《"Rising Of Hope"》 Capitulo 1: Un Mal Sue?o, o Presagio?
Primera Parte: El Amanecer. Capitulo 1: "Un Mal Sue?o"
Un instante despu¨¦s, abri¨® los ojos de golpe y dio un peque?o salto en su cama, mientras exclam¨® un leve grito al aire, con su corazon casi saliendo de su pecho, como si se estuviera a punto de ir de este mundo. Mir¨® a su alrededor, todav¨ªa inmersa en el p¨¢nico, sus respiraciones agitadas no dejaban que se tranquilizara de ninguna manera. Y tras unos agonizantes segundos de controversia, al darse cuenta de que segu¨ªa en su habitaci¨®n, suspir¨® aunque el efecto fuese tard¨ªo. ¡ªFue un sue?o... ¡ªmurmur¨® hacia las paredes, todav¨ªa agitada¡ª. Solo un mal sue?o, o quiz¨¢ podria tratarse de algo mas, el realismo del sue?o era tal que al despertarse sentia el cansansio del juego, como si lo hubiese jugado mientras dormia. Posiblemente era solo una pesadilla sin mas, o pod¨ªa ser un mal presagio de lo que iba a ser el dia de ma?ana. Se dej¨® caer contra la almohada abruptamente. ?Por que le pasaba esto? Se preguntaba, Si se supon¨ªa que era una gran jugadora, con grandes cualidades mentales y deportivas, definitvamente estaba preparada, pero ah¨ª estaba, estremeciendose ante la simple idea de jugar un partido mas de hockey, el deporte que habia jugado toda su vida, habia enfrentado a cualquier clase de contrincante, sin embargo los flashbacks espontaneos la atenuaban, sin dejar que esta pudiera siquiera cerrar los ojos de nuevo. ¡ªNo puedo sentirme as¨ª... Por que pienso tanto en el partido de ma?ana? Solo es un juego y ya!... Necesito descansar... pero no s¨¦ c¨®mo.----alardeaba en susurrros, mientras los flashbacks iban y volvian, uno tras otro. Con un grito frustrado, se hundi¨® aun mas en la almohada, apagando el sonido con su superficie suave. El silencio de la habitaci¨®n envolvi¨® sus pensamientos, pero en su mente, todo era un caos, indiferente a la triste, y cruda realidad que tenia que soportar. Ansiedad estaba al mando, enviando una cascada de escenarios imaginarios en los que todo sal¨ªa horrible. ---No... hay muchas cosas que pueden salir mal! Debo arreglarlo!.---exclamaba a cada segundo, anotando cosas en una libreta. Al terminar de escribir, volvi¨® a presionar los botones, y a tomar energeticas sin control. Sin darse cuenta, hac¨ªa mucho ruido; las latas de energ¨¦ticas ca¨ªan al suelo una tras otra, y los botones eran presionados compulsivamente. Este desorden termin¨® despertando a Alegr¨ªa. ¡ª?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ¡ªgru?¨® hacia el techo Alegr¨ªa mientras se frotaba los ojos y se levantaba de su cama¡ª. ?Por qu¨¦ hay tanto ruido all¨¢ abajo?. Baj¨® las escaleras ella sola, mientras sigilosamente, evitaba que las demas emociones se despertaran por culpa suya, y apenas pudo divisar a la figura naranja, la cual, estaba en pleno frenes¨ª, la dej¨® at¨®nita. Segun ella, no habia visto una escena tan cruda en a?os, mas especifico, en 3. Ansiedad, con los nervios a flor de piel, estaba corriendo de un lado a otro, con una lata de energ¨¦tica en la mano y apretando botones fren¨¦ticamente. ¡ª?Ansiedad! ??Por qu¨¦ sigues despierta?! ?Te dije que te fueras a dormir! ¡ªle exclam¨®, empezando a acercarse a Ansiedad mientras apretaba ambos pu?os. Ansiedad se dio vuelta bruscamente, al escuchar una voz familiar, y sin soltar la palanca con su mano izquierda, le respondi¨®, con una calma muy rara en ella. ¡ªOh! Lo siento, Alegr¨ªa! ¡ªdijo con rapidez, con una sonrisa tensa entredientes enmarcada en su rostro¡ª. Pero es que... quiero que todo salga bien ma?ana.----agreg¨®, soltando una risita nerviosa, la cual, era una tortura de tan solo escucharla. Alegria se acerc¨® mas a ella, dispuesta a erradicarla antes de que hiciera algo malo, y finalmente ella solt¨® la consola por escasos segundos, y no le tom¨® mucho tiempo a Alegria para intuir el mal estado en el que estaba. Sus manos no pod¨ªan estar quietas de ninguna forma, y su voz al hablar, era el mismo caso. ¡ª?Acaso sabes que ma?ana es la Final de las Estatales? ¡ªle dijo precipitadamente, sacudiendo a Alegr¨ªa por los hombros¡ª. ?No puedo dormir pensando en lo que va a pasar! Alegr¨ªa, quien no pudo soportar mas a la loquita, que estaba causando estragos en la mente de Riley de nuevo, tal cual como lo hab¨ªa hecho hace 3 a?os. Ella se mantuvo firme, y tras unos intercambios de miradas, y un silencion agonizante, Alegria tom¨® la palabra, y quebr¨® el hielo. ¡ªEsc¨²chame, Ansiedad, te entiendo ¡ªle dirigi¨® la palabra, a quien, en ese momento no pod¨ªa aguantar los efectos de tomar 12 energeticas en una sola noche¡ª. Yo tambi¨¦n quiero lo mejor para Riley. Pero eso no significa que debas atormentarla con cosas que no existen. ----le explicaba, pero Ansiedad no entend¨ªa con palabras, y al parecer, hab¨ªa que darle un par de golpes para que se le pasara el efecto de las energeticas. Y a eso sumarle, que no se ve¨ªa muy contenta con su explicacion, y rapidamente le reclam¨®.---Pero Alegria! Tenemos que estar preparadas! Tenemos que ganar ma?ana!.Love this novel? Read it on Royal Road to ensure the author gets credit. Alegria no cedi¨® ante la presi¨®n, frunci¨® el ce?o y mientras la interrump¨ªa, le recordaba un evento del pasado.---??Quieres que pase lo mismo que hace tres a?os?!.----la fuerza de la pregunta casi despierta a los demas, quienes aun dormian placidamente. La pregunta de Alegria la dej¨® helada, y cerr¨® los ojos con una mueca de dolor. Sab¨ªa exactamente a lo que Alegr¨ªa se refer¨ªa. Y por eso, se qued¨® callada por un momento antes de suspirar. ¡ªEst¨¢ bien... ¡ªmurmur¨® a si misma¡ª. Est¨¢ bien. Pero no digas que no tomamos esto en serio. --la amenaz¨®, dejando esta amenaza final hacia Alegria, quien se ve¨ªa indiferente. Y tras un gru?ido por parte de ella, empez¨® a alejarse, no muy contenta. Alegr¨ªa la observ¨®, frunciendo el ce?o en gesto de molestia, y cuando creia haberlo solucionado, justo en ese momento, un sonido agudo llam¨® su atenci¨®n, y no era mas que una alarma. ¡ªEhmm... Ansiedad ¡ªla llam¨® Alegr¨ªa, manteniendo la mirada fija en el curioso artefacto, que por razon desconocida hasta el momento, habia aparecido. Titubeando un poco, decidi¨® preguntarle a la loquita de Ansiedad la identificacion del objeto¡ª. ?Sabes qu¨¦ es esto? Ansiedad, abriendo los ojos repentinamente, se voltea rapidamente, percatandose que se refer¨ªa a lo que quer¨ªa evitar que ella hablara, y rechaz¨® cualquier tipo de coincidencia con ella. Y aunque sus tics nerviosos la delataran, esta seguia refutando la hipotesis de Alegria, la cual, no har¨ªa mas que sospechar de ella, insinuando que, le estaba ocultando algo. Sus manos tiritaban, empezaba a sudar frio, mientras intentaba desviar la mirada varias veces. Mientras varios recuerdos llegaban a la cabeza de Ansiedad, quien recordaba un suceso... no muy amigable. ¡ªP-Pero ahora eso no es importante, A-Alegr¨ªa. M-Ma?ana es lo ¨²nico que cuenta. Necesitamos dar e-el 101%. ---le confi¨® su palabra a Alegria, mientras se alejaba, soltando una risa nerviosa entredientes, la misma, que daba ganas de cortarse las orejas de solo denotar su agudo tono. Y sin decir m¨¢s, Ansiedad se voltea rapidamente, y sube las escaleras rapidamente para ir a su dormitorio, claramente angustiada por algo, que llam¨® la atencion de Alegria. Esta ultima por su parte, observa con detenimiento su extra?o actuar, con una expresion de sospecha, como Ansiedad sub¨ªa las escaleras de forma err¨¢tica y torpe. Mientras intentaba encontrar sentido a lo que pas¨®, y lo que Ansiedad le hab¨ªa dicho, no hicieron mas que confundirla, y al porque su actitud cambi¨® de forma tan abrupta. Un sonido, proveniente de la alarma llam¨® su atenci¨®n, y comenz¨® a inspeccionarla con cuidado, y la cual, le intriga saber su origen, sintiendo un nudo en el est¨®mago por toda la confusi¨®n, por la cual estaba siendo asfixiada en ese momento. ¡ªEsta alarma me trae recuerdos... ¡ªmurmur¨® hacia la alarma, mientras frunc¨ªa su ce?o¡ª. No muy buenos, lamentablemente...----se hech¨® atras despues de decir eso, ni siquiera se atrevi¨® a tocarla, y solo decidi¨® pasar por alto su existencia. Un sonido, proveniente de Riley, llamar¨ªa su atenci¨®n mas que los incesantes sonidos de la alarma, la cual sonaba a cada segundo. Esta desv¨ªa su vista hacia la consola, y se acerca lentamente a esta, divisando como Riley, no pod¨ªa consiliar el sue?o, por culpa de la ya redimida Ansiedad, o por lo menos as¨ª era. Sin persarlo dos veces, tom¨® un profundo respiro y presion¨® un bot¨®n, uno que ayudar¨ªa a Riley a calmarse... "por ahora". ¡ªRiley... por favor, duerme... lo necesitas ¡ªsusurraba hacia ella, con una sonrisa suave y tranquilizadora, la cual, era caracter¨ªstica de ella, aunque hasta el momento, le costaba sacar. Sin querer intervenir mas en su ni?a, la cual habia cuidado por 16 largos a?os, decidi¨® soltar la consola lentamente e irse. Pero, sin antes, echarle un ultimo vistazo, a medio paso de las escaleras, observ¨¢ndola con atenci¨®n, cada movimiento que hacia, y como lograba conciliar el sue?o lentamente. Luego de eso, Riley respir¨® hondo un par de veces, mirando el techo. Despu¨¦s de unos minutos, encontr¨® la postura perfecta, y poco a poco, sus p¨¢rpados pesados se cerraron. Al fin, logr¨® conciliar un largo y profundo sue?o. A la ma?ana siguiente, los padres de Riley entraron a su habitaci¨®n, irradiando entusiasmo. Su madre llevaba una gran sonrisa en el rostro. ¡ª?Buenos d¨ªas, futura campeona! ¡ªexclam¨®, acerc¨¢ndose a la cama¡ª. ?Lista para ser la mejor de California? Riley apenas abri¨® los ojos, su mirada perezosa y apagada revelaba lo que hab¨ªa sido una noche intranquila. Se estir¨® bajo las frazadas, cubri¨¦ndose hasta el cuello mientras su voz sal¨ªa arrastrada. ¡ªNo creo estarlo ¡ªmurmur¨®. Sus padres se acercaron con gentileza, y le preguntaron acerca de lo que pasaba, y como hab¨ªa dormido, si es que pudo. Ella los volte¨® a ver a los ojos, en su mirada abierta y expresiva, se lograba notar como esta temblaba sin control, y su tartamudeo era mas que notorio. Al contestarles, las expresiones de sus padres cambiaron por completo, pasando de un estado de profunda motivacion, a preocupacion misma. Riley intento explicarles lo que ella hab¨ªa so?ado, y la posibilidad de un mal presagio. ¡ªNo creo que podamos con ellas... ¡ªagreg¨®, dejando que su voz se apagara bajo las mantas. ¡ªRiley, te entendemos. Pero aun as¨ª no puedes dejarte vencer por lo que dicen. Seguro que tienen alguna debilidad, y la vas a encontrar y explotar, no cabe duda de eso. ----le dijo su padre, quien se hab¨ªa apoyado sobre el borde de la cama, junto a una voz suave, pero que no perd¨ªa la postura que adoptaba. Riley permaneci¨® en silencio por unos momentos, y se volvi¨® a tapar la cabeza con la frazada. La imagen de las Ice Phantoms, r¨¢pidas, implacables, llenaba su mente. ?C¨®mo pod¨ªan ganarles? Esas chicas parec¨ªan haber nacido con el hielo bajo sus pies, y cada movimiento suyo era impecable. No hab¨ªa margen de error. ¡ªNo la tienen... ¡ªsusurr¨®, mientras su cuerpo entero temblaba.¡ª. Son perfectas. Y por eso me siento as¨ª... Por lo que est¨¢ en juego. ?Por eso me importa tanto! ?No quiero perder! La desesperaci¨®n en su voz era palpable. Sus padres intercambiaron una mirada, y su madre, levant¨® el pu?o en un gesto de ¨¢nimo. ¡ªEntonces, si te importa tanto, ?por qu¨¦ no das lo mejor de ti para llevarte ese t¨ªtulo? ¡ªdijo, su voz se llen¨® de perseverancia. Riley, a¨²n dubitativa, cerr¨® los ojos unos segundos. Sus pensamientos se enredaban, la inseguridad anidada en su pecho se resist¨ªa a abandonarla. Pero sus palabras la hicieron reflexionar, aunque fuera por un instante. ¡ªNo es tan f¨¢cil... ¡ªmurmur¨®, ech¨¢ndose hacia atr¨¢s y dejando escapar un suspiro¡ª. Pero... lo intentar¨¦. Riley permaneci¨® en silencio despu¨¦s de eso, perdida en sus pensamientos. Las palabras de sus padres flotaban en su mente, mientras los nervios erradicaban en su forma de moverse. Se levant¨® de la cama sin decir mucho m¨¢s, su cuerpo a¨²n se sentia pesado por el cansancio emocional. Pero ante la adversidad, tuvo la fortaleza de olvidar por todo eso por unos minutos, y asi, poder dirigirse al ba?o, aunque evitando el contacto visual con sus padres. Mientras cerraba la puerta detr¨¢s de ella, sus padres se quedaron unos segundos m¨¢s en la habitaci¨®n, viendo como se alejaba. Confiaban en que Riley encontrar¨ªa la manera de erradicar a sus oponentes, pero tenian mas que claro que no ser¨ªa algo sencillo. Se habr¨¢ alejado para evitar las preguntas, y no hacerles saber sobre lo que le estaba pasando, o simplemente aun estaba pegada a la almohada. Mantener la mente para un partido dificil es mas complicado que el propio partido, y es complicado pensar sobre si lograr¨¢ hacerlo, o dejar¨¢ que el aire del ambiente la asfixie. Capitulo 2: Pasado y Presente Capitulo 2: Pasado y Presente Antes de que Riley pudiera entrar al ba?o, toda la acci¨®n se detuvo de repente.. Los colores vibrantes y la energ¨ªa del momento comenzaron a desvanecerse mientras una voz familiar se escuchaba de fondo ¡ªCreo que nos estamos adelantando un poco ¡ªdijo Alegria, con su tono amigable. ¡ª. Es mejor darles un poco de contexto... ---agreg¨®. Mientras hablaba, una serie de im¨¢genes comenz¨® a aparecer en la mente de Riley, proyect¨¢ndose como una pel¨ªcula de recuerdos. Se mostraron momentos de su vida en la secundaria, ahora difuminados por el tiempo, pero a¨²n v¨ªvidos en la memoria. Las im¨¢genes iban y ven¨ªan: su primer d¨ªa de clases, caminando nerviosa por los pasillos llenos de estudiantes, su primera pr¨¢ctica con las Firehawks, los momentos en los que hab¨ªa re¨ªdo hasta que le dol¨ªa el est¨®mago con sus amigos y amigas. Alegr¨ªa sonri¨® al ver estos momentos felices proyectados en la pantalla interna de Riley. ¡ªYa han pasado tres a?os desde que entramos a la secundaria ¡ªcontinu¨®¡ª. ?Y qu¨¦ les puedo decir? ?Esos tres a?os se pasaron volando! Las im¨¢genes continuaron. Riley con una sonrisa brillante, rodeada de sus compa?eros en una fiesta, y luego, en otro recuerdo, derramando l¨¢grimas solitarias en su habitaci¨®n despu¨¦s de una decepci¨®n. La escena cambi¨® a una versi¨®n m¨¢s ca¨®tica: una discusi¨®n intensa con sus padres, donde Furia parec¨ªa tomar el control, llenando su mente de pensamientos explosivos y enojados. ¡ªPero lamentablemente, no todo es perfecto. Hemos pasado momentos buenos y momentos malos ¡ªreflexion¨® Alegr¨ªa¡ª. Hemos re¨ªdo, hemos llorado, nos hemos enojado... Pero, y con todo eso, seguimos siendo Riley. Y aqu¨ª estamos ahora. Se perfectamente que vendran cosas peores. Pero sin importar lo que pase, seguiremos de pie. Furia interrumpi¨®, cruz¨¢ndose de brazos y sacudiendo la cabeza con frustraci¨®n. ¡ª?Crece muy r¨¢pido! Pero si hace poco era una beb¨¦... ¡ªdijo, con un extra?o tono nost¨¢lgico, mientras un recuerdo de la infancia de Riley brillaba en la pantalla, mostrando a una peque?a Riley en sus primeros pasos en la pista de hielo. ¡ªDir¨ªa que demasiado r¨¢pido... ¡ªcoment¨® Desagrado mientras una escena de Riley, ahora adolescente, miraba con incomodidad su reflejo en el espejo, vestida con ropa que sus amigos consideraban "cool", pero que ella no soportaba.--- Pero ya captan la idea...---concluy¨®. ¡ª?Ah! Y se me olvidaba, ?nos aceptaron en el equipo de las Firehawks! ¡ªexclam¨® Alegria, mientras un recuerdo reciente se mostraba: Riley, con su uniforme del equipo, sonriendo y abrazando a sus compa?eros despu¨¦s de una victoria importante¡ª. Desde que nos unimos, solo hemos mejorado. Nos quitamos los brackets ¡ªrecord¨® con una risa, mostrando un destello de la Riley que sonre¨ªa al espejo, orgullosa de su nueva sonrisa¡ª, ?y ahora somos mejores que nunca! ?Ahora tenemos el partido m¨¢s importante de nuestras vidas! Las im¨¢genes se aceleraron, mostrando los entrenamientos, las victorias y derrotas en la pista de hockey. Pero entre las escenas alegres, apareci¨® una figura de color naranja. Era Ansiedad, quien observaba la proyecci¨®n muy de cerca, inquieta. ¡ª?Lo haremos bien? ¡ªsusurr¨®, interrumpiendo la narraci¨®n de Alegr¨ªa¡ª. Necesitamos hacerlo bien... ¡ªsu voz temblaba mientras se ve¨ªan recuerdos de partidos fallidos, momentos en los que el disco no llegaba a la red, o cuando los nervios se apoderaban de Riley¡ª. Tenemos que jugar perfecto todo el partido, o si no... perderemos. El tono de Alegr¨ªa se torn¨® ligeramente m¨¢s frustrado, su sonrisa se desvaneci¨® un poco mientras suspiraba. ¡ªY Ansiedad sigue siendo igual de paranoica que hace tres a?os... ¡ªmurmur¨® con una leve decepci¨®n en su voz. Pero luego, su tono cambi¨® r¨¢pidamente, volviendo a su habitual optimismo¡ª. ?En d¨®nde est¨¢bamos? ?Ah, s¨ª! ?Ahora tenemos que prepararnos para uno de los mejores momentos de nuestras vidas! Las im¨¢genes continuaban proyect¨¢ndose en el espacio mental de Riley: los aplausos del p¨²blico, los gritos de sus compa?eros, el hielo fr¨ªo bajo sus patines y, por supuesto, las Firehawks, su equipo, con quien hab¨ªa crecido y compartido tantos momentos de gloria y fracaso. El partido que se avecinaba era una culminaci¨®n de todo lo que Riley hab¨ªa vivido hasta ese momento. Pero en su mente, m¨¢s all¨¢ de los recuerdos y las emociones, algo profundo segu¨ªa bullendo. Un miedo persistente, una presi¨®n constante. Aunque las emociones intentaban evitarlo, era algo que no cede as¨ª de facil. Volviendo a la realidad a la que estamos acostumbrados, era la propia Riley quien vest¨ªa su uniforme mientras todas las emociones en su mente interactuaban, cada una present¨¢ndose con su funci¨®n habitual. Tras unos minutos, la familia se encontraba lista, y subieron al auto para dirigirse al imponente Estadio California Golden Seals. Desde el asiento trasero, Riley miraba por la ventana, inquieta. Su pierna izquierda se mov¨ªa nerviosamente. Jill, su mama, not¨® este extra?o actuar en Riley, y le pregunt¨® acerca de esto, a lo que ella contest¨® con balbuceos y tartamudeos, alardeando estar un poco nerviosa, pero su tono de voz era tan bajo que parecia un susurro, y casi no se hacia oir. Mientras Bill, su padre, iba conduciendo, escuchaba esta conversacion, y mientras intentaba no sacar la mirada de la autopista, este decidi¨® dar su opini¨®n, aclarando que es natural de una persona comun como ella sentirse as¨ª antes de un gran partido. Y aunque esto le intentar¨ªa cobrar sentido a la chica, su inseguridad, y sus miedos por cometer errores persistian, aunque su Ansiedad no estuviese al control de esto.If you discover this tale on Amazon, be aware that it has been stolen. Please report the violation. Su sentido de identidad, el cual se torn¨® naranja, y sus esquinas era puntiagudas, y repet¨ªa una frase, la cual, con mucho dolor, todos los presentes escucharon. La frase repetia la incapacidad de Riley de sentirse confiada, y comoda con su propio juego, preguntandose, si es realmente buena. Con el corazon aquebrantado, Alegria se acerca a este, e intenta hacer algo para intentar que su "ni?a" se sienta mejor. Y aunque lo abrace las veces que quiera, derramando las lagrimas cual rio, esto no surg¨ªa efecto alguno, y solo te toc¨® aceptar la cruda realidad, "Le va a costar". Sus padres siguieron en un intento de calmarla lo maximo posible, cosa que hasta el momento, parecia una tarea complicada, hasta incluso imposible, ya que el tan solo hecho de pensar en el partido, hacia que sus pelos se pusieran de punta, y la piel de gallina. Pues toda esta presion, tendr¨¢ que aguantarla, no tiene otra manera de hacerlo, que sea jugando. Tras un viaje de unos quince minutos, llegaron finalmente al estadio. Todos bajaron del auto, y lo primero que hizo Riley, fue ver el imponente estadio, el cual parecia tener una gran capacidad. Su padre le aconsej¨® que no se deje intimidar, y una simple gesto de asentir fue lo suficiente como para calmarlos un poco. Riley, con la vista a¨²n fija en el estadio, pensaba en silencio. "?Qu¨¦ estoy haciendo? Mis padres me apoyan¡­ deber¨ªa estar tranquila¡­", se dijo a s¨ª misma. Luego, con firmeza, se voltio hacia ellos, con un sentimiento repentino y espontaneo, que nunca habia sentido antes, y con eso, prometi¨® ganar el partido, y el pasaje a las nacionales. ¡ªNo hay quien cambie tu mentalidad¡­ Pero bueno, supongo que eso te motivar¨¢ a darlo todo.-----brome¨® su padre, riendo ligeramente. Mientras ellos comenzaban a alejarse, buscando sus asientos, dejaron a Riley sola dentro del estadio, en un largo pasillo, en el cual, la sombra de sus padres se camuflaban cada vez mas, hasta desaparecer de entre la multitud y la oscuridad que hab¨ªa. Y de tan solo verlos marchar, ese sentimiento de valor, desapareci¨®, siendo reemplazado por la crisis paran¨®ica que estaba teniendo tras un rato. Dentro de su mente, todas las emociones estaban presentes, sintiendo el mismo p¨¢nico que embargaba a Riley. ¡ª?Uuuh! ?Han visto qu¨¦ tan grande es ese estadio? ??En serio vamos a jugar ah¨ª?! ?No puedo creerlo!!-----exclam¨® Envidia, agitando los brazos y cabeza de manera inquieta. Mientras, algunos no sent¨ªan la misma emocion por jugar en un estadio, y equipo prestigioso que las otras emociones sentian. Un claro ejemplo de esto era Temor, quien preguntaba si podrian con el gran reto que se les avecinaba. Alegria lo tranquilizar¨ªa, haciendole saber que Riley tiene las bases, el talento, y la fortaleza para ganarles. Lamentablemente la confianza no ser¨ªa esparcida por todo el grupo como ella querr¨ªa, porque Tristeza destacar¨ªa el alto nivel de sus rivales, las Ice Phantoms, quienes hab¨ªan llegado hasta esas instancias sin problemas, y con grandes diferencias. Este dato, dejar¨ªa pensando por un momento a Alegria, pero en su intento de querer subir el animo, prosigui¨®, creyendo en la posibilidad de encontrar una debilidad. Tras esto, Desagrado interviene, indicando que no la tienen, y que son las jugadoras perfectas. Ante un ultimo intento desesperado, Alegria tom¨® control de la consola, incitando a que crean en la leve posibilidad de que las Firehawks ganar¨¢n, aunque su tono de voz preocupante por dentro, la delataba frente a todos. Todo este desastre dentro de la mente de Riley se reflejaban en sus gestos externos, pero con una respiraci¨®n profunda, intent¨® despejarse y entr¨® al estadio. Frente a ella, se alzaba el vestuario, un lugar donde deb¨ªa dejar sus miedos para dar lo mejor de s¨ª. En el vestuario, Riley fue recibida por sus compa?eras de equipo, quienes intentaron inyectarle confianza. A pesar de ello, los nervios persist¨ªan. Dej¨® sus cosas en su casillero y se acerc¨® al espejo, arregl¨¢ndose el mech¨®n rojo que ca¨ªa sobre su frente. Mientras manten¨ªa su mirada foija en el espejo, una voz conocida fue escuchada por ella, quien se dar¨ªa la vuelta al percatarse de quien se trataba. Una confiada Britney, la cual la salud¨® con gran entusiasmo por el gran reto que enfrentaran, osberv¨® que Riley no sentia lo mismo que ella. ¡ª?Qu¨¦ te pasa, Riley? ?Por qu¨¦ la cara larga?----Le pregunt¨®, soltando una peque?a risa. Al escuchar la pregunta, ella baj¨® la cabeza, mirando a lavamanos, mientras sus manos tiritaban del mas puro terror, y como este sentimiento se esparcia por todo su cuerpo por el simple hecho de recordar el reto el cual va a tener que enfrentar. ¡ª-Estoy¡­ nerviosa. Eso es todo¡­----Murmur¨®, a medias, costandole un mundo decir estas palabras. Britney al escuchar la respuesta, no pudo soltar una leve risa, cosa que a Riley no le gust¨®, pero sabia que era lo que necesitaba en ese momento. Y mientras le coloc¨® la mano suavemente en su espalda, ella intent¨® tranquilizar a una afligida Riley, la cual, no podia soltar palabra alguna, todo lo que sentia lo expresaba en cada tic nervioso que ten¨ªa. ----Aun asi, hoy tenemos que destrozarlas, ?me escuchaste? ----le pregunt¨®, agachandose un poco para llegar a verla a sus ojos caidos. Riley se qued¨® en silencio por breves momentos, y al escuchar la menci¨®n de sus rivales, su mente reflejaba un monton de recuerdos espontaneos, haciendo ver a las rivales como algo de temer. ¡ªNo s¨¦ si podamos¡­ ?Viste c¨®mo juegan?----dud¨® de ella misma, volteando a ver a Britney a los ojos por segunda vez. ¡ª?Olv¨ªdate de eso! Ellas no son robots, como todo ser humano, puede cometer errores. Y estoy segura de que cometeran mas de uno, y quiz¨¢ queden en ridiculo!.----promulgo ella, con esa idea clara en la cabeza, de un sentimiento claro de superioridad y confianza, en la que puede ser, uno de los partidos del siglo. Riley, tras verse al espejo por ultima vez, di¨® un fuerte suspiro, mientras su amiga le ofrec¨ªa la mano, pero esta pas¨® de largo, cerrando los ojos. Y mientras se dirig¨ªa hacia la salida, se encontr¨® con la entrenadora, quien junto a Britney, quien se qued¨® con la mano estirada, esperando de vuelta el saludo de Riley, el cual fue denegado, la entrenadora les orden¨® salir, para dar uno de los partidos mas dificiles. ---Ustedes dos, basta de juegos! ---Impuso la entrenadora, con un tono de voz grave, y autoritario. Dandose la vuelta, saliendo por la puerta del vestuario, hasta la pista de hielo. Tras verla marchar, ella se le qued¨® viendo, siguiendo su paso, aunque carec¨ªa de control en cada paso que daba en esos ag¨®nicos instantes. Y apenas el cegante brillo de las luces del estadio anularon la vista de Riley por un momento. Saliendo junto a su equipo, que la estaba esperando, siendo recibidas por una multitud que coreaba sus nombres. El rugido del p¨²blico era ensordecedor, pero tambi¨¦n energizante, sin dudas sab¨ªan que ese partido pod¨ªa cambiar la historia. Y sin mas rodeos, voltearon a ver a su derecha, divisando al imponente equipo de las Ice Phantoms, las cuales, son las oponentes que todas tem¨ªan, las rivales infames que no ser¨ªa tarea facil erradicar. Capitulo 3: El Gran Juego Cap¨ªtulo 3: El Gran Juego Riley sali¨® a la pista de hielo con una confianza inusitada, el coraz¨®n latiendo con fuerza mientras respiraba el aire fr¨ªo del estadio. Sin embargo, esa seguridad se desvaneci¨® casi al instante al ver la magnitud del ambiente. Las luces intensas, el murmullo creciente de la multitud, y las c¨¢maras que giraban hacia ella hac¨ªan que el lugar se sintiera abrumador. ¡ª?Vaya! ¡ªexclam¨® Riley, con un tono entre sorprendido y asustado¡ª. ?Hay much¨ªsima gente! Y... ?tantas c¨¢maras y luces! Se qued¨® paralizada, incapaz de moverse por un instante. Todo a su alrededor la asfixiaba. ¡ª?Oye! ?Qu¨¦ te pasa? ¡ªle grit¨® Britney, volvi¨¦ndose hacia ella con una mezcla de preocupaci¨®n e impaciencia¡ª. ?No puedes quedarte ah¨ª parada! ?Rel¨¢jate! Riley trat¨® de ignorar las palabras de su compa?era, mientras Britney se dirig¨ªa al centro de la pista, lista para reunirse con las otras jugadoras del equipo. La mirada de Riley la sigui¨®, sintiendo un leve anhelo al ver c¨®mo Britney, llena de confianza, se presentaba con las dem¨¢s. Dentro de la mente de Riley, Envidia se subi¨® a la consola, sin poder dejar de observar el espect¨¢culo, con sus ojos brillantes, y abiertos como platos, se?alando lo genial que se ve¨ªan las demas jugadoras, comparando en mala a Riley con ellas. Y dando un fuerte suspiro, bajone¨® el animo de todos, rebajando el nivel de ella, alardeando estar temblando de miedo con la simple idea de jugar, y ellas como si nada. Tristeza intent¨® justificar la inexperiencia de Riley, utilizandolo como excusa para su baja capacidad de aguantar los nervios. Mientras tanto, Temor se agitaba fren¨¦ticamente. ¡ª?Esto es una pesadilla!. ?El ambiente es tan sofocante! ?No podemos soportarlo!.----alardeaba, mientras corria de un lado a otro, sin control. Alegr¨ªa, se puso la mano en la cabeza, preguntando al aire si es que alguien puede calmarlo. A lo que Desagrado extiende el pie, haciendo que Temor tropieze y caiga al suelo. Y con ninguna muestra de arrepentimiento, solt¨® una sonrisa relajada y confiada. -----Eso ya esta hecho, Alegria.----concluy¨®, soltando una leve risa. Ella le agradeci¨® por haber acabado con las incesantes quejas de un muy alterado Temor, quien se quejaba de dolor en el piso. ¡ªHey, Hey! Necesito que todos estemos concentrados!! Esto es muy importante!!.----les exclam¨® Envidia. Por su parte, Alegr¨ªa, dio un peque?o sobresalto. ¡ª?Lo sabemos! Y estamos muy emocionados por eso. Pero ahora... necesitamos mantener la calma, y no apresurar las cosas. Envidia denot¨® su impaciencia tirandose los pelos de la cabeza. ¡ªNo lo creo, Alegr¨ªa. Solo m¨ªrala. No hay forma aguna de calmarla.----admiti¨® Furia, quien le mostro la pantalla a Alegria, quien aun creia en la posibilidad de mantenerse tranquila. ¡ªEs normal. Est¨¢ enfrentando un gran reto.----expres¨® su opinion Tristeza, quien fortaleci¨® en punto de Furia. Ansiedad, quien no podia dejar de tiritar, sus movimientos no soportaron ni un segundo mas de resistencia la cual su mente estaba aplicando, y comenz¨® a moverse fren¨¦ticamente por la sala. ¡ª?Rel¨¢jate un minuto! Ni siquiera ha comenzado el partido y ya est¨¢s que te d¨¢ un infarto!.----le grit¨® Furia, quien la agarr¨® del brazo fuertemente. Antes de que pudieran ocasionar una gran pelea, la cual podia dividir al grupo en dos bandos, Alegria los detuvo, antes de que esto pasara, a los ojos de los demas. ¡ªOh, miren... est¨¢ a punto de empezar.-----les se?al¨® Desagrado, quien apunt¨® a la consola, con una extra?a emocion por el partido, el cual, todos estaban que se comian las u?as de los nervios. Las emociones, con su ¨¢nimo renovado, se llenaron de valor y se prepararon para apoyar a Riley en lo que probablemente ser¨ªa el partido m¨¢s importante de su vida.
El estadio estall¨® en v¨ªtores cuando el anunciador mencion¨® el nombre de Riley. El sonido retumb¨® en el aire, llenando cada rinc¨®n del lugar, pero lejos de llenarla de confianza, Riley sinti¨® c¨®mo sus piernas tambaleaban. Intent¨® mantener el equilibrio, pero resbal¨® y cay¨®, desliz¨¢ndose torpemente sobre el hielo. Un silencio denso se apoder¨® del estadio, roto solo por unas risas ahogadas y el susurro inquieto de los espectadores. Dentro de su mente, Verg¨¹enza se expand¨ªa imparable, cubriendo la consola como una mancha que invad¨ªa todos sus sentidos. Rapidamente intentaron quitarlo de la consola, pero debido a su peso, esto se les dificultaba. Desagrado era quien mas parecia alterada por esto, alardeando el hecho de que estaban haciendo el ridiculo frente al publico. Ansiedad, con los ojos fijos en el bot¨®n de p¨¢nico, estir¨® la mano y murmur¨®: ¡°R¨¢pido, disimula¡­¡± Pero las palabras se quedaron atrapadas en su garganta.This book''s true home is on another platform. Check it out there for the real experience. Riley al sentir una gran humillacion encima, trat¨® de hacer lo que debi¨® haber hecho, asi que se levant¨® de un salto, fingiendo una sonrisa forzada y camin¨® hacia su equipo. Al acercarse, Britney la recibi¨® entre risas contenidas. ¡ª?Qu¨¦ fue eso, Riley?...S¨¦ que est¨¢s nerviosa, pero¡­ ?tanto como para tropezar as¨ª?.----le coment¨®, entre risas burlonas. Riley solt¨® una risa tensa. ¡ªSolo¡­ un peque?o tropiezo. Nada grave ¡ªrespondi¨®, esforz¨¢ndose en aparentar seguridad mientras su sonrisa flaqueaba. El equipo se reuni¨® y rompieron en el grito de guerra de las Firehawks, intentando llenar el estadio con su energ¨ªa renovada. Sin embargo, el eco de su falla reciente persist¨ªa, invisiblemente presente en cada mirada y en cada esquina de la pista. Desde las gradas, los padres de Riley observaban con preocupaci¨®n. La madre, con el ce?o fruncido, murmur¨®: ¡ªEst¨¢ abrumada por la presi¨®n¡­ las c¨¢maras¡­ ¡ªLo se... ¡ªmurmur¨® su padre¡ª. Pero lo unico que podemos hacer es apoyarla. El partido comenz¨® con fuerza. Las Ice Phantoms tomaron el control, cada movimiento calculado, dominando el hielo con precisi¨®n. En un instante crucial, Riley intercept¨® un pase y avanz¨® con determinaci¨®n, pero una oleada de dudas la golpe¨®. En el ¨²ltimo segundo, golpe¨® mal el disco, envi¨¢ndolo lejos del arco. Dentro de la mente de Riley, Envidia se jalaba el pelo. ¡ª?Fall¨®! Ansiedad retorc¨ªa las manos. ¡ª?Estaba justo frente al arco! ?Ahora se reir¨¢n de nosotras! ¡ª?Y Britney qu¨¦ se mete en nuestros asuntos? ¡ªgru?¨® Furia, con una chispa de desprecio. Alegr¨ªa trat¨® de intervenir, poniendo una mano firme sobre la consola. ¡ªFue solo un error ¡ªdijo, intentando calmar los ¨¢nimos¡ª. Podemos arreglarlo. Ansiedad empuj¨® a Alegr¨ªa a un lado, su voz temblorosa pero decidida. ¡ªAhora me toca a m¨ª. Alegr¨ªa forceje¨®, intentando retener el control. ¡ª?Esta no es la manera! Ambas emociones se enredaron en un tira y afloja, tocando botones al azar en medio de la lucha. Las dem¨¢s emociones intentaron intervenir, pero el caos en la consola se multiplic¨®, desatando un torbellino de acciones descoordinadas que dej¨® a Riley en una confusi¨®n creciente. Desde la banca, la entrenadora Roberts observ¨® la actitud err¨¢tica de Riley y, con firmeza, dio un paso adelante. ¡ª?Andersen, tranquil¨ªzate! ¡ªexclam¨® con autoridad. Riley, con el coraz¨®n palpitando fren¨¦ticamente, apenas escuch¨® las palabras de su entrenadora. ?Qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Por qu¨¦ nada me sale bien hoy? pens¨®, sintiendo la presi¨®n acumul¨¢ndose como una bomba a punto de estallar. Dentro de su mente, las emociones se enredaban en una lucha por el control, sin lograr estabilizarse. Envidia, desesperada, grit¨®: ¡ª?Alguien tiene que hacer algo ya! Furia, alzando la voz, arremang¨® sus brazos. ¡ª?Voy a asegurarme de que destrocemos a esas est¨²pidas! ¡ªrugi¨®, tomando la consola con furia. Impulsada por esa rabia indomable, Riley se lanz¨® al hielo con una agresividad inesperada. En un arranque, cometi¨® una falta, empujando a una jugadora rival al suelo. ¡ª?N¨²mero 42, zancadilla! ?Castigo de tres minutos! ¡ªpit¨® el ¨¢rbitro. El estadio qued¨® en silencio, cada espectador conteniendo la respiraci¨®n. Dentro de la mente de Riley, las emociones observaron el resultado, olvidando moment¨¢neamente su pelea. ¡ª?Hicimos una falta! ?Qu¨¦ nos pasar¨¢ ahora? ¡ªpregunt¨® Ansiedad, acerc¨¢ndose a la consola. Desagrado frunci¨® el ce?o y lanz¨® una mirada acusadora hacia Furia. ¡ªAhora estamos en problemas, gracias a ti. Furia, enrojecida de indignaci¨®n, le devolvi¨® la mirada desafiante. ¡ª?Al menos tuve el valor de actuar! ?No como t¨², que solo te quedaste mirando! Las emociones conten¨ªan su respiraci¨®n mientras la tensi¨®n crec¨ªa. Alegr¨ªa, sin perder la calma, intent¨® mediar. ¡ª?Podemos¡­ relajarnos un poco? ¡ªdijo suavemente, intentando calmar a Furia¡ª. ?Est¨¢s manejando la consola como un loco! Furia, envuelto en su rabia, no la escuch¨®. Empez¨® a soltar una retah¨ªla de insultos dirigidos al ¨¢rbitro, palabras que dejaron a las dem¨¢s emociones boquiabiertas. Desagrado, con una sonrisa enigm¨¢tica, lo agarr¨® por el brazo y, a pesar de las protestas de Furia, lo arrastr¨® fuera del sal¨®n mental. ----Esto no puede estar pasando...----les murmur¨® Alegria, con una voz tenue, y apagada. Tristeza le propuso descansar, ya que ella y los demas se har¨ªan cargo de Riley, mientras ella tomaba un descanso de todo el estres acumulado en el recien comenzado dia. Ansiedad devolvi¨® la atenci¨®n de todos a la pantalla principal, la cual, mostraba a Riley fuera de control, inexpectante por la sancion. Temor, propuso no volver a tocar la consola, con la excusa de no arruinar mas las cosas. Desde las gradas, los padres de Riley observaban con expresiones de inquietud y decepci¨®n. La madre no podia creer lo que estaba viendo, y no tard¨® en comentarselo a su marido, quien acertaba con la decision del arbitro, justificando que esto le har¨ªa cambiar de parecer a Riley. La madre resopl¨®, frunciendo el ce?o de manera alertada, mientras entrecruz¨® los dedos de las manos. Capitulo 4: "Una Mentalidad Diferente" Capitulo 4: "Una Mentalidad Diferente" El sol comenzaba a ocultarse detr¨¢s de las nubes, creando un ambiente tenue que envolv¨ªa el estadio. Afuera, un joven de apariencia tranquila y ligeras ropas caminaba por una vereda, ten¨ªa un cuerpo atl¨¦tico y delgado, pero que le daba mayor agilidad y velocidad. Sin embargo, el paso era pesado, y con las manos en el bolsillo refunfu?aba una decision en la cual no ten¨ªa poder. ¡ªNo puedo creer que el entrenador me dijera que tengo que ir a reclutar jugadoras para la selecci¨®n sub-20. Es muy aburrido verlas jugar. ?El entrenador solo sabe aprovecharse...¡ªmurmuraba para s¨ª mismo, mientras continuaba su camino. A medida que caminaba, un estruendo de voces y aplausos reson¨® en el aire. Al percatarse del fuerte sonido, volte¨® hacia el origen de este. ?Por qu¨¦ hab¨ªa tanto ruido dentro del curioso lugar? ?Qu¨¦ estar¨¢ pasando?, se preguntaba, mientras acercaba su mano lentamente a la manija de la puerta. Con un poco de titubeo, abri¨® con cautela la puerta del estadio y no pudo hacer mas que quedarse con la boca abierta ante la escena que se desplegaba ante ¨¦l. ¡ªWow, no creer¨ªa que un campeonato de cuarta tendr¨ªa toda esta afici¨®n ¡ªmurmur¨®, viendo todas las personas, y aficion con la cual contaba. Al buscar entre la gente, su mirada se detuvo en un par de rostros conocidos. ¡ªEllos... se me hacen familiares... ?quiz¨¢s? No... no es posible que sean los padres de ella. ¡ªSus ojos se entrecerraron mientras trataba de enfocar mejor su visi¨®n. Al mirar m¨¢s de cerca, reconoci¨® a Riley, que se encontraba en el ¨¢rea de castigo. ¡ªNo puedo creerlo... Es la chica la cual el entrenador me encarg¨® echarle un ojo... ?y est¨¢ en el ¨¢rea de castigo? Ja, ?Esa chica si que es un desastre! ¡ªse dijo a s¨ª mismo, dejando escapar una peque?a risa. Con paso firme, el chico se acerc¨® a los padres de la jugadora, los cuales que observaban la cruda escena, sin poder dejar de ver a su hija, la cual, se manten¨ªa en el area de castigo, casi perdiendo el control de si, de nuevo. Sus nerviosismos aumentaban, no soportaba la idea de que el equipo de sus sue?os, perdiera por culpa suya. Con una jugadora menos, el partido continuaba, y con la ausencia de la c¨¦lebre jugadora, era mas que notoria la falta de esta misma. Un disco dividido se mostrar¨ªa en la pista, y una jugadora de las Ice Phantoms no desaprovechar¨ªa la oportunidad, y har¨ªa el 1 a 0, a favor del equipo lider. Ademas de frustrarse por el gol del equipo, que buscaba ser campeon a toda costa, escuchar¨ªan una suave, pero firme voz detras de ellos, la cual les preguntaba por el estado del asiento, el cual parec¨ªa libre. Al darse la vuelta, un rostro, particularmente reconocido, o quiz¨¢, una persona familiar, llegar¨ªa hasta all¨ª. Accedieron a que la persona se sentara, y viera el partido con ellos. Y aunque solo era un desconocido al inicio, despues de presentarse el nombre de "Chris Gonzales" les refrescar¨ªa la memoria. En efecto, era aquel deportista cuya habilidad era digna de admirar, y aunque no parec¨ªa perceptible, el deportista cogeaba. -----Oh, entonces por eso no te vimos en la n¨®mina----denotaron los padres, quienes despues de analizarlo un poco, se percataron del inusual detalle. Oh claro, y que mejor manera de aprovechar un jugador lesionado, que usarlo de reclutador... Pero que idea tan estupida por parte del entrenador. Como sea, observaron de nuevo el juego, el cual hab¨ªa continuado con una anotacion del equipo rival en cuestion de minutos. Estaba mas que claro que la necesitaban, pero por ese error ya no pod¨ªa hacer nada mas que esperar. A la distancia se pod¨ªa divisar a la muchacha en el cuarto de castigo con la mirada baja. Sin embargo, era suficiente para que sea visible su enojo, puesto que desde los metros que los separaban, se pod¨ªa sentir la fuerza con la que apretaba los pu?os. No se sabe si estaba buscando ser el centro de atencion, o solo estaba echandole la culpa a alguien mas de sus errores, o a ella misma, quien sabe. Cree que deber¨ªa decirle algo de deportista a deportista, o por lo menos eso insinuaba Chris, quien se levant¨® de su asiento, solo para ser detenido por el padre, quien en primera instancia le record¨® que apenas se conoc¨ªan, asi que buenos motivos deb¨ªan tener para confiar en el. -----Creame... Por favor, viv¨ª en carne propia lo que ella est¨¢ viviendo ahora... Se que decirle. -----le prometi¨® con una voz tranquila, su tono era tal que era imposible que este estuviese erroneo ante esta preopisici¨®n, asi que no le qued¨® otra opci¨®n mas que aceptar. Con un fuerte apret¨®n de manos, Chris comenzar¨ªa a alejarse, y a mezclarse entre la multitud presente, quien celebraba la segunda anotacion del equipo rival. Riley, quien presenci¨® el gol echandose abajo, mientras parec¨ªa que esos tres minutos de castigo eran eternos, se tap¨® la cara ante su imposibilidad de poder hacer algo al respecto. Aun as¨ª, segu¨ªa inmersa en sus pensamientos y mientras reflexionaba y se torturaba el como pudo evitar ese error tan de principiantes, sinti¨® una presencia a su izquierda, y cuando se quit¨® las manos de la cara observ¨® lentamente. Y al darse cuenta de que su suposicion era correcta, solt¨® un peque?o grito mientras se alejaba lo maximo posible de aquel personaje. Al lado de ella estaba un chico el cual destacaba por su mascara totalmente oscura, y que al parecer, estaba tan intrigado como ella mientras observaba el juego. De inmediato, las alarmas se prendieron en su cabeza, Acaso todo esto fue legal? Por supuesto que no, pero ac¨¢ la realidad es distinta, probablemente ac¨¢ exista una ley donde si permite la ayuda extranjera a los atletas, pero aun as¨ª sigue siendo peligroso. En fin, se present¨® ante ella como alguien que ten¨ªa que decirle algo, pero claro, no ser¨ªa tan facil. En su cabeza, todo era posible. ¡ª??Pero qui¨¦n es este tipo?! y por qu¨¦ le est¨¢ hablando a Riley?!----reclamaron, algunos se acercaron a la consola para actuar apropiadamente, otros dudaron, se alejaron, o no prestaron atencion. De todas maneras, aquel chico era enigmatico, ?Por que se ocultaba la cara? ?Acaso ten¨ªa que ocultar algo? o eso pensaban ellos.This narrative has been purloined without the author''s approval. Report any appearances on Amazon. Aunque entre toda la desconfianza y las preguntas que ellos ten¨ªan, una voz tenue lanz¨® la posibilidad de que esto podr¨ªa ser una ayuda, y que posiblemente sea tambien una mejora. A todo esto, no se ve¨ªa tan errado, aunque seguia siendo ilegal. Las sospechas continuaron, y como el orden de la palabra lo inculca, fue Desagrado quien di¨® el visto malo a la idea, ya refutada de Tristeza, implorando por un minimo respeto al espacio personal de Riley, asi como la clara pregunta del por qu¨¦, y como hab¨ªa llegado ese chico hasta ella, ignorando cuaquier clase de seguridad existente en el estadio. Todo este alboroto, ser¨ªa frenado por Alegria, quien junto a Tristeza serian las unics que darian el visto bueno al apoyo del enmascarado. ¡ªOh, vamos... parece alguien que tiene buenas intenciones. Podr¨ªa ayudarnos. Deber¨ªamos dejarlo hablar. ----aconsej¨® alguien, mientras pasaba cautelosamente hacia la consola. Sin embargo el efecto que quer¨ªa producir en ellos no ser¨ªa bienvenido, puesto que nadie excepto de ellas dos apoyaban la idea de aceptar la ayuda, aunque solo recibir¨ªa un silencio como respuesta. Asi que apretar¨ªa un boton aunque intentaran detenerla, pero ya era muy tarde. A pesar de tener un peque?o presentimiento, se lo pensar¨ªa mas de dos veces para asentir ante su "ayuda". En primera instancia le hizo notar su bajo rendimiento y poca capacidad para razonar ante los errores. Parec¨ªa burlarse, o por lo menos eso cre¨ªa ella, as¨ª que lo apart¨® mientras lo ignoraba lo mas que pod¨ªa. En su mente las cosas estaban claras, fue un error haber preguntado, y a un paso fuerte, el enano de color rojo se abri¨® paso empujando a todos, para hacerse con el control, cosa que debi¨® haber hecho desde un principio. Obviamente estaba bromeando con ella, que clase de ayuda es burlarse de la forma de jugar del otro, verdad? Bueno, por lo menos eso cre¨ªan ellos, como una simple broma, pero al parecer no era el momento ni el lugar para soltar un chiste sarc¨¢stico, no es as¨ª? Riley le apart¨® la mano, y mientras su furia se descontrolaba, esta continu¨® exclamandole. ¡ª??Por qu¨¦ deber¨ªa hacerte caso?! ?No haces m¨¢s que burlarte de m¨ª!.----insinu¨®, subiendo cada vez mas el tono de la voz. Al escuchar estas palabras, las burlas de el chico finalmente cedieron, aunque una actitud mas seria se dejar¨ªa ver en el, cruzandose de brazos, soltando un leve, "Eso queria ver". Ella no sab¨ªa que insinuaba el enmascarado muchacho, pero le intrigaba llegar hasta lo mas profundo de su enigma. La contestaci¨®n del chico fue simple, destacando su poca capacidad para soportar las burlas. El habia pensado que esto la haria cambiar de parecer, y aunque sus palabras tenian buenas intenciones, ella no se lo tom¨® muy bien. ¡ª??Y?! ?Qu¨¦ hay con eso? Eso es mi problema! A ti que te importa!? ---lo amenaz¨®. Chris sonri¨® con un aire de desaf¨ªo. ¡ªNada... si quieres, puedes seguir siendo mediocre, si te siguen afectando. En la mente de Riley, Furia no pod¨ªa contener su indignaci¨®n. ¡ª??C¨®mo puede ser tan insolente?! ??C¨®mo se atreve a burlarse de nosotros?! ¡ªgrit¨®, abriendo paso hasta la consola con furia. ---Nos llam¨® mediocres?! No podemos permitir que siga as¨ª, no lo soport¨®!! ---enloqueci¨® Envidia, agarrandose muy fuerte el pelo con ambas manos. Ansiedad intent¨® calmar la situaci¨®n, aunque su tono era m¨¢s nervioso que nunca. ¡ªChicos deber¨ªan calmarse un poco... Pero ambos, jalando una palanca de la consola a la vez, ya hab¨ªan tomado una decisi¨®n. Ambos jalaron las palancas al mismo tiempo, gritando enardecidamente. De vuelta en la vida real, Riley se levant¨® de golpe y agarr¨® a Chris por la camiseta. ¡ª??Qu¨¦ dijiste?! ?Ni se te ocurra volver a decir otra cosa sin sentido o te har¨¦ tragarte esa est¨²pida m¨¢scara! Chris levant¨® las manos en se?al de paz, manteniendo el tono burl¨®n. ¡ªOye, tranquila... ?esta m¨¢scara me cost¨® mucho dinero! No seas as¨ª... Riley suspir¨® profundamente, sent¨¢ndose nuevamente con gestos de frustraci¨®n. ¡ªAghh... lo siento... ?yo no soy as¨ª! Pero... ¡ªse llev¨® las manos a la cabeza¡ª. Hoy no me siento bien... Chris se sent¨® a su lado, esta vez con una sonrisa comprensiva. ¡ªS¨ª... s¨¦ lo que se siente. Es horrible cuando ocurre algo y no puedes hacer nada para arreglarlo. Riley se qued¨® en silencio, sintiendo el peso de sus propias emociones. Chris, cambiando nuevamente su tono, adopt¨® una postura m¨¢s autoritaria. ¡ªEscucha... si quieres ganar este partido, no puedes dejar que este tipo de provocaciones te afecten. ?Tienes que mantener tu mente clara en tu objetivo! ?Sin dudas! Riley levant¨® la cabeza, confundida. ¡ªNo entiendo nada de lo que me est¨¢s diciendo... Chris se levant¨®, cruzando los brazos. ¡ªEntonces significa que no est¨¢s preparada. Nunca ser¨¢s la mejor si no lo entiendes... Con esas palabras, Chris trep¨® la barrera de seguridad y se fue. Riley, a¨²n en shock, lo observaba mientras intentaba encontrar sentido a sus palabras. En la mente de Riley, todos quedaron muy confundidos y enfadados por lo sucedido. Ennui, con una sonrisa extra?a, coment¨®: ¡ªJe, me cae bien ese tipo. Desagrado, frunciendo el ce?o, replic¨®: ¡ª?Insult¨® a Riley? ?No puedo creer que hayamos dejado que nos hablara! Furia, dando un paso adelante, rugi¨®: ¡ª??En serio?! ??Eso es todo lo que tiene que decirnos?! ?Qu¨¦ pat¨¦tico! Temor, cruzando los brazos, suspir¨®. ¡ªBah, pens¨¦ que nos ayudar¨ªa, pero parece que nos perjudic¨® m¨¢s... Ansiedad, asumiendo nuevamente el control, exclam¨®: ¡ª??Ves, Alegr¨ªa?! ?Te lo dije! ?Esto fue una p¨¦rdida de tiempo! Alegr¨ªa retrocedi¨® un poco, visiblemente decepcionada. ¡ªVaya... no sab¨ªa que hab¨ªa personas as¨ª en el mundo... Desagrado solt¨® un suspiro profundo. ¡ªEspero que ese imb¨¦cil no nos moleste m¨¢s. Lo que las emociones no sab¨ªan era que esta extra?a charla cambiar¨ªa por completo la mentalidad de Riley. Riley, a¨²n reflexionando, se preguntaba en voz baja: ¡ª?Qu¨¦ habr¨¢ querido decir? No lo entiendo... Recuerdos empezaron a invadir su mente, repitiendo la palabra "mejor" una y otra vez. Finalmente, el momento de salir a jugar hab¨ªa llegado. Riley se coloc¨® en la salida del cuarto de castigo, mirando el campo de juego. ¡ª?Qu¨¦ significa ser la mejor? ?C¨®mo puedo ser la mejor? ¡ªse pregunt¨®, concentrada. Y entonces, como si una bombilla se encendiera en su mente, hizo un gesto de sorpresa. ¡ª?Ya lo entiendo! En ese momento, la entrenadora Roberts se acerc¨® a ella con un gesto de decepci¨®n. ¡ªNo puedo creer que hayas hecho eso. M¨¢s te vale arreglarlo. Riley, ahora confiada, mir¨® fijamente el disco de hockey. ¡ªNo se preocupe, entrenadora. Lo tengo bajo control. Roberts, entrecerrando los ojos, asinti¨®. ¡ªEso espero ver, Andersen... La entrenadora se voltea hacia la grada, buscando con una mirada sospechosa al chico misterioso, pero este desapareci¨® entre el publico. Al no encontrar respuesta alguna, dirige de nuevo la mirada hacia el juego, mientras intenta encontrar una explicaci¨®n a lo que acaba de pasar. Capitulo 5: Algo nuevo, y mejor. Capitulo 5: "Algo Nuevo, Y Mejor" Las emociones de Riley observaban confundidas desde su cuartel general, a¨²n desconcertadas por la extra?a interacci¨®n entre Riley y el chico enmascarado. Pero lo que realmente las dej¨® at¨®nitas fue el repentino cambio de actitud de Riley. ¡ª?Wow! ¡ªexclam¨® Alegr¨ªa, completamente sorprendida¡ª. ?Ese discurso hizo que Riley se recuperara, aunque... no hayamos entendido muy bien lo que dijo! ¡ª?Me retracto, tipo misterioso! ¡ªdijo Temor, alzando las manos al cielo como si estuviera orando¡ª. ?Sigue haciendo tu magia, por favor! Furia, completamente emocionado, grit¨®: ¡ª?Yahoo! ?Ahora s¨ª vamos a ganar este partido! Tristeza, sin tanto entusiasmo como los dem¨¢s, susurr¨® con un tono de duda: ¡ª?Est¨¢n seguros de que remontaremos ese gol? ¡ª?Por supuesto que lo haremos! ¡ªrespondi¨® Alegr¨ªa con un optimismo contagiante. Mientras las emociones celebraban, confiadas en que Riley remontar¨ªa el encuentro, algo extra?o comenz¨® a suceder. La alarma, aquella que hab¨ªa sonado hace un rato, empez¨® a resonar nuevamente, pero esta vez, poco a poco, con un zumbido que aumentaba en intensidad. Temor fue el primero en percatarse, deteni¨¦ndose abruptamente en medio de la celebraci¨®n. ¡ª?Momento! ¡ªdijo, con una expresi¨®n de p¨¢nico¡ª. ?Algo est¨¢ sonando! ¡ª?Acaso es¡­ una alarma? ¡ªpregunt¨® Tristeza, mirando alrededor. Desagrado se?al¨® la alarma que parpadeaba de manera intermitente en la consola. ¡ªEh... ?qu¨¦ le pasa a esa cosa? Envidia, con una mezcla de intriga y temor, observ¨® con cuidado. ¡ªEst¨¢ sonando... ¡ªmurmur¨®¡ª. ?Es seguro? Ansiedad, con los nervios a flor de piel, intervino r¨¢pidamente, alejando a las emociones de la consola. ¡ª?No la toquen! ?Y si es una trampa? Furia, sin embargo, manten¨ªa una expresi¨®n pensativa mientras cruzaba los brazos. ¡ªAguarden... esto me resulta familiar... Las emociones se acercaron lentamente para inspeccionar la alarma, pero antes de que pudieran analizarla m¨¢s de cerca, el ruido agudo y estridente volvi¨® a resonar con m¨¢s fuerza. Fue como si el caos explotara en el cuartel general. ¡ª?AAAAAHHH! ¡ªgrit¨® Temor, cubri¨¦ndose los o¨ªdos desesperadamente¡ª. ?QUE ALGUIEN APAGUE ESA COSA! Furia, abrumado por el sonido insoportable, rugi¨®: ¡ª?ESE SONIDO ES IRRITANTE! ?NO SOPORTO O¨ªRLO NI UN SEGUNDO M¨¢S! El caos dominaba el cuartel general. Todas las emociones intentaban sin ¨¦xito taparse los o¨ªdos, correr en c¨ªrculos, o simplemente gritar de frustraci¨®n, hasta que Alegr¨ªa, recordando haber pasado por algo similar antes, tom¨® el control de la situaci¨®n. Con una r¨¢pida maniobra, sac¨® la alarma y la lanz¨® al vac¨ªo de los recuerdos olvidados. El silencio volvi¨® a reinar. ¡ª?Uff! Ya no hay nada de qu¨¦ preocuparse ¡ªdijo Alegr¨ªa, aliviada, sacudi¨¦ndose las manos. Temor, a¨²n tembloroso, suspir¨®. ¡ªMenos mal que ya acab¨®... cre¨ª que nunca terminar¨ªa ¡ªse detuvo un momento, pensativo¡ª. Esperen... ?por qu¨¦ siento que esto ya hab¨ªa pasado antes? ?Y si vuelve a repetirse? Furia frunci¨® el ce?o, con una expresi¨®n m¨¢s seria. ¡ªPuede ser... ten¨ªa cierto parecido con algo que pas¨® hace tiempo.Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on Royal Road. Desagrado lo mir¨® con desd¨¦n, cruzando los brazos. ¡ª?En serio? ?No se te ocurre algo mejor que decir? ?No digas tonter¨ªas! Alegr¨ªa, se?alando la consola donde hab¨ªa estado la alarma, agreg¨®: ¡ªLo bueno es que todo ya pas¨®, pero... lo ¨²nico que no me deja tranquila es no saber qu¨¦ dec¨ªan esas palabras en japon¨¦s que estaban all¨ª. Todos voltearon inmediatamente a ver a Alegria, y al hueco donde estaba la alarma, viendo esta ultima mas de cerca. ¡ª?Palabras en japon¨¦s? ---- Dijo Envidia, mientras se acercaba a ver las palabras en japones. ¡ªS¨ª, no s¨¦ qu¨¦ dec¨ªan... Pero no debe ser importante. ----Dijo, volteando la mirada, despreocupada. ---- Ehh.... vamos a ignorar por completo esto?! Acaso no les importa en lo asboluto?! ----Grit¨® Ansiedad, quien todavia no pod¨ªa procesar lo que pas¨®. ---- Que mas le vamos a hacer? Este tipo de cosas pasan frecuentemente. ---- Mencion¨® Furia, con una tranquilidad muy sospechosa. ----Estamos en la adolescencia. Aqu¨ª puede pasar cualquier cosa. ----Dijo, Desagrado, manteniendose indiferente al suceso... Las emociones tienden a no darle mayor importancia a detalles tan peque?os e insignificantes, pero este... no es un detalle peque?o e insignificante. La alarma, la cual habia sido retirada y desechada a un lugar desconocido, cay¨® al suelo, rodando cerca de los pies de una figura esbelta y oscura. Con prendas mayormente negras, destacando una bufanda de color rojo oscuro que se envolv¨ªa en su cuello. Una t¨²nica dividida en dos partes desde la mitad hacia abajo ondeaba ligeramente, que era negra por fuera y morada por dentro. El misterioso personaje observ¨® la alarma con detenimiento antes de murmurar con una voz profunda y calmada: ¡ªAl fin... ya era hora. El tipo misterioso rompi¨® la alarma con una arma muy extra?a, la cual, se carcterizaba por ser dos katanas que se unian por el mango. El misterioso personaje, levant¨® la mirada hacia el horizonte, donde se alcanzaba a ver a lo lejos el cuartel general de las emociones. Sin perder m¨¢s tiempo, empez¨® a correr hacia all¨ª con una gran velocidad. De vuelta en el cuartel general de la mente de Riley, las emociones respiraron aliviadas al ver que la alarma se hab¨ªa detenido. El caos hab¨ªa pasado, al menos por el momento, y todas, sin prestar demasiada atenci¨®n a lo ocurrido, volvieron a concentrarse en lo importante. ¡ªNo s¨¦ qu¨¦ signific¨® esa alarma ¡ªdijo Alegr¨ªa, acerc¨¢ndose nuevamente a la consola con paso firme¡ª, pero ahora debemos concentrarnos en el juego. Ansiedad, a¨²n visiblemente afectada, exhal¨® un profundo suspiro, bajando los hombros. ¡ªY... por favor ¡ªmurmur¨®, mientras sus ojos recorr¨ªan la consola con inquietud¡ª, que no volvamos a cometer otra falta. Riley regres¨® al campo, poni¨¦ndose en su posici¨®n. Su cuerpo estaba tenso, pero listo. Se notaba alerta, con los m¨²sculos preparados para reaccionar en cuanto el disco volviera a ponerse en movimiento. Britney, su compa?era, se acerc¨® a ella, con una expresi¨®n de preocupaci¨®n. ¡ªOye... ?est¨¢s mejor? ¡ªpregunt¨® Britney, su voz cargada de incertidumbre mientras observaba el rostro de Riley en busca de alguna se?al. Riley le devolvi¨® una sonrisa. No era una sonrisa cualquiera, sino una llena de seguridad y energ¨ªa renovada. ¡ªMejor que nunca ¡ªrespondi¨®, con una chispa en los ojos. Britney la mir¨® un momento, sorprendida, pero luego dej¨® que una sonrisa se formara en su propio rostro. Cerr¨® los ojos por un instante, asintiendo. ¡ªHmph... T¨² y esa actitud confianzuda ¡ªdijo, su tono suavizado por el afecto¡ª. ?D¨²o din¨¢mico? ¡ªagreg¨®, extendiendo el pu?o hacia Riley, en se?al de complicidad. ¡ª?S¨ª! ¡ªexclam¨® Riley, chocando su pu?o con el de Britney. Ambas se colocaron en sus posiciones. El aire a su alrededor vibraba, cargado no solo de tensi¨®n, sino tambi¨¦n de posibilidades. El ¨¢rbitro reanud¨® el juego, y como si toda la energ¨ªa contenida dentro de ella se desbordara de golpe, Riley se lanz¨® hacia el disco con una intensidad feroz, sus movimientos eran mucho mas precisos y controlados, mientras en ella, un fuego enardec¨ªa en lo mas profundo de su ser. Desde la consola, Tristeza abri¨® los ojos como platos, claramente impresionada por el cambio en Riley. ¡ª?Wow! ¡ªexclam¨®, su voz llena de asombro¡ª. ?Miren eso! ?Riley se ve tan motivada! Envidia, que se hab¨ªa subido a la consola para tener una mejor vista, levant¨® una ceja, intrigada por lo que ve¨ªa. ¡ªNo s¨¦ qu¨¦ le dijo ese chico, pero seguro fue algo impresionante ¡ªcoment¨®, ladeando la cabeza, como si intentara adivinar el origen de esa s¨²bita energ¨ªa. Desagrado cruz¨® los brazos con una expresi¨®n de incredulidad. ¡ª?Impresionante? ¡ªespet¨®, sacudiendo la cabeza¡ª. ?Ese tipo b¨¢sicamente nos insult¨®! No entiendo c¨®mo eso pudo motivar a Riley. Alegr¨ªa, con una sonrisa amplia y los ojos brillantes, estaba claramente en desacuerdo. ¡ªCreo que Riley necesitaba justo eso ¡ªdijo, con entusiasmo¡ª. Una buena dosis de reto. ?Y ahora no se va a rendir hasta ganar! Furia, incapaz de contener su emoci¨®n, levant¨® los brazos y se tom¨® la cabeza con ambas manos. ¡ª?Oh, s¨ª! ¡ªgrit¨®, su rostro rojo de pura excitaci¨®n¡ª. ?Vamos a hacer picadillo a esas rivales! Ansiedad, levanto las cejas, ligeramente sorprendida. ¡ªNo... me esperaba eso para nada... ¡ª ?Solo m¨ªrala! Es como si ese chico hubiera hecho magia. ?Ojal¨¢ pudi¨¦ramos dar discursos as¨ª! ---Dijo Envidia, quien se estaba acercando mucho a la pantalla, mientras daba peque?os saltos de emocion, dandose vuelta muchas veces. Las emociones segu¨ªan discutiendo, absortas en el espect¨¢culo que Riley estaba dando en el campo, cuando algo se movi¨® en las sombras detr¨¢s de ellas. Un ser misterioso, cubierto por una m¨¢scara manchada de blanco y gris, se desliz¨® silenciosamente por el cuartel general. Sus movimientos eran cuidadosos, casi imperceptibles. El intruso se detuvo cerca de una puerta oculta, entreabri¨¦ndola para observar a las emociones sin ser detectado. En su mano, sosten¨ªa un celular, mientras una sonrisa siniestra se formaba bajo su m¨¢scara. ¡ªJejeje... ¡ªsusurr¨® en voz baja, fijando su mirada en la consola¡ª. Hora del show. De repente, la consola comenz¨® a brillar con una luz tenue, casi imperceptible por su color blanco. Las emociones, demasiado concentradas en el juego de Riley, no notaron el cambio. Estaban completamente ajenas a la ayuda, o peligro, que se cern¨ªa sobre ellas. Capitulo 6: El Origen de algo... "Impresionante". Capitulo 6: "El Origen De Algo Impresionante" Riley levanta la cabeza y clav¨® la mirada en el marcador. El resultado a¨²n estaba en su contra, pero en alg¨²n rinc¨®n oculto de su ser, una fuerza misteriosa comenz¨® a latir. Era como si algo profundo, algo que no hab¨ªa sentido antes, le susurrara al o¨ªdo que pod¨ªa darle la vuelta al partido, que el destino a¨²n no estaba sellado. Su respiraci¨®n se volvi¨® m¨¢s firme, sus m¨²sculos tensaron con un fuerte sentido de voluntad, y en su mente, esa sensaci¨®n extra?a, esa energ¨ªa oculta, comenz¨® a tomar forma. El disco volvi¨® a moverse, y Riley reaccion¨® al instante, dejando que sus instintos guiaran cada uno de sus pasos. Se movi¨® con rapidez, su cuerpo vibrando de poder. Britney se acerc¨® a ella, y con una sincronizaci¨®n casi perfecta, hicieron una combinaci¨®n impecable, pasando el disco entre ellas con una fluidez que desconcertaba a sus rivales. Riley realiz¨® una finta, dejando a una jugadora completamente desequilibrada. Con un movimiento ¨¢gil, se encontr¨® cara a cara con el arco rival. El estadio parec¨ªa contener el aliento. Riley, con la mirada fija en el arco, levant¨® el palo con decisi¨®n. El momento era suyo. Pero justo cuando iba a golpear el disco, su movimiento se detuvo por un instante. Sus ojos, normalmente de un brillo sereno, comenzaron a iluminarse con un tono amarillo que crec¨ªa lenta, pero poderosamente. Era una luz que irradiaba fuerza pura, una fuerza que parec¨ªa dominar todo su ser. Y entonces, con un remate que surgi¨® como un rayo desatado, golpe¨® el disco con una velocidad vertiginosa. El disco vol¨® a trav¨¦s del campo como una descarga el¨¦ctrica, tan r¨¢pido que la portera rival apenas pudo reaccionar. Todo ocurri¨® en una fracci¨®n de segundo. Lo ¨²nico que pudo hacer fue mirar, impotente, c¨®mo el disco se clavaba en la red, rebotando con fuerza dentro de la porter¨ªa. Gol. ¡ª??VAMOS!! ??S¨ª!! ¡ªgrit¨® Riley, levantando los brazos en se?al de victoria, saltando con una energ¨ªa desbordante. Britney corri¨® hacia ella, completamente emocionada, sus ojos llenos de admiraci¨®n y j¨²bilo. ¡ª?S¨ª! ?As¨ª es como se hace! ¡ªexclam¨®, chocando su pu?o con el de Riley en su saludo especial, una celebraci¨®n que hab¨ªan perfeccionado a lo largo de tantos partidos. La multitud estall¨® en una explosi¨®n de v¨ªtores y gritos, el ambiente cargado de emoci¨®n. Poco a poco, el p¨²blico comenzaba a creer que la remontada era posible. Lo que antes parec¨ªa imposible ahora se volv¨ªa tangible. Las voces, los aplausos, las ovaciones... el estadio entero vibraba de pura adrenalina. En el cuartel general, las emociones se encontraban en un estado de absoluta euforia. Nadie pod¨ªa creer lo que acababan de presenciar. El rostro de Furia estaba rojo, pero no de ira, sino de asombro y admiraci¨®n. ¡ª??Qu¨¦ jugada fue esa?! ?Fue espectacular! ¡ªgrit¨®, sus pu?os apretados, como si quisiera lanzarse al campo para seguir golpeando el aire en se?al de victoria. Desagrado, aplaud¨ªa con una leve expresion de sorpresa.This book was originally published on Royal Road. Check it out there for the real experience. ¡ªNo s¨¦ qu¨¦ haya hecho esa alarma ¡ªcoment¨®, su tono un tanto ir¨®nico¡ª, pero est¨¢ claro que est¨¢ haciendo que Riley juegue mucho mejor. En medio de la algarab¨ªa, una figura misteriosa se mov¨ªa entre las sombras del cuartel general. Cubierto por una m¨¢scara y con pasos sigilosos, el intruso cambi¨® de zona, aprovechando la distracci¨®n de las emociones para esconderse detr¨¢s de unas cajas. ¡ªBien... aprovechar¨¦ que est¨¢n distra¨ªdos... y me esconder¨¦ mejor ¡ªsusurr¨®, mientras ajustaba su posici¨®n, manteni¨¦ndose fuera del campo de visi¨®n de las emociones. La celebraci¨®n dentro del cuartel general continuaba, pero de repente, algo cambi¨®. La euforia de las emociones se calm¨® de golpe cuando un nuevo recuerdo comenz¨® a materializarse en la sala. Este no era un recuerdo cualquiera; una cegadora luz blanca lo rodeaba, atrayendo la atenci¨®n de todas. ¡ª?Oh! Un nuevo recuerdo... ¡ªdijo Tristeza, con un gesto de sorpresa, acerc¨¢ndose lentamente. Envidia fue la primera en moverse con rapidez, su rostro lleno de admiraci¨®n al ver el brillo especial del recuerdo. ¡ª?Miren ese recuerdo! ¡ªexclam¨®, sus ojos brillando¡ª. ?Es hermoso! Se ve hermoso con esa cruz dorada encima. ?Por qu¨¦ no podemos tener recuerdos con ese dise?o tan genial? Tristeza se acerc¨®, inclinando la cabeza mientras observaba el recuerdo m¨¢s de cerca. ¡ªPero... se ve diferente a uno normal ¡ªdijo, entrecerrando los ojos. Alegr¨ªa corri¨® r¨¢pidamente hacia el recuerdo, con una sonrisa que reflejaba su entusiasmo. ---Genial! Debe ser un recuerdo mio! Lo pondr¨¦ de inmediato en donde debe.... Al tomarlo en sus manos, su expresi¨®n comenz¨® a cambiar lentamente, y no logra terminar de hablar. Lo mir¨® fijamente, inspeccionando con detalle cada cent¨ªmetro, hasta que su sonrisa desapareci¨®, dejando paso a una mueca de sospecha. ¡ª?Q-qu¨¦? ¡ªbalbuce¨® Alegr¨ªa, con el recuerdo en la mano¡ª. E-esto no es un recuerdo m¨ªo... ¡ªsus ojos se fijaron en la cruz dorada que adornaba el centro¡ª. Y tiene... esta cruz dorada? Ansiedad se acerc¨® lentamente, clavando su mirada en el recuerdo. ¡ªS¨¦ que es... visualmente espectacular, pero ?qu¨¦ tiene de especial, Alegr¨ªa? ¡ªpregunt¨®, con un tono de preocupaci¨®n. Furia, visiblemente impaciente, cruz¨® los brazos, mientras frunc¨ªa el ce?o. ¡ªEs solo un recuerdo m¨¢s, ?por qu¨¦ te sorprendes tanto? ---Esta cruz... nunca la habia visto antes---Dijo Alegria, mientras seguia con su mirada fija en el recuerdo--- Temor se acerca tambien, e inspecciona el recuerdo minusiocamente. ---Mmm...no¡­ este no es el recuerdo de ninguno de nosotros... ---No se que signifique, pero yo solo espero no tener que lidiar con mas emociones, con lo que ya tenemos ya es suficiente trabajo. ---Dijo Desagrado, rodeando los ojos, manteniendo un tono ir¨®nico. Alegria, mientras mira al frente, se voltea hacia donde estan las demas emociones, quienes siguen "controlando" a Riley. ---Creen que esto sea... Furia, ve de reojo a Alegria, pero algo mas llama su atenci¨®n. ?Miren la consola! ?Es ese color de nuevo! Las emociones se volvieron hacia la consola justo cuando el brillo blanco desaparec¨ªa tan r¨¢pido como hab¨ªa aparecido. Tristeza mir¨® con el ce?o fruncido. ¡ª?Mirar qu¨¦? Yo no veo nada ¡ªrespondi¨®, ladeando la cabeza con confusi¨®n. Desagrado solt¨® una ligera risa. ¡ªLa consola ya es blanca, Furia. ?Qu¨¦ tiene de especial eso? Furia, frustrado, apret¨® los pu?os y se?al¨® nuevamente la consola. ¡ª?No era un blanco normal! Era... mucho m¨¢s brillante ¡ªdijo, su voz cargada de frustraci¨®n. Desagrado solt¨® una carcajada entre dientes, agitando una mano con desd¨¦n. ¡ªS¨ª, claro, como t¨² digas ¡ªrespondi¨®, rodando los ojos. Mientras tanto, en las sombras, el intruso apag¨® su tel¨¦fono abruptamente, su rostro mostrando una mueca de preocupaci¨®n. ¡ª?Demonios! ¡ªmurmur¨®, maldiciendo para s¨ª mismo¡ª. Olvid¨¦ que pod¨ªa crear recuerdos ¡ªpens¨®, buscando una soluci¨®n mientras se ocultaba mejor¡ª. Me pidieron que no fuera visto, y aunque no entiendo por qu¨¦, cumplir¨¦ lo que me encomendaron. ---Aunque...deber¨ªa tener m¨¢s cuidado...---- susurr¨® a si mismo, volteando la mirada por ultima vez a la consola. Capitulo 7: "Una Lecciè´¸n Inolvidable" Capitulo 7: "Una Leccion Inolvidable" El estadio estallaba en emoci¨®n, las gradas se sacud¨ªan con cada grito de los aficionados. En medio del bullicio, Chris se manten¨ªa en silencio, sereno ante toda la bulla del estadio, observando detenidamente el juego. Con una leve sonrisa en su rostro, susurr¨® para s¨ª mismo. ¡ªMphm¡­ no lo hace nada mal¡­ A su lado, la madre de Riley lo miraba impresionada. ¡ª?Qu¨¦ le dijiste? ?Porque veo que Riley est¨¢ jugando mejor! ¡ªle pregunt¨®, sus ojos brillando de emoci¨®n. Chris apenas volte¨® ligeramente la cabeza, sin perder la mirada fija en el hielo. ¡ªLo que deb¨ªa decirle... Espero que eso le haya ayudado, y que lo haya entendido... ¡ªmurmur¨® con calma. El padre de Riley, en un impulso de entusiasmo, lo abraz¨®. ¡ª?Oh, s¨ª! No deb¨ª juzgarte antes de tiempo, muchacho. Chris, inc¨®modo pero sonriente, respondi¨® con sencillez: ¡ªS¨ª. El padre de Riley lo solt¨® r¨¢pidamente y continu¨® celebrando, mientras Chris, m¨¢s reservado, entrelazaba los dedos y se colocaba en una postura erguida. En su mente, una reflexi¨®n lo inquietaba. ¡ªEs impresionante que Riley haya encontrado significado a lo que dije... ¡ªsusurr¨®, mirando hacia el hielo¡ª. Pero... no deber¨ªa confiarse mucho. Por eso, tengo un poco de miedo. La madre de Riley levant¨® una ceja, sorprendida. ¡ª?Miedo? ?T¨²? No te creo nada. Chris baj¨® la mirada, visiblemente inseguro, algo poco com¨²n en ¨¦l. ¡ªCr¨¦ame, es raro en m¨ª, pero... temo que Riley cometa el peor error que puede hacer un deportista. Ambos padres lo miraron con curiosidad, esperando la explicaci¨®n. ¡ªSi duda... perder¨¢ ¡ªdijo Chris, tom¨¢ndose una peque?a pausa antes de devolver la mirada al juego¡ª. Toda esa confianza que tiene ahora puede destruirse en un instante. El padre de Riley, confiado, neg¨® con la cabeza. ¡ª?No lo creo! Riley se ve muy segura de s¨ª misma. ¡ªCr¨¦ame que eso espero ver ¡ªrespondi¨® Chris, entrecerrando los ojos¡ª. Pero¡­ hay algo que no me deja tranquilo. Dentro de la mente de Riley, la situaci¨®n no era menos intensa. Alegr¨ªa frunc¨ªa el ce?o, mirando un recuerdo que no parec¨ªa encajar. ¡ªBueno¡­ supongo que solo es un recuerdo defectuoso¡­ ¡ªdijo, con cierta duda en su voz. ¡ª?De verdad? ¡ªrespondi¨® Temor, nervioso¡ª. Que yo sepa, nunca ha pasado algo as¨ª antes. Los recuerdos no suelen salir defectuosos. Alegr¨ªa neg¨® con la cabeza. ¡ªNo creo que sea una coincidencia. Hay algo detr¨¢s de este recuerdo¡­ De repente, Tristeza se dio la vuelta con una inusual agresividad. ¡ª?Alegr¨ªa! ?Necesitamos tu ayuda aqu¨ª un minuto! Alegr¨ªa volte¨® solo la cabeza. ¡ªEh¡­ s¨ª, ya voy. ¡ªCon una mirada de sospecha hacia el recuerdo, lo dej¨® en una estanter¨ªa¡ª. Te dejar¨¦ aqu¨ª por ahora. Mientras Alegr¨ªa volv¨ªa apresurada a la consola, una figura oscura, que hab¨ªa estado aguantando la respiraci¨®n todo ese tiempo, suspir¨® aliviada desde las sombras. ¡ªUff¡­ estuvo muy cerca. Por suerte, no piensan que hay una nueva emoci¨®n aqu¨ª... El tipo misterioso presion¨® un bot¨®n en su celular, y de repente la consola comenz¨® a brillar intensamente. Furia, siempre impulsivo, se?al¨® el cambio con sorpresa. ¡ª?Miren! ?Est¨¢ pasando de nuevo! Tristeza, por primera vez, mostr¨® una ligera sonrisa. ¡ª?Creen que sea una nueva emoci¨®n? ¡ª?Eso quiere decir que hay alguien m¨¢s aqu¨ª y no quiere mostrarse! ¡ªexclam¨® Alegr¨ªa, emocionada¡ª. ?Busqu¨¦moslo! El tipo misterioso, alarmado, apag¨® su celular y abri¨® los ojos de par en par. ¡ª??Para qu¨¦ habl¨¦!? ¡ªse maldijo a s¨ª mismo. Sin querer, hab¨ªa subido mucho el tono, y las emociones lo escucharon claramente. Desagrado fue la primera en reaccionar, volte¨¢ndose r¨¢pidamente. ¡ª?Qu¨¦ fue eso? ¡ªpregunt¨® con desconfianza. El tipo misterioso se tap¨® la boca, pero era demasiado tarde. ¡ª?Ah¨ª! ¡ªgrit¨® Tristeza, se?alando hacia unas cajas, donde una figura oscura se escond¨ªa entre las sombras. ¡ª?Yo mejor me largo de aqu¨ª! ¡ªexclam¨® el tipo misterioso, saliendo de su escondite y corriendo hacia un pasillo oscuro. En su torpeza, tropezaba con todo a su paso, haciendo mucho ruido. Ansiedad, alerta, lo se?al¨®. ¡ª?Oye, t¨²! ?Vuelve ac¨¢!This story has been stolen from Royal Road. If you read it on Amazon, please report it Las emociones se lanzaron tras ¨¦l, pero el tipo misterioso logr¨® esconderse mejor esta vez, desapareciendo entre las sombras. De vuelta en el partido, la tensi¨®n alcanzaba su punto m¨¢ximo. Las Firehawks necesitaban solo un gol m¨¢s para ganar el campeonato estatal. El reloj marcaba 30 segundos, la ¨²ltima oportunidad para anotar. El estadio vibraba con la energ¨ªa de los espectadores, gritando con todas sus fuerzas. Riley ten¨ªa el disco y estaba justo frente a la porter¨ªa. ¡ªVamos¡­ falta poco¡­ ¡ªse dijo a s¨ª misma, su mirada alternando entre el disco y el arco. Britney, liber¨¢ndose de su marca, levant¨® el brazo y grit¨®. ¡ª?Riley! ?Estoy libre! ?P¨¢samelo! Riley la mir¨®, dudando. ¡ªAy no¡­ ?qu¨¦ hago ahora? ¡ªpens¨®, comenzando a desesperarse¡ª. Tengo la porter¨ªa enfrente de m¨ª, pero Britney est¨¢ sola¡­ ?Qu¨¦ deber¨ªa hacer? ?Aghh! ?No s¨¦ qu¨¦ hacer! Desde la grada, Chris se levant¨®, su rostro reflejaba preocupaci¨®n. ¡ª?Ahh! ?No puede ser! ¡ªexclam¨®. ¡ª?Qu¨¦ pasa? ¡ªpregunt¨® la madre de Riley, asustada. ¡ª?Miren! ?Est¨¢ dudando! ?Es lo peor que puede hacer! ¡ª?Riley! ?Despierta! ?Tienes que hacer algo! ¡ªgrit¨® el padre de Riley, desesperado. Pero era demasiado tarde. A Riley le quitaron el disco, fallando la ¨²ltima oportunidad de las Firehawks. El equipo rival aprovech¨® el contraataque y anot¨® el gol decisivo, ganando el partido 2-1. Riley, desilusionada y furiosa, golpe¨® el hielo con su pu?o. ¡ª?No puede ser! Britney, indignada, se acerc¨® furiosa. ¡ª?Riley! ??Qu¨¦ hiciste?! ?Estaba sola! Riley, derrotada, se tom¨® la cabeza con ambas manos. ¡ª?N-no s¨¦! ?No entend¨ª qu¨¦ me pas¨®! ¡ª?No importa! ¡ªgrit¨® Britney¡ª. ?R¨¢pido, lev¨¢ntate! Ambas jugadoras corrieron hacia las rivales, pero era demasiado tarde. El marcador finaliz¨®, y con ¨¦l, las Firehawks perdieron el campeonato estatal. Riley, con l¨¢grimas de rabia y tristeza, se alej¨® del hielo, mientras Britney abandonaba la pista sin mirar atr¨¢s. Chris, mirando a lo lejos, suspir¨®, decepcionado. ¡ªRayos¡­ cre¨ª que pod¨ªa ayudarla¡­ pero veo que a¨²n no est¨¢ preparada. Los padres de Riley compart¨ªan su dolor, poni¨¦ndose las manos en la cabeza, sin poder creer lo cerca que hab¨ªan estado. Y entonces, cuando se voltearon para buscar a Chris, se dieron cuenta de que ya no estaba m¨¢s en su asiento. Las emociones regresaron a la consola central de la mente de Riley, exasperadas y algo confundidas. ¡ª?Encontraron algo? ¡ªpregunt¨® Ansiedad, su rostro marcado por la preocupaci¨®n mientras se acercaba a la consola. Furia se dej¨® caer agotado. ¡ªNada. No encontramos ning¨²n rastro de ¨¦l¡­ o ella. Como que en un momento simplemente se desapareci¨®, ?era demasiado r¨¢pido! Las emociones no se hab¨ªan percatado de que, mientras se dejaban llevar por el instinto de cazar a ese misterioso ser, descuidaron lo m¨¢s importante: Riley. Alegr¨ªa, con la mirada fija en la pantalla, palideci¨®. ¡ª?Ay no, miren esto! ?Descuidamos a Riley! Ansiedad se tens¨® al escuchar las palabras de Alegr¨ªa. ¡ª??Qu¨¦!? ¡ªexclam¨® casi sin poder creerlo¡ª. No puede ser¡­ todo lo que hicimos¡­ ??para una derrota?! Desagrado, cruzando los brazos con frustraci¨®n, solt¨® un comentario agrio. ¡ªEse tipo fue solo una distracci¨®n¡­ ?Nos desconcentramos por completo! Mientras las emociones debat¨ªan, el misterioso ser observaba desde las sombras, sinti¨¦ndose culpable por los eventos que se desencadenaban. ¡ªNo puede ser¡­ estaba tan cerca de lograrlo ¡ªmurmur¨® el extra?o, su voz baja y cargada de frustraci¨®n¡ª, pero... ellos no me dejaron hacer mi trabajo... ¡ªSuspir¨® profundamente¡ª. Me aterra m¨¢s lo que pueda pasar ahora... En la realidad¡­ Riley estaba furiosa. Decepcionada por el resultado del partido, golpe¨® la puerta del vestuario con tal fuerza que reson¨® en toda la habitaci¨®n. Hab¨ªa perdido, y con ello, sus posibilidades de llegar a las nacionales se hab¨ªan desvanecido. Mientras recog¨ªa sus cosas bruscamente, su mente bull¨ªa de pensamientos rabiosos y auto-recriminaciones. ¡ª?Ni siquiera la ayuda de ese chico fue suficiente? ¡ªpens¨®, un poco culpable¡ª. Pero, ?c¨®mo iba a ayudarme? Solo me estaba insultando¡­ como si me importara su tonta sabidur¨ªa. Las emociones segu¨ªan arremolin¨¢ndose en su interior, y no pudo evitar que una corriente de ira la atravesara. Britney, una de sus compa?eras de equipo, escuch¨® sus murmullos y se volte¨® con una expresi¨®n de molestia. ¡ª?Pudimos haberlo evitado! ¡ªdijo Britney, su voz cargada de reproche. Riley se dio vuelta bruscamente para enfrentarla. ¡ª?Qu¨¦? ?No es eso! ?Te dije que solo me qued¨¦ en blanco por unos segundos! ??Ya est¨¢ bien?! ¡ªEstamos en una final, Riley ¡ªrespondi¨® Britney, sin alterarse, aunque su mirada era de pura decepci¨®n¡ª. No puedes cometer ese tipo de errores. ?Acaso entiendes lo que nos est¨¢bamos jugando? La confusi¨®n llen¨® a Riley, quien trataba de procesar las palabras de su compa?era, mientras la rabia la invad¨ªa lentamente. ¡ªLo entiendo perfectamente ¡ªcontest¨® con voz temblorosa¡ª, pero no entiendo por qu¨¦ me hablas de esa manera. ¡ªPorque no sabes lo que es jugar en equipo ¡ªespet¨® Britney, acerc¨¢ndose a¨²n m¨¢s¡ª. ?El hockey no se trata de individualidades! ¡ª?Qu¨¦ sabes t¨² de m¨ª? ¡ªRiley se plant¨® frente a Britney, alzando la voz¡ª. ?Como si supieras lo que realmente me est¨¢ pasando! ¡ªLo que trato de decir ¡ªcontinu¨® Britney, manteniendo la calma¡ª es que somos un equipo. Y si no lo comprendes¡­ no s¨¦ qu¨¦ hacer contigo. La tensi¨®n crec¨ªa, las palabras de Britney hac¨ªan eco en la mente de Riley, mientras el enojo crec¨ªa en su pecho. Las dem¨¢s jugadoras observaban la escena, sin saber si intervenir o no. Las emociones observan esta escena at¨®nitos, algunos intentaban tocar la consola descontroladamente, sin exito. Algunos corrian, y otros gritaban desesperadamente. Todo el cuartel general estaba hecho un caos. ¡ª??Por qu¨¦ est¨¢ actuando as¨ª?!--- Dijo Ansiedad, mientras tocaba todos los botones que pod¨ªa. Envidia se cubri¨® la cara con las manos, dejando apenas ver sus ojos entre los dedos. ¡ª?Tienen que detenerla! Tristeza, casi al borde del llanto, suplicaba. ¡ªAlegr¨ªa, ?haz algo! Alegr¨ªa luchaba desesperadamente por tomar el control. ¡ª?Eso intento! Pero no importa cu¨¢nto lo intente¡­ ?No pasa nada! Desagrado apart¨® a las emociones de la consola. ¡ª?Alto! ?Miren eso! Las emociones observaron como la consola comenzaba a volverse de un tono rojizo oscuro. Furia gru?¨®, lleno de frustraci¨®n. ¡ª??Qu¨¦ es esto!? Porque la consola esta cambiando de color?! Ansiedad, m¨¢s nerviosa que nunca, intentaba entender. ¡ªEse color¡­ ?qu¨¦ significa? ----Deja de controlar a Riley, Furia! Lo estas empeorando! ---grit¨® Desagrado, quien habia inspeccionado minuciosamente la consola--- ----Yo no estoy tocando nada!! La consola cambi¨® de color de la nada!! ---dijo Furia, encarando a Desagrado. Temor se acerc¨® con ojos desorbitados, temblando. ¡ª??Y qu¨¦ haremos ahora?! ?En cualquier momento recibiremos un serm¨®n de la entrenadora! ----Genial... todo est¨¢ arruinado, que hermoso... ---vagamente dijo Ennui, quien seguia acostada en el sofa, cayendo al suelo por su flojera. En misterioso ser los observaba, sabiendo que la situaci¨®n se estaba saliendo de control. ¡ª?En serio? ¡ªsusurr¨® con una mezcla de desd¨¦n y frustraci¨®n¡ª. ?No pueden controlar a Riley en un momento como este? Me dijeron que eran tontos, pero no pens¨¦ que tanto. ¡ªSacudi¨® la cabeza ligeramente¡ª. Qu¨¦ pat¨¦ticos. ¡ªSus ojos brillaron por un segundo¡ª. No importa, quiz¨¢s... Riley se tranquilice por s¨ª misma... No debo precipitarme a¨²n. Pero al parecer, la pelea habia llegado a un punto de "No Retorno". -?Suficiente! ¡ªgrit¨® Riley, llamando la atenci¨®n de todos en el vestuario¡ª. ?No necesito esto! ?Puedo jugar como quiera! ?Yo fui quien nos llev¨® a la final en primer lugar! Britney abri¨® la boca con incredulidad, pero Riley estaba demasiado enojada para escuchar. Agarr¨® sus cosas y sali¨® furiosa de la habitaci¨®n, con unas leves lagrimas saliendo de sus ojos. Lo ¨²ltimo que escuch¨® fue la voz de Britney detr¨¢s de ella. ¡ªBuena suerte jugando sola la pr¨®xima temporada. El misterioso ser, observ¨® con detenimiento la descontrolada situacion, y reaccion¨®. ¡ªEsto ya es demasiado ¡ªsusurr¨®, presionando un bot¨®n en su dispositivo¡ª. Debo intervenir. En la consola central, el color rojo oscuro desapareci¨®, siendo reemplazado por un blanco brillante que ilumin¨® toda la sala. Desagrado suspir¨® con alivio. ¡ªUff¡­ se fue... Furia mir¨® la consola con ojos entrecerrados. ¡ªQue bien! Es ese color blanco de nuevo. Tristeza se preguntaba en voz alta. ¡ª?Qu¨¦ significa este color? Temor se acerc¨® agresivamente, se?alando con el dedo. ¡ªAcaso alguien est¨¢ manipulando la consola? ----Pero aun! Hay alguien mas aqui, y nosotros no nos dimos cuenta!? ---de forma alterdada menion¨® Ansiedad--- Es demasiada informacion que procesar!! ---agreg¨®--- Alegr¨ªa dio un paso atr¨¢s, su sonrisa nerviosa no pod¨ªa ocultar el alivio que sent¨ªa. ¡ªNo lo s¨¦, pero este color blanco brillante solo nos ha tra¨ªdo cosas buenas, as¨ª que... no tocaremos nada, ?ok? La entrenadora vio que Riley intent¨® irse temprano y la detuvo y le dijo que regresara de inmediato. Riley no tuvo m¨¢s remedio que obedecer la orden. Capitulo 8: "Puedes Mejorar" Capitulo 8: "Puedes Mejorar" La Entrenadora Roberts orden¨® a todas las jugadoras sentarse, con una voz que inspiraba terror en cada una de las jugadoras. ¡ª?Si¨¦ntense, ahora! ¡ªorden¨®, y aunque las dos chicas se resist¨ªan, no les qued¨® m¨¢s remedio que obedecer y sentarse. La entrenadora comenz¨® a caminar lentamente de un lado a otro, sus pasos marcaban el comp¨¢s de su creciente frustraci¨®n. Su rostro mostraba una profunda decepci¨®n mientras alzaba la voz, cada palabra pesada como una sentencia. ¡ªNo lo puedo creer... ?Lo ¨²nico que ten¨ªamos que hacer era ganar! ¡ªsu tono se agudiz¨®¡ª. ?Es un concepto simple! Y como si eso no fuera suficiente, ?me salen con que est¨¢n peleando? Se supone que son jugadoras de hockey de un nivel considerable, no pueden actuar de una manera tan inmadura. El rega?o reson¨® como un eco en las paredes del vestuario. Las palabras de la entrenadora cayeron pesadas sobre todas, pero en Riley dejaron una huella m¨¢s profunda. Sinti¨® un nudo de culpa apret¨¢ndose en su pecho. La entrenadora hizo una pausa dram¨¢tica, deteni¨¦ndose justo frente a Riley y se?al¨¢ndola. El silencio que sigui¨® fue aterrador. Se empieza a sentir una presion asfixiante dentro de la cabeza de Riley, todas las emociones se alarman, y reaccionan alterados a la situacion, sobretodo Temor, quien corri¨® rapidamente a manipular la consola, tan apresurado como pudo. Temor, visiblemente nervioso, retrocedi¨® un paso dentro del cuartel de mando. ¡ª?Aaaah! ?Se acerca hacia nosotros! ¡ªexclam¨®, sus manos tiemblan, mientras trataba de anticipar el rega?o que parec¨ªa inevitable. ----Ok, aqu¨ª se acab¨® nuestra carrera...----Dijo Desagrado, quien entrecerr¨® los ojos, y bajando los hombros, aceptando el inevitable y faticidico destino---- Por lo menos tuvimos una buena ----Agreg¨®. ----Pero si solo tenemos 16 a?os!!! ----Mencion¨® Ansiedad de forma muy alterada. ----Dije buena, no larga.----dijo Desagrado, entre risas. En la realidad, la mano de la entrenadora se pos¨® lentamente sobre el hombro derecho de Riley. En el cuartel, la tensi¨®n creci¨® a tal punto que algunos personajes se abrazaron entre ellos, prepar¨¢ndose para lo peor. La entrenadora Roberts apret¨® el hombro de Riley con firmeza. ¡ªNo quiero que le falten el respeto a nuestra capitana. Ella hace hasta lo imposible para llevar este equipo adelante. As¨ª que quiero que se disculpen con ella, ?est¨¢ claro? La inesperada compasi¨®n de la entrenadora, dej¨® confundidos y at¨®nitos a las emociones, quienes miraban la pantalla, sin mover ni un solo musculo. ¡ªMe esperaba cualquier cosa de la entrenadora. Pens¨¦ que iba a rega?arnos ¡ªadmiti¨® Desagrado, relajando los m¨²sculos tensos. Furia, sin perder el tiempo, le dio un par de golpes suaves a Temor. ¡ªPuedes volver a respirar, Temor. Ya pas¨® ¡ªdijo. Temor, a¨²n sobresaltado, expuls¨® todo el aire acumulado de golpe, haciendo que su rostro se desinflara moment¨¢neamente. Alegr¨ªa, tambi¨¦n aliviada, sonri¨®. ¡ª?Vaya! Eso s¨ª que fue aterrador. Pero bueno, al parecer la entrenadora est¨¢ de nuestro lado, as¨ª que todo est¨¢ bien ¡ªdijo con optimismo. Riley respir¨® tranquila, y solo volte¨® la mirada hacia Britney, quien se ve¨ªa desconcertada ante la situacion. Y se acerc¨® a la entrenadora, visiblemente indignada. ¡ªPero entrenadora, ella estaba... ¡ªempez¨® a decir, pero fue interrumpida por la autoridad de Roberts. ¡ª?No quiero excusas! ¡ªla cort¨® de manera tajante, dejando a Britney sin palabras. Con voz de mala gana, Britney lanz¨® un ¨²ltimo dardo hacia Riley mientras caminaba hacia ella. ¡ªNo cre¨ª que fueras as¨ª conmigo. M¨¢s te vale que reflexiones sobre lo que acabas de hacer ¡ªle susurr¨® antes de marcharse, claramente enfadada.Royal Road is the home of this novel. Visit there to read the original and support the author. Roberts la observ¨® irse con un gesto de decepci¨®n, su voz cargada de frustraci¨®n. ¡ªEsa chica es un caso perdido... ¡ªmurmur¨®, antes de dirigir su mirada nuevamente hacia Riley. Riley no respondi¨®, solo observ¨® a Britney alejarse y luego volvi¨® la vista hacia la entrenadora. Roberts solt¨® un suspiro profundo antes de hablar, observando a Britney con severidad. ¡ªQuiz¨¢ deber¨ªas ponerle un ojo a Britney... ¡ªsugiri¨®, antes de dirigirse al resto del equipo¡ª. Bien, fue suficiente por hoy. Deben estar cansadas. Pueden irse. Nos veremos el lunes a las 3 de la tarde para corregir todos nuestros errores. Las jugadoras comenzaron a abandonar el vestidor, pero Riley se qued¨® en su lugar, inm¨®vil, sumida en sus pensamientos. Guard¨® sus cosas lentamente, procesando lo que acababa de ocurrir. Las palabras de Britney segu¨ªan resonando en su mente. ¡ª?Qu¨¦ estoy haciendo? ?Por qu¨¦ trat¨¦ mal a Britney? ¡ªse pregunt¨® a s¨ª misma en voz baja, frunciendo el ce?o¡ª. ?No! Todo es su culpa. Ella solo me tiene envidia... solo quiere verme mal. No la necesito. Riley sali¨® del vestuario con pasos lentos y vio a la entrenadora Roberts, quien parec¨ªa estar esperando a alguien. Estaba frente a la pista de hielo, observando el lugar en silencio. ¡ª?Andersen! Ven aqu¨ª ¡ªla llam¨® Roberts, sin siquiera voltear el cuerpo, solo girando ligeramente la cabeza. El coraz¨®n de Riley dio un vuelco al escuchar su nombre. Avanz¨® con una mirada temerosa, sintiendo que a¨²n pod¨ªa recibir una reprimenda. ¡ª?Qu¨¦ ocurre, entrenadora? ¡ªpregunt¨® insegura. Las emociones sab¨ªan perfectamente lo que iba a pasar. ----Aqui viene el verdadero rega?o!.... ---Dijo Ansiedad, echandose ligeramente hacia atras. ----Por supuesto... todo era una trampa.---- Entendi¨® Temor. ----No quiero ver...---dijo Tristeza, tapandose los ojos. La entrenadora la observ¨® detenidamente, como evaluando cada aspecto de su comportamiento antes de hablar. ¡ªHe visto lo que pas¨® ah¨ª dentro. Y lo que vi... no es lo que espero de ti. Cre¨ª que eras mejor, que pod¨ªas soportarlo, pero veo que no ¡ªdijo con firmeza. ----Ouch! Eso fue un golpe bajo... ---dijo Desagrado, tirandose ligeramente hacia atras. ----Como puede decirnos eso! Acaso no valora nuestro esfuerzo?! ---Grit¨® Furia, mientras se acercaba agresivamente. ----Lo arruinamos! ---grit¨® Alegria, mientras se volteaba hacia Furia. Y... como minimo tenemos que afrontar las consecuencias de nuestros actos. ---agreg¨®, bajando la intensidad de su tono. ----Pero si no fue nuestra culpa! Fue culpa de ese tipo misterioso de hace rato! ---balbuce¨® Temor. ----Aun as¨ª! Ya no podemos culpar a nadie... ---Mencion¨® Alegria, colocando su mano en la palanca. Solo debemos explicarle a la entrenadora lo que pas¨®. Riley cruz¨® los brazos, su frustraci¨®n es evidente. ¡ªS¨¦ que lo arruin¨¦, pero... ?qu¨¦ quer¨ªa que hiciera? Todas est¨¢n encima de m¨ª, como si fuera mi culpa ¡ªprotest¨®. ¡ªNo se trata de culpas, Riley. Se trata de tu actitud. ---Respondi¨® la entrenadora, interrumpiendo a Riley. ?Sabes cu¨¢l es la diferencia entre un deportista profesional y uno que no lo es? ----Pregunt¨®. Riley titube¨®, claramente frustrada. ¡ª?Ganar, supongo? ¡ªrespondi¨® sin mucha convicci¨®n. La entrenadora neg¨® con la cabeza, cruzando los brazos. ¡ªNo. Es c¨®mo manejas los momentos dif¨ªciles. Un deportista profesional no se deja llevar por los juegos mentales. No se deja atrapar por la presi¨®n ni por el miedo al fracaso. La entrenadora dio un paso m¨¢s cerca de Riley, su tono segu¨ªa firme, pero no era hostil. ¡ª?Te acuerdas de ese chico que te aconsej¨®? Riley se rasc¨® la cabeza, confundida. ¡ªEh... s¨ª, pero, ?qu¨¦ tiene que ver? Roberts se mantuvo serena. ¡ªEse chico alguna vez fue un deportista de gran nivel. ?Sabes por qu¨¦ est¨¢ donde est¨¢? Porque no duda. No tiene miedo de los grandes momentos y, lo m¨¢s importante, no se deja llevar por tonter¨ªas mentales. Mantiene su cabeza fr¨ªa cuando todos los dem¨¢s pierden la suya. Riley qued¨® impresionada. ¡ªWow... no sab¨ªa eso. ¡ªSupongo que tampoco sabes c¨®mo aplicarlo ¡ªrespondi¨® Roberts, con tono neutro. Riley baj¨® la vista. ¡ªPero... no soy ¨¦l. ¨¦l se ve tan... fuerte, y yo no creo ser capaz. Roberts suaviz¨® ligeramente su tono, aunque mantuvo la firmeza. ¡ªNo se trata de ser ¨¦l. Se trata de ser la mejor versi¨®n de ti misma. Las dudas, el miedo, la rabia... son distracciones. Te est¨¢s saboteando a ti misma, Riley, y lo sabes. Un verdadero deportista no busca excusas, ni culpa a los dem¨¢s. Aprende y sigue adelante. Riley mir¨® a la entrenadora, sintiendo el peso de sus palabras, aunque a¨²n cargaba con la presi¨®n de la derrota. ¡ªSi quieres ser profesional, debes aprender a bloquear esas distracciones. A mantener la cabeza en el juego, sin importar qu¨¦ pase. Si no lo haces... nunca llegar¨¢s a donde quieres ¡ªconcluy¨® la entrenadora, mir¨¢ndola directamente a los ojos. Riley, con una expresi¨®n deca¨ªda, susurr¨®: ¡ª?Y c¨®mo se supone que haga eso? Mi mente se queda en blanco cuando me pongo nerviosa... Roberts esboz¨® una peque?a sonrisa, aunque sin perder su postura seria. ¡ªSe empieza por asumir la responsabilidad. Dejas de buscar a qui¨¦n culpar, incluso a ti misma, y te enfocas en lo que puedes hacer para mejorar. No necesitas ser perfecta para ser la mejor. Solo necesitas estar lista para el siguiente desaf¨ªo. Eso es lo que hace un profesional. Riley asinti¨® lentamente, su semblante cambiando a medida que las palabras de la entrenadora comenzaban a calar en ella. ¡ªCreo que... lo empiezo a entender ¡ªdijo, esbozando una leve sonrisa. Roberts cerr¨® los ojos por un momento. ¡ªEl hecho de que ya lo entiendas a tus 16 a?os significa que ya est¨¢s un paso adelante. ¡ª?De... verdad? ¡ªpregunt¨® Riley, todav¨ªa dudosa. La entrenadora asinti¨® con seriedad. ¡ªEso es lo que necesitas saber de ahora en adelante. Riley respir¨® hondo, asimilando las palabras. ¡ªEntiendo, entrenadora. ¡ªNos veremos ma?ana a las tres de la tarde ¡ªdijo Roberts, d¨¢ndose la vuelta¡ª. Por ahora, descansa. Repasa lo que hablamos, te ser¨¢ de mucha ayuda. Roberts se alej¨®, dej¨¢ndola sola en el estadio vac¨ªo. Riley la observ¨® marcharse antes de bajar la mirada, perdida en sus pensamientos. ¡ª?De verdad estoy preparada para ser profesional? ¡ªse pregunt¨®. ---No... debe ser una mala broma... ---Neg¨®, bajando la cabeza. ----No estoy preparada aun... ---agreg¨®, mientras agarraba sus cosas y se alejaba a la salida. Capitulo 9: "Algo Esta Surgiendo..." Capitulo 9: "Algo Esta Surgiendo..." Las emociones ven con detenimiento como Riley mantiene la cabeza baja, al igual que su animo y esperanzas, por el suelo. ¡ªRiley sigue siendo muy exigente consigo misma ¡ªdijo Tristeza, bajando los hombros. ¡ªVaya... si hasta la entrenadora dice algo sensato, ser¨¢ porque tiene raz¨®n ¡ªadmiti¨® Furia, relajando su expresi¨®n, aunque con una nota de sarcasmo. ¡ªWow... no cre¨ª que iba a decir esto, pero... tiene raz¨®n ¡ªintervino Desagrado con una ligera expresion de sorpresa. Ennui, intervino con un tono calmado, sin moverse del sillon. ¡ªAun as¨ª, no encuentro el motivo para compararnos con un jugador que es claramente mejor que nosotras. ¡ª?Ese jugador debe ser alguien incre¨ªble! Ojal¨¢ podamos ser como ¨¦l alg¨²n d¨ªa... ----Confes¨® Envidia, quien se manten¨ªa admirada por la poderosa menci¨®n del jugador misterioso. ¡ª?S¨ª! ?Es todo un ¨ªdolo a seguir! ¡ªagreg¨® Alegr¨ªa¡ª. Por eso debemos esforzarnos m¨¢s para ser como ¨¦l. Ansiedad, junto a un suspiro, aport¨® su opini¨®n: ¡ªSolo quiere darnos esperanzas en algo que no es posible. ¡ªSaben? Todo esto me parece un rompecabezas. Las palabras de ese chico misterioso y las de la entrenadora son muy similares.---murmur¨® Temor, quien manten¨ªa su ce?o fruncido en todo momento. ¡ªQuiz¨¢ trabajen juntos...No lo se. ¡ªdijo Alegr¨ªa, algo confundida. ---Todo es muy extra?o, y esta pasando muy rapido. El misterioso sujeto, a¨²n oculto en las sombras, respiraba aliviado al o¨ªr sus palabras. ¡ªQu¨¦ bien, tienen el control... por ahora ¡ªmurmur¨® para s¨ª mismo mientras observaba la pantalla de la consola¡ª. Qu¨¦ bien que haya m¨¢s personas que piensen como yo... ¡ªSolt¨® una peque?a risa, descartando una teor¨ªa descabellada que cruzaba por su mente¡ª. Nah, es imposible que eso sea verdad. Riley camin¨® hasta la puerta del estadio, donde se encontr¨® con sus padres, quienes la esperaban con rostros visiblemente preocupados. ¡ª?Riley! ?Est¨¢s bien? ¡ªpregunt¨® su madre, preocupada¡ª. ?Te vimos salir muy enojada de la pista! Riley, intentando disimular, sonri¨® con falsedad: ¡ªOh, mam¨¢, no fue nada. ?Estoy bien! V¨¢monos a casa. Sus padres la felicitaron repetidamente por el incre¨ªble gol que hab¨ªa marcado, pero Riley apenas los escuchaba, su mente vagaba en la conversaci¨®n que hab¨ªa tenido con aquel chico misterioso. Mientras el coche avanzaba hacia su hogar, sus pensamientos giraban en torno a sus palabras. Una vez en casa, ya en su habitaci¨®n, Riley miraba por la ventana, reflexionando. ¡ª?Qu¨¦ me quer¨ªa decir ese chico? ¡ªse preguntaba en voz baja¡ª. Al principio pens¨¦ que solo quer¨ªa humillarme... No... no lo escuch¨¦ bien. Quiz¨¢s realmente quer¨ªa ayudarme, y yo no me di cuenta. Dentro de su mente, Tristeza hablaba con voz baja: ¡ªCreo que ese chico misterioso s¨ª quer¨ªa ayudarnos, ?no creen? ¡ª?C¨®mo dices eso? ¡ªinterrumpi¨® Desagrado, visiblemente molesto¡ª. ?Nos insultaba todo el tiempo! ?C¨®mo se supone que eso es ayuda? Alegr¨ªa, interrumpiendo la discusi¨®n, expres¨® su opini¨®n con firmeza: ¡ªNo, no puede ser eso. Si no, ?por qu¨¦ Riley sali¨® tan motivada despu¨¦s de esa conversaci¨®n? Desagrado hizo una mueca de desd¨¦n: ¡ªPodr¨ªa ser cualquier cosa, Alegr¨ªa, pero no creo que haya sido por el discurso absurdo de ese tipo enmascarado. Ansiedad, algo dudosa pero firme en su creencia, a?adi¨®: ¡ªYo le creo, Alegr¨ªa. No creo que una fuerza as¨ª haya aparecido de la nada.Stolen from Royal Road, this story should be reported if encountered on Amazon. De repente, Furia, que hab¨ªa estado en silencio, estall¨®: ¡ª?No! ?Ese color blanco en la consola no es algo que ocurre porque s¨ª! Alegr¨ªa, mirando fijamente hacia una estanter¨ªa. ¡ªQuiz¨¢ esto sirva... ¡ªdijo con decision, agarrando el recuerdo especial¡ª. ?Aqu¨ª est¨¢! Esta es la prueba que necesitamos. ---dijo alzando la voz hacia todo el cuartel. El asombro invadi¨® a las emociones mientras Alegr¨ªa sosten¨ªa el recuerdo en sus manos. Pero Desagrado no estaba convencida. ¡ª?Otra vez ese recuerdo! ¡ªexclam¨® con fastidio¡ª. Ya te dije, es solo un recuerdo defectuoso. ¡ªSe lo arrebat¨® de las manos a Alegr¨ªa y se dirigi¨® hacia un tubo¡ª. Voy a colocarlo donde pertenece: en el vac¨ªo. Sin embargo, antes de que pudiera hacerlo, Alegr¨ªa se lanz¨® sobre ella, recuperando el recuerdo y alej¨¢ndose. ¡ª?No! ?No vamos a deshacernos de esto! ¡ªexclam¨®, protegiendo el recuerdo con su cuerpo. Ansiedad, con el ce?o fruncido, intent¨® razonar: ¡ªAlegr¨ªa, entiendo que esto no es usual, pero... esa cosa podr¨ªa ser peligrosa. Temor, acercandose a?adi¨®: ¡ªEstoy de acuerdo. No parece para nada seguro. Yo tambien apoyo la idea de desecharlo. Alegr¨ªa intent¨® calmar a las dem¨¢s emociones. ¡ªTranquilos, lo tendr¨¦ bajo control. ¡ªColoc¨® el recuerdo de nuevo en la estanter¨ªa¡ª. Solo estar¨¢ aqu¨ª hasta que descubramos su origen. No le har¨¢ da?o a nadie. Desagrado cruz¨® los brazos y, tras un largo suspiro, cedi¨®: ¡ªEst¨¢ bien... pero si esa cosa causa problemas, no ser¨¢ culpa m¨ªa. Las emociones ven a Desagrado alejarse, y solo devuelven la mirada a la consola. Alegria devuelve el recuerdo a la estanter¨ªa, pero esta vez lo oculta mejor. M¨¢s tarde, en la mesa del comedor, el padre de Riley rompi¨® el silencio con una sonrisa: ¡ªHija, ?no sabes a qui¨¦n nos encontramos hoy? Riley levant¨® la vista con curiosidad. ¡ª?A qui¨¦n? ¡ª?Oye! Le prometimos que no dir¨ªamos nada ¡ªintervino su madre, d¨¢ndole un leve codazo a su esposo. ¡ª?De qu¨¦ hablan? ¡ªpregunt¨® Riley, ahora m¨¢s intrigada. Su madre solt¨® una risa nerviosa. ¡ªNada, hija. Ya sabes c¨®mo es tu padre, inventando historias locas. Riley se mostr¨® decepcionada, mientras jugaba distra¨ªdamente con su comida. ¡ªHoy... me habl¨® un tipo extra?o durante el partido ¡ªdijo, levantando la mirada hacia sus padres. Su padre desvi¨® ligeramente la vista, interesado: ¡ª?Un tipo extra?o? Cu¨¦ntanos m¨¢s. ¡ªLa entrenadora me dijo que es un deportista profesional. Se sent¨® a mi lado y me habl¨®, pero llevaba una m¨¢scara, as¨ª que no pude saber qui¨¦n era al final... El padre de Riley susurr¨®, dudando: ¡ª?Crees que deber¨ªamos dec¨ªrselo? Su madre suspir¨®, resignada: ¡ªS¨ª, creo que deber¨ªa saberlo. Riley mir¨® a sus padres, cada vez m¨¢s intrigada. ¡ª?Decirme qu¨¦? ¡ªNos encontramos con alguien... alguien que conoces y admiras mucho ¡ªrevel¨® su madre. Riley se levant¨® de la mesa de un salto, con una sonrisa de oreja a oreja. ¡ª?Valentina Ortiz? ¡ª?Qu¨¦? No ¡ªrespondi¨® su padre, confundido. La expresi¨®n de Riley se apag¨® de inmediato, sent¨¢ndose de nuevo. ¡ªOh... entonces, ?qui¨¦n? Con una sonrisa, su padre revel¨®: ¡ª?Te suena un tal Chris Thompson? Riley se qued¨® boquiabierta. No pod¨ªa creerlo. ¡ª??Qu¨¦?! ??Lo conocieron?! ?No puedo creerlo! Se levant¨® de la silla, corriendo emocionada de un lado a otro, mientras su respiraci¨®n se agitaba por la excitaci¨®n. ¡ªS¨ª ¡ªrespondi¨® su padre con calma¡ª, y tambi¨¦n ¨¦l fue quien... Antes de que pudiera continuar, su madre lo interrumpi¨® r¨¢pidamente, tap¨¢ndole la boca. ¡ª?No podemos decirle que es el mismo! Le prometimos que no le dir¨ªamos nada... Riley, visiblemente emocionada, volvi¨® a su asiento, con una sonrisa exultante. ¡ª?Y? ?Dijo algo sobre m¨ª? Ambos padres intercambiaron miradas, creando un inc¨®modo silencio. Finalmente, su padre rompi¨® el hielo. ¡ªEhh... no, hija... solo nos habl¨® sobre su carrera. La sonrisa de Riley se desvaneci¨® lentamente. ¡ªOh... bueno, supongo que tampoco iba a decir algo sobre m¨ª... Su madre tom¨® un sorbo de t¨¦ antes de cambiar de tema: ¡ªHablando del partido, Riley, ?puedes contarnos m¨¢s sobre...? Riley frunci¨® el ce?o, interrumpiendo bruscamente: ¡ª?No! No quiero hablar de eso ahora, por favor. Su madre, sorprendida por su tono, la mir¨® con el ce?o fruncido. ¡ª?Riley? ?C¨®mo puedes hablarnos as¨ª? Riley, m¨¢s frustrada a¨²n, se levant¨® de la mesa. ¡ª?No quiero hablar m¨¢s del partido, ?ok?! ¡ªSu voz temblaba, llena de frustraci¨®n¡ª. ?Ya perdimos... qu¨¦ m¨¢s da! En la mente del padre de Riley, sus emociones entraron en acci¨®n. Furia, exclam¨®: ¡ª??Vieron eso?! ?C¨®mo nos respondi¨®! ¡ªEsto es inaceptable. No podemos permitir que nuestra hija nos hable de esa manera ¡ªa?adi¨® Desagrado. El Temor del papa de Riley observa a lo lejos, un boton de emergencia, el cual, Furia observa en repetidas ocasiones. ----Deberiamos?---pregunt¨®, con un leve movimiento de manos. Furia se mostraba sereno, cerr¨® los ojos y cruz¨® los brazos. ----Aun no... es demasiado precipitado, solo le diremos una advertencia. Despues de decir estas palabras, toc¨® un boton, mandando una accion leve, pero firme hacia el papa de Riley. El papa de Riley cerr¨® los ojos, soltando el tenedor. ----Vete a tu habitaci¨®n, ahora.---Dijo, mientras tomaba un trago de su vaso. Riley se le qued¨® viendo, como cambi¨® su actitud a una mas seria. Este cambio repentino la deja desconcertada. ---Que?! Pero por que?! ----Exclam¨®, frunciendo el ce?o de manera confusa. Al ver la postura terca de Riley, las emociones de su padre se rinden con la idea de ser pasivos. ----ES TODO!!! ----Exclam¨® Furia, quien luego de eso, busco exaltadamente el boton de emergencia---- AAAAAHHHH!!!! ----grit¨®, y con la fuerza de un dios, presion¨® el boton. Esta accion, provocar¨ªa que el Papa de Riley perdiera el control de s¨ª mismo, levant¨® una mirada llena de ira, y baj¨® el vaso con mucha fuerza, tanta que casi rompe el vaso. ----A TU HABITACION HE DICHO!!! ---grit¨®. La fuerza del grito se escuch¨® en todo el vecindario. Riley, y su esposa, se le quedan viendo impactadas. Riley, tras un silencio... solo decide guardar silencio, e irse a su habitacion. Y apenas llega a este, azota la puerta con mucha fuerza. Riley suelta un fuerte gru?ido, mientras se aleja agresivamente en direcci¨®n a su habitaci¨®n, y al llegar, cierra fuertemente la puerta. Capitulo 10: El Desvanecimiento de algo Importante. Capitulo 10: "El Desvanecimiento De Algo Importante" Luego de la peque?a discusi¨®n, Riley se encierra en su habitacion, mientras tira algunos libros al piso, y se tira sobre su cama agresivamente. ----Por que no me entienden?! No dejan de insistir sobre hablar del partido! ---Dijo, tapando su cara con la almohada. Comet¨ª muchos errores... y por mi culpa perdimos el partido! Si tan solo... hubiera dado ese pase bien! Yo... Las palabras de Riley se detienen por un segundo, mientras unos recuerdos empiezan a pasar por su mente. ----Pero que estoy haciendo?... No es culpa de ellos... es culpa mia... ---murmur¨®, dando un leve suspiro, su mirada se fija en el techo de su habitacion. En el cuartel general, el cual estaba hecho un completo caos, notan el estado de Riley, e intentan intervenir. ----Noo!! Esto no puede estar pasando!! ---dijo Ansiedad de forma muy alterada, mientras intentaba tocar varios botones a la vez. ----Por que esta actuando as¨ª? ---solloz¨® Tristeza, quien se alej¨® un poco luego de decir eso. Alegria, enmedio de todo el caos, se da la vuelta, y concentra su vista en el sentido de identidad, y ve que este empieza a parpadear. Esta se acerca, y frunce ligeramente el ce?o al acercarse. Furia se percata de esto, y se acerca. ----Que pasa con eso? ---pregunt¨® Furia, volteando a ver a Alegria. Alegria se queda en silencio por un momento, mientras mantenia su mirada fija en el sentido de identidad, sin mover ni un musculo. Furia mencion¨® de nuevo el nombre de Alegria, mientras agitaba su mano delante de su cara, pero esto no hizo gran cosa. Alegria, la cual, en su mirada se mostraba un gran cansancio...su mirada parecia muerta. Esta ultima se da la vuelta, y se dirige hacia la consola de nuevo. Furia se le queda viendo. ----Mmmm... algo muy malo debe estar pasando para que Alegria actue as¨ª...----dijo, viendo hacia la pantalla. Definitivamente, todo lo que ha pasado hoy, no es una mera coincidencia...Hay algo mas, aqu¨ª.---agreg¨®, volteando su mirada hacia el sentido de identidad. Furia se devuelve hacia la consola, y mientras no estaba mirando, el sentido de identidad empieza a emitir intensas llamas rojas, que rodean todo su esplendor. Mientras tanto, los padres de Riley se quedan en el salon de estar, viendo la television, con una expresi¨®n mas seria y preocupada. Sobre todo Jill, la madre de Riley, quien no podia concentrar su atencion en la pelicula que estaban viendo, a cada rato estaba dirigiendo la mirada hacia otro lado, y en ese preciso instante, las emociones de Jill, hacen acto de presencia. ----Tienen que creerme!! Estaba actuando de forma incontrolada!! ---Dijo su Ansiedad, quien estaba alfrente de las demas emociones, las cuales desviaban la mirada cada vez que podian. Enserio piensan que estoy loca?! ---agreg¨®, acercandose. La mayoria de emociones le contestan un frio y sereno SI. ----Solo tiene uno de esos berrinches de adolescente, no exageres! ---le recrimin¨® su Desagrado, la cual contest¨® sin siquiera voltear la mirada. ----A mi lo que me importa, es como nos contest¨®! Yo creo que ya es momento de usarlo... ---Mencion¨® su Furia, quien apunt¨® hacia un boton que en una etiqueta ponia: "Castigar". Algunas emociones la apoyan, pero la emocion lider, las detiene, y alza su palabra sobre todas. ----Basta!... ---dijo su Tristeza, manteniendo la espalda recta. Yo le creo a Ansiedad, hay algo, que no sabemos que es. Pero debemos hablar con Bill sobre esto. El cuartel entero se congela por unos segundos. Ansiedad rompe el hielo, agradeciendole por su apoyo. En ese momento, Ansiedad se adapta de nuevo en su asiento, esta vez, dando un suspiro. Todas le dan el permiso de controlar la consola, a lo cual, Ansiedad accede. Esta acci¨®n, haria que Jill, no dude de nuevo, y le dirige la palabra hacia su esposo. ----Debemos hablar sobre Riley... ---dijo, volteandose hacia su esposo.Unauthorized duplication: this tale has been taken without consent. Report sightings. ----Otra vez con eso? ----Dijo Bill, el padre de Riley, quien volte¨® los ojos, y apag¨® la tele. Ya te lo dije, solo est¨¢ frsutrada por lo que le pas¨® hoy! Ya ver¨¢s que se le pasar¨¢. ----Agreg¨®, sin tartamudear, ni forzar la palabra en ningun momento. Jill, apreta ligeramente los labios, mientras frunce el ce?o. ----Es nuestra hija! Debemos estar pendientes de ella! ---impuso. La fuerte palabra de Jill, deja a Bill con los ojos abiertos por un momento, y aqui es cuando su mente empieza a tambalearse. En el otro cuarto, Riley escucha esta discusion, y se levanta a ver lo que esta pasando. Abri¨® la puerta lenta y cautelosamente, y vi¨® a sus padres hablando con un tono mas elevado de lo normal. Para Riley no parec¨ªa ser una simple conversacion, y cerr¨® la puerta, bajando la mirada una vez mas. En su mente, el peso de sus errores se hace mas presente aun, repitiendo las palabras: "Todo lo hago mal" en su cabeza varias veces. Esto provoca que, el sentido de identidad se corrompa mas y mas por el resentimiento. Pero algo ajeno a eso estaba cambiando, y las emociones no se percatan hasta que un fuerte temblor sacudi¨® el cuartel completo. Todos entran en panico de inmediato, e intentan agarrarse de las paredes lo maximo posible, pero esto es inutil, y la mayoria caen a suelo. Mientras gritan , se abrazan los unos a los otros, rogando para que este infierno acabe pronto. El tipo misterioso tambien siente el temblor, pero al parecer, su atencion estaba mas enfocada en llamar la atencion lo menos posible. Luego de unos aterradores segundos, el temblor acaba, el alivio se siente en el ambiente, y en cada emocion, que respiran agitada, pero aliviadamente despues de lo sucedido. ----Pero que fue eso?! Aqui nunca hab¨ªa temblado antes! ----reclam¨® Furia, levantandose del suelo. ----Esto ya es demasiado... por un dia. ---Dijo Desagrado, quien hablaba entrecortada. Ansiedad se levanta del suelo, y voltea a ver detras, en direcci¨®n a las islas del pensamiento. ----Ay noo!!! ----grit¨®, mientras corri¨® al ventanal, su expresi¨®n denotaba un profundo impacto. Todas las emociones corren rapidamente hacia el ventanal, oyendo el grito de desesperacion de Ansiedad, quien se ve¨ªa como si hubiese visto un fantasma. Aunque sus expresiones no son diferentes al percatarse de la horrible novedad. ----P-Pero que esta pasando?! ----Dijo Furia, abriendo bien los ojos. ----La isla de la Amistad se es¨¢ derrumbando!! ----Grit¨® Envidia. ----No puede ser... era nuestra isla favorita... ----Dijo Tristeza entre lagrimas. ----Lo que faltaba... ahora esto se derrumba, que sigue? ----murmur¨® Desagrado, colocandose dos dedos en el ce?o. Alegria no pudo soportar la presi¨®n, y corri¨® rapidamente hacia donde se sostienen los pensamientos centrales. ----No, No, No, No, No!!!!! ----Balbuce¨®, agarrando rapidamente el pensamiento central de la amistad. Cuando Alegria intent¨® recuperar el pensamiento central, era muy tarde, este ten¨ªa un color gris oscuro, como si se hubiese apagado. Como si Riley lo hubiera olvidado. Al ver esto, Alegria no puede contener su miedo, e intenta lo maximo posible para recuperarlo, en vano. Las emociones se dieron vuelta para ver a Alegria, entrando en un profundo estado de desesperacion, como Alegria iba ida y vuelta, intentando lo imposible. Cuando parec¨ªa que el pensamiento central volver¨ªa a la normalidad, este se vuelve a apagar. Y como si no fuera suficiente, el pensamiento central de la Familia, empieza a apagarse, y por ende, la isla del pensamiento tambien. Alegria al ver esto, cae arrodillada, su mirada estaba fija, y at¨®nita por lo sucedido. Al ver a Alegria en shock, algunas emociones intentan tranquilizar a Alegria, pero esta saca una sonrisa, y dice que todo estar¨¢ bien, y que luego recuperaran esos recuerdos, pero que por ahora, debian irse a dormir. Temor cuestiona su cambio de actitud repentino, y le pregunta a Alegria sobre esto, pero ella intenta ser lo mas positiva posible. Alegria insiste en que las demas emociones se vayan a dormir, ya que Riley, quien no pod¨ªa dejar de torturarse con su resentimiento, de algun modo, pudo hacerlo. Alegria decide qu¨¦ ser¨¢ ella quien se quede a vigilar los sue?os de Riley. Las emociones tambien sospechan sobre esta decision espontanea de Alegria, pero lo dejan pasar... por ahora. En la sala de estar, la mente del padre se hab¨ªa congelado por un segundo. En su cuartel general, todo estaba hecho un caos, una fuerte alarma, en conjunto a una fuerte luz roja emitida por la misma alarma, cubren todo el cuartel. Todas las emociones de Bill estaban dando vueltas por todo el cuartel. ----Nos grit¨®!! Algo muy malo est¨¢ por pasar!!! ---grit¨® su Temor, agarrandose la cabeza con ambas manos. Su Furia, sin dudarlo, agarra a Temor y le da un par de cachetadas para tranquilizarlo. En otro lado del cuartel, su Ansiedad estaba mas presente que nunca, este, estaba corriendo de un lado para el otro, Furia intenta agarrarlo pero no es posible a la velocidad que iba. Bill empieza a sudar, y con una voz temblorosa dice: ----Ehh... tranquilizate mi amor.... ---echandose para atras luego de decir eso. Jill da un suspiro y agacha la cabeza. ----Ah... perdon, solo estoy... muy preocupada por Riley... ---solloz¨®, mientras se colocaba las manos en la cabeza. ----Entiendo... la derrota pareci¨® afectarle mucho... pero esta bien, son cosas del deporte... ---dijo Bill, mientras colocaba suavemente la mano en su espalda. Jill lo mira, se seca las lagrimas, y se levanta. ----Ir¨¦... a ver como est¨¢ Riley...---dijo, con una breve pausa entre palabras. Bill se queda viendo como Jill se va hacia el cuarto de su hija, y vuelve a prender la television. En su mente, todos observan lo sucedido, y el terror cede por completo, y vuelven a sus asientos, volviendo a encender su propia television. Jill, abre la puerta de la habitacion de Riley lentamente, mientras se asoma por el peque?o espacio de la puerta, intentando que no entre mcuha luz a la habitacion de Riley. Y cuando esta la ve, profundamente dormida, saca una peque?a sonrisa, y vuelve a cerrar la puerta, con el mismo cuidado que cuando la abri¨®. Capitulo 11: "Una Grata Sorpresa" Capitulo 11: "Una Grata Sorpresa" A lo lejos, el misterioso personaje asom¨® la cabeza hacia los alrededores, solo para observar a aquella mujer de pelo azul, y piel amarila, la cual no pasaba por el mejor de los momentos, esta denotaba a voz alta sus pensamientos sobre lo mal que estaba todo, y esto llegaba a los oidos de aquel muchacho. Era un poco peligroso acercarse, sin embargo era lo que ten¨ªa que hacer, porque si no, que otra opcion ten¨ªa? No obstante, unas palabras llamaron su atencion: "Islas del pensamiento", "Sentido de Identidad" , todo parec¨ªa ser un rompecabezas sin resolver, ya que aun faltaban piezas en el tablero, aunque este enigma pueda resolverse si se acerca a "saludar". Aquella muchacha continuaba sumida en lo que pensaba, mostrando ahora lo que no mostr¨® frente a sus amigos, quienes dormian placidamente. De no ser, que el sonido de su voz suave y tenue camuflaba las pisadas que con creces trataban de ser sigilosas. Cabe recalcar que entre todo el movimiento ocurrido, varias esferas, mas conocidas como recuerdos, yac¨ªan tiradas y desordenadas en el suelo, as¨ª como cada vez el entorno se tornaba mas oscuro. Su movimiento se vi¨® interrumpido por un sonido proveniente del hemisferio derecho del extra?o sitio, llamando la atenci¨®n de ambos, quien ella por lo menos se alejar¨ªa de su puesto unos segundos en direcci¨®n al ruido, mientras el se escabull¨® en las sombras como si fuese su nido. Solo result¨® ser otro de esos recuerdos, el cual habr¨ªa ca¨ªdo tras los confines del largo pasillo que all¨ª se encontraba, o por lo menos eso parec¨ªa, ya que as¨ª mismo, las galerias donde se guardaban estos "recuerdos", habr¨ªa aumentado su tama?o considerablemente con el pasar del tiempo. Aunque esto no importaba, ya que apenas aprovech¨® la oportunidad planteada, y dej¨® su "nido" por unos segundos, en direcci¨®n a aquella maquinaria de extra?o origen, solo para sentir una patada en la parte trasera de la rodilla, provocando que caiga al suelo, seguido de un fuerte agarr¨®n en el cuello apenas hab¨ªa puesto rumbo. "Mas te vale decirme quien eres y que haces aqu¨ª", le ordenaba una voz estricta, y en cuanto se volte¨®, era la misma mujer la cual estaba observando, y aunque su apariencia fuera inocente, su fuerza y tecnica de agarre eran dignas de admirar. Aquel tipo, cuyo rostro se ve¨ªa cubierto por una oscura m¨¢scara, alzar¨ªa las manos vac¨ªas en se?al de no buscar una pelea, no obstante la llave casi lo asfixiaba lo suficiente como para matarlo. "Yo... te conozco... se lo que eres..." , esas eran sus palabras silibantes mientras ella lo escuchaba, y soltaba su agarre a medida que hablaba, hasta dejarlo libre, y preguntarle lo mismo que hace unos segundos, a la vez que este respiraba agitadamente, y ca¨ªa sobre sus rodillas. -----N-No soy un enemigo, solo... v-vine a hablar... ----tartamudeaba el enigm¨¢tico hombre, a lo que ella se inclin¨® para preguntarle quien era al respecto, a lo que antes de poder contestar, un peque?o grupo de personitas hab¨ªa escuchado los ruidos, y uno en espec¨ªfico no hac¨ªa m¨¢s que alardear sobre qui¨¦n era aquel tipo. Aquel hombre ya se hab¨ªa recompuesto del agarre, y agachado se manten¨ªa, a pesar de que su mente segu¨ªa procesando la fuerza de aquella llave. -----Sabes muy bien que no me gustan los intrusos!! As¨ª que tenemos dos maneras de hacer esto, o te largas, o te doy una paliza y te largas de todas maneras, t¨² escoges. -----le advirti¨® un personaje peque?o, cuadrado y de color rojo, el cual no necesitaba una mayor introducci¨®n, sabiendo que su nombre es... Furia. -----Escucha ladrillo con traje, no creas que puedes intimidarme, puedo pasar por encima de ti sin problemas. ----se burlaba, a lo que se le vino una idea a la cabeza, porque al parecer, provocarlo era la ¨²nica manera de conseguir su objetivo. -----Ademas, ?se supone que la est¨¢s protegiendo? Con que buscas una forma de llamar su atenci¨®n, aunque a decir verdad no creo que seas capaz de hacer eso... Eres un inepto, sabes? ----continuaba con una voz cada vez mas burlona. Unas chispas empezaron a esparcirse en la cabeza de Furia, quien comenzaba a gru?ir, en tanto los demas se alejaban dando peque?os pasos. El etra?o hombre no se qued¨® atras, y de su lumbar salieron dos filos, provenientes de una empu?adura que parec¨ªa tener alguna especie de magia, puesto que era imposible camuflar aquellos dos filos por si solos, y estos no estaban hechos de acero, se compon¨ªan de una luz emanente del usuario. Genial! Ahora el intruso estaba armado! ?que m¨¢s pod¨ªan hacer, salvo pelear fuego con fuego? Al alcance de todos se vi¨® como su postura y expresi¨®n cambiaban abruptamente, se colocaba el arma por la espalda, y maten¨ªa su brazo izquierdo adelante, as¨ª como agachaba su espalda un poco. Sin mas comenz¨® a dar peque?os pasos al lado sin descuidar la mirada de su oponente, y le pregunt¨® acerca de si el era el lider de ellos, a lo que neg¨®, al mismo tiempo que los demas comenzaban a ocultarse tras los pasillos, o detras de cajas, sin embargo Alegria fue la unica que no cedi¨®, y aunque le costara, revel¨® a quien el buscaba, ella misma. -----Pff!! Hablas enserio? No me cabe la menor duda de que aqu¨ª son unos sensibles. -----afirm¨® rodeando los ojos. Ya la insensibilidad de aquel tipo ya comenzaba a ser irritable, y eso cre¨ªan todos, aun mas Furia quien entendi¨® las palabras como si Alegria no tuviese lo que e necesitaba para ser una lider. As¨ª que se lanz¨® contra el con un grito de guerra. Las intenciones de Furia eran claras, y eso se reflejaba en su mirada. Su ataque, fue rapidamente neutralizado por un movimiento rapido del guerrero enmascarado, quien lo agarra de la cabeza, guardando distancia suficiente. Furia empieza a atacar desde esa distancia, intentando forcejear, pero es inutil. Y para peor, el tipo misterioso, no puede aguantar su risa. ----Enserio?! Esto es todo lo que puede hacer tu "Guardian", Alegria?---- dijo, entre risas. Que patetico!! ---agreg¨®. Estas palabras dejan at¨®nitas a cada una de las emociones presentes, excepto Alegria, quien apret¨® ambos pu?os mientras ve¨ªa la pelea. Ansiedad se di¨® cuenta de esto, e intent¨® tranquilizarla... en vano. ----No puede ser tan insolente. ----Murmur¨® Alegria, mientras manten¨ªa su mirada fija en la pelea. Los golpes de Furia no tienen efecto alguno en el tipo misterioso, ya que es muy agil y veloz. Pero al parecer, el tipo misterioso se limita a esquivar los golpes de Furia con clase. En un momento de la pelea, el tipo misterioso lanza un golpe certero a Furia en el estomago, haciendo que se quede sin aire. Este cae al piso, y las emociones van a levantarlo. El tipo misterioso retrocede ante la intervencion de las emociones. Luego de unos segundos de rehabilitaci¨®n, Furia sigue con sus ataque agresivos, y no es, hasta que el tipo misterioso agarra de la cabeza a Furia, dejandolo inmovil de nuevo. La ira de Furia estaba a punto de estallar de nuevo -----AGH! No de nuevo!! ---Manifest¨®, mientras rechinaba los dientes. ----Pero mira eso... caiste en la misma trampa dos veces seguidas! No pens¨¦ que fueras as¨ª de estupido! ----afirm¨®, con una expresion mas seria a la habitual. Furia no lo soporta mas, y con un fuerte grito, expulsa una gran llama de su cabeza, la cual, le quema la mano izquierda al tio misterioso, forzandolo a soltarlo. Furia cae al piso agotado, y el tipo misterioso se echa para atras, viendo su mano, en conjunto con unas cuantas respiraciones de agotamiento y dolor. ----Que te parecio eso?! Acaso no te gusto?! ---le recrimin¨® Furia, con una sonrisa. El espadachin herido se vi¨® la mano, y se percat¨® de las quemaduras de tercer grado. ----Debo admitir, que fue una buena tactica.... ----respondi¨®, agarrando su mano izquierda. Pero... ya fueron suficientes tonterias!!! ----Grit¨®, levantandose del suelo, corriendo hacia Furia, quien yacia en el piso arrodillado. El tipo misterioso se acerca agresivamente a Furia, quien no reacciona. El guerrero lo golpea en la nariz con el codo, haciendo que Furia suba demasiado la guardia, tapandose la nariz. El tipo misterioso, con una expresi¨®n totalmente serena en su mirada, golpea 3 veces en el estomago a Furia, haciendo que caiga fuera de combate en el suelo, y en eso, lo manda a volar con una patada. Las emociones solo se quedan viendo at¨®nitos por lo que paso. Furia se queda agonizando, con ambas manos en el estomago. ----Fue una grata sorpresa... a decir verdad. ---admiti¨®, viendo de nuevo su mano abrasada. Pero... yo vine a enfrentarme a su lider, no a un ladrillo. ---mencion¨®, adoptando de nuevo su postura. Basado en enigmas, el hombre era descrito; ninguno ten¨ªa ni una pizca de conocimiento sobre aquel samurai de aspecto intimidante e intrigante. Sin embargo, lo que s¨ª sab¨ªan es que ¨¦l estaba buscando un reto, el cual acaba de obtener. Este le apunt¨® con el dedo a la damisela amarilla de verdes ropas, la cual, sin titubeos, se acerc¨® a confrontarlo. Qu¨¦ extra?o, el ambiente antes de la llegada del muchacho estaba lleno de paz y prosperidad, pero al parecer, este hombre tiene algo especial que carec¨ªan los dem¨¢s integrantes. Varios intentaron detener la pelea, aunque fuese en vano. La propia Alegr¨ªa hab¨ªa decidido pelear contra aquel que algo ocultaba, siendo lo que m¨¢s raro se presentaba en su persona; la influencia del tipo la hab¨ªa cambiado... Supongo que solo necesitaba los motivos suficientes para que llegara a ese estado. A pesar de que la batalla entre ambos ser¨ªa injusta, ya que el visitante desconocido portaba un arsenal completo, hecho y derecho. No estoy convencido de que desee enfrentarse a pu?o limpio, especialmente con una mujer, por lo que le dispar¨® sus propias espadas que llevaba como una sola en su lumbar. Por supuesto, se estaba mofando de ella? Creer que no pod¨ªa combatir sin el uso de un arma para causar da?o representaba lo absurdo que resultaba la idea de combatir, y una falta de respeto de tal envergadura no ser¨ªa tolerada por ellos, quienes informar¨ªan al Sin Nombre que la ins¨®lita acci¨®n que realiz¨® le costar¨ªa caro.A case of theft: this story is not rightfully on Amazon; if you spot it, report the violation. -----Espero que no hayas cre¨ªdo que esa era mi ¨²nica arma. ----entre risas bromeaba, aunque su risa se convirti¨® en una profunda seriedad cuando su mano lastimada, a¨²n temblorosa y con el dolor ardiente a¨²n, apretaba fuertemente el pu?o, form¨¢ndose un escudo que parec¨ªa ser un abanico a simple vista, pero no tan impresionante era el dise?o de aquel escudo, sino c¨®mo se hab¨ªa ocultado bajo los vendajes a la perfecci¨®n, como si se hubiese camuflado. ?De d¨®nde sacaba tantas armas? El sombr¨ªo hombre, de quien su sonrisa hab¨ªa desaparecido y en su lugar se mostraba una gran seriedad, ahora portaba un escudo. Una armer¨ªa se ve¨ªa en ¨¦l. ?C¨®mo las cosas pod¨ªan ir peor? Esa era la respuesta. Sin m¨¢s espera, ambos adoptaron una firme postura mientras las miradas se centraban en ellos dos, as¨ª como estos dos manten¨ªan la misma expresi¨®n cuando analizaban la mirada del otro. La velocidad que emple¨® su rival fue digna de admiraci¨®n y respeto; en una mil¨¦sima de segundo ya estaba enfrente suyo, y la aceleraci¨®n fue tanta que el escudo, a pesar de cerrarse casi al instante, esta vez fue la ¨²nica excepci¨®n en la que no pudo concretarse desde su fabricaci¨®n. Tras la m¨¢scara, sus ojos se abrieron tanto como platos, y no le sorprend¨ªa el hecho de que su escudo por poco fuese in¨²til ante magna adversaria, sino la expresi¨®n de profunda ira que esta ¨²ltima cargaba. El reto que quer¨ªa al fin hab¨ªa saciado a?os de no poder tener una pelea digna, y ahora pod¨ªa disfrutar de una como nunca antes. En su sonrisa que no se ve¨ªa tras la m¨¢scara se notaba, y empujar¨ªa a su rival con ambas manos y un poco de esfuerzo entremedio. Pocos segundos fueron suficientes para que ella recuperara su posici¨®n y volviera a agredirlo. Sus ataques eran veloces y, aunque estaban sujetos al error, los resolv¨ªa con mayor rapidez en su movimiento. Despu¨¦s de un grito de guerra, golpear¨ªa con la espada a ras de piso; era un ataque de barrido al que a duras penas pudo reaccionar. En el aire, rebotar¨ªa sobre ella, provocando que se desbalancee por instantes, y sin oportunidad para respirar, la golpear¨ªa con el escudo, llev¨¢ndola hacia donde sus compa?eros absorbieran completamente el impacto. Su respiraci¨®n le pesaba, y el coraz¨®n estaba que se le sal¨ªa del pecho. Mientras no desviaba la mirada de su contrincante, la cual respiraba agresivamente mientras recib¨ªa apoyo y consuelo de sus compa?eros, observ¨® en su mirada un cambio; en su mirada ya no estaba la misma alegr¨ªa de antes. Eran meras alucinaciones, pero un brillo rojo se pod¨ªa ver en ambos ojos, como una llama creciente en su interior. Antes de que pudiera reaccionar, ella ya hab¨ªa saltado hacia ¨¦l. Esta vez, pudo bloquear con el escudo a tiempo, y ambas armas chocaron con un sonido agudamente ensordecedor saliendo de este. La colisi¨®n y el intercambio de fuerzas eran tan err¨¢ticos que provocaban que ambos temblaran. Fue en ese momento donde, tras un golpe atenuante con la espada al escudo, ella pudo bajar su guardia, exponi¨¦ndolo a un golpe mortal, y esto lo sab¨ªa. Atacar¨ªa con ferocidad con un ataque frontal que ir¨ªa directo a la cabeza del enigm¨¢tico guerrero, y a medida que el filo se acercaba, pudo observar en su mirada que algo dentro de ella hab¨ªa cambiado. Los recuerdos lo asaltaron de repente. Im¨¢genes de una figura envuelta en llamas, que coincid¨ªa en la misma mirada que aquella mujer ten¨ªa, hac¨ªan que su cuerpo se petrificara por completo, aunque este intentara anular aquel efecto. Lanz¨® un ataque apresurado, pero su mente estaba nublada. El escudo cort¨® el aire en direcci¨®n a la valquiria y, aunque era r¨¢pido, era predecible, y no dud¨® en demostrarle la ineficiencia de un ataque muy planeado, y esquiv¨® sin dificultad el ataque. La apertura que dej¨® el guerrero fue evidente: su torso estaba completamente expuesto. Sin dudarlo, la guerrera, cuyo estilo de pelea se asemejaba al de una valquiria, aprovech¨® la oportunidad, lanz¨¢ndose hacia ¨¦l con espadas en mano. Parec¨ªa una muerte asegurada en un solo ataque, si impactaba en ¨¦l. La mera reacci¨®n de su cuerpo e instinto lo llev¨® a estirarse lo m¨¢s posible hacia atr¨¢s, pero no fue lo suficientemente r¨¢pido. El corte que atravesaba toda su cara parec¨ªa que la part¨ªa en dos, y no solo fue una marca superficial, sino un recordatorio constante de su temprana derrota contra una guerrera. Mientras se tocaba el rostro y sent¨ªa la sangre ardiente, re¨ªa. ?C¨®mo pod¨ªa seguir riendo despu¨¦s de ser derrotado? Posiblemente estaba loco y hab¨ªa perdido la cabeza, ya que su orgullo hab¨ªa sido destruido de la peor manera, con su propia arma, pero al parecer le gustaba. Extra?o. ¡ª--Este dolor... ¡ªMurmuraba: "Hace mucho tiempo que no lo sent¨ªa...----jadeaba con voz d¨¦bil, aunque las risas segu¨ªan siendo parte de s¨ª; estas eran interrumpidas por la sangre que ca¨ªa sobre su cara, que absorb¨ªa la m¨¢scara, aunque ellos no supieran que realmente el corte fue de una magnitud mayor. Unos segundos despu¨¦s ella pudo recobrar la conciencia y dej¨® caer la espada al suelo de inmediato al observar que uno de los filos estaba manchado en sangre. Algunos no eran capaces de ver la escena, como aquel misterioso espadach¨ªn que se hab¨ªa infiltrado dentro del cuartel; ahora estaba delante de ellos, en una oscura escena donde, aunque superficial en lo f¨ªsico, el da?o psicol¨®gico fue profundo. Aunque a pesar de todo, aun pudo mantenerse en pie y decir un "Me rindo". -----C-Como puede seguir de pie despu¨¦s de esa herida? ----se preguntaron entre ellos los que observaban. Como ya se mencion¨®, algunos no eran capaces de mantener la mirada en la pelea, pero aun as¨ª, hab¨ªa algunos que disfrutaban ver c¨®mo el intruso recib¨ªa su merecido. Aun con la mano tapando la mitad de su cara, y aunque no era notable a simple vista, un brillo empez¨® a cicatrizar la herida que le hab¨ªan dejado. -----Eso quer¨ªa ver... Yo nunca hab¨ªa sido derrotado de una manera tan genuina; tengo que admitir que tu habilidad es digna de admiraci¨®n. ----murmuraba, mientras la respiraci¨®n se le dificultaba un poco. Sin m¨¢s, se levant¨® y comenz¨® a caminar lentamente hacia ellos, sin antes guardar el escudo en su espalda. Apenas pudo estar frente a ellos, se quit¨® la m¨¢scara que portaba, la cual se caracterizaba por un gran tajo por la parte del rabillo del ojo izquierdo y sangre que cubr¨ªa esa zona, que se camuflaba f¨¢cilmente. Al revelar su rostro, se pudo ver un gran contraste en su color de piel, puesto que sus ropas eran mayormente oscuras, as¨ª como una faceta reconocible por las cenizas que portaba en s¨ª, tambi¨¦n como la gran cicatriz que hab¨ªa cruzado desde su ment¨®n hasta su frente. Aquel ya no tan misterioso hombre se hac¨ªa llamar Kettei. Tras escuchar el nombre, alguien hizo memoria y record¨® de qui¨¦n se trataba. S¨ª, era el mismo personaje que hac¨ªa m¨¢s de 3 a?os. Ansiedad repiti¨® su nombre tartamudeando y se acerc¨® a ¨¦l, pero no para rememorar su presencia como algo agradable, sino para abofetearlo y reclamarle acerca de su agresiva entrada. Este apenas movi¨® la cabeza por el golpe, pero record¨® a Ansiedad tras sentir esa energ¨ªa inquieta que emit¨ªa. ?C¨®mo no la hab¨ªa recordado antes? Literalmente estaban a unos cuantos metros de distancia durante las peleas. Sin embargo, cuestionaron m¨¢s r¨¢pido el hecho de que ambos se conoc¨ªan, y c¨®mo. A lo que ella les introdujo a Kettei como alguien con cualidades fuera de lo com¨²n, pero aunque sea un poco supersticioso, en verdad es alguien incre¨ªble. Ahora la mirada que le dirig¨ªan era otra; al parecer, era un compa?ero m¨¢s de ellos, alguien con habilidades impresionantes. Ante esto, la guerrera con la que combati¨® resultaba ser un malentendido, uno que pudo acabar con la vida de uno de los dos, y estaba claro que le recordar¨ªa esto, insinuando que pudieron haber evitado la pelea. Por m¨¢s que la presi¨®n fuese, se mantuvo sereno y contest¨® con voz suave y pausada, aunque la respuesta que les dio no tuviese ese efecto en ellos, puesto que para ¨¦l, todo el esc¨¢ndalo fue "necesario". Ya era demasiado, como que una pelea que pudo haber concluido con la vida de alguien fuese necesario, ?y para qu¨¦? ?Para qu¨¦ probar la fuerza de alguien, y as¨ª poder evitar un posible evento catastr¨®fico que puede llegar a pasar dentro de muy poco? Simplemente era absurdo pensar en ello, pero aun as¨ª, la situaci¨®n no pas¨® a mayores, ya que fue Kettei quien recibi¨® la mayor parte del da?o. Se podr¨ªa decir que tuvo ¨¦xito en su misi¨®n, aunque le costara una m¨¢scara rota y manchada, una cicatriz en la cara, junto a una humillaci¨®n en su especialidad, el combate. Medianoche marcaba el reloj; ellos continuaban cuestionando las acciones del misterioso personaje que se les hab¨ªa unido. El ruido era tal que no dejaba dormir a alguien que no tard¨® en bajar las escaleras y atentar acerca de esto. Mientras balbuceaba toda clase de reclamos contra ellos, pero estos se cortaron apenas observ¨® la nueva figura que se hac¨ªa acto de presencia en el lugar, y antes de que pudieran presentarlo, ella repiti¨® un nombre en particular, el cual no ser¨ªa muy bien recibido por Kettei. As¨ª como est¨¢, lo abrazar¨ªa recordando los tres a?os en los cuales su presencia estuvo ausente. -----No...soy... ¨¦l, ni?a. ¡ªLe advirti¨® con voz pesada y grave, mientras sus pu?os se hab¨ªan endurecido apenas escuch¨® el nombre. Al escuchar las tenues palabras, lo empuj¨® y se alej¨® de ¨¦l para verlo m¨¢s detalladamente, solo para percatarse de su equivocaci¨®n, aunque a¨²n el parecido entre ambos era notable. ?C¨®mo pod¨ªa ser posible? Alguien tan parecido a su amor no correspondido estaba frente a ella, pero no era quien cre¨ªa ser. Todo esto hab¨ªa hecho que se hiciera revuelo en su cabeza, pero algo ten¨ªa claro: nadie ten¨ªa permitido llamarla "ni?a" de esa manera, y aunque el aspecto de aquel hombre fuese aterrador e intimidante, no titube¨® en formar disputa contra ¨¦l. -----No s¨¦ qui¨¦n seas, pero ni se te ocurra volverme a llamar as¨ª, ?me escuchaste?! ----Le grit¨®, aunque la intimidaci¨®n no tuvo efecto alguno en Kettei, quien se mantuvo recio y firme, mientras su mirada se manten¨ªa fija. La voz de quien al parecer no mostraba ning¨²n temor hacia ¨¦l, ni mucho menos sab¨ªa de lo que ¨¦l era capaz, y era claro el porqu¨¦: lo hab¨ªa conocido hace apenas un par de minutos. Este solo gru?¨® un poco, pero lo suficiente para que intervinieran y los alejaran, siendo ellos quienes tuvieron que presentarlo para evitar m¨¢s conflictos internos de los que ya hab¨ªan. Kettei era su nombre, pensaba. Tras recobrar un poco la conciencia y ver las cosas con m¨¢s claridad, pudo preguntarse con m¨¢s calma c¨®mo aquel muchacho de aspecto tan similar se paraba frente a ella; sin embargo, concluy¨® que, por la actitud y forma de hablar, estaba m¨¢s que claro que no era ¨¦l, y eso intentaban decirles los dem¨¢s. -----P-Pero... son tan parecidos, ?c¨®mo? ----pregunt¨® con una voz suave, mientras se colocaba una mano en el ment¨®n. A lo que ¨¦l tampoco creer¨ªa parecerse tanto a quien en ese entonces no era alguien que considerar¨ªa un amigo. Algo de historia ten¨ªan ellos dos; al parecer, hab¨ªan llegado a la conclusi¨®n de que la dualidad Kettei vs. Lance no iba a terminar como una simple rivalidad. Aun Kettei era motivo de preguntas, y comenzaron por algo simple, que es. ¨¦l se qued¨® en un silencio momentaneo, que se detendr¨ªa cuando ni el mismo sabr¨ªa lo que es de Riley. Para el, solo es Kettei, y nada m¨¢s. Esta respuesta dejar¨ªa con mas preguntas a los demas, quienes prosiguieron con su origen, asi como sus ropas tan desgastadas y manchadas de algo que parec¨ªa ser cenizas, aunque fuese algo poco notorio, y mientras resoplaba para encontrar las palabras, no pudo encontrar una respuesta consisa, alardeando de "No haber sido informado". A que se refer¨ªa? Alguien lo estaba privando de informacion? Se supone que es algo importante que tendr¨ªa que saber apenas lleg¨®, pero no era as¨ª. Sin embargo, lo unico que pudo responder, fue su mision, la cual, aunque didutativo, contesto con la funcion de todos: Ayudar a Riley. Aqui las cosas no hicieron mas que torserse, como alguien que parece un asesino podr¨ªa ayudarla? Ni siquiera sabe que es de Riley y tiene la intencion de ayudarla, pero el tono en el que lo dec¨ªa, daba a entender de que no estaba mintiendo. Algo grande tendr¨ªa que ser ese problema para que semejante guerrero, mencione a breve entender los detalles de lo que se ten¨ªan que enfrentar. Solo era fuego y oscuridad, lo unico que lograba recordar con exactitud. De que serv¨ªa? Nadie lo sabe, aun. Capitulo 12: "Algo En Comç…¤n" Capitulo 12: "Algo En Com¨²n" A medida que se alejaba lentamente, con un buen sabor de boca a pesar de lo que pas¨®, fij¨® su mirada en aquel inusual artefacto que ellos llamaban "consola". Sin embargo, aquella con la que hab¨ªa luchado hace apenas unos minutos lo detuvo, insinuando que el les estaba ocultando. Aunque su intento de exprimirle informacion fue en vano, insisti¨® en que aquel sitio no cab¨ªa espacio para los secretos personales, y que si iban a ser compa?eros, deb¨ªan transmitirse esa confianza, aunque el no quisiera. Alegr¨ªa lo sigui¨® con la mirada, cuestionandole el porque estaba actuando de esa manera con ella, y de manera simple y consisa le explic¨® que todo eso ten¨ªa una buena razon, que simpemente no era tiempo para andar revelando cosas sin sentido alguno. Mientras no se volte¨® a hablarle, ella le pregunt¨®, no despues de una breve reflexion a si misma, lo que el guerreor ten¨ªa pensado hacer. Antes de que el pudiera responder, esta, con una leve sonrisa, y una actitud mas confiable, se puso delante suyo, imponiendole esa confianza, y el hecho de que ella iba a estar en caso de algo que el necesite. Esto, no pudo haber sido mas extra?o para el, quien frunci¨® ligeramente el ce?o ante el tono en el que la escuchaba, y con respecto a eso se cuestion¨® el porque le hablaba de una manera tan tranquila, a pesar de casi arrancarse las cabezas hace 15 minutos. Y aunque se lo har¨ªa saber, su respuesta no aclarar¨ªa todas sus dudas, puesto que a pesar de parecer algo l¨®gico, el cambio de su tono de voz hab¨ªa sido muy abrupto. Sin embargo ella respondi¨® con su actitud caracter¨ªstica, destacando la importancia de sus verdaderas intenciones, sin antes mencionar la mascara de tela da?ada que el espadachin anteriormente portaba. Este ultimo, se la sac¨® del bolsillo, y se la mostro, haciendo que esta retroceda, y mencione como su apariencia con esa mascara, parecia a la de alguien muy peligroso, incluyendo la raz¨®n por la cual reaccion¨® de manera tan alterada, la cual era la misma. -----Entonces, te asustaba mientras peleaba con la mascara puesta... Ya veo.----asumi¨®, relajando un poco el tono de voz, as¨ª como su ce?o encontraba descanso despues de tanto fruncir. De no ser que unos largos segundos de silencio prosiguieron, mientras Kettei inspeccionaba con cuidado el lugar, as¨ª como anotaba ciertos apuntes en un cuaderno que guardaba consigo, que parec¨ªa ser un c¨®dice de todo lo nuevo que inspecionaba. Ahora parec¨ªa haber tranquilizado un poco sus humos, ya no parec¨ªa alguien en quien temer, o por lo menos eso pensaba, ya que al parecer al escuchar un nombre tan peculiar, le hac¨ªa pensar que formaba parte de ellos, y que solo era uno mas, siendo ella quien deb¨ªa seguir un codigo para los nuevos integrantes. Ella solo observaba como aquel muchacho, ya inofensivo, hablaba y recalcaba detalles con mas calma y paz, y esto le hizo recordar la marca que ella le hab¨ªa dejado en el, ¡ªS¨¦ perfectamente lo que quieres decirme, y lo entiendo. Pero tampoco es motivo para que te sientas de esa manera. Adem¨¢s, no es tan malo como lo piensas, de ves en cuando es bueno recibir una cucharada de su propia medicina.¡ªadmitia, tocando con delicadeza el rostro donde llevaba la marca¡ª. Y por otra parte, te alteraste por la situaci¨®n y solo actuaste por instinto. Le pasa a muchos... me pasa a m¨ª. Aunque me sorprende que tengas ese instinto. Por como te llamas, intu¨ª que ser¨ªas alguien muy positiva y tranquila, pero... al parecer, eres letal cuando pierdes la paciencia. -----agreg¨®. Aunque consuelo y redenci¨®n encontr¨® en el, solo le ocult¨® la mirada, bajandose de hombros. Asi como se?alaba su pelea contra Furia, y como esta, no pudo controlar sus impulsos. Sin embargo, Kettei la interrumpi¨® antes de que esta terminara de hablar, mientras este ultimo, inspeccionaba los alrededores, como si ya hubiese sentido la sensacion acojedora de estar en casa. Junto a esto, musit¨® unas palabras, las cuales parec¨ªan destacar los mismos ideales y principios que estos ten¨ªan. Ante esto, ella le pregunt¨® acerca de esto, o mejor dicho, como era posible, a lo que este solo hizo evidente lo obvio, que ambos luchaban con un objetivo mayor, y mejor que el del juicio propio. Cosa que marcar¨ªa una sonrisa en ella, quien el pesar que se le iba encima ced¨ªa al escuchar estas palabras, y se alegrar¨ªa al entender que el lo ve¨ªa de esa manera. Este intent¨® hacer lo mismo, aunque algo mas hacia que su sonrisa forzada, no sea mas que una mueca. Aunque, si le di¨® el honor y el corazon para decirle que ella lo hab¨ªa confundido con alguien mas, y que el era un buen tipo. Ella vi¨® la carta que el hab¨ªa guardado en su chaqueta, la cual sobresal¨ªa de esta ultima, y la tom¨®. ¡ªAun as¨ª... no entiendo por qu¨¦ te hicieron hacer eso. No puedes simplemente revelarte? Me imagino que no quieres hacerle da?o a nadie, ?verdad?.-----lo cuestion¨®, leyendo la carta, viendo como el manuscrito le parecia familiar. Sin embargo, el neg¨® simplemente, indicando que ella estaba malinterpretando las cosas, y que habia algo detras que todo eso para que el tuviera que hacer lo que hizo. A pesar de no obtener lo que quer¨ªa, entend¨ªa el porque lo hac¨ªa, puesto que rec¨ªen se conocian, y no pod¨ªan estarse revelando cada detalle del otro as¨ª como as¨ª. Entonces, Kettei le pregunt¨® acerca de la situacion actual del cuartel, as¨ª como se encontraba aquella ni?a que vi¨® crecer, aunque el solo pod¨ªa observar en la oscuridad, a lo que esta di¨® la vuelta, y fij¨® rumbo hacia el ventanal, en el cual se pod¨ªa observar cinco islas unidas a unos hilos, y contradiciendo cualquier ley de la gravedad, pod¨ªan mantenerse firmes. Sin embargo, dos de estas carec¨ªan de color, cosa que no era muy frecuente en ese sitio, y que no daba buen indicio de algo. ---Esas dos islas estan... apagadas. Y eso significa que dejar¨¢n de ser part de Riley sino lo arreglamos, pero no se como... Esto ya hab¨ªa pasado antes, pero no ser¨¢ posible usar el mismo metodo, aquellas esferas que ves ah¨ª, son pensamientos centrales, y deben tener un color para que simbolizen algo en ella, sino es as¨ª... No volver¨¢ a ser la misma. ---murmuraba, mientras apoyaba la mano en el vidrio. Con un ligero pesar en el alma, este se acerc¨® a la ventana, mencionando haber escuchado acerca de estos, aunque no ten¨ªa la suficiente informacion para dar a conocer lo importante que era cada una. Sin embargo, como hab¨ªa ocurrido todo eso, le pregunt¨® con una voz tenue. A lo que ella se di¨® la vuelta, y tras unas estanter¨ªas guardaba una esfera de un color burdeos, o vino tinto, rojo sangre, o de otra manera en la que pod¨ªan llamarlo, sin embargo estaba claro que esa esfera llamada "recuerdo" no era algo usual, y menos iba a ser algo amigable, ya que este se caracterizaba por unas fuertes llamas rojas que ard¨ªan en su interior, y su alta temperatura, que con vigor ella pudo soportar, pero al pasar el rato, sus manos ced¨ªeron ante la fuerte brasa ardiente que emit¨ªa.Did you know this text is from a different site? Read the official version to support the creator. Esa cosa quemaba demasiado, y cuando el guerrero lo tom¨® con su mano izquierda, resultaba en una gran indiferencia comparado a lo que su mano ya hab¨ªa soportado, ya que parec¨ªa que hab¨ªa perdido toda sensibilidad con esa mano. Cautelosamente lo inspeccion¨®, y en su interior se pod¨ªa denotar un evento pasado, donde las descripciones que ella le di¨® acerca de lo que conllev¨® a que se formara ese recuerdo corrupto. -------Ya veo... As¨ª que las cosas no andan para nada bien...Hmm... Supongo que ha sido un dia muy ajetreado. Creo que lo mejor ser¨ªa que descanses. ------opin¨® con una voz mas tranquila, aunque no quitaba la vista de aquel recuerdo, el cual aun guardaba ese fuego dentro de el, y parec¨ªa no ceder ante nada. De no ser que ella levantar¨ªa una ceja ante esta propuesta, intuyendo que quiz¨¢ sea demasiado temprano como para que controle todo el solo. Y de ser as¨ª, la unica posibilidad en la que ella podr¨ªa estar tranquila, era acompa?andolo, y vigilando si algo sal¨ªa de control, as¨ª como tem¨ªa que algo malo ocurriera de nuevo.
-------Al parecer hablas de la voz de la experiencia, no es as¨ª? Ya debiste vivir algo terrible para que andes as¨ª de paran¨®ica. -----afirm¨®, a lo que ella le record¨® un evento pasado que hab¨ªa ocurrido no hace mas de tres a?os, mas que estos a?os le hab¨ªan servido como una nueva experiencia, y aun mas importante, tomar mas medidas si el momento lo amerita. Y con respecto a ese incidente, aun le rondaba en la cabeza la duda del porque aquella mujer con forma de zanahoria lo hab¨ªa reconocido, a lo que esta pregunta provocar¨ªa un leve silencio ensordecedor en el ambiente, aunque por unos segundos. --------Acaso te has preguntado de donde, y como aparecieron? ------Con un tono mas serio lanz¨® la pregunta al aire, a lo que ella desvi¨® la mirada al suelo; a un recuerdo de color naranja, solo para negar conocer la respuesta. Al escuchar esa palabra que esperaba escuchar, se di¨® la vuelta y camin¨® lentamente a ella, flexionando ligeramente las rodillas para estar a su altura, y pedirle por lo que mas quisiera, poder guardar un secreto sobre aquellos quienes fue reconocido baj¨® la unica identidad por el que era conocido. --------Bien... Tienes que tener en cuenta que este no es el unico lugar con un aspecto tan... peculiar. -----le revel¨®, as¨ª que en respuesta, Alegria abri¨® los ojos tan grande como pudo, y as¨ª como tal, comenz¨® a caminar en circulos mientras se preguntaba mas cosas de las que pod¨ªa decir, y todo terminaba en un balbuceo inteligible. --------M-Me estas diciendo de que existe o-otro cuartel?! C-Como puedo estarme e-enterando reci¨¦n ahora?! A-acaso no quer¨ªan decirmelo?! ---------Balbuceaba, mientras las manos se le iban a la cabeza, a lo que en respuesta, el la detuv de un solo movimiento, agarrando con firmeza ambos hombros, as¨ª como su mirada se intensificaba un poco. --------Escucha, n-no se a que te refieres con que no te lo dijeron. Pero es la verdad, as¨ª que mejor adaptate. -----le aconsejaba Kettei, mientras la soltaba poco a poco. A su espalda, ella reflexionaba acerca de lo que le fue revelado. Y aunque se tard¨® varios segundos para procesarlo, le pregunt¨® acerca de como el sab¨ªa esto, y como los demas no se hab¨ªan tomado la molestia de contarle tan importante descubrimiento. Sin embargo una ligera sorpresa se llev¨® el cuando era la unica que no se hab¨ªa enterado acerca de esto. Y todo esto se lo contaba mientras en un cuaderno anotaba todo tipo de detalles. Aunque no fuese evidente a simple vista, algo ella hab¨ªa notado cuando lo mir¨® a los ojos, y le record¨® un particular objeto que aun descansaba en las vitrinas. Detras de algunas esferas, y oculto a la vista de aquellos quienes no se esforzaban en buscar mas alla, guardaba un recuerdo de color blanco, sin embargo este destacaba por su cruz dorada ardiente que se marcaba en su nucleo. Mostrandoselo, este recordar¨ªa como lo cre¨®, y despues de un breve silencio mientras fijaba la mirada entre el recuerdo y la que lo estaba sosteniendo, le pregunt¨® acerca de como lo hab¨ªa conseguido, a lo que ella solo call¨®, y se fij¨® en el color y brillo que los ojos de Kettei despertaban en ocasiones, as¨ª como lo fue en las peleas que desataron. Mientras le indicaba que lo siguiera, caminaba hacia el centro del cuartel, toco un patr¨®n especifico del suelo con los pies, y un ascensor apareci¨® del subterraneo. Aunque un poco estrecho, ten¨ªa el espacio suficiente para evitar otro momento incomodo entre ambos. Ella le iba a mostar algo que quiz¨¢ le interese, a lo que despues de unos minutos, accedi¨®. El ascensor empez¨® a descender, hasta llegar un lugar, muy hermoso. Varias hileras pasaban por todo el lugar, junt¨¢ndose todas en un punto especifico arriba de ellos. ------Hmm... Que lugar tan... Colorido. ------opin¨® Kettei, quien no mostraba gran diferencia en su expresi¨®n, a pesar de quedar maravillado con lo precioso que era el sitio, ya que parec¨ªa un santuario. Dejandole aquel recuerdo en las manos, le indic¨® que algo que era primordial con aquellos recuerdos que eran especiales, deb¨ªan ser depositados en las tenues aguas que rodeaban el lugar. Con ese honor sumergi¨® lentamente aquella esfera, y como antes de poder preguntarse el como no le hab¨ªan mencionado nada acerca de ese magno y divino aposento, se formaba una nueva creencia, una que era diferente a las demas, puesto que el fuego que la cubr¨ªa mientras el hilo se expand¨ªa hasta los cielos, era uno blanco. Las palabras: "Seguir¨¦ intentando, y un dia lo lograr¨¦" se escucharon en eco por todo el lugar. Una creencia bastante fuerte a decir verdad, o por lo menos eso pensaba ella, quien aun no comprend¨ªa si aquel recuerdo le pertenec¨ªa a el, o si quiz¨¢ solo era una coincidencia, o una broma del destino, o pod¨ªa ser cualquier cosa que se imaginara. Aunque, algo mas era importante all¨ª, que conformaban, y con esta pregunta en el aire ella dejar¨ªa, creando una peque?a duda en la nublada mente de Kettei, el cual observaba con el ce?o un poco mas calmado aquel sitio. Sin embargo, a que se refer¨ªa? Se preguntaba, aunque no obtuvo respuesta ya que un fuerte jal¨®n de su brazo sano lo oblig¨® a avanzar. Por qu¨¦ tanto entusiasmo ella cargaba consigo? Se cuestionaba, aunque la respuesta fue mas simple de lo que crey¨®. Ya de nuevo en el cuartel general, Alegria se apresur¨® a pisar un bot¨®n del piso, del cual saldr¨ªa una especie de br¨®coli de color blanco, formado por unos hilos parecidos al del lugar al que hab¨ªa visitado. ---Esto es lo mas preciado de la mente de Riley, su sentido de identidad. ---- le confes¨®, tocando con cuidado los suaves hilos que la conformaban, y a pesar de lo vivido, aun conservaba su humanidad. Con cuidado inspeccionaba aquel objeto, y como parec¨ªa escuchar coros de angeles de tan solo verlo. Sin embargo, esto no dejaba de estar en sus pensamientos, y quiz¨¢ vi¨® algo mas all¨¢ de solo un simple sentido de identidad. ------Es... fascinante... Y pensar que esas cosas provocaron mucho, no es as¨ª? -----pegando la vuelta le cuestion¨®, y con una expresi¨®n mas calmada afirm¨®, dandole la espalda ahora estaba, dejando a libre dispocici¨®n lo que el necesitara hacer. Pero por que? Bueno, algo mas hab¨ªa visto en el de lo que mostr¨® frente a los demas, una persona en la que bajo varias capas de pura seriedad, quiz¨¢ podr¨ªa guardar un corazon noble y sensible, con objetivos y cosas o gente que proteger y amar, como a una familia. Con una leve sonrisa observ¨® como este caminaba hacia la consola, y parec¨ªa fijar mucho su atenci¨®n en aquel recuerdo flam¨ªgero. Unos mejores planes en ten¨ªa guardado con el, y con eso, el inicio de una mision larga y atenuante, pero que sab¨ªa que no estar¨ªa solo en eso, o quiz¨¢ se de cuenta a tiempo, antes de que esa persona en la que ten¨ªa "Algo En Comun", desaparezca para siempre. Capitulo 13: "Es Peor De Lo Que Piensan" Cap¨ªtulo 13: "Es Peor De Lo Que Piensan" El d¨ªa posterior, aunque ajetreado por lo ocurrido el d¨ªa anterior, el ambiente se sent¨ªa un poco m¨¢s relajado que antes. Ya en el comedor, toda la familia permanec¨ªa sentada y callada mientras aun al menos en la ni?a se manten¨ªa ese amargo recuerdo. No es hasta que la madre decidi¨® romper el hielo con la pregunta que absolutamente todos esperaban escuchar. Con aun el pesar en ella le pregunt¨® sobre si algo hab¨ªa cambiado, o quiz¨¢ se sent¨ªa mejor con respecto a ayer. No obstante, se tom¨® varios segundos para reflexionar sobre su reacci¨®n. Y a pesar de ser de pocas palabras, su expresi¨®n pod¨ªa se?alar que ya hab¨ªa dado vuelta a la p¨¢gina, o eso intentaba hacerles reflexionar. A duras penas pudo acabar su desayuno sin asfixiarse en el intento, y salir de la conversacion antes de que tocaran ese tema que tanto quer¨ªa evitar.Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on the original website. Ya afuera de la casa, en su camino a la secundaria, sus pensamientos comenzaron a revolearse, y a repetir cada exacto momento en los que ella quisiera haber cambiado las cosas, sin embargo, ya era muy tarde para eso. En su mente las cosas no eran distintas, inconsientemente esas palabras que por si misma se repet¨ªa, afectaban a ese artefacto que por lo menos los mas experimentados de all¨ª consideraban "importante". O por lo menos era as¨ª, ya que esas palabras ven¨ªan desde lo mas profundo de su alma, su "pensamiento critico". Toda la noche hab¨ªa estado entrenando y mejorando sus habilidades, aquel, que ya se pod¨ªa ver una expresi¨®n mas agotada, y se le marcaban ojeras bajo los parpados, no tanto, pero era notable. Inspeccionaba con cuidado la consola, y en su libro anotaba cada detalle inusual que encontrara en ese lugar, siendo que ya hab¨ªa estado en uno parecido anteriormente. A sus espaldas, en primera instancia descendi¨® con cautela las escaleras quien encontraba fe en el, repitiendo su nombre en susurros. Capitulo 15: "Un Ligero Alivio" Cap¨ªtulo 15: "Un Ligero Alivio" Las emociones observaron el hermoso momento con una sonrisa marcada en el rostro de la mayoria, recordando los viejos buenos tiempos, sobre todo Nostalgia, quien se instala en la consola. ---Esos si que eran buenos tiempos, cuando no nos ten¨ªamos que preocupar por nada m¨¢s que disfrutar la vida. Simplemente la viv¨ªamos, y nada mas. ---reflexion¨® Nostalgia, viendo con auror la pantalla. ----Lastima que no volver¨¢n. ---susurr¨® Tristeza, apoyando su cabeza en la consola. Alegria, al ver que Tristeza no cooperaba, intervino r¨¢pidamente. ---Pero, por lo menos, ?tenemos que disfrutar el momento! Y no entristecernos porque se vaya a acabar. ---mencion¨®, alejando a Tristeza de la consola. Furia menciona su sorpresa al escuchar a Alegr¨ªa decir algo con sensatez, y continu¨® reflexionando sobre el pasar del tiempo y c¨®mo este se ve reflejado en las amistades, y c¨®mo las verdaderas amistades prevalecen por mucho tiempo. ---Lo bueno, es que le suben el ¨¢nimo a Riley. ---afirm¨® Desagrado, acerc¨¢ndose cautelosamente. ---Es hermoso tener amigas as¨ª. ---admiti¨® Ansiedad, con un tono mas calmado a lo usual. Mientras todos se enfocaban en el nost¨¢lgico reencuentro entre Riley y sus amigas, un peque?o suceso empez¨® a ocurrir a sus espaldas. Alegria sonri¨® r¨¢pidamente, y corri¨® hasta la ventana, donde se ve a la isla de la amistad, que era una de las mas grandes, se recompone de los escombros. Y mas fuerte que antes. ---Que alivio!! Pensaba que ibamos a perder esa isla!---suspir¨® Alegria, con una sonrisa de oreja a oreja, marcando su rostro. Por otra parte, Tristeza no mostr¨® ninguna se?al de alivio.---Pero¡­ por cuanto tiempo durar¨¢ esto?.---pregunt¨®. Ansiedad respondi¨® su pregunta, con la misma expresi¨®n precupante.---No mucho, o por lo menos eso creo. Es probable que no volvamos a ver a Bree y Grace en un largo tiempo, o quiz¨¢ no las volvamos a ver jamas!. ---Bah! Estas exagerando de nuevo! Eso no va a pasar, son nuestras mejores amigas, como no las volveremos a ver? Estoy segura que no pasar¨¢ mucho tiempo para que nos volvamos a encontrar. ---Afirm¨®, ri¨¦ndose de la ¡°absurda¡± preposici¨®n de Ansiedad. Aunque, un callado Kettei, quien hasta el momento se hab¨ªa ahorrado las palabras, con certeza habl¨®.--- El recuerdo de un viejo amigo puede durar mucho, puede durar poco, pero no es para siempre. Asi que, propongo que hagamos recuerdos con nuestras amigas del presente¡­por ahora. Alguien que no estaba muy contenta con su propuesta, fue Desagrado, quien le advirti¨® r¨¢pidamente de lo nefasto que era ese plan, y la idea de olvidar a sus mejores amigas. Al respecto, el cruza sus brazos y cierra los ojos, explicando que deb¨ªan enfocarse en el presente lo m¨¢ximo posible, y dejar ir lo que la vida quiso que se fuera. Algunos est¨¢n a favor, unos en contra, pero al ver que Riley iba contra el tiempo, se apresuraron a volver a la consola. Riley va llegando un poco tarde a clases porque se tard¨® un poco mas de la cuenta charlando con sus amigas. As¨ª que corriendo, busca su tel¨¦fono para avisarle a sus padres que llego a la secundaria, pero tropieza con un escalon, y al ultimo momento, alguien la agarra del brazo izquierdo. Riley, quien hab¨ªa cerrado los ojos ante la inminente ca¨ªda, los abri¨® lentamente, y vi¨® que su cara estaba a menos de 5 centimetros de chocar con el duro cemento. Al sentir una fuerza resistente en su brazo izquierdo sosteni¨¦ndola, se quedo mirando el suelo por unos segundos, mientras una voz masculina le susurr¨® al odio.---Un poco mas y hubieras terminado como tortilla.---le habl¨®. Riley volte¨® a ver r¨¢pidamente quien era, al haber reconocido una voz familiar, y se qued¨® helada al ver de quien se trataba. Su mente se qued¨® en shock al igual que ella, no pod¨ªan mover ni un musculo por la situaci¨®n. Al ver el extra?o actuar de las emociones, les pregunta levemente si se encuentran bien, y de un momento a otro, el cuartel estall¨® en euforia. Todos sab¨ªan perfectamente quien era, pero al parecer, un confundido Kettei no entendia que estaba pasando, ni quien era ese muchacho. A lo cual algunos brindan una respuesta apresurada. Chris Gonzales, ese era el nombre que tanto alardeaban las emociones dentro del cuartel, a cada minuto, a cada segundo. El guerrero determinado segu¨ªa sin entender, y fue Ansiedad quien se encarg¨® de decirle quien era Chris Gonzales en realidad.This book''s true home is on another platform. Check it out there for the real experience. ----Como no lo vas a conocer!? Es uno de los mejores jugadores de la selecci¨®n sub-20! Y solo tiene 17 a?os!. Ansiedad le arrebata el tel¨¦fono a Ennui, para mostrarle unas fotos sobre el. En las fotos se ve¨ªa a el, jugando portando la bandera de Estados Unidos en su pecho, mientras en cada foto, su cara revelaba una expresi¨®n de ¡°Determinaci¨®n Absoluta¡±. ---Solo m¨ªralo! Es todo un profesional!. Kettei sigui¨® viendo la imagen por unos segundos.---No¡­ sigo sin saber quien es. ---respondi¨® levemente Kettei, manteni¨¦ndose sereno ante el disturbio. Ennui le quita r¨¢pidamente el tel¨¦fono a Ansiedad, y se devuelve a su sof¨¢. ---Y esta enfrente de nosotras!! No puedo creerlo!!! ---grit¨® Alegria, casi arranc¨¢ndose los pelos de la cabeza. Envidia se subi¨® a la consola, y alarde¨®.---El es incre¨ªble! Tenemos que ser como el! O quedar bien frente a el, ahora!! . Ansiedad resopl¨® agresivamente, y se acerc¨® a la consola, poni¨¦ndose al mando. Desagrado le solt¨® un simple, y sencillo consejo, el cual era comenzar con un cumplido, pero que evite excederse, pero Ansiedad ten¨ªa algo mejor en mente. Riley se le qued¨® viendo, sin decir una palabra. Al ver esto, Chris desv¨ª¨® la mirada varias veces a los costados, y en un momento en el que Riley segu¨ªa sin reaccionar, este le chasque¨® los dedos en la cara, haciendo que esta despierte de su breve bucle, y preguntarle si Por el chasquido, Riley reacciona, y le pregunta brevemente si realmente era quien ella estaba pensando, abriendo los ojos como platos. A lo que Chris le confirma su teor¨ªa. Entonces Riley, en un intento de calmarse y verse superior ante el, empez¨® a delirar sobre sus logros, intentando compararse con el, haciendo que este estalle en carcajadas, provocando que las personas a su alrededor se fijen en ella, y la estupidez que acaba de decir. Verg¨¹enza se cubri¨® con su capucha y se dej¨® caer parcialmente sobre la consola, intentando ocultarse del resto. Las miradas de reproche se dirigieron hacia Ansiedad, quien, como era habitual, hab¨ªa llevado sus acciones demasiado lejos. Con voz titubeante, Ansiedad ofreci¨® una disculpa, explicando que se hab¨ªa dejado arrastrar por la intensidad del momento. Ante esto, los dem¨¢s, exasperados, reaccionaron al un¨ªsono llev¨¢ndose las manos a la frente. Sin embargo, Alegr¨ªa, mostrando su caracter¨ªstica comprensi¨®n, sugiri¨® una soluci¨®n sencilla: disculparse sinceramente. Ansiedad acept¨® la propuesta, reconociendo que era la mejor forma de enmendar su error. A lo que Riley se sonroja ligeramente, y se voltea a ver a las personas que se estaban burlando de ellos, de manera discreta, ya que sab¨ªan a las figuras que estaban enfrente de ellos, asi que no se acercaban mas para no faltarles el respeto, pero aun asi las burlas se sentian muy directas, casi llegando al oido. Ante esto, resopl¨® e intent¨® aclarar las cosas. ----L-Lo siento por eso, me exalt¨¦ un poco, Jejeje. Solo te admiro y nada mas que eso.----le explic¨®, aunque su ligero sonrojado que no pod¨ªa ser oculto, la delataba en cierta manera. El entrecerr¨® los ojos, y solole pregunt¨® si es que hablaba en serio, a lo que ella respondi¨® de que queria ser mejor que el en la especialidad de ambos, a lo que el no pudo soltar otra risa, tapandose la boca con un pu?o para que no sonara a mayor escala. Desagrado intervino r¨¢pidamente, alejando a Alegria, quien estaba la mando de la consola, y le exclam¨® ---Como le vas a decir eso, Alegr¨ªa?! Estamos quedando como unas agrandadas frente a el! Alegria volte¨® a verla, con la misma expresion que tenian todos. ¡ª??Pero qu¨¦?! ?Yo nunca dir¨ªa algo as¨ª! ?A-algo le pasa a la consola! Furia aprovech¨® la situaci¨®n, y sac¨® su bate de b¨¦isbol.--- Esta vez, me encargar¨¦ de arreglarla yo mismo! ¡ªexclam¨®, corriendo hacia la consola para abatirla. Pero Kettei lo detuvo antes de que haga algo, mencionando de que aun no es buena idea. Algo que las emociones empezaron a percatarse, es que la consola empez¨® a tornarse de un color dorado leve.--- La consola cambio de color! ----advirti¨® r¨¢pidamente Tristeza, quien fue la primera en darse cuenta del cambio repentino, aunque poco visible. Alegria vi¨® confundida la consola, y pregunt¨®.--- Dorado? Tu tocaste la maquina, Kettei?. Este, quien estaba detras de todos ellos, solo neg¨® con la cabeza, boquiabierto. ---Si Kettei no esta tocando la consola, ?quien lo est¨¢ haciendo? ¡ªpregunt¨® al aire Ansiedad. De repente nace un recuerdo del mismo color, y se coloca en la estanter¨ªa, como si de un recuerdo normal se tratase. Desagrado agarra r¨¢pidamente el recuerdo, y lo inspecciona ---Y... ac¨¢ hay un nuevo recuerdo, y es del mismo color. Indic¨® Desagrado, sosteniendo el recuerdo. --- Ay no! Vendr¨¢n mas emociones!.---grit¨® al aire Temor, quien empez¨® a correr de un lado a otro, empujando al suelo a varios a su err¨¢tico y veloz paso. Kettei se qued¨® pensando, formando un rompecabezas en su cabeza, analizando como un recuerdo que no era suyo pod¨ªa tener un gran parecido, y solo solt¨® un "No puede ser cierto". Antes de que el cuartel general comenzara a temblar de una manera mucho m¨¢s err¨¢tica y violenta que antes. Capitulo 16: "Mala Iniciativa" Cap¨ªtulo 15: "Mala Iniciativa" Todos se agarraron de las paredes ante la intensa sacudida, que parec¨ªa que esta vez iba a derrumbar el cuartel general por completo; muchos gritaron y rezaron para que el cruel cautiverio acabara. Luego de otros momentos de sufrimiento y terror, el temblor cedi¨®. Algunos intentan encontrar explicaci¨®n a lo que acaba de pasar. Pero eso no fue lo que llam¨® m¨¢s la atenci¨®n, pues, en una de las paredes, esta se empez¨® a quebrantar, mostrando un brillo dorado en el fondo. Todos se quedan viendo a la pared, dando leves pasos hacia atr¨¢s, sin desviar la mirada fija en aquella pared. ¡ª No¡­ aqu¨ª viene. ¡ªtitube¨® el guerrero, quien retroced¨ªa lentamente. A ¨¦l le cuestionaron a qui¨¦n se refer¨ªa, a lo cual, ¨¦l, antes de poder responder a esa pregunta, la pared se rompe, mostrando una luz dorada cegadora, muy parecida a una ya conocida. Esta luz cubri¨® todo el cuartel general, y mientras una figura femenina, alta y resplandeciente, descend¨ªa desde la misma luz. Se cubrieron la vista ante el atenuante brillo, y de un momento a otro, esta luz empez¨® a apagarse, y se mostraba con m¨¢s claridad la figura que hab¨ªa aparecido. Esta destacaba por su color de piel dorada suave, muy parecida a una de los presentes, junto a un cabello de un color m¨¢s claro, casi llegando al blanco. Pero lo que m¨¢s llamaba la atenci¨®n de este personaje era su vestimenta, la cual complementaba con su brillo, vistiendo ropas de aparente dise?o lujoso de un color ligeramente m¨¢s llamativo del color de su piel, as¨ª como un collar de diamantes que destacaba en su cuello. Esta extra?a figura abri¨® los ojos, y observ¨® c¨®mo todos la miraban con aparente impacto, mientras no mov¨ªan un m¨²sculo. Al principio, se extra?¨® por esta reacci¨®n, pero fue Alegr¨ªa quien le hizo conversa, sorprendiendo su parecido entre ambas. Esta solt¨® una ligera risa, as¨ª como una sonrisa, pero sin antes subirse a la consola para caminar a trav¨¦s de ella, presionando gran parte de los botones con los pies que se encontraban ah¨ª, mientras el brillo volv¨ªa a notarse en la consola. Ella se hac¨ªa llamar Stolz. Al principio, la observaron con ojos como platos, aunque a¨²n con detenimiento en cada movimiento que esta empleaba. Aunque con voces titubeantes, la saludaron, siempre guardando una leve distancia, mientras que algunos se mantuvieron alejados, sin dejar de vigilarla con atenci¨®n. ¡ª ?Realmente es ella? Luce... diferente. ¡ªle mencion¨® Kettei a Ansiedad, quienes fueron unos de los que no cedieron ante la aparente actitud radiante y positiva que esta nueva integrante emanaba como un aura. ¡ª Quiz¨¢... ¡ªle respondi¨®, empezando a acercarse lentamente a la figura. Furia se sumar¨ªa a la lista de las emociones que demostraron su descontento desde que lleg¨®, y exclam¨®: ¡ª ??Pero qui¨¦n es esta?! Aunque sea muy linda, no conf¨ªo en los reci¨¦n llegados! Ante esto, Kettei volvi¨® a revisar su mano izquierda, la cual a¨²n ten¨ªa los vendajes de la ajetreada noche anterior. ¡ª S¨ª, eso lo tengo m¨¢s que claro... ¡ªse expres¨®, alargando la frase. La nueva integrante solo le "agradeci¨®" las "dulces palabras". Temor tambi¨¦n la salud¨® a su manera, Desagrado hizo lo mismo. Envidia admir¨® su frondoso cabello, indicando que es mucho mejor que el de Desagrado, cosa que no le sentar¨ªa muy bien a ella, aunque admitir¨ªa que eso era verdad, aunque le golpeara en lo que m¨¢s le importa. La no tan amigable bienvenida y la tensa situaci¨®n se iba soltando como un cord¨®n desabroch¨¢ndose, aunque no del todo. Ante esto, y no poder contener m¨¢s las preguntas que se le formaban en la cabeza, Kettei se acerc¨® en direcci¨®n a Alegr¨ªa y la alej¨® del grupo para conversar en secreto. Este en primera instancia le advirti¨® de sus sospechas, aunque desafortunadamente para ¨¦l, ella no compartir¨ªa la misma opini¨®n, y se soltar¨ªa de ¨¦l, dej¨¢ndolo solo en el rinc¨®n donde hab¨ªan estado por breves segundos, marc¨¢ndole unas ¨²ltimas palabras, las cuales quer¨ªan probar que ¨¦l estaba equivocado, y que ella pod¨ªa demostrarlo. ¡ª Bueno, Stolz, te har¨¦ un peque?o recorrido. Este es el cuartel general, aqu¨ª es donde controlamos las decisiones de Riley. ¡ªle introdujo, con una sonrisa caracter¨ªstica, adem¨¢s de estrecharle la mano. Aceptando el saludo con mucha energ¨ªa, ella le agradeci¨®, coincidiendo en el sentimiento mutuo, aunque siguiera recibiendo malas se?ales de aceptaci¨®n en el cuartel, y la manera en la que actuaba, har¨ªa que a m¨¢s de uno se sintiera inc¨®modo. Al respecto, Ansiedad prob¨® acercarse y saludarla, recibiendo un bonito gesto por parte de Stolz, y esta no dud¨® en hacerle saber a Kettei que podr¨ªa estar exagerando. Sin m¨¢s interrupciones, comenz¨® a adaptarse al nuevo mecanismo el cual ten¨ªa enfrente, pero que no era muy diferente al lugar en el cual ya hab¨ªa estado, y controlado a la perfecci¨®n los controles. As¨ª que, antes de comenzar a trabajar, la detuvieron antes de que pudiera tocar otro bot¨®n m¨¢s. ¡ª Un segundo, yo entiendo que quieres parecer a Riley alguien fuerte, pero estamos frente a una leyenda. ?No podemos compararnos a ¨¦l! ¡ªle aclararon, con una voz elevada, y tartamudeante. Aunque esta no hizo m¨¢s que soltar una peque?a risa, y mostrarles lo que estaba pasando en el exterior. Ante las burlas del chico, tomaron la opci¨®n de volver a lo que ten¨ªan que estar enfocados en primer lugar.Taken from Royal Road, this narrative should be reported if found on Amazon. ¡ª ?Vas a seguir? ¡ªle pregunt¨® con mala cara, cruz¨¢ndose de brazos. A lo que este intentaba contestarle, pero con tan solo el hecho de recordar lo que le dijo, no pod¨ªa contener la risa. No fue hasta que le agarr¨® el brazo con fuerza para que este se calmara, efecto provocado por la intervenci¨®n mutua de Kettei y Furia. Ante esto, su risa se detuvo, aunque su esbozada sonrisa no lo hac¨ªa, y se solt¨® del agarre con cautela. Tras un breve silencio, le pregunt¨® con un tono m¨¢s suave y grave sobre la asignatura correspondiente a la cual deb¨ªa asistir a la clase, a lo que ella entrecerr¨® los ojos, y respondi¨® a la pregunta que le hab¨ªan formulado, era Matem¨¢ticas. La sorpresa se hizo inesperada, ¨¦l iba a la misma clase, y eso no dud¨® en hac¨¦rselo saber. En el cuartel, la emoci¨®n que se sent¨ªa por dentro era muy diferente a la indiferencia a la que esta demostraba, y ellos lo sab¨ªan muy bien, no tardaron en cuestionar a la reci¨¦n llegada, ya que esta no celebraba, y se manten¨ªa en silencio, aunque la sonrisa de lo que ella representaba era m¨¢s que notable. ¡ª Calma muchachos, esto apenas empieza... A¨²n tenemos trabajo por hacer. ¡ªles respondi¨®, mientras estrechaba los brazos y se tronaba los dedos de las manos. Riley y Chris se dirigieron a la clase de matem¨¢ticas, pero primero hacen una parada en el casillero de Chris.---Ehh¡­ que hacemos aca?.---pregunt¨® Riley. Chris abre su casillero, y responde sin titubear.----Un material que el profesor hab¨ªa pedido para el examen de hoy. Chris se voltea a ver a Riley, y esta se congela por un segundo.---Supongo que t¨² tambi¨¦n tienes el material, ?cierto?. Aunque tartamudeante, Riley relaj¨® y disfraz¨® su respuesta lo mas que pudo.-- Ehh¡­si por supuesto. Alegria r¨¢pidamente empez¨® a cuestionar todo lo que estaba pasando. ¡ª??Ten¨ªamos examen de matem¨¢ticas, hoy?! Me sorprende que nos estemos olvidando de tantas cosas! ¡ªafirm¨®. Ante esto, Ansiedad explot¨® y se coloc¨® ambas manos en la cabeza, y empez¨® a gritar de forma alterada.--- ?Esto no puede estar pasando! ?No estudiamos nada, vamos a reprobar! Por su parte, Kettei empezar¨ªa a infundir el optimismo que Alegria no pod¨ªa dar en ese momento.---No se preocupen, Riley es muy inteligente, puede hacerlo. ¡ªconfi¨® el guerrero. Aunque no era el ¨²nico, Stolz tambi¨¦n contaba con ese aire de positividad cubri¨¦ndola. ?Por favor, tranquil¨ªcense! Lo tengo todo bajo control! Nos ir¨¢ bien en ese examen, sera pan comido!.---afirm¨®. Mientras pasaban por los pasillos de la escuela, a pesar de sus nefastas reacciones, Riley aun demostraba tener humanidad en ella. ----Y bien? Desde hace cuanto estas en esta secundaria? ----le pregunt¨®, con el mismo tono de voz con el cual se manten¨ªa en la conversa, y este le hizo saber de su corta estancia de solo dos a?os, aunque de una manera muy falsa, ignorar¨ªa su respuesta. Ante el silencio, le hizo saber de que no estaba siendo muy amable, a lo que ella solo le provee la corta respuesta de un presunto cansancio. Aunque en su mente la cosa era diferente, aunque intentaban demostrar una gran emocion y distintos puntos de vista por la situacion, distinto a la calma que presentaban el par de nuevos personajes, los cuales tenian mas similitudes que el mismo Kettei creer¨ªa. Sin tener tiempo para reaccionar, todos comenzaron a perder el control, queriendo tomar dispocicion de la consola, cada uno para un objetivo distinto. ----Silencio!! Yo puedo hacerlo! Debemos mantenernos con control!! ----les grit¨®, motivando a que se guardaran las palabras por el momento, aunque el efecto no durar¨ªa mucho, puesto que comenzar¨ªan a reclamarle por esto, pero razones no le faltaban para que tarde o temprano le den cierta razon... algunos. Razones como: "Necesitamos hacerle saber que no provoca nada en nosotros" o "Tenemos que demostrarle que somos mejores", eran unas de las causar para que esto fuese posible. Dentro del aula, el profesor, el cual observ¨® como ambos estudiantes llegaron tarde a uno de los dias mas importantes de la asignatura, y mientras entrega las hojas del examen, este les exclama que se sienten inmediatamente. Ambos estudiantes acceden, y se sientan. Pero ve que Chris se sienta al lado suya, y a pesar de alejar un poco su asiento, no pudo evitar echarle ciertas miradas. ----Ok, ahora estas siendo muy egoista, es demasiado!! ----le provoc¨®, mientras se tronaba los pu?os en direccion a ella, solo para ser detenido por aquella que ten¨ªa confianza en la nueva integrante, suponiendo de que podia ser de ayuda. En que sentido? Ella sabr¨¢, puesto que lo estaban tratando mal. ----Todas las emociones le hacen bien a Riley, solo est¨¢ haciendo su trabajo... Solo dale una oportunidad, y ver¨¢s que ser¨¢ de gran apoyo de ella, cr¨¦eme. ----le promulg¨® al en ese momento encolerizado Furia, el cual intentaba escapar el abrazo de oso el cual estaba siendo sometido, sin quitarle la mirada que reflejaba llamas en sus pupilas, en direcci¨®n hacia Soltz. Ante la contradicci¨®n, la ira que lo consumia se empez¨® a desbordar, literalmente, fuertes llamas comenzaron a expulsarse a borbotones proveniendo de su cabeza, y aunque parecia que en cualquier momento iba a provocar una explosion volc¨¢nica, no pudo permitirse hacerlo. ----El examen consta de 40 preguntas, tienen 1 hora y 30 minutos para responderlas, aqu¨ª estar¨¦ para resolver cualquier duda que tengan.---explic¨® el profesor Charles, quien abri¨® un peri¨®dico, y se sent¨® en su silla.---Muy bien, ya pueden comenzar.----agreg¨®. Sin mas revuelo, ella comenz¨® a contestar las preguntas, una por una, y en ciertos momentos, volteando a ver al lado hacia Chris, pero no para verle las respuestas, aunque este comportamiento ser¨ªa visto por el profesor, quien le dar¨ªa una fuerte advertencia, llamando la atencion de toda la clase, la cual se voltearon a verla, y entre risas y miradas de desprecio, estaban dirigidas hacia ella. Sus lagrimas se hicieron evidentes pero una fuerza no dejar¨ªa que estas salieran, y se mantuviera firme, aceptando la consecuencia, aunque la mirada de profunda decepcion de Chris hacia ella, no hizo mas que empeorar el estado de Riley. Np fue hasta el final de la hora, donde logr¨® terminar su examen a tiempo. Para tomar un descanso, sali¨® del salon y se encamin¨® hasta su casillero para guardar unas cosas, sin percatarse de la presencia de alguien mas. Capitulo 17: "El Reto" Cap¨ªtulo 17: "El Reto" Tras unos breves tartamudeos, volvi¨® a agravar el tono de su voz, y mientras no le ced¨ªa la mirada, le pregunt¨® por qu¨¦ estaba all¨ª, a lo que este mantuvo su expresi¨®n serena, aunque su ce?o fruncido revelaba algo m¨¢s que solo una profunda seriedad. Tras respirar profundo, solo pudo decirle cuatro simples palabras: "?Cu¨¢l es tu problema?" El tono de voz hizo que la piel de Riley se helara por unos segundos, y solo pudo golpear con fuerza la puerta del casillero. Mientras tanto, en su mente comenzaron a debatir, siendo Furia quien tomar¨ªa el control, aunque con cautela; Kettei ten¨ªa parte del dominio, de forma discreta. ----Eso no es de tu incumbencia, Chris. ----Le respondi¨®, sin siquiera voltearlo a ver, as¨ª como sus ojos tiritaban levemente, sin posible ser percibido a simple vista. Ante esto, golpe¨® con fuerza el casillero que estaba al lado suyo y, adem¨¢s de llamar la atenci¨®n de los alrededores, as¨ª como de los alumnos, y posteriormente al profesorado y personal, volvi¨® a dirigirle sin titubeo la palabra, aunque volvi¨® a respirar profundo antes de hacerlo. ----Escucha, yo no te conoc¨ªa as¨ª, ?qu¨¦ te est¨¢ pasando? ----le pregunt¨®, acerc¨¢ndose un poco m¨¢s a ella, aunque esto no hizo m¨¢s que provocar que se alejara m¨¢s. ----No tengo ning¨²n inter¨¦s en que me ayudes. ¡ªAdem¨¢s, no me pasa nada, ?ok? ---impuso sin tartamudeo alguno, con una sonrisa que estaba m¨¢s que clara su funci¨®n. No podr¨ªa ser cierto, alguien que promet¨ªa ser alguien alegre por siempre, ahora es... eso. ?Qu¨¦ le podr¨ªa estar pasando? ?Qu¨¦ insecto le habr¨¢ picado para que reaccionara de esa manera? No podemos saberlo¡­ a¨²n. Pero quiz¨¢ haya alguien que sepa la respuesta a esa pregunta. En la mente, la extra?eza no era menor, y todas las acusaciones apuntaban a una misma persona. ----Pero qu¨¦ es lo que est¨¢s haciendo?! "?Nos est¨¢s haciendo ver mal!" le gritaron, y no era el ¨²nico; as¨ª frases cr¨ªticas a borbotones surg¨ªan de la boca de todos, hasta que alguien m¨¢s se aproxim¨® y tom¨® el control de todos. Kettei, que por momentos se mantuvo distanciado frente a la situaci¨®n, fue quien los distanci¨® a todos. Despu¨¦s de unos segundos de silencio, aclar¨® que ninguno de ellos pose¨ªa la situaci¨®n en la gesti¨®n que necesitaban, y simplemente estaban apretando botones sin ninguna consistencia y significado. Ni las palabras fueron suficientes para expresar sus emociones, y sin pronunciar una ¨²nica oraci¨®n o verso, presion¨® un bot¨®n espec¨ªfico, con el objetivo de aliviar un poco los humos que se estaban acumulando cerca de su sentido de identidad, pero que nadie hab¨ªa captado. Despu¨¦s de recuperar el control de la situaci¨®n y posibilitar una reacci¨®n l¨®gica de Riley hacia Chris, este se dirigi¨® hacia ellos. ----Esto no es lo que quiero... Pelearnos entre nosotros... ¡ª?Para qu¨¦? ----les pregunt¨® a todos. Sus movimientos de cabeza laterales y brazos sueltos como cables que iban movi¨¦ndose en sacudida del aire al suelo repetidamente no eran una simple coincidencia, as¨ª como su voz, que casi llegaba a ser notorio un cambio en s¨ª. Algunos mostraron sus breves disculpas, disfrazadas de resentimiento hacia la nueva compa?¨ªa, aunque ?para qu¨¦ hacerles caso? Total, es alguien m¨¢s, y deb¨ªan aceptarlo como parte del grupo. Pero la mayor¨ªa no pensaba as¨ª... La mayor¨ªa. Estaban casi seguros de que algo se tra¨ªa entre manos; ni siquiera se esforzaba en disimularlo. Aunque, ?por qu¨¦ estar¨ªa insistiendo tanto en algo que la haga quedar como una ingenua, si no es verdad lo que dice? A pesar de estas preguntas que recorr¨ªan las mentes de cada uno, las conclusiones eran siempre las mismas, y algunos en especial decidieron apartarse del grupo para hablar en privado del tema. ----Escuchen, esto ya es muy extra?o, hasta incluso Kettei la est¨¢ defendiendo, ?c¨®mo es posible? ----pregunt¨® en voz baja Envidia, quien apenas para alcanzarlos tuvo que ponerse de cuclillas. ----Estoy de acuerdo, cre¨ª que estaba con nosotros. ----Opinaron algunos, delirando sobre la poca confianza que hab¨ªan puesto en el espadach¨ªn hab¨ªa sido traicionada en cuesti¨®n de segundos. Solo para que esto haya sido escuchado por ¨¦l, y solo les respondi¨® de la manera en la que era habitual en ¨¦l, aunque el nudo en la garganta no se lo sacaba nadie. Fue evidente la sorpresa de algunos, puesto que apenas unos segundos antes estaba al mando en la consola, lejos de ellos, pero ahora estaba en el c¨ªrculo que hab¨ªan formado hace segundos, como si ya estuviese all¨ª desde el principio. ----Esto ya es abusar de tu poder... Adem¨¢s estamos teniendo una intimidad entre emociones secundarias. ----le reclamaron, pero olvidaban que ¨¦l tambi¨¦n era parte de ellos. El tiempo pas¨®, todos tranquilizaron sus ganas de querer echar a patadas a la reci¨¦n llegada. Pobrecita, no la dejan ver de lo que es capaz... Aunque en cierto punto podr¨ªan tener raz¨®n con sus sospechas ya anticipadas, asi como la duda a¨²n percibe en ellos sobre si deber¨ªan o no hacer lo que estaban pensando en ese momento. En la vida real, dur¨® mucho el recelo para que ella pudiera decirle de una vez por todas sobre lo que queria hacer con el desde un inicio, enfrentarlo en un desafio, el cual fue escuchado de inmediato por todo el pasillo, y los estudiantes no tardaron en correr la voz, estando ya all¨ª. Se quer¨ªa enfrentar a un profesional, definitivamente esto ya pas¨® cualquier clase de limites, y lo peor de todo es que estaba segura de que podr¨ªa ganarle. Con una sonrisa en el rostro, acept¨® el desafio, y un fuerte apret¨®n de manos se hizo ver, comenzando algo que no ten¨ªa pensado ser una rivalidad, pero ambos parecian contentos con esa "amistad". Tras alejarse, alguien mas que observ¨® todo, pero no se atrevi¨® a decir una palabra, ni acercarse, se mostr¨® ante Riley, quien porfin pondr¨ªa una sonrisa, pero esta no era de felicidad, la cual era una caracteristica en ella, pero ahora no era tan notorio.Enjoying this book? Seek out the original to ensure the author gets credit. ----Me reemplazaste tan rapido? ---Le pregunt¨® Britney, con una voz baja y lenta, mientras manten¨ªa guardadas sus manos en los bolsillos, aunque esta pregunta solo provoc¨® que Riley soltara una carcajada y le negara entre risas su teor¨ªa. ----No creo que sea buena idea tener una rivalidad contigo, despu¨¦s de todo, seguimos siendo compa?eras de equipo. Las palabras no ten¨ªan mayor efecto en Britney, quien solo agach¨® la cabeza al respecto, a pesar de que Riley continuara. ----Ademas, imaginate si lo derroto, voy a ser tan famosa como el! Acaso eso no es genial?! ----le pregunt¨®, con un golpe de energia llegando a ella, como si de 12 latas de energeticas se hubiera tomado en menos de 10 minutos. ----Bueno, Riley... Espero que hayas conseguido lo que quer¨ªas, aunque ya no puedas arrepentirte. Solo te advierto, tienes que ver los dos lados de la moneda. ----seria le aconsej¨®, siendo una actitud poco frecuente en ella, y esto ser¨ªa visto por ella, quien se ri¨® un poco de esto, aunque su risa durara poco, puesto que Britney se alej¨® en silencio, siendo el unico sonido el de sus pasos lentos, y casi torpes. Mismo misterio, y el mismo ambiente se vivia dentro de su mente, todos se quedaron en silencio menos Stolz, quien re¨ªa sin parar o descanso alguno. ----Porfavor!! Solo esta celosa de que conseguimos una mejor rivalidad! ----alardeaba en risas, diferente al reaccionar de los demas. Esta se volte¨® a verlos, y les pregunt¨® entre risas sobre lo que les estaba pasando, y como no se sentian a gusto con el reto, a lo que ellos concordaron en decirle de que Britney, nunca actuaba as¨ª con Riley, y el hecho de que lo est¨¦ haciendo ahora, significaba de que algo estaba pasando, y ellos no sab¨ªan de que se trataba. La reaccion de Stolz por unos segundos coincidi¨® con la de ellos, pero despues volvi¨® a las risas, incinuando de que solo estaban bromeando, y exagerando de simples celos que Britney ten¨ªa hacia Riley, y aunque esta teoria no fuese descabellada del todo, hab¨ªa un factor externo que complicaba y enredaba la situacion. Aunque, tarde o temprano, Envidia se uni¨® a su bando, justificandose con buenas razones, las cuales Stolz ya hab¨ªa dado, y solo le hac¨ªa falta meditarlo por mas tiempo, y mas paciencia, cosa que carec¨ªa en el grupo, por ahora. Antes de irse a su entrenamiento con el equipo de hockey de las Firehawks, mientras caminaba, empezaba a pensar acerca de la actitud de Britney, y de todas las conclusiones que pudo haber sacado, eligi¨® la peor. Una mirada diferente iba naciendo dentro de lo mas profundo de su alma, como una llama. Minutos despues, mientras caminaba por el pasillo del polideportivo, manten¨ªa la mirada baja. Al parecer estaba pensando en algo que le causo mas que un simple enredo, o solo estaba fijandose de no tropezarse consigo misma. Como si fuera poco, en su cabeza se repetia la misma frase en un¨ªsono, y en bucle, "Todo es su culpa". A quien se refer¨ªa? Creo que existe suficiente evidecia para responder a esa pregunta, y tras pasar un rato preparandose para una "tranquila" pr¨¢ctica, despues del desastre ocurrido el dia anterior, era lo mejor que pod¨ªa hacer. Aunque en su mente, las cosas iban igual que su situacion actual, el cargo quer¨ªa ser comandado por varios a la vez, y en conjunto a eso, las relaciones entre ellos no hacian mas que deteroriarse poco a poco. Algo estaba pasando, y esto Kettei lo ten¨ªa muy bien entendido, puesto que ya hab¨ªa notado los cambios, pero aun as¨ª, su silencio fue retumbante, a pesar de que no ser¨ªa desapercibido por mucho tiempo. Estaba mas que claro que esto iba a pasar tarde o temprano, el destino, y la profecia ya escrita, los estaba guiando hacia algo exorbitante. Apenas observ¨® que la muchacha de cortas mechas de colores rojos caminaba con el uniforme puesto en direccion hacia la pista de hielo, detuvo su charla, causando que las demas jugadoras copien su acci¨®n. ----Llegas tarde, Andersen. ----Le aclar¨®, como si no lo tuviese claro. Su cruzar de brazos e inclinada cabeza mostraban mas que una ligera incomodidad, asi como para ella, como para las demas. Sin pensarlo dos veces, le pregunt¨® el motivo de su atraso, si ya hab¨ªa regulado estrictamente el horario con el cual deb¨ªan entrar a la practica, pero que ella hab¨ªa desobedecido. A pesar de presentar sus disculpas y excusas correspondientes, no pudo lograr un efecto de empat¨ªa mutua, ni nada similar, y la hizo dar vueltas a la cancha a metodo de castigo. Bien merecido lo ten¨ªa, un desafio clandestino a mitad de una etapa de concentraci¨®n en el deporte eran motivos suficientes como para que la dejase en la banca por el resto de la temporada, pero aun as¨ª, y de alguna manera se hab¨ªa acostumbrado a esto. Las risas sonaban mas como una tortura en vez de una burla, el sonido de las carcajadas repetian en su cabeza, asi como las palabras que la unica compa?era que entendia lo que le pasaba, la miraba con apenas aliento para intentar decirle algo, solo para que con una mirada de desprecio, y algo mas que proven¨ªa directo del alma de Riley se le plantar¨¢ en la conciencia. A raiz de esto, quit¨® la mirada de ella, siendo la unica ademas de la entrenadora, las cuales no sacaban una risa por la situacion, que para las demas era causa suficiente para hacerle bullying por un tiempo. Que crueles compa?eras, o si se pueden llamar as¨ª, se decia a si misma, y aunque el casco lo ocultara a medias, su expresi¨®n de iba arrugando mas y mas, hasta el punto que al terminar de dar las vueltas correspondientes, ten¨ªa el coraje suficiente como para golpearlos a todos, pero nada mas que una visi¨®n fu¨¦, puesto que algo mas all¨¢ de su resentimiento la detuvo a cometer otra estupidez, no otra mas despues de las muchas que ya cometi¨®. Tras respirar profundo y resevar mas energias para lo que ven¨ªa despues, la entrenadora les explic¨® la dura situacion en la que estaban, si quer¨ªan llegar a la cima de la tabla el proximo a?o, deber¨ªan entrenar desde ya, y a pesar de las excusas iniciales del poco descanso que la entrenadora les di¨®, hac¨ªa que se le anudara el cuello por segundos, pero las prioridades son las prioridades. El entrenamiento era simple, practicar las jugadas y mejorar la coordinaci¨®n entre ellas, muy simple. Y tras tenerlo ya concluido, y en caso de que la compenetraci¨®n no fuese suficiente, har¨ªan un partido de practica, con un personaje especial, el cual ya hab¨ªa sido citado por la entrenadora en esa ocasi¨®n. ----En el equipo A, la capitana ser¨¢ Riley, y el equipo B, la capitana ser¨¢¡­Britney. ----les indic¨® a las jugadoras, despues de que estas ya hubieran terminado el entrenamiento, el cual se resumi¨® en provocaciones de Riley hacia Britney, lo cual no solo har¨ªa que su rendimiento no fuese el mejor, sin¨®, provocar¨ªa que las demas jugadoras no pudieran dar el maximo nivel, y ser¨ªa lo mismo que nada el valor del entrenamiento, que nefasto, pensaba la entrenadora, y quiz¨¢ un partido solucione sus problemas. Ambas jugadoras se dieron un intercambio de miradas prolongado, el cual explicaba mas que mil palabras. Y sin mas retrasos, los equipos se formaron, y ambas capitanas se acercaron al centro de la pista para pelear por el disco en cuanto este toque el frio hielo. Capitulo 18: "Que Sobreviva El Mas Fuerte" Segunda Parte: "La Tediosa Noche" Cap¨ªtulo 18: "Que Sobreviva El Mas Fuerte" Al mas minimo sonido del disco tocando el hielo, el tiempo que tard¨® parecia eterno, como si el tiempo se hubiese retenido por varios segundos, que parecian horas a percepcion de ellas. La expresi¨®n de Riley no era la misma a la de antes, la sonrisa que se le formaba en el rostro cuando jugaba su deporte favorito hab¨ªa desaparecido, as¨ª como su mirada, la cual ya no mostraba la persona que era hace apenas 3 a?os, y ahora, mostraba una faceta diferente. Antes de cualquier movimiento, ya hab¨ªan asignado al que tendr¨ªa prioridad en el control por ahora, quien se instalar¨ªa sin decir una palabra, y coincidiendo con el sentimiento el cual Riley sent¨ªa, como algo natural en si. Para algunos era un simple juego, y para otros era la oportunidad para probar algo. Que cosa? Era una respuesta con la cual solo ellos contaban, instintivamente. Apenas el silbato di¨® el inicio a algo que era mas que un simple partido de practica, ambas jugadoras se pelearon el disco a la vez en cuanto este toc¨® el suelo. El primer due?o del ataque ser¨ªa a favor del equipo A, donde los ataques ser¨ªan feroces y rapidos, comenzando algo que no se tomaban como un juego. El trabajo era arduo, varias indicaciones Kettei recibia, de cada uno, mientras para poder mantener su efecto el cual era desconocido su origen, pero que era alabado por todos. La solenme integrante, la cual discretamente se alej¨® del grupo, con un unico objetivo. A ciegas de todos, tom¨® y se llev¨® consigo un recuerdo, el mismo siendo formado minutos antes, y siendo dirigido hacia las aguas del floreciente lugar de las creencias. Al ser sumergida en las poco profundas aguas del brillo tenue que cubria lugar, comienza a emerger una linea de si, formando una nueva creencia. Al tocarla, repet¨ªa la misma frase: ¡°Tengo que demostrarle que puedo ser mejor que el¡±. Su frase resonar¨ªa en un¨ªsono, siendo su visi¨®n la cual se nublar¨ªa por segundos, y su vista se acortar¨ªa a solo el disco, perdiendo parcialmente la vista de su alrededor. Y aunque su juego era agresivo, era abierto a errores, siendo una breve distracci¨®n que provocar¨ªa la perdida de la posesi¨®n del disco. La manera en la que insisti¨® el error no hab¨ªa sido perdonada por la rival, quien no titube¨® en arrebatarle el disco. Las miradas se ir¨ªan hacia el unico que estaba haciendo el trabajo sucio, y no muchos segundos pasaron para que comenzara una disputa por el control. Segundos de controversia siguieron, el misterioso personaje recordaba su forma de jugar como si ya la hubiese visto antes, aunque a extra?ar de su forma de reaccionar ante el error, fue lo unico que le dej¨® un mal sabor de boca en ella. Los comentarios iban y venian en direccion a ella, pero no eran mas que simples alucinaciones y voces en su cabeza que, en cierto caso, le mostrar¨ªan como reaccionar¨ªan las personas ante su error tan est¨²pido. ----??Que se supone que eres?!, ??Para que te dimos el control?!, ?Solo lo empeoras mas! ----Eran una de las clases de comentarios que Kettei recibia, y aunque su paciencia ser amplia, esta ten¨ªa un limite, sus manos comenzaron a apretar con mas fuerza las palancas, y aunque no se vieran en la superficie, sus venas se marcaban tanto que parecia que en cualquier momento iban a provocar un gran estallido en el, que no iba a tener consecuencias en el solo. Bast¨® un fuerte jal¨®n, que movi¨® leves centimetros la consola de su lugar, casi levantandola, para que los reclamos acabaran. En silencio, y a ritmo lento, tuvieron agallas para fijarse en su rostro, y sus ojos por segundos se hab¨ªan vuelto rojizos como el fuego mismo, sin embargo hab¨ªan vuelto a la normalidad en cuestion de instantes. Ademas, bastaria solo eso para que Riley volviera al juego, y como si un rayo se tratase, recuper¨® el disco que hab¨ªa perdido. No le cost¨® mas que un par de movimientos agiles y habilidosos para sortear a las defensas, y estando ya frente al arco, levant¨® el palo mientras este cortaba el viento como una katana. Britney, quien retrocedi¨® hasta su arco, se puso enfrente de Riley. No se si pensaba que podr¨ªa detener a Riley as¨ª, puesto que dispar¨® a quemarropa a la porteria. No sin antes, pasar por el lado del brazo derecho de Britney, el cual rompi¨® la proteccion como si fuese hecha de plastico barato, asi como la ropa, y finalmente, tajar¨ªa la piel, como si la hubiera cortado un cuchillo. La portera rival, no pudo hacer mas que ver como el disco entraba a la velocidad de una bala. Britney cay¨® sobre sus rodillas por el corte, la entrenadora al presenciar la escena, detuvo el juego de inmediato. El brazo de Britney comenz¨® a brotar sangre, al parecer no fue una simple herida superficial, el da?o era tal que las lagrimas llegaban a sus ojos. Las jugadorase quitaron el equipo de proteccion de si, y patinaron a gran velocidad para socorrerla en ayuda inmediata. Aunque, solo hubo una jugadora que patin¨® lentamente hacia la salida, y aunque hablaba por encima del hombro para no mostrar su cara, en esta se mostraba una sonrisa de oreja a oreja, pero que esta no era de felicidad.If you come across this story on Amazon, it''s taken without permission from the author. Report it. Ante esto, el silencio fue incluso mas ensordecedor que el mas fuerte de los ruidos existentes. Pasaron varios segundos para que pudieran reaccionar, y escapar de su estado de trance. Exponencialmente, una discusi¨®n se formar¨ªa, teniendo como objetivo las acciones de Kettei, quien no movia un solo musculo de la consola, pero esto no ser¨ªa el tema principal, pues, el sentido de identidad, mostrar¨ªa un ardiente color, soltando llamas cada vez mas intensas. Unos segundos de controversia y dudas infundir¨ªa en la situaci¨®n, pero un color rojizo con s¨ªmbolos de magma y lava, empezar¨ªa a hacerse presente en la consola, asi como rocas ardiendo que cubrian esta ultima, activando a que Kettei saque sus manos de esa cosa de inmediato. Todos se quedan viendo a lo que emerg¨ªa de la consola, unas manos de fuego empezaron a salir de la consola. Kettei sac¨® a Ketsui No Sojin de su espalda, sacando ambos filos, coloc¨¢ndose delante de las emociones. Pero a esto poco le importar¨ªa a estas manos, quien lo mandar¨ªa a volar, puesto que su atencion solo se fij¨® en dos de las doce emociones presentes. Estos dos empiezan a escapar, pero es en vano, las manos los atrapan, sin nada que las emociones puedan hacer, llev¨¢ndolos a ambos hacia el interior ardiente de la consola, y sell¨¢ndola. Tras unos segundos de desconcertacion, Kettei intenta abrir la consola, pero es detenido por algunas emociones, quienes intentaban hacerlo entrar en raz¨®n. De un momento a otro, mientras intentaban hallar el modo de sacar a las dos emociones de all¨ª dentro, el cuartel entero empieza a temblar, de una forma mas tranquila, pero sin dejar de ser inquietante. De la consola, empieza a salir un mounstro, con una forma flameante y rojiza, destacando sus ojos rojos. Pero lo que mas llamaba su atenci¨®n, eran su mo?o en la parte trasera de su cabeza. Las emociones ve¨ªan a este mosuntro con expresiones de Terror marcadas en sus caras, mientras se arrastraban hacia atr¨¢s. Al instante en el que divisa a Kettei frente a el, este mounstro flam¨ªgero se lanza contra el, golpe¨¢ndolo. El guerrero logra bloquear con Ketsui no Sojin, pero la potencia del golpe, lo manda lejos, casi chocando con el cristal que se encuentra a su espalda. Sin tiempo para reaccionar, el mounstro lo agarra, saltando al vacio, rompiendo la ventana, y todo a su paso. Todas las dem¨¢s emociones se quedan viendo, acerc¨¢ndose r¨¢pidamente a la ventana rota. Todos observaron hacia abajo desde el borde de la ventana rota como estos ca¨ªan, y su sonido se perdia en el vacio, aunque el cuartel solo se ve consumido en un impactante silencio por unos momentos. Varias cosas estaban pasando en unos pocos segundos. Muchos gritaron, corrieron, se alteraron, lloraron, pero todo con un mismo fin, el cual no era buscar una solucion. Inconsientes a la palabra, respaldaron su teoria con un fuerte argumento: "La actitud de Riley, hizo que esa cosa surgiera". Aunque les doliera en el alma, tuvieron que aceptar la cruda realidad, siendo un muy alto costo por el cual Riley no hab¨ªa conseguido nada, ni demostrar, ni aprender, ni mejorar... Solo Odiar. Era lo mas sensato, ten¨ªan que sacar pecho y admitir de que Riley es la culpable de su propia desgracia, y todos tendr¨ªan que pagar el fat¨ªdico precio por el error de que su "ni?a inocente", hab¨ªa cometido. ---Est¨¢n seguros de que Kettei podr¨¢ con esa cosa?!.---pregunt¨® Stolz, quien no pod¨ªa hablar sin titubear, por su labio inferior temblando. Alegria no pod¨ªa decir ni una sola palabra, se qued¨® arrodillada, con la mirada vacia. Tristeza le pregunt¨® sobre lo que deb¨ªan hacer, pero ella, quien en ningun momento quit¨® la mirada del aterrador sitio, donde Kettei hab¨ªa dado su ultimo grito, no pudo soltar al aire mas que un desolado: No se. ----Esperemos que est¨¦n bien¡­ por el bien de nosotros, y de Riley.---rez¨® Temor, juntando las manos. En plena ca¨ªda libre, ambos individuos se precipitaban hacia el abismo. La figura flam¨ªgera permanec¨ªa aferrada a Kettei, sin intenci¨®n de soltarlo. Sin embargo, tras un grito desgarrador, aquella entidad dej¨® un breve espacio, que Kettei aprovech¨® con precisi¨®n para liberarse de su agarre. Con un movimiento r¨¢pido, lanz¨® un golpe certero que empuj¨® a la figura a¨²n m¨¢s profundo. Kettei, utilizando sus espadas, se aferr¨® a la pared intentando frenar su descenso. Sin embargo, el filo de estas se desgastaba r¨¢pidamente al raspar contra el material s¨®lido, pero lograba cumplir su prop¨®sito: reducir la velocidad de su ca¨ªda. A pesar de sus esfuerzos, el guerrero no pudo evitar chocar contra un enorme bloque de cemento antes de impactar con fuerza en el suelo del lugar, finalizando una caida que parecia ser eterna. Con un esfuerzo tit¨¢nico, levant¨® la mirada. Con una ligera distorsi¨®n dificultando su vista, sus ojos lograron enfocarse en la figura flam¨ªgera a lo lejos, situada en el fondo del Sistema de Creencias, el lugar donde ambos hab¨ªan ca¨ªdo. Aunque a diferencia de Kettei, la criatura parec¨ªa casi intacta.De manera instintiva y a pesar de su estado cr¨ªtico, Kettei logr¨® ponerse de pie. Su cuerpo tambaleaba, pero su determinaci¨®n permanec¨ªa firme. -----Que...eres?...---le pregunt¨®, se tom¨® una peque?a pausa entre palabras, pero la figura no respondi¨®, manteniendo su mirada fija en el. -----Oh, supongo que fue muy tarde para mi...----intuy¨®, abriendo sus ojos. -----Muy bien...---suspir¨® bajando los hombros.-----Que sobreviva el mas fuerte.----concluy¨®, vi¨¦ndolo fijamente a los ojos, adoptando su postura de combate. La cual igualar¨ªa Nikushimi, y aun con dolores en el cuerpo, no iba a dejar que ese mounstro tocara a las personas que alguna vez el jur¨® proteger, aunque ellos no lo sepan, aun. Capitulo 19: "NIKUSHIMI" Cap¨ªtulo 19: "NIKUSHIMI" Ante la inmensa figura, no har¨ªa m¨¢s que comenzar a caminar en c¨ªrculos, mientras no despegaba la mirada de aquella cosa. As¨ª mismo, lo har¨ªa tambi¨¦n el monstruo, siendo quien repetir¨ªa los movimientos del guerrero. Al aumentar la velocidad, sus extremidades comenzaban a despegarse m¨¢s r¨¢pido del piso, y el c¨ªrculo que formaban con los pasos que daban se iba cerrando, hasta que estuvieran cara a cara. De ah¨ª la batalla comenzar¨ªa al fin, siendo el monstruo quien lo atacar¨ªa primero, utilizando las mismas garras con las cuales puso a sus amigos en su contra, atac¨¢ndolo con gran ferocidad. A pesar de ser una figura de gran tama?o, su velocidad no era menor, siendo la incertidumbre su gran factor, saltando como mono en todo el escenario y atacando en los momentos menos esperados. No fue hasta que Kettei logr¨® predecir su siguiente paso, haci¨¦ndolo tropezar con el gancho con cuerda que hab¨ªa creado, atando ambas piernas y encrucij¨¢ndolas. M¨¢s ser¨ªa ¨²til; el monstruo ceder¨ªa y caer¨ªa a las aguas poco profundas. Estupendo, ya lo ten¨ªa controlado, o eso pensaba. Apenas cay¨®, se levant¨® y camin¨® un par de metros, solo para saltar y del suelo arrojarle un enorme trozo de escombro embuido en brasa ardiente. Hab¨ªa intuido un ataque, pero ?cu¨¢l? Su enemigo ten¨ªa el don de la impredecibilidad. Aun as¨ª, lograr¨ªa colocar frente a su cara sus espadas, y aunque el da?o de las piedras que casi se incrustaron en su piel fuera doloroso, fue suficiente esfuerzo y defensa como para no matarlo. Tras recomponerse, notar¨ªa que su sangre subir¨ªa de temperatura a punto de ebullici¨®n, as¨ª como la respiraci¨®n se le pesaba; sin embargo, volver¨ªa a atacar, pero no se acercar¨ªa. As¨ª fue, estirando una pierna y flexionando la otra, apuntando sus espadas a la cabeza de la bestia. No obstante, la gran aceleraci¨®n no fue suficiente para batir su gran reacci¨®n, atrapando la uni¨®n de ambas espadas y arrojando al guerrero lejos con ellas. Un gran esfuerzo, desperdiciado, tiempo perdido por haber perfeccionado una t¨¦cnica, solo para darse cuenta de que tendr¨ªa que usar algo m¨¢s para vencerlo. Chocando contra un pilar, ¨¦l quedar¨ªa apenas divisando con una vista borrosa al engendro que se estaba acercando; vi¨¦ndolo fijamente a los ojos, observar¨ªa a Riley en ellos. ?Ya se hab¨ªa vuelto loco? ?O el golpe fue muy fuerte como para hacerlo alucinar? No... Ninguna de esas era la respuesta. En los ojos de Riley se ver¨ªa por momentos la misma llama con la que era tan caracter¨ªstica aquella flameante abominaci¨®n, llamada Nikushimi. Caminando ya hacia la salida, sin siquiera darse la vuelta para ver a nadie, ni mucho menos querer estar con alguien en ese momento. Era clara la sonrisa que no se pod¨ªa ver de espaldas, pero que s¨ª de frente; se marcaba de oreja a oreja y denotaba algo m¨¢s que una simple satisfacci¨®n, y aquella persona que aguardaba en las gradas para una posible consideraci¨®n lo tendr¨ªa en cuenta. -----Q-Que...cosa...s-si me voy a... enfrentar a-a ella...t-tendr¨ªa que tener cuidado... ----se susurr¨® a s¨ª mismo el muchacho, quien cuando se levant¨® dejar¨ªa ver una f¨¦rula que cubr¨ªa toda su rodilla izquierda, caminando hacia la salida con un ligero cojear, que era poco perceptible al ojo humano. Un fuerte sonido de una puerta cerr¨¢ndose se escuch¨® en todo el campo de concentraci¨®n; el eco llam¨® la atenci¨®n de todos, quienes por un momento descuidaron la atenci¨®n de la jugadora herida. Con el ce?o fruncido y a pisoteos, la entrenadora se iba acercando hasta la puerta, solo para ser detenida por alguien m¨¢s. Al principio intent¨® apartarlo de su camino, aunque unas palabras tendr¨ªan que hacer el intento de cambiarla de opini¨®n. -----No tengo nada contra usted, pero es conmigo con quien necesita hablar. ----le explic¨®, con una voz suave y sin titubeos, mientras se colocaba en frente de la puerta. -----Gr... Bien. ?Solo no vayas a empeorarlo! ----advirti¨®, apunt¨¢ndolo con el dedo. El muchacho se volte¨® en direcci¨®n a la puerta y divis¨® a lo lejos c¨®mo ella se alejaba por la vereda de la calle. Tras una corta carrera, logr¨® alcanzarla, aunque apenas se dio cuenta de qui¨¦n se trataba. Su actitud cambi¨® abruptamente a la misma que quiso mantener en su presencia. Apenas lo salud¨® bien, recordando su nombre con suerte. Este no tard¨® en hacerle saber su error dentro de la pista. Riley detuvo su paso en seco, mientras empezaba a apretar los pu?os dentro de los bolsillos de su poler¨®n. -----Ahora t¨² est¨¢s contra m¨ª, ?no es as¨ª? ----le pregunt¨®, y aunque su tono parec¨ªa tranquilo, no era m¨¢s que una fachada. -----Riley, v¨ª lo que pas¨® all¨¢ dentro, no s¨¦ qu¨¦ intentas demostrarles, y si estoy contigo, el potencial que tienes es excepcional, pero no tienes por qu¨¦ usar estos m¨¦todos...menos contra tus compa?eras. ----le exclam¨® con voz firme, esperando alg¨²n cambio, pero sin embargo, este no llegar¨ªa, por no decir nunca. -----Entonces, ?me vas a explicar por qu¨¦ est¨¢s de su lado?! ----preguntaba, siendo su voz cada vez m¨¢s chillona, y aunque le costaban las palabras, ten¨ªa que decirle la verdad sobre lo que se convirti¨®. ----Por Porque son las ¨²nicas que s¨ª tienen sentido com¨²n, mientras t¨² perdiste el control intentando demostrar algo que no das pista alguna de lo que es, pero estoy seguro de que debe ser algo in¨²til y absurdo, como cada cosa que haces, y no intentas ser mejor persona. En cambio, intuyo que quieres impresionar a alguien con tu individualidad, pero te est¨¢s perdiendo en el proceso. Aunque las palabras le golpearon peor que cualquier da?o f¨ªsico, solo gru?¨® y comenz¨® a pisotear el suelo, alej¨¢ndose m¨¢s de ¨¦l. A medida que se alejaba, adem¨¢s de las l¨¢grimas que se secaba mientras manten¨ªa su actitud, en sus ojos se pod¨ªa observar un reflejo, im¨¢genes de todo lo que hizo, que la llevaron a una clara conclusi¨®n.Did you know this text is from a different site? Read the official version to support the creator. El fuego que antes se percib¨ªa en su mirada se apagaba con el agua de sus l¨¢grimas que iban saliendo y que limpiaba justo cuando sal¨ªan. Este fuego provocar¨ªa que, mientras ocurr¨ªa la batalla interna, aquella figura que sobresal¨ªa por su brasa ardiente se apagara de forma gradual, durante unos minutos. Kettei alzar¨ªa la mirada al o¨ªr al mounstro torcerse de dolor mientras se desvanec¨ªa gradualmente. Inmediatamente se alz¨® y, con una patada, baj¨® la cabeza del espectro hasta que lleg¨® a su mano, para clavarla con fuerza en uno de sus ojos y uno de sus brazos, recort¨¢ndolo como si fuera una hoja de cart¨®n. El brazo se desintegrar¨ªa tan pronto como cay¨® al suelo, transform¨¢ndose en cenizas que volaban y se dispersaban entre el aire. Mientras tanto, en el cuartel general se notaron los cambios. La roca dura como el diamante y ardiente como la lava cubr¨ªa toda la superficie de la consola, haciendo imposible su uso y, con ello, cualquier intento de tomar el control. Una gran l¨¢stima era el hecho de que solo pod¨ªan observar c¨®mo la persona que por tantos a?os hab¨ªan cuidado se corromp¨ªa paulatinamente, sin que ellos pudieran hacer algo al respecto. El dolor atenuaba en la mayor¨ªa, quienes a¨²n no pod¨ªan procesar todo el cautiverio que estaba ocurriendo en tan poco tiempo. Todav¨ªa era extra?o todo este suceso; esa abominaci¨®n que se hab¨ªa formado dentro de la consola hab¨ªa absorbido a un par de compa?eros, y ahora estaba peleando con Kettei. Rezaban para que la muerte no fuera el destino del guerrero, el cual ten¨ªa en sus hombros el peso de la fe de esas personas que jur¨® proteger. Este ¨²ltimo, un hormigueo sent¨ªa en su cabeza; una se?al de peligro apareci¨® en su mirada como una letra japonesa marcada en colores rojos y negros. En ese momento, el demonio impact¨® el suelo, fractur¨¢ndolo y mandando a volar unos metros al espadachin, que amortiguar¨ªa la ca¨ªda con el escudo en su mano. ----No es normal¡­ ¡ª----se murmuraba a s¨ª mismo, adoptando una posici¨®n m¨¢s agachada a la previamente ajustada. El engendro ten¨ªa su mano en el mu?¨®n del brazo que hab¨ªa perdido, y de ah¨ª mismo unas llamas empezaron a salir de ¨¦l. Despu¨¦s de unos instantes, las llamas hab¨ªan sustituido completamente su brazo, y no solo eso, sino que lo hab¨ªan convertido en un arma vol¨¢til. Tras volver a recuperar el equilibrio, observar¨ªa de frente la anomal¨ªa que estaba ocurriendo frente a sus ojos. El aspecto del monstruo estaba cambiando, y no solo fue su brazo; tambi¨¦n fue su pelaje, el cual se redujo a solo un mo?o en el pelo. Al guerrero se le cort¨® la respiraci¨®n por unos instantes, puesto que vio una figura conocida en semejante oponente. Exclam¨® en voz baja un nombre peculiar. Sus brazos comenzaron a tiritar, comportamiento extra?o en el, sent¨ªa algo que hace mucho tiempo no sent¨ªa, y... no era felicidad. Unas risas se escucharon debiles y graves, proven¨ªan del mounstro que con una sonrisa, observaba detenidamente cualquier posible movimiento de su rival, aunque este solo yace parado frente a el. Sin tiempo para reaccionar, este se abalanz¨® sobre el, siendo evitado a duras penas. Los pasos se Kettei comenzaron a pesar, asi como sus movimientos, los cuales eran mas lentos, mientras su duda crecia, evitaba atacar al ente, el cual ten¨ªa el aspecto de alguien familiar. -----Pero que me est¨¢ pasando?! ---pensaba, en la posible opcion de que pod¨ªa estar siendo manipulado a traves de una magia especial, o quiz¨¢ solo se negaba a atacarlo. El mounstro se abalanzaria sobre el y lograr¨ªa agarrarlo, estamp¨¢ndolo como un mu?eco hacia el piso, varias veces, por poco y no separa su torso de sus piernas. Lo lanzar¨ªa con fuerza hacia el pilar, mientras alzaba al aire el brazo izquierdo, el cual emitia un brillo que se hac¨ªa cada vez mas potente y brillante con el pasar de los segundos, siendo con este el cual destruye toda creencia de la joven a su paso. El cuerpo del guerrero se paraliz¨® por segundos, y aunque luchaba por moverse del inminente ataque, su cuerpo no respond¨ªa y solo tiritaba ante cualquier intento. El entre flam¨ªgero golpe¨® el suelo creando una onda que desbordaba fuego en linea recta en direccion a Kettei, quien solo pod¨ªa observar como el ataque se iba acercando a el. Con fuerzas que aun se desconoce de donde se originaron, pudo despegar las rodillas del suelo, y moverse ligeros centimetros a la derecha, y aunque insistia en ir mas rapido, la fatiga y exceso de cansancio le hab¨ªan pasado la cuenta. Un gran silencio se escuch¨®, aunque era interrumpido por breves momentos por el sonido de un veloz tajo, que cortaba simple papel. Un dolor inmenso creci¨® en el, y observaba como la mayoria de su cuerpo pudo salvarse del ataque, pero su brazo izquierdo no tendr¨ªa la misma suerte, siendo cortado con gran facilidad, como el ya lo hab¨ªa hecho, siendo el mounstro quien lo considerar¨ªa como una venganza por lo que le hizo, provocando que el sufriera el mismo destino que el, solo con la diferencia de que el no era tan resistente fisicamente, ni inmune a la muerte. El guerrero, que su mirada parecia haberse desvanecido en la oscuridad, cay¨® sobre sus rodillas, mientras por instinto, su brazo derecho agarraba su mu?on izquierdo, mientras la sangre brotaba por doquier, manchando el suelo que estaban pisando. Tras recuperar su forma mas peque?a y controlada, lo que era una criatura horrible y espeluznante, no era mas que una figura humana imbuida en fuego. Este se acerc¨® a Kettei, mientras este apenas contaba con las fuerzas para susurrar unas palabras. ----M-Maldito... C-Cobarde...----musitaba, observando el vacio, mientras sus ojos, los cuales antes gozaban de un color amarillo claro en ellos, ahora hab¨ªa desaparecido, y convertido en total oscuridad. Con una ultima risa el espectro se alej¨®, tomando el ascensor por el cual ascender¨ªa hasta donde las emociones pensaban, saldr¨ªa Kettei victorioso, pero no podr¨ªan estar mas alejados de la realidad. Sin mas fuerzas para vivir, su cuerpo se desplom¨® boca abajo, mientras aun manten¨ªa los ojos abiertos, y la sangre aun sal¨ªa de su brazo, aunque con menos intensidad. Su boca di¨® un ultimo suspiro en su lecho de muerte, y un fuerte sonido ser¨ªa el fin de todo.... Su palpitar. Su corazon se detuvo en cuanto exhal¨®, y pidi¨® perdon a todos, por no haber podido evitar el fat¨ªdico destino que ahora les esperar¨¢ a todos. O eso Nikushimi era lo que quer¨ªa que ellos pensaran. Capitulo 20: "Resurrecciè´¸n" Cap¨ªtulo 22: "Resurrecci¨®n" Pasaron solo unos minutos para que un cami¨®n en movimiento cargue con ellos, en un saco de malla, donde todos apenas pod¨ªan entrar y estar ligeramente c¨®modos. Aunque, en los pasillos se pod¨ªan escuchar gritos de desesperaci¨®n, de quienes? Se preguntaban, aunque el efecto del somnifero al cual fueron sometidos aun no terminara, pod¨ªan escuchar los gritos de tortura del exterior. Para ellos, parec¨ªa el infierno mismo. Una cruel residencia era el destino que les aguardaba, y en el que un oscuro lugar les esperaba con ansias. Una fuerza que se desconoce de quien provino, empujar¨ªa fuertemente el saco hasta el fondo de la oscura y solemne habitacion. El golpe los despertar¨ªa a todos, solo para ni siquiera poder verles las caras los unos a los otros. El p¨¢nico no tard¨® en cundirse, Ansiedad corri¨® por todos lados. Tras caerse y calmar su corazon que estaba apunto de salirse del pecho, recurri¨® a la linterna, solo para no poder mostrar mas que el saco de malla en el que estaban atrapados. Que lugar era ese? Oscuro, posiblemente lleno de espectros aterradores, o aun peor, un idiota traumado por una pelea que ocurri¨® hace cinco a?os, pero que aun no supera por ser un idiota incompetente e inmaduro? Todo esto era igual de posible. Tras pasar unos agonizantes minutos sin poder saber que les esperaba, una voz reson¨® en el lugar, siendo poco reconocible, puesto que era mas madura y grave. ----Yo os ayudare a alcanzar vuestra libertad...----les prometi¨® la magna figura masculina. Al escuchar y recordar la voz, alguien se acerc¨® lo mas que pudo para asegurarse de que sus oidos no le ment¨ªan, y era quien cre¨ªa ser. En efecto, aquel que hace 3 a?os les ayud¨® a escapar de guardias, estaba ah¨ª de nuevo, pero aunque no pod¨ªa notarse bien, le hab¨ªa crecido una imponente barba, y su cabellera se hab¨ªa vuelto mas oscura, as¨ª como su expresion se hab¨ªa endurecido, y no parec¨ªa ser mas un personaje unidimensional con un proposito predecible y aburrido, esta vez, Lance Slashblade, parec¨ªa ser alguien diferente. ----Cada vez me canso mas de ver a este tipo... Y dinos Lance, por que estas aqui de nuevo?.---solt¨® con desd¨¦n Alegria, bajando los hombros al verlo a trav¨¦s del saco. Tristeza le dio la raz¨®n.----Si, es cierto. Como regresaste aqui, si escapaste hace 3 a?os? Lance empez¨® a posar dram¨¢ticamente mientras respond¨ªa la pregunta. ----Es un recuerdo de mi oscuro pasado... Riley descubri¨® que el juego de peleas en el que estoy incluido, recib¨ªo una actualizacion. Riley, quien a?oraba jugar conmigo de nuevo, escogi¨® de nuevo mi personaje, pero seguia teniendo ese debil ataque, al igual que hace 3 a?os. Tuve mi momento de gloria, pero ese momento no dur¨® mucho, y rapidamente volv¨ª a ser olvidado, y me volvieron a capturar estos plebeyos. Desagrado no tard¨® en mostrarle su apoyo, acerc¨¢ndose mas a el a trav¨¦s del saco. ---No dejes que ellos te desmeriten, tu sigues siendo igual de genial que hace 3 a?os!. ----Pero sigo con esta maldici¨®n! Y no hay nada que pueda curar eso¡­---respondi¨®. Mientras esta conversaci¨®n surg¨ªa, las dem¨¢s emociones se quer¨ªan arrancar los o¨ªdos para no escuchar mas la conversaci¨®n. Y con toda la intenci¨®n de ofender, Tristeza los detiene. ----No quiero interrumpir su ¡°momento rom¨¢ntico¡±, pero necesitamos salir de aqu¨ª!! Alegria no pudo aguantar la tentaci¨®n, y pregunt¨®.---Lance, es cierto que te peleaste con un tal ¡°Kettei¡±, hace tiempo? Lance retrocedi¨® al escuchar el nombre, mientras sus manos se apretaban, y sus diente rechinaban sin control. ---Ni... te atrevas a mencionar ese nombre de nuevo!!... No quiero recordarlo... Solo puedo deciros que el me convirti¨® en lo que soy ahora!... Al ponerse de rodillas, concluye.--- Una basura... Desagrado demostr¨® su ¡°afecto¡± hacia el, apoy¨¢ndolo. ----No digas eso!! Cualquiera puede decirlo! Pero nadie te puede quitar el hecho de que aun sigues siendo un h¨¦roe legendario! ---Enserio piensas eso?---pregunt¨® con una leve sonrisa. ---Supongo que aun eres la ¨²nica persona que conf¨ªa en m¨ª como un verdadero h¨¦roe... No sabes cu¨¢nto te lo agradezco...----agreg¨®. Mientras Lance empez¨® a lanzarle todos los agradecimientos y cumplidos que ten¨ªa bajo su manga, Alegria se acerc¨® lentamente hacia Desagrado.Reading on Amazon or a pirate site? This novel is from Royal Road. Support the author by reading it there. Pero que estas haciendo? se supone que debes apoyar a Kettei.----exclam¨®, susurrando. Desagrado fingi¨® una sonrisa, mientras segu¨ªa viendo a Lance como le agradec¨ªa.--- Lo hago para que nos saque de aqui! Lance retrocede un par de pasos, y con una voz firme dice.---Por vuestra muestra de agradecimiento, os voy a liberar de su castigo!! Lance ataca al saco con su ataque especial, el cual es¡­hacerse bolita. Cuando golpea mas de 3 veces el saco, en vano, la paciencia de todos se acaba, reclam¨¢ndose el por que no usa su espada, a lo que Lance acepta, cortando la parte superior del saco de un movimiento feroz. La mente de Riley se corromp¨ªa lentamente por estas llamas que parec¨ªan ser mas que simple fuego, y que representaba algo mas. Kettei, quien en su mirada se pod¨ªa ver un negro absoluto, observaba el vac¨ªo mismo, como si de una vision se tratase. Pasaron varios segundos hasta que un brillo emerger¨ªa de su espalda, y comenzara a lentantarlo, aunque de manera inconsciente. Esta luz se hac¨ªa cada vez mas fuerte e intensa, reflejando una cruz dorada brillante que desapareci¨® en cuanto la postura de Kettei pudo concretarse. Lo mismo es con el aura de sus espadas, las cuales volv¨ªan a revitalizarse, llen¨¢ndose de la misma luz que el guerrero emit¨ªa de su espalda. ----Q-Que pas¨®? ¡ªse pregunt¨®, con una voz d¨¦bil, pero que crec¨ªa exponencialmente, al igual que su fuerza f¨ªsica y mental. Apenas levant¨® la mirada, pudo observar en tan poco tiempo, el desastre en el que se convirti¨®, donde previamente hab¨ªa peleado con aquel monstruo. Las llamas cubr¨ªan gran parte del espacio, quemando todos los hilos que estaban presentes, los cuales representaban las creencias de la joven. Recordando el dolor, cay¨® sobre las rodillas, e intent¨® apoyar un brazo en el suelo, pero caer¨ªa ante la ausencia de este. Sin embargo, al observar el mu?¨®n, el cual destacaba por su cicatrizado con un dolor dorado exponiendose, mantuvo la serenidad y solo mir¨® al techo del lugar, mientras las pupilas de sus ojos tiritaban. -----Esa cosa no era normal... ¡ªintuy¨®, aunque no deb¨ªa quedarse ah¨ª; deb¨ªa asegurar la vitalidad de sus amigos. Aunque con dificultad, pudo recomponer su postura, y a pesar de que cojeaba al caminar, asi como se agarraba el mu?on, pudo llegar hasta el ascensor donde quiz¨¢ podr¨ªa haber un milagro, y sus amigos se encontraran all¨ª, con vida. Mientras sub¨ªa, en su cabeza se repetian todos los eventos sucedidos como flashbacks espont¨¢neos que atenuaban en su mente, mientras rezaba para que ellos estuvieran bien. Apenas pudo reconocer que ante sus ojos estaba el mismo lugar, puesto que el desastre era notorio, varias recuerdos yac¨ªan tirados en el suelo, mientras perd¨ªan su color lentamente. Por momentos, un leve fuego empez¨® a arder en el, y que estall¨® al golpear la consola con el brazo y fuerza que le quedaban, sin embargo esta ceder¨ªa pocos segundos despues, finalizando el efecto con unas respiraciones agitadas. Por el ruido, una figura conocida sali¨® entre las sombras, adem¨¢s de eso, cargaba unos recuerdos de color dorado, pero al ver a Kettei en la sala, los alej¨® r¨¢pidamente, y se acerc¨® a el. Su rostro no era el mismo, no parec¨ªa ser quien era antes, sin embargo pudo encontrar alivio al ver a uno de sus compa?eros vivo. Aun as¨ª, Kettei con una voz m¨¢s lenta y grave de lo normal, le preguntar¨ªa el paradero de los dem¨¢s al notar su ausencia en el lugar. Pasaron unos segundos hasta que Stolz recordar¨ªa todo el ataque que no pudo evitar, y solo pudo observar como cada uno de sus amigos iba siendo atrapado y secuestrado, uno por uno. De pronto, unas peque?as lagrimas comenzaron a asomarse, aunque ni poco ni nada hac¨ªan efecto en Kettei, aunque a pesar de mantener su expresi¨®n, as¨ª como sus creencias y opiniones, la actitud de la mujer hab¨ªa cambiado en pocos segundos. Quiz¨¢s, fuese por el impacto del momento, pero no parec¨ªa ser la misma de antes, parec¨ªa haber encontrado un poco de humanidad tras varias capas de orgullo. Hilarante, era un cambio muy abrupto, y eso cre¨ªa Kettei, sin embargo por momentos su ce?o se relaj¨®, aunque fuese por unos segundos. -----Debi¨® ser horrible no poder haber hecho nada para evitarlo. ----admiti¨®, siendo su voz la que hallar¨ªa una ligera tranquilidad tras ser tan ronca. Estas palabras cautivar¨ªan a la mujer, quien logr¨® asentir mientras se aclaraba las l¨¢grimas. Ella no pose¨ªa ninguna clase de arma similar an ¨¦l, no ten¨ªa la capacidad de defenderse y menos pod¨ªa defenderlos a ellos. El ente presentaba una risa terror¨ªfica, junto con una apariencia flam¨ªgera que parec¨ªa haber emergido de sus pesadillas m¨¢s tenebrosas, era lo que indicaba sollozando. Kettei intent¨® colocar su mano restante en su hombro, pero antes de hacerlo se rehus¨®, solo para darse la vuelta y observar el deplorable estado de la consola, la cual no pod¨ªa encontrar la manera de que otra emoci¨®n tomara el control; hasta incluso para ¨¦l la piedra que recubr¨ªa la consola, as¨ª como el magma, eran impenetrables. ------Por suerte, tu eres el ¨²nico que me entiende... Y lo ¨²nico que me queda ahora. ----dandose la vuelta se expres¨® as¨ª, observando de espaldas a Kettei, acerc¨¢ndose a el y abraz¨¢ndolo, despu¨¦s de que nadie lo hiciera hace mucho tiempo, aunque al notar un espacio en la zona izquierda del cuerpo de Kettei, se alej¨® de ¨¦l, y le pidi¨® de inmediato una explicaci¨®n a lo que ella cre¨ªa. A lo que este, a pesar de ser rega?adientes, se voltear¨ªa lentamente, solo para revelar lo que ella sospechaba. La imagen fue cruda, su imaginaci¨®n no le ment¨ªa, y era exactamente lo que hab¨ªa pensado. Ella nunca hab¨ªa visto algo tan horrible, pero era verdad lo que sus ojos le indicaban. Por puro instinto, se fue corriendo de la habitaci¨®n mientras se tapaba la boca, aunque no pod¨ªa apartar la mirada de aquella cosa aterradora. Sin un destino fijo, desapareci¨® como apareci¨®, entre las sombras. Ahora estaba solo de nuevo, entre todo el caos que no solo estaba ocurriendo en el exterior, sino tambien en el interior. Los dolores de cabeza y recuerdos comenzaron a hacerse presentes, siendo una molestia mas grave de lo habitual, siendo el quien tampoco pudo defenderlos del destino que les aguardaba, y como consecuencia de su rotundo fracaso, hab¨ªa perdido el brazo. Se preguntaba a si mismo si esto era el fin, y si no hab¨ªa mas esperanza en este mundo, aunque hab¨ªa algo de lo que si estaba claro: Ellos lo necesitaban mas que nunca. Capitulo 21: "Chispas de Esperanza" Kettei se qued¨® totalmente quieto al ver a Stolz irse r¨¢pidamente, quiz¨¢ demasiado, tanto que lo hizo dudar de nuevoAl acercarse a la pantalla, y ver a Riley caminando, piensa sobre lo que les pudo haber pasado a las dem¨¢s emociones, y donde podr¨ªan estar. -----Que les habr¨¢ hecho ese mounstro?!----exclam¨®, golpeando fuertemente la consola con su pu?o, rompiendo un poco la solida piedra que cubr¨ªa la consola. ----No puede ser... todo esto es mi culpa, si hubiera derrotado a esa cosa horroible antes, quiz¨¢ nada de esto hubiese pasado. ----replic¨®, rechinando los dientes. ----Ademas, Furia y Envidia siguen siendo esa cosa horripilante... Pero no se como hacerlo... Si acabo con ese mounstro, acaso acabar¨¦ con ellos tambi¨¦n? Ante la duda, vuelve a golpear la consola. ----No! Ellos me necesitan! Tengo que salvarlos!.----grit¨®, alzando su ¨²nico pu?o. Al ver su mu?on, se reprime un poco. ---Pero como lo har¨¦ sin un brazo?... supongo que tendr¨¦ que hacerme un brazo nuevo por mi cuenta... Al comenzar una larga b¨²squeda de materiales, que se encontraban por todo el cuartel, en una habitacion encuentra una mesa junto con una silla, se sienta en esta, rodeado de pedazos de madera, clavos y herramientas simples., Tras unos minutos de intenso trabajo, se incorpora, observando la protesis, y procede a conectarla a su mu?on, encajando a la perfecci¨®n. ----Aqu¨ª est¨¢¡­Al fin.----dijo, observando con atenci¨®n la protesis. ---Pero¡­siento que podr¨ªa aprovechar mejor su uso, adem¨¢s, le falta algo. Mientras segu¨ªa explorando el lugar, su mirada se detiene en una palanca oculta detr¨¢s de la cama de Furia. Sin pensarlo dos veces, tira de la palanca, revelando un arsenal escondido. Al principio, su rostro se ilumina por la sorpresa, pero su emoci¨®n r¨¢pidamente se convierte en decepci¨®n al ver que la mayor¨ªa de las "armas" son juguetes. ----?Vaya! Por un momento, me sorprend¨ª por la cantidad de armas aqu¨ª... pero casi todas son de juguete!. Qu¨¦ ¨²til...----refut¨®, bajando los hombros. Su mirada pasa por el arsenal hasta que, entre todos los juguetes, un objeto llama su atenci¨®n: un gancho met¨¢lico y una cuerda de dudosa resistencia. Su rostro cambia de inmediato, pasando de la decepci¨®n a la emoci¨®n al darse cuenta de su potencial. ----La verdad, no pens¨¦ que encontrar¨ªa algo ¨²til aqu¨ª. Qu¨¦ sorpresa... Quiz¨¢ s¨ª pueda hacer algo con esto. El empez¨® a trabajar r¨¢pidamente, conectando el gancho a su pr¨®tesis de madera, ajustando la cuerda para que funcione como una herramienta multiuso. ---Qu¨¦ cosa!---exclam¨®. En otra parte del cuartel se empieza a escuchar una voz distorsionada a la lejania, como si fuera un walkie talkie da?ado, al se dirige hacia el sonido, y sin perder tiempo, lo agarra. ---Este walkie talkie est¨¢ para el olvido...Pero quiza me sirva... Antes de comenzar a hablar, una voz se empez¨® a escuchar a trav¨¦s de este, pero la calidad del audio no era la mejor. ----Hol... a?? Hay alg---uien?..... soy.....----Esas eran las palabras que se escuchaban, con mucha suerte y casualidad. La respuesta de Kettei se vi¨® reflejada en un tono mas oscuro y grave. La conversaci¨®n sigui¨® por un rato, sin entender quien era el otro. Despues de un rato de intercambios de respuestas err¨¢ticas, una voz result¨® ser conectada, y ser reconocida. ----Alegria?!! Eres tu?!!----exclam¨®, el grito se escuch¨® en todo el cuartel. Por la emoci¨®n, casi deja caer el walkie talkie. ----Kettei??!! C-Como sigues vivo?!.---la emoci¨®n de ambos por escuchar al otro con vida fue atenuante, las dem¨¢s emociones que segu¨ªan encerradas en la oscuridad de la b¨®veda, se acercaron a hablar con Kettei. ---Yo se que tienen muchas preguntas, pero necesito saber donde estan y si estan bien!!.---indic¨®. ---Si!, lo estamos. Ademas, no estamos solos. Estamos con Lance!.---dijo, su felicidad no pudo se traspasada a Kettei, quien se qued¨® congelado al escuchar el nombre de Lance. ----El?...Entonces no necesito saber mas¡­ se donde est¨¢ el.... perfectamente. ----sentenci¨®, alejando el Wlakie Talkie de su oreja. ----Oye espera! No sabes como--- Su palabra fue cortada antes de que pudiera terminar Kettei dej¨® caer el walkie talkie al suelo, y lo rompi¨® sin dudar con su arma: Ketsui No Sojin. Alegria intentaba gritar a trav¨¦s del walkie talkie, sin ¨¦xito. Lance les pregunta con quien estaban hablando, pero le explican que es otra persona. Lance no les cree, y sospecha que le estan mintiendo, cosa que ellos intentan negar, pero que con mucha insistencia, le dicen que se trataba del mismo Kettei. ----Que?! El?!----pregunt¨® Lance, de manera precipitada. ----C-Como lo conocen?!-----agreg¨®, abriendo mucho los ojos. Le intentan explicar que es ahora es parte de Riley, como una nueva emoci¨®n que surgi¨® dentro de ella. Pero Lance no les cree ni un poco, creyendo en la "absurda" teor¨ªa de que es un impostor. En el cuartel general, se escucha un ruido dentro de una sabana, como si fueran risas. Kettei se fija y hay un bulto enorme dentro de una sabana. Este se acerca lentamente, con Ketsui No Sojin en su mano, y cuando levanta suavemente la sabana, se encuentra con un personaje especial. Ambos gritan a la vez, ech¨¢ndose hacia atr¨¢s.Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on the original website. ---Uff!! Eres tu! Pens¨¦ que era ese mounstro de nuevo!.---dijo la voz. ---Temor! Que... espera, como sigues aqui?! Como esa cosa no te atrap¨®?!----cuestion¨®, abriendo bien los ojos. ---Oh, bueno, es que.... tengo mis trucos. Oye, que tienes en el brazo izquierdo?.---pregunt¨®. La respuesta de Kettei fue simple: No importa. A Temor no pareci¨® gustarle la respuesta, quien lo vi¨® como un intento de evitarlo. Pero la insistencia de algo, o una situaci¨®n por parte de Kettei fue clara. ----Necesito que me acompa?es a La Boveda De Los Secretos, ahora!.---impuso. Temor no dud¨® ni un segundo, y cruz¨® los brazos. ----Ni loco!! No volver¨¦ jamas a ese lugar, tengo muy malos recuerdos de el! Hay cosas horripilantes ahi dentro!.---tartamude¨®. ---Y eso es justo lo que necesito! Tu ya has estado ahi! debes saber como llegar hasta alla!. Admiti¨®. Temor sigui¨® neg¨¢ndose. Kettei intent¨® explicarle sobre lo que le podr¨ªa estar pasando a las dem¨¢s emociones, pero este no mostr¨® ninguna muestra de importancia. Excepto al mencionar a Ansiedad, que es cuando este salta de la cama, cambiando su actitud abruptamente. ----Si es por salvar a Ansiedad, te lo dir¨¦!.---exclam¨®. Este cambio repentino lo asust¨® un poco, pero solt¨® una risa con el cambio de parecer al mencionar un simple nombre. ----Me sorprende que hayas reaccionado as¨ª solo con decir el nombre de Ansiedad!, me pregunto por que ser¨¢?.----dijo a si mismo, soltando una leve carcajada en sentido sarcastico. Temor rapidamente le neg¨® la afirmaci¨®n, e intent¨® explicarle que se hab¨ªa confundido, pero la suposici¨®n de Kettei se le qued¨® en la cabeza, sin importar lo que el le dijera. Ante la inistencia, Temor continu¨® explicandole por donde debe ir. ----Ese lugar queda pasando la galeria de los recuerdos a largo plazo. Veras como una estructura parecida a un banco, ahi es donde deber entrar!---dijo, haciendo un mapa mental. Kettei la agradece por su ayuda, pero le cuestiona su rechazo a acompa?arlo, a lo que el le explica que no quiere arriesgar su vida por algo tan est¨²pido. No fue hasta que Kettei le record¨® haber visto unos dibujos de el y Ansiedad, en lo que parec¨ªa una habitacion, y ambos se mostraban muy apegados el uno al otro. Finalmente harto de la humillaci¨®n, acepta ir con el, solo con la condicion, de que nunca revele su secreto, aunque este se quede en la mente del guerrero, para siempre. Sin mas retrasos, ambos bajan hasta la consola, donde se ve a Riley, llegar a su hogar. El guerrero le menciona a Temor sobre la inestabilidad de la consola, y su inutilidad, a lo que Temor intent¨® r¨¢pidamente apretar los botones, pero la piedra que los recubr¨ªa, lo imped¨ªa. La situaci¨®n de Riley en su vida cotidiana no fue distinta, la cena con sus padres fue un cautiverio, sus padres intentaron hablarle, pero esta los ignoraba lo maximo posible. Una voz autoritaria se har¨ªa escuchar, siendo interrumpida por una mas cautelosa, esta vez, era Jill quien hab¨ªa perdido el control, y Bill fue quien intent¨® calmarla. En su mente, las cosas iban peor, ambas emociones observaban con atenci¨®n y terror la escena. Kettei mencion¨® con tranquilidad el hecho de que Riley aun conservaba un poco de humanidad en ella, pero que esto se acabar¨ªa pronto. ----Asi que as¨ª es como acaba?! Riley perdiendo total control de s¨ª?! Arruinando lo que nos tom¨® 16 a?os lograr?!.----exclam¨® Temor, viendo fijamente la pantalla, y hacia Kettei. Este ultimo apret¨® los pu?os, y solt¨® un fuerte: No!. Silenciando a Temor, quien hab¨ªa entrado en un estado de Paranoia. -----Esto no puede terminar as¨ª!, debe haber una.----su palabra se corta al visualizar el sentido de identidad. Este se acerca, y presiona el bot¨®n, revelando un sentido de identidad totalmente corrupto por el resentimiento. Ambos intentan quitarlo, pero es en vano, la fuerza y resiliencia de este sentido de identidad era de admirar. Por las fuertes llamas que emit¨ªa, Temor intent¨® apagarlo con un extintor que ten¨ªa guardado en una habitaci¨®n secreta, pero esto tambi¨¦n fue in¨²til. Una conclusi¨®n vendr¨ªa a la mente de Kettei. ----Es esa cosa¡­ el esta provocando todo esto!.----grit¨®. Temor se vi¨® confundido, pregunt¨¢ndole sobre si podr¨ªa derrotar a esa cosa, a lo que el afirma muy seguro de si mismo, viendo su protesis de madera. ----Lo logre o n¨®, debes salir de este lugar lo antes posible, e ir hacia la boveda, me escuchaste?---pregunt¨®, dirigi¨¦ndose hacia el ascensor, volte¨¢ndose hacia Temor. ----Estas seguro de que podr¨¢s con esa cosa?!.----le pregunt¨® exaltadamente, mientras sus manos tiritaban sin control. Kettei, sin darse la vuelta, asinti¨® por encima de su hombro, y le indico que se alejara de ah¨ª lo maximo posible. Temor acept¨®, y sin titubear, se alej¨® del lugar. Con una leve sonrisa de orgullo, cerr¨® el ascensor, y baj¨®, hasta donde se encontraba ese mounstro hecho de fuego, que se hacia llamar: ¡°Nikushimi¡±. Con una leve sensaci¨®n de esperanza en si, Riley tom¨® aire, y le cont¨® a sus padres, sobre lo que tanta insistencia estaba ocultando, pero que ahora, saldr¨ªa a la luz. ---Britney y yo fuimos seleccionadas para hacer las pruebas de la seleccion nacional sub-20.---dijo con una voz serena, sin mostrar ni un rastro de felicidad. La emoci¨®n de los padres fue inmediata, estallando de emoci¨®n, saltando por los aires. Pero la indiferencia de Riley ante la gran noticia, era contraria a la euforia de ambos padres, y al percatarse de esto, la madre dio la primera palabra. ----Te estas convirtiendo en una gran deportista!! Pero no entiendo, porque no te sientes feliz?---pregunt¨®, frunciendo el ce?o. ----No es que no est¨¦ feliz, si lo estoy!. Solo es que¡­ Su madre la interrumpi¨® antes de que ella pudiera terminar su frase. ----Te molesta que ella tambi¨¦n haya sido seleccionada?.----le pregunt¨®. Riley respondi¨®, apretando los pu?os. ---No es eso! Es que!... me echa la culpa de todo! Yo intento hacer las cosas bien!, pero ella no hace mas que quejarse y recriminarme que no soy suficiente. AHG!! Este ultimo sonido, alert¨® a ambos padres. Jill intent¨® confrontarla, pero Bill es quien toma la palabra, calmando a su esposa. ----Riley, necesito que por lo menos nos escuches. Riley volvi¨® a sentarse, frunciendo un poco mas agresivamente su ce?o. ---Si vas a seguir con esa actitud, mejor que no te diga lo que te iba a decir.----advirti¨® su padre. Riley tranquiliz¨® aun mas su expresi¨®n, aunque le costara un mundo hacerlo. Al entender, su padre le brinda unas palabras. ----Entiendo que te sientas frustrada, pero no puedes sentirte mal por las victorias de otros. ----Lo se, pero¡­ es una injusticia!.---reclam¨® Riley. ----La vida est¨¢ llena de injusticias!!.---exclam¨® su padre, levantando un poco el tono de voz. Despues de un tenue silencio, la madre vuelve a alzar la voz. ----Lo que tu padre quiere decir, es que ser¨¢ mejor que empieces a tratas a los dem¨¢s como quieres que te traten a ti.---opin¨® su madre. Las palabras empezaron a hacer revuelo en Riley, quien observaba la mesa fijamente, sin decir ni una sola palabra. Esta ultima decide cortar la conversaci¨®n, con la excuca de que: ¡°Estaba agotada¡±. Y sin mas, se fue hacia su habitaci¨®n, y al acostarse en su cama, no le cost¨® mucho dormirse, y entrar en un profundo sue?o. Estos peque?os consejos no ser¨ªan una casualidad, pues, al llegar al fondo del sistema de creencias, Kettei observa a esa figura, la cual, estaba borrando cualquier creencia original que ten¨ªa Riley en su ser. La presencia de Kettei no pudo ser ignorada, ya que al ver al guerrero con su protesis de madera, su alteraci¨®n es evidente, en cada movimiento que hac¨ªa, era err¨¢tico. ----Es¡­ mucho mas grande que antes¡­----susurr¨® a si mismo, divisando el cambio de tama?o de la figura. ----Aun as¨ª, no habr¨¢ nada que me detenga con esto conmigo.---afirm¨®, viendo su protesis. La postura que adquiri¨® fue la misma, colocando el arma por detr¨¢s. Ambos se miraron por unos segundos, pero ante el terror que atenuaba a la figura, este actuaba de manera mas precipitada. Capitulo 22: "Corazè´¸n Noble" Capitulo 22: "Coraz¨®n Noble" Antes de que pudiera decir una palabra, el mounstro ya estaba corriendo hacia el, indicando una fuerte embestida, la cual ser¨ªa in¨²til ante el guerrero. Por todo su entrenamiento y experiencia, conoc¨ªa los movimientos que el mounstro ya hab¨ªa empleado hacia el antes, esquiv¨¢ndolos con gran agilidad. La desesperaci¨®n de Nikushimi se hizo presente en todo el lugar, mostrando su brazo izquierdo por todo lo alto del lugar, y sin dudarlo, lanz¨® el mismo ataque el cual hab¨ªa acabado con una extremidad del guerrero. Al ver el ataque acercarse, una ronda de im¨¢genes y recuerdos se le vinieron a la mente, atenuandolo por unos segundos. Pero por todo lo que record¨® en ese momento, reaccion¨® de inmediato, esquivando el peligroso ataque. Los sue?os, y todo lo que estaba asfixiando los recuerdos y metas de Riley, estaban reflejadas en ese combate: Deb¨ªa o dejar llevarse por su resentimiento por todo lo que considera ¡°injusto¡±, O luchar mas para seguir con lo que con tanto augurio quiere. Su sentimiento de rencor, peleaba contra su resistencia, y perseverancia, en conjunto con sus deseos por seguir adelante. A medida que la batalla progresaba, los movimientos de ambos eran cada vez mas rapidos y letales. En un momento, el mounstro arrastrar¨® su brazo por la planta, y a gran velocidad arras¨® con todo este, incluso Kettei, quien apenas pudo ver el movimiento, aunque fuese muy tarde para esquivarlo. Caer¨ªa al piso como una bolsa de papas, y sus espadas se alejar¨ªan de el por minutos. Ahora deb¨ªa hacerlo con sus propios pu?os, pensaba, sin embargo cuando se volte¨®, el mounstro ya no rondaba por ningun lugar. De un momento a otro, sinti¨® un fuerte hormigueo en la parte superior de su cabeza. En cuanto levant¨® la mirada, aquel ente flam¨ªgero estaba cayendo a gran velocidad hacia el. Por instinto propio se cubri¨® con el escudo, aunque ni poco ni nada ser¨ªa util, puesto que saldr¨ªa volando de igual manera. Que oponente, quiz¨¢ no habr¨ªa disfrutado una batalla as¨ª desde hace mucho tiempo, ya que por lo menos para el, las anteriores peleas que hab¨ªa tenido no eran nada comparado a lo que se estaba enfrentado ahora, pero parec¨ªa gustarle un verdadero desafio. -----Ya...Es...Demasiado... -----hablaba entrecortado, mientras se levantaba lentamente del agua en el que estaba cubierto. El espectro se acercaba lentamente, junto a su brazo izquierdo el cual su ardor se hac¨ªa mas fuerte con el pasar de los momentos. Temblorosamente se levantar¨ªa, apenas sus musculos reaccionaban, pero pod¨ªa mantenerse en pie. Dispuesto a evitar que eso sucediese, el demonio arrastr¨® su brazo por el piso, lo que avisaba a un ataque incluso mas letal que antes. Salt¨® por encima del brazo, y atenuar¨ªa en contra aquella bestia, la cual retrocedi¨® unos pasos ante el golpe. En su interior algo en el se encend¨ªa progresivamente, como si fuera una llama que se prend¨ªa enardecidamente en su ser. Y sus ojos reflejaban eso, cambiando a un color rojizo, parpadeando con su color de ojos amarillos. Esto en conjunto que su visi¨®n empieza a nublarse. Y en cuanto Nikushimi intent¨® golpearlo de nuevo, solo ver¨ªa su pu?o chocar contra el suelo, asi para subirse a su espalda, y con las dos espadas separadas, Kettei le cort¨® el cuello con ambas al mismo tiempo. En vez de sangre, derramar¨ªa leves destellos de fuego por la gran herida que le abri¨® haciendo que este caiga sobre sus rodillas, y se desvanezca en cenizas, dispersandose en el aire. Aterriz¨® en tierra solida en cuanto salt¨® de la espalda de aquella aberraci¨®n, y volte¨® hacia el entorno, y como el fuego desaparec¨ªa progresivamente. Su mirada hab¨ªa cambiado por segundos, y al parecer hab¨ªa disfrutado asesinarlo. Se volte¨® hacia su protesis para divisar el leve da?o, y rasgu?os que esta hab¨ªa recibido, y a espaldas de lo que una vez fue Nikushimi, se empezaron a divisar dos figuras de peque?o tama?o, cayendo a la poca profundidad del agua. ----Que paso? Donde estamos?.---pregunt¨® una figura de color rojo, parecida a un ladrillo. Prosigui¨® la figura de una ni?a peque?a, de gran cabeza, y cuerpo peque?o. La cual juraba no recordar nada de lo sucedido anteriomente. Ambos al verse el uno al otro, se preguntaron lo mismo, pero al ver al frente, ven al experimentado guerrero, el cual, los hab¨ªa librado de una maldici¨®n mortal, de espaldas a ellos. ----Si no tengo cuidado, le har¨¦ da?o a las personas de m alrededor, y no quiero que eso pase.----se dec¨ªa a si mismo, aunque su voz era tan baja que parecia un murmuro, mientras mantenia una mirada entreabierta, con la cabeza baja. Ambos gritar¨ªan su nombre, y este se da la vuelta sorpresivamente, pero entendiendo a los pocos segundos que pas¨® con ellos. Estos le preguntaron acerca de lo que pas¨® en ese lugar. Y este se mantuvo sereno, a pesar de casi provocar la muerte de ambos. -----Pff... Supongo que lo olvidaron. Bueno, yo tampoco tengo idea... Asi que mejor vayan arriba, van a encontrar a un fideo de color morado que conoce el paradero de los demas.-----Les orden¨® sin voltear la cabeza. El impacto inicial no fue nada comparado al denotar la estructura de madera que reemplazaba el brazo izquierdo de Kettei. Envidia seria la primera en darse cuenta del inusual detalle, y no tardar¨ªa en preguntarle por esta misma, mientras se acercaba curiosamente a inspeccionarla mas detalladamente. Pero su ilusion se cort¨® cuando Kettei r¨¢pidamente ocult¨® su pr¨®tesis detr¨¢s de su espalda, apart¨¢ndolos de la vista de ambos. Lo cual, los indignar¨ªa. ----Por que te cubres el brazo izquierdo?!... Acaso hubieron mas consecuencias dem¨¢s de lo que pas¨®?!.----asi fue como Furia lo amenaz¨®, acerc¨¢ndose agresivamente a el, pero que no ceder¨ªa ante la intimidacion y le dar¨ªa la respuesta que el esperaba. La primera vez que Kettei se enfrent¨® al mounstro en el que ellos se transformaron, este le hab¨ªa cortado su brazo izquierdo, pero no muchos detalles di¨® en ese momento, ya que para el, "Aun no era el momento". Tardaron unos minutos para procesar todo, pero la simpleza con la que se comunicaba, daba indicios de que quiz¨¢ no fue tan malo como parec¨ªa, o quiz¨¢ Kettei les estaba ocultando algo. A pesar de la intriga, y la necesidad de salvar a los demas, Kettei neg¨® su ayuda en su busqueda, puesto que necesitaba pensar sobre algo, o por lo menos eso quer¨ªa hacerles pensar, solo para disimular su vista curiosa, la cual se hab¨ªa perdido en un punto, el cual se destacaba un peque?o brillo entre las aguas. Aunque levantando una ceja, pegaron la vuelta en direccion al elevador, no sin antes observar como aquel, que inconsientemente les salv¨® la vida,. Al adentrarse en la poca profundidad del agua, toma un objeto, el cual es parecido a un ca?on, el cual parece encajar en la protesis. Con un leve gesto de aprobaci¨®n, lo guard¨® en su bolsillo, mientras se queda viendo por ultima vez los alrededores.The narrative has been taken without permission. Report any sightings. Al llegar a la planta superior, Temor se qued¨® esperando al frente de la consola, pero al ver a las 2 emociones, este aliviadamente los abraza, mostr¨¢ndoles todas las consecuencias que aquel mounstro hab¨ªa provocado. La sorpresa fue de esperar, una luz intervino en la consola, rompiendo la dura piedra que recubr¨ªa toda la consola, permiti¨¦ndoles el control de nuevo a las emociones. Aunque no pudieron hacer mucho, la urgencia de salvar a los demas se hizo mayor cuando la consola continuaba defectuosa, y exageraba la reaccion de cualquier minima accion de los demas. Y a pesar de que quer¨ªan quedarse, el deber estaba por encima que sus necesidades y deseos. Unos minutos mas se quedar¨ªa en el lugar, admirando aunque sea por unos segundos de que este volvi¨® a la normalidad. Y a pesar de que no pudo mostrar ninguna expresi¨®n diferente a la habitual, ya era tiempo suficiente. Asi que tom¨® el ascensor, pero ya arriba, se percatar¨ªa de la ausencia de todos en el lugar, al parecer nadie estar¨ªa en la inaguracion de su nueva arma. Colocandose las manos en los bolsillos se dirigir¨ªa a la misma herrer¨ªa con la que se hab¨ªa encontrado, incorporando su nueva herramienta de su protesis: ¡°Maquina de Brasa Ardiente¡±. Este al cargarse, suelta una fuerte llama desde la parte superior de su antebrazo, incinerando a cualquier enemigo que se le presente. Ya afuera, mientras reflexionaba, y observaba como el fuego que abrasaba el lugar hab¨ªa cecado, su mirada se fij¨® en algo mas. Se par¨® en la ventana, y observ¨® como seis islas posaban sobre unos hilos que conducian hasta ese lugar, pero lo caracteristico ser¨ªa que estos carec¨ªan de color, y era dificil intuir su significado. La fuente de aquellas lineas surg¨ªa de un pedestal, el cual abri¨®, y se percat¨® que esas bolas, que se llaman "Recuerdos", manten¨ªan esa tonalidad oscura que era vista en todo el lugar. -----Supongo que eso no es bueno...----intuy¨®, aunque levantando la ceja. Se pos¨® sobre el borde de la ventana ya rota, y salt¨®, no sin antes utilizar el gancho para aferrarse a una estructura solida, y caer a salvo, para comenzar su camino hac¨ªa aquel extra?o lugar. Aquellos tres quienes se adelantaron, encontraron una estructura elegante, parecido a un banco. Si, era el mismo lugar que recordaban hace 3 a?os, pero que no hab¨ªa cambiado mucho, solo por las marcas de quemadura que hab¨ªan quedado en ciertos pilares. Aunque antes de entrar, denotaron que el fuego que incendiaba el cuartel ya hab¨ªa cedido ante Kettei, y eso intuyeron de tan solo observar como el fuego cedia, pero las quemaduras persistian. El lugar por dentro si era diferente, la oscuridad era mucho mayor, y no fue hasta que encontraron una chispa de luz para encontrar el camino, y abrirse paso hacia las muchas bovedas de gran semejancia las unas con las otras que les esperaba unos metros despues. Aunque no sin antes encontrarse a unos guardias, los cuales no fueron mucho problema para uno de ellos, quien ten¨ªa experiencia en combate suficiente como para humillarlos con su gran llama. Mientras tanto, Kettei escuchar¨ªa unas voces a la distancia. El se subi¨® al techo del lugar, y aunque para el oido humano fuera casi imposible de percibir, aquellas voces que no proven¨ªan de su cabeza, pod¨ªan ser escuchadas por el. Aunque la oscuridad de la noche no hac¨ªa gran diferencia entre la entrada de luz al lugar, ya abriendo un peque?o hueco por el lugar. Ahora, el cielo se hab¨ªa tornado en nubes grises oscuras que cubr¨ªan el cielo por completo. Dentro de la boveda correspondiente, el ambiente era solemne, a pesar de haber una considerable cantidad de personas dentro. Ahora no contaban con ningun tipo de artilugio con que tomar ventaja, y no parecer un intento forzado de escapar de aquel lugar. Algunos ya casi dormian all¨¢ dentro, y no necesariamente por el tiempo que pasaron all¨ª. Ya los reclamos comenzaron a llegar a los oidos de todos, quienes alardeaban no aguantar un segundo mas ah¨ª, y posiblemente si la ultima vez que vieron a aquel guerrero, haya sido la ultima vez que lo vieron con vida. ------Es verdad lo que estoy escuchando?¡­ El esta... ?muerto?------pregunt¨® Lance, acercandose ante la menci¨®n de aquel, aunque lejano haya sido el dia, aun recordaba como acab¨® con su bien mas preciado, su orgullo. Y aunque este les reclamara por haber ocultado la verdad por casi todo ese rato, alguien se levant¨®, y le explic¨® lo ocurrido. Hab¨ªan sido atacados, y posteriormente secuestrados por una figura enorme e intimidante, de ojos horribles, y como no destacar que se embu¨ªa a si mismo en fuego atenuante y abrasador, y esa misma deidad hab¨ªa luchado en un combate legendario contra Kettei. Ante esto, aquel considerado "Heroe" apret¨® los pu?os, y solo se limit¨® a decir un "Ya veo" , Aunque sus pensamientos y palabras le daban para mas, se las guard¨®, solo para acercarse a alguien mas, quien lo ve¨ªa de abajo hacia arriba, pero no por intimidacion aunque eso pareciese, fue para arrodillarse y mostrar su espada guardada en su vaina, y le dir¨ªa unas palabras que dependiendo se su decision, podr¨ªa cambiar parte elemental del viaje. ----Le ruego, damisela amarilla... Dejadme acompa?aros en vuestro viaje¡­ Prometo protegeros de cualquier amenaza.---Esas fueron las palabras que le dedic¨® con nobleza, cosa que le caracteriza, por ahora. ----En verdad.... Aceptar¨ªa tu propesta... Pero no... No podemos hacer eso, Lance. ---afirm¨®, colocandose la punta de los dedos en el pecho, y a pesar la figura de Lance fuese semental, no titub¨¦o en revelarle la verdad. Aunque sab¨ªa las consecuencias que esto tendr¨ªa, era lo mejor para su gente. Los reclamos no tardaron en llegar, estaba claro que el podr¨ªa ser de ayuda, pero se estaba negando a ella. ?Acaso perdi¨® la cabeza? o ?Sab¨ªa que alguien mas tendr¨ªa ese rol? Sin mas, comenz¨® a caminar, dirigiendose hacia la puerta de acero reforzada, la cual se pod¨ªa denotar una peque?a luz tenue en el techo, la cual era casi imperceptible debido a las sombras. ----Yo ya puse mi confianza en alguien m¨¢s¡­El har¨¢ hasta... lo imposible para llegar hasta aqu¨ª... Porque ¨¦l es mi guerrero. Lance abri¨® los ojos ante las palabras, puesto que sab¨ªa perfectamente a quien se refer¨ªa, en ese momento, una sombra cay¨® delante de el, antes de que pudiera acercarse a Alegria. Era el mismo Kettei, quien salt¨® desde el techo. La sincron¨ªa parec¨ªa haber sido ensayada antes, o como si ella ya sab¨ªa que Kettei har¨ªa tal movimiento. -----Ya me est¨¢ hartando tener que salvarles el pellejo.----indic¨®, con una voz seria, mientras yace agachado. La felicidad de ver al guerrero vivo fue instant¨¢nea, lo recibieron con una gran sonrisa de alivio, pero sin intervenir en la inevitable pelea que se avecinaba. -----Esto¡­. Solo durar¨¢ un minuto.---prosigui¨®, viendo fijamente a Lance, colocando su mano derecha en su lumbar. De ah¨ª mismo, sacar¨ªa sus espadas Ketsui No Sojin, adoptando su pose de pelea, en conjunto a una voz grave, y una mirada atemorizante. Lance lo vio fijamente, y coloc¨® su mano en su espalda. ----Ya veo¡­ Mientras t¨² sigas viviendo¡­ Nunca podr¨¦ cumplir con mi venganza!!.----concluy¨® con esa exclamaci¨®n, que helar¨ªa la sangre de Kettei por unos segundos, pero que no dejar¨ªa que esto lo intimidara. En fin, ambos se miraban, en pose de pelea. Ante lo que se ven¨ªa, los demas decidieron hacerse un lado, dejando que los dos personajes, resuelvan su propio conflicto, sin compasi¨®n presente, sin perd¨®n, solo los golpes, de dos espadas chocando a la vez, ser¨ªa la ¨²nica soluci¨®n a un conflicto que tarda a?os en resolverse, o quiz¨¢ termine con la muerte de uno de los dos. A todo esto, sorprende el hecho de que se haya tomado la molestia de ir en su rescate, a pesar de llamarlos ineptos varias veces. Pod¨ªa haberse hecho con el poder, sin embargo esto ten¨ªa prioridad en su agenda. Es hilarante, ?Acaso les importaba? O ?Solo lo hac¨ªa para evitar su propia muerte? No importa mucho ahora, pero lo que si se puede destacar, es que detras de todas esas capas de sarcasmo y seriedad como si fuera una cebolla, se guarda un Coraz¨®n Noble. Capitulo 22: "Una Batalla Espejo" Cap¨ªtulo 22: "Una Batalla Espejo" La batalla comienza con una frase corta, mientras ambos se miraban, contemplando a quien estaba enfrente, a su propio NEMESIS. ---Enfr¨¦ntate a mi. Kettei, no pens¨¦ volver a verte....----Eso fue lo que Lance le incit¨® a hacer a Kettei, el cual comenz¨® a dar c¨ªrculos, mientras Lance no ten¨ªa el mismo pensamiento, y se abalanz¨® contra el, atenuandolo con espadazos certeros, los cuales el bloqueba y desviaba, con un poco de dificultad. A medida que se mov¨ªan por todo el oscuro lugar, las dem¨¢s emociones intentaban evitarlos, para intentar no recibir ninguna consecuencia f¨ªsica, aunque la mental ya estuviera marcada en ellos para el resto de sus vidas. La pelea se bas¨® en un ida y vuelta de golpes, aunque la ventaja la ten¨ªa Kettei, quien controlaba mas sus ataques, y por ende, eran mas certeros. La desesperaci¨®n empezar¨ªa a apoderarse de Lance, quien arremeti¨® contra el guerrero, cargando un ataque, seguido de varios continuos, y aunque no fueran tan cargados de energia vengativa como el primero, no signficaba que le provocar¨ªa estragos a Kettei. La combinaci¨®n logr¨® abrir un hueco en la postura del guerrero, y Lance no dej¨® pasar de oportunidad, atenuandole un espadazo, el cual se dirigia a su pecho, pero que este logro desviar, aunque soportando un dolor ardiente de una tajada en el hombro izquierdo, el cual aun era de carne y hueso. Este golpe, desconcentrar¨ªa un poco a Kettei, quien ademas de agarrar su hombro con fuerza, se alejar¨ªa par aintentar recobrar el aliento, pero Lance le cerraba el paso a cada momento, mientras lo llamaba ¡°Cobarde¡± por no enfrentarlo cara a cara. Este insulto har¨ªa que Kettei empiece a atacar, de manera mas agresiva y descontrolada, no lo suficiente como para caer en la locura, pero lo suficiente como para utilizar una combinaci¨®n entre patadas, y katanazos. Lance intenta defenderse, pero un espacio se abre por la parte del h¨ªgado, zona cual el guerrero aprovechar¨ªa para brindarle una patada tenaz, tanto, para mandarlo a volar, donde estar¨ªa Desagrado. Esta amortigua un poco su trayectoria, y ah¨ª mismo, viendo a Kettei de reojo, le dice algo al o¨ªdo a Lance, que har¨ªa que se levante, yendo a por el, mas decicido. El ver¨ªa esto, mostr¨¢ndole una rotunda expresi¨®n de decepcion hacia Desagrado, quien evitar¨ªa mirarlo a los ojos, con un poco de miedo en cada movimiento que hacia, alejandose rapidamente despues de decir eso. Mientras tanto, las tres emociones que estaban afuera, reconocer¨ªan la voz de los dem¨¢s, quienes les piden que abran la puerta, cosa que se dificulta un poco, ya que por la cantidad de guardias que se acercaban al verlos, era bastante asfixiante para ellos. No es por una trampa en cadena, con la cual logran neutralizar a unos cuantos guardias, mientras que Furia, acabar¨ªa con los dem¨¢s, dej¨¢ndolos fuera de combate. Uno de esos guardias, conten¨ªa la llave para abrir la puerta, pero este no se dejar¨ªa vencer, ya que lleva consigo un fierro, con el cual intentar¨ªa noquear a los tres. Luego de unas cuantas contiendas, Furia estaba a punto de explotar de la ira, entonces a Temor se le ocurre una idea, agarra a Furia, y apunta su cabeza hacia el guardia. La distancia no ser¨ªa la suficiente como para incinerar al guardia, pero si lo suficiente como para intimidarlo, derritiendo su tubo de fierro, y despu¨¦s de unas cuantas risas nerviosas, el les da las llaves, y se va corriendo como una gallina hasta el fondo de la habitaci¨®n. Sin perder mas tiempo, abren y empujan la pesada compuerta que los conten¨ªa. Y al abrirla, una luz cegadora abunda en toda la b¨®veda. Al verse las caras, Lance casi no reconoce a su rival, su pelo, su ropa, hasta incluso su manera de hablar, hab¨ªa cambiado. No es por su espada, y los ojos que lo reconoci¨® como Kettei, el guerrero que fue quien lo derrot¨®, por primera vez. Al mirar hacia su brazo, este se desconcentra, y cuando iba a decir un comentario sobre eso, Kettei hace un ataque de barrido, seguido de una patada, que lo manda a volar afuera de la b¨®veda. Antes de que las dem¨¢s emociones pudieran salir, ven al cuerpo de Lance ser lanzado lejos, golpeando a pared de enfondo, mientras la figura sombria del guerrero determinado sal¨ªa de la b¨®veda, revelando su ropa un poco gastada y abrasada, junto a su protesis de madera, con los mismos rasgos. Sin dudarlo mas, siguieron peleando, apenas este se levant¨®, corri¨® hacia Kettei, soltando un gran grito. El espadach¨ªn lo esquiva, alej¨¢ndose un poco, aprovechando el largo pasillo a su favor. ----Manteneos alejado de el! Es peligroso!----indic¨® Lance, hacia las dem¨¢s emociones, abriendo los brazos, y empuj¨¢ndolos un poco hacia atr¨¢s. Kettei ver¨ªa esto mientras frunce el ce?o, y camina lentamente hacia el. Lance salta hacia el, para lanzarle un golpe mortal, mientras levantaba su pesada espada en el aire, atacando desde arriba hacia abajo. Y con todo este peligro ante sus ojos, Kettei consigue desviar el golpe, y sin dudar, Lance le sortea un ataque a ras de suelo, el cual el guerrero logra anticipar y evitar, saltando por encima de Lance, y aprovechando el descuido, rebota en la nuca de el, haciendo que caiga al suelo. Y sin tiempo para descansar, mientras est¨¢ en el aire, Kettei utiliza su gancho con cuerda para agarrar a Lance de su propia espada. Levantando el gancho hacia al otro lado del lugar, provocando que sea levantado del suelo hacia el otro lado, estrell¨¢ndose contra el solido suelo. Lance se levanta temblorosamente, con una expresi¨®n de profundo enojo en su cara. Es en ese momento, cuando Lance decide utilizar su As bajo la manga, que por mucho tiempo hab¨ªa guardado. ----Con que luchar¨¢s asi, eh? Muy bien!! Preparate! Porque vas a ver mi ataque especial!!.----grit¨®, adoptando una pose especial. Esto sorprender¨ªa a Kettei, quien recuerda este ataque, pero como un ataque mucho m¨¢s mortal y peligroso. Asi que se agacha un poco mas, mientras una gota de sudor recorre su mejilla, y su labio inferior tirita m¨ªnimamente.If you stumble upon this narrative on Amazon, it''s taken without the author''s consent. Report it. Su decepci¨®n fue tal, que al ver a su contrincante hacerse bolita e intentar hacerle ¡°da?o¡±, no pudo aguantar su risa. ----Enserio!!?? Ese es tu ataque especial?!!.---brome¨®, casi llorando de la risa. Una peque?a risa de confianza se har¨ªa ver en Lance, quien r¨¢pidamente vuelve a tomar su forma original, y aprovechando el descuido de Kettei, lo golpea con mucha fuerza, haciendo que ruede por el suelo, y caiga en este mismo. ---Sabes? Tu! Hace tiempo, me intimidabas... y ahora que te veo, no s¨¦ porque!---provoc¨® a Kettei, quien segu¨ªa en el suelo, adolorido por el golpe que recibi¨®. Las intenciones de detener la pelea por parte de las dem¨¢s emociones persist¨ªan, pero por no tener la capacidad f¨ªsica de frenarla de ninguna manera, solo se limitan a quedarse observando. Desde ese momento, se dieron cuenta que las palabras no ser¨¢n suficientes. Las provocaciones tendr¨ªan su efecto, las nublas temporales que cubr¨ªan los ojos de Kettei, se har¨ªan presentes otra vez, mientras que estos mismos, se tornaban de un color rojo llameante. Y mientras a¨²n se tambaleaba, este se levanta, y mientras ve¨ªa a Lance con una mirada diferente a la usual, incluyendo sus respiraciones, las cuales empiezan a ser mas agitadas y pesadas. Mientras Lance segu¨ªa burl¨¢ndose de Kettei, de manera inmediata, este ultimo arremete contra el velozmente, tomadolo por sorpresa, golpe¨¢ndolo con patadas certeras y precisas, combinando la velocidad y el control, como una sincron¨ªa perfecta. Estas patadas, ser¨ªan soportadas, por un Lance que con mucha perseverancia, y su deseo de venganza, eran lo que lo manten¨ªan en pie. Esta haza?a, ser¨ªa bien vista por Kettei, quien ver¨ªa en el una gran rivalidad, junto con un profundo respeto. Pero aun as¨ª, neg¨¢ndose un poco a sus propios ideales, admira la determinaci¨®n en la que Lance se ve cubierto. Mismo caso ser¨ªa con Desagrado, quien con cada golpe que atenuaba Lance hacia el guerrero y viceversa, admiraba aun mas la capacidad para seguir de pie, por parte de Lance. Aunque no sea el mismo caso con los dem¨¢s, quienes notaron el diferente actuar de Kettei, quien se ve¨ªa mas agresivo. Sin dudarlo dos veces, arremete de nuevo, pero esta vez, por instinto y arduo entrenamiento, despertar¨ªa una t¨¦cnica, la cual consist¨ªa en crear sombras de el mismo, que azotar¨ªan los mismos movimientos que el, como si fuesen clones. El simple hecho de ver a varias versiones de su mas grande enemigo, dejar¨ªa en shock a Lance. ----P-Pero que?! Cual es el verdadero?!.---pens¨®, abriendo los ojos en se?al de terror absoluto. La desconcentraci¨®n de Lance fue tal, que al intentar bloquear los ataques, por la potencia de estos mismos, romper¨ªa su postura, dej¨¢ndolo vulnerable, por la parte del torso, cosa que el guerrero, adaptado a un asesino, no perdonar¨ªa, brind¨¢ndole una fuerte patada en el estomago, que har¨ªa que el otro guerrero retroceda varios pasos, al punto de caer agachado, casi tocando el suelo con las rodillas. ----No lo haces mal¡­ admito que has mejorado desde la ¨²ltima vez que nos enfrentamos.---reconoci¨®, apoyando su espada en el suelo. ----Pero mereces m¨¢s¡­---dijo, levantando un poco la vista.---Tienes mucho potencial, por qu¨¦ desaprovecharlo sirviendolos a ellos, y no a alguien mas?.---le pregunt¨®, vi¨¦ndolo fijamente a los ojos. Las emociones se le quedaron viendo a Kettei, como este pensaba lo que Lance le propuso, pero al recordad su promesa con su amiga de confianza, este refut¨®. ----Hereje¡­---eso fue lo ¨²nico que pudo decir, mientras volvi¨® a retomar su postura, pero esta vez, separ¨® los dos mangos de Ketsui No Sojin, convirti¨¦ndolo en dos katanas, una empu?ada en cada mano. La respuesta de Kettei, har¨ªa que este se levante, tambaleando. ----Me llamas¡­Hereje?.---cuestion¨®, con una voz mas agresiva. ----Si es con el fin de proteger mi orgullo¡­har¨¦ lo que haga falta, soportar¨¦ cualquier carga!!----afirm¨®, levant¨¢ndose definitivamente, adoptando una postura mucho m¨¢s hostil. Sus ligeras armaduras cayeron al suelo, en conjunto con su chaqueta, la cual limitaba su velocidad, cayendo con gran fuerza y temblor al piso. Aqu¨ª es cuando su mirada se intensific¨®, reflejando el mismo color rojo que la mirada de Kettei expresaba en el. Esto lo dejar¨ªa at¨®ntito, apretando ambas katanas con fuerza, y un ligero rechine de dientes. ----No pasar¨¢s de mi, con vida!!!.----concluy¨® Lance, con un tono que hizo que la piel de todos sea la de una gallina por segundos. Kettei se prepara a lo que podr¨ªa ser, el Round 2. El nerviosismo se har¨ªa ver en todos, destacando Alegria, quien se lleva la mano a la boca, mientras su otro brazo tiritaba. Este gesto, ser¨ªa notado por Desagrado, quien le pregunta que le estaba pasando, a lo que ella responde, con una voz entrecortada. ----Los ves? Ya no hay vuelta atr¨¢s, esto acabar¨¢ con la vida de uno de los dos.---su palabra impact¨® a todos. ----No puedes estar hablando enserio, Alegria¡­----murmur¨® Desagrado, sus ojos se llenaron de lagrimas. Los dem¨¢s reaccionaron de la misma manera, dici¨¦ndole a una desconsolada Alegria, que con mucha madurez, acept¨® el inevitable destino de uno de los dos guerreros. ----Solo v¨¦anlos, est¨¢n muy obstinados a acabar el uno al otro, y no hay nada que podamos hacer para evitarlo.----explic¨®, su voz se entrecort¨® a¨²n m¨¢s. Ante la inminente amenaza, voltean a ver de nuevo la pelea. La agresividad de Lance aument¨®, su propia determinaci¨®n hab¨ªa sido consumida por su odio y deseo de venganza hacia Kettei, aunque distinto es el motivo por el cual el asesino sent¨ªa lo mismo. El peleaba para alguien mas, mientras que Lance peleaba para si mismo. La intensidad del combate se sent¨ªa en el mismo aire que todos respiraban, un gran salto de Lance hacia Kettei se har¨ªa ver, pero como antes, ser¨ªa desviado, pero con un poco mas de dificultad. El resentido guerrero no se rendir¨ªa y le brindar¨ªa una potente embestida, la cual tambi¨¦n ser¨ªa evitada, pero por la potencia del ataque, este lo mandar¨ªa varios metros hacia atr¨¢s. Apoyando sus dos katanas en el piso, es asesino ve¨ªa a trav¨¦s de ellas a Lance, con una mirada la cual reflejaba por todo lo que estaba luchando, pero en diferente prop¨®sito y razones. La insistencia y perseverancia de Lance, superar¨ªa por momentos a la de Kettei, quien con un ultimo grito enardecido, dar¨ªa sus ultimas palabras, antes de correr hacia el, para dar el golpe de gracia, una embestida de potencia sobrehumana. ----Estas muerto!.----proclam¨®, acerc¨¢ndose agresivamente a Kettei. Ambos correr¨ªan el uno al otro, mientras las emociones se taparon los ojos. ----A ver si esto es de tu talla.---sentenci¨® el asesino. La embestida de Lance ser¨ªa neutralizada, justo por encima donde agresivamente el pie derecho de Kettei aplastar¨ªa su espada, por lo cual, haria que Lance caiga fuertemente al suelo, y con ese mismo impulso, lo desarma, mandando su arma lejos de el. Por el impacto y la sorpresa de dicho movimiento, no pudo hacer mas que quedarse quieto, y esperar su inminente muerte. Al juntar a Ketsui No Sojin en una ¨²nica katana doble, apunta con esta a la cabeza de Lance, dispuesto a darle un golpe final, tras un contraataque nunca antes visto. ----Nunca lo entender¨¢s¡­ No puedes ganarle a un asesino!!!.---culmin¨®, acercando su katana cada vez mas a Lance, quien yac¨ªa en el piso, inm¨®vil. Capitulo 23: "Diferente Identidad, Misma Integridad." Cap¨ªtulo 23: "Diferente Identidad, Misma Integridad" A medida que iba descendiendo, una fuerza, la cual ya le pertenecia en lo mas profundo de su ser, provocaba que sus manos giraran ligeramente hacia la izquierda, aunque la fuerza que lo estaba controlando en ese momento no lo permitiera. Junto con sus ojos, los cuales empezaban a parpadear de color, estos voltearon a ver el rinc¨®n alejado donde estaban las dem¨¢s emociones, solo pudiendo divisar los ojos llorosos de Alegria, los cuales, pudo leer con tan solo verlos, sabia lo que ella estaba pensando en ese momento. Sin tiempo a pensar de mas, un fuerte sonido metalico chocando contra algo solido inundaba todo la b¨®veda, luego de eso, una figura comienza a correr hacia Lance, mientras Kettei retir¨® su arma de ese ¡°algo¡±, sacudi¨¦ndola en un movimiento seco, antes de guardar la empu?adura en su lumbar. Y ademas de eso, divis¨® unos trozos de armadura muy resistentes en el piso, los cuales provenian de la armadura de Lance. Y sin dudarlo, los tom¨® y los guard¨® en su bolsillo. Al llegar al guerrero ca¨ªdo, e intentar despertarlo, sin ¨¦xito, un fuerte grito, entre sollozos se escuch¨® por todo el lugar. ----Que hiciste?!---le exclam¨® Desagrado, arrodill¨¢ndose ante el cuerpo inerte de Lance. Su voz quebrantada revelaba el dolor y resentimiento que ella sentia en ese momento. El guerrero, convertido en asesino, quien estaba parado, d¨¢ndoles la espalda, habl¨® por encima de su hombro. ----Le di una lecci¨®n que nunca olvidar¨¢¡­ No te preocupes, no est¨¢ muerto.----explic¨®. Todos, quienes observaron la pelea con mucha atenci¨®n, pero sobretodo, angustia, empezaron a caminar lentamente hacia Kettei. ----Solo lo dejar¨¦ vivir con una condici¨®n¡­ No volver¨¢ a meterse en mis asuntos por el resto de su vida.----fulmin¨®, su voz se torn¨® a¨²n m¨¢s sombr¨ªa que antes. Ella escuch¨® sus palabras, con un leve sentido de alivio, mientras Lance comenz¨® a despertarse, abriendo los ojos lentamente. ----Aunque si se sigue resistiendo¡­----interrumpi¨® su palabra, para voltear su cabeza lo suficiente, para revelar sus ojos color fuego ardiente. ----Tendr¨¦ que tomar medidas al respecto.----finaliz¨® con esta frase su atenuante advertencia. Y sin decir mas, se alej¨®, dando lentos, pero fuertes pasos por el largo pasillo de la b¨®veda. Desagrado se le qued¨® viendo como este se alejaba, pero por unos ligeros sonidos, provenientes de Lance, esta se voltea, observando con gran alivio, como su tren superior se levantaba, pero sus piernas no respond¨ªan. La tranquilidad que abunda en ella es clara, con una gran sonrisa lo recibe, y agradece por su tiempo de vida extendida, pero la alegr¨ªa de ella, no se ver¨ªa reflejada en Lance, quien se quedar¨ªa viendo un punto fijo, mientras sus manos temblaban del mas puro terror. ----E-Estas bien, Lance?.---le pregunt¨®, junto a su alegre sonrisa, la cual se convirti¨® en la mas clara forma de la preocupaci¨®n, de un momento a otro. ----N-No¡­recuerdo que fue lo que pas¨®¡­ Es como si despu¨¦s de que me desarmara, todo se haya puesto en blanco.---explic¨®, su voz era tan baja que no llegaba a ser m¨¢s que un murmuro. En un intento de consolarlo y aliviarse, ella lo abraza, en cuanto a el, miraba a su arma a varios metros de el, con los ojos bien abiertos, mientras se tocaba con la mano izquierda la herida que el asesino le dej¨® en el rostro. Y con la mano derecha la cabeza de ella, la cual se hab¨ªa apoyado en su hombro. Kettei divis¨® a Alegria, quien fue la que se acerc¨® con mas valent¨ªa hacia el, pero este sentimiento se desvanecer¨ªa a medida que se va acercando mas a el. ----Es un alivio verlos bien¡­sin heridas.----murmur¨®, vi¨¦ndola fijamente a los ojos. Alegria se quedo con un nudo en la garganta, mientras intentaba decir una palabra. Pero despu¨¦s de un fuerte suspiro, pudo articular un par. ----L-Lo mataste?.---su voz era tan tenue, miedosa, y fl¨¢cida, tanto que parec¨ªa que estaba susurrando. Aunque con un poco de esfuerzo y concentraci¨®n, este pudo escuchar lo que le quer¨ªa decir, y mantuvo su actitud serena al respecto. ----No¡­ Solo est¨¢ inconsciente. Aunque algo no me permiti¨® matarlo, no se que habr¨¢ sido.----suspir¨®, se?alando a Lance, mientras se acercaba mas a ella. Alegria dio unos cuantos pasos hacia atr¨¢s, esto deja desconcertado al guerrero, al cual, sus ojos se tornan a su color amarillo habitual. Luego de un suspiro, le da un calido abrazo, pero este no responde al abrazo, sin mover ni un musculo. Su brazo derecho al sentir una superficie robusta y de madera desgastada por el hemisferio izquierdo de su cuerpo, se aleja de el para ver lo que no pudo ver la primera vez que lo vi¨®. Sus pensamientos no la dejaron decir ni una sola palabra, su labio inferior tiritaba sin control alguno. Y no pudo hacer m¨¢s que quedarse viendo fijamente la protesis de madera que el guerrero portaba, la cual reemplaza su brazo izquierdo. El guerrero sab¨ªa perfectamente lo que estaba pensando y le dirigi¨® la palabra antes de que ella pudiera decir algo. ----Te juro, que esto tiene una explicaci¨®n coherente.----enfatiz¨®, revelando su brazo, sin mostrar ninguna resistencia. Las dem¨¢s emociones se acercaron hacia el, y reaccionaron igual que Alegria, qued¨¢ndose viendo fijamente a la protesis. Luego de unos segundos de total inentendimiento, alguien alza la voz. ----P-Pero que es esa cosa!?.----pregunt¨® Ansiedad, agitando los brazos descontroladamente. El guerrero dio un fuerte suspiro antes de responder. ----Es una protesis de madera. Tuve que crearla ya que.---pero fue interrumpido. ----Te cortaron el brazo!!.----exclam¨® Tristeza, poni¨¦ndose enfrente de todos.The author''s content has been appropriated; report any instances of this story on Amazon. Un leve gesto de aprobaci¨®n se har¨ªa ver en la cara de Kettei, a quien no le dio las agallas para decir una palabra mas. Sin embargo, una pregunta, le har¨ªa entrar en duda. ----Quien fue el insensato que te hizo eso?!.----cuestion¨® Alegria, tomando su pr¨®tesis, analiz¨¢ndola, mientras frunce el ce?o agresivamente. Antes de que pudiera responder, Furia y Envidia se adelantaron, admitiendo su culpa. Alegria los encara, pero antes de que pudiera darles un buen golpe, Kettei la detiene, utilizando su gancho con cuerda, enganchando su brazo, inmovilizandola por breves momentos. ----Tranquil¨ªzate, por favor¡­ No fueron ellos.---explic¨®. Alegria se detiene, entrando en duda de nuevo. ----Mas bien fue¡­ ese mounstro, que me empuj¨® desde la ventana del cuartel general. Y que los trajo a ustedes aqu¨ª, supongo.----intuy¨®, levantando una ceja. Tras unos segundos de silencio, y de un intercambio continuo de miradas nerviosas, Alegria se le acerc¨®, lo tom¨® del hombro derecho, y le pregunt¨®. ----Algo le ocurri¨® al cuartel general mientras nosotros¡­ est¨¢bamos aqu¨ª? El se qued¨® por unos instantes pensando, y mientras segu¨ªa con su mirada fija, sac¨® lentamente su mano, y comenz¨® a caminar, mientras murmuraba. ----No tienen idea¡­ Estas palabras dejaron con mas preguntas que respuestas a las emociones, quienes lo comenzaron a seguir hasta que Ansiedad se puso enfrente de el para detenerlo. ----A que te refieres?! Acaso esa loca de Amor arruin¨® todo por lo que hemos trabajado?! Por que si es as¨ª, juro que la har¨ªa pedazos si estuviera aqu¨ª!!.----balbuce¨®, impidi¨¦ndole el paso a Kettei. ----Loca? Pero¡­ no se supone que es buena persona? Cuando la vi¡­ hasta se preocup¨® de mi brazo. De que estas hablando?----pregunt¨®, visiblemente confundido. ----No te lo hemos dicho, pero¡­ fue ella quien nos mand¨® a encerrar aqu¨ª, otra vez.----susurr¨® Tristeza, quien se hab¨ªa acercado un poco mas. Toda esta confesi¨®n, har¨ªa que a Kettei, su expresi¨®n empez¨® a sufrir de tics nerviosos, mientras recordaba toda la charla, y toda la manipulaci¨®n, con la cual, hab¨ªa sido controlado. Todo esto, har¨ªa que sus manos se aprieten, y por momentos, su mirada de "Shura" vuelva a ser visible. Aunque unos toques en la espalda baja por parte de Furia ser¨ªan suficientes para erradicar su ira por unos momentos. ----Yo tambi¨¦n guardo resentimiento contra ella, hermano. Y se que quieres hacerle las mismas cosas que yo, pero no podemos hacerlo, en el fondo es una emocion mas.----retific¨®. ----No¡­ no creo que ese sea nuestro unico problema. Mientras estaba ¡°inconsiente¡±, escuch¨¦ una conversaci¨®n, no entend¨ª muy bien al principio de quien era¡­ Solo mencionaban el cuartel general de las emociones¡­ Fue lo ¨²nico que record¨¦. ----Y? Que hay con eso?----pregunt¨® Temor. ----Por casualidad, los pensamientos centrales no est¨¢n. El p¨¢nico en todos se har¨ªa presente, sab¨ªan lo que esos recuerdos especiales significaban para Riley. ----Por eso intuyo, que esos recuerdos deben estar ah¨ª.----concluy¨®. Ademas del p¨¢nico de posiblemente haber perdido los pensamientos centrales, las sospechas y las quejas por la distancia a recorrer no tardaron en llegar. ----Es demasiado lejos! Nos tardaremos d¨ªas en llegar!.---reclam¨® Envidia. Kettei dio un fuerte suspiro, caminaba de un lado a otro, mientras les explicaba el por que deb¨ªan hacerlo. ----Sin duda ella sigue en el cuartel general, no es as¨ª?.----pregunt¨® Tristeza. ----Si¡­ Es una mala idea dejarla sola.----aclar¨®, subiendo un poco la intensidad del tono. Una idea se le vino a la cabeza mientras pensaba, un grupo deb¨ªa volver al cuartel general, mientras el otro, ir¨ªa a recuperar los pensamientos centrales. La idea fue bien vista por todos, aunque el problema lleg¨® cuando hab¨ªa que decidir quien se regresaba, y quien continuar¨ªa el viaje. Tras una gran discusi¨®n sobre esta decisi¨®n, llegan a una conclusi¨®n espontanea: Alegria, Desagrado, Furia, Ansiedad, Envidia, y Kettei, se encargar¨ªan de buscar los pensamientos centrales, mientras Temor, Tristeza, y Ennui volver¨ªan al cuartel general para controlar la situacion. Antes de que pudieran terminar de organizar el plan, un gran grupo de polic¨ªas empezaron a amenazarlo desde afuera de la boveda apenas estaban por salir, pero alguien se rehusaba a irse. ----Oh por el amor de Dios!.¡ªexclam¨® Furia, acerc¨¢ndose a Desagrado, quien segu¨ªa aferrada a Lance. ----Oye, tenemos que irnos, ahora!!.---le orden¨®, aunque esto no tuviera efecto en ella, quien se negar¨ªa rotundamente a abandonar a Lance. Kettei al darse la vuelta, y ver la escena, hace un leve quejido, y corre hacia ella, agarrandola, y llev¨¢ndosela con el, apoyandola sobre su hombro, y al parecer, sin ningun indicio de quererla bajar. Lance le implora que no se la lleve, aunque estas palabras no ser¨ªan escuchadas por el. Ante la humillaci¨®n, el resentimiento que quedar¨ªa dentro de Lance hacia Kettei, ir¨ªa aumentando dr¨¢sticamente en cuesti¨®n de segundos. Desagrado, at¨®nita ante la inesperada reacci¨®n, comienza a darle golpecitos a la espalda de Kettei, reclamandole que la suelte, pero estos no ser¨ªan nada comparado a lo que el tuvo que soportar, y por eso la ignora lo m¨¢ximo que puede, hasta que logran salir de la b¨®veda. Alli mismo se encontraban varias patrullas de policias esperandolos, sin dudarlo, comenzaron a escapar, mientras estos los persegu¨ªan En el camino, pasaron por un conjunto de pasillos, lleno de recuerdos en las paredes de estos, donde perdieron a los guardias. Estos pasillos son conocidos como ¡°Memorias a Largo Plazo¡±, donde se guardan los recuerdos para la vida entera de Riley, aunque estos se ver¨ªan ligeramente distintos: la abundancia de recuerdos de color magenta era mucho mayor. Esto dejar¨ªa desconcertados a todos, quienes ver¨ªan con misterio y ligera tensi¨®n las paredes. ----Porque hay tantos recuerdos rosados?.---pregunt¨® Ansiedad, levantando una ceja. La pregunta no tuvo respuesta, un monton de suposiciones eran lanzadas a la vez, pero solo una tendr¨ªa mas sentido. ¡°Ella quiere tomar control total de Riley¡±. Esta frase, dejar¨ªa helados a la gran mayor¨ªa, quienes se voltean. ----Eso creo¡­ si los reprimir¨ªa a ustedes hasta ac¨¢¡­ deberia tener alguna relaci¨®n.----intent¨® explicar Kettei, pero sus pensamientos no lo dejaban hablar claro. ----Entonces est¨¢ despierta?!.---exclamaron varios a la vez, esperando una respuesta, la cual fue positiva. Una gran sensaci¨®n de inquietud abundar¨ªa en la mayor¨ªa, quienes apresurar¨ªan el paso, hacia el cuartel general secundario. Una alterada Riley se levantar¨ªa de su cama, desactivando la alarma justo antes de que suene. Justo en ese momento, varios de sus recuerdos del d¨ªa anterior empezar¨ªan a hacer revuelo, haciendo que esta se agarre la cabeza, mientras repet¨ªa una frase en su cabeza varias veces. ----Que he hecho?.---esa fue la frase que susurraba a si misma, mientras intentaba levantarse de la c¨®moda cama. En el cuartel general de su mente, una activa Amor, se cambar¨ªa el vestido a uno rosado, en conjunto con cambiar su maquillaje, asi como su actitud. Justo unos segundos despu¨¦s, una puerta se abrir¨ªa, y de ah¨ª saldr¨ªa Nostalgia. ----Y-Ya se fue?.----pregunt¨® esta ultima, viendo hacia los alrededores con una boz titubeante. ----Ah? Oh! Eres tu, Nostalgia!.---sonri¨® Amor, volte¨¢ndose a ver a una ancianita, no con muy buena expresi¨®n enmarcada. ----Menos mal, que gusto verte de nuevo. E-Esa cosa¡­----tartamude¨®, aunque su parloteo fue saciado con la imagen de una figura reconocida. Nostalgia nota su cambio repentino de imagen, a pesar de haberla reconocido al instante, le pregunta acerca de su cambio de look. Esta le dice que siempre fue asi, y que nada ha cambiado en ella. La sospecha no tard¨® en llegar, pero un leve ¡°Ok¡± por parte de ella se har¨ªa escuchar, ampliando un poco su confianza, en quien segu¨ªa siendo la misma persona. De la misma puerta, una gran figura, de gran tama?o, y postura encorvada, saldr¨ªa de ella, actuando igual que Nostalgia cuando esta sali¨®. Amor intenta saludarlo, pero Verg¨¹enza solo se aleja, mientras empezaba a sudar. ----Que les pas¨® a los dem¨¢s?.---pregunt¨® Nostalgia, aun con su titubeo, pero mas relajado. Amor le brindar¨ªa una sonrisa, y le explicar¨ªa sobre esto, su respuesta fue corta y atenuante, indicaba que estaban en un lugar desconocido, y que volver¨ªan pronto. Esta explicaci¨®n no convencer¨ªa a Nostalgia, pues recordaba que hace unas horas, como un mounstro de fuego los atrapaba uno por uno. Amor no perdi¨® mas tiempo, y se instal¨® en la consola, al ver a Riley llegando a su escuela. La emoci¨®n de sus planes intrigaba a ellos dos, quienes se intercambiaron mirada nerviosas, mostrando un mal presagio. Capitulo 24: "Dos Bandos" Capitulo 24: "Dos Bandos" Lo primero que hizo apenas lleg¨® a su casillero, fue apoyar la cabeza en este con un poco de fuerza, mientras cerraba los ojos y manten¨ªa la mirada baja. Al divisar esto, Chris se esconde tras una pared, mientras ve¨ªa cada movimiento que esta hacia, pero mientras hacia un discreto espionaje, alguien conocido apareci¨® detr¨¢s de el. ----Que estas haciendo?---le pregunt¨®. Chris se volte¨® a verlo r¨¢pidamente. ----Ah! Hola Tom.----lo salud¨® con una voz que baj¨® de tono abruptamente, aunque continu¨® con su espionaje. ----No es la gran cosa, es solo que¡­ presiento que algo malo le pasa.---agreg¨®. ----Oh! Te refieres a todo el drama que hizo ayer?.---brome¨®, acerc¨¢ndose mas a la esquina de la pared. Chris frunci¨® el ce?o, y le dirigi¨® la palabra de nuevo, con mas seriedad. ----Es algo m¨¢s que solo eso¡­----murmur¨®. Tom le pregunt¨® sobre a lo que se referia, a lo que el le contesto, explicando adem¨¢s de todo el desastre que hizo el dia anterior, las consecuencias que esto pudo haber tenido. Un gesto de entendimiento seria visto en ambos, quienes ver¨ªan que Riley ya se hab¨ªa ido de ah¨ª. ----Te recomiendo que hables con ella, despu¨¦s de todo, siempre te va a escuchar a ti y a nadie m¨¢s.---aclar¨®, mientras daba leves pasos hacia atr¨¢s. ----Si¡­claro.---concluy¨®, viendo a la chica caminando lentamente por los pasillos, con la mirada baja. Despues de eso, Tom se alej¨® de el, dej¨¢ndolo solo en la esquina. Sin pensarlo dos veces, camina hacia ella, teniendo cuidado de que no lo viera, y mientras mas se acercaba, mas se escuchaba como ella hablaba sola. ----Ahora mismo debe estar pensando que soy una mala persona, y nunca me perdonar¨¢ por lo que hice, nunca. ----esas eran las palabras con las que ella se torturaba a si misma, ahog¨¢ndose en un oc¨¦ano lleno de remordimiento. Al escuchar estos leves susurros, decide dirigirle la palabra, relacionando su pesar con algo que el ya hab¨ªa vivido con alguien mas. ----Oye, no pienso eso de ti! Que estas diciendo?.----le habl¨®, con una leve sonrisa animadora. Ella se dio la vuelta de inmediato, al reconocer una voz familiar, explic¨¢ndole que no era verdad lo que el escuch¨®, cosa que lo deja con una cara de varias preguntas sin responder. El le pregunta acerca de lo que le hab¨ªa pasado ayer, pues resulta, que la noticia se esparci¨® tan r¨¢pido como una enfermedad viral. ----Oh, era eso¡­----susurr¨®, bajando la mirada aun mas. El tan solo recordar el hecho, hacia que su piel se erice. ----Siento que lo arruin¨¦, enserio!---exclam¨®. ----Ademas, a todas las personas que realmente se preocupan por mi, las trat¨¦ de manera horrible, no se si puedan perdonarme.---agreg¨®, coloc¨¢ndose las manos en la cara. Chris se le queda viendo como su mar de remordimiento sub¨ªa la marea aun mas. Ademas como las personas de alrededor se le quedaban mirando. Algo le resultaba bastante familiar en el, recordaba como tuvo que pasar por lo mismo, sin nadie que le diera una verdadera ayuda como una persona especial se la dio, pero ahora el era esa persona especial, que ten¨ªa que decirle las palabras necesarias. ----Escucha, se siente muy familiar tu caso, es bastante parecido a algo que me ocurri¨® a m¨ª.----explic¨®, aunque sus palabras no dejaban convencerla. ----Si esas personas realmente les importas, ya te hubieran perdonado, pero al parecer, eso no es lo que te preocupa realmente, no es as¨ª?.----pregunt¨®, ocultando levemente la mirada. ----Lo s¨¦, pero¡­ hay momentos en los que simplemente siento que no va a ser as¨ª¡­ yo solo quer¨ªa ser una buena persona.---murmur¨®, casi sollozando cada palabra, mientras se frotaba los ojos. El se qued¨® en silencio por unos momentos, mientras ve¨ªa como segu¨ªa tortur¨¢ndose. En su mente, segu¨ªa el mismo ejemplo, todo el cuartel estaba empezando a materializarse en pura agua. Todos retrocedieron, excepto Amor quien segu¨ªa intentando expresar sus sentimientos a Chris a trav¨¦s de la consola, lo cual no era posible, el agua que estaba empezando a salir de las paredes empez¨® a inutilizar la consola en su gran mayor¨ªa. Rindiendose por completo, ella se aleja de la consola, en el unico punto donde pod¨ªan estar ¡°A salvos¡±.The narrative has been stolen; if detected on Amazon, report the infringement. La charla continu¨®, con Riley siendo cada vez mas asfixiada por su imprudencia, y su remordimiento. Unas palabras saldr¨ªan de la boca de Chris, que tendr¨ªan su debido efecto en ella. ----De verdad quieres ser una buena persona?.----le pregunt¨®. Ella movi¨® lentamente la cabeza en se?al de afirmaci¨®n, mientras lo ve¨ªa a trav¨¦s de sus manos cubriendo su cara. ----En ese caso, tienes que saber que para ti ser¨¢ complicado, tu arrogancia te frena para llegar a ese objetivo. Adem¨¢s, tienes que aprender a asumir esos errores que cometes, y aunque no puedas arreglarlos, puedes hacer mejores acciones para compensar esos errores¡­ Aunque eso lleve tiempo, obviamente. ----explic¨®, mientras se volte¨®, comenzando a alejarse. Ella mientras lo escuchaba, empez¨® a procesar esas palabras, mientras sus l¨¢grimas desaparec¨ªan. Y cuando intent¨® agradecerle por sus palabras, este ya hab¨ªa desaparecido de entre la multitud. El agua del cuartel general escapar¨ªa abruptamente del lugar, la cual estaba apunto de ahogar a todos los presentes. Tras unos cuantos intentos de volver a recuperar el aliento, todos vuelven a recomponerse, con unas cuantas secuelas del reciente hecho aun en sus seres. Es en ese momento donde el grupo de emociones, las cuales hab¨ªan hecho un largo camino a pie, hasta llegar al cuartel general, suben el ascensor, y apenas unos segundos despu¨¦s del catastr¨®fico, y casi mortal evento, es cuando hacen acto de presencia, preguntando el por qu¨¦ esta todo mojado. Aunque eso no ser¨ªa lo ¨²nico que llamar¨ªa la atenci¨®n, pues, el cambio de look de Amor, desconcertar¨ªa al grupo, quienes la cuestionar¨ªan, sospechar¨ªan, pero sobretodo, amenazar¨ªan contra ella. Aunque ella le explica que la otra mujer, la del vestido negro, se trataba de una impostora, y que ella era la verdadera Amor. No les qued¨® nada mas que aceptar su hip¨®tesis, ya que no pod¨ªan refutarla con nada, su actitud cambi¨® a lo que realmente ser¨ªa el Amor. Las preguntas fueron claves, pues ella les preguntar¨ªa al trio de emociones el motivo de su desaparici¨®n, y su estancia espontanea. A lo cual, ellos mencionar¨ªan la Boveda de los Secretos, y al mounstro de fuego que los atrap¨® como simples papas, amonton¨¢ndolos a todos dentro de un saco de malla. La sorpresa se hizo ver, pues al parecer, el otro trio, no fue capturado por la deidad flam¨ªgera. La idea clara de la emoci¨®n dominante en ese momento, al volver a tomar el control, se instal¨® de nuevo, a la velocidad de un rayo. Pero cuando intent¨® expresarle lo que sent¨ªa hacia el chico, este ya hab¨ªa desaparecido, ocult¨¢ndose de entre la multitud de estudiantes y profesores que se encontraban pasando por los pasillos de la escuela. Su frustraci¨®n se hizo evidente, golpe¨® con ambos pu?os la consola, soltando un gran quejido, el cual captar¨ªa la atenci¨®n de todos. ----Cual es la gran idea, rosadita?.----le cuestion¨® Ennui, quien apenas lleg¨®, se instaur¨® en su sof¨¢ preferido, el ¨²nico. Amor se dio la vuelta, aguantando su frustraci¨®n un poco, intentando radiar una abundante esperanza. ----Es simple, tenemos que hacer lo que haga falta para enamorarlo!.----propuso, con una sonrisa de oreja a oreja. Tristeza no tard¨® en intervenir. ----Te refieres a Chris?.---pregunt¨®, acerc¨¢ndose un poco. Ella contesto con un euf¨®rico si, indicando sus planes de como hacerlo, pero eso no convencer¨ªa a todos desde un inicio, el cual fue el caso de Ennui. ---S¨ª, claro... como si eso fuera a solucionar todos los problemas de Riley. ?Alguna vez pensaste en lo que sucede cuando la obsesi¨®n se convierte en decepci¨®n? Suena absurdo... Por un intento de fortalecer la teor¨ªa de Ennui, Tristeza se acerc¨® hasta Amor para hacerla entrar en raz¨®n. ----Amor... no creo que forzar algo as¨ª sea lo mejor. No podemos tener ese tipo de obsesi¨®n por alguien. Adem¨¢s, que nos puede pasar si nos rechaza?.---la cuestion¨®, poniendo en duda su plan. Ella, indiferente a lo que le dijeran, alej¨® a Tristeza de la consola, haci¨¦ndose con el control absoluto de esta. ----Tonter¨ªas! ?No hay espacio para la duda aqu¨ª! Vamos a darle a Riley un momento tan hermoso, el cual har¨¢ que Chris no pueda hacer nada mas que rendirse ante sus pies, lo prometo!.----dijo, fortaleciendo su hip¨®tesis. Su obstinidad era de admirar, y no importaba las maneras de los dem¨¢s de erradicarla, todo intento era refutado por ella. ----S¨ª, algo malo est¨¢ por ocurrir.----sentenci¨® debilmente Temor, baj¨¢ndose de hombros. En otra parte de la mente de Riley, muy alejado del cuartel general, el primer grupo estaba en camino a recuperar los pensamientos centrales. Apenas pod¨ªan ubicarse en los confusos pasillos, los cuales parec¨ªan un laberinto. La paciencia de algunos empezaba a acabarse, el cual fue el caso de Furia. ---Oye, no podemos volver y tomar el control nosotros?!.----reclam¨®, poni¨¦ndose enfrente de Kettei, quien le¨ªa un mapa. El lo esquivo, d¨¢ndole la explicaci¨®n que de ser as¨ª, se tardar¨ªan mucho mas en llegar a su objetivo. La misma sensaci¨®n abund¨® en Ansiedad, quien se adelant¨® un poco. ----No podemos dejar que ella controle por su cuenta a Riley! Ella nos necesita a nosotros!.----explic¨®. ----Enserio? Como no me pude haber dado cuenta antes?.----pregunt¨® en tono sarc¨¢stico, quitando por breves momentos la mirada del mapa. ----No tiene sentido que hagamos eso si no tenemos los pensamientos centrales con nosotros! Habr¨¢ que hacer ese sacrificio!.----levant¨® la voz, agravando su voz, mientras devolv¨ªa la mirada al mapa. La desesperaci¨®n de Furia se hizo mas evidente, explicando la falta de sentido que esto ten¨ªa, y su idea de desechar a la est¨²pida de Amor por su cuenta propia, proponiendo tomar el control el. Cosa que no ser¨ªa bien visto por la mayor¨ªa, sobre todo Desagrado, quien le reclam¨® lo mala que era esa absura idea. Toda esta discusi¨®n ser¨ªa detenida por Alegria, quien les dar¨ªa la orden de guardar silencio, y seguir caminando, mientras esta ve¨ªa el mismo mapa que Kettei intentaba analizar. ----Ay Alegria, nunca admites que las cosas est¨¢n muy mal!.----le reclam¨® Furia. ----Encima, como vamos a saber donde queda ese lugar?! Nunca habiamos ido all¨ª antes!.----continu¨® Desagrado. Ninguno de los dos estaban muy contentos con la decisi¨®n que Kettei hab¨ªa tomado, pero aun asi, no ten¨ªan otra opci¨®n mas que seguir caminando. Este ¨²ltimo observ¨® el mapa de reojo, pero hab¨ªa algo extra?o en el. ----Este mapa nos deber¨ªa ser de ayuda, pero... solo me confunde m¨¢s y m¨¢s.----explic¨®, rasc¨¢ndose la cabeza. Sin dudar, ella les brind¨® una f¨¢cil soluci¨®n. ----Bueno, solo probemos con seguir caminando, ya llegaremos a algo.----concluy¨® Alegr¨ªa, volteando a ver al frente, donde ver¨ªan algo familiar unas decenas de metros m¨¢s adelante. Capitulo 25: "El Villano De Una Historia Mal Contada" Capitulo 25: "El Villano De Una Historia Mal Contada" Tras visualizar ese algo, se acercan cada vez mas r¨¢pido, hasta el punto que llega a ser visible lo que es. ----Jurar¨ªa que esto era el flujo de conciencia. Que pas¨® aqu¨ª?.---pregunt¨® Alegr¨ªa, analizando todo el rio vac¨ªo. Tras unos segundos de confusi¨®n, algunos se paran a ver hasta donde se ve el cuartel a la lejan¨ªa. ----Que le estar¨¢ haciendo a nuestra Riley?.----pregunt¨® Ansiedad. Furia, recordando el hecho, dio un paso al frente, proponiendo de nuevo su idea de encaminarse solo a echar a patadas a Amor de all¨ª. Pero su idea es refutada por todos, quienes no soportaban escuchar esa idea, excepto Kettei, quien lo estaba pensando dos veces. ----Y que se supone que estamos haciendo aqu¨ª?----pregunt¨® el guerrero, abriendo los brazos. Alegria supuso la idea de utilizar el Flujo de Conciencia como una herramienta para ir mas r¨¢pido, pero al percatarse del vacio de este, cambi¨® de parecer. Tras proponer seguir caminando, y que todos accedieran, continuaron el ritmo por el sendero, que por lo menos servir¨ªa para no perderse de nuevo por los confusos pasillos. Tras dar la espalda hacia la direcci¨®n del cuartel general y proseguir con el camino, tras Riley reconciliarse con Chris, esta empieza a asumir ese cargo de conciencia, pensando para mejor, cosa que hace que abruptamente, el canal se expanda, y un tsunami caiga sobre ellos, arrastr¨¢ndolos por gran parte del lugar. Este suceso los hab¨ªa tomado por sorpresa, y no les dio tiempo a siquiera darse vuelta, al escuchar el fuerte ruido de las olas rompi¨¦ndose en los pasillos. A Kettei no le di¨® el tiempo de avisar del peligro, ni de evitarlo. Ni su gran velocidad de reacci¨®n, ni su Percepci¨®n Aguda, fueron suficientes para que este, y los demas fueran derribados por las grandes olas. Tras intentar reubicarse, e intentar tomar control de la situaci¨®n, es Kettei quien logra primero levantar la cabeza del agua, y divisar el abismo por el cual estaban a punto de caer. Unos segundos de adrenalina prosiguieron, quien sin perder el tiempo lanz¨® un gancho hacia un pasillo, agarr¨¢ndose de un extremo. Tras recuperar el control, este extiende la mano derecha, indicando a los dem¨¢s la idea de hacer una cadena. Por milagro la mayor¨ªa logran salvarse y subir hasta un lugar seguro. Aunque faltando alguien, quien no hab¨ªa alcanzado a agarrarse, y cay¨® al vacio, soltando un grito desgarrador. Kettei, quien no permitir¨ªa que eso pasara, corri¨® hacia el borde, y sin pens¨¢rselo dos veces, este salt¨® hacia Alegria, quien fue la que no pudo aferrarse a la vida en ese momento. Una corta ca¨ªda le esperar¨ªa a los dos, por que, Kettei con el ca?on de fuego que hab¨ªa creado, lo utiliz¨® de propulsor, logrando llegar hasta ella. Y sin perder un segundo en saludarse, cambi¨® de herramienta, y lanz¨® el gancho hasta arriba. Todo parec¨ªa solucionarse, el ya hab¨ªa salvado a su amiga de confianza, pero el destino le cerrar¨ªa la puerta en la cara. Por toda la fuerza, y maltrato que el gancho con cuerda hab¨ªa recibido, es la cuerda la que se rompe a medio vuelo, haciendo que Kettei tenga que utilizar sus dedos de madera de la mano izquierda para aferrarse a la vida, y no caer al vacio. Tras pedir ayuda por primera vez, las dem¨¢s emociones intentan hacer una cadena humana para salvarlos, la mano de Furia logra conectar a la del guerrero, comenzando a jalar hacia arriba, lenta y ag¨®nicamente. Mientras Ansiedad, que era la que estaba hasta atr¨¢s, hacia todo lo posible para no soltar la mano de Envidia, que era la siguiente, esta se percata como comienza a resbalarse, y sus pies comenzaban a partir la arena en dos. Y tras sentir unos atenuantes pasos detr¨¢s suya, piensa que podr¨ªa ser una ayuda, pero no pudo haber sido mas alejado de la realidad. Un ser misteriosamente familiar se acerc¨®, pero este contaba con una gran chaqueta que cubria casi todo su cuerpo, en conjunto a una capucha puesta, la cual no pod¨ªa revelar su rostro, aunque solo podia divisar un ligero mechon de pelo de color morado. Al percatarse de quien era, esta lo saluda nerviosamente, pidi¨¦ndole una mano, pero al escuchar la voz de Kettei implorando prisa, esta figura aprieta ambos pu?os con mucha fuerza, como si le tuviera alguna clase de rencor. Lentamente, coloc¨® su mano en la espalda de Ansiedad, empezando a empujarla hacia el abismo, mientras esta le rogaba para que parara, cosa que ¨¦l no iba a hacer. Ella no podia defenderse, ni evitarlo de ninguna manera, porque no podia soltar la mano de Envidia, la cual al escuchar todo el esc¨¢ndalo, se dio la vuelta, divisando a esa persona conocida, frente a ella, pero con un aspecto m¨¢s deteriorado. No pudo decir ni una sola palabra, y solo se le qued¨® mirando, mostrando la forma mas pura del Terror en su rostro.If you stumble upon this tale on Amazon, it''s taken without the author''s consent. Report it. ----Le promet¨ª... que me vengar¨ªa...----esas fueron las palabras con las que el los fulminar¨ªa, empujando con la mano a Ansiedad, y por ende, a los dem¨¢s a una inminente, y larga ca¨ªda hacia el profundo abismo, que parec¨ªa ser infinito. Mientras ca¨ªan al vacio, esta figura se quit¨® la capucha, mientras mostraba una sonrisa de haber cumplido con su cometido. Sin nada m¨¢s que decir y hacer, esta figura se empez¨® a alejar, a un lugar desconocido. Y aunque hab¨ªa cumplido con lo que se propuso, sinti¨® que no era suficiente, y que para culminar con su venganza, deb¨ªa acabar con el definitivamente en una batalla, puesto que sab¨ªa que el volver¨ªa, sin importar que. Mientras todos gritaban por la extensa ca¨ªda, esta culmina en un gran chapuz¨®n en un profundo lago, el cual, amortigua un poco la ca¨ªda, aunque considerando la altura y la velocidad a la que iban, era el equivalente en caer en una ligera capa de colchon viejo. Debido a la profundidad, a algunos les cuesta volver a la superficie con apenas aire en sus pulmones. El primero en salir ser¨ªa Kettei, quien divisa el oscuro lugar, usando su ca?on de fuego, aun ¨²til, como una antorcha, para iluminar un poco la oscura cueva, en la cual, estaban atrapados. ----Vaya dia de acci¨®n nos ha tocado.----brome¨® ligeramente el guerrero, mientras ve¨ªa su brazo izquierdo mayormente destruido, junto a sus dedos totalmente rasgados. Al voltearse hacia atr¨¢s, ve como todos a duras penas logran salir del profundo lago, casi ahog¨¢ndose en el proceso. ----Por suerte caimos en agua y no en concreto.----se?al¨® Ansiedad, mientras tosia, sac¨¢ndose el agua de los pulmones. ----De hecho, no entiendo como sobrevivimos a esa ca¨ªda, considerando la altura, debimos haber muerto.----les indic¨® el guerrero, viendo de nuevo hacia la luz al final del abismo, del cual, habian caido, y sobrevivido. Prosiguieron saliendo el resto de emociones, quien cada uno reaccionaba a su manera, aunque todos coindician en una clara expresion de dolor en cada uno. Mientras tanto, discut¨ªan sobre lo que acababa de pasar, pero lo que mas llam¨® la atenci¨®n, fue un comentario de Ansiedad, el cual har¨ªa que Desagrado comience a caminar de un lado a otro, mientras se tomaba fuertemente la cabeza. ----No! Debe ser un error! El no ser¨ªa asi con nosotros!.----reclam¨®, apenas escuch¨® la noticia. Kettei se volte¨®, preguntando sobre el tema de conversaci¨®n, y apenas escucha la respuesta, est¨¢ la deja helado. ----El?... No puedo creerlo¡­ Como puede ser tan rencoroso?!.----Exclam¨®, mientras sus ojos volv¨ªan a parpadear entre amarillo y rojo. Alegria dio un suspiro ante la gran decepci¨®n, pues antes de eso, consideraban a Lance como un amigo. Y al escuchar esto, Kettei baj¨® la cabeza. Furia continu¨® reclamando junto a todo el grupo, que hacia lo mismo, mientras Kettei no dec¨ªa ni una palabra, ni se movia un cent¨ªmetro despues de escuchar la innegable verdad. ----Ademas, el siempre esta con eso de querer matarte, que le hiciste?!.----le reclam¨® Desagrado, quien ten¨ªa sus ojos llorosos de nuevo, ante la traici¨®n. Este se qued¨® procesando las palabras, incr¨¦dulo, el mismo hab¨ªa provocado todo eso, y no pod¨ªa hacer menos que revelar la verdad. ----Supongo que ya est¨¢n preparados para saberlo, no es as¨ª?.----les pregunt¨® a todos, hablando por encima de su hombro. Este se dio la vuelta, y comenz¨® a relatar lo ocurrido. La base de la historia que revelaba lo que hab¨ªa sido, ¡°Una Historia Mal Contada¡±. ----Fue hace 5 a?os, cuando todav¨ªa no era alguien muy relevante en la mente de Riley¡­ En ese momento, Lance era alguien famoso, todos quer¨ªan su aut¨®grafo, y entre todos esos admiradores, ah¨ª estaba yo¡­ un peque?o muchacho, entusiasmado por conocer a su mas grande ¨ªdolo. De hecho, el fue mi mayor inspiraci¨®n para hacer mi traje¡­ ahora entiendo porque dec¨ªas que me parec¨ªa mucho a el.----relat¨®, se?alando a Desagrado, quien hab¨ªa entendido todo. Antes de proseguir, el propuso con empezar a caminar, con la excusa bien justificada de no perder mas tiempo, y mientras alz¨® su ca?on de fuego a modo de antorcha, continu¨® relatando su pasado. ----Era en ese momento, donde quise proponerle un desafio, una pelea amistosa¡­ El acept¨®, pero con una condici¨®n, si el ganaba, el deb¨ªa quedarse con mi bufanda roja, la cual sigo manteniendo. ----Eso quiere decir, que ganaste?.----le pregunt¨® Ansiedad, quien se mostraba muy interesada en escuchar su historia. ----Eso no es lo importante, dejame terminar.---impuso. ---Fue en ese combate donde se desat¨® su locura, yo pensaba que ser¨ªa un combate tranquilo, sin nada fuera de lo com¨²n, pero nada mas alejado de la realidad. En un movimiento desesperado, el casi atraves¨® su espada en mi torso, aunque me dej¨® una marca. Esas ultimas palabras, dejaron en shock a todos los presentes, al mismo tiempo que Kettei revelaba esa cicatriz que quedaba en el medio de su torso, la cual dividia su tren superior en dos. ----De alg¨²n modo¡­sobreviv¨ª. Como ya dije, no me atraves¨® por completo, asi que pude recomponerme, algo me dec¨ªa que deb¨ªa seguir luchando, aunque todos all¨ª quer¨ªan acabar la pelea, todo ya estaba decidido. El y yo est¨¢bamos obstinados a acabar el uno con el otro. La pelea fue larga, ambos est¨¢bamos exhaustos despu¨¦s de varios minutos peleando sin parar, fui yo quien pudo dar el golpe final, y aunque no termine con su vida, lo dej¨¦ muy malherido. Terminando de contar su historia, suelta unas ultimas palabras antes de concluir, la cual hab¨ªa sido, lo que realmente pas¨®. ----Desde ese momento, guarda todo ese rencor que tiene contra mi, porque segun el... Rompi lo mas importante para el, su "orgullo".---concluy¨®, cerrando los ojos por un momento. ----Y-Y como termina la historia?.----pregunt¨® Envidia, quien se ve¨ªa impaciente por saber el final. ----Termina con nosotros! Y lo que sea que nos vaya a pasar de ahora en adelante.---respondi¨® Alegr¨ªa con firmeza. Tras discutir unos segundos, y ver a Kettei de otra manera, mientras este ultimo aceptaba la culpa a si mismo de haber provocado que ahora Lance odie a las emociones tambi¨¦n, siendo que antes de que el llegara, lo consideraban como alguien bueno, pero por culpa de el, es una amenaza. Tras una clara decisi¨®n, continuaron caminando, esta vez, con Ansiedad al mando, quien ten¨ªa un mapa con las f¨ªsicas del lugar en el que estaban all¨ª ahora. Pues era ella quien conoc¨ªa mejor esas estrechas cuevas. Capitulo 29: "Secuelas" Capitulo 29: "Secuelas" Al amanecer, ella se levant¨® y arregla con algo de prisa, una ma?ana poco mas ajetreada sin duda alguna. Cuando estaba pasando por el comedor directo a la puerta, para cumplir rumbo hacia su escuela, sus dos figuras parentescas la detienen, con una tos escalofriante, proveniente de Bill, quien con una no tan agradable expresi¨®n en su rostro, le ordena sentarse en la silla. Riley se esperaba cualquier cosa, puesto que lo que hab¨ªa hecho, para ella no ten¨ªa perd¨®n de ningun ser divino. ----Riley¡­ Te sientes mejor?.----Las palabras de su padre la sorprendieron, puesto que, conoci¨¦ndolo, este siempre ha sido de rega?ar. Pero esta vez, su preocupaci¨®n se ocultaba tras esa siniestra expresi¨®n, como si fuese una fachada, una identidad detr¨¢s de una mascara. Tras procesar las palabras por unos incesantes momentos de tensi¨®n, y tartamudeos incontrolables, esta logra articular palabra, por palabra. ----Ehh¡­Si! Por supuesto.----Su pique de tonalidad de la voz lleg¨® en ese Si, pero luego baj¨® en picada abruptamente. Su madre, quien no despeg¨® la mirada de ella en ning¨²n momento, le pregunt¨® acerca de su ¡°Resentimiento¡± hacia la infame deportista, la cual se hacia llamar, ¡°Su Amiga¡±. Aunque su respuesta no tuvo volumen alguno, se entend¨ªa el mensaje explicito que Riley quer¨ªa dejar, aunque no fuese claro, ya que solo movi¨® la cabeza en varias direcciones, temblorosamente. Tras su padre la pregunta repiti¨®, ella finalmente reaccion¨®, soltando una frase, un poco m¨¢s apresurada y desesperada destacando. ----Era eso, ya tengo las cosas arregladas con ella, lo prometo!.----confi¨® en su palabra, sin balbucear ninguna palabra, ni silaba. La seguridad de Riley, denot¨® en sus padres, quienes ya no ve¨ªan esa maldad que hace apenas unos d¨ªas, ella cargaba y potenciaba con cada palabra y acci¨®n que esta dec¨ªa y hac¨ªa. Y tras una breve despedida, Riley logr¨® escaparse de la atenuante charla, aunque mas era un interrogatorio para ella. En su mente, cosas estaban pasando, mientras un grupo de las emociones se embarcaban en un arduo viaje para recuperar unos de sus objetos mas preciados para su vida, en el cuartel general, donde adem¨¢s de ser la sede central, es la fuente de todas las decisiones de Riley, sean buenas o malas, estas sal¨ªan de all¨ª. Ah¨ª mismo, se encontraba una energ¨¦tica Amor, quien con una sonrisa de oreja a oreja, mantendr¨ªa su control absoluto sobre la consola, excluyendo a las dem¨¢s emociones, cosa que, al entender un poco mas la situaci¨®n, Tristeza, record¨® un acontecimiento, lejano, pero que dej¨® una huella importante en todos, y a alguien en especial, la cual, sabr¨ªa la importancia de ¡°No estar bien siempre¡±. ----Oye! No te atrevas a dejarnos de lado! Es ¡°Nuestra Riley¡±, no ¡°Tu Riley¡±.----Reclam¨® un alertado Temor contra la magenta damisela. ----Es como aquella vez¡­----susurr¨® Tristeza, quien se llevar¨ªa ambas manos a la cabeza lenta, y suavemente, mientras abr¨ªa los ojos de par en par. Amor, a la cual se le hinchar¨ªa por breve momento una vena en la cabeza, intentar¨ªa explicar la ¡°inexplicable¡± situaci¨®n. Las sospechas volvieron, la actitud de la ¡°Verdadera Amor¡±, era la misma que la damisela del vestido negro. A esto, se le ameritar¨ªa una sesi¨®n de preguntas, las cuales, revelar¨ªan su verdadera identidad, y por ende, su ver¨ªdica funci¨®n en Riley. ----No!! Esto tiene que salir como debe ser! Es por el bien de Riley!! Si no lo conseguimos, como sabremos que somos alguien en esta vida!.----reclam¨®, comenzando a rechinar los dientes. Tras el cambio repentino en ella, todos se quedan congelados al escucharla, y es Tristeza quien se ofrece a prestarle ayuda, calmando su voz, aunque esta fuera interrumpida abruptamente por Amor, quien en ese momento, hab¨ªa perdido por completo la cordura. ----HE DICHO QUE NO!!.----grit¨®, asustando a Tristeza, la cual, entre lagrimas, las cuales exponencialmente crecer¨ªan a un incontrolable llanto, saldr¨ªa corriendo del lugar. Al ver esto, los dem¨¢s se alartan, sobretodo Verg¨¹enza, quien sent¨ªa un vinculo especial con la ya mencionada emoci¨®n. Asi que este intentar¨ªa contrarrestar a Amor, pero ser¨ªa in¨²til. Esta ultima lo desestabilizar¨ªa emocionalmente, haciendo que este sufra el mismo destino que Tristeza. Lo que sorprend¨ªa de ella, ser¨ªa su capacidad de usar un poder que es mas fuerte que el propio combate f¨ªsico, la palabra. ----Los conozco de pies a cabeza! Se perfectamente cuales son sus debilidades!. ---exclam¨® hacia todos. Temor intentar¨ªa evitar que esto continuara, y aunque intenta confrontarla tambi¨¦n, basta con mostrarle una ara?a de juguete para hacer que caiga, casi sufriendo de un paro cardiaco. Tras entender la dura situaci¨®n, y las dr¨¢sticas medidas que ella deb¨ªa tomar, ata a todos con una gran cuerda, busc¨¢ndolos de uno en uno, al igual que Nikushimi lo hab¨ªa hecho apenas hace unas horas.If you spot this story on Amazon, know that it has been stolen. Report the violation. Ya una vez dejado inmovilizado a todos, se les queda viendo por breves momentos, apretando ambos pu?os a la vez. Ellos, quienes intentaban desatarse forcejeando los unos contra los otros, reclamar¨ªan contra ella. Aunque su intento por escapar sea en vano. ----Oye!! Que crees que estas haciendo?! Su¨¦ltanos ahora!!. ----Esto no esta bien! Tienes que detenerte!.----Esas eran algunas de las frases que se lograban escuchar de todo el alboroto que estaban haciendo. Al no poder concentrarse por este alboroto, mientras ella, con tanto entusiasmo, y una leve chispa de esperanza trabajaba en Riley para lograr su objetivo, les orden¨® que guardaran silencio, aunque de una manera mas violenta. ----Lo haremos a mi manera! Enserio, necesito que no me molesten mientras hago mi trabajo. Con esta frase finaliz¨®, mientras volteaba a ver a Riley, quien ya estaba en la escuela, con una decisi¨®n firme en su cabeza. ----Hoy tengo que dec¨ªrselo¡­ O quiz¨¢, no deba? Es demasiado pronto¡­----Estas palabras se le repet¨ªan en la cabeza, mientras caminaba por los pasillos de la escuela. Mientras caminaba, su mente se descontrolaba cada vez mas, la indecisi¨®n, el miedo, la ansiedad, por saber lo que vaya a pasar, hac¨ªa que no pudiera sentirse bien consigo misma. Al presenciar este extra?o actuar en Riley, Amor voltea hacia el sentido de identidad, y divisa un color naranja en el. ----Asi que este es el famoso ¡°sentido de identidad¡±¡­ Mmm? Esta de color naranja... debe ser por Ansiedad. Mientras esta lo ve¨ªa con atenci¨®n, Tristeza intuy¨® de inmediato los planes de ella, rog¨¢ndole para que no le hiciera nada malo al objeto mas preciado de Riley. Analizando el punto de vista de Tristeza, ella piensa por un momento, mientras lo agarraba con ambas manos. ----Te entiendo¡­ Pero, es lo que ella necesita.----le explic¨®, volte¨¢ndola a ver por unos segundos, pero sus manos no se despegaban del preciado bien. En su mente, dud¨® por un momento antes de hacer lo que tenia planeado, pensando sobre si deber¨ªa hacerlo, adem¨¢s de esperar que el cambio sea una mejora, y no un mal cambio que empeore las cosas en Riley. Y tras pensarlo bien, con una fuerza sorprendente, arranca ella sola el sentido de identidad original de Riley y mientras bajaba un tubo, el cual colgaba del techo, los dem¨¢s le gritaban e imploraban que se detuviera, aunque esto fuera imposible. Tras dar un fuerte suspiro, esta lo arroja, hasta donde estar¨ªa el ¡°Vacio de Los Recuerdos Olvidados¡±. Amor se queda inm¨®vil, y en absoluto silencio, observando como el sentido de identidad viajaba hasta el vacio de los recuerdos olvidados. Mientras los dem¨¢s no pod¨ªan creer lo que ella hab¨ªa hecho. La ausencia del sentido de identidad no tarda en hacerse notar, la luz que irradiaba todo el cuartel se apagaba progresivamente, pues esta era la luz, que le daba vida a todo el cuartel, y ahora, se hab¨ªa ido, de nuevo. Los reclamos, y la intensidad de estos mismos aumentaron a borbotones. Mientras, Amor yacia quieta, viendo a sus alrededores, las consecuencias, de lo que hab¨ªa hecho. Aunque, sin un gran arrepentimiento, volvi¨® hacia la consola, pues, debe acabar con lo que empez¨®. ----No lo entienden... yo quiero hacerla mejor. Ella me necesita a m¨ª, una emoci¨®n mas compleja, que pueda entender lo que ella realmente necesita. Yo puedo hacer que Riley realmente sienta que es feliz! Por qu¨¦ no logran entenderlo?.----les explic¨® hacia las dem¨¢s emociones, mientras estas no pod¨ªan parar de mirarla, como ella, destru¨ªa lentamente a Riley. Mientras Tristeza segu¨ªa forcejeando, aun con la esperanza de desatarse, intent¨® convencerla de detener su cautiverio, y su constante tortura a la chica. Temor la apoy¨®, considerando que para Amor, ellos no eran suficientes, trat¨¢ndola de egoista. Por su parte, a esto no le gustar¨ªa nada a ella, quien con una cinta adhesiva en mano, encintar¨ªa la boca de todos. Y aunque algunos pondr¨ªan resistencia, esta no ser¨ªa suficiente. ----Lo se... pero... es mejor si lo hago sola esta vez...----finaliz¨®, llev¨¢ndose consigo recuerdos suyos, los cuales se empezaban a acumular en las estanter¨ªas, asfixiando los recuerdos pertenecientes a otras emociones. Con esos recuerdos, bajar¨ªa al Sistema De Creencias, donde en claro ten¨ªa la idea en su cabeza, los sumergir¨ªa todos a la vez en el agua, dejando que estos fluyan, mientras crean creencias. Cuando tocaba una de estas, repet¨ªa la frase: ¡°Si quiero ser alguien, tengo que estar con el¡±. Con una sonrisa enmarcada en su rostro, volver¨ªa a subir al cuartel general, pero se llevar¨ªa consigo otro recuerdo, con el cual, conectar¨ªa al sistema de pensamientos centrales, creando una nueva isla del pensamiento. La del ¡°Amor¡±. Cada vez m¨¢s, la influencia de Amor era mayor, apartando a las de las dem¨¢s emociones, las cuales intentaban desatarse y quitarse la cinta de la boca, pero sus esfuerzos siempre eran en vano. En un sitio muy alejado de all¨ª, en las profundidades de la mente de Riley, el grupo de las emociones, los cuales estaban encaminados al Cuartel General Secundario, y despu¨¦s de una larga caminata, logran llegar hasta el objetivo. Pero algo mas que eso les sorprende, pues este estaba totalmente destrozado, como si algo, o alguien ya hubiera estado antes, y ocasionara todo ese caos. Ellos se dieron cuenta al instante, Kettei le pregunt¨® a Ansiedad sobre si estaban en el lugar correcto, a lo que ella mir¨® el mapa, mientras lo daba vuelta varias veces, jurando que ese era el lugar correcto. Con un poco de duda, y un presente miedo enmarcado en las caras de la mayor¨ªa, emociones abren la puerta que adentro conten¨ªa el cuartel general secundario, aunque costara un poco mas, debido a su deplorable estado. Al enfocar la mirada en el interior oscuro, divisan un lugar muy parecido al cuartel general, solo que este esta implementado con domos especializados para cada emocion secundaria que podr¨ªa encontrarse all¨ª. Solo con el defecto de que esta totalmente oscuro, por el suelo hab¨ªan manchas de dudoso origen, en conjunto a un extra?o olor p¨²trido que abundaba en toda la zona. ----No puede ser¡­Algo muy malo pas¨® aqu¨ª.----destac¨® Kettei, quien adem¨¢s describ¨ªa el extra?o ambiente, tanto su olor, como los cuerpos que tambi¨¦n ven¨ªan acompa?ados de estas manchas. ----Este lugar es un desastre!! Que clase de cuartel general es este?!----opin¨® Desagrado, mostrando una mueca de asco. Mientras avanzaban por el extra?o lugar, el cual era conocido como el Cuartel General Secundario, percib¨ªan este solemne ambiente, tambi¨¦n su oscuridad, la cual imped¨ªa visualizar por completo el sitio. La incertidumbre que cubri¨® a todo el grupo fue fortaleci¨¦ndose, empezando a discutir, considerando este viaje como una perdida de tiempo. Aunque esta discusi¨®n ser¨ªa interrumpida, unos leves sonidos de pisadas se har¨ªan escuchar, pero ser¨ªa Kettei quien escucharlas, llamando la atenci¨®n de todos, viendo como el saca su arma de su lumbar, y se coloca en posici¨®n de ataque, mientras miraba un punto fijo. Capitulo 30: "Un Verdadero Rol" Capitulo 30: "Un Verdadero Rol" Una voz, aunque tenue se empez¨® a escuchar a la lejan¨ªa, cada vez era mas posible de escuchar para los dem¨¢s, quienes se mord¨ªan las u?as por saber quien era la figura misteriosa, que hab¨ªa hecho acto de presencia en ese momento. La suave voz preguntaba por el prop¨®sito de nuestros viajeros. Sin embargo, todos se mantuvieron en silencio, coloc¨¢ndose atr¨¢s de Kettei, quien solo ve¨ªa como la extra?a figura se acercaba lentamente. ----Venimos en busca de respuestas! No pienso atacarte¡­----le exclamaba a la figura, la cual aun no pod¨ªa ser visible tras las grandes capas de humo que rodeaban el lugar. La figura reconoce la voz del guerrero, y se acerca un poco mas r¨¢pido hacia el. La tensi¨®n se hizo vivir en todos, quienes se alejaban a pasos timidos. Una voz femenina se hizo mas clara, lo suficiente para escuchar que esta repitiria el nombre del espadach¨ªn. Este baja la guardia al escuchar la voz familiar, y reconocerla. Comienza a acercarse lentamente, mientras bajaba su katana. Sin embargo, no la bajar¨ªa del todo, hasta que la figura se identificara. ----Por fin llegaron!.----Los aclamaba la figura femenina, la cual, revel¨® un vestido rosa, as¨ª como su tono de piel, y cabello, los cuales, resultar¨ªan familiares a los ojos de todos. El cambio, el cual todos notaron al instante, tranquiliz¨® un poco sus temores, creyendo en la posible teor¨ªa de que pod¨ªa ser aquella, que los desterr¨® hasta lejos del cuartel general. Sin embargo, este alivio se ver¨ªa atrapado en cobijas de confusi¨®n. ----Espera¡­T¨² no eres?!.----Antes de que Kettei pudiera terminar de hablar, la figura asiente a su hip¨®tesis, afirm¨¢ndola con seguridad. La misteriosa mujer, la cual, hab¨ªa sido un enigma desde los ruidos escuchados, muestra su verdadera fachada, asi como su identidad. Todos observaba atentamente a la leve conversaci¨®n entre los dos sujetos. ----Yo¡­ Soy Amor.----les revel¨®, dejando en evidencia el asombro, y sorpresa de todo el grupo al escuchar esto. Eran pr¨¢cticamente gemelas, su ropa, maquillaje, rostro, hasta incluso forma de hablar eran iguales. Esto desconcertar¨ªa a todos, quienes t¨ªmidamente, se acercan a ella, a la que se hacia llamar, la Verdadera Amor. Varios segundos y momentos de incomodidad, preguntas y respuestas, resumir¨ªan la situaci¨®n, pregunt¨¢ndole a la novedad presente, su origen, y el hecho de que sea parecida a la otra Amor. Su descontento no tard¨® en hacerse visible, y frunciendo el ce?o, refut¨® ante esta teor¨ªa, afirmando que es la ¨²nica Amor que exist¨ªa. La confusi¨®n, de todas las verdades o mentiras que esta nueva emoci¨®n les estaba dirigiendo a ellos, se hizo cada vez mas notorio, interrog¨¢ndola mas, y acus¨¢ndola, hasta de ser la misma emocion, que los desterr¨® lejos del cuartel, donde debian controlar a Riley, y no ella. El dolor que abundaba en ella, por la mala trata que estaba recibiendo, hizo que empiece a alejarse de ellos. Sin embargo, alguien, el cual se mantuvo todo la situaci¨®n, quieto, y sereno, actu¨® en el momento oportuno. ----Pero que est¨¢n haciendo?! Por qu¨¦ piensan que es la misma?!.----les pregunt¨® con fuerza denotada en su voz a todo el grupo. Intentando mantener a Amor con ellos. Ellos intentaron justificar su teor¨ªa, mientras algunas emociones no paraban de hacerla sentir, mas y mas peor consigo misma, hasta el punto de hacerla entrar en lagrimeo, y salir corriendo de la habitaci¨®n, mientras sollozaba sin control. Esto, no dejar¨ªa muy contento a Kettei, quien, se les quedar¨ªa viendo mal, y saldr¨ªa tras Amor, hacia un lugar, el cual, se desvanece en la distancia por el humo y la neblina. Alegria intentar¨ªa detenerlo, sin embargo, sus esfuerzos fueron en vano, y no lo alcanzar¨ªa. ----Por que act¨²a as¨ª? Esta m¨¢s que claro que no es quien dice ser!----les exclam¨® Desagrado, quien empez¨® a caminar, pero no avanzar¨ªa mas, al perecer ante la gran capa de humo y neblina que cubria todo el lugar. Ansiedad expres¨® su opini¨®n, considerando la posibilidad de que ella sea la verdadera Amor. Alegr¨ªa la apoy¨®, y opt¨® por seguir al par de emociones. Y aunque el peque?o grupo en contra, se negaba, no tuvieron mas opci¨®n al quedarse solos en un ambiente aterrador, y comenzaron a caminar por la espesa niebla, la cual, imposibilitaba la vista. Mientras ve¨ªan los alrededores del lugar, denotaban el gran parecido con el cuartel general principal, sin embargo, este carec¨ªa de color. ----Wow¡­ pero que lugar mas putrefacto.----les denot¨® Envidia, quien se tapar¨ªa la nariz al percatarse de un olor nauseabundo. Todos voltearon abajo, y sin dar tiempo a reaccionar, divisan un cr¨¢neo, de una persona, o emoci¨®n, ya fuera de este mundo. El terror se apoder¨® de ellos por unos momentos, quienes sin pensarlo, y un poco sobresaltados, con el coraz¨®n en la boca, lo rodearon, y continuaron con su camino. Adentro de una sala secreta, que se ocultaba tras una delicada cortina, apenas ocultando su interior. Dentro de esta, estar¨ªa Kettei, quien intentar¨ªa calmar a una desconsolada Amor, quien, no lloraba por tristeza, sino, por decepcion. ----Como pueden ser as¨ª conmigo?.----le pregunt¨®, mientras su voz no paraba de sollozar. ----Escucha, primero necesito que te tranquilices¡­ Ellos no son as¨ª, lo juro! Solo est¨¢n un poco alterados por lo que est¨¢ pasando, y es normal que juzguen a alguien as¨ª¡­ Ese fue mi caso.----Le relat¨®, mientras le pon¨ªa la mano en el hombro, mientras las lagrimas de ella, caian sobre la propia consola de esa sala de control. Ellos antes de entrar, escuchar¨ªan la conversaci¨®n, y escuchar¨ªan a Kettei decir: ¡°Juzgan a alguien muy precipitadamente, sin siquiera conocerlo bien¡±. Estas palabras, atenuar¨ªan a todos, quienes se quedaron detr¨¢s de la cortina, espiando la conversaci¨®n, discretamente. ----Ahora el? No puedo creer de que nos traicionara!.----reclam¨® Furia, acerc¨¢ndose a la cortina para romperla, pero es detenido. ----No¡­ es verdad lo que dice.----les explic¨® Ansiedad, quien fue la que detuvo a Furia. ----Pero como? Acaso esta de su lado?.----Cada vez, las sospechas sobre el verdadero bando de Kettei, crec¨ªan, y ahora fue Envidia quien continu¨® el crecimiento de esta duda. Alegr¨ªa negar¨ªa con la cabeza, explicando que deber¨ªan entrar, y solucionar las cosas. Ellos, despu¨¦s de un intercambio de miradas, aceptan, y abren la delicada cortina en dos, y ven al par de emociones. Ambos los ver¨ªan entrar, sin embargo, Amor los ver¨ªa mal, frunciendoles el ce?o, y escapando de lugar, nuevamente. ----Ven lo que le provocaron?! Ahora les tiene miedo!!.---.les amenaz¨® Kettei, mientras se acercaba agresivamente a ellos.Stolen novel; please report. ----No nos eches la culpa a nosotros!.----le exclam¨® Furia, dando un paso al frente, y encar¨¢ndolo. Kettei har¨ªa lo mismo, casi llegando al punto de llegar a los golpes, pero serian separados como simples perros intentando roer un mismo hueso. ----Como sea¡­ Aunque sea, le deben una disculpa! Ella es la verdadera Amor!!.---les grit¨® a todos, sin excluir a nadie. Tras este grito, y frustraci¨®n pocas veces vista en Kettei, se quedaron congelados, mientras este, aun rechinando los dientes, se acerc¨® a la consola, o mas especifico, a las c¨¢maras, donde pod¨ªa vigilar lo que las emociones estaban haciendo en el cuartel general principal. Envidia no tard¨® en subirse a la consola, para revisar mejor las c¨¢maras, debido a su baja estatura. Su mirada se pega en una c¨¢mara especial, ya que, era la ¨²nica que la otra Amor no hab¨ªa logrado encontrar, y tapar con cinta adhesiva, mientras, intentaba lograr sus planes. ----Eh¡­ que pasa con la c¨¢mara 12?----le pregunt¨® a Kettei, quien apenas pudo calmar un poco su frustraci¨®n. ----La¡­c¨¢mara¡­.12?.----Su vista se enfoca en la c¨¢mara mencionada, mostrando desde un angulo, poco posible de percatar, y muy complicado de escuchar las voces tambi¨¦n, debido a la distancia. Tras la c¨¢mara, se mostraba a la otra Amor, quien, acorral¨® a las dem¨¢s emociones, encerr¨¢ndolas, y amonton¨¢ndolas dentro de un circulo de cuerdas mu bien ajustadas, haciendo que ni siquiera Verg¨¹enza, el de mayor tama?o, pueda moverse un poco. Vamos¡­Esto tiene que salir bien! Ok, aqui voy!.----Comentaba una exaltada ¡°Amor¡±, quien, sin la intervenci¨®n de las dem¨¢s emociones, pod¨ªa hacer lo que le plazca; Controlar a Riley, y sus decisiones¡­ Todo ella sola. Riley, en otro dia de escuela, tendr¨ªa una carta en su mano, la cual, en manuscrito, la habr¨ªa tenido muy bien escondida en su casillero, vigilando a los alrededores. Se guard¨® la carta en el bolsillo, y se dirigi¨® hacia el casillero de Chris, aprovechando que el estaba hablando con su amigo Tom, dej¨® la carta discretamente dentro del casillero, y sali¨® corriendo del lugar, para despu¨¦s, ocultarse tras una esquina. Chris, con suerte se dio cuenta, y al voltearse, vio como los dem¨¢s alumnos miraban hacia algo, pero ese ¡°algo¡±, hab¨ªa desaparecido entre la multitud. Su mirada se desvi¨® hacia su casillero, el cual, se le hab¨ªa olvidado cerrar, y cuando estaba a punto de hacerlo, divisa algo fuera de lugar, algo que no estaba ah¨ª antes. Este se acerc¨® lentamente, visualizando el nuevo objeto que hab¨ªa aparecido en su casillero, pero le intrigaba mas saber quien era la persona, la cual la dej¨® en ese lugar. Se acerc¨®, y tom¨® la carta que estaba por encima de sus cuadernos y libros. Se pregunt¨® el que era, mientras levantaba una ceja. La abri¨® con cuidado, intentando no romper la cinta, con la cual cerraba el sobre. No pudo hacer mas que quedarse quieto, y agarrarse en ce?o con dos de sus dedos, mientras miraba la carta, cada vez aumentando la intensidad del gesto. Tom, quien lo ver¨ªa desde la distancia, le preguntaba el por qu¨¦ actuaba as¨ª. Sin embargo, no pudo decir mas que el hecho de que Riley, haya confundido la relaci¨®n que ten¨ªan. ----Sab¨ªa que esto iba a pasar!.----le exclam¨® a la carta, arrug¨¢ndola. Tom se extra?ar¨ªa de esta actitud, e intentar¨ªa calmarlo, sin embargo, esto seria en vano, ya que un Chris, el cual siempre hab¨ªa mantenido su serenidad, sin embargo, esta ceder¨ªa. Sin dudarlo, rompe la carta en varios pedazos, y la bota a un basurero, alej¨¢ndose del lugar, mientras tropezaba agresivamente con todo a su paso. Riley, quien se hab¨ªa escondido tras una pared, no pudo ver a trav¨¦s de esta, y solo alcanz¨® a presenciar, como Chris agarraba la carta, y se alejaba de ah¨ª con la carta en mano. Aun as¨ª, muchas palabras e ideas empezaron a pasar por su cabeza, sus significados eran asfixiadas por las preguntas que esta se hacia en la cabeza. La habr¨¢n aceptado? La habr¨¢n rechazado? Eso era lo que ella quer¨ªa conocer. La impaciencia, y la devoci¨®n por saber, hizo que saliera del escondite a ver al chico, pero este ya no estaba presente en el lugar. Sin nada mas que hacer, se dio la vuelta, y con las dudas presionando su peque?a cabecita, se alejar¨ªa del lugar, retir¨¢ndose del establecimiento. Dentro de su cabeza, las cosas no podr¨ªan andar peor, ¡°Amor¡±, golpeaba la consola con fuerza, aumentando la tenacidad de los golpes en cada repetici¨®n que hacia. Cada impacto hacia la consola, era tal que hac¨ªa que esta se quebrantara, y asustara a las dem¨¢s emociones, quienes no pod¨ªan hacer mas que observar. Al darse la vuelta, resopl¨®, varias veces. Sin embargo, su mirada se desviar¨ªa hacia otro punto. Se acerc¨® con r¨¢pida y tenue nerviosismo a la ventana, apresurando el paso. Las palabras no le dieron para describir lo que estaba viendo. ----No, no, no, no!!.----repet¨ªa estas palabras, mientras se apoyaba en el cristal, el cual, en un panel, todav¨ªa segu¨ªa roto. ----Esto no puede estar pasando!.----le alarde¨® a los dem¨¢s, tom¨¢ndose el pelo con ambas manos, despein¨¢ndolo. Con mucho esfuerzo y forcejeo, Tristeza pudo sacarse la cinta de la boca. La desesperaci¨®n del asunto, y la posible p¨¦rdida de control por parte de Amor, se ver¨ªa familiar en ella, quien recordar¨ªa a alguien m¨¢s. ----Amor! Tranquil¨ªzate, no necesitas hacer algo mas absurdo!.----intentaba hacerla entrar en raz¨®n con estas palabras, mientras segu¨ªa forcejeando, con fuerzas, que sacaba de lo mas profundo de su interior. ¡°Amor¡± se qued¨® viendo la ventana, viendo como se derrumbaba la isla, en la que tard¨® mucho haci¨¦ndola, y todo ese trabajo duro, fue desperdiciado y tirado a la basura como simple chatarra sin valor. Mientras escuchaba las palabras de Tristeza, sus gestos se tranquilizaron, mientras ella se manten¨ªa de espaldas a ellos. Sin decir una palabra, volvi¨® a dirigirse a la consola, pero sin antes, voltear a ver a un rinc¨®n. Las dem¨¢s emociones se le quedar¨ªan viendo. Sin desfijar la vista, arranca un trozo de cinta negra, y lo coloca encima de la c¨¢mara oculta que estaba grab¨¢ndola todo el tiempo, y encima pon¨ªa un n¨²mero, el cual era, el 12. Sin previo aviso, la visi¨®n de todos se fue imposibilitada y refutada. El shock se hizo vivir, la ¨²nica posibilidad de vigilar, lo que ¡°Amor¡± estaba haciendo con su ni?a, la cual, estaba siendo asfixiada por la duda. ----Tap¨® la c¨¢mara?! Esto es malo, muy malo!.----se alert¨® Ansiedad, empezando a correr de un lado a otro. ----Ahora como sabremos lo que esta haciendo?! Puede provocar cualquier cosa!!----El mismo caso fue con Envidia, quien ya arriba de la consola, comenz¨® a jalonearse el cabello. Amor, sali¨® de una peque?a habitaci¨®n, oculta a los ojos de cualquiera. Ella susurr¨® el nombre de Kettei varias veces, hasta que este se acerc¨®, y le susurr¨® un par de cosas al guerrero, quien ahora sorprendido e impactado, escuch¨® atentamente. Tras unos recuerdos, y quedarse at¨®nito viendo la cruda escena, Kettei volte¨® a ver un tubo, el cual estaba en el techo de la sala de control. Sin pens¨¢rselo dos veces, lanz¨® una parte del gancho destruido, e improvis¨® una manera de volver a darle un ultimo uso, haciendo que el tubo baje hasta el suelo del lugar. ----Espera! A donde vas!?----le pregunt¨® Alegr¨ªa, quien se dio la vuelta, al escuchar el estruendo sonido del tubo cayendo al suelo con mucha agresividad y fuerza. ---La voy a detener¡­ pondr¨¦ fin a esto, solo bajo mis condiciones.----habl¨® por encima de su hombro, con una voz sombr¨ªa, que recordaba a una que el guerrero ya hab¨ªa expuesto antes. Alegria al escuchar esta ultima frase, intent¨® detenerlo, pero cuando comenz¨® a correr hacia el, este ya hab¨ªa entrado, y salido disparado hacia arriba, cayendo en par¨¢bola, en direcci¨®n hacia el cuartel general principal. ----Ok, se que esto es malo, pero solo necesitamos los pensamientos centrales, e irnos de aqu¨ª!.----les opin¨® Desagrado, quien a pesar de la presi¨®n y angustia, manten¨ªa su serenidad y arrogancia al respecto. Furia neg¨® la idea, intuyendo que era la verdadera Amor, la cual, ellos hab¨ªan asustado hace apenas unos minutos, quien posiblemente sabia donde estos podr¨ªan estar. Amor, sali¨® t¨ªmidamente de la habitaci¨®n, escuchando toda la conversaci¨®n, y ante la urgencia, sali¨® decididamente. ----Asi que es eso ¡­----la voz fue tenue, y fl¨¢cida, parec¨ªa que solo susurraba a la consola. Al voltearse todos, vieron a la emoci¨®n verdadera, la cual, dentro de una habitaci¨®n, sac¨® una bolsa de malla, la cual, no les dar¨ªa buenas sensaciones a los dem¨¢s, quienes recordar¨ªan estar encerrados en una superficie de iguales caracter¨ªsticas. La sorpresa no pudo haber sido mayor, pues, adentro estar¨ªan cuatro de los cinco pensamientos centrales, excus¨¢ndose de solo haber podido encontrar esos. ----C-Como?.----le preguntaron. ----Creo que ese mounstro no sabe donde esta el verdadero tubo que da al Vacio.----les explic¨® sarc¨¢sticamente, soltando una leve risa falsa, antes de voltearse de nuevo hacia la consola, y a revisar de nuevo las camaras Sin decir mas, ellos se dieron la vuelta, y uno a uno, ir¨ªan saliendo del aun putrefacto sitio. Amor, se quedar¨ªa sola en la sala de control, sin voltear a ver como ellos se iban, de uno en uno. Apenas se fueron, y con una mano en el pecho, repitiria unas ultimas palabras. ----Kettei¡­ Eres la esperanza que Riley necesita¡­ Aprovecha ese rol, porfavor. Con estas palabras, puso toda su fe en la unica persona que ten¨ªa la fuerza necesaria para contrarrestar la catastrofe que estaba a punto de ocurrir, el cual era... el Verdadero Rol de Kettei. Capitulo 31: "Perdida" Capitulo 31: "Perdida" Un peque?o aviso, a trav¨¦s de una alarma, la cual asust¨® a quien era la emocion dominante en ese momento. "Stolz" observ¨® la alarma con atenci¨®n, reconoc¨ªa su funcion, asi como su significado. Sin pensarselo dos veces, amonton¨® el conjunto de emociones que habpia creado, las cuales no pod¨ªan escapar aun de la atadura a la que estan expuestos, y adem¨¢s de volver a colocarles cintas a los que se hab¨ªan podido librar de esta, los aparta a una habitaci¨®n oscura. Donde, desde ah¨ª, vigilar¨ªan a todo el que entrara. La alarma, hab¨ªa sido enviada por una emoci¨®n sobreviviente de la cat¨¢strofe que ocurri¨® all¨ª, solo unos d¨ªas antes. Una voz oscura, le har¨ªa saber la informaci¨®n primeriza, la cual detallaba, la pronta llegada de los dem¨¢s integrantes. Tras llegar apresuradamente al sitio, mir¨® a los alrededores, mientras sus respiraciones agitadas lo atenuaban. Una gota de sudor ca¨ªa por su frente, pero al voltear a la direcci¨®n fronteriza, no logr¨® divisar ninguna figura. ----No puede ser! Acaso se escap¨®?! Como pude llegar tan tarde!?----pregunt¨® al aire, mientras revisaba todos los lugares, exceptuando la puerta oculta, que decidi¨® no abrir, al recordar algo. Se qued¨® observando unos momentos el cuartel general, el cual hab¨ªa presentado cambios, no tan notorios, lamentablemente. Sin embargo su mirada se vio forzada a cambiar de objetivo. El sentido de identidad, hab¨ªa llamado la atenci¨®n de Kettei, quien lo ve¨ªa, un poco mas magenta de lo normal, aunque los destellos, adem¨¢s de ser breves, eran camuflados por el atenuante color celeste que recubr¨ªa el preciado objeto. ----Esto no est¨¢ nada bien¡­ Lo que sea que haya hecho, no es bueno. ----lo denot¨®, acercando su mano lentamente al extra?o cambio en el bien m¨¢s preciado. ¡°Si logro demostrarle cu¨¢nto me importa, ¨¦l se dar¨¢ cuenta de lo especial que soy¡± Esas palabras se lograron escuchar, apenas toc¨® con delicadeza uno de sus hilos, los cuales parec¨ªan sonar como una melod¨ªa de un viol¨ªn. ----Que fue lo que le hizo? Esta no es ella.----el momento, lo tom¨® por desprevenido, y no pudo hacer mas que hablar lento, y abrir los ojos como platos, mientras observaba los da?os a los alrededores. Un fuerte apret¨®n de pu?os, seguido de un cambio de mirada, y un ce?o fruncido, har¨ªan que Kettei empiece a recordar cada momento en el que ella habl¨® con el, recordando cada¡­palabra¡­ que esta le hab¨ªa dicho. Su fuerte deseo de venganza se ver¨ªa postergado por algo que mas le llamar¨ªa la atenci¨®n. Se dirigi¨® a la ventana, alej¨¢ndose de la ya rota, y lo que vio, lo dej¨® helado. Una nueva isla del pensamiento har¨ªa acto de presencia, aunque esta no era ni una pizca de parecerse a las dem¨¢s, los corazones abundaban en el, junto con una imagen de un chico, mal impresa, y muy exagerada. ----Pero que es esto?!----Al visualizar la isla del pensamiento destruida, no logr¨® intuir bien de que se trataba, o que era lo que representaba. Tras ver la pantalla de Riley, donde se ve como esta caminaba a su casa mientras escuchaba su canci¨®n favorita, suspir¨®, y la mir¨® fijamente. ----Riley¡­ Todo est¨¢ muy mal, enserio¡­ Y aunque ellos no lo sepan, es mi culpa¡­ Solo quiero protegerlos de lo que pueda pasar.----le explic¨®, insinuando que ella podr¨ªa escucharla, pero no fue as¨ª. Tras fijar su mirada en la estanter¨ªa unos segundos, tom¨® un recuerdo, el cual estaba casi en llamas. Una idea se le vino a la cabeza. De un instante, baj¨® el proyector, y proyect¨® el recuerdo. Tras un suspiro, se sent¨® frente a la consola, y adopt¨® su pose de meditaci¨®n, para intentar remediar su culpa, en matar. ----Lo siento chicos¡­ Pero lo tendr¨¦ que hacer a mi manera.----concluy¨®, antes de cerrar los ojos y luchar contra uno de sus grandes enemigos. Mientras caminaba, la duda le pasaba vueltas en la cabeza, se preguntaba a cada momento en lo que el podr¨ªa decir, o peor a¨²n, si aceptar¨ªa, o no. Sus dudas hac¨ªan que esta revisara su celular cada 2 minutos. Con una gran ilusi¨®n, que se desvanec¨ªa apenas esta se fijaba que no recib¨ªa ning¨²n mensaje por parte del chico. Una leve r¨¢faga de latidos de coraz¨®n a ritmo de motocicleta, la atenuar¨ªa mientras caminaba, y adem¨¢s de seguir revisando su tel¨¦fono, miraba hacia todos lados. Detr¨¢s de la puerta, donde ¡°Amor¡± se hab¨ªa escondido junto al saco de emociones que amonton¨® en un leve radio, vi¨® a trav¨¦s de un peque?o espacio, y logr¨® divisar una superficie de madera, que colgaba del brazo izquierdo del guerrero, el cual adopt¨® su pose de meditaci¨®n habitual. ----Q-Que es eso?----se pregunt¨® a si misma, mientras abr¨ªa lentamente la puerta. Al acercarse mas, pero asimismo, arriesg¨¢ndose a ser descubierta, logr¨® percatarse de una pr¨®tesis de madera, la cual reemplazaba el brazo que Kettei hab¨ªa perdido anteriormente, y apenas hace unas cuantas horas. Por otro lado, mientras este segu¨ªa luchando contra un recuerdo de lo que alguna vez fue su adversario, el tubo vuelve a soltar un peque?o ruido en se?al de alarma. En medio de la pelea, y debido a las incontables veces en las que Kettei hab¨ªa practicado, este conoc¨ªa a la perfeccion los movimientos de su oponente, atenu¨¢ndolos, y evit¨¢ndolos, como si de una maestria y el control absoluto lo mantuviera a raya se tratase. Del tubo, van saliendo cada uno del grupo de emociones conformado anteriormente, divisando de inmediato los cambios que estaban mas que presentes, y notorios en los alrededores de lo que alguna vez fue, el cuartel general. Pero ahora no era mas que un parque tem¨¢tico de San Valentin. ----Esto es perfecto! Ahora todo el cuartel esta de color rosa. Hagamos como si esto no fuese lo suficientemente malo.----opin¨® al alrededor Desagrado, su sarcasmo no ten¨ªa ninguna intenci¨®n de ser disimulada de alguna manera.Love this novel? Read it on Royal Road to ensure the author gets credit. ----Todo se ve tan diferente¡­----Opinaban la mayor¨ªa, que era el punto donde sus opiniones coincid¨ªan. Sus sospechas y tempranas conclusiones tuvieron que ser interrumpidas, puesto que, al mirar al frente, ver¨ªan a lo que Kettei le llamaba ¡°Entrenamiento Nocturno¡±. A la vista de todos, se quedaron congelados al ver a un cada vez mas flameante Kettei, sentado cruzando las piernas, mientras estaba de espaldas a ellos. ----Que esta haciendo?----Pregunt¨® Alegr¨ªa, quien frunci¨® el ce?o apenas lo vi¨®, y junto a los dem¨¢s, se acercaron lentamente, mientras con aun mas impacto, observaban lo que estaba pasando en la pantalla. Al percatarse con quien el guerrero estaba luchando, torturando, y asesinando, una de las emociones no soport¨® soltar un grito despavorido, e intent¨® perturbar su sesi¨®n de entrenamiento. ----NOO!!! LANCE!!!-----Sus gritos llamaron la atenci¨®n de hasta incluso los que estaban dormidos, las lagrimas del rostro de Desagrado se hicieron notar cada vez mas. Sin dudarlo, intent¨® desconectar a Kettei de su ¡°trance¡±. Los dem¨¢s intentaron detenerla, y tranquilizarla hasta que este terminara. La matanza dur¨® varios agonizantes minutos, mientras el asesino derrotaba y acababa con la vida del otro guerrero, de las maneras que mas le apetec¨ªa probar. ----Por favor! Que alguien lo detenga!!!----gritaron, de un momento a otro, intentaron abalanzarse sobre el, creyendo la teor¨ªa de que la matanza ser¨ªa eterna. Tomandolos desprevenidos, Kettei se levanta, y se reincorpora. Un hormigueo abundar¨ªa su espalda, este se dio la vuelta, y vi¨® distintas reacciones en cada uno de sus amigos, pero la que mas destacaba, era la del Miedo. ---Ow! Eh¡­ no... sabia que ya estaban aqui!... Ehhmm... desde hace cu¨¢nto me estaban observando? Alegria se acerc¨® a el, y aunque con un paso tembloroso, tuvo la suficiente valent¨ªa como para mirarlo a los ojos, los cuales volvieron a su color amarillo habitual. Tras dar un suspiro, logr¨® conectar palabras. ----Lo¡­ suficiente¡­ como para saber que algo no anda bien contigo.----le explic¨®, colocando suavemente una mano en su hombro. Este le quit¨® la mano gentilmente, y adem¨¢s de mostrar una leve risa, junto de un ce?o fruncido, volvi¨® a dirigirles la palabra, intentando entender lo que estaba pasando. ----Si estas pasando por algo, queremos que nos lo cuentes...---le brind¨® una breve, pero caritativa opini¨®n Ansiedad, quien a pesar de estar temblando y tiritando como si hubiera tomado 50 energ¨¦ticas una sola noche, porque as¨ª fue, pudo articular bien algunas palabras. El sacudi¨® la cabeza en varios sentidos, pregunt¨¢ndoles de a lo que se refer¨ªan. Desagrado, quien hab¨ªa cruzado los brazos, y aun con las lagrimas saliendo de sus ojos, explot¨® contra el. ----Estamos hablando de ese recuerdo!! En el que matabas a Lance una y otra y otra vez sin piedad!!----Su voz adem¨¢s de ser entrecortada por las agonizantes lagrimas y de su nudo estrangul¨¢ndola del cuello, ten¨ªa una entonaci¨®n poderosa, pero sobretodo, amenazadora. La alejaron un poco para calmarla, aunque parec¨ªa no poder entender a solo simples palabras. Por su parte, Envidia, una compa?era del pasado, se hab¨ªa escondido tras el vestido de Alegria, y apenas pod¨ªa dirigirle la mirada. ----N-No sabiamos que eras asi de... v-violento... me da mucho¡­. miedo.----las suaves, pero escalofriantes palabras, que eran denotadas en un tono bajo y decreciente, hab¨ªan logrado su objetivo. Kettei se le qued¨® mirando por unos segundos, seguido de voltear a ver a los dem¨¢s, quienes manten¨ªan su mirada en ¨¦l, aunque manten¨ªan una distancia segura. Sin m¨¢s opciones, decidi¨® rendirse, y aceptar lo que era¡­ un¡­ ----Les juro que yo no as¨ª...----intent¨® explicarles, pero sus razones no eran suficientes para convencerlos, ni un poco. No...quer¨ªa que me vieran as¨ª... en este estado... lo siento.----ante esto, solt¨® esas palabras, y baj¨® los hombros. Ellos intentan calmarlo, pero este rechaza su ayuda, dirigi¨¦ndose en solitario hasta una ventana, la cual estaba dividida en varios fragmentos, en cada una, se ve¨ªa una faceta distinta de Kettei. Sin embargo, este gesto no les gustar¨ªa nada a los dem¨¢s, quienes lo mirar¨ªan con mala cara. Este se dar¨ªa la vuelta, y se les quedar¨ªa mirando fijamente, y con una expresi¨®n deca¨ªda, la cual ser¨ªa camuflada por una gran seriedad, como una faceta. Este tard¨® varios segundos en poder pensar, y articular las palabras que ¨¦l iba a decir, deseando, que ellos entendieran la raz¨®n, por la cual, el hacia todo lo que hac¨ªa. ----Esto¡­ es una guerra¡­ y ustedes no creen en la violencia, por eso prefiero hacerlo solo¡­----su palabra era suave, pero en ning¨²n momento dejaba de entonar el aura seria que lo cubr¨ªa. Tardaron muchos segundos, para reflexionar, e intentar entender lo que el estaba diciendo, la expresi¨®n seria, y determinada del guerrero, no parec¨ªa tener forma alguna de ser erradicada. Sus movimientos se vieron nulos, y mientras intentaban juntar los dientes, apegando el ment¨®n, alguien se decidi¨® a dar un paso, y mientras agitaba bruscamente los brazos, le reprochaba el hecho de que no aceptaba la ayuda de nadie, ni entend¨ªa la raz¨®n de esto. Tras unos segundos de reposici¨®n, y ordenar mejor sus pensamientos, este les inculc¨® la misma idea, la de el poder provocar la violencia, la lucha, y la muerte, mientras que ellos no. Esto no se iba a solucionar con abrazos y palabras de consuelo. Esto, era algo mucho mayor, una amenaza mucho mas vers¨¢til. ----Lo ¨²nico que demuestras al actuar as¨ª, es que eres un ego¨ªsta incompetente!! ----Le exclam¨® Furia, quien desde hace varios momentos atr¨¢s, rechinaba los dientes como dos espadas chocando entre s¨ª. Este se qued¨® quieto al respecto, qued¨¢ndose viendo su reflejo, y como este se ve¨ªa a si mismo en el roto espejo, el cual, en un fragmento se pod¨ªa revelar su rostro partido en dos, cada uno revelando una faceta suya, representadas en colores amarillos y rojos, respectivamente. Mientras escuchaba cada palabra que sal¨ªan de la boca de cada persona que jur¨® proteger¡­ Ese sentimiento crec¨ªa dentro suyo, un sentimiento que, solo despertaba cuando peleaba, y llegaba a su limite, sent¨ªa como ese sentimiento tan¡­ volv¨ªa a el. Se dio la vuelta, y apenas fij¨® su mirada en ellos, el mundo parec¨ªa detener su habla, para escucharlo, ¨²nica, y exclusivamente a el. ----Oye¡­ estas bien?----le preguntaron, mientras se acercaban lentamente a el, quien yac¨ªa quieto. Su mirada no parec¨ªa ser la misma, definitivamente hab¨ªa cambiado de expresi¨®n, su ce?o fruncido dec¨ªa m¨¢s que cualquier c¨¦lebre frase. Mientras sus ojos se tornaban del color que m¨¢s quer¨ªa lejos de ¨¦l, parec¨ªa hacer el efecto inverso, y entraba mas en el. Al verlo as¨ª de nuevo, detuvieron su movimiento, y empezaron a dar marcha atr¨¢s. ----Aun no lo entienden... no es as¨ª?----Su mirada y expresi¨®n no fueron lo ¨²nico en que se not¨® un cambio, sino en su tono de voz tambi¨¦n, la cual era mas sombr¨ªa, y ser¨ªa¡­ mas de lo habitual. La respuesta que esperaba obtener, no pudo estar mas alejado de la realidad. Sin embargo, aun un poco de humanidad aun pod¨ªa mantenerse en su ser. ----Solo¡­ tratamos de ayudarte, no tienes que cargar con todo el peso por ti solo. No queremos ser dejados de lado. ----La ¨²nica voz que tuvo el valor suficiente para dirigirle la palabra, a pesar de lo que pudiera pasar, actu¨® sin titubeo alguno. Su visi¨®n comenzar¨ªa a nublarse, y aunque intente sacudirse la cabeza para sacar sus propios demonios internos, el tiempo para hacerlo, hab¨ªa llegado a su fin antes de tiempo. ----Enserio? Quieren ser ¨²tiles? Porque si fuera as¨ª, no tendr¨ªan miedo¡­ y Oh sorpresa! Que es lo que me encuentro?! Que ustedes se estremecen con la simple idea de una m¨ªnima violencia!! Que me puedo esperar de ustedes si son as¨ª?! ----Lo que hab¨ªa guardado durante mucho tiempo, estaba completamente fuera de su ser, liberado, listo para atravesar cualquier muro que se le cruce en su camino. Ellos no pudieron hacer mas que alejarse, y observar como, la persona en la que hab¨ªan puesto una leve fe en el, ahora ten¨ªa que liberar lo que durante a?os, estaba resintiendo dentro de su ser. Tarde o temprano iba a pasar esto, Kettei les advirti¨®, y aun as¨ª no entendieron con palabras, o quiz¨¢ eso no sea suficiente. Capitulo 32: Alguien Mejor Capitulo 32: "Alguien Mejor" Tras resoplar, pudo encontrar otra m¨ªnima fuerza para volver a dirigirles la mirada, y divisar como estos lo observaban con la misma sensaci¨®n, con la cual lo hab¨ªan recibido la primera vez que lleg¨®. Su tono de voz de calm¨®, y adem¨¢s de recordar esas reacciones, intent¨® hablar de forma un poco m¨¢s pausada, sin embargo, cuando intent¨® acercarse, para entablar una conversaci¨®n m¨¢s calmada, esta vez fueron ellos quienes se alejaron de ¨¦l. ----Esc¨²chenme, por favor¡­ Esto es necesario, yo solo intento----su palabreo fue interrumpido, por alguien quien no soportaba su actitud ego¨ªsta, y quiso brindarle un golpe en la cara, el cual aceptar¨ªa sin echarse atr¨¢s, o defenderse. ----Intentar que?! SOLO ERES UN MALDITO IDIOTA! QUE NO VE CUANDO SUS COMPA?EROS INTENTAN AYUDAR!!!----le grit¨® Furia a Kettei, quien este ultimo comenz¨® a recibir fuertes golpes en el estomago por parte el el. Tras casi perder el aliento, brotaba sangre de su boca, mientras cerraba los ojos, cay¨® sobre sus rodillas, ya ahora los atenuantes golpes de Furia, cada vez mas rapidos y con m¨¢s fuerza llegaban a su cara, mas especifico, en su mandibula. Cada vez los golpes sub¨ªan de intensidad, mientras este le recriminaba al guerrero todo lo que este hab¨ªa hecho mal, llam¨¢ndolo de mil y una formas diferentes. Los efectos que tendr¨ªa esto no ser¨ªan menores, los dem¨¢s, los cuales se limitaron a observar este grave castigo y tortura, se echaron para atr¨¢s. Sin embargo hubo un punto en el que alguien no pudo soportar m¨¢s, y se interpuso entre el pu?o de Furia, y Kettei, recibiendo uno de estos en su mejilla izquierda. ----A-A-Alegr¨ªa?! Que estas haciendo?!----le grit¨®, viendo como su pu?o hab¨ªa provocado una herida en ella, mientras este se manten¨ªa pegado a su mejilla. ----Ya basta¡­Furia.----le implor¨® a en ese momento a un despiadado Furia, con una voz tenue y calmada, haciendo que este se aleje. Alegria se levant¨®, y observ¨® como Kettei estaba arrodillado, con gotas de sangre provenientes de su cara, cayendo al suelo. Esta lo levant¨® con un poco de dificultad, y apenas pudo divisar su cara con graves heridas, unas peque?as lagrimas se asomaron por sus ojos. El mismo efecto tuvo en los demas, quienes a paso lento, se acercaban a observar el pobre estado de la cara de Kettei, aunque una excepcion fue Desagrado, quien se mantuvo alejada, viendo la imagen reflejada de Lance en Kettei. La sorpresa no solo se vi¨® reflejada en el primer grupo, si no tambien en el segundo, los cuales solo pudieron asomar las cabezas, y retorcer las caras de dolor ante lo que estaban viendo. Una ligera discusi¨®n comenz¨®, la cual dio inicio con varios reclamos por parte de los dem¨¢s hacia Furia, quien manten¨ªa los ojos abiertos como platos y no decia nada, comenz¨® a alejarse, viendo como a la persona que hab¨ªa jurado proteger, le hab¨ªa hecho da?o. El perd¨®n no se ver¨ªan las caras con el, puesto que, la violencia segu¨ªa sin ser la soluci¨®n para los problemas, los cuales no hac¨ªan mas que crecer a estas alturas. La discusi¨®n no hizo m¨¢s que tomar mayor peso, aunque hubieran algunos que intentaban detenerlos, no fue hasta un fuerte grito de alguien mas, para que se detuviera toda la acci¨®n por unos segundos. Mientras Alegria cargaba a Kettei, quien yac¨ªa inconsciente, dejando caer todo su peso, esta les dirigi¨® la palabra. ----Necesita descansar, el m¨¢s que nadie ha tenido que cargar mucho peso estos ¨²ltimos d¨ªas.----les explic¨®, viendo el rostro del guerrero, quien no daba ning¨²n indicio de estar consiente, o con vida. Muchos fruncieron el ce?o, y ademas de acercarse con mas confianza hacia Kettei, intentaron cambiar la postura de Alegria ante la situaci¨®n, dando excusas, y aunque est¨¢n tuvieran cierto grado de credibilidad, no eran suficientes para cambiar a expresi¨®n de ella. ----Alegr¨ªa, entiendo que ¨¦l sea un guerrero y que quiera proteger a Riley, pero es un peligro en potencia si no es capaz de ver lo que nosotros significamos para ella!----le reclam¨® Desagrado, quien se cruz¨® de brazos, y mantuvo su tono firme, a pesar de haber presenciado una masacre. ----Yo s¨¦ que no es perfecto, pero¡­ En el fondo es alguien bueno, lo se¡­ Todas las emociones, aunque se vean malignas, siempre le sirven a Riley para mejorar, y el¡­ No es la excepci¨®n.----Le respondi¨® Alegria, quien mientras comenzaba a caminar, arrastrando el cuerpo de Kettei por el suelo, Ansiedad se ofreci¨® a levantarlo, por lo menos, apoyarlo hasta el sof¨¢, donde encontrar¨ªa un leve reposo, uno que le hac¨ªa falta. Tras con esfuerzo, dejarlo acostado en el sof¨¢, ella se sent¨® junto a el, viendo como este no mov¨ªa ni un solo musculo. Los dem¨¢s lo rodearon, pregunt¨¢ndose entre ellos, y a si mismo, si estaba vivo o muerto. ----Ustedes vayan a dormir¡­ lo necesitan m¨¢s que yo. La espontanea decisi¨®n, dej¨® at¨®nitos a todos, quienes le preguntaron sobre si ella iba a estar bien, o si ella iba a dormir, a lo que ella respondi¨®, justificando su excusa con el hecho de que era responsabilidad suya mantenerse junto a ¨¦l. La reacci¨®n intuitiva fue la misma entre todos, excepto Furia, quien no pudo soportar el arrepentimiento que cargaba consigo mismo en ese momento, vi¨¦ndose los pu?os apretados, y con manchas de sangre, que se camuflaban con su color de piel, escuchando toda la conversaci¨®n unos metros alejados de ellos, ocultando su mirada hacia ellos. Tras la breve charla, los dem¨¢s tardaron, pero aceptaron la propuesta de Alegria, quien hasta el momento, no hab¨ªa podido quitar la mirada de Kettei.This book was originally published on Royal Road. Check it out there for the real experience. Un leve sonido de una puerta cerrandose avisaba que las dem¨¢s emociones ya hab¨ªan dejado total intervenci¨®n. Fue en ese momento donde ella se permiti¨® derramar unas leves lagrimas, aunque se mantuvo firme, y retuvo una expresion seria, como el hubiera querido que ella hiciera. Resopl¨® mientras apoyaba una mano en la mejilla lastimada de Kettei, y la otra en su propia cara para limpiarse las leves l¨¢grimas. Un leve movimiento de cejas se ver¨ªa en el guerrero, quien de alg¨²n modo pudo reconocer el tacto, sintiendolo como un gran alivio, y una sensacion que carec¨ªa en el, y tras respirar por unos segundos, Alegria se fij¨® en su brazo prost¨¦tico de madera, el cual estaba agrietado, y con los dedos raspados. Fue ah¨ª, donde se alej¨® de el por unos minutos, que se extendieron a horas, en la misma herrer¨ªa en la cual, Kettei cre¨ªa que era el ¨²nico que sab¨ªa de su existencia. Tras un par de horas, el guerrero volvi¨® a despertarse, sintiendo un poco mas ligero el brazo de lo normal, volte¨® la mirada lentamente hacia este, observando un nuevo brazo, mejorado con ademas de trozos met¨¢licos, los cuales reconoci¨® al instante, unas runas japonesas, las cuales logr¨® traducir como ¡°Esperanza¡±. ----Que es esto?---se pregunt¨®, observando a los alrededores, sin poder reconocer ninguna figura conocida. Se levant¨® del sof¨¢, y de inmediato not¨® el dolor que aun ard¨ªa en su cara y est¨®mago, recordando al instante todo lo que pas¨® hace apenas un par de horas. Al no notar la presencia de nadie, se fij¨® m¨¢s a detalle en la pr¨®tesis, la cual es una rob¨®tica, la cual al pensar en una herramienta, hace que su brazo mute, moviendo las piezas. Ante el inesperado movimiento, se echar¨ªa atr¨¢s, observando detenidamente estos movimientos, aunque manteniendo la distancia suficiente como para evitar cualquier otra sorpresa. ----E-Este es mi!!! Gancho con cuerda?! Pero c¨®mo?!----Se preguntaba, y ante la duda, solt¨® el mecanismo, sorprendi¨¦ndose ante el hecho de que no ten¨ªa que presionar un bot¨®n, y solo pensar en la direcci¨®n en la que quer¨ªa soltarlo. Su ligero entusiasmo se ver¨ªa interrumpido por un recuerdo que se le vendr¨ªa a la cabeza, recordando la conversaci¨®n y posterior discusi¨®n, la cual se hab¨ªa empleado. Se agarr¨® la cabeza con fuerza en ambas manos, intentando que esa discusi¨®n en su cabeza desaparezca. Fue en ese momento donde se empez¨® a cuestionar el origen de su nuevo brazo. Sin tiempo para pensar m¨¢s, se dirigi¨® hacia la habitaci¨®n, y apenas abri¨® la puerta, divis¨® como Alegria estaba de espaldas a su cama, sin mover un solo musculo, mientras los dem¨¢s dorm¨ªan pl¨¢cidamente. Ante esto, frunci¨® el ce?o, y se mantuvo alejado, camufl¨¢ndose en una sombra que se encontraba en una esquina, mientras escuchaba un monologo que ella estaba ejecutando, y al parecer, juntaba ambas manos en se?al de rezo. ----Por favor, es lo ¨²nico que queda, la pr¨®tesis que el tiene ahora, es la ¨²ltima esperanza que tenemos. Ign¨®ralos, ellos no saben lo que hacen, yo confi¨® en ¨¦l, as¨ª como ¨¦l lo hace conmigo. Yo s¨¦ que detr¨¢s de todas sus facetas y errores, tiene bondad en el fondo de su coraz¨®n y alma. Por favor, dale la fuerza que necesita, que no decaiga en batallas, y luche siempre hasta el final, para salvar a aquellos que m¨¢s quiere. Por favor, no dejes que caiga en la locura, y s¨¢lvalo de cualquier maldici¨®n.----susurraba, hacia un poster con velas a su lado. La figura, se asemejaba a un Dios, o algo parecido. Mientras escuchaba esto, volte¨® a ver su brazo, haciendo semejanza y sentido a lo que hab¨ªa deducido antes, adem¨¢s de unas pegatinas que se encontraban en la parte del tr¨ªceps, los cuales, representaban a cada emoci¨®n a la cual estaba protegiendo, aunque¡­ solo eran 11. Tras casi ser descubierto por un sonido met¨¢lico proviniendo de su pr¨®tesis, ella cerr¨® lentamente la puerta. Soltando un resoplido, el baj¨® las escaleras, dirigi¨¦ndose de nuevo hacia el piso inferior. ----Es demasiado para procesar...No lo¡­ No, ahora lo entiendo, se perfectamente la razon , y no podr¨ªa estar m¨¢s agradecido¡­ en verdad, es algo que nunca olvidar¨¦. Anque los dem¨¢s¡­ Por qu¨¦ son as¨ª conmigo? Solo trato de¡­ evitar, que eso pase¡­ aunque¡­ No¡­ No lo s¨¦¡­ No deben saber acerca de mi pasado, todavia. Su felicidad espontanea no pod¨ªa verse reflejada en una sonrisa, aunque su preocupaci¨®n si pod¨ªa ser as¨ª. Sin embargo, decidi¨® probar su nueva ayuda de la mejor manera, en batalla. Acomod¨® el mismo recuerdo, aunque ligeramente modificado, prob¨® suerte, y tir¨® a por un desaf¨ªo mucho mayor. Aunque, antes de sentarse, volte¨® a ver al frente, observando como Riley, dorm¨ªa placidamente, so?ando con cosas que en ese momento la relajaban, o eso parecia hasta el momento. Esto, le dar¨ªa un leve suspiro a Kettei, quien se manten¨ªa tenso hasta el momento, y tras intentar comunicarse con ella con la ¨²nica manera viable de ¡°Poder hacer contacto¡±, se acerc¨® lo mas que pudo hacia la pantalla. ----Lady Riley¡­ En verdad lo estoy haciendo bien? O¡­ solo estoy logrando que se alejen de m¨ª? No logro entenderlo¡­ Hago todo lo que est¨¢ a mi alcance, y aun as¨ª, no es suficiente¡­ Que deber¨ªa hacer?----Le pregunt¨®, aunque su pregunta no tuviera respuesta alguna por parte de Riley. Kettei volte¨® a ver por ¨²ltima vez al cuartel entero, aunque a¨²n segu¨ªa con la abundancia de recuerdos rosas en las estanter¨ªas, y tras analizarlos con mayor detalle, su vista se vio interrumpida por algo que le llam¨® m¨¢s la atenci¨®n. Se acerc¨®, y pudo divisar de nuevo las islas del pensamiento reestablecidas, con una mejora en la isla de la familia, la cual hab¨ªa crecido. Aunque lo que m¨¢s le llam¨® la atenci¨®n, fue al ver la ausencia de la isla de las bober¨ªas. Tras esto, intent¨® sonre¨ªr, mientras hacia un leve gesto de aceptaci¨®n, pero no pudo hacer m¨¢s que una mueca. Tras devolverse lentamente, se par¨® frente a la consola, adoptando su postura de meditaci¨®n tradicional, conectando su mente y alma a trav¨¦s de esta, para comenzar una sesi¨®n de entrenamiento, y poner a prueba su nueva pr¨®tesis rob¨®tica, la cual fue una gran mejora a su arsenal, sin duda. Entre su viaje con la dimensi¨®n f¨ªsica y mental, pod¨ªa ver varios patrones en las paredes, como si de una tele transportaci¨®n se tratase, pero nada de estas alocadas, y espectaculares im¨¢genes har¨ªan un gran cambio en su actitud, y mientras ve¨ªa al horizonte del viaje interdimensional, observaba con mayor atenci¨®n su pr¨®tesis. ----Espero que... esta protesis sirva para protegerlos mejor... No s¨¦ si alg¨²n d¨ªa podr¨¢n perdonarme por todo lo que hice. No s¨¦ si lo merezco...---se repit¨ªa en la cabeza, mientras su expresi¨®n se iba apagando poco a poco. Sin embargo, su cautiverio no durar¨ªa mucho, porque fue en ese momento donde recordar¨ªa todo lo que era pasado, presente, y quiz¨¢ futuro. Las im¨¢genes de sus pasadas batallas le llegaban a la mente como varias analepsis, una yendo tras la otra. ----Pero aun as¨ª... Si no fuera por m¨ª, quiz¨¢ ellos no hubieran podido contra ellos¡­ quiz¨¢s, hubieran muerto. Es una pena de que mi deuda con Lance a¨²n no este saldada; ¨¦l sigue buscando acabar con mi vida, y la de ellos¡­ Todo ese rencor¡­es mi culpa. Ellos lo consideraban un amigo, pero cuando llegu¨¦¡­ El se convirti¨® en lo que es ahora¡­ Un ser lleno de rencor. Yo provoqu¨¦ esto, yo lo terminar¨¦.----le parafraseaba al vac¨ªo del espacio-tiempo, mientras este mismo se aguardaba en el agujero de gusano, por el cual Kettei estaba viajando, hacia una peque?a muestra, de que pod¨ªa y deb¨ªa, ser alguien mejor. Capitulo 33: "Una Segunda Oportunidad" Parte 3: Un Amanecer Ajetreado Capitulo 33: "Una Segunda Oportunidad" La tenue luz de la consola recortaba la figura del guerrero. El cansancio f¨ªsico era evidente, pero no era lo que realmente lo desgastaba; hab¨ªa algo m¨¢s profundo, una carga que ning¨²n entrenamiento podr¨ªa aliviar. No se trataba solo de sobrevivir: necesitaba encontrar una forma de reparar las heridas invisibles que lo ataban, tanto las suyas como las de aquellos que depend¨ªan de ¨¦l. Cubierto de ceniza y cicatrices que hablaban de batallas pasadas, se levant¨® lentamente. Cada movimiento parec¨ªa costarle, mientras el sudor marcaba senderos por su piel, record¨¢ndole el precio de su resistencia. Y al mirar su protesis, una leve sonrisa se pudo ver en su cara, aunque hayan sido solo segundos, fue algo que no le parec¨ªa sorpresa sentir, as¨ª como lo fue cuando hizo contacto con esa persona que pudo cambiar su forma de parecer, y de ver el mundo de Riley, asi como sus integrantes. Eternamente su bondad y lealtad le pertenecian, asi como su apoyo y proteccion, siguiendo un codigo de ¨¦tica, dejando de lado las cosas estupidas como sentimientos, ya que no hay nada mas all¨¢ de el que no sea su voluntad, lealtad, y dolor. ----Esto es genial...----se murmuraba a si mismo, como a su nueva amiga tambien. Unos sonidos de pisadas fueron escuchados por su o¨ªdo, con un ligero escalofr¨ªo. Volte¨® a ver, y su alivio fue evidente al ver que solo se trataban de ellos, las personas que jur¨® proteger con alma y vida. ----Una dura noche, eh? ----le preguntaron, a lo que este agregar¨ªa una provechosa oportunidad para mejorar, siendo que no se esperaban esta respuesta, mientras les mostraba un nuevo aditamento a su arsenal, su brazo izquierdo. Las preguntas no tardaron en surgir cuando mostr¨® las modificaciones en su brazo. Cada componente parec¨ªa cuidadosamente dise?ado: un gancho de acero reforzado que promet¨ªa soportar cualquier peso, un ca?¨®n con brasa activa que chisporroteaba al moverse y, por ¨²ltimo, una funci¨®n que cubr¨ªa sus dedos con escarcha al menor contacto. Aunque impresionantes, las miradas de los dem¨¢s dejaban claro que la confianza a¨²n estaba lejos de ser ganada. Aunque impresionante, las reacciones no eran del todo de confianza, aun hab¨ªa cierto aire de inseguridad en ellos. Tanto as¨ª como para ponerle condiciones; como no perder el control y no volverse alguien egoista, era lo que le ped¨ªan, ya las malas experiencias hab¨ªan acabado con la confianza de la mayoria. Sin embargo a pesar de eso, al observar el entorno notaron las marcas que aquel mounstro hab¨ªa dejado, asi que en el poco tiempo que ten¨ªan para poder recomponerse y liberar sus mentes, para arreglar el deteriorado lugar, En la habitacion oculta, rugidos se escuchaban, la forma corrupta de Stolz escuchaba cada palabra de esto, y le hac¨ªa perder mas la cordura de la que ya ten¨ªa perdida en su alma, adem¨¢s, cada ser absorbido, contribuia a cada reaccion o gesto que Stolz pod¨ªa provocar. Mientras Kettei ordenaba algunas cajas, y recog¨ªa algunos fragmentos de vidrio restantes, un ruido capt¨® su interes y atencion. Primero fue un susurro. Apenas un murmullo, como si u?as rasgaran madera. Luego, los crujidos se hicieron m¨¢s intensos, hasta que las sombras mismas parecieron cobrar vida. Una masa negra, informe y ondulante, emergi¨® como un espectro desde las grietas de la habitaci¨®n, sus ojos blancos brillaban como faroles en la niebla. Hab¨ªa experimentado la misma sensaci¨®n de riesgo en varias ocasiones, y su posici¨®n de ataque se utiliz¨® en apenas unos segundos, causando que esta figura de masa negra, similar an un simbionte, empezara a temblar. Pese a las alertas, Kettei dirigi¨® su arma hacia el mounstro, quien, como si fuera un bal¨®n, rebotaria de manera abrupta en el suelo, quebrantandolo, casi fractur¨¢ndolo. Una gran niebla sali¨® del suelo, invadiendo de golpe el cuartel, e imposibilitando la vista de todos, el cual la niebla ademas de cegarlos a todos, tendr¨ªa un efecto especial en Kettei, el cual, se tomar¨ªa la cabeza con ambas manos y comenzar¨ªa a agitarse y moverse de un lado a otro mientras gritaba de dolor, tanto, que su saliva salia a borbotones, sintomas similares a los de la rabia. Ni tiempo les dio a reaccionar a gran parte de los integrantes del mundo interno, quienes apenas pudieron abrir los ojos antes de ser atrapados por las inmensas garras que el espectro llevaba ocultas, el cual podr¨ªa haber salido sin problemas de una pel¨ªcula de terror. Tras la niebla ceder y desaparecer, Alegria pudo abrir los ojos, solo para percatarse de que estaba desolada, exceptuando un individuo. Kettei, quien estaba en posicion fetal, mientras farfullaba en el piso, saliendo espuma de su boca mientras lo hacia, esta se acerc¨® para asegurarse de que este bien, pero su mano no lleg¨® a estar ni cerca de un radio de dos metros antes de que Kettei se abalanzara contra ella. En su mente, sombras informes lo envolv¨ªan, susurrando fragmentos de recuerdos que no pod¨ªa ignorar. Cada golpe resonaba con ecos de momentos que preferir¨ªa olvidar, pero lo peor vino cuando las sombras tomaron formas conocidas: los rostros de aquellos que alguna vez confi¨®. La culpa lo atraves¨® como un filo cuando se dio cuenta de que, aun contra su voluntad, su cuerpo estaba destinado a traicionarlos, usando sus espadas con la unica funcion para las que fueron creadas. No sin antes ver que cada persona que mataba, era un amigo que hab¨ªa hecho en su corto camino, y aunque luchara para contrarrestar la tentaci¨®n, el segu¨ªa haci¨¦ndolo, hasta que llegaba la ultima persona, la cual era la que lo azotaba con fuerza, y as¨ª, cuando lograba abalanzarse sobre esta persona, se ver¨ªa en la realidad lo que ¨¦l es, un asesino. Aunque la realidad solo era un reflejo de esa tortura, la cual aun no encontrar¨ªa fin. Kettei, transformado en un torbellino de rabia, embisti¨® a Alegr¨ªa con una fuerza que la arroj¨® al suelo. Intent¨® razonar con ¨¦l, pero sus palabras parec¨ªan ahogarse en la furia que lo consum¨ªa. Bloque¨® un ataque tras otro con movimientos desesperados, buscando cualquier se?al de humanidad en sus ojos. Alegr¨ªa utiliz¨® el escudo para apartarlo, lanz¨¢ndolo contra una pared con un estruendo. Mientras intentaba recuperar el aliento, sus ojos se encontraron con un reflejo distorsionado en una superficie rota. Kettei, al girar su vista hacia ella, vio la misma imagen: su propia figura desbordada por una oscuridad que no reconoc¨ªa. Ese instante de duda fue suficiente para detener su furia, dejando a ambos atrapados entre el horror y la culpa. Por un instante, fue como si el guerrero atrapado dentro de la bestia luchara por emerger. Sus ojos volvieron a ser amarillos, brillando con dolor y arrepentimiento, antes de colapsar como una marioneta sin cuerdas. A¨²n con las manos temblorosas, se quit¨® lentamente el escudo y observ¨® con cautela los alrededores. Solo divis¨® a Kettei tirado en el suelo. Aunque su mano quiso acercarse a ¨¦l, algo le advirti¨® que deb¨ªa mantener distancia. Al parecer, ya estaba aprendiendo, o al menos eso habr¨ªa pensado Kettei si hubiese estado consciente. Pasaron unos segundos antes de que la niebla, que hab¨ªa invadido la mente de Kettei y la corrompi¨® brevemente, comenzara a salir lentamente de su espalda como humo. La niebla se disip¨® justo antes de que el brazo rob¨®tico de Kettei apuntara hacia ella y la incinerara con su ca?¨®n flam¨ªgero. Poco despu¨¦s, Kettei se reincorpor¨®, observando el solemne lugar y a una inquieta y temblorosa Alegr¨ªa.Love this novel? Read it on Royal Road to ensure the author gets credit. Pobre Alegr¨ªa, m¨¢s de un trauma debi¨® haber sufrido como consecuencia. Apenas pod¨ªa moverse, lo que evidenciaba su terror. Cruzaba las piernas, juntaba los brazos y segu¨ªa tambale¨¢ndose, apoyada en una esquina de la habitaci¨®n. No pod¨ªa apartar la mirada de lo que alguna vez fue su amigo, o tal vez a¨²n lo era, aunque la duda comenzaba a surgir en su mente. ----T-Tranquila... E-E-Estoy bien.----le susurr¨® con dificultad, mientras levantaba la mano en direccion a ella, antes de levantar la mirada, y ver a esa persona que nunca crey¨® verla en aquel estado. ----K-Kettei, eres tu? -----le pregunt¨®, observandolo fijamente a los ojos, a la vez que se acercaba a velocidad mas exponencial, y su habla se hac¨ªa mas claro, a pesar de que dejara derramar las lagrimas que estaba aguantando. ¡ªS-s¨ª¡­ eso creo. ?Qu¨¦¡­ qu¨¦ pas¨® aqu¨ª? ¡ªpregunt¨® Kettei con voz tartamudeante, apenas correspondiendo al abrazo. Alegr¨ªa, entre l¨¢grimas, intent¨® explicarle lo ocurrido y el paradero desconocido de los dem¨¢s. Fue todo tan r¨¢pido que apenas pudieron procesarlo. Aunque el momento de calma dur¨® solo unos segundos, el sufrimiento de ambos parec¨ªa eterno. Alegr¨ªa no pudo hacer nada contra el monstruo que intuy¨® se hab¨ªa llevado a sus amigos. ?D¨®nde? Nadie lo sab¨ªa. Lo ¨²nico cierto era que esto no era un simple ataque. Esto era una guerra. Al soltarse suavemente del abrazo, Alegr¨ªa cay¨® de rodillas, mientras sus sollozos no encontraban descanso alguno para una paz espontanea. Kettei se dirigi¨® hacia la ventana y, con los ojos como platos, observ¨® el caos que reinaba afuera. Las estanter¨ªas de recuerdos estaban marcadas por grandes manchas negras, y llamas consum¨ªan construcciones enteras, reduciendo a cenizas los establecimientos m¨¢s emblem¨¢ticos. Mientras contemplaba la devastaci¨®n, Kettei supo que no hab¨ªa marcha atr¨¢s. La guerra no solo hab¨ªa comenzado; ya la estaban perdiendo. ----?Como?... ?Como no pude ser capaz?... Todo pas¨® tan rapido... Era horrible, horrible... No podr¨¦ olvidar ese rostro. -----balbuceaba Alegria, quien se tap¨® la cara con ambas manos, siendo su piel y su voz cada vez mas apagadas. A pesar de que escuchar cada palabra era como una bala en el pecho, su expresi¨®n se manten¨ªa firme. Ante esto, ella alz¨® la voz ante su indiferencia, intuyendo la poca importancia y empat¨ªa que ¨¦l ten¨ªa por ella. Aunque le romp¨ªa el coraz¨®n escuchar estas palabras, intervino con unas cuantas frases, suficientes para calmarla, aunque sea por unos segundos. ----Donde sea que se los hayan llevado, debemos ir a por ellos. ----le orden¨® sin titubeo. A pesar de las palabras, Alegr¨ªa neg¨® con la cabeza mientras se secaba las l¨¢grimas, incitando a que Kettei se acercara y se agachara a su altura para pedirle explicaciones acerca de su comportamiento tan inusual y negativo. Con voz tartamudeante y entrecortada, Alegr¨ªa le explic¨® que el ataque hab¨ªa ido m¨¢s all¨¢ de un simple da?o f¨ªsico. ----Estas bajo sus efectos aun... Ya veo... Asi que eso era lo que provoca en las personas... Esa niebla. ---Se decia a si mismo, viendose las manos, siendo en breves momentos donde su realidad se alteraba y sea capaz de observar sangre y caos a su alrededor, pero no eran nada mas que visiones mentales. Estas palabras tuvieron una peque?a mejora en el pensar de Alegria, quien pudo secarse las lagrimas con mas calma. Tiempo no ten¨ªan, la adolescente se estaba corrompiendo cada vez mas por esta masa de oscuridad, la cual hab¨ªa anulado todo efecto en la consola, como Nikushimi lo hab¨ªa hecho antes. Sin mas, propuso salir en rescate a ellos, pero deb¨ªan estar mas preparados, con mejores armas. Sin tener nada para su beneficio, provoc¨® que su cautiverio volviera a tomar fuerza, soltando un gran suspiro en el suelo mientras repet¨ªa las frases que ya hab¨ªa dicho. No pudo defender a sus amigos, no pudo evitar que esa cosa se las llevara, y ni siquiera poder hacerlo ahora era la gota que derramar¨ªa el vaso. Al escuchar cada frase que ella dec¨ªa, hac¨ªa que la expresion de Kettei se endurezca mas, sabiendo que en su mirada no ver¨ªa el rol que el esperaba que ella tuviera, fij¨® rumbo para ir en soledad, solo para ser detenido por ella antes de que saltara por la ventana rota. Ante la intervenci¨®n, agarr¨® con fuerza su peque?o brazo, y le dijo unas palabras que no olvidar¨ªa. ----No tienes las agallas para esta mision, no eres capaz de entender, no eres capaz de levantarte... Es mejor que vaya solo.----Le susurr¨® al oido, aunque estas palabras resonaran en ella como una bala de ca?on golpeando su cabeza. ----No es cierto! Es mi responsabilidad salvarlos!! ----le grit¨®, mientras jalaba de su brazo para liberarse de Kettei. Y tras no contestar nada, la solt¨® abruptamente, solo para mirarla a los ojos. ----Hablas enserio? Porque yo no veo un protector en tu mirada, en cambio, refleja miedo... Puedo ver a traves de tus ojos que estas aterrada ahora mismo, y no es de esperar, eres una cobarde.----provoc¨® con una ligera risa, la cual har¨ªa que Alegria se enoje aun mas, pero solo por unos instantes antes de que sus pu?os se relajen, y admita de que est¨¢ en lo cierto. ----Lo peor de todo es que no mientes.... Si...Tengo miedo, que me hace pensar que podr¨¦ hacer algo? ----se pregunt¨® a si misma, bajando los hombros y la cabeza mientras observaba el catastr¨®fico paisaje. Sin que ella se diera cuenta, Kettei ya hab¨ªa desaparecido, sin embargo fue por unos momentos, y mientras esta estaba sentada en el borde observando como no pudo evitar todos esos da?os, sinti¨® una estructura met¨¢lica en su hombro derecho. Tras girase, observ¨® que Kettei portaba una manta caf¨¦ que aguardaba algo consigo. ----Tu me diste una segunda oportunidad... Yo te dar¨¦ la tuya.----afirm¨®, mientras dejaba en el suelo el misterioso objeto, el cual sin mas curiosidad por explotar, lo abri¨® para revelar un arco y flecha, siendo su apariencia era algo desgastada en el caso del arco, pero la cuerda y flechas permanec¨ªan intactas. Al reconocerlas, no pudo hacer mas que observar boquiabierta el arma que le habian dado. Que pretend¨ªa hacer con eso? No tocaba un arco en a?os, no desde aquella vez. Alegria no pod¨ªa manejar bien un arma, como Kettei lo hacia, o ?Esta era lo que quer¨ªa para ella? ?Convertirla en una guerrera? Quiza, pero lo que estaba claro, es que el quer¨ªa darle otra oportunidad para poder defender a las personas que amaba, y consideraba como su familia. ----N-No puedo u-usar esto...Yo no quiero matar a nadie.----dud¨®, mientras agachada acariciaba con cautela el arco, aunque Kettei le corrigiera sus ultimas palabras, tiene que aprender a sobrevivir en territorios y ambiente hostiles, tiene que ser mejor que un simple asesino, y eso iba para ambos. ----Siempre tenemos la oportunidad para hacer mejor las cosas... Y aunque todo se vea mal, siempre... hay que mantenerse firme, y seguir a traves de los obstaculos que la vida nos pone... No temer, no dudar... Eso es lo que la vida nos forja a ser, alguien fuerte, con gran decision. Por el bien de nuestra ama, debemos ser mejores que esto. -----concluy¨®, su mirada se suaviz¨®, aunque sea un poco, asi como su ce?o el cual estaba menos fruncido que hace unos momentos. Agachado, le ofreci¨® la mano a Alegria para que se levantara, pero esta no movi¨® un musculo, y sigui¨® con su atencion fija al arma. Ante esto, Kettei se levant¨®, y tras pasar unos segundos, su mirada volvi¨® a ser la misma. ----Si no puedes ante la presi¨®n, ser¨¢ mejor que cargue esto conmigo. ----adivrti¨®, acercando su mano al arco, solo para recibir un fuerte apreton de brazo por parte de Alegria antes de que tocara el arco, siendo ella la cual lo mir¨® a los ojos. Aunque, su mirada era diferente, esta vez, si se ve¨ªa a alguien fuerte en sus ojos, alguien que dej¨® atras su terror para hacer lo correcto. Al entrelazar las miradas, Kettei no hizo mas que cerrar los suyos y reir entre dientes, para volver a levantarse, para desde ah¨ª, ofrecerle la mano para que lo acompa?ara en la busqueda de la libertad y tranquilidad. ----Estas conmigo en esto? ---le pregunt¨®, recibiendo un solido "si", por parte de ella. Con una postura mas erguida, se par¨® en el borde de la ventana, sin antes darse la vuelta para darle a Alegria unas ultimas palabras antes de partir. ----Esto... es una guerra. Las guerras las ganan aquellos que estan dispuestos a sacrificarlo todo... incluso a sus propias vidas, lo entiendes?... Y si es el caso, debes saber que aqu¨ª no cabe espacio para la duda, y el horror que vive dentro de nosotros no es quien debe tomar el control. ----El destino no nos gui¨® hasta aqu¨ª... el no puede controlar lo que somos, ni lo que seremos. Asi como nuestro camino, escogeremos lo mejor para nosotros. Eso, eso es lo que he querido que ustedes sean... Pero solo me han dado la espalda, creyendo que soy un mounstro. ----le explic¨®, siendo su expresi¨®n igual de serena como su estado mas definitivo. Al escuchar sus palabras, solo se acerc¨® a la ventana junto a el, observando el caos en el que la mente de la joven se hab¨ªa transformado, y solo le prometi¨® que ellos no ser¨ªan as¨ª para siempre, y que iban a valorar lo que el hac¨ªa por ellos, asi como ella lo demostraba. Al escuchar tan esperanzadoras palabras lo cautiv¨® a sonreir, aunque lo intentaba varias veces, no terminaban siendo mas que muecas, una y otra vez, sin saber cuando podr¨ªa volver a ser feliz. Capitulo 34: "Mas Allè°© De La Guerra" Cap¨ªtulo 34: "M¨¢s all¨¢ de la guerra" Ambos, dispuestos a recuperar a quienes perdieron, se posaron sobre el borde de la ventana. Kettei ya hab¨ªa lanzado el gancho en direcci¨®n al otro lado que divid¨ªa ambos sectores. Aunque hayan pasado por mucho, el pasado no deb¨ªa ser impedimento para que comenzaran la b¨²squeda por la libertad y librarse de la maldici¨®n a la cual estaban expuestos. Las consecuencias estaban atribuidas a los errores que ellos cometieron, y no solo el par, sino todo el grupo. Y quienes estos ¨²ltimos cuatro integrantes, caer¨ªan dentro de una extra?a zona dentro de la mente, una nunca antes vista. Una oscuridad infinita cubr¨ªa el lugar, sin l¨ªmites ni forma. Una sustancia viscosa y oscura se deslizaba lentamente, como si buscara algo.En este extra?o lugar, ni siquiera los gritos desgarradores del caos que los rodeaba lograban penetrar; estaban completamente aislados, en un mundo aparte. Finalmente tuvieron la capacidad para abrir los ojos, solo para ser recibidos por la misma negrura, escucharon las voces de los otros, m¨¢s apagadas y d¨¦biles de lo usual. Los recuerdos de los eventos previos los golpeaban en r¨¢fagas incontrolables, como fotogramas desgarrando sus pensamientos. Uno de ellos, demasiado exhausto para siquiera intentar hablar, estaba tan drenado que no pod¨ªa encender ni una simple llama. Sin embargo, una chispa diminuta rompi¨® la monoton¨ªa de la oscuridad, iluminando sus rostros por un breve instante. La chispa creci¨® lentamente, revelando algo m¨¢s: marcas r¨²nicas en el brazo izquierdo de cada uno, distintas entre s¨ª, con un brillo tenue que parec¨ªa latir al ritmo de sus emociones. Las letras n¨®rdicas parec¨ªan contener mensajes que no lograban descifrar. La chispa se dispar¨® hacia arriba de repente, transform¨¢ndose en una llama blanca, intensa y pura. Atra¨ªdos por la luz, se acercaron con pasos cautelosos. A pesar de las advertencias de uno de ellos, alguien intent¨® tocarla, solo para retirar la mano de inmediato, sintiendo una quemadura que, aunque invisible en la piel, se manifestaba como un dolor abrumador en el pecho, como si su propio ser fuera consumido por un fuego interno. Que era eso se preguntaban, ninguno ten¨ªa una idea clara, pero algo de lo que si estaban seguros, es que era la unica manera de salir de ah¨ª. Furia entr¨® primero, de forma casi inmediata varios hilos agarraron su mano, y a medida que entraba a paso lento al interior de la llama, el dolor era ardiente, como si una gran flama de brasa ardiente quemara su corazon, como sus pensamientos tambien, ademas de eso, escuchaba gritos ensordecedores en su cabeza, que no ceder¨ªan hasta que entrara por completo. Tras verlo desaparecer, tomaron aire y prosiguieron. Ansiedad fue la siguiente, siendo un efecto distinto en ella, sintiendo un gran pesar en el alma, algo que provocaba que su cuerpo temblara mas y mas en medida que iba entrando lentamente en la llama. Prosigui¨® Desagrado, quien tuvo efectos diferentes, mientras apartaba la mirada de la llama arrastrando su mano al interior, los fotogramas volvieron, con imagenes de ella misma siendo despreciada no solamente por los demas, sino por ella misma tambien. Aunque era doloroso entrar en la llama, no hab¨ªa de otra, y la ultima en entrar, Envidia, lo sab¨ªa bien, as¨ª que tomando valor acerc¨® su peque?a mano a la llama, siendo atrapada por esos hilos, y siendo arrastrada al interior. Al momento del contacto, en su cabeza se llenaron pensamientos horribles, donde ella sent¨ªa ser la sombra de los demas, sintiendo un deseo incontrolable de ser como ellos, pero desgraciadamente para ella, ese deseo nunca se iba a cumplir, sin antes entrar en la llama. Todos entraron, La llama se expandi¨®, iluminando lentamente la negrura. Las sombras se disiparon, revelando un paisaje vibrante que hab¨ªa estado oculto, como si la luz hubiera purgado la oscuridad. A una considerable distancia de ellos, se encontraban el par de compa?eros, quienes se deslizaron por la tirolesa improvisada del guerrero, usando el mango de sus espadas como polea. A medida que la velocidad aumentaba, Alegria, quien estaba subida a la espalda del nictibio, divisaba como algunos trabajadores de la mente de Riley llamados "Mentaleros", hab¨ªan notado su presencia, y comenzaron a arrojar objetos en direccion a ellos. Como consecuencia, el aterrizaje no ser¨ªa de lo mas placido, y rodar¨ªan por el suelo, casi sin tener tiempo para recomponerse, ya hab¨ªan caido en una emboscada. De inmediato, Kettei comenz¨® a atacarlos a pesar de las advertencias de ella, quien se manten¨ªa en su filosof¨ªa, mientras con palabras intentaba razonar con aquellos que hab¨ªan perdido la raz¨®n de ellos, y su propio sentido de ser de ellos mismos, murieron en cuanto fueron contaminados con la melaza. -----Pero que haces?! Disparales!! No tienes otra opci¨®n!! ----le reclam¨® Kettei con fuerza en su voz, quien por la distracci¨®n fu¨¦ embestido por un gran sujeto, el cual destacaba por su fuerza f¨ªsica, que igualaba, o incluso superaba la del guerrero, y con esta ventaja, ahora era el quien requer¨ªa la ayuda. En sus ojos se pod¨ªa ver el vac¨ªo mismo, puesto que la oscuridad de sus pupilas solo les nublaba el pensamiento, y al parecer, revelaba la faceta mas aterradora, o mas violenta de cada uno, una que no encuentra el perd¨®n en nadie, ni siquiera en sus idolos. Ante el grito, Alegr¨ªa tens¨® la flecha, pero su mano temblaba. Los recuerdos de al que estaba apuntando, se agolparon de un moemnto a otro en cuanto lo reconoci¨®, haci¨¦ndole casi imposible disparar hacia quien, hab¨ªa admirado alguna vez. Acaso les suena el nombre "Bing Bong"? Bueno, su apariencia fue corrompida por la melaza, y por poco fue reconocido por Alegria. Aquel que un d¨ªa, aunque lejano, le salv¨® la vida, y le dio otra oportunidad para salvar a su ama, estaba frente a ella. Mientras observaba su putrefacto estado, recordaba todos los buenos momentos que hab¨ªan pasado juntos, pero ahora, le part¨ªa el corazon observar a su mejor amigo convertido en un mounstro sin capacidad de razonamiento. Aunque no hab¨ªa tiempo para pensar, deb¨ªa actuar en cuanto pudiera, antes de que los mounstros que antes eran conocidos como "Trabajadores de la mente" o "Mentaleros", comenzaban a levantarse algunos, y aparec¨ªan mas de los muros que ellos escalaban, los rodeasen, y atacasen. Mientras apartaba la mirada, se le escapar¨ªa la flecha, aunque el movimiento era err¨¢tico, y las manos le sudaban ante la decisi¨®n que deb¨ªa tomar, pero ya era muy tarde como para arrepentirse. Aquella vol¨® en direccion al personaje, pero pas¨® lejos de el, aunque fue la suficiente distracci¨®n para que Kettei pudiera soltarse de su agarre, y ser capaz de asetarle un golpe con el brazo mec¨¢nico, directo a su mandibula. Casi de inmediato, con su mano derecha lograr¨ªa agarrar el mango de sus espadas, las cuales estaban un poco alejadas de el, y cuando no se encuentran en la mano de su due?o, se retraen hacia dentro, quedando solo el mango de dos espadas unidas, sabiendo que los filos estan hechos de la esencia del individuo. Siendo as¨ª, como arrogar¨ªa levemente el mango de las espadas a la altura de la cabeza del elefante, y apenas pudo recuperar el agarre completo con su mano izquierda, uno de los filos atravesar¨ªa la cabeza de Bing Bong, librandolo de su maldicion, pero acabando con su vida a la vez.If you encounter this story on Amazon, note that it''s taken without permission from the author. Report it. Tras recobrar el aliento, se apart¨® del pesado animal, observando c¨®mo los dem¨¢s, afectados por la sustancia, presenciaban la escena junto a Alegr¨ªa, quien permanec¨ªa inm¨®vil, incapaz de reaccionar. Casi sin tiempo para reaccionar, mas se abalanzaron sobre ellos. Y despues de unos minutos de pelea, y mucha sangre derramada, mientras Kettei intentaba liberarse del agarre de un mentalero corrupto, algo mas llam¨® su atenci¨®n, no era nada mas ni menos que Alegria hab¨ªa caido en una trampa, y estaba siendo maltratada entre dos tipos. Como si del instinto propio se tratase, un fuego se encendi¨® en el corazon de Kettei, y que crec¨ªa exponencialmente, tanto que se pod¨ªa ver en sus pu?os, y todo esto, mientras escuchaba como Alegria gritaba de dolor ante los golpes, hasta las lagrimas. Asi fue como, explotando de ira, soltar¨ªa un gran grito de guerra, y asesinar¨ªa brutalmente primero al que ten¨ªa enfrente suyo, rompiendo su mandibula de un solo golpe, y sin descanso correr¨ªa hasta el que usaba a Alegria como saco de boxeo, y lo embestir¨ªa contra la pared, donde aplastar¨ªa su cabeza con los pu?os. Mientras tanto, el efecto de ira en Kettei se transmiti¨® a Alegria, quien por un comentario sobre Riley, agarrar¨ªa una de las espadas que Kettei arroj¨® al piso, y la clavar¨ªa en la cabeza del que la estaba agarrando, e inmovilizando, pero ya no mas. El fuego de Kettei se apagar¨ªa, y con ello, caer¨ªa al suelo mientras la respiracion se le pesaba y dificultaba. Ambos pudieron respirar, tras culminar con la emboscada con ellos como victoriosos, aunque no sin heridas. Siendo Alegria, quien apenas recobr¨® la consiencia, se volte¨® para observar, a quien le hab¨ªa arrebatado la vida. La compa?era que controlaba los sue?os de Riley, Paula, tambien hab¨ªa sido corrompida, y ahora su sangre manchaba sus manos, mientras ve¨ªa como la espada se recubr¨ªa en la sangre, y un charco de este material se hac¨ªa presente en el suelo. Era demasiado para procesar, dos muertes en tan solo minutos, y ambos eran sus amigos. Cinco a?os pasaron desde que ella vi¨® por ultima vez a aquel que se sacrific¨® para salvarla, pero que una nueva forma de el, corrupta, se hab¨ªa mostrado ante ambos, no como una ayuda, sino como una amenaza, sin razonamiento, ni capacidad para pensar. Asi es, sus cerebros hab¨ªa muerto, y eran como zombies deambulando por carne fresca, de humanos que tuvieron que acabar con la vida de ellos. Alegria no pudo hacer mas que arrodillarse y detenerse a divisar el cuerpo de ambos, sin vida. Kettei se le acerc¨®, y colocandole la mano en la espalda, le prometi¨® que ellos no eran quien cre¨ªa recordar, y que no eran mas que mounstros corruptos por el efecto que esa melaza les provocaba en cada uno. -----No lo soporto...----murmur¨® Alegria, con una voz cortante, mientras se miraba las manos manchadas de sangre. -----Ellos no merec¨ªan morir as¨ª... Eran mis amigos... ----susurraba entre lagrimas. Sus pensamientos cada vez se fragmentaban mas...?c¨®mo pod¨ªa haber hecho eso? ?Acaso era ella la misma de antes? O ?Kettei la estaba volviendo alguien que no quer¨ªa ser? -----Lo entiendo, creeme que lo hago. No es facil vivir en guerra... Sin embargo, al menos cumpliste en terminar con su sufrimiento... Y mientras mas temprano lo aceptes, mejor. Por eso, estoy muy orgulloso de ti. ----admiti¨®, mostrandose por breves segundos una sonrisa que no pudo llegar a concretarse. Apenas pudo aliviar un poco las penas de la que deb¨ªa aceptar que esto era una guerra, y que ten¨ªa que adaptarse al medio, este arranc¨® las espadas de la cabeza de aquel infectado, y puso rumbo hacia la luz que se reflejaba por el horizonte de todo aquel extra?o mundo. Ella se qued¨® observando como los cuerpos demacrados y putrefactos de los que alguna vez fueron sus aliados, yacian en el piso tirados, mientras se descompon¨ªan lentamente. Un suspiro solt¨® antes de seguirle los pasos a Kettei, pero no lo hac¨ªa metaforicamente, por si acaso. Solo bastaron unos pocos metros para que tuviesen que encontrar cobertura en unos escombros de las paredes que habian caido, puesto que una semental bestia de tama?o abismal, con gran musculatura, pero que contrastaba esa mascunilidad con un pelaje de color arcoiris. Era poco reconocible, pero los relinchos agudos que este soltaba mientras trotaba por la zona lo hac¨ªa un obstaculo mas para el camino, y eso Kettei lo sab¨ªa bien. -----Tu arco, ahora. ----impuso, mientras Alegria se colocaba en posicion de disparo. Aunque en primera instancia dud¨®, record¨® las palabras de Kettei, teniendo que enfrentarse a la realidad de que en ese momento, nadie era el mismo, y solo son criaturas infectados por la melaza que tra¨ªa sintomas similares a los de la rabia. Dispar¨® la flecha a gran velocidad antes de que Kettei pudiera decirle algo, mientras la flecha zurpaba por el viento, pero por el movimiento, y sin el tiempo necesario para apuntar bien, junto a las imagenes que se le pasaban en la cabeza de un ser que recordaba con mucho cari?o provoc¨® que fallara, y el animal se alejara relinchando. ----Pero que hiciste?! Ahora estamos en peligro!-----susurr¨® con fuerza, mientras le quitaba el arco con una mano, y con la otra le agarraba el brazo. -----Si alguien mas lo encuentra, ser¨¢ un problema mayor... Asi que no hagas ningun movimiento brusco sin mi autorizaci¨®n. ----- Prosigui¨®, mientras la levantaba, y cuando le solt¨® el brazo, esta se disculpo por haberle fallado. -----No te disculpes, en el entrenamiento nunca se falla, solo arreglas los errores que cometes intentandolo una y otra vez. Asi que buscalo, y hazlo de nuevo.----- concluy¨®, comenzando a marchar. Ella intent¨® tomar el arco, pero lo apart¨® antes de que pudiera tocarlo. A rega?adientes, comenz¨® a correr en direccion al animal. Unos mounstros los rodearon, y en respuesta, ella pidi¨® su arco, pero Kettei le recriminar¨ªa no estar lista para el desafio, y en cuestion de segundos, imbuy¨® sus espadas en el fuego primordial de su alma, y acab¨® con todos los presentes. Antes de poder recalcar el cabr¨®n sanguinario que era el guerrero, las huellas frescas del animal llamaron aun mas su atencion, y su intuicion fue correcta. En un plano donde la oscuridad era evidente, se pod¨ªa destacar el pelaje colorido del animal. -----A mi se?al, No lo veas m¨¢s como un amigo... Ahora es solo una piedra en nuestro camino. -----le aconsejaba devolviendole el arco, mientras permanec¨ªa detras de ella con un leve contacto fisico. Sus manos se sent¨ªan mucho mas fr¨ªas que antes, y era como tocar hielo, pero ese hielo ard¨ªa, como si fuese escarcha, o por lo menos eso sentia ella. Pudo lanzar con precision la flecha, y lograr¨ªa atenuar al animal, el cual relinchar¨ªa un correr¨ªa unos metros, para despues caer al suelo, herido de gravedad. Ella solt¨® un gesto de victoria, mientras ve¨ªa a Kettei con una sonrisa que le hac¨ªa falta mostrar. "As¨ª..." , le murmur¨®, asintiendo un poco. Ambos corrieron hacia la bestia, la cual parec¨ªa que cada aliento lo desgarraba desde dento. ------Ahora, acaba con el... No dejes que sufra mas. -----le orden¨®, proporcionandole una de sus espadas. Pasaron varios segundos para que ella lo tomara con ambas manos y lo acercara hasta la herida abierta del unicornio hecho bestia, pero sus manos, o su mente no dejaban que terminara con el sufrimiento del animal. Asi mismo, Kettei la agarr¨® de las manos, y mientras ella intentaba apartar la mirada, clavaron lentamente la espada en el animal, acabando con su vida. Apenas retir¨® la espada, observ¨® como Alegria segu¨ªa mirando el cuerpo fallecido del animal, pero poco ni nada tendr¨ªa alguna clase de efecto en el, quien se levant¨® y comenz¨® a caminar. A los pocos metros de alejarse, ella lo sigui¨®, aunque sus sollozos se escuchaban a la distancia, asi como sus lagrimas ca¨ªan por el camino. Capitulo 35: "Los Mismos Demonios" Cap¨ªtulo 35: "Los mismos demonios" En su camino por los pasillos, los cuales antes gozaban de color, ahora se denotaba una gran oscuridad y falta de color en ellos, as¨ª como la melaza cubr¨ªa cada rinc¨®n mientras se mov¨ªa err¨¢ticamente. Mas fue su sorpresa cuando, al pasar por unos grandes escombros de pilares que se derrumbaron anteriormente, se encontraron con un gran lago. Miles y miles de litros de agua se encontraban all¨ª; divid¨ªan los dos grandes sectores de la mente, donde el lejano, aunque apenas visible, se pod¨ªa divisar la luz que daba indicios de vida en aquella isla. A su paso, no tardaron mucho en encontrar un bote, el cual parec¨ªa desamparado, pero de alguna manera pudo mantenerse en buenas condiciones, o quiz¨¢ haya sido construido recientemente. Aunque ambos coincidieron en que alguien ya hab¨ªa intentado pasar por ah¨ª, y dej¨® el bote abandonado. De inmediato revisaron cualquier posible falla que el bote pudiera tener, pero estaba limpio y perfecto. Mas era su suerte que en el costado del bote hab¨ªa un remo, el cual facilitaba mucho las cosas. Subieron al bote, quedando frente a frente; aunque al inicio se mantuvieron callados por unos segundos, sin embargo, su destino no parec¨ªa acercarse mientras remaban. -----Ser¨¢ un viaje largo; si tienes algo para decirme, ahora es el momento. -----habl¨® Kettei con una voz m¨¢s suave y calmada, aunque ella se manten¨ªa firme en su postura cerrada, entrecruzando piernas y brazos, as¨ª como apartando su mirada de ¨¦l. Pero tard¨® unos segundos para encontrar las palabras que quer¨ªa encontrar, como el valor que deb¨ªa tener. -----Bueno... Tampoco es como si quisiese decirte mucho... Es solo que no puedo creer que estemos haciendo esto. Arrebatarles la vida a quienes consider¨¢bamos nuestros amigos. -----murmuraba; su voz era suave y tenue, pero a medida que hablaba, esta se ahogaba. Kettei ante esto la mir¨® fijamente, mientras su expresi¨®n segu¨ªa siendo la misma, aunque esta no parec¨ªa tener ninguna diferencia provocando la muerte de otros; a pesar de que no era lo que ¨¦l quer¨ªa, era lo que Stolz provoc¨®. -----Aqui... Nadie es nuestro amigo... Son solo monstruos sin cura, ellos murieron... ¡ªEl vac¨ªo en sus ojos era un reflejo de ello. ----le declar¨® Kettei, aunque solo podr¨ªa conseguir que ella lo interrumpiera, exigi¨¦ndole que no intentara encontrar otra forma de enfrentarlos que no sea a trav¨¦s de la violencia, ya que ella continuaba creyendo en la posibilidad de que a¨²n manten¨ªan algo de humanidad en ellos. Pero le costaba aceptar la realidad; el sufrimiento se estaba formando parte de ella, apagando cada vez m¨¢s su color, el cual era brillante, pero que progresivamente se estaba apagando. Estaba dejando de creer a medida que se torturaba con esos pensamientos. -----Alegria... ¡ª?Tu brillo se est¨¢... apagando? ----preguntaba mientras sus ojos se abr¨ªan por instinto propio, mientras denotaba c¨®mo la voz de ella se hac¨ªa d¨¦bil, pero solo era por momentos. Mejor solo iba a remar, pensaba el guerrero, quien intuy¨® que todo esto la estaba afectando m¨¢s all¨¢ de su f¨ªsico, a su mente, aunque mucho tiempo no ten¨ªan, as¨ª que agarr¨® el remo y comenz¨® a remar con la fuerza que pod¨ªa ejercer. -----Estoy... Estoy bien... ----repet¨ªa mientras intentaba recomponer la postura; sin embargo, comenz¨® a toser de manera incesante, pero insist¨ªa en mantener su palabra, aunque esa tos tardara en desaparecer, o quiz¨¢ se mantuviera en ella por m¨¢s tiempo del que cree. En su mirada se pod¨ªa ver un vac¨ªo que crec¨ªa, que no solo se ver¨ªa reflejado en ella, sino en alguien m¨¢s tambi¨¦n. El mismo vac¨ªo se reflej¨® por instantes en Riley, quien se vio en el espejo de su casillero denotando aquel detalle, pero el perfil que deb¨ªa mantener la hac¨ªa ocultar aquel vac¨ªo. Era el D¨ªa del Desaf¨ªo, un partido amistoso entre el equipo de aquel ideal con el cual hab¨ªa comparado trayectoria y juego. Aunque parec¨ªa una apuesta absurda, el juego de ella hab¨ªa levantado m¨¢s de una sorpresa en ¨¦l, y en la gran mayor¨ªa de los y las alumnas del establecimiento, quienes despu¨¦s de clase se quedar¨ªan para observar el encuentro. El reloj ya marcaba las cuatro y media de la tarde; en el vestidor ya se vibraba el ambiente. Esta vez no portar¨ªa el uniforme de su equipo, sino que usar¨ªa uno propio, el cual destacaba por unos fuertes colores rojos y negros, que ten¨ªa cierta similitud con el anterior, pero este parec¨ªa ser sofisticado. En el otro vestidor era igual, aunque a Chris le hicieron saber lo que era ella, alguien que har¨ªa lo que fuera por ganar, y con una gran furia oculta. ¨¦l lo tiene m¨¢s que claro; la hab¨ªa visto jugar, pero le faltaba conocer c¨®mo era vivir la experiencia en carne y hueso. Las gradas comenzaron a llenarse de a poco, con estudiantes que ansiaban el encuentro; algo que parec¨ªa ser solo un reto se hab¨ªa convertido en una promesa por cumplir o un reto que superar. Ya era la hora, ambos equipos conformados por estudiantes quienes se comprometieron a dar el m¨¢ximo de s¨ª en un partido que no iba a ser igual que los otros, y ten¨ªan claro que este encuentro "amistoso" no iba a ser tan amistoso como se esperaba, aunque desde un inicio ya se conoc¨ªan los aires con los que se jugar¨ªa ese partido, y una cosa estaba clara: "El partido no acabar¨¢ en empate". Britney, quien portaba el mismo uniforme que el de Chris, caminaba lentamente hacia la pista, mientras recordaba c¨®mo su amiga y compa?era de equipo hab¨ªa cambiado desde que conoci¨® a aquel muchacho, y sent¨ªa que la hab¨ªa dejado de lado, adem¨¢s de haberla tratado como la culpable de las desgracias de ella, sin siquiera dejar espacio para que Riley pensase que el problema era ella misma. Sin embargo, otra mirada se ver¨ªa en ella mientras observaba como en quien estaba pensando se estaba posando frente a ella. Aun as¨ª, ver¨ªa algo m¨¢s que su resentimiento en ella; ve¨ªa que quer¨ªa hablar sobre algo. -----Britney... En verdad lamento haber provocado esto, pero tengo que terminar lo que empec¨¦... ¡ªYa es muy tarde, y yo...----intent¨® continuar, pero ella la interrumpi¨®, afirmando su ¨²ltimo punto: ya era muy tarde, su amistad no pod¨ªa ser reparada as¨ª de f¨¢cil; ser reemplazada no es tan f¨¢cil de perdonar, y arreglar su error tampoco lo ser¨¢. As¨ª que si deb¨ªa arreglar las cosas como lo hac¨ªa antes, deb¨ªa admitir que estaba equivocada, pero sobre todo deb¨ªa aceptar que eso tomar¨ªa tiempo, y que posiblemente este juego lo haga. Aquella culpa, no la hab¨ªa sentido antes... Nunca, siendo ella tan buena persona, pero que ahora estaba entre la espada y la pared, poco y nada pod¨ªa hacer. As¨ª que solo podr¨ªa redimirse aunque sea un poco y demostrarlo de la mejor manera en la que lo sab¨ªa hacer, jugando. Esa oscuridad volver¨ªa a su mirada, y por primera vez, no disfrutar¨ªa del todo jugar un partido de hockey, el deporte que jug¨® toda su vida; por un simple error no pod¨ªa permitirse disfrutar de una de sus cosas favoritas. As¨ª mismo, como Kettei lo hac¨ªa, sin poder disfrutar aquellos momentos donde por breves segundos pudo ver a su ama ser feliz, pero ya no m¨¢s, o por lo menos eso pensaba. De nuevo en lo que estaba pasando dentro de su mente, aunque ella intentaba disimular su debilidad y cansancio, segu¨ªa buscando una raz¨®n y explicaci¨®n a lo que estaba pasando, sin embargo, el silencio se tornaba cada vez m¨¢s inc¨®modo, pero por lo menos la distancia se hac¨ªa cada vez menor, y estaban m¨¢s cerca de llegar al destino. A medida que viajaban por el extenso canal, se pod¨ªa divisar mejor los desechos en los que estaban navegando, aunque inquietaba un poco el hecho de que el agua se iba tornando mas turbia. -----Crees que ellos est¨¦n bien? ----le pregunt¨® Alegr¨ªa, mientras se asomaba por el borde del bote, as¨ª como enfocaba su vista en aquella luz que resplandec¨ªa en el fondo del lugar. ?Acaso podr¨ªan estar dentro de esa luz? Nunca vieron nada igual, y si no fuese el caso, el paradero de ellos ser¨ªa desconocido, y podr¨ªan perderlos para siempre, as¨ª como a los otros quienes fueron corrompidos por Stolz, y lo que provoque esa melaza en uno. Ensure your favorite authors get the support they deserve. Read this novel on Royal Road. -----Esto no puede pasar... Stolz perdi¨® la cabeza, y ahora su visi¨®n se nubl¨®... Por eso no pudo soportar aquel suceso, y si dejamos que sea ella quien tenga el control... No quieres saber de lo que el ego es capaz de hacer. -----afirm¨® Kettei bajando la mirada, as¨ª como encorvaba su postura. -----Se que est¨¢s d¨¦bil, pero no podemos permitirnos perderlos a ellos, as¨ª como te voy a perder a ti si es que esto empeora, y por nada del mundo quiero perder a uno de los m¨ªos, menos ahora. -----continu¨®, recobrando su postura erguida, pero su tono segu¨ªa siendo bajo mientras remaba. Las palabras que dec¨ªa no parec¨ªan ser mentiras, ni deliraciones; aunque ¨¦l hablaba siempre desde la perspectiva l¨®gica, esta vez hablaba desde su coraz¨®n, su instinto. -----Podemos evitarlo, solo nosotros dos. Sin distracciones, solo dos guerreros buscando la libertad. As¨ª que... por favor... Ay¨²dame, ay¨²dame a hacer esto. Si no, todos morir¨¢n. -----le rog¨® Kettei estrechandole la mano. Por primera vez pidi¨® ayuda; sin embargo, era claro el porqu¨¦ lo hac¨ªa. Por las palabras, entendi¨® que la situacion lo hab¨ªa afectado mas de lo que cre¨ªa, o solo no quer¨ªa mostrarlo. Aunque ya lo sab¨ªa, y ante esto pudo recomponerse con las fuerzas que le quedaban, acerc¨® su mano lentamente a la mano de Kettei, aunque dudaba en tocar una mano cubierta de sangre. Ya hab¨ªan tocado tierra firme, y el otro lado no era nada parecido al lugar en el que estuvieron. Todo era diferente, el suelo, las paredes, todo parec¨ªa que hab¨ªa salido de una pelicula de ciencia ficci¨®n, o de mitolog¨ªa. Aunque sea, este lado no parec¨ªa estar tan corrompido por la melaza como el otro lado, aqui los colores eran mas visibles, aunque lo que mas llamaba la atencion, era como antes de salir del bote, ya os recib¨ªa un fuerte temblor que sacudir¨ªa todo el lugar, provocando que varios de los pilares se derrumbaran, bloqueando casi por completo el unico camino por el cual pod¨ªan haber pasado, pero ahora no. "NOO!!" grito Alegria con un ligero refunfu?ar. Ella se acerc¨® hasta los pilares para encontrar otra manera de pasar, mientras algo mas llam¨® la atenci¨®n de Kettei, cuando ese algo estaba a sus pies, recogi¨® lo que parec¨ªan ser unos escritos, y al abrirlo, su piel se eriz¨® como nunca lo hab¨ªa hecho, y todo ese efecto fue provocado por lo que pon¨ªa en esos escritos, los cuales estaban en muy buenas condiciones, aunque la letra parec¨ªa ser antigua, pero era legible. En esos escritos deber¨ªa predicar una catastrofe para llegar a infundir terror en Kettei de esa manera, solo eran letras, aunque predicaban algo mucho peor. Tras ver por el rabillo del ojo como Kettei se estremecia mas y mas a medida que le¨ªa, hizo que se volteara y le preguntara que era lo que estaba leyendo, aunque este ocult¨® los escritos antes de que pudiera estar segura de haber divisado algo, aunque Kettei realmente haya disimulado su actuar. ------Como vamos a pasar por esos pilares? -----le pregunt¨® con un ligero fruncir de ce?o, observando de abajo hacia arriba las tremendas construcciones, las cuales no estaban antes. "Escalando", esa fue su respuesta. Le pregunt¨® si acaso estaba loco, pero estaba mas que seguro de su respuesta, agarrando con fuerza los espacios con escombros entre pilares para mayor firmeza, y sin mas se subi¨® a su espalda como si fuera una mochila. Aunque el ritmo era estable, algunos escombros eran muy inestables para el peso de los dos, y algunos caian, pero no imped¨ªan que buscaran otra manera de subir por los pilares. Aunque lejano, se escuchan varios ruidos, los cuales era dificil percibir de que se trataba, eran combinaciones entre gritos y golpes, sonidos de animales relinchando, o quiz¨¢ era un toro enrabiado atenuando todo a su paso. A medida que sub¨ªan, la altura a la que estaban aumentaba, provocando que ella se aferre mas fuerte a la espalda de Kettei, y cierre los ojos, cosa que no pasar¨ªa desaprecibido por el. Ya en la cima, la luz era mas visible, pero poco a poco se iba estrechando, as¨ª que en marcha deb¨ªan ir, pero antes de retomar el paso, un fuego artificial llam¨® su atencion, y solo estall¨® unos metros cerca de aquella luz. ------Son ellos? -----se cuestion¨® Kettei, siendo Alegria quien con una sonrisa mas esperanzadora, comenzar¨ªa a correr entre los escombros, al tener una se?al de vida de sus amigos, quienes cre¨ªa muertos, as¨ª como Kettei en un momento admiti¨® tambien haber pensado eso. Deprisa, no deb¨ªan perder mas tiempo, as¨ª que le sigui¨® los pasos hasta un campo abierto, justo al lado de la luz, la cual en ese momento no era mas que una linea de unos cuarenta y cinco centimetros aproximadamente. Saltaron hacia este campo rodeado de un gran circulo de murallas, as¨ª como enredaderas verdes, y flores rosadas, y aunque el impacto fue un poco fuerte, no fue suficiente como para detenerlos. ------Vamos por ustedes, chicos.-----murmur¨® en voz baja Alegria, y all¨ª mismo solt¨® un fuego artificial en direcci¨®n hacia donde posiblemente sus amigos estaban, con vida. Kettei le pregunt¨® acerca de donde sali¨® eso, a lo que ella con simpleza, y una sonrisa que le faltaba mostrar, recalcaba como Temor contaba con todo un complejo de artilugios en casos de estricto rigor. ------Crees que funcione? -----le pregunt¨® Kettei con voz firme, a lo que ella esperaba poder decir un s¨ª, mientras pudo lograr mirarlo a los ojos, con la voluntad suficiente. Sin embargo, el guerrero reflejar¨ªa algo en sus ojos, y se di¨® la vuelta tan rapido como pudo, as¨ª como ella desviaba la mirada y abria los ojos como platos. Alzando el escudo se proteger¨ªa de la fuerte embestida inesperada, el se mantuvo sobre sus pies, desplegando sus espadas de su lumbar. Aunque ella no tendr¨ªa la misma suerte y caer¨ªa al piso, solo para levantarse tan rapido como pudiera, y apuntar con el arco a quien estaba frente a ellos: Lance SlashBlade. Sin embargo, esta vez no estaba solo, sino que gozaba de un toro el cual parec¨ªa imposible domar, sin embargo un don especial relacionado con la ira el ten¨ªa para dominar al animal salvaje de una manera tan controlada. Este comenz¨® a reir, burlandose sobre como ellos pudieron revelar su posicion completamente, tratandolos de idiotas. Ante esto, Alegria soltar¨ªa una flecha sin dudar, solo para encontrar la mano de Lance, siendo la flecha neutralizada como si fuera soltada sin fuerza alguna. Aunque no le bastar¨ªa solo con eso, tambien se mantendr¨ªa delante de Kettei, mientras tensaba otra flecha en la direccion de Lance. -------Oh, pero si es una de mis flechas, y la dispar¨® la mismisima reina de las emociones, muy... hilarante por cierto.----brome¨® sarcasticamente, botando con fuerza la flecha al piso, mientras ella repet¨ªa su nombre, lo que provocaba solo ligeras risas en el. -----Ha pasado un tiempo... Y tu... Oh, Je Je... Como voy a olvidarme de t¨ª, maldito bastardo. Que d¨ªa de suerte!! Responder¨¢n por muchas cosas ustedes dos, as¨ª como van a responderme el porque tu tienes mi arco, no les parece? -------Tu ya no lo mereces, no has hecho mas que ganarte el odio de todos por una estupida revancha! ----le grit¨® Alegria con voz fuerte y firme, mientras en ningun momento destensaba la flecha y no lo dejaba de apuntar, cosa que hasta el mismo Kettei tomar¨ªa desprevenido, puesto que hace apenas unos quince minutos no era capaz de soportar disparar una flecha a alguien. Aunque a pesar de toda esa verdad, el no har¨ªa mas que reir. Ante esto, Kettei se le acerc¨®, y mientras no descuidaba la postura, le aconsejar¨ªa huir, puesto que para el, esa batalla era suya, y no iba a involucrarla en un asunto que el comenz¨®, y el deb¨ªa terminar. Mientras el toro bramiaba sin control, as¨ª como no los atacaba por ordenes de Lance, este ultimo coincidir¨ªa con el espadachin, creyendo que andar de fisgon no se ve¨ªa muy bien la ultima vez que el se fij¨®, asi que a rega?adientes, bajar¨ªa el arco, y le dejar¨ªa el combate en las manos de Kettei. -------Se que no quer¨ªas esto, pero sabemos como termina.... Nos vemos. -----concluy¨®, comenzando a escalar con dificultad por su cuenta el muro que separaba un campo con el otro, quedando ambos archienemigos cara a cara. -------Oh, AMBOS SABEMOS QUE ESO NO ES CIERTO! Pero no te preocupes Alegria! Ir¨¦ por ti y tus amigos tan pronto como termine aqui... Ahora... ?Que hay de nuevo, viejo? -----Con esas palabras, Lance sentenciar¨ªa el encuentro que esta vez no tendr¨ªa perdon, y coincidian en que uno de los dos iba a morir ese dia. Ambos se miraron frente a frente como en luchas anteriores, con la diferencia, de que ahora un toro enrabiado tendr¨ªa que verse las caras contra el que en cierto estado, se convierte en un asesino, mientras Kettei manten¨ªa su postura de pelea, parecida a la de un Nictibio, aceptando que no debi¨® haberlo perdonado en primer lugar, pero que esta vez no iba a cometer el mismo error tres veces. Capitulo 36: "El ç…¤ltimo Verd眉go De Dios" Capitulo 36: "El Ultimo Verdugo de Dios" Sin mas, el infame toro se lanz¨® contra el guerrero, alzando los cuernos en cuanto pudo. Al instante ser¨ªa golpeado por la atenuante embestida, que dejar¨ªa una marca por lo menos, y lo mandar¨ªa unos cuantos metros atras. La lanza que Lance guardaba era inmensa, casi de su tama?o incluso, y con ella atenuaba golpes a gran velocidad, a pesar de que el arma parec¨ªa ser pesada. En ese momento, poco tiempo ten¨ªa para reaccionar, sin embargo bastaba mirar a los alrededores para fijarse en las paredes, y utilizarlas de impulso para escapar de los cortes que cubr¨ªan gran area de la extensa arena. ------Es incluso m¨¢s ¨¢gil y r¨¢pido que antes----pensaba Kettei, quien sab¨ªa que no pod¨ªa igualar la fuerza de Lance directamente, as¨ª que decidi¨® volver a una estrategia que hab¨ªa usado antes: desviar los ataques en lugar de bloquearlos. Aunque era arriesgado ¡ªun solo c¨¢lculo errado podr¨ªa significar su fin¡ª, enfrentarse a su enemigo cara a cara parec¨ªa inevitable. Sin embargo, aquel no era el unico con mejoras en s¨ª, y Lance no tard¨® en denotar este inusual detalle en el; Su brazo izquierdo llamaba su atencion como cambiaba de forma y las piezas roboticas de su anterior armadura se movian en perfecta armonia y sincron¨ªa, a pesar de eso ten¨ªa otros planes para ejecutar con ese brazo. ------Me interesa mucho tu nuevo brazo, Kettei... Definitivamente voy a disfrutar quitartelo del cuerpo. ----lo amenaz¨® con voz seria, aunque su sonrisa sarcastica se manten¨ªa en su expresion. En un instante, el toro de Lance comenz¨® a moverse con violencia, su energ¨ªa descontrolada llenando la arena con el eco de sus pezu?as. Era casi imposible predecir sus movimientos err¨¢ticos, pero de alguna manera Lance manten¨ªa el equilibrio sobre el animal, control¨¢ndolo como si fuera una extensi¨®n de su propio cuerpo. El toro embisti¨® con toda su fuerza, y aunque Kettei logr¨® desviar el ataque, la potencia fue tal que lo arrastr¨® varios metros hacia atr¨¢s. Aunque este arraste ser¨ªa diferente; Los filos se mostraban en la espalda del espadachin, y la garra desgarraba el piso a su paso. La batalla alcanz¨® un nuevo nivel de intensidad. Los contraataques se volvieron cada vez m¨¢s feroces. El toro, descontrolado, saltaba con una furia inhumana, pero obedec¨ªa las ¨®rdenes de Lance como si ambos compartieran una conexi¨®n invisible. ?C¨®mo era posible? Todo ten¨ªa una explicaci¨®n, y ocurri¨® durante el atardecer de ese mismo dia. Antes de esta batalla, Antes de esta batalla, Lance vagaba por un corredor solitario. Las heridas f¨ªsicas y mentales de su ¨²ltima lucha a¨²n estaban frescas, y su mente se iba corrompiendo poco a poco. En su senda, unas llamas se cruzar¨ªan por su camino, que solo a el, y a nadie mas le hablaba, pero a su mente, a su corazon, ya que algo buscaba de el, y parec¨ªa saborear el dulce sabor del sentimiento que enardec¨ªa dentro de aquel guerrero caido. "Hmmm....Ac¨¦rcate, guerrero... sabemos lo que sientes, sabemos a quien quieres, pero aun m¨¢s importante, a qui¨¦n odias. Sabes que el intenta detenernos, pero sabemos que tarde o temprano ceder¨¢... como todos los demas. Y por eso te necesito a ti." Le contaba esta voz, despertando el interes en Lance, quien hab¨ªa aceptado escucharlo, y aquella voz relataba que el poder que aguardaba en el era mayor del que el pensaba, aunque solo lo necesitaba a el para completar esa deuda pendiente con el destino. Sin embargo, ¨¦l al principio negar¨ªa su propuesta, ya que sab¨ªa que esa no necesitaba un fuego para poder aniquilar a su "Nemesis", el pod¨ªa hacerlo solo, aunque necesitaba curar sus heridas. De no ser que aquella flameante voz le complementara no estar ofreciendole una simple ayuda, el le estaba ofreciendo un poder mayor, ya que el hab¨ªa presenciado c¨®mo era humillado ante Kettei, jurando que con el eso no iba a volver a ocurrir jamas, pero para eso tendr¨ªa que enfocar su atencion en el, y eliminar a quienes se interpongan en su camino. -----Y-Yo no quiero hacerles da?o a ellos! Solo a el! -----se excusaba Lance, aunque la risa de la llama se hizo escuchar en un tono mas grave de lo normal, casi sonando como el. Estaba claro que eso era lo que quer¨ªa, a no ser que sean ellos lo que lo detienen a lograr su objetivo, y que hace rato que han roto su confianza, y la han reemplazado por Kettei. Y ya empezando a rememorar esto, el mismo sentimiento que guardaba contra uno solo, se esparc¨ªa como fuego hacia los demas, quienes antes consideraba amigos, pero que ahora no eran mas que una distracci¨®n para conseguir su objetivo. ------Mmm.... Ahhh... Este sentimiento, cada vez se vuelve mas fuerte dentro de t¨ª!... Ahora lo ves? Tu y yo estamos hechos el uno para el otro, sin embargo solo necesitabas escuchar las palabras correctas, no es as¨ª? -----inquiri¨® las llamas, y aunque no se pod¨ªan ver a simple vista, se pod¨ªa percibir su gran sonrisa que enardec¨ªa dentro de el. Lentamente, la rabia que Lance albergaba contra un solo enemigo se expandi¨®, convirti¨¦ndose en un odio ardiente hacia todos los que alguna vez consider¨® aliados. Con un temblor en los brazos, Lance los extendi¨® hacia las llamas. Su respiraci¨®n era pesada, pero su voz surgi¨® clara y sombr¨ªa al pronunciar las palabras que sellar¨ªan su destino. Fue en ese instante, el cual algo dentro de ¨¦l hab¨ªa cambiado para siempre. "Adelante, si es con el fin de hacerlos sufrir, aceptar¨¦ cualquier fuerza, por imp¨ªa que sea, pero juro que lograr¨¦ mi cometido". ------Me alegra que hayamos coincidido... Con esto, ambos saldremos beneficiados, ambos cumpliremos algo que lleva tiempo sin poder concretarse, nuestra Venganza. ----le promet¨ªa, mientras sent¨ªa todo el pesar del alma de Lance en el, se juntaban en uno solo. Ahora el fuego entraba en la mente de aquel rencor que guardaba, y lo intensificaba a gran escala, tal que parec¨ªa ser lo que Kettei aspiraba a ser, sin embargo algo que el ten¨ªa, pero que Lance no, lo hac¨ªa alejarse de ese camino, hasta ahora. Tras concretarse la uni¨®n de ambas mentalidades, las cuales aunque con principios distintos, ten¨ªan un mismo objetivo: Acabar con Kettei, y todos lo que se involucren, incluso sus amigos y familiares. Pocos dias despues, en un territorio alejado, la figura sombr¨ªa que antes era Stolz, soltaba varios cuerpos inertes frente a el, aclarando tener su parte del trato, as¨ª como le ped¨ªa la parte del suyo, a lo que este se voltear¨ªa, y observar¨ªa las cuatro personitas en las cuales hab¨ªa perdido toda confianza, aunque aun su atenci¨®n se fijaba en la de color verde. ------Bien, Hraezla, es todo lo que necesitaba tener; yo me encargar¨¦ de hacerles saber lo que me quitaron. -----alardeaba, atando los cuatro cuerpos con una cuerda que sosten¨ªa en su mano, encaminandose a un lugar desolado mientras los cuerpos aun inconsientes se arrastraban por el piso. "Y los escritos?" le pregunt¨®, a lo que el solo se?al¨® al piso, donde se postraba un escrito ligeramente da?ado, donde mostraba la direcci¨®n de aquel objeto que con tanto ardor y resilencia buscaba. Sin mas se alej¨®, y en el rostro de Lance se pudo denotar una sonrisa, una que no pod¨ªa mostrarse hace a?os, sin embargo que no era por simple felicidad, era por esa satisfacci¨®n que enardec¨ªa dentro de el ante la idea de lograr percibir lo que hace tanto tiempo quer¨ªa sentir dentro de s¨ª. Es en esa mirada la cual, carente de arrepentimiento, y llena de ira, lo transportar¨ªa al presente, disfrutando la lenta tortura a la que Kettei era expuesto.Support the author by searching for the original publication of this novel. ------Esto no tiene por qu¨¦ terminar as¨ª! ¡ªAmbos queremos ayudarlos, ??entonces por qu¨¦ abandonaste tus ideales?! ----- lo cuestion¨® Kettei con fuerza decadente en su voz, aunque intentaba que esta fuese mas fuerte, a su vez como resist¨ªa los cuernos que estaban a punto de ser engullidos en su cuello. Lance se silenci¨® por segundos mientras recordaba c¨®mo se hab¨ªa transformado en todo lo que es. ------Kettei, tu los pusiste en mi contra, ahora ellos te quieren a ti. Se supon¨ªa que era y¨® quien iba a tener el honor de guiarlos hacia su libertad! Pero no! Tu tuviste que entrometerte! No te bast¨® con arruinar mi orgullo frente a todos mis admiradores, sin¨® tambien me arrebataste a las personas que jur¨¦ proteger!! ------le recriminaba mientras se paraba sobre el toro y caminaba de un lado a otro. ------Escucha.... Ellos creen que puedes cambiar, demu¨¦stralo y det¨¦n esto!! -----continuaba intentando cambiar su punto de vista, aunque el efecto que obtuvo en Lance no fuese el que esperaba. Por un momento, Lance guard¨® silencio, aunque por unos segundos, record¨® lo que aquella flam¨ªgera voz le recitaba: Aquellos no quieren que el cambie, sin embargo fue el quien los puso en su contra, y quien arrebat¨® la confianza en la que ellos ya hab¨ªan depositado en Lance, quedando solo el amargo y profundo dolor del Odio. Con un salto, Lance volvi¨® a montar al toro. Su mirada ard¨ªa con un brillo implacable mientras se?alaba a Kettei con la lanza. -------?Basta! ??Es demasiado tarde para disculpas!! ??Deber¨ªas haberlo pensado antes de humillarme en la b¨®veda!! Ahora, ser¨¦ yo quien logre matarte... Y ese ser¨¢ mi ultimo deseo. Kettei lograr¨ªa librarse de la embestida y posile engullida del toro, aunque solo para que Lance retome su lanza, la cual hab¨ªa sido desviada por el guerrero en previa ocasion, sin embargo ahora el dar¨ªa la vuelta al campo de batalla, para arremeter de nuevo contra el, esta vez con golpes certeros con la lanza, los cuales a duras penas ser¨ªan desviados por Kettei, quien su fuerza comenzar¨ªa a disminuir progresivamente. Tras atenuar en el, su postura se quebrar¨ªa en cuesti¨®n de unos golpes, solo para apenas levantar la mirada, divisar como tanto el toro como Lance, volaban en los aires en direcci¨®n a el, as¨ª como su lanza parec¨ªa recargarse. Un hormigueo ardiente recorri¨® su cabeza, despertando una fuerza oculta que apenas lograba contener. Con un rugido visceral, levant¨® sus espadas justo a tiempo, desviando el ataque con un estruendo que hizo temblar la arena. Pero la embestida era implacable, arrastr¨¢ndolo como una hoja en un vendaval, cada paso ara?aba el suelo como si su cuerpo estuviera a punto de ceder. A pesar de que ya empezaba a sudar la gota gorda, los ataques no llegaban a su fin, ya que seguido paso, con movimientos agiles y precisos acertar¨ªa la mayoria de golpes, pero a las espadas. De no ser por el ultimo golpe, el cual pudo romper la postura de Kettei, haciendo que caiga sobre sus rodillas. Antes de que plantara de nuevo el pie, el toro lanz¨® una ¨²ltima embestida, imparable, contra ¨¦l. Aunque en esta ocasion, estaba entre la espada y la pared, o en este caso: "Entre el cuerno y la pared" .Ya inmovilizado, sus brazos le temblaban, la fatiga fisica y mental ya eran demasiado esfuerzo para el, y su mirada solo pod¨ªa observar a los ojos a Lance, quien ya hab¨ªa puesto un pie en su hombro. ------Ahora sabes lo que se siente ser humillado?! Aunque sea llegas a entender lo que significa que las personas que mas quieres se alejen de ti, por algo que otro cometi¨®?! No!! No sabes nada de eso! -----le gritaba, mientras Kettei luchaba por su vida. Su respiracion le pesaba, empezaba a ver borroso, y sent¨ªa como los cuernos comenzaban a clavarse en su pecho. -------?As¨ª que te niegas a contestar mis preguntas, eh? Muy bien... no importa. Conozco a cinco personitas, y cr¨¦eme, s¨¦ perfectamente c¨®mo hacerlas hablar. -------le recalc¨®, mientras su voz se volv¨ªa mas grave, el pod¨ªa ver el fuego enardeciente en sus ojos. De un momento a otro, su agarre empez¨® a recobrar fuerza, sus venas comenzaron a hincharse cada vez mas, y sus ojos comenzaron a cambiar de color. Un gran grito de guerra solt¨®, el grito sali¨® de los mas profundo de su ser, un sonido desgarrador que reverber¨® en el silencio, y que lo quebraba. As¨ª como su cuerpo comenz¨® a imbuirse en fuego, pero este fuego no era normal, era el fuego de una ira que ya hab¨ªa superado cualquier clase de limites. En los ojos de Lance se pudo ver como dud¨® por un segundo, y fue mas que suficiente para que el toro, tambien sobresaltado, dej¨® caer a Lance de su lomo, y comenz¨® a saltar sin control mientras bramiaba sin control alguno. El ambiente tambien hab¨ªa reaccionado ante esta gran ira resguardada de Kettei, y no era igual a las que us¨® anteriormente, esta vez ya no ten¨ªa control alguno sobre su instinto, ni su mente. El animal fue su primer objetivo, aunque primero clav¨® las espadas unidas en la pared con la fuerza suficiente como para casi romper el muro, sin embargo solo pudo clavarlas, aunque eso era lo que quer¨ªa. Sin mas, levant¨® al pesado animal, y lo arroj¨® en direcci¨®n hacia los filos, los cuales arremetieron en la zona debil del animal, su cuello. La sangre del animal caia al suelo, mientras este reburdeaba del mas puro sufrimiento, por aquel que hab¨ªan sacado de qu¨ªcio. La respiraci¨®n de Kettei se volv¨ªa mas pesada, y su voz se enrabiaba mas por cada segundo que pasaba, as¨ª como sus brazos comenzaron a emanar este fuego de s¨ª, la representaci¨®n misma del odio que sent¨ªa por Lance ahora, puesto que ahora entend¨ªa que fue el quien se los arrebat¨®, y todo en una tonta busqueda por venganza. Ahora el terror se apoder¨® del alma de Lance, quien se arrastraba por el piso, observando como Kettei se daba la vuelta lentamente, y sus recuerdos llegar¨ªan a su mente para recordar como esa mirada, ya la hab¨ªa visto antes. En una milesima de segundo ya estaba frente a el, y comenz¨® por arrojarlo a una pared, escuchando como este suplicaba por su vida, aunque inconsiente a sus plegarias, el lo agarr¨® del cuello, y lo azot¨® contra el piso con fuerza, solo para estampar su cara una y otra vez contra el suelo, hasta el punto de que la sangre ya formaba un charco en el suelo. Ya hasta se empezaron a escuchar ligeros sollozos por parte de el, quien ve¨ªa pasar su vida frente a sus ojos, aunque ni poco ni nada le importar¨ªa esto a Kettei, quien comenz¨® a asfixiarlo con toda la fuerza que pod¨ªa, mientras en su mente comenzaron a repetirse las siguientes frases: "Basta! Detente! No lo hagas, te lo suplico!" ,"Kettei! Tu no quieres ser as¨ª!" ,"Hermano! Ya esta vencido, no hay porque matarlo!" ,"AHHH!!! QUE ESTAS HACIENDO!! PARA PORFAVOR!!" . Aunque en su cabeza las voces de sus amigos sonaban, una con mas fuerza las rebas¨® a todas: "No... YO SI QUIERO SER AS¨ª!!" Una cruel sonrisa se empez¨® a ver en el rostro de Kettei, el cual ya ten¨ªa sentenciado el destino de Lance, quien le repiti¨® una palabra que lo marcar¨ªa para siempre, una realidad de la que no puede escapar: "Eres un Mounstro". Con estas ultimas palabras, Kettei gritar¨ªa por ultima vez y le romper¨ªa el cuello en un movimiento brusco, acabando con la vida de Lance Slashblade.... Dejando por siempre una marca que no se borrar¨ªa como si fuese una simple mancha. En ese instante fue donde sus manos, las cuales estaban manchadas de sangre, temblar¨ªan con el pasar de los segundos. Y as¨ª como soltaba poco a poco el cuello de su enemigo al visualizar como sus ojos se infundieron en una profunda oscuridad, al punto de aparentar carecer de estos. Su cuerpo exhausto se desplom¨® junto al cad¨¢ver inerte de su enemigo, mientras su fuego se extinguia, sus venas y ojos se relajaban, as¨ª como sus musculos se entumec¨ªan. Aunque esto no ser¨ªa lo que le llamar¨ªa la atencion, puesto que unas llamas, las cuales parec¨ªan estarlo corrompiendo, saldr¨ªan del cuerpo de Lance, los cuales balbuceaban varias palabras a la vez, y era dificil deducir que trataban de comunicar, sin embargo pod¨ªa escucharse con dificultad la palabra: "Debil", mientras estas llamas se disipaban en el aire y volaban lejos de aquel lugar. As¨ª, Kettei se le hab¨ªa cumplido lo que dese¨®, o quiz¨¢ no, puesto que otra opcion no ten¨ªa, y habia intentado perdonarlo. Supongo que lo entenderan, no es as¨ª? Aunque no importe mucho ahora, puesto que el se hab¨ªa convertido en: "EL ULTIMO VERD¨¹GO DE DIOS" Cap铆tulo 34: "Un Extra?o Mundo Pt.1" Cap¨ªtulo 34: "Un Extra?o Mundo Pt.1" Mientras aquel pecado que dif¨ªcilmente pod¨ªa ser perdonado era cometido, algo m¨¢s all¨¢ de ese simple escenario era lo que hab¨ªa quedado pendiente: el viaje a otro mundo, as¨ª como se podr¨ªa considerar la ¨²nica salida de aquella c¨¢rcel en la cual aguardaban todos ellos. Esos cuatro personajes se habr¨ªan adentrado en la llama blanca, con el objetivo de salir de aquel oscuro y moribundo lugar. Ahora, su interior era todo un enigma, ya que el tiempo parec¨ªa manejarse de distinta manera a como en la vida real; se podr¨ªa decir que ese mundo oculto era una especie de "sue?o l¨²cido", donde al parecer guardaba un destino espec¨ªfico a cada ser que entrara en ¨¦l, y este ser¨ªa el caso. Ya dentro de la llama, ellos ya hab¨ªan cerrado la vista al mundo, y despu¨¦s de varios mareos alzaron la mirada a su alrededor, solo para percatarse de la ausencia total de personas en aquel sitio, o por lo menos el mundo quer¨ªa hacerles pensar eso, ya que la primera en abrir los ojos fue ni m¨¢s ni menos que, en ocho letras pod¨ªa ser descrita, una bella dama de color verde, y aunque arrogante, su actitud indiferente se hizo presente en el sitio apenas toc¨® la tierra, o en este caso, un suelo que parec¨ªa perderse la vista, ya que despu¨¦s de quitarse lo poco de melaza que se le hab¨ªa pegado al cuerpo antes de entrar, mir¨® a su alrededor, para quedar sin palabras a lo que sus ojos presenciaban. Una niebla densa y opresiva cubr¨ªa todo el paisaje y el suelo. Y poco o nada pod¨ªa ver m¨¢s all¨¢ de ella. La sensaci¨®n de sentir la niebla en sus pulmones era sofocante, como si la idea de un suelo firme resultara una cruel ilusi¨®n. Bajo esa capa de niebla que aparentaba ser un suelo seguro, se escond¨ªa un abismo sin fin, una ca¨ªda eterna hacia lo desconocido. <> se preguntaba, mientras se frotaba los ojos para ver de nuevo si era real lo que estaba viendo. Aunque muchas opciones no ten¨ªa, as¨ª que apenas se par¨® sobre el borde de la cornisa, una espesa niebla, que parec¨ªa destacar entre las otras nieblas, siendo esta m¨¢s oscura y menos transl¨²cida como era el otro caso. En fin, comenz¨® a pisar poco a poco, y era claro su temor por una ca¨ªda infinita; sin embargo, no parec¨ªa ser el caso, ya que ese tipo de niebla oscura le permit¨ªa plantar los pies y pasar a trav¨¦s de lo que parec¨ªa ser una tierra maldita. A medida que caminaba y alzaba m¨¢s los pasos, a la distancia se pod¨ªa denotar c¨®mo, entre la tenue neblina, se alzaban columnas de piedra y monta?as imponentes. Sobre ellas, figuras humanas se retorc¨ªan bajo el peso de grandes piedras que llevaban a sus espaldas. Sus rostros estaban marcados por el llanto y la agon¨ªa, as¨ª como no se pod¨ªa ver ning¨²n rasgo significativo en ellas, y sus voces formaban un coro de lamentos y recriminaciones. Cada piedra ten¨ªa enmarcadas runas, que parec¨ªan ser talladas a semejanza de lo que fueron en vida, o por lo menos eso le comentaba una voz que a la distancia se o¨ªa. -------Asi que ya est¨¢s aqu¨ª -------mencion¨® una voz, que ten¨ªa cierto parecido a la de un familiar cercano, y aunque arc¨¢ico, su silueta era borrosa, y su voz era dif¨ªcil de reconocer, puesto que a menudo distorsionada se tornaba. Ella se acerc¨® a esta figura, esbelta y magna. Solo para cuestionarle el origen de este mundo, a lo que respondi¨® simple: <>. Con astucia relataba, a lo que ella a ¨¦l: <>, admiti¨®. Sin embargo, cuando pas¨® por el lado de unos cuantos condenados, uno de ellos grit¨® hacia ella, mientras no dejaba de sostener la roca con la espalda; la llamaba por lo que era, o mejor dicho, por la causante de su tortura eterna. El efecto en domin¨® se apoder¨® del lugar, as¨ª como quien hab¨ªa sido por segundos su gu¨ªa se volteaba a ella ante sus plegarias para que los condenados de rostro borroso dejasen de arrogarle piedras de menor tama?o que las que portaban, llam¨¢ndola de toda clase de maneras. Comentarios ins¨®litos recib¨ªa como: "?T¨² eres quien nos conden¨® a esto!" o "Por tu culpa vivimos en miseria por la eternidad", incluso: "No podremos disfrutar m¨¢s de nuestra libertad, as¨ª como t¨², monstruo, condenas a todos los que conoces a vivir en profunda soledad, ya que no puedes imponer ni prestar tu confianza a nadie". ??Todo por un est¨²pido deseo de superioridad que no existe!!" Ella se comenz¨® a tirar atr¨¢s y, aunque al principio negaba todo, la superioridad de las cr¨ªticas hacia su persona tarde o temprano la sobrepasaron. Fue en ese momento donde el gu¨ªa le pregunt¨® si ella era por quien gritaban, a lo que ella no supo a qu¨¦ se refer¨ªa. No fue hasta que la llam¨® por el nombre de uno de los pecados que son pagados en el purgatorio, "Soberbia". De inmediato fue cuando, sin previo aviso, una de las piedras que parec¨ªan ser id¨¦nticas a la que portaban los condenados, ahora cargaba con ella en su espalda. Se le entumecieron las piernas, mas deb¨ªa el mundo sobrepasar, as¨ª que en marcha se puso, mientras recib¨ªa escupitajos de los malditos, piedras arrojadas y toda clase de insultos, y todo esto a presencia del gu¨ªa, quien no hac¨ªa m¨¢s que callar y flotar a su lado. Fue cuando recibi¨® varias piedras, cuando ya no soportaba el dolor, y las l¨¢grimas comenzaron a escaparse, mientras rogaba para que esto parara. Al mismo tiempo que el gu¨ªa mantuvo la serenidad, escuch¨® la voluntad, y aunque mucho no pod¨ªa hacer, s¨ª pod¨ªa contarle algo al o¨ªdo a la vez que caminaban. ?Acaso las piedras te hacen da?o? ?Acaso los insultos escuchas? Incluso los escupitajos los sientes, ?o lo estas imagin¨¢ndolo todo?>> A lo que ella le grit¨® al gu¨ªa acerca de que no ten¨ªa sentido lo que hablaba, y en respuesta solo call¨® y continuaron hasta una puerta de luz que se abri¨® hacia unos decenas de metros m¨¢s adelante.You might be reading a pirated copy. Look for the official release to support the author. Su alivio se hizo evidente; sin embargo, la puerta de luz no parec¨ªa acercarse y, al contrario, parec¨ªa alejarse a¨²n m¨¢s, ya que a¨²n los insultos escuchaba, o quiz¨¢ eso pensaba ella. <> enardecidamente gritaba, sin embargo los gritos no eran escuchados. Los segundos pasaban, hasta que un tronar de huesos se escuch¨® resonando en el aire, y la mano de Lance, la cual hab¨ªa alzado al aire, se estampaba contra el piso bruscamente, tal cual como lo hab¨ªa hecho, siendo en ese momento donde parec¨ªa estar apuntando a la nada. Unas lagrimas cayeron por sus mejillas, y ca¨ªa en sus rodillas al verlo sin vida. No le bastaban las palabras para describir lo que pensaba, ten¨ªa la mente en blanco, y solo pod¨ªa arrastrarse hasta el cuerpo sin vida de aquel guerrero, y mientras se aferraba a el, sollozaba: <> Levant¨® la mirada hacia Kettei, quien su rostro distorsionado estaba. Y se pod¨ªa ver como una clase de llamas abandonaba el cuerpo de Lance, y se alejaban. Aquel guia, que ausente estaba, se par¨® firme ante aquel personaje, y le explic¨® acerca de lo que ella estaba viendo era parte de la prueba, y que aun no habia salido, ya que una prueba mas le faltaba para poder liberarse y abstraerse de ese mundo. Esos primeros segundos fueron mas que agobiantes, las manos le temblaban, asi como el labio inferior mientras el guia recitaba alguna clase de verso o canto. Sin embargo era suficiente como para que ella vea a Kettei con otros ojos. Que clase de broma era esa, grit¨®, jurando por su vida que lo que estaba viendo no era mas que una ilusion, sin embargo lo que aquel dec¨ªa no daba indicio de ser erroneo. Fue en eso cuando su mirada lleg¨® a Kettei en tanto escuch¨® con mas atencion las palabras del guia, el guerrero quien, sin palabras, la observaba mientras esta se aferraba al difunto. <> La figura, que se supon¨ªa ser Kettei comenz¨® a acercarse mientras se hac¨ªa mas borrosa, solo manteniendose sus ojos amarillos, as¨ª como todo lo que mostraba con solo una mirada. Se agach¨® lo suficiente como para quedar a su altura, y por unos segundos se le qued¨® viendo, solo para incorporarse y alejarse en cuanto pudo, aunque a paso lento, no escuchaba aquel griterio, que terminar¨ªa en ella con una profunda tristeza que se guardaba detras de todo ese rencor. Le tom¨® solo unos segundos acariciar el rostro de Lance por una ultima vez, antes de que este se hiciera cenizas y se esparciera por el aire. Fue ah¨ª cuando los instantes que vivi¨® en carne propia en aquel extra?o mundo parec¨ªan pasan frente a sus ojos a una velocidad mareadora, solo para ser arrojada bruscamente de aquella llama. Y cuando quiso incorporarse, el pesar parec¨ªa haberse pegado a su alma, as¨ª como un punzante dolor en la parte posterior izquierda del torso sent¨ªa, como si de un infarto apunto de ocurrir se tratase.