Capítulo 514
Capítulo 514
Anoche, apenasbia amuliado a Nono en su habitación y manta se habia deslizado de sus manos,
Violeta
evantó sobre su hombro y avanzó decidida hacia el dormitorio contiguo.
Carro puerta sin decir pbra, ni siquiera encendió luz, y en un instante ya había depositado en
la cama.
Desde que en videoconferencia de esa tarde, frente a tantos clientes extranjeros, se habia atrevido
a darle un beso, Rafael casi no había podido contenerse, deseando persegui en ese mismo
momento para toma
apasionadamente. Pero ahora, pensaba, tampoco era tarde.
Violeta sabía que no podia detenerlo cuando se enloquecia de pasión, mejor era cooperar
voluntariamente.
Al finalizar, encendieron lámpara de mesita de noche, y sin necesidad de ba?arse, el sudor cubría
cada parte de su cuerpo
Violeta lo miró de reojo y vio que su pecho también estaba cubierto de gotas, lo que bajo tenue luz
amarillenta lo hacía ver aún más atractivo y salvaje.
Levantando vista, contempló afda linea de su mandíb y su rostro decidido.
A Violeta le gustaba observarlo después de hacer el amor, con un semnte de plena satisfión,
como un leopardo que, tras caza en pradera, semes patas. La virilidad que emanaba era
irresistible en todo momento, y en esos instantes, era solo para e.
Rafael habia subido temperatura del aire acondicionado para que e no se enfriara.
Después de cubrirse cons sábanas, Violeta lo vio configurar rma en su teléfono y no pudo
evitar preguntarle:
Ma?ana no es sábado? ?Tienes nes?
“Antonio se va, lo pa?aré al aeropuerto, le informó Rafael.
Al escucharlo, Violeta se animó de inmediato, entusiasmada: “?Antonio? ?Irá a ver a Marisol?”
Parecia que su estrategia deentarle a Antonio sobre los pretendientes de Marisol había surtido
efecto. Entonces, ?Antonio finalmente no había podido olvida y estaba dispuesto a intentar
reconquista?
Sin embargo, Rafael negó con cabeza: “No, va a una misión ens monta?as.”
“?Una misión?” Violeta estaba sorprendida.
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“Si le confirmo Rafael con voz seria, “as condiciones de vida son duras y situación médica es
muy precaria. Cada a?o diferentes ciudades y hospitales envian personal, pero nadie quiere ir, Antonio
se ha ofrecido voluntariamente. Parte ma?ana, y puede que no regrese hasta dentro de un a?o o
más.”
Violeta frunció losbios.
Desde que Antonio había vuelto solo, se había vuelto más cado y parecía perpetuamente sombrío,
como si hubiera perdido alegria. Se sumergía en operaciones interminables,o si usara el
trabajo para adormecer sus sentimientos. Ahora elegía ir a un lugar tan remoto…
Uno en Sudáfrica, el otro ens monta?as… esta vez estaban verdaderamente separados en mundos
diferentes
Solo le quedaba a e suspirar ante situación, sin poder hacer más.
Sintió una mano cálida deslizarse por su espalda, desde columna hasta cintura, y una respiración
caliente en su oido: “?Otra vez?”
Violeta negó rápidamente con cabeza: “?Basta por hoy!”
Estaba bromeando, si continuaban probablemente no podría levantarse de cama al día siguiente.
Esquivando su insistente mano, Violeta le preguntó casi con indignación: “Rafael, ?cómo es que
siempre tienes tanta energía?”
él cerró mano que e había apartado y de repente soltó: “?Has oído una frase?”
?Cuál? le preguntó e, curiosa.
Rafael se gird hacia e, recostando su cabeza en el brazo, y le dijo despacio: “Un buen hombre es
aquel que en toda su vida sólo duerme con una mujer, una y otra vez.”
Aunque esas pbras eran un elogic para él mismo, Violetas recibió con una dulzura que jamás
había conocido,
No sabia de otros, pero su hombre, sin duda, solo deseaba dormir con e, siempre e.
Atrapada por su mirada infensa, Violeta se sintió tambalear,o si una pluma tocara punta de su
corazón, cosquilleante, y con un impulso de amor, levantó cabeza y susbios se encontraron con
los de él.
Ese gesto espontáneo abrió el telón de un nuevo acto.
Rafael inmediatamente tomó dntera, colocándose sobre e con una mirada profunda, queriendo
devora porpleto
Cuando el sonido del cristal rompiéndose resono, Violeta apenas se dio cuenta de su despiste.
Ay, parece que me han vuelto a enga?ar…
Al caer tarde, Violeta recibió una mada de Rafael.
A esa hora él ya había salido de oficina, acababa de dejars instciones del Grupo Castillo y
estaba en camino a su mansión, mó para pedirle que buscara un documento en el escritorio de su
estudio. Dijo que era urgente entregarlo a un cliente y que en un rato Raúl lo llevaría de vuelta, y le
pidió que por favor le pasara el documento cuando llegara.
Al oír el sonido del motor del coche, Violeta salió de inmediato con el portafolios de documentos.
El Range Rover nco se estacionó en el patio, mientras el Bentley negro estaba en entrada. Esa
ma?ana Rafael no había conducido él mismo y ahora Raúl ya había bajado del asiento del copiloto,
abriendo puerta trasera para su jefe y reportándole el trabajo del día con meticulosidad.
Violeta se mantuvo discretamente al margen, sin interrumpirlos.
Tras tomar los documentos de sus manos, Rafael se los pasó a Raúl y luego le preguntó con una
sonrisa, “?Hay algo más?”
“?Sí, una cosa más!” Raúl le respondió de inmediato,nzando una mirada hacia e, “Se?or Castillo,
el próximo sábado es su cumplea?os, ?va a celebrar fiestao todos los a?os?”
Cumplea?os…
Las manos caídas de Violeta no pudieron evitar contraerse.
Calculó mentalmente y, en efecto, parecía que el cumplea?os de él estaba cerca.
De hecho, en el fondo, e solo había celebrado su cumplea?os una vez hace cuatro a?os. Para ser
exactos, solo le habia deseado un feliz cumplea?os y le habíaprado un regalo. En ese entonces
aún estaban en una especie de negociación, pero él había guardado esa afeitadora hasta el día de
hoy, y aunque habían pasado cuatro a?os, e todavía recordaba su cumplea?os.
Rafael reflexionó un momento y luego negó con cabeza, “Este a?o no.”
“Entendido!” Raúl asintió respetuosamente.
Acto seguido, con los documentos en mano hizo una cortesía hacia ambos y se subió al coche.
Violeta retiró su mirada y sintió el brazo de él rodeando sus hombros, guiánd hacia el patio. A
medio camino, escuchó su voz calmada preguntarle al oído, “?Escuchaste lo que dijo Raúl?”
E parpadeó un par de veces, fingiendo desconcierto, “Eh… ?Qué dijo?”
Solo ha dicho unas pocas cosas!” Rafael frunció el ce?o.
Varias cosas… Violeta mostró una cara de confusión.
Al ver que su expresión se tornaba cada vez más seria, dejó de fingir y se apresuró a decir,?Te
refieres a cuando preguntó si querías hacer fiesta de cumplea?os?”
Menm Rafacialzó una ceja y aprovecho para enfatizarle, “El próximo sábado es mi cumplea?os.”
Ya lo se..” le dijo Violeta resignada.
Rafael asintió satisfecho y, antes de llegar a vi, no olvidó recordarle, “?No te olvides de preparar mi
regalo!”
Violeta miró su amplia espalda yenzó a sospechar seriamente que mandar a Raúl por los
documentos había sido solo una excusa, casi igual a lo que había pasado hace cuatro a?os. Todo era
una estratagema para recordarle su propio cumplea?os,o si temiera que e no lo supiera o lo
olvidara…
No pudo evitar reírse.
?Ese hombre, cómo es que no cambia ni un poquito!