Capítulo 684
Capítulo 684
Tia Pe tomó de mano con un sentimiento de culpa, miránd a los ojos, “Marisol, yo sé que tu
trabajo no es fácil y que no ganas mucho, pero si no fuera porque no tenemos otra salida, no te habría
mado para que regresaras. Ya he dado todo el dinero que pude reunir, y ya hemos involucrados a
los parientes, tampoco pueden prestar más. Mira. a ver si puedes har con tus amigos o
“Haré todo lo que pueda para encontrar una solución, aseguró Marisol, apretando mano de su tía.
“Tía Pe, tío Jordi, no se preocupen tanto,o familia encontraremos manera de salir de esta.”
La noche se hizo más oscura fuera de ventana y una baja presión parecía envolver casa.
El desorden de los muebles fue finalmente puesto en orden, Marisol y tía Pe limpiaron hasta casi
Se dio vuelta en cama, y a pesar del cansancio, simplemente no podía conciliar el sue?o.
En realidad, e solo estaba tratando de calmar a sus mayores, ?pero que podía hacer realmente?
Antes de romper con Rodrigo, le había dado todo el dinero que había ahorrado con tanto esfuerzo.
Apenas había conseguido un trabajo estable el mes pasado y en un lugaro el canal, el srio fijo
no era alto y el saldo en su cuenta bancaria era patéticamente bajo.
En cuanto a sus amigas, su mejor amiga Violeta acababa de romper con el se?or Castillo otra vez y, a
diferencia de última vez, parecía que no había vuelta atrás. Violeta incluso estaba considerando
dejar Costa de Rosa, así que Marisol no podia pedirle dinero. Supa?era de trabajo Gis tenía
una hija enferma de leucemia y estaba abrumada por una bata legal por custodia, así que
tampoco podía pedirle ayuda. La única que quedaba era su amiga Yam, que a menudo estaba en el
extranjero y era difícil de contactar, y de todos modos, no podía resolver su problema inmediato.
Marisol suspiró profundo.
Sayna, que tampoco podía dormir, habló con vión, “Prima, ?por qué no le preguntas a mi
cu?ado?”
Antonio…
Marisol curvó ligeramente losbios.
Había pensado en tantas posibilidades, todas descartadas una por una, y se había dado cuenta de
que, sin saber desde cuándo, única persona en que podía pensar para pedir ayuda era él.
Pero le costaba har, ya que se trataba de dinero, y su matrimonio era solo un acuerdo, pedirle que
sacara una suma tan grande de dinero sin condiciones parecía demasiado…
Después de mucho dudar, tomó su teléfono de debajo de almohada.
Cuando se conectó mada, Marisol habló con timidez, “H, Antonio…”
“?A quién buscas?”
Pero voz que respondió no era baja voz masculina que esperaba, sino de una mujer.
Marisol se sorprendió y revisó panta del teléfono; el número era correcto. Frunció losbios,
“Estoy buscando a
Antonio.”
Desde línea, voz femenina respondió conprensión, “él está duchándose. ?Quién eres y qué
necesitas? Puedo pasarle el mensaje.”
Marisol sintió un nudo en garganta. Pensó en escena que había visto en el hospital esa tarde y
casi podía estar segura de que voz era de persona que había visto irse con él en el automóvil.
Colgó el teléfono rápidamente,o si huyera de una ga,
Luego apagó el teléfono y lo metió bajo almohada, cerró los ojos y se obligó a dormir.
“Prima, ?mi cu?ado no te va a ayudar?” preguntó Sayna ansiosamente a sudo.
11-41
Marisol mordió subio inferior, y en oscuridad dijo en voz baja. “Resolveremos esto por nuestra
cuenta.”
Al día siguiente, justo cuando Marisol, que apenas había podido dormir alrededor de madrugada,
fue despertada por fuertes rudos.
N?velDrama.Org owns this.
Su prima al igual que e, con los ojos medio cerrados de sue?o, se vistieron rápidamente y salieron
de habitación, Vieron que s que habian limpiado noche anterior otra vez estaba hecha un
desastre, puerta principal estaba abierta y varios adultos de mediana edad estaban saliendo
maldiciendo. Uno de ellos se quedó en puerta, amenazando con el pu?o, “Jordi, no queremos
intereses, solo devuélvenos el capital. Si no recuperamos nuestro dinero, te haré pagar!”
Papa, estás bien?” preguntó Marisol.
Sayna corrió cojeando hacia el otrodo, molesta, pisoteando su pie sano. “?Qué barbaridad, acaso no
hay ley ya! No somos nosotros quienes hemos robado el dinero, si vuelven, ?mamos a policía!”
*?De qué sirve mar a policía? Esto es un asunto civil, policía vendría solo a mediar, ino pueden
hacer mucho!” tía Pe suspiró resignada, se levantó y recogió los cojines del suelo, luego negó con
cabeza, “Mejor ni limpio, jesta noche seguro regresarán a armar otro caos!”
Para el desayuno, Marisol había cocinado fideos. Solo e y su prima losieron con esfuerzo,
mientras que los mayores apenas los tocaron y los dejaron dedo.
La calidez de anta?o en su hogar se había esfumado, el conflicto los había obligado a dejar de
trabajar, tenían que esconderse en casa, y ni siquiera se atrevían a salir, podían oír los murmullos de
los vecinos a través de puerta de seguridad.
Después del desayuno, Marisol no descansó ni un minuto, su teléfono casi se quedó sin batería.
Habló con el editor en jefe sobre los problemas de su familia y, después de mucho insistir, consiguió
adntar tres meses de sueldo. También contactó a amigos, e incluso a todos lospa?eros de
universidad que pudo, apenas reuniendo cien mil pesos.
Pero incluso así, apenas era un alivio temporal, y además, lo que se debe, siempre se tiene que
devolver.
No pasó mucho tiempo antes de que su teléfono sonara de nuevo, en panta aparecía “Antonio
Patán“. Marisol casi instintivamente tocó el botón verde para contestar, pero recordando voz
femenina de noche anterior, se
detuvo.
Mordiéndose elbio, colgó mada, y cuando Antonio volvió a mar, e volvió a colgar.
Antonio, en cierto modo, tampoco era muy paciente, y después de que e colgara dos veces, no hubo
una tercera.
Marisol sevó cara con agua fría en el ba?o y cuando salió, oyó ruidos en entrada. Al levantar
vista, vio a su prima cojeando y apoyándose en pared para entrar.
“Sayna, ?dónde has estado?” preguntó, sorprendida.
“No he hecho nada, jde verdad!” Sayna parecía incómoda y se apresuró a entrar en su habitación.
Marisol, sospechando, siguió tras e. Al abrir puerta, su prima rápidamente escondiós manos
detrás de su espalda,o si ocultara algo.
“Sayna, ?qué tienes ens manos?” preguntó Marisol frunciendo el ce?o. Ante el silencio de su prima
y su mirada evasiva, Marisol se acercó, “?Déjame ver!”
Marisol le arrebató el objeto des manos. No era otra cosa que uno de esos peque?os anuncios
adhesivos que se suelen ver en los corredores os esquinas des calles. Al ver el texto, sus ojos se
abrieron de par en par, pra de ri?ones saludables a buen precio?
Marisol suspiró, “?Piensas vender un ri?ón?”
“?Baja voz, prima, que no nos oigan papá y mamá!” Sayna rápidamente cerró puerta.
“Sayna, ?en qué estás pensando? ?Para qué arrancaste ese anuncio?” Marisol sostenía el anuncio y
Sayna bajó mirada, entrzando sus dedos, “Escuché que vendiendo un ri?ón se puede conseguir
dinero, decía ‘a buen precio‘, y pensé en mar para preguntar.”
11:41
Marisol se enfadó, “?Qué vas a preguntar?, ?acaso no sabes que el tráfico ilegal de órganos lleva a
cárcel? ?De qué sirvió universidad?”
“ro que sé que es llegal, pero… no hay otra salida!” Sayna puchereó, y sus ojos se llenaron de
lágrimas, “Prima, no lo entiendes, vienen todos los dias a presionar a papá para que paque, una vez,
cuando tú no estabas, mamá se desmayo de rabia. Si no resolvemos esto, ?cuándo terminará?”
Marisol se quedó en silencio.
Sayna intentó convence, “Prima, déjame al menos mar y pedir un buen precio. ?No tenemos dos
ri?ones? Ya busqué en inte, si ambos ri?ones están sanos, donar uno no afecta, porque con un
solo ri?ón el cuerpo puede manteners funciones excretoras y secretoras, a lo sumo debilitará un
pocos defensas, pero con cuidados y fortaleciendo el cuerpo, todo estará bien!”
En cualquier otro momento, Marisol habría rega?ado a su prima sin piedad, pero ahora…
E miró hacia puerta y pensó en los dos mayores en el dormitorio de enfrente, y su corazón se
llenó de tristeza. Había perdido a sus padres desde que era muy peque?a, pero tía Pe y tío Jordi
habían acogido en su hogar y habían criadoo si fuera su propia hija, entre ellos no solo había
unzo de sangre sino también de gratitud.
Apretós palmas con fuerza para detener a su prima, quien intentaba tomar el anuncio, y al ver que
aún no le habían quitado el yeso de su pierna derecha, Marisol apretó los dientes y dijo, “Tú acabas de
empezar universidad, aún eres muy joven, si alguien tiene que hacer algo así, esa soy yo!”
No habíaido al mediodía y no regresó a casa hasta casi el anochecer.
Tía Pe y tío Jordi estaban preocupados por el futuro, tanto que ni siquiera notaron que sus dos hijas
estaban conspirando algo.
A ma?ana siguiente, Marisol salió de casa bien vestida.
Sayna, preocupada, siguió afuera, “Prima, ?de verdad vas a hacerlo?”
Marisol le dio una palmadita a su prima y le instruyó, “Sayna, creo que no podré volver esta noche, así
que si tía Pe y tío Jordi preguntan, inventa alguna excusa por mi, probablemente estén tan
preocupados que ni se den cuenta. Cuando tenga el dinero, te maré.”
El día anterior había salido a hacerse análisis de sangre y pruebas depatibilidad, y por noche le
informaron que había sido exitosa y que otra parte estaba dispuesta a pagar el doble del precio del
mercado, pero con condición de que fuera de inmediato.
Aunque no tenía experiencia en este asunto, sabía que después de una cirugía no se puede mover
fácilmente, y definitivamente no podría regresar el mismo día; tendría que quedarse en cama en el
hospital.
“Hermana…” Sayna se puso aún más nerviosa.
“?Me voy!” Marisol sonrió, tomó una respiración profunda y se fue.
Sin decir más, giró sobre sus talones y bajós escaleras rápidamente.
Sayna observó cómo se alejaba su silueta y se sintió cada vez más inquieta;mentaba su impulso del
día anterior. Originalmente era e quien quería hacerlo, pero al final su prima fue que se fue….
La puerta de seguridad se cerró, y Sayna, pensando en todo, miró a sus padres, que estaban en
silencio y preocupados mirando por ventana. Se apoyó en pared y saltó de vuelta a su dormitorio.
Después de dudar unos segundos, sacó su teléfono sigilosamente y marcó un número, “?Cu?ado!”