Capítulo 60
Capitulo 60
Cira se detuvo al escuchar una conversacion al llegar a puerta del cuarto de café.
Hizo una pausa.
Emilia respondié rapidamente a alguien: -jNo trates de causar discordia!
-Aunque el hermano Morgan y hermana Cira realmente tengan algo,petiré justamente con e. Si también te gusta el
hermano Morgan, puedespetir justamente conmigo. Estoy segura de que no soy menos que ninguna de ustedes, jal final,
el hermano Morgan estara conmigo!
Cira se dio vuelta y se fue.
Emilia realmente era una buena chica, pero Quintina, por otrodo, estaba. intentando causar discordia entre es. Cira pensd
que no deberia tolerarlo y que no seria amable con e si seguiaportandose asi.
Al final del dia, Cira vio a Marcelo en el area de recepcion del primer piso.
Después de pensarlo, fue a saludarlo: -Profesor Sanchez.
Sefiorita Lépez—Marcelo se levant6 del sofa.
Cira adivino: -,Vino a recoger a Emilia? Cuando bajaba, vi hando con sus colegas, deberia estar bajando pronto.
Marcelo asintid y luego agrego: -Sé lo que le sucedié hoy en el centroercial. Todavia no he tenido oportunidad de
agradecerle a sefiorita Lopez por intervenir.
No fue nada, apenas levanté un dedo, y de todos modos, incluso si no hubiera estado alli, sefiorita Sanchez no habria tenido
problemas.
Marcelo miré a través de sus lentes, con una mirada tierna: -Pero el hecho es que usted ayudo.
Cira sonrié
Bueno, entonces aceptaré su agradecimiento.
Marcelo insistid: -Un gracias no es suficiente. Dejeme invita a cenar.
Cira intento rehusarse: -Realmente no es necesario.
Pero Marcelo, en un tono serio pero jugueton, dijo: -No me sentiré tranquilo si
no invito a cenar.
+15 BONOS
Después de rechazarlo varias veces, Cira finalmente acepto: -Entonces seria un honor para mi.All content is property ? N?velDrama.Org.
No mucho después, Emilia bajé, también queriendo invitar a Cira a cenar para agradecerle por salva ese dia.
Cira
ya habia aceptado invitacién de Marcelo, asi que naturalmente también acepté de Emilia.
Pero para su sorpresa, Marcelos llevé al mismo centroercial donde habia ocurrido el incidente.
Emilia estaba reacia a entrar: -Vamos a otro lugar.
Sin embargo, Marcelo, conocido por su buen temperamento, fue inusualmente firme y no consintid: -Siempre has sido asi
desde pequefia, tu primera reién antes dificultades es huir sin considerar enfrentas. Piénsalo, ¢ realmente te sirve huir
siempre? {Quieres vivir para siempre bajo esa sombra? Después de mucho esfuerzo, Emilia finalmente entro al centro
comercial.
Con cada paso que daba, Marcelo mostraba una sonrisa de alivio y durante cena, pelé camarones para eo una forma
de rpensar su valentia.
Emilia se sent6 a sudo, abrazando su brazo y quejandose tiernamente sobre lo sucedido ese dia, en realidad, simplemente
haciéndose mimada.
Cira observ6 todo esto con una cierta envidia en su corazén.
Esa era manera de ser de una chica que habia crecido en un ambiente lleno de amor. E habia dicho que queria aprender a
ser valienteo e, pero realmente no era necesario.
Emilia tenia a alguien que protegia, que estaba dispuesto a consenti y criao a una pequefia princesa mimada,
mientras que Cira nunca habia tenido a nadie que protegiera.
~Dependencia?
~En quién podria depender?
No habia nadie detras de e.
Después de cenar, Marcelo llevé a Cira de vuelta a su apartamento.
Justo cuando llegaban, ra bajaba a tirar basura y vio a Cira despidiéndose de un apuesto hombre con gafas. Pues ra
se puso muy emocionada.
+15 BONOS
Después de que Marcelo se fue, rapidamente se acerco a preguntar: - Quién era él?
-Un amigo.
-Nunca te he visto con ese tipo de amigo antes.
Cira sabia lo que e estaba insinuando: -Hoy ayudé a su hermana, asi que me invité a cenar. Su hermana también estaba
presente.
ra especuld: -Esa supuesta hermana, podria ser solo una excusa para acercarse a ti y bajar tu guardia.
-No te dejes llevar por imaginacién.
ra murmuré: -Realmente creo que desde que te alejaste de Morgan, has tenido mas suerte en el amor. Ese hombre solo
trajo m suerte, ite retuvo durante tres afios y ni siquiera te pagd unapensacion por tu juventud perdida!
Lo que mas le molestaba era que durante los ultimos dias todavia tenia que ir a trabajar, maldito capitalista.
Mientras maldecia, raenz6 a preocuparse: -EL... en el futuro... gno intentara impedir que te vayas, verdad?
Caminando de vuelta al apartamento juntas, Cira sintio una sombra de preocupacion, pero luego pens6 y dijo: -
Emocionalmente, no tiene motivo para retenerme; legalmente, no tiene derecho a hacerlo. Definitivamente podré irme.
17