Capítulo 540
Capítulo 540
Después de colgar el teléfono, expresión de Violeta se volvió ligeramente seria.
ir, que habia estado observando de cerca, se acercó al escuchar algunas pbras ve de
mada. “Violy, ?fue una mada deisaría?”.
“Si…” contestó Violeta
“Madre , ?todo bien?” ir preguntó con prisa.
Violeta negó con cabeza y frunció el ce?o. “No es nada grave, solo tengo que encontrarme con
alguien.”
“?Ahora mismo?” ir echó un vistazo al reloj.
Violeta también miró hora, pensó un momento, tomó su teléfono móvil y se levantó de su asiento.
“Voy a pedirle permiso al jefe.”
Después de conseguir el permiso, estaba lista para entrar en el ascensor cuando decidió mar a
Rafael.
Sin embargo, parecia estar en una reunión y no respondió, asi que e desistió, salió del edificio de
oficinas, tomó un taxi y se dirigio aisaria local
Al llegar, explicó su propósito y un policía se acercó para atende. “Se?orita, por favor sigame.”
Violeta asintió y lo siguió a lorgo del corredor.
En alguna ocasión, habia escuchado a Rafael mencionar que el caso de Isabel ya había sido
entregado al tribunal por fiscalía, pero aún no se había dictado sentencia, así que e seguía
detenida allí, esperando que se determinara su condena oficialmente para ser tradada a prisión.
En un país con un sistema legalo este, nadie podía escapar del castigo de ley sietia un
delito.
El policia llevó a puerta de una habitación, abrió y le indicó que tomara asiento. “Espere un
momento, prisionera será traida en breve.”
“Gracias, dijo Violeta con un gesto de cabeza.
No había pasado mucho tiempo cuando puerta de hierro se abrió y entraron a Isabel, con esposas y
siendo
escoltada por policía.
Violeta recordaba el día del arresto de Isabel; cuando llegó, todos habían sido llevados, solo quedaban
los vecinos chismorreando. Ahora, veía a Isabel en un estado tanmentable por primera vez. Incluso
cuando Isabel tenía el estatus de otra mujer y no habia formalizado su rción, nunca había estado
tan desali?ada.
Pensando en Est, madre e hija, que habían vivido con lujo cuatro a?os atrás, probablemente nunca
imaginaron que pasarían tantos a?os en prisión durante segunda mitad de sus vidas.
Cosechas lo que siembras.
Si habían elegido actuar asi, tenían que enfrentars consecuencias.
Cuando Isabel se sento, sus esposas chocaron contra mesa, produciendo un sonido metálico frio.
Violeta, instintivamente, tocó su vientre, asegurando a su bebé que no tuviera miedo
“Ha, ?por qué querías verme? Violeta tomó iniciativa.
Isabel, de repente, senzó hacia adnte, intentando agarrar a Violeta, ys esposas hicieron ruido.
Violeta reionó rápido y se inclinó hacia atrás para evitar el contacto, preguntando, “i?Qué haces?!”
El policia que estaba en puerta avanzó un par de pasos al ver situación.
Isabel, al notar su presencia, no se atrevió a hacer más movimientos bruscos por miedo a ser
reprendida, simplemente se sentó correctamente en si yenzó a llorar, “Violeta, lo siento! Ya
sé que hice mal, ?no podrias tener un poco de piedad y ayudarme a salir de aquí?”
“No puedo.” La respuesta de Violeta no tuvo titubeos.
Capitols 540
Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org.
Ya en el camino ha sospechado que Isabel suplica por su ayuda, y si no hubiera sido por
intervención del oficial, estaba segura de que Isabel se habría arrodido frente a e y se habría
aferrado a sus piemaso lo habia hecho en puerta de estación.
Violeta miro a Isabel directamente a los ojos y dijo con ridad, “La última vez en puerta de
estación policial, rogaste por Est y ya te dije que no podía. Mi postura respecto a ustedes dos no
cambiará. Si me has pedido verme solo por esto, te vas a llevar una decepción.”
“Violeta, ya ha pasado tanto tiempo, ?tienes que seguir aferrándote a eso? Est ya recibió su
sentencia, y yo he estado escondiéndome por tanto tiempo, empujada al limite, y al final igual me
capturaron. ?No puedes tener un poco depasión? ?Es necesario ser tan imcable? Isabel
intentaba persuadi sin cesar.
?Acaso soy yo que no tiene corazón?”, Violeta se mordió elbio con rabia, “?Cuando Est
atropelló a aquel ni?o tan peque?o, e no fue cruel? ?Y tú que contrataste a cinco mndrines para
secuestrarme y abusar de mi, no fuiste
crue!?”
Isabel se quedó sin pbras, murmuró con poca convión, “Aunque tanto Esto yo te hemos
hecho da?o, ?mira, ahora estás bien!”
Violeta casi suelta una carcajada.
?Así que eso borra todos los crimenes? ?No se supone que se debe culpar a Isabel por sus iones,
sino sentirse afortunado por haber tenido suerte y haber salido ileso?
E no podia olvidar el terror de ser llevada a aquel almacén abandonado. Si Rafael hubiera llegado
un momento más tarde, e no estaría sentada aqui tan tranqumente. Y menos podia olvidar
imagen de Rafael, cubierto en sangre, siendo llevado a s de urgencias,o si perdonarlos
fuera tan fácilo so?ar.
Isabel no se daba por vencida y continuaba hando, Violeta, sé que ahora te has encaramado a una
rama alta, no solo con Familia Castillo, sino también con Familia Navarro! Tu padre ya lo dijo, ya
no eres parte de nuestra familia, ahora eres hija del Sr. Navarro.
De todos modos, Francisco te crió durante tantos a?os, Est y yo estamos ahora en esta situación,
?vas a tener el corazón para dejar a tu padre solo en su vejez?”
“No tienes por qué preocuparte por eso, papá ya lo dijo, no te necesita, replicó Violeta transmitiendo
las pbras exactas, también dijo que ustedes dos, madre e hija, han llegado a este punto por sus
propias iones y deben enfrentars consecuencias, que deberian reflexionar bien en cárcel.”
Al oir esto, Isabel se puso pálidao un fantasma.
Había pensado que Francisco, recordando el cari?o de tantos a?os, habría edido a prestarle
dinero, pero no esperaba que el le negara incluso un poco de misericordia, cerrándole todass
salidas.
Violeta observaba cómo Isabel se volvia cada vez más ansiosa y tras unos segundos de reflexión,
preguntó de repente, “La persona que organizo mi secuestro, ?realmente fuiste solo tú? ?No hay
nadie más?”
Isabel se quedo boquiabierta por un momento y luego negó con cabeza. “No, solo yo.”
Violeta frunció el ce?o, tensando ligeramente los dedos
Después de unos segundos, se levanto de si, sintiendo que reunión podía terminar, y se
preparó para irse.
Al darse cuenta, Isabel dijo apresuradamente, ?Espera! Violeta, hay algo que necesito decirte, te va a
interesar mucho! ?Podrías mostrarpasión por haberpartido esto contigo?”
“?Qué es?”, preguntó Violeta, entrecerrando los ojos.
E tenía sensación de que eso era realmente lo que Isabel queria decirle, se sentó de nuevo, con
el rostro impasible, esperando respuesta de Isabel, curiosa por ver qué carta jugaría.
“Sobre tu difunta madre…, Isabel vio mirada fría de Violeta y se dio cuenta de su error, rápidamente
se corrigió, “Quiero decir, está rcionado con tu madre que falleció.”
Violeta sintió una chispa de sorpresa en su corazón y preguntó con asombro, “?Mi madre?”