Capitulo 11: "Una Grata Sorpresa"
A lo lejos, el misterioso personaje asomó la cabeza hacia los alrededores, solo para observar a aquella mujer de pelo azul, y piel amarila, la cual no pasaba por el mejor de los momentos, esta denotaba a voz alta sus pensamientos sobre lo mal que estaba todo, y esto llegaba a los oidos de aquel muchacho. Era un poco peligroso acercarse, sin embargo era lo que tenía que hacer, porque si no, que otra opcion tenía? No obstante, unas palabras llamaron su atencion: "Islas del pensamiento", "Sentido de Identidad" , todo parecía ser un rompecabezas sin resolver, ya que aun faltaban piezas en el tablero, aunque este enigma pueda resolverse si se acerca a "saludar".
Aquella muchacha continuaba sumida en lo que pensaba, mostrando ahora lo que no mostró frente a sus amigos, quienes dormian placidamente. De no ser, que el sonido de su voz suave y tenue camuflaba las pisadas que con creces trataban de ser sigilosas. Cabe recalcar que entre todo el movimiento ocurrido, varias esferas, mas conocidas como recuerdos, yacían tiradas y desordenadas en el suelo, así como cada vez el entorno se tornaba mas oscuro.
Su movimiento se vió interrumpido por un sonido proveniente del hemisferio derecho del extra?o sitio, llamando la atención de ambos, quien ella por lo menos se alejaría de su puesto unos segundos en dirección al ruido, mientras el se escabulló en las sombras como si fuese su nido. Solo resultó ser otro de esos recuerdos, el cual habría caído tras los confines del largo pasillo que allí se encontraba, o por lo menos eso parecía, ya que así mismo, las galerias donde se guardaban estos "recuerdos", habría aumentado su tama?o considerablemente con el pasar del tiempo.
Aunque esto no importaba, ya que apenas aprovechó la oportunidad planteada, y dejó su "nido" por unos segundos, en dirección a aquella maquinaria de extra?o origen, solo para sentir una patada en la parte trasera de la rodilla, provocando que caiga al suelo, seguido de un fuerte agarrón en el cuello apenas había puesto rumbo. "Mas te vale decirme quien eres y que haces aquí", le ordenaba una voz estricta, y en cuanto se volteó, era la misma mujer la cual estaba observando, y aunque su apariencia fuera inocente, su fuerza y tecnica de agarre eran dignas de admirar.
Aquel tipo, cuyo rostro se veía cubierto por una oscura máscara, alzaría las manos vacías en se?al de no buscar una pelea, no obstante la llave casi lo asfixiaba lo suficiente como para matarlo. "Yo... te conozco... se lo que eres..." , esas eran sus palabras silibantes mientras ella lo escuchaba, y soltaba su agarre a medida que hablaba, hasta dejarlo libre, y preguntarle lo mismo que hace unos segundos, a la vez que este respiraba agitadamente, y caía sobre sus rodillas.
-----N-No soy un enemigo, solo... v-vine a hablar... ----tartamudeaba el enigmático hombre, a lo que ella se inclinó para preguntarle quien era al respecto, a lo que antes de poder contestar, un peque?o grupo de personitas había escuchado los ruidos, y uno en específico no hacía más que alardear sobre quién era aquel tipo. Aquel hombre ya se había recompuesto del agarre, y agachado se mantenía, a pesar de que su mente seguía procesando la fuerza de aquella llave.
-----Sabes muy bien que no me gustan los intrusos!! Así que tenemos dos maneras de hacer esto, o te largas, o te doy una paliza y te largas de todas maneras, tú escoges. -----le advirtió un personaje peque?o, cuadrado y de color rojo, el cual no necesitaba una mayor introducción, sabiendo que su nombre es... Furia.
-----Escucha ladrillo con traje, no creas que puedes intimidarme, puedo pasar por encima de ti sin problemas. ----se burlaba, a lo que se le vino una idea a la cabeza, porque al parecer, provocarlo era la única manera de conseguir su objetivo. -----Ademas, ?se supone que la estás protegiendo? Con que buscas una forma de llamar su atención, aunque a decir verdad no creo que seas capaz de hacer eso... Eres un inepto, sabes? ----continuaba con una voz cada vez mas burlona.
Unas chispas empezaron a esparcirse en la cabeza de Furia, quien comenzaba a gru?ir, en tanto los demas se alejaban dando peque?os pasos. El etra?o hombre no se quedó atras, y de su lumbar salieron dos filos, provenientes de una empu?adura que parecía tener alguna especie de magia, puesto que era imposible camuflar aquellos dos filos por si solos, y estos no estaban hechos de acero, se componían de una luz emanente del usuario.
Genial! Ahora el intruso estaba armado! ?que más podían hacer, salvo pelear fuego con fuego? Al alcance de todos se vió como su postura y expresión cambiaban abruptamente, se colocaba el arma por la espalda, y matenía su brazo izquierdo adelante, así como agachaba su espalda un poco. Sin mas comenzó a dar peque?os pasos al lado sin descuidar la mirada de su oponente, y le preguntó acerca de si el era el lider de ellos, a lo que negó, al mismo tiempo que los demas comenzaban a ocultarse tras los pasillos, o detras de cajas, sin embargo Alegria fue la unica que no cedió, y aunque le costara, reveló a quien el buscaba, ella misma.
-----Pff!! Hablas enserio? No me cabe la menor duda de que aquí son unos sensibles. -----afirmó rodeando los ojos. Ya la insensibilidad de aquel tipo ya comenzaba a ser irritable, y eso creían todos, aun mas Furia quien entendió las palabras como si Alegria no tuviese lo que e necesitaba para ser una lider. Así que se lanzó contra el con un grito de guerra. Las intenciones de Furia eran claras, y eso se reflejaba en su mirada.
Su ataque, fue rapidamente neutralizado por un movimiento rapido del guerrero enmascarado, quien lo agarra de la cabeza, guardando distancia suficiente. Furia empieza a atacar desde esa distancia, intentando forcejear, pero es inutil. Y para peor, el tipo misterioso, no puede aguantar su risa.
----Enserio?! Esto es todo lo que puede hacer tu "Guardian", Alegria?---- dijo, entre risas. Que patetico!! ---agregó.
Estas palabras dejan atónitas a cada una de las emociones presentes, excepto Alegria, quien apretó ambos pu?os mientras veía la pelea. Ansiedad se dió cuenta de esto, e intentó tranquilizarla... en vano.
----No puede ser tan insolente. ----Murmuró Alegria, mientras mantenía su mirada fija en la pelea.
Los golpes de Furia no tienen efecto alguno en el tipo misterioso, ya que es muy agil y veloz. Pero al parecer, el tipo misterioso se limita a esquivar los golpes de Furia con clase. En un momento de la pelea, el tipo misterioso lanza un golpe certero a Furia en el estomago, haciendo que se quede sin aire. Este cae al piso, y las emociones van a levantarlo. El tipo misterioso retrocede ante la intervencion de las emociones. Luego de unos segundos de rehabilitación, Furia sigue con sus ataque agresivos, y no es, hasta que el tipo misterioso agarra de la cabeza a Furia, dejandolo inmovil de nuevo. La ira de Furia estaba a punto de estallar de nuevo
-----AGH! No de nuevo!! ---Manifestó, mientras rechinaba los dientes.
----Pero mira eso... caiste en la misma trampa dos veces seguidas! No pensé que fueras así de estupido! ----afirmó, con una expresion mas seria a la habitual.
Furia no lo soporta mas, y con un fuerte grito, expulsa una gran llama de su cabeza, la cual, le quema la mano izquierda al tio misterioso, forzandolo a soltarlo. Furia cae al piso agotado, y el tipo misterioso se echa para atras, viendo su mano, en conjunto con unas cuantas respiraciones de agotamiento y dolor.
----Que te parecio eso?! Acaso no te gusto?! ---le recriminó Furia, con una sonrisa.
El espadachin herido se vió la mano, y se percató de las quemaduras de tercer grado.
----Debo admitir, que fue una buena tactica.... ----respondió, agarrando su mano izquierda. Pero... ya fueron suficientes tonterias!!! ----Gritó, levantandose del suelo, corriendo hacia Furia, quien yacia en el piso arrodillado.
El tipo misterioso se acerca agresivamente a Furia, quien no reacciona. El guerrero lo golpea en la nariz con el codo, haciendo que Furia suba demasiado la guardia, tapandose la nariz. El tipo misterioso, con una expresión totalmente serena en su mirada, golpea 3 veces en el estomago a Furia, haciendo que caiga fuera de combate en el suelo, y en eso, lo manda a volar con una patada. Las emociones solo se quedan viendo atónitos por lo que paso. Furia se queda agonizando, con ambas manos en el estomago.
----Fue una grata sorpresa... a decir verdad. ---admitió, viendo de nuevo su mano abrasada. Pero... yo vine a enfrentarme a su lider, no a un ladrillo. ---mencionó, adoptando de nuevo su postura.
Basado en enigmas, el hombre era descrito; ninguno tenía ni una pizca de conocimiento sobre aquel samurai de aspecto intimidante e intrigante. Sin embargo, lo que sí sabían es que él estaba buscando un reto, el cual acaba de obtener. Este le apuntó con el dedo a la damisela amarilla de verdes ropas, la cual, sin titubeos, se acercó a confrontarlo. Qué extra?o, el ambiente antes de la llegada del muchacho estaba lleno de paz y prosperidad, pero al parecer, este hombre tiene algo especial que carecían los demás integrantes.
Varios intentaron detener la pelea, aunque fuese en vano. La propia Alegría había decidido pelear contra aquel que algo ocultaba, siendo lo que más raro se presentaba en su persona; la influencia del tipo la había cambiado... Supongo que solo necesitaba los motivos suficientes para que llegara a ese estado.
A pesar de que la batalla entre ambos sería injusta, ya que el visitante desconocido portaba un arsenal completo, hecho y derecho. No estoy convencido de que desee enfrentarse a pu?o limpio, especialmente con una mujer, por lo que le disparó sus propias espadas que llevaba como una sola en su lumbar. Por supuesto, se estaba mofando de ella? Creer que no podía combatir sin el uso de un arma para causar da?o representaba lo absurdo que resultaba la idea de combatir, y una falta de respeto de tal envergadura no sería tolerada por ellos, quienes informarían al Sin Nombre que la insólita acción que realizó le costaría caro.A case of theft: this story is not rightfully on Amazon; if you spot it, report the violation.
-----Espero que no hayas creído que esa era mi única arma. ----entre risas bromeaba, aunque su risa se convirtió en una profunda seriedad cuando su mano lastimada, aún temblorosa y con el dolor ardiente aún, apretaba fuertemente el pu?o, formándose un escudo que parecía ser un abanico a simple vista, pero no tan impresionante era el dise?o de aquel escudo, sino cómo se había ocultado bajo los vendajes a la perfección, como si se hubiese camuflado.
?De dónde sacaba tantas armas? El sombrío hombre, de quien su sonrisa había desaparecido y en su lugar se mostraba una gran seriedad, ahora portaba un escudo. Una armería se veía en él. ?Cómo las cosas podían ir peor? Esa era la respuesta. Sin más espera, ambos adoptaron una firme postura mientras las miradas se centraban en ellos dos, así como estos dos mantenían la misma expresión cuando analizaban la mirada del otro.
La velocidad que empleó su rival fue digna de admiración y respeto; en una milésima de segundo ya estaba enfrente suyo, y la aceleración fue tanta que el escudo, a pesar de cerrarse casi al instante, esta vez fue la única excepción en la que no pudo concretarse desde su fabricación. Tras la máscara, sus ojos se abrieron tanto como platos, y no le sorprendía el hecho de que su escudo por poco fuese inútil ante magna adversaria, sino la expresión de profunda ira que esta última cargaba.
El reto que quería al fin había saciado a?os de no poder tener una pelea digna, y ahora podía disfrutar de una como nunca antes. En su sonrisa que no se veía tras la máscara se notaba, y empujaría a su rival con ambas manos y un poco de esfuerzo entremedio. Pocos segundos fueron suficientes para que ella recuperara su posición y volviera a agredirlo. Sus ataques eran veloces y, aunque estaban sujetos al error, los resolvía con mayor rapidez en su movimiento. Después de un grito de guerra, golpearía con la espada a ras de piso; era un ataque de barrido al que a duras penas pudo reaccionar. En el aire, rebotaría sobre ella, provocando que se desbalancee por instantes, y sin oportunidad para respirar, la golpearía con el escudo, llevándola hacia donde sus compa?eros absorbieran completamente el impacto.
Su respiración le pesaba, y el corazón estaba que se le salía del pecho. Mientras no desviaba la mirada de su contrincante, la cual respiraba agresivamente mientras recibía apoyo y consuelo de sus compa?eros, observó en su mirada un cambio; en su mirada ya no estaba la misma alegría de antes. Eran meras alucinaciones, pero un brillo rojo se podía ver en ambos ojos, como una llama creciente en su interior.
Antes de que pudiera reaccionar, ella ya había saltado hacia él. Esta vez, pudo bloquear con el escudo a tiempo, y ambas armas chocaron con un sonido agudamente ensordecedor saliendo de este. La colisión y el intercambio de fuerzas eran tan erráticos que provocaban que ambos temblaran. Fue en ese momento donde, tras un golpe atenuante con la espada al escudo, ella pudo bajar su guardia, exponiéndolo a un golpe mortal, y esto lo sabía. Atacaría con ferocidad con un ataque frontal que iría directo a la cabeza del enigmático guerrero, y a medida que el filo se acercaba, pudo observar en su mirada que algo dentro de ella había cambiado.
Los recuerdos lo asaltaron de repente. Imágenes de una figura envuelta en llamas, que coincidía en la misma mirada que aquella mujer tenía, hacían que su cuerpo se petrificara por completo, aunque este intentara anular aquel efecto.
Lanzó un ataque apresurado, pero su mente estaba nublada. El escudo cortó el aire en dirección a la valquiria y, aunque era rápido, era predecible, y no dudó en demostrarle la ineficiencia de un ataque muy planeado, y esquivó sin dificultad el ataque. La apertura que dejó el guerrero fue evidente: su torso estaba completamente expuesto. Sin dudarlo, la guerrera, cuyo estilo de pelea se asemejaba al de una valquiria, aprovechó la oportunidad, lanzándose hacia él con espadas en mano. Parecía una muerte asegurada en un solo ataque, si impactaba en él.
La mera reacción de su cuerpo e instinto lo llevó a estirarse lo más posible hacia atrás, pero no fue lo suficientemente rápido. El corte que atravesaba toda su cara parecía que la partía en dos, y no solo fue una marca superficial, sino un recordatorio constante de su temprana derrota contra una guerrera. Mientras se tocaba el rostro y sentía la sangre ardiente, reía. ?Cómo podía seguir riendo después de ser derrotado? Posiblemente estaba loco y había perdido la cabeza, ya que su orgullo había sido destruido de la peor manera, con su propia arma, pero al parecer le gustaba. Extra?o.
—--Este dolor... —Murmuraba: "Hace mucho tiempo que no lo sentía...----jadeaba con voz débil, aunque las risas seguían siendo parte de sí; estas eran interrumpidas por la sangre que caía sobre su cara, que absorbía la máscara, aunque ellos no supieran que realmente el corte fue de una magnitud mayor.
Unos segundos después ella pudo recobrar la conciencia y dejó caer la espada al suelo de inmediato al observar que uno de los filos estaba manchado en sangre. Algunos no eran capaces de ver la escena, como aquel misterioso espadachín que se había infiltrado dentro del cuartel; ahora estaba delante de ellos, en una oscura escena donde, aunque superficial en lo físico, el da?o psicológico fue profundo. Aunque a pesar de todo, aun pudo mantenerse en pie y decir un "Me rindo".
-----C-Como puede seguir de pie después de esa herida? ----se preguntaron entre ellos los que observaban. Como ya se mencionó, algunos no eran capaces de mantener la mirada en la pelea, pero aun así, había algunos que disfrutaban ver cómo el intruso recibía su merecido. Aun con la mano tapando la mitad de su cara, y aunque no era notable a simple vista, un brillo empezó a cicatrizar la herida que le habían dejado.
-----Eso quería ver... Yo nunca había sido derrotado de una manera tan genuina; tengo que admitir que tu habilidad es digna de admiración. ----murmuraba, mientras la respiración se le dificultaba un poco.
Sin más, se levantó y comenzó a caminar lentamente hacia ellos, sin antes guardar el escudo en su espalda. Apenas pudo estar frente a ellos, se quitó la máscara que portaba, la cual se caracterizaba por un gran tajo por la parte del rabillo del ojo izquierdo y sangre que cubría esa zona, que se camuflaba fácilmente. Al revelar su rostro, se pudo ver un gran contraste en su color de piel, puesto que sus ropas eran mayormente oscuras, así como una faceta reconocible por las cenizas que portaba en sí, también como la gran cicatriz que había cruzado desde su mentón hasta su frente. Aquel ya no tan misterioso hombre se hacía llamar Kettei.
Tras escuchar el nombre, alguien hizo memoria y recordó de quién se trataba. Sí, era el mismo personaje que hacía más de 3 a?os. Ansiedad repitió su nombre tartamudeando y se acercó a él, pero no para rememorar su presencia como algo agradable, sino para abofetearlo y reclamarle acerca de su agresiva entrada. Este apenas movió la cabeza por el golpe, pero recordó a Ansiedad tras sentir esa energía inquieta que emitía. ?Cómo no la había recordado antes? Literalmente estaban a unos cuantos metros de distancia durante las peleas. Sin embargo, cuestionaron más rápido el hecho de que ambos se conocían, y cómo. A lo que ella les introdujo a Kettei como alguien con cualidades fuera de lo común, pero aunque sea un poco supersticioso, en verdad es alguien increíble.
Ahora la mirada que le dirigían era otra; al parecer, era un compa?ero más de ellos, alguien con habilidades impresionantes. Ante esto, la guerrera con la que combatió resultaba ser un malentendido, uno que pudo acabar con la vida de uno de los dos, y estaba claro que le recordaría esto, insinuando que pudieron haber evitado la pelea. Por más que la presión fuese, se mantuvo sereno y contestó con voz suave y pausada, aunque la respuesta que les dio no tuviese ese efecto en ellos, puesto que para él, todo el escándalo fue "necesario".
Ya era demasiado, como que una pelea que pudo haber concluido con la vida de alguien fuese necesario, ?y para qué? ?Para qué probar la fuerza de alguien, y así poder evitar un posible evento catastrófico que puede llegar a pasar dentro de muy poco? Simplemente era absurdo pensar en ello, pero aun así, la situación no pasó a mayores, ya que fue Kettei quien recibió la mayor parte del da?o. Se podría decir que tuvo éxito en su misión, aunque le costara una máscara rota y manchada, una cicatriz en la cara, junto a una humillación en su especialidad, el combate.
Medianoche marcaba el reloj; ellos continuaban cuestionando las acciones del misterioso personaje que se les había unido. El ruido era tal que no dejaba dormir a alguien que no tardó en bajar las escaleras y atentar acerca de esto. Mientras balbuceaba toda clase de reclamos contra ellos, pero estos se cortaron apenas observó la nueva figura que se hacía acto de presencia en el lugar, y antes de que pudieran presentarlo, ella repitió un nombre en particular, el cual no sería muy bien recibido por Kettei. Así como está, lo abrazaría recordando los tres a?os en los cuales su presencia estuvo ausente.
-----No...soy... él, ni?a. —Le advirtió con voz pesada y grave, mientras sus pu?os se habían endurecido apenas escuchó el nombre. Al escuchar las tenues palabras, lo empujó y se alejó de él para verlo más detalladamente, solo para percatarse de su equivocación, aunque aún el parecido entre ambos era notable.
?Cómo podía ser posible? Alguien tan parecido a su amor no correspondido estaba frente a ella, pero no era quien creía ser. Todo esto había hecho que se hiciera revuelo en su cabeza, pero algo tenía claro: nadie tenía permitido llamarla "ni?a" de esa manera, y aunque el aspecto de aquel hombre fuese aterrador e intimidante, no titubeó en formar disputa contra él.
-----No sé quién seas, pero ni se te ocurra volverme a llamar así, ?me escuchaste?! ----Le gritó, aunque la intimidación no tuvo efecto alguno en Kettei, quien se mantuvo recio y firme, mientras su mirada se mantenía fija. La voz de quien al parecer no mostraba ningún temor hacia él, ni mucho menos sabía de lo que él era capaz, y era claro el porqué: lo había conocido hace apenas un par de minutos.
Este solo gru?ó un poco, pero lo suficiente para que intervinieran y los alejaran, siendo ellos quienes tuvieron que presentarlo para evitar más conflictos internos de los que ya habían. Kettei era su nombre, pensaba. Tras recobrar un poco la conciencia y ver las cosas con más claridad, pudo preguntarse con más calma cómo aquel muchacho de aspecto tan similar se paraba frente a ella; sin embargo, concluyó que, por la actitud y forma de hablar, estaba más que claro que no era él, y eso intentaban decirles los demás.
-----P-Pero... son tan parecidos, ?cómo? ----preguntó con una voz suave, mientras se colocaba una mano en el mentón. A lo que él tampoco creería parecerse tanto a quien en ese entonces no era alguien que consideraría un amigo. Algo de historia tenían ellos dos; al parecer, habían llegado a la conclusión de que la dualidad Kettei vs. Lance no iba a terminar como una simple rivalidad.
Aun Kettei era motivo de preguntas, y comenzaron por algo simple, que es. él se quedó en un silencio momentaneo, que se detendría cuando ni el mismo sabría lo que es de Riley. Para el, solo es Kettei, y nada más. Esta respuesta dejaría con mas preguntas a los demas, quienes prosiguieron con su origen, asi como sus ropas tan desgastadas y manchadas de algo que parecía ser cenizas, aunque fuese algo poco notorio, y mientras resoplaba para encontrar las palabras, no pudo encontrar una respuesta consisa, alardeando de "No haber sido informado".
A que se refería? Alguien lo estaba privando de informacion? Se supone que es algo importante que tendría que saber apenas llegó, pero no era así. Sin embargo, lo unico que pudo responder, fue su mision, la cual, aunque didutativo, contesto con la funcion de todos: Ayudar a Riley. Aqui las cosas no hicieron mas que torserse, como alguien que parece un asesino podría ayudarla? Ni siquiera sabe que es de Riley y tiene la intencion de ayudarla, pero el tono en el que lo decía, daba a entender de que no estaba mintiendo. Algo grande tendría que ser ese problema para que semejante guerrero, mencione a breve entender los detalles de lo que se tenían que enfrentar. Solo era fuego y oscuridad, lo unico que lograba recordar con exactitud. De que servía? Nadie lo sabe, aun.