Capítulo 283
Capítulo 283
Le costaba mucho creer que después de su separación, Rafael habia querido ir a busca, pero Raúl
tenia una expresión decidida en su rostro.
Sus dedos se contraian lentamente, y su corazón se sentia un poco inestable.
Raúl miró pensativo, preguntándole con cierta incertidumbre, “Violeta, pensé que no volverías
después de ir al extranjero. Ahora que has regresado, ?quieres que le diga a Rafael sobre tú y él…?”
No es necesario. Violeta nego con cabeza. Con una mirada ligeramente apagada, le habló
suavemente, “Raúl, no tienes que decirle nada. Está bien asi. Nos separamos hace cuatro a?os, ya no
tenemos rción alguna. No hay necesidad de que él sepa lo que pasó entre nosotros.”
él ahora tenía su propia vida, un hijo adorable y tierno, y una prometida para casarse en cualquier
momento. Y e, en poco tiempo, también estaria dejando Costa de Rosa.
Entendiendo sus pbras, Raúl asintió con cabeza.
Después de todo, el solo era un asistente, y ciertamente había visto cómo se separaban hace cuatro
a?os. Recordaba que fue el quien pa?ó a su jefe al aeropuerto, observando cómo e y Julián se
iban….
Por un momento, ambos estaban inmersos en sus propios pensamientos.
Sr. Castillo!
Raúl de repente miró hacia atrás, inclinándose respetuosamente.
Rafael, vestido con un traje negro y sosteniendo una carpeta en su mano, parecía estar saliendo de
s de reuniones hacia su oficina. Se detuvo y miró hacia ellos.
O más bien, su mirada parecía estar bloqueada en e..
Violeta no pudo evitar contener el aliento.
Afortunadamente, Aurora también salió de s de reuniones y corrió hacia es, “?Violeta, debes
estar ansiosa por irte!”
?No hay problema!” Violeta rápidamente desvió su mirada, agarró a Aurora y se dirigió hacia el
ascensor, “?Has terminado? Si es asi, deberíamos irnos rápido…”
Después de ques puertas del ascensor se cerraron, Rafael se metió una mano en el bolsillo y se
dirigió hacia su oficina.
Frente a su gran escritorio, Raúl se puso de pie, informando sobre el trabajo. Cuando termino, Raul no
vio que su jefe le pidiera que se fuera, así que preguntó con duda, ?Sr. Castillo, necesita algo más?”
Rafael se llevó el cigarrillo que tenía entre los dedos a susbios, le dio una cda y el humo se
disperso.
En su visión borrosa, preguntó en voz baja, “?Conoces bien a Violeta?”
“?Más o menos!” Raúl se quedó sorprendido.
“?Hasta qué punto?” Rafael frunció losbios.
‘Bueno… Raúl estaba un poco confundido. Si tenía que decir si conocía bien o no, era por su jefe,
pero esta pregunta le hizo dudar sobre cómo responderle. Después de pensarlo un rato, respondió,
“?Digamos que conozco bastante bien!”
Rafael apagó el cigarrillo que tenía a medio consumir, “Puedes irte ahora!”
Sí, se?or! Raúl asintió rápidamente.
Sin embargo, hasta que sallo de oficina y cerró puerta, sintió un escalofrio en espalda.
Violeta penso que,o ultaa ve, simplemente iba a encontrar un restaurante donde e y Aurora
pudieraner alge sencillo.
Pero cuando entraron, se dieron cuenta de que era una s privada reservada, y ya ha varias
personas sentadas allt, hombres y mujeres, todos de misma edad aproximadamente. Uno de ellos
parecía ser supa?ero de trabajo de revista, e lo recordaba.
En el centro de mesa habia un pastel de cumplea?os con vs aldo. Después de preguntar,
descubrió que hov era el cumplea?os de Aurora Como consideraba su amiga, invitó a unirse a
celebración. No le habia dicho antes porque temia que pensara demasiado
Ya que ha llegado, no seria apropiado irse ahora, así que Violeta decidió quedarse.
Aparte de suspa?eros de trabajo de revista, todos los demás eranpa?eros de
universidad de Aurora Como eran de misma edad, se llevaban bastante bien, y pronto el ambiente
se volvió muy animado. Violeta no pude evitar ser contagiada por el ambiente.
Durante los cuatro anos que vivio en Canada, aunque se llevaba bien con suspa?eros de trabajo,
aún era una tierra extranjera con diferencias culturales Siempre que había una reunión con personas
de ese país, nunca se sentiapletamenteoda, asi que rara vez participaba en actividades
simres. Pero el cumplea?os de Aurora de hoy fue una rara ocasión en que se sintió integrada.
Despues de cena en el restaurante, se dirigieron directamente al karaoke.
La atmosfera sequia siendo animada, llena de risas y alegria.
Al llegar a s privada, casi todos le cantaron una canción a cumplea?era, excepto Violeta, que
se quedó sentada en un rincon del sofa.
Pensando en el cumplea?os de Aurora, se sentía un poco incómoda por no traerle ningún regalo. A
pesar de haber sido arrastrada al karaoke por sus amigos, sabia que debía participar más. Después
de mucha vión, finalmente tomo el micrófono.
Podriapensar el regalo de cumplea?os más tarde, pero ahora tenía que mostrar algo.
Violeta, un poco timida, se puso de pie. “?Qué tal si canto una canción? Considerémosloo un
regalo de cumplea?os para Aurora!”
“Si”, exmo Aurora, asintiendo con entusiasmo.
Sin embargo, no sé cantar canciones de pop. ?Puedo cantar una canción de opera?”, pregunto
Violeta, mirando a los demás con una expresión de duda. “No sé si a ustedes les gustaría escuchar.
Opera? ?Parece interesantel
?Si, nos gustaría escuchar! Recuerdo que mi abu solia cantar canciones de opera, era tan
hermoso…. Violeta, por favor canta, ?quiero recordar esos tiempos!”
Violeta se sintio agradecida por amabilidad de todos y selionó una canción.
N?velDrama.Org owns all content.
Mientras músicaenzaba a sonar, Violeta recordó una voz dominante que aún resonaba en su
oido. diciendo que sólo podia cantar para él. Parecía que después de eso, nunca más había cantado
en público.
Pero ahora,s cosas habian cambiado, él ya no recordaba, y mucho menoss pbras que había
dicho. No importaba si e cantaba o no
Despues de arar su garganta,enzó a cantar con letra en panta.
?Qué haces? Quita el candil. Oh, si. Soy un poeta. ?Qué haces? Escribo ?Y cómo vives? Vivo. En el
reino los sue?os, una duice lumbre bri en secreto. ?Mi nombre? Rodolfo. ?El tuyo? Mimi. Pero,
?Mimi no es et toyo? No, me mo Lucia, Reir, amari El alter ego en mi que siempre sue?o… Tú eres
mi esperanzal
Cuando termino ultima nota, estaba un poco nerviosa porque hacia mucho tiempo que no cantaba
Violeta suspiro aliviada después de dejar el microfano.
De repente, puerta de s se abrió con fuerza desde el exterior