Capítulo 430
Capítulo 430
“Ah? Violeta quedó totalmente desconcertada, sin entender ni una pbra de lo que el otro decía,
Elias miraba fijamente, preparándose emocionalmente para continuar hando, “He cargado con
esto en mi corazón por cuatro a?os, si no lo digo, probablemente me sentiría culpable toda mi vida.”
“?Violeta, lo siento!”
De repente, pronunció esas pbras con mucha seriedad.
Era segunda vez en poco tiempo que Violeta escuchaba a alguien pedirle disculpas de esa manera,
la primera habia sido Sebastián, y ahora era Elías, a quien no había visto en mucho tiempo. La
disculpal del primero habia aceptado sin problemas, pero no entendía de dónde venía esta nueva
disculpa.
Se quedó paralizada en su lugar sin poder articr una s frase.
“Hace cuatro a?os, cuando estabas vndo a tu abuelita que en paz descanse, usé algunos trucos
sucios para que Julián perdiera cabeza por un momento y seportara de manera inapropiada
contigo. Aunque al final no pasó nada, tomé fotos, y eso llevó a que ustedes terminaran,” continuó
Elias
“?Que dijiste?” Violeta no pudo ocultar su asombro.
Aunque había pasado mucho tiempo, esos eran recuerdos profundos que se hacían ros con solo
pensar en ellos.
“?Mis sentimientos, tú también los conocías en aquel entonces!” Elías hizo una pausa, con una
expresión aún máspleja que antes, continuó: “Por eso, no podía soportar ver a Bianca triste y
afligida, no queria que perdiera a su prometido admirado, así que maniobré todo en secreto para
separarlos a ustedes dos, aunque sabia que era despreciable y que no era justo contigo, aun así lo
hice…”
Sí, Violeta sabía de sus sentimientos, él estaba enamorado de Bianca.
E había descubierto eso por idente, y él no lo había ocultado, le había contado todo
abiertamente.
En lo que Elías acababa de decir, no había mencionado que en realidad había sido Bianca quien le
había pedido ayuda, asumiendo toda responsabilidad a propósito.
“Violeta, realmente lo siento, me siento culpable por lo que hice, y cada vez que lo pensé en estos
cuatro a?os, siento que te fallé. Tú me considerabas tu amigo, pero yo te traicioné, voz de Elías
estaba llena de arrepentimiento, y suspiró tristemente, “Lo que nunca imaginé es que, cuatro a?os
después, ustedes tendrían oportunidad de reunirse de nuevo. Quizás fue el destino, eso me hace
sentir un poco mejor.”
Violeta apretó sus manos con fuerza.
Instintivamente, se volvió para mirar a Rafael, que estaba detrás de e.
Vio que tenía el ce?o fruncido,o sorprendido pors pbras de Elías, pero no dijo nada en su
contra.
Elías exhaló un gran suspiro de alivio, se encogió de hombros y concluyó diciendo: “Decirlo me ha
aliviado el corazón.”
Luego, les hizo un gesto con mano y se adentró en oscuridad de noche.Published by N?v''elD/rama.Org.
Su figura delgada pronto se alejó
Violeta aún no había asimdopletamente situación cuando miró hacia Rafael. Justo entonces,
los faros de un coche iluminaron escena y el sonido del motor se hizo más cercano. Un BMW negro
se detuvo frente a ellos.
El conductor abrió puerta trasera y Nono fue el primero en bajar, “?Vivi!”
Violeta se inclinó y lo abrazó con fuerza.
“Uy, ustedes dos, ?qué están haciendo? ?pasando un momento romántico aquí afuera en noche?”
Catalina bromeó con elegancia desde su asiento, y luego a?adió, “Perfecto, Nono se queda con
ustedes. Estoy agotada, me voy al hotel a dormir. Violeta, parece que ma?ana tendré que llevar a
Nono de vuelta a Casa Castillo por un día más.”
“Mhm, ya sé…” asintió Violeta.
“?Entonces me voy, eh!” Catalina se despidió con un ademán de mano.
Rafael respondió con un murmullo y le dijo al conductor que manejara con cuidado.
El BMW se alejó hasta desaparecer de vista, y Violeta, sin decir nada más, bajó mirada hacia
Nono en sus brazos y entró a vi.
Ya era tarde, y Nono había pasado todo el día en Casa Castillo. En el camino de regreso ya estaba
somnoliento.
Después de ba?arse y acostarse en su cama cómoda, Violeta lo arrulló hasta que se quedó dormido,
con suaves ronquidos infantiles.
Ajustó esquina de manta para evitar que durante noche, al moverse su hijo, dejara al
descubierto su peque?o brazo. Violeta apagó luz, salió de puntis de habitación infantil y cerró
puerta detrás de si, para luego dirigirse a habitación contigua.
Del ba?o llegaba el sonido del agua cayendo, Rafael se estaba duchando.
E frunció ligeramente losbios y camino directo hacia ventana, contemndo el manto de
noche que caíao terciopelo negro sobre ciudad.
Perdida en sus pensamientos, sintió un calor en los hombros. Violeta se giró y vio que Rafael estaba
detrás de e. El sonido del agua se había detenido sin que e se diera cuenta. él estaba envuelto en
una toa, su imponente figura se destacaba en penumbra del cuarto, y gotas de agua caían por su
pecho, una imagen que sin duda aceleraba el pulso.
E tragó saliva, pero no se sonrojóo en otras ocasiones.
“El agua aún está caliente, deberías ducharte.”
Violeta no se movió. En cambio, alzo vista hacia él y dijo, “Rafael, tengo algo que preguntarte.”
Al oir eso, Rafael detuvo el movimiento de secarse el cabello con toa.
?Lo que dijo Elias antes de irse… es todo cierto? Violeta frunció el ce?o y finalmente hizo pregunta
que había estado pensando desde el patio y a?adió, “?Nuestra separación… fue por una foto?”
“Si, es verdad” respondió Rafael con una sonrisa forzada.
él no lo nego, porque en efecto, esa había sido razón en aquel entonces.
Aunque en Nueva York se habia encontrado con Julián y había despejado aquel malentendido
guardado en su corazón, revción de Elias ese día también lo habia sorprendido. No se esperaba
que su
manastro tuviera tal papel en aquellos eventos
Al recibir su respuesta, Violeta soltó un suspiro contenido.
Rafael volvió a colocar su mano en su hombro, apretando con un gesto de culpa y diciendo, “Lo siento,
ful yo quien falló.”
Violeta mordió subio.
En ese momento entendíapletamente el significado de esas pbras.
Poniéndose en su lugar, podía llegar a entender su estado de ánimo en aquel entonces. Al ver una
foto tanprometedora, ningún hombre podría soportar traición, especialmente uno tan orgulloso
como él.
Violeta podíaprenderlo. E no era des que se aferraban al pasado, pero no podía evitar
sentirse enojada.
Porque él no confió en e y condenó unteralmente.
El corazón de Violeta estaba lleno de emociones negativas. Apartó mano de Rafael de su hombro y
pasó por sudo, sin intención de entrar al ba?o para ducharse. Se dirigió directamente a cama
grande, tomó una almohada y una manta ligera.
Al ver sus intenciones, Rafael rápidamente siguió y le preguntó. “Vivi, ?qué estás haciendo?”
Violeta lo ignoró y siguió adnte con almohada y manta en brazos.
Rafael dejó caer toa que tenía en mano y siguió de cerca, frunciendo el ce?o con
preocupación y diciendo, “Vivi, sé que estás molesta conmigo y que me culpas de lo sucedido. Pero
por favor no te quedes cada, no te guardes nada. Nuestra habitación está aquí, cama también, ?a
dónde piensas ir con almohada y manta?”