Capítulo 556
Dorian llevó a Serena aer desayuno en una cafetería frente al hospital..
Serena aún estaba curiosa por ese hombre que se ha calmado de repente y no pudo evitar
preguntarle a Dorian: “Papa, ?qué le pasó a ese se?or?”
Eduardo era una espina en el corazón de Dorian y cada vez que lo mencionaban no podía evitar
pensar en todo lo que pudo evitarse.
Tanto élo Amelia habían previsto extra?eza de situación, se habian preparado para evita,
habian cambiado los horarios de constrión y reemzado al equipo de trabajo. No debería haber
pasado nada, pero fue mano oscura de Eduardo, aprovechando su posicióno su padre, lo que
llevó a tragedia de Amelia. Eso era algo que Dorian jamás podria perdonar.
Con ese rencor, no podia ense?arle a Serena a devolver bien por mal, ni siquiera pensaba que Serena
necesitara saber que él era su abuelo.
“Solo se encontró con algunas cosas desagradables“, le dijo Dorian suavemente, “No tienes que
preocuparte.”
La ni?a asintió con cabeza, medio entendiendo: “Oh.”
Al levantar vista, vio a Yael saliendo apresuradamente de puerta principal del hospital, mirando
alrededor inquieto y sacando su teléfono móvil para hacer una mada.
Serena le hizo se?as con mano: “Sr. Yael.”
Yael siguió voz y al ver a Dorian sentado frente a e, guardó su teléfono y corrió hacia ellos.
No era que tuviera un asunto urgente, simplemente no estaba tranquilo respecto a su jefe.
Dorian también sabía lo que él estaba pensando y sin decir nada, le pasó el menú: “Come algo
primero.”
Noentaron más sobre situación de Eduardo y Cintia.
Yael también entendió indirecta y tomó el menú para pedirse un desayuno.
Después de que cerró el menú, Dorian le dijo: “Después de desayunar llevare a Serena a casa, ve y
ayúdame a tramitar el
alta.”
Yael lo miró sorprendido: “?No dijo el doctor que debía quedarse en observación un par de días más?”
“No es necesario“, respondió Dorian con tono apagado, “conozco bien mi propio cuerpo, no es nada
grave.”
Pero Yael no se atrevia a ser negligente y mó al médico tratante de Dorian para preguntar si podia
darse de alta.
El médico respondió que lo mejor seria observarlo en el hospital por dos dias más, pero si Dorian
insistia en irse, no era imposible. Su estado fisico estaba bien, aparte de una hemorragia aguda de
mucosa gástrica causada por el exceso de tristeza, no ha otros problemas mayores encontrados en
los exámenes. Podria irse a casa y descansar, pero también tenia que firmar un consentimiento de alta
voluntaria.
*Firma el consentimiento de alta voluntaria.”
Dijo, poniendo fin a conversación entre Yael y el médico.
o mejor, no insistió
Yael, viendo que el estado de ánimo de Dorian era y asintió: “De acuerdo.”
Después de agradecer al médico, colgó el teléfono. No esperaba que apenas pusiera el teléfono
abajo, sonara de nuevo. Yael vio que era una mada de persona que habia puesto a cargo de
obra del resort de estilo tradicional.
Frunció el ce?o ligeramente y contesto: “?H?”
“Sr. Yael, Carlos y Enrique están pidiendo permiso para dejar obra, dicen que tienen un asunto
familiar.” dijo otra parte. “?les doy el permiso?”
La voz del otrodo era fuerte,o cafetería estaba tranqu y no había mucha gente, se filtro por
el teléfono.
Dorian estaba a punto de tomar su atole cuando escucho eso y se detuvo, mirándolo.
Capitulo 55b
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Yael también se encontró con su mirada, esperando su indicación.
él asintió ligeramente, dando una orden silenciosa con un gesto: “Apruebalo.”
No solo tenía que aprobarlo, sino también organizar un transporte para llevarlos personalmente.
Dorian escribió “organizar transporte” en mesa con su dedo.
Su asistente entendió y dijo al teléfono: “Apruébalo, si tienen una emergencia familiar no pueden
esperar.”
“Está bien,” dijo otra parte, aceptando orden.
“Todos han estado pasando por momentos dificiles últimamente y el eso a obra no es fácil,
pregunta cuándo se van ypa?ia les garantizará el transporte,” instruyó Yael.
La otra parte se sorprendió un poco por los buenos beneficios de empresa y asintió rápidamente:
“Está bien.”
No pasó mucho tiempo después de colgar el teléfono, cuando otra parte envió los detalles de
hora de salida de Carlos y Enrique.
Ambos estaban agradecidos por el arreglo de empresa de enviar un chofer para recogerlos.
Dorian echó un vistazo al tiempo de viaje de los dos en el móvil y luego miro a Yael: “Llévalos a
Arbda, entrégalos personalmente a Camilo y Fabiana.”
Yael lo miró de reojo, tratando de entenders intenciones de Dorian, pero asintió de todos modos:
“Bien, me ocuparé d eso inmediatamente.”
Dorian asintió sin decir más, pero tampoco volvió a tomar cuchara, simplemente miraba
distraidamente hacia entrada, el frío en sus oscuros ojos lentamente se condensaba en hielo.