Chapter 2
Positivo.
Tenía en mis manos prueba de embarazo, no había querido hace solo por unas simples náuseas,
pero mi madre prácticamente me obligó y no tuve otra opción más que obedece, el resultado
apareció en minutos y mi corazónenzó atir sin control en mi pecho.
No puede ser.
Es imposible.
Estoy embarazada.
This is from N?velDrama.Org.
No sabía si reír o llorar, si esto hubiese pasado hace seis meses, sin duda estaría dando saltitos de
emoción antes de correr a gritarlo a los cuatro vientos, pero en este momento, mi matrimonio con el
gran empresario en industria de moda, Alexander Lancaster, estaba pendiendo de un hilo.
Después de cumplir los dos a?os de casado se volvió indiferente, frío, me tratabao si no existiera
y son contadass veces que se digna a tocarme un pelo, así que, sé perfectamente el día en que fue
concebido. Aque noche que llegó de un cóctel, hacía mucho tiempo que no lo veía tan encendido y
cuando terminó, cayó dormido a mido en cama, creí que todo volvería a sero antes, pero me
equivoqué, al siguiente día apenas me saludó.
Las lágrimas se escaparon de mis ojos y mi madre no tardó en envolverme en sus brazos.
— Sarah, esta es una excelente noticia, no tienes porqué deprimirme, es lo que le hacía falta al
matrimonio, estoy segura que Alex cambiará al enterarse que va a ser padre. —mi madre se esforzó
para darme ánimos, aunque siempre he pensado que un hijo nunca sería solución para los
problemas y dudaba que criatura que llevo en mi vientre sea el motivo para recuperar mi
matrimonio, para recuperar a Alex.
— Nunca he estado de acuerdo con eso, no puedo utilizar a un hijo para que todo seao antes. —
mi voz salía entrecortada, pero entendible, mi madre me miróo si estuviera diciendo muchas
tonterías.
Se acercó al armario y sacó mi maleta de viaje, junto con todas mis prendas muy bien arredas.
— Anda, empaca tus cosas que te devuelves en el primer vuelo que salga, vas a ir con tu esposo y le
dirás que serán padres, ya veráso todo va a mejorar, ustedes se aman, serán una familia feliz y le
darán todo el amor a mi nietecito. —me encantaría tener el entusiasmo de mi madre, a pesar que no
conocía a Alexander en persona, tenía tanta fé en que podía volver a ser el esposo amoroso que fue
en un principio.
— ?Irme? ?Ahora? Mi vuelo sale en cuatro días. —dije sin apartar vista de mi madre, quien
guardaba cada prenda meticulosamente doda en mi maleta.
— Te irás en el jet, más cómodo y rjante, así piensas lo que le vas a decir a Alexander cuando
llegues. Sigue equipando, le avisaré al piloto que prepare todo para tu viaje. —dejó última prenda
que alcanzó a dor y salió de suite con su celr en mano, dejándome s, con mi equipaje
medio lleno.
Sequé mis húmedas mejis, buscando eldo positivo de noticia y no tardé en encontrarlo. Toqué
mi vientre aún no,o si pudiera sentir vida que crecía dentro de mí, entonces todo lo malo
desapareció, me iba a convertir en madre y lo mejor de todo es que tendré un hijo del hombre que
amo.
Seré madre.
Me repetía una y otra vez en mi cabeza, mientras que con una sonrisa en mi rostro,encé a
empacar ropa que traje para mis peque?as vacaciones y visita de una semana a mi madre en
Ondo.
Tomé una bocanada de aire cuando llegué a New York, los nervios burbujeaban en mi sistema y mis
piernas no podían dejar de temr.
La idea de mi madre resultó ser todo un fracaso, no pude rjarme ni pensar en cómo le daría
noticia a Alex, lo único que hice fue acariciar mi vientre y pensar en todo lo negativo.
Tomé un taxi que me dejaría en casa, en el camino le marqué a Alexander un par de veces a su
celr, quería saber en dónde estaba para llegar de sorpresa, pero mada sonabao si tuviera
el teléfono apagado.
Vale, no hay problema con ello, lo más probable es que esté en empresa en este momento, recién
sons dos de tarde, entonces, nifiqué todo en mi cabeza.
Dejo el equipaje en casa y salgo disparada hasta empresa con prueba de embarazo en una
caja de regalo que mi madre me consiguió, sí, así de detallista es mi madre, ni a mí se me hubiese
ocurrido tal cosa.
Mis nes eran cortos, pero precisos y hubiese salido a perfión, de no ser porque hermana de
Alexander estaba en mi casa, al verme llegar, no tardó ennzarme una mirada de fastidio,o si no
soportara mi presencia oo si sus ojos sufrieran con solo ver mi rostro.
— Ya llegó que no hacía falta.?
—puso sus ojos en nco y siguió en lo que estaba, probándose nueva colión que Lancaster
Collection iba anzar en un mes.
Tenía s de estar echa un desastre, muchas prendas de ropa tiradas en cualquierdo, mientras
que un par de dise?adores de empresa asesoraban, creo que se le olvidaba que estaba en mi
casa y e era intrusa aquí.
?Quién le dio permiso de entrar?
— Pues, perdón por llegar a MI casa.?—hice énfasis en pbra mí y me miró con una sonrisa
burlona,o si le hiciera gracia lo que acabo de decir.
— ?Su casa? Es casa de mi hermano y tengo más derecho que usted de estar aquí, ya debería
ubicarse, no es usted más que una caza fortunas. —dijo con tanta prepotencia, que no me faltaban
ganas de voltearle cara de una bofetada, aún así, preferí no darle atención y seguir con mis nes.
Ni siquiera sabe lo que dice, no es capaz de ver de su nariz hacia afuera.
Nunca le caí bien a Gina, hermana menor de Alexander y mucho menos a su madre, siempre que
tenían oportunidad hacían hasta lo imposible para humirme, siempre con el mismo tema, de que una
muerta de hambreo yo, nunca tendría lugar aldo de un hombre tan exitoso y nacido en cuna de
oroo Alexander.
Trataba de no prestarle atención a cada uno de los ataques des Lancaster, pues prefería evitar
conflictos a futuro, tampoco le llegué a contar aquello a Alexander, lo último que quería era crear un
problema más grande donde pondría a su familiaos ms del cuento, y aunque así es, no
dudaría en defendes a es a capa y espada, antes que a mí, solo me quedaba tragarme los malos
tratos de ambas mujeres y mantener mayor distancia posible de es.
Y ahora más que nunca que acabo de enterarme que dentro de mí crece el hijo de Alexander, debo
estar tranqu por el bien de ambos.
Lo que es, ni Alexander sabían, es que yo venía de una familia reconocida, poderosa, e incluso mas
influyente y millonaria que los Lancaster, pero dejé a mi familia dedo, cuando ambos nos
enamoramos en universidad y decidimos dar el siguiente paso después de graduación; nos
unimos en matrimonio, juramos amarnos y respetarnos hasta que muerte nos separe.
Por supuesto que mi familia nunca estuvo de acuerdo con mi rción con Alexander, tampoco
quisieron conocerlo, entonces mi padre me dio a escoger entre casarme con él u ocupar mi puesto en
la casa de moda Doinel.
Mi madre fue única que me apoyó, aunque prefirió mantener distancia porque no quería llevarle
contraria a mi padre.
A mi madre veía dos veces al a?o, a mi padre no lo he visto desde que me casé.
Sequé mis lágrimas al recordar el último día que lo vi, por su rostro no parecía feliz con mi decisión,
pues quería que siguiera sus pasos y ser tan importante en el mundo de modao él, sin
embargo, recuerdo lo último que me dijo.
“Vu, vu alto, pero no dejes que te cortens s y si eso llega a pasar, recuerda que te estaré
esperando con los brazos abiertos para enmendar tus s y ense?arte una vez más a esperar el
momento adecuado para emprender unrgo vuelo.”
Extra?o tanto a mi padre, más en los momentos que Alexander me trata con tanta indiferencia y
frialdad,o si ya no sintiera nada por mí, cuando siento que dejó de desearme, cuando apenas me
mira antes de dormir, no recordaba última vez que me dijo que me ama.
En esos momentos lo extra?o, porque él no permitiría que trataran a su hija de esa manera, él no
podía permitir que yo aceptara tan poco, cuando él me lo dio todo.