Chapter 4
Hogar, dulce hogar.
Lo primero que hice después de calmar mi nto, fue mar a mi madre, mis manos temban y me
sentía tan débl, tan destrozada, que no me sentía en condiciones de manejar, lo único que hice fue
estacionarme una cuadra lejos de empresa Lancaster.
— Sarah, querida, cuéntame todo, quiero detalles. ?Cómo lo tomó? ?Le entregaste cajao te
dije? ?Cómo salió todo? —pegué mi frente al vnte y solté un suspiro que dolió en mi pecho.
No iba a llorar de nuevo, no mientras hablo con mi mamá.
Ellos no merecen mis lágrimas.
This is from N?velDrama.Org.
— Me voy a divorciar. —fue única respuesta que solté, ignorando todass preguntas que seguro
las hizo con una sonrisa de emoción en su rostro y con mi respuesta se le había esfumado.
No se escuchó nada del otrodo de línea y hubiese pensando que me había colgado mada, de
no ser porque escuchaba respiración de mi madre.
— Dios, ?tan mal estuvo? —preguntó mi madre, aunque parecía que era una pregunta para e
misma, pues apenas y le escuché. —Tranqu, hija, es normal al principio, espera unos días que lo
asimile y verás que todo se arrerá. —solté una risa amarga silenciosa y limpié una lágrima que rodó
por mi meji.
Ojalá todo fuera tan fácilo decirlo.
— Mamá, Alexander me enga?ó con mi mejor amiga, ni siquiera pude decirle que será padre. —dije
con voz entrecortada y respiré profundo para esfumars ganas de llorar.
— ?Qué? Hija, si es una de tus bromas, te advierto que ya no caigo tan fácilmente. —ya quisiera yo
que fuera una maldita broma, pero no era más que triste realidad. Me quedé en silencio, intentando
eliminar el nudo en mi garganta, pero se había alojado ahí y no parecía querer desaparecer. —No
puede ser.
— ?Qué hago? —pregunté dejando caer todo mi peso al asiento del auto y mi mano libre se posó en
mi vientre.
La idea de que mi hijo no conozca a su padre me aterra, estaba siendo muy egoísta de mi parte,
debería pensarlo con cabeza fría, pensar en lo que es mejor para mi bebé.
— Leonardo será feliz de tenerte de vuelta y más sabiendo que le vas a dar un nieto. El jet aún no se
devuelve a Ondo, te estaré esperando, trae solo lo necesario, ma?ana iremos con tu padre. —de
solo pensar en mi padre, en su molesta mirada por haber abandonado todo por alguien que no me dio
nada, se me eriza piel.
Ya lo imaginaba diciendo un: te lo dije.
— ?Crees que me acepte de vuelta? —pregunté insegura, yaenzaba a calmar mis nervios, mi
rabia y mi tristeza.
Har con mi madre me hace bien.
— Estará encantado de verte, no pierdas más tiempo, mueve tu trasero, te quiero aquí lo más pronto
posible y descuida cari?o, todo estará bien, recuerda que no estás s, estás esperando un bebé. —
aquello me sacó una sonrisa sincera, era el único motivo por el que no me desmoronaba ahora mismo.
Finalicé mada con mi madre y conduje a casa de Alexander, no, ya no era mi casa. Gina seguía
en casa con s más desordenada que antes, me dijo algo, pero ni siquiera me detuve a
escucha, subí a habitación y busqué lo más importante, mi identificación, mis documentos,s
joyas que mis padres me regron,s guardabao una reliquia, me muero sis llego a perder, y
por supuesto, no podía faltar caja con prueba de embarazo.
Dejés ves del auto ys tarjetas de crédito que Alessandro me dio y jamás usé, sobre cama y
me apresuré a salir de casa después de asegurarme que llevaba lo necesario conmigo, no me llevé
prendas de vestir excepto por que traía puesta.
No le di ni más mínima oportunidad a Gina de har, no estaba de humor para sus tonterías y me
alegraba saber que no iba a volver a ver nunca más, ni a Alexander y menos a su madre.
Adiós, familia Lancaster.
…
Mi cuerpo temba y no era por el frío, estaba a minutos de encontrarme con mi padre, me sabía de
memoria el camino a Vi Doinel, a pesar del tiempo que estuve ausente, el chófer conducía en
silencio y me miraba cada cierto tiempo por el espejo, parecía sorprendido y feliz de verme, pero no se
atrevió a mencionar alguna pbra y yo tampoco quise iodarlo.
— Te va a encantars remodciones que le hicimos a casa, por cierto, tenemos una perra, tu
padre se sintió muy solo después de que te fuiste definitivamente y adoptó a Brandy, es cosa más
consentida, obviamente, por Leonardo, solo espero que no descuide por tu llegada. —mi madre
haba sin parar poniendo al tanto de los cambios en los últimos a?os, yaenzaba a abrumarme,
aunque sé que lo hace para distraerme.
No lo hacía nada mal, muy pocas veces pensaba en el fracaso de mi matrimonio, pero no dejaba de
pensar en el momento que vea a mi padre, eso sí que me tenía los nervios de punta, más que cuando
estuve por darle noticia a Alexander de que sería padre.
— ?Y si me cierra puerta en cara? —pregunté dejando dedo toda información que me estaba
dando.
Soltó una risita, se veía tan hermosa y elegante con los rayos de sol golpeando su bronceado rostro.
Cómo me gustaría verme tan radiante y felizo mi madre.
— Eso no pasará, sea lo que sea, es tu padre y nunca te dará espalda. —no quería confiarme, pero
si mi madre lo decía, me hacía sentir menos preocupada. —Hija, confía en mí, tu padre está feliz por
tu regreso, está esperando ansioso. —abrí mis ojos de par en par con sorpresa.
Ok, no esperaba que estuviera en este momento y a esta hora en Vi y esperando mi llegada,
ahora estoy más nerviosa.
— No sé con qué cara lo miraré. —confesé avergonzada, mientras me removió en el asiento al ver
que ya estábamos llegando a casa, que jamás debí dejar.
— Con misma de siempre y con una enorme sonrisa. —era tan fácil para e decirlo, sonrisa, había
olvidado lo que era sonreír, últimamente no he tenido suficientes motivos.
El Rolls Royce se detuvo al frente de fuente de ángel, y frente a esta, estabans escaleras que
daban a entrada de vi, no podía creer que estaba de nuevo aquí, en el lugar donde crecí y tenía
tan bonitos recuerdos con mis padres.
Hogar, dulce hogar.
Mi hogar, tan grande y ostentosa, pero tan acogedora cómo recordaba, rodeado de áreas verdes,
frondosos árboles y alejado de ciudad, el lugar perfecto, el más alejado posible de los Lancaster y
de aque mujer que decía ser mi amiga.
El chófer abrió puerta del auto y salí después de mi madre, el viento alborotaba mi cabello, se sentía
tan bien, tan liberador estar aquí, solo espero que mi madre tenga razón y mi padre me acepte de
vuelta, los necesito ahora más que nunca.
Mi madre me tomó des manos y me contagió de su buen humor con su alegre sonrisa. Juntas,
subimos los escalones y me di cuenta del primer cambio que le hicieron a casa, vieja puerta fue
reemzada por una moderna con cristal incluído, muy bien. Mi mamá abrió puerta y me hizo una
se?a para que entrara.
Me sentíao una desconocida al estar parada en entrada de casa temndo de miedo y con
el corazóntiendo fuerte en mi pecho.
Dejé inseguridad dedo y entré a casa, de inmediato me recibió losdridos de un perro que se
acercó a mí a olfatearme, no sabía mucho sobre r**a de los perros pero sabía que era un cocker,
porque siempre quise tener uno cuando era una ni?a.
— Tú debes ser Brandy, qué hermosa estás. —me agaché para acariciar su suave pje y me pareció
tan tierno cuando senzó al suelo para que le acariciara panza. No conozco y ya amo.
— Brandy, ?a dónde vas? —dejé de acariciar a Brandy cuando escuché esa voz familiar tan cerca,
que cuando quise reionar, me di cuenta que ya estaba parado a unos metros de mí. Me quedé sin
aliento, se me había olvidado respirar correctamente. Un hormigueo recorrió mi estómago hasta mi
pecho cuando su verde mirada se vó en mía y solo fui capaz de moverme cuando sentí algo
húmedo en mi mano.
Brandy me estabamiendo.
— H, papá.