Capítulo 699
Fabiana miró a Cintia con cierta extra?eza ante fluctuación evidente en su expresión y no pudo
evitar ma con caut: ?Se?ora Cintia?“>
La mujer volvió en sí abruptamente y recordando que Dorian podría estar cerca, murmuró con voz
baja: “Vamos a entrar.”
Ambas se dirigieron hacia el restaurante donde habían quedado, manteniendo intencionalmente una
distancia entre es.
Fabiana observó que Cintia aumentaba distancia intencionadamente, su semnte se ensombreció,
pero se contuvo y siguió al interior del restaurante, hasta una mesa alejada. Ya sentadas, intentó
parecer casual al decir:
“Se?ora Cintia, parece que no le sorprendió ver a Amelia y a Dorian juntos. ?Amelia ha vuelto,
verdad?”
Al final de su pregunta, mostró una expresión de sorpresa,o si estuviera realmente feliz por el
regreso de Amelia.
N?velDrama.Org holds this content.
Cintia miró y dijo: “E te ha hecho mucho da?o, no entiendo qué podrías celebrar con su regreso.”
Desde su perspectiva, sin Amelia, Fabiana siempre habría sido Amanda; no habría tenido que
enfrentarse a soledad y al abandono que ahora sufría, además familia Sabín no le habría dado
espalda.
Fabiana sonrió con resignación: “Después de todo, fuimospa?eras de se y colegas. Si e ha
regresado sana y salva, por supuesto que me alegro por e.”
Mientras haba, sus dedos jugueteaban inconscientemente con pulsera de esmeraldas en su
mu?eca.
Dorian no había tomado esa pulsera, él despreciaba todo lo que e había tocado.
Recordando actitud de desprecio de Dorian hacia e, un destello de resentimiento y odio cruzó por
debajo de sus párpados cerrados.
Cintia no se dio cuenta, su atención estaba puesta en pulsera que Fabiana acariciaba.
Cada vez que quedaban paraer, Fabiana llevaba esa pulsera,o si atesorara su identidad
como Amanda Sabín.
Le había llorado muchas veces, diciendo que todos sus recuerdos eran sobre peque?a Amanda y
familia Sabín, que realmente era Amanda, pero no entendía por qué los resultados des pruebas
decían lo
contrario.
T
Cada vez lloraba con desconsuelo y aunque Cintia racionalmente creía en los resultados, cada vez
que veía a Fabiana lloraro un corderito abandonado, no podía evitar sentir lástima por e.*
Observando cómo acariciaba lo que para e era prueba de su identidado Amanda, Cintia no
pudo evitar preguntar.
“?Aún tienes contacto con familia Sabín?”
Fabiana se sorprendió, luego bajó mirada, negando con cabeza.
“Ya no,” respondió en voz baja. “Hace unos días supe que mi abuelo no estaba bien de salud y quise
visitarlo, pero no me dejaron entrar.”
“?Cómo pueden ser así?” Cintia frunció el ce?o, “Después de todo, estuviste con ellos durante meses.
siempre cuidaste a tu abuelo con cari?o y ahora te tratan así.”
Fabiana sonrió amargamente: “Simplemente no creen que yo sea Amanda. Pero, ?cómo no voy a
serlo?
14:29 1
Capitulo 699
Recuerdo ramente cuando era peque?a y nos fuimos de paseo en familia, yo me perdí y tengo esta
pulsera, pero aun así no me creen.”
Ya se había contado esa historia a Cintia muchas veces, tantas que casi sospechaba que Fabiana
sufría de algún trastorno de identidad.
Sin embargo, en superficie, Cintia seguía consolánd con voz cálida: “Hay cosas que solo el
tiempo puede probar, al fin y al cabo también eres hija de los Samper, tienes a tus padres.”
“No me crees,” Fabiana percibió falta de sinceridad en Cintia y miró fijamente, “?También piensas
que estoy mintiendo? No es mentira, realmente me perdí, no soy hija biológica de los Samper, ellos
me encontraron y me salvaron, por eso les mo papá y mamá, pero no son mis verdaderos padres.”
Fabiana se emocionó al final de su rto, ya no estaba actuando.
Cintia estaba sorprendida: “?No eres hija biológica de tus padres?”
E recordaba que cuando desenmascararon a Fabiana, Dorian había mencionado que fue Lorenzo
Sabín quien le pidió a Fabiana que actuara, chica ya tenía una familia, pero no dijeron que había
sido encontrada y adoptada.
Fabiana estaba confundida por reión de Cintia: “ro, nunca dije que me habían encontrado,
?verdad?” “Aunque no seas Amanda, ?también fuiste encontrada?” Preguntó Cintia con urgencia.
Fabiana no se dio cuenta de lo extra?o de pregunta de Cintia de inmediato, solo asintió
instintivamente: “Sí.”
Después de asentir se dio cuenta tardíamente que había admitido que no era Amanda y a?adió: “Pero
todos mis recuerdos de infancia sono Amanda. No sé por qué es así.”
Sin embargo, Cintia no estaba preocupada pors inconsistencias en sus pbras, parecía estar
atrapada en algún tipo de recuerdo, pálida.
“?Se?ora Cintia?” Fabiana mó, confundida.
La mujer volvió en sí y le sonrió incómodamente: “Recordé que tengo algo que hacer, necesito irme,
otro día
te invito.”
Diciendo eso, se levantó para irse.
Fabiana detuvo rápidamente: “?Qué asunto tiene que es tan urgente que no puede esperar hasta
tarde?” Todavía no había averiguado lo suficiente.
Cintia miró con una expresiónplicada.
“?No puede quedarse aer algo conmigo?” Fabiana pidió con una voz suave y una mirada de
lástima.
“Está bien.” Cintia finalmente cedió.
Fabiana le pasó el menú mientras le preguntaba con curiosidad: “Aún no me ha respondido. ?Amelia
ha vuelto?”