Capítulo490
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
Cira se volvió hacia e, sus ojos oscuros miraban fijamente: -?Qué cosa?
Est dijo: En ese momento, opinión pública en línea estaba en su contra, los usuarios de Inte
te estaban atacando ferozmente por supuestamente perjudicarme.
Cira reprendió: -?Eso fue algo que tú creaste a propósito!
Est levantós manos inocentemente: -No fui yo. ?No le pediste a Isabel que te ayudara a
demandarme por incitar opinión pública? Pero el tribunal finalmente dictaminó que no había pruebas
que demostraran que yo había hecho eso, así que realmente no fui yo.
…Cira apretó losbios.
Est continuó: -Puedo ser capaz de armar un n en tu contra, pero eso no significa que esté
dispuesto a publicar mis propias fotos en línea para que gentes vea. Todavía tengo que mantener
mi reputación en esta industria, no estoy tan desesperada. Pero si nadie lo impulsó, también creo que
este asunto no se habría hecho tan público.
Así que supongo que fue Morgan quien lo hizo, con el propósito de debilitar aún más tus defensas
psicológicas, haciéndote sentir más vulnerable y, por lo tanto, más dependiente de él.
Cira inconscientemente apretó los dedos, sus pesta?as parpadeaban.
Est se acercó a e, miránd con una sonrisa enigmática: -Recuerdo que también recibiste un
paquete con sangre de un usuario de Inte. ?Fue enviado por un usuario o por Morgan? ?Tienes
alguna respuesta ahora? ?Hmm?
. ?No!
?No pudo ser!
?Morgan no le haría algo así!
Los pensamientos de Cira se afianzaron de repente, sus ojos se volvieron afdos y fríos al mirar a
Est con malicia, y le dijo entre dientes: Morgan por todo!
?Deja de culpar a
-?Qué no serías capaz de hacer para destruirme en ese momento? No creas que lo he olvidado. El
origen de opinión pública fue cuando fingiste un intento de suicidio subiendo al techo del hospital, lo
que provocó intervención de policía y los bomberos. ?Fue debido a toda esa conmoción que el
asunto se
propagó en Inte! ?Acaso tu aparición allí no es para impulsar opinión pública en mi contra? ?No
es para utilizar opinión pública para manipr justicia y arrestarme?
-Ahora dices que no creaste ni incitaste opinión pública, que todo fue obra de Morgan. ?Crees que
te lo voy a creer?
Sí, e defendía a Morgan. Creía lo que dijo Ximena, que e no era realmente de familia López,
creía lo que dijo su madre, que era parte de familia Díaz, también creía lo que dijo Gerardo sobre
conspiración des cuatro familias, que llevó al cpso del grupo OmniMar y ruina de familia
Díaz. E creía todas esas cosas.
Pero no creía que todo lo rcionado con Morgan fuera falso.
Los dedos apretados de Cira golpearon el anillo. Ese anillo no se podía quitar después de ponérselo,
lo que significaba que Morgan nunca había pensado en separarse de e desde el momento en que
se lo puso. Si eso no era amor, ? entonces qué era?
Pero explicación de Est fue: Fingi un intento de suicidio para presionar a mis padres para que se
pusieran de mido. En ese momento, estaban preocupados por ofender a Morgan, quien te protegía.
Pero al día siguiente de mi intento de suicidio, mis padres fueron a har con Morgan y le pidieron
condiciones, ofreciendo una casa valorada en medio billón de dres. ?No sabías también sobre eso?
…Cira sacudió cabeza con brusquedad. No, no era así: ?Estás tergiversando los hechos para
confundirme!
-?Todavía no me crees? Entonces ve y pregúntales tú misma -Est sacó su teléfono y se lo entregó.
Trabajé en el grupo Nube Celeste durante un tiempo. Sé que cada vez que Morgan da una orden, se
la pasa a Helena o Ema para que ejecuten. Ahora mismo puedes mar y preguntarles si alguna
vez ayudaron a Morgan a manipr opinión pública.
-?Por qué no preguntas? Ve y pregúntales.
E instigaba, incitaba, con una excitación brindo en sus ojos, ansiosa por ver reión de Cira
después de escuchar a Helena y Ema admitirlo.
-Cira, ?te estás echando para atrás? ?No confías en Morgan?
Sandra susurró: -Se?or Guzmán. No podía dejar que se?orita López seunicara con Helena y
Ema, de lo contrario, Morgan se enteraría de su presencia allí.
Pero Gerardo no reionó en absoluto, mirando a Cira con calma y neutralidad. Si e decidía mar
o no, era su propia decisión.
Los dientes de Cira se apretaron con fuerza, luego tomó el teléfono de Est y encontró el contacto
de ?Helena? en su lista de contactos. Marcó y esperó.
Est sonrió y audió:
?Bien, muy bien, has decidido mar!
Cira no tenía nada que temer.
El teléfono sonó varias veces antes de que Helena respondiera, su tono sonaba confundido: ?Se?orita
Zav?
Cira habló: -Helena, soy yo.