Chapter 47
Papá.
Decirlo aquello que me ha guardado por a?os, fue liberador, sentia que me había sacado un peso
de encima, pero una punzada
apareció en mi pecho, al ver el rostro sorprendido, lleno de incredulidad y dolor al mismo tiempo, su
mirada sombría y cristalizada se
posó en espalda de Tristán, quien estaba tenso y temndo de miedo.
En este momento, me di cuenta lo egoista que fui al no hacerle saber sobre su hijo, hice muy mal
pensando que era lo mejor.
Si a mi me hubiesen ocultado a mi propio hijo por más de tres a?os, hubiese enloquecido.
– El… s pbras apenas salían de su boca, estaba en estado de shock sin apartar mirada de
Tristán. -?El es mi hijo? Pero…
Pero, ?cómo? ?Por qué no me lo dijiste? –Su voz salió casi en un hilo y una lágrima se escapó de su
ojo, pero fue eliminada rápidamente
por su dedo. Al verlo de aque manera, por primera vez en vida, mi corazón se encogió en mi
pecho.
Antes no me había imaginado que le estaria diciendo verdad a Alexander y ahora que lo estaba
haciendo, sentia su conmoción y
su inquietudo si fuera mia. Un nudo se formó en mi garganta y mi vista se nubló pors lágrimas
que se acumron en mis ojos, recordando el dia que prueba de embarazo dio positivo, mi emoción
por ir a contárselo y decepción que me llevé al llegar a su
oficina.
– Sabemoso pasó, el único día de seis meses de indiferencia que te atreviste a tocarme. ro
que te lo iba a decir, ?por qué crees que volví antes de tiempo de mi semana de vacaciones en
Ondo? Te iba a dar sorpresa, pero sorprendida fui yo. -solté con rabia, removiendo viejas
heridas que creí que habían sanado porpleto, pero no.
Ahora sentia que seguía en carne viva, pero no porque siguiera sintiendo algo por Alexander, porque
no, sino por lo mal que me pagó a pesar de mi lealtad, de mi dedicación, de todo el amor que le dipor
lo buena novia y esposa que fui, aún así, terminó enga?ándome. Si no era capaz de ser fiel o si no
sentía lo mismo que yo, ?por qué me propuso matrimonio?
– Entonces, ?hiciste todo esto para tomar venganza? ?Es.eso lo que me estás diciendo? -de pronto,
su voz se torno áspera y dio un
paso para acercarse a mi.
No pude evitar soltar una risa sin ánimos, que me sirvió para eliminars lágrimas acumdas en mis
ojos.
– ?Venganza? Si quisiera vengarme de ti lo ha de otro modo, no usando a mi hijo que sería el más
afectado en todo esto. Qué mal que no terminaste de conocerme, no soy del tipo de personas que
toma venganza. -dije, dejando a undo los sentimientos
deprimentes que me mostraríao una débil.
Tristán se movió en mis brazos y sin dejar de abrazar mi cuello, miró con timidez y miedo a Alexander,
este último se tragó lo que iba
a decir, al ver el rostro de su hijo.
Por mi parte, no dije nada más dnte de mi hijo, aunque es peque?o y hay cosas que no entiende,
no queria darle otra m impresión de Alexander por verme discutiendo con él.
– ?Cómo se ma?–preguntó mientras acercaba su mano lentamente hacia él, pero se detuvo antes
de siquiera tocarlo, cuando Tristán se movió a undo esquivando su mano con miedo.
Mi hijo jamas fe ha tenido miedo a alguna persona y Alexander se lo ha ganado.
: Tristán. –Alexander ine miro, su expresión ya no era tan durao de hace un momento, más
bien parecia afectado por et!
rechazo de Tristán. -Mi ni?o, mira, él no es malo, quiere saludarte. -le dije a mi hijo para que bajara
guardia con Alexander, su mirada dulce se posó en mi por unos segundos y viajó al hombre al frente
de él.
Cuando pensé que iba eder, volvió a aferrarse a mi cuello sin apartar mirada de Alexander.
– Yo… yo no tenía ni idea de que él… – Alexander pronto se vió avergonzado, porque sabia lo que le
había hecho para que
reionara de aque manera.
Antes de que pudiera decir algo más, Paul apareció después de bajar de camia que no me di
cuenta en qué momento llegó. Se detuvo a mido y lenzó una mirada filosa a Alexander.
– ?Todo en orden? –preguntó interrumpiendo el conmovedor momento, ganándose una mirada de
pocos amigos de parte de
Alexander.
Acarició el cabello de Tristán y este, al darse cuenta de presencia de Paul, se removió en mis
brazos con una sonrisa de oreja a
oreja.
– ?Papau! -estiró sus brazos, mostrando sus ganas de irse con él. No pude evitar sentirme ioda
poro mi hijo maba a Paul y más aún frente a su verdadero padre.
Alexander miró con desdén a Paul y noté sus músculos tensos.
– Hey, peque?o, ven aquí, mira lo que te traje. -Paul recibió a Tristán en sus brazos, mostrándole una
caja de dinosaurios de todos
los tama?os y colores.
– Está todo bien, Paul. –miré a Alexander quién se veía furioso con inesperada presencia de Paul y
me pareció conveniente que se
llevara a Tristán para har sin limitaciones. -?Podrías llevarlo adentro? Dile a Maga que le prepare
frutas picadas, en un momento voy
con él.
– Yo se lo preparo, cari?o.
C0ntent ? 2024 (N/?)velDrama.Org.
No.
Todass miradas se dirigieron al pelinegro que no estaba contento con Paul, incluyendo al curioso
Tristán que dejó de admirar sus
nuevos juguetes.
– Llévalo, por favor.-volvi a pedirle a Paul y este se fue con Tristán, no sin antesnzarle una mirada
despectiva a Alexander. –
Mira…
– No, escúchame Sarah, primero me ocultas existencia de ese ni?o por a?os y dejas que me
papá a otro hombre, ?eso no lo voy
a permitirl Tengo derechoo padre y aún así no me dejas ni siquiera terminar de conocerlo. ?Tres
a?osl Sarah, me lo ocultaste tres
jodidos a?os. ?Sabes lo que puede pasar si decido pelear por su custodia? —me mantuve serena
hasta el momento que mencionó
aquello último.
Mi respiración se volvió pesada y senti una puntada en mi pecho que no me dejaba respirar,
No, él no se atrevería.
– Alexander, es evidente que hay mucho de que conversar y este no es el lugar adecuado. Solo quiero
que sepas que no dejaria que mi hijo me padre a otro hombre y que si te lo oculté por tantos a?os,
fue por los motivos que ambos sabemos. Ahora te pregunto, ?no seria perjudicial para Tristán si me
quitas su custodia? ?Sabes el trato que recibirá de parte de tu familia? ?Le quieres hacer eso a tu
hijo? él ha crecido en un ambiente de mucho amor y es más que evidente que no está acostumbrado
a malos tratos, por el miedo que te tiene solo por darle una mirada. -hice una pausa, mientras pensaba
en alguna solución para que Alexander esfumara aque idea de su cabeza.
Un suspiro se escapo de susbios y no lo vi venir cuando sus manos atraparon mis hombros con
delicadeza, causando un hormigueo que me recorrió hasta punta de los dedos. Frunci mi ce?o,
mirándoloo si hubiese perdido cordura,
Hace unos segundos estaba furioso e insinuando que me quitaría custodia de nuestro hijo y ahora
me miraba con sus ojos cálidos
y cristalizados.
– Sarah, no es justo lo que has pasado por mi culpa, no sabes cuántomento no haberte dado tu
lugar o no darme cuenta de lo que estabas padeciendo con mi familia y lo de Rachel. Dios, eso tiene
una explicación.-solté una leve risa y desvié mi vista a cualquier
otrodo que no sea su rostro. -Nos debemos una conversación, al menos para llevar en paz
convivencia con Tristán, hagámoslo por
él.
Asenti con mi cabeza estando de acuerdo, mirando de nuevo sus ojos que parecían nostálgicos. No
quisiera tocar temas del pasado y
menos si tenía que ver con Rachel, no había nada que justificara su infidelidad. Aún así, aceptaba por
Tristán, porque era lo único que
teníamos enún.
– Ya es tarde paramentos, sin embargo, lo acepto, ma?ana as tres, te envío ubicación. Te
espero con Tristán. -sin nada más que agregar, me solté de su agarre queenzaba a
iodarme.
– Por favor, dile que no soy malo, me duele que me rechace de esa manera, yo… quiero conocerlo,
quiero acercarme a mi hijo sin que me tenga miedo. Lamento haberlo asustado, pero ensució mi
pantalón y estaba por asistir a una reunión. No fue mi intención, yo…
Yo.
– Está bien, veré qué puedo hacer, después de todo supongo que deben recuperar el tiempo perdido,
si es que así lo prefieres. -10 interrumpi al ver que no sabía qué decir. Estaba avergonzado por el
incidente.
– Es lo que más quiero en este momento. -dijo con voz cálida, con ternura y con un brillo en sus ojos
que nunca había visto.
Asenti con mi cabeza y sin más, entré a casa con el pulso acelerado.
Llegué a cocina calmando lostidos de mi corazón y los nervios que seguían burbujeando en mi
sistema.
Había logrado lo que crei que sería parte más dificil, Alexander ya sabia de Tristán, antes de lo
neado y lo quería, lo sé porque
nunca lo había visto tan conmovido. Ahora, había un peque?o detalle que debía resolver. Tenía que
buscar una solución para que Tristán
dejara de temerle a su padre, porque ma?ana, por fin iba a pasar tiempo junto a él, iba a conocer al
hombre que pronto terminaria
mándole papá.