Capítulo 612
E tuvo que detenerse y mirarlo. “?Necesitas algo?”
*?Tú eres Amelia Soto?” Rafael finalmente hizo pregunta que le caia por dentro.
Amelia no asintió ni negó con cabeza, solo lo miro confundida.
A pesar de que ramente era alguien que conocía y con quien tal vez podría descubrir algo sobre
su pasado, por alguna extra?a razón, no sentia el menor deseo de indagar en él.
No sabia por qué, pero no ansiaba conocer su pasado.
Enparación con averiguar sobre su historia, parecia tener más ganas de empezar de cero en este
mundo desconocido, s, sin ataduras, sin pasado ni futuro.
Tampoco tenia intenciones de seguir a Miranda de regreso a su mundo; eso tampoco era vida que
e quería.
Su falta de respuesta provocó un momento de desilusión en Rafael
“No te conozco, ?podrías dejar de seguirme?” Amelia finalmente habló con un tono sereno.
Solo Amelia podría har con esa tranquilidad que escondia una determinación inquebrantable.
Rafael forzó una sonrisa. “?Te importaria darme tu número?”
E sonrio y negó con cabeza.
Rafael también sonrió.
“Lo siento.” Se disculpó y se dio vuelta para irse.
Amelia también se volvió y siguió su camino.
Cuando e se alejo, Rafael también se giró. No se habia ido, solo seguía a una distancia prudente.
Queria saber dónde vivía.
Ame no se dio cuenta de que Rafael no se ha ido. Ese día ha ido a escu en busca de
inspiración para su trabajo creativo.
Una vez que Rafael se marchó, su mente volvió a calma y se sumergió rápidamente en el mundo
del dise?o. observando y dibujando mentalmente, ocasionalmente sacaba papel y lápiz para anotars
ideas que le venían a
mente.
En medio de su visita y sus apuntes, inevitablemente se encontró con Dorian y su grupo.
No es que e estuviera prestando atención especial sino que el campus estaba tranquilo y el grupo
de Dorian era numeroso, además Jacinto tenía una voz potente.
Su voz era tan fuerte que e podia oirlo desde lejos antes de entrar a biblioteca.
Aunque había tenido un breve intercambio con Jacinto, no eran cercanos y él estaba atendiendo a
unos invitados importantes, así que no era apropiado acercarse a interrumpir. Por eso, al escuchar
voz de Jacinto al girar en un sendero del campus, no pudo evitar detenerse y mirar en dirión de
la voz.
Inevitablemente, volvió a ver al hombre alto rodeado de gente.
él estaba mirando alrededor de biblioteca, con una expresión indiferente, perdido en s
sus pensamientos.
La noche ya estaba oscura y Amelia no podia ver bien su rostro, solo podia ver que Jacinto y los
demás le explicaban sobre los problemas de biblioteca a lorgo de los a?os.
Amelia, con tacto, no se acercó a molestar, guardó su libreta y se dirigió hacia salida del campus.
Justo cuando Dorian se volvió, gran figura de Rafael apareció de repente frente a él, bloqueando su
vista.
él frunció el ce?o ligeramente y lo miro. “?Qué haces aquí?”
“Vine a caminar. Rafael dijo, se?ndo hacia unplejo de apartamentos fuera del campus. “Alquile
un lugar por
Capitulo 612
aqui.“.
Luego le preguntó con una sonrisa, “?Y usted, Sr. Ferrer? ?Qué lo trae por aquí?”
“Un asunto.”
Dorian respondió escuetamente, sin muchas ganas de har.
Los demás no pudieron evitar mirar a Rafael con curiosidad. “?Quién es él?”
“Un empleado.” Dorian respondió brevemente, echó un vistazo a su reloj, viendo que ya era hora y que
tenías ideas ras, se despidió de Jacinto y los demás.
“Quédate a cenar, ya está todo arredo.” Jacinto insistió rápidamente.
Published by N?v''elD/rama.Org.
“No, tengo cosas que hacer, será otro dia.”