Capítulo 3
Al oír eso, todos los presentes se volvieron para mirar en dirión de que procedía voz.
Un adorable ni?o había aparecido, en algún momento del escándalo, de forma inadvertida en puerta.
Parecía tener unos cuatro o cinco a?os, e iba vestido con una camisa nca y unos pantalones negros
de tirantes, pa?ados de un par de zapatos de cuero a juego. Era viva imagen de un peque?o
caballero, o para ser más exactos, un ni?o de nobleza.
—?Qué ni?o tan adorable!
—?De dónde ha salido ese peque?o? Es adorable.
La mayoría des personas que se encontraban en el lugar nunca habían visto al ni?o, pero estaba
ro que lo encontraban entra?able mientras lo apreciaban. También Tessa miraba sorprendida al verlo.
Tenía una carita regordeta pero con rasgos finos. Era fácil imaginar lo guapo que sería cuando creciera.
En ese momento, a pesar de que el ni?o tenía una tierna edad, seguía teniendo un aspecto sombrío con
sus rasgos puestos en una expresión igual. Incluso parecía autoritario,o si tuviera un alma adulta
escondida dentro de su estructura en miniatura.
—Tú enzó en tono cortante, su mirada hda mientras se?ba con un dedo a Sophia—:
Deberías ser tú que se disculpara.
Sophia se sorprendió al principio, pero se puso furiosa y soltó:
—?De quién es este mocoso? ?Ni siquiera sabes lo que estás diciendo! No tuve nada que ver con que
rompiera el violín, así que ?por qué debería disculparme?
—?Cuidado con lo que dices! —Las pbras acababan de ser dichas cuando los dos guardaespaldas
que estaban detrás del peque?odraron furiosos a Sophia—: ?Quién te crees que eres, mujer? ?Cómo
te atreves a harle a nuestro joven se?or de manera tan insolente?
??Joven se?or?? Sophia retrocedió sorprendida y, por un momento, no pudo entender situación.
Trevor, por su parte, se llevó palma de mano a frente cuando recordó de repente que el peque?o
era nada menos que el joven se?or de familia Sawyer, ?el heredero del Grupo Sawyer! Al recordarlo,
se apresuró a acercarse al peque?o con una sonrisa en el rostro y saludó con cortesía:
—Vaya, joven se?or Gregory, ?qué lo trae por aquí?
A undo, Sophia se congeló al escuchar eso: ??Qué? ?Este mocoso es el joven se?or Gregory, el
cumplea?ero??
Text ? 2024 N?velDrama.Org.
El ni?o parecía impasible y, aunque parecía joven, su voz seguía teniendo un tono intimidatorio cuando
respondió:
—Pasaba por aquí cuando vi ramente lo que sucedía. Fue esa mujer que hizo tropezar a esta
bonita dama de aquí.
Mientras tanto, Tessa se sintió conmovida por forma en que el ni?o salió en su defensa, a pesar de no
conoce. La calidez invadió mientras miraba al peque?o con suave gratitud ypasión. Sophia, sin
embargo, tragó saliva cuando escuchó explicación del muchacho. Intentó disimr su miedo con una
risa nerviosa mientras se?ba con tono tranquilizador:
—Jovencito Gregory,prendes que hay que tener pruebas antes de hacer tales afirmaciones, y no
puedes ir por ahí haciendo falsas acusacioneso ésta.
El ni?o se burló, y su rostro seguía siendo sombrío cuando replicó:
—?Y qué te hace pensar que no tengo pruebas? —con eso, dio una palmada y un camarógrafo con una
grabadora en mano atravesó puertao si hubiera sido invocado. El videógrafo sostenía
grabadora mientras anunciaba a los presentes con tono estoico:
—Soy persona encargada de grabar el banquete de cumplea?os del joven se?or Gregory hoy, y tengo
aquí en mi cámara el momento exacto en que usted hizo tropezar a esa se?ora y provocó que el violín
de Se?ora Sawyer se rompiera por caída.
El corazón de Sophia se le desplomó en el estómago cuando escuchó eso, y se quedó sin pbras,
incapaz de replicar contra el videógrafo. Su expresión estaba tensa de furia mientras pensaba: ??Maldita
sea! Estuve así de cerca de empujar a esa desdichada Tessa as profundidades del infierno una vez
más?.
—?Ese violín era un instrumento precioso de mi abu, y vale seis millones! Así que paga —exigió el
ni?o con seriedad, mirando a Sophia con una indiferencia muy marcada.
En ese momento, fueo si mente de Sophia implosionara. Todo el color se le fue de cara al
considerar suma que debía pagar. ?Seis millones?, se percató. En esos momentos, el negocio
familiar de los Reinhart había estado en constante declive durante los últimos a?os, ?y seis millones era
un precio astronómico para e! Presa del pánico, inclinó cabeza y se disculpó con voz temblorosa:
—Lo siento, joven se?or Gregory. Estoy muy apenada. No era mi intención hace tropezar. Como
puede ver, no hay mucho espacio aquí, y no creí que pudiera hace tropezar sólo con estirar un poco
la pierna. El violín es de un valor tan extravagante, ?y no sería tan tontao para romperlo a propósito!
Tessa… —titubeando, a?adióo ordenánd —: ?Tessa, dile al joven se?or que no te hice tropezar a
propósito!
Tessa se veía más indignada que antes: ??No puedo creer lo descarada que es esta chica! Ya es
bastante malo que me haya tendido una trampa, ?y ahora quiere que yo defienda su caso?? Pero no
tuvo oportunidad de decir nada, porque el ni?o continuó gritando a Sophia sin piedad:
—?Has roto el violín, así que tienes que pagar por ello! Yo te equivocaste, también tienes que
disculparte con be dama. Ahora, ?pon el dinero y di tus disculpas!
El peque?o sólo medía un metro de altura, pero sonabao un alma vieja, por no decir imperiosa.
La cara de Sophia palideció y luego se sonrojó. No había fado en darle una lión a Tessa, sino que
además ahora se veía obligada a disculparse. No creía que pudiera vivir vergüenza de todo aquello,
pero lo más importante es que no tenía medios para desembolsar seis millones en el acto, ni siquiera si
quería hacerlo.
Los ojos de todo el mundo estaban puestos en e y, en un momento de pánico y miedo, Sophia se
desmayó.
Durante un rato, multitud se sumió en el caos. Sin embargo, el ni?o se limitó a mirar con desprecio
figura inmóvil de Sophia: ??Es eso todo lo que hace falta para que te quiebres bajo presión? Parecías
muy descarada cuando inculpabas a otro inocente antes?. Luego, se volvió para mirar a los
guardaespaldas que tenía detrás mientras ordenaba:
—Lléve y vigíle. Hagan que suelte el dinero, y si no lo hace, déje enisaría.
—Sí, se?or —respondieron los guardaespaldas al unísono. De unarga zancada, uno de los hombres
alcanzó a Sophia y arrastró hacia puerta.
Casi al instante, un silencio ensordecedor se apoderó de s. Todo el mundo estaba asombrado por
cómo el joven se?or había irradiado una autoridad tan incuestionable e intimidante, a pesar de ser sólo
un ni?o. ?En efecto, es de familia Sawyer. ?No hay duda de ello!?, pensaban.
Sin embargo, al peque?o no le importaba lo que los demás pensaran de él, ya que se giró para mirar a
Tessa con curiosidad y, en ese momento, pareció haberse desprendido de su gélidoportamiento.
Había un brillo infantil en sus ojos cristalinos mientras mirabao si estuviera evaluando.
También Tessa le sostuvo mirada con firmeza. El ni?o tenía losbios de color rosa concha y los
dientes de leche ncoso pes, y aunque sus rasgos aún no se habían revdo, ya era un
hombrecito delicado y guapo. Tenía un aspecto estoico cuando no sonreía, pero era su aspecto severo
lo que le hacía más entra?able, hasta el punto de que a uno le entraban ganas de pellizcar sus
regordetas mejis.
La idea acababa de pasar por mente de Tessa cuando el ni?o se acercó a e con sus peque?as
piernas. Se detuvo, inclinó cabeza hacia atrás para encontrarse con sus ojos y abrió los brazos al
máximo mientras decía:
—Quiero que me cargues.