Capítulo 498
Morgan se quedó desconcertado por un momento, y cuando se dio cuenta de lo que e había dicho,
su rostro se volvió instantáneamente sombrío. —?Es asío me ve…?
Pero antes de que pudiera terminar frase, una opresión repentina llenó su pecho, provocando una
tos violenta.
La medicina tradicional china dice que ira da?a el hígado y preocupación hiere los pulmones, y
Morgan sintió que estaba siendo afectado por Cira. Luis vio cómo situación se volvía cada vez más
incontrble yprendió que no podía permitir que continuara así, por lo que intervino rápidamente:
Morgan, el capitán necesita har contigo. ?Podrías ir a verlo?
―
Morgan tosió tan fuerte que su apuesto rostro palideció, contrastando con oscuridad intensa de sus
ojos.
él miró en silencio a Cira, y al cabo de un rato, recuperópostura y dijo con voz ronca: Sería
mejor que vivas bien. Si te murieras, ?qué pasaría con tu madre? ?Quieres que e muera contigo? Y
tu hermana, tu sobrina también. Por cierto, ?no te gusta especialmente tu sobrina? Siempre le
llevabas regalos cada vez que salías. Si llegaras a faltar, tendríamos que buscas a es.
Bien…
?Muy bien!
Cira soltó una risa fría, sin pbras y sin ganas de decir nada más, se dio vuelta y regresó a
cabina, cerrando puerta con fuerza.
Morgan apretó losbios, pero no fue a abrir puerta de nuevo… Je, ?qué más podrían decirse ahora
que e incluso creía que él deseaba su muerte?
Se alejó presionandos costis doloridas, y al pasar junto a Luis, le se?aló: Llévale algo deer.
***
Aunque Cira había dicho esas pbras para provocar a Morgan, en realidad también se vio afectada
por es y se sintió incómoda. Se dejó caer en el sofá y se quedó allí durante un buen momento antes
de sentir que el dolor en su estómago había disminuido un poco.
Se abrazós rodis y se acurrucó, sintiéndosepletamente agotada en ese instante.
+15 B?NUS
Pero un rato más tarde,enzó a preocuparse. ?Después de llegar a ese punto en su disputa,
Morgan aún estaría dispuesto a lleva al hospital para ver a su madre?
Justo entonces, puerta de cabina se abrió de nuevo. Cira levantó vista con frialdad y,
inesperadamente, se encontró con Luis.
Aunque e mantenía su actitud fría, Luis sonrióo si nada y le indicó con mirada el to de
comida que llevaba en mano. —?Seguro que no quiereser algo? Después del aterrizaje, ?no
neas ir al hospital a ver a tu madre? Si estás enferma de hambre, ?quién cuidará?
Las pbras tocaron una fibra sensible en Cira, quien se congeló por unos segundos y luego apartó
mirada. Al ver su reión, Luis interpretó que estaba dispuesta aer y sonrió, entró y colocó
bandeja en mesa antes de servirida una por una.
Había dos panes de ajo, una ensda de pollo con aguacate y mantequi, y un filete de salmón a
parri.
Luis le pasó los cubiertos, hando suavemente: -No hay mucha variedad enida del avión.
Sóloe un poco.
Cira quería únicamente llenar su estómago y no le importaba qué estaba
?Era… un to de poa?
Parpadeó aturdida y cortó un trozo de salmón, llevándolo a boca. Después de unas pocas mordidas,
descubrió que Luis todavía estaba allí, apoyado contra pared, observánd con una mirada
significativa.
E le preguntó con calma: -?Quieres darme una lión en lugar de Morgan?
Realmente no aprecias lo que tienes media sonrisa—. Morgan hizo todo esto porque te quiere. Antes,
con Ke, Emilia e incluso Est, sólo estaba jugando. Siempre has sido única mujer en su vida.
?Qué más quieres?
dijo Luis, con los brazos cruzados y una
Dijo esoo si fuera su privilegio que Morgan pudiera quere.
Cira no se molestó en responderle y continuóiendo.
Luis,o si estuviera hando por har, volvió a inquirir: -?Ese Gerardo fue realmente tu primer
amor? ?No puedes dejarlo aunque pasaron diez a?os? ?Qué es lo que no puedes olvidar de él? ?Es
que es guapo?
Cira aún guardó silencio. Por general, Luis no le mostraba mucho respeto v
HIURINUY
+15 B?NUS
ahora, al ver que e lo ignoraba, empujó directamente en el hombro. -?Oye, te estoy hando!
Pero fue precisamente ese ligero empujón lo que hizo que el to frente a Cira cayera al suelo y se
rompiera en pedazos.
Luis se sorprendió por un momento, mientras Cira lo miraba con rostro inexpresivo, preguntando: -Si
no querías queiera, ?para qué trajisteida?
Luis se tocó nariz y, un poco avergonzado, respondió: -No fue mi intención. Traeré otra.
-No es necesario. Ya no tengo hambre.
Tras eso, Cira dejó los cubiertos y se inclinó para recoger los trozos del suelo.
Luis inmediatamente agarró su mano, diciendo: -Haré que alguien venga a limpiar. Ten cuidado, no te
lastimes.
N?velDrama.Org holds ? this.
De todos modos, Cira no tuvo intención de limpiar, simplemente retiró mano y continuó abrazando
sus rodis, sentada en el sofá, perdida en trance.
Luis echó un vistazo a los pedazos rotos en el suelo y se detuvo sorprendido, antes de volver vista
hacia Cira, que lucía indiferente.
Apretó lengua contra eldo de boca, pero al final no dijo nada y sólo mó a alguien para que
limpiara el desastre.