Capítulo 698
Cintia estaba sumergida en su celr, ajena a lo que sucedía a su alrededor.
De repente, Fabiana se levantó, lo que hizo que Cintia levantara mirada extra?ada: “?Qué pasa?”
Pero Fabiana no tuvo tiempo de responderle. Ansiosa, se puso de puntis y giró su cuerpo,
intentando ver a través de multitud si quienes acababan de pasar por sudo eran realmente Amelia
y Dorian, peros figuras ya se habían perdido entre gente.
Frunció el ce?o, confundida, preguntándose si sus ojos habían enga?ado.
Después de todo, solo había sido un vistazo fugaz.
“?Qué sucede?”
Cintia observó, preocupada por su silencio y esa búsqueda frenética, “?Viste a alguien conocido?”
La chica negó con cabeza: “No, debe haber sido mi imaginación.”
No podía ser Dorian, él debería en el trabajo a esa hora.
Aunque no eran íntimos, era bien sabido que Dorian era un adicto al trabajo.
Y pareja que había visto pasar parecía demasiado cercana; Dorian y Amelia nunca se habían
mostrado así.
“?Quién era?”
Cintiá no pudo contener su curiosidad. Fabiana había crecido en el extranjero y tenía pocos amigos
aquí, así que no eran muchass personas que podrían altera de esa manera.
“Bueno…”
Fabiana iba a decir que era solo unpa?ero de trabajo, pero recordando el motivo de su encuentro
con Cintia, decidió jugárs y mencionó, “Creo que vi al Se?or Ferrer y Amelia.”
La reión de Cintia fue instantánea, su rostro palideció y miró nerviosa a su alrededor: “?Dónde?”
Definitivamente no quería que Dorian viera con Fabiana.
Recordaba el odio que él había mostrado hacia Fabiana cuando Amelia tuvo problemas, Dorian casi
había llegado astima físicamente. No podía ni imaginar cuánto despreciaría si veía con
Fabiana.
Racionalmente, sabía que debía mantener distancia de Fabiana, pero algo en su soledad le hacía
sentir unapasión inexplicable.
Desde el primer momento que vio a Fabiana, sintió una conexión especial, una cercanía sin razón
aparente.
El hecho de que e fuera Amanda Sabín le daba consuelo.
No podía aceptar que no era Amanda, no porque tuviera unzo especial con e, puesto que no eran
cercanas. Recordaba que peque?a siempre seguía a Doriano una sombra.
En aquel entonces, e se había casado con Eduardo poco después de muerte de madre de
Dorian, fue un matrimonio apresurado por llegada de su hija.
Dorian le guardaba rencor y nunca le mostró simpatía, así que peque?a Amanda, que siempre
seguía
a Dorian, tampoco le mostraba afecto.
Para ganarse el cari?o de Dorian, también tenía que lidiar con esa ni?a pegajosa.
No tenía opción, familia Ferrer estaba dominada por Narciso Ferrer y Dorian era su nieto predilecto.
Para asegurar su posición en familia Ferrer, tenía que humirse ante todos.
Creia que dar a luz a un hijo mejorarías cosas, pero en vez de eso, tuvo una hija, Pam, cuya
única preocupación parecía ser el amor.
Después de que nació Pam, Narciso le exigió a Eduardo no tener más hijos.
No les daría a otros oportunidad de amenazar el futuro de Dorian.
Por decisión de Narciso, Cintia perdió posibilidad de darle un hijo varón a familia Ferrer.
Y debido a preferencia de Narciso por su nieto, e tuvo que pasar más de veinte a?os
comciendo a todos en esa familia, incluso a aque ni?a molesta.
Así que nunca había tenido sentimientos por esa ni?a de cual ni siquiera recordaba el rostro, ni
tenías esperanzas de Eduardo de que Dorian encontrara.
Pero cuando Fabiana apareció haciéndose pasar por Amanda, Cintia se sintió feliz e incluso aliviada,
contenta de que e fuera Amanda.
Era una sensación extra?a, Fabiana le daba un sentimiento de familiaridad, e incluso una leve
compasión.
Noo Amelia.
Si se dice que hay personas que simplemente no congenian desde el nacimiento, Amelia y e eran
un ejemplo ro.
Desde primera vez que vio a Amelia, no le tuvo simpatía.
No podía explicar por qué no le gustaba, solo sentía rechazo hacia e en todos los aspectos.
La docilidad de Amelia le parecía fingida, simplemente estaba repitiendo lo que e había hecho a?os
atrás, obligándose acer a todos por sus propios intereses inconfesables.
Incluyendo el casarse por estar embarazada, Amelia no estaba más que copiando ruta que Cintia
había seguido al casarse con Eduardo Ferrer.
Cintia detestaba ese gio.
Anteriormente, pensaba que su aversión hacia Amelia provenía de repulsión que sentía por su
gio, pero ahora veía que si realmente era verdadera Amanda, probablemente el resentimiento
que sentía hacia e estaba tan arraigado que desde el primer momento en que vio, sintió una
intensa antipatía. Hasta hoy, Cintia se rehusaba a creer que Amelia fuese Amanda.
?Cómo podría tener una familia tan distinguida?
La vida de Amanda debería ser de Fabiana.
Capítulo 699
Fabiana miró a Cintia con cierta extra?eza ante fluctuación evidente en su expresión y no pudo
evitar ma con caut: “?Se?ora Cintia?”
La mujer volvió en sí abruptamente y recordando que Dorian podría estar cerca, murmuró con voz
baja: “Vamos a entrar.”
Ambas se dirigieron hacia el restaurante donde habían quedado, manteniendo intencionalmente una
distancia entre es.
Fabiana observó que Cintia aumentaba distancia intencionadamente, su semnte se ensombreció,
pero se contuvo y siguió al interior del restaurante, hasta una mesa alejada. Ya sentadas, intentó
parecer casual al decir:
“Se?ora Cintia, parece que no le sorprendió ver a Amelia y a Dorian juntos. ?Amelia ha vuelto,
verdad?”
Al final de su pregunta, mostró una expresión de sorpresa,o si estuviera realmente feliz por el
regreso de Amelia.
Cintia miró y dijo: “E te ha hecho mucho da?o, no entiendo qué podrías celebrar con su regreso.”
N?velDrama.Org holds this content.
Desde su perspectiva, sin Amelia, Fabiana siempre habría sido Amanda; no habría tenido que
enfrentarse a soledad y al abandono que ahora sufría, además familia Sabín no le habría dado
espalda.
Fabiana sonrió con resignación: “Después de todo, fuimospa?eras de se y colegas. Si e ha
regresado sana y salva, por supuesto que me alegro por e.”
Mientras haba, sus dedos jugueteaban inconscientemente con pulsera de esmeraldas en su
mu?eca.
Dorian no había tomado esa pulsera, él despreciaba todo lo que e había tocado.
Recordando actitud de desprecio de Dorian hacia e, un destello de resentimiento y odio cruzó por
debajo de sus párpados cerrados.
Cintia no se dio cuenta, su atención estaba puesta en pulsera que Fabiana acariciaba.
Cada vez que quedaban paraer, Fabiana llevaba esa pulsera,o si atesorara su identidad
como Amanda Sabín.
Le había llorado muchas veces, diciendo que todos sus recuerdos eran sobre peque?a Amanda y
familia Sabín, que realmente era Amanda, pero no entendía por qué los resultados des pruebas
decían lo contrario.
Cada vez lloraba con desconsuelo y aunque Cintia racionalmente creía en los resultados, cada vez
que veía a Fabiana lloraro un corderito abandonado, no podía evitar sentir lástima por e.
Observando cómo acariciaba lo que para e era prueba de su identidado Amanda, Cintia no
pudo evitar preguntar.
“?Aún tienes contacto con familia Sabín?”
Fabiana se sorprendió, luego bajó mirada, negando con cabeza.
“Ya no,” respondió en voz baja. “Hace unos días supe que mi abuelo no estaba bien de salud y quise
visitarlo, pero no me dejaron entrar.”
“?Cómo pueden ser así?” Cintia frunció el ce?o, “Después de todo, estuviste con ellos durante meses,
siempre cuidaste a tu abuelo con cari?o y ahora te tratan así.”
Fabiana sonrió amargamente: “Simplemente no creen que yo sea Amanda. Pero, ?cómo no voy a
serlo? Recuerdo ramente cuando era peque?a y nos fuimos de paseo en familia, yo me perdí y
tengo esta pulsera, pero aun así no me creen.”
Ya se había contado esa historia a Cintia muchas veces, tantas que casi sospechaba que Fabiana
sufría de algún trastorno de identidad.
Sin embargo, en superficie, Cintia seguía consolánd con voz cálida: “Hay cosas que solo el
tiempo puede probar, al fin y al cabo también eres hija de los Samper, tienes a tus padres.”
“No me crees,” Fabiana percibió falta de sinceridad en Cintia y miró fijamente, “?También piensas
que estoy mintiendo? No es mentira, realmente me perdí, no soy hija biológica de los Samper, ellos
me encontraron y me salvaron, por eso les mo papá y mamá, pero no son mis verdaderos padres.”
Fabiana se emocionó al final de su rto, ya no estaba actuando.
Cintia estaba sorprendida: “?No eres hija biológica de tus padres?”
E recordaba que cuando desenmascararon a Fabiana, Dorian había mencionado que fue Lorenzo
Sabín quien le pidió a Fabiana que actuara, chica ya tenía una familia, pero no dijeron que había
sido encontrada y adoptada.
Fabiana estaba confundida por reión de Cintia: “ro, nunca dije que me habían encontrado,
?verdad?”
“Aunque no seas Amanda, ?también fuiste encontrada?” Preguntó Cintia con urgencia.
Fabiana no se dio cuenta de lo extra?o de pregunta de Cintia de inmediato, solo asintió
instintivamente: “Sí.”
Después de asentir se dio cuenta tardíamente que había admitido que no era Amanda y a?adió: “Pero
todos mis recuerdos de infancia sono Amanda. No sé por qué es así.”
Sin embargo, Cintia no estaba preocupada pors inconsistencias en sus pbras, parecía estar
atrapada en algún tipo de recuerdo, pálida.
“?Se?ora Cintia?” Fabiana mó, confundida.
La mujer volvió en sí y le sonrió incómodamente: “Recordé que tengo algo que hacer, necesito irme,
otro día te invito.”
Diciendo eso, se levantó para irse.
Fabiana detuvo rápidamente: “?Qué asunto tiene que es tan urgente que no puede esperar hasta
tarde?”
Todavía no había averiguado lo suficiente.
Cintia miró con una expresiónplicada.
“?No puede quedarse aer algo conmigo?” Fabiana pidió con una voz suave y una mirada de
lástima.
“Está bien.” Cintia finalmente cedió.
Fabiana le pasó el menú mientras le preguntaba con curiosidad: “Aún no me ha respondido, ?Amelia
ha vuelto?”