Capítulo 541
Capítulo 541
“Sí, ?tiene que ver con tu mamá” Isabel confirmó con cabeza en un tono más bajo, ?Siempre
pensaste que tu mama se suicido por algo que tuve que ver yo? Pero no es así, porque el dia que tu
mamá saltó, no solo ful yo quien visitó. Había otra mujer que también fue a ve!”
“?Qué estás diciendo?” Violeta estaba atónita
Isabel continuo, ‘Esa mujer era muy elegante, y venia con una secretaria. Yo subia por escalera
cuandos vi entrar a habitación. Estuvieron hando un buen rato, y cuando volvi a entrar, tu
mamá estaba sentadita en el suelo, deshecha. Yo traté de har con e, pero parecía que no me
escuchaba, solo miraba fijamente una nov. En cuanto a quién era esa mujer, recuerdo haber oido
que secretaria maba Melisa.”
?Melisa?
Violeta se quedó asombrada.
Después, mientras Isabel seguia gritando algo al cerrar puerta, Violeta apenas prestaba atención.
Su cabeza estaba llena de lo que acababa de oir.
De hecho, cuando se reveló rción de sangre, Francisco le había mencionado que persona en
el corazón de su madre nunca había sido él, y que incluso al elegir saltar al vacío, persona que su
madre maba tampoco era él….
Francisco había dicho esas pbras con una voz llena de tristeza, y había un brillo de lágrimas en sus
ojos, lo que mostraba cuanto le afectaba el asunto.
Por lo tanto, lo que Isabel había dicho no parecía falso, y Violeta había sospechado en su corazón que
si persona a que su madre maba al saltar no era Francisco, entonces tenia que ser Lamberto.
?Y esa Melisa de que haba Isabel, estaba cien por ciento segura de que debía ser madre de
Bianca, Melisa!
Al salir de estación de policia, bajando el último tramo de escaleras, oyó un chirrido agudo de frenos
afuera. Violeta levantó vista y vio un Range Rover nco parado al costado de carretera,
puerta se abrió y bajó una figura alta y robusta cons ves del auto en mano, caminando
rápidamente hacia adentro, con chaqueta de su traje ondeando al viento.
E estaba sorprendida, ?cómo es que él había venido?
Antes de salir de empresa, Violeta le había mado, pero pensando que él estaba en una reunión,
decidió ir directamente, después de todo, estaba en estación de policia e Isabel,o criminal
detenida, no podia hacerle nada. De hecho, estaba curiosa por escuchar lo que Isabel queria decirle
Pero luego lo entendio, casi olvida que en oficina tenía una peque?a informante!
?Seguramente ir se lo habia reportado después, y él debió haber venido conduciendo
inmediatamente, sin saber cuántos semáforos se había saltado por el camino, se podía adivinar
viendo urgencia y preocupación en su mirada!
Al verlo acercarse a grandes pasos, Violeta simplemente se paró allí sin moverse, esperándolo con
una
sonrisa en su rostro.
En un instante, Rafael estaba parado frente a e, frunciendo el ce?o y examinánd de arriba abajo
con cuidado, poniendo sus manos sobre sus hombros, “?Estás bien?”
“Estoy bien…” Violeta sonrió.
La expresión de Rafael se rjo visiblemente, echó un vistazo detrás de e y su mirada se endureció,
dijo con voz grave, “Ya está encerrada y aun así no se queda quieta, ?para qué Isabel quería verte?”
“Hablemos de camino a casa, respondió Violeta.
Rafael abrazó y caminaron juntos fuera de estación de policía.
Como ya había pedido permiso, Violeta no volvió a empresa, y aunque Rafael todavía tenía asuntos
pendientes, decidió no regresar y en su lugar insistió en lleva al hospital para un chequeo prenatal,
preocupado por cómo visita al lugar podria afectar su salud y estado emocional.
Sin poder resistirse a él, simplemente obedeció.
Aún no era tarde, y gracias a ayuda de Antonio, entraron sin problemas al despacho del director de
ginecología y obstetricia.
Las primeras dos veces que se hizo el chequeo, una vez fue s y otra pa?ando a Silvia
después de salva, era primera vez que Rafael pa?aba al chequeo prenatal, y durante todo
el proceso se mostró extremadamente serio y atento.
Cuando Violeta se sento y se arregló ropa, escuchó a Rafael preguntando en voz baja, “Doctor,
?será ni?o o ni?a?”
El jefe de ginecología, al oírs pbras, soltó una carcajada y dijo, “Ahora todavía no se puede ver,
jhay que esperar hasta los tres o cuatro meses para saberlo!”
Aunque ahora los hospitales tienen politicas de no revr el sexo del bebé,s familias con
pensamientos feudales son pocas y, además, con politica de permitir un segundo hijo, cada nueva
vida es muy preciada. Muchos conocidos todavía informan en secreto.
“Uh-huh, respondió Rafael, y luego se convenció a sí mismo diciendo, “Debería ser una ni?a.”
Violeta, entres risas de los médicos y enfermeras, avergonzada, lo estiró para salir de s de
exámenes.
Al salir del hospital, ya casi era de noche, y conduciendo su Range Rover nco se dirigieron directo a
la puerta del jardín de infancia, bajo el sol que se inclinaba hacia el oeste.
No pasó mucho tiempo antes de que vieran a un grupo de ni?os saliendo bajo supervisión de sus
maestros.
Nono, con su vista aguda, vio desde lejos y corrió hacia eo un potrillo desbocado, pero al
acercarse, Rafael lo detuvo con mano.
Nono se dio cuenta y se detuvo, cambiando su enfoque para tomar suavemente mano de e.
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Violeta, todavia en los primeros meses de embarazo, se agachó con facilidad y tocós sonrosadas
mejis del ni?o, “Cari?o, ?te divertiste hoy?”
“?Sí!” Nono apretó losbios con alegria y luego sacó un dibujo de su moch, diciendo con timidez,
“La maestra nos ense?ó a cantar y a dibujar, y yo hice un dibujo… hay una hermanita en él.”
Anteriormente, Nono solia dibujar en casa con crayones, aunque siempre eran de ellos tres. Ahora
había un peque?o bebé adicional en el dibujo.
“?Qué bien, cari?o!” Violeta emocionada le dio un beso en meji.
Al levantarse, Rafael abrazó por cintura, “Yo también quiero uno.”
Violeta, con el rostro sonrojado, lo empujó lejos con mano diciendo que esperaran a llegar a casa,
especialmente con Nono presente y tantos otros “peque?os brotes del país alrededor.
La brisa nocturna soba ys hojas de los árboles afuera se mecian suavemente.
Rafael, preocupado porque e pudiera resfriarse con el viento nocturno, se levantó para cerrar
ventana, solo dejando el aire acondicionado encendido a una temperatura agradable. Se sentaron
juntos en cabecera de cama, disfrutando del último momento cálido del dia.
Violeta le contó a Rafael sobre su encuentro con Isabel durante el día, sin ocultarle nada.
Apoyando su mano en el pecho de él, contrayendo losbios y dijo, “Rafael, creo que muerte de mi
madre tiene algo que ver con esa tal Melisa.”
Al dir eso, Rafael contrajos cejas ligeramente. No era alguien al tanto de todos los detalles y
después de tantos a?os, no era algo que se pudiera investigar fácilmente. Tras pensar un momento,
sonrió y dijo. “He
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escuchado que madre de Silvia, Faustina, pronto regresará al país.”
“Ah… Violet aceptó con cabeza.
Anteriormente había escuchado har de esta tía, con que tenía una rción nominal y de sangre,
pero no sabía qué tipo de persona era. Sin embargo, estaba confundida sobre por qué él mencionaba
eso ahora.
Rafael continuó con voz sería, “Parece que e trabajó con Melisa por un tiempo, quizás podrias
preguntarle cuando regrese.”
Al oír eso, Violeta pensó que podria ser una buena idea.
“Ya es tarde, ja dormir!” Rafael ya estaba odánd en almohada para acostarse.
Violeta miró el reloj, erans diez en punto. Desde que estaba embarazada, él contrba
estrictamente su hora de dormir. Tenía que estar en cama as diez para descansar bien, lo que
también era bueno para el
bebé en su vientre.
Antes de apagar luz, Rafael se inclinó y le dio un beso en losbios.
Solo quería darle un beso de buenas noches, pero no esperaba que, al caer su mano, se posara en su
musculosa cintura, respondiendo inconscientemente al beso.
Rafael, conteniéndose durante tanto tiempo, no pudo resistirse a su coqueteo y un beso llevó a otro.
La temperatura de habitación subió rápidamente, los alientos se volvieron abrasadores, pero solo
podía enterrar su rostro entre el cuello de e y almohada, respirando profundamente, “Vivi, si
sigues seduciéndome asi, ?voy a tener que dormir en habitación de invitados!” dijo Rafael.
Al levantar cabeza, vio mirándolo con ojos llenos de brillo.
Bajo luz, su cabello suelto se esparcia sobre almohada, resaltando aún más su belleza y con un
encanto que e misma desconocía. Y esos ojos… eran demasiado tentadores.
La sangreenzó a hervir en sus venas, no solo estaba inquieto, sino que también sentia un impulso
urgente de levantarse y dirigirse a habitación de invitados para dormir. Sin embargo, su brazo fue
capturado por e, quien se acurruco dentro de su abrazo.
“Pero sin ti a mido, no puedo dormir tranqu…”
Violeta apoyo mitad de su rostro contra el brazo de él, su voz era suave y melódica, incluso un poco
coqueta.
Rafael no tuvo más remedio que envolve en sus brazos, riendo en voz baja mientras rega?aba
con cari?o, “?Eres una encantadora traviesa!”