Capitulo 4: "Una Mentalidad Diferente"
El sol comenzaba a ocultarse detrás de las nubes, creando un ambiente tenue que envolvía el estadio. Afuera, un joven de apariencia tranquila y ligeras ropas caminaba por una vereda, tenía un cuerpo atlético y delgado, pero que le daba mayor agilidad y velocidad. Sin embargo, el paso era pesado, y con las manos en el bolsillo refunfu?aba una decision en la cual no tenía poder.
—No puedo creer que el entrenador me dijera que tengo que ir a reclutar jugadoras para la selección sub-20. Es muy aburrido verlas jugar. ?El entrenador solo sabe aprovecharse...—murmuraba para sí mismo, mientras continuaba su camino.
A medida que caminaba, un estruendo de voces y aplausos resonó en el aire. Al percatarse del fuerte sonido, volteó hacia el origen de este. ?Por qué había tanto ruido dentro del curioso lugar? ?Qué estará pasando?, se preguntaba, mientras acercaba su mano lentamente a la manija de la puerta. Con un poco de titubeo, abrió con cautela la puerta del estadio y no pudo hacer mas que quedarse con la boca abierta ante la escena que se desplegaba ante él.
—Wow, no creería que un campeonato de cuarta tendría toda esta afición —murmuró, viendo todas las personas, y aficion con la cual contaba. Al buscar entre la gente, su mirada se detuvo en un par de rostros conocidos.
—Ellos... se me hacen familiares... ?quizás? No... no es posible que sean los padres de ella. —Sus ojos se entrecerraron mientras trataba de enfocar mejor su visión. Al mirar más de cerca, reconoció a Riley, que se encontraba en el área de castigo.
—No puedo creerlo... Es la chica la cual el entrenador me encargó echarle un ojo... ?y está en el área de castigo? Ja, ?Esa chica si que es un desastre! —se dijo a sí mismo, dejando escapar una peque?a risa.
Con paso firme, el chico se acercó a los padres de la jugadora, los cuales que observaban la cruda escena, sin poder dejar de ver a su hija, la cual, se mantenía en el area de castigo, casi perdiendo el control de si, de nuevo. Sus nerviosismos aumentaban, no soportaba la idea de que el equipo de sus sue?os, perdiera por culpa suya. Con una jugadora menos, el partido continuaba, y con la ausencia de la célebre jugadora, era mas que notoria la falta de esta misma. Un disco dividido se mostraría en la pista, y una jugadora de las Ice Phantoms no desaprovecharía la oportunidad, y haría el 1 a 0, a favor del equipo lider.
Ademas de frustrarse por el gol del equipo, que buscaba ser campeon a toda costa, escucharían una suave, pero firme voz detras de ellos, la cual les preguntaba por el estado del asiento, el cual parecía libre. Al darse la vuelta, un rostro, particularmente reconocido, o quizá, una persona familiar, llegaría hasta allí. Accedieron a que la persona se sentara, y viera el partido con ellos. Y aunque solo era un desconocido al inicio, despues de presentarse el nombre de "Chris Gonzales" les refrescaría la memoria. En efecto, era aquel deportista cuya habilidad era digna de admirar, y aunque no parecía perceptible, el deportista cogeaba.
-----Oh, entonces por eso no te vimos en la nómina----denotaron los padres, quienes despues de analizarlo un poco, se percataron del inusual detalle. Oh claro, y que mejor manera de aprovechar un jugador lesionado, que usarlo de reclutador... Pero que idea tan estupida por parte del entrenador.
Como sea, observaron de nuevo el juego, el cual había continuado con una anotacion del equipo rival en cuestion de minutos. Estaba mas que claro que la necesitaban, pero por ese error ya no podía hacer nada mas que esperar. A la distancia se podía divisar a la muchacha en el cuarto de castigo con la mirada baja. Sin embargo, era suficiente para que sea visible su enojo, puesto que desde los metros que los separaban, se podía sentir la fuerza con la que apretaba los pu?os. No se sabe si estaba buscando ser el centro de atencion, o solo estaba echandole la culpa a alguien mas de sus errores, o a ella misma, quien sabe.
Cree que debería decirle algo de deportista a deportista, o por lo menos eso insinuaba Chris, quien se levantó de su asiento, solo para ser detenido por el padre, quien en primera instancia le recordó que apenas se conocían, asi que buenos motivos debían tener para confiar en el.
-----Creame... Por favor, viví en carne propia lo que ella está viviendo ahora... Se que decirle. -----le prometió con una voz tranquila, su tono era tal que era imposible que este estuviese erroneo ante esta preopisición, asi que no le quedó otra opción mas que aceptar. Con un fuerte apretón de manos, Chris comenzaría a alejarse, y a mezclarse entre la multitud presente, quien celebraba la segunda anotacion del equipo rival.
Riley, quien presenció el gol echandose abajo, mientras parecía que esos tres minutos de castigo eran eternos, se tapó la cara ante su imposibilidad de poder hacer algo al respecto. Aun así, seguía inmersa en sus pensamientos y mientras reflexionaba y se torturaba el como pudo evitar ese error tan de principiantes, sintió una presencia a su izquierda, y cuando se quitó las manos de la cara observó lentamente. Y al darse cuenta de que su suposicion era correcta, soltó un peque?o grito mientras se alejaba lo maximo posible de aquel personaje.
Al lado de ella estaba un chico el cual destacaba por su mascara totalmente oscura, y que al parecer, estaba tan intrigado como ella mientras observaba el juego. De inmediato, las alarmas se prendieron en su cabeza, Acaso todo esto fue legal? Por supuesto que no, pero acá la realidad es distinta, probablemente acá exista una ley donde si permite la ayuda extranjera a los atletas, pero aun así sigue siendo peligroso. En fin, se presentó ante ella como alguien que tenía que decirle algo, pero claro, no sería tan facil. En su cabeza, todo era posible.
—??Pero quién es este tipo?! y por qué le está hablando a Riley?!----reclamaron, algunos se acercaron a la consola para actuar apropiadamente, otros dudaron, se alejaron, o no prestaron atencion. De todas maneras, aquel chico era enigmatico, ?Por que se ocultaba la cara? ?Acaso tenía que ocultar algo? o eso pensaban ellos.This narrative has been purloined without the author''s approval. Report any appearances on Amazon.
Aunque entre toda la desconfianza y las preguntas que ellos tenían, una voz tenue lanzó la posibilidad de que esto podría ser una ayuda, y que posiblemente sea tambien una mejora. A todo esto, no se veía tan errado, aunque seguia siendo ilegal. Las sospechas continuaron, y como el orden de la palabra lo inculca, fue Desagrado quien dió el visto malo a la idea, ya refutada de Tristeza, implorando por un minimo respeto al espacio personal de Riley, asi como la clara pregunta del por qué, y como había llegado ese chico hasta ella, ignorando cuaquier clase de seguridad existente en el estadio. Todo este alboroto, sería frenado por Alegria, quien junto a Tristeza serian las unics que darian el visto bueno al apoyo del enmascarado.
—Oh, vamos... parece alguien que tiene buenas intenciones. Podría ayudarnos. Deberíamos dejarlo hablar. ----aconsejó alguien, mientras pasaba cautelosamente hacia la consola. Sin embargo el efecto que quería producir en ellos no sería bienvenido, puesto que nadie excepto de ellas dos apoyaban la idea de aceptar la ayuda, aunque solo recibiría un silencio como respuesta. Asi que apretaría un boton aunque intentaran detenerla, pero ya era muy tarde.
A pesar de tener un peque?o presentimiento, se lo pensaría mas de dos veces para asentir ante su "ayuda". En primera instancia le hizo notar su bajo rendimiento y poca capacidad para razonar ante los errores. Parecía burlarse, o por lo menos eso creía ella, así que lo apartó mientras lo ignoraba lo mas que podía.
En su mente las cosas estaban claras, fue un error haber preguntado, y a un paso fuerte, el enano de color rojo se abrió paso empujando a todos, para hacerse con el control, cosa que debió haber hecho desde un principio. Obviamente estaba bromeando con ella, que clase de ayuda es burlarse de la forma de jugar del otro, verdad? Bueno, por lo menos eso creían ellos, como una simple broma, pero al parecer no era el momento ni el lugar para soltar un chiste sarcástico, no es así?
Riley le apartó la mano, y mientras su furia se descontrolaba, esta continuó exclamandole.
—??Por qué debería hacerte caso?! ?No haces más que burlarte de mí!.----insinuó, subiendo cada vez mas el tono de la voz.
Al escuchar estas palabras, las burlas de el chico finalmente cedieron, aunque una actitud mas seria se dejaría ver en el, cruzandose de brazos, soltando un leve, "Eso queria ver". Ella no sabía que insinuaba el enmascarado muchacho, pero le intrigaba llegar hasta lo mas profundo de su enigma.
La contestación del chico fue simple, destacando su poca capacidad para soportar las burlas. El habia pensado que esto la haria cambiar de parecer, y aunque sus palabras tenian buenas intenciones, ella no se lo tomó muy bien.
—??Y?! ?Qué hay con eso? Eso es mi problema! A ti que te importa!? ---lo amenazó.
Chris sonrió con un aire de desafío.
—Nada... si quieres, puedes seguir siendo mediocre, si te siguen afectando.
En la mente de Riley, Furia no podía contener su indignación.
—??Cómo puede ser tan insolente?! ??Cómo se atreve a burlarse de nosotros?! —gritó, abriendo paso hasta la consola con furia.
---Nos llamó mediocres?! No podemos permitir que siga así, no lo soportó!! ---enloqueció Envidia, agarrandose muy fuerte el pelo con ambas manos.
Ansiedad intentó calmar la situación, aunque su tono era más nervioso que nunca.
—Chicos deberían calmarse un poco...
Pero ambos, jalando una palanca de la consola a la vez, ya habían tomado una decisión. Ambos jalaron las palancas al mismo tiempo, gritando enardecidamente.
De vuelta en la vida real, Riley se levantó de golpe y agarró a Chris por la camiseta.
—??Qué dijiste?! ?Ni se te ocurra volver a decir otra cosa sin sentido o te haré tragarte esa estúpida máscara!
Chris levantó las manos en se?al de paz, manteniendo el tono burlón.
—Oye, tranquila... ?esta máscara me costó mucho dinero! No seas así...
Riley suspiró profundamente, sentándose nuevamente con gestos de frustración.
—Aghh... lo siento... ?yo no soy así! Pero... —se llevó las manos a la cabeza—. Hoy no me siento bien...
Chris se sentó a su lado, esta vez con una sonrisa comprensiva.
—Sí... sé lo que se siente. Es horrible cuando ocurre algo y no puedes hacer nada para arreglarlo.
Riley se quedó en silencio, sintiendo el peso de sus propias emociones.
Chris, cambiando nuevamente su tono, adoptó una postura más autoritaria.
—Escucha... si quieres ganar este partido, no puedes dejar que este tipo de provocaciones te afecten. ?Tienes que mantener tu mente clara en tu objetivo! ?Sin dudas!
Riley levantó la cabeza, confundida.
—No entiendo nada de lo que me estás diciendo...
Chris se levantó, cruzando los brazos.
—Entonces significa que no estás preparada. Nunca serás la mejor si no lo entiendes...
Con esas palabras, Chris trepó la barrera de seguridad y se fue. Riley, aún en shock, lo observaba mientras intentaba encontrar sentido a sus palabras.
En la mente de Riley, todos quedaron muy confundidos y enfadados por lo sucedido. Ennui, con una sonrisa extra?a, comentó:
—Je, me cae bien ese tipo.
Desagrado, frunciendo el ce?o, replicó:
—?Insultó a Riley? ?No puedo creer que hayamos dejado que nos hablara!
Furia, dando un paso adelante, rugió:
—??En serio?! ??Eso es todo lo que tiene que decirnos?! ?Qué patético!
Temor, cruzando los brazos, suspiró.
—Bah, pensé que nos ayudaría, pero parece que nos perjudicó más...
Ansiedad, asumiendo nuevamente el control, exclamó:
—??Ves, Alegría?! ?Te lo dije! ?Esto fue una pérdida de tiempo!
Alegría retrocedió un poco, visiblemente decepcionada.
—Vaya... no sabía que había personas así en el mundo...
Desagrado soltó un suspiro profundo.
—Espero que ese imbécil no nos moleste más.
Lo que las emociones no sabían era que esta extra?a charla cambiaría por completo la mentalidad de Riley.
Riley, aún reflexionando, se preguntaba en voz baja:
—?Qué habrá querido decir? No lo entiendo...
Recuerdos empezaron a invadir su mente, repitiendo la palabra "mejor" una y otra vez. Finalmente, el momento de salir a jugar había llegado. Riley se colocó en la salida del cuarto de castigo, mirando el campo de juego.
—?Qué significa ser la mejor? ?Cómo puedo ser la mejor? —se preguntó, concentrada.
Y entonces, como si una bombilla se encendiera en su mente, hizo un gesto de sorpresa.
—?Ya lo entiendo!
En ese momento, la entrenadora Roberts se acercó a ella con un gesto de decepción.
—No puedo creer que hayas hecho eso. Más te vale arreglarlo.
Riley, ahora confiada, miró fijamente el disco de hockey.
—No se preocupe, entrenadora. Lo tengo bajo control.
Roberts, entrecerrando los ojos, asintió.
—Eso espero ver, Andersen...
La entrenadora se voltea hacia la grada, buscando con una mirada sospechosa al chico misterioso, pero este desapareció entre el publico. Al no encontrar respuesta alguna, dirige de nuevo la mirada hacia el juego, mientras intenta encontrar una explicación a lo que acaba de pasar.