duncan. ?Quieren pruebas? ?Tenemos pruebas.¡± La foto de Rachel junto a Alexander con el torso desnudo apareci¨® abajo del texto y no pude evitar esbozar una sonrisa de victoria. Prontos r*************enzaron a estar ys criticas cambiaronpletamente de diri¨®n, los comentarios negativos hacia m¨ª, se convirtieron en mensajes de aliento. A Alexander no le temblo el pulso para ponerme en una posici¨®n tan vulnerable, lo que no se esperaba es que yo le respondiera con misma fuerza que ¨¦l, a trav¨¦s de medios deunicaci¨®n con buena reputaci¨®n, i no le bastaba con firmar el divorcio sin escandalos de por medio7 ¨¦l se busc¨® esto y ahora quedaba demostrada mi inocencia y el verdadero motivo de nuestro divorcio. El adulterio. Chapter 10 Chapter 10 Bata ganada. Todo lo malo de estumo cuando vis primeras im¨¢genes de mi beb¨¦, verdad es que no se distinguia nada, a¨²n era muy diminuto tenia vida dentro de mi, nadie me iba a quitar, ni porque inventen mil rumores en linea. Ese es mi hijo, ¨C Estoy cien por ciento segura que ser¨¢ una ni?a y ser¨¢ igual de hermosa que tia Abby. -mi amiga daba sallitos sin ocultar emoci¨®n en sus ojos. E, al igual que mis padres, no se perdieron ni lo m¨¢s minimo en mi primer chequeo, mi madre derramo algunas l¨¢grimas mientras me tomada de mano y mi padre, aunque estaba con su expresi¨®n neutra, sabia que tambi¨¦n queria derramiar una l¨¢grima de felicidad. A pesar de haberpartido ese momento tan ¨²nico cons personas que m¨¢s quiero en el mundo, me hubiese gustado ver expresi¨®n de Alexander al ver a su primogenito, pero esfume aque idea de mi cabeza tan r¨¢pidoo lleg¨®. Nunca ver¨ªa su expresi¨®n, porque nunca sabr¨¢ de existencia de mi hijo. ¨C Por supuesto que no, ser¨¢ un ni?o, el consentido de casa,o sea, no importa, ser¨¢ un Doinel. - mi madre le sigui¨® corriente a mi amiga y mi padre solt¨® un suspiro cansado, antes de soltar a mi madre quienenz¨® a discutir sobre el sexo de mi bebe, y lleg¨® a mido, enrondo su brazo con el mio. ¨C Hija, no queriaentar esto dnte de tu madre, pero, he vistos noticias con tu nombre en los titres, ?est¨¢s bien? ?Quieres que me encargue de esto-mir¨¦ a mi padre con una sonrisa que no me llegaba a los ojos, si bien esas noticias me pusieron de malhumor, ya me habia encargado de desmentir todo y limpiar mi nombre. ¨C No, pap¨¢, ya me he encargado yo misma, puedo resolverlo. Los Lancaster est¨¢n equivocados si creen que se meteran conmigo y me quedare sin tomar represalias. ¨C mi padre no parecia muy seguro de mirespuesta, sin embargo, asinti¨® con su cabeza. ¨C Sabes que tienes mi respaldo y et de empresa, no creas que te dejaremos s, eres lo m¨¢s importante en mi vida. ¨Csonrei genuinamente y pas¨¦ uno de mis brazos por su cintura en un intento de abrazo mientras camin¨¢bamos al estacionamiento. N?velDrama.Org owns this text. ¨C Gracias, pap¨¢, no s¨¦ que seria de mi sin tu apoyo. ¨C Eres mi pequena Sari, nunca te dejaria s. Ahora, vamos para que ocupes el lugar que siempre ha estado esperando por li. -dijo pasando su brazo por mis hombros y dej¨® un beso en mi cabeza. Supe que se referia al cargo de vicepresidente de Doinel, no me sentia del todo preparada, pero, al fin y al cabo, habia estudiado para eso, solo que me desvie un poco en el camino y ahora todo volvia a su curso. Esta noche tendremos invitados especiales. ¨C solt¨® aquello cuando llegamos al auto, d¨®nde nos esperaba el choler con puerta abierta. ¨C ?Qu¨¦ se de invitados? ¨C pregunte curiosa y mi padre solto una risita. ¨C Es una sorpresa, no seas tan curiosa, vamos que nos est¨¢n esperando. -no quede satisfecha con su respuesta, pero no proteste porque se muy bien que no iba a sacarle ni m¨¢s minima informaci¨®n.¡± Rumbo a empresa, me tom¨¦ el atrevimiento de revisars r**********.. el apovo de los intern ****. el apoyo de los internautas estaba dirigido a mi desde que nota de Damien sali¨® a luz, solo unos cuantos seguian departe de familia Lancaster, alegando que Sarah Petit no tenia estalus, que es una excavadora de oro que solo estaba con el mcjor postui. Sonrel sin gracia a panta y solt¨¦ un suspiro. nos grande No pude seguir leyendo losentarios, pues Damien me envi¨® un mensaje. ¡°Querida Sarah, un miembro demilia Lancaster y responsable del inicio de esta guerra, qwere derribar m? n, piensa que es lo mnds justo despues de haber eliminados notas de NY Entertainment.¡± Alleet scheln, no pude contener risa y initada de mis padres se posaron en mi autom¨¢ucamente, Abby, tenia una sonrisa a mi ¨C ?Todo bien, Sarah? ¨C pregunto mi madre aldo de Abby y asenti con mi cabeza. ¨C Todo perfecto, madre. -mi padre volvi¨® su vista al frente y aunque mi madre no se veia del todo segura con mi respuesta, sigui¨® en lo suyo. -?Qu¨¦ le vas a responder? -Abby pregunt¨® en un susurro para que solo yo escuchara y no dije nada, solo tecle¨¦ una respuesta en mi celr. ¡°Damien, digale al Sr. Lancaster, que debi¨® pensarlo antes de iniciar una guerra de medios de comunicaci¨®n. No me interesa lo que le parezca justo o no, yo estoy dando mi version, me estoy defendiendo de sus calumnias.¡± ¨C Qu¨¦ lindo dia, ?no?- dije al var mi vista en el camino, el cielo estaba despejado y el sol briba en su m¨¢ximo esplendor, a¨²n as¨ª, no hac¨ªa tanto calor. ¨C Soy tu fan numero uno. ¨C dijo Abby a mido conteni¨¦ndose de celebraro e acostumbra, no queria hacer tal escena frente a mis padres y menos teniendo a mi madre a sudo. ¨C ?C¨®mo no va a ser un lindo dia? Hoy vimos por primera vez a mi nieto. -mi madre emocionada me quit¨® ecografia que tenia en mis manos y admir¨® en silencio. Mi tel¨¦fono sono, indicando llegada de un mensaje. La respuesta de Damien. ¡°Oh, no, querida, no ha sido el Sr. Lancaster el responsable de esto. La Sra. Amelia Lancaster fue quien dio orden de publicars fotos y sacas de contexto. El Sr. Alexander Lancaster le ha pedido que se disculpe publicamente, pero esta reacia, solo pretende bajar minota. Mece anunciarte que ganaste guerra.¡± Mi sorpresa fue grande al enterarme de aquello. Pero, no, no hab¨ªa ganado guerra, gan¨¦ una simple bata. Si no hubiese sido yo, si este ataque estuviera dirigido a una mujer que no tuviera los medios para defenderse, entonces si se consideraria guerra y algo dentro de mi, me decia que Sra. Lancaster no se quedaria de brazos cruzados. Mi amiga no pudo ocultar su impresi¨®n al soltar un jadeo, sin embargo, se cubri¨® boca con sus manos al darse cuenta que mis padres nos miraban de nuevo esperando que les dijera lo que estaba pasando por estedo y se invent¨® peor excusa. -Se me olvidarons ves de mi casa. ¨C reprimi una risa burlona que amenazaba con escaparse, es que acaso no se pudo inventar algo m¨¢s convincente. Lo siento, pueden seguir en lo suyo. ¨C hizo un adem¨¢n con mano restandole importancia a su ¡°descuido¡±, y volvi¨® a mi para susurrarme. -Esto no pinta nada bien, ese imb¨¦cil, poco hombre, est¨¢ usando a su madre paravarses manos. Admito que esa idea paso por mi cabeza, pero, conociendo a Amelia, es capaz de inventar cualquier chisme en el que yo saliera mal parada y su hijoo un santo,o nca paloma que no es, lo que no se esperaba es que el tiro le saliera por cta y yo respondiera as calumnias, dejando a vista ante el ojo p¨²blico lo que habia detr¨¢s del divorcio del gran CEO Lancaster y insignificante Sarah Petit, ¡°Dejalo un rato m¨¢s, ellos mismo lo han buscado.¡± Envi¨¦ respuesta a Damien y Abby movi¨® su brazo en se?al de victoria. ¨C Sra. Amelia ha jugado sucio, espero que aprenda li¨®n, ni crea que seguir¨¦ dejando que me humille y que yo no mueva ni un dedo para defenderme. ¨C le susurr¨¦ a Abby sintiendo un alivio en ml pecho. Esta ha sido primera vez que me delend¨ªa de los ataques y humiciones de Amelia, se sentia tan bier hacerlo despu¨¦s de dos anos en los que solo caba y me tragaba sus malos tratos, me enloqu¨¦ en respetarlos por ser familia de mi esposo, pero ahora estaba divorciada y no me deja intimidar de e ni de nadie, espero que le quede ro que no seria primera vez que tomaria represalias. llegamos a gran empresa Doinel y mire el edificio maravida, lucia m¨¢s impresionante e imponente de lo que recordaba. Sra. Dubois, mi ch¨®fer llevar¨¢ hasta su casa.-mi padre habl¨® serio al bajar del auto y Abby solto una risita. Pero qu¨¦ cosas dlce Sr. Padre, yo quiero estar presente cuando ini mejor amiga se siente en el trono de vicepresidente de Doinel. Abby se engancho en mi brazo y camino conmigo hasta el ascensor del estacionamiento subterr¨¢neo, escuch¨¦ un butido de mi padre, antes de deurle a mi madre lo impertinente y safada que es mi amiga. Antes de que llegaran mis padres a nuestrodo, milelefono sono indicando una mada F im crtu aldarme cuenta que era un nuniero de New York, pero por m¨¢s que intentatra hacer mcmoria de ese numCIO ormicu, no lopaba recordar. C ¨C Es ese imb¨¦cil, te lo aseguro, estoy cien por ciento segura. -dijo Abby al darse cuenta que estaba mirando de m¨¢s panta de mi celr.- Responde y dile que te deje en paz y que siga con perra de Raquel, Richel oo sea que se me. Contest¨¦ mada, pero no para har de manera en que Abby sugiri¨®, yo no era as¨ª, no era mi manera de dejar a gente en su lugar. -?H?-contest¨¦ con el pulso acelerado, pensando que tal vez Abby ten¨ªa raz¨®n y que persona al otrodo de l¨ªnea sea Alexander. Nadie habl¨® por unos segundos y cuando estuve a punto de colgar mada, se dignaron a har. ¨C ?Sarah7-mi coraz¨®n dio un vuelco y piel de mi nuca se eriz¨® inesperadamente, cerr¨¦ los ojos al escuchar esa voz que se habia convertido en mi sonido favorito por muchos a?os y que ahora solo me hacia hervir sangre de rabia. ?Acaso Abby es una bruja? -S¨ª, ha con Sarah, ?con qui¨¦n hablo? ¡ªpregunt¨¦ con voz g¨¦lida y sin una pizca de amabilidad, mientras intentaba recuperar el aliento y seguridad que amenazaba con abandonarme con solo escuchar de nuevo su voz. Aunque ya sabia qui¨¦n era, no quer¨ªa que supiera que seria capaz de reconocer su voz en cualquier lado y por cualquier medio. ¨C Alex¡­ Alexander Lancaster. Chapter 11 Chapter 11 Rivaldad. Le di una r¨¢pida mirada a Abby y supo de inmediato que habia acertado por lo que se acerc¨® cons mejis encendidas evidentemente enfadada y acerc¨® su oreja a mi tel¨¦fono para escuchar lo que el hombre al otrodo decia. ¨C Sr. Lancaster. Espero que su repentina mada sea para informar que ya firm¨® el certificado de divorcio. -solt¨¦ con voz fria y me mantuve fuerte, aunque mi manoenzaba a temr levemente, Abby se percat¨® de ello y pos¨® su mano en mi espalda d¨¢ndome ¨¢nimos para disipar mis nervios. S¨¦ fuerte, Sarah, que no te afecte mada de ese imb¨¦cil. Solo est¨¢ mando para limpiar su nombre, pero eso no seria tan sencillo para ¨¦l, debi¨® pensarlo antes de autorizar a su madre de hacer uso de NY Entertainment y todo para perjudicarme. La Sra. Amelia no tiene limites, lo que e siempre quiso, era que me separara de su hijo, ya lo hice, ?qu¨¦ m¨¢s quiere de mi? ¨C Ya he firmado, Sra. Petit, sin embargo, el motivo de mimada no es precisamente para eso, sino pors recientes noticias ens que nos hemos visto involucrados, ?cree que tenga unos minutos para conversar y arar de chismes?-enarqu¨¦ mi ceja y por dentro solt¨¦ una risa sin gracia. Abby me hizo una se?a con su mano para que me negara rotundamente ante su petici¨®n y esboce una sonrisa burlona. ¨C En estos momentos no tengo tiempo para conversar, tengo una agenda muy apretadao usted comprender¨¢. -respondi renuente y dispuesta a finalizar mada en cualquier momento. M¨¢s que nada porque mis padres se estaban acercando y no queria que supieran que estaba hando con el hombre que me destrozo, no se habian dado cuenta que estaba hando por tel¨¦fono por estar sumergidos en una conversaci¨®n y eso me aliviaba un poco, dandome segundos libres para terminar de escuchar lo que el Sr. Lancaster tenia para decir. ¨C No le robar¨¦ mucho tiempo de su apretada agenda. -insistio despu¨¦s de soltar un suspiro cansado, puse mis ojos en nco y sigui¨® hando cuando estaba por responderle. ¨CDigame hora y le mar¨¦ de nuevo. ¨C Me temo que no ser¨¢ posible. Si lo que quiere es que baje nota de Rousell Entertainment en que su reputaci¨®n se ve afectada, debi¨® pensarlo antes de contactar a NY Entertainment para difamarme de tal manera. ¨C mi voz sali¨® firme y sin un atisbo de nerviosismo, me impresionaba a mi misma seguridad con que estaba hando, asi le quedaba ro que no estaba hando con Sarah sumisa con que estuvo casado. ¡ª Si es cierto que NY Entertainment est¨¢ asociado con Lancaster Collection, no he sido yo el responsable de esto, ya los he amonestado por los articulos publicados. -sin darnie cuenta, le estaba dando el tiempo que me pidi¨® para har conmigo, asi que abri mi boca dispuesta a dejar esta conversaci¨®n hasta aqui, no pensaba darle importancia ni mi valioso tiempo a este desvergonzado. ¨C Sr. Lancaster, no me interesa saber m¨¢s, el da?o ya est¨¢ hecho, mireputaci¨®n ha quedado manchada y aunque usted no haya sido el responsable, de cierta manera usted tiene mucho que ver, despu¨¦s de todo, no har¨¢n de Sarah Petit, sino de exesposa del Sr. Lancaster, que tenga un agradable dia. -sin m¨¢s que agregar y sinti¨¦ndome victoriosa, finalic¨¦ mada con una sonrisa de satisfi¨®n en mi rostro, dej¨¢ndolo con pbra en boca. Sa que aquello lo iba a enfurecer, detestaba ques personas lo dejaran hando solo y eso aumentaba micencia. ¡ªEsa es mi amigal Brinte, ?qu¨¦ se entere qui¨¦n inanda ahoral-mi amiga celebraba con su rostro iluminado de emoci¨®n y elev¨® su mano para que chocara con mia. ¨CDios, te amo, tranquita y antipatia con que haste es admirable. Yo ya le hubiese gritado hasta del mal que va a morir, ¨C solt¨¦ una risa nerviosa, mientras trataba de calmar mi acelerado coraz¨®n y el calor que se ha subido a mis mejis. ¨C A qui¨¦n le vas a gritar hasta el mal que morira? ¨C pregunt¨® mi madre divertida, contagiandose del buen humor de mi amiga. Mr quede inm¨®vil al darme cuenta de presencia de mis padres y guard¨¦ mi celr en cartera como si no hubiese pasado nda Tha.. ¨C Abby se puso nervosa ante pregunta de mi madre, pero rapidamente se recupero para no dejarme al descubierto, Mues, Min necesidad de decirle una s pbra, sabia que prefe ocultar mada de aquel hombre. ¨CPues a mi hermann, es que Terorthur Mewondiomis ve¡¯s. Ya vr¨¢ lo que le pasara a Paulliloino se atreve jugarle broma a su hermana pequena? solt¨¦ una risita por habilidad de mi amiga para inventar excusas tan poco creibles. ¨C le hacelta una novia. Sarah, ya que estas disponible. hazme elvor de casarte con ¨¦l, me quitar¨¢s un gran peso de encima. Mi risa se esfumo y fue reemzada por una los que lue secundada por mi padre, quien no se esforzo por ocultar sorpresa ens pbras tan directas de Abby. ¨C El joven Paul me agrada, pero es una decisi¨®n que solo puede tomar Sarah, Abtyy, no le ms a tu hermano por los ojos a Sarah! -dijo mi madre divertida sin poder evitar reinse des ocurrencias de ini amiga. ¨C ?No quiero casarme nunca m¨¢s! ¨Csolt¨¦ entre risas, uni¨¦ndome albuen humor de mi madre y mi amiga, tomando el tema de Paul ¨C Ami no me desagrada idea. -al escuchar aque voz prolunda y varonil detras de mimi cuerpo se estremeCIO y m isse esfumo. El calor subi¨® a mis mejis y no me atrevi a pirar para darle cara al hombre que acabo de despreciar.,que tanto escucho7 Dios, se me cae cara de verguenza. ¨C¨C¨CHermano! ?Qu¨¦ bueno que est¨¢s aqui! ?Verdad que harias muy feliz a Sarah si se control imprudencia de mi arniga logr¨® que todo mi rostro se enrojeciera, ?es mi amiga o mi nemesis? NAMNA Abby se engancho del brazo de su hermano y tuve que recuperar mi postura para que no v diera cuenta que me estaba muriendo de verg¨¹enza, sus ojos se cruzaron con los mios y no pude evitar darle un rapido vistazo de pies cabeza, vestia en un traje color plomo de dise?ador hecho a medida, su camisa nca estaba impecable y libre de arrugas, corbata negra con lineas grises hacian muy buenabinaci¨®n. Su cabello casta?o estaba muy bien peinado hacia atr¨¢s y su barba de dias lo hacia lucir increiblemente apuesto. ¨C Srta. Dubois. ¨C mi padre reprendi¨® con solo decir su nombre y mira con desaprobaci¨®n, sin embargo, Paul se rioo su lo que dijo su hermana no hubiese sido lo suficientemente iodo para todos, sobre todo para el y para mi. -Una disculpa, Sr. Dubois, es un cer tenerlo por aqui en representaci¨®n de su familia. ¨Cdijo mi padre con voz serena y estrecho su mano con de Paul, quien no apart¨® su mirada caf¨¦ de mi, sino hasta que vio a mi padre acerc¨¢ndose a el. ¨C Sr. y Sra. Doinel, para mi es todo un honor trabajar en empresa que mis padres tanto aprecian, estoy seguro que lograremos grandes cosas y m¨¢s a¨²n con una vicepresidenteo Sarah. ¨C Paul se tom¨® el atrevimiento de saludar tambien a mi madre que lo miraba con una sonrisa en el rostro y supe lo que estaba pasando por su cabeza. Ese era el hombre que queria para mi, aunque no lo dijera,n respetuoso, educado, con principios y valores, de una familia arraigada, adem¨¢s, es el hijo de sus mejores amigos. ¨C Joven Paul, me alegra verte por aqui. ¨Cdijo mi madre con una sonrisa que se ensanch¨® cuando Paul dej¨® un beso en el dorso de su manoo todo un caballero. No sa si estaba fingiendo ser extremadamente cort¨¦s, pero mis padres estaban maravidos con el y sus buenos modales. Eigui mi cuello al ver que Paul se dirigia a mi despu¨¦s de saludar a mis padies. De cierto modo, me sentia un poco molesta con ¨¦l pors noticias que se inventaron de nosotros, aunque el no haya tenido culpa, m¨¢s bien de pedirle una disculpa por haberlo involucrado en este escandalo, pero era inevitable. ¨C Sarah, luce muy bieno ejecutiva. ¡ª tom¨® mi mano, y aunque al principio eba rigida por su tacto, deje que susrgos dedos se apoderaran de los mios y mil¨¦ a otrodo cuando dej¨® un beso en el dorso de mi mano que me hizo sentir realmente inc¨®moda. Ok, con un simple h me hubiese conformado, no lenia porque ser tan caballeroso cuando el dia anterior me habia saludado con un abrazo que los medios malinterpretaron. ¨C Muchas gracias, Paul. -respondi simple y sin tantos adornos, lo ¨²ltimo que queria es que nuestro trato atectivo se malinterpretara, menos ahora que trabajaremos juntos. N?velDrama.Org owns this text. Solto mi mano con mucho cuidado,o si fuera de poa y tuviera miedo de que sepleta, entonces me sonrio de media con un brillo en sus ojos que me hizo estremecer. Tia el mismo brillo que tenia desde el momento en que me vio por primera vez en el banquete y misma mirada qur me sostuvo cutante toda noche. A pesar que habia pasado mayor parte del tiempo con mis padres, mc tome un tiempo para micrrnie con los invitados de elite, as meina rcionando con el tiedlo. No fue hasta que Abby me interrumpo para pasar tiempo cono y sukierniano..unque no hamos demasiado, brindamos un par de veces por mi nombramientoo vicepresidente de Doinel y cuando iba volver con mis padres, volvi¨® a darme un c¨¢lido abrazo que me hizo sentir c¨®moda, a tal punto que sonrei genuinamente. Lo que no esperaba es que alguien nos fotografiara y con esa foto inventarntas barbaridades sobre mi. ¨C Bueno, vamos todos al mismo lugar, i no es asi7 Entrar ya al elevador, nos esperan en s de juntas. ¨C gracias al cielo, mi padre rompi¨® el momento tan lenso para mi y tan agradable para Paul, lo podia ver en sus ojos. Juntos entramos al elevador, mientras mi madre intercambiaba pbras con Paul sobre lo cambiado y maduro que est¨¢ ahora, y lo feliz que est¨¢ de que los hijos de ambas familias siguieran los pasos de sus padres. ¨C Es muy mono, no lo niegues. -Susurro Abby a mido cuando el elevadorenz¨® a ascender y ni siquiera mir¨¦, s¨¦ que iba a insistir con el tema de su hermano y ya me estaba cansado. Si, fue muy caballero, pero eso no queria decir que me gustaba o que sentia m¨¢s minima atri¨®n por ¨¦l, porque no, lo he vistoo un amigo toda mi vida, casio un hermano mayor, crecimos juntos, no podia verlo de otra manera y nadie podia obligarme a cambiar de opinion. Adem¨¢s, despu¨¦s de mi matrimonio fallido, no queria saber nada de hombres, ¨²nica persona que merece toda mi atenci¨®n y mi amor, estaba creciendo en mi vientre. ¨C Abby, no pasar¨¢, olvidalo ya. -Susurr¨¦ mirandos puertas met¨¢licaso si fuera lo m¨¢s interesante, ignorando porpleto conversaci¨®n que estaba llevando a cabo mis padres con el castano detr¨¢s de nosotras. Mi amiga no volvi¨® a decir una pbra m¨¢s, se habia dado por vencida, pero solo por esta vez, estoy segura que iba a volver a insistir en cualquier momento, por ahora puedo estar tranqu de saber que no seguir¨¢ mencionando que har¨ªamos una linda pareja. Al llegar al piso de presidencia, los trabajadores nos saludaron con una sonrisa, les devolvi el saludo a todos, aunque no los conociera. Nunca hab¨ªa puesto un solo pie en este lugar, pues mi padre queria que lo conociera el dia que fuese a ocupar el puesto que me pertenece, por lo que estaba m¨¢s que sorprendida por clegante y ostentosa decoraci¨®n. Las paredes que daban a calle, eran de cristal desde el suelo al techo,s paredes ncas estaban decoradas con cuadros en los que salian modelos usando los dise?os de Doinel, el ambiente de recepci¨®n era muy mativo, pared detr¨¢s de rubia, erao una fuente detr¨¢s de un cristal, el logo de Doinel destacaba muy bien, ¡ª Buenas tardes, bienvenidos. La s de juntas esta lista, solo faltan ustedes, desean algo para tomar? rubia de recepci¨®n se acerco a nosotros con una tableta en mano y camino un paso adnte, qui¨¢ndonos hasta s de juntas. ¨C Este lugar est¨¢ increible. ¨C dijo Abby sin ocultar sorpresa por el dise?o de empresa, verdad es que si, estaba increible. ¨C De momento solo agua, antes deenzar reuni¨®n le ofreces algo para tomar a toda junta. - dijo mi padre caminando con seguridad a lorgo del pasillo hasta llegar a unas puertas corredizas de cristal con un aviso que decia S de juntas. La mujer abri¨® ambas puertas y nos invito a pasar, entr¨¦ detr¨¢s de mis padres y lo primero que vi fue larga mesa que estaba siendo ocupada casi en su totalidad por ejecutivos muy bien vestidos que pusieron toda su atenci¨®n en nosotros, pero m¨¢s que nada, en ¨C Buenas tardes a todos, disculpen nuestrardanza. Por favor, tomen asiento.-mi padre se sento en la cabecera de mesa, mi madre a sudo derecho, yo al izquierdo. Abby se sento a mido y Paul al lado de mi madre. Larubia que nos guio hasta aqui, nos atendi¨® amablemente y pedi un t¨¦ para rjarme. Mi padre dio inicio a reuni¨®n, felicitando a lodos por el gran trabajo que han hecho hasta ahora, yo permaneci en silencio observando maravida el buen lider que es, entonces lleg¨® hora de anunciar oficialmente a nueva vicepresidente, o sea, yo. .. Como ya sab?ran, Sarah Pelit ser¨¢ de ahora en adnte directora depa?¨ªa, espero que todos puedan cooperar con e y Hlevar un ambienteboral armoniosoo siempre se ha sido. Este puesto ha estado vacante por mucho tiempo y Sarah es Indicada para oruparlo. ¨C mi padre lermino de har y esboce una sonrisa a todos los presentes en modo de presentaci¨®n. Entonces, una nujer casta?a de unos treinta y tantos anos, se puso de pie, sus ojos estaban levemente enrojecidos y su cero fruncido, parecia que no estaba contenta con elunicado de mi padre, Disculpe, Sr. Doinel, pero no creo que Sra. Pelit sea indicada para este cargo, solo por ser esposa del St. Lancaster 7 No estoy de acuerdo con esta repentina decisi¨®n, yo me he preparado por los soy m¨¢s calificada para asumir y manejar esta posici¨®n, lo Writo pero prehrpicliarme anles que estar en enpresa con Sra. Petit corno vicepresidente. . mujer estaba Iuriosa mientras nteaba su objecion, in¨¦ PJATTIPIC con una cejaarcada y al darse cupta de ini mirada, de milloron puidente odio en sus 111 ojos. Abby susurro a mido un: ¡°Esta perra que se ha creido.¡± Y no pude evitar soltar una sonrisa burlona que hizo que el rostro de aque mujer se tornara a¨²n m¨¢s rojo. Mi padre mir¨® sin ninguna expresi¨®n en su rostro y mi madre parec¨ªa tan ofendidao si aquello hubiese sido un ataque para e y no para mi. Luego de unos segundos mi padre se levant¨® de su costosa si y camino de un lado a otra cons manos en sus bolsillos, ninguno en mesa perdia de vista cada movimiento del jefe, expectantes a lo que estaba por decir. ¨C Sra. Boyer, ?est¨¢ cuestionando mis decisiones? -Su voz sali¨® tan g¨¦lida e insensible, que hizo que mujer de apellido Boyer, se quedara estremeciera y volviera a tomar asiento, se debe estar arrepintiendo de haber dicho aquello. ¨CSr. Doinel, yo me he esforzado por muchos a?os para asumir este cargo, soy mejor candidata, ?c¨®mo va a dejarle este puesto a una reci¨¦n llegada? Ni siquiera sabemos si espetente o capaz de asumir una responsabilidad tan grande, si le ha quedado grande el papel de esposa, ?qu¨¦ se puede esperaro vicepresidente? ¨Csenti todass miradas sobre mi, sin embargo, no apart¨¦ mi mirada con una ceja levemente enarcada, de esa mujer que parecia frustrada, una sonrisa burlona apareci¨® en mi rostro. E pensaba que con aquello iba a herirme y actuaria de pero manera, por lo que pude notar su cara de desconcierto al ver tranquilidad con que estaba sobrellevando sus pbras. ¨C Los que no est¨¦n de acuerdo con mi decisi¨®n, pueden entregar su carta de renuncia,s aprobare de inmediato. -dijo mi padre indiferente al volver a mesa solo para apoyar sus manos en el cristal. El silencio reino y cara de mujer que hab¨ªa estado roja de rabia, palideci¨® en cuesti¨®n de segundos, de pronto dej¨® de estar a defensiva y me mir¨®o si fuera una piedra en su zapato. Ylo era se habia sentido humida pors pbras de mi padre, a quien no le import¨® lo bien que e haba de si misma. eso fue una bofetada para e. ¨C Sr. Doinel, respeto su decisi¨®n, voy a cooperar con vicepresidente.-a pesar del arrepentimiento de la Sra. Boyer, mi padre no dijo una s pbra, lo mir¨¦ y vi mirada severa que le estaba dando a mujer, estaba obligando a disculparse conmigo sin decir nada. -Sra. Petit, espero que pueda disculparme por mi transgresi¨®n, noticia me ha tomado desprevenida, Sonre¨ª sin gracia y asenti con mi cabeza despu¨¦s de varios segundos, aunque por mi actitud, dejaba en ro que no aceptaba sus disculpas forzadas despu¨¦s de todo lo que dijo. ¨C Muy bien, se levanta sesi¨®n, pueden volver todos a sus puestos. Chapter 12 Chapter 12 Roma no se hizo en un dia. Mis padres me dieron un recorrido por toda empresa, desdes oficinas de los ejecutivos, hasta nta de confi¨®n, por ¨²ltimo, me llevaron al taller del gran dise?ador Patrick Moreau, el lugar donde ha confionados coliones m¨¢s exitosas de alta costura. ¨C Sr. Patrick, veo que no ha asistido a reuni¨®n de esta ma?ana, quisiera presentarle a nueva vicepresidente de Doinel. -mi padre le hablo al hombre que estaba de espaldas creando nuevos dise?os. Al escuchar voz de mi padre, se puso de pie revndo su metio noventa y se gir¨® hacia nosotros con un ce?o fruncido, sus ojos azuleso el oc¨¦ano se fijaron en misisuras de susbios se curvaron levemente en una sonrisa que me parecia arrogante. No parecia tan mayor a c¨®mo lo imagin?, supongo que no pasaba de los treinta y tantos anos, lo cual me sorprendi¨®. ¨C Presidente Doinel, una disculpa por no presentarme en reuni¨®n,oprendera, se acerca el lanzamiento de nueva coli¨®n, no me puedo permitir m¨¢s minima distri¨®n. -Su vor grave, pa?ado con su ceno fruncido, me hizo pensar que era uno m¨¢s al que no le agradaba idea de mi nombramiento, pero esfum¨¦ aque idea cuando se acerc¨® a mi para tomar mi mano y dejar un beso en mis nudillos, haci¨¦ndome sentir un poco inc¨®moda. -Sra. Sarah, es un cer conoce finalmente en persona, veo ques fotos no le hacen m¨¦ritos, es usled m¨¢s hermosa de lo que pude ver ens noticias. Sus pbras me tomaron desprevenida y el vello de mi nuca se erizo por su voz profunda y su mirada escudri?ante, le sonrei con amabilidad mientras me soltaba discretamente de su agarre. ¨C El cer es mio, Sr. Moreau, es usted una leyenda de moda.-le respondi sin borrar sonrisa de mi rostro y al parecer le gusto escuchar aquello por el brillo en sus ojos. Patrick es un dise?ador muy reconocido a nivel mundial por el ¨¦xito de sus dise?os para Doinel, ha sido tendencia en los ¨²ltimos anos y gran parte del prestigio de empresa de mi padre es gracias a ¨¦l, pero no me imagine que fuera tan joven. ¨C Por favor, solo Patrick. ¨C antes de que pudiera decir una pbra m¨¢s, mi madre se apresur¨® a har. ¨C ?De qu¨¦ noticia ha Patrick 7-mi cuerpo se tenso al igual que el de mi padre y Abby fue ¨²nica que pudo hacer algo para librarnos de aque pregunta que no queria responder. ¨CYo soy Abby Dubois, hija de los socios de Doinel y por supuesto, hermana de Paul, dejeme decirle que soy su fan, me encantan Todos sus dise?os. -mi amiga estrech¨® su mano con de Patrick, quien la miro indiferente borrando su leve sonrisa. Aprovech¨¦ para acercarme a mi madre quien lucia confundida antes pbras de Patrick al referirse a de chismes, ¨C No te preocupes, ha sido noticia de mi divorcio, no se podia pasar desapercibido siendo Alexander el presidente de una empresa reconocida. -calm¨¦ a mi madre contandole a medias lo ocurrido y por su rostro aliviado, se crey¨® todo. ¡ª Pero ro que Alexander no esperaria para anunciar su divorcio, de ¨¦l se puede esperar cualquier cosa. -con respuesta de mi madre, me quedaba ro que a¨²n no se enteraba des verdaderas noticias y espero que no lo haga o pegar¨¢ el grito al cielo por haberle ocultado aquello Despu¨¦s de terminar el recorrido por el taller de Patrick, mi padre me gui¨® hasta que ser¨¢ mi oficina, sonrel al ver lo espaciosa y muy bien decorada, tenia una increible vista a ciudad. Me dio instriones ras de mi trabajo, me iba a encargar des siguientes coliones junto a Patrick, ¨¦l har¨¢ su magia, mientras que yo me encargar¨¦ des finanzas y prodi¨®n de cada dise?o, y no pude estat m¨¢s emocionada. Me present¨® a mi asistente, Jack, ha sido mano derecha de mi padre por mucho tiempo y aunque me negu¨¦ en un principio, mi padre me insisti¨® en que era ¨²nica persona en que confiaba para mi, pues, aparte de Paul y Abby, era el ¨²nico en empresa que sabia ini verdadera identidad. Termind aceptando solo porque mi padre deja el peso de empresa sobre mi espalda y el solo har¨¢ acto de presencia cuando sea conveniente. Este un duda era un gran reto y estaba m¨¢s que encantada por aceptarlo. Despues de unrgo tiempo poni¨¦ndome al tanto del estado de empresa, mis padres se fueron para pasar tiempo juntos, pues mi pourin tdo a mi madre desde que se fue a Ondo a verme y prepar¨® una cita romantica. No pude evr esbozar una sonrisa de lelicidad por mis padres, su amor Se Uld UN VIVL DI DSDI IUS DIIUS, LEDALCIUJCIUN para el otro, ellos eran los ¨²nicos que me hacian creer en el amor verdadero, aunque mi verdadero amor estaba dentro de mi. Mi amiga se quedo en oficina y detuvo a Paul cuando este estaba por abandonar mi oficina. Bueno, ya que eres oficialmente vicepresidente de Doinel, me preguntaba si no te hacelta una mano derecha, digo, ya se que le asignaron a Jack, pero yo puedo ser tu mano derecha versi¨®n mujer.-mi amiga se ofreci¨® a trabajar a mido y verdad, no me pareci¨® tan m idea, despu¨¦s de todo, estana representando a sus padreso socia al igual que Paul. ¨C Estas contratada. Su cara de asombro me hacia saber que no se esperaba esa respuesta en lo absoluto y audi¨® emocionada con sus manos. ¨C Mura que sere mejor mano derecha que hayas tenido en tu vida, podr¨¦ ser sda, pero soy muy seria en los negocios y ahora para celebrar, quiero invitarlos a Secret bar. Por supuesto que Sarah no va a lomar una gota de alcohol en su estado, pero lenemos que recordar viejos tiempos. ¨C Abby estaba que explotaba de emoci¨®n y no sabia si era porque ambas trabajariamos juntas o porque estaba recordando anos atr¨¢s en los que saliamos junto a Britney, mi segunda mejor amiga. -?n su estado pregunta de Paul me hizo querer matar a Abby por su lenguarga, se supone que nadie debia enterarse de mi embarazo y e ya estaba soltando informaci¨®n. Abby me muro despu¨¦s de borrar su sonrisa y se puso derecha en el asiento lista para inventarse una m excusa. ¨C Si, en su estado de vicepresidente, no puede llegar con resaca a empresa, que impresi¨®n estaria dando? Le estaria dando raz¨®n a perra esa que creia que iba a tomar un puesto tan importante, asi que, solo agua amiga. aunque aquello sonaba creible, Paul no dejaba de murao si supiera que estaba ocultando algo. Òò³ö³ö³ö³ö³ö³ö Issu hermano y obvio sabe cuando mente, Abby eso un libro abierto para ¨¦l. Podras mentirle a todo el mundo, pero, ?Crees que puedes mentirle a tu hermano? Te conozco desde el dia que llegaste a este mundo y cuando mentes. el rostro de Abby lue todo un poema, habia quedado al descubierto por su propio hermano. ¨C Estoy embarazada, Paul. dije tranqu antes de que seiera viva a mi amiga por cubrirme. Sus ojos marrones no tardaron en murarme, no podia ocultar sorpresa ante mirepentina confesi¨®n, su boca estaba levemente abierta y su cuerpo tenso no movio n un solo musculo por unos segundos que se ar¨® garganta, como si estuviera saliendo de trance. Por supuesto que noticia lo iba a sorprender, igual que a todos. Se levanto del s odandose chaqueta de su costoso traje y camino sin prisa hasta el escritorio para sentarse en si al Hiente de mi, por un momento pense que me iba a recriminar, pero estunie aque idea cuando hablo con voz dulce. Sarah, estas embarazada? ?Est¨¢s hando en serio? ¨C pregunto en vor baja,o si no quisiera que Abby escuchara lo que estaba diciendo. Asenti con mi cabeza en respuesta y cerr¨® su boca para apretar su mandib. -Yese imb¨¦cillue capaz de inventar Lantos chistes sobre 11, sabiendo que estas esperando un hijo de el, que poco hombre. Paul lucia molesto con solo mencionar a mi exesposo, creo que al igual que Abby, le caiao una patada en el est¨®mago y no los culpo. gracias a el abandon¨¦ mi vida de elile, mis lujos, mi familia, mis amigos, lo deje todo por ¨¦l. is que est intelu mujeriego ni siquiera lo sabe, lue lo mejor que pudo haber hecho Sarah, pse bebe no merece un padreo ¨¦l. Abby w metio en nuestra conversaci¨®n y Paul se giro para dedicarle una mirada filosa por entrometerse de esa manera en nuestra cha Yaentendi, ya entendi, no dire ni una s pbra. Paul, no quiera har de eso. Mas bien aprovecho para pedirte una disculpa por haberte involucrado en tales chismes, han Stacho todo de contexto, toque su mano que estaba sobre el escritorio y su murada se poso en e antes de toma entre sus manos, logrando iodarnic. No tengo nada que discuipuite, San. De todos los chismes en los que me he visto involuliado, este ha sido el que nas me ha guntado que todo eslm.no quia el hecho de que ine gustaria resa persona que tanto han, me encantaria hacerle olvidar los na momentin qur passer un rni. me qued¨¦ estuprta ante su confesi¨®n, no podia hace mas que marloo si se ( nr rtanca Aramit immittotas calumnias y halosentarius JUP Y A ys a un grupli aturan fur darun dr ?ontexto/ A pesar del mal rato y m experiencia que est¨¢ pasando por mi culpa, al ser se?do c¨®mo mi amante y el causante de mi divorcio, a¨²n as¨ª, quiere mantenerse a mido y noo el hermano de mi mejor amiga o mi socio, ?eso es lo que me quiere decir Porque si es asi se ha vuelto completamente loco, yo no quiero seguir involucr¨¢ndolo en chismes ni da?ar su imagen por estar tan cerca de divorciada de Lancaster, eso no lo iba a permitir, que hablen lo que quieran de m¨ª, pero de mis allegados, ijam¨¢s! ?No le importa que sea una mujer divorciada y embarazada? ?Por qu¨¦ me estaba diciendo esto? Adem¨¢s, lo ¨²ltimo que quiero es iniciar un romance despu¨¦s de mi m experiencia, no pod¨ªa pensar en nada m¨¢s que mi beb¨¦ y en retomar vida que dej¨¦ tirada por un hombre que no lo merec¨ªa. ¨C Ay, cu¨¢nto amor se respira en esta oficina, el amor, el amor. ?Por qu¨¦ estoy soltera? ?D¨®nde estar¨¢ mi ser amado?-los murmullos de Abby me sacaron de mis pensamientos y quise coserle boca a ver si asi dejaba de ser tan impertinente. Paul, quien me miraba con un brillo en los ojos, solt¨® una risita entre dientes al escuchars locuras de su hermana. ¡ª Paul, no quiero darte s, en este momento quiero estar s y concentrarme en mi beb¨¦ y en mi trabajo, no te hagas ilusiones conmigo, no quierostimarte. -a pesar de ser tan directa con Paul, no borr¨® sonrisa de su rostro, al contrario, dej¨® un beso en mis nudillos antes de soltar mi mano. This is from N?velDrama.Org. ¨C Ay, mi coraz¨®n. Ya no quiero encontrar a mi ser amado. -Abby sonabao si se lo hubiese dicho a e y no a su hermano. Paul le dio una r¨¢pida mirada sobre su hombro y volvi¨® a mirarme con intensidad sin perder el brillo en sus ojos. ¨C Te entiendo a perfi¨®n y s¨¦ que todo est¨¢ muy reciente, est¨¢s dolida y lo entiendo, no sabes cuanto admiro tu fortaleza, sigues aqu¨ª de pie, a pesar de situaci¨®n tan dificil por que pasaste. ¨C me removi ioda en mi costosa si giratoria, no quer¨ªa tocar el tema de mi matrimonio ni de mi divorcio, porque aunque quisiera, no podia curar herida tan pronto, me dolia har de ¨¦l y de lo que tuve que aguantar por amor. ¨CAun as¨ª, soy yo quien decido si hacerme ilusiones, en dado caso, me estariastimando yo por insistir. Pero recuerda, Roma no se hizo en un dia. Chapter 13 Chapter 13 Orden Inesperada. NARRA ALEXANDER. Despert¨¦ antes de que rma sonara, al escuchars notificaciones bombardeando mi celr, una fras otra. Apenas tom¨¦ mi tel¨¦lono y apareci¨® un articulo con una foto mia junto a Rachel, no recordaba cuando fue tomadacsa folo, pero al vei que era mi habitaci¨®n, queparti con Sarah, supe que fue el dia que vino a mi casa y tambi¨¦n confirm¨¦ que inyect¨® mi bebida sin darme cuenta, por eso no recordaba nada de lo que pas¨® esa noche. Me sorprendi al darme cuenta que Sarah hab¨ªa dado sus deraciones al Rousell Entertainment, el medio deunicaci¨®n m¨¢s prestigioso de Paris y del resto del mundo por veracidad de sus articulos, esta no era excepci¨®n. ¡°Una infidelidad ha acabado con el matrimonio de dos a?os de Sarah Petir y Alexander Lancaster, pero no ha sido por parte de Sarah, sino por parte del reconocido empresario, CEO de Lancaster Collection, Alexander Lancaster, quien mantuvo una rcion ndestina con mejor amiga y ex compa?era universitaria de Sarah. Rachel Duncan. [Quieren pruebas? ?Tenemos pruebas!¡± Me ha expuesto ante todo el mundo, esa era respuesta de Sarah despu¨¦s de lodos los ataques en su contra, aunque pase dergo lo que se decia de mi y lei linea por linea buscando informaci¨®n donde arara su rci¨®n con esel Dubois. No encontr¨¦. Tir¨¦ mi tel¨¦lono a undo sinti¨¦ndome repentinamente irritado y no se debia por los ataques que ahora iban dirigidos a mi despu¨¦s de ese articulo, sino porque aun tenia esperanza de que Sarah desmintiera supuesta rci¨®n con aquel hombre y no lo hilo, no haba de Paul, no sabia que tenia que ver con e y eso me desesperaba aunque intentaba negarlo. No quise saber nada m¨¢s de los chismes en los que estabamos involucrados, pero visita de mi madre altero porpleto mis nes. ¨C Alexander! ?Esa mujer es una desvergonzada! ?C¨®mo se atreve a levantartelsos y con una imagen que evidentemente est¨¢ editada? ?Te das cuenta se de mujer con que estuviste casado? Te perjudica con tal de encubrir a su amante.-mi madre irrumpi¨® en mi habitaci¨®n, esfumando mi intento de meditaci¨®n para calmar el enojo, sin ni siquiera saludar. ?Qui¨¦n carajos dej¨® entrar a casa sin mi permiso? Ordene que no queria recibir visitas ni madas de nadie bajo ninguna circunstancia. Solt¨¦ un suspiro cansado cuando aparlo colcha mientras me mostraba panta de su celr con el art¨ªculo de Rousell Entertainment. ?Vino hasta aqul solo para joder mi existencia con eso? ¨C Madre, esa foto es real, es Rachel junto a m¨ª, en esta cama. -mi madre se quedo inmovil con los ojos abiertoso si estuviera viendo a un fantasma. Qu¨¦ m¨¢s da, prefiero que sepa verdad y me insulte a mi, antes de que siga atacando a Saraho si fuera culpable de todass desgracias. ¨C C¨®mo se atreve esa perra a subir una foto tan intima as redes? ?Te est¨¢s dando cuenta que est¨¢ perjudicando tu imagenz ; No aprendi¨® li¨®n con nota de NY Entertainment7 Tendre que volver a darle un golpe a¨²n n¨¢s fuerte para que deje en paz a familia tancaster. ¡ª mi madre haba despectivamente de mujer que fue mi esposa y sent sangre hirviendo en mis venas porque seguia atac¨¢nd a pesar de haberle dicho que fui yo el que le falt¨¦ respeto a nuestro matrimonio, pero sobre todo, al caer en cuenta que NY Entertainment estaba involucrado en esto y mi madre tambi¨¦n. ?Entonces e lue quien inici¨® est¨¢ de chismes? ?Mi propia madre fue capaz de inventar al cosa de Sarah7 MBUNUN Con aquel descubrimiento, cal en cuenta que todo eralso. In realidad Sarah no tuvo nada que ver con Paul, al fin y al cabo fue un simple abrazo, no era una loto tanprometedorao que e uso para delenderse, porque eso fue lo que hizo, se delendio de lo que mi propia madre invento. nto desprecio le tiene mi madre a Saraho para perjudicar su imagen de esa manera? ¨C ?Amelial Ya catels sido t¨² que inici¨® todo estolit¨² misma perjudicaste mi imagen y injagen de Sarah al involucrar ini nombre y el de mi exesposa en semejante calumniat;Te prohibo que hables mal de mi mujer, e es inocenteliSi vas a har mal de alguien, ha mal de mi, yo jodi dos a?os de matrimonio! ¨C no pude evitar elevar voz mientras me levantaba de cama y miraba a mi madre con desaprobaci¨®n. ?Qu¨¦ se de monstruo es mi madre? ?C¨®mo se atreve a atacar a Sarah de esa manera despu¨¦s de todo, cuando e ha sido tan amable con todos? Y eso me consta. ?Desde cuando mi madre odia a Sarah y por qu¨¦ no me di cuenta antes? -?Tu mujer? No me hagas reir. Te recuerdo que ya est¨¢n divorciados y fue lo m¨¢s sensato que esa excavadora de oro pudo hacer, e no encajaba en esta familia, no est¨¢ a nuestro nivel. Y si fui yo responsable de los chismes para que abrieras los ojos y te dieras cuenta de se de mujer con que te casaste, ?qu¨¦ piensas hacer? La reputaci¨®n de esa pobretona ya est¨¢ por los suelos. -a pesar de todo lo que le decia a mi madre, e se hacia oidos sordos, dejando mal a Sarah cuando evidentemente yo conocia mucho mejor que e. Solt¨¦ un sonoro bulido y tome a mi madre por los hombros para mira con dagas en los ojos, tenia que ponerte un alio a Amelia, ¨C Lo que vas a hacer en este maldito instante sera contactarte con Sarah y le vas a pedir disculpas p¨²blicamente, vas a arar que fuiste tu quien inici¨® toda esta mierda y que e es inocente. escupi cada pbra conteniendos ganas de gritarle en cara, porque despu¨¦s de todo sigue siendo mi madre. Su mirada sorprendida y avergonzada se pos¨® en mi rostro, no parecia estar de acuerdo con mi orden, pero era lo minimo que podia hacer por Sarah, e no merecia esto, e no merece los constantes ataques de mi madre solo por dilerencia de ses sociales o por lo poco o nada que se sabe de sus raices y ahora, estaba siendo tambi¨¦n atacada por opini¨®n p¨²blica por culpa de mi madre, quedando como una cualquiera, una cara fortuna y eso estaba muy lejos de realidad. Despu¨¦s de unos segundos en los que parecia intimidada por mirepentina rei¨®n, levant¨® su frente y esboz¨® una sonrisa sin gracia. En este momento, desconocia a mimadre, ?c¨®mo se puede dejar llevar por diferencia de se sociales? Me parecia de lo m¨¢s absurdo. ¨C Ni creas que me voy a disculpar con esa mujer y menos publicamente, si lo que quieres es redimirte por tu infidelidad, lo ¨²nico que puedo hacer es bajars notas de NY Entertainment y seria demasiado, no pienso mover un dedo m¨¢s por esa hu¨¦rfana.-se apart¨® de mi agarre con su arrogante actitud y me cabre¨® a¨²n m¨¢s. ¨C Nada de esto esto estuviera pasando si t¨² no hubieses invedo chismes sobre e, no me estoy redimiendo, solo que no voy a tolerar que sigas atacando a Sarah. ?Querias que nos divorciaramos? Ya estamos divorciados, ya no sigas meti¨¦ndote con e ni en mi vida.-le pedi esta vez de buena manera, aguantando molestia y punzada en mi coraz¨®n. ¨C Salio tudo protector despu¨¦s del divorcio? Ni siquiera volteaste a ver los ¨²ltimos meses de casados, eso es muy hip¨®crita de tu parte. Para ser sincera, me agrada m¨¢s Rachel, e si est¨¢ a tu nivel. s pbras de mi madre fuerono agujas directo a mi coraz¨®n, me habia dolido porque tenia raz¨®n. los ¨²ltimos meses estaba tan estresado por el chantaje de Rachel, que ni siquiera pude disimrlo, simplemente me alej¨¦ de mi esposa cuando se supone que debi contarle todo desde un principio, e no me iba a juzgar por mi pasado y al contrario, alejaria a esa mujer que decia ser su mejor amiga. Pero fui presa del p¨¢nico, lo ¨²ltimo que queria es que el mundo entero se enterara de lo que hizo Alexander Lancaster en el pasado, el miedo me invadi¨® y calo cordero en trampa de Rachel. ¨C Madre¡­ ¨Chabl¨¦ en tono de advertencia y mi madre me interrumpio. ¨C Ya, basta de hipocresia. Solo voy a quitar noticia y a pedirle a tu ex mujer que quite el art¨ªculo de Rousell Entertainment, pero jam¨¢s le pedire disculpas publicamente. ¡ª y sin m¨¢s, mi madre sali¨® de habitaci¨®n, dej¨¢ndome solo y con ganas de destrozar todo a mi paso. Que persona tan desalmada tengoo madre. adresin consentimiento de enpresa. true rmpresa m¨¢s imprano que de costumbre, han polos trabajadores, sin embargo, mi asistente estaba en su lugar de trabajoo siempre. ¨C Buenos dias, Sr. Lancaster, na madrugado hoy. lenceuna mirada de pocos amigos a Cristina y uv dergo milioni wa decir una s pbra o terminaria desquitando mi mal humor con pobre mujer Ni siquiera termine de llegar al escritono y mi madre establimindo a mi celr Solle un suspiro ovir conteste, ¨C ?Que pasa ahora? ¨C pregunte indilereole y convor Buda, y estaba cansado de que mi madre meters sus narurrs en is asuntos. ¡ª No tienes porque contestarme asi. 9 mujeres de lo peor mi madre naturovvrustr.ddel otrodo dentro que hnaliceura tenia porque aguantar los malos tratos de Amelia hacia Sarahy v lo haderdo conlindades de sin escuchar lo que estaba poi decii. Me sente en mi si giratoria y mire citralico matutino desde l. ventan¡­ Queri.lom. clull y tur n . pedirle milver perd¨®n, queria har con e, contarle el vecicio de mi pudo que jamais mirarv. conturilor tenta ron por i. que me aleje. por que descuide mi matrimonio. Pero, me tenia bloqueado por todosdos. Me maldije una y otra vez por haber creido en el articulo de NY Entertainment por supuesto que elinov / unico que tall¨® lui yo, el unico responsable de que todo fuera a mierda, lui yo, por cobardi ISKUSI puwo ¡ª ?Que sea ¨²ltima vez que me cuelgasellelMono! ewandosa Vw de mim.de me wkodemuspenumentos y even obligaci¨®n de girar mi su para observa de pie en medio de mi ohung con Cristina intentando detene ¨C Cristina, deja a senora, yo me encargo de atende antes de salir de oficina cerrando puerta detras de e leordene am? sustente y auntio con lepruho. ¨C le due indiferenteo des mejis wonrojadas en cualquier otrapina que estuviera visitando mi oficina. ¨C He llegado a mi limite con esa desvergonzada. Me heunicado con Rouvientertainment para que quite n, es lo mas justo despu¨¦s de que mand¨¦ a quitar lodass notas de e y simplemente se nego ello le dio orden de muntener el articulo pormas tiempo. Es una desgraciada, i qui¨¦n se ha creidol-mi madre hizo su descargo, tratando nuevamente m Sarah, pero adiferencia des veces anteriores, me mantuve sereno observando cada movimiento de e. Tienes que hacer algo, esto no puede quedar asi. Enarque una de mis cejas y senti que esta era excusa perfecta para hacer lo que tenia pensado desde el momento que Surah me bloqueo. Le pedi a mi asistente que viniera a mi oficina en cuestion de segundos estaba asomada en puerta. ¨C ?Tiene algun celr con usted? -te pregunte a Cristina y lo sro del bolsillo de su zer en respuesta. me Sij. Sarah. El rostro de mi madre mosiraba sorpresa, pero eso era lo que e que, no7 Que yo resolviera el cos que e misma provoco, de paso aprovechaba para conversar con Sarah de todo lo sucedido, no me importaba si despu¨¦s de escucharme decidia ales para siempre, al menos habr¨¦ arado todo. Me senti nervioso cuando Chustina sostuvo el tel¨¦fono en su oreja y mi madre se sento en silencio allrente de mi escritono. Published by N?v''elD/rama.Org. esperando impaciente a que Sarah contestara el celr. Mis manos sudaron en el momento que Cristina me pas¨® su celr.justo a tiempo para escuchar voz del otrodo de linea. ¡ª Hotal-mi coraz¨®n dio un vuelco al escuchar su dulce vor despues de varios dias en los que su ausencia me aturdid, me quede en silencio con boca levernente abierta pero sin soltar una s pbra, hasta que recorde que esta era ani oportunidad de har con e despues de ultima que vi. Saiah7 ¨C hice pregunta m¨¢s tonta, por supuesto que era e, reconoce su voz incluso si pex.abu un resfriado. ¨C Si, ha con Sarah, ?con qui¨¦n hablol -de pronto su voz se volvi¨® fria y me senti inexplicablemente molesto. ; \* olvidon pronto de militan r¨¢pido olvid¨® mi vozi Alex¡­ ne deluve al pensar que e ya no querria marme de esa manera. Alexander I ancaster dije iodo bajo (unos mirada de mi madre y micrctaria. 51. Lancastro. t. 5pxeto que su repenima nada sea para informar que ya limo ricrrliticado de divoro. fire en si hacia el ventarial, para cvr qur par de mujeres se dieran cuenta de lonial que ne¡¯ raylia respuesta de Viali, sus pbras sin und w de emoci¨®n perforaron mi pecho. Me recupere al recordar el principal motivo de mada. ¡ª Ya he firmado, Sra. Petit, sin embargo, el motivo de mimada no es precisamente para eso, sino pors recientes noticias ens que nos hemos visto involucrados. ?Cree que tenga unos minutos para conversar y arar de chismes?-hable con normalidad,o si no tuviera un mal sabor de boca poi Irialdad e indiferencia de Sarah. No recordaba de esa manera. ¨C En estos momentos no tengo liempo para conversar, tengo una agenda muy apretadao usted comprendera. agenda apretada? Dudo mucho que no le sobre unos minutos de su ¡°agenda aprda¡± para escucharme. Solle un suspiro cansado, tratando de conservar calma. ¨C No le robar¨¦ mucho tiempo de su apretada agenda. Digame hora y le mare de nuevo. -insisti, neg¨¢ndome a idea de que queria entarme a toda costa. Yo necesito har con e. ¨C Me temo que no ser¨¢ posible. Si lo que quiere es que baje nota de Rousell Entertainment en que su reputaci¨®n se ve alectada, debi¨® pensarlo antes de contactar a NY Entertainment para dmarme de tal manera. -aprel¨¦ mi puno sobre mi pierna y me contuve de No me importaba har sobre mi repci¨®n, nie lo lenia nierecido despu¨¦s de todo, solo queria decirle que necesitaba vey arar todo, no queria que nie odiara ni que se quedar¨¢ sin saber mis razones y mi mayor secreto, pero no podia hacerlo cons mujeres en mi oficina escuchando atentas conversaci¨®n con Sarah. ¨C Si es cierto que NY Entertainment est¨¢ asociado con Lancaster Collection, no he sido yo el responsable de esto, ya los he amonestado por los articulos publicados. le ar¨¦ para que eslumara idea de que fui yo el responsable de de chismes en que termin¨® siendo e m¨¢s afectada. ?Eso era lo que pensaba de mi? ?Me cree capaz de har mal de e? Qu¨¦ equivocada est¨¢. ¡ª Sr. Lancaster, no me interesa saber mas, el dario ya esta hecho, mi reputacion ha quedado manchada y aunque usted no haya sido el responsable, de cierta manera usted tiene mucho que ver, despues de todo, no haran de Sarah Petit, sino de exesposa del S?. Lancaster, que tenga un agradable dia. estaba por har pero finalizo mada dejandome con pbra en boca y con sangre hirviendo en mis venas de rabia por haberme colgado de esa manera. Cerre mis ojos conteniendo rabia que burbujeaba en mi sistema y apague panta del celr mientras intentaba calmar mi respiraci¨®n irregr y ira que desat¨® al colgar mada sin prestarme la m¨¢s milninia atenci¨®n. Lo peor de todo, es que e tenia toda jodida raz¨®n. Aunque yo no haya sido el autor intelectual de esto, seguia siendo el responsable tanto o m¨¢s que persona que inicio todo, porque a e ver¨¢no exesposa de Lancaster y noo a Surah Petit. Maldita sea. Giv¨¦ misi y me encontr¨¦ con curiosa mirada de ambas mujeres, le entregue el celr a Cristina al mismo tiempo que mi madre haba. ¨C?Que te ha dicho esa mujer? Mirao te ha dejado, con el rostro rojo de abia y asi deliendes. ¨C esboce una sonrisa sin gracia, dunque por dentro estaba enfurecido. ¨C No logr¨¦ convence para bajar el articulo, pero se me ha ocurrido una mejor idea para arrer todo este asunto que t¨² misma has iniciado. y realmente espero que funcione, es ultima opci¨®n a que puedo recurrir. La vas a dernandar por difamaci¨®n, esa seria mejor idea. -dijo mi madre convencida de que havia algo que perjudicara a¨²n m¨¢s a Sarah Merci singaria, Sojarnas lo haria, mire a Cristina, quien estaba inmovil en su lugar esperando que le diera alguna orden y porsupuesto que lo haria, le dalia una orden inesperada. Cristina, por favor. Preparcello privado para Sia, Amclia y para mi,con destino a Paris, iremos a Casa de trioda Dvinel. Chapter 14 Chapter 14 Orden Inesperada. NARRA ALEXANDER. Despert¨¦ antes de que rma sonara, al escuchars notificaciones bombardeando mi celr, una fras otra. Apenas tom¨¦ mi tel¨¦lono y apareci¨® un articulo con una foto mia junto a Rachel, no recordaba cuando fue tomadacsa folo, pero al vei que era mi habitaci¨®n, queparti con Sarah, supe que fue el dia que vino a mi casa y tambi¨¦n confirm¨¦ que inyect¨® mi bebida sin darme cuenta, por eso no recordaba nada de lo que pas¨® esa noche. Me sorprendi al darme cuenta que Sarah hab¨ªa dado sus deraciones al Rousell Entertainment, el medio deunicaci¨®n m¨¢s prestigioso de Paris y del resto del mundo por veracidad de sus articulos, esta no era excepci¨®n. ¡°Una infidelidad ha acabado con el matrimonio de dos a?os de Sarah Petir y Alexander Lancaster, pero no ha sido por parte de Sarah, sino por parte del reconocido empresario, CEO de Lancaster Collection, Alexander Lancaster, quien mantuvo una rcion ndestina con mejor amiga y ex compa?era universitaria de Sarah. Rachel Duncan. [Quieren pruebas? ?Tenemos pruebas!¡± Me ha expuesto ante todo el mundo, esa era respuesta de Sarah despu¨¦s de lodos los ataques en su contra, aunque pase dergo lo que se decia de mi y lei linea por linea buscando informaci¨®n donde arara su rci¨®n con esel Dubois. No encontr¨¦. Tir¨¦ mi tel¨¦lono a undo sinti¨¦ndome repentinamente irritado y no se debia por los ataques que ahora iban dirigidos a mi despu¨¦s de ese articulo, sino porque aun tenia esperanza de que Sarah desmintiera supuesta rci¨®n con aquel hombre y no lo hilo, no haba de Paul, no sabia que tenia que ver con e y eso me desesperaba aunque intentaba negarlo. No quise saber nada m¨¢s de los chismes en los que estabamos involucrados, pero visita de mi madre altero porpleto mis nes. ¨C Alexander! ?Esa mujer es una desvergonzada! ?C¨®mo se atreve a levantartelsos y con una imagen que evidentemente est¨¢ editada? ?Te das cuenta se de mujer con que estuviste casado? Te perjudica con tal de encubrir a su amante.-mi madre irrumpi¨® en mi habitaci¨®n, esfumando mi intento de meditaci¨®n para calmar el enojo, sin ni siquiera saludar. ?Qui¨¦n carajos dej¨® entrar a casa sin mi permiso? Ordene que no queria recibir visitas ni madas de nadie bajo ninguna circunstancia. Solt¨¦ un suspiro cansado cuando aparlo colcha mientras me mostraba panta de su celr con el art¨ªculo de Rousell Entertainment. ?Vino hasta aqul solo para joder mi existencia con eso? ¨C Madre, esa foto es real, es Rachel junto a m¨ª, en esta cama. -mi madre se quedo inmovil con los ojos abiertoso si estuviera viendo a un fantasma. Qu¨¦ m¨¢s da, prefiero que sepa verdad y me insulte a mi, antes de que siga atacando a Saraho si fuera culpable de todass desgracias. ¨C C¨®mo se atreve esa perra a subir una foto tan intima as redes? ?Te est¨¢s dando cuenta que est¨¢ perjudicando tu imagenz ; No aprendi¨® li¨®n con nota de NY Entertainment7 Tendre que volver a darle un golpe a¨²n n¨¢s fuerte para que deje en paz a familia tancaster. ¡ª mi madre haba despectivamente de mujer que fue mi esposa y sent sangre hirviendo en mis venas porque seguia atac¨¢nd a pesar de haberle dicho que fui yo el que le falt¨¦ respeto a nuestro matrimonio, pero sobre todo, al caer en cuenta que NY Entertainment estaba involucrado en esto y mi madre tambi¨¦n. ?Entonces e lue quien inici¨® est¨¢ de chismes? ?Mi propia madre fue capaz de inventar al cosa de Sarah7 MBUNUN Con aquel descubrimiento, cal en cuenta que todo eralso. In realidad Sarah no tuvo nada que ver con Paul, al fin y al cabo fue un simple abrazo, no era una loto tanprometedorao que e uso para delenderse, porque eso fue lo que hizo, se delendio de lo que mi propia madre invento. nto desprecio le tiene mi madre a Saraho para perjudicar su imagen de esa manera? ¨C ?Amelial Ya catels sido t¨² que inici¨® todo estolit¨² misma perjudicaste mi imagen y injagen de Sarah al involucrar ini nombre y el de mi exesposa en semejante calumniat;Te prohibo que hables mal de mi mujer, e es inocenteliSi vas a har mal de alguien, ha mal de mi, yo jodi dos a?os de matrimonio! ¨C no pude evitar elevar voz mientras me levantaba de cama y miraba a mi madre con desaprobaci¨®n. ?Qu¨¦ se de monstruo es mi madre? ?C¨®mo se atreve a atacar a Sarah de esa manera despu¨¦s de todo, cuando e ha sido tan amable con todos? Y eso me consta. ?Desde cuando mi madre odia a Sarah y por qu¨¦ no me di cuenta antes? -?Tu mujer? No me hagas reir. Te recuerdo que ya est¨¢n divorciados y fue lo m¨¢s sensato que esa excavadora de oro pudo hacer, e no encajaba en esta familia, no est¨¢ a nuestro nivel. Y si fui yo responsable de los chismes para que abrieras los ojos y te dieras cuenta de se de mujer con que te casaste, ?qu¨¦ piensas hacer? La reputaci¨®n de esa pobretona ya est¨¢ por los suelos. -a pesar de todo lo que le decia a mi madre, e se hacia oidos sordos, dejando mal a Sarah cuando evidentemente yo conocia mucho mejor que e. Solt¨¦ un sonoro bulido y tome a mi madre por los hombros para mira con dagas en los ojos, tenia que ponerte un alio a Amelia, ¨C Lo que vas a hacer en este maldito instante sera contactarte con Sarah y le vas a pedir disculpas p¨²blicamente, vas a arar que fuiste tu quien inici¨® toda esta mierda y que e es inocente. escupi cada pbra conteniendos ganas de gritarle en cara, porque despu¨¦s de todo sigue siendo mi madre. Su mirada sorprendida y avergonzada se pos¨® en mi rostro, no parecia estar de acuerdo con mi orden, pero era lo minimo que podia hacer por Sarah, e no merecia esto, e no merece los constantes ataques de mi madre solo por dilerencia de ses sociales o por lo poco o nada que se sabe de sus raices y ahora, estaba siendo tambi¨¦n atacada por opini¨®n p¨²blica por culpa de mi madre, quedando como una cualquiera, una cara fortuna y eso estaba muy lejos de realidad. Despu¨¦s de unos segundos en los que parecia intimidada por mirepentina rei¨®n, levant¨® su frente y esboz¨® una sonrisa sin gracia. En este momento, desconocia a mimadre, ?c¨®mo se puede dejar llevar por diferencia de se sociales? Me parecia de lo m¨¢s absurdo. ¨C Ni creas que me voy a disculpar con esa mujer y menos publicamente, si lo que quieres es redimirte por tu infidelidad, lo ¨²nico que puedo hacer es bajars notas de NY Entertainment y seria demasiado, no pienso mover un dedo m¨¢s por esa hu¨¦rfana.-se apart¨® de mi agarre con su arrogante actitud y me cabre¨® a¨²n m¨¢s. ¨C Nada de esto esto estuviera pasando si t¨² no hubieses invedo chismes sobre e, no me estoy redimiendo, solo que no voy a tolerar que sigas atacando a Sarah. ?Querias que nos divorciaramos? Ya estamos divorciados, ya no sigas meti¨¦ndote con e ni en mi vida.-le pedi esta vez de buena manera, aguantando molestia y punzada en mi coraz¨®n. ¨C Salio tudo protector despu¨¦s del divorcio? Ni siquiera volteaste a ver los ¨²ltimos meses de casados, eso es muy hip¨®crita de tu parte. Para ser sincera, me agrada m¨¢s Rachel, e si est¨¢ a tu nivel. s pbras de mi madre fuerono agujas directo a mi coraz¨®n, me habia dolido porque tenia raz¨®n. los ¨²ltimos meses estaba tan estresado por el chantaje de Rachel, que ni siquiera pude disimrlo, simplemente me alej¨¦ de mi esposa cuando se supone que debi contarle todo desde un principio, e no me iba a juzgar por mi pasado y al contrario, alejaria a esa mujer que decia ser su mejor amiga. Pero fui presa del p¨¢nico, lo ¨²ltimo que queria es que el mundo entero se enterara de lo que hizo Alexander Lancaster en el pasado, el miedo me invadi¨® y calo cordero en trampa de Rachel. ¨C Madre¡­ ¨Chabl¨¦ en tono de advertencia y mi madre me interrumpio. ¨C Ya, basta de hipocresia. Solo voy a quitar noticia y a pedirle a tu ex mujer que quite el art¨ªculo de Rousell Entertainment, pero jam¨¢s le pedire disculpas publicamente. ¡ª y sin m¨¢s, mi madre sali¨® de habitaci¨®n, dej¨¢ndome solo y con ganas de destrozar todo a mi paso. Que persona tan desalmada tengoo madre. adresin consentimiento de enpresa. true rmpresa m¨¢s imprano que de costumbre, han polos trabajadores, sin embargo, mi asistente estaba en su lugar de trabajoo siempre. ¨C Buenos dias, Sr. Lancaster, na madrugado hoy. lenceuna mirada de pocos amigos a Cristina y uv dergo milioni wa decir una s pbra o terminaria desquitando mi mal humor con pobre mujer Ni siquiera termine de llegar al escritono y mi madre establimindo a mi celr Solle un suspiro ovir conteste, ¨C ?Que pasa ahora? ¨C pregunte indilereole y convor Buda, y estaba cansado de que mi madre meters sus narurrs en is asuntos. ¡ª No tienes porque contestarme asi. 9 mujeres de lo peor mi madre naturovvrustr.ddel otrodo dentro que hnaliceura tenia porque aguantar los malos tratos de Amelia hacia Sarahy v lo haderdo conlindades de sin escuchar lo que estaba poi decii. Me sente en mi si giratoria y mire citralico matutino desde l. ventan¡­ Queri.lom. clull y tur n . pedirle milver perd¨®n, queria har con e, contarle el vecicio de mi pudo que jamais mirarv. conturilor tenta ron por i. que me aleje. por que descuide mi matrimonio. Pero, me tenia bloqueado por todosdos. Me maldije una y otra vez por haber creido en el articulo de NY Entertainment por supuesto que elinov / unico que tall¨® lui yo, el unico responsable de que todo fuera a mierda, lui yo, por cobardi ISKUSI puwo ¡ª ?Que sea ¨²ltima vez que me cuelgasellelMono! ewandosa Vw de mim.de me wkodemuspenumentos y even obligaci¨®n de girar mi su para observa de pie en medio de mi ohung con Cristina intentando detene ¨C Cristina, deja a senora, yo me encargo de atende antes de salir de oficina cerrando puerta detras de e leordene am? sustente y auntio con lepruho. ¨C le due indiferenteo des mejis wonrojadas en cualquier otrapina que estuviera visitando mi oficina. ¨C He llegado a mi limite con esa desvergonzada. Me heunicado con Rouvientertainment para que quite n, es lo mas justo despu¨¦s de que mand¨¦ a quitar lodass notas de e y simplemente se nego ello le dio orden de muntener el articulo pormas tiempo. Es una desgraciada, i qui¨¦n se ha creidol-mi madre hizo su descargo, tratando nuevamente m Sarah, pero adiferencia des veces anteriores, me mantuve sereno observando cada movimiento de e. Tienes que hacer algo, esto no puede quedar asi. Enarque una de mis cejas y senti que esta era excusa perfecta para hacer lo que tenia pensado desde el momento que Surah me bloqueo. Le pedi a mi asistente que viniera a mi oficina en cuestion de segundos estaba asomada en puerta. ¨C ?Tiene algun celr con usted? -te pregunte a Cristina y lo sro del bolsillo de su zer en respuesta. me Sij. Sarah. El rostro de mi madre mosiraba sorpresa, pero eso era lo que e que, no7 Que yo resolviera el cos que e misma provoco, de paso aprovechaba para conversar con Sarah de todo lo sucedido, no me importaba si despu¨¦s de escucharme decidia ales para siempre, al menos habr¨¦ arado todo. Me senti nervioso cuando Chustina sostuvo el tel¨¦fono en su oreja y mi madre se sento en silencio allrente de mi escritono. esperando impaciente a que Sarah contestara el celr. Mis manos sudaron en el momento que Cristina me pas¨® su celr.justo a tiempo para escuchar voz del otrodo de linea. ¡ª Hotal-mi coraz¨®n dio un vuelco al escuchar su dulce vor despues de varios dias en los que su ausencia me aturdid, me quede en silencio con boca levernente abierta pero sin soltar una s pbra, hasta que recorde que esta era ani oportunidad de har con e despues de ultima que vi. Saiah7 ¨C hice pregunta m¨¢s tonta, por supuesto que era e, reconoce su voz incluso si pex.abu un resfriado. ¨C Si, ha con Sarah, ?con qui¨¦n hablol -de pronto su voz se volvi¨® fria y me senti inexplicablemente molesto. ; \* olvidon pronto de militan r¨¢pido olvid¨® mi vozi Alex¡­ ne deluve al pensar que e ya no querria marme de esa manera. Alexander I ancaster dije iodo bajo (unos mirada de mi madre y micrctaria. 51. Lancastro. t. 5pxeto que su repenima nada sea para informar que ya limo ricrrliticado de divoro. fire en si hacia el ventarial, para cvr qur par de mujeres se dieran cuenta de lonial que ne¡¯ raylia respuesta de Viali, sus pbras sin und w de emoci¨®n perforaron mi pecho. Me recupere al recordar el principal motivo de mada. ¡ª Ya he firmado, Sra. Petit, sin embargo, el motivo de mimada no es precisamente para eso, sino pors recientes noticias ens que nos hemos visto involucrados. ?Cree que tenga unos minutos para conversar y arar de chismes?-hable con normalidad,o si no tuviera un mal sabor de boca poi Irialdad e indiferencia de Sarah. No recordaba de esa manera. ¨C En estos momentos no tengo liempo para conversar, tengo una agenda muy apretadao usted comprendera. agenda apretada? Dudo mucho que no le sobre unos minutos de su ¡°agenda aprda¡± para escucharme. Solle un suspiro cansado, tratando de conservar calma. ¨C No le robar¨¦ mucho tiempo de su apretada agenda. Digame hora y le mare de nuevo. -insisti, neg¨¢ndome a idea de que queria entarme a toda costa. Yo necesito har con e. ¨C Me temo que no ser¨¢ posible. Si lo que quiere es que baje nota de Rousell Entertainment en que su reputaci¨®n se ve alectada, debi¨® pensarlo antes de contactar a NY Entertainment para dmarme de tal manera. -aprel¨¦ mi puno sobre mi pierna y me contuve de No me importaba har sobre mi repci¨®n, nie lo lenia nierecido despu¨¦s de todo, solo queria decirle que necesitaba vey arar todo, no queria que nie odiara ni que se quedar¨¢ sin saber mis razones y mi mayor secreto, pero no podia hacerlo cons mujeres en mi oficina escuchando atentas conversaci¨®n con Sarah. ¨C Si es cierto que NY Entertainment est¨¢ asociado con Lancaster Collection, no he sido yo el responsable de esto, ya los he amonestado por los articulos publicados. le ar¨¦ para que eslumara idea de que fui yo el responsable de de chismes en que termin¨® siendo e m¨¢s afectada. ?Eso era lo que pensaba de mi? ?Me cree capaz de har mal de e? Qu¨¦ equivocada est¨¢. ¡ª Sr. Lancaster, no me interesa saber mas, el dario ya esta hecho, mi reputacion ha quedado manchada y aunque usted no haya sido el responsable, de cierta manera usted tiene mucho que ver, despues de todo, no haran de Sarah Petit, sino de exesposa del S?. Lancaster, que tenga un agradable dia. estaba por har pero finalizo mada dejandome con pbra en boca y con sangre hirviendo en mis venas de rabia por haberme colgado de esa manera. Cerre mis ojos conteniendo rabia que burbujeaba en mi sistema y apague panta del celr mientras intentaba calmar mi respiraci¨®n irregr y ira que desat¨® al colgar mada sin prestarme la m¨¢s milninia atenci¨®n. Lo peor de todo, es que e tenia toda jodida raz¨®n. Aunque yo no haya sido el autor intelectual de esto, seguia siendo el responsable tanto o m¨¢s que persona que inicio todo, porque Original from N?velDrama.Org. a e ver¨¢no exesposa de Lancaster y noo a Surah Petit. Maldita sea. Giv¨¦ misi y me encontr¨¦ con curiosa mirada de ambas mujeres, le entregue el celr a Cristina al mismo tiempo que mi madre haba. ¨C?Que te ha dicho esa mujer? Mirao te ha dejado, con el rostro rojo de abia y asi deliendes. ¨C esboce una sonrisa sin gracia, dunque por dentro estaba enfurecido. ¨C No logr¨¦ convence para bajar el articulo, pero se me ha ocurrido una mejor idea para arrer todo este asunto que t¨² misma has iniciado. y realmente espero que funcione, es ultima opci¨®n a que puedo recurrir. La vas a dernandar por difamaci¨®n, esa seria mejor idea. -dijo mi madre convencida de que havia algo que perjudicara a¨²n m¨¢s a Sarah Merci singaria, Sojarnas lo haria, mire a Cristina, quien estaba inmovil en su lugar esperando que le diera alguna orden y porsupuesto que lo haria, le dalia una orden inesperada. Cristina, por favor. Preparcello privado para Sia, Amclia y para mi,con destino a Paris, iremos a Casa de trioda Dvinel. Chapter 15 Chapter 15 Los Lafeybre. Los tres hombres se levantaron del sof¨¢ al verme y no dudaron un segundo en acercarse a abrazarme con una enorme sonrisa que les correspondi gustosa. Bastian, Hugo y Vincent, mis tres primos, hijos de media hermana de mi padre, teniantos a?os sin verlos, que estar en este momento abrazada a ellos era el mejor regalo para mi, Creci junto a elloso si fueran mis hermanos mayores y me emocionaba ver que ahora son unos hombres hechos y derechos. ¨C Sari, mi princesita, te echamos tanto de menos. -dijo Vincent, el mayor de los tres mosqueteros como solia decirle. Fue al primero al que le ech¨¦ un vistazo, su cabello casta?o oscuro lucia un corte moderno, elrgo en la parte superior estaba muy bien peinada hacia atr¨¢s. Susrgas y espesas pesta?as hacian un buen contraste con sus ojos verdes heredados de su padre y el traje hecho a su medida lo hacia ver m¨¢s apuesto de lo que ya es. Era el ¨²nico que vestia elegante, pues Basti¨¢n, el segundo hermano, vestia una camisa de lino color plomo y un pantal¨®n nco, luciendo fresco,o si estuviese en ya, era el ¨²nico que heredo los ojos avenas de mi tia. Y Hugo,o siempre con su aspecto de chico mialo a pesar del tiempo, usaba una chaqueta de cuero, con vaqueros negros y una camisa nca con cuello en v. Parecia una versi¨®n m¨¢s joven de su hermano Vincent y m¨¢s rebelde por supuesto. Los habia extra?ado tantoo ellos a mi. ¨C Mirao has crecido, te has vuelto toda una empresaria, digna de familia Doinel. -dijo Bastian revolviendo mi cabelloo lo hacia cuando ¨¦ramos unos ni?os y lenc¨¦ una m mirada porque sabe que detesto que lo haga. ¨C Por supuesto, siempre quise seguir los pasos de mi padre, aunque me desvi¨¦ un poco del camino. hice una pequena broma con mi desgracia y los tres soltaron una risa al entender a lo que me referia. ¨C Lo bueno es que ya est¨¢s de vuelta, familia extra?aba a princesita de casa, no te vuelvas a ir juro que te buscar¨¦ por cielo, mar y tierra. ¨Cpor el tono tan serio de Hugo, no dudaba ni un poco que cumpliera con su juramento en caso de que vuelva a desaparecer, pero eso no iba a pasar. No iba a tropezar dos veces con misma piedra. ¨C Oh. Por. Dios. Sarah, pellizcame. ?Esto es real o son angeles reci¨¦n caidos del cielo7 Dios, te pedi uno, pero gracias por enviarme tres, mi coraz¨®n es muy grande y caben todos. -Abby se uni¨® al abrazo familiar sin dejar de mirar a mis primoso si no fueran reales. ¡ª |Abby! voz de mis padres sonaron al ¨²nisono y no pude evitar soltar una carcajada mientras me separaba de los tres mosqueteros. ¨C ?Qu¨¦? La sinceridad por dnte. -Abby parecia un perrito reci¨¦n rega?ado y no le qued¨® otra opci¨®n que separarse de los hermanos Lelebvre Doinel. ¨C A ver, si no me equivoco, e es tu amiga revoltosa de siempre. -dijo Hugo con una sonrisa divertida viendo a mujer lo habia tomado por sorpresa al pasar sus brazos por su cuerpo cuando se uni¨® al abrazo. ¨C ?Revoltosa? Yo diria divertida, el alma de fiesta, ?es que no te acuerdas de mi? ?rol Se van del pais por unos a?os y cuando vuelven no reconocen a nadie. -Abby se quej¨® mientras se sentaba indignada en el sol¨¤ con toda confianza del mundo. ¨C Paul. Britney, tanto tiempo sin verlos. ¨C Hugo saludo a mis dos invitados que apenas entraban por puerta. ¨C ?No lo creo? Los Lelebvre. Hasta que se dignaron a aparecer. ¨C Brit saludo a cada uno con un discreto abrazo y un beso en meji. Por su expresi¨®n, sabia que pensaba lo mismo que Abby, solo que esta ¨²ltima penso en voz alta y sin verg¨¹enza alguna. Los lefebvre, que sorpresa tenerlos de vuelta. -Paullos saludo estrechando su mano con de cada uno, sin perder ese toque de caballero que se gasta. -?De ellos site acuerdas! Dios, que huminte. -Abby se cruz¨® de brazoso una ni?a mimada y no pude dejar de reline por el spect¨¢culo que estaba dando mi amiga,o siempre. Por favor. Abby, no seas tan impertinente. -mi padre intervino despu¨¦s de lener suficiente de Abby y e to mir¨® con recelo. ¡ª Aproverliando que estamos todos presentes, pasemos aledor, excepto Sarah, Paul y Vincent, ustedes panierunte al du-ww to 7 p unto Abby, levantandose del s, mi pad?c le dio una mirada severa. ¨CYo me voy con mi segunda madre, Sra. Joelle, vente este canada con un cascarrabias? ¨C antes de que mi padre le dijera algo, despareci¨® con mi madre y los dem¨¢s rumbo al UNIO Sigue yendo un caso perdido tu amiga, sin ofender Paul. ¨C dijo Vincent mientras seguiamos a mi padre hasta su despacho. Dexuida, en todo caso les pido una disculpa por elportamiento de mi hermana,o saben, nadie puede contrr. ¨C Paule nba avergonzado y mi padre solto una risa sin detener su paso. . No le disculpes, Paul, tu hermana tiene raz¨®n, e es el alma de fiesta, no se dan una idea de lo mucho que me cuesta no reirme de Sus Ocurrencias, es su escencia. ¨Cl yo siempre lo dije, mi padre adora a Abby. pero tiene que mostrarse serio ante su Vincent le dio unas palmadit as a Paul en el hombro y verg¨¹enza en su rostro lue reemzada por una sonrisa. Al llegar al despacho, me sente en si al frente del escritorio de mi padre y en medio de los dos hombres, al parecer esta era una mini reuni¨®n de trabajo, pues tanto Paulo Vincent, tienen iones en Doinel y yo, porsupuesto, soy vicepresidente y heredera de empresa. ¨C Tlo, soy todo oidos. ¨C Vincent, estaba tan serioo mi padre, lo cual me preocup¨® por un instante. Como ya saben, Sarah es vicepresidente de Doinel. Vincent, Paul, ambos tienen un porcentaje de iones en mi empresa, me custaria que entre los tres formen un equipo s¨®lido. que trabajen en conjunto para que Doinel siga siendo tan exitosoo lo ha sido a lorgo de estos a?os. No dudo en la capacidades de ustedes tres, al contrario. Les quiero informar que pienso tomarme unas vacaciones y se que dejare empresa en buenas manos, el hijo de mis mejores amigos, el hijo de mi hermana y mi hija. asi que, Vincent, si est¨¢s de acuerdo, te asignare una oficina en empresa para que tomes mi lugar mientras regreso.¨C yo lo supuse, esta conversaci¨®n no se de a otra cosa que a empresa. lo que no me esperaba es que mi padre se tomar¨¢ unas vacaciones, dej¨¢ndonos a los tres a cargo de la empresa. Una cosa era que yo estuvierabajando a sudo, aprendiendo de surga experiencia y otra era trabajar de mano de sus socios. No estaba segura si era buena idea. Papa, cest¨¢s seguro? Porque yo no. ?Qu¨¦ pasar¨¢ cuando est¨¦ por dar a luz? senti mirada de Vincent sobre m¨ª, pero lo ignore esperando respuesta de mi padre. Sarah, se que este mundo es nuevo para li, que desde que te graduaste y te casaste, no hiciste m¨¢s que dedicarte a tu esposo, se que lu miedo es decepcionarme, pero estoy seguro que eso no va a pasar, porque conozco lus capacidades, eres muy inteligente y adem¨¢s, aqui tienes a estos dos hombres que van a apoyarte en todo, no vas a estar s. Y en cuanto a mi nieto, regresar¨¦ antes de que nazca y te tomar¨¢s el tiempo necesario, todo est¨¢ arredo, Sari, no tienes nada de que preocuparte. ¨C vi¨¦ndolo de ese modo, no parecia una m idea. Il proposito de mi padre es que adquiera experiencia en el area por mi propia cuenta, que aprenda de mis errores y mis aciertos, era todo un reto para m¨ª, y me encantan los retos. ¨C Cuenta conmigo, tio, dejar¨¦ a Bastian encargado de los negocios de mi padre y trabajar¨¦ aldo de mi princesita. -Vincent tomo mi mano y dejo un tierno beso aceptando propuesta de mi padre, lo cual me aliviaba, pues s no podria con empresa. ¨C Ami ni me tiene que preguntar, Sr. Doinel, yo encantado de trabajar en representaci¨®n de mis padres y junto a Sari. o si fuera un duelo, Paul tom¨® mi mano libre y tambi¨¦n dej¨® un beso de misma manera que mi primo,o si fuera una especie depetencia o el beso con el que seremos el pacto de trabajar en uni¨®n. 1. ar¨¦ mi garganta mientras apartaba ambas manos del par de hombres que lograron iodarme y me concentr¨¦ en mirar a mi padre, quien miraba escena divertido,o si supiera que situaci¨®n me fastidiaba. ¨C Est¨¢ de m¨¢s decir que dar¨¦ lo mejor de mi. estar¨¦ junto a los mejores, entonces si, estas dejando empresa ens mejores manos. Ivo era lo que queria escuchar, no esperaba menos de li, entonces, a partir de ma?ana, Doinel, Dubois y Lelebvre, trabajando Antos de muw. (onlio on ustedes, har¨¢n un buen trabajo, el nombre de Doinel quedar¨¢ tan alto, que ni siquiera van escuchar a ese tal Lancaster Collection, Ok,¡±10 pone m¨¢s interesante, Lancaster Collection y marca Doinel sons dos casas de inoda de a costura m¨¢s reconocidas, por lo que este seria el rato que m¨¢s disfrutar¨¦. Chapter 16 Chapter 16 Viana Inesperada. los rayos del sol se cban por ventana dando directo a mi rostro, abri mis ojos para acostumbrarme a luz y de inmediatos naukeas me invadieron porpleto, me levante lo m¨¢s r¨¢pido que pude y llegu¨¦ a tiempo al ba?o para devolver lo poco o nada que Tema en mi estomapo. WANNRNAR Bebe, ir estas portando mal con mam¨¢, y esto apenas era elienzo. &N&NMUS Mi nana entro a mi habitaci¨®n despu¨¦s de tocar un par de veces, con una bandeja con el desayuno y junto a dos empleadas que cmpujaban un enorme perchero con diferentes prendas de ropa que reconoci de inmediato, se trataba de marca de mi padre, pero jamias ha visto esa coli¨®n a venta. NNNANIN 8888 ¨C Buenos dias, nina Sarah, su padre le ha enviado estas piezas de ropa exclusivamente para usted.-ni Nana me inform¨® sobre el responsable de esta inesperada sorpresa. A mi padre se le estaba pasando mano, aun tenia mucha ropa sin usar en mi ropero y que probablemente no pueda usa cuando seience a mi embarazo. NMWUANA -Mi padre es un consentidor de primera.-dije divertida mientras me acercaba a echarle un vistazo a los vestidos colgados en el perchero. WMNENMNANMNMANN8 Mire sorprendidas piezas del mismo estilo y de diferentes colores, t era indudablemente de mejor calidad, con muy buen acabado. NRAANHOORAANNN Son de colion privada de Doinel, son de edici¨®n limitada de nueva temporada. solt¨¦ un jadeo de sorpresa por explicaci¨®n de mi Nana, eso queria decir que eran prendas invaluables. 108A%EAN Supongo que debo acostumbrarme nuevamente al estilo de vida de lujo a que estuve acostumbrada antes de casarme con Alexander. No me quedaba duda que mi padre seguiria consinti¨¦ndomeo si no me hubiese ido jam¨¢s. 9NQOBN0898 Muy humilde de parle de mi padre. dije mientras escogia uno de los vestidos en color negro, por el dise?o, iba a resaltar mi cintura y mis caderas, aprovecharia los ¨²ltimos momentos de mi delgada silueta. Gracias, ya pueden retirarse. DAN898098 Mi nana sali¨® de habitaci¨®n junto as dos empleadas, despu¨¦s de regrme una sonrisa alegre. 2080099089992 Una vez lista, baje a s de estar donde se encontraba mi padre chando con Vincent, al verme llegar, me mir¨® de pie a cabeza con un brillo en sus ojos. WNBAANNANNO No hay nadie en este mundo que luzca mejor mi marca que mi propia hija. 8 -me acerque a mi padre con una sonrisa en mi rostro para abrazarlo. INBOANAHUN No tenias porque molestarte. solte a mi padre y mire a mi primo quien tambi¨¦n se levanto de su asiento al verme. ¨CH Vincent, ?madrugando? N-le di un beso en meji en modo de saludo. 100AMOND ¨C El deber mia, princesita.H-respondi¨® a punto de desordenar mi cabello pero lenc¨¦ una mirada filosa y se detuvo. BONN Vincent acaba de traer tu coli¨®n de autos, est¨¢n estacionados en cochera y listo para su uso.8- me cruc¨¦ de brazos mientras miraba a mi padre estando en desacuerdo con el. PBBONDAIR:9 ¨C Una coli¨®n privada de Doinel, una coli¨®n de autos, ?qu¨¦ sigue? ?Una coli¨®n de apartamentos? Joyas exclusivas? Padre, ino crees que es demasiado78-pregunte sintiendome abrumada con tantos lujos. 9920999 Me hab¨ªa vuelto una mujer senci estando casada, a pesar que Alexander me dio una tarjeta de cr¨¦dito, jam¨¢s use, no toqu¨¦ ni un centavo de su dinero, me mantuve con tarjeta de cr¨¦dito que mi madre me dio, aunque sabia que mi padre era el responsable de eso, aun asi, no pastaba el dinero sino en gastos necesarios, iba depras en mis tiempos libres, pues gran parte de mi tiempo pasaba en vi i ancaster, cuando Sra. Amelia me invitaba a tomar el t¨¦, no dudaba en ir con esperanza de mejorar nuestra rci¨®n, pero sempre terminaba de peor manera, e mand¨¢ndome a limpiar hasta el ¨²ltimo rinc¨®n del despacho del padre de Alexander, y yo xcedia pensando que con eso ganaria puntos con familia de mi esposo, qu¨¦ equivocada estaba, a final, terminaba humindome a wantojo. MNR Dr solo recordarlo mne hier sangic, el amor por Alexander me cego de tal manera, que permitique su fanulia me pisotearas veces que les daba gana, solo porque no era de su estatus social. @ROOBNON Ja. N?RDONNABBONNBOR ¨C Pero qu¨¦ dices, es solo elienzo para todo lo que mereces. -dijo Vincent mientras pasaba su brazo por mis hombros. ¨CNEs lo que siempre te he dado, una vida llena de lujos yodidades, no s¨¦ c¨®mo estabas con tu exesposo y ni quiero saber, pero me haces elvor de acostumbrarte a vida que siempre llevaste. Aqu¨ª tienes una tarjeta de cr¨¦dito ilimitada, con e tendr¨¢s eso a una serie de privilegios exclusivos.-mi padre me entreg¨® una tarjeta de cr¨¦dito color negra y senti que el calor subia a mis mejis. 2 GROOROBABIBB Joder. 98800888AEBABEBANAN Solo un peque?o n¨²mero de personas podrian tener eso a esa tarjeta, ?c¨®mo es que mi padre ha conseguido? OWWA ¨CPrincesita, ?en qu¨¦ momento te volviste tan timida? Toma tarjeta y v¨¢monos que se nos hace tarde y tenemos mucho en que trabajar.B-mir¨¦ a Vincent, luego a mi padre y por ¨²ltimo fij¨¦ mirada en tarjeta al frente de mi y tom¨¦ despu¨¦s de soltar un suspiro. -Gracias, pap¨¢.8-le agradeci antes de darle un abrazo, estoy tan agradecida con vida por darme un padre tan amoroso y muy generoso. O RODEON RX338808 Junto con Vincent, llegu¨¦ a cochera d¨®nde vi ocho autos de lujo y deportivos de diferentes marcas, desde Rolls¨CRoyce hasta Bugatti, que gran manera de mar atenci¨®n. 0990999428128BEN ¨CYo escogeria el Porsche. 8 ¨C¨C dijo Vincent a mido viendo el deportivo teado, pero mi vista se fue al auto m¨¢s sencillo de todos, los dem¨¢s son demasiado para mi. 2005 ¨C Prefiero el Mercedes Benz.¨Cdije mientras me acercaba al auto nco, el chofer se acerc¨® para llevarme pero negu¨¦ con mi cabeza.8-Conducir¨¦ hasta el trabajo. -9; Est¨¢ segura? Es mi trabajo lleva a d¨®nde usted ordene.¨Cdijo Jhon con su rostro preocupado y le regale una sonrisa para que se tranquilizara. 089 -Descuida, quiero manejar, puedes tomarte el dia libre. 8 respondi antes de entrar al auto y Vincent entr¨® al asiento de copiloto. -Mercedes, no es eli¨®n que esperaba, sin embargo, es una buena opci¨®n para pasar desapercibida, espero que no hayas olvidado manejar.I-encendi el motor del auto en respuesta a duda de mi primo y levant¨®s manos al aire con inocencia. ¨C Solo decia, aprecio mi vida. 948ENNN804999 ¨C S¨¦ muy bieno manejar, tu vida est¨¢ en buenas manos. 1-sin mas que agregar, puse en marcha el auto con rumbo a empresa. ENSLOODUSDIN. -Entonces, estas embarazada.!-Vincent habl¨® rompiendo el silencio que habia en el auto, pero hubiese preferido que no hara, al menos no de ese tema. -?Por eso te divorciarte? 1.ROUORO!!! ¨C No, no fue por eso, ?no has vistos noticias/8¨Cpregunt¨¦ seria sin apartar mirada del camino. A estas alturas medio nyundo sabia el motivo del divorcio de Alexander Lancaster y Sarah Petit.?c¨®mo no iba a saberlo 7 819999999999 -No tengo tiempo para ver noticias y menos si son de far¨¢nd.. -con esa respuesta quedaba ro que no tenia ni menor idea de guerra en que estuve involucrada con mi exesposo, mejor dicho, con madre de mi exesposo. 90000 -Me fue infiel.-solt¨¦ con un mal sabor de boca y sintiendo una puntada en mi pecho. C¨®mo quisiera borrar esas im¨¢genes de mi cabeza.. ¨C Con mi mejor amiga de universidad. 299689019NOBO -Es un desgraciado, ?qui¨¦n en su sano juicio seria capaz de serle infiel a Sarah Doinel7 El se lo pierde. ¨Csolte una risita por el tono molesto con el que habl¨®. ABNAON ¨CPues asi fue, aqui donde me ves toda inalcanzable, me enganaron de peor manera.9 ¨Cdije en modo de broma, evitando har delteina des humiciones de su familia, si suena tan molesto con solo decirle una peque?a parte, no quiero ni imaginar su rei¨®n si se entera de todo. Mis primos siempre fueron muy sobreprotectores conmigo por ser princesita de familia. WQue imb¨¦cil, pero espera. ?No se har¨¢ cargo de su hijo? No entiendo..-senti su mirada sobre mi y lo mire por unos segundos Inienisasniegaba con mi cabeza. MON NO be que estoy embarazada, lo descubri con su amante justo cuando le iba a dar noticia. me encogi de hombros restandole importancia, aunque seguia doliendoo el primer dia. CONDAM Qucria con todas mis fuerzas dejar de sentirme miserable al har sobre esto, ya no quiero que me alecte mencionar a mi exesposo, no s¨¦ c¨®mo le iba a hacer pero lo iba a sacar de mi mente y de mi coraz¨®n, aunque me haya quedado con un pedazo de ¨¦l creciendo dentro de mi. BRONUNN -Wow, ?c¨®mo es que esto le puede pasar a gran Sarah7-enarqu¨¦ una de mis cejas al darle un segundo vistazo. WH2000 ¨C le puede pasar a cualquiera. ?No te ha pasado78-pregunt¨¦ en un intento por cambiar el tema tan inc¨®modo y agradeci que est¨¢bamos cerca de empresa. 8888 ¨C En realidad, no. Soy un hombre tan ocupado que no tengo tiempo para iniciar una rci¨®n seria, solo tengo mis affaire.A-abri mis ojos sorprendida y lenc¨¦ una mirada con desaprobaci¨®n. 0-18.88ANON -Vincent, juegas con los sentimientos des mujeres, eso es peor.19-lo acus¨¦, mientras entraba al estacionamiento subterr¨¢neo de Doinel, y Vincent solt¨® una risa que reson¨® por todo el auto. HANYA ¨C ro que no, Sarah.Las mujeres cons que estoy, deben estar de acuerdo en tener un amorio sin compromiso, nadie salestimado.g¨Car¨® el tema, pero no podia dejaba de sentirme escandalizada. 988809 -?Tienen que firmar un contrato para estar de acuerdo con tus condiciones pregunt¨¦ en broma mientras detenia el auto en el estacionamiento, sin embargo, el silencio de Vincent lo decia todo.- ?No lo puedo creer, Vincent! ANNON9005108018 Apague el motor del auto y sali del auto cons mejis coloradas, sintiendo pena pors chicas que han aceptado tal cosa, mi primos tratabao si fueran un negocio, ?c¨®mo lo permitian? No, pregunta es, ?por qu¨¦ Vincent trataba as mujeres de esa manera? ¨C Sarah, no es para tanto, tengo mis razones para no tener una rci¨®n seria. Puedes estar tranqu, cr¨¦eme que ninguna des mujeres cons que he estado ha salidostimada. A diferencia de ti, lo tuyo fue m¨¢s serio y si que testimaron. lo mire sorprendida cuando solt¨® aquello mientras salia del auto y no supe c¨®mo sentirme. 90 Molesta, avergonzada o miserable. 4918 De cierto modo, no era tan distinto lo que familia l ancaster hizo conmigo, no pude evitar sentirme como esas mujeres que permitieron ser usadas por mi primo bajo un contrato. Yo tambi¨¦n firm¨¦ un contrato al casarme con Alexander, permitiendo que su familia hicieran y deshicieran conmigo, ¨²nica diferencia es que yo si salistimada y esas mujeres, al parecer no. 8808ANA -Carajo. Perd¨®n, princesita, no s¨¦ porque dije eso, por favor perd¨®name, no fue mi intenci¨®n... ¨C¨C Vincent se disculp¨® y al caer en cuenta de lo que me hab¨ªa dicho, pero lo interrumpi. 9000M MENDEAN ¨C Est¨¢ bien, de todos modos, tienes toda raz¨®n.o ¨C dije con un nudo en garganta y camin¨¦ hasta el ascensor dejando a mi primo atr¨¢s para que no se diera cuenta que ese tema me afect¨® m¨¢s de lo que pensaba. ¨C Princesita, perdon. No quise decir eso, venga ya, olvida lo que dije.¨CVincent lleg¨® a mido y tom¨® mi mano para dejar varios besos en mis nudillos, implorando mi perd¨®n, no pude evitar soltar una risa entre dientes al ver lo gracioso que se veia con su cara de perro reci¨¦n apaleado. B:88888888 N?velDrama.Org owns this text. ¨C Dijiste algo? Porque no recuerdo.)¨Cdije divertida, aunque no dejaba de sentir punzada en mi pecho. Entramos al elevador y Vincent me envolvi¨® en sus brazos mientras desordenada mi cabello.N ¨CVincent, buscalu muerte natural! ANONNSNURA -No puedes enojarte por mucho tiempo con tu mosquetero favorito y menos cuando necesitas un abrazo. -y estaba en lo cierto, envolvi mis brazos en su cintura, sinti¨¦ndome m¨¢s rjada..-Eso es, drena todo lo malo, no te hace falta cuando tienes tantas cosas buenas a lu alcance. SANEAP99RON Las puertas del elevador se abrieron y lo primero que vi fue el rostro de Paul quien haba con recepcionista y cuando nos vio, pude notar su mandib tensarse. ¨C WAuenos dias. 1-saludamos Vincent y yo al salir del elevador, mirada de Paul se poso en el brazo de mi primo que seguia en mis hombros dunque dejamos de abrazarnos hace un buen tiempo. &BACANIOAN NBuenos dias, Sari.! -me salud¨® con una sonrisa, cual se esfumo al mirar a mi primo.¨C Vincent.9088BIONOU098 Buenos dias, ?les puedo ofrecer algo de tomar? ¨C pregunt¨® recepcionista y negu¨¦ con mi cabeza. 1990N9NON309 Por el momento no, gracias. Paul, vamos a oficina de Sarah, tenemos mucho en que ponernos de acuerdo.. ¨Cdijo Vincent, mientras carminaba conmigo hasta mi oficina, salude a Jack, mi asistente y mano derecha, quien ya estaba en su lugar, listo para Tualquiet orden que le diera, HANNO Me sento en el s para bar inis tobillos al entrar a mi oficina, Vincent se sent¨® en mioda si paraprobar si tenia un buen asiento, digno para vicepresidente y pronto lleg¨® Paul a sentarse en si al frente del escritorio. 1000000000000 Cruc¨¦ los dedos para que Paul y Vincent trabajaran en armonia, desde reuni¨®n con mi padre pude notar tensi¨®n que habia entre ambos, lo que menos queria eran rivalidades en empresa. 88889¡ãUR ¨C Los escucho desde aqu¨ª, el sof¨¢ est¨¢ muy c¨®modo. 8-dije con los ojos cerrados, buscando comodidad m¨¢xima en el sof¨¢ y escuch¨¦ a Paul soltar una risa. 090828 ¨C La reina lo merece.2 ¨C dijo Paul divertido y sonrei inocente, Vincent ar¨® su garganta, mando atenci¨®n de Paul y por supuesto mia. 900989910000890098 Podia estar rjada, pero tambi¨¦n debia prestar toda mi atenci¨®n a los asuntos de empresa de mi padre, a partir de hoy est¨¢bamos los tres a cargo de Doinel y todo debe marchar en perfecto orden,o siempre. 200100000000000 -Bueno, vamos a ponernos al dia con el estado de empresa, voy a pedir un informe general para analizarlo los tres, luego tendremos una reuni¨®n con Patrick y¡­-unos toques en puerta interrumpieron a Vincent y Jack entr¨® con su rostro preocupado, lo mir¨¦ confundida por su expresi¨®n. 9890000000000000 -Disculpen interrupci¨®n, unas personas est¨¢n buscando a Sra. Sarah.0-lo mir¨¦ con el ce?o fruncido, no tenia ninguna cita agendada para hoy, no estaba esperando a nadie. 98808900.000 ¨C?Qui¨¦n? No tenemos visita agendada.-pregunt¨¦, od¨¢ndome en mi asiento. -El Sr. Alexander Lancaster y su madre, Sra. Amelia Lancaster. &0000000000000000000000000000 Chapter 17 Chapter 17 La viata de lou Lancaster, Me levante de mi asiento con brusquedad ranandone un mareo que me hizo sentar de nuevo, de pronto senli que hacia mucho calor en oficina. NANNNNNNNNNNNNN La mirada de los tres honibres se vajon enmiy guise desaparecer, por que estan cllos aqui? MWMMMMMMMMMWWMANAN ¨C Que? ?Los Lancaster pregunt¨¦ incr¨¦d y rogando para que Jack dijera que ha escuchado mal y que aquellos nombres solo fueron producto de mimaginaci¨®n, pero su rostro serio y sin una pizca de gracia me hwo saber que no escuche mal. 8-No puede ser.AUNUNNNNNNNNNNNNNH Mire mi vientre a¨²n no y no supe qu¨¦ decir o que hacer, mis piernas temban por los nervios y me senli mas solocada.HMN -Princesita. est¨¢s bien? ¨C Vincent lleg¨® a mido en cuesti¨®n de segundos, se puso de cuchis para estar anni altura y poder murar mi rostro, sus ojos parecian preocupados y no es para menos, los Lancaster est¨¢n aqui. O ONMMMM Paul tambien se apresuro a llegar junto a ¨CSari, est¨¢s p¨¢lida, no puedes recibirlos en ese estado, Jack trae una bole de agua. miy se sento a mdo abanicando mi rostro con un cojin. HAHHANHHAIBAN : Respire hondo, tratando de calmarme, no era nada de otro mundo, solo es mi exesposo y vibora de su madre, dos personas que en este momento no significan nada para mi, sin embargo, no iba a darles el gusto de que se presentaran en nu oficina cuando se les antojara. NRWOMANUN NAMNWIN Si estaban aqui era por una ¨²nica raz¨®n, que yo desapareciera nota en que reputaci¨®n de Alexander estaba seriamenteprometida, se tomaron molestia de viajar hasta aqui por eso. Ja, vinieron a perder el tiempo. WWWMVU¡­NNNNNNNN N?Pueden recibirlos por mi7 No quiero verlos. . ¨Cpregunt¨¦ ignorandos pbras de ambos, no siquiera escuch¨¦ lo que me den. NNNNNNNNNNNNNNNN Los dos se miraron de inniediato cuando escucharon nii peticion. Rechazarlos se ver¨ªa muy inmaduro de parte de vicepresidente y teniendo en cuenta lo testarudo y obstinado que es Alexander, seguro no seria de cmpresa hasta que yo diera cara, por lo que me pareci¨® una mejor idea que hiciera su descargo con Vincent y Paul, por el temperamento de ambos, sabia que iban a llevar conversaci¨®n hasta el final, logrando que los Lancaster se fueran por d¨®nde vinieron sin retorno. NHONNNNNNNN -Por supuesto que si, princes. -Vincent lue el primero en aceptar lo cual me aliviaba, haria lo que fuera por mi bienestar. -Tu pideme lo que quieras, con gusto los recibo, en todo caso, tenemos una cuenta pendiente con esos desvergonzados. ¨CPaul edio y solto mi mano para ponerse de pie, esboce una sonrisa de agradecimiento y me levante de mi asiento sintiendonie mejor que hace unos minutos. ONI:88980 ¨CSra. Sarah, su agua. ¨C Jack entro a oficina y me entreg¨® una bote de agua cual beblo si no hubiese probado una gota de agua en dias. NNWONNUMUR -Jack, haga pasar al Sr. Lancaster y a su madre. -Jack asinti¨® no muy seguro con mi orden y sali¨® de la oficina.-Estar¨¦ en el ba?o, por favor, no acudan a violencia y recuerden que ellos no deben saber que soy hija de Leonardo Doinel. ¨Clos dos aceptaron auntiendo con su cabera y sin dejar de verme con preocupaci¨®n, tom¨¦ mano de cada una y le di un leve apret¨®n antes de tomar mis cosas para entrar al ba?o de mi oficina dej¨¢ndolos a cargo del caos que est¨¢ porentar.HAANNUUN A Dej¨¦ puerta un poco abierta para poder escuchar y ver lo que pasalo sin ser vista por ninguna des personas en mi oficina, Vincent habia lomado asiento nuevamente en misi, mientras que Paul se quedo de pie mirando el tr¨¢lico a lrav¨¦s del ventanal. Mi coraz¨®n descontrdo en mi pecho y me termine el agua que quedaba en bote. Cerre mis ojos cuando escuch¨¦ voz de Jack invitando a pasar desagradable visita, no quise ver lo que sucedia,me negaba a si quiera dedicarle una misera mirada al hombre que me destrozo y a mujer que me humill¨® a su antojo. ONANOTUBDANONE Original from N?velDrama.Org. Miniano se poso autom¨¢ticamente en mi vientre. Tambi¨¦n tenia miedo que se enteraran de mi embarazo, era lo ¨²ltimo que queria. WHOXANNMNANUNUNU NBuenos, dias, Si. Lancaster y Sra. Lancaster, lomen asiento.-mi primo fue el primero en saludarlos, su voz ?ria podia congi a cualquiera. AHAONDONUNA NAuenos dias saludo Paulsin aninios, sabia que sin conocerloss partes nobles y osas aun despu¨¦s de haberlo involucradu en un esc¨¢ndalo en el que el no tenia nada que ver. MNMNMNMMMNMNMNMUMNMN ¡ª Lamento interrupcion, quico har con Sarah. Is esta su oficina, cierto?N-abri mis ojos al escuchar su gelida voz, aque que me alegraba escuchar tiempo atr¨¢s y ahora me repugna. MMMMMM ONUNA ¨CQuerr¨¢ usted decir, Sra. Pulit.N dijo Paul corrigiendo a Alexander y me arme de valor para mirar por renda de puerta. Mi campo de visi¨®n me permi ver espalda de Alexander y Amclia, quienes estaban sentados en las sis al frente del escritorio, Vincent tenia el rostro serio con un ce?o levemente fruncido, mientras que Paul seguia de pio con sus manos en espalda y mirando despectivamente a visita. NHNH ¨CPero miren, si aqui est¨¢ el amante abocando por esa mujer, no in¨¦ sorprende ning¨²n poco. Solt¨® Amiclia mirando a Paul de pie a cabeza y me invadierons ganas de salir del bano para deja en su lugar. KM ?C¨®mo se atreve a decirte tal cosa a Paul, a¨²n sabiendo que e fue que se invento los rumores7 NMNMMMMMMMMMMMMM Qu¨¦ desvergonzada. NONNNNNNNNON ¨C Amelia, ya basta. N-a Alexander no le hizo falta elevar voz para que sonara enfadado, lo cual mi sorprendi¨®, el jam¨¢s habia mado a su madre por su nombre y mucho menos le habia hando con aquel tono tan frio. MMMMMMMMNNNNNNN Amelia lo miro y se puso rigida en su asiento, quedandose en silencio. NANNNNNNNN -Me van a disculpar, pero ustedes no tienen ning¨²n derecho de har mal de ninguna persona en esta empresa, le recuerdo Sra. Lancaster, que usted lue que inici¨® tal calumnia, de no haber sido por usted y sus ms intenciones, nadie estaria hando sobre Sarah y mucho menos pensando que yo soy su amante, usted se ha creado su propia historia en esa mente can retorcida. -Paul no dud¨® en defenderse y de qu¨¦ manera, hasta podia audirle por serenidad con que llevaba el asunto, pero se darian cuenta que estaba escondida en el ba?o y no queria quedaro una cobarde que no es capaz de dar cara. MYANM -Winsolente,o eres capaz de harle de esa manera a tus mayores. M-Ametia estaba a punto de levantarse de su ayento y tomar represalias contra Paul, pero Alexander detuvo tom¨¢nd del brazo. -Sueltame, Alexander, le dare una li¨®n a este maleducado. MMONRHN8690 ¨C Comportate, Amelia. Te lo has buscado al iniciar todo esto. N reprendi¨® Alexander, dejand inm¨®vil en su asiento, no podia ver el rostro de Amelia, pero debi¨® ser todo un poema por sonrisa burlona de mediodo de Paul.WNHONNNNNNNNNNNNNN No dejaba de sorprenderme cada vez m¨¢s actitud de Alexander, no estaba segura de si era una gran actuaci¨®n de su parte, aunque viniendo de ellos, era lo m¨¢s seguro, no hay duda de que son madre e hijo. MANON -Lo siento, estoy un poco perdido con lodo este asunto, ?Paul amante de mi prin¡­ de Sra. Sarah? ¨C por poco se me resb bote de agua de mano cuando Vincent estuvo a punto de referirse a mi como su princesita y aunque se corrigio a tiempo, habia sembrado una gran duda a los Lancaster, to not¨¦ cuando Alexander se enderezo en su asiento y por mirada que lenz¨® Amelia a s¨² hijo.- En todo caso, vicepresidente no se encuentra en este momento, pero lo que vienen a har con e, lo pueden har conmigo. 18ANON ¨C ;Y usted es¡­70-pregunto Alexander y senti lo molesto que est¨¢ por su tono de voz que me dio escalofrios. NNNNMAANAN -Soy Vincent Lelevbre, presidente de de Doinel, ?y usted e578-respondi¨®o si no tuviera ni menor idea de qui¨¦n era el hombre sentado al frente de ¨¦l y no pude evr sonreir satisfecha. MO DOMMANN ¨C Alexander Lancaster, exesposo de Sra. Petit.-respondi¨® Alexander y puse mis ojos en nco, no tenia otra presentaci¨®n que mencionar aquello7 49UHAUHAU Boh, asi que usted es el hombre que dej¨® ir a mejor mujer que ha pasado por su vida. Nel tono burl¨®n de mi primo por poco me hace soltar una risita y mordi mbio interior conteni¨¦ndome. NMHLANHEIN NMN ¨C NZL a mejor mujer? No me haga relr. -dijo Amelia antes de que Alexander respondiera y lue reprendida por segunda vez por su fujo. ?Qu¨¦ se de circo es este7 HADENAU! Ia mujer no tiene ni m¨¢s intona educaci¨®n y se jacta por el dinero que posee los Lancaster, 38 HANN HANN Que prend me da esa mujer. NORBANANA MSC. I clevure, creo que ese es un lema que a usted no le incumbe. Si estoy aqui es para tener una conversaci¨®n civilizada con Gran Sarah, no tengo nada do que conversar con usted ni con usico Su Dubois, dijo Alexander y nie rei por dentro por lo luso que estaba siendo, ?en serio pensaba que iba a venir a Par¨ªs y que lo recibiria en mi oficinao si nada hubiese pasado7 Y lo que es peor, i pa?ado de su madre! ¨C Cualquier tema en el que est¨¦ involucrada Sarah, es de mi incumbencia, pero descuide, no quiero iodarlo con sus temas de adulterio y el justo divorcio, de hecho, me alegra que Sarah haya abierto los ojos, hace mucho no veia tan radianteo ahora.8 Vincent entrz¨® sus dedos sobre mesa, mientras miraba a Alexander con indiferencia y una pizca de odio.N -Me temo que han perdido el tiempo al venir hasta aqui, Sarah no los va a recibir sin antes informarnos el motivo de su visita. 2800ROON098 -?Por qu¨¦ m¨¢s va a ser? Solo quieren que Sari desaparezca nota de Rousell Entertainment d¨®nde expone infidelidad del senor presente. Que les quede ro, e solo est¨¢ limpiando su nombre por la de chismes que ustedes mismos se encargaron de regar, involucr¨¢ndome por un abrazo de dos amigos que tenian anos sin verse. Sarah jam¨¢s seria capaz de ser infiel, e no eso usted Sr. Lancaster.8 ¨C Paul me delendi¨® de mejor manera, usandos pbras correctas ys que yo hubiese usado en caso de estar frente a ellos. 890 -No me digas que esas sons noticias as que se referia Sarah.8 -dijo Vincent con el rostro sonrojado de ira, al enterarse des noticias que le habiaentado y que ¨¦l dijo no tener ni m¨¢s minima idea. -Ustedes difaman a Sarah y todavia tienen desfachatez de venir hasta aqui para har con e, iy para exigir que borre una nota donde e se est¨¢ defendiendo! ?Con esta familia estuvo casada Sarah? ?Est¨¢n conscientes que e puede demandarlos por difamaci¨®n? ?Por qu¨¦ no lo ha hecho, Paul?-pod¨ªa ver el descontento en el rostro de Vincent, no le habia gustado ni un poco actitud de los Lancaster y mucho menos enterarse des calumnias que perjudicaba mi imagen. 091086990998199 Yeso que no tiene ni idea des incontables veces que Amelia y Gina me humiron sinpasi¨®n. 12 0 00889898 -Sarah no quiere m¨¢s esc¨¢ndalos, ya sabes c¨®mo es, siempre senci. prefiere limpiar su nombre por su cuenta, ha muy bien de gran mujer que es.-respondi¨® Paul acerc¨¢ndose al asiento de Vincent, sin apartar mirada de pocos amigos de los Lancaster, 18 BOBIN98000 ¨C Solo quiero har con Sarah, digame a qu¨¦ hora puedo volver. -insisti¨® Alexander, podia ver lo tenso que estaba despu¨¦s de escuchar cada pbra de mis defensores. -?Es que no le ha quedado ro? E no va a har con usted, ha perdido su tiempo al venir aqui.! ¨C dijo Vincent con una sonrisa sin gracia en su rostro, cual esfumo cuando puerta de mii oficina fue abierta y quise morirme al ver a mi amiga con una bolsa de regalo en sus manos. 100B9A ¨C Sari, lepr¨¦ prirnera ropita de tu¡­!8-quise morirme de una vez, que tierra me tragara y me escupiera al otrodo del mundo, al escuchars pbras de Abby refiri¨¦ndose a mi beb¨¦,s cuales detuvo abruptamente al ver a los Lancaster en mi oficina y al par de hombres en mi lugar. ?D¨®nde est¨¢ Jack y por qu¨¦ no le advirti¨® que tenia visita?-?Qu¨¦ carajos hacen ellos aqui? 09:00-1999 WROOP98000999999999N. Chapter 18 Chapter 18 Contrastaque Alexander y Amelia no apartaron vista de mi amiga ni por un segundo al ser interrumpidos, Abby se veian disgustada con los Lancaster, al igual que todos y no culpo, es ¨²nica que sabe sobres humiciones de Amelia y su hija, porque los dem¨¢s solo estaban al tanto de infidelidad de mi exesposo. BRANNMOOMMUNAN -?Qui¨¦n dej¨® entrar a estos desvergonzados?-pregunt¨® Abby llegando aldo de Vincent, sin soliar bolsa de regalo con unas pbras que logr¨¦ leer desde aqui. ANN ONHEDEN Ni?a o ni?o? BNNNNNOSSANONE Voy a estrangr a Abby cuando los Lancaster se vayan, est¨¢ a punto de dejarme al descubierto y al parecer no le importa nada m¨¢s que expresar su descontento a Alexander y a su madre. 28B8AANN ¨C?Y quien es esta mujer tan irrespetuosa? No, no me digan, seguro es amiga de Sra. Petit, se nota por poca se aunque quiera aparentar lo contrario, no tiene modales.. ¨C Amelia no tard¨® en atacar a mi amiga mir¨¢nd de pie a cabeza, sin saber que Abby no se iba a contener y se iba a defender con todo. 099AANNNNNNNN Sin embargo, me extra?o cuando mi amiga esboz¨® una sonrisa mientras enarcaba una ceja, dej¨® bolsa de regalo sobre mi escritono y apoy¨® sus manos en el cristal. No estaba gritando, no estaba alterada, pero podia ver en sus ojos rabia que sentia. WN8299 NDENHOORNNEWANN Sitan solo no me hubiese fijado en Alexander, esto no estaria pasando, mis amigos no estuvieran teniendo un toma y dame de tal magnitud. HAMNNNNNNNNNNNN ¨C Madre, le lo advierto por ¨²ltima vez, recuerda el motivo por el que estamos aqui.. ¨C Alexander habl¨® entre dientes, y por mas que elle reprenda, Amelia no se quedaria sin soltar su veneno trat¨¢ndose de mi. NNNNNNNN ¨C Ni suenes que voy a disculparme con esa mojigata y pobretona, si acepte venir hasta aqui tue para pone en su lugar, igual que a estos insolentes que son de mismaa que esa mujer, ?es que no te das cuenta, Alexander7 Resulta que el amante no era el Sr. Paul, sino el Sr. Lelevbre, solo mirao ha de eo si fuera el ser m¨¢s maravilloso que existe sobre tierra, ro,o no logio Sacarle ni un centavo a mi hijo se fue en busca de olra mina de oro. ¨C lodos escucharons pbras de Amelia sin intenci¨®n de interrumpi, miraban d¨¢ndose cuenta de lo despreciable que es. NORAHMAN La sangre subi¨® a mis mejis y rabia burbujeaba con m¨¢s intensidad en mi sistema, estuve a nada de salir y pone en su lugar, pero Abby solto una risa sin gracia cuando Alexander se levanto de su asiento sin apartar mirada filosa de su madre. EBBEANNA ¨C No, espere, St. Lancaster, no hace falta que finja estar en desacuerdo con su madre. N-dijo mirando a Alexander y deteniendolo. N -Sra. Lancaster, deberia darle verguenza har sobre se, respeto y modales, cuando usted carece de ello, solo mireo ha. verguenza para sociedad. ?Pero que va a saber usted de modales o de se7 Si se cas¨® con el Sr. Lancaster, cuando usted no tenia ni un peso en donde caerse muerta. Por cierto, me presento, soy Abby Dubois, socia de Doinel. ¨Csonrei comcida pors pbras tan huientes, hi/o un gran trabajo al sacar el pasado de Amelia, eso sin duda le ha dolido, pues siempre oculto esa parte de su vida, fingiendo sernica de cuna.. ¨C Estarellejando su frustraci¨®n a trav¨¦s del ser mas maravilloso que existe sobre tierra, pero creame Sra. Lancaster, y mi pulso se acelero drasticamente, cuando me di cuenta de lo que Abby estaba por decir.HOONESHWOMAN 1 es va a decir que soy heredera de leonardo Doinel, les va a confesar que soy diez veces m¨¢s millonaria que ellos. BANOVUNOBOA ?Que alguien calle WANANNANANAN Porque e escapar de hacer su propia lortuna sin necesidad de un hombre que le resuelva vida, como al parecer, es su caso. Vincent apareci¨® salvandomie de lenguarga de Abby y pude volver a respirar con normalidad. Voy a mr a Abby.A ?Vayal Sra. Tonasternnial que ha de exespos de su maravilloso hijo y resulta que ¨²nica excavadora de oro aqui es usted, es una doble moral no podia wir con ridad el rostro de Amelia, pero note que su ineji se volvi¨® colorada pors acusaciones de mis JETs N Y para que no le quede duda, Sarah es una mujer muy especial para mi, para todos nosotros en realidad, por eso no vamos . a pernuter que lelie el respeto yo vuelva a referirse a e de una maneran despectiva, no dudaremos en tomar represalias. WRAAKNAANAUME La oficina qued¨® en silencio por unos segundos, Amelia miraba a Alexandero pidi¨¦ndole ayuda, pero ¨¦l parecia tan enojado NANNNNN No s¨¦ que pretendia al actuar de esa forma, deberia estar delendiend por el contraataque, sin embargo, lucia molesto con e, i en qu¨¦ momento se volvi¨® tan buen actor? ONNANINANA9888888 Son lodos unos insolentes. Alexander nos vamos.-dijo Amelia rompiendo el silencio mientras se levantaba de su si y salia de 088888889 Alexander se quedo de pie en su lugar sin segui y me acerqu¨¦ un poco m¨¢s a rendija para observar mejor el panorama. 1988 No pude evitar darte un rapido vistazo al hombre de metro noventa, su cabello negro estaba m¨¢s corto desde ultima vez que lo vi, conservando elrgo en parte superior que estaba muy bien peinado hacia atraso siempre, vestia un traje un traje plomo de su marca con una camisa nca, lucia endemoniadamente atractivo. &NON NL es ofrezco una disculpa en nombre de mi madre y a usted Sr. Dubois, por haberlo involucrado en de chismes, esa no era mi intenci¨®n al venir hasta aqui y en realidad no me importa si quitan noticia de Rouser Entertainment, me lo tengo merecido, pero si me gustaria conversar con Sarah de algunas cosas que quedaron pendientes. frunci mice?o mientras me reia de el internamente. M Que vaya a lungi con su se?ora madre, aqui nadie va a creer ens pbras de un imb¨¦cil que destrozo mis sue?os e ilusiones, no tenemos absolutamente nada pendiente, todo habia quedado tan roo el agua para ambos y estando oficialmente divorciados, ya no teniamos nada de que har. ?Qu¨¦ es lo que quiere ahora? NASPANKA88 Vincent se puso de pre, quedando en medio de los hermanos Dubois, su mirada gelida no se aparto ni por un segundo del rostro de Alexander.DOMNNMAANBNNNNNNN Me lenio que disculpa deberia dar su madre y en dado caso, no resuelve nada con ello por lo que no ser¨¢ aceptada, el da?o yarsta hecho y Sarah no tiene nada de que har con usted desde que se divorcio de familia l ancaster y aunque el principal motivo haya sido su infidelidad hacia e, me voy dando cuenta que no era ¨²nica raz¨®n. Veo que no ha sido tratadao lo merece,o princesa que es y no voy a permitir que sigan limpiando el suelo con e, si tiene algo que decirle puede decirmelo a mi, e ya no est¨¢ vvto mas versato que usted puede hacer es alejarse definitivamente de e.M voz fria e indiferente de Vicente por poco me causa escalofrios y eso que aquello no iba dirigido a mi,mwaba desafiante a Alexander y los Dubois no se quedaban atr¨¢s, a¨²n asi, el pelinegro no abandonaba su postura con lente en alto,o si le valiera tres pepinos que aquel hombre lo estuviera lulmunando con mirada. Mi corazon dio un vuelco al ver escena, nunca me habia sentido tan respaldadao en este momento, tenia al mejor primova los mejores amigos, no cualquiera desafianta a unamilia tan poderosa sin que le temra mano, pero de cierto modo, estaban ajustando cuentas con el, dejandole en ro que lo mejor es irse y no volver a buscarme nunca mas en su miserable vida. 1999 Mveo que est¨¢ muy interesado en mi¡­ En mi exe sposa. I-respondi¨® Alexander sin mover un solo musculo, Abby solto una risa sin Yacia aldo de mi primo y quise hacer lo mismo, pero me contuve para que no me escuchara. JBRANDONNHEIMOS a Por supuesto que estoy muy interesado en su exesposa, ?tiene algun problema con L¡¯ Original from N?velDrama.Org. SM-me cubri boca deteniendo risa que me causo escuchar aquello de Vincent, pero m¨¢s que todo al ver lo tenso que Alexander se puso. NYASHNO99 con sus dedos golpe¨® el cristal mientras araba su garganta para responder. A H l inimosuelero! WAWNAMIN por wwesto que no, al fin y al cabo, dej¨® de interesarnie al divorciarse de mi. -en cuanto dijo aquello, risa se esfumo de mi rostro.dandomr con un color desnedido en el pecho,o si me hubiese vado cientos de agujas en el coraz¨®n abriendo heuda Quicque Pata unado. NNNNNNNNN Norfendi4 porqur me writia Opovo modo, despu¨¦s de todo, yo deje de interesarle mucho antes del divorcio, solo que no quise *pimo hasta que lo con Rachel NNNN Hair Vylo pisada y traqu¨¦ p ro pn un intento por deshacernie del nudo que se form¨® en mi garganta, ya no quise mampu alejr de puerta awyando ini cuerpo en elvabo, mientrasirihbu y exhiba para poder pstumar sensaci¨®n tao #WW. Ab en mi cuci. *NONS Odiaba el hecho de que todavia pudiera afectar mi estado de ¨¢nimo despu¨¦s de su traici¨®n, despu¨¦s de lo que me hizo, pero era inevitable, a pesar de todo, ¨¦l seguia siendo mi primer amor, el primer hombre del que me enamor¨¦, el primero que am¨¦, el primero en mi vida y el padre de mi beb¨¦.89880888 Eso no le quitaba lo desgraciado. 48000 -Pues me alegro por Sarah, merece a alguien mejor en su vida, no alguien que solo le dio migajas.0- escuch¨¦ voz lejana de Vincent y me repeti esas pbras a mi misma. 00010000000000000 No iba a permitir que nadie m¨¢s me diera poco o nada, que me diera menos de lo que merezco, por m¨¢s que sea el hombre que siempre quise, no era merecedor de mi amor. 00000000000000000 -8Por supuesto Sr. Lefevbre. 8-Alexander hizo una pausa en que daba un par de golpes m¨¢s al cristal con sus dedos. 8-Supongo que perd¨ª mi tiempo al venir hasta aqu¨ª. Felicite a Sra. Petit de mi parte, ha conseguido un gran cargo. Oh, y felicidades por su embarazo Sra. Dubois. Que tengan buen dia. 290.000000000000 Me qued¨¦ inm¨®vil al escuchar a Alexander felicitando a Abby, creyendo que e era embarazada y que aquel regalo con el que e lleg¨® era para su hijo, lo cual me aliviaba, asi no sospechaba ni un poco que yo estaba esperando un hijo de ¨¦l, nunca lo sabr¨¢. Escuch¨¦ sus pasos y luego el sonido de puerta al cerrar, el silencio en oficina fue reemzada por suspiros de enojo y maldiciones hacia los Lancaster. 200000 Tom¨¦ una bocanada de aire antes de asomar mi cabeza por puerta del ba?o, para asegurarme que no habia rastros de ese imb¨¦cil y si, hab¨ªa abandonado mi oficina dejando su fragancia embriagadora por todo el lugar. 880000000000009889 Hijo de¡­ 000000000000009 -Estuviste aqui todo el tiempo!0-mi amiga dej¨® de maldecir cuando me vio saliendo del ba?o y corri¨® a envolverme en sus brazos.8-No puedo creer que hayas estado todo este tiempo bajo el mismo techo que esos malditos, ?c¨®mo pudiste aguantar? No sabess ganas que tenia de abofetear a esa vibora, pero por respeto a mis mayores no lo hice. 00000000008888 ¨CPrincesita, ?est¨¢s bien?-pregunt¨® Vincent preocupado desde su asiento y asenti con mi cabeza en respuesta. 2000 ¨C iCon qu¨¦ se de familia te casaste, Sari? No mereces tan poco..-Paul lucia enojado, pero de igual manera se acerco para guiarme hasta el sol¨¢ donde me dej¨¦ caer sinti¨¦ndome exhausta, mis ¨¢nimos estaban por el suelo despu¨¦s de esa visita. 80080 ¨CGracias por dar cara por mi y defendermea capa y espada. Y, si fui tonta. Me dej¨¦ cegar por el amor que le ten¨ªa a Alexander, permiti tanto con tal de estar con el hombre que amaba, y me olvide a m¨ª, me olvid¨¦ del amor propio. Pero eso acabo desde el momento que abandon¨¦ vi Lancaster. No volver¨¦ a perder mi dignidad por ning¨²n hombre, ni por nada del mundo. 20900001000001089 Chapter 19 Chapter 19 Es ahora o nunca. NOBERHALEXANDER ERROR: Sali pisando luerte y con una iodidad en mi pecho, de aque oficina donde se desvanecieron todass ganas que lenia de har con Sarah.BERORUROPAR Estaba cabreado con todos, con mi madre, con el par de hombres que no hicieron m¨¢s que abogar por Sarah, y conl Abby que al parecer estaba muy bien informada sobre mi familia, pero sobre todo, estaba cabreado con¡± Sra. Petit¡±, y no s¨¦ si era por no poder ve en este momento o porque el tal Vincent Lefevbre parecia muy interesado en e,o si no le importara que acabara de divorciarse. 28.00A0801 Pase dergo al asistente de vicepresidente y llegu¨¦ al ascensor donde me esperaba mi madre con el rostropletamente rojo, est¨¢ enojada porque no se sali¨® con suya, pero m¨¢s enojado estoy yo por haber actuado de aque manera al frente de esas personas, cuando el motivo por el que est¨¢bamos aqui, era para disculparnos personalmente con Sarah, y aunque me cost¨® convencer a mi madre de venir, al final edi¨® sin rechistar, lo que no sabia era que e tenia otras intenciones y cuando lo supe, ya era demasiado tarde. 1. ÈÕÌïÔ°ÄÚÄÚÒò×ÔµÄÎ÷ÒòµÄÒòÓ¦ -Me van a pagar, a Amelia Lancaster nadie humi y mucho menos esos insolentes maleducados que no perdieron ni un segundo para olenderme y t¨², no puedo creer que no hicieras nada para defender a tu propia madre..-mi madre se quej¨® cuando el elevadorenz¨® a descender hasta el estacionamiento donde estaba el auto que rent¨¦. 0000000000999999 Tom¨¦ una bocanada de aire y mir¨¦ a Amelia antes de tomar por los brazos ynzarle una mirada fulminante, no estaba muy contento que sigamos con e, ?qu¨¦ se de persona teniao madre? Fue tan irrespetuosa a pesar que reprendi m¨¢s de una vez y no se call¨® hasta que Sra. Dubois puso en su lugar. 000899800108098 -#Sabes muy bien a lo que venimos hasta aqui, lo ¨²nico que tenias que hacer era disculparte con mi mujer y lo que hiciste fue ganarte todas y cada una des pbras de esas personas, ?sabes porque no te defendi? Porque te lo merecias por irrespetuosa, no hiciste m¨¢s que atacarloso si ellos te hubiesen hecho algo, ?d¨®nde quedaron tus modales? Me has avergonzado.-espet¨¦ en su cara sin esfumar mi dura mirada,o si le estuvieranzando millones de flechas con los ojos. 49001000000000018 La solt¨¦ dej¨¢nd sorprendida con boca levemente abierta mientras se tocaba el brazo donde mis manos estuvieron, ni siquiera tom¨¦ con fuerza, solo queria que me mirara a los ojos. 9898948948919 -?En qu¨¦ monstruo te has convertido Alexander Lancaster? ?C¨®mo te atreves a harle de esa manera a tu madre? Pero ro, seguro has aprendido lo peor de Sarah en los dos a?os de matrimonio. ?Tu mujer? Por si no lo recuerdas, ?Ya est¨¢n divorciados! Ya no es tu mujer, es mujer de medio mundo, no solo te vio cara con el Sr. Paul, sino tambi¨¦n con el Sr. Lelevbre, no me extra?a que de esa manera haya conseguido el cargo de¡­.-mi sangre hirvi¨® al escucha referirse de nuevo a Sarah de aque manerao si no le tuviera ni el m¨¢s minimo respeto,o si fuera una cualquiera.969801BANOAAB3198 ¨C Cierra bocal Es ¨²ltima vez que el nombre de Sarah sale de tu sucia boca y menos para ensuciar su nombre, de lo contrario, atente as consecuencias..-vocilere mirand fijamente, interrumpiendo cualquier barbaridad que estuviera por decir de Sarah. 99 ORODICADOBUMID Las puertas met¨¢licas se abrieron y sali sin espera rumbo al auto, mi madre me seguia con paso r¨¢pido y en silencio, despu¨¦s de aquello no volvi¨® a decir ni una s pbra, lo cual agradecia, odiaba levantarle voz, pero se lo estaba ganando por meterse con mujer que elegio esposa y que no supe valorar. 100.000000NEONAR Entre al auto y lo puse en marcha cuando Amelia entr¨® en el asiento de copiloto. 18 El camino estuvo en silencio, ¨²nica voz que se escuchaba era del GPS que me indicaba el camino al hotel donde nos hospedamos. HOW110010994 Mis m¨²sculos no podian rjarse desde el momento que sali de oficina que se supone que debe ser de Sarah y que estaba siendo ocupada por un par de hombres que est¨¢n rcionados con e y no s¨¦ de qu¨¦ manera, pero es evidente que el Sr. Lefevbre est¨¢ muy interesado en e, to note desde el principio, cuando estuvo a punto de mara ?Mi prin¡­? ?Mi princesa? :00:00¨C800988 ?Desde cuando Sarah tenia tanta confianza con ese sujeto que reemzaba el cargo del Sr. Doinel7 1000000000OUOBO lo que m¨¢s me llenaba de coraje es que admiti¨® que esta muy interesado en Sarah, se notaba cuando haba de eo mejor mure gur purde existir, con un brillo rn wis ojos y inanera que defendia de todos losques de Amelia. WWWMWMNNNWN En este momento intentaba recordar alguna vez de cara por c cuando m¨¢s lo necesitaba, de misma manera que Vincent lo 1. pero runguna imagen legatua amicabeza. WANNNNHHHHHNHNSUUN Colpre cl vnte del carro logrando que cl xon sonara en medio del camino y tuve que lomiar una bocanada de aire para calmar nu exasperaci¨®n oleminaria leniendo un idenic. HMMNNNNNNNNNNNMMH No estabaojado con Amelia, ni con aques personas y menos con Sarah. Istaba enojado por mil. por haber sido un maldilo imbecil, por darle tan poco, mipajas, cuando e por mi daba hasta lo que no lenia. M MMWMMNNNNANIWN ¡°Me temo que disculpa deberu dar su madre y en dado caso, no resuelve nada con ello por lo que no ser¨¤ xeds, el daro ya esta hecho y Sarah no tiene nada de que har con usted desde que se divorcio de fami tancaster y aunque el principal motivo haya sido su infidelidad hacia e, me voy dando cuenta que no era unica raron veo que no ha sido tratadao lo merece,o pancesa que es y no voy a permitir que sigan limpando el suelo con e, si tiene algo que decide puede decirmelo um, e ya no esta s y lo mas sensato que usted puede hacer es alejarse definitivamente de e ¡°888888888888RANAR i lur capaz de aguantar los alques de mi madrelitsdera otra raz¨®n por que no dudo en divorciarse? ?Por que jamas me lo dijoi Por que no acudi¨® a mi desde un principio? Yo hubiese puesto un alto desde un principio, WARAHANNNNNNNNN Deluvr el culo aluera del hotel y mire a Amelia con desprecio.NNNNXX.288 Siempre lratastem Surah, cuando a¨²n era mi espos, verdad? ¨C pregunt¨¦ manteniendo calma, aunque se me estaba haciendo muy dificil nunca perdonaria a mi madres en algun momento trat¨® mal. 88 Que/ Yo Senancapan, s ahora estoy en contra de e, es por su dechalez, no espero ni un segundo para divorciarse de liy mezr conutros hombres con dinero. incippestas por c que no ns mis verdaderas intenciones aunque haba con seriedad, nor dreigntuna s pbra. NNNNNMANRANNAN Sienipu supr que c qurna a alguien demiyorsiatus para mi y su disgusto por Sarah tue m¨¢s que evidente, a¨²n asi, ignor¨¦ todo aque cuando converti en TH sposa y mi madre pareda habe aceptado despues de todo, incluso invitaba a lomar el t¨¦ en vi y e y quedaba por horas junto a mi madre y hermana, en que momento pudieron trata malli me lo hubiera dicho, a 110/ NNMNMNMMMNM Tunica persona que puede arar todo esto es Sh, neceba que me dijcia verdad, aunque ya era muy tarde para hacer algo respecto, pero al menos le pedinia perdon por lodo. por no ser el esposo que e esperaba. MNMNMNMMMNMMMMAN No podia dar el viaje por perdido, no podia ime sin har con e aunque sea por un minuto. MNHMNMNMMMNMMMNNNN Hind al toel, vuelvo m¨¢s tarde.N abr puerta de copiloto desde masento y miniadre me miro contundida, pero sali¨® del duto sin decir ni una s pbra. #HANN Conduje a loda velocidad de peso a empresa Doinel, no queria perder esperanza de que pudiera recibirme, esta vez en son de pai, un mi madre y esperaba que no estuviera pa?ada por los Dubois y el St. Lefevbre, asi podria har a ss con e sin interrupciones. NNNNNNNNNNN I squive cada auto que se cruzaba por mi canuno, sin quitarme de cabeza imagen de Sarah ¨²ltima vez que vi mi, cuando volvo de sorpres de su viaje a Ondo. Micron se encogi¨® y velocidad del auto disminuyo un poco, aun asi, iegu¨¦ en tiempo record aliniponente edificio, estacion¨¢ndome lo m¨¢s cerca posible del elevador. WNIO No habra pavado mucho liempo desde que sali de oficina de Sarah, por lo que no me pareci¨® buena idea volver a oficina, sino wrar en este lugar ha que e apareciera, porque de aparecer en cualquier momento, bien sea para llegal en su auto de rjecutivo para almorzar o parait se, no me importa el tiempo que tuviera que esperar, no me iba a mover de aqui hasta que e parna SNNNNNNNNN*MWNN Una hora, dos horas, cuatro horas y yaenzaba a iodarme en mi asiento, el reloj marcabas dos y diez ruinutos de tarde. (u.ndos puertas de t aco abrieron y un pupo de cualro personas salieron chando animadaniente, los reconoci de mediato, eran los tutors, Vincent yung mujer que se ne hacia extra?amentemiliar caminaba abrazada de cintura de este ¨²ltimo. NHUNNURK inn mpil con ini ada, los libros y acercaron al auto de cada uno, mientras que Vincent le ab puerta de copiloto del Mercede s immuujer de wrden¡±>cabello ogid, no lun hasta que Vincent y subio dedo de pillo que algo huo click en micabeza. WARNARBONOUNARS Aque mujer, cuarta integrante del grupo es Sarah. NEAINIRININ ANEUR Por supuesto que es Sarah, reconocia sus piernas y su caminar, aunque haya visto a lo lejos sin poder distinguir su rostro por el cuerpo de Vincent opacand, es e. He! Me senti inexplicablemente molesto. ?Por que lo estaba abrazando7 RANNS ?Por qu¨¦ se tue con el7BHAASBRON Encendi el motor del auto cuando el Mercedes se puso en marcha y los segui a una distancia prudente, aprndo fuerte el vnte, descargue mi rabia volviendo mis nudillos palidos por el fuerte agarre. HWUN No sabia exactamente a d¨®nde iban, ni que era lo que yo iba a hacer cuando llegaran a su destino, me estaba dejando llevar por colera que consumia micuerpo. ANIMHR El auto se detuvo en el estacionamiento de un restaurante que parecia exclusivo y Vincent no tard¨® en bajar para llegar a puerta de copiloto y tomar mano de Sarah para que saliera, lue entonces cuando pude detar, el vestido n¡¯**o ce?ido a su cuerpo resaltaba su piel nca, y surgo y delicado cuello quedaba expuesto con su cabello recogido en una c alta, le sonreia animada al idiota al frente de e, quien tomo su bolsa de manera m¨¢s caballeros para caminar con su brazo entrzado con el de e hasta entrada del restaurante donde esperaban los hermanos Dubois. ONMOO Mi respiraci¨®n era irregr, el calor se subi¨® a mi cabeza y me debati internamente en entrar al restaurante y alejar a Sarah de su panante para conversar o conducir hasta el hotel, preparar mi equipaje y volver a New York dejando hasta aqui el tema de Sarah. I HABANBRUBNASAHA Entonces, mi cuerpo se movi¨® autom¨¢ticamente, sali del auto y Camin¨¦ hasta entrada del restaurante dispuesto a interceptar a Sarah, pero un hombre me detuvo. AINNUHNMAM@UNNE Buenas tardes, bienvenido, ?tiene reservaci¨®n pregunto cl hombre uniformado con una camisa nca y un chaleco rojo. N?velDrama.Org owns this text. ɽÎ÷Òò¹úÈÕ³öÈÕHDËÄ· Lo mire con una ceja enarcada por detenerme de esa manera y respire hondo para calmar mi malhumor, no iba a descargarme con el hombre que no tiene culpa de nada y solo esta haciendo su trabajo. AHAHAHNA ¨C Buenas tardes. No tengo reservaci¨®n. ?Puede asignarme una mesa cerca des personas que acaban de entrar 7N-pregunte cuando el hombre abri¨® boca para har, con vista lija en espalda de Sarah que subia una escalera sin separarse de Vinceni. 014 BMMNNNNNN Esto no me gusta ni un poco. ONDON ¨C Lo siento, por politicas del restaurante, no puede ingresar sin una reservacion..-dijo el hombre y lo mire con cara de pocos amigos. DOILUUQARON Ah no,s est¨²pidas pol¨ªticas del restaurante no me iban a impedir que entrara a encontrarme con Sarah. # ¨C Mire. Sr. Richard.g¨Cdije mirando su nombre en su uniforme, mientras sacaba mi billetera.8-Soy Alexander Lancaster, zle suena? Le dar¨¦ una buena propina si me deja entrar y me asigna una mesa cerca de Sra. Sarah Petit.iLe parece bien mil dres] ¨C pregunte contando los billetes y escuch¨¦ al hombre arar su garganta desconcertado. 8. ENLWNHIN ¨COFh. Sf, Lancaster, lo siento, no puedo¡­. ¨C Si tiene raz¨®n, es muy poco, le parece bien cinco mil dres7-el hombre tosi¨® descontrdamente al escuchar mi oferta y saqu¨¦ los cinco mil dres destinados a Richard para que pudiera ayudarme a entrar sin maldita reservaci¨®n. BAANWIN. -Eh, lo siento¡­.-dijo al recuperarse de su repentina tos y miro los bilteteso si jamas hubiese visto esa cantidad en su vida.h ¨C SI, Sr. Lancaster, su reservaci¨®n est¨¢ disponible, pero me lemo que no podr¨¢ ser en el ¨¢rea VIP. 9- dijo apenado y supe que no po haerntanara auonarme lina maca on ol codiin nitn in 5cl aan al hiemal.HVALA (sanadinareal..¡ª- -BBuenas tardes, le ofrezco alg¨²n aperitivo?!¨Cuna mesera me hizo apartar mirada des personas en el segundo piso y mir¨¦ carta con los diferentes aperitivos y tos fuertes que me ofrec¨ªa. 80000 ¨C De momento una copa de vino Pinot nc. Gracias. ¨C le dije a mesera, quien se alej¨® dej¨¢ndome la carta en mesa. 80 Volvi mi vista al segundo piso y me enfureci al ver el brazo de Vincent en los hombros de Sarah. 200000000000088808 Esto es suficiente, ir¨¦ al piso VIP asi tenga que pagarle a todos los trabajadores del restaurante. 0004800000000000 Me levante de mi asiento trag¨¢ndome el malhumor y subi con calma y firmeza casa escal¨®n que me llevar¨ªa a mi exesposa. 900 Es ahora o nunca. 800809090909800000000000000000000000000000 Chapter 20 Chapter 20 Completos desconocido Termine de subirs escaleras decidido a llegar a mesa de Sarah, mis manosenzaron a sudar y cuando estuve apunto de ir por e, un hombre uniformado se cruz¨® en mi camino, deteniendo mi paso. NANMUAMMMM -Lo siento, el ¨¢rea VIP es para clientes autorizados, puede seguir disfrutando de nuestro servicio en nta baja.-lo mire con una ceja enarcada, mientras repris ms pbras que pasaban por mi cabeza. MNNNNNMANAMA ¡ª Necesito har con Sra. Sarah Petit, no le quitar¨¦ mucho tiempo, no creo que haya problema por eso.-dije mirando unos metros m¨¢s all¨¢, d¨®nde est¨¢ sentada Sarah hando animada con los dem¨¢s, a¨²n no se daba cuenta de mi presencia en el lugar, pero no Taba mucho para que lo supiera. NBAUAN No puede seguir, por politicas del restaurante. ¨Csolt¨¦ un suspiro cansado mientras le daba espalda al hombre y sacaba mi billetera, eso lue lo que deb¨ª hacer desde un principio. NHANHMN ¡ª Diez mil dres por dejarme seguir. -dive con los billetes en mano y sus ojos se abrieron de par en par. Seria muy tonto de su parte no aceptarlo, le estaba dando el doble de lo que le di a Richard. Esboce una sonrisa de mediodo, cual se esfumo enseguida cuando el hombre se neg¨® a aceptar los billetes. ?Acaso es muy poco? NUHNBAUNUN Le sum¨¦ cinco mil dres m¨¢s y volvi¨® a negar con su cabeza, despu¨¦s de tragar en seco. SINMAANNNNNN -Se?or, no puedo faliar as normas del restaurante, le ofrezco una disculpa, pero no podr¨¦ aceptarlo, vuelva a nta baja porvor. ¨Cmi rostro se desencaj¨® porpleto ante su rechazo y quise apartarlo de mi camino de un empuj¨®n, pero me contuve y no se cuanto m¨¢s iba a poder contenerme. -BLe hago una transferencia por cien mil dres en este momento si me deja ir a mesa de Sra. Sarah. 9 sorpresa del hombre fue m¨¢s que evidente y cuando estaba por darme una respuesta, apareci¨® otro hombre uniformado, es el gerente, lo lei en su chaleco. NONNOONWEER -?Alg¨²n problema con el se?or?!¨Cpregunt¨® a undo del joven que estaba tan ncoo un papel. NON ¨CSoy Alexander Lancaster, un cer. Le estaba pidiendo al joven que me dejara ingresar, mi esposa est¨¢ en mesa de all¨¢ y necesito har urgentemente con e. N-s¨¦ que estaba haciendo mal al insinuar que sigue siendo mi esposa, pero lue lo primero que se me ocurri¨® para que el gerente ediera a mi petici¨®n despu¨¦s de todo. -Oh, Sra. Sarah. Tengo entendido que ustedes se divorciaron. N-dijo en tono burl¨®n y solt¨¦ el aire que estuve reteniendo en mis pulmones. 1890 Entonces noticia le ha dado vuelta al mundo, ?no? NAMMANAMANNO -ASI, nos divorciamos, pero hay un tema pendiente que necesito conversar con e, ?me puede dejar seguir? Solo ser¨¢n unos minutos. N-me sincere porque mintiendo no iba a lograr nada m¨¢s que terminaran ech¨¢ndome porpleto del restaurante. A ¨CAlo siento, no podemos ayudarlo, por favor vuelva a nta baja y disfrute de nuestros servicios, - apret¨¦ mi mandib, mientras asentia no muy de acuerdo con mi cabeza, no iba a discutir con los hombres que solo estaban haciendo su trabajo y siguiendo ¨®rdenes. WONONOROONA Me di vuelta para bajars escaleras, pero antes, tenia que recurrir a un n de contingencia, necesitaba har con Sarah slosi, deale el verdadero motivo por el que estuve con Rachel y contarle de principio a fin ese secreto que no iba a dejar de atormentarme de und u otra manera. N NAIROBI Sarah! ¨C m¨¦ desdes escaleras mnando atenci¨®n de todos losensales de ambos pisos. El par de hombres no tardaron e¡¯n tomarme por los brazos y guiarme escaleras abajo, pero me resisti y entre los tres nos forcejeamos mientras el gerente maba a seguridad. La mirada sorprendida de Sarah busc¨® el origen del alboroto y me miro por fin con contusi¨®n. 9¨CSarah, necesito har contipp, porvorit le pedicuando me libere del agarre de uno de los hombres. EXCEMA20418 E se levanto de su asiento al darse cuenta que estaba siendo torcejeado por dos hombres que no me mon ni un poco, pero se VOIVIO) Sntar cuando mano de mujer a sudo se pos¨® en su hombro, entonces, el hombre a sudo se levant¨® y dej¨® un beso en cabeza draial que me hizo sentir cabreado. OR Use todas mis fuerzas para liberarme del par de hombres que me tomaban por los brazos y volvieron a agarrarme cuando di tres pasos hacia adnte. AMANO Aqui, seguridad.0-escuch¨¦ una voz a mido, pero no le prest¨¦ atenci¨®n, solo podia mirar con rabia al hombre que caminaba despreocupado hacia a mi. NHNN&BO8ENNEN ?Nol Yo no quer¨ªa har con el idiota de Vincent. ?Tanto les cuesta entender que necesito har con Sarah? ?Qu¨¦ se supone que debo hacer para que e me escuche? NAURUN89899998 Original from N?velDrama.Org. Pedirle perd¨®n de rodis? Lo hago. iPedirle perd¨®n por todos los medios deunicaci¨®n? Lo hago. 0848049 Que me diga qu¨¦ debo hacer solo para que me escuche cinco minutos y sin dudar lo har¨¦. UNMONRON9 El agarre de los dos hombres fue reemzado por unos brazos fuertes que me aplicaron una ve dej¨¢ndome inm¨®vil y sin fuerza para seguir luchando. 888000 9A -RiSu¨¦ltame! ?Tengo que har con mi esposa!8-le grite furioso al hombre que me oblig¨® a bajars escaleras, mientras me tratabao si fuera un maldito delincuente. 9-?Voy a demandarlos! Este es el trato que le dan a sus clientes? B-ejerci toda mi fuerza en un intento por librarme de aquel hombre que no vi venir cuando me atrapo, pero era in¨²til, parecia que ten¨ªa tres veces m¨¢s fuerza que yo. BONDOWANNABE Solo me solt¨® cuando estuvimos afuera del restaurante, me ech¨®o un ratero solo por haber mado a Sarah, estos hijos de¡­ -Sr. Lancaster, creo que sus pbras no concuerdan con sus iones. ?En realidad le ha dejado de interesar Sra. Sarah7 Porque no parece.8-solt¨¦ un butido de fastidio cuando Vincent apareci¨® en mi camino. W 100 Las ganas por estampar mi puno en su rostro cada vez aumentaba m¨¢s, pero no podia permitirme perder el control y menos cuando Sarah est¨¢ tan cerca. &B ¨CLa Sra. Sarah nunca ha dejado de interesarme.. admiti en voz alta, mientras miraba a mi alrededor pensando qu¨¦ carajos iba a hacer ahora que me habian echado del restaurante. El hombre, al que le di los cinco mil dres, me miraba entre sorprendido y avergonzado. NONE A8888 Avergonzado debo estar yo por el show que hice adentro, poniendo en peligro su trabajo. ONN000000000001 ¨CEso es totalmente contradictorio, teniendo en cuenta que usted le fue infiel con supuesta mejor amiga de e. ?Que m¨¢s quiere de Sarah7 E dej¨® todo atras por casarse coq usted. Esa mujer le ha quedado muy grande, d¨¦j en paz, deje que e recupere su vida, deje que encuentre felicidad que usted no le dio, ya basta de ser tan egoista Sr. Lancaster, Sarah no se merece esto.. -cada pbra que soltaba Vincent do m¨¢s que anterior, me recordaba lo miserable que fuiy lo poco o nada que hice por e cuando aun era mi esposa y me dolia a¨²n m¨¢s que Vincent tuviera jodida razon.QANUNCIANO Despu¨¦s de perderia fue que abri los ojos y me digne a arrer el desastre causado, cuando debi evitarlo desde un principio poniendole un alto a Rachel y delendiend de mi propia familia. 9¡ã -Sr. Lelevbre, es por eso que he venido hasta aqui, necesito har con e, darle mis razones y¡­ ¨C baje guardia por un momento. pero Vincent me interrumpi¨®. NON91.1800 ¨C [No cree que es tarde para sus explicaciones? El da?o est¨¢ hecho, ya se han divorciado, e volvi¨® al lugar de donde jam¨¢s debi¨® salir y usted no tiene nada que hacer aqui, deje de perturbar su tranquilidad, e est¨¢ mejor desde que dej¨® a familia Lancaster.D-me qued¨¦ en silencio por unos segundos sintiendo una presi¨®n en mi pecho que no me dejaba respirar correctamente. A0909NONA De pronto una duda me envidio porpleto y el hombre al frente de mi podia ara. 1200HENAB Se ha vuelto muy intimo de mi exesposa, ?qu¨¦ rci¨®n tiene usted con e -escupi pregunta con rabia, porque no pude pasar desapercibido cercania de ambos,o ¨¦l miraba,s atenciones de ¨¦l hacia e y recorde su brazo sobre sus hombros. 8192 Vincent solo una visa sin gracia que nie hizo fruncir el cero y senti sangre hirviendo en mis venas. DUN18888 NNo tengo porque responder a su pregunta, pero si mi respuesta le devuelve tranquilidad, mi rci¨®n con e es {¡°vartettenir mejor que suya. micoraz¨®n se encogi¨® en mi pecho al escuchar su respuesta y apret¨¦ mi mand¨ªb en un intento contenervra que devit¨® sus pta as con soina. NHNNUNNARRONMAN Abri mu boca para har pero cerre cuando vi saldo del restaurante con su expresion Iria, parecia molesta y no es para menos despu¨¦s del espect¨¢culo que hice por querer acercarme a su mesa. NNNNNNNNNNNNNNN Sus ojos verdes estaban sombrios, a pesar de ello, lucia m¨¢s herniosa y elegante de lo que recordaba, se veia tan sensual con su vestido cenido al cuerpo dejando a vista susrgas piernas, su cabello recogido dejaba a vista surgo cuello y resaba los rasgos delicados de su rostro.HBUNA Me quede inm¨®vil y sin poder decir alguna pbra, mi mente se habia quedado en nco, mientras pensaba si esa era Sarah con ¨C ASr. Lancaster, no conocia esa parte de usted, carmar todo un esc¨¢ndalo por una simple n? No se preocupe ya he dado arden de que eliminen, puede estar tranquilo y volver por donde vino.A ¨C Su voz Iria e indiferente me erizo piel y s¨®lo pude reionar cuando entrz¨® su brazo con el de Vincent, quien reprendia con m ada.N Tranquilo mi mosquetero, puedo con ellow-enarque miceja al escuchar el modo en el que se releria a Vincent, con aquello confirmaba que tenian una mcjor rci¨®n que que yo tenia con e. BONHHBNNEOPRENNUN En los dos a?os de matrimonio y en los otros seis anos de conocernos, jam¨¢s nos mamos por alg¨²n apodo, ?por que me estoy sintiendo tan molesto por esto? Ar¨¦ mi garganta, volviendo en si para poder har antes de que se de vuelta y me quede sin aportunidad de poder har con e.NNNNNUNMMMMH ¨C Sarah, lo que menos me importa es esa nota, no me ir¨¦ a ning¨²ndo sin antes har contigo, ya cs. Whice ¨¦nfasis en lo ultimo que dije, mientras miraba con cara de pocos amigos a Vincent, estaba siendo una piedra en el zapato. AANHOUSE ¨C No le he dado per uso de tulearme, le pido un poco m¨¢s de respeto, es que sabe el significado de pbra. Y melemo que no podre eder a su peticion, si no es relerente a los chismes en los que estuvinios involucrados, no hay alg¨²n tema de que har. Porvor, evite hacer otro esc¨¢ndalo en un lugar p¨²blico, su imagen se ver¨¢ seriamente nuanchada,con permiso. Sarah se dio vuelta sin soltar el brazo de Vincent despu¨¦s de decirme aquello sin nias ininima emoci¨®n, no era misma Sarah dulce, ahora era una mujer fra y me molestaba que su cambio haya sido por mi. WMNAMO MWEWNSHIA: ¨C Sarah.u-me apresure a toma del brazo antes de que desapareciera en el interior del restaurante y yo perdiera esta oportunidad de oro. NONNONB Detuvo su paso y miro mi mano en su braloo si fuera lo mas desagradable, me muro con dagas en sus ojos y solte de inmediato. ONNUUBQARINHA -Sr. Lancaster, no le ha quedado ro que Sarah no quiere har con usted?! Vincent se meti¨® a delender a Sarah y di un paso Ivacia el dispuesto a estampar mi puno en su rostro por meterse en un asunto que era solo de Sarah ymlo, habia colmado mi paciencia, Pero Sarah se puso al frente de su cuerpo al darse cuenta de mis intenciones. HNHONHARARANN ¨C No pierda m¨¢s tiempo, Sr. ancaster, devu¨¦lvase por donde vino, seguro su nuevapa?era lo debe estar esperando. No nie interesa escucharlo hoy, ni ma?ana, nu nunca. Usted y yo no tenemos nada que ver, a partir de hoy somos unospletos desconocidos. si tiene alg¨²n tema pendiente lo puede har con mi abogado. me qued¨¦ petrificado en mi lugar por sus g¨¦lidas pbras y retom¨® su camino devuelta al restaurante, dej¨¢ndome con pbra en boca, sin darme oportunidad de explicarle lo ocurrido, no me imporiaba si despues de eso no queria volver a verme, al menos sabr¨¤ mi mayor secreto y porque hice lo que hice. 9HHUAN Sinti¨¦ndome derrotado, camin¨¦ hasta el auto pisando fuerte y con el calor ens mejis. AANNNNNNNNNN.Q No habia manera alguna de poder convence de har conmigo, ni aunque soborne a medio mundo, ni aunque arme el m¨¢s grande esc¨¢ndalo, ni aunque siga hasta el fin del mundo, e estaba renuente a escucharme y se que nie lo tengo merecido, s¨¦ que merezco su desprecio y su rechazo, yo lastim¨¦ de peor manera, engarie con Rachel y aunque tenia mis motivos, no podia justdicarme. J?NNANANUNN F no eder¨¢ a escucharme y era entendible despu¨¦s de lo que le hice, despu¨¦s de romper su coraz¨®n. 8.3 Buen, Sra. Artil.Quiere que scarnos unospletos desconocidos a partir de alior a7 DANBOLINAWAN Sus discos son ¨®rdenes. HMHAAK Hem) volver¨¢ a saber de Alexander Lancaster. OHNNUNUN MURNI No volveretusa. NNMANORBID No volver a maria. NWRBHAWANUNNNHBAUM UNUNNI. MNBUNUNUN Alexis. WAS TRES A?OS DESPU¨¦S &0000 WANAONNENN9EUR Le di el ¨²ltimo trago a mi vaso de whisky, semana de moda en New York estaba cada vez m¨¢s cerca y me estresaba que a¨²n no estuviera lista coli¨®n que ibamos a presentar, ya deberia estar lista primera prueba de vestuario. ONOMAANNN Unos toques en puerta me hicieron desviar toda mi atenci¨®n de mi trabajo, cuando Cristina apareci¨® junto a mi madre y Gina, le ¡ª BEstoy ocupado, en este momento no puedo atendes.-les dije volviendo atenci¨®n a los papeles que debia revisar antes de firmar, ignorando as mujeres que se sentaron al frente de mi escritorioo si no hubiera pronunciado pbra alguna. W8 -BAlexis desperto.! -cuando escuch¨¦s pbras de mi madre, deje a undo los papeles ys mir¨¦ con el ce?o truncido, sin poder creer lo que estaba escuchando. 8 -WiDespert¨®? ?Cu¨¢ndo70-pregunte incr¨¦dulo, aunque podia ver que no estaba bromeando por su expresi¨®n seria. HANN -Esta ma?ana, me han mado del hospital, desperto d, no queriamos ir sin antes avisarte. 8- dijo Gina mir¨¢ndome con desd¨¦n.89AB089800AMBOR ?Esta ma?ana? ?Esperaron todo este tiempo para decirmelo7 10:00:00 Me levant¨¦ bruscamente de mi asiento, dejando a undo los papeles que debian estar firmados al finalizar tarde y tom¨¦ mis cosas necesarias para abandonar empresa. NONP000000 -?No pudieron avisarme en manana? Joder.- no pude evitar molestarme con mi madre y con Gina, nada les costaba marcarme a mi tel¨¦fono para informarme de noticia. MOAN910NON -Hermano, no tienes derecho a molestarte, por tu culpa ¨¦l est¨¢ asi. En todo caso, no podemos verlo hasta hora de visitas, por eso prelerimos esperar, sabia que ibas a correr hasta clinica y seria tiempo perdido. N-lenc¨¦ una mirada amenazadora a Gina, quien se atrevi¨® a harme con su tono altanero, record¨¢ndome lo que hice a?os atr¨¢so si no viviera con esa carga en mis espaldas desde hace trece a?os. H8N.¡ãN Me acerque a e de dos zancadas y se encogi¨® en su asiento mientras su rostro se volvia rojo. ONROERMONEN -Vuelves a harme de esa manera y te quitar¨¦ tu mesada lo que resta de ano, no te olvides de con qui¨¦n est¨¢s hando, ni?a insolente.-escupis pbras con rabia en su cara y abri¨® boca sorprendida. 8 Me aleje de Gina y retome mi camino a puerta de mi oficina, sin importarme ques dejaba ahi sentadas, sin embargo, antes de salir me detuve por unos segundos cuando escuche lo que mi madre le decia a Gina. ADN ¨COD¨¦jalo Gina, desde que se divorcio de esa cualquiera, su humor ha empeorado. ¨Capret¨¦ mis pu?os a mis costados sintiendo rabia burbujeando en mi sistema por referirse de ese modo de mi exesposa, pero ignor¨¦ porque tenia un asunto m¨¢s importante y segui mi camino. ONNONSENA Acepto que desde que volvi a New York sin lograr mis prop¨®sitos con Sarah, me habia vuelto mas malhumorado que nunca, ni yo mismo podia aguantarme, pero eso no le daba el derecho de har de mi exesposao se le daba la gana y mucho menos record¨¢rmelo despu¨¦s de tres a?os en los que me enloque al cien por ciento en mi empresa para no pensar en mis desgracias. 1010 ÈÕÈÕÌïµÄÅÄͼÈÕ MCristina, canc todas mispromisos de hoy, llegar¨¦ al finalizar tarde o tal vez en noche. 1- le avise a mi asistente cuando pas¨¦ por sudo y me detuvo tres pasos m¨¢s adnte. 00: 0 2 : rusi - Sra. Rachel volvi¨® a mar, le he dicho que estaba en un viaje de negocios, pero creo que no me crey¨®.9-puse mis ojos en nco al escuchar ese nombre que me producia jaqueca. 200DNOON Por m¨¢s que rechazaba y evitaba cualquier encuentro con e, seg insistiendo en retomar lo de ¡°nosotros¡± o lomaria cartas en sunto. Qu¨¦ estupidez, nunca hubo un nosotros y jam¨¢s lo habr¨¢, mucho menos ahora que podia librarme de sus malditas amenazas. WOHNNMNMMWWMWMNM9 Si vulve a mar, digale que le regalo un pase VIP al mismisimo infierno.. ¨Cdije con una sonrisa de anivio en mi rostro. Cristina ne IDNI¨® sorprendida por el mensaje que le estaba dejando a arpia de Rachel y asinti¨® con su cabeza.MUM NAHAHOONIR Chapter 21 Chapter 21 Si tan solo le hubiese puesto un alto desde el principio, si le hubiese dicho eso hace a?os, en este momento no me estuviera sintiendo tan miserable y con gran culpa en mi pecho por perder a mi esposa, pero ya no ha nada que hacer, no podia devolver el tiempo y solo me quedaba aceptar mi castigo por haberle faltado, por habestiniado. AAN Conduje hasta clinica privada con los nervios de punta, seguia sin poder creer que Alexis desperto d despu¨¦s de que los medicos dijeron que nunca despertaria y quedaria en estado vegetal de por vida, que solo un mgro lo haria despertar, as¨ª que nos sugirieron infinidades de veces que lo mejor era desconectarlo, pero nunca lo permiti porque estuve esperando ese mgro que los doctores haban, ?esto es un mgro Senti un gran alivio y una pizca de esperanza naci¨® en mi pecho, mientras recordaba el momento en el que va Alexis casi muerto a mi lado.ANNNNOUOHON Limpi¨¦ l¨¢grima rebelde que se escapo de mi ojo y estacione el auto cuando llegue a clinica privada. No hwolta que preguntara por Alexis, enfermera me confirm¨® que despert¨® en ma?ana y nie pidi¨® que esperara unos minulos mientras le hacian los ¨²ltimos estudios. 8893888@BONNE Mi coraz¨®n se aceler¨® de envoci¨®n y fue inevitable pensar si ¨¦l se acuerda de lo sucedido. Y si no quiero verme porque lo recuerda a perfi¨®n7 N1188999% Negue con mi cabeza y me sent¨¦ en s de espera, mientras mirabas ¨²ltimas noticias de moda en mi celr. X324 Encontre infinidades de articulos en los que mencionaban semana de moda ys marcas que iban a presentarse este a?o. Lancaster Collection era una des marcas m¨¢s mencionadas por todos los medios deunicaci¨®n, sin embargo, un nombre m¨® mu atenci¨®n y senti mi coraz¨®n encogi¨¦ndose. ROBNARA2998 ¡°Za prestigiosa casa de moda Doinel, dice presente en semana de moda de New York.¡± MMMMMXXX8888888 ¡°Domel do especial en semana de moda de New York, despu¨¦s de mts de tres vios de susencia ¡°WAHANMU¡­ Un escalofrio recorri¨° mi espalda y cerr¨¦ mis ojos con fuerza pensando que esto debe ser una noticia falsa. Hace a?os que Doinel no se presenta en semana de moda en New Yorko invitados especiales, esto tiene que se¡¯nlso. WENNNNNNNNNNNN888 Segui buscando m¨¢s informaci¨®n sobre Doinci y mi coraz¨®n se acelero al ver siguiente noticia. AANNNNNNNNNNN ¡°Los representantes de marca francesa Doinel, estan de vuelta a semana de moda de New Yorko invitados especiales.¡± La nota estaba pa?ada de una imagen en que reconocia los rostros de cada uno de ellos. El gran Leonardo Doinel, Paul Dubois, Vincent Lelevbre y por supuesto, Sarah Petit. WONNOBANSAMB¨ªONN Apagu¨¦ panta de mi celr sin querer ver m¨¢s, desde ¨²ltima vez que vi estuve evitando a toda costa leer alguna noticia en el que su nombre estuviera en los titres, no queria ver su rostro, ni leer su nombre, estaba haciendo exactamente lo que e me pidio hace tres a?os, ser unospletos desconocidos y yo no l noticias de desconocidos, e no seria excepci¨®n. HN Nunca m¨¢s me, ni busqu¨¦, desech¨¦s ganas que tenia por contarle lo que nadie m¨¢s que mmulia y Rachel sabia sobre mi pasado. No quise seguir atormentand cuando e no queria ni verme en pintura y no era para menos, pero no podia negar que eche de menos, sin embargo, me acostumbre a su ausencia, ya no me hacia fa. MHANHOARMNUNUMMMMMM O eso es lo yo queria creer.@).88 -Sr. Lancaster, ya puede pasar. enfermera me saco de mis pensamientos y melevante enseguida pard segui, aunque ya me sabia el camino de memoria. 8089 El Dr. Spencer esperaba afuera de habitaci¨®n, el llevaba el caso de Alexis desde que ingreso a clinica. AHIRANURA -Buenas tardes, Sr. Lancaster, antes de que ingrese a habitaci¨®n, debo informarle que Alexis no recuerda gran parte de su vida, es rendable que sea prudente con informaci¨®n que le proporciona. Le cuesta formr pbras, en este momento es conio un ni?o, debe aprender a har y caminar, seg¨²n los estudios que te he practicado, el cree que a¨²n tiene dieciocho a?os. ¨Ctragu¨¦ en seco con aque noticia, no esperaba que algoo eso pasaia, de hecho, no esperaba que despertara,o sea, debo alegrarme porque ugue con nosolios, con terapia et podr¨¢ ser el mismo de antes.N32UONO ¨C MNDiecuerda nada del idente pregunt¨¦ con miedo, miedo de que sea lo unico que recuerde y termine odiandome por Yerline. INMWMMMUNNNNNNRUMU Wirs monientos fio, puede pasar, Sr. I allcaster ¨C suspire aliviado y asenil con mi cabeza antes de entrar a habitacion con los nervios burbujeando en mi sistema. WANN Mi coraz¨®n se encogi¨® al verlo acostado con los ojos cerradoso siempre, aunque ya no tenia el tubo que atravesaba su garganta, me acerqu¨¦ cons manos temblorosas y me detuve a mitad de camino cuando abri¨® SUS OJOS Y posO su murada mel en mi, dej¨¢ndome mudo y con mente en nco NHANGE o, piel palida, A pesar del tiempo que estuvo ena, se notaba el gran cambio de su aspecto fisico, sus ojos miel, cabello n sombra de su barba, no pareciera que tuviera Treinta y un a?os. MNHAU.WOAM -H, Alexis. ¨C lo salude sin saber que decir,s l¨¢grimas picando en mis ojos, pero me vi obligado a no derramiar ni una para no rmar al hombre frente a mi.8- ?Te acuerdas de mi? -pregunt¨¦ terminando de llegar a sudo bajo su ate mirada. MNN Parecia un loco hando solo, pero era lo que hacia desde hace trece a?os, harlo, contarle sobre mi vida, sobremilia, sin obtener una respuesta de su parte. 1988) ¡ª HA¡­ Ale¡­.ander. ¨C lo mire sorprendido sin poder creer que podia pronunciar mi nombre. Crei que no podia decir pbra alguna, eso fue lo que le entendi al Dr. Spencer. NORONHUONOWAR Me acerque a el sin poder contener m¨¢ss l¨¢grimas y lo abrace, esta vez obteniendo una respuesta de su parte, su mano apenas me toc¨® espalda y no pude evitar seguir derramando l¨¢grimas en su hombro. 298 Dijiste mi nombre, si te acuerdas de mii.-me separ¨¦ de ¨¦l con miedo destimarlo por mietusivo abrado, mir¨¦ SUS Ojos miel que estaban cristalizados y sonrei nervioso cuando asinti¨® con su cabeza. INNEN -Ma..ma y Gi.na.pregunt¨® con dificultad pors dos mujeres que hab¨ªa dejado en oficina y que deben estar por llegar en cualquier momento. ANNAN ¨C No te esfuerces, es estar¨¢n aqui en un momento. ?Recuerdas lo que pas¨®? No digas nada solo responde con cabeza. pregunt¨¦ con temor a su respuesta, porquel ver al verme haya recordado lo que pas¨® aque noche, sin embargo, neg¨® con su cabeza despues de mirarme por unos segundos. AM O N MMA ¨C Sa¡­ Sarah. ¨C Frunci nu ceno totalmente confundido cuando aquel nombre salio apenas de su boca. KANNNNNNNNN il souche bien? Published by N?v''elD/rama.Org. ?Por qu¨¦ mencionaba a mi exesposa? HEM Antes del idente, yo no conocia aun a Sarah, no hab¨ªa manera de que supiera qui¨¦n era e, sin embargo, muchas veces le hable de e mientras estaba en su suerio profundo, ?es posible que me haya escuchado y por eso me preguntaba por e? NAMAN M AN PRAMON -9; Sarah? ¨C pregunt¨¦ confundido y antes de que el pudiera contestar, entro mi madre junto a Gina derramando l¨¢grimaso si se hubiera muerto. HERBNNNNNNNNN Hijo, hijo. Casi te pierdo por culpa de tu hermano.W mir¨¦ con dagas en los ojos para que no mencionara nada de aquello. el Dr. Spencer no le advirti¨® de situaci¨®n de Alexis799899 NOWOWIONO ¨C Hermiano, gracias al cielo despertaste, si yo hubiese sudo lu gemelo no te habria dejado ena.. ¨C Gina abrazo a Alexis sin importarle que estaba d¨¦bil y r¨¢pidamente separe de ¨¦l y alej¨¦ a ambas mujeres de mi hermano. NANANAN MENGHAM ¨C?Pueden ser m¨¢s discretas? Acaba de despertar, no recuerda casi nada, ?es necesario que le digan que lui el culpable de todo? Si to que quieren es hacerme sentir miserable lo pueden hacer de puerta para aluera, en este momento prioridad es tranquilidad y recuperaci¨®n de Alexis, si van a empezar con sus escandalos, ser¨¢ mejor que se vayan.-ambas me miraron estupctas ys solte para que volvieran con Alexis, cias al cielo no mencionaron nada m¨¢s rcionado al UNICO culpable de que estuviera en ese estada. WANN Ova yo. BARNSBURIMORUM! Micelrienzo a sonar y mur¨¦ constidio el nombre en panta. Rachel. DUMBROBNOBANAOUV Sali de habitaci¨®n de Aleus y no dude en responder, iba a acabar con esto de una vez por todas, no queria volver a saber nada de Psd m wei. NNNNNNNNNNNNNNN W, Bupno? hable indiferente, al responder mada de Rachel. NONNON3.99 INI creas que vas a calitto con luya, nos vemos en noche en mi apartamento o ver¨¢s de lo que soy capaz, todo el mundo sabr¨¢ anneliesponsable del estado en el que est¨¢ tudiermano gemelo del que casi nadie sabia. solle una risa divertida al escucharolia Yr7 su amenand, ahora me pasata sus chantajes por el arco del triunfo, minsa ces¨® y me apresure a har para deja en su sitio, no quera ni escuchand nombre de sa desp?e mujer. WMNNNNNNNNIS -Haz lo que se te d¨¦ gana, mi hermano ya despert¨® y no tardar¨¦ en dar mi testimonio p¨²blicamente sobre Alexis Lancaster. No quiero saber nada de ti o te ver¨¢s con mis abogados. 8.000009998909000400000??!!!!!!!!!!! Chapter 22 Chapter 22 Viajaremos a New York. ILITARISARAHOLUNU No tenia ni idea de hora que marcaba el reloj, cuando senti unas manos en mis mejis, logrando que despertara de mi reconfortante sue?o. Abrilos ojos y me encontr¨¦ con mirada miel de mi pequeno pelinegro, que alegraba todos mis dias. 889 -Mama.& dulce y alegre voz de Tristan me hizo sonreir de oreja a oreja y envolvi su pequeno cuerpo en mis brazos para llenarlo de besos, causando su irrefrenable risa que contagiaba a cualquiera. AAUH00811 -?Qu¨¦ hace el ni?o mas consentido despierto tan temprano?-deje un par de besos m¨¢s en su meji, cuando caigo en cuenta que no deberia estar aqui y ni siquiera escuche el monitor que conectaba mi habitaci¨®n con suya. 1-?C¨®mo llegaste hasta aqui ni?o travieso7 999068 ¨C Que lindos! Hacen que me den ganas de tener un hijo, pero luego veos travesuras de Tristan y se me pasa, prefiero seguir siendo tia, lo puedo devolver cuando quiera.. me exalt¨¦ en cama al escuchar voz de Abby y v sentada en el sof¨¢ con un emparedado en sus piernas. 88031881OANN Trist¨¢n se asust¨® cuando me sent¨¦ bruscamente con ¨¦l en mis brazos para mirar a mi amiga y lo abrac¨¦ cuando vi que queria llorar por el susto. 0908RXW81088 -?Qu¨¦ haces aqui y a estas horas de madrugada?: pregunt¨¦ molesta con mi amiga por venir a irrumpir en el sue?o de mi hijo y en el mio, a lo que e solt¨® una carcajada que casi hace atorar con el pedazo de emparedado que tenia en su boca. 9991.1008 -WiYa viste hora que es?¨Cpregunt¨® despu¨¦s de tragar el bocado del emparedado y hasta ese momento me digne a mirar hora, llev¨¢ndome con sorpresa de que faltaban menos de diez minutos paras diez de ma?ana y rma no habia sonado.B Hasta Trist¨¢n se desperto antes que t¨² ya est¨¢ desayunado, aseado y listo para empezar el dia y tu sigueso un oso perezoso.99999 Pero ro que iba a quedarme dormida despu¨¦s de unrgo dia de trabajo y de cuidar a mi hijo hasta que se quedara dormido, noche anterior cai rendida sinti¨¦ndome exhausta.BRONNNNNDBADOO Pero, ?por qu¨¦ nadie me desperto? AMAN ¨C NiNo puede ser! ?Me quede dormida!M-me levante de un salto, no sin antes dejar a Tristan en cama con un beso en frente v entre al ba?o para asearme lo m¨¢s r¨¢pido que pude. 999149,UNNOLD1998 -No lo puedo creer, Sarah. Te quedaste dormida justo hoy que tienes una reuni¨®n tan importante y que llegan tus padres de sus vacaciones..-escuch¨¦ a Abby desde habitaci¨®n, pero ignor¨¦ porque sabia muy bien todo lo que tenia para hoy y me habia retrasado al quedarme dormida. ¨CVen aqui, Trist¨¢n, tu no tienes culpa de madre que te toc¨®.8-puse mis ojos en nco al escuchar lo que le decia a mi hijo,o si fuera peor madre del mundo. ORX90 Y estaba muy lejos de realidad, desde que tuve a Trist¨¢n en mis brazos escuchando su nto, todo lo malo desapareci¨® en un chasquido; olvid¨¦ aquel hombre que am¨¦ con locura, a su familia y sus humiciones, olvide a aque mujer que decia ser mi amiga, olvide que ha fracasado en mi matrimonio. Cuando lo vi, su piel rosada e hinchada, sus peque?as manitos, su rostro pequeno, me di cuenta que no todo estaba perdido y que me quedo algo maravilloso de todo lo que una vez me hizo sufrir. BERNHUBANESA He dado lodo de mi para ser mejor madre y padre para Tristan Doinel, sin descuidar mis obligaciones en empresa, no me consideraba una madre perfecta, pero estaba haciendo un gran trabajo en mi intento por serlo y se notaba todos los dias al ver a mi hijo feliz. BRSAMADBHIMENNAD Sali envuelta en una toa en menos de diez minutos hacia el guardarropa y me apresur¨¦ a vestirme con el primer vestido ejecutivo que encontr¨¦, no tenia tiempo para decirme ni mucho menos para hacerme un peinado o maquirme, dej¨¦ mi cabello suelto y sali justo a tiempo para detener a Abby quien atrapaba en el aire a Trist¨¢n despu¨¦s denzarlo y este no dejaba de gritar y reir.Moe ARNOUU19 NRNOUN Habby, mrvas a m de un sustoo sigas con esos juegos. 1-alce a Tristan en mis brazos y abandon¨¦ habitaci¨®n no sin antes tornar misusi.UNENNIRNB: #Qu¨¦ amargada, a Trist¨¢n le gusta ese luego, ?verdad que si, ojitos de miel ¨CAbby me seguia mientras jugaba cons manos de Tristan,mire el rostro sonriente de mi hijo, quien asentia con su cabeza con efusividad. UMNEANNOUNNEN -WiSilN-Trist¨¢n se movi¨® alegre e inquieta y lo dej¨¦ en el suelo para tomar su mano una vez que baje las escaleras. BAN -Ya ves, soy mejor t¨ªa, tienes que aceptarlo. Aunque es una l¨¢stima que se parezca tanto al innombrable, que injusto de verdad, nueve meses en tu vientre para que saliera id¨¦ntico a ese inleliz.- la mire con cara de pocos amigos, no hacialta recordarmelo cuando me daba cuenta todos los dias del gran parecido a Alexander, por lo menos saco mi nariz y misbios y con eso estaba m¨¢s que feliz. AHDNARRON -Tia Abby, gracias por record¨¢rmelo, no lo habia notado.-dije con tono ir¨®nico y Abby solto una carcajada, mientras tomaba mano libre de Tristan y este se uni¨® a risa de mi amiga. SAHNSINNNIBYNMH Dios, si mi hijo supiera de lo que Abby se est¨¢ riendo. H M NLDMANNNDH -Sra. Doinel, moch de Trist¨¢n.&-una des empleadas me entreg¨®s pertenencias de Tristan para esta tarde, interrumpiendo lo que estaba por decir Abby. -?No va a desayunar? HIINNNMNO: ¨C AGracias, Lucy. No tengo tiempo, pero gracias. Preparen casa, hoy vuelven mis padres. N ¨C luego de darle orden a empleada, sali junto a Abby donde me esperaba el chofer concl Mercedes encendido, HMWANASENA!¡±470 -No tengo ganas de conducir, ire con ustedes, adem¨¢s debo seguir ense?andote a mi sobrino a pronunciar bien mi nombre.: Abby entr¨® al asiento trasero a undo de si de Trist¨¢n y yo al otro. El auto se puso en marcha y Abby no tard¨® en hacerme una pregunta que me hizo iodar. ¨C Hando del innombrable, ?sabes que su empresanzar¨¢ nueva coli¨®n en semana de moda en New York? AAN ¨C ANO, no lo sab¨ªa, pero era de suponerse y no quiero saber nada que est¨¦ rcionado con ¨¦l, ni siquiera me acuerdo de ese hombre..-respondi indiferente yjante, sin m¨¢s mirma intenci¨®n de continuar con el lema, mientras peinaba con mis manos el cabello n''¡±o de mi hijo. 9.8*59 . -?Por favor, Sarah! Me vas a decir que no has vistos noticias de ¨¦l y su empresa. El exiloso CEO m¨¢s joven en industria de moda. (cu¨¢ntos a?os tiene? ?Treinta y tantos?N-ni siquiera mir¨¦ a Abby cuando me habl¨®o si intentara averiguar algo, cuando e lo sabia todo. NANDA. No volvi a saber de Alexander desde aquel dia que hizo el espect¨¢culo de su vida en el restaurante m¨¢s exclusivo de ciudad. No podia creer su nivel tan alto de cinismo, venir hasta aqu¨ª para que qura nota y luego decir que era lo que menos le importaba. Por Dios! Eso no se lo creia nadie. Para empezar, nosotros no teniamos nada de que har ni teniamos temas pendientes, lo ¨²nico que nos rcionaba era Trist¨¢n. pero el jam¨¢s supo de su existencia y jam¨¢s lo sabra, gracias al cielo dej¨® de insistir y se devolvi¨® a New York despu¨¦s de que le di orden a Damien de desaparecer cualquier noticia con el nombre de Alexander, Paul, Rachel y el mio. HAHANNAMINWAUNHAB Ni siquiera vs noticias de Lancaster Collection, para que? Estaba felu con mi vida siendo madre soltera y vicepresidente de empresa de nii padre, no soy tan masoquistao para buscar o ver noticias rcionadas con ese hombre, no lo necesitaba. BINADAR -Treinta y un a?os.#-respondi simple sin mira, toda mi alenci¨®n estaba puesta en mi hijo que jugaba con su dinosaurio de juguete. BABOLA9DBORA -AY luego dices que ni lc acuerdas de el.-lence dagas con los ojos por lo que sea que intentaba decir con eso. No era dificil recordar su edad, el es un a?o mayor que yo.. Pero en fin, ya no hare mas de Alexander Lancaster, me repugna con solo mencionar su nombre.BONHARSHAON ¡ª Se nota.-dije con sarcasmo y me ignoro para volver su atenci¨®n a Trist¨¢n. AHNUNINNE ¨C Tristan,o se ma tia favorita7-le pregunt¨® con vor extremadamente aguada y no quise perderme el espect¨¢culo.199 ¨CA By.N¨CMerei al ver cara de derrota de mi amiga al escuchar m pronunciaci¨®n de Trist¨¢n, pero no se iba a de por vencida tan r¨¢pido. ARENBONNAB ANorsian dificil nu nombre por amor al cielo. A-bby. Repite conmigo Tristan.-mi hijo miraba atento a los movimientos de su boca, no recordaba cu¨¢nto tiempo tenia Abby ense?andole a pronunciar su nombre y siempre terminaba nial, sin embargo, yo estaba Yegura que en cualquier momento lo diria ra ronio primera vez que dijo mama.. ¨C A.N¨Crg¨® para que Trist¨¢n repiliera. AMBAN -A ARORABNUNDARNAR -Bby. NBNNABORURNARNERO. ¨COBby. HABIWRLOURONNBON: ¨C Abby. OINARARBURENNUR -Baby. ¨Csoli¨¦ una risita al escucharo le habia mado a mi amiga. WOON From N?velDrama.Org. -Oye, me gusta, ya vamos mejorando, al menos ya no me ma By. Dilo de nuevo. N-Abby estaba emocionada por el avance de Trist¨¢n, se notaba por su sonrisa de oreja a oreja. N A ROUNNARODHM -htia By.. ¨Cy su sonrisa se esfumo cuando Wamoo siempre lo ha hecho, no pude evitar reir con m¨¢s ganas. 98998 -Lancaster tenia que ser. NUORUNDWONDHOBENAH HARIN HANLANANZI¡­BILIBRIBBLIN D IRILIBIDINE La reuni¨®n de hoy es tan importante, que debiamos esperar llegada de mis padres para dar inicio, sin embargo, no me quede de brazos cruzados. ANOBRARONNEUR Mientras Tristan jugaba con sus juguetes, en el espacio que acondicion¨¦ en mi oficina para ¨¦l, me dedique a adntarme a pr¨®xima colion que Doinel iba anzar, tenia los dise?os de Patrick y el pedido de ts que iba a necesitar por cada dise?o, pero no pude hacer mucho, ya que unos toques en puerta me interrumpieron y a los segundos entr¨® Jack con un arreglo floral tan grande, que lo cubr¨ªa porpleto. SNXONA Solt¨¦ el boligrafo en el escritorio y un suspiro cansado se escapo de mi boca. 8 0N -No me digas, lo envio Paul.& Jack dej¨® el arreglo sobre mi escritorio y me mir¨® apenado, pero con una sonrisa. ##### -Si, lirios traidos de Suecia. No se rinde ese hombre, deberia¡­)-lo interrumpi, antes de que me diera otro discurso sobre aceptar al hombre que no se rendia ni aunque estuviera en otro pais encarg¨¢ndose de franquicia de Doinel. WMNN:1998 ¨C No, no deberia. Gracias Jack..-dije con una sonrisa que no me llegaba a los ojos y Jack sali¨® de oficina dej¨¢ndome s con mi hijo y con un arreglo de lirios m¨¢s grande que mi cabeza, ni siquiera me tom¨¦ molestia de leer nota que dej¨®.98988 La puerta de oficina volvi¨® a abrirse y una sonriente Abby entr¨® con un yogurt de fresa en mano. ASHRANNMANWARNE -8;Ese es mi hermanol ?Est¨¢n preciosas! Ya dile que si, seria un gran padre para Inistan, sabes que ¨¦l lo adora, ceja enarcada, mostrandole mi desacuerdo. 190 Desde un principio le adverti que no iba a pasar nada entre nosotros, yo no podia pensar en nada m¨¢s que mi hijo, no tenia tiempo para pensar en iniciar una rcion, tampoco le estaba buscando un padre a mi hijo y se que Paullo adora, pero no queria arriesgarme a -No le dire que si, sabes que lo aprecio mucho, pero no quiero que nadie salgastimado ni darle una responsabilidad que no le corresponde. El ha decidido seguir insistiendo a pesar de que le dije que no desde el inicio. respondi sin expresi¨®n alguna, mientras volvia a concentrarme ens hojas que tenia en mano. #HAHAR ¨C Que trate has vuello de verdad. No todos los hombres sono t¨² exesposo, Paul no tiene culpa de que Alexander te haya enga?ado y tampoco tiene porque pagar los tos rotos cuando ¨¦l lo ¨²nico que ha hecho es mostrar su inter¨¦s y lo mucho que quiere Estar contigo y con Trisl¨¢n. En fin, has lo que quieras,o siempre. mir¨¦ con una ceja ercada al hacer su descargo y cuindo estuvo por salir de oficina se detuvo en seco al escuchar a mi hijo. HARIAN -Tia Abby. ¨C Trist¨¢n levant¨® sus brazos hacia e para que lo ayudara a salir de su corralito, estilo parque infantil y e lo mir¨® incred y con lernura desbordando por sus ojos. ABHORRAAIBRE ¨C Hay, no lo creo. Lo dijo, lo dijo bien. ¨Cse acerco corriendo a Trist¨¢n y lo saco de su espacio al cargarlo en sus brazos. ¨CV¨¢monos Trist¨¢n, hace mucho frio en esta oficina.&- dijo reliri¨¦ndose a miy sali¨® de mi oficina sin ni siquiera decirme a d¨®nde iba con mi hijo. NINYONNNNNNON En fin, ya se le pasara. UDAHODNON Yo no estoy obligada a estar con Paul ni con nadie, e deberia respetar mi decisi¨®n. OB Respire hondo y cuando por fin estaba relomiando mi trabajo, puerta se volvi¨® a abrir y le di un golpe a mi escritorio con mano untitondurne frustrada pors constantes interrupciones, NORDNOUN -N/Yahora que pregunt¨¦ de m ganay me tragu¨¦s ms pbras que estaban por salir de mi boca al ver a mis padres entrando a oficina.&-?Mama, papa! 998 Me levant¨¦ de mioda si y menc¨¦ a ellos para abrazarlos. Tenia dos meses sin verlos, desde que mi padre organiz¨® unas vacaciones con mi madre por su aniversario de boda y hoy por fin est¨¢n de vuelta.158 -MiEsa es manera de recibir a tus padres? ¨C pregunto mi madre fingiendo estar ofendida poro les habl¨¦ antes de saber que eran ellos y bes¨¦ su meji.19489 -Lo siento, no sabia¡­ Los extra?¨¦ mucho.) ¨C dije mientras aspiraba el aroma de ambos, los habia echado tanto de menos, casa se sentia s sin presencia de ellos, aunque con juguetona de Brandy y mi peque?o Trist¨¢n, habia m¨¢s esc¨¢ndalo de lo normal.888 WONNENBNBHDOBN ¨C Mi Sari, tambien te extra?amos mucho y m¨¢s a Trist¨¢n, ?d¨®nde est¨¢ mi nieto78-pregunt¨® mi padre asom¨¢ndose al ¨¢rea de mi hijo y me mir¨® al ver que estaba vacio.& -Abby se lo llev¨®, i no vieron por el pasillo? C¨®mo sea, no debe tardar en volver. 1 ¨C dije evitando har de peque?a discusi¨®n que acabamos de tener, antes de que se llevara a Trist¨¢n que por fin dijo bien su nombre. A029888OOKH8188 -Querido, creo que debemos aprovechar que no est¨¢ Trist¨¢n para dar noticia en reuni¨®n.-dijo mi madre abrazando por cintura a mi padre y mi ce?o se frunci¨® de inmediato. 81ANNON ?Noticia? ?Por qu¨¦ yo no sabia de noticia? La ¨²ltima vez que dieron una noticia sorpresa, termin? siendo nombrada vicepresidente de Doinel. WA:08180:10AEOENE -Sari, ordenale a Jack que queremos a junta directiva en cinco minutos en s de juntas, te esperamos all¨¢..¨Cdijo mi padre, antes de salir de oficina junto a mi madre y obedeci de inmediato. 90089908 La s de juntas se llen¨® en menos de cinco minutos, a excepci¨®n de Paul que estaba de viaje de negocios, Vincent, quien estuvo ocupado en nta de prodi¨®n, tomo asiento a mido y me dio un apret¨®n de mano. NAN 880009 NROAMNA Mi padreenz¨® reuni¨®n, saludando a todos despu¨¦s de tanto tiempo que ha estado ausente, pues Vincent seguia ocupado su lugar, les agradeci¨® por hacer un gran trabajo los ¨²ltimos tres a?os y por cooperar con vicepresidente. M 00NARNE ¨C Antes de dar paso a los siguientes temas de empresa, mece informarles que Doinel ha sido invitado una vez m¨¢s a semana de moda en New York que se llevar¨¢ a cabo en unos dias, y este a?o asistiremoso invitados especiales. Siempre he ido en representaci¨®n de Doinel, pero este a?os cosas cambiar¨¢n. No solo ir¨¦ yo en representaci¨®n, sino tambi¨¦n Paul Dubois, Vincent Lelevbre y Sarah Petit. 1 Viajaremos a New Yorkl 13089ANNO IQUE 71 ANNU:M8840910088 1; Volver a New York7l QOH1090909090899910900090NBRO Chapter 23 Chapter 23 No quiero volver. No puede evitar mirar a mi padreo si hubiese perdido cordura, quise pensar quelvez el cansancio del viaje le habia aledo, pero su expresi¨®n seria ya vez animado me hacia eslumar aque idea, se veiamas cuerdo que nunca y al parecer mi madre estaba de acuerdo con descabeda decision de mi padre. NAHRNKONNA* ?C¨®mo es posible que me hagan esto? NNN El mas que nadie sabe lo que implica volver a New York, ia semana de modal traun encuentro seguro con Alexander Lancaster y yo no queria verlo pero ni en pintura nunca m¨¢s en mi vida. ANHEARDINANANA -25r. Doinel, mc temo que es una decision muy precipda y que no ha sido previamente consultada. La empresa no puede quedar sin nadie al mando,o ustedprender¨¤, se acerca elnzamiento de una nueva colion y alguien debe hacerse cargo, asi que. prefiero quedarme y hacerme responsable de Doinel, habl¨® con toda edad que amerita el caso, sin apartar mis ojos de los suyos, le estaba transmitiendo muinconformidad con su repentino anuncio y no hacia falta mencionar en vo/ as rarones pors que preferia quedarme. MWASUR Mi padre no cambio su cxprenon.a peur que veia el disgusto en mi rostro. NNNNNNNN ?Por que me est¨¢ haciendo esto 7 MANNN Sra. Sarah, ya tengo todo bajo control, mis socios y mejores amigos, el Sr. y Sra. Dubors tomaran las rendas de empresa, as que seguir¨¢ luncionando en nuestra ausencia.8-me mordi elbio inlerior conteniendos ganas de expresar munconlormidad, pero esta vez en modo padre e hija. pero no podia permitir dejar al descubierto midentidad y mi parentesco con el presidente de Doinel, frente a los ejecutivos presentes enreuni¨®n. NNNNNNNNNN Presidente Doinel, puedo har con usted y con Sra. Doinel, a ss? N prepunte poni¨¦ndome de pie, untiendo mirada de Todos sobre m.me importaba muy poco lo que estuvieran pensando de mi y de mirracioportamiento, necesitaba har con mi padre y hacerlo entrar en raz¨®n. NAMNNN ?Yo no puedo volver a New York! WW28 ?No quiero volver! NNNNNNNNNNN Por supuesto que si, vicepresidente Pelit, lomaremos anco minutos de receso. inform¨® mi padre levantandoxe de su si y abandon¨¦ s de juntas a paso r¨¢pido hasta llegar a miolicina, donde solt¨¦ el aire que estuve conteniendo devde que mi padre solto aquello sin anestesia. MWONNNNN Mis padres entraron a olicina y cerre puerta detr¨¢s de ellos, segur¨¢ndome que no habia algun cunoso cerca que pudiera escucharnos. BENARNNNNENE ¨C W; Se dan cuenta de lo que me est¨¢n haciendo? ?Saben lo que significa asistir a semana de moda en New York? ?Por que me hacen esto7 Mama! ?Papaienc¨¦ con mi descargo, carminando de undo a otro, cuando me d vuc hacia ellos, senti mis mejis ardiendo por lo injustos que estaban siendo mis padres. NNNNNN -Sari, hija, sabemos que si vuelves, es posible que te encuentres con tu esposo, pero cari?o, no puedes vivir loda vida escondida de los Lancaster, no te das cuenta que a pesar de haberte divorciado de esa familia hace m¨¢s de tres anos, ellos siguen influyendo en tu vida y en tus decisiones? No me parece correcto que rechaces una oportunidad tan importanteo esta por temor a encontrarte al Sr. Luncaster en el evento. ¨Cme deluve frente a ellos cuando mi padre me dijo aquello que me hizo vers cosas desde otra perspectiva. NBBURONNANHHON Mi padre tenia raz¨®n, aunque me cuesle admitirlo. Estaba dejando pasar una oportunidad que no todos tienen y que cualquiera quixera tener, por los Lancaster, estaba dejando que esa familia de que me divorcie siguiera afectandomie a pesar de tantos a?os sin saber de ellos. PANAS No considero que me est¨¦ escondiendo de los Lancaster, los estaba evitando, pero, ?perderme un evento n importante solo por seguir vndolos7 NBABAANNUN Se supone que ya no siento ni padezco. por que debe importarme o atemorizarme el posible encuentro con un hombre que eso un desconocido para mi7 MINAN mio padre tiene razon, mi Sari. Adem¨¢s, hemos rechazado muchas invitaciones de semana de moda en New York por ti. para evitar que te sientas inc¨®moda porque sabemos que no quieres aparecerte de nuevo al lugar en el que lestimaron, pero tu padre y yo pensamos que ya es hora de que asistas en representaci¨®n de tu empresa, porque t¨² eres heredera de Doinel, este es el momento de demostrar de que est¨¢s hecha y demostrarle a esos Lancaster que no eres don nadie que ellos pensaban, es momento de car bocas, ?no crees?-mi madre se acerco a mi para posar sus manos en mis hombros esperando mi respuesta. NMHON Sus alentadoras pbras esfumarons m¨¢s minimas dudas que no me dejaban pensar con ridad. HNHNHNHNNMONSAN ro que iba a aprovechar esta oportunidad y que sea para carle boca a todo aquel que se atrevi¨® a humirme y pisotear mi dignidad en el pasado, Sarah sumisa qued¨® atr¨¢s, d¨¢ndole paso a una mujer fuerte y capaz. WNMNMMMNYAMAUMMMMM -Entonces, ?te vas a perder esta oportunidad de ir a un evento importante en tu carrera gracias a persona por que dejaste todo? ?O vas a ir a New York y dejar en alto el nombre de Doinel7- pregunt¨® mi padre detr¨¢s de mi mam¨¢, aunque ellos ya sabian respuesta que iba a dar despu¨¦s de todo lo que me dijeron, los mire con una sonrisa que se dibujo en mi rostro. MNENM -ro que ire, cuenten conmigo.- dije decidida, pero mil sonrisa se esfumo de mirostro cuando record¨¦ un peque?o del alle de casi tres a?os 9-No esperen.con Trist¨¢n ser¨¢ imposible. 020098 MANNINN -Trist¨¢n viajar¨¢ con nosotros, llevaremos a Maga para que te ayude con su cuidado.N dijo mi madre como si no luera cosa de otro mundo, y aunque lo primero que pens¨¦ fue en llevarlo conmigo, me daba jaqueca de solo pensar que Alexander se puede enterar de existencia de su hijo. ORANININ No, eso no lo puedo permitir, preferia que mi hijo creciera pensando que no tiene padre, a que siquiera conozca a los Lancaster. No. no dejaria que mi hijo se rcionara con esa familia que no conoce el respeto y que creen que por tener dinero y poder, los deben venerar. BOBINOOMNEMONEN ¨C Hija, tranqu. No dejaremos que los Lancaster se enteren sobre Tristan y en el caso de que se enteren, lo cual dudo mucho, no permitiremos que esa familia le ponga un dedo encima.-mi padre supo de inmediato lo que realmente me preocupaba y me tranquiliz¨® con sus pbras. 8 ¨C Tristan se quedar¨¢ con Maga mientras tu te rcionas con el medio, nadie se dar¨¢ cuenta de Trist¨¢n es tu hijo.ARN. OB 10.9019984 Si mi padre lo decia, podia sentirme alivada, lo que menos quiero es que mi hijo salga perjudicado por culpa de familia de su padre. MARIANOWANE Ya que est¨¢ todo ro, ?volvemos a junta? Ya pasaron los cinco minutos y aun tengo algunos temas por tocar.N-asenti con mi cabeza volviendo a esbozar una sonrisa y los abrace a ambos, sintiendome agradecida por el apoyo incondicional que mie brindaban. De vue a s de juntas, mi padre confirmo mi asistencia al evento en New York, al igual que confirmaba asistencia de Vincent, Paul y por supuesto de ¨¦l y mi madre, nuestro vuelo fue pautado para dentro de cinco dias, asi que debiamos dejar empresa en orden para deja en manos de los Dubois por unos dias. ANWNIAN Mencion¨® un posible proyecto de cboraci¨®n, por lo que tambi¨¦n invito a Sra. Boyer quien se iba a encargar ¨²nicamente de los negocios y proyectos con posibles socios. UNAOENAN989999 Aunque Sra. Boyer tomo de peor manera mi cargo en empresa, se mantuvo al margen de ml en el tiempo que he estado ocupando mi lugar, sin embargo, escuch¨¦ en m¨¢s de una ocasi¨®n que haba sobre el misterioso padre de mi hijo e iniciaba falsos rumores sobre mi divorcio y que raz¨®n por que fui expulsada de la familia Lancaster fue porque tuve un amorio con otro hombre que me dejo embarazada. AVEA No fue hasta que mi padre descubri¨® hando con recepcionista sobre mi, que le dio un memorandum por irrespetar a vicepresidente, desde entonces, hizo firmar a todo el personal de empresa un tipo de contrato de conlidencialidad, en el que nadie ha sobre Tristan ni Sarah. APR.DE Esto lo hizo mas que nada para ocultar identidad de mi hijo, tal yo lo hizo conmigo cuando intentaron secuestrarme siendo una ni?a, y tambi¨¦n para evitar que los Lancaster y sus allegados supieran sobre el hijo de exesposa de Alexander Lancaster, 99900NM MARANHARMA Volviendo al tema, no me agradaba decisi¨®n de mi padre por incluir a Sra. Boyer, pero respeto, despu¨¦s de todo, es una des cecutivas con m¨¢s tiempo y experiencia en empresa, seria de mucha utilidad para cerrar tratos. ANHANNA!! Al salut de reuni¨®n, me encontr¨¦ a Abby en molicina con Trist¨¢n dormido en sus brazos, mire en silencio por unos segundos y Sus ojos cales se posaron cl ml, conocia esa mirada de perro mojado, no soportaba estar ¡°peleada¡± pur mucho tiempo conmigo y ta verdad es que yo tampoco yinenlos ahora que tenia que contarle sobre ini viaje a New York, va a pegar el grito al cielo, lo s¨¦. J UN BSam, disculpamic poro te hable hace un ralo, no lenen derechod mieterme en tu vidani a prevonarle a tomar decision qur¡¯ no creas conveniente. me disculpas? ¨C se levanto del s con Tristan en brazos y me sonna de oreja d oreja,o lo hace cada ve/ que quiere disculpary. NN NNARANA Tamire con una copa enarcada v tome . Tristan con cuidado de no despeitarlo.f.anandome su mirada desconcertada y triste, estoy segura que piens que eston molesta que no puedo disculpa, pero nunca estare lo suficientemente molesta con eo para no hacerlo, SARANNNNN Nesta bien, le dixulpo, pero con una condicion. 8-dyje tumandos cosas de Tristan ysmids para salir junto a mis padres d almol/al, despu¨¦s de terminar de har con Abby. WHANANNAHRHNER Nudime, me arrodillo/ Ay, no puedo, lengoda. ?Quieres que sea tu esval Hueno.rso no, se dana mi manicura. No importa, dne hago lo que va contuve v actuaro mina refinada qut¡± siempre ha udo. XXXWXHMEN ¨C Was a viajar conmigo.dije sin una pizcade gravid en nu rostro, aunque por dentro estaba muriendo de risa por expresi¨®n de Abby al decirle aquello. XNXN Nilicho? Wow, evo es mucho mejor que rodirme y veriu esva. Un viaje de amigas! No ubes cuanto estuve esperando Tuerdos. Que liempo quellostima que ni squiera pudimos VP retra que estaba por iniciar XANX NXNXXBURAX Mrcialustan quien y removid en mis hidlo por el exandalo de ambas al recordar mestra trivsuta de que nadie se cotero Y SE quedo tranquilo conciliando de nuevo o sueno XXXNNNNNNNNNNNNXX NPues, que le parece volver al ultimo lugar al que v amos juntas pregunte en voz MAY Abbiy mero con el c Iruncida. Su expreson me decia que no entendion media pbra de lo que le estaba diciendo, na que me relena ***MINNANNAN HOYA, ?Volver / Comalilia carrera de autos ndestinas de New York/N respondio con otra pregunta y endique una ceja esperando que e misma averigu respuesta. Pablo en voz balconsigo mismao vestuviera buxando alguna logica a asistir a un lugar de esos jostas alturas de nuestras vidas, entonces sus ojos se abrieron de paren paryme miroiand. No¡­ no¡­ No me digas, dime que me estas judiendu.N buto en voz baja para no despertara Instan y supe que ya habia incontraklo respuesta. NAM Nle estoy jodiendo. -le susurre divertida, obedeciendo su pelicion. MMANSUNNAN Sarah, no estoy para juegos, no me digas que¡­ joder. No me digas que vas a semana de moda en New York, porque le juro que me desmayo. volvi¨® a guitar con voz baja y se abanico eliostio con mano de manera mas dram¨¢tica. NNNNAAR ¨C Bueno, no. No voy a II. Vamos f semana de moda en New York, porque vas a ir conmigo asi me loque llevarte a rass. Iespondiigiendo sus pbras y corri¨® al v para lomiar un cojin, se lo puso en cald y solto un grito que lue amortiguado. Me rei on silencin poi exarrada Abby y mir? el rostro rcio de Tristan mientras dormia para no soltar carcajada que amenazaba con Yapar.-Trnbico vas conmigo, mi amor. N-le susurle a mi hijoo si pudiera escucharme y deje un beso en su frente. Ha ¨C HA ver, J vrt, espera. Deten lu vaca vaquera. mw¨¦cuando volvo itas tranqu, aunque sus mejis seguian sonrojadas. Vamos a Niw York. Wrdad/# asentiton mi cabeza respondiendo a su pregunta.N- semana de moda, ?verdad? ¨C volvia Avnlir en respuesta y mirada serena Cambio a una de preocupacion. -Ok, lodu bien hasta ahi. Pero, lzenloquecistel Volver a New vorkyrarcticanente a tal punto de moda, es un encuentro seguro con el innombrable, ?estas consente de ello?¨Cpregunto P¡¯WWW ada yontendi wpreocupKIon a perfi¨®n, porque tambien lue mia. HIRIBAN: From N?velDrama.Org. Demita manera reion Yo cuando mi padre me dio noticia, pero despu¨¦s de conversar a ss en donde expres¨® su punto de vista y lo inucho que conn co mi y lo que est¨¢ dispuesto a hacer por su lamulia, volvio seguridad y el valor que perdi por una purklosen loc que entren ade volo cucharlo decir: MOUVANNUN M IDS MP For NANONNNNNNNNNNNNN No era mejor idea del mundo volver a New York, pero si era una gran oportunidad de darme a conocer y no por ser hija de Leonardo, sino por mi potencial. 900000 -Estoy muy consiente de ello y cr¨¦eme cuando te digo que me importa muy poco Alexander. Voy por motivos de negocios y en representaci¨®n de Doinel, los Lancaster son irrelevantes, son unos desconocidos para m¨ª y si se atreven a acercarse a mio a mi hijo, van a conocer a Sarah que no tuvieron oportunidad de conocer. -dije decidida y sinti¨¦ndome cada vez m¨¢s fuerte para afrontar esta situaci¨®n¡­..!!! Iba a demostrarme a mi misma que soy inmune a los Lancaster. 0089AD008 -r¨¦ hasta el fin del mundo contigo, si me prometes que le vas a dar una cucharada de su propia medicina a vibora de Sra. Lancaster. Es que detesto, me caeo una patada en el est¨®mago.9 -dijo Abby con evidente desprecio hacia Amelia y solt¨¦ una risita silenciosa.888800000000 Aunque me gustar¨ªa cobrarme todass que me ha hecho Amelia y su hija, preferia evitar su presencia a toda costa, erans ¨²ltimas personas que queria ver en vida, sin embargo, si es se llegan a topar en mi camino, se van a llevar una gran sorpresa si siguen pensando que sigo siendo Sarah pasiva y sumisa que se dejaba pisotear. as -Si se cruzan conmigo lo van amentar, no tendr¨¦pasi¨®n con nadie. BRIOTO0000000000088998888 Chapter 24 Chapter 24 De vuelta a New York. Un escalofrio recorri¨® loda mi espalda hasta llegar a nuca, cuando el jet privado aterriz¨® en el aeropuerto privado de New York, mi est¨®mago se revolvi¨® y tuve que tomar una botepleta de agua para no vomitar aqui mismo. 1998:ANNARINN De vuelta a New York. 8888888888 -W?Est¨¢s bien78 ¨C Vincent pregunt¨® a mido, estuvo durante todo el viaje a mido con Trist¨¢n jugando en su regaro y ahora mi peque?o beb¨¦ estaba profundamente dormido en los c¨®modos brazos de mi primo. NNSO M HNAN -Si, ro que estoy bien.e-menti descaradamente esbozando una sonrisa.AH No me sentia del todo bien, tue inevitable recordar parte de mi vida siendo Sra. Lancaster, sobre todo recordabao si hubiese sido ayer, el dia que volvi de mis pequenas vacaciones a Ondo con prueba de embarazo en mano y nerviosa por llegar con Alexander para darle noticia que seria padre. Ahora volvia a aterrizar en este lugar, pero con mi hijo en brazos. NAM No pasa nada, nadie se va a enterar de existencia de Tristan. MHINNAMAYAM -Tu rostro nco dice todo lo contrario. -Vincent me atrap¨® mintiendo y solte una risita mientras me levantaba de mi asiento despu¨¦s de que Vincent se levanto. -No te preocupes, princesita, no te va a pasar nada mientras yo este a tudo, puedes usarme p¨²blicamente a tu antojo,o tu mejor amigo, el padre de tu hijo, tu nuevo esposo oo tu guardaespaldas, que no se le olvide. : volvi a reir por sus ocurrencias y salimos del jet, d¨®nde nos esperaban los dem¨¢s, eramos los ¨²nicos que faltaban por salir gracias a mi repentino malestar. 2008: ¨C Vin, no har¨¤ falta que invente que eres mi esposo o el padre de mi hijo, se prestaria para noticias sobre nosotros y no quiero perjudicar tu imagen, todas tu admiradoras se van a desilusionar y mie odiaran.-Vin se rio sin gracia y odo a Trist¨¢n dejando su pequena cabeza pelinegra sobre su hombro.8-Adem¨¢s, nadie tiene porque enterarse sobre mi vida privada, no mostrare a Tristan p¨²blicamente. MHESHANAHAAA98H ¨C Admiradoras? ?Qu¨¦ es eso7 Hace a?os que estoy solo y lo sabes muy bien, nadie le odiara. Te dejo la oferta abierta, ¨²ltima vez que vimos al innombrable se fue pensando que t¨² y yo teniamos algo, asi que podemos seguir haci¨¦ndole creer que hay algo entre nosotros, oh, mira, el fruto de nuestro amor se est¨¢ despertando. 8-me rei cuando mi primo habl¨® con tono divertido al ver que Tristan se removio inc¨®modo en su hombro y a final sigui¨® durmiendoo si no hubiese un manana.N ¡ª Falsa rma. 1880908 ¨C El fruto de nuestro amor? le alect¨® el viaje. ?no? ?Que dir¨¢n los medios cuando todos sepan que soy hija de Leonardo? Todos sabr¨¢n que soy tu prima y eso ser¨¢ mal visto.-caminanios con paso lento hasta donde estaba mi padre con los dem¨¢s, d¨¢ndole instriones a cada uno de lo que debia hacer y en que auto ir, Abby apenas y se podia mantener de pie, pues anoche asisti¨® a una fiesta en que termino muy ebria. MAH Jack se fue junto a Sra. Boyer y asistente de Vincent en uno de los tres autos que estaban estacionados. #HAANNNNNN -Patra?as, tu padre y mi madre son hermanos solo de apellido, todo el mundo lo sabe, asi que¡­ NNNNNARRANANIA -Vincent vas con nosotros, Abby, Sarah, Tristan y Maga, ustedes van en el otro auto. mi padre interrunipi¨® a Vincent, lo cual agradeci, no s¨¦ a donde queria llegar con esta conversaci¨®n, yo ya tenia una respuesta y era un rotundo no. No iba a involucrar a nadie en futuros chismes destructivos. 19440 Nadie iba a saber sobre mi vida privada, lo ¨²nico que sabr¨¢n es que soy una mujer divorciada y es todo. WNBARUNUNDA ¨C Alr¨¦ con Sarah, tlo, Trist¨¢n est¨¤ dormido. Que Abby vaya con ustedes. 8 ¨Csenal¨® a mi hijo quien seguia durmiendo cidamente y mir¨¦ a mi padre haci¨¦ndole una disimda sena con los ojos, cual entendi¨® de inmediato. 81A9HINHHUYEN ¨CNecesito har unas cosas contigo, vamos Vinceni.-mi padre insisti¨® y a Vincent no le quedo de otra que obedecerle. 2009! Mi primo me mir¨® desaniniado y dej¨® a Trist¨¢n en si dentro del auto con una habilidad impresionante, mi hijo apenas y se nuovo. BOLEH:98R ERU ¨C WSolo lenlo en cuenta, princesita, lo digo porque no quiero que vuelvan a da?arte, puedes contar siempre conmigo.) -dijo con una teve sonrisa de mediodo y asenti no muy segura, antes de que se luera junto a mis padres. UBRABOORHONEN Solle un suspiro cansado y entre al aulo donde Abby esperaba con los ojos cerrados y Maga en el asiento de copiloto. WWEAB -Odio resaca. No volver¨¦ a tomar una s gota de alcohol en mi vida.-dijo Abby a¨²n con los ojos cerrados cuando el auto se puso en marcha. NDERTHAIRU108 Alcohol. BBBDOBONORBARHUHU Eso era lo que necesitaba para calmar mi malestar por volver a este lugar donde vivi los mejores dias de mi vida y tambi¨¦n los peores, pero no lo iba a hacer por m¨¢s que lo necesitara, ahora soy una madre responsable. MONUMEONE WHO -Solo a ti se te ocurre pasarte de copas un dia antes de viajar, estas locale dije mientras me aseguraba que Tristan estaba seguro en su asiento, para sacar mi celr y darle un vistazo a agenda tan apretada que tenia esta semana, apenas medar¨ªa tiempo de respirar. BALDONENSINO ¨C Dime algo que no sepa. N-dijo odandose en el asiento con intenci¨®n de dormir y solt¨¦ una risita, al menos est¨¢ consciente de que est¨¢ loca.-Hando de locos.-me exalte cuando levant¨® su cabezao si hubiese recordado algo y se quit¨®s gs oscuras que cubrian sus ojos cansados. 8 ¨C Mi hermano llegar¨¢ esta misma noche y saldremos todos a divertirnos antes de empezar semana m¨¢s ajetreada de nuestras vidas. MUCASUADONN Apart¨¦ vista de panta de mi celr y mir¨¦ con los ojos entrecerrados. Otra mas que le aleci¨® el viaje. NNENHONNAN -Abby, acabas de decir que no tomar¨¢s una gota mas de alcohol en tu vida y ya est¨¢s neado embriagarte de nuevo, ni siquiera hemos terminado de llegar. 8- dije en voz baja para no despertar a Trist¨¢n, mientras miraba con el ce?o fruncido:8-Adem¨¢s, no puedo dejar solo a mi hijo tan pronto, no s¨¦ cu¨¢nto tiempo estar¨¦ sin ¨¦l en toda semana. NNNNNNNANHO ¨C Ni?a Sarah, no se preocupe por Trist¨¢n, yo lo cuidare, vaya a divertirse, hace mucho no lo hace, aproveche este viaje para rjarse. -mir¨¦ a Maga con sorpresa, quien se uno a conversaci¨®n desde el asiento dntero. MAN ANANANNA ¨C B?Ya ves! Maga eres un ¨¢ngel caido del cielo, te has convertido en mi heroina.l-Abby habl¨® elusiva, sin contener emoci¨®n por oferta de mi Nana, logrando que Trist¨¢n se movierao si quisiera despertar y ganandose una fulminante mirada de mi parte-9-Ay, lo siento. HUONEINNA Pronto llegamos a mansi¨®n que mi padrepr¨® hace unos meses, ahora entendia porque tanto inter¨¦s en una propiedad en New York a pesar de estar en desacuerdo, ?ro! El ya habia neado todo con anticipaci¨®n, aceptaria invitaci¨®n a semana de moda que rechazo durante a?os y nos traeria a todos a ser parte de un evento tan importante. ANNA HANNA Cargue a Trist¨¢n en mis brazos para entrar a ostentosa mansi¨®n y pronto se despert¨®, mir¨® a su alrededor con curiosidad y v¨® su vista en mio si me estuviera preguntando en donde est¨¢bamos. INNHH ¨C Ya llegamos, mi amor.-volvi¨® a mirar somnoliento casa que para ¨¦l erapletamente desconocida y para mitambi¨¦n.-; Quieres agua7-asinti¨® con su cabeza y alcance su vaso especial con agua para darle a beber. NANAN ¨C Miren qui¨¦n despert¨® el bello durmiente. 9 ¨C Abby se acerc¨® a mi al salir del auto y acarici¨® cabellera de Trist¨¢n. 1-?Verdad que le das permiso a tu mam¨¢ de salir esta noche a divertirse? ?Verdad que si?-los ojos miel de Tristan se posaron en Abby y despu¨¦s en mi, obviamente no entendia lo que Abby le estaba diciendo pero aun as¨ª asinti¨® con su cabeza sin dejar de tomar su agua, al escuchar ¨²ltima pregunta de mi amiga. ¨C Ese es mi sobrino! ?Hasta crist¨¢n est¨¢ de acuerdol Choca esos cinco. ¨C Tristan choc¨® su mano con de Abby y negu¨¦ divertida con mi cabeza. 9401944 -Olmagino que yo tambi¨¦n estoy invitado. conversaci¨®n en el acropuerto. 38H ¨C Pero por supuesto, no ser¨¦ ¨²nica que toque el violin para Sarah y Paul.¨Cdijo Abby divertida y le di un disimdo golpe con mi codo.8-Au, sin agresiones, por favor. 888 Original from N?velDrama.Org. -?Cuando llega Paul -pregunto Vincent ignorandos tonterias que salia de boca de Abby, mientras sacudia el cabello de Trist¨¢n. ABAHOOAHAPODARNE Esta noche, a tiempo para ir a divertirnos, ya tengo todo neado, iremos al bar m¨¢s exclusivo, ya que no adivinan? Todos los jueves son noche dengo. y a que no adivinan que dia es hoy? Jueves! Esta noche sacaremos los pasos prohibidos.A -Abbyenz¨® a bar con sus mejores pasos de tango y Trist¨¢n solto una risa que nos contagio a todos. DIABBB00014N Adinito que me entusiasma idea, a ambas nos apasiona el tango, en el pasado babamoso unas profesionales, pero ahora TO si puedo baro lo hacia anos atr¨¢s. UAMMOND:19990483 Antes de que Abby tos lleve por el camino del alcohol, vamos a instrnos y repasars actividades que tendremos durante nuestra estadus.¨CI padie interrurnpi¨® nuestra conversaci¨®n, sin embargo. Abby seguia bando con musica imaginaria, al menos s¨¦ que e sigue bando tan bien o incluso mejor que antes. AA8E2ODIRNAQRNOOINONENDIODU DOBBORBRA¡­BRANSBRANSOANNUNNNNNNNNNNAR.RO Despu¨¦s de ba?ar y darle de cenar a Trist¨¢n, lo dej¨¦ dormido en cama que mi padre prepar¨® especialmente para ¨¦l, le di indicaciones a Maga en caso de que se despertara, aunque todo lo sab¨ªa, despu¨¦s de todo, e ayud¨® a mi madre con mi cuidado desde que naci y ahora me estaba ayudando a mi con mi hijo. DB8888888888: Me vesti con un vestido negro de tirantes cenido al cuerpo que llegaba hasta mis rodis con una leve apertura en pierna izquierda, fue lo m¨¢s c¨®modo que encontr¨¦ en caso de que me anime a bar tango esta noche, aunque si Paul estaria presente, lo m¨¢s seguro es que recordemos viejos tiempos con nuestros mejores pasos de tango. UUNDOWNHOUSONUKA En s de estar esperaba una impaciente Abby que tecleaba r¨¢pidamente en su celr y un aburrido Vincent con los ojos cerrados. AQBARONAS8908889 ?Tard¨¦ mucho con Trist¨¢n? ABANNER ¨C Nos vamos70-pregunt¨¦ mientras me aseguraba que llevaba lo necesario en mi cartera. M A NON HANN ¨C Hasta que por fin.B-dijo Abby levant¨¢ndose de un brinco del sof¨¢ para tomar mi brazo y tirar de mi hacia salida.. ¨C V¨¢monos r¨¢pido. 888000000 -HAbby. ?puedes calmarte? Como quiera vamos a llegar.! ¨C escuch¨¦ a Vincent quien nos seguia el paso y Abby se detuvo de pronto haciendo que su cuerpo chocara con el de mi primo.. ¨C Ni?a loca. AANNUN -?Puedes dejar de ser tan serio por un segundo7 Gracias. Yloca tus pelotas. 3-mir¨¦ pequena discusi¨®n de ambos y me cubri boca para reirme de situaci¨®n, Vincent miraba con los ojos entrecerrados y por un momento llegu¨¦ a pensar que se negaria a ir a cualquierdo con mi amiga. -Y t¨² deja de burte. 8-mirisa ces¨® con seriedad de Abby y retom¨® el camino hasta el auto donde el ch¨®fer nos esperaba. 0008BNO ¨C ?A qu¨¦ hora llega Paul? ¨C pregunte cuando el auto se puso en marcha ganandome una mirada de complicidad de Abby y pude mis ojos en nco. BUON: ¡ª Cuanto inter¨¦s, Sra. Doinel. Lamento informarte que no tengo esa informaci¨®n, en todo caso, ¨¦l llegar¨¢ en cualquier momento al bar, asi que tranqu, ya vas a ver a tu hombre.9 mir¨¦ con una ceja enarcada y Vincent soll¨® una risa divertida aldo de Abby. 1982 KARARNOBRO -;Vincent! Tienes que defenderme no burtarte de mi.!¨Cmi primo elev¨® sus manos al aireo si fuera inocente.-Ahora uno no puede hacer una simple pregunta. 999 Abby le daba indicaciones al chofer con diri¨®n del bar y despu¨¦s de media hora en que habl¨¢bamos sobre el impresionante espect¨¢culo que Abby iba a dar con sus mejores pasos de tango, el auto se detuvo afuera del bar que mi amiga tanto haba. NONA909 DOND9890889 Pronto me di cuenta que era el bar de el Sr. Rehman, el mejor amigo de Alexander y senti un mal sabor de boca. BASAU9,99 No importa, nadie iba a perturbar mi noche, ni mi estadia en New York. HUDBOUNN Abby intercambio algunas pbras con el guardia y nos dejaron entrar a pesar de cantidad de personas que esperaban afuera por entrar, seguimos a mi amiga adentr¨¢ndonos al lugar y sonrel al escuchar una pieza de tango que me hizo querer ir directo a pista de baile, pero me contuve, Abby nos guio hasta el segundo piso en el ¨¢rea VIP. DO R UMUNDAN Apenas puse un pie en el ¨¢rea donde estaba un cartel con el apellido de mi amiga y senti unos brazos que me tomaron por sorpresa rodeando mi cintura. 14489AMINEN -Sra. Sarah, tanto tiempo sin ve. B-escuch¨¦ conocida voz masculina en mi oido y me gir¨¦ sorprendida r¨¢pidamente para mirar el rostro sonriente de Paul. BBB18 #iPaulid-lo abrac¨¦ emocionada y a vez sorprendida, no esperaba que ¨¦l estuviera esperandonos, ahora entendia porque Abby estatan? apurada. No puedo negar que lo habia extra?ado mucho, casi un a?o sin verlo y luce tan cambiado, se v muy atractivo con su nuevo corte de cabello y su barba de dias, a pesar del cansancio en su rostro. l-Pens¨¦ que no llegarias a tiempo.&-dije divertida en w oido.MKONNAHOONNA Saludo a su hermana con un beso y a Vincent estrechando su mano, despu¨¦s de romper nuestro abrazo, y volvi¨® su mirada caf¨¦ haria mi, sin borrar autentica sonrisa de su rostro.NBRUNN O NNUBRIO NON a tiempo para que pregunto divertido y conplicidad, mientras toniaba mi mano para jugar con niis dedos. 8 11 Sabia a lo que me roleria, haciamos mejor pareja de baile si de tango se tr. NMNNNNNN N Para proponerte matrimonio por supuesto, ahoras mujeres sons que toman iniciativa, ?no lo sab¨ªas? ?Mujeres al poder! Abby habl¨® antes de que pudiera decir algo y mire con cara de pocos amigos por interrumpir nuestra conversaci¨®n con sus bromas, al mismo tiempo que Paul soltaba una tisa. Ya bueno, me voy.ire con tu primo el aburrido. NON MANOMEN Abr boca para har y recordarle buena pareja que haciamos en el pasado al bar tango, pero la cerr¨¦ cuando una voz femenina muy conocida y desagradable, interrumpi¨® el momento. MEENWOONNNNNNN No puede sertl aura fortuna ha vuelto. MNMNNNNNNNNNNNNNMMWMMMMMMMMMMMMMMNNNNNNN Chapter 25 Chapter 25 Intrus. El cuerpo de Paul se posiciono dnte de mi de manera sobreprotectora, a vez que Abby y Vincent se acercaron al escuchar manera en que esa mujer me mo, justoo su madre solia marme. Di un paso adnte, quedando a un costado de Paul, no queria que pensara que me estaba escudando con mis pa?antes. HOR -Este no es un lugar para gente de bajos recursoso usted, que pretende al volver? No, no me diga, seguramente cree que liene posibilidad de volver a casarse conmilia Lancaster, d?jeme decirte que est¨¢ perdiendo su tiempo, ?por qu¨¦ no se devuelve por donde vino? ¨C solt¨® una engreida y prepotente Gina con aires de superioridad, una maliciosa sonrisa adoraba su rostro, mientras su grupo de amigas me mirabano si fuera el ser m¨¢s despreciable.99099677 No pude evitar soltar una visa sin gracia por sarta de estupideces que salia de su boca. Como si familia Lancaster fuera motivo para volver, ni por m¨¢s loca que estuviera iba a casarme de nuevo con una familia que no tenia modales ni el m¨¢s m¨ªnimo respeto por los demas. A pesar que Gina es m¨¢s joven de familia Lancaster, era el vivo retralo de su madre, sentia ta l¨¢stima por e, por dejarse influenciar por Sra. Amelia. ¡±ABAND Pude notar intenci¨®n de Abby de sorle sus merecidos insultos, sin embargo, levante una mano para que me dejara lidiar con situaci¨®n, despu¨¦s de todo, se estaba metiendo conmigo, no con mis pa?antes. 990008 -Sra. Lancaster, no sabia que debia darle explicaciones de mi vida, ?tan perturbada se siente con mi presencia? No sabia que usted era due?a de esta ciudado para decirme que debo o no debo hacer. ?Qu¨¦ le hace pensar que volveria a casarme con una familia tan desagradableo suya? No, gracias. Hay motivos m¨¢s relevantes que una familia que se jacta de tener todo el dinero del mundo, pero que no le alcanz¨® para una se de modales. respondi serena, con una sonrisa en mi rostro que nadie, ni siquiera e, ba aborrar. ÒòʱÒòÒòÒòÒòÒò Gina me miro boquiabierta por mi respuesta y lenz¨® una fugaz mirada a sus amigas que se reian detr¨¢s de e, volvi¨® su vista a mi y soll¨® una risa burlonao si quisiera seguir provocandome o humirmeo solia hacerlo antes. En el pasado no me habia atrevido a responderle de ese modo y por supuesto que descolocaba..! ¨C No se crea gran cosa por tener un cargo que evidentemente consigui¨® con artimanas baratas, no crei que se podia llegar m¨¢s bajo, no s¨¦o es que son tan ciegos para fijarse en una mujer con tan poca se.o-dijo d¨¢ndole una mirada a Paul que seguia bien ntado a mido, dando a entender que gracias a ¨¦l consegui mi puesto en una empresa tan importante. 8-Y no sea tan insolente con familia que le dio deer, cualquiera querria casarse con familia Lancaster, una familia de ¨¦lite reconocida, con se y acaudda. 80 Sus pbras me hicieron soltar una carcajada que fue secunda por Abby, quien no se perdia ni lo m¨¢s minimo del toma y dame. 89 89999 -No tengo necesidad de recurrir a alguna artimana, y m¨¢s bajo cal al casarme con su hermano. Y a ver, cuenteme, si cualquiera quiere casarse con su familia, ?d¨®nde est¨¢ su esposo? Que yo recuerde, sus pretendientes no son capaces de soporta m¨¢s de una semana. Qu¨¦ graciosa se ha vuelto, Gina.8-el rostro de Gina se puso de todos los colores, y su expresi¨®n hizo lucir miserable. Sus amigas se rieron cubri¨¦ndose losbios cons manos y Gina lesnzo otra mirada ques hizo car enseguida, pero no fue suficiente para hacer car a Abby quien solt¨® una carcajada.)-No pretendo perder m¨¢s tiempo con una descerebrada sin modales, retirese de nuestra s privada o mare a seguridad.0¨Cdije fastidiada con situaci¨®n. 09:00 Admito que disfrut¨¦ hace sentir miserable, pero me aburria discutir con alguien que solo se escudaba detr¨¢s de un apellido que me daba jaquera. Hop BH¨¢galo y veremos a quien corren primero.)-dijo desafiante, recuperandoposturao si no tuviera suficiente de esta cha que no llegaria a ning¨²ndo. No vacile ni por un segundo cuando di media vuelta y presione el bot¨®n cerca de mesa para solicitar a un guardia de seguridad, e poso una de sus manos en su cintura en forma de jarra, sin es?umar su mirada desafiante, mientras esperaba que llegara el guardia. MANNEN #San, no tienes por que seguir soportando a esta ni?a insolente, si t¨² quieres podemos ir a otro lugar..- dijo Paul al llegar a mi -Paul, no permitir¨¦ que nadie arruine esta noche y mucho menos una integrante de familia Lancaster, tranquilo, 2517 Nome N?velDrama.Org owns this text. perdere de una noche dengo. ¨C dije serenay en voz baja para que solo el escuchara, asinti¨® con su cabeza no muy seguro, antes de dejar un beso en mu frente. HNAMNA ¨C No me quiero meter en discusi¨®n porque lo has pedido, pero no te seguro que pueda soportar por mucho tiempo a esa maleducada. -dijo Vincent llegando a nuestrodo y m e a Gina, quien seguia de pic obstruyendo entrada de nuestra s, hando despreocupada con sus amigas mientras nosrvaba una mirada despectiva NA Al menos ya habia cerrado boca, soloba que el guardia apartara de mi vista para disfrutar de la noche entre amigos que hace mucho tiempo no tenia. No se que es lo que pretende Gind, 2 no puede seguir dergo y dejarme en paz? Seguramente pensaba que seguia siendo misma mujer de hace tres anos que se aguantabas humiciones en la vi Lancaster. I a sorpres que se llevo. -No le prestes atenci¨®n, lo resolver¨¦ en un momento. -respondi al ver al guardiallepando a s, Gina se apresuro a har con el y sus amigas desaparecieron sin querer ser parte de un cxandalo, es lo m¨¢s sensato que pudieron hacer. SUNNY ¡ª Este lugar es exclusivo, Petter, esa mujer no tiene dinero suficiente para pagar el servicio de este bar, debes ska de aqui. Gina se estaba descargando con el hombre corpulento que miraba inexpresvo antes de mirarme a mi y hable antes de que dijera una s pbra. ASRININ ¨C Buenas noches, soy Sarah Petit. Mis anugos y yo hemos venido a pasar una noche tranqu, pero se?ora se ha encargado de invadir nuestra s privada, seria usted tan amable de aleja de nuestro espacio? La verdad nos hemos sentido muy inc¨®modos con su presencia y sus ataques sin motivo. X-hable amablemente y serena, sin borrar expresi¨®n de disgusto por mujer frente a mi, muy diferente ao se expresaba e. NNNNMU B;Petter! ?Nol La que se debe ir es ell, no yo, e danara imagen de este lugar, Ic aseguro que no es capaz de pagar ni una copa de vino por su propia cuenta, solo mir. el hombre apenas y miro a Gina, se nba que era uno m¨¢s de los que no soportaban a joven Lancaster. NWOHHH Sonrei de mediodo mientras sacaba exclusiva de cr¨¦dito negra que mi padre me regalo anos atr¨¢s, que muy pocas personas en todo el mundo pueden ober y ambos posaron sus ojos en eo sujamas hubiesen visto tal cosa en su vida. Esta noche pagare cuenta de todos en este bar, incluida suya Sra. Lancaster, asi se ahorra mesada que le dan cada mes.N ¡ª dije con una sonrisa de satisfi¨®n en mirostro por ver su rostro palido y sorprendido, para e era una humicion que ¡°pobrelona¡±. se ofreciera a pagar su cuenta y exponiendo su dinero limitado de cada mes. Te dare una buena propina si hace que esta intrusa desaparezca de mi vista. N-solte con vor tria e indiferente y Gina se qued¨® atonita cuando el guardia tomo por el brazo sin pensario dos veces. MBONAS -Sra. Lancaster, esta no es su s, por favor pa?enmeN incr¨¦d mirada de Gina se poso en el corpulento mado Petter y se removid inc¨®moda intentando liberarse de su agaire. NXN ¨C Sueltamel Imbecill Mike se va a enterar de esto, espero que propina sea demasiado altao para que puedas vivir un buen esto se va a quedar asi. ?Quitatel-Gina le grito a Peltel en cara y se alejo hecha una luna y pisando fuerte con sus tacones. ¨C Dexa algo m¨¢s, Sra. Pelit? -pregunt¨® el guardia una vez que nos libinos de esa piedra en el zapato. ¨C Nada m¨¢s, gracias, Petter. Ser¨¢ muy bien rpensado. -dije sonriente y asinti¨® con su cabeza antes de abandonar s privada. ADASHAHHARON Me d vuelta despu¨¦s de soltar un suspiro de satisfi¨®n y me encontr¨¦ a Abby grabando escena con c¨¢mara de su celr haciendo caso omiso a los reganos del par de hombres que no estaban contentos con i¨®n de Abby. NAURUNAREN Como suba esto as redes, se har¨¢ viral en un chasquido!u¨Cdijo divertida y me acerque para quitarle el telefono, pero e fue mas r¨¢pida y lo alej¨® de mi. limina el video, no quiero problemas..- le ordene tajante y nego con su cabc/a. Deja, no lo voy a suba, perompoco lo voy a eliminar, nunca se sabe cu¨¢ndo necesitaremos este tesoro. Y ustedes dejen de mirarme ui. N inisisti porque sabia que iba a lerniinar perdiendo, Abby no estaba dispuesta a eliminar el video y aunque no estaba de acuerdo, peten que lo mantuviera consigo. Estoyn orgutlosa de Sarahl ?Vieran Conto se defendio de una nera educada y oferiva a vent mujer queria morirsel-Abby soll¨® uria Carr ajada recordando cloeciente acontecimiento y entre todos debatimos cu¨¢l fue mejor parte de discusi¨®n con Gina. 00000000000000 Con eso le dejaba en ro que no era misma Sarah que se dejaba pisotear. Ya no. 00090889880889898989898809 Chapter 26 Chapter 26 u propuesta. La bote del mejor vino del bar Eclipse se lermin¨® y Abby no dud¨® en pedir otra a pesar que a¨²n no me terminaba segunda copa. ¨CY aqu¨ª podemos ver a mujer que no queria probar ni una gota de alcohol en su vida. Ndije divertida mientras movia mw copa antes de tomar un sorbo del dulce y exquisito vino. BENUAANNNNOV -Debia pasar el mal rato que nos dio esa desagradable mujer, no entiendoo soportaste por tantos a?os, yo le hubiese dado un pu?etazo desde el primer momento.-respondi¨® Abby con el ce?o fruncido, evidentemente molesta por mi ex cu?ada. WHWW Ysi, debi hacerme respetar desde un principio, pero quise agradarle de algun modo a familia Lancaster por amor a Alexander, para tener el matrimonio so?ado y feliz que imagine a sudo, sin embargo, solo di paso a constantes humiciones al mostrarme sumisa y obediente a ellos. DB:ABBA -Lo bueno es que despu¨¦s de un tiempo, Sari golpe¨® con pbras, esos m¨¢s doloroso y humintc. -intervino Paul orgulloso de mi y sonrel recordando el rostro de todos los colores de Gina antes de desaparecer. -En fin, nie robare a Sara un momento, daremos un espect¨¢culo esta noche, espero que no hayas olvidado bar tango un sonnente Paul se levanto de su asiento y le lendi¨® Dej¨¦ copa de vino sobre mesa y sin dudarlo, tome su mano para levantarme. NNNNNNNH respondi divertida y Abby se levant¨® de su mueble de un salto mando mi ¨C BSi he venido esta noche a este lugares por algo. atenci¨®n. AD899829N688209 ¨C Ah, no, pero ni crean que ustedes se quedar¨¢n con toda diversi¨®n. Vincent, levanta tu amargado trasero, mas te vale que sepas bar, no quiero ser el hazmerreir de esta ciudad. -Vincent puso sus ojos en nco con fastidio, mostrando su desacuerdo por bar con Abby. HANO88 No pude evitar soltar una risa al recordar que Vincent no era mucho de bailes a pesar que lo hacia muy bien, el preleria mantenerse alejado en su mesa y con su bebida. BAMBOR -mento decepcionarte, pero tengo dos pies izquierdos.. -Vincent minti¨® descaradamente con su expresion neutra, pero a Abby no le importo, lo lomo de mano y tir¨® de ¨¦l logrando que este se levantara. MENARAN -No me quieras ver cara de tonta, s¨¦ que bas hasta con los ojos cerrados, sabias que veniamos a bar, ahora, por tu bien iras conmigo..-Abby le habl¨® con tanta seriedad que pode ver un poco de miedo en los ojos de Vincent, quien termino asintiendo con su cabeza.8-Asi me gusta. ?V¨¢monos a bar 990A M Abby arrastro a Vincent, este al pasar a mido menz¨® una mirada que gritaba Salvaniet Y negu¨¦ con mi cabeza. MNNNN Mi amiga ten¨ªa raz¨®n, ¨¦l sabia que veniamos a bar, no me sentir¨ªa bien dejarlo solo en s privada mientras que los dem¨¢s nos divertiamos, aunque por otrodo, entiendo que no quiera bar con Abby, siendo en dilerente a cl. MPANANAANNNNNN El es serio, centrado en lo que el considera relevante, discreto y trio cuando se lo proponia. En cambio, mi amiga es una loca sin remedio, imprudente, liberal, dice lo que piensa sin filtros y vive cada dia corno si no hubiera un ma?ana sin importar lo que opinen los dem¨¢s. A008400988 Probablemente no aguanten m¨¢s de cinco minutos solos. NAENEANBASHARA Paul y yo seguimos a pareja dispareja hasta pista de baile, esperamos a que terminara ¨²ltima pieza y queervara otra, para juntar mi cuerpo con el de Paul cuando paso su mano hasta miespalda y bar al rilmio de m¨²sica. H88. I N Segui sus pasosenzaron lentos y su buen juego de piernas me hicieron entrar en confianza, bando de undo a otro aferr¨¢ndome con sutileza a su espalda, apenas pude ver a Abby, quien tenia su frente pegaba a meji de Vincent, bando a su propio ritmo. 1990MUBUNOHOHOH 404 Recibiste mis flores79¨Cpregunto Paul de pronto en medio del baile y ve mis ojos en los suyos que seguian luciendo Cansados. 812286 De pronto me senti culpable por dejar que asistiera a esta reuni¨®n nocturna de amigos, en vez de ir a la mansi¨®n a descansar pald unarga semana de trabajo. NAMUN Record¨¦ ¨²ltima vez que me envi¨® flores a mi oficina, el dia que mi padre me dio noticia que est¨¢bamos invitados a semana de ¨CSi, estaban muy lindas, pero no debiste molestarte.-dije antes de hacer corte y quebrada de piernas con sensualidad quedando levemente agachada y volvi al pecho de Paul para retomar caminata, ¨¦l me miraba con una sonrisa,o si estuviera viendo un diamante impresionante. 999. -Lo hice porque me naci¨® de coraz¨®n, es lo menos que pude darte estando tan lejos. ?Y que piensas sobre ¨²ltima nota? ?Tienes una respuesta78-pregunt¨® de pronto y mi mente se qued¨® en nco, lo ¨²nico que se me ocurri¨® fue juntar mi frente en su meji y aument¨¦ velocidad de caminata con corte sincopado, desz¨¢ndonos por pista de baile con cuidado de no chocar con otras parejas. 9999GRASPARANNNN III Queria evitar darle una respuesta a aque pregunta que no tenia ni menor idea, mientras se me ocurria algo para salir de inc¨®moda situaci¨®n. 98019802200 N?velDrama.Org owns this text. En un momento me gir¨® haciendo que mi espalda se pegara a su pecho y ambos realizamos una quebrada de piernas, antes de que pudiera darme vuelta, me encontr¨¦ con el rostro de Gina en el segundo piso, miraba escena desde el barandal con expresi¨®n de desagrado, a sudo estaba el due?o del bar, el mejor amigo de Alexander, quien parecia querer intimidarme con su mirada¡­ Esboc¨¦ una peque?a sonrisa y me gir¨¦ para seguir caminata despu¨¦s de un gancho sutil. 0000000000000000 -?Me est¨¢s evitando? O, ?est¨¢s muy concentrada en el baile? -pregunt¨® Paul y me di por vencida, era mejor har con verdad. -Paul, no lei nota, no tengo menor idea de lo que has. 9 -dije sincera, esperando que mostrara su descontento por mi poco inter¨¦s, sin embargo, me sorprendi¨® cuando sonri¨® de oreja a oreja. 900098 ¡ª No hay problema con eso, te lo digo personalmente. 9-dijo juntando su frente a mia y mi cuerpo se tenso. S¨¦ que es parte del baile, pero me senti nerviosa teniendo en cuenta que me diria lo que por tonta no lei, me hubiese evitado todo esto.-Sari-alej¨® su rostro de mi, lo suficiente para mirarme fijamente y velocidad de nuestros pasos disminuy¨® ligeramente.8-Han pasado muchos a?os y sigo esper¨¢ndote, sin perder esperanza de que me regales oportunidad de estar a tudo y aldo de Trist¨¢n, sabes cu¨¢nto adoro a tu hijo y no me importaria ser el padre que necesita.N-retuve el aire sabiendo por d¨®nde iria el tema, aunque me enviaba flores cada vez que podia, dej¨® de insistir hace a?os y seguia esperando que volviera a abrir mi coraz¨®n y que fuera ¨¦l, el afortunado. 09990098. Pero en todo estos a?os, no he pensado en otra cosa que en empresa y en mi hijo, no tenia tiempo para pensar en amorios ni aunque quisiera. 98 | 99AA0868 ¨CPaul¡­98811000000 ¨CNo te estoy presionando, es lo ¨²ltimo que quiero, le he esperado desde el dia que acept¨¦ lo que siento por ti, no me importa seguir esperando. Lo que quiero pedirte es que esta semana en New York me dejes acercarme m¨¢s a ti, que aceptes mis invitaciones a salir y me dejes cortejarte. Si al volver a Parls sigues pensando que no me quieres para iniciar una rci¨®n, prometo que no volver¨¦ a intentar nada m¨¢s. ?Qu¨¦ dices7 Solo ser¨¢ una semana.-enarqu¨¦ una ceja, mientras analizaba su propuesta. 0908 No tenia nada que perder, ambos estariamos una semana en New York por temas de trabajo, lo que significa que pasaremos mucho lienipo juntos. DORM9000928 Le di un r¨¢pido vistazo a Abby con Vincent, parecia que ya estaban en confianza, sin embargo, mi amiga no dejaba de mirarnos con curiosidado si supiera lo que estaba pasando por aqui. 98800000000 Despu¨¦s de unos segundos, respir¨¦ hondo, para dar una respuesta que fue interrumpida por una voz masculina. 1.000.000 MONO Chapter 27 Chapter 27 No todo lo que bri es oro. Sra. Ir. Que gusto me da volver a ve! N aque voz llena de sarcasmo se mchaciamiliar y no tuve que voltear para saber quien interrumpi¨® mi balle y mi conversaci¨®n. NNNNNNNANNAMNN Paul muro detr¨¢s de mi con su mirada hoxa y afloje mi agarre en el para dar media vuelta y encontrarmie con el rostro divertido de aquel hombre, su mirada viaj¨® hasta mi cintura donde seguia mano de Paul y no hice nada para apartarlo. WERNNMANNNAN -No puedo decir lo mismo de usted, Sr. Rehman. respondi tajante e inexpresiva.N Cuando lo vi en el segundo piso junto a Gina, no pens¨¦ que se atreveria a acercarse a mi, no tenia nada que ver con el mejor amigo de Alexander, de hecho, en el pasado nunca llegu¨¦ a agradarle, ¨²ltima vez que le vi fue en una reuni¨®n en vilancaster, d¨®nde yo parecia nas criada de familia que esposa, Amelia me habia pedido elvor de ayudar as empleadas a ofrecer bebidas yida, Y yo acepte para comce, a final no pude disfrutar de reunion aldo de mi esposo y termine ayudando as empleadas a limpiar hasta el ultimo rinc¨®n de vi. WWANNNNNNNNNNNN love.NNMANNNNNNNNNNNNN Que pateica lui. MMMMMMMMMMM. -NYa veo. ¨C dijo alternando su mirada entre Paul y yo, anarqu¨¦ una de mis cejas, adivinando lo que pasaba por su mente y admito que en este momento no estaba tan lejos de realidad despues de pensar en propuesta de Paul. 89NOWANEMUN Pero, el que le iniporta/NXNNNNNN Qu¨¦ hacia aqui de todos modos7 WNNN ?Por qu¨¦ se dirigia a mi7NNNNNNNNNN No tengo nada que har con el, ni hay motivos para que el siquiera me dirija pbra. WYNHANHNNOM HANN ¨C Qu¨¦ quiere, St. Hetuman7 Acaba de interrumpir nuestro baile, sea breve porvor. -hable sin una puca de gracia y puse mi mano sobre de Paul logrando que sus dedos le dieran un apret¨®n a mi cintura. Me Podia sentir lo tengo que estaba a mido, seguramente molesto por presencia de ese hombre justo cuando le iba a dar una respuesta. MWINNMNOMNNNNNN Me he enterado del altercado con Gina, podria ser tan amable de seguirmel Me gustaria har algunas cosas con usted referente a mn bar. solte una silenciosa risa sin cia antes de mural al segundo piso, donde a¨²n estaba Gina mirandonos, esta vez, su rostro estaba adornado con una sorvisa allogante que me gustaria eliminar con una bofetada. NNNNNNNNNNNNNN ro, Salio corriendo a buscar ayuda al verse acorrda por mi. ?Se puede ser m¨¢s patetica? MMMNMNM N MMHHH Por supuesto que se solte mano de Paul con intenci¨®n de que me soltara para seguir a Mike, pero en cambio, solo logre que me apietara levemente,o si no tuviera intenci¨®n de dejarme ir con el senor, al menos no sin supa?ia. MRHONNAN ¨C Sanire contigo, este hombre no me da buena espina. Nirurmuro Paul cerca de miioido para que solo yo pudiera escucharlo y negu¨¦ con mi cabera. WNBABAANNNN it no conoce a Mike, no tiene idea de quienes, pero yo si y no ser¨¢ capaz de hacer algo fuera de lo com¨²n en su propio bar, estaria dando de que har y el es un hombre que cuida mucho su imagen, le importa mucho el que duran, por lo que jam¨¢s se ha visto involucrado en Chisines que perjudiquen su reputaci¨®n. ANNONUNNARBONN No tenia nada que temer, lo maximo que puede hacer, es soltar insultos del mismo modo que lo hizo Gina y estaba muy bien preparada para defenderme. NANNNUN Nfurdo resolverlo sold, confia en ml. ¨Cmc negu¨¦ sintiendome segura de mi nisma. Vuelvo en un moniento, tenemos una corracion prodiente, dije d¨¢ndole una palmiadita en el hombro antes de segun los pasos de Mike. NNHAMNNNNNNNN Non estaba de nadic para dar cara por mis iones, no soyo cle mujer que busca ayuda de otros en vez de defenderse por u misma,o una verdadera cobarde. NNNNNNNNNNNMANNN Suitas values hasta el ¡®gundo piso y llegamos hasta donde estaba Gina sin borrar su sonrisa, pa?ada de sus amigas que manten¨ªan una prudente distancia. HABAR Mike se detuvo al frente de Gina y me mir¨® con sus ojos acusatorios,o si yo hubiese hecho algo que lo perjudicara. ALDEN +- Sr. Rehman, por favor vaya al grano, no es agradable para mi presencia de esta mujer. dije apenas me detuve a sudo, Gina enarc¨® una ceja por unos segundos y mir¨® a Mike con cara de perro mojado. NUNAR -B?Ya veo me ha Mike? E no es digna de este lugar, solo est¨¢ arruinando imagen de este bar tan exclusivo.B-Gina habl¨®o si estuviera extremadamente agraviada por mis pbras,o si hace un momento no tuviera una sonrisa triunte en su rostro. Le dediqu¨¦ una mirada divertida.MN:98ABANNA ?Como se puede ser tan falsa7 BWANA -Sra. Sarah, le pido que se disculpe con Gina y se retire de mi bar, usted haenzado una discusi¨®n con Gina llenand de insultos humintes por el simple hecho de ser hermana de su exesposo, aun no supera a familial ancaster? Por favor, no permito violencia fisica ni verbal en mi bar. -mir¨¦ a Mike con el ceno Iruncido y totalmente confundida por sus pbras, pero pronto solt¨¦ una carcajada al entender el asunto. WIBAHNH18 Semejante estupidez1 BOBOMNMNA -ViEso le ha dicho Sra. Lancaster? ?Siquiera sabeo fueron los hechos? Quien deberia disculparse es e. ?Quienes son los Lancaster para que se crean los dioses? Qui¨¦n no parece superarme es se?ora presente. r-respondi divertida por situaci¨®n mientras miraba despectivamente a una cenuda Gina. 1990NENO:28 E estaba volteando versi¨®n de los hechos, quedandoo victima que fue atacada por su ex cu?ada y obviamente Mike iba a creer cualquier cosa que saliera de su boca, despues de todo, es hermana de su mejor amigo y yo exesposa que nunca le agrado. NBNRADBENSM8980 ¨C Disculparme yo7 Ni en sus mejores sue?os, usted es que debe arrodirse y pedirme perd¨®n por los insultos. Gina se victirniroo una experta frente a Mike, tanto, que hasta sus ojos se cristalizarono si estuviera realmente afectada.k-ile pag¨® a Petter para que me echara a patadas al bar! I suna resentida, no soporta haber sido expulsada de familia Lancaster. Solo espera que llegue mi hermano, se va a arrepentir por todo lo que me ha dicho. WRE De solo escuchar que Alexander podria estar en camino hacia ac¨¢, senti mi cuerpo hirviendo de rabia, era ¨²ltima persona que queria ver en mi vida, ?a qui¨¦n nas piensa mar para que defendan? Al presidente de los Estados Unidos7 WERENNNN -Sr. Rehman, si usted cree que he sido yo quien ha empezado una discusi¨®n con Sra. Lancaster, le invito a verificar su versi¨®n cons c¨¢maras de seguridad. Si le he pagado al guardia es porque se?ora invadi¨® mi s privada sin ser invitada, se supone que por politicas del bar solo tienen eso a estas sss personas con previa reservaci¨®n, permitiendo as¨ª privacidad yodidad de los cliente, asi que no estoy conforme con el servicio de este lugar que no cumple con lo que ofrece. Si cree que estoy mintiendo, lo invito nuevamente a darle un vistazo al video de segundad, asi se dar¨¢ cuenta quien insult¨® a qui¨¦n y qui¨¦n de verdad merece una disculpa. solt¨¦ con tranquilidad mientras posaba mi mano con delicadeza en el barandal. 10 ANNNNNNN El rostro de Gina se volvi¨® tan palidoo un papel al escuchar mi invitaci¨®n a vers c¨¢maras de seguridad, es tan cabeza hueca Published by N?v''elD/rama.Org. que ni siquiera penso en que suportamiento sin los m¨¢s minimos modales, quedarian grabados7 49AON Si que puede ser m¨¢s pal¨¦tica de lo que llegue a imaginar. OHONORINI Mike le dio una severa mirada a Gina, descubriendo en sus ojos que habia distorsionado versi¨®n de los hechos a su antojo. M! ABNEMANNNNN ¡ª Gina, algo que quieras decir al respecto? Me has dicho que Sra. Pelit te ha agredido en tu s.N- pregunt¨® Mike con cara roja y no sabia si cra de rabia pors falsas acusaciones de Gina o por verg¨¹enza al acusarme sin antes investigar un poco. NN1989 Hiflia est¨¢ mintiendo, mis amigas fueron testigos y pueden dar fe de agresi¨®n verbal de esta mujer! ?Verdad? ¨C Gina se gir¨® hacia sus amigas quienes estaban escuchando todo y mirada des tres viajaron de un rostro a otro sin saber que decir y a final no respondieron, sinplemente entraron a una des ss que supuse que es de Gina. -No pienses mal, Mike, solo no les gusta meterse en asuntos ajenos, RWIONOIMANNO ¨C Muy contradictorio de su parte, Sra. Lancaster, sabe que no se meteri en asuntos ajenos, pero busca usted ser respaldada por es de con una sonrisa burlona y el rostro de Gina se volvi¨® de un tono rojizo.B-S, Rehnan, ya sabe lo que tiene que hacer y (¡°Speros respectivas disculpas cuando averigue verdad de los hechos. Y a pr¨®xina, antes de hacer una arusaci¨®n y exigir una di ulpa, informiese mejor, 110 todo lo que bri es oro. Sra. Lancaster, a pesar de su pesino comportamiento, dejar¨¦ su cuenta paga coino lo prometi, usled necesita m¨¢s ese dinero que yo. Con permiso, me retiro muy inconforme de su bar.N dije sinti¨¦ndome vive ha con mi entrentamiento hacia ellos. NANNANNA No le di oportunidad de har a ninguno de los dos que me miraban estupefactos por mis pbras, di media vuelta y me aleje de ellos pavoncandome un mirar atras. NANGHR Ausque a Pavicon mirada en donde lo habia dejado antes de ir con Mike y no lo encontre, ni siquiera podia ver a Abby ni a Vincent Donde ve metieron? HHORN RHANN Unas manos se posaron en mi cintura antes de bajars escaleras, haci¨¦ndome cxaltar y antes de que me girara a darle un pu?etalo persona por aquel atrevimiento, me di cuenta que era Paul. W Y NN a il st¨¢s bien? ?No teicron viva? ¨C pregunto con su mirada preocupada, llevaba mis cosas ens manoso si hubiese adrinado que abandonaremos el lugar. 11 Neque r¨¢pidamenie con cabeza en respuesta, detr¨¢s de el se acercaban Abby y Vincent, ambos con cara de pocos amigos y hable para qur lodos supieran que estaba bien, que no habia nada de que preocuparse. HNM888H44999 ¨C NNo les di oportunidad vial vel vuelvan pidiendome una disculpa, pero deberiamos irnos de aqui, no soporto presencia de ese pal, seguir¨¢n alluinando nuestra noche sin ni siquiera acercarse respondi recordando que el innombrable podia llegar en cualquier momento y no queria que mi noche luera arruinada en su totalidad con un delensor mas de Gina. H888*ANN1591% Por supuesto, todos estuvieron de acuerdo con decision. MM M Me enganche al brazo de Paul, sintiendome molesta por ese par, pero m¨¢s que nada con Gina, quien seguia con todass ganas de humirmes veces que quisiera, a pesar de no pertenecer a su familia desde hace m¨¢s de tres a?os. XARAHANNNN Que diablos quiere de mi7 MMMMMNNNN NNo es el unico bar de esta ciudad, dejenme eso a mi, yo me encargo del lugar perfecto al que seguiremos diversi¨®n, bueno de los tres, porque Vincent no parece muy divertido. Abby golpe¨® a Vincent con el codo y este ni se inmuto, Se ve¨ªa muy molesto y quiza xid por los desagradables encuentros que tuve esta noche y que el no pudiera hacer nada para defenderme por mi propia petici¨®n. MN Salimos del bar, no sin antes pagar los pedidos que llevaban hasta ahora de todos los clientes del bar justoo lo promeli, n. siquiera me tome el atrevimiento de ver el monto de cuenta. WHANALLANA Isperamos que el choler llegara con el auto. Abby le remaba. Vincent por volversen trio despu¨¦s del baile tan pertecto que tuvieron y recordem baile con Paul, alce mda al rostro de Paul que permanecia en silencioo si estuviera sumergido en sus pensamientos y ajeno a conversaci¨®n de los demas. NHNNNNNNNNNNNN NPaul. lo me mientras me soltaba de su brazo con delkadeza, aunque su mano termino tomando mia, como si no quisiera dejar de sentir micto y su mirada cale se cruz¨® con mis ojos. N-Antes de que nos interrumpieran hace un momento, le iba a dar una respuesta a tu propuesta.Nietome el tema, mientras miraba nuestras manos entrzadas y volvi a mirar su rostro apacible. WYNMESA NiOh! Si no quieres juro que no seguire presionandole, no te voy a forrar a hacer algo que no quieras y¡­ WMNNUBIA A Alenemos una semana libre, espero que no me decepciones. dije sin darle oportunidad de seguir hando y me miro Incredulo,o si no pudiera creer que le acabo de dar al respuesta y pronto su mirada de confusi¨®n fue reemzado por un brillo en is ojos que los hacia lucir m¨¢s ros MS Janias ir decepcionaria, Santme abrazo tomandome por sorpresa y nos separamos, ambos con una sonrisa adornando nuru rostorns WNANNRBA Norspera respond animada cuando llego mi choler y mi vista se desvio automaticamente a un auto muy familiar que abstadresionarse a un micros mas a, muy cerca de entrada del bar, supe de inmediato de qui¨¦n era. NHUNNENMON Mh r por poco tu de cje y antes de que el ducho de aquel Bugatti saliera y pudiera ver su asqueroso rostro, me hice paso #ulo 10. Paul. Astro tardorn entrar aldo de su hermano, dej¨¢ndolo en medio de ambas y Vincent entro en eldo del cophlox WWWARNANNNN Nr totes, ya que Vault 4 Amoi tratado pn mi primera cli¨®n, renios a ouo bar, usted siga mis indicaciones. La noche apenas contenta del turno DNAWNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNENADNNNNNNNNNNNNNMON Next Chapter Chapter 28 Chapter 28 Mlexesposa HIILTRALEXANDERBIJULIO La ¨²ltima terapia del dia de Alexis lleg¨® a su fin, me sentia satisfecho con su progreso, a¨²n no podia caminar, sin embargo, hacia su mayor esfuerzo por recuperar fuerza en sus piernas, haba muy poco, solo podia decir los nombres que recordaba y me abrumaba que siguiera mencionando el nombre de mi exesposa, causando irritaci¨®n de mi madre y mi hermana. 3.HNNODRO Lo ¨²nico que se me ocurria ante tal cosa, es que se le haya quedado el nombre en su subconsciente por tantas veces que mencion¨¦ estando a¨²n ena o que tal vez mencionaba a otra mujer con el mismo nombre, es lo m¨¢s l¨®gico, pues Alexis no lleg¨® a conocer a Sarah. O UD0992 Mi tel¨¦fono son¨® en mi bolsillo y me alej¨¦ des enfermeras que ayudaban a mi hermano con comida. Frunci mi ceno al ver que Gina me estaba mando. 288000994 -&;Qu¨¦ pasa, Gina7-pregunt¨¦ apenas contest¨¦ mada, no hab¨ªa visto en toda tarde, de hecho, ni siquiera vino hoy a vero segu¨ªa su hermano. DENE ¡ª BAlex, tienes que ayudarme, una mujer se ha metido conmigo sin raz¨®n alguna y creo que quiere golpearme.)-podia escuchar su voz temblorosa, aunque no tarde en descubrir que estaba exagerando las cosaso siempre. 99918898888 -Puedes resolverlo t¨² s, estoy ocupado.-dije sin m¨¢s minima intenci¨®n de eder a sus caprichos, capaz que apenas le . . Finalice mada sin m¨¢s y volvi con Alexis quien me miraba con calidez en sus ojos miel con destellos verdes. 2498988DEM No pod¨ªa dejar de sentir una punzada en el pecho cada vez que lo veia de ese modo y saber que por mi culpa no podia har todo lo que quisiera o caminar y correr de undo a otro, le rob¨¦ trece a?os de vida. 108 Volvi¨® su vista al televisor concentr¨¢ndose en el canal de noticias que una des enfermeras le puso, asi se familiarizaba con actualidad y de paso le servia para escuchar y practicar m¨¢s pbras con las enfermeras. MANA 884898998 Mi telefono volvi¨® a sonar, esta vez en panta se reflejaba el nombre de Mike. 99 Le sonrei a Alexis, quien me mir¨® de nuevo al escuchar el sonido de mi celr y le di espalda para contestar sin perturbar su tranquilidad, ni interrumpir los masajes que le daban ens piernas. 1111RON -Mike. 9900020DNONO -Alexander, tienes que venir al bar Eclipse, Gina est¨¢ aqui y fue agredida verbalmente por tu exesposa, Sarah.-una oleada de frio recorri¨® mi cuerpo al escuchar aquel nombre. ?Sarah7 NANONOO000000880A Agredida verbalmente por Sarah78994 ?Esa es mujer que se meti¨® con Gina sin alguna raz¨®n? PA9NODHAONDOM ?E est¨¢ aqui? DNEHON0001888 ?Volvi¨® a New York78088092018 Mc qued¨¦ en silencio por unos segundos yo si el destino quisiera darme una respuesta, el rostro de Sarah junlu ¨¤ al mismo grupo que aparecia ens noticias que vi dias atr¨¢s, apareci¨® en panta del televisor, le di toda mi atenci¨®n al titr. 2009 ¡°Los representantes de Doinel estar¨¢n presentes en semana de Moda.¡± #88 Inconscientemente, aprete mi celr con fuerza y el frio en mi cuerpo fue pa?ado por un escalofrio y una puntada en mi pecho, al darme cuenta que el Sr. Doinel no vino solo con su esposa esta vez, sino que con los altos ejecutivos de su empresa, incluyendo a¡­ M NAWNOWN919 Sarah.M aque voz m¨® ini atenci¨®n y lenc¨¦ una mirada a Alexis, quien se veia inquieto mirando la panta del televisor drspu¨¦s de decir el nornbre de mujer que aparecia en panta. O A BON ?Que? ?C¨®mo? UMORNOMEAMMAN Isiniposible que Alexis reconozca a mi exesposa, no ha visto ni en fotos. WW# 0, N7WNINANANANANANANANN Mike, ere a en un momento, qu¨¦date con mi hermana hasta que llegue y exigele una disculpa a esa mujer. ¨C no espere que Mike me dijera m¨¢s y colgue el tel¨¦lono para ir r¨¢pidamente aldo de Alexis, quien seguia mirando el televisor con imagen de Castana de ojos verdes y sus pa?antes. ¨CAtex, isabes qui¨¦n es e7 ¨C le pregunt¨¦ refiri¨¦ndome a Sarah. MMWMHANNNNN Alexis seguia sin dedicarme ni una mirada, parecia hipnotizado ol vez seguia escuchando informaci¨®n de asistencia de los representantes de Doinel esta semana. NNNEN NEUANNOR ¨C Sarah.N ¨C volvi¨® a decir su nombre y me senti inexplicablemente inc¨®modo, es ro que Alexis no podria decir m¨¢s que algunos nombres, por lo que es imposible que resuelvas dudas queienzan a rondar por mi cabeza.10958WMAN ¨C?Sabes quien es Sarah78-pregunte de nuevo con esperanza de que aunque sea respondiera con un movimiento de cabeza y lo ¨²nico que obtuve lue una m mirada des enfermeras. 8601AVONSHENN ¨C Sr. Lancaster, no lo presione a responder, Alexis aun no est¨¢ en condiciones para entar una conversaci¨®n, tiene que tener paciencia. -intervino Sofia, encargada del ha de Alexis y tuve que tragarme curiosidad. RENADOON1999 E tenia raz¨®n. ENHAN:D88DAN De todos modos, no deberia darle importancia a cualquier tema referente a Sarah, tal vez ha visto m¨¢s noticias sobre e y rciona a mi exesposa con el nombre que siempre ha mencionado.HAN H Tengo algo por hacer, volver¨¦ en una hora. N-le inform¨¦ as enfermeras, pero m¨¢s a Alexis, pues no me he separado de ¨¦l desde que lo traje a casa. #ROMAN Minutos m¨¢s tarde iba en camino al bar de Mike. Apret¨¦ mis manos en el vnte mientras imaginaba a mi hermana siendo atacada por Sarah, ia ¨²ltima vez que vi pudeprobar lo fria que se habia vuelto despu¨¦s del divorcio y no era para menos, yo tenia culpa de todo por habe herido de peor manera, sin embargo, no tenia derecho a atacar a mi hermana sin motivos. 14788989MM Deluve el auto cerca de entrada del bar y sali cuando vi una conocida figura masculina entrando a una camia negra en el asiento de copiloto, antes de que el auto se pusiera en marcha hasta desaparecer de mi vista. EANNOO9090909090 Vincent. HUMBNDUNUN MOMOAN No tenia que ser sabio para saber que en esa camia iba Sarah, por supuesto que estaba muy bien pa?ada. NOONHU lenc¨¦s ves al valet parking y entr¨¦ al bar en busca de mi hermana en s privada asignada a los Lancaster, encontr¨¦ junto a Mike quien le decia Dios sabr¨¢ que, con el rostro rojo evidentemente moleslo. R ¨C Me pueden decir lo que est¨¢ pasando? ?Sarah se ha disculpado contigo? le pregunte a Gina, pero no parec¨ªa dispuesta a responderme, se sento en el s junto a sus amigas con los brazos cruzados y sin mirarme a cara.ANNENHANHNN ¨C Alexander, sigueme.! -dijo Mike al darse cuenta que Gina no iba a soltar ni una pbra, algo andaba mal con mi hermana, eso era m¨¢s que evidente. 288NOU 98 N?velDrama.Org owns this text. Segui a Mike, quien me guiaba hasta el cuarto de seguridad en nta baja. EAMNM9 ¨C ?Me puedes decir lo que est¨¢ ocurriendo? ?le exigiste una disculpa a Sarah? ¨C pregunt¨¦ al llegar a los monitores donde se reproductan los videos des c¨¢maras de seguridad. NB!!! SUENEARN ¨C Mro que se lo he exigido y he terminado rega?ado por esa mujer por culpa de tu hermana, ?quieres saber lo que hizo tu hermana? D¨¦mosle un vistazo.9 dijo Mike enojado y no lograba entender absolutamente nada. 188NHANH2829999 Seg¨²n Gina, lue atacada por Sarahs por qu¨¦ iba a terminar Mike rega?ado7 HUAN ?Qu¨¦ carajo hizo mi hermana7 NOVN Infoque rosa mi atencion al monitor que reproducias im¨¢genes de hace una hora y aprel¨¦ mi puno a mi costado al ver a Sarah llegando al bar junto a Vincent y Abby, hasta llegar a s privada que le asignaron y que quedaba a una gran distancia de s de (vna, no pudr evitar darle un vistazo a su vestido n¡±¡±oce?ido a su cuerpo que hacia lucirn sensual y delicada a pesar de umplicidad de prenda de vestir. MWMN Uninexplicable calor desagradable se alojo en mi pecho al ver a Paul tom¨¢nd por cintura y segundos despu¨¦s se abrazaron ofruarnente, in acresc frunci¨® al escuchar conversaci¨®n de estos dos y sobre todo,s pbras de amiga alinunuar que Sarah le proporci mmnom a Paul. MNNH Out stupidez NNNMANMNOMWWN Pronto, supe el motivo del enojo de Mike. Gina apareci¨® en s privada del grupo reci¨¦n llegado y comenz¨® a car deliberadamente a Sarah, mando mi madre lo ha hecho desde que nos divorciamos, una cara fortuna. MMWNNNM Isto no no se le acercaba ni un poco a lo que Gina me dijo, esa nina me mentido y todavia me atrevi a ordenar le a Mike que Sh se disculpara cuando e no huomas que defenderse de los insultos de Gina. NN ?Tanto odio le liene mi familia a Saraho para escupirntos insultos sin inas? NNN No ciel ques pbras de Sarahi me aletan si no iba dirigido a mi en lo absoluto, hasta que solto aquello que me hi/o sentir realmente intado y molesto.NNNNN ¡°Mas bayo cai al casarme con su hermano¡± Alloje el nudo de mi corbata al sentir que no podia respirar con normalidad, me lo ha cuinado a pulso y tras de eso, mi familia seguia atacando a pesar de habernos divorciado hace ties anos. NNNNNNNN ¨C Las imagenes no mienten, Gina no solo ha invadido una s privada de mi bar y hainsultado a Sarah, sino que ha mentido a su aniojo y he quedado muy mal parado por tu precipda orden, ahora Sarah est¨¢ esperando nuestras disculpas por haberta acusado injustamente. Si mi bar no estuviera involucrado ni siquiera me hubiese acercado a duxiliar a Gina, sabes lo caprichosa que es y los trucos que usa para manipr a cualquiera.N-excuch¨¦ con ridad todas y cada una des pbras de Mike, sin embargo, mi vista seguia pegada al monitor, siguiendo cada movimiento de Sarah. MHM ?No se supone que tenia una rci¨®n con el Sr. Vincent7 NMNMMONRA NHNNN ?Por que ahora es tan cercana a Paul y frente a Vincent 7 HANNAMNAENNOM M0909 Aumenic velocidad del video para inspionar cualquier moviniento de Sarah junto a Paul y me senti sofocado cuando se levantaron de mesa y llegaron hasta pista de baile, donde barono unos profesionales y muy juntos, incluso hay ¨¢ngulos en los que parece que se estuvieran dando un beso, hasta que Mike lleg¨® a interrumpirlos y Paul sujet¨® su cintura con sus asquerosas manos. 3 NODUMNR Esto no tenia porque alectarme despu¨¦s de tantos a?os, ?por qu¨¦ me siento inexplicablemente cabreado? WANNANN Segui de nuevo sus pasos aumentando velocidad y luego de conversar con Mike muy tranqu, se dio vuelta para encontrarse con Paul y sus amigos. Sarah pag¨® cuenta y todos salieron a esperar la camia, cl audio en calle no era muy entendible, pero podia vero pareja se abrazaban y cuando lleg¨® camia no dudaron en entrar, justo cuando llegu¨¦ en mi auto camia negra se puso en marcha. NNN Y asi se fue, a solo segundos de llegar al bar y encontrarnos frente a frente. NNNNN Solt¨¦ un suspiro frustrado y quisenzar el monitor lejos de m¨ª, pero me contuve, e liene derecho a seguir con su vida, ?qui¨¦n era yo para no estar de acuerdo? MNNNNNN ¨C Esto le va a costar caro a Gina.d.-sali del cuarto de seguridad y camin¨¦ evidentemente cabreado hasta llegar a s privada donde seg mi hermana con sus amigaso si no hubiera pasado nada.N-IGina Lancaster! ?En este preciso moniento vas a ir a pedirle una disculpa a Sra. Petit y de paso a Mike por haberlo involucrado en los ni?erias. Ntom¨¦ el brazo de Gina sin ninguna delicadeza y elta se quejo de dolor mientras intentaba soltarse de mi agarre. NNNNMAMMAN ¨C NiTehas vuelto loco7 E me insulto, no voy a disculparme con esa desagradecida. N-relulo Gina mientras sacaba de sy me detuve en el pasillo para toma de los hombros y que me mirara lijamente a los ojos, no iba a soportar un groseria m¨¢s de su parte. ×ÔÓÉ×Ô×ÔÓÉ×ÔÓɵİٿÆÓà ¨C De se defendi¨® de tus ataques. Tienes dos opciones, Gina, o te vas a disculpar con Sarah en este momento o no recibir¨¢s ni un centavo m¨¢s por seis meses y cr¨¦eme que me encargar¨¦ que mi madre no se atreva a defenderte.N- escupi cada pbra en su cara demostrandole que estaba realmente moleslo por sus iones mal intencionadas. ¡ª Prefiero vivir sin dinero que disculparme con una mujer tan despreciable, que ciego luiste al casarte con Sarah Petit, no te llega ni a los talones, ni aunque sea presidente del pais se le quita lo pobre. 8- respondio prepotente antes de soltarse de mi agarre y seguir et Camino a salida s. NNNMNE Mere espalda molesto, y de inmediatos preguntasenzaron a surgir en mi cabeza. rinque momento Gina se convirti¨® en un ser tan despiadado 7 NNMBUAHHAU. Mi madre y ha sempre han pensado rso de Sarah7 ANNANODUONNON ?Han sido tan groseras con Sarah todo el tiempo? No. 00000089NBURDUR09898 E me lo diria. 9989898989088 ?As¨ªo yo le conte mi secreto 00090 Joder. 1000000&PK00199 Me dispuse a pagar cuenta de Gina y me llev¨¦ con sorpresa de que alguien habia pagado cuenta de todos en el bar. N! -?Qui¨¦n amaneci¨® de buen humoro para pagar cuenta de todos? Debi¨® salir una millonada.! - dije divertido mientras guardaba mi tarjeta de cr¨¦dito. 00:18 ¨CLa Sra. Sarah Petit. 0.9999089 Mir¨¦ a mujer inexpresivo y con una ceja enarcada por su respuesta, mientras repetia una y otra vez ese nombre en mi cabeza, el nombre de esa mujer que ha causado tanto revuelvo esta noche. UBB:99160 Mi exesposa. 90099001990NDBENO AND Chapter 29 Chapter 29 ¡°Sinceras disculpas.¡± BOURNARSARAHREON.RO El dolor de cabeza se hizo presente ni bien despert¨¦, no recordaba lo que era una resaca y ahora repe una y mil veces en mi mente ?No tomar¨¦ una gota de alcohol el resto de mi vidal 08.00 HODE La rma sono una hora anles de hora del desayuno, no queria despertar despu¨¦s que Irist¨¢n y me viera en este estado tanmentable, ?qu¨¦ ejemplo le estaria dando? MONOBE16888 Me tom¨¦ una pasti para el dolor antes de asearme y prepararme para el dia de hoy,s actividades de tarde no eran tan formales, por lo tanto, me vesti con unos vaqueros negros y una blusa nca de tiras finas, mi primera actividad del dia era ser una madre responsable, asi que debia estar lo m¨¢s c¨®moda posible. ANAMNE 998 Baje hasta cocina para prepararle el desayuno a Trist¨¢n, mi cabeza seguia con un leve dolor, pero no era tan intensoo cuando despert¨¦ y me olvide de cualquier malestar al ver a mi hijo en el comedor sentado en su si especial paraer, a sudo estaba un divertido Paul limpiando comida que Trist¨¢n dej¨® caer fuera de su to. ONNNN N NNNNNN ?Estoy alucinando? QUODNOENON Me qued¨¦ de pie en el umbral de puerta, admirando conmovedora escena. BR O NX Para nadie es un secreto que Paul ama a Trist¨¢n y aunque estuvo lejos por casi un a?o, Tristan lo recordaba y lo adoraba. Sin embargo, no esperaba encontrarme con esta escena alguna vez en vida, el ¨²nico hombre que se ha rcionado de esa manera con mi hijo, ha sido mi padre. 9988994988 dijo un animado Paul mientras tomaba de su -Si lees todo lo que he preparado para ti, te llevar¨¦ al parque de diversiones. taza de caf¨¦ humeante y Trist¨¢n sigui¨®iendo con m¨¢s ganas. MADHANANH Mis cejas se llevaron de sorpresa al escuchar sus pbras. 299 Published by N?v''elD/rama.Org. 9 80 ?Paul ha cocinado para Iristan78993 Eso tampoco lo esperaba, por un momento pens¨¦ que Maga habia preparado el desayuno, pero ahora que me detengo a pensar, no habia rastros de mi Nana en toda casa, los ¨²nicos despiertos a esta hora eran ellos y yo. NNNAABIONONN Mi coraz¨®n salto por tierna imagen, aunque me negaba rotundamente, Paul estaba haciendo lo posible por desempe?ar el papel de padre y no sabia c¨®mo sentirme al respecto. FAANNAENDESHBO Los ojos miel de Tristan se posaron en mi, al darse cuenta de mi presencia y se removi¨® en su si muy alegre. NNNHAWAAN -Papau. Mam¨¢, mama!-me se?al¨® con su dedo con una sonrisa, y mirada sorprendida de Paul viaj¨® hasta mi, d¨¢ndose cuenta que estaba observ¨¢ndolos ysisuras de susbios se curvaron formando una sonrisa genuina. MOLANAH ?En qu¨¦ momento mi hijo aprendi¨® a decirle Papau a Paul7 V OLANOMMANN Eso es nuevo. HVNSBAARNU ¨C Mam¨¢ ha madrugado!0-dijo Paul levantandose de su asiento y se acerc¨® a Tristan para susurrarle, pero no fue lo suficientemente bajoo para no escucharle.-La invitar¨¦ a desayunar con nosotros, le he preparadu un desayuno especial, que dices? cabeza de Trist¨¢n se movi¨® de arriba a abajo con una enorme sonrisa en su rostro y no pude evitar sonreir sin dejar de mirar dulce escena. ¨CBuenos dias, Sra. Doinel, invito a desayunar con nosotros, el men¨² no es tan exquisitoo a lo que acostumbra, pero fue hecho con amor. DNONBAN Paul camino tranquilo hasta mi, despu¨¦s de que Trist¨¢n le diera una respuesta positiva y me saludo con un beso en meji, antes de enganchar su brazo con el mio para llevarme hasta mesa, d¨®nde retir¨® una si para que me sentara aldo de Trist¨¢n. 29 Me sentia extra?a con este tipo de atenciones, primero, porque no estaba acostumbrada a que un hombre que me pretende me sorprendiera de esta manera, y segundo, porque no era su responsabilidad atender a mi hijo, pero no le iba a hacer un desnte, Tanipoco le quitania los animos por el detalle que para mierd enormie. RHUMANIOBU -Paul, no tenias porque molestarte.d-dije avergonzada mientras me odaba en mi asiento para besar frente de Trist¨¢n, quien seguiaiendoo si no hubieseido en dias. 9-?Te esta gustando el desayuno79-dije mirando su tortita a medio terminar y los peque?os trozos de fresas esparcidos en su to. Asinti¨® con su cabeza moviendo su cabello n***o de arriba a abajo. A: -WYa se que no tenia porque, pero queria hacerlo, no me ha costado nada en lo absoluto.N-respondi¨® Paul mientras servia un par de hot cakes, con fresas picadas a un costado y una taza de t¨¦ humeante que o muy bien. ¨CConfieso que estaba indeciso a hora de cocinar, espero que te guste. 820208 Dej¨® el to en mi lugar y lo mir¨¦ en silencio, pensando en lo atento que es, ?en qu¨¦ momento aprendi¨® a cocinar? 0.iya sabia cocinar y yo nunca lo supe? ¡°ONORNBAC2# -Gracias, Paul, se ve muy apetecible.-dije tomando los cubiertos para empezar aer el desayuno y volvi a mirar a Paul, que tambi¨¦n se sirvi¨® un par de hot cakes y dej¨® el tarro de miel en el centro.8- Solo por curiosidad, ?c¨®mo es que te has despertado tan temprano y con Trist¨¢n78-pregunt¨¦ curiosa, antes de probar el primer bocado de los hot cakes con miel y mi pdar se sinti¨® satisfecho con el dulce y exquisito sabor, tuve que cerrar mis ojos para no soltar un sonido con mi garganta. SAMOBA8048 En verdad cocina muy bien, esto est¨¢ m¨¢s delicioso de lo que se ve. NNABAN -No me acostumbro al cambio de horario, asi que despert¨¦ muy temprano y quise ver a Trist¨¢n despu¨¦s de casi un a?o sin verlo, es impresionante c¨®mo ha crecido, y bueno, sin querer lo despert¨¦ cuando le estaba dejando un regalo a su habitaci¨®n. Te pido que me disculpes, no era esa mi intenci¨®n, de todos modos lo hepensado con su desayuno y aprovech¨¦ para preparar el tuyo.¨C mientras m¨¢s haba, m¨¢s tierno me parecia su gesto. 8898990884089A Mire a Trist¨¢n, no parecia de mal humor para haber despertado tan temprano, todo lo contrario, es como sipania de Paul fuera el santo remedio para todo. ORNAR 18 9 9 -Paul, est¨¢ bien, no tengo nada que disculparte, Trist¨¢n parece feliz con tu presencia y ¨¦l es teliz, yo tambien.: respondi despu¨¦s de tomar un sorbo de mit¨¦. Aunque si me has tomado por sorpresa, pens¨¦ que seria ¨²nica despierta a esta hora, me he equivocado. BOBAB Paul solto una risita apenada y le sirvi¨® yogurt a Trist¨¢n. ARHANA -Pues tengo una misi¨®n esta semana, asi que lo m¨¢s probable es que me veas despierto muy temprano todos los dias. . -me gui?¨® un ojo conplicidad y supe de inmediato a lo que se referia. BRAAI La semana que me pidi¨® para que se acercara a mi y aceptara todas sus citas, que no lo rechazara como lo he hecho desde hace m¨¢s de tres a?os. No estaba segura de que esto pudiera cambiar algo en mio en mis sentimientos, lo ¨²ltimo que quiero es que Paul salga herido por mi culpa y aunque se lo dej¨¦ ro desde un principio, ¨¦l no parecia dispuesto a desistir. 200 -Hasenzado con buen pie.N-dije sin mirarlo y le di otro bocado al desayuno deleit¨¢ndome con el sabor. 899010 -BA¨²n no heenzado.-su tranqu respuesta me hizo observarlo, sintiendo mis mejis encendidas y me encontr¨¦ con su sonrisa de oreja a oreja, se le veia tan confiado en si mismo, que por un momento crei que iba a terminar cediendo en cualquier instante. -Buenos dias, ni?a Sarah y joven Paul,?Oh! El ni?o Trist¨¢n despierto tan temprano, que pena ni?a Sarah, me he levantado muy tarde? No sabe cu¨¢nto lo siento.8-Maga llego aledor interrumpiendo nuestra conversaci¨®n y le desvi¨¦ mirada del rostro de Paul hacia mi Nana, quien se veia angustiada y avergonzada. AQUE008 -Buenos dias, Nana. No, est¨¢ bien hora, solo que hemos despertado antes, no tienes de que preocuparte.-dije tomando de mite y Maga se apresur¨® a saludar a Trist¨¢n con su respectivo beso. BOANONON810 ¨C Pens¨¦ que me habia quedado dormida, que susto ni?a Sarah, voy a preparar el desayuno¡­ Bueno, veo que por aqui ya desayunaron, con permiso, cocinar¨¦ para los dem¨¢s. ¨C Maga desapareci¨® rumbo a cocina, dej¨¢ndonos solos una vez m¨¢s. A ¨C HDespu¨¦s del desfile de hoy, quiero que tengamos nuestra primera cita, te invitar¨ªa en este momento, pero tengo que terminar unos pendientes para nuestra presencia en semana de moda.B-me tense con solo escuchar, primera cita y tuve que disimr tomando un poro de t¨¦. 9898989 Se supone que al aceptar estaba aceptando nuestra primera cita, ya no hay tiempo para arrepentimientos, y no me estaba arrepintiendo, pero sienzaba a tener miedo. WAOMAONIONONUNA Despu¨¦s del desfile tenemos el banquete de bienvenida, no podemos faltar, me lengo que mezr con las mejores marcas.9-le reconde pues es una des principales actividades que de realizar, hab¨ªan muchos proyectos de buenas marcas que queriali cbos ar con Doinel y no podia desperdiciar oportunidad para demostrar m? desempe?o y lo capaz que soy. 08883 ¨C Despu¨¦s del banquete sera. -tal vez termine cansada por el primer dia del tan esperado evento, pero podia sacar un tiempo para Paul, despues de todo el se est¨¢ esforzando por aprovechar semana que me pidi¨®. EENSAA N ¨C ?Perfecto!! -dije sin hacerle perder el anino y su sonrisa se ensancho. Antes de que pudiera decir una pbra m¨¢s, mi celr sono sobre mesa, un n¨²mero desconocido apareci¨® en panta y despues de debatirme en si debia responder o no, termine contestando. ?H? -Buenos dias, ?hablo con Sra. Sarah Petit? ¨C voz temenina que escuchaba del otrodo me resultaba familiar, pero por m¨¢s que me esforzaba, no recordaba donde habia escuchado antes. SNADNO -USI, con e ha, ?con quien hablo? ¨C pregunt¨¦ con voz seria y mir¨¦ a Trist¨¢n que me se?ba su to vacio, informandome que sei¨® lodo sin dejar ni una migaja, le sonrei mientras pellizacaba ligeramente su redonda y sonrojada meji. AAAA! ¨C So asistente de presidencia de l ancaster Collection. El motivo de mimada es sobre el inconveniente de anoche, familia Lancaster le ofrece su m¨¢s sincera disculpas por el malentendido y elportamento de Sra. Gina. La empresa se pone a orden en lo que sea que usted necesite en su estadia en New York, 1-me quede inm¨®vil y con el ce?o fruncido intentando procesars pbras de mujer al otrodo de linea, ahora recordaba de d¨®nde conocia esa voz, es Cristina, asistente de Alexander. N U .938 Que patetico, no son capaces de dar cara y pedir una simple disculpa, pero ro que Gina no se iba a rebajar a disculparse conmigo ni con nadie, e es una nind caprichosa y para evitar sentirse m¨¢s humida, mandaba a pobre secretaria que no tenia nada ver en el asunto, a disculparse por e y. ?todavia tiene el descaro de ponerse a orden en lo que necesite7 98 No lo pude evitar un segundo m¨¢s y solt¨¦ una carcajada que m¨® atenci¨®n de Paul y Tristan, este ¨²ltimo termino uniendose a mi nisa sin saber el molivo. UMANOHANNA Oh, mi bebe. MNMNMNMMNMMMMM ¡ª Disculpe, pero cree que es correcto lo que usted esta haciendo? ?Est¨¢ bien disculparse por los dem¨¢s? Quien debe mar a disculparse es Sra. I ancaster, pues e ha sido que empero todo. Porvor, no vuelva a marme si no es de parte de Sra. Gina. No acepto sus ¡°sinceras disculpas¡±. N ¨C respondi tranqu, mientras seguia mirando a Trist¨¢n ri¨¦ndose a todo pulm¨®n y por poco me contapia. WNWNWNNNNN Sra. Sarah, espere un momento se apresuro a decir al darse cuenta de mi intenci¨®n de colgar mada y estuve a punto de decirle que no me interesaba nada m¨¢s que Gina en persona pidiendome disculpas, pero una voz me interrumpi¨®. HANNAHNE ¨C Sra. Petit, le ofrezco una disculpa en nombre de mi hermana y de farnilia Lancaster.-sent rabia punzante en mi pecho al escuchar esd vor que me producia nauseas, automaticamente me puse rigida en mi asiento, sinti¨¦ndome ioda.-Me he enterado de lo que paso y en el bar (clipse y quiero que sepa que lomar¨¦ estrictas medidas con Gina¡­ WHAARONNHN Sr. Lancaster, no me importa lo que usted haga o deje de hacer con su hermana, si ustedes me ofrecen una supuesta sincera dis ulpa, espero que va de parte de Sra. Gina, si no es de e personalmente, no acepto disculpas ni siquiera del presidente del pais. que venga buen dia ¨C die con mi vor gelida e indiferente, sintiendo sangre hurviendo en mi sangre y finalice mada sin esperar Iespuesta alguna, no queria seguir escuchandolo. BRUNONOHANN ?Que whan creido/ BNNNMMUNE (reen que e nadi insultarme todo lo que quiera y que los dem¨¢s se disculpen por e, ?qu¨¦ se de educaci¨®n recibi¨® esa nuna? Hacelia que alguien ponga en su lugar y estar¨¦ muycida de ser yo que lo haga. NORHANAN lodo brendinilia otra vez molestandol lu solo dime y me encargo de que esa nuna venga pidiendo disculpas de rodis. dun pouldevues de que de celr sobre inesa y lo mir¨¦ divertida, estumiando el malhumor que me caus¨® escuchar esa voz que thora alorrea y entor andene en lo que ineaca una sonrisa, Instan y Paul. VONANWNNNNNNNA hus olosale mne nitabancari preocupacion y Cwmowdad, le regole una sonrisa despreocupada, antes de lomal a Trist¨¢n en als HIM ANNNNNNNNNNUNS Tanntwera wipader van distinto Qu a ¨¦l. NNNNNNNNNNNNNEN Awamecum nuna ort mantriwik, aljalo doncaster, mihu nu saunu nias de vill *+..! r # ANINNA endean que pawi wbie hity WN A AIR dr weryunamutare 011/ay. HMMMNMNMBUHANMUMUMANNNNNNNNNNNNKURS Chapter 30 Chapter 30 Abby slendo Abby. Despu¨¦s de lerminar de ordenar los vestidos de coli¨®n de Doinel que ibamos a usar en cada evento en los pr¨®ximos dias, me apresur¨¦ a tomar una rjante ducha luego de darle merienda a Trist¨¢n y dejarlo en su habitaci¨®n con Maga. 100.000 Los estilistas estaban trabajando en Michelle Boyer, Abby y mi madre, yo pedi quedar de ¨²ltima porque sentia que meltaba mucho por hacer, aunque lo ¨²nico que tenia eran los nervios de punta por dejar a mi hijo con Maga por toda esta semana, nunca nos habiamos separado por tanto tiempo y queria pasar el mayor tiempo posible a sudo. MMNNMM Al salir de ducha, me puse con mucha delicadeza el vestido teado que estaba destinado para el evento de esta noche. La falda Sin duda, Patrick se luci¨® con este dise?o sensual y elegante. **POEAMAN Los estilistas estaban terminando su trabajo con Abby, mi madre y Michelle ya estaban listas con un borado peinado y sobrio maquije. 1880008800A Los ojos de mi madre briron al verme llegar a sudo, me hizo girar sobre mis talones para inspionarmepleta. 8899 ¨C Ese vestido no podria lucirle a nadie m¨¢s que a vicepresidente de Doinel, est¨¢s perfecta, ?no es asi, Sra. Boyer79 -dijo sin poder ocultar emoci¨®n, le regale una sonrisa que me lleg¨® hasta los ojos antes de darle un abrazo.2890000 Michelle no le respondi¨® a mi madre, solo me dio una r¨¢pida mirada inexpresiva de pie a cabeza y se alej¨® fingiendo har por su tel¨¦fono, espere que estuviera bien lejos para poder har con tranquilidad con mi madre. 00989088ME9999 -Gracias, mam¨¢, t¨² tambi¨¦n est¨¢s perfecta, te has quitado diez a?os de encima.! -no mentia, mi madre estaba tan elegante con el cabello recogido en un peinado y vestido color nco a su medida, lucia muy hermosa. 899688889909 ¨C Oh, no te lo creo, eres una bomba sexy y sin perder elegancia, ese vestido es simplemente perfecto para ti, mira esos diamantes. Dios, no dudo que ser¨¢s sensaci¨®n de este evento y Paul, ni har, se va a desmayar cuando te vea.-mi amiga se acerco arrastrando su vestido negro con lentejus y lenc¨¦ una mirada disimda para que no hara de Paul frente a mi madre o terminaria neando en su mente boda entre ambos. 89 ENFAH!* Le habia dado un peque?o resumen de propuesta de Paul y mi respuesta despu¨¦s del mal momento que pas? gracias a berrinchuda Lancaster, y por poco brinca en pie de emoci¨®n, pero le ar¨¦ que no era nada serio por los momentos, aun asi, mo dejaba Published by N?v''elD/rama.Org. de sonar despierta con su mejor amiga convirti¨¦ndose en su cu?ada y que aunque no quisiera tomarlo de esa manera, estaba dando un gran paso para abrir de nuevo mi coraz¨®n. 08BOON: No s¨¦ de donde salianto romanticismo de Abby, incluso llegu¨¦ a pensar que estaba enamorada, pero descarte esa idea al recordar que rechaza a cualquier hombre que se le acerque con intenci¨®n de iniciar una rci¨®n amorosa, seg¨²n e, ninguno de esos es el indicado. A399449UNA C¨®mo me hubiese gustado hacer lo mismo antes de casarme, por ciega y apurada termin¨¦ viviendo el peor tormento, pero no me quejo del todo, me queda mi hermoso hijo y eso es suficiente para olvidar lo dem¨¢s. 0 H ¨C Voy por mi peinado ahora o llegaremos tarde, estamos sobre hora, han quedado hermosas.- levant¨¦ mi pulgar satisfecha con los resultados y me aleje antes de que mi madreenzara a har sobre lo maravilloso que es el hijo de sus mejores amigus ante Sus ojos. ANABOLA8 Bueno, si, no podia negar que Paul es maravilloso, no solo es un excelente empresario, sino tambi¨¦n un gran hombre con el que puedes contar ens buenas, ens ms y ens peores, sin mencionar lo apuesto y atractivo que es. No por nada hubieron tantos chismes de el involucrado con alguna mujer, pero no volvi¨® a aparecer su nombre en chismes de faldas desde hace tres a?os, ¨²ltima mujer con que lo rcionaron sue conmigo. @NUROB01 Qu¨¦ verguenza. ADAMNANDUOBAUN Te pedi algo sencillo al estilista, que se viera muy natural, pues tenia demasiado con el vestido y me vetia muy cargada, adem¨¢s, no eran¨¢lica al maquije excesivo. # Sali Abby ne m¨® mientras se acercaba a mi dejando a mi madre s revisando su celr, me extra?aba que su rostro no estuviera con una sonrisa de orcja a orcja por el evento al que estabamos por asistir o con una mirada deplicidad, que tenia ante¡¯s de soltar alguna barbaridad. No, esta vez sus ojos parecian, iristes? ¨C Estas bien, Abby? pregunte preocupada mirand por el espejo mientrasienzan a peinar m cabello. Me nuro dubitativa acariciando su brazo Como si no estuviera segura de contarme lo qucle estaba pasundo. Suculo y, soy lumi. WWWWW Abby solto un respiro y me mir¨®, esta vez posicionandosc allrunie de mi, le dio un vistazo al perde mujeres que trabajaban en mi cabello y se decidi¨® a har. ANNON -Desde hace tiempo, a?os, muchos anos, me gusta un hombre.¨Ccornendo diciendo con sus mejis coloradas y mirada triste, no le encontraba nada de mialo a su confesi¨®n, de hecho me sorprendia y me alegraba que despu¨¦s de anos sin conocerle alg¨²n novio, me diga esto. NANANA ¨C #Eso esta muy bien, ?por que esa cara de perrito IristeliQui¨¦n es? Lo cono/Co/N prepunte, aunque dudo mucho que lo conozca, puess pocas veces que he visto pa?ada de algun hombre, estos siempre llevar a su pareja dejando en ro que no estan disponibles. A menos qu¨¦¡­ No me digas que es un hombre casado opromclido. MWNANHMMM ¨C?Nolitam¨¢s me faria en un hombre casado niprometid-respondi¨® con los ojos abiertos en gran medida y pude respirar con tranquilidad. Yo mas que nadie estaba en contra de algoo tal, enterarse que tu esposo tiene una amante es lo mas doloroso y no se lo deseo a nadie, tampoco quicro que Abby se convierta en una mujer despreciable #isque, m¨¢s bien, es algo asio un imposible oun inalcanzable y siempre lo he tenido presente, por lo tanto mantengo mis sentimientos lo m¨¢s contrdos posibles, pero es que anoche. Dios, anoche lo bese por impulso y lodo dentro de mi se alboroto, sent¨ªs mariposas en mi est¨®mago, mi piel se erizo porpleto, lostidos de mi coraz¨®n se aceleraron como nunca antes y me puse tan caliente que¡­- de pronto se quedo en silencio, tragandose todo lo que estaba por decir de aquel honibre y se cubri¨® boca con sus manos, sus mejis se tornaron aun m¨¢s rojizas mientras me mirabao si hubiese mclido p al har de m¨¢s. MWNNNN Un momento. NNNNNNNHONNANNN Anoche lo bes¨®? ANNNNNNUMANNN Anoche salimos junto a Paul y Vincent¡­. Lamir¨¦ sorprendida y con una sonrisa en mi rostro al descubrir identidad de ese hombre del que haba con tanta pasi¨®n y con Chapter 31 Chapter 31 los ojos brindoo nunca antes. HWA ¨C No me digas que le gusta¡­¨Cantes de que el nombre de primio saliera de mi boca,e siseo mientras miraba detr¨¢s de mio si no quisiera que nadie escuchara lo que iba a decir. -?Por que no me lo dijiste antes lo ocultas muy bien, ?eh? Espera¡­ Lobesaste? ?Y qu¨¦ paso7h pregunte antes de soltar una risita deplicidad y su rostro se volvi¨®pletamente rojoo un tomatc. HUMANE: Por primera vez v tan avergonzada y sin sor alguna barbaridad, una cucharada de su propio chocte? MYNENDEAN -No es gracioso, es triste, me queria morir, desaparecer der de tierra, nunca me habia sentido tan avergonzadao anoche, ?sabes que hizo7 Me aparto de susbioso si le hubiese disgustado mi beso, luve que culpar al alcohol aunque no estuviera mi un poco mareada y despu¨¦s culpe al tango.W mire sin poder evitar sentirme triste por su m experiencia con el hombre que le ha yustado por anos. ?Quien se iba a imaginar que cra Vincent7 Ni yo lo sa que soy su mejor arniga, lo tenia muy bien escondido, aunque aquellostimara. N-Le dije que el tango me prendial Y eso no es lo peor, ?sabes que hice despu¨¦s de su rechazo? le pregunte si tenia un perro. Un perrol ?Qu¨¦ tiene que ver un perro con el beso que le acababa de dar? Yo se que no tiene un perrolien que diablos estaba pensando? No sirvo para el amor.UNABARNAMNNH Mi expresi¨®n triste cambi¨® enseguida y no pude contener un segundo m¨¢s risa que me caus¨® su ¨²ltima experiencia con Vincent. ? N?velDrama.Org owns this text. Como se le ocurria arruinai el momento con esa pregunta7 BONANIWON Abbry siendo Abby. MMNMNMNMNR # Y el que trrespondio? ¨C pregunt¨¦ entre risas y tratando de no moverine mucho ole pondria el trabajo m¨¢s dificil a los -slilistas. NMMWWWWWW Saku ine iniro Onios estuviese loca y justo en ese niomento Paul nos pidi¨® que fu¨¦ratios al segundo piso con el porque le hatasidor conducto del bal, ini siquiera me di cuenta en qu¨¦ momento le fuisteli le est¨¢s dando cuenta de vedad del asuntol YU NO all, yo mence devado por tu estupido.. Bueno ya sabes por quien, por eye simio de ojos veides.W diju mientras alternaba su mirada detr¨¢s de mi, cuidando que nadie m¨¢s escuchara su historia. MNOMNANNNNN Cualquier rastro de diversi¨®n se borro de nii rostro y tom¨¦ su mano dedic¨¢ndole una sonrisa. MMMMMNMMMM ¨C Tia By. ?c¨®mo creias que iban a suceders cosas? Lo has tomado por sorpresa, ni siquiera le has insinuado lo que sientes por el Yo opino que debes arriesgarte sinnzarte de frente a besarlo. Aunque lo veas siendo mas frio que un roligerador, por dentro es un.) buena persona, ha con ¨¦l comos personas maduras que son le aconsej¨¦o si fuera una experta en clema, solo dije lo que pensaba respecto a situaci¨®n y aunque no parecia muy de acuerdo con idea, termino asintiendo con cabeza. MMMMMANAN ¨C Aunque se me caiga cara de verg¨¹enza, pero el que no arriesga no cana. Seguire clujemplo de mi herm.no, aunque me toque esperarlo por tres a?os mas, que se case y se divorcic, no importa si viene con un Mjo.wreelu por vr madrastra. Ie di una palmada en el dorso de mano fingiendo estar olendida al poner mi vida de cjeniplo y solto una risita divertida. ***** Ya volvi¨® mi amiga. DHANANIUNON ¨C No me recuerdes mis desgracias. dije mirando mi ellejo en el espejo mientrasle indicab estilista hacia donde querami cabello. HBN.NEBEN -Hando de desgracias. Ya quiero ver cara del desgraciado cuando te vea y se de cuenta del mujeron que se perdio por andar de infiel, no tiene ni menor idea de mujer que tuvo a su alcance y que no valoro, no te sientes extasiada por restregarle en caralo que cambio por una zorra baratal-mire a Abby con cara de pocos amigos, su iba a empezar con estema, preliero ve triste y avergonzada. 8800828UDENS -No tengo intenci¨®n de cruzarme con ¨¦l, es lo ¨²ltimo que quiero. El forma parte de mi pasado y yo ya pase p¨¢gina poniendo punto y final, si le vi ni me acuerdo.:-respondi segura de mi misma, Alexander se volvi¨® en un desconocido y asi se quedaria hasta el fin de los tiempos, ¨¦l con su vida y yo con mia. NHH998 -S¨¦ muy bien en lo que el se ha convertido para liy que se lo gan¨® a pulso, pero hay algo que impide el punto y linal, el pequeno Trist¨¢n. Bueno,o diria mi abu que est¨¢ en el cielo, entre cielo y tierra no hay nada oculto, ?que haras si se entera de existencia de Trist¨¢n7l-deje de observar mi peinado, para mirar delenidamente a mi amiga quenz¨® pregunta que m¨¢s temia. ?Qu¨¦ iba a hacer7 20: 0 8 98 La respuesta es l¨¢cil. WNOBOWDEN ¨C No sabr¨¢ que es su hijo, no eso si fuera a sospechar con solo saber de su existencia. respondi simple, aunque por dentro me sentia mal por mi hijo y por lo que tenia que hacer con tal de verlo tranquilo y feliz conio siempre. #HANNMMMANNH -BUy, si, muy creible,o si Tristan no fuera una versi¨®n joven de el. Yo solo espero que no se atreva a intentar hacer algo en contra de mi sobrino si es que se llega a enterar, de lo contrario me va a conocer y te juro que acabar¨¢ muy mal. Abby hablo entre dientes y estuve de acuerdo con e por primera vez. QANINHANHNAMN Los Lancaster podr¨¢n meterse conmigo, pero con mi hijo jam¨¢s, si de mi cadaver. NHNH dije ¨C semana de moda pasar¨¢ en un chasquido y volveremos a Paris sin que nadie sepa de Tristan, eso te lo aseguro. segura de mis pbras, nada iba a salir mal, tampoco iba a exponer a mi hijo estando New York. -No sabr¨¢n de Trist¨¢n, pero de Paul s¨ª, es m¨¢s, le doy permiso de usar a mi hermano para que se lo restregues en cara a esd desagradablemilia, que los vea ilesos y radiantes despu¨¦s de semejante calumnia de hace tres anos, ni creas que se me olvida. N-mi ce?o se frunci¨® at recordar aquel momento en el que quisieron acabar con mi reputacion y les termino saliendo el tiro por cui, cada integrante de esa familia era de lo peor, me satisfaceria mucho si alguien les diera una li¨®n. NNNNNNNNNNNNNNN Luego de meditar en silencio por unos segundos, mire a Abby con una sonrisa en mi rostro. WIRINHUBNUAUIMUS Creo que voy a disfrutar esta semana, poniendo en su lugar a unos cuantos desubicados y maleducados. N dive recordando noche anterior, cuando Gina se acerc¨® a insultarme deliberadamente y mada de esta ma?ana de la empresa des Lancaster para pedirme disculpas. ?Para que alguien m¨¢s? Yo estar¨¦ encantada de poner a esa famiba en su lugar. MOBOMANNONMANO S OBNOWN Chapter 32 Chapter 32 Cerrar ciclos Durante el desfile de apertura, me dediqu¨¦ a admirar cada dise?o que pasaba frente a mis ojos. Me habia obligado a mi misma, a dejar dedo a familia Lancaster y todo lo rcionado a ellos, para concentrarme en lo verdaderamente importante, por lo tanto, no volvi a ver a ning¨²n integrante de familia. 019-888018 Con mi madre opinaba sobre algunos dise?os mativos, lo bien que lo lucians modelos y calidad des ts, sin duda hab¨ªa mucho potencial en pasar. AE02 Mi padre lucia serio y hubiese pensando que era su expresi¨®n en estos tipos de evento, de no ser porque antes deenzar el desfile me dijo: En casa hamos. NO91903010 No pregunt¨¦ ni dije una pbra al respecto, pues sabia que era referente al desagradable encuentro con Amelia y su hijo, desde entonces, no ha ocultado el disgusto en su rostro poro sui tratada por mi exsuegra y no es para menos, ya veia venir el serm¨®n, me lo tenia merecido por soporta por a?os sin hacer nada para defenderme. CAN Tonta. WOONDON BRIDADE ¨C HOk, no quiero distraerte ni nada que se le parezca, pero el innombrable no ha dejado de mirarte desde que lleg¨®, se debe estar muriendo al ver lo que perdi¨® por una zorra. N-Abby susurro en mi oido desde el asiento de atr¨¢s. A pesar del alto volumen de m¨²sica en vivo, logr¨¦ escucha con ridad, ni siquiera me tom¨¦ el atrevimiento de buscar al se?or con mirada, no valia pena. 800 El dejo de importarme desde hace tiempo, ya no sentia lo m¨¢s minimo por Alexander, ya no se me movia ni un pelo, ni mi coraz¨®n se acelerabao lo hacia hace a?os cuando me enamor¨¦ perdidamente, pues ¨¦l, con sus iones se encarg¨® de matar cualquier sentimiento con peor des traiciones, una infidelidad no es algo que yo iba a tolerar y mucho menos perdonar, a eso sum¨¢ndole la joyita de su madre y hermana, estaba m¨¢s que curada de los Lancaster. N ON Ya lo super¨¦, fue dificil terminar de arrancarlo de mi coraz¨®n, peros heridas sanaron gracias a Trist¨¢n y el amor incondicional de todos los que me rodean, lo ¨²nico que podia sentir por Alexander es l¨¢stima. ANWAR -Que siga mirando lo que se le antoje, no me importa en lo absoluto. -respondi con indiferencia, sin apartar vista des modelos con coli¨®n Primavera Verano de Lancaster Collection, no podia negar que se lucieron con los dise?os que estaban Paul se dio cuenta de lo que est¨¢bamos hando y mir¨® a Abby de reojo mientras se removia en su asiento, buscando su -Ya s¨¦ que no te importa nada ese imb¨¦cil y te felicito, pero mee curiosidad, ?sabes que le ha pasado? ?Tuvo un idente o algo por el estilo Luce muy cambiado, hasta su piel est¨¢ m¨¢s p¨¢lida como si no hubiese tomado un poco de sol en su vida.1-volvi¨® a susurrar mi amiga, sin darse cuenta de iodidad que le estaba causando a Paul al cuchichear sin disimulo. 2990 Ahora que e lo menciona, caigo en cuenta que no soy ¨²nica que ha notado un gran cambio en Alexander y sobre todo, que hacia uso de una si de ruedas. OUNOWN80 No resisti curiosidad que Abby me contagio y mire disimdamente los asientos del otrodo de pasar hasta encontrarme con una mirada brinte, que transmitia ternura y una calidez que no habia visto antes en ¨¦l y que hizo que mi piel se erizara porpleto, un hormigueo se aloj¨® en mi est¨®mago y quise abofelearme por permitirme sentir lo que sea que estoy sintiendo con su s mirada. 12888818 Me estremeci al sentir un escalofrio recorrer mi espalda y me vi obligada a apartar mi vista rapidamente del pelinegro que por poco logra intimidarme. No tenia menor idea de por que me miraba de esa manera, tal vez sea por el sentimiento de culpa o tambi¨¦n puede ser por negarme a acers disculpas de parte de Gina. AAAAAA Sea lo que sea, me hacia sentir realmente inc¨®moda. UNDANNOUNUBO No tengo idea de lo que le sucedio y repito no me importa ni un poco.-volvi mi atenci¨®n as nuevas modelos que salian una Tras otra, tratando de esfumar aque mirada que se qued¨® rondando en mi mente. ADENON) N; Sabes que es lo que te parece extra?o y me ha hecho pensar m¨¢s de cuenta7 Es que ens ¨²ltimas noticias que vi sobre el, 1x: aparecia en si de ruedas y luco siempre, con su cuerpo de atleta y mirada fria. Ese hombre de all¨¢ incluso parece tierno, sin malicia en sus ojos. ?Acaso es una rara estrategia de marketing? Abby no dejaba de har sobre aquel hombre que no dejaba de mirarme desde el otrodo y gir¨¦ mi cabeza paranzarle una mirada inexpresiva a mianniga. NMMH Aunque tambien me causaba curiosidad, pues crel ver un Alexander distinto al hombre de si de ruedas, no obstante, no le daba tantas vueltas al asuntoo Abby. y preferia que se mantuviera en silencio dando el tema por finalizado, pues yo no tenia respuestas sus preguntas. NUNUNNNN ?En qu¨¦ idioma debia decirle que no me importa NHNAMHMHNUNN ?D¨®nde encuentro el bot¨®n de apagar?ANN ¨C Abby. ?podrias hacer silencio7 Sarah ya ic ha dicho que no le importa, disfruta del destile, a oso hemos venido.N Pau reprendi¨® d¨¢ndole una severa mirada y solo asi pudo dejar el tema de mi exosposo, para odarse en su asiento enpleto silencio. Ya imaginaba que se quejaba en su mente por interrupci¨®n de su hermano. Espero que no te moleste que haya intervenido. susurro apenado cerca de mi rostro, mientras tomaba mi mano sobre mis piernas cruzadas y le repale una sonrisa sin mostrar los dientes. DNAN -BAl contrario, gracias por hace car, este no es buen momento para sus ocurrencias.M-le susurr¨¦ de vue y sonrio antes de dejar un beso en mis nudillos, logrando que un hormiguco recorriera mi brazo hasta llegar nuca. MMMWWM Ignor¨¦ aque sensaci¨®n y volvi a prestarle toda mi atenci¨®n al espect¨¢culo frente a mi sin m¨¢s interrupciones y sin apartar mi mano de de Paul, de cierta manera me hacia sentiroda con su suave y calido tacto. MMMMM Tiempo despu¨¦s, el desfile lleg¨® a su fin, d¨¢ndole paso a presentaci¨®n de los dise?adores y los representantes de cada marca presentada en el desfile de apertura, es obvio que en esta parte, Alexander haria acto de presencia en pasar, y sinceramente, queria quedarme con bonita experiencia de los dise?os de Primavera Verano, no necesitaba ver m¨¢s. HMANMAAN Ya le habia echado el ojo al buen trabajo des marcas que querian trabajar con Doinel y con eso es mas que suficiente, en el banquete me encargaria de presentarme personalmente con cada uno de ellos y de paso felicitarlos por el gran trabajo que han realizado, junto con Jack y Michelle, conseguiriamos as mejores opciones para cooperar. NAMNHAMN -?Nos adntamos al banquete? No soporto un segundo m¨¢s sentada. N-le pedi a mis padres, antes de llegar a iodarme al volver a cruzar miradas con Alexander, cuando este hiciera acto de presencia, de solo pensar en esa mirada de hace un momento¡­ X ¡ª Por supuesto, ya vimos suficiente.-senti ques pbras de mi padre tenian doble sentido, pero no le tome mucha importancia, ya que al llegar a casa tendr¨ªamos una seria yrga cha de padre a hija.N-Quien quiera quedarse es libre de hacerlo. nosotros nos adntaremos al banquete.-anuncie mi padre a todo el equipo de Doinel y para mi sorpresa, todos se levantaron de su asiento a excepci¨®n de Michelle quien queria seguir disfrutando del show. NONANE988 Paul me olreci¨® su brazo al levantarnos de nuestros asientos, y lo tom¨¦ antes de seguir los pasos de mis padres al sal¨®n de banquete. dejando atras el desfile de apertura que habia llegado a su lin por esta noche ys ms vibras que de pronto sentia. HAN ¨C No soportas presencia de Alexander, no es asi 7-Paul hablo apenas cruzamos puerta de salida. Aquello sono m¨¢so una afirmaci¨®n que una pregunta. HOUDEN No tenia obligaci¨®n a responderle a Paul, sin embargo, queria dejar ro mi situaci¨®n antes de darle inicio a semana que me pidio para acercarnos m¨¢s, despu¨¦s de todo, si pensaba volver a abrir mi coraz¨®n, el m¨¢s indicado era Paul y no lo digo por su insistencia o su notable inter¨¦s en mi, sino porque lo sentia en mi coraz¨®n¡­! -No soporto a familia Lancaster en general, todos me han hecho dano a su manera, aun asi, me siento feliz de divorciarme de ellos antes de que fuera demasiado tarde.-respondi tranqu, mientras caminaba a una distancia prudente de mis padres. HHMAN Ning¨²n integrante de los Lancaster se salvaba de entrar a lista des personas que me hicieron da?o, eso incluia al abuelo de Alexander, con el que me tope solo dos veces en el tiempo que fui Sra. Lancaster. 989088D ON Evidentemente, Amelia tuvo mucho que ver para que el anciano me miraseo si fuera muy inferior, como un ser despreciable, logrando que apenas me saludara y no se tornara el tiempo para conocerme realmente, todos se dejaron llevar por mis antecedentes fanuliares en nco. AMMOHAMA MC on demasiado tarde, te refieres a¡­70 pregunt¨® curioso mir¨¢ndonie desde arriba y no se me hizo complicado responderle. giristan. # s familia l ancaster se hubiese enterado de mi einbarazo, mi hijo hubiera nacido en un ambieritengiliar poro agradable, bastaba con Amelia para que no fuera el ni?o alegre y rodeado de amor que siempre ha sido. Me alivia que mi hijo no haya tenido que pasar por lo que yo pas¨¦ por tonta yciente. ¨CLos Lancaster no hubiesen permitido que me divorciara con un heredero en camino, y no por felicidad de un nuevo integrante a familia, sino por el que dir¨¢n, y si lo permiten, seria con condici¨®n de renunciar a mi hijo. Hubiese sido muy tr¨¢gico. 9928% ¨C Piensas decirselo alg¨²n dian-menz¨® otra pregunta que no vi venir y que estuve evitando por mucho tiempo. S¨¦ que Alexander tiene derecho a saberlo, pero el miedo de perderlo me embarga.APMANN -No quiero har de eso, esplicado. 8-respondi sin ¨¢nimos de seguir hando sobre los Lancaster, ?es que todos se pusieron de acuerdo para sacar el tema a relucir? .18 ¨C Vale, entiendo. De todos modos, creo que deber¨ªas cerrar ciclos, s¨¦ que este viaje es solo de negocios, pero me gustaria que vuelvas a Paris con un peso menos de encima, no lo digo por miomis intenciones de estar contigo, lo digo por ti, por tu tranquilidad.& solt¨¦ una risa sin gracia y lo mir¨¦ con el ce?o fruncido. ANARHABAR Cerrar ciclos? 99906849NON Eso es absurdo. SINON90909089 Eso lo hice desde el momento que puse mi firma en el certificado de divorcio. %908HAHAHARA ?Por qu¨¦ me decia esto7 0808048 ¨C Paul, ya cerr¨¦ ciclos hace a?os. 8-respondi simple y conteniendos ganas de reirme en su cara por la barbaridad que acababa de decir. La verdad es que el temaenzaba a iodarme.1989UHUR -Eso pens¨¦, hasta que te vitan tensa al ver de nuevo a tu exesposo y porque preferiste marcharte del desfile de inauguraci¨®n antes de volver a verlo en representaci¨®n de su empresa, s¨¦ que tienes tus motivos, pero si hubieras cerrado ciclos, no hubieses sentido nada por ¨¦l al verlo de nuevo. & -dijo tranquilo, antes de entrar al sal¨®n de banquetes donde ya habian personas en sus mesas reservadas. 2889898 lo mire divertida, aunque por dentroenzaba a exasperarme, por el tema que no nos llevaria a ning¨²ndo. 999 -No senti nada por ¨¦l.0-solt¨¦ irritada y asqueada de solo imaginarme a mietiendo el error de volver a sentir algo por Alexander. DOANH8382 Eso no iba a ocurrir de nuevo, seria muy est¨²pido de mi parte volver a caer en manos de un hombre que no conoce lo que es fidelidad y el respeto, un hombre que dej¨® de quererme si es que algun dia en realidad me quiso. Yo no necesitaba sus migajas, yo merezco m¨¢s que eso. NASNOM ¨C No me malinterpretes, cari?o. No me refiero a los sentimientos de amor ni estoy insinuando que sigas enamorada de ¨¦l, porque me consta que no. Hablo del rencor, del resentimiento, el odio y rabia que llevas a¨²n dentro, ?me vas a decir que no sientes todo o al menos mayoria des que te he mencionado? 1-me deluve a pensarlo con m¨¢s calma, esfumando el malestar que me causaba har sobre los Lancaster, incluso dej¨¦ pasar manera en que me mo: canino. 888888888 Finalmente, asenti con cabeza d¨¢ndole raz¨®n. AHOUHAN Por supuesto que sentia rabia y asco de solo verlo, no podia ni escuchar su nombre porque el rencor surgia en mi pecho sin poder evitarlo. OON ON -; Qu¨¦ podria sentir despu¨¦s de enterarme que me enga?aba con mi supuesta amiga? Es peor traici¨®n.-respondl sintiendo el mal sabor de boca, al recordar el momento en que los descubr¨ª en oficina de Alexander. 200 Qu¨¦ desagradable. 19498980 Published by N?v''elD/rama.Org. Paul me ofreci¨® una si en mesa reservada para Doinel y me sente con delicadeza, Paul estaba por lomar asiento a mido, pero antes, se inclin¨® apoyando su miano sobre mesa para mirarme fijamente al har. OOD:100 ¨C Wintonces, no puedes decir que no sientes nada por el. S¨¦ que lue devastador para ti, pero, {crees que puedas mirarlo y no sentir n mas minima molestia en tu pecho? ?Por qu¨¦ no lo intentas? Si me dejas, puedo ayudarte a cerrar ese ciclo..¨Ccon una sonrisa, solto aquello dejandome inm¨®vil en mi asiento y sobre todo pensativa. MONON ?Algun dia podr¨¦ mivar a Alexander, sin sentir sangre hirviendo de enojo7 148HNUN Y 54 usi lucra que se supone queria Paul para ayudarnie? MAHNHNNAMNANNA HUHUONBONUD1458 Chapter 33 Chapter 33 Se acercan los problemas. From N?velDrama.Org. Paul tomo asiento dejando el tema inconcluso, cuando los invitadosenzaron a llegar, sin embargo, no pod¨ªa dejar de pensar en sus pbras Lo ¨²nico que podia hacer para ¡°cerrar¡± aquel ciclo, es hando con Alexander, pero, no tenia nada de qu¨¦ har con ¨¦l que no fuera sobre Trist¨¢n, y sinceramente, moria de miedo. Michelle lleg¨® a mesa, diez minutos despu¨¦s de haber abandonado el sal¨®n de eventos, frunci mice?o al ver su casi inexistente sonrisa, despu¨¦s de estar toda noche con cara de pocos amigos. Preferi no darle importancia a Sra. Boyer y escuch¨¦ atenta el discurso de bienvenida y agradecimiento de los anfitriones del evento, d¨¢ndole paso al brindis. Con una sonrisa de oreja a oreja, choqu¨¦ mi copa con todos y cada uno del equipo Doinel. Disfrut? del dulce sabor afrutado del espumoso champagne, antes que mi asistente apareciera en mi campo de visi¨®n. ¨C Sra. Sarah, es el momento adecuado para saludar a los representantes des marcas interesadas en cborar con Doinel, usted digame por d¨®ndeenzamos, tengo lista preparada. ¨C Jack apareci¨® a mido con su traje impecable y su copa de champagne en mano, asenti con mi cabeza mientras dejaba micopa sobre mesa. ¨C ?ro! Comencemos ahora mismo. Vuelvo en un momento, Paul, -le avis¨¦ a mi pa?ante, antes de levantarme de mi asiento con sutileza. ¨C Mucha suerte, Sari. -dijo Paul od¨¢ndose en su si y le respondi con una sonrisa. Me gir¨¦ hacia Jack, para visualizar el ambiente y buscar con mirada a los candidatos que me sorprendieron realmente con sus dise?os de esta noche. ¨C Qu¨¦ le parece si empezamos por¡­ ¡ª dej¨¦ pbra en el aire cuando mi padre intervino, llegando hasta mido. ¨C Por favor, Jack, ?podrias esperar unos minutos antes deenzar con el trabajo? Me gustaria bar esta pieza con Sarah, es mi favorita, espero que no le moleste, no ser¨¢ mucho tiempo. -dijo mi padre con una sonrisa de oreja a oreja, mientras me ofrecia su mano. Lo mir¨¦ sorprendida y negu¨¦ ligeramente con mi cabeza, haci¨¦ndole saber que no estaba de acuerdo con bar esta noche, a¨²n as¨ª, se mantuvo firme y supe que no habia nada que lo hiciera cambiar de opini¨®n, el baria con su hija si o si. ¨C Por supuesto que no es molestia, Sr. Doinel, es toda suya. La estar¨¦ esperando Sra. Sarah. ¨C respondi¨® Jack, dando un paso hacia atr¨¢s para dejarnos el camino libre hacia pista de baile donde ya se encontraban otras parejas bando al ritmo de aque melodiosa pieza de piano y violin en vivo. Resignada, tom¨¦ mano de mi padre y me dej¨¦ guiar por ¨¦l. ¨C Hace mucho no bailo este tipo de m¨²sica, creo que he perdido pr¨¢ctica, espero no hacerte pasar verg¨¹enza. -bromee al llegar al centro de pista de baile, a una distancia prudente des dem¨¢s parejas. ¨CPero qu¨¦ cosas dices, no te hace falta pr¨¢ctica, has heredado el buen par de piernas para el baile de tu madre, adem¨¢s, no me importaria hacer el ridiculo si es con mi Sari. ¨Cmis mejis se ruborizaron pors lindas pbras de mi padre y no tard¨® en posar su mano en mi cintura para dar inicio a nuestro baile. Mire sonriente el rostro de mi padre, mientras nos bnceamos de undo a otro al ritmo de suave m¨²sica. Hace a?os no baba con mi padre y adinito que volver a hacerlo me llenaba de alegria, me hacia recordar aquellos tiempos en los que me ense?¨® a bar en su despacho cuando sonaba sus pie ras favoritas de piano. Ahora, arios despu¨¦s, nos encontr¨¢bamos en un eventon importante,partiendo un momento especial que no me di cuenta que habia echado de inenos. Mi vestido ve bnceaba de undo a otro con sutileza, mientras segu¨ªa los pasos de mi padre quien baba muy bien para su edad, hasta que realmo de m¨²sica aumento su velocidad, logrando que nii padre me hiciera girar sobre mis talones, Hrantado que no le apiadas ni un poco a Sra. Lancaster, no es primera vez que te trata de esa mancia, ?estoy en lo cierto? ¡ª e sono paciencypiruva y recondos pbras de Amelia cuando nos encontramos en entrada. 1A rullmalt osung mlwna porberte ocultade aque informaci¨®n ami propio padre, perocs que, sa que no le agradaria ni un poco saber manera que fui tratada por esas personas en el pasado, preleri guardarlo para mi antes que se decepcionara por lo tonta que fui, y ahora, se habia enterado por su propia cuenta de aquello yenzaba a arrepentirme por no sincerarme desde un principio. No estaba nada bien guardarme esa informaci¨®n, pero, ?que podia hacer al respecto? Nada. Solo me quedaba encargarme yo s de cualquier ataque de parte des Lancaster y hasta ahora iba por buen camino, de lo contrario, no se hubieran tomado molestia marme para disculparse. ¨C Padre, ?podemos dejar ese tema para despu¨¦s? Quiero disfrutar de mi primer evento tan importante aldo del mejor hombre que puede existir. ¨C dije avergonzada por ser descubierta por mi padre, y de qu¨¦ manera. ¡ª Lo dejar¨¦ pasar solo por esta vez y porque tenemos una conversaci¨®n pendiente al llegar a casa, hay muchos puntos que quisiera tratar contigo y no de empresa precisamente. ¨Cme qued¨¦ en silencio porque ya sabia que el tema de conversaci¨®n seria sobre mi exesposo y su familia. -?Qu¨¦ hay de Paul? Van a perderse despu¨¦s del banquete o eso fue lo que me cont¨® un pajarillo, est¨¢ haciendo un buen esfuerzo por agradarte. -Sr. Doinel! Pero que entrometido est¨¢ esta noche. -fingi estar indignada y mi padre solt¨® una risa divertida. -Paul me agrada. ¨C confese antes de volver a girar sobre mis talones. ¨C S¨¦ que te agrada, pero no de misma manera que le agradas a ¨¦l. Solo te dire una s cosa. Paul es un buen chico y no lo digo solo porque es el hijo de mis mejores amigos, sin embargo, no te sientas presionada por aceptar ser su pareja, si no te nace el debe respetarlo, no siempre tienes lo que quieres, y¡­ Ay, no. Se acercan los problemas. ¨Cestaban concentrada tomando nota mental de sus consejos, que me senti desconcertada cuando dijo aquello ¨²ltimo mientras miraba detr¨¢s de mi. Mir¨¦ a mi padre con el cero fruncidopletamente confundida y pronto supe a lo que se referia con aquello. ¨C Sr. Leonardo Doinel, Sra. Sarah Petit. Lamento mucho interrumpirlos despu¨¦s de un gran espect¨¢culo, pero quisiera har con ustedes sobre negocios. Lancaster Collection est¨¢ interesado en cooperaci¨®n con Doinel. ¨Cmiis pasos se detuvieron abruptamente al escuchar aque g¨¦lida voz masculina que me resultaba tan familiar, esa voz a que una vez lui adicta y que ahora me resultaba tan repugnante. Sin querer, sujet¨¦ con fuerza mano de mi padre,o si pudiera dejar de sentirme enfadada por su descarada presencia, y di media vuelta encontr¨¢ndome con sus ojos frios que mantenian cierto brillo, pero no dejaban de lucir prepotentes. Chapter 34 Chapter 34 ?Har? Su mirada miel se v¨® en mia, logrando que una oleada de calor recorriera mi cuerpo, lo mire indiferente y conciertostidio por interrumpir el baile tan especial con mi padre, ahora me daba cuenta que su mirada no era nada parecida a aque que transmitia ternura, erapletamente diferente. Admito que me sorprendi¨® verlo de pie y con m¨¢s color en su piel que hace unas horas que lo vi por ¨²ltima vez, entonces sonaba l¨®gico conclusi¨®n que Abby sac¨® cuando no dejaba de har en el desfile. Una rara estrategia de marketing. O acaso ha sido un mgro. Sea lo que sea, no impidi¨® que me sintiera molesta por su presencia, sin embargo, lo que m¨¢s me sorprendi¨®, fue verlo pa?ado de Michelle Boyer, quien seguia manteniendo sonrisita en su rostro, misma que le vi cuando lleg¨® a nuestra mesa despu¨¦s de quedarse por m¨¢s tiempo en el desfile, entoncesprendi porque su semnte habia cambiado. Se qued¨® en el desfile para har con Alexander sobre los proyectos que teniamos en mente, ahora ¨¦l sabia que Doinel estaba analizando mejor propuesta des mejores marcas de noche para una cboraci¨®n, esta era una oportunidad de oro para cualquiera, puess ventajas eran mayores que los riesgos, sin contar que marca afortunada se daria a conocer muy r¨¢pido por todo el mundo. Me parece que Sra. Boyer quiere entrometerse en mi trabajo yenzaba a pensar que no fue buena idea trae cuando ramente yo podia hacer su trabajo sin problema. ¨C Sr. Lancaster, pudo esperar a que el baile terminara, ha interrumpido una conversaci¨®n muy importante. dijo mi padre a mido, cons mejis rojas evidentemente molesto, interviniendo antes que yo dijera algo irrespetuoso. Tom¨¦ una bocanada de aire y alloj¨¦ el agarre en el brazo de mi padre, sab¨ªa muy bien que en cualquier momento estariamos frente a frente, asi que tengo que afrontar el desagradable encuentro como una profesional, despu¨¦s de todo, estoy aqui por trabajo. Si Sra. Boyer piensa que con esto va a perturbar mi tranquilidad, est¨¢ muy equivocada. ¨C Descuide, Sr. Doinel. Por favor, siganos a un lugar m¨¢s apropiado para conversar. ¨Chable apacible y tire con delicadeza del brazo de mi padre para sacarlo de pista de baile y llegar junto al par que nos interrumpi¨®, hasta el primer espacio libre de personas que vi. ¨C Imagino que Sra. Boyer le ha dado todos los detalles sobre el proyecto, ?no es asi? Mire a Michelle con una ceja enarcada y su sonrisa desapareci¨® enseguida al darse cuenta que mi padre estaba mirando con el ce?o Iruncido Volvi vista hacia Alexander, esperando una respuesta y lo atrap¨¦ cuando su mirada me recorri¨® de pie a cabeza con disimulo, logrando iodarme. ¡ª SI, Sra. Boyer me haunicado que est¨¢n en busca de mejor marca estadounidense para cborar en elnzamiento des From N?velDrama.Org. siguientes cuatro coliones, Lancaster Collection es una empresa muy s¨®lida, ha sido considerada como mejor empresa de alta costura, los dise?os y calidad son mejores que cualquiera presentados esta noche. Ambos nos veremos beneficiados con una cboraci¨®n. ¨C Alexander parecia entusiasmado con idea de trabajar con Doinel, despu¨¦s de todo, toda su vida ha admirado al gran Leonardo, lo vo un ejemplo a seguir, por lo que cborar con Doinel seriao unantas¨ªa hecha realidad. Yuna pesadi para mi. le di un vistazo a mi padre, que procesabas pbras de Alexander, se veia disgustado por lo que ha hecho Michelle, pero en este momento no podia hacer nada, pues hamos quedado en que si Lancaster Collection presentaba su propuesta, lomariamos una decision en una junta directiva. ¨C Esta minunizando el trabajo de los dem¨¢s, Sr. Lancaster, adem¨¢s, no tenemos su propuesta para compara cons dem¨¢s oprioncs, no es posible que siquiera lo consideremos por muy buena que sea su empresa.-dije fria e indiferente, manteniendos m as esperandas que me quedaban para descartar definitivamente a Lancaster Collection del proyecto. Alexander esbolo una sonrisa solutiona y supe que no se iba a quedar de brazos cruzados ni desistir a la primera, lo mine impasible, rando que vna whaz bujo manpa. Sr QUIVOCI, Sra. lit. Maustente encargar¨¢ de hacerlo llegar, en unas horas, nuestra propuesta a Sra. Boyre, espero que haya imparcialidad a hora de escoger opci¨®n m¨¢s viable, respondi¨® sin borrar aque sonrisa que comenzaba a sacarme de quico. ?Como es posible que Michelle lo haya buscado para har sobre el proyecto de Doinel? ?Como se le ocurre desafiarme de esa manera? Su empresa podr¨¢ ser nombrada mejor del pais, pero si junta directiva considera qurhay mejores opciones quncaster, no seria por mi culpa. Sra. Boyer, que atenta. dijo mi padre mirando a mujer que estaba al costado de Alexander y esta puso de todos los colores, podia ver su rostro argonzado y no es para menos, I huo lodo lo contrario a lo que yo le dije. Te dej¨¦ muy ro que no ibamos a dar el primer paso para que l ancaster nos dicta su propuesta y fue lo primero que hizo. In todo caso, a quien Intendria que enviar e¡¯s a mi asistente, Jack lurent. Sra. Boyes tiene que ver solo en temas de contralo, estoy en lo correto, Sia, Boyer preguntansandolrung vera mirada, para que supiera que estaba muy dispustada con lo que no, aun asi, asilio con su cabeza respondiendo a mi preguntes. Aprovecho para licrlo por los disenos de calidad precintados Oh, muchas gracias, y no hay problema con (50), mansienty pondr¨¢ en contacto con Jackurent. Fue un VuSio har de ne pocos con usted, Sra. Boyer. Alexandero a Michelle de manera in¨¢s diserta yo capt¨® ensuida que estaba cobrando en el lugar Daremos Sprando, no hay nas de que trr, me refiro. Sr. Doinel, star¨¦ Saludando los representantes des marcas prevotadas en pasar, con permis), sollte el brazo de mi padre, queria mantenere lo m¨¢s lejos postale de Alexander, aborrero w pri a mo lo tolero, ni quiera vale pena mirarlo. Anira de camins de vue a mesa, me deluve alwuchar a Alexander. 544., 401es de que 11145che, me gustaria har con ustec mi cuerpo y lenivo aloir quello y lo miro inexpresiva Chapter 35 Chapter 35 Un paso menos de encima. No lenia nada bueno de qu¨¦ har, a¨²n no le daba luz verde para cboraci¨®n con Doinel y tampoco creo que se d¨¦ algun dia. Estaba por negarme ante su petici¨®n, pero mi padre se apresuro a har, causando mi indignaci¨®n. ¨CLos dejar¨¦ solos, Sarah, no tardes, a¨²n hay mucho que hacer. me dio un apret¨®n en mano antes de irse a mesa sin esperar que dijera una s pbra, porque sabia que me iba a negar. S¨¦ muy bien porque lo hacia, a pesar de que no le agradaba ni un poco Alexander, nunca estuvo de acuerdo con que le ocultara existencia de Trist¨¢n, tenia esperanza de que se lo contar a algun dia y est¨¢ aprovechando esta oportunidad para que se lo haga saber. ¨C Sea breve Sr. Lancaster. -dije esfumando idea de mencionar a Trist¨¢n, al menos no en esta ocasi¨®n, From N?velDrama.Org. ¨C Quiero disculparme por el altercado en el bar de Mike, me he enterado de c¨®mo fuerons cosas y Gina est¨¢ siendo castigada. dijo con su intensa mirada en mirostro y enarqu¨¦ una ceja por el tema que estaba sacando. ¨C Creo que he dejado ro que esperos disculpas de Sra. Lancaster, he sido ofendida por e, por nadie m¨¢s, ?no cree que es injusto dar cara por e? Si e no est¨¢ aqui es porque no est¨¢ dispuesta a hacerlo, entonces no deberia siquiera aceptar sus disculpas si no son sinceras. -respondi lajante mostrando mi desacuerdo por su intervenci¨®n. Conozco muy bien a Gina y a su madre. Asio Amelia se opuso a disculparse conmigo hace m¨¢s de tres a?os cuando inicio el esc¨¢ndalo de supuesta infidelidad de mi parte, del mismo modo estaba haciendo Gina, el orgullo se los impedia, para es era humirse frente a mujer que tratarono se les dio gana. ¡ª No tengo porque mentirle, Gina se rehusa a disculparse, sin embargo, en esta oportunidad me disculpo por mi mismo, yo le he dado orden a Mike de exigirle una disculpa a usted, sin antes saber como fueron los hechos, admito que he actuado injustamente. -mi ce?o se frunci¨® al escuchar su confesi¨®n y el enojo aumento dentro de mi sin poder evitarlo. Por supuesto que Alexander se pondr¨ªa de parte de su familia, es por esto que jam¨¢s me atrevi a contarle sobres humiciones de sumulia hacia mi. ¨C Espero que haya aprendido a averiguar verdad antes de tomar alguna decisi¨®n,o siempre est¨¢ siendo un titere manejado por su propia familia. No se preocupe, 5r. Lancaster, no ha pasado nada nuevo con su hermana. -dije con voz gelida, reprimiendo el desprecio por los Lancaster que amenazaba con salir a luz frente a tantas personas. Alexander parecia descolocado por mi respuesta llena de arrebato,o si estuviera insinuando algo que ¨¦l ignoraba. Asi era ¨C Sarah, necesito que respondas a una pregunta, ?mmilia siempre te ha tratado de esa manera? pregunt¨® dejando dedo maneran cordial con queenz¨® a harme, ahora parecia inquieto por saber respuesta, tanto, queenz¨® a tutearme. Solt¨¦ una ligera risa sin gracia y lo mire a sus ojos miel que de pronto se volvieron brintes. -?Eso ahora es importante? ¨Crespondi con otra pregunta, sin poder creer que fuera tan ciegoo para no darse cuenta que los malos tratos no era nada nuevo. Alexander dio un paso hacia ml, el mismo paso que retrocedi para mantener distancia. ¨C Responde. -pude notar un poco de desesperaci¨®n en su voz,o si lo m¨¢s importante en este momento fuera escuchar mi respuesta. Y si asilueta, ya es tarde para hacer algo al respecto, usted ha decidido estar con Sra. Rachel, debe preocuparse mas por e en vez de hacerme este tipo de preguntas. Lo siento, pero esta conversaci¨®n no llegar¨¢ a ning¨²ndo, tengo cosas m¨¢s importantes que barer. -ipspondi dispuesta a marcharmir y dar por terminada conversaci¨®n que solo abriria heridas que ya estaban curadas, pero Alwunder me torno ligriamente del brazo deteniendo cualquier movimiento que estuviera por hacer y le dediqu¨¦ una mirada luluante a ntir sucto que quernaba mi prel. Podria soltarmei Varah,to de Rarheles un tema que me gustaria ararte, pero lo de mi familia, joder, ?por que me lo ocustel Yo pude¡­ -lo interrumpi antes de queenzara con reproches omentos, es muy tarde para eso. ¨C No hay nada que arar, s¨¦ lo que vi y no te estoy pidiendo explicaciones, ya estamos felizmente divorciados. Y¡­ ?Yo pude? Yo pude, ?qu¨¦? Era muy rara vez que te veia en casa y cuando llegabas lo ¨²nico que obtenia de ti era tu indiferencia, ?c¨®mo pod¨ªa harte si tenias asuntos m¨¢s importantes en tu oficina? Y sin mencionar que te desvivias por tu madre y tu hermana, ?de qu¨¦do te ibas a poner? De tu adorada familia, o de tu esposa a que no volteabas a ver. -sin darme cuenta, tambi¨¦nenc¨¦ a tutearlo, sacando a relucir raz¨®n por que preferi ocultarlo. Lo que no mencion¨¦ es que tambi¨¦n lo hice por amor a Alexander, para evitar enfrentamientos a futuro con su familia, era tanto mi af¨¢n por ser aceptada, que permiti todo aquello, yo soy ¨²nica culpable por no retirarme a tiempo, por no defenderme desde un principio. La mirada dolida de Alexander no me hizo sentir ni el m¨¢s minimo arrepentimiento. El queria una respuesta y yo se estaba dando con lujos y detalles. ¨C Sarah, no, no es asi. -dijo volviendo a dar un paso hacia m¨ª y esta vez no retrocedi, pero porque lo queria ver directo a los ojos antes de har. ¨C Seao sea, estamos divorciados, yo no necesito explicaciones y usted tampoco. Somos desconocidos, ?lo recuerda? Acepto sus disculpas y estar? esperandos disculpas de su hermana. - di un paso para retirarme sin m¨¢s, sin embargo, Alexander volvi¨® a tomar mi brazo y habl¨¦ antes de que soltara una pbra. -?Algo m¨¢s, Sr. Lancaster? Si es respecto a su propuesta, puede estar tranquilo, no mezr¨¦ lo personal con loboral, si junta directiva se decide por su marca, no har¨¦ nada para impedirlo. Deberia volver a su si de ruedas, lucia mejor de esa manera. Su mirada confundida cambi¨® a una expresi¨®n que no pude descifrar, parec¨ªa afligido ya vez sorprendido. ¨C El de si de rueda no¡­ -Me puedes decir qu¨¦ haces con esta mujer? voz de Amelia interrumpi¨®s pbras de Alexander y aprovech¨¦ que se giro con frustraci¨®n a mirar a su madre, para librarme de su inc¨®modo y desagradable agarre. -No me digas que volviste para envolver de nuevo a mi hijo, porque d¨¦jame decirte que est¨¢s perdiendo tu tiempo, ya le quitaste a Paul Dubois hasta el ¨²ltimo centavo? Una sonrisa sin gracia adorno mi rostro y ergui mi cuello para mira con fastidio. ¨C Sra. Lancaster, no pierdo mi tiempo con personas tan desagradables, empezando por usted y para que le quede ro, no necesito el dinero de ning¨²n hombre, eso se lo dejo a usted se?ora, ya que no es capaz de valerse por si misma, respondi con una sonrisa de satisfi¨®n al ver su rostro deformado por c¨®lera. ¨CCreo que todo ha quedado m¨¢s que ro, Si, Lancaster. -dije al volver mi vista a Alexander, refiri¨¦ndome al trato de su madre. -Con permiso. Sin esperar una pbra m¨¢s, me alej¨¦ de los Lancaster pavone¨¢ndome sobre mis sandalias altas e ignorando el desagradable calor que recorria mi cuerpo, d¨¢ndole prioridad a satisfi¨®n que sentia al devolverle el golpe a Amelia. No s¨¦ si de considerarme un ser despiadado y frivolo, pero me encantaba ver los rostros deformados y humidos des Lancaster Despu¨¦s de todo, logr¨¦ sentirme un poco aliviada,o si me hubiese quitado un peso de encima. Chapter 36 Chapter 36 Hermanos Lancaster. Termin¨¦ de saludar e intercambiar algunas pbras con los representantes des marcas de esta noche, algunos eran m¨¢s amables que otros, pero no fue impedimento para esfumar sonrisa de mi rostro. Mis tobillosenzaban a doler y junto a Jack, decidimos volver a mesa despu¨¦s de felicitar a Emma por su coli¨®n Primavera-Verano, su empresa es m¨¢s cualificada para cboraci¨®n, despu¨¦s de Lancaster Collection. Estando a unos metros de mesa de Doinel, un golpe leve en mi pierna me hizo delener el paso y di media vuelta para remarle a quien sea que lo hizo, baj¨¦ mirada hacia persona en si de ruedas, encontr¨¢ndome de nuevo con sus ojos miel, pero algo andaba mal, este no era el hombre con el que habl¨¦ hace aproximadamente hora y media. Este hombre era con el que me top¨¦ en entrada con su madre y el que vi al otrodo de pasar, lo supe por el brillo en sus ojos, por ternura en su mirada que logr¨® erizar mi piel, no habia rastros de ese Alexander frio y prepotente, de hecho, ahora que lo detaba mejor, me daba cuenta que sus ojos miel tenian visos verdes, su piel es m¨¢s p¨¢lida, tal yo dijo Abby, parecia que no hubiese tomado sol en su vida. Medit¨¦ mis pbras m¨¢s de lo que deberia antes de solta, me sentia desconcertada, muy confundida. ¨C Sr. Lancaster. ?Hay algo que no le haya quedado ro?-pregunt¨¦ sinti¨¦ndome nerviosa bajo su intensa mirada, entonces, alej¨® su mano temblorosa del control de si de ruedas para extende hacia mi, esperando que estrechara con mia. ¨C Sarah Doinel. Su voz ronca y profunda, apenas audible, hizo que mi cuerpo se estremeciera antes de quedarpletamente inmovil, mientras lo miraba con mi ceno truncido. Delinitivamente, ¨¦l no es Alexander. ?Qui¨¦n es el 7 ?C¨®mo sabe que mi verdadero apellido es Doinel? ¨C ?Qui¨¦n es usted? ¨C musit¨¦ con voz entrecortada y sintiendo que mi coraz¨®n se iba a salir de mi pecho en cualquier momento. lo mire esperando una respuesta de su parte, pero parecia que le costaba pronunciar pbra alguna, su mano seguia extendida y no me atrevi a tocarlo, pensando que un Lancaster que no conocia, parece saber quien soy en realidad. ¨C Ah, no, ni lo pienses, a mi hermano no lo har¨¢s caer en tus redes. Tienes muchos candidatos esta noche, ni le atrevas a poner un ojo en familia Lancaster, no eres bienvenida.-Gina apareci¨® tomando desde atras el control de si de ruedas del pelinegro frente a mi, impidiendo que el mismo manejara con los botones. Mire a Gina recuperando el aliento y aunque quisiera delenderme una vez m¨¢s de e, mi mente estaba en nco, ni siquiera sabia qu¨¦ deb¨ªa decir, no s¨¦ qui¨¦n es ese hombre aunque en un principio pens¨¦ que era Alexander. ?Alexander tiene un gemelo? ?Como es que nunca lo supe? Ar¨¦ mi garganta esfumandos preguntas de mi mente y me exalte al escuchar voz del hombre desconocido. ¨C Gina, calel-el cuerpo de Gina se lenso y miro sorprendida al pelinegro llegando a sudo para mirarlo incr¨¦d al rostro. ¨C Wielves arle el respeto y me vas a conocer. -espeto con el rostro rojo, mostr¨¢ndose molesto con mujer a sudo. Algo dentro de mi se removi¨® dej¨¢ndome inestable por unos segundos, no supe si sentirme satisfecha por el rostro indignado de Gina o ioda porque el desconocido me estaba defendiendo de su propia hermana. Bleimano, tu¡­ l¨². No lo puedo creer. ¨CTom¨¦ una bocanada de aire que me ayudo a recuperarme por completo, Si seguia cerca de los Lancaster iba a enloquecer. ¡®rm.ustrezofra wyron el misnio feina? ?Qu¨¦ le hace pensar que me fijaria de nuevo en su familia? Por que no se ocupa de SU IMOTNO.suntos en voy de segume a todas partesy Cornienzo a pensar que me ha echado de menos dije divertida, dedicandule FILM A tectiile 1.03.11 F ridads y kollOnline No cia L abor rosenos, tu j umpirhanuncion de UISHualuuniu) que vive usled ?qu¨¦ pensar¨ªan de usted si se enteran que no fue m¨¢s que una sirvienta para los Lancaster? Le aseguro que ni siquiera hubiesen consideradoo Vicepresidente de Doinel. -Gina lenia una sonrisa,o si me hubiese herido con aquello. Copyright by N?v/elDrama.Org. Enarqu¨¦ una de mis cejas y mire detr¨¢s de e con diversi¨®n en mi rostro, volvi a mirar al hombre en si de rueda que hacia un gran esfuerzo por har, mientras tomaba con fuerza mano de Gina, pero no quise volver a escucharlo, este no era asunto suyo. Ni siquiera s¨¦ qui¨¦n es, ni de d¨®nde sali¨®, pero al menos ahora sabia que era el gemelo de Alexander, que no sabia que existia. ¨C Eso ha mal de los Lancaster, no de mi, y al menos sirvo para algo, a diferencia de usted que no sirve para nada m¨¢s que humirse s. -dije sinti¨¦ndome m¨¢s tranqu, despu¨¦s de calmar los nervios que habia alterado el clon de Alexander. Esboce una sonrisa de mediodo y mire a figura detr¨¢s de Gina. -Sr. Alexander, llega tarde para unirse a agradable conversaci¨®n. La sonrisa de Gina se esfumo de inmediato y se giro para encontrarse con mirada fria y dura de Alexander, el verdadero Alexander, quien habia escuchado lo suficiente para responder a pregunta que me hizo horas atr¨¢s. ¨C Entonces, ?esa es manera en que trataron a Sra. Petit? ¨C pregunt¨® Alexander con su voz tan friao un t¨¦mpano de hielo, logrando que Gina se estremeciera y retrocediera un paso con miedo. ¨C Alexander, no, d¨¦jame te explico, queria disculparme con e por lo que pas¨® en el bar, pero comenz¨® a atacarme¡­ -Gina minti¨® descaradamente frente a mi y al gemelo de Alexander, pero fue interrumpida por una voz severa. ¨C ?C¨®mo te atreves a mentir frente a mi? ?Qui¨¦n se encarg¨® de educaci¨®n de esta ni?a todo este tiempo? Es evidente que han hecho un trabajo nefasto, que decepci¨®n, Gina. el desconocido habl¨® con dificultad pero tan ro y riguroso que dej¨® a sus hermanos boquiabiertos, ni har de Gina que lucia miserable y evidentemente afectada por sus pbras. ¨C Qu¨¦ alivio saber que existe un Lancaster sensato. -dije tranqu, interviniendo en conmovedora escena familiar, con un atisbo de diversi¨®n en mi voz. Ya tuve suficiente de ellos, aunque nunca supe el nombre del tercer Lancaster. -Con permiso. Segui mi camino hacia mesa y esta vez no lui intervenida por ninguna si de ruedas, ni por una mano en mi brazo, ni por voz de alguno de ellos. No pude dejar de pensar el gemelo que al parecer me conocia m¨¢s de lo que yo lo conozco y no sabia si eso podia ser perjudicial para los nes de mi padre, el tiempo para presentarmeo su hija estaba cerca y todos queriamos que fuera ¨¦l quien soltara noticia. Tenemos que tomar precauciones o cambiar de dr¨¢sticamente de nes. Tan prontoo me sent¨¦ en mi si, voz preocupada de Paul capt¨® mi atenci¨®n. ¨C?Te hicieron algo? ?Est¨¢s bien?-asenti con mi cabeza eslumando mis pensamientos, no podia hacer m¨¢s que har con mi padre sobre el asunto y buscar una soluci¨®n. ¨C Si, estoy bien, no te preocupes. -le di un vistazo a los asientos de mesa y solo estaba Jack concentrado en su celr, no hab¨ªa rastros de los dem¨¢s. . Cuando ly me digas, te sacar¨¦ de este lugar sofocante para ti. lo mir¨¦ dejando dedo los nervios que burbujeaban en mi sistema y cuando estuve por decirle que ahora mismo, una voz masculina se escuch¨® por todo el sal¨®n de banquetes, mando atenci¨®n de todos. Mire al escenario y vi a Alexander junto a su gemelo, frunci mi ceno totalmente confundida e irritada. ?Cuantas veces m¨¢s tendria que verlo7 Saludo a todos los presentes por el microlono, mientrasenzaba un discurso de agradecimiento y , , . ?Te parece si nos vamos ahora mismo? ¨C pregunt¨¦ cuando Paul tom¨® mi mano sobre mesa. ¨C Sus deseos son ¨®rdenes para mi. ¨C dijo un sonriente Paul, mientras se levantaba de su si y arrastraba mia para ayudarme. Mc levante de ini asiento, lista para tomar mis cosas, despedirme de todos y perderme con Paul a Dios sabr¨¤ donde, cuando escuche con detenimientos pbras de Alexander desde el escenario. inlin. E noche, presento p¨²blicamente a mi hermano gemelo, que estuvo lrece a?os en estado de comia, Alexis i distrir. il tuvo (1 tona ludo este tiempol Chapter 37 Chapter 37 Har¨ªa cualquier cosa por usted. Sicl sal¨®n hubiese estado enpleto silencio, se hubiera escuchado el adeo colectivo. Los ojos miel con verde deltal Alexis, se cruzaron con los mios y un escalofrio recorri¨® mi cuerpo. Me alerr¨¦ al brazo de Paul recuperando fuerza que amenazaba con abandonar mi cuerpo y no entendia por qu¨¦. ?Por que nunca supe de su existencia? ?Por qu¨¦ lo ocultaron hasta este momento que acaba de despertar? ?Qu¨¦ fue eso tan grave que le ocurri¨® para terminar de esa manera? ?Por qu¨¦ ese desconocido me defendi¨® de aque manera de su propia hermana? Y lo m¨¢s desconcertante. Si estuvo ena por trece a?os, ?c¨®mo es que se sabe mi nombre y mi verdadero apellido? Mi verdadero apellido! Ni siquiera Alexander lo sabia, y aunque se lo solt¨¦ primera vez que lo vi hace a?os, por los nervios de ser atrapada por mi escolta en carrera ndestina, el nunca lo recordo y no es de extra?arse viniendo de Alexander. Mis piernas por poco quean, al recordar el momento que Alexis lleg¨® hasta mi para saludarme con su voz temblorosa,o si le costara har. Pero, si tanto le costaba pronunciar pbra alguna, ?c¨®mo hizo para reprender a Gina hace un momento? Aunque lucia tan fr¨¢gil y tierno, tenia un car¨¢cter fuerte y de poder, podia decir que superaba al mism¨ªsimo Alexander, pues fue capaz de poner a Gina en su lugar con intenci¨®n de defenderme. Habia algo en el que me dejaba cierta sensaci¨®n de intriga e inquietud, me encontraba tomada por un sentimiento poderoso de angustia mezdo con sorpresa, me resultaba imposible apartar vista del misterioso Alexis Lancaster. ¨C No entrare en detalles, pues es vida privada de familia Lancaster. No obstante, aprovecho esta noche tan importante, para presentarlo ante los medios y anunciar que, en cuanto se recupere, ser¨¢ parte de Lancaster Collection. Est¨¢n viendo el rostro del pr¨®ximo vicepresidente. Ausos, porvor. - sall de mi ensenismamiento cuando todos audieron conmocionados por bomba que acaba de lanzar Alexander, dandole a los medios mucho de que har. Esto nadie lo esperaba. ¨C Sari, cari?o, nos vamos? -corte el contacto visual con Alexis al escuchar voz tranqu de Paul y lo mire pensativa. Ahora que lo pensaba mejor, no estaba segura de que sea buena idea ir a cita con Paul ahora que habia mucho en riesgo, sabiendo que Alexis me conoce muy bien, tenia que hacer algo al respecto antes de que sea demasiado tarde, tenia que decirselo a mi padre, porque ¨²nica soluci¨®n que le veo a esto, es adntar presentaci¨®n de heredera Doinel ante los medios, necesitaba quedarme para From N?velDrama.Org. buscar un arreglo, perompoco queria hacerle tal desnte a Paul justo cuando edi a salir con ¨¦l sin rechazarlo. SI, sl. Jack, debo irme, por favor me informas si llega propuesta de Lancaster Collection. -ie informe a mi asistente y me detuve cuando estuve por irme con Paul. Me acerque a Jack, lo suficiente para que nadie escuchara lo que estaba por decirle. -El gemelo de Alexander, sabe mi verdadera identidad, esto puede ser perjudicial para los nes de mi padre, inte averiguar algo sobre ese hombre, qu¨¨ paso para que lerminara ena por trece a?os, donde ocurri¨®, por qu¨¦ lo ocultaron o c¨®mo sabe mi apellido, que intenciones liene, jalgo! Necesito informaci¨®n. Te pido que le informes a mi padre sobre esto y que averigue si los Lancaster ya est¨¢n enterados sobre esto. los ojos Oscuros de Jack me miraron con preocupaci¨®n y le hice una se?a para que guardara calma para no mar atenci¨®n Sra. Sarah, esa es una m noticia, el Sr. Doinel es el que debe soltar noticia de su heredera, no se conveniente que los medios sronteron por terceros. In ini opini¨®n, deberia har antes con su padre y yo tuscar¨¦ informaci¨®n sobre ese se?or, sabe to intraproducente que puede ser eslo. ¨C coinci con opini¨®n de Jack, ser¨ªa muy imprudente de mi parte inje y dejar todo vuelto un caos, arriesgando los nes de mi padre y su prestigio. Le di un rapido vistazo a Paul, quien me esperaba despreocupado ajeno al desastre que de detenerlo m¨¢s pronto posible. ALOR apenas Detr¨¢s de Paul divise el cuerpo de mi padre icandose a mesa junto a mi madre y le hice und son para que puso sus ojos en mi. ¨C El Sr. Lancaster no deja de sorprenderne, es una caja llena de sorpreses, un hermo meto yndirlo stil, que bien lo oculto. -dijo mi padre al llegar a mido y recupere mi postund. ¨C Bueno, no es tan diferente a nosotros. dije retinendoine ao bien que acull.do sua despues del qur¡¯anirniron secuestrarme. Muchos decian que su heredera ha estado todo este tiempo en Alemana, otros en que transpard.dn.de sus propiedades sin poder salir y lo ultimo que se Scho fue que estaba en un convento de mon. (wantam.pnon. Mi padre me miro conto si hubiera dado justo en el vo. Sin mas rodeos, le solte noticia que se debuersolver. Acus ibemdentidad. NOYo, jam¨¢s lo habia visto en mi vida, fui esposa de su genelo, y no supe de su existencabut..hona! Nu vlucI¨®N comenzaba. solocarme, tanto, que por poco levantaba voi. Mis padres se rmaron enseguida y no supe que hacer, venlique de cierto modo era miculp.l, pero no entendianda, toda esta situaci¨®n es muy conlusa, solo hando con Alexis podiu sabero supo m pellido. mbo, mostro Mi madre se sento en sio si de pronto lucha en sus pernas s hubieresdum.do, mi padre e imperturbable, aunque no podia disimr sorpresa en su rostro. -?Como lo sabe? Acaba de decir que estuvo liece anos en estado dea, cestas vigura de lo que ratas diciendo? preguntom padre impacible, antes de tomar una copa de champagne de bandeja que llevaba un meselo en su mano, ¨C Estoy segura, y no tengo idea deo lo sabe. Le ordene a Jack que lo investigard, no me siento muyoda con situaci¨®n y mas siendo un integrante de familia Lancaster. ¨C dije en voi baja cuando algunas persons pasron por nuestrodo, ¨C Muy bien. ?Sabes lo que esto signilica, Sarah 7 Tenemos que adntar los nes, no podemos espera anamiento de primera coli¨®n de Doinel con cboracion.-mi padre solto aquello que habia pensado deue un principio y solte un suspiro cansado. Mir¨® a Paul, dandose cuenta que seguia de pie¡¯ a una distancia prudente, un meterse en nuestra conversion. S¨¦ que tienes una cita con Paul, pero lo mejor en este momento es pospone, al menos hasta que podamos averiguar o resolver algo llegando Jun acuerdo. No podemos permitir que informaci¨®n se revele por terceros, no sabemos con que intenci¨®n y de que manera lo harian, es una tarea que me corresponde. -asenti con mi cabeza estando totalmente de acuerdo con mi padre. ¨C Se lo dire a Paul. dije sin tener m¨¢s opciones por los momentos. ¡ª Ello entender¨¢, no es algo que se pueda tomar a ligera. -dijo mi padre cuando pase por sudo. Llegu¨¦ hasta Paul y sonri¨® de mediodo al verme. ¨C No puedes irte a¨²n. ¨C solio Paul, antes de que le dijera una s pbra, sonando maso una atiniacion. ¨C Paul, surgieron algunos imprevistos que se debe resolver antes de marcharnos. Podenios dejarlo para m¨¢s tarde oinananatal ¡°z. -Paul tom¨® una bocanada de aire y me senti mal por lo que estaba haciendo, pero no tenia m¨¢s opciones, no podiame convo si nome importaia situaci¨®n en que me encontraba y en que dejaba a mis padres. ¨C lo entiendo. ?quieres que me quede? -pregunt¨® despues de unos segundos en silencio. Aunque le ha cambiado todos los nes, no parecia enojado, m¨¢s bien mepren y no se oponia on lo absoluto. ¨C ro, sigues siendo mi panante esta noche. Paul asinti¨® con una sonrisa ys ganas de abrazarlo ne emburgaron, lera Ian bueno conmigo en muchos sentidos, seg siendo ese amigo ukondicional a pesar de nus desntes. No le dimas vueltas y menc¨¦ a sus brazos pura lundienos en un abrazo que me devolvio lueta y confianza que crei haber perdido. Sin consultarlo con mi padre, me acerque al lugar donde estaba Alexis despu¨¦s de bajar del escenario con su hermano, para mi m suerte, no estaba solo, Alexander seguia con el mientras saludaban a los invitados que mostraban lo asombradus que estaban con Holicia. No fue hasta que Alexis se diu cuenta de mi presencia que se alejo de Alexander sin que se diera cuenta para quere se. M onta si Jupitra que estaba ahl por el. Tomo un sorbo de mi copa de champagne, que me servi antes de abandonar mesa del equipu Domel, en un intento por catalm Barniduon luce bebida. No anuite vita de sus ojos en ningun momento yuuando estuvo su si frente a inl, solles primeras preguntas sin anestesia. -?C¨®mo sabe mi nombre? ?Donde lo ha averiguado? O es que me ha estado investigando 7 ?Se lo ha dicho a su familia? ¨C pregunt¨¦ mostr¨¢ndome tranqu, aunque por dentro memoria de curiosidad y p¨¢nico por informaci¨®n que tenia. Se rmio losbios antes de abrirlos para har con cierta dilicultad, conservando el brillo en sus ojos que parece no abandonar jamas. ¨C Usted es Sarah Doinel. Y no, no he investigado. acaso no recuerda que me lo ha dichol-frunci mi ceno sintiendome m¨¢s confundida de lo que estaba hace un momento. ?En qu¨¦ momento se lo dije? No tenia m¨¢s minima idea de su existencia,o se lo iba a decir? Amenos que en su estado dea, alguna fuerza paranormalle baya mostrado un panorama de su familia y lo que esta hizo con heredera de Leonardo Doinel. No, hasta en mi cabeza suena totalmente absurdo, ?qu¨¦ tonterias estoy pensando7 Estoy enloqueciendo. Entonces, yo se lo dije. ?Su familia lo sabe? -volvi a preguntar antes de tomar otro trago de mi champagne, manteni¨¦ndome serena, no podia perder poca cordura que me queda, y es que, mientras m¨¢s haba con Alexis, mas escalofriante se volvia el tema. ¨C No, por alguna extra?a raz¨®n se refieren austedo Sra. Pulit y yo prefiero no mencionar algo que ignoro. ?Esta usted casada? -pregunt¨®, mientras miraba disimdamente mis dedos en busca de un anillo de matrimonio, pero lo ¨²nico que tenia erans joyas que mi madre escogi¨® para esta noche y quebinaba con mi vestido. Solt¨¦ una risa sin gracia por su pregunta, ?Es que su familia no se lo ha dicho? ?No sabe que estuve casada con Alexander? Por otrodo, me aliviaba saber que no ha dicho nada sobre mi verdadero apellido, aunque a¨²n no me deciao es que lo sabe. ¡ª Alortunadamente, no. -dije antes de ponerme a su altura para har sin que nadie pudiera escucharnos. Mis Cosas nasales fueron inundadas por el exquisito y caro perfume varonil que de pronto se me hizo extra?amente lamiliar. ¨CMe quiere guardar un secreto? Nadie debe enterarse que mi apellido es Doinel, le juro que es por una buena causa, ?haria cso por mi? -Susurr¨¦ cerca de su rostro con mi vista en su mirada miel con verde que ele escudri?aban en silencio y mi piel se erizo cuando sus ojos vtes se varon en misbios por unos segundos, a pesar de ello, no nie alej¨¦ de Alexis y el no parecia querer moverse ni un poco. ¨C Ha cualquier cosa por usted. ¨CSusurro de misma manera que yo, volviendo a mirar mis ojos y una sensaci¨®n de hormigueo se alojo en mi pecho. No confiaba en lo absoluto en los Lancaster, pero algo dentro de mi me hacia confiar en su pbra y si no me equivocaba con aquel presentimiento, pod averiguar prontoo supo mi apellido, porque estoy cien por ciento segura que jam¨¢s se lo he mencionado, ni siquiera en sue?os, tenia que haber algo detr¨¢s de todo esto. Recup¨¦r¨¦ mi postura alej¨¢ndome de su rostro y con una sonrisa desde arriba le extendi mi mano para que estrechara, me estaba presentando aunque el sabe mi nombre y yo el de el. ¨C Soy Sarah Petit. ¨Cme presente con el apellido de mi madre, el que nadie sa, pues para todos e es Joelle Doinel. :- Alex. -estrech¨® mi mano con suya con una sonrisa de mediodo y un calor recorri¨® ni mano hasta alojarse en mi nuca, trague en seco sinti¨¦ndomie nerviosa sin saber exactaniente por qu¨¦. - Alexis Lancaster. Chapter 38 Chapter 38 Juego sucho. Abri mis ojos exada, cuando dos miradas color miel aparecieron en mis sueno. Lo que me faltaba, so?ar con los gemelos Lancaster. A¨²n faltaba una hora para el desayuno al que mi padre me invit¨® para har de lo que qued¨® pendiente y para su serm¨®n al darse cuenta del trato que recibi de Amelia. No quise perder m¨¢s tiempo y me levant¨¦ a arrerme y prepararle el desayuno a Trist¨¢n, esta vez no estaba Paul por ning¨²ndo para sorprenderme con el desayuno listo, sin embargo, Magarondaba por la cocina preparando el desayuno para todos, excepto para mi padre ni para mi. Mi coraz¨®n se encogi¨® al recordar el desnte de anoche, no cra justo para ¨¦l, eso lo se, pero el imprevisto de ¨²ltimo momento era m¨¢s importante y, luego de har con Alexis y asegurarme que guardaria el secreto, mi padre prefiri¨® que todos volvi¨¦ramos a casa. estuve totalmente de acuerdo, pues no podia soportar un segundo m¨¢s con aque plis nmilia en el mismo lugar. Finalmente, Paul pospuso cita para esta noche. Buen dia, Sari. Has madrugado, eso huele muy bien. mi padre entro a couna y dejo un beso en mi cabeza aldarse cuenta que estaba preparando un sandwich y frutas picadas para Tristan. Buen dia, papa. Intento ser una buena madre. dije mientras servia el desayuno para despertar a mi hijo. Siempre lo has sido. Nos vamos en veinutos con Jack. Tenemos mucho de que har. -asenti con mi cabeza y me apresure a despertar a Tristan dejando a mi padre con Maga en cocina, Para mi sorpresa. Trist¨¢n ya estaba despierto, estaba jugando en cama con el dinosaurio de juguete que le regalo Paul. Ledi su respectivo aseo, antes de bajar con ¨¦l hasta eledor donde esperaba su desayuno listo. Apenastom¨¦ una taza de te, mientras me cercioraba que mihujo seia todo, solo le faltaban sus frutas cuando mi padre aparecio se?ndo su Rolex, es hora de irnos. C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Le encargue a Maca que cuidar¨¤ a Tristan mientras volvia y me despedi antes de caminar hasta camia donde me esperaba mi padre junto a Jack En el camino revisabas noticias de noche anterior, el primer desfile de semana de moda fue todo un ¨¦xito, no tabans notas con los mejores dise?os de noche, no me extra?aba que hayan sido de coli¨®n de Lancaster Collection. Mis ojos se abrieron de pai en paralleer los articulos y vers im¨¢genes ens revistas digitales del espect¨¢culo. * Sarah Petir de vuelta a familia Lancaster ¡°La vicepresidente de Doinel ha puesto los ojos en su excuriado, Alexis Lancaster, quien estuvo trece arios en estado dea por causas desconocidas. Al no rener oportunidad de volver con su exesposo, Surah Ant parece decidida air por su gemelo identico Que pensara Alexander Lancaster de esta situacion? ?Estara de acuerdo que su hermano se le en su eresposa.¡±¡± ?Pero, que mierdal Querianzar mi tel¨¦fono por ventana al ver imagen en que aparelco junto a Alexis en el banquete, una vez m¨¢s sacaron lodo de contexto y no me extra?aria que haya sido Amelia, si no te import¨® reputaci¨®n de Alexander hace tres anos, 1ampoco le va a importar de su hijo que acaba de volver a vida, esa senora no tiene escr¨²pulos. Capturaron el mejor angulo de mi, inclin¨¢ndome para llegar a su altura y sus ojos lujos en misbios, cualquiera diria que lo estaba seduciendo, pero no era as¨ª, estaba muy lejos de realidad. ?Como me fijaria en otro Lancaster? Forpletamente ridiculo. Apapue panta de milelilono y pellorque el puente de mi nariz manteniendo calma. Es una sucia jugada de parte de los an asici, Yaasi, prrtenden ser elegidos para cboraci¨®n con Doinel. lodo bien pregunt¨® mi padre sentando a mido. Nida puede estar buen estandoceres de los Lancaster. reue mis ojos y frut¨¦rni hente al vitir que comenza a doler. ¨C Rjate, hija. Cuando escuches lo que tengo neado, esa familia tendr¨¢ que tragarse todas sus pbras, al menos ese Alexis edi¨® a guardar silencio. -solt¨¦ un suspiro cansado y asenti con mi cabeza sin preguntar m¨¢s. Ya decia yo que volver a New York no era una buena idea, pero negocios son negocios. La camia se estacion¨® en entrada de cafeteria y un auto n o que vi desde que salimos de casa, se detuvo al otrodo de calle, me burl¨¦ al darme cuenta que el due?o del auto,enz¨® a fotografiar a trav¨¦s de luna prizada, lo que ¨¦l no sabia era que por los rayos del sol podia ver silueta. Ese hombre no parece muy listo. Al llegar a cafeteria, Jack encendio de inmediato tablet a antes de hacer nuestro pedido. R¨¢pidamente, me dio toda informaci¨®n que le pedi noche anterior. ¨C Alexis Lancaster, treinta y un a?os, electivamente, trece a?os en estado dea. Hice mis respectivas averiguaciones y aunque no fue f¨¢cil, logr¨¦ dar con los hechos. ¨Cme ode en mi asiento lista para escuchar, pero se detuvo cuando mesera lleg¨® con nuestros cal¨¦s y hot cakes. ¨C Eso puede esperar Jack, desayunemos antes. orden¨® mi padre y lo mir¨¦ incr¨¦d por hacer que Jack dejara informaci¨®n a medias, dej¨¢ndome muerta de.curiosidad, pero no podia hacer m¨¢s que obedecer. Apenas pude probar bocado, habia muchas cosas en mi cabeza, empezando por el tema de Alexis, los nuevos chismes, los nuevos nes que mi padre tiene para mi y el periodista para nada discreto, que me est¨¢ fotografiando desdes alueras de caleteria y que piensa que no me he dado cuenta. La mesera desocup¨® mesa cuando terminamos de desayunar y antes de pedirle a Jack que siguiera con informaci¨®n, mi padre habl¨®. ¨C Antes que nada, quiero har algo importante contigo hija. ?Te importa si me pa?as hasta el balc¨®n? La vista es increible. ¨C mi padre limpiosisuras de susbios con elegancia y se levant¨® de su asiento para ofrecerme su mano. La tom¨¦, aunque hubiese preferido escuchar primero a Jack. ¨C Te pano. Volvemos en unos minutos Jack. -mi asistente asinti¨® con su cabeza y segui a mi padre quien me guiaba hasta el balc¨®n que tenia una hermosa vista a ciudad y el viento golpeaba mi cuerpo con sutileza. Te escucho. Me cerciore que no hubiera nadie alrededor que pudiera escuchar nuestra conversaci¨®n, no necesitaba ser adivina para saber que iba a harme de padre a hija. ¨C Para empezar, te felicito por el buen trabajo que est¨¢s haciendo, para ser tu primera asistencia en semana de moda en New York, vas muy bien, tienes en mira as mejores empresas, lo que facilitar¨¢ decisi¨®n en junta directiva. ¨C sonrei agradecida con sus pbras, aunque sentia que no todo estaba saliendo bien. Primero, el inter¨¦s de Lancaster Collection por cboraci¨®n gracias a entrometida de Michelle y segundo, mi identidad al descubierto. -Por otra parte, quiero harteo padre. Sabes perfectamente que no estoy de acuerdo con que le ocultes a Alexander que es padre, entiendo que ha pasado infinidades de cosas nada agradables entre ustedes, pero tiene derecho a saberlo, si ¨¦l no lo quiere, es un tema aparte, pero me pongo en sus zapatos y, no me gustaria que me ocultaran existencia de un hijo, quien sufre mas adnte son los hijos, piensa en Tristan, cada vez es m¨¢s listo, pronto te preguntara por su padre, ?qu¨¦ le vas a responder? De todos los temas que imagine abordar con mi padre, este era el que menos queria tocar. Y si, mi padre tiene toda raz¨®n, Alexander tiene derecho a saber que tiene un hijo, pero lenia miedo de que se mercle con familia tan poco sana a su corta edad, no me perdonaria que mi hijo salga afectado pors Lancaster. Adem¨¢s, ?c¨®mo iba a reionar! ¨C Ahora que lo dices, plenso que deber¨ªa decirselo, pero mi mayor miedo es sumilia, son unas viboras y no dudan en soltar su veneno, sin importar que es solo un ni?o.-admiti con sentimientos encontrados en mi pecho. Por mas que deteste a Alexander, no podia seguir ocult¨¢ndole a su hijo, el da?o me lo hizo a mi, no a Trist¨¢n, y aunque prefiera tranquilidad que sempre ha tenido mi hijo sin su padre, quisiera que sepa lo que es el amor de un padre, tal yo el anior que mi padre siempre me ha brindado. isers otro lema que nir tiene realmente disgustado, Sarah Doinel. De esa manera has sido tratada durante tu matrimonio con Loftasten?ity is el trato que te mereces? Por amor a Dios, hija. Has crecido con los miejores tratos, con todo el amor que tu familia y amix han podido brandaitr.o es posible que hayas permitido ser trda de esa mancial Dime, ?eres una cara fortunazile wayfr Tun Alexanhin nou dinero? ¨C bajo mirada a mis pies, sinti¨¦ndome leganada por mi padie, lo merezco por haberlo permitido de c inco) Ketaven inda pasti Opel, s obvio quritunapendi que mic case poi dinero. Y nu vedu mentir, lui humida pors Lancaster muchas veces. Debi hacer algo al respecto, pero¡­ ¨C Esta bien, cari?o, no te estoy reprendiendo. Es solo que me frustra saber que no te han tratado como lo mereces, y que Alexander no haya hecho nada para defender a su esposa, es indignante. ¨C mi padre mie interrunipio y pas¨® su mano por mis hombros para darme un abrazo paternal. ¨C Nunca lo supo, pero no quiero har de eso, me estoy encargando de pones en su lugar cada vez que tenga oportunidad, no pienses que me estoy vengando, solo en estoy defendiendo. dije abrazando su cintura. ¨C Anoche lo he notado, quise intervenir, pero me detuve al vero manejabas situaci¨®n, muy bien, con tu se y educacion humis a esas mujeres sin modales. -me rei porque eso es exactamente lo que hago, sin necesidad de soltar alg¨²n insultos dejaba roja de rabia y humici¨®n. -Antes de volver con Jack, quiero pedirte que le digas a Alexander sobre Tristan el dia que te presenteo mi heredera. -?Cuando has neado presentaci¨®n? ¨C pregunte, pensando que seguir¨ªa siendo en elnzamiento de primera coli¨®n con marca de cboraci¨®n. ¨C El ¨²ltimo dia de semana de moda. -mir¨¦ a mi padre con los abiertos en gran medida. -?lo har¨¢s? ?En cinco dias! Tom¨¦ una bocanada de aire y aunque no me sentia del todo preparada para presentaciones, era lo mejor, ?para que seguir ocultando informaci¨®n que se volveria en una bomba de tiempo? ¨C Lo har¨¦. -dije decidida con una sonrisa. No lo haria por mi, lo haria por Trist¨¢n, porque quiero lo mejor para ¨¦l, aunque eso no sea lo mejor para mi, lo ¨²nico que se, es que no quiero a mi hijo cerca del par de viboras, Volvimos a mesa con Jack, despu¨¦s de dar por terminada conversaci¨®n, se que habia m¨¢s cosas pendientes, pero ahora necesit¨¢bamos trabajar, darte un vistazo a propuesta de Lancaster Collection y que Jack termine de soltar informaci¨®n sobre Alexis. ¡ª Una disculpa, Jack, necesitabamos arar un par de cosas, prosigamos con informaci¨®n de Alexis Lancaster, es una amenaza para los nes? -pregunt¨® mi padre odando mi si antes de sentarse a mido. Mir¨¦ a Jack y curiosidad volvi¨® a mi cuerpo enun chasquido. ¨C ?Qu¨¦ le ocurri¨®? ¨C pregunt¨¦ con los dedos entrzados sobre mesa. Jack desliz¨® su dedo en tableta y cuando encontro informaci¨®n, retom¨® lectura. ¨C Tuvo un idente de auto en una carrera ndestina a los dieciocho a?os de edad, iba en el asiento de copiloto, no tenia el cintur¨®n de seguridad por lo que traspas¨® el parabrisa quedando su cuerpo sobre el cotre del auto de carreras. No hay informaci¨®n sobre el conductor, a pesar que han muchos espectadores en carrera, nadie sabia nada o no quisieron dar informaci¨®n. Mi cerebro por poco cpsa al escuchar aque informaci¨®n. De pronto, mi coraz¨®n dio un vuelco al recordar el dia que tropec¨¦ con Alexander en carrera ndestina hace trece a?os. No puede ser Chapter 39 Chapter 39 Dando de que har. El asiento que estuvo vacio desde que mi padre y Jack se marcharon de cafeteria, fue ocupado por Vincent, quien lleg¨® minutos despu¨¦s de pedirle por mensaje de texto que viniera. Necesitaba soltar lo que rondaba por mi cabeza desde que Jack me dio informaci¨®n de Alexis. Me sentia inquieta desde entonces, tanto, que apenas preste atenci¨®n a pequena reuni¨®n donde analizamos excelente propuesta del C. que superaba por mucho as demas propuestas, y ni har des indicaciones de mi padre para el dia de presentaci¨®n de su heredera. Me sumergi tanto en mis pensamientos, que hasta habia olvidado que el periodista ¡°camudo¡±, seguia afuera fotografiando cada movimiento de mi parte, mir¨¦ disimdamente hacia el auto que no se movia del otrodo de calle, es obvio que buscaba im¨¢genes que se volverian tendencia. ¨C Siento haber tardado. dijo Vincent al quitarses gafas oscuras. -?Est¨¢s bien? ¡ª Si, bueno, no del todo. ?Ya desayunaste? ?Quieres algo de tomar? ¨C pregunt¨¦ tratando de olvidar al periodista. ¨C Ya desayune, aunque un caf¨¦ no estaria mal.-m¨¦ a mesera y Vincent hizo su pedido, por mi parte solo pedi un vaso de agua. -Dimc, princesita, i que es eso que te tienen angustiada? Respire hondo, buscandos pbras correctas para contarle a mi primos sospechas que tenia. No habia nadie en quien pudiera confiarle aquello m¨¢s que el, aunque Abby luera mi mejor amiga y confidente, no era buena idea decirselo, con lo indiscreta que es, capai que no podra guardar el secreto o seria muy poco razonable. Is sobre los Lancaster. Vincent me miro incr¨¦dulo y not¨¦ lo mucho que lo irritaba de solo mencionar ese apellido. ¨C Esc¨²chame antes de despotrica. Imagino que te has enterado que Alexander tiene un gemelo. -asinti¨® con su cabeza confundido y antes de que pudiera continuar handu, mesera lleg¨® con nuestras bebidas. Despues de agradecerle a mujer por su servicio, tome un soibo de mi vaso con agua para arar mis ideas por m¨¢s absurdas que fueran. Que tiene que ver ese hombre? He visto el art¨ªculo donde lo rcionan contigo, estoy seguro que lo han distorsionado todo Por supuesto, hasta Vincent, que no se preocupa pors noticias derand, lo sabia, a estas alturas mifamilia debe estar ciferada de aquel articulo. SI, lo han hecho. Pero no es eso lo que me tiene angustiada, pronto les har¨¦ trapar todas sus noticias difamatorias. Lo que queria bajo su cunosa mirada y continue. Hace trece a?os, vine a New York de vacaciones con Abby. Si tiene algo que ver con Abby. lo considero unapleta locura, desa mujer no le falta un tornillo, le laitan todos. -Vincent me interrumpio y ecorde confesion de Abby, pero este no era momento para har sobre ello. lence una mirada inexpresiva. -Ok. continua por una de sus locas ideas, nos escapamos de mi escolta y lerminamos en una carrera ndestina. - SUS OJOS X¡¯T¡¯lsanthalon en gran medida y por poco escupe su cale. ilovests muy poco razonable, ls imprudente, es problem¨¢tica, es¡­ Vuxerit, ya conozco) a Abby. Se perfectamenteurs. ¨C iv interrumpi antes de que siguiera describi¨¦nd. Se quedo en silencio vmc to un adrman para que continuara. in lin, en en lugar me lope por pura casualidad a Alexander, bueno,pece con su cuerpo smi darmi urna.w pornoo Alea y por los nervios de que me esc estaba certa, le solte su nombre y mi verdadero apellido, ( nom oy decorada que fue ame a primera vista, de hecho, 10 lue hasta que entre a universidad que lo vi y de inmediato lo )* ???? ) ) )?) ??? ??) III ? ?? ?? Act 174.10 TRY# will all s.1143 to Prontraban abwurdotspurs de todo lor alguna eina 1320n, Alerts sami diellidu, v miu w urwo miestuvinianto durante el tellus sinalus pauntan a que¡­ AVIM. ME N 440gr 010111¡ä. Als ullmaster Qulunuliran L1.11. +1001, V WIRIVA otundist on 1. ontra d duvaunu U O A \.1. 1.1!11911111, ¨C No hubiese pensado antes en esto, de no ser porque Alexis sabe mi verdadero apellido y cuando le pregunt¨¦, me dijo que yo se lo ha dicho. -Vincent se qued¨® inm¨®vil en su asiento, mir¨¢ndome con sus ojos llenos de sorpresa. Solt¨¦ un suspiro, sintiendo una iodidad en mi pecho, no sabia que pensar, esto me estaba tdrando cabeza. ¨C No puede ser, fueron trece a?os ena, es imposible, debe baber otra raz¨®n. Alexander pudo harle de li.neque con mi cabeza mientras soltaba una risa amarga. ¨C Por supuesto que no, le estoy diciendo que Alexander no me reconoci¨® en universidad, nunca supo mi apellido, ?por qu¨¦ lo s¨¦? El siempre ha admirado a Leonardo Doinel, si supiera que soy su hija, me hubiese pedido que lo llevara con ¨¦l o que se lo presentara, pero no, ellos siempre pensaron que no teniamilia, el ¨²nico que lo sabe es Alexis. ¨C lo que m¨¢s me desconcertaba, es que todo estaba encajandoo si fuera un rompecabezas. Published by N?v''elD/rama.Org. ¡ª Entonces, si no te hubieras topado con Alexis, no te hubieses casado conmulia Lancaster? aque era una pregunta a que no tenia respuesta. Cuando lo vi en universidad me emocione al encontrarlo de nuevo, pero no significa que me enamor¨¦ a pnmera vista, aunque si influy¨® para acercarme a Alexander en universidad, si hubiese pasado de ¨¦lo unpleto desconocido. quia, solo quiz¨¢, no me hubiera enamorado de ¨¦l, no hubi¨¦semos iniciado una rci¨®n y no hubi¨¦semos neado cornos despu¨¦s de graduacion. ¨C No lo s¨¦. De todos modos, eso no importa, ya me divorci¨¦ de ¨¦l. Pero, necesitaba decirle esto a alguien, queria cerciorarme que no es unapleta locura lo que pense y veo que no. ?Sabeso termino enia? Un idente en carrera ndestina de autos, iba deldo de copiloto y, Dios, se me eriza piel de solo pensar que tal vez lo conoci noche del idente, antes de que terminara de esa manera, y me pregunto, ?pude hacer algo evitarlo? Quedarme m¨¢s tiempo conversando con ¨¦l, de no ser por mi escolta. Son tantas cosas, Vincent, por ejemplo, ?qui¨¦n conducia el auto? Nadie lo sabe. Termin¨¦ mi vaso de agua despu¨¦s de desahogarme, Vincent escuchaba atento cada pbra que salia de mi boca y luego de unos segundos en silencio, me regalo una sonrisa mientras tomaba mi mano sobre mesa. ¨C Princesita, nada de esto es tu culpa, t¨² no tenias idea de lo que iba a pasar, no sabias que tenia un gemelo, ni que se iban a encontrar en universidad, no debes poner una carga a espalda, ya todo pas¨® y ahora lo que te debe preocupar, es impedir que Alexis revel¨¦ tu identidad antes de lo neado. -dijo en voi baja, en un intento por hacerme sentir mejor. Aunque este en lo cierto, no podia dejar de pensar que pude hacer algo para evitar que subiera a ese auto. pero lo cierto es que lo hecho, hecho est¨¢, y ahora muchas cosas quedaban muy ras. ¨C Eso no ser¨¢ un problema, no se lo dir¨¢ a nadie, anoche me encargue de eso, ?por qu¨¦ crees que han nuevamente de mi? Adem¨¢s, mi padre me presentar¨¢ dentro de cinco dias, despu¨¦s de firmar contrato con marca de cboraci¨®n.-dije recordando el cambio dr¨¢stico de nes. ¨C Eso est¨¢ muy bien, quiero ver cara des viboras cuando lo sepan. ¨Cdijo divertido y solt¨¦ una risa imaginando as Lancaster hirviendo de enojo. ¨C Hando de viboras, puedes creer que ha mandando un paparazzi a seguirme? No me cabe menor duda que fue Amelia. ¨C Vincent mir¨® a su alrededor disimdamente. -El auto estacionado al otrodo de calle. ¨C lo ayude con b¨²squeda y el recorrido de Sus ojos se detuvieron por unos segundos, antes de volver a mirarme. -Efectivamente, es el mismo paparazzi que me sigue en busca de alguna lolo que pueda distorsionar a su antojo y cr¨¦eme que si puso los ojos sobre ti, har¨¢ lo mismo contigo. ¨Cenarque una de mis cejas por la informacion que acaba de darme y esboce una sonrisa. ¨C Entonces, les dar¨¦ de que har, me ayudas? ¨C Vincent me mira con el ce?o fruncido,o se quisiera adivinar lo que pasaba por mi cabera. ¡ª Imposible decirte que no, ?que tienes en mente? Minutos m¨¢s tarde, no podia dejar de relrme en camion y Vincent, aunque le pareci¨® una deu arriesgada, acept¨® sin dudan Ta camias¡¯ detuvo en entrada de un hotel de lujo, d¨®nde Vincent acostumbraba quedarse al venu de visita a New York, love quadra derrily concentrarme en mlpapc, cuando mi primo sali¨® de camia y me ayudo w salir. Abrazados, nos ademtuarios al dorbril, no un antes parrnos que el papa ali1 sc estaciono metros m¨¢s atras. cholerius C apoi otra salida, dijo Vincenicerca de mi oldo, aparentando ser un SPduto. Me IPI CON cuinplicidad y vemos tralucir coinn si fueramos una pareja endinorada y una figura femenina Arco Inmrumpo de vision, Wor?do cas porpleto mi sonrisa. Sus ojos avenas me miraron con sorpresa y una sonrisa triunfante de mediodo se dibuj¨® en su rostro, aquel rostro que despreciaba, que aborrecia desde el momento que encontr¨¦ en oficina de Alexander. La mir¨¦ con desd¨¦n y apatia de arriba a abajo, antes de volver mi vista a mi caminoo si e no existiera. ¨C Sarah, ?a que has vuelto? No creas que porque tienes un cargo importante eres digna de un hombre como Alexander, ¨¦l se olvido de ti. -dijo Rachel cuando pas¨¦ por sudo. La mano de Vincent que reposaba sobre mi hombro, se volvi¨® un pu?o al escuchar aquello y entrc¨¦ mis dedos con los suyos para que se rjara. Apenas le dediqu¨¦ una mirada divertida y segui dergo sin responder a estupidez que estaba diciendo, qued¨® en ridiculo antes personas presentes al deja hando s. E queria mar atenci¨®n y yo no perderia mi tiempo con una desvergonzada. Salimos por puerta trasera, donde esperaba camiao Vincent le habia indicado al chofer, no fue hasta que entramos al auto que mi primo rompi¨® el silencio. ¡ª Princesita, espero que no te sientas inc¨®moda con lo que dir¨¦, pero, si Alexander te fue infiel con esa mujer, d¨¦jame decirte que est¨¢ realmente ciego, no te llega ni a los talones, tu belleza es iparable, no es que me deje llevar por el fisico, pero con su s expresi¨®n de soberbia y manera en que te habl¨®, vuelve una persona horrible. ¨CVincent mostr¨® su desprecio por Rachel y lejos de molestarme, me daba risa. Al fin y al cabo, Rachel y Alexander son tal para cual. Mi telefono son¨® en mi cartera, antes de que pudiera decir algo. Era un n¨²mero desconocido, pero aun asi contest¨¦. -?H? ¨C Sarah7 H, soy Alexis. Next Chapter Chapter 40 Chapter 40 Inc¨®modo momento. Guard¨¦ silencio por unos segundos y mice?o se frunci¨® casi en autom¨¢tico, mir¨¦ a Vincent, quien ya me estaba mirando con curiosidad. La conversaci¨®n con Vincent lleg¨® a micabeza y un escalofrio recorri¨® mi cuerpo. -?C¨®mo ha conseguido mi n¨²mero? ¨C pregunt¨¦ despu¨¦s de unrgo silencio d¨®nde solo se escuchaba mi respiraci¨®n. ¨C Es lo de menos. mo para invita a almorzar, quisiera conversar con usted. -pude notar que a¨²n se le dificultaba har con ridad, sin embargo pod¨ªa entender a perfi¨®n. Medite por un momento si era buena idea aceptar su invitaci¨®n, y aunque tengo muchas dudas que quisiera arar, no teniamos nada de que har m¨¢s que de mi identidad, pero ¨¦l me dio su pbra que no diria absolutamente nada a nadie. Despu¨¦s de sospechar que me equivoqu¨¦ de Alex hace trece a?os, preferia mantenerme a¨²n m¨¢s alejada. ¨C No creo que sea posible, tengo muchas cosas por hacer. Tal vez acepte su invitaci¨®n en otra oportunidad Sr. Lancaster. -cuando mencione su apellido, Vincent me hizo una se?a para que me. retractara. -Espere un momento. Alej¨¦ el celr de mi oreja y lo cubri con una mano para atender lo que queria decirme Vincent, sin que Alexis pudiera escuchar. -?Es Alexis? -pregunt¨® en un susurro y asent¨ª con mi cabeza en respuesta. -?No quieres salir de dudas? Deber¨ªas har con ¨¦l. -lo mir¨¦ confundida e incr¨¦d. El era uno de los que prefiere que mantenga mi distancia con los Lancaster y estaba sugiriendo que debia har con uno de ellos. -No quiero saber nada del tema, ?qu¨¦ deber¨ªamos har? Si fue en realidad ¨¦l, no hay nada que pueda hacer, solo fue un encuentro casual. ¨CVincent enarc¨® una de sus gruesas cejas,o si supiera que por dentro ten¨ªa preguntas que solo Alexis o Alexander pod¨ªa responder. ¨C ?No te da curiosidad c¨®mo es que se acuerda de ti despu¨¦s de estar tanto tiempo al borde de muerte? ¨C aque pregunta alboroto todass preguntas que rondaban por mi cabeza. Apart¨¦ mirada de Vincent y volv¨ª a mada con Alexis. ¨C Perd¨®n por espera, ca qu¨¦ hora y en donde seria? Senti una presi¨®n en ml pecho y un mal sabor de boca, al volver a pisar casa en que vivi dos a?os con Alexander. El recuerdo de ¨²ltima vez que estuve en este lugar me embarg¨® porpleto y tuve que tomar grandes bocanadas de aire para esfumar ioda sensaci¨®n. Por qu¨¦ tuve que hacerle caso a Vincent? Alexis no podia salir de casa por su recuperaci¨®n, por lo que me invit¨® a casa de Alexander donde est¨¢ siendo cuidado y evaluado por un equipo m¨¦dico. Aunque me negu¨¦ a siquiera poner un pie en casa, me repeti una y otra vez que no tenia porque afectarme y menos cuando Alexis me recalc¨® que Alexander no estaria en casa en toda tarde, tal vez se dio cuenta de mi iodidad. Y ahora que estaba aqui, fue inevitable recordar el tiempo que fui esposa de familia Lancaster. Respir¨¦ hondo por ¨²ltima vez y entre a s cuando Anna, empleada de casa, me recibi¨®, su sorpresa fue grande al verme, pero no le preste atenci¨®n ¨C El Sr. Alexis estar¨¢ aqui en un momento, con permiso. -dijo Anna antes de irse a cocina. La casa tenia ciertos cambios, los muebles eran nuevos, al igual que los cuadros y los adornos, a¨²n asi, lucia igual que antes, que no habia ni una foto de nuestro matrimonio, lo cual me aliviaba. -H, Sarah. Gracias por aceptar venir hasta aqui. -Alexis apareci¨® en su si de ruedas y aunque el la manejaba con el control, un par de enfermeras lo pa?aban. Aunque no ten¨ªa su traje elegante de anoche, seguia luciendo fino en su ropa deportiva, sus ojos se cruzaron con los mios y entonces, recorde mirada de aquel chico con el que tropec¨¦, quien me miraba con precauci¨®n y ternura. Esfum¨¦ cualquier pensamiento y me levante del sof¨¢ para extender mimano hacia ¨¦l. ¨C Buenas tardes, Sr. Lancaster. -Sus ojos se posaron en mi mano y crei que no iba a estrecha con la suya, cuando estuve por baja, su mano tom¨® mia d¨¢ndole un ligero apret¨®n. -Y descuide, encontre un tiempo libre, despu¨¦s de todo le debo un favor. Con aquello me referia al secreto que me estaba guardando, aunque si no me cobraba el favor, seria mucho mejor para mi. Solte su mano despu¨¦s de unos segundos. -Usted debe ser mujer que ayud¨® a los avances de recuperaci¨®n de Alexis. Un gusto conoce, soy Viviana, e es Ofelia.-La voz de una des enfermeras m¨® mi atenci¨®n y no pude evitar miras entre confundida y sorprendida. Ayudar con recuperaci¨®n? Eso es totalmente falso, apenas lo vi una s vez, no hay manera de que yo te haya ayudado. ¨C Mucho gusto, soy Sarah Petit. Creo que hay un malentendido, yo no he ayudado al Sr. Lancaster. ¨C are situaci¨®n antes de que me involucren una vez m¨¢s con Alexis. ¨C Viviana, Ofelia, por favor d¨¦jenos solos. Las mar¨¦ sis necesito, gracias. -Alexis intervino antes de ques enfermeras soltaran otra pbra y es obedecieron de inmediato, dej¨¢ndome a ss con Alexis. -Puede tomar asiento, Sra. Petit. ¨C Gractas. ¨C volvi a sentarme y detuvo su si a un costado del sof¨¢ individual quedando frente a mi con mesa de centro en medio de ambos. -Sr, Lancaster, no s¨¦ que tenga que har conmigo, pero sies sobre ini apellido, quiera que sepa que¡­ ¨C Su secreto est¨¢ a salvo conmigo, Sarah. No es sobre eso que quiero harle, me he enterado de algunas cosas que pasaron mientras estuve ena y no s¨¦ por donde empezar. En realidad sise, quiero pedirle una disculpa por elportamiento de mi familia, no pretendo disculparme por ellos, cada quien es responsable de sus actos y har¨¢n lo que les salga del coraz¨®n, pero yo me siento, de alguna manera, avergonzado por manera en que ha sido tratada por una familia que se jacta de buenos modales, de se y poder. Si yo no hubiese tenido ese idente que me dej¨® de esta manera, cr¨¦ame que educaci¨®n de Gina hubiese sido diferente y de mi madre me encargaria de alguna manera. Me enter¨¦ que estuvo casada con Alexander por dos anos y tambi¨¦n s¨¦ lo que hizo para que se divorciaran. No es esta manera que debi¨® conocer a los integrantes de mi fami. -a pesar de lo mucho que se le dificultaba har, no paro hasta decir todo lo que pensaba de su propia familia. Mir¨¦ a Alexiso si fuera de otro mundo, ¨¦l no parecia un Lancaster m¨¢s, estuvo a?os ausente pero no fue impedimento para ahora mostrarse m¨¢s serio y maduro que todos los Lancaster juntos, no dudaba que sis cosas hubiesen ocurrido de otra manera, el hubiese sido cabeza de familia despu¨¦s de la muerte del Sr. Lancaster. Aunque se veia fragil, lucia imponente y respetable. Si se lo propone, puede hacer temr al que sea, el ro ejemplo de anoche cuando reprendi¨® a Gina cuando me ataco. -Sr. Lancaster, aprecio mucho su intenci¨®n, pero usted no me ha hecho nada, no tengo nada que disculparle. Y para nadie es un secreto que estuve dos a?os casada con Alexander. Tal vez no fue manera para conocer a su familia, peros cosas ya sucedieron y quiero darle vuelta a p¨¢gina, no quiero saber nada de ellos, si estoy aqui es por temas de trabajo, pero pronto volver¨¦ a Paris y todo seguir¨¢o estuvo desde que me divorcie. -si todo fuera tan simpleo decirlo, pero lo m¨¢s probable es que nada sea igual despu¨¦s de que todos conozcan a Sarah Doinel y sobre todo, que sepan que tuve un hijo de Alexander La mirada de Alexis se apag¨® por un segundo y se qued¨® enpleto silencioo si estuviera analizando algo, no podia adivinar que. ¨C Le quiero hacer una pregunta. -dijo al fin, despu¨¦s de unos segundos donde reinaba el inc¨®modo silencio. -?C¨®mo termin¨® casada con Alexander? Si pregunta me descoloco por un momento y me removi inc¨®moda en el s, no queria har del pasado y menos si tenia que ver con Alexander. No sa si mencionar el encuentro en carrera ndestina que me llev¨® a reconocerlo en universidad, porque cada vez estaba m¨¢s segura que ese no era Alexander. ¨C Ese es un tema irrelevante. -contest¨¦ evasiva, mientras golpeaba mi rodi con punta de mis dedos. ¨CYo tambi¨¦n te quiero hxer una pregunta, c¨®mo sabe qui¨¦n soy? ¨C pregunt¨¦ con intenci¨®n de que soltara lo que he venido sospechado hasta ahora, Susbios se curvaron en una d¨¦bil sonrisa que no sabiao descifrar, pero que me hizo sentir nerviosa y ansiosa por saber lo que pasaba por su mente. ¡ª ?No se acuerda de mi? ¨C aque pregunta fue confirmaci¨®n a mis sospechas, ng hacia falta que dizeramas para saber de lo que estaba hando. Enarque una c esperando que el me lo dijera todo. ¨C sigur huyendo de su escolta? ¨C pregunt¨® con tono divertido y un escalofrio me recorrio de ple a cabeza. ?Es posible que siga dudando despu¨¦s de eso? Solt¨¦ una risa sin gracia bajo su mirada divertida y llena de nostalgia. C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. ¨C Entonces, si fue usted con quien me tropec¨¦ esa noche. -respondi sin rodeos, sintiendomeo una completa est¨²pida por confundirlo con su gemelo. -?Con qui¨¦n si no? ¨C pregunt¨® mientras se acercaba con su si de ruedas, logrando aumentar mis nervios. -Pens¨® que era Alexander, estoy en lo cierto? -pregunt¨® con cierto tono de desiluci¨®n y asenti con mi cabeza sin dejar de sentirmeo una tonta. ¨C ?C¨®mo es que me recuerda?-pregunt¨¦ curiosa, viendo su rostro m¨¢s cerca. Una aut¨¦ntica sonrisa apareci¨® en su rostro. ¨C Desde el momento en que tropez¨® conmigo, no pude saca de mi mente, su nombre sonaba en mi cabeza, sabia que era hija de Leonardo Doinel, esa de que todos haban, pero que nadie sabia de su paradero, lo supe porque busque por sus r*************, intentando dar con usted, pero me hicieron subir a ese auto y cuando despert¨¦ senti que habia pasado solo una noche, el recuerdo de su rostro, su nombre; el recuerdo de usted lleg¨® a mi mente enseguida, no recordaba nada m¨¢s. Es por eso que recuerdoo si no hubiese pasado trece a?os, Sarah Doinel. -me qued¨¦ paralizada despu¨¦s de escuchar sus pbras que salieron casi en un susurro y entendia que no queria que nadie en casa lo escuchara contando algo que solo ¨¦l y yo podiamos saber por los momentos. Mi coraz¨®n se encogi¨® al saber que lo vi antes de que terminara de esa manera y ahora volvia a pensar que pude hacer mucho para evitar que se subiera a ese auto, si me hubiese quedado un poco m¨¢s a conversar con ¨¦l, todo hubiese sido distinto, tal vez yo no me hubiera enamorado de su hermano, ni me hubiese casado, pude evitar tanto esa noche. ¨C Yo¡­ No s¨¦ qu¨¦ decir. ¨C admiti sinti¨¦ndome desconcertada con situaci¨®n y sintiendos l¨¢grimas picando en mis ojos. Alexis tomo una de mis manos y su calor invadid porpleto, no tenia fuerza suficiente para alejarme de su tacto, me sentia perdida. ¨C Ya pas¨®, sigo vivo que es lo bueno.?Por qu¨¦ ha permitido que mi familia tratara tan mal? No lo mereces. -se notaba frustrado por el hecho de que todos los integrantes de su familia, sin excepci¨®n, mestimaron de alg¨²n modo ¨C Eso no importa y tampoco debe importarle, eso qued¨® en el pasado, no soy misma Sarah con que Alexander estuvo casado, ahora no me importa tomar represas con quien sea que se atreva a meterse conmigo.-dije solt¨¢ndome de su agarre queenzaba a iodarme. -Yasi eso deblo ser desde un principio, no s¨¦ c¨®mo pasarons cosas, pero Imagino que el amor por Alexander llev¨® a soportar cualquier cosa y est¨¢ bien que fue su forma de demostrar lo mucho que lo querias, pero el amor proplo debe estar por encima de todo, no se puede amar a alguien sin antes amarse a usted misma. Plenselo, y tal vez m¨¢s adnte, pueda arrer el curso de historia como debi¨® ver desde un principl.-me levante del s sintiendome asilda de pronto con su repentina insinuaci¨®n. ?Qu¨¦ queria decir? ?Qu¨¦ podiaenzar una rci¨®n amorosa con ¨¦l? ?Se volvi¨® loco? Eso espletamente ridiculo y mal visto. En primer lugar, no iba a fijarme jam¨¢s en el hermano de mi exesposo y mucho menos siendo id¨¦nticos, y segundo, no permitiria que mi hijo m¨¦ pap¨¢ a su tio. Eso es absurdo. Con un Lancaster, nunca m¨¢s, ni por m¨¢s bueno parezca. Adem¨¢s, no estaba para liones de vida, eso lo aprendietiendo m¨¢s de un error desde el momento que puse mis ojos en Alexander, no necesitaba que un desconocido, me dijera lo que ya sabia y lo que estaba haciendo en este momento. Am¨¢ndome a mi misma y a persona m¨¢s importante en mi vida, Trist¨¢n. Su sobrino. ¨C Sr. Lancaster, creo que est¨¢ confundiendos cosas, yo no pretendo volver a ser parte de su familia, aquel encuentro fue solo eso, un encuentro, no hay manera de siquiera imaginarlo a mido, tal vez asilo quiso el destino. Lo siento, pero debo irme, no podr¨¦ almorzar con usted, hasta luego. ¨C tom¨¦ mi cartera y camin¨¦ hacia salida, pero su pregunta me detuvo. ¨C A¨²n sientes algo por ¨¦l? ?Es por eso? ¨C solt¨¦ una risa sin gracia antes de girarme hacia ¨¦l. ¨C Lo ¨²nico que puedo sentir por ¨¦l, es l¨¢stima, toda su vida no ha sido m¨¢s que un titere de su madre y su hermana, y ni har de mujer por que tir¨® a basura dos a?os de matrimonio. -hice una pausa, para tomar aire. -Tengo razones de peso y que pronto todos sabr¨¢n. ¨C ?Qu¨¦ razones? ?Qu¨¦ es lo que todos sabr¨¢n? -escuch¨¦ su voz detr¨¢s de mi y me tens¨¦ enseguida. No puede ser que tenga tan m suerte en vida, justo tenia que llegar Alexander en este momento. 11 Apenas lo mir¨¦, antes de volver a mirar a Alexis, no me iba a quedar a responderle, ni siquiera estaba hando con el ¨C Con permiso Sr. Alexis, que tenga bonito dia. Chapter 41 Chapter 41 Nosotros. No soportaba ni un segundo presencia de Alexander y mucho menos en que una vez fue nuestra casa. No espere respuesta alguna de Alexis y retome micamino hacia salida donde me esperaba camia con Vincent adentro, quien se ofreci¨® a quedarse por si surgia alguna irregridad y esta era una Pas¨¦ de Alexander, ignorandoloo si no estuviera a unos cuantos metros y baj?s escaleras a paso r¨¢pido, justo en el momento que llegue al ¨²ltimo escal¨®n, escuch¨¦ pasos detr¨¢s de miy me detuve antes de chocar con el cuerpo de Alexander que se atraves¨® en mi camino, ¨C Sarah, hablemos por favor.-lo mir¨¦ con el ce?o fruncido, sin una pizca de gracia en mi rostro. Era increible lo id¨¦ntico que es a su gemelo, pensaria que estaba hando con Alexis de no ser porque el color de sus ojos son distintos. ¨C Sr. Lancaster, no tengo mucho tiempo, mi asistente ya recibi¨® su propuesta y lo vamos a discutir en una junta directiva, el dia de ma?ana estaremos anunciando marca elegida para cboraci¨®n, si no hay m¨¢s nada por har, me retiro. -volvi a pasar por sudo, pero antes de que siguiera mi rumbo, me tomo del brazo deteni¨¦ndome porpleto. Mire su mano que me tomaba firme, el contacto de su piel con piel quemabao el infierno, me desagradaba aque sensaci¨®n. -Esa no es manera de tratar a una dama, me est¨¢stimando. Me salt¨¦ de un tir¨®n de su agarre y sus ojos miel inspionaron todo mi rostro. ¨C No quiero har sobre cboraci¨®n, ni de asuntosborales. Quiero har de ti y de mi. -mis cejas se elevaron y no pude evitar soltar una risa llena de diversi¨®n. ?Me est¨¢ fodiendo? ¨C Que? No hay nada de que har, crecuerda que estamos divorciados? Lo que no se habl¨® dentro del matrimonio no me importa ahora. -dije tranqu, sin eliminar diversi¨®n en mi rostro. Esta vez si que me ha hecho reir. ¨C Entonces, despu¨¦s del divorcio tu puedes decirme que mi familia te humill¨® todo el tiempo, y yo no puedo decir nada, eso no me parece justo. ¨C dijo con su voz fria y ¨¢spera,o si le molestara que no quiera entar una conversaci¨®n con ¨¦l. ?Qu¨¦ pretende? Qu¨¦ hablemos de algo que ¨¦l mismo se encarg¨® de arruinar? Es una p¨¦rdida de tiempo. ¨C Sr Lancaster, usted me lo ha preguntado por su propia cuenta, ni siquiera le di una respuesta directa, solo dej¨¦ que usted mismo lo descubriera. Si no tiene nada mejor por decir, preliero irme. ¨C (espondi serena.odando mi cartera en mi antebrazo antes de volver a caminar hacia salida, dejando a Alexander con pbra en boca. Camin¨¦, sintiendo el calor recorriendo por todo mi cuerpo, los encuentros con Alexander me ponian de malhumor casi de inmediato, no pod¨ªa dejar de sentirme asqueada con solo mirar su rostro desvergonzado Solt¨¦ un grito cuando senti sus manos elev¨¢ndome hasta cargarme en su hombroo un costal de papas y caminaba en diri¨®n al patio trasero sin necesidad de entrar a casa ¨C ?Alexander! ?Bajame en este mismo instante! ;Voy a mar a policia! ?Maldita sea! ?Esto es un secuestro! -grit¨¦ a todo pulm¨®n con esperanza de que Vincent pudiera escucharme y viniera a mi rescate, pero est¨¢bamos muy lejos, solo me quedaba esperanza de que Alexis pudiera intervenir por mi ¨C ?Si no me bajas en este preciso momento vas a pagars consecuencias! ?Te voy a denunciar por secuestro! ¨C Has entrado a mi casa por tu propia cuenta, no cuentao secuestro. ¨Cnce un grito de frustraci¨®n y pens¨¦ que me llevaria a su cancha de tenis o que menzaria a piscina sin m¨¢s, pero 1. Me dej¨® en el suelo del sal¨®n exterior al otrodo de piscina y no espere para abofetearlo, haciendo girar su cabeza hacia undo. -?Qu¨¦ se ha creido! ?Se ha vuelto loco! -volvi¨® su rostro hacia mi mientras se tocaba mei con susrgos dedos, se acerc¨® amenazadoramente hacia miy de inmediato lo empuje por los hombros. Este imb¨¦cil estaba sacando mido agresivo y no me haria responsable de absolutamente nada ¨C Entonces conocias a mi hermano desde hace a?os. -dijo volviendo a acercarseo si no lo hubiese empujado con todas mis fuerzas. ¨C Qu¨¦ te importa, no es tu maldito problema. -lo volvi a empujar y aproveche el espacio que tenia para caminar de regreso, pero Alexander me tom¨® por sorpresa al empujarme hasta pared. Me queje cuando mi espalda choc¨® contra fria pared y lo mir¨¦ con dagas en los ojos por cercania de su cuerpo, me tenia acorrda con sus brazos, estaba alborotando mis ganas de arrancarle cabeza de su estupido cuerpo. -?Cu¨¢l es tu problema? ?Quleres har? Ok, hablemos, pero al?jate de mi. ¨C lo volvi a empujar y me escape de su cercania que me repugnaba. -Tienes cinco minutos. ¨C ?Por qu¨¦ no me dijiste que conoc¨ªas a mi hermano? ¨C pregunto desde su lugar, mientras yo me mantenia lo m¨¢s lejos posible de ¨¦l. Solte una risa sin ¨¢nimos. ¨C Yo qu¨¦ iba a saber que era tu hermano, nunca me haste de ¨¦l.-respondi tajante y pensando lo absurdo que se estaba volviendo est¨¢ ¡°conversaci¨®n¡±. -?Eso que tiene de importante? Fue un simple unc veniro E.muy importante, porque de alguna manera, eres raz¨®n por que su recuperacion ha evolucionado de una manera impresionante -dijo con cierto fastidio en su YOZ, entonces recorde al par de enfermeras que insinuaron que yo estaba ayudando a Alexis a recuperarse. ¨C Yo no tengo nada que ver con Alexis, ni con fami Lancaster, en todo caso, ?qu¨¦ pas¨® para que terminara de esa manera? ¨C aprovech¨¦ para preguntar aquello que me intrigaba y pude ver c¨®mo el cuerpo de Alexander se tensaban, trag¨® en seco haciendo que manzana de Ad¨¢n se moviera de arriba a abajo. Estaba nervioso, lo s¨¦, lo conoci muy bien en los a?os que estuvimos juntos. ?Acaso ¨¦l tenia algo que ver con su idente? Lo mir¨¦ con los ojos entrecerrados y evadio mi mirada por unos segundos. ¨C Es sobre eso que queria har contigo cuando fui a Paris. -dijo de pronto y entonces supe que si, efectivamente, Alexander tenia algo que ver con el idente. Desvi¨¦ mirada a piscina antes de har. ¨C ?Y esperaste doce a?os para decirmelo? ?No confiaste lo suficientemente en tu esposao para siquiera mencionar que tienes un hermano? ¨C pregunt¨¦ disgustada, con un mal sabor de boca al mencionar a su esposa. ¨C No es tan sencillo, Sarah.Acepto que debi decirtelo desde un principio, pero hice algo malo y he vivido con culpa por muchos a?os, tal vez no hubieseetido tantos errores si te lo hubiera confesado, tal vez nosotros¡­ From N?velDrama.Org. ¨C Ya basta. Es suficiente, no me interesa saber nada rcionado a gran familia Lancaster. -o interrumpi antes de que se desviara a un tema que no ten¨ªa ni m¨¢s minima intenci¨®n de tocar. ?Nosotros? Ya no hay un nosotros.¡± Eso muri¨® en el momento que decidi¨® farle a nuestro matrimonio. Ya no existe ni existir¨¢ un nosotros. ¨C Sarah, solo quiero ararte lo de Rachel,s cosas no fuerono lo imaginas. -levant¨¦ mi mano para que dejara de har en cuanto escuch¨¦ el nombre de esa mujer. Har de aquello era desagradable, no queria recordar escena que me destruy¨®. ¨C Alexander, yo s¨¦ lo que vi, no hay nada que arar, seao sea, me fuiste infiel y no hay justificaci¨®n, ni pero que valga. Creo que hay algo que no has entendido. Estamos divorciados y no me interesa saber nada rcionado contigo, no me debes explicaciones y yo tampoco quiero escuchas, ? para que seguir mirando al pasado? ¨C pregunte con indiferencia y solt¨¦ un suspiro cansado, antes de volver a caminar hacia salida del sal¨®n. ¡ªYa pasaron los cinco minutos. Esta vez no me detuvo de manera tan brusca que lo hizo anteriormente, pero si me detuvo con una pregunta que me dej¨® inm¨®vil. ¡ª ?Qu¨¦ es eso que pronto todos van a saber?-mi piel se eriz¨® al escuchar su voz gelida y cerr¨¦ mis ojos pensando en Tristan, lo mejor para el era conocer a su padre, mi papa tenia raz¨®n, no podia quitarle el derecho a Alexander de conocer a su hijo y si no lo quiere tens un tema aparte Me gire solo un poco para mirarlo con desden. ¨C Lo sabr¨¢s el d¨ªa que presentemos marca que cborar¨¢ con Doinel. Ser¨¢ una gran sorpresa. ¨C dije sintiendo mis m¨²sculos tensos, su boca se abri¨® para decir algo m¨¢s, pero volvi a retomar mi camino, dej¨¢ndolo solo, con su mirada afligida. Chapter 42 Chapter 42 Hombre malo Mi padre nos reuni¨® para tomar una decisi¨®n sobre mejor propuesta para cboraci¨®n. Antes de reuni¨®n, hab¨ªa pasado tarde con Trist¨¢n, pensando en el momento que le presentar¨ªa a su padre, era imposible no sentirme nerviosa, pero ya no ha marcha atr¨¢s, Alexander deb¨ªa saber de su existencia. Maga se lo llev¨® a pasear junto al chofer, mientras reuni¨®n estaba en curso, por lo que trate de concentrarme ¨²nicamente en el trabajo. Antes deenzar videoconferencia con el resto de junta directiva, mi padre quer¨ªa decir unas pbras respecto al primer dia de semana de moda. ¨C Como se han dado cuenta, hay mucho potencial en cuanto a dise?os, muchas marcas han innovado, sin embargo, unas destacan en lista de propuestas. Antes deenzar, quisiera dirigirme a Sra. Boyer. -dijo mi padre desde su asiento y mi mirada viaj¨® hasta Michelle, qui¨¦n estaba sentada a al frente de m¨ª, si no fuera por el mado de atenci¨®n que mi pap¨¢ le iba a dar, e ni siquiera estuviera aqui. ¨C Se?or, si es por lo de anoche, yo¡­ ¨C Sra. Boyer, d¨¦jeme har.-mi padre interrumpi¨® y Michelle se tenso en su asiento, con vista vada en el jefe. ¨C Quiero recordarle que usted est¨¢ aqu¨ª para encargarse de los contratos, lo que usted hizo anoche es un trabajo que solo lepete a vicepresidente Sarah, hemos dado un zo para recibirs propuestas des marcas y en ning¨²n momento empresa LC se mostr¨® interesada en el proyecto hasta que usted intervino, no solo nos dejao unos interesados, sino tambi¨¦n le est¨¢ quitando oportunidad a otra marca con potencial y poco conocidos en el mundo de moda, que quiera crecer, ese fue nuestro objetivo principal. Digame usted, ?Lancaster Collection no es lo suficientemente conocido? El aura fr¨ªa de mi padre pod¨ªa intimidar a cualquiera y Michelle no era excepci¨®n, su rostro se torn¨® tan ncoo un papel, pors pbras de mi padre, parece que no sab¨ªa en d¨®nde meter cara de verg¨¹enza. ¨C Sr. Doinel, mi intenci¨®n fue buscar mejores opciones, LC es una empresa s¨®lida, me pareci¨® que una cboraci¨®n con ellos seria muy beneficioso para Doinel, innovaci¨®n y calidad de sus dise?os supera por mucho a cualquier marca, no malinterprete mis intenciones, pens¨¦ en lo que ser¨ªa m¨¢s viable y el peque?o margen de riesgo para empresa. - aunque Michelle tuviera raz¨®n en cuanto as ventajas que nos traer¨ªa una cboraci¨®n con Lancaster Collection, sabia muy bien que no fue esa verdadera raz¨®n por que le insisti¨® a dicha empresa de presentar su propuesta. -Aceptar¨¦ cualquier decisi¨®n que tome, supongo que han decidido despedirme. Su mirada vte se detuvo en m¨ª, me estaba culpando con sus ojos,o si de verdad yo fuera capaz de hacer algoo aquello y aunque ganas no me faltaban, no me iba a dejar llevar por sus ms intenciones, yo no erao e. Solo quer¨ªa llevarme contraria, siempre estuvo resentida por arrebatarle el cargo que e consider¨® suyo, no soportaba que una ¡°reci¨¦n llegada¡± ocupara si que tanto so?¨®. De alguna manera, queria hacerme sentir inc¨®moda en empresa, tal vez para que desista de mi cargo, lo intent¨® hace a?os cuando rego rumores sobre mi matrimonio fallido y una supuesta infidelidad de mi parte. siendo Trist¨¢n el fruto de aque infidelidad. ¨C Eso lo s¨¦ perfectamente, Sra. Boyer, creo que no ha entendido mi punto, nuestra intenci¨®n siempre fue cborar con una nueva marca y darle mano para que su potencial sea conocido. Y supone mal. No tomar¨¦ medidas en el asunto porque Sra. Petit me lo ha pedido, espero que esto le sirva de advertencia, solo lim¨ªtese a hacer su trabajo, no conseguir¨¢ nada haciendo el trabajo de Sarah. ¨C Michelle parecia abrumada por ira, es evidente que estaba reprimida por lo tensa que estaba su mand¨ªb. Por un momento sent¨ª una peque?a satisfi¨®n por su rega?o, pero esfum¨¦ de inmediato, no quer¨ªa que pensaran que me estaba saliendo con mia, porque no, e solo necesitaba un mado de atenci¨®n para que deje de meter sus narices donde no man, a tercera no tendr¨¦ consideraci¨®n . ¡ª Disculpe, Sr. boinel, no volver¨¢ a pasar. ¡ªse disculpo, aunque no parecia muy sincera, de todos modos, ya era su segunda astvertencia y no habria una tercera oportunidad. ning¨²n momento pues lo ¨²ltimo que queria era mezr mi trabajo con lo personal, con un poco de suerte, desechar¨ªan idea de trabajar con una empresa reconocida y que dejaba as dem¨¢s marcas por debajo. : Aunque idea principal de cboraci¨®n era trabajar con una marca nueva,s opiniones estaban dividas en un cincuenta y cincuenta, no pod¨ªamos decidirnos entre Innova y Lancaster Collection, por undo estaba justo lo que mi padre queria y por otro propuesta casi perfecta. Entonces, el padre de Paul y Abby propuso una idea que fue apoyada por mayoria, incluso a mi padre le pareci¨® una buena propuesta. ¨C Ya que hemos tomado una decisi¨®n, ma?ana lo anunciaremos y llevamos a cabo firma del contrato. ¡ªme qued¨¦ en silencio, mientras pensaba en m suerte que tenia ¨²ltimamente. Por supuesto que fui primera en estar en desacuerdo, pero propuesta del Sr. Dubois fue aprobada por mayor¨ªa de votos. Al finalizar reuni¨®n, todos abandonaron el despacho de mi padre, cuando estuve a punto de irme mi padre me m¨®. Copyright by N?v/elDrama.Org. ¨C Sarah, qu¨¦date un momento. ¨C dijo mi padre dejando algunos documentos sobre su escritorio, me volv¨ª a sentar y lo mir¨¦ sin ¨¢nimos. S¨¦ que esta decisi¨®n no es m¨¢s c¨®moda para ti, pero sabes que este ser¨¢ un proyecto muy importante. ¨C Est¨¢ bien, pap¨¢, lo entiendo y lo acepto aunque no est¨¦ de acuerdo, estoy apartando lo personal de loboral, de lo contrario, no seria muy profesional de mi parte. Har¨¦ lo posible por llevar fiesta en paz. -dije resignada, mi padre asinti¨® con una sonrisa. ¨C No esperaba menos de ti, puedes estar tranqu, el proyecto ser¨¢ en Par¨ªs, as¨ª que no es necesaria la presencia de ¨¦l, con un representante de su empresa es suficiente. -asenti con mi cabeza. ro que el presidente no podia dejar dedo el trabajo en su propia empresa, con un representante basta y sobra. -Por otrodo, quer¨ªa conversar un tema que me tiene un poco inquieto, y es ques redes no paran de har sobre Sarah Petit y sus amorios. Resopl¨¦ con frustraci¨®n al recordars nuevas calumnias, estoy segura que Amelia estaba detr¨¢s de esto. ¨C Lo s¨¦, Sra. Lancaster puede tener mucho que ver en esto, no quer¨ªa decirtelo, pero un periodista me ha estado siguiendo desde esta ma?ana, con ayuda de Vincent logr¨¦ perderlo. -le inform¨¦ sin perder tranquilidad. -?Por qu¨¦ no me lo has dicho antes? Ahora entiendo de d¨®nde sacaron un art¨ªculo tan absurdo. -dijo mientras buscaba algo en su ordenador y me lo mostr¨®, sorpresa fue grande al ver cantidad de calumnias, pero s¨®lo pude soltar una carcajada. ¡°Leonardo Doinel el sugar daddy de Sarah Petit.¡± Junto al titr estaba imagen de ambos abrazados en cafeteria de esta ma?ana despu¨¦s de tener nuestra cha de padre e hija. ¡°Sarah Petit y Vincent Lefevbre, capturados cons manos en masa. ?La nueva conquista del soltero codiciado?¡± Yo lo supuse, me fotografiaron en entrada del hotel abrazada a Vincent. ¨C Debo admitir que se han lucido.-dije divertida mientras le daba un vistazo resto de noticias donde me involucraba con mi padre y mi primo, ha logrado mi objetivo. En menos de un dia mi nombre se volvi¨® tendencia y losentarios de los internautas no eran nada agradables. ¡°Primero con Paul, ahora con el Sr. Doinel y su sobrino Vincent, ?Qu¨¦ desvergonzada!¡± ! ¡°Ahora entiendo su repentino ingreso a Dolnel.¡± ¡°x: Un divorcio nu puede cambiarte tanto. ¨C Sarah despu¨¦s del divorcio.¡± ¡°De to que se satv¨¢ Alexander.¡± ¡°No le basta con uno, ahora son tres! Y sin contar a su excu?ado, quien sabe cu¨¢ntos m¨¢s.¡± Dejt de leer los incoblesentarios de los ingenuos que se creen todo lo que ven en redes, s¨ª les dicen ques vacas vun, ellos to creer¨¢n de inmediato, ¨C Sarah, movere mis contactos para dar con el responsable de esto y darles una li¨®n, har¨¦ hasta lo imposible para que eliminen tantas barbaridades sobre ti. -dijo cerrando pesta?a de p¨¢gina de far¨¢nd y negu¨¦ con mi cabeza. ¨C Pap¨¢, deja que sigan hando, el d¨ªa de mi presentaci¨®n se van arrepentir de haber levantado falsos en mi contra. -dije despreocupada y mi padre no parec¨ªa muy convencido. ¨C Tranquilo padre, s¨¦ lo que hago, tengo un as bajo manga. Aunque no logr¨¦ convencerlo del todo, asinti¨® con su cabeza y me dej¨® ir. No me preocupaba demasiado, pues contrat¨¦ a un periodista para que encontrara informaci¨®n sobre persona que le pag¨® al paparazzi para que me siguiera y aunque yo ya lo sab¨ªa, quer¨ªa pruebas para el dia de mi presentaci¨®n, esa mujer no sabe lo que le espera. Maga lleg¨® a casa con Trist¨¢n una hora antes de irme a pasar de esta noche, mi coraz¨®n se encogi¨® al ver a mi hijo cons mejis rojas y sus ojos cristalizados, ra se?al que estuvo llorando. ¨C ?Qu¨¦ pas¨®? Maga, ?qu¨¦ le pas¨® a Trist¨¢n? ¨C pregunt¨¦ preocupada, mientras corr¨ªa a abrazar a mi hijo, cuando subio inferior se arqueo formado un puchero triste. Lo revise de pie a cabeza buscando lo m¨¢s m¨ªnimo, pero no encontr¨¦ nada. ¡ª No le ha pasado nada, nina Sarah, es solo que lepr¨¦ un hdo y un se?or tropez¨® con ¨¦l, no le dio ninguna probada, el se?or fue unpleto maleducado, no se disculp¨® solo lenz¨® una mirada llena de rabia a Trist¨¢n porque ensuci¨® su pantal¨®n, y Trist¨¢n se asust¨®. ¨Cmir¨¦ a mi hijo quien tenia mirada triste y asustada, frunci misbios reprimiendo ira que burbujeaba en mi sistema. ¨C ?Qui¨¦n se cree que es ese se?or? Maga, ?sabes quien fue? ¨Cvolv abrazar a Trist¨¢n que segu¨ªa afectado. ¨¦l no estaba acostumbrado a ese tipo de tratos, creci¨® en un ambiente lleno de amor donde no faltan las sonrisas, por supuesto que se va a asustar por una m mirada. ¨C El se?or es malo, mam¨¢. -gimoteo mi hijo y le dej¨¦ muchos besos en su cabeza. ¨C No tengo ni idea, pero debe ser alguien importante, iba bien vestido y con un par de escoltas. - aunque quisiera dar con ese se?or para remarle y darle una li¨®n, era casi imposible. No podia dar con el responsable del nto de mi hijo, con solo saber que iba bien vestido y un par de escoltas. ¨C Tranquilo, ;si? Olvida ese se?or malo, ma?ana iremos por otro hdo. -su cabello se agito cuando asinti¨® con su cabeza y lo alc¨¦ entre mis brazos para darle calor maternal. ¨C Si, mam¨¢. Mi tel¨¦fono son¨® cuando Maga estaba por har y me disculpe antes de contestar, era un n¨²mero desconocido. ¨C {H? ¨C habl¨¦ con Trist¨¢n a¨²n en mis brazos. ¨C Sarah, solo quiero hacerte una pregunta y respondeme con verdad. -reconoci voz de Alexander enseguida, sonaba alterado y estaba hando, ni por que estaba tan exaltado. ?De d¨®nde sacaban los Lancaster, mi n¨²mero personal? Puse mis ojos en nco y tspert paciente a que haia. ¨CTuviste un hijo? Chapter 43 Chapter 43 Nadie va a arruinar nuestra noche. Mi mano temblo por un momento y por poco dejo caer el celr al suelo, sent¨ª el fr¨ªo recorriendo mi cuerpo y erizando mi piel a su paso, los estragos en mi est¨®mago casi hacen que devuelva todo lo que com¨ª en el dia. Mir¨¦ a Trist¨¢n, a¨²n en mi brazo, su cabeza reposaba en mi hombro y parecia que estaba por quedarse dormido. Abri mi boca para responder, peros pbras se quedaron en mi garganta, me resultaba casi imposible pronunciar pbra alguna. Copyright by N?v/elDrama.Org. ¨C Sarah, s¨¦ que est¨¢s ah¨ª, estoy escuchando tu respiraci¨®n. Responde, ?tuviste un hijo? ¨C al escuchar su voz que se volvi¨® g¨¦lida y con cierta desesperaci¨®n, sali de mi ensimismamiento y me acerqu¨¦ a Maga para que tuviera a Trist¨¢n por un momento. ?C¨®mo lo supo? Esta no¡¯era manera que deb¨ªa saberlo, no por otra persona que no fuera yo, era un tema que solo mepete a mi. ¨C ?De d¨®nde ha sacado eso, Sr. Lancaster?-pregunt¨¦ sin responder a su pregunta, pues antes, queria saber c¨®mo diablos se entero. Eran muy pocass personas que lo sab¨ªan, mis amigos, mi familia y el personal de empresa, pero estos ¨²ltimos, hab¨ªan firmado un acuerdo de confidencialidad, por lo que no ten¨ªan permitido mencionar lo m¨¢s m¨ªnimo rcionado a Trist¨¢n. Camin¨¦ hasta el balc¨®n, alej¨¢ndome de Maga y de mi hijo, el viento golpeaba mi cuerpo, pero ni siquiera pod¨ªa sentir un poco de fr¨ªo, mi pulso aumento de sobremanera y mi respiraci¨®n era pesada. ¨C ?Debo tomar esoo un si? -pregunt¨® impaciente y cerr¨¦ mis ojos frustrada porque esto se iba a volver una guerra de preguntas sin respuestas. Mordi mibio inferior con fuerza y trate de calmarme o terminar¨ªa dici¨¦ndole cualquier locura. 14 ¨C Sr. Lancaster, no le dare una respuesta si no me dice de d¨®nde ha sacado tal cosa. -me impresionaba mi voz tranqu y serena, cuando por dentro estaba muriendo de nervios y rabia a vez. Escuch¨¦ un estruendo del otrodo de l¨ªnea,o si hubiesenzado algo al suelo y solt¨® unrgo suspiro que me puso los vellos 2 de punta. ¨C Di mi pbra de que no diria el nombre de persona que me ha dicho esto, pero te lo dir¨¦ smente porque quiero escuchar respuesta de ti, con tu propia voz.-tragu¨¦ en seco, mientras mis manos segu¨ªan temndoo si estuviera muriendo de frio, pero mis mejis estaban ardiendo como el mism¨ªsimo infierno. ¨CMichelle Boyer. Mis ojos se abrieron en gran medida y rabia en mi ser aument¨®. ?Esa mujer ?Esa est¨²pida mujer se atrevi¨® a seguir metiendo sus narices en mis asuntos! Acaba de firmar su sentencia de muerte, no solo acab¨® con poca paciencia y tolerancia que me quedaba, sino tambi¨¦n acaba de infringir el acuerdo de confidencialidad, esto le traeria problemas con mi padre y lo m¨¢s probable es que sea despedida directamente. ¨C ?rol Boyer, ?c¨®mo no se me ocurri¨® antes? ¡ªpregunt¨¦ m¨¢s para m¨ª misma, pero Alexander me escuch¨®. Michelle estaba entrando a un terreno donde no habr¨ªa nada ni nadie que pudiera salva, se estaba metiendo con mi hijo y eso no lo iba a permitir. ¨C Si, Boyer. Es cierto o no? Dime, ?tienes un hijo?-mir¨¦ el cielo oscuro, mientras me preguntaba, por qu¨¦ nada pod¨ªa saliro lo : tenia neado. ¨CSarah¡­ ¨C Si, tengo un hijo. ¨Crespondi con voz serena al escuchar su tono de advertencia. . ::: El silencio se hizo presente y podia escuchar lostidos de mi coraz¨®n que por poco sale disparado de mi pecho, mis piernas temron por los nervios y el p¨¢nico que me recorria entera. Se me hizo casi imposible respirar con normalidad por punzada que sentia en mi pecho. Frot¨¦ mis dedos en frente, jaqueca amenazaba con aparecer, esa ser¨ªa cereza del pastel. ¨C Increible. -murmur¨® antes de soltar una risa sin gracia,o si le resultara imposible de creer. -?Es de Paul o de Vincent? Porque tienes tantos amorios que ni siquiera se puede saber de qui¨¦n ¨¦s. -alc¨¦ mis cejas sorprendida por lo que acaba de insinuar. ?Por qui¨¦n me toma? No me faltarons ganas de colgar el tel¨¦fono y seguir ocult¨¢ndole que es su hijo, pero tom¨¦ una bocanada de aire calmando mis impulsos y pensando que ya era hora de que lo supiera. D¨ªas m¨¢s, d¨ªas menos, de todos modos lo iba a saber. ¨C Alexander. -dije su nombre sinti¨¦ndome realmente molesta, tom¨¦ un respiro y me repeti una y mil veces que deber¨ªa seguir trat¨¢ndolo de usted. -?Usted cree que si alguno de ellos fuera el padre, yo estar¨ªa respondiendo a sus repentinas preguntas o siguiera manteniendo esta inesperada mada? Yo no deberia informarle a usted sobre mi vida privada despu¨¦s del divorcio, no obstante, aqu¨ª estoy respondi¨¦ndole. -dije completamente seria, mientras pensaba lo mucho que me costaba decirle directamente que ¨¦l es el padre de mi hijo. De hecho, decirlo por mada no era lo m¨¢s apropiado. ¨C ?Qu¨¦ quieres decir con eso? Sarah, s¨¦ m¨¢s directa, no estoy de humor para tus rodeos. -solt¨¦ una risa silenciosa por lo lento que est¨¢ siendo, ira no lo dejaba analizar mis pbras, el malhumor se seguia notando hasta el otrodo de linea, solo con su tono de voz y respiraci¨®n agitada, pod¨ªa darme cuenta que estaba cabreado,o si le afectara demasiado que hubiese tenido un hijo de otro hombre. Eso no deber¨ªa importarle en lo m¨¢s m¨ªnimo, despu¨¦s de todo, ¨¦l me cambi¨® por otra mujer, ?acaso no queria ser libre? ?Con qu¨¦ . derecho me remaba? ?Se le est¨¢ olvidando que estamos felizmente divorciados? ¨C No creo que sea lo m¨¢s adecuado har de este tema por tel¨¦fono, ?qu¨¦ tal si¡­ -iba a invitarlo ma?ana a casa para que conociera a Trist¨¢n, hoy no ser¨ªa posible porque est¨¢bamos sobre hora para pasar de hoy, sin embargo, habl¨® interrumpiendo lo que estaba por decir, estaba cegado por la ira. ¨C Tanto te cuesta decir quien es el padrel ?Acaso no lo sabes?-me qued¨¦ en silencio por unos segundos, a punto de perder poca paciencia que me quedaba por lo molesto y poco racional que se estaba volviendo Alexander. ¨C ?Tanto le afecta lo que haga o deje de hacer, con qui¨¦n voy o con qui¨¦n no? Si est¨¢ muy interesado en saberlo, solo espere que lo presente el ¨²ltimo d¨ªa de semana de moda. Hasta luego. ¨C finalic¨¦ mada, sintiendo mi coraz¨®ntir a mil por hora. Respir¨¦ hondo, recuperandopostura. Vale, Alexander ya sab¨ªa de existencia de mi hijo, ahora el tema es decirle que era suyo y probablemente no me crea, pero si le queda dudas despu¨¦s de ver el gran parecido con ¨¦l, po hacerle cualquier prueba, yo lo iba a aceptar, Mi tel¨¦fono volvi¨® a sonar, era ¨¦l otra vez, ignor¨¦ mada y volvi a habitaci¨®n donde Maga estaba desvistiendo a Trist¨¢n para darle un ba?o. Una vez m¨¢s, el tel¨¦fono son¨® y no me qued¨® de otra que apagarlo, ya no quer¨ªa har sobre mi hijo, cuando ¨¦l me acusaba indirectamenteo una mujer f¨¢cil. No quiso escucharme cuando le iba a proponer que viniera, antes de lo neado, ahora iba a retomar mis nes y ¨¦l debia esperar. En el desfile de esta noche, Abby no paraba de burse de los chismes m¨¢s recientes donde me involucraban con mi propia familia, Paul no parec¨ªa muy contento con nueva oleada de ataques, pero lo calm¨¦ cont¨¢ndole lo que ten¨ªa neado y lo mucho que iba a disfrutar ver humici¨®n en el rostro de Amelia. ¨C?Ser¨¢ que vicepresidente tendr¨¢ el resto de noche disponib?e? ¡ªpregunt¨® Paul a mido, cuando Abby se distrajo con . Vincent. Lo mir¨¦ avergonzada por haber arruinado primera cita, pero esta noche no ha nada que impidiera nuestra cita. ¡ª Esta noche est¨¢ totalmente disponible para nuestra primera cita, no creas que se me ha olvidado. ¨Crespond¨ªnz¨¢ndole una mirada deplicidad y autom¨¢ticamente sonri¨®. ¨C Hoy no te dejar¨¦ escapar. ¨CSusurro en mi oido y tom¨® mi mano para entrzar nuestros dedos sobre su pierna, lejos de iodarme, me agradaba su c¨¢lido tacto. El desfileenz¨® y di por finalizado el tema. Lenc¨¦ una mirada a Michelle, quien estaba sentada a una distancia considerable, no pude evitar sonre¨ªr con satisfi¨®n. Antes de venir, le habia contado a mi padre absolutamente todo y dej¨® que asistiera esta noche al desfile, pues seria su ¨²ltima noche en New York, porque ma?ana, despu¨¦s de firmar el contrato de cboraci¨®n, le iba a pedir su renuncia inmediata. Eso no hubiese pasado si se hubiese mantenido al margen y lejos de asuntos que no son de su incumbencia. v¨¦ mi vista en los dise?os de esta noche que lucian unos mejores que otros, confirmando as¨ª, decisi¨®n de junta directiva. Nada ni nadie me distrajo hasta que pasar lleg¨® a su fin. Esta noche me iba a saltar cualquier otro evento para pasa junto a Paul, quien me ha sido tan paciente conmigo. Antes de esfumarme, salud¨¦ a algunos representantes des marcas de esta noche y me despedi de mis padres y amigos, dejando a Jack a cargo de cualquier imprevisto. Camin¨¦ enganchada del brazo de Paul, hacia salida, mientras le preguntaba sobre el lugar al que me iba a llevar, pero insistia en que era una sorpresa y si me lo dec¨ªa lo arruinaria. Un cuerpo se interpuso en nuestro camino y sonrisa desaparecio de mi rostro al darme cuenta que era Alexander. Lo que me faltaba. -Sra. Petit, me parece que tenemos una conversaci¨®n pendiente su aura fr¨ªa me produjo escalofrios, su fr¨ªa e indiferente mirada viaj¨® de Paul hacia m¨ª y fue imposible que mis manos volvieran a temr al recordar nuestra conversaci¨®n por mada. ¨C Buenas noches, Sr. Lancaster, creo que ha olvidado los modales. -Paul habl¨®, antes de que pudiera pronunciar pbra alguna, me aferr¨¦ a su brazo,o si fuera lo ¨²nico que pudiera mantenerme estable ante presencial de Alexander. ¨C Disculpe, Sr. Dubois, pero no estoy hando con usted, ?se puede retirar? Necesito har con se?ora. -apret¨¦ ligeramente mi agarre en el brazo de Paul y lenc¨¦ una mirada mientras negaba lentamente con mi cabeza. ¨C Lo siento, pero no pienso separarme de Sarah, lo que tenga que har con e lo puede hacer dnte de mi. -Paul estaba rigido a mido, listo para defenderme de ese imb¨¦cil que se cr el mandam¨¢s, sin embargo, no quise que se involucrara demasiado. ¨C Paul no se ir¨¢ a ning¨²ndo, creo que todo qued¨® ro, no tengo nada de qu¨¦ har con usted. - respondi con calma, sin que su presencia me perturbara. Enarc¨® una ceja mirando con hostilidad a Paul,o si verlo fuera lo m¨¢s molesto para ¨¦l. ¨C Oh, ya veo. Entonces es ¨¦l. -dijo sin apartar mirada del casta?o. Paul me mir¨® confundido y solo me limit¨¦ a acariciar su mano para que no se preocupara por nada. Volvi mirada a Alexander, quien miraba con el ce?o fruncido el contacto de mi mano con de Paul. ¨C Ya le dije, Sr. Lancaster, el ¨²ltimo d¨ªa del desfile lo sabr¨¢, ro, si es que est¨¢ muy ansioso por saberlo. No se desespere. ¨C dije con una sonrisa despreocupada. -Continue disfrutando del evento. Tir¨¦ del brazo de Paul y camin¨¦ junto a ¨¦l pasando por undo de Alexander, pero nos vimos obligados a detenernos cuando habl¨®. ¨C No hace falta esperar cuando respuesta es m¨¢s que obvia. El padre de su hijo es el Sr. Dubois. - esta vez Paul me mir¨® confundido y supe descifrar su mirada. Se dio cuenta que Alexander sa de existencia de mi hijo, pero era toda informaci¨®n que le dieron. ¨C ?De qu¨¦ est¨¢ hando? ¨Cme pregunt¨® Paul solo para que yo escuchara, Ya estaba cansada de Alexander, estaba actuandoo si le debiera algo,o si fuera muy importante para ¨¦l saber sobre mi vida, oo si a¨²n fuera su mujer cuando eso termin¨® hace a?os. Es mi problema lo que hacia o con qui¨¦n lo hac¨ªa. Adem¨¢s, este no era el lugar adecuado para conversar de algo tan importanteo lo es mi hijo. -Sr. Lancaster, ?le debo dar explicaciones de mi vida? Le vuelvo a recordar que nos hemos divorciado, puedo hacer con mi vida lo que me piazca. -dije tajante y not¨¦o sus m¨²sculos se tensaban, esboc¨¦ una sonrisa antes de decir. -Al fin y al cabo, son tantos mis amorfos que no se sabe de qui¨¦n pueda ser.-repeti sus mismas pbras, cuando insinu¨® lo peor de m¨ª,o si todos los chismes que inventaron fueran reales. Me mir¨® con los ojos entrecerrados y su rostro se volvi¨® rojo de ira. No quise perder un minuto m¨¢s de mi preciado tiempo y retom¨¦ mi camino junto a Paul que parec¨ªa molesto por situaci¨®n y no era para menos. ¨C ?Qu¨¦ est¨¢ pasando, Sari? ¨Cpregunt¨® Paul una vez que estuvimos dentro del auto y lejos de cualquier persona que pudiera escucharnos. Me sentia mal por el momento tan inc¨®modo que tuvo que pasar por mi culpa. ¨C Luego te cuento, Paul, no tienes nada de qu¨¦ preocuparte. Lo importante es que, nadie va a arruinar nuestra noche. Chapter 44 Chapter 44 Cita. No recordaba ¨²ltima vez que hab¨ªa tenido una cita, fueron tan pocas veces, que ya no existian aquellos momentos en mi memoria. T . Definitivamente, Paul se luci¨® esta noche. Hab¨ªa reservado un crucero con cena en New York, con vista a estatua de libertad. La vista era incre¨ªble, el ambiente de lujo y atenci¨®n digna de una primera cita, no podia esperar menos viniendo de Paul. Luego de cenar, brindamos con champagne por primera vez que por fin sa con ¨¦l despu¨¦s de tantos a?os de insistir, fingio estar dolido pors incontables veces que fue rechazado por mi desde que volvi a casa, pero rapidamente cambi¨® su dram¨¢tica expresi¨®n a una sonrisa aut¨¦ntica, que me decia en mil idiomas lo feliz que estaba por mipania. No pude evitar re¨ªrme por sus ocurrencias, antes de tomar el primer trago de champagne. El silencio reino por unos segundos, pero no era uno iodo, m¨¢s bien erao un momento en el que nos desconectamos del mundo exterior para disfrutar al m¨¢ximo de vista, el champagne y agradablepania. La verdad, es que por fin me sentia rjada y sin preocupaciones de ning¨²n tipo, estando pa?ada de ¨¦l, no pensaba en nada m¨¢s que en lo bien que estaba pasando y lo mucho que me hacia un escape de todo y todos. No me hab¨ªa dado cuenta de cu¨¢nto lo necesitaba. Peroo no todo es perfecto en vida¡­ ¨C Entonces, ?ya me vas a contar? ?Qu¨¦ es lo que ha pasado con Alexander? ?Ya sabe de Trist¨¢n? ¨C pregunt¨® acercando su su silia hacia mi. Estaba acabando con el ambiente de pai, al recordarme el incidente en salida del evento. Bebi lo que quedaba de mi tercera copa de champagne y me ode en mi lugar, antes de tomar una bocanada de aire. ¨C M¨¢s o menos. -respondi mir¨¢ndolo fijamente y su curiosa mirada se v¨® en mia. Despu¨¦s de todo, le dije que le contaria lo que estaba pasando. ¨C Michelle Boyer le habl¨® sobre mi hijo, pero teniendo en cuenta que e sabe muy poco sobre Trist¨¢n, sabr¨¢ Dios c¨®mo se lo ha contado, ahora piensa que mi hijo es de cualquier hombre y me lo remao si le afera, no es capaz de sospechar que es suyo, ni siquiera cuando trate de insinuarlo, ira no lo deja analizar situaci¨®n con ridad. - me burl¨¦, al recordar lo increiblemente lento que fue. ¨C Ya veo. -respondi¨® Paul y solt¨® una risita, se estaba bundo de Alexander. ¨C?Se lo vas a decir algun dia? ¨C pregunt¨® despu¨¦s de unos segundos en los que estuvo perdido en sus pensamientos. ¨C Debo hacerlo, es el padre, tiene derecho a conocer a su hijo. Preferiria mil veces que Trist¨¢n se mantuviera alejado de los Lancaster, pero no puedo seguir ocultandolo. Se lo dir¨¦ en el desfile de cierre, hoy estuve por invitarlo a casa para que lo conociera antes de lo neado, pero me interrumpi¨® de una manera muy poco agradable, es imposible har con ¨¦l estando tan alterado. -le cont¨¦ una pequena parte de aque mada que me dej¨® hda en su momento y me mir¨® con el ce?o fruncido. -?En serio se lo vas a decir? -pregunt¨® incr¨¦dulo y lo mir¨¦ confundida. ?Acaso no escuch¨® lo que le dije? Asenti con mi cabeza en respuesta,o si fuera lo m¨¢s obvio y solto una risa sin gracia. ¨CDespu¨¦s de todo, despu¨¦s de lo que te hizo, de lo mal que te ha tratado su familia, ?vas a permitir que se acerque a Trist¨¢n? No me parece que sea buena idea. Enarqu¨¦ una ceja, no entend¨ªa porque estaba en desacuerdo con mi decisi¨®n,l vez no sea lo que yo quisiera, pero era lo correcto por mi hijo, no podia seguir siendo una egoista, Trist¨¢n tenia un padre y deb¨ªa conocerlo. ¨C ?Por qu¨¦ me est¨¢s diciendo esto? Alexander es el padre y tiene derecho a saberlo. He tomado decisi¨®n de decirselo, y si, voy a permitir que se acerque a Trist¨¢n, si ¨¦l asi lo desea. -respondi, creando un ambiente de tensi¨®n que se volvia inc¨®modo. C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Me molest¨® que reionara de ese modo, por m¨¢s da?o que me hayan hecho en el pasado, Trist¨¢n no de pagars consecuencias, tal vez debi pensar en eso antes, pero estaba tanstimada, tan cegada por el resentimiento, que pens¨¦ que estaba haci¨¦ndole un bien ami hijo manteni¨¦ndolo lejos de esa familia, cuando era todo lo contrario. En un futuro podria recriminarme por permitir que creciera sin su padre y eso me dote m¨¢s que nada en el mundo. Paul se qued¨® en silencio por unos segundos y miro a trav¨¦s de ventana mientras se pasabas manos por su casta?o cabello, luego, volvi¨® a mirarme m¨¢s tranquilo y asinti¨® con su cabeza antes de tomar mi mano por encima de mesa. ¨C Tienes raz¨®n, Sari, lo siento por reionar de esa manera, es que noticia me ha tomado desprevenido. Sabes cu¨¢nto adoro a Trist¨¢n y quiero lo mejor para ¨¦l y para ti. ¨Cbaj¨¦ guardia al notar sinceridad en sus pbras, aunque no dejaba de sentirme un poco inc¨®moda. -Lo s¨¦. -respondi simple y mir¨¦ su mano que jugaba inconscientemente con mis dedos. Paul not¨® lo tensa que estaba y sirvi¨® otra copa de champagne para ambos, pero antes de toma, saco de alg¨²n lugar, una caja color guinda y no pude evitar sentirme sorprendida. ¨C Sari, no quiero hacerte sentir inc¨®moda, ¡®no es mi intenci¨®n, quiero que conmigo te sientas libre, despreocupada, creo que lo logr¨¦ hasta que toque el tema de Alexander, as¨ª que ya no me meter¨¦ en ese asunto, a menos de que me lo pidas. -mis m¨²sculos poco a poco se rjaron, volviendo a estar tranqu y libre de tensi¨®n. Paul abri¨® caja y dej¨® a vista un hermoso colgante de oro, con una peque?a y delicada piedra esmeralda en forma de coraz¨®n y peque?os cristales de Swarovski rodeandolo. Dios mio. -He visto este colgante y pens¨¦ en ti, tan sencillo, pero tan hermoso, que hace querer mirarlo por horas y cuidarlo como lo m¨¢s valioso. Esta piedra esmeralda me recordo a tus ojos, con esa mirada encantadora y a veces llena deplicidad. Nadie m¨¢s podria lucir este colgante que t¨². Me qued¨¦ sin pbras, porque no esperaba en lo absoluto que Paul me regra una joya tan hermosa, tan senci pero qu¨¦ pod¨ªa mar atenci¨®n de cualquiera, sobre todo, con agues pbras que salieron tan naturales. ¨C Paul, no debiste molestarte. -dije con un poco de pena. Solo un hombre me hab¨ªa regdo joyas en toda mi vida y ese era mi padre, por lo que me parecia un poco extra?o recibir un regalo Paul se levant¨® de su si con una leve sonrisa y se acerc¨®, para ser m¨¢s exactos, se qued¨® de pie detr¨¢s de m¨ª, corri¨® mi cabello a un Al terminar con su impecable trabajo, me ofreci¨® su mano para ayudarme a levantar de si, no sabia cu¨¢l ser¨ªa su siguiente paso, pero a¨²n as¨ª, me levant¨¦ quedando frente a frente. Su mano no solto mia en ning¨²n momento y yo tampoco hice nada para que me soltara. ¨C Es poco para lo que mereces, es nuestra primera cita y quer¨ªa hace lo m¨¢s especial posible. Ahora me llevas en tu pecho, espero que pronto me dejes entrar a tu coraz¨®n.-dijo mientras sus dedos se deslizaban por mi brazo derecho caus¨¢ndome un cosquilleo, hasta que llegaron a mi menton. Por primera vez en toda noche, me senti nerviosa por su cercan¨ªa, a¨²n as¨ª, no apart¨¦ mis ojos de los suyos que me miraban fijamente. Su mano libre me tom¨® con suavidad por cintura, acercardo mi cuerpo un poco al suyo, quedando a solo escasos cent¨ªmetros, donde su respiraci¨®n se mezba con la mia y supe lo que queria hacer. Mi mente se debatia entre si era buena idea dejar que siguiera o si de detenerlo antes de que hiciera algo, de lo que quiz¨¢, ma?ana nos arrepintamos. Me perd¨ª en el brillo de sus ojos caf¨¦s, que me miraban con ternura, transmiti¨¦ndome calidez y logrando que mis manos temran por unos segundos. ¡ªAbrimi boca para decirle que no era buena idea lo que pasaba por su cabeza y sus ojos vtes viajaron hasta misbios. Antes de que pudiera pronunciar una pbra, elimin¨® los cent¨ªmetros que nos separaban cuando susbios se juntaron con los m¨ªos confirmeza. Mi cuerpo se paraliz¨®, cuando sus suavesbios con sabor a champagne se movieron con timidez, incit¨¢ndome a seguirle el beso. Mi respiraci¨®n se volvi¨® inestable y sent¨ª que los nervios me consun porpleto, Acuno mi meji en su mano y me dej¨¦ llevar por el momento, correspondiendo el inesperado beso de Paul, Senti que lostidos de mi coraz¨®n aumentaban cada vez m¨¢s y cuando senti su mano viajando de mi cintura a mi espalda, cai en cuenta de lo que estaba haciendo Me estaba besando. ?En primera cita! Me separ¨¦ de susbios lentamente, rompiendo el beso que me estaba haciendo perder cordura, no quise abrir los ojos, porque sentia su mirada escudri?ante en mi rostro. Ninguno dijo una s pbra, sin embargo, su mano segu¨ªa en mi espalda y otra en mi meji, como si no quisiera soltarme en ning¨²n momento. Hice mi mayor esfuerzo por calmar mi alocado coraz¨®n y mi respiraci¨®n que de pronto se volvi¨® agitada,o si hubiese corrido un marat¨®n. No deber¨ªa sentirme de esta manera. Abri mis ojos por fin y me encontr¨¦ con su mirada, ignorando susbios que hace un momento estuvieron sobre los m¨ªos. ¨C Paul, esto¡­ -me atrevi a har despu¨¦s de unos segundos enpleto silencio, pero no sab¨ªa qu¨¦ decir sin sonar grosera. ?Esto qu¨¦? Esto no debi¨® pasar. Esto va muy r¨¢pido. Esto est¨¢ mal. ¨C Ya s¨¦ que fue muy r¨¢pido. -dijo, al darse cuenta que no pod¨ªa seguir con lo que sea que iba a salir de mi boca. -Ylo siento si fue inc¨®modo para ti, pero no pude resistirme y no me arrepiento, no sabes cu¨¢nto tiempo esper¨¦ por esto. Di un paso atr¨¢s, apart¨¢ndome de su agarre en mi espalda y negu¨¦ con mi cabeza, asimndo lo que acaba de pasar. -Sari, puedes olvidarlo si te sientes m¨¢s c¨®moday hacero si nunca pas¨®. De nuevo te pido una disculpa. Vamos a casa. Olvidarlo. Hacero si nunca pas¨®. ?ro! C¨®mo si fuera tan f¨¢cilo decirlo. ?C¨®mo iba a olvidar que Paul me beso? ?C¨®mo iba a olvidars sensaciones que desperto dentro de mi? ?C¨®mo iba a hacero si nunca pas¨®? ?C¨®mo olvidarlo, cuando ese beso me gust¨®? Chapter 45 Chapter 45 Un a?o de cboraci¨®n, Pas¨¦ ma?ana en mi habitaci¨®n jugando con Trist¨¢n, aprovechaba el mayor tiempo posible a sudo, compensandos horas de ausencia gracias al trabajo. . La puerta de mi habitaci¨®n se abri¨® y Abby entro a¨²n con su pijama. -La tia Abby est¨¢ aqui. -dijo animada mientras senzaba en cama, cerca de Trist¨¢n. ¡ª ?Por qu¨¦ no te has cambiado?¨Cpregunt¨¦ mir¨¢nd divertida, parece que acababa de levantarse, se nota en su rostro som noliento. ¨C Bueno, no tengo mucho qu¨¦ hacer hoy, adem¨¢s, tu padre esta muy ocupado con Sra. Boyer, espero que eche a patadas, podr¨¢ ser muy buena trabajadora, pero se gan¨® a pulso su despido. - alc¨¦ mis cejas sorprendida y mir¨¦ hora en mi celr,s once. Pens¨¦ que mi padre iba a esperar para firmar el contrato de cboraci¨®n y luego le pedir¨ªa su renuncia. -Por cierto, ?qu¨¦ tal cita con mi hermano? No los escuch¨¦ llegar, debieron pasa muy bien, porque Paul est¨¢ de muy buen humor. De inmediato record¨¦ el beso de anoche y lo poco que hamos de regreso a casa, yo iba sumergida en mis pensamientos y rogando porque ese beso no arruinara amistad que ten¨ªamos de tantos a?os. -S¨ª, hemos pasado bien, ya sabes c¨®mo es Paul. ¡ªrespond¨ª sin entrar en detalles, porque si le dec¨ªa que nos besamos, iba a pegar el grito al cielo. Me levante de cama y me puse mis sandalias, iba a ir al despacho de mi padre para confirmar lo que Abby dijo, se me hacia extra?o que no me haya mado antes. -?Nada m¨¢s? No hay detalles para tu mejor amiga, no me hagas esto Sarah, ?no tepadeces de mi?-me rei por su dram¨¢tica escena, mientras abrazaba a Trist¨¢no si fuera un mu?eco. ¨C Trist¨¢n, dile a tu madre que muero por saber aunque sea a d¨®nde fueron, ni siquiera Paul quiere contarmelo, son unos traidores. ¨C No, t¨ªa Abby, no. ¨Cmi risa aument¨® al ver a Trist¨¢n rem¨¢ndole a Abby mientras movia su peque?o dedo ¨ªndice de undo a otro. ¨C Peque?o traidor, a¨²n asi te quiero. -Abby atac¨® a Trist¨¢n con besos en su rostro y mi hijo se re¨ªa a carcajadas. ¨C Abby, no ha pasado nada que debas saber. Ir¨¦ a ver a mi padre, no s¨¦ porque no me ha mado para tratar el caso de Michelle. ¨C alce a Trist¨¢n, alej¨¢ndolo de Abby y le arregl¨¦ camisa que qued¨® arrugada. ¨C Yo quiero ir, quiero burme en cara de esa arp¨ªa por tomar tan ms decisiones. -dijo Abby levant¨¢ndose de un salto y se mir¨® ropa que tra¨ªa puesta. -Pero primero, voy a cambiarme, te alcanzo en un momento. -sali¨® corriendo de habitaci¨®n y negu¨¦ divertida con mi cabeza. C¨®mo le encanta ver el mundo arder, Llegu¨¦ a nta baja y dej¨¦ a Trist¨¢n en el suelo para que caminara conmigo hasta el despacho de mi padre. Ya estaba lista para encarar a Michelle por su imprudencia. Toqu¨¦ puerta con mis nudillos y luego de unos segundos, puerta fue abierta por mi padre, me mir¨® sorprendido por mi inesperada presencia con mi hijo y not¨¦ un poco de nerviosismo en sus ojos. ¨C Sarah, no deber¨ªa estar aqui. -dijo sin intenci¨®n de dejarme pasar a su despacho, aunque podia ver ramente a Michelle dentro del despacho, estaba sentada y cabizbaja. ¨C ?Por qu¨¦? ro que deber¨ªa, estoy tan involucrada en estoo Sra. Boyer. -le dediqu¨¦ una mirada de desaprobaci¨®n a mi padte, et mistao me dijo que me ma-cuando se reuniera con Michelle. Mi padre se frot¨® frente con sus dedos y despu¨¦s de unos segundos, me dej¨® el camino libre para que entrara al despacho. Junto con Tristan, me adentr¨¦ a oficina y me gued¨¦ estupefacta al ver que no solo estab¨¢ Michelle dentro del lugar, sino tambi¨¦n el representante de Ingova, Juli¨¢n Ferrer y tambi¨¦n¡­ ¨C Hombre malo, mam¨¢, hombre malo. ¨C Trist¨¢n se?al¨® con su peque?o dedo al pelinegro sentado en el sof¨¢ individual, quien mir¨® con el ce?o fruncido al peque?o ni?o que abrazaba mi pierna con miedo. Hombre malo? El era el hombre que dej¨® a mi beb¨¦ sin su hdo, y aparte, lenz¨® una m mirada haci¨¦ndolo lloraro si hubiese sido su culpa que su est¨²pido pantalon se manchara. Esto es increible. De todos los hombres que pude haberme imaginado, no se me pas¨® por mente que se tratara de Alexander Lancaster, tampoco llegu¨¦ a imaginarme que este d¨ªa estar¨ªamos los tres en el mismo lugar Entonces, ?ya se ha topado con su propio hijo? ?Y lo atemoriz¨®! Trist¨¢n le ten¨ªa miedo ?Acaso hay algo que Alexander no pueda estropear? ¨C Ven aqu¨ª, mi ni?o. -alc¨¦ a Trist¨¢n en mis brazos y escondi¨® su cabeza en el hueco mi cuello,o si no quisiera ver a aquel hombre, que me miraba con curiosidad y mirada sombria, sin perderse el m¨¢s minimo movimiento de mi parte con mi hijo en brazos, no pude evitar sentirme intimidada y muy nerviosa. -No tengas miedo, ¨¦l no te har¨¢ nada, yo no lo voy a permitir. Consol¨¦ a mi hijo, mientras acariciaba su espalda para que entrara en confianza de nuevo, pero es evidente que le afectaba estar en el mismo lugar que el hombre malo. Dios, ahora tenia que buscar alg¨²n modo para que deje de temerle. Es su padre y en alg¨²n momento, ambos se acercar¨ªan para conocerse. -?Est¨¢ todo bien? ¡ªpregunt¨® mi padre en un susurro, cuando se acerc¨® a mi despu¨¦s de cerrar puerta. Asenti con mi cabeza y le hice una se?a con mano para que no se preocupara por Trist¨¢n. Despu¨¦s de todo, fui yo que se empe?¨® en entrar al despacho. ?Por qu¨¦ no me dijeron que ¨¦l estaba aqu¨ª? ¡ªLamento interrupci¨®n, e es mi vicepresidente, Sarah. Sarah, ¨¦l es el Sr. Ferrer, presidente de Innova, y el Sr. Lancaster, bueno, ya se conocen. -mi pap¨¢ me present¨® al par de hombres y mi cuerpo se tenso cuando ambos se pusieron de pie para saludarme. Por mi parte, estrech¨¦ mano de Juli¨¢n, quien estuvo ausentes dos primeras noches de semana de moda, era primera vez que lo ve¨ªa en persona y debo admitir que luc¨ªa m¨¢s alto y serio en persona, no sab¨ªa su edad con exactitud, pero estaba en lista de los j¨®venes empresarios. ¨C Un gusto, Sr. Ferrer, gracias por venir. -me sonri¨® en respuesta dejando a vista un par de hoyuelo en sus mejis. ¨C El gusto es m¨ªo, es un honor para mi estar aqui. -dijo con voz profunda y muy varonil. ¡ª Por fin tengo dicha de conoce en persona, debo admitir que luce m¨¢s hermosa de lo que aparece ens fotos. -soltando mi mano, termin¨® por hacerme un cumplido dnte de todos,o si no le importara que cualquiera escuchara. Un carraspeo de garganta, interrumpi¨® nuestra presentaci¨®n y mir¨¦ al causando de aquello, encontr¨¢ndome con los ojos miel de Alexander, pare irritado o tal vez son ideas m¨ªas. :- Sr. Lancaster, bienvenido. -apenas lo salud¨¦, antes de darme vuelta sin esperar su respuesta y sentarme en si libre al frente del escritorio de mi padre. Aunque Trist¨¢n estaba inquieto sobre mis piernas, se mantuvo escondido en mi pecho y de vez en cuando miraba fijamente a Alexander con miedo y curiosidad, no quer¨ªa voltear a verlo, pero con mirada de mi hijo, sabia que no podia apartar sus ojos de Mi padre me explic¨® que ambos representantes de marca estaban presentes para firma de cboracion. Si, Doinel haria una doble cotaboraci¨®n, d¨¢ndole oportunidad a una empresa en auge y otra que ya estaba muy bien posicionada, garantizando el ¨¦xito del proyecto, pues los riegos eran minimos. Este seria un gran trabajo, sin duda, con el impecable trabajo de tres marcas con dise?os que dar¨¢n de qu¨¦ har. Antes de que yo llegara, mi padre los puso al tanto de decisi¨®n de ¨²ltimo momento y que ambos aceptaron los t¨¦rminos y condiciones. Por lo visto, a¨²n no hab¨ªa llegado el fin del tema de Michelle, es que estando con presencia de los dos cboradores, no se podria har sobre aquello, pero e sabia que no hab¨ªa mgro que pudiera salva. Los dos cboradores firmaron el contrato que Michelle ha preparado y enviado con anticipaci¨®n para que lo estudiaran antes de reunirnos, estando de acuerdo con lo establecido. Alexander dej¨® pluma sobre el escritorio d¨¢ndome paso para que dejara mi firma en el contrato. De pronto, el recuerdo de ambos firmando el acta de matrimonio lleg¨® a mi mente y esfum¨¦ de inmediato. ?Qu¨¦ ridiculez! ?C¨®mo podr¨ªa siquiera recordar aquel momento? Necesito terapia. Despu¨¦s de felicitarlos y desearles lo mejor a Juli¨¢n y a Alexander, mi padre les dio algunas instriones para el momento de presentaci¨®n de los cboradores y se disculp¨® antes de pedirles que nos esperaran afuera. Ambos se fueron y pude sentirme m¨¢s tranqu al igual que Trist¨¢n, que termin¨® abraz¨¢ndome para luego jugar con mis Published by N?v''elD/rama.Org. dedos. Dios. Y este solo era elienzo para un a?o de cboraci¨®n con Alexander. Chapter 46 Chapter 46 Necesho saberto. Mi padreenz¨® a reprender a Michelle, enumerandos faltas que hab¨ªaetido y que gracias a ello, tendr¨ªa que presentar su carta de renuncia, muy descarada se atrevi¨® a negarlo absolutamente todo y no pude evitar soltar un risa sin gracia. -Sra. Boyer, le recuerdo que el implicado est¨¢ esperando afuera, si tan m memoria tiene, lo puedo hacer pasar para que nos diga Volvi¨® vista a mi padre y asinti¨® con su cabeza sin tener m¨¢s opciones, pues ro, si estaba entre espada y pared. ¨C Est¨¢ bien, he infringido el acuerdo, se lo he contado al Sr. Lancaster, pero no lo hice con m intenci¨®n, senti que seria bueno que supiera¡­ ¨C Esa es una decisi¨®n que a usted no lepete, es mi hijo y yo decido a qui¨¦n, cuando y c¨®mo cont¨¢rselo, a usted no deberia importarle si el Sr. Lancaster lo sabe o no.-dije antes de dejar a Trist¨¢n en el suelo, pues estaba inquieto e inc¨®modo en mis piernas. Mi padre termin¨® d¨¢ndole un serm¨®n y diciendo que no tomar¨ªa medidas legales, porque hab¨ªa trabajado por muchos a?os para empresa y se limit¨® a darle un zo para que entregue su carta de renuncia y se devolviera a Par¨ªs. Michelle sali¨® del despacho derrotada, dej¨¢ndome s con mi padre y con Trist¨¢n que ahora jugaba con los adornos de mesa de centro. ¨C ?Por qu¨¦ no me has dicho que estaba aqu¨ª?¨Cpregunt¨¦, luego de asegurarme que nadie me escuchaba. ¨C Ha sido de ¨²ltimo momento, lo siento hija, antes de correr a Sra. Boyer, necesitaba firmar el contrato y adnt¨¦ reuni¨®n, se me pas¨® avisarte. -dijo apenado conmigo, porque sabia que si me lo hubiese dicho antes, no hubiese llegado con Trist¨¢n. -?Se lo dir¨¢s ahora mismo? -pregunt¨® con curiosidad y mir¨¦ a mi hijo por un momento, recordando lo asustado que estaba por Alexander. ¨C Supongo que es lo mejor, ?para qu¨¦ esperar m¨¢s? -respondi sintiendo los nervios que burbujeaban en mi sistema. Esto no ser¨ªa una tarea senci. ¨C Cuentas con todo mi apoyo, ro que es lo mejor. Aprovecha esta oportunidad que est¨¢ aqu¨ª y dile quien es el padre de Trist¨¢n, antes de que el miedo por ese se?or en Trist¨¢n aumente. -asenti con mi cabeza y le regal¨¦ una sonrisa a mi padre. No s¨¦ que ser¨ªa de mi sin ¨¦l y sus consejos. Tom¨¦ peque?a mano de mi hijo y camin¨¦ junto a ¨¦l y mi padre hasta s de estar, d¨®nde esperaban el par de hombres, Juli¨¢n estaba sentado en el sof¨¢ cons piernas cruzadas y Alexander de pie, caminando de undo a otro como si estuviera impaciente. Al darse cuenta de nuestra presencia, v¨® sus ojos en m¨ª y en el peque?o que caminaba a mido, no pod¨ªa descifrar su mirada, pero se notaba afligido y aquello hizo que mi est¨®mago se revolviera por los nervios. ¨C Una disculpa por tardanza, ten¨ªa asuntos importantes que resolver, ?desean brindar con champagne? ?O es muy temprano para beber alcohol? ¨Cpregunt¨® mi padre divertido, tomando asiento aldo de Juli¨¢n, tambi¨¦n me sent¨¦ pero en el sof¨¢ individual, buscando el momento adecuado para har con Alexander. El alegre casta?o acept¨® una copa de champagne, porque era mejor manera de cerrar tratos, Alexander apenas respondi¨® estando de acuerdo con Juli¨¢n y mi padre le pidi¨® a Maga que trajera bote de mejor reserva, ¨C Mam¨¢, mira ese se?or malo. -Trist¨¢n me susurro sentando en mis piernas, sin dejar de mirar a Alexander que ten¨ªa sus ojos puestos en nosotroso si no estuviera escuchando conversaci¨®n que se llevaba a cabo con mi padre y Juli¨¢n. C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. ¨C No es malo, mi amor, no lo ha hecho adrede, fue un idente, pero le pedir¨¦ que se disculpe contigo y tepre otro hdo, ist? ¨C Fast¨¢n asinti¨® emocionado al escuchar pbra hdo y no pude evitar soltar una risita. ¨C Hdo, si, hdo. ¡ªOudi¨® con sus manos y mi coraz¨®n por poco se derrite por mi hermoso e inteligencia hijo. ¡­ Sra. Petit, ime reg unos minutos de su tiempo? -deje de mirar a Trist¨¢n para alzar vista y encontrarme con un inexpresivo Alexander, mi hijo in abrazo escondiendo su rostro de ¨¦l y lo acarici¨¦ para que se calmara. -Necesita conversar con usted, c. puede? ¨C Puedo, dejar¨¦ al ni?o con Maga y lo alcanzo. -dije antes de levantarme de mi asiento y abrazar el cuerpo de Trist¨¢n que se aterraba a mi,o si su vida dependiera de ello. ¨C No, sra. Petit, lleve al ni?o.-dijo con voz g¨¦lida y mi piel se eriz¨® enseguida. Hubiese preferido soltarle verdad con Trist¨¢n lejos, pero si ¨¦l lo quiere as¨ª, no me iba a oponer. Alexander sali¨® hasta el estacionamiento despu¨¦s de disculparse con los presentes y yo no hice m¨¢s que seguirlo, sintiendo los estragos en mi est¨®mago ys piernas temndoo gtina, ten¨ªa miedo de caer por los nervios, pero me mantuve fuerte por Trist¨¢n. Lleg¨® a un costado de su auto y se detuvo para girar a mirarme, no sab¨ªa si deber¨ªa ser yo que comience a soltar todo. -Lo escucho Sr. Lancaster. -prefer¨ª que ¨¦l hara primero, mientras buscabas pbras adecuadas para decirle que es el padre de Trist¨¢n. Alexander resopl¨®, mientras miraba espalda del ni?o que no quer¨ªa ni verlo y me mir¨® despu¨¦s de unos segundos en los que parecia que estuviera pensando de m¨¢s. ¨C Anoche¡­ Anoche usted me dijo algo que me ha dejado un poco inquieto. -dijo con voz firme, aunque se notaba un poco de nerviosismo, me sorprendi¨® un poco que me estuviera hando de usted. ¨C Le dije muchas cosas, por favor, sea m¨¢s ro. -respondi, mientras terminaba de arar mi mente, ya ten¨ªa pensados pbras adecuadas que iba a utilizar. ¨C Usted me dijo que si cualquiera fuera el padre de ese ni?o, no estar¨ªa respondiendo a mis preguntas, a pesar que es su vida . privada y no tendr¨ªa porqu¨¦ darme explicaciones. Entonces lo he entendido y ahora que lo veo, siento¡­ siento algo en mi pecho que me dice que no estoy tan lejos de realidad. Pero necesito escucharlo de su propia boca, Sarah. Digame, necesito saberlo. -lo mire sorprendida, porque no imagin¨¦ que fuera capaz de pensar con ridad en mis pbras, pero al parecer lo hab¨ªa pensado toda noche y lo que va de d¨ªa,o para al finprender el mensaje que queria darle. : Tom¨¦ una bocanada de aire y me vi obligada a calmar mis nervios y los aceleradostidos de mi coraz¨®n que los sentia en mis oidos. Calma, este es el momento adecuado. Lo mir¨¦ fijamente a sus ojos miel, que me miraban impacientes, esperando una respuesta de mi parte, la respuesta que ¨¦l sab¨ªa, respuesta que ocult¨¦ pensando que ser¨ªa lo mejor para todos, pero no me di cuenta el da?o que le causar¨ªa a mi hijo. Acaricie el cabello oscuro de Trist¨¢n,o si ¨¦l me diera fuerza que necesitaba para soltar respuesta y asenti con mi cabeza. ¨C Est¨¢s en lo cierto, Alexander. ¨Crespondi sin rodeos y de su boca sali¨® un jadeo apenas audible. Su dura expresi¨®n fue reemzada por una de incredulidad y apenas parpade¨®. Su mirada se v¨® en espalda del peque?o pelinegro que no queria ni verlo y pude ver c¨®mo sus ojos se cristalizaba. ¨C T¨² eres el padre de mi hijo. Chapter 47 Chapter 47 Pap¨¢. Decirlo aquello que me ha guardado por a?os, fue liberador, sentia que me hab¨ªa sacado un peso de encima, pero una punzada apareci¨® en mi pecho, al ver el rostro sorprendido, lleno de incredulidad y dolor al mismo tiempo, su mirada sombr¨ªa y cristalizada se pos¨® en espalda de Trist¨¢n, quien estaba tenso y temndo de miedo. En este momento, me di cuenta lo egoista que fui al no hacerle saber sobre su hijo, hice muy mal pensando que era lo mejor. Si a mi me hubiesen ocultado a mi propio hijo por m¨¢s de tres a?os, hubiese enloquecido. ¨C El¡­ s pbras apenas sal¨ªan de su boca, estaba en estado de shock sin apartar mirada de Trist¨¢n. -?El es mi hijo? Pero¡­ Pero, ?c¨®mo? ?Por qu¨¦ no me lo dijiste? ¨CSu voz sali¨® casi en un hilo y una l¨¢grima se escap¨® de su ojo, pero fue eliminada r¨¢pidamente por su dedo. Al verlo de aque manera, por primera vez en vida, mi coraz¨®n se encogi¨® en mi pecho. Antes no me hab¨ªa imaginado que le estaria diciendo verdad a Alexander y ahora que lo estaba haciendo, sentia su conmoci¨®n y su inquietudo si fuera mia. Un nudo se form¨® en mi garganta y mi vista se nubl¨® pors l¨¢grimas que se acumron en mis ojos, recordando el dia que prueba de embarazo dio positivo, mi emoci¨®n por ir a cont¨¢rselo y decepci¨®n que me llev¨¦ al llegar a su oficina. ¨C Sabemoso pas¨®, el ¨²nico d¨ªa de seis meses de indiferencia que te atreviste a tocarme. ro que te lo iba a decir, ?por qu¨¦ crees que volv¨ª antes de tiempo de mi semana de vacaciones en Ondo? Te iba a dar sorpresa, pero sorprendida fui yo. -solt¨¦ con rabia, removiendo viejas heridas que cre¨ª que hab¨ªan sanado porpleto, pero no. Ahora sentia que segu¨ªa en carne viva, pero no porque siguiera sintiendo algo por Alexander, porque no, sino por lo mal que me pag¨® a pesar de mi lealtad, de mi dedicaci¨®n, de todo el amor que le dipor lo buena novia y esposa que fui, a¨²n as¨ª, termin¨® enga?¨¢ndome. Si no era capaz de ser fiel o si no sent¨ªa lo mismo que yo, ?por qu¨¦ me propuso matrimonio? ¨C Entonces, ?hiciste todo esto para tomar venganza? ?Es.eso lo que me est¨¢s diciendo? -de pronto, su voz se torno ¨¢spera y dio un paso para acercarse a mi. No pude evitar soltar una risa sin ¨¢nimos, que me sirvi¨® para eliminars l¨¢grimas acumdas en mis ojos. ¨C ?Venganza? Si quisiera vengarme de ti lo ha de otro modo, no usando a mi hijo que ser¨ªa el m¨¢s afectado en todo esto. Qu¨¦ mal que no terminaste de conocerme, no soy del tipo de personas que toma venganza. -dije, dejando a undo los sentimientos deprimentes que me mostrar¨ªao una d¨¦bil. Trist¨¢n se movi¨® en mis brazos y sin dejar de abrazar mi cuello, mir¨® con timidez y miedo a Alexander, este ¨²ltimo se trag¨® lo que iba a decir, al ver el rostro de su hijo. Por mi parte, no dije nada m¨¢s dnte de mi hijo, aunque es peque?o y hay cosas que no entiende, no queria darle otra m impresi¨®n de Alexander por verme discutiendo con ¨¦l. ¨C ?C¨®mo se ma?¨Cpregunt¨® mientras acercaba su mano lentamente hacia ¨¦l, pero se detuvo antes de siquiera tocarlo, cuando Trist¨¢n se movi¨® a undo esquivando su mano con miedo. Mi hijo jamas fe ha tenido miedo a alguna persona y Alexander se lo ha ganado. : Trist¨¢n. ¨CAlexander ine miro, su expresi¨®n ya no era tan durao de hace un momento, m¨¢s bien parecia afectado por et! rechazo de Trist¨¢n. -Mi ni?o, mira, ¨¦l no es malo, quiere saludarte. -le dije a mi hijo para que bajara guardia con Alexander, su mirada dulce se pos¨® en mi por unos segundos y viaj¨® al hombre al frente de ¨¦l. Cuando pens¨¦ que iba eder, volvi¨® a aferrarse a mi cuello sin apartar mirada de Alexander. ¨C Yo¡­ yo no ten¨ªa ni idea de que ¨¦l¡­ ¨C Alexander pronto se vi¨® avergonzado, porque sabia lo que le hab¨ªa hecho para que reionara de aque manera. Antes de que pudiera decir algo m¨¢s, Paul apareci¨® despu¨¦s de bajar de camia que no me di cuenta en qu¨¦ momento lleg¨®. Se detuvo a mido y lenz¨® una mirada filosa a Alexander. ¨C ?Todo en orden? ¨Cpregunt¨® interrumpiendo el conmovedor momento, gan¨¢ndose una mirada de pocos amigos de parte de Alexander. Acarici¨® el cabello de Trist¨¢n y este, al darse cuenta de presencia de Paul, se removi¨® en mis brazos con una sonrisa de oreja a oreja. ¨C ?Papau! -estir¨® sus brazos, mostrando sus ganas de irse con ¨¦l. No pude evitar sentirme ioda poro mi hijo maba a Paul y m¨¢s a¨²n frente a su verdadero padre. Alexander mir¨® con desd¨¦n a Paul y not¨¦ sus m¨²sculos tensos. ¨C Hey, peque?o, ven aqu¨ª, mira lo que te traje. -Paul recibi¨® a Trist¨¢n en sus brazos, mostr¨¢ndole una caja de dinosaurios de todos los tama?os y colores. ¨C Est¨¢ todo bien, Paul. ¨Cmir¨¦ a Alexander qui¨¦n se ve¨ªa furioso con inesperada presencia de Paul y me pareci¨® conveniente que se llevara a Trist¨¢n para har sin limitaciones. -?Podr¨ªas llevarlo adentro? Dile a Maga que le prepare frutas picadas, en un momento voy con ¨¦l. ¨C Yo se lo preparo, cari?o. C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. No. Todass miradas se dirigieron al pelinegro que no estaba contento con Paul, incluyendo al curioso Trist¨¢n que dej¨® de admirar sus nuevos juguetes. ¨C Ll¨¦valo, por favor.-volvi a pedirle a Paul y este se fue con Trist¨¢n, no sin antesnzarle una mirada despectiva a Alexander. ¨C Mira¡­ ¨C No, esc¨²chame Sarah, primero me ocultas existencia de ese ni?o por a?os y dejas que me pap¨¢ a otro hombre, ?eso no lo voy a permitirl Tengo derechoo padre y a¨²n as¨ª no me dejas ni siquiera terminar de conocerlo. ?Tres a?osl Sarah, me lo ocultaste tres jodidos a?os. ?Sabes lo que puede pasar si decido pelear por su custodia? ¡ªme mantuve serena hasta el momento que mencion¨® aquello ¨²ltimo. Mi respiraci¨®n se volvi¨® pesada y senti una puntada en mi pecho que no me dejaba respirar, No, ¨¦l no se atrever¨ªa. ¨C Alexander, es evidente que hay mucho de que conversar y este no es el lugar adecuado. Solo quiero que sepas que no dejaria que mi hijo me padre a otro hombre y que si te lo ocult¨¦ por tantos a?os, fue por los motivos que ambos sabemos. Ahora te pregunto, ?no seria perjudicial para Trist¨¢n si me quitas su custodia? ?Sabes el trato que recibir¨¢ de parte de tu familia? ?Le quieres hacer eso a tu hijo? ¨¦l ha crecido en un ambiente de mucho amor y es m¨¢s que evidente que no est¨¢ acostumbrado a malos tratos, por el miedo que te tiene solo por darle una mirada. -hice una pausa, mientras pensaba en alguna soluci¨®n para que Alexander esfumara aque idea de su cabeza. Un suspiro se escapo de susbios y no lo vi venir cuando sus manos atraparon mis hombros con delicadeza, causando un hormigueo que me recorri¨® hasta punta de los dedos. Frunci mi ce?o, mir¨¢ndoloo si hubiese perdido cordura, Hace unos segundos estaba furioso e insinuando que me quitar¨ªa custodia de nuestro hijo y ahora me miraba con sus ojos c¨¢lidos y cristalizados. ¨C Sarah, no es justo lo que has pasado por mi culpa, no sabes cu¨¢ntomento no haberte dado tu lugar o no darme cuenta de lo que estabas padeciendo con mi familia y lo de Rachel. Dios, eso tiene una explicaci¨®n.-solt¨¦ una leve risa y desvi¨¦ mi vista a cualquier otrodo que no sea su rostro. -Nos debemos una conversaci¨®n, al menos para llevar en paz convivencia con Trist¨¢n, hag¨¢moslo por ¨¦l. Asenti con mi cabeza estando de acuerdo, mirando de nuevo sus ojos que parec¨ªan nost¨¢lgicos. No quisiera tocar temas del pasado y menos si ten¨ªa que ver con Rachel, no hab¨ªa nada que justificara su infidelidad. A¨²n as¨ª, aceptaba por Trist¨¢n, porque era lo ¨²nico que ten¨ªamos en¨²n. ¨C Ya es tarde paramentos, sin embargo, lo acepto, ma?ana as tres, te env¨ªo ubicaci¨®n. Te espero con Trist¨¢n. -sin nada m¨¢s que agregar, me solt¨¦ de su agarre queenzaba a iodarme. ¨C Por favor, dile que no soy malo, me duele que me rechace de esa manera, yo¡­ quiero conocerlo, quiero acercarme a mi hijo sin que me tenga miedo. Lamento haberlo asustado, pero ensuci¨® mi pantal¨®n y estaba por asistir a una reuni¨®n. No fue mi intenci¨®n, yo¡­ Yo. ¨C Est¨¢ bien, ver¨¦ qu¨¦ puedo hacer, despu¨¦s de todo supongo que deben recuperar el tiempo perdido, si es que as¨ª lo prefieres. -10 interrumpi al ver que no sab¨ªa qu¨¦ decir. Estaba avergonzado por el incidente. ¨C Es lo que m¨¢s quiero en este momento. -dijo con voz c¨¢lida, con ternura y con un brillo en sus ojos que nunca hab¨ªa visto. Asenti con mi cabeza y sin m¨¢s, entr¨¦ a casa con el pulso acelerado. Llegu¨¦ a cocina calmando lostidos de mi coraz¨®n y los nervios que segu¨ªan burbujeando en mi sistema. Hab¨ªa logrado lo que crei que ser¨ªa parte m¨¢s dificil, Alexander ya sabia de Trist¨¢n, antes de lo neado y lo quer¨ªa, lo s¨¦ porque nunca lo hab¨ªa visto tan conmovido. Ahora, hab¨ªa un peque?o detalle que deb¨ªa resolver. Ten¨ªa que buscar una soluci¨®n para que Trist¨¢n dejara de temerle a su padre, porque ma?ana, por fin iba a pasar tiempo junto a ¨¦l, iba a conocer al hombre que pronto terminaria m¨¢ndole pap¨¢. Chapter 48 Chapter 48 Caras vemos. La inesperada visita de Alexander y noticia que le di sin anestesia, me ten¨ªa pensando m¨¢s de lo que deber¨ªa. En primer lugar, no queria que se atreviera a pelear por custodia de Trist¨¢n, no ser¨ªa bueno para mi hijo vivir en un ambiente lleno de viboras venenosas, por otrodo, no soportar¨ªa estar lejos de ¨¦l, su lugar es conmigo, no le hac¨ªa falta nada y no hablo de lo material, sino del amor y calidez de su familia, y aunque le faltaba su padre biol¨®gico, no le faltaba figura paterna que siempre han sido mi padre, Vincent y Paul, aunque este ¨²ltimo hab¨ªa pasado m¨¢s tiempo lejos de ¨¦l por temasborales. No pod¨ªa imaginarme a Trist¨¢n tratando a Alexandero su padre, para ¨¦l era un desconocido y un se?or malvado, pero todo era mi culpa por ocultar su existencia, en mis manos estaba hacer recuperar¨¢n su rci¨®n y el tiempo perdido. -?Est¨¢s de acuerdo? pregunta de Paul me sac¨® de mis pensamientos y lo mir¨¦ apenada por no haber escuchado ni una pbra de lo que me estaba diciendo. = -?Eh? Lo siento, Paul, no te escuch¨¦. -confes¨¦ avergonzada. Trist¨¢n me entreg¨® uno de sus dinosaurios para unirme al juego que ten¨ªa con Paul. Paul me mir¨® inexpresivo por unos segundos. ¨C Desde que volviste de har con Alexander, andas muy distra¨ªda. -dijo volviendo su atenci¨®n a Trist¨¢n. -Te dec¨ªa que si est¨¢s de acuerdo con salir ma?ana con Trist¨¢n, ¨¦l necesita divertirse, desde que lleg¨® no ha salido de esta casa con otra persona que no sea Maga. -dijo aquello sin dejar de jugar con el dinosaurio que ten¨ªa en su mano. ¨C No creo que sea posible, ma?ana lo llevar¨¦ con Alexander. -respond¨ª uni¨¦ndome al juego, d¨®nde Trist¨¢n nos rescataba del dinosaurio malvado, sin embargo, Paul se qued¨® inm¨®vil, dejando el juego a medias para mirarme. . -?Est¨¢s hando en serio? ?Lo llevar¨¢s con ¨¦l, as sin m¨¢s?-lo mir¨¦ con una ceja enarcada por su repentina pregunta,o si le molestara que Trist¨¢n se acercara a ¨¦l. Si -S¨ª, es su padre, deben recuperar el tiempo perdido. -respondio si fuera lo m¨¢s obvio del mundo. A veces me irritaba actitud de Paul cuando se trataba de Alexander asumiendo su papel de padre, entiendo que no es persona que m¨¢s le agrade por el da?o que me hizo, pero, ?por qu¨¦ no me apoyaba con esta decisi¨®n que tanto me aterraba? ?Por qu¨¦ en vez de darme ¨¢nimos, lo que hacia era hacerme ver que no estaba haciendo lo correcto? -Yo ir¨¦ contigo, digo, por si algo se sale de control, no ser¨ªa bueno que estuvieran los dos solos con un hombreo Alexander, yo podr¨¢ aparentar querer ser un buen padre, pero caras vemos. -por supuesto que no iba a aceptar aquello. Aunque no confiaba ni un poco en Alexander, ¨¦l iba a pasar tiempo por primera vez con su hijo, adem¨¢s ten¨ªamos mucho de que har y ponernos de acuerdo por el bienestar de Trist¨¢n, no seria nada c¨®modo ni conveniente que Paul se entrometiera en algo que solo Alexander y yo podiamos resolver. ¨C Paul, cacaso no me conoces? Si quiere hacer algo que perjudique a Trist¨¢n lo defender¨ªa con u?as y dientes si es necesario, no va a. pasar nada, ser¨¤ en un lugar p¨²blico, puedes estar tranquilo. ¨Cdije serena, aunque por dentro me molestaba un poco su actitud. Paul solto un suspiro cansado y solo asinti¨® con su cabeza, sin embargo, por su expresi¨®n no parecia convencido del todo. m.{Almenos ac?ptar¨¢s una invitaci¨®n a cenar esta noche? Prometo que no pasar¨¢ nada que no quieras. -cambio de tema repentinaniente y por poco me ruborizo al recordar el beso en el crucero. ¨C ro. ¨Cantes de decir alguna pbra m¨¢s, mi celr son¨® y sonre¨ª al ver persona que me estaba mando. ¨CDame un segundo, necesito responder, Me levante del mueble donde est¨¢bamos jugando en habitaci¨®n de Trist¨¢n y me alej¨¦ hacia ventana para contestar Published by N?v''elD/rama.Org. mada. ¨C Sra. Petit, tengo toda informaci¨®n que me pidi¨®, estoy llegando su casa, esto le va a interesar. ¨Cel hombre que contrat¨¦ me dio una buena noticia y mi estado de ¨¢nimo se elevo dr¨¢sticamente. ¨CLo estar¨¦ esperando. Me disculpe con Paul y dej¨¦ un beso en cabeza de Trist¨¢n, antes de salir hasta el estacionamiento a esperar al hombre, pocos minutos despu¨¦s, el auto teado de Joseph apareci¨® en mi campo de visi¨®n y lo invit¨¦ a entrar al despacho de mi padre que estaba desocupado. ¨C Cu¨¦ntame, ?qu¨¦ informaci¨®n me tiene? ¨C pregunt¨¦ sent¨¢ndome en el sof¨¢ a undo de Joseph, quien ten¨ªa un sobre amarillo en sus manos. ¨C Fue f¨¢cil sacarle informaci¨®n al paparazzi, lo dif¨ªcil fue buscars pruebas. La Sra. Amelia Lancaster, Gina Lancaster y Rachel Duncan, est¨¢n detr¨¢s des difamaciones en su contra. -al escuchar el nombre de aque mujer, mi ceja se enarc¨® en el punto m¨¢s alto. Por supuesto que me esperaba menci¨®n des Lancaster, pero, ?Rachel? Eso no lo veia venir. Estaba tan mezda con esa familia, que hasta se uni¨® as ms iones de esas mujeres sin pensar ens consecuencias. Se sumaba a lista de personas por darle su merecido. ¨C ?Qu¨¦ pruebas consigui¨®? -pregunt¨¦ interesada en el tema y me entreg¨® el sobre en sus manos. No esper¨¦ ni un segundo y lo abr¨ª para descubrir el contenido. Habia una grabadora y varios papeles a los que les di un r¨¢pido vistazo. Eran tresprobantes de pago a nombre del periodista que se atrevi¨® a tomarme incontables fotos ys cuentas estaban a nombre des tres implicadas. ¨C En grabadora est¨¢ confesi¨®n del paparazzi, admiti¨® que lo contrataron para segui y fotografia en situacionesprometedoras, tambi¨¦n admite que ha sido ¨¦l quien public¨®s noticias falsas sobre usted ys difundi¨® ens redes. Los documentos son los pagos en tres partes que recibi¨® des tres mujeres, cien mil dres cada una por un trabajo sucio, tambi¨¦n hay un documento con instriones que ¨¦l deb¨ªa seguir. En pocas pbras, quer¨ªan destrui. -sonrel satisfecha con el gran trabajo de Joseph y en tiempo r¨¦cord, esto era lo que necesitaba para tomar cartas en el asunto. Escuch¨¦ grabaci¨®n, d¨®nde Joseph le hac¨ªa preguntas con una voz severa, digna de un mat¨®n y se escuchaba voz temblorosa y ¨C llena de p¨¢nico del otro hombre. Efectivamente, admiti¨® que recibi¨® dinero por parte de Amelia, Gina y Rachel, para difamarme sacando de contexto cualquier fotografia, mientras m¨¢sprometedora fuera noticia, m¨¢s dinero iba a recibir. . ¨C Has hecho un gran trabajo, Joseph. -lo felicit¨¦ por su buen desempe?o y r¨¢pidamente transferi otra mitad del dinero prometido, m¨¢s un bonis extra por el tiempo en el que consigui¨® todo lo que necesitaba. -Ya le transferi el resto, estoy muycida con su servicio. Joseph reviso su cuenta bancaria en su celr y sus ojos se ensancharon en gran medida al ver el monto transferido, pronto, aro su garganta y recuper¨® su postura. ¨C Es usted muy generosa, Sra. Petit. Es un honor para mi habe dejado satisfecha con mi trabajo. -le agradeci a Joseph, antes de pa?arlo hasta puerta para que se fuera. Mir¨¦ el sobre en mis manos, pensando en lo mucho que iba a disfrutar darle su merecido a esas mujeres que tanto da?o me hicieron. Acaban de cavar su propia tumba. Chapter49 Heredera divorciada Juliany Linares Les invito un hdo. ALEXANDER El inesperado regreso de Sarah, caus¨® revuelo en m¨¢s de una persona, induy¨¦ndomey no era m¨¢s por persona tan fr¨ªa y dura en que se hab¨ªa convertido, una mujer fuerte que no se dejaba intimidar de nadie. Ya no quedaban rastros de Sarah de antes y me quedaba un mal sabor de boca al pensar quetuve mucho que ver con su cambio. M¨¢s de uno estaba maravido con e, hasta Alexis, de hecho, mostr¨® un gran avance en sus terapias desde aque noche en que vio, nos¨¦ de d¨®nde hab¨ªa sacado fuerzas para regr a Gina por su Por un momento pens¨¦ que hab¨ªa reconocido pors noticias, pues varias veces mencionaba su nombre, hasta queme enter¨¦ de verdad de su propia boca y me sent¨ª inexplicablemente inc¨®modo y molesto. Se conocieron aque noche en el lugar que jam¨¢s deb¨ª llevarlo, me resultaba sorprendente tanta coincidencia. Desde que Alexis me lo cont¨®, me estuve preguntando por que e no me lo hab¨ªa contado, hasta que me dijoque e no sabia que tenia un gemelo, entonces, llegu¨¦ a conclusi¨®n que pens¨® que a quien vio hace a?os fue a m¨ª y no a ¨¦l. ?Es por eso que en universidad supo mi nombre? Ahora le encontraba sentido. No solo Alexis qued¨® fascinado con e, yo me sumaba a extensa lista cuando vi despu¨¦s de mucho tiempo en el banquete de bienvenida. shback. Despu¨¦s de concluir el desfile de apertura con ¨¦xito, una representante de Doinel se acerc¨® para informarsobre el proyecto que llevar¨ªan a cabo. No estaba enterado en lo absoluto de b¨²squeda de una marca estadounidense para cborar con Doinel, de inmediato me interes¨¦ cuando dijo que mi empresa ¨¦r m¨¢s calificada para este proyecto, solo deb¨ªa enviar una propuesta y har con encargada de cboraci¨®n. Copyright by N?v/elDrama.Org. Sarah. Me dijo que me esperaba en el banquete y de inmediato le orden¨¦ a mi asistenteque preparase una buena propuesta y se apoyara en el proyecto m¨¢s beneficioso y con un margen m¨ªnimo de riesgo, era lo mejor que pod¨ªa hacer en el menor tiempo, solo era cuesti¨®n de modificar. En el sal¨®n de banquete, estaba terminando de darle instriones a mi asistente, cuando visilueta delicada y elegante de una mujer en lista de baile, me resultaba imposible apartar mis ojos de e. Aque mujer era naturalmente hermosa, su belleza me dej¨® con mente en nco por unos segundos. -?Qui¨¦n es esa mujer? - le pregunt¨¦ a mi asistente que estaba sentada a mido en mesaasignada a los Lancaster. Ten¨ªa esperanza de que Cristina supiera algo sobre aque mujer con se que me teniamaravido y sin ni siquiera poder observar su rostro con ridad, pues, yo jam¨¢s hab¨ªa visto, de lo contrario, hubiese recordado. Observ¨¦ detenidamente su espalda que estaba al descubierto, gracias al escote de aquel vestido que haciadestacar antes dem¨¢s, su cabello casta?o estaba inm¨®vil sobre su hombro, dej¨¢ndome una maravillosa vista de su piel nca y delicada Su vestido teado se bnceaba de undo a otro mientras baba pa?ada de un hombre mayor al que tampoco le pude ver el rostro. Tal vez aquel hombre sea su padre, pues ambos baban pieza sumergidos en una conversaci¨®nque solo ellos sab¨ªan. Pero esfum¨¦ aque idea cuando Cristina me respondi¨®. Es Sarah Petit, se?or, su ex esposa.-mi coraz¨®n dio un vuelco al escuchars pbras de Cristina, mir¨¦ sin poder creer queestaba hando de aque mujer de que me divorci¨¦ hace m¨¢s de tres a?os. La mujer que noche anterior vi pors c¨¢maras de seguridad en el bar de Mike. ?Miexesposa? Sarah Petit. Fin del shback. E despert¨® algo en m¨ª y me desconcertaba porque era imposible no cabrearme cada vez que ve¨ªa con alg¨²n hombre y enloquecicuando misma mujer que se acerc¨® a mi en el desfile, me dio una noticia que no esperaba en lo absoluto. Sarah tiene un hijo. Y mi malhumor aument¨® cuando e misma me lo confirm¨®. Aprovech¨¦ que Leonardo Doinel me cit¨® en su casa para encara y que e misma me adararalo que intento decirme por tel¨¦fono, ten¨ªa un vago presentimiento en mi pecho que no me abandonaba. Estando frente a e, con ese ni?o en sus brazos, el mismo que hice llorar cuando tropec¨¦ con ¨¦l y ensuci¨® mi pantal¨®nde aque crema. Por alguna extra?a raz¨®n, me sent¨ª miserable una hora despu¨¦s, una iodidad se aloj¨® en mi pecho y era mucho m¨¢s queculpa por no medir mis actos con un inocente. Lo entend¨ª todo cuando solt¨® aques pbras. -T¨² eres el padre de mi hijo. Me sumerg¨ª en un estado de shock del que por mera suerte sal¨ª a tiempo, mi cuerpotemblo en secreto y mi coraz¨®n se encogi¨®. Soy padre. Sarah tuvo a mi hijo. Tengo un primog¨¦nito y hasta ahora me enteraba. Me perdi una etapa tan maravillosa, me perd¨ª del embarazo, el nacimiento y el crecimiento de mi heredero. Un Lancaster. Me senti abrumado por mez de sentimientos. Quer¨ªa rega?ar a Sarah por haberme ocultado una informaci¨®n tan importante para m¨ª, para ambos. Quer¨ªa abraza con ese ni?o en medio. Quer¨ªa arrebatarle al ni?o y gritarle en cara que no ten¨ªa derecho de apartarme de mi hijo por tantos a?os. A final, lo ¨²nico que hice fue dejar escapar una l¨¢grima sin apartar vista delpeque?o pelinegro que se escond¨ªa de mi, ten¨ªa tanto miedo de m¨ª, me mirabao si fuera un monstruo y en ese me convert¨ª sin darme cuenta. El rechazo de Trist¨¢n fue tan doloroso,o una daga oxidada apu?ndo mi coraz¨®n una yotra vez sinpasi¨®n. Mi propio hijo me despreciaba, no quer¨ªa ni verme. Con Alexis me sent¨ªa miserable y peor persona del mundo por lo que le hice,pero nada era comparado con ver el miedo en los ojos miel de mi hijo yo trataba a otro hombreo si fuera su padre. Eso lo iba a arrer hoy. Los nervios burbujeaban en mi sistema y mir¨¦ con una sonrisa en mi rostro el regalo que llevaba en mis manos, lo escog¨ª yo mismo y esperaba quele gustara, aunque no tenia ni idea de que podr¨ªa gustarle a un ni?o de tres a?os. El parque para ni?os era grande, sin - embargo, ubicaci¨®n que me dio Sarah era exacta y no fue dif¨ªcil encontrarlos. H. -salud¨¦ con los nervios a flor de piel. -Lo siento si los hice esperar. Mir¨¦ por unos segundos a Sarah, que haba alegre con peque?a versi¨®n de miy una sensaci¨®n de calidez se instal¨® en mi pecho. Desvi¨¦ mirada hacia Trist¨¢n, con miedo de que volviera a rechazarme, para mi suerte, su tierna mirada me estudio de pie a cabeza. H, descuida, llegamos hace poco. dijo Sarah borrando bonita sonrisa que tenia antes de que llegara y le susurro algo a Trist¨¢n queestaba en sus brazos. H. -agito su peque?a mano en modo de saludo y mi coraz¨®n se derriti¨®, esfumando los pensamientos negativos enseguida. Peque?o Trist¨¢n, te traje un regalo. -le entregu¨¦ caja envuelta en papel de regalo y sus ojos se iluminaron. Estir¨® sus brazos para tomarlo, pero se detuvo antes de mirar a Sarah,o si estuvieraesperando su aprobaci¨®n. -Adnte, es tuyo. -dijo con una sonrisa que hac¨ªa lucir m¨¢s hermosa de lo que por s¨ª ya es. Los ojos miel del peque?o me miraron con timidez y no pude evitar sonre¨ªrle. No hab¨ªa duda que era mi hijo, era tan parecido a mi, incluso podr¨ªaparar con una fotograf¨ªa cuando era ni?o y cualquiera pod¨ªa decir que eramisma persona. Trist¨¢n tom¨® caja y con ayuda de Sarah lo abri¨®, su ce?o se frunci¨® con confusi¨®n al ver el contenido ySarah me mir¨®o si estuviera loco. ?Una tableta? ?Para un ni?o de tres a?os? - aunque parec¨ªa un rega?o, se notaba divertida al ver mi regalo. Me senti apenado porque fue lo primero que se me ocurri¨®. Repito, no s¨¦ que le puede gustar a un ni?o de tres a?os. -S¨ª, bueno, para que vea dibujos animados, le instron m¨¢s de cien juegos de ni?os. ?Est¨¢ mal? - pregunt¨¦ con temor de haber escogido un mal regalo. Sarah ar¨® su garganta y escondi¨® su expresi¨®n divertida. No, est¨¢ bien para ser primera vez. Lo has intentado y es lo que cuenta. Pero mam¨¢, va a guardar este regalo y lo usaremos en casa, ?verdad? -le habl¨® a Trist¨¢no si tuvieran su propio lenguaje y los mire maravidos cuandoel pelinegro le entreg¨® caja sin rechistar. Si, mam¨¢. Gracias, se?or.-m? coraz¨®n se derriti¨® por segunda vez en menos de cinco minutos y quise alzarlo entre mis brazos, regrle un abrazo, sentirsu calor y su peque?o cuerpo, pero eso podr¨ªa asustarlo, as¨ª que me contuve. Todo a su tiempo. No es nada, hijo. -aque pbra sali¨® tan natural que me senti inexplicablemente feliz,o un ni?o en un parque de diversiones. Sarah me mir¨® con sorpresa, su cuerpo estaba inm¨®vil y tem¨ª que dejara caer al ni?o de susbrazos, no se me ocurri¨® nada m¨¢s para saca de aquel estado que decir: - Antes de tener nuestra conversaci¨®n, les invito un hdo. Chapter 50 Chapter 50 Nuestro matrimonio fue un chiste. Tristan estaba tan alegre con su hdo y disfrutando de los juegos en el parque, que mipecho se llenaba de emoci¨®n cada vez que lo veia sonre¨ªr. Me habia costado convencerlo para que dejara de temerle a Alexander. Despu¨¦s de tanto insistir y persuadirlo, le termin¨¦ diciendo que aquel hombre leprar¨ªa un hdo nuevo Ambos pidieron de vaini y Alexander ayud¨® a Trist¨¢n aerlo. Me conmov¨ªa presenciar aquello, pero no quer¨ªa demostrarlo. Trist¨¢n se termin¨® quedando dormido en mis brazos, despu¨¦s de unarga tarde jugando, haciendo y deshaciendo consu padre, a final termin¨® agrad¨¢ndole m¨¢s de lo que llegu¨¦ a imaginar, se lo gan¨® Alexander con el esfuerzo que hizo, a pesar de ser su primer d¨ªa siendo padre. Trist¨¢n es, sin duda, un ni?o maravilloso. -dijo Alexander sin apartar sus ojos del rostro dulce y rjado de Trist¨¢n, quien dorm¨ªa pl¨¢cidamente. -No debiste ocult¨¢rmelo, i sabes todo de lo que me he perdido? ¡ªpregunt¨®, mientras lo tomaba en sus brazos con delicadeza y lo admiraba conuna sonrisa nost¨¢lgica. Senti una punzada en el pecho, porque entend¨ªa a lo que se refer¨ªa. Se perdi¨® de una etapa importante y ¨²nica de su hijo, se perdi¨® de su nacimiento, sus primeras pbras, sus primeros pasos, tantas cosas que por m¨¢s m¨ªnimo quefuera, era sumamente importante. Es ahora, viendo a Alexander poner todo de s¨ª para hacer feliz a Trist¨¢n, conocerlo y tratarloo merece, d¨®nde cuestionaba mis decisiones, hab¨ªa actuado por mimisma - Si, lo s¨¦ muy bien.-dije estirando mis piernas sobre grama, buscando una posici¨®n m¨¢s c¨®moda. -?Se lo has contado a tu familia? No. -respondi¨® casi enseguida y algo me dec¨ªa que no me estaba diciendo verdad. Lo mir¨¦ con una ceja enarcada y su mirada vte se detuvo en mis ojos. -Solo a Alexis lo sabe, pero a medias, le dije que ten¨ªa un hijo, no dije con qui¨¦n. -a estas alturas ya debe estar sospechando que le he dado un hijo, de todas formas ma?ana lo iba a saber, se lo contar¨ªa atodos nuestros allegados, pero antes deb¨ªa poner en marcha min en contra des Lancaster y Rachel, quer¨ªa cerciorarme primero que mi hijo estar¨ªa a salv¨® lejos de esas tres v¨ªboras. -S¨¦ lo que debes estar pensando y solo quiero que sepas que no dejar¨¦ que nadie lostime, nadie se meter¨¢ con ¨¦l yqui¨¦n lo haga lomentar¨¢, no me importa si resulta ser mi familia. Aunque su respuesta no me dejaba en calma, apreciaba ese gesto de su parte, pero no estaba segura de que lo dijera en serio, porque s¨¦muy bien que es manipdo por su familia, no s¨¦ que tanta importancia le vaya a dar a Trist¨¢n o si le dar¨¢ su lugar antes el par de v¨ªboras. Solo, no dejes que tu madre y tu hermana trapeen el piso con ¨¦l, es todo. -era lo ¨²nico que le pedia de todo coraz¨®n. Si yo estaba haciendo lo correcto, ¨¦l tambi¨¦n deber¨ªa hacerlo y mantenerlo lo m¨¢s alejado posible. Sarah, respecto a eso. ?Por qu¨¦ me ocultaste que mi familia te trataba mal? Y esta vez no quiero respuestas amedias.-solt¨¦ un suspiro cansado, ?acaso no le qued¨® ro ¨²ltima vez que respond¨ª a su pregunta? -Ya te lo dije, te pondr¨ªas de sudo o no le tomar¨ªas importancia, no ten¨ªas tiempo para atender mis asuntos, adem¨¢s, preferia evitar cualquier disputa solo por ser una buena esposa, de verdad quer¨ªa que familia estuviera en paz, aunque eso perturbara mi tranquilidad. -respond¨ª sincera y sin sonar tan altanera c¨®mo antes. En este momento, ambos ten¨ªamos guardia baja y lo hac¨ªamos por Trist¨¢n, porque hab¨ªan muchas cosas que ten¨ªamos que ponerle punto y finalo seguir¨ªamos toda vida estancados en lo mismo y terminar¨ªa perjudicando a nuestro hijo. Eras mi esposa, si lo hubiese sabido le hubiera puesto un fin desde un principio. No debiste ocult¨¢rmelo, si tan solo... Si, tal vez no deb¨ª car o tal vez si hubieses sido m¨¢s observador te habr¨ªas dadocuenta en su momento, igual lo hecho, hecho est¨¢, ahora solo quiero que tengas presente que me defender¨¦ de cualquier ataque de tu familia y espero que no afecte en rci¨®n con Trist¨¢n. Adem¨¢s, es evidente que no soy ¨²nica que ha ocultado informaci¨®n durante el matrimonio. -cambi¨¦ el curso de conversaci¨®n, refiri¨¦ndome al tema de su gemelo. -Y yo no har¨¦ nada para defender a mi familia si es que se lo buscaron, te doy mi pbra, es lo m¨ªnimo que puedo hacer por tidespu¨¦s de todo. Ahora no hay nada m¨¢s que me importe que Trist¨¢n. -lo mir¨® con una sonrisa y con aquello lograba calmarme solo un poco, porque una cosa es que lo diga y otra muydistinta es que lo haga. -Si lo dices por Alexis, si, te lo ocult¨¦ porque soy el culpable de que Alexis est¨¦ en esa si de ruedas, es una historia muyamarga y nada agradable para mi. -solt¨® con mirada perdida,o si por su mente estuviera pasandos im¨¢genes m¨¢s desagradables. Algo dentro de mi hizo click, y pronto at¨¦ los cabos sueltos, llegando a una conclusi¨®n que me daba escalofr¨ªos de solo imaginarlo. Lo mir¨¦ curiosa, esperando que dijera algo, pero estaba tan sumergido en sus pensamientos que me atrev¨ª a decir lo que a ¨¦l tanto le estaba costando. T¨² ibas manejando el auto que dej¨® a Alexis en ese estado. -m¨¢s que una pregunta, sonabao una afirmaci¨®n. De pronto sus ojos viajaron hasta cruzarse con los m¨ªos y pude ver que estaba en lo correcto por laangustia que briba en su mirada. ?C¨®mo supiste c¨®mo pas¨®? ?Alexis te dijo algo? - negu¨¦ con mi cabeza y me qued¨¦ en silencio. ?C¨®mo le iba a decir que hab¨ªa mandado a investigar a Alexis? El silencio reino por unos segundos, en los que nosdedicamos a mirar a nada misma, yo esperaba que ¨¦l hara, mientras que ¨¦l parec¨ªa a¨²n m¨¢s sumergido en sus pensamientos. Hasta que finalmente, habl¨®. -Esa noche, Alexis iba a quedarse en casa para preparar todo para universidad, pero yo ten¨ªa unhobby que no iba para nada con nuestro estilo de vida ni nuestra se social, me gustaba correr en carreras ndestinas. Esa noche, seria ¨²ltima que pasar¨ªamos juntos antes de ir cada uno a nuestro respectivo campus, y termin¨¦ jodi¨¦ndolo todocuando le rogu¨¦ a Alexis que me pa?ara en mi auto a ¨²ltima carrera, ¨¦l no acept¨® en ning¨²n momento, para ¨¦l era suficiente con estar en ese lugar, entonces, acud¨ª a un n b, invitar a su mejor amiga, e diria que si, pero Alexis cuidaba tanto as personas que lo rodeaban, que termin¨® yendo el con tal de que no involucrara a nadie m¨¢s, me sal¨ª con m¨ªa. -solt¨® una risa amarga y poco a poco ibaprendiendo cada vez m¨¢s. ¨¦l pr¨¢cticamente lo arrastro hasta el auto, lo puso bajo presi¨®n para que ediera a ir en suauto, pero, ?que iba a saber lo pasar¨ªa despu¨¦s? Nadie puede adivinarlo. Pero, no es tu culpa, no lo hiciste adrede, solo quer¨ªas pasar tiempo con tu hermano... No, Sarah. Antes de subir al auto, estaba pasado de copas, ?te das cuenta de lo imprudente que fui? ?Tedas cuenta que pude evitar que el terminar¨¢ de esa manera? Siyo no le hubiese insistido, ¨¦l no hubiese perdido tantos a?os de vida postrado en una cama, no hay m¨¢s culpables que yo. Sarah, ¨¦l se dio cuenta de mi estado cuando carreraenz¨® y me pidi¨® que parara, se quit¨®el cintur¨®n para esperar a que lo dejara en medio del camino, pero enfurec¨ª por suportamiento y perd¨ª el control, estrell¨¦ el auto contra un muro y mi bolsa de aire se activo antes de darme cuenta lo que estaba pasando. El parabrisas estaba roto y Alexis estaba ahi, con medio cuerpo sobre el cofre y lleno de sangre. Cuando llegamos al hospital, hice un pacto con mi familia y algunos abogados que intentaban limpiarme de toda responsabilidad, deb¨ªa guardar silencio, nadie,absolutamente nadie pod¨ªa enterarse de que yo era el conductor ebrio. Todo por salvarme de justicia, pero no hab¨ªa manera de salvarme de m¨ª, de mi sentimiento deculpa, de lo mal que me sent¨ª por tantos a?os, a?os en los que viv¨ª para ¨¦l, con esperanza de que despertara alg¨²n d¨ªa. Era evidente que le costaba mucho contar aquel suceso tan tr¨¢gico para ¨¦l y que, de cierta forma, estaba tan una ni?a, por undo lograbaprenderlo y ahora que ¨¦l rompi¨® el pacto con su familia y abogados, sent¨ªa que era mi turno de contarle sobre mi verdadero nombre. ?Por qu¨¦ no? Despu¨¦s de todo, ma?ana todo el mundo lo sabr¨ªa. Yo no soy... S¨¦ lo que vas a decir, que no eres nadie para juzgar, pero todav¨ªa hay m¨¢s. De alguna manera, Rachel descubri¨® todo lo ocurrido esa noche. -Alexander me interrumpi¨® abruptamente y lo mir¨¦ con cara de pocos amigos cuando aquel nombre sali¨® de subios, cuando estaba a punto de decirle todo, absolutamente todo. -Y me chantaje¨®, me mostr¨®s pruebas que me dejaban mal parado, su condici¨®n para no decirle as autoridades,era que estuviera con e... Solt¨¦ una risa sin gracia, interrumpiendo su conmovedora historia. Dios, esto no puede ser cierto, se quierevars manos de esa manera? Estaba arruinando lo que hemosavanzado con una s mentira. Entonces, el gran Alexander Lancaster, prefiri¨® enga?ar a su pobre esposa, que decirle verdaddesde un principio, ?qu¨¦ se de matrimonio ten¨ªamos? -aquello lo dije tambi¨¦n por m¨ª y por todo lo que le ocult¨¦. -?No! No es eso Sarah. Yo no acept¨¦, pero amenaz¨® con hacerte da?o. Y antes de que digas que pod¨ªa denuncia, e tambi¨¦n pod¨ªa hacer lo mismo conmigo y estar¨ªa muchosa?os en c¨¢rcel, me senti entre e espada y pared. Mi cuerpo se congel¨® al escuchar aquello y no sab¨ªa si creer en sus pbras, ?c¨®mo pod¨ªa hacerlo despu¨¦s de tantos a?os? Pero, si todoresultaba ser cierto, mes iba a cobrar todas y cada una con lo que tengo preparado para e y el par de v¨ªboras. Chapter 51 Chapter 51 Heredera divorciada Juliany Linares Chapter 51 La consider¨¦ mi amiga. Por m¨¢s que pensaba y pensaba, no entend¨ªa porqu¨¦ Rachel me odiaba tanto, ambas fuimos buenas amigasen universidad, estuve para e cuando lo necesitaba, incluso en sus peores momentos. Nunca entender¨ªa sus motivos para querer perjudicarme, hacerme da?o y difamarme. ?Era por Alexander? Le dej¨¦ el camino libre hace tres a?os, ?qu¨¦ m¨¢s quiere de mi? Se estaba metiendo con Haya sido por el motivo que sea, Alexander me fue infiel con e, tenia muchas opciones para pone en su lugar y solo se fue por m¨¢sf¨¢cil, sinceramente, pudo hacer m¨¢s, ro, si es que en realidad lleg¨® a quererme. Era tarde paramentos, ambos dejamos todo atr¨¢s y superar todo lo que pas¨®, ahora solo nos un¨ªa Trist¨¢n y deb¨ªamos pensar en el bienestar de nuestrohijo. Alexander termin¨® llev¨¢ndonos hasta mansi¨®n, aunque insist¨ª en que iria con mi ch¨®fer, pero de pronto, Trist¨¢n quisocon todas sus fuerzas irse con ¨¦l y no pude seguir neg¨¢ndome. En el camino a casa, me mantuve en silencio, Trist¨¢n habao nunca con Alexander y de vez en cuando letraducia lo que quer¨ªa decir, despu¨¦s de todo, no sali¨® tan mal primera salida de padre e hijo. Cuando detuvo su auto en el estacionamiento de casa, tom¨® a Trist¨¢n para abrazarlo y fue imposible no conmoverme, elpeque?o se encari?¨® tan r¨¢pido despu¨¦s de tenerle tanto miedo. - Despu¨¦s de semana de moda, lo llevar¨¦ a casa para que conozca a Alexis y le dar¨¦ noticia a mi madre ya Gina. No lo llevar¨¦ con es hasta no asegurarme que ser¨¢ bien tratado. -me inform¨® mientras peinaba su cabello negro y me remov¨ª inc¨®moda en el asiento, No solo no me agradaba idea de ques mujeres de su familia siquiera sele acercaran, sino que, al terminar semana de moda, todos volver¨ªamos a Par¨ªs, y aunque su empresa fue selionada para cboraci¨®n con Doinel, dudo mucho que sea el representante que viaje hasta Paris, ?c¨®mo iba a dejar a deriva a Lancaster Collection? - Volveremos a Par¨ªs al culminar con semana de moda, preferiria que esas mujeres no se le acercaran ni un metro. -dije sin titubeos y me mir¨® con el ce?o fruncido. Sus ojos se oscurecieron y pude ver c¨®mo su respiraci¨®n se volv¨ªa pesada. - No puedes hacer esto, Sarah, me has alejado de ¨¦l por m¨¢s de tres a?os y ahora que me hacessaber de ¨¦l, quieres separarlo nuevamente de m¨ª, no est¨¢s siendo justa. - respondi¨® con voz fr¨ªa, todo lo contrario ao haba desde el momento que nos encontramos. - S¨¦ que no es justo, pero no voy a quedarme cuando tengo un proyecto importante que llevar a cabo, novoy a decepcionar a mi padre tirando todo por borda de esta manera, adem¨¢s, tu familia ha estado jugando sucio y les dar¨¦ una li¨®n, no soy misma Sarah con que pod¨ªa hacer y deshacer. -respond¨ª con voz a¨²n m¨¢s fr¨ªa que de ¨¦l y se qued¨® en silenciomir¨¢ndome sin decir una s pbra. De un momento a otro, se od¨® en su asiento, quedando su cuerpo frente a mi, con Trist¨¢n sentado sobre susrgas piernas. Iba a defender a su adorada familia, lo ve¨ªa venir. - ?Tu padre? ?De qu¨¦ padre est¨¢s hando? Se supone que t¨² no... -mis ojos se abrieron en gran medida al darme cuenta de lo que hab¨ªa salido de mi boca y que sus pbras se quedaron enel aire,o si hubiese encontrado respuesta a su pregunta. - No puede ser. -susurro para ¨¦l mismo y mir¨® hacia entrada de casa por unos segundos y volvi¨® a mirarme. No sab¨ªa que hacer para salir de esta situaci¨®n, aunque lo m¨¢s sensato era soltar verdad, despu¨¦s de todo, ambos soltamos unos cuantossecretos que de cierta manera perjudico nuestro matrimonio, incluso antes de que me fuera infiel. - Sitengo padre. -solt¨¦ despu¨¦s de tomar una bocanada de aire y tom¨¦ a Trist¨¢n, quien quer¨ªa que lo alzara al ver el repentino desinter¨¦s de Alexander,aunque solo estaba desconcertado y con una expresi¨®n de incredulidad que me hizo dar cuenta que no hab¨ªa marcha atr¨¢s. Igual lo iba a saber. Abr¨ª mi boca para har, pero mis pbras fueron cadas pors suyas. ¡ª Eres hija de Leonardo Doinel. -dijo con toda seguridad y sus ojos sorprendidos casi se salen de ¨®rbita. - Por eso te nombr¨® vicepresidente de noche a ma?ana, por eso te dej¨® al frente del proyecto, por eso corri¨® a una de sus mejores empleadas,por eso baban aque nocheo si fuera cosa de ustedes de toda vida ys fotos abraz¨¢ndolo en cafeter¨ªa. No eres su amante, eres su hija. -me mantuve inexpresiva, mientras ¨¦l terminaba de haro si hubiese resuelto un caso que era imposible de resolver. Asent¨ª con mi cabeza sin m¨¢s y su mano cubri¨® su boca que estaba abierta con sorpresa, mientras me mirabao si estuviera viendo a unfantasma. - Has acertado, estuviste casado con hija del hombre que tanto admiras, soy Sarah Doinel. -Su cuerpo se qued¨® congdo, al parecer que lo haya escuchado de mi propia boca, fue a¨²n m¨¢s desconcertante y sorpresivo. Me senti inexplicablemente aliviada, ocultar mi verdadera identidad por tantos a?os no era tarea f¨¢cil. No fue hasta que Trist¨¢n solt¨® una carcajada, que Alexander sali¨® de su conmoci¨®n. Parpade¨® m¨¢s veces des que deber¨ªa y miro al peque?o pelinegro, quien se hab¨ªa budo de su expresi¨®n. - Sarah Doinel, eres Sarah Doinel, pero, pero. ?De d¨®nde sacaste el Petit? ?Por qu¨¦ nunca me lo dijiste? Esto no es cierto, estoes un sue?o.-se pas¨®s manos por cara y por poco me uno a risa de Trist¨¢n, pero me contuve, sabiendo que esto era un tema muy serio y delicado. - El Petit es por mi madre, todos conoceno Joelle Doinel. -sus ojos segu¨ªan abiertos m¨¢s de lo normal y tuve que mirar a otrodo para no desconcentrarme. -Si no te lo dije es porque no pod¨ªa hacerlo, tenia motivos suficientes y me imagino queo fiel seguidor de Leonardo, sabr¨¢s que estuve apuntode ser secuestrada cuando era una ni?a, ese es el primer y principal motivo. - Mam¨¢, mira a Ales. - Trist¨¢n segu¨ªa ri¨¦ndose de Alexander, siendo ignorante del tema tan delicado que est¨¢bamos tratando. Mir¨¦ de nuevo a Alexander, ahora sus dos manos sosten¨ªan sus mejis y mantuvo su boca levemente abierta. ?De esa manera hubiese reionado si lo dec¨ªa en p¨²blicoo mi padre lo hab¨ªa neado? Tal vez hubiera sido m¨¢s discreteante tantas personas, por eso, estando solo ¨¦l, Trist¨¢n y yo, no se esforz¨® ni un poco por ocultar su asombro. - ?Motivo principal? ?Hay m¨¢s motivos por el que me lo hayas ocultadoo si fuera cualquier cosa? Por Dios,?estuve casado con una desconocida? -puse mis ojos en nco con fastidio, porque a pesar que mi apellido era otro, segu¨ªa siendo misma persona. - Estuviste casado con una persona que siempre te fue leal hasta el ¨²ltimo momento, siendo Sarah Petito Sarah Doinel. Y ro que hay otro motivo, pero ya no tiene caso har de eso.-m? tel¨¦fono sono mientras terminaba de decir aquello y le¨ª el nombre de Paul enpanta. - ?Quieres seguir ocultando cosas? ?En qu¨¦ quedamos? ?No estamos haciendo esto por Trist¨¢n? ¡ª pregunto evidentemente molesto, pero es que no quer¨ªa decirle que abandon¨¦ a mifamilia por estar con ¨¦l, cu¨¢n pat¨¦tico sonaria. El tel¨¦fono segu¨ªa sonando y le hice una se?a para que me esperara un segundo, madapodia ser de trabajo y yo aqu¨ª discutiendo de un tema vergonzoso para mi. - Paul.-dije su nombre y escuch¨¦ un suspiro irritado a mido. - Sari, ?est¨¢s bien? Veo que el auto de Alexander ha estado estacionado por unrgo tiempo, ?te hizo algo? ?Le hizo algoa Trist¨¢n? -frunc¨ª misbios al escucharlo tan preocupado y mir¨¦ por cada ventana de casa. ?Ha estado observando el auto desde que lleg¨®? Eso es inc¨®modo. -S¨ª, estoy bien, en un momento entrar¨¦. Copyright by N?v/elDrama.Org. ?Est¨¢ todo listo para el evento de hoy? - pregunt¨¦ cambiando de tema dr¨¢sticamente. - Si, solo faltas t¨². -dijo dejando de sonar tan preocupado y lo vi asomado en ventana de su habitaci¨®n con vista en el auto. - Entonces est¨¢ todo listo, ir¨¦ enseguida. -no espere que dijera nada m¨¢s y colgu¨¦ mada. - Debo irme y t¨² tambi¨¦n. - dije tomando mis cosas y el regalo que Alexander le dio a Trist¨¢n. Cuando estuve por abrir puerta, el brazo de Alexander se estir¨® hasta llegar a puerta, impidiendo que me bajara de su auto, logrando que mesintiera realmente inc¨®moda con su cercan¨ªa. - No hasta que termines de soltar todo, Sarah Doinel. -enarqu¨¦ una de mis cejas y me alej¨¦ lo m¨¢ximo posible de su mirada escudri?ante, por suerte, Trist¨¢n senz¨® a sus brazos, logrando que se alejara demi y pude soltar el aire que hab¨ªa retenido. ?Por qu¨¦ tanto inter¨¦s por saberlo? ?Qu¨¦ ganaba? Algo cambiar¨ªa? Por supuesto que no. Yo nada iba a cambiar, decid¨ª soltarlo para que me dejara ir de una vez portodas antes de que volviera a invadir miespacio personal. - Renuncie a mi familia para casarme contigo, es todo, satisfecho?-solte manteni¨¦ndome en calma y ahora si, sinesperar que me detuviera o que dijera algo mas, sali de su auto sin ni siquiera mirarlo. Le di vuelta al auto y le extend¨ª mis brazos a Trist¨¢n para sacarlo del auto, aunque parec¨ªa querer negarse, senz¨® a mis brazos al ver mi rostrosin una sonrisa. No volv¨ª a mirar a Alexander, hasta que habl¨®. - Espero alg¨²n d¨ªa puedas perdonarme, hiciste y diste todo por nuestro matrimonio y no recibiste ni una cuarta parte. ¡ªle di una fugaz mirada, encontr¨¢ndome con sus ojos que parec¨ªan tristes y dolidos. Un amargo sabor apareci¨® en mi boca y me gir¨¦o si no hubiese escuchado aquello Siquiera pod¨ªa perdonarlo alg¨²ndia? Mis nervios estaban destrozados, ni siquiera buena atenci¨®n de los estilistas lograron rjarme tras bastidores, ni aunque le sumar¨¢n un masaje rjante, nada pod¨ªa mantenerme serena por m¨¢s de tres segundos. El ¨²ltimo d¨ªa de semana de moda lleg¨® y est¨¢bamos a solo minutos deenzar eldesfile final, por supuesto har¨ªa acto de presencia en pasar junto a mi padre, pero no era eso lo que me ten¨ªa los nervios a flor de piel, sino lo que tenia preparado para el final del espect¨¢culo, rogaba porque todo saliera muy bien para mi, porque hab¨ªan tres personas, y quiz¨¢ m¨¢s, as que le dar¨ªan tres infartos. Toda tarde fue ajetreada, absolutamente todos estaban nerviosos y ansiosos porque todo deb¨ªa salir aperfi¨®n. Las modelos estaban m¨¢s que alteradas, a algunas les faltaban terminar de arrer su vestuario. Paul apareci¨® en mi campo de visi¨®n con una taza humeante y dej¨® sobre mesa de centro. - Te traje un t¨¦ de Valeriana para los nervios. -dijo mir¨¢ndome por el espejo y pronto una sonrisa apareci¨® en su rostro. -Est¨¢s hermosa. - Gracias Paul, aunque no estoy segura de que pueda tomarlo con mis temblorosas manos, probablemente lo derrameantes de probar una s gota. -admit¨ª avergonzada y solt¨® una risita. - ro que puedes. Volver¨¦ a mi asiento suerte en todo, cari?o, lo har¨¢s muy bien. - dej¨® unrgo beso en mi frente y me gui?¨® un ojo antes de salir por d¨®nde entro. Paul se esmeraba tanto para que yo estuviera c¨®moda en cualquier circunstancia, que ya me daba pena con ¨¦l. El vestido que iba a lucir esta noche, dise?o exclusivo de Pat?ck para Doinel, estaba colgado ylisto para pon¨¦rmelo cuando los estilistas terminaran con su trabajo. Entonces, una figura apareci¨® en el espejo y los nervios fueron reemzados por una agradable sensaci¨®n en mi pecho. -?En serio va a atreverse a aparecer ante el p¨²blico, despu¨¦s de todo lo que se dice de usted? Yo fuera usted y no me atrever¨ªa a aparecer nuncam¨¢s p¨²blicamente. -Su sonrisa llena de malicia me hizo noche, no pude evitar reirme por sus pbras. - Es un alivio que usted y yo no tengamos ni el m¨¢s m¨ªnimo parecido, no tengo nada que temer, en cambio usted, Sra. Rachel, deber¨ªa estar m¨¢s que avergonzada por lo que ha hecho. -le respond¨ª tranqu, mirando su reflejo en el espejo. No sabia que estaba haciendo aqu¨ª, si los dias anteriores no vi ni su rastro. Su sonrisa no se borr¨®, m¨¢s bien se ensanch¨®. - No tengo nada de qu¨¦ avergonzarme, en cambio usted, una mujer que ha entrado a una gran empresa por meterse e cama de los altos ejecutivos, eres una verg¨¹enza paras mujeres empoderadas que se esmeran en llegar a un puesto tan alto. -dijoo si aquello me afectara y lo ¨²nico que logr¨® fue que soltara una risa sin gracia. Lanc¨¦ una mirada despectiva, antes de volver a admirar el gran trabajo de los estilistas. - ?Se supone que usted es una de esas mujeres? -pregunt¨¦ con sarcasmo y muy descarada asinti¨® con sucabezao si estuviera orgullosa de s¨ª misma. -?En serio? ?Qu¨¦ tan bajo debe caer una mujer que chantajea a un hombre para que se acueste con e? ? Eres digna representante des mujeres empoderadas?Gracias pero una mujer sin dignidad, sin m¨¢s m¨ªnima empatia y con un coraz¨®n tan oscuro y lleno de envidia, no me representa. ¡ªsu rostro se puso de todos los colores y me mir¨® con el ce?o fruncido. - No s¨¦ de que est¨¢s hando, Alexander se acost¨® conmigo por su propia voluntad, seria incapaz de chantajeado. -?Segura Rachel? - Alexander apareci¨® detr¨¢s de Rachel y el cuerpo de e se tenso enseguida. ¡ª ?A qui¨¦n ibas a matar si no ed¨ªa? Mis nervios por poco vuelven a aparecer, pensando que Alexander pod¨ªa soltar mi verdadero apellido, arruinando as¨ª sorpresaque tenia preparada. - Yo..yo. No, est¨¢s mintiendo Alexander. Yo ser¨ªa incapaz de... - Sarah, te dejos pruebas de lo que hamos. Puedes ver incontables fotos tuyas a cualquierdo que ibas, Rachel te tenia vigda, contrato unsicario para disparar cuando e diera orden. Me he tardado pero lo he conseguido al fin. Disfruten del desfile. - Alexander dej¨® un sobre a undo del t¨¦ humeante y qued¨¦ petrificada por unos segundos consolo escuchar Por supuesto que no le hab¨ªa cre¨ªdo cuando lo mencion¨®, pero si dentro de ese sobre estabans pruebas que mencionaba, no pod¨ªa seguir dudando. Tom¨¦ r¨¢pidamente el sobre al vers intenciones de Rachel de tomarlo de mesa y lo escond¨ª bajo mi bata de seda. Rachel tenia sangre tan fr¨ªao para mandar a matarme? ?Qu¨¦ se de mujer es esta? - No es cierto, eso esun montaje, no debes creerle a ese hombre. Te fue infiel, ?lo recuerdas? El. ¨¦l... - Rachel lucia miserable ypletamente nerviosa. Lo poco que conoc¨ªa de e, es que esa era su actitud cuando se sent¨ªa acorrda,intentaba manipr situaci¨®n a su antojo yvarses manos de tal acusaci¨®n. - No ares que oscurece. Por favor, desaparece de mi vista antes de que me a polic¨ªa. Chapter 52 Chapter 52 Heredera divorciada Juliany Linares Chapter 52 Sarah Doinel ha llegado. Los estilistas me dejaron s tras bastidores cuando terminaron su trabajo, me tom¨¦ el tiempo para ponerme el vestido de estanoche que quedaba ce?ido a mi cuerpo. Mir¨¦ por en¨¦sima vez el sobre que Alexander me dej¨® antes de dejarme con aque mujer. No me hab¨ªa atrevido a darle un vistazo as fotos, sin embargo, no pod¨ªa dejar de pensar en lo cruel y perversa que es Rachel. Dej¨¦ dedo los rodeos y revise el contenido. Un malestar se aloj¨® en mi est¨®mago al vers fotos que pasaba una por una, en todasaparecia yo, en casa, en el auto, en empresa de Alexander, en vi Lancaster, en el centro comercial, en lugares p¨²blicos y privados. No se trataba de alg¨²n montaje, porque recordaba cada momento de cada imagen. Rachel siempre me tuvo vigda con un sicario, me ten¨ªa en mira, con solo dar una orden pudoacabar con mi vida. ?Tan lejos llegaba por un hombre? Pero, lo m¨¢s importante, ?de d¨®nde sac¨® dinero para contratar por tanto tiempo a un sicario? Apesar que su familia es adinerada, no era de esas personas que tiraria dinero al cielo. Despu¨¦s de ver todass im¨¢genes que me dejaron petrificada y sin aliento, supe que hacer por el biende todos, Rachel era un peligro y algo dentro de m¨ª, me dec¨ªa que hab¨ªa alguien patrocinando sus nes retorcidos, espero no equivocarme. La voz de mi padre se escuch¨® por todo el lugar, el desfile hab¨ªa llegado a su fin, d¨¢ndole paso a aparici¨®nde Leonardo Doinel en el escenario. Mi padre salud¨® a todos los presentes y felicit¨® as marcas de todass coliones por tan buen trabajo. - Despu¨¦s de cuatro a?os, Doinel ha vueltoo invitado especial a un evento tan importante en el mundo demoda y hemos vuelto pisando fuerte. Como ya saben, estuvimos en b¨²squeda de una marca destacada para cboraci¨®n con Doinel. Ya tenemos a los selionados, pero antes, quiero hacer una presentaci¨®n oficial. Por favor, un auso para persona que estar¨¢ al frente de un proyecto tan importante titdo el primer amor, mi mano derecha, mi vicepresidente. -mi padre me present¨®o lo tenia neado, porque quer¨ªa que desfra por primera vez luciendo una des prendas m¨¢sexclusivas de Doinel, qu¨¦ mejor que en semana de moda, y prefer¨ªa que me mantuviera serena, sin tanta presi¨®n por los espectadores. Sali tras bastidores, con frente en alto ys miradas de todos puesta en mi, tome unabocanada de aire y esboce una sonrisa casi inexistente antes de pavonearme sobre mis tacos tal yo me lo hab¨ªan ense?ado. Los ausos no se hicieron esperar y cesaron cuando mi padreenz¨® a describir pieza color vino de chif¨®ny diamantes cocidos a mano y meticulosamente distribuido. Entre el p¨²blico se encontrabans Lancaster y Rachel, quienes me miraban con indiferencia. Pronto, se escucharon algunos murmures des personas m¨¢ndomeo amante de Doinel, mi sonrisa se ensanch¨® y me detuve a undo demi padre, quien logr¨® escuchar algunos ataques hacia m¨ª. - Quiero aprovechar, para desmentir algunos rumores en los que ha estado cido mi nombre en redes, donde me se?no uno de "los tantos amantes" de Sarahy por es he nombrado Vicepresidente de Doinel. -hizo una pausa y tom¨® mi mano, luciendo una amplia sonrisa que me lleno de seguridad y confianza en mi misma. -Ese cargo, ha estado esperando por e desde el momento que naci¨®, ha demostrado tener inteligencia, audacia, ser capaz y digna deeste puesto. Ustedes conoceno Sarah Petit, pero en esta ocasi¨®n, presentare con su verdadero apellido. Sarah Doinel, mi ¨²nica hija y heredera de toda mi fortuna. El silencio que se form¨® despu¨¦s des pbras de mi padre, fue tan grande, que se escuch¨® el jadeo colectivo lleno de sorpresa e incredulidadde mayor¨ªa de los presentes. Mis ojos viajaron as tres mujeres que estaban sentadas juntas a mi izquierda y tuve que retener una carcajada alver sus miserables expresiones. El rostro de Gina se torno de todos los colores, mientras me miraba con bocaexageradamente abierta, una de sus manos sosten¨ªa a Amelia de cintura y con otra mano abanicaba el rostro sin color de se?ora que parec¨ªa a punto de desfallecer. Rachel, por otrodo, me miraba incr¨¦d y con miedo, miro a todosdos con p¨¢nico en susojos, como si subiera buscando a alguien para irse. Ah, no, no iba a dejar que abandonaran el lugar en mejor parte. Un par de ausos dio paso a los dem¨¢s, entre ellos, Alexander y Alexis aud¨ªan euf¨®ricos, ambos sonrientes y no tan sorprendidoso el resto, pues eran los ¨²nicos quesabian mi verdadera identidad, de lo contrario, esta?an tan conmocionadoso v¨ªbora mayor. - Muchas gracias a todos los presentes, es un honor para mi estar al frente de una empresa tan importante, con que siempre he so?ado formar parte, siguiendo los pasos de mi padre, el gran Leonardo Doinel y ahora que estoy siendo parte de e y de un gran proyecto, mece darle buenas nuevas. No solo hemos elegido a una marca para cboraci¨®n con Doinel, sino a dos. Por favor un auso para Juli¨¢n de Innova y Alexander de Lancaster Collection. Han hecho un buen trabajo para convencernos de que sus marcas dar¨¢n ta.-los ausos volvierona resonar y mi vista volvi¨® a posarse ens Lancaster, quienes parec¨ªan querer desaparecer de un solo chasquido, no sab¨ªan ni que hacer. - Ahora, volviendo al tema. C¨®mo mayor¨ªa lo saben, se han encargado de difundir noticias falsas sobre supuestos amor¨ªos, conmi propio padre Leonardo Doinel y con mi primo Vincent Lefevbre. -mi vista no se aparto des tres mujeres,o sis estuviera acusando sin necesidad de decir una s pbra. El cuerpo de Amelia se tens¨® a¨²n estando apunto de desmayarse, Gina le susurro algo a su madre e intent¨® levantarse de su asiento, Rachel, estaba hechaun manojo de nervios y me mir¨® con p¨¢nico en sus ojos, antes de caminar con pasos r¨¢pidos hacia salida, pero fue detenida por tres guardias de seguridad. Las ratas intentan escapar. - He tomado medidas legales para los responsables de tal difamaci¨®n en mi contra, pero antes, les mostrar¨¦s pruebas que verifican quienes est¨¢n detr¨¢s de estas noticias falsas.-dije conuna sonrisa socarrona, y panta detr¨¢s de mi se encendi¨®. Las im¨¢genesenzaron a pasar una por una, mientras se reproduc¨ªa el audio del paparazzi que termin¨® confes¨¢ndolo todo gracias altrabajo de Joseph, d¨®nde confirmaba que fue contratado pors tres mujeres para sacar fotosprometedoras y sacas de contexto deliberadamente, no importa quien estuviera involucrado, solo quer¨ªan dejar mi reputaci¨®n por el suelo y destruirme al mostrarme con una vida amorosa desordenada despu¨¦s de mi divorcio con Alexander. Pronto aparecieron losprobantes de pago con los nombres des tres mujeres, m¨¢s carta de instriones que deb¨ªa seguirel pobre hombre. Cuando el audio del hombre finaliz¨®,enz¨® el audio que astutamente grab¨¦ cuando Rachel me visit¨® tras bastidores. C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Una sonrisa apareci¨® en mi rostro cuando lleg¨® mejor parte. - ?A qui¨¦n ibas a matar si no edia? - Yoyo. No, est¨¢s mintiendo Alexander. Yo seria incapaz de... - Sarah, te dejos pruebas de lo que hamos. Puedes ver incontables fotos tuyas a cualquierdo que ibas, Rachel te tenia vigda, contrato un sicario para disparar cuando ediera orden. Me he tardado pero lo he conseguido al fin. Disfruten del desfile. El asombro de todos fue abismal y no tardaron en buscar con mirada as responsables de tales actos, sobre todo amujer que una vez fue tachadao amante de Alexander, y ahora, no estaba lejos de ser una delincuente. Gina intentaba por todos los medios desmentirme, gritando que e jam¨¢s har¨ªa algoo eso, que era de una familia importante ypoderosa al igual que su madre y no tenia necesidad de llegar a tal punto, de hecho, buscaba ayuda en Alexander o Alexis, pero ninguno se movi¨® de su lugar. Las pruebas haban por s¨ª ss y su madre ya estaba inconsciente en una si, ?c¨®mo podr¨ªa salir limpia de esto? Su propia familia ya no creia enes. Rachel quer¨ªa escapar del agarre de los guardias, pero le fue imposible, menos lo iba a lograr ahora que llegaron los polic¨ªas a enganchar sus mu?ecas consesposas, en su espalda. - ?Eso es falso, es un malentendido! ?Yo no contrat¨¦ a nadie! ?No soy capaz de matar ni a una mosca! ?Su¨¦ltenme! -Rachel gritaba desde su lugar, con su mirada llena de ira, y le hice caso omiso. - Las he demandado por difamaci¨®n en mi contra y rueguen porque Leonardo Doinel y Vincent Lefevbre nolevanten cargos por difamaci¨®n. Y a Rachel se le suma el intento de homicidio, espero que encuentren un buen abogado. Pueden llev¨¢rss. -los oficiales se llevaron a Rachel yo pudieron, tambi¨¦n se llevaron a Amelia y a una Gina que lloraba desconsda. - Todo es falso, ?c¨®mo le van a creer a esa mujer? ?No sabes qui¨¦n soy yo? ?Soy Gina Lancaster! ?No me tomes fotos,imb¨¦cil! ?Qu¨¦ van a decir los de mi circulo social! ?Sarah me vas a pagar! Aques mujeres desaparecieron de mi vista y no pude sentirme m¨¢s satisfecha. Sarah Doinel ha llegado. Chapter 53 Chapter 53 Un rotundo no La sorpresa de todos los presentes, era m¨¢s que notable, ninguno se perdi¨® el m¨¢s m¨ªnimo detalle del arresto des Lancaster y de Rachel. Esta ultima y Gina, no paraba de gritar que todo era falso y que yo habia manipdo todo a mi antojo, e incluso ques pruebas eran falsas Nadie pod¨ªa creer que dos mujeres de una des familias m¨¢s importantes y de renombre, hab¨ªan sido arrestadas de esa manera, pero mucho menos, pod¨ªan creer que hayan sido capaces de hacer algoo aquello, sobre todo, sorprendidos por acusaci¨®n tan grave hacia Rachel, de cual tenia unas cuantas pruebas y me ?ba a encargar de buscar lo dem¨¢s, porque nadie me quita de cabeza que hay alguien detr¨¢s de e. Calme al publico queenz¨® a inquietarse y le di fin a mi presencia en el escenario, pues ya hab¨ªa logrado lo que quer¨ªa, les habia dado donde m¨¢s les duele a aques mujeres,s habia destruido ante sociedad y innumerables noticias falsas sobre mi y mi "desordenada vida. Les ?ba a devolver el favor, as¨ªo destrozaron mi reputaci¨®n, lo haria con es, pero sin necesidad de inventar alg¨²n chisme, sino con mera realidad De vuelta tras bastidores, solt¨¦ todo el aire que reluve sin darme cuenta y sonre¨ª satisfecha porque logr¨¦ m¨¢s de lo que tenia pensado Mi padre entro detr¨¢s de mi y me miro con una sonrisa en su rostro antes de abrazarme - S¨¦ que no ha sido f¨¢cil para ti, pero le has dado una li¨®n a esas mujeres, deber¨¢n pens¨¢rselo dos veces antes de volver a siquiera mencionar tu nombre en una casual conversaci¨®n -solt¨¦ un suspiro en el hombro de mi padre y senti que todo vali¨® pena, este viaje, tener que soportar a ciertas personas, todo hab¨ªa salido tan bien, aunque fueron nes de ¨²ltimo momento - Gracias, pap¨¢ -le agradec¨ª y no por sus pbras, sino por todo, todo lo que mi padre ha hecho por m¨ª, a pesar de haber dejado dedo a mi familia por unos a?os - Lamento interrumpir, -escuche una voz masculina proveniente de entrada y me vi obligada a soltar a mi padre para ver al hombre que estaba de pie con un aura tria y mir¨¢ndonos fijamente -Quisiera har con ustedes un momento - Sr Lancaster, si viene a discutir situaci¨®n de su familia, me temo que no ser¨¢ posible -dije apenas termin¨® de har Aunque antes no movi¨® ni un dedo para defender a su familia, pod¨ªa venir a negociar situaci¨®n des Lancaster y verdad, no habia nada ni nadie ques salvara, ni el mism¨ªsimo presidente, es iban a pagar por lo que hicieron sin antes pensarlo - De hecho, no, no venia por eso - frunc¨ª mi ce?o, pensando que debia ser una estrategia suya para conversaro personas civilizadas, pero esfume aque ?dea cuando dijo lo siguiente - Puede proceder con mi madre y mi hermanao mejor le parezca, no hay manera de que m paz Eres madre de mi hijo, asi que tienes todo mi apoyo, -me qued¨¦ en silencio buscando mas muinumna se?al que me dijera que no haba en serio o que lo decia por quedar bien con mi padre Sin embargo, su mirada reflejaba sinceridad y no pude evitar sentirme asombrada por el cambio tan dr¨¢stico, pues, el haria cualquier cosa por sumilia aunque no lo mereciera y ahora, estaba dejando aquello por ponerse de mido y solo porque soy madre de su hijo - Entonces, lo que usted quiere decir es que, deb¨ª tener un hijo suyo para que me diera mi lugar con su familia desde un principio? - pregunte divertida y con mal sabor de boca Evea lo que me estaba dando a entender y para ser honesta, me iodaba sobre todo porque est¨¢bamos teniendo esta conversaci¨®n frente a mi padre Alexander entrecero los ojos al escuchar mis pbras y chasqueo su lengua mientras negaba con su cabeza usted mel¨® luo vabe? -narqu¨¦ una ceja por su respuesta y me pregunte internamente si no le daba ya quenza decir aquello con presencia de mi padre No hace falta decir lo que es m¨¢s que evidente rrespondi tranqu y senti que aunque ya hamos de aquel tema per el bien de Tristan, segu¨ªamos en el mismo punto ¡ª Sr. Lancaster, cual es el motivo de su repentina aparici¨®n? -pregunto mi padre,prendo el ambiente tantenso que se hab¨ªa creado despu¨¦s del silencio sepulcral que se formo por mis pbras Por alguna raz¨®n yo sequ¨ªa sin bajar quardia a pesar que habia arado que no verwa a defender a su familia Alexander se acerco, quedando frente a nosotros listo para har - Sr Donnel quiero pedirle mis mas sinceras disculpas por elportamiento de mimilia, yo - Alexander des pbras en el aire, cuando mi padre levanto su mano para pedir pbra Mire a mi padre y note su mirada dura y severa,o si no le agradara ni un poco presencia de aquel hombre por el que deje todo - Las disculpas no deben ser dirigidas a mi Sr Lancaster, sino a mi hija, le parece justo que su familia siqa derando a diestras y siniestras a mujer que uso su apellido? La maliciosa intenci¨®n de esas mujeres ha sido dmar a miluja sin importarle a quien se llevaban por dnte, no pensarons consecuencias de sus actos,cen que se demulia estuvo mi ba? -mi padre mostr¨® su descontento con su voz fr¨ªa y aspera Mi padre no sol¨ªa ser duro cons personas, siempre se mostraba amable y con una sonrisa para cualquiera, pero Alexander no se merec¨ªa su amabilidad, no despu¨¦s de haberstimado a nina de sus ojos y permitir que su familia siga pisote¨¢ndomeo si fuera cualquier cosa Alexander dej¨® a undo su actitud seria y se mostro avergonzado al sei reganado por el hombre que el tanto admira, pero sabe muy bien que se lo merec¨ªa y que mas bien, es poco para lo que merece - He pedidos respectivas disculpas a su hija, admito que no desempere un buen papelo esposo en el pasado, es por eso que ahora quiero ser un buen padre y llevar fiesta en paz por Tristan Sin embargo,s iones de mmilia no tiene nada que ver conmigo, asi que pueden hacer con es lo que mejor les parezca, no moverem un solo dedo para libras de una situaci¨®n que es mismas se buscaron a pesar de mis advertencia No quiero que piense que hago esto por quedar bici con ustedes, lo hagoo una manera para redinurme, porque de verdad espero que alg¨²n d¨ªa Saral pueda perdonarme - Alexander sonaba sincero, tanto que expresi¨®n de mi padre se rjo, pero no lo suficienteo para seguir luciendoo un hombre temible -Dejando dedo todo este tema Quer¨ªa presentarme nuevamente con usted, Sr. Doinel y hacerle saber lo mucho que lo admiro y lo agradecido que estoy por oportunidad de cborar con Doinel, espero que los temas de mi familia no afecten el proyecto en un futuro Mi padre menzo una rapida mirada,o si quisiera ver my expresi¨®n por todo lo que Alexander estaba diciendo, pero a estas alturas no s¨¦ si creer en su pbra o no. - Sr Alexander, le dire una s cosa, no pretendo formar una amistad o trrloo parte de mi fam. Si en este momento estoy entando una conversaci¨®n con usted, es porque es el padre de mi nieto y porque tenemos un proyecto que debemos poner en marcha, porque despu¨¦s del tan lamentable papel que asumi¨® siendo esposo de mi hija, no me quedan ns m¨¢s minimas ganas de tratar con usted, para ser un hombre tan respetable, le falta mucho car¨¢cter s pbras de mi padre fuerono dagas directo al coraz¨®n de Alexander, no se iba a guardar lo que opinaba de el y ses canto todas en su cara. Sin embargo, aunque a mi padre no le simpatizaba mi exesposo, nunca estuvo de acuerdo con que le ocultara existencia de Tristan, si no hubiese sido por mi padre, yo nunca hubiera entrado en raz¨®n, ni hubiese pensado en el mal que estaba haciendo Despu¨¦s de todo, Alezander corr¨ªa con suerte - Sr Dorel, acepto que no fui un buen esposo Entiendo su punto de vista y lo respeto y hando de negocios, me gustar¨ªa har de un terna con usted a ss -mire a ini padre esperando que le dijera que cualquier cosa que rcionado con el proyecto pod¨ªa estar yo presente, sin embargo, mi padre mito con el ceno fruncido a Alexander por unos segundos antes de - Hya, dejame a ss con el Sr Lancaster -me aleje un paso de mi padre sinti¨¦ndome desconcertada y lo mwe sin poder creer que me estaba pidiendo aquello -Porvor, Sari, no tardaremos, ve con Tristan y los demas Le di una mada a Alexander, pero este tenta sus ojos puestos en mi padre con seriedad Lo pense mejor antes de quejarme pues lo que seu que ellos vayan a har del proyecto, me enterar¨ªa en cualquier momento, aderas, no me senttia tanoda despu¨¦s de toma y dame donde in nombre y mi pasado estaban involucrados = Te estore esperando -respond¨ª desviando vista hacia i padre y me di cuenta que ambos se estaban sovendo itu ada, mi padre lo desafiaba con we ojos trios, mientias que Alexander na lodo lo contrario, se mostraba serioo si no estuviera dispuesto a cede Deje al par de hombres solos en camerino y sali dieci annie a los asientos augnados a empresa Donnel, donde estaban todos admirado los dise?os des modelos que regn en pasar, excepto Michelle, quien volvo a Par¨ªs despu¨¦s de sef echada de empresa, tampoco estaba Paul en su asento - Te has lucido, ?viste cara de esas escorias? No sabes cu¨¢nto disfrute cuando Amelia se desmayo. Eres una diosa - Abby fue primera en har cuando llegu¨¦ a mi asiento y sonre¨ª de medio lado, mientras recib¨ªa a Tristan en mis brazos, quien estuvo toda noche con mi madre - Has llevado todo con tanta paciencia, que me impresiona, hubiese sido yo y no dejar¨ªa que se llevara hasta ir a abofetearles-me re¨ª pors ocurrencias de mi madre, aunque se que e no seria capaz de hacer aquello, su manera de castigar no era con violencia y m¨ªa tampoco. - Esto solo es elienzo,s llevare ajuicio y nadie podr¨¢ hacer nada para salvas, solo espera que termine el evento de hoy, Sarah Doinel empez¨® fuerte ?Cierto mi ni?o? - le hable a Tristano si entendiera de lo que est¨¢bamos hando y lo ¨²nico que hizo fue soltar una risa contagiosa antes de abrazarme por el cuello Vincent estaba en silencio a undo de Abby, no decia una s pbra, pero por su expresi¨®n, estaba igual de satisfecho que todos por mi espect¨¢culo - Sra. Petit... Disculpe Doinel ?Me permite unos minutos? -mire al hombre de aque voz desconocida y me encontr¨¦ con mirada azulo el oc¨¦ano y tan seria de Juli¨¢n Ferrer Los brazos de Tristan me rodearon el cuello y escondi¨® su cara en mi cuello mientras se re¨ªa con pena, Juli¨¢n al ver esto, sonrio de mediodo, pero no dejo de lucir serio - ro, Sr. Ferrer, cocurre algo con el proyecto o el contrato? -pregunt¨¦ pensando que lo que sea que tenia que har era referente a cboraci¨®n - Primero que nada, quiero que sepa que admiro mucho su trabajo y lo que ha logrado en tan poco tiempo y sin necesidad de usar su verdadero apellido -sonre¨ª sin mostrar los dientes por su hgadorentario Entonces, me di cuenta que habia logrado lo que quer¨ªa, logr¨¦ ser reconocida por mi propio trabajo y no por un apellido - Gracias, Sr. Ferrer. Tambi¨¦n admiro su trabajo y su esfuerzo, su empresa tiene mucho potencial, no por nada ha sido selionada por Doinel-respondi sincera, mientras odaba a Trist¨¢n en mis brazos -?Es su hijo? No sabia Olv¨ªdelo, disculpe intromisi¨®n Muchas gracias por confiar en mi empresa, espero que pueda aceptar propuesta de Lancaster para llevar a cabo el proyecto en New York, estoy seguro que haremos un gran trabajo en equipo-mi ce?o se frunci¨® sin entender de lo que estaba hando El proyecto seria en Par¨ªs, no habia manera en el infierno de que... Las pbras de Alexander llegaron a mi cabeza y loprend¨ª Me gustar¨ªa har de un tema con usted a ss Alexander iba a har de ese terna con mi padre, le iba a proponer que el proyecto diera inicio en New York No, mi padre no lo aceptar¨ªa y yo tampoco eder¨ªa a quedarme al frente del proyecto en esta ciudad que me trae tan malos recuerdos Mire a Juli¨¢n, quien parec¨ªa de cuerdo con idea de Alexander. ro, a ellos les convenia, a Juli¨¢n, porque su empresa estaba aqu¨ª y a Alexander, porque sabe que me llevare a Trist¨¢n y lo m¨¢s seguro es que ¨¦l no tenga muchas posibilidades de ir a Francia cuando tenia una empresa por que deber¨ªa dar cara. Confio en que mi padre le dar¨¢ una respuesta sensata, un rotundo no Chapter 54 Chapter 54 Ha de mi a mio espaldas. Ganas no me faltaban de volver al lugar donde deje a mi padre y a Alexander conversando, pero me contuve por dos razones. La primera, porque estaba conversando con Juli¨¢n y ser¨ªa muy descort¨¦s de mi parte dejarlo hando solo Y segundo, porque tampoco iba a entrometerme en conversaci¨®n entre ellos. ¨C Esmentable lo que hicieron esas mujeres con usted, ?tomar¨¢ medidas legales? Yo puedo rendarle al mejor bufete de abogados de New York en casos de difamaci¨®n. ¨C dijo Juli¨¢n cambiandopletamente de tema, al ver que no obtuvo alguna respuesta de mi parte. Lo mire, intentando adivinar lo que pasaba por su cabeza, pero me result¨® imposible. Juli¨¢n sab¨ªa ocultar sus emociones detr¨¢s de un rostro inexpresivo que lo hacia lucir misterioso y atractivo. ¨C No se moleste, Sr. Ferrer, tengo mis contactos que me ayudar¨¢n con todo el proceso, a¨²n as¨ª gracias por su preocupaci¨®n. -respondi amable y el asinti¨® con su cabeza estando de acuerdo con mi decisi¨®n. ¨C No me cabe duda que podr¨¢ manejar muy bien el caso, le deseo lo mejor, Sra. Doinel, si necesita cualquier cosa, puede dec¨ªrmelo, no tendr¨¦ tanta influencia, pero quiz¨¢ en algo, en lo m¨¢s m¨ªnimo pueda ayudar. Con su permiso, que tenga buena noche. -con su voz profunda y varonil, se despidi¨® con mucha educaci¨®n, antes de dar media vuelta e ir cons modelos que vest¨ªan sus prendas vanguardistas en innovadoras. Por mi parte, volvi con mi madre y Abby. Trist¨¢n quer¨ªanzarse a los brazos de su abu, quien me miraba con sus ojos deplicidad, mientras que mi amiga parec¨ªa disgustada. ¨C ?Qu¨¦ ocurre? ?Me perd¨ª de algo? ¨C pregunt¨¦ confundida sinprender porque ambas me miraban de esa manera. ¨C Ese Juli¨¢n Ferrer no me da buena espina. -dijo Abby casi de inmediato, sin poder guardarse lo que opinaba. Mi confusi¨®n se hizo m¨¢s grande. ?Por qu¨¦ no le da buena espina? Es absurdo, e fue una des que escogi¨® marca Innova para cboraci¨®n y ahora resulta que no le da buena espina el director general. From N?velDrama.Org. ¨C ?Pero qu¨¦ dices Abby? En eso no estoy de acuerdo, me parece que es todo un caballero, sin contar lo serio que se ve cuando se trata de trabajo. Creo que cboraci¨®n ser¨¢ todo un ¨¦xito de mano de Juli¨¢n Ferrer. -mi madre contradijo a Abby, mientras tomaba a Trist¨¢n en sus brazos y atend¨ªa a todo lo que le dec¨ªa. Las mir¨¦ sin entender menos que antes. ¨C ?Pues de qu¨¦ me perd¨ª? ?Por qu¨¦ ahora han de Juli¨¢n Ferrer? -Abby puso sus ojos en nco y prefiri¨® guardar silencio, mir¨¦ a mi madre y estaba tan entretenida con lo que Trist¨¢n le dec¨ªa que no quise seguir con el tema. ¨C ?D¨®nde est¨¢ Paul? ¨C pregunt¨¦ cambiando el tema y Abby mir¨® hacia salida antes de mirarme conplicidad. ¨C Sali¨® hace un momento a atender una mada importante de una des sucursales, pero ya viene, no te preocupes por ¨¦l, Mira que hermoso vestido tienes, Patrick se destac¨® con este dise?o y en ti, luce mejor que cualquiera des modelos de pasar. -Abby me mir¨® de pie a cabeza con una sonrisa, su humor hab¨ªa cambiado radicalmente y preocupaci¨®n naci¨® en mi pecho al pensar que algo malo estaba ocurriendo con sucursal. ¨C Algo est¨¢ mal con empresa? ?Qu¨¦ habr¨¢ ocurrido? Es extra?o. Ir¨¦ a ver qu¨¦ ha pasado, ya vuelvo. ¨C ignor¨¦ porpleto los hgos de Abby y me gir¨¦ para ir en diri¨®n a salida donde se supone que debe estar Paul, pero mi amiga se levant¨® de su asiento y me tom¨® de mano para detener cualquier movimiento Ha de mi a mis espaldas. de mi parte. ¨C Sari, deja que Paul se encargue, ¨¦l es capaz de resolverlo, no creo que sea algo de otro mundo, espera que vuelva. mir¨¦ pensativa y despu¨¦s de debatirme entre ir con Paul o esperarlo, me decid¨ª por segunda. Abby ten¨ªa raz¨®n, Paul es capaz, despu¨¦s de todo, ha manejado ¨¦l solo una sucursal y todo ha ido de maravi, no tendr¨ªa porque preocuparme. Cuando estuve por entar una conversaci¨®n con mi amiga, Vincent me m¨® y me hizo una se?a para que fuera con ¨¦l. ¨C Dame un momento, Abby. -me disculp¨¦ con mi amiga y llegu¨¦ hasta mi primo, no esper¨® a que terminara de llegar para levantarse de su asiento y alejarse des personas junto conmigo. Me sent¨ª confundida, pues Vincent no era de har a ss estando pa?ado bien sea de colegas o familia, los cuchicheos o secretos antes dem¨¢s personas, no era lo de ¨¦l. Lo mir¨¦ paciente, esperando que hara, hasta que lo hizo. ¨C No pretendo rmarte, pero hay algo raro con Paul. -dijo con expresi¨®n neutra pero una voz que me dej¨® totalmente intrigada. ?Algo raro con Paul? ¨C ?De qu¨¦ has? -pregunt¨¦ sin ocultar mi confusi¨®n. Vincent me mir¨® por unos segundos antes de mirar hac¨ªa salida, d¨®nde algunos invitados se dirig¨ªan. ¨C ¨¦l no est¨¢ atendiendo una mada de empresa, te lo puedo asegurar. Algo dentro de m¨ª me dice que Paul est¨¢ ocultando algo y tiene que ver contigo, si quieres averiguarlo, ser¨ªa conveniente que fueras con ¨¦l. -mi ce?o se frunci¨® al escuchar aquello y no pude evitar sentirme desconcertada. Tal vez Vincent est¨¦ exagerando, si no era una mada de empresa, pudo ser cualquier problema personal y no quiso decirlo a los cuatro vientos. Pero, algo que tenga que ver conmigo, lo dudo. ?Qu¨¦ podr¨ªa ocultarme? ?Qu¨¦ tiene alguna pretendiente? No eso si me afectara, es su vida y puede hacer lo que mejor le parezca, ¨¦l no est¨¢ atado a m¨ª, ni yo a ¨¦l. Hay cosas que simplemente no se puede decir. EL ¨C Mosquetero, tranquilo, lo que haga o deje de hacer es su asunto, puede hacer con su vida lo que quiera, y yo¡­. ¨C No me est¨¢s entendiendo. -Vincent me interrumpi¨® de repente, y me mir¨® con su expresi¨®n seria. - No estoy hando de que est¨¢ haciendo algo con su vida porque no me importa en lo m¨¢s m¨ªnimo lo que el haga, pero s¨ª cualquier i¨®n o decisi¨®n te afecta a ti de cualquier manera, no lo voy a permitir, est¨¢s a solos metros de saber que es lo que est¨¢ tramando. -me se?al¨® disimdamente puerta de salida de emergencia, una puerta que estaba aldo opuesto de puerta que Abby me dijo. Mi amiga me minti¨®? No quer¨ªa tomarle demasiada importancia a este asunto, pero preocupaci¨®n, seriedad y insistencia de Vincent, despert¨® mi curiosidad por saber m¨¢s sobre eso que tanto sospechaba. ¨C tr¨¦, pero solo para que veas que est¨¢s formandoluna tormenta en un vaso con agua, Paul es mi amigo de toda vida, cque podr¨ªa hacer para afectarme? -quise sonar despreocupada solo para que no fuera tan evidente que curiosidad era casa vez m¨¢s grande. No espere que mi primo me dijera algo m¨¢s y camin¨¦ despreocupada hacia puerta que Vincent me indic¨® y sin que Abby se diera cuenta, pues conoc¨ªa tan bien, que si me veia yendo al lugar donde est¨¢ su hermano, que e misma estaba cubriendo, ser¨ªa capaz de hacer de todo para detenerme hasta que el volviera y su misi¨®n haya acabado. A mitad de camino pens¨¦ en lo tonto que es esto, estaba en camino a escuchar una conversaci¨®n que Ha de mi a mis espaldas. probablemente no tenga nada que ver conmigo, solo porque Vincent tiene un presentimiento, pero no pierdo nada con ir y asegurarme que todo est¨¢ tan normalo siempre. Apenas toqu¨¦ Mani de puerta y escuch¨¦ su voz g¨¦lida y autoritaria, jam¨¢s lo hab¨ªa escuchado de aque manera, pero sonaba tan molesto y serio, que se me erizaba piel. ¨C No me est¨¢ entendiendo, Sr. Richman, tiene que hacer su mejor esfuerzo, le estoy pagando mejor que a cualquier abogado, no importa lo que tenga que hacer, quiero que todo salga perfecto. -frunci mi ce?o sin entender ni una pbra de lo que estaba hando, tal vez yo ten¨ªa raz¨®n, eran sus asuntos y yo me estaba entrometiendo, ni siquiera conozco a un tal Sr. Richman. Estuve a punto de dar media vuelta e irme, hasta que escuch¨¦ lo siguiente que dijo. -?Es que acaso no sabe qui¨¦n es Sarah Doinel? Es m¨¢s poderosa de lo que usted se imagina, ganar¨¢ el caso en menos de lo que canta un gallo. Est¨¢ hando de m¨ª, del caso, ?est¨¢ hando de demanda? Un calor abrasador recorri¨® todo mi cuerpo hasta alojarse a mi pecho y por un momento pens¨¦ que estaba totalmente equivocada con Paul, aquello no hab¨ªa sonado muy bien. Mis manos se movieron por si ss y abr¨ª puerta de salida de emergencia, dejando a vista a un Paul con el rostro sonrojado y el ce?o fruncido, el cu¨¢l se rj¨® y fue reemzado por una mueca de desconcierto en cuanto se dio cuenta de mi presencia. ¨C ?Has de mi a mis espaldas? Chapter 55 Chapter 55 Tr¨¢game tierra. El rostro de Paul se volvi¨® tan ncoo un papel, no dej¨® ni el m¨¢s m¨ªnimo rastro de sus mejis sonrojadas y me mir¨®o si fuese un espanto, no esperaba en lo absoluto que yo estuviera aqu¨ª, si no hubiese sido por eso, no estar¨ªa en este momento pensando que mi primo ten¨ªa raz¨®n y que estaba tramando algo que en realidad, yo ten¨ªa mucho que ver. Tan prontoo pudo, finaliz¨® mada con el mentado Sr. Richman, que hasta ahora, no ten¨ªa ni idea de qui¨¦n es, pues por m¨¢s que intentaba recordar no me sonaba ese apellido, puedo jurar que no lo he escuchado en mi vida. Cerr¨¦ puerta detr¨¢s de m¨ª, dejando el ruido del otrodo, me encontraba cara a cara con Paul y no ten¨ªa m¨¢s opci¨®n que responderme, yo escuch¨¦ muy bien lo que dijo y c¨®mo lo dijo. Sinceramente, no me gustaba para nada esta situaci¨®n, menos viniendo de ¨¦l. ¨C Sarah, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? Est¨¢ haciendo un poco de fr¨ªo, te vas a congr con ese vestido, te presto mi chaqueta. -su tono de voz volvi¨® a normalidad, nadaparado a c¨®mo haba hace unos minutos. Se iba a quitar su chaqueta, pero lo detuve levantando mi mano en modo de stop. ¨C No tengo fr¨ªo, solo quiero saber que estabas hando de m¨ª y con qui¨¦n. -Paul se qued¨® paralizado en su lugar y solo fue capaz de odarse su ropa. Evidentemente, lo hab¨ªa tomado por sorpresa, parec¨ªa que no sab¨ªa que contestar y yoenzaba a impacientarme. No quer¨ªa desconfiar de ¨¦l, mi amigo de toda vida y el hermano de mi mejor amiga, pero no pod¨ªa evitar malinterpretar su silencio. ¨C Sari, no quer¨ªa que lo supieras hasta que tuviera todo arredo. -lo mir¨¦ confundida y en silencio, sin entender de lo que estaba hando, hasta que continuo despu¨¦s de hacer sonar su cuello. -S¨¦ lo ocupada que est¨¢s y que estar¨¢s apartir de ahora con el proyecto de cboraci¨®n, as¨ª que me tom¨¦ molestia de buscar el mejor bufete de abogados para demanda de difamaci¨®n en contra de esas mujeres. Lo siento por no decirtelo antes, pero sent¨ª necesidad de ayudarte con esto, si t¨² est¨¢s bien yo tambi¨¦n lo estar¨¦. ¨C qued¨¦ at¨®nita ante sus pbras y me cruce de brazos intentando entender porqu¨¦ tanto inter¨¦s de su parte para ayudarme con el caso. No hab¨ªa pasado ni una hora desde que todo el mundo se enter¨® de demanda y Paul ni siquiera espero para preguntarme sobre ello, cuando ya estaba buscando abogados y dici¨¦ndole lo r¨¢pido que ganar¨ªa el caso, ¨C Paul, no es necesario que te tomes molestia de buscar abogados, todo ha estado bajo control desde un principio. En todo caso, debiste preguntarme primero antes de mover tus contactos, acabo de anunciar demanda, pod¨ªas esperar unos minutos para consultarlo conmigo, ?no te parece? Adem¨¢s, ?por qu¨¦ tanto misterio? Abby me ha mentido sobre tu paradero, ?c¨®mo deber¨ªa tomar esto? ¨C habl¨¦ tranqu, pero por dentro me sentia decepcionada por los hermanos Dubois. Abby por mentirme y Paul por tomarse atribuciones que no le corresponden y a mis espaldas. ¨C Le he pedido a Abby que mienta por m¨ª, si hay alguien con qui¨¦n debes enfadarte es conmigo, yo solo quise aprovechar oportunidad y ayudarte lo m¨¢ximo posible. Sari, disc¨²lpame, he metido pata. -Paul sonaba arrepentido y afectado, de pronto me senti mal por despreciarlo una vez m¨¢s cuando, seg¨²n el, solo quer¨ªa ayudarme Solt¨¦ un suspiro cansado y enseguida senti el frio ens partes de mi cuerpo que quedaban descubiertas por el vestido Me preguntaba en secreto una y otra vez si podia confiar en su pbra. Despu¨¦s de todo, ?por qu¨¦ haria algo en mi contra? Tal vez estaba llevando esto muy lejos pors ideas de Vincent. ¨C Est¨¢ bien, Paul, solo canc a cualquier abogado. ?Vamos adentro? Hace fr¨ªo. ¨C di por finalizado el tema o me daria una jaqueca por tantos asuntos que ten¨ªa en mi cabeza. Paul asinti¨® con su cabeza y di media vuelta para volver, pero antes de abrir puerta, el fr¨ªo en mi cuerpo se esfum¨® cuando senti algo cubriendo mis hombros, no tard¨¦ en darme cuenta que se trataba de chaqueta de su traje y por si fuera poco, pas¨® su brazos por mi espalda y su mano se detuvo en mi hombro, debia admitir que me agrada a su calor en esta noche tan fr¨ªa. Al volver, el rostro de Abby palideci¨® y sonri¨® con nerviosismo antes de darle un r¨¢pido vistazo a Paul, la dej¨¦ pasar porque despu¨¦s de todo es su hermana y por supuesto que le cubrir¨ªa espalda. Me encontr¨¦ con mirada confundida de mi primo al verme llegar con Paul de esta manera y negu¨¦ levemente con mi cabeza, d¨¢ndole a entender que no hab¨ªa nada de que preocuparse. Mi padre lleg¨® junto a Alexander y Juli¨¢n justo cuando me quitaba chaqueta de Paul, le agradec¨ª y no se separ¨® de m¨ª, ni siquiera cuando llegu¨¦ junto a Trist¨¢n queenzaba a mar a su padre con emoci¨®n. ¨C Ales, Ales, h. -mi hijo le salud¨® con mano en los brazos de mi madre y no pude evitar sonre¨ªr levemente con ternura. Paul dej¨® de abrazarme por los hombros, para tomarme de cintura de una manera posesiva que de pronto me iod¨®. ¨C H, peque?o pelinegro. ¨C Alexander lo saludo de vuelta desde su lugar con un brillo en sus ojos, parecia inc¨®modo con mirada de pocos amigos que los Dubois le dedicaron desde que lleg¨®. Me mov¨ª ligeramente bajo el tacto de Paul, logrando que su agarre se deshiciera, lo mir¨¦ cuando sus largos dedos se entrzaron con los m¨ªos y bajo mi atenta mirada, dej¨® un fugaz beso en el dorso de mi mano, abr¨ª mi boca para hacerle saber que no me sentia agusto de esa manera frente a todos los presentes, pero voz de mi padre me hizo car. ¨C Gracias a todos por el trabajo realizado esta semana. -mi padreenz¨® a har, captando atenci¨®n de todos. Lo mir¨¦ inexpresiva, esperando el momento que dijera que el proyecto se llevar¨ªa a cabo en New York y no en Par¨ªs c¨®mo estaba programado desde un principio, ?c¨®mo iba a cambiar todo por petici¨®n de Alexander? Pod¨ªamos resolvers visitas de Trist¨¢n de otro modo, no haciendo que renteemos el proyecto cuando estaba a nada de dar inicio. Mir¨¦ al pelinegro y su escudri?ante mirada no se despegaba ni un segundo de m¨ª. -Ma?ana tendremos una cena de negocios d¨®nde han sido cordialmente invitados los representantes des marcas de cboraci¨®n. Hay algunos temas por tratar que quedan pendientes. Al escuchar aquello, me solt¨¦ de un solo tir¨®n de Paul y sintiendo una iodidad en mi pecho, intervine ¨C Hay alg¨²n cambio en el proyecto que no sepamos? -pregunt¨¦ directamente y con cierto recelo despu¨¦s de pedir pbra para har. Le di un vistazo a Alexander, para que supiera que ya sabia de sus intenciones y que no estaba de acuerdo con sus cambios tan dr¨¢sticos. Mi padre guard¨® silencio por unos segundos en los que me mir¨® con el ce?o fruncido, no podia adivinar lo que pasaba por su mente, es que acaso fue capaz de eder a los cambios sugeridos? No puede ser cierto. Quedarme en esta ciudad durante un a?o seria una tortura, no solo no estaria familiarizada con el ¨¢rea de trabajo donde se llevar¨ªa a cabo el proyecto, sino que tambien queria estar lo m¨¢s lejos posible de todo aquello que me uraia amargos recuerdos y con personas tan desagradables, empezando por Sra. Amelia, a que le dar¨ªa su merecido en un juicio, y conociend c¨®mo lo hago, no se quedar¨¢ se brazos cruzados al ver que aque mujer que tanto despreci¨®, es a¨²n m¨¢s poderosa que e y que la dej¨® totalmente ridiculizada ante todos ¨C Sarah, haremos de eso en reuni¨®n de ma?ana, no hay prisa -respondi¨® mi padre con calma, ntando gran duda dentro de mi Una vez m¨¢s, quiero felicitarlos por el gran trabajo de Innova y Lancaster Collection, los estar¨¦ esperando a hora acordada en mansi¨®n. Me rei silenciosamente sin ganas, mientras Juli¨¢n y Alexander se desped¨ªan de todos. Abby rechaz¨® directamente el saludo de Alexander y bes¨® meji de Juli¨¢n sin ganas. Uno le caia peor que el otro. Alexander lleg¨® hasta miy di un paso atr¨¢s al ver su intenci¨®n de besar mi meji en modo de despedida ¨C Luces m¨¢s hermosa cuando tu ce?o no est¨¢ fruncido. -lo mir¨¦ indiferente y con una ceja enarcada por sus pbras. A el que le importa si me veo hermosa o no con el ce?o fruncido. ¨C Gracias, pero no es de su incumbencia. Lo veo ma?ana, Sr. Lancaster. Ah, y espero que los cambios no tengan que ver con nuestro regreso a Par¨ªs. -dije para que solo ¨¦l escuchara, pues todos se desped¨ªan de Juli¨¢n, hasta que este se despidi¨® cort¨¦smente de mi madre y de Trist¨¢n, este ¨²ltimo no dejaba de sonreir y esconderse con pena en el cuello de su abu. La mirada burlona e indiferente de Alexander solo logr¨® despertar una ganas incontrbles de dejarle la mano marcada en meji. ¨C No todo gira alrededor de usted. Sra. Doinel. Requerde, no hay prisa. ¨C hizo ¨¦nfasis en mi apellido y se alej¨® hac¨ªa donde estaba mi madre con nuestro hijo, dej¨¢ndome con pbra en boca y muy malhumorada, ni siquiera pude decirle una pbra desde mi lugar, Pues Juli¨¢n apareci¨® en mi campo de visi¨®n despu¨¦s de terminar de despedirse de un avergonzado Trist¨¢n. ?Acaso a Alexander no se le quita jam¨¢s lo imb¨¦cil? ¨C Sra. Doinel, ha sido un gusto char brevemente con usted. La ver¨¦ ma?ana. -mi malhumor se esfumo solo un poco al ver sonrisa aut¨¦ntica de Juli¨¢n, pod¨ªa decir que era primera vez que le ve¨ªa sonre¨ªr, mientras me tend¨ªa su mano. Siendo un hombre tan serio e inexpresivo, no quise parecer como una grosera o descort¨¦s. Copyright by N?v/elDrama.Org. ¨C El gusto es m¨ªo, Sr. Ferrer. -estreche su mano pensando que me soltar¨ªa despu¨¦s de un apret¨®n, pero no. Llev¨® mi mano hasta susbios y dej¨® un beso en mis nudilloso todo un caballero, dej¨¢ndome totalmente sorprendida. Pod¨ªa jurar que des dem¨¢s mujeres no se despidi¨® de esa manera. ¨C Feliz noche. -solt¨® mi mano dej¨¢ndome perpleja y cuando pens¨¦ que se iba a ir, habl¨®. -Oh, y haga caso omiso a losentarios de ciertas personas, usted luce realmente radiante hasta cuando est¨¢ molesta, no necesita estar sonriente para brir con su luz propia. -suentario me descoloco por completo, no esperaba que alguien hubiese escuchado lo que Alexander me dijo hace un momento y menos que opinar sobre ello frente a todos. Juli¨¢n se alej¨® sin esperar una respuesta de mi parte y entonces, me percat¨¦ que todos, absolutamente todos, miraban escena tan sorprendidoso yo. Tr¨¢game tierra Chapter 56 Chapter 56 ?Qu¨¦ pretende? Faltaban minutos para que los invitados a cena de trabajo llegar¨¢n a mansi¨®n, yo estaba terminando de tratar algunos temas con mis abogados, pues el caso iba tan bien a mi favor cons evidencias, que ya lo daba por ganado. Las har¨ªa pagar una gran suma millonaria, ya que para es, el dinero lo es todo, sin contar humici¨®n de tener que estar trass rejas hasta que den el veredicto. Losentarios ens r************* hahian ng ****** hab¨ªan cambiado de diri¨®n, no hab¨ªa ni un solo insulto dirigido hac¨ªa mio los ¨²ltimos d¨ªas, ahora los malosentarios iban dedicados as tres v¨ªboras que tomaron tan ms decisiones. Me despedi de mis abogados cuando terminamos de har sobre el tema y ambos abandonaron el despacho y segundos despu¨¦s mansi¨®n. Justo cuando iba por Trist¨¢n a su habitaci¨®n, Maga invit¨® a pasar a casa a Juli¨¢n, quien al verme, se acerc¨® a saludarme con un beso en meji. Fue inevitable que mis m¨²sculos se contrajeran de solo recordar sus pbras de ayer frente a todos los presentes. ¨C Bienvenido, Sr. Ferrer, tome asiento, en unos minutos vendr¨¢n los dem¨¢s. ¨C le se?al¨¦ el sof¨¢ y antes de que tomara asiento, se dirigi¨® a mi con su rostro serio de siempre. ¨C Sra. Doinel, quiero disculparme con usted por lo que dije anoche, despu¨¦s de irme, estuve pensando toda noche en ello y no quiero que me malinterprete, solo me pareci¨® muy pat¨¢n por parte del Sr. Lancaster, referirse de usted de esa manera y m¨¢s siendo su ex esposa, ha sonado muy irrespetuoso y quise aligerar el ambiente, pero ha sonado peor de lo que sonaba en mi mente. ?Podr¨¢ usted disculparme? -analic¨¦ cada pbra que sali¨® de boca de Juli¨¢n y de cierto modo me sent¨ª m¨¢s aliviada. Fue conciente que aquello sono m¨¢so coqueteo que cualquier otra cosa y me alegraba saber que sus intenciones conmigo no erano yos imaginaba en lo absoluto. Aunque admito que me hizo sentir realmente ioda despu¨¦s de que se fue y me dej¨® con todas aques miradas posadas en m¨ª, unas de curiosidad, otras de fastidio, fue tan inc¨®modo, que tom¨¦ a mi hijo en brazos y sali directamente al auto a esperar a los dem¨¢s. Por suerte, mis padres fueron mis pa?antes hasta casa y no dijeron una s pbra durante el camino, desde entonces, no hab¨ªa intercambiado pbra alguna con alguien en esta casa, excepto con Maga y mis padres. Sonre¨ª sin mostrar mis dientes y asent¨ª con mi cabeza. ¨C Acepto sus disculpas, me alivia saber el verdadero significado de sus pbras. ¨C Juli¨¢nde¨® su cabeza mostr¨¢ndose avergonzado y le hice un adem¨¢n con mano rest¨¢ndole importancia. Ya hab¨ªa arado todo, tampoco era un tema tan relevante al que hab¨ªa que darle mil vueltas. -Con permiso, ire por mi padre. ¨C Adnte. Subs escalera, dejando solo a Juli¨¢n en s se estar, hasta llegar a habitaci¨®n de mi padre donde me dijo que estaria antes de encerrarme con los abogados en su despacho. Toqu¨¦ puerta con mis nudillos y luego de unos segundos, mi padre apareci¨® al abrir puerta con una sonrisa d¨¦bil, detr¨¢s de ¨¦l estaba Vincent con su expresi¨®n neutra y mi madre que parec¨ªa preocupada. ¨C Padre, ya lleg¨® el Sr. Ferrer¡­ -le avis¨¦ se?ndo nta baja con mi dedo pulgar, pero no me pude concentrar lo suficiente por el rostro de mi madre, cualquiera pod¨ªa ocultar sus emociones menos e, algo estaba pasando. -?Est¨¢ todo bien? ¡ªpregunt¨¦ mirando m¨¢s que todo a mi madre. ¨C ?Por qu¨¦ no habr¨ªa de estarlo? ?Juli¨¢n Ferrer lleg¨®? Andando, cena est¨¢ porenzar. -mi padre enganch¨® su brazo con el suyo y me hizo caminar hastas escaleras, en ese momento supe que me estaba ocultando algo. Me detuve antes de bajars escaleras y me solt¨¦ de su agarre para mirarlo fijamente con los ojos entrecerrados. -?Me puedes decir que est¨¢ ocurriendo? ?Me crees tonta? ¨C mir¨¦ a Vincent quien segu¨ªa inexpresivo y pronto imagin¨¦ que ¨¦l ten¨ªa algo que ver. -Vincent¡­ ¨C Princesita, ?te parece si hamos de esto despu¨¦s de cena? Estamos sobre hora, no podemos ser impuntuales y m¨¢s si visita ya est¨¢ aqu¨ª. ¡ªrespondi¨® Vincent sin emoci¨®n en su voz y resople sinti¨¦ndome fastidiada. ¨C Sari, no es nada de que preocuparse, haremos de esto despu¨¦s de cena, es lo m¨¢s conveniente, ?vamos? -dijo mi padre e intent¨® tomar de nuevo mi brazo, pero me negu¨¦. ¨C Pueden adntarse, ir¨¦ por Trist¨¢n. Vincent, ?me pa?as?-lo mir¨¦ severa y supo que no ten¨ªa escapatoria de m¨ª. Dej¨¦ que mis padres siguieran su camino despu¨¦s denzarle una mirada a Vincent y camin¨¦ junto a ¨¦l hasta habitaci¨®n de Trist¨¢n. ¨C Sari¡­ -levant¨¦ mi mano en modo de stop y dej¨® pbra en el aire. Al entrar a habitaci¨®n, vi que Abby estaba acostada en el sof¨¢ con su celr, mientras que Trist¨¢n dorm¨ªa pl¨¢cidamente en su cama, apenas y mir¨¦ a Abby, pues a¨²n no olvidaba mentira que me dijo y tampoco ten¨ªa tiempo para conversar sobre eso con e. ¨C Abby, todos esperan abajo, yaenzar¨¢ cena. -le avis¨¦o excusa para que abandonara habitaci¨®n y poder har con Vincent a ss, pues solo as¨ª podria soltar aquello que mis padres ocultaban. Abby se levant¨® con mirada vada en el suelo, se notaba que estaba apenada conmigo y aunque quisiera har conmigo, sab¨ªa que no era un buen momento. Pas¨® por undo y me acerqu¨¦ a cama de Trist¨¢n sin ganas de despertarlo, se ve¨ªa tan rjado durmiendo, que seria un delito interrumpir su sue?o. Cuando Abby se fue, esper¨¦ unos segundos para girarme a Vincent y mirarlo con una ceja arqueada, su mirada llena de seriedad no desapareci¨® en ning¨²n momento y despu¨¦s de soltar un suspiro comenz¨® a har. ¨C Le he contado a Leonardo y a Joelle mis sospechas sobre Paul. -solt¨® de repente sin anestesia y lo mir¨¦ con confusi¨®n. ¨C Lo siento, princesita, pero s¨¦ que hay algo mal con ¨¦l y anoche volvieron de afuerao si no hubiese pasado nada, no quiero que salgasstimada otra vez, has tenido suficiente con el marido que te buscaste ys personas que lo rodeano para que tengas otra decepci¨®n con Paul. Conf¨ªas mucho en ¨¦l, ?cierto? -me cruce de brazos reteniendo mi molestia pors personas que se atreven a tomar decisiones sobre mi vida. Que haya estado de aque manera con Paul, no significa que hagao si no hubiese pasado nada. ¨C Para empezar, no es necesario que metass manos por m¨ª, Vincent, s¨¦ que no quieres que tenga m¨¢s decepciones, pero no soy una ni?a, si tienes algo que decirme, hazlo en mi cara, ?por qu¨¦ meter a mis padres? -me quej¨¦ en voz baja con cuidado de no despertar a Trist¨¢n. Vincent se acerc¨® a m¨ª y me tomo de los hombros mientras me miraba fijamente. ¨C Sari, yo s¨¦ que no eres una ni?a, pero nunca dejar¨¢s de ser mi princesita y jam¨¢s dejar¨¦ de cuidarte la espalda, dej¨¦ de hacerlo cuando te casaste y mirao terminaste, eso no volver¨¢ a pasar. Y lo siento, pero sabes que soy muy observador y s¨¦ que Paul se trae algo entre manos y t¨² est¨¢s en medio, ?no te causa intriga saber por qu¨¦ te mintieron tan descaradamente? ?Con qui¨¦n estaba hando? Porque de empresa desde luego no era. -no quer¨ªa hacer sentir mal a mi primo, pero sent¨ªa que estaba exagerando, aunque lo que escuch¨¦ anoche de Paul no estuvo bien, no sent¨ªa que era algo que me perjudicara. ¨C Haba con un abogado, un tal Richman, quer¨ªa buscar los mejores abogados para el caso de difamaci¨®n. ¡ªrespondi casi en autom¨¢tico para que bajara guardia con el tema. Vincent solt¨® una risa sin gracia y me mir¨® despu¨¦s de unos segundos en los que pos¨® su mirada en el techoo si estuviera pensando en algo. ¨C ?Eso te dijo? ¨¦l mismo me pregunt¨® sobre el caso luego de que denunciaste p¨²blicamente a esas mujeres, desde luego le dije que ten¨ªas los mejores abogados y que ese caso saldr¨ªa a tu favor, a los minutos recibi¨® una mada, se fue diciendo que era de una sucursal y no le cre¨ª por lo inquieto que luc¨ªa y pors pbras que intercambi¨® en secreto con Abby. ?Qu¨¦ piensas al respecto? informaci¨®n que mi primo me estaba dando despert¨®s sospechas que desaparecieron noche anterior. Si Paul sab¨ªa que ten¨ªa abogados y que el caso estaba inclinado a mi favor, ?por qu¨¦ mar a un abogado? ?Por qu¨¦ me minti¨®? ?Qui¨¦n era el Sr. Richman? Y, ?qu¨¦ es lo que se supone que deb¨ªa salir perfecto? ¨C ?En realidad ocurri¨® as¨ª? ¡ªpregunt¨¦ aturdida e intentando buscar alguna respuesta o l¨®gica al asunto. C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Pero era imposible, tal vez si no hubiese interrumpido mada anoche, habr¨ªa escuchado algo m¨¢s, ahora duda se alojaba en mi pecho gracias a Vincent. ¨C ?Para qu¨¦ mentirte? No tw lo hubiera dicho a ss de no ser as¨ª. Adem¨¢s, si no le hubiese contado a tus padres, en este momento estarian terminando de tomar una decisi¨®n en base a una conversaci¨®n que tuvo Leonardo con Alexander, debo admitir que tu ex esposo es muy atrevido al querer cambiar el proyecto. -el repentino cambio de tema no fue suficiente para sacarme de mis pensamientos. Me resultaba dif¨ªcil pensar mal de Paul, es el hermano de mi mejor amiga de infancia, ha sido mi amigo desde que tengo uso de raz¨®n y sus padres son los mejores amigos de los m¨ªos. Ser¨ªa m¨¢s f¨¢cil creer que estaba con diferentes mujeres por su fama de mujeriego en el pasado. ?Qu¨¦ ten¨ªa que ver con abogados y conmigo? Prontos ¨²ltimas pbras de Vincent resonaron en mi cabeza y volvi en s¨ª. ¨C ?Qu¨¦ cambios quer¨ªa Alexander? -pregunt¨¦ despu¨¦s de unos segundos en silencio. Aunque ya sab¨ªa cu¨¢l era el gran cambio que Alexander quer¨ªa, Juli¨¢n me lo hab¨ªa dicho anoche. ¨C Alexander quer¨ªa llevar a cabo el proyecto Nueva York y tu padre a¨²n lo estaba dudando, sabr¨¢ Dios qu¨¦ le habr¨¢ dicho para hacerlo pensar en su propuesta, pero despu¨¦s de conversaci¨®n de hoy prefiere tenerte cerca, de vuelta en Par¨ªs. ?Qu¨¦ es lo que pretende Alexander? Chapter 57 Chapter 57 Cana de negocios. Que mi padre haya considerado realizar el proyecto en New York, me dejaba realmente desconcertada, Alexander tuvo que haber rogado de rodis y eso ni siquiera bastaba para que mi padre siquiera lo pensara, pero me aliviaba que gracias a mi primo, recapacit¨®, aunque me dejaba con un mal sabor de boca por lo que sac¨® a luz de Paul. Trist¨¢n estaba tan profundamente dormido, que preferi no despertarlo. Asegur¨¦ su cama y junto a Vincent, salimos de habitaci¨®n para unirnos a cena que estaba porenzar. Antes de bajars escaleras, Vincent me detuvo para har. ¨C Sar¨¬, sea lo que sea que est¨¦ tramando Paul, t¨² act¨²a normal, de pronto se rma y no sabremos que se trae entre manos. -asent¨ª con mi cabeza estando de acuerdo con su n y retomamos nuestro camino hasta s de estar, d¨®nde ya se encontraban todos reunidos. Por supuesto que Alexander ya hab¨ªa llegado y apenas nos saludamos con un: Buenas noches. Me pregunto que se inventar¨ªa para persuadir a mi padre. Mi padre nos invit¨® a pasar aledor, cuando Maga avis¨® que mesa ya estaba servida, no me separ¨¦ ni por un segundo de mi primo, pues sent¨ªa que era ¨²nica persona, aparte de mis padres, en la que podia confiar. Despreocupada,¨ª de mi cena en silencio, mientras mi padre intercambiaba algunas pbras con los nuevo socios, aunque haba m¨¢s con Juli¨¢n que con Alexander. El hombre de ojos azules, se tens¨® cuando mi padre solt¨® una pregunta. ?C¨®mo naci¨® idea de construir su propia empresa? Resulta que el joven empresario, empez¨® desde muy abajo, creci¨® en una familia muy humilde y a los doce a?os, cuando sus padres murieron, qued¨®pletamente solo, hasta que su medio hermano, que es mayor por nueve a?os, se hizo cargo de ¨¦l, gracias a ¨¦l y su familia, pudo graduarse en universidad con honores e iniciar su propia empresa en memoria de su madre, que siempre so?¨® con tener su propia marca de ropa. El peque?o resumen de su vida, realmente me conmovi¨®, mi coraz¨®n se encogi¨® con solo imaginar lo dificil que debi¨® ser para ¨¦l perder a sus padres y seguir su camino sin su amor, sin calidez de familia, sin sus consejos. Por otrodo, me sent¨ªa feliz por ¨¦l, porque nunca torci¨® su camino, y, a trav¨¦s de ¨¦l, su madre estaba cumpliendo su sue?o. De pronto me sent¨ª satisfecha de que su marca formara parte del proyecto, aunque se lo hab¨ªa ganado con su brinte propuesta y calidad de su marca. No cabe duda que es un hombre capaz, inteligente y audaz. ¨C ?A qu¨¦ se dedica su medio hermano? ¡ªVincent se uni¨® a conversaci¨®n, interesado en saber m¨¢s sobre vida de Juli¨¢n, al parecer, ¨¦l tambi¨¦n result¨® conmovido por su tr¨¢gica infancia. ¨C Es abogado, tiene su propio bufete, me atrevo a decir que es el mejor de New York. ¡ªrespondi¨® despu¨¦s de tomar el ¨²ltimo trago de su copa con agua. Mis cejas se elevaron al recordar que me hab¨ªa rendado un bufete de abogados para mi caso, ahora sabia que se trataba del bufete de su medio hermano. Al levantar mi vista, me encontr¨¦ con un par de ojos color miel que me mirabano si fuera ¨²nica persona en mesa, r¨¢pidamente apart¨¦ mirada con indiferencia y segu¨ª disfrutando de cena, haciendo de cuenta que ¨¦l no estaba presente en esta reuni¨®n. Una vez que cena lleg¨® a su fin, mi padre mand¨® a servir vino para todos, brindamos yenz¨® con su cha sobre el proyecto, destac¨® algunos t¨¦rminos y condiciones, habl¨® sobre linea que ¨ªbamos a lanzar con nuestro dise?ador Patrick y los tiempos pautados en el contrato, calidad de los materiales y por ¨²ltimo, toc¨® el tema que tanto esperaba. ¨C Considere propuesta de Lancaster para iniciar el proyecto en New York, ¨¦l mismo nos ha ofrecido sus amplias instciones. -mir¨¦ a Alexander, quien ten¨ªasisuras de susbios ligeramente curvados en una sonrisa casi inexistente. Seguramente estaba pensando que mi padre aprobar¨ªa aque idea. Por otrodo, Abby estaba m¨¢s que sorprendida por reciente noticia y Paul se tens¨® enseguida. ¨C Pero, Sr. Doinel, en el contrato firmado dice espec¨ªficamente que ser¨¢ en empresa de origen, es decir, en Doinel, todo est¨¢ listo para recibir a los representantes y trabajadores asignados de ambas empresas. No podemos cambiar todo a ¨²ltima hora y por una propuesta de una des partes. -Paul mostr¨® su desacuerdo por el tema. Dej¨® su copa vac¨ªa en mesa y mir¨® con cara de pocos amigos a Alexander, este ¨²ltimo no se qued¨® atr¨¢s y le devolvi¨® mirada con fastidio. La tensi¨®n en el ambiente era m¨¢s que evidente, sin embargo, mi padre segu¨ªa imperturbable. ¨C Desde luego que s¨ª, Paul, tienes toda raz¨®n, por eso, aqu¨ª y ahora, les informo que el proyecto seguir¨¢ su curso normalmente en Par¨ªs. Doinel estar¨¢ partiendo en dos d¨ªas y estaremos esperando a los cboradores fecha pautada. -mi padre inform¨® su decisi¨®n final y Alexander se levant¨® de su asiento inmediatamente, mirando incr¨¦dulo a mi padre. Le di un r¨¢pido vistazo a Vincent y lo descubr¨ª mirando de m¨¢s a Paul, quien hab¨ªa bajado guardia despu¨¦s de escuchar ¨²ltima pbra de mi pap¨¢. ¨C Sr. Doinel¡­ -Alexander estuvo a punto de quejarse y mi padre lo interrumpi¨®. ¨C Agradezco su oferta, Sr. Lancaster, pero tengo prioridades. ?Est¨¢n de acuerdos dos partes?-mi padre mir¨® a Alexander y luego a Juli¨¢n quien estuvo cado escuchando atentamente todo lo que mi padre dec¨ªa. ¨C Estoy de acuerdo. ¨C Juli¨¢n fue el primero en responder, parecia no tener problema con cualquier decisi¨®n y es que esta era su oportunidad de oro, por supuesto que eder¨ªa sea cual sea el cambio si eso To beneficiaria. Alexander se qued¨® en silencio por unos segundos y su mirada se pos¨® en mi mientras volv¨ªa a sentarse, me sent¨ª sofocada por su expresi¨®n, no era de bu o de fastidio, no, m¨¢s que eso, era de preocupaci¨®n, dej¨¢ndome confundida y totalmente aturdida por su inesperada rei¨®n. ¨C Tambi¨¦n estoy de acuerdo. -fue lo ¨²nico que dijo, antes de que mi padre diera paso al siguiente tema. Cuando mi padre dio por terminada reuni¨®n, me desped¨ª de todos antes de ir a habitaci¨®n de Trist¨¢n, pues minutos antes, Maga me inform¨® que se hab¨ªa despertado de su siesta. Estando a ss con mi hijo, lo mir¨¦ con ternura, admirando lo grande, hermoso y panchin que es ahora, el tiempo pasaba muy r¨¢pido, me parece que fue ayer cuando lo tuve por primera vez en mis brazos. Le respond¨ªa todo lo que me dec¨ªa, hasta que se qued¨® en silencio mirando detr¨¢s de m¨ª y sonri¨® de oreja a oreja antes de gritar con gran emoci¨®n. This content is ? N?velDrama.Org. ¨C ?Ales! -me levante r¨¢pidamente del mueble aldo de su cama y mir¨¦ en diri¨®n a d¨®nde mi hijo miraba, encontr¨¢ndome con los ojos miel de Alexander. Carajo, ?qu¨¦ hace aqui? -?Qui¨¦n lo dej¨® pasar?¨Cpregunt¨¦ molesta por su atrevimiento de venir hasta aqu¨ª sin antes consultarlo. ¨C Tu padre. -frunci mi ce?o ante su respuesta y mir¨¦ a Trist¨¢n que se baj¨® de cama para ir corriendo a abrazar pierna de Alexander, este ¨²ltimo lo carg¨® en sus brazos. ¨CiPeque?o! Qu¨¦ grande est¨¢s hoy, {creciste mientras dormias? -Si! Estoy grande, ?verdad, mama? -Tristan me mir¨® desde los brazos de su padre y le regale una sonrisa, mientras asentia con mi cabeza. ¨C Me parece que es muy tarde para su visita. ¨Cdije fingiendo una sonrisa para Trist¨¢n y que no se diera que presencia de Alexander a esta hora me molestaba de sobremanera. ¨C Pasaba a saludar a mi hijo, espero no haya inconveniente con eso. -respondi¨® antes de besar suave meji de Trist¨¢n. Solo entonces me di cuenta que no estaba siendo emp¨¢tica con ¨¦l, en dos d¨ªas me ir¨ªa con Trist¨¢n a Paris y no sabia si Alexander podr¨ªa ir a visitarlo, y hoy, ambos estuvimos tan ocupados que fue imposible acordar un tiempo para que ¨¦l estuviera con su hijo. Ahora solo lo estaba saludando, no era cosa de otro mundo. ¨C Les dar¨¦ su espacio. ¨C dije cruzada de brazos y lo ¨²nico que hice fue alojarme en el balc¨®n, estaba lejos pero atenta a cualquier cosa. No me perd¨ª de lo m¨¢s m¨ªnimo, Alexander se sent¨® d¨®nde yo estuve sentada antes y jug¨® con los dinosaurios que su hijo le entreg¨®. No pod¨ªa negar que era una escena muy tierna, no me hubiese imaginado jam¨¢s ver al hombre m¨¢s fr¨ªo de todos, derretido de aque manera con peque?a versi¨®n de ¨¦l. Aprovech¨¦ para revisar los mensajes de mi celr, mientras disfrutaban depa?¨ªa el uno del otro. Mi abogado me inform¨® ques v¨ªboras ya ten¨ªan sus abogados y que ma?ana se har¨ªa el juicio. Es un alivio saberlo, pues me preocupaba que el juicio se atrasara y tuviera que quedarme en New York por m¨¢s tiempo, descuidando mis obligaciones y mi familia. No fui conciente de cu¨¢nto tiempo pas¨®, cuando escucho leves pisadas detr¨¢s de m¨ª, al voltearme, me llevo con sorpresa que Trist¨¢n se qued¨® dormido y Alexander se acercaba a m¨ª. ¨C ?Ya te vas? ¡ªpregunt¨¦ en voz baja, para que Trist¨¢n ni se inmutara, ya es tarde y prefiero que siga durmiendo hasta ma?ana. ¨C S¨ª. -respondi¨® simple y cuando estuve por pasar por sudo para guiarlo hasta puerta, me detuvo al tomar mi brazo con susrgos dedos. -Debemos llegar a un acuerdo por Trist¨¢n, ?te est¨¢s dando cuenta que lo vas a alejar de mi nuevamente? No es justo, soy el padre, no me quiero perder m¨¢s etapas de su vida. Mir¨¦ su manoo si su tacto me quemase y me solt¨¦ de un tir¨®n. ro que lo sab¨ªa, pero hab¨ªan m¨¢s opciones para que ambos disfrutemos de Trist¨¢n, sin necesidad de quedarme en esta ciudad. ¨C No puedo quedarme, Sr. Lancaster, usted m¨¢s que nadie sabe lo serio que es un contrato y m¨¢s que eso, pbra de mi padre. Pero, ?podemos har luego de esto? Es muy tarde y no es el lugar adecuado, ele parece ma?ana?- ¨¦l pareci¨® de acuerdo y asinti¨® con su cabeza. ¨C Entonces, ma?ana ser¨¢. -retom¨¦ el camino a puerta y cuando estuve por abrir, Alexander me m¨®. -Sarah¡­ Me gir¨¦ para mirarlo y su mirada se detuvo por unos segundos en mi rostro, enarqu¨¦ una ceja esperando que hara, pero lo ¨²nico que hizo fue eliminar repentinamente el espacio que hab¨ªa entre nosotros, y susbios se presionaron en los m¨ªos tom¨¢ndome por sorpresa. Mi cuerpo se tens¨® ys ganas de golpearlo hasta el cansancio burbujearon dentro de m¨ª y no fui capaz de darle pie a algo tan est¨²pido, asqueroso e inadecuadoo un beso de ¨¦l. Lo empuj¨¦ con todas mis fuerzas, alejando su rostro del mio y estrell¨¦ mi mano en su meji haciendo que su rostro se volteara. Me pas¨¦s manos por misbios, sintiendo que en cualquier momento devolver¨ªa cena que acaba deer. ?Por qu¨¦ carajos hizo eso? ?Est¨¢ borracho? ¨C No vuelvas a besarme. No tienes idea de cu¨¢nto me repugna. Chapter 58 Chapter 58 ?Hards? Al d¨ªa siguiente, despert¨¦ de malhumor y sabia que era por el incidente do anoche con aquel desvergonzado atrevido, pero eso no es todo. Mimadre se dio cuenta que algo ocurri¨® en habitaci¨®n de Trist¨¢n, pues, despu¨¦s de abofetearlo y soltarle aques pbras hiuientes, ¨¦l me mir¨® con tristeza por unos segundos sin poder decir una s pbra, antes de esfumarse de habitaci¨®n, sin esperar que yo abriera puerta, mi madre estaba lo suficientemente cercao para ver el cambio tan dr¨¢stico de humor de Alexander al marcharse, y aunque me mir¨® interrogante, preferi no tocar el tema. ?Qu¨¦ le iba a decir? ?C¨®mo se lo iba a decir? Miestado de ¨¢nimo mejor¨® un poco cuando llegu¨¦ al juicio y vi as Lancaster de manera m¨¢s miserable, no tenian ni una pizca de maquije en su rostro y se notaba sus imperfectos y ni har del cabello, parecia que no se peinaron por un mes,parado a imagen a que estaban acostumbradas. Esboc¨¦ una peque?a sonrisa cuando me miraron con odio, se notaba que se mordian lengua para no soltar alguna insulto frente a tantas personas. Para mi sorpresa, los gemelos Lancaster asistieron al juicio, sin embargo, mantuvieron distancia sin involucrarse, todo lo contrario al abuelo, quien estuvo al tanto del caso, incluso, movi¨® sus contactos para ayudar a su nuera y su nieta del problema en el que se metieron. Rachel teniao abogado a un hombre de cabello canoso y una mujer muy bien arreda, ni aunque llevara mejor desensa se iba a salvar del castigo por los delitosetidos. Al final del juicio,s Lancaster ten¨ªan dos opciones: pagar una suma millonaria o cumplir dos a?os de c¨¢rcel. El viejo Lancaster, aunque luc¨ªa furioso, edi¨® a pagar suma millonaria de su propio bolsillo, con tal de ques mujeres no pisaran de nuevo c¨¢rcel. Por parte de Rachel, aparte de pagar un suma millonaria por difamaci¨®n, encontraron culpable gracias a todass pruebas recolectadas,o autor intelectual de intento de homicidio en mi contra, por lo que pasar¨ªa m¨¢s tiempo en c¨¢rcel de mujeres. Estaba contenta por el resultado, al final de cuentas, le hab¨ªa dado su merecido a esas viboras. Las estaba humindo de vuelta, se ganaron el repudio del ojo p¨²blico. Antes de que se llevaran a Rachel, me apresur¨¦ a har con e, porque a¨²n hab¨ªan muchas dudas respecto al intento de homicidio, ?en serio era capaz de dar orden de matarme, solo por un hombre? Dios, no se puede ser m¨¢s ridiculo. Cuando me vio llegar a s de visitas, puso sus ojos en ncoo si le fastidiara verme. Camin¨¦ a paso lento alrededor de mesa, haciendo resonar mis tacos con cada paso que daba. La mir¨¦ con l¨¢stima, por lo lejos que hab¨ªa llegado. ¨C ?Por qu¨¦ esto tenia que terminar as¨ª? ?Qu¨¦ necesidad de ensuciarses manos por un hombre? ?Vali¨® pena?-pregunt¨¦ manteniendo mis manos detr¨¢s de mi espalda. Copyright by N?v/elDrama.Org. Rachel solto una risa y me mir¨® con una sonrisa en su rostro,o si no fuera lo suficientemente miserable. ¨C Y t¨², ?por qu¨¦ mentir por un hombre? ?Vali¨® pena? -detuve mis pasos cuando escuch¨¦ su respuesta y se me escap¨® una risa seca. Vale, en mi caso no vali¨® pena, pero al menos noeti algun delito por ello. Yo si ten¨ªa mis razones. -Yo sab¨ªa qui¨¦n eras, cuando lo supe ya estabas casada con Alexander y por m¨¢s que intent¨¦ destruir su matrimonio seduciendo a Alex, ¨¦l jam¨¢s me vio con otros ojos que supa?era de universidad. No me pareci¨® justo que t¨² siempre obtuvieras todo lo que yo quer¨ªa, mejor calificaci¨®n, te graduaste con honores, te hiciste novia del hombre que tanto me gustaba, se casaron, eres hija de un multimillonario, eres heredera de empresa de moda m¨¢s prestigiosa de Paris, tuviste un hijo del hombre que siempre quise. Ten¨ªas y tienes vida perfecta, ?y yo que tengo? mir¨¦ sin poder creer que me estaba diciendo todo eso. Me est¨¢ diciendo que todo lo hizo por envidia, ?en serio? C¨®mo puede una mujer rebajarse de tal manera, dejar a undo su dignidad y fijarse en lo ques dem¨¢s tienen y lo que a e le hace falta. Sin duda, el peor enemigo de una mujer es otra mujer. Aunque ahora e estaba admitiendo que hizo de todo por destruir mi matrimonio, tal yo Alexander me cont¨®, no era justificaci¨®n a su infidelidad, ?acaso no hab¨ªa m¨¢s soluciones para protegerme? ¨C Sabes, es lo m¨¢s rid¨ªculo que he escuchado. Ten¨ªas mi sincera amistad y preferiste traicionarme a pesar de todo lo que hice por ti. Pudiste tener todo lo que quisieras, pero tu error fue fijarte en lo que ten¨ªan los dem¨¢s y t¨² no. Ahora dime, ?qu¨¦ ganaba con amenazas de muerte? ?Por qu¨¦ contratar a un sicario? ?Qui¨¦n es ese sicario? ?Tanto dinero tienes para tal cosa? ¡ªpregunt¨¦ tranqu, manteniendo mi distancia de e, pues e parecia un demonio en persona. Se qued¨® en silencio m¨¢s tiempo del que deber¨ªa y despu¨¦s de unarga espera, abri¨® su boca para har. ¨C No tengo porqu¨¦ responder a tus preguntas si mis abogados no est¨¢n presentes. ¨C con su respuesta, deduje que estaba encubriendo a alguien y que e no estaba s en esto. ¨C ?Qui¨¦n pag¨® el sicario? Porque estoy segura que no tienes los recursos suficienteso para derrochar en un delincuente. ?A qui¨¦n est¨¢s protegiendo?-no dej¨¦ de preguntar, mientras me acercaba a mesa, su expresi¨®n cambi¨® a una que no pude descifrar, pero su mirada me daba a entender que estaba en lo cierto. -No estoy protegiendo a nadie. No contestar¨¦ si no est¨¢n mis abogados presentes, ? quieres culparme de algo mas? ¨C Rachel haba a defensiva y solt¨¦ un suspiro antes de decir. -?Quieres que me crea eso? ?Eres capaz de hundirte tu s por cuidar espalda de quien te meti¨® en esto?-pregunt¨¦ con voz suave y mira do directamente sus ojos. Tenia que ser m¨¢s persuasiva para obtener respuestas sin que mencione a sus abogados. -?No quieres har? ?Te queda al menos un poco de dignidad? Soy ¨²nica persona que puede ayudarte en este momento, tienes ¨²ltima pbra, Rachel. No lo hagas por m¨ª, ni por nadie m¨¢s, hazlo por ti, piensa en tu libertad. ?Har¨¢s? Chapter 59 Chapter 59 No m¨¢s traiciones. Rachel se mantuvo en silencio por unrgo tiempo, su expresi¨®n cambiaba gradualmente, a tal punto que sus ojos se cristalizaron ligeramente. Una chispa de esperanza naci¨® en mi pecho, sus ojos se detuvieron en los m¨ªos y cuando abri¨® su boca para har, volvi¨® a cerrar en el momento que puerta de s se abri¨®, dejando a vista el par de abogados de Rachel. ¨C Buenas tardes, Sra. Doinel, ?hay alg¨²n problema con mi cliente? -el abogado habl¨® de inmediato, posicion¨¢ndose detr¨¢s de Rachel. From N?velDrama.Org. Me pare firme en mi lugar, sinti¨¦ndome irritada por inoportuna llegada de los abogados. Era evidente que no iba a decir nada estando ellos presentes, as¨ª que guard¨¦ silencio, mientras le dedicaba una mirada a Rachel. ¨C Ninguno, ?cierto Rachel? ¨Cme atrevi a hacer aque pregunta directamente a e, solo asi me dar¨ªa cuenta si consideraba mi propuesta. Sus ojos segu¨ªan vados en mi rostro y vi tragando en seco, antes de responder. ¨C Abogado y abogada Richman, pueden estar tranquilos, no est¨¢ pasando nada. -una de sus cejas se movi¨® de arriba a abajo y mi cuerpo se qued¨® inm¨®vil por unos segundos al escuchar aquel apellido. Mire al abogado de cabello canoso y a mujer muy bien arreda, no me llegu¨¦ a imaginar que pudieran ser esposos. Pronto, mada que Paul estaba atendiendo ¨²ltima noche del desfile lleg¨® a mi cabeza y qued¨¦ at¨®nita. Me resultaba imposible formr pbras alguna, ?esta era una especie de pista? Porque si era as¨ª, todo apunta a qu¨¦ Paul es quien est¨¢ coludido con Rachel. ?Cu¨¢ntos abogados se apellidan Richman? ?Acaso es coincidencia que los ¡°dos¡± abogados Richman est¨¦n al tanto del caso de difamaci¨®n? ?Era eso lo que Vincent tanto sospechaba de ¨¦l? Esto tiene que ser una broma, un malentendido, una gran coincidencia. Paul no ser¨ªa capaz de da?arme, ¨¦l ha sido un gran amigo por muchos a?os y sin mencionar que su familia es amiga de mi familia. ?Qu¨¦ carajos est¨¢ pasando? ¡ª Gracias, Rachel, esta conversaci¨®n me sirvi¨® de mucho. ¨C su rostro palideci¨® y se movi¨® inquieta en su asiento,o si se hubiese dado cuenta que dijo algo que no debia. ¨C Abogado y abogada, con su permiso. -le dediqu¨¦ una sonrisa sin ¨¢nimos y sali de s, sin esperar que dijeran una s pbra. De camino al auto, senti que el aire me faltaba y que un dolor aparecia en mi cabeza, me sentia realmente traicionada, aunque no tenia entera certeza de que Paul estuviera involucrado con el sicario que me ten¨ªa en mira. No queria creer que mis sospechas eran ciertas, pero todass flechas apuntaban hacia ¨¦l. Apresur¨¦ mi paso hasta el auto, donde me esperaba el chofer, pues necesitaba llegar lo m¨¢s r¨¢pido posible a mansi¨®n, esto lo ten¨ªa que har con Vincent antes de tomar cualquier decisi¨®n al respecto. El ch¨®fer abri¨® puerta trasera para m¨ª y entr¨¦ sin dudar, justo cuando el auto estuvo por ponerse en marcha, unos golpes se escucharon en ventana, al subir vista, me encontr¨¦ con el rostro de Alexander. Solt¨¦ un suspiro cansado y aunque no tuve m¨¢s m¨ªnima intenci¨®n de intercambiar pbras con ¨¦l, baj¨¦ luna al ver que estaba pa?ado de Alexis. ¨C Sarah, ?me permites unas pbras? -Alexis fue el primero en har y lo mir¨¦ dubitativa. Lo que m¨¢s quer¨ªa en este momento era llegar lo m¨¢s pronto posible a casa, pero no iba a ser tan descort¨¦s con Alexis, no despu¨¦s deo termin¨® nuestro ¨²ltimo encuentro en casa de Alexander y sabiendo que ma?ana partir¨ªa a Par¨ªs por tiempo indefinido. Alexis me agradaba, no quer¨ªa quedar en malos t¨¦rminos con ¨¦l y menos siendo el t¨ªo de Trist¨¢n y el que mejor me cae de todos los Lancaster. ¨C Espera un momento, Tony. -me dirigi al ch¨®fer y este asinti¨® con su cabeza. Sal¨ª del auto, dejando mis cosas adentro. ¨C Qu¨¦ bueno verte, Alexis, ?c¨®mo va terapia? ¨C pregunt¨¦ ignorando por completo a Alexander quien sosten¨ªa su si de ruedas. Para ser sincera, Alexis se ve¨ªa mejor que ¨²ltima vez que lo vi, podia moverse con m¨¢s facilidad y su semnte hab¨ªa mejorado considerablemente. A ese paso, es probable que pueda caminar m¨¢s r¨¢pido de lo que cualquiera se pueda imaginar. ¨C Muy bien verdad, cada vez hay m¨¢s resultados, los avances son notorios. ¨C respondi¨® hando con fluidez, lo cual me impresion¨®, pues antes, le costaba pronunciars pbras. -Alexander, ?me permites un momento a ss con Sarah? ¡ªAlexander me mir¨® afligido y luego de unos segundos, se alej¨® a una distancia considerable. ¨C Alexis¡­ ¨C Sarah¡­ -ambos hamos al mismo tiempo y le hice una se?a apenada cediendo pbra. ¡ªNo he tenido oportunidad, pero quiero disculparme por si te has sentido ofendida o inc¨®moda de mi parte, tambi¨¦n por los da?os causados de parte de mi madre y mi hermana, no volver¨¢ a ocurrir algoo esto, han llegado demasiado lejos y se tendr¨¢n que atener as consecuencias. -efectivamente, su ha mejor¨® r¨¢pidamente. Nadie se dar¨ªa cuenta que estuvo ena por tantos a?os. Me aliviaba saber que tambi¨¦n quer¨ªa tocar aquel tema y dejar aque idea, de estar juntos, atr¨¢s, ¨C Acepto tus disculpas, Alexis. Creo que a estas alturas ya habr¨¢s entendido porque no puede haber algo entre nosotros. Tuve un hijo de Alexander despu¨¦s de divorciarnos y no seria correcto ni bien visto que t¨² y yo¡­ ¨C Lo entiendo y cr¨¦eme que ahora me siento avergonzado, de haber sabido antes que hab¨ªa un hijo de por medio, no hubiese sido tan atrevido. -me rei avergonzada, mas que todo porque fui yo que ocult¨¦ a mi hijo por a?os. ¡ªMe gustar¨ªa conocer a mi sobrino alg¨²n d¨ªa, si me lo permites, | Asent¨ª con mi cabeza m¨¢s veces des que deber¨ªa. ¨C ro que s¨ª. Ma?ana volvemos a Par¨ªs, ?te parece hoy?-ed¨ª a su petici¨®n y su boca se abri¨® en una perfecta O. ¨C No me digas, es una pena que te vayas tan pronto, pero tienes un proyecto por el cu¨¢l dar cara. Dime hora y lugar, ah¨ª estar¨¦. -le di diri¨®n de mi casa y lo cit¨¦ as seis de tarde. Lo hubiese invitado de inmediatamente, pero me urge har con Vincent de lo que acabo de descubrir. Alexis hizo una se?a con su mano y Alexander se acerc¨® a nosotros. Los ojos de Alexis iban de su hermano hacia m¨ª, una y otra vez, seguramente se dio cuenta de tensi¨®n que hab¨ªa entre nosotros y no es para menos, ni siquiera nos saludamos. No pod¨ªa ni mirarlo sin sentir rabia burbujeando en mi sistema despu¨¦s del beso de anoche, bien merecido ten¨ªa bofetada. ¨C Entonces, te veo as seis. ¨C le dije a Alexis despu¨¦s de unos segundos en los que nos sumergimos en un silencio realmente inc¨®modo. Cuando estuve a punto de volver al auto, voz de Alexander me detuvo. ¨C Supongo que tambi¨¦n debo asistir, tenemos una conversaci¨®n pendiente por Trist¨¢n, ?lo recuerda? - mir¨¦ inexpresiva a Alexander, conteniendos ganas de volver a voltearle cara de una bofetada, con la de anoche no fue suficiente para descargar mi rabia. Tom¨¦ una bocanada de aire disimdamente y me centr¨¦ en lo realmente importante, mi hijo. Por supuesto que deb¨ªamos llegar a un acuerdo paras visitas a Trist¨¢n, deb¨ªa cooperar o lo peor que puede pasar es que llevemos el caso a tribunales y no ser¨ªa muy agradable para ninguno. ¨C ro que s¨ª, espero que no vaya a confundirs cosas nuevamente, Sr. Lancaster. ¨C respondi fingiendo estar tranqu. Sus cejas se elevaron ligeramente y esboz¨® una peque?a sonrisa de medio lado. ¨C ?Acaso no me conoce? No soy persona de confundirs cosas. ¡ªrespondi¨® con voz suave y no supe c¨®mo tomar sus pbras. ?Qu¨¦ intentaba decirme? Grand¨ªsimo imb¨¦cil, est¨¢ realmente equivocado si cree que por tener un hijo en¨²n tiene el camino libre para hacer y deshacer conmigo, eso qued¨® en el pasado y no volver¨ªa a Le dediqu¨¦ una falsa sonrisa y sin m¨¢s, volv¨ª al auto para desaparecer de vista de los gemelos y volviendo a sentirme aturdida al recordar el tema de Paul, Rachel y los abogados. Que no sea lo que estoy pensando. No m¨¢s traiciones. Chapter 60 Chapter 60 El desvergonzado y su gemelo bueno. Mientras ayudaba a Vincent a empacar sus cosas, le cont¨¦ con lujos y detalles todos lo ocurrido en el juicio y conversaci¨®n con Rachel antes de que llegaran sus abogados. Le mencion¨¦ mis ligeras sospechas sobre Paul y ¨¦l se qued¨® pensativo, sin dejar de dor cada prenda. ¨C Voy a mover mis contactos, investigar¨¦ a Paul y los abogados, cualquier guardado que tengan lo voy a descubrir. Es importante que no le menciones esto a nadie, al menos hasta que obtenga resultados, ni siquiera a Leonardo, tenemos que asegurarnos antes de tomar medidas. ¨C Vincent habl¨® despu¨¦s de unrgo rato y estuve de acuerdo con su n. Una amarga sensaci¨®n se aloj¨® en mi pecho y es que a¨²n me costaba creer que Paul sea capaz de esto, ?qu¨¦ diablos quer¨ªa lograr? A estas alturas no confiaba en absolutamente nadie, ni siquiera en mi mejor amiga, ni siquiera he tenido tiempo para har con e, o tal vez es que simplemente no quiero dirigirle pbra. ¨C Ma?ana volvemos, quisiera reunirme con tus contactos y contigo, quiero seguir el caso de cerca.-le ped¨ª terminando de guardar sus camisas muy bien dodas y me dedic¨® una sonrisa genuina. ¨C ro que s¨ª, princesa, sea lo que sea en lo que Paul este involucrado lo vamos a descubrir, yo te ayudar¨¦ en todo. -asent¨ª con mi cabeza y correspondi su sonrisa. ¨C Te lo agradezco. Antes de que pudi¨¦ramos continuar con nuestra conversaci¨®n, Maga toc¨® puerta antes de har del otrodo.. ¨C Ni?a Sarah, han llegado los Lancaster. -mir¨¦ a puerta,o si pudiera ver a trav¨¦s de e y senti la mirada de Vincent en mi nuca. Ya llegaron. ?Tan r¨¢pido pas¨® el tiempo? ¨C ?Los Lancaster? ?Las brujas y el desvergonzado? ¨C Vincent pregunt¨® apenas escuch¨® a Maga y solt¨¦ una risa divertida poro se refiri¨® a algunos de los integrantes de esa familia, ¨C ?Voy, Nana! -le grit¨¦ a Maga que esperaba una respuesta de mi parte y me gir¨¦ hacia Vincent, antes de responderle: -El desvergonzado y su gemelo bueno. Me mir¨® confundido y aprovech¨¦ para salir de su habitaci¨®n antes de que me bombardee con preguntas. Maga estaba con Trist¨¢n afuera de su habitaci¨®n. Antes de ir con Vincent le ped¨ª que lo alistara para visita de su padre y su t¨ªo, vi sorprendida pero no pregunt¨® nada, y ahora que ve¨ªa su rostro asombrado, supe que ya se hab¨ªa dado cuenta de existencia del gemelo de Alexander, ¨C Ni?a Sarah, Trist¨¢n est¨¢ listo y abajo est¨¢n esperando. -acarici¨¦ el suave cabello de mi hijo y tome su mano para que caminara a mido. ¨C Gracias, Nana. Yo me encargo el resto de noche, puedes tomarte el resto del d¨ªa. ¨C espere que Maga se fuera a su habitaci¨®n y tom¨¦ una bocanada de aire antes de ponerme de cuchis y harle a Trist¨¢n. -Hijo, est¨¢s muy guapo, ?est¨¢s listo para conocer a tu tio? Es hermano de Alex, ?y sabes? Se parecen mucho. ¨C ?Eso t¨ªa Abby? ¡ªpregunt¨® con su voz infantil, sus ojos mieles me miraban con curiosidad y sonre¨ª al ver que lo hab¨ªa entendido, al menos a su manera. -S¨ª, algo as¨ª. ?Vamos?-su cabeza de movi¨® efusivamente de arriba a abajo, respondiendo a mi pregunta y sin m¨¢s, lo gui¨¦ hasta s de estar d¨®nde esperaban el par de hombres. ¨C ?Ales! ¨C apenas lo vio, ¡®se solt¨® de mi mano para ir corriendo hasta ¨¦l, pero para sorpresa de todos lleg¨® hasta Alexis para abrazar sus piernas inm¨®viles en si de ruedas, este lo miro at¨®nito y no hizo m¨¢s que corresponder su abrazo pasando sus manos por su peque?a espalda. -Wow, ?me llevas en tu si? ¡ªsu pregunta provoc¨® risa de Alexis y lo mir¨¦ avergonzada, no esperaba que presentaci¨®n se saliera de control. ¨C Trist¨¢n, ¨¦l es el t¨ªo Alexis. Y ¨¦l es Alexander, tu pap¨¢. ¨C lo tom¨¦ de mano para que observara m¨¢s all¨¢ de Alexis y cuando vio a Alexander, se qued¨® inm¨®vil mientras sus ojos iban de Alexander a Alexis, una y otra vez. ¨C Mam¨¢, dos Ales. tierna voz de Trist¨¢n me hizo re¨ªr al mismo tiempo que el par de hombres frente a m¨ª. ¨C Peque?o. -Alexander se acerc¨® a su hijo y este no dejaba de mirarlos demostrando su confusi¨®n, pero a final centr¨® toda su atenci¨®n en Alexander que estaba de cuclis frente a ¨¦l. ¨C¨¦l es mi hermano gemelo. A ¨¦l le puedes decir tio, a mi dime pap¨¢. No pude evitar sentirme conmovida por el constante esfuerzo se Alexander para que Trist¨¢n lo mara pap¨¢ y no Alex. Copyright by N?v/elDrama.Org. ¨C Ales. Tio Ales. ¨C Trist¨¢n se?al¨® con su dedo a cada uno,o si no hubiese sido dif¨ªcil diferenciarlos. Pude ver un poco de desilusi¨®n en el rostro de Alexander, porque segu¨ªa sin lograr que le dijeran pap¨¢. Pero,o si lo hubiese notado, Trist¨¢n rode¨® su cuello antes de decirle: ¨C Pap¨¢ Ales. Mi coraz¨®n dio un vuelco al ver aque escena y not¨¦ que Alexander se qued¨® de piedra al escucharlo, incluso logr¨¦ ver un brillo en sus ojos que hac¨ªa juego con su sonrisa de incredulidad. Dej¨¦ que ellos disfrutaran su momento de padre e hijo y me acerqu¨¦ a Alexis para disculparme por i¨®n de Trist¨¢n hace un momento y agradecerle que haya venido a conocerlo. Despu¨¦s de decirme lo hermoso e inteligente que es Trist¨¢n, por fin se acerc¨® a ¨¦l para conocerlo e incluso lo subi¨® a sus piernas para pasearlo en su si. Me sente junto a Alexander en el sof¨¢, a una distancia considerable, pues aun ten¨ªamos una conversaci¨®n pendiente que no podia esperar m¨¢s. ¡ª No ha salido tan mal despu¨¦s de todo. -dijo Alexander viendo a Trist¨¢n ri¨¦ndose a carcajadas mientras lo paseaba de undo a otro. Y ahora que lo pensaba, ten¨ªa raz¨®n, ambos se estaban llevando muy bien. -He pensado en mejor soluci¨®n para todos. -dijo despu¨¦s de unos segundos. Dej¨¦ de mirar a Trist¨¢n para poner toda mi atenci¨®n en Alexander, no pens¨¦ que buscar una soluci¨®n para algo tan importante, fuera tan r¨¢pido. ¨C ?Qu¨¦ tienes en mente? ¡ªpregunt¨¦ sin tener menor idea de supuesta soluci¨®n y si yo estaria de acuerdo. ¨C Ser¨¦ yo quien vaya a Par¨ªs en representaci¨®n de LC. ¡ªmis cejas se elevaron con sorpresa, en realidad no cre¨ª que fuera capaz de dejar su empresa para ir a Francia. De todos modos, ser¨ªa solo un a?o, ?y luego? Como si hubiese leido mi mente, termin¨® diciendo: ¨C Voy a mudarme por tiempo indefinido. Chapter 61 Chapter 61 Vaso medio vac¨ªo. Mi mirada no se pod¨ªa apartar del rostro de Alexander, esperaba el momento que me dijera que estaba bromeando, pero jam¨¢s. lleg¨®. Era dificil creer que seria capaz de dejar su empresa tirada, sus negocios, su familia, todo por mudarse a Paris d¨®nde estaria muy cerca de Trist¨¢n. Despu¨¦s de unos segundos, salt¨¦ una risita, pues daba por hecho que me estaba gastando una broma y se me hizo realmente tonto de su parte, pero m¨¢s tonto es que casi le creo. -?A qui¨¦n quieres enga?ar, Alexander? No eres capaz de dejar todo lo que siempre te ha importado y por lo que tanto te has esforzado, para mudarte a Paris. -dije tranqu,o si lo que estuviera saliendo de mi boca fuera toda verdad, sin embargo,, Alexander parecia muy serio. ?Acaso no eso lo estoy diciendo? Fue entonces cuando dej¨¦ cualquier atisbo de diversi¨®n a undo, para tomar este asunto muy, pero muy en serio y me enfoqu¨¦ en sus ojos color miel, que briban m¨¢s que nunca mientras me miraban fijamente. No quiero enga?ar a nadie. Las cosas que antes me importaban dejaron de hacerlo en cuanto conoci a Trist¨¢n, mi hijo, mi heredero, mi sangre. Quiero recuperar nuestro tiempo, que siga m¨¢ndome pap¨¢ y ense?arle cosas que solo un padre puede ense?ar, quiero verlo crecer, no quiero volver a estar lejos de ust¡­ de mi hijo. -una de mis cejas se arque¨® casi en autom¨¢tico cuando se corrigi¨® de inmediato, aunque no pude dejar de sentirme culpable. Era totalmente mi culpa que ellos no hayan pasado juntos el tiempo que deberia y que, despu¨¦s de casi cuatro a?os, ambos supieran el uno del otro. Fui una egoista por pensar solo en mi y en el da?o que Alexander provoc¨® hace a?os. La culpa me caia porque mi peque?o hijo no tenia culpa de los conflictos de sus padres. Finalmente, no podia hacer nada m¨¢s que aceptar decisi¨®n de Alexander y dejar que recupere el tiempo perdidoo a ¨¦l mejor le parezca. Me tragu¨¦ el disgusto por tener que estar nuevamente cerca de ¨¦l por un a?o y acab¨¦ con el silencio que se ha creado en segundos. From N?velDrama.Org. ¨C De acuerdo, espero que no tengas problemas en el futuro. -dije serena y tratando de ser lo m¨¢s comprensible posible. La verdad es que me sorprendia cada vez m¨¢s su facetao padre, jam¨¢s lo hubiese imaginado de esa manera y sinceramente, me alegro mucho por Trist¨¢n, porque Alexander est¨¢ dispuesto a llevar mejor rci¨®n con ¨¦l. Y si los tengo, valdria pena cada segundo, lo ¨²nico que me importa ahora es recuperar el tiempo perdido. s pbras de Alexander me sorprendian cada vez m¨¢s, lo mir¨¦ en silencio por unos segundos y me senti inexplicablemente inc¨®moda bajo su mirada escudri?ante y el significado que yo le estaba dando a sus pbras en secreto. ?Son ideas mias? O, ?dijo aquello con doble sentido? Porque si insinuaba algo m¨¢s que rci¨®n padre e hijo durante su estadia en Paris, estaba so?ando despierto. Todo esto es por Trist¨¢n. ¨C ¨C Entonces, lo ver¨¦ en Paris, Sr. Lancaster, si no hay m¨¢s. -me levant¨¦ del sof¨¢, despu¨¦s de fingir ser cort¨¦s con Alexander. Ya que hamos llegado a un acuerdo tan r¨¢pido y sin tantos rodeos, no iba a quedarme a char con ¨¦lo si fu¨¦ramos los mejores amigos, adem¨¢s, si no era de Trist¨¢n y de negocios, no habia nada m¨¢s que pudi¨¦ramos har; o eso fue lo que yo crei, antes de que se levantara de su asiento e impidiera que diera un solo paso para alejarme de ¨¦l, cuando susrgos dedos rodearon delicadamente mi brazo descubierto por mi vestido de tirantes. Me irritaba cada vez que Alexander me tomaba de esa manera, deteniendo cualquier movimiento de mi parte, ?no podia solo decir que habia m¨¢s por har? Me liber¨¦ de su agarre de un jal¨®n y lo mir¨¦pletamente seria, esperando que soltar¨¤ lo que tenia para decir. Su c¨¢lida mirada se detuvo en mi rostro y abri¨® su boca para har, pero de e no salia ni una s pbra, parecia ques pbras se le hubiesen atascado en garganta. Enarqu¨¦ una de mis cejas despu¨¦s de un rato y solo en ese momento se ar¨® garganta y solt¨®. ¨C Sarah, perd¨®name. -qued¨¦ at¨®nita ante aque pbra tan simple, pero tan poderosa. ?Perdonarlo? ?A qu¨¦ se refiere?-Quieropensar el da?o que te he causado en el pasado. Estoy dispuesto a hacer lo que sea por ganarme tu perd¨®n, por favor, Sarah¡­ ?Al menos podemos llevarnos mejor, sin que me mireso si fuera el ser m¨¢s despreciable? ?Tanto me odias?-sus preguntas me parecieron totalmente ridics, ?No era el Sr. Lancaster el ser m¨¢s despreciable? ?No era suficiente con que se haya acostado con Rachel? Sea por el motivo que sea, lo hizo, me vieron cara de est¨²pida tantas veces, lo peor es que si yo no lo hubiese descubierto en ese entonces, ni siquiera hubiese tenido los pantalones de contarme lo que estaba ocurriendo y terminar con ese supuesto chantaje y amenaza de muerte. ?No era suficiente con que jam¨¢s se haya dado cuenta de los tratos de su familia hacia mi,o si no fuera Sra. Lancaster,o si fuera una criada? Aunque yo preferi no armar un problema grande por ello, ?era lo suficientemente ciegoo para no darse cuenta? ?No era suficiente con eso? ?Eso no lo hacia el hombre m¨¢s despreciable y repugnante en ela? Si no fuera por Trist¨¢n, no tendr¨ªa nada que ver con ese hombre, ni con su familia, ni su entorno, ni nada que rcionado a su apellido. ?C¨®mo no odiarlo? Si me destruy¨® hace casi cuatro a?os, me hizo arrepentir de haberlo dejado todo por ¨¦l. Lo ¨²nico bueno que sali¨® de todo esto fue ese peque?o de tres a?os que se convirti¨® en persona m¨¢s importante para mi, a quien amo con todo mi ser. Sr. Lancaster, no tengo intenci¨®n de que seamos buenos amigos, solo limitese a recuperar el tiempo con Trist¨¢n y no se involucre en mis asuntos. Yo solo soy madre de su hijo, no espere nada m¨¢s de mi, recuerde que estamos felizmente divorciados. El da?o ya est¨¢ hecho, un ¡°perd¨®name¡±, no va a arrer nada. -respondi serena y con cierta indiferencia,o si el tema que est¨¢bamos tocando no fuera lo suficientemente sofocante para mi. La mirada miel de Alexander se volvi¨® triste, hasta podia decir que mis pbras le dolieron tanto, como si miles de alfileres estuvieran perforando su pecho, lento y doloroso. Por poco suelto una risa sin gracia por maravillosa actuaci¨®n del hombre frente a mi. ?En qu¨¦ momento se volvi¨® tan buen actor? ¡ª?Felizmente divorciados? ?Asi te sientes? -pregunt¨® en voz baja despu¨¦s de darle un vistazo a Alexis quien seguia jugando distraidamente con Trist¨¢n en su si de ruedas. Misbios formaron una linea recta, mientras mi expresi¨®n se volv¨ªa neutra. ?Para qu¨¦ har del pasado? ?Algo va a cambiar si continuamos tocando un tema tan irrelevante? Ya he dicho suficiente, pero si le hace sentir mejor. Me siento plenamente feliz ahora.-respondi con mi mejor sonrisa, dej¨¢ndole en ro que estoy felizmente divorciada. Alexander no pod¨ªa dejar a undo aque expresi¨®n de dolor. Su expresi¨®n era miserable y no sentia ni un poco de culpa por ello. -Ahora, ?puedo retirarme? O, ?hay algo m¨¢s? -pregunt¨¦ con intenci¨®n de prevenir que volviera a detenerme de aque manera a que se habia acostumbrado y que yo tanto detestaba. ¨C Nada m¨¢s.-respondi¨® apenas y fue suficiente para dar media vuelta y alejarme de ¨¦l, pero volvi¨® a har cuando di dos pasos. ¨C Aunque no me lo hayas preguntado. Divorciarme de ti no ha sido motivo de felicidad. ?Felizmente divorciados? No s¨¦ lo que es ser feliz desde que te fuiste. Me arrepiento de mucho, de no darte el lugar que mereciaso Sra. Lancaster, de no protegerte de una mejor manera sin tener que llegar tan lejos, de no ser sincero en muchas cosas. Me arrepiento de no ser ni la mitad de lo que fue fuiste. Una excelente y admirable esposa. As¨ª que no, no estoy felizmente divorciado. Un amargo sabor se hizo presente en mi boca y una sensaci¨®n desagradable recorri¨® mi cuerpo al escucharlo decir aquello frente a todos, y cuando digo todos, no solo me refiero a Alexis y Trist¨¢n. A ellos se les sumaba mi padre, Paul y Vincent, quienes escucharon cada pbra que sal¨ªa de boca de Alexander, parados al pie des escaleras. Senti mis mejis ardiendo de verg¨¹enza, pues, lo ¨²ltimo que queria en vida, es que mi familia escuchara un mont¨®n de mentiras de mi exesposo y sobre todo, que dejara en evidencia los principales motivos que hicieron de nuestro matrimonio, unpleto fracaso y el papel de tonta sumisa que desempe?¨¦ durante ese tiempo. Mir¨¦ por encima del hombro a aquel hombre mentiroso y baje el rostro para reirme entre dientes antes de responder: -Es unastima que veas el vaso medio vacio, -dije con una sonrisa, sin ni siquiera darle cara. Inmediatamente, retom¨¦ mi caminata en diri¨®n a cocina en busca de un vaso con agua, muy lejos de todos aquellos hombres que no apartaron mirada de mi, incluyendo a mi propio hija! No cabe duda que Alexander no tiene ni m¨¢s minima verguenza, ?qu¨¦ pretendia con decir todo aquello frente a tantas personas? ?Qu¨¦ quiere lograr con escupir tantas mentiras tan deliberadamente? ?A qu¨¦ juego piensa jugar? ?Al exesposo arrepentido? Qu¨¦ ridiculez. Si ese es el caso, no me vendr¨ªa mal seguirle el juego, es m¨¢s, seria mejor terapia para matar los ¨²nicos sentimientos por ¨¦l. El odio y el rencor. Chapter 62 Chapter 62 Amor no correspondido. A ma?ana siguiente, despert¨¦ con un dolor de cabeza insoportable, de esos que son imposible hacer desaparecer con una aspirina, ni con dos, ni tres, por lo tanto, tambi¨¦n estaba de malhumor, estresada y ansiosa por regresar al fin a mi hogar, a mi trabajo, a mi zona de confort. No soportaba estar un segundo m¨¢s en esta ciudad. El vuelo salia en unas horas y a¨²n me faltaba terminar de guardar algunas cosas en mi maleta y cada vez, se me hacia imposible terminar de empacar sin ayuda de nadie, iba a volverme loca con tantas cosas a vez, teniendo a Trist¨¢n a mido, parloteando e insistiendo en que queria ver de nuevo a su tio id¨¦ntico a ¡°Ales¡±, para jugar en su si de ruedas; revisando respuesta de los abogados. des Lancaster, afirmando que ya se hab¨ªa hecho el pago acordado en el juicio y a eso se le sumaba repentina presencia de Abby en mi habitaci¨®n, quien insistia en har conmigo antes de partir a Paris. Iban a volverme loca, si no es que ya lo estoy. -Abby, en este momento estoy muy ocupada, hamos luego. -dije conservando poca paciencia que me quedaba y sin ni siquiera dedicarle una mirada. Me dolia trata de esa manera, despu¨¦s de todo ha sido mi mejor amiga desde que tengo uso de raz¨®n, pero habia algo ro y que no debia olvidar, ni tomar a ligera. Y es que, Paul, SU HERMANO, estaba metido en algo que me involucraba de cualquier manera. Sis sospechas que rondan en mi cabeza son ciertas, estariamos hando del autor intelectual del intento de homicidio en mi contra, en el que Rachel fue participe hace m¨¢s de tres a?os y el principal motivo de mi divorcio con Alexander. Estariamos hando del c¨®mplice, patrocinador y/o jefe de Rachel. Yestar¨ªamos hando de que Paul, nific¨® todo esto para arruinar cualquier vinculo con Alexander, porque era m¨¢s que ro que su intenci¨®n fue separarme de mi esposo y lo logr¨®, pero no v venir que estaba esperando un hijo de ¨¦l. Tenia ligera sospecha, de que por eso no le import¨® ni un poco cuando le dije que estaba embarazada, e incluso, no le molestaba hacerse cargo de mi hijo, no le importaba echarse a espalda una responsabilidad tan grande. Todo estaba tan bien calcdo, que de solo atar cabos me causaba escalofrios. Ahora una preguntaba rondaba por mi cabeza. ?Por qu¨¦ Paul estaba haciendo esto? Me resultaba dificil de creer que ¨¦l fuera capaz de algoo eso, pero a estas alturas ya no confio ni en mi sombra. Podia esperar esto de cualquier persona, ?pero Paul Dubois? Un hombre de buena familia, de buena reputaci¨®n, (salvo sus antiguos esc¨¢ndalos de mujeriego) mi amigo desde que ¨¦ramos unos ni?os, ionista y pieza importante en Doinel. ?Qu¨¦ ganaba con todo esto? ?Qu¨¦ era lo que pretendia? No saldr¨¦ de esta habitaci¨®n hasta que hablemos o al menos me escuches. Sari, por favor. No te quitar¨¦ demasiado tiempo. dej¨¦ prenda que estaba dondo, dentro de maleta y mir¨¦ en silencio, contando hasta tres en mi mente para no enloquecer y haciendo un gran intento para que el dolor de cabeza no aumentara. Abby not¨® mi malhumor y se sent¨® en mi cama lentamente, despu¨¦s de tomar a Trist¨¢no si fuese el escudo que salvaria de mi y mi mal genio. Respir¨¦ hondo e hice mi mayor esfuerzo por mantenerme serena, sin llegar a los extremos de mi estr¨¦s. Te escucho, pero por favor, que sea breve. No veo hora de irme de este lugar. -dije esto ¨²ltimo solo para mi, aunque Abby logr¨® escucharlo. Volv¨ª vista as prendas que a¨²n faltaban por guardar, mientras escuchaba lo que sea que Abby iba a decirme, eso que no pod¨ªa esperar. ¨C Sari, s¨¦ que est¨¢s enojada conmigo por aque mentira, pero no lo hice con m intenci¨®n. Mi hermano solo me pidi¨® que te dijera que estaba en otro lugar en caso de que preguntaras por ¨¦l, pero no pens¨¦ que fuera tan grave y que me ignoraraso lo has hecho desde esa noche, de haberlo sabido, te juro que no hubiese mentido por mi hermano. -movis cejas al escuchar sus pbras, aunque sonaba sincera no creia del todo en lo que dijo. Me qued¨¦ en silencio, sin saber que responderle y continu¨®. -Sarah, estoy hando en serio, solo¡­ -solt¨® un suspiro antes de terminar de decir.-Solo dime qu¨¦ est¨¢ ocurriendo, por qu¨¦ te molesta tanto que ¨¦l haya confiado en mi su peque?a mentira. No merezco tu indiferencia, deberias estar molesta con ¨¦l, no conmigo, somos mejores amigas. Despu¨¦s de terminar de decir aquello, dej¨¦ ¨²ltima prenda en maleta y por fin le dediqu¨¦ una mirada. Si no conociera tan bien, pensar¨ªa que estaba mintiendo y que estaba coludida con su hermano, pero podia notar que e no tenia ni menor idea de lo que estaba pasando, ni en lo que estaba metido Paul, en serio le afecta mi indiferencia, sobre todo, porque jam¨¢s, a pesar de los a?os, habia pasado de eo ahora. Abby no estaba al tanto des cosas de Paul. Y si lo estaba, podia buscar manera de que me dijera algo, lo que sea. -Abby, no es nada, es solo que los ¨²ltimos dias he estado muy tensa, tengo muchas cosas en cabeza, semana de moda, demanda des Lancaster y Rachel, cboraci¨®n a tres vias, Trist¨¢n, Alexander. Lo siento, no tiene nada que ver contigo. -dije rogando a mis adentros que no estuviera tomando una m decisi¨®n. Despu¨¦s de todo, e era ¨²nica que se merecia el titulo de mejor amiga y aunque no podia darme el lujo de creer ni en mi sombra, algo dentro de mi me dec¨ªa que en e si podia confiar. Entonces, ?me perdonas por mentirte?-pregunt¨® levant¨¢ndose de cama con Trist¨¢n en sus brazos, la mir¨¦ dubitativa por unos segundos y termin¨¦ asintiendo con mi cabeza. -Est¨¢ bien, igual no tengo nada qu¨¦ perdonarte, despu¨¦s de todo, si Paul quiso mentirme debi¨® tener sus razones. sisuras de losbios de Abby se curvaron, formando una sonrisa de emoci¨®n. Con Trist¨¢n a¨²n en sus brazos, se acerc¨® a mi para envolverme en un abrazo que no me habia dado cuenta que necesitaba. Los ¨²ltimos d¨ªas han sidoplicados y estresantes. ¨C Amiga, por m¨¢s que quiera verte junto a mi hermano, no dejar¨¦ que nuestra amistad se arruine por ¨¦l, ereso hermana que nunca tuve. -se alej¨® de mi cuando Trist¨¢n se quej¨® por lo inc¨®modo que estaba entre ambas y solt¨® una risa antes de dejarle un beso en meji. Sonrei al terminar de escuchar sus pbras, pues tambi¨¦n erao una hermana para mi, e seria la ¨²nica persona que no se atrever¨ªa a traicionarme, conozco. Abby me ayud¨® a terminar de empacar en silencio y aurique de su boca no salia una s pbra, sabia que habia algo que queria soltar desde hace rato, lo s¨¦ pors miradas que menzaba. Ya su¨¦ltalo. -dije cuando me sent¨¦ en cama m¨¢s aliviada porque estaba todo listo, solo esperaba hora para que el chofer nos llevara al aeropuerto privado y por fin partir de esta ciudad. Dios, no puedo soportarlo m¨¢s. -le dio una r¨¢pida mirada a Trist¨¢n que miraba alg¨²n video en tableta que le regalo su padre y v¨® su seria mirada en mi. -Ok, me he enterado que Alexander se va a Paris, no solo por el proyecto, sino a vivir. Sarah, ese hombre es una piedra en el zapato, no lo puedo creer, es un desvergonzado, ?por qu¨¦ tom¨® esa dr¨¢stica decisi¨®n de repente? Yo si no le pareciera suficiente, fue capaz de decirte que no es feliz desde que se divorciaron. ?Por favor! Si que fue feliz cuando se estaba revolcando con esa perra a tus espaldas. ?Te toma por tonta? Ahora que sabe que eres hija del gran Doinel, vuelve con el rabo entres patas y se escuda en un papel del mejor padre del mundo. No sabes c¨®mo quisiera tomarlo de su costoso traje y darle una patada en¡­ -?Abby! ?Trist¨¢n est¨¢ presente! interrumpi antes de que dijera alguna m pbra frente a mi hijo, aunque estaba concentrado en el video, podia escucha. Fue inevitable ques viejas heridas dolierano si le hubiese echado sal, al mencionar infidelidad de Alexander. Me repeti unay From N?velDrama.Org. mil veces que aquello era cosa del pasado y no tendria porqu¨¦ importarme en lo m¨¢s minimo, de lo contrario, estaria admitiendo que ese ciclo no estaba del todo superado. Ar¨¦ mi garganta y me obligu¨¦ a enterrar de nuevo los recuerdos en lo m¨¢s profundo, donde han estado por a?os y d¨®nde deberia estar por siempre. ?Qu¨¦ significa Alexander para mi? No merecia ni el m¨¢s minimo pensamiento de mi parte. Adem¨¢s, no creia ni una s de sus pbras de noche anterior. Ya no forma parte de mi vida, si tendria que soportarlo era por nuestro hijo. -Lo siento, lo siento, es que es un¡­-lenc¨¦ una mirada de advertencia y se trag¨® lo que tenia para decir. Ay, lo olvid¨¦, Trist¨¢n puede escuchar mis pbrotas. Solt¨¦ un suspiro cansado, mis tras frotaba mis sienes con cuidado, el dolor de cabeza seguia presente y no lo soportaba, mucho menos despu¨¦s de tocar el tema de mi exmarido. ?Qu¨¦ tortura! -No s¨¦ qu¨¦ pretende, pero sea lo que sea que tenga en mente, lo har¨¦ bajar de esa nube y que se estrelle con fuerza a realidad. Ya estamos divorciados. Que ni crea que con unas pbras frente a mi padre y mi primo va a conmoverme. Podr¨¦ perdonarlo, pero jam¨¢s olvidar. -respondi con un mal sabor de boca, mientras recordaba el beso que Alexander me dio aque noche. No iba a seguir hando de ¨¦l. -?Bajamos? -cambi¨¦ de tema al levantarme de mi asiento y Abby se qued¨® en silencio por un momento antes de har con una sonrisa alegre en su rostro. -Esa es mi amiga, ese hombre est¨¢ so?ando despierto si cree que tiene oportunidad contigo solo porque est¨¢ Trist¨¢n en el medio. -me rei en silencio por su inesperada rei¨®n y esfum¨¦ cualquier expresi¨®n de mi rostro cuando una idea, m¨¢s bien una prueba para mi amiga pas¨® por mi mente. -Abby, ?conoces al abogado Richman? -pregunt¨¦o si fuera un tema casual y e se mostr¨® confundida antes de asentir con el ce?o fruncido,o si no tuviera menor idea de a qu¨¦ se debia menci¨®n de aquel hombre. -Es el abogado de familia junto a su esposa Sra. Richman, tienen seis a?os encarg¨¢ndose de los temas legales de familia Dubois, ?por que lo preguntas? ?Ha pasado algo? No me digas que Paul queria que ellos se encargaran de tu caso. Mi hermano siempre tan atento contigo. El amor, el amor esto ¨²ltimo lo dijo con una sonrisa de adolescente ilusionada y lenc¨¦ una mirada de indiferencia. Con aque respuesta, tuve certeza de que Abby no estaba involucrada en lo m¨¢s minimo en los nes de Paul, no tenia ni m¨¢s remota idea del gran gesto de ¡°gentileza¡± de Paul hacia Rachel y de nuevo me senti mal, por sacar mis propias conclusiones antes de har con e. Si hab¨ªa alguien que era transparente, sincera y leal, esa era Abby, tal vez, al saber esto, Paul no involucr¨® en sus sucios actos, pues e no estaria de acuerdo ni un poco con formar parte de un n que da?aria a terceras personas. Si e supiera lo que su hermano estaba tramando, seguramente se derrumbaria, pues para e, Paul es el hombre m¨¢s correcto, serio y limpio, casio una figura ejemr, para e, ¨¦l era el hombre con el que deberia estar, pero ignoraba lo que habia detr¨¢s de esa apariencia y yo tampoco seria quien se lo haga saber. ¨C Si, me ofreci¨® sus servicios, pero ya sabes, ya tenia mi equipo de abogados listos para ganar el caso. - le segui corriente para que no sospechara ni un poco y volvi¨® a esbozar una sonrisa aut¨¦ntica, dejando saber lo mucho que le gustaria que yo aceptara a su hermano, pero mi respuesta seguia siendo un no y ahora m¨¢s que nunca. Abby no dijo nada m¨¢s, pues sabia que me iba a enojar si seguia insistiendo con el tema. Se puso de pic cuando escuch¨® voz de Vincent al otrodo de puerta, avis¨¢ndonos que ya demos partir al aeropuerto. La postura de Abby se volvi¨® rigida y sus ojos brintes miraron a puertao si pudiera ver tras e. ?Por qu¨¦ existe el amor no correspondido? -dijo con un poco de des¨¢nimo, antes de tomar dos maletas y salir por puerta soltando un sonoro suspiro cansado. Retuve carcajada que estaba por escapar de misbios, por escena tan dram¨¢tica que acabo de presenciar. Sin m¨¢s, tom¨¦ con una mano a Trist¨¢n y con otra arrastraba maleta restante siguiendo el camino por el que se march¨® una desilusionada mujer. Adi¨®s mansi¨®n. Chapter 63 Chapter 63 Ya no soy su esposa. El ch¨®fer se detuvo en el aeropuerto privado donde esperaba el Jet privado de mi padre, listo para llevarnos de nuevo a Paris, mi hogar. Abby, Maga, Trist¨¢n y yo, fuimos los ¨²ltimos en llegar, pues mi amiga quiso ir por el camino m¨¢srgo para darle un ¨²ltimo vistazo a proyecto de cboraci¨®n. Maga, quien estaba en el asiento de copiloto, fue primera en bajar de camia y tom¨®s cosas de Trist¨¢n antes de alejarse. Abby y yo tardamos en bajar, pues mi amiga se estaba retocando el maquije y me pidi¨® que esperara, mientras haba sin cesar sobre lo frio e indiferente que es Vincent con e, desde que e se atrevi¨® a besarlo, ¨¦l no volvi¨® a dirigirle pbra, a menos que fuera para temas relevantes, lo cual se resumia a un par de ocasiones en el que le pregunt¨® sobre algunos documentos de empresa. Tu dime, eres su prima, lo conoces mejor, ?por qu¨¦ me rechaza? Acaso no le gusto, ?soy tan horrible para ¨¦l? Digame Tony, ?soy horrible? -Abby le pregunt¨® directamente al chofer sobre su apariencia y el hombre de mediana edad la mir¨® por el retrovisor ocultando una sonrisa divertida, este neg¨® con su cabeza. -Por supuesto que no Srta. Dubois, es usted muy guapa, cualquiera pondria los ojos en usted. -Tony le dio unas pbras de aliento a Abby, pero eso no fue suficiente para e, su m expresi¨®n seguia opacando aquel rostro alegre de siempre. -Cualquiera menos el ogro Lefevbre. En fin, gracias por tu sinceridad, Tony, espero verte de nuevo en un futuro. -Abby se despidi¨® del ch¨®fer y sali¨® del auto despu¨¦s de recuperar su habitual sonrisa. Por mi parte, me despedi y le agradeci por sus servicios, baj¨¦ junto a Trist¨¢n y camin¨¦ tomando su peque?a mano para que caminara conmigo. No vi a nadie m¨¢s que a Paul y Vincent afuera del jet, por lo que supuse que el resto ya estaban en sus asientos. Ambos hombres tenian el rostro hosco y al parecer no se dirigieron pbra, el ambiente estaba tan tenso y sabia que era porque Vincent estaba queriendo enfrentar a Paul, pero no podia hacer nada, lo mejor era quedarse cado y evitando m¨¢s minimal Abby lleg¨® primero hasta ellos y luego de saludar a Paul e ignorar ¨¦picamente a Vincent, subi¨® al avi¨®no si se tratase de una celebridad, me tragu¨¦ risa que estaba por salir, al igual que rabia que estaba sintiendo en este momento por todo mi cuerpo, al tener a Paul a metros de mio si no hubiese hecho algo tan cruel y perverso. A¨²n asi, no demostr¨¦ que sabia m¨¢s de lo que ¨¦l pensaba y lo salud¨¦ despu¨¦s de que le regal¨® una sonrisa a Trist¨¢n, antes de tomarlo en sus brazos. Paul. ¨C Lo siento por tardanza, ?falta alguien? -le pregunt¨¦ a Vincent, quien se acerc¨® a mi de manera protectora despu¨¦s de saludar a Solo faltaban ustedes, de hecho adentro est¨¢n¡­ -Paul fue quien respondi¨® por Vincent y lo interrumpi antes de que siguiera hando, me sentia fastidiada con solo escucharle. -?Qu¨¦ esperan? Entremos. -tom¨¦ el peque?o cuerpo de Trist¨¢n para quitarlo de sus brazos, no era c¨®modo para mi que Paul lo tuviera ni por un minuto, mucho menos que entrara al avi¨®n con ¨¦l, sin embargo, Trist¨¢n se neg¨® a volver conmigo y se aferr¨® con sus peque?os brazos al cuello de Paul. Mam¨¢, voy con Papaul. voz infantil de mi hijo me dej¨® hda, ya no me parecia tierno ni nada que se le parezca que ¨¦l lo mara de esa manera. Antes de que pudiera negarme, Vincent extendi¨® su mano se?ndo entrada del avi¨®n a Paul. Siga, siga.mir¨¦ a Vincent con incredulidad y me gui?¨® un ojoo para que guardara calma, lo que me pareci¨® imposible, pero Paul subi¨® tan r¨¢pido al Jet que no me dio tiempo de negarme. ?Qu¨¦ est¨¢s haciendo? ?Se te ha olvidado con qui¨¦n est¨¢ mi hijo?-le dije entre molesta y preocupada, Vincent parecia tan imperturbable, incluso una sonrisa de mediodo adorno su rostro. ¨C Primero, Paul no tendr¨¢ oportunidad de hacerle alg¨²n da?o a Trist¨¢n en el Jet, y segundo, quiero comprobar con mis propios ojos, qu¨¦ tanto influye paternidad y si es digno de estar en el mismo Jet que nosotros. -despu¨¦s de decir aquello, no pude estar m¨¢s confundida que en ese momento. No entendia a qu¨¦ se refer¨ªa con lo de paternidad. ?Acaso cree que voy a dejar que Paul haga un papel de padre? Se ha vuelto loco. Nunca. -Sube, estamos atrasados. Vincent me hizo avanzar, sin darme oportunidad de har y hacers respectivas preguntas. Te volvistepletamente loco, ¨¦l no es el padre de mi hijo, c¨®mo crees que va a influir una paternidad que no existe ni existir¨¤. Ni en sus sue?os. No permitir¨¦ que mi hijo se qued¨¦ en sus brazos ni un segundo m¨¢s y¡­ -no dej¨¦ de quejarme ni un segundo mientras subia al Jet, pero mis pbras quedaron en el aire, sin creer lo que mis ojos estaban viendo. De un momento a otro, le encontr¨¦ sentido as pbras de Vincent y entendi porque permiti¨® que Paul se llevara a mi hijoo si no fuera un problema,o si no tuvi¨¦ramos suficientes sospechas sobre ¨¦l. Mi cuerpo se congel¨® y senti que mis piernas queaban al ver un par de ojos color miel que miraban con desprecio y rabia a Paul. Mir¨¦ a mi primo sobre mi hombro, queria saber si ¨¦l estaba viendo lo mismo que yo o si el dolor persistente de cabeza me estaba haciendo alucinar, pero su sonrisa y mirada de satisfi¨®n, me daban a entender que no, no era una alucinaci¨®n. -?Qui¨¦n eres t¨² para decirme que hacer con Trist¨¢n? -Paul pregunt¨® a mitad de camino, d¨®nde se habia detenido gracias a que el robusto cuerpo con traje costoso e impecable estaba impidiendo que diera una paso m¨¢s. Creo que no nos han presentado antes. Soy el padre de Trist¨¢n, ahora su¨¦ltalo. -su voz g¨¦lida me caus¨® un escalofrio que me recorri¨® de pie a cabeza. Cualquiera podria sentirse realmente intimidado,o si fuera una sentencia de muerte, sin embargo, Paul permaneci¨® impasible,o si no le importara en lo absoluto que Alexander estuviera frente a ¨¦l, demostrando sudo de padre sobreprotector, y sin importarle que todos estaban de pie observando escena sin saber que decir o qu¨¦ hacer. ?Qu¨¦ hacia Alexander Lancaster aqui? Papau, ¨¦l es pap? Ales. tierna voz de Trist¨¢n fue lo ¨²nico que pudo disminuir solo un poco el ambiente de tensi¨®n que se habia formado. Trist¨¢n era el ¨²nico que no se daba cuenta del enfrentamiento de ambos hombres y mucho menos fue consciente de lo mal que Alexander tom¨® manera en que maba a Paul, aunque era el modo en el que Trist¨¢n se acostumbr¨® a marlo desde el momento queenz¨® a har. Antes de que disputa siguiera, me acerqu¨¦ a espalda de Paul y luego de tocar su hombro, le hice una se?a para que me diera a mi hijo, lo que menos queria era que presenciara tan bochornosa escena en que lo estaban involucrando. -Paul, no hace falta que te molestes en llevar a Trist¨¢n. -le dije en voz baja cuando lo tuve en mis brazos y Paul ocult¨® su sorpresa por mis pbras, antes denzarle una mirada de odio a Alexander. ¨C Est¨¢ bien, Sari. No quiero ocasionar problemas, estar¨¦ en mi asiento por si necesitas algo. -Paul habl¨®o si hace un momento no hubiese tomado adrede a Trist¨¢n para subir al Jet y provocar a Alexander, esa era su intenci¨®n, lo supe cuando vi tal enfrentamiento. No respondi a sus pbras, a¨²n asi, dej¨® un beso en mi cabeza y se sent¨® en los primeros asientos, lejos de todos, dejando el ambiente tenso. Volvi mirada a Alexander que ahora estaba frente a mi, su mirada era indescifrable, sus ojos miel tenian cierto brillo, pero podia notar que segu¨ªa alterado al ver a Paul con nuestro hijo, detr¨¢s de ¨¦l estaban mis padres, Abby, Jack, Maga e incluso Cristina, asistente de Alexander, y Juli¨¢n Ferrer, que hasta ahora me daba cuenta de su sorpresiva presencia en el Jet. Alexander abri¨® boca para har, pero interrumpi cualquier cosa que estaba por decir. -Sr. Lancaster, ?qu¨¦ hace usted aqui?-pregunt¨¦ con indiferencia y solte a Trist¨¢n cuando abnz¨® su peque?o cuerpo hacia Alexander y este to recibi¨® con gusto, antes de corresponder el elusivo abrazo de su hijo. Aque escena logr¨® conmoverme, pero lo ocult¨¦ tras mi rostro inexpresivo. Buenos dias, Sarah. Lamento lo ocurrido¡­ Hija, yo les he pedido a ambos representantes de marca que vinieran con nosotros, son nuestros invitados. -mi padre dio un paso hacia adnte, interrumpiendos pbras de Alexander. Enarqu¨¦ una de mis cejas, pues no estaba enterada del asunto, ni siquiera Vincent me lo dijo, aunque hizo referencia de ello hace unos minutos y sospechaba que era lo que Paul queria decirme cuando llegu¨¦ pero no lo quise escuchar un segundo m¨¢s. Mir¨¦ a Juli¨¢n que estaba de pie inexpresivo y me senti avergonzada porque presenci¨® una escena que hubiese podido evitar de haber estado informada de esto. -Buenos dias, Sr. Ferrer, le pido una disculpa por lo ocurrido, espero que se sienta agusto.-salud¨¦ al hombre bien vestido, ignorando solo un poco a Alexander, y me regal¨® una sonrisa sin mostrar sus dientes. ¨C Buenos dias, Sra. Doinel. Puede estar tranqu, me siento muy agusto. -no sabia si lo dijo con sarcasmo o si lo decia en serio, pues siempre tenia misma expresi¨®n, no se sabia si estaba enojado o todo lo contrario. Bueno, tomen asiento, ya nos hemos atrasado lo suficiente. -dije para que todos volvieran a sus asientos y dejar¨¢n de mirarnoso si estuvieran esperando que ocurriera algo m¨¢s. Me gir¨¦ para encontrarme con Vincent y le pedi que se quedara un momento con Trist¨¢n, ¨¦l acept¨® y lo aparto de los brazos de Alexander con una sonrisa casi inexistente, luego se sent¨® junto a Maga. Alexander seguia de pie, sin moverse ni un poco y le hice una se?a con mi cabeza para que me siguiera lejos de todos, d¨®nde nadie pudiera escucharnos. Cuando me detuve, gir¨¦ sobre mis talones y lo mir¨¦ con cara de pocos amigos. -Espero que ahora si pueda decirme con sus propias pbras, qu¨¦ hace aqui, Sr. Lancaster. -le solt¨¦ la pregunta en voz baja, sin esperar que terminara de llegar. -El Sr. Doinel ya lo ha dicho, nos ha invitado de ¨²ltimo momento para llegar juntos a Paris, est¨¢ entusiasmado con ense?arnoss instciones y darnos los primeros detalles del proyecto, de no ser asi, ?cree usted que llegaria sin invitaci¨®n, al igual que el Sr. Ferrer? se explic¨® pacificamente, con un tono m¨¢s amable que el que us¨® con Paul. No pude evitar sentirme irritada con mi padre por hacer tal cosa sin antes informarme, estaba siendo muy generoso con mi exesposo, y sabia que invitaci¨®n a Juli¨¢n no era m¨¢s que para estar preparado en el momento que yo preguntara por presencia de Alexander. Hab¨ªa algo m¨¢s que no me querian decir. ¡ª -?Qu¨¦ ha hado con mi padre? Porque ¨¦l no es des personas que puede dar su brazo a torcer y mucho menos con usted. ¨C repliqu¨¦ molesta pero tranqu. -?Acaso no podia tomar un vuelo por su parte y encontrarse con mi padre? ?No era cierto que iba usted. a mudarse a Paris? -Alexander esboz¨® una sonrisa al escuchar mis preguntas y mir¨® hacia los asientos antes de mirarmeo si le causara gracia. -?Se est¨¢ bundo de mi, Sr. Lancaster? -?Por qu¨¦ est¨¢s tan molesta? ?No puedes soportar mi presencia por unas horas? ?Qu¨¦ te hace pensar que no cumplir¨¦ con mi pbra? Por si quieres saber, una vez que est¨¦ en Paris, no volver¨¦ a New York a menos que surja una emergencia que requiera de mi asistencia. No s¨¦ si se te haya olvidado algo que tanto te gust¨® de mi, Sarah. Lo que digo o me propongo, lo cumplo. -mi cuerpo se tens? al escuchar aquello y cuando quise negarlo, ¨¦l continu¨®. -No me estoy bundo de ti, es solo que¡­ - hizo una breve pausa ys hace tan familiar. Sigues luciendo tan hermosa cuando te molestas y tratas de ocultarlo, pero tus mejis sonrojadas te dejan en evidencia, cuando eras mi esposa¡­ Su mano subi¨® para tocar mi meji derecha, pero me apart¨¦ r¨¢pidamente haciendo que dejaras pbras en el aire. Senti mi sangre hirviendo en mi sistema y no era m¨¢s que de rabia por lo que estaba intentando. Antes de dar conversaci¨®n por finalizada y marcharme de sudo para ir a mi asiento, lo mir¨¦ sin una pizca de gracia. No siga, Sr. Lancaster. Ya no soy su esposa. Chapter 64 Chapter 64 Directas indirectas. Durante el vuelo, estuve sentada junto a Vincent, una Abby dormida y Trist¨¢n que miraba por ventana, sin moverme para nada de mi asiento. En un intento por calmar mis nervios por inc¨®moda situaci¨®n en que me vi con Alexander antes de despegar, revis¨¦s ********, encontr¨¢ndome con un tema en tendencia que tenia dias rondando ens redes. ¡°El retorno de Sarah Doinel ha dejado hue.¡± ¡°Sarah Doinel hizo justicia por su propia cuenta con una demanda millonaria as damas de familia Lancaster por difamaci¨®n.¡± ¡°?Venganza? Rachel Duncan ha sido sentenciada por intento de homicidio en contra de hereda de Doinel.¡± Lei los titres que m¨¢s maron mi atenci¨®n y no pude evitar esbozar una sonrisa. Volver a New York no fue tan malo despu¨¦s de todo, no le habr¨ªa dado su merecido as viboras que segu¨ªan atac¨¢ndome y no hubiese descubierto lo que habia detr¨¢s de mi divorcio. Lei unos cuantosentarios en los que despreciaban a mi exsuegra y excu?ada, pero m¨¢s que nada a Rachel, demanda habia causado un gran impacto y su reputaci¨®n estaba por los suelos, con eso lo pensarian dos veces antes de volver a atacarme. Le envi¨¦ un mensaje a Jack, quien estaba sentado junto a Maga y un cado Paul, no queria que nadie m¨¢s que ¨¦l supiera lo que le iba a pedir. ¡°Por favor, contacta a mis abogados y que se encarguen del asunto de Rachel Duncan, no importa lo que tengan que hacer, necesito que e diga todo lo que sabe.¡± Jack se removi¨® en su asiento, antes de darme una fugaz mirada y contest¨® con un: ¡°Cuenta con ello.¡± Le di una r¨¢pida mirada al asiento que estaba siendo ocupado por mis padres y el par de invitados cada uno con su asistente, entonces mi mirada se cruz¨® con aquellos ojos miel, que al parecer no podian apartarse de mi en ning¨²n momento. Mi padre se dio cuenta que los observaba y me regal¨® una sonrisa antes de marme para que me acercara y us¨¦ a Trist¨¢no pretexto para rechazar su petici¨®n, sin embargo, mi madre me pidi¨® que fuera con ¨¦l. -?Te pa?o para que no te sientas inc¨®moda? -pregunt¨® Vincent al darse cuenta que no estaba de ¨¢nimos para ir hasta los asientos de atr¨¢s. Descuida, no tardo, no pasar¨¢ nada fuera de lo¨²n. -dije antes de tomar mano de Trist¨¢n y llegar hasta mis padres. Mi padre me hizo un espacio a sudo y me sent¨¦ con Trist¨¢n sobre mi regazo, aunque no dur¨® m¨¢s de diez segundos antes de que senzara a los brazos de Alexander que estaba frente a mi. ¨C ¨C Hija, queriamos discutir contigo un asunto del proyecto. -mi padre habl¨® enseguida y me concentr¨¦ en prestar toda mi atenci¨®n en el tema. -Tendremos una rueda de prensa al llegar, confio en que har¨¢s un buen trabajo. Por otra parte, estaba discutiendo con el Sr. Ferrer y el Sr. Lancaster sobre el primer lanzamiento, los tres trabajar¨¢n juntos paras tomas de decisiones en cuanto a los dise?os, muestras de t, modelos de prueba y modelos de pasar, todo debe salir impecable. Copyright by N?v/elDrama.Org. Fue inevitable que me sintiera un poco fastidiada, porque mi equipo de trabajo y yo estar¨ªamos encargados de ese tema y ahora debiapartir el trabajo con ambos cboradores. No quise mostrar mi iodidad, despu¨¦s de todo,s tres marcas estaremos trabajando en conjunto y era justo que los tres estemos involucrados de lleno en Roma de decisiones. No se trataba de un lanzamiento solo de Doinel. Innova y LC tambi¨¦n son participes. ¨C Por supuesto, puedes estar tranquilo padre, elnzamiento ser¨¢ exitoso. Espero que hagamos un buen equipo, Sr. Ferrer, Sr. Lancaster, dije pasando mirada por ambos hombres que estaban frente a mi. Por favor, Sra. Doinel, ll¨¢meme solo por mi nombre, trabajaremos juntos por un a?o, podemos tener un poco de confianza. -dijo Juli¨¢n con tono amable, antes de tomar un sorbo de su copa de vino. Todos guardaron silencio y miraron a Juli¨¢n, mis padres con una sonrisa amable y Alexandero si hubiese dicho algo malo. -De acuerdo, Juli¨¢n, tambi¨¦n puede marme por mi nombre. Je respondi del mismo modo que el y antes de que Juan pudiera decir una s pbra, Alexander ar¨® su garganta antes de decir. -Sarah, creo que nuestro hijo tiene hambre, ?me pa?as a darle deer?-mir¨¦ a Alexander y me rei por lo bajo al ver a Trist¨¢n tan tranquilo jugando con losrgos dedos de su padre. Me pareci¨® infantil de su parte que usara tal excusa por su notable iodidad. ¨C Sr. Lancaster, ya le di deer a mi hijo, estoy segura que no tiene hambre, Trist¨¢n tiene su horario deida. -respondi divertida por situaci¨®n y me mir¨® con los ojos entrecerrados. Tranquilo, Sr. Lancaster, nadie naci¨® aprendiendo a c¨®mo ser padre. -mir¨¦ con desd¨¦n a mi padre, pues desde hace rato he notado que est¨¢ muy amigable con Alexander. -La paternidad es una etapa maravillosa, quieres estar todo el dia con tu hijo, cuidarlo, ver lo r¨¢pido que crece y todo lo que aprende, quieres mantenerlo en una burbuja de cristal para que no le pase nada, quieres protegerlo con tu vida, aunque algunas veces sea inevitable que le hagan da?o. -mi padre habl¨® mirando fijamente a Alexander y pude sentir que era una indirecta muy directa a mi exesposo. Alexander tenia una sonrisa ligera en su rostro y no se borr¨® ni cons ¨²ltimas pbras de mi pap¨¢ que iban dirigidas especialmente a ¨¦l. -Pero siempre estar¨¢s ahi para remendar sus s rotas, sus sue?os rotos y recoger casa pieza de su coraz¨®n cuando lo hagan pedazos. Todos se quedaron en silencio por unrgo tiempo, mi madre apret¨® disimdamente el brazo de mi padre, pero este ni se inmut¨®, Juli¨¢n sigui¨® tomando de su copao si quisiera desaparecer de inc¨®moda situaci¨®n y sonrisa de Alexander disminuy¨® ligeramente, mientras recorria con su mirada desde el rostro de mi pap¨¢ hasta el mio. No s¨¦ si era mi imaginaci¨®n, pero pude notar tristeza y arrepentimiento en sus ojos. Arrugue mi nariz y desvi¨¦ mirada hacia mi padre que ahora estaba tan serio que podia asustar a cualquiera. Creo que no era el momento para har de aquello, eso era cosa del pasado, ya no tiene caso que lo mencion¨¦ y menos frente a terceros. ?No se suponia que se llevaban de maravi? Pap¨¢, creo que nos estamos desviando del tema por el que me maste, puedes darle tus sabios consejos de paternidad en privado. -dije para eliminar tensi¨®n que se habia creado. No obstante, Alexander no parecia dispuesto a dejar el tema. -Gracias, Sr. Doinel, sus consejos me servir¨¢n de mucho, quiero agregar que le ense?ar¨¦ algo que he aprendido con los a?os y es que, somos humanos yo todos,etemos errores, le ense?ar¨¦ a perdonar y a dar segundas oportunidades a qui¨¦n lo merezca. -lo mir¨¦ at¨®nita y senti sangre subiendo a mis mejis. Este hombre es un desvergonzado, ?c¨®mo se atreve a decir aquello tan deliberadamente? ?Qu¨¦ quiere decir con esto? Su mirada seguia fija en mi,o si no hubiera nadie m¨¢s en mesa. Me adnte antes de que alguien m¨¢s hara. ¨C A quien de verdad lo merezca. -dije inexpresiva, sosteniendo su mirada nost¨¢lgica y justo en ese momento, el piloto avis¨® que ya ¨ªbamos a aterrizar. -Volver¨¦ a mi asiento. Padre, retomamos el tema en junta directiva. Mi padre asinti¨® con su cabeza, por su expresi¨®n, sabia que estaba avergonzado por iniciar inc¨®moda conversaci¨®n llena de indirectas. Tom¨¦ a Trist¨¢n quien se negaba a separarse de su padre, pero Alexander le susurr¨® unas cuantas pbras y este asinti¨® elusivamente antes de bajarse de su regazo y caminar conmigo tomados de mano. Al sentarme en mi asiento y abrochar los cinturones, Vincent me mir¨® preocupado antes de preguntar, -?Tan mal te fue? Mir¨¦ a Abby, que se estaba despertando de surgo sue?o y se abrochaba el cintur¨®n perezosamente. ¨CComo no tienes idea. -respondi en voz baja y Vincent solt¨® una risa, burt¨¢ndose de mi. Ay, princesita, no siempre lodo saleo uno lo nea. Solo espero que tormenta se calme un poco, ser¨¤ un a?o muyrgo para ti. -su mano se pos¨® en mia para darle un apret¨®no si me estuviera animando, pero sus pbras lograron el efecto contrario. ¨C Gracias por record¨¢rmelo, mosquetero. Chapter 65 Chapter 65 La mujer m¨¢s hermosa. Al aterrizar en Paris, lo primero que hice fue llevar casi arrastras a Vincent y junto con Trist¨¢n y Maga, entramos al Rolls Royce que esperatsa nuestra llegada en el aeropuerto privado, para ir directo a Vi Doinel. Ni siquiera esper¨¦ que mis padres y los dem¨¢s bajaran del Jet, no queria volver a tener un encuentro ni mucho menos una inc¨®moda conversaci¨®n, al menos pors pr¨®ximas horas con Alexander Lancaster. De todos modos, tenia que arrerme y preparar absolutamente todo para rueda de prensa que se llevaria a cabo en unas horas, ni siquiera tenia tiempo para descansar aunque sea unos minutos, padre tenia todo nificado y farte no era una opci¨®n. Princesita, llevas cosas con calma o de lo contrario no podr¨¢s aguantar ni medio a?o con cboraci¨®n, si te sientes myy inc¨®moda estando muy cerca de Alexander solo avisame y yo me har¨¦ cargo de tu trabajo. No te sientas presionada solo lograr¨¢s estresarte. -solt¨¦ unrgo suspiro, pensando ens pbras de Vincent. Sabia que ¨¦l tenia toda raz¨®n, estaba tomando estoo si fuera una pesadi para mi, pero no era m¨¢s que por actitud de Alexander, me fastidiaba de sobremanera, no soportaba que buscara estar tan cerca de mi y mucho menos habl¨¢ndomeo si a¨²n existiera alguna posibilidad entre nosotros, si todavia edia a que estuviera cerca era por nuestro hijo por nada m¨¢s. Al fin y al cabo, es un a?o de cboraci¨®n, en el ques empresas participantes nos veriamos beneficiados con el ¨¦xito delnzamiento de cboraci¨®n a tres vias. Mosquetero, no te preocupes, voy a tomars cosas m¨¢s calma, si, lo har¨¦ por el trabajo, porque soy una profesional y no mezr¨¦ los temas personales con empresa. -apret¨¦ mano de Vincent que reposaba sobre su regazo y ¨¦l me mir¨® esbozando una sonrisa de mediodo,o si no creyera en mis pbras pero tampoco me iba a cuestionar. ¨CD¨¦jalo estar, Vin. Cambiando de tema, ?has tenido noticias?-pregunt¨¦ refiri¨¦ndome a investigaci¨®n de que se iba a hacer cargo acerca de Paul. Vincent entendi¨® enseguida, pues mir¨® de reojo a Maga, que miraba despreocupada por ventana en el asiento de copiloto, ajena a nuestra conversaci¨®n. No me preocupaba por mi Nana, porque aunque escuche identalmente cualquier conversaci¨®n, e no se entromete en los asuntos ajenos. Maga podr¨ªa llevarse un secreto a tumba. ¨C ¨C Los primeros resultados de investigaci¨®n estar¨¢n disponibles esta noche, asi que no queda m¨¢s qu¨¦ hacer que esperar. Yo me encargo del asunto, t¨² solo preocupate por dejar en alto el nombre de Doinel en rueda de prensa. -respondi¨® casi en veo si desconfiara hasta del ch¨®fer que seguramente no podria escucharnos desde su asiento. ¨C He logrado obtener alguna informaci¨®n sobre los abogados, verdad da mucho que pensar, me gustariaparti contigo en cu¨¢nto lleguemos a casa. -Vincent me mir¨® sorprendido por lo que acababa de decir y volvi¨® vista al frente antes de ordenarte at ch?fer. ¨C Por favor un poco m¨¢s r¨¢pido. El chofer hizo caso a su orden y aument¨® velocidad, pero no lo suficienteo para exponer nuestras vidas a un idente automovilistico. Llegamos a Vi antes del tiempo calcdo, aprovechamos que nadie m¨¢s habia llegado y nos encerramos en el despacho de mi padre, despu¨¦s de dejar a Trist¨¢n en su habitaci¨®n, pues se habia quedado profundamente dormido en el auto. Fue entonces cuando le cont¨¦ todo lo que Abby me habiaentado sobre los abogados, su sorpresa fue grande y antes de queenzara a sacar sus propias conclusiones y sospechas sobre Abby, le ar¨¦ que e no parec¨ªa enterada de los asuntos de Paul, de lo contrario no me habia dado informaci¨®n tan detada sobre los abogados de familia Dubois. -Sarah, Abby podr¨¢ ser tu mejor amiga, pero no podemos fiarnos de e sigue siendo una Dubois, ?entiendes lo que intent¨® decirte? Es probable que los padres de Pa¨²l tambi¨¦n est¨¦n involucrados en el asunto, hay algo muy turbio detr¨¢s de todo esto y voy a averiguarto seao sea, no creo que el se?or y se?ora Dubois ignoren lo que su hijo ne¨® a?os atr¨¢s, est¨¢n disponiendo de sus abogarios para salvarte el pellejo a Rachel y eso los hace tan sospechososo Abby. Con esto que me acabas de decir, puedo deducir que familia Dubois esta neando algo en contra de familia Doinel, es probable que Rachel sea solo un titere que se dej¨® influenciar por el dinero y por su atri¨®n por tu exmarido. el vello de mi nunca se erizo de solo pensar que los mejores amigos de mi familia de toda vida, est¨¦n involucrados en aque amenaza de uerte. Puede que hip¨®tesis de Vincent sea un tanto descabeda, pero si lo meditaba un poco mejor le encontraba sentido, de todos modos a estas alturas no confiaba en nadie m¨¢s que en mi familia. -Yen caso de que sea asi, ?por qu¨¦ ellos harian algo nuestra contra? Despu¨¦s de todo, han sido los mejores amigos de mis padres por a?os, no encuentro alg¨²n motivo para que ellos tengan sangre fria de estar coludidos en algo tan turbio. -me qued¨¦ en silencio por unos segundos y luego mire a Vincent qui¨¦n me miraba con el ce?o fruncidoo si a¨²n estuviera pensando el motivo por el que harian tal cosa, pero yo ya hab¨ªa encontrado respuesta. -La empresa. Su ce?o fruncido fue reemzado por una expresi¨®n de asombro, era el ¨²nico motivo que se me ocurria para que ellos llegaran tan lejos. La empresa, el poder, el dinero. A pesar que eran socios de Doinel, no tenian el poder suficiente para tomar decisiones sobre empresa. En varias ocasiones, hubieron diferencias entres dos familias porque los Dubois no estaban de acuerdo en algunas decisiones que tomaba mi padre, de todos modos, si no se llevaba a cabos estrategias de Leonardo Doinel, empresa no estaria en este momento en d¨®nde est¨¢. Antes de que Vincent pudiera dar su punto de vista al respecto, se escuch¨® voz de mis padres, qui¨¦nes acaban de llegar. -Eso tiene mucho sentido. Pero, por ahora debemos dejar el tema hasta aqui, tus padres no se pueden enterar de nada de lo que hemos hado hasta que yo descubra verdad, no quiero que los enfrente antes de tener pruebas y tomen represalias. Al menos tenemos una pista enorme, esta noche se lo informare al investigador. -asenti con mi cabeza y me levante del asiento, al dar por finalizada peque?a reuni¨®n, para salir del despacho de mi padre c¨®mo si hace unos minutos no hubiese tenido aque conversaci¨®n con Vincent. Despu¨¦s de saludar a mis padres que lucian cansados pero sonrientes, me fui directo a mi habitaci¨®n para arrerme para rueda de prensa en que yo estaria al frente. No v necesario arrerme demasiado o mar a los estilistas, tampoco ten¨ªa tiempo suficiente para algo m¨¢s borado. Despu¨¦s de darme una ducha que rj¨® todos mis m¨²sculos, me puse un vestido de finas tiras color negro, falda que llegaba a altura de mis rodis era adornada de diamantes que se difuminaba al llegar a cintura, tenia un ligero escote en espalda, por lo que dej¨¦ mi cabello suelto hacia undo, reposando sobre mi hombro derecho, me apliqu¨¦ un maquije muy sobrio, nada exagerado que resaltaron cada uno de mis rasgos. Cuando estuvepletamente lista y preparada, baj¨¦ a s de estar encontr¨¢ndome con un Vincent luciendo un traje color plomo y camisa nca impecable sin una arruga, ¨¦l iba a ser mi pa?ante esta noche, pues se lo habia pedido al bajar del avi¨®n y no. se pudo negar. Al verme cubri¨® sonrisa que se asomaba en su rostro con su mano y me mir¨® de pie a cabezao si jam¨¢s me hubiese visto tan bien arreda, me extendi¨® mano y cuando se tome me hizo girar para soltar sus hgadoras pbras. -?Vas a rueda de prensa o a un concurso de belleza? Si es ¨²ltima, estoy seguro que vas a opacas a todas y porsupuesto vas a ganar sin duda alguna, mira nada m¨¢s. -solt¨¦ una risa divertida pors ocurrencias de Vin y le di un ligero golpe en el hombro. -No exageres. ¨Crespondi verificando que mi bolsa tuviera los m¨¢s indispensable. La verdad es que no sentia que me habia esmerado al arrerme, sin embargo, parece que menos es m¨¢s. ¨C Solo digo verdad. -se encogi¨® de hombros y cambi¨® de tema. -Tus padres van a demorar un poco, me ha dicho que nos adntemos. Despu¨¦s de informarme sobre aquello, fui a habitaci¨®n de Trist¨¢n quien segu¨ªa durmiendo, me despedi de ¨¦l y le di instriones a Maga para su cuidado. El Rolls Royce nos esperaba, me enganche en el brazo de Vincent y con su ayuda subi al asiento trasero, al cabo de unos minutos, llegamos al sal¨®n donde se llevar¨ªa a cabo rueda de prensa. El auto se estacion¨® justo en alfombra roja, donde varios periodistas estaban a espera de llegada y alguna figura p¨²blica o responsable del evento. Vincent fue el primero qu¨¦ sali¨® del rolls-royce, abri¨® mi puerta y extendi¨® su mano para ayudarme a bajar del autoo todo un caballero, dejando en evidencia que ¨¦l seria mi pa?ante de esta noche. Ni bien mi taco toc¨® el suelo y los shes aparecieron, me enganche al brazo de Vin y posamos para algunas fotos en alfombra roja. Al avanzar al interior del sal¨®n, me encontr¨¦ con Juli¨¢n con su asistente c¨®mopa?era y tambi¨¦n, Alexander con Cristina enganchada en su brazo, mirada de los dos hombres se posaron en mi m¨¢s tiempo del que deberia. Buenas noches,mento si los hice esperar, si est¨¢n preparados podemosenzar rueda de prensa. ¨Cdije ignorando mirada de todos. -Sarah, luce usted muy bien esta noche, cualquier espera ha valido pena. Por mi parte, podemos comenzar cuando usted decida. -Juli¨¢n Ferrer fue el primero en har cort¨¦smente y asenti con mi cabeza mientras en mi rostro se asomaba una sonrisa casi inexistente. Puede notar que Alexander se tens¨® pors pbras del Sr. Ferrer, esper¨® que Juli¨¢n emprendiera rumbo a mesa preparada para nosotros y dej¨® a Cristina en su lugar para acercarse un poco a mi y decir. ¨C Sra. Doinel, pa?o hasta mesa. -me ofreci¨® su brazo y lo mir¨¦ con desd¨¦n antes de mirar a Vincent que luc¨ªa serioo siempre aparecia en p¨²blico. Queria negarme a su petici¨®n, pero los shes capturaban cualquier movimiento entre nosotros. Me disculp¨¦ con Vincent y ¨¦l supo que me iria con Alexander para no da?ar im¨¢gen frente a los dem¨¢s, despu¨¦s de todo, tenia que ir s a mesa y dejar a mi pa?ante con el resto del p¨²blico. Gracias. -dije cuando pas¨¦ mi mano por su brazo que me recibi¨® c¨¢lidamente, tragu¨¦ en seco y camin¨¦ aguantando respiraci¨®n, pues podia oler su perfume con mayor intensidad y para ser sincera, ese olor que antes adoraba, ahora me repugnaba. Caminamos a par, mientrass c¨¢maras guardaban imagen de ambos para eternidad, solo espero que no saquens im¨¢genes de contexto. A unos cuantos pasos de llegar a nuestro destino, escuch¨¦ voz suave pero ronca de Alexander. ¨C Est¨¢s hermosa y no lo digo por esta noche que te ves radiante. Lo digo porque eres mujer m¨¢s hermosa que mis ojos han visto. -mi espalda se tens¨® al escuchar sus pbras y agradeci que ya hamos llegado a mesa donde esperaba Juli¨¢n. Me resultaba inc¨®modo que el desvergonzado se atreviera a decir aquello a estas alturas, ?es que acaso no piensa desistir? Sin decir una pbra, solt¨¦ su brazo que de pronto me quemaba y llegu¨¦ a mi asiento en mesa, para mi m suerte, qued¨¦ en medio de los dos hombres. Cuando Alexander se sent¨®, susurr¨® disimdamente. -Solo digo verdad, exesposa. Ar¨¦ mi garganta, fingiendo que no lo hab¨ªa escuchado. Estaba jugando con poca paciencia que me quedaba, pero no pod¨ªa hacer ni decir nada en p¨²blico, solo ganaria que estuvi¨¦ramos en boca de todos una vez m¨¢s. C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Lo ¨²nico que hice fue soltar un silencioso suspiro y mostrar mi mejor sonrisa al p¨²blico y periodistas. Damos inicio a rueda de prensa. Chapter 66 Chapter 66 C¨¢me. La rueda de prensaenz¨® de buena manera, explicamos visi¨®n y estrategias del proyecto de cboraci¨®n, asios fechas de losnzamientos de coli¨®n de cada estaci¨®n del a?o. Las preguntas de los periodistas iniciaron y obtuvieron una buena y directa respuesta de nuestra parte, sobre todo de Juli¨¢n, qui¨¦n parec¨ªa pez en el agua con lo bien que manejaba entrevista. Al pasar mi mirada al p¨²blico vi a mis padres, Vincent, Jack y familia Dubois. Fue inevitable que me iodara un poco, al recordar mi conversaci¨®n con Vincent respecto a familia de mi mejor amiga, sin embargo, segui respondiendos preguntas que los periodistas hacian. De un momento a otro, el rumbo des preguntas cambi¨® dr¨¢sticamente, dejando dedo el tema principal, logrando que aumentara a¨²n m¨¢s mi iodidad. Sr. Lancaster, su familia ha sido demandada por su exesposa por temas de difamaci¨®n, ?esto puede afectar de alg¨²n modo cboraci¨®n? ?Qu¨¦ opina al respecto? -Al escuchar pregunta de una de las periodistas mi cuerpo se tens¨® y mi cuello se irgui¨® autom¨¢ticamente. Esta pregunta iba dirigida directamente para Alexander, por lo que no podia intervenir, de lo contrario, seria muy grosero de mi parte. Alexander parecia tranquilo al escuchar pregunta y me mir¨® por escasos segundos antes de volver la mirada a periodista y responder de manera serena,o si aque mujer hubiese hecho cualquier otra pregunta, que no fuera esa tan inc¨®moda para ambos y tan fuera de lugar. Muchas gracias por su pregunta. Los temas de familia no tienen nada que ver con los temas del trabajo. Estoy seguro que esto no va a afectar de ninguna manera cboraci¨®n. Si me pide mi opini¨®n, solo dir¨¦ que cada i¨®n tiene su rei¨®n y siempre estar¨¦ deldo de lo que sea correcto, en este caso,s demandadas han recibido su merecido y espero que hayan aprendido li¨®n. Alexander respondi¨® tan serio e impasible,o si fuera una des tantas preguntas acerca de cboraci¨®n. Y aunque me cueste admitirlo, su respuesta me dej¨® m¨¢s que sorprendida, al fin y al cabo, se trataba de su madre y su caprichosa hermana, dejando dedo gravedad del caso de Rachel. Con esto estaba dejando en ro, que estaba de acuerdo con mi decisi¨®n de demandas por muy familia suya que sea. Algunos periodistasenzaron a cuchichear unos con otros tras recibir respuesta ra y concisa, sin titubeos de Alexander. Aunque situaci¨®n me estaba desconcertado, me mantuve seria esperandos siguientes preguntas referentes a cboraci¨®n, sin embargo,s preguntas fuera de lugar continuaron. Sr. Lancaster, parece que tiene una buena rci¨®n con su ex mujer, pero, ?esta situaci¨®n no ha afectados iones de su empresa? ¡ªuna vez m¨¢s, me vi obligada a guardar silencio y esperar a que Alexander respondiera. Entrc¨¦ mis dedos sobre mesa, conteniendo est¨¢ extra?a sensaci¨®n en mi pecho que me hacia sentir vina que quiere desprestigiar empresa Lancaster, no pude hacer m¨¢s que esperar por respuesta del hombre a mido. El tema de demanda ha tenido cierto impacto negativo en empresa, sin embargo, no es nada que no se pueda resolver. Lancaster Collection sigue siendo una des empresas de moda m¨¢s s¨®lidas. cuando escuch¨¦ aquello, senti un poco de culpa en mi pecho para me sentia responsable de aquel impacto negativo en su empresa que hasta ahora me enteraba. Despu¨¦s de todo, me ponia sus zapatos, siendo yo una des cabezas de una empresa importante, seria frustrante tener ciertas p¨¦rdidas por un tema de far¨¢nd. Esta pregunta va para Sra. Doinel. Tras m¨¢s de tres a?os del esc¨¢ndalo de su divorcio con el Sr. Lancaster, ustedes vuelven a encontrarse esta vez por temas de trabajo, sin olvidar que usted ha sido presentada c¨®mo hija de Leonardo Doinel de que nadie sabia, ?cree usted, que el pasado que han tenido en¨²n, pueda afectar en un futuro el proyecto de cboraci¨®n?-tras escuchar directa pregunta de uno de los periodistas mi cabezaenz¨® a doler, esto se estaba saliendo de control y no se me ocurria una manera de acabar con esto sin sonar descort¨¦s. Alexander se inclino hasta llegar lo suficientemente cerca de mi,o para susurrar sin que nadie m¨¢s escuchara. No est¨¢s obligada a responder a esta pregunta si es muy inc¨®modo para ti. me removi en mi si y Alexander recupero su postura. Aunque si era una pregunta muy inc¨®moda, podia responder esa pregunta tal yo lo hice cons preguntas anteriores. Baj¨¦ mis manos hasta mis muslos antes de har. Como ya dijo el Sr. Lancaster, nuestra vida personal no va a influir de ninguna manera en el proyecto de cboraci¨®n, somos un equipoamente profesional y nuestro enfoque primordial esnzars coliones en cboraci¨®n de manera exitosa. -respondi tajante y solo esperaba que no hicieran m¨¢s preguntas rcionadas con nuestro divorcio. Est¨¢n dejando dedo a Juli¨¢n, quien tambi¨¦n es pieza fundamental en rueda de prensa, ?acaso quieren crear nuevamente This content is ? N?velDrama.Org. titres con nuestros nombres? Al terminar de responder, senti el c¨¢lido agarre de mano de Alexander sobre mia por debajo de mesa, logrando iodarme m¨¢so si eso fuera posible, y me zaf¨¦ disimdamente con evidente fastidio, para poner mis manos de nuevo sobre mesa, entrzando mis dedos, alej¨¢ndome del m¨¢s minimo contacto de aquel hombre. Justo cuando pens¨¦ ques preguntas inc¨®modas no iban a volver, periodista queenz¨® cons preguntas inc¨®modas, pregunt¨® para ambos. ¨C Teniendo en cuenta que ambos est¨¢n divorciados, ?han pensado volver a casarse en un futuro? -su pregunta me cay¨®o un balde de agua fria y mis ojos se abrieron m¨¢s de lo normal, antes de dar una respuesta directa. No. Si. ¨CAlexander respondi¨® al mismo tiempo, ni siquiera lo mir¨¦, pero sentia su mirada sobre mi. Si no hay m¨¢s preguntas rcionadas con cboraci¨®n, podemos dar por terminada rueda de prensa. Si quieren saber sobre mi vida personal, podemos dejarlo para una entrevista privada. -me apresur¨¦ a decir antes de que lanzaran otra pregunta tan insulsa, aunque obviamente no le daria oportunidad a ninguno de obtener un entrevista sobre mi vida y menos si preguntarian sobre mi matrimonio fallido. Al parecer, los periodistas se han quedado sin preguntas, asi que di por terminada rueda de prensa. Luego de despedirme de los periodistas y darles gracias, me levant¨¦ de si, para mi sorpresa, un caballeroso Juli¨¢n apartado para que me levantara con m¨¢s facilidad, le regal¨¦ una sonrisa de agradecimiento, cuando menos lo esperaba, me ofreci¨® su brazo para que lo tomara, tal yo lo hizo Alexander antes de pa?arme hasta mesa. -Muchas gracias, Juli¨¢n. me enganch¨¦ en su brazo y al levantar mirada, me encontr¨¦ con el ce?o fruncido de Alexander, quien miraba a Juli¨¢no si quisiera hacerlo desaparecer de faz de tierra. Lo ignor¨¦ ¨¦picamente y pas¨¦ por sudo junto con Juli¨¢n hasta llegar con mis padres y Vincent qui¨¦nes esperaban sonrientes, listos para salir del sal¨®n e irnos a Vi para brindar por el ¨¦xito de rueda de prensa, aunque por sus rostros, parecian preocupados pors ¨²ltimas preguntas inc¨®modas. Antes de que pudiera saludarlos, llegaron los Dubois, Abby fue primera en acercarse y me dio un abrazo, que logr¨® alejarme del agarre de Juli¨¢n, por otrodo, Paul esper¨® que Abby me soltara para el envolverme en sus brazos como si no nos hubi¨¦ramos visto en a?os. Lo has manejado muy bien. -dijo Paul antes de soltarme, lo mir¨¦ inexpresiva y cuando estuve a punto de responder sin ¨¢nimos, mi padre habl¨® y Vincent lleg¨® a mido para pasar su mano por mi cintura de manera protectora, como si no quisiera que estuviera cerca de Paul y sus ms intenciones. Hija, has estado brinte, todos lo han estado, es hora de volver a Vi, he preparado mejor bote de Champagne para brindar por el inicio de este proyecto. mi padre tom¨® a mi madre por cintura y camino hacia salida esperando que todos lo siguieran y partieran cada qui¨¦n por sudo. Antes de caminar junto a Vincent, Alexander lleg¨® a mido cuando mayor¨ªa salieron detr¨¢s de mis padres. Sr. Lefevre, ?le importaria si me acerco a Vi junto a Sarah? mire a Alexander qui¨¦n seguia luciendo un ligero ce?o fruncido, parecia molesto con el mundo. Vincent me mir¨® interrogante, esperando que yo tomara decisi¨®n de si aceptar tal cosa o regresar con ¨¦l, sin embargo, le regal¨¦ una calidad sonrisa a Vincent y me solt¨¦ de su brazo, Lo que sea que Alexander tuviera mente, no me iba a agradar, teniendo en cuenta que los ¨²ltimos dias ha estadoport¨¢ndose de una manera que me desconcertaba, iba a aprovechar ocasi¨®n para hacerlo bajar de esa nube de una s vez. Vin, puedes ir con Jack, llegar¨¦ enseguida. me mir¨® con desconfianza, pero termin¨® asintiendo con su cabeza antes de dejar un beso en mi meji y supe que fue una excusa para susurrar en mi oido. edo porque s¨¦ que puedes cuidarte s, pero si necesitas de mi no te costar¨¢ nada marcar a mi n¨²mero. me gui?¨® un ojo al separarse y asenti con mi cabeza en respuesta. Te veo en un rato, princesa, tenemos un asunto pendiente, no lo olvides. dijo antes de marcharse por donde todos de habian ido y supe que se refer¨ªa a visita del investigador privado. Sin darme tiempo a reionar, Alexander pas¨® su c¨¢lida mano por mi cinturao Vincent lo hab¨ªa hecho antes y no di un paso sin antes apartar su mano de mi cuerpo y simplemente tomar su brazo siendo el ¨²nico contacto que podia soportar de ¨¦l. Sr. Lancaster, no le he dado tanta confianza. dije sin mirarlo, antes de caminar hacia salida. Escuch¨¦ una leve risita de su parte y me contuve para no poner mis ojos en nco en este momento que los periodistas seguian capturando cada movimiento con fotografias. Le pido me disculpe, Sra. Doinel, no ha sido mi intenci¨®n abusar de su confianza. -su tono divertido y dram¨¢tico me caus¨® tanta gracia, que me vi obligada a reprimir una risa. Al llegar a su Ranger Rover, me ayud¨® a entrar tomando mi mano, solte el aire que habia estado reteniendo sin darme cuenta, segundos antes de que subiera a mido. El chofer puso en marcha el auto y me mantuve en silencio en todo el camino mientras miraba por luna prizada, esperando que Alexander dijera algo fuera de lo¨²n para ponerlo en su sitio de inmediatamente, aunque estando sumidos en un silencio sepulcral, el ambiente era menos tenso, al menos para mi. Justo cuando pens¨¦ que no diria una s pbra, escuch¨¦ su voz arruinando el armonioso momento. Sarah, debes mantenerte alejada de Paul. -dijo con voz fria y lo mir¨¦ en silencio por unos segundos. No entendia porqu¨¦ mencionaba a Paul, pues aunque ¨¦l siguiera intentando acercarse a mi, desde que escuch¨¦ aque conversaci¨®n me he mantenido alejada y alerta. Qu¨¦ ¨¦l lo dijera de esa manera, me hacia descartar que esta sea una escena de celos. Despu¨¦s de meditarlo por un momento, comprendi que Alexander sabia m¨¢s de lo que yo sabia sobre Paul. Pero, ?qui¨¦n era ¨¦l para decirme c¨®mo manejar el asunto? -?Est¨¢ usted dici¨¦ndome lo que debo hacer?-pregunt¨¦ con tono divertido y Alexander neg¨® ligeramente con su cabeza. Jam¨¢s te he dicho lo que debes hacer, eres libre de hacer cualquier cosa, tengo mis razones para decirte que ¨¦l no es persona que crees¡­ Sarah, ?puedes dejar de tratarme de usted? me tragu¨¦ risa que queria escapar, mientras desviaba mi vista hacia ventana, en el momento que cambi¨® de tema dr¨¢sticamente, luciendo frustrado por forma en que le haba. -Entonces, Paul no es persona que yo creo, ?a qu¨¦ se refiere con eso? ¨Cme mir¨® con cara de pocos amigos cuando volvi a tratarlo de usted y enarqu¨¦ una ceja antes de corregirme. Perd¨®n, ?A qu¨¦ te refieres? Por los momentos no puedo darte m¨¢s detalles, pero ser¨¢s primera en enterarte cuando tenga todo en orden. con aquello me confirmaba que sab¨ªa algo que yo ignoraba o tal vez sabia lo mismo que yo y estaba moviendo sus contactos para llegar a verdad de todo. ro, el Sr. Lancaster debe tener todo bajo control. ¨Cmi tono sarc¨¢stico sali¨® sin que pudiera evitarlo y sus ojos color miel se varon en los mios por m¨¢s tiempo del que deberia. De pronto senti que el ambiente se volvia sofocante. No le v intenci¨®n de har, de hecho, parecia que no dejaria de observarme hasta que sus ojos se cansaran. Ar¨¦ mi garganta y me movi en mi asiento. -? Por qu¨¦ haces esto? El silencio reino por un momento, en sus ojos apareci¨® un brillo que me desconcertaba y me arrepenti de haber preguntado aquello. Alexander se od¨® en su asiento y habl¨® en voz baja, cerca de mi rostro,o si no quisiera que el ch¨®fer escuchara. ¨C Quiero protegerte a ti y a mi hijoo debi hacerlo en un principio. Cometi errores en el pasado de los que me arrepiento profundamente, no pienso volver a equivocarme y solo quiero que alg¨²n dia logres perdonarme por lo que hice y lo que no hice. Ambos de Trist¨¢n, pero no lo hice porque ambos tenemos derecho sobre ¨¦l, porque s¨¦ que lo amas tanto como yo lo he llegado a amar desde el momento que lo conoci, noeter¨¦ otro error questime as personas que m¨¢s quiero, porque aprendi as ms que no se l¨¢stima a quien amas. Te debo todo, Sarah, no me importa lo que tenga qu¨¦ hacer para que ustedes est¨¦n bien, a salvo. -mi pulso se aceler¨® mientras m¨¢s haba y me molestaba conmigo misma por estar a punto de conmoverme con un mont¨®n de pbras que no eran nada m¨¢s que eso, pbras. Est¨¢ muy equivocado si cree que con pbras va a descongr mi coraz¨®n y mucho menos si ha de Trist¨¢n. C¨¢te. dije en voz baja de misma manera que ¨¦l. Le sostuve mirada para que supiera que no me agrado ni una s pbra que sali¨® de su boca, para que supiera que no habia logrado mover ni m¨¢s minima fibra de mi cuerpo. C¨¢me.respondi¨® sin romper nuestro contacto visual y de todass formas que pasaron por mi mente para lograr carlo, ninguna se le acercaba en lo m¨¢s minimo a lo que ¨¦l hizo. Su mano se pos¨® en mi barbi, al mismo tiempo que hizo desaparecer los pocos centimetros que separaban susbios de los mios. Se call¨® con un beso. Chapter 67 Chapter 67 El mentiroso del a?o. El camino a casa de pronto se me hizorgo, nunca habia querido llegar r¨¢pidoo en este momento, solo queria bajarme del auto y mantener distancia de ese hombre. ?Esto est¨¢ pasando de nuevo? ?La bofetada que le di ¨²ltima vez no fue lo suficientemente fuerte? ?No le qued¨® ro que no queria que volviera a besarme? ?Por qu¨¦ lo est¨¢ haciendo? Mis ojos se mantuvieron abiertos por unrgo tiempo, observando de cerca el rostro rjado de Alexander, podia observar s?srgas y espesas pesta?as reposando sobre sus mejis, mientras su boca se mov¨ªa ligeramente sin obtener respuesta de mi parte, pues misbios estaban tan tiesos que no se movian ni aunque lo quisiera. Cada m¨²sculo de mi cuerpo estaba tan tenso y se me hizo imposible respirar, me dolia el pecho con solo intentarlo. Mi mano, que se pos¨® en su pecho casi en autom¨¢tico para alejarlo de mi, fue atrapada por su c¨¢lida y temblorosa mano, dej¨¢ndome con una mano libre lista para empujarlo y alejarlo de mi, pero a mitad del recorrido, desvi¨¦ el destino de mi mano; pas¨¦ por su hombro al mismo tiempo que cerraba mis ojos para mover misbios sobre los suyos con frialdad y sin ganas. Su c¨¢lido aliento choc¨® con mi rostro, habia olvidado porpleto el sabor de susbios y manera tan intensa que besaba. Aunque logr¨¦ recordar todos y cada uno de sus besos en cuesti¨®n de segundos, este no erao los que solia darme, Alexander me besabao si estuviera nervioso o timido,o si tuviera miedo, pero a vez, besaba misbios con seguridad, mostr¨¢ndose sereno y en calma. Cu¨¢ndo Alexander sinti¨® que mi agarre se apret¨® sobre su hombro, supe que hab¨ªa logrado lo que tenia en mente, pues pas¨® su mano por mi cintura con intenci¨®n de profundizar el beso,o si estuviera seguro que habia cedido tan f¨¢cil, sin embargo, antes de que intentase llevar el beso m¨¢s lejos, atrap¨¦ subio inferior entre mis dientes y solt¨® un leve gru?ido de satisfi¨®n. Mmm. para ¨¦l, esto era una muestra de que me estaba dejando llevar por el momento, pero estaba muy lejos de realidad. Cuando menos lo esperaba, tir¨¦ de subio mientras lo mordia con mayor fuerza posible, hasta que percibi un sabor met¨¢lico al mismo tiempo que se quejaba de dolor, entonces lo solt¨¦. Alexander me solt¨® de inmediato, me mir¨® sorprendido con sus ojos cristalizados por el dolor y pude ver subiostimado, sangrando levemente por marca de mis dientes. -Sarah, pero qu¨¦¡­ -?Qu¨¦? Intenta besarme de nuevo sin mi consentimiento. -le adverti, interrumpiendo cualquier pbra que estuviera por decir y limpi¨¦ con mis dedos cualquier rastro de sangre en misbios. Alexander seguia quej¨¢ndose en silencio,o si no quisiera que el ch?fer supiera lo que acababa de pasar en el asiento trasero, aunque creo que le habiamos dado el mejor espect¨¢culo de su vida. Al menos consegui que Alexander me devolviera mi espacio personal. -?Me est¨¢s amenazando? ¨C pregunt¨® en voz baja y con los dedos sobre subio, sin borrar su expresi¨®n de dolor. C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Esboc¨¦ una leve sonrisa. Te estoy advirtiendo. -respondi con indiferencia. ¨CPuedo permitir que est¨¦s cerca para recuperar el tiempo perdido con Trist¨¢n y para llevar a cabo el proyecto, pero eso no significa que exista alguna posibilidad entre nosotros. No intentes conmoverme con un discurso o con besos robados, no vas a conseguir nada de mi. Eres libre de rehacer tu vida con qui¨¦n quieras y yo tengo derecho de hacer lo mismo, lo nuestro termin¨® hace a?os, incluso antes de firmar el divorcio. -mi voz era fria y mi mirada sin emoci¨®n alguna, con esto era m¨¢s que suficiente para que entendiera que mi coraz¨®n estaba cerrado para ¨¦l, no podia ser m¨¢s ra. Est¨¢s siendo muy cruel. -baj¨¦ mi rostro para reir sin gracia. Cruel no seria pbra correcta, sino realista y decidida. Si yo cedia, le estaria dando permiso para que hiciera y deshiciera conmigo nuevamente, para que mestimara en el momento menos esperado y sinceramente, no iba a permitir que volviera a pasar, ni con ¨¦l ni con nadie. ?Rehacer mi vida con alguien m¨¢s? Desde el divorcio no he estado con nadie, no he mirado a ninguna otra mujer, al principio no lo entendia, pero ahora s¨¦ que es porque eres mujer que quiero a mido. Si, te fall¨¦ de peor manera y no tengo justificaci¨®n alguna, merezco tu desprecio, tu indiferencia, tu rechazo, s¨¦ que te duele, pero puedo hacerte sanar. Tal vez no le mordi lo suficientemente fuerteo para queprendiera mejor, me estaba irritando que insistiera haciendo oidos. sordos a lo que acabo de decirle ?Qu¨¦ parte de lo nuestro termin¨® no entendia? ?Debia explic¨¢rselo con manzanas? Tropezar est¨¢ bien, pero tropezar dos veces con misma piedra es ridiculo y masoquista. dije od¨¢ndome en mi asiento y volviendo a mirar por ventana solo para darme cuenta que ya est¨¢bamos entrando a Vi Doinel. Esto es un mgro. Alexander no dijo nada m¨¢s, pero me mirabao si le hubiese contado el mejor chiste de su vida y se dedic¨® a sobar herida en subio que ya habia parado de sangrar, dejando expuesta marca de una mordida y subio rojo e hinchado. Ni bien estacion¨® el auto en entrada de casa y abri puerta para salir de una vez por todas, pero la mano de Alexander volvi¨® a cerrar puerta sin darme oportunidad de poner un pie afuera. Lo mir¨¦ sinti¨¦ndome irritada y ¨¦l habl¨®. -Digas lo que digas, seguir¨¦ insistiendo para ganarme tu perd¨®n, lo ¨²nico que anhelo en este momento es estar con Trist¨¢n y contigoo una familia. Est¨¢ bien que desconfies de mi, peros cosas han cambiado y yo he aprendido de mis errores. No he dejado de amarte, incluso te amo m¨¢s que antes por ser madre de mi hijo, si me das una oportunidad de demostr¨¢rtelo, yo¡­ T¨² los has dicho,s cosas han cambiado. -lo interrumpi antes de que siguiera so?ando despierto e hice una pausa al recordar que habia pensado en una manera para desquitarme de ¨¦l, de esa manera podia sentirme satisfecha y m¨¢s tranqu. Ar¨¦ mi garganta y me movi en el asiento antes de pasar un mech¨®n de mi cabello por detr¨¢s de oreja y abrir boca para har. Te dar¨¦ una s oportunidad, pero no creas que eso significa que voy a volver contigo. Habl¨¦ lo m¨¢s seria posible y el rostro de Alexander se ilumin¨® enseguida, parecia que hubiese olvidado el dolor en subio y en su rostro se dibuj¨® una sonrisa de oreja a orejao si estuviera recibiendo mejor noticia de su vida. Mir? su sonrisa por unos segundos y antes de que dijera cualquier cosa, volvi a abrir puerta del auto para salir de inmediato. Mis tacones resonaban mientras caminaba despreocupada hacia entrada de la casa, dejando atr¨¢s aquel hombre que se habia quedado sin pbras, sin embargo, antes de que pudiera llegar a puerta, senti una mano mi brazo que hizo detener mis pasos. Despu¨¦s de instrnos en empresa Doinel y dar por iniciado el proyecto, tendremos una cita y haremos de nuestra situaci¨®n. -dijo cerca de mi rostro, causando un desagradable escalofrio en mi espalda. Sonrei de mediodo sin gracia, antes de soltarme de su agarre y poder continuar mi caminata lo m¨¢s lejos posible de ¨¦l. ¨C Sr. Lancaster, nos est¨¢n esperando. -dije mientras retomaba el camino a casa, escuch¨¦ los pasos de Alexander detr¨¢s de mi y me mantuve ser¨ªa en el momento en que llegu¨¦ a s de estar donde todos esperaban para brindar, solo falt¨¢bamos Alexander y El silencio rein¨® en s al vernos llegar, absolutamente todass miradas estaban puesta en nosotros. Llegu¨¦ con mis padres para abrazarlos con una sonrisa en mi rostro. Mi madre, al soltarme, mir¨® a Alexander con amabilidad y sus ojos se abrieron sin ning¨²n disimulo antes de mirarme con sus ojos interrogantes, cuando lo mir¨¦, supe que estaba mirando herida en subio, que evidentemente no ten¨ªa ¨²ltima vez que lo vio en rueda de prensa. Bienvenido a Vi Doinel, Sr. Lancanster y Sr. Ferrer. -mi padre lo salud¨® pasando por alto el detalle que mi madre descubri¨® y que probablemente ya sospechaba a qu¨¦ se debia, lo ¨²nico que pude hacer fue ignorar su mirada acusatoria y tomar copa que s empleadas nos ofrecieron. Brindemos por el proyecto, porqueenzamos con buen pie y porque rueda de prensa fue todo un ¨¦xito, los tres supieron manejar situaci¨®no los profesionales que son y no puedo estar m¨¢s orgulloso por ello. No cabe duda que hemos hecho una buena eli¨®n con los cboradores. Salud.-sonrei al tintinear mi copa y tom¨¦ solo un peque?o trago de bebida exquisita y de buena calidad. No era m idea beberme hasta tres copas de bebida, lo necesitaba. Pero tenia que ir con Trist¨¢n despu¨¦s del brindis, no seria muy responsable de mi parte. Vincent llego a mido con su copa en mano e inclin¨® su cabeza lo suficientemente cerca de mi oreja para susurrar sin que nadie escuchata. La herida que tiene Alexander en subio no se ha visto antes, lo encuentro un poco sospechoso por poco me atoro con mi bebida y le di una disimda mirada Alexander, para darme cuenta de que su herida se notaba a¨²n m¨¢s de lo que pensaba. Podria pensar que le has dado un buen pu?etazo, pero es obvio que tiene unos dientes marcados. Mir¨¦ a Vincent con los ojos entrecerrados y solte un suspiro cansado, si mi madre y Vincent to habian notado, significaba que los. dem¨¢s tambi¨¦n. No seas tonto, el auto ha frenado de golpe y se hastimado con sus propios dientes. inventen lo primero que se me pas¨® por mente, pero Vincent no me crey¨® y mucho menos con lo que ocurri¨® a continuaci¨®n. Cristina asistente de Alexander se percat¨® delbiostimado de Alexander y se cubri¨® boca sorprendida antes de decir. Sr. Lancaster, ?qu¨¦ le ha pasado en subio? ?Se hastimado? ?Est¨¢ usted bien? -despu¨¦s de que Cristina habl¨® con preocupaci¨®n, cualquiera que no se hubiese dado cuenta de aquel detalle, ahora lo sabia,s miradas se posaron en el rostro de Alexander y este me mir¨® escasos segundos antes de responder con seriedad. No es nada, Cristina. Mestim¨¦ mientrasia una manzana. -respondi¨® con tanta seguridad, que si no supiese verdad me lo hubiese creido. Se ha ganado el premio al mentiroso del a?os. Misbios se fruncieron, mientras pensaba que estaba haciendo referencia a lo que pas¨® en realidad. Yo era esa manzana que se estabaiendo. Cu¨¢ndo termin¨® de dar su explicaci¨®n Vincent volvi¨® a susurrar en mi oido. Un frenazo, una manzana. Pobre, le has mordido muy fuerte. -fulmin¨¦ a Vincent con mirada, ya no tenia sentido mentirle, ¨¦l ya lo sabia. Se lo tenia merecido. -respondi mientras me encogia de hombros rest¨¢ndole importancia. Lo has disfrutado y no hablo de mordida. ¨Cdijo en tono burl¨®n y frunci mi ce?o disgustada. No.-cambi¨¦ de conversaci¨®n inmediatamente, no era un tema que me enorgullecia, de hecho, de solo recordarlo m¨¢s molesta me sentia con ese imb¨¦cil de ojos miel. No tiene ni idea de lo que le espera. -?Lleg¨® lo que estabas esperando? -pregunt¨¦ en voz baja, refiri¨¦ndome al investigador, no podia decirlo ramente, pues los Dubois estaban presenteso si fueran unas ncas palomas, brindando y hando con todos con una alegr¨ªa fingida, excepto Abby, quien me miraba desganada y cuando miraba a Vincent suspiraba antes de mirar a otrodo. Oh, no. Est¨¢ esperando en el despacho de tu padre, lo hice pasar por puerta trasera, queria que vinieras antes de atenderlo, al parecer tiene informaci¨®n de mucha utilidad. respondi¨® de misma manera que yo y asenti con mi cabeza, antes de dejar mi copa casi llena sobre mesa de centro. Vincent loprendi¨® todo e interrumpi¨® conversaci¨®n que se estaba llevando a cabo. Les pido una disculpa, Sarah y yo tenemos un asunto por resolver, ustedes sigan sin nosotros, volveremos enseguida. Esboc¨¦ una sonrisa de disculpas y me fui con Vincent en el momento que pas¨® su mano por mi cintura para guiarme por el camino, justo en el momento que estuvimos por desaparecer por el pasillo, escuch¨¦ un fuerte bufido, sin necesidad de darme vuelta, sabia que era de Abby Chapter 68 Chapter 68 Jugando con fuego. Un hombre alto de traje n***o esperaba sentado en el despacho de mi padre, Vincent dej¨® que me sentara en c¨®moda si, mientras ¨¦l se quedaba de pie a mido. R¨¢pidamente, intercambiaron algunas pbras sobre investigaci¨®n y le entreg¨® un sobre a Vincent con informaci¨®n que ten¨ªa hasta el momento. Apoy¨¦ mis codos en el escritorio y mis ojos se fueron autom¨¢ticamente as manos ocupadas de Vincent, aguantando curiosidad por mirar lo que hab¨ªa adentro. En el sobre que acabo de hacer entrega, podr¨¢n encontrars pruebas de lo que explicar¨¦ a continuaci¨®n. el investigador se od¨® en su asiento, mientras que Vincent abri¨® el sobre y dej¨®s hojas cons evidencias sobre el escritorio para que ambos, pudi¨¦ramos darle un vistazo. Paul trabaj¨® por a?os en el extranjero y volvi¨® a Paris por ordenes de su madre hace m¨¢s de tres a?os, desde entonces, ha asumido responsabilidad de familia en empresa Doinel, sin embargo, he encontrado recibos de pago a nombre de Rachel Duncan desde hace cuatro a?os hasta actualidad, si se juntan todos los recibos dariao resultado una suma millonaria, basta y sobra para vivir una vida de lujos, tambi¨¦n encontrar¨¢n registros de madas rcionados con Sra. Duncan. Tiene C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. cierta rci¨®n con los abogados Richman, pues han sido los abogados de familia Dubois desde que ¨¦l volvi¨® y son los abogados encargados del caso de se?ora en cuesti¨®n, por supuesto, Paul est¨¢ pagando por sus servicios. He descubierto informaci¨®n que podria ser ¨²til. El bufete de abogados del se?or y se?ora Richman, se levant¨® gracias a Sra. Dubois. En estos momentos, investigaci¨®n de que es que ha estado d¨¢ndole instriones, pero no puedo asegurar nada de esto hasta que tenga el siguiente reporte en mis manos. Mir¨¦ una por unas pruebas con m¨¢s detalle de lo que el investigador acaba de explicar, de pronto mi cabezaenz¨® a doler y mi respiraci¨®n se volvi¨® irregr. A¨²n conservaba m¨¢s minima esperanza de que Paul no estuviera involucrado en lo m¨¢s minimo con Rachel, ni con los abogados, ni conmigo, pero estos documentos eran ros, tenias pruebas en mis manos y no hicieron m¨¢s que arrancar de raiz poca esperanza que habia en mi. Entonces, es posible que su madre sea cabeza y principal responsable de todo este lio. Tragu¨¦ en seco, en un intento por eliminar el mal sabor de boca que me estaba dejando todo esto y me atrevi a preguntar. -?Qu¨¦ sabe del Sr. Dubois y su hija Abby Dubois? ?Ha descubierto algo? ?Ellos saben lo que se?ora y su hijo est¨¢n haciendo? ? Tambi¨¦n est¨¢n involucrados? -mi voz sali¨® casi temblorosa, pues mi coraz¨®n me dec¨ªa que Abby no podia ser tan cruelo para hacer algo en mi contra, quer¨ªa creer que era asi, e eso mi hermana. Mir¨¦ expectante al hombre, sintiendo que mi coraz¨®n estaba por salirse de mi pecho. De parte del Sr. Dubois, lo ¨²nico que puedo decir hasta ahora, es que hay movimientos inusuales en sus cuentas bancarias en los ¨²ltimos dias. Los ingresos son elevados, m¨¢s de lo normal, sin embargo, la mayor parte de esos ingresos han sido movidos a cuentas en el extranjero a nombre de Sra. Dubois. -qued¨¦ at¨®nita al escuchar aque informaci¨®n y un mal presentimiento se aloj¨® en mi pecho. Mir¨¦ a Vincent y por preocupaci¨®n reflejada en su rostro, sabia que estaba pensando lo mismo que yo. Aunque no tenia nada que ver con Paul, era muy sospechoso. -En cuanto a Abby Dubois, no hay mucho qu¨¦ decir, no he encontrado nada que pueda rcionarse con el tema principal ni algo que pueda afectarlos a ustedes o a empresa. Es probable que no haya nada en e de lo que ustedes puedan preocuparse, solo que es un tanto¡­ ?alocada? Un suspiro de alivio se escap¨® de misbios y pude respirar con normalidad, esa era mi amiga, sentia que me habia quitado un peso de encima, aunque todo este asunto me preocupaba. ?Es posible que el Sr. Dubois nos est¨¦ desfalcando? Lo dejamos al frente por un tiempo, mientras los altos ejecutivos est¨¢bamos fuera y decide robarle a empresa de que ¨¦l es socio. Le agradecimos al investigador por su servicio y eficiencia, luego de dar cha por terminada, lo pa?amos salida trasera sin que nadie pudiera verlo, mucho menos familia Dubois. Vincent y yo nos quedamos en cocina sinti¨¦ndonos desconcertados por informaci¨®n que acabamos de recibir, me sirvi¨® un vaso con agua, el cual no sabia que necesitaba hasta este momento. No tenia intenci¨®n de decir ni una s pbra, de hecho, ni siquiera sabia que decir, esto era m¨¢s de lo que habia imaginado. Qu¨¦ le hicimos a los Dubois para que nos da?aran? Princesa, no pienses demasiado. Vincent se acerc¨® a mi y me rode¨® con sus brazos regal¨¢ndome un abrazo reconfortante. Sabiamos que nos enterariamos de algoo esto, no te preocupes, te voy a cuidaro princesita que eres. Yo me encargar¨¦ des irregridades de empresa, sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, ?lo sabes? No est¨¢s s en esto. -me rei en su pecho, sinti¨¦ndome m¨¢s animada que hace un momento. Gracias, de verdad. -rompi nuestro abrazo y le regale una sonrisa aut¨¦ntica. ¨CIr¨¦ a descansar con Trist¨¢n, me disculpas con todos. los invitados no tengo ¨¢nimos departir el mismo espacio con esa familia, ha sido unrgo dia. Lo ¨²ltimo que te pedir¨¦ es que hagas una auditor¨ªa a empresa sin que nadie lo sepa, quiero ver qu¨¦ tantas irregridades nos dej¨® el Sr. Dubois. -Vincent asinti¨® con cabeza y dej¨® un beso a mi frente antes de soltarme porpleto y dejarme ir. ¨C Tambi¨¦n pens¨¦ en auditor¨ªa. Anda, descansa, ma?ana te quiero ver con una sonrisa y bateria recargada, eres Sarah Doinel, no tienes superpoderes porque no quieres.me anim¨® a¨²n m¨¢s y puse mis ojos en nco con diversi¨®n en mi rostro, lo estaba exagerando todo. Este dia termin¨® siendo unpleto desastre, estando s, pensaria mejor lo que har¨ªa de ahora en adnte, no dejaria que Paul y su madre se salieran con suya y ahora que lo pensaba, podia matar dos p¨¢jaros de un solo tiro. Voy a estar cerca de Alexander y fingir que su cercan¨ªa estaba despertando algo en mi, de esa manera los har¨¦ temr y a Alexander le dar¨¦ su merecido. Despu¨¦s de todo, lo que hicieron con ayuda de Rachel, fue con intenci¨®n de arruinar mi matrimonio. Quiero ver sus caras cuando piensen que sus m¨¦todos fueron un total fracaso. Est¨¢n jugando con fuego y se van a quemar. Chapter 69 Chapter 69 Buena memoria. Llegu¨¦ a empresa en mi Rolls Royce, todo lucia tal cual lo recordaba y me sentia tan bien de estar de vuelta en mi trabajo, el ¨²nico lugar donde podr¨ªa mantener mente despejada. Al entrar a mi oficina, me encontr¨¦ con un arreglo de rosas rojas sobre mi escritorio. Las tom¨¦ en mi pu?o y me devolvi al escritorio de Jack. ?Qui¨¦n ha dejado esto aqui? le pregunt¨¦ ense?¨¢ndoles rosas que habia sacado de mi oficina ya que se levant¨® de su asiento y me mir¨® dubitativo. Las ha dejado el Sr. Paul, ha venido muy temprano con sus padres. -le di una mirada as rosas y tom¨¦ nota que se asomaba entre es, abri r¨¢pidamente y lei. ¡°Estas rosas no separan con tu belleza. Bienvenida a Paris.¡± Solt¨¦ una ligera risa sin gracia y devolvi nota a su lugar, antes de poner el arreglo sobre el escritorio de Jack. Definitivamente, este hombre no se daba por vencido hasta lograr lo que queria, pero conmigo estaba muy equivocado, en New York, le ha permitido acercarse a mi, porque crei que valdria pena darle una oportunidad a alguien que en realidad se lo merecia y rehacer mi vida, sin embargo, ahora me daba cuenta que todos sus esfuerzos fueron para lograr lo que sea que su madre tenia neado. Tirs. le ordene a Jack y me miro at¨®nito antes de darle un vistazo al arreglo que luc¨ªa tan bonito. -?Tiras? ?Est¨¢ segura? pregunt¨® incr¨¦dulo y asenti con mi cabeza en respuesta. Por supuesto que estoy segura. dije mirando nota que reposaba sobres rosas, con indiferencia. ?Alguien m¨¢s ha llegado? pregunte cambiando de tema r¨¢pidamente. Si, sus padres est¨¢n con el Sr. Lancaster y el Sr. Ferrer, est¨¢n dando un recorrido pors instciones y de paso, les va a ense?ar sus nuevas oficinas antes de que llegue el equipo profesional de cada representante de marca, el Sr. Vincent est¨¤ en oficina de presidencia. no pude ocultar mi sorpresa al saber que mi padre ya estaba con el par de hombres, ense?¨¢ndoles empresa personalmente. ?Todos se han puesto de acuerdo para llegar temprano? O, ?soy yo que lleg¨® tarde? ¨C Gracias, Jack, estar¨¦ en oficina de Vincent. le regal¨¦ una sonrisa y me dispuse a ir a oficina de Vincent, pero a mitad de camino record¨¦ algo importante. Me devolv¨ª al escritorio de Jack enseguida, quedando lo suficientemente cercao para har sin que nadie que pasara por el lugar escuchase. -?Los abogados te han dado respuesta? ¨C En este momento se est¨¢n encargando del asunto, cuando me den respuesta le avisar¨¦ de inmediato. asenti con mi cabeza con una sonrisa y antes de retomar mi camino a oficina de Vincent, le rob¨¦ una rosa al arreglo que Jack tenia en mano. Muchas gracias, Vincent haba por tel¨¦fono en el momento que entr¨¦ a su oficina, al verme esboz¨® una sonrisa de oreja a oreja y me se?al¨® si al frente de su escritorio para que tomara asiento. Lo necesito lo m¨¢s pronto posible. No, este caso no puede esperar a ma?ana. No, al final de tarde es imposible. -lo mir¨¦ divertida mientras escuchaba su tono g¨¦lido y autoritario, eran pocass veces que lo escuchaba de esa manera, pero sabia que con los negocios era un Vincentpletamente distinto al Vincent que veia todos los dias. Les doy dos horaso m¨¢ximo. Luego de decir aquello, finaliz¨® mada sin esperar respuesta del otrodo. Buenos d¨ªas, mosquetero, ?te has levantado con el pie izquierdo?-pregunt¨¦ con tono divertido y por arte de magia, su voz g¨¦lida cambi¨® de inmediato. ro que no, solo estaba remando por auditor¨ªa, pretenden hace ma?ana, no podemos esperar tanto tiempo. -todo rastro de diversi¨®n desapareci¨® de mi rostro en cuanto dijo aquello y lo mir¨¦ con expresi¨®n seria. Copyright by N?v/elDrama.Org. ?Qu¨¦ te han dicho? Todos est¨¢n en empresa, se dar¨¢n cuenta. dije preocupada, pues los Dubois estaban desde temprano en empresa, si se enteran que haremos una auditoria, se dar¨¢n cuenta que estamos m¨¢s enterados de lo que creen de sus asuntos. No te preocupes por eso, ser¨¢ tan discreto que ni siquiera te dar¨¢s cuenta. me calm¨¦ solo un poco, aunque seguia inquieta de solo imaginar que alguien lo notase En todo caso, har¨¦ que todos salgan de empresa antes de que inicie auditoria, estar¨¦ m¨¢s tranqu. Vincent asinti¨® estando de acuerdo y su mirada se pos¨® en rosa que tenia en mano. Enseguida, estir¨¦ mi brazo para entregars. -Para ti. Sarah, por favor, nunca en mi vida me habia regdo una rosa, ?de d¨®nde has sacado? dijo ocultando su rostro divertido, aunque no hizo su mayor esfuerzo, pues solt¨® una risa cuando tom¨® rosa en sus manos. Gracias. Pues ser¨¦ primera, ?qu¨¦ tiene de malo?-mir¨¦ mis u?as despectivamente, antes de soltar una respuesta que quiz¨¢ no lo tomaria tan bien.-Paul me ha dejado un arreglo en oficina. -tan pronto como dije aquello, rosa resbal¨® de su mano, cayendo en su escritorio. Sarah, si est¨¢s bromeando¡­ Dios, ?me has dado una rosa que te regal¨® ese traidor? ?Por qu¨¦ recibes? me mantuve serena en mi asiento, sin tomarle demasiada importancia al asunto. -La he mandado a tirar. ar¨¦ antes de que se alterara por un tema poco importante. Volvi¨® a tomar rosa y antes de que pudiera responder, puerta de su oficina se abri¨® mando atenci¨®n de ambos. La cabeza de mi padre se asomo y una sonrisa apareci¨® eri su rostro. Oh, aqui est¨¢n los dos. Adnte, por favor. dijo mi padre, mientras se hacia a undo dejando el camino libre, entonces, aparecieron Alexander y Juli¨¢n, ambos con trajes impecables. Me levant¨¦ de mi asiento al verlos entrar y sonrei en secreto al ver elbiostimado de Alexander, probablemente tarde en curar su herida. Bienvenidos. dijimos Vincent y yo al unisono. Estrech¨¦ mi mano con ambos en modo de saludo y Vincent hizo lo mismo. Esta es oficina de presidencia. C¨®mo ya saben, actualmente, Vincent est¨¢ tomando mi lugar. Sarah y Vincent estar¨¢n a cargo de todo, no duden en acudir a ellos en caso de alg¨²n imprevisto o alguna inquietud. mi padre explic¨® brevemente y me movi inquieta en mi lugar porque Alexander mantuvo su vista vada en mi,o si fuera yo que estaba hando. ¨C La empresa ha superado mis expectativas, todos los espacios est¨¢n bien distribuidos, maquinaria es de mejor calidad al igual que los materiales, ?hemos visto todo? Falta oficina de Sra. Sarah, ?me equivoco? Digo, si es que en esta oportunidad el Sr. Vincent no est¨¢ ocupando su asiento, Sra. Doinel. Alexander habl¨® despreocupado de empresa hasta el momento que toc¨® el tema de mi oficina. Sabia que lo decia porque ¨²ltima vez que estuvo en esta empresa, junto a su madre, Vincent ocup¨® mi asiento en mi oficina y dio. Malos recuerdos. Sonrei sin mostrar los dientes, antes de har. Tiene buena memoria, Sr. Lancaster. -dije con indiferencia, mientras lo miraba con una ceja levemente arqueada. Sarah, ?nos pa?as a tu oficina? ¨Cmi padre intervinoo si sospechara que en cualquier momento iniciariamos una discusi¨®no que tuvimos en el Jet. mano. ro.-respondi serena y mir¨¦ a Vincent. No dejes que se marchite.¨Cle dije, refiri¨¦ndome a rosa que segu¨ªa en su Sin m¨¢s y sin mirar a nadie, sali de oficina antes que todos para guiarlos hasta mi oficina. Al entrar, mi padre les dio una r¨¢pida cha a Alexander y a Juli¨¢n, me mantuve en silencio, recordandoo una real masoquista el dia que Alexander viaj¨® hasta Paris para har conmigo y lo primero que se me vino a mente fue ocultarme en el ba?o. No fue muy maduro de mi parte, pero en ese momento, lo ¨²ltimo que queria era verlo o intercambiar m¨¢s minima pbra con ¨¦l. Qu¨¦ ir¨®nico, ahora lo tendria por un a?o merodeando en empresa. Cuando mi padre dio por finalizado su recorrido, invit¨® a Alexander y a Juli¨¢n a que se odaran cada uno en su respectiva oficina y se fue, porque habia dejado a mi madre con Patrick y los Dubois. Me despedi de todos y Juli¨¢n fue el primero en salir, Alexander camino hasta puerta y justo cuando pens¨¦ que por fin iba a abandonar mi oficina, se detuvo en puerta y cerr¨® detr¨¢s de ¨¦l, antes de caminar hacia mi con paso lento, me qued¨¦ de pie en mi lugar sin poder ocultar sorpresa y confusi¨®n, estaba at¨®nita mir¨¢ndolo con el ce?o fruncido. -?Qu¨¦ est¨¢ haciendo? Debe irse a su oficina. dije enfadada por su atrevimiento, ?que se ha creido? ?Qu¨¦ hay entre Vincent y t¨²? pregunt¨® ignorando lo que acababa de decirle y lo mire confundida, sin comprender ni un poco a lo que se refer¨ªa con aquello. ?Vincent y yo? Prontoprendi lo que estaba pasando y no pude evitar reirme en su cara,o si acabara de decirme un buen chiste. Sr. Lancaster, ?me est¨¢ haciendo una escena de celos?-pregunt¨¦ divertida y no hizo falta que hara para obtener una respuesta, pues su mirada sombr¨ªa lo dec¨ªa todo. ¨C Los vi abrazados y los escuch¨¦ anoche. ¡°Princesa, no pienses demasiado.¡± ¡°no te preocupes, te voy a cuidaro princesita que eres.¡± ?Le has regdo una rosa! -volvi a reirme por su m imitaci¨®n de Vincent y por lo gracioso que luce haciendo una escena tan tonta de celos. -Sarah¡­ Sr. Lancaster, en primer lugar, no tengo que darle explicaciones, sin embargo, ya que me ha hecho re¨ªr, le recordar¨¦ que Vincent es mi primo, casio un hermano para mi y uno muy sobreprotector, es normal que usted vea tal muestra de afecto entre ambos. Y segundo, ?me ha estado espiando? idea de que Alexander hubiese escuchado nuestra conversaci¨®n, me dejaba hda, aunque, si hubiese escuchado m¨¢s, no hubiese malinterpretado situaci¨®n de anoche. No te estoy espiando, me perdi en busca del ba?o¡­ Por Dios, ?cu¨¢ntas veces debo decirte que no me trates de usted?-lo mire con una ceja enarcada, sin creerle lo primero que me dijo. Cuando estuve apunto de refutar, puerta de oficina se abri¨® y me di cuenta que Paul se qued¨® inm¨®vil al ver espalda de Alexander. No lo pens¨¦ dos veces y me acerqu¨¦ a Alexander, lo suficiente para abrazarlo por el cuello. Por lo tenso de su cuerpo, sabia que lo tom¨¦ por sorpresa, no obstante, no pas¨® mucho tiempo para que sus brazos envolvieran mi cintura, fundi¨¦ndonos en un c¨¢lido abrazo que por poco me hace estremecer. Tragu¨¦ en seco, mientras cerraba mis ojos, ignorando los nervios que aparecieron por arte de magia en mi sistema y hasta ahora no sabia por qu¨¦, o tal vez lo sabia, pero me molestaba pensar en ello. Maldici¨®n, tambi¨¦n tengo buena memoria. Abri mis ojos volviendo en si, concentr¨¢ndome en el objetivo que quer¨ªa alcanzar con este abrazo y ar¨¦ mi garganta antes de har. No lo digas m¨¢s, no lo volver¨¦ a hacer, Alex. Chapter 70 Chapter 70 Mi amor. Mis fosas nasales fueron inundadas por el exquisito y costoso perfume de Alexander, su respiraci¨®n chocaba con mi cabello, mientras sus manos acariciaban ligeramente mi espalda, por un instante senti tranquilidad al mismo tiempo que mis piernas perdian fuerza. No pude soportar un segundo m¨¢s el c¨¢lido contacto de su cuerpo con el mio y me separ¨¦o si de pronto quemase, a pesar de que hice un buen intento para liberarme de sus brazos, sus manos se aferraron a mi cintura y subi vista para mirarlo y descubrir lo que pasaba por su mente en este momento, pero su suave mirada era indescifrable, no podia adivinar lo que estaba pensando. Abri mi boca para har, peros pbras se quedaron en el aire cuando ¨¦l habl¨® primero. ros. ?A qu¨¦ se debe este cambio tan repentino? pregunt¨® en voz baja, sus ojos me miraban con un brillo que lo hacian lucir a¨²n m¨¢s Si te ha desagradado, puedes soltarme. solte aquello, esperando que fuera una buena excusa para que me dejara libre, sin necesidad de apartarme con brusquedad y que Paul se diera cuenta que todo era fingido. ?Por qu¨¦ crees que a¨²n no te suelto? No te das una idea de cu¨¢nto necesitaba un abrazo de tu parte, tus brazos se convirtieron en mi lugar favorito. cuando aques pbras salieron de su boca, me quede un pbras, aunque por dentro, lo felicitaba por lo c¨ªnico que est¨¢ siendo, entonces, un carraspeo se escuch¨® en oficina y fue xcusa perfecta para apartarme de sus brazos y fingir descaradamente que no hab¨ªa pasado nada. Buenos dias, Sarah, te estaba buscando. dijo Paul, entrando por puerta, mientras miraba a Alexander con el odio reflejado en su rostro, este ¨²ltimo, le devolvi¨® mirada con fastidio,o si no soportara su presencia o tal vez porque habia interrumpido lo que para ¨¦l era ¡°su lugar favorito¡±. Buen dia, Paul. Pues ya me has encontrado, pasa algo pregunt¨¦ al llegar despreocupadamente a mi u detr¨¢s del escritorio, no sabia de donde sacaba habilidad para permanecer serena e imperturbable, despu¨¦s de lo que acabo de hacer, tal vez erans ganas que tenia de que Paul se diera cuenta que su n no iba del todo bien. Alexander tambi¨¦n se acerc¨® a mi escritorio, llegando hasta si para los invitados, pero no se sento, lo ¨²nico que hizo fue apoyar sus manos en el respaldo de esta, para darle una mirada intimidante a Paul, pero este ni se inmut¨®. No pens¨¦ que estuvieras pa?ada. dijo Paul, desviando porpleto mi pregunta y pas¨® dergo para sentarse con confianza en si libre,o si Alexander no estuviera de pie a sudo. Si y muy bien pa?ada, hasta que usted decidi¨® interrumpir, ?no le han ense?ado a tocar antes de entrar? Alexander respondi¨® evidentemente enfadado, sin darme tiempo a pronunciar una s pbra, mostrando su irritaci¨®n y enojo por presencial de Paul. Mir¨¦ sorprendida a Alexander, porque no imagin¨¦ que se atreviera a cuestionar los modales de Paul. Lo ¨²ltimo que queria era que situaci¨®n se me saliera des manos. Alex¡­ mencion¨¦ su nombre con advertencia, en un intento por calmar su enojo, me mir¨® con iodidad y no dijo nada m¨¢s. ¨C Esta ma?ana te dej¨¦ unas rosas,s he selionado especialmente para ti. Paul ignoro olimpicamentes pbras nada amables de Alexander. ?Las recibiste? Oh, ya s¨¦, mandaste a ques pusieran en agua. Paul insisti¨® en el tema,o si quisiera molestar a Alexander y hasta ese momento me atrevi a levantar mirada, mientras jugaba con el boligrafo en mi mano, encontr¨¢ndome con el orgulloso rostro de Paul y expresi¨®n de tragedia de Alexander que por poco me hace soltar una carcajada, sum¨¢ndole elbio herido que lo hacia lucir tan miserable. Gracias,s he recibido ys he mandado a tirar. sonrisa en el rostro de Paul desapareci¨® de inmediato y me dio una mirada de confusi¨®n y frustraci¨®n, sus mejis se sonrojaron gradualmente, tal yo pasa cuando est¨¢ molesto, eran muy pocass veces que lo v de esa manera, pero ninguna disfrut¨¦ tantoo en este momento. Alexander solt¨® una leve risa, eliminando porpleto aque expresi¨®n de desgracia y se sent¨® despreocupadamente en si que estuvo sosteniendo con fuerza lodo este tiempo. ¨C ? ?Qu¨¦? Pero, ?por qu¨¦? Nunca habias tirado mis regalos a basura, ?qu¨¦ est¨¢ pasando? Sari. comenz¨® a quejarse con el ce?o fruncido y pronto se qued¨® en silencio, antes de dedicarle una mirada de rabia al hombre que estaba a sudo. Su expresi¨®n se rj¨® Antes de que de su boca saliera cualquier suposici¨®n, dej¨¦ el boligrafo sobre mesa y lo mir¨¦ inexpresiva. Paul, no te molestes en darle vueltas al asunto, hemos vuelto a Paris ys cosas siguen igual que antes, ?cierto que es asi? dije refiri¨¦ndome a que su oportunidad ha finalizado y ahora m¨¢s que nunca, deb¨ªa rechazarlo, su insistencia tenia un porque, y uno muy desagradable. ?Hay algo m¨¢s? decir. ?Podr¨ªamos har a ss?-pregunt¨® luego de escasos segundos en silencio, en los que se dedic¨® a digerir lo que le acabo de Era ro que no queria har de aquello con presencia de Alexander, pero no tenia nada m¨¢s qu¨¦ decir. Antes, no edi a sus constantes propuestas de iniciar una rci¨®n y ahora, me aliviaba no haberetido un error involucr¨¢ndome con ¨¦l, estaria arrepinti¨¦ndome en este momento. Creo que he sido ra. ?Hay algo que debamos har? lo mir¨¦ fijamente tras mi pregunta. ¨¦l no lo sabia, pero con aquello, me estaba refiriendo a sus secretos, a lo que estaba neando en contra de familia Doinel, pero obviamente, no iba a har sobre ello, ni se le cruzaba por mente que yo sabia sobre sus nes. Hablemos a ss y¡­.. Sr. Dubois, creo que Sarah ha sido muy paciente y sincera con usted, tal vez no le haya entendido, pero d¨§jeme que yo se lo explique. Le ha dicho que no, no acepta un noo respuesta? Alexander intervino interrumpiendo lo que Paul tenia por decir, lo mir¨¦ de nuevo con advertencia. Que estuviera en medio de nuestra conversaci¨®n, no le daba derecho de har por mi, no necesit. que alguien abogara por mi. ?Cu¨¢l es su problema, Sr. Lancaster? ?Es el defensor de Sarah? Si no recuerdo mal, ustedstim¨® a Sarah en el pasado y se atreve a interceder por e, le recuerdo que gracias a su infidelidad se han divorciado. Que usted est¨¦ aqu¨ª no significa nada, no tiene derecho alguno sobre Sarah, si usted est¨¢ en esta empresa en este momento, no es m¨¢s que por un golpe de suerte. Paul se enfrent¨® a Alexander, sacando a relucir el pasado logrando iodarme de sobremanera, sobre todo, porque en este momento sabia que Paul fue el principal causante que llev¨® a Alexander a tomar aque errada decisi¨®n. Alexander se levant¨® de su asiento, con mira fija en el rostro de Paul, casi de inmediato, Paul tambi¨¦n se puso de pie, quedando frente a frente a Alexander, estaban teniendo una guerra con solo mirarse y temia que en cualquier momento se fueran a los golpes, en ese caso no tendria m¨¢s opci¨®n que mar a seguridad. ?Mi problema? Usted es mi problema en este momento. Yo s¨¦ que Sarah no necesita a nadie que defienda, e es muy capaz, creo que usted no conoceo yo, y me importa muy poco si estamos divorciados o no, mientras yo est¨¦ aqui, voy a defender de C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. intensos y pataneso usted, asi e no me lo pida. Creo que ya conoces salida. ¨C Alexander solt¨® aquello con tanto odio en su voz, qu¨¦ por un momento temi que fuera ¨¦l quien diera el primer golpe. Inmediatamente me calm¨¦ al caer en cuenta de un detalle importante. Si Alexander reionaba de esa manera con Paul, dici¨¦ndole aques cosas sin ni siquiera conocerlo, significaba una s cosa. Y no, no me refer¨ªa a los celos, porque era ro que estaba rechazando a Paul directamente sin darle m¨¢s minima posibilidad. ¡ªLo veo muy seguro de si mismo, Sr. Lancaster, no perder¨¦ el tiempo con un poco hombreo usted. Tenemos una conversaci¨®n pendiente, Sari. Sin esperar respuesta alguna, Paul sali¨® de oficina pisando fuerte, dej¨¢ndome s una vez m¨¢s con Alexander. No tenia por qu¨¦ molestarse. ¨C dije cuando Alexander solt¨® un suspiro fuerte, mientras volvia su mirada a mi. Enarc¨® una ceja y sus dedos golpearon ligeramente el escritorio. Sarah, quiero hacerte una pregunta y necesito que me respondas con sinceridad. dijo serio y en sus ojos pude ver que ¨¦l pens¨® de mi lo mismo que yo de ¨¦l. Entrc¨¦ mis dedos y apoy¨¦ mi ment¨®n sobre ellos, solo esperaba que me soltara pregunta, porque yo tambi¨¦n tenia una pregunta para ¨¦l. ?Lo sabes? ?Es asi? ?Sabes lo hay detr¨¢s de esa cara de ¡± no mato ni una mosca¡±? hizo pregunta y confirm¨¦ que ¨¦l sab¨ªa m¨¢s de lo que crei. Dej¨¦ caer mi espalda al respaldo de si, mientras miraba a Alexander lo m¨¢s ser¨ªa posible. Se muchas cosas de ¨¦l, pero, ?por qu¨¦ no me dices t¨² lo que sabes? ¨C respondi, evitando soltar m¨¢s informaci¨®n de necesaria. finalmente ?Sabes todo lo que ¨¦ ha hecho para que nuestro matrimonio fracasara? ?Sabes que intenta casarse contigo y quedarse con empresa de tu padre? ?Sabes que su madre es que nea destruir a tu familia? ?Sabes que Sra. Dubois quiere vengarse de tu madre. porque tu padre se enamor¨® de Sra. Joelle y no de e? ?Sabes que tienen uss preparadas en caso de que Paul se case contigo Y sabes cu¨¢l es peor parte? Que esas uss dejan a Paul como heredero universal de todos los bienes a tu nombre y solo pueden pasar a tus manos si t¨²¡­ mueres. mi coraz¨®n se paraliz¨® y senti que el calor abandonaba mi cuerpo. Mis piernas temron sin pode contrs y por un momento crei que iba a desmayarme, pues tensi¨®n se me baj¨® de tal manera que tuve que sostenerme del escritorio porque todo daba vueltas. Mir¨¦ de reojo a Alexander con el ce?o fruncido, sin saber en qu¨¦ momento lleg¨® a mido para sostenerme por espalda, mir¨¢ndome con preocupaci¨®n mientras abanicaba su mano en mi rostro. Sarah, mi amor, no te desmaye toma un poco de agua. Sarah, mirame. Levant¨¦ mis ojos para mirar su rostro preocupado y de inmediato fui consciente de tres cosas. La primera es que Alexander sabia m¨¢s de lo que incluso cualquiera sab¨ªa. La segunda, el problema de familia Dubois era m¨¢s grande lo que habia imaginado, hasta habian neado asesinarme para quedarse con lo que es de familia Doinel por un simple amorio. Y tercero, despu¨¦s de casi cuatro a?os, escuchaba que Alexander me maba ¡°mi amor¡±. Chapter 71 Chapter 71 Mereces ser feliz. El agua que Alexander me ofreci¨®, lo bebi tan r¨¢pido, que pude haberme ahogado, pero fue ¨²nica soluci¨®n para disipar los nervios que burbujeaban en mi sistema. No pas¨® mucho tiempo, cuando mi pulso volvi¨® a normalidad, recuper¨¦ ¨¦l aliento y me estabilic¨¦ casi porpleto. Mis ojos se detuvieron en el rostro de Alexander, en el momento que un detalle de suma importancia pas¨® por mi cabeza, dejando dedo cualquier otro pensamiento. Inconscientemente, tom¨¦ con fuerza el brazo de Alexander,o si en cualquier momento pudiera caerme, pero preocupaci¨®n que se aloj¨® en mi pecho y se reflej¨® en mi rostro, apenas me dejaba respirar. Alexander, si lo que dices es cierto, entonces nuestro hijo corre peligro, ?pensaste en eso? ?Por qu¨¦ no me lo has dicho antes? ¨C dije apenas, con voz entrecortada, sintiendo que el riudo que se form¨® en mi garganta no me dejaba ni respirar. Si ese infeliz se atreve siquiera a tocarle un solo pelo a mi hijo, se va a enterar de lo que soy capaz, puede meterse con quien quiera, pero con mi hijo jam¨¢s, lo iba a proteger a capa y espada. Alexander tambi¨¦n se notaba preocupado, pero pudo ocultarlo con facilidad. Mis dedos seguian aferrados a su brazo y aunque sabia que le estaba ocasionando dolor, no se quej¨® en ning¨²n momento, ni me apart¨®, en cambio, acarici¨® mi espalda en un intento por calmarme. ¨C Sarah, aunque no te lo dije antes, el motivo por el que estoy aqui, aparte de asumir con todo el amor del mundo mi papelo padre, es para protegerlos a ustedes, ni a Trist¨¢n, ni a ti les va a pasar nada malo, no lo voy a permitir. su mano se acerc¨® lentamente a mi cabello, apartando un mech¨®n que estorbaba en mi rostro. De solo pensar que mi hijo podia ser el nco perfecto para Paul, se me revolvia el est¨®mago. -Tom¨¦ ms decisiones en el pasado des que ahora me arrepiento por haber sido un cobarde, por creer que de esa manera te iba a proteger, y de mis errores he aprendido que mejor manera es haci¨¦ndolo por mi propia cuenta. Lo aprendi tarde, pero no se puede cambiar el pasado. Hay mas cosas que es posible que no sepas, ?qu¨¦ te parece si en noche voy a Vi Doinel para har sobre esto con tu padre? Tambi¨¦n quisiera pasar tiempo con mi hijo. No sabia ni que decir con todo lo que dijo, mi mente no estaba funcionando al cien por ciento, en lo ¨²nico que podia pensar era en mi hijo, en su bienestar. Aunque me deje un mal sabor de boca, deb¨ªa ponerme de acuerdo con Alexander para mantener a salvo a nuestro hijo, en este momento, ¨¦l es nuestra prioridad, pese a cualquier diferencia que haya entre ¨¦l y yo. Me puse de pie de un salto, logrando que Alexander se exaltara, lejos de apartar sus manos de mi, me tom¨® con fuerza por cintura, ¨C Voy por Trist¨¢n. dije en un intento por liberarme de su agarre, pero fue in¨²til, Alexander no tenia intenci¨®n de dejarme ir, lo v en sus ojos preocupados. No, no, Sarah, no te preocupes por Trist¨¢n. Le he dejado bajo proti¨®n en d¨®nde sea que est¨¦, nada va a pasarle, primero necesitas calmarte, cuando lo hagas, yo mismo te pa?ar¨¦ si eso te hace sentir m¨¢s segura. -sus manos abandonaron mi espalda y al siguiente segundo, se posaron en mis mejis acun¨¢nds para que pudiera mirarlo directo a los ojos sin interrupciones. No entendia del todo lo que me estaba diciendo, pero luego de sentir susrgos dedos en mi rostro, cal en cuenta que Alexander, no solo sabia m¨¢s de lo que imaginaba, sino que tambi¨¦n ha actuado con rapidez por el bien de su hijo. -Sarah, no miento cuando digo que los proteger¨¦, asi sea lo ¨²ltimo que haga, ustedes lo son todo para mi, no me importa que sigas teniendo un mal concepto de mi. Alexander¡­lo interrumpi antes de que siguiera hando, nuestras miradas se cruzaron una vez m¨¢s, y me pareci¨® ridiculo lo que estaba pasando por mi cabeza y lo que estaba por salir de mi boca. Tengo miedo. Alexander me regal¨® una sonrisa de mediodo y esta vez fue ¨¦l quien me tom¨® por sorpresa al abrazarme por unrgo tiempo, en el que me dediqu¨¦ a maldecir a los Dubois. Est¨¢ bien, Sarah, est¨¢ bien que tengas miedo, somos humanos y est¨¢ permitido, pero no te permito que pierdas fuerza, ahora m¨¢s que nunca debes lucir tan fuerte y capaz se deshizo del abrazo, mientras soltaba aques pbras de aliento, que, para mi sorpresa, lograron suetido. En tu casa te contar¨¦ todo lo que s¨¦ y te dar¨¦ informaci¨®n que estoy manejando con tu padre para arabar con esto. Asen con mi cabeza en respuesta y ras de inmediato lo mir¨¦ confundida. ?Mi padre dice.7 pregunt¨¦ con curiosidad y no hizo falta que dijera una s pbra para entender porque ahora andaban tan unidos. ro, era eso. En todo caso, tambi¨¦n ire con Vincent, el me ha estado ayudando desde el momento queenzaron mis sospechas. Para qu¨¦ investigar por nuestrodo cuando podemos hacerlo juntos, al fin y al cabo, vamos por el mismo objetivo, ?no? propuse aquello, dejando mi orgullo a undo, pero era cierto, podiamos trabajar en conjunto para mayores resultados. Vincent¡­-repiti¨® el nombreo si le irritase y lo mir¨¦ con cara de pocos amigos. Con Vincent ser¨¤. - cambi¨® de opini¨®n al verCopyright by N?v/elDrama.Org. mi expresi¨®n y enarqu¨¦ una ceja antes de por fin librarme de ¨¦l e ir directamente hasta puerta. Sarah. Alexander me m¨® antes de que abriera puerta y me gir¨¦ lo suficiente para mirarlo en silencio, esperando que hara ?517 ¨C Gracias.-lo mir¨¦ confundida sin entender porque me agradecia y de inmediato continu¨®. -Gracias por tener a mi hijo y cuidarlo con tanto amor. Mereces ser feliz, no importa con qui¨¦n sea, ser¨¦ feliz cuando te vea sonreiro lo hacias conmigo. Chapter 72 Chapter 72 Todo por una obsesi¨®n. Trist¨¢n jugaba despreocupado con los nuevos juguetes que mi padre le regal¨®, tan ajeno a todos los problemas que lo rodeaban, me parecia injusto que siendo tan peque?o estuviera en constante peligro. Yo m¨¢s que nadie sabia lo era estar en peligro siendo tan peque?o, por ello mis padres hicieron lo posible por mantenerme al margen de mi apellido, pero yo no queria eso para mi hijo. Vincent se mantuvo en silencio desde que termin¨¦ de contarle lo sucedido con Alexander, le di todos los detalles y lo invit¨¦ a que estuviera presente en conversaci¨®n que tendria con Alexander y mi padre en unos minutos, solo esperaba que mi padre terminara su cha con el par de cboradores y poder reunirnos en su despacho. Sabes, has hecho bien al pensar primero en el bienestar de tu hijo y dejar todo ese resentimiento por Alexander a undo aunque sea por un momento, despu¨¦s de todo, tienen algo que los une y es ese ni?o tan maravilloso. Paul y su madre son ambici¨®n hecha persona y eso es muy peligroso. Aun as¨ª, sabes que cuentas con todo mi apoyo y mi tiempo, estoy a tu disposici¨®ns veinticuatro horas. del dia. ¡ªVincent queria ocultarlo con su expresi¨®n ser¨ªa, pero sabia muy bien que estaba tan preocupadoo yo, porque informaci¨®n que el investigador privado nos dio no fue m¨¢s que un abreboca.This content is ? N?velDrama.Org. No sabia qu¨¦ se supone que deb¨ªamos hacer para acabar con esto antes de que empeorase situaci¨®n, no teniamos pruebas suficientes para hacer una denuncia. No v hora de que mi padre terminara su ¡°breve¡± cha con Alexander y Juli¨¢n, me estaba desesperando por sobre pensar, aunque hab¨ªa aprovechado el tiempo para poner a Vincent al tanto y obviamente se sorprendi¨® al enterarse que mi padre lo sab¨ªa todo y hasta m¨¢s que nosotros. Mam¨¢, mira. ¨CTrist¨¢n m¨® mi atenci¨®n mostr¨¢ndomeo jugaba con sus peque?os juguetes, mientras estaba sentado en mi regazo y sonrei al mirar sus ojos color miel adornados por sus lindas yrgas pesta?as. Apenas pude ver sus juguetes y de inmediato lo abrac¨¦o si en cualquier momento lo fueran a apartar de mi, ese sentimiento desagradable en mi pecho no se disipaba de ninguna manera, solo viendo a los Dubois trass rejas o que se vayan lo m¨¢s lejos de mi familia. C¨®mo iba a imaginarme que ellos ser¨ªan tan crueles y perversos. Est¨¢ precioso, mi beb¨¦. -dije mientras lo soltaba, puesenzaba a removerse con iodidad en mis brazos, me mir¨® con sus ojitos ofendidos. -No soy un beb¨¦, mam¨¢. Tengo tres a?os. -me mostr¨® tres de sus peque?os dedos, indicando que esa era su edad, no pude evitar reirme porque aquello se lo ense?¨® Alexander y Trist¨¢n lo capt¨® a primera. No sabes lo que dices, ya quisiera yo tener de nuevo tres a?os. ¨Cdijo Vincent mirando divertido a Trist¨¢n y rei aun m¨¢s fuerte por sus ocurrencias. Me levant¨¦ de mi cama mientras mi risa cesaba, dejando a Trist¨¢n de pie en el suelo. Bueno, ser¨¢ que el adulto de tres a?os quiere ver a Alex. pregunt¨¦ peinando su cabello que estaba desalineado y su rostro se ilumin¨® enseguida al escuchar menci¨®n de aquel nombre. ?Si! ?Pap¨¢ Ales!-de un momento a otro dej¨® los juguetes tirados en cama y por poco sale corriendo de habitaci¨®n, de no ser porque lo tom¨¦ de mano impidiendo que diera un paso m¨¢s, en este momento ya estuviera en los brazos de su padre. -?Qu¨¦ es esto que estoy sintiendo? ?Acaso son celos? ?Existe alguna cura para esta enfermedad?- Vincent brome¨® mientras se levantaba del sof¨¢ donde estuvo sentado desde que lleg¨® y lo mir¨¦ con una ceja enarcada. Se ha ganado muy r¨¢pido su cari?o, aunque en un principio le temia, ?qu¨¦ se puede hacer? Es su padre despu¨¦s de todo. -me encogi de hombros y sali de mano de Trist¨¢n que saltaba alegre a mido. En el siguiente segundos pbras de Alexander llegaron a mi mente y fue inevitable que recordara el pasado, cuando mis sonrisas y suspiros tenian nombre y apellido, ¨¦l lo sabia muy bien y que lo mencionara me hacia sentir inexplicablemente molesta con ¨¦l. Al llegar a s de estar, vi a los tres hombres sentados en el sof¨¢ chandoo si se llevaran bien de toda vida, pero no haban m¨¢s que de su primer d¨ªa en empresa y que esta semana terminarian de llegar por fin todo el equipo de trabajo, tanto de Innovao de 1.C. Cuando mi padre se dio cuenta de nuestra presencia, me mir¨® con una sonrisa casi inexistente, esa era su expresi¨®n de culpa, por su mirada, pude artivinar que se sentia responsable de lo que estaba pasando, pero nada era su culpa, nadie tenia culpa de que Sra. Dubois tuviera un amor no correspondido. Lamentablemente, nadie decide de quien enamorarse. Juli¨¢n y Alexander se pusieron de pie cuando llegamos a s y mi padre r¨¢pidamente habl¨®, poni¨¦ndole fin a conversaci¨®n. ¨C Sr. Ferrer, Sr. Lancaster, nuevamente les doy bienvenida y les agradezco por tomarle tanta importancia al proyecto, pronto veremos los frutos del arduo trabajo y los sacrificios. -mi padre estrech¨® su mano con cada uno al ponerse de pie. Trist¨¢n estaba consciente de que no podia interrumpir una conversaci¨®n, asi que se contuvo de soltarse de mi mano y correr a los brazos de Alexander, solo se limit¨® a agitarse con impaciencia. Muchas gracias a usted por depositar su confianza, ser¨¢ un buen a?o para todos. Me despido, Sr. Doinel, Sr. Lancaster. -Juli¨¢n habl¨® con una ligera sonrisa, despidi¨¦ndose de los dos y su mirada se pos¨® en mi diri¨®n. -Sr. Lefebvre, Sarah, gracias por todo, nos veremos ma?ana, adi¨®s peque?o. se despidi¨® desde su lugar, mientras su sonrisa se ensanchaba dejando a vista un par de hoyuelos. ¨C Hasta ma?ana, Juli¨¢n, que tenga buena noche. -me despedi cort¨¦smente y Vincent se acerc¨® para estrechar su mano. -Lo pa?o hasta salida, Sr. Ferrer. Pueden adntarse al despacho, estar¨¦ ahi en un segundo. -Vincent se ofreci¨® y desapareci¨® con Juli¨¢n, gui¨¢ndolo hasta afuera de casa. Solo entonces, Trist¨¢n dio un salto a mido y se liber¨® de mi mano para correr hasta Alexander y abrazarloo si no lo hubiese visto en a?os. -Ales, ?viste mi casa? Es muy bonita, ?no?-Trist¨¢nenz¨® a parlotear sin poder contrr su emoci¨®n y Alexander lo miraba maravido. Al ver a mi hijo tan alegre, mi pecho se hinch¨® de emoci¨®n, no habia nada que adorase m¨¢s que verlo de aque manera, tan feliz, no importa cu¨¢l sea el motivo. -Tu casa es preciosa y muy acogedora, aunque sea tan grande.-respondi¨® Alexander mientras lo elevaba en sus brazos y dej¨® un beso en su cabeza. -Si, tiene muchas habitaciones, puedes quedarte aqui cuando quieras, ?verdad, mam¨¢?-mir¨¦ con sorpresa a Trist¨¢n por lo que le estaba ofreciendo a Alexander, pero no podia reprenderlo por su inocencia, aun ignoraba tantas cosas, pero preferia que fuera asi. Mi padre se r en voz baja pors ocurrencias de su nieto y Alexander me mir¨® esperando mi respuesta. ?Lo estaba considerando siquiera? Trist¨¢n¡­ Ales ya tiene donde quedarse, estoy segura de que estar¨¢ mucho mejor que aqui, adem¨¢s, es un lugar muy grande para ¨¦l, no creo que le guste.-respondi lo primero que se me vino a mente, neg¨¢ndome rotundamente de que pasara, aunque sea una s noche bajo el mismo techo, eso no iba a pasar. -Sarah, que nuestra casa no fuera tan grande, no significa que no me guste. -Alexander me dej¨® sin pbras con su respuesta y disimul¨¦ el mal sabor de boca que me dej¨® cuando dijo ¡°nuestra casa¡±. Imb¨¦cil, est¨¢ empe?ado en recordarme el pasado. -Bueno, en ese caso, disculpeme, no lo conozco muy bien. -respondi con indiferencia y Alexander solt¨® una risita, mientras miraba a Trist¨¢n. Mis ojos se desviaron a mi padre y me senti avergonzada de que tuviera que presenciar otra escena entre Alexander y yo, al menos esta era m¨¢s pacifica ques anteriores. ro que me conoces muy bien. volv¨ª a quedar sin pbras por respuesta con doble sentido, senti que mis mejis se incendiaron y tuve que dar por finalizada esta in¨²til conversaci¨®n o me moriria de verg¨¹enza frente a mi padre y mi hijo que nos miraba ron curiosidad y diversi¨®n. Vamos al despacho, tenemos una conversaci¨®n muy importante, dije antes de dar media vuelta y caminar con paso r¨¢pido, contenendo el fastidio y irritaci¨®n que me dej¨® aque conversaci¨®n tan simple, pero que logr¨® enfadarme- Me sent¨¦ en el sof¨¢ al entrar al despacho, segundos despu¨¦s, Alexander entr¨® con Trist¨¢n en sus brazos y se sent¨® a midoo si no nutara lo disgustada que estaba, no hire m¨¢s que mantenerme enpleto silencio, mientras miraba cada movimiento de Tristan. No rei conveniente que mi hijo estuviera presente en conversaci¨®n que tendriamos, pero Alexander no parecia querer separarse de et, en todo caso, tendrame que coidar nuestras pbras. Al estar todos en el despacho, Vincent fue el primero que habl¨®, mostrando su descontento por situaci¨®n y poniendo al tanto a mi padre y a Alexander lo que descubrimos, todo lo dijo con pbras que solo entenderiamos nosotros, igualmente, Trist¨¢n estaba muy distraido con el celr de Alexander, el cual se lo dio sin quejarse. Despu¨¦s de que Vincent habl¨®, mi padre solt¨® un suspiro cansado y dej¨® caer su espalda en el respaldo de si, mientras le daba una mirada a Alexander, antes de har. -Alexander me puso al tanto cuando indag¨® m¨¢s en el tema de amenaza y descubri¨® que habia alguien m¨¢s detr¨¢s de todo esto, por supuesto no quise creer que Paul, el hijo de mis mejores amigos y amigo de infancia de Sarah, tuviera sangre tan fria para hacer tal cosa. Pero todo encaj¨® cuando apareci¨® una tercera persona, podriamos decir, mente maestra, esa mujer lo ne¨® todo, incluso¡­ Dios. Me siento tan responsable de todo lo que est¨¢ ocurriendo. Alexander y yo hemos descubierto tantas cosas, que hasta ahora no lo creo, me cuesta creerlo. Los problemas no son recientes, los problemas vienen de antes. Sarah, a¨²n no tenemos pruebas, pero hemos descubierto que e fue responsable de lo que pas¨® contigo cuando eras una ni?a, era su manera de vengarse de Joelle y de mi, pero no lo logr¨® por proti¨®n que te dimos, e quiere vengarse haci¨¦ndote el mayor da?o posible. Quiere quedarse con lo que, seg¨²n e, le corresponde. Todo esto es mi culpa. Qued¨¦ at¨®nita al escuchars pbras de mi padre, no pod¨ªa creer lo que estaba dici¨¦ndome, esto cada vez empeoraba m¨¢s, esa mujer no conoce limites y si fue capaz de hacerme eso siendo una ni?a que no tenia culpa de sus problemas, no quiero ni imaginar lo que es capaz de hacerle a mi hijo, a mi familia. Todo por una obsesi¨®n. Chapter 73 Chapter 73 Olvidate de mi. Me resultaba dificil de creer lo que mi padre estaba diciendo, y es que eso no era todo, sino que Alexander estaba al tanto de todo antes que yo, su propia hija, que estuvo en peligro y lo sigue estando, que sali¨® m¨¢s afectada por una mujer que fingi¨® ser mejor amiga de familia por tantos a?os y ahora, el peligro seguia, pero no solo para mi, sino para mi propio hijo. Mi padre termin¨® de contarme el pasado que tuvo con esa mujer, si es que se le podia asi. La Sra. Dubois le confes¨® a mi padre que estaba enamorada de ¨¦l un dia antes de boda de mis padres, pensando que mi padre correspondia sus sentimientos y con aque confesi¨®n iba a dejar todo tirado para huir con e, pero se equivoc¨®, pues rechaz¨® y continu¨® con su bodao si esa mujer no le hubiese dicho una s pbra el dia anterior. Al volver de luna de miel, Sra. Dubois present¨® al Sr. Duboiso su pareja y todo qued¨® olvidado, bueno, para todos menos para e, pues su resentimiento por el rechazo pa?a hasta ahora, y se estaba desquitando con toda familia, intentando remar algo que jam¨¢s fue suyo. El investigador que Alexander contrat¨® ha sido de mucha utilidad, en este momento estaba en b¨²squeda des pruebas. necesarias que dejan a Sra. Duboiso mente maestra detr¨¢s de mi intento de secuestro cuando era una ni?a y des amenazas de muerte que recibi¨® Alexander, cual nunca supo c¨®mo manejar. El jardin de Vi Doinel estaba tan tranquilo y fresco a estas horas de noche, brisa fria golpeaba mi rostro, mientras pensaba enplejidad del asunto, ni siquiera me molestaba tantoparia de Alexander y Tristan, quienes me invitaron a dar una vuelta para pasar el tiempo juntos, fue excusa perfecta para escapar del despacho de mi padre que comenzaba a parecerme sofocante. Le he nteado una idea a tu padre para arruinar sus nes. dijo Alexander, despu¨¦s de unrgo tiempo en el que camin¨¢bamos sin ning¨²n rumbo, ¨¦l solo jugaba con Trist¨¢n y mi hijo no podia hacer mas que reir. Lo mir¨¦ en silencio cuando me sac¨® de mis pensamientos, sin dejar de caminar por el extenso jardin, pronto me di cuenta de que est¨¢bamos por llegar al bosque que se ve desde mi habitaci¨®n, al bosque que jam¨¢s me habia atrevido a adentrarme por miedo. Ah, ?si? ?Por qu¨¦ no has dicho antes? -apart¨¦ mirada cuando sus ojos se cruzaron con los mios con tanta intensidad que incluso temperaturaenzaba a aumentar. Alexander se detuvo y yo hice lo mismo despu¨¦s de dar un par de pasos extras. ¡ª?De qu¨¦ This content is ? N?velDrama.Org. trata?-pregunt¨¦ con curiosidad, girando mi cuerpo hacia ¨¦l, pero sin dedicarle una s mirada, solo podia ver el rostro sonriente y a vez somnoliento de Trist¨¢n. Alexander se agach¨® para alzar en sus brazos al peque?o y peque?a cabeza pelinegra se pos¨® casi de inmediato en el hombre de su padre. Al ver aque escena tan tierna de padre e hijo, mis ojos se detuvieron sin pensarlo en los ojos color miel que briban aun en oscuridad de noche, bajo tenue luz de los faroles que iluminaban el camino, Alexander dio un paso hacia mi y no me atrevi a retroceder. -Lo que se me ocurre que puede ser m¨¢s efectivo y r¨¢pido, mientras logramos recolectar lo que necesitamos para hacerlos pagar, es¡­ dej¨® pbra en el aire, logrando sembrar curiosidad en mi. Enarqu¨¦ una ceja, incit¨¢ndolo a que terminara de decir aquello que para ¨¦l era una gran soluci¨®n, pero que parecia que le costaba tanto soltarlo. Entonces, ¨¦l continu¨®. -Que te cases conmigo. Mi ce?o se frunci¨® cuando escuch¨¦ aquello de su boca y tuve que repetir sus pbras en mi cabeza m¨¢s de una vez para poder No puedo creerlo. ?Escuch¨¦ bien? ?Dijo que demos casarnos de nuevo para acabar con esto? Solt¨¦ una ligera risa que fue aumentando gradualmente hasta que no pude contrr mi carcajada, me rei con fuerza por barbaridad que acababa de escuchar, logrando que Trist¨¢n levantara su cabeza para mirarme con curiosidad con sus ojos cansados. Cari?o, perd¨®n, te he despertado. ¨C le dije a Trist¨¢n cuando mi risa ceso y me acerqu¨¦ a ¨¦l para acariciar su cabello que estaba desordenado, en un intento por hacerlo rjar de nueva y volviera dejar su cabeza en el hombre de Alexander. Luego de lograrlo, mir¨¦ a Alexander con diversi¨®n y bu reflejada en mis ojos, esta vez no me dej¨¦ llevar por mis impulsos de reirme sin medir fuerza con que lo hacia, pero si solt¨¦ una risita divertida. ¡ª?Qu¨¦ te parece tan gracioso? -pregunt¨® Alexander en voz baja con su rostro serio, sin m¨¢s minima pizca de gracia en sus ojos, Pero es que se ha vuelto loco, el cambio de ambiente le ha afectado tanto que perdi¨® cabeza. Qu¨¦ ridiculez acabas de decir, Alexander, ?te est¨¢s escuchando? ?Le has dicho esto a mi padre? Por favor. Tienes que ser muy ingenuo para creer que ¨¦l puede eder a algo tan est¨²pidoo volver a casarme contigo y con tu familia. ?Quieres mi respuesta? No tienes que buscar demasiado, es un NO. Jam¨¢s volveria a casarme contigo.-respondi indiferente y a vez divertida, est¨¢ ?Tanto odio sientes por mi? Sarah¡­-lo interrumpi levantando mi dedo indice y mirandolo fijamente, no me importaba que estuviera m¨¢s cerca de lo que deberia, queria que le quedara ro lo que iba a decirle No te equivoques. Yo por ti no siento absolutamente nada. -dije mirando sus ojos sin parpadear ni una s vez y Alexander solt¨® una risa seca mientras tomaba mi dedo con su mano libre, pero me aleje de su contacto de inmediato, no queria que me tocara, ni que me dijera cuantas tonterias se le pasara por cabeza, mucho menos queria que aprovechara cualquier circunstancia para intentar acercarse a mi de esa manera, No me mientas, ni te mientas a ti misma. S¨¦ honesta y dime lo que sientes, mirame a los ojos y dime que a¨²n sientes algo por mi, porque yo estoy sintiendo mil cosas por ti. -frunci mi ce?o y senti que sangreenzaba a hervir dentro de mi porque Alexander no parecia dispuesto a dejar de decir cosas sin sentido y que no tenia nada que ver ahora. No queria tocar aquel tema, pero esta era una buena oportunidad para acabar con el problema de raiz. ?Terminaste de enloquecer? Por favor, bajate de esa nube, yo no siento nada por ti, no seas tan iluso. El ¨²ltimo suspiro que exhale por ti se qued¨® congdo hace a?os, no se elev¨®o siempre lo hacia, ?sabes por qu¨¦? Porque en ese momento supe que mis sentimientos por quien crei ¡°el amor de mi vida¡± habia agotado su ¨²ltimo suspiro, porque t¨² mismo te encargaste de matar todo. ?Qu¨¦ vas a estar sintiendo por mi? Incluso, ?alguna vez sentiste algo por mi?-crei que al decirle todo aquello me sentiria m¨¢s libre y aliviada por solt¨¢rselo en cara, por desahogar lo que llevaba dentro por tantos a?os, pero fue todo lo contrario, sentia una presi¨®n en el pecho que apenas me dejaba respirar. Alexander me veia con un dolor escondido en su incred y divertida mirada, ya no sabia qu¨¦ m¨¢s decir para que entendiera que estaba equivocado, que todo muri¨® en el momento que firme el divorcio. -?Asi es? Porque tus ojos me dicen todo lo contrario. -dijo con serenidad y con tanta seguridad de sus pbras, que no me faltabans ganas de darle una bofetada para ver si asi entendia, pero no lo iba a hacer con presencia de Trist¨¢n. A pesar de todo lo que ha pasado entre nosotros, yo aun siento mil cosas por ti desde el dia que te conoci y cuando te pedi que te casaras conmigo, cuando te vi de nco luciendo sonrisa m¨¢s hermosa mientras llegabas a mido, cuando te volvi a ver despu¨¦s de a?os, babas con tu padre luciendo tan radiante, cuando supe que tuviste a mi hijo, cuando te bes¨¦ y lo sigo sintiendo en este momento que veo tus ojos. humedecidos, neg¨¢ndote a aceptar que sigues sintiendo algo por mi. Cuando estoy cerca de ti y no te puedo tocar, no te puedo besar ni acariciar, cada vez que me miraso ahora, con el ce?o fruncido, haciendo tu mayor esfuerzo por parecer molesta y enojada conmigo, pero muy en el fondo de ti sabes que es un intento por enterrar todo lo que sientes por mi.-tragu¨¦ en seco, mientras limpiaba mis ojos que efectivamente estaban humedecidos sin haberme dado cuenta, pero no era m¨¢s que de rabia y frustraci¨®n. Me di vuelta para reirme sin gracia, cada vez que haba llegaba aun m¨¢s lejos, sacaba conclusiones des que no estaba ni cerca. Volvi hacia ¨¦l y solt¨¦ un suspiro cansado mientras negaba con cabeza. ?Y qu¨¦ quieres que escuchar de mi? ?Qu¨¦ le digo que siento? ?quiere que le diga que siento algo bonito y bueno por ti despu¨¦s de estabas todo lo que ha pasado? Despu¨¦s de verte semidesnudo a punto de tocar el cuerpo de esa mujer que parecia disfrutar de lo que haci¨¦ndole, despu¨¦s de seis meses en los que te acostaste con e infinidades de veces y volvias a casa indiferente, sin ganas de tocarme ni un pelo,o si me despreciaras. Qu¨¦ quieres que sienta, despu¨¦s de ver a mi esposo en su oficina a punto de¡­ Sarah, Sarah, mi amor. No, no estuve seis meses con e. Si acepto que cambi¨¦ contigo, pero no porque estuve acost¨¢ndome con Rachel. Sarah, todo ese tiempo estuve debati¨¦ndome mentalmente por situaci¨®n, recibiendo sus amenazas, sus chantajes, aparte mi responsabilidad en empresa, mi familia, mi hermano, no pod¨ªa decirtelo, no sabia qu¨¦ hacer, no queria que te hicieran da?o y tampoco que ventran a los cuatro vientos lo que pas¨® con Alexis. Y todos tienen raz¨®n, lo manej¨¦ de peor manera, el da?o termin¨¦ haci¨¦ndolo yo y me arrepiento cada dia de mi vida, estoy arrepentido por todo, por eso te pido perd¨®n y te lo seguir¨¦ pidiendo hasta que alg¨²n d¨ªa lo hagas de coraz¨®n. me qued¨¦ inm¨®vil frente a ¨¦l con mis brazos cruzados sobre el pecho, una sonrisa sin gracia se asomaba en mi rostro y me acerqu¨¦ un paso m¨¢s a ¨¦l para escupirlo lo siguiente en su cara. Primero, no soy tu amor. Segundo, no quiero har m¨¢s del pasado, no es m¨¢s que eso y nada va a cambiar. ?Sabes cu¨¢l es diferencia entre t¨² y yo? Que yo no me qued¨® con primera y opci¨®n m¨¢s f¨¢cil para resolver los problemas. Saldr¨¦ de esto, pero no ser¨¢ casandome contigo. dije en voz baja muy cerca de su rostro, tanto que nuestras respiraciones llegaron a mezrse por un momento, sus ojos dolidos no dejaban de observar mi rostroo si quisiera guardar en su memoria cada detalle. Apart¨¦ vista cuando su mirada se detuvo en misbios por un momento y su manzana de Ad¨¢n se movia al tragar en seco. -Llevare a mi hijo a su habitaci¨®n y tu deberias irte, es tarde. Alexander solt¨® un suspiro cansado y mir¨® al oscuro cielo por unos segundoso si en cualquier momento este le fuera ayudar. Tristan termin¨® en mi hombro sin inmutarse y pas¨¦ por undo de Alexander, para caminar de vuelta a casa y sus pbras me detuvieron cuando di solo tres pasos. porque Todo esto, todo este asunto de los Dubois, nuestro hijo, esto que est¨¢ pasando no te hace caer en cuenta que no vale pena este odio que sientes por mi, ese resentimiento, yo no soy tu enemigo, soy el padre de tu hijo, tu primer hombre, tu primer esposo, yo te hice da?o, pero solo yo puedo arrerlo. No me arrepiento de nada de lo que dije, ?sabes por qu¨¦? Porque estoy enamorado de ti, estoy volvi¨¦ndome loco por estar de nuevo contigo y con Trist¨¢no una familia, familia que nos merecemos. Y yo s¨¦ que t¨² tambi¨¦n, pero todo esto te da miedo, pero te digo algo, si en alg¨²n momento de tu vida decides darme una segunda oportunidad, todo ser¨¢ diferente, empezando por mantener a mi familia alejada de nuestro matrimonio, porque te dar¨¦ el lugar que mereceso mi esposa, mi mujer, Sra. Lancaster. -cuando pens¨¦ que Alexander no podr¨ªa decir nada m¨¢s descabedo, me sale con todo esto. Cerr¨¦ mis ojos con fuerza cuando senti un escalofrio que me recorri¨® desdes piernas hasta que se aloj¨® en mi nuca, mis manos porque yo no iba a aceptar algo que no me pasaba. No se qu¨¦ era lo que Alexander esperaba con decir todo aquello, ?que salte de emoci¨®n y le diga que si me quiero casar con ¨¦l? ?Por favor! Hay m¨¢s formas de acabar con todo esto. Antes de seguir mi camino con Trist¨¢n en mis brazos, apenas gir¨¦ mi cabeza sobre mi hombro para mirarlo de reojo. Olvidate de mio mujer. Chapter 74 Chapter 74 Quien no lo conozca, que lopre. El proyectoenz¨® con buen pie a pesar de los problemas que rodeaban a mi familia y que hasta ahora no habia soluciones viables que no fuera casarme de nuevo con Alexander. El personal de Innova y LC que trabajarian con las coliones, ya estaban muy bien instdos en empresa, lo que me dejaba m¨¢s tranqu por esedo. La puerta de mi oficina se abri¨® despu¨¦s de tocar un par de veces y el rostro de mi padre apareci¨® en mi campo de visi¨®n con Trist¨¢n en sus brazos, le regal¨¦ una sonrisa antes de invitarlo a pasar. ¡ª?Est¨¢s ocupada? -pregunt¨® mientras se sentaba en si al frente de mi escritorio. Dej¨¦ de teclear en mi ordenador y apart¨¦ mirada de los documentos que tenia en mano para prestarle atenci¨®n. Para ti jam¨¢s lo estar¨¦. ?Ya acabaste el paseo con mi bebe? -pregunt¨¦ mirando a Trist¨¢n que jugaba con el dinosaurio de juguete que le regal¨® Alexander. Por supuesto que no, solo estamos tomando un descanso, luego lo llevare al taller de Patrick junto con Alexander, quiere ver a los dise?adores en i¨®n.-Trist¨¢n, al escuchars pbras de mi padre asinti¨® con efusividad y lo mire con sorpresa, pero sobre todo a mi padre, que parece estar cada vez m¨¢s cerca de mi exesposo. Alguien por ahi va a seguir los pasos de familia. dije dejando el nombre de aquel hombre en un segundo no. ¨C Si, mam¨¢, Patick me va a ense?ar, ?quieres it con nosotros? invitaci¨®n de Trist¨¢n me dej¨® hda, sin saber que responder, sinceramente, estos dias he estado evitando a Alexander, porque estaba empe?ado en har siempre de un nosotros que ya no existe. Me gustaria, pero tengo mucho trabajo por hacer. -se?al¨¦ los papeles sobre el escritorio y sus cejas se juntaron al igual que sus peque?as manos, tal yo lo hace cada vez que quiere convencerme. Por favor, mami, ven con nosotros, solo ser¨¢ un ratito. su tierna voz de suplica me conmovi¨® un poco. Mir¨¦ a mi padre quien levant¨® sus manoso si se estuviera librando de culpas. No me mires asi, no tengo nada que ver, sin embargo, si creo que deberias ir, ya sabespartir un momento con Trist¨¢n, ell trabajo puede esperar unos minutos. Vamos, cari?o, p¨¢?anos. -Trist¨¢n se movi¨® inquieto estando de acuerdo con mi padre y luego de unosrgos segundos asenti con cabeza. Est¨¢ bien, me han convencido, pero solo ser¨¢n unos minutos. mi hijo grit¨® emocionado y choc¨® su mano con de mi padre quien lo veia divertido. -Eso no se lo ense?¨¦ yo. -dijo mi padre con diversi¨®n y no hacia falta preguntar para saber qui¨¦n le ense?¨® aquello. -Antes de irnos, venia a decirte que organizare una reuni¨®n en vi por tu cumplea?os. -lo mir¨¦ confundida, pero pronto cai en cuenta que habia olvidado porpleto mi cumplea?os y por supuesto mi padre no iba a dejar pasar una fecha tan importante para ¨¦l, ro que iba a celebrarlo. -Pap¨¢, hay mucho por hacer, no tengo cabeza para celebrar mi cumplea?os, sabes que tenemos el tema de los Dubois respir¨¢ndonos en nuca, el proyecto que haenzado de maravi, hay mucho trabajo en empresa. -me excus¨¦ con intenci¨®n de que desistiera de idea, pero en sus ojos pude ver que no iba a cambiar de opini¨®n. -?C¨®mo voy a dejar de celebrar tu cumplea?os? Harias lo mismo por Trist¨¢n, ambos somos padres y como padres queremos festejar un momento tan importante, no todos los dias se cumple treinta a?os, adem¨¢s te tengo un regalo que no puede esperar. -solt¨¦ unrgo suspiro al ver su rostro emocionado por idea, no podia hacerle tal desaire a mi padre, despu¨¦s de todo, solo seria una reuni¨®n en casa. Est¨¢ bien. -respondi al fin y me levant¨¦ de mi asiento tocando mi cuello que do desde esta ma?ana. -Vamos a dar ese paseo por el taller, despu¨¦s debo har con Vincent. De seguro estar¨¢ con nosotros, ya est¨¢n por llegars modelos de prueba y debe estar presente. - asenti con mi cabeza, me senti menos ioda si ¨¦l estaba con nosotros. Trist¨¢n se bajo del regazo de mi padre de un salto y corri¨® hacia mi para tomar mi mano y caminar lo m¨¢s r¨¢pido que sus piernas se to permitian. Mi padre seguia nuestros pasos hasta llegar al taller de Patrick, donde estaba reunido hando con Alexander, Juli¨¢n ys dos dise?adoras que estarian representando a cada empresa. -?Ales! -Trist¨¢n me solt¨® mano en el momento que vio a su padre sentado, quien volte¨® de inmediato al escuchar su dulce voz y lo recibi¨® en sus brazos cuando el peque?o corri¨® hasta ¨¦l. -Mira, traje a mi mam¨¢. -me qued¨¦ de pie a una distancia considerable mirando a mi hijo que se veia tan feliz en los brazos de Alexander. Los ojos de Alexander se posaron en mi m¨¢s de lo que deberia y le regal¨¦ una sonrisa fingida en modo de saludo. Por fin tu madre sali¨® de su escondite, bien hecho. -esfum¨¦ sonrisa cuando escuch¨¦ que le susurr¨® a mi hijo sin verg¨¹enza alguna y el peque?o me mir¨® con diversi¨®n en su rostro. -Buen dia, Sarah, llegas a tiempo. Lenc¨¦ una mirada inexpresiva a Alexander y le sonrei a Juli¨¢n, quien se levant¨® del asiento donde ha estado todo este tiempo, con su mirada puesta en mi. Sarah, me alegra que est¨¦s por aqui. Las modelos de prueba est¨¢n por llegar, puedes tomar mi asiento para que est¨¦s m¨¢s c¨®moda. ¨C Juli¨¢n habl¨® sin apartar un segundo sus ojos de mi rostro y sonrisa en mi rostro se ensancho antes de har. Te lo agradezco, Juli¨¢n.-camin¨¦ hacia ¨¦l, bajo atenta mirada de todos los presentes, hasta llegar a si que sostenia para mi. -Qu¨¦ bueno que a¨²n existan caballeros. -tom¨¦ asiento a undo de Alexander y al frente de Patrick, este ultimo tenia una mirada deplicidad cual ignor¨¦, pues sabia lo que pasaba por su mente y su gran imaginaci¨®n. No hay de qu¨¦, Sarah. -respondi¨® Juli¨¢n, qued¨¢ndose de pie a mido. El taller qued¨® sumido en el silencio por unos segundos, en los que miraba despreocupadas muestras de t sobre el escritorio de Patrick, hasta que alguien ar¨® su garganta con intenci¨®n de mar atenci¨®n y luego, escuch¨¦ voz fria y profunda del hombre sentado a mido. -Pues, Sarah, mi asiento est¨¢ m¨¢s c¨®modo, si¨¦ntate aqui. -sus pbras me causaron gracia, pero por fuera me mantuve con total seriedad. ?A qu¨¦ venia esto? Ya estaba sentada y no iba a cambiar de asiento solo porque ¨¦l lo dice. Sin apartar mis manos des finas ts, le di un vistazo a Alexander, encontr¨¢ndome con sus mejis ligeramente sonrojadas y el ce?o fruncido. Tom¨¦ una bocanada de aire y mi mirada vte se pos¨® por un momento en nuestro hijo que apart¨® su vista de Alexander y me mir¨® esperando que respondiera. ¨C Gracias, ya estoy c¨®moda. -respondi simple, volviendo mis ojos a su rostro por escasos segundos y le prest¨¦ de nuevo toda mi atenci¨®n as ts de mejor calidad. El silencio volvi¨® a reinar, pero no dur¨® por mucho tiempo, pues voz de Vincent son¨® por todo el taller, llenando mi pecho de alivio. Ya podia estar m¨¢s tranqu con ¨¦l aqui. -Buenos dias a todos. Las modelos ya est¨¢n aqu¨ª. -dijo con su voz seria, que usaba cuando estaba en el trabajo. Mi cuerpo se gir¨® un poco para tener mejor vista posible de entrada des tan esperadas modelos. -Pueden seguir. Las nueve modelos de prueba entraron una tras otra, todas eran altas, delgadas y muy bien arredas. Ahora toda atenci¨®n estaba puesta en es y disimdamente, solt¨¦ el aire que ha estado reteniendo desde el momento que Alexander me dirigi¨® pbra. Bienvenidas, todos est¨¢bamos esperando por ustedes, pasen, pasen, camina, quiero darles un vistazo. -Patrick se levant¨® de un salto de su lugar y se acerc¨® as mujeres inspion¨¢nds de arriba abajoo solia hacer. -Est¨¢n perfectas, los dise?os ser¨¢n todo un ¨¦xito, ?cierto que si? ?ustedes que opinan? Den sus opiniones, ustedes dos trabajaran con los cuerpos de estas mujeres. ¡ªmi dise?ador estre les pidi¨® a todos, pero m¨¢s que todo as dos dise?adoras que trabajarian con ¨¦l, despu¨¦s de todo, los tres llevarian a cabo cada uno de los dise?os des dos coliones. Sin embargo, detall¨¦ a cada mujer, mientras que todos estaban contentos cons modelos y daban buenas opiniones de cada una, pero ha un peque?o detalle que no me terminaba de convencer y aunque no estuviera en el contrato, no podia pasarse por alto, pues esto era lo que nos diferenciaba des dem¨¢s empresas. Lo siento, me disculp¨¦ con Ada y Zafiro, el par de dise?adoras que estaban encantadas con los moldes con los que trabajarian. Inmediatamente, todos guardaron silencio y nie observaton expectantes a lo que estaba por decir. Lo que diferencia Doinel de otras marcas, es que dise?amos para todass tas, ?d¨®nde est¨¢ns modelos curvy? Nos van a incluir esta vez? Vincent abrio boca para har al darse cuenta de ello, pero no dijo nada, mientras que el resto lo miraba esperando que diera una respuesta o una soluci¨®n, despu¨¦s de todo, sigue siendo el presidente hasta que mi padre lo decida. -No he querido decir nada antes, pero mi hija tiene raz¨®n, ?qui¨¦n se ha encargado des modelos?-mi padre le pregunt¨® a Patrick, el pobre hombre palideci¨® con el peque?o problema y habl¨® r¨¢pidamente. -Bueno, Sr. Doinel, sabemos que Sra. Boyer era encargada des contrataciones, peroo ya no forma parte del equipo, Paul se ha tomado molestia de hacer ese trabajo, no sabia que descartaria as modelos de ta grande, por un momento pens¨¦ que seria diferente por ser una cboraci¨®n a tres vias. -inform¨® Patrick luciendo preocupado y mis alertas se activaron al escuchar aquel nombre. No sabia si Paul lo hizo adrede para sabotear el proyecto o si desconoce que trabajamos con todo tipo de modelos, aunque lo m¨¢s probable es que sea primera opci¨®n, pues aparte de ser socio, ha trabajado durante a?os en empresa, imposible que no lo sepa. -Vale, yo me encargo de esto, ustedes contin¨²en, -intervine antes de que alguien dijera una s pbra y me levante de mi si, dispuesta a ir a har con Paul sobre el caso y de paso analizaba su comportamiento conmigo despu¨¦s de haberlo alejado dr¨¢sticamente. Al enemigo es mejor mantenerlo cerca. This content is ? N?velDrama.Org. Antes de dar un paso, Alexander se levant¨® con Tristan en sus brazos, obstruyendo mi paso y me miro con el ce?o fruncido, lucia molesto o preocupado, da igualo se est¨¦ sintiendo. No ir¨¢s s. -dijo sin apartarse de mi camino y tuve que tomar un respiro para conservar mi paciencia. Ignor¨¦ sus pbras y me alej¨¦ de ¨¦l saliendo por el otrodo. ?Qui¨¦n se ha creido para decirme qu¨¦ debo hacer o con qui¨¦n debo ir? ?Alguien huele eso? Huele a celos. ambiente naturalmente inc¨®modo. escuch¨¦ voz divertida de Patrick cuando cruce puerta saliendo del taller y de aquel No le prest¨¦ atenci¨®n a aques pbras sin sentido y camine por el pasillo mientras saludaba a los trabajadores que se cruzaban por el camino, pero no llegu¨¦ demasiado lejos cuando senti una mano tomando mi brazo y deteniendo el m¨¢s minimo movimiento. Gir? mi cabeza con frustraci¨®n y el enojo naci¨® en mi pecho al ver sus ojos color miel. ?Podr¨ªas apartar tu mano de mi? Si no es mucha molestia. -dije sin m¨¢s minima gracia, ardiendo por dentro mientras miraba su mano que seguia aprisionando mi brazo, sin embargo, Alexander no hizo caso, solo aflojo su agarre. Vale, no lo hagas. ?D¨®nde has dejado a Trist¨¢n? -Lo he dejado con Leonardo, no dejar¨¦ que vayas s a boca del lobo. -mi ce?o se frunci¨® casi en autom¨¢tico, mis ojos no podian ocultar irritaci¨®n que su s presencia me causaba. ?En serio crees que pueda hacerme algo en mi propia empresa? No tienes de qu¨¦ preocuparte, puedo resolver esto sin ser respaldada por nadie. -aprovech¨¦ oportunidad para librarme de su agarre de un solo tir¨®n y cuando di media vuelta para seguir mi camino, Alexander habl¨®. A estas alturas, Paul es capaz de cualquier. D¨¦jame cuidarte, ?puedes confiar en mi?-cerre mis ojos mientras esbozaba una sonrisa sin gracia, entonces, volvi hacia ¨¦l, encontr¨¢ndome con el brillo de sus ojos. ?Eso era posible a estas alturas? No me pidas imposibles.solt¨¦ sin esfumar sonrisa de mi rostro, pero sus ojos se varon en mi mueca y elimin¨¦ mi sonrisa de inmediato. No tienes por qu¨¦ preocuparte por mi, nunca lo has hecho, deja este juego ahora mismo. -dije sin poder ocultar un segundo m¨¢s mi enojo y ¨¦l dio dos pasos hacia mi consisuras de susbios levemente curvadas formando una sonrisa, a pesar de que sabia que lo hacia para intimidarme, no retrocedi ni un poco, me mantuve firme en mi posici¨®n desafiandolo con mirada. Cari?o, no estoy jugando a ning¨²n juego, me preocupo pors personas que me importan y t¨² me importas m¨¢s de lo que puedes imaginar, nunca he dejado de preocuparme por ti, no me pidas que deje de hacerlo ahora porque eso nunca va a ocurrir, mi amor. ¨Cdijo tan cerca de mi rostro que pude sentir su aliento fresco golpeando sutilmente mi rostro. Estaba tan at¨®nita pors barbaridades que acababa de decir que no me dio tiempo de reionar cuando susbios dejaron un fugaz beso en comisura de misbios. Este hijo de Vamos, iremos a har con ese imb¨¦cil, digo con Paul. -sin m¨¢s,enz¨® a caminar en diri¨®n a oficina de Paul, dej¨¢ndome atr¨¢s estupefacta sin oportunidad de negarme a su auto invitaci¨®n y con ganas de darle un buen golpe para que dejara de ser tan idiota. Apret¨¦ mis pu?os en el aire en un intento por calmar mi enojo que cada vez era m¨¢s grande. Nunca he dejado de preocuparme por ti.-repeti sus pbras en una m imitaci¨®n de su voz. -Quien no lo conozca, que lo No me qued¨® de otra que seguir sus pasos, sin dejar de sentirme de mal humor, despu¨¦s de todo, solo har¨¦ un peque?o remo, no seria nada del otro mundo. Mis tacones resonaban detr¨¢s de Alexander, justo cuando lleg¨® a puerta de oficina de Paul, se detuvo para esperar por mi. Primeros damas. -abri¨® puerta sin antes tocar,o si no le importara que Paul pudiera estar ocupado o simplemente no estar. -Estoy siendo todo un caballero, a¨²n existen. Pas¨¦ sin mirarlo, ignorando lo que acababa de decir y cuando Paul me vio se levant¨® de su asiento con una sonrisa en su rostro,t cual se esfum¨® al mirar detr¨¢s de mi. Sarah, qu¨¦ sorpresa tenerte por aqui. Pasa, toma asiento. -me se?al¨® si frente a ¨¦l, apenas mir¨¦, pero no me sent¨¦, me qued¨¦ de pie observ¨¢ndolo. -?Tenias que venir con este se?or?-pregunt¨® refiri¨¦ndose a Alexander quien se detuvo a mido,o si quisiera protegerme de cualquier cosa que Paul pudiera hacer. Pero, repito, Paul no es capaz de hacerme da?o en mi propia empresa. Abri boca para responder, peros pbras se quedaron atascadas en mi garganta al escuchar que Alexander se adnt¨®. Por supuesto, tengo que estar aldo de mi mujer, hemos estado mucho tiempo alejados y ahora no somos capaces de separarnos ni por un segundo, ?cierto, cari?o? -por poco me atraganto con mi propia saliva con gran mentira de Alexander, mi cabeza se volteo sin ning¨²n cuidado para poder mirarlo con sorpresa y confusi¨®n. Pero que est¨¢ diciendo este imb¨¦cil. Necesito mucha, mucha paciencia, porque Alexander acababa con e con mucha facilidad. Chapter 75 Chapter 75 Qu¨¦ has firmado. No quise seguirle el juego a Alexander, pero tampoco lo negu¨¦, despu¨¦s de quedarme cada por unos segundos, preferi que Paul creyera lo que el hombre a mido decia, pues de esa manera podia jugar con su mente, que piense que todos sus esfuerzos fueron en vano. -Paul, hay un problema cons modelos de prueba, no has contratado as modelos de ta grande, est¨¢s encargado de esto y necesito una soluci¨®n antes de que los dise?adoresiencen con su trabajo. -fui directo al grano, evadiendo cualquier conversaci¨®n que no tuviera que ver con el trabajo. Losbios de Paul se abrieron levemente,o si supiera de lo que estaba hando y se sent¨® en el escritorio para tomar un folder con el logo de empresa con varias hojas. ro,s modelos de ta grande. Por supuesto ques he contactado, de hecho, solo falta firma de tu padre en los contratos y es estar¨¢n aqui cuanto antes, no me he olvidado de ello. -dijo mostrando el folder que tenia en su mano y una leve sonrisa apareci¨® en su rostro. -Entonces, dame los contratos y har¨¦ que mi padre los firme. -respondi extendiendo mi mano para tomar el folder, pero Paul lo aparto de inmediato, sin m¨¢s minima intenci¨®n de entreg¨¢rmelo. -Lo siento, Sari, estoy encargado de esto y demora ha sido mi culpa, me encargar¨¦ personalmente que Leonardo firme estos documentos, quiero disculparme con ¨¦l y con todo el equipo. -le di un r¨¢pido vistazo a Alexander y este miraba a Paul con desconfianza, era normal despu¨¦s de todo lo que sabiamos de ¨¦l y su familia. Volvi a mirar a Paul, buscando m¨¢s minima se?al de que algo andaba mal, para poder entender gran desconfianza de Alexander, pero se ve¨ªa muy tranquilo. Retir¨¦ mi mano y asenti con cabeza. Mi padre est¨¢ en el taller de Patrick, mientras m¨¢s r¨¢pido lo firme, m¨¢s r¨¢pidoenzaremos a trabajar en el proyecto. Por favor, no demores y no hagas que coli¨®n se atrase. -dije antes de dar media vuelta y salir de oficina de Paul. Enseguida, escuch¨¦ unos pasos detr¨¢s de mi y supe que era Alexander quien me segu¨ªa, pero pronto, otros pasos se unieron a nosotros y no hizo falta que mirase hacia atr¨¢s para saber que Paul se uni¨® a nosotros. Espera, ir¨¦ contigo, vamos al mismo lugar, ?cierto? -antes de que pudiera reionar, Paul caminaba a mido con el folder en su mano y solo asenti con cabeza. Puedes adntarte, mi mujer y yo iremos a otro lugar antes de volver al taller. -Alexander respondi¨® por mi y mi cuerpo se tenso cuando senti su brazo rodear mi cintura deliberadamente,o si en verdad fu¨¦ramos una pareja y lenc¨¦ una m mirada por lo que acaba de hacer, pero este se limito a sonreir mientras me apretaba hacia su cuerpo. Disimdamente, le pellizqu¨¦ cintura para que me soltara y dejara deportarse de esa manera sin mi permiso, sin embargo, Alexander ni se inmut¨®, solo logr¨¦ que me tomara con m¨¢s fuerza de cintura. Sabes, Sari. Es una l¨¢stima que hayas caido ante manipci¨®n de un hombre que no pens¨® en que eras su ¡°mujer¡± antes de serte infiel. Te crei m¨¢s inteligente.-Paul se expres¨® sin verg¨¹enza alguna, antes de desviarse a entrada del taller, dej¨¢ndome con pbra en boca. Aprovech¨¦ que Paul ya no estaba y me solt¨¦ sin ning¨²n cuidado del agarre de Alexander que comenzaba a quemar mi piel, me detuve a una distancia considerable del taller donde todo el equipo estaba presente cons modelos y fulmin¨¦ con mirada al imb¨¦cil que se detuvo frente a mi. -Vuelves a tocarme sin mi consentimiento y¡­-dej¨¦ pbra en el aire cuando Alexander me interrumpi¨® a vez que daba un paso hacia mi. ?Y qu¨¦? pregunt¨® desafiante y abri mi boca para decirle que iba a darle una golpiza, pero volvi a cerrar porque no valia pena lo que sea que vaya a decirle, tampoco queria perder mi tiempo con ¨¦l. Cuando estuve por dar media vuelta y dejarlo solo en medio del pasillo, me tom¨® mano y tir¨® de e, guiandome hasta oficina que le habian asignado, por supuesto me resisti a ser arrastrada por ¨¦l a un lugar donde estaria a ss con ¨¦l, porque no soportaba escuchars barbaridades que tenia para decirme sin que mi sangreenzara a hervir, pero dej¨¦ de resistirme al darme cuenta que los trabajadores nos miraban sin disimulo. Alexander cerr¨® puerta una vez que estuvimos dentro y no esper¨¦ a que me soltara para estampar pisarlo con punta de mi tac¨®n. Te has vuelto loco, ?c¨®mo te atreves a arrastrarme contigo de esa manera?-escupi evidentemente molesta y Alexander no hizo otra cosa m¨¢s que quejarse de dolor en su pie. -?Puedes ser amable conmigo aunque sea por un segundo?-pregunt¨® en medio de su dolor y resopl¨¦ con frustraci¨®n. No me veaso tu enemigo, estamos en el mismo equipo, ?o no? ?Tienes algo por decirme? No era necesario que me trajeras hasta aqui. -dije alej¨¢ndome de ¨¦l, hasta llegar al ventanal con vistas a calle, me qued¨¦ mirando el tr¨¢fico, esperando que soltara lo que tenia para decir sin tomarme molestia de mirarlo. Si, tengo algo por decir y no lo iba a hacer en medio del pasillo frente a tantas personas respondi¨® desde su lugar y me alivi¨¦ porque habia entendido que no queria estar cerca de ¨¦l. -?No te result¨® sospechoso los supuestos contratos que debe firmar Leonardo? -pregunt¨® de pronto y me gire hacia el sin entender a lo que se referia. ?Sospechoso?-respondi con otra pregunta y ¨¦l asinti¨® con su cabeza, ?Qu¨¦ podia haber de sospechoso en unos contratos? No me lo tomes a mal, s¨¦ que esta es empresa de tu padre y por ende es tuya, pero sabemos que Paul est¨¤ mal de cabeza. Contrata as modelos convencionales, pero de pronto faltan contratos que necesitan firma de Leonardo Doinel. ¡ªanalic¨¦ sus pbras por un momento y entendi su mirada de desconfianza en oficina de Paul. Habia logrado sembrar duda en mi, pues Paul ni siquiera dej¨® que yo me encargara de aquel folder. -Tengo a?os trabajando en misma industria, lo sabes y nunca habia visto tal cosa, no creo que se deba a que est¨¢ haciendo mal su trabajo, teniendo en cuenta que se ha encargado de una des empresas fuera del pais por a?os. lo que decia Alexander cobraba sentido para mi y pronto, preocupaci¨®n apareci¨® sin poder evitarlo. Pero, a ver, estamos hando de mi padre, lleva m¨¢s a?os que el mismisimo Alexander Lancaster en la industria y s¨¦ que no seria capaz de firmar algo que encuentre mal. ¨C Alexander, entiendo tu preocupaci¨®n y has logrado que yo tambi¨¦n me preocupe, pero estamos hando de mi padre, ¨¦l no se dejaria enga?ar tan f¨¢cilmente. -respondi, confiando en habilidad de mi padre en los negocios. Por m¨¢s que sepamos lo cruel que es Paul, no es tan tontoo para hacer firmar un documento con cualquier fin que lo beneficie a ¨¦l y a su familia, Paul sabe muy bien que nadie es capaz de enga?ar a Leonardo Doinel. -?Es todo lo que tenias que decir? Las cejas de Alexander se elevaron y sus ojos se varon en los mios en silencio. ?Qui¨¦n en su sano juicio puede confiar en Paul despu¨¦s de todo lo que ha hecho?-pregunt¨® incr¨¦dulo y echandole m¨¢s le?a al fuego. Por supuesto que no confiaba en Paul, pero habia limites que no era capaz de cruzar y tal vez por esto, es que no se ha atrevido a hacer un movimiento en nuestra contra. A estas alturas, no confio en nadie. -dije directamente y enarc¨® una de sus cejas antes de caminar lentamente. ?Ni siquiera en mi? -al escuchar su pregunta en voz baja, lo mir¨¦ con diversi¨®n en mi rostro, mientras caminaba hacia ¨¦l, eliminando el espacio que nos quedaba, el suficiente para quedar frente a ¨¦l, para decirle a cara. Ni siquiera en ti.-respondi con sinceridad y su mirada de indignaci¨®n me caus¨® gracia. Nada m¨¢s que agregar? Tengo trabajo por hacer. Si, tengo una cosa m¨¢s por decir. -mir¨¦ mi reloj de pulsera con impaciencia y esper¨¦ a que continuara hando para poder escapar de esa oficina queenzaba a asfixiarme. -Entiendo que ahora no confies en mi y no pretendo discutirlo, s¨¦ que me odias o crees odiarme, pero mis iones haran por si ss, ?no me ves? Estoy arrepentido por lo que hice y lo que no hice, pero de lo que m¨¢s me arrepiento es de haberte perdidoo mujer, ahora solo quiero tu perd¨®n. Un escalofrio recorri¨® mi espalda al escuchar cada una de sus pbras o tal vez porque me irritaba lo cerca que estamos el uno del otro, sin embargo, ocult¨¦ mis emociones en un ce?o fruncido. Alexander, basta, pasa p¨¢gina, ?quieres mi perd¨®n? Vale, te perdono, pero para de har de mi o de nosotros cada vez que tienes oportunidad, lo ¨²nico que nos une es nuestro hijo, no vas a obtener nada m¨¢s de mi, nuestro matrimonio termin¨® hace a?os. ?No me ves? Sin ti estoy mejor. sin esperar una respuesta de su parte, sali de su oficina sin mirar atr¨¢s, sin mirarlo a ¨¦l, Tom¨¦ una bocanada de aire cuando cerr¨¦ puerta, con intenci¨®n de calmar mi pulso que se habia disparado sin darme cuenta en qu¨¦ momento. Respir¨¦ profundo mientras volvia al taller de Patrick con intenci¨®n de encontrar a Paul y pedirle los contratos que mi padre iba a firmar, pero me llev¨¦ una gran sorpresa al darme cuenta de que ¨¦l no se encontraba ahi. No quise interrumpir a nadie con visita des modelos de prueba, al ¨²nico que m¨¦ fue a Vincent, quien estaba cerca de entrada con los brazos cruzados y con cara de pocos amigos sin apartar mirada de Abby que se ha unido al grupo y parloteaba sin parar mientras separaba con cada una des modelos. Vincent al verme, dej¨® caer sus brazos a los costados y solt¨® un suspiro de alivioo si hubiese llegado su salvaci¨®n. Tu amiga est¨¢ cada vez est¨¢ m¨¢s loca. -dijo cuando sali¨® del taller para encontrase conmigo. -?Qu¨¦ pasa? ?Est¨¢s bien? ¨C pregunt¨® despu¨¦s de mirar mi rostro por unos segundos y asenti con mi cabeza en respuesta. Estoy bien. ?Has visto a Paul? -pregunt¨¦ por ¨¦l de inmediato sin perder el tiempo y Vincent me mir¨® confundido. Se ha ido hace un momento. Nos ha dicho que hubo un error en los contratos y faltaba firma de Leonardo, por eso faltarons modelos curvy, pero ya est¨¢ todo arredo. -respondi¨® sin esfumar confusi¨®n en su rostro que se mezba con su expresi¨®n seria. ?Mi padre revis¨® y firm¨®?-pregunt¨¦ conservando un poco de ocupaci¨®n en mi coraz¨®n y Vincent asinti¨® a¨²n m¨¢s confundido. -?Qu¨¦ pasa? ?Hay alg¨²n problema? -negu¨¦ con mi cabeza sin ser capaz de repetirs pbras de Alexander al desconfiar de los documentos, de todos modos, me iba a cerciorar personalmente que todo estuviera en orden. This content is ? N?velDrama.Org. ¡ª?Cuando estar¨¢ lista auditoria? -cambi¨¦ de tema r¨¢pidamente, aunque el tema principal seguia siendo los Dubois, Vincent se qued¨® en silencio por unos segundos, en los que dudaba en si har o no, con aquello entendi que ya tenia toda informaci¨®n y no me lo dijo antes. Vin, hay alguna irregridad?-me senti inquieta porque su expresi¨®n me daba a entender que no habia buenas noticias para nosotros. No queria molestarte porque has estado estos dias encerrada en tu oficina y entendi que era porque no querias que nadie te molestara¡­ -Vincent¡­lo m¨¦ por su nombre con advertencia, demostrandole mi descontento por no haberme informado de esto en su debido momento. -Hay irregridades que han sabidoo maquir, si, y no solo aqui, tambi¨¦n en empresa a cargo de Paul.-qued¨¦ at¨®nita al escuchar respuesta de Vincent y mi malhumor estall¨¦ enseguida. Me resultaba dificil creer que familia Dubois estuvieraetiendo tales delitos y perjudicando a mi familia sin temor alguno, esta no solo era empresa de los Doinel, tambi¨¦n de los Dubois y se estaban aprovechando de su poder. -Lo ultimo que me faltaba. -dije para mi misma antes de dar media vuelta y caminar con paso r¨¢pido a la oficina de Paul. pasos. ¨C Sarah, no, ?qu¨¦ vas a hacer?-pregunt¨® Vincent detr¨¢s de mi, aunque en unos segundos me alcanz¨®, logrando que detuviera mis -Ir¨¦ a oficina de Paul, ?no es obvio?-solt¨¦ evidentemente molesta. No hagas eso, solo lo pondr¨¢s en sobre aviso, los haremos pagar por esto pero no de esta manera, yo me encargar¨¦ de los asuntos legales-Vincent pensaba que iba a remarle a Paul por informaci¨®n de auditoria, pero estaba muy lejos de realidad. -?Por qui¨¦n me tomas? No lo pondr¨¦ en sobre aviso, es m¨¢s, me parece mejor que sigan unt¨¢ndose hasta el cuello para que paguen muy caro por el da?o que le est¨¢n haciendo a mi familia. -dije inexpresiva y pas¨¦ dergo dejando a un desconcertado Vincent en medio del pasillo. Toqu¨¦ puerta de oficina de Paul con mis nudillos y abri cuando escuch¨¦ un adnte de su parte. Sari, viniste sin tu guardaespaldas. dijo al ver que era yo y cerr¨¦ puerta detr¨¢s de mi, antes de sentarme al frente de ¨¦l, en el asiento que me ofreci¨® primera vez. No es mi guardaespaldas. ¨Cdije sin ninguna pizca de emoci¨®n en mi voz, era mejor manera para que no se diera cuenta lo que pasaba por mi mente. Ya veo. ¡ªrespondi¨® en voz baja con evidente ironia en su tono de voz, cual ignor¨¦ porpleto. Sus ojos se levantaron para mirarme y esboz¨® una d¨¦bil sonrisa de mediodo. Has cambiado tanto desde que volvimos, Sari, ese hombre te sigue importando y lo peor es que est¨¢s cegada por ¨¦l, no tengo frente a mi Sarah que decidi¨® seguir su vida sin persona que tantostimo. -Paul haba con condescendencia,o si ¨¦l no hubiese tenido nada que ver en todo esto. Paul, no vengo a har sobre mi vida personal. -lo cort¨¦ r¨¢pidamente, antes de que siguiera soltando ciza?a por su boca. Quiero ver si est¨¢ en orden el contrato des modelos curvy, me ha dejado un poco preocupada que lo hayas dejado para el ¨²ltimo momento. -Paul me mir¨® confundido, pero asinti¨® con su cabeza antes de levantarse de su asiento y buscar entre tantos documentos el folder que antes tenia a vista. Le di un r¨¢pido vistazo a su escritorio y vi tres folders id¨¦nticos, pero no podia ver su contenido a menos que lo tomara y le revisara, ramente no lo iba a hacer, solo lograria levantar sospechas. Tu padre ya lo firmado ys modelos est¨¢n por llegar, todo est¨¢ en orden, ha sido un peque?o descuido. No estr¨¢s pensando que estoy haciendo mal mi trabajo, ?o tu exesposo ya te est¨¢ metiendo ideas en cabeza? -negu¨¦ con mi cabeza mientras tomaba en mis manos el folder que antes no quiso entregarme y le di un vistazo. Puedo pensar por mi misma. -dije despreocupada, aunque no podia negarme a mi misma que gracias a lo que Alexander me dijo, era que yo estaba haciendo tal cosa, leyendo us por us del contrato y observandos firmas requeridas. Al parecer todo estaba en orden, pero un peque?o detalle m¨® mi atenci¨®n y que hizo que todas mis rmas de alerta sonaran. En los contratos des modelos de prueba, se requeria firma del presidente de Doinel y obviamente, el presidente encargado era Vincent, no mi padre. En ning¨²n contrato estaba firma de mi padre. Est¨¢ todo en orden, lo he resuelto r¨¢pido. -cerr¨¦ el folder con los contratos des modelos y lo dej¨¦ sobre su escritorio, mientras miraba su rostro con una leve sonrisa fingida. Tienes raz¨®n, est¨¢ todo en orden. -menti deliberadamente para que no supiera que me habia dado cuenta de su gran mentira y sonri¨®cido con mi respuesta. Papa, ?Qu¨¦ has firmado? Viniendo de Paul, no creo que sea algo bueno. chapter 76 chapter 76 Confesi¨®n. Fue realmente sorprendente para mi ver el cambio fisico de Rachel en tan poco tiempo, no era misma mujer que tenia el cabello bien cuidado y maquije en su rostro, admito que me daba pena por e, pero lo que le pasaba era solo culpa de e y debe hacerse responsable de sus actos. Al vernos llegar a su mesa, no pudo ocultar su sorpresa, no es para menos, pues no sabia absolutamente nada y parapletar, hoy no era dia de visita. Me sent¨¦ en si frente a e y Alexander se qued¨® de pie a mido con los brazos cruzados sobre su pecho. Por supuesto que antes de abordar el avi¨®n me imaginaba esta escena estando yo s, pero ya no habia marcha atr¨¢s, despu¨¦s de todo, Alexander tenia raz¨®n al decir que debiamos unirnos, trabajar en conjunto para que todo sea m¨¢s f¨¢cil y r¨¢pido. -?Qu¨¦? ?Qu¨¦ hacen ustedes aqui?-pregunt¨® de inmediato y pude notar que intentaba ocultar su nerviosismo, esboc¨¦ una desganada sonrisa de mediodo antes de mirao si hubiese hecho una pregunta tonta. Bueno, creo que es evidente que hemos venido a conversar contigoo personas civilizadas y maduras.-respondi tranqu, aunque por dentro estaba teniendo un encuentro de emociones que me dejaban intranqu. Los nervios de Rachel aumentaron y esta vez no lo pudo disimr, pues se frotabas manos y su pierna se movia inquieta por debajo de mesa. No pienso har con ustedes, no s¨¦ a qu¨¦ han venido, han perdido su tiempo. Guardia. estuvo a punto de levantarse de mesa mientras buscaba con mirada al guardia de seguridad que estaba a unos cuantos metros, pero detuve tomando su mu?eca adornada con unas esposas que lucian iodas. ¨C Rachel, por favor, necesito har contigo. -dije con calma mientras miraba sus ojos que de pronto se cristalizaron. Despu¨¦s de un momento en el que dudaba, asinti¨® con su cabeza y se od¨® en su si, solte cuando hizo una mueca de dolor y continu¨¦ sin esperar que e dijera una s pbra. Rachel, ir¨¦ directo al punto. S¨¦ que no eres ¨²nica culpable de lo que ha pasado, s¨¦ que te han pagado para que hicieras todo lo que hiciste, te conozco y s¨¦ que no eres una m persona, no eres ese tipo de persona que pondria en riesgo vida de los dem¨¢s con tal de conseguir lo quieres y est¨¢s aqui pagando s por esto, est¨¢s cubriendo a una persona que ni siquiera se preocupa por ti o en como est¨¢s pasando en esta c¨¢rcel¡­ Detente. -dijo interrumpiendo lo que tenia para decirle y su vista se desvi¨® por unos segundos al hombre a mido, antes de volver a prestarme toda su atenci¨®n. ?Por qu¨¦ ha venido ¨¦l?-pregunt¨® como si su presencia le disgustara y mir¨¦ al hombre del que haba, abri mi boca para responder, pero Alexander se adnt¨®. ¨C Tambi¨¦n estoy involucrado, pero si se te hace dificil soportar mi presencia, entonces esperar¨¦ afuera para que hablen mejor. ¨C movi mis cejas al escucharlo y r¨¢pidamente asenti con mi cabeza, esa era mi intenci¨®n desde un principio. Rachel no se sentiria en total confianza de har si Alexander estaba presente, lo supe porque ultima vez que habl¨¦ con Rachel estaba m¨¢s decidida a har que ahora. Te espero afuera, Sarah. Alexander abandon¨® s de visitas y por fin pude respirar aliviada. La otra vez que vine, estabas por decirme quien estaba detr¨¢s de todo esto, pero ahora no me interesa saberlo. -dijeo si no tuviera idea de lo m¨¢s minimo, no queria arriesgarme a nombrar a Paul, porque temia que e se lo informara. -Rachel, si en alg¨²n momento nuestra amistad fue importante para ti, te pido que hables y con esto no me refiero a que lo hables conmigo, sino que confieses todo. tom¨¦ una bocanada de aire, sintiendo que no estaba logrando nada con aques pbras. Mi vida y de mi familia est¨¢ en peligro por esta persona, no s¨¦ si lo sabias, pero tengo un hijo, un ni?o maravilloso que amo con toda mi alma y si algo llegase a pasarle¡­no me atrevi ni siquiera a decirlo en voz alta sin que por dentro estuviera a punto de quebrarme. Las l¨¢grimas picaban en mis ojos de solo imaginar a Trist¨¢n en una situaci¨®n que se escapaba de mis manos. Entonces es cierto, has tenido al hijo de Alexander. -asenti con mi cabeza a pregunta de Rachel y me deshice r¨¢pidamente desgrimas que impedi que es aparan, debia mantenerme fuerte. ¨C Si y es por ¨¦l que hago esto, que quiero llegar a los verdaderos responsables que siguen aluera intentando hacemos da?o, pero no tengo nada, tu contesi¨®n es ¨²nica opci¨®n que me queda. -dije sinti¨¦ndome m¨¢s calmada y volvi a toma, esta vez de sus manos, sus ojos se detuvieron en mi tacto y not¨¦ su iodidad. Si confiesas, si cboras con justicia podrias negociar tu libertad, yo podria ayudarte, contrato los mejores abogados, pero tienes que hacer lo mismo por mi. No mereces estar en este lugar a pesar de todo, no has sido tu quien pag¨® al sicario, no has sido t¨² quien ne¨® todo esto, no eres una delincuente y est¨¢s a tiempo de remediarlo, de limpiar tu nombre. -una traviesagrima se escap¨® del ojo de Rachel en cuanto escuch¨® mis pbras y se qued¨® en silencio por unrgo tiempo, habia dado por hecho que terminaria aceptando mi petici¨®n, pero esfum¨¦ aque idea cuando neg¨® con su cabeza. -Me encantaria, pero no puedo hacerlo, Sarah, no es tan sencillo. -su voz temblorosa y sus ojos llenos de dolor me daba a entender que, aunque e quisiera hacerlo, no podia, se notaba muerta de miedo. Al igual que t¨², mi familia est¨¢ en peligro, si hablo matar¨¢n a mis padres y a mi tambi¨¦n. Me tienen amenazada, me tienen con soga al cuello esperando el minimo movimiento en falso para tirar de e. -confes¨® con voz rota y segura de su decisi¨®n, mi pecho doli¨® al darme cuenta de que no solo yo era victima de esa familia tan perversa. -Yomento mucho todo esto, pero se escapa de mis manos, yo¡­ lo siento, Sarah. Lo siento tanto, he sido una tonta, me he cegado y te hestimado a ti, ¨²nica persona que estuvo para mi cuando m¨¢s lo necesitaba. Perd¨®name. Rachel rompi¨® en nto mientras se aferraba a mis manos y fue inevitable que mi coraz¨®n se encogiera por ve de aque manera, tan indefensa y sin saber qu¨¦ hacer, e fue una victima m¨¢s. Ya, Rachel,prendo situaci¨®n. -dije en un intento por calma, pero era casi imposible. No insistir¨¦ m¨¢s, es tu decisi¨®n guardar silencio, pero quiero que sepas que, si en algun momento cambias de opinion, te brindar¨¦ todo mi apoyo para que todo salga bien, guardo esperanza de que decidas tomar mejor decisi¨®n. con aquello, el nto de Rachel aument¨® y sonri¨® con tristeza. -?C¨®mo es posible que te portes tan bien conmigo despu¨¦s de todo lo que hice? pregunt¨® entre nto y apret¨¦ mi agarre en sus manos. -Porque algo me dice que antigua Rachel sigue muy dentro de ti. respondi sincera, viendo el arrepentimiento y culpa reflejada en sus ojos, esper¨¦ en silencio que su nto cesara y cuando lo consigui¨®,s pbras de Alexander antes de entrar golpearon micabeza. De pronto curiosidad me embargo porpleto y dude en hacerle aque pregunta. Ya s¨¦ que antes habia dicho que no importaba ese tema, pero duda me estaba matando. Ergui mi espalda sin solta, prepar¨¢ndome para preguntar por ello. Rachel, dejando a undo todo este asunto, quiero preguntarte una cosa y espero que seas sincera conmigo, no importa cual sea respuesta. ar¨¦ mi garganta despu¨¦s de cambiar de tema y e sec¨® sus h¨²medas mejis. ¨C Responder¨¦ depende de pregunta. -respondi¨® m¨¢s calmada, aunque de sus ojos segu¨ªan escap¨¢ndose algunas l¨¢grimas. Volvi a arar mi gargantao si tuviera algo atravesado y solt¨¦ porpleto para sentarme con m¨¢sodidad y mira directo a los ojos. Ese dia que los encontr¨¦ en oficina de Alexander, t¨² y ¨¦l¡­no sabia c¨®mo formr pregunta ys pbras se quedaron en el aire sin ser capaz de terminar frase. -Disculpa, no debi preguntar, han pasado casi cuatro a?os, no importa. Rachel entendi¨® enseguida de qu¨¦ iba pregunta y se qued¨® cada mientras me miraba fijamente y con una sorpresa oculta en sus ojos. Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. A pesar de gravedad del asunto, Alexander no cedia, no fue hasta que me enter¨¦ de que estabas de viaje a Ondo que aprovech¨¦ para ir a oficina de Alexander para presionarlo amenaz¨¢ndolo con mandar a disparar en cualquier momento. Nunca pas¨® nada entre ¨¦l y yo, ni antes ni despu¨¦s, ese dia no pas¨® nada y dudo mucho que hubiera pasado si no hubieses llegado, porque Alexander no funcionaba ni aunque hiciera gran esfuerzo. respuesta de Rachel me dej¨® petrificada en mi lugar, por poco se me olvida hasta de respirar, no sabia que pensar, ni qu¨¦ decir, mi mente habia quedado en nco. No podia creer que Alexander me habia dicho verdad, aunque los pill¨¦ en una situaci¨®n comprometedora, ellos no tuvieron sexo. Rachel no le producia ni m¨¢s minima emoci¨®n. Respir¨¦ hondo para volver a realidad y dejar de pensar en aquello, pues ahora no sabia ni qu¨¦ hacer con tal informaci¨®n. Cuando volvi en mi, record¨¦ aque foto que Rachel me habia enviado, donde los dos estaban en que fue nuestra cama y no pude evitar preguntar con evidente curiosidad y confusi¨®n. ?Qu¨¦ hay de foto que me enviaste? ?Me vas a decir que fue un montaje? -pregunt¨¦o si no estuviera aturdida en este momento y Rachel solt¨® una risa sin ganas. Fue el ¨²nico dia que dormi con ¨¦l, pero no de manera que est¨¢s pesando. -hizo una pausa para soltar unrgo suspiro y mirarme avergonzada. ¨CLe puse droga en su bebida y mont¨¦ el escenario para que pareciera que habia pasado algo entre nosotros, era parte del n, digamos que era estocada fina!, ¨¦l al principio crey¨® que fue as¨ª porque no se acordaba de nada, pero Alexander no es tonto, sabe que no pas¨® nada, ¨¦l solo se qued¨® dormido. piel se me eriz¨® de solo imaginar a Alexander en aque situaci¨®n, Rachel fue una irresponsable por drogarlo arriesg¨¢ndose a que tuviera una m rei¨®n, pudo haberle pasado algo. Por fortuna, no pas¨® nada. No pas¨® nada. Inconscientemente, solt¨¦ un suspiro de alivio tan fuerte que incluso me doli¨®, de pronto sentia que alma volvia a mi cuerpo o que me habia quitado un gran peso de encima. ¨C Ha terminado visita. -el guardia nos interrumpi¨® en parte m¨¢s interesante de conversaci¨®n y no pude evitar bufar por ser tan oportuno. Te estar¨¦ esperando por si decides har, solo procura que no sea demasiado tarde. Hasta luego, Rachel. -me despedi mientras me levantaba del asiento al mismo tiempo que el guardia tomaba a Rachel del brazo para guia de vuelta a c¨¢rcel. ¨C Espero que alg¨²n dia puedas perdonarme, Sarah. A pesar de que ambos habian desaparecido de mi vista, me qued¨¦ de pie por unos segundos mientras cerraba mis ojos con fuerza, pensando que confesi¨®n de Rachel podia cambiar muchas cosas y no estaba segura de si era para bien o para mal. Me sentia confundida y cansada, muy cansada. Sali con paso r¨¢pido de s de visita y Alexander ya me estaba esperando en el pasillo, me mir¨® cons cejas elevadas, esperando que le diera detalles de visita a Rachel, pero este no era el momento, ni el lugar adecuado para har, ahora, lo ¨²nico que quer¨ªa hacer era tomar unarga siesta o si era posible, dormir por tres dias seguidos. -?C¨®mo ha salido todo? ?Lograste convence de que hara? -pregunt¨® Alexander en medio del pasillo y no supeo debia mirarlo en este momento, lo cierto es que no quer¨ªa que se enterara por ahora que le habia preguntado aquello a Rachel y respuesta que me habia dado. No.-respondi sin dar detalles y luego de unos segundos en los que mi vista estaba vada en el suelo enpleto silencio, alc¨¦ mis ojos hasta que se cruzaron con los suyos y continu¨¦ con voz serena: - ?Sigue en pie lo de ir a tu casa? He cambiado de opini¨®n. chapter 77 chapter 77 Regalo inesperado. En los siguientes dias, me reun¨ªa con Vincent todos los dias para estudiar el estado de empresa y que se pod¨ªa usar que incriminara a los Dubois para que le dieran mayor pena en c¨¢rcel por los m¨²ltiples delitos, pero habian muchos detalles que supierono esconder, lo que habia no era tanprometedor y seg¨²n los abogados de Vincent, pena que recibir¨ªa seria de m¨¢ximo cuatro a?os y sinceramente, eso no era suficiente para mi, de resto, no hab¨ªan m¨¢s pruebas que los involucraran y eso me frustraba, ya los queria fuera de mi empresa y de nuestras vidas, pero lo que m¨¢s me irritaba es que mi padre no quiso har sobre el documento que Paul le dio a firmar, solo dijo: Confia en mi, s¨¦ lo que firmo. C¨®mo quiere que confie, si Paul me mostro un papel sin su firma y probablemente haya sido una trampa en que cay¨® redondito. No podia quedarme de brazos cruzados viendoo mi familia es destruida. Entonces, el bombillo en mi cabeza se encendi¨® y le pedi a Jack que viniera a oficina de Vincent donde hemos estado toda tarde, buscando soluciones tanto para empresao para todo este circo montado por los Dubois. Me maba. -Jack apareci¨® casi de inmediato y asenti con mi cabeza mientras cerraba puerta detr¨¢s de ¨¦l, antes de asegurarme que no habia nadie merodeando por el lugar y que pudiera escucharnos. ?Los abogados han dado respuesta sobre Rachel? pregunt¨¦ sin rodeos, e era ¨²nica pieza que teniamos a nuestro alcance y que era ve para hacerlos caer a todos, pero si no haba era igual a nada. -La misma respuesta de todos los dias, e se niega a har, dice que no conoce a Paul ni a ning¨²n Dubois, pero los abogados saben que est¨¢ mintiendo. -chasque¨¦ mi lengua con frustraci¨®n al escuchar la respuesta de Jack, camin¨¦ de undo a otro pensando que podia hacer al respecto, mientras el investigador privado nos encontraba todass pruebas que necesit¨¢bamos. ?Es que esa mujer no puede tener aunque sea un poco de inteligencia? Con informaci¨®n que tiene puede negociar su libertad y prefiere perder todo por cubrir a unas personas que no se preocupan en lo m¨¢s minimo por e. ?C¨®mo es que se volvi¨® tu amiga? Vincent se quejaba desde su asiento y con aquello me habia brindado una gran ayuda sin darse cuenta. Jack, prepara el avi¨®n privado para el dia despu¨¦s de mi cumplea?os. -dije sin titubeos y revisando mi agenda digital, tenia un par de reuniones para esa fecha, pero no eran tan importantes, podia pospone para cuando volviera a Paris. -?Qu¨¦? No, no, Jack, no prepares nada hasta que Sarah diga lo que est¨¢ pensando esa mente perversa. -Vincent haba preocupado mientras se ponia de pie sin apartar sus ojos de mi, solt¨¦ un suspiro cansado y me acerqu¨¦ al escritorio para mirarlo frente a frente. Dime, ?C¨®mo puedo resolvers cosas si no es hando pacificamente? A pesar de todo, Rachel fue mi amiga antes de que decidiera caer tan bajo, si no ha bajo presi¨®n de los abogados, lo har¨¢ de mujer a mujer. Volver¨¦ a New York solo para eso. -le inform¨¦ a Vincent lo que tenia neado y por su expresi¨®n no parecia del todo convencido. -Te has vuelto loca. No. Jack, no prepares nada, es un riesgo muy grande el que estaria tomando, todos se dar¨¢n cuenta. -Vincent rode¨® el escritorio cons mejis sonrojadas y lleg¨® hasta mi sin dejar de fruncir su ce?o. Pos¨¦ mis manos en cintura en forma de jarra y lo mir¨¦ desafiante. -Vincent, por favor, no me desautorices, es una decisi¨®n que ya est¨¢ tomada, no perder¨¦ nada intent¨¢ndolo, ?me dejas hacer esto a mi manera? le pedi serena mientras acariciaba su brazo para que se rjara un poco, pero su mirada se pos¨® en mi mano sin el m¨¢s minimo indicio de calma y lo solt¨¦. Sarah, no me lo tomes a mal, yo entiendo que quieras hacer todo lo que est¨¦ y lo que no a tu alcance por el bien de familia, es solo que todo esto est¨¢ muy caliente y si algo llega a pasarte¡­ sus ojos verdes lucian tristes mientras soltaba aques pbras y no pude evitar sonreir de mediodo sinti¨¦ndome conmovida. -Lo s¨¦, yo estaria igual de preocupada por ti. Para que est¨¦s m¨¢s tranquilo yo s¨¦ que no puedes pa?arme, ir¨¦ con un par de escoltas, solo se. ¨¤ un dia. dije tomando su mano transmiti¨¦ndole seguridad y logr¨¦ que su ce?o truncido desapareciera. Vincent asinti¨® con su cabeza despu¨¦s de un momento en silencio y me abraz¨® mientras acariciaba mi cabeza. Me mantienes informado de todo y prom¨¦teme que te vas a cuidar. dijo en mi oido y asenti con mi cabeza en respuesta. Cuenta con ello. Vincent me solto y Jack ar¨® su garganta mando tenci¨®n de ambcs. -Ya est¨¢ lista reservaci¨®n del avi¨®n privado, ?algo m¨¢s? -pregunt¨® Jack mir¨¢ndonos y le sonrei agradecida. Solo eso, Jack, gracias. -Jack asinti¨® con su cabeza y se retir¨® de oficina. No tenia certeza de que esto funcionara, pero al menos lo habr¨¦ intentado. La vi Doinel estaba siendo decorada por una empresa muy reconocida, mi madre estaba encargada de preparaci¨®n de mi cumplea?os y estaba haciendo un gran esfuerzo y trabajo, aunque para ser una ¡°reuni¨®n¡±, era muy exagerado, esto no seria peque?a This content is ? N?velDrama.Org. reuni¨®n que mi padre dijo. No dije nada para no desmotivarlos, despu¨¦s de todo, los cumplea?os que han preparado para mi han sido muy grandes y en sy privado, este seria mi primer cumplea?os siendo conocidao heredera Doinel, supongo que quieren hacerlo m¨¢s especial que ning¨²n otro. El vestido que escogi con mi madre era hermoso y sencillo, de color vino con una s manga, t era de mejor calidad y c de sirena resaltaba mi figura. Una vez que estuve lista, busqu¨¦ a mi hijo en su habitaci¨®n y sonrei al verlo vestido en su peque?o traje con corbata color vino, igual que mi vestido. Pero, qu¨¦ ni?o m¨¢s hermoso y elegante. -dije con una sonrisa al hacerme paso a su habitaci¨®n, tan prontoo me vio, corri¨® a mis brazos y me inclin¨¦ para alzarlo. -Pap¨¢ Ales me ayud¨® a vestir, ?te gusta?-mi sonrisa disminuy¨® cuando escuch¨¦ su nombre salir de susbios y peine su cabello n***o con mis manos. ?Alex de Alexander?-le pregunt¨¦ disimndo mi curiosidad. No era de extra?ar que mis padres lo hayan invitado y que incluso dejaran que siguiera a habitaci¨®n de Trist¨¢n para ayudarlo, ahora que prestaba m¨¢s atenci¨®n, habia encontrado a mi hijo solo, eso pensaba antes de escuchar voz de Alexander. ?Hay otro Alexander al que Trist¨¢n me pap¨¤ Ales? -gir¨¦ sobre mis sandalias altas, para encontrarme con un Alexander vestido igual a Trist¨¢n y con aquello qued¨® m¨¢s que ro que ¨¦l se habia encargado del atuendo de ambos. Ahora, tenia que soportar presencia de Alexander Lancaster en ¡°reuni¨®n de cumplea?os¡±. Gracias padre. Llegas temprano. -dije fingiendo estar al tanto de que ¨¦l fue invitado a mi cumplea?os, aunque este momento estaba rega?ando a mi padre en mi mente. ¨C Queria llegar antes para desearte un feliz cumplea?os n¨²mero treinta. -dijo con un tono dulce que me hizo mirarlo con duda, han Sido contadass veces que lo escuchaba de esa manera. Dej¨® a vista una peque?a bolsa de regalo y Trist¨¢n se emocion¨® en mis brazos al verlo. ¡ªEs para ti. Una punzada se alojo en mi pecho sin poder evitarlo, pues de pronto record¨¦ que nunca me perdi de un regalo de cumplea?os de su parte, hasta que nos divorciamos, se podia decir que era ¨²nica fecha que recibia un obsequio de Alexander y ahora lo hacia de nuevo. No tenia intenci¨®n de recibir su regalo, pero Trist¨¢n se movi¨® en mis brazos emocionado mirando bolsa de regalo y luego a mi, Mam¨¢, es un regalo, ¨¢brelo. Trist¨¢n no dejaba de moverse y mir¨¦ a Alexander mostr¨¢ndole mi descontento, pero ni se inmut¨®, ¨¦l solo quer¨ªa que yo recibiera ese regalo. Sin m¨¢s, tom¨¦ bolsa de regalo en mis manos,ciendo a mi hijo. Gracias. No debiste molestarte. -dije sin intenci¨®n de abrirlo. Le di una fugaz mirada a bolsa y sonrei sin ¨¢nimos. No ha sido una molestia, ¨¢brelo. -Alexander pidi¨® con una sonrisa ligera que lo hacia lucir apenado, pero con seguridad. Lo har¨¦ despu¨¦s. -respondi con esperanza de que no insistiera en aquello, pero no fue ¨¦l quien insisti¨®, sino Trist¨¢n. Por favor, mama, ¨¢brelo, quiero ver tu regalo. ¨C lenc¨¦ una mirada de pocos amigos a Alexander, pues sospechaba que ¨¦l tenia que ver en el repentino inter¨¦s de mi hijo por ver el regalo. Nuestro hijo lo est¨¢ pidiendo, ?vas a dejarlo cons ganas? -Alexander intervino y lenc¨¦ una m mirada, el solo levant¨® sus manos libr¨¢ndose de culpa y edi. Despu¨¦s de todo, era un simple regalo que terminaria dejando en el olvido, porque por lo visto, se trataba de alguna joya. Alexander tom¨® a Trist¨¢n en sus brazos al darse cuenta de mi decisi¨®n, asi podria abrir el regalo con m¨¢sodidad. Apart¨¦ mirada de Alexander y me concentr¨¦ en abrir bolsa de color rojo, encontr¨¢ndome con lo que habia imaginado, pero no era una, sino dos cajas de joyeria. Gracias, est¨¢ lindo. -dije al ver el contenido y Alexander me dio una mirada para que abriera el par de cajas. Solt¨¦ un suspiro inaudible y abri caja m¨¢s peque?a, en que parecia haber un anillo o unos aretes. Cuando abri caja, mis ojos se abrieron sin poder ocultar mi sorpresa y mi respiraci¨®n se agit¨® enseguida. Se trataba del anillo con el que me pidi¨® matrimonio hace a?os, el que dej¨¦ abandonado en su casa junto con todas mis cosas. Lo mir¨¦ at¨®nita sin saber qu¨¦ decir, no entendia que pretendia al devolverme un anillo que no me pertenecia. grande. Abre el otro. -sus pbras me hicieron estremecer, a estas alturas, temia por lo que sea que me fuera a encontrar en aque caja Mis manos temron levemente cuando tuve caja en mis manos, tenia una extra?a sensaci¨®n en mi pecho que no sabia c¨®mo describir y que no me hacia sentir bien, pero tampoco mal. Abri caja y mi cuerpo se qued¨® inm¨®vil al encontrarme con lo que menos esperaba. Una cadena de oro nco con un dije que me hizo recordar ¨²ltima vez que lo tuve en mis manos. Mi anillo de bodas. chapter 78 chapter 78 Feliz cumplea?os. Cerr¨¦ caja con el cor, pues no queria ver un segundo m¨¢s ese anillo que tuvo un gran significado para mi en el pasado. Mir¨¦ inexpresiva a Alexander, intentando adivinar lo que pasaba por su cabeza en este preciso instante, de su rostro no se borraba una dulce sonrisa que me ponia los nervios de punta. No entendia que pretendia al devolverme lo que ya no me pertenecia, lo ¨²nico que ha logrado es remover recuerdos que en su momento fueron dolorosos y que habia logrado superar con el paso del tiempo, sin embargo, no podia negarme a mi misma que habia tocado una fibra sensible dentro de mi, pues no dejaba de pensar que habia guardado consigo el par de anillos hasta ahora. Abri mi boca para decirle que no queria de vuelta el anillo depromiso ni mucho menos el de boda, pero voz de mi madre inund¨® habitaci¨®n interrumpiendo oportunamente este momento tan tenso para mi. ¨C Sarah, aqui est¨¢s¡­-se qued¨® en silencio al ver a Alexander de pie frente a mi con Trist¨¢n en sus brazos y se corrigi¨® enseguida, mientras tanto, aprovech¨¦ oportunidad para guardar de vuelta caja en bolsa de regalo.-Digo, aqui est¨¢n. Lo siento si los he interrumpido. dijo mientras su mirada se posaba en Alexander y en mi una y otra vez, sin poder disimr. Ya han llegado los invitados. y est¨¢n preguntando por cumplea?era, deberian bajar a saludar, en unos minutosenzar¨¢ celebraci¨®n. Pas¨¦ mis dedos por mi frente con nerviosismo e hice mi mayor esfuerzo para que mi madre no viera el regalo que Alexander acaba de darme, de hecho, no quer¨ªa que nadie viera, porque no tenia intenci¨®n de quedarmelo. -Si, tienes raz¨®n, ir¨¦ enseguida con Tristan. dije acerc¨¢ndome a Alexander para que dejara a mi hijo en el suelo, pero su mirada no se apartaba de mi rostro ni siquiera estando mi madre a pocos metros, aunque, al parecer, no habia entendido que quer¨ªa a mi hijo conmigo. Eh¡­ Alexander, ?puedes dejar a Trist¨¢n en el suelo? Quiero ir con el. pedi tranqu, aunque inexplicablemente, por dentro estaba hecha un caos por su culpa. Cuando Alexander por fin lo entendi¨®, dej¨® a Trist¨¢n en el sueloo se lo pedi y de inmediato tom¨¦ su peque?a mano para seguir a mi madre hasta salida. Por cierto, est¨¢n muy guapos los tres, han hecho un buen juego de colores, me gusta. mir¨¦ al techo pidi¨¦ndole al cielo que no acabara con mi paciencia por lo que acaba de decir mi madre y no tard¨¦ mucho en darme cuenta de que coincidencia en los colores. del atuendo de los tres no fue m¨¢s que unplot de mi madre, e insisti¨® en estar presente en eli¨®n de mi vestido. Aproveche que mi madre no estaba mirando, para dejar bolsa de regalo encima de mesa de noche de Trist¨¢n. Si no queria que nadie viera el regalo de Alexander, seria una m idea llevarlo conmigo toda noche. Al menos no me lo ha tirado por cabeza. -Alexander habl¨® para si mismo en voz baja detr¨¢s de mi, pero logr¨¦ escucharlo y no pude evitar reirme en silencio sin que nadie pudiera verme. Por fin pude respirar con normalidad, una vez que estuve lejos de Alexander y que sea que fuera su intenci¨®n conmigo, pero no dur¨® mucho tiempo, pues escuch¨¦ sus pasos detr¨¢s de mi y cuando me di cuenta, estaba caminando en silencio al otrodo de Trist¨¢n cons manos en los bolsillos de su pantalon. Si habia alguien que sabiao acabar con mi paciencia, ese era Alexander Lancaster, Trist¨¢n estaba emocionado porque le encantabans fiestas y celebraciones, daba saltitos con cada paso que daba y antes de bajar Trist¨¢n tuviera aquel contacto con Alexander, despu¨¦s de todo, es su padre, ya habia impedido que supieran el uno del otro en el pasado, esta vez no me dejaria llevar por mis impulsos y entrometerme en rci¨®n de padre e hijo que estaban recuperando. Al llegar al jardin decorado por mi cumplea?os, me encontr¨¦ con m¨¢s personas des que imagin¨¦, pens¨¦ que estarian presentess personas que me rodean dia a dia, pero no, mis primos, Basti¨¢n y Hugo, al igual que mis tios, habian vuelto de su viaje al exterior d¨¢ndome una gran sorpresa. Y hando de sorpresas, los Dubois tambi¨¦n estaban presenteso si no hubiesen hecho tantas atrocidades, me impresionaba el cinismo de Paul y sus padres, pero era obvio que debian fingir para lograr suetido. Salud¨¦ a todos los invitados con un beso y un abrazo, cuando llegue a los Dubois, fingi de misma manera que ellos y los salud¨¦ No me sorprendi¨® que Jack se haya encargado de recibir los regalos que tenian para mi y dejarlos en una mesa para el momento que me decidiera abrirlos, aunque despu¨¦s de aquel primer regalo de cumplea?os, ya no me apetec¨ªa revisar, al menos no por hoy. Al llegar a Basti¨¢n y Hugo, los salud¨¦ con una enorme sonrisa en mi rostro y los elogie por lo bien que lucian esta noche, ambos habian hecho cambios a su imagen, pero para bien. Mi madre queria iniciar con un brindis, pero mi padre interrumpi¨® cuando me pidi¨® que lo pa?ara a su despacho por unos minutos. Dej¨¦ a Trist¨¢n con mi madre, aunque pronto se escap¨® de sus brazos para salir corriendo con Alexander quien haba distraidamente con su asistente sin dejar de buscar mi mirada, pero hice un buen trabajo al evadirlo desde que llegamos al jardin. Mi padre cerr¨® puerta de su despacho con seguro y me mir¨® con una sonrisa nostalgica en su rostro antes de envolverme en sus brazos. Feliz cumplea?os, nuevamente. dijo sobre mi cabeza y no pude evitar sonreir sinti¨¦ndome aliviada en sus brazos. -Es tu primer cumplea?os despu¨¦s de muchos a?os escondida en una identidad falsa por tu seguridad, sin imaginar que el peligro estaba m¨¢s cerca de lo que pensaba, no sabes cuanto lamento ponerte en esta situaci¨®n, siento que por mi culpa has sufrido muchas decepciones, no te han lastimado fisicamente, pero el da?o que te han provocado es peor que eso, La voz de mi padre sonaba temblorosa, no lo podia ver, sabia que estaba por derramar algunasgrimas por sus sentimientos encontrados. pero Me aferr¨¦ a su cintura cerrando mis ojos con fuerza, evitando quesgrimas que picaban en mis ojos se escaparan. Entendia su angustia y su sentimiento de culpa, pero el no era el culpable de nada. Nadie tenia culpa de que Sra. Dubois estuviera obsesionada y queetiera actos delictivos por un amor no correspondido, no somos culpables de ser victimas de personas que estaban mal de cabeza. Mi padre simplemente rechaz¨® porque su coraz¨®n pertenecia a otra mujer, ¨¦l solo queria ser feliz con mujer que amaba,o todos en este mundo. -Padre, no tienes culpa, nadie m¨¢s que los Dubois son culpables, ?Qui¨¦n se iba a imaginar que ellos estarian detr¨¢s de todo esto? Adem¨¢s, yo estoy bien, tengo unos padres que adoro y un hijo que lo es todo para mi. Ellos van a pagar muy pronto por todo lo que han hecho.-respondi con un nudo en garganta, en un intento por quitarle culpa a mi padre, pero no funcion¨® del todo. Mi padre rio secamente y deshizo nuestro abrazo, pero sin soltar mis brazos. Senti un dolor en mi pecho al ver su rostro entristecido y sus ojos cristalizados. Odiaba ver a mis padres de esa manera. Hija, s¨¦ cuanto adoras a tu familia y s¨¦ que est¨¢s bien despu¨¦s de todo, pero resp¨®ndeme algo, ?eres feliz?-su pregunta hizo eco en mi cabeza y pbra se qued¨® atascada en mi garganta cuando quise decir que si. Repeti pbra felicidad en mi cabeza una y otra vez, pregunt¨¢ndome a mi misma si lo era realmente, pens¨¦ en lo feliz que me siento con mi hijo y sonrei antes de asentir con mi cabeza en respuesta. -Soy muy feliz con mi hijo, con ustedes, mi familia. -respondi sin titubeos y mi padre me mir¨®o si no fuese esa respuesta que esperaba. No me refiero a lo feliz que eres con tu familia. -lo mir¨¦ confundida y pronto continu¨® hando. ¨C Hablo de tu coraz¨®n, de persona que altera tus nervios, que hacetir tu coraz¨®n con fuerza, aunque sea de enojo, que te desestabiliza con actos inesperados o con lo m¨¢s minimo.-mi padre habl¨® abiertamente y con su descripci¨®n solo pude pensar en una s persona, pero no era parecido a lo que dec¨ªa, si me hacia sentir de esa manera, era porque no lo soportaba y porque sus iones o pbras eran inesperadas y me hacia enojar. Un ro ejemplo, era el regalo que me hizo. Papa, si hay algo que he aprendido con el tiempo, es que felicidad no depende de una persona, de una parejao me quieres hacer ver, no necesito a un hombre en mi vida, con mi hijo es m¨¢s que suficiente para ser feliz. Soy una mujer divorciada, ?lo recuerdas? -respondi con seguridad, pero por su rostro, no estaba del todo seguro de lo que dec¨ªa. Lo recuerdo muy bien y entiendo lo que dices, pero hay algo que me deja dubitativo, y es que, desde que volviste a casa, no te he visto sonreiro ens fotos que tenias con Alexander desde que se conocieron, has cambiado, te has vuelto una mujer fria y has guardado tu coraz¨®n bajo siete ves. - solt¨¦ un suspiro cansado al escuchar aquel nombre que me exasperaba y solt¨¦ a mi padre por completo al darme cuenta de lo que estaba intentando. Alexander es un capitulo cerrado en mi vida. Antes lo detestabas, ?por qu¨¦ ahora intentas ayudarlo? Si te ha pedido que hables conmigo para intentar convencerme de volver a casarme con ¨¦l, entonces est¨¢s perdiendo tu tiempo. -dije un tanto alterada caminando hacia el escritorio y quedando de espaldas y mi padre rio por lo bajo mientras se acercaba a mi, No te convenceria de algo que no quieres. Lo detestaba porque volviste hecha pedazos por su culpa, pero lo que hizo fue para protegerte, no es tan distinto a lo que yo hice contigo en el pasado, te dej¨¦ casi a deriva, sin mi apellido, te hice elegir entre tu familia y tu felicidad, el era tu felicidad a pesar de todo. -me gir¨¦ para mirarlo con incredulidad y su mano tom¨® mia. Hija, no estoy justificandolo en lo absoluto, pero entiendo lo que ¨¦l ha sentido cuando persona que m¨¢s queria estaba en peligro, en esa situaci¨®n no se piensa con cabeza fria, harias lo que fuera para mantener a salvo a quien amas, encuentras primera soluci¨®n, aunque sea peor decisi¨®n de tu vida y decides arriesgar todo con tal de manteneros a salvo. Mir¨¦ lejos de mi padre con una sonrisa sin gracia en mi rostro, estaba reacia apartir su opini¨®n al respecto, pero una parte de mi me hacia ver todo desde otra perspectiva. C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. Mi padre queria protegerme cuando quisieron secuestrarme y me oculto quit¨¢ndome su apellido. Alexander queria protegerme de amenaza de muerte y decidi¨® ceder ante Rachel y sus chantajes. Esfum¨¦ sonrisa de mi rostro al caer en cuenta que en mi mente estaba tratando de justificar a Alexander. ?A qu¨¦ quieres llegar con todo esto? Quieres que me olvide de lo que vi en oficina de Alexander y hagao si nada hubiese pasado, ?quieres que vuelva con ¨¦l?-pregunt¨¦ irritada conmigo misma por estar a punto de ceder a persuasi¨®n de mi padre. No, te conozco y s¨¦ que eres muy orgullosa, puedes estar amando en tu coraz¨®n a una persona, pero si te hizo da?o jam¨¢s volverias y arriesgarte a que te vuelva a herir.-mire con diversi¨®n fingida a mi padre por lo que acaba de decir. ?Amar en mi coraz¨®n? Yo no amo a Alexander. No lo amo y se ma dignidad. -respondi sin ¨¢nimos y cansada de este tema. ?Para eso me hizo venir hasta aqui? Yo diria que es miedo. Pero, en fin, ¡°no lo amas¡±. Aunque ¨¦l est¨¦ locamente enamorado de ti, no es el ¨²nico hombre en este mundo capaz de hacerte feliz. -solt¨¦ una risa seca cuando mi padre hizois con sus dedos y escuch¨¦ el: locamente enamorado de 1. ?Qu¨¦ le ha metido a cabeza ese hombre a mi padre? Vale, ya lo he entendido, todo a su tiempo, no quiero equivocarme de nuevo. -dije tajante, con intenci¨®n de llegaramos al final de este tema que solo haria que me doliera cabeza. Mi padre lo entendi¨® y me sonri¨®, aunque no parecia muy satisfecho. Hija, solo quiero que seas feliz, quiero verte sonreir de nuevo, no importa cuantas veces lo intentes, ni cuantas te equivoques, los errores est¨¢n paraeterse, nadie es perfecto en este mundo, pero solo uno mismo es quien decide arriesgarse a ser felizs veces que sea necesario. -asenti con mi cabeza entendiendo a perfi¨®n su mensaje, ¨¦l solo queria lo mejor para mi y siempre estaria para enmendar mis s. ¨C Dejando este tema a undo, quiero darte mi regalo de cumplea?os. Mi padre me solt¨® y camino hasta su escritorio para buscar entre algunas carpetas un sobre nco sedo, me lo entreg¨® y lei lo que estaba escrito en nota sin ver su contenido. ¡°Feliz cumplea?os n¨²mero 30 a heredera de Doinel. Con amor, tu padre.¡± Sonrei al ver el corto mensaje, mi padre era un hombre de pocas pbras cuando a notas se referia y esta vez no era excepci¨®n. Muchas gracias, s nota ha sido suficiente. -dije antes de abrazarlo por el cuello con fuerza y una sonrisa volvi¨® a dibujarse en mi rostro, despu¨¦s de el mal sabor de boca que me dej¨® nuestra conversaci¨®n. Si ha sido suficiente, entonces no es necesario que lo abras ahora, puedes abrirlo cuando sientas que las cosas no saleno quieres, lo tenia preparado para ti desde hace un tiempo y este es el momento perfecto para d¨¢rtelo. -asenti con mi cabeza estando de acuerdo con ¨¦l. Despu¨¦s de todo, ha decidido no abrir ning¨²n regalo despu¨¦s de ver el de Alexander. Y otra vez Alexander. Debo dejar de rcionarlo con todo lo que pasa a mi alrededor, esto no estaba siendo sano para mi. ¨C Feliz cumplea?os. chapter 79 chapter 79 Acosador. Mi madre propuso un brindis, ni bien nos vio volviendo al jardin,s pbras de mi madre me conmovieron y por poco suelto unasgrimas al frente de todos los invitados. Sarah es luz de mi vida, es mi sue?o hecho realidad. Desde el primer momento que tuve en mis brazos, supe que ser¨ªa una mujer fuerte, capaz y lo ha venido demostrando con su esfuerzo por ser una buena hija, una buena madre y una gran empresaria, aunque muy testaruda y orgullosa eso no se puede negar. Es su esencia y no podia estar m¨¢s orgullosa de ser su madre, su amiga y su apoyo incondicional. Estoy agradecida de tenerte de vuelta y gritar a los cuatro vientos, Sarah Doinel es mi hija. ?Salud! sonrei de oreja a oreja pors pbras de mi madre y r¨¢pidamente, entre todos tintineamos nuestras copas de champagne unas a otras. Cuando mi copa lleg¨® con de Alexander, lo mir¨¦ mientras recordaba conversaci¨®n con mi padre, cada una de sus pbras. resonaron en mi cabeza y no fui capaz de sostener mirada mientras mi pulso se descontrba sin poder evitarlo. Me aleje r¨¢pidamente seguir brindando con los dem¨¢s y cuando llegu¨¦ con Jack me felicit¨® por mi cumplea?os y me pidi¨® unos minutos para conversar. -Hay un peque?o inconveniente de ¨²ltimo momento con reservaci¨®n del avi¨®n privado. Disculpe, s¨¦ que es su cumplea?os y no deberia molesta con asuntos de trabajo, pero ha neado viajar ma?ana y necesitaba avisarle cuanto antes para buscar una soluci¨®n. -Jack me inform¨® con el rostro preocupado y solo para mi, ¨¦l sabia que no queria que nadie se enterase sobre esto, el ¨²nico que lo sabia This content is ? N?velDrama.Org. era Vincent y en este momento estaba con sus hermanos y con Abby que haba animadamente con Bastian. Mir¨¦ a mi alrededor, cercior¨¢ndome que nadie estuviera cerca para escuchar nuestra conversaci¨®n. Jack, ?qu¨¦ ha pasado con reserva? ?No lo habias hecho ya? -pregunt¨¦ disimdamente mientras tomaba despreocupada de mi copa y mis ojos se fueron casi en autom¨¢tico a aquel hombre de ojos color miel que me miraba de reojo sin dejar de prestarle atenci¨®n a Tristan. Desde luego que si, es solo que sus padres tenian una reservaci¨®n para viajar a Londres y lo han adntado para ma?ana yo usted me dijo que esto ten¨ªa que ser bajo perfil, no quise discutir el asunto. -mir¨¦ confundida r¨¢pidamente a Jack cuando solt¨® aque informaci¨®n y volvi vista hacia Alexander, ?Mis padres viajan ma?ana y no me han avisado?-pregunt¨¦ para mi misma, aunque no me extra?aba en lo absoluto, seguramente estaban esperando para celebrar mi cumplea?os y tener unas peque?as vacaciones para ellos. -Qu¨¦ m¨¢s da. Gracias por avisarme a tiempo, Jack, en ese caso,pra un ticket de avi¨®n en primera se, el primero que salga por ma?ana. -baj¨¦ voz cuando me di cuenta de que asistente de Alexander pas¨® muy cerca de nosotros. -Cuente con ello, lo arrer¨¦ enseguida. -dijo a punto de retirarse, pero se detuvo para mirarme de arriba abajo y luego mirar hacia el pelinegro junto a mi hijo. -Lucen muy bien, me refiero a usted, el Sr. Lancaster y Trist¨¢n, si no conociera situaci¨®n entre ustedes, pensar¨ªa que son una familia feliz, al menos eso me ha parecido. Con permiso. -con aquello finaliz¨® dej¨¢ndome sin pbras y lo vi alejarse de mi sin darme oportunidad a responderle. ?Una familia feliz? Estamos a anos luz de serlo. Me qued¨¦ de pie por unos segundos m¨¢s, sin dejar de repetir aque frase en mi cabeza y de pronto cai en cuenta que no podia apartar mis ojos del padre de mi hijo. Bebi de un solo trago lo que quedaba en mi copa y camin¨¦ apresurada hasta los invitados mirando a cualquier otrodo que no fuera ¨¦l. No queria creer ques pbras de mi padre me habian andado, pero lo que si creia es que esa conversaci¨®n hizo que algo cambiara en mi y en forma de vers cosas. Pero eso no significaba que iba aeter un error del que probablemente me arrepienta. Imposible. Vincent se ha quedado en vi noche anterior y aprovecho para ayudarme a empacar mis cosas, aunque no era gran cosa, solo iria, hal ria con Rachel y volveria. Tristan estaba profundamente dormido en su habitaci¨®n, pero no fue impedimento para despedirme de ¨¦l sin ser capaz de despertarlo, lo iba ra?ar, pero estarias mejores manos, con Vincent. Antes de salir de su habitaci¨®n, el regalo de Alexander m¨® mi atenci¨®n y despu¨¦s de meditarlo un par de veces, tom¨¦ bolsa y guard¨¦ en mi maleta, aprovecharia este viaje par dejar el par de anillos en el lugar que deber¨ªa estar. Mi primo me llev¨® hasta el aeropuerto y no hab¨ªa dejado de burse de mi-desde el momento que salimos de vi, pues habia decidido ir lo m¨¢s cubierta posible, con gafas y gorra con miedo de que alguien me reconociera y se diera cuenta que estaba por tomar un vuelo a New York. Avisame cuando llegues, yo te estar¨¦ informando de todo por ac¨¢ y no te preocupes, si preguntan por ti, dir¨¦ que has recibido tus treinta a?os totalmente ebria y no puedes ni levantarte de cama. -dijo Vincent con una sonrisa divertida en su rostro y no pude evitar soltar una carcajada por sus ocurrencias. De tantas excusas que pueden servir, ten¨ªas que pensar en esa. Vale, solo no me difames demasiado. -dije cuando mi risa ceso y ¨¦l asinti¨®o si fuera a acatar orden al pie de letra. Y otro favor, inf?rmame sobre el viaje de mis padres y si preguntan por mi, inventale algo mejor. -Como diga Sra. Doinel. Cuidate mucho. -asenti con mi cabeza y le di un r¨¢pido abrazo antes de abordar el avi¨®n. Al llegar a mi asiento reservado, solt¨¦ unrgo suspiro con los ojos cerrados, en serio esperaba que este viaje funcionara, necesitaba que Rachel confesara, e seria testigo ve para desenmascarar a los Dubois y le den los a?os suficientes de c¨¢rcelo para no volver a verlos nunca m¨¢s en mi vida. -?Vas a escapar?-apret¨¦ mis ojos con fuerza al escuchar esa voz. No s¨¦ qu¨¦ estaba pasando por mi cabezao para tener que imaginar que Alexander era el que haba en el asiento contiguo. Sal ya de mi cabeza. ¨C No recuerdo que tuvieras sue?o profundo, te quedan lindass gs. -abri mis ojos de inmediato a vez que me quitabas gafas al volver a escucharlo y mir¨¦ hacia el lugar donde provenia esa voz, encontr¨¢ndome con ese hombre. Dios mio, no puede ser, no estaba alucinando. -murmur¨¦ para mi misma y de inmediato lo mir¨¦ con el ce?o fruncido, sinti¨¦ndome molesta por tener tan m suerte en vida. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo aqui?-pregunt¨¦ cabreada y Alexander golpete¨® el reposabrazos con susrgos dedos. Tomando un vuelo, lo mismo que t¨². -respondi¨® tranquilo y lenc¨¦ una mirada de pocos amigos porque sabia perfectamente que esa no era respuesta que esperaba. -No pensar¨¢s que dejar¨¦ que visites a Rachel s. ¨C mis ojos por poco se salen de orbita cuando solt¨® aquello, sin sabero es que se enter¨® de que iria por Rachel, solo lo sabiamos tres personas y estaba cien por ciento segura que Vincent no fue. Jack¡­ Asi que Jack te lo ha contado, ?c¨®mo lo has convencido? -pregunt¨¦ directamente y sin rodeos, por su sonrisa supe que hab¨ªa dado justo en el vo. ¨C Entre asistentes se entienden, le doy todo el cr¨¦dito a Cristina. -me rei sin gracia al recordar que noche anterior su asistente pas¨® por nuestrodo justo cuando estaba hando sobre mi vuelo con Jack, pero, ?c¨®mo es posible que Jack lo haya soltado todo? No le rega?es, en realidad no ha dado informaci¨®n directamente, Cristina ha escuchado que viajarias y uso sus m¨¦todos para sacar pistas yatar cabos. Vale, no estaba tan molesta con Jack, pero si lo estaba con el hombre a mido, ?qui¨¦n se ha creido para sacar informaci¨®n y seguirme? -Entonces, me est¨¢s acosando. aquello. M¨¢s que una pregunta era una afirmaci¨®n y Alexander neg¨® con su cabeza. No diria que es acoso, yo lo veo de otra manera. Si tu tenzas de un puente, yo estar¨¦ abajo para atajarte. -su met¨¢fora volvi¨® a dejarme sin pbras y no quise seguir hando con ese hombre, no tenia sentido iniciar una discusi¨®n, si queria ir conmigo, pues lo dejaria. Desde este instante, no iba a perturbarme m¨¢s por ¨¦l, en alg¨²n momento se cansar¨¢ de lo que sea que estaba haciendo. Gracias al cielo, Alexander entendi¨® que no diria una pbra m¨¢s y mucho menos mantendria una conversaci¨®n con ¨¦l, no habia nada de qu¨¦ har, si queria hacer el papel de guardaespaldas, pues adnte. Al llegar a New York, intent¨¦ irme por mi propia cuenta, pero Alexander se adnt¨® a tomar mi peque?a maleta, lo mir? inexpresiva y alc¨¦ mis manos, resignada antes de caminar hacia salida en busca de un taxi. Este viaje seria lo suficientemente estresante y -El chofer de Atexis nos est¨¢ esperando, nos dejar¨¢ en c¨¢rcel y llevar¨¢ nuestras maletas en casa. al escuchar ¨²ltima pbra, detuve mis pasos haciendo que ¨¦l tambi¨¦n se detuviera y me mirara con confusi¨®n. ?Qu¨¦ pasa? ?Has olvidado algo? -pregunt¨®o si nada y tom¨¦ una bocanada de aire para no perder paciencia que tanto me estaba costando conservar. ¡ª -La maleta se queda conmigo. -inform¨¦ decidida, ¨¦l no tenia porque tomar decisiones por mi, este viaje se suponia que deb¨ªa hacerlo s. -Como digas entonces. -asenti con mi cabeza volviendo a estar en calma, aunque no podia negar que me resultaba muy extra?o que Alexander aceptara sin rechistar. Si tan solo hiciera lo mismo con todo lo dem¨¢s. En todo el camino a c¨¢rcel nos mantuvimos enpleto silencio, lo cual agradecia y cons gafas puestas, podia pasar desapercibida en cualquier lugar, de no ser porque Alexander no traia consigo ni el m¨¢s minimo esorio para camurse, solo met quedaba rogar porque nadie me reconociera y me rcionara con el acosador a mido. Por poco no nos dejan visitar a Rachel porque no era dia de visita, pero despu¨¦s de que Alexander y yo tuvi¨¦ramos una extensa conversaci¨®n con el guardia de seguridad, nos dejaron seguir con condici¨®n de que seria solo diez minutos. Eso era suficiente para har con e de mujer a mujer e intentar convence de que confesara. Cuando estuve a punto de llegar a puerta donde deberia estar esperando Rachel, Alexander me detuvo tom¨¢ndome del brazo, lo mir¨¦ de misma manera que lo vengo haciendo desde que llegamos, sin ninguna expresi¨®n en el rostro, esperando que soltara el motivo por el que nos detuvimos a pocos metros de encontrarnos con Rachel. ¨C Sarah, entiendo que has venido por un tema importante que no solo pone en riesgo tu seguridad, sino la de toda tu familia. soltara el pero. Pero, durante todo el camino he estado d¨¢ndole vueltas al asunto y creo que ser¨ªa bueno que ar¨¢semos lo que ha pasado hace a?os. Quiero pedirte que confirmes con mismisima Rachel, que ese dia, al igual que los seis meses antes, e y yo no hicimos nada. Y si, nos piste de una maneraprometedora, pero en ese momento estaba pidiendo una se?al para saber si estaba haciendo lo correcto para mantener tu vida a salvo, entonces llegaste y te perdi. Lnarqu¨¦ una de mis cejas al escuchar su absurda petici¨®n y me liber¨¦ delicadamente de su mano que de pronto quemaba en mi brazo. Alexander, ya no importa, lo hecho, hecho est¨¢, nada puede cambiar lo ocurrido. No lo har¨¦. chapter 80 chapter 80 El t¨¦. No pod¨ªa dejar de pensar en conversaci¨®n con Rachel, no sabia nio sentirme, estaba tan sumida en mis pensamientos que no me di cuenta cuando llegamos a casa de Alexander hasta que el auto se detuvo. Le di un r¨¢pido vistazo a casa que una vez fue mia, lucia igual que ultima vez que vi, cuando habl¨¦ con Alexis. No supe en qu¨¦ momento los nerviosenzaron a burbujear en mi sistema y me pregunt¨¦ una y mil veces en qu¨¦ estaba pensando al decirle a Alexander que iria a su casa, ?qu¨¦ iba a hacer aqui? Perdi cabeza en aque visita. ?Quieres entrar o te quedar¨¢s todo el dia en el auto? -pregunt¨® Alexander sentado a mido al notar que no me habia movido ni un poco. Se me hacia dificil mirarlo a cara, toda esta situaci¨®n me tenia confusa y muy pensativa, sin embargo, le respondi antes de abrir puerta del auto. mucho. Ya voy. baje del auto y autom¨¢ticamente, tom¨¦ una bocanada de aire con intenci¨®n de ara mis ideas, pero no sirvi¨® de Alexander lleg¨® a mido y me invit¨® a seguirlo, con los nervios de punta ys manos temblorosas, segui sus pasos hacia entrada de casa, mientras en mi mente me cuestionaba una y otra vez por la idea de venir hasta aqui sin antes pensarlo por lo menos dos veces, ni siquiera sab¨ªa porque decidi venir a su casa, si podia ir directamente a mansi¨®n de mi padre que estaba disponible para mi en cualquier momento. Agradecia que Alexander no habia hado en todo el camino, solo para darle indicaciones al ch¨®fer y no era porque me irritaba escuchar su voz o porque seguian enfadada por haberme seguido, sino porque ahora no sabia lo que sentia dentro de mi, pues de pronto rabia, el rencor y el odio disminuyeron dr¨¢sticamente, dejando un alivio en el pecho que no sabiao describir. La puerta de casa se abri¨® incluso antes de que termin¨¢ramos de llegar y el rostro sorprendido y sonriente de Anna, empleada dom¨¦stica, apareci¨® en mi campo de visi¨®n. Sra. Lancaster, no lo puedo creer, ha vuelto a casa. -Anna habl¨® sin disimr su emoci¨®n al verme y no pude evitar sentirme un tanto inquieta por manera en que me m¨®. No pens¨¦ que e siguiera trabajando en esta casa y aunque parezca dificil de creer, a e fue a quien m¨¢s ech¨¦ de menos cuando me fui. -H, Anna. Solo vengo de paso y por favor, no olvides que no soy Sra. Lancaster. Sarah est¨¢ bien, no somos unas desconocidas. -respondi con una sonrisa ligera en mi rostro y senti mirada de Alexander puesta en mi. -Lo siento, Sra¡­ digo, Sarah, me da mucho gusto que est¨¦ de nuevo por aqui, me alegro de volver a ve, ha cambiado mucho, se ve aun m¨¢s guapa de lo que siempre ha sido y me he enterado que es hija de Leonardo Doinel, qui¨¦n se lo iba a imaginar¡­ ¨C Anna, ?Nos dejas pasar? -Alexander interrumpi¨® despu¨¦s de unrgo tiempo en el que escuchaba cada pbra de una Anna emocionada y tuve que hacer un gran esfuerzo para no reirme de situaci¨®n. Pueden seguir chando cuando Sarah est¨¦ m¨¢s c¨®moda, est¨¢ cansada por el viaje. -Si, si, disculpenme, adnte. Qu¨¦ pena Sr. Lancaster. -Anna se apart¨® de entrada para dejarnos entrar y le agradeci con una sonrisa, antes de seguir a s de estar que seguia luciendoo ¨²ltima vez. -Tome asiento, Sra. Sarah. ?Desea algo de tomar o de cabeza a Anna. Un t¨¦ est¨¢ bien, necesito rjarme. contest¨¦ cruzando mis piernas y tratando de calmar los nervios que segu¨ªan dej¨¢ndome inquieta. ro que si, enseguida le traigo un t¨¦. -Anna estaba a punto de irse apresurada a cocina, cuando Alexander detuvo. Anna, que sean dos tazas, cada una con una cucharada del t¨¦ que tomo para rjarme, nos vendr¨ªa bien en este momento y pidele al chofer que traigas maletas orden¨® Alexander mientras se quitaba su chaqueta negra, luego, se sent¨® en el sof¨¤ individual revisando el celr en su mano. Dos tazas, una cucharada,s maletas, lo tengo. Vuelvo enseguida, Sra. Sarah. mujer desapareci¨® en cocina esta vez con ¨¦xito y me qued¨¦ s con Alexander, ambos sumidos en un silencio que ninguno estaba dispuesto a romper, De nuevo pens¨¦ en mi decisi¨®n apresurada de venir, cuando me senti ioda mirando de reojo a Alexander, es que no podia evitar pensar que no hizo nada con Rachel y no solo porque en un principio se negaba a pesar des amenazas, sino tambi¨¦n porque no funcionaba con otra mujer. A pesar de manera en que los encontr¨¦ y todo lo que pas¨® entre nosotros antes, durante y despu¨¦s de nuestro matrimonio, me hacia pensar que fui muy dura con el todo este tiempo que ¨¦l ha intentado acercarse a mi para que le perdone, lo trat¨¦ mal una y otra vez y el seguia ah¨ª sin desistir a pesar de que me dijo que merecia ser feliz con otra persona, me dej¨¦ llevar por mi rabia, por el dolor que crei que habia superado. C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. He sido un tanto injusta con ¨¦l. El chofer entr¨® a casa cons dos maletas, dej¨¢nds al pie des escaleras, entonces, esfum¨¦ mis pensamientos y cai en cuenta de algo. Alexander, no hacia falta que trajeran mi maleta, de todos modos, ir¨¦ a mansi¨®n de mi padre despu¨¦s de tomar el t¨¦. -dije rompiendo el silencio sepulcral que nos rodeaba y su mirada se apart¨® de panta de su celr para mirarme con el ce?o fruncido. No me parece una buena idea, esa mansi¨®n es muy grande para ti s y es arriesgado, no sabemos si alguien se enter¨® que hemos venido o que hemos visitado a Rachel, puedes quedarte aqui y ma?ana volveremos a Paris. Pero, es tu decisi¨®n, si quieres ir a mansi¨®n yo mismo te llevar¨¦. -ahora que lo mencionaba, tenia raz¨®n, no pude venir con los escoltas que le prometi a Vincent y tampoco tenia tiempo para contratar a un par en New York, si hubiese venido yo s con mi perfecto camuje, hubiese pasado desapercibida, pero Alexander vino sin el m¨¢s minimo camuje y su presencia no era f¨¢cil de ignorar, lo digo porque es un empresario reconocido y una figura p¨²blica. Sin embargo, quedarme en esta casa no ayudaria en lo absoluto con mis nervios y mis pensamientos. Y hando de Vincent, no le habia avisado nada de mi, se me hizo dificil con todo lo ocurrido hoy. Ya lo decidir¨¦.-respondi sin estar segura en si irme o quedarme y aprovech¨¦ para buscar mi celr y mar a Vincent, pero no respondi¨® ninguna de mis tres madas. Alexander abri¨® boca para har, pero cerr¨® cuando Anna lleg¨® hasta nosotros con una s taza de humeante t¨¦. Alqui tiene su t¨¦, estoy segura de que le ayudar¨¢ para el cansancio, al Sr. Alexander le funciona muy bien, es muy bueno. -dijo Anna dejando taza de t¨¦ en mesa de centro y me mir¨® nost¨¢lgica. -Gracias, Anna, ?has traido solo una taza de t¨¦?-pregunt¨¦ al darme cuenta de que no le habia traido el t¨¦ a Alexander y este miraba divertido por su despiste. Anna lo mir¨® con los ojos bien abiertos y se toc¨® cabeza con preocupaci¨®n. Sr. Alexander, disculpe lo he olvidado. La visita de Sarah me tiene tan emocionada que confundi dos tazas y una cucharada de t¨¦, con una taza y dos cucharadas de t¨¦. -respondi¨® nerviosa y se volvi¨® a mipletamente avergonzada con intenci¨®n de llevarse mi t¨¦. -Disculpe, ya se lo cambio. Tranqu, me lo tomar¨¦ asi, no pasa nada. -le dije para que pobre se tranquilizara un poco y neg¨® con cabeza. No, Sra. Sarah, dos cucharadas de t¨¦ es mucho para usted, permitame se lo cambio y disculpeme.- volvi a negarme ante su petici¨®n, no hacia falta que se tomara aque molestia. Asi est¨¢ bien, no pasara nada, solo es un t¨¦. -tom¨¦ taza de t¨¦ entre mis manos y le di un sorbo para que juntasprob¨¢ramos que estaba bien. Est¨¢ muy bueno, gracias. -Sarah, no es buena idea que te lo tomes, con una cucharada de t¨¦ es m¨¢s que suficiente, Anna te lo va a cambiar. -Alexander intervino y negu¨¦ con mi cabeza antes de darle otro sorbo. Ninguna idea te parece buena, pueden estar tranquilos, ?qu¨¦ mal me puede pasar?-Anna y Alexander se miraron con un poco de preocupaci¨®n, pero no les prest¨¦ atenci¨®n y segui tomando del t¨¦ que estaba muy bueno. Ambos se quedaron en silencio observandome y le guin¨¦ un ojo a Anna para que no siguiera preocupandose por nada. Prepara habitaci¨®n de hu¨¦spedes, no quiero seguir llev¨¢ndole contraria, es muy testaruda y sabes como va a terminar esto. Alexander le murmur¨® a Anna, pero logr¨¦ escucharle y me hice desentendida, mientras esbozaba una tonta sonrisa sobre taza. Anna se fue enseguida mientras se disculpaba y se tomaba cabeza con ambas manos, dej¨¢ndonos solos una vez m¨¢s. Tanto drama por un simple t¨¦. Cuando termin¨¦ mi taza de t? bajo atenta mirada de Alexander,enc¨¦ a sentiro todos mis m¨²scuios se rjaban, sentia que estaba flotado sobre una nube, incluso hab¨ªa dejado a undo todas mis preocupaciones, en este momento, parecia que no tuviera ni el m¨¢s minimo problema y solo queria bar y reirme de todo. Dios mio, Alexander, ?c¨®mo es posible que est¨¦ en casa que una vez fue nuestra? ?No te parece gracioso? T¨² y yo sentados en este lugar tom¨¢ndonos una taza de t¨¦, somos muy buenos amigos y los mejores padres, a que si. -dije con una emoci¨®n indescriptible en mi pecho y Alexander se toc¨® frente mientras negaba con cabeza. -Pero di algo, no has dicho ni una s pbra y me exaspera. Vamos, ha. Te llevar¨¦ a habitaci¨®n, te has rjado lo suficiente. -dijo ignorando todo lo que acaba de decirle y solt¨¦ una carcajadao si me hubiera dicho el mejor chiste del mundo. Si, vamos a habitaci¨®n, he echado de menos, espero que hayas cambiado cama. -me levant¨¦ de un salto y camin? apresurada hastas escaleras y tom¨¦ mi maleta para subir los escalones. -?Qu¨¦ esperas? No te quedes ahi sentado. Alexander se levant¨® de su asiento con su rostro preocupado y solt¨® un suspiro antes de llegar a mi lado. No debiste tomar ese t¨¦.-dijo antes deenzar a subirs escaleras detr¨¢s de mi y me gir¨¦ para mirarlo con diversi¨®n. No tengo porque obedecerte, adem¨¢s ha estado delicioso, debes darme el nombre porque me siento de maravi. -confes¨¦ euf¨®rica y volvi a girarme para seguir subiendos escaleras, pero me golpee con un escal¨®n y solte maleta para sobarme, pero en el intento por poco termino rodando pors escaleras, de no ser porque Alexander me atrapo y sin decir nada me alz¨® en sus brazos y termin¨® subiendo los escaloneso si no pesara lo suficiente, no pude decir nada porque estaba ri¨¦ndome de mi misma y de lo torpe que fui. Dej¨¦ de reir cuando camino en diri¨®n contraria a habitaci¨®n principal y me removi en sus brazos para que me bajara, pero lo ¨²nico que logr¨¦ fue que me tomara con m¨¢s fuerza. No, ?qu¨¦ haces? La habitaci¨®n est¨¢ por all¨¢.-me quej¨¦ intentando agarrarme des paredes y Alexander detuvo sus pasos para mirarme, me qued¨¦ inmovil mirando sus ojos color miel que se veian m¨¢s ros con los rayos de sol que entraban pors ventanas, esos ojos podian derretir a cualquiera. Tienes unos ojos muy lindos. -dije sincera y Alexander solt¨® una risa silenciosa mientras desviaba mirada. No respondi¨® a mi cumplido y se devolvi¨® por el pasillo hasta llegar a habitaci¨®n principal, yo no podia dejar de mirarlo en silencio, hasta que me dej¨® de pie en el suelo de que fue nuestra habitaci¨®n. Duerme aqui, yo estar¨¦ en habitaci¨®n de hu¨¦spedes. ¨C dijo quitandos frazadas para que me acostara, pero en este momento era lo ¨²ltimo que queria hacer. No has funcionado con Rachel. -solt¨¦ de repente con una sonrisa dibujada en el rostro y Alexander dej¨® de hacer lo que estaba haciendo para mirarme sorprendido. ?No es tu tipo o es que tienes problemas?-pregunt¨¦ directamente y se rio antes de acercarse a mi, lo suficiente para que nuestros alientos se mezran, me qued¨¦ inm¨®vil mirando su rostro divertido y serio a vez, de pronto senti que mis piernasenzaron a temr y no sabia si era por el gran efecto de rjaci¨®n del famoso t¨¦ que no podia estar mucho tiempo de pie. Las dos cosas, Rachel no me gusta y tengo un problema desde el dia que te conoci, se ma Sarah Doinel, conoces? Es una mujer hermosa, inteligente, capaz, muy atractiva en todos los aspectos, pero, sobre todo, muy orgullosa, ese mi problema porque no puedo hacer nada si no es con e. - Alexander habl¨® tan cerca de misbios y sin apartar por un segundo su mirada de mia, aques pbras hicieron que el calor subiera a mis mejis, de hecho, sentia que mi cuerpo se calentaba con su cercan¨ªa, con su aliento, su olor, su voz, su mirada. Mi vista se pos¨® por escasos segundos en susbios, esa era cura para el calor que me recorria de pie a cabeza, no dud¨¦ ni un segundo y elimin¨¦ los centimetros que separaban susbios de los mios, lo bes¨¦, lo bes¨¦ con pasi¨®n que habia estado dormida por a?os. Pas¨¦ mis brazos por su cuello y sus manos me tomaron por cintura con fuerza, mientras correspondia al beso que, en vez de apagar el fuego en mi interior, lo avivaba. Alexander mordi¨® mibio inferior y solt¨¦ un gemido sobre susbios, con aquello, no pude resistir un segundo m¨¢s y le saqu¨¦ torpemente camisa queenzaba a estorbar entre ambos, luego, me deshice de mi chaqueta antes de que Alexander me tomara por los mustos logrando alzarme lo suficienteo para redear su cintura con mis piernas, sin separar por un segundo susbios de los mios. Alexander pas¨® su lengua por misbios, pidiendo permiso para entrar y lo dej¨¦ para que nuestras lenguas se encontraran y destaran una dulce guerra que tanto extra?aba y que daba paso una sensaci¨®n de cer en todo mi cuerpo. Cuando mi mano se pas¨® por su espalda, Alexander se detuvo y rompi¨® nuestro beso que estaba en su mejo: momento, lo mir? a los ojos con respiraci¨®n agitada y dej¨® un fugaz beso en misbios antes de har. ¨C Quiero seguir, pero no est¨¢s en tus cinco sentidos, no quiero que te arrepientas. -susurr¨® sobre mis labios y lo mir¨¦ con cara de pocos amigos por lo que me estaba haciendo. -Te quiero cuerda cuando esto pase. Te dejar¨¦ dormir. Se levant¨® de cama dej¨¢ndome vacia y con el cuerpo encendido, pero no quise que se fuera, al menos no de esta manera. Lo tom¨¦ de mano antes de que se alejara y con voz entrecortada y una mirada sincera, le dije. Duerme esta noche conmigo. chapter 81 chapter 81 Voto de confianza. Los rayos de sol que se cban por ventana daban directo a mi rostro, logrando que despertara del sue?o m¨¢s c¨®modo y rjante que hab¨ªa tenido en toda mi vida, ha dormidoo un beb¨¦, ni siquiera queria abrir los ojos, si no hubiese sido porque alguien dej¨®s cortinas abiertas, me queda durmiendo todo el dia. Me removi en cama buscandoodidad y no fue dificil encontra cuando mi brazo rodeo una almohada que, aunque era muy dura, olia de maravi. Inhal¨¦ con fuerza y busqu¨¦ en mi memoria aquel aroma tan familiar, pero seguia medio dormida y se me hizo imposible adivinarlo. -Buenos dias, Sarah. -escuch¨¦ aquel susurro muy cerca de mi rostro y aunque estuviera m¨¢s dormida que despierta, sabia qui¨¦n haba, aunque tal vez se trataba de eso,o no estaba del todo consciente,enzaba a alucinar con ese hombre. Abri mis ojos lentamente, encontr¨¢ndome con un par de ojos color miel que me observaban de cerca, examinando mi rostroo si quisiera grab¨¢rselo en su memoria ysisuras de misbios se curvaton sin poder evitarlo, dibujando una tonta sonrisa en mi rostro, pues mi mente segu¨ªa jugando en mi contra, pero esta vez erao si estuviera en aquellos tiempos en los que me senti tan plena, sin preocupaciones, al despertar aldo del hombre que me hizo su esposa. Lo observ¨¦ sin borrar mi sonrisa por unrgo tiempo y tambi¨¦n esboz¨® una sonrisa sin apartar sus ojos de los mios, fue entonces cuando cal en cuenta que esto no era ni mi imaginaci¨®n, ni un sue?o, ni era mi mente jug¨¢ndome una m pasada. Acababa de despertar en misma camia que Alexander Lancaster y lo que estaba abrazando no era una almohada, era su cuerpia que estaba muy cerca del mio llen¨¢ndome de calor y record¨¦ de inmediato que el maravilloso aroma que no podia recordar hace un momento, era el suyo. Esfum¨¦ sonrisa de misbios y me sent¨¦ recordandoo es que hab¨ªa terminado en aque cama, en aque habitaci¨®n y despertando con mi exesposo, entonces,s im¨¢genes llegaron de inmediato a mi cabeza, logrando que mis mejis se encendieran de verg¨¹enza. Ayer habia perdido el control total de mi e hice cosas que jam¨¢s haria estando cuerda, record¨¦ cada una des pbras que le dije a Alexander y los sentimientos que afloraban dentro de mi antes y despu¨¦s de besarle con fervor, y si despert¨¦ en misma cama que ¨¦l, fue porque yo se lo pedi cuando se detuvo antes de llegar m¨¢s lejos que un simple beso, No, no, no. No. Ese t¨¦, esa taza de t¨¦ me hizo obrar fuera de raz¨®n, me hizo quedaro una autentica est¨²pida, como si hubiese estado pasada de copas. Y es que, hubiese preferido estar ebria, asi olvidaria lo que pas¨® ayer, mejor dicho, lo que hice, ahora no sabia d¨®nde meter cara de verg¨¹enza. Ar¨¦ mi garganta, mientras frotaba mis sienes sin saber qu¨¦ decir o c¨®mo escapar de aqui, pero eso seria muy cobarde de mi parte, no hab¨ªa otra manera que dar cara por mis actos. Eh, Alexander, yo¡­ yo lo siento por ponerte en esta situaci¨®n, yo no deberia estar aqui. o no sabia ni por dondeenzarenc¨¦ disculp¨¢ndome sinceramente, aunque Alexander no se movia de su lugar, permanec¨ªa tumbado en cama con un brazo aguantando su peso para mirarme mejor y en sus ojos pude notar un toque de diversi¨®n. -Anna ha traido el desayuno. Desayunemos primero, hamos despu¨¦s, ?te parece?-me qued¨¦ en silencio cuando Alexander ignor¨® que acaba de decir y cambiaba de tema dr¨¢sticamente. No me opuse porque tenia mucha hambre. El t¨¦ de ayer, aparte de rjarme m¨¢s de cuenta, tambi¨¦n hab¨ªa esfumado cualquier sentimiento y pensamiento negativo, ya no sentia rabia por Alexander, eso si se hubiese llevado consigo todo lo malo, dej¨¢ndome aliviada y serena, aunque tal vez, conversaci¨®n con Rachel tambi¨¦n ten¨ªa mucho que ver. En este momento, verguenza era que me superaba. ?Qu¨¦ se de t¨¦ mgroso he tomado? Despu¨¦s de unrgo silencio, asenti con mi cabeza en respuesta y Alexander sonri¨® satisfecho antes de levantarse de cama y acercar a cama el desayuno que Anna dej¨® quien sabe en qu¨¦ momento, solo espero queida no tenga el mismo efecto que el t¨¦. Alexander dej¨® bandeja sobre mis piernas y se sent¨® a mido con su propia bandeja. Me mordi el labio inferior mientras pensaba en extra?a situaci¨®n, estaba en casa de Alexander, en su habitaci¨®n, en su cama, desayunando juntoso lo haciamos tiempo atr¨¢s. -Gracias. -dije esfumando aquellos pensamientos que me hacian sentiro una tonta y me sonri¨® en respuesta antes de probar suida. El desayuno transcurri¨® enpleto silencio, lo cual agradecia, pues aprovech¨¦ oportunidad para arar mis ideas y que verg¨¹enza por lo que hice ayer se esfumara porpleto. Sin embargo, bocado tras bocado, no pod¨ªa dejar de recordar el momento en el que menc¨¦ a los brazos de Alexander para besarle acaloradamente, demostr¨¢ndole abiertamente que estaba dispuesta a llegar m¨¢s lejos, por suerte, ¨¦l fue muy respetuoso y me detuvo, de lo contrario, estaria arrepinti¨¦ndome en este momento. Cuando le di el ultimo trago a mi jugo de naranja, Alexander se tom¨® molestia de retirars bandejas y tras dejas en mesa, volvi¨® a cama sent¨¢ndose a mido con mirada fija en el techo, no sabia lo que estaba pasando por su cabeza en este momento y los nervios queenzaban a burbujear en mi sistema me impedia iniciar una conversaci¨®n con ¨¦l, ni siquiera sabia de qu¨¦ har, aunque hab¨ªa muchos temas pendientes. -Haste con Rachel.-m¨¢s que una pregunta, sonabao una afirmaci¨®n, y de tantos temas, comenz¨® con el que no queria tocar en este momento, pero nos debiamos una conversaci¨®n y era mejor temprano que tarde. Con mirada puesta en el techo, al igual que Alexander, respondi. Habl¨¦ con e. aunque por dentro estaba echa un manojo de nervios, me sentia c¨®moda hando civilizadamente por primera vez con Alexander sin que un insulto hacia ¨¦l se pasara por mi mente. -Y, ?qu¨¦ piensas al respecto?-pregunt¨® a mido mientras cruzaba sus brazos sobre su pecho y un suspiro se escap¨® de misbios. Pensaba muchas cosas al respecto, pero de misbios salierons pbras que m¨¢s me costaban y que Alexander merecia escuchar. He sido dura contigo todo este tiempo, me he dejado llevar por rabia, porque cada vez que te veia, veia a ese hombre que encontr¨¦ con mi amiga y aunque ahora me entero de que no pas¨® nada, es inevitable pensar en ello. -hice una pausa mientras recordaba conversaci¨®n con mi padre. Ambos tomaron decisiones equivocadas por presi¨®n de saber que el peligro estaba cerca, ambos ten¨ªan ¨²nica intenci¨®n de protegerme, poniendo en riesgo su tranquilidad y su felicidad. Estaba por seguir diciendo lo que pensaba, pero Alexander me interrumpi¨®, mientras apartaba vista del techo y se odaba para mirarme desde undo. Sarah Doinel est¨¢ aceptando que fue dura conmigo. Te ha sentado muy bien ese t¨¦, ?quieres m¨¢s? - dijo en tono divertido y no pude evitar reirme sin mirarlo, pues no queria que notara verg¨¹enza que seguia reflej¨¢ndose en mis ojos, al recordar mis iones de ayer. Cuando mi risa ces¨®, mire a Alexander que ahora estaba con expresi¨®n seria. No gracias, no quiero volver a perder cordura, ayer no estaba pensando con ridad, disculpa por lo que hice, me siento avergonzada. dije, mientras me odaba sobre cama al igual que ¨¦l lo hizo hace un momento, de modo que ambos quedamos frente a frente. ?No pensabas con ridad? Yo diria que nunca habias estado m¨¢s cuerda. ?Sabes por qu¨¦? Porque derribaste ese muro de piedra que construiste estos a?os, porque tu coraz¨®nienza a descongrse, porque es primera vez que dices y haces lo que sientes sin que rabia que tienes acumda te detenga, porque dejaste el orgullo a undo. ?Es que no lo ves? Estamos hando sin queiences a rega?arme. ?De verdad no quieres m¨¢s t¨¦?-una sonrisa se asom¨® en susbios tras su pregunta y no pude evitar admirat susbios curvados y lo bien que le lucia sonreir. Un impulso se adue?¨® de mi y esta vez estaba en mis cinco sentidos cuando me deshice del espacio que nos separaban, juntando susbios con los mios tom¨¢ndolo por sorpresa. Alexander no reion¨®, hasta que movi misbios sobre los suyos en un profundo pero suave beso que me hizo temr. Su mano viaj¨® hasta mi meji y pas¨¦ mi lengua por subio inferior pidiendo permiso para que nuestras lenguas se tocaran. Ahora estaba muy consciente de lo que estaba haciendo y era lo que quer¨ªa desde el momento que abri mis ojos, pero no lo queria aceptar. Alexander me bes¨® dulcemente y un suspiro se escap¨® de misbios cuando sus dientes atraparon mibio inferior, era muy propio de ¨¦l hacer eso y no sab¨ªa que lo echaba de menos hasta este momento. En el siguiente segundo, me faltaba respiraci¨®n y separ¨¦ misbios de los suyos, pero nuestras frentes seguian juntas, no queria abrir los ojos por miedo a ver su rei¨®n por mi beso inesperado, pues hace un momento me estaba disculpando por haber actuado sin cordura y ahora lo estaba haciendo de nuevo muy consciente de mis actos. -Alexander, yo¡­ -estaba por disculparme de nuevo, pero Alexander sise¨® cando lo que iba a salir de misbios y me dio un fugaz beso antes de har. No te disculpes, qui¨¦n debe disculparse soy yo. mantuve de ese modo escuchando pbra por pbra, con el coraz¨®ntiendo con fuerza. -S¨¦ que no hay justificaci¨®n y que te fui Susurr¨® sobre misbios sin intenci¨®n de separar su frente de mia y me infiel desde el momento que cedi ante Rachel aunque no hayamos llegado lejos, pero sensaci¨®n de saber que en cualquier momento podian disparar¡­ Dios, lo recuerdo y se me ponen los vellos de punta. Si he tomado ms decisiones es porque quise protegerte, si a ti te pasaba algo, mi vida no tendria sentido, no lo iba a hacer porque yo queria, no, porque en mi mente no habia cabida a otra mujer, solo t¨², Rachel te lo ha dicho, no funcion¨¦, ?sabes por qu¨¦? Porque eres ¨²nica mujer que deseo, ¨²nica que hace reionar mi cuerpo, ¨²nica que hace que mis nervios se alteren y que hace que mi coraz¨®n se acelere. No pienso har sobre nosotros porque tienes raz¨®n, nuestro matrimonio fallido fue construido a base de mentiras, yo te ocult¨¦ a Alexis y tu me ocultaste tu verdagera identidad y tu familia, C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. ambos ten¨ªamos nuestros motivos para hacerlo, pero hey, se supone que no deber¨ªa haber secretos en un matrimonio. Es por eso que ahora te vuelvo a pedir que me perdones, que iniciemos de nuevo esta vez siendo sinceros, que me des una oportunidado persona, que me dejes demostrarte que no soy lo que has pensado todos estos a?os de m¨ª, a pesar de los errores que heetido ys ms. decisiones que nos empujaron hasta este punto, que me des una oportunidado el padre de tu hijo, empecemos de nuevo con una amistad donde puedas tolerar mi presencia sin atacarme al siguiente segundo, despu¨¦s de todo, trabajaremos juntos por unrgo tiempo y no olvides que estamos juntos para hacer caer as personas que quieren hacerte da?o a ti y a tu familia. Te pido que me des una segunda oportunidad.-su petici¨®n me hizo separar de ¨¦l para mirarlo a los ojos. Naturalmente, desconfianza seguia vagando en mi pecho, a pesar de que se habia arado muchas cosas, no podia cambiarlo de noche a ma?ana, me sentia a defensiva cuando se trataba de Alexander por el da?o que me hizo en el pasado, por lo mal que pas¨¦ por su culpa, sin embargo, estaba siendo egoista, estaba pensando solo en m¨ª, esto no queria decir que ibamos a retomar nuestra rci¨®n amorosa, pero significaba mucho para vida de nuestro hijo, quien era el m¨¢s afectado de los problemas que hay entre ambos, por mi hijo podia arriesgarme a darle un voto de confianza y mejorar nuestra rci¨®no padres,o socios yo personas. Solt¨¦ un suspiro cansado y asenti con mi cabeza. ¨C Espero no equivocarme con esto, Alexander. Ambos hemosetido errores, yo te menti con mi identidad y mi familia por muchos a?os, tambi¨¦n acepto que me equivoqu¨¦ al ocultarte a Trist¨¢n, he sido una egoista al pensar solo en mi. Empecemos de nuevo, esta vez siendo sinceros desde el principio, no me decepciones, no me hagas sentiro una est¨²pida por confiar de nuevo en ti. edi despu¨¦s de unos segundos en los que estuve dubitativa, por mi cabeza no dejaba de sonar vocecita una y otra vez, diciendo: No puedes equivocarte, Sarah. Una sonrisa de mediodo apareci¨® en el rostro de Alexander al escuchar mi respuesta y sus ojos briron a¨²n m¨¢s, admir¨¦ en silencio lo hermosos que lucian con susrgas pesta?as yo se achinaban al sonre¨ªr aut¨¦nticamente. No te voy a decepcionar, seria un gran imb¨¦cil si vuelvo a defraudarte, si lo hago, yo mismo me alejar¨¦ de ti, ser¨¦ una mejor persona por mi hijo y por ti. -dijo tomando mi mano entres suyas y no pude evitar sentirme aliviada por haber dejado atr¨¢s una etapa que fue tortuosa para mi. -Ahora que seremos sinceros, ?de verdad crees que mis ojos son lindos? -Alexander pesta?c¨® m¨¢s veces des que deberia y escondi mi rostro entre mis manos al sentir mis mejis sonrojadas por verg¨¹enza, mientras me re¨ªa con nerviosismo. -Lo he dicho sin pensar, no hablemos de eso ahora. -Alexander solt¨® una risita y al siguiente segundo escuch¨¦ el tono de mada de mi celr devolvi¨¦ndome a realidad. No ha revisado mi tel¨¦fono desde ayer que m¨¦ a Vincent sin ¨¦xito alguno, olvid¨¦ porpleto que debia mantenerme en contacto con ¨¦l. Cogi el celr que estaba en mesa de noche aldo de cama y por supuesto se trataba de Vincent, de hecho, ten¨ªa varias madas perdidas de su parte, debe estar preocupado porque no le he dado se?ales de vida. -H, Vincent. Disculpa, no escuch¨¦s madas¡­-antes de que me dejara continuar, me interrumpi¨® dej¨¢ndome hda con noticia que me dio a continuaci¨®n. -Regresa ahora mismo a Paris, tus padres tuvieron un idente. chapter 82 chapter 82 No es un idente. Las manos me temban sin poder evitarlo,s l¨¢grimas se escapaban de mis ojos una tras otra, mientras mi mente en estaba en otro lugar, estaba tan preocupada que ya queria que el avi¨®n aterrizara de una vez por todas. Alexander iba a mido tomando mi mano, pero ni siquiera sentia su calor, era imposible que no sintiera algo m¨¢s que desesperaci¨®n. Cuando Vincent dijo aquello, me qued¨¦ perpleja y mi respiraci¨®n se volvi¨® irregr, angustia de saber que algo le habia ocurrido a mis padres no me dejaba respirar con normalidad. Vincent no me dio detalles, pues fue imposible que obtuviera una respuesta de mi parte en aquel estado de shock, sin embargo, Alexander al darse cuenta de ello, tom¨® mi tel¨¦fono y habl¨® con Vincent, supongo que a ¨¦l si le dio m¨¢s informaci¨®n, pero no quiso decir nada m¨¢s que pbras de aliento, que mis padres estarian bien, no esperamos m¨¢s y tomamos el primer vuelo a Paris. ?Quieres agua? Te sentar¨¢ bien para los nervios. -dijo Alexander a mido, sac¨¢ndome de mi ensimismamiento, negu¨¦ con mi cabeza sin apartar vista de ventani del avi¨®n, esperando que hubiera se?al de aterrizaje lo m¨¢s pronto posible o terminaria volvi¨¦ndome loca. -Quiero ver a mis padres, ver que est¨¢n bien y no ha sido m¨¢s que un gran susto. -dije con voz entrecortada y un nudo en garganta que a Alexander seriamente. -?Vas a decirme lo que te dijo Vincent? ?Qu¨¦ ha pasado? ?C¨®mo est¨¢n mis padres? -pregunt¨¦ haciendo mi mayor esfuerzo por mantener calma y pensar de manera positiva, pero era dificil hacerlo cuando Alexander ha estado evitando el tema desde el momento que sali de mi estado de shock y lo bombarde¨¦ con preguntas que se han evadido de su parte, -Sarah, todo estar¨¢ bien, necesitas calmarte, pedir¨¦ agua para ti. y una vez m¨¢s, evitaba darme una respuesta de mis padres, eso no hizo m¨¢s que enfurecerme porque se supone que est¨¢bamos -?As¨ª eso piensas demostrarme que no eres lo que he creido estos a?os? ?Asi eso comenzaremos de cero? Qu¨¦ est¨²pida fui al creer en ti.-escupi con rabia y cons mejis empapadas pors rebeldes l¨¢grimas que segu¨ªan escapandose sin poder evitarlo, volvi a mirar por ventani, pidiendo en mi coraz¨®n que todo est¨¦ bien. Alexander solt¨® un suspiro de resignaci¨®n y volvi¨® a tomar mi mano entre suyas para dibujar circulos en mi piel con su dedo pulgar. -Sarah, me cuesta hacer esto despu¨¦s de lo que hemos conversado, lo hago por tu bien, porque est¨¢s muy nerviosa y no quiero empeorar situaci¨®n, adem¨¢s que no es el lugar adecuado. -to mit¨¦ severa y entonces supe que no queria har porque no tenia buenas noticias, de todos modos, si no me lo contaba ¨¦l, cualquiera lo haria al llegar a Paris, el resultado ser¨ªa el mismo.-El avi¨®n en el que tus padres viajaban ayer, sufri¨® fas ticas y cay¨® al mar, el equipo de rescate est¨¢ en b¨²squeda de Leonardo y Joele, posibilidad de que hayan sobrevivido es casi n. Lo siento mucho. M¨¢sgrimas se acumron en mis ojos al escuchar lo que acaba de decir Alexander y senti un dolor desgarrador en mi pecho,o si mites de cuchis me atravesaran haci¨¦ndome sangrar hasta ¨²ltima gota, el nto que escap¨® de mi garganta fue inevitable y entendi porque Alexander no quer¨ªa decirmelo en este lugar. Sus brazos me rodearon enseguida y hundi mi rostro en su pecho dejando escapar el dolor desagradable a trav¨¦s de mi nto. ?C¨®mo es posible que pasara algo asi? Esto quiere decir que es posible que mis padres est¨¦n muertos, ?no los volver¨¦ a ver? No, eso no puede ser posible, ellos no pueden morir, ellos est¨¢n vivos en cualquier lugar del mar, esperando a que el equipo de rescate los encontrase ?Era el mismo avi¨®n que hab¨ªa reservado para mi? Quien deberia estar ahi soy yo, no ellos. No podia evitar sentirme culpable, mis padres ocuparon mi lugar en el ultimo momento, mientras tanto, yo estaba despreocupada de vida haciendos paces con Alexander en su casa, ignorando lo que pasaba a nuestro alrededor. Ni siquiera me despedi de ellos antes de partir porque mi vuelo sal¨ªa antes que el avi¨®n privado y no queria que supieran que viajaria a New York hasta que se dieran cuenta de mi ausencia o que no lo notaran, ahora me estaba arrepintiendo de haberles ocultado aquello. De solo pensar que ultima vez que los vi fue en fiesta de cumplea?os que prepararon con tanto amor y entusiasmo para No, mis padres van a volver. No pod¨ªa dejar de llorar, en este momento encontraba sentido a sus pbras. ¡°Hija, no estoy justificandolo en lo absoluto, pero entiendo lo que el ha sentido cuando persona que m¨¢s queria estaba en peligro, en esa situaci¨®n no se piensa con cabeza fria, harias lo que fuera para mantener a salva a quien amas, encuentras primera soluci¨®n, aunque sea pror decision de tu vida y decides arriesgar todo con tal de manteneros a salvo,¡± Ojal¨¢ hubiese tenido una soluci¨®n para evitar esta tragedia, no me importaria arriesgar cualquier cosa para que estuvieran a salvo, en este momento ni siquiera podia pensar correctamente, to ¨²nico que tenia en mi cabeza era buscarlos por mi propia cuenta por cielny tierra, ansiedad me estaba ganando y m¨¢s al recordar el lindo discurso de mi madre, que siempre ha estado para mi.. This content is ? N?velDrama.Org. ¡°Sarah es luz de mi vida, es mi sue?o hecho realidad. Desde el primer momenta que tuve en mis brazos, supe que seria una mujer fuerte, capaz y lo ha venido demostrando con su esfuerzo por ser una buena hija, una buena madre y una gran empresaria, aunque muy testaruda y orgullosa eso no se puede negar. Es su esencia y no podia estar m¨¢s orgullosa de ser su madre, su amiga y su apoyo incondicional. Estoy agradecida de tenerte de vuelta y gritar a los cuatro ventos, Sarah Doinel es mi hya. ?Salud?: Mientras m¨¢s recordaba, m¨¢s lloraba. Me niego a perderlos, ellos regresaran y esto quedar¨¢o un mal recuerdo,o un simple susto que ibamos a superar. Al aterrizar en Paris, el coche esperaba por nuestra llegada y le orden¨¦ que condujera lo m¨¢s r¨¢pido posible a vi Doinel donde Vincent le dijo a Alexander que estaria esper¨¢ndonos En todo el camino, Alexander me tenia rodeada con un brazoo muestra de su apoyo y agradeci que ¨¦l estuviera pa?andome en este momento tan dificil, ni bien se estacion¨° el auto en entrada y sali corriendo hasta s de estar donde un Vincent caminaba de undo a otro con el tel¨¦fono en su oreja, mis tios, primos e incluso los Dubois y Juli¨¢n estaban sentados hando unos con otros, mi tia era m¨¢s afectada, lloraba inconsblemente en el hombro de su esposo, mientras Basti¨¢n y Hugo le decian pbras positivas. Abby, al darse cuenta de mi presencia, se levant¨® de un salto del sof¨¤ quepartia con su familia cada uno con expresi¨®n falsa de preocupaci¨®n y se acerc¨® a mi con los ojos enrojecidos y h¨²medos para regrme un abrazo, era ¨²nica que estaba realmente preocupada por situaci¨®n. Van a volver sanos y salvos, Sari, ya ver¨¢s que ser¨¢ asi.-contuves ganas que ten¨ªa de romper en nto nuevamente y asenti con mi cabeza esperando con todo mi coraz¨®n que fuera asi. Me separ¨¦ de mi amiga cuando Vincent finalizo mada y me acerqu¨¦ a ¨¦l de inmediato ignorando a los dem¨¢s que intentaban acercarse a mi para llenarme de fuerza, incluyendo los Dubois que no sabian c¨®mo finger, sus ojos lucian cansados,o si no hubiese dormido por muchas horas. ?Qu¨¦ es lo que ha pasado? ?Aparecieron? ?D¨®nde est¨¢ Trist¨¢n?-pregunt¨¦ sin perders esperanzas y neg¨® con su cabeza, mir¨® detr¨¢s de mi y ha con voz dura y ronca. Mi coraz¨®n se encogi¨® a¨²n m¨¢s al saber que no hab¨ªa buenas noticias despu¨¦s de ocho horas de habernos avisado. -Maga est¨¢ cuidando de Trist¨¢n, no he querido decirle al peque?o, no tengo coraz¨®n para hacerlo. Sarah, Alexander, pa?enme al despacho.-dijo Vincent y supe que a quien miraba detr¨¢s de mi era a Alexander que entr¨® segundo despu¨¦s de Segui a Vincent junto con Alexander quien pos¨® su mano en mi cintura y me peg¨® a su cuerpoo si tuviera miedo de que me derrumbara en cualquier momento, pero me mantenia fuerte para esperar noticia de que encontraron a mis padres.con vida. Alentrar al despacho de mi padre, Vincent cerr¨® puerta con seguro y dej¨® que me sentara en si de mi padre, cerr¨¦ mis ojos con fuerza inhndo el aroma de mi padre que permanecia en el despacho, imaginando que estaba presente con nosotros, pero al abrir los ojos, sentio una fuerte bofetada devolvi¨¦ndome a realidad. Mir¨¦ a Vincent con mis ojos Renos de l¨¢grimas -?Qu¨¦ es lo que ha pasado? ?Cu¨¢ndo y d¨®nde sucedi¨®? ?Por qu¨¦ fall¨® el avi¨®n? Debemos iniciar una investigaci¨®n y pagar cualquier cantidad de rescatistas para que los encuentren. No puedo quedarme de brazos cruzados cuando el paradero de mis padres es desconocido-habl¨¦ sin ocultar mi desesperaci¨®n y pronto obtuve una respuesta. ¡ª Las ultimas se?ales del avi¨®n ha sido en aguas francesas, el avi¨®nenz¨® a far media hora despu¨¦s de despegar. Ya he iniciados investigaciones del avi¨®n porque esto no es un idente, Sarah-dijo Vincent tan serio y seguro de si mismo, que prontoenc¨¦ a mirar el caso de diferentes perspectivas, dejando a undo el sentimiento desgarrador en mi pecho que no me dejaba pensar con ridad, ¨C ?T¨² tambi¨¦n lo crees? Sabemos qui¨¦n est¨¤ involucrado en esto, -pregunt¨® Alexander repentinamente y lo mir¨¦ sorprendida porque no me ha hecho saber su punto de vista, aunque no creo que haya encontrado una oportunidad de hacerlo cuando estuvo todo este tiempo consndome y d¨¢ndome todo su apoyo. -Por supuesto que lo creo, esto no es una coincidencia, ni un idente. El avi¨®n fue reservado para Sarah y a ¨²ltima hora ha sido cambiado reservaci¨®n por petici¨®n de sus padres, sabotearon el avi¨®n para que e tuviera el idente y no contaron con ques que viajarian serian Leonardo y Joelle. Me han traido el informe del funcionamiento del avi¨®n y todo parece estar en orden, tras el ¨²ltimo vuelo de Now York a Paris estuvo en mantenimiento, no tenia porque far-Vincent explic¨¦ evidentemente edado, frustrado y triste. Analic¨¦ informaci¨®n que acababa de darme y por supuesto que esto fue nificado, no sabia con exactitud si iba dirigido a mi directamente o ¨¤ mis padres, pero de lo que estaba cien por ciento segura, es que los Dubois estaban detr¨¢s de esto. Querian hacerle da?o a mi familia y lo han conseguido, estaban legando muy lejos y no iba a dejar que esto se quedara asi, ¨C Voy a acabar con esto de una vez por todas-murmur¨¦ para mi misma, aunque no fue lo suficientemente bajoo para que ambos hombres de pie no lo escucharan, Me levante de si de un salto y camin¨¦ dando fuertes pisadas hasta puerta, ita a salir a ponerle fin a esto y acusar directamente a los Dubois, responsabiliz¨¢ndolos por todo el da?o causado, ya no queria seguir con esto, pero a mitad de camino, un cuerpo se atraves¨® en mi camino y sus manos se pasaron por mi cintura logrando que me detuviera antes de salir del despacho. ¨C Cari?o, noetas una locura, ven aqui.-Alexander me envolvi¨® en sus brazos en un intento por tranquilizarme y lo logr¨°, aspir¨¦ su exquisito aroma, mientras me concentraba ens caricias que dejaba en mi cabello y sus pbras que me hicieron entrar en raz¨®n, Si ellos han provocado esto lo van a pagar, pero no puedes hacertes saber que est¨¢s enterada de todo y que sospechas de ellos. No cometamos m¨¢s errores, no est¨¢s s, Ahora lo m¨¢s importante es encontrar a tus padres y descubrir lo que est¨¢n neando. No te derrumbes, tienes que mantenerte fuerte, hazlo por ti y por Trist¨¢n, ¨¦l te necesita en este momento y sabemos que est¨¢ expuesto al muchos peligros. Aqui me tienes, no te dejar¨¦ s. -su tono suave y dulce disiparons ganas que tenia de encarar a los responsables de esta tragedia y pens¨¦ en Trist¨¢n. Alexander tiene raz¨®n, nuestro hijo me necesita, nos necesita. -Princesita, en cualquier momento tendremos noticias de mis tios, vamos a enfocarnos en empresa y en el proyecto mientras. esperamos respuestas, necesitamos mantener mente ocupada y no defraudarlos cuando vuelvan, no les demos el gusto de vernos.o siempre han querido. -escuch¨¦ a Vincent detr¨¢s de Alexander y asenti con mi cabeza estando de acuerdo con ¨¦l. Vincent tiene raz¨®n, demuestra que eres fuerte, empresa est¨¢ a cargo de ustedes, no dejes que se salgan con suya, m¨¢s temprano que tarde todo se va a resolver y ellos ir¨¢n a prisi¨®n. C¨¢lmate, tus padres no querrian verte asi, cuando estes m¨¢s calmada. iremos con Trist¨¢n, nos necesita. -Alexander dej¨® un beso en mi cabeza al finalizar y me separ¨¦ solo un poco de ¨¦l sin soltar su cintura, para mirar a ambos hombres que me estaban apoyando en este momento. -Gracias por estar ambos conmigo, esto seria m¨¢s dificil sin ustedes. -dije mientras limpiaba mis h¨²medas mejis. -Saquemos adnte empresa de mis padres, que no se note su ausencia. -solt¨¦ decidida y termin¨¦ de limpiar mi rostro con mis dedos. -Vantos con Trist¨¢n, ahora no podemos separarnos de ¨¦l ni por un segundo. -Eso es todo lo que queria oir, te quiero fuerte, te prometo que har¨¦ hasta to imposible para que los traigan de vuelta, buscar¨¦ yo mismo de ser necesario. -Vincent prometi¨®, sin embargo, esperanza se desvanec¨ªa con cada segundo que pasaba. Habian pasado muchas horas desde que el avi¨®n cay¨® al agua, solo esperaba que ocurriera un mgro. Pero de algo estaba segura, no iba a dejar que los Dubois se quedaran sin pagar, esto lo llevaron muy lejos y de ser necesario, me iba a encargar personalmente de ellos, no iba a descansar hasta hacer justicia. No tendr¨¦pasi¨®n, as¨ªo ellos no conocieron limites. chapter 83 chapter 83 Mi empresa. El equipo de b¨²squeda aument¨® considerablemente y aun and no ha noticias de mis padres despu¨¦s de m¨¢s de treinta horas del idente. La desesperaci¨®n aumentaba con cada minuto que pasaba sin saber de ellos y esperanza se desvanecia, pero es que no me podia explicaro es que no ha rastros de mi madre y mi padre, cuando ya han encontrados los restos del avi¨®n, incluso el cuerpo sin vida del piloto. Vas a abrir un hueco en el pisao sigas caminando dedo ado. Vincent habl¨® desde su asiento en oficina de presidencia y ni siquiera lo mir?, mi tel¨¦fono tenia toda mi atenci¨®n esperando por una mada, por una noticia. En este momento, me sentia atada de manos, sin saber qu¨¦ m¨¢s hacer y aunque todos me pedian que me concentrara en el trabajo mientras esperaba buenas noticias, me resultaba imposible, no tenia cabeza para ocuparme de mi trabajo. ?C¨®mo es posible que no encuentren ni una pista? ?Ya sali¨® el informe del estado en el que se encontraba el avi¨®n? Ya es hora de que los culpables paguen y sabes de quienes estoy hando! dije evidentemente allerada y Vincent se levant¨® de su si con intenci¨®n de acercarse a mi, pero levant¨¦ mi mano para que ni siquier lo intentara. C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org. No podemos hacer nada sin pruebas, lo sabes. Alexander se est¨¢ encargado del informe, hoy se entregar¨¢n, no podemos hacer nada m¨¢s que esperar y conservar calma. -lo mir? incr¨¦d, sentia que ( abeza estaba a punto de explotarme, ¨C ?Calma? C¨®mo me pides que conserve calma, si mientras estamos aqui sin hacer nada mis padres est¨¢n desaparecidos y posiblemente est¨¦n¡­ no tuve fuerzas parapletar frase, sangre abandonaba mi cuerpo de solo pensar que mis padres estaban muertos. No digas lo que est¨¢ pasando por tu cabeza, de ser asi ya nos hubieran informado, esta vez Vincent se acerc¨® con ¨¦xito y me envolvi¨® en un abrazo intentando calmarme, estando en sus brazos pensaba ens pruebas que nos hacian falta para acabar con los Dubois y pronto pregunt¨¦ en su pecho. ?Qu¨¦ ha pasado con el investigador privado? El, aparte de Rachel, es el ¨²nico que puede darnoss pruebas que necesitamos, no es suficiente con los documentos que nos entreg¨®?-intentaba buscar lo m¨¢s minimo para entregarlos a fa policia lo m¨¢s pronto posible. pero Vincent se encargo de estumar chispa de esperanza que me quedaba. Unosprobantes de pago y registros de mada no pueden probar nada, lo ¨²nico que puede servirnos ahora es el resultado de auditoria, demostrando que han desviado fondos de empresa en el periodo que el Sr. Dubois estuvo al mando, pero no podemos precipitarnos, si queremos hacer justicia debe ser por todo o por nada. -Vincent me hizo entrar en raz¨®n y esper¨¦ que siguiera hando. -Y no queria decirtelo para no preocuparte, pero el investigador privado ha desaparecido. No quiero sacar conclusiones apresuradas, pero creo que se han dado cuenta que los investigaban, esto demuestra que cualquiera que est¨¦ al tanto de los delitos los Dubois corre un gran riesgo, es entendible que Rachel no quiera har. No podemos dar un paso en falso, Sarah, en realidad todos estamos en peligro. no podia sentir m¨¢s que frustraci¨®n y rabia por los limites que han cruzado, me resultaba dificil de creer que tengan sangre tan friao para hacer tanto da?o. Ahora m¨¢s que nunca entendia el miedo de Rachel y porqu¨¦ se opuso rotundamente a har, e y sus padres estaban en peligro y no era un juego, no se lo pod¨ªa tomar a ligera. -Los padres de Rachel.-dije separ¨¢ndome porpleto de Vincent y lo mir¨¦ seriamente, mientras que en sus ojos no hab¨ªa m¨¢s que confusi¨®n por mi repentino cambio de tema. Necesitan proti¨®n, con todo lo que est¨¢ pasando es seguro que presionar¨¢n a Rachel para que se mantenga cada, yo ya me encargu¨¦ de seguridad de Rachel, faltan sus padres. Me encargo de ello enseguida. -sac¨® su tel¨¦fono para hacer una mada y al siguiente segundo, puerta de oficina se abri¨® sin antes tocar. Pero miren quien est¨¢ aqui.-escuch¨¦ voz de Alexander y ocult¨¦ cualquier indicio de desesperaci¨®n, pues habia llegado con Trist¨¢n y que menos queria era que mi hijo me viera en este estado. -Dale un abrazo a tu mama, corre. Alexander solt¨® mano de Trist¨¢n y el peque?o sali¨® corriendo para abrazar mis piernas, de inmediato me agach¨¦ para abrazarlo y recargar fuerzas, ¨¦l era lo ¨²nico. que necesitaba para estar m¨¢s tranqu. -Mam¨¢, mira lo que mepr¨® pap¨¢ Ales, es un auto igual al tuyn, -me mostr¨® un Porsche no de juguete que tenia en mano, podria decir que era una replica en miniatura de mi auto y lo mir¨¦ con sorpresa. -Voy mejorando con los regalos-dijo Alexander divertido, mientras se acercaba a Vincent. Antes de que pudiera decirle cualquier cosa a Trist¨¢n para que no escuchara lo que Alexander y Vincent haban, apareci¨® Paul en entrada de oficina y por acto reflejo, alce a Trist¨¢n en mis brazoso si quisiera protegerlo de ¨¦l. Oh, aqu¨ª est¨¢n. -dijoo si hubiese estado haras buscando. Alexander, al escuchar su voz, se acerc¨® r¨¢pidamente a mi y pos¨® una de sus manos en mi espalda. Papao, mira mi auto, me lo regalo pap¨¢ Ales-Trist¨¢n le ense?¨® el auto con inocencia y Paul sonrio mientras lo miraba, no s¨¦ si era porque ya estaba al tanto de todo, pero su sonrisa no era real, de hecho, asustaba. Papa Ales, que linda familia. -Paul habl¨® con evidente sarcasmo y no pude evitar tensarme, ahora sabia que su visita no traeria nada bueno.-Sarah,mento mucho lo de tus padres, deberian desistir en su b¨²squeda, solo est¨¢n perdiendo el tiempo, teonardo y Joelle ya deben estar muertos, acepta que ya no los ver¨¢s m¨¢s nunca, sera mas f¨¢cil superar su p¨¦rdida, senti una dolorosa punzada en el pecho al escuchar sus crueles pbras, adnt¨¢ndose a los acontecimientos, pues no los daria por muertos mientras no fuera oficial, aunque a veces se me pasaba idea por cabeza. Yahi estaba el verdadero rostro de Paul, estaba dejando su farsa a undo y escu todo su veneno al frente de Trist¨¢n, quien no estaba enterado en lo m¨¢s minimo del idente de sus abuelos hasta este momento, no podia darle una noticia de tal magnitud a un ni?o de tres a?os, lo ¨²nico que se me ocurri¨® fue decirle que estaban en un viajergo, -?Abuelo y abu est¨¢n en el cielo?-Trist¨¢n pregunt¨® tras unrgo silencio en el que todos, incluy¨¦ndome, quedamos at¨®nitos cons directas pbras de Paul, mir¨¦ a Trist¨¢n impidiendo que se escaparans l¨¢grimas que se acumron en mis ojos y negu¨¦ con cabeza. -No mi amor, tus abuelos est¨¢n de viaje, ?to recuerdas?-le menti directamente a mi hijo, sintiendo que el nudo que apareci¨® en mi garganta me dejaba sin aire. -Vincent, puedes llevar a Trist¨¢n al taller, por favor?-le pedi al hombre que se posicion¨® al otrodo de mi y me mir¨® dubitativo por unos segundos antes de asentir con cabeza y tomar a Trist¨¢n en sus brazos. -Vamos a ver que nos ense?ar¨¢ Patrick hoy. -dijo Vincent mientras salia por puerta con un descontento Trist¨¢n, quien pareci¨® no haberse creido lo de sus abuelos. Una vez que quedamos solos, sin presencia de mi hijo, Paul se tom¨® el atrevimiento de pasearse por toda oficina observando cada rinc¨®n. Alexander me peg¨® a su cuerpo con su mano,o si no quisiera soltarme mientras ¨¦l estuviera cerca y de cierto modo, eso me hac¨ªa sentir segura. Mir¨¦ inexpresiva a Paul, despu¨¦s de deshacerme des l¨¢grimas que se quedaron en mis ojos, ¨¦t me mostr¨® una sonrisa falsa y se sent¨® en si de Vincent con toda confianza. No caigas en su juego, solo quiere desestabilizarte. -Alexander susurro en mi oido y disimul¨® dejando un beso en mi cabeza, tom¨¦ una bocanada de aire para calmarnie, siguiendo el consejo del hombre a mido. -?Por qu¨¦ dices tal cosa dnte de Trist¨¢n? ?Te has vuelto loco?-pregunt¨¦o si desconociera todo lo que ha hecho Paul, que ¨¦l piense que nadie sabe de sus secretos y sus nes, era un punto a nuestro favor. Lo siento, no estaba enterado de que le hab¨ªan mentido al peque?o, supongo que idea fue sugerida por el padre, to digo porque mentir se le da muy bien, quien sabe que mentira te habr¨¢ dicho para que volvieras a sudo. -senti el momento exacto cuando Alexander se tenso y conoci¨¦ndoloo lo hago, seguro est¨¢ conteniendos ganas de estampar el pu?o en el rostro de Paul. Es lo minimo que se merece. -Si yo fuera el padre de ese ni?o¡­ -Paul ni siquiera pudo terminar su venenosa frase, cuando Alexander me solt¨® y lleg¨® hasta el escritorio con el rostro rojo de ira, para tomar a Paul de su camisa haci¨¦ndolo levantar del asiento. Te tengo noticias, para suerte de Trist¨¢n, no eres su padre. -Alexander habl¨® con voz tan fria, que la temperatura decreci¨® en un segundo, logrando que mi piel se erizara.. Sin verlo venir, Alexander hizo lo que supuse hace un momento. Su pu?o se estrell¨® con fuerza en el rostro de Paul, haciendo que cayera de nuevo en si de Vicent. Me exalt¨¦ ante tal acto y al siguiente segundo qued¨¦ paralizada, mirando el rostro enfurecido oculto tras una sonrisa divertida de Paul, y pronto, sus dientes se mancharon de sangre, producto del pu?etazo que Alexander le acaba de dar. Alexander fue victima de sus propias pbras, ¨¦l fue quien cay¨® en su juego. -Muy bien, un simple cborador acaba de golpear al presidente de Doinel. -sali de mi trance al escuchar aques pbras y mi ce?o se frunci¨® de inmediato, Alexander me mir¨® mientras soltaba una risa sin gracia y supe que a ¨¦l le parecia tan absurdo aquello,o a mi. ?Acaso cree que, por estar sentado en si de Vincent, ya es el presidente de empresa? Definitivamente, se ha vuelto loco. -?Me he equivocado de persona? ?He golpeado a Vincent? Creo que este hombre est¨¢ delirando. - dijo Alexander fingiendo estar divertido por situaci¨®n y Paul solt¨® una carcajada antes de limpiarse sangre que se escapaba porsisuras de susbios. -Paul, vete de mi empresa. -dije fr¨ªa y decidida, no soportaba ver el rostro del responsable de tantas desgracias en mi familia merodeando por empresa, si no podia hacer nada para demostrar que ¨¦l ha estado detr¨¢s de varios delitos, lo minima que pod¨ªa hacer y lo m¨¢s sano y seguro para todos, es que ¨¦l saliera de Doinel y de nuestras vidas. Solt¨® otra carcajada a¨²n m¨¢s fuerte que anterior y neg¨® con su cabeza mientras chasqueaba su lengua,o si le hubiese contado el mejor chiste, ¨C Querida Sarah, veo que ignoras cierta informaci¨®n y es que, esta empresa no te pertenece. -ahora que r sin m¨¢s minima gracia era yo. Por supuesto que me pertenece, esta es empresa familiar de los Doinel y ausencia de mis padres me dejabao ionista mayoritaria, podia tomar decisiones y si le ordeno que abandone empresa, to debe hacer. En serio que est¨¢ loco.-dijo Alexander exasperado volviendo a mido mientras negaba con cabeza, evidentemente irritado pors sandeces que soltaba Paul y tuve que pasar una mano por su espalda y la otra dej¨¦ reposando sobre su abdomen en un intento por calmarlo. tr¨®nico, los papeles se hab¨ªan invertido con visita de Paul. -?Es que no est¨¢n enterados?-Paul pregunt¨® de repente mando mi atenci¨®n y un mal presentimiento se atoj¨® en mi pecho. No sab¨ªa qu¨¦ locura podia soltar ahora, no tenia ni m¨¢s minima idea de lo que estaba tramando. -Tu padre antes de morir¡­ Perd¨®n. Tu padre, antes de desaparecer en unrgo viaje, traspas¨® todas sus iones a este humilde servidor. Por lo tanto, teniendo el cincuenta. por ciento que era de tus padres y el quince por ciento de los mios, me convierte en el ionista mayoritario de Doinel. Asi que, Sari, deberias pensarlo dos veces antes de echarme de mi empresa. Qued¨¦ hda cuando Paul solt¨® aque informaci¨®n y senti que sangre abandonaba mi cuerpo, a vez que mis piemas queaban, de no ser porque Alexander me sostenia de cintura, me hubiese desplomado en el suelo. No, eso no era posible, mi padre no haria una locura de tal magnitud teniendo en cuenta que los Dubois solo querian perjudicarnos. Pronto, un peque?o, pero importante detalle lleg¨® a mi cabeza golpeandome con tanta fuerza, que cabezaenz¨® a dolerme. Mir¨¦ a Alexander con preocupaci¨®n y ¨¦l me mir¨® al mismo tiempo con misma preocupaci¨®n en sus ojos, entonces supe que ¨¦l habia pensado lo mismo que yo y se trataba de lo que ¨¦l mismo me advirti¨®. Lo que firm¨® mi padre no fue el contrato des modelos de ta grande. Mi padre firm¨® el traspaso de sus iones a Paul Dubois. chapter 84 chapter 84 No hay mal que dure cien a?os. Termine de tomarme el tercer vaso de agua que Alexander me ofreci¨® para aminorar los nervios, pero no servia en lo absoluto. El dolor de cabeza era cada vez m¨¢s intenso, sentia que iba a estar en cualquier momento, ni siquiera pasti que me tom¨¦ hace tres horas, cuando Alexander me sac¨® de la oficina de presidencia hasta suya, podia disminuir el dolor. Todo iba de mal a peor. No me cabia en cabeza que mi padre no se haya dado cuenta de lo que firmaba y m¨¢s viniendo de Paul, siendo mi padre tan minucioso con los documentos que firma, es que no tenia sentido, nada de esto tiene sentido. ?C¨®mo iba a resolver este desastre cuando mis padres no aparecen por ning¨²ndo? No podia pensar correctamente y con cada segundo que pasaba, desesperaci¨®n se hacia m¨¢s grande, esto me estaba quedando grande, no tenia fuerza para afrontar los problemas que uno tras otro, lo ¨²nico que necesitaba en este momento, era que mi tel¨¦fono sonara para darme noticia de que encontraron a mis padres con vida. -Es que no lo puedo creer, ese imb¨¦cil jug¨® sucio. Pero ro, est¨¤ consiguiendo lo que su madre cree que debi¨® ser suyo, no le importo pasar por encima de todos y no les importo ensuciarses manos. Es que cada vez me sorprenden m¨¢s, Haran lo que se les venga en gana por ser ionistas mayoritarios, asi nos opongamos, tus iones ys mias no sirven para nada en una junta directiva. Vincent estaba hecho una furia desde que Alexander le cont¨®s ¡°buenas nuevas¡±, y yo seguia sin creerme que esto estaba pasando por mas que se hara del asunto. Por suerte, Tristan se habia quedado dormido, asi no tenia que presenciar crisis por que estabamos pasando todos. Si probamos que el traspaso de iones se firm¨® bajo enga?os, quiz¨¢ se pueda resolver. Alexander sugiri¨® a mido y a pesar de que entre los dos buscaban soluciones, era ajena a su conversaci¨®n, mi mirada estaba perdida en el suelo y no hac¨ªa m¨¢s que pensar en mis padres. -Lo firm¨® estando cuerdo, debe tener alguna discapacidad para considerarseo enga?o, ni siquiera los han derado muertos para optar por opci¨®n de que heredera se haga cargo del proceso de anci¨®n.-respondi¨® Vincent irritado, pero m¨¢s tranquilo enparaci¨®n a cuando se enter¨® de haza?a de Paul. -Ahora que estamos m¨¢s calmados, movere mis contactos para informarme del caso, debe haber alguna soluci¨®n a toda esta locura. ?Les Dubois due?os de Doinel? Ni har. Que lo disfruten mientras le dura.- Vincent tecleaba en su tel¨¦fono y miro a Trist¨¢n acostado en el sofa. - Hare afuera, no quiero despertar al ni?o, aunque tiene buen sue?o, ya quisiera yo dormir asi. Sin esperar una respuesta, salio de oficina con el tel¨¦fono en mano. Alexander tom¨® asiento a mi lado y me rode¨® con un brazo atrayendome a su cuerpo, logrando que mi cabeza reposara en su pecho. Todo va a mejorar, cari?o, no hay mal que dure cien a?os. Tienes todo mi apoyo para lo que sea que decidas hacer, ?lo sabes? Eres fuerte y capaz, encontraremos un modo de salir de esto, s¨¦ que est¨¢s pasando por una dura situaci¨®n, pero cuando te sientas lista renacer des cenizas. Eres Sarah Doinel, t¨² puedes con todo. -dijo Alexander sobre mi cabeza, mientras acariciaba mi cabello y por m¨¢s que todos me daban pbras de aliento, mi estado de ¨¢nimo seguia siendo el mismo.. Me qued¨¦ sin padres, sin empresa y sin fuerzas, en este momento, no estaba en condiciones ni de pensar en una soluci¨®n viable, esta situaci¨®n me superaba. La puerta de oficina se abri¨® y crei que era Vincent que volvia de hacer su mada, pero esfum¨¦ aque idea cuando escuch¨¦ voz de Abby resonando en oficina. No me lo puedo creer, ?qu¨¦ diablos est¨¢ pasando en este lugar? Apenas llego y me entero de que mi hermano es el ionista mayoritario de esta empresa y cuando pienso que est¨¢n buscando una manera de poner en su sitio a ese imb¨¦cil, los encuentro aqui, abrazados sin mover un solo dedo. ?Me est¨¢n jodiendo? ?D¨®nde est¨¢ c¨¢mara escondida? -mir¨¦ a Abby quien estaba alterada moviendo sus manos en el aire, mientras se quejaba con enfado y con expresi¨®n fea. Levante mi cabeza para mira inexpresiva y un calor desagradable invadi¨® mi pecho por su presencia, me levant¨¦ sin contener mi enojo y no sabia si era porque e es una Dubois o porque a estas alturas no me fiaba de nadie, pero senti tan responsable de esto -?Vienes a fingir que desconocias lo que tu hermano ne¨°? ?0 te mandaron para mantenemos vigdos?-pregunt¨¦ con voz g¨¦lida y su boca no tard¨® en abrirse en una perfecta 0,o si estuviera ofendida pors preguntas tan directas y acusatorias que acabo de hacerle. ?Qu¨¦ est¨¢ pasando en este lugar? Porque de verdad que no entiendo. Me conoces de toda vida, ?verdad? Entonces dime, ?crees que estaria de acuerdo con mierda que mi hermano est¨¢ haciendo? ?Crees que seria participe de algo tan bajo y despiadado? Paul podr¨¢ ser mi hermano, pero en este momento, lo estoy detestando por lo que te hizo, por muy familia que sea, estoy en contra de sus ms decisiones. Todos se han vuelto locos en este lugar y yo soy culpable. ?ro! Abby es loca, Abby es zafada, Abby es impertinente, culpen a Abby. s pbras de Abby sonaban tan sinceras, que por un momento crei que decia verdad y estaba juzgando sin saber, despu¨¦s de todo, el investigador privado no encontr¨® nada en e que dejara mal parada, pero me resultaba dificil creer en un integrante de familia Dubois. ro que conocia muy bien, s¨¦ que e es justa y transparente, sin embargo, a estas alturas, cualquiera podria ocultar su verdadero rostro tras una mascara de inocente. ?Qu¨¦ est¨¢ haciendo e aqui? ?No deberias estar con tu hermano disfrutando de su empresa? - Vincent entr¨® a oficina y de inmediato mostr¨® su descontento con presencia de Abby, atac¨¢nd desde el primer segundo, tal yo yo lo hice. -Otro m¨¢s. -dijo frustrada dando unos pasos sin rumbo fijo y se volvi¨® hac¨ªa nosotros para mirarnos cons mejis rojas y indignaci¨®n reflejada en sus ojos. -Vale, acepto que el ser sin sentimientos de tu primo desconfie de mi, pero t¨², Sarah. ?Es que no me conoces? ?No se han enterado de que yo siempre estar¨¦ de parte del bien? En este caso, no me importa loszos de sangre, odios injusticias venga de donde venga. -su tono de voz aumentaba con cada pbra que dec¨ªa y al ver que no obtenia respuesta de nuestra parte, m¨¢s que miradas de desconfianza, asinti¨® con su cabeza antes har. -Vale, ya lo he entendido. No confian en mi porque soy una Dubois, pues les voy a demostrar que me importa tres hect¨¢reas de mierda llevar este apellido que ha sido una desgracia para mi.-dijo tan decidida que algo dentro de mi se removi¨®, y sin m¨¢s, sali¨® pisando fuerte y con el rostro rojo de rabia. Tan prontoo sali¨®, volv¨ª a tomar asiento cons manos en cabeza que dolia a¨²n m¨¢s. No estaba segura en si hacia bien al desconfiar de e, ro que conozco y aunque a veces parezca que le falta un tornillo, era el ser m¨¢s justo y sincero que conoc¨ªa, de hecho, mentir era algo que detestaba, adem¨¢s ques pocas mentiras que ha dicho han sido descubiertas por lo mal que lo hace. No conozco mucho a Abby y tampoco he tratado con e porque no le gusto ni un pelo, pero hay que darle el beneficio de duda, parece que est¨¢ diciendo verdad. -Alexander a mido habl¨® despu¨¦s de unrgo tiempo en silencio,o si hubiese leida mis pensamientos, Vincent, por su parte, solt¨® una risa sin gracia y nego con cabeza. Si, se nota que no conoces, es una loca que act¨²a sin pensar, creo que locura es por gen¨¦tica, no le creo ni un poco. -Vincent habl¨® alterado y lo mir¨¦ ce?uda por manera en que se expresaba de e. -Pues yo si conozco desde que tengo uso de raz¨®n y no es nada parecida a su familia, Abby podr¨¢ ser un poco atolondrada, pero lo de su madre y su hermano sobrepasa los limites, son unos psic¨®patas, unos criminales. El investigador lo ha dicho, e est¨¤ limpia y no encontr¨® nada en e que nos perjudicara en ning¨²n ¨¢mbito. defendi, arrepinti¨¦ndome por dentro de habe juzgado y acusado, aunque habia desconfianza, algo dentro mi me decia que e estaba siendo sincera y que el rechazo as decisiones de Paul era real. ?Es una de ellos! -Vincent insistia exasperado y su tono de voz fue tan alto que logr¨® despertar a Trist¨¢n de su profundo sue?o.- Lo siento, estoy muy estresado.-se disculp¨® por haber despertado a mi hijo y volvi¨® su atenci¨®n al celr. Alexander se adnt¨® y tom¨® a Trist¨¢n en sus brazos quien estaba inquieto y asustado, no era para menos. -Disculpe, Sr. Lancaster, ha llegado el informe que estaba esperando. -Cristina apareci¨® en oficina con un sobre en su mano y me alert¨¦ enseguida al igual que Vincent. El informe del estado del avi¨®n. -Gracias, Cristina, nadie se enteroo lo acordamos, ?no?-pregunt¨® Alexander mientras se levantaba del sof¨¢ con Trist¨¢n en sus brazos y recibi¨® el sobre con informaci¨®n. Todo fue bajo perfilo me lo orden¨®.-respondi¨® su asistente y Alexander asinti¨® con su cabeza antes de que Cristina se disculpara y saliera de oficina. -Vincent, l¨¦elo. ¨C le entreg¨® el sobre a mi primo y me levant¨¦ de un salto para echar un vistazo a lo que decian aquellos documentos. Paraenzar, estaba toda informaci¨®n del avi¨®n,o de tripci¨®n y los pasajeros, en este caso, mis padres,s coordenadas del idente y un informe general de inspi¨®n de campo, seguido de un croquis de los restos del avi¨®n y los resultados. del estado del avi¨®n, en el que indica que efectivamente, el avi¨®n estuvo en mantenimiento y en buenas condiciones antes de despegar, pero que hubo cierta manipci¨®n en el avi¨®n, lo que produjo una fa mec¨¢nica a media hora de despegar y fue imposible contrrlo, haciendo que cayera al mar. La piel de mi nuca se eriz¨® y tuve que poner todo de mi parte para no derrumbarme con esta noticia frente a mi hijo. Esto era lo que necesit¨¢bamos, esta es prueba de que no fue un idente y que los Dubois son los responsables de esta tragedia. -dije con una chispa de esperanza que fue reducida nuevamente por Vincent. Esto no prueba nada m¨¢s que se provoc¨®, necesitamos pruebas que los culpen directamente. Necesitamos encontrar a quien manipul¨® el avi¨®n y hacerlo har. Me encargar¨¦ de que revisens c¨¢maras de seguridad hasta dar con esa persona, debe haber una pista, mover¨¦ a todo el departamento policial. -Vincent guard¨® fos documentos dentro del sobre al terminar de leer y estuvo a punto de salit, cuando apareci¨® Paul por puerta deteniendo cualquier movimiento de mi primo. Me preocup¨¦ enseguida al pensar que ha escuchado nuestra conversaci¨®n, pero eslum¨¦ aque idea cuando habl¨®, ¨C Todavia est¨¢n aqui reunidoso una familia feliz, qu¨¦ bueno, porque tenemos junta directiva en cinco minutos, incluyendo los cboradores-dijo mirando su reloj,o si estuviera contando los segundos y mir¨® con arrogancia a Alexander. Con aque expresi¨®n, supuse que estaba tramando su siguiente golpe, pero esta vez, no le iba a dar el gusto de que hiciera lo que le viniera en pana. This content is ? N?velDrama.Org. La confirmaci¨®n de nuestras sospechas sobre el idente me hizo entrar en raz¨®n, me sac¨® de aquel estado de ensimismamiento en el que me encontraba con todass ms noticias que estaba recibiendo en los ¨²ltimos dias, esta vez iba a tomars riendas de mi vida y resolver todo este desastre con o sin ayuda, Las ganas de hacerlo pagar a ¨¦l y a quien sea que est¨¦ detr¨¢s de todass desgracias de mi familia, me hicieron despertar, me dio fuerza para seguir adnte y no dejar que hicieran y deshicierano se les ven¨ªa en gana, no les daria m¨¢s minima oportunidad de hacerle m¨¢s da?o a lo que quedaba de familia Doinel, to haria por mis padres, por mi hijo y por mi. Muy bien, estaremos ahi, tengo un anuncio importante que hacer.-respondi segura de mi misma, sin demostrar ninguna debilidad de que ¨¦l pudiera aprovecharse Alexander y Vincent me miraron entre confundidos y preocupados, Paul sonri¨® ampliamente con sorna. ¨C Espero que sea tan importanteo eli¨®n del nuevo director general de Doinel, ja que no adivinan quien ganar¨¢ por mayoria de votos? chapter 85 chapter 85 Fuertes deraciones. Me mantuve en silencio desde el momento que entre a s de juntas donde esperaban Paul y Sra. Dubois, no me sorprendi¨® ent lo absoluto presencia de esa mujer, era l¨®gico que e estuviera detr¨¢s de todo esto para quedarse con lo que no era suyo de forma m¨¢s sucia y me daba l¨¤stima vero Paul era manejado litere por su madre. Paul miraba con impaciencia su reloj de pulsera, faltaba un minuto para que se cumpliera el tiempo acordado a ¨²ltimo momento y solo faltaba Alexander y Julian para dar porenzada reuni¨®n, El dolor de cabeza habia disminuido considerablemente, pues decisi¨®n que ha tomado en secreto era m¨¢s saludable para todos, al menos para mi. Justo cuando Paul se levant¨® de si que siempre ha ocupado mi padre en cabecera de mesa, entraron el par de hombres que faltaba junto con Abby, quien no deber¨ªa estar aqui, pero inesperadamente asisti¨®. Los tres se sentaron deldo de mesa en que Vincent y yo est¨¢bamos sentados, dejando s, del otrodo, a Sta. Dubois, quien no pare alectada por ello en lo m¨¢s minimo, ?Vaya! Por un segundo crei que daria inicio sin los cboradores, dijo Paul con una falsa sonrisa en su rostro y de inmediato se acerc¨® a puerta para cerra. Antes de iniciar, le doy bienvenida a mi madre, quien ser¨¤ mi mano derecha a partir de hoy. ¨C Vincent, que estaba a mido derecho, se tio en silencio con ironia y nos miramos. empo, sabiendo lo que pasaba por nuestra mente. Pero ro que esa desvergonzada seria su mano derecha, si no fuera por e, a Paul no se le hubiese ni pasado por cabeza llegar a tales extremos. Abby balbuceo algunas pbras para si misma, pero no logr¨¦ escucha, aunque no tard¨® ni un segundo para audir lentamente,o si estuviera viendo el espect¨¢culo m¨¢s mediocre. ?Bravo! Digno de audir. escupio con sarcasmo, ganandose atenci¨®n de todos los presentes. -Es que lo veo y no lo creo.. Madre, ?est¨¢s de acuerdo con mierda que esta haciendo Paul? Esta es empresa de tus mejores amigos que siguen desaparecidos, ?o es que est¨¢s tan tranqu despu¨¦s de tantos a?os de amistad? No lo crei de ti, eres tan falsa.s pbras de Abby me dejaron. intranqu, no solo por recordarmes desgracias pors que estaba atravesando, sino porque un sentimiento de culpa se aloj¨® en mi pecho. Abby en realidad era ajena a lo que hacia su familia y yo juzgue desde el primer segundo, estaba tan enojadao todos pors ultimas noticias de empresa y no se quedo cada ni porque se trataba de su propia madre y su hermano. -?Abby! No te permito que me hables de esa manera, soy tu madre y merezco respeto. Sra. Margaret habl¨® indignada y no sabia. si reirme en su cara por lo cinica que estaba siendo o unirme a las ofensivas pbras de Abby para desquitarme. ?Respeto? ?Qu¨¦ es el respeto para ti? ?Acaso respetas a Sarah que est¨¢ pasando por un momento dificil lleno de incertidumbre? ? Acaso respetas a los Doinel, quit¨¢ndole lo que construyerondrillo por ladrillo? ?Eso es respeto para ti? ?Qu¨¦ le pasa a cabeza a ustedes dos? Abby estaba realmente afectada pors ms iones de su familia y eso que esto era solo un abrebocas, no queria ni imaginarmeo iba a reionar cuando se entere de los limites que han traspasado, pero no tenia pruebas para hac¨¦rselo saber, e. no iba a creerlo si alguien se lo dijera. -Ya cate, Abby. Aunque muchos no est¨¦n de acuerdo, esta empresa ahora le pertenece a los Dubois, deberias estar agradecida, es tambi¨¦n tu empresa. -Paul intervino con m cara, mientras caminaba de vuelta a su asiento, pero se qued¨® de pie con mirada fija en su hermana, quien solt¨® una risa sin gracia. Nadie se atrevi¨® a decir una s pbra ante disputa familiar que se llevaba a cabo, ni siquiera yo quer¨ªa decir una s pbra siendo afectada directa, pero no tenia nada para decir, no iba a malgastar mis pbras con ese par. ¨C Qu¨¦ considerado de tu parte, hermano, Gracias, pero no quiero nada que se haya obtenido con trampas, porque estoy segura de que esto no es m¨¢s que eso, son unas ratas y me averg¨¹enzo de decir que son ini familia. -Abby no se guard¨® lo m¨¢s minimo. Le di una mirada a Vincent, queria saber si con estoenzaba a darse cuenta de que Abby no estaba coludida con su familia y que, a pesar de llevar aquel apellido, no era parecida a ellos, pero no podia adivinar lo que pasaba por su mente, su rostro estabapletamente serio, mientras miraba a una furiosa Abby. -?Sabes? Me alegro tanto que Sarah no haya superado a su exmarido y que no se interesara ni un poco en ti. En este momento le pido perd¨®n por haberle insistido por tanto tiempo que se diera una oportunidad contigo, no le llegas ni a los tobillos, Mis ojos se abrieron desmesuradamente por sorpresa de sus directas pbras y todos en mesa tuvieron reiones diferentes pors fuertes deraciones. La Sra. Dubois estaba descontenta con su hija, miraba con desaprobaci¨®n, A Paul se le notaba irritaci¨®n y el malhumor, que trataba de ocultar tras una sonrisa de mediodo. Juli¨¢n se removia iodo por estar en medio de pelea que involucraba su trabajo, Alexander estaba tenso a mi lado, pero tenia una ligera sonrisa de satisfi¨®n y orgullo, no perdi¨® oportunidad para posar su mano en mi rodio si me estuviera felicitando por tal logro. Y Vincent, se cubria sonrisa con una mano, mientras miraba fijamente a mujer que estaba al otro extremo de ¨¦l, por fin pude ver algo en sus ojos, me dejaba saber que en este momento estaba admirando a esa mujer de que tanto desconfiaba. Desde que conozco, ha dicho cada disparate que se le cruza por cabeza, pero era primera vez que haba con seriedad y sensatez, a su estilo, pero lo hacia. Te tengo buenas noticias, hermana, eso va a cambiar en este momento, todass miradas abandonaron el rostro sonojado de Abby y se posaron en Paul cuando solt¨¤ aquello. No se sabia lo que quer¨ªa decir con aquello, pero me dej¨® m¨¢s inquieta de lo que ya estaba, Ahora con que nos va a salir este payaso. Alexander mumu a mido para que solo yo escuchara, sin apartar su calida mand de mi rodi ni por un segundo, Teniendo en cuenta que empresa es mia por posesi¨®n de mayoria des iones de Doinel, quiero aprovechar este momento para demostrarles que no soy el ser despiadado que ustedes creen y Regar a un acuerdo con Sarah-con aques pbras, ya sabia a donde queria llegar Paul y por lo visto, Alexander tambi¨¦n to supo, pues apreta descuidadamente su agame en mi pierna,o si estuviera conteniendos ganas de levantaise de su asiento y darle el segundo pu?etazo del dia a Paul.-Sarah, estoy dispuesto a devolvers iones de familia Doinel, a cambio de que te cases conmigo, Aquello dej¨® a todos hdos en sus asientos, a excepci¨®n de Sra. Dubois y de mi, En el siguiente segundo, dej¨¦ de sentir el calor de mano de Alexander, pues me ha soltarlo para apoyar sus manos sobre mesa, con intenci¨®n de levantarse, pero esta vez, fui yo quien posa una mano solite su pieina para que se calmara y me dejara lidiar on situaci¨®n. Este asunto eta mio y sabia lo que deb¨ªa hacer sin necesidad de que alguno intentase defenderme. Me levante de mi asiento y bajo expectante mirada de todos los presentes, camin¨¦ con una sonrisa fingida en mi rostro hasta flegar a undo de Paul, quien me mirabao si fuera un trofeo que acababa de ganar, -Es una oferta muy tentadura-dije mirandolo, logrando que su sonrisa se ensanchara e ignor¨¦ los jadeos de asombro detr¨¢s de mi, ¡ú Pero, no creas que vas a conseguir lo que no conseguiste por s buenas¡±. Podilsprar el amor de cualquiera, si es que se le puede mar amor, pero el de Sarah Doinel, jam¨¢s. Puedes quedarte con todo y hacer lo que se te venga en gana, no me interesa, ?sta reuni¨®n es para nombrar el nuevo gerente general y aunque no haga Lalta mi voto, te day el mio, felicidades, Sr. presidente, empresa es tuyasu sonrisa se estum¨® autom¨¢ticamente y le di unas palmaditas en el hombro, La s de junta qued¨® enpleto silencio, lo ¨²nico que pod¨ªa escuchar era mi tespiraci¨®n irregr. Yel anuncio que queria hacet, es que abandonar¨¦ Doinel. Esta empresa no me pertenece y verdad, se me revuelve el est¨®mago cada vez que te veo y darme cuenta de lo bajo que has calda. Qu¨¦ to aproveche, St. Dubois. ¡ª?Esa es Sarah que conozcol-escuche voz de Abby y aun asi, no bajo mirada desafiante que le dedicaba al hombre descontento parado al frente de mi. Si e se va, yo tambi¨¦n me voy, esta empresa no es nada si un Doinel. ¨C su voz se escuchaba cada vez m¨¢s cerca, por lo que deduje que estaba detr¨¢s de mi. Abby Yo tambi¨¦n me it¨¦, no tengo nada que hacer aqui. -Vincent se uni¨® a aversi¨®n y supe que se ha acercado junto con Si cruzas esa puerta voy a demandaite.-dijo Paul sin dejar de mirarme con hostilidad y soncel apacible, sin dejar que alguna de sus amenazas lograra hacerme cambiar de opini¨®n o que me perturbara.Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. Nada iba a lograr que cambiase de opini¨®n. Int¨¦ntelo, no tiene nada para demandarme.-respondi serena y sintiendo que un gran peso abandonaba mi espalda. El no tenia nada para proceder con una demanda, en cambio, yo ten¨ªa muchos motivos para denunciarlo antes autoridades y cons pruebas suficientes se iba a pudrir en c¨¢rcel junto a sus padres, No pretendia seguir perdiendo tiempo con ¨¦l, le regal¨¦ una ultima sonrisa llena de indiferencia y camin¨¦ rumbo a puerta, pero a mitad de camino, senti una mano rodear mi brazo con fuerza, haciendo que me detuviera y me girase. Paul me sostenia sin cuidado alguno y en pude ver ira desatada en sus ojos, aque mirada podria intimidar a cualquiera, pero yo no era cualquiera. Si te was, ni te molestes en poner un solo ple en mi empresa o vas a tener que alenerte as consecuencias-antes de que pudiera responder, una mano se pos¨® en el hombro de Paul, logrando que me soltara antes de gitar y en el siguiente segundo, su cara se volled hacia undo soltando un gemido de dolor y mi sorpresa fue m¨¢s que grande cuando vi a Abby subanduse los nudillos. -Puedes irte muy al infierno, desgraciado. -escupi¨® Abby con odio y dolor en su rostro, Vincent no tard¨® en tomar su mano con preocupaci¨®n, sin ocultar el asombro e inspionar el da?o causado en sus nudillos por el fuette pu?etazo que le dio a su hermano. Sin darme cuenta, unos brazos rodearon mi cuerpo y con solo oler su perfume, supe que era Alexander quien lleg¨® a mido para protegerme de cualquier mal. -?Todos! ?fuera! No quiero ver sus rostros en mi empresa. T¨² tambi¨¦n, Lancaster, eres ultima persona que se me apetece encontrarme todos los dias,rgol (Est¨¢s fuera de cboraci¨®n-Paul gritaha descontrdo, su respiraci¨®n se agit¨® con mucha rapidez y por un segundo me preocup¨¦ por el rumbo que estaba tomando todo esto, me preocupaba el resultado de cboraci¨®n, el proyecto en el que mi padre trabaj¨® por tantos anos para hacer realidad y que apuntaba al ¨¦xito seguro, sin contar beneficioso que seria paras empresas cboradoras,s de Alexander y Juli¨¢n. Pronto, preocupaci¨®n se esfum¨®, al recordars cl¨¢uss del contrato de cboraci¨®n a tres vias que mi padre se encargo de preparar para el beneficio de todos, Si Paul expulsa siquiera a uno de los cboradores, le iria muy mal a empresa y aunque ahora est¨¦ a su marido, no queria ver hundida empresa que construy¨® mi familia con tanto esfuerzo. Me temo que seguir¨¢ viendo mi rostro por unrgo tiempo. ?Con qui¨¦n cree que est¨¢ hando? Tenemos un contrato firmado, ni el Sr. Ferrer ni yo, podemos abandonar el proyecto antes del a?o acordado, de no ser porques coliones senzasen antes del ¨C tiempo estipdo, de lo contrario, tendr¨¢ que pagar una multa multimillonaria a ambas empresas que lo dejarian en ruina. Alexander habl¨® con su voz g¨¦lida e indiferente, dejando cado a Paul, que parecia estar a punto de explotar de ira. Al parecer, sus nes no salierono lo habia pensado. - Veo que no ha leidos cl¨¢uss del contrato, no sabe ni donde est¨¢ parado y dice marse Gerente General. Este circo mado reuni¨®n, ha finalizado, lo dejamos con su mano derecha, si es que le sirve para algo. Vamos, cari?o. ¨C Alexander se atrevi¨® a dar fin a junta, sin tener ninguna autoridad y no esper¨® que Paul dijera una s pbra, cuando camin¨® hasta salida sin soltarme. Detr¨¢s nos segu¨ªan Vincent, Abby y para mi sorpresa, Juli¨¢n se uni¨® a nosotros, abandonando reuni¨®n m¨¢s ioda que haya presenciado jam¨¢s y me sentia avergonzada con ¨¦l por esto, se estaba llevando una m impresi¨®n de empresa en que confi¨®, pero situaci¨®n se habia escapado de mis manos. ¨C Qu¨¦ buen derechazo, ?d¨®nde aprendiste a golpear de esa manera? -escuch¨¦ que Vincent le preguntaba a Abby. Gir¨¦ cabeza solo un poco para mirarlos caminar detr¨¢s de nosotros y una ligera y discreta sonrisa se dibuj¨® en mi rostro sin poder evitarlo, al ver escena. Vincent seguia mirando los nudillos de Abby e intentaba masajear para aliviar el dolor, mientras que las mejis de mi amiga estaban encendidas mirando el rostro preocupado, sorprendido y maravido del hombre a sudo. -Lo acabo de aprender, es que me he dejado llevar por el enojo y ahora lo estoymentando. - respondi¨® Abbyo si de pronto. el dolor hubiese desaparecido con un mgroso ¡°masaje¡±, que resultaba visualmente doloroso. -No te lo puedo creer. Recu¨¦rdame no hacerte enojar. -Vincent brome¨® fingiendo temerle a Abby y e solt¨® una risita nerviosa sin apartar sus ojos de ¨¦l, ninguno de los dos parecia prestarle atenci¨®n al camino, estaban concentrados uno en el otro. Descuida, no corres con misma suerte que Paul. Me alegra saberlo, si asi te quedaron los nudillos, no quiero imaginaro dejarias a tu hermano. Te ayudar? a limpiars heridas. Al menos, algo bueno nac¨ªa entre tantas desgracias. chapter 86 chapter 86 L&J En los siguientes dias,s redes estaban por estar con noticia del nuevo presidente de Doinel y mi inesperada salida de empresa, dej¨¦ los chismes a undo y segul buscando alguna noticia de mis padres que segn sin aparecer, ni siquiera sus cuerpos han encontrado, lo que me devolvia un poco de esperanza. Desde el momento que abandon¨¦ empresa que una vez fue mia, estuve estudiando exhaustivamente mi siguiente paso, me pasaba dia y noche en el despacho de mi padre, con Trist¨¢n dibujando en el sof¨¢ y algunas veces s cuando Alexander venia a pasar todo el tiempo posible con ¨¦l o cuando debia irse a cama. Vincent fue muy acertado al decir que de mantener mente ocupada, pues, aunque seguia intranqu sin saber el paradero de mis padres, dejaba de preocuparme al estar sumida en mis nuevos proyectos y hoy, por fin pude finiquitar todos los detalles que faltaban para llevar a cabo mis nes. No mentia al decir que tomarias riendas de mi vida y este era un gran paso, Justo cuando guardaba todos los documentos para dejar todo listo, puerta fue tocada y no esperaron a que respondiera con un ¡°base¡±, cuando apareci¨® Abby con una sonrisa de oreja a oreja. He llegado, ya nos vamos? Est¨¢ todo listo tal yo te lo prometi. -Abby era ¨²nica que sab¨ªa lo que queria hacer. Despu¨¦s de renunciar a Doinel, decidi¨® irse de su casa y yo recibi con los brazos abiertos en Vi, casa era muy grande y ausencia de mis padres me hacia sentir muy s. Trist¨¢n dej¨® lo que estaba haciendo y sali¨® disparado hacia Abby, mientras tomaba todo lo que iba a necesitar. -Te felicito, Abby, to has conseguido en tiempo r¨¦cord. Pues v¨¢monos. -respondi alegre, aunque los nerviosenzaban a aparecer por todo lo que estaba arriesgando, sin saber si el resultado seria el esperado. Segui a Abby, quien llevaba a Trist¨¢n de mano y cuando llegamos al estacionamiento, un auto se detuvo cerca de nosotras. Le di un r¨¢pido vistazo a Abl y pude ver sonrisa casi inexistente que se asomaba en su rostro. que Vincent bajo del auto con sus gs de sol y no hacia falt by dijera algo para saber que se estaba derritiendo por dentro, pues Abby, te he dejado miles de mensajes y no has contestado ni uno. -Vincent habl¨® con cierta irritaci¨®n y tuve que reprimir una risa que estuvo a punto de escaparse, al ver que psicologia inversa de Abby estaba dando resultado. -?Me has escrito? Lo siento, no he visto el celr, Dame un segundo. -Abby sult¨® a Trist¨¢n por un segundo para sacar su tel¨¦fono de cartera y luego de mirar panta, habl¨®.-¡°Eso quiere decir que no aceptar¨¢s mis disculpas¡±. ¡°Abby, cena de hoy va en serio, necesitamos har¡±: ¡°Dame una respuesta¡±. ¡°No me gusta disculparme por mensaje, acepta mi invitaci¨®n¡±: ¡°Reconozeo que me he equivocado y no te tomes en serio lo que te dije ayer, no hace falta que firmes ese contrato.¡± ¡°Abby¡­- mi amiga leia cada mensaje en voz alta y fue interrumpida por un nervioso y avergonzado Vincent que se acerc¨® a e para arrebatarle el celr, impidiendo que continuara dej¨¢ndolo en evidencia, entonces entendi el rumbo de conversaci¨®n, al igual que el motivo de su insistencia para que Abby aceptara cena. El motivo de sus disculpas no era poro ha tratado todo este tiempo, sino por una propuesta poco¨²n de mi primo y que, por lo visto, Abby se neg¨® rotundamente y se indign¨®o nunca. No pude aguantar m¨¢s y solt¨¦ una risa mientras cubria mi boca con mano. -Paso por ti as acho. -Vincent le devolvi¨® el tel¨¦fono enseguida y e esboz¨® una sonrisa de autosuficiencia, esto no iba a terminar bien. -Confias mucho en ti mismo. Lo siento, pero no puedo, ser¨¢ en otra oportunidad. -Abby respondi¨® segura de si misma, dejando hdo a Vincent en su lugar. -Sari, vamos o llegaremos tarde. -sin esperar que Vincent dijera una s pbra, entr¨® en el asiento de copiloto junto con mi hijo y cerr¨® puerta desapareciendo de vista de ambos. Observ¨¦ con desaprobaci¨®n a Vincent y este tenia vista en el auto con evidente irritaci¨®n, aunque no pudiera ve. Sin darse cuenta de que segu¨ªa mir¨¢ndolo, ar¨® su garganta y se quit¨®s gafas para har sin dedicarme una mirada, Sarita, ja d¨®nde van?-pregunt¨® con voz tranqu, pero sin ocultar su repentino inter¨¦s por saber a donde iria mi amiga. Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. No te lo puedo decir por los momentos. -respondi directamente, logrando que al fin me mirase. -Vin, no me quiero meter en tus asuntos, pero Abby no es el tipo de mujer al que est¨¢s acostumbrado y creo que ya deberias saberto, si te interesa tantoo parece, no le pidas que firme un contrato para estar con e. Le di una palmadita en el hombro, cuando en su mirada not¨¦ que ha dado justo en el vo, Quiz¨¢ no lo quiera admitir en voz alta, pero el inter¨¦s por e habia nacido y sin darse cuenta,enzaba a crecer muy r¨¢pido. No esper¨¦ que me respondiera y entr¨¦ al auto dej¨¢ndolo solo, mir¨¦ conplicidad a Abby, pero esta hacia su mayor esfuerzo por ocultar sus emociones, aunque eso no iba a durar por mucho tiempo. Enpleto silencio, escuchando s voz de Trist¨¢n que haba de cualquier cosa, conduje a diri¨®n donde naceria una nueva Sarah m¨¢s fuerte que nunca. El imponente edificio apareci¨® ante mis ojos despu¨¦s de varios minutos conduciendo pors calles de Paris y una sonrisa de No lo puedo creer, ?est¨¢s segura de que Vincent es integrante de tu familia? Bueno, ni siquiera lleva tu sangre y con todo el respeto que Sra. Lefebvre se merece, pero su hijo es un real imb¨¨cil. ?De d¨®nde ha sacado que, para estar con una mujer necesita un contrato? ?Qu¨¦ estupider! Deberia dejar de ver tantas pelics, est¨¢n afectando su cerebro. -y lo solt¨® por fin, sabia que no podia aguantar por mucho tiempo cada, guardandose lo que opinaba de Vincent y para ser honesta, estaba de acuerdo con e. -Sabes lo mucho que me gusta ese idiota de ojos verdes, pero no merezco ni me conformo con tan poco, que se meta su contrato por¡­ ¨C -Ca esa boca sucia, Trist¨¢n est¨¢ presente.-le record¨¦ cuando apagu¨¦ el motor del auto y dej¨® frase sin terminar, mirando al Trist¨¢n sentado en sus piernas, que parecia divertido con exasperada tia Abby. -Vale, admito que se le ha pasado mano, pero deja que todo fluya, tal vez reflexione y si no lo hace,pletas frase en su cara. -?No sabes con quien est¨¢s hando? Por supuesto que lo har¨¦. -Abby tom¨® una bocanada de aire para calmarse y en un segundo su expresi¨®n cambi¨® a una m¨¢s seria.-Entremos, ya quiero ver tu cara de admiraci¨®n por el gran trabajo que hice. Y los nervios que se habian desaparecido con conversaci¨®n, reaparecieron con m¨¢s intensidad, sin embargo, no podia dejar de sonreir. Enseguida baje del auto y esper¨¦ que Abby saliera con Trist¨¢n para tomarlo de mano, quedando en medio de ambas. Al entrar pors amplias puertas, observ¨¦ detenidamente recepci¨®n que estaba vacia por los momentos, decoraci¨®n era tal yo lo imaginaba, incluso mejor, elegancia y sutileza se apreciaba por cada rinc¨®n que mirase, predominando los colores, nco, n***o y dorado. Esto es mejor de lo que esperaba. -admiti sin dejar de observar uno de los lugares m¨¢s importantes del edificio. -Bienvenida a L&J, primera de muchas empresas que vas a tener y que le dar¨¢ miles de dolores de cabezas a los traidores que tengoo familia. emoci¨®n creci¨® en mi pecho por manera que Abby dijo aquello. Esta es mi primera empresa y llevaria m¨¢s alto que Doinel, era una manera justa de darles un buen golpe y que se enteren que, aunque se han quedado con una empresa muy reconocida, no era nada sin una buena administraci¨®n. Junto con Abby y Trist¨¢n, le di un recorrido a todo el edificio, conociendo cada oficina, cada escritorio, cada espacio en el que trabajaria, Abby se luci¨® con remodci¨®n, habia captado de inmediato todas mis ideas ys ejecut¨® a perfi¨®n, solo faltaba anunciar inauguraci¨®n de nueva marca parisina L&J, empresa creada en honor a mis padres. Una vez que terminamos el recorrido, le avis¨¦ al grupo de rciones p¨²blicas de mi nueva empresa, que nos reuniriamos en vi Doinel en una hora, tiempo suficiente para volver con calma, despu¨¦s deprarle un hdo a Trist¨¢n. ¨C Todo est¨¢ preparado, para iniciar en fecha acordada, elnzamiento de nueva marca va a opacars noticias de Doinel, est¨¢s haciendo muy bien, todo est¨¢ marchando en¡­ orden. -Abby apenas termin¨®pletar frase, cuando se detuvo en medio del camino y su mirada se pos¨® en un cuerpo que esperaba a un costado de mi auto. Mi sorpresa fue m¨¢s que grande al verlos aqui. -?Vincent? -Abby. -?Alexander? Cari?o. -?Pap¨¢! Trist¨¢n se solt¨® de nuestro agarre y sali¨® corriendo a los brazos de Alexander, quien estuvo apoyado en el auto de Vincent hace unos segundos mientras haban de Dios sabr¨¢ qu¨¦. -Hijo. -Tristan se solt¨® de nuestro agarre y sali¨® corriendo a los brazos de Alexander, quien estuvo apoyado en el auto de Vincent hace unos segundos mientras haban de Dios sabr¨¢ qu¨¦. -?Nos has seguido? Eres increible de verdad. -Abby habl¨® mientras se acercaba a Vincent echando chispas. No me qued¨® de otra m¨¢s que terminar de caminar hacia ellos y Alexander se acerc¨® enseguida con Trist¨¢n en sus brazos. -?Qu¨¦ haces aqu¨ª? ?Qu¨¦ es este lugar? pregunt¨® Alexander mirando el edificio detr¨¢s de mi y lo mire inexpresiva. Yo deberia preguntar qu¨¦ haces t¨² aqui. -respondi con otra pregunta, aunque ya sabia que Vincent era el responsable de esto, seguramente mi primo nos sigui¨® cuando no le dije a donde iriamos. -Vincent me cit¨° aqu¨ª, pero no supo responder cuando le pregunt¨¦ por este lugar, solo podia har de Abby y de un contrato que va a destruir, verdad no entiendo nada. -habl¨®, confirmando mis suposiciones y antes de que pudiera decirle algo, Trist¨¢n se adnt¨® a har. -Es nueva empresa de mama, es muy grande y bonito, ?Patick va a trabajar aqui? -abri mis ojos con asombro, pues mi hijo solto todo sin titubear, revndo informaci¨®n que a¨²n no queria soltar. Mire a cualquierdo, evitando mirada acusatoria de Alexander y mi mirada cayo en parejita que conversaban a unos metros de nosotros. -Entonces, es en esto en lo que has estado trabajando en secreto. -no supe descifrar el tono con el que me haba y tuve que volver a mirarlo para darme cuenta de que sonre¨ªa orgulloso mirando de nuevo el edificio. Aque sonrisa esfumo cualquier atisbo de nerviosismo, dejando una agradable sensaci¨®n en mi pecho.-Sabia que te ibas a impulsar con m¨¢s fuerza despu¨¦s de tocar fondo, estoy tan orgulloso de ti, des ganas que tienes de llegar a lo m¨¢s alto, a pesar de todo por lo que est¨¢s pasando. Eres m¨¢s fuerte de lo que pude imaginar. Tienes tanta suerte de maravillosa mujer que tieneso madre, ?lo sas?-mi coraz¨®n se derriti¨® por manera que Alexander le haba a su hijo, dej¨¢ndome sin pbras. Trist¨¢n asinti¨® elusivamente con su cabeza y extendi¨® su brazo para abrazarme por el cuello y con su otro brazo, abraz¨® a Alexander quedando en el medio de ambos. Me senti tan c¨®moda, que casi olvido hasta mi nombre, hasta que escuch¨¦ una voz masculina detr¨¢s de -?Esta empresa es tuya y no fuiste capaz de decirmelo? -Vincent ya estaba cerca de mi y me separ¨¦ solo un poco de Trist¨¢n para mirar el rostro enojado de mi primo. -Hiciste todo esto por tu propia cuenta sin contar con mi ayuda, merecia saberlo al menos. Le di una mirada acusatoria a Abbyy e estaba cubriendose boca con una mano porque sabia que habl¨® de m¨¢s, -Si ser¨¢s imb¨¦cil. ro que iba a decirtelo, pero antes queria tener todo listo y que el proyecto fuera un hecho. No pagues tu enojo con e, no te das cuenta de que ha hecho un gran trabajo, esto ser¨¢ una gran bofetada para Paul.-Abby me defendi¨® inesperadamente y me encogi de hombros rest¨¢ndole, d¨¢ndole raz¨®n a Abby, no le tome mucha importancia porque sab¨ªa que estaba molesto con ¨¦l mismo y solo estaba desahog¨¢ndose hasta con lo m¨¢s minimo. Sabes qu¨¦, tienes toda raz¨®n, no pagar¨¦ mi enojo con Sarah, pero si contigo. Hagamos esto al estilo Abby. -dijo Vincent sorprendi¨¦ndonos a todos y en el siguiente segundo, alz¨° a Abby en sus brazos, quienenz¨® a patalear gritando para que dejara en el suelo. Sarah, ir¨¦ m¨¢s tarde a conversar contigo de muchas cosas, Con permiso. -al siguiente segundo, se llev¨® a Abby hasta su auto y oblig¨® a entrar pese a que e se oponia. -Enloqueci¨®.-dije mirando escena a undo de Alexander,o si fuera el espect¨¢culo m¨¢s entretenido que haya visto en mil vida. ?Crees que deberia impedir que se lleve?-pregunt¨¦ indecisa, pues, aunque no se llev¨® de mejor manera, sabia que a e le agradaba su presencia. Mejor no, se deben una conversaci¨®n. Vincent no le har¨¢ nada malo, confia en tu primo, sabes que es un buen hombre, pero no sabeo lidiar con sus sentimientos.-mir¨¦ a Alexander con el ce?o fruncido por lo que acaba de decir y por poco suelto una risa. -Ahora son mejores amigos, interesante. -dije divertida y me rode¨® con un brazo mientras negaba con la cabeza. M¨¢s que eso, ahora somos primos. -no pude aguantar un segundo m¨¢s y solt¨¦ una carcajada, se nota que pasa mucho tiempo. con Vincent, ambos confian mucho en si mismos. -T¨² y yo tambi¨¦n nos debemos una conversaci¨®n. Todo esto que est¨¢ pasando me est¨¢ dejando una gran li¨®n, y es que no sabemos lo que nos depara el futuro, hoy estamos, ma?ana no sabemos y tenemos un hijo al que debemos cuidar, amarlo y protegerlo, ahora ustedes son mi familia y no s¨¦ que seria de mi si llegase a perderlos por esas personas sin escr¨²pulos. Pero, por ahora vamos a celebrar este gran paso que est¨¢s dando, ?celebramos con un hdo? chapter 87 chapter 87 An¨®nimo. Los ¨²ltimos detalles con rciones publicas quedaron resueltos, solo quedaba esperar a fecha del lanzamiento de nueva marca y trabajar arduamente con mi nuevo proyecto cuanto antes, me resultaba dificil de creer que todo estaba avanzaba tan r¨¢pido, Sofia, jefe de rciones publicas de L&J, abandon¨° el despacho no sin antes darme unas lindas pbras por el cari?o que le tiene a mis padres. Volvl a mi asiento, observando una vez m¨¢s los documentos de nueva empresa y unos toques en puerta me interrumpieron, Dej¨¦ cada documento en orden sobre el escritorio y me acerqu¨¦ a puerta para abri, el sonriente rostro de Alexander apareci¨® ante mis ojos y me preocup¨¦ al ver que no estaba con Trist¨¢n. parte. ?D¨®nde est¨¢¡­ no me dej¨® ni siquiera terminar de formr pregunta, cuando recibi una respuesta despreocupada de su -Trist¨¢n qued¨® rendido despu¨¦s de jugar un poco de b¨¦isbol, pero antes, le he dado un ba?o, asi que no te preocupes por nada, Maga me avisar¨¢ si se despierta. -inform¨® dej¨¢ndome sorprendida por lo mucho que ha avanzado con nuestro hijo y me alegraba de sobremanera, porque jam¨¢s imagin¨¦ a Alexander asumiendo tan bien su papel de padre, lo responsable y dedicado que seria. Me culpaba infinitamente por el tiempo que les negu¨¦ disfrutar el uno del otro, fui tan egoista. -Hey, no, no quiero ver esa carita triste, ya s¨¦ lo que est¨¢s pensando y cr¨¦eme que eso ya no importa, qued¨® en el pasado con todo lo malo, lo que importa es el ahora, el tiempo que estoy recuperando con Trist¨¢n. Sorpresivamente, Alexander supo lo que pasaba por mi cabeza y trat¨® de hacerme sentir mejor, lo logr¨® cuando pas¨® sus manos por mi espalda y peg¨® su cuerpo con el mio, envolvi¨¦ndome con su calor y su perfume embriagador. Levant¨¦ mirada para observar sus ojos mieles que me miraban con aquel brillo especial. -Trist¨¢n te quiere mucho, -admente y record¨¦ primera impresi¨®n de Trist¨¢n, le temia al hombre malo y ahora lo adora. -?Y t¨²? ?Tambi¨¦n me quieres?-su repentina pregunta me tom¨® por sorpresa y no quise responder, est¨¢bamos hando de nuestro hijo. No me respondas, en alg¨²n momento me lo dir¨¢s sin que te lo pregunte. Ahora, quiero har de algo importante y es que, no me gusta idea de que est¨¦s s en esta casa, s¨¦ que est¨¢s con Abby, Maga, el chofer y los guardias que he contratado, pero recuerda ques cosas est¨¢n calientes y tus padres a¨²n no vuelven, asi que, he estado pensado en quedarme unos dias para cuidar de ti y de mi hijo, solo asi puedo estar m¨¢s tranquilo. -abri mis ojos desmesuradamente, al mismo tiempo que un escalofrio recorria mi espalda y negu¨¦ con mi cabeza en respuesta. ¨C Definitivamente, no.-respondi de inmediato, neg¨¢ndome a tal barbaridad, no sabia exactamente el porqu¨¦ no queria que se quedara, aunque es l¨®gico que se preocupe por seguridad de su hijo. Abri¨® boca para har, pero volvi¨® a cerrar cuando fue interrumpido por unos golpes en puerta, sin esperar una respuesta de mi parte, puerta fue abierta, dejando a vista un serio Vincent sin rastros de mi amiga, pero siendo pa?ado por Juli¨¢n, autom¨¢ticamente me separ¨¦ de Alexander y mir¨¦ con sorpresa al visitante. Juli¨¢n, bienvenido. -lo salud¨¦ desde mi lugar y escuch¨¦ un leve bulido de irritaci¨®n detr¨¢s de mi. Me alegro mucho de verte, Sarah, disculpa por venir sin previo aviso, pero estaba preocupado por ti y hasta ahora he tenido un tiempo libre con todo esto de los nuevos cambios en Doinel¡­-detuvo sus pbras, al darse cuenta de que estaba hando de empresa que se me arrebat¨® con trampas, porque, aunques averiguaciones de Vincent notificaban que los papeles del traspaso eran legales, porque mi padre firm¨® estando cuerdo, sabia que fue un enga?o de esa familia. -Lo siento. ?C¨®mo has estado? ¨C Julian reflejaba sus pbras en su rostro, en realidad se notaba preocupado por mi y eso me sorprendia, digo, lo conozco desde hace poco y no lo v desde ¨²ltima vez que estuve en Doinel. Qu¨¦ amable de tu parte. Las cosas marchan muy bien dentro de lo que cabe, mis padres siguen sin aparecer, pero dejo ese asunto en manos de profesionales, yo s¨¦ que en alg¨²n momento volver¨¢n sanos y salvos. -respondi sincera, sin mostrar lo triste que me ponia que no estuvieran aqui para ver lo que voy construyendo poco a poco.. -ro que volver¨¢n y seguramente recuperar¨¢n empresa. s pbras positivas de Juli¨¢n me hacian querer pensar que ha siquiera m¨¢s minima posibilidad de recuperar empresa, pero sin mi padre aqui para explicar lo que pas¨®, seria casi imposible. -Ni falta que le har¨¢, ahora con nueva empresa de Sarah que le har¨¢petencia directa a Doinel, seguramente los dejar¨¢ en desventaja. -Vincent intervino con evidente molestia en su voz y le dediqu¨¦ una mirada de pocos amigos por soltar esa informaci¨®n que queria seguir manteniendo bajo perfil hasta el ¨²ltimo momento, sin antes consultar, era obvio que segu¨ªa dolido por hab¨¦rselo ocultado, pero tenia mis motivos y por supuesto el seria una pieza fundamental para L&J. Juli¨¢n no pudo ocultar su sorpresa y me mir¨® sin poder creerlo. -?Tienes nueva empresa? ?De verdad? Felicidades. Justamente tenia idea de asociarme con una empresa de moda en Paris, que no fuera Doinel, por supuesto. Si est¨¢s de acuerdo, podemos har de negocios, seria un honor para mi seguir trabajando con Sarah Doinel propuesta de Juli¨¢n sonaba muy bien, su empresa hab¨ªa llegado muy lejos en tan poco tiempo, con mucho esfuerzo de su parte y un arduo trabajo, en este momento me estaba identificando con ¨¦l, no era m idea de asociarme con un empresario tan centrado y serio en los negocios. Pude sentirs curiosas miradas del par de hombres, sobre todo de Vincent, quien menzaba dagas con los ojos esperando mi respuesta. -ro que estoy de acuerdo, debo terminar de pulir algunos detalles, pero luego de eso podemos tener una reuni¨®n.-respondi con una sonrisa de mediodo y expresi¨®n de Vincent fue un poema. -?Qu¨¦? A ¨¦l lo tomas en cuenta antes que a tu familia, eres increible. Alexander, esto es tu culpa.- Vincent se?al¨® con su dedo Indice a Alexander y senti tanta verg¨¹enza por lo que Juli¨¢n tenia que presenciar. -?Mi culpa? ?Yo que hice? Yo tambi¨¦n deberia estar alterado, soy el padre de su hijo y tampoco me tom¨® en cuenta.-apret¨¦ el puente de mi nariz con irritaci¨®n por repentina discusi¨®n entre ¡°los primos¡± y mir¨¦ con pena a Juli¨¢n que parecia querer desaparecer con un chasquido. -ro que tienes culpa, gracias a ti se volvi¨® una mujer fria y sin sentimientos.-Vincent estaba llevando todo al m¨¢ximo punto del drama, estaba tan cegado por indignaci¨®n que no pensabas cosas antes de deci. Ser¨¤ fria con los dem¨¢s, porque conmigo¡­. -Ya pueden dejar de discutiro si yo no estuviera presente.-interrumpis pbras con doble sentido de Alexander y discusi¨®n de ese paro fueran unos chiquillos.-Juli¨¢n, disculpame por esto, ?hamos en otro momento sobre asociaci¨®n? Ahora mismo necesito har con Vincent y Alexander. -Disculpame tu a mi, no pens¨¦ que fueran a reionar de esa manera. Estar¨¦ disponible en cualquier momento para ti, bien sea por temas de negocios o porque necesites un amigo, puedes contar conmigo para lo que sea. Espero que todo mejore para ti, no mereces nada de lo que te est¨¢ pasando. -Juli¨¢n dio un paso para acercarse a despedirse de mi, pero se detuvo porpleto al mirar detr¨¢s, supe que no se atrevi¨® por Alexander, entonces, fui yo quien se acerc¨® para despedirme con un beso en meji, no le debia explicaciones a nadie. -Muchas gracias, Juli¨¢n. -Entonces, me retiro. Hasta luego. -sin m¨¢s, Juli¨¢n abandon¨® el despacho bajos fulminantes miradas de ambos hombres, que pronto se dirigieron hacia mi, esperando que dijera algo. No pude soportar estar en medio de tensi¨®n que habian creado por inesperada visita y propuesta de Juli¨¢n, asi que, sin mirarlos, camin¨¦ hasta si detr¨¢s del escritorio y esper¨¦ que alguno de los dos rompiera el silencio. -No puedo creer que prefieras trabajar con un reci¨¦n conocido. -y Vincent fue el primero que habl¨® con indignaci¨®n, gan¨¢ndose una divertida mirada de mi parte que solo hizo que su enojo aumentara, Antes de que siguiera soltando pbras sin estar enterado de nada, decidi ar¨¢rselo. -Ser¨¢s el vicepresidente de L&J, ?c¨®mo vas a pensar que te dejaria fuera de esto? Has estado a mi lado incondicionalmente y juntos hacemos un gran equipo de trabajo, ?ya Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. dr¨¢sticamente a una m¨¢s rjada, incras el drama? Has arruinado sorpresa.-inform¨¦ inmediatamente y su expresi¨®n cambi¨® una sonrisa se asom¨® en su rostro, pero era casi inexistente. -Oh, zen serio?-pregunt¨® calmado,o si hace unos segundos no estuviera a punto de formar una tormenta en un vaso de agua. -Siendo as¨ª, no le veo problema alguno a que el Sr. Ferrer forme parte de L&J, es un buen empresario y su epipresa se est¨¢ dando a conocer muy r¨¢pido, nos serviria de mucha ayuda si vamos aenzar de cero,-pronto, habl¨® de propuesta de Juli¨¢n y negu¨¦ divertida con mi cabeza por su cambio de ¨¢nimo. El ¨²nico que no parecia muy feliz, era Alexander, que nos mirabao si todo esto fuera una broma.. -Ok, estoy un tanto desconcertado y confundido, a ver si entiendo mejor, cuentas con el apoyo de todos y no pensaste en mi. Sarah, ?no me tomaste en cuenta? El prestigio de mi enpresa seria favorable para L&J. Tambi¨¦n podemos har de negocios, dame una fecha, que sea misma que de Julian, tambi¨¦n quiero ser ionista. -Alexander no se qued¨® atr¨¢s y aunque antes no me habia mencionado ni una s pbra, sabia que moria de ganas por ser participe de mi nuevo proyecto y solo se motivo a har gracias a Vincent y oferta de Juli¨¢n. -Alexander, lo que menos quiero es que rcionen mi empresa con mi exesposo, si en un futuro tengo ¨¦xito, quiero que le den cr¨¦ditos a mi esfuerzo y al de cada trabajador de mi empresa y no as grandes influenciaso lo seria Lancaster Collection. Lo siento, pero no puedo aceptarteo ionista. -dije sincera, aunque en el futuro necesitara ayuda, no recurrir¨ªa a de Alexander, se prestaria para rumores malintencionados y era lo que menos queria, pues ya habia muchas notas en la que nos rcionaban y no de mejor manera. -?Has en serio? ?Crees que no lo har¨¢n con Innova? ?Crees que no van a rcionar tu ¨¦xito con el Sr. Ferrer?-negu¨¦ con mi cabeza con seguridad, pues ha una gran diferencia entre ambos. -Entre tu y yo hay una historia, muchos creyeron que me case contigo por inter¨¦s, adem¨¢s que LC est¨¢ en una buena posici¨®n, con cualquier empresa que te asocies es un ¨¦xito asegurado, pero no quiero aprovecharme de eso, Con Juli¨¢n no tenemos ninguna rci¨®n m¨¢s queboral, a pesar de que su marca no es tan reconocida, es un empresario que est¨¤ subiendo a grandes zancadas por su propia cuenta, con su habilidad para los negocios y su empresa bien constituida, no quiero tener ventaja, solo necesito hacer esto por mis m¨¦ritos propios-mi respuesta lo dejo cado y pensativo, despu¨¦s de intercambiar algunas miradas con Vincent, quien asentia con cabeza d¨¢ndome raz¨®n, levant¨® sus manoso si se estuviera rindiendo antes de tiempo. Est¨¢ bien, no meter¨¦ mis narices en tus asuntos, aunque no est¨¦ satisfecho, dejar¨¦ que logres tus objetivos por tu cuenta. S¨¦ que eres capaz y eso es lo que me deja tranquilo. -suspir¨¦ aliviada por facilidad con que acept¨® mis decisiones, sin necesidad de crear un dramao el de mi primo. - Pero que sepas que Alexander Lancaster est¨¢ a tu disposici¨®n cuando creas conveniente, solo tento en cuenta, no dir¨¦ nada m¨¢s. Asenti con mi cabeza y antes de poder saltar una respuesta, puerta fue abierta por una nerviosa Abby, quien se adentr¨® a oficina ignorando al par de hombres de pie frente al escritorio y dej¨® un sobre nco en el escritorio, mir¨¨ confundida, sin tener m¨¢s minima idea de lo que se trataba. Hoy todos est¨¢n muy raros, -Ha llegado una carta para ti.-dijo con voz temblorosa por los evidentes nervios y fij¨¦ mirada en aquel sobre sedo, el cual tom¨¦ entre mis manos para darle un vistazo por todosdos, pero estaba en nco, no hab¨ªa un nombre de remitente ni sello, no hab¨ªa nada ¨C ?Qui¨¦n lo ha mandado? ?C¨®mo sabes que es para mi?-pregunt¨¦enzando a preocuparme por el sobre misterioso que temia abrir, con los sucesos des ultimas semanas, no sabia si se trataba de un explosivo o una trampa. He visto un hombre merodeando por el jardin, cuando fui por ¨¦l para encararlo, solt¨® el sobre en el jardin y se fue corriendo antes de decir que era para Sarah Doinel. -Abby respondi¨® con los nervios de punta y cuando Vincent se acerc¨® para calmar mostr¨¢ndose indiferente hacia ¨¦l, lo que me dec¨ªa que la conversaci¨®n entre ellos no tuvo ¨¦xito. alej¨® Alexander me quit¨® el sobre des manos y me levant¨¦ de mi asiento cuando se alej¨® a un rinc¨®n del despacho y con mucho cuidado, lo abri¨®, mis nerviosenzaron a burbujear en mi sistema, pero me calme al darme cuenta de que no pas¨® absolutamente nada y que lo que habia dentro era una hoja doba con alg¨²n escrito que desconocia -No es de gravedad, es solo una carta de alg¨²n an¨®nimo, l¨¦. -dijo Alexander al asegurarse que no corriamos algun peligro con aquel sobre y me lo devolvi¨® para que lo le echara un vistazo. Cuando desdobl¨¦ carta, me encontr¨¦ con un corto texto escrito a pu?o y letra y tuve que sentarme de nuevo en mi coraz¨®n a punto de salirse de mi pecho, respiraci¨®n agitada ys manos temndo, al reconocer caligrafia smada en el papel, pero m¨¢s a¨²n, con lo que estaba escrito. ¡°Los Dubois tienen los dias contados, aguanta un poco m¨¢s. Un an¨®nimo, no tan anonimo¡± chapter 88 chapter 88 Te he extra?ado. Por un momento pens¨¦ que el calor abandonaria mi erpo, que me faltaria el aire o que iba a desmayarme, pero todo aquello desapareci¨® al leer por quinta vez aque carta, que para cualquiera se trataba de un an¨®nimo, pero para mi no. Sabia perfectamente quien escribi¨® esto con solo ver letra y que lo escribi¨® especialmente para que yo lo supiera, a pesar des pocas pbras, se encarg¨® a perfi¨®n de que recibiera el mensaje, sabia qui¨¦n estaba detr¨¢s de esto y una risa me contagi¨® porpleto, no podia dejar de reir bajos miradas de preocupaci¨®n y confusi¨®n de cada presente, aun con lostidos acelerados de mi coraz¨®n que no era m¨¢s que de alegria y llena de esperanza. Sarah, ?qu¨¦ pasa? ?qu¨¦ dice carta? Alexander, que estaba cerca de mi, me quit¨® el papel de mano y lo ley¨® m¨¢s de una vez, miro por ambosdos y de esquina a esquina, buscando el motivo de mi risa que no cesaba. -?Qui¨¦n ha enviado esto? Cuando Alexander hizo esa pregunta, pens¨¦ si seria buena idea decirlo, aunque si prefirieron quedarse en el anonimato, quiz¨¢ era conveniente que ninguno lo supiera y fingir que ignoraba aque informaci¨®n. -Quiero ver que dice. Abby le arrebat¨® carta a Alexander, tal yo el lo hizo conmigo y su ce?o se frunci¨® con confusi¨®n, entonces, cai en cuenta que e no estaba enterada de todo lo que su familia ha hecho, solo sabia que Paul se adue?¨® de Doinel con trampa en un tr¨¢gico momento y que su madre lo respaldaba, pero nada m¨¢s, entonces, dej¨¦ de reir. Ok, me siento agraviada, ?qui¨¦n escribi¨® esto? Y ?por qu¨¦ te rso una demente?-Abby parecia asustada por el hecho de que su apellido estaba escrito y pronto, Vincent tambi¨¦n le arrebat¨® carta para lee detenidamente, al finalizar me miro con el ce?o fruncido. Por su mirada, supe que pensaba lo mismo que yo, y es que, ya era el momento de poner al tanto a Abby de todo y que entendiera que e no estaba incluida en el paquete de los Dubois, era hora de que entendiera el porque de ese mensaje y que supiera ello no ten¨ªa nada que temer. Abby, sientate, hay algo que debes saber. -Vincent fue quien tuvo iniciativa y Abby no quiso obedecerle pors recientes discusiones entre ellos, pero cuando vio que todos teniamos expresiones serias, decidi¨® sentarse en si libre y mir¨® a cada uno, esperando que alguien soltara primera pbra. No s¨¦ de qu¨¦ va esto, pero quiero que suelten todo, no importa cu¨¢n doloroso sea. Si mi familia tiene que ver con lo que sea que me vayan a decir, lo quiero saber todo con detalles. -respir¨¦ hondo, sintiendo pena por mi amiga, seria duro para e enterarse que cada integrante de su familia habiaetido alg¨²n delito y el motivo por el que se origin¨® tantas tragedias. Entre los tres le contamos todo pacientemente y con mucho tacto, desde el momento que mi padre rechaz¨® a su madre, el intento de secuestro cuando yo era una ni?a, los nes que crearon junto con Rachel para arruinar mi matrimonio con ayuda de un sicario, el desfalco de empresa en el periodo que su padre estuvo a cargo de Doinel, el idente de mis padres provocado por los suyos, y, por ¨²ltimo, posesi¨®n de empresa a?adiendo manera en que Paul consigui¨® firma de mi padre. Ninguno se guard¨® el m¨¢s minimo detalle, se lo contamos todo incluyendos personas involucradas y sospechosas en cada una des haza?as de los Dubois. Abby tenias mejis empapadas porsgrimas de frustraci¨®n y de enojo, no podia creer que su familia se atreviera a tanto por una obsesi¨®n de su madre. No dejaba de culparse una y otra vez por insistir tanto tiempo en juntarme con Paul, para e, su hermano era un buen hombre, siempre tuvo ilusi¨®n de que fueramos pareja porque nos mereciamos el uno al otro, si habia algo que anhba desde hace muchos a?os, era ver a su hermano junto a su mejor amiga, pero ahora, esa idea se esfum¨° de su cabeza, siendo reemzada por un gran repudio a su familia. -Entonces ellos¡­ todo este tiempo ellos¡­-habl¨® con voz entrecortada al levantarse de su asiento, sin ser capaz depletar una s frase, me partia el coraz¨®n ve de esa manera, tan afectada y decepcionada. -Son unos malditos, destrozaron a familia que tanto presumiano sus mejores amigos, arruinaron tu matrimonio y tanto que insult¨¦ a Alexander pensando que era peor porqueria, desaparecieron a tus padres, te quitaron empresa. ?Y ustedes piensan quedarse sin hacer nada? Ellos deben estar pagando por cada uno de sus crimenes, sin embargo, est¨¢n disfrutando de sus asquerosidades. otro procesando toda informaci¨®n. Abby vocifero mientras caminaba de undo a Gracias por el cumplido, me gusta tu honestidad. -dijo Alexander a mido. Este tiempo hemos estado buscando pruebas, pero lo ¨²nico que tenemos es evidencia delvado de dinero, no han dejado rastros ni testigos de sus crimenes, Sarah ya hablo con Rachel para que confesara, pero tienen amenazada, tiene miedo de har, en cuanto al idente del avi¨®n,probamos que fue manipdo antes de despegar y los videos de c¨¢mara de vigncia han sido borrados, incluso desaparecieron el investigador privado que estabatras sus pasos, no tenemos nada para denunciarlos y lo que tenemos es poco para lo que se merecen. Alexander se encarg¨® de explicar el motivo por el que est¨¢bamos de brazos cruzados y e se quedo cadao si estuviera pensando, pero luego de unos segundos, cubri¨® su rostro con sus manos, no sabia qu¨¦ hacer ni en qu¨¦ ayudar, su familia no dej¨® cabos sueltos, o al menos eso creia, pues el mensaje que recibi me daba esperanzas de que era cuesti¨®n de tiempo para que todo saliera a luz. No sabenomento todo esto, de haber sabido desde un principio los nes de mimilia, cr¨¦anme que hubiese buscado Copyright by N?v/elDrama.Org. manera de ponerlos al tanto o impedirlo de alguna manera. Yo¡­.. yo¡­ ¨C Abby no soport¨® un segunda m¨¢s y rompi¨® en nto, mi coraz¨®n se encogi¨® al w de esa maner¨¤. Vincent se acerc¨® a e y envolvi¨® con sus brazos al mismo tiempo que me levant¨¦ de mi asiento para darle un abrazo de consuelo, pero Vincent negh con su cabeza al darse cuenta de mis intenciones, mientras acariciaba su cabello en un intento por calma. ¨C Sarah, Ales, d¨¦jenme a ss con Aliby.dijo sobre cabeza de Aliby y lo mi¨¦ dubitativa, pues su estado me preocupabia, pelo sabia que Vincent, a parte de altera, podia calma, Asenti con mi cabeza y tome carta que estaba sobre mesa, antes de abandonar el despacho junto a Alexander. Salte un suspiro cansado al llegar a s de estar y Alexander me tom¨® por sorpresa cuando entrz¨® sus dedos con los miles, mire a los ojos y no pude adivinar lo que pasaba por su cabeza. -Sabes quien le envi¨® ca, ?cierto?-aquello sonaba m¨¢so una afirmaci¨®n que una pregunta, no fui capaz de negarlo, pero tampoco lo admiti, seg confundida, no sabia si era corecto revr aque informaci¨®n, sin embargo, todos est¨¢bamos juntos. en esto y tal vez, en un futuro, pueda anepentirme por no hac¨¦rselo saber a mis aliados. Despu¨¦s de meditarlo unos segundos, me decidi por contarselo a Alexander, pues he sido testigo de su esfuerzo por ayudarme a resolver los problemas por los que atravesalia, aunque no haya resultados positivos, ¨¦l no ha desistido ni por un segundo. Vamos a un lugar m¨¢s privado.-dije mirando a mi alrededor, aunque no hubiese nadie m¨¢s que el personal de servicio, preferia ser cautelosa al soltar to que sa Tir¨¦ de mano de Alexander sin esperar una respuesta y lo gule escaleras arriba ha mi habitaci¨®n, una ver estando adentro, ceir puerta con seguro y camine hasta mitad de habitaci¨®n con mirada vada en carta que tr en mi mano, pues era sel que he estado esperando durante dias, se?al que me devolvi¨® el alma al cuerpo, -Han sido tus padres. voz de Alexander reson¨¦ por habitaci¨®n y una sonrisa se dibujo en mi rostro. Una agradable sensaci¨®n recorria mi cuerpo de solo escucharlo de losbios de otra persona Lo ha escrito mi pap¨¤.-confes¨¦ cons l¨¢grimas a punto de desbordarse de mis ojos, pero no eran m¨¢s que de lelicidad, felicidad por saber que est¨¢n vivos, que est¨¢n a salvo y no solo eso, sino que han aprovechado oportunidad para crear una cortina de humo y buscar manera de desenmascarar a sus ¡°mejores amigos¡±, son tan astulos, que han estado un paso adnte todo este tiempo. Sin verlo venir, sus brazos me rodearon por cintura desde atr¨¢s y peg¨® su pecho a mi espalda, cerr¨¦ mis ojos al sentir su c¨¢lido aliento chocando en mi cuello, provoc¨¢ndome un agradable cosquilleo en nuca, mientras susurraba en mi olda -No sabes cuanto me alegro, tus padres est¨¢n vivos. Todo est¨¢ volviendo a su lugar y mi lugar es contigo, con mi hijo, con mi familia, nuestra familia.-mi corazon dio un vuelco al escuchar sus ¨²ltimas pbras, abii mis ojos para mirar mi un tema que me inquiba. -?Qu¨¦ hay de tu familia en New York? Tu madre, el abuelo, Gina, Alexis-pregunt¨¦ directamente y Alexander sised sin dejarme terminar de har. -Elunico que conta es a Alexis y ¨¦l se est¨¢ encargando de empresa. Ninguno volvera a entrometerse en da. ¨Crespondi¨® sin titubens y dej¨® un beso en mi hombro que me hizo temr en secreta, Aunque tu cuentes solo con Alexis, los dem¨¢s cuentan contigo, ?qu¨¦ te hace pensar que dejar¨¢n de inmiscurse en tus asuntos? En el pasado, lu madre y Gina¡­-una vez m¨¢s me interrumpid, -Lo has dicho, en el pasado. Y de haber sabido que no cras bien tratada por es, hubiera tomado cartas en el asunto a tiempo. Ahora que lo s¨¦, no dejar¨¦ que vuelvan a meterse contigo ni con nuestro hijo, en este momento, ustedes son lo m¨¢s importante que tengo en mi vida y no pienso perderlos.- aques pbras fueron tan sinceras, que toc¨® fibra m¨¢s sensible de mi coraz¨®n. Entonces, dej¨¦ caer carta al suelo en el momento ques emociones se aduciaron del control total de mi cuerpo y de mis iones. Me gire hacia Alexander sin separarme ni un centimetro de su cuerpo ni su c¨¢lidocto y to mire por unos segundos, sintiendoe mi coraz¨®nenzaba a acelerarse por su mirada confundida vada en mia. Entonces, estampe misbios con los suyos sin el m¨¢s minimo cuidado. Un jadeo se escap¨® de susbios, se?al de que lo ha tomado por sorpresa, sin embargo, movia sus labios con suavidad correspondiendo mi inesperado beso, mientras sus manos se aferraban a mi espaldao si no quisiera dejarme escapar, de todos. modos, no lo iba a hacer, en este momento solo era capaz de perisar en el dulce sabor de susbios y lo mucho que le extra?aba, a pesar de que hace poco tiempo estuvimos envueltos en esta situaci¨®n. Su lengua rozo misbios pidiendo permiso para entrar y encontrarse con mia, cuando mis manos temblorosas se deslizaron por su pecho hasta llegar al nudo de su corbata. Un escalofrio me recorri¨® de pie a cabeza, impidiendo que pensara en algo m¨¢s que en el desea drobtener m¨¢s que un beso de Alexander. Sin dejar de besarlo, cada vez con m¨¢s intensidad, desat¨¦ el nudo de corbata y con su ayuda, me deshice del saco de su traje cr plomo, En el siguiente segundu, se separ¨¢ solo un poco de mi para mirarme con sus ojos sombrios por el deseo que se reflejaba en su rostro y respiraci¨®n agitada, estaba buscando alg¨²n indicio de arrepentimiento en mis ojos, pero lo ¨²nica que consigui¨® es que volviera a besarlo mientras desabotonaba su impecable y lisa camisa con nerviosismo, para despojarlo de esa prenda que cubr¨ªa su blen trabajado torso. Me pegu¨¦ m¨¢s a su cuerpo,o si eso fuera posible, cuando senti sus dedos bando en mi espalda hasia detenerse en el cierre de mi vestido y con una lentitud torturante, bajo dejando mi espalda expuesta, logrando au, que toda mi piel se erizara, mientras disfrutaba des sensaciones irreprimibles que me produn sus besos ys caricias de sus dedos que llegaron a mis hombros para bajar el vestido que yaenzaba a estorbar, dej¨¢ndome ¨²nicamente con mi ropa interior. Un jadeo se escap¨® de misbios, en el momento que sus manos se pasearon desde mi cintura hasta mis muslos desnudos y me alz¨® sin mucho esfuerzo, logrando que mis piernas rodearan h¨¢bilmente su cadera, aprovech¨® el momento para caminar hasta cama que estaba a unos pasos de nosotros, mientras dejaba un camino de besos en mi cuello hasta los hombros. Me dej¨® reposando sobre cama, pos¨¢ndose sobre mi, sin dejar caer todo su peso en mi cuerpo. Por un instante, susbios abandonaron mi cuello y me mir¨® fijamente con una mez de ternura y lujuria, sus mejis estaban encendidas y podria jurar ques mias estaban igual gracias al calor de situaci¨®n. Te he extra?ado, Sarah, he extra?ado todo de ti. -susurr¨® con voz ronca sobre misbios haci¨¦ndome estremecer y no me dio tiempo de responder cuando volvi¨® a atacar misbios con fiereza, sin conteners ganas que ha estado reprimiendo, mientras sus manos exploraban cada parte de mi piel como si quisiera grabarlo en su memoria y yo no me qued¨¦ atr¨¢s, pues mi cuerpo lo recordaba y reionaba naturalmente ante su tacto centero, reconociendo a su ¨²nico due?o. Me aferr¨¦ a su espalda, sintiendo sus m¨²sculos tensos bajo mi tacto y dureza bajo sus pantalones que se frotaba en mi feminidad con frenesi, rob¨¢ndome uno que otro gemido de cer con su nombre. Deseosa de sentirlo en su m¨¢ximo esplendor y dentro de mi para que apagase el fuego que me envolv¨ªa porpleto, me tom¨¦ el atrevimiento de desabrochar su pantal¨®n y Alexander, en un r¨¢pido y ¨¢gil movimiento se despoj¨® de su pantal¨®n y su b¨®xer, quedandopletamente desnudo sobre mi. Con aquello, mis nervios aumentaron considerablemente,o si fuera primera vez que estuvi¨¦ramos en esta situaci¨®n tan subida de tono, Alexander lo not¨® y me bes¨® con dulzura, mientras acariciaba mi cabello logrando que mis nerviosenzaran al disiparse. Las manos de Alexander vagaron en mis senos, sobre t de mi brasier, transmitiendo corrientes de cer a cada parte de mi cuerpo, especialmente en mi centro ya h¨²medo. En el momento que se decidi¨® por deshacerse de aque prenda, se detuvo cuando se escucharon unos toques en puerta. -?Mam¨¢? chapter 89 chapter 89 Mi hada. La mirada de Alexander reflejaba preocupaci¨®n mezda con fastidio, no nos atrevimos a movernos ni un centimetro de nuestro lugar e intentabamos regr nuestra respiraci¨®n, de mi parte, no me sentia capaz de alejarme de su cuerpo, a pesar de que era mi hijo. quien maba a puerta y que de ir a atenderlo. El rostro de Alexander se hundi¨® en mi cuello mientras su c¨¢lido aliento chocaba con mi piel haci¨¦ndome erizar y sin tener m¨¢s minima intenci¨®n de dejarme ir, susurr¨® acariciando mi cabello rj¨¢ndome porpleto, tanto, que por un segundo olvid¨¦ que Trist¨¢n estaba del otrodo de puerta. ¨C No vayas, mi amor, Maga se encargar¨¢ de ¨¦l. -dijo con su voz ronca y profunda, logrando que cerrara los ojos y me dejara llevar por el camino de besos que dejaba en mi cuello. Volvi a abrir mis ojos cuando volvi¨® a tocar puerta y el sentimiento de culpa se aloj¨® en mi pecho, pues, mientras Trist¨¢n me maba con insistencia, yo estaba de este modo tan intimo con su padre, olvid¨¢ndome de mis responsabilidades. Mam¨¢. su voz adormda volvi¨® a sonar del otrodo de puerta y no tuve el coraz¨®n de dejarlo mando a mi puerta sin obtener respuesta. Empuj¨¦ el cuerpo de Alexander para ir por mi hijo despu¨¦s de vestirme, pero este se aferr¨® a mi cintura y me inmoviliz¨® con sus piernas, mostr¨¢ndose reacio a dejarme ir y persuadi¨¦ndome con m¨¢s besos en el cuello. -Alexander, es nuestro hijo quien ma, no le puedo hacer esto, me necesita. -le rem¨¦ al recuperar el aliento y resisti¨¦ndome a tentaci¨®n de quedarme a terminar lo que habiamosenzado y su agarre se afloj¨® solo un poco, pero no lo suficiente para escapar. -Yo te necesito. -susurr¨® en mi oido haci¨¦ndome estremecer, no obstante, negu¨¦ con mi cabeza, mi hijo es m¨¢s importante. ?Qu¨¦ se de padres somos para dejar a nuestro hijo abandonado? -Si vuelve a mar, yo mismo ir¨¦ por ¨¦l. ¨Cdijo en el hueco de mi cuello y no estuve de acuerdo con su idea, pero cuando estuve a punto de levantarme, escuch¨¦ voz de Maga afuera de habitaci¨®n. ¨C Peque?o Trist¨¢n, ?ha acabado tu siesta? Vamos por un vaso de chocte caliente.-Alexander levant¨® su cabeza para mirarme aliviado y con una sonrisadeada llena deplicidad, pues lo habia salvado campana. Ya lo ves. dijo antes de dejar un fugaz beso en misbios. -Sa que Maga no me defraudaria, ahora me cae mejor. Santa Maga me hizo el mgro y mi hada Sarah me est¨¢ cumpliendo mi m¨¢s anhdo deseo. -solt¨¦ una risa divertida por sus locas pbras y pronto fue interrumpida por losbios de Alexander que volvieron a posarse sobre los mios en un beso desesperado, devolvi¨¦ndome al paraiso del que habiamos salido hace un momento. En cuesti¨®n de segundos, volvi¨® a encender el fuego que se habia extinto por interrupci¨®n de nuestro hijo, quer¨ªa m¨¢s de ¨¦l con cada segundo que pasaba con susbios devorando los mios y sus manos tocandos partes m¨¢s sensibles de piel,s que me daban escalofrios. Deseaba todo lo que tenia para darme y lo hice notar cuando movi mis caderas contra ¨¦l, rob¨¢ndole un jad?o de cer que fue reprimido por misbios, por el contacto de nuestros cuerpos que ardiano el infierno. Mi mente estaba nuda por centera sensaci¨®n de tenerlo sobre mi de esta manera sinti¨¦ndolo en su m¨¢ximo esplendor, ni siquiera pude pensarlo dos veces cuando deslic¨¦ mis manos con prisa por su marcado abdomen hasta llegar a su virilidad y mi cuerpo se encendi¨® aun m¨¢s al sentir toda su gloria¡­ Alexander solt¨® un leve gemido antes de retomar tarea de deshacerse de mi brasier y su desesperaci¨®n por quita sin ¨¦xito alguno fue tan grande, que termin¨® sorprendi¨¦ndome al romper t de encaje, dejando mis senos a su merced, de inmediato atrapo uno de mis pezones con sus dedos haci¨¦ndome gemir sobre susbios sin importar que pudieran escucharme, pero es que me resultaba imposible pensar con ridad. Dej¨® de besarme para emprender rumbo, pasando por mi cuello hasta llegar a mi seno libre. Cerr¨¦ mis ojos mientras arqueaba mi espalda, al sentir que atrapaba mi pez¨®n con susbios, antes de juguetear con su lengua, llev¨¢ndome al m¨¢ximo punto de excitaci¨®n y descontrol. A estas alturas, mi feminidad ya estaba muy h¨²meda y por impulso movi mis caderas contra su eri¨®n con intenci¨®n de sentirlo mejor, logrando que soltara un gru?ido sobre mi seno y lo atrap¨® con suavidad entre sus dientes por unos segundos, antes de separarse de mi, lo suficiente para que sus manos se detuvieran en t de ¨²nica prenda que me cubria. No aguanto m¨¢s, voy a hacerte mia.-una oleada de calor viaj¨® desde mi pecho hasta mi feminidad al escuchar su voz dominante y ronca, mientras se deshacia de aque prenda que impedia sentirlo porpleto. Sus ojos color miel recorrieron cada parte de mi cuerpo sin verg¨¹enza alguna y no pude evitar echar un r¨¢pido vistazo a su eri¨®n tan dura, que me humedecia aun m¨¢s de solo imaginarlo dentro de mi, de solo recordarlo a?os atr¨¢s haci¨¦ndome suya, y volv¨ª a mirarlo con una sonrisa de mediodo en mi rostro, mi pulso se habia acelerado m¨¢s de lo normal y mis pbras salieron casi en autom¨¢tico. -Hazne tuya, Alexander. -Alexander se rmi¨® losbios cuando solt¨¦ aquello en voz baja y volvi¨® a posicionarse entre mis piernas, manteniendo su peso en un brazo, mientras que su mano libre se desliz¨® con una lentitud torturante desde mi pecho hasta mi feminidad. Cerr¨¦ mis ojoso si de aque manera pudiera disfrutar a¨²n m¨¢s de los movimientos que sus dedosenzaron a hacer en mi clitoris, los gemidos se escapaban de mi boca y Alexander tuvo que estampar susbios con los mios para reprimirlos bes¨¢ndome sin piedad, su lengua se desliz¨® sin prisa por mi boca hasta que se encontr¨® con mia, desatando una dulce guerra que me hacia perder el Mi hada. raciocinio y tom¨¦ con fuerza s¨¢bana entre mis pu?os mientras sus dedos segn movi¨¦ndose con m¨¢s intensidad en mi centro,o si de aque manera pudiera contenerme de llegar a mi m¨¢ximo punto, sin antes siquiera sentir su gloria llen¨¢ndome por Justo cuando mis piernasenzaban a temr sin control alguno, al sentir que estaba alcanzando el m¨¢ximo punto, Alexander dej¨® de tocarme y me separ¨¦ de susbios para mirarto furiosa por detenerse en el mejor momento, Mi respiraci¨®n era totalmente irregr, cuando de misbios salieron unas pbras de s¨²plica. ¨C Sigue, por favor. -dije con mi voz irreconociblemente ronca y entrecortada. Mis deseos fueron ¨®rdenes, pero en vez de sentir sus dedos tortur¨¢ndome nuevamente, senti punta de su eri¨®n rozando pacientemente en mi entrada y mis piernas temron sin poder evitarlo, sintiendo los nervios que burbujeaban en mi sistema mezdos con excitaci¨®n. Alexander me mir¨® fijamente a los ojos y lo vi tragar grueso, mientras mo sus caderas contra mi cuerpo, en un intento por hundirse en mi. Mordi misbios evitando gemir demasiado fuerte, al sentirlo entrando despacio y con dificultad, no sabia si era por los nervios o es que tal vez estaba muy estrecha por tantos a?os sin sentirlo dentro de mi, sin embargo, Alexander ejerci¨® un poco m¨¢s de fuerza y con ayuda de su mano logr¨® hundirse por fin con una lentitud desesperante pero necesaria, pues no queriastimarme, pronto, me llen¨® por completo, llegando hasta el lugar m¨¢s rec¨®ndito y fue imposible seguir reprimiendo los gemidos por centera sensaci¨®n quento echaba de menos, al mismo tiempo que ¨¦l jade¨® sobre misbios. -Est¨¢s tan estrecha, cari?o, me encantas. -tras sus calientes y tiernas pbras,enz¨® a embestirme lentamente y me aferr¨¦ a su espalda antes de que susbios interrumpieran los incesantes gemidos y jadeos que se escapaban de mi boca. Ha perdido noci¨®n del tiempo, solo era capaz de pensar en nuestros cuerpos unidos nuevamente despu¨¦s de cuatro a?os y sus embestidas que aumentaban con cada segundo que pasaba. Su mano viaj¨® hasta mi seno y con sus dedos jug¨® con mi pez¨®n sin piedad, apret¨¢ndolo y tirando de ¨¦l, regal¨¢ndome m¨²ltiples sensaciones indescriptibles que me recorria todo el cuerpo, en el siguiente segundo, su mano dej¨® mi pez¨®n y descendi¨® por mi cintura hasta llegar a mi muslo, el cual apret¨® con sus manos hacia su cintura, logrando sentir con mayor intensidad su virilidad dentro de mi, entonces, me embisti¨® con m¨¢s fuerza,o si eso fuera posible y me aferr¨¦ a su espalda con mis manos al mismo tiempo que separ¨¦ misbios de los suyos para poder gemir de cer que era lo ¨²nico que se escuchaba en habitaci¨®n, a parte del choque de nuestros cuerpos, a estas alturas no me importaba lo m¨¢s minimo si nos escuchaban. Alexander se detuvo por un momento y lo mir¨¦ con el ce?o fruncido por haberme dejado de este modo por segunda vez, pero rj¨¦ mi entrecejo cuando en un h¨¢bil movimiento me dej¨® sobre sus piernas, mientras que ¨¦l se mantuvo sentado trazando un camino con sus dedos desde mi espalda hasta mi trasero y me exalte en el momento que me dio una nalgada que lejos de molestarme, me habia encantado. Aquello despert¨® fiera que dormia en mi y sin m¨¢s,enc¨¦ a cabalgar sobre ¨¦l, con ayuda de sus manos que no abandonaban mis nalgas ni por un segundo. En esta posici¨®n, podia mirar su rostro directamente y not¨¦ que una peque?a capa de sudor adornaba su frente y sus mejis estaban sonrojadas, mientras que sus ojos reflejaban to mucho que estaba disfrutando este momento, tanto como yo, lucia tan glorioso, tan endemoniadamente guapo con su cara llena de excitaci¨®n. -Me encantas, Sarah.-murmuro mir¨¢ndome fijamente yo si no tuviera suficiente de ¨¦l, aumente el movimiento de mis caderas y Alexander envolvi¨® mi cintura con un brazo, mientras su mano libre se encargaba de explorar mi cuerpo. Cerre mis ojos cuando senti que mis m¨²sculosenzaban a tensarse y temperatura de mi feminidad aumentaba, entonces, losbios de Alex atraparon uno de mis senos y mis quejidos resonaron con fuerza por toda habitaci¨®n cuando su lenguaenz¨® a bar sobre mi pez¨®n. Las contriones involuntarias de mi zona aparecieron de repente y mis piernasenzaron a temr, aque sensaci¨®n me incit¨® a moverme m¨¢s r¨¢pido, sinti¨¦ndome en el mayor punto de excitaci¨®n, estaba llegando a cima, estaba a punto de llegar al orgasmo, lo sab¨ªa por tensi¨®n en mi zona p¨¦lvica y los espasmos que aparecieron cuando Alexander se movi¨® debajo de mi, d¨¢ndome muy duro. Mi espalda se arque¨® al mismo tiempo que cerr¨¦ mis ojos para concentrarme en monta?a rusa que estaba atravesando, tensi¨®n se liber¨® arrasando con todo a su paso y todo mi cuerpo tembl¨® al quedarpletamente rjado. Segundos despu¨¦s, Alexander hundi¨® su rostro en el de mi cuello y gru?¨® antes de dar ¨²ltima embestida y salir de mi, dej¨¢ndome vacia, con respiraci¨®n agitada, pero muy rha por el momento tan maravilloso y centero que acabamos de tener,o un trago de Irenesi, que nos embriagaba ents Nos quedamos en aque posici¨®n, entonces, Alexander me abrazo por cintura pegando aun m¨¢s mi cuerpo al suyo y dej¨¦ caer mi cabeza sobre su hombro, mientras recuper¨¢bamos el aliento y trate de calmar los aceleradostidos de mi coraz¨®n, antes de que Alexander 16 escuchara. Alexander acarici¨® mi cabello suavemente y pens¨¦ en lo que acab¨¢bamos de hacer. Si meses atr¨¢s, alguien me hubiese dicho que iba a reencontrarme con mi exesposo y que terminariamos recordando viejos tiempos y creando nuevos recuerdos haciendo el amor con tanta pasi¨®n, entreg¨¢ndonos al desco, muri¨¦ndonos por tener m¨¢s el uno del otro, probablemente me hubiese reido en su cara. Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. Si esto era un crimen, no me importaria pagar mi condena. Mis parpadosenzaban a pesarme por el estado de rjaci¨®n en el que me encontraba, adem¨¢s, el calor que emanaba del cuerpo de Alexander me hacia sentir en el mismisimo paraiso, el cual no queria abandonar jam¨¢s. Alexander se dio cuenta que estaba por quedarme dormida y me dej¨® reposando sobre cama antes de cubrirme cons mantas. Lo mir¨¦ perezosamente y tom¨¦ su mano al ver que tenia intenci¨®n de irse. ¨C Qu¨¦date conmigo. -dije aun voz agitada y Alexander edi¨® de inmediato acost¨¢ndose a mido. Un suspiro se escap¨® de misbios cuando me abraz¨® por cintura y dej¨® un beso en misbios y otro en mi frente. Me quedaria toda vida contigo.-mi sonrisa se ensancho por sus tiernas pbras y apoy¨¦ mi cabeza en su pecho, escuchando. lostidos acelerados de su coraz¨®n, al siguiente segundo, mis ojos se cerraron por si solos y el sue?o me invadi¨® porpleto. Lo siguiente que escuch¨¦, no sabia si era producto de mi imaginaci¨®n o si sali¨® de losbios de Alexander, ya no estaba en condiciones para pensar con ridad, m¨¢s que en lo cansada y rjada que me sentia. -Te amo, mi hada, siempre te he amado y esta es mi oportunidad para demostr¨¢rtelo realmente. Chapter 90 Chapter 90 mada inesperada. Mi estado de ¨¢nimo habia mejorado considerablemente, a pesar de que los problemas con los Dubois seguian, el solo saber que mis padres estaban con vida todo lo malo quedaba en segundo no, me impulsaba a sacar adnte mi nueva empresa, me motiv¨® a hacer mi mayor esfuerzo en mi proyecto y que cuando ellos vuelvan, se sientan orgullosos de lo bueno que he sacado de este mal episodio en nuestras vidas. This content is ? N?velDrama.Org. A eso se le sumaba cercan¨ªa entre Alexander y yo, quien se habia vuelto un gran apoyo en los momentos m¨¢s dificiles y una gran distri¨®n a mis problemas,o por ejemplo en este preciso instante, que deberia estar nerviosa por reuni¨®n que tenia con los directivos de L&J paraenzar a trabajar en coli¨®n denzamiento de marca, sin embargo, estaba sumida en mis pensamientos, recordando cada beso, cada caricia, cada sensaci¨®n, lo que hicimos estando m¨¢s cuerda que nunca y teniendo yo iniciativa. Lastimosamente, el trabajo de ambos nos impedia sacar un tiempo para nosotros, Paul ha estado con malgenio estos ¨²ltimos dias y Alexander est¨¢ haciendo su mayor esfuerzo por terminar cboraci¨®n lo m¨¢s pronto posible y librarse de ese infeliz. En este momento,enzaba a reconsiderar idea de que se quedara unos dias en Vi. Al llegar a nueva empresa agarrada de mano con Trist¨¢n y enpania de Jack y Abby, fuimos directamente hasta s de juntas, sin embargo, aprovech¨¦ para darle un vistazo al personal, que comenzaron a trabajar a tiempo en prodi¨®n de coli¨®n denzamiento y verdad, estaban haciendo un gran esfuerzo. En s de juntas estaban Vincent, Sofia rcionista p¨²blica y mi dise?adora estre Zafiro, faltaban dos m¨¢s por llegar, peto teniendo en cuenta que faltaban diez minutos para iniciar reuni¨®n, deberian llegar en cualquier momento. Buenos dias a todos. -salude a cada uno con un beso y me sent¨¦ en cabecera de mesa, dejando a Trist¨¢n sentado a mido, lo m¨¢s probable es que se quede dormido a mitad de reuni¨®n, pero no iba a dejarlo solo en casa con Maga sabiendoo est¨¢ situaci¨®n de caliente, -Les agradezco su puntualidad, solo esperamos a dos nuevos socios e iniciaremos reuni¨®n. Todos estuvieron de acuerdo y volvieron a lo suyo mientras esperabian. Zafi se acerc¨® para elogiar elocuentemente mi vestido azul marino con encaje y brome¨® con Jack sin verg¨¹enza alguna, Abby se quedaba corta aldo des ocurrencias de Zafiro. Abby tenia vista vada en su celr y Vincent miraba de reojo mientras haba con Sofia de algunos temas que tocariamos en reuni¨®n, e estaba enterada de todo lo rcionado con empresa, sin embargo, hoy les tenia preparado a todos dos grandes sorpresas. Yo si lo hubiese invocado, tocaron puerta de s de juntas un par de veces y no dude ni un segundo en levantarme para abrirle personalmente a mis dos socios. Bienvenidos los abrac¨¦ a ambos efusivamente y me correspondieron en seguida. A mis espaldas escuch¨¦ un jadeo de sorpresa y los solte cuando escuch¨¦ voz de Abby No te lo puedo creer-mire a Abby, quien hab¨ªa dejado su celr sobre mesa y miro incred al par de hombres. -?El cielo escuch¨® mis plegarias? Me han enviado dos ¨¢ngeles directamente del cielo, el trabajo ser¨¢ menos pesado con semejantes socios.-por poco suelto una carcajada cons indiscretas pbras de Abby, aunque yo sabia muy bien que era broma, pues siempre los ha tratado de esa manera tan peculiar, pero sus sentimientos tenian nombre y apellido, Mir¨¦ disim mente a Vincent y tuve que apartar mirada o terminaria soltando carcajada por su expresi¨®n. Fulminaba a Abby, aunque e no pudiera verlo, mientras manten¨ªa sus pu?os apretados sobre mesa, ignorando lo que Sofia le estaba diciendo. Abby seg castigandolo por su indecente propuesta y Vincent no parecia capaz de soportar su indiferencia. La verdad, me parecia absurdo que se negara a arriesgarse por primera vez en una rci¨®n seria y m¨¢s siendo con Abby, cuando sus sentimientos por e eran m¨¢s que evidente. -La revoltosa Abby. Tambi¨¦n trabajar¨¢s con nosotros, qu¨¦ buena noticia. -dijo Hugo, el menor de los Lefebvre, quien no disimul¨® ni un poco al mira de pie a cabeza y Abby fingi¨® una risa timida, antes de engancharse en su brazo e hizo lo mismo con el brazo de Basti¨¢n, este ¨²ltimo mir¨® conplicidad a Hugo. ¨C E es perfecta para que me ayude. -Basti¨¢n le mencion¨® aquello a Hugo y por supuesto era un tema que todos desconoc¨ªamos, pues no entendia lo que queria decir, al menos eso crei hasta que Vincent se levant¨® de su asiento y con una mirada furiosa, se dirigi¨® a su hermano menor. -Ni se te ocurra, Basti¨¢n. -lo se?al¨® en modo de advertencia con su dedo indice y todass miradas se posaron en ¨¦l con curiosidad por su repentina rei¨®n. -Estos celos me hacen da?o, me enloquecen. -Zafiro tarare¨® una canci¨®n mientras caminaba despreocupada hasta su si, ganandose una m mirada de Vincent, quien trat¨® de disimr cuando lo dejaron en evidencia mirando al techo. Me interesa. -dijo Abby, ignorandos pbras del hombre que lucia irritado y molesto al otrodo de la mesa negando con su cabeza cons manos sobre su cadera en modo de jarra. -Hamos a salida, ?te parece? -Cuenta con ello.-respondi¨® Basti¨¢n gui?¨¢ndole un ojo, y Hugo, quien parecia haber entendido el porque de repentina rei¨®n de su hermano mayor, solt¨® un suspiro mientras miraba con curiosidad a Vincent, antes de decir. -Presiento que esto va a terminar muy mal. Por favor, dejen ese tema para despu¨¦s yencemos con reuni¨®n.-intervine para acabar con el ambiente tan tenso que se habia creado desde llegada de mis primos. Abby invit¨® a mis primos a sentarse, quedando e en medio de los dos, ignorandos dagas que le lanzaba Vincent con mirada, mientras volvia a tomar asiento con mandib tensa y el rostro levemente enrojecido. Los puntos principales se trataron, el porcentaje de iones de cada directivo y el puesto que cada uno iba a ocupar a partir de hoy, tambi¨¦n los preparativos para elnzamiento en el que se invitaron altos ejecutivos e importantes empresas de moda de todo el mundo, pero nadie sabria quien estaba detr¨¢s de L&J hasta el momento de presentaci¨®n, ¨C Tengo una noticia sorpresa, es una decisi¨®n que he tomado junto a Zafiro y es lo que har¨¢ diferencia de Doinel para que no nos rcionen con Paul y sus coliones, y es que, nuestra coli¨®n no ser¨¢ solo de vestidos exclusivos, tambi¨¦n incluiremos dise?os de calzado, carteras, joyeria y en un futuro tambi¨¦n perfumeria, -inform¨¦ a mitad de reuni¨®n y todos quedaron at¨®nitos con informaci¨®n, Vincent neg¨® con su cabeza estando en desacuerdo y lo mir¨¦ mientras jugaba con un boligrafo en mi mano, esperando que expresara el motivo por el que se negaba. -Sarah, es muy arriesgado, los riesgos ser¨ªan mayores a los beneficios, estamosenzando y es mejor dar calidad que cantidad. -dej¨¦ el boligrafo sobre mesa con una sonrisa, porque sab¨ªa que alguno daria aque opini¨®n, pero es que ya lo tenia todo muy bien. neado. -Me he tomado el tiempo de estudiar a fondo posibilidad denzar al mercado m¨¢s que solo dise?os exclusivos de vestidos y mece informarles que me he asociado con los mejores y famosos dise?adores en cada ¨¢rea para iniciar con cboraci¨®n de cada dise?o, inversi¨®n es alta y tambi¨¦n existe un margen de riesgo, sin embargo, trat¨¢ndose de una cboraci¨®n de marcas prestigiosas, es ventajoso el margen de beneficio. -trat¨¦ de explicarme lo mejor posible y, aun asi, Vincent no parecia convencido del todo, pero los dem¨¢s estaban de acuerdo con mis ideas. -Vincent, si estaremos atados de manos, al menos pelearemos para que el director general de Doinel sufra con lapetencia directa que le dar¨¢ L&J, no se dejaremos f¨¢cil, no podemos dejar que se salga con la suya y que disfrute de lo que no le pertenece, pelea es peleando y necesito el apoyo de cada uno de ustedes para lograr nuestros objetivos pese a lo riesgoso que esenzar de cero. Zafiro sonri¨® de oreja a oreja con mis pbras y asinti¨® efusivamente con su cabeza. -Me encantan los retos y este no lo dejar¨¦ escapar de mis manos, cuentas con todo mi apoyo. -tras el apoyo de Zafiro, todos respondieron positivamente y Vincent, despu¨¦s de pensarlo m¨¢s de cuenta asinti¨® con su cabeza no muy contento. -Est¨¢ bien, le daremos pelea para que no tenga el poder que tanto anh y afrontaremos lo que se venga, tienes mi apoyo incondicional. -sonreicida con su respuesta y di por zanjado el tema sorpresa, d¨¢ndole paso a los dise?os. Trist¨¢n se hab¨ªa quedado dormido tal yo lo supuse y Jack se ofreci¨® en quedarse cuid¨¢ndolo para que pudiera ir sin preocupaciones a chequear el avance de los dise?os. Zafiro nos guio hasta su taller, donde nos mostr¨® el proceso de primera coli¨®n. Estaba tan concentrada en uno de los vestidos, que me exalt¨¦ en mi lugar haciendo caer prenda de mis manos, cuando senti unos brazos rodeando mi cintura desde atr¨¢s. Con solo oler aque exquisita fragancia supe quien era el inoportuno que se atrevi¨® a interrumpirme. -Ese vestido luciria perfecto en el hada m¨¢s preciosa, el rojo resalta tu hermosa y delicada piel. -habl¨® con dulzura en mi oido, provocando un escalofrio que me recorri¨® desde espalda hasta alojarse en mi nuca, erizando toda mi piel a su paso. -No, me equivoco, ?sabeso luciria mejor? En mis manos, al quit¨¢rtelo antes de hacerte el amor. -abri mis ojos sorprendida al oir aquello y di gracias al ciclo que lo dijo en un susurro que solo yo alcance a escuchar, pues los dem¨¢s seguian con atenci¨®n en cada prenda que Zafiro les ense?aba. ¡ª?Alexander! ¡ªle grit¨¦ en voz baja cuando me gir¨¦ para observar su sonriente y encantador rostra. Frot¨¦ mis dedos en frente mientras le daba un disimdo vistazo a los dem¨¢s, rezando porque en realidad nadie haya escuchados barbaridades que me susurro. -?Qu¨¦ est¨¢s haciendo aqu¨ª?- pregunt¨¦ confundida, aunque se me hizo imposible no sentirme alegre de verlo despu¨¦s de unos largos d¨ªas sin su presencia ni supa?¨ªa. Fueron pocos dias, pero lo ech¨¦ de menos. Lo siento si te he interrumpido, es que encontr¨¦ una buena excusa para escaparme de Doinel y dejar de ver cara de triunfo ese desgraciado. Ni te imaginas lo que me cuesta conteners ganas de partirle cara. -solt¨¦ una risa ante su confesi¨®n y lo tom¨¦ del brazo para alejarnos de los dem¨¢s y poder har sin que nadie nos escuchara. -Ypuedo saber qu¨¦ excusa encontr¨® el Sr. Lancaster para huir de esas viboras. No deben ser muy amables contigo, ?cierto?-una sonrisa se dibuj¨® en susbios y sus ojos se varon en los mios, me miraba concencia y ternura. ¨C ?Crees que me importa si son amables conmigo?-respondi¨® con una pregunta que se respondia por si s. Y por supuesto que Sra. Lancaster lo puede saber, de hecho, tiene mucho que ver con usted, Sarah Lancaster. -lo mir¨¦ divertida poro me maba y su sonrisa se ensanch¨® al mismo tiempo que pas¨® sus manos por mi cintura, atray¨¦ndome a su firme cuerpo. -Me quedar¨¦ unos dias en Vi Doinel para cuidar de mi hermosa novia y mil maravilloso hijo. Qued¨¦ at¨®nita cuando termin¨® de har y no supe si era porque me estaba informando que se quedaria en rui casa o porque se refiri¨® a mio su novia. Aunque en varias oportunidades consideraba idea de que se quedara en casa, no terminaba de convencerme, tal vez era miedo de volver a convivir con ¨¦l y ques cosas no salierano lo esperaba, adem¨¢s, seria un cambio muy dr¨¢stico para Trist¨¢n y ¨¦l lo sabia. Una risa divertida se escap¨® de mi boca y su sonrisa desapareci¨® de su rostro por mi rei¨®n y enarc¨® una de sus cejas esperando que terminara de reirme. ¨C Vale, vale, por poco caigo en broma. Ya, dime verdad, ?qu¨¦ excusa has inventado?-pregunt¨¦ cuando mi risa ces¨®, manteniendo una sonrisa divertida, cual desapareci¨® al ver que Alexander me miraba sin el m¨¢s minimo indicio de gracia. No, Alexander, dime que est¨¢s bromeando. Nunca hab¨ªa hado tan en serio en mi vida. Cari?o, no es primera vez que viviremos bajo el mismo techo y ahora ser¨¢ mejor porque Trist¨¢n tendr¨¢ a sus padres juntoso debi¨® ser desde un principio, a ¨¦l le encantar¨¢ tenernos a ambos junto a ¨¦l, en alg¨²n momento ten¨ªa que pasar y esta es una buena oportunidad, porque tambi¨¦n necesito cuidar de mi familia. No est¨¢ en discusi¨®n, tengo mis maletas en el auto y vine a esperarte para irnos a casa. ?D¨®nde est¨¢ Trist¨¢n? ?Lo dejaste con Maga?-qued¨¦ hda en mi lugar, sin ser capaz de procesar lo que Alexander me dec¨ªa. Era inesperado, ni siquiera me avis¨® antes de venir y lo solt¨® sin anestesia. Lo pens¨¦ detenidamente y lo que dec¨ªa ten¨ªa un poco de raz¨®n. Esta situaci¨®n se daria en cualquier momento, teniendo en cuenta que nos est¨¢bamos dando una oportunidad y Alexander prefiri¨® que fuera m¨¢s temprano que tarde, pues mi hijo y yo est¨¢bamos expuestos mientras mis padres no regresaran a casa con buenas. noticias, lo cual era incierto. Antes de siquiera darle una respuesta,mi tel¨¦fono son¨® en mi mano sac¨¢ndome de mis pensamientos. Mir¨¦ panta y mi ce?o se frunci¨® al ver que mada entrante era de un n¨²mero de New York que no ten¨ªa registrado.. Mi coraz¨®n se aceler¨® al pensar que podr¨ªan ser mis padres que intentabanunicarse conmigo y lo atendi sin pensarlo dos veces. ?H? -habl¨¦ con esperanza de escuchar voz de mi madre o mi padre, pero aque idea se esfum¨® cuando voz gruesa de un hombre me respondi¨®. ?Hablo con Sra. Sarah Doinel?-volvi a fruncir mi ce?o, totalmente confundida porque no reconoc¨ªa esa voz de ning¨²ndo por m¨¢s que intentara recordar. -Con e, ?qui¨¦n es?-pregunt¨¦ con tono serio y Alexander me mir¨® preocupado. Hubo un silencio del otrodo de l¨ªnea y cuando estuve a punto de colgar pensando que era alg¨²n ocioso que solo quer¨ªa molestar, escuch¨¦ una voz que me dej¨® congda en mi lugar. ?H? ?Sarah? -era inconfundible voz de Rachel, podria reconoce en cualquier lugar. De mi boca no sali¨® ni el m¨¢s minimo sonido, a pesar de que queria responder a su mada inesperada. -Si me est¨¢s escuchando, quiero que sepas que lo pens¨¦ mejor y he tomado una decisi¨®n. -escuch¨¦ como suspiraba del otrodo y el alma volvi¨® a mi cuerpo cuando por fin pude reionar mirando con sorpresa a Alexander. -Voy a confesar. chapter 91 chapter 91 ALEXANDER. Los dias en Doinel, bajo el mando del infeliz de Paul, se convirtieron en mi peor tortura, no solo porque ten¨ªa que soportar notable ausencia de mi hada, sino porque no hab¨ªa un dia que ese desgraciado no buscara el m¨¢s minimo detalle en cada una des prendas de Lancaster Collection para hacer que cambiara los dise?os en los que Jimena ha estado trabajando arduamente dia y noche. Defendi a mi personal, record¨¢ndole a Paul una des tantas cl¨¢uss del contrato, donde casa de moda Doinel, le daba libertad de creatividad a los dise?adores, pero termin¨® escud¨¢ndose en que ¨²ltima pbra tenia el director general de Doinel y que los cboradores debian modificar los dise?os si este no le parecia adecuado para coli¨®n. Es que no cabe duda de que no tiene m¨¢s minima idea de donde est¨¢ parado y aunque tuviera a?os de experiencia siendo encargado de una des empresas, no tenia conocimiento deo sobrellevar una casa de moda tan prestigiosa, empresa le qued¨® grande, estaba desperdiciando recursos y tiempo en una guerra personal que terminaria perdiendo tarde o temprano. Ganas no me faltaban de dejar el proyecto de Leonardo Doinel tirado a basura por tal atropello, pero le hice promesa de no ¡°defraudarlo y aunque estuviera ausente, iba a mantener promesa bajo cualquier circunstancia y m¨¢s a¨²n, cuando Sarah y Trist¨¢n eran lo m¨¢s afectados, adem¨¢s, estando en empresa, podia mantenerme alerta de cualquier n que Paul estuviera maquinando con su madre, porque si de algo estaba seguro, es que no se quedarian tranquilos hasta hacerles el mayor da?o posible y eso no lo iba a permitir. Sr. Lancaster, se me est¨¢ agotando paciencia, los colores de ese dise?o no est¨¢n en sincronia con la coli¨®n. Quiero un cambio en media hora.-Paul lleg¨® al taller donde Jimena trabajaba con una de las modelos de prueba en el cambio m¨¢s reciente y se detuvo para mirarlo con desprecio. La paciencia se me estaba agotando y de mi dise?adora tambi¨¦n, esto no era un juego y ¨¦l lo estaba tomandoo eso, nos estaba saboteando descaradamente. ¨C Sr. Dubois, si tanto sabe de dise?os y colores, ?por qu¨¦ no lo hace usted? ?Est¨¢ poniendo en duda mis treinta a?os de experienciao dise?adora? -Jimena no pudo quedarse cada un segundo m¨¢s y le respondi¨® con altaneria a Paul. Bien dicho. Paul le dedic¨® una mirada g¨¦lida a una alterada Jimena y cuando abri¨® boca para har, me levant¨¦ de mi asiento interrumpiendo cualquier estupidez que estuviera a punto de decir, -Pi¨¦nselo dos veces antes de dirigirse a mi dise?adora, usted cree que el ¨¦xito de mi empresa se debe a mil cambios de mi parte, sin tener menor idea del exhaustivo trabajo y creatividad de mis dise?adores? Si no tiene conocimiento sobre dise?os exclusivos de moda, mejor no opine. Me temo que esta vez no podr¨¦cerlo, el color se queda tal yo est¨¢. -lo enfrent¨¦ sinti¨¦ndome irritado con su s presencia, ya no iba a permitir que siguiera saboteando el trabajo de mi equipo, eso solo retrasaria el tiempo estimado de cboraci¨®n. Paul me miro desafiante y sonri¨® de mediodo con sorna. No estoy aqui de adorno, St. Lancaster. Ahora que no hay ning¨²n Doinel en esta empresa, usted no puede hacer lo que se le venga en gana. No s¨¦ qu¨¦ artima?as usaria para ganarse a los antiguos due?os de mi empresa, pero le aviso desde ahorita que eso ninguno de sus trucos baratos funciona conmigo. Su empresa no es nadaparada con mia. No s¨¦ en qu¨¦ estaban pensando cuando decidieron darle una oportunidad a LC.-solt¨¦ una risa sin gracia al escuchar estupidez que estaba diciendo y me acerqu¨¦ para mirarlo con indiferencia. -?Asi eso piensa el presidente de Doinel? ?No sabe hacer otra cosa quepararse con los dem¨¢s? Solo est¨¢ dejando ver sus inseguridades y es que usted no es nadie, no tiene nada y eso le frustra, ?cierto? Dime, ?qu¨¦ ha logrado por sus propios m¨¦ritos? ?Nada! No me joda paciencia y d¨¦jeme trabajar, porque a diferencia de usted, yo si obtengo mis logros limpiamente, sin necesidad de quitarle nada a nadie.-lo encar¨¦ sin que me quedara nada por dentro y supe que mis pbras lo enfurecieron de sobremanera, pero lo ocult¨® tras su falsa sonrisa. Me da tanta l¨¢stima por Sarah, se de hombre con que termino cansandose. Es una masoquista y tan d¨¦bil de mente que se dej¨® engatusar por un picaro que le fue infiel. sangreenz¨® a hervirme cuando sus asquerososbios pronunciaron el nombre de mi mujer. Le podia permitir que me insultara si eso queria, pero que hara de ese modo de Sarah, eso jam¨¢s, No pude contenerme cuando lo tom¨¦ del cuello de su traje y lo estamp¨¦ con fuerza contra pared, queria borrarle sonrisa de su rostro, pero los gritos desesperados de Jimena ys modelos presentes, me detuvieron. -No vuelvas a pronunciar su nombre. E es capaz de tomar sus propias decisiones sin necesidad de engatusao querias hacerlo t¨² para quitarle toda su fortuna y fue inteligente al no aceptar nada de ti. Si hamos de artima?as, hablemos del documento que le hiciste firmar a Leonardo con enga?os. No, mejor hablemos deo fracasaron tus nes con Sarah y tuviste que recurrir a bajeza de quitarle empresa en el momento m¨¢s doloroso de su vida. -escupi cada pbra con repudio en su cara y se qued¨® cado, sonriendoo si estuviera orgulloso de asquerosidad que hizo. -E y yo nos vamos a casar y tu no podr¨¢s hacer nada para impedirlo, asi que piensalo dos veces antes de volver a mencionar a mi mujer, porque te juro que te destruir¨¦ con un solo chasquido. La sangre se me subi¨® a cabeza y no pude detenerme a pensar en lo que sa de mi boca, recurri a la mentira para amenazarlo directamente frente a todos y solo asi su asquerosa sonrisa se borr¨® de su rostro. Lo solte cuando Jimena me habl¨® para calmarme, pero no le prest¨¦ atenci¨®n a lo que dec¨ªa, estaba tan lleno de ira, que no era capaz de escuchar con ridad a mi alrededor, solo podia var mi g¨¦lida mirada en el rostro de ese imb¨¦cil. En el siguiente segundo, Paul se odo el traje que qued¨® arrugado por mi violento agarre y volvi¨® a sonreir con arrogancia. El que es no deja de ser, Sr. Lancaster, sin m¨¢s se retir¨® campante, dejando el taller de Jimena con el ambiente tenso. No supe a qu¨¦ se referia con eso, no sabia si era una advertencia o una amenaza, pero de Paul me podria esperar cualquier Sr. Alexander, no ten¨ªa que llegar a esos extremos, de haber sabido que iba a reionar de esa manera, simplemente modifico el color del vestido, aunque me muera de rabia, pero prefiero evitar.- Jimena parecia aturdida por los recientes acontecimientos y tuve que caminar de undo a otro para intentar estabilizarme. ¨C Jimena, esto no tiene nada que ver con el dise?io, est¨¢s haciendo un buen trabajo. El problema de Paul es conmigo y se est¨¢ desquitando con nuestro esfuerzo por sacar coli¨®n adnte. -le ar¨¦ a Jimena para que dejara de sentirse culpable, aunque era in¨²til, pobre mujer ten¨ªa los nervios de punta, se notaba agraviada. -T¨®mate el resto del dia, vete a descansar y no le des explicaciones a nadie.su mirada llena de p¨¢nico me hizo saber que no se atrevia a hacer tal cosa despu¨¦s del caluroso enfrentamiento con Paul. Trabajas para mi y en esta, o en cualquier otra empresa, solo recibes mis ¨®rdenes. Con aquello, Jimena se mostr¨® m¨¢sprensiva y asinti¨® con su cabeza antes de volver cons modelos y ordenar todas sus cosas. No podia quedarme un minuto m¨¢s en este lugar, estaba muy tenso y solo existia una persona en el neta que pod¨ªa cambiar mi estado de ¨¢nimo con solo ve.. Sali del taller de Jimena rumbo a mi oficina y al pasar por oficina de Paul, me detuve al escuchar una conversaci¨®n, al parecer estaba atendiendo una mada, pero ramente no era rcionado con el trabajo. Est¨¢s so?ando despierta. -no sabia de qu¨¦ estaba hando exactamente, pero lo que era seguro es que haba con una mujer. R¨¢pidamente, saqu¨¦ el celr de mi bolsillo y activ¨¦ grabadora. -Te he dado dinero suficiente para que tengas una vida de lujos, no recibir¨¢s un solo centavo m¨¢s de mi parte, estoy haciendo demasiado por ti al prestarte los servicios de mis abogados. -ahora sabia que el caso era tan serio con menci¨®n de sus abogados, supon¨ªa que se trataba de los Richman. -No estoy de humor para soportarte¡­ Mira, me importa cinco que no puedas disfrutar del dinero, sabias el riesgo que corr¨ªas y aun asi aceptaste. Y ni se te ocurra amenazarme o, as¨ªo mis abogados te est¨¢n ayudando, pueden hundirte y tus padres pagar¨¢ns consecuencias de siquiera mencionar el apellido Dubois. No vuelvas a marme. Supuse que finaliz¨® mada cuando se qued¨® en silencio y me apresur¨¦ a guardar grabaci¨®n mientras me alejaba de su oficina, siguiendo mi camino hasta m¨ªa. Paul no habia mencionado ningun nombre durante mada, pero situaci¨®n coincidia a perfi¨®n con de Rachel. E recibi¨® dinero a cambio de destruir mi matrimonio con Sarah y al ser descubierta, Paul se vio acorrdo a tal punto, que les pag¨® a sus abogados para que se encargaran de su caso y, por si fuera poco, tenia amenazada con hacerle da?o a sus padres si se le ocurria soltar todo lo que sabia. La grabaci¨®n podia ser muy ¨²til para hundir a Paul, este era un momento crucial y ahora m¨¢s que nunca deb¨ªa proteger a mi familia. Tom¨¦ mis cosas con prisa y m¨¦ a Cristina para que me pa?ara a mi apartamento, necesitar¨ªa su ayuda para empacars cosas m¨¢s necesarias, pues a partir de hoy me quedaria en Vi Doinel, hasta asegurarme que sus vidas no estaban en riesgo. Detuve el auto frente a empresa de Sarah y me qued¨¦ unos minutos cons manos sobre el vnte, pensando si de entrar o simplemente esperar a que saliera, pues hoy ten¨ªa una junta directiva y no pretendia interrumpi, sin embargo,s ganas de ve cuanto antes me ganaron y es que, desde el dia que hicimos el amor no hab¨ªa tenido tiempo para e, estaba desesperado por tene en mis brazos y ahora tenia todo el dia libre para dedic¨¢rselo a e y a Trist¨¢n. Cuando pregunt¨¦ por Sarah, me indicaron que estaba en el taller de dise?o, me senti aliviado al saber que al menos ya habia terminado reuni¨®n, lo dem¨¢s era protocolo. Tom¨¦ una bocanada de aire y camin¨¦ hasta el lugar indicado, cuando vi de espalda, luciendo tan elegante y concentrada en prenda que tenia en sus manos, todo lo malo se esfum¨® de mi menteo por arte de magia, e es m¨¢gica. No esper¨¦ un segundo m¨¢s sin sentir su c¨¢lida piel en mis manos y me acerqu¨¦ para abraza por cintura tomand por sorpresa. Evit¨¦ contarle lo sucedido en empresa, porque no queria preocupa ni estresa m¨¢s de lo que ha estado los ¨²ltimos dias, sin embargo, le inform¨¦ directamente que me quedar¨ªa en vi y no acepta un noo respuesta. Una mada interrumpi¨® nuestra conversaci¨®n y preocupaci¨®n se aloj¨® en mi pecho cuando se qued¨® sin pbras, escuchando to que dec¨ªan al otrodo de linea, entonces, una s pbra sali¨® de susbios y de inmediato supe que estaba rcionado con conversaci¨®n que escuch¨¦ ¡°identalmente¡± en oficina de Paul y que mis sospechas eran ciertas, mada de Paul era con Rachel. -Confesar¨¢s. -esper¨¦ que Sarah dijera algo m¨¢s que eso. -Rachel, tus padres no corren peligro, me he encargado de brindarles proti¨®n. No, no hables con los abogados Richman, mis abogados se encargar¨¢n de tu caso a partir de hoy, buscar¨¦ manera de que reduzcan tu sentencia o en el mejor de los casos, que te otorguen libertad. -no esperaba menos de Sarah, estaba actuando con inteligencia y madurez. Le estaba dando mano a persona que quiso da?a, sin embargo, quien m¨¢s se beneficiaria de confesi¨®n de Rachel era Sarah, pues ya tendr¨ªa un testigo que hundiria a los Dubois. -No podr¨¦ viajar, pero te aseguro que los abogados se reunir¨¢n hoy contigo y se encargar¨¢n de todo. No tengas miedo, todo va a salir bien. Estar¨¦ al tanto de todo. Gracias Rachel, est¨¢s tomando decisi¨®n correcta. Sarah finaliz¨® mada y me mir¨® at¨®nita, no sabia qu¨¦ hacer al respecto, no podia mostrarme sorprendido cuando sabia m¨¢s que e, cuando sabia lo que motivo a Rachel a confesar. Rachel va a derar. voz de Sarah sali¨® casi en un susurro y sin verlo venir, senz¨® a mis brazos mientras reia de felicidad y no hice m¨¢s que corresponder su abrazo y sonreir al ve tan contenta. - Por finienzo a ver luz al final del t¨²nel.-se separ¨® de mly me tom¨® por sorpresa cuando dej¨® un fugaz beso en misbios antes de volver al taller. -Lo siento, me tengo que ir, si hay alguna novedad se pueden informar a Vincent. Y Vincent, te espero en casa, tenemos que har. Solt¨¦ una ligera risa desde mi tugar, mientras sentia una agradable sensaci¨®n en mi pecho al ver lo animada que estaba Sarah y esper¨¦ que se despidiera y le entregaras ves de su auto a Abby, para luego volver conmigo con una sonrisa radiante en su rostro que hacia lucir m¨¢s hermosa. -?Ya te dije que me encanta verte sonre¨ªr?-pregunt¨¦ cuando entrc¨¦ mis dedos con los suyos, mientras me guiaba con prisa por los desconocidos pasillos de empresa. No s¨¦ a d¨®nde nos dirigiamos y tampoco me preocupaba si era e quien sostenia mi mano. Su verde mirada se detuvo en mi por unos segundos y not¨¦ que sus mejis se habian sonrojado. -Las buenas noticias comienzan a llegar y te ayudar¨¦ para que todo salga perfecto.Copyright by N?v/elDrama.Org. Se detuvo cuando llegamos a puerta de lo que parecia s de juntas y volvi¨® a mirarme con un brillo en sus ojos que hac¨ªa mucho tiempo no aparecia. ¨C Todo saldr¨¢ perfecto. Alguien me dijo una vez, que no hay mal que dure cien a?os y tiene toda raz¨®n.-una sonrisa se dibujo en mi rostro cuando repiti¨®s pbras que le dije hace unos dias y sin esperar respuesta de mi parte, abri¨® puerta en que nos detuvimos y r¨¢pidamente busc¨® a Trist¨¢n que estaba dormido en el sof¨¢ bajo el cuidado de Jack. Cuando sali¨®, le quit¨¦ a nuestro hijo para que no se esforzara al llevarlo hasta el auto y se qued¨® de pie frente a mi, mir¨¢ndome sin borrar sonrisa de su rostro ys siguientes pbras, salieron de su boca con naturalidad,o si hace un momento no estuviera en d¨¦sacuerdo con idea de vivir temporalmente bajo el mismo techo y que alegr¨® por completo mi dia. -Hoy es un maravilloso dia para que te mudes con nosotros. chapter 92 chapter 92 Almuerzo familiar. SARAH. Lo primero que hice cuando llegamos a Vi, fue dejar a Trist¨¢n con Alexander y me encerr¨¦ en el despacho de mi padre para mar a mis abogados y que iniciarans diligencias en el caso de Rachel, les pedi que llevaran el caso bajo perfil, nadie se podia enterar que Rachel iba a derar en contra de los Dubois, hasta el dia que estuviera todo perfectamente armado, ni siquiera los abogados Richman podian saberlo, ha muchas vidas que corrian peligro y debia ser muy cautelosa con cada paso que dariamos en este proceso. All content ? N/.?vel/Dr/ama.Org. No podia perder tiempo, tenia miedo de que Rachel se arrepintiera de confesar o que Paul se terminara enterando y le hiciera dario para ca. Tras m¨¢s de media hora de mada, colgu¨¦ el tel¨¦fono y me sent¨¦ mientras procesaba todo lo que estaba pasando, no tenia ni m¨¢s minima idea de porque Rachel habia cambiado de opini¨®n y queria pensar que estaba redimi¨¦ndose, que quer¨ªa reparar el grave error queeti¨®, pero algo me decia que habia algo m¨¢s detr¨¢s de su decisi¨®n, de cualquier manera, era una prueba en contra de los Dubois, con eso era suficiente para que lo dejaran un buen tiempo en c¨¢rcel, tiempo que aprovecharia para encontrar pruebas hasta de lo m¨¢s minimo, para que aumentara su condena. Mi sonrisa se esfum¨® cuando mis fosas nasales se inundaron de un olor a quemado. Me levant¨¦ de mi asiento, dejando mis cosas sobre el escritorio y sali apresurada del despacho en busca del lugar de donde provenia aquel olor, no fue dificil encontrarlo, pues el humo salia de cocina esparci¨¦ndose por el interior de casa. El p¨¢nico se adue?¨® de mi, al pensar que se trataba de un incendio y en vez de acudir a ayuda de los bomberos, lo que hice fue cubrir mi nariz mientras trataba de hacer paso entre el humo agitando mi brazo libre en el aire para adentrarme a cocina. No vi fuego por ning¨²ndo, en cambio, me encontr¨¦ con una escena que por poco me hace soltar una carcajada. Alexander abr¨ªas ventanas para que el humo se disipara y movia de undo a otro el pa?o de cocina, mientras el video de alguna receta se reproducia en tableta que estaba sobre mesa, pronto me di cuenta de que ve delvatos estaba abierta y que el humo era producto del agua que se derramaba sobre una sart¨¦n que luciapletamente quemado. -Alexander, ?qu¨¦ est¨¢s haciendo?-cuando me escuch¨®, se exalt¨® antes de voltear a mirarme avergonzado, no pude aguantar risa al verlo con camisa arremangada hasta sus codos y el dntal que Maga usaba para cocinar. Dej¨® de sacudir el pa?o de cocina en el aire y pos¨® sus manos ens caderas d¨¢ndole un r¨¢pido vistazo al desastre que habia ocasionado y volvi¨® a mirarme con una sonrisa de inocente. -Queria preparar el almuerzo para mi mujer y mi hijo, pero he confirmado que los negocios se me dan mejor ques artes culinarias. dijo antes de acercarse alvatos para cerrar ve y se acerc¨® a mi entre el humo queenzaba a desaparecer. No podia dejar de reir a vez que me enternecia, pues Alexander jam¨¢s habia cocinado en su vida y se atrevi¨® a intentarlo para nosotros. Lo siento, cari?o, queria sorprenderte, estaba siguiendo todo al pie de letra, pero no s¨¦ qu¨¦ hice mal, al menos se han salvado los espaguetis. Yme has sorprendido.-dije divertida mirando sart¨¦n en elvatos y Alexander but¨® antes de morder subio inferioro si estuviera descontento con ¨¦l mismo. -Quiero probar los espaguetis que se han salvado. -dije pasando a cocina, donde hab¨ªa una o con una cantidad muy grande de espaguetis, con eso podianer veinte personas. Alexander lleg¨® a mido y me mir¨® dubitativo cuando tom¨¦ una peque?a porci¨®n para probarlo, para ser honesta, no lucia muy, bien, estaba pasado de ci¨®n. No lo pens¨¦ dos veces y lo prob¨¦ bajo expectante y nerviosa mirada de Alexander. Mis paps gustativas percibieron de inmediato el exceso de sal y mastiqu¨¦ con prisa para tragarlo r¨¢pidamente, evitando hacer una mueca de disgusto, sin embargo,s ganas de toser me invadieron porpleto. -Sarah, por todos los cielos, no debi dejar que lo probaras. -Alexander no sabia qu¨¦ hacer, miraba por todosdos en busca de algo que hiciera desaparecer tos y palmed mi espalda levementeo si esa fuera soluci¨®n. Pronto, corri¨® a servirme un vaso con agua y me ayud¨® a tomarlo. Esa era soluci¨®n.-Perd¨®name, mi amor, por poco te mata miida, dijo al ver que tos desaparecia. - ?Sabes? Pedir¨¦ida, no quiero intoxicar a nadie. Negu¨¦ con mi cabeza terminando de tomar hasta ultima gota y cuando estuve m¨¢s calmada y sin el exceso de sal en mi boca, hable. -No hace falta, qu¨¦date y prepararemos el almuerzo juntos. -propuse porque no queria quitarle ilusi¨®n de hacer un gesto tan bonito por nosotros. Los ojos de Alexander se iluminaran, pero neg¨® con cabeza, No, de ninguna manera, yo¡­ yo¡­ -dej¨® pbra en el aire cuando se dio cuenta de mi mirada, le estaba diciendo con los ojos que no ha excusa v¨¢lida para negarse, entonces, se pas¨®s manos por el dntal y dijo: ¨CArrer¨¦ el desastre que dej¨¦ y No podia negar que disfrut¨¦ cada segundo cocinando con Alexander, era primera vez que compartiamos un momentoo este a pesar de los a?os que estuvimos juntos, esta nueva versi¨®n de Alexander me gustaba, estaba siendo m¨¢s dedicado, m¨¢s atento, una mejor persona y, sobre todo, mucho m¨¢s amoroso de lo que fue en el pasado. Maga lleg¨® con Trist¨¢n reci¨¦n ba?ado y nuestro hijo quiso unirse a nosotros, Alexander lo alz¨® para que lo ayudara a pasarme los ingredientes que le pedia y entre juegos, risas y malos chistes de Alexander, terminamos de preparar espaguetis con salsa a bolonesa yimoso una familia,o si no hubi¨¦semos pasado por tantos obst¨¢culos, tantos enga?os, tantas traiciones. Lo ¨²nico que me impedia serpletamente feliz, eran los Dubois. iciar una Vincent lleg¨® a vi justo cuando terminamos deer, por su rostro serio, parecia que el tema de Abby segu¨ªa perturb¨¢ndolo, pero ¨¦l era el ¨²nico responsable de quetas cosas marchen de esa manera, pues sabia que mi amiga estaba dispues rci¨®n seria con ¨¦l y hacerlo sentir querido, sin contratos de por medio. -Ya estoy aqui, ?de qu¨¦ tienes que har conmigo?-pregunto con tono frio al sentarse en el sofa mientras frotaba sus Siches, Alexander y yo nos miramos al mismo tiempo, por el malhumor de mi primo, pues ¨¦l no solia usar ese tono de voz cuando hatba conmigo ni mucho menos lucia tan irritado. No quise prestarte atenci¨®n, ni immiscuirme en sus problemas, asi que fui directo al grano sacando el tema que tenia m¨¢s importancia en este momento, -No quer¨ªa decirtelo en empresa porque habia muchas personas, pero quiero que sepas que Rachel va a confesar. -dej¨® de masajear su frente y me miroo si no pudiera creer lo que acababa de decir, Si, parecia irreal que Rachel hubiera tomado decisi¨®n de har, pero para nuestra suerte, lo hizo. ?Me est¨¢s hando en serio? ?Es seguro que lo har¨¢? ?No ser¨¢ una trampa? Puede ser que Paul se haya enterado de que fuiste visita para convence y nos este preparando una trampa. desconfianza de Vincent me hizo dudar y me qued¨¦ en silencio pensando en gran posibilidad de que fuera cierto, podrian estar jugando con nosotros, con ultima esperanza que nos quedaba Antes de que pudiera responder con dudas, Alexander sac¨® su tel¨¦fono del bolsillo de su pantal¨®n y lo dej¨® sobre mesa de centro, -Tal vez este es el motivo por el que cambi¨® de parecer. dijo Alexander antes de que una voz proveniente de su tel¨¦fono llegara a mis oidos y de inmediato reconoci, era Paul ¡°Est¨¢s so?ando despierta. Te he dado dinero suficiente para que tengas una vida de lujos, no recibir¨¢s un solo centavo m¨¢s de mi parte, estoy haciendo demasiado partial prestarte los servicios de mis abogados. No estoy de humor para soportarte¡­ Mira, me importa cinco que no puedas disfrutar del dinero, sabias el riesgo que corrias y aun as¨ª aceptaste. Fnise te ocurra amenazarmeo, asio mis abogados te est¨¢n ayudando, pueden hundirte y tus padres pagar¨¢ns consecuencias de siquiera mencionar el apellido Dubos. No vuelvas a mame.¡± Mir¨¦ a Alexander sorprendida por aque grabaci¨®n que le hizo a Paul, cual no habia hecho menci¨®n sino hasta ahora. Una inc¨®moda sensaci¨®n se alojo en mi pecho de solo saber que me lo ha ocultado cuando recibi mada de Rachel y hasta ahora me enteraba de esto, ahora entendia porque no estaba tan sorprendidoo yo. Esta es una buena evidencia para confesi¨®n de Rachel. Buen trabajo, Alexander. Aumentar¨¦ seguridad de los Duncan, no, mejor los sacar¨¦ del pais, Rachel est¨¤ arriesgando mucho. -Vincent se levant¨® del sof¨¢ y salio al jardin mientras te marcaba a alguien en su tel¨¦fono. Aprovech¨¦ que Vincent nos dejo solos y me gir¨¦ para mirar inexpresiva a Alexander, este evit¨® mirarme al jugar con Tristan que estaba revoltoso sobre sus piernas. ?Hay algo m¨¢s que el gran Alexander Lancaster se le haya olvidado decirme?-pregunt¨¦ con una falsa sonrisa, a pesar de que no era un tema que nos perjudicara sino m¨¢s bien que nos beneficialia, no podia dejar de sentirme descontenta, se supone que no nos ibamos a ocultar ni lo m¨¢s minimo y si no hubi¨¦semos sacado el tema segui sin mencionarlo, Alexander me mir¨® en silencio por un momentoo si se estuviera debatiendo mentalmente y pude vero su manzana de Ad¨¢n se movia de arriba abajo al tragar en seco. -Sarah, no se me olvid¨® decirtelo, no te lo dije antes porque estaba esperando a Vincent para inform¨¢rselo a ambos. -su respuesta no me convencia del todo y su lenguaje corporal me dejal¨ªa inquieta. -Lo siento, de haber sabido que te enojarias por eso, te lo hubiese dicho desde el primer segundo que te vi. -No me enojo, s me preocupo, ya sabemoso termin¨® todo por ocultarnos tanta informacion relevante.-respondi siendo sincera, falta deunicaci¨®n y de confianza fue que arruin¨® nuestro matrimonio, no quisiera que se repitiera historia. -Lo s¨¦, pero no te he ocultado esta informaci¨®n, no me mires asi, vas a asustar a Tristan.-puse mis ojos en nco cuando uso a nuestro hijao excusa y suavic¨¦ mirada cuando se acerc¨® m¨¢s a mi sin dejar de jugar cons manos de Trist¨¢n.-Vale, lo siento, ha sido mi intenci¨®n preocuparte. ?Te parece si olvidamos este peque?o inconveniente con una cena en familia? Solt¨¦ una ligera risa al escuchar su propuesta y negu¨¦ de inmediato con cabeza. -Por el bien de todos, no volver¨¢s a entrar sinpania a cocina. -le adverti recordanda que por poco provoca un incendio y se rio divertido, contagiando a Tristan quien r sin saber el motivo. -Se est¨¢n bundo de mi, estupendo, fingi¨® estar ofendido. -Te tengo buenas noticias, tu cocina estar¨¤ a salvo. Los llevar¨¦ ¨¤ un lugar fuera de ciudad, donde podremos olvidarnos de los problemas, aunque sea por unas horas y de paso me perdonas, o prefieres que me gane tu perd¨®n de otra manera? -susurr¨® esto ultimo cerca de mi rostro y abri mis ojos con sorpresa por atreverse a decir aquello al frente de Trist¨¢n, -Ya tengo todo arredo, los padres de Rachel dejar¨¢n el pais hoy mismo, estar¨¢n muy bien escondidos y protegidos en Londres. ¨C Vincent lleg¨® interrumpiendo nuestra conversaci¨®n y le agradeci mentalmente, pues no sabia ni qu¨¦ responderle a Alexander, pues idea no me desagradaba. Gracias, Vincent, en verdad espero que todo salga bien sin tener ni una p¨¦rdida. -dije alej¨¢ndome un poco de Alexander y disimndo que sus pbras me habian puesto los pelos de punta. Todo va a estar bien, estamos un paso adnte y ellos no lo saben, el panorama est¨¢ mejorando. respondi¨® Vincent con mejor ¨¢nimo que el que ten¨ªa cuando lleg¨®, pero se arruin¨® todo cuando una Abby de muy buen humor entr¨® por puerta. Pero no para mi. -Vincent susurr¨® para si mismo, pero logr¨¦ escucharle. -H todos. -Abby saludo con una sonrisa alegre que podia contagiar a cualquiera, menos a Vincent, quien frunci¨® el ce?o antes de levantarse de un salto y acercarse a e fingiendo que por dentro estaba furioso con e y ar¨® su garganta antes de harle. ?Podemos har?-le pregunt¨® con mandib tensa y e lo mir¨® con una ceja enarcada antes de asentir con cabeza y volvi¨® a salir por puerta con intenci¨®n de que Vincent siguiera. -Con permiso, es que, necesito¡­. Anda por e, no necesitamos explicaciones. -Alexander lo alent¨® y Vincent se fue despu¨¦s de soltar un suspiro. -Tendr¨¦ que darle algunos consejos a mi primo.-me gir¨¦ bruscamente para mirarlo mientras soltaba una carcajada en su cara. Que no sean de cocina, por favor, Chapter 93 Chapter 93 Amantes. Tras m¨¢s de dos horas de carretera as afueras de ciudad, Alexander se estaciono afuera de un restaurante que tenia un bonito aspecto campestre, a pesar de que el cielo estaba oscuro, podia apreciar desde el auto,s ¨¢reas verdes que rodeaban estructura de madera y cristales. Alexander no mentia al decir que estariamos alejados de todo y de todos, este lugar era perfecto para escapar de realidad que nos tenia el alma colgando en un hilo. Era un hermoso y c¨®modo lugar para pasar una noche en paz y tranquilidad en familia yo siempre, pensaba en mis padres. Trist¨¢n estuvo inquieto en todo el camino en su asiento especial en parte de atr¨¢s yenz¨® a celebrar en voz alta cuando se dio cuenta que ya hamos llegado, por poco me uno a celebraci¨®n, pues estaba ansiosa por llegar y Alexander no me dec¨ªa cuanto faltaba ni donde era. -?C¨®mo te has enterado de este lugar? Es precioso y diferente. -no pude evitar preguntar cuando apag¨® el motor del auto con una sonrisa de satisfi¨®n. Gir¨® su rostro para mirarme y pude notar un brillo en sus ojos a pesar de que solo nos alumbraba d¨¦bil luz del auto. Me lo rendaron, es lejos, lo s¨¦, pero valdr¨¤ pena cada minuto de camino. respondi¨® Alexander antes de entrzar sus dedos con los mios y dejar un tierno beso en mis nudillos que me hizo estremecer, pero me mostre inexpresiva, pues seguia un poco sentida con ¨¦l, tenia el leve presentimiento que me estaba ocultando algo o tal vez estoy desconfiando demasiado. Compensar¨¦ el mal rato que te hice pasar, cari?o. Eso espero. -dije sacando mi mano de suya y le mostr¨¦ una sonrisa forzada antes de salir del auto, la fresca brisa del ambiente golpe¨® mi rostro y aspir¨¦ una gran bocanada de aire, sintiendo ques ms energ¨ªas salian al exhr, sin duda un lugar muy. rjante. Abri de inmediato puerta trasera en busca de Tristan que estaba desesperado por salir a disfrutar de la naturaleza y por supuesto entrar al restaurante. Cuando dej¨¦ a Trist¨¢n en el suelo, lo primero que hizo fue salir corriendo aldo de Alexander que se acercaba a nosotros sin prisa y le rode¨® pierna con sus peque?os brazos mientras lo miraba desde abajo con una sonrisa de oreja a oreja. -Pap¨¢, me gusta mucho este lugar, ?nos podemos quedar hasta ma?ana?-pregunt¨® con voz tierna, que usaba para convencer a cualquiera de eder a sus caprichos. Alexander esboz¨® una sonrisa genuina que le lleg¨® hasta los ojos y se agach¨® para llegar a altura de Trist¨¢n, su mano le revolvi¨® su cabello oscuro y lo mir¨¦ detenidamente esperando que le diera una buena excusa para no eder a su petici¨®n. No podiamos quedarnos, teniamos muchas cosas por hacer, ¨¦l debia ir a Doinel a continuar trabajando en coli¨®n y yo tenia que encargarme de L&J y estar al tanto de cada paso del caso de Rachel. No creo que tu madre est¨¦ de acuerdo, pero har¨¦ un esfuerzo por convence. -lo ultimo se lo dijo en voz baja para que no lo escuchara, pero no logr¨® suetido. Lenc¨¦ una m mirada y se dio cuenta que escuch¨¦ todo. - ?No tienes hambre? Entremos. -le dijo a Trist¨¢n para disimr y se levant¨® para tomar su peque?a mano. Vamos, mam¨¢. -Trist¨¢n tom¨® mi mano con su mano libre cuando me acerqu¨¦ a ellos y no pude evitar lanzarle una mirada de advertencia a Alexander, recibiendo un gui?oo respuesta de su parte. ?Sab¨ªas que en este lugar hay caballos? -Alexander haba con Trist¨¢n mientras camin¨¢bamos los tres hacia entrada del restaurante. ?De verdad? ?D¨®nde est¨¢n?-un exaltado Trist¨¢n observ¨® todo el campo que estaba siendo alumbrado por los focos antiguos que daban a un camino rodeado de ¨¢rboles. -Le tiene miedo a los caballos. -le inform¨¦ a Alexander en un susurro y abri¨® su boca con asombro y pena al enterarse de aquello. Hab¨ªa muchas cosas que a¨²n no sa de su hijo, pero era cuesti¨®n de tiempo para que estuviera enterado hasta del m¨¢s minimo detalle. Se estaba esforzando por ser un buen padre para Trist¨¢n. -En este momento, los caballos est¨¢n durmiendo, han tenido un dia muy productivo paseando a los ni?os peque?os y fuertes dificil lograr calmarlo. No.-respondi¨® Trist¨¢n antes de agachar su miradao si no le interesara el tema, pero sabia que le avergonzaba decir que le tenia miedo a algo, no lo admitir¨ªa en voz alta. Alexander, no. -dije para que no siguiera insistiendo y ¨¦l asinti¨® con su cabeza. Al llegar a entrada, nos recibi¨® un mesero que nos llev¨® hasta el segundo piso cuando Alexander dio su nombre, ahora me enteraba que hasta tenia una reservaci¨®n. Por dentro, el lugar era mejor de lo que se veia por fuera, aunque lucia ostentoso y enorme, el ambiente era acogedor y el olor a madera inundaba mis fosas nasales, los grandes ventanales de cristal nos permitia observars lejanas luces de ciudad y una parte del campo que rodeaba el restaurante. Hermoso. Nuestra mesa quedaba justo aldo de uno de los ventanales con vista a ciudad, Trist¨¢n estaba m¨¢s que emocionado admirandos luces que para ¨¦l, parecian estres y Alexander no podia ocultar su sonrisa al verlo disfrutar del lugar al que nos trajo. Despu¨¦s de hacer nuestro pedido, me uni a Trist¨¢n que estaba sentado a mido, para disfrutar de vista y me pregunt¨¦o es que no supe antes de existencia de este lugar tan liberador, un lugar que te transmitia paz y te hacia olvidar de todass preocupaciones, lejos de los problemas, lejos de tanta maldad, lejos des personas inescrupulosas. -Esto tiene que ser una broma, hasta en sopa.-escuch¨¦ el murmuro lleno de frustraci¨®n de Alexander y mi vista viaj¨® autom¨¢ticamente a ¨¦l con curiosidad, lo encontr¨¦ mirando fijamente hacia otrodo dentro del restaurante, cubriendo susbios con su mano empu?ada. La curiosidad por saber que era lo que lo habia hecho reionar de esa manera me gan¨® y no dud¨¦ un segundo en seguir su mirada que estaba vada al otrodo del restaurante y mi cuerpo se tenso al descubrir el motivo de sus pbras y su frustraci¨®n, La paz y tranquilidad fue reemzada por un desbordante sentimiento de odio y rabia. Me resultaba dificil de creer lo que estaba viendo, ?acaso no se podia escapar de realidad con ¨¦xito? Unas cuantas mesas m¨¢s all¨¢, a una gran distancia de nuestra, estaba el causante de todas mis desgracias, el hombre que consider¨¦ un buen amigo y result¨® ser peor escoria, el ser que m¨¢s despreciaba en el mundo. Paul estaba sentado despreocupado con una copa de vino en su mano, pero no estaba solo, lo pa?aba una mujer que me resultaba vagamente conocida y, mientras buscaba en mi memoria, me percat¨¦ que ambos estaban coqueteando descaradamente mientras haban de dios sabr¨¢ qu¨¦. Paul tenia una sonrisa de mediodo con una postura recta, mostr¨¢ndoseo un hombre imponente y mujer acariciaba su hombro con sus dedos sin verg¨¹enza alguna. Era ro que no tenian ni menor idea de que est¨¢bamos en el mismo lugar, de lo contrario, se hubiera acercado a perturbar nuestro momento familiar, aunque de cierto modo, ya lo habia conseguido. Pellizcame que no puedo creer lo que estoy viendo. -murmur¨¦ dejando mi brazo sobre mesa sin apartar mirada de aque mesa y lenc¨¦ dagas con los ojos a Alexander cuando senti que me pellizc¨® de verdad. -No lo decia en serio. -dije sobando mi brazo con el ce?o fruncido y Alexander me mir¨® con una leve sonrisa de verg¨¹enza. -Lo siento cari?o, es que dejaste tu brazo tan cerca que pens¨¦ que lo pedias de verdad. -respondi¨® en voz baja y volvi¨® su vista hacia el desgraciado, pero tom¨® carta del restaurante para cubrir su rostro indiscretamente, cualquiera se daria cuenta que se estaba ocultando. -Qu¨¦ buen camuje, nadie te reconoceria de esa manera. -dije con tono sarc¨¢stico y le quit¨¦ carta des manos antes de que se dieran cuenta que est¨¢bamos aqui. -Lo ¨²nico que est¨¢s logrando es mar atenci¨®n, si no lo miramos demasiado ni se dar¨¢n cuenta de nuestra presencia, su mesa est¨¢ muy lejos. Pero Sarah, ?no ves que est¨¢n muy intimos? Esa mujer puede ser su amante o su c¨®mplice. -al escuchar pbra amante, record¨¦ de donde habia visto a esa mujer y r¨¢pidamente cubri mi rostro con carta que le quit¨¦ a Alexander para mirarlos sin que me pillen. Mis ojos se abrieron desmesuradamente al ver que Paul dejaba un beso en el dors de su mano que dur¨® m¨¢s tiempo del que imagin¨¦. -Alexander, lo m¨¦ en un susurroo si pudieran escucharnos desde aqui, lo que era imposible, no solo por distancia, sino porque el lugar era inundado por una suave melodia de piano. Desvi¨¦ mi mirada hacia Alexander para decirle quien era esa mujer y lo encontr¨¦ mir¨¢ndome con los ojos entrecerrados. -?Ahora quien est¨¢ mando atenci¨®n?-pregunt¨® antes de que pudiera soltarle lo que sabia y sonrei con inocencia mientras dejaba carta sobre mesa. Me acerqu¨¦ hasta ¨¦l disimdamente sobre mesa, para susurrarle sin necesidad de mar atenci¨®n con una carta cubri¨¦ndonos indiscretamente. -Esa mujer es abogada Richman. -los ojos de Alexander se abrieron al igual que los mios cuando record¨¦ y volvi¨® a mirarlos. disimdamente, en cambio yo, me dediqu¨¦ a darles espalda mientras te prestaba atenci¨®n a Trist¨¢n que me se?ba el cielo oscuro adornado cons brintes estres. ¨C Son amantes, est¨¢ besando. -Alexander me inform¨® sobre los movimientos que no podia presenciar por discreci¨®n y lo vi sacando su m¨®vil para tomar una foto disimda y quise que tierra me tragara cuando se activ¨° el sh. ¡ªAy, no. ??Qu¨¦ has hecho, Alexander Lancaster?!-grit¨¦ en un susurro y Alexander apart¨® mirada de mesa de Paul y disimul¨® tom¨¢ndome fotos con Trist¨¢n. -Act¨²ao si no supieras que est¨¢bamos en el mismo lugar. -dijo entre dientes sin mover susbios que esbozaban una sonrisa All content ? N/.?vel/Dr/ama.Org. fingiendo que disfrutaba del momento. -?Qu¨¦? ?Por qu¨¦? ?Se ha dado cuenta? -pregunt¨¦ rmada, pero sin apartar mirada del exterior a trav¨¦s de ventana del restaurante, no me atrevia a mirar atr¨¢s, aunque me estuviera muriendo de ganas por saber lo que estaba pasando, perd¨®n, lo que caus¨® Alexander. Peor que eso, se est¨¢ acercando. -murmur¨° disimdamente, antes de tomar otra foto y cerr¨¦ mis ojoso si eso fuera suficiente para desaparecer de faz de tierra. -?Qu¨¦? me qued¨¦ inm¨®vil en mi lugar y quise ahorcarlo por imprudencia que acaba deeter, lo que menos queriamos era mar atenci¨®n y fue lo primero que hizo Alexander. Cuando abri mis ojos me encontr¨¦ con curiosa mirada de Trist¨¢n y al siguiente segundo mir¨® a Alexander. Mam¨¢, ?por qu¨¦ est¨¢n hando bajito? ¨CTrist¨¢n pregunt¨® en voz baja, ignorando lo que pasaba a su alrededor. La ignorancia es un privilegio que casi nadie sabe apreciar. Es que los caballos est¨¢n durmiendo y nos pueden escuchar. -invent¨¦ lo primero que se me vino a mente y ahora que lo pensaba detenidamente, fue excusa m¨¢s barata y est¨²pida que pude haber dicho jam¨¢s, pero es que los nervios me superaban de solo saber que en cualquier momento Paul llegaria a nuestra mesa. ¨CAct¨²a con naturalidad. -escuch¨¦ el ultimo susurro de Alexander y los nervios aumentaron cuando senti un desagradable escalofrio que me recorri¨® de pie a cabeza al escuchar aque asquerosa y profunda voz que me daban ganas de vomitar. ?Qu¨¦ sorpresa! La familia Lancaster Doinel est¨¢n hoy reunidos fingiendo ser una familia feliz. -abrac¨¦ a Trist¨¢n por espalda en modo protector y me gir¨¦ para observar el sonriente rostro de aquel desvergonzado. ?Enhorabuena! Pronto habr¨¢ boda por segunda vez. Tengo el privilegio de conocer a la primera pareja que se casan, se divorcian y se vuelven a casar. ?C¨®mo se le puede decir? ?Tropezar dos veces con misma piedra? Chapter 94 Chapter 94 Confrontaci¨®n. En cuesti¨®n de segundos, el ambiente se volvi¨®pletamente inc¨®modo con presencia de Paul y no pude evitar fruncir mi ce?o pors barbaridades que salian de su boca, me parecia muy pat¨¦tico de su parte que se acercara a nuestra mesa solo para burse de nosotros al inventar que Alexander y yo nos volveriamos a casar, me hervia sangre de solo ver su sonrisa socarrona mientras alternaba su mirada de mi rostro al de Alexander, estaba m¨¢s que ro que lo ¨²nico que queria era provocarnos y arruinar el tiempo que pas¨¢bamos en familia, Le di una fugaz y fulminante mirada a Alexander, porque ¨¦l ni se hubiese dado cuenta de nuestra presencia si se hubiera tomado el tiempo y molestia de desactivar el sh de su tel¨¦fono, sin embargo, me di cuenta de que los m¨²sculos de Alexander estaban Decidi romper el silencio y acabar con esta estupidez de una vez. -?Se te perdi¨® algo? O, ?acaso nos est¨¢s siguiendo, Paul?-pregunt¨¦, aunque sab¨ªa que nuestro encuentro no era m¨¢s que una desagradable coincidencia, de lo contrario, no se atrever¨ªa a venir con su amante y besarle en p¨²blico. Paul solt¨® una risa sin gracia y volvi¨® su asquerosa vista hacia mi, mi g¨¦lida mirada estaba llena de indiferencia y por dentro estaba aborreci¨¦ndolo cada vez m¨¢s. -?Seguirlos? No se crean tan importantes, esto es solo una casualidad, vengo muy a menudo a este lugar, me genera tanta paz, se puede respirar el aire fresco, ?no lo creen? -Paul habao si fuera la persona m¨¢s amable que existiera en el mundo y le di una r¨¢pida mirada a mesa en que estuvo sentadopartiendo una noche rom¨¢ntica con abogada Richman, pero para mi sorpresa, no hab¨ªa rastros de aque mujer, pareciao si nunca hubiese estado en este lugar. Su amante se esfumo. Paz, aire fresco. -Alexander repiti¨® sus pbras mientras asentia con su cabezao si le estuviera dando raz¨®n, pero que no estaba del todo convencido. -Cari?o, ?est¨¢s de acuerdo con lo que dice el Sr. Dubois?-me pregunt¨® con evidente sarcasmo y asenti con mi cabeza del mismo modo que Alexander, fingiendo que estaba de acuerdo, cuando en este momento, era todo lo contrario. -Si, por supuesto que si, eso estaba sintiendo hasta que el ambiente se contamin¨® con presencia de la peste. -respondi mirando a Paul, dej¨¢ndole ro que ¨¦l era peste a que me referia. ¨C Qu¨¦ buen sentido del humor, Sari, eso no fue lo que me dijiste noche en el crucero con maravillosa vista a ciudad de New York, despu¨¦s de brindar con m¨¢s fina bote de champagne. - cada musculo de mi cuerpo se tenso cuando Paul me record¨® aquel dia, esa noche que crei en ¨¦l, aquel dia que seguia con una venda en los ojos, creyendo que sus sentimientos y sus pbras eran reales, pero se trataba de una estrategia para que me fijara en ¨¦l. Ese d¨ªa que Paul me bes¨®. shback Antes de que pudiera pronunciar una pbra, elimin¨® los centimetros que nos separaban cuando sus labios se juntaron con los mios con firmeza. Mi cuerpo se paraliz¨®, cuando sus suavesbios con sabor a champagne se movieron con timidez, incit¨¢ndome a seguirle el beso. Mi respiraci¨®n se volvi¨® inestable y senti que los nervios me consumian porpleto. Acuno mi meji en su mano y me dej¨¦ llevar por el momento, correspondiendo el inesperado beso de Paul. Senti que lostidos de mi coraz¨®n aumentaban cada vez m¨¢s y cuando senti su mano viajando de mi cintura a mi espalda, cai en cuenta de lo que estaba haciendo. Me estaba besando. Fin del shback. Ahora que ¨¦l me to recordaba,s ganas de vomitar aparecieron de inmediato. Debi estar completamente loca para sentir lo m¨¢s minimo por ese desgraciado con ese beso que ahora me repugnaba, a pesar de que fue hace mucho tiempo, queria desinfectar mi boca por haber permitido que me besara. Qu¨¦ asco. -?tt crucero? ?De qu¨¦ crucero ha? voz de Alexander me sac¨® de mis pensamientos, pero no apart¨¦ mis ojos de los de Paul, lo miraba desafiante, pero a vez con indiferencia, estaba muy equivocado si cree que aquello iba a desestabilizarnos. ¨C ?Tu prometida no te lo cont¨®?-pregunt¨® sosteniendo mirada llena de bu y enarqu¨¦ una de mis cejas al escuchar de nuevo que se refer¨ªa a mio futura esposa de Alexander. -Qu¨¦ pena, creo que entre ustedes no deber¨ªa haber secretos, pero descuida, te har¨¦ el favor de cont¨¢rtelo. Sarah y yo tuvimos una cita que se subi¨® de tono. Lo que hicimos no lo hacen unos simples amigos y lo recuerdo cada noche. -sus ojos me recorrieron de pie a cabeza descaradamente y solt¨¦ una risa sin gracia por lo que estaba intentando al dar una informaci¨®n ipleta y que dejaba mucho a imaginaci¨®n. Queria insinuar que nos acostamos y asi provocar a Alexander. Y lo logr¨®. Alexander se levant¨® de su asiento con brusquedad mando mi atenci¨®n y pude ver sus mejis sonrojadas y mirada llena de rabia. Trist¨¢n se exalt¨® a mido, al ver rei¨®n de su padre, de inmediato lo tom¨¦ en mis brazos para levantarme de mi asiento e interponerme entre el par de hombre que se mataban con mirada. ¨C Alex, cari?o, el ni?o est¨¢ presente y se est¨¢ asustando, -forc¨¦ una sonrisa para Trist¨¢n, quien no parecia c¨®modo con confortaci¨®n, verdad es que nadie lo estaba. -Yo me encargo de esto. -susurr¨¦ esto ultimo solo para que Alexander lo escuchara e intentara calmars ganas que se le notaban de estampar su pu?o en el rostro de Paul y lo logr¨¦, aunque no dejaba de mirarlo con ojos intimidantes. Alexander alz¨® en sus brazos a nuestro hijo y le agradeci con mirada, antes de girarme hacia Paul con una sonrisa fingida de medio -?Me vas a decir que no lo disfrutaste? Apuesto a que lo quieres repetir. -pregunt¨® volviendo a mirarme descaradamente y me acerqu¨¦ lo suficiente a ¨¦lo para tomarlo con fuerza de corbata y apretarlo en el cuello. Sus ojos se abrieron con sorpresa por mi i¨®n y trat¨® de zafarse de mi agarre, pero me aferr¨¦ con todas mis fuerzas, sintiendo Ni en tus mejores sue?os, Paul Dubois. Todos pueden ser est¨²pidos alguna vez, pero tu abusas. No tienes los huevos para decir lo que pas¨® por su nombre, ?tan frustrado est¨¢s por no caer en tu sucio juego? Estaria enferma para dejar que vuelvas a besarme, me das asco, me dan nauseas con solo ver tu cara¡­ Sabes, me gustaria insultarte en este momento, pero vi¨¦ndote mejor, seguro que no lo haria tan bieno lo hizo naturaleza contigo. -apret¨¦ a¨²n con m¨¢s fuerza su corbata a tal punto que le faltaba el aire y lo solt¨¦ en el siguiente segundo, cuando senti mano de Alexander en mi cintura. Paul tosi¨® al estar libre de agarre y tom¨® una bocanada de aire para recuperarse, se od¨® el nudo de corbata y me mir¨® sin ninguna pizca de gracia, pero pronto, su mirada sigui¨® el viaje de mis manos que odaban los rebeldes mechones de mi cabello que cayeron sobre mi frente por el esfuerzo fisico que acababa de hacer y sonri¨®o si se hubiese dado cuenta de algo que yo ignoraba. Sr. Lancaster, por lo visto su empresa no es tan exitosao diceo paraprarle un anillo que Sarah se merezca. -frunci mi ce?o,pletamente confundida por sus pbras, de nuevo estaba sacando ese tema de dios sabr¨¢ d¨®nde. ¨C Ah, no, ya entiendo lo que pasa, es mentira lo que me dijo, ustedes no se van a casar. -pronto cai en cuenta de lo que estaba diciendo y porque mencion¨® m¨¢s de una vez que era prometida de Alexander. El mismo Alexander le habia inventado tal cosa y me lo ocult¨® todo este tiempo. Paul se burl¨® de nosotros soltando una risa divertida, sentio Alexander se tensaba detr¨¢s de mi, no estaba segura de que fuera a responderle algo al desgraciado de Paul, entonces, tom¨¦ una bocanada de aire mientras tomaba mano izquierda de Alexander y dejaba a vista de todos. ¨C Te equivocas, Paul, ?ves esto?-le se?al¨¦ el anillo de bodas que, sorpresivamente, Alexander seguia usando en su dedo, a pesar de ser un hombre divorciado y risa de Paul ces¨® de inmediato, esperaba que con esto secreyera que era un anillo depromiso y cerrarle boca de una vez por todas, ya no lo soportaba un segundo m¨¢s. -Yo le he pedido matrimonio a Alexander. Efectivamente, nos vamos a casar. -menti sin titubear y Paul se lo crey¨® con mucha facilidad. Aunque Alexander no haya sido sincero conmigo desde un principio y que sab¨ªa que era eso lo que me estaba ocultando, no le iba a dar razones a Paul para que siguiera burl¨¢ndose de nosotros, con aquello lo dej¨¦ sin pbras y Alexander parecia que se rjaba considerablemente. Questima, Sarah, crel que eras inteligente, crei que querias empresa de tus padres, empresa en que han trabajado varias generaciones, acabas de desperdiciar ¨²nica oportunidad que tenias para recupera y sabes cu¨¢l era condici¨®n.-puse mis ojos en nco al recordar su descabeda condici¨®n, casarme con ¨¦l, pero deberia estar en loca para aceptarlo, por m¨¢s que quiera recuperar empresa de mis padres, sabia que en alg¨²n momento encontraria alguna soluci¨®n y m¨¢s a¨²n con confesi¨®n de Rachel y ayuda de mis padres. Sus dias estaban contados y todo volveria a normalidad. -?Por qu¨¦ no mejor tergas? S¨¢cate esa idea de cabeza antes de que te saque yo con una paliza, e jam¨¢s se casar¨¢ con un ser tan despreciableo t¨², solo es cuesti¨®n de tiempo para que Sarah recupere lo que le pertenece. Ahora, si nos disculpas, seguiremos disfrutando de nuestra noche en familia, en un ambiente de paz, con excelente vista y aire fresco. -Alexander habl¨®pletamente serio y tom¨¢ndome por cintura, me guio de nuevo a mi asiento. Le di una ultima mirada despectiva a Paul y recibi a Trist¨¢n cuando Alexander me lo devolvi¨® para sentarlo a midoo est¨¢bamos inicialmente. Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. Paul seguia de pie en su lugar, pero lo ignoramos cuando Alexander tom¨® mis manos entres suyas y dej¨® unrgo beso, antes de despeinar el cabello de Trist¨¢n que seguia desconcertado y sin decir una s pbra de lo que estaba sucediendo. Pobre Trist¨¢n, permit¨ª que presenciara tal escena y ahora me estaba rega?ando internamente por dejar que Paul nos perturbara noche. Cuando crei que Paul se quedaria ahi de pie toda noche, escuch¨¦ sus fuertes pasos alej¨¢ndose con prisa de nuestra mesa. Mir¨¦ de reojo el lugar donde estuvo hace unos segundos, cercior¨¢ndome que en realidad se habia marchado y cuando me di cuenta de que no estaba por ning¨²ndo, solt¨¦s manos de Alexander para dedicarle una mirada de pocos amigos. -Nos vamos a casar y yo era ¨²ltima en enterarme. -dijeo si fuera lo m¨¢s casual del mundo, reprimiendos ganas que tenia de decirle que era un mentiroso, que no estaba cumpliendo con nuestro acuerdo de contarnos hasta lo m¨¢s minimo para evitar un malentendido o para evitar una escenao esta. ¨C Sarah¡­ Me iba a enterar cuando estuviera en el altar. -lo interrumpi hando con evidente sarcasmo y Alexander lucia avergonzado mientras negaba con su cabeza. -?Qu¨¦ pas¨® en ese crucero con Paul? -Me iba a enterar en el momento que me preguntaran si acepto casarme con Alexander Lancaster. - volvi a interrumpirlo y paso sus manos por su cabello desorden¨¢ndolo porpleto, se estaba desesperando. -Cari?o, si me dejas explicar¡­ -Me iba a enterar cuando digan: Puede besar a novia. -lo interrumpi por tercera vez y esta vez ¨¦l me hizo car cuando se levant¨® de su asiento, lo suficienteo para estirarse hacia mi, tomar mis mejis con una s mano y juntar susbios con los mios, iniciando un beso tan intenso y desesperado que me hizo temr en mi asiento, que por poco me hace olvidar hasta de mi nombre. -Pap¨¢, no teas a mi mam¨¢. preocupada y tierna voz de Trist¨¢n nos hizo separar y no pude evitar reir a par de Alexander por ocurrencia de nuestro hijo, sin embargo, me alej¨¦ un poco de Alexander, porque no habia caido en cuenta que le est¨¢bamos dando semejante escena a mi peque?o angelito. Alexander lo mir¨® divertido con una sonrisa en su rostro, mientras su mano seguia tomando mi rostro ligeramente. No me estoyiendo. -le respondi¨® Alexander en un intento por esfumar su preocupaci¨®n y me mir¨® con una sonrisa deplicidad en su rostro, antes de susurrar cerca de mi rostro. Al menos no a¨²n. -abri mis ojos sorprendida por lo ultimo que dijo y me solt¨¦ de su agarre para que volviera a su lugar. -Trist¨¢n, le estaba dando un beso a tu madre, e me lo pidi¨®. -?Alexander! -dije su nombre rmada por informaci¨®n que le estaba dando a nuestro hijo. -Lo siento, lo siento, pero es verdad, dijiste que podia besar a novia y eso hice.-enarqu¨¦ una ceja y cambi¨¦ de conversaci¨®n dr¨¢sticamente, dejando aquel tema inconcluso por ahora, pues no queria darle otro espect¨¢culo a Trist¨¢n. ¨C ¨C La esposa del abogado Richman se esfumo. ¨Cdije mirando de nuevo a mesa que ahora estaba vacia, Si hay algo seguro, es que Paul nunca dej¨® de ser un mujeriego, solo que fue muy precavido y ahora estaba enredado con abogada Richman. ¨C A pesar de mi peque?o descuido con el sh y casi insignificante confrontaci¨®n que por poco nos arruina noche, tenemos una fotoprometedora que podemos usar en su contra y no hablo de hace p¨²blica. -dijo ense?andome panta de su celr, dejando a vista imagen donde Paul y abogada se besaban apasionadamente. Se notaba ramente que se trataba de Paul y abogada, eran inconfundibles. Mir¨¦ a Alexander para que me dijera lo que tenia neado hacer con foto, pues queria ver si coincidia con mi idea y efectivamente, pensamos exactamente lo mismo. -Se mostraremos al abogado Richman, ¨¦l est¨¢ enterado de todos los crimenes de los Dubois, ?no es verdad? Pues con esto podemos intentar que se ponga en contra de Paul al enterarse que es el amante de su esposa. ?Lo intentamos? -pregunt¨® entusiasmado con su idea y asenti efusivamente con cabeza porque eso era lo que yo hab¨ªa pensado. ¨C Lo intentamos. Chapter 95 Chapter 95 n Richman. En Vi Doinel. Tras informarle a Vincent y a Abby del encuentro con Paul y abogada en el restaurante fuera de ciudad y ponerlos al tanto de lo que ne¨¢bamos hacer con foto, llegamos a conclusi¨®n que seria una tarea dificil llegar hasta el abogado Richman, teniendo en cuenta que estaba al tanto de todos los delitos que estaban rcionados con el apellido Doinel y el apellido Lancaster. Abby se levant¨® de si en que estaba sentada en el despacho de mi padre y pos¨® sus manos sobre el escritorio con el rostro iluminado con una sonrisa de oreja a oreja, misma que esbozaba cada vez que se le ocurr¨ªa una de sus alocadas ideas. No s¨¦ qu¨¦ harian ustedes sin mi. Soy una Dubois, por lo tanto es mi abogado, me contactar¨¦ con ¨¦l para pedirle ayuda con una demanda a los Doinel. ro, no piensen que ser¨¢ una demanda verdadera, ser¨¢ excusa perfecta para encontrarme con ¨¦l, ser¨¢ una buena encerrona. -mir¨¦ a Abby con ojos preocupados. Por supuesto que aque idea pas¨® por mi cabeza, pero no queria que Abby se involucrara demasiado en el tema, nos estar¨ªamos arriesgando a que el abogado no eda a nuestros nes y termine cont¨¢ndole todo a su familia y teniendo en cuenta que los Dubois son unas escorias, no dudarian en da?ar a su propia hija por estar de mido. No, pero ro que no, es muy arriesgado y no. Haremos otra soluci¨®n, ?cierto? -me negu¨¦ rotundamente y me dirige a los dem¨¢s en busca de su apoyo para que descartaran aque idea, pero Alexander y Vincent se quedaron cadoso si no tuvieran m¨¢s opciones. La mirada decidida de Abby estaba sobre mi y levant¨® sus cejas cuando supo que los dem¨¢s estaban de acuerdo con e. S¨¦ to arriesgado que es esto, Sari, pero debo hacerlo. No. No debo hacerlo. Quiero hacerlo, despu¨¦s de ti, soy m¨¢s interesada en que mi familia pague por todo lo malo que han hecho, asi mi vida dependiera de ello. -Abby estaba segura de lo que decia y entendia, pues e no era igual que su familia, para e, lo m¨¢s importante eran los valores y lealtad, siempre estuvo en contra des ms iones y sabia que era una traici¨®n para e que su familia estuviera en malos pasos, perjudicando al pr¨®jimo. -Hagamos algo, que se decida en una votaci¨®n.-propuso mirando al par de hombres que estaban sentados en el sof¨¢ y volvi¨® a mirarme con una sonrisa de oreja a oreja. Tom¨¦ una bocanada de aire y asenti estando de acuerdo, aunque ya presentia que los dem¨¢s apoyarian su decisi¨®n.- Levanten mano lo que no est¨¦n de acuerdo con que me encuentre con el abogado Richman. -no lo pens¨¦ dos veces antes de levantar mi mano, siendo ¨²nica que estaba en contra de aque idea tan arriesgada. -Uno. Ahora los que est¨¢n de acuerdo. o lo deduje, Alexander, Vincent y Abby alzaron su mano, teniendoo resultado tres votos contra uno. - Tres. Entonces, meunicar¨¦ con el abogado. ¨C Sarah, es mejor opci¨®n, debemos actuar r¨¢pido para hacerlos caer, tenemos una prueba muy poderosa y no voy a negar que es arriesgado, pero no solo para Abby, sino para todos. -Vincent se levant¨® de su asiento para acercarse, en un intento por convencerme, pero, aunque no estuviera de acuerdo, no podia hacer nada, por mayoria de votos, Abby contactaria al abogado. Ya lo s¨¦, estoy consciente de eso, pero no quiero que Abby est¨¦ en lista negra de su familia. -dije desanimada por mi amiga y e solt¨® una risa sin gracia, antes de alejarse cuando sinti¨® que Vincent estaba muy cerca de e. ¨C Querida, para tu informaci¨®n, estoy en lista negra desde el momento que dej¨¦ Doinel y me fui de la casa, no tengo nada que perder, pero si mucho qu¨¦ ganar. mar¨¦ a mi abogado para que me ayude con denuncia por agresi¨®n f¨ªsica de parte de Sarah Doinel. ?Creen que le guste escuchar ese apellido tan mencionado? Creo que se le saldr¨¢n los ojos de ¨®rbita. -Abby sac¨® su celr del bolsillo de sus pantalones y casi de inmediato recibi¨® una mada que hizo sonreir, gan¨¢ndose una mirada de un inquieto y rmado Vincent, que cambi¨® su expresi¨®n por una de irritaci¨®n cuando alcanz¨® a leer el nombre en panta de su celr.-Atiendo esta maday me pongo en contacto con el abogado. Abby se alej¨® al otro extremo del despacho, a una distancia donde podia har sin interrupciones y respondi¨® mada sin borrar sonrisa de su rostro. Basti¨¢n, qu¨¦ est¨¢s haciendo. -escuch¨¦ el murmuro lleno de irritaci¨®n de Vincent cuando sigui¨® con la mirada y tuve que reprimir risa que me causaba los celos de mi primo. Eso significaba una s cosa,s cosas con Abby seguian mal y conoci¨¦ndo lo hago, seguir¨¢ haci¨¦ndolo sufrir hasta que se sincere con e y le dere su amor. -Vincent, dejando este tema a undo, quiero har sobre L&J.-le hable para mar su atenci¨®n y dejara de mirar a Abbyo si quisiera¨¦rs viva. Alexander, quien estuvo todo este tiempo sentado en el sof¨¢, se acerc¨® para sentarse en si al frente del escritorio despreocupadamente, con atenci¨®n puesta en su celr. - Teniendo en cuenta magnitud des proyiones del primer ayudarme a conseguir el socio que nos hace falta? Que sea confiable, ya sabes. -pregunt¨¦ jugando con el boligrafo en mi mano y pude sentir mirada de Alexander sobre mi. -Por supuesto, tengo el candidato perfecto que estaria m¨¢s que encantado de trabajar contigo. Le voy a marcar ahora mismo. ¨C respondi¨® con su tel¨¦fono en mano y mir¨® disimdamente a Abby antes de acercarse hasta e mientras hacia mada. ¨C -No tendr¨ªas qu¨¦ buscar a otro socio si me tomaras en cuenta.-Alexander m¨® mi atenci¨®n y fije mi mirada en ¨¦l, quien seguia con los ojos vados en el celr. Alexander, ya te dije el motivo por el que no puedo aceptar asociarme con Lancaster Collection, en un futuro rcionar¨¢n imagen de L& con empresa de mi exesposo y no quiero eso. -negu¨¦ con mi cabeza, dejando el boligrafo sobre el escritorio cuando Alexander por fin me mir¨®. ¨C Vale, entiendo, dijo no muy convencido mientras guardaba su celr y su mirada vte se pos¨® sobre el escritorio por unos segundos, antes de volver a mirarme a los ojos. Entonces, ?ya me dir¨¢s lo que pas¨® en ese crucero? - solt¨¦ un suspiro cansado cuando Alexander volvi¨® a tocar ese tema, era tercera vez que me preguntaba y no queria responderle porque detestaba recordar aquel beso de Judas, pero m¨¢s que todo, porque en ese momento, crei queenzaba a sentir algo minimo por ese desgraciado. Decidi soltarle todo a Alexander porque en alg¨²n momento se lo iba a contar y prefer¨ªa arar todo desde un inicio y no ser tan doble moral para remarle por ocultarme m¨¢s minima informaci¨®n, cuando yo estaba haciendo lo mismo, aunque lo que pas¨® con Paul fue antes de mejorar mi rci¨®n con Alexander. Me invit¨® a un crucero en New York, tomamos unas copas de Champagne y luego me bes¨®, solo eso, no pas¨® nada de lo que ¨¦l insinu¨®, resumi toda noche en unas cortas pbras y a pesar de que fue en el pasado, antes de que Paul se quitara m¨¢scara, noticia parecia molestarle a Alexander. ¨C Te bes¨®. -repiti¨® aques pbras que me producia asco,o si intentara procesarlo. Se removi¨® iodo en si mientras allojaba el nudo de su corbata, por su expresi¨®n, parecia querer decir algo y despu¨¦s de unos segundos de silencio, se decidi¨® por soltarlo. Y a ti¡­ ?sentiste algo con ese beso?-pregunt¨® dubitativo, mientras se frotaba los dedos en frente con los ojos cerrados. Me qued¨¦ en silencio evitando su mirada, sinti¨¦ndome avergonzada conmigo misma al recordar que me permiti sentir algo por ese ser tan despreciable, por m¨¢s minimo que haya sido. Alc¨¦ mirada hacia el rostro de Alexander, que parecia saber respuesta a su pregunta, pero esperaba que se dijera yo misma. Bueno, si, si Alexander, en ese momento despert¨® algo en mi, me gusto, no te lo voy a negar, pero ahora de solo recordarlo me provoca n¨¢useas y no sabes c¨®mo me arrepiento en este instante de corresponder a su beso. Qu¨¦ est¨²pida fui. -dije esto ¨²ltimo mientras escondia mi cara avergonzada entre mis manos, sin atreverme a mirar a los ojos a Alexander. En el siguiente segundo, senti unas manos rodeandome a vez que el aroma de su perfume se cba por mis fosas nasales. Tranqu, no eres una est¨²pida, no es tu culpa, ¨¦l tenia un solo prop¨®sito contigo y no lo consigui¨®, deberias estar orgullosa de ti misma por no caer en su trampa, solo fue un beso, nada m¨¢s. Ya no tocar¨¦ ese tema si te ioda har de ello, ?vale? No volver¨¦ a presionarte. ¨Cunprensivo Alexander susurro con voz dulce en mi oido y asenti con mi cabeza, mientras pensaba en el cambio tan dr¨¢stico de Alexander y no hablo de su rei¨®n o de conversaci¨®n, hablo de ¨¦lo persona, como pareja. Los peque?os detalles, me han dar cuenta que no estabaetiendo un error al darle una oportunidad, se lo estaba ganando a pulso.. Alexander sac¨® mis manos que segu¨ªan cubriendo mi rostro y gir¨® si hasta que quedara al frente de ¨¦l, quien se inclin¨® lo suficiente para mirar mis ojos con una mirada tierna. -Yo¡­ no s¨¦, estaba confundida, crel que¡­ -intentaba buscars pbras exactas para justificar lo que senti en ese momento, porque detestaba admitirlo, detestaba recordarlo, me sentia tan ridic, pero Alexander sise¨® en mi rostro haci¨¦ndome car. Entonces, cerr¨¦ mis ojos cuando elimin¨® el espacio que separaban susbios de los mios. Susbios se movieron con delicadeza sobre los mios, me besabao si fuera un fr¨¢gil cristal que podria quebrarse en cualquier momento y aque sensaci¨®n, de nuestrosbios casi roz¨¢ndose, me hizo erizar piel cuando un hormigueo me recorri¨® por toda espalda, haci¨¦ndome olvidar de verg¨¹enza que sent¨ªa por mi misma. This content is ? N?velDrama.Org. Se separ¨® de misbios solo un poco para mirarme de nuevo a los ojos, dej¨¢ndome con ganas de seguir bes¨¢ndole, pero con m¨¢s intensidad. -Te har¨¦ olvidar ese desafortunado momento con cada beso que te d¨¦. -susurr¨® sobre misbios y mis ojos se fueron autom¨¢ticamente a susbios que hoy lucian m¨¢s apetecibles que cualquier otro dia. Si ¨¦l me queria hacer olvidar, estaba haciendo un gran trabajo, por poco me olvido de que no est¨¢bamos solos en el despacho de mi padre, de no ser por voz de Abby que nos interrumpio. -?No les da verg¨¹enzaer dnte de los pobres?-pregunt¨® mi amiga con tono divertido y me gir¨¦ inmediatamente con si para poder mira. -Ni tan pobre. -respondi se?al¨¢ndole a Vincent con mirada, quien seguia hando por tel¨¦fono en el lugar que Abby abandon¨®. Ja, no me hagas reir, cuando eso pase yo ya tendr¨¦ cinco hijos, dos nietos y estar¨¦ casada por s¨¦ptima vez, que se tome todo el tiempo que quiera, pero no estar¨¦ esperando toda vida a que se decida, yo valgo m¨¢s que firma de un contrato. Me sientoo pobre Anastasia, de verdad, ni Grey se atrevi¨® a tanto. -solt¨¦ una risa por locaparaci¨®n, aunque no estaba muy lejos de realidad. -Ya habl¨¦ con el abogado, esperemos a Vincent Grey y lo suelto todo. Mi risa aument¨® al igual que de Alexander que acariciaba mis hombros desde atr¨¢s, al darle aquel apellido a mi primo. -Yo ir¨¦ por tu Grey. -dijo Alexander antes de alejarse de nosotras y llegar hasta Vincent e interrumpir su mada dici¨¦ndole quien sabe qu¨¦. No te burles de mis desgracias, t¨² me ves normal, pero por dentro, tu primo me tiene muy decepcionada. Creo que mejor me voy haciendo idea de que no es para mi, no creo que llegue el dia que admita que siente algo por mi. -dijo Abby despu¨¦s de sentarse desmotivada y tom¨¦ sus manos sobre mesa para que supiera que tenia todo mi apoyo. -Dale un poco de tiempo, nunca ha tenido una rci¨®n que no sea por medio de contratos, se nota que le interesas, todos se dan cuenta menos ¨¦l. -Abby asinti¨® mirando nuestras manos y se encogi¨® de hombroso si le restara importancia. -?Y que hay de Basti¨¢n?-pregunt¨¦ en voz baja para que el par de hombres no me escucharan, aunque en este momento estaban conversando casi en secreto, despu¨¦s de que Vincent finalizara mada. -No me digas que si no es con Vincent es con el hermano, pero de que te quedas en familia, te quedas. ¨C Ay, no, c¨®mo crees. Basti¨¢n solo me pidi¨® un favor y Vincent se enfureci¨®. -Abby ech¨® un vistazo hacia atr¨¢s y volvi¨® a mirarme antes de acercarse m¨¢s sobre el escritorioo si me fuera a contar un secreto. -Basti¨¢n me pidi¨® que lo pa?ara a fiesta depromiso de su exnovia, fingiendo ser su novia. Creo que ese favor tambi¨¦n me favorece a mi, digo, est¨¢ bien sacarle un poco de celos a Vincent, aunque ¨¦l sabe que solo vamos a fingir, s idea lo vuelve loco. -Abby me confes¨® aquello y solt¨® una risita en voz baja, burt¨¢ndose delportamiento de Vincent desde que Basti¨¢n apareci¨®. No pude evitar reirme del mismo modo conplicidad, sin embargo, me apresur¨¦ a har al ver que el par de hombres se acercaban a nosotras. -Solo te dir¨¦ una cosa, ten cuidado de no confrontar a mis primos, no vaya a ser que de novia de mentira pases a ser novia de verdad y termines en una situaci¨®n m¨¢splicada entre dos hermanos. -le adverti en un susurro y e neg¨® con su cabeza estando segura de si misma. Eso no va a pasar, confia en mi, s¨¦ lo que hago. -fue lo ultimo que alcanz¨® a decir, antes de que Vincent se sentara en si que estaba aldo de Abby, logrando que se espantara con su repentina presencia y posara una mano en su pecho donde deberia ir su coraz¨®n. # Entonces, ?en qu¨¦ quedaste con el honorable abogado? -pregunt¨® Vincent a sudo con tono serio. Alexander volvi¨® a posarse detr¨¢s de mi y con sus manosenz¨® a masajear mis hombros que hasta ahora me daba cuenta de que estaban totalmente tensos por tantos problemas que tenia encima. Abby ar¨® su garganta cuando estuvo m¨¢s calmada y por fin habl¨® estando todos presentes. No fue dificil que el abogado aceptara tomar mi caso, por supuesto que siendo una Dubois y que demanda sea en contra de una Doinel, ¨¦l eder¨ªa sin rechistar. Por eso, le he citado ma?ana para llevar a cabo el n Richman, reuni¨®n ser¨¢ ma?ana as nueve de ma?ana en el apartamento que empresa Doinel le asign¨® a mi cu?ado, el gran Ales. -mis ojos se abrieron de par en par de sorpresa por dos razones. La primera, porque no imagin¨¦ que reuni¨®n fuera tan pronto, por un momento pens¨¦ que el abogado iba a consultarlo con familia Dubois antes de tomar una decisi¨®n, pero al parecer, estaba dispuesto a tomar cualquier caso que desprestigiara mi apellido. Y segunda, porque Abby no se tom¨® molestia de consultar antes, si podiamos hacer uso del apartamento que Alexander estaba ocupando, aunque ¨¦l estuviera viviendo en vi. -??Qu¨¦?! -dijimos los tres al unisono. Chapter 96 Chapter 96 Pors buenas o pors ms. No podia dejar de mirar hora en mi reloj de pulserao si el tiempo pasara m¨¢s r¨¢pido de esa manera. Desde muy temprano est¨¢bamos en el apartamento de Alexander, quien no tuvo problemas en aceptar que Abby to usara para llevar a cabo reuni¨®n con el abogado, despu¨¦s de todo, no era propietario del apartamento. El ¨²nico que faltaba por llegar era Vincent y faltaban menos de veinte minutos para que dierans nueve, yaenzaba a desesperarme de solo pensar que el abogado llegaria antes que mi primo. -?Quieren caf¨¦?-pregunt¨® Alexander levant¨¢ndose del sof¨¢ donde ha estado sentado en silencio, siguiendo cada uno de mis movimientos con su mirada. Yo si quiero.-respondi¨® Abby quien estaba sentada sin preocupaci¨®n alguna con vista puesta en su celr. ?Puede ser un t¨¦ rjante?-pregunt¨¦ refiri¨¦ndome a aquel t¨¦ mgroso que me hizo rjar de pie a cabeza en su casa en New York, gracias a sobredosis que me dio Anna. Alexander solt¨® una leve risao si estuviese recordando ese d¨ªa y neg¨® con cabeza. Para nuestra m suerte, no traje ni un poco de ese t¨¦, te traer¨¦ un poco de caf¨¦. -inform¨® divertido antes de acercarse a mi para dejar un beso en mi frente y luego desparecer en cocina. Segui caminando dedo ado mientras caminaba dedo ado en s de estar del apartamento, estaba ansiosa, los nervios me superaban y ni har del miedo queenzaba a burbujear en mi sistema, miedo a que esta locura no salierao lo teniamos pensado y que nos saliera el tiro por cta. Me exalt¨¦ en mi lugar cuando el timbre reson¨® por todo el apartamento y volvi a mirar hora antes de que mis ojos se cruzaran con los de Abby, pregunt¨¢ndonos con mirada si se trataba de Vincent o si el abogado se habia adntado. Abby se levant¨® del sof¨¢ de un salto y se apresur¨® a abrir puerta, mientras yo me escondia detr¨¢s del muro que separaba s de estar des habitaciones. ¨C No es el abogado. -inform¨® Abby desde puerta del apartamento y pude ver a Vincent, quien estaba vestidopletamente de negro, al igual que Alexander, Abby y yo. -Bienvenido, Vincent Grey, por un momento pensamos que no vendria. Oh, miren, tambi¨¦n se visti¨® de negro, ahora si podemos buscar un nombre para nuestra banda. Los 4 fant¨¢sticos. -Abby brome¨® sin dejar que Vincent diera un paso al interior del apartamento, pues bloqueaba entrada con todo su cuerpo. ¨C Como siempre con tu sentido del humor, Abby Steele. Con permiso. -Abby abri¨® su boca con sorpresa por el apellido de aquel personaje que identificaba y se qued¨® at¨®nita sin dejar de mirar a Vicent que pas¨® por undo de e despu¨¦s de escudri?a con mirada. Al menos el espect¨¢culo de pareja dispareja logr¨® que los nervios y el miedo decrecieran, dej¨¢ndome con una sensaci¨®n de diversi¨®n. Disculpa por demora, princesa, tenia que resolver un tema familiar. ¡ªhice un adem¨¢n con mano rest¨¢ndole importancia, no tenia que darme explicaciones, aunque sospechaba que ten¨ªa algo que ver con Basti¨¢n. -?Todo listo? Ya casi es hora, el abogado llegar¨¢ en cualquier momento. -dijo preparando un folder sobre mesa que Abby haria uso para ganar tiempo y har directamente con Richman. Todo est¨¢ listo. -Alexander apareci¨® desde cocina con una bandeja en su mano con cuatro tazas de caf¨¦ humeante. -H, primo, te traje caf¨¦. Cubri mi boca con una mano para reprimir risa que me causaba escuchar a Alexander dici¨¦ndole primo a mi primo y m¨¢s al verlo usando un dntal solo para preparar caf¨¦. Primo querido, al fin alguien se preocupa por mi. -dijo Vincent fingiendo emoci¨®n y diciendo esto ultimo en voz alta, evidentemente dirigido para Abby que lo ignor¨® ¨¦picamente. -Me gusta tu nueva imagen. - se burl¨° discretamente del dntal celeste de Alexander y no pude aguantar risa. Gracias, paternidad me sienta bien, ja qu¨¦ no? -Alexander te sigui¨® el juego y repartias tazas de caf¨¦ a Abby y a mi, qued¨¢ndose ¨¦l con ultima que quedaba en bandeja. Que lo disfruten. -dijo antes de posar susbios en taza nca y todos imitamos su i¨®n. Apenas el liquido oscuro y caliente se hizo paso a mi boca, el amargo sabor mezdo con un toque de sal me hizo devolverlo todo a Por todos los cielos, qu¨¦ le pusiste al caf¨¦, ?confundiste sal con el az¨²car?-Abby no se qued¨® cada y habl¨® mientras intentaba limpiar el sabor de su lengua con sus dedos, por mi parte, estaba tosiendo sin ser capaz de soportar el sabor. Dios mio, esto no se puede tomar. Vincent se quej¨® dejando taza de caf¨¦ sobre mesa de centro y Alexander parecia avergonzado a pesar de que se cubria boca con palma de su mano, Mejor un vaso con agua. -dijo Alexander recogiendos tazas que reparti¨® hace un momento, pero cuando estuvo a punto de llegar a puerta de cocina, el timbre del apartamento reson¨® dej¨¢ndonos a todos rmados y hdos en nuestro lugar. Lleg¨®, lleg¨®, lleg¨®, corran, vayanse a sus lugares y Alexander deja esas tazas en cocina o se dar¨¢ cuenta antes de tiempo que no estoy s. Abby grit¨° en un susurro para que persona que estaba afuera no lograra escucharnos y pr¨¢cticamente corri junto a Vincent al pasillo que daba as habitaciones, dejando a Abby s en s de estar mientras esper¨¢bamos a Alexander. Mi coraz¨®nenz¨® a golpear con fuerza en mi pecho y mi pulso se aceler¨® sintiendo los nervios m¨¢s vivos que nunca. En unos segundos, Alexander en dntal lleg¨® con nosotros y se posicion¨® detr¨¢s de mi, para escuchar enpleto silencio lo que pasaba en s. -Muchas gracias por venir abogado, tome asiento, ?le ofrezco algo para beber? Que no sea caf¨¦, es que dej¨¦ de tomarlo despu¨¦s de una m experiencia. -Abby haba en voz alta para que le escuch¨¢ramos y mordi misbios reprimiendo carcajada que queria salir porque m experiencia de Abby era el caf¨¦ que Alexander prepar¨®. Alexander me fulmin¨® con mirada por burme de ¨¦l y aprovech¨® nuestra cercan¨ªa para envolver su brazo en mi cintura, regndome calidez de su cuerpo junto al mio. No, gracias, asi estoy bien. Me ha sorprendido mucho su mada, tenia entendido que su rci¨®n con la demandada era¡­ ¨C Usted mismo lo ha dicho. Era, tiempo pasado, ahora solo quiero demanda y que pague por lo que me hizo. -Abby lo interrumpi¨® antes de que el abogadopletara frase y sonaba muy real. No me cansaria de decir queo actriz seria mejor. -Entonces, necesito que me cuente todos los detalles, si tiene testigos o pruebas contundentes, por favor, ense?ems, hasta el m¨¢s minimo detalle nos servir¨¢. -el abogado le pidi¨® a Abby de inmediato y por su voz sonaba muy interesado en el tema. ro, abogado, le ense?ar¨¦s pruebas. -Abby dijo esto ¨²ltimo en voz alta, siendo esta se?al para que nos hici¨¦ramos presente en s de estar. Sin pensarlo demasiado, camin¨¦ a par de Alexander y Vincent, posicion¨¢ndonos detr¨¢s del abogado que estaba sentado d¨¢ndonos espalda, Vincent se apresur¨® a llegar hasta puerta y con ve que ya estaba puesta, pas¨® el seguro y se qued¨® de pie con los brazos cruzados mientras miraba con sus ojos serios al abogado que se levant¨® rmado de su asiento al verlo. ¨C Srta. Dubois, ?de qu¨¦ se trata esto? ?Qu¨¦ hace el Sr. Lefebvre aqui? -pregunt¨® confundido sin poder ocultar los nervios. Abby se cruz¨® de piernas en el sof¨¢o si estuviera muy c¨®moda y con una sonrisa de mediodo le respondi¨®. -Se?or abogado, ?podr¨ªa darse vuelta?-le pidi¨® Abby mir¨¢ndoses u?as despreocupadamente y solo as¨ª, el abogado se gir¨® encontr¨¢ndose cara a cara con nosotros, su rostro palideci¨® cuando su mirada permaneci¨® por m¨¢s tiempo del que deberia en mi. ¨C Un gusto verlo de nuevo, abogado Richman. -aunque mis pbras sonaban con sarcasmo en medio de mi sonrisa fingida, admito que, si me daba gusto verlo, porque tenia esperanza de que todo este n funcionara y decidiera ponerse de nuestrodo para hacer p¨²blico todos los delitos de sus clientes m¨¢s importantes. ¡ª ?Qu¨¦ significa esto? Srta. Dubois, jacaso me ha tendido una trampa? -el abogado pregunt¨® d¨¢ndome de nuevo espalda par¨¡ murat a Abby y tom¨¦ mano de Alexander para que me siguiera hasta el sof¨¤, de ese modo, el Sr. Richman no podria evitar mirarme a Cafa. ?Una trampa? ?Por qu¨¦ haria algo asi? ro que no, jesto es una trampa? -negu¨¦ con mi cabeza al mismo tiempo que Alexander y Vincent, aunque hasta un ciego podr¨ªa ver que esto era eso, una trampa, una encerrona, pero era por una buena causa para todos. Pens¨¦ que era m¨¢s seria, Srta. Dubois, me targo de aqui, solo me est¨¢n haciendo perder el tiempo. -el abogado guard¨® con prisa los papeles que ha sacado de su maletin y se dispuso a caminar hasta puerta para huir, pero Vincent seguia en puerta sin intenci¨®n de dejarlo escapar hasta que nos escuchara y para ser honesta, mi primo lucia imponente e intimidante en este momento. H¨¢gase a un lado, Sr. Lefebvre, esto es un atropello, estoy en contra de mi voluntad en este lugar, sabeno se ma eso? Secuestro, ? ¨C y saben cu¨¢ntos a?os le van a dar en c¨¢rcel? Secuestro dice, usted ha venido aqui por su propia voluntad, hay c¨¢maras de seguridad, ?sabe eso? - dije mientras me sentaba a undo de Abby, sintiendo que los nervios se esfumaban porpleto, dej¨¢ndome una sensaci¨®n de seguridad que nunca lo habia ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. disfrutadoo ahora. Despu¨¦s de todo no era tan m idea de usar a Abbyo anzuelo. ¨C Ap¨¢rtese o mar¨¦ a policia y todos estar¨¢n en graves problemas. -el abogado grit¨® desesperado, mientras intentaba quitar a Vincent de puerta, pero sus esfuerzos fueron en vano, pues su fuerza no se podiaparar con de mi primo. -El se va a apartar cuando escuche el motivo por el que le he mado. -dijo Abby apoyando su cabeza en mano que reposaba sobre el respaldo del sof¨¢, mientras miraba serena al desesperado abogado. ¨C No me interesa saber, usted es una mentirosa, me ha tendido una trampa. D¨¦jenme ir o mo a policia y esta vez va en serio. ¨C dijo el abogado sacando el tel¨¦fono de su bolsillo y cuando estaba marcando alg¨²n n¨²mero, Vicent le arrebat¨® el tel¨¦fono guard¨¢ndolo en el bolsillo trasero de su pantal¨®n. -Secuestro y robo, le espera muchos a?os de prisi¨®n Sr. Lefebvre, ?c¨®mo puede prestarse para esto? ¨C Sr. Richman, mi novia no le ha preguntado si quiere quedarse o no, usted se va a quedar pors buenas o pors ms. -Vincent habl¨® dando un paso desafiante hacia ¨¦l y Abby se congel¨® a mido despu¨¦s de tomar mi brazo con fuerza al escucharo mi primo se refiri¨® a e. Mi novia, ha dicho mi novia, ?escuch¨¦ bien? ?Se refiere a mi o a ti? -Abby me pregunt¨® en voz baja mostr¨¢ndose realmente sorprendida, ni siquiera era capaz de parpadear yenzaba a asustarme. ¨C Si amiga, se refiere a mi, me hice novia de mi primo antes de venir. Por supuesto que se refiere a ti. Abby, conc¨¦ntrate. ¨Cdije en un intento por devolve a realidad, pues los nes no estaban saliendo del todo bien, el abogado seguia resisti¨¦ndose, pese as intimidantes miradas de Vincent y Alexander y si el abogado no edia, tendriamos que recurrir al n b. ¨C -Querido novio, mi querido Vincent Grey, procede a ejecutar el n b. -solt¨® Abby de pronto y abri mis ojos de par en par por tomar aque decisi¨®n a ligera cuando no hab¨ªamos insistido lo suficiente. Vincent y Alexander miraron a Abby incr¨¦dulos por orden inesperada y el abogado aprovech¨® el descuido de todos para escabullirse hasta puerta para huir, pero sus nes se frustraron, pues puerta estaba con seguro, nadie podia entrar ni salir. Vale, el abogado no estaba dispuesto a cborar, entonces nos escuchar¨¢ pors ms, no iba a desperdiciar esta oportunidad, adem¨¢s, si lo dejaban ir, seria muy peligroso para todos, pero m¨¢s a¨²n para Abby y no voy a permitir questimen a nadie m¨¢s. Si no le soltamos que su esposa le es infiel con Paul y le proponemos que se ponga de nuestrodo entregando a los Dubois, todo se iba aplicar. Es ahora o nunca, -Ya escucharon a Abby, nos va a escuchar pors buenas o pors ms. -di ¨²ltima pbra tomando a todos por sorpresa y el abogado me mir¨® con temor,o si estuviera pasandos peores escenas por su cabeza, seguramente ya estaba acostumbrado a estas situaciones, teniendo en cuenta que era el c¨®mplice de los seres m¨¢s despiadados de estea, los Dubois, pero en esta ocasi¨®n, ¨¦l no era un espectador. Sin embargo, hab¨ªa una gran diferencia entre esos criminales y nosotros. Nuestra intenci¨®n era buena, le ibamos a abrir los ojos. Despu¨¦s de meditarlo por escasos segundos, Alexander y Vincent se acercaron hasta el abogado que comenzaba a temr de miedo y no lo pudo ocultar cuandoenz¨® a gritar sin control alguno. -INO! ?Su¨¦ltenme, no me pongans manos encima o los demandar¨¦l ?Me encargar¨¦ que reciban pena m¨¢xima por esto que. est¨¢n haci¨¦ndo! ?Ayuda! ?men a policia! ?Esto es un secuestrol Alguien que me ayude, me est¨¢n secuestrando! Chapter 97 Chapter 97 chapter 97 Aliado. Mis dedos golpeaban ligeramente mis rodis, mientras el silencio sepulcral se extendia por m¨¢s tiempo del que me gustaria, lo ¨²nico que se escuchaba erans respiraciones y los suspiros que Abby soltaba de vez en cuando. Ninguno ha sido capaz de pronunciar una s pbra desde que nos sentamos todos en el sof¨¢, mirando fijamente al abogado Richman, quien estaba inm¨®vil sentado en si frente a nosotros, y no sabia si los dem¨¢s se estaban sintiendo tan mal, con un malestar en su coraz¨®n,o yo en este momento por haberle hecho tal cosa a un ser humano. -?Qu¨¦ estamos esperando?-pregunt¨® Abby a mido moviendo su pierna con impaciencia. Esa era una buena pregunta, y es que, esper¨¢bamos que el abogado se calmara para har cons pruebas en mano y terminar de una buena vez con todo esto. Cuando crei que el Sr. Richman al fin se habia resistido, volvi¨® a moverse con desesperaci¨®n en si, intentando zafar el nudo muy bien hecho por Alex y Vicent, que inmovilizaban sus manos y piernas, mientras su furiosa mirada se posaba en cada uno de nosotros, se notaba que queria protestar, insultarnos, sacarnos cuenta del tiempo que estariamos en prisi¨®n, pero de su garganta apenas se oia un leve sonido, pues mordaza impedia que dijera una s pbra. Ahora si podia considerarseo un secuestro. Me levant¨¦ de mi asiento sin poder esperar un minuto m¨¢s, seria primera en har y soltarle todo, sin importarme que seguia luchando por escaparse del amarre en si. ¨C Sr. Richman, antes que nada, quiero pedirle una disculpa por llegar a este limite, pero es que no nos dej¨® otra opci¨®n. Tengo algo qu¨¦ decirle y no se preocupe, no tiene nada que ver con todo el da?o que sus clientes le han causado a mi familia, es m¨¢s, tiene que ver con usted y su matrimonio. enc¨¦ de manera m¨¢s pacifica, mientras caminaba de undo a otro cons manos en mi espalda. Alexander lleg¨® a mido para entregarme su celr, donde estaba foto que le mostraria en su debido momento al abogado. No pude evitar mirar de arriba a abajo a Alexander, pues seguia con el dntal puesto, sin embargo, no le dije nada para no perder atenci¨®n que el Sr. Richman deposit¨® en mi al mencionar su matrimonio. ¨C D¨¦jame ayudarte un poco, cari?o. -dijo Alexander antes de acercarse al Sr. Richman, quien lo miraba sin entender ni un poco de lo que est¨¢bamos hando.-Abogado, le har¨¦ unas cuantas preguntas y usted responder¨¢ si o no con la cabeza. ?En los ¨²ltimos tiempos, ha notado que su matrimonio se ha deteriorado? -tan prontoo formul¨® primera pregunta, mire al hombre atado esperando una respuesta de su parte, pero el abogado no movi¨® su cabeza en ning¨²n momento, m¨¢s bien, frunci¨® el ce?oo si estuviera mirando a un loco y de cierta manera, Alexander lo parecia con el dntal cubriendo su torso. Sin verlo venir, Abby lleg¨® hasta quedar al frente del abogado. ¨C Responda, si o no, no querr¨¢ saber de lo que es capaz una Dubois. -Abby lo oblig¨® a responderle con una voz severa que ha temr a cualquiera y de inmediato, el abogado asinti¨® con su cabeza respondiendo a pregunta de Alexander. -Ya ve que no es tan dificil, si nos cbora nosotros haremos lo mismo. -?Ha notado alg¨²n cambio en su esposa? No s¨¦, de pronto desaparece o tiene salidas nocturnas poco usuales. -Alexander solt¨® siguiente preguntar y tuve que aguantars ganas de reir porque esto comenzaba a parecer una terapia de parejas y imagen de Alex no ayudaba mucho. El abogado volvi¨® a asentir y su ce?o pronto se rj¨®,o si estuviera entendiendo al punto que queriamos llegar.- Ahora una pregunta m¨¢s directa. ?Sospecha que su esposa le es infiel? El interrogatorio de Alexander nos facilitaba tarea, ¨¦l estaba generando dudas o sospechas en el abogado,s cuales ses ibamos a confirmar al darle el nombre del hombre con el que su esposa lo enga?a. El abogado tard¨® en dar respuesta que parec¨ªa pensarlo m¨¢s de cuenta, mientras miraba a Abby que simba forma de unos cachos con su mano en frente. Ya basta, ir¨¦ al grano abogado. -un impaciente Vincent lleg¨® a mido para quitarme el celr de mano y buscar imagenprometedora. -Su esposa le est¨¢ viendo cara, le est¨¢ siendo infiel con su cliente especial, al que le cubre todass porquer¨ªas, estamos hando de Paul Dubois, mne imagino que lo conoce.-Vincent le mostr¨® panta del celr al abogado y este abri¨® sus ojos de par en par al ver foto en que aparecian Paul y abogada d¨¢ndose un beso. ¨C Gracias por arruinarlo todo, Grey, me estaba divirtiendo con el interrogatorio. -Abby se quej¨® antes de volver al sof¨¢ y sentarse de brazos cruzados, mientras tanto, me mantuve expectante a rei¨®n del se?or amordazado. Su rostro se torno de un color rojizo y volvi¨® a moverse en si mientras emitia sonidos con su garganta, en una ra se?al de que le quitaran mordaza para poder har. ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org. No lo dud¨¦ un segundo y aunque Alexander intent¨® detenerme, le afloj¨¦ el nudo detr¨¢s de su cabeza, logrando que susbios quedaran en libertad y listos para har, gritar o lo que sea que se le pase por la cabeza. No les creo nada. ?De d¨®nde han sacado esa imagen? Eso puede ser un montaje, mi esposa podr¨¢ estar distante, pero no me es infiel, ?qu¨¦ es lo que pretenden? s ridics pbras del abogado fueron cadas pors carcajadas que soltamos al unisono, no podia creer que este hombre fuera tan ingenuo y est¨²pido, por eso se buban de ¨¦l a sus espaldas. -Ay, no puedo con este se?or. ?El nudo de amordaza le impidi¨® que el oxigeno llegara al cerebro? No, no. Ya quitenle tambi¨¦n venda de los ojos. Y yo que creia que era inteligente abogado, luego se queja por el dolor del peso de los cachos. -Abby se burl¨® de ¨¦l sin que le quedara nada por dentro y mi risa ces¨® al darme cuenta de que el abogado seguia sin creer lo que le est¨¢bamos diciendo. -?En serio, Sr. Richman? D¨¦jeme le cuento de donde sacamos esa foto y usted sacar¨¢ sus propias conclusiones. La noche del viernes, Alexander y yo nos encontramos a Paul en un restaurante as afueras de ciudad, nos sorprendimos al verlo tan intimo con una mujer, entonces, record¨¦ el rostro de esa mujer, record¨¦ que vi junto a usted cuando estaba visitando a Rachel Duncan en prisi¨®n de New York, ?lo recuerda?-le inform¨¦ brevemente y este guard¨® silencio mientras tenia mirada perdida,o si estuviera haciendo memoria y no precisamente de nuestro encuentro en New York, porque estaba segura de que lo recordaba a perfi¨®n. -Es imposible, el viernes sali¨® con sus amigas al igual que todos los viernes pors noches. -dijo incr¨¦dulo y solt¨¦ un suspiro cansado, me resultaba dificil de creer que este hombre sea tan ciego y lo peor de todo, es que se negaba a creer algo de lo que teniamos. Pruebas. Bueno, si eliminamos barba, el traje con corbata e ignoramos el beso apasionado, podria decir que una amiga, perostimosamente, es Paul Dubois con su esposa. -dije al quitarle el celr a Vincent para mirar con m¨¢s detalle foto, aunque ya ha. perdido cuenta de cuantas veces ha visto. -No tenemos por qu¨¦ mentir, aqu¨ª puede ver fecha, hora y ubicaci¨®n donde se tom¨® foto. No es un montaje y usted no es tonto. ¨C le volvi a mostrar panta del celr para que observara detadamente y se tom¨® el tiempo necesario para darse cuenta de que est¨¢bamos diciendo verdad. En cuesti¨®n de segundos, sus ojos se inyectaron en sangre y su rostro se sonroj¨® con m¨¢s intensidad, parecia que estaba a punto de estar de ira y no era para menos. ¨C Voy a matar a ese infeliz. ?Sueltenme! Esa mujer me va a escuchar, dejar¨¦ en ruina, no les voy a perdonar esta traici¨®n, me ensuci¨¦s manos por ellos y as¨ª eso me pagan. ?Desaten los malditos nudos!-su cuerpo se movia de undo a otro, mostr¨¢ndose furioso por enterarse de infidelidad de su esposa, estaba fuera de control y agradecia que estaba muy bien atado a si, porque era capaz deeter una locura ahora mismo. -Dios, gracias, ya sabia que no se podia ser tan bobo en vida. -Abby se mostr¨® aliviada, cuando el abogado por fin acept¨® que estaba siendo enga?ado. Verlo de aque manera, me hizo recordar el d¨ªa que encontr¨¦ a Alexander con Rachel, punzada en mi pechoo si fueran miles de cuchis atraves¨¢ndome, el dolor mezdo con rabia, decepci¨®n al creer que me vn cara por meses, En este momento, entendia lo que estaba sintiendo, pero lo que nos diferenciaba, era que yo no pretendia hacer esc¨¢ndalos, ni mucho menas tenia ganas. de matar o destruir a alguien. Ar¨¦ mi garganta, esfumando los amargos recuerdos que dejaba en el pasado, pues ahora sabia lo que ha detr¨¢s de aquello y no era de extra?ar que, en ambos casos, Paul estuviera involucrado. Sr. Richman, ?cree que vale pena ensuciarses manos? Ellos no valen pena. Deberia pensar en hacerlos pagar de otra ayyo seo habl¨¦ con serenidad, tratando de hacerlo entrar en raz¨®n, esperando que se calmara para poder hacerle oferta de que se pusiera de nuestrodo. No me interesa, woy a buscar a ese par de traidores y los har¨¦ pagar. negu¨¦ con mi cabeza al ver que no estaba pensando con cabefria y fui diner to al grano un darte tantos rodeos. ?Por qu¨¦ no mejor darles donde m¨¢s le ducte? Usted sabe muchas cosas sobre Paul y puede hundirlo en miseria si quiere. -el abogado se qued¨® un pbras y parecia meditar informaci¨®n que el parecia que ha olvidado. Sabemos que ¨¦l es quien patrocino a Rachel para queetiera los delitos por los que hoy est¨¢ pagando, 4o tambi¨¦n sabemos que tiene a sus padres amenazados por si a e se le ocurre entregarlo. Sabemos que Sra. Dubois estuvo detr¨¢s del intento de secuestro cuando yo era una ni?a. Sabemos que los Dubois son los responsables del idente a¨¦reo de mis padres y que desfalcaron empresa Doinel en el tiempo que el Sr. Dubois estuvo a cargo de empresa. Sabemos que han desaparecido a muchos testigos de sus crimenes y sin contar repentina posesi¨®n des iones de mis padres antes de su desaparici¨®n. Sabemos m¨¢s de lo que usted se imagina, pero, aqui cuesti¨®n es que, ¨²nica persona que puede hacer que Paul sufra, es usted. Usted, abogado Richman, tiene a Paul en sus manos y lo sabe muy bien. habl¨¦ sin titubear, con tanta seriedad, que por su expresi¨®n parecia presa del p¨¢nico al saber que est¨¢bamos al tanto de toda informaci¨®n que intentaron ocultar por a?os. Entrc¨¦ mis dedos, esperando pacientemente que me diera una respuesta positiva, pero estaba at¨®nito, se hab¨ªa quedado mudo en su lugar, el color desapareci¨® de su rostro y pude notaro sus manos temban ligeramente. Pens¨¦ que Vincent era el ¨²nico hombre capaz de desesperarme, pero este hombre lo ha superado. - escuch¨¦ voz irritada de mi amiga detr¨¢s de mi, pero me mantuve en mi lugar a espera de que terminara de decidirse. Yo no puedo hacer eso, estoy vincdo con todos los delitos de los Dubois, yo iria a c¨¢rcel por esto y mi vida correria peligro, no sabes de lo que son capaz de hacer. -confes¨® con temor de solo pensar la idea de entregarlos y supe que esto era m¨¢s grave de lo que pensaba. -Ahora qui¨¦n es el delincuente aqui. -Vincent murmur¨® para ¨¦l mismo, pero no fue lo suficientemente bajoo para que el abogado no lo escuchara. ?Vincent!¨Cle rem¨¦ porque con aquello no iba a ayudar en nada. Levant¨® sus manos en son de paz y se fue a sentar en silencio aldo de Abby, que lucia irritada por lo que Vincent acababa de decir. Volvi mi atenci¨®n al hombre que ahora estaba inc¨®modo por elentario de mi primo y se?al¨¦ c¨¢mara que Alexander habia instdo cuando apenas llegamos al apartamento, toda nuestra conversaci¨®n estaba grabada, habiamos pensado en todos los detalles, si el abogado no iba a cborar, al menos le hariamos admitir que los Dubois eran culpables de todos los delitos que le mencion¨¦ y lo admiti¨®. ¨C Es su decisi¨®n, pero esta cha ha quedado grabada, tiene oportunidad de elegir el mal menor para usted. O nosotros nos encargamos de hundir a los Dubois y de paso a usted junto con su esposa infiel, o se vuelve nuestro aliado. No es un secreto que tengo los mejores abogados, que pueden estar a su disposici¨®n y podria encargarme de su seguridad. -te di mi ultima oferta que no podia desperdiciar, a menos que quiera pasar muchos a?os en prisi¨®n. No demoro mucho tiempo en darme una respuesta, que me quit¨® un gran peso de encima. -Acepto, entregar¨¦ a los Dubois. -habl¨® con seguridad, decidido a cborarnos y una enorme sonrisa se dibuj¨® en mi rostro. Me contuve de dar saltos de emoci¨®n por su sensata decisi¨®n y senti unos brazos rodeando mi cintura desde atr¨¢s, en modo de celebraci¨®n pors buenas nuevas. -Por fin sale algo coherente de su boca, no lo puedo creer, gracias a¡­-escuch¨¦ voz emocionada de Abby, pero sus pbras fueron interrumpidas y tuve que darme vuelta para saber qu¨¦ hizo car, pues era imposible que e guardara silencio por su propia cuenta. Mi boca se abri¨® en una perfecta O, cuando vi inesperada escena en el sof¨¢. Vincent call¨® a Abby con un beso, mientras sus manos sosten¨ªan su barbi con delicadeza, los ojos de mi amiga se mantuvieron abiertos y su cuerpo parecia rigido, estaba desconcertada. Miralos, qu¨¦ tiernos. -dijo Alexander encantado con escena. -Bueno, ?ya me pueden soltar? Chapter 98 Chapter 98 Socio misterioso. Mir¨¦ por en¨¦sima vez mi celr que estaba sobre el escritorio, esperando que panta se encendiera en cualquier momento con llegada de mada que he estado esperando desde hace dias. La mada del abogado Richman. No podia concentrarme en los documentos que tenia que revisar y firmar, pues ansiedad me estaba superando. Llegamos a un acuerdo con el abogado, que buscaria todass pruebas que incriminaban a los Dubois y cuando lo tuviera en sus manos, nos reuniriamos con mis abogados para iniciar demanda en contra de todos los responsables de los delitos en contra de mi familia. La esperaenzaba a desesperarme y mi cabeza estaba hecha un lio con todo lo que tenia encima. Elnzamiento de mi marca, cboraci¨®n de Rachel y el abogado, mis padres desaparecidos que no volvieron a enviarme una se?al m¨¢s de vida, ni siquiera sabia lo que estaban haciendo o lo que neaban hacer, queria que supieran que est¨¢bamos cada vez m¨¢s cerca de hacer caer a los Dubois, pero no hab¨ªa manera deunicarme con ellos, ni siquiera sabia lo que iba a pasar con empresa si Paul va a prisi¨®n. Sentia que mi cabeza iba a explotar en cualquier momento. Unos toques en puerta de mi oficina me sacaron de mi ensimismamiento y me olvid¨¦ del celr para volver a concentrarme en mi empresa. ¨C Adnte. -dije odando los documentos que estaban esparcidos por el escritorio y puerta se abri¨® dejando a vista a un sonriente Juli¨¢n con un traje impecable. -?Juli¨¢n? Frunci ligeramente mi ce?o por su sorpresiva visita. Buenos dias, Sarah,mento el retraso. -salud¨® antes de mirar hora en su reloj de pulsera, mientras se hac¨ªa paso a oficina. -Espero no hayas olvidado nuestra reuni¨®n. Tan prontoo escuch¨¦ sus ultimas pbras, record¨¦ que le ha pedido que nos reuni¨¦ramos hoy as diez de ma?ana, para tratar el tema de asociaci¨®n. ?C¨®mo pude olvidarlo? Si, si. Disculpa, tengo cabeza en otrodo, pero sientate, ?quieres algo de tomar?-habl¨¦ en un intento por ocultar lo distraida que estaba ¨²ltimamente y para mi suerte, lo consegui. Juli¨¢n neg¨® con su cabeza y me rj¨¦ en mi asiento. Ahora que lo recordaba, no podiamos iniciar reuni¨®n hasta que no llegara Vincent con el hombre que estaba interesado en asociarse con L&J. -Vale, entonces, esperemos que llegue Vincent. Pasemos a s de juntas, estaremos m¨¢s c¨®modos. Me puse de pie mientras tomaba los folders cons propuestas para los socios y mi celr, guardando la esperanza que el nombre del abogado apareciera pronto en panta y le pedi a Juli¨¢n que me siguiera. ¨C Jack, por favor, cuando llegue Vincent le dices que lo estoy esperando en s de juntas. -le pedi a Jack cuando pas¨¦ por su escritorio y este asinti¨® con su cabeza en respuesta. Sin m¨¢s, retom¨¦ mi camino a s de juntas. Te felicito, Sarah, por tu nueva empresa y nuevos proyectos, cada dia te admiro m¨¢s. Audo tu fortaleza en momentos tan una sonrisa y le di una r¨¢pida mirada en medio del camino. Por supuesto que debia mantener fuerte antes adversidades, aunque por dentro todo estaba patas arriba, no podia derrumbarme pors desgracias que me rodeaban, mucho menos dejaria que los malos se salieran con suya. -Gracias, es un gran hgo viniendo de un empresario que ha logrado llegar lejos por su propia cuenta. -respondi sincera, pues tambi¨¦n lo admiraba por su arduo trabajo, porque sin tantos recursos yenzando desde muy abajo, ha conseguido que su empresa sea reconocida. Eso si es digno de admirar. -Que Sarah Doinel to diga, me hace sentir importante. -dijo antes de llegar a puerta de s de juntas y le dediqu¨¦ una amable sonrisa, antes de invitarlo a pasar. -Pasa, est¨¢s en tu empresa, si se te ofrece algo, puedes decirmelo. -hable mientras me sentaba en mi lugar y Juli¨¢n se sent¨® a mi izquierda, estaba ¨¤ punto de responder, cuando el tono de mada de mi celr reson¨® por toda s. Mi coraz¨®nenz¨® atir con fuerza, con esperanza de que se tratara de persona que estaba esperando, pero me desatent¨¦ al ver que no era el Sr. Richman. Vincent.-dije su nombre al responder mada. ¨C Tambi¨¦n me alegro de saludarte, Sarah. -su tono lleno de sarcasmo fue tan evidenteo mi voz desanimada. -Llegar¨¦ en unos minutos a empresa, el vuelo de futuro socio se retras¨® un poco, pero ya estoy con ¨¦l. ?El Sr. Ferrer est¨¤ contigo? -Si, ya est¨¢ aqui. -respondi d¨¢ndole una r¨¢pida mirada a Juli¨¢n, que aprovech¨® para revisar su celr. -?Has dicho vuelo? ?De donde es? ?No piensas decirme ni su nombre? -pregunt¨¦ con curiosidad, pues desde el momento que me inform¨® que encontr¨® el socio perfecto, no ha querido darme m¨¢s detalles. Si no fuera porque es rendado por mi primo, estuviera desconfiando de ese sujeto en este momento. -Lo sabr¨¢s cuande lo veas. Solo maba para informarte raz¨®n de mi retraso, te dejo. -y sin esperar una respuesta de mi parte, finaliz¨® mada dej¨¢ndome con pbra en boca. ?C¨®mo se le ocurria hacerme esto? ?Por qu¨¦ tanto misterio con ese hombre? ?Deberia saber toda informaci¨®n de persona con que iba a asociarme! -?Todo bien? -Juli¨¢n pregunt¨® preocupado, al ser testigo de mi desesperaci¨®n despu¨¦s de colgar mada y no era para menos, estaba fulminando con mi mirada al celr,o si de esa manera le hiciese saber a Vincent que no estaba contenta con ¨¦l. Tom¨¦ una bocanada de aire para calmarme y cuando me recuper¨¦, mir¨¦ a Juli¨¢n con una sonrisa casi imperceptible, mientras dejaba el tel¨¦fono sobre mesa. -Vincent tardar¨¢ un poco, ahora soy yo quien debe disculparse. -dije avergonzada, pues Juli¨¢n estaba sacando tiempo, dejando a undo un proyecto tan importante para su carrera y lo estaba perdiendo por el retraso del socio misterioso. ¡ª No te preocupes, siendo asi, aceptar¨¦ una taza de caf¨¦. -asenti con mi cabeza ante su petici¨®n y de inmediato se lo pedi a Jack, de paso le pedi un t¨¦ de valeriana para calmar los nervios y el estr¨¦s que me estaba causando todo este asunto. ?Treinta minutos! Treinta minutos y Vincent no aparecia. No haba donde meter mi cara de verg¨¹enza, por tener a Juli¨¢n sentado por tanto tiempo. Al menos logramos distraernos. conversando de los nes que tenia con mi empresa ys cboraciones con marcas reconocidas que depositaron toda su confianza en mi, aun sabiendo que esto apenas estabaenzando. ¨D Me he enterado de que vas a casarte de nuevo. -abri mis ojos con sorpresa cuando Juli¨¢n mencion¨® aquello con ojos afligidos, despu¨¦s de dar por terminado el tema delnzamiento.All content ? N/.?vel/Dr/ama.Org. Aquello fue una peque?a mentira que le segui a Alexander para cerrarle boca a Paul, pero no imagin¨¦ que fuese a llegar a oldos de otras personas, aunque debi suponerlo, teniendo en cuenta que Juli¨¢n trabajaba actualmente en cboraci¨®n con Doinel. Ahora no sabia si negarlo o si debia continuar con mentira hastas ¨²ltimas consecuencias, Como si fuera un mgro del cielo, puerta de s de juntas se abri¨®, impidiendo que le diera una respuesta a Juli¨¢n, Ya no estaba tan descontenta con Vincent, me ha salvado de una inc¨®moda situaci¨®n. -Buenos dias. Sr. Ferrer,mento tardanza. -me levant¨¦ de mi asiento, quedando de pie en mi lugar con una leve sonrisa para por fin conocer al hombre misterioso, aunque no lo ve¨ªa por ning¨²ndo. -?D¨®nde est¨¢? No me digas que no vino contigo, porque¡­ -dej¨¦ pbra en el aire cuando Vincent me interrumpi¨® alzando una mano en el aire. -Calma. -?calma? ?me estaba pidiendo calma a estas alturas? Ni siquiera el t¨¦ de valeriana logr¨® calmarme, ?c¨®mo me pide que me calme, si ha llegado solo a s de juntas?-Sarah, Sr. Ferrer, les presento al futuro socio. Adnte. -Vincent retrocedi¨® para dirigirse a persona que, sin saberlo, estaba al otrodo esperando a que lo invitaran a pasar. Me exasperaba tantos rodeos por parte de Vincent, al presentar a aquel desconocido, cuando habia demorado m¨¢s de treinta minutos en llegar. Un hombre alto, pelinegro, con tez tan p¨¢lidao nieve y ojos color miel, apareci¨® en mi campo de visi¨®n, caminando con ayuda de un bast¨®n, sorprendi¨¦ndome porpleto. Qued¨¦ petrificada en mi lugar con los ojos abiertos de par en par y cubriendo misbios cons manos, al reconocerlo en cuesti¨®n de segundos, mis piernas quearon en el siguiente segundo, logrando que me sentara de golpe en si, es que no daba cr¨¦dito a lo que estaba viendo. ?Qu¨¦ hacia el aqu¨ª? ?Este era el socio misterioso del que Vincent no podia darme informaci¨®n? No puede ser. Sus ojos color miel se cruzaron con los mios y ni siquiera pude parpadear cuando una aut¨¦ntica sonrisa se dibuj¨® en su rostro,o si estuviera feliz de verme, su mirada reflejaba emoci¨®n del momento y yo no sabia nio sentirme. Debo estar alucinando, si, eso es, el estr¨¦s y los problemas me estaba jugando una m pasada. -Sr. Alexander, ?qu¨¦ le ha pasado?-Juli¨¢n pregunt¨® entre confundido y preocupado al ver a aquel hombre con su impecable traje, entrar de aque manera, por supuesto que no tenia ni menor idea de lo que estaba pasando. La mirada del pelinegro dej¨® mi rostro para posarse en Juli¨¢n y estir¨® su mano hacia el con seguridad, con una expresi¨®n en su rostro que no pude descifrar, tal vez sea porque le causaba gracia repentina pregunta de Juli¨¢n Ferrer. ¨C Usted debe ser Juli¨¢n Ferrer, un gusto conocerle, soy Alexis Lancaster. -en cuanto escuch¨¦ su voz profunda, muy diferente ao lo recordaba, cal en cuenta que esto no era producto de mi imaginaci¨®n y que, efectivamente, el hombre que estaba de pie estrechando mano de Juli¨¢n, era Alexis. No pude evitar mirarlo detenidamente de pie a cabeza, sin perderme el m¨¢s minimo detalle. Pronto, una emoci¨®n indescriptible se aloj¨® en mi pecho, sac¨¢ndome de aquel estado de shock en el que me encontraba, al verlo tan recuperado, al verlo de pie con un mejor semnte. ?C¨®mo era eso posible en tan poco tiempo? Sr. Lancaster, le pido me disculpe por confusi¨®n, por un momento pens¨¦¡­ Olvidelo. El gusto es mio. -Juli¨¢n le respondi¨® antes de soltar su mano y volvi a levantarme de mi asiento cuando me recupere porpleto. Tuve que desviar vista hacia Vincent, rem¨¢ndole con mirada por todo esto, se suponia que mi empresa no estaria rcionada con LC y me habia traido al gemelo de Alexander, ahora entendia porque no quiso decirmelo antes. No se preocupe, no es el primero que me confunde con Alexander. -dijo Alexis con amabilidad y volvi¨® a mirarme sin perder el brillo en sus ojos. -Sarah Doinel, no se imagina cuanto me alegra volver a ve. me habl¨® mientras se acercaba con paso lento apoy¨¢ndose en su bast¨®n. Yo¡­ yo¡­ Dios, Alexis, mirao ha evolucionado tu recuperaci¨®n, tambi¨¦n me alegro de verte y m¨¢s en este estado, qu¨¦ gran sorpresa me has dado. -mi voz inestable apenas salia, pues ni siquiera sabia qu¨¦ decirle ¨C Las terapias han sido muy favorables y he puesto de mi parte. ?Un abrazo de bienvenida? -su pregunta me tom¨® desprevenida, sin embargo, edi cuando abri¨® sus brazos esperando por ese abrazo, Di un par de pasos, los suficientes para llegar hasta ¨¦l y recibirlo en un delicado abrazo con los ojos cerrados y con miedo destimarlo, inconscientemente, aspir¨¦ el aroma de su costoso perfume que era muy diferente al de su hermano, pero no podia negar que me agradaba sensaci¨®n de nuestro primer abrazo. Bueno, ya que estamospletos, podemosenzar con reuni¨®n. voz de Vincent interrumpi¨® el r¨¢pido abrazo. -Tomen asiento, Sarah y yo les explicaremos propuesta para asociaci¨®n, as¨ª como los riesgos y beneficios, luego, pueden tomarse el tiempo que crean necesario para estudiarlo y tomar una decisi¨®n. Vincent ayud¨® a Alexis a tomar asiento y m¨¦ su atenci¨®n con un carraspeo de garganta. -Disc¨²lpennos un segundo, debo conversar antes con Vincent. -arrastre a mi primo lejos de mesa y lo mir¨¦ con cara de pocos amigos. ?Alexis Lancaster? Quedamos en que L&J no se rcionaria con Lancaster Collection, ?por qu¨¦ no me lo consultaste antes? Ah, no, no me digas, esto fue idea de Alexander, ro,o no lo acept¨¦o socio, acudi¨® a su hermano. -le rem¨¦ en voz baja para que el par de hombres sentados a nuestras espaldas no lograran escucharnos y Vincent tom¨® una bocanada de aire. Si te lo decia no ibas a aceptar, Alexis no se asociar¨¢ en representaci¨®n de LC, sino por su propia cuenta, no es lo mismo. Adem¨¢s, el caso de Alexis es casi igual al de Juli¨¢n y al tuyo, ¨¦l est¨¢ comenzando de cero, est¨¢ recuperando su vida. ?No son esas personas ejemres cons que quieres trabajar? sus pbras, aunque no me convencian del todo, me hicieron cambiar perspectiva de inesperada presencia de Alexis. -Comencemos con reuni¨®n, estoy seguro de que aceptar¨¢n asociarse. Despu¨¦s de unos minutos en silencio, asenti con mi cabeza, despu¨¦s de todo, Alexis viaj¨® en esas condiciones desde New York, seria muy grosero de mi parte hacerle tal desnte. Ambos volvimos a la mesa para iniciar presentaci¨®n de propuesta. Espero no arrepentirme de esto. Despu¨¦s de unrgo tiempo, en el que nos encargamos de informar y resolvers dudas de Juli¨¢n y Alexis, le entregamos a cada uno un folder para que se tomaran el tiempo que creyeran necesario para estudiar los pros y contras, teniendo en cuenta que era una marca nueva, debian tomar todas sus precauciones. ¨C Felicitaciones, Sarah, me parece muy buena propuesta de no solonzar linea de ropa,s proyiones a futuro me parecen by prometedoras. Yo acepto asociaci¨®n.-me qued¨¦ hda en mi asiento cuando Alexis acept¨® al terminar presentaci¨®n, sin detenerse a pensar en el riesgo que podria correr al depositar su confianza en una marca que apenas estabaenzando. Por supuesto que los beneficios eran muy buenos, pero en dado caso que no sea lo que esperaba, p¨¦rdida seria muy grande. Yo tambi¨¦n acepto, si bien existe un margen de riesgo, con el aporte y experiencia de cada uno disminuiremos ese margen, L&J ser¨¢ un ¨¦xito. -mi coraz¨®n dio un vuelco y emoci¨®n por poco se desborda de mi pecho porque ambos estaban de acuerdo con ser parte de mi empresa. Me resultaba dificil de creerlo. Entonces, no se diga m¨¢s, cerramos el trato. ¨CVincent habl¨® por mi, al darse cuenta de que estaba at¨®nita, sin ser capaz de mover un solo m¨²sculo. Pronto, sali de aquel estado, al escuchar el tono de mada de mi celr. Mi pulso se aceler¨® y respondi r¨¢pidamente mada al ver el nombre en panta. Sr. Richman, estaba esperando su mada. -fue lo primero que dije sin antes saludar, no ten¨ªa ¨¢nimos de ser cordial en este momento. Lostidos de mi coraz¨®n se aceleraron al escuchars pbras decididas del Sr. Richman. Sra. Doinel, tengo una gran parte des pruebas que incriminan a los Dubois en muchos de sus crimenes. ?Podemos vernos? Chapter 99 Chapter 99 La mejor actriz para el mejor espect¨¢culo. Comenzaba a desesperarme con cada segundo que transcurria sin que me avisaran de llegada del abogado Richman a Vi Doinel, donde acordamos vernos despu¨¦s de finalizar mada, asegur¨¢ndome que tenias pruebas que necesit¨¢bamos, mis abogados tambi¨¦n estaban a espera y me sentia avergonzada por el gran retraso del Sr. Richman. -Les pido una disculpa, volver¨¦ a marle. -me disculp¨¦ mis abogados que no parec¨ªan contentos con el tiempo que estaban perdiendo sentados en el sof¨¢ del despacho sin hacer m¨¢s que mirarnoss caras. Con el celr en mano, sali al pasillo sin saber donde meter cara de verg¨¹enza. Tom¨¦ una bocanada de aire, en un intento por no enloquecer con todo este asunto, no habia motivos, ¨¦l me asegur¨® que estaria aqui y aunque haya pasado m¨¢s de una hora, seguia esper¨¢ndolo, por lo menos una se?al de humo o una paloma mensajera. Estaba siendo muy optimista. Le marqu¨¦ a su n¨²mero por s¨¦ptima vez y esper¨¦ esperanzada a que contestara, pues su tel¨¦fono estaba encendido, eso era lo que me daba una pizca de tranquilidad, sin embargo,enzaba a dudar al no obtener respuesta. Estoenzaba a superarme. Tuve que evitar con todas mis fuerzas, quejarme en voz alta por ese abogado de papel, pero fue inevitable dar unos saltos de frustraci¨®n en mi lugar, mientras lenzaba dagas con los ojos a panta de mi celr,o si este tuviera culpa de mi m Suerte. Mam¨¢, ?te sientes bien?-escuch¨¦ adorable voz de Trist¨¢n detr¨¢s de mi y me recuper¨¦ de inmediato para que no me viera en este estado de desesperaci¨®n. Sus ojos llenos de inocencia me miraban con curiosidad, lo que me daba a entender que habia presenciado mi peque?o ataque. Esboc¨¦ una sonrisa en mi rostro, fingiendo que hace un momento no estaba a punto del cpso y me agach¨¦ a su altura. Si, cari?o, estoy bien. ?Qu¨¦ haces aqui? ?No deberias estar en tus ses con Maga? No me digas que te has escapado, -cambi¨¦ de tema r¨¢pidamente, evitando que dijera una s pbra por ver a su madre en de aquel modo. -Maga me est¨¢ preparando chocte caliente porque estoy aprendiendo a contar, ?quieres que te cuente?-pregunt¨® de una manera tan adorable, que seria un delito negarme, mientras me contaba los n¨²meros del uno al diez con ayuda de sus dedos, no dejaba de maldecir a los Dubois, porque en este momento deberia estar disfrutando todo lo que mi hijo tenia para ense?arme, no esperando a un imb¨¦cil que seria pieza ve para que todo volviera a su lugar. ¨C Ni?o Trist¨¢n, aqui est¨¢. Disculpeme, Sarah, s¨¦ que pidi¨® que no molestaran mientras estuviera reunida en el despacho. -Maga apareci¨® con el chocte caliente que prepar¨® para Trist¨¢n, interrumpiendo su conteo. No se preocupe, no importa si se trata de mi hijo. -dije sincera, pues, aunque haya sido casual y por muy poco tiempo, ver a mi hijo logr¨® calmarme. ¨C De igual manera, lo llevar¨¦ a retomar sus ses. Vamos, Trist¨¢n. -asenti con mi cabeza y dej¨¦ un beso en frente de mi hijo, sin embargo, sus peque?os brazos me rodearon torpemente por el cuello, regal¨¢ndome un abrazo que no sabia que necesitaba hasta este momento. All content ? N/.?vel/Dr/ama.Org. Te amo, mam¨¢. -una enorme sonrisa apareci¨® en mi rostro y lo apretuje en mi pecho para darle muchos besos que provocaron su tierna risa. -Te amo con mi vida. -dije cuando lo solt¨¦ y se fue alegre junto a Maga, volviendo a sus actividades. Solt¨¦ un suspiro mientras miraba a mi hijo hasta desaparecer de mi vista. Definitivamente, Trist¨¢n es mi mejor calmante, pero su efecto no fue tan duraderoo hubiese querido, pues de inmediato record¨¦ que el abogado seguia sin aparecer y le marqu¨¦ tres veces m¨¢s. Decidi caminar hasta salida,o si lo fuese a encontrar afuera en cualquier momento, sin dejar de marcarle. Un auto se detuvo en entrada de casa y una sensaci¨®n de alivio me envolvi¨® porpleto, pero se esfumo tan prontoo vino, al ver que se trataba de Abby que lleg¨® en el auto de Basti¨¢n. Mi amiga frunci¨® el ce?o con confusi¨®n al verme y sabia lo que estaba pasando por su mente. -?Qu¨¦ haces ahi? ?No se supon¨ªa que des estar con¡­7-Abby dej¨® pregunta en el aire al caer en cuenta que Basti¨¢n estaba presente y su ce?o se rj¨®o si hubiese entendido porque estaba aqui, en vez de estar encerrada en el despacho por quien sabe cu¨¢ntas horas con Richman y mis abogados, tal yo se lo habia dicho hace una hora cuando sali¨® a encontrarse con Basti¨¢n. -No me digas. Asenti con cabeza, confirmando lo que no pod¨ªa decir en voz alta y se acerc¨® apresurada a mido, dejando a Basti¨¢n en el auto, quien sacaba despreocupadamente unas bolsas depras del asiento trasero. -No ha llegado y no responde a mis madas. -le inform¨¦ en voz baja y con angustia alojada en mi pecho. -Tengo un mal presentimiento, Abby. Una de dos; se arrepinti¨® o tu familia se enter¨® y¡­ Dias, no lo quiero ni imaginar. -hice mi mayor esfuerzo por ocultar preocupaci¨®n ante Basti¨¢n, esfumando de mi cabezas im¨¢genes nada agradables del abogado. -Estamos volviendo al punto de partida, Abby. Ese hijo de¡­-Abby no pudo ocultar su frustraci¨®n, pero se detuvo a tiempo al ver que Bastian se acercaba cons bolsas en sus manos. No, no, no, No nos adntemos a los acontecimientos, vamos a averiguarto en este mismo instante. De todos modos, si es que se arrepinti¨®, lo haremos arrepentirse realmente con grabaci¨®n que tenemos de ¨¦l, de algo nos debe servir, que se pudra en c¨¢rcel por c¨®mplice. Sarah, est¨¢s m¨¢s regia que nunca. voz de Basti¨¢n nos hizo car y actu¨¦ con naturalidad separ¨¢ndome de Abby con una sonrisa forzada. ?Regia? Si, sobre todo hoy que estaba al borde de locura porque nada estaba saliendoo lo esperaba. ?De d¨®nde sali¨® esta m racha? Qu¨¦ cosas dices, Bastian, estoy igual que siempre, dije sin dejar de sonreir y haciendo un gran esfuerzo para que no apareciera un tic nervioso en mi ojo, aunque mis mejisenzaban a entumecerse de tanto sonreir ¨C Bastian, lo siento, no podremos seguir trabajando en lo nuestro por ahora, debo resolver un asunto de car¨¢cter urgente con Sarah, te parece si te busco en tu casa cuando est¨¦ libre? Abby habl¨® ¨¢ndome por sorpresa y mire indiscretamente sin ser capaz de dejar de sonreir. No tenia ni menor idea de lo que su loca cabeza estab neando, ni siquiera se tom¨® el tiempo de ntearme lo que pasaba por su mente y me preocupaba todo lo que venia de e a estas alturas, era arriesgado, todo podria empeorar si d¨¢bamos un paso por impulso. -ro, Abby, despu¨¦s de todo me est¨¢s haciendo un favor. -Bastian edio, despu¨¦s de unos segundos en los que nos examin¨° r¨¢pidamente con mirada. -Est¨¤ todo bien, ?cierto?-asenti efusivamente con cabeza ante su pregunta, fingiendo que no pasaba nada fuera de lo¨²n. -?Por qu¨¦ no iba a estarlo? Son asuntos de mujeres. Te veo luego, Ah, me quedo conspras, gracias-Abby le quit¨®s bolsas des manos sin ning¨²n cuidado, dejando a Basti¨¢n preocupado y confundido; sin embargo, se marcho sin decir una pbra. -?Me puedes decir qu¨¦ es lo que piensas hacer?-pregunt¨¦ entre dientes, siguiendo a Bastian con mirada y conservando sonrisa gracias a mis mejis que seguian tensas. ¨C Dejos bolsas en habitaci¨®n y nos vamos, te cuento en el camino.-respondi¨® cuando el auto de Basti¨¢nenz¨® a alejarse y su mirada se detuvo en mi rostro antes de dar un paso hacia el interior de casa.-Borra esa sonrisa, das miedo. Tan prontoo Abby desapareci¨® escaleras arriba, corri hasta el despacho para disculparme con mis abogados y pedirles que pospusi¨¦ramos reuni¨®n con el Sr. Richman, fueronprensivos a pesar del tiempo que les hice perder y se marcharon de inmediato, no perdi m¨¢s tiempo y sali a preparar el auto mientras esperaba a Abby. Despu¨¦s de escuchar el n de Abby en el camino y de seguir mando al Sr. Richman sin ¨¦xito alguno, me estacion¨¦ afuera del edificio y no pude evitar echarle un vistazo con nostalgia antes de salir del auto al mismo tiempo que mi amiga. No me van a dejar entrar. -dije por en¨¦sima vez, siguiendo los pasos de mi amiga a entrada del imponente edificio, recordando que yo misma decidi no volver a pisar este lugar mientras ese infeliz estuviera al frente de mi empresa. -No se ver¨¢ creible. Me desespera tu negatividad, ro que se ver¨¢ creible. Vas a visitar a tu prometido, cuando Paul se entere que est¨¢s en empresa no va a dudar en ir a buscarte y es ahi donde entraremos en i¨®n. - el n sonaba perfecto de losbios de Abby, pero no podia dejar de pensar en los obst¨¢culos que nos encontrariamos en el camino, sin contar con el estr¨¦s que me ha estado torturando desde ma?ana, no estaba segura si esto seria un impedimento o m¨¢s bien era favorable para el espect¨¢culo que ibamos a dar. Al entrar a recepci¨®n de Doinel, senti un escalofrio que me recorri¨® de pie a cabeza y los recuerdos que tenia en este lugar aparecieron inmediatamente, formando un nudo en mi garganta. Seguia sin saber c¨®mo es que mi padre cay¨® en su trampa y lo peor de todo es que no tenia ni menor idea de c¨®mo recuperar empresa, habia agotado todos mis recursos buscando una soluci¨®n, era pr¨¢cticamente imposible, ¨²nica manera era que Paul me devolvieras iones por su propia cuenta y no lo haria sin un inter¨¦s de por medio. La entrada no fue un problema, pues seguia siendo ionista, adem¨¢s, tenia una buena rci¨®n con los empleados, sin embargo,s inseguridades aparecieron cuando llegamos al piso donde llevariamos a cabo el n. Despu¨¦s de preguntarle a Cristina por su jefe, e nos indic¨® que estaba en el taller asignado a LC, donde lo encontr¨¦ concentrado inspionando el minucioso trabajo de su dise?adora y me sorprendi al ver ques modelos de prueba ya estaban usando los dise?os de coli¨®n. Alexander se tom¨® muy en serio lo de terminar cboraci¨®n antes de tiempo. ¨C Solo debes corregir el peque?o error, el resto va bien. -le dio indicaciones a su dise?adora y sonrei al ver lo imperturbable yprometido que estaba con su trabajo. -?D¨®nde est¨¢ M¨®nica? Es el ¨²nico vestido que falta por probar, ?piensa llegar todos los dias a hora que se le d¨¦ gana? Esto no lo puedo tolerar, est¨¢ retrasando el trabajo, si no llega en diez minutos buscaremos su reemzo, esto no es un juego, ?estamos jugando? ?No estamos jugando! -vale, corrijo lo de imperturbable. Uh, no conoc¨ªa ese car¨¢cter de tu exesposo. Si no lo conociera, pensar¨ªa que es un ser despiadado y sin una pizca de amabilidad. -Abby susurr¨® a mido y estuve de acuerdo con e, sin embargo, llegaba a entender a Alex. No debe ser f¨¢cil para ¨¦l trabajar en el mismo lugar que Paul, con presi¨®n de terminar cboraci¨®n lo m¨¢s r¨¢pido posible y sin contar con que vivia con el miedo constante de que ese desgraciado nos hiciera da?o, de alguna manera se sentia responsable de los problemas que me rodeaban. Necesit¨¢bamos un respiro. ¨C Mira, Alexander, ya estoy cansada de har con e para que cum con su horario y ya sabes qui¨¦n es el ¨²nico que puede hacer algo al respecto, no puedes echar, adem¨¢s, nos quedariamos sin modelo de prueba y no seria mejor idea a estas alturas. dise?adora habl¨® serena, sin dejar de prestar atenci¨®n a los vestidos,o si ya estuviera acostumbrada al car¨¢cter de Alexander, este -¨²ltimo se pellizc¨® el puente de nariz, luciendo fastidiado por respuesta de mujer. -Lo ¨²nico que puedes hacer ahora es rjarte y esperar a M?nica, ?sabes? ma a Sra. Doinel, es ¨²nica que logra cambiar ese humor. Ay, pero si no hace falta que mes, est¨¢ aqu¨ª. Le regal¨¦ una amable sonrisa a dise?adora que inesperadamente pos¨® sus ojos en mi con emoci¨®n y Alexander se paraliz¨® antes de soltar su nariz y mirar hacia donde mujer estaba mirando. Sus ojos dejaban ver lo confundido que estaba por mi presencia, pero no fue impedimento para que lasisuras de susbios se curvaran en una leve sonrisa. Al parecer era cierto, yo logr¨¨ cambiar su estado de ¨¢nimo. -Vuelvo enseguida. -su voz sonaba m¨¢s suave que hace un momento y no esper¨® respuesta para acercarse sin dejar de mirarmeo si fuera una alucinaci¨®n. -Mi hada, ?qu¨¦ haces aqu¨ª? -pregunt¨® llegando a mido y no pude evitar soltar una leve y silenciosa risa por su cambio tan dr¨¢stico. -?Mi hada? ?Qu¨¦ se de magia tienes, Sari? Acabas de convertir a un ogro en el hombre m¨¢s dulce. ?Me das receta? Necesito ver si funciona en un donju¨¢n reservado. -mir¨¦ con cara de pocos amigos a Abby y e hizo una se?a de cerrar su boca con ve. -Lo siento si he llegado en un mal momento, yo¡­ -Has llegado en el mejor momento, no sabes cu¨¢n estresado me tiene esta cboraci¨®n, pero verte me ha aliviado. -Alexander me interrumpi¨® justo cuando le iba a decir el prop¨®sito de mi visita y un hormigueo se aloj¨® en mi pecho al escuchar sus pbras mientras una sonrisa se dibujaba en mi rostro sin poder evitarlo. -?Est¨¢s bien? ?Trist¨¢n est¨¢ bien? -Alexander pregunt¨® con preocupaci¨®n, mientras posaba sus c¨¢lidas manos en mi cintura, dejando una agradable sensaci¨®n por donde tocaba. Abby sali¨® del taller y supe que lo hizo para evitar soltar unentario por el cambio de humor de Alexander. Abri boca para responderle, pero mis pbras fueron interrumpidas por aque voz que me desagradaba, sin embargo, ignor¨¦ el mal sabor de boca y me concentr¨¦ en ejecutar el n al pie de letra, pues logramos captar atenci¨®n de Paul, tal yo Abby lo predijo. ¨C ?T¨² qu¨¦ haces aqui? ?No deberias estar con tu mejor amiga por siempre? -me gir¨¦ para mirar a Abby, quien se frot¨® el dedo en frente. Esa era se?al, -?Mejor amiga? Ja, no podr¨ªa ser mejor amiga de una heredera mimada que tiene todo lo que quiere con solo chasquear los dedos. Ah, con que ahi est¨¢s, Sarah Doinel, ven aqui y da cara hip¨®crita, no te escondas detr¨¢s de tu infiel exesposo. -Abby habl¨® fingiendo estar enfurecida conmigo y sonaba tan real, que si no supiera verdad, creeria que haba en serio. La mejor actriz para el mejor espect¨¢culo. -?Me puedes decir lo que est¨¢ pasando? ?Por qu¨¦ est¨¤ diciendo eso? No estaba asi hace un momento, ?qu¨¦ est¨¢n neando? ¨C Alexander pregunt¨® evidentemente confundido en voz baja y lo mir¨¦ con una sonrisa tranquilizadora. ?Recuerdas que te segui el juego delpromiso? Necesito que hagas lo mismo en este momento y no vayas a separarnos. -le respondi tranqu y su ce?o se frunci¨®,o si no pudiera entender lo que acababa de decirle. -?Separa? ?De qu¨¦ has? Sarah, noetas una locura, por favor. Si es lo que estoy pensando¡­ -mantuve mi sonrisa por unos segundos m¨¢s, antes de girarme con expresi¨®n seria hacia la Abby desquiciada en medio del pasillo, dejando a Alexander con pbra en boca. -Sarah, Sarah, no. Qu¨¦ience i¨®n. Chapter 100 Chapter 100 Dolorosa estrategia. Bajo atenta y curiosa mirada de Paul, quien se notaba sorprendido por mi presencia o tal vez pors pbras de su hermana, camin¨¦ pisando fuerte con mis tacones, con una gelida sonrisa llena de indiferencia, mientras miraba despectivamente de pie a cabeza a Abby queenzaba a sonrojarse ¡°enfurecida¡±. No tengo porque esconderme, ?acaso me estas siguiendo? Creo que fui lo suficientemente ra en decirte que no queria volver a verte en mi vida,drona. -escupi fingiendo frialdad y desprecio, pero sin abandonar serenidad que me caracterizaba, estaba insultando de manera sutil a mi amiga, sin necesidad de sobreactuar, pues necesitaba que se viera lo m¨¢s creible posible. -?Ladrona?-Abby solt¨® una risa sin gracia y mir¨® a su hermano incr¨¦d, pero lo hizo principalmente para ver su rei¨®n que seguia siendo misma, nos miraba con sorpresa y sin entender que era eso lo que pas¨® entre nosotraso para que nos trat¨¢semos de esa manera. Pronto me di cuenta de que los curiosos estaban alrededor de nosotras, mirando escena mientras disimban estar trabajando, aunques modelos de prueba y dise?adora de LC estaban siendo muy indiscretas al chismosear en toda entrada del taller. ?Vas a seguir negando que fuiste t¨², quien se rob¨®s joyas de caja fuerte? acus¨¦ directamente y la mirada escudri?ante de Paul se detuvo en el rostro de Abby esperando una respuesta, e volvi¨® a mirarme con boca abierta, mostr¨¢ndose indignada. -?Tienes pruebas de ello? No soy ¨²nica que vive en tu casa. -Abby se defendi¨® ech¨¢ndole culpa a las dem¨¢s personas que se quedaban en Vi y me cruc¨¦ de brazos con una sonrisa sin gracia. No, pero si ¨²nica que se sabebinaci¨®n, pero, ?ro! ?Qu¨¦ se puede esperar de una Dubois? Confi¨¦ en ti, te abris puertas de mi casa aun sabiendo que tu familia se rob¨® mi empresa y terminas siendo unadrona igual que ellos. -los murmullosenzaron a escucharse detr¨¢s de mi y Abby se mostr¨® m¨¢s enfadada que desde un principio, expresi¨®n de enojo de Paul me confirmaba que se estaba creyendo todo y le hice se?a a Abby, para que supiera que deberiamos dar el siguiente paso. -Ten cuidado con lo que dices, tar¨¢nt ponzo?osa, aqui nadie se ha robado nada, los Dubois somos personas honestas y honorables, si Paul tiene empresa en su poder es porque lo ha conseguido con su esfuerzo. Fui tan tonta al desconfiar de ¨¦l y dejar a mi familia por una falsa amistad. Qu¨¦ se puede esperar de una mujer que vuelve con un hombre que enga?¨® con su supuesta amiga. s pbras de Abby se subieron de tono, logrando que en el rostro de Paul se dibujara una sonrisa casi inexistente. Alexander se acerc¨® a mido y abri¨® su boca para har o tal vez defenderse de los insultos de mi amiga, pero levant¨¦ mi mano en el aire, haciendo que se tragara lo que iba a decir o terminaria arruinando el teatro que armamos. Alexander no tiene nada que ver en esto, es mi problema y no tienes derecho a meterte en mi vida. ?Sabes? No me extra?ar¨ªa que seasplice de Paul en todo este enga?o. ?Bravo! -le audi en la cara y e dio un paso desafiante hacia mi. -Lograron robarmet empresa ys joyas de mi familia, ?qu¨¦ sigue? ?Van a robarme Vi? Eres unadrona mugrosa. -Ay, por favor, vas a seguir defendiendo al santo de tu exmarido. Es un infeliz, un infiel que lo ¨²nico que hizo fue enga?arte quien sabe con cuanta mujer se le cruz¨® por al frente. Y si vas a seguir acus¨¢ndome sin pruebas, le pedir¨¦ a seguridad que te eche de mi empresa, no tienes nada qu¨¦ hacer aqui. Te crees mucho porque volver¨¢s a ser Sra. Lancaster, qu¨¦ pena me da lo bajo que has caido. ¨C me abnc¨¦ sobre e para tirar de su cabello sinstima, pero unos brazos me impidieron lograr mi objetivo. Lenc¨¦ una filosa mirada a Alexander, pero no logr¨® verme pues estaba mirando horrorizado a Abby por lo que acababa de decir. ?Es que acaso no entendi¨® lo que le dije? -Abby, ?qu¨¦ est¨¢s diciendo?-pregunt¨® un confundido Alexander, que todav¨ªa no se daba cuenta que esto era pura actuaci¨®n, a pesar de que hace unos minutos le dije que me siguiera el juego. Debia alejarlo y mantenerlo con boca cerrada, y lo primero que se me ocurri¨® para lograrlo, fue pisar su pie para que por fin me mirara a cara, antes de que se quejara del dolor, entendi¨® lo que le queria decir con mirada y me solt¨®. No, Abby, no, est¨¢s equivocada, no es porque sea Sra. Lancaster, es porque soy Sarah Doinel y esto es para que me respetes. no esper¨¦ un segundo m¨¢s y estamp¨¦ palma de mi mano contra su meji tom¨¢nd por sorpresa, dejando todo el pasillo enpleto silencio, tard¨¦ en caer en cuenta que el n era tirar de nuestro cabello sin fuerza para nostimarnos en serio y lo habia jodido todo al golpea de verdad. Me estaba tomando muy en serio mi papel. Abby, quien se qued¨® paralizada tocando su mejistimada, me mir¨® con los ojos abiertos de par en par y me senti miserable por habe golpeado cuando no hamos quedado en eso, esto se me sali¨® des manos. No lo puedo creer. -dijo at¨®nita y sabia que se referia a que habiastimado. -Has cruzado el limite, pero gracias, hace a?os queria hacer esto. -vis intenciones en su mirada y me prepar¨¦ mentalmente para recibir bofetada de regreso, era lo minimo que merecia por dar pie a que situaci¨®n se saliera de control. Me miro de arriba abajo fingiendo autosuficiencia y le dio una mirada divertida a Paul, antes de volver su vista hacia mi con una ceja enarcada, reflejando maldad que necesitaba para terminar de convencer a su hermano de que iba en serio y para demostrarme lo vengativa que puede llegar a ser. Iba a doler, ya lo veia venir. Ya no estaban de acuerdo con esta dolorosa estrategia. Mi rostro se gir¨® con fuerza, cuando su mano impact¨® mi meji, dej¨¢ndome tan adolorida que mis ojos se cristalizaron. Dios mio, me devolvi¨® con el doble de fuerza, por poco me deja sin rostro. -?Ya basta! -Alexander habl¨® con evidente angustia y lo alej¨¦ con una mano cuando estuvo a punto de acercarse a mi, esto aun no acaba. ?T¨² cate! -Abby le grit¨® a Alexander y le hizo una disimda se?a para que dejara de meterse, entonces, se arregl¨® el cabello mientras volvia a meterse en el papel. -Eso es para que entiendas que no te quiero en mi empresa. L¨¢rgate de aqui, intrusa. -alej¨¦ mano de mi meji y pude ver marca de mis dedos en el rostro de Abby, si asi le habia quedado a e, no queria ni imaginaro lucia -No te atrevas a darme ordenes, est¨²pida, a mi nadie me corre, que sobra aqui eres t¨², ¨²nica intrusa eres t¨². -volvi a levantar mi mano con intenci¨®n de golpear su otra meji, pero tom¨® mi mano en el aire y me mir¨® con suplicante. ¨C No, por favor, me arde meji. -susurr¨® tan bajo que apenas pude escucha, pero r¨¢pidamente le entendi, mir? disimdamente a Paul, que no parecia dispuesto a entrometerse en nuestra pelea, pero se notaba que lo estaba disfrutando. ¨C Desgraciado, Conmigo no te equivoques, esta empresa es m¨¢s mia que tuya. -Tira de mi cabello cuando te haga se?al.-le susurr¨¦ sin dejar que nadie se diera cuenta y me solt¨¦ de su agarre para reirme sin gracia. -Vete al diablo. -dije mir¨¢nd con desprecio de arriba abajo. -Vete t¨². -respondi¨® antes de pasarle su cartera a Paul, prepar¨¢ndose para cuando le hiciera se?al. -Entonces nos vamoss dos. -le dije mientras me frotaba el dedo en frente, d¨¢ndole se?al que estaba esperando. -Yo te mandar¨¦ primero, desgraciada. -Abby se baj¨® de sus tacones y se abnz¨® hacia mi tom¨¢ndome por cabeza, dando impresi¨®n de que estaba tirando de mi cabello, de inmediato, enred¨¦ mis dedos en su cabello y movi su cabeza de undo a otro sin llegar astima m¨¢s de lo que lo habia hecho, de un momento a otro, nos encontr¨¢bamos en el suelo sin dejar de forcejearnos. - Est¨¢ funcionando, ins¨²ltame. -?Ladrona infeliz!-grit¨¦ cuando e se sent¨® encima de mi y gir¨¦ mi rostro en el momento que fingi¨° darme una bofetada. -Hazlo mejor, dame una paliza, rompe mi vestido. -su susurro solo lo pude escuchar yo, pues ya est¨¢bamos rodeadas de los chismosos que presenciaban escena sin ser capaces de detenernos y que ni se atrevan. -?Divorciada cornuda! -nos giramos en el suelo, quedando e debajo de mi y arranqu¨¦ manga de su vestido de dise?ador. Hip¨®crita desgraciada, no debi confiar en ti, eres peor escoria que pueda existir. -le di un par de falsas bofetadas antes de seguir tirando de su cabello de undo a otro, mientras e se quejaba de dolor y se retorcia debajo de mi cuerpo. -?Bueno, ya! ?Piensa quedarse parado sin hacer nada? Ay¨²deme a separas. -unos brazos me rodearon por cintura y me alejaron del cuerpo de Abby, quienenz¨® a derramar l¨¢grimas sin parar, mientras su cuerpo tembao si estuviera muriendose de miedo. -?Por qu¨¦ iba a meterme? Mi hermana se sabe defender. -escuch¨¦ voz de Paul y supe que Alexander le habia remado a Paul por no hacer nada al respecto. -?Mirao dejaste mi vestido! Agarrenme que dejar¨¦ sin cabello. -Abby se levant¨® con mucha facilidad con el cabello echo un desastre y el vestido rasgado, y cuando estuvo por volver a atacarme, Alexander me alejo, dejando su cuerpo entres dos y recibi¨® bofetada que iba dirigida hacia mi. -?Ya! ?Se acab¨®! Sarah, v¨¢monos. -Alexander tom¨® mi cartera y uno de mis tacones que estaban tirados en el suelo y entrz¨® su mano con mia dispuesto a marciarse conmigo, pero le apret¨¦ mano para que se detuviera, no podia irme si Abby no decias pbras m¨¢gicas que ayudaria a conseguir informaci¨®n. ?Muy bien! Larguense de mi empresa. Pero eso s¨ª, Sarah Doinel, esto no se va a quedar asi. ?Te voy a demandar por levantarme falsos y por agresi¨®n fisica! ?Har¨¦ con mi abogado para que vayas a c¨¢rcel! ?Delincuente! ?Animal salvaje! ?Cornuda! ?Tarant ponzoriosa! -los gritos de Abby podrian escucharse con facilidad por todo el edificio, esas erans pbras que estaba esperando,s cuales sorprendieron a Paul, quien se acerc¨® a Abby con una sonrisa de mediodo en su rostro,o si hubiese lo m¨¢s sensato que haya escuchado de su hermana, ¨C Demandame todo lo que quieras, veremos quien sale perdiendo. -respondi con voz agitada yo si me importara muy poco que e fuera a demandarme. Pues es lo que har¨¦ en este momento. Paul, memos al abogado Richman, alguien tiene que darle un merecido a esta mujer. ?Y ustedes que hacen mirando! ?Vuelvan a su trabajo! -Abby estaba descontrda y le termin¨® gritando a los curiosos que seguian disfrutando del espect¨¢culo, logrando que todos volvieran a sus sitios mientras cuchicheaban en voz baja. Tom¨® los tacones del suelo. antes de que Paul rodeara por el cuello. ¨C Seria un honor para mi, hermana, vamos a encargarnos de esto. Sarah, te has metido en serio problemas, qu¨¦ salvaje. -Paul habl¨® con socarroner¨ªa y se fue junto a Abby en diri¨®n a oficina de presidencia, dej¨¢ndome en medio del pasillo, con ganas de que haya sido ¨¦l quien recibiera mis golpes. No s¨¦ qu¨¦ est¨¢ pasando, pero me debes una explicaci¨®n. Mirao te dej¨® esa loca. Te llevar¨¦ a casa. -Alexander habl¨® evidentemente molesto, mientras me ayudaba a ponerme el tac¨®n que me hac¨ªa falta y solt¨¦ un suspiro, rogando por dentro para que Abby lograra conseguir informaci¨®n. Necesit¨¢bamos saber si Paul desapareci¨® al abogadoo lo ha hecho con tantas personas. ahora. Ya lo entender¨¢s. -respondi siguiendo sus pasos, sintiendo un dolor en espalda del que no fui consciente sino hasta Las puertas met¨¢licas del elevador se abrieron y apareci¨® en mi campo de visi¨®n una mujer casta?a de ojos avenas que sonri¨® ligeramente al ver a Alexander. Sr. Lancaster. mujer salud¨® alegre a Alexander y enarqu¨¦ una ceja con irritaci¨®n mientras miraba de arriba a abajo en el momento que se acerc¨® a ¨¦l para abrazarlo, pero para mi sorpresa, ¨¦l detuvo a medio camino. ¨C Otra vez tarde, M¨®nica, le recuerdo que tiene un horario que cumplir y si le resulta tan dificil, no se moleste en pisar nuevamente el taller de LC, es un ultim¨¢tum. sonrisa de mujer se esfum¨® cuando escuch¨®s duras pbras de Alexander y una sensaci¨®n de satisfi¨®n se alojo en mi pecho. ?Pero, en qu¨¦ monstruo me estoy convirtiendo! Puede estar tranquilo, jefe, no te voy a far, estar¨¦ aqui puntual y disponible para cualquier cosa que necesite. volvi a mirar con una ceja enarcada al notar el tono coqueto y lleno de doble sentido con el que se lo dijo,o si yo no estuviera presente, pero al parecer fui ¨²nica en darme cuenta, pues Alexander sinti¨® ligeramente con cabeza. ¨C Para pr¨®xima sin abrazos, no le he dado confianza para hacerlo, ubiquese y vaya a trabajar. - dijo Alexander con voz g¨¦lida, antes de entrar al elevador conmigo, dejando a modelo at¨®nita en su lugar, con cara roja de verg¨¹enza, no podia negar que disfrut¨¦ mucho ve de aquel modo. Sr. Alexander, estar¨¦ puntual y disponible para cualquier cosa que necesite.-imit¨¦ voz de tal M¨®nica cuandos puertas del elevador se cerraron y Alexander me mir¨® divertido. -?Qu¨¦¡­7 Cari?o, ?est¨¢s celosa? -pregunt¨® esbozando una sonrisa de incredulidad y negu¨¦ r¨¢pidamente con mi cabeza. Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org. No estoy celosa, no te confundas, solo estoy sorprendida por su descaro. -me encogi de hombros rest¨¢ndole importancia y sus manos peinaron mi cabello con delicadeza antes de dejar un beso en mi frente. Y he puesto en su lugar, yo solo tengo ojos para una mujer y es madre de mi hijo. -dijo acariciando mis mejis y alc¨¦ los ojos. hacia los suyos para perderme en su mirada que se pos¨® en misbios antes de dejar un fugaz beso en ellos. -Mira c¨®mo te qued¨® meji, ?te duele? -pregunt¨® rozando sus dedos en piel que me qued¨® ardiendo, pero negu¨¦ con mi cabeza, despu¨¦s de todo, solo fue una boletada. Ya no respondi sin dejar de mirar sus ojos que parecian preocupados por mi herida. Por lo visto, el motivo principal del gran espect¨¢culo que dieron, es el Sr. Richman, ?no es asi? Abby lo mencion¨®. -suspir¨¦ pesadamente cuando me record¨® mi m suerte y asenti en respuesta. ¨C Ha desaparecido. Chapter 101 Chapter 101 La mejor noticia. De camino a Vi, no me pude guardar por mucho tiempo todo lo que ha pasado este dia que parecia tanrgo y pesado; empezando por mada del abogado Richman, reuni¨®n que acordamos con mis abogados para estudiars pruebas y repentina desaparici¨®n de este, Alexander demostr¨® su frustraci¨®n al golpear, sin ejercer mucha fuerza, el vnte del auto, no esper¨¦ para contarle el magnifico n de Abby. Y es que, debia dar un motivo para que e decidiera demandarme y asi contactarse con el abogado por medio de Paul. Qu¨¦ mejor que agresi¨®n fisica frente a sus narices, con muchas personaso testigos. Estando Abby a ss con su hermano, se encargar¨ªa de averiguar si sabia lo m¨¢s minimo de los nes del Sr. Richman o si estaba involucrado en su desaparici¨®n. Algo debia sacarle. Alexander no lucia contento con el n, pues no le gust¨® ni un poco verme en aque situaci¨®n y mucho menos que haya salido herida, y si no detuvo antes pelea, fue por mi petici¨®n, pero lo hizo cuando no pudo soportarlo m¨¢s. -Yo solo espero que Paul no se tome todo esto muy en serio y decida demandarte de verdad, sabemos que ¨¦l es muy capaz de eso y m¨¢s, con tal de verte destruida. -Alexander no tard¨® en dar su opini¨®n, aunque muy poco me preocupaba que Paul decidiera This content is ? N?velDrama.Org. demandarme, el saldria perdiendo con todo lo que hay detr¨¢s de esa cara de buena persona. No lo har¨¢, confia en Abby¡­ y en mi. -dije removi¨¦ndome en mi asiento al recordar un peque?o pero importante detalle. Abri mi boca para har sobre sorpresiva aparici¨®n de su hermano y su decisi¨®n de asociarse con mi empresa, pero Alexander se adnt¨® a har, interrumpiendo cualquier pbra que estaba por salir de mi boca. ¨C Y lo hago, pero Sarah, sabes que nos podria ir mal con un solo paso en falso, Paul no desperdiciaria cualquier oportunidad para darte un fuerte golpe y aprovecharse de ello, si ahora est¨¢ calmado es porque est¨¢ disfrutando de su nuevo juguete, empresa, no te pongas en bandeja de ta. -habl¨® con seriedad, sin apartar los ojos del camino, ya est¨¢bamos por llegar a vi. No lo s¨¦, desaparici¨®n de Richman no pinta nada bien, es muy extra?o, no dejaria su celr encendido si hubiese desaparecido y si Paul lo hubiese desaparecido, lo primero que haria seria destruir su tel¨¦fono para que no logren dar con su paradero, si hay algo que los Dubois han demostrado, es que son muy cautelosos, no dejan evidencias que los culpen directamente. Presiento que hay algo m¨¢s detr¨¢s de todo esto. me qued¨¦ pensativa tras el nteamiento de Alexander y es que tenia mucha l¨®gica, pero yo no estaria segura de ello, no me fio ni un poco de los Dubois. Por suerte, teniamos grabaci¨®n del abogado, aunque no sea una prueba contundente, pr¨¢cticamente afirmaba que habian delitos de por medio ys autoridades se encargarian de investigar hasta el fondo. Si, eso era lo que iba a hacer, no iba a quedarme de brazos. cruzados esperando que el abogado cum su pbra. Me qued¨¦ en silencio mientras Alexander estacionaba el auto y, al ver el auto de Vincent estacionado unos metros m¨¢s all¨¢, retom¨¦ el tema que estuve a punto de sacar, antes de que Alexander me interrumpiera. Alexis est¨¢ en Paris. dije directamente, mirando rei¨®n de Alexander al mencionar a su gemelo y su boca se abri¨® fingiendo estar sorprendido. -Ha decidido asociarse con mi empresa. -solt¨¦o si ¨¦l no estuviera enterado, aunque ya sabia que Alexander tenia mucho que ver con aquello. -?De verdad¡­7-su actuaci¨®n era tan m, que tuve que interrumpirlo, no me iba a tragar el cuento de que no sab¨ªa nada. -Alexander, dime verdad, no hace falta que finjas estar sorprendido.-dije con tono acusatorio, mir¨¢ndolo con cara de pocos amigos, no me molestaba el hecho de que involucrara a su hermano en mis negocios, sino que me mintiera deliberadamente. Su expresi¨®n cambi¨® de inmediato al ver que no seria f¨¢cil enga?arme y solt¨® un suspiro mientras apagaba el motor del auto. Lo siento, Sarah, queria apoyarte y no me dejabas ser participe en ninguno de tus proyectos, s¨¦ muy bien tus razones ys entiendo, pero no podia quedarme de brazos cruzados. Esta ser¨¢ una buena oportunidad para ambos, t¨² lograr¨¢s cumplir tus expectativas con empresa y Alexis retomar¨¢ su vida siendo empresario. Quiero lo mejor para ambos. Espero no hayas sido dura con ¨¦l, no tiene culpa de nada.-repos¨¦ mi cabeza en el respaldo del asiento, mientras tomaba una grande bocanada de aire. ?C¨®mo iba a ser dura con Alexis? Imposible serlo, su vida apenas estabaenzando y me emocionaba ver sus ganas por salir adnte, y es que no me quedaban dudas, de no haber estado en coma por tantos a?os, en este momento estar¨ªa llegando muy alto, incluso m¨¢s que Alexander. Entiendos razones de Alexander y su punto de vista, seguia sinti¨¦ndose culpable por el idente de su hermano, pero, lo ayudaba a surgir, a seguir adnte, le estaba dando un peque?o impulso para que llegara muy lejos, sin embargo, hubiese sido m¨¢s f¨¢cil si me lo dijera desde un principio. Pero no, todo lo contrario, se puso de acuerdo con mi primo para tomarme por sorpresa en un momento tanplicado en mi vida. Con tantos problemas pudo darme un ataque al coraz¨®n. Vale, estoy exagerando, pero al menos hubiese estado preparada para darle una c¨¢lida bienvenida, si me hubiera dicho que queria que Alexis tuviera una oportunidad en el mundo de los negocios por su propia cuenta, yo no me negaria a eder. Despu¨¦s de todo, el no estaba rcionado con mi nombre. -Lo he aceptadoo socio, verdad es que me alegr¨® mucho ver su evoluci¨®n ys ganas que tiene de recuperar su vida. Por cierto, ?qui¨¦n se quedar¨¢ en Lancaster Collection? T¨² est¨¢s aqu¨ª y el tambi¨¦n, no pueden descuidar empresa a estas alturas. -cambie de conversaci¨®n antes de volverme mnc¨®lica, puesenzaba a recordar noche que lo vi por primera vez, tan alegre y lleno de vida. No te preocupes por eso, adem¨¢s, Alexis no se quedar¨¢ por mucho tiempo, debe seguir con sus terapias y su tratamiento, quiere seguir adnte, recuperarse paraerse el mundo. Siempre he dicho que ¨¦l es el mejor de los dos y lo demuestra cada dia. ¨C sonrei de mediodo con ternura, por lo bien que Alexander se expresaba de su hermano a pesar des circunstancias. La vaga pregunta de, c¨®mo hubiese sido si Alexis no hubiera tenido aquel tragico idente se cruzo por mi cabeza, pero esfum¨¦ tan prontoo lleg¨®. No me interesaba saberlo. El tono de mi celr me sac¨® de mis pensamientos y mir¨¦ panta guardando minima esperanza de que fuera el abogado Richman, pero no, sin embargo, no disminuyo mi optimismo al ver que se trataba del abogado que estaba llevando el caso de Rachel. Abogado, buen dia, ?me tiene buenas noticias? fue lo primero que pregunt¨¦ manteni¨¦ndome positiva y rezando para recibir una buena noticia en medio de tanto caos. Lo necesitaba con urgencia. -Sra. Sarah, le tengos mejores noticias, La Sra. Duncan ha firmado el programa para proti¨®n de testigos, por lo que ya tenemos fecha asignada para su deraci¨®n. En cinco d¨ªas, Sra. Rachel estar¨¢ contesando todo. mis ojos se abrieron de par en par, sin poder creer lo que estaba escuchando. ?Esto era real? ?Al fin ten¨ªa una buena not¨ªcia? Estaba tan acostumbrada a que todo saliera tan mal, que no me terminaba de creer lo que el abogado me estaba diciendo. -?Cinco d¨ªas? ?Me est¨¢ tomando el pelo? -saqu¨¦ cuentas r¨¢pidamente, sin dejar de lucir asombrada e incr¨¦d y pronto cal en cuenta que era misma fecha que elnzamiento de mi empresa. Joder. Por supuesto que no, usted me conoce, Sra. Doinel, no le tomaria el pelo con algo tan delicado. En cinco dias tendremos deraci¨®n, solo esperariamos orden de captura para los acusados y Rachel saldr¨¢ de prisi¨®n gracias a su cboraci¨®n con una nueva identidad, con nueva vida. -una amplia sonrisa adorn¨® mi rostro y tuve que arar mi garganta para esfumar el nudo que se estaba formando poco a poco, pero es que emoci¨®n me superaba, ni siquiera sabia si podia har sin dificultad. Esta noticia habia cambiado mi dia. -?Es necesario que yo est¨¦ presente? pregunt¨¦ pensando en lo importante que se volvi¨® esa fecha, y es que, si iba a New York, no podr¨ªa estar presente en elnzamiento de mi marca y si me concentraba en elnzamiento, era imposible llegar a New York a tiempo. Contuve respiraci¨®n, rogando para que ocurriera un mgro. Es su eli¨®n, no est¨¢ en su obligaci¨®n, nosotroso sus abogados estaremos encargados de diligencia.-solt¨¦ un suspiro de alivio, mientras sentiao todos y cada uno de mis m¨²sculosenzaban a rjarse,o si tuviera un gran peso menos de encima. Muchas gracias, abogado. -finalic¨¦ mada sin terminar de procesar informaci¨®n, sin terminar de creermelo y sin esfumar sonrisa de mi rostro. En lo ¨²nico que podia pensar en este momento, es en que Rachel no hiciera lo mismo que el abogado Richman, que no abandonara el barco despu¨¦s de subirse dejando a undo los miedos. ?Apareci¨® el abogado? voz de Alexander me record¨® que aun estaba en el auto con ¨¦l y asenti con mi cabeza, pero r¨¢pidamente negu¨¦ al caer en cuenta que no haba del mismo abogado. No, pero no creo que nos haga falta. Rachel va a derar en cinco dias. -dije directamente, antes de soltar un suspiro de alivio y baj¨¦ del auto sin esperar una respuesta de su parte. Al entrar a casa, me recibi¨® un alegre Trist¨¢n que corri¨® desde el sof¨¢ y me abraz¨® pors piernas, no dud¨¦ un segundo en alzarlo en mis brazos para dar un par de vueltas provocando sus carcajadas. Mam¨¢, mira al tio Ales. s pbras de Trist¨¢n me detuvieron en mi lugar y prest¨¦ atenci¨®n al par de hombres que estaban sentados en el sof¨¢ donde hace minutos estaba Trist¨¢n muy bien pa?ado. Alexis nos mirabao si hubiese visto mejor escena de su vida y Vincent odaba los dinosaurios de juguetes esparcidos por el suelo. ?Qu¨¦ hacia aqu¨ª? ¨C Alexis, est¨¢s aqui, yo no¡­ -?Hermano! Qu¨¦ alegr¨ªa volver a verte. ?Ya puedes caminar! voz alegre de Alexander me hizo car y lo vi m¨¢s animado que antes, tal vez sea por ver de nuevo a su hermano,binado con buena noticia que le di en el auto. Alexander se acerc¨® apresurado a Alexis, quien se levant¨® del sof¨¢ para recibirlo en un abrazo, antes de entar una amena conversaci¨®n. -Sarah, queria ver a Trist¨¢n, asi que lo he traido, espero que no te moleste. -Vincent me inform¨® cuando se acerc¨® a mi, pero mis ojos no podian dejar de ver aque escena de dos hombres id¨¦nticos intercambiando pbras. Cualquiera podria confundirlos, pero, por alguna raz¨®n, yo sabia distinguir quien era quien, y no se debia a que uno es m¨¢s p¨¢lido. que el otro, o porque uno usaba bast¨®n y el otro caminaba con naturalidad. Est¨¢ bien, no me molesta. -dije apartando mirando del par de pelinegros y pos¨¦ vista en Trist¨¢n, que miraba con curiosidad a su padre hando con su tio. ?Te has divertido? ?Aprendiste mucho con Maga? -le pregunt¨¦ a mi hijo mando su atenci¨®n y asinti¨®n elusivamente con cabeza. ?Qu¨¦ ha pasado con el abogado? ?Y por qu¨¦ vienes con el cabello hecho un desastre y meji roja? No me digas que Alexander¡­.. -negu¨¦ con mi cabeza antes de que terminara frase que estaba muy lejos de realidad y por poco arruina mi buen humor con menci¨®n de Richman. El abogado desapareci¨®. solt¨¦ de golpe y su expresi¨®n de frustraci¨®n fue misma que de Alexander. Pero, tengo buenas noticias. Ya lleg¨® por quien lloraban. voz animada de Abby captur¨® atenci¨®n de todos, incluyendo de Trist¨¢n, quien se escap¨® de mis brazos para irse corriendo a los de e. Mi peque?ito, yo tambi¨¦n te ech¨¦ de menos. dijo con voz tierna al recibirlo en sus brazos. -Abby Steele. Chapter 102 Chapter 102 Espera. La verde mirada de Vincent se detuvo unos segundos en Abby, despu¨¦s de murmurar su nombre con aquel apellido para que solo e lo escuchara, mir¨¢nd detenidamente de pie a cabeza, con su cabello alborotadoo el mio, marca de unos dedos en su meji y el vestido azul marino con encaje evidentemente rasgado, luego, me mir¨® del mismo modo, su ce?o se frunci¨® antes dedear su cabezao si me estuviese acusando en secreto. Vale, creo que se ya sabe lo que ha pasado entre nosotras con solo vernos. Abby, podemos har a ss? le pregunt¨¦ antes de que alguien distrajera y cuando digo alguien, me refiero a Vincent que parecia dudar en ir con e o quedarse cado rega?¨¢ndonos con los ojos. La mirada de Abby por fin se poso en los dem¨¢s y su sonrisa fue reemzada por una mueca de asombro al ver a los gemelos que observaban con curiosidad. Ay, no puede ser. La bofetada me est¨¢ haciendo ver doble. -dijo cuando su vista se poso en los hermanos Lancaster y me tuve que acercar a e con prisa para toma del brazo y lleva a un lugar en el que podamos conversar a ss, pero me detuvo cuando Alexis habl¨®. -E es amiga de que me has hado, Vincent. Creo que no nos hemos presentado antes. Soy Alexis Lancaster. -Abby levant¨® sus cejas con asombro y no sab¨ªa si era porque el gemelo de Alexander se estaba presentando o porque Vincent habl¨® de eo su amiga. Amiga. Alexis. Lancaster. Me va a doler cabeza y no es por mechaneada que nos dimos. -Abby murmuro con dramatismo solo para que yo escuchara, pero r¨¢pidamente le sonri¨® a Alexis. ¡ª?ro! Alexis, el gemelo bueno. Lo siento Alexander, no digo que seas malo, pero siempre debe haber uno mejor que otro. Soy Abby, amiga de todos los que ves aqui y por supuesto que gran amiga de Vincent Grey¡­ digo Lefebvre, y ahora, tambi¨¦n soy tu amiga. Que afortunado eres, bienvenido al club de los amigos. Abby se acerc¨® a ¨¦l, pasando al frente de Vincent, aprovechando para pisar su pie ¡°identalmente¡±, y estrech¨® su mano con de Alexis sin ning¨²n cuidado,o si estuviera desquitando su enojo con el pobre hombre que no tenia culpa de nada y dej¨® a Trist¨¢n en los brazos de Alexander. Con permiso, amigo, tengo una conversaci¨®n pendiente con mi amiga. Esta vez fue e quien tom¨® mi brazo y tir¨® de mi sin dejar de esbozar una sonrisa fingida. -Lo siento, ya vuelvo.-me disculp¨¦ antes de desparecer de s hacia el pasillo que daba al despacho y los dedos de Abby se varon con fuerza en mi piel. Mestimas. -dije una vez estando dentro del despacho, donde nadie podia escucharnos ni interrumpirnos. Cuando pienso que lo he visto todo de ese imb¨¦cil, viene y me sorprende. Un dia dice que soy su novia, me besa apasionadamente frente a un abogado atado a una si y al otro dia, le dice al primero que se le cruza que soy su amiga y me ignora ¨¦picamente. Te juro que est¨¢ acabando con poca paciencia que me queda. ?Espero que un dia de estos su peque?o Grey deje de funcionar y¡­! No, tampoco voy a desearle tal cosa sin antes probarlo. ?Pero, qu¨¦ carajos estoy diciendo? ?D¨®nde dej¨¦ mi dignidad? ?La dej¨¦ tirada con bofetada? -puse mis ojos en nco mientras me sentaba sobre el escritorio cons piernas cruzadas, esperando que Abby terminara de desahogarse a su manera. -?Ya terminaste?-pregunt¨¦ serena y Abby me mir¨® con el rostro sonrojado de rabia para asentir con su cabeza. -?Conseguiste informaci¨®n? Regresaste antes de lo que imagin¨¦. Abby suspir¨® pesadamente y se dej¨® caer en el sof¨¢o si estuviera agotada, cerr¨® los ojos por unos segundos, antes de posar su mirada en mi. Paul no tiene ni idea de que el abogado lo iba a traicionar. -dijo con seguridad, pero yo no estaba del todo convencida de eso hasta que me diera m¨¢s detalles. -Al principio estaba convencida de que sab¨ªa algo del abogado de papel, puesenzaba a insistir para que abogada Richman se encargara de denuncia, pero le llor¨¦ mientras le inventaba que no podia confiar en otra mujer porque erans primeras en querer destruirnos. Lo siento, no lo decia en serio. -dijo avergonzada conmigo y le hice un adem¨¢n con mano rest¨¢ndole importancia. No importa, contin¨²a. -le pedi mientras me levantaba para sentarme en si detr¨¢s del escritorio. -edi¨® a que fuera el abogado Richman el que se encargara de demanda y lo m¨®, su tel¨¦fono sonaba, pero no lo atendia. Paul no hubiera hecho eso si lo hubiese desaparecido, lo conozcoo palma de mi mano. Al no obtener respuesta, m¨® al bufete de abogados para preguntar por ¨¦l, pero nadie lo ha visto desde ayer en el ma?ana. m¨® a su casa y tampoco respondi¨®, por ¨²ltimo, m¨® a su esposa, infiel contesto de inmediato, pero su respuesta no fue positiva; ultima vez que lo vio fue esta ma?ana, dijo que se fue de casa m¨¢s temprano de lo usual sin decir a donde iba y desde entonces, no sabe nada de el. Para ser honesta, Paul se v tan interesado en denunciarte, que intent¨® ubicarlo ao diera lugar, pero eso si se lo hubiese tragado tierra, nadie sabe de ¨¦l y esposa llego a preocuparse, -cruc¨¦ mis dedos sobre el escritorio, pensando en lo que Alexander me habia dicho en el auto y ahora que Abby me confirmaba que Paul no ten¨ªa nada que ver, no sabia ni que pensar. Si es que hab¨ªa algo m¨¢s detr¨¢s de esto, ?qu¨¦ era? Por m¨¢s que le daba vueltas, no encontraba una respuesta l¨®gica, lo ¨²nico que se me venia a mente era un idente, un robo o tal vez estaba metido con otras personas peligrosas y estaban ajustando cuentas. Nos quedamos sin aliado y sin pruebas que pudieran hundir definitivamente a los Dubois, lo unico que me quedaba, era cboraci¨®n con justicia de Rachel y rogaba para que no saliera mal, para que e no se arrepintiera a ultimo minuto, era mi ¨²nico recurso antes de apresurarme a denunciar a los Dubois por el destalco a Domel, que era lo unico que podia probar. ?Est¨¢s segura? ?No pudo ser una distri¨®n? pregunte dudando hasta de mi nombre y Abby se levanto del sof¨¤ para sentarse en si al frente del escritorio y poder mirarme fijamente a los ojos. ¨²ltimamente, s¨¦ cuando Paul me miente, me ha mentido tantas veces con tanta facilidad, que lo detecto enseguida con su lenguaje corporal, con su mirada, sus expresiones faciales. Ademas, conociendoloo lo hago, ¨¦l no se arriesgaria a rmar a todo un bufete de abogados y a su esposa, por mas infiel que sea, con desaparici¨®n de un abogado, que crees que pasar¨ªa? pregunta estaba de m¨¢s. Era ro que investigarian hasta dar con los verdaderos responsables, Paul no es tan tontoo para cavar su propia tumba. Sari, el abogado desapareci¨® por otra causa o por otras personas. O por su propia cuenta. Deje caer mi espalda con pesadez y cerr¨¦ mis ojos pensando en lo que har¨ªa ahora. Por los momentos tenia grabaci¨®n, si presentabao prueba en deraci¨®n de Rachel, al igual que grabaci¨®n que le hizo Alexander a conversaci¨®n de Paul con Rachel, podria lograr que iniciaran una investigaci¨®n en contra de los Dubois. Dios, necesito un descanso de todo este asunto, -?Podrias dejarme s? Necesito pensar. le pedia al abrir los ojos para mira con cansancio y e tom¨® mi mano mientras me dedicaba una sonrisa de mediodo. Voy a cambiarme, tu vestido de dise?ador qued¨® destruido. mir¨¦ con una ceja enarcada al darme cuenta de que era mio el vestido que yo misma rompi y e no se tom¨® el atrevimiento de decirmelo antes. -Adi¨®s. ?Abby!-antes de que recibiera mi remo, se levant¨® de si y se esfumo del despacho, dejandome s, con un lio en cabeza, yment¨¢ndome por haber roto aquel vestido. Bueno, solo es un vestido, tenia problemas m¨¢s grandes que resolver. Tom¨¦ una bocanada de aire y gir¨¦ si para observars fotos familiares, aques im¨¢genes donde aparecia sonriente con mis padres. Los extra?aba tanto que dolia. Sonrei con mncolia, mientras detaba el rostro de cada uno desde mi asiento y frunci mi ce?o al ver un sobre sedo que se me hacia tan familiar. Me acerqu¨¦ con si, recordando que aquel sobre nco me lo dio mi padreo regalo de cumplea?os y no dud¨¦ en tomarlo para leer nota que escribi¨® para mi. ¡°Feliz cumplea?os n¨²mero 30 a heredera de Doinel. Con amor, tu padre.¡± Sus pbras al entreg¨¢rmelo resonaban en mi cabezao sis estuviera escuchando en este mismo momento. Puedes abrirlo cuando sientas ques cosas no saleno quieres. Yhonestamente, nada estaba saliendoo queria. Queria tenerlos de vuelta, queria de regreso nuestra empresa, queria que los Dubois pagaran. Cuando daba un paso adnte, al siguiente segundo daba dos hacia atr¨¢s, llev¨¢ndome casi alienzo. Pero, volver a empezar no significaenzar de cero. Despu¨¦s de meditarlo unos segundos, con l¨¢grimas acumdas en mis ojos y sintiendo mi coraz¨®n encogerse, decidi que era momento de abrir el sobre, despu¨¦s de todo, era un obsequio de mi padre. Sin embargo, cuando estuve por abrirlo, una carta en el lugar donde antes estaba el sobre m¨® mi atenci¨®n, solo ahi cai en cuenta de que ese no era el sitio donde habia dejado el sobre sedo y que alguien lo habia cambiado de lugar, dejando aque carta debajo, donde nadie pudiera ve. Senti una corazonada cuando tuve carta en mis manos, despu¨¦s de dejar el sobre en gaveta del escritorio, cerr¨¢nd con ve para que nadie volviera a toca sin mi autorizaci¨®n. Me deshice des rebeldesgrimas que se escaparon de mis ojos al ver que era igual a carta que mis padres me enviaron y r¨¢pidamente abri para lee. Era otro mensaje de mis padres, otra se?al de vida record¨¢ndome que no estaba s, que no estaba loca al decir que seguian con vida cuando ni siquiera han aparecido. La elegante e impecable caligrafia iluminaron mis ojos y lei pausadamente cada pbra, devolvi¨¦ndome esperanza que crei perdida, haci¨¦ndome saber que no todo estaba perdido, al contrario, que est¨¢bamos m¨¢s cerca de lo que pensaba y pis¨¢ndole los. talones a los Dubois, que est¨¢bamos tomando el control de nuestra vida. Me estaba recordando que despu¨¦s de tormenta sale el This content is ? N?velDrama.Org. sol. ¡°Los nudos tienen soluci¨®n si le das un poco de tiempo. Espera unos dias. D¨ªas para hacer justicia. Solo unos d¨ªas para verte sonreir. A solo dias de nuestro reencuentro. En unos dias podr¨¢s abrir tu regalo, sabr¨¢s cu¨¢l es ese d¨ªa, solo espera.¡± Chapter 103 Chapter 103 Novia falsa. No podia parar de golpear el suelo con mi tac¨®n, los nervios estaban atacando cada parte de mi cuerpo y no sabia si era porque en solo minutosenzaba elnzamiento de mi marca o porque esperaba que mis abogados seunicaran para darmes buenas nuevas sobre el caso de Rachel. Tenia el alma en un hilo y no podia concentrarme del todo en este evento tan importante en el que habian invitados influyentes en que ten¨ªa encima este dia. Est¨¢s quedando radiante, Zafiro se ha lucido con tu vestido. Abby lleg¨® a mi camerino, donde los estilistas terminaban de peinarme y maquirme. Ahora que mi amiga lo mencionaba, centr¨¦ mi atenci¨®n en mi imagen y sonrei satisfecha por el resultado. En realidad, estaban haciendo un buen trabajo, sin embargo, no ve¨ªa hora de que terminaran para poder verificar que todo estaba en orden cons modelos y los dise?os que iban a presentar al p¨²blico, y aunque mis socios se estaban encargando de ello, queria Mir¨¦ el reflejo de Abby en el espejo y sonrei al ver lo hermosa que luc¨ªa, el vestido color azul resaltaba su delgada y esbelta figura a perfi¨®n, su cabello estaba atado en una c alta que dejaba expuesto su cuello, luciendo elegante y delicada. Con facilidad, podria captar atenci¨®n de todos. T¨² est¨¢s preciosa, por poco no te reconozco. hgada a vez. brome¨¦ un poco y e hizo un adem¨¢n con manoo si estuviera apenada y Humildemente, se hizo lo que se pudo. Debo estar a altura, y es que, afuera est¨¢ lleno, veo muchos rostros conocidos, no puedo que tantas figuras reconocidas hayan aceptado invitaci¨®n sin ni siquiera conocer el nombre de persona detr¨¢s de L&J, esto es tan emocionante. -Abby parecia extasiada por esta noche y yo deberia estar de misma manera, de no ser por incertidumbre que me agobiaba y no me dejaba respirar con normalidad. Me qued¨¦ en silencio, mientras terminaban de aplicarmebial rojo quebinaba con mi vestido color guinda, los estilistas. culminaron su trabajo conmigo y me levant¨¦ de si para darme un ¨²ltimo vistazo, el maquije y el peinado estaban tan bien borados, que tenia miedo de estropearlo. ¨C ¨C Gracias. le agradeci contenta a los estilistas queenzaban a guardar sus implementos y me gir¨¦ para poder mirar frente a frente a Abby. Hay que darle cr¨¦ditos a nuestra rcionista p¨²blica, lo dem¨¢s corre por nuestra cuenta, asi que no debe haber ni un solo error. Ir¨¦ a ver c¨®mo van los preparativos, ?vienes conmigo?-le pregunte a Abby, mientras terminaba de odar mi vestido. ¨C ?Vaya! En serio quedaste fant¨¢stica, no puedo apartar mis ojos de ti, eres una diosa. Apartense todos, la diosa Doinel va en camino. negu¨¦ divertida con mi cabeza, mientras tomaba mi celr, con esperanza de recibir noticias antes de iniciar el evento y me pavone¨¦ en mis tacones rumbo a salida. Me lo creer¨¦ si lo vuelves a decir. -dije al pasar aldo de Abby y antes de dar un paso fuera de mi vestidor, Abby me detuvo tomando mi mano, mir¨¦ con curiosidad, encontr¨¢ndome con una sonrisa nerviosa. Aque expresi¨®n conocia muy bien y sinceramente, me daba miedo cualquier cosa que estuviera por decirme. All content ? N/.?vel/Dr/ama.Org. Sari, mi diosa, antes de ir al camerino des modelos, quiero que sepas que te tengo una sorpresa que te va a alegrar el d¨ªa, bueno, noche. -me solt¨¦ de su agarre cuando solt¨® aquello y enarqu¨¦ una ceja al mismo tiempo que me cruzaba de brazos. ro que tenia motivos para temer,s sorpresas de Abby podian dejarte sin aliento, se pod¨ªa esperar cualquier cosa viniendo de e, es por eso por lo que en este momento no sabia qu¨¦ pensar, ahora lo que menos queria era una sorpresa de mi amiga, terminaria sufriendo tres infartos. -Abby¡­ No, no, no, esta sorpresa te va a encantar. -me interrumpi¨® al darse cuenta de que no estaba de ¨¢nimos para sus locuras, antes de tirar de mi mano para que siguiera e hice mi mayor esfuerzo por confiar ciegamente en e, me estaba preparando mentalmente para no perder cabeza con su sorpresa. -Ahora si estamospletas. -no entendi muy bien a lo que se referia con aquello segundos antes de abrir puerta del camerino des modelos. La mayoria des modelos estaban listas y ensayando para su presentaci¨®n, algunas terminaban de ser maquidas por los estilistas, sonrei satisfecha al ver que todo marchaba de maravi, bajo supervisi¨®n de Hugo, Vincent y mi dise?adora estre, Zafiro. La verdad, seguia sin saber cual era sorpresa de que Abby haba, pero pronto, me guio con ligeros empujones a uno de los tocadores donde una modelo estaba siendo maquida y rodeada por un grupo de tres modelos que haban animadamente con Vincent y Hugo. Mir¨¦ el reflejo en el espejo de rubia que me daba espalda y mis ojos se abrieron de par en par al reconocer ese rostro que no ve¨ªa hace a?os. ?Britney? rubia me observ¨® por el espejo y una sonrisa apareci¨® en su rostro antes de girar su si dejando su maquije a medio terminar. No pod¨ªa creer que e estaba aqui, habia perdidounicaci¨®n con e hace m¨¢s de tres a?os, cuando tuvo que marcharse a Londres por su trabajoo modelo. ?Est¨¢s aqui! De todass sorpresas que Abby me ha dado, esta era mejor, incluso me hizo olvidar por un momento des preocupaciones que me tenian tan inquieta. -?Sarah!-se levant¨® de su si de un salto y corri¨® a abrazarme, haciendo caso omiso a los estilistas que le advertian que arruinaria su trabajo, yo no me detuve y recibi en mis brazos dando saltitos de emoci¨®n. ?Sorpresa!- dijo divertida cuando nos soltamos y no pude dejar de mira, usaba el vestido ys joyas que estaban preparados para el cierre de pasar, entonces lo No me digas, no me digas. -mi sonrisa se ensancho y Abby confirm¨® lo que deduje con solo ver a rubia de ojos color miel. Qu¨¦ mejor que cerrar elnzamiento con mejor modelo. ¨C emoci¨®n no me cabia en el pecho, pues Britney era tan reconocida e influyenteo todos los invitados alnzamiento, su imagen seria muy favorable para L&J. ?No te lo puedo creer! -cubri mi boca para no soltar un grito de emoci¨®n frente a todos. Cr¨¦elo y de no haber sido por Abby, no me hubiese enterado de esto y de¡­ todo. -hizo una pausa, mientras su expresi¨®n cambiaba a una de pena y mi sonrisa se esfum¨® de inmediato. Tenia que ser Abby. -Sari, lo siento por lo de tus padres, ya ver¨¢so pronto estar¨¢n de vuelta y todo esto quedar¨¢o un mal momento, mientras tanto, tienes que darlo todo con tu nueva empresa y darle un buen golpe al idiota de Paul. Es un miserable. Jamas me imagin¨¦ que fuera capaz de hacer algo asi, yo juraba que estaba enamorado de ti. Hasta yo que soy su hermana me lo crei, pero fue todo un enga?o, ahora tengo que soportar ver su cara todos los dias en casa, solo para sostener mentira de demanda en contra de Sarah. Dios, esto es agotador.-Abby habl¨® con pesadumbre, pues despu¨¦s de para no levantar sospechas, confiando en que el juicio de Rachel diera resultados positivos, asio esperaba que mis padres no se tardaran con sus nes. Britney nos mir¨® con diversi¨®n en su rostro antes de har. -Hubiese pagado por ver esa pelea, l¨¢stima que nadies grab¨®, ?es que se olvidaron de grabar? P¨¦simo servicio. -Abby y yo soltamos una risa por decepci¨®n en su voz y los estilistas le pidieron a Bri que regresara para terminar de trabajar en su imagen, pues ya est¨¢bamos sobre hora. -Anda, ya tendremos tiempo para ponernos al dia. Pero antes, un abrazo grupal. -Abby habl¨® emocionada ys tres nos abrazamos. Ya estamospletas y espero que esta vez dure m¨¢s tiempo que ¨²ltima vez. ¨C Oh, aqu¨ª est¨¢s, novia mia, te estuve buscando. voz de Basti¨¢n nos hizo separar y Britney me mir¨® interrogante poro mi primo le habia mado a Abby antes de mira con boca abierta de arriba abajo, parecia que se hubiese quedado sin pbras al ver a su novia falsa. Necesitamos mucho tiempo para ponernos al dia. dijo Britney antes de volver a su si. Abby, est¨¢s¡­ est¨¢s, ?eres Abby? ?Eres mi novia?-Basti¨¢n no sabia ni qu¨¦ decir y escuch¨¦ un carraspeo de garganta detr¨¢s de mi, seguido de una risita. Me gir¨¦ para ver a los hermanos de Basti¨¢n, quienes simban har de algo importante, aunque Hugo no podia disimr tan bien con risa que amenazaba por volver a escapar y el rostro sonrojado de Vincent lo dejaba en evidencia, mientras intentaba aflojarse corbata que parecia que lo estaba asfixiando. Celos, celos y m¨¢s celos. Aprovech¨¦ el momento para acercarme a Vincent y disfrutar en primera f de su ataque de celos. Qu¨¦ idiota eres, de verdad, ?no est¨¢s viendo que soy yo? -Basti¨¢n volvi¨® a mira de pie a cabeza y Abby aprovech¨® para dar una vuelta, haciendo que c de su vestido se abriera y apertura dejara a vista su pierna izquierda. Est¨¢s hermosa, muy hermosa. -volvi a escucharo el hombre aldo de mi se araba garganta sin poder ocultar su iodidad antes pbras de Basti¨¢n, este ultimo se acerc¨® a Abby para toma de cintura y susurrar algo en su oido que nadie m¨¢s que mi amiga pudo escuchar. -?Est¨¢ aqu¨ª? ?Ya viene? -Abby pregunt¨® mientras miraba a puertao si fuese a abrirse en cualquier momento y supe que haban de exnovia de Basti¨¢n. -Bueno, manos a obra. Hermano, solo tengo una cosa que decirte. Camar¨®n que se duerme, lo cambian por el novio falso. - Hugo habl¨® con tono burlon y no pude evitar reirme. ¨C Hacen linda pareja. le segui el juego a Bastian, ech¨¢ndole m¨¢s le?a al fuego, Y es que, no estaba de acuerdo con lo que hacial Vincent, estaba en un constante aprieta y afloja, si no se decidia a expresar sus sentimientos pronto, perderia a ¨²nica mujer por que se ha interesado de verdad. No s¨¦ qu¨¦ est¨¢ esperando paranzarse. Mir¨¦ a Vincent, quien se sirvi¨® un vaso de whisky que estaba sobre mesa detr¨¢s de nosotros, el cual era exclusivo para el equipo de L&J al terminar elnzamiento, pero a ¨¦l no le importo y se bebi¨® el liquido de un solo trago, sin apartar mirada de pareja que estaban m¨¢s cerca que nunca, pues su primera actuaci¨®no novios estaba porenzar. -Solo van a fingir, a e no le gusta Basti¨¢n. -Vincent habl¨® en voz baja,o si estuviera hando para ¨¦l, pero por supuesto que Hugo y yo lo escuchamos. Puede que no, pero a Bastianienza a gustarle Abby. -mir¨¦ sorprendida a Hugo por lo que acaba de decir y Vincent tambi¨¦n lo miraba, pero con evidente preocupaci¨®n mezdo con enojo. -Est¨¢s en problemas hermano, sabes como es Basti¨¢n cuandoienza a sentir algo por una mujer, solo mira lo que est¨¢ haciendo por su exnovia, Yo que t¨², doy esta bata por perdida. Vincent trag¨® en seco, haciendo que su manzana de Ad¨¢n se moviera de arriba a abajo y volvi¨® a servirse otro vaso de whisky que se tom¨® en un santiam¨¦n. Podr¨¦ perder una bata, pero no guerra. -Vincent susurr¨® para si mismo, pero logr¨¦ escucharle y no pude evitar emocionarme porque esto se ponia cada vez mejor. La puerta se abri¨® y Sofia, mi rcionista publica, entr¨® junto a una pareja y reconoci a mujer de inmediato, rubia de ojos. avenas, era presentadora que cubriria el evento, esa era exnovia de Bastian, y por cercania que tenia con el hombre de traje impecable que pa?aba, seguramente se trataba de su prometido. Sofia me m¨® para saludar a Jane, pues deb¨ªa conocer a persona que presentariao Gerente General de L&J al finalizar el desfile. Despu¨¦s de intercambiar unas pbras, volvi con mis primos, no queria perderme de actuaci¨®n de mi amiga y mi primo, mucho menos de rei¨®n de Vincent. Esto va a estar bueno. Deberia estar asegur¨¢ndome que todo va en orden afuera, pero esto no me lo pierdo por nada del mundo. -dije mientras me cruzaba de brazos observando a falsa pareja que se alertaron por presencia de Jane y su prometido, y Basti¨¢n acerc¨® a Abby a su pecho con una mano en su cintura y la otra acariciaba cari?osamente piel descubierta de su cuello. Voz. Estaban tan conectados el uno con el otro, que cualquiera creeria que son pareja de verdad. ?Basti¨¢n? mujer reconoci¨® a Basti¨¢n, aunque el le estaba dando espalda y se gir¨® sin soltar cintura de Abby al escuchar su Hace falta unas palomitas de maiz para disfrutar mejor de funci¨®n. -Hugo brome¨® aldo de Vincent, quienenzaba a frotar su mano en cara con iodidad y frustraci¨®n. Jane. Qu¨¦ sofpresa verte por aqui. Bastian fingi¨® estar sorprendido por presencia de su exnovia. No podia negar que hacia buena pareja en todos los sentidos con Abby, ambos ten¨ªan una parte alocada y serios en los momentos que lo amerita, decian to que pensaban sin antes pasar por un filtro y en cuanto a actuaci¨®n, los dos podr¨ªan ganarse un premio, lo hacian con tanta naturalidad,o si lo llevaran en sangre. ¨C Esto es una payasada. Vincent se gir¨® hacia mesa,o si no quisiera ver lo que pasaba unos metros m¨¢s all¨¢. -Esta estupidez solo seria en fiesta depromiso de Jane. Los dos son unos inmaduros. -no dejaba de quejarse mientras Basti¨¢n y Jane intercambiaban pbras y unos segundos despu¨¦s, Abby estrecho mano de rubia con una sonrisa en su rostro. No sabia que ya ten¨ªas novia, que lindos. -Jane haba con una sonrisa que se podia notar a kil¨®metros que era fingida y miraba a Abbyo si quisiera¨¦rs viva, pero mi amiga lucia tan radiante y segura de s¨ª misma, mientras acariciaba con ternura el hombro de Basti¨¢n. ¨C Gracias, Jane, que linda. -Abby habl¨®o si le agradara mujer, aunque podia ver desde aqui que le caiao patada en el est¨®mago. ¡ªLa verdad es que nos enamoramos desde que ¨¦ramos unos adolescentes, pero por cuestiones del destino, nos separamos sin tener posibilidad de ser m¨¢s que amigos, y ahora que nos hemos reencontrado, no lo dejar¨¦ escapar. Abby abraz¨® a Basti¨¢n por el cuello para mirarlo con ojos de amor,o si de verdad estuviera enamorada de ¨¦l y ¨¦l miraba del mismo modo, con una sonrisa perfecta que dejaba a vista su peque?o hoyuelo. Bien dicen que todos los caminos llevan a Roma. s dulces pbras de Basti¨¢n hicieron que Vincent soltara una risa sin gracia, que solo dejaba en evidencia su malhumor y me qued¨¦ paralizada en mi lugar boquiabierta y con los ojos abiertos de par en par con lo siguiente que vi. Debo estar alucinando. Chapter 104 Chapter 104 Un excelente d¨ªa para celebrar. Basti¨¢n acarici¨® delicadamente el rostro de Abby con sus dedos y tom¨® por sorpresa al presionar susbios sobre los de e, mi amiga se qued¨® de piedra, pero lo disimba bien con los brazos que segu¨ªan en el cuello de su novio falso. La esta besando, escuch¨¦ voz de Hugo, confirm¨¢ndome que no era una alucinaci¨®n y cuando Vincent escuch¨® aquello, se volted para mirar escena con el ce?o fruncido, respiraci¨®n agitada y las mejis m¨¢s sonrojadas de lo normal. Evidentemente, estaba muy enojado, celoso, irritado y frustrado porque sabia que no podia hacer nada, no podia remarle a ninguno de los dos por tal acto, pues ¨¦l mismo se lo habia buscado. Si se hubiese arriesgado y expresado sus sentimientoso una persona adulta, en este momento seria todo muy diferente, quien estaria besando a Abby seria ¨¦l y no su hermano menor. -Esto tiene que ser una maldita broma. -Vincent gru?¨® a mido y se volvi¨® a tomar otro vaso de whisky, mientras miraba con repudioo Abby le correspondia el beso a Basti¨¢n bajo atenta mirada de Jane y su prometido. -Con permiso, tengo cosas qu¨¦ hacer. Ni bien termin¨® de har y sali¨® del camerino afloj¨¢ndose corbata, pasando por undo de pareja que dieron por terminada su sesi¨®n de besos. Lo dije y lo sostengo. Esto va a terminar muy mal. Y concuerdo con Hugo. Abby estaba jugando con fuego y podr¨ªa quemarse. Yo tambi¨¦n tengo cosas qu¨¦ hacer, ?vienes conmigo?-le pregunt¨¦ a Hugo para que no se quedara solo en un momento tan tenso. ¨C Voy contigo, no quiero ver el mundo arder. This content is ? N?velDrama.Org. Afuera, el lugar estaba repleto de socialit¨¦s y empresarios importantes, a algunos los conoc¨ªa personalmente y a otros los habia visto en noticias de empresarios influyentes, no podia creer que Sofia habia logrado que tantas personas reconocidas asistieran alnzamiento, y entre Juli¨¢n y Alexis les estaban dando bienvenida a cada uno en su respectiva mesa. Despu¨¦s de verificar con Hugo que todo estaba en orden, ¨¦l se fue con Vincent que seguia tomando de manera desenfrenada en el bar del sal¨®n de eventos y yo preferi no intervenir en una conversaci¨®n de hombres, asi que me sent¨¦ en mesa reservada para los directivos de L&J y sus pa?antes, esperando que pasaran los ¨²ltimos minutos para queenzara el desfile. Mi celr sono en mi mano y mi ce?o se frunci¨® al ver un numero desconocido en panta. Si estuviera en otras circunstancias, no habr¨ªa dudado en cancr mada, pero estaba esperando que mis abogados seunicaran para darme noticias y podrian ser ellos. ?H?-habl¨¦ en voz alta, puess melodias del piano resonaban por todo el lugar. Esper¨¦ que haran del otrodo de linea, pero no se escuchaba nada m¨¢s que una respiraci¨®n. -Gente sin oficio. -cuando estuve por colgar mada, una voz al otrodo de linea me dej¨® hda en mi lugar, sin ser capaz de emitir un solo sonido con mi boca. -Hija, soy yo, soy Joelle. -mi coraz¨®n se paraliz¨® y al siguiente segundoti¨® con tanta fuerza, que podia escucharlo a pesar de m¨²sica, mi respiraci¨®n se agit¨® ys l¨¢grimas amenazaron con escaparse de mis ojos, pronto, cai en cuenta que estaba rodeada de muchas personas y deb¨ªa actuar con normalidad, sin mencionar el nombre de mis padres. -?Sarah? Sra. Petit, no sabe cuanto me alegra escucha de nuevo. -habl¨¦, disimndo que haba con otra persona, pero emoci¨®n que sentia en mi pecho era indescriptible, cambi¨® mi estado de animo con solo escuchar su voz. Mi ni?a, yo tambi¨¦n te extra?o y no imaginas cuanto, entiendo que no puedas har en este momento. Felicitaciones por elnzamiento de tu nueva marca, estoy tan orgullosa de ti. aques pbras fueron el detonante para que misgrimas se deslizaran por mis mejis, pero r¨¢pidamentes limpi¨¦ y ar¨¦ mi garganta en un intento por eliminar el nudo que se habia formado en mi garganta. Mis padres no estaban a mido en este momento, pero nunca hab¨ªan estado m¨¢s presentes y al tanto de todos mis proyectos, de todos mis movimientos, que ahora, ellos me estaban cuidandoo si fueran mis ¨¢ngeles guardianes. Me gustar¨ªa que estuvieran aqui. -mi voz se rompi¨® y no me sentia capaz de seguir hando o terminaria llorando sin poder detenerme a solo minutos deenzar presentaci¨®n. ¨C Estamos contigo a cualquierdo que vayas, estamos en tu coraz¨®n. me qued¨¦ en silencio con los cerrados, conteniendos ganas de llorar y mi madre sigui¨®.-Hija, tengo unas instriones para ti. En el lugar donde dejaste el regalo de tu padre, dejamos un folder que hemos estado preparando, revisalo cuando llegues a casa, sabr¨¢s que decisi¨®n tomar, te quiero mucho, pronto estaremos juntos de nuevo. curiosidad naci¨® en mi pecho al escuchars instriones de mi madre y cuando quise preguntar de qu¨¦ se trataba, mada finaliz¨® dej¨¢ndome con m¨¢s de una pregunta en boca. ¨C Cari?o, por poco no llegamos. Quieres matarme de un infarto, est¨¢s hermosa, m¨¢s que eso, ?eres real?-me espant¨¦ en mi lugar cuando escuch¨¦ voz de Alexander a mido y me mir¨° divertido por unos segundos con Trist¨¢n en sus brazos, pues su expresi¨®n cambi¨® a una de preocupaci¨®n al verme temndo de nervios. -?Est¨¢s bien? ?Pas¨® algo? Negu¨¦ con mi cabeza de inmediato, mientras intentaba calmar mis nervios antes de que fuera m¨¢s evidente y sonrei al ver el lindo traje de Trist¨¢n, estaba vestido igual que Alexander. Nada de qu¨¦ preocuparse, te digo luego. Mira tan hermoso que est¨¢ mi beb¨¦. -tom¨¦ a Trist¨¢n en mis brazos para darle muchos besos en el rostro desatando su escandalosa risa.¨CPareces un mu?eco de torta, que mono. Igual al padre, dijo Alexander fingiendo ser un egocentrico sin remedio y me rei por su expresi¨®n. Solo tiene tus ojos, en realidad se parece a mi. esa era mentira m¨¢s grande, pues era versi¨®n en miniatura de Alexander y me parec¨ªa injusto cuando fui yo que tuvo a Trist¨¢n en el vientre por nueve meses y que se tuvo que aguantar todos los dolores. El dolor m¨¢s hermoso. No me gusta contradecirte cari?o, pero en esta ocasi¨®n est¨¢s equivocada. Pero podemos resolverlo teniendo a una ni?a con tus lindos ojos verdes, tus hermosas pesta?as, tu cabello casta?o ro. Trist¨¢n, ?quieres una hermana? pregunta de Alexander por poco me hace ahogar con mi propia saliva y negu¨¦ con cabeza. Trist¨¢n ni siquiera sabia de qu¨¦ le estaba hando su padre, sin embargo, su cabeza se movi¨® efusivamente dando una respuesta positiva. Alexander, no.-le adverti con mirada que dejara el tema hasta ahi y alz¨® sus manoso si fuera inocente. Est¨¢ bien, est¨¢ bien, dame un beso y me callo.-le di una mirada divertida a Trist¨¢n, pues queria separarnos con preocupaci¨®n cada vez que nos veia bes¨¢ndonos, al ver que estaba concentrado en decoraci¨®n del escenario, me acerqu¨¦ r¨¢pidamente a Alexander y dej¨¦ un fugaz beso en susbios que lo hizo sonreir. -Me gusta hacer negocios con usted, be hada. s luces se apagaron por unos segundos, al mismo tiempo que el lugar quedaba en silencio el tiempo suficiente para tocar siguiente melodia de piano y Alexander aprovech¨® el momento para robarme un beso que me dej¨® desconcertada. ¨C Buenas noches damas y caballeros, los invito a tomar asiento y disfruten del gran espect¨¢culo que est¨¢ porenzar. Muchas gracias a todos por pa?arnos esta maravillosa noche, noche en que todos conocer¨¢n prometedora nueva marca L&J y persona que ha hecho todo esto realidad, la persona que sac¨® todo lo bueno de los momentos m¨¢s dificiles y duros en su vida, convirti¨¦ndolos en grandes proyectos. Ausos, por favor. voz de Jane sono sobre m¨²sica y mayoria de los invitados ocuparon sus respectivos asientos mientras audian, aquel sonido llen¨® mi pecho de felicidad, pues, aunque los problemas seguian encima, ten¨ªa muchos motivos para estarlo, empezando por el hecho de que escuch¨¦ voz de mi madre despu¨¦s de tanto tiempo, aunque haya sido por un corto tiempo. Los asientos de nuestra mesa fueron ocupados por Abby, Basti¨¢n, Juli¨¢n, Alexis y Hugo, quienes me audian, aunques dem¨¢s personas no tenian menor idea de que yo era fundadora de marca. ?Bravo, diosa! -Abby grit¨® euf¨®rica y no pude evitar recordar que hace unos minutos se estaba besando con Bastian. La marca L&J no solonzar¨¢ al mercado dise?os de alta costura, creaciones de reconocida dise?adora Zafiro Martin, L&Jienza a lo grande al incluir en su marca cboraciones con grandes dise?adores de joyas, calzado, carteras, entre otras grandes sorpresas que ya van a descubrir. No quiero aburrirlos, asi que, demos inicio alnzamiento de L&. no podia negar que Jane hacia un buen trabajo, con su pequerio pero agradable discurso, logr¨® que todos audieran emocionados y expectantes de lo que estaban por ver. Las luces del escenario se atenuaron y Jane desapareci¨® del escenario antes de ques luces del fondo de color azul se encendieran al igual ques luces ncas del suelo que iluminaban a perfi¨®n el recorrido des modelos. Las melodias del piano dejaron de sonar, d¨¢ndole paso a m¨²sica que estaba preparada para el desfile, entonces,s modelos aparecieron luciendo cada dise?o hecho a medida, asio el calzado, joyeria y carteras. Una sonrisa se dibujo en mi rostro al ver as modelos una por una y aproveche para observar rei¨®n de los invitados, y aunque algunos lucian inexpresivos, podia un atisbo de aceptaci¨®n con los m¨¢s minimos gestos. Mi celrenz¨® a sonar sobre mesa y lo tom¨¦ r¨¢pidamente para ver en panta el nombre de mi abogado, pero no podia contestar de inmediato por el alto volumen de m¨²sica. Alexander, necesito atender mada, te dejo a Trist¨¢n, vuelvo enseguida. -dej¨¦ a Trist¨¢n sentado en mi si cuando Alexander asinti¨® con su cabeza en respuesta y me aleje al bar donde Vincent seguia bebiendo mientras miraba a mesa donde estuve sentada hace unos segundos, para ser m¨¢s especifica, miraba fijamente a Abby, quien disfrutaba del desfile con Bastian a sudo. Queria acercarme, pero mada no podia esperar. Abogado, ?qu¨¦ noticias me tiene? -pregunt¨¦ cubriendo mi oido libre para escuchar ¨²nicamente voz de mi abogado. Sra. Doinel, le tengo muy buenas noticias, deraci¨®n de Rachel ys pruebas que usted logr¨® conseguir han dado resultados positivos para el caso. Prepararemos denuncia en contra de Paul Dubois y Rachel tendr¨¢ su libertad condicional bajo el programa de proti¨®n de testigos. Felicidades. -mi boca se abri¨®o si tuviera vida propia y tuve que cubrirme con mano. No lo puedo creer, todo esto era demasiado bueno para ser verdad. Tantas noticias buenas en un solo dia no hacen m¨¢s que asustarme, pues cada vez que se encendia una chispa de esperanza, se apagaba de inmediato. Abogado, ?me est¨¢ hando en serio? Muchas, muchas gracias. ?Cu¨¢ndo podriamos proceder con denuncia? -pregunt¨¦ apresurada y reflejando emoci¨®n que sentia en amplia sonrisa que se dibuj¨® en mi rostro. Muy en serio, el caso ha sido todo un ¨¦xito. Podemos preceder cuando usted ordene. un suspiro de alivio se escap¨® de misbios y no dude en darle una respuesta. -Lo m¨¢s pronto posible, ya quiero ver a esa rata trass rejas. dije con seguridad y mir¨¦ el desfile de las modelos que seguia su curso de mejor manera. Todo estaba saliendo tan perfecto, que parecia irreal. Siendo asi, ma?ana mismo estaremos en su casa para finiquitar los detalles ys autoridades se encargar¨¢n de inmediato.- mordi misbios mientras agradecia internamente por esta maravillosa noticia. Ma?ana, ma?ana le daria su merecido a Paul y no podia estar m¨¢s contenta por ello. Entonces lo espero ma?ana en Vi. Muchas gracias abogado, ha hecho un gran trabajo. -el abogado se despidi¨® no sin antes felicitarme nuevamente y finalic¨¦ mada sin borrar sonrisa de mi rostro. Nada ni nadie podria arruinar mi buen humor, este era un excelente dia para celebrar. Mis ojos viajaron hasta el hombre que estaba a unos metros de mi con un vaso de whisky en su mano y con vista puesta en el mismo lugar que lo vi hace un momento, guarde mi celr en mi cartera de mano y me acerqu¨¦ a Vincent, quien no lucia muy bien que digamos. Una copa de vino Lafite de 1982, por favor. -le pedi al bartender que estaba encargado de servirs bebidas alcoh¨®licas y me sent¨¦ aldo de Vincent, que al parecer no se habia dado cuenta de mi presencia. -Bebiendo de esa manera no vas a resolver nada. hable sobre m¨²sica para captar atenci¨®n de Vincent y se froto barbi con sus dedos sin ninguna delicadeza. Me est¨¢ volviendo loco, Sarah. Jur¨¦ no sentir nada por una mujer gracias a un amor no correspondido y Abby¡­ -por el tono que estaba usando Vincent y por manera en que arrastraba sus pbras, podr¨ªa decir que estaba un poco ebrio y no era para menos, manera en que estaba tomando no era normal. Si yo estuviera en su lugar, ya estuviese inconsciente por tanto alcohol en mi organismo. - Dios, Abby ha descongdo mi coraz¨®n, me hizo sentir nuevamente, me sientopleto cuando estoy cerca de e y eso me aterra. No s¨¦ c¨®mo actuar, no s¨¦ qu¨¦ hacer, no s¨¦ qu¨¦ decirle, quiero estar con e, pero el miedo me supera y me enferma ve de ese modo con Basti¨¢n, si no fuera mi hermano lo pondria en su lugar, bes¨® en mis narices! Pero, tampoco tengo derecho de hacerlo, me heportadoo unpleto idiota con e. No s¨¦, Sarah, no soy su due?o, pero siento mia, y sin tene, estoy perdiendo. Por primera vez, Vincent estaba confesando sus sentimientos por Abby, se estaba abriendo por completo conmigo y todo gracias a los vasos de whisky que lograban soltarle lengua. El bartender me entreg¨® mi copa de vino y lo oli antes de probar su exquisito sabor, Mir¨¦ hacia donde ¨¦l miraba, a Abby y por unos segundos me puse car los zapatos de mi primo. No era sencillo ser un robot, un refrigerador por tantos a?os, mantenerse al margen de todo lo rcionado al amor y que cuando menos lo esperas, tienes a una persona instdo en tu coraz¨®n. Adem¨¢s de no saber expresar los sentimientos por miedo a lo desconocido, alguien m¨¢s parecia interesado en esa persona y qu¨¦ peor que ese alguien sea tu hermano. Estaba realmente jodido. Arriesgate, no seas egoista contigo mismo, permitete sentir, vivir nuevas experiencias. Cansate de estar con mujeres con contratos de por medio, Abby vale m¨¢s que unas uss, y para tu fortuna, tus sentimientos son correspondidos, ?qu¨¦ pueden perder? Se pierde m¨¢s por miedo que por intentar. Lo de Bastian es una farsa, si, pero est¨¢snzando a sus brazos y tu hermano parece queienza a interesarse en e, y a diferencia de ti, ¨¦l si estar¨¢ dispuesto a hacer de todo por conquista. mido consejero sali¨® con solo un trago de vino y esperaba que tomara en cuenta mis pbras. Aunque Abby y Basti¨¢n eran muy parecidos y podrian parecer pareja perfecta, tenia m¨¢s compatibilidad con Vincent, ambos se Tienes raz¨®n. Deberianzarme de vado, arriesgarme, eso es lo que e haria, y lo hizo en New York cuando me bes¨®. Total, vida es una s, ?cierto? -asenti satisfecha con su respuesta y tom¨¦ otro sorbo de mi vino, pero por poco me atoro cuando Vincent se levant¨® tambaleando, con ra intenci¨®n de ir hasta su mesa. No, ?qu¨¦ haces? Este no es el momento adecuado, espera que volvamos a vi. -dije al tomar su brazo para detener sus movimientos y antes de que ¨¦l dijera una s pbra, escuch¨¦ una voz femenina muy familiar que me daba escalofrios y que lograron lo que crei que era imposible, ponerme de malhumor. -La gran Sarah Petit con otro hombre, no es de extra?ar. Perd¨®n, es cierto, pobretona result¨® siendo una ni?a rica. ¨Cgir? mi rostro moviendo copa en mi mano, para observar al par de viboras que no deber¨ªan estar pisando este lugar. Chapter 105 Chapter 105 ?Ya vienen los tres infartos? Me bebi lo que quedaba de vino en mi copa de un solo trago, en un intento por quitarme el mal sabor de boca que me dejaba el solo hecho de volver a ver as viboras ponzo?osas que no extra ba ni un poco. Yaenzaba a entender porque Vincent tomaba su whisky de aque manera. Sabia pors expresiones de bu en los rostros de Amelia y Gina, que no venian en son de paz, como si no hubiesen tenido suficiente con demanda millonaria en New York, sum¨¢ndole el castigo del abuelo Lancaster por avergonzar a su familia p¨²blicamente. ?C¨®mo es que el abuelo Lancasters dej¨® viajar a Paris? ?Es que no aprenden de sus errores? ?Cuanto veneno tenian guardado para escupirme? ?Est¨¢s no sons mujeres que detuvieron en el cierre de semana de moda en New York? pregunta de Vincent estaba dem¨¢s, por supuesto que lo recordaba, pero estaba tan pasado de copas, que no pensaba con ridad, incluso arrastrabas pbras a¨²n m¨¢s que antes. -Si son. Mira Sarah, tu suegra y tu cu?ada. -le di un codazo a Vincent disimdamente para que cerrara boca, pero me dej¨® en evidencia cuando se quej¨® de dolor. Tanto tiempo con Abby lo estaba convirtiendo igual que e, un ser imprudente e indiscreto. Ja, solo en sus sue?os volveria a formar parte de familia Lancaster. -Amelia no dudo en burse deliberadamente y esboc¨¦ una sonrisao si estuviera disfrutando de su desagradable presencia. Fra obvio que no tenia ni menor idea de ques cosas entre Alexander van mejorando cada vez m¨¢s y seguramente les d¨¦ el mismo mal que cuando se enteraron de mi verdadera identidad, en el momento que conozcan a Trist¨¢n Lancaster, lo voy a disfrutar mucho. No sabia de cuanto estaban informadas sobre mi vida o sobre los m¨¢s recientes acontecimientos, pero disfrutar¨¦ de su ignorancia mientras pueda. -?Qu¨¦ hacen aqu¨ª? No recuerdo que estuvieran en lista de invitados. -no ten¨ªa ¨¢nimos de iniciar una discusi¨®n esta noche todo parecia ir tan bien y mucho menos con es, pero si me atacaban, no dudaria en defenderme. que Ni siquiera tenia m¨¢s minima idea de c¨®mo se hab¨ªan enterado de este evento oo es que lograron entrar sin invitaci¨®n y por un momento llegu¨¦ a pensar que invitaci¨®n venia de parte de uno de los gemelos Lancaster, pero, ni Alexander, ni Alexis, tenian buenal rci¨®n con es desde el momento que fuimos a juicio en New York, al menos no por parte de Alexander. Pero, ?qui¨¦n se ha creido esta mujer? Ahora se cree mucho porque tiene un apellido importante y es la heredera de una empresa de moda. La que no deber¨ªa estar invitada a un evento de tal magnitud, es usted, ?no se ha enterado? Mi hijo, Alexis Lancaster, es ionista de esta marca, no nos hace falta una insignificante invitaci¨®n, tenemos derecho de estar aqui. -tuve que aguantar risa porque solitas se estaban humindo de nuevo,o si estuvieran muy orgullosas de estar en MInzamiento y fingi estar impresionada por aque informaci¨®n, fingi que no sabia que Alexis era el socio de mi marca.- Ahora, le hago misma pregunta, ?qu¨¦ hace usted. aqu¨ª? ¨C Qu¨¦ pregunta tan tonta. ?No ves que est¨¤ de caceria? Digo,o Alexander no volvi¨® a fijarse en e, no le queda de otra que buscar un nuevo marido rico, solo un ciego podr¨ªa fijarse en e. -Gina no paraba de escupir su veneno con desprecio y mir¨¦ mis u?as despreocupadamente, escuchando cada tonter¨ªa que salia de susbios. -Caballero, yo fuera usted y lo pensaria dos veces antes de andar con esa mujer, est¨¢ divorciada y tiene muy m reputaci¨®n. De verdad que parece una tarea imposible que ese par de mujeres muestren un poco de educaci¨®n y modales, solo dan verg¨¹enza ajena que vayan por vida insultando y presumiendo lo que no obtienen por su propia cuenta, con sus propios esfuerzos. No iba a malgastar pbras con el par de venenosas,s iba a car ys pondria en su sitio cuando se den cuenta que est¨¢n hando con due?a de marca de que tanto se jactaban y por que tenian aires de superioridad. -Qu¨¦ estupidez estoy escuchando, qu¨¦ mujeres tan desubicadas, ?no saben con qui¨¦n est¨¢n hando? ?Saben qui¨¦n es gran Sarah Doinel? ¨CVincent sonaba furioso por manera en que aques mujeres se expresaban de mi, evidentemente, mi primo tenia intenci¨®n de defenderme de sus ataques, pero lo detuve al levantar una mano en el aire antes de que soltara alguna informaci¨®n. ?Ya vienen los tres infartos? La ignorancia a veces puede ser un arma de doble filo y iba a aprovechar al m¨¢ximo, -Calma, Vin. Deja que se desahoguen, que saquen toda frustraci¨®n que tienen en su pecho, que dejen salir todo el resentimiento. Solo est¨¢n demostrando que los dias en c¨¢rcel no le sirvieron de nada, siguen siendo unas mujeres sin modales. -dije serena, mostrando una sonrisa que no podia borrar de mi rostro y dej¨¦ copa vacia sobre barra del bar antes de terminar de dirigirme a es. -me enganch¨¦ del brazo de Vincent,o si les estuviera -Les dare una rendaci¨®n ustedes ver¨¢n si lo toman en cuenta o no. dando raz¨®n de que estaba con mi nueva conquista y mir¨¢nds con una ceja enarcada, continu¨¦. ¨CCuiden muy bien sus pbras y a quien van dirigidas, puede ser que para pr¨®xima no corran con tanta suerte de conseguir que el abuelo Lancaster responda por una nueva demanda millonaria y terminen por un buen tiempo encerradaso pas¨® con Rachel. No queriaparas con Rachel porque su caso era diferente y, adem¨¢s, su confesi¨®n fue de mucha ayuda, pero solo quer¨ªa que se hicieran una idea deo les iria si segn jodi¨¦ndome sin ning¨²n motivo aparente, todo se lo han buscado es ss con sus ms iones. La Sra. Amelia me mir¨®o si quisiera insultarme en todos los idiomas, pero se limit¨® a fruncir sus labios con rabia y Gina, abri¨® su bocao si estuviera indignada, antes de mirar a su madre con temor en sus ojos. -?Est¨¢ amenaz¨¢ndonos?-pregunt¨® Amelia con voz de desprecio y negu¨¦ tranqu con mi cabeza. -Ay, no. ?C¨®mo cree que yo voy a amenazar? No, yo no haria una cosa asi. -respondi fingiendo estar angustiada por malinterpretaci¨®n de mis pbras y ambas volvieron a adoptar su postura de superioridad, perfecto para darles mis ¨²ltimas pbras, antes de volver a mesa y seguir disfrutando de esta hermosa noche. -Yo act¨²o sin previo aviso, tal yo lo hice en semana de moda en New York, supongo que lo deben recordar a perfi¨®n. M¨¢s bien, consid¨¦rense con suerte, les estoy advirtiendo ahora que est¨¢n a tiempo. Qu¨¦ disfruten del espect¨¢culo, hoy es una gran noche. Vamos, cari?o. Tom¨¦ una des copas de champagne que ya estaba servidas sobre barra y levant¨¦ en el aire como se?a de brindis, dej¨¢nds at¨®nitas y con fea expresi¨®n, antes de caminar junto a un inestable Vincent que permanecia en silencio, pero cuando estuvimos lo suficientemente lejos des Lancaster, solt¨® una risa mientras se apoyaba en mi hombro y por poco pierdo el equilibrio. -Creo que no le caes muy bien a tu suegra y tu cu?ada, ?crees que yo le caiga bien a mi suegra y a mi cu?ado?-aunque Vincent no tenia una novia oficial, sab¨ªa muy bien que se refer¨ªa a Abby con aquello y no pude evitar reir en medio del camino pormentable. situaci¨®n por que ambos pas¨¢bamos con familia de nuestras parejas. -?Qu¨¦ dices? Es me adoran, ?no lo has notado? Es su manera de demostrar amor. -respondi con evidente sarcasmo, mientras tomaba de copa de champagne que ten¨ªa en mi mano. -Margaret y Paul te aman, solo nos quieren matar y no descansaran hasta vernos hecho polvo, pero no es nada de otro mundo, son peque?eces. - hice un adem¨¢n con mano, rest¨¢ndole importancia al asunto y Vincent solt¨® una risita que nos hizo tambalear de camino a mesa. -Al menos me voy a ahorrar tarea de conocer a familia de mi primera novia. -asenti con mi cabeza d¨¢ndole raz¨®n y sonrei enternecida poroenzaba a marle a Abby, pero mi sonrisa se esfum¨® al ver escena en mesa que no le iba a gustar ni un poco a Vincent. Pod¨ªa entender que todo se trataba de una actuaci¨®n para exnovia de Basti¨¢n, pero en este momento, no hab¨ªa motivos para tal escena, no habia motivo para que pareja falsa se estuviera besando de nuevoo si Jane estuviera presente vi¨¦ndolos. Detuve mis pasos enseguida, haciendo que Vincent frenara en seco y me mirara sin saber porque me hab¨ªa quedado de pieo estatua, pero es que no sabia qu¨¦ hacer, ni qu¨¦ pensar en este momento, no sabia si era buena idea que Vincent volviera a presenciar tal escena, podr¨ªa volver al bar y beberse hasta el agua de los floreros o armar un esc¨¢ndalo en medio de la presentaci¨®n. ?Por qu¨¦ Vincent se decidi¨® tan tarde a expresar sus sentimientos? ?Por qu¨¦ Abby estaba tan cercana a Basti¨¢n? ?Por qu¨¦ tenia que estar en esta situaci¨®n? Vincent¡­-cuando estuve a punto de pedirle que me pa?ara de vuelta al bar, solt¨¦ un suspiro de alivio al ver que Abby se hab¨ªa separado de Basti¨¢n y lo esquiv¨® cuando mi primo intent¨® darle otro beso. Dios mio, no queria ver el mundo arder. -?Est¨¢s muy ebrio?-pregunt¨¦ lo primero que se me vino a mente y ¨¦l neg¨® con su cabezao si le hubiese insultado, aunque era m¨¢s que evidente que estaba pasado de copas. -Qu¨¦ dices, estoy bien. Vamos a mesa, quiero estar con Abby y decirle que me encantao se ve con ese vestido. -Vincent me solt¨® y se apresur¨® a llegar a mesa, no me qued¨® de otra que seguirlo con los nervios de punta, rezando para que Vin no armara una escena de celos. This content is ? N?velDrama.Org. ?Ya vienen los tres infartos? Para mi suerte, lo ¨²nico que hizo fue arrastrar una si hasta deja en medio de Abby y Basti¨¢n, donde se sent¨® sin importarle que los estaba separando y sin apartar vista de mi amiga, quien parecia confundida o asombrada por su repentina presencia. Me sent¨¦ en mi asiento m¨¢s tranqu y le dediqu¨¦ una sonrisa a Alexander, pronto record¨¦ que acababa de encontrarme con su madre y su hermana, entonces mi sonrisa se esfum¨® de inmediato, -?Todo bien, cari?o? ?Era el abogado? ?Te dieron noticias?-Alexander pregunt¨® a mido con Trist¨¢n sentando en sus piernas, mi hijo audia emocionado con vista puesta ens modelos en el escenario, lucia tan hermoso y tierno con su peque?o traje. -Era el abogado, me dio noticia que hemos estado esperando por tanto tiempo. Esta pesadi va a terminar pronto. -le inform¨¦ a alexander, dejando en segundo no el tema des viboras, en este momento, el tema de Rachel, su confesi¨®n y denuncia de Paul era m¨¢s importante que presencia des Lancaster. ¨C Alexander sonri¨® ampliamente y no dud¨® antes de dejar un fugaz beso en misbios en modo de celebraci¨®n, entonces, los ausos a nuestro alrededor aumentaron y voz de Jane volvi¨® a sonar por todo el sal¨®n de eventos, mando mi atenci¨®n. -Y cerramos esta presentaci¨®n con una modelo que muchos de ustedes conocen y de seguro muchos de aqui anhn tene en sus pasars. E es Britney Bo, luciendo los dise?os exclusivos de L&J.-Britney apareci¨® con el vestido rojo que dejaba su espalda descubierta, joyeria en ta combinaba a perfi¨®n cons sandalias altas teadas que no eran para nada iodas. Abby y yo fuimoss ¨²nicas de nuestra mesa que nos pusimos de pie mientras audiamos emocionadas, Trist¨¢n se emocion¨® aun m¨¢s y lo tom¨¦ en mis brazos para disfrutar juntos del cierre de Britney que lo hac¨ªa de maravi, desbordando elegancia con cada paso que daba, luciendo perfectamente mi marca. -?Esa es mi amigal -Abby grit¨® desde su lugar, aunque apenas se escuch¨® por los ausos y m¨²sica. -?A qu¨¦ no est¨¢ preciosa? ? Ya conoces? -de pronto mi amiga se encontraba aldo de Alexis,o si estuviera escapando de los hermanos Lefebvre, el pobre Alexis nego con cabeza sin dejar de audirle a Britney. -?C¨®mo que no conoces? Ah, si cierto que estabas haciendo de Bello durmiente. Tienes que conoce, ser¨¢ nuestra modelo estre y, adem¨¢s, es nuestra mejor amiga y sabes que todos somos amigos, asi que ser¨¢ tu amiga. -?Abby! ¨C le m¨¦ para advertirle que no fuera tan impertinente con Alexis. ?C¨®mo le iba a decir que estaba de bello durmiente? -Descuida, Sarah, ya me estoy acostumbrando a su peculiar personalidad. -Alexis defendi¨® con una sonrisa divertida, aunque seguia sinti¨¦ndome avergonzada, por c¨®mo se refiri¨® mi amiga a su estado dea. -Ha llegado hora, damas y caballeros. Lleg¨® hora de presentar a persona que inici¨® este proyecto de cero, una persona que muchos admiran, al menos yo lo hago, una persona que es un ejemplo para seguir, un ejemplo de lucha y constancia, ahora no est¨¢ pasando por el mejor de los momentos, pero eso no fue impedimento para que sacara adnte su proyecto, su propia marca y por todo lo alto. Esta persona, eso un ave f¨¦nix, renace de sus cenizas. Jane no estaba dando detalles de mi vida, pues lo ¨²nico que sabia de mi vida personal era lo que salia pors noticias, sin embargo, me hacia sentir orgullosa de mi misma. -Esa es mi hermosa mujer. -Alexander susurr¨® en mi oido y fue inevitable sonreiro tonta, mientras sentia una agradable sensaci¨®n alojarse en mi pecho. -Aude a mam¨¢, Trist¨¢n. Se lo merece.-los brazos de Alexander me rodearon desde atr¨¢s, sujetando a Trist¨¢n con una mano y con su mano libre acariciaba mi cintura. Trist¨¢n audi¨® en medio del silencio, el silencio que se habia creado para escuchar el nombre que saldria de losbios de Jane. Mi vista se desvi¨® casi en autom¨¢tico y se detuvo en un par de rostros que me mirabano si yo fuera un espanto. Lasisuras de misbios se curvaron en c¨¢mara lenta, sin apartar mis ojos des Lancaster, cuando Alexander dej¨® un beso en mi meji. -Por favor, ausos para fundadora de L&J, responsable de una marca que promete. D¨¦mosle bienvenida a Sarah Doinel.- El jadeo colectivo de los invitados me hizo sonreir, pues a muchos los estaba tomando por sorpresa, pero, sobre todo, a Amelia y Gina, quienes no dejaban de mirarme con cuchis en sus ojos. Al siguiente segundo, pude notar que mirada de Amelia estaba puesta sobre Trist¨¢n que me audia efusivamente y se vio obligada a sentarse en una des mesas mientras se tomaba una copa de champagneo si fuera agua. Le di un vistazo a mi hijo en mis brazos y sonreir al ver su lindo traje, pero prontoprendi el ataque que le estaba dando a Amelia, y es que, nadie podia negar que era el clon de Alexander versi¨®n mini, son tan parecidos y el traje id¨¦ntico no ayudaba de mucho. Tuve que reprimirs ganas de reir al ver que Ginaenzaba a abanicar el rostro de su madre. ?Ya vienen los tres infartos? ?Ya vienen los tres infartos? o que apenasenzaba a disfrutar de esta maravillosa noche. The Novel will be updated first on this website. Come back and continue reading tomorrow, everyone!