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Primera Parte: El Amanecer.
Capitulo 1: "Un Mal Sue?o"
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Un instante después, abrió los ojos de golpe y dio un peque?o salto en su cama, mientras exclamó un leve grito al aire, con su corazon casi saliendo de su pecho, como si se estuviera a punto de ir de este mundo. Miró a su alrededor, todavía inmersa en el pánico, sus respiraciones agitadas no dejaban que se tranquilizara de ninguna manera. Y tras unos agonizantes segundos de controversia, al darse cuenta de que seguía en su habitación, suspiró aunque el efecto fuese tardío.
—Fue un sue?o... —murmuró hacia las paredes, todavía agitada—. Solo un mal sue?o, o quizá podria tratarse de algo mas, el realismo del sue?o era tal que al despertarse sentia el cansansio del juego, como si lo hubiese jugado mientras dormia. Posiblemente era solo una pesadilla sin mas, o podía ser un mal presagio de lo que iba a ser el dia de ma?ana.
Se dejó caer contra la almohada abruptamente. ?Por que le pasaba esto? Se preguntaba, Si se suponía que era una gran jugadora, con grandes cualidades mentales y deportivas, definitvamente estaba preparada, pero ahí estaba, estremeciendose ante la simple idea de jugar un partido mas de hockey, el deporte que habia jugado toda su vida, habia enfrentado a cualquier clase de contrincante, sin embargo los flashbacks espontaneos la atenuaban, sin dejar que esta pudiera siquiera cerrar los ojos de nuevo.
—No puedo sentirme así... Por que pienso tanto en el partido de ma?ana? Solo es un juego y ya!... Necesito descansar... pero no sé cómo.----alardeaba en susurrros, mientras los flashbacks iban y volvian, uno tras otro.
Con un grito frustrado, se hundió aun mas en la almohada, apagando el sonido con su superficie suave. El silencio de la habitación envolvió sus pensamientos, pero en su mente, todo era un caos, indiferente a la triste, y cruda realidad que tenia que soportar.
Ansiedad estaba al mando, enviando una cascada de escenarios imaginarios en los que todo salía horrible. ---No... hay muchas cosas que pueden salir mal! Debo arreglarlo!.---exclamaba a cada segundo, anotando cosas en una libreta. Al terminar de escribir, volvió a presionar los botones, y a tomar energeticas sin control.
Sin darse cuenta, hacía mucho ruido; las latas de energéticas caían al suelo una tras otra, y los botones eran presionados compulsivamente. Este desorden terminó despertando a Alegría.
—?Qué está pasando? —gru?ó hacia el techo Alegría mientras se frotaba los ojos y se levantaba de su cama—. ?Por qué hay tanto ruido allá abajo?.
Bajó las escaleras ella sola, mientras sigilosamente, evitaba que las demas emociones se despertaran por culpa suya, y apenas pudo divisar a la figura naranja, la cual, estaba en pleno frenesí, la dejó atónita. Segun ella, no habia visto una escena tan cruda en a?os, mas especifico, en 3. Ansiedad, con los nervios a flor de piel, estaba corriendo de un lado a otro, con una lata de energética en la mano y apretando botones frenéticamente.
—?Ansiedad! ??Por qué sigues despierta?! ?Te dije que te fueras a dormir! —le exclamó, empezando a acercarse a Ansiedad mientras apretaba ambos pu?os.
Ansiedad se dio vuelta bruscamente, al escuchar una voz familiar, y sin soltar la palanca con su mano izquierda, le respondió, con una calma muy rara en ella. —Oh! Lo siento, Alegría! —dijo con rapidez, con una sonrisa tensa entredientes enmarcada en su rostro—. Pero es que... quiero que todo salga bien ma?ana.----agregó, soltando una risita nerviosa, la cual, era una tortura de tan solo escucharla.
Alegria se acercó mas a ella, dispuesta a erradicarla antes de que hiciera algo malo, y finalmente ella soltó la consola por escasos segundos, y no le tomó mucho tiempo a Alegria para intuir el mal estado en el que estaba. Sus manos no podían estar quietas de ninguna forma, y su voz al hablar, era el mismo caso.
—?Acaso sabes que ma?ana es la Final de las Estatales? —le dijo precipitadamente, sacudiendo a Alegría por los hombros—. ?No puedo dormir pensando en lo que va a pasar!
Alegría, quien no pudo soportar mas a la loquita, que estaba causando estragos en la mente de Riley de nuevo, tal cual como lo había hecho hace 3 a?os. Ella se mantuvo firme, y tras unos intercambios de miradas, y un silencion agonizante, Alegria tomó la palabra, y quebró el hielo.
—Escúchame, Ansiedad, te entiendo —le dirigió la palabra, a quien, en ese momento no podía aguantar los efectos de tomar 12 energeticas en una sola noche—. Yo también quiero lo mejor para Riley. Pero eso no significa que debas atormentarla con cosas que no existen. ----le explicaba, pero Ansiedad no entendía con palabras, y al parecer, había que darle un par de golpes para que se le pasara el efecto de las energeticas. Y a eso sumarle, que no se veía muy contenta con su explicacion, y rapidamente le reclamó.---Pero Alegria! Tenemos que estar preparadas! Tenemos que ganar ma?ana!.Love this novel? Read it on Royal Road to ensure the author gets credit.
Alegria no cedió ante la presión, frunció el ce?o y mientras la interrumpía, le recordaba un evento del pasado.---??Quieres que pase lo mismo que hace tres a?os?!.----la fuerza de la pregunta casi despierta a los demas, quienes aun dormian placidamente.
La pregunta de Alegria la dejó helada, y cerró los ojos con una mueca de dolor. Sabía exactamente a lo que Alegría se refería. Y por eso, se quedó callada por un momento antes de suspirar.
—Está bien... —murmuró a si misma—. Está bien. Pero no digas que no tomamos esto en serio. --la amenazó, dejando esta amenaza final hacia Alegria, quien se veía indiferente. Y tras un gru?ido por parte de ella, empezó a alejarse, no muy contenta.
Alegría la observó, frunciendo el ce?o en gesto de molestia, y cuando creia haberlo solucionado, justo en ese momento, un sonido agudo llamó su atención, y no era mas que una alarma.
—Ehmm... Ansiedad —la llamó Alegría, manteniendo la mirada fija en el curioso artefacto, que por razon desconocida hasta el momento, habia aparecido. Titubeando un poco, decidió preguntarle a la loquita de Ansiedad la identificacion del objeto—. ?Sabes qué es esto?
Ansiedad, abriendo los ojos repentinamente, se voltea rapidamente, percatandose que se refería a lo que quería evitar que ella hablara, y rechazó cualquier tipo de coincidencia con ella. Y aunque sus tics nerviosos la delataran, esta seguia refutando la hipotesis de Alegria, la cual, no haría mas que sospechar de ella, insinuando que, le estaba ocultando algo. Sus manos tiritaban, empezaba a sudar frio, mientras intentaba desviar la mirada varias veces. Mientras varios recuerdos llegaban a la cabeza de Ansiedad, quien recordaba un suceso... no muy amigable.
—P-Pero ahora eso no es importante, A-Alegría. M-Ma?ana es lo único que cuenta. Necesitamos dar e-el 101%. ---le confió su palabra a Alegria, mientras se alejaba, soltando una risa nerviosa entredientes, la misma, que daba ganas de cortarse las orejas de solo denotar su agudo tono.
Y sin decir más, Ansiedad se voltea rapidamente, y sube las escaleras rapidamente para ir a su dormitorio, claramente angustiada por algo, que llamó la atencion de Alegria. Esta ultima por su parte, observa con detenimiento su extra?o actuar, con una expresion de sospecha, como Ansiedad subía las escaleras de forma errática y torpe.
Mientras intentaba encontrar sentido a lo que pasó, y lo que Ansiedad le había dicho, no hicieron mas que confundirla, y al porque su actitud cambió de forma tan abrupta. Un sonido, proveniente de la alarma llamó su atención, y comenzó a inspeccionarla con cuidado, y la cual, le intriga saber su origen, sintiendo un nudo en el estómago por toda la confusión, por la cual estaba siendo asfixiada en ese momento.
—Esta alarma me trae recuerdos... —murmuró hacia la alarma, mientras fruncía su ce?o—. No muy buenos, lamentablemente...----se hechó atras despues de decir eso, ni siquiera se atrevió a tocarla, y solo decidió pasar por alto su existencia. Un sonido, proveniente de Riley, llamaría su atención mas que los incesantes sonidos de la alarma, la cual sonaba a cada segundo. Esta desvía su vista hacia la consola, y se acerca lentamente a esta, divisando como Riley, no podía consiliar el sue?o, por culpa de la ya redimida Ansiedad, o por lo menos así era. Sin persarlo dos veces, tomó un profundo respiro y presionó un botón, uno que ayudaría a Riley a calmarse... "por ahora".
—Riley... por favor, duerme... lo necesitas —susurraba hacia ella, con una sonrisa suave y tranquilizadora, la cual, era característica de ella, aunque hasta el momento, le costaba sacar.
Sin querer intervenir mas en su ni?a, la cual habia cuidado por 16 largos a?os, decidió soltar la consola lentamente e irse. Pero, sin antes, echarle un ultimo vistazo, a medio paso de las escaleras, observándola con atención, cada movimiento que hacia, y como lograba conciliar el sue?o lentamente.
Luego de eso, Riley respiró hondo un par de veces, mirando el techo. Después de unos minutos, encontró la postura perfecta, y poco a poco, sus párpados pesados se cerraron. Al fin, logró conciliar un largo y profundo sue?o.
A la ma?ana siguiente, los padres de Riley entraron a su habitación, irradiando entusiasmo. Su madre llevaba una gran sonrisa en el rostro.
—?Buenos días, futura campeona! —exclamó, acercándose a la cama—. ?Lista para ser la mejor de California?
Riley apenas abrió los ojos, su mirada perezosa y apagada revelaba lo que había sido una noche intranquila. Se estiró bajo las frazadas, cubriéndose hasta el cuello mientras su voz salía arrastrada.
—No creo estarlo —murmuró.
Sus padres se acercaron con gentileza, y le preguntaron acerca de lo que pasaba, y como había dormido, si es que pudo. Ella los volteó a ver a los ojos, en su mirada abierta y expresiva, se lograba notar como esta temblaba sin control, y su tartamudeo era mas que notorio. Al contestarles, las expresiones de sus padres cambiaron por completo, pasando de un estado de profunda motivacion, a preocupacion misma. Riley intento explicarles lo que ella había so?ado, y la posibilidad de un mal presagio.
—No creo que podamos con ellas... —agregó, dejando que su voz se apagara bajo las mantas.
—Riley, te entendemos. Pero aun así no puedes dejarte vencer por lo que dicen. Seguro que tienen alguna debilidad, y la vas a encontrar y explotar, no cabe duda de eso. ----le dijo su padre, quien se había apoyado sobre el borde de la cama, junto a una voz suave, pero que no perdía la postura que adoptaba.
Riley permaneció en silencio por unos momentos, y se volvió a tapar la cabeza con la frazada. La imagen de las Ice Phantoms, rápidas, implacables, llenaba su mente. ?Cómo podían ganarles? Esas chicas parecían haber nacido con el hielo bajo sus pies, y cada movimiento suyo era impecable. No había margen de error.
—No la tienen... —susurró, mientras su cuerpo entero temblaba.—. Son perfectas. Y por eso me siento así... Por lo que está en juego. ?Por eso me importa tanto! ?No quiero perder!
La desesperación en su voz era palpable. Sus padres intercambiaron una mirada, y su madre, levantó el pu?o en un gesto de ánimo.
—Entonces, si te importa tanto, ?por qué no das lo mejor de ti para llevarte ese título? —dijo, su voz se llenó de perseverancia.
Riley, aún dubitativa, cerró los ojos unos segundos. Sus pensamientos se enredaban, la inseguridad anidada en su pecho se resistía a abandonarla. Pero sus palabras la hicieron reflexionar, aunque fuera por un instante.
—No es tan fácil... —murmuró, echándose hacia atrás y dejando escapar un suspiro—. Pero... lo intentaré.
Riley permaneció en silencio después de eso, perdida en sus pensamientos. Las palabras de sus padres flotaban en su mente, mientras los nervios erradicaban en su forma de moverse. Se levantó de la cama sin decir mucho más, su cuerpo aún se sentia pesado por el cansancio emocional. Pero ante la adversidad, tuvo la fortaleza de olvidar por todo eso por unos minutos, y asi, poder dirigirse al ba?o, aunque evitando el contacto visual con sus padres.
Mientras cerraba la puerta detrás de ella, sus padres se quedaron unos segundos más en la habitación, viendo como se alejaba. Confiaban en que Riley encontraría la manera de erradicar a sus oponentes, pero tenian mas que claro que no sería algo sencillo. Se habrá alejado para evitar las preguntas, y no hacerles saber sobre lo que le estaba pasando, o simplemente aun estaba pegada a la almohada. Mantener la mente para un partido dificil es mas complicado que el propio partido, y es complicado pensar sobre si logrará hacerlo, o dejará que el aire del ambiente la asfixie.