Capítulo 500
En poco tiempo, el coche llegó a entrada del Hospital Central. Cira se bajó y estaba a punto de irse
cuando Morgan, que venía justo detrás de e, detuvo.
-?Morgan! -reprochó Cira en voz baja, tratando de liberarse, pero lo escuchó decir con calma: -Si
quieres ir a ver a tu mamá, tendrás que cooperar conmigo.
?Cooperar? ?Cooperar en qué?
Cira frunció el ce?o, pero Morgan no explicó más, simplemente tomó su mano y llevó dentro del
hospital, sin solta en ningún momento.
Mientras los dos subían los escalones, un auto que los había estado siguiendo se detuvo lentamente
frente a entrada. La ventana trasera se bajó, revndo los rostros de Fermín y Francisco.
Ambos giraron cabeza al unísono, observando as dos figuras que caminaban juntas y no retiraron
la mirada hasta que perdieron de vista en el hospital.
-No esperaba que el se?or Vega realmente lograra traer de vuelta a Cira entó Fermín con una
sonrisa irónica-. Pensé que e ya se había ido con Gerardo… ?No se suponía que él era su primer
amor? ?O es ques viejas mas no separan cons nuevas y ahora e cree que Morgan es
mejor?
Francisco, jugando con un rosario entre sus manos, respondió con indiferencia: -E regresó por su
mamá, así que vino directamente al hospital después de aterrizar.
-No necesariamente. No conoces a Cira. Me esforcé mucho cuando estaba cortejando, pero ni
siquiera me dio caras buenas. Esa chica es especialmente tranqu y sobria. Si pudo llegar al punto
de
casarse con Morgan, significa que realmente lo ama.
Francisco entendió naturalmente lo que Fermín insinuaba y preguntó: -Entonces, ?quieres decir que
e renunciará a buscar justicia y idea de vengar a Teodosio, Hugo y toda familia Díaz por
Morgan?
Fermín no cambió su expresión y dijo: -No es imposible. Cuanto más inteligente es una mujer, más
ilógico se vuelve suportamiento cuando está enamorada.
Francisco se soltó el cinturón de seguridad y se?aló con significado: -Pero siento que ahora mismo tú
también actúas un poco ilógicamente.
Obviamente, Fermín había dicho todo eso simplemente porque temía que Francisco exterminara a
Cira, así que usó tal deración para minimizar los riesgos que e podría traer.
Francisco abrió puerta y salió del coche, diciendo: -Voy a ver yo solo.
Entró en el hospital y se dirigió al piso donde estaba UCI, por supuesto, sin hacerse ver.
Allí, vio a Cira parada frente a ventana de cristal, mirando a su madre inmóvil, con los hombros
temndoo si estuviera llorando. Morgan estaba detrás de e, abrazánd por cintura y
consolánd, mientras que e no lo rechazaba ni se apartaba.
Francisco entrecerró los ojos, luego notó a Morgan sacar un pa?uelo del bolsillo y secars lágrimas
de Cira.
él dijo en voz suave: -El médico dice que esto es uno de los efectos secundarios de falta de
oxígeno. Están haciendo todo lo posible por cura. Todavía hay posibilidades de que despierte… Si
vuelves a
intentar evitarme, te llevaré de vuelta ahora mismo.
Pronunció última frase tan bajo que sólo Cira pudo escucha.
E se quedó atónita mientras le permitía secarles lágrimas, luego se giró rígida y lo miró
tercamente. Morgan, por su parte, echó un vistazo a ventana, donde se reflejaba figura de
Francisco alejándose, y su expresión se volvió cada vez más sombría.
Belonging ? N?velDram/a.Org.
***
Había demasiada gente frente al ascensor, y Francisco no quería esperar, así que tomó el ascensor de
mano, bajando piso por piso.
Estaba evaluando rción entre Cira y Morgan… Según lo que sucedió en última
videoconferencia entre sus cuatro familias, Morgan no estaba de acuerdo con idea de eliminar a
Cira.
Dada posición actual de Morgan, sería mejor no ofenderlo si era posible. Si Cira aceptaba pasar el
resto de su vidacientementeo se?ora Vega, y formar unaunidad. de intereses con
Morgan, entonces considerarían deja en paz.
Pero lo único a lo que Francisco temía era a que Cira simplemente estuviera fingiendo no importarle el
pasado y aún estuviera pensando en vengar a su padre, lo que sería una grande amenaza…
?Un momento!
Francisco bajó nivel por nivel hasta llegar al segundo piso, donde de repente se fijó en una figura
familiar. Entrecerró los ojos y siguió de inmediato.
En el segundo piso se encontraba el Departamento de Ginecología. La mujer había predicho hora
con
precisión, pues no pasó mucho tiempo después de que llegara cuando se escuchó su nombre por los
213
altavoces: -Número 028, Isabel Martínez, favor de dirigirse a s A01.
Isabel se levantó y entró. La doctora le preguntó: -H, se?orita, ?qué le está molestando?
Isabel explicó en voz baja: -Estoy embarazada de seis semanas. En estos últimos días he sentido
calor
en el vientre y un poco de dolor. Quería preguntar si hay algo mal.
La doctora frunció el ce?o e inquirió: -?El dolor es intenso? ?Hay sangrado?
-No es tan intenso y no hay sangrado.
La doctora continuó: -?Está ocupada en el trabajo? ?Trabaja hasta tarde con frecuencia? ?Cómo ha
estado de ánimo últimamente?
-No trabajo hasta tarde, pero sí estoy bastante ocupada, y mi estado de ánimo… -Isabel se mordió el
labio y, tras una pausa, prosiguió- Mi estado de ánimo no ha sido muy bueno, pues peleé con mi
marido.