Chapter 10
Bata ganada.
Todo lo malo de estumo cuando vis primeras imágenes de mi bebé, verdad es que no se
distinguia nada, aún era muy diminuto
tenia vida dentro de mi, nadie me iba a quitar, ni porque inventen mil rumores en linea.
Ese es mi hijo,
– Estoy cien por ciento segura que será una ni?a y será igual de hermosa que tia Abby. -mi amiga
daba sallitos sin ocultar emoción en sus ojos.
E, al igual que mis padres, no se perdieron ni lo más minimo en mi primer chequeo, mi madre
derramo algunas lágrimas mientras
me tomada de mano y mi padre, aunque estaba con su expresión neutra, sabia que también queria
derramiar una lágrima de felicidad.
A pesar de haberpartido ese momento tan único cons personas que más quiero en el mundo,
me hubiese gustado ver expresión de Alexander al ver a su primogenito, pero esfume aque idea
de mi cabeza tan rápidoo llegó.
Nunca vería su expresión, porque nunca sabrá de existencia de mi hijo.
– Por supuesto que no, será un ni?o, el consentido de casa,o sea, no importa, será un Doinel. -
mi madre le siguió corriente a mi amiga y mi padre soltó un suspiro cansado, antes de soltar a mi
madre quienenzó a discutir sobre el sexo de mi bebe, y llegó a mido, enrondo su brazo con el
mio.
– Hija, no queriaentar esto dnte de tu madre, pero, he vistos noticias con tu nombre en los
titres, ?estás bien? ?Quieres que me encargue de esto-miré a mi padre con una sonrisa que no me
llegaba a los ojos, si bien esas noticias me pusieron de malhumor, ya me habia encargado de
desmentir todo y limpiar mi nombre.
– No, papá, ya me he encargado yo misma, puedo resolverlo. Los Lancaster están equivocados si
creen que se meteran conmigo y me quedare sin tomar represalias. – mi padre no parecia muy seguro
de mirespuesta, sin embargo, asintió con su cabeza.
– Sabes que tienes mi respaldo y et de empresa, no creas que te dejaremos s, eres lo más
importante en mi vida. –sonrei
genuinamente y pasé uno de mis brazos por su cintura en un intento de abrazo mientras
caminábamos al estacionamiento.
N?velDrama.Org owns this text.
– Gracias, papá, no sé que seria de mi sin tu apoyo.
– Eres mi pequena Sari, nunca te dejaria s. Ahora, vamos para que ocupes el lugar que siempre ha
estado esperando por li. -dijo pasando su brazo por mis hombros y dejó un beso en mi cabeza. Supe
que se referia al cargo de vicepresidente de Doinel, no me sentia del todo preparada, pero, al fin y al
cabo, habia estudiado para eso, solo que me desvie un poco en el camino y ahora todo volvia a su
curso. Esta noche tendremos invitados especiales. – soltó aquello cuando llegamos al auto, dónde nos
esperaba el choler con puerta
abierta.
– ?Qué se de invitados? – pregunte curiosa y mi padre solto una risita.
– Es una sorpresa, no seas tan curiosa, vamos que nos están esperando. -no quede satisfecha con su
respuesta, pero no proteste porque se muy bien que no iba a sacarle ni más minima información.”
Rumbo a empresa, me tomé el atrevimiento de revisars r**********.. el apovo de los intern
****. el apoyo de los internautas estaba dirigido a mi desde que nota de Damien salió a luz, solo
unos cuantos seguian departe de familia Lancaster, alegando que Sarah Petit no tenia estalus, que
es una excavadora de oro que solo estaba con el mcjor postui.
Sonrel sin gracia a panta y solté un suspiro.
nos grande
No pude seguir leyendo losentarios, pues Damien me envió un mensaje.
“Querida Sarah, un miembro demilia Lancaster y responsable del inicio de esta guerra, qwere
derribar m? n, piensa que es lo mnds justo despues de haber eliminados notas de NY
Entertainment.”
Alleet scheln, no pude contener risa y initada de mis padres se posaron en mi automáucamente,
Abby, tenia una sonrisa a mi
– ?Todo bien, Sarah? – pregunto mi madre aldo de Abby y asenti con mi cabeza.
– Todo perfecto, madre. -mi padre volvió su vista al frente y aunque mi madre no se veia del todo
segura con mi respuesta, siguió
en lo suyo.
-?Qué le vas a responder? -Abby preguntó en un susurro para que solo yo escuchara y no dije
nada, solo tecleé una respuesta en mi celr.
“Damien, digale al Sr. Lancaster, que debió pensarlo antes de iniciar una guerra de medios de
comunicación. No me interesa lo que le parezca justo o no, yo estoy dando mi version, me estoy
defendiendo de sus calumnias.”
– Qué lindo dia, ?no?- dije al var mi vista en el camino, el cielo estaba despejado y el sol briba en
su máximo esplendor, aún así, no hacía tanto calor.
– Soy tu fan numero uno. – dijo Abby a mido conteniéndose de celebraro e acostumbra, no
queria hacer tal escena frente a mis padres y menos teniendo a mi madre a sudo.
– ?Cómo no va a ser un lindo dia? Hoy vimos por primera vez a mi nieto. -mi madre emocionada me
quitó ecografia que tenia en mis manos y admiró en silencio.
Mi teléfono sono, indicando llegada de un mensaje. La respuesta de Damien.
“Oh, no, querida, no ha sido el Sr. Lancaster el responsable de esto. La Sra. Amelia Lancaster fue
quien dio orden de publicars fotos y sacas de contexto. El Sr. Alexander Lancaster le ha pedido
que se disculpe publicamente, pero esta reacia, solo pretende bajar minota. Mece anunciarte
que ganaste guerra.”
Mi sorpresa fue grande al enterarme de aquello. Pero, no, no había ganado guerra, gané una simple
bata. Si no hubiese sido yo, si este ataque estuviera dirigido a una mujer que no tuviera los medios
para defenderse, entonces si se consideraria guerra y algo dentro de mi, me decia que Sra.
Lancaster no se quedaria de brazos cruzados.
Mi amiga no pudo ocultar su impresión al soltar un jadeo, sin embargo, se cubrió boca con sus
manos al darse cuenta que mis padres nos miraban de nuevo esperando que les dijera lo que estaba
pasando por estedo y se inventó peor excusa.
-Se me olvidarons ves de mi casa. – reprimi una risa burlona que amenazaba con escaparse, es
que acaso no se pudo inventar algo más convincente. Lo siento, pueden seguir en lo suyo. – hizo un
ademán con mano restandole importancia a su “descuido”, y
volvió a mi para susurrarme. -Esto no pinta nada bien, ese imbécil, poco hombre, está usando a su
madre paravarses manos.
Admito que esa idea paso por mi cabeza, pero, conociendo a Amelia, es capaz de inventar cualquier
chisme en el que yo saliera mal
parada y su hijoo un santo,o nca paloma que no es, lo que no se esperaba es que el
tiro le saliera por cta y yo respondiera as calumnias, dejando a vista ante el ojo público lo
que habia detrás del divorcio del gran CEO Lancaster y
insignificante Sarah Petit,
“Dejalo un rato más, ellos mismo lo han buscado.” Envié respuesta a Damien y Abby movió su brazo
en se?al de victoria.
– Sra. Amelia ha jugado sucio, espero que aprenda lión, ni crea que seguiré dejando que me
humille y que yo no mueva ni un dedo para defenderme. – le susurré a Abby sintiendo un alivio en ml
pecho.
Esta ha sido primera vez que me delendía de los ataques y humiciones de Amelia, se sentia tan
bier hacerlo después de dos anos en los que solo caba y me tragaba sus malos tratos, me enloqué
en respetarlos por ser familia de mi esposo, pero ahora estaba divorciada y no me deja intimidar
de e ni de nadie, espero que le quede ro que no seria primera vez que tomaria
represalias.
llegamos a gran empresa Doinel y mire el edificio maravida, lucia más impresionante e imponente
de lo que recordaba.
Sra. Dubois, mi chófer llevará hasta su casa.-mi padre habló serio al bajar del auto y Abby solto una
risita.
Pero qué cosas dlce Sr. Padre, yo quiero estar presente cuando ini mejor amiga se siente en el trono
de vicepresidente de Doinel. Abby se engancho en mi brazo y camino conmigo hasta el ascensor del
estacionamiento subterráneo, escuché un butido de mi padre,
antes de deurle a mi madre lo impertinente y safada que es mi amiga.
Antes de que llegaran mis padres a nuestrodo, milelefono sono indicando una mada
F im crtu aldarme cuenta que era un nuniero de New York, pero por más que intentatra hacer mcmoria
de ese numCIO ormicu, no lopaba recordar.
C
– Es ese imbécil, te lo aseguro, estoy cien por ciento segura. -dijo Abby al darse cuenta que estaba
mirando de más panta de mi celr.- Responde y dile que te deje en paz y que siga con perra
de Raquel, Richel oo sea que se me.
Contesté mada, pero no para har de manera en que Abby sugirió, yo no era así, no era mi
manera de dejar a gente en su lugar.
-?H?-contesté con el pulso acelerado, pensando que tal vez Abby tenía razón y que persona al
otrodo de línea sea
Alexander.
Nadie habló por unos segundos y cuando estuve a punto de colgar mada, se dignaron a har.
– ?Sarah7-mi corazón dio un vuelco y piel de mi nuca se erizó inesperadamente, cerré los ojos al
escuchar esa voz que se habia convertido en mi sonido favorito por muchos a?os y que ahora solo me
hacia hervir sangre de rabia.
?Acaso Abby es una bruja?
-Sí, ha con Sarah, ?con quién hablo? —pregunté con voz gélida y sin una pizca de amabilidad,
mientras intentaba recuperar el aliento y seguridad que amenazaba con abandonarme con solo
escuchar de nuevo su voz.
Aunque ya sabia quién era, no quería que supiera que seria capaz de reconocer su voz en cualquier
lado y por cualquier medio.
– Alex… Alexander Lancaster.