Capítulo457
Cira, al ver oscuridad en los ojos de Morgan, hizo una pausa y le preguntó en tono más suave: -
?Qué te pasa?
Morgan simplemente le preguntó: Te mé, ?por qué no contestaste?
-Me quedé dormida y no lo escuché.
Ramón sonrió y dijo: Cuando Morgan no te encontraba en casa, estaba tan preocupado que estaba
sudando a pesar del frío.
Cira no pudo evitar volver a posar su mirada en Morgan. En ese momento, Morgan ya no mostraba
ninguna emoción particr, solo sus ojos miraban sin pesta?ear.
Por supuesto, lo mejor es que estés bien. Fue solo una falsa rma -dijo Ramón mientras miraba su
reloj.
Era tarde en madrugada, le dio una palmada en el hombro a Morgan y dijo: Morgan, me voy
primero.
Cira fue educada: -Se?or Castro, buenas noches.
Ramón se despidió con un gesto de mano y se fue, dejando solo a Morgan y Cira frente a puerta
del peque?o apartamento. Cira no pudo evitar decir: -Te preocupaste demasiado. Solo vine después
de visitar a mi madre y,o no dormí bien anoche, estaba cansada. El apartamento está más cerca,
así que vine directamente. No fue gran cosa….
Antes de que Cira pudiera terminar su oración, Morgan levantó en brazos y entró de un paso al
apartamento. ?La puerta se cerró de golpe detrás de ellos! Perdió el equilibrio de repente, y Cira, un
poco rmada, agarró mano de Morgan. Morgan colocó en el zapatero y luego agarró su barbi,
besánd sin previo aviso.
Sus movimientos fueron un poco bruscos, su lengua abrió susbios suaves y ncos, separó sus
dientes, y apretó su barbi para que no pudiera cerrar boca. La besó de manera feroz, llena de
deseo salvaje, de una manera particrmente irracional, incluso Cira no había experimentado algo así
antes.
E no tuvo tiempo de cerrar los ojos y vio que sus pesta?as estaban bajas, ocultando sus emociones,
pero su ce?o estaba fruncido,o si escondiera alguna inquietud.
Era demasiado dominante, Cira se sintió incómoda y luchó para apartarlo:
Qué estás haciendo… Morgan! ?No hagas esto!
Morgan soltó temporalmente susbios, pero su frente aún estaba presionada contra e, respirando
un poco apresurado, interrogánd de manera
amenazante: -?Te olvidaste de que eres una mujer casada? Tienes un hogar al que regresar, y ni
siquiera me dijiste que no ibas a volver.
Cira también jadeaba, pero respondió rápidamente: -Tú también acabas de regresar a Costa Be,
?verdad? Acabas de descubrir que no he vuelto. Regresaste a casa a altas horas de noche, y no
me dijiste nada tampoco.
En el
Morgan, al ser refutado por e, se quedó sin pbras, hizo una pausa y luego volvió a agarrar
parte posterior de su cabeza, besánd de nuevo: futuro, te informaré a donde quiera que vaya.
Si seguía besánd de esa manera, definitivamente habría problemas. Cira no quería eso,
apartándose de su pecho dijo: -No… no hay nada aquí.
-Entonces, no lo usamos.
La mano de Morgan acarició su cintura, pero Cira agarró su mu?eca, impidiéndole subir: -Además,
estoy menstruando.
Morgan se detuvo finalmente y miró con ojos estrechos: ?Tu período es siempre tan irregr?
Cira apretó losbios: ?No me crees? ?Debería quitármelo y mostrártelo de nuevo?
-No es que no lo crea, solo digo que siempre eres irregr. Deberías ver a un médico.
Morgan estaba muy cerca de e, y cuando terminó de har, susbios se
encontraron con los de e: -?Todavía me guardas rencor por lo que hice antes? ?No me disculpé?
-No es necesario ver a un médico, sé lo que pasa. Mi estado de ánimo afecta mi regridad. Hace un
tiempo, debido a mi papá, mi estado de ánimo se vio afectado.
Cira lo empujó, diciendo: -Déjame bajar.
Ahora e no podía hacer nada, y lo incómodo después de rozarse era para él. Morgan finalmente
separó sus cuerpos y ajustó ropa de e.
Cira susurró en voz baja: No guardo rencor. Todo lo que sucedió antes de que me pusieras el anillo
está olvidado. Pero después de ponerme el anillo, si hay algo por lo que debas disculparte, yo….
Morgan levantó mirada: -?Qué harías?
Cira también levantó cabeza: –Al preguntarme así, ?significa que realmente has hecho algo que me
deba disculpas?
Su sensibilidad hacia Morgan le hizo sentirse molesto y divertido al mismo tiempo: No, no me culpes
injustamente.
Cira siguió mirándolo, y Morgan simplemente tomó su mano y pegó a su pecho: De verdad no,
?quieres que abra mi corazón para que lo veas?
Cira retiró mirada, afirmando levemente.
Con e frente a él, impaciencia anterior se disipópletamente. Su aura se suavizó, y los dedos
largos acariciaron fresca meji de e: ?Regresamos a Costa Be?
Cira se recostó perezosamente contra pared: -Tarde, frío, cansada, perezosa.
Morgan no insistió: -Puedo quedarme contigo aquí para dormir.
Cira dijo: La cama es peque?a, apretada. Yo duermo, tú te sientas.
Morgan levantó horizontalmente, sin pedir permiso ni aceptar negativas: -Te abrazaré mientras
duermes.
En realidad, Cira no durmió muy bien esa noche.
No sabía si era porque cama era demasiado peque?a y estabapletamente acurrucada en los
brazos de Morgan, cuya temperatura corporal era demasiado alta. O tal vez era debido al fuego que
quemó el informe de prueba de
paternidad, dejando una sensación de ardor en sus dedos. Se debatía tratando de alejarse del
?horno?, pero no podía subir al borde.Belonging ? N?velDram/a.Org.
Hasta que apareció una mano,o un salvador. E agarró
apresuradamente, y esa mano levantó. Entonces, vio un par de ojos color avena, serenos y
amables.
Capítulo458