AliNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
AliNovel > Dulce Disparo al Jefe Cachorro Enamorado > Cap铆tulo 518

Cap铆tulo 518

    Capítulo 518


    Capítulo 518


    Violeta, que habia corrido cons mejis aún sonrojadas fuera de habitación, ahora se miraba


    reflejada en el espejo con una mirada cargada de pesar


    Rafael frunció el ce?o y se le acercó, “?Qué pasa?”


    Al oirlo, Violeta levanto los ojos del espejo con un destello de reproche.


    Ha estado haciendo chocte en cocina, donde Lucia también estaba ocupada preparando


    masa paras empanadas que harían al día siguiente. Habian intercambiado unas pbras, y de


    repente Lucía soltó: “?Parece que Srta. Violeta ha engordado!”


    ? ???? ? ?


    Violeta se sintió abrumada al escuchar eso


    La preocupación des mujeres por su peso siempre es misma.


    Mirándose en el espejo por unrgo rato, no se había dado cuenta hasta que, fijandose bien,


    realmente parecia que habia ganado bastante peso, su rostro se veía más redondo, y ya se habia


    pesado, efectivamente habia engordado más de dos kilos. E tenia ese tipo de cuerpo que no


    engordaba fácilmente, así que si se notaba tanto, realmente debía prestarie atención a su peso.


    Violeta miro hacia el definido pecho de Rafael y se giró hacia el con frustración, “Rafael, ?he


    engordado últimamente?


    Me sientoo si hubiera llenado bastante…”


    Rafael arqueó una ceja, bajando mirada desde su rostro hacia abajo, deteniéndose justo debajo de


    su vic. Alzó mano y se acarició barbi con un significado profundo, “Mmm, ciertamente has


    rellenado bastante.”


    Siguiendo su mirada, Violeta se sonrojo de inmediato y se cubrió con ambas manos, “?No estaba


    hando de eso!”


    Losbios de Rafael se curvaron en una sonrisa.


    Para Rafael, que abrazaba todass noches para dormir, era natural notar cada peque?o cambio en


    su cuerpo, y últimamente había engordado un poco, todo en e estaba más voluptuoso, lo cual para


    él era una bendición, algo que


    sin duda disfrutaba.


    Rafael se acercó rapidamente, levantando a Violeta que miraba el espejo con desanimo y sin decir


    pbra, regresó a


    cama


    Violeta dejó escapar un gemido, sintiéndosepletamente rjada.


    Esa noche Rafael fue especialmente paciente y tierno, y e perdió toda racionalidad, moviéndose al


    ritmo de su pasión.


    Despues de una vez más, Violeta quedó tendida sobre él, encontrando una posición muy cómoda, y


    ambos por el momento no tenian sue?o. Rafael extendió sus dedos, entrzándolos con su cabello y


    luego enroscándolos alrededor de sus dedos.


    “Ma?ana al mediodía tengo que ir a Belunania por trabajo.”


    “?Otra vez de viaje?”


    Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org.


    Violeta se apoyó sobre su codo y le pregunto, ?Cuántos dias esta vez?”


    Cuatro días. Hay un problema con una cboración en Belunania y Raúl no puede manejarlo solo, así


    que tengo que ir con él.” Rafael le respondió con una sonrisa


    Hacia mucho que no se iba de viaje por tanto tiempo, y aunque quería lleva a e y a su hijo, esta


    vez iba a estar muy ocupado, tendría que visitar muchos lugares y casi no tendría tiempo para estar


    con ellos, asi que prefirió que no se esforzara y esperara en casa.


    ?Cuatro dias? Violeta frunció el ce?o, moviendo sus dedos, cado los días. Hoy ya era martes, si


    se iba de viaje mariana..


    Antes de que pudiera terminar sus cálculos, Rafael ya le había dicho, “Volveré el dia de mi


    cumplea?os, por tarde.


    Aloilo. Violeta to miro con afecto fingido.


    Su mirada paso por encima de su nariz, fijándose en otra taza de chocte en mesita de noche.


    La suya ya estaba vacia, pero él aún no ha tocado, quiza por actividad intensa de hace poco,


    había agotado mucha energía y sentia un vacío en el estómago.


    Miraba fijamente esa taza de chocte, deseando toma, pero pensando en que debía bajar de


    peso, se contuvo.


    Después de un momento de pasión, mirada de Rafael se volvió más intensa.


    Violeta sabía que él se iba de viaje al dia siguiente y que pasarian varios días solos, así que esa noche


    no sería fácil desprenderse de él, y sin resistirse, cooperó suavemente, haciendo que ma del


    amor en habitación se intensificara.


    A ma?ana siguiente, cuando despertó, Rafael ya se habia ido.


    Lucia le contó que Rafael tenia una reunión por ma?ana y que había salido temprano con su maleta.


    No volvería al mediodia, sino que iria directamente al aeropuerto y maría cuando estuviera a


    punto de abordar el avión.


    La noche que Rafael se fue de viaje, e acabó durmiendo abrazada a Nono.


    Violeta se desperto sin prisa esa ma?ana, sorprendida por el sol que ya marcaba el paso del tiempo.


    Bajandos escaleras, se encontro a Lucia en cocina, quien con una sonrisa leentó que había


    conseguido unos cangrejos frescos en el mercado y le preguntó cómo le gustaría prepararlos. Con


    hambre, Violeta le respondió sin pensar; “Hazlos al ajillo, bien picantes”.


    Mientras se frotaba los ojos aún adormdos, Violeta vio el teléfono fijo en s de estar y le


    preguntó: “?mó


    Rafael?


    “Si, el se?or mo, peroo estabas durmiendo, me dijo que no te despertara”, le respondió Lucía


    desde cocina.


    Violeta asintió con cabeza y decidió no devolverle mada de inmediato para no interrumpir el


    trabajo de Rafael. No fue hasta después de una cena temprano que finalmente sonó el teléfono.


    Rafael estaba de vuelta en su hotel, resolviendo cena con el servicio a habitación. A través del


    teléfono, Violeta


    podia escucharlo masticando y tragando, y con una voz suave y preocupada le preguntó: “?Estás


    cansado?”


    “No mucho, le respondió él.


    “Entonces, después de cenar, ve a ducharte y descansa temprano.”


    “Está bien.” Rafael continuóiendo mientras chaba con e. “?Qué hiciste hoy?”


    Reclinada y con una sonrisa en los ojos, Violeta miró hacia luna que colgaba en el cielo nocturno,


    como si en realidad estuviera mirando los profundos y tranquilos ojos de él. “Pasé ma?ana en casa


    y por tarde salí un rato.”


    “?Fuiste a buscarme un regalo?” le preguntó Rafael, con un tono ligeramente elevado.


    Violeta se contuvo para no rodar los ojos. Ese hombre, incluso estando de viaje, no dejaba de pensar


    en esos detalles.


    Sintiendoo él apretaba el auricr contra su oreja, su voz calmada le recordó: “Pasado ma?ana


    vuelvo.”


    “Si, lo sé…” Violeta le respondió con una sonrisa en voz.


    Aunque no pudiera verlo, sabía que él estaria sonriendo también. “Llegaré en el vuelo des dos de


    tarde, ven a recogerme y trae el regalo.”


    Por supuesto!” Violeta se mostróprensiva.


    Colgó el teléfono aun sonriendo. Si le hubiera dicho que aún no tenía su regalo, seguramente él se


    habría decepcionado. ?Qué podría regrle? No podia simplemente regrle otra afeitadora eléctrica.


    Rafael habia mencionado el regalo con tanta anticipación que ramente esperaba algo significativo.


    Violeta estaba preocupada y no queriaprar algo al azar. Al final, pensó que quizá podriaprar


    algo dena al día siguiente y tejerle una bufanda para el oto?o. Ese sería un regalo cálido y especial.


    En ese momento. Lucia se acercó con una bandeja de frutas, colocánd frente a Violeta. E tomó


    una pera y seo en un abrir y cerrar de ojos, para después tomar otro.


    Tocandose cara, le dijo con cierta preocupación: Lucia, ?por qué tengo tanto apetito últimamente?”


    Lucia sonno con temura y tranquilizó: “Violeta, ?será que te va a bajar re? Es normal ques


    mujeres tengan.


    más hambre en esos días


    Violeta se detuvo con pera a medio morder, perpleja. De repente, recordó que su período aún no


    había llegado ese


    mes
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
Shadow Slave Beyond the Divorce My Substitute CEO Bride Disregard Fantasy, Acquire Currency The Untouchable Ex-Wife Mirrored Soul