Capítulo 786
La alegria de abu se manifestaba con toda fuerza de su cuerpo. En el almuerzo, se sirvió dos tazones de sopa en un suspiro, y si no fuera por enfermera que detenía, habría querido un tercero, murmurando constantemente que no había nadao un evento feliz <b>para </b>levantar el espíritu.
Después de recibir dos bolsas de medicamento en tarde, abu se durmió.
Con cuidado, Marisol cerró puerta de habitación y se apresuro a alcanzar a Antonio que caminaba
dnte de e cons manos en loss. Con los dientes apretados, le preguntó, “?Antonio, cómo le
dijiste a abu sobre el embarazo!”
“?Por qué no iba a decirlo?” Antonio le preguntó con ceja levantada.
Marisol frunció losbios, “Tú sabes que nosotros…”
Antonio interrumpió, con un tono <b>de </b>voz firme y justificado, “Es su bisnieto o bisnieta, ?ro que tiene derecho a saberlo!”
Marisol se quedó sin pbras.
Su principal razón para querer mantener el secreto era que si abu se enteraba de su divorcio, quedaria decepcionada después de esperar tanto tiempo para tener un bisnieto o bisnieta. Además, no sabia qué hacer con el bebé en el futuro y quería evitar que más personas se enteraran…
Pero él le había contado a abu, ?todo se había vuelto un caos!
Marisol se llevó una mano a frente, sintiéndose abrumada. Todo estaba fuera de su control, quizás desde el momento en que Antonio se enteró de existencia del ni?o en el aeropuerto, muchas cosas ya habían escapado de su control.
De repente, mano que colgaba a sudo fue tomada por otra. E frunció el ce?o y miró hacia arriba, escuchando su voz grave, “Ya que estamos en el hospital, he hado con el jefe de ginecología y obstetricia y he reservado una cita para un chequeo prenatal. ?Vamos allá ahora<b>!</b><b>”</b>
Inmediatamente, llevó hacia el ascensor.
En nta de ginecología y obstetricia, había mucha gente sentada por todas partes, en mayoría eran embarazadas con sus vientres prominentes esperando su chequeo prenatal, con rostros tanto alegreso preocupados.
Antonio había avisado con anticipación, y cuando llegaron, el jefe de ginecología <i>y </i>obstetricia aún estaba revisando a otra paciente embarazada, pidiéndoles que esperaran unos minutos.
Había unarga f de espera y el pasillo estaba abarrotado, el aire era denso y caliente.
Antonio, siempre con una mano en el bolsillo y parado a sudo, le preguntó en voz baja, “Marisol, ?quieres agua?”
“No, gracias,” le respondió Marisol negando con cabeza.
A pesar de su respuesta, Antonio insistió, “Mejor toma un poco, voy a busca.”
Marisol, sin opción, solo pudo vero él se alejaba hacia el dispensador de agua.
sí que es
Una embarazada que también esperaba se acercó, con tono de envidia, “Se?orita, su esposo atento con usted. Noo el mio, que desde que quedé embarazada actúao si nada, sin un ápice de responsabilidad conmigo. Después de primera cita en el hospital para confirmar mi embarazo, he venido s a todass citas.”
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Marisol se quedo sin pbras, y levantó vista hacia donde estaba
Vio figura erguida de Antonio, esperando su turno entre los familiares, y cuando finalmente llegó su tumo, tomó un vaso de papel y se inclino para llenario de aqua
Sintiendose confundida, Marisol le dijo, “En realidad, él y yo.
Queria decir que ya no estaban casados, pero antes de que pudiera terminar su frase, una voz grave desde arriba interrumpio.
<b>“</b>Ya podemos pasar!”
Antonio, con el vaso de papel en sus manos, regresó a sudo y tomó su mano.
Marisol trago sus pbras y viendo a embarazada que <b>sequia </b>miránd con envidia, siguió a Antonio hacia oficina del jefe de ginecologia y obstetricia.
Para su sorpresa, el jefe de ginecología y obstetricia, un hombre mayor, era el mismo que habia confirmado su embarazo primera vez.
Con el informe del chequeo prenatal en mano, el amable doctor sonrió y le dijo. Ahora estás en séptima semana de embarazo. En este momento, el embrión es del tama?o de un frijol, alrededor de un centimetro. Puede parecer peque?o, pero el cerebro del bebé se desarro muy rápido, generando 10,000 céls nerviosas por minuto. ?Recuerda tomar suficiente ácido fólico!”
“?De acuerdo!” Antes de que Marisol pudiera har, Antonio ya le habia respondido
El jefe de ginecologia dejó hoja de trabajo a undo y continuo, “Según los resultados del chequeo prenatal, el desarrollo del feto es muy bueno. Entre séptima y décima semana de embarazo es cuando se presentan más los sintomas,o palpitaciones y falta de aire, y pérdida de apetito Durante este periodo, se puede optar por consumir alimentos bajos en azúcar y calorias, y ricos en fibra,o los dátiles, casta?as, mani y semis“.
“Entendido!” Antonio sonrió levemente,o memorizando en silencio.
“Como los primeros tres meses son el periodo de mayor riesgo, seremos más cautelosos. Eso serial todo!” El jefe de ginecologia terminó de har y miro hacia ellos sonriendo, “Además, Antonio es médico, así que puedes contar con él. Si te sientes mal en algún momento, puedes marme. Tranqu, consulta es gratis<b>!</b><b>”</b>
Mansol escuchó a Antonio agradecerle al doctor. Al levantarse, oyó que el a?adio, “Entonces, Dr. Mendoza, le encargo a mi esposa durante su embarazo.
Su corazóntió irregrmente.
Después de despedirse del jefe de ginecologia, salieron de oficina. Los dedos de Mansol se retorcian nerviosamente en su mano, intentando calmar el tumulto interno que habia le causado frase “mi esposa<b>“</b><b>.</b>
Miró de reojo a Antonio, cuya expresión era imperturbable, sin mostrar <b>se?al </b>alguna
Marisol frunció el ce?o, sin decirle <b>nada</b><b>.</b>
Al salir del ascensor y cruzar el vestibulo, alguien mó por su nombre.
“Mansol
E miro hacia voz y vio a una mujer que acababa de subir por escalera mecánica, con una c de caballo, y un aire valiente en su rostro debido a bata nca que llevaba
No pudo evitar sonreír, “?Yam!”
Yam sacó mano del bolsillo de su bata y, viendo los papeles en manos de Antonio, le preguntó, “?Acaban de venir del chequeo prenatal?”
“SI.” Marisol asintió.Property ? of N?velDrama.Org.
“?Cómo está el bebé?” Yam no pudo evitar tocar su vientre.
Marisol suavizó su expresión, “El jefe de ginecología me hizo el chequeo, ?dijo que está muy sané!”
“?Eso es maravilloso!” Yam sonrió y retiró su mano con reluctancia, “Marisol, estás ens primeras. etapas del embarazo, que son rtivamente peligrosas. Recuerda ser muy cuidadosa, ?de acuerdo?”
Marisol asintió.
No sabía por qué, pero siempre sentía que <b>cada </b>vez que Yam mencionaba al ni?o, había una sombra en su mirada. Justo cuando intentaba discernirlo mejor, Yam de repente levantó su bata y sacó algo de su bolsillo para dárselo, “Ah, ?toma esto para ti!”
Marisol se sorprendió y al mirar hacia abajo vio que era una ve.
Capitulo 787
Capítulo 787