Capítulo 73
Capítulo 73
Violeta sintió un agudo dolor, pero no se atrevió a mostrarlo.
Cuando él se alejó un poco, se tocó oreja y preguntó en voz baja con vión, “Entonces… vuelvo
al hotel?”
“No importa!” Rafael se llevó el cigarro de nuevo a boca.
Violeta to observó durante unos segundos, y al ver que él no tenia intención de deja ir, finalmente
abrió el lápizbial que tenía en mano.
Afortunadamente, maquidora se lo habia dado antes de irse. Susbios, que acababan de ser
besados, ya estaban manchados, así que era el momento perfecto para retocar su maquije.
No tenía un espejo, así que recurrió a panta de su teléfonoo sustituto.
Estaba algo oscuro y,o no solia maquirse a menudo, Violeta se demoró en aplicarse lápizbial.
Rafael se quedó mirando por ventani del coche, botandos cenizas del cigarro, pero su mirada
nunca se alejó de e, incluyendo cuando se estaba maquindo.
Con su vestidorgo y sin mangas que dejaba sus brazos finos y suaves al descubierto, el satén negro
como tinta destacaba aún más su piel destacada. Sus rasgos faciales, maquidos, lucian finos y
delicados.
No era que fuera extremadamente deslumbrante, pero definitivamente era dificil apartar mirada.
Especialmente susbios, que parecían tentar a uno a besarlos en cada momento…
Rafael sintió garganta seca, y dio una fuerte cda a su cigarro, sólo para darse cuenta de que ya
había llegado al filtro sin darse cuenta. Afortunadamente, Raúl, que estaba adnte, se giro y dijo
respetuosamente: “Sr. Castillo, hemos llegado”.
Rafael aprovechó oportunidad para apagar el cigarro y asintió con cabeza.
Cuando el coche se detuvo, Violeta guardó el lápizbial mientras Raúl abría puerta trasera para
e.
Justo cuando estaba a punto de levantar su vestido para salir del coche, sintió que alguien le tiraba del
brazo.
La puerta del coche también se cerró con un ruido.
Confundida, Violeta se giró para mirar, sólo para ver que Rafael queria volver a besa.
“Mmm…”
Su cabeza fue girada hacia undo.
Cinco minutos después, puerta del coche se abrió de nuevo.
Rafael y Violeta salieron del coche, el primero luciendo tanpuestoo siempre, mientras que
última bajaba cabeza cons mejis rojas
Al salir del ascensor, Violeta se tocó esquina de losbios.
Había aplicado su lápizbial con tanta prisa que se habia manchado un poco alrededor.
Violeta bajo mirada hacia el brazo musculoso que estaba abrazando y no pudo evitar tirar de él un
poco, “Sr. Castillo, próxima vez que me vayas a besar, ?podrías avisarme primero…?”
“Eh?” Rafael levantó una ceja
“Para que pueda quitarme el lápizbial primero…
*?Eh?” Rafael levantó otra ceja
Violeta semió losbios, con una expresión muy seria, “Tengo miedo a que te envenenes”.
Rafael:
Raúl, que estaba detrás de ellos, no pudo evitar reírse, pero cuando su jefe lenzó una mirada de
amenaza, rápidamente desvió su mirada.
El gran salón había sido decorado para una cena, lleno de elegantes damas y caballeros.
Violeta fue llevada al interior por Rafael, y mientras caminaban, muchas personas se acercaban a
saludarlos. De repente, se sintióo Cenicienta de un cuento de hadas, con su vestido
arrastrándose por alfombra, todo parecía tan irreal.
El ambiente era animado, y cuando músicaenzó a sonar, algunas personas ya estaban bajando
a pista de baile, mientras que los demás
chaban animadamente.
Rafael bnceaba su copa de vino en mano y asintió hacia el centro del salón, “?Sabes bar?”
“No…” Violeta se sintió incómoda.
“?Torpe!” Rafael rega?ó, y luego agregó, “Te ense?aré más tarde.”
Violeta negó con cabeza, “No, gracias, no me gusta mucho…”
En ese momento, Raúl se acercó a ellos y se?aló a un hombre a cierta distancia, diciendo que era el
director de un caso de financiamiento
internacional
Rafael asintió y se giró hacia Violeta, “Tengo que har con él, te buscaré en cuanto termine.”
“?Entendido!” respondió Violeta.
Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org.
Rafael dio dos pasos y luego se giró, viendo a Violeta con una expresión dócil.
No pudo evitar volver a sudo, soltando un suspiro de satisfión y resignación, “No tienes que
quedarte aquí esperando, puedes moverte y disfrutar de fiesta. Hayida en el buffet de alli,
encontraré el camino hasta ti”.
“Ah…”
Después de que e asintiera, Rafael se dio vuelta y se alejó con Raúl
Con su permiso, Violeta se dirigió hacia una zona menos concurrida.
Tenia algo de hambre, pero ante variedad deida disponible, perdió el apetito y soloió un
peque?o pastel antes de dejar el to. Rafael no estaba a sudo, y eso hacia sentir incómoda.
Invitados seguían llegando a cena, Violeta solo los miraba de reojo.
Sin embargo, le pareció ver a alguien que dejó atónita.
Aunque no pudo ver su rostro ramente, estaba segura de que no se equivocaba.
?Era él!
Violeta apenas pudo contener sus emociones. Sentia un sudor frio en frente y ens manos.
Un camarero pasó con champa?a, e tomó una copa y bebió de un solo sorbo, tratando de
calmarse.
Cuando volvió a mirar, él ya habia visto y se acercaba.
Casio si temiera que e huyera, llegó a sudo en un abrir y cerrar de ojos ?Leta, eres tú!”
El hombre era alto y apuesto, exactamenteo lo recordaba. Se veía serio y estricto.
Pero cuando sonreía, tenia un encanto indescriptible,o primera brisa de primavera después del
invierno. Aunque no podías sentir su calor,
te podia calentar el corazón, irradiando una madurez que solo se puede acumr con edad y
experiencia.
Violeta se quedó mirándolo, paralizada.
Justo cuando alguien se acercó sin entender situación e invito a Violeta a bar, él intervino.
“?Lo siento!”
Violeta escuchó su perfecto inglés americano antes de que llevara al centro de pista de baile.
Sus manos entrzadas fueron levantadas, una de es en su hombro, otra en su cintura, mientras
las suyas se posaban en su hombro y en su cintura. Luego,enzaron a moverse al ritmo de
música.
Violeta se sintió aturdida,o si hubiera vuelto al pasado.
En su antigua casa del barrio, con música puesta de un casete, él guiaba en un baile. E no tenía
ningún sentido del ritmo, pisándoles botas constantemente, pero él seguia siendo paciente,
llevánd a girar y girar…
Los recuerdos y realidad se entrzaron, y toda atención de Violeta estaba en su rostro.
“Pensé que me habia equivocado, pero era realmente tú cuando te vi en Times Square esa noche.”
“…” La garganta de Violeta se tenso.
También recordó noche en Times Square, cuando vio una figura familiar en distancia.
Viendo que e seguía en silencio, él sonrió y le dio un golpecito en cabeza, “?Piensas seguir sin
harme, peque?a dura?”
Violeta abrió boca y finalmente logró decir: “Julián…..”
Solo lo mó por su nombre, pero parecía haber agotado todas sus fuerzas.
Violeta pensó que cuando se volvieran a ver, él le preguntaria por qué no había aparecido en el
aeropuerto hace un a?o, o por qué le habia estado
evitando.
Pero cuando volvió a har, dijo con una sonrisa, “Nico te extra?a mucho.”
?Y tú?
Violeta solo pudo decirlo en su corazón.
Si hubiera sido en el pasado, habria estado bien, pero ahora, ?cómo podria enfrentarlo?
Justo cuando canción terminó ys parejas de baile se separaron, vio a Rafael de ple a lo lejos.